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6 Personajes en Busca de Un Autor

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Seis personajes en busca de autor

Luigi Pirandello
Título original: Sei personaggi in cerca d'autore

Seis personajes en busca de autor Prólogo
FRANCISCO NIEVA

Luigi Pirandello

Los grandes hallazgos de teatro son muy simples. Basta que no estén apoyados en ideas, sino en emociones. Nadie se emociona con las ideas, pero a partir de las emociones se puede pensar mucho, se puede llegar a hacer un teatro muy intelectual, como a veces nos parece el de Pirandello. Claro, que nos engañamos si creemos esto. A Pirandello se le juzgó en su tiempo de modo muy contradictorio. Se creyó que hacía un teatro muy reflexivo y lleno de abstracciones. En esencia, el teatro de Shaw y de Pirandello extrae toda su teatralidad de su lucha contra la convención. Y toda sociedad es convencional. La convención es su acuerdo, es su eje y su sostén. Tanto uno como otro sabían que la convención social es insoslayable. He aquí el hallazgo trágico. La tragedia es irresoluble y por ello es trágica, pero tanto uno como otro se dirigían al espectador de teatro y a la conciencia particular de éste, «marginándolo» del resto de los alienados, y eso sí que es otro hallazgo. El buen teatro puede ir contra todo menos contra el espectador. El espectador tiene que ser un aliado. Esto mismo hacían de él Pirandello y Shaw. Ninguno de los cuales se sirvió de ideas para crear emociones, sino todo lo contrario. Esto es aún más evidente en Pirandello, aunque se le tomase como más intelectual y abstracto que a Shaw. Si antes he dicho que las ideas de teatro, las grandes ideas, son muy simples, lo dije pensando mucho más en Pirandello que en el otro. Pirandello descubre la esencia del llamado «suspense» que luego tanto se ha aplicado al cine. Basta con decir una tan simple verdad como la de que nada es lo que nos parece, basta basar en ella la dramaturgia de la inquietud y que cientos de obras salgan, no de la idea misma, sino del sentimiento de esa inquietud de la que emana toda teatralidad. Se diría que primero se ha lanzado una idea bastante abstracta y que con ella se ha provocado una emoción. Conociendo la vida de Pirandello se comprueba muy bien que el gran escritor jamás hace emociones de las ideas, que es un poseído por la vida y por sus emociones más complejas, un alma torturada y ardiente. De la obra entera de Pirandello emana un fuego siciliano, de mafia metafísica, de poderoso marginado —tiene angustias de perro: amó a una loca. Una loca que le infligió torturantes emociones que le hicieron pensar como aún no se ha atrevido a pensar ningún antisiquiatra sin estar loco como «no lo estaba» Pirandello: que la sociedad podía estar completamente del revés y esto no importaría lo más mínimo. Al contrario, sería más justa por darle su oportunidad a lo que ahora creemos la parte más oscura del hombre. ¿Cómo no va a ser oscura, si jamás la queremos iluminar? Pirandello es un catalizador del genio siciliano —no napolitano—, un catalizador de la angustia de un grupo étnico tan híbrido y extraño. Sicilia es una tierra por donde reptan las sibilas. Todas las edades están muertas en Sicilia. Y L uigi Pirandello se casó con una loca. ¿Saben ustedes que amar a una loca es gustar de todas las desmesuras insensatas del amor, que se vive una inquietud sexualizada y se consulta al Juicio Final cuando se la besa? ¿Que Dios habla por boca de ella y dice las insensateces últimas de Dios, las insensateces que son su verdad más tremenda? La duda. Dios siembra la duda mientras arde y por eso transmite un calor de vida siempre llameante y «nunca resuelta». Amar o haber amado a una loca puede llevar a esta luminosa verdad que es la irresolución trágica de todo. Trágica porque no la dominamos, porque está enfrente de nosotros. Es una verdad que no aplaca —y por ello es una verdad de vida— que no tranquiliza el ánimo de nadie. Véase, pues, lo que puede dar este sentimiento trágico de la vida llevado al teatro. Ese es el teatro de Pirandello. Es un objetivo de cámara fotográfica que podemos ir paseando por toda la superficie de esta tierra aparencial. Luego, de la fotografía, levantaremos una película que descubrirá los colores opuestos que, por lo bajo como una mafia, están determinando esa superficie, la apariencia de esta superficie. Habremos comprobado, con un sentimiento de terror que, nunca es más verdad una verdad, que cuando es una mentira. Esto lo vemos expresado en la razón de la locura y en el magnífico, casi grandioso, teatro de Pirandello. Sus procedimientos teatrales pueden quedar anticuados, nada vale contra ese hallazgo trágico que
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Seis personajes en busca de autor

Luigi Pirandello

es esencia de la tragedia, como la filosofía de Kant era esencia del acto de filosofar. La forma de «tragediar» de Pirandello es el soporte de su talento, como su talento es el soporte de esa angustia tan teatralizable. La verdad se halla entremedias. Todo es ganas de decir la verdad en este teatro. Esas ganas se traducen en un suspenso que tiene la gran virtud de no ser policíaco. Lo policíaco sólo es un recurso muy tópico para exacerbar esa inquietud. En el teatro de Pirandello nos damos cuenta de que todo, absolutamente todo, aunque no ponga mano en ello la Policía, t iene esa condición asesina y encubridora. Y una gracia maligna. Tan captado se sintió por él un cierto público de su tiempo, que temieron que apuntase el objetivo de esa cámara mágica hacia sus vidas y descubriese todo lo que ellos no querían saber de sí mismos. A tal punto se le ha tenido, porque llegó a sembrar la duda en el espectador de si el asesino no era él, el espectador mismo. Por eso prescinde Pirandello de la policía y de los temas policíacos tópicos —por más que siempre o casi siempre hay un personaje en sus obras que encarna una cierta misión de investigador, de inquisidor— porque la extrema depuración del suspenso es cuando, al implicar en el proceso a la sociedad entera, el propio espectador, enfrentado a su forma de juzgar, se puede sentir culpable, pensar de sí mismo que es «el malo». Esta duda magnífica, sembrada por un dramaturgo, es la mayor «participación teatral» que puede darse, la única. Seis personajes en busca de autor es quizás la obra más representativa de Pirandello, en donde la expresividad de los muchos golpes de efecto —todos efectos eminentemente teatrales— se pone a girar como una rueda, incesantemente, hasta el final. Aquel lector que no haya visto representar la comedia, debe imaginarse que está en el teatro y debe «sentir» cómo esos personajes surgen a la sombra. Debe «saber incorporarse» a este milagro escénico, vivirlo al compás de la lectura. Porque el caso de Pirandello es el de la superteatralidad de la vida, hasta qué punto la vida es puro teatro. Basta con ponerle un marco para que cualquier realidad se teatralice y cobre una dimensión nueva. En Seis personajes... la vida es mentira y la verdad es teatro. La realidad es una ficción de la realidad. Literariamente es una obra perfecta, pero se ve que la tal obra ha sido escrita para ser dicha e interpretada por actores de gran calado interpretativo, es obra de «divos». Ni uno solo de sus papeles deja de tener una dimensión que sobrepasa el mero texto escrito. Es teatro al estado puro, como casi todas las de Pirandello. Como todo el buen teatro moderno, Seis personajes... requiere que el lector se convierta en el propio director de escena de su lectura. Cuando ello se consigue, la lectura de Pirandello aficiona, nos «engancha» a la del teatro, cosa que tanto escasea hoy en día, en donde la imaginación se ha vuelto perezosa. Hubiera sido para mí una ventura no conocer a Pirandello, para que un día pudiera encontrar, de repente y sin previo aviso, una afortunada y rara comedia, teatro esencial y de todos los tiempos, llamada Seis personajes en busca de autor.

Luigi Pirandello Seis personajes en busca de autor

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Seis personajes en busca de autor

Luigi Pirandello

Prefacio Hace muchos años sirve a mi arte (aunque parece que fuera ayer) una criadita agilísima, y por eso nada primeriza en el oficio. Se llama Fantasía. Es un poco despectiva y burlona. Aunque le gusta vestir de negro, nadie le negará que no tiene sus ocurrencias, así como nadie creerá que todo lo hace siempre en serio y sólo de esa manera. Mete la mano en el bolsillo, saca de él un gorrito de cascabeles, rojo como una cresta, se lo pone y desaparece. Hoy está aquí, mañana allá. Y se divierte llevando a casa, para que yo componga relatos, novelas y comedias, a la gente más insatisfecha del mundo: hombres, mujeres, muchachos, vinculados a extraños p roblemas de los cuales no saben cómo librarse; contrariados en sus proyectos, frustrados en sus esperanzas, y con quienes, en fin, de verdad que es muy fastidioso conversar. Pues bien, esta criadita, Fantasía, tuvo hace ya muchos años la perversa inspiración o el desafortunado capricho de llevar a mi casa a toda una familia, no sé de dónde ni cómo recogida, pero de quienes ella pensaba que yo habría podido sacar el tema para una magnífica novela. Me encontré a un hombre que rondaba los cincuenta años, vestido con chaqueta negra y pantalón claro, de un aire tenso y de ojos malhumorados por alguna mortificación; a una pobre mujer con vestido de luto, que agarraba con la mano a una chiquilla de cuatro años y con la otra a un niño de poco más de diez; a una muchacha osada y procaz, también vestida de negro pero con una ostentación equívoca y agresiva, toda ella una crispación arrogante e incisiva dirigida contra aquel viejo mortificado y contra un veinteañero que permanecía aparte y ensimismado, como si despreciara a todos. En resumen, aquellos seis personajes que suben al escenario al principio de la comedia. O bien uno u otro, pero con frecuencia uno desautorizando al otro, empezaban a contarme sus tristes asuntos, cada uno gritando sus razones, aventándome en la cara sus descontroladas pasiones, casi del mismo modo como ahora lo hacen en la comedia con el desdichado Director. ¿Qué autor podrá contar alguna vez cómo y por qué un personaje nació en su fantasía? El misterio de la creación artística es el mismo misterio del nacimiento. Puede ser que una mujer, amando, desee convertirse en Madre, pero el deseo por sí sólo, por más intenso que sea, no basta. Un afortunado día ella será Madre, sin advertir de manera precisa la concepción. De igual modo un artista, viviendo, recibe muchos motivos de la vida, y no puede jamás decir cómo y por qué, en determinado momento, uno de estos motivos vitales entra en su fantasía y se convierte en una criatura viva, en un plano de vida superior a la voluble existencia diaria. Sólo puedo decir que sin saber que los había buscado me encontré delante de aquellos seis personajes, tan vivos como para tocarlos, como para oírlos respirar, que ahora se pueden ver en escena. Y aguardaban, allí presentes, cada uno con su secreta tortura y unidos por el nacimiento y desarrollo de sus mutuos percances, que yo los introdujera en el mundo del arte, haciendo de ellos, de sus pasiones y de sus casos una novela, un drama o, por lo menos, un relato. Habían nacido vivos y querían vivir. Ahora s ería conveniente saber que a mí no me ha bastado representar la figura de un hombre o de una mujer, por más especiales y característicos que sean, ni narrar una aventura peculiar, amena o triste, por el sólo gusto de narrarla, o describir un paisaje por el sólo gusto de describirlo. Hay algunos escritores (y no son pocos) que tienen este gusto y, conformes, no exploran otro. Son escritores de naturaleza específicamente histórica. Pero hay otros que más allá de ese gusto experimentan una necesidad espiritual más profunda, por la cual no admiten figuras, acontecimientos, paisajes que no se embeban, por decirlo así, de un particular sentido de la vida, y no adquieran con ello un valor universal. Son escritores de naturaleza específicamente filosófica.
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ambiguo. de fantasía y realismo.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello Yo tengo la desgracia de pertenecer a estos últimos. Y. una vida que yo no podía seguir negándoles. no se resignan a quedar excluidos del mundo del arte? Ellos se han separado de mí. casi al mismo tiempo. por eso mismo. sorpresa e incredulidad al ver aparecer a aquellos seis personajes que se anunciaban como tales buscando un autor. Por otro. casi de inmediato. entonces. dejémoslos ir a donde deben ir los personajes dramáticos para cobrar vida: sobre un escenario. Tanto es así que llegó a convertirse. en una tremenda obsesión. o al unísono. y que ha sido hecha para demostrar cualquier tipo de verdad moral. porque el sólo hecho de dar sentido al egórico a una representación revela claramente que ya se sobreentiende en ella un valor de fábula que no tiene por sí misma ninguna verdad. Criaturas de mi espíritu. se ven ya como tales y han aprendido a defenderse de mí. a la fuerza se han hecho a sí mismos personajes dramáticos en esta lucha sostenida conmigo por su propia vida. Odio el arte simbólico. yo no lograba descubrir este sentido en esos seis personajes. en Ariosto) Este simbolismo parte de un concepto. a pesar de haberles infundido vida. ellos. las seis ya vivían una vida que era suya y ajena a mí. la sorpresa de aquellos pobres actores de una compañía dramática. el instintivo interés en el drama que entreveían en ellos y en los otros miembros de esa extraña familia. a pesar de insistir en excluirlos de mi espíritu. que se abatía sin pensarlo sobre aquel escenario vacío e inadecuado para recibirlo. un drama oscuro. compleja. busca en la imagen. sino es ocasionalmente y debido a una ironía sublime (por ejemplo. un sentido que le dé valor. personajes que pueden moverse y hablar por sí mismos. ni fantástica ni real. por más que lo buscara. del interés nuevo que despertaría u na situación insólita. la inesperada ausencia de la Madre enlutada. lograban persuadirme con mayor ef icacia. para que ellos ganaran un poco más de vida y aumentaran su presencia. un drama que en sí y a través de sus personajes extremados. quiere alcanzar al precio que sea el modo de ser representado. del Hijo. y así sucesivamente. Pero no se da vida en vano a un personaje. Aprovechaban ciertos momentos del día para acercarse a mí en la soledad de mi estudio. se me hacía más difícil librarme de ellos y se les hacía más fácil tentarme. hablaban del impacto que se podría lograr. casi del todo distanciados de cualquier tipo de soporte narrativo. que debe permanecer viva y libre en toda su expresión. locuaces y autosuficientes. poco a poco. Es un esfuerzo vano y equívoco. Al menos hasta que encontré. Esa necesidad espiritual de la que hablo no se puede satisfacer con ese simbolismo alegórico. Por momentos me rendía. Y veamos qué ocurre» Así lo he hecho. Ahora. Aquella necesidad. y poco a poco el aumento de este interés cuando prorrumpieron las pasiones contrastadas. «¿Por qué no represento —me dije— esta novedosa situación de un autor que se niega a dar vida a ciertos personajes que. como era de esperarse. y bastaba cada vez mi condescendencia o el dejarme llevar. Por un lado. en cambio. También. han logrado voz y movimiento. Es tan cierto que. O. bien del Padre o de la Hijastra. que lo llevan a cuestas y lo sufren en ellos mismos. e incluso de un concepto que se hace o intenta convertirse en imagen. o de aquella pobre Madre. en cierto mo mento. Desde un comienzo. para el que la representación pierde cada movimiento espontáneo y se convierte en una máquina. personajes de novela surgidos prodigiosamente de las páginas que los contenían. que ensayaban de día una comedia sobre un escenario despojado de bastidores y decorados. hacía lo posible por alejarlos. pasiones que Página 5 de 5 . después. en una alegoría. Pues. viven por su cuenta. De esta manera. ha ocurrido lo que tenía que ocurrir: es una mezcla de tragedia y comedia. como nunca. Consideraba por lo tanto que no valía la pena hacerlos vivir. una comedia sobre el vano intento de esta improvisada ejecución escénica. en una situación humorística completamente nueva y. seguían viviendo por su cuenta. el modo de resolverlo. me tentaban y me proponían ésta o aquella escena para representar o describir. mejor dicho. Pensaba para mí mismo: «Ya he agobiado tanto a mis lectores con centenares y centenares de relatos: ¿por qué tendría que agobiarlos todavía más con la narración de los casos tristes de estos seis desafortunados?» Pensando así los alejé de mí. por lo que también sabrán defenderse de los demás. y uno u otro.

Y entonces aquel sentido universal. con la mente clara. sino a su drama. en el momento en que iba a expulsarlos de sí. y de la manera cómo lo logré. he podido hacer. la comedia de su inútil tentativa. sino sólo como hallazgos que yo mismo. cada uno debía aparecer en ese estadio de creación. en efecto. y de la que ahora asumo su defensa. Este hecho crea entre ellos una perspectiva inédita. Y. es decir «protagonistas» y «comparsas» —que sería una perspectiva elemental y necesaria para una composición escénica o narrativa—. No todos los seis personajes están aparentemente en el mismo grado de conformación. alcanzado en la fantasía del autor. sin que pueda modificarse. imponerse entre sí con una furia trágica y lacerante. he acogido y realizado aquellos seis personajes: pero los he acogido y realizado como rechazados: en busca de otro autor. han sido durante tantos años pesares de mi espíritu: el engaño que supone la comprensión recíproca. en realidad. en la otra. haber intuido esta necesidad y haber encontrado el modo de resolverla con una nueva perspectiva. Pero ¿se puede representar un personaje rechazándolo? Evidentemente que para representarlo se necesita. habría logrado jamás penetrar y satisfacer todas las necesidades de su forma. en otros menos. por más calculador o por más afanoso. sin saberlo. Yo. el Padre y la Hijastra. He querido representar seis personajes que buscan un autor. al contrario. luego. ni tampoco porque todos no estén debidamente conformados para su propósito. finalmente. lo alcanzaron ellos mismos una vez que subieron al escenario. Sin quererlo. y en la personalidad múltiple de cada uno de acuerdo con todas las posibilidades de ser que subyacen en nosotros. basado de modo irremediable en la vacía abstracción de las palabras. El hecho es que la comedia fue de verdad concebida en una espontánea iluminación de la fantasía. en el ajetreo de sus atormentados espíritus. pero no porque exista entre ellos figuras de primer o segundo plano. El drama no alcanza a escenificarse precisamente porque falta el autor que buscan. cuando prodigiosamente se corresponden y obran elementos del espíritu en una concertación divina. como una víctima resignada en medio de esas dos criaturitas que casi no tienen consistencia de no ser por su apariencia y por depender de que los lleven de la mano. Ningún cerebro humano. me parece un milagro. hablan de esta atroz e inevitable fijeza de su forma. rebelde. con todo lo que tiene de trágica por el hecho de que estos seis personajes han sido rechazados. en la cual el uno y la otra consideran expresada para siempre su esencia. la Madre. que sin duda les interesa sobre todo a ellos. y en el resto apenas o un poco configurados como elementos de un hecho por narrar o escenificar: los más vivaces y logrados. para defenderse de las acusaciones mutuas. el otro. yo había tenido la impresión de que en algunos casos necesitaba revelarlos más acabados (artísticamente). buscado en vano al comienzo en estos seis personajes. Es necesario ahora comprender qué rechacé de ellos. expresan como si fueran suyas las exaltadas pasiones y el tormento que.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello buscan. la Madre como naturaleza. tratando de imponerse al vulgar Director que quisiera alterarla y acomodarla a las llamadas exigencias del teatro. ¡Tal cual! Definitivamente. las razones que expondré para esclarecer sus valores no se deben tomar como intenciones preconcebidas por mí cuando me disponía a su creación. como dije. Inconscientemente. Tanto el Padre como la Hijastra e incluso el Hijo están realizados como espíritus. Defienden su esencia de los gestos ficticios y la inconsciente volubilidad de los actores. Sobre todo dos de aquellos seis personajes. Los seis están en el mismo grado de realización artística y en el mismo plano de realidad: lo fantástico de la comedia. Por eso. acogerlo en la fantasía y luego expresarlo. y la forma inmutable que la detiene. el Hijo. obviamente. transformándose. n o a ellos mismos. que obviamente vayan por delante. en cambio. y se representa. pero que no me interesaba a mí en absoluto por las razones expuestas. el Padre y la Hijastra. venganza. y que en uno representa castigo y. encontrándolo en sí mismos al concitar la lucha desesperada de cada uno contra el otro. guíen e incluso arrastren el peso casi muerto de los otros: uno. Página 6 de 6 . el trágico conflicto inmanente entre la vida que se mueve sin pausa. Si ahora lo pienso. y todos contra el Director y los actores que no los comprenden. y como «presencia» el jovencito que mira y gesticula y la niña por completo inerte.

