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C/!1/i Uila empresa de clase mundial Dirección de Proyectos de Inversión Financiada Subdirección de Construcción
C/!1/i Uila empresa de clase mundial Dirección de Proyectos de Inversión Financiada Subdirección de Construcción

C/!1/i Uila empresa de clase mundial

Dirección de Proyectos de Inversión Financiada

Subdirección de Construcción Gerencia de Estudios de Ingeniería Civil

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lllll!iJi~UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓN,OMA DE MÉXICO ~

CAMPUSACATLAN

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Colaboraciones:

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Alberto Ramírez Piedrabuena Adán Ramos Bautista Ernesto Carmona Ricardez

FORMACIÓN : D.G. Ernesto V. Lara Arriola ILUSTRACIONES: Ernesto Carmona Ricardez DISEÑO DE PORTADA: José María Chávez Aguirre

Primera edición: 2006

D.R.© COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD

Coordinación de impresión: Gerencia de Estudios de Ingeniería Civil

D.R.© UNIVERSIDAD NACIONALAUTÓNOMADE MÉXICO

Ciudad Universitaria, 0451 O, México, D.F.

FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES ACATLÁN

Av. Alcanfores y San Juan Totoltepec, Naucalpan de Juárez, Estado de México. Unidad de Servicios Editoriales.

Impreso y hecho en México

Printed and made in Mexico

ISBN. 970-32-2990-5

ISBN 970-32·2990·5

ISBN 970-32·2990·5

PRESENTACIÓN

La Comisión Federal de Electricidad, a través de la Gerencia de Estudios de Ingeniería Civil , se complace en poner a la disposición de su personal técnico y de la comunidad científica en general, la obra de Geotecnia, escrita por el Dr. José María Chávez Aguirre.

Esta obra ha sido redactada de manera amena y sencilla y está ilustrada con ejemplos prácticos, principalmente en obras construidas por la Comisión Federal de Electricidad , en muchas de las cuales, el Dr. Chávez Aguirre participó personalmente. Asimismo, contiene tablas y cuadros que ayudan a identificar rápidamente conceptos, datos técnicos y métodos aplicables bajo características y condiciones específicas, todo lo cual hace la lectura de este texto, fácil y comprensible.

La importancia de esta obra radica en tres aspectos fundamentales : primero, que es un libro que recoge experiencias prácticas del quehacer cotidiano de la geología aplicada a la ingeniería, segundo, que reúne información indispensable en los estudios previos a la construcción de obras civiles, y tercero, que aborda los temas de Geología y Mecánica de Rocas y Suelos en una secuencia ordenada.

Aunque son comprensibles por separado, los capítulos de cada área están ligados unos con otros, igualmente las tres disciplinas están integradas en el texto de la tal manera que hacen un conjunto armónico, que a la vez puede estudiarse en forma independiente.

El desarrollo en conjunto de los métodos de análisis de rocas y suelos en el laboratorio y en el campo, y la integ ración de las disciplinas que constituyen la Geotecnia en un solo vo lumen, facilita en gran medida, la comprensión de estas áreas de la ingeniería.

Por lo anterior, la Comisión Federal de Electricidad , expresa su reconocimiento a la Facultad de Estudios Superiores de Acatlán de la UNAM, por el respaldo otorgado para la elaboración de este texto, al mismo tiempo que agradece la cesión de esta obra para su difusión entre estudiantes y profesionistas de las diferentes áreas de la ingeniería de nuestra institución , con la seguridad de que éste, se convertirá en una herramienta útil e indispensable para todos ellos.

lng. Gustavo Arvizu Lara

Gerente de Estud ios de

Ingeniería Civil

Comisión Federal de Electricidad

México, D. F. , julio 2006

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

11

PRIMERA PARTE: GEOLOGÍA

CAPÍTULO I Constitución de la Tierra

19

Introducción

19

División interna y externa de la Tierra

19

CAPÍTULO 11 El Movimiento de los Continentes

25

Introducción

25

La deriva continental y la tectónica de placas

25

CAPÍTULO 111 Los Minerales Formadores de Rocas

31

Introducción

31

Generalidades

31

Estructura, sistemas cristalinos y propiedades de los minerales

37

Los silicatos

46

Minerales no silicatados

50

Clasificación de las rocas, según su contenido mineralógico

51

CAPÍTULO IV Clasificación de las Rocas

53

Introducción

53

Generalidades

53

Tipos de rocas

56

Las rocas ígneas Las rocas sedimentarias

65

Las rocas metamórficas

72

CAPÍTULO V Estructuras Geológicas

81

Introducción

81

Rumbo y echado

81

Discordancias

82

Pliegues

83

6

JOSÉ MARÍA CHAVEZ AGUIRRE

Fallas

90

Juntas

95

Formas de emplazamiento de las rocas ígneas

95

CAPÍTULO VI Métodos Geofísicos

99

Introducción

99

Estudio geofísico

100

CAPÍTULO VII El Tiempo Geológico

113

Introducción

113

Medición y escalas del tiempo geológico

113

El tiempo geológico relativo

113

El precámbrico

118

La era paleozoica

118

La era mesozoica

119

La era cenozoica

121

El tiempo geológico absoluto

121

CAPÍTULO VIII Geología de México

125

Introducción

125

Península de Baja California

128

Sierra Madre Occidental

129

Sierra Madre Oriental

132

Eje Neovolcánico

135

Sierra Madre del Sur

137

Sureste de México

139

SEGUNDA PARTE: MECÁNICA DE ROCAS

CAPÍTULO IX El Macizo Rocoso

143

Introducción

143

A) Descripción del macizo rocoso

144

Indicadores de la calidad de la roca

144

B) Clasificación del macizo rocoso

146

La clasificación de rocas de Terzaghi

147

CAPÍTULO X Propiedades de las Rocas

151

Introducción

151

Propiedades índice de las rocas

151

Porosidad

152

Permeabilidad

152

Contenido de agua

152

Grado de saturación

152

Durabilidad

152

ÍNDICE

7

 

Índice de absorción

153

Alterabilidad

153

Peso volumétrico

153

Dureza

153

Resistencia

153

CAPÍTULO XI Características del Macizo Rocoso

157

Introducción

157

Descripción de las características principales del macizo rocoso

157

a)

Rasgos o expresión de las fracturas

157

b)

Fragmentación natural

158

e)

Deformabilidad

158

d)

Permeabilidad

160

e)

Alterabilidad

161

t) Resistencia a la compresión

161

Criterios de falla

165

Falla frágil

165

 

Falla plástica

166

Falla de Mohr-Coulomb

167

Efecto de escala en resistencia al corte

168

Relación de esbeltez (efecto de la forma)

169

Viscosidad de las rocas

169

g)

Resistencia al esfuerzo cortante

169

a) Determinación en laboratorio

170

b) Determinación en campo

170

Diagrama de Schrnidt

172

CAPÍTULO Xll Medición de los Esfuerzos Internos del Macizo Rocoso

173

Introducción

173

A) Método de relajación de esfuerzos

173

B) Método del gato plano

179

C) El Método de fracturación hidráulica

181

TERCERA PARTE: MECÁNICA DE SUELOS

CAPÍTULO Xlll Exploración y Muestreo en Suelos

185

Introducción

185

Características generales de algunos suelos

185

Programa de exploración geotécnica en suelos

187

Métodos de exploración

168

a) Métodos directos de exploración y muestreo

188

b) Métodos indirectos de exploración y muestreo

207

8

JOSÉ MARÍA CHrÍVEZAGUIRRE

CAPÍTULO XIV Estabilidad de Taludes en Suelos

217

Introducción

217

Resistencia al esfuerzo cortante

217

Tipos de fallas en taludes

220

Factor de seguridad

220

Métodos de análisis de estabilidad de taludes

223

Métodos de uso común en el análisis de taludes

223

Mecanismos de falla más comunes

225

Métodos de análisis

226

Método sueco

226

1)

Procedimiento estándar

226

II)

Procedimiento de las dovelas diferenciales

231

Ill) Procedimiento que considera la interacción entre dovelas

235

IV)

Procedimiento con el circulo de fricción

238

Método de Bishop

241

Método de la cuña

246

CAPÍTULO XV Muros de Contención

249

Introducción

249

Teoría de Coulomb

251

Coeficiente de presión de tierras en suelos friccionantes

251

Coeficiente de presión de tierras en suelos cohesivos-friccionantes

253

Teor-ía de Rankine

254

Diseño y análisis de muros de retención

257

Aplicación de la teoría de presión lateral de tierra de Rankine sobre muros de retención

260

CAPÍTULO XVI Asentamientos

267

Introducción

267

Asentamientos en suelos según la teoría de la elasticidad

269

Asentamientos en suelos según la teoría de la consolidación de Terzaghi

273

Asentamientos a lo largo del tiempo

276

CAPÍTULO XVll Capacidad de Carga de los Suelos

279

Introducción

279

Cimentaciones. Definición y clasificación

279

Teorías de capacidad de carga

282

Criterio Terzaghi

283

Teoría de Meyerhof

287

Teoría de Skempton

288

Factores que influyen en la capacidad de carga

292

Cimentaciones en roca

298

Cimentaciones superficiales

299

Cimentaciones profundas

301

ÍNDICE

9

CUARTA PARTE: LABORATORIO DE GEOTECNIA

INTRODUCCIÓN

313

CAPÍTULO XVUI Laboratorio de Geología

315

Introducción

315

Práctica l. Recopilación y uso de datos geológicos

315

Práctica 2. Identificación de minerales

315

Práctica 3. Identificación de rocas ígneas

319

Práctica 4. Identificación de rocas sedimentarias

321

Práctica 5. Identificación de rocas metamórficas

323

Práctica 6. Uso del microscopio polarizante

326

CAPÍTULO XIX Laboratorio de Mecánica de Rocas

333

Introducción

333

Práctica 1 Procedimiento para la medición del contenido del agua de una muestra de roca

334

Práctica 2 Procedimiento para la medición del índice de absorción de una muestra de roca

334

l. Máquina de compresión manual de concreto

335

Operación con cámaras Hoek

343

2. Bomba universal y panel indicador de presión

344

3. Preparación de muestras

346

Extractor de núcleos

347

Sierra cortadora

348

Práctica 3. Prueba de compresión simple

349

Práctica 4. Prueba de compresión triaxial

349

Práctica 5. Prueba de permeabilidad

352

Práctica 6. Prueba de tensión de rocas

353

Resistencia al esfuerzo cortante

357

CAPÍTULO XX Laboratorio de Mecánica de Suelos

359

Introducción

359

Práctica l. Ensayo triaxial

359

Práctica 2. Consolidación

365

Práctica 3. Permeabilidad

368

Práctica 4. Presiómetro de Menard

372

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

381

INTRODUCCIÓN

La práctica, desarrollo e investigación de la Geotecnia en México, han contribuido a que la Geología y la Ingeniería Civil se complementen y alcancen una gran variedad de metas; se puede afirmar que la experiencia acumulada en casi cinco décadas en obras como presas, edificaciones, carreteras y puentes entre otras, ha permitido que actualmente se sistematicen muchos de los pro- cedimientos que se siguen para realizar un estudio de cimentación para la construcción de las obras. Se entiende que cada obra constituye un problema diferente y en consecuencia tiene su propia solución; sin embargo, la metodología que permite identificar el problema de cada una de ellas puede establecerse como un lineamiento general y seguirse con la flexibilidad que cada caso amerite. La labor del especialista en Geotecnia trasciende en prácticamente todos los ámbitos. Gra- cias a su trabajo es posible construir grandes obras civiles como puentes, carreteras, túneles, edificios o presas y garantizar su duración por largo tiempo con un mínimo de mantenimiento. El geotecnista es un profesional con conocimientos profundos de geología, mecánica de rocas y mecánica de suelos, los que suma a la práctica de su carrera como ingeniería civil, arqui- tectura, geofisica o geología. Su actividad central está dirigida a clasificar y definir las características del macizo rocoso que contendrá a la obra civil. Para citar un ejemplo que incluya las construcciones en las que in- terviene, podríamos mencionar las plantas hidroeléctricas. Una planta de este tipo requiere el desarrollo de infraestructura de acceso como la cons- trucción de carreteras que soporten el tránsito de maquinaria y equipo pesado, la de túneles que atraviesen las montañas que se interponen, o la de puentes que permitan pasar sobre los ríos cau- dalosos en los que se construyen estas gigantescas obras. Dos ejemplos recientes de obras de este tipo son las presas de Aguamilpa, en Nayarit y de Zimapán, en Hidalgo. Ambas son de usos múltiples, es decir, además de generar energía eléctrica conducen, a través de canales, agua para riego de áreas agrícolas que anteriormente padecían es- casez de este recurso. También permiten el desarrollo de la piscicultura y el turismo. Estas obras, que requieren una gran inversión, constituyen una apreciable fuente de em- pleo para las comunidades cercanas y obligan a la construcción de pueblos o fraccionamientos que substituyen a los afectados por las inundaciones provocadas por los embalses. Actualmente, el hombre se maravilla al ver estas portentosas obras de la ingeniería civil, pero dificilmente se pregunta sobre qué tipo de roca o de suelo descansan, qué características tienen los cimientos, qué se hizo para que el agua no se filtrara por el piso del embalse. ¿Por qué

12

JOSÉ MARÍA CHAVEZAGUJRRE

las cortinas no son dañadas por los sismos que constantemente las azotan?, ¿de dónde surgieron los materiales que se utilizaron para su construcción?, ¿cuánta gente trabajó y durante cuánto tiempo antes de iniciarlas?. Generalmente, los trabajos de inge ni ería básica y geotecn ia previos a una construcción de este tipo duran de cinco a diez años, durante los cuales se exploran los ríos y las características de las rocas por las que se labran sus cauces; se seleccionan muestras de roca y suelo para hacer- les pruebas en laboratorios, para conocer su porosidad, permeabilidad, resistencia a los esfuerzos y el desgaste por la erosión. El geotecnista somete a pruebas las rocas y suelos en general antes de dar su opinión sobre la factibilidad de la construcción. Apoyado en el trabajo del geotecnista, el ingeniero civil construirá su obra, el ingeniero mecánico verá funcionar sus equipos, como turbinas y generadores, y el ingeniero electricista conducirá la energía hacia zonas rurales que anteriormente no la disfrutaban y hacia áreas conur- badas industriales o nuevas comunidades que incrementan la demanda. El geotecnista debe conocer las características geológicas por lo menos de nuestro país, los tipos de rocas que lo conforman y los fenómenos naturales a que están expuestas. No es lo mismo construir una autopista como la que une a la Ciudad de México con Acapulco, que otra como la que conduce de Chihuahua a Ciudad Juárez. La primera atraviesa la Sierra Madre del Sur, aquejada constantemente por sismos de gran magnitud, producidos por el desplazamiento de la placa oceánica del Pacífico bajo el continente americano, mientras que el norte del país es práct icamente ajeno a este tipo de movimientos.

