LOS TRES AMIGOS Y LOS TRES CONSEJOS

Hubo una época en nuestra frontera, peor que la de ahora, en que los años fueron malísimos. No llovía nada de nada sobre nuestras cerrerías. Los cerros se hallaban completamente pelados. Los animalitos, como los chivos, vacas, gallinas, perros y burros eran puro esqueleto. Lo único que reinaba era un sol fuerte que todo lo quemaba. Los algarrobos, gualtacos. ceibos y los overales no eran mas que seres cenizos que se retorcían clamando al ciclo por un poco de agua. En Jaguay Alto, un pequeño caserío refundido allí por los cerros, vivían tres campesinos y crianderos de ganado cabrío que eran bien unidos. Se llamaban Domingo. Hortensio y Arnaldo. Acostumbraban a reunirse por las tardes, a jugar casino y a darse esperanzas sobre la pronta llegada de los aguaceros. Así pasaban el tiempo, hasta que un día, Domingo les propuso: Bueno, muchachos. ¿Qué es lo que estamos esperando aquí? Sólo la muerte nomas; hasta el jaguay se esta secando. Vámonos mejor a buscarnos la vida a otro sitio. Yo lo que es mañana mismo agarro para donde sea. Por mi parte estoy de acuerdo. ¡ Qué hacemos aquí pues? - afirmó Hortensio. Por lo que a mi persona se refiere, mañana mismo armamos viaje - dio su palabra también Arnaldo.

LA PARTIDA.
Al día siguiente, de madrugada, ensillaron sus flacos jumentos, se despidieron de sus mujeres y de sus hijos hijos, y emprendieron viaje hacia donde los llevara la ventura. Muy penoso, pero bien resuelto, salieron de aquel caserío serreño. Deambularon días sobre días pasando las de Caín, atravesando cerros, cañadas, caseríos, ya por senderos peligrosos, ya por anchos y descuidados caminos. Por todos lados abundaba la desolación, hasta que por fin, como no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, se encontraron con un fundo de regular extensión. El dueño era un señor ya anciano y bastante bondadoso. Para suerte de ellos empezaba la siembra y necesitaban trabajadores. Bien. muchachos, como ustedes son de lejos, además de su jornal tienen comida y alojamiento gratis -¡les ofreció don Arturo, el anciano patrón. Gracias señor — habló Domingo a nombre de los tres amigos - Nosotros queremos pedirle otro servicio. Si es que se puede, de mil amores - respondió buenamente el anciano. En vista de que ya tenemos aseguradas la comida y la posada, queremos que nuestros jornales nos sean guardados por usted hasta el día en que nos vayamos de aquí, ya que hemos venido a buscarnos la vida por estas lejanías para llevar alivio a nuestros hogares el día que volvamos. De acuerdo, muchachos, me comprometo a guardar vuestros jornales. : Así fue como los tres jóvenes amigos trabajaron durante numerosas campañas agrícolas para aquel señor, sin ver a sus familias y sin poder mandarles nada por la gran lejura que los separaba de sus hogares. Lo único que los sostenía en el pensamiento de ahorrar lo suficiente, como para recompensar a sus seres queridos por las grandes penurias que sin duda estarían pasando. .

EL REGRESO Y LOS TRES CONSEJOS.
A los quince años de su partida, sintieron fuerte el apego a la querencia y decidieron volver. Luego de la faena, a eso de las tres de la tarde, se dirigieron a la casa hacienda donde fueron recibidos por su patrón. Don Arturo, hemos tomado el acuerdo de volver el día de mañana a nuestros ranchitos - le hizo conocer Domingo - han sido muchos años lejos de nuestras familias y queremos que tenga listo nuestros jornales para mañana temprano, ya que partiremos de madrugada. : El anciano; bastante apenado los hizo pasar a la sala de su mansión. Luego entró a uno de los cuartos de donde regresó con tres bolsas de cuero completas de dinero. ' . . • Aquí están sus ahorros, muchachos: ni un real menos ni un real más.

