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Los Tres Amigos y Los Tres Consejos

Los Tres Amigos y Los Tres Consejos

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LOS TRES AMIGOS Y LOS TRES CONSEJOS

Hubo una época en nuestra frontera, peor que la de ahora, en que los años fueron malísimos. No llovía nada de nada sobre nuestras cerrerías. Los cerros se hallaban completamente pelados. Los animalitos, como los chivos, vacas, gallinas, perros y burros eran puro esqueleto. Lo único que reinaba era un sol fuerte que todo lo quemaba. Los algarrobos, gualtacos. ceibos y los overales no eran mas que seres cenizos que se retorcían clamando al ciclo por un poco de agua. En Jaguay Alto, un pequeño caserío refundido allí por los cerros, vivían tres campesinos y crianderos de ganado cabrío que eran bien unidos. Se llamaban Domingo. Hortensio y Arnaldo. Acostumbraban a reunirse por las tardes, a jugar casino y a darse esperanzas sobre la pronta llegada de los aguaceros. Así pasaban el tiempo, hasta que un día, Domingo les propuso: Bueno, muchachos. ¿Qué es lo que estamos esperando aquí? Sólo la muerte nomas; hasta el jaguay se esta secando. Vámonos mejor a buscarnos la vida a otro sitio. Yo lo que es mañana mismo agarro para donde sea. Por mi parte estoy de acuerdo. ¡ Qué hacemos aquí pues? - afirmó Hortensio. Por lo que a mi persona se refiere, mañana mismo armamos viaje - dio su palabra también Arnaldo.

LA PARTIDA.
Al día siguiente, de madrugada, ensillaron sus flacos jumentos, se despidieron de sus mujeres y de sus hijos hijos, y emprendieron viaje hacia donde los llevara la ventura. Muy penoso, pero bien resuelto, salieron de aquel caserío serreño. Deambularon días sobre días pasando las de Caín, atravesando cerros, cañadas, caseríos, ya por senderos peligrosos, ya por anchos y descuidados caminos. Por todos lados abundaba la desolación, hasta que por fin, como no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, se encontraron con un fundo de regular extensión. El dueño era un señor ya anciano y bastante bondadoso. Para suerte de ellos empezaba la siembra y necesitaban trabajadores. Bien. muchachos, como ustedes son de lejos, además de su jornal tienen comida y alojamiento gratis -¡les ofreció don Arturo, el anciano patrón. Gracias señor — habló Domingo a nombre de los tres amigos - Nosotros queremos pedirle otro servicio. Si es que se puede, de mil amores - respondió buenamente el anciano. En vista de que ya tenemos aseguradas la comida y la posada, queremos que nuestros jornales nos sean guardados por usted hasta el día en que nos vayamos de aquí, ya que hemos venido a buscarnos la vida por estas lejanías para llevar alivio a nuestros hogares el día que volvamos. De acuerdo, muchachos, me comprometo a guardar vuestros jornales. : Así fue como los tres jóvenes amigos trabajaron durante numerosas campañas agrícolas para aquel señor, sin ver a sus familias y sin poder mandarles nada por la gran lejura que los separaba de sus hogares. Lo único que los sostenía en el pensamiento de ahorrar lo suficiente, como para recompensar a sus seres queridos por las grandes penurias que sin duda estarían pasando. .

EL REGRESO Y LOS TRES CONSEJOS.
A los quince años de su partida, sintieron fuerte el apego a la querencia y decidieron volver. Luego de la faena, a eso de las tres de la tarde, se dirigieron a la casa hacienda donde fueron recibidos por su patrón. Don Arturo, hemos tomado el acuerdo de volver el día de mañana a nuestros ranchitos - le hizo conocer Domingo - han sido muchos años lejos de nuestras familias y queremos que tenga listo nuestros jornales para mañana temprano, ya que partiremos de madrugada. : El anciano; bastante apenado los hizo pasar a la sala de su mansión. Luego entró a uno de los cuartos de donde regresó con tres bolsas de cuero completas de dinero. ' . . • Aquí están sus ahorros, muchachos: ni un real menos ni un real más.