Tales obras plantean inter-

rogantes acerca de la estabilidad y permeabilidad de las rocas a través de las cuales se excavará un túnel o de la resistencia del macizo rocoso sobre el que descansarán los pilares, en ocasiones de más de cien metros de altura, que sostendrán a los puentes vehiculares que permitirán transitar sobre los ríos. El geotecnista responde a esas preguntas sometiendo a las rocas a los estudios ante- riormente mencionados; prevé riesgos a los que está expuesta una obra civil, garantiza la per- durabilidad de la construcción y selecciona los cimientos de obras que disfrutarán miles de usuarios. Los sismos de 1985 que afectaron a la Ciudad de México, atrajeron el interés del pú- blico en general hacia la actividad del geotecnista. Después de esa tragedia el Valle de Méxi- co se vio sometido a una gran cantidad de estudios de geotecnia. Se analizaron los suelos que lo constituyen y se plantearon métodos constructivos que contribuyeran a incrementar la re- sistencia de las obras civiles o arquitectónicas a los movimientos causados por terremotos, de los que la ciudad no puede escapar. La geotecnia colabora en la búsqueda de medios que garanticen la seguridad y bienestar de la población de una ciudad tan grande y tan expuesta a los eventos naturales como la de Méxi- co. Su contribución es palpable en una obra tan indispensable como el Sistema de Transporte Colectivo (Metro) o en la construcción de líneas de conducción de agua que alimentan al Distrito Federal, como el acueducto perimetral de hasta ocho metros de diámetro. · La zona conurbada de esta metrópoli crece en forma muy acelerada. La población se acumula en terrenos inestables como las áreas minadas de rellenos anteriores de barrancas, natu- rales o provocadas por el hombre. Estas áreas pueden ser localizadas por el geotecnista y prevenir desastres como hundimientos de colonias enteras.

Estas autopistas requieren la construcción de túne les y puentes.

INTRODUCCIÓ

13

En el concepto clásico, la Geotecnia como disciplina científica nace de la conjunción de tres ramas de la ingeniería, dos de ellas pertenecientes a la mecánica aplicada y de reciente desarrollo: la Mecánica de Suelos y la Mecánica de Rocas; la tercera, de la que también se puede decir que es de reciente creación, es la Geología Aplicada a la Ingeniería, que toma los conceptos necesarios de las distintas áreas que conforman el campo de estudio de la Geología, ciencia con una gran tradición y antigüedad, cuyo campo de aplicación e influencia abarca mucho más, como es el caso de la Geofisica, la Ingeniería Sísmica, la Ingeniería Estructural, la Ingeniería de Mate- riales y en los últimos años la Computación, así como las interrelaciones entre estas disciplinas y algunas otras más. El término Geotecnia fue acuñado en 1948 por la Institución de Ingenieros Civiles de Gran Bretaña y reconocido en 1974 por la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles. La Mecánica de Suelos fue reconocida como una disciplina importante de la ingeniería civil a partir de 1925 , con la publicación de los trabajos del Dr. Karl Terzaghi, que incluyen el término "ingeniería geológica". Durante muchos años la Mecánica de Rocas fue una disciplina desarrollada y aplicada por ingenieros civiles y geólogos en la minería y en la industria del petróleo. Fue reconocida como parte de la ingeniería civil en 1966, durante el Primer Congreso de la Sociedad Internacional de Mecánica de Rocas, en Lisboa.

   

GEOLOGÍA APLICADA

DISCIPLINAS PRINCIPALES

MECÁNICA DE SUELOS

MECÁNICA DE ROCAS

GEOTECNIA

 

GEOFÍSICA APLICADA

INGENIERÍA SÍSMICA

DISCIPLINAS COMPLEMEN- TARJAS

 

INGENIERÍA ESTRUCTURAL

 

INGENIERÍA DE MATERIALES

COMPUTACIÓN

En el siguiente cuadro se pretende ubicar a la Geología Aplicada dentro del campo de la Geología General, pero sin pretensión de originalidad. En los textos clásicos de Geología, la Geo- logía Aplicada no se menciona y la clasificación que involucra a todas las especialidades aparece

14

JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

de manera escueta, por lo que se presenta la siguiente clasificación basada principalmente en el trabajo del Ing. Ernesto López Ramos:

   

Mineralogía

Petrografía

Cristalografia

Vulcanología

 

Rocas y Minerales

Geoquímica

Geohidrología

Atmósfera

 

Geodinámica (Interna y Ex- tema)

Geología Estructural

Tectónica

CIENCIAS

 

Geomorfología

Geología Física

Vulcanología

GEOLÓGICAS

Paleogeografía

 

Sedimentologia

   

Litología

Geología Histórica

Estratigrafia

Paleontología

 

Paleogeografia

 

a

la Minería

Geología Aplicada

a

la Ingeniería Civil

al

Petróleo

Geología Ambiental

Este libro se apoya en los trabajos que han realizado a lo largo de varias décadas eminen- tes geólogos, geofísicos e ingenieros civiles. La primera parte, Geología, inicia con una breve descripción de la constitución de la Tie- rra, con el fin de conocer las partes en que está dividida y que contribuyen a explicar algunos de los fenómenos naturales que la afectan. La Deriva Continental y la Tectónica de Placas son teorías que transformaron radicalmente el pensamiento del geólogo moderno; en poco más de treinta años estas ideas han evolucionado tanto en la Geología que incluso la computación se ve como un arma común, requerida para establecer modelos matemáticos en los que hace pocos años no se podía siquiera soñar. De lo general a lo particular pasaremos de la descripción breve de estas teorías a una defi- nición de los minerales formadores de rocas y de la génesis de éstas y su clasificación; haremos un análisis del macizo rocoso como un preámbulo de la información que requiere el ingeniero civil o el geotecnista. Con el afán de proporc ionar información que sea de interés en Geotecnia, se consideró necesario dedicar un capítulo a la descripción de los métodos geofísicos, cuyas aplicaciones son de importancia vital para la interpretación geológica del subsuelo. Para comprender el sentido de la Geo logía como ciencia aplicada, es indispensable cono- cer la Escala del Tiempo Geológico; con este propósito se hará un repaso de los conceptos que se

INTRODUCCilJ

15

manejan en la elaboración de una columna de este tipo y se presentarán las diferencias entre tiem- po relativo y absoluto. Para el desarrollo de las obras civiles en nuestro país, es prioritario tener un conocimiento por lo menos básico de la Geología de México; en este capítulo se describen en forma somera los princi- pales tipos de roca y estructuras que hacen las diferencias entre una provincia geológica y otra. La segunda parte corresponde al estudio de la Mecánica de Rocas; inicia con la descrip- ción y clasificación del macizo rocoso, para lo que se toman en cuenta los indicadores de la cali- dad de la roca y las propuestas de varios autores para clasifi.carlo y continúa con una descripción de las propiedades índice de las rocas. Las características del macizo rocoso se describen con amplitud así como el desarrollo de las pruebas o análisis a que se somete, como la deformabilidad, la permeabilidad, la resistencia a la compresión y la resistencia al esfuerzo cortante, información que se considera útil por los concep- tos que el ingeniero civil debe manejar. Se concluye esta parte con la descripción de los métodos que se utilizan para medir los es- fuerzos internos a que está sometido un macizo rocoso, como el de relajación de esfuerzos y el del gato plano. El análisis de una masa rocosa depende de la profundidad en conocimiento de los temas anteriores y del grado de complejidad con que se manejen. La tercera parte está dedicada a la Mecánica de Suelos y fue elaborada por ellng. Adán Ramos Bautista, egresado de la Especialización en Geotecnia y profesor de la Licenciatura en Ingeniería Civil de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán y por el M . en C. Alberto Ramírez Piedrabuena, profesor y fundador de la Especialización en Geotecnia, donde imparte esta materia desde hace veinticinco años. Sus capítulos están basados en parte, en el trabajo de tesis que desarrolló el lng. Fernando Juárez, para obtener el diploma de la Especialización mencionada. Se inicia este tema con una breve descripción de los tipos de suelos para continuar con una guía de las etapas que constituyen una exploración de campo antes y durante la construcción de la obra civil. Se analizan los métodos de exploración y muestreo, directos e indirectos de los suelos y se presenta una semblanza de las características de la exploración geotécnica submarina. La estabilidad de taludes en suelos es tratada mediante una descripción de los tipos y me- canismos de fallas en taludes y el desarrollo de los métodos de análisis de estabilidad más comu- nes como el Sueco, el de Bishop y el de la Cuña. Se continúa con un análisis de los diversos muros de contención y sus posibilidades de falla y se agregan ejemplos de presión de tierras basados en las teorías de Coulomb y Rankine. Se describen también algunos diseños y se aplica la teoría de Rankine mediante la elaboración de un eJercicio. El tema de los asentamientos en suelos se trata siguiendo las teorías de la elasticidad y de la consolidación de Coulomb y Terzaghi, respectivamente, para terminar con una breve descrip- ción de la influencia del factor tiempo en este tipo de fenómenos. Se concluye esta parte con un análisis de las diferentes teorías acerca de la capacidad de carga de los suelos, los factores de seguridad y los diversos tipos de cimentaciones superficiales y profundas. La cuarta parte, Laboratorio de Geotecnia, constituye una propuesta para la elabora- ción de prácticas escolares, ejercicios e incluso análisis profesionales en los tres casos de es-

16

JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

tudio: Geología, Mecánica de Rocas y Mecánica de Suelos; fue desarrollada en gran medida por estudiantes egresados de la Especialización en Geotecnia de la Facultad de Estudios Su- periores (FES) Acatlán, dentro del Programa de Iniciación Temprana a la Investigación y la Docencia (PITID) de la UNAM, asesorados por el autor, en un intento de plasmar sus inquietu- des y propuestas de solución. Esta obra no pretende cubrir todos los temas relacionados con la Geotecnia; está estructu- rada con el fin de responder a las inquietudes que normalmente expresa un profesionista o estu- diante de esta especialidad o de Ingeniería Civil, aunque sin duda será de utilidad para el geólogo o el geofísico cuyo trabajo esté relacionado con la construcción de obras civiles. El campo es tan vasto que quedan muchas preguntas por contestar, tarea que se tratará de resolver en el futuro. Para alcanzar este primer objetivo se contó con el apoyo y participación de varias perso- nas de la FES Acatlán, entre ellas debo expresar mi más profundo agradecimiento al Dr. Guiller- mo González Rivera, Coordinador del Programa de Estudios de Posgrado. Habría sido muy dificil concluir esta obra sin el interés y entusiasta participación del Ing. Adán Ramos Bautista, profesor egresado de la Especialización en Geotecnia de la FES Acatlán, quien rescató y mejoró la presentación de los capítulos del Laboratorio de Geotecnia y desarrolló la parte dedicada a la Mecánica de Suelos. También debo destacar y agradecer la participación, interés y apoyo del M. en C. Alberto Ramírez Piedrabuena en la elaboración del texto corres- pondiente a la teoría de la Mecánica de Suelos y la del lng. Antonio Bahena González, jefe del Laboratorio de Mecánica de Rocas de la CFE, en la revisión de los temas de Mecánica de Rocas. Los comentarios, sugerencias y correcciones de los ingenieros Rubén Felipe Montes Trejo, Jefe de la Sección de Geotecnia de la Licenciatura en Ingeniería Civil de la FES Acatlán, Gustavo Díaz Velarde Seres, anterior Subgerente de Exploración Geológica y Geofísica de la GEIC-CFE y Leovigildo Cepeda Dávila, Coordinador de la Carrera de Geología de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, fueron siempre acertados y sin excepción incluidos en el texto. El Ing. Ernesto Carmona Ricárdez, colaborador del Departamento de Geología de la Co- misión Federal de Electricidad, aportó su conocimiento de los diversos paquetes de cómputo en la ubicación, corrección y diseño de ilustraciones, fotografías y figuras. A su constancia e insis- tencia se debe en gran medida la conclusión de este trabajo. Finalmente, es necesario reconocer y agradecer el interés en el desarrollo de esta obra de los ingenieros Gustavo Arvizu Lara, Gerente de Estudios de Ingeniería Civil de la Subdirección Técnica de la CFE. y Moisés Dávila Serrano, Subgerente de Exploración Geológica y Geofísica

de la GEIC-CFE

Dr. José María Chávez Aguirre

Marzo 2006

CAPÍTULO! CONSTITUCIÓN DE LA TIERRA

INTRODUCCIÓN

Conocer las características internas y externas de nuestro planeta y los fenómenos que dan lugar a los movimientos que se generan en él y que se manifiestan en su superficie, es de gran importan- cia para quien se dedica al estudio de las Ciencias de la Tierra. Aunque muchos de los recursos naturales han sido aparentemente agotados, nuestro planeta posee ocultos gran cantidad de secre- tos, que serán poco a poco descubiertos en la medida que el hombre avance y pueda utilizarlos. ¿Por qué se mueven los continentes?, ¿cuáles son los fenómenos que originan los diversos tipos de rocas?, ¿qué causa los sismos?, son algunas de las innumerables preguntas que el hombre se hace desde mucho tiempo atrás. Para tratar de dar respuesta a ellas debemos analizar los temas desde el principio, por lo que haremos un breve repaso de lo que hasta la fecha se ha descubierto, basados en parte en el libro "Physical Geology" de N . K. Coch y A. Ludman.

DIVISIÓN INTERNA Y EXTERNA DE LA TIERRA

Nuestro planeta puede dividirse en tres zonas químicamente distintas: la atmósfera, la hidrosfera y la tierra sólida. Cada una tiene una combinación única de elementos y una proporción única de sólidos, líquidos y gases (figura 1.1).

Corteza

D-40km

Atmósfera

Figura 1.1. Subdivisiones químicas de la Tierra.

20

JOSÉ MARÍA CHA VEZ AGUIRRE

La atmósfera es la envoltura gaseosa que circunda la Tierra. Como se observa en la tabla 1.1, está compuesta principalmente de nitrógeno y oxígeno pero también contiene otros gases como el b ióxido de carbono, vapor de agua y pequeñas cantidades de sólidos en partículas de polvo, grani zo, o copos de nieve.

 

Tabla 1.1. Composición de la tierra

 

Elemento

Corteza

La Tierra

Hidrosfera

(%)

Atmósfera

(%)

Solamente (%)

Completa (%)

   

Oxígeno

46.3

29.5

Oxígeno

86.3

Nitrógeno

75.5

Sílice

28.2

15.2

Hidrógeno

10.8

Oxígeno

23.15

Aluminio

8.2

1.09

Cloro

1.8

Carbono

Trazas

Fierro

5.6

34.6

Sodio

1.05

Hidrógeno

Trazas

Calcio

4.1

1.13

Potasio

0.04

Otros

1.35

Sodio

2.4

0.57

Calcio

0.04

 

Potasio

2.1

0.07

 

Magnesio

2.3

12.7

Titanio

0.5

0.05

Níquel

Trazas

2.39

Otros

Trazas

2.70

La hidrosfera es el líquido exterior que cubre a la Tierra e incluye los océanos, lagos, rí-

os y corrientes subterráneas. La mayor parte de la superficie de n uestro planeta es agua, el 71% de él está cubierto por los océanos únicamente. La hidrosfera es esencialmente agua, pero una gran parte de material está disuelto en agua de mar y en agua dulce, incluyendo gases como el oxígeno o io nes como Na+ y Cl-. Los sólidos, como los sedimentos acarreados por un río, son transportados en suspensión por las aguas superficiales.

La T ie rra prop ia me nte dicha se acerca a un sóli do y se div ide en tres reg iones:

corteza,

manto y núcleo. Los geólogos han perforado solamente parte de la corteza, pero eventos como las erupciones volcánicas ocasionalmente aportan a la superficie ejemplares de lo que se cree es ma-

teria l de l manto. La existencia y composición del manto y núcleo fueron inferidas por métodos de senso- res remotos, como la sismología. El oxígeno y la sílice son los elementos más abundantes en la corteza y el manto. Antes se

pensaba que el núcleo La Sismología

dar informac ión acerca de su composición. Por ejemplo, el núcleo, con un espesor de 3475 km a

y densidad del núcleo y del manto, pero no puede

externo es líqu ido . pu ede reve lar el espesor

partir del centro de la Tierra, debe tener una densidad de 10 a 11 g/cm 3 , la cual sobrepasa la de cualquier mineral de sílice. Nunca se han visto rocas de l núcleo por lo que solamente se puede

especular acerca de su composición, pero estas especu lac iones deben inclu ir mater iales de densi-

dad apropiada.

