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ENERO-FEBRERO 1979 LIBROS DE PERMANENTE INTERES Anzodtegui, Ignacio B., De tumbo en tumba $ 4.000. — Bouscaren, Anthony T.., La politica exterior sovtética $2.400.— Busaniche, José L., Juan Manuel de Rosas, $ 4.000.— Calderén Bouchet, Rubén, La contrarrevolucin en Francia. $ 2.400.— Castellani, Leonardo y Chéver, Fermin mejores poestas (lfricas) argentinas. § 2.200. Caturelli, Alberto., La Iglesia Cat6lica y las catacum- bas. $ 1.200, — Cochin, Augustin, Abstraccién revolueionario realismo catdlico, $ 2.400.— Coston, Henry, £ secreto de los dioses (Con dinero rueda el mundo). § 2.400. — Chaver, Fermin, La cultura en la época de Rosas $4.00. — Chavez, Fermin, Giuiliacion y barbarie en la cultura argentina. § 4.000, Fermin, Vida del Chacho. Angel Vicente ‘general de la Confederacién. § 6.000. — Chaver, Fermin, Vida y muerte de Lépez Jordan $ 6.000.— Doll, Ramon, Acerca de una politica nacional / Del servicio secreto inglés al judfo Dickmann / Itineraric de la revolucion rusa de 1917 / Hacia la liberacién $7.200.— Falcionelli, Alberto, Sociedad occidental y guerra revolucionaria. $ $.800,— Fomt Ezcurra, Ricardo, La unidad nacional $ 6.000. — Las cien Furlong, S. J., Guillermo, El general San Martin, ginasén-catlico-detsta? $ 4.000 Galver, Jaime, Rosas y la navegacién de los rios. $ 2.800. Galver, Jaime, Rosas y ef proceso constitucional. $ 2.800, Gallardo, Guillermo, La politica religiosa de Riva davia. $ 6.000, Gaxotte, Pierre, El siglo de Luis XV. § 8.600.— Genta, Jordan B., Acerca de la libertad de ensenar y de la ensentanza de la libertad / Libre examen y co- munismo / Guerra contrarrevolucionaria. $ 8.900. Hernéndez, José, Martin Fierro. Prélogo y notas de Pedro de Paoli. $ 2.400. Ibarguren, Federico, Las etapas de Mayo y el ver- dadero Moreno. $ 5.000. Ibarguren, Federico, $ 4.800. — Irazusta, Julio, Ensayos historicos. $ $.500,— Irazusta, Julio, Estudios histOrico-poltticos / El Wi beralismo y el soctalisma y otros ensayos econémicos $7.200.— Trazusta, Julio, Balance de siglo y medio. $ 4.000.— Maguirre, Patricio J., La masonerfa y la emanci pacion del Rio de la Pata. $ 2.400. Meinvielle, Julio, Concepcién catdliea de la politica / Los tres pueblos btblicos en su lucka por la dom: nacién del mundo / El comunismo en la Argentina $7,800, Meinvielle, Julio, El judo en el misterio de la historia, $ 3.000, — ‘Ast fue Mayo. 1810-1812 En todas las buenas librerias y en LIBRERIA HUEMUL Avda. Santa Fe 2237 825-2290 1123 BUENOS AIRES Solicite sin cargo nuestros catdlogos Envios al interior y al exterior. Editorial Nesta si que dramética situacion en que se halla sumido el pats, los argentinos tenemos dos posibilidades a nuestro alcance. Una, seguir dejéndonos arrullar por las prosaicas y cursis melopeas que cantan a la infinita bondad de nuestro pueblo, a la potencia de nuestra riqueza econémica, a la excelsitud de nuestras instituciones democraticas y a nuestro incontras- table destino de grandeza. La otra, plantarnos frente a un espejo de buen azogue y mirarnos con los ojos bien abiertos y desembarazados. Lo primero serfa un modo de seguir tirando hasta el fin de los tiempos sin escozor alguno de conciencia; mas no de los apocalipticos sino de los muy préximamente propios. Lo segundo exigirfa una reaccién revolucionaria, E123 de marzo de 1976 crefamos estar ante esa lémina veraz que devuelve las imagenes segiin su cruda realidad. Poco