Por último ¿que de raro tiene que sin plata haya venido y que sin plata me vaya?" Al día siguiente. Pero el que acople llevarse los tres consejos. ¿De acuerdo? De acuerdo. Se encaminaban a la casa donde se alojaban. a cambio de vuestros jornales. Mas se inclinaba por llevárselos. . realizada ya su elección. Ten presente lo que te han costado. Lo único que he podido aprender es a leer y a dibujar algunos garabatos. no bien empezaron a rebuznar los burros y a cantar los chilalos. Bueno. Hortensio y Arnaldo recibieron sus sonantes bolsas de cuero.les alegaba Domingo. y el que no desea tomarlos podrá llevarse su dinero. quiero hacer un trato con ustedes. patrón. si pueden valer.. sin ninguna ayuda que me oriente en la vida. El anciano habló con solemnidad: Los consejos son los siguientes: El primero: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". Yo. Era ya cerca de la media noche cuando tomó su decisión. Don Arturo ha sido claro. Sus amigos. Hortensio y Arnaldo ya habían tomado su decisión: Ni locos para aceptar el trato. después de quince años. se levantaron los tres amigos. patrón. Nada perdemos con escucharlo.. intervino. cada uno verá. Domingo les dio a conocer sus decisión y las razones que lo habían llevado a tomar los consejos. Se presentaron ante don Arturo y cada uno le fue manifestando su decisión. Pero no lo consiguieron. " ¿Un cambio? Si. Acuérdale de los tres consejos. un trato. Yo les doy tres buenos consejos que van a serles muy útiles en sus vidas.respondieron los tres amigos. que escuchaba atentamente. se daba vueltas y más vueltas sobre la barbacoa. Domingo. De esta manera. quince años de trabajo por tres consejos. Y el tercero: "Nunca te dejes llevar por el primer impulso".. . Pero. un cambio. y un buen consejo es una buena estrella para no cometer errores graves." ¿Que trato es ese. Yo lo que es. hasta aquí he vivido la vida a la mas que nunca. Como muestra de mi profundo agradecimiento y en mérito a que ustedes han laborado con honradez y sacrificio. A Domingo le dijo. no cambio mis jornales por nada . tienen plazo hasta la hora de su partida para que me den su última palabra. después de todo. fruto de su laborioso trabajo y agradecieron al anciano de tantas facilidades que les había brindado. trataron por todos los medios de hacerlo cambiar de parecer. El anciano los despidió diciéndoles: Entonces. sin embargo. me dejara sus ahorros. emprendieron el regreso a . El segundo: "Nunca preguntes lo que no te conviene". don Arturo? Yo les propongo un cambio. Los tres amigos escucharon con atención aquellos consejos que por primera vez conocían. dormían plácidamente. pensando y repensando sobre los tres consejos. amigos. . "Nunca preguntes lo que no te conviene" y "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". Pero si nos pide tan alto precio por esos consejos es que deben valer verdaderamente.Los tres amigos miraron muy contentos los cargados y sonantes talegones. también estoy muy agradecido por vuestra buena compartía a lo largo de lodos estos años. Los consejos se los anuncio en estos momentos y tiene toda la noche para pensar si es que se los llevan o no. "Bueno.habló Hortensio. esta fregado. Recuerda: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo".adelantó muy resuelto. pero lo detenía el tener que regresar con las manos vacías después de tantos años de ausencia.. si aceptamos los consejos ¿que llevaremos para nuestros hogares? . Mientras arreglaban sus alforjas. Hortensio y Arnaldo. Y ya después. Dejemos que nos diga sus consejos. Domingo. Arnaldo. y uno no sabe lo que hay detrás de la vida. pero si los tomamos ¿ qué llevaremos para nuestras chozas?. asustados. ¿Un trato? "Si. los tres amigos.

