LOS TRES AMIGOS Y LOS TRES CONSEJOS

Hubo una época en nuestra frontera, peor que la de ahora, en que los años fueron malísimos. No llovía nada de nada sobre nuestras cerrerías. Los cerros se hallaban completamente pelados. Los animalitos, como los chivos, vacas, gallinas, perros y burros eran puro esqueleto. Lo único que reinaba era un sol fuerte que todo lo quemaba. Los algarrobos, gualtacos. ceibos y los overales no eran mas que seres cenizos que se retorcían clamando al ciclo por un poco de agua. En Jaguay Alto, un pequeño caserío refundido allí por los cerros, vivían tres campesinos y crianderos de ganado cabrío que eran bien unidos. Se llamaban Domingo. Hortensio y Arnaldo. Acostumbraban a reunirse por las tardes, a jugar casino y a darse esperanzas sobre la pronta llegada de los aguaceros. Así pasaban el tiempo, hasta que un día, Domingo les propuso: Bueno, muchachos. ¿Qué es lo que estamos esperando aquí? Sólo la muerte nomas; hasta el jaguay se esta secando. Vámonos mejor a buscarnos la vida a otro sitio. Yo lo que es mañana mismo agarro para donde sea. Por mi parte estoy de acuerdo. ¡ Qué hacemos aquí pues? - afirmó Hortensio. Por lo que a mi persona se refiere, mañana mismo armamos viaje - dio su palabra también Arnaldo.

LA PARTIDA.
Al día siguiente, de madrugada, ensillaron sus flacos jumentos, se despidieron de sus mujeres y de sus hijos hijos, y emprendieron viaje hacia donde los llevara la ventura. Muy penoso, pero bien resuelto, salieron de aquel caserío serreño. Deambularon días sobre días pasando las de Caín, atravesando cerros, cañadas, caseríos, ya por senderos peligrosos, ya por anchos y descuidados caminos. Por todos lados abundaba la desolación, hasta que por fin, como no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, se encontraron con un fundo de regular extensión. El dueño era un señor ya anciano y bastante bondadoso. Para suerte de ellos empezaba la siembra y necesitaban trabajadores. Bien. muchachos, como ustedes son de lejos, además de su jornal tienen comida y alojamiento gratis -¡les ofreció don Arturo, el anciano patrón. Gracias señor — habló Domingo a nombre de los tres amigos - Nosotros queremos pedirle otro servicio. Si es que se puede, de mil amores - respondió buenamente el anciano. En vista de que ya tenemos aseguradas la comida y la posada, queremos que nuestros jornales nos sean guardados por usted hasta el día en que nos vayamos de aquí, ya que hemos venido a buscarnos la vida por estas lejanías para llevar alivio a nuestros hogares el día que volvamos. De acuerdo, muchachos, me comprometo a guardar vuestros jornales. : Así fue como los tres jóvenes amigos trabajaron durante numerosas campañas agrícolas para aquel señor, sin ver a sus familias y sin poder mandarles nada por la gran lejura que los separaba de sus hogares. Lo único que los sostenía en el pensamiento de ahorrar lo suficiente, como para recompensar a sus seres queridos por las grandes penurias que sin duda estarían pasando. .

EL REGRESO Y LOS TRES CONSEJOS.
A los quince años de su partida, sintieron fuerte el apego a la querencia y decidieron volver. Luego de la faena, a eso de las tres de la tarde, se dirigieron a la casa hacienda donde fueron recibidos por su patrón. Don Arturo, hemos tomado el acuerdo de volver el día de mañana a nuestros ranchitos - le hizo conocer Domingo - han sido muchos años lejos de nuestras familias y queremos que tenga listo nuestros jornales para mañana temprano, ya que partiremos de madrugada. : El anciano; bastante apenado los hizo pasar a la sala de su mansión. Luego entró a uno de los cuartos de donde regresó con tres bolsas de cuero completas de dinero. ' . . • Aquí están sus ahorros, muchachos: ni un real menos ni un real más.

