LOS TRES AMIGOS Y LOS TRES CONSEJOS

Hubo una época en nuestra frontera, peor que la de ahora, en que los años fueron malísimos. No llovía nada de nada sobre nuestras cerrerías. Los cerros se hallaban completamente pelados. Los animalitos, como los chivos, vacas, gallinas, perros y burros eran puro esqueleto. Lo único que reinaba era un sol fuerte que todo lo quemaba. Los algarrobos, gualtacos. ceibos y los overales no eran mas que seres cenizos que se retorcían clamando al ciclo por un poco de agua. En Jaguay Alto, un pequeño caserío refundido allí por los cerros, vivían tres campesinos y crianderos de ganado cabrío que eran bien unidos. Se llamaban Domingo. Hortensio y Arnaldo. Acostumbraban a reunirse por las tardes, a jugar casino y a darse esperanzas sobre la pronta llegada de los aguaceros. Así pasaban el tiempo, hasta que un día, Domingo les propuso: Bueno, muchachos. ¿Qué es lo que estamos esperando aquí? Sólo la muerte nomas; hasta el jaguay se esta secando. Vámonos mejor a buscarnos la vida a otro sitio. Yo lo que es mañana mismo agarro para donde sea. Por mi parte estoy de acuerdo. ¡ Qué hacemos aquí pues? - afirmó Hortensio. Por lo que a mi persona se refiere, mañana mismo armamos viaje - dio su palabra también Arnaldo.

LA PARTIDA.
Al día siguiente, de madrugada, ensillaron sus flacos jumentos, se despidieron de sus mujeres y de sus hijos hijos, y emprendieron viaje hacia donde los llevara la ventura. Muy penoso, pero bien resuelto, salieron de aquel caserío serreño. Deambularon días sobre días pasando las de Caín, atravesando cerros, cañadas, caseríos, ya por senderos peligrosos, ya por anchos y descuidados caminos. Por todos lados abundaba la desolación, hasta que por fin, como no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, se encontraron con un fundo de regular extensión. El dueño era un señor ya anciano y bastante bondadoso. Para suerte de ellos empezaba la siembra y necesitaban trabajadores. Bien. muchachos, como ustedes son de lejos, además de su jornal tienen comida y alojamiento gratis -¡les ofreció don Arturo, el anciano patrón. Gracias señor — habló Domingo a nombre de los tres amigos - Nosotros queremos pedirle otro servicio. Si es que se puede, de mil amores - respondió buenamente el anciano. En vista de que ya tenemos aseguradas la comida y la posada, queremos que nuestros jornales nos sean guardados por usted hasta el día en que nos vayamos de aquí, ya que hemos venido a buscarnos la vida por estas lejanías para llevar alivio a nuestros hogares el día que volvamos. De acuerdo, muchachos, me comprometo a guardar vuestros jornales. : Así fue como los tres jóvenes amigos trabajaron durante numerosas campañas agrícolas para aquel señor, sin ver a sus familias y sin poder mandarles nada por la gran lejura que los separaba de sus hogares. Lo único que los sostenía en el pensamiento de ahorrar lo suficiente, como para recompensar a sus seres queridos por las grandes penurias que sin duda estarían pasando. .

EL REGRESO Y LOS TRES CONSEJOS.
A los quince años de su partida, sintieron fuerte el apego a la querencia y decidieron volver. Luego de la faena, a eso de las tres de la tarde, se dirigieron a la casa hacienda donde fueron recibidos por su patrón. Don Arturo, hemos tomado el acuerdo de volver el día de mañana a nuestros ranchitos - le hizo conocer Domingo - han sido muchos años lejos de nuestras familias y queremos que tenga listo nuestros jornales para mañana temprano, ya que partiremos de madrugada. : El anciano; bastante apenado los hizo pasar a la sala de su mansión. Luego entró a uno de los cuartos de donde regresó con tres bolsas de cuero completas de dinero. ' . . • Aquí están sus ahorros, muchachos: ni un real menos ni un real más.