aunque exprese como suya la inquietud de mi espíritu. Lo que es muy natural y no significa nada en absoluto. Si fuera parte de la actividad del autor.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello ¿Qué es. movimientos espirituales. cada criatura del arte. he acogido el ser. para llegar a existir debe tener su propio drama. si concurriera a crear parte del drama del ser de aquellos personajes sin autor. yo les di otra. ni se le ha ocurrido jamás la idea de preguntarse cómo y por qué. justamente esa situación «imposible». despachando al Director y a aquellos actores a los que debe recurrir. Si el Padre fuera partícipe de esta última actividad. hasta cierto punto parece sentirse contenta de haber sido llevada ante el Director. supongo que la observación se deriva del hecho de que aquel personaje expresa como suya una inquietud que es reconocidamente mía. De hecho. otra función más compleja. Si alguien se lo dijera. No sabe que tiene un «papel» Esto la hace perfectamente orgánica. y sólo entonces. la actividad que logra establecer el drama de esos seis personajes en busca de un autor. es decir. para un personaje. en suma. un drama del cual sea personaje y por el cual es personaje. con todo eso. porque no es posible creer que la única razón de nuestra vida se cifre en un tormento que nos parece injusto e inexplicable. renunciaría a la que tenía. en lo que respecta a ser personaje. en la cual apenas sí entraba como una simple anécdota. lo sufre y no lo crea. Yo. la función necesaria y suficiente para existir. Situación terrible y desesperada de manera especial para dos personajes —el Padre y la Hijastra— quienes viven más que los demás y poseen una conciencia mayor de ser personajes. en ciertas ocasiones y haciendo suyos. no lo creerían. en cambio. y nada más. Es una situación «imposible» de la cual sienten que deben salir cueste lo que cueste. El drama es la razón de ser del personaje. del suyo propio. que comprendo a quienes no me comprenden. por el contrario. Lo cierto es que. no aquel que debería ser. o en qué modo. ni siquiera por un momento. Aparte de especificar que la inquietud padecida y vivida por el personaje del Padre se debe a causas y razones que no tienen nada que ver con el drama de mi experiencia personal. en la cual pondría mucho de su Página 7 de 7 . un drama en el que sólo ellos pueden imaginarse a sí mismos y que. lo está. Quizá porque también ella espera cobrar vida debido a él. su propio drama? Cada fantasma. es su función vital: lo necesita para existir. porque prescindía de sus cualidades y posición de personaje al invadir. lo sufre como una fatalidad inexplicable y como una situación frente a la cual busca rebelarse con todas sus fuerzas y remediarla: lo que es propio de un «personaje en busca de un autor». No logro imaginar. seres absolutamente necesitados de un drama. como única posibilidad. por lo tanto. Ella no tiene la menor duda de estar viva. de los seis. Se sentiría vinculado. que ya tenían una vida propia. por su «naturalidad». en cuanto razón de ser. y por lo tanto no puede adquirir conciencia de su vida. consideración suficiente para desautorizar la crítica. por eso. al cual no le importa de hecho tener vida. sin ninguna queja. porque siempre sería acogido en la matriz fantástica de un poeta. se explicaría perfectamente su fatalidad. incluso como personaje rechazado. Es decir. por lo pronto. desencajada de su «papel». Pero. con qué fundamento se me hizo la observación de que el personaje del Padre no fue aquel que debía ser. Pero el Padre. pero rechazando la razón de ser. lo ven rechazado. considerando el tenerla como un fin en sí mismo. Yo. y. es decir. he tomado el organismo para confiarle. como si se tratara de un asunto de vida o muerte. los atributos del autor. en cuanto función. Pero no: porque ella espera que el Director la haga representar una escena con el Hijo. Hay un personaje. su papel de Madre no genera. inquietud que de manera legítima puedo reflejar en un personaje —hasta el punto de hacerla orgá nica—. Ella no vive como un espíritu: vive en un sentimiento continuo que no tiene p rogresión. entonces sí. quiero aclarar que una cosa es la inquietud inmanente de mi espíritu. conciencia de ser personaje: esto en cuanto no está jamás. en vez de su función inherente. también ella busca a su modo y para sus propios fines un autor. sería justificado decir que él sea en ocasiones el mismo autor. el drama de estar a la busca de un autor por haber sido rechazados: pero ni siquiera sospechan que ésta sea una razón de ser y que haya devenido para ellos. y que otra cosa es la actividad de mi espíritu dedicada a la creación de este trabajo. No tiene. y no tendría más motivo para padecer la desesperación de no encontrar quien afirme y componga su vida de personaje: quiero decir que aceptaría sin inconvenientes la razón de ser que le da el autor y. el de la Madre. en su posición de «personaje en busca de autor».

a su vez. La vida que se ha fijado para que exista en nuestra forma corporal. ella. El espíritu se rebela contra esa fijeza. es decir. que jamás ha p odido ni podrá existir. han despachado a la Madre sin preocuparse por dilucidar el núcleo de valores poéticos que. como si fuera nuevo. Pero los críticos. El llanto de la Madre es. ni como una repetición obligada por necesidades exteriores. Ése es su drama en mi comedia. Esto lo siente ella sin conciencia. horrible— una nueva y equívoca arrogancia de la pobre y descarriada mu chacha. porque la Madre también declara el valor específico de la forma artística en aquel grito suyo al Director: la forma no abarca ni siega su vida. Es cierto que ocurre así. llora. aprovecharla. por lo tanto. fijada y determinada toda. dar de mamar. Evidentemente. y la vida. no puede haber motivo de un nuevo llanto: «¡No! ¡Ocurre ahora. Así. que finalmente había surgido de mi fantasía una figura humanísima. ella realiza en sí misma el verdadero y perfecto «tipo humano». señor! Estoy viva y presente en cada momento de mi dolor. valorado en tres dramas diversos y contemporáneos. Casi todos mis críticos. representa el personaje. cada vez que abrimos el libro2. un carácter de la naturaleza. aquel inmanente conflicto encuentra en la comedia. «con verdadera complacencia». pero es una escena que no existe. pasivo y perpetuo. Este personaje me ha dado una satisfacción inesperada. atormenta al Padre y a la Hijastra. porque nada parece más superfluo en un organismo humano que el espíritu. en la comedia. El elogio me lo explico así: estando mi pobre Madre ceñida a su carácter de Madre. Lo siente y punto. la expresión más lograda. de la manera que sea. casi como si fuera un pedazo de carne completamente viva en todas sus funciones de procrear. Expuesto en tres fases. cuando él quiere persuadirla de que todo ya ha ocurrido y que. Y más aún. encontraremos a Francesca viva confesando a Dante su dulce pecado. sino todo lo contrario. en el instante en el que la vida de la obra de arte debe expresarse con aquel grito suyo. Ella se presenta con los demás personajes en el escenario pero sin entender lo que la obligan a hacer. de esta manera. porque el instinto materno surge y se rebela en ella para aclarar que no quiere abandonar ni al Hijo ni al marido. El llanto de esta naturaleza detenida es el irreparable y continuo envejecer de nuestro cuerpo. Éstos son espíritu. Si el Padre y la Hijastra acometieran cien mil veces seguidas su escena. de otro modo. pero no como una repetición mecánica. poco a poco mata la forma adquirida. incluso su carácter. del mismo modo. es decir. Y la expresión más viva de eso se manifiesta en aquel grito que da al Director. ocurre siempre! ¡Mi dolor no es falso. Pero el hecho de ignorar que es un personaje no la priva de serlo. de acuerdo. Los acontecimientos de su vida y el valor que éstos han adquirido. Es. La naturaleza fijada en la figura de una Madre. no es más que una de las frecuentes e incomprensibles extravagancias de aquel hombre atormentado y atormentador. La naturaleza. cada vez vivo. siempre en el punto establecido. imagina que la obsesión por vivir que empuja al marido y a la hija. no termina por agotar a la forma. y —horrible. en ella se refleja la fijeza d e su vida en una forma que. sin posibilidad de libres movimientos espirituales. en cada gesto y cada palabra. El conflicto inmanente entre el movimiento vital y la forma es una condición inexorable no sólo de orden espiritual sino también natural. como cosa inexplicable: pero lo siente de manera tan terrible que no piensa siquiera que pueda explicárselo a sí misma o a los demás. y este dolor inmediato es el que grita. Lo siente como un dolor. porque carece de espíritu.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello propia vida. Pero sólo rectifica simples datos: no sabe y no se explica nada. como si siempre naciera de improviso: embalsamado vivo en su forma imperecedera. inconsciente de lo que es o despreocupada por explicárselo. segundo a segundo. y por la cual ella también se encuentra en un escenario. el grito siempre volvería a estallar: sería inalterado e inalterable en su forma. Humanísima figura. cuidar y amar a su prole. en resumen. en vez de definirla como acostumbran de « inhumana» —lo que parece ser el carácter peculiar e incorregible de todas mis criaturas. Francesca Página 8 de 8 . sin distinción— han tenido la bondad de señalar. y. que se renueva y está siempre presente y vivo». por lo tanto. es decir. a pesar de aquel elogio. inconsciente de la vida que podría tener. si no es instigada por los estímulos sensitivos. naturaleza. son cosas que se dicen los demás y que ella sólo contradice una vez. o busca. porque el Hijo le fue arrancado y el marido la obligó a abandonarlo. De esta manera. y si volviéramos cien mil veces seguidas. Es por completo pasiva. sin necesidad de recurrir al cerebro. Es inconsciente de ser personaje. que debo explicar.

y es eso exactamente lo que tenía que existir.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello diría de nuevo sus palabras. porque un personaje sólo puede nacer de ese modo en la fantasía del poeta y no sobre las tablas de un escenario. no existe por sí mismo como un hecho fijo e inmutable. aquel nacimiento fantástico está sustentado por una verdadera necesidad. pero bajo la imagen del mismo escenario. por acoger también la realidad fantástica de los seis personajes. Ni por más que lo buscara hubiera podido encontrar un modo más desordenado. propia de los procedimientos románticos. e incluso negado por uno de sus personajes. contradictorio. desordenadamente. entre las otras cosas bellas que cada uno encontrará de acuerdo a sus gustos. el acto de creación de mi fantasía. y es como un milagro. el plano de realidad de la escena. todo se improvisa. sin repetirlas jamás de manera mecánica. llega a modificarse orgánicamente. en el escenario. no hay una concatenación de los acontecimientos. de representar «el drama en que se ven implicados los seis personajes». el Hijo— que todo su realce y valor deriva del ser personaje no de la «comedia por escenificar» — Página 9 de 9 . hay un personaje —el que «niega» el drama que lo hace personaje. que ellos no saben ni sospechan. Y el drama de los personajes. seguro que no lo hubiera intentado. Porque en mi trabajo la representación del drama en el cual se ven implicados los seis personajes parece tumultuosa y no procede de acuerdo a un orden establecido: no hay desarrollo lógico. tiene forma. si hubiera advertido que este nacimiento descuadraba y modificaba silenciosamente y casi sin advertirlo. hay una discreta sátira de los procedimientos románticos. por eso aquel personaje nació. de la que me salvó el fervor de mi espíritu: porque contra una falsa apariencia lógica. a propósito. Pero no es artilugio. Cuando concebí que naciera allí Madama Paz. mientras yo los presento como personajes de una comedia distinta. puede ocurrir de golpe. sino diciéndolas como si fuera la primera vez. cuando su gestación responde a una necesidad. El nacimiento es real. representado no como se hubiera dispuesto en mi fantasía si yo lo hubiera acogido. Comprendo por qué se me hizo esa observación. sentí que podía hacerlo y lo hice. Así nace Madama Paz3 entre aquellos seis personajes. La sátira radica en el hecho de que mis personajes se desesperan por desautorizarse en el papel que tiene cada uno en su drama. Habría infligido un defecto a la belleza de mi obra. como corresponde a su naturaleza de personaje «obligado». Es muy cierto. arbitrario y complicado. Incluso es un artilugio sobre aquel escenario representado de manera realista. porque peca de romanticismo. Sin que nadie se percate. no podía hallar lugar en mi trabajo si no fuera como una «situación» a desarrollarse. La mutación inesperada y fuera de control de una apariencia. que en ese momento ya no es por cierto ni de madera ni de piedra. les he mostrado. que precisamente vivirá por siempre porque es forma. está tratada humorísticamente. como nada en esta comedia existe con un lugar asignado o preconcebido: todo deviene. en el cual se transforma y vuelve a transformar esta vida informe que busca una forma. no he representado ese drama: he representado otro —¡y no voy a repetir cuál! — en el que. es decir. y me hará sonreír. detenido por la aparente falta de lógica. Todo lo que tiene vida. Justamente. estrambótico. El nacimiento de una criatura de la fantasía humana. y no podía aparecer si no fuera por indicios. todo gira. pero tampoco es un milagro arbitrario. y por eso debe morir: salvo la obra de arte. como drama rechazado. con una pasión tan viva y brusca que Dante desfallecerá cada vez que la escuche. en un sólo segundo. Que alguien me diga ahora que ésta no tiene todo el valor que podría tener. más romántico. que tiene una misteriosa y orgánica correspondencia con toda la vida de la obra. en escorzos violentos. También el plano de realidad del lugar. es un milagro parecido a los realizados por aquel santo que hace mover su estatua. sino de esta manera. descaminado. Ha ocurrido un resquebrajamiento. montada en el vacío. de manera que su agitación pasional. en vez del escenario. una mutación inédita en el plano de realidad de la escena. nacimiento que es el paso del umbral entre la nada y la eternidad. Aquel escenario. por decirlo de alguna manera. ha cambiado de golpe la escena: la he vuelto a acoger en ese momento en mi fantasía sin necesidad de privársela a los espectadores. porque su expresión no es coherente sino caótica. el nuevo personaje está vivo no porque ya estaba vivo sino porque felizmente nació. por el hecho de vivir. tumultuosamente. de manera caótica: interrumpido a cada rato. Es muy cierto. y por otros dos ni siquiera vivido. Para un drama imaginado se necesita un personaje que haga o diga algo preciso y necesario. pero yo. desde un plano de la realidad a otro.

y así la imagen permanece inalterada gracias a la realidad textual. traducción de F. sino incluso clara. en el canto V del Infierno. Es tan grande esta confusión cuan perfecta la íntima ley del orden que. La realidad queda suspendida en el juego de referencias literarias. es el que yo quería representar. casi observando todo el tiempo de lejos aquel intento. respetada del todo. y niega cualquier palabra de fracaso. Azzati). se ha comprendido la trama. (N. en resumen. del T. hace clásica y ejemplar mi obra. tanto la actitud del personaje es orgánica en mi concepción cuanto es lógica que. sin que ellos lo sepan. los planos fantásticos y realistas.) 3 La mayoría de traducci ones mantienen la palabra italiana «Pace» en vez de la española «Paz». Se refiere a la escena del tormento de Paolo y Francesca. el único que vive como «personaje en busca de autor». y que el drama de los seis personajes no se puede representar al faltar el autor que le infunda espíritu. (N. su obra. los caracteres. del T. simple y ordenada. del T. orgánico y natural.) 2 El libro es la Divina comedia. secundario pero significativo. de Dante Alighieri. Con eso se quiebra y dispersa el estéril intento de los personajes y de los actores. Es la concepción pirandelliana del desdoblamiento.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello que como tal casi no aparece— sino de la representación que 70 realicé. el Director.) Página 10 de 10 . y de él. instiga al Hijo a que recuerde los hechos. También esto no podía ser de otro modo. 1 En la edición española de 1926 (Editorial Sempere. se incluye una sugerente línea inicial que luego fue eliminada en ediciones posteriores: «He escrito esta comedia para librarme de una pesadilla». Pirandello hace un guiño: leemos un libro en el que un personaje. Es enorme la confusión de lenguas entre los hombres. Preferimos mantener esta última porque corresponde a la intención irónica de Pirandello respecto a este personaje. y éste. si críticas como las imputadas consiguen palabras para expresarse. supervisada por Pirandello. lo demuestra la evidencia con que. tanto es así que el autor que busca no es un autor dramático. (N. se abalanza torpe e inútilmente cuando escucha la detonación de un arma de fuego en el escenario. Valencia. Pero precisamente este caos. cuenta cómo llegó al incesto con su hermano Paolo a partir de la lectura de un segundo libro. e l de los amores de Lanzarote. Que mi representación no sea en absoluto confusa. y hasta para quienes tienen una mirada más penetrante resaltan los valores inesperados que encierra. Cuando resulta evidente para todos que por un artificio no se crea vida. Es. sino románticamente. ha logrado entretanto crear con él. dramáticos y cómicos del trabajo. establezca mayor confusión y desorden y otro motivo de contraste romántico. privado de razón y de voz. Francesca. a ojos de todos los públicos del mundo. en la situación. ansioso por conocer cómo se desarrolló la historia. aparentemente no asistido por el poeta. Representar un caos no significa en absoluto representarlo caóticamente. Sólo que el poeta.

evocada) LOS ACTORES DE LA COMPAÑÍA EL DIRECTOR LA PRIMERA ACTRIZ EL PRIMER ACTOR LA SEGUNDA ACTRIZ LA ACTRIZ JOVEN EL ACTOR JOVEN OTROS ACTORES Y ACTRICES EL DIRECTOR DE ESCENA EL APUNTADOR EL GUARDARROPA EL TRAMOYISTA EL SECRETARIO DEL DIRECTOR EL CONSERJE MONTADORES Y AYUDANTES DE ESCENA Página 11 de 11 .Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello LOS PERSONAJES DE LA COMEDIA POR ESCENIFICAR EL PADRE LA MADRE LA HIJASTRA EL HIJO EL MUCHACHO LA NIÑA (estos dos últimos no hablan) MADAMA PAZ (Luego.

EL TRAMOYISTA. orden. Dos escalerillas. Al otro lado. la segunda vez. Algunos irán a los camerinos. a un costado. Nota bene: La comedia no tiene actos ni escena. se verá entrar por la puerta del foro al TRAMOYISTA con un mono azulado y una bolsa atada a la cintura. entonces? EL DIRECTOR DE ESCENA. Sobre el escenario.) Vamos. para los ACTORES. vacío. alguno encenderá un cigarrillo. primero uno y después otro. pero no ahora. ¡yo también necesito mi tiempo para trabajar! EL DIRECTOR DE ESCENA. ¿A estas horas? (Mirará el reloj. ¿Qué haces? EL TRAMOYISTA. para que tengan desde el principio la impresión de un espectáculo no preparado de antemano. una más pequeña. y un piano. cogerá de un rincón al fondo algunos listones. Apagadas las luces de la sala. El SECRETARIO le entregará el correo: un periódico y un guión sellado. Entrarán. en el ensayo. Otras dos mesitas. (Batiendo palmas para llamarlos al orden. colocadas para tenerlas a mano. Al entrar en la sala del teatro. el bastón bajo el brazo y un grueso puro en la boca. sentados en círculo o de pie. Otras sillas. EL DIRECTOR DE ESCENA. los espectadores encontrarán el telón levantado y el escenario tal como está de día. En un determinado momento. casi a oscuras. los que se supone que deban formar parte en los ensayos de la comedia de Pirandello El juego de los papeles. por cuya puerta se verá entrar al DIRECTOR. con un sombrero de copa. Los ACTORES se volverán para mirar hacia la sala del teatro.) Son las diez y media. saldrá de la puerta de los camerinos el DIRECTOR DE ESCENA. otro se quejará del papel asignado. saludado por los cómicos. permanecerán en el escenario esperando al DIRECTOR para dar inicio al ensayo. que tendrá el guión enrollado bajo el brazo. aquel leerá en voz alta a sus compañeros la noticia de una revista teatral. Bueno. cruzarán palabras. vamos. Cuando no sea la hora de ensayo. recogerá los listones y se irá. EL TRAMOYISTA. y que esta primera escena improvisada tuviera mucha vivacidad. saludarán al DIRECTOR DE ESCENA y se saludarán entre ellos. empezarán a aparecer los ACTORES de la compañía. Entretanto. Ninguna. comunicarán el escenario con la sala. los más jóvenes entre los ACTORES y ACTRICES bailarán. por la puerta del foro. Resoplando. sobre un escenario de teatro. los colocará en el p roscenio y se arrodillará para fijarlos. En un momento llegará el Director para el ensayo. cerca del proscenio. a derecha e izquierda. después dos al mismo tiempo. ¿Cuándo. Sería bueno que tanto las ACTRICES como los ACTORES vistieran ropas claras y alegres. sin bastidores ni decorados. Esto es todo. cruzará el pasillo de butacas y. la concha del apuntador estará junto al foso. La representación será interrumpida por primera vez. subirá al escenario por una de las dos escalerillas. con muchas sillas alrededor. Apresúrate y llévatelo todo. a su gusto: nueve o diez. EL DIRECTOR DE ESCENA. ¡Ha llegado el Director! La música y el baile cesarán al mismo tiempo. hombres y mujeres. casi oculto. refunfuñando. otros. mientras que. ¿Cartas? EL SECRETARIO. cuando el DIRECTOR y el primer personaje se retiren para acordar el escenario y los actores desaparezcan del escenario. si hubiera necesidad. EL DIRECTOR. uno de los cómicos se podrá sentar al piano y tocar una música bailable. entre los cuales estará el APUNTADOR. deseándose un buen día. EL DIRECTOR DE ESCENA. Al escucharse los martillazos. una más grande. prevista para ese día. sin bajar el telón. Déjame disponer la escena para el segundo acto de El juego de los papeles. quien. aquí y allá.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello De día. EL TRAMOYISTA. una a la derecha y otra a la izquierda. cuando el TRAMOYISTA haga caer el telón por error. Página 12 de 12 . Lo tendrás. ¿Qué hago? Estoy clavando. una mesita y un sillón de espaldas al público. en el fondo. para el DIRECTOR.

