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ALAS DE ALACRN YA NO DESEAMOS ESPERAR A GODOT Por Gerardo Campillo Llano

Para Norma, Mar y Fer. Y mi familia disfuncional.


El mundo est nublado, menos aqu donde se adensa la tristeza del mundo. Juan Gelman Ciudades

Durango es una ciudad navegable, La palabra posible se lee pero no se hace Como en una sociedad pensante. Cada quien construye su propia ciudad, Las versiones se cuentan por miles Y en la mayora se impone la desgracia. En Durango los grupos juegan a la unidad, Se interrogan y se responden solos, No escuchan a los dems ni a ellos, Amantes del triunfo oportunista Nunca descubrirn los azares y misterios Que son imprescindibles en una sociedad. A Durango lo han llenado de palabras, Incluso hasta los poetas se fragmentan La ubican en el centro del laberinto Donde el sonido de los aromas nostlgicos

Son aejos colores que enjambran historias, Donde son pocas las buenas intenciones. Se habla de una ciudad oculta y sin ironas, Carente de secretos y smbolos, Una ciudad de fechas en aire azul medieval. Veneradora de fuegos artificiales y desfiles Y fabulosos festejos mediticos donde Lo mstico convive sin trabas con lo usual. Durango de palabras que intentan aprender el oscurantismo de primeras imgenes, y de la buena esperanzas de siempre Como procesin final de un acto poltico. Navegar por Durango equivale a cambiar, A romper costumbres epidrmicas Y referencias a lo nuevo que nunca llega. En Durango ya no deseamos esperar a Godot.

gcampillo31@yahoo.com.mx