se daba vueltas y más vueltas sobre la barbacoa. también estoy muy agradecido por vuestra buena compartía a lo largo de lodos estos años. Bueno. y un buen consejo es una buena estrella para no cometer errores graves. que escuchaba atentamente. Los tres amigos escucharon con atención aquellos consejos que por primera vez conocían. "Bueno. Nada perdemos con escucharlo. Pero no lo consiguieron. Los consejos se los anuncio en estos momentos y tiene toda la noche para pensar si es que se los llevan o no.Los tres amigos miraron muy contentos los cargados y sonantes talegones. se levantaron los tres amigos. ¿De acuerdo? De acuerdo. emprendieron el regreso a . Arnaldo.. Yo.habló Hortensio. esta fregado. intervino. Recuerda: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo".. Acuérdale de los tres consejos. después de quince años. Pero.respondieron los tres amigos. asustados. . y uno no sabe lo que hay detrás de la vida. Era ya cerca de la media noche cuando tomó su decisión. Don Arturo ha sido claro. Y el tercero: "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". realizada ya su elección. . don Arturo? Yo les propongo un cambio. "Nunca preguntes lo que no te conviene" y "Nunca te dejes llevar por el primer impulso". quiero hacer un trato con ustedes. después de todo. ¿Un trato? "Si. un cambio. Pero el que acople llevarse los tres consejos. Se presentaron ante don Arturo y cada uno le fue manifestando su decisión. Sus amigos. Pero si nos pide tan alto precio por esos consejos es que deben valer verdaderamente. a cambio de vuestros jornales. Domingo. Hortensio y Arnaldo ya habían tomado su decisión: Ni locos para aceptar el trato. El anciano los despidió diciéndoles: Entonces. Mas se inclinaba por llevárselos. pero lo detenía el tener que regresar con las manos vacías después de tantos años de ausencia. pero si los tomamos ¿ qué llevaremos para nuestras chozas?. Lo único que he podido aprender es a leer y a dibujar algunos garabatos. me dejara sus ahorros. si pueden valer. Mientras arreglaban sus alforjas. Domingo. tienen plazo hasta la hora de su partida para que me den su última palabra. El segundo: "Nunca preguntes lo que no te conviene". dormían plácidamente. pensando y repensando sobre los tres consejos. patrón. A Domingo le dijo. . fruto de su laborioso trabajo y agradecieron al anciano de tantas facilidades que les había brindado. no bien empezaron a rebuznar los burros y a cantar los chilalos. Hortensio y Arnaldo. Y ya después. " ¿Un cambio? Si. patrón. Ten presente lo que te han costado." ¿Que trato es ese.. y el que no desea tomarlos podrá llevarse su dinero. Como muestra de mi profundo agradecimiento y en mérito a que ustedes han laborado con honradez y sacrificio. no cambio mis jornales por nada . sin embargo. Por último ¿que de raro tiene que sin plata haya venido y que sin plata me vaya?" Al día siguiente. los tres amigos. Yo les doy tres buenos consejos que van a serles muy útiles en sus vidas. cada uno verá. hasta aquí he vivido la vida a la mas que nunca. Hortensio y Arnaldo recibieron sus sonantes bolsas de cuero. De esta manera. Domingo les dio a conocer sus decisión y las razones que lo habían llevado a tomar los consejos. Dejemos que nos diga sus consejos. un trato. Se encaminaban a la casa donde se alojaban. Yo lo que es. trataron por todos los medios de hacerlo cambiar de parecer. amigos.les alegaba Domingo. si aceptamos los consejos ¿que llevaremos para nuestros hogares? .adelantó muy resuelto. quince años de trabajo por tres consejos. sin ninguna ayuda que me oriente en la vida. El anciano habló con solemnidad: Los consejos son los siguientes: El primero: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo"..