Yo les doy tres buenos consejos que van a serles muy útiles en sus vidas.habló Hortensio." ¿Que trato es ese.. Por último ¿que de raro tiene que sin plata haya venido y que sin plata me vaya?" Al día siguiente.. Pero el que acople llevarse los tres consejos. Era ya cerca de la media noche cuando tomó su decisión. Yo.Los tres amigos miraron muy contentos los cargados y sonantes talegones. Bueno. realizada ya su elección. don Arturo? Yo les propongo un cambio. Domingo.adelantó muy resuelto. . Hortensio y Arnaldo ya habían tomado su decisión: Ni locos para aceptar el trato.les alegaba Domingo. Los tres amigos escucharon con atención aquellos consejos que por primera vez conocían. . Y ya después. ¿Un trato? "Si. después de quince años. Se presentaron ante don Arturo y cada uno le fue manifestando su decisión. patrón. tienen plazo hasta la hora de su partida para que me den su última palabra. pero lo detenía el tener que regresar con las manos vacías después de tantos años de ausencia. Pero no lo consiguieron. cada uno verá. si pueden valer. emprendieron el regreso a . quiero hacer un trato con ustedes. " ¿Un cambio? Si. Sus amigos. pero si los tomamos ¿ qué llevaremos para nuestras chozas?. dormían plácidamente. sin ninguna ayuda que me oriente en la vida. De esta manera. Dejemos que nos diga sus consejos. no cambio mis jornales por nada . Arnaldo. y uno no sabe lo que hay detrás de la vida. no bien empezaron a rebuznar los burros y a cantar los chilalos. El anciano los despidió diciéndoles: Entonces. Mas se inclinaba por llevárselos. amigos. se levantaron los tres amigos. El anciano habló con solemnidad: Los consejos son los siguientes: El primero: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". Se encaminaban a la casa donde se alojaban. Pero. Yo lo que es. asustados. Recuerda: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". me dejara sus ahorros.respondieron los tres amigos. esta fregado. y un buen consejo es una buena estrella para no cometer errores graves. y el que no desea tomarlos podrá llevarse su dinero. Y el tercero: "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". quince años de trabajo por tres consejos. Don Arturo ha sido claro. a cambio de vuestros jornales. Hortensio y Arnaldo recibieron sus sonantes bolsas de cuero. después de todo. si aceptamos los consejos ¿que llevaremos para nuestros hogares? . Pero si nos pide tan alto precio por esos consejos es que deben valer verdaderamente. Hortensio y Arnaldo. Mientras arreglaban sus alforjas. "Bueno. que escuchaba atentamente. los tres amigos. un trato. Nada perdemos con escucharlo. Acuérdale de los tres consejos. Domingo les dio a conocer sus decisión y las razones que lo habían llevado a tomar los consejos. Ten presente lo que te han costado. ¿De acuerdo? De acuerdo.. Los consejos se los anuncio en estos momentos y tiene toda la noche para pensar si es que se los llevan o no. intervino. también estoy muy agradecido por vuestra buena compartía a lo largo de lodos estos años. .. un cambio. Como muestra de mi profundo agradecimiento y en mérito a que ustedes han laborado con honradez y sacrificio. El segundo: "Nunca preguntes lo que no te conviene". se daba vueltas y más vueltas sobre la barbacoa. pensando y repensando sobre los tres consejos. "Nunca preguntes lo que no te conviene" y "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". patrón. A Domingo le dijo. trataron por todos los medios de hacerlo cambiar de parecer. Domingo. sin embargo. hasta aquí he vivido la vida a la mas que nunca. fruto de su laborioso trabajo y agradecieron al anciano de tantas facilidades que les había brindado. Lo único que he podido aprender es a leer y a dibujar algunos garabatos.