Dejemos que nos diga sus consejos. ¿Un trato? "Si. pero si los tomamos ¿ qué llevaremos para nuestras chozas?. Domingo les dio a conocer sus decisión y las razones que lo habían llevado a tomar los consejos. Arnaldo. esta fregado. fruto de su laborioso trabajo y agradecieron al anciano de tantas facilidades que les había brindado. amigos. Yo. Como muestra de mi profundo agradecimiento y en mérito a que ustedes han laborado con honradez y sacrificio.. después de quince años. asustados. realizada ya su elección. no bien empezaron a rebuznar los burros y a cantar los chilalos. . Pero no lo consiguieron. Mientras arreglaban sus alforjas. Pero. De esta manera. Los tres amigos escucharon con atención aquellos consejos que por primera vez conocían. don Arturo? Yo les propongo un cambio. trataron por todos los medios de hacerlo cambiar de parecer." ¿Que trato es ese. no cambio mis jornales por nada . El anciano habló con solemnidad: Los consejos son los siguientes: El primero: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". Domingo. El segundo: "Nunca preguntes lo que no te conviene".. patrón. Acuérdale de los tres consejos. y el que no desea tomarlos podrá llevarse su dinero. quince años de trabajo por tres consejos. Hortensio y Arnaldo recibieron sus sonantes bolsas de cuero. intervino. se levantaron los tres amigos. y uno no sabe lo que hay detrás de la vida. Recuerda: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". Y el tercero: "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". A Domingo le dijo. Mas se inclinaba por llevárselos. .. y un buen consejo es una buena estrella para no cometer errores graves. Los consejos se los anuncio en estos momentos y tiene toda la noche para pensar si es que se los llevan o no. Era ya cerca de la media noche cuando tomó su decisión. Hortensio y Arnaldo. hasta aquí he vivido la vida a la mas que nunca. emprendieron el regreso a . Yo lo que es. " ¿Un cambio? Si.. Pero el que acople llevarse los tres consejos. "Nunca preguntes lo que no te conviene" y "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". "Bueno. Hortensio y Arnaldo ya habían tomado su decisión: Ni locos para aceptar el trato. también estoy muy agradecido por vuestra buena compartía a lo largo de lodos estos años. un cambio. ¿De acuerdo? De acuerdo. los tres amigos. si aceptamos los consejos ¿que llevaremos para nuestros hogares? . Domingo. Don Arturo ha sido claro. Pero si nos pide tan alto precio por esos consejos es que deben valer verdaderamente. . Ten presente lo que te han costado. El anciano los despidió diciéndoles: Entonces.Los tres amigos miraron muy contentos los cargados y sonantes talegones. me dejara sus ahorros. sin ninguna ayuda que me oriente en la vida. Sus amigos. se daba vueltas y más vueltas sobre la barbacoa. patrón. Lo único que he podido aprender es a leer y a dibujar algunos garabatos. Nada perdemos con escucharlo. Por último ¿que de raro tiene que sin plata haya venido y que sin plata me vaya?" Al día siguiente. un trato.adelantó muy resuelto. dormían plácidamente. Se encaminaban a la casa donde se alojaban.respondieron los tres amigos. Yo les doy tres buenos consejos que van a serles muy útiles en sus vidas. pensando y repensando sobre los tres consejos. Y ya después. que escuchaba atentamente. después de todo. si pueden valer. cada uno verá. quiero hacer un trato con ustedes.les alegaba Domingo. Se presentaron ante don Arturo y cada uno le fue manifestando su decisión. Bueno. pero lo detenía el tener que regresar con las manos vacías después de tantos años de ausencia. tienen plazo hasta la hora de su partida para que me den su última palabra. sin embargo.habló Hortensio. a cambio de vuestros jornales.