Habían avanzado unos cien metros cuando. continuó nuevamente su camino. Miren hacia donde va a parar ese sendero: a esa cerrería que no conocemos. Y el otro bando formado por Hortensio y Arnaldo quienes querían llegar cuanto antes a sus chocitas. preguntó a la mujer que atendía la venta: Señora. Muy apenados se despidieron con fuertes abrazos. Al día siguiente.lo miró con curiosidad la mujer. : Aquel día reposó en Quebrada Honda. A Hortensio lo mataron: Arnaldo tuvo suerte porque lo hirieron en el hombro y los facinerosos lo dieron por muerto. Cabalgando fuerte y descansando algunas horas. Domingo detuvo bruscamente su cabalgadura. Uno tras otro entraron por aquel sendero.. hasta que se encontraron con un desvío. por el desdichado Hortensio que había dejado sus huesos por esas cerrerías desconocidas. creo que es mejor ir por el otro camino. Se formaron dos bandos. se vieron obligados a separarse. es un a ruta que ya conocemos. : Y Y ¿Dónde se encuentra Arnaldo? Aquí estuvo como una semana curándose las heridas. Luego de saludar. Querían enterarse cuanto antes de la situación de sus familias. . pero es más segura. Marchaban a prisa.se lamentaba Domingo. Quería trabajar unas semanas en esa hacienda para llevar algo siquiera a su casa. Nos encargó que le avisáramos que va avanzando hacia una hacienda que está como a un par de días de aquí. Para ello se encamino a un pequeño ranchito donde vendían comida. Pues le tengo malas noticias de sus amigos . y yo que tanto les porfié para ir por el camino que ya conocíamos .los bandoleros han hecho sus guaridas por esos cerros porque la gente para ahorrarse camino se mete por esos lugares sólidos. EL PRIMER CONSEJO Durante quince días cabalgaron sin ninguna novedad. Domingo que se apegaba a uno de los consejos que llevaba y que tanto le había costado. EL SEGUNDO CONSEJO. Bendito sea Dios.. ansiosos por hallarse de nuevo en sus hogares. . de repente. Lo primero que hizo fue averiguar por sus amigos. A la entrada de ese sendero estaba plantado un letrero que decía: A QUEBRADA HONDA . llorando por la triste suerte corrida por sus buenos amigos y. Muchachos.se apresuró a informarle -. Así es. Pero es muy larga. Como nadie daba su brazo a torcer. que dicen que está medio loco. pero hará unos tres días que se fue. ―Con este caminito nos ahorraremos unos quince días de viaje. porque esos bandidos lo han dejado en el aire.15 DÍAS. En Quebrada Honda te dejaremos noticias nuestras. chicha dulce y licores. ¿por casualidad no han dejado por aquí algún recado. Quien ha estado aquí ha sido Arnaldo. dos amigos? " ¿Usted es Domingo? . un servidor. Las aguas cristalinas corrían .se entusiasmaron. vino lodo ensangrentado el pobre: dice que en lo alto de la cerrería les salió al encuentro una fuerza de forajidos y que después de robarles todos sus jornales les dispararon con sus carabinas. al medio día siguiente.Jaguay Alto.continuaba la mujer . En su mente había estallado como un dinamitazo el primer consejo del anciano: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". Domingo?-se sorprendieron sus amigos. sobre todo.le prometieron Hortensio y Arnaldo a su amigo Domingo desando el camino y tomó nuevamente la ruta conocida. con una ruta nueva que no conocían. señora. Por esas rutas siempre asaltan . Si. Quebrada Honda era el lugar más cercano a sus hogares. es de un tal don Damián Bellido. con la ropa que lleva puesta nomás. sirve de límite fronterizo con el Ecuador. ¡Cómo las encontrarían!. son quince días más de viaje. ¿Qué pasa. logró divisar el río Chira que en esa parte de su recorrido. Después de treinta días llegó al caserío de Quebrada Honda.

Luego ordenó con dureza a la encadenada joven: . En aquel instante sintió como un latigazo y le vino a la memoria el segundo consejo del anciano: "Nunca preguntes lo que no te conviene". Se horrorizó cuando su mirada tropezó con gruesas cadenas que se enroscaban sobre los tobillos de la simpática jovencita. Todo esto es muy raro. por su parle. chirrió la puerta de la mansión y apareció un hombre barbudo y robusto. Se hizo él firme propósito de apegarse fielmente al segundo consejo. La encadenada se arrodilló debajo de la mesa y el hacendado empezó a tirarle las sobras de la comida. en el interior de la casa todo era asco y orden. No había gente trabajando y aunque las tierras se veían buenas y productivas. lo estudiaba con gran curiosidad. que caminaba con dificultad