Filippo.) Usted entrará y saldrá por este lado. sí! ¡Se lo he dicho mil veces! EL APUNTADOR. (Anotándolo. comience. donde estarán o l s ACTORES. el APUNTADOR habrá tomado su lugar en el foso. con gorrito de cocinero y delantal.) ¡También el perrito! Como si fué ramos pocos los que parecemos mascotas aquí. ¡Sí. (Sentándose en la butaca.) EL DIRECTOR DE ESCENA. Yo no. llamando por su nombre al DIRECTOR DE ESCENA. ¿A quién le toca la escena? Los ACTORES y las ACTRICES despejarán el proscenio y se irán a sentar a un costado.) Por lo tanto. (Dará palmadas otra vez y se dirigirá al APUNTADOR) Vamos. (Entregándole el guión sellado. habrá encendido la lamparita y extendido ante sí el guión. (Leyendo el guión. Guido Venanzi escucha. ¡De inmediato! Irá a dar la orden. sentado» EL PRIMER ACTOR. EL DIRECTOR.) De acuerdo. (Dando palmadas. Guido Venanzi. EL DIRECTOR.) Por favor. salvo los tres que participarán en el ensayo y la PRIMERA ACTRIZ.) Disculpe. déjelo en el camerino. hágame el favor. correrá a través del corredor de la sala y subirá apresuradamente por una de las escalerillas. no. Leone Gala. presten atención: allá.) Vamos.) Estamos atrasados diez minutos. En tanto. (Al DIRECTOR. Puerta al fondo por la cual se llega a la habitación de Leone. con un sombrero excéntrico y un gracioso perrito entre los brazos. Falta la Primera Actriz. Estanterías de libros y vitrinas con lujosas vajillas y utensilios de mesa. por Dios! La PRIMERA ACTRIZ se levantará y se irá a sentar junto a los otros ACTORES que ya estarán acomodados aparte. LA PRIMERA ACTRIZ. EL DIRECTOR. ¡No. señores. (Al DIRECTOR. que nos den un poco más de luz. pero ¿me tengo que poner el gorrito en la Página 13 de 13 . Y yo no aparezco al comienzo de la obra.) «En casa de Leone Gala. (Molesto. mirando alrededor y dirigiéndose al DIRECTOR DE ESCENA. que tenemos que empezar. de acuerdo.) «Mesa puesta y escritorio con libros y papeles. (Al APUNTADOR) Comience. le encarga el perrito. cuando del fondo de la sala se escuchará la voz de la PRIMERA ACTRIZ. EL APUNTADOR. ¡Como siempre! (Mirará el reloj.) Atención. vamos. EL DIRECTOR. (Después. EL DIRECTOR. EL DIRECTOR. Un extraño salón. Aquí.) Colocará la mampara en e l fondo y luego colgará las cortinas. Anótelo. Y poco después el escenario se iluminará con una intensa luz blanca en la parte de la derecha. por favor! ¡Aquí estoy! ¡Aquí estoy! Está toda vestida de blanco. (Dirigiéndose al DIRECTOR DE ESCENA.) ¡Entonces muévase. EL DIRECTOR DE ESCENA. (Leyendo el guión. vamos. (Luego. trata de batir un huevo en un cuenco con un cucharón de madera.) «Al levantarse el telón. que sin hacer caso de la pregunta del DIRECTOR se sentará delante de una de las mesitas. también vestido de cocinero. Así aprenderá a ser puntual en los ensayos. (Leyendo el guión. (A la PRIMERA ACTRIZ) ¿Interviene usted en la escena? LA PRIMERA ACTRIZ. Usted insiste en hacerse esperar. No habrá terminado la amonestación. comedor y despacho al mismo tiempo» EL DIRECTOR. (Se vuelve a sentar. (Levantándose e indicando. (Dirigiéndose al ACTOR que hará el papel de Sócrates. Puerta lateral a la izquierda por la cual se va a la cocina. el segundo acto de El juego de los papeles. llamado Sócrates» (Al DIRECTOR) ¿Debo leer también las acotaciones? EL DIRECTOR. la cocina. LA PRIMERA ACTRIZ.) «Primera escena. (Al DIRECTOR DE ESCENA) ¿Falta alguien? EL DIRECTOR DE ESCENA.) Pero aquí no se ve nada. (Apuntándolo en un papel. (Renegando.) De color rojo. EL APUNTADOR. La puerta principal está a la derecha» EL DIRECTOR. Discúlpeme.) Llévelo al camerino. EL APUNTADOR. ¡Busqué desesperadamente un automóvil para llegar a tiempo! Pero veo que todavía no han empezado.) Pondremos la sala de color rojo. la puerta principal. (Sigue leyendo el guión. Leone Gala. Filippo bate otro. EL DIRECTOR DE ESCENA. Por favor. EL DIRECTOR.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL DIRECTOR.

ojos azules y ovalados. ¿Comprendido? EL PRIMER ACTOR. sin la plenitud del instinto. la cáscara. con bigote espeso y crespo alrededor de una boca fresca. que se pueda comprar en cualquier tienda de la ciudad y en cualquier sastrería. EL DIRECTOR. que es el remordimiento en el PADRE. atención! Empezamos. furioso. la nariz y la boca. un poco desorientados y perplejos. con lágrimas de cera. se acercará al escenario para anunciar al DIRECTOR la llegada de los SEIS PERSONAJES.) Sí. entre las complicaciones del diálogo y usted que no se dejará escuchar por el público. Y que incluso la vestimenta sea de paño y corte particular. ridículo!» ¿Qué quiere que yo haga si de Francia no vienen más come dias buenas y nos tenemos que resignar a poner en escena comedias de Pirandello. Quien vaya a intentar una puesta en escena de esta comedia debe valerse de todos los medios disponibles para lograr un efecto gracias al cual estos SEIS PERSONAJES no se confundan nunca con los ACTORES de la compañía. que es ciego! Usted es la razón y su esposa el instinto. se confeccionarán de tal modo que dejen libres los ojos. quienes también han entrado en la sala y lo han seguido a cierta distancia. (Volviendo a su sitio. así que no serán ligeras para los actores que deberán llevarlas. En resumen. sin extravagancia. sino como realidades creadas. el dolor en la MADRE. al representar su papel. centellantes y agudos. por lo tanto. con pliegues rígidos y de un volumen estatuario. elaboraciones inalterables de la fantasía: y por lo tanto más reales y consistentes que la voluble naturalidad de los ACTORES. La MADRE estará aterrada y sobrecogida por el intolerable peso de la vergüenza y de la Página 14 de 14 . ¡Lo que quiere decir la forma vacía de la razón. Disculpe. ¡Cómo no. tanto como una intensidad luminosa variada de reflectores especiales. que nadie comprende y parecen creadas a propósito para que ni los actores. con su gorrita galoneada. usted perdone. nadie entenderá nada.) ¡Atención. gritará. en un juego de papeles asignados. Pero el medio más eficaz e idóneo que se sugiere será el uso de máscaras especiales para los PERSONAJES: máscaras especialmente elaboradas con una materia que el sudor no ablande. en la cabeza.) Le aconsejo que se ponga siempre de medio perfil. ¡Después me elogiará el resultado! (En tono confidencial.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello cabeza? EL DIRECTOR.) ¡Yo menos! Así que mejor seguimos. levantándose y acercándose hacia el PRIMER ACTOR. ¡Pero si es ridículo!. especialmente en la amplia frente. Pálido.) EL PRIMER ACTOR. sí señor! ¡Y batirá los huevos! ¿Usted cree que no tiene que hacer nada más que batir los huevos con sus manos? Pues no. indicada en las anotaciones. ni los críticos.) «¡Ridículo. ni el público queden contentos? (Los ACTORES reirán. será sin duda útil. ¡Tendrá que representar el papel de la cáscara de los huevos que está batiendo! (Los ACTORES reirán de nuevo y harán comentarios irónicos entre ellos. hágalo! El CONSERJE del teatro habrá entrado mientras tanto en la sala.) ¡Obviamente! ¡Está escrito allí! (Señalará el guión. EL APUNTADOR. La disposición de unos y otros. aparecer como fantasmas. la venganza en la HIJASTRA. ¿Me permitiría cubrirme con la concha? ¡Corre un aire! EL DIRECTOR. señor. (Fastidiado por el comentario. El PADRE rondará los cincuenta años: de frente amplia. señor Director. dispuesta a una sonrisa incierta y vana. que no dé la idea de estar confeccionada con una tela. (Abriendo los brazos. como se puede ver en las imágenes esculpidas y pintadas de las Mater dolorosa de las iglesias. y atravesando el pasillo de butacas. (Poniéndose de pie.) ¡El gorrito de cocinero. es voluntariamente el títere de sí mismo. Y entonces él. de cabello rojizo. el desdén en el HIJO. mirando a su alrededor. porque si no.) ¡Silencio! ¡Y presten atención cuando estoy hablando! (Se dirige de nuevo al PRIMER ACTOR. Las máscaras ayudarán a dar la impresión de la figura construida artísticamente y fijada de manera inalterable en la expresión del propio sentimiento fundamental.) ¡Yo no! EL DIRECTOR. por lo que usted. cuando ya se encuentren en el escenario. Se interpreta de e sta manera el sentido más profundo de la comedia. Los PERSONAJES no deberán. en otras tendrá gestos duros y ásperos. pero no calvo. (Dando palmadas de nuevo . vestirá pantalones claros y chaqueta oscura: en ocasiones será melifluo. fijas en lo más lívido de las ojeras y las mejillas.

Bellísima.) Bueno. es decir.. y cuando se levante el velo. ¡Háganme el favor de largarse. descaradamente. (En medio de los comentarios bulliciosos y las risas de los demás. (Siguiendo sobre el escenario a la HIJASTRA. sin necesidad de hacerlo.) ¿Ah. ésta es la única razón de su oficio. que no tenemos tiempo para perderlo con locos! EL PADRE. EL DlRECTOR.) ¡Mucho mejor. El DIRECTOR y los ACTORES se dan la vuelta sorprendidos para mirar desde el escenario hacia abajo. (Con el gorrito en la mano. señor? Todo lo contrario. El HIJO. alto..) Pero señor. molestos. vestirá de luto. enojado. (Brusco. Digo que puede considerarse una locura. dar la apariencia de verdadero a aquello que no lo es. ¿Cómo se le ocurre. mostrará un rostro nada atormentado. mucho mejor entonces. La HIJASTRA. (Rápidamente. EL DIRECTOR. también de negro. Pero. en cambio. El HlJO se quedará abajo.) ¡Yo le aseguro que la profesión del cómico. hermanita.) Disculpe. LA HIJASTRA. en la sala. de dieciocho años. y el MUCHACHO subirán los primeros peldaños de la escalerilla y se quedarán a la espera. un escuálido MUCHACHO de catorce años. pero con una elegancia vistosa. EL CONSERJE. pero ¿si no hay autor? (Al DIRECTOR. y siempre estará con los ojos bajos.. casi impúdica.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello humillación. ¿qué diablos dice? EL PADRE. señor. ¡Y podríamos ser su fortuna! EL DIRECTOR. sí señor. Pero si aquí no hay ningún autor. llevará un sobretodo morado y una larga cinta verde alrededor del cuello. señor. señor! Nosotros podríamos ser su nueva comedia. despectivo. de veintidós años.) Han llegado unos señores que preguntan por usted. pero como si fuera de cera. Bueno. si fuera locura. habrá una ternura vivaz y estará vestida de blanco con una cinta de seda negra en la cintura. (Herido y melifluo. subiendo rápidamente la escalerilla. haciéndose portavoz de la irritación creciente de sus ACTORES.) A menos que usted quiera serlo. (Con una alegre vivacidad. LA HIJASTRA. EL DIRECTOR. ¿O acaso no es el oficio de ustedes dar vida en la escena a personajes fantasiosos? EL DIRECTOR. Mostrará desprecio por el aire tímido. casi inmovilizado en un contenido desdén por el PADRE y en una indiferencia ceñuda hacia la MADRE. que. vestirá humildemente de negro. ALGUNO DE LOS ACTORES.) ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren? EL PADRE. afligido y casi desorientado del hermanito. una NIÑA de aproximadamente cuatro años. (Levantándose y retándolo. (De nuevo enojado. porque no estamos ensayando ninguna comedia nueva. y en la. (Dando un paso adelante. (Tímidamente. (Entre sorprendido e iracundo. Del que sea.) ¡Escúchenla. escúchenla! EL PADRE. esforzarse en hacer lo contrario. Cubierta por un tupido velo de viuda. EL DIRECTOR. ¿Están bromeando? EL PADRE. EL DIRECTOR. será desvergonzada. con la NIÑA de la mano. es una noble profesión! Si hoy por hoy los nuevos señores comediógrafos nos dan a representar comedias Página 15 de 15 . hasta llegar a una de las escalerillas) Hemos venido en busca de un autor. Pero permítame hacerle la observación de que. La MADRE. EL DIRECTOR. EL DIRECTOR. Los ACTORES se agitarán. usted sabe muy bien que la vida está llena de infinitos absurdos.) ¡Estamos ensayando! ¡Y usted sabe muy bien que no debe entrar nadie mientras estamos ensayando! (Dirigiéndose hacia el fondo. crear lo verosímil para que parezca verdadero. señor. estimado señor. ni siquiera tienen necesidad de parecer verosímiles. sí? ¿De manera que nuestro oficio le parece cuestión de locos? EL PADRE. seguido por los demás. como un juego..) ¿De un autor? ¿Qué autor? EL PADRE. ella también. porque son verdaderos.) ¿Y ahora qué ocurre? EL CONSERJE. le traemos un drama doloroso.

que se colocará en el proscenio. ¡Todo lo que dice está bien! Pero ¿qué quieren aquí? EL PADRE. ¿A qué quiere llegar con eso? EL PADRE. está bien. darles vida eterna! EL DIRECTOR.. de que el autor que nos dio vida. Está bien. agua o mariposa. cuando nadie mejor que usted sabe que la naturaleza se sirve de la fantasía humana como instrumento para continuar. señor. claro está. EL DIRECTOR.) Puede creer. satisfechos. ¡Qué ocurrencia! LA PRIMERA ACTRIZ. Y de verdad que fue un delito. EL PADRE.) Me apena que se burlen así. (Con un fingido e irónico estupor. luego fastidiado. dirigiéndose a los PERSONAJES. (Gritando. El DIRECTOR y los ACTORES se ríen a carcajadas. como puede comprobarlo. sin embargo. señor! EL DIRECTOR. reventarán en aplausos como si les fuera ofrecido un espectáculo. a través de ustedes.) Y usted. EL PADRE. y en muchas formas: árbol o piedra. nosotros. Y vivos. EL PADRE. junto a quienes lo acompañan. señor.. luego admirados por esta evolución de los hechos. después no quiso o no pudo materialmente introducirnos en el mundo del arte. tenemos que trabajar! EL PRIMER ACTOR. más vivos que aquellos que visten y calzan! Menos reales. señor. No me interprete mal. EL DIRECTOR. son eternos. quizá.) ¡Basta.. porque llevamos en nosotros. No. una fantasía que supo nutrirlos y desarrollarlos. adelantándose. EL PADRE. un drama doloroso.) ¡Y ustedes vá yanse de aquí! ¡Despejen el lugar! (Al DIRECTOR DE ESCENA. de inmediato. uno frente a otro. (Primero sorprendido. como los señores pueden deducir al ver a esta mujer vestida de luto. porque —semillas vivientes— ¡tuvieron la suerte de encontrar una matriz fecunda. EL PADRE. ¡Quieren vivir en nosotros! Página 16 de 16 . apoyada sobre el borde del escenario. (Irónico. Diciendo esto le ofrecerá la mano a la MADRE para ayudarla a subir los últimos escalones y.) ¡Fuera! ¡Fuera! EL PADRE. que se mantendrá aparte. La NlÑA y el MUCHACHO seguirán a la MADRE. sin entender.) ¡Sí. que somos de verdad seis personajes interesantísimos. que nos ha gritado no tener tiempo para perderlo con locos. (Al DIRECTOR) Mire. los personajes creados por un autor? ¿O a lo mejor no tienen (señalará la concha del APUNTADOR) un guión que nos contenga? LA HIJASTRA. la conducirá con una solemnidad trágica hacia el otro lado del escenario. Sólo a demostrar que se nace a la vida de diferentes maneras. su obra creada. guiándola todavía. pero luego deteniéndose como si lo retuviera una rara turbación. (Resuelto. al fondo. a un mayor grado. (Herido. porque quien ha tenido la suerte de nacer como personaje vivo.) ¿Por toda la eternidad? EL PADRE. Por lo menos un momento. ¡sepa que es nuestro orgullo haber dado vida —aquí. ¿han nacido como personajes? EL PADRE.) ¡Eso es! ¡Muy bien! ¡A seres vivos. que se iluminará de inmediato con una luz fantástica. (Apañándola. repito. aprobarán y aplaudirán a su DIRECTOR. señor. sáquelos de aquí! EL DIRECTOR DE ESCENA. risueña. ¡No morirá jamás! Y para vivir eternamente ni siquiera necesita de dotes extraordinarias o realizar prodigios. o mujer. ¡Queremos vivir. (Acercándose. A nada. Lo decía por usted. Exacto. EL DIRECTOR. como si se burlaran.) ¡Déjenlo! ¡Cállense! (Luego. sobre estas tablas— a obras inmortales! Los ACTORES. Lamentablemente frustrados. después el HlJO. eso es! (Al DIRECTOR. ¿No entiendo? Pero si antes dijo.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello banales y a títeres en lugar de hombres.) En el sentido.. primero estupefactos. No es posible que alguien se burle así. y también la HIJASTRA. señor. zalamera. EL DIRECTOR. (Interrumpiendo con vehemencia.) ¡Por Dios. señor.. puede reírse incluso de la muerte. ¿Quién era Sancho Panza? ¿Quién era don Abundio? Y. (Colocándose frente al DIRECTOR..) ¡Me sorprendo de su incredulidad! ¿Acaso no están los señores acostumbrados a ver cómo aparecen casi vivos aquí. frustrados... Los ACTORES. ¡pero más verdaderos! ¡Somos de la misma opinión! Los ACTORES se miran entre sí. UN ACTOR. ¡Y que también se nace como un personaje! EL DIRECTOR.

¡entonces sí podrá verse cómo volaré! ¡Sí. si es tan amable: haga representar en breve este drama.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL ACTOR JOVEN. cuando a esta preciosa se la quite Dios a su pobre Madre.) Pero. ¿Queda claro? Bastardos. Ils ont mis des écriteaux partout: Prenez garde à Tchou-Tchin-Tchou! Los ACTORES. señor! ¡Volaré! ¡Muy alto! ¡Y no veo el momento de hacerlo. así como dentro nos urge la pasión. con la pérfida gracia de una oscura desvergüenza.) ¡Mírelo! ¡Mírelo! ¡Indiferente y frío.) ¡Peor! ¡Peor! ¡Mucho peor. Él la desprecia y la considera Madre únicamente de nosotros tres. él no la quiere reconocer como Madre suya. si a mí me toca ella. (Molesto.. si la conociera. después de haber inflado la voz en «bastardos». (Corriendo rápidamente hacia el DIRECTOR. la organizamos rápidamente entre nosotros. somos nosotros. ¿Está loca? EL PADRE.) El drama está en nosotros. (Sarcástica.) ¿Ve lo preciosa que es? (La levantará en brazos y la besará. dígame. EL PADRE. (Iracundo. presenciando el tormento de aquella Madre por aquel granuja.) ¡Muy bien! ¡Bravo! ¡Bravo! EL DIRECTOR.) ¡Mi pasión.) ¿Pero qué quiere organizar? ¡Aquí no se hace nada de eso! ¡Aquí se interpretan dramas y comedias! EL PADRE. LOS ACTORES Y LAS ACTRICES. Fíjense.. y cuando este bobalicón (tirará hacia delante del MUCHACHO agarrándolo sin miramientos por la manga) haga la estupidez más grande. LA MADRE. por aquel. cariño mío! (La dejará de nuevo en el suelo y añadirá. señor. (Tomará de la mano a la NIÑA. (Se dirige al DIRECTOR con una angustia infinita. excitadísima. (señalará al MUCHACHO) por aquella criaturita. mientras ella canta y baila.. ¡Es vil! Dirá todo esto rápidamente.) Y bien. y después de que el DIRECTOR le llame la atención. Les chinois sont un peuple malin. créame. como si escupiera la palabra. (al DIRECTOR) pero si usted quiere y sus actores están dispuestos. EL DIRECTOR. conmovida.) ¡Por ahora quédate en tu sitio! ¡Y no te rías de esa manera! LA HIJASTRA. los bastardos. ¡miren los señores cómo canto y cómo bailo! Sugerirá maliciosamente que está bailando con paso de baile la primera estrofa de «Prends garde a Tchou-Tchin-Tchou» de Dave Stamper en la adaptación a Fox-trot o One-Step lento de Francis Salabert. (Señalando a la HIJASTRA) Por mí no hay problema. (Con un arranque de ira. se quedará como abstraída y lejana. (Señalará al Hijo. fíjense: todavía hay que hacer la comedia.) ¡Silencio! ¿Creen que están en un cabaret? (Haciéndose a un lado con el PADRE. De Shangai à Pekin. LA HIJASTRA..) Y a esta pobre Madre. señor! ¡Peor! Escuche..) Dios mío.. como atraídos por una extraña fascinación. ¡Por él! (Señalará al PADRE e intentará abrazarlo. porque verá que en cierto momento. ¿Y dónde está el guión? EL PADRE. (Se sentirá desfallecer y vacilará. y con cierta consternación. señor! Mi pasión. ¿Y sabe por qué? Porque somos bastardos. (Los ACTORES reirán. porque él es el Hijo legítimo! Lleno de desprecio por mí. que habrá estado junto a la MADRE. (Se acercará a la MADRE y la abrazará. Está en nosotros mismos. y estamos impacientes por representarlo. le suplico en nombre de estas dos criaturitas.. de manera particular los jóvenes. que es la Madre de todos nosotros. se desplazarán hacia ella y apenas levantarán las manos como si la quisieran atrapar. cuando esta pequeña preciosa. ¡Algo peor! LA HIJASTRA.) Señor. no lo veo! Porque después de lo que ocurrió íntimamente entre él y yo (señalará al PADRE con un guiño atroz) no puedo seguir junto a todos ellos. y al llegar al «vil» final. lo pronunciará despacio. Cuando los ACTORES estallen en aplausos. pero estallará en una carcajada estruendosa. y la llevará delante del DIRECTOR. (Entre risas y aplausos.) EL PADRE. ¿Loca? No. Página 17 de 17 . casi involuntariamente.) ¡Cariño mío. propia del estúpido que es (lo devolverá junto a la MADRE de un empujón). yo. Ella se hará la escurridiza.. ¡Por eso mismo! ¡Hemos venido con usted justamente por eso! EL DIRECTOR. ¿No? Y ahora permítanme: si bien huérfana hace apenas dos meses.

como si los hubiera deseado? ¡Fue él. Por suerte para él. si puedes! LA MADRE. (Irguiéndose y cubriéndose desesperadamente el rostro con las manos. EL PRIMER ACTOR. (Cortante. en estos cuatro hijos de esos dos hombres que tuvo. señor. tonto? LA MADRE... ¡Niégalo.) ¡No se burlen! ¡No se rían así. (De inmediato. LA MADRE.. me obligó a largarme con aquél! LA HIJASTRA.) Entonces. rápido! Uno de los ACTORES ofrecerá una silla. (Impresionado. ¡Nos lo dan ellos. Llevamos su luto.. (Señalará al HlJO) ¡Lo dice por él! Porque se mortifica y sufre por la indiferencia de ese hijo. más allá que un poco de reconocimiento. mi mujer. ¡No es cierto! ¡No es cierto! LA MADRE. ¡Siempre amoroso y preocupado por ti! (Al MUCHACHO. indignada. señor! ¡Me los dieron él y el otro. Fui yo. LA MADRE. Mírela. Pausa.. Ella tuvo otro hombre.) ¡Pero mira tú que espectáculo! LA PRIMERA ACTRIZ. con un áspero resentimiento. Es verdad. ¿Y tú qué sabes? LA HIJASTRA.) ¿Cómo que no es cierto? LA HIJASTRA.. le suplico que impida a este hombre utilizarme para sus propósitos. ¿Entonces por qué es viuda. LOS ACTORES.) Por favor. una silla para esta pobre viuda. señor. Página 18 de 18 .) ¡No es cierto! LA MADRE. (Decidida. por amor a Dios! Éste es justamente su drama. mírela.) Señor. (Aturdida. a la fuerza! ¡Me obligó. ¿es verdad? ¿Desfallece? EL DIRECTOR. intentará impedir que el PADRE le retire el velo que esconde su rostro. déjame. no. señor. me obligó! ¡Pongo a Dios por testigo! (Al DIRECTOR.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL PADRE. (A sus compañeros. EL PADRE. a quien quiere explicarle que si lo abandonó a los dos años fue porque él (señalará al PADRE) la obligó. ¡Es una Madre! Y su drama — terrible. (Acercándose.) Sí. Sé que con mi Padre. EL DIRECTOR...) ¡Pregúnteselo a él (señalará al marido) si no es verdad! ¡Que él se lo diga!. hija mía? ¡Nunca quise ofender a tu Padre! ¡Sólo he dicho que no fue por mi culpa ni por mi propio deseo que abandonara su casa y a mi hijo! EL PADRE. por favor. aturdido. LA MADRE. sentada. —No para mí. a nosotros! EL ACTOR JOVEN. EL PADRE. LA HIJASTRA. LA MADRE. señor. ¡Otro hombre que debería estar aquí! LA MADRE. se lo dije. EL PADRE.) ¿Qué está pasando? ¿De quién se trata? (Al PADRE) ¿Es su esposa o no? EL PADRE. No. si usted vive? Los ACTORES desahogarán todo su aturdimiento en una estruendosa carcajada. sino para el otro. ¡Sería horrible para mí! EL DIRECTOR. señor. ¡No es cierto! (Al DIRECTOR) ¡No se lo crea! ¿Sabe por qué lo dice? Por ése. por quienes ella es incapaz de sentir nada. Su drama no consiste en el amor a dos hombres. de hecho. ¡Déjate ver! Le quitará el velo. una silla..) ¿No es verdad? ¡Dilo! ¿Por qué no hablas. (Se aproxima para sostenerla mientras casi todos los ACTORES están aturdidos y consternados.. Pero fíjese que no está aquí porque haya muerto. Por una vez. los otros la rodearán presurosos.) ¡Me obligó. No lo niego. terrible— consiste. está muerto: hace dos meses. señor. tú viviste en paz y contenta. (Herido. ¿Que yo los tuve? ¿Tienes el valor de decir que fui yo quien los tuvo. como puede ver. con rabia. EL PADRE. y lo comprenderá de inmediato. ¡No lo molestes! ¿Por qué quieres hacerme parecer una ingrata.— Porque no es una mujer. LA HIJASTRA. ¡Una silla. Mírela.) ¡No! ¡No! LA HIJASTRA. mientras vivió. La MADRE. (Dando un grito. No está aquí porque. Ella (señalará a la HIJASTRA) no puede saber nada.