CONSTITUCIÓN DE LA TIERRA

21

Se cree que las partes líquida y sólida del núcleo son una mezcla de metales de fierro y níquel, a temperaturas que oscilan entre 3 700° C y 4 300° C. Existen dos evidencias que conducen a esta conclusión:

a) Meteoritos. Se supone que son fragmentos de un planeta similar a la Tierra o a un grupo de cuerpos planetoides, y muchos son semejantes a rocas terrestres típicas. Sin embargo, algu- nos están compuestos por una aleación de níquel y fierro, la cual tiene las propiedades de rigidez y densidad requeridas para el núcleo por los datos sísmicos.

b) Magnetismo terrestre. La Tierra actúa como un imán gigantesco, un hecho comprobado por cualquiera que haya utilizado una brújula. La fuente del magnetismo parece ser un material conductor de la electricidad localizado en el núcleo. La aleación de níquel y fierro encon- trada en los meteoritos es precisamente el tipo de material que necesitamos.

E l manto es completamente diferente, tiene cerca de 2 900 Km de espesor, temperaturas variables de 500°C a 3 700°C y densidades promedio de 5.5 g/cm 3 en los límites con el nú- cleo y de 3.3 g/crn 3 en su contacto con la corteza. Estos valores están entre los que podemos es- perar de rocas hechas de minerales silicatados mezclados con sulfuros de mayor densidad. Se tiene algo de información acerca de lo que estos minerales pueden ser, pues en algunos basaltos se encuentran fragmentos o xenolitos de rocas ultramáficas hechas principalmente de olivino, piroxeno y granate. Estos minerales pueden convertirse en componentes más densos en el manto inferior, donde se pueden mezclar con sulfuros y pequeñas cantidades de metales como níquel y fierro. Algunos meteoritos tienen esa composición y pueden ser parte del manto de un planeta similar al nuestro. La corteza es la porción superficial de la T ierra, la parte sobre la que vivimos y la que me- jor conocernos. El geólogo yugoslavo Andrija Mohorovicic comprobó en 1910 que es diferente del manto. Mediante la aplicación de la sismología sugirió un límite por diferencia de densidades que separa a la corteza del manto; a esta discontinuidad se le conoce como M ó el Moho. Las ondas sísmicas que se transmiten a través de las rocas situadas por encima de esta superficie tie- nen una velocidad de 2.7 km/s, mientras que a través de las rocas bajo la discontinuidad, brusca- mente pasan a 8.1 km/s. Las temperaturas en la corteza también son variables, las más altas, medidas por flujo de calor en la superficie, oscilan entre 500°C y 1 ooooc a 40 Km de profundidad. El espesor de la corteza bajo un continente es grande y se reduce bajo un océano. La profundidad promedio del Moho bajo un continente es de 30 a 40 Km. La corteza es más gruesa (más de 65 Km) bajo las cadenas montañosas. En contraste, la corteza oceánica generalmente tiene menos de 5 km de es- pesor.

La corteza continental consta de dos partes, (figura 1.2), una superior con densidades de 2 .7 a 2.85 g/cm 3 y una inferior con densidades de 2.85 a 3.1 g/cm 3 . La parte superior está consti- tuida por rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas con una composición promedio similar a la del granito. Es este material el que se mezcla frecuentemente para producir el magma granítico. Esta corteza superior es rica en sílice (Si 0 2 ) y aluminio (Ah 0 3 ), y nos referimos a ella como la por-

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JOSÉ MARÍA CHJÍVEZ AGUIRRE

ción siálica de la corteza, o simplemente sial. La capa inferior es similar a la composición del basalto y es rica en sílice, fierro y magnesio. Se le conoce como la parte simática de la corteza, o sima.

Se le conoce como la parte simática de la corteza, o sima. Figura 1.2. La corteza

Figura 1.2. La corteza bajo los continentes y las cuencas oceánicas. La corteza continental es gruesa, se divide en dos capas (la simática y la siálica), mientras que la corteza oceánica tiene una capa simática delgada.

La corteza oceánica no sólo es más delgada, también es más simple y consiste solamente de la porción simática. Esto explica la ausencia de granito en los océanos porque no existe una capa siálica cuya mezcla forme magma granítico. La capa siálica de la corteza continental se ensancha bajo las montañas, pero no continúa igual bajo las partes planas. La parte superior de la Tierra se divide en litosfera y astenosfera. La litosfera contiene la corteza y una parte del manto superior, mientras que la astenosfera es una región que abarca 100 a 150 Km del espesor del manto superior (figura 1.3).

P! o f. (krn )
P! o f.
(krn )

fíMií@Stl Corteza

Monto

Figun 1.3. Divisiones físicas y químicas de la parte superior de la tierra.

CONSTITUCIÓN DE LA TIERRA

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Cuando la atmósfera, la hidrosfera y la tierra sólida interactúan, sus diferencias conducen a importantes procesos físicos y químicos. Por ejemplo, la erosión de acantilados para la forma- ción de playas tiene lugar donde los océanos y los continentes interactúan; las rocas se resquebra- jan para producir suelos donde la atmósfera y la tierra sólida están en contacto; y las o las se forman y avanzan a través de océanos y lagos donde la atmósfera y la hidrosfera se mezclan. Las interfases entre estas regiones química y fisicamente diferentes comprenden las zonas geológicas más activas del planeta.

CAPÍTULOII EL MOVIMIENTO DE LOS CONTINENTES

INTRODUCCIÓN

Antes de 1967, la Geología era considerada como una ciencia de incertidumbre, basada en pro- babilidades y en la capacidad de imaginación del geólogo. A partir del lanzamiento de las teorías de la Tectónica de Placas y de la Expansión del Fondo Oceánico, muchos fenómenos empezaron a tener explicación, como la ubicación de tipos de yacimientos minerales en determinadas regio- nes, la formación de cordilleras y fajas volcánicas a lo largo tle las costas del Pacífico y un hecho sobresaliente entre otros más: la generación de sismos. A partir del descubrimiento de las causas de movimientos en el interior del planeta, el hombre ha aprendido a prevenir sus efectos. A con- tinuación haremos un resumen de estas teorías basados en varios artículos sobre el tema entre los que destacan los de autores como T. Atwater, Y. W. Dalziel y A. L. Garda. De gran importancia para la construcción de obras civiles es el conocimiento de esta teoría.

LA DERIVA CONTINENTAL Y LA TECTÓNICA DE PLACAS

La mayoría de los geólogos están de acuerdo en que la Teoría de la Tectónica de Placas es la ex- plicación más satisfactoria acerca de la formación de los océanos, montañas y continentes. De acuerdo con el modelo de Tectónica de Placas, la cubierta superior de la Tierra, llamada litosfera, consiste de algunos segmentos rígidos. Estos segmentos se llaman "placas" porque son rela- tivamente delgados (80 a 150 km) al compararlos con grandes áreas de kilómetros cuadrados. Estas placas litosféricas descansan sobre una capa mucho menos rígida llamada astenosfe- ra y son capaces de moverse sobre ella como una balsa flotando en el agua. Los continentes y océanos, aunque parezcan muy grandes, son como viajeros sobre las placas. Por ejemplo, la placa Norteamericana incluye al continente Norteamericano y a la mitad de la cuenca del Océano Atlántico. Como las placas se mueven, la geografia de la Tierra puede cambiar drásticamente. Los continentes pueden cambiar de posición, girar, partirse en pequeños pedazos, o chocar y convertirse en parte de otra placa. Los nuevos océanos se pueden abrir y los viejos cerrarse, cambiar de forma, o desaparecer. La evidencia de algunos movimientos formado- res de placas se puede ver en cualquier mapa, por ejemplo, América del Sur y África pueden unirse como las piezas de un rompecabezas (figura II.l ).

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JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

26 JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE Figura ll.l. Las costas de Sudamérica y África enca- jan como las

Figura ll.l. Las costas de Sudamérica y África enca- jan como las piezas de un rompecabezas. En ocre rocas de la misma composición y edad, en pardo estructuras y lineamientos continuos en ambas costas.

Varios ejemplos más de estos movi- mientos han sido descubiertos, por ejemplo, la costa oriental de Norteamérica se alineaba hace mucho tiempo en dirección este-oeste y se localizaba en el Ecuador y también, un océano separaba a la India de Asia. El primer modelo de Tectónica de Placas fue propuesto hace solamente 35 años, pero la idea de la "Deriva de los Continentes" data de 1912. Fue concebida por Alfred Wegener, un me- teorólogo alemán con interés en la Geofisica, quien formuló una teoría sobre la regeneración constante de la configuración de la Tierra. Esta hipótesis fue discutida ampliamente durante los años veinte y finalmente fue despreciada por la comunidad de las Ciencias de la Tierra, pero re- apareció cerca de cincuenta años después. Como resultado de violentas discusiones entre especia- listas y con el apoyo de espectaculares descubrimientos, la teoría de la Tectónica de Placas fue aceptada por unanimidad en 1968. Entre esos descubrimientos se encuentra la verificación de la existencia del rift oceánico, que es un profundo valle en medio de los océanos y el cual contiene la dorsal medio-oceánica, la cresta de una cadena de montañas que se extiende de norte a sur. Este rift se continúa a lo largo de todos los océanos del planeta; es la estructura tectónica más importante del globo, con una longitud de 60 000 Km. Antes de la formación de esta cresta o rift, los continentes estaban unidos en un supercontinente que Wegener llamó Pangea (voz de origen griego que signifi- ca "todas las tierras") (figura II.2).

que signifi- ca "todas las tierras") (figura II.2). Figura 11.2. Pangea antes de fragmentarse por la

Figura 11.2. Pangea antes de fragmentarse por la apertura del Océano Atlántico.

EL MOVIMIENTO DE LOS CONTINENTES

27

Pangea empezó a fragmentarse durante el periodo Jurásico de la era Mesozoica, hace unos 170 millones de años, creando el Atlántico y otras cuencas oceánicas jóvenes. La ruptura de Pan- gea se inició por la parte media de este a oeste y dio lugar a dos continentes, Gondwana en el hemisferio sur y Laurasia en el hemisferio norte, y al Mar de Tethys que corresponde al actual Mar Mediterráneo. Posteriormente, la dorsal medio-oceánica del Atlántico separó a América de Europa y África; estos fragmentos derivaron lentamente sobre la faz de la Tierra y, en el Pleisto- ceno, tomaron las formas que caracterizan a los continentes modernos. La Tectónica de Placas apoya el concepto de la Deriva Continental principalmente en pruebas paleomagnéticas y en la expansión del suelo oceánico. La teoría propone que la litosfera, es decir, la parte externa de la corteza, está formada por un mosaico de seis a diez placas más o menos separadas y semirrígidas cuyo espesor es de 100 km (figura II.3 ).

y semirrígidas cuyo espesor es de 100 km (figura II.3 ). Figura ll.3. Distribución de las

Figura ll.3. Distribución de las principa- les placas tectónicas. Destacan por su magnitud las placas Pacífico, America- na, Africana y Euroasiática y La Dorsal del Atlántico.

Tales placas descansan sobre una capa maleable denominada astenosfera, y se mueven sobre ella a diferentes velocidades, separándose y derivando en sentidos opuestos cuando el suelo oceánico que existe entre ellas se expande a lo largo de una fractura localizada a mitad del océano; o pueden encontrarse e impactar, en cuyo caso se sobreponen formando una zona de subducción. Estas placas pueden también tallarse y chocar fuertemente al pasar una al lado de la otra, o bien, pueden rotar. Cada placa es un segmento rígido de corteza y está formada por una o dos capas. La capa inferior consiste de una roca densa, formada principalmente de basalto, el sima, porque es rica en silicio y magnesio. Esta capa es la parte de la corteza que descansa en el fondo de los océanos. Cuando una placa contiene sólo sima, se encuentra completamente sumergida. La otra capa, el sial, es rica en silicio y aluminio, lo que la hace más "ligera". Ésta es la capa que forma los conti- nentes de la corteza terrestre. Las regiones a lo largo de las márgenes de placas son áreas geológicamente activas, carac- terizadas por terremotos y volcanismo. Las placas litosféricas pueden interactuar unas con otras

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JOSÉ MARÍA CHAVEZ AGUIRRE

en tres formas básicas, creando tres diferentes tipos de márgenes de placas: márgenes divergen- tes, márgenes convergentes y márgenes de fallas transformes (figura II.4).

Margen
Margen

Figura ll.4. Corte que muestra la litosfera, y los tipos de procesos activos en las márgenes convergentes, di- vergentes y de fallas transformes.

Las márgenes divergentes se inician cuando una placa se parte en dos. Como los fragmen- tos de la placa se apartan, el material fundido asciende de la astenosfera y se erupta en el fondo oceánico a través de fracturas y volcanes. Al enfriarse el material fundido, formará parte del piso de un nuevo océano. Al mismo tiempo que la nueva roca se forma, tienen lugar en otros sitios de las márgenes, otros movimientos de placas divergentes. Este "cinturón" de nueva roca oceánica formada por márgenes divergentes se conoce como "expansión del fondo oceánico". Las erup- ciones subacuáticas que produjeron cadenas de volcanes submarinos se llaman "cordilleras oceánicas", las cuales se encuentran en todas las cuencas oceánicas. El Océano Atlántico se desarrolló de esta manera, y las erupciones de Islandia y de otras partes de la "Cordillera Meso-Atlántica" indican que la cuenca oceánica continúa desarrollándo- se. Europa se desplaza a razón de 2.5 cm por año, lo que parece increíblemente lento, pero si este movimiento se mantiene durante los próximos cien millones de años, Europa y América se aleja- rán 2 539 km. Las cosas cambian cuando las placas se encuentran. A este caso se le conoce como már- genes convergentes. En estas márgenes se forman las "zonas de subducción" cuando la placa oceánica choca con otra.