¿por casualidad no han dejado por aquí algún recado. Querían enterarse cuanto antes de la situación de sus familias. se vieron obligados a separarse. es un a ruta que ya conocemos. ansiosos por hallarse de nuevo en sus hogares.le prometieron Hortensio y Arnaldo a su amigo Domingo desando el camino y tomó nuevamente la ruta conocida. Después de treinta días llegó al caserío de Quebrada Honda.lo miró con curiosidad la mujer. Bendito sea Dios. son quince días más de viaje. Nos encargó que le avisáramos que va avanzando hacia una hacienda que está como a un par de días de aquí. Quebrada Honda era el lugar más cercano a sus hogares. EL SEGUNDO CONSEJO.Jaguay Alto. con una ruta nueva que no conocían. es de un tal don Damián Bellido. por el desdichado Hortensio que había dejado sus huesos por esas cerrerías desconocidas. Luego de saludar. : Y Y ¿Dónde se encuentra Arnaldo? Aquí estuvo como una semana curándose las heridas. pero hará unos tres días que se fue. A Hortensio lo mataron: Arnaldo tuvo suerte porque lo hirieron en el hombro y los facinerosos lo dieron por muerto. llorando por la triste suerte corrida por sus buenos amigos y. creo que es mejor ir por el otro camino. hasta que se encontraron con un desvío. Domingo?-se sorprendieron sus amigos. continuó nuevamente su camino. que dicen que está medio loco. Muchachos. A la entrada de ese sendero estaba plantado un letrero que decía: A QUEBRADA HONDA . Marchaban a prisa. : Aquel día reposó en Quebrada Honda. Quien ha estado aquí ha sido Arnaldo.se entusiasmaron.. ¡Cómo las encontrarían!. logró divisar el río Chira que en esa parte de su recorrido. Si. Pues le tengo malas noticias de sus amigos . . Pero es muy larga.se apresuró a informarle -. Habían avanzado unos cien metros cuando. con la ropa que lleva puesta nomás.se lamentaba Domingo. ―Con este caminito nos ahorraremos unos quince días de viaje. de repente. Quería trabajar unas semanas en esa hacienda para llevar algo siquiera a su casa. preguntó a la mujer que atendía la venta: Señora. Miren hacia donde va a parar ese sendero: a esa cerrería que no conocemos.15 DÍAS. sobre todo. Para ello se encamino a un pequeño ranchito donde vendían comida. Las aguas cristalinas corrían . al medio día siguiente. Cabalgando fuerte y descansando algunas horas. un servidor. Domingo detuvo bruscamente su cabalgadura. Como nadie daba su brazo a torcer. y yo que tanto les porfié para ir por el camino que ya conocíamos . vino lodo ensangrentado el pobre: dice que en lo alto de la cerrería les salió al encuentro una fuerza de forajidos y que después de robarles todos sus jornales les dispararon con sus carabinas. EL PRIMER CONSEJO Durante quince días cabalgaron sin ninguna novedad. Y el otro bando formado por Hortensio y Arnaldo quienes querían llegar cuanto antes a sus chocitas. Domingo que se apegaba a uno de los consejos que llevaba y que tanto le había costado. chicha dulce y licores. sirve de límite fronterizo con el Ecuador. Al día siguiente. En Quebrada Honda te dejaremos noticias nuestras. Así es. Se formaron dos bandos. ¿Qué pasa. Lo primero que hizo fue averiguar por sus amigos. En su mente había estallado como un dinamitazo el primer consejo del anciano: "Nunca dejes lo viejo por lo nuevo". porque esos bandidos lo han dejado en el aire. dos amigos? " ¿Usted es Domingo? . pero es más segura.. .los bandoleros han hecho sus guaridas por esos cerros porque la gente para ahorrarse camino se mete por esos lugares sólidos. Muy apenados se despidieron con fuertes abrazos. Uno tras otro entraron por aquel sendero. señora.continuaba la mujer . Por esas rutas siempre asaltan .

gritó en un todo que demostraba desencanto. Luego de darse un refrescante y reparador baño. Se hizo él firme propósito de apegarse fielmente al segundo consejo. que caminaba con dificultad y limpiaba a cada momento muebles. Los perros volvieron a ocultarse de inmediato. A medida que se acercaba a la casa hacienda le llamaba muchísimo la atención el abandono que allí campeaba. Ya no se atrevió a lanzar la pregunta. en el interior de la casa todo era asco y orden. La joven con gran dificultad le llevó el agua. Se horrorizó cuando su mirada tropezó con gruesas cadenas que se enroscaban sobre los tobillos de la simpática jovencita. tráenos algo de comer.le invitó el hacendado. pero remendada. Domingo comió hasta chuparse los dedos. El ruido metálico que producía al caminar le hizo bajar la mirada hacia los pies de la adolescente. Cuando llegó a la casona. señalándole una silla del bonito comedor de caoba que se hallaba en la sala. lo estudiaba con gran curiosidad. que estaba situada en la margen izquierda del río Chira. se aprestó a preguntar. Sacando su lampa que iba en la grupa del burro se dispuso a defenderse. Domingo se frotaba los ojos creyendo que era una pesadilla la que estaba viviendo. No había gente trabajando y aunque las tierras se veían buenas y productivas. chirrió la puerta de la mansión y apareció un