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Del Interes y los Objetivos Nacionales

Del Interes y los Objetivos Nacionales

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Análisis de dos conceptos sumamente importantes en las Relaciones Internacionales contemporáneas.
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De Intereses y Objetivos Nacionales.

Alejandro Martínez Serrano I. Introducción Para iniciar tomaré una cita de la obra: México al tiempo de su guerra con Estados Unidos (1846-1848): “Una amargura infinita embargó a los mexicanos que presenciaron la ocupación de la ciudad de México. Don Carlos María de Bustamante (…) escribía con en su Diario el miércoles 15 de septiembre del infausto 1947: Hoy hace 37 años que en la noche de aquel día se dio la alegre voz de independencia en Dolores. Hoy se da un grito herido en toda la República, principalmente en México por los funestos males que nos está produciendo aquel bien inefable, por no haber sabido conducirse los que se encargaron de de dirigirnos en aquella senda.”1
II.

De los intereses nacionales.

A continuación se hará una revisión de concepto interés nacional en varios autores que han abordado este tema: Para Hans J. Morgenthau: “El concepto de interés nacional es semejante en dos aspectos a las "grandes generalidades" de la Constitución, como el bienestar general y debido proceso. Contiene un significado residual que es inherente al concepto mismo, pero más allá de estas mínimas exigencias su contenido puede recorrer toda la gama de significados que sea lógicamente compatibles con él. Este contenido está determinado por las tradiciones políticas y el contexto cultural total dentro del cual formula una nación su política exterior. El concepto de interés nacional contiene, pues, dos elementos, uno lógicamente necesario, y en este sentido inexcusable, y otro que es variable y viene determinado por las circunstancias.”2 Otro elemento importante que hay que rescatar de este teórico de las relaciones internacionales es que “(...) el interés nacional de un país (...) ha de definirse en
1Josefina Zoraida Vázquez, “México y la guerra con Estados Unidos”, en Josefina Zoraida Vázquez (Coordinadora), México al tiempo de su guerra con Estados Unidos(1846-1848), México, F.C.E., 1997, p. 17. (Cursivas de la autora). Véase José María Roa Bárcena, Recuerdos de la invasión norteamericana (1846-1848) por un joven de entonces, México, Universidad Veracruzana, 1986. 2Hans J. Morgenthau, “Otro "gran debate": el interés nacional de los Estados Unidos”, en Stanley H. Hoffmann, Teorías contemporáneas sobre las relaciones internacionales, Madrid, Tecnos, 1979, p. 107.

términos compatibles con los intereses otras naciones. En un mundo multinacional es ésta una exigencia de moral política; en una era de guerra total examina las condiciones de supervivencia.”3 Morgenthau establece que el concepto de interés nacional no presupone ni un mundo naturalmente pacífico y armonioso ni la inevitabilidad de la guerra como consecuencia de la persecución de intereses nacionales por parte de todas las naciones. Supone, por el contrario, un continuo conflicto y amenaza de guerra, que habrán de ser minimizados mediante el constante ajuste de los intereses en conflicto a través de la acción diplomática.4 Si matizamos esta expresión tenemos que en la búsqueda del interés nacional cada Estado se va a enfrentar a los intereses nacionales de las demás naciones que forman la Comunidad Internacional. De lo anterior se desprende que la política internacional no es un mundo pacífico y armonioso, por el contrario supone un conflicto continuo, que es minimizado mediante el ajuste de los intereses en conflicto a través de la acción diplomática. El concepto de interés nacional es importante en el diseño de la Política Exterior. Por esta razón ha sido materia de un gran debate entre los teóricos de la política internacional. A continuación señalaremos algunos puntos de vista sobre este tema expuestos por algunos de los más reconocidos internacionalistas. Para Tomás Mestre Vives el concepto interés nacional “Se ha definido como el objetivo fundamental, el determinante último de las decisiones de un Estado en el hacer de la política exterior, siendo típicamente una concepción altamente generalizada de aquellos elementos que constituyen las necesidades más vitales de un Estado, enumerándose varios de ellos y haciendo hincapié en que ningún interés tomado aisladamente domina las funciones políticas, por que puede ser preferible pluralizarlos y hablar de "intereses nacionales.”5