EL MOVIMIENTO DE LOS CONTINENTES

29

En las zonas de subducción, el material del fondo oceánico es empujado hacia abajo, dentro de la astenosfera, bajo la otra placa y el océano se encoge gradualmente. Se cree que esto pasa actualmente donde el piso del fondo oceánico subduce bajo la costa occidental de América del Sur. Una parte del material de la placa introducida se fundió y ascendió para producir los volca- nes que formaron la Cordillera de los Andes. En su penetración en la astenosfera, la corteza oceánica subducente arrastra componentes volátiles (principalmente agua) que rebajan el punto de fusión de los minerales circundantes. Este efecto, combinado con la elevada temperatura de la astenosfera, produce la fusión del material situado por encima y por debajo del bloque que se introduce. Los minerales fundidos resultantes, denominados en general magmas, suben hacia la superficie, llevando consigo el calor y su com- posición química distintiva. Dichos magmas adquieren la llamada composición alcalina como resultado de su interacción con el oxígeno y agua arrastrados por la placa descendente. El material que se enfría y solidifica en cámaras profundas origina rocas plutónicas (en honor de Plutón, dios romano del mundo subterráneo), granito por ejemplo, que son cortadas posteriormente por diques u otras formas de cuerpos intrusivos hipabisales o de mediana profun- didad que continúan su ascenso a través de la corteza. Algunos magmas llegan a la superficie y surgen en forma de volcanes. El calor y los materiales de menor densidad que suben desde el bloque introducido alzan el borde continental suprayacente, produciendo la aparición de una cadena de montañas. La porción de la placa litosférica subducente que no se alcanza a fundir, forma parte de la astenosfera. Cuando chocan los continentes que se encuentran en los extremos de un océano, se unen para formar un supercontinente y se forma una cordillera en la "sutura" o "grieta" entre los conti- nentes originales. Se cree que los Montes Urales se formaron así cuando Europa y Asia se encon- traron, y los Himalayas cuando la India y Asia chocaron. Las márgenes de fallas transformes tienen lugar cuando dos placas se friccionan al pasar una al lado de otra sin chocar. A diferencia de los límites divergentes y convergentes, no hay ac- tividad volcánica ni aporte de material en la astenosfera o en la litosfera. Sin embargo, los terremotos son frecuentes. El mejor ejemplo es el de la falla de San Andrés, en California, la cual es el resultado del movimiento relativo entre la placa de Norteamérica y la del Pacífico. La placa Pacífico se está moviendo hacia el norte y la de Norteamérica hacia el occidente, lo que produce una zona de terremotos entre ellas.

CAPÍTULO 111 LOSMITNERALESFORMADORESDEROCAS

INTRODUCCIÓN

En Geología se define a los minerales como cualquier sólido inorgánico natural que posea una estructura interna ordenada y una composición química, por lo general definida, que puede expre- sarse con una fórmula. Cada uno de los casi 4 000 minerales de La Tierra está exclusivamente definido por su composición química y su estructura interna. En algunos casos la composición química es variable, pero sólo bajo ciertos límites, usualmente siguiendo una ley determinada, como en el caso de las micas y los anfíboles. En otras palabras, cada muestra del mismo mineral contiene los elementos reunidos en un modelo regular y repetitivo. El empaquetamiento ordenado de los átomos se refleja en sustancias que al solidificar se convierten en objetos de formas geo- métricas regulares que denominamos cristales. Para comprender el origen de los minerales existentes y de los que continuamente se for- man en la superficie y en el interior de la Tierra, es importante conocer las condiciones de su formación. Como hemos visto en los dos capítulos anteriores, la evolución geológica de nuestro planeta se caracteriza por procesos complicados que en numerosos casos se entremezclan o suce- den. A grandes rasgos se pueden dividir en procesos magmáticos, sedimentarios y metamórficos. Para entender estos procesos y la formación de los minerales que constituyen a las ro- cas, es necesario consultar las opiniones de diversos autores, entre los que mencionaremos a R. Duda y L. Rejl, Tarbuck y Lutgens, A. Betejtin, W. S. MacKenzie y A. E. Adams, W. T. Huang, C. Díaz Mauriño, y P. Bariand.

GENERALIDADES

La cristalización del magma andesítico y de algunos basálticos y, por consecuencia, el desarrollo de los minerales, inicia en la cámara magmática producida por la fusión en el manto del mate- rial de la placa tectónica que se introduce bajo la continental. El magma basáltico, tal como sale de la dorsal, se genera en el manto por fusión parcial de peridotitas o eclogitas y el magma riolíti- co se forma por fusión parcial de rocas continentales. El material fundido es empujado por las llamadas corrientes de convección a través de fracturas de la corteza continental y así empieza su viaje hacia la superficie del planeta. Si el magma es detenido en su ascenso por otras rocas más resistentes, se forman grandes receptáculos en forma de globos que se enfrían lentamente, en el transcurso de miles o millones de años (figura III.l ).

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JOSÉ MARÍA CHAVEZ AGUIRRE

32 JOSÉ MARÍA CHAVEZ AGUIRRE Figura ll .l. Magma (rojo) encajonado por una secuencia rocas sedimentarias.

Figura ll .l. Magma (rojo) encajonado por una secuencia rocas sedimentarias.

de

Durante el proceso magmático, los minerales se forman a partir de silicatos en fusión incandescentes, ricos en combinaciones de punto de fusión relativa- mente bajo. Durante su ascenso el magma disuelve una parte de las rocas próximas, que modifican su compo- sición química. El enfriamiento del magma provoca la separación de fluidos y materias sólidas y la diferen- ciación magmática. Esto significa que los minerales más ligeros permanecen en la parte superior de la masa que se está solidificando, y que los más pesados descienden. Los primeros minerales que se diferencian, cristalizan en el magma formando cristales perfecta- mente desarrollados; los demás se adaptan después a los minerales que han cristalizado primero. En el transcurso de la diferenciación magmática aparecen rocas de composición química y mineral diferentes, como las ultrabásicas (peridotita, picrita), ricas en MgO y FeO y pobres en Si02, formadas principalmente por olivino, piroxeno y anfibol; las básicas (gabro, basalto) con- tienen más Si02, Ah03 y CaO y están formadas, entre otros, por feldespato, piroxeno y anfibol. Las rocas ácidas (granito, riolita) son ricas en Si0 2 , están enriquecidas en Na 2 0 y K 2 0, pero son más pobres en CaO, FeO y MgO; en general están constituidas por cuarzo, feldespato, mica y, oca- sionalmente, por piroxeno y anfibol. Durante esta etapa de diferenciación puede producirse una acu- mulación de minerales útiles como la magnetita, ilmenita, cromita, pirrotina, platino, etcétera. Simuladas en laboratorio las condiciones de temperatura, presión y composición de la cámara magmática, el Principio de Reacción de Bowen ilustra cómo un magma puede solidificar- se para formar un solo tipo de roca o para dar origen a varios tipos de roca (figura ill.2):

o para dar origen a varios tipos de roca (figura ill.2): / Olivino Disolución rica en

/

Olivino

Disolución rica en agua

+

Zeolita

+ SiO,

t

Cuarzo

1--------.

.,

GraLo

(Riolita)

/ '11bita +Na

Feldespato Potásico

l

l

Biotita

/

'

Oligoclasa

Granodiorita

(Dacita, riodacita)

Anfiboles

/

Piroxenos

'\

Andesina

1

Diorita

(Andesita)

 

Gabro

1

'\

(Basalto)

1

Bytownita

1

Anorttta

~.

+Ca

Serie discontinua

Serie continua

Figura ill.2. Series de reacciones de Bowen.

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

33

A medida que avanza la cristalización del magma prevalece una tendencia a que se

mantenga una condición de equilibrio entre las fases sólida y líquida. Para mantener este equili- brio, los cristales de formación temprana reaccionan con el líquido y tienen ciertos cambios de composición. En el caso de las plagioclasas (anortita a albita), por ejemplo, los cristales primera- mente formados son los más ricos en Ca. A medida que avanza la reacción y desciende la tempe- ratura, los cristales se vuelven progresivamente más sódicos. Esto implica que la reacción es normalmente progresiva y que se produce una serie continua de disoluciones sólidas homogé- neas. Los cambios de esta clase constituyen una serie de reacciones continua. Ciertos minerales ferromagnesianos (olivino, piroxenas, anfiboles) por otra parte, reaccionan con la masa fundida para dar un nuevo mineral con diferente estructura cristalina y distinta composición. El olivino,

por ejemplo, puede transformarse en piroxeno (hiperstena) o el piroxeno en anfibol (homblenda). Tales cambios bruscos constituyen lo que se conoce como una serie de reacciones discontinua. En la etapa final de la solidificación del magma, con frecuencia se produce la salida de si- licatos en forma de cuerpos irregulares, de lentejones y vetas de aspecto granuloso, las pegmati- tas, las cuales se forman en el interior de la masa magmática o en su periferia. A estas pegmatitas van unidos numerosos minerales de gran importancia económica, como los feldespatos, el cuarzo y las micas, que pueden alcanzar dimensiones considerables (foto III.l).

que pueden alcanzar dimensiones considerables (foto III.l). Foto lli.2.Cristales de berilo de la Sierra de Aconchi,

Foto lli.2.Cristales de berilo de la Sierra de Aconchi, Sono- ra, Méx.

Foto ill.l. Cristal de cuarzo (cortesia del M.en C. Juan Brandi Purata).

de cuarzo (cortesia del M.en C. Juan Brandi Purata). También se encuentran minerales de litio, concentraciones

También se encuentran minerales de litio, concentraciones de zircón, monacita, esmeral- da, zafiro, topacio, apatito, granate, berilo y muchos más (foto III.2).

A veces los minerales se desprenden directamente de los gases y vapores muy calientes.

Esta etapa se llama neumatolítica, en la que se forman por ejemplo la turmalina y la wolframita (tungsteno).

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JOSÉ MARÍA CH.ÁVEZAGUIRRE

Al principio del proceso de formación postmagmática, las disoluciones residuales del magma, enriquecidas con materias de bajo punto de fusión (boro, flúor, litio, etc.) desempeñan el papel principal. Estas disoluciones muy calientes, acompañadas de gases y vapores, se escapan por los bordes de la masa magmática y suben por las grietas de las rocas hacia la superficie. Al mismo tiempo se enfrían y originan nuevos minerales que recubren las paredes de las fracturas. Esta etapa se llama hidrotermal, en la cual puede originarse el cuarzo, la dolomita o la calcita (foto III.3). Cuando existen elementos de minerales pesados en estas disoluciones, se forman fi- lones metalíferos.

estas disoluciones, se forman fi- lones metalíferos. Foto m.3.Veta de barita y cuarzo en la mina

Foto m.3.Veta de barita y cuarzo en la mina de uranio Los Amo- les, Sonora, Méx.

Si los gases y las disoluciones actúan al enfriarse sobre las rocas próximas, pueden formarse minerales por metasomatismo de contacto, como la vesubianita, la anda- lucita, la wollastonita y el diópsido, entre otros. Si el magma llega hasta la superficie del suelo en el transcurso de una actividad volcánica (lava) las con- diciones de solidificación son muy diferentes de las que reinan en el interior de la Tierra. La lava se solidifica muy rápidamente, ya que sufre un enfriamiento brusco, un des- censo de la presión y la desaparición de sustancias voláti- les. Si el magma se solidifica en las proximidades de la superficie, primero cristaliza una parte en forma de protu- berancia y el resto lo hace después rápidamente, formando pequeños cristales. Si llega hasta la superficie, el enfriamiento puede ser tan rápido que se forme una masa vítrea. Los gases pueden formar, en el magma que se está solidificando, cavidades que se rellenan con diferentes minerales como calcita, cuarzo o calcedonia. Del mismo modo, las emanaciones de gases en fumarolas y solfataras, dan origen a gran número de minerales, como azufre, borax y alunita. Las aguas ter- males brotan en forma de fuentes minerales, en especial, de agua gaseosa. A partir de esta agua se depositan minerales como el aragonito, la calcita, la calcedonia o el cinabrio. Después de formarse, las rocas ígneas y las que las cubren son sometidas a un proceso de erosión que incluye el transporte de los minerales por el viento, el agua o el hielo. Todos los mi- nerales de la superficie terrestre están expuestos a la influencia de la atmósfera (0 2, C0 2) y de la hidrosfera (H20), a las variaciones de temperatura o a la acción de los organismos vivos que los descomponen o los transforman en nuevos minerales. Este proceso se llama alteración. La acu- mulación consecutiva de minerales sanos, descompuestos o nuevamente formados, conduce a la formación de las rocas sedimentarias.

35

LOSAaNERALESFOR~DORESDEROCAS

Los minerales que resultan de la descomposición de una roca pueden ser transportados por el agua y el viento, y depositados en zonas a menudo muy alejadas de su lugar de origen; al mismo tiempo se produce una clasificación progresiva de las partículas según su tamaño y peso específico. El depósito puede suceder en los lagos y mares, a donde han llegado transportados por los cursos de agua. De esta forma se origina la arena de las playas, constituida en general por cuarzo, feldespatos, micas y otros minerales resistentes como los pesados o metálicos. La acción del agua y los gases atmosféricos, al mismo tiempo que la erosión mecánica y la descomposición biológica, conduce a la alteración química. Los minerales se transforman o se disuelven para dar lugar a minerales secundarios, como las arcillas del grupo de la caolinita a partir de los feldespatos alcalinos, la clorita a partir de la biotita, o la sericita, calcita y epidota a partir de las plagioclasas. Los productos de la alteración química de los minerales arrastrados hasta lagos y mares pueden, como consecuencia de otros procesos químicos, precipitar y originar nuevos minerales. La materia viva también desempeña un papel importante en la alteración de los minerales y en la formación de nuevos. Así se produce no solamente la descomposición de los minerales en la superficie bajo la influencia de las raíces de los vegetales, sino también el acomodo y descom- posición de los restos animales o vegetales con producción de fosfatos, resinas fósiles, turba o carbón.

Después de su formación, los minerales se modifican bajo la influencia de condiciones in- temas o externas. Estas modificaciones pueden producirse, por ejemplo, en los sedimentos por deshidratación de óxidos, carbonización o silicificación de restos orgánicos. El conjunto de estas transformaciones se conoce con el nombre de diagénesis y se produce en condiciones de baja temperatura, sin sobrepasar los 200 o 300 °C. Otras modificaciones más profundas tienen lugar

bajo la acción de condiciones fisico-químicas en las profundidades de la corteza. Son principal- mente las rocas sedimentarias las que sufren estos cambios bajo la acción de temperaturas y pre- siones elevadas y de reacciones químicas. Algunos sedimentos se forman principalmente de animales y plantas que vivieron en ríos, estuarios o deltas, a lo largo de las líneas de costa y en el mar. Las calizas conchíferas y coralíge- nas y el carbón están compuestas de tales restos. Los sedimentos también pueden ser formados por la evaporación del agua y la precipitación de los minerales solubles. Cuando el agua marina se evapora, sus componentes precipitan valiosos depósitos químicos como el cloruro de sodio (sal de roca, sal gema o halita). Las propiedades químicas del agua marina se deben a la materia di- suelta que proporcionan las dorsales y sus erupciones volcánicas submarinas, así como a los aportes de los ríos y a la presencia de organismos marinos y sedimentos. Los componentes de los sedimentos se endurecen en rocas sedimentarias como arenisca, caliza y lutita por cambios que comienzan inmediatamente después que el sedimento es deposita- do. El agua que percola a través de los vacíos o poros entre las partículas de sedimento acarrea materia mineral que cubre los granos y actúa como cemento que los une. Este proceso se conoce como cementación. La conversión de un sedimento lodoso en roca se logra al ser presionadas las partículas de limo y arcilla por el peso de los sedimentos sobreyacentes, el agua intersticial es expulsada y la materia mineral precipitada en la retícula microscópica de los poros. En el curso

tiempo el lodo se transformará en una masa coherente de arcilla, la lodolita o lutita, mecan is-

mo que recibe el nombre de compactación. El término general diagénesis se utiliza para indicar

los fenómenos mencionados, los cuales convierten los sedimentos en rocas sedimentarias. Los

del

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JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