hombre barbudo y robusto. ¿Decía usted? . como si esperase algo de él. En aquel instante sintió como un latigazo y le vino a la memoria el segundo consejo del anciano: "Nunca preguntes lo que no te conviene". : Domingo profundamente extrañado por el abandono de la hacienda y por el encadenamiento de la jovencita. Pero. estaban siendo invadidas por los overales y "borracheras".lo interrogó a su vez el hacendado con una mirada maligna que lo atemorizó.provocativas y abundantes. cruzó los linderos de la hacienda de don Damián Bellido. nuevamente volvió a golpear su memoria el segundo de los consejos comprados a cambio de quince años de grandes esfuerzos y sacrificios: "Nunca preguntes lo que no te conviene". aparecieron cuatro perros enormes que con furiosos ladridos se le fueron acercando peligrosamente.señaló hacia el piso don Damián. por su parle. Domingo saludó a una jovencita vestida con ropa muy limpia. la sed es la que más me mata disimuló por su parte Domingo..Ando en busca de trabajo. hija! . Aquello era el colmo de los colmos. Aquello más bien parecía un lugar habitado por fantasmas. piso y paredes.hija. en el lado peruano. : ―Tome asiento .gritó con una voz tronante que se paseó por la desolada hacienda. Los árboles frutales empezaban a secarse. Trae agua.saludó Domingo haciendo un gesto de atención con el sombrero . Era don Damián Bellido. adentro! . don Damián. Luego ordenó con dureza a la encadenada joven: . dejando algunos restos nomas. A diferencia de lo que pasaba con la hacienda. El hacendado. Disculpe. Le invitaré algo de comer. tiene traza de haber cabalgado duro. De pronto. ―Buenas tardes. forastero. Trató de frenar la curiosidad que lo hincaba. Ante este triste espectáculo. Todo esto es muy raro. : Mucho le agradecería que me regale un poco de agua para tomar. La joven los recogía y se los llevaba a la boca. Domingo se levantó de la mesa para despedirse. La encadenada se arrodilló debajo de la mesa y el hacendado empezó a tirarle las sobras de la comida. Hija. señor . Quién sabe si con mis preguntas desato un aguacero de malos recuerdos y pasiones que me hagan salir mal parado". Quietos ¡Vamos. después sirvió deliciosos platos de comida. Ven. Esta hacienda no se trabaja ya. Su curiosidad empezó a desbocarse y sintió el fuerte impulso de averiguar los motivos de tan extraña situación. pero pase. come.. .

de castigarlos con la muerte. no me caería mal descansar bien durante una noche. muchas gracias también. Durante la cena se repitió la misma situación de la anterior comida. Bueno. Era don Damián que gritando. ahora tengo que irme porque todavía tengo un largo trecho por delante. Pase por favor a la casa . Ahora si tengo que seguir mi camino. encadene a mi hija y me hice la inhumana promesa de mantenerla así y tratarla como a un animalito. don Damián. también. Abrió de par en par unas pesadas puertas y. desgraciadamente mi esposa me traicionó con un hombre a quien le brinde mi hospitalidad y fugó con ella. cómo se va a ir. Se le nota muy cansado. amigo. En la sala lo esperaba el hacendado con el desayuno servido. Luego. Por ello. Sollozando amargamente curó los lastimados tobillos de la desdichada joven. don Damián. incluso que no demostrara la más leve curiosidad impertinente por lo que aquí viera. la joven volvió a recoger las migajas que el despiadado padre le arrojaba. Domingo miraba extrañado todo aquello. corría hacia el. Lo llevó hacia un enorme caserón que se encontraba cerca del río. Francamente. Montó y empezó a alejarse de aquel lugar extraño. de inmediato su curiosidad se desbocaba y querían averiguar hasta el mínimo detalle. Bueno. quien al verse libre de aquel martirio derramó muchas lágrimas de alegría. sobre el porqué no se trabaja esta hacienda. muchas gracias por haberme liberado a mi hija y a mi de esta situación tan inhumana. que no entiendo nada de nada. unas llaves y la liberó de las pesadas cadenas. Le explicaré. pero ni bien pisaban la casa.Muchísimas gracias por su hospitalidad. Hija. don Damián. Antes era un hombre feliz. Al día siguiente se levantó muy temprano dispuesto a salir rápidamente de allí. espere! ¡Deténgase por favor! Volvió su cabalgadura. sobre mi descuido personal. Sólo la liberaría de esa situación. incluso lo ayudó a ensillar su burro. acepte por favor. Mañana ya mas descansado podrá seguir viaje a su cerrería. Pero. eran la pasión de mi vida lo eran todo para mí. el día que un hombre a quien brindara mi hospitalidad mantuviera una conducta irreprochable. Esta era la hacienda más próspera. aparecieron cadáveres de numerosos ahorcados que lo llenaron . Perdí interés por todo y me volví un ser terrible y maligno. Una vez que hubo terminado el desayuno: Muchísimas gracias por su hospitalidad. Pero. sobre todo lo raro que le habrá llamado la atención aquí. tenía una esposa bellísima y esta hija que junto con la hacienda. amigo. fue guiado a uno de los dormitorios donde cayó pesadamente. Para esos impertinentes me