chicha dulce y licores. Pues le tengo malas noticias de sus amigos . Al día siguiente. Domingo detuvo bruscamente su cabalgadura. son quince días más de viaje. Domingo que se apegaba a uno de los consejos que llevaba y que tanto le había costado. Domingo?-se sorprendieron sus amigos. logró divisar el río Chira que en esa parte de su recorrido. . vino lodo ensangrentado el pobre: dice que en lo alto de la cerrería les salió al encuentro una fuerza de forajidos y que después de robarles todos sus jornales les dispararon con sus carabinas. señora. ―Con este caminito nos ahorraremos unos quince días de viaje.. sirve de límite fronterizo con el Ecuador. Cabalgando fuerte y descansando algunas horas. Nos encargó que le avisáramos que va avanzando hacia una hacienda que está como a un par de días de aquí. por el desdichado Hortensio que había dejado sus huesos por esas cerrerías desconocidas. Luego de saludar. Así es. EL PRIMER CONSEJO Durante quince días cabalgaron sin ninguna novedad. Se formaron dos bandos. llorando por la triste suerte corrida por sus buenos amigos y. Muchachos. ¿por casualidad no han dejado por aquí algún recado. Querían enterarse cuanto antes de la situación de sus familias.lo miró con curiosidad la mujer. continuó nuevamente su camino.le prometieron Hortensio y Arnaldo a su amigo Domingo desando el camino y tomó nuevamente la ruta conocida. con una ruta nueva que no conocían. A Hortensio lo mataron: Arnaldo tuvo suerte porque lo hirieron en el hombro y los facinerosos lo dieron por muerto.Jaguay Alto. ansiosos por hallarse de nuevo en sus hogares. Después de treinta días llegó al caserío de Quebrada Honda. pero hará unos tres días que se fue.se entusiasmaron. : Aquel día reposó en Quebrada Honda. preguntó a la mujer que atendía la venta: Señora.continuaba la mujer . de repente. creo que es mejor ir por el otro camino.se apresuró a informarle -. Quería trabajar unas semanas en esa hacienda para llevar algo siquiera a su casa. Por esas rutas siempre asaltan . Para ello se encamino a un pequeño ranchito donde vendían comida. EL SEGUNDO CONSEJO. Uno tras otro entraron por aquel sendero. Marchaban a prisa. porque esos bandidos lo han dejado en el aire. al medio día siguiente. un servidor. hasta que se encontraron con un desvío. ¡Cómo las encontrarían!. es de un tal don Damián Bellido.los bandoleros han hecho sus guaridas por esos cerros porque la gente para ahorrarse camino se mete por esos lugares sólidos. En Quebrada Honda te dejaremos noticias nuestras. Las aguas cristalinas corrían . que dicen que está medio loco. En su mente había estallado como un dinamitazo el primer consejo del anciano: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". Bendito sea Dios. ¿Qué pasa. dos amigos? " ¿Usted es Domingo? . Miren hacia donde va a parar ese sendero: a esa cerrería que no conocemos. es un a ruta que ya conocemos. con la ropa que lleva puesta nomás. Quebrada Honda era el lugar más cercano a sus hogares. pero es más segura. Muy apenados se despidieron con fuertes abrazos. Como nadie daba su brazo a torcer.se lamentaba Domingo. Si. : Y Y ¿Dónde se encuentra Arnaldo? Aquí estuvo como una semana curándose las heridas. se vieron obligados a separarse. Habían avanzado unos cien metros cuando. Lo primero que hizo fue averiguar por sus amigos. sobre todo. Quien ha estado aquí ha sido Arnaldo. Y el otro bando formado por Hortensio y Arnaldo quienes querían llegar cuanto antes a sus chocitas. A la entrada de ese sendero estaba plantado un letrero que decía: A QUEBRADA HONDA . . Pero es muy larga. y yo que tanto les porfié para ir por el camino que ya conocíamos .15 DÍAS..

que estaba situada en la margen izquierda del río Chira. Pero. estaban siendo invadidas por los overales y "borracheras". aparecieron cuatro perros enormes que con furiosos ladridos se le fueron acercando peligrosamente. como si esperase algo de él. Domingo comió hasta chuparse los dedos. : Mucho le agradecería que me regale un poco de agua para tomar. tráenos algo de comer. Ante este triste espectáculo. Trató de frenar la curiosidad que lo hincaba. pero pase.hija. dejando algunos restos nomas. Disculpe. piso y paredes.lo interrogó a su vez el hacendado con una mirada maligna que lo atemorizó. ―Buenas tardes. Sacando su lampa que iba en la grupa del burro se dispuso a defenderse. Ven. tiene traza de haber cabalgado duro. se aprestó a preguntar. Aquello más bien parecía un lugar habitado por fantasmas. chirrió la puerta de la mansión y apareció un hombre barbudo y robusto. lo estudiaba con gran curiosidad. Luego de darse un refrescante y reparador baño. en el interior de la casa todo era asco y orden. cruzó los linderos de la hacienda de don Damián Bellido. Los perros volvieron a ocultarse de inmediato. Quietos ¡Vamos. Ya no se atrevió a lanzar la pregunta. A medida que se acercaba a la casa hacienda le llamaba muchísimo la atención el abandono que allí campeaba. nuevamente volvió a golpear su memoria el