procesos diagenéticos incluyen no sólo la cementación y la compactación, sino también la solu- ción y redepositación del material para producir rocas estratificadas extremadamente fuertes o débiles. Metamorfismo es un término empleado para indicar la transformación de las rocas en nuevos ti- pos, por la recristalización de sus constituyentes; el término se deriva del griego meta que signifi- ca cambio y morfa forma. Las tres fuerzas motivadoras del metamorfismo son el calor, la presión y los fluidos o gases químicamente activos. La temperatura se incrementa al aumentar la profundidad en la Tierra. Evidentemente, a una profundidad de unos cuantos kilómetros en regiones de activi- dad ígnea, la temperatura es tan elevada que las rocas estables en la superficie pueden ser cambiadas considerablemente por el calor que puede ser producido por fricción, cuando dos masas de roca son empujadas una sobre la otra. La mejor evidencia de la presión es la carga sobre rocas que están profundamente asentadas dentro de la corteza, se le llama presión de confinamiento o presión hidrostática, conduce a cambio de volumen y da por resultado la formación de una trama granular. La presión tiende a favorecer el desarrollo de minerales más densos y anhidros. Así, el silicato de aluminio producido por metamorfismo a gran pro- fundidad es la cianita; la misma sustancia desarrollada por metamorfismo en los contactos ígneos a profundidades moderadas es la andalucita, que es menos densa. Los minerales como la hiperstena y la omfacita, se desarrollan característicamente a gran profundidad. La combi- nación del piroxeno omfacita y el granate da lugar a las eclogitas, rocas típicas del manto. Otro polimorfo de AhShOs es la sillimanita. Los fluidos y gases químicamente activos que se percolan a través de la red intergranular de una roca desempeñan un papel importante en el metamorfismo. El agua es el fluido activo principal, ayudada por el bióxido de carbono, los ácidos bórico, clorhídrico y fluorhídrico, el di- óxido de azufre y otras emanaciones de los plutones magmáticos. Actúan como catalizadores o disolventes y facilitan la reacción quimica y el ajuste mecánico. Las fuentes principales de agua que contribuyen a los procesos metamórficos son: 1) el agua meteórica o congénita que se encuentra en los poros de los sedimentos; 2) el agua combina- da en los minerales hidratados, y 3) el agua juvenil que se eleva de un cuerpo ígneo. La roca original puede ser ígnea, sedimentaria u otra que ya ha sido metamorfoseada. El calor · y la presión imparten energía a las rocas, la suficiente para movilizar los constituyentes de los minera- les cuya composición y red cristalina están en equilibrio con las condiciones existentes. Los minerales metamórficos crecen en la roca sólida y su desarrollo es ayudado por solventes, especialmente agua expelida de los poros restantes y de la deshidratación de los minerales arcillosos. Los cambios más grandes en las rocas se producen en los casos del metamorfismo regio- nal y del metamorfismo de contacto cuando, debido a los desplazamientos tectónicos, zonas de la corteza continental pueden verse sometidas a temperaturas y presiones muy elevadas. En estos casos cambia sustancialmente la composición mineral y química de las rocas, así como su aspecto y propiedades. Las combinaciones constituidas en condiciones exógenas y ricas en agua se con- vierten en combinaciones anhidras o pobres en agua (por ejemplo, el ópalo se transmuta en cuar- zo; la limonita, en hematita o magnetita, y así sucesivamente). Al mismo tiempo se produce la recristalización de la sustancia (por ejemplo, la caliza biógena se convierte en mármol, perdiendo las propiedades estructurales anteriores). En muchas rocas, incluidas las eruptivas, se produce un total reagrupamiento de los componentes con formación de nuevos minerales.

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LOSMaNERALESFO~DORESDEROCAS

Existe un metamorfismo de contacto que afecta a las rocas próximas a las ígneas, y un me- tamorfismo regional que actúa sobre grandes superficies. El grado de modificación da origen a minerales diferentes, como el granate, el diópsido, la wollastonita y a rocas con características que las clistinguen de las ígneas y sedimentarias, como la foliación en el esquisto y el gneis.

ESTRUCTURA, SISTEMAS CRISTALINOS Y PROPIEDADES DE LOS MINERALES

Estructura

Un mineral está compuesto por una disposición ordenada de átomos químicamente unidos para formar una estructura cristalina concreta. La disposición atómica interna de los compuestos formados por iones viene determinada en parte por la carga y sobre todo por el tamafto de estos últimos. Para formar compuestos esta- bles, cada partícula de carga positiva o protón se rodea por el mayor número de iones negativos o electrones que pueden acomodarse para mantener la neutralidad eléctrica general, y viceversa. Por ejemplo, en la halita (sal) los iones sodio y cloro se empaquetan para formar una estructura interna de forma cúbica. Como ésta, todas las muestras de un mineral concreto contienen los mismos elementos, reunidos en la misma disposición ordenada. Sin embargo, algunos elementos son capaces de reunirse en más de una forma: dos mine- rales con propiedades totalmente diferentes pueden tener exactamente la misma composición química. A estos minerales se les dice polimorfos (muchas formas). El grafito y el diamante constituyen un buen ejemplo porque consisten exclusivamente de carbono, pero tienen pro- piedades drásticamente diferentes. El grafito es un material gris y blando del cual se fabrica la mina de los lápices y lapiceros, mientras que el diamante es el mineral más duro conocido. Las diferencias entre estos minerales pueden atribuirse a las condiciones bajo las cuales se formaron. Los diamantes se forman a profundidades de alrededor de 200 km, donde las presiones extremas producen una estructura compacta. En cambio el grafito consiste en láminas de átomos de carbo- no muy espaciados y débilmente unidos. Dado que esas láminas de carbono se deslizan fácilmente una sobre otra, el grafito constituye un excelente lubricante.

sobre otra, el grafito constituye un excelente lubricante. Foto ID.4. Cristales de calcita celular que dan

Foto ID.4. Cristales de calcita celular que dan el efecto conocido como " flor del desierto", Chihuahua, Méx.

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JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

Otros dos minerales con composiciones químicas idénticas (CaC0 3 ), pero diferentes for- mas cristalinas, son la calcita y la aragonita (foto ID.4). La primera se forma a través de procesos bioquímicos y es el principal constituyente de la caliza. La segunda se deposita en manantiales termales . y es . también un importante constituyente de las perlas y caparazones de algunos orga- msmos mannos.

Sistemas Cristalinos

Los cristales de cada mineral presentan un aspecto propio que responde a su estructura inter- na; ésta depende de la disposición de los átomos, los iones y las moléculas agrupadas en la red cristalina, y del empaquetamiento de estas unidades estructurales. Según la disposición de los átomos, iones y moléculas, se distingue un gran número de redes cristalinas, desde las más sim- ples (balita) hasta las más complejas. La organización interna del cristal se manifiesta en su for- ma exterior donde se observan aristas, ángulos y planos de diversos tamaños. Los ángulos entre pares de caras equivalentes son constantes, independientemente del tamaño del cristal. Los planos que limitan el cristal pueden ser simétricos respecto a un punto, una recta o un plano. Éstos son los elementos de simetría del cristal:

a)

El plano de simetría: el cristal queda dividido en mitades concordantes y simé- tricas.

b)

El eje de simetría: recta alrededor de la cual es posible hacer girar un cristal, de forma que después de la rotación de un ángulo dado aparezca en una posición semejante a la inicial.

e)

El centro de simetría: es un punto que divide todas las direcciones que pasan por él, definidas por planos, rectas o ángulos.

La combinación de los elementos anteriores da 32 clases de simetría, en las que se pueden incluir todos los cristales. En cada clase se encuentran cristales de igual simetría geométrica y fisica. De acuerdo con ciertos caracteres comunes o parecidos, se pueden reunir estas 32 clases en 7 grandes grupos que son los sistemas cristalinos (figura III.3). La característica común de los sistemas cristalinos es el eje de coordenadas tridimensiona- les, que permite determinar con precisión la posición de cada cara cristalina. El sistema triclínico es el que comprende menor número de elementos de simetría, y el sistema cúbico el que presenta mayor número. Cada sistema cristalino se caracteriza por ciertas formas fundamentales. Por ejemplo, para los minerales que cristalizan en los sistemas triclínico, monoclínico o romboédrico, las formas características resultan de una combinación de planos, prismas o pirámides. Los del sistema tri- clínico presentan a menudo la forma de un romboedro. Los del sistema cúbico están caracteriza- dos por tetraedros, octaedros, hexaedros o combinaciones entre ellos.

LOSMUNERALES FORMUDORESDEROCAS

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Sistema cristalino Parámetros {número de Intersección de los ejes fundamentales Algunas formas cristalinas
Sistema cristalino
Parámetros
{número de
Intersección
de los ejes
fundamentales
Algunas formas cristalinas caracterls"ticas
divisiones!
y
ángulos
triclfnico
+
@
o~
a*b* c
@
b
~
r
(21
"'*13*-r* so •
albita
d istena
c alc antita
s asso lita
rodonita
t
a
*b""c
monoclínico
1 © g
a =
-y-
9 0°
~
r
~
(31
13* 90 °
yeso
rejalgar
m e lan'terit_a
a ugita
ortos a
ortorrómbic o
+
a*b*c
@
© (]) [J ~
131
cr=l3= -y= 9 0°
azufre
c e rusita
otivino
enstatita
baritina
+
@
tetragonal
a
0
ro
= b *c
©
fJ
a
171
ex= 13= -y= 9 0 •
rutilo
zircón
calcopirita
escapolita
apofilita
+
a 1 = a 2 = a 3 .,.ec
ro GJ
m [ffiJ
hexagonal
.
•.
a = 13- 9o •
~
(7 1
'Y
-
1 2 0°
berilo
apatito
vanadinita
nefelina
p irrotina
a
1 e::.a 2 =a
3
o
romboédrico
eJ
GJ
(]
·~
a-¡ ~ oc2=
~
(51
=
oc,
,9o
c alcita
cinabrio
cuarzo
aragonit o
turmalina
.
cúbic o
+
c:o 47 ® @ ~
a= b= c
(51
oc=/3=~ 90 °
galena
magnetita
pirita
almandino
tetraedri"ta

F igura ID.3. Sistemas Cristalinos (R. Duda y L. Rejl, Gran Enciclop edia de los Minerales, 1991).

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JOSÉ MARÍA CHAVEZAGUIRRE

Propiedades

Dureza

Desde el punto de vista físico, la dureza de los minerales no está definida con precisión, sino que es un conjunto de propiedades basadas en la cohesión de los minerales. En gran medida depende de la exfoliación, pues la dureza es menor en un sentido paralelo al plano de exfoliación. En esto desempeña un papel importante la separación entre las partículas estructurales y el radio de los átomos o iones. Los minerales con átomos pequeños o formados por iones, son los más duros. Se considera la dureza de un mineral como la resistencia que ofrece a la penetración de otro cuerpo. En la práctica mineralógica se utilizan escalas de dureza relativas, representadas por determinados minerales. La más común es la escala del mineralogista australiano Mohs que data de 1822, abarca diez grados y está compuesta únicamente por minerales de raya blanca; se trata de diez tipos de minerales, ordenados según la diferente oposición que ejercían a ser rayados por un objeto punzante y que además , cada uno raya al que le precede en número (tabla III.l).

Dureza

Mineral

1

Talco

2

Yeso

3

Calcita

4

Fluorita

5

Apatito

6

Ortosa

7

Cuarzo

8

Topacio

9

Corindón

10

Diamante

Tabla 111.1. Escala de Mohs de dureza de los minerales.

Para una determinación aproximada, se utiliza la uña hasta dureza 2 (los minera les de dureza próxima a 1 son grasos al tacto), una moneda de cobre hasta dureza 3, un cuchillo hasta dureza 5 y una buena lima hasta 7. Los minerales de dureza igual o superior a 6 rayan el vidrio. Los minerales que forman agregados, o los minerales oxidados suelen tener una dureza sensiblemente menor que una muestra cristalizada. Por ejemplo, la bematita, de dureza 6, tiene una dureza menor si es fibrosa o terrosa.

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

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Color

El color forma parte de los caracteres determinativos más importantes, pero no siempre es absolutamente fiable. Un determinado número de minerales presentan, de hecho, tonos e incluso colores muy diferentes. La fluorita puede ser incolora, blanca, azul, verde, amarilla, violeta, etc. En algunos minerales estas diferencias de color determinan variedades diferentes; por ejemplo el cuarzo, el cristal de roca, la amatista (foto III.S), el cuarzo ahumado, etc. En muchos minerales el color es típico y ha determinado su nombre; por ejemplo: clorita (verde), azurita (azul cielo), albita (blanca). El color de algunos minerales ha pasado a simbolizar ciertos tonos; por ejemplo: verde malaquita, verde esmeralda, azul turquesa.

Foto ill.S. Cristales de cuarzo variedad amatista, Chihuahua, Méx.

Cristales de cuarzo variedad amatista, Chihuahua, Méx. En contacto con el aire, algunos minerales se recubren

En contacto con el aire, algunos minerales se recubren de una película que puede alterar por completo el color natural. Los minerales que contienen plata se vuelven de color negro al ser expuestos a la luz (plata, proustita, pirargirita, acantita).

Raya

La raya de los minerales es un excelente carácter de identificación para distinguir los coloreados de los alocromáticos (color resultante de la presencia de átomos de un elemento traza dentro del mineral, y que aparece en variedades de cuarzo, balita, berilo o turmalina; o puede provenir de la presencia de centros coloreados producidos por un defecto en la estructura cristalina, como en el cuarzo ahumado, amatista, fluorita o diamante). Algunos minerales han sido bautizados atendiendo al color de su raya, por ejemplo la hematita rojo sangre, la crocoíta azafrán. La raya puede obtenerse rayando el mineral con un ob- jeto de acero. El color de la raya variará sensiblemente según se examinen ciertos minerales en forma cristalina o masiva.

Transparencia

Es la propiedad que tienen los minerales de dejar pasar la luz, como es el caso frecuente de las piedras preciosas. Según el grado de transparencia se distinguen los minerales: transparentes (se puede leer lo escrito incluso a través de un grueso fragmento de mineral, ejemplo: calcita, cristal

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JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

de roca, topacio, diamante) (foto Ill.6); semitransparentes (la escritura leída a través del mineral no es clara, ejemplo: cuarzo rosa, la mayoría de las esmeraldas); Translúcidos (el mineral es atra- vesado por la luz incluso bajo un gran espesor, ejemplo: azufre, oropimento, cuarzo lechoso), y opacos (el mineral no deja pasar la luz, ejemplo: magnetita, pirita) (foto m. 7).

pasar la luz, ejemplo: magnetita, pirita) (foto m. 7). Foto ID.6. Cristal transparente de yeso; se

Foto ID.6. Cristal transparente de yeso; se observa con un poco de esfuerzo la moneda atrás del mineral. Chi- huahua, Méx.

de esfuerzo la moneda atrás del mineral. Chi- huahua, Méx. Foto m.7. Cristal cúbico de pirita

Foto m.7. Cristal cúbico de pirita con intercreci- mientos de otros cristales, Sonora, Méx.

Existen distintos grados de transparencia, que pueden variar incluso dentro de las diversas varie- dades de minerales.

Brillo

El brillo es la propiedad que tiene el mineral de reflejar la luz. Depende de numerosos factores, entre ellos el índice de refracción, la dispersión cromática, la absorción de la luz y las caracterís- ticas de la superficie estudiada (lisa o rugosa). El brillo de un mineral aumenta proporcionalmente con el índice de refracción, disminuye con la absorción de la luz y la rugosidad de la superficie y no depende del color.

Se distinguen varias clases de brillo:

Metálico: es el brillo más intenso, característico de los minerales no transparentes u opacos, como la galena, la calcopirita o la magnetita.

Semimetálico: es el de los minerales transparentes o semitransparentes, como el cinabrio y la cu- prita.

