RUBIO RIVERA, R., “El circo romano de Toledo y la Vega Baja en época romana", en AA.VV., La Vega Baja.

Investigación, documentación y hallazgos, Cuenca, 2011, pp. 35-56.

el circo romano de toledo y la vega baja en época romana

Rebeca Rubio Rivera Universidad de Castilla-La Mancha

el circo romano de toledo y la vega baja en época romana

El circo romano ha sido y es el vestigio más emblemático del Toledo romano, asumiendo un indudable protagonismo en la imagen de Toletum, por lo demás, considerablemente desdibujada ante la exigüedad de testimonios visibles de esa etapa histórica. En el circo confluyen algunos de los componentes más representativos de los toletani que propiciaron su construcción y lograron mantener su vigencia hasta las postrimerías del imperio romano, entre otros, políticos, económicos, sociales e ideológicos. De este modo, los vestigios arqueológicos nos desvelan algunas de las claves más elocuentes de quienes auspiciaron el desarrollo y auge de la ciudad, sus aspiraciones, su nivel de prosperidad o sus aficiones. No en vano, fue uno de los circos romanos de mayores dimensiones del ámbito provincial del Imperio romano.

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LA VEGA BAJA.
INVESTIGACIÓN, DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS.

en algunas ciudades hispanas los ludi circenses se realizarían en espacios adecuados para esa función. la construcción de la muralla (de época flavia: Tsiolis 2005. aquellos edificios e infraestructuras que pusieran de manifiesto su adecuación a los cánones inherentes al mismo. con frecuencia. Con todo. máxime cuando para la celebración de las carreras bastaría con la adecuación de una explanada como pista y la colocación de terraplenes o gradas de madera en sus laterales. 37 . etc. 61. 318 ss. gozaron de una extraordinaria popularidad. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. Rubio 2008a. 206).El circo de Toletum en su contexto histórico La construcción del circo se inscribe en el marco de un conjunto de iniciativas edilicias de considerable magnitud. GonzálezConde 1987. carentes de estructuras permanentes (Nogales 2008. del depósito de agua de las Cuevas de Hércules (de la segunda mitad del s. a través de éstas. en la que las comunidades encabezadas por sus élites concentran sus esfuerzos para dotar a la ciudad de un aspecto plenamente romano. relieves y cerámicas. del sistema de abastecimiento de agua a la ciudad (el acueducto de La Alcantarilla datado también en el período flavio: Arenillas et al. un obstáculo a la hora de decidir su construcción en muchos municipios del imperio. que con toda probabilidad se vincula a la incorporación de Toletum al contexto de las ciudades privilegiadas del Imperio romano. por su monumentalidad y dimensiones se equipara a los de las capitales provinciales de Hispania y se incluye en el grupo de los mayores del imperio. 138). En el caso de Toletum. la notoriedad y el éxito de las carreras se ve confirmada en las inscripciones que mencionan la celebración de ludi circenses (Ceballos 2004. el prestigio y la relevancia de la urbe. 295 ss. la ciudad se habría transformado paulatinamente. prácticamente. es precisamente la construcción del circo la que indica el afán por destacar de la ciudad. INVESTIGACIÓN. adoptando una fisonomía romanizada. resultando clave la monumentalización de espacios y edificios públicos. quien destaca cómo de los 53 alusiones a la organización de ludi en epígrafes hispanos. Rubio 2005). Por ello. además de ser de los primeros en construirse fuera de Roma. en Hispania. a pesar de que no son muy numerosos los circos atestiguados en el Imperio. durante y después de la obtención del privilegio de la municipalidad.y en los abundantes testimonios iconográficos de tema circense en mosaicos. El hecho de que los edificios públicos romanos conocidos –y documentados arqueológicamente. se suma. y aunque el número de circos atestiguados hasta el momento supera a los de otras áreas del imperio (sólo el norte de ˘frica es parangonable: Humphrey 1986. 163). De hecho. 2009. Los ludi circenses.. en un lapso de tiempo relativamente corto. II d. que debió obtener en época flavia (Alföldy 1987. los juegos públicos celebrados en el circo.. la mitad corresponden a los circenses) –además de otras que aluden a aurigas.C. pues se trata de un circo que.C.: Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1991.). en consecuencia. para acceder al estatuto de municipium. 80). 57. a la articulación del espacio urbano conforme a un entramado plenamente romano en el que predomina la ortogonalidad (Rubio 1997. por tratarse de una eficaz forma de propaganda personal y política. pues las élites locales no renunciarían a sufragar la celebración de este popular espectáculo.en Toledo se cons- truyeran durante el período flavio. 110). denota el despliegue de un programa de obras públicas y una inequívoca voluntad de subrayar. pinturas. consistentes en carreras de carros. Se propiciaba así una intensa actividad constructiva. especialmente dignitas y romanitas. como en muchos otros núcleos urbanos de Hispania y del resto del Imperio. y construyendo antes. La envergadura y.: Tsiolis 2008a) y del propio circo (del tercer cuarto del siglo I d. el elevado coste del edificio debió de ser. LA VEGA BAJA.

