Anales de Literatura Hispanoamericana 1999, 28: 455-471

¡SSN: 02104547

Fundación del teatro gauchesco:

El

amor

de la estanciera

PEDRO

Luis BARCIA La Plata - Argentina

A Luis, desde la América Austral

La literatura gauchesca El origen de la literatura gauchesca, no su precursión ni sus antecedentes, sino su fundación intencional y programática, está en el romance «Canta un guaso en estilo campestre» (1777) del doctor y canónigo argentino Juan Baltasar Maziel (1727-l788)~. Para la existencia de la literatura gauchesca han de darse, imprescindibiemente, dos condiciones conjugadas: Que el texto esté lingúísticamente compuesto en esa imitación panicular que un autor letrado hace del habla rural rioplatense. La denominada «poesía gauchesca en lengua culta» es una contradicción de términos y, en rigor, una inexistencia. 20. Que el texto exprese o refleje la percepción del mundo y de sus realidades, circundantes o distantes, desde un ethymon gaucho, unaforma mentis gaucha. Eso último es lo que genera las comparaciones, metáforas, deformaciones, adaptaciones, y apropiaciones de la realidad o asuntos de los que se ocupa el poema. Los asuntos —mal llamados por la crítica «temas»— de la poe¡O•

véase ¡ni trabajo «Juan Baltasar Marie! y el conflicto de dos sistemas literarios>,, en Actas de las Primeras Jornadas de Historía y Cultura de América. La Ilustración en el Río de la Plata, Montevideo, Universidad de Montevideo, Instituto de Humanidades, 1999 (en prensa).
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Alsina le dice a éste en una carta esclarecedora: Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. aunque hablemos del siglo XIX hispanoamericano— vieron con perspicacia la fbncionalidad propagandística de la poesía gauchesca. es decir desde una percepción experiencial del gaucho. en tanto el poema. lo del destinatario. «aora» y «ahora». como en Hernández y. y mecenas de Hilario Ascasubi. adaptada para la ópera por un francés (Gounod). Claro que la ficción se quiebra porque su transmisión se hace por medio de productos de la imprenta (hojas. la vida del gaucho. Igualmente. bien sea tanto para causas políticas. en los guiños y sobreentendidos que supone Fausto. por descontado. «mesmo». No es tan simple pues. La figura del lector fue un notable surgimiento en el proceso de comunicación del autor con su destinatario. en primer lugar. Los registros de los diversos autores de poesía gauchesca muestran diferencias entre sí. generada por el folleto que contenía El gaucho Martín Fierro. el Fausto de Estanislao del Campo no sería poesía gauchesca. periódicos) cuya realidad «literaria» (hecha de litterae) es ajena al supuesto público campesino. propios del medio: el rancho. La poesía gauchesca es una poesía «artística». mudo y padeciente de injusticias sociales y políticas. banderizas. incluso de obra a obra y de poema a poema de un solo autor. Algunos ilustrados —quiero decir con formación cultural propia de la Ilustración. ambos hijos de las Luces. Los escritores gauchescos se dirigieron. Así cabe recordar a Florencio Varela y Valentín Alsina.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera sía gauchesca no deben ser. No se trata ya de un lectorada sino de una audiencia receptiva. leído en el corro de la pulpería por un gaucho «leido». gobernantes y magistrados. No hay coherencia neta: conviven el «ahura». a sus colegas letrados. mediante una voz simulada. La lengua gauchesca no es sino una «versión» del habla gaucha. convencional. 28: 455-47¡ 456 . como para pedagogía cívica partidaria. «mismo». como lo pintan. nacida de una voluntad imitativa y de una capacidad de adecuación. etc. De no ser así. Las implicaciones de los textos revelan esta apelación al lectorado «cajetilla». el asunto está tomado de una obra teatral alemana (Goethe). era percibido auditivamente por el público. que es ágrafo. las faenas rurales. Pero si es necesario que esté escrito en «lenguaje gauchesco» y presentado desde la óptica gaucha. folletos. fue consciente del peso que en la transmisión de su obra tuviera el hecho por estar impresa en forma de folleto y no de libro. necesariamente. que le daba la palabra al pueblo de la campaña. tanto en Ascasubi. Esta poesía simula que el emisor es un gaucho y que su destinatario es un auditorio rural. Hernández vio con nitidez este fenómeno y lo registró en el prólogo de La vuelta de Martín Fierro. y que supuso un fenómeno curiosísimo de recepción.