y limpiaba a cada momento muebles. la sed es la que más me mata disimuló por su parte Domingo. Trató de frenar la curiosidad que lo hincaba. adentro! .gritó con una voz tronante que se paseó por la desolada hacienda. La joven los recogía y se los llevaba a la boca..saludó Domingo haciendo un gesto de atención con el sombrero . Aquello era el colmo de los colmos. Domingo comió hasta chuparse los dedos. aparecieron cuatro perros enormes que con furiosos ladridos se le fueron acercando peligrosamente. Los árboles frutales empezaban a secarse. Esta hacienda no se trabaja ya. señalándole una silla del bonito comedor de caoba que se hallaba en la sala. De pronto.lo interrogó a su vez el hacendado con una mirada maligna que lo atemorizó. Domingo se frotaba los ojos creyendo que era una pesadilla la que estaba viviendo. tráenos algo de comer.señaló hacia el piso don Damián. La joven con gran dificultad le llevó el agua. Ya no se atrevió a lanzar la pregunta.. Disculpe. Cuando llegó a la casona. forastero. El hacendado. A diferencia de lo que pasaba con la hacienda. A medida que se acercaba a la casa hacienda le llamaba muchísimo la atención el abandono que allí campeaba.Ando en busca de trabajo. Aquello más bien parecía un lugar habitado por fantasmas. pero remendada. señor . como si esperase algo de él. Sacando su lampa que iba en la grupa del burro se dispuso a defenderse. Domingo se levantó de la mesa para despedirse. come. Quietos ¡Vamos. Era don Damián Bellido. tiene traza de haber cabalgado duro. Su curiosidad empezó a desbocarse y sintió el fuerte impulso de averiguar los motivos de tan extraña situación. don Damián. : Domingo profundamente extrañado por el abandono de la hacienda y por el encadenamiento de la jovencita. cruzó los linderos de la hacienda de don Damián Bellido.hija. Los perros volvieron a ocultarse de inmediato. en el lado peruano. estaban siendo invadidas por los overales y "borracheras". nuevamente volvió a golpear su memoria el segundo de los consejos comprados a cambio de quince años de grandes esfuerzos y sacrificios: "Nunca preguntes lo que no te conviene". que estaba situada en la margen izquierda del río Chira. .gritó en un todo que demostraba desencanto. hija! . Quién sabe si con mis preguntas desato un aguacero de malos recuerdos y pasiones que me hagan salir mal parado". piso y paredes. ¿Decía usted? . El ruido metálico que producía al caminar le hizo bajar la mirada hacia los pies de la adolescente. Pero. Ven. Luego de darse un refrescante y reparador baño. dejando algunos restos nomas. Trae agua. después sirvió deliciosos platos de comida. Hija. se aprestó a preguntar. : ―Tome asiento . Domingo saludó a una jovencita vestida con ropa muy limpia. ―Buenas tardes. : Mucho le agradecería que me regale un poco de agua para tomar.provocativas y abundantes. pero pase.le invitó el hacendado. Le invitaré algo de comer. Ante este triste espectáculo.

Mientras desayunaba. la joven volvió a recoger las migajas que el despiadado padre le arrojaba. también. Vamos. Todo empezó hace unos diez años. Durante la cena se repitió la misma situación de la anterior comida. sobre el porqué no se trabaja esta hacienda. Pase por favor a la casa .preguntó extrañado¡Necesito hablar con usted! ¿Hablar conmigo? ¿Sobre qué? Pues. Era don Damián que gritando. Se le nota muy cansado. Hija. La que más le emocionaba y enternecía era la humanidad que su padre le volvía a mostrar después de tantos años. tenía una esposa bellísima y esta hija que junto con la hacienda. a usted señorita. sobre todo lo raro que le habrá llamado la atención aquí. Una vez que hubo terminado el desayuno: Muchísimas gracias por su hospitalidad. muchas gracias por haberme liberado a mi hija y a mi de esta situación tan inhumana. el día que un hombre a quien brindara mi hospitalidad mantuviera una conducta irreprochable. Acompáñeme. Ahora si tengo que seguir mi camino. Montó y empezó a alejarse de aquel lugar extraño. eran la pasión de mi vida lo eran todo para mí.Muchísimas gracias por su hospitalidad. de inmediato su curiosidad se desbocaba y querían averiguar hasta el mínimo detalle. pero ni bien pisaban la casa. Lleno de odio y de celos me dedique a buscarlos y no paré hasta encontrarlos y darles muerte. unas llaves y la liberó de las pesadas cadenas. El hombre apenas vio a su hija se apresuró a sacar de uno de sus bolsillos de su pantalón. a todo el que pasaba por