3Ididem. p. 112 y 113. 4Hans J. Morgenthau, Escritos sobre política internacional, Madrid, Tecnos, 1990, p. 108. 5Tomás Mestre Vives, La política internacional como política de poder, Barcelona, Editorial Labor, 1979, p. 143-145. Este autor, también señala que el interés nacional es utilizado como instrumento analítico “(…) para describir, explicar un evaluar las fuentes o la idoneidad de la política exterior de una nación, y utilizando como instrumento de acción política sirve como medio para justificar, denunciar o proponer determinadas políticas. En ambos casos persigue lo considerado mejor para la sociedad nacional, a la vez que se procura limitar su significado enloquecería este mejor nacional dentro de los asuntos internacionales.”. p. 145.

Por ello, el elemento más importante de todo interés nacional debe ser cuáles son los límites y posibilidades reales para mantenerlo o ampliarlo. J. W. Burton, en su Teoría General de las Relaciones Internacionales, considera que el interés nacional es de cada Estado lo podemos encontrar en el sistema internacional del mundo que comprende Estados soberanos, cada uno con sus propias leyes sin validez fuera de su territorio, salvaguardando sus propios intereses por cualesquiera medios a su alcance, basando sus políticas estratégica y exterior siempre a la expectativa de que en concordancia con sus intereses otros Estados empleen cualquier medio que esté en su mano.6 Para Alexander L. George, el concepto de interés nacional sigue siendo importante para los encargados de trazar la Política Exterior. se ha utilizado el concepto de dos maneras diferentes: primero, como criterio para evaluar lo que está en juego en cualquier situación dada y para evaluar qué curso de acción es “mejor”; segundo, como una justificación para decisiones tomadas.7 En tanto que, Mario Ojeda consideró que el interés nacional está sujeto a la interpretación que del mismo hagan la clase, partido o grupo en el poder. Sin embrago, también se acepta que dentro del sistema del Estado-Nación necesariamente existen ciertos intereses básicos, objetivamente identificables, como son la supervivencia como entidad soberana, la integridad territorial y la plena autonomía en las decisiones de política interna y externa.8 Para Andrés Rozental, la definición correcta y oportuna de los intereses del país en el escenario mundial, junto con el esbozo e instrumentación de una estrategia

6J. W. Burton, Teoría General de las relaciones internacionales, México, UNAM, 1987, p. 105. Este autor, además, establece que el interés nacional se refiere a las propiedades poseídas por los nacionales en el extranjero, las inversiones nacionales que compiten con inversiones extranjeras, la compraventa de bienes bajo condiciones que benefician la economía, las instituciones económicas sobre las que descansa la economía nacional, el mantenimiento de la distribución de la renta, el equilibrio deseable entre la agricultura y la industria, el valor que se otorga a las instituciones políticas y sociales, la seguridad, el prestigio, la independencia y, en los países en vías de desarrollo, la adquisición y acumulación de capital, términos de intercambio y libertad de cualquier forma de influencia extranjeras que pudiese perjudicar el desarrollo económico y político. Ibidem p. 396. 7Alexander L. George, La decisión presidencial en política exterior, Buenos Aires, Argentina, Grupo Editor Latinoamericano, 1991, p. 224. 8Mario Ojeda, Alcances y límites de la política exterior de México, México, El Colegio de México, 1984, p. 79.

