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Universidad de San Carlos de Guatemala Escuela de Ciencia Política Curso: Historia Política Internacional

Resumen: MEIN KAMP (Mi Lucha) de Adolf Hitler, me llamo la atención desde la primera vez que escuché de su existencia, y es irónico cuando hice mención que iba a leer y hablar de este libro, los compañeros del salón reaccionaron de una manera, absurda, ya que debe ser uno de los libros, que deben leerse, para entender muchas de las acciones que se emplearon durante la Segunda Guerra Mundial, y siguen empleándose hoy en día, lo que hizo Hitler con este libro fue un recopilatorio de eventos transcurridos durante su vida, y en el transcurso de la historia que marcaron cambios. No se están defendiendo, ni justificando sus actos. Lo que pareció extraño no encontrar el libro, ni en el centro de documentación de la Escuela, ni en la Biblioteca Central. Se abordaran las ideas principales y el pensamiento Hitleriano que revoluciono y ha revolucionado buena parte del mundo contemporáneo.

En cumplimiento del fallo dictado por el Tribunal Popular de Munich, el 1° de abril de 1924 debía comenzar mi reclusión en el presidio de Landsberg am Lech. Así se me presentaba, por primera vez después de muchos años de ininterrumpida labor, la posibilidad de iniciar una obra reclamada por muchos y que yo mismo consideraba útil a la causa nacionalsocialista. En consecuencia, me había decidido a exponer no sólo los fines de nuestro Movimiento, sino a delinear también un cuadro de su desarrollo, del cual será posible aprender más que de cualquier otro estudio puramente doctrinario.

Aquí tuve igualmente la oportunidad de hacer un relato de mi propia evolución, en la medida necesaria para la mejor comprensión del libro y al mismo tiempo para destruir las tendenciosas leyendas sobre mi persona propagadas por la prensa judía. Al escribir esta obra no me dirijo a los extraños, sino a aquéllos que, perteneciendo de corazón al Movimiento, ansían penetrar más profundamente en la Ideología Nacionalsocialista. (Hitler A., 1927, pág. 7)

En Viena, durante mi lucha por la existencia, me di cuenta de que la obra de acción social jamás puede consistir en un ridículo e inútil lirismo de beneficencia, sino en la eliminación de aquellas deficiencias que son fundamentales en la estructura económico-cultural de nuestra vida y que constituyen el origen de la degeneración del individuo, o por lo menos de su mala inclinación. (Hitler A., 1927, pág. 23)

Un Jefe que se vea obligado a abandonar la plataforma de su ideología general por haberse dado cuenta que ésta era falsa, obrará honradamente sólo cuando, reconociendo lo erróneo de su criterio, se halle dispuesto a asumir todas las consecuencias. En tal caso deberá por lo menos renunciar a toda actuación política ulterior, pues, habiendo errado ya una vez en puntos de vista fundamentales, está expuesto por una segunda vez al mismo peligro. De todos modos ha perdido ya el derecho de recurrir, y menos aún de exigir la confianza de sus conciudadanos. (Hitler A., 1927, pág. 45)

En realidad, la religión de Moisés no es más que una doctrina de la conservación de la raza judía. De ahí que ella englobe casi todas las ramas del saber humano convenientes a su objetivo, sean éstas de orden sociológico, político o económico. (Hitler A., 1927, pág. 93)

Sobre la Guerra Mundial. El marxismo, cuyo supremo objetivo es y será siempre la destrucción de todo Estado nacional no judío, debió ver con horror que en el mes de julio de aquel año el proletariado alemán, al cual lo tenía cogido en su red, despertó para ponerse hora por hora, con creciente celeridad, al servicio de la Patria. Había llegado el momento de arremeter contra toda la fraudulenta comunidad de estos judíos envenenadores del pueblo. (Hitler A., 1927, pág. 104)

En el aspecto económico, la situación era todavía peor, pues ahí es donde el elemento judío había llegado a hacerse realmente "indispensable". El murciélago había comenzado a chupar lentamente la sangre del pueblo. Por el camino

indirecto de las sociedades de guerra, había procurado liquidar paulatinamente la economía nacional libre. (Hitler A., 1927, pág. 119)

La falta de una idea grande e innovadora significa siempre la limitación de la fuerza combativa. La convicción de tener el derecho de valerse hasta de las armas más brutales, ha de ir unida permanentemente a la fe fanática en la necesidad del triunfo de un nuevo orden revolucionario en el mundo. He aquí la razón del porqué jamás apelará al último recurso aquel Movimiento que no lucha en pro de fines y de ideales elevados. La revelación de una nueva gran idea fue el secreto del éxito de la Revolución Francesa; asimismo, es a una idea que le debe su triunfo la Revolución Bolchevique y sólo por el Ideal también ha podido ganar el Fascismo la fuerza necesaria para someter venturosamente a un pueblo a una reforma de vastas proporciones.

Ya demostré que un Movimiento que aspira a conquistar el corazón de un pueblo debe, dentro de sus propias filas, organizar la defensa contra los intentos terroristas de los enemigos. Es eterna lección de la Historia el que una concepción ideológica apoyada en el terror jamás podrá ser reducida por virtud de procedimientos legales de la autoridad establecida, sino únicamente por obra de otra concepción ideológica nueva y de acción no menos audaz y resuelta que aquélla. (Hitler A., 1927, pág. 316)

La importancia de los diferentes Estados no se debe buscar en absoluto en el terreno del poder político, sino en la raza o en el campo cultural. (Hitler A., 1927, pág. 341)

Cuando un pueblo, como consecuencia de la falta absoluta de instinto de conservación propia, pierde la capacidad de constituirse en aliado eficaz de otro, degenera en una Nación esclava y pasa a la categoría de colonia. Los destinos de los pueblos sólo se unen por la perspectiva de un éxito común en el sentido de adquisiciones territoriales, de conquistas comunes, que redunden en un aumento de la fuerza por ambos lados. Hoy estoy convencido de que no se puede readquirir territorios perdidos por medio de discursos, sino por el empleo de la fuerza . (Hitler A., 1927, págs. 365,

366,373)

El Movimiento que llevará a cabo y conducirá hasta el fin la lucha política por la libertad, es el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores. (Firmado) ADOLF HITLER (Hitler A., 1927, pág. 415)

Este es el pensamiento Hitleriano que cautivo y aterrorizo, y aun en la actualidad causa ese efecto, ya que aún es aplicado en varios países, tomado más auge en el continente Europeo, por las crisis financieras que están atravesando en estos momentos. Se puede observar que en un momento dado pueda darse esta opción de readquirir territorios perdidos; no por medio de discursos, sino por el empleo de la fuerza, en el caso de Belice y Guatemala, para una salida más digna al mar.

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