En Quebrada Honda te dejaremos noticias nuestras. ―Con este caminito nos ahorraremos unos quince días de viaje. sirve de límite fronterizo con el Ecuador. Quebrada Honda era el lugar más cercano a sus hogares. se vieron obligados a separarse. pero hará unos tres días que se fue. EL PRIMER CONSEJO Durante quince días cabalgaron sin ninguna novedad. Para ello se encamino a un pequeño ranchito donde vendían comida. creo que es mejor ir por el otro camino. A Hortensio lo mataron: Arnaldo tuvo suerte porque lo hirieron en el hombro y los facinerosos lo dieron por muerto. Quien ha estado aquí ha sido Arnaldo. hasta que se encontraron con un desvío. Bendito sea Dios. . Después de treinta días llegó al caserío de Quebrada Honda. señora. Quería trabajar unas semanas en esa hacienda para llevar algo siquiera a su casa. Al día siguiente. vino lodo ensangrentado el pobre: dice que en lo alto de la cerrería les salió al encuentro una fuerza de forajidos y que después de robarles todos sus jornales les dispararon con sus carabinas. de repente. A la entrada de ese sendero estaba plantado un letrero que decía: A QUEBRADA HONDA . Y el otro bando formado por Hortensio y Arnaldo quienes querían llegar cuanto antes a sus chocitas.15 DÍAS. ansiosos por hallarse de nuevo en sus hogares. llorando por la triste suerte corrida por sus buenos amigos y. Nos encargó que le avisáramos que va avanzando hacia una hacienda que está como a un par de días de aquí. : Aquel día reposó en Quebrada Honda. y yo que tanto les porfié para ir por el camino que ya conocíamos . es un a ruta que ya conocemos.se apresuró a informarle -.se lamentaba Domingo. sobre todo. Así es. chicha dulce y licores. En su mente había estallado como un dinamitazo el primer consejo del anciano: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". es de un tal don Damián Bellido. Habían avanzado unos cien metros cuando. Luego de saludar. Lo primero que hizo fue averiguar por sus amigos. Si. pero es más segura. Uno tras otro entraron por aquel sendero. . Como nadie daba su brazo a torcer. Miren hacia donde va a parar ese sendero: a esa cerrería que no conocemos. Las aguas cristalinas corrían . : Y Y ¿Dónde se encuentra Arnaldo? Aquí estuvo como una semana curándose las heridas. Por esas rutas siempre asaltan . un servidor. con la ropa que lleva puesta nomás. por el desdichado Hortensio que había dejado sus huesos por esas cerrerías desconocidas. que dicen que está medio loco. Marchaban a prisa. Se formaron dos bandos. ¿Qué pasa. Querían enterarse cuanto antes de la situación de sus familias. al medio día siguiente. continuó nuevamente su camino. Domingo?-se sorprendieron sus amigos. Pues le tengo malas noticias de sus amigos .. ¡Cómo las encontrarían!. son quince días más de viaje. porque esos bandidos lo han dejado en el aire. Cabalgando fuerte y descansando algunas horas.le prometieron Hortensio y Arnaldo a su amigo Domingo desando el camino y tomó nuevamente la ruta conocida. dos amigos? " ¿Usted es Domingo? . Muchachos. EL SEGUNDO CONSEJO. preguntó a la mujer que atendía la venta: Señora.los bandoleros han hecho sus guaridas por esos cerros porque la gente para ahorrarse camino se mete por esos lugares sólidos.lo miró con curiosidad la mujer.continuaba la mujer . logró divisar el río Chira que en esa parte de su recorrido. Pero es muy larga. ¿por casualidad no han dejado por aquí algún recado.se entusiasmaron. con una ruta nueva que no conocían.. Domingo que se apegaba a uno de los consejos que llevaba y que tanto le había costado. Muy apenados se despidieron con fuertes abrazos.Jaguay Alto. Domingo detuvo bruscamente su cabalgadura.