De hecho. Mosaico con escena circense de la villa de Can Pau Birol (Museo de Historia de la Ciudad de Girona). por buscar el reconocimiento y el prestigio y. como muestra la evidencia arqueológica con niveles de continuidad de uso del circo hasta finales del siglo IV o inicios del V d. conforme a lo que estipulaban las leyes municipales.al recibir el honor del sevirato. congregando no sólo a los habitantes de la propia ciudad. 212-213. Tan imponente circo debía de ofrecer espectáculos con periodicidad (en la celebración de fiestas. además de otras ocasiones. sobre todo. 387). la aristocracia local y. en general. .C. recuerda la financiación de dichos juegos por un ciudadano -cuyo nombre se ha perdido por la fractura de la parte superior de la placa. con bibliografía anterior). 2. La inscripción. como las que conmemoraban la obtención de cargos municipales: Melchor y Rodríguez Neila. en Hispania se constata la estrecha relación existente entre los ludi circenses y el culto imperial (Humphrey 1986. la dignidad municipal colegiada y de carácter religioso (por lo general desempeñada por ricos libertos). la pujanza de Toletum en este período.. especialmente vinculada a la promoción del culto imperial. evidencia la riqueza de que disponía el erario público municipal. sino también a los ciudadanos del territorium del municipio y de otras poblaciones del entorno. datada en el siglo II d. poniendo de manifiesto el afán por equipararse a las principales ciudades del imperio. 2) que menciona la celebración de una edición de juegos circenses en Toletum (Ceballos. Se trata de un edificio de excepcional magnitud para un municipium. Contamos con un relevante documento epigráfico (fig. 2004.Es precisamente en este contexto en el que el circo romano de Toledo cobra un especial significado. 2002. 147). El éxito de la celebración de las carreras de carros perduró en Toletum hasta época tardorromana.C. Inscripción de Toledo que menciona la celebración de ludi circenses (Foto Museo de Santa Cruz). 1.

la excepcional pieza descubierta en el área del primer graderío del frente noroeste del circo de Toledo.: Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 2001. Se trataría de un rico ornamento de una de las sillas transportables cuyo uso estaba reservado exclusivamente a los integrantes de la élite asistente a los juegos (o incluso de algún alto mandatario de visita en la ciudad. 282). por la decoración en relieve con escenas del mito del héroe griego.3. INVESTIGACIÓN. Foto A. 39 . confirmando así la considerable vitalidad de que gozaban aún en este período los ludi circenses en Toletum. Por sus características se ha interpretado como un remate decorativo de un mueble y en concreto de una sella curulis (Sánchez-Palencia 1989. En realidad. como sugiere Arce 2001. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. 110). 400). y que por tanto serviría para ocupar alguna de las tribunas del circo. a pesar de la crisis económica que lastraba las manifestaciones públicas urbanas y de las conocidas restricciones de las autoridades cristianas. LA VEGA BAJA. la extraordinaria popularidad de las carreras en este período se hace patente en Hispania. 3). conocido como el marfil de Hipólito (fig. Pareja). (con material cerámico y monedas del siglo IV d.C. Márfil de Hipólito (Museo de Santa Cruz. Precisamente a este período se adscribe –en concreto a finales de siglo IV.