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

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Adamantino: es el brillo que presentan los minerales transparentes y translúcidos, resultando de la refracción total de la luz: cerusita, circón, diamante.

Vítreo: recuerda al del cristal, es característico de los minerales transparentes y translúcidos corno fluorita, cuarzo y corindón.

Graso: es como el brillo de una capa de aceite: ópalo y cordierita.

Nacarado: típico de los minerales transparentes o semitransparentes con una buena exfoliación en hojas o láminas: yeso, estilbita (foto ill.8).

Sedoso: característico de los minerales fibrosos como el asbesto o la crocidolita.

Mate: es el brillo más débil y se presenta en los minerales de apariencia terrosa corno en la caoli- nita o en la pirolusita.

terrosa corno en la caoli- nita o en la pirolusita. Exfoliación o crucero "cleavage" Foto m.

Exfoliación o crucero "cleavage"

Foto m. 8. Cristales de yeso en láminas nacara- das,Méx.

Es la propiedad que tiene un mineral de partirse según direcciones preferenciales y, junto con la dureza, la exfoliación forma parte del conjunto de caracteres que determinan la cohesión de un mineral. Depende de la estructura interna del cristal y es constante para cada mineral. Los planos de exfoliación están orientados en el sentido de la menor cohesión, es decir, en el sentido de las uniones más débiles entre cada unidad de la estructura cristalina. En algunos minerales, la calidad de todos los planos de exfoliación es la misma (balita, calcita), mientras que en otros, es distinta, lo que significa que el mineral se exfolia más fácilmente según ciertos planos (aragonito).

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JOSÉ MARÍA CHAVEZ AGUIRRE

En la práctica, se distinguen los siguientes grados de exfoliación:

Excelente: el mineral se exfolia en fmas láminas en un sentido (grafito, yeso, clorita, muscovita).

Perfecta: el mineral se exfolia en formas regulares delimitadas por los planos de exfoliación (cu- bos: galena, halita; romboedros: calcita). Buena: los planos de exfoliación son menos visibles y no siempre son perfectamente rectos (fel- despato, anfibol, piroxeno).

Imperfecta: la exfoliación no es neta; los planos de separación presentan en general una superfi- cie irregular (azufre, apatito, casiterita).

Muy imperfecta: no existe exfoliación y, más bien, en estos minerales se suele observar fractura. Se habla de fractura concoidea (ópalo, cuarzo), desigual (arsenopirita, pirita), rugosa (plata, oro, acantita), desmenuzable (nefrita, granate), terrosa (aluminita, caolinita).

Otros caracteres de cohesión

Algunos minerales presentan además otros caracteres de cohesión. Se habla, por ejemplo, de mi- nerales maleables que pueden ser conformados en hojas por percusión (cobre, oro), blandos, que pueden reducirse a polvo (aluminita, talco) y desmenuzables, que dan pequeños fragmentos (piri- ta, cuarzo). Las finas láminas de mica, que pueden curvarse y recuperan su forma cuando la pre- sión ha cesado, forman parte de los minerales elásticos (foto Ill.9).

forman parte de los minerales elásticos (foto Ill.9). Foto m.9. Láminas de mica (biotita) curvadas en

Foto m.9. Láminas de mica (biotita) curvadas en res- puesta a la presión a que fue sometido el cristal, Chihuahua, Méx.

Otros minerales, por ejemplo el yeso, la clorita o los minerales maleables, no recobran su forma después de haber sufrido una deformación, son minerales flexibles.

Morfología

La morfología estudia la forma de los minerales. Según los limites de las formas cristalinas se distinguen:

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

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Cristales idiomorfos (euedreles o automorfos): prácticamente limitados por caras cristalinas, es decir sus límites exteriores son sus propias caras.

Cristales hipidiomorfos (subedrales o subautomorfos): con caras cristalinas visibles. Cuando sus formas cristalinas no se han desarrollado por completo y sus límites exteriores son parcialmente sus caras.

Cristales xenomorfos (anedrales): deformados; debido a la falta de espacio durante el crecimiento del cristal no poseen formas propias, o sea que sus límites exteriores no son sus propias caras.

Solubilidad

Muchos minerales son solubles en agua o ácidos. Por ejemplo, la balita y la calcantita se disuel- ven rápidamente en agua, mientras que otros lo hacen más lentamente; pero la mayoría es insolu- ble en agua. Algunos minerales se disuelven en ácidos, como es el caso de la calcita, que se disuelve con efervescencia en ácido clorhídrico diluido en agua y a temperatura ambiente.

Densidad

Para determinar un mineral es muy importante conocer su densidad, que depende de su composi- ción química y de la masa atómica, tamaño y disposición de las moléculas, y en el caso de los cristales, de su estructura cristalina. La mayoría de los minerales tienen una densidad de 2 a 4.

Luminiscencia

Algunos minerales son luminiscentes. La luminiscencia es la transformación de ciertos tipos de energía (mecánica, química, térmica o de radiaciones invisibles) en energía luminosa. Se habla de fluorescencia cuando la luminiscencia sólo dura el tiempo de exposición a las radiaciones (algunas fluoritas, scheelita, sodalita); si la luminiscencia se prolonga después de la exposición, se habla de fosforescencia (estroncianita, diamante).

Magnetismo

El magnetismo activo prácticamente se manifiesta sólo en la magnetita, pero se puede observar en menor medida en la pirrotina, la hematita y la wolframita. Sin embargo, un imán potente pue- de atraer a un gran número de minerales que contengan Fe, Mn y Ni.

Conductividad Eléctrica

En ciertos casos, la conductividad eléctrica puede ayudar a identificar algunos minerales. Es fácil distinguir los conductores de los no conductores, utilizando una placa de zinc sumergida en una

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JOSÉ MARÍA CHAVEZAGVIRRE

solución de vitriolo azul, sobre la cual se deposita la muestra a estudiar. En los minerales que son buenos conductores se forma una delgada capa de Cu en el punto de contacto de la placa con el mineral.

Radiactividad

Los minerales que contienen uranio, torio o radio, como la torbernita (foto liT. lO) o la uraninita, se caracterizan por poseer propiedades radiactivas. Emiten una radiación invisible (rayos alfa, beta ó gamma), al tiempo que se forman progresivamente isótopos. Las radiaciones actúan sobre las placas fotográficas y las sustancias luminiscentes y se miden con un contador Geiger-Muller.

luminiscentes y se miden con un contador Geiger-Muller. Propiedades Ópticas Foto ill.lO. Cristal de Torbernita,

Propiedades Ópticas

Foto ill.lO. Cristal de Torbernita, Musonoi, Katanga.

Para la determinación de un mineral se pueden utilizar, aparte del brillo, la transparencia y el color, otras propiedades ópticas como el índice de refracción y la isotropía o anisotropía ópticas. Para estudiar estas propiedades se utiliza el microscopio de polarización o petrográfico, del cual hablaremos extensamente en la parte dedicada al Laboratorio de Geotecnia.

LOS SILICATOS

De la cantidad de minerales mencionada al principio de este capítulo (4 000), sólo una docena son abundantes y constituyen la mayor parte de las rocas de la corteza terrestre, por lo que se de- nominan minerales formadores de rocas. También es interesante observar que sólo ocho elemen-

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

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tos químicos constituyen la mayor parte de esos minerales y representan más del 98% del peso de la corteza continental. Los dos elementos más abundantes son el silicio y el oxígeno, que se combinan para for- mar la estructura del grupo mineral más común, los silicatos; el siguiente grupo mineral más fre- cuente es el de los carbonatos, de los cuales la calcita es el miembro más destacado. Otros minerales comunes formadores de roca son el yeso y la balita. Los silicatos tienen como componente básico el ion silicato (Si04 4 -). De ellos los feldes- patos son los minerales más abundantes con esta composición y comprenden más del 50% de la corteza terrestre; el cuarzo es el segundo mineral más abundante de la corteza continental y

está compuesto por sílice y oxígeno, como también es el caso de la tridimita, cristobalita, coesita,

calcedonia y

Cada grupo mineral tiene una estructura de silicato concreta y existe una relación entre la estructura interna de un mineral y la exfoliación que exhibe. Dado que los enlaces sílice-oxígeno son fuertes, los silicatos tienden a exfoliarse entre las estructuras sílice-oxígeno más que dentro de ellas. Por ejemplo, las micas tienen una estructura laminar y, por lo tanto, tienden a exfoliarse en placas planas. El cuarzo, que tiene enlaces sílice-oxígeno de igual fuerza en todas las direccio- nes, no tiene exfoliación, pero en cambio, se fractura. La mayoría de los silicatos se forman (cristalizan) conforme la roca fundida se va enfrian- do. Este enfriamiento puede producirse en la superficie terrestre, cerca de ella (temperatura y presión bajas) o a grandes profundidades (temperatura y presión elevadas). El ambiente durante

la cristalización y la composición química de la roca fundida determinan en gran medida qué mi- nerales se producen. Por ejemplo, el silicato olivino cristaliza a temperaturas elevadas, mientras que el cuarzo cristaliza a temperaturas mucho más bajas. Cada silicato tiene una estructura y una composición química que indican las condiciones bajo las cuales se formó. Existen dos grupos principales de silicatos en función de su composición química:

estishovita que tienen como fórmula Si0 2.

Silicatos ferromagnesianos (oscuros). Son los minerales que contienen iones de hierro o magne- sio, o ambos, en su estructura. Debido a su contenido en hierro, tienen color oscuro y alto peso específico, entre 3,2 y 3,6. Los más comunes son el olivino, los piroxenas, los anfiboles, la mica negra y el granate.

El olivino es una familia de silicatos de temperatura elevada cuyo color oscila entre el negro y el verde oliva, con brillo vítreo y fractura concoide. Forma normalmente cristales pequeños y re- dondeados que dan un aspecto granular a las rocas que constituye. Está compuesto por una mez- cla de iones de hierro y magnesio colocados de manera que permiten la unión de los átomos de oxígeno con los de magnesio. No posee exfoliación.

Los piroxenos son un grupo de minerales complejos que se consideran componentes importantes del manto terrestre. El miembro más común, la augita, es un mineral negro y opaco con dos di- recciones de exfoliación que se encuentran a un ángulo de casi 90°. Su estructura cristalina con- siste en cadenas simples de tetraedros ligados por iones de hierro y magnesio. Es uno de los minerales dominantes en el basalto, una roca ígnea común de la corteza oceánica y de las áreas volcánicas de los continentes.

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Los anfiboles comprenden un grupo químicamente complejo, del cual la hornblenda es el mineral más frecuente, suele tener color verde oscuro a negro y, excepto por sus ángulos de exfoliación, que son de alrededor de 60° y 120°, es muy similar en aspecto a la augita. Generalmente forma cristales alargados. Se encuentra sobre todo en las rocas continentales, donde a menudo constitu- ye la porción oscura de una roca clara.

Las micas están representadas entre los ferromagnesianos por la biotita como miembro de color negro (foto Ill.ll). Posee una estructura laminar que produce una excelente exfoliación en una dirección. Es común en las rocas ígneas continentales, como el granito.

El granate es similar al olivino, tiene brillo vítreo, carece de exfoliación y posee fractura concoi- de. Aunque sus colores son variados, el más frecuente oscila entre el marrón y el rojo oscuro. Se encuentra principalmente en las rocas metamórficas.

Se encuentra principalmente en las rocas metamórficas. Foto ll.ll. Estructura laminar en biotita, Chihuahua, Méx.

Foto ll.ll. Estructura laminar en biotita, Chihuahua, Méx.

Silicatos no ferromagnesianos (claros). Tienen generalmente color claro y peso específico de alrededor de 2,7, que es considerablemente inferior al de los ferromagnesianos; estas diferencias se atribuyen sobre todo a la presencia o ausencia de hierro y magnesio. Contienen cantidades variables de aluminio, potasio, calcio y sodio, más que hierro y magnesio.

La muscovita es un miembro común de la familia de las micas; su color es claro y tiene brillo perlado, con una excelente exfoliación en una dirección.

Los feldespatos constituyen el grupo de minerales más común, pueden formarse en un intervalo muy amplio de temperaturas y presiones, lo que explica en parte su abundancia. Tienen dos pla- nos de exfoliación que se encuentran a cerca de 90°; son relativamente duros (6 en la escala de Mohs) y tienen un brillo que oscila entre vítreo y aperlado. Pueden identificarse por su forma

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

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rectangular y sus caras muy lisas. Su estructura es una red tridimensional formada cuando átomos de sílice comparten átomos de oxígeno. Entre una cuarta parte y la mitad de los átomos de sílice son sustituidos por átomos de aluminio, con la inclusión de iones de potasio, sodio y calcio. Existen dos estructuras diferentes de feldespatos:

Los feldespatos potásicos o alcalinos que contienen iones potasio y cuyos representantes son:

ortoclasa, anortoclasa, sanidina y microclina, y los feldespatos calco-sódicos o plagioclasas, que

contienen iones sodio y calcio y están representados por: albita, oligoclasa, andesina, labradori-

ta, bitownita y anortita (foto m.l2).

Los primeros suelen ser de color crema claro a rosa salmón, mientras que en los segundos el color oscila entre blanco y grisáceo.

en los segundos el color oscila entre blanco y grisáceo. Foto ID.12. Cristales de plagioclasa sódica

Foto ID.12. Cristales de plagioclasa sódica (andesina) en un pórfido andesítico. Mascota, Jalisco, Méx.

El cuarzo es el mineral más abun- dante de los silicatos no ferromag- nesianos formado completamente por sílice y oxígeno (SiOz). Es transparente y si solidifica sin inter- ferencia forma cristales hexagonales con extremos de forma piramidal (foto III.13).

Foto m .t3. Cristales hexagonales de cuarzo con extremos de forma piramidal. Chihuahua, Méx.

piramidal (foto III.13). Foto m .t3. Cristales hexagonales de cuarzo con extremos de forma piramidal. Chihuahua,

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Sin embargo, suele estar coloreado por la inclusión de diversos iones (impurezas) y se forma sin desarrollar buenas caras cristalinas. Las variedades más comunes son el cuarzo lechoso (blanco), el ahumado (gris), el rosa (rosa), la amatista (púrpura) y el cristal de roca (transparente).

Arcilla es un término utilizado para describir una variedad de minerales complejos que, como las micas, tienen estructura laminar. Suelen ser de grano muy fino y sólo pueden verse al microsco- pio en forma general; la variedad a que pertenecen se identifica mediante análisis térmico dife- rencial o por difracción de rayos x. La mayoría son producto de la alteración de otros silicatos y constituyen por lo tanto un gran porcentaje del material superficial denominado suelo. Uno de los minerales de arcilla más comunes es la caolinita, que se utiliza en la fabrica- ción de porcelana y en la producción de papel satinado. Algunos de estos minerales absorben grandes cantidades de agua, lo que les permite hincharse hasta varias veces su tamaño normal. Otras arcillas pertenecen a los grupos de la i/lita y la montmorillonita.

MINERALES NO SILICATADOS

Los carbonatos son estructuralmente mucho más sencillos que los silicatos. Este grupo mineral está compuesto por el ion carbonato (COl") y una o más clases de iones positivos. Los dos mine- rales más comunes son la calcita, CaC03 (carbonato de calcio) (foto lli.l4) y la dolomita, CaMg(C0 3 h (carbonato de calcio y magnesio) (foto III.15).

3 h (carbonato de calcio y magnesio) (foto III.15). Foto lli.l4. Cristal cúbico de calcita; a

Foto lli.l4. Cristal cúbico de calcita; a sus costados calcita variedad "diente de perro". Zimapan, Hidalgo, Méx.