había hecho la promesa. Acompáñeme. Su asombro fue mayor cuando el barbudo hombre le dijo: Muchas gracias. . ¿Qué pasa? . Mientras desayunaba.suplicó. a todo el que pasaba por aquí le ofrecía mi hospitalidad. Todo empezó hace unos diez años. don Damián. El hombre apenas vio a su hija se apresuró a sacar de uno de sus bolsillos de su pantalón. j prepara un cuarto para nuestro huésped!. La que más le emocionaba y enternecía era la humanidad que su padre le volvía a mostrar después de tantos años. El hacendado lo acompañó a la puerta. Vamos. llevado por el rencor y el odio. Lleno de odio y de celos me dedique a buscarlos y no paré hasta encontrarlos y darles muerte. De pronto unos gritos lo detuvieron: ¡Amigo. ante los ojos de Domingo. si eso es lo que usted quiere. Otra vez se encontró en el interior de la casona. quédese a cenar con nosotros y duerma aquí.preguntó extrañado¡Necesito hablar con usted! ¿Hablar conmigo? ¿Sobre qué? Pues. usted me ha liberado de una espantosa locura a la cual estaba encadenado por una terrible promesa que hice hace muchos años. a usted señorita.

quizás se encontraría con sus pobres huesos regados por tierras ajenas. De tal manera que no me ha reconocido . Soy comerciante. Se felicitaba por haber aceptado el cambio de sus jornales por los tres consejos: de lo contrario. Ya estaba junto al corredor de su ramada. EL TERCER CONSEJO Domingo avanzaba contento. ¡ Era la Santos.dijo señalando al mocetón . pantalones de hombre? Claro que si. alcanzó a divisar las chocitas de Jaguay Alto.mientras hablaba se ocultaba el rostro con sus velludas manos. Se sentía humillado.mintió. Todas sus ilusiones y alegrías se derrumbaron. De pronto. todos los crímenes que he cometido llevado por mi diabólica promesa. en lugar del contento que llevaría a las tres familias. llevaba una piara de burros con abundantes regalos. además de la briosa mula que ahora montaba. : Su pensamiento fue ligero. capaz. en un amanecer. Pero se había hecho la noble promesa de ayudar a las familias de sus amigos y darles parte de su fortuna. la tan amada cerrería de Jaguay Alto. El hombre que se encontraba montado ya en el burro. se acercó a la mujer y la besó cariñosamente. donde seguramente iba a desparramar el maíz para que se asolee.vendo telas buenas y baratas. avanzaba sin descanso. Estaba tendiendo unos sacos vacíos. sin duda habían pasado. A medida que se acercaba. cuando alcanzó a ver el cadáver de su amigo Arnaldo. Preso de la cólera sacó su garantizado. La mujer entro y salió portando un chanchero que entregó al hombre. pasando penurias y hasta en peligro de perder la vida como sus desdichados amigos.pensó . Fíjese. Tres días después. iba con el pensamiento de traer a su familia a las tierras que había ganado con el segundo de los consejos. pero estab decidido a terminar con la vida de su mujer y de su amante. señora . Los que más le agradaba era la justa recompensa que daría a los tres hogares por la larga espera. "El fiambre". entristeciéndole únicamente las trágicas muertes de sus queridos amigos con quienes compartiera penas y alegrías desde muy pequeño. Por su familia había salido en busca de nuevos horizontes. Las lágrimas rodaban por el curtido rostro de Domingo: sus dos mejores amigos habían perdido la vida lejos de sus familias y de su terruño. por casualidad.es mi hijo que quiere acompañarse ya.. y clavó las espuelas en su cabalgadura. Pero más grande fue su espanto y su tristeza. usted. Frenó la desbocada carrera de su mula. porque le estoy muy agradecido. con un documento que lo convertía en rico propietario y dueño de un considerable capital. Ahora comprenderá. .de horror. de sofrenar su lengua y curiosidad. lo estremeció el tercer consejo del anciano: '"Nunca te dejes llevar por el primer impulso". por el sufrimiento y penalidades que. usted. . Por eso. enrumbó a la cerrería de Jaguay Alio. En el amplio corredor de su choza se encontraba una señora. ¿Qué se le ofrece. me había prometido otorgarle una recompensa también extraordinaria: la mitad de mi fortuna que es enorme y la mitad de mis tierras. El hacendado por su parle seguía hablando con voz tronante. Se puso loco de contentó. ¿No lleva. Animado por esos pensamientos.le preguntó su mujer. señor? . El sombrero voló de su cabeza por la loca carrera que llevaba. un mocetón. su gozo iba en aumento. El hombre.No en vano han sido quince largos años lejos de ella". su mujer!. ¿De qué talla desea? Como para este muchacho . un tendal. Domingo. una presencia lo estremeció. Y su mujer lo engañaba miserablemente. Por detrás de la casa apareció un hombre ensillando un burro. Dos días después. En medio de la tormentosa oscuridad que lo envolvía como el resplandor de un relámpago. pensó. Haré un testamento a favor suyo y de mi hija. Gracias a usted ha llegado el momento de pagar por mis crímenes . un filoso machete. y la mujer lo miraron con extrañeza. Paro aquel hombre extraordinario. Luego me entregare a las autoridades.