segundo de los consejos comprados a cambio de quince años de grandes esfuerzos y sacrificios: "Nunca preguntes lo que no te conviene". adentro! . Trae agua. Se hizo él firme propósito de apegarse fielmente al segundo consejo. . El hacendado. El ruido metálico que producía al caminar le hizo bajar la mirada hacia los pies de la adolescente. señor .señaló hacia el piso don Damián.Ando en busca de trabajo. hija! . La encadenada se arrodilló debajo de la mesa y el hacendado empezó a tirarle las sobras de la comida. Hija. don Damián. Luego ordenó con dureza a la encadenada joven: . en el lado peruano. Su curiosidad empezó a desbocarse y sintió el fuerte impulso de averiguar los motivos de tan extraña situación. A diferencia de lo que pasaba con la hacienda. por su parle. Se horrorizó cuando su mirada tropezó con gruesas cadenas que se enroscaban sobre los tobillos de la simpática jovencita. Esta hacienda no se trabaja ya. De pronto. Era don Damián Bellido. Cuando llegó a la casona. Domingo se frotaba los ojos creyendo que era una pesadilla la que estaba viviendo. forastero. : Domingo profundamente extrañado por el abandono de la hacienda y por el encadenamiento de la jovencita. después sirvió deliciosos platos de comida. Los árboles frutales empezaban a secarse. La joven con gran dificultad le llevó el agua. señalándole una silla del bonito comedor de caoba que se hallaba en la sala... come. En aquel instante sintió como un latigazo y le vino a la memoria el segundo consejo del anciano: "Nunca preguntes lo que no te conviene". No había gente trabajando y aunque las tierras se veían buenas y productivas.gritó con una voz tronante que se paseó por la desolada hacienda. ¿Decía usted? . la sed es la que más me mata disimuló por su parte Domingo. : ―Tome asiento . Quién sabe si con mis preguntas desato un aguacero de malos recuerdos y pasiones que me hagan salir mal parado". La joven los recogía y se los llevaba a la boca. pero remendada. Domingo saludó a una jovencita vestida con ropa muy limpia. Aquello era el colmo de los colmos.le invitó el hacendado. Domingo se levantó de la mesa para despedirse.gritó en un todo que demostraba desencanto. que caminaba con dificultad y limpiaba a cada momento muebles. Le invitaré algo de comer.saludó Domingo haciendo un gesto de atención con el sombrero . Todo esto es muy raro.provocativas y abundantes.

desgraciadamente mi esposa me traicionó con un hombre a quien le brinde mi hospitalidad y fugó con ella. usted me ha liberado de una espantosa locura a la cual estaba encadenado por una terrible promesa que hice hace muchos años.suplicó. Esta era la hacienda más próspera. Abrió de par en par unas pesadas puertas y. j prepara un cuarto para nuestro huésped!. unas llaves y la liberó de las pesadas cadenas. Perdí interés por todo y me volví un ser terrible y maligno. a usted señorita. El hombre apenas vio a su hija se apresuró a sacar de uno de sus bolsillos de su pantalón. Vamos. quédese a cenar con nosotros y duerma aquí. Otra vez se encontró en el interior de la casona. Sólo la liberaría de esa situación. Luego. La que más le emocionaba y enternecía era la humanidad que su padre le volvía a mostrar después de tantos años. El hacendado lo acompañó a la puerta. Durante la cena se repitió la misma situación de la anterior comida. sobre mi descuido personal. Al día siguiente se levantó muy temprano dispuesto a salir rápidamente de allí. espere! ¡Deténgase por favor! Volvió su cabalgadura. si eso es lo que usted quiere. Por ello. cómo se va a ir. . En la sala lo esperaba el hacendado con el desayuno servido. muchas gracias también. Antes era un hombre feliz. Su asombro fue mayor cuando el barbudo hombre le dijo: Muchas gracias. Mañana ya mas descansado podrá seguir viaje a su cerrería. sobre todo lo raro que le habrá llamado la atención aquí. Bueno. a todo el que pasaba por aquí le ofrecía mi hospitalidad. Todo empezó hace unos diez años. sobre el porqué no se trabaja esta hacienda. aparecieron cadáveres de numerosos ahorcados que lo llenaron . incluso que no demostrara la más leve curiosidad impertinente por lo que aquí viera. Francamente. Lo llevó hacia un enorme caserón que se encontraba cerca del río. Para esos impertinentes me había hecho la promesa. quien al verse libre de aquel martirio derramó muchas lágrimas de alegría. tenía una esposa bellísima y esta hija que junto con la hacienda. Era don Damián que gritando. Pero. don Damián. encadene a mi hija y me hice la inhumana promesa de mantenerla así y tratarla como a un animalito. Montó y empezó a alejarse de aquel lugar extraño. también. pero ni bien pisaban la casa. Pero. corría hacia el. acepte por favor. muchas gracias por haberme liberado a mi hija y a mi de esta situación tan inhumana. Le explicaré.preguntó extrañado¡Necesito hablar con usted! ¿Hablar conmigo? ¿Sobre qué? Pues. Ahora si tengo que seguir mi camino.Muchísimas gracias por su hospitalidad. Acompáñeme. don Damián. don Damián. ahora