.saludó Domingo haciendo un gesto de atención con el sombrero . Los perros volvieron a ocultarse de inmediato. Ya no se atrevió a lanzar la pregunta.gritó en un todo que demostraba desencanto. Domingo se frotaba los ojos creyendo que era una pesadilla la que estaba viviendo.lo interrogó a su vez el hacendado con una mirada maligna que lo atemorizó. No había gente trabajando y aunque las tierras se veían buenas y productivas. señalándole una silla del bonito comedor de caoba que se hallaba en la sala.. en el interior de la casa todo era asco y orden.señaló hacia el piso don Damián. lo estudiaba con gran curiosidad. Le invitaré algo de comer. pero pase. se aprestó a preguntar. come. La joven los recogía y se los llevaba a la boca. ¿Decía usted? . En aquel instante sintió como un latigazo y le vino a la memoria el segundo consejo del anciano: "Nunca preguntes lo que no te conviene". ―Buenas tardes. Sacando su lampa que iba en la grupa del burro se dispuso a defenderse. nuevamente volvió a golpear su memoria el segundo de los consejos comprados a cambio de quince años de grandes esfuerzos y sacrificios: "Nunca preguntes lo que no te conviene". Todo esto es muy raro.provocativas y abundantes. Luego ordenó con dureza a la encadenada joven: . pero remendada. De pronto. : Domingo profundamente extrañado por el abandono de la hacienda y por el encadenamiento de la jovencita. Domingo se levantó de la mesa para despedirse. después sirvió deliciosos platos de comida. Domingo comió hasta chuparse los dedos. cruzó los linderos de la hacienda de don Damián Bellido. por su parle. en el lado peruano. aparecieron cuatro perros enormes que con furiosos ladridos se le fueron acercando peligrosamente. A medida que se acercaba a la casa hacienda le llamaba muchísimo la atención el abandono que allí campeaba. Se horrorizó cuando su mirada tropezó con gruesas cadenas que se enroscaban sobre los tobillos de la simpática jovencita. piso y paredes. : ―Tome asiento .. Domingo saludó a una jovencita vestida con ropa muy limpia. la sed es la que más me mata disimuló por su parte Domingo. A diferencia de lo que pasaba con la hacienda. que estaba situada en la margen izquierda del río Chira. señor . El ruido metálico que producía al caminar le hizo bajar la mirada hacia los pies de la adolescente. Era don Damián Bellido. Quién sabe si con mis preguntas desato un aguacero de malos recuerdos y pasiones que me hagan salir mal parado". Aquello más bien parecía un lugar habitado por fantasmas. Hija. Pero. Disculpe. Se hizo él firme propósito de apegarse fielmente al segundo consejo. estaban siendo invadidas por los overales y "borracheras". tráenos algo de comer. Quietos ¡Vamos.le invitó el hacendado. Ven. Cuando llegó a la casona. Trató de frenar la curiosidad que lo hincaba.Ando en busca de trabajo. Trae agua. Aquello era el colmo de los colmos. Ante este triste espectáculo. chirrió la puerta de la mansión y apareció un hombre barbudo y robusto. La encadenada se arrodilló debajo de la mesa y el hacendado empezó a tirarle las sobras de la comida. Esta hacienda no se trabaja ya. Su curiosidad empezó a desbocarse y sintió el fuerte impulso de averiguar los motivos de tan extraña situación. adentro! .hija. La joven con gran dificultad le llevó el agua. forastero. tiene traza de haber cabalgado duro. que caminaba con dificultad y limpiaba a cada momento muebles. Luego de darse un refrescante y reparador baño.gritó con una voz tronante que se paseó por la desolada hacienda. : Mucho le agradecería que me regale un poco de agua para tomar. hija! . El hacendado. como si esperase algo de él. dejando algunos restos nomas. Los árboles frutales empezaban a secarse. don Damián.

Por ello. espere! ¡Deténgase por favor! Volvió su cabalgadura. Domingo miraba extrañado todo aquello. incluso lo ayudó a ensillar su burro. fue guiado a uno de los dormitorios donde cayó pesadamente. también. no me caería mal descansar bien durante una noche. En la sala lo esperaba el hacendado con el desayuno servido. Francamente. el día que un hombre a quien brindara mi hospitalidad mantuviera una conducta irreprochable. de castigarlos con la muerte. De pronto unos gritos lo detuvieron: ¡Amigo.Muchísimas gracias por su hospitalidad. a usted señorita. Le explicaré. Durante la cena se repitió la misma situación de la anterior comida. cómo se va a ir. ahora tengo que irme porque todavía tengo un largo trecho por delante. aparecieron cadáveres de numerosos ahorcados que lo llenaron . j prepara un cuarto para nuestro huésped!. Sólo la liberaría de esa situación. Pero. si eso es lo que usted quiere. amigo. que no entiendo nada de nada. don Damián. sobre mi descuido personal. sobre el porqué no se trabaja esta hacienda. pero ni bien pisaban la casa. amigo. a todo el que pasaba por aquí le ofrecía mi hospitalidad. ante los ojos de Domingo. Una vez que hubo terminado el desayuno: Muchísimas gracias por su hospitalidad. Su asombro fue mayor cuando el barbudo hombre le dijo: Muchas gracias. Pero. unas llaves y la liberó de las pesadas cadenas. eran la pasión de mi vida lo eran todo para mí. Antes era un hombre feliz. Luego. Hija. El hacendado lo acompañó a la puerta. Para esos impertinentes me había hecho la promesa. muchas gracias por haberme liberado a mi hija y a mi de esta situación tan inhumana. encadene a mi hija y me hice la inhumana promesa de mantenerla así y tratarla como a un animalito. de inmediato su curiosidad se desbocaba y querían averiguar hasta el mínimo detalle. La que más le emocionaba y enternecía era la humanidad que su padre le volvía a mostrar después de tantos años. muchas gracias también. Al día siguiente se levantó muy temprano dispuesto a salir rápidamente de allí. llevado por el rencor y el odio. Lo llevó hacia un enorme caserón que se encontraba cerca del río. Se le nota muy cansado. Bueno. Perdí interés por todo y me volví un ser terrible y maligno. don Damián. usted me ha liberado de una espantosa locura a la cual estaba encadenado por una terrible promesa que hice hace muchos años. Era don Damián que gritando. Esta era la hacienda más próspera. la joven volvió a recoger las migajas que el despiadado padre le arrojaba. Pase por favor a la casa . Sollozando amargamente curó los lastimados tobillos de la desdichada joven. Mientras desayunaba. Montó y empezó a alejarse de aquel lugar extraño. tenía una esposa bellísima y esta hija que junto con la hacienda. quien al verse libre de aquel martirio derramó muchas lágrimas de alegría. desgraciadamente mi esposa me traicionó con un hombre a quien le brinde mi hospitalidad y fugó con ella. Vamos. Ahora si tengo que seguir mi camino. Mañana ya mas descansado podrá seguir viaje a su cerrería.suplicó. acepte por favor. corría hacia el. .preguntó extrañado¡Necesito hablar con usted! ¿Hablar conmigo? ¿Sobre qué? Pues. ¿Qué pasa? . quédese a cenar con nosotros y duerma aquí. incluso que no demostrara la más leve curiosidad impertinente por lo que aquí viera. sobre todo lo raro que le habrá llamado la atención aquí. Lleno de odio y de celos me dedique a buscarlos y no paré hasta encontrarlos y darles muerte. Abrió de par en par unas pesadas puertas y. El hombre apenas vio a su hija se apresuró a sacar de uno de sus bolsillos de su pantalón. Otra vez se encontró en el interior de la casona. don Damián. Acompáñeme. Bueno. don Damián. Todo empezó hace unos diez años.