pues supusieron la reducción de estructuras constructivas en el lateral sureste del graderío. Asimismo. . 4. 334). de hecho. la más importante de Toletum y coincidente con la puerta de Valmardón (Rubio y Tsiolis 2004. pues sólo debía rellenarse el flanco noroccidental. con un leve declive en sentido noroeste. que aglutinaba en sí mismo el prestigio y la opulencia de Toletum. por otro lado contaba con una óptima accesibilidad.).El circo en su contexto topográfico La elección del emplazamiento del circo responde a varios factores. 231 s. de modo que ganaba en visibilidad un edificio de representación tan emblemático. junto a la vía que procedente de Emerita Augusta comunicaba con Caesaraugusta y cercana a la puerta norte de la ciudad. Reconstrucción virtual del circo romano de Toledo (Fotomontaje Toletum Visigodo). por un lado se ubica muy próximo a la propia urbe y a la parte de ésta que actuaba como fachada principal. dominando en el área suburbana. resultaban idóneas. También sería relevante su ostensible presencia desde ese frente norte de la propia urbe. Además las propias condiciones topográficas del terreno en la zona en la que se instala el circo. probablemente. la orientación del circo en esa situación permitía contar con una disposición adecuada para el circuito de las carreras respecto a la posición del sol durante buena parte del día. en los circos predomina la ubicación de las carceres al oeste (Humphrey 1986. al tiempo que permitió acondicionar una amplia superficie para la pista con relativa facilidad.

. las otras dos capitales. si las dimensiones totales son relevantes. Si se tiene en cuenta que el mayor de los circos romanos atestiguados en Hispania es el de Emerita Augusta (considerado además uno de los más grandes del imperio). máxime si se tiene en cuenta que Emerita es una de las tres capitales provinciales hispanas.80 m. siendo su longitud de 423. con 433 x 114 m. cuyos orígenes se remontaban a los de la propia Roma y que fue el circo por excelencia a imitar. LA VEGA BAJA. no menos ilustrativa resulta la comparación de las medidas de la propia arena.800 m2 (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 2001. INVESTIGACIÓN. El modelo arquitectónico remite al Circus Maximus de Roma. reduciéndose las diferencias respecto a la pista 5. se puede apreciar la magnitud del de Toledo. son de menor tamaño. 41 . con su forma alargada. las dimensiones del circo de Toledo son de considerable extensión. Planimetría del circo romano de Toledo (según Sánchez-Palencia y Sainz).. Como ya se ha destacado con anterioridad. con una super- ficie total de 40. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. No obstante.20 m.. y su anchura de 100. y una anchura de 86. por tanto.10 m.El circo de Toletum en el contexto de los circos hispanos El circo romano de Toledo responde a la tipología característica del edificio. 101). situado en la vaguada (vallis Murcia) al suroeste de la colina del Palatino. siendo habitualmente representado en la iconografía con escenas de carreras de carros. definida por la pista o arena y las gradas que la rodeaban en su mayor parte. la envergadura total del edificio. En el circo de Toletum ésta alcanza una longitud de 408 m. mientras que los circos de Corduba y Tarraco. al indicar la suma de la superficie de la pista y la anchura de las gradas y.

