P. 1
Cartas Maestros

Cartas Maestros

|Views: 4.401|Likes:
Publicado porreal_flair218131

More info:

Published by: real_flair218131 on Mar 26, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/06/2013

pdf

text

original

Estimada Profesora Miriam

Reflexionando sobre mi vida educativa no puedo evitar acordarme de usted, porque ahora que he adquirido un poco de conocimiento sobre éste campo de trabajo no puedo evitar pensar que habría algunos aspectos de su clase que pudieron haberse mejorado. En mi consideración, lo primero sería que una clase no es un campo de batalla y que todo ése estrés psicológico es completamente innecesario, ya que no creo que facilite el proceso de aprendizaje. Entiendo que química puede ser una asignatura difícil de impartir, especialmente a chicos recién salidos del instituto, pero yo recomendaría hacerla un poco más explicativa en vez de puramente práctica, tan sólo explicando el por qué de una situación, se sorprendería en descubrir cuan lejos algo tan simple como esto puede afectar a un estudiante. Es muy importante no estancarse en una única aproximación de la enseñanza, es muy positivo reciclarse y tener en cuenta que si siempre se obtienen resultados negativos, recurrir a la autoevaluación y saber reconocer que quizás uno como maestro pueda ser parte del problema. Por último sólo recordarle que nunca se ha de decirle a un alumno que no sirve para estudiar lo que sea que esté estudiando, simplemente no estoy de acuerdo; la función de un educador ha de ser siempre motivadora, no lo contrario. A pesar de todo no me arrepiento de haber pasado por su clase, me hace ver ahora más que nunca el prototipo de educador que en verdad me gustaría llegar a ser en un futuro.

Elena García

Querida señorita Ana,

Tú fuiste la maestra que tuvimos en 1º y 2º de EGB. y todos te adorábamos. Hacías que nos sintiéramos muy seguros y quisiéramos aprender. Eras joven, enérgica, con sentido del humor, tenías infinita paciencia, nos respetabas, eras guapísima. Para casi todos eras una segunda madre. Para mí, que me crío una madre ausente, eras como mi propia madre, porque además vivías en el mismo bloque y pasaba muchas tardes y fines de semana contigo. Eras el rol femenino a imitar...y mírame a mí ahora siendo profe. Nos enseñaste muchas cosas importantes e hiciste que la primera experiencia escolar de muchos niños fuera inolvidable. Recuerdo el berrinche que cogímos todos cuando nos dijiste que habías decidido no continuar con nuestro grupo en 3º y lo que nos costó adaptarnos a la siguiente maestra que tuvimos que era una bruja, ¡pusiste el listón muy alto! Durante los años que seguimos en el colegio seguiste apoyándonos, escuchándonos, mediando entre nosotros y otros profesores, ayudándonos con los deberes. ¡Cuánta generosidad! La mala suerte hizo que murieras en un accidente de coche cuando estábamos en 2º de BUP y, para mí tu pérdida fue una experiencia traumática, me quedaba sin madre... Mil gracias por todo tu tiempo, por lo que nos enseñaste, por tu amor y tu alegría. Si llego a ser la mitad de buena maestra de lo que tú fuiste seré una maestra increíble.

Lorena

Querido Javier:

Tú fuiste mi profesor de Matemáticas en 6º de Primaria, cuando yo tenía 11 años. Durante mis años de estudio en el instituto me he acordado mucho de ti, sobre todo en primero y segundo de E.S.O., ya que estaba muy avanzada en esta materia. Tu forma de enseñar Matemáticas creo que no era la mejor, ya que yo creo que es una asignatura que requiere mucha práctica, y eso de tener una parte del cuaderno de teoría y otra de práctica no es muy adecuado para niños de 11 años, y lo de hacer un examen teórico (en el que nos preguntabas los pasos para hacer una raíz cuadrada) y otro práctico tampoco creo que sea la mejor opción. También había días que nos hacías los exámenes en la pizarra, lo que hacía que nosotros nos pusiéramos nerviosos delante de toda la clase y no supiéramos decir todo lo que en realidad sabíamos. Eras un profesor muy estricto, pero a la vez al ser tan extracto muchas veces nos dabas miedo por lo que algunos de nosotros esto nos hacía que estudiásemos más, pero a otros les bloqueabas tanto que eran incapaces de aprender. A pesar de que la forma de enseñar, creo que no sea la más adecuada, al final de curso yo y alguno más como sabíamos hacer muchas cosas de la asignatura, lo que hizo que los años posteriores (E.S.O.) fuesen mucha más fáciles para mí, ya que tenía muy buena base.

Nora

Profesora Pilar

Has sido una mujer muy estricta, demasiado, recuerdo los castigos psicológicos de imponer a toda la clase que se pusiera el dedo en la punta de la nariz mientras decías “yo no me chupo el dedo”, no creo que viniera a cuento porque en tu clase nadie se portaba mal todos estábamos en silencio absoluto, sé que hay que estar en silencio pero siempre hay momentos en los que los niños se distraen un poco y más si son pequeños. Las clases eran monótonas sin ninguna variación de cualquier tipo eso parecía el ejército más que una clase de niños de diez años, aprendíamos a base de miedo y por el método tradicional tu explicabas y nosotros lo estudiábamos y luego examen y deberes, pero nunca se producía una situación divertida que nos sirviera como aprendizaje, me hacías de ponerme muy nerviosa. Podrías haber sido más amable y cariñosa .Y no tengo nada más que decir.