Dos días después.le preguntó su mujer. Se felicitaba por haber aceptado el cambio de sus jornales por los tres consejos: de lo contrario. El sombrero voló de su cabeza por la loca carrera que llevaba. ¡ Era la Santos. iba con el pensamiento de traer a su familia a las tierras que había ganado con el segundo de los consejos.dijo señalando al mocetón . Las lágrimas rodaban por el curtido rostro de Domingo: sus dos mejores amigos habían perdido la vida lejos de sus familias y de su terruño. donde seguramente iba a desparramar el maíz para que se asolee. una presencia lo estremeció. De pronto. por el sufrimiento y penalidades que. se acercó a la mujer y la besó cariñosamente. Por eso. Gracias a usted ha llegado el momento de pagar por mis crímenes . ¿Qué se le ofrece. Domingo. quizás se encontraría con sus pobres huesos regados por tierras ajenas. . Todas sus ilusiones y alegrías se derrumbaron. Se sentía humillado. enrumbó a la cerrería de Jaguay Alio. por casualidad. pero estab decidido a terminar con la vida de su mujer y de su amante. Ya estaba junto al corredor de su ramada. sin duda habían pasado. en un amanecer. alcanzó a divisar las chocitas de Jaguay Alto. De tal manera que no me ha reconocido .No en vano han sido quince largos años lejos de ella". lo estremeció el tercer consejo del anciano: '"Nunca te dejes llevar por el primer impulso". Y su mujer lo engañaba miserablemente. ¿De qué talla desea? Como para este muchacho . de sofrenar su lengua y curiosidad. pensó. llevaba una piara de burros con abundantes regalos. Preso de la cólera sacó su garantizado. Animado por esos pensamientos.mientras hablaba se ocultaba el rostro con sus velludas manos. y clavó las espuelas en su cabalgadura. me había prometido otorgarle una recompensa también extraordinaria: la mitad de mi fortuna que es enorme y la mitad de mis tierras. En medio de la tormentosa oscuridad que lo envolvía como el resplandor de un relámpago. pantalones de hombre? Claro que si.mintió. Luego me entregare a las autoridades. El hacendado por su parle seguía hablando con voz tronante. señor? . Se puso loco de contentó. Ahora comprenderá. con un documento que lo convertía en rico propietario y dueño de un considerable capital.vendo telas buenas y baratas. . y la mujer lo miraron con extrañeza. Tres días después.es mi hijo que quiere acompañarse ya. El hombre. A medida que se acercaba.. : Su pensamiento fue ligero. La mujer entro y salió portando un chanchero que entregó al hombre. además de la briosa mula que ahora montaba. Fíjese. Paro aquel hombre extraordinario. en lugar del contento que llevaría a las tres familias. Pero más grande fue su espanto y su tristeza. usted. Los que más le agradaba era la justa recompensa que daría a los tres hogares por la larga espera. un tendal. un filoso machete. avanzaba sin descanso. Pero se había hecho la noble promesa de ayudar a las familias de sus amigos y darles parte de su fortuna. Soy comerciante. Estaba tendiendo unos sacos vacíos. cuando alcanzó a ver el cadáver de su amigo Arnaldo. El hombre que se encontraba montado ya en el burro. usted. pasando penurias y hasta en peligro de perder la vida como sus desdichados amigos. Frenó la desbocada carrera de su mula. entristeciéndole únicamente las trágicas muertes de sus queridos amigos con quienes compartiera penas y alegrías desde muy pequeño. Por su familia había salido en busca de nuevos horizontes. En el amplio corredor de su choza se encontraba una señora. la tan amada cerrería de Jaguay Alto. un mocetón. "El fiambre".de horror. ¿No lleva. señora . Por detrás de la casa apareció un hombre ensillando un burro. todos los crímenes que he cometido llevado por mi diabólica promesa.pensó . capaz. su gozo iba en aumento. EL TERCER CONSEJO Domingo avanzaba contento. porque le estoy muy agradecido. Haré un testamento a favor suyo y de mi hija. su mujer!.

