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Analfabetismo en Honduras por Renán Rápalo

Analfabetismo en Honduras por Renán Rápalo

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The first publication of the Observatorio Universitario de la Educación Nacional by the INIEED, UPNFM, Honduras
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Boletín mayo a agosto de 2008

Edición número 1

INIEED
El Instituto de Investigación y Evaluación Educativas se crea el 24 de noviembre del año 2006 con acta No 204, inicia su funcionamiento en el mes de julio del año 2007. Su objetivo principal es realizar investigación en el campo de la educación, con el propósito de apoyar técnicamente en la toma de decisiones a la UPNFM, a la Secretaría de Educación y a otras instituciones y organizaciones de carácter educativo que tengan como objetivo el mejoramiento y actualización del Sistema Educativo Nacional. Estas investigaciones deben tener el reconocimiento nacional e internacional. Sus principales funciones son:

La lucha por la erradicación del Analfabetismo
INTRODUCCIÓN: Honduras: se ha reducido el porcentaje de analfabetismo pero ha crecido el número de analfabetos

Este primer boletín del Observatorio Universitario de la Educación Nacional está dedicado al analfabetismo. El analfabetismo es quizá la expresión más patente de un proceso de exclusión y marginación social que han sufrido amplios sectores de la población particularmente en los países en desarrollo. Mientras que los países desarrollados lograron erradicar el analfabetismo casi en su totalidad desde hace ya varias décadas, en los países en desarrollo ésta es todavía una tarea pendiente. Si bien es cierto que las políticas y programas que se vienen implementando para lograr su erradicación entre la población adulta y la tendencia a la universalización de la educación básica han repercutido en un proceso continuo de reducción de la tasa de analfabetismo, especialmente en América Latina, también hay que reconocer que estos esfuerzos han resultado insuficientes y que el analfabetismo es todavía un problema grave y urgente en nuestra región, especialmente en algunos países y entre determinados colectivos de la población.

De acuerdo con la actual Constitución de la República de Honduras (1982: art.153), ”El Estado tiene la obligación de desarrollar la educación básica del pueblo…”. Pero reconociendo que está obligación no ha sido cumplida a cabalidad hasta ahora, en el siguiente artículo se afirma que “La erradicación del analfabetismo es tarea primordial del Estado. Es deber de todos los hondureños cooperar para el logro de este fin” (art. 154). Efectivamente, si el fin primordial del Estado es el bienestar de la persona, entonces es inaceptable que todavía se le esté negando este derecho elemental a la educación a un buen porcentaje de hondureños. Pero, además de ser un fin en sí misma, la alfabetización de las personas es también un requisito fundamental para el desarrollo personal y social y, por eso, esta tarea se vuelve prioritaria y responsabilidad de todos los hondureños. De forma general, se puede considerar el analfabetismo como una condición en la que se encuentra una persona que no está alfabetizada. Y aunque no exista

una definición aceptada universalmente de lo que sea la alfabetización, existe el consenso que la misma tiene que ver con el aprendizaje de la lecto-escritura, cálculo matemático y la formación de valores, destrezas, habilidades, actitudes que enriquecen a la persona y le permiten desarrollar sus potencialidades individuales y sociales. Es obvio que el modo más efectivo y completo de alfabetizar a las personas es a través de su incorporación a la educación básica formal a temprana edad. De hecho, la manera en la que los países desarrollados han logrado prácticamente erradicar el analfabetismo es precisamente a través de la organización e implementación de sistemas educativos eficientes y efectivos que logran incorporar a todos los niños y jóvenes en edad escolar, que los retienen el tiempo necesario y que se aseguran de que durante ese tiempo estos niños y jóvenes logran aprender lo que deben aprender. Lo anterior no sucede en los países en desarrollo como Honduras. Pese a los considerables avances registrados

• Desarrollar investigaciones educativas.

• Formar investigadores en
el campo de la educación.