P.D.T: ojala que esto te sirva de algo para que no les hagas eso a tus próximos alumnos aunque ya ha llovido desde entonces y ya eras bastante mayorcita para saber que eso no es forma de tratar a la gente aunque seguro que ya estarás jubilada.

Alba Oliva

Estimada Conchi,

Te escribo esta carta para agradecerte lo mucho que he aprendido en tus clases y lo bien que nos enseñabas ingles. Creo que tus clases y tu forma de enseñar fueron muy buenas para mí. De todos los profesores de ingles que he tenido, sinceramente con la que más he aprendido y mejor ha sido contigo. Aunque fuese en 8º de EGB el nivel que nos exigías era alto pero los ejercicios y el examen que nos ponías era acorde con lo que hacíamos en clase, cosa que con otros profesores no era así. Me gustaba mucho la clase de los viernes en la que usábamos aquella revista “I love English” y hacíamos grupos para hablar de diversos temas de actualidad, lo pasábamos genial y nos ayudaba mucho a quitarnos la vergüenza a la hora de hablar en ingles en publico. En las clases de gramática eras una profesora dura y exigente, recuerdo que nos mandabas muchísimos ejercicios, en aquel momento lo odiábamos pero no nos dábamos cuenta de todo lo que estábamos aprendiendo. Creo que eras de los pocos profesores que traían a clase recursos propios para enseñarnos y no solo te basabas en el libro de texto. Espero que todo te haya ido bien en estos últimos años y te deseo lo mejor para el futuro.

Muchas gracias por todo. Un saludo.

Marta

Estimado profesor Don Francisco:

Aun recuerdo sus clases de ciencias sociales. Fue Ud. Un carismático docente que nos hacia pensar desde nuestro punto de vista. Me entusiasmaron los debates que organizaba en clase, cuando iba al colegio de los doce a los catorce años. Mi opinión es que tenía Ud. verdadera vocación y devoción por la historia y nos trasmitió la motivación. A veces podía dar la impresión de ser demasiado serio, pero solo era una forma de hacerse respetar, ya que luego mostraba su peculiar sentido del humor, con esa ironía que le caracteriza. No nos cargaba de exceso de trabajo, los ejercicios eran para aprender, no para controlarnos, tenían un claro propósito lo importante era la adquisición de conocimientos. Como crítica, nos daba algo de miedo cuando se enfadaba y levantaba la voz, pero fue Ud. un estupendo profesor, de los mejores que he tenido.

Un cordial saludo Patricia

Querida maestra:

Con motivo de esta carta me gustaría colaborar en su evaluación como profesor para que considere aquellos aspectos que podría reflexionar. Creo que todo profesor debe tener vocación ya que debe implicarse en la educación de nuestros futuros ciudadanos y no solo para tener un sueldo y es que a usted le importaba poco si aprendíamos o no. Usted no analizaba individualmente la situación personal de su alumnado, hay personas que se motivan de diferente forma, a veces su dureza desmotivaba a ciertos alumnos y es que no todos los alumnos se motivan de la misma manera. Tampoco entendía cuando usted nos hacia memorizar algo que no nos servia para nada solo para pasar su examen y después no recordábamos nada. Y esos favoritismos que usted tenia eran tan evidentes, usted solo preguntaba aquellos que se les daba bien la asignatura en vez de ayudar aquello que nos solo colaboraba a pensar de ellos que no valían para estudiar.

Un saludo cordial,

Ana Invernon Jimeno

Querido Don Miguel:

No sé si se acordará de mí ya que hace 13 años que no me da clase. Soy Carolina Alía Castaño y usted fue mi maestro durante 4 años. En mi opinión, usted ha sido el mejor profesor que he tenido. Nunca olvidaré todos los jueves cuando nos hacías "controlillos" para que repasáramos cada lección que usted explicaba y así asimilar más fácilmente los conocimientos y corregir los errores. Todos protestábamos porque cada semana teníamos que estudiar pero no nos dábamos cuenta que todo lo que aprendíamos no se nos olvidaba y todavía esos consejos y conocimientos los seguimos teniendo. También nos obligaba a llevar hechos los deberes todos los días, sino le teníamos que entregar trabajos. En aquella época todos mis compañeros y yo decíamos que era demasiado estricto pero ahora me dado cuenta que ha valido la pena ese sacrificio de tanto trabajo en primaria. Me gustaba mucho su forma de explicar, ya que todo lo llevaba a la práctica. Por ejemplo: si explicaba la suma y la resta nos ponía ejemplos cotidianos como comprar en un kiosco chucherías y averiguar cuanto tendría que devolvernos el quiosquero, ejemplos que nos facilitaba la comprensión. Las clases eran muy amenas porque se centraba más en la ejecución de los conocimientos que en la simple memorización inútil de datos sin conocer la aplicación práctica. Esto nos motivaba mucho porque siempre sus explicaciones partían del interés de sus alumnos. No se me olvidará el pequeño huerto y los animales que teníamos en el colegio, los cuales teníamos que cuidar todos los días. Usted nos inculco el respeto al medio ambiente, además, vamos de valores como la solidaridad, tolerancia, empatía....No sólo nos enseñaba teoría, sino que nos enseñaba a ser buena persona y respetar a los demás. También una de sus cualidades más importantes era que tenía un gran sentido del humor y sus clases eran muy divertidas. Esto hacia que los alumnos estuvieran muy motivados y que aprendieran sin esfuerzo. Todos los alumnos disfrutábamos porque usted nos trasmitía su entusiasmo, alegría a la hora de enseñar, demostrando así que su profesión era pura vocación.

Muchas gracias por todo lo que nos ha enseñado. Carolina.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->