tengo que irme porque todavía tengo un largo trecho por delante. llevado por el rencor y el odio. no me caería mal descansar bien durante una noche. amigo. Pase por favor a la casa . la joven volvió a recoger las migajas que el despiadado padre le arrojaba. Domingo miraba extrañado todo aquello. De pronto unos gritos lo detuvieron: ¡Amigo. fue guiado a uno de los dormitorios donde cayó pesadamente. Sollozando amargamente curó los lastimados tobillos de la desdichada joven. ¿Qué pasa? . Lleno de odio y de celos me dedique a buscarlos y no paré hasta encontrarlos y darles muerte. Una vez que hubo terminado el desayuno: Muchísimas gracias por su hospitalidad. de castigarlos con la muerte. Hija. ante los ojos de Domingo. Mientras desayunaba. que no entiendo nada de nada. Se le nota muy cansado. don Damián. de inmediato su curiosidad se desbocaba y querían averiguar hasta el mínimo detalle. Bueno. amigo. incluso lo ayudó a ensillar su burro. el día que un hombre a quien brindara mi hospitalidad mantuviera una conducta irreprochable. eran la pasión de mi vida lo eran todo para mí.

¿No lleva. porque le estoy muy agradecido. Haré un testamento a favor suyo y de mi hija. La mujer entro y salió portando un chanchero que entregó al hombre. su gozo iba en aumento. alcanzó a divisar las chocitas de Jaguay Alto. ¿De qué talla desea? Como para este muchacho . Pero se había hecho la noble promesa de ayudar a las familias de sus amigos y darles parte de su fortuna. en un amanecer. Los que más le agradaba era la justa recompensa que daría a los tres hogares por la larga espera. enrumbó a la cerrería de Jaguay Alio. ¡ Era la Santos. ¿Qué se le ofrece. : Su pensamiento fue ligero. Ya estaba junto al corredor de su ramada. Se felicitaba por haber aceptado el cambio de sus jornales por los tres consejos: de lo contrario. un filoso machete. quizás se encontraría con sus pobres huesos regados por tierras ajenas. Animado por esos pensamientos. cuando alcanzó a ver el cadáver de su amigo Arnaldo. En medio de la tormentosa oscuridad que lo envolvía como el resplandor de un relámpago. un mocetón. El hombre que se encontraba montado ya en el burro. y clavó las espuelas en su cabalgadura. su mujer!. pensó. Domingo. "El fiambre". por el sufrimiento y penalidades que. usted. la tan amada cerrería de Jaguay Alto. Ahora comprenderá. un tendal. El sombrero voló de su cabeza por la loca carrera que llevaba.pensó . . Las lágrimas rodaban por el curtido rostro de Domingo: sus dos mejores amigos habían perdido la vida lejos de sus familias y de su terruño.es mi hijo que quiere acompañarse ya.No en vano han sido quince largos años lejos de ella". pero estab decidido a terminar con la vida de su mujer y de su amante.vendo telas buenas y baratas.. De tal manera que no me ha reconocido . Preso de la cólera sacó su garantizado. El hacendado por su parle seguía hablando con voz tronante.dijo señalando al mocetón .mintió. lo estremeció el tercer consejo del anciano: '"Nunca te dejes llevar por el primer impulso". entristeciéndole únicamente las trágicas muertes de sus queridos amigos con quienes compartiera penas y alegrías desde muy pequeño. Y su mujer lo engañaba miserablemente. Se sentía humillado. además de la briosa mula que ahora montaba. Tres días después. Frenó la desbocada carrera de su mula. donde seguramente iba a desparramar el maíz para que se asolee. En el amplio corredor de su choza se encontraba una señora. iba con el pensamiento de traer a su familia a las tierras que había ganado con el segundo de los consejos. de sofrenar su lengua y curiosidad. en lugar del contento que llevaría a las tres familias. A medida que se acercaba. señora . capaz. Todas sus ilusiones y alegrías se derrumbaron. sin duda habían pasado. con un documento que lo convertía en rico propietario y dueño de un considerable capital. Gracias a usted ha llegado el momento de pagar por mis crímenes . todos los crímenes que he cometido llevado por mi diabólica promesa. Por su familia había salido en busca de nuevos horizontes. pasando penurias y hasta en peligro de perder la vida como sus desdichados amigos. De pronto.de horror. señor? . Dos días después. Por eso. pantalones de hombre? Claro que si. por casualidad. avanzaba sin descanso. Por detrás de la casa apareció un hombre ensillando un burro. usted. Se puso loco de contentó. Fíjese. una presencia lo estremeció. y la mujer lo miraron con extrañeza.mientras hablaba se ocultaba el rostro con sus velludas manos. EL TERCER CONSEJO Domingo avanzaba contento. Pero más grande fue su espanto y su tristeza. Paro aquel hombre extraordinario. Estaba tendiendo unos sacos vacíos. El hombre. . Soy comerciante. se acercó a la mujer y la besó cariñosamente. me había prometido otorgarle una recompensa también extraordinaria: la mitad de mi fortuna que es enorme y la mitad de mis tierras. llevaba una piara de burros con abundantes regalos. Luego me entregare a las autoridades.le preguntó su mujer.