amigos y visitantes.¿Tu hijo? i Mi hijo! . Las sombras. Nunca se cansaba de contar su gran aventura a familiares. cada vez más densas. Hijo de don Genaro Maza Vera y doña Petronila Vera Machero. etc. Entre Ruinas. La Justicia del Patrocinio. su selección de cuentos con el título “La justicia de Patrocinio”. la eternidad. Acaso no me reconocen? ¡Soy Domingo! – se dio a conocer. pues! ¡Mujer! ¡Hijo! ¿Es qué. Cuando bajaba por el sendero de la colina hacia la carretera que conduce al caserío de Playas de Romeros. Entre 1964 y 1968 realiza estudios de Educación en la Escuela Normal Superior ―Almirante Miguel Grau‖ de Piura. profesor y editor. como una dimensión irremplazable que les permite fundirse con algo que les semeja a. (GENARO MAZA VERA) QUIERES CONOCER SU VIDA Escritor.E.. De esta manera brillante remató su relato don Fermín. fue enorme su alegría. “La dama del estuario”. Uno tiene la impresión de que los habitantes de estas soledades consideran esta tierra como un espacio esencial.U.. Como docente prestó sus servicios en escuelas próximas a la frontera con Ecuador. Nació en Sullana el 25 de agosto de 1946. “Mitos y leyendas de Piura y Tumbes”. ¡Qué sonso.gritó loco de contento. de los mitos. Al reconocerlo. contesta las siguientes preguntas: ¿Cuál es el tema central del cuento? ¿Cuáles son los tres consejos? ¿Cuál es el mensaje del relato? ¿Qué valores resalta el cuento Relatos de la frontera El señor director . HA PUBLICADO LAS SIGUIENTES OBRAS: En 1991. Se estrecharon con un fuerte y amoroso abrazo ante los gritos de júbilo de su hijo. Una historia que se ajustaba de manera biunívoca y perfecta con esta soberana quietud de la frontera. El Canto del Guacabó Después de haber leído el relato. dejé a mi pequeño Segundo Domingo de ocho años. acrecentaban el augusto y cósmico silencio que reina en estos alejados y abandonados limites de nuestra patria. En su pueblo natal curso estudios primarios (C. Salaverry). pues amaba a su mujer. (GENARO MAZA VERA) . Jornales. El Ensalce. 1041) y secundarios (G. Esta etapa le permitió nutrirse de la vida rural. Por la Arenas Muertas. ayudó a los familiares de sus amigos y se estableció con su mujer y su hijo en la parte de la hacienda que heredara de don Damián Bellido. todavía se sigue contando en esta parte de la frontera la historia de Domingo con el nombre de "Los tres amigos y los tres consejos". las tradiciones y costumbres de esos pueblos apartados de la patria. empecé a pensar en el espíritu y las incidencias de aquella historia. Y hasta hoy.E. : Tal como lo había prometido. También: “El pacto de mister Leigh”. El Grito. pese a que han transcurrido muchísimos años. ahora debe tener veintitrés. . La mujer lo miró detenidamente. Otras Obras: El Embargo. el serreño. ―Carlos A.

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