coherente para alcanzar los objetivos trazados, constituyen una de las tareas más complejas y, a la vez, una de las más altas responsabilidades del Estado.9 John Stoessinger considera que los objetivos de las naciones están sujetos a cambios constantes, por ello, no existe un solo concepto que explique el interés nacional. El estudio de las relaciones internacionales es el estudio de la acción recíproca de las políticas exteriores o del interés nacional de los Estados.10 De acuerdo con Luciano Tomassini el concepto de interés nacional se utiliza al mismo tiempo como un instrumento de análisis y como un componente de la política exterior. En la práctica, sin embargo, resulta mucho menos útil en el primero de estos roles, mientras que los estadistas parecen no poder prescindir de él en el segundo. Por lo tanto, aunque por su generalidad permite justificar objetivos muy diversos, el concepto sigue orientando (o pretendiendo orientar) la política exterior. Se plantea así la paradoja de que los analistas tienen que usar un concepto inadecuado para explicar las motivaciones y los objetivos de la política exterior, debido a la utilidad que posee su propia imprecisión, tratando de refinarlo, precisarlo y desagregarlo en la menor forma posible, para acercarlo a los intereses reales que constituyen la agenda internacional de un país en un momento determinado.11 Para Rafael Velázquez Flores, el interés nacional puede ser entendido como ciertas necesidades que tiene cualquier comunidad respecto a sus relaciones con otras sociedades. Algunos tipos de intereses nacionales pueden distinguirse. Uno incluiría a los intereses de la comunidad en conjunto como una defensa frente a una agresión externa. Otro comprendería intereses de sectores específicos de la sociedad al estar abrigados por el grupo en el poder como un interés nacional. Los intereses nacionales proceden usualmente de dos orígenes. Unos están cimentados en elementos vitales y funcionales como la habilidad de la sociedad para subsistir y para mantener su forma de vida. La defensa nacional no es un tema de discusión, es una necesidad. Otros están basados en valores nutridos por

9Andrés Rozental, La política exterior de México en la era de la modernidad, México, F.C.E., 1993, p. 10 10John Stoessinger, El poderío de las naciones, México, Gernika, p. 42. 11Luciano Tomassini, La política internacional en un mundo postmoderno, Buenos Aires, Argentina, Grupo Editor Latinoamericano, 1991, p. 248.

la sociedad. Estos son preferencias y creencias, que son producto de un carácter nacional y de un pasado particular.12 Para complementar este apartado es importante destacar que Claude Heller ha comentado que el interés nacional mexicano ha estado determinado en lo fundamental por su ubicación estratégica excepcional en el continente americano y la evolución de sus relaciones con los países vecinos. Después de la segunda guerra mundial, los principios de no intervención y de autodeterminación de los pueblos definieron la posición de México en los foros internacionales, y constituyeron la esencia misma de la posición de México en las diversas crisis de las relaciones interamericanas que opusieron a Estados Unidos con países de la región.13 De acuerdo con el General Gerardo Clemente Ricardo Vega García14 el “(…) Interés nacional es la síntesis de las aspiraciones nacionales15 gestionadas por el poder político del Estado (gobierno) que resume aspectos de identidad nacional (cultura, tradición, costumbres, etc.) en el marco de integración y coordinación solidario con capacidad de convertirse en sendos objetivos nacionales.”16 Para este mismo autor, “La entidad responsable diseñar los intereses nacionales es el poder legalmente reconocido por una sociedad o sea el gobierno, como único depositario y gestor de las aspiraciones; el gobierno elemento constitutivo del Estado, tiene obligación de analizar las aspiraciones y traducirlas en intereses,
12Rafael Velázquez Flores, Introducción al estudio de la Política Exterior de México, México, Nuestro Tiempo, 1997, p. 32 13Claude Heller, “Los principios de la política exterior a la luz del nuevo contexto internacional“, Rafael Fernández de Castro (Coordinador), Cambio y continuidad en la Política Exterior de México, México, Ariel-ITAM, 2002, p. 81. Los países a que hace referencia Heller son: Guatemala en 1954, Cuba desde 1960, la República Dominicana en 1965, Chile en 1970, Nicaragua en el periodo 1979-1990, Granada en 1983 y Panamá en 1989. 14El General de Div. D.E.M. Gerardo Clemente Ricardo Vega García se desempeño como Secretario de la Defensa Nacional (Sedena) en el periodo presidencial del exPresidente Vicente Fox Quezada, del 1º de diciembre de 2000 al 30 de noviembre de 2006. 15Las aspiraciones nacionales. Son los ideales comunes a todo un pueblo, que expresan deseos o pretensiones y finalidades a que él mismo aspira y que se van formando paulatinamente en sus habitantes, a través de su historia, tradiciones morales religiosas, composición étnica y social, corrientes ideológicas y problemas económicos. Las aspiraciones son por lo general ideales de carácter noble, basados en la moral que con frecuencia pueden pregonarse, darse a conocer abiertamente. Vid. Nociones de estrategia, México, Secretaría de la Defensa Nacional, 2003, p. 64. (Tomo 1). Aspiraciones nacionales: pretensiones o deseos de una comunidad o nación con el propósito de lograr su bienestar y seguridad. Tomado del Glosario de Términos, México, Colegio de Defensa Nacional, 1995. 16General de Div. D.E.M. Gerardo Clemente Ricardo Vega García, Seguridad Nacional. Concepto, Organización, Método, México, Secretaria de la Defensa Nacional, 2000, p. 42 y 43.