después comenzamos a comprobar que no era asf, claro que no por cul- pa del vidrio reflejante sino de la Optica turbia con que esa realidad era registrada y valorada Hoy = casi tres arios después ~ damos por cierto que el tal espejo yace, y quiza hecho afitcos, en un desvdn de trastos viejos. Y que nuevamente uibran en el espacio las acordes embriagadores de aquellas siniestras mentiras y este imbécil optimismo, que nos tienen como castrados hace tantas y tantas décadas. El insuperable “mediopelismo” oficial y cultural argentino sigue alimentén- dose de esas bazofias, y revirtiéndolas con hechos y palabrertos sobre el pats, como vomitos en- ceguecedores de su inteligencia y paralizantes de su voluntad. Aqui pues, para los “dirigentes” —militares 9 civiles— no ha pasado nada, y todo vuelve al punto de partida, como un “corsie ricorsi” fatal en que los intervalos del diapasén se abrevian cada vez mds. Hasta que ese instrumento no registre mouilidad alguna, es decir, certifique la muerte de la Argentina. Ast, en el sentido de esa linea del menor esfuerzo historico, acabamos de perder una guerra sin haber librado una sola batalla. Peor atin, sin que el enemigo se lo haya propuesto siquiera, sabedor como lo fue, por nuestra propia diplomacia, de que podia girar sin riesgo sobre la inagotable cuenta abierta de nuestra debilidad. Mas: hemos puesto al pueblo en un grado de tension heroica —a la que supo responder con recia virilidad— y arrojado el arco sin tender la Slecha. Y nos hemos dejado rozar por el ala de la gloria, repugnéndola como si fuese la de un cuervo maldito. A eso Warmamos la claudicacion nacional Ast, en el sentido contrario a la de una autonomta digna y posible, hemos confiado el gobier- no de nuestro patrimonio material, a un elenco de frioolos “amateurs” y expertos gerentes nativos de intereses ajenos, 0 contrarios, al bien comin de la patria. La indefension, la evis- ceracién 0 vaciamtento de la riqueza piiblica, la desmoralizacién general y la corrupcién usuraria de nuestra sociedad, son la consecuencia tangible de ese reinstaurado desorden de las cosas y los valores. Sin contar sus réditos nefastos de escepticismo y resentimiento. A eso Ua- mamos la quiebra econémica Asi, en el sentido exacto de la decadencia de las instituciones poltti¢as, hemos dejado inco- lume sus estructuras, asumédo su fracaso en el respeto y elogio de sus personajes carnales y en las loas entonadas al sistema que los prohij6. Y ahora vamos a iniciar su restauracion plena en un mediano-muy corto plazo, a cuyo término Uegaremos “a paso de ganso”, con el recaudo ilusorio de nuevos “cinco puntos” que esta vez podran ser “cincuenta veces cinco”, pero tendran el mis- ‘mo resultado. A eso Uamamos la reincidencia partidocritica. Desde luego, la Naci6n intima no quiere nada de todo esto. Espera, aun contra toda esperan- zay con un acucio que ya empieza a computarse por minutos, que aquel espejo desechado sea recompuesto, 0 reemplazado por uno nuevo que opere su indispensable catarsis. Ha sido un crimen, y una gran cobardia o estupider, haber dilapidado la experiencia vital que habtamos acumulado en aquellas visperas del 24 de marzo de 1976. Pero la historia de la Naci6n sigue su curso y éste no tiene porque ser necesariamente funesto mientras sea factible torcerle el rumbo que leva. No estamos arrojando una botella al mar. Sino haciendo sonar sin miedo, un clarén dealerta y convocatoria. © RICARDO CURUTCHET