) ¡Pero les aseguro que estaba muy. allá. señores! Reacción de indignación de los ACTORES . señor. (Despreciativo. ¡Eres un cínico imbécil. ¡Calma sobre todo el remordimiento! EL PADRE.. señor. cómo no! ¡Haz lo que te parezca! El DIRECTOR. a punto. ¡Aquí nadie está inventando nada! EL PADRE. (Con desprecio hacia su hermanastra. muy pálido en ese momento! (Al DIRECTOR. el tocador.. y eso es lo que amé en ti. (Que comenzará. LA MADRE. en cada uno el suyo propio.. de revivir esa escena! La habitación. Y se ha comprado el derecho a tiranizarnos a todos con ese dinero que él estaba a punto de pagar.) ¡Es una vergüenza. ella la asume como la peor de las crueldades. ¿El remordimiento? Eso no es verdad. por tu humildad me casé contigo.) ¿Vergüenza? ¡Si es mi venganza! ¡Me muero de ganas. ¡Palabras! ¡Palabras! ¡Como si no diera alivio a cualquiera frente a lo inexplicable. el dar con una palabra que nada dice pero que nos da calma! LA HIJASTRA. Exactamente por eso. ¡Pero si me alejaste tú! EL PADRE. ¡Lo desafío a que lo haga! ¡No se deje engañar! ¡Imponga un poco de orden. ¡Sí. y se dirigirá hacia el DlRECTOR ¿Se da cuenta? Página 19 de 19 . en este punto. a interesarse en el asunto. las asume inevitablemente con el sentido y el valor que tienen para él. sí. en un sobre azulado sobre la mesita de caoba. pausado.) LA MADRE.. ¡Estuvimos a punto. quiero decirte! LA HIJASTRA.. y delante de la ventana esa mesita de caoba con el sobre azulado del dinero. un biombo.. de acuerdo al mundo que lleva en su interior? Creemos que es posible entendernos. También con algo de dinero. señor. por las palabras que usé en defensa propia. ¡Yo no me entrometo más! EL PADRE.) Palabras. yo era una pobre y humilde mujer. desesperado. que después de haberse casado conmigo. ¡Sí. señor! EL DIRECTOR. mientras quien lo escucha..) ¡Presten atención! ¡Presten atención! Y diciendo esto bajará por una de las escalerillas a la sala y se quedará de pie delante d el escenario. abrirá los brazos en alto. EL PADRE... EL HIJO. EL HIJO. No lo he calmado en mí sólo con las palabras... para que lo sepas! (Estalla en risas.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL DIRECTOR. ¡Yo tampoco. sin las debidas aclaraciones del caso! LA HIJASTRA. ¿Canallada? Si estaba allá. ¿Cómo es posible que nos entendamos. también con un poco de dinero! ¡Con la miseria que iba a ofrecerme de paga. EL HIJO..) ¡Escuchen ahora el discursito filosófico! Hablará el demonio de los experimentos. y déjeme hablar sin hacer caso a la afrenta que con tanta ferocidad ella quiere imputarme. ¡Puedo verlo! ¡Hasta podría tomarlo! ¡Pero los señores deberían dar media vuelta porque estoy casi desnuda! No me sonrojo más porque ¡es él quien debe sonrojarse! (Señalará al PADRE. señor. el sofá cama. que ya está en la sala. quién sabe por qué. si en las palabras que yo digo incluyo el sentido y el valor de las cosas tal como yo las considero. en la trastienda de Madama Paz. irónico. EL PADRE. frente a un mal que nos consume. ¡pero no nos entendemos nunca! Mire: mi piedad.) ¡Eso es una canallada! LA HIJASTRA. señor. EL PADRE. Usted sabe. ¡Aquí está todo el daño! ¡En las palabras! Llevamos todos por dentro un mundo de cosas. (Cortante. Pero créame. frío. LA HIJASTRA. creyendo.) ¡Créame. (Se detendrá por los desmentidos de ella.. como si quisiera recoger las impresiones de la escena tal como lo haría un espectador. una de esas señoras que con el pretexto de vender Robes et Manteaux atraen a sus atelliers a chicas pobres y de buena familia como una. EL HIJO. ante la imposibilidad de que lo comprenda. Tú sabes hablar y yo no. por acá la vitrina de los mantos. volverá a subir al escenario para poner un poco de orden.) Se burla. (Indignada. toda mi piedad por esta mujer (señalará a la MADRE). te lo he dicho mi l veces! (Al DIRECTOR. EL PADRE. ¿Se da cuenta? ¡Alejarla yo! ¡A usted le parece que yo la haya despreciado! EL MADRE.. y que por suerte —escúcheme bien— después ya no tuvo motivo para pagarlo. hija! ¡Una vergüenza! LA HIJASTRA. (Sin moverse de su lugar. LA HIJASTRA..

) ¡Hágala callar! ¡Es insoportable! EL DIRECTOR. al no parecerme ella lo bastante fuerte pese a su origen humilde. (Señalará a la MADRE. ¿no? LA MADRE. subalterno mío. Tiene corazón. sino por la pena. (Volviéndose rápidamente hacia ella. Yo no podía seguir junto a esta mujer. (Señalándolo. (Se sentará. ¡Pero no por crueldad! Sino para hacerlo crecer sano y robusto. ¡Es un caso tan inédito! LA ACTRIZ JOVEN. señor Director.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello ¡Dice que no! Horrenda. EL PADRE.) Nuestro hijo. para mantenerme enojado. por la sofocación —verdadera sofocación—. La envié con aquel hombre. cortando la risa. (De inmediato. un tipo bueno. rápidamente. irónica.. El DIRECTOR bajará del escenario para ver mejor la escena. que se entendía muy bien con ella (señalará a la MADRE). ¡Cómo no! Mire. lo confieso. sino incluso de pensarlo. ¡Cómo no! Pero que le diga también la suerte que nos acarreó su inteligencia. y también hacérmelo. señor! EL PADRE. la pena angustiosa que sentía por ella. Prejuicios. Y lo que vino fue un gran malestar. Disculpe. ¡Lo hice para librarla de mí! LA MADRE. se adelantará y preguntará al DIRECTOR. mi secretario. sí. trabajaba conmigo un pobre hombre. estallará de nuevo en risas escandalosamente. en contacto con la naturaleza. a raíz de la llamada de atención del DIRECTOR. señor. Yo también. señor. LA HIJASTRA. ¡Dilo! Di si te abandoné hasta que él no te llevó a otra ciudad. en manos de una campesina. Pero lo hice con buena intención. LA HIJASTRA. ¡Ahora déjeme escuchar! EL ACTOR JOVEN. sin ninguna mala intención —¡faltaba más!—. ¡Muy interesante! LA PRIMERA ACTRIZ. sí. ¡pero para sus hijos! ¡Y no atiende a razones. incapaz tanto el uno como la otra no sólo de hacer el mal. ¡Y lo hizo! EL PADRE. ¡Y por eso me echó de casa! EL PADRE. Sí. en un estado de intolerable exasperación! EL DIRECTOR. ella se quedará callada y absorta. Sí. señor. sin que le faltara de nada. su turbación mental. como comprenderá. Página 20 de 20 . después. Es que yo había llegado al punto. al PRIMER ACTOR) EL DIRECTOR. ¡Me arrancó primero el hijo de los brazos. ¡Cállese! ¡Déjeme escuchar.) EL PADRE. ¡Y cómo no! EL PADRE. Pero en cambio sí lo pensó él contra ellos. sin que ella no buscara rápidamente los ojos del otro para recibir consejo sobre el modo en que debía tomar mis palabras para no hacerme enojar. créame. en que no podía decirles ni una palabra a ninguno de los dos sin que ellos intercambiaran una mirada inteligente y cómplice.) Es necesario que se explique usted con claridad. cómo no. LA MADRE. es desesperante! LA HIJASTRA. adelantándose. (se golpeará la frente) es horrenda su turbación. lleno de devoción. ¿Y entonces por qué no despedía a su secretario? EL PADRE. humilde como ella. de un día para otro. ¿continuaremos el ensayo? EL DIRECTOR. la PRIMERA ACTRIZ.) Pero no tanto por el fastidio que sentía. señor. ¡Al que le interese! (Y lanzará una mirada cargada. Sí. LA PRIMERA ACTRIZ. por Dios! De inmediato. en el campo. ¡No es verdad! Mi intención fue hacerles un bien. sin yo saberlo. lo admito. ¡Lo juro! (Cruzará los brazos sobre el pecho. señor. ¡Si se pudiera anticipar todo el mal que puede nacer del bien que creemos estar haciendo! Llegados a este punto.. en este punto. quizá. ¡Y para librarse él! EL PADRE. LA MADRE.) Dilo si dejé de tenerte presente. ¿pero qué puedo hacer? ¡Siempre he tenido estas malditas aspiraciones a una firme salud moral! (La HIJASTRA. EL PADRE. como uno de aquellos animales sin dueño a los que se acoge por com pasión.) ¿También es culpa mía si después creció así? Lo dejé en manos de una nodriza.) ¡Se ve! EL PADRE. (Al PADRE. y más por ella que por mí. que se habrá molestado viendo al PRIMER ACTOR coqueteando con la HIJASTRA. señor. se dirigirá a la MADRE. señor. ¡Lo hice! ¡Lo despedí! Pero luego me encontré con que esta pobre mujer se quedaba en casa como perdida. La misma razón por la que me casé con ella. ¡Eso era suficiente.

dando un paso adelante. Justamente ése es tu error. ¿Seguro? ¿Por qué? EL PADRE. así.. me sonreía y se despedía con un saludo de mano cuando llegaba a mi casa. No le quitaba los ojos de encima.) Desde un principio no quiso mandarme más a la escuela. Cuando volví. me acarició. de hecho. por fuerza. señores! EL HlJO. imprevisto y violento. LA HIJASTRA. cualquiera se viste de dignidad frente a los demás.. ¡Eso es una calumnia! ¡Infame! LA HIJASTRA. arrastrado por las limitaciones de la carne que todavía vive. Dígame usted. ¡Era para mí! EL DIRECTOR. Por las tonterías de ella. que yo. si yo hubiera podido adivinar que él tenía esos sentimientos. Pensar en esa familia llenó el vacío en el que vivía. (Rápido. señor. señor. ¡Pero todo esto no es más que un cuento.) Por supuesto. ¡Ella al menos la llenaba! Una vez que estuve solo. Después de tantos años de alejamiento y de todo lo que había ocurrido.) Mi casa. porque había encontrado en otro sitio un trabajo. (Señalará a la MADRE) Apenas sabe escribir. feroz. y afortunada al estar alejada de los complicados tormentos de mi espíritu.. pero es así—. a su regreso.. toda entregada a los detalles más sencillos de la vida. sin yo saberlo. ¡Y con el vestidito corto! EL PADRE. si aquel buen hombre se los llevó? (Dirigiéndose al DIRECTOR) Ya le digo. no sé. Venía a ver cómo crecía. sin ninguna relación afectiva ni espiritual conmigo. ¡No haber adivinado nunca ninguno de mis sentimientos! LA MADRE. Desde luego... LA HIJASTRA. de verdad que es miseria la de un hombre solo que nunca quiso ataduras que lo envilezcan. iba a ver a esa niña a la salida de su escuela. se apagó mi interés. verdadera necesidad de saberla en paz. Ausente entre él y yo la Madre. señor. y extrajo de aquel paquete un bello y enorme sombrero florentino. EL PADRE. Todo esto es una presuposición. además. ¡Pero es irrepresentable! EL PADRE. uno debería desistir. ¡No sabía quién era! Se lo dije a mamá. ¡pero podía escribirme a través de la hija o de ese muchacho que estaban pasando necesidades! LA MADRE. Y para constatarlo. ¿sabe? Llevaba trencitas a la espalda e incluso con el vestidito corto —así era de pequeña— y me lo encontraba a él delante del portón de la escuela cada vez que salía.. señor. entonces. me pareció espantosamente vacía. durante tantos años. ¡Infame! ¡Infame! (De inmediato se dirigirá al DIRECTOR explicando con vehemencia. Me interesé con una ternura increíble por la nueva familia que iba surgiendo. ¿Es culpa mía. Se cae. c on una guirnalda de florecitas primaverales. para luego erguirse Página 21 de 21 . una vez que se fue ella (señalará a la MADRE). señor! Volvieron a ella. señor! ¡Pasiones! EL DIRECTOR. El drama viene ahora. criado lejos de mí. Y ahora —es extraño. Era una pesadilla. No digo que necesariamente haya que escenificarlo. ¡ridículo! con un paquete en las manos. sin ninguna otra intención. lamentablemente. de paja. No lo dudo. un horror porque ninguna mujer le dará amor. al menos varios días. se cae en la tentación. EL PADRE. lo encontré de nuevo a la salida. (Sombría.. pero tampoco tan joven como para ir fácilmente y sin vergüenza a la busca! ¿Miseria? Pero ¡qué digo! Es un horror. señor. para no dejarla hablar. LA HIJASTRA. enojada como estaba. pero dentro de sí sabe todo lo que hay de inconfesable en su intimidad. ¡No tan viejo como para prescindir de una mujer. señor. ¡Y más que eso! Yo era muy pequeña. y entonces. ¡Ah! Mi seria. Nuevo y complicado. ¡Ella misma se lo puede asegurar! (Señalará a la HIJASTRA) LA HIJASTRA. creció a solas. No me fue posible seguirles el rastro. ¡literatura y más literatura! EL PADRE. en lo exterior. por su cuenta. me dio curiosidad por esa familia que se formó por mi culpa.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello estúpidamente impresionado por mi interés puro.) Apenas muerto mi Padre. ¿Cómo que literatura? ¡Esto es pura vida. Y ella supo de inmediato de quién se trataba. cuando volvió a casa ya no parecía mi hijo. me encontré en casa desorientado. señor.) ¡La miseria. Ése (señalará al HlJO). EL PADRE. Y cuando se comprende esto. ella (señalará a la HIJASTRA) no es más esa niñita de las trencitas. Se me acercó. Como ve. EL PADRE. ¡Seguro! Me seguía por la calle. Tenía necesidad. (La MADRE asentirá con un movimiento de cabeza. créame que puro. (Despectivo. Bueno. señor. fue de un día al otro. El drama quema.

así como la ve. ¡Pobre mamá! ¿Sabe. Aquí radica todo mi drama. señor. (Rápido. ¡Y así somos todos! ¡Únicamente falta el coraje para decir estas cosas! LA HIJASTRA. insinuante. LA HIJASTRA. LA HIJASTRA. de ideales y deberes. bien criada y virtuosa. ahí está.. señor! Porque cuando se reduce la vida a una «simplificación» así. de hecho.. Cualquiera de nosotros. la mujer. Atrápela y. Con la aparición de ella. que yo ya estoy ciega!» LA HIJASTRA. para ocultar y sepultar a nuestros propios ojos cualquier rastro y el recuerdo mismo de la vergüenza. y por esos dos. para restituir entera y sólida. Debe creerme. cosiendo hasta la noche los encargos de Madama Paz. (Señalando al PADRE. uno frente al otro. y yo que no puedo mirarla a los ojos.. de acuerdo con sus malditas aspiraciones a una «sólida salud moral»? EL PADRE. después de «eso». señor. e iba restando y restando. como verá. señor! Pero recuerdo que un hecho es como un saco: si está vacío no se sostiene.) ¡A él. el rubor de su vergüenza. ¿cómo es? Nos mira.. Ella. Descubrirla allí. si los señores necesitan saberlo! Servía aparentemente a las mejores señoras. Es mejor porque no tiene miedo a descubrir. el rubor de la vergüenza. ¡Ridículo! ¿Es posible. de hacerlo.. de la Madre. lo hacen! EL PADRE. esta filosofía que descubre la bestia y luego la salva y la justifica. mientras que la pobre de mamá creía sacrificarse por mí. señores! ¡Esto no son más que rodeos! EL PADRE. mientras tanto. señor. Es como todos los demás. Es la señal de su rendición voluntaria.. ¡Lágrimas de cocodrilo! EL DIRECTOR. apenas la estreche en sus brazos.. Así que. ¡Y eso no es verdad! ¡No es verdad! Sabemos muy bien que en cualquiera de nuestros actos. sin prejuicio de las otras. nada es más repugnante y despreciable que ciertos remordimientos. y en cambio mira con los ojos áridos e impasibles el rubor del hombre que. pretender que yo. no tan dignas. LA HIJASTRA. ha enceguecido? ¡Qué asco me dan todas estas complicaciones intelectuales. (Rápido. muerto allá aquel hombre y ellos de regreso en la miseria. señor. a él. pero estaba todo dispuesto para que luego estas señoras la sirvieran a ella. y que precisamente fuera de esa. señor! Usted se imagina ahora mi situación y la de ella. (Gritando. ¡No puedo escucharlo más. ¡de esa Madama Paz! LA HIJASTRA. con maldad. frente a la que cierra siempre los ojos para no verla. La mujer. ¡Muy diversos! Y con la ilusión. me comporte como una señorita modesta. ¡Modista fina.) ¡Casi a tiempo! EL PADRE. en su humana bestialidad. «uno» con aquél. LA HIJASTRA. dejando a un lado el compromiso «humano» de cada aspiración pura. Incluso mejor.. ¡Todos lo hacen! ¡Pero a escondidas! ¡Y por eso se necesita coraje para decirlo! Porque basta con que uno sólo lo diga. quizá con un poco de prisa. a fin de cuentas. cerrando los ojos. señor: en la conciencia que tengo. como comprenderá. con la luz de la inteligencia. como una lápida sobre la tumba. incluso sin amor. ¡Porque eso. para alimentar a sus hijitos. de ser siempre «el mismo para todos». Para que se mantenga en pie. bestial. y siempre el mismo para cada uno en todos nuestros actos. por alguna circunstancia Página 22 de 22 . «Muchos» según las posibilidades de ser que tenemos en nosotros: «uno» con éste.) ¡No! ¡Fue justo a tiempo! ¡Porque por suerte la reconocí a tiempo! ¡Y me los llevé a todos a casa. del pudor y la vergüenza.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello rápidamente.) Y allá encontró usted a. primero es necesario que entren las razones y los sentimientos que lo han determinado. coqueta. cerrará los ojos rápidamente. de cada sentimiento puro.. sí señor! ¡Un viejo cliente! ¡Mire qué escena para representar! ¡Magnífica! EL PADRE. ¡Vayamos al hecho! ¡Vayamos al hecho. qué cosa hacía esa mujer cuando le llevaba los trabajos de mamá? Decía que mi madre desperdiciaba la tela que le daba para coser.. pero eso no es cierto. y ya está hecho. nuestra dignidad. Yo no podía saber que. si le digo que no me pasó ni remotamente por la cabeza que esa víbora me daba trabajo porque tenía puesto el ojo en mi hija. ¿Y cuando no los quiere cerrar más? ¿Cuándo no siente ya la necesidad de esconderse a sí misma. LA MADRE. ¡Le dirán que es un cínico! Y no es verdad. (Movimientos y exclamaciones de indignación de los ACTORES) EL DIRECTOR. La señal con la que dice al hombre: «¡Enceguece. se cree «único». ella (señalará a la MADRE) haya ido a trabajar de modista. terminaba pagando yo. Somos «muchos». ¡De acuerdo. señor.