¡Qué sonso. (GENARO MAZA VERA) QUIERES CONOCER SU VIDA Escritor. El Canto del Guacabó Después de haber leído el relato. Acaso no me reconocen? ¡Soy Domingo! – se dio a conocer. fue enorme su alegría. acrecentaban el augusto y cósmico silencio que reina en estos alejados y abandonados limites de nuestra patria. Salaverry).¿Tu hijo? i Mi hijo! . Por la Arenas Muertas. El Ensalce. La Justicia del Patrocinio. (GENARO MAZA VERA) . todavía se sigue contando en esta parte de la frontera la historia de Domingo con el nombre de "Los tres amigos y los tres consejos". 1041) y secundarios (G. dejé a mi pequeño Segundo Domingo de ocho años. ―Carlos A. pues! ¡Mujer! ¡Hijo! ¿Es qué. empecé a pensar en el espíritu y las incidencias de aquella historia. Otras Obras: El Embargo. En su pueblo natal curso estudios primarios (C. profesor y editor. Nunca se cansaba de contar su gran aventura a familiares.E. Entre 1964 y 1968 realiza estudios de Educación en la Escuela Normal Superior ―Almirante Miguel Grau‖ de Piura.gritó loco de contento. Cuando bajaba por el sendero de la colina hacia la carretera que conduce al caserío de Playas de Romeros. ahora debe tener veintitrés. Se estrecharon con un fuerte y amoroso abrazo ante los gritos de júbilo de su hijo. Como docente prestó sus servicios en escuelas próximas a la frontera con Ecuador. Uno tiene la impresión de que los habitantes de estas soledades consideran esta tierra como un espacio esencial. La mujer lo miró detenidamente. Hijo de don Genaro Maza Vera y doña Petronila Vera Machero. : Tal como lo había prometido. Una historia que se ajustaba de manera biunívoca y perfecta con esta soberana quietud de la frontera. Jornales.. las tradiciones y costumbres de esos pueblos apartados de la patria. contesta las siguientes preguntas: ¿Cuál es el tema central del cuento? ¿Cuáles son los tres consejos? ¿Cuál es el mensaje del relato? ¿Qué valores resalta el cuento Relatos de la frontera El señor director . Y hasta hoy. cada vez más densas. También: “El pacto de mister Leigh”.E. Nació en Sullana el 25 de agosto de 1946. pese a que han transcurrido muchísimos años. de los mitos. pues amaba a su mujer. . Entre Ruinas. el serreño. como una dimensión irremplazable que les permite fundirse con algo que les semeja a. “Mitos y leyendas de Piura y Tumbes”. etc. Al reconocerlo. HA PUBLICADO LAS SIGUIENTES OBRAS: En 1991.. la eternidad. su selección de cuentos con el título “La justicia de Patrocinio”.U. De esta manera brillante remató su relato don Fermín. Las sombras. ayudó a los familiares de sus amigos y se estableció con su mujer y su hijo en la parte de la hacienda que heredara de don Damián Bellido. amigos y visitantes. El Grito. Esta etapa le permitió nutrirse de la vida rural. “La dama del estuario”.

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