• Desarrollar cátedras o
seminarios donde se incorporen a la docencia los hallazgos de la investigación educativa. • Divulgar y publicar los resultados de las investigaciones. Internamente está organizado de la siguiente manera:

* El Director * Investigadores
Principales

* Investigadores Asociados * Investigadores Contratados para programas y proyectos específicos

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en las últimas décadas, el sistema educativo no ha logrado todavía universalizar la educación primaria, los índices de repitencia y deserción siguen siendo altos y los estudiantes no están adquiriendo los conocimientos, habilidades y destrezas propias de una persona alfabetizada (PREAL, 2005). Son precisamente estas personas excluidas del sistema y las que lo continúan abandonando sin haber sido alfabetizadas las que engrosan las filas del analfabetismo. Esto significa que la lucha por la erradicación del analfabetismo pasa necesariamente por la mejora de la cobertura y la calidad de la educación básica nacional. Pero mientras tanto es urgente y necesario atender a aquellas personas que encontrándose en esta situación de analfabetismo ya no pueden, por diversas circunstancias, incorporarse al sistema educativo formal. Al igual que muchos otros países en desarrollo, Honduras inicia la lucha abierta para reducir el analfabetismo en la década de los años 1970s con la creación de la Dirección General de Educación de Adultos. Durante esa década

y la siguiente y hasta mediados de la década de los 1990s, se realizaron varias campañas de alfabetización que tuvieron un impacto muy limitado debido a su carácter aislado y coyuntural. Con todo lo realizado, se logró reducir el analfabetismo adulto de 32% en la década de los ochenta a 27% en 1995. Para estas fechas, con la conversión de Dirección General de Alfabetización y Educación para Adultos en Dirección General de Educación Continua (DGEC), el gobierno mostró una mayor voluntad de atacar el problema y planteó una serie de acciones enmarcadas en el Plan Nacional de Educación para el Desarrollo Humano Productivo de Jóvenes y Adultos «Ramón Rosa» 19952001. Fue precisamente en este contexto que en 1996 surgieron dos iniciativas importantes de la Secretaría de Educación y de la cooperación internacional para reducir el analfabetismo que todavía están en marcha como son el Programa EDUCATODOS y el PRALEBAH. Principalmente con el apoyo de éstos y otras iniciativas de menor escala se logró reducir el analfabe-

tismo adulto al 19% al 2001. En lo que va de la primera década del siglo XXI, el gobierno de la República a través de la Secretaría de Educación ha focalizado más sus acciones a mejorar la cobertura y calidad de la educación básica formal sobre todo a través de la formulación y ejecución del Plan EFA. El país también se ha comprometido internacionalmente a reducir en un 50% el analfabetismo adulto (personas de 15 años y más) y a erradicar el analfabetismo en jóvenes (de 15 a 24 años de edad). Para lograr estas metas, el gobierno con el apoyo de la cooperación internacional, básicamente ha continuado con el desarrollo y expansión de los programas EDUCATODOS y PRALEBAH y, más recientemente (en el año 2006) ha adoptado, en coordinación con el gobierno de Cuba y varias municipalidades del país, el programa cubano de alfabetización “Yo Sí Puedo”. Pese a los avances logrados en el país en la última década, los datos presentados en este boletín evidencian que con relación al analfabetismo adulto, aunque se ha reducido el porcentaje de analfabetos

adultos de 19% en el 2001 a 16% en el 2007, el número absoluto de analfabetos ha crecido. Con relación al analfabetismo de jóvenes, aunque el porcentaje y número de analfabetos se ha reducido, el país presenta uno de los más altos porcentajes de analfabetos en este grupo de edad en la región. Por lo anterior, en ambas metas y dado el poco avance que se está logrando, el país está en peligro de no alcanzar las metas propuestas al 2015. Hay que recordar que sólo se cuenta con información de las tasas de analfabetismo tradicionales que muestran solamente la proporción de personas que declaran, o se estima, no son capaces de leer y escribir. Estas tasas nos brindan una indicación general pero la magnitud del problema es mucho mayor si se toma en cuenta el analfabetismo tecnológico e informático que afecta a la gran mayoría de la población. Por lo anterior, es urgente diseñar políticas y programas claros y focalizados para atacar este problema. Este es un reto que no sólo debe dejársele al Estado hondureño sino que debe convertirse en una tarea de todos.

