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El Rastrerillo

Vicente está rabioso, su novia ha salido con sus amigas y eso no le gusta. En su
cabeza rondan oscuras ideas: y si alguien de su trabajo la ha visto. Mañana será
el hazmerreir de todos.
A Juan no le gusta que María se pinte y se arregle cada día antes de salir. No
quiere que ella crea que es celoso así que tiene que buscar la manera de que ella
se entere y no se pinte.
Mª José está disgustada porque Carlos hecho el ganso durante la cena para llamar
la atención de Marisa, una chica nueva del grupo de amigos que además es muy
guapa. Etc. Etc. Etc.
Así podríamos seguir detallando muchos más desencuentros (fuentes de malestar) y
situaciones habituales entre parejas o de cualquier relación en que interactúan
dos personas por ejemplo: Dos amigos, padre e hijo, la vecina del 1º A y la del 2º
A, Manuel y Javier compañeros de trabajo, etc.
En estas situaciones siempre aparecerá el rastrerillo que llevamos dentro: Podemos
no contestar al e-mail de otro. Pasar unos días sin llamarle o simplemente no
saludarle. Tal vez podremos devolverle la pelota criticándolo delante del jefe. O
coqueteando con otro delante de tu chico…o, o ,o
La cuestión es castigar al otro…. ¿cualquier medio vale para conseguir lo que se
quiere?. ¿Y dialogar?… quizás sería más noble dialogar en lugar de que mande el
rastrerillo, (cobarde e inseguro), que llevamos dentro.

Uno cualquiera

Rastrero: Bajo, vil, despreciable, mezquino, ruín, adulador, lameculos.