pues en éste la anchura del graderío alcanza en algunos sectores los 10.30 m. si se compara con el circo de Segóbriga. como ya se ha señalado.o Mirobriga -360 x 76 m. Valentia -350 x 70 m.40 m. el circo romano de Toledo cobra significatividad. dispuestas perpendicularmente respecto al podium que delimita la pista. de planta cuadrada (3. 2009. de pista. 87 ss. 42 LA VEGA BAJA.. por tratarse de los dos únicos casos de circos documentados arqueológicamente en el centro de la Península.25 m. pero mayor anchura (10 m. Pero si se edifica con grandes dimensiones y revestido en piedra. La arquitectura del circo romano de Toledo En cuanto a su articulación arquitectónica. 1986.pone de manifiesto la búsqueda de soluciones arquitectónicas que resultan particularmente idóneas.del de Emerita que tiene 403 x 96 m. La arquitectura específica del circo de Toledo es bien conocida gracias a las distintas excavaciones arqueológicas realizadas.-. De este modo. principalmente las efectuadas en la década de los años veinte (en las que se descubrieron amplias áreas del edificio: Castaños et alii 1928. San Román et alii 1930) y en los ochenta del siglo XX (Sánchez Palencia y Sainz Pascual. De hecho. además de ser ambas ciudades equiparables en rango –municipia–. Del mismo modo. de anchura máxima de la cavea del circo de Toledo. en el lado opuesto se situaban las carceres. y 74 m. A ello se suma otra excepcionalidad: su temprana construcción. menos). sin que se haya podido precisar su longitud al no documentarse más que las carceres y dos tercios de los graderíos laterales. en sus laterales noroeste y sureste y en el hemiciclo que cerraba uno de sus extremos. el elemento esencial en cualquier circo. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS.). como en Toledo. frente a los 6. la parte del edificio que comporta el mayor esfuerzo constructivo y refleja mejor la magnitud del mismo. se constatan las diferencias. descubierto en los últimos años (Ruiz de Arbulo et alii. En estos sectores todo el graderío se construye sobre bóvedas paralelas de opus caementicium. 1987).25 x 3. Confrontando las dimensiones del graderío. Precisamente la cavea del frente noroeste y el hemiciclo -que no se asientan directamente sobre el declive del terreno como el lateral sureste. resulta aún más elocuente el empeño por realizar un circo imponente. . 295).-) y en la parte occidental del imperio. el de Segóbriga se adscribe al grupo de los circos de tamaño medio. es decir menor longitud (5 m. con su característica forma alargada estaba rodeada en tres de sus lados por la cavea o graderío. 2009). sobre todo..C. Sobre las bóvedas se asentaba el primer cuerpo de gradas (maenianum primum). con las casillas de salida de los carros participantes en la carrera. En realidad. la construcción de un circo era un lujo extraordinario para un simple municipio – al ser innecesario para celebrar los ludi circenses. por no llegar a concluirse su construcción (Ruiz de Arbulo et alii.y por ello suelen ser una excepción (Humphrey.).). la articulación específica del graderío y sus accesos. se advierte la mayor monumentalidad del circo emeritense. que ha permitido precisar la cronología y.95 m.. integrado por cuatro filas de asientos de sillares de granito. adoptando en el hemiciclo una forma abocinada para adaptarse a su trazado curvo. en especial en la disposición y organización de las estructuras y accesos del graderío. el más extendido en Hispania (como los de Saguntum -354 x 73 m. La arena. en este último caso con una metodología estratigráfica. el circo de Toledo evidencia una excelente planificación. pues la mayor parte de los circos del imperio se erigieron a lo largo del siglo II d. con una anchura máxima del edificio segrobigense de 82. resultando en su contextualización extraordinario. INVESTIGACIÓN.

Maenianum primum del lado oriental del hemiciclo del circo. Impronta de las gradas en el hemiciclo. 8. 7. Frente noroeste desde el hemiciclo.7 6 6. 9. Escalera de acceso al primer nivel del graderío. 9 8 .

INVESTIGACIÓN. que permitía el ingreso desde el exterior –situado a un nivel inferior-. Pilares de apoyo del segundo nivel del graderío en madera y escaleras exteriores de acceso a la parte superior. que se sustentaba en la parte superior del primer piso de gradas y en unos pilares situados a una distancia de 1. precisamente. 11. . En la parte inferior la grada tiene una altura de 2 m. 44 LA VEGA BAJA. en la cuarta grada. y dos cuerpos de escalera a cada lado. En su lado interior el graderío se adosa al podium. Estas escaleras constaban de un cuerpo central. el muro construido también en sillares de granito que delimitaba la arena (y del que se desconoce si contaba con un pretil). respecto al nivel de la pista y alcanza los 3.25 