M. El manuscrito de la pieza se conserva en el tomo 825 de la colección Bosch. en Teatro gauchesco primitivo. Pieza del siglo XVIII: su influencia en la educación popular. D. es en torno al año indicado que se puede fechar el texto. Fac. En nuestro siglo se hicieron algunas transmisiones radiofónicas adaptadas. en uno de los cuadernos del Instituto de Literatura A rgentiria. Luego. El Comercio. Carlos 1V Seis reales». Este año se constituye en un importante indicador. 1957. año de mil setecientos noventa y uno» (1791). Buenos Aires. El sainete gauchesco El segundo texto capital en la historia gauchesca. respeta fielmente la edición de Rohde. Hispaniarum Rex: Valga para el reinado de 5. de E y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Si el cuadernillo es el original o una copia para consulta o apuntador. han sido incluidos en varios estudios del teatro argentino. (1848) Diflcilmente pueda pedirse mayor conciencia intrumentadora de una forma literaria al servicio de la Ilustración. Presentación y edición de Juan Carlos Ohiano. Se trata de un sainete. los críticos ensayan variantes infun- 2 Bosch. 19-43. Otra: en El sainete criolío. 43-71. Ediciones Losange. 457 Anales de Literatura Hispanoamericana ¡999. con modificaciones al texto en lengua portuguesa. Selección. Libreria Hachette.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de ¡a estanciera Como este género tiene tanta aceptación en cierta clase inculta. 28: 455-47¡ . El sainete ha sido editado en varias oportunidades. La primera. A partir de esta sugerencia. es una obrita teatral: El amor de la estanciera. no lo sabemos. con algunos comentarios. varias de las hojas del cuadernillo están copiadas en papeles sellados que dicen: Primer sello: «Carolus III. 1904. después del fundacional «Canta un guaso». D. Sello segundo: «Seis reales. Pasajes del sainete. postula que debió estar todavía fresco el conflicto bélico durante Carlos III. por eso postula fechar la composición entre 1780 y 1795 (7). estudio preliminar y notas de Tulio Carella. descubierto por Mariano Bosch2 y editado por vez primera en l925~. (Antologia). por Jorge Max Rohde. con «Noticia» de M. en la Biblioteca Nacional. 0. Buenos Aires. 1957. Mariano. el Sr. De cualquier manera. Buenos Aires. pero que no ha sido estudiado hasta hoy. págs. Bosch. La pieza se contiene en un folleto de 24 hojas manuscritas. Teatro antiguo de Buenos Aires. 1925. basado en la vivacidad de la confrontación criolloportuguesa del sainete. puede ser un vínculo que una administración sagaz sabría utilizar para instruir a esas masas y transmitir los sucesos e ideas que de otro modo nada les importa. págs. Bosch.

por ejempío. La primera es la lengua en que está compuesto: la imitación del habla rural rioplatense. El sainete presenta algunas peculariedades en su género teatral. Rojas. escrito y representado hacia 1787» (op. Podrían seflalarse. XIY «Los precursores gauchescos». «Quién sabe si no se trata de un ensayo anónimo del grave doctor Maziel. pág. Siripo y El amor de la estanciero quedan solos. La fecha de composición sc sitúa hacia el último tercio del siglo XVIII. año de su fallecimiento. («Noticia» a la primera cd. En cuanto al autor. Buenos Aires. Es el único sainete hispanoamericano. 336-341. La crítica habla de representación del sainete en el teatro de la Ranchería. Los gauchescos. en el panorama teatral: ambos tienen por escenario el espacio campesino. claro. 8). 1782-1790. La literatura argentina. pues en este año se incendió este coliseo porteño. Ricardo. En cambio.. la juzgo imprudente y novelesca». Juan Carlos Ghiano. Adviértase que hay cierta coherencia entre la tragedia Siripo y nuestro sainete. 1. trazo un recuadro que exhibe estos rasgos característicos. Ricardo Rojas arriesgó la sugerencia del nombre de Juan Baltasar Maziel. cit. Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. en la península. a 1792. en el contexto de la dramaturgia hispanoamericana. no hay antecesores para El amor de la estanciera. el texto tiene que ser anterior a ¡788. pág. Para situar esa originalidad. «Cualquier suposición que se haga respecto al autor de este sainete. la afirmación de Bosch es categórica. No hay ninguna prueba al respecto. cl ámbito de la acción: el campo. que sitúa su acción en el ámbito rural. cit. La segunda. Imprenta de Coní hermanos. Es reductiva la concepción de que solo Maziel pudiera componer en el registro gauchesco durante el XVIII. es mera conjetura.Fedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanriera dadas y arbitrarias: 1780 a 1792. No obstante. 338. escribe «sainete caricaturesco. que son de escenario ciudadano. Ensayo filosófico sobre la evolución de la cultura en el Plata.). cap. la lengua gauchesca y el escenario de su acción en el ámbito rural. págs. 28: 455-471 458 . ¡917. hasta su momento. La anonimia sigue firme. De ser Maziel el autor. De haberse representado. en este aspecto. por la fechación del sello. si acaso escribió ese romance gauchesco de 1777». el texto sería anterior a 1789. sin otra base que la de ser el autor del romance gauchesco «Canta un guaso»4. previa. La obra consta de un solo acto y sin cuadros ni división interna ninguna. a diferencia de los peninsulares y americanos de distintas regiones. alguna precursiones de Lavardén: Atahualpa de Cristóbal María Cortés o Moctezutna de Bernardo María de Calzada.