Foto ffi.lS. Fotomicrografía de cristales romboédricos de dolomita en caliza dolomi- tica de la Formación El Doctor del Cretácico Medio. Río Moctezuma, Zimapan, Hidalgo, Méx.

en caliza dolomi- tica de la Formación El Doctor del Cretácico Medio. Río Moctezuma, Zimapan, Hidalgo,

LOS MINERALES FORMADORES DE ROCAS

51

Los dos tienen brillo vítreo, dureza entre 3 y 4 y exfoliación romboédrica casi perfecta y pueden distinguirse utilizando ácido clorhídrico diluido. La calcita reacciona vigorosamente al contacto con este ácido, mientras que la dolomita lo hace muy lentamente. Ambos minerales suelen encontrarse juntos como constituyentes principa- les de las rocas sedimentarias caliza y dolomía. Cuando el mineral dominante es la calcita, la roca se denomina caliza, mientras que la dolomía resulta de un predominio de dolomita. La caliza es el principal ingrediente del cemento. Otros dos minerales no silicatados que se encuentran con frecuencia en las rocas sedi- mentarias son la ha/ita y el yeso, los cuales son el último vestigio de mares antiguos que se eva- poraron hace tiempo y a veces constituyen recursos no metálicos importantes. La halita es el nombre mineral para la sal común (NaCI); el yeso, sulfato cálcico hidratado (CaS04· 2H 2 0), es el mineral del que se componen algunos materiales de construcción (foto III.16).

componen algunos materiales de construcción (foto III.16). Foto lli.16. Cristal de yeso. Sonora, Méx. CLASIFICACIÓN

Foto lli.16. Cristal de yeso. Sonora, Méx.

CLASIFICACIÓN DE LA ROCA SEGÚN SU CONTENIDO MINERALÓGICO

Es conveniente distinguir entre los minerales que son constituyentes esenciales de la roca y cuya presencia es necesaria para dar nombre a la misma y otros que son accesorios; estos últimos co- múnmente se encuentran en pequeñas cantidades y su presencia o ausencia no influye en el nom- bre de la roca. Los secundarios son aquellos que resultan de la descomposición de los primeros minerales, generalmente estimulada por la acción del agua, con la adición o sustracción de otro material y con la formación de subproductos del mineral original. En una roca ígnea los minerales esenciales son el cuarzo, los feldespatos potásicos y las plagioclasas, su presencia o ausencia le dará el nombre a la roca: granito, andesita, gabro, basalto, etcétera. Los minerales accesorios aparecen como pequeños cristales y en cantidades limitadas. Ocasionalmente pueden desarrollarse para formar cristales grandes y en ciertos casos pueden estar concentrados como para formar un constituyente principal en la roca. Entre ellos incluimos a los ferromagnesianos y a los metálicos, como la magnetita, la pirita, el oro, la plata, etc. Su pre- sencia dará el apellido a la roca: granito de biotita, andesita de augita, gabro de hiperstena, basal- to de olivino, etcétera.

52

JOSÉ MARÍA CHAVEZAGUIRRE

Con algunas excepciones como las del cuarzo y sus variedades, los minerales secundarios tienen poca resistencia mecánica y pequeños ángulos de fricción. Su presencia en las fracturas puede reducir en forma importante la resistencia de una masa de roca. Entre éstos se debe consi- derar a la clorita, la serpentina, el talco, las arcillas como el caolín, la epidota y las zeolitas. Su existencia no afecta la clasificación de la roca, pero si da una idea de sus características internas, de su comportamiento ante la aplicación de esfuerzos o de su permeabilidad.

CAPÍTULO IV CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

INTRODUCCIÓN

Conocer los diversos tipos de rocas es de gran importancia, pues ellas constituyen los cimientos de las construcciones. Sus características, como permeabilidad, porosidad, resistencia al esfuerzo y a la erosión, dependen de su composición y arreglo mineralógico. Cada tipo de roca tiene un comportamiento diferente en respuesta a las presiones a que se le somete; probablemente una roca ígnea sea más resistente que una sedimentaria, pero no necesariamente, pues depende del grado de alteración que contenga y de la preservación y unión de sus cristales. Una roca ígnea es en general cristalina, pero debido a los fenómenos que la originan es susceptible de sufrir modifi- caciones en su estructura interna que la pueden debilitar. Una roca metamórfica puede tener una gran capacidad de carga, ya que las deformaciones causadas en la roca original por excesos en la aplicación de temperatura y presión, hacen que los minerales se alarguen y entrelacen, lo que produce una roca sumamente resistente. Para comprender el efecto que causan fenómenos ajenos a la formación de las rocas, pri- mero debemos conocerlas y diferenciarlas entre sí. Tomaremos como base las propuestas de M. Vera, R. E. Hunt, A. C. Tennissen y L. Cepeda.

GENERALIDADES

Roca. Material de la corteza terrestre, independientemente de sus propiedades e incluso de su estado físico, compuesto por uno o más minerales o mineraloides como el vidrio fuertemente unidos, alterado por intemperismo pero que conserva aún la presencia de sus minerales esenciales y su fábrica. Puede ser materia maleable y plástica como las lutitas o bien puede estar suelta co- mo las arenas o compacta como los granitos sin alterar. Para fines de obras de ingeniería se considera a las rocas como homogéneas, aunque están constituidas por minerales y cada mineral posee características físicas y químicas propias. Por tanto, serán heterogéneas en detalle. En todo estudio de Geotecnia ocupan un papel prioritario los conocimientos de Geología aplicados a la Mecánica de Rocas, puesto que existen diversos factores que pueden influir en el comportam iento de ellas, como son:

54

JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

a)

Origen de las rocas. Una masa rocosa tendrá diferente comportamiento fisico-químico de acuerdo a la temperatura y presión a la que haya sido originada.

b)

Emplazamiento de las rocas. La profundidad relativa en la que esté ubicado el cuerpo ro- coso, así como la manera en que llegó a situarse en el lugar en que se encuentra, influirán en sus propiedades originales.

e)

Deformación y alteración de las rocas. Son los cambios producidos por algún evento geo- lógico posterior a la formación y emplazamiento de las rocas, lo que dará lugar a una mo- dificación en sus características iniciales.

El punto de vista geológico debe tornarse en cuenta con el mismo interés que una prueba mecánica de laboratorio, ya que la respuesta que ofrecerá una roca a esos ensayos dependerá di- rectamente de los procesos geológicos por los que haya atravesado. Un experimento mecánico aislado tendrá diferentes resultados a aquel efectuado en el ambiente geológico propio de la masa rocosa en estudio. De acuerdo con lo anterior, un especialista en mecánica de rocas será aquel que tenga la suficiente habilidad para interrelacionar las hipótesis geológicas con las teorías me- cánicas. Las ramas de la Geología que estudian a las rocas con mayor intensidad son:

La Petrología que "es la ciencia que se ocupa de las rocas formadas por conjuntos minerales de- fmidos y constituyen la mayor parte de la Tierra. Trata del modo de ocurrencia, la composición, la clasificación y el origen de las rocas, así como de sus relaciones con los procesos e historia geológicos".

La Petrogénesis, que se ocupa del origen de las rocas, y la Petrogra.fia que "pone énfasis en la parte puramente descriptiva de la ciencia de las rocas desde los puntos de vista de la textura, de la mineralogía y de la composición química". En sentido estricto la Petrogénesis y la Petrografía son ramas de la Petrología. Se divide a las rocas de acuerdo a su origen en dos grupos, ilustrados en la tabla IV. l.

S

ROCASEXÓGENAS

 

E

Epiclásticas

Piroclásticas

D

1

(conglomerados)

Í

M

(areniscas)

(tobas)

G

E

(lutitas)

N

N

E

T

ROCAS ENDÓGENAS

A

A

   

S

R

Químicas

Magmáticas

1

 

y Bioquímicas

(granito)

A

S

(calizas)

(Evaporitasl

(basalto)

Tabla IV.1. Clasificación de Rocas según Grabau (1904), modificada por Vera (1995).

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

55

Rocas exógenas. Aquellas que se forman por procesos externos y se acumulan sobre la superficie terrestre, aunque los materiales de algunas provengan de la evolución de un magma. Se incluyen areniscas, conglomerados, lutitas, lateritas y tobas; se disponen en capas superpuestas o estratos y en ocasiones presentan fósiles atrapados durante su formación.

Rocas endógenas. Se pueden separar en dos grupos: aquellas en las que suceden reacciones quí- micas y cristalización de los elementos en condiciones de altas temperaturas, tanto en la su- perficie terrestre como bajo ella, como basalto, andesita, granito y diorita, y aquellas en donde la cristalización se efectúa esencialmente sobre la corteza terrestre, con bajas temperaturas, como caliza, evaporita y carbón.

También se tiende a dividir a las rocas en tres grandes grupos, de acuerdo con su presen- tación textura! y su composición, que sugieren un modo de origen:

formadas por la consolidación de una masa rocosa fundida o parcialmen-

te fundida (magma). Se ha establecido que a partir de estas rocas se derivaron los siguientes dos

grupos litológicos.

Rocas Ígneas . Aquellas

Rocas Sedimentarias. Una parte de ellas proviene de la destrucción física y química de rocas preexistentes, cuyos productos sólidos y en solución son transportados, depositados y litificados, dando lugar a las rocas detríticas. La otra parte se origina por precipitación química de sustancias disueltas, constituyendo las rocas sedimentarias químicas o no detríticas.

Rocas

Metamórficas . Son el resultado de una transformación al estado sólido de rocas preexis-

tentes, bajo condiciones de alta temperatura y presión.

Cualquiera de estas unidades litológicas puede cambiar a otra, con lo que se define el ci- clo de las rocas, el cual no necesariamente es secuencial y puede ser interrumpido en alguna de las etapas que se señalan en la figura N .1 :

alguna de las etapas que se señalan en la figura N .1 : Figura IV.l. El

Figura IV.l. El Ciclo de las Rocas (Consejo de Recursos Minerales, 1985).

56

JOSÉ MARÍA CIIAVEZAGUIRRE

TIPOS DE ROCAS

LAS ROCAS ÍGNEAS. Se forman a partir de un magma, que es una solución liquida o fundida que generalmente contiene cristales en suspensión y constituyentes gaseosos disueltos o volátiles. Desde el punto de vista fisico-químico, puede considerarse como un sistema multicompuesto consistente en una fase liquida, o material fundido, y en cierto número de fases sólidas como cris- tales en suspensión de olivino, piroxeno, plagioclasa, etc. Bajo ciertas condiciones puede estar presente también una fase gaseosa. El magma es un material rocoso fundido, móvil y caliente que en determinados casos tiende a ascender; cerca de la superficie de la corteza terrestre se puede formar un cuello volcáni- co, entonces la presión decrece, los gases se liberan y el magma fluye y solidifica. Las rocas ígneas aparecen en dos formas principales:

Intrusivas

El magma se enfría y solidifica dentro de la corteza, formando grandes cuerpos o plutones, los cuales en general consisten de rocas de grano grueso, o cuerpos pequeños como diques y sills o mantos, los que están constituidos generalmente de rocas de grano fino porque su enfriamiento es

más rápido (fotografías IV.l y IV.2).

enfriamiento es más rápido (fotografías IV.l y IV.2). Foto IV.l. Diques de dolerita atravesando el "Batoli-

Foto IV.l. Diques de dolerita atravesando el "Batoli- to de Aconchi", un cuerpo intrusivo de grandes dimensiones. Sonora, Mex.

un cuerpo intrusivo de grandes dimensiones. Sonora, Mex. Foto IV.2. Dique riolitico intrusionando una se- cuencia

Foto IV.2. Dique riolitico intrusionando una se- cuencia de derrames andesíticos. Aguamilpa, Nayarit, Mex.

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

57

Extrusivas

Están asociadas a actividad volcánica y se forman como lava que fluye en la superficie de la cor-

teza dando lugar a las rocas extrusivas ( fotos IV.3 y IV.4 ) o a las piroclásticas (fotos IV.5 y IV.6) cuando el magma es eyectado a la atmósfera por erupciones violentas (fotos IV.7 a IV.9) cuyos componentes caen como numerosos fragmentos.

a IV.9) cuyos componentes caen como numerosos fragmentos. Foto IV.3. Derrame de andesitas. Sonora Mex. Foto

Foto IV.3. Derrame de andesitas. Sonora Mex.

fragmentos. Foto IV.3. Derrame de andesitas. Sonora Mex. Foto IV.4. Textura porfidica fluidal en andesita. Foto

Foto IV.4. Textura porfidica fluidal en andesita.

Mex. Foto IV.4. Textura porfidica fluidal en andesita. Foto IV.5. Secuencia lgnimbrítica en la margen derecha

Foto IV.5. Secuencia lgnimbrítica en la margen derecha del río Fuerte, Sinaloa, Mex.

en la margen derecha del río Fuerte, Sinaloa, Mex. Foto IV.6. Textura piroclástica fluidal en ignimbrita

Foto IV.6. Textura piroclástica fluidal en ignimbrita densamente soldada.

piroclástica fluidal en ignimbrita densamente soldada. Foto IV.7 Foto IV.8 Foto IV.9 Fotos IV.7 a IV.9.

Foto IV.7

fluidal en ignimbrita densamente soldada. Foto IV.7 Foto IV.8 Foto IV.9 Fotos IV.7 a IV.9. Erupciones

Foto IV.8

en ignimbrita densamente soldada. Foto IV.7 Foto IV.8 Foto IV.9 Fotos IV.7 a IV.9. Erupciones piroclásticas

Foto IV.9

Fotos IV.7 a IV.9. Erupciones piroclásticas del Popocatépetl, 19 de diciembre de 2000.

58

JOSÉ MARÍA CHAVEZAGUIRRE

Clasificación. Las rocas ígneas se clasifican de acuerdo a su contenido de minerales y a su textu- ra, como se observa en la tabla IV. l.

Tabla IV.l. Clasificación Mineralógica y Textura! de las Rocas Ígneas

     

FELDESPATO

   

EMPLAZAMIENTO

TEXTURAS

CUARZO

POTÁSICO

PLAGIOCLASA

PLAGIOCLASA

COMÚN

TÍPICAS

+

>

SÓDICA

CÁLCICA

FELDESPATOS

PLAGIOCLASA

   

SÓDICA

   

Capas Uniformes

Piroclástica

Ceniza,

Toba,

Brecha

o Aglomerado

o Irregulares

Riolítica

Sienítica

Andesítica

Basáltica

Derrames

Hialina

Vidrios

Ácidos

Vidrios

Vidrios Básicos

Superficiales

Obsidiana, Pómez,

Retinita, Perlita,

Intennedios

Taquilita

 

Escoria

Derrames

Afaníticao

Riolita

Traquita

Andesita

Basalto

Superficiales

Merocristalina

   

Pórfido

Pórfido

Pórfido

 

Diques

Porfídica

Riolítico

Traquítico

Andesítico

Diabasa

 

Equigranular

 

Aplita

Aplita

Aplita

Diques

Alotriomórfica

Aplita

Sienítica

Diorítica

Gabróica

Masas

Fanerítica

Pegmatita

Pegmatita

Pegmatita

Pegmatita

Irregulares

(Pegmatítica)

Granítica

Sienítica

Diorítica

Gabróica

Batolitos,

Fanerítica

Granito

Sienita

Diorita

Gabro

Lacolitos.