vulgares! ¡El. que pregunta por su padre y a quien tiene que decirle no sé que cosa. te ve casi por primera vez así de grande y no te reconoce. y que por lo tanto es una injusticia que se nos juzgue sólo por ese acto.. y por eso me quiere atribuir una realidad que nunca hubiera querido representar para ella.. Lo que experimento y siento. ¿Se da cuenta? Ha sido precisamente por su desdén por el que me tuve que valer de esa razón que él llama «vil». Y vive. y finalmente verla pedir dinero al padre —quién sabe porqué— de un modo ambiguo y «apremiante».. ¡Y es que nos percatamos de no estar completos en ese acto. dando un golpe en el suelo con el pie. esto es lo que más lamento. ¡Nosotros. en compañía de ellos! ¡Déjenme en paz! EL PADRE. la misma razón por la cual entré en su casa como lo había hecho mi madre —que también es su madre—. Quizá pueda confesarlo.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello desafortunada. ¡si es él el centro de la acción! Mire a ese muchacho. señor. que nuestra vida quede reducida a ese acto. Cada vez que lo miro para mostrarle mi desprecio. ¡Pero luego también está la situación de los demás! La suya. en un acto. Y por esto mismo se puede dar cuenta de que el drama adquiere un gran valor.) EL HlJO.) ¡A mí déjame en paz! ¡Yo no tengo nada que ver! EL PADRE.) ¡Yo! LA HIJASTRA.. con la mirada petulante. y que me siento mal. porque tiene toda la obligación de hacerlo. Se siente extraño más que los demás. con esa niña. EL HIJO. él baja los ojos.) Todos hacen un buen juego. una angustiosa mortificación al h aber sido acogido en casa como si recibiera Página 23 de 23 . el fácil papel de estar contra mí. ¡No tengo nada que ver ni quiero tenerlo! ¡Sabes muy bien que no he sido creado para figurar en medio de ustedes! LA HIJASTRA. señor? ¿Cuándo he escuchado hablar de ella? Hasta que un día la veo aparecer con ella (señalará a la HIJASTRA) con ese muchacho. EL PADRE. tú! ¡Tú! ¡Por ti me quedé en la calle! ¡Por ti! (Reacción de espanto entre los ACTORES) ¿Dime si con tu desdén no hiciste imposible. (Avanzando lentamente. (Casi sin mirarla. (Violentamente exasperado. en el cual y por el cual no debía conocerme. le toca ver llegar a una señorita altiva. ¡Créame. que yo soy un personaje no «acabado» dramáticamente hablando. tan cruel conmigo como con tu madre. Pero usted se imagina a un hijo que. para luego verla regresar acompañada de esa pequeñita de allá. (Señalará la MADRE al DIRECTOR) ¡Ahí lo tiene. señor. (Rabiosa.. mírela! ¡Está llorando! LA HIJASTRA.. ¿Qué dices? Si precisamente porque tú eres así. Por eso no puede haber ninguna posibilidad. muy fino! Pero dése cuenta. EL HIJO. y eso es porque sabe el mal que me ha hecho...) ¡Cómo una estúpida! EL PADRE. ¡Todo por culpa de un momento fugaz y vergonzoso de mi vida! Esto. no puedo y no quiero expresarlo. como si yo fuera la dueña. Dice que yo los he tiranizado a todos. humillado. ¡Y yo qué sé de todo eso! ¿Cuándo he visto a esa mu jer. señor. (Alzando los hombros desdeñosamente. temeroso. pésimo. que. (Señalándola rápidamente. ¡Pero de verdad que tenía la obligación! ¡Por tu madre! EL HIJO.. de que yo participe en modo alguno. ¡Es así por culpa de él! Quizá la situación más triste sea la de él. ¡Sí.) Dice que no quiere tener nada que ver en el asunto. con un tono que sobreentiende que debe dárselo. tranquilo en casa. señor.. está bien! Pero ¿no es ésta también una situación dramática? Este alejamiento tuyo. como ve. ¡Está bien. pero sabe que eres su hijo. como si nada más se debiera a él! ¿Comprende ahora la malicia de esta chica? Me ha sorprendido en un lugar. como yo no debía presentarme a ella. nos quedamos sorprendidos y como en suspenso. (Señalará al HlJO. que siempre está apegado a la madre. ciertas escenitas entre nosotros dos. sino la discreción que hace sentir menos incómodos a los q ue son recogidos? ¡Fuimos los intrusos que venían a invadir el reino de tu «legitimidad»! Si usted hubiera visto.) ¡Y ella no puede soportarlo! (Volverá a referirse al HlJO. pero no lo quiero hacer ni conmigo mismo. señor. apenas de regreso a casa. pobrecito. no digo ya la intimidad de la casa. y me dicen: «¿Lo sabes? ¡Ella también es tu madre!» Me doy cuenta por sus maneras (señalará de nuevo a la HlJASTRA) del motivo por el cual han entrado en casa de un día para el otro. EL HlJO.) ¡Y tú qué sabes cómo soy! ¿Cuándo te preocupaste por mí? EL PADRE. señor. ¿Cómo que no? EL HlJO.

Me tienta. o que los demás le han asignado en la vida. ansioso por lo que decidirá el DIRECTOR) ¡Cállate! EL DIRECTOR.. Disculpe. (Intentando entrometerse. Será que lo transcriba. no habla. nacidos para la escena. como para venir y soltarlo así. ¡No le creo! ¡Usted tiene que haber interpretado antes! EL PADRE. Yo podría recomendarle alguno.. señor. ¡Pues claro.... ¿pero no podría serlo ahora? No se necesita nada especial. sí.) ¡Sean puntuales. Me tienta. porque lo tiene delante de usted. mirándose entre sí. LA ACTRIZ JOVEN. No..) ¡Se parece al padre! Es humilde. En un cuarto de hora o veinte minutos. EL DIRECTOR.. por jugar.. ¿Son cómicos aficionados? EL PADRE. EL DIRECTOR. señor. Así. en absoluto. usted! ¡Usted mismo! ¿Por qué no? EL DIRECTOR. no! ¡Si cree que yo me voy a prestar a bromas de ese tipo!. que vengan! (Comenzará a salir pero antes se dirigirá a los ACTORES. ¡No crea que vale la pena! No imagina los problemas que dan los niños en el escenario. El DIRECTOR y los SEIS PERSONAJES cruzarán el escenario y desaparecerán. Mucha gente lo hace.. No. Digo nacidos para la escena porque. ¿Yo? ¿Qué dice? EL PADRE.... sin hacer caso de la interrupción. EL DIRECTOR. EL DIRECTOR.) Descansen un rato.. ¡Sin duda! Pero. ¡Sea usted el autor! EL DIRECTOR. señor! ¡Ya verá qué escenas! ¡Se las puedo sugerir de inmediato! EL DIRECTOR. ¿Y el Director se presta para escucharlos? Página 24 de 24 .. discretamente. (Aparte. ¡Él no le dará molestias! Y también la niña. estaremos de nuevo aquí. Se necesita mucho coraje de todas maneras... EL PADRE... al escenario. escena por escena. que sin autor..Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello caridad. pero no se alejen mucho. (Aludirá a los PERSONAJES. (Volviendo a subir. ¿Quiénes quieres que sean? ¡Locos o estafadores! EL ACTOR JOVEN.. Pero debe comprender.. probemos. (Dirigiéndose a los ACTORES. casi casi me está tentando. EL PADRE. ¡Que vengan.. Sí. sí.. ¡Intuyo que hay materia para hacer un excelente drama! LA HIJASTRA.. ¿no cree que sería bueno que ellos vinieran también? (Señalará a los otros PERSONAJES) EL DIRECTOR.. Su trabajo tiene la ventaja de que ya estamos todos aquí. en vivo. que incluso será la primera en irse. EL DIRECTOR..) Bueno.. (Apartándola. ¡Novedosa! ¿Verdad? EL DIRECTOR.) Una materia nueva.) ¡Y con un personaje como yo! EL PADRE. Pues no. Los ACTORES se quedarán.. me interesa mucho. EL PADRE.. EL DIRECTOR. ¿Cómo que no basta? Viéndonos vivir nuestro drama. ¡Perfecto! Y le aseguro que todo esto me interesa. ¡Yo tampoco! UN CUARTO ACTOR.. ¡Pero eso no basta! EL PADRE. (Prosiguiendo su discurso. Hagamos una prueba. vivos delante de usted... Venga conmigo a mi camerino. Lo que quisiera es saber quiénes son esos... EL DIRECTOR.. Puede ser que salga algo verdaderamente extraordinario.. EL PADRE. (Al PADRE) Veamos. como perplejos.. ¡Eso es locura pura y dura! UN TERCER ACTOR. ¡Ah.. ¡Eso mismo! ¡Cómo improvisadores de la Comedia del Arte! LA PRIMERA ACTRIZ. EL PADRE. eh! En un cuarto de hora. EL PADRE. como a todos. ¿Estaba hablando en serio? ¿Que irá a hacer ahora? EL ACTOR JOVEN.) EL TERCER ACTOR. Para comenzar apenas bastará un borrador y ensayar. ¡Olvidémoslo!. EL PRIMER ACTOR. EL PADRE. tentado... EL DIRECTOR. Se podría probar.. pero se necesita alguien que lo escriba. ¿Querrá que improvisemos un drama. estimado señor. ¡Sí. no. ¡Porque nunca he sido un autor! EL PADRE. Cada uno interpreta el papel que se ha asignado a sí mismo. Usted comprenderá.. En mí es la misma pasión que se vuelve siempre un poco teatral apenas se exalta. de buenas a primeras? EL ACTOR JOVEN.

¿verdad? LA HIJASTRA. Tenga. el DIRECTOR DE ESCENA. El telón quedará levantado. si el teatro termina reduciéndose a esto. Se apagarán las luces de la sala y el escenario volverá a iluminar se como antes. la mesita de caoba para el sobre azulado! EL DIRECTOR DE ESCENA. el DIRECTOR DE ESCENA hará que lleven los muebles solicitados por los AYUDANTES DE ESCENA y las dispondrá como crea oportunos. el TRAMOYISTA. algunos saliendo por la puertecita del fondo. señores. por favor! El TRAMOYISTA correrá deprisa a hacerlo. señores! ¿Están todos? Atención. muchos! EL DIRECTOR. La representación se interrumpirá durante veinte minutos. señor. ¡La vanidad! Es la vanidad de convertirse en autor. Bastarán dos bastidores y un telón con la puerta. UN QUINTO ACTOR. Cuanto más. De lo contrario.. LA HIJASTRA. Eso no lo tenemos. ¡Es sólo para el ensayo! Le ruego que no se entrometa. mejor. Sí. LA HIJASTRA. Sí. dorado. Un tocador. los ACTORES abandonarán el escenario. ¡La mesita. (A la HIJASTRA) Y algunos percheros. ¿Cómo que no importa? ¡Si es la famosa meridiana de Madama Paz! EL DIRECTOR. en tanto. volverán al escenario los ACTORES. (Al APUNTADOR) Usted. Mientras.. ¡A mí me divierte! EL TERCER ACTOR. el DIRECTOR seguirá hablando con el APUNTADOR y luego con los PERSONAJES y los ACTORES. algunos regresando a sus camerinos. EL APUNTADOR. el GUARDARROPA. ¡Sí. de felpa y muy grande.. No importa.. Página 25 de 25 . Puede que no sea un buen apuntador. (Al GUARDARROPA) Mire si tenemos una meridiana en el almacén. por la puerta y también de la sala. pero la taquigrafía. La verde. (Alegremente sorprendido. vamos. EL DIRECTOR. comodísima.) ¡No me diga! ¿Sabe taquigrafiar? EL APUNTADOR. EL DIRECTOR. De los camerinos. ¡Tramoyista! EL TRAMOYISTA. EL DIRECTOR. EL DIRECTOR DE ESCENA. con listones rojos y dorados.. (Al DIRECTOR DE ESCENA) Mire si hay una vitrina alargada y baja. por favor. EL DIRECTOR. EL GUARDARROPA. mientras el DIRECTOR se las arreglará con el DIRECTOR DE ESCENA. (Al DIRECTOR) Tenemos uno pequeño. coja su sitio. acto por acto. EL DIRECTOR. ¡En fin! Ya veremos qué ocurre con todo esto. ¿Taquigrafiar? EL DIRECTOR. no se preocupe.. muchos. floreada. Al mismo tiempo. ¡Traiga ése! EL PADRE. LA HIJASTRA. ¡Sorprendente! Si el teatro. ¡Rápido. EL GUARDARROPA. EL DIRECTOR. Conversando así entre ellos. señora. (Al DIRECTOR DE ESCENA) Mire cuántos hay y que los traigan. ¡Yo me encargo! El DIRECTOR DE ESCENA también correrá por lo suyo. vendrá del camerino el DIRECTOR con los SEIS PERSONAJES. ¡Vamos.) Pero ahora es necesario que nos haga un favor. y dispondrá ese simulacro de la escena indicada: dos bastidores y un telón con la puerta. EL PRIMER ACTOR. ¡Aquí estoy! EL DIRECTOR. Traiga la que haya. (Le dará varias cuartillas. éste es el borrador de las escenas. ¡Mejor que mejor! (Dirigiéndose a uno de los AYUDANTES DE ESCENA) Vaya a mi camerino y coja todo el papel que encuentre. ¿cómo lo haré? EL DIRECTOR DE ESCENA. el APUNTADOR y los ACTORES para la representación inmediata. ¡Y el biombo! Un biombo.. Está bien. Arregle rápido la escena de la salita.. EL DIRECTOR. ¿Verde? Era amarilla. el GUARDARROPA. LA HIJASTRA. ¡Comenzamos!. El timbre avisará que continúa la representación. Tenemos muchos biom bos. el APUNTADOR. atención.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello LA ACTRIZ JOVEN.

. (Furibundo..Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello El AYUDANTE DE ESCENA saldrá corriendo y poco después vol verá con una muy buena cantidad de papeles. Nuestra expresión. señores! Eso. Los personajes están allí.) EL DIRECTOR. señor. No me río de usted. ¡Nada! Por ahora sólo quédense mirando y escuchando. ¡No querrá que la llamen con su verdadero nombre! EL PADRE. La Hijastra. ¡No se preocupe por eso! Ya nos encargaremos nosotros de dar con el tono adecuado.) ¡Ninguna ha osado jamás reírse de mí! ¡O se me respeta o me voy! LA HIJASTRA. al menos los más importantes. ustedes son «los personajes» Pero aquí. EL DIRECTOR.) «¡Ésa!» LA HIJASTRA. ¿Qué tenemo s que hacer? EL DIRECTOR. créame.. señor.) ¿Nosotros? ¿Cómo es eso de un ensayo? EL DIRECTOR. Lo decía por mí. quienes —por su destreza— han sabido expresar Página 26 de 26 . EL DIRECTOR. será la Madre. ¿Entonces qué estamos haciendo nosotros aquí? EL DIRECTOR.. gracias a que le dan cuerpo y figura.. Después cada uno tendrá su parte debidamente escrita. empiezo a sentir falsas mis propias palabras. (Previniéndola. Pero si no lo decía por usted. (Indignada. voz y gesto los actores.. EL DIRECTOR. ¡Un ensayo para ellos! (Señalará a los ACTORES ) EL PADRE.. (Al PADRE) Habrá que darle un nombre. Amalia. Empiezo. reirán... No me interprete mal... (Risueña. (Los ACTORES. señor. ¿Cómo? ¿No tenemos expresión propia? EL DIRECTOR. la señorita.) ¡A propósito! Será necesario asignar los papeles. ¡No imaginarán acaso que ustedes van a representar los papeles! Si ustedes dan risa. ¡Por eso mismo! Ya que no lo hay y tienen la suerte de tener vivos a los personaj es delante de ustedes. el Hijo. ¡Lo harán ellos! (Señalará a los PERSONAJES) EL PADRE. Aunque. dirigiéndose a los ACTORES) ¡Despejen. Claro.) ¡Ahí lo tiene. señora.. ésa? (Estallará en risas. si tiene que representarlo la señora.) ¿Qué cosa? ¿Yo. Es fácil. LA HIJASTRA. (Luego. Pero haga usted lo que. en el guión (señalará al foso del APUNTADOR). EL DIRECTOR. que le entregará al APUNTADOR. con desdén. si usted quiere «Amalia». Y si es por el nombre. Está bien. Disculpe.. ¡Eso es! Mire. mire. No lo sé.. será entonces Amalia. EL DIRECTOR.. Pero es el nombre de su esposa.. pero nosotros. ¿Pero qué expresión? ¿Creen tenerla ya en ustedes? ¡En absoluto! EL PADRE. se supone. ¡Genial! ¿Quieren entonces hacerlo todo ustedes? ¿Actuar y presentarse por sí solos delante del público? EL PADRE.. LA PRIMERA ACTRIZ. Ahora haremos un ensayo. ¿Y por qué no? Se llama así. (Rápida. estimado amigo.. Por ahora designaremos a los personajes de esta manera (al ACTOR JOVEN): usted. EL DIRECTOR. ¡Ah! ¡Le aseguro que harían un bonito espectáculo! EL PRIMER ACTOR... (Al APUNTADOR) Siga las escenas a medida que se vayan representando y trate de anotar los diálogos. ¡no se parece a mí en nada! EL PADRE. como salga. Aquí actúan los actores. EL DIRECTOR. que no me reconozco en usted. (Se turbará cada vez más. (A la HIJASTRA) Tendría que sentirse honrada por ser representada por. (a la PRIMERA ACTRIZ) usted. EL DIRECTOR. (Como sorprendido en medio de la confusión del escenario. Ya están asignados por sí mismos (a la SEGUNDA ACTRIZ): Usted. Pero si los personajes somos nosotros. en efecto. no actúan los personajes. EL PADRE. No lo sé. con otro sonido.) No sé qué decirle. ¡cuando haya un guión! EL PADRE. (Apenas señalará con la mano a la SEGUNDA ACTRIZ) Yo la miro a ella (señalará a la MADRE) como Amalia.. Un ensayo. se ríen! (Recordando. EL DIRECTOR.) ¿Qué le da tanta risa? LA PRIMERA ACTRIZ. colóquense de este lado (señalará a su izquierda) ¡y presten mucha atención! LA PRIMERA ACTRIZ. o buscaremos otro. claro. tal y como somos. es que.. ¡En absoluto! Su expresión se convierte en materia aquí.) ¡Quédese tranquila! ¡No tendrán que improvisar! EL PRIMER ACTOR.

. ¡Pero eso importa poco! En lo que toca a los muebles. digo más bien. (Bajará del escenario. (Se turbará... (La PRIMERA ACTRIZ se acercará. ¡Ahora mismo! (Saldrá. EL GUARDARROPA. ¡Seré sincero! ¡Usted. ¡cómo la vivo yo! LA PRIMERA ACTRIZ. no lo dude. Yo me encargo. que nos vio vivos así. LA HIJASTRA. Esa mesita.. concluya. De acuerdo. imposible! ¡Aquí tenemos al actor que lo representa y punto! EL PADRE. (Resentida. (Con las manos en la cabeza. EL DIRECTOR. se sostendrá en la escena.. (Humilde y melifluo. con su estatura. ¿Está pensando ahora en los juicios de la crítica? ¡Y yo que le hago caso! Deje que la crítica diga lo que quiera. en lo que toca a la figura. Pero.) ¡Usted espere! Me refería a la señorita.) ¡Yo también sabré vivirla.) ¡No perdamos más tiempo! (A la HIJASTRA) ¿Le parece que está bien así la escena? LA HIJASTRA. Por más que sea pequeña su expresión.) Usted se limitará a observar. apenas empiece a actuar! EL DIRECTOR.. tal como es. no quiso adecuarnos para la escena. EL PADRE. Pero quizá ahora sospecho también por qué nuestro autor. . Y ahora.) EL GUARDARROPA. ¡Vamos. Concluya. Y me parece que quien venga a juzgarnos debería tener esto en cuenta. la representación que hará. tráiganla un poco más hacia delante.. muévanse de aquí! Necesito ver bien. posiblemente azulado. No es blanco. sino con listones. Yo. No ha venido con nosotros.. aparte de la figura. que reirán. (todos los ACTORES reirán) difícilmente podrá hacer una representación sobre mí.. EL DIRECTOR.. . mal que bien.. (Señalará al PADRE. EL PADRE..) Por mí. ¡Dios me libre! Pero pienso que verme representado. estimado amigo. seguido por las jóvenes actrices. créame.. ¿dónde vive? EL PADRE.) Es un honor. y entrégueselo al señor.. vamos! ¿Ya está lista la escena? (A los ACTORES y los PERSONAJES..) EL DIRECTOR.) ¡Basta de discusiones! Por lo tanto. señor. ¿qué hacemos? EL PADRE. (Con altivez. no me siento identificada. (Cortándolo.. Al GUARDARROPA) Usted. ¿Sobre de correspondencia? EL DIRECTOR Y EL PADRE. No quiero ofender a sus actores.) . Sí.. la verdad. ¡Seguimos con lo mismo! ¡No querrá que reconstruya exactamente la trastienda de Madama Paz! (Al PADRE) ¿Me dijo un tapizado floreado? EL PADRE. pero la voz y el gesto.) EL PRIMER ACTOR. no sé por quién. ¡si es posible! (Apartándose y mirando a su alrededor:) ¡Vamos.. (Señalará a la HIJASTRA. (Los AYUDANTES DE ESCENA lo harán de inmediato. impaciente. EL PRIMER ACTOR...) ¡Muévanse. sí. ¡Pero ella también vive! EL DIRECTOR. (Risas de los ACTORES) EL PADRE. ¡Oh! (Se turbará. vamos! La primera escena es de la señorita. tal como yo soy en realidad. Sí. (Acotando rápidamente. (Dirigiéndose a las ACTRICES ) Si ustedes quisieran tener la Página 27 de 27 . señor. levantándose y aproximándose hacia él. EL DIRECTOR. Y blanco. EL PADRE. Nosotros vamos a montar la comedia. No me atrevo a contradecirlo. Sí. con estos cuerpos y figuras.. mirando a su alrededor y volviendo a subir al escenario. Comprendo... señor. si no le disgusta. gracias al mérito exclusivo de mis actores. señor. consíganos un sobre. con maquillaje. Decía. EL DIRECTOR. incluso forzando el parecido gracias al maquillaje.) Eso se corrige con maquillaje..Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello materias más altas incluso.) Pero creo que por más que el señor esté dispuesto a representarme con toda su voluntad y su arte. A lo sumo será. señor. EL DIRECTOR. será como usted me represente. (Se inclinará.) ¿Y la tal Madama Paz? EL PADRE. Pero de verdad que es indignante para nosotros que se nos vea así. mientras tanto. EL DIRECTOR. la primera escena es de la señorita con Madama Paz.. parece que estamos listos. como usted me sienta —si llega a sentirme— y no como yo me siento por dentro.