costumbres y formas de hablar.rtQ Lengua española Lengua indigena El sainete criollo anónimo refleja la verdad del ambiente. El autor es un extrambientado.. «el pez no sabe lo que es el agua». esta pieza exhibe un fresco aporte de originalidad y es un hito en el largo y complejo proceso de diferenciación de la literatura hipanoamericana respecto de la española. pues tiene. la verdad me dicta». Cumple con aquello de Ramón de la Cruz: «Yo escribo.~ Ambiente rural: Siripo de Lavardén Lengua culta Público Comedia. Con ello.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de ¡a estanciera Neoclásico ~rr Ambiente ciudadano Académico —. aplicadamente imitados a lo largo de los siglos XVIII y XIX. con coherente fidelidad realista. como advierte el dicho. Frente al epigonismo sabido.. una neta distancia que lo babilita para verlo en sus rasgos característicos y distintivos pues. A la vez. usos. D¡dact¡co <¿ M¡sionero. 28: 455-47¡ . Lo nuevo es que se aplica a un ambiente campesino y se expresa en el nivel lingñístico de las personas de dicho ambiente. respecto de dicho medio. El amor de la estanciera es un cuadro vivo de la vida rural de fines de siglo XVIII. El amor de la estanciera se constituye en un valioso exponente de un grado de innovación en el género breve aclimatado de Hispanoamérica y cumple un distanciamiento de los modelos peninsulares. los tipos. los distintos 459 Anales de Literatura Hispanoamericana 1999.. en cuyo marco refleja. especialmente calderoniana Popular Sainete <~~a Ambiente ciudadano Ambiente rural: El amor de la estanciera Lengua rural -r Escolar t. un letrado de ciudad. esta obrita revela que el autor anónimo no pertenece al medio en que la anima.

se concluye que no puede seguirse desconsiderándola al destinarle apenas una línea en las historías de la literatura dramática rioplatense y asignándoles solamente un mero valor histórico.) Y si a ello se le suma la dinámica teatral de la que está dotada la pieza. Válgate. en el fin de fiesta. 43. algunos heptasílabos pareados. 31. Las formas El amor de la estanciera es un sainete según la modalidad que al género chico supo darle Ramón de la Cruz en el siglo XVIII. (vv. vv. nomas. e. 415-418). a partir de los precedentes «pasos». «bailes» o «entremeses». hasta hoy mal enjuiciado y nunca analizado. binados en coplas consonantes. También se asoman algunas tímidas seguidillas al cabo de la obra. por sentido de precursión. como el caso de: Apéase. contiene otros valores. dentre pues. cantadas por los participantes a son de guitarra. 28: 455-471 460 . lengua. 37. desde el siglo XV Es una composición teatral de breve extensión y de carácter jocoso y humorístico donde se ridiculizan situaciones populares y presentan. dominantemente octosílabos. con sus rasgos identitarios reconocibles. diversiones. que cojea de los pies. etc. costumbres. Barrabás. com- conjunto octosílabo general hay frecuentes casos de hipermetría (p. tipos nacionales. Muy por el contrario. En el El manuscristo consta de 839 versos5. que no a impericia del autor. Esta elección es oportuna porque acerca el texto a una de las formas preferidas por los cantores populares. de allí que también se denomine a esta composición «coplas de payada». por la que citaré. Rompen la presencia octosilábica algunas expresiones en versos de métrica más breve que el octosílabo. quien revela buen dominio del verso de ocho. actividades. con vigor. o lo que se suele llamar «romance copIado» o «corrido mexicano» (abcb defe ghih). el sainete. etc). Este caso es la inclusión de las modalidades del folklore poético en el seno de una pieza gauHe numerado los versos de la edición de Ohiano. 50. Anales de Literatura Hispanoamericana 1999.Pedro Luis Sarcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera niveles del ambiente (hábitat. pueden ser atribuibles a mala lectura.

Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera chesca. detrás del texto gauchesco. con su disonancia.. Madrid. en este curioso baile con relaciones expresadas en versos desconocidos para la poesía gaucha popular. 178. rasgan la autenticidad del conjunto. José. Véase inicio y cabo del pasaje: 6 Hernández. con más fuerza que lo hace un potro chúcaro y enlazado el primer día. Pero. En el mismo fin de fiesta. salta lo letrado: Son tus ojos dos flechas luminares que al corazón me llegan sus heridas. 28: 455-47] . Chapa mia. que por mirarte. pág. vv. hacia el final se allana. Pareciera que. el personaje mantuviera su forma mentís gauchesca. La vuelta de Martín Luis Sáinz de Medrano. forma nada popular. Revelan que. 1957 y ss. El primer conjunto se aproxima a un soneto frustrado. quien se expresa con vulgaridades irredimibles. quebrando el uso del arte menor de toda la obrita. Anticipa el gesto similar que se registra en el Martín Fierro cuando el episodio del guitarrero que se burla de Cruz: Las mujeres son todas como las mulas. está un letrado que asoma en estos endecasílabos su cabezota inoportuna. más se acerca a una burla del propio autor a Juancho. Comienza remontado. procede al revés. pero hay algunas6. como el titiritero desubicado. 767-768 La respuesta condigna de Chepa. Yo no digo que todas. aunque en endecasílabos. Vv. que. 759-762. Fierro. Cátedra.. El gaucho Martín Fierro. el alma me enguillotro. Edición de 461 Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. Vv.. Arranca así: Tanto es lo que te quiero. Lo que sigue. a lo poético. 1987. de golpe. se asoman dos breves manojos de impertinentes endecasílabos. y.

816-819. 566-569. del endecasílabo.. 793-795 Como se aprecia. En el texto leemos: No faltará otra estanciero con quien se pueda casar. O este otro pasaje: Mi yerno Juan Perucho. aunque este último término no era muy frecuente en el siglo XVIII. o el de la paisana. El vocablo «estancia» significó. el pecho se acobarda y queda frío y como nieve helado. una extensión de tierras bajo un dueño. No obstante. VV. o de la gaucha». más allá de las disonancias. con sus lecheras. Anales de Literatura Hispanoamericana 4999. infrecuente para el cantor de pueblo. y sus caallos viva con su estanciero. más pulida y más morruda. se advierte el esfuerzo para andarivelar las imágenes del medio gaucho en el sendero. Ya en 1514 se registra el vocablo en documentos escritos en la Hispaniola. 28: 455-411 462 . «Estanciera» en nuestro texto. 184-785 Yo te presentaré un morrudo freno y un caallito de mi andar cojudo pues por ti muero y en tormento peno. vv. vv. Podríamos denominar al sainete: «El amor de la campesina. El amor de la estanciera Si la encarezco. que mejor sepa ordeñar. vv.. vale como «campesina» o «gaucha».Fedro Luis Sarcia Fundación del teatro gauchesco. El nombre Lo de «estanciera» se trata de un americanismo semántico derivado. muy tempranamente. en el uso americano. se codean la lira de Garcilaso y la guitarra gaucha. allegadas en descalibrada junetura.

Los personajes son cinco. viejo tópico reiterado. Éste es el conflicto eje. El motivo Central y los conflictos Uno de los motivos tradicionales más antiguos de la literatura es el que se enuncía como: «el hombre entre dos mujeres». una animación para la andadura de la pieza dramática. Una tercera rivalidad.. mezcladas y activadas entre sí. Más allá de lo amoroso hay otras contiendas manifiestas. constituyendo. la rural y la civil. dicho sea con diminutivo afectivo que utilizan sus padres para con ella. No es. La errónea identificación del portugués como (<gente de 463 Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. los padres de la paisanita. se da entre un paisano rioplatense. Si atendemos a los conflictos. la estanciera. De esta rivalidad había nacido la primera pieza gauchesca que citamos: «Canta un guaso en estilo campestre». extranjero. en tor- no al cual se tejen otros que se enredan a lo largo del sainete. no ya como dos formas de cultura enfrentadas. a Juancho. pues. Esta dicotomía encarna viejas rencillas rioplatenses y retrae toda una historia de invasiones y conflictos. confrontan opiniones y adhieren al primero y al segundo de los pretendientes. en cambio. A la vez. El centro está ocupado por Chepa o Chepinga. con su propio dinamismo conflictivo. respectivamente. la madre se afilia al portugués Marcos y el padre. siempre con los mismos antagonistas pero en distintos roles. que son más relevadoras de las mentalidades del momento y de los rangos culturales del medio. La muchacha queda como en el poema de Enrique Banclis: «Como ciervo entre dos manantiales vacila. Por la muchacha apetecible disputan Juancho Perucho y Marcos Figueira.. Una segunda contienda se da entre ambos personajes nuevamente. se advertirá que la obrita está sostenida por confrontaciones dialógicas renovadas. entre España y Portugal. Aquí.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera En nuestros días. Primero. Juan y Marcos. pero por otras razones. la del paisano enfrentado con el pueblero. en el Plata. Cancho Garramulio y su mujer Pancha. como en las obritas de Juan del Encina o de Lucas Fernández. Ahora se trata de que uno es un criollo del pago y el otro es un portugués. «estanciera» alude a una terrateniente importante.». 28: 455-47] . se trata del inverso: «una mujer entre dos hombres». y la «gente de España». el antagonismo entre lo rústico y el ciudadano. el sentido original. un hombre de la tierra.