La situación mundial actual
De acuerdo con las más recientes estadísticas de la UNESCO (período 19952004), existen en el mundo un total de 774 millones de analfabetos lo que representa un porcentaje del 18% de la población adulta mundial esto significa que 18 de cada 100 personas adultas en el mundo no saben leer y escribir. Estas cifras revelan una leve mejora con relación al período 1985-1994 que mostraba un total de 864 millones de analfabetos adultos lo que representaba un porcentaje del 24% de ese grupo. Las mejoras se han producido sobre todo en el Asia del este y particularmente en China. Sin embargo, esta región, del sur y occidente de Asia y la de África Sub-Sahariana todavía concentran la mayor parte de los adultos a los que se les ha negado el derecho a la alfabetización (UNESCO, EFA Global Monitoring Report, 2008). Pese a contar con mejores indicadores que otras regiones del mundo en desarrollo,

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el problema del analfabetismo sigue siendo grave en la región latinoamericana. Se estima que el número de adultos analfabetos en esta ha oscilado en torno a 38.000.000 en el período comprendido entre 1995– 2004, lo que repre-senta el 10% de la población adulta. Entre el período 1985–1994 y el período 1995–2004, la tasa media de alfabetización aumentó del 88% al 90%. Sin embargo, en cifras absolutas, el número de adultos analfabetos en América Latina y el Caribe aumentó en 1.600.000. Con relación al analfabetismo en jóvenes (entre 15 a 24 años de edad), la tasa es menor (4%) que la tasa de la población adulta. Esto es evidencia de que las generaciones más jóvenes ven cada vez más fácil su acceso al sistema escolar formal y su participación en éste. Entre el decenio de 1985–1994 y el de 1995– 2004, la alfabetización de

los jóvenes aumentó a un ritmo del 2,5%, esto es algo más lento que la alfabetización del conjunto de los adultos, que creció a un ritmo del 2,6%. Aunque con variaciones importantes entre países, al desagregar los datos, se observa que este problema afecta más a los pobladores de las zonas rurales, a los más pobres, a las poblaciones indígenas y a las mujeres (UNESCO, Informe Regional, 2007). Como es de esperar por la diversidad existente en el área latinoamericana, la situación de los países con relación al problema del analfabetismo es variada. Tal como se aprecia en el grafico 1, los países se pueden dividir en tres grupos. El primer grupo está formado por países como: Costa Rica (CR), Chile (CL), Argentina (AR) y Aruba (AW) que casi han logrado eliminar el analfabetismo; luego están países como: Ve-

nezuela (VN), Colombia (CO), Panamá (PN), Ecuador (EC) y México (MX) que tienen tasas menores al 10% luego está el resto de países, en cuenta Honduras (HN), con tasas de analfabetismo adulto superiores al 10%. Además, con las excepciones de Guatemala, Nicaragua y Honduras, los países con información muestran tasas para su población más joven que son menores a la mitad de las observadas para la población adulta en ge-

neral. Es obvio que la mejora de las tendencias regionales en lo que respecta a la alfabetización de adultos dependerá de la futura reducción del analfabetismo no sólo en estos países, sino también –y sobre todo– en Brasil, que concentra de por sí solo un 40% del total de los adultos a los que se ha seguido negando el derecho a aprender a leer y escribir en el período 1995–2004.

programas Políticas y programas actuales para combatir el analfabetismo
A nivel de política, el Estado hondureño se ha comprometido a erradicar el analfabetismo. Asimismo, continúa desarrollando la educación básica de jóvenes y adultos (artículo 153 de la Constitución de la República), y la formación ocupacional, la participación de la mujer, la atención a grupos étnicos y grupos especiales. Está política se está tratando de implementar fundamentalmente a través del desarrollo de dos programas que iniciaron en la segunda mitad de la década de los noventa: PRALEBAH y EDUCATODOS; y de una reciente iniciativa apoyada por el gobierno de Cuba. EL Programa de Alfabetización y Educación Básica de Jóvenes y Adultos de Honduras (PRALEBAH) surge en cumplimiento de los acuerdos de la Segunda Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Madrid en 1992. El gobierno de España creó estos programas en varios países de la región y en Honduras se estableció en 1996 empezando a funcionar el año siguiente en tres departamentos del país (Olancho, El Paraíso y Colón). Está dirigido a una población excluida del sistema educativo y su propósito es contribuir activamente en la lucha contra la pobreza mediante el aumento de la alfabetización, la educación básica y la capacitación laboral de las personas participantes. El programa atiende la alfabetización y la educación básica hasta el 6º nivel o segundo ciclo, y la capacitación laboral. La alfabetización se ejecuta en un período de 4 a 5 meses, y corresponde a un nivel de estudio. La educación básica comprende seis niveles de estudio, que conforman los dos primeros ciclos de la educación básica. A partir de 1999 el programa se extendió a otros departamentos del país y a partir del 2004, fecha en que ha sido absorbido presupuestariamente por la Secretaría de Educación, se ha extendido a todo el país. Según cifras oficiales, entre 1997 y el