a lo mejor. los ACTORES y el DIRECTOR darán un grito de espanto y se irán del escenario. señor. pues se trata de ella misma en persona. Es una vieja enorme. ¡Miren: mi hija la ha reconocido y de inmediato se le ha acercado! ¡Quédense. riéndose en coro. es posible que aparezca entre nosotros. ¿Qué quiere hacer con los sombreros de las señoras? Los ACTORES reirán. expuestos. escuchándola hablar en un modo incomprensible. (Animado. hacia MADAMA PAZ.) ¡Miren! ¡Miren! La puerta del fondo se abrirá y MADAMA PAZ se aproximará.. alguna debería ser tan amable como para darme su abrigo. LOS ACTORES: —¿También el abrigo? —¿Y después? —¡Tiene que estar loco! ALGUNA DE LAS ACTRICES. Luego. susurrada.) ¿Qué trucos son estos? EL PRIMER ACTOR. toda pintada. habrá empezado. se volverán a mirar y verán a MADAMA PAZ. —¿Por qué? —¿Sólo el abrigo? EL PADRE. y se quedarán por un momento alertas. quédense a ver la escena! Titubeando. LA HIJASTRA.) ¡Es ella! ¿No lo dije? ¡Aquí está! EL DIRECTOR. señora. LAS ACTRICES. (Acercándose. (Apaciguando las protestas. como si ella fuera su tutora. ¿por qué quiere dañar en nombre de una verdad vulgar este prodigio de una realidad que nace evocada. irá apresurada. preparando mejor la escena. Eso es. muy despacio. Apenas aparece. durante la protesta de los ACTORES y la respuesta del PADRE. adaptada con los mismos objetos de su negocio. seguirán riendo y acercándose por aquí y por allá a los percheros. casi de inmediato. ya que es más verdadera que ustedes? ¿Cuál de las actrices podrá hacer el papel de Madama Paz? Pues bien: ¡Madama Paz es ella! Concederán al menos que la actriz que la represente será siempre menos auténtica.) ¿En dónde estamos. y algunas de ellas los abrigos.) ¡Aquí está! ¡Aquí está! EL PADRE. LAS ACTRICES. sobre todo espontáneamente. y que tiene m ás derecho a vivir aquí que ustedes mismos. La HIJASTRA.. ¡Se la estaban guardando! LA PRIMERA ACTRIZ. con un abanico de plumas en una mano mientras en la otra sostiene entre dos dedos un cigarrillo encendido. EL PADRE. ¿De dónde salió ésa? LA ACTRIZ JOVEN. Háganme el favor. ¿Pueden?. ¡Éstos son juegos de magia! EL PADRE. Nada. como no sería posible lograrla sobre ningún escenario. mejor dicho? EL ACTOR JOVEN.. Además. que ya habrá tomado del mentón a la HIJASTRA para levantar su rostro.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello amabilidad de darme por un momento sus sombreros. EL DIRECTOR. vestida con la elegancia vulgar de un vestido de seda rojo muy chillón. abalanzándose hacia las escalerillas. (Invitando a mirar hacia la puerta del fondo del escenario. el DIRECTOR y los ACTORES volverán a subir al escenario. indignado. humilde. (Superando el primer impacto. nada. (Casi al mismo tiempo.) ¡Disculpen! Pero. con una pomposa peluca de lana color zanahoria y una flamante rosa española a un costado.) —¿Y por qué no? —¡Aquí está! —¡Esto es una auténtica broma! —¿Quiere hacer una exposición? EL PADRE. Ya lo verá. Así.) —¿Cómo? —¿Los sombreros? —¿Pero qué dice? —¿Para qué? —¡Míralo! EL DIRECTOR. (Un poco sorprendidas. Solamente colocarlos un momento en estos percheros. Pero ya la escena entre la HIJASTRA y MADAMA PAZ. Para colgarlo sólo un momento. (Quitándose los sombreros. Porque. ¿Se puede saber para qué? EL PADRE. huyendo por el corredor. cuando a los ACTORES les haya llamado la atención el PADRE.. Página 28 de 28 . atraída y formada por la misma escena. en cambio. De manera que.

preciosa! ¡Sólo eso nos faltaba! ¡Aquí es necesario escuchar lo que se dice! ¡Ni siquiera nosotros podemos escucharla y estamos en el escenario! ¡Imagínense cuando esté el público en el teatro! Hay que hacer bien la escena. ¡Muy bien! ¿Cómo no? ¡Escuchar cómo le hacen a una ciertas propuestas seguro que impactará. ¡Dios mío. La HIJASTRA. a la espera. Página 29 de 29 . en absoluto! ¡Es más! ¡Hable así.) Cherto. (Gritando.) Hay alguien que puede escucharnos. ¿Y bien? EL PRIMER ACTOR. que ha desperdiciado la tela y que es necesario que yo tenga paciencia. le dije. ¡Así no se escucha nada! EL ACTOR JOVEN. Yo debo estar allá. que sonreirá con una sonrisa inigualable. (Señalará a MADAMA PAZ) ¿Lo quiere comprender de una vez? LA HIJASTRA. Pero. ¿qué dice? LA PRIMERA ACTRIZ. de un modo divertidísimo. mitad italiano y mitad español. porque casi parece una burla! Es como para reírse escuchar que le digan a uno q ue hay un «siñor vieco» que quiere «hacerte alguni mimos» ¿No es verdad. ¡No. EL DIRECTOR. (Deteniéndolo. (Adelantándose con aire imponente. no. (Interrumpiendo.) ¡Rápido. Hable. 1 En el original.) Sí. ¿Cómo que no? LA HIJASTRA. se acercará al grupo de ACTORES) «Más alto» ¡Cómo no! ¿Qué tanto más alto? ¡No son cosas que se puedan decir en voz alta! Yo las he podido decir en alto para avergonzarlo (señalará al PADRE). de vivir. me voy de inmediato. (Susurrando misteriosamente. ¡Más alto! ¡Más alto! LA HIJASTRA. rápido! Me muero de ganas. del T. MADAMA PAZ.) EL DIRECTOR.) Primero es necesario que quede clara la escena entre usted y esa señora. porque no estaremos aquí en el escenario. Se refiere a mí. Imaginen que están solas en una habitación. señor. (Se dispone a irse.) ¿Qué es esto? ¿Así habla? Todos los ACTORES estallarán en carcajadas. señor. Madama Paz trata de hablar en italiano sin perder su acento español.) ¡No lo haga. ¡y también para vengarme! Pero para Madama Paz significa otra cosa: ¡la cárcel! EL DIRECTOR. si quiero que siga ayudándonos en nuestra miseria. detrás de la puerta. Si usted está listo.. Y por otra parte pueden hablar en voz alta sin ningún problema. (Dejando por un momento a MADAMA PAZ. si ella (señalará a MADAMA PAZ) hablara fuerte. EL DIRECTOR. espere! ¡Aquí es necesario respetar las exigencias del teatro! Antes de que usted esté listo.) EL DIRECTOR. Más bien... hable así. señor! Lo que ella me ha dicho usted ya lo sabe: que una vez más el trabajo de mamá está mal hecho. hará muchas veces con el dedo un gesto negativo. como ahora. siñore. LA HIJASTRA. de ver esta escena. permítanme. Yo non quiero aproffitarmi. ¡Está muy bien! LA HIJASTRA.) ¿Acaso va a aparecer alguien más? Los ACTORES se dispondrán a abandonar nuevamente el escenario. Y Madama lo sabe. hable así.. señor! EL DIRECTOR. habla así. señora! ¡Es todo un efecto! No podría haber mejor manera para romper cómi camente la crueldad de la situación. EL DIRECTOR. No. sonriendo maliciosamente. con cierta gracia. LA HIJASTRA. yo también. Luigi Pirandello EL DIRECTOR. Para la traducción hemos invertido el efecto —que Madama Paz tenga a su vez un acento de origen italiano— para cumplir con la intención coloquial y extraña del personaje. ¡Ah. en la trastienda. (Consternado. ¡Non mi pareze de buen gusto que se ridano de mí por fare el esfuerzo de hablare españolo. y que nadie las escucha. (Casi aterrorizado. (También riéndose. sacare ventaka 1.Seis personajes en busca de autor quedarán decepcionados. (N. EL PADRE. señor. MADAMA PAZ. escuchando.

ahora mismo! LA HIJASTRA. es inevitable que todo se precipite. incluso así. ahora mismo! Página 30 de 30 . sí. baja. Los ACTORES prestarán de inmediato mucha atención a la escena que va a comenzar. no puede ser que mamá mire todo esto! EL PADRE. ¡Vamos! ¡Hable! Dígame con la voz de un recién llegado.) ¡Bruja! ¡Bruja asesina! ¡Es mi hija! LA HIJASTRA. LA MADRE. ¿Entonces? MADAMA PAZ. Sonreirá una vez colocado al fondo del escenario. quienes aplaudirán con sorna. uno viequito. E so es: yo me quedo aquí con la cabeza. no. señora. Madama. pero se investirá de la realidad de su vida creada.) ¡Tranquila. (Reapareciendo.. ¿dirige usted o yo? (Al PADRE que observará en suspenso. de un extraño: «Buenos días.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello Madame Paz? MADAMA PAZ.». ¡Sáquenla de aquí. ésa señora no estaba con nosotros. (Acude a contener a la MADRE) ¡No. LA HIJASTRA. Vaya al fondo. quienes no se habían dado cuenta de ella e intentarán apartarla de MADAMA PAZ en medio de gritos y risas. perplejo. per lo meno te ayutará. Me ne voy. colocándose de nuevo en medio de la escena.) No. ¡Gracias muchas! Yo quí no facho piú de nada se tu madre e presente.) ¡No puede ser. En t anto. (Al DIRECTOR.) ¡Y usted haga su entrada! ¡No es necesario que dé la vuelta! ¡Venga aquí! Finja que ha entrado. se dirigirá a MADAMA PAZ. Si no te gusta. Todo sirve para que yo pueda. dígame. EL DIRECTOR. como distanciado todavía del drama que estará por abatirse sobre él. que también ha acudido. no! ¡Por favor! EL PADRE. señorita. (Saldrá furiosa recogiendo la peluca y mirando ferozmente a los ACTORES. Si están juntas. tranquila! ¡Mejor siéntate! LA MADRE.. (Al PADRE.) Vamos. mamá.) Prosiga.) ¡Y usted atento. Ecco. senza problema. listo para escribir. Estará muy pálido. Olvídelo. Dígame. hará lo que se le indica. Haga pasar a ese «siñor vieco» que quiere «hacerme alguni mimos» (Se volverá de manera imperiosa hablando a todos los presentes. entre el estupor y la consternación de los ACTORES. ¡No importa! ¡No importa! Por ahora es como un primer bosquejo. la HIJASTRA. LA HIJASTRA. (También dirigiéndose al DIRECTOR) ¡No pueden estar juntas! Por eso es que. Pero eso é meglio para ti. (Susurrando. bella. cuando llegamos. y regrese hacia delante. EL DIRECTOR. EL DIRECTOR. me ne voy. sin salir. (Que ha bajado del escenario.) En resumen. recoger varios elementos. (Acudiendo al mismo tiempo. (Dirigiéndose a la MADRE y haciéndola sentar de nuevo en su sitio. porque a esas alturas ya le habrá arrancado la peluca y la habrá tirado al suelo.. El PADRE.. al APUNTADOR que está en el foso. ¡hay que hacer esta escena! ¿Qué esperan? ¡Vamos! (A MADAMA PAZ) ¡Usted puede irse! MADAMA PAZ.) ¡Faltaba más! En pocas palabras. Quédese tranquila y tome asiento de nuevo. de manera confusa. consternado.) LA HIJASTRA. con prisa. recatada. (Ofendida.

gracias. señor! Soy yo la que tiene que agradecérselo. que viene aquí? No. estará en vilo.Seis personajes en busca de autor La escena Luigi Pirandello EL PADRE. señor. por favor. Me siento avergonzado... (Rápido. Le pido que me disculpe. señor. a escogerle alguno entre los que tiene Madama? ¿Sí? LA ACTRIZ JOVEN. ¡Yo sola me lo quito! (Lo hará deprisa. un poco por satisfacción pero también por temor a comprometerse en una aventura arriesgada.) No. por Dios! ¡No se haga la chistosa! ¡Estamos en mitad de la escena! (Dirigiéndose a la HIJASTRA) Continúe. ¿No será ésta la primera vez que. me preparo para hacer mi entrada. espere! ¡No escriba más. También yo.) Démelo.) Usted continuará como hemos acordado. turbada. bajo el sombrerito que casi oculta todo su rostro. Ya está. deténgase en esta última frase! (Dirigiéndose al PADRE y a la HIJASTRA) ¡Muy bien! ¡Muy bien! (Luego únicamente al PADRE.. como comprenderá. De desenvoltura. pero conteniendo su disgusto. ¿Acaso lo dice por lo que pensarán cuando la vean volver a casa con un sombrero nuevo? No se preocupe. de lo que dije.) La MADRE. señorita.. (La cabeza gacha. No debería sentirse así. (Debido al lamento.. LA PRIMERA ACTRIZ.) EL DIRECTOR.) Pero. ¡Por mí!.. ¿Ha venido otras veces? (A lo que la HIJASTRA asentirá con la cabeza. EL PRIMER ACTOR. por favor.) ¡Cállese. continúe. No. (Prosiguiendo. ¡Dios mío! ¡Dios mío! EL PADRE. (Saldrá para volver a entrar por la puerta del fondo.) Buenos días. volverá a espiarla bajo el sombrerito. ¡Lo mejor está por venir! ¿Por qué no continuamos? EL DIRECTOR. exclamará de asombro. ¡Los pone aquí a propósito! LA HIJASTRA.. presenciando la escena. basta. Me sentiría apenado. ¡Está de luto! Es verdad. Lo cuelgo yo.. ¡Tenga un poco de paciencia! (Volviendo a dirigirse a los ACTORES) Hay que tratarla con un poco de ligereza.. No. (Acercándose con una voz diferente. ¿Sabe qué hacer? ¿Qué debe decir en casa? LA HIJASTRA. EL DIRECTOR. (A la PRIMERA ACTRIZ) Ahora.) Pero sobre una hermosa cabecita como la suya debería estar un sombrerito más digno de usted.. con gestos de dolor.. entonces.) ¡Espere..) ¡Mucho cuidado! ¡Esos sombreros son nuestros! EL DIRECTOR. ¡Vamos! ¡No me diga que no! Tiene que aceptármelo. También ocultará el rostro.. señor. de acuerdo...) ¡Basta. LA MADRE. ¿Querrá ayudarme.) ¡No es eso.) ¿Más de una vez? (Esperará un poco la respuesta. señor! No podría llevarlo.) Entonces. ¿verdad?.) No debo pensar más en cómo estoy vestida.. (Armándose de valor incluso para sobreponerse al desdén y la náusea.. (Se esforzará por sonreír y añadirá. (Interrumpiendo. LA HIJASTRA. colocados al lado opuesto de los ACTORES.. porque soy. disculpe. mirando al APUNTADOR en el foso mientras sube al escenario. que permanecerán siempre junto a ella. Mire que hay algunos muy bonitos.. EL PADRE. ¿no? EL PRIMER ACTOR. después. ¡ya debería haberse percatado! (Le mostrará su luto. ¿Me permite que le quite el sombrerito? LA HIJASTRA.. desdén. (Rápido. Es que ni siquiera podría llevarlo puesto. (Interrumpiendo. EL PADRE. con un reprimido disgusto. señor. LA HIJASTRA.. se quedará rígido por un momento. (A los ACTORES.. LA HIJASTRA. (La observará un poco. Ya ha terminado la Página 31 de 31 . ¿no les parece? LA HIJASTRA.) EL PADRE. y no usted quien debe mortificarse o sentirse afligido.) No.) Maravillosa esta escenita del sombrerito.. EL PADRE.. sin contenerse. con el Hijo y con los otros dos pequeños. fíjese bien. No haga caso. e intuyendo que ella es muy joven. como puede ver. pero luego continuará con el tono previo. ¡mire! Y eso alegrará a Madama. por momentos. (Le quitará el sombrerito de las manos. enfurecido.) Buenos días. ¡No se necesita nada más! (Al PRIMER ACTOR) Podríamos ensayarla ahora mismo. sonreirá y dirá. EL PADRE. (Arrebatada. para prevenirlo. o emitirá algún lamento. ansiedad y horror por las palabras y los actos del PADRE y la HIJASTRA. LA HIJASTRA.

EL PRIMER ACTOR. (De inmediato.. mire. prosiga. dirigiéndose con una mirada aguda al PRIMER ACTOR) ¿Me explico? (A la PRIMERA ACTRIZ.) ¿Decía?. EL DIRECTOR. sin resistirse. ¡Ya me vestiré de negro. bien con gestos. «No.» LA PRIMERA ACTRIZ. señorita. (Corrigiendo.) Si tengo que representar a un viejo que va a una casa de citas.. será desde el principio algo completamente diferente a una parodia. que ya me encargaré de escribir. ¿verdad?». EL DIRECTOR.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello escena entre usted y Madama Paz. repítalo..». Naturalmente. ¿A dónde va? LA PRIMERA ACTRIZ.. al ver entrar de esa manera al PRIMER ACTOR.. retomando el parlamento.» LA PRIMERA ACTRIZ. temor y complacencia.. EL PADRE. La representación de la escena.. o con protestas explícitas por las impresiones de sorpresa.) Yo he escuchado «Espero que no. tal como ha ocurrido. (Irá a cogerlo del perchero.. pero es inevitable que me ría.. entre otras. (Subirá al escenario y repetirá el papel desde la entrada. El aire. (Mirando al APUNTADOR.» Usted prosiga. Un segundo... que reciben.. Pero si hubiera sido yo. por favor! ¡Repítalo. Lo expresarán de varias maneras. estallará en carcajadas. ¿verdad?. ¿No será ésta la primera vez que. (Adelantándose. ¡De acuerdo.. señor. contemplada por los ACTORES. «Buenos días.) ¡No y no! LA HIJASTRA. (Acercándose también un poco. «¿Ha venido otras veces? ¿Más de una vez?» Página 32 de 32 . de curiosear bajo el sombrerito.) LA PRIMERA ACTRIZ.. La señorita (señalará a la PRIMERA ACTRIZ) se queda quieta allí donde está. EL PRIMER ACTOR.» (Dirigiéndose al PRIMER ACTOR para hacerle notar el modo como ha observado a la PRIMERA ACTRIZ bajo el sombrerito.) En fin.) ¡Nada de «¿Espero que no?». que estaba muy bien! (A la espera de que el actor lo repita. colocado en el foso). ¿cómo debo decirlo? ¡Souplesse!' (Y bajará de nuevo del escenario. me habría dado risa. se dirige a la PRIMERA ACTRIZ) «¿No será ésta la primera vez que.» EL PRIMER ACTOR. asombro y sufrimiento.. Dice «No.. LA HIJASTRA..» EL PRIMER ACTOR. señorita.) ¡Pero si no está vestida de negro! LA PRIMERA ACTRIZ. «Buenos días.... y mucho mejor que usted! EL DIRECTOR. «No. ¡Pero si es lo mismo! «No. adelante! ¡Haga su entrada! (Y bajará del escenario para tener una mejor imagen de la escena.. como se verá a continuación.) «¡Ah!.... «Buenos días.. (Enfurecido. Usted debe quedarse. señor» (De nuevo. «Buenos días..... sin lograr contenerse. que viene aquí? No. que me pongo el sombrero.) ¡Adelante. ¡Pero qué aire! ¡Qué tono! ¡Ahora háganse a un lado y déjenme ver el ensayo! EL PRIMER ACTOR.) «Buenos días. Pero..» EL DIRECTOR.. EL DIRECTOR... Mire cómo lo hago yo. Se escuchará claramente la voz del APUNTADOR.. le puedo asegurar que si alguien me dice «buenos días» de esa manera y con ese tono.) ¡Es eso!.) ¡Cállense! ¡Y usted deje de reír de una buena vez! ¡Así no podemos avanzar! LA HIJASTRA. Se abrirá la puerta del fondo y se acercará el PRIMER ACTOR. (A la HIJASTRA) ¡Le ruego que se calle! ¡Sólo mire! ¡Tiene mucho que aprender! (Dando palmadas.. (Repitiendo el gesto del PADRE.) Y ahora usted: «No..... (Luego. como preguntando. muy bien! Entonces.) Disculpe.» EL PADRE. ¿verdad?» EL DIRECTOR..) EL DIRECTOR. sino una copia exacta del drama. EL DIRECTOR.» (De nuevo. (Aproximándose al proscenio. ¿verdad?». señor... sino «No. ¿verdad?» que «Espero que no. con el aire desenvuelto y pícaro de un viejo galante. sonrisas.. pero expresando luego de una manera completamente distinta la complacencia y el temor. la HIJASTRA y el PADRE no se identificarán ni con la PRIMERA ACTRIZ ni con el PRIMER ACTOR al escucharlos decir sus mismas palabras. al PRIMER ACTOR. Quizá un poco menos enfático. «¡Ah!. usted se queda aquí con la cabeza inclinada. (Divirtiéndose. ¡No le haga caso... señorita. Pero..) Sorpresa..» EL PADRE. el tono.. EL PRIMER ACTOR.? Espero que no..

Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL DIRECTOR. nada! EL DIRECTOR... (AL PRIMER ACTOR.... No debería sentirse así... ¿Cómo que no es? Entonces.. ¡Lo duda! ¿Cómo quiere que sean «ustedes» si son los actores? EL PADRE. sí.. ¡Por los actores! Hacen muy bien nuestros papeles. ahora mismo. EL DIRECTOR. comprendo. a la señorita (señalará a la PRIMERA ACTRIZ). después de una indicación del DIRECTOR.) LA PRIMERA ACTRIZ. señor. perdone. ¡No. como comprenderá. Comprendo.. EL DIRECTOR. ¿Me permite que le quite el sombrerito? (El PRIMER ACTOR dirá estas últimas frases con un tono y un movimiento tal. ¿Y. por favor. ¡basta de lo mismo! (Dirigiéndose a los ACTORES) Ya haremos luego los ensayos sólo entre nosotros.) ¡Nada. ¡Se lo aseguro! EL DIRECTOR. aparte..» y que de inmediato pregunte.. ¡Ni yo! ¡Se acabó! EL DIRECTOR. cuando usted dice: «No haga caso...) Empecemos de nuevo con ustedes. ¡Y qué tiene que ver la verdad! ¡Estamos en el teatro! ¡La verdad sólo sirve hasta cierto punto! LA HIJASTRA. quitémoslo de inmediato. LA HIJASTRA. ¿sabe lo que respondió? «¡Quitémoslo. por más que intente reprimirse..) ¡Yo no voy a permitir que ésa de ahí se ría de mí! EL PRIMER ACTOR. pero. ¡No. LA HIJASTRA. (N. Entonces. (Rápido.. ¿qué es? EL PADRE.. Sí.. (Gritando a la HIJASTRA) ¡Acabe de una vez! LA HIJASTRA. Y espero que sea posible que usted no se vuelva a reír.. no reiré más! Ahora viene lo me jor para mí. entonces. Tiene toda la razón. (Sin contenerse. ¡Eso es inevitable! ¡Ya se lo dije! EL PADRE. que quisiera ser la misma. continúe! 1 En francés en el original. créame.. EL DIRECTOR. «¿Ha venido otras veces?» La PRIMERA ACTRIZ levantará un poco la cabeza.. Entonces.. (Indignada. qué quiere hacer ahora? EL DIRECTOR. pero no lo es. de todos los motivos. ¿Extraño? ¿Qué resulta extraño? ¿Y por qué? EL PADRE. se vuelve de ellos. Es por eso. Yo admiro. Entonces. no logrará contener la risa. señor. no. entornará disgustada los ojos y. ¡No reiré más.) Es necesario que usted responda de inmediato: «Comprendo..) Sí. EL DIRECTOR. ¡Es usted una maleducada! ¡Eso es lo que es! ¡Una presuntuosa! EL PADRE. (Tratando de interponerse.. asentirá dos veces con la cabeza. espere! Deje primero que ella (señalará a la PRIMERA ACTRIZ) asienta con la cabeza. ese vestidito!» EL DIRECTOR. que estallará estrepitosamente entre sus dedos.. que la HIJASTRA. EL DIRECTOR. todavía con las manos cubriendo su boca. EL DIRECTOR. regresando a su sitio. Es que produce un efecto algo extraño.) ¡Qué!. señor. y ya no es nuestro. pero créame....) ¡Continúe.. ¡La razón de su luto! LA HIJASTRA. del T. ¡Eso sí que no.. de lo que dije. Significa versatilidad de movimientos.» (Dirigiéndose al PADRE.. Algo que. También yo. ¡Pero es la verdad! EL DIRECTOR. admiro a sus actores: a este señor (señalará al PRIMER ACTOR). a cuál más cruel e Página 33 de 33 . (Subiendo de nuevo al escenario.) ¡Por Dios! (Y de inmediato se tapará la boca para contener la risa. ya lo verá! ¡Déjelo en mis manos! LA HIJASTRA. ¡Ya lo verá. (Dando media vuelta.) EL PRIMER ACTOR. Pero nos parece otra cosa. Perdone.) ¿Ahora qué pasa? LA HIJASTRA. ¡Siempre ha sido una maldición ensayar junto a los autores! ¡Nada los satisface! (Dirigiéndose al PADRE y a la HIJASTRA.. «¿Más de una vez?. señor! Mire: cuando yo le dije que no prestara atención a cómo vestía. LA HIJASTRA..) ¡Pero qué quiere que perdone! ¡Es un insulto! EL PADRE. señor! De mi asco. Sí. (Interrumpiendo.) EL DIRECTOR. como debe ser. EL DIRECTOR. no son nosotros. EL DIRECTOR. la verdad. ¡Magnífico! ¡Muy bien! ¿Quiere que todo el teatro se nos eche encima? LA HIJASTRA. comprendo. Pero perdónela.

señor! EL DIRECTOR. después de un momento de recogimiento. y con estas manos que se estremecen por la deshonra.) ¡No!... por la repugnancia. para mí. LA HIJASTRA.. señor. a una mujer perdida que era al mismo tiempo aquella niña. (Señalará al PADRE) ¡El de su madre! No es posible que un personaje llame más la atención y desplace a los demás. el mío! EL DIRECTOR. ahora mismo. añadirá de manera sombría y resuelta. en lo de Madama Paz.) ¡Es verdad! Pero tiene que pensar que los otros eran. se lo advierto. acaparando la escena.. es por su bien. con una voz honda.. detrás del biombo. señor! ¡No lo permita! EL DIRECTOR. Incluso porque podría dar una mala imagen.. sugerir todo lo que queda oculto! ¡Ah! Sería muy cómodo si cada personaje pudiera en un precioso monólogo..) ¡Por favor! ¿Qué es lo que está diciendo? LA HIJASTRA. Entonces.) Ahora estamos entre nosotros. agitándose con furia. y más de una vez.) ¿Cómo que los otros? ¿Qué quiere decir? LA HIJASTRA. señor! Es necesario que él me diga lo que dijo: «¡Quitémoslo.. ¿No es posible? Entonces se lo agradezco. ¡Es necesario que todos formen un cuadro armonioso y que se represente lo que se puede representar! Sé muy bien que cada uno tiene toda una vida dentro de sí y quisiera contarla. LA HIJASTRA. ¿quiere hacer usted un pastiche romántico y sentimentaloide. en una conferencia. su drama! ¡Pues no sólo existe su drama! ¡Están los otros! El suyo. LA HIJASTRA. conciliador.. frenética. al escucharla hablar así. cuando usted misma.) (La MADRE. será la verdad. (Apenas la MADRE empiece a calmarse. ¿Lo ve? Allá. después de invitarla a desnudarse de su reciente luto. Larga pausa.) LA HIJASTRA. (Gritando. Y comprendo todo su espanto.. ¡soltar todo lo que quisiera contar! (Con un tono bondadoso.. (Agarrándose los cabellos. haga salir a mi madre. ¿Quiere ver el verdadero drama? ¿Quiere verlo estallar como realmente ocurrió? EL DIRECTOR.) ¡Cómo no. Créame. si me permite. señor? ¿Cómo podrá expresar todos sus «nobles» remordimientos. ¡Mírelo y dígame si no es verdad! EL DIRECTOR. Y mañana usted dará un espectáculo sobre nosotros de acuerdo con lo que quiere tramar.. con mi corazón enlutado. ese disgusto exasperado. ha confesado acostarse con otros hombres antes que con él.. todavía desconocidos por el público. LA MADRE. ¡No lo permita. todos sus tormentos «morales». ¿no es responsable de todo lo que ocurre después el primero que provocó la caída? Para mí lo es él. Para quien cae en la culpa.) Es necesario que se contenga usted. por los que soy «ésta» y «así». ¡Y con eso. apenas dos meses atrás. aquella niña a la que él iba a ver a la salida de la escuela? (Pronunciará estas últimas palabras con una voz conmocionada. Pero esto es precisamente lo difícil: expresar sólo lo necesario y en relación con los demás. con un grito. me quité el vestido. sólo con eso. (Sobreponiéndose al llanto. ¡Por supuesto! No pido más que eso para extraer todo lo que sea posible. EL DIRECTOR. como él. quitémoslo de inmediato.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello infame. señorita. (Molesto. me dirigí allá. Toda esa furia ofensiva. ¡Pero si es sólo para saber lo que ocurrió. ¡No puedo más! ¡No puedo más! Página 34 de 34 . por decir. señora! LA MADRE. EL DIRECTOR. o. pero no cuente conmigo. en el que él me pregunta por las razones de mi luto y yo le respondo llorando que mi padre había muerto dos meses atrás? ¡Eso no. señorita. ¡Pero comprenda también que todo eso no es posible hacerlo sobre el escenario! LA HIJASTRA. incluso antes de que yo naciera. señor. ¡Muy bien! ¿Y no le parece poco el peso de tanto remordimiento en él? ¡Déjelo expresarse! LA HIJASTRA. si usted quiere ocultar el horror de haber tenido en los brazos. ¡No cuente conmigo! ¡En absoluto! ¡Lo que se va a representar en la escena lo han arreglado entre ustedes dos! ¡Ahora lo comprendo! Él quiere que se representen (enfatiza) ¡sus tormentos espirituales! ¡Pero yo quiero representar mi drama. acabará estallando en un llanto descontrolado. ese vestidito!» Y yo. (Sin comprender. oprimida por el ímpetu de una angustia incontenible que se expresará primero en unos cuantos gemidos sofocados. (Agachando la cabeza. La conmoción dominará a todos.) ¡La verdad! ¡La pura verdad. No lo dudo. Un momento. EL DIRECTOR. ¿Y cómo.

) ¡Bruto. EL DIRECTOR. ¡Si yo todavía la veo aquí es todavía por eso. y bastará que por lo menos tenga los brazos —sólo los brazos— descubiertos. siempre. para recordármelo siempre. ¡Pero todo esto ya ocurrió! No entiendo entonces.) ¡Magnífico! ¡Sí. (Admirado y convencido. señor (señalará a la HIJASTRA).) ¡Pero qué imbécil! He dicho telón para dar a entender que el acto debe terminar así. siempre. y como si fuera esa única vena la que me diera asco. telón! EL PADRE. ¡fíjese bien!. así. ¡No! ¡Está ocurriendo ahora. magnífico! ¡Telón. y abrazándole el cuello.) ¡No lo dudo! ¡Telón. señor! EL DIRECTOR. añadirá con una voz desgarrada y sofocada. es mi hija! ¿No te das cuenta de que es mi hija? EL DIRECTOR. (Retrocediendo al proscenio tras el grito. con la cabeza apoyada. se escapó. ¡No he dicho que no se representará! Justamente será el núcleo de todo el primer acto. sí.. vivo y presente. el TRAMOYISTA hará caer el telón. LA MADRE. ¡Se lo aseguro. no existen! Y ella.) LA HIJASTRA. y ocurre siempre! ¡Mi tormento no ha terminado. dejando afuera al DIRECTOR y al PADRE).Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL DIRECTOR. (Solemne. al menos este primer acto! (Entrará con el PADRE tras el telón.. Incluso vestida. y con los hombros alzados como para no escuchar el grito. Discúlpeme. todo por culpa de un momento fugaz y vergonzoso de mi vida.. señor! Están apegados a mí. siempre por lo mismo. porque.. Eso. señor! Ella (señalará a la HIJASTRA) está aquí para retenerme. y hundí la cabeza en su pecho! (Se volverá hacia la MADRE) ¡Grita. (Señalará a la MADRE) EL PADRE. ¡Todavía lo escucho! ¡Ese grito me hizo enloquecer! Usted puede hacerme aparecer como quiera.) ¡El instante eterno. Porque es mi condena. se alejó de mí y se ha perdido. levantando los brazos.) ¡Grita! ¡Grita como lo hiciste esa vez! LA MADRE. hija mía! (Y luego de haberlos apartado. sólo por eso. ya no me importa. hasta llegar a la sorpresa de ella.) ¡No! ¡Hija. se ha perdido. mantenerme inmóvil y suspendido eternamente en el escarnio. ¡Pero ellos ya no existen. fijarme. que siempre se renueva. agitado. ¡vi palpitar aquí. muy bien! ¡Impactará sin duda! Tiene que terminar así. levantando una borde del telón para entrar en el escenario. cerré los ojos así. (También señalará a la MADRE. ¡y me tira el telón de verdad! (Al PADRE. así.) ¡Así fue. mamá! ¡Grita! (Y hundirá la cabeza en el pecho del PADRE. ¿los ha escuchado hablar? ¡No pueden hablar má s. así ocurrió de verdad. siempre presente en cada momento de mi tormento. telón! (Ante los gritos reiterados del DIRECTOR. una vena. señor! ¡Yo estoy viva y presente. como le dije. y usted no puede ayudarme. (Mirando hacia arriba. EL DIRECTOR. señor: toda nuestra pasión tiene que culminar en su grito final. bruto. el tormento que he sufrido también por culpa de ella! EL PADRE. cuando estaba así (se acercará al PADRE y apoyará la cabeza en su pecho).) ¡Está muy bien. para tener presente mi tormento. (Acercándose a él. se lo aseguro. en mi brazo.) Página 35 de 35 . No puede renunciar a eso. entre el estupor de los ACTORES. todavía. (Lanzándose a separarlos. también vivo y presente! Y a esos dos pequeñitos.

¡Es cruel. por mi conciencia. (Titubeando con un movimiento de cabeza. LA HIJASTRA. déjenme hacer a mí. con nuestra representación.. aconsejarme que no lo menospreciara! (Al DIRECTOR) Déle el gusto.. El DIRECTOR estará de pie en mitad del escenario. EL DIRECTOR. (Levantándose de golpe. los PERSONAJES.... Antes sí se hacía. en cambio. (Reaccionando después de una breve pausa. ¿no? EL DIRECTOR. ¡Pero que quede claro su desprecio! LA MADRE. no podemos colgar cartelitos o cambiar el escenario a cada momento! EL PRIMER ACTOR. agarrándose la barbilla con el puño cerrado.. tanto más se aleja él.) ¿La ilusión? ¡Les suplico que no hablen de ilusión! No usen esa palabra. pero deje que yo me encargue.. a los espectadores. no será posible! EL DIRECTOR. se lo ruego. (Dirigiéndose a ella de manera tajante... (Sorprendido. aquí. como le he dicho. (Impaciente. señor..Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello Al levantarse el telón se verá que los TRAMOYISTAS y MONTADORES habrán desmantelado el primer simulacro de escena y que. en la otra. que yo busqué de cualquier modo.. mientras tanto.) Pero hágalo entender bien. más remordimiento para él! EL DIRECTOR. pensando. (Interrumpiendo despectivamente. .) ¿Se puede saber por qué? EL PADRE. LA HIJASTRA. ¿De acuerdo? LA HIJASTRA.. ¡Pero tenga en cuenta que desarrollar todo en el jardín. Entonces. Porque él (señalará de nuevo al HlJO) está siempre encerrado en su habitación.) ¡No importa! ¡Cuanto más daño para nosotros. habrá que desarrollar todo el papel de ese pobre muchacho confundido en casa. retomando la palabra. como quiere. En una parte del escenario estarán sentados en fila los ACTORES y. (Impaciente. habrán colocado una pequeña fuente de jardín. lo comprendo! ¡Y se lo tendrá en cuenta! ¡No lo dude! LA MADRE. ¡calmarme. se «ausenta»! ¡Qué maravilla!. a la vista está: ¡cuanto más ella suplica o trata de conmoverlo. como había establecido desde un principio! ¡Irá de maravillas! LA HIJASTRA. ¡porque es verdad! Yo disfruto muchísimo porque. Página 36 de 36 . ¿Cómo deberíamos llamarla? ¿Cómo llamar a la ilusión de crear. Y ¿por qué no? LA HIJASTRA. muy cruel! ¡Debería entenderlo! EL DIRECTOR. ¡apartado! Luego. ¡a despecho de él! (Señalará al HlJO.) Para todo lo que nos ha servido. complázcala. EL PRIMER ACTOR. ¡E incluso era más fácil lograr la ilusión! EL PADRE. Ahora vendría nuestra entrada en su casa (señalará al PADRE). pero como comprenderán.) EL DIRECTOR. No digo ni una palabra más.) . EL DIRECTOR.) Entonces.) ¡Lo comprendo. EL DIRECTOR.) Eso está bien. ¡Veamos el segundo acto! ¡Déjenme. ¡Sí. ¿Vamos empezar de una vez el segundo acto? LA HIJASTRA. ¡Cuándo el público era quizá como esa niña! LA PRIMERA ACTRIZ.. ¡Es demasiado cruel para nosotros! EL DIRECTOR.... (Suplicante.

sonriendo a medias.) Sólo lo hago para saber. y no lo critico. señor. mirando a sus actores también perplejos y desorientados. con la distancia del tiempo. como la de ayer. Recordando esas ilusiones que ya no se plantea. (Cortante. así como a los otros PERSONAJES) no tenemos otra realidad más allá que la ilusión. y como ve. Incluso lo invito a salir de este juego (mirando a la PRIMERA ACTRIZ. «éste» ¿Se da cuenta cómo ha caído en la trampa? (Los ACTORES reirán de nuevo. ¡Sí..) Un personaje. como dice el señor. para nosotros es la única realidad.) ¿Podría decirme quién es usted? (Y se quedará apuntándolo con el dedo. . (Turbado. por lo tanto. EL DIRECTOR. si verdaderamente usted puede verse cómo es ahora mismo. señor. ¿Y si le dijera que no es verdad. una perfecta ilusión de realidad. No quería decir eso precisamente. ¡Le diría simplemente que está loco! (Los ACTORES reirán. que es «él». porque. ¡Soy yo! EL PADRE. el suelo bajo sus pies.. justamente. con las ilusiones que tenía entonces. con una meliflua humildad. que sin embargo soy yo. al mismo tiempo. (Volviendo a tomárselo en broma. Mientras que un hombre —y no estoy hablando de usted ahora— un hombre cualquiera puede que no sea «nadie». señor. con todas las cosas. sino un piso firme. (Dirigiéndose.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL DIRECTOR. A ningún sitio. ¡Claro! ¡Pero usted me lo pregunta a mí. Tienen razón para reírse: esto es un juego (al DIRECTOR) y usted.) ¡Ya hemos hablado de esto! ¿Se lo repito de nuevo? EL PADRE. (Después de observarlos minuciosamente. también sería bueno que usted desconfiase de su realidad. no lo niego. siempre puede preguntar a un hombre quién es.) ¡Por supuesto que sí. ¡Tiene que disculparme! Para usted y sus actores todo esto no es más que un juego. con una leve sonrisa. teatral!— que usted acostumbra hacer aquí con sus actores. todas aquellas cosas que ahora ya no le «parecen» como «eran» hace un tiempo para usted.) EL DIRECTOR. Tan sólo hacerle ver que si nosotros (se señalará a sí mismo otra vez.) ¡Y no solamente para nosotros. dentro y a su alrededor.. (Interrumpiendo ofendida. señores! ¿Qué otra realidad? Lo que para ustedes es una ilusión a crear. Quizá sea usted quien no nos comprende. por los que siempre es «alguien». como anticipándose) —¡teatral. también está destinada a parecerle una ilusión el día de mañana? EL DIRECTOR. ¡Eso es exactamente! EL PADRE. allá (señalará al PRIMER ACTOR). que soy el Director! ¡El Director de la compañía! ¿Se da cuenta? EL PADRE. de la que usted hoy respira y toca.) EL PADRE. (Lo mirará fijamente a los ojos. ¡Pero también tiene que pensar que nosotros (se señalará a sí mismo y rápidamente a los otros cinco PERSONAJES) no tenemos otra realidad más allá de esta ilusión! EL DIRECTOR. Porque un personaje tiene realmente una vida. de acuerdo a cómo las veía entonces —y que eran realmente así para usted—. (Sin haber comprendido muy bien..) ¿Y? ¿Adónde quiere llegar? EL PADRE. Pero vuelvo a preguntarle en serio: ¿quién es usted? EL DIRECTOR. créame! Piénselo bien. maravillado y fastidiado. aturdido por la densa argumentación. Comprendo. porque usted es yo? EL DIRECTOR.) ¡De qué juego habla! ¡No somos niños! ¡Aquí se actúa de verdad! EL PADRE. ¿no siente como si faltara. está destinada a revelársele el día de mañana como una ilusión. la ilusión de una realidad! EL PADRE. por ejemplo. Pues bien.) ¿Y eso qué quiere decir? EL PADRE. con sus propios atributos. tal como es.) ¿Cómo que quién soy?. no. toda su realidad actual. EL DIRECTOR. (Con dignidad pero sin soberbia. no digo estas tablas del escenario. No. Dará unos cuantos pasos en dirección al DIRECTOR y proseguirá. no! Y comprendo.. que el juego de su arte tiene que lograr. tiene que ser «yo».. (Breve pausa. señor. LA PRIMERA ACTRIZ. a aquel que fue. EL DIRECTOR. (Aturdido. hacia los ACTORES) ¡Vaya si se puede ser descarado! ¡Uno que se da ínfulas de personaje tiene el atrevimiento de preguntarme quién soy! EL PADRE. puede objetarme que sólo por un juego ese señor. sobre todo si piensa que de igual manera «esto» que siente ahora.) EL DIRECTOR. (Casi susurrando.) ¡Tiene toda la razón! ¡Ahora sólo falta que usted diga que con esta comedia que viene a representarme es más verdadero y real que yo! Página 37 de 37 . señor.

tratando de persuadirlo. otras ella (señalará a la HIJASTRA). ¡Y. al atardecer.. señor! ¿En tiende? ¡Ésa es la diferencia! No cambia. ¿por qué se asombra de nosotros? Ima gine la desgracia que es para un personaje todo lo que le dicho. ¿Ah. haber nacido vivo de la fantasía de un autor que luego quiso negarle la vida.. ¡No es cierto! ¡Si él mismo quiso que yo fuera así! (Irá hacia el DIRECTOR para hablar en confidencia. (Adelantándose. Yo también. EL DIRECTOR. Supuse que usted lo había comprendido desde un principio. por tu excesivo descontrol! LA HIJASTRA. y no como pretende usted. «ésta». luminosa y viva en esa sombra.) ¡Pero la nuestra no. sola. (Tajante. jamás. con eso. exponiendo y explicando sus ideas? ¿Me lo podría decir? ¡Jamás lo he visto en mi vida! EL PADRE. no tiene razón para hacer lo que nosotros estamos haciendo. ¡Sí! ¡Pero quizá fue por tu culpa. y que nosotros pululáramos en ellas. incluso adquiere.. señor! EL DIRECTOR. (Como si todavía se viera allá en ese escritorio y le fastidiara la presencia de todos los ACTORES) ¡Si todos se marcharan! ¡Si nos dejaran a solas! Esa madre. abandonado de esa manera.. ensimismada. ¡Me parece que hechos hay demasiados desde que entramos en su casa! (Señalará al PADRE) ¡Decía usted que no podía colgar cartelitos o cambiar el escenario cada cinco minutos! EL DIRECTOR. EL DIRECTOR.) Yo quisiera saber.. verdaderamente vivos delante de su autor. porque ha sido fijada. No lo ha visto. señor. delante de nuestro autor. ¡Avancemos. (Dando un grito. en esa sombra. éste no hace otra cosa que observar las palabras y los gestos que ellos proponen. que quiere ver primero a su hermanito regresando de la escuela y deambulando como una sombra por las habitaciones. en este momento... ¡Se desuca. así. y es necesario que él los acepte tal como son.. por esas insistencias tuyas. porque los autores esconden con mucha frecuencia las inquietudes de su creación. frente a ustedes. señor. (Se sobresaltará. Yo con esa niña. luego de haberlo hecho muchas veces. ¡Sí.) Yo. Y después yo con él. derrumbado en su sillón. Y luego dígame si este personaje. todo para animarlo. ¿cómo había dicho? LA HIJASTRA. ¡No había escuchado nunca esa palabra! Da igual: un muchacho al que se le Página 38 de 38 . Cuando los personajes están vivos. LA HIJASTRA. ¡Pero claro que puede camb iar! ¡Y continuamente! ¡Cómo todos! EL PADRE. con ese hijo. señor. se desuca todo! 1 EL DIRECTOR. yo también lo tenté muchas veces en medio de la melancolía de su escritorio. como si quisiera agarrarse de la visión que tiene de sí misma. ¿Más real que yo? EL PADRE. sí? EL PADRE. Ese muchacho siempre sólo. compareciendo unas veces yo. porque ¡mucho cuidado si no es así! Cuando nace un personaje. creo que se debió al envilecimiento y al tedio debidos al tipo de teatro que al público le gusta y pide ver. éste adquiere de inmediato una independencia tal... cuando él. un significado que el autor jamás soñó! EL DIRECTOR. qué escenas le sugeríamos! ¡Era yo. otras esa pobre madre. (Decididamente serio.) ¡Ah. colocándose delante por una idea que se le ocurrirá de improviso. señor! ¡ Es realmente inalterable! ¡Hasta deberían sentir un escalofrío cerca de nosotros! EL DIRECTOR. incluso frente a su propio autor. vivo y sin vida. no se animaba a encender la luz y dejaba que las sombras invadieran la habitación. mi vida! ¡Qué escenas. en ciertas ocasiones.. ¡Por supuesto que lo sé! EL PADRE. escondiéndose detrás de las puertas para meditar en un propósito en el cual. exacto! Prepararlos. agruparlos en una acción simultánea y compacta. señor. Entonces. EL DIRECTOR. y para siempre. Si su realidad puede alterarse de un día para el otro.) Es verdad.. yo quien más lo provocaba! EL PADRE. ¡Y eso es terrible. créame. (Señalará apenas al PADRE) Y luego yo sola.) ¡No tengo la menor duda. no puede cambiar ni ser otra. por Dios! ¡Y vamos a los hechos! LA HIJASTRA. sin embargo. ¿cuándo se ha visto a un personaje salir de su papel para dedicarse a ponderar como lo hace usted. que puede ser imaginado en muchísimas otras circunstancias que el autor ni siquiera imaginó.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL PADRE.