para ello, es necesario disponer de un análisis sobre la tipología de cada gobierno, para establecer sus diferencias y procesos.”17 Existe una tendencia, en el diseño de los intereses nacionales para clasificarlos en tres grupos: el primero, se destinan a lo que denominan intereses vitales 18, el segundo, se conoce como intereses mayores19 y el tercero, intereses periféricos20; esta categórica clasificación responde a las necesidades de grandes potencias, su diferenciación está determinada por el énfasis de poder nacional a ser empleado y los ambientes en los cuales operan estos diferentes tipos de intereses. Otro destacado autor en la materia, Leonardo Curzio, también clasifica los intereses nacionales de la siguiente manera: “Entre los intereses vitales cabe mencionar aquellos de los que depende la vida de la nación tanto en el plano diplomático como en el militar. En estos intereses lo deseable es que exista un alto
17Ibidem. p. 32 y 34-35 Según Vega García el proceso para la determinación de los intereses
nacionales, se inicia agrupando las aspiraciones por áreas importantes, como tales se tienen la: Políticas interior y exterior, así como aspectos económicos, sociales, militares y geográficos. Para afinar aún más los intereses nacionales es necesario que una vez agrupados por áreas, se cotejen en base a los valores fundamentales de una sociedad, los cuales están a cargo del estado en su conjunto pero cuya procuración está bajo la responsabilidad del gobierno, esto son: • Nivel de vida, condiciones satisfactorias de existencia, respeto la individualidad, derechos humanos, justicia, sobrevivencia en el medio social del individuo. • Seguridad, protección de la sociedad en lo individual y colectivamente, garantía de existencia del grupo con apoyo, defensa del patrimonio del Estado (territorio y sus recursos). • Desarrollo integral, distribución de los recursos con equilibrio en lo económico, cultural e intelectual. • Participación, deseo de participar e influir en las grandes decisiones políticas y demás actividades de la sociedad. • Integración, voluntad de mantenerse unidos como sociedad de los grupos humanos, vocación de unidad nacional, nacionalismo y aceptación del sistema normativo regulador. • Inmoral y creatividad, respeto a los valores de la sociedad, en sus costumbres, deseo de generar el cambio de valores en beneficio de la fortaleza del Estado. • Existencia como Estado, vocación de libertad con pleno ejercicio de soberanía preservar la integridad de un territorio. 18Un interés vital, puede decirse es aquel destinado para situaciones normalmente internacionales, cuya tendencia se juzga amenaza la supervivencia del Estado y su Seguridad Nacional, o de países aliados, en actividades políticas, económicas, sociales, comerciales, que demandan la adopción de medidas duras y extremas incluyendo la acción militar. 19Intereses mayores, se considera cuando la situación internacional o internas amenaza la Seguridad Nacional, pero cuyos efectos ofrecen buenos prospectos de solución a través de compromisos, tratados diplomáticos, negociaciones o la aplicación del poder nacional. 20Los intereses periféricos, en esta categorías incluyen aquellos que generalmente corresponden a la protección de intereses privados, de corporaciones multinacionales, de alta prioridad para aspectos económicos indirectamente hacen impacto la seguridad nacional en lo político, social y militar.