(GENARO MAZA VERA) QUIERES CONOCER SU VIDA Escritor. Al reconocerlo. Se estrecharon con un fuerte y amoroso abrazo ante los gritos de júbilo de su hijo. De esta manera brillante remató su relato don Fermín. dejé a mi pequeño Segundo Domingo de ocho años.U. Cuando bajaba por el sendero de la colina hacia la carretera que conduce al caserío de Playas de Romeros. como una dimensión irremplazable que les permite fundirse con algo que les semeja a. Por la Arenas Muertas. El Canto del Guacabó Después de haber leído el relato. La mujer lo miró detenidamente. la eternidad. cada vez más densas. empecé a pensar en el espíritu y las incidencias de aquella historia. todavía se sigue contando en esta parte de la frontera la historia de Domingo con el nombre de "Los tres amigos y los tres consejos".E. En su pueblo natal curso estudios primarios (C. La Justicia del Patrocinio. “La dama del estuario”. pues amaba a su mujer. Nació en Sullana el 25 de agosto de 1946. Esta etapa le permitió nutrirse de la vida rural.E.gritó loco de contento. Jornales. ―Carlos A. Como docente prestó sus servicios en escuelas próximas a la frontera con Ecuador.. contesta las siguientes preguntas: ¿Cuál es el tema central del cuento? ¿Cuáles son los tres consejos? ¿Cuál es el mensaje del relato? ¿Qué valores resalta el cuento Relatos de la frontera El señor director . . Salaverry). Entre 1964 y 1968 realiza estudios de Educación en la Escuela Normal Superior ―Almirante Miguel Grau‖ de Piura. fue enorme su alegría. HA PUBLICADO LAS SIGUIENTES OBRAS: En 1991. El Ensalce. “Mitos y leyendas de Piura y Tumbes”. ¡Qué sonso. las tradiciones y costumbres de esos pueblos apartados de la patria. amigos y visitantes. profesor y editor. Nunca se cansaba de contar su gran aventura a familiares. 1041) y secundarios (G. Las sombras. acrecentaban el augusto y cósmico silencio que reina en estos alejados y abandonados limites de nuestra patria. Otras Obras: El Embargo. Una historia que se ajustaba de manera biunívoca y perfecta con esta soberana quietud de la frontera. etc. el serreño. Acaso no me reconocen? ¡Soy Domingo! – se dio a conocer. ayudó a los familiares de sus amigos y se estableció con su mujer y su hijo en la parte de la hacienda que heredara de don Damián Bellido. Uno tiene la impresión de que los habitantes de estas soledades consideran esta tierra como un espacio esencial. : Tal como lo había prometido. (GENARO MAZA VERA) . Y hasta hoy. pues! ¡Mujer! ¡Hijo! ¿Es qué. ahora debe tener veintitrés. pese a que han transcurrido muchísimos años.¿Tu hijo? i Mi hijo! . También: “El pacto de mister Leigh”. Hijo de don Genaro Maza Vera y doña Petronila Vera Machero.. de los mitos. El Grito. su selección de cuentos con el título “La justicia de Patrocinio”. Entre Ruinas.

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