Sí. Uno en la casa y la otra en el jardín. con una alegría. quisiera también a esa niña que juega. y contenta! Su alegría. incauta. de una aparente sofisticación y pedantería. de la sordidez de un horrible dormitorio en el que dormíamos los cuatro. que me abrazaba con fuerza con sus bracitos amorosos e inocentes. imagínelo! Con el horror de mi cuerpo pecaminoso junto a ella. su fiesta en ese jardín es mi mejor recompensa. ¿verdad? LA HIJASTRA. como las llamaba. ¡Ahí lo tiene! (Lo señalará junto a la MADRE) EL DIRECTOR. apenas me veía. Arcaísmo italiano que. pequeñitas». pero en cambio descubría todas las flores «pequeñitas.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello están «abriendo los ojos». Sacada de la miseria. en el original. ¡Al sol. ¿Es posible? LA HIJASTRA. al mismo tiempo. corría a tomarme de la mano. (N. En el jardín. ¡Yo. ¡Y me las quería mostrar. señor. del T. ¡Muy bien! Luego. utilizado en el contexto de! personaje. No miraba las flores grandes.) Página 39 de 39 . señor. y yo con ella. como si fuera una fiesta! 1 «Dissuga». quiere dar a entender que se abstrae por completo. en el jardín.

(Dirigiéndose al MUCHACHO. (Le pondrá las manos sobre los hombros y lo conducirá detrás del bastidor de los árboles.) ¡Yo no tengo nada que hacer aquí! ¡Déjeme ir.) Y si la niña lo descubriera espiando de esa manera. con desesperación. (A la HIJASTRA.. en vez de esconderse detrás de las puertas de las habitaciones... una misteriosa iluminación lunar. apenas lo suelte el DIRECTOR.. eso. así que instintivamente alzará los brazos como para retenerlo.. No podrá bajar los escalones como si estuviera retenido por un oculto poder.. ven acá! ¡Concretemos un poco lo que hay que hacer! (Y viendo que el muchacho no se mueve. (Dirigiéndose a la HIJASTRA. Eso está muy bien. dirigiéndose al DIRECTOR..) ¡De inmediato y con gusto! ¡No espero otra cosa! EL DIRECTOR. luces azules sobre la tela. (Poniéndose de pie. con el reflector. (Llamará de nuevo al MONTADOR. caminará a lo largo del proscenio hacia la otra escalerilla del Página 40 de 40 . (Plácidamente. ¡Haremos ese jardín. Se acercará el TRAMOYISTA para fijarlos al piso. (Ya en el proscenio. déjalo. dirigiéndose al HlJO. tratando que mantenga la cabeza erguida a pesar de que el muchacho la deja caer. aunque no se mueva de su sitio. romperá a llorar largamente. (Reteniéndolo al instante.) ¡Déjeme ir! LA HIJASTRA. Apenas el MUCHACHO se asoma. (Encaminándose resuelto hacia una de las dos escaleri llas.) EL DIRECTOR.) ¡Ni lo sueñe! ¡No hablará mientras esté aquí él! (Señalará al Hijo. Luego. como si espiaras.) ¡Ven. y le hablará para confortarla. (A la HIJASTRA. Escóndete un poco..Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello (Hablando así.) (El DIRECTOR se le acercará paternalmente. (Luego. luces azules.. lunar. que inducirá a los ACTORES a hablar y moverse en el jardín como si fuera de noche. de acuerdo a lo solicitado por el DIRECTOR. sólo para dar una idea. Pero debe tener en cuenta que será difícil encontrar a una niña que haga bien la escena con usted.. ¡Un poco de cielo! ¡Un fondo de cielo para colocar detrás de la alberca! (Se verá descender desde la parte superior del escenario una tela blanca.. (Desde arriba. EL HlJO.) ¡No lo retenga..) ¡Yo no haré nada! ¡Lo dije desde un comienzo! ¡Nada! (Al DIRECTOR.. este chico! ¿Cómo se puede hacer. ¡Vete! (El HlJO permanecerá quieto junto a la escalerilla. ¿Cómo que no tiene nada que hacer? LA HIJASTRA. ¡Blanca no! ¡Te dije color cielo! No importa. (Acercándose al DIRECTOR) ¿Me permite.) ¡Que traigan unos apliques de árboles! ¡Dos cipreses pequeños para colocarlos delante de la alberca! (Se verán bajar desde lo alto un bastidor con la imagen de dos cipreses. ante el estupor y la sorpresa de los ACTORES. reclinando la cabeza entre los brazos extendidos sobre la mesita. los ACTORES quedan impresionados. ¡Eso! ¡Así e stá bien! (Se compondrá. lo haremos.) Ahora lo dejaremos así..... irónica.) EL DIRECTOR.) ¡Vaya problema. que lo retiene.) ¡No. desgarrada por el recuerdo.) EL DIRECTOR. (Llamando.) ¡Mire! ¿Qué le parece? Y ahora el muchachito.) ¡Electricista! ¡Apague todas las luces! Quiero algo parecido a una atmósfera lunar. Dios mío? Es necesario que por lo menos diga algo. no! ¿Adónde va? ¡Espere un momento! (La MADRE S e levantará asustada y angustiada sólo por la posibilidad de que se vaya de verdad. no! ¡No se irá! EL PADRE. (De inmediato. Todos acabarán dominados por la conmo ción.) Ya está. resuelto y furibundo. Así. no lo dude! ¡Ya verá como se pone contenta! ¡Agruparemos allí las escenas! (Llamando por su nombre a un MONTADOR. cuando le m uestre las flores... bajo la luna..) ¡Muy bien!. Así. (El DIRECTOR se alejará un poco para evaluar el efecto.) ¡Dame un poco de cielo! EL MONTADOR.) ¿Cómo? EL DIRECTOR. ¿no cree que podría acercarse y hacerlo hablar aunque sea unas cuantas palabras? LA HIJASTRA.) ¡Vamos. vamos! (Lo irá a buscar. señor? (Aflojará los brazos del DIRECTOR que retienen al HlJO) Déjelo..) Colócate aquí. podría venir al jardín y esconderse detrás de los árboles. por favor! ¡Deje que me vaya de una vez! EL DIRECTOR. Yo me encargaré. sí.. ¡Tiene que representar la terrible escena del jardín junto a su madre! EL HlJO.) EL DIRECTOR.. Trata de asomarte un poco..) EL HlJO.) Primero sería necesario que lo sacará de aquí a él.

) ¡Usted puede obligarlo. por supuesto.) ¡No me puedo ir! ¡No! ¡Si no me puedo ir.) ¿Dónde. Es tanto el anhelo por acercarse a él. (Dirigiéndose a la MADRE...) ¡Ven mamá.. no? Pero no. estallará en carcajadas. (Dejará a la NIÑA y se dirigirá con el mismo tono al MUCHACHO) ¿Qué hace aquí. una alberca grande. no para ti. o a los dos: ¡al padre y al hijo! (Lo llevará de nuevo detrás de los árboles desde los que espiaba. (Entretanto. Luego tomará a la NlÑA y la introducirá en la alberca. el juego es para los demás. yo habría asesinado a cualquiera de esos dos. que eres real... atravesando las sombras.) Que ella misma le diga lo que ocurrió. siempre con ese aire de mendigo? También será por culpa tuya si esa pequeña se ahoga. para no tener que verlo más—.) EL DIRECTOR. verde..) Ven.) ¡No. se arrodillará delante de ella y le sujetará el rostro entre las manos.. (Con un grito que sorprende a todos.. miras todo esto asustada.) ¿Qué guardas? ¿Qué escondes? ¡Saca la mano! (Lo obligará a sacar la mano y se descubrirá. ¡Ahí lo tiene!. y apenas la HIJASTRA termine de decir sus últimas palabras. ¡Lo haré yo. ¡imagine si va a irse él que tendrá que permanecer con su maravilloso padre.. casi atrayéndola como por efecto de magia. apretándola contra su pecho y meciéndola un poco.) EL HlJO. ya lo dije! EL HIJO. que estará enfrente. Es falsa. ¿se da cuenta? ¡No en el jardín! EL DIRECTOR.. ¿Lo ve?. con esos lindos ojitos. Tú quieres atrapar a uno de estos patitos...) ¡Nada de al mismo tiempo! ¡Nada de eso es verdad. cuando ocurra lo que tenga que ocurrir. la alberca. la MADRE se habrá acercado. (Al DIRECTOR.. Lo terrible es eso. qué fea comedia te va a tocar! ¡Qué cosa horrible han pensado para ti! El jardín. Se representan las comedias.. y que juegas de verdad en una alberca de verdad. (Señalándosela al DIRECTOR) Mire. entonces! LA HIJASTRA. ¿Qué es un teatro? ¿Lo ves? Es un lugar donde se juega a fingir las cosas en serio. ¡Por quedarte así.) ¿Y usted qué quiere? Página 41 de 41 . que lo habrá seguido con la mirada. ¡Tanto que está dispuesta a vivir su escena! (Efectivamente. no puede! Tiene que quedarse aquí por u f erza. (A la MADRE. Y nosotros haremos ahora la comedia. intimidado.) Pobrecita mía. no responderá. En mi cuarto.) ¡Tonto! En vez de matarte. ¡Eso que importa! ¡Hay que reagrupar los acontecimientos. abrirá los brazos para dar a entender que asiente a lo dicho. Se detendrá de nuevo y tampoco podrá bajar.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello escenario. (La abrazará. de tal manera que quedará oculta. con el rostro entre los brazos. agitado. ¡Magnífico! (Dirigiéndose al HlJO... señor. al /DIRECTOR) Imagine la resistencia que puede tener ella como para mostrar a sus actores lo que está sintiendo. entonces me quedaré aquí! ¡Pero le repito que no representaré nada! EL PADRE. señor! ¡No hubo ninguna escena entre ella y yo! (Señalará a la MADRE... ¡Nadie puede hacerlo! EL PADRE. levanto el vuelo —justamente por el odio que siento por él. si incluso yo me quedo todavía aquí y soporto sus miradas y su presencia. Se había levantado. siempre con la cabeza gacha. el MUCHACHO. preciosa. ¿Para jugar. ) LA MADRE. ven!. pero luego añadirá de manera sombría. reflejándose en el agua. no! ¡Mamá no se ocupa de ti por el canalla ése de su hijo! ¡Y yo estoy con todos mis demonios en la cabeza!. cómo la has conseguido? (Sin embargo.. La HIJASTRA. ¿Qué pensarás de todo esto? Estamos en un teatro. Si yo. la SEGUNDA ACTRIZ y el ACTOR JOVEN se habrán separado del grupo de los ACTORES. que emp uña un pequeño revólver. y yacerá así. con tantos bambús que dan sombra. encadenado irremediablemente. cariño mío.) ¿Lo ve? ¡No puede hacerlo. querida: ¡que aquí todo es falso! Aunque quizá te guste más una alberca falsa que una verdadera.) ¡Cariño mío.) Y al mismo tiempo. y muchos patitos que nadan en ella. como si yo no hubiera pagado por todos el ingreso en esa casa! (Agarrándolo de un brazo para obligarle a que saque la mano del bolsillo. y él al Hijo.. (De inmediato. ven. ¡Un momento. EL HIJO... (Desdeñoso. Rosetta. Ella se habrá puesto a observar con mucha atención a la MADRE. un momento! ¡Primero tiene que estar la niña en la alberca! (Correrá a coger a la NIÑA. y con esa madre que ya no tiene otros hijos que él!. de manera que sabrán después cómo interpretar sus papeles. EL HIJO. señor! EL HIJO. cariño.. señor! Yo había entrado en su habitación. ¡Es verdad. (Luego. Y él. (Percatándose de que el ACTOR JOVENlo observa. se había levantado para retenerlo. ¡Pero de verdad! Y tú también lo harás. en medio del horror de todos. que permanecerán apoyados sobre el borde de la alberca. de esa manera.... Lo mirará satisfecha por su descubrimiento.

EL DIRECTOR. ¿todavía no se da cuenta de que no puede representar esta comedia? Nosotros no estamos dentro de usted. impresionado por su contención. obedece! ¡Obedece! ¿No escuchas cómo te está hablando? ¿No tienes entrañas? EL HlJO. nos la devuelva como una mueca irreconocible de nosotros mismos? EL PADRE.) ¡Por Dios. hosco. escondiendo el rostro con el brazo. (Exasperado. ¡Ah. (Incitándolo. ¡Es inútil! Yo no me presto. señor.? EL HlJO. no sólo lo que ocurrió. (Empujándolo para que hable. ¡Eso es verdad! ¡Eso es verdad! ¡Acéptelo! EL DIRECTOR. ¿y luego qué hizo? EL HIJO.. (Sin soltarlo. EL HlJO. señor? ¡Es horrible! (La MADRE se estremecerá toda. ¡Justamente! ¡Por eso mismo! ¡Debería agradecer la preocupación que tienen! EL HIJO. temerosa. absorto. ¿Le parece posible que se viva delante de un espejo que. Sí.. entre la consternación de todos. por ahora. con gemidos sofocados.. terminará por tumbarlo cerca de la escalerilla. sí! ¡Gracias! Pero. ¡Por favor! ¡Por favor! El PADRE. me fui porque no quería hacer una escena. ¿comprende? LA MADRE.. ¡Entonces dígame. ¡Pero ahora es necesario hacer esa escena entre usted y él! ¡Es indispensable! LA MADRE. dígame qué fue lo que ocurrió! ¡Dígamelo! ¿Se fue de su habitación sin decir nada? EL HlJO.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL ACTOR JOVEN. ¿No está usted también aquí? EL HlJO. (Agarrándolo por los hombros y sacudiéndolo. Justamente nada. EL HIJO.) EL DIRECTOR.) Bien.) ¿Qué locura te ha dado? ¡No tiene dignidad como para dejar de mostrar a todos su vergüenza y la nuestra! ¡A eso no me presto! ¡Eso no! ¡Así interpreto la voluntad de quien no quiso hacer de nosotros un espectáculo! EL DIRECTOR. para no dar pie a ninguna escena! EL DIRECTOR.) ¡Ah!. (Más convencido que nunca. (Luchando con él.) ¡Lo tienes que hacer! ¡Por tu madre! ¡Por tu madre! EL HlJO. pero háganse a un lado! EL HlJO... (Agarrándolo también. Tenía que desahogar toda la angustia que me oprimía.) ¡Tienes que obedecer! ¡Tienes que obedecer! EL HlJO.) Página 42 de 42 . Y allí está usted. sino también lo que no ha ocurrido. como si aquello fuera insuficiente! EL DIRECTOR. ¡Quédese callado. que incluso se aproximan sobre el escenario. Pero apenas él me vio entrar. y sus actores lo ven todo desde fuera. (Señalando al PADRE) ¡Él. no satisfecho con devolvernos la imagen de nuestra misma expresión. ¡Es verdad! ¡Fue así! ¡Fue así! EL DIRECTOR. (En medio de la angustiosa atención de todos.) ¡No! ¡No! ¡No insistas! (Agitación general.) ¡No haré nada! EL PADRE. (Al ACTOR JOVEN y a la SEGUNDA ACTRIZ) ¡Está bien.. Nada. a la SEGUNDA ACTRIZ. Porque yo nunca he hecho escenas.. mirando la alberca. (Dirigiéndose al otro lado. observo..) Nada. EL PADRE. tratará de interponerse y separarlos. ¡Ninguna escena! Me fui. Crucé el jardín. ¿Seguro que para interpretar el papel de ella? (Señalará a la MADRE. La MADRE. a lo más.) Nada. no yo! EL DIRECTOR. señor! Aunque a lo mejor debería permitirme hablar un momento con él para revelarle mi corazón. y déjeme escuchar a su madre! (A la MADRE) ¿Entonces? ¿Había entrado? LA MADRE. ¡Pero si han venido todos! EL HlJO. ¡Aquí me tiene. (Después de un momento de indecisión. Entré en su habitación porque no resistí más. ¡Fue él quien quiso venir. EL DIRECTOR. arrastrándonos a todos y prestándose para arreglar con usted.) ¿Por qué quiere que hable. (Acercándose al HlJO de manera agresiva. Se interrumpirá.) LA MADRE.) ¿Y? ¿Cruzó el jardín y..

es la realidad! (Y desaparecerá. perplejos y desorientados. (Saliendo por la derecha.) LA PRIMERA ACTRIZ. siempre mirando hacia delante. (En medio de los gritos. (En el suelo.. tratará de abrirse paso mientras levantan al MUCHACHO y lo llevan detrás de la tela blanca. (Estallará un disparo detrás de los árboles. EL PADRE.) ¿Y entonces.. luego. (Mirando hacia delante.) ¡Qué muerto ni qué nada! ¡Un simulacro.) ¡Está muerto! ¡Pobre chico! ¡Está muerto. que yacía en el suelo. se dirigirá al HlJO con aprensión creciente. (Sin contenerse. Luego reaparecerán en escena. El DIRECTOR suspirará como si se hubiera librado de una pesadilla. el muchacho que estaba allí quieto.) ¿La niña? EL HIJO. Lentamente. hacia la sala del teatro.) ¡Váyanse. señor! EL DIRECTOR. Se detendrán en el centro del escenario y se quedarán allí como seres fantasmales. (Dando un grito desgarrado. en medio de la confusión y los gritos incoherentes de los demás. nada más! ¡No lo crean! LOS ACTORES DE LA DERECHA.. salvo el MUCHACHO y la NIÑA. añadirá:) ¡Electricista! ¡Apáguelo todo! (A continuación. en la alberca. (La HIJASTRA. todavía inclinada sobre la alberca para esconder a la NlÑA. responderá con un sollozo amargo.) ¡Y ella lo seguía. con ansiedad. Dios mío! EL PRIMER ACTOR. (Lentamente. al verlos.) Allá. saliendo por ambos lados de la tela. aumentadas y espigadas. el PADRE. señores. ¡Nos veremos por la noche! (Apenas los actores se marchen. detrás de la tela. con ojos enloquecidos. Pausa.. váyanse! ¿Qué más quieren hacer ahora? Ya es muy tarde para retomar el ensayo. (Despacio. alterado. y volverá a iluminarse el escenario con la luz nocturna.) ¡Hijo! ¡Hijo mío! (Luego. se encenderá un reflector verde que proyectará. detrás de la tela..) ¿Está herido? ¿Está herido de verdad? (Todos.. del comienzo. el teatro caerá en una oscuridad total durante pocos segundos. la Página 43 de 43 . como por error. El DIRECTOR.) Me aproximé a él. (Poniéndose de pie y gritando en medio de todos. seguido por la MADRE. azulada. ¿Simulacro? ¡Es la pura realidad! ¡Está muerto! LOS ACTORES DE IZQUIERDA. mirando a la hermana ahogada en la alberca. señalando de manera compasiva a la MADRE.. y entonces.) ¡Ficción! ¡Realidad! ¡Váyanse todos al diablo! ¡Luces! ¡Luces! ¡Luces! (Al mismo tiempo. huirá aterrado del escenario. (Saliendo por la izquierda. auxilio! EL DIRECTOR.) LA MADRE. por la izquierda. consciente de la mirada.) ¡Auxilio.) Me di cuenta y me precipité a salvarla. y todos se mirarán entre sí. riendo. las sombras de los PERSONAJES. del lado derecho de la tela. con los brazos tendidos hacia él. se acercará junto con el HlJO y con todos los ACTORES en medio de la conmoción general. El último saldrá por la izquierda. desaparecerán detrás de la tela blanca que hacía de cielo. Pero me detuve en seco porque detrás de los árboles vi algo que me heló la sangre: era el muchacho. todo el escenario y todo el teatro se iluminarán intensamente.) ¡Por Dios! ¡Al menos déjeme una lucecita para ver por dónde camino! Enseguida. saldrá primero el HIJO. ¡No es cierto! ¡Es un simulacro! ¡Un simulacro! EL PADRE.) EL DIRECTOR. Al mismo tiempo se apagará el reflector detrás de la tela. salvo el DIRECTOR y el PADRE. (Al HIJO. donde el MUCHACHO permanecía escondido. apenada. profundo como un eco. usted? EL HlJO..) ¡Ningún simulacro! ¡Es la pura realidad. saludándolo.) ¡Nunca me había ocurrido algo así! ¡Me han hecho perder un día entero! (Mirará el reloj.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello EL DIRECTOR. y permanecerán un rato comentando desesperadamente lo ocurrido.

Correrá a lo largo del pasillo de butacas. que correrá hacia una de las escalerillas.com. para luego precipitarse por la escalera.Seis personajes en busca de autor Luigi Pirandello HIJASTRA. en el escenario.LibrosTauro. Libros Tauro http://www. Saldrá de la sala y todavía se escuchará su risa. se detendrá otra vez y reirá de nuevo mirando a los tres personajes que permanecen arriba. Poco después caerá el telón. Se detendrá en el primer escalón para mirarlos y estallará en una estridente carcajada.ar Página 44 de 44 .

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