y. Las expresiones van comentando el gradual cambio de preferencia. Luego. es hombre de España. que la azoran. vv.Pedro Luis Sarcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera España» se da dos veces en la obrita. 105-106 En cambio. según el género saineteril. 364. Dice de mancho: «Por fin. Una ffierte simplificación de los rasgos psicológicos definen a estos tipos populares encamados en determinados «papeles». se lo confiesa a su festejante: amado Juancho Perucho. aplicada ahora a lo rural. ocioso. es hombre de campo». que repite un par de veces. La muchacha usa una forma procesual interesante. Pancha lo dice ponderativamente: que un Portugués la pretenda. en un aparte teatral. El proceso psicológico se irá matizando algo en la evolución de la gauchita desde su preferencia inicial por el portugués que la enlabia y pretende seducirla con regalos. Juancho es parco. 710-711. Chepa es la muchacha indecisa. afincado. en el plano psicológico. netas. medio ya te estoy queriendo. vendedor ambulante o buhonero y vanidoso. Primero. 28: 455-471 464 . en la elección de uno a otro. vv. Por supuesto. Marcos es latoso. las contraposiciones son polares. situada en el centro del campo de tensiones opuestas. Todos estos juegos confrontativos se manifiestan y proyectan en el campo lingúístico: dos lenguas en pugna. se da en Chepa. el español y el portugués. por fin. hasta su adhesión gradual y creciente a Juancho. el viejo lo descalifica al portugués precisamente por ser «español»: mujer. con la misma expresión que su madre usa para el de España. trabajador. en el mismo paisaje dialogal. y. Este entretejido de conflictos dota a la pieza de cierto movimiento y agilidad que le aporta vida dramática. vv. El pasaje. aquestos de España son todos medio bellacos. 363. humilde. sin experiencia de amor. se lo confiesa a sí misma: «medio ya lo voy queriendo». y en bocas con diferentes intenciones. debatiéndose entre dos mozos y entre sus propios padres. 115-116. Anales de Literatura Hispanoamericana ¡999.

muy ceñidas y casi todas ellas limitadas a la acción. y. 627. Cada personaje del hábitat campesino porta elementos propios del medio. muy español en su raiz y de preferencia criolla. sobreabundan. y. «chancho de suciedad lleno». como una reacción espontánea contra el ajeno. que ratifica el espacio rural en el que se mueve el conflicto: «Sale Pancho con el lazo. enlazar. las de la obra son pocas. «puerco bruto. asar un costillar. repuntar ganado. y. «camero metido en cieno». que dejo a la verificación del lector La disputa entre marido y mujer. 28: 455-471 . y ella lo descalifica de igual manera con lo de «hombre viejo». y. y. En el plano de las acotaciones escénicas. o de Juancho. ofensa dura que se extiende a todos los campos de la inutilidad. «mujer vieja». 119. Las actividades rurales que se mencionan son. El viejo Pancho. Esto se lo espeta frente a la impasibilidad inquebrantada del mozo. campea en el texto.Fedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: E¡ amor de ¡a estanciera El realismo de rasgos frertes. 70. etc. típica vivienda de la pampa argentina. 315. Chepa con una picana y Pancha con el hierro de herrar. con intercambio de insultos: «mujer bellaca». La ganadería está mencionada como fuente económica básica. y todos cargan sobre Marcos». muy moreno». sino que revelan una naturalidad expresiva cotidiana. en las formas de destrato —más allá de las del trato— con que se relacionan los personajes. La acción transcurre en un rancho. por ejemplo. desollar un animal. y. cuando comenta la condición de su madre enferma: «La tengo que hacer mear». En cuanto a las menciones expresas de aspectos diversos de la cultura rural. El mozo extranjero es amenazado con ser colgado del vegetal —no es árbol— peculiar a la pampa: «del ombú lo hemos de ahorcar». se renueva entre los padres de Chepinga. se habla de las reses sueltas 465 Anales de Literatura HispanoamerIcana ¡999. guacho viejo. motivo milenario. hacer manteca. y. Pareciera como un símbolo en el que todos esgrimen instrumentos de trabajo rural. Juancho con las bolas. marcar la hacienda. Pero hay una explícita. Las expresiones más crudas no nacen de la intención de ofender. Chepa le dice a Juancho: «caballo sin freno». Se evidencia. al que ha traído tensiones en él. El habitat rural y sus componentes La ambientación campesina elegida por el autor se hace constar en distintos niveles de mención y de alusión. y lo restante del pasaje. 334. 597. ordeñar. 222. hacer quesos. es quien más espontáneamente las usa: «mientras yo me pongo a mean>. habitación de Chepa y familia. o referido a la diarrea que padece: «pudriendo toda la cama».