nivel de consenso tanto en los fines como los medios. No es casual que en México en los únicos ámbitos en los que exista la doctrina muy sólida sea en nuestra diplomacia y en la doctrina militar. (...) Entre los intereses vitales del país está el mantenimiento de independencia nacional y el consenso sobre el esquema integrado con el resto del continente (...) En un segundo nivel tenemos a los intereses críticos. En este apartado se reagrupan aquellos asuntos que no afectan directamente al territorio ni a la supervivencia del país, pero que es el largo plazo tienden a convertirse en prioridades de primer orden. En este rango es políticamente más complicado el consenso entre fines medios. Existe, más bien, la posibilidad de acordar objetivos precisos en forma de agenda nacional y abrir una negociación entre las partes. El tercer nivel podemos reagrupar los intereses serios que son aquellos que no están en la primera línea de las preocupaciones, pero pueden convertirse sino reciben el tratamiento adecuado, en problemas de mayor impacto. El acuerdo político sobre éstos es todavía más difícil, en la medida que ocupan el corazón del debate político en una democracia. Ni los fines ni los medios o más bien la jerarquización de los fines y el uso de los medios puede ser consensuada (...) toda la política económica y desarrollo social en sentido amplio se ubica en este nivel.”21 En este sentido, el Almirante. Mario Santos Caamal considera que “Los niveles de importancia de los intereses nacionales son como sigue: • • • • • Vitales, el que afecta la existencia del Estado nacional. Significativo, el que afecta la permanencia conservación del Estado nacional. Importante, el que afecta a las relaciones internas o externas del Estado nacional. Menor, el que afecta a algunos segmentos de interés sobre los intereses nacionales. Periférico, el que afecta a algún elemento del proyecto de la nación.

21Leonardo Curzio Gutiérrez, “La seguridad nacional en México: balance y perspectivas”, Revista de administración pública, México, Instituto Nacional de Administración Publica, Número 98, 1998, p. 18 y 19.

Los intereses nacionales también pueden ser directos, indirectos y su incidencia es de manera dinámica, por lo que es conveniente someter a un análisis periódico, los fundamentos de los intereses.”22 En tanto que el General Ramón Mota Sánchez establece que “A partir del clamor general para actuar de inmediato en todo los problemas de Seguridad Nacional, es necesario establecer con claridad cuáles son y que categorías y somos nuestros intereses nacionales: La primera categoría comprende los Intereses Nacionales Vitales. Aquí consideramos aquellos fundamentales y de importancia definitiva en la supervivencia, seguridad y vitalidad de nuestra nación. Incluye la seguridad física del territorio, la protección de nuestros ciudadanos, la disponibilidad de elementos de vida para la población en forma permanente y a la protección de las instalaciones estratégicas. Debemos hacer todo lo que sea necesario para su defensa, recurriendo incluso al empleo de nuestra fuerza militar dentro del territorio nacional y fuera de él, en alianza con otros países. La segunda categoría comprende los Intereses Nacionales Importantes. Estos no afectan nuestra supervivencia nacional, pero si nuestro modo de vida y el carácter del país en el que vivimos. En estos casos utilizaremos recursos suficientes para neutralizar las interferencias, evaluando lo que se compromete frente a las ventajas que se obtendrían. La tercera categoría se refiere a Intereses Nacionales Humanitarios y Otros. Dentro de esta, consideramos situaciones que nos llevan a intervenir por el compromiso con valores universales establecidos y con la solidaridad internacional.”23 De conformidad con el Glosario de Términos24 del Colegio de Defensa Nacional25, los Intereses nacionales son deseos o pretensiones, pero no del
22Mario Santos Caamal, La esencia de la seguridad nacional, México, Secretaría de Marina, 1995, p. 29 y 30. 23General de Div. D.E.M. Ramón Mota Sánchez, “Una estrategia de seguridad para México en el siglo XXI”, El desafío de México. Una aproximación al futuro mexicano, México, Academia Nacional, A.C., 2000, p. 231. 24Glosario de Términos, Op. Cit. 25El Colegio de Defensa Nacional es el centro de más altos estudios militares de la Universidad del Ejército y la Fuerza Aérea, dependiente de la Secretaría de la Defensa Nacional. Desde 1980, este Colegio imparte la Maestra es Administración Militar para la Seguridad y Defensa Nacionales a Coroneles y Generales del Ejército y la Fuerza Aérea, así como a Contralmirantes y Capitanes de