aquí le ofrecía mi hospitalidad. acepte por favor. amigo. llevado por el rencor y el odio. espere! ¡Deténgase por favor! Volvió su cabalgadura. que no entiendo nada de nada. muchas gracias también. De pronto unos gritos lo detuvieron: ¡Amigo. don Damián. Otra vez se encontró en el interior de la casona. usted me ha liberado de una espantosa locura a la cual estaba encadenado por una terrible promesa que hice hace muchos años. don Damián. Pero. Abrió de par en par unas pesadas puertas y. Le explicaré. Sollozando amargamente curó los lastimados tobillos de la desdichada joven. Mañana ya mas descansado podrá seguir viaje a su cerrería. si eso es lo que usted quiere. encadene a mi hija y me hice la inhumana promesa de mantenerla así y tratarla como a un animalito. sobre mi descuido personal. . Bueno. ante los ojos de Domingo. cómo se va a ir. ¿Qué pasa? . incluso que no demostrara la más leve curiosidad impertinente por lo que aquí viera. amigo. Pero. ahora tengo que irme porque todavía tengo un largo trecho por delante.suplicó. Bueno. Luego. Sólo la liberaría de esa situación. fue guiado a uno de los dormitorios donde cayó pesadamente. desgraciadamente mi esposa me traicionó con un hombre a quien le brinde mi hospitalidad y fugó con ella. Al día siguiente se levantó muy temprano dispuesto a salir rápidamente de allí. don Damián. don Damián. incluso lo ayudó a ensillar su burro. Para esos impertinentes me había hecho la promesa. aparecieron cadáveres de numerosos ahorcados que lo llenaron . Lo llevó hacia un enorme caserón que se encontraba cerca del río. de castigarlos con la muerte. Antes era un hombre feliz. Francamente. no me caería mal descansar bien durante una noche. En la sala lo esperaba el hacendado con el desayuno servido. Perdí interés por todo y me volví un ser terrible y maligno. quédese a cenar con nosotros y duerma aquí. Por ello. quien al verse libre de aquel martirio derramó muchas lágrimas de alegría. Esta era la hacienda más próspera. El hacendado lo acompañó a la puerta. j prepara un cuarto para nuestro huésped!. corría hacia el. Su asombro fue mayor cuando el barbudo hombre le dijo: Muchas gracias. Domingo miraba extrañado todo aquello.

pensó . por el sufrimiento y penalidades que. en lugar del contento que llevaría a las tres familias. . Domingo. El sombrero voló de su cabeza por la loca carrera que llevaba. : Su pensamiento fue ligero. Frenó la desbocada carrera de su mula. Todas sus ilusiones y alegrías se derrumbaron.vendo telas buenas y baratas. pasando penurias y hasta en peligro de perder la vida como sus desdichados amigos. Se puso loco de contentó. Pero se había hecho la noble promesa de ayudar a las familias de sus amigos y darles parte de su fortuna. Se sentía humillado. ¿No lleva. Ya estaba junto al corredor de su ramada. quizás se encontraría con sus pobres huesos regados por tierras ajenas. La mujer entro y salió portando un chanchero que entregó al hombre. Soy comerciante.le preguntó su mujer. El hombre. en un amanecer. Estaba tendiendo unos sacos vacíos. señora .de horror. Gracias a usted ha llegado el momento de pagar por mis crímenes . todos los crímenes que he cometido llevado por mi diabólica promesa. usted. entristeciéndole únicamente las trágicas muertes de sus queridos amigos con quienes compartiera penas y alegrías desde muy pequeño. EL TERCER CONSEJO Domingo avanzaba contento. Pero más grande fue su espanto y su tristeza. un filoso machete. un tendal. capaz. Luego me entregare a las autoridades. Tres días después. llevaba una piara de burros con abundantes regalos. Animado por esos pensamientos. En el amplio corredor de su choza se encontraba una señora. El hacendado por su parle seguía hablando con voz tronante. usted. una presencia lo estremeció. y clavó las espuelas en su cabalgadura. la tan amada cerrería de Jaguay Alto. lo estremeció el tercer consejo del anciano: '"Nunca te dejes llevar por el primer impulso". señor? . A medida que se acercaba. me había prometido otorgarle una recompensa también extraordinaria: la mitad de mi fortuna que es enorme y la mitad de mis tierras. Por eso.. De pronto. Las lágrimas rodaban por el curtido rostro de Domingo: sus dos mejores amigos habían perdido la vida lejos de sus familias y de su terruño.mientras hablaba se ocultaba el rostro con sus velludas manos. se acercó a la mujer y la besó cariñosamente. un mocetón. pantalones de hombre? Claro que si. ¿Qué