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2006 el programa había atendido 393, 741 personas y sobre todo en los tres departamentos en donde comenzó. Para el 2006, el funcionamiento del programa requirió 29 millones de lempiras. EL Programa Educación para Todos (EDUC ATODOS) (EDUCATODOS), se inició en 1995 como una colaboración del gobierno de los Estados Unidos de América, a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Al igual que PRALEBAH, EDUCATODOS, se presenta como una alternativa estratégica que contribuye a la erradicación del analfabetismo, y una herramienta eficaz para lograr la reducción de la pobreza, especialmente de las poblaciones de áreas postergadas. Metodológicamente, el programa es desarrollado por voluntarios que utilizan cartillas para el desarrollo de los aprendizajes de 1.° y 2.°

nivel. De 3.° a 9.° nivel utilizan textos, radio, CD, casetes y lecciones grabadas. Se implementa una metodología de radio interactiva, desarrollando así un currículum que integra las áreas de ciencias sociales, matemáticas, español, ciencias naturales y los ejes transversales. El programa atiende alfabetización y educación básica hasta el tercer ciclo (7.°, 8.° y 9.° nivel). El primero y segundo ciclo se alcanza en 3 años; cada nivel tiene una duración de cinco meses. El tercer ciclo (7.°, 8.° y 9.° nivel) se alcanza en 2 años, y cada nivel tiene una duración de 8 meses. Según cifras oficiales, el programa ha atendido a 600.000 personas entre 1995 y el 2005. El costo total del programa es de LPS. 71,160. 000 que está siendo absorbido paulatinamente por la Secretaría de Educación. El Programa de Alfabetización “Yo sí puedo” es un

método de alfabetización de jóvenes y adultos creado en Cuba y que ha tenido mucho éxito en otros países latinoamericanos como: Venezuela, Nicaragua y Bolivia. El método se basa en el amplio conocimiento previo que las personas analfabetas tienen de los números a pesar de no saber leer. Mediante una asociación entre las letras y los números, es muy fácil enseñarles a escribir, con la ayuda de voluntarios en sólo tres meses. El programa fue introducido a Honduras en el 2006 y ha sido implementado de manera más directa por algunas alcaldías del país como la de Puerto Cortés y la del Distrito Central. El programa genera muchas espectativas porque se obtienen resultados a corto plazo. Además, el mismo cuenta con el aval de los gremios magisteriales del país quienes se han comprometido, como parte de negociaciones salariales con

el gobierno, a ayudar a implementarlo en todo el país. De acuerdo con cifras gubernamentales, el programa está diseñado para alfabetizar a 300 mil personas entre jóvenes y adultos para el 2007 y un millón en los próximos dos años hasta lograr cumplir la meta de alfabetizar a todos los hondureños y hondureñas que aún no saben leer ni escribir. Aunque no se tienen cifras todavía precisas sobre los resultados del Programa, para el 2006, la alcaldía de Puerto Cortés, había reportado que en sólo tres meses había alfabetizado a 1013 personas adultas.
Fuente: UNAT, Informe de Coyuntura Económica, (sept. 2007); OEI: Plan Iberoamericano de Alfabetización y Educación Básica de Personas Jóvenes y Adultas 20071015. (Madrid, 2006).