pueblo en su conjunto, sino del gobierno o ciertos sectores políticos, económicos, religiosos o culturales, por lo regular se refieren a actividades o inversiones de las que se espera obtener provecho, utilidad o beneficio. Sirven de guía a los autores de decisiones de un estado para determinar la política nacional. Estos incluyen la autoconservación, independencia, integridad territorial, seguridad militar y bienestar económico. Como se desprende del análisis de los anteriores conceptos tenemos que éste es uno de los más ampliamente utilizados y más duramente criticados por los estudiados de las Relaciones Internacionales durante los últimos años. El debate gira en torno a su validez como categoría científica y su maleabilidad para ser utilizado por estadistas y altos funcionarios que dirigen la política exterior de los Estados. Pero ¿qué es el interés nacional? Se ha definido como uno de los objetivos fundamentales y determinantes para que un Estado diseñe su Política Exterior. El interés nacional es la síntesis de las aspiraciones nacionales gestionadas por el poder político del Estado (gobierno) que resume aspectos de identidad nacional (cultura, tradición, costumbres, etc.) en el marco de integración y coordinación con capacidad de convertirse en sendos objetivos nacionales.
III.

De los objetivos nacionales.

Los objetivos nacionales son otra categoría de análisis muy importantes para el diseño e instrumentación de la Política Exterior. El concepto de Objetivo Nacional no está muy difundido entre la mayoría de los autores que estudian la Política Exterior. No obstante se considera valioso rescatar este elemento como un instrumento para conocer la forma cómo se crea y se maneja la política de un Estado hacia la Comunidad Internacional. Sobre el tema de los Objetivos Nacionales, el ex canciller Bernardo Sepúlveda Amor, señaló que: Bajo el amparo de la política exterior, el Estado mexicano salvaguarda un conjunto de objetivos fundamentales. Defender su propia existencia como entidad independiente es el deber primario, junto con la protección de la integridad territorial. Afirmar la naturaleza soberana de las decisiones que adopta, ejerciendo autónomamente la capacidad de
Navío de la Armada de México y a destacados funcionarios de la Administración Pública Federal.

determinar la esencia de su organización política, es otro elemento básico. Explotar y aprovechar en beneficio de la nación los recursos naturales, sin interferencias externas, es también un fin primordial. Constituirse en instrumento para que, mediante la acción externa, se impulse la estrategia de desarrollo nacional es otro de los objetivos centrales. Uno más es coadyuvar a la conformación de un sistema internacional que auxilie en la realización del proyecto de nación, evitando que se frustre por factores como las políticas de fuerza o la guerra, el desorden económico o la inestabilidad en las relaciones entre los Estados.26 Por lo que se refiere a los objetivos nacionales, Vega García los define como “(…) la síntesis de las aspiraciones e intereses nacionales producto de una identidad nacional e instrumentos de la política del Estado, expresados en la ley suprema del país, garantizan el desarrollo nacional y proporcionan seguridad del proyecto fundamental de una nación.”27 En el Glosario de Términos del Colegio de Defensa Nacional tenemos que los objetivos nacionales son postulados o principios básicos permanentes, que definen modos de vida, las aspiraciones máximas de la nación, estables en el tiempo y cuyo logro redunda en beneficio de los intereses nacionales. Vale la pena señalara que para efectos prácticos se diferencian dos tipos de objetivos nacionales: los Objetivos nacionales permanentes, que son fines o metas perennes que una nación desea conservar para garantizar su sobrevivencia como: libertad, soberanía, independencia o integridad territorial; o desea alcanzar para disfrutar mayores estándares de bienestar como: desarrollo, justicia, paz o seguridad publica y los objetivos nacionales coyunturales, que son realizaciones concretas a obtener en sucesivas etapas, se refieren exclusivamente a la satisfacción de las necesidades mas apremiantes de la sociedad para eliminar o reducir las presiones dominantes. En Nociones de Estrategia encontramos que: “Los intereses nacionales son deseos o pretensiones pero no del pueblo en su conjunto, sino del gobierno o de ciertos sectores políticos, económicos, religiosos o culturales. Por lo regular se refieren a actividades o inversiones de las que se espera obtener provecho,
26Bernardo Sepúlveda Amor, “Los intereses de la política exterior” en César Sepúlveda (Compilador), La política internacional de México en el decenio de los ochenta, México, F.C.E., 1994, p. 17. 27General de Div. D.E.M. Gerardo Clemente Ricardo Vega García. Op. Cit. p. 64 y 65.