canto II. El caballo es medio comparativo recurrente para la expresión de los sentimientos.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de ¡a estanciera en el campo.. el carnero hervido y asado. «parejero»: o la antifrástica «mancarrón». overo. 28: 455-471 466 . el locro de gallina. picaso. básicamente. Ha procurado una cierta coherencia. (Eduardo Bosco dice con razón: «el gaucho es hijo de la vaca y el caballo»). El amor es «caballo desbocado». se dibuja en el suelo el hierro («yerro») de marcar.. o las formas ponderativas. Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. pangaré. el bañado. los ojos de la amada se asemejan a «espuelas que le pican los ijares». el abrevadero. malvao. Todo ello vigoriza la coherencia interna de la pieza en las apelaciones a los elementos del ambiente rural donde ella transcurre. las lecheras productivas. respondiendo en igual nivel comparativo tomado de la vida cotidiana. El autor anónimo ha hecho un notable esfuerzo por transliterar la fonética gaucha en su escritura. Veamos algunos elementos. enamorao. considerablemente avanzada. el tambo de Juancho. La presencia dominante y preferida del caballo. Santos Vega o los mellizos de «La Flor». rosillo. La cocina criolla también afirma su presencia en la «olla cocida» (puchero). dos niveles lingtiisticos: uno gauchesco y otro aportuguesado. bayo. El diminutivo afectivo frecuente en el texto. tordillo rosado. reafirmando con el posesivo: «mi caallito». manifiesta que él «ha corcoveado en vano» y «yo te presentaré un morrudo freno». lo que hace potro al propio Juancho. alentao. El texto contiene. uno de los orgullos criollos más firmes. para ser el segundo texto en lengua gauchesca hasta hoy conocido. cebrunito. zaino. El final «-ado» pierde en todos los casos la «d» intervocálica: caminao. La lengua El tratamiento de este aspecto textual exigiría por si solo. Buenos Aires. y así parecidamente. gateado. mandao. Los sitios pampeanos típicos: el pajonal. tumbao. vv. como ocurrirá en un pasaje semejante del Santos Vega de Hilario Ascasubi7. la mazamorra. Hilario. un espacio como el que destino a todas las consideraciones sobre El amor de la estanciera. ¡38-144. el charque con menudos (chatasca). estao. Las menciones se demoran en la enumeración de la variedad de los pelajes de los yeguarizos. Prólogo de Pedro Luis Barcia. melado. relatao. Hasta su momento no hay texto en que se mente tal variedad de matices: alazán. como «redomón». moro. ganao. castaño. Ella. bañao. malacara. También es caso de pérdivi Ascasubi. tiene «más bríos que potro chúcaro».

La hipermetría del segundo verso hace recaer la atención sobre la 467 Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. También se asoma el «usted». aumentativo de «paquete». como retintín. Curiosa forma de elisión de la «m» en «como». En el terreno de la acentuación se reflejan los usos rioplatenses. con la acepción en la Argentina de vestido de lujo. que aún se usa en algunas provincias del interior. Agregaré algunos más: «maceta» (y. comidas. el caso de «agúcla». de allí proviene «paquetería». 28: 455-471 . «ducientas» por «doscientas». como en «señoa». pelajes de caballo. 22). reiterado en un largo diálogo por Juancho. «Collera» (y. Pero no seamos exigentes con un texto fundacional. En el plano lexicográfico. aun el diminutivo. 34Q~ En una sola ocasión se lee «manada» (y. 294) por «Loado sea Dios». «manaa» por «manada» y. particularmente en las formas verbales: «andá». En general. y. en cambio. con la caída de la «b» intervocálica. y a las personas en casamiento. ya he marcado la presencia de argentinismos e indigenismos. etc. por «salud». aplicable a personas. labores. «comé». p. con exceso de cuidado. 86). por «señora». Ciertas expresiones repetidas también mantienen la forma a lo largo de la pieza. se acusa sostenidamente en «salá». según estimo: usan el «vos» los esposos situaciones de tensión enojosa. cuando no hay tensión. 25). Así como en «Canta un guaso».Pedro Luis Barcia Pundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera da de la misma letra intervocálica el de «too» por «todo». se da la caída de la intervocálica «r». por «está bueno». se filtra una apelación mitológica griega letrada («las germanas de Apolo! no habitan en las campañas’>). La pérdida de la «d» final. e. pero exhiben cierta coherencia interna estas formas de tratamiento. Avecinados con el cambio de «b» por «g». forma que no aparecerá en ningén poema gauchesco posterior. No la logra de manera absoluta. «mirá». «paa» por «para». que atraviesan toda la gauchesca. Es evidente en el autor la voluntad de coherencia en la transcripción de la fonética gaucha. 503). «caallito». «Paquetón» (y. referidos a aspectos de la vida rural: hábitat. también en El amor de la estanciera se desliza un supervivencia apolínea: «sobre todo un malacara! que puede imitar al Pegaso». «coo». 297. «Lao sea Dios» (9. y el «tú». vv. convive con el «tú» y el «vos». Sarmiento le dedicó al vocablo y al estereotipo un par de artículos. El uso ocasional del «che» (y. 89-90.. caballo con las patas deformadas por la vejez o el trabajo. cuando todavía en José Hernández vemos las oscilaciones. la transcripción de «ái» por «ahí». sobre el final del romance gaucho. collar gemelo para «acollarar» un animal con otro. Aparece algún arcaísmo como «aqueste». aunque no en todos los casos. La voz «cabalío» la escribe siempre «caallo». o se han reconciliado. 776). o «la gúeno».