La situación actual en Honduras
Como se puede inferir del contexto internacional y regional, Honduras es uno de los países con las más altas tasas de analfabetismo en la región latinoamericana, sólo superado por países como Guatemala, Nicaragua y Haití. Según los más recientes datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), aproximadamente una de cada seis personas adultas (mayores de 15 años) no sabe leer ni escribir en el país. Aunque no existe una aparente diferencia porcentual entre hombres y mujeres dentro de su propio grupo, del total de analfabetos adultos el 54.0% son mujeres. Los datos del gráfico 2 muestran como están distribuidos geográficamente los analfabetos en términos porcentuales. Como se puede apreciar, existe una enorme brecha entre la zona urbana y la rural. En términos absolutos, de los 762,689 adultos analfabetos que existen en el país, 570, 412 están esparcidos en la zona rural; 72,906 en las ciudades

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medianas; 65,555 en las ciudades pequeñas. El Distrito Central concentra un total de 33,278 y San Pedro Sula 20,538. Con respecto a los departamentos, sólo Cortés y Francisco Morazán presentan porcentajes menores al 10%, la mayoría de los departamentos están cerca del promedio nacional pero el problema es bastante más agudo en los departamentos de Lempira (29.8%), Colón (28.5%) y Santa Bárbara (28.5%). En términos económicos, son también los más pobres los que sufren más este flagelo. Entre menos ingreso tienen los hogares, mayor es la tasa de analfabetismo; y mientras que entre el 20% más pobre hay un 30.7% de

analfabetos adultos, entre el 20% más rico sólo hay 4.3% de analfabetos (ver gráfico 3). Con relación a la población joven (de 15 a 24 años de edad), existe un total de 96,801 analfabetos lo que representa un 6.1% de ese grupo. Para este grupo de edad, hay más hombres (55,754) que mujeres (41,047) que son analfabetos. Pero al igual que en el analfabetismo adulto, al analizar el analfabetismo de los jóvenes por dominio geográfico se puede apreciar que existe una disparidad importante entre la zona urbana (2.5%) y la rural (9.4%). En términos absolutos, la disparidad es más evidente al constatar que el 79.6% de los analfabetos está en la zona rural. En términos de dominios geográficos, las ciudades pequeñas tienen el

4% de analfabetos y el Distrito Central y San Pedro Sula tienen el 1.4% y 1.6% respectivamente. Al revisar la situación por departamentos, como es de esperarse, los más rurales muestran una tasa de analfabetismo mayor como son: Colón (14.2%), Lempira (13.3%) y Ocotepeque (13.3%). Finalmente, en este grupo de edad también existe una fuerte disparidad con relación al ingreso de los hogares. Mientras que entre el 20% de los más pobres hay una tasa de analfabetismo del 13.2% entre el 20% sólo existe una del 1.1%. En términos absolutos, un total 68,416 (70.7%) de los analfabetos de este grupo de edad se encuentran entre el 40% de los hogares más pobres (ver gráfico 3).

Tendencias L as Tendencias
Hace aproximadamente ocho años (en el 2000), 164 países del mundo (incluyendo a Honduras) acordaron una propuesta de acción para lograr la Educación para todos (EFA) al año 2015. Esta propuesta de acción se estructuró en seis metas que, en su conjunto, proponen una concepción holística del desarrollo educativo. Una de esas metas (la meta 4), se compromete al logro de un 50% de mejora en los niveles de alfabetismo adulto. Sin embargo, ya sea porque la mayoría de los países en desarrollo han logrado casi erradicar completamente el analfabetismo o porque los países pobres y en desarrollo se han focalizado más en el logro de las metas relacionadas con la expansión y mejora de la educación básica (metas 2, 5 y 6), lo cierto es que la meta 4 ha sido una de las más olvidadas (UNESCO: EFA Monitoring Report, 2006). De acuerdo con el más reciente informe de monitoreo de la UNESCO (2008), sólo 51 de un total de 129 países que cuentan con datos han logrado o están a punto de lograr las 4 metas cuantificables del Plan EFA, incluyendo la reducción del analfabetismo. Pero de los 101 países que todavía distan mucho de alcanzar la “alfabetización universal”, 72 corren el riesgo de no conseguir reducir a la mitad sus tasas de analfabetismo de adultos de aquí al 2015. Dentro de estos países se encuentra Honduras. Lo anterior no significa que en Honduras no se haya hecho ningún progreso en la reducción del analfabetismo. Lo que sí significa, sin embargo, es que el progreso sigue siendo demasiado débil como alcanzar las metas propuestas.