utilidad o beneficio, en ocasiones al margen de la legalidad o moralidad. Entre los intereses más extendidos por el mundo figuran los mercados de consumo, las fuentes de materias primas, la zona de seguridad estratégicas, las colonias, protectorados y dominios, las áreas influencia una hegemonía, etc.”28 Como se desprende de las definiciones de objetivos nacionales, esta categoría es superior a la de interés nacional, ya que representa los anhelos no de un grupo político específico, sino de la nación en su conjunto. Es decir, los objetivos nacionales son la más clara materialización de lo que podríamos considerar como Proyecto Nacional, qué es el ideario del país que buscamos como sociedad, como pueblo y como nación, lo cual implica un compromiso de trabajo conjunto, de metas, de esfuerzo y de un destino comunes. Para efectos prácticos los objetivos nacionales se agrupan en dos grandes categorías: permanentes y coyunturales. Los primeros se refieren a aquellos que le dan viabilidad al Estado y al Proyecto Nacional, generalmente son de largo plazo y algunos no cuentan con temporalidad, pues, tienen vigencia ilimitada y los segundos, permiten el cumplimiento de los segundos con base en metas de corto y mediano plazo y por lo tanto, se van adaptando a las circunstancias históricas, políticas, económicas, sociales y militares de la sociedad y del mundo. En el caso de los objetivos nacionales permanentes los encontramos en el texto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, no los ubicamos en un apartado único, sino que se encuentran diseminados en una serie de artículos que dan forma al Proyecto Nacional. Derivado de un análisis del texto constitucional podemos encontrar los siguientes:
1. Preservar la soberanía e independencia nacionales. 2. Consolidar el Estado Mexicano como una república federal, democrática y

representativa con diversidad étnica y pluricultural.
3. Respecto a los Derechos Humanos, la libertad y la dignidad de los ciudadanos. 4. Fomentar el crecimiento y desarrollo económicos. 5. Compromiso con la justicia social.

28Nociones de estrategia, Op. Cit. p. 65. De acuerdo con este texto los objetivos nacionales

pueden catalogarse, en principio, entre en tres grandes clases que son: Seguridad del Estado, Bienestar de su pueblo y Prestigio nacional.

Por lo que se refiere a los objetivos naciones coyunturales podemos considerar que éstos se encuentran en el texto del Plan Nacional de Desarrollo, instrumento de planeación democrática que se elabora con fundamento en la Ley de Planeación29, obliga al Titular del Poder Ejecutivo Federal a diseñar y gran plan de gobierno que guiará su gestión a cargo de la Administración Pública Federal y será la gran directriz del país cada sexenio. Esta ley obliga al Presidente de la República a diseñar su plan de desarrollo durante los primeros seis meses de su gestión y someterlo a una consulta nacional para que reciba los aportes de la sociedad, asimismo, existen mecanismo de evaluación y control que tiene a cargo el Congreso de la Unión, sobre todo en materia presupuestal y de rendición de cuentas. La citada ley tiene su origen en el Plan Global de Desarrollo 1980-1982, que elaboró la Administración del Presidente José López Portillo, este plan no tenía ningún fundamento jurídico que le diera obligatoriedad a las siguientes administración para seguir con la elaboración del mismo. Fue hasta 1983 cuando se promulgo la ley de planeación y se le dio obligatoriedad a esta tarea de gobierno. Por lo que a partir de esa fecha los presidentes siguientes han elaborado sus respectivos planes nacionales de desarrollo. La Ley de Planeación estable las disposiciones reglamentarias para dar cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 26 constitucional. Cabe destacar en este ordenamiento el numeral 21 que establece que: “El Plan Nacional de Desarrollo deberá elaborarse, aprobarse y publicarse dentro de un plazo de seis meses contados a partir de la fecha en que toma posesión el Presidente de la República, y su vigencia no excederá del período constitucional que le corresponda, aunque podrá contener consideraciones y proyecciones de más largo plazo.”30 Para dimensionar la importancia de esta disposición se podría establecer una metáfora en relación al destino de la Nación con la siguiente pregunta: ¿hacia dónde se dirige nuestro país? Para responder esta interrogante se puede establecer que es necesario definir los intereses y los objetivos nacionales, para el caso de los primeros tenemos que: “El Plan Nacional de Desarrollo precisará los
29Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de enero de 1983. 30Ibidem p. 6.