por mejor decir. tres décadas largas después haría Bartolomé Hidalgo en el «Cielito oriental»8. en las inflexiones del texto. 28: 455-471 468 .Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera alusión. por vía paródica. en terreno de su peculiar dilección. la presentación de una parodia lingtiística es la vía más efectiva para la ridiculización de un personaje extranjero en el teatro rioplatense que habla en su lengua propia. la oralidad dialogada. como se daba en la frontera real entre los reinos de España y Portugal. con deformaciones y presentado con intencionalidad burlesca. con lo cual se aludía a la tendencia invasora de los portugueses. Pero yo no descartaría del todo que el nombre de Pegaso. En primer lugar. el habla aportuguesada o. vía por donde se desplazaron tantos elementos de la cultura letrada a la oral iletrada. MCMLXXXIII. Una simple mención de «caballo volador» seria más que lo suficiente para que el ánimo del gaucho retenga esa maravilía y su nombre para siempre. Edición crítica. Para los oídos populares. poema XL~ págs. Anticipa así a otra figura que el género chico incluirá de preferencia y humorísticamente en la dramática de fines del siglo XIX: el cocoliche. Ya el triunfo Ver La lira argentina o colección de piezas poéticas dadas a luz en Buenos Aires durante la guerra de su independencia. haya llegado a conocimiento del criollo rural a través de la prédica rural esclesiástica. un portugués acriollado por momentos. estudio y notas por Pedro Luis Barcia. más espaciado y menos discursivo que en la obrita teatral. simula una suerte de lengua de fronlera. 162-166. Buenos Aires. mistura de italiano y español criollo. es toda una novedad. en la que el diálogo es determinante. la portuguesa. generador de zozobra permanente en la vida política de la región. El anónimo autor se anticipa al uso que. la ojeriza contra «el portugués invasor». Autoimagen y beteroimagen La figura del portugués-brasileño Marcos Figueiras imanta. Si se piensa que se trata de una obra teatral. el fraseo y vocalización del portugués en escena se constituía en una forma de descalificación de lo ajeno. En cuanto al otro nivel lingiiístico presente en el texto —dejo de lado el ocasional y fugaz de alguno de los endecasílabos de fin de fiesta—. Puede ser un desliz involuntario y un proyectarse el plano letrado sobre la imitación del ágrafo del gaucho. Quien domina y acaba imponiéndose será la lengua gauchesca. evocados por la figura de Marcos. La contraposición lingilística lengua gauchesca! lengua portuguesa tiene una serie de supuestos. Academia Argentina de Letras. para el espectador rioplatense de ese entonces. Anales de Literatura Hispanoamericana 1999.

a una «patria» solar. 28: 455-47¡ . tosco y hasta grosero. pañuelos. Era el hombre de la campaña quien integraba las tropas que eran llevadas a la lucha fronteriza con portugueses. en tanto Marcos sufre una dura caída de su caballo. 115-118. 415426). aquestos de España son todos medio bellacos.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: E¡ amor de la estanciera de Pedro Cevallos sobre los portugueses y su reconquista de la Colonia del Sacramento (1776). La reflexión de Cancho es lapidaría: Mujer. 221-224. arma insólita para un gaucho pampeano que solo usa su facón y. Esto explica. un caballito picaso. El duelo de regalos: Marcos ofrece obsequios seductores para una mujer —como viajante de baratijas que es— cintas. además. mantequilla: todo de su producción rural. Más vale un paisano nuestro aunque tenga cuatro trapos. Marcos porta escopeta. La impericia verbal del paisanito está resumida en aquel pasaje. lencería. El sainete ofrece un campo de estudio interesante para la imagología comparatística. polleras (faldas). la actitud de distanciamiento y rechazo popular de los vecinos. generó un considerable caudal de poemas celebratorios. un trabuco. Juancho es tartajeante. muy ocasionalmente. como otra forma de desatar la befa del público local (Vv. pero siempre suena auténtico y veraz frente al zalamero y enlabiador portugués. El amor de la estanciera se apoya en las actitudes supérstites frente a los fluminenses. Solo me dijo una tarde: ¡Bien haya quién parió! vv. no. vv. supuso una afirmación del sentido de pertenencia a una región. Como dije. Juancho regala quesillo. No en vano. en que Chepa se queja: El portugués me acaricia y Juancho Perucho. La frase del viejo es una afirmación de la autoimagen del 469 Anales de Literatura Hispanoamericana ¡999. leche. la contraposición básica de los pretendientes revela una actitud de rechazo contra lo peninsular. un poco de charque. El valor se mide por la lucha cuerpo a cuerpo que el cuchillo exige. por su impericia como jinete y entra rengueando a escena. Juancho es diestro domador. El duelo de los pretendientes se da en todos los campos.