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Aunque Honduras no tiene dentro de su Plan EFA Nacional una meta relacionada con el analfabetismo, sí se ha comprometido internacionalmente tanto a reducir en la mitad el analfabetismo adulto como en erradicar el analfabetismo en jóvenes. El gráfico 4 muestra la mejora que se ha dado en lo que va de las dos últimas dos décadas. Se puede apreciar que entre los años 1990 y 2000 hubo una mejora importante particularmente entre los 40 a 55 años de edad, producto de las campañas de alfabetización de adultos, mientras que entre el año 2001 y el 2007 se ha mejorado mayormente entre los grupos de 10 a 25 años, tal vez como producto del aumento de cobertura en los niveles básicos. Para medir concretamente el avance en el logro de la meta EFA, se toma como

base el de 1999 ya que no existen datos para el año 2000. Como se aprecia en el cuadro 1, pese a que el porcentaje de anal-fabetos adultos se ha reducido a nivel nacional y por zonas geográficas, el número absoluto de analfabetos ha crecido. Esto significa que los diferentes esfuerzos que hasta ahora se han hecho sólo han servido para contrarrestar el aumento vegetativo de la población adulta pero no para lograr mejoras que nos acerquen a la meta. Aunque se alfabetizaron 1,104,102 personas adultas en este grupo, la población del mismo aumentó en 1,210,726 personas. Además la gran desigualdad entre las zonas geográfica se mantiene igual al representar los analfabetos de la zona rural el 74% del total en ambos años. Como lo muestra el

Cuadro Por orcentaje Cuadro 1: P orcentaje y cifras absolutas de analfabetos Adultos por zona geográfica, 1999, 2007 Zona Urbana Rural Nacional 1999 Número Porcentaje 166,354 481,711 648,065 10 27 19 2007 Número Porcentaje 192,277 570,412 762,686 9 24 16

Fuente: INE: EHOM, sept., 1999; sept., 2007

Cuadro 2: Analfabetismo en jóvenes por dominio, 1999, 2007
Distrito Central SPS Ciud. Med. Ciud. Peq. Rural Nacional

1999 4,864 2,008 1,030 11,129 80,675 99,706 (2.5%) (1.9%) (0.9%) (5.8%) (13.0%) (8.1%) 2007 3,181 1,945 8,640 5,902 77,133 96,801 (1.4%) (1.6%) (3.1%) (4.0%) (9.4%) (6.1%)

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gráfico 5, las mejoras porcentuales se han dado entre hombres y mujeres de los diferentes dominios geográficos. La excepción parece ser las ciudades medianas para las mujeres en donde no se muestra ningún avance y para los hombres las ciudades pequeñas en donde más bien ha habido un aumento del analfabetismo. Con relación a todos los departamentos, excepto Olancho y Yoro, muestran tendencias favorables a la reducción del analfabetismo. Pero sólo el departamento de Valle muestra un ritmo adecuado para lograr la meta EFA internacional al 2015. La otra meta importante con relación a este problema es la erradicación del analfabetismo entre los jóvenes (entre 15 y 24 años). Como se observa en el cuadro 2, entre 1999 y el 2007 este problema se ha reducido en 2 puntos porcentuales y también ha habido una pequeña reducción en el número absoluto de analfabetos. Sin embargo, el nivel de avance en la mejora permite suponer que, con este ritmo, no se logrará la meta propuesta al 2015.

De manera similar al caso de los adultos, el analfabetismo afecta más a la zona rural en donde se ubica el 80% de los analfabetos y a las ciudades pequeñas. También, pese a que su porcentaje es bajo, existe un número considerable de analfabetos jóvenes en el Distrito Central. Con respecto al sexo ya existía una disparidad importante a favor de las mujeres en 1999, en donde a nivel nacional había un porcentaje de 6.7% en mujeres y 9.6% en los hombres. Para el 2007, ambos sexos presentan mejoras: los hombres aparecen con un 7.3% y las mujeres con un 4.9%. Con respecto a los departamentos, todos ellos, con excepción de Olancho, La Paz y Yoro, muestran mejoras. Los departamentos que más avances muestran son: Valle, Santa Bárbara, Lempira e Intibucá, pero estos departamentos, junto con Ocotepeque, son los que más lejos están de la meta de erradicar el analfabetismo en jóvenes. Sin embargo, los departamentos que están más cerca de la meta son los que menos progreso están demostrando (ver gráfico 7).