se le ofrece. enrumbó a la cerrería de Jaguay Alio. Y su mujer lo engañaba miserablemente. De tal manera que no me ha reconocido . Por su familia había salido en busca de nuevos horizontes. pensó. de sofrenar su lengua y curiosidad. . En medio de la tormentosa oscuridad que lo envolvía como el resplandor de un relámpago. porque le estoy muy agradecido. Fíjese. y la mujer lo miraron con extrañeza. Paro aquel hombre extraordinario.dijo señalando al mocetón . con un documento que lo convertía en rico propietario y dueño de un considerable capital. Ahora comprenderá. donde seguramente iba a desparramar el maíz para que se asolee. cuando alcanzó a ver el cadáver de su amigo Arnaldo.No en vano han sido quince largos años lejos de ella". sin duda habían pasado. por casualidad. su gozo iba en aumento. su mujer!. además de la briosa mula que ahora montaba. Preso de la cólera sacó su garantizado. avanzaba sin descanso. Haré un testamento a favor suyo y de mi hija. Se felicitaba por haber aceptado el cambio de sus jornales por los tres consejos: de lo contrario. Dos días después. El hombre que se encontraba montado ya en el burro.es mi hijo que quiere acompañarse ya. pero estab decidido a terminar con la vida de su mujer y de su amante. "El fiambre". alcanzó a divisar las chocitas de Jaguay Alto. ¡ Era la Santos. iba con el pensamiento de traer a su familia a las tierras que había ganado con el segundo de los consejos.mintió. Los que más le agradaba era la justa recompensa que daría a los tres hogares por la larga espera. ¿De qué talla desea? Como para este muchacho . Por detrás de la casa apareció un hombre ensillando un burro.

como una dimensión irremplazable que les permite fundirse con algo que les semeja a. HA PUBLICADO LAS SIGUIENTES OBRAS: En 1991. 1041) y secundarios (G. las tradiciones y costumbres de esos pueblos apartados de la patria. pues! ¡Mujer! ¡Hijo! ¿Es qué. En su pueblo natal curso estudios primarios (C. Nunca se cansaba de contar su gran aventura a familiares.U. Y hasta hoy. amigos y visitantes. el serreño. La mujer lo miró detenidamente. de los mitos. También: “El pacto de mister Leigh”. Al reconocerlo. Acaso no me reconocen? ¡Soy Domingo! – se dio a conocer. ayudó a los familiares de sus amigos y se estableció con su mujer y su hijo en la parte de la hacienda que heredara de don Damián Bellido. fue enorme su alegría.gritó loco de contento. etc. ―Carlos A. acrecentaban el augusto y cósmico silencio que reina en estos alejados y abandonados limites de nuestra patria. ¡Qué sonso. El Grito. Hijo de don Genaro Maza Vera y doña Petronila Vera Machero. empecé a pensar en el espíritu y las incidencias de aquella historia. contesta las siguientes preguntas: ¿Cuál es el tema central del cuento? ¿Cuáles son los tres consejos? ¿Cuál es el mensaje del relato? ¿Qué valores resalta el cuento Relatos de la frontera El señor director . De esta manera brillante remató su relato don Fermín. la eternidad. . Cuando bajaba por el sendero de la colina hacia la carretera que conduce al caserío de Playas de Romeros. Se estrecharon con un fuerte y amoroso abrazo ante los gritos de júbilo de su hijo. todavía se sigue contando en esta parte de la frontera la historia de Domingo con el nombre de "Los tres amigos y los tres consejos". : Tal como lo había prometido. ahora debe tener veintitrés.. cada vez más densas. Uno tiene la impresión de que los habitantes de estas soledades consideran esta tierra como un espacio esencial. Esta etapa le permitió nutrirse de la vida rural. “La dama del estuario”.¿Tu hijo? i Mi hijo! . pues amaba a su mujer.E. Una historia que se ajustaba de manera biunívoca y perfecta con esta soberana quietud de la frontera. Entre 1964 y 1968 realiza estudios de Educación en la Escuela Normal Superior ―Almirante Miguel Grau‖ de Piura. Por la Arenas Muertas. profesor y editor. Como docente prestó sus servicios en escuelas próximas a la frontera con Ecuador. dejé a mi pequeño Segundo Domingo de ocho años. La Justicia del Patrocinio. pese a que han transcurrido muchísimos años. (GENARO MAZA VERA) QUIERES CONOCER SU VIDA Escritor. (GENARO MAZA VERA) . “Mitos y leyendas de Piura y Tumbes”. Las sombras. Otras Obras: El Embargo. Entre Ruinas. El Canto del Guacabó Después de haber leído el relato. Nació en Sullana el 25 de agosto de 1946. El Ensalce. Jornales. Salaverry). su selección de cuentos con el título “La justicia de Patrocinio”.E..