objetivos nacionales, estrategia y prioridades del desarrollo integral y sustentable del país contendrá previsiones sobre los recursos que serán asignados a tales fines; determinará los instrumentos y responsables de su ejecución, establecerá los lineamientos de política de carácter global, sectorial y regional; sus previsiones se referirán al conjunto de la actividad económica y social, tomando siempre en cuenta las variables ambientales que se relacionen a éstas y regirá el contenido de los programas que se generen en el sistema nacional de planeación democrática.”31 Sin embargo, por lo que se refiere a los intereses nacionales no existe alguna disposición legal que nos permita determinar cómo se puede identificar y construir. Derivado de lo anterior, tenemos que el Plan Nacional de Desarrollo constituye el instrumento base de la planeación del Ejecutivo federal con un horizonte de seis años y presenta los principios, políticas del gobierno y sus objetivos y estrategias. El Plan Nacional de Desarrollo pone ante la opinión de los ciudadanos lo que el gobierno se propone hacer junto con la sociedad, para que sea visto como un compendio en el que todos los mexicanos pueden consultar lo que el gobierno planea hacer por ellos y con ellos. Para que los técnicos de la planeación y de la administración pública lo vean como instrumento básico que define criterios, prioridades y fundamentos de elaboración de las políticas públicas. Al mismo tiempo, para que los orientadores y líderes de opinión encuentren en él una presentación sistemática de los compromisos de gobierno. Este marco integral de desarrollo que se presenta a la sociedad, permite pensar de manera más estratégica en las prioridades, políticas, programas, proyectos y reformas que debemos emprender para lograr los objetivos propuestos, pero sin que se conviertan en un marco rígido y limitante. Las estrategias contenidas en este Plan están encaminadas a facultar a los actores políticos, sociales y económicos para que participen de manera activa en las reformas que se promoverán. Busca, mediante dichas estrategias, establecer alianzas y compromisos con los grupos sociales, económicos y políticos, así como con los gobiernos estatales y municipales del país para que la construcción de nuestro futuro sea una tarea compartida.
31Idem.

IV.

Conclusión.

Para finalizar empleare una cita de Jean Bodin, un autor clásico de la ciencia política, que señala lo siguiente: “(…) después que la tormenta impetuosa ha castigado al navío de nuestra república con tal violencia que hasta el propio capitán y los pilotos están cansados y agotados por el continuo trabajo, se hace preciso que los pasajeros echen una mano, quien a las velas, quien a las jarcias, quien al ancla, y que quienes carezcan de fuerzas den un buen consejo o eleven sus votos y plegarias a Aquél que tiene poder desencadenar los vientos y amainar las tempestades, ya que todos juntos corren el mismo peligro. No incluyo en este número a los enemigos que aguardan en tierra firme, complaciéndose por el naufragio de nuestra república y prestos para acudir al botín, aunque ya se enriquecieron con el incesante chorro de cosas preciosas que se ha arrojado por la borda para salvar este reino (…)”32 Como se desprende del texto anterior, Bodin utilizó una gran metáfora, propia de un hombre de mar, para mostrar que todos los integrantes de la República está obligados a participar en su construcción, mantenimiento y preservación, ya sea en el trabajo cotidiano o en la definición de las aspiraciones, intereses y objetivos nacionales.

32Jean Bodin, Los Seis Libros de la República, Madrid, Tecnos, 1997.pp. 3 y 4.

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