Hipidiomórfica

Según Armando Quezadas Flores, 1968, Modificada por Miguel Vera O. (1995).

Composición de las rocas ígneas y grupos principales

Los minerales más importantes en las rocas ígneas son cuarzo, feldespatos y ferromagnesianos. Las características generales de estas rocas se pueden ver en la tabla IV.2.

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

59

Tabla IV.2. Características de algunas rocas ígneas

59 Tabla IV.2. Características de algunas rocas ígneas GRANO MEDJO A GRUESO-ENFRIAMIENTO LENTO O MUY LENTO

GRANO MEDJO A GRUESO-ENFRIAMIENTO LENTO O MUY LENTO

Pegmatita Abunda como diques en masas graníticas y otros cuerpos grandes. Principalmente contienen cuarzo y
Pegmatita
Abunda como diques en masas graníticas y otros cuerpos grandes. Principalmente
contienen cuarzo y feldespato, en cristales que miden desde un centímetro hasta un
metro de diámetro.
Gran ito
Sienita
Diorita
Es la más común de las rocas ígneas intrusivas. De fábrica tosca normalmente equi-
granular. Las de colores claros contienen principalmente cuarzo y feldespato, las
contienen mica u hornblenda.
No contiene cuarzo, lo que la diferencia del granito; contiene principalmente feldes-
a menudo, hornblenda, biotita
Gris a gris oscuro o verdosa, compuesta de plagioclasa y uno o más ferromagnesia-
nos. Fábrica
Gabro
Roca de color negro compuesta principalmente de minerales ferromagnesianos y
ioclasa.
Roca
de co lor negro compuesta únicamente de minerales ferromagnesianos. Predo-
mina el olivino; escaso feldespato. Homblenda o piroxenos asociados. Fácilmente
Peridotita
alterable.
Piroxen ita

Como la anterior, pero únicamente con piroxeno. únicamente con homblenda.

Hornblendita Dunita Dolerita (o diabasa) Roca de co lor negro con un tamaño de grano
Hornblendita
Dunita
Dolerita
(o diabasa)
Roca de co lor negro con un tamaño de grano intermedio entre gabro y basalto.
Abundante en forma de dique.
GRANO FINO-ENFRIAMIENTO
Andesita
Generalmente de color gris oscuro, verde o rojo. La andesita pura es relativamente
rara y frecuentemente se encuentra con fenocristales. La andesita porfirítica y el
basalto constituyen cerca dei9S% de los materiales volcánicos.
Es la roca extrusiva más abundante; se encuentra en todas partes de l mundo y bajo
los océanos. Sus colores van del negro grisáceo o verdoso al negro. Es de grano fino
Basalto
con estructura com
A menudo contiene numerosos huecos (basalto vesicul
Riolita
Es el equivalente extrusivo del granito, se fonna en o cerca de la superficie. Es de
color blanco, gris o rosa y siempre contiene algunos fenocristales de cuarzo y feldes-
en una matriz fma.
Fels ita
Ocurre como diques, mantos y corrientes de lava. El término se utiliza para definir
las variedades cristalinas más finas de pórfidos de cuarzo u otros pórfidos de colores
claros, tienen o no fenocristales.
DO
Obsidiana
Pitchstone
Vidrio natural sólido, s in cr istales. Generalmente de co lor
fractura concoidal.
Variedad de Obsidiana con lustre resinoso.
negro con lustre brillante y
Pumicita
Escoria
Contiene tantos huecos como só li dos.

60

JOSÉ MARÍA CHÁVEZ AGUIRRE

Las clasificaciones modernas se basan principalmente en el contenido de sílice (Si0 2 ):

• Rocas siálicas, silícicas o ácidas; son de colores claros, compuestas primordialmente por cuarzo (sílice) y feldespato (sílice y aluminio, Ah 0 3 ), con sílice >66%.

• Rocas intermedias, con sílice entre 52 y 66%.

• Rocas máficas o básicas con minerales ferromagnesianos oscuros como micas (biotita), pi- roxenas, anfiboles, olivino y metálicos, con sílice entre 45 y 52%.

• Rocas ultramáficas, con sílice< 45%.

• Rocas alcalinas, que contienen un alto porcentaje de K2 O y Na20 comparado con el de SiOz ó AhOJ.

Textura. Modo de asociación de los minerales constituyentes de las rocas y de sus relaciones mutuas.

De acuerdo con su textura las rocas intrusivas y extrusivas se agrupan como sigue:

Fanerocristalinas (faneríticas), con grandes cristales que se distinguen a simple vista y se clasi- fican por el tamaño del grano (fotos IV .1 Oy IV .11):

• De grano grueso> 5 mm de diámetro.

• De grano medio de 1 a 5 mm de diámetro.

• De grano fino< 1 mm dle diámetro.

mm de diámetro. • De grano fino< 1 mm dle diámetro. Foto IV.ll. Cristales de plagio-
mm de diámetro. • De grano fino< 1 mm dle diámetro. Foto IV.ll. Cristales de plagio-

Foto IV.ll. Cristales de plagio- clasa sódica vistos al microsco- pio. Las bandas blancas y negras alternadas son "maclas" cuya distinción ayuda a clasifi- car el mineral.

Foto IV.lO. Textura fanerítica en granodiorita. Los cris- tales blancos son de plagioclasa sódica y los oscuros de mica (biotita).

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

61

Microcristalinas (microfaneríticas) , con cristales que se pueden percibir, pero demasiado pe- queños para distinguirse individualmente (foto IV.l2).

pe- queños para distinguirse individualmente (foto IV.l2). Foto IV.12. A simple vista los cristales parecen gránulos.

Foto IV.12. A simple vista los cristales parecen gránulos. Al microscopio se observan sus características como en la textura fanerítica.

Porfídicas, son rocas de textura fanerítica con grandes cristales en una matriz afanítica (fotos IV.13 a IV.l5).

cristales en una matriz afanítica (fotos IV.13 a IV.l5). Foto IV.13. Pórfido andesitico con cristales blancos

Foto IV.13. Pórfido andesitico con cristales blancos de plagioclasa sódica en uJla ma- triz fina de la misma composición.

sódica en uJla ma- triz fina de la misma composición. Foto IV.l4. Vista al microscopio del

Foto IV.l4. Vista al microscopio del ejem- plar anterior.

Foto IV.l4. Vista al microscopio del ejem- plar anterior. Foto IV.l5. El domo riolítico de la

Foto IV.l5. El domo riolítico de la "Peña de Bernal", en Querétaro, es un ejemplo de afloramiento de rocas porfidicas (cortesía dellng. R. Felipe Montes).

62

JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

Afaníticas, que contienen cristales demasiado pequeños para ser reconocidos a simple vista (foto

IV.16).

pequeños para ser reconocidos a simple vista (foto IV.16). Foto lV.16. Andesita porfídica con fenocristales de

Foto lV.16. Andesita porfídica con fenocristales de pla- gioclasa en una matriz afanítica de pequeños cristales del mismo mineral.

Vítreas, que tienen principalmente vidrio (foto IV.l7).

Vítreas, que tienen principalmente vi drio (foto IV.l7). Las rocas piroclásticas se agrupan como sigue: Foto

Las rocas piroclásticas se agrupan como sigue:

Foto IV.l7. Obsidiana, compuesta solamente por vi- drio.

Brecha volcánica (foto IV.l8), con grandes fragmentos que caen alrededor del cuello volcánico y forman un cono; incluyen:

• Bloques o grandes fragmentos angulosos.

• Bombas o fragmentos redondeados> 32 mm.

• Cenizas con tamaños menores de 4 mm.

Foto IV.18. Tobas riolíticas intercaladas con brechas volcánicas, Chihuahua, Méx.

con tamaños menores de 4 mm. Foto IV.18. Tobas riolíticas intercaladas con brechas volcánicas, Chihuahua, Méx.

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

63

Ignimbritas, depósitos de material piroclástico incandescente que se deslizan como avalancha por las pendientes del volcán y se derivan de actividad muy explosiva. A diferencia de la toba, sus componentes están bien orientados debido al aplastamiento que producen las rocas suprayacen- tes. Su textura se define como eutaxítica cuando son visibles las bandas intercaladas de vidrio, cuarzo, micas u otros materiales (fotos IV.l9, IV.20 y IV.21).

micas u otros materiales (fotos IV.l9, IV.20 y IV.21). Foto IV.19. Bandas intercaladas de cuarzo, feldespatos

Foto IV.19. Bandas intercaladas de cuarzo, feldespatos y micas en ignimbrita riolitica con textura eutaxítica.

y micas en ignimbrita riolitica con textura eutaxítica. Foto IV.20. lgnimbritas del Supergrupo Volcánico Superior,

Foto IV.20. lgnimbritas del Supergrupo Volcánico Superior, cuenca del río Baluar- te, Sinaloa, Mex.

Superior, cuenca del río Baluar- te, Sinaloa, Mex. Foto IV.21. Vista al microscopio de una textura

Foto IV.21. Vista al microscopio de una textura piroclásti- ca-vítrea en ignimbritas. Chihuahua, Mex.

Toba, que contiene material fino que es transportado por las corrientes de aire y depositado a al- guna distancia del origen (fotos IV.22 y IV.23); incluye:

• Ceniza

• Polvo, que es el material más fmo

64

JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

Foto IV.22. Toba vitrolítica de la Formación El Cañón del Tercia- rio, en el camino El Coscomate- Cbavarría Nuevo. Cuenca del río Baluarte, Sinaloa, Mex.

Cbavarría Nuevo. Cuenca del río Baluarte, Sinaloa, Mex. Foto IV.23. Esquirlas de vidrio en una roca

Foto IV.23. Esquirlas de vidrio en una roca piroclástica vista al microscopio.

de vidrio en una roca piroclástica vista al microscopio. Estructura. Son los grandes rasgos que se

Estructura. Son los grandes rasgos que se observan a simple vista en los afloramientos, tales como el bandeamiento, la lineación y la vesicularidad.

como el bandeamiento, la lineación y la vesicularidad. • Estructura continua es la forma común de

• Estructura continua es la forma común de una masa

compacta y densa.

• Estructura vesicular es la que contiene numerosos hue-

cos que son el resultado de burbujas de gas (foto IV.24).

Foto IV.24. Basalto vesicular. Río Mascota, Jalisco, Méx.

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

65

• Cavidades miaroliticas son grandes huecos formados durante la cristalización.

• Estructura amigdaloidal se refiere a materiales en solución, transportados por aguas termales que percolan la masa ígnea y se depositan en pequeñas cavidades o lentes, formando geodas (foto IV.25).

Foto IV.25. Geoda rellena de cristales de cuarzo que dan lugar en este ejemplar a la rara formación de la estrella de cinco picos, Chihuahua, Méx.

formación de la estrella de cinco picos, Chihuahua, Méx. LAS ROCAS SEDIMENTARIAS. Las partículas que las

LAS ROCAS SEDIMENTARIAS. Las partículas que las constituyen tienen su origen en el in- temperismo de la masa rocosa o en la precipitación química; se depositan en cuencas aumentando el espesor del sedimento, el cual posteriormente se litifica y forma estratos, bajo la influencia de la temperatura, presión, cementación y recristalización.

lntemperismo

En el intemperismo mecánico, el macizo rocoso se rompe en frag- mentos debido a las fracturas o juntas que se forman como una reacción a los ciclos de enfria- miento en climas fríos, a la expan- sión-contracción y a las fuerzas expansivas de las raíces de los árboles (foto IV.26).

Foto IV.26. Macizo rocoso sometido a los agentes del intemperismo como el viento, la lluvia y la vegetación.

IV.26). Foto IV.26. Macizo rocoso sometido a los agentes del intemperismo como el viento, la lluvia

66

JOSÉ MARÍA CHÁVEZAGUIRRE

En el intemperismo químico, el macizo rocoso es atacado por elementos o substancias di- sueltos en agua, como el oxígeno, bióxido de carbono, y ácidos débiles, causando la transforma- ción de silicatos, óxidos y sulfuros en nuevos compuestos como carbonatos, hidróxidos y sulfatos, algunos de los cuales son solubles.

Materiales resultantes. El residuo puede incluir fragmentos de roca de varios tamaños, general- mente sin alteración (foto IV.27) o materiales resistentes a la descomposición química, como el cuarzo, o arcillas, partículas coloidales, las cuales son productos insolubles de la descomposición química de materiales menos resistentes, como el feldespato y la mica. Los productos solubles de la descomposición van en solución.

Foto IV.27. Fragmentos de roca y de cristales como la plagioclasa que van disueltos en una solución con abundantes arciUas representadas en este ejemplar de arenisca por la matriz de color café.

Transporte y depósito. Las partículas producidas por el intem- perismo son transportadas principalmente por corrientes de agua para ser depositadas eventualmente en grandes cuerpos de agua o en cuencas. Las corrientes de aire transportan las más finas arenas y arcillas. Los productos se clasifican por su tamaño en cantos, guijarros, guijas, gránulos, arena y arcilla (tabla IV.3).

guijas, gránulos, arena y arcilla (tabla IV.3).   Tabla IV.3. Clasificación Granulométrica de los
 

Tabla IV.3. Clasificación Granulométrica de los Sedimentos

Tamaño de la partícula (mm)

Nombre de la partícula

Nombre de la roca

256

Cantos

Rudita

64

Guijarros

Conglomerado

4

Guijas

2

Gránulos

Brecha

Arena de grano

 

1

muy grueso

Arenita

0.5 (1/2)

Arena de grano grueso

0.25 (l/4)

Arena de grano medio

 

Arena de grano fino

Arenisca

0.125 (1/8)

Arena de grano muy fino

 

0.0625 (1116)

0.0039 (11256)

Limo

Limo!ita

Arcilla

Lutita

CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

67

También los materiales son acarreados en solución en corrientes de agua hacia el mar o hacia otro cuerpo grande de agua, donde se precipitan de la solución. Los precipitados químicos incluyen los enormes espesores de carbonatos marinos, como calizas y dolomías (fotos IV .28 y IV.29) y las menos abundantes evaporitas (yeso, anhidrita y halita).

Foto IV.29. Detalle de los es- tratos de calizas y dolomías de la fotografía anterior.
Foto IV.29. Detalle de los es-
tratos de calizas y dolomías de
la fotografía anterior.

Foto IV.28. Calizas y dolomías de la Formación El Doctor (Cretácico Medio). Presa Zimapán, Hidalgo-Querétaro, Mex.

Además de las formadas por procesos físico-químicos, muchas rocas no detríticas están constituidas por material disuelto que se precipita en el fondo del mar por la acción de organis- mos vivos. Otro tipo de sedimento se denomina orgánico; está constituido por capas de vegetación en estado de putrefacción que permanece en el lugar para, eventualmente, formar carbón.

68

JOSÉ MARÍA CJúiVEZAGUIRRE

Características de depósito

Estratificación horizontal Bajo condiciones uniformes relativas, el depósito inicial ocurre en capas horizontales (foto

IV.30).

depósito inicial ocurre en capas horizontales (foto IV.30). Foto IV.30. Estratificación horizontal en calizas y

Foto IV.30. Estratificación horizontal en calizas y areniscas de la Formación Trancas del Jurá- sico Superior. Cañón "El Carrizal", Zimapán, Hidalgo, Méx.

Estratificación cruzada El oleaje y la acción de las corrientes producen estratificación cruzada.

H ue/las de oleaje El oleaje y la acción de las corrientes pueden dejar marcas en la parte superior de algunos estratos.

Discordancia