Hallazgos y retos más importantes
A la mitad del período propuesto para el logro de las metas EFA a nivel internacional y local, son muy pocos los países que están con el ritmo adecuado para lograr la mayoría de estas metas al 2015. Desafortunadamente y pese a la gran ayuda brindada por la cooperación internacional, Honduras no se encuentra dentro de esos países. Con relación al progreso en el cumplimiento de la meta 4 internacional relacionada con la reducción del analfabetismo adulto y erradicación del analfabetismo joven, que ha sido el tema de este boletín, se puede concluir lo siguiente: 1. Los esfuerzos del gobierno y la mayoría de los sectores de la sociedad civil y comunidad internacional se han focalizado más en el logro de las otras metas del Plan EFA, de tal forma que la meta de lograr la reducción o erradicación del analfabetismo adulto ha sido relegada a un segundo plano. 2. Pese a que el país ha logrado avances importantes en la reducción del analfabetismo adulto y joven en términos porcentuales, el ritmo de este avance no es suficiente como para lograr la meta de reducir el analfabetismo adulto a la mitad y erradicar completamente el analfabetismo en los jóvenes. 3. Debido al crecimiento vegetativo de la población la reducción porcentual del analfabetismo adulto no se ha traducido en una reducción del número absoluto de analfabetos, de tal forma que hay más analfabetos adultos hoy que en 1999. 4. La forma más eficaz para erradicar el analfabetismo de los jóvenes y prevenir el analfabetismo adulto es con un sistema de educación formal inclusivo, equitativo y de calidad. Para ello, la educación básica debe ampliarse a los sectores rurales y más pobres, los niveles de deserción y repitencia deben bajarse y, en términos de calidad, debe asegurarse que las niñas y niños aprendan las habilidades de lectoescritura en los primeros años. 5. Los programas que se han estado implementando para erradicar el analfabetismo han tenido logros importantes pero los mismos no son suficientes para lograr las metas propuestas al 2015. Es necesario una ampliación y mejor focalización de los mismos y un compromiso más decidido del gobierno en términos presupuestarios para apoyar estos y otros programas. También deben revisarse la forma de ejecución de los programas en marcha porque llama la atención el hecho de que los departamentos en donde más influencia han tenido no son necesariamente los que muestran los mayores progresos. 6. La medición convencional del analfabetismo muestra una realidad alarmante, pero debemos estar conscientes que el problema es aún más mayor si consideramos otros tipos del analfabetismo como el funcional y el tecnológico e informático. 7. Las definiciones, necesidades y usos del alfabetismo son cada vez más complejas, como resultado de un progreso hacia un mundo tecnificado,

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globalizado e inequitativo. Por esto mismo, el alfabetizar no debe verse como un período específico en la vida de una persona, sino como un proceso de aprendizaje a lo largo de la vida. Tampoco debe quedarse en el puro enseñar a leer y escribir. La coyuntura actual exige convertir a las personas en agentes de su propia educación continua. 8. Como consecuencia, el reto de alfabetizar no puede ser enfrentado en aislamiento. El mismo requiere una aproxima-

ción integrada que ponga la alfabetización en contexto y logre la contribución de todos los actores involucrados– gobierno, sociedad civil, sector privado, comunidad, educadores y, por último pero no de menor importancia, la familia, amigos y colegas de las personas que necesitan desarrollar sus habilidades de lecto-escritura. Sólo el esfuerzo conjunto de todos puede asegurar que el analfabetismo desaparezca de la sociedad hondureña del siglo XXI.

Observatorio Universitario de la Educación Nacional
Coordinador: Renán Rápalo Correo: rrapalo@upnfm.edu.hn

Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán
Instituto de Investigación y Evaluación Educativa
Director: Ramón Ulises Salgado
Tel: (504) 239-8037 Ext. 1194 Correo: sramon50@yahoo.com

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