Marcos es un vendedor ambulante. buen nacimiento. Amen. por siempre jamás. Ella encarnaría cierto conservadurismo dependiente. los hijos de la tierra) frente al otro. baile y coplas y música de guitarra. «Más vale un paisano nuestro». todos se dan la mano (vv. Superados los enfrentamientos. 674-677) y Chepa pide a su padre que bendiga la mesa (vv. En cuanto a la voceada guapeza que Marcos pregona. (vv.luancho y Chepa. de la que todos son testigos: Mi bendición los alcance. La infamación final del portugués cierra el proceso de descalificación en la perspectiva popular El fuerte sentido de pertenencia a un medio campesino que reafirma el padre de Chepa. según la mirada popular rioplatense. se humilla frente a Juancho y concluye con labores femeniles de cocina. el sainete se cierra con un happy ending: fiesta con comida. Todo el sainete suponc dos bandos que. 28: 455-471 470 . se resumirán en un nosotros (los del campo. cuando llega el enfrentamiento. 800-801). confrontándola con la del pobre Juancho. en cambio. exagerado en sus autoestimaciones. el extranjero desarraigado. Es el prototipo del estereotipo actual del brasileño contemporáneo. Anales de Literatura Hispanoamericana 1999. excelentes relaciones sociales. con campo y hacienda. Marcos insistirá en su autoimagen. en la celebración de la fiesta de compromiso entre . dinero en abundancia. Simbólicamente. guapeza valiente. dice la estimación final del criollo viejo. Con esta presentación se define el estereotipo del portugués en el siglo XVIII. contiene rasgos de etnocentrismo positivo. y con el triunfo del hijo de la tierra sobre el advenedizo.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de ¡a estanciera criollo frente a la heteroimagen que nos da del extranjero. De igual manera. queda al margen de esta actitud. al final. El portugués elogia su supuesto linaje (que asciende hasta el Rey). Juancho es varón asentado. ajeno al orgullo de la patria chica. También esto tiene su peso a la hora de decisiones así como su intencionalidad presentativa. 798-799) a lo que se suma Pancha: También lamía les echo: Dios los conserve en su gracia. 747) y eche la bendición sobre las promesas matrimoniales. (vv. La madre. Todo esto dicho con un acentuado grado de fanfarronería desbandada.

471 Anales de Literatura Hispanoamericana ¡999. 2. única en el panorama de la dramática breve del siglo XVIII por el nivel de lengua y su ambientación campesina. una presentación orgánica de los elementos del medio rural y de las actitudes y mentalidad de sus habitantes.Pedro Luis Barcia Fundación del teatro gauchesco: El amor de la estanciera Así se sella. el pleito de amor de una gauchita entre dos pretendientes. 6. instaura el diálogo gauchesco. Manifiesta un viejo conflicto entre dos espacios culturales: campo y ciudad. ágrafa y letrada. que imita la prosodia gaucha. Todos estos aspectos aportan lo suyo a favor de la promoción gradual de la naciente identidad literaria rioplatense. propio de la devoción popular rioplatense. se puede sintetizar la peculariedad de El amor de la estanciera con los siguientes aportes: 1. Se marca cierto grado de etnocentrismo positivo. 28: 455-47¡ . 4. una sostenida perspectiva de la «forma mental» del gaucho para percibir la realidad. Dado lo expuesto. Manifiesta una clara concepción del género que ¡nic¡a: lengua gauchesca. 3. Afirma una conciencia de pertenencia al medio y a una cultura por parte de los paisanos. 5. Es una pieza de teatro regional. Por su índole dramática. Es la pieza inaugural y fundacional —no precursora— del teatro gauchesco rioplatense. Se constituye en un punto de inflexión importante en el lento proceso de diferenciación de la expresión hispanoamericana respecto de la peninsular española. treinta años antes de que lo ensayara Bartolomé Hidalgo. con espíritu cristiano. confrontados con lo foráneo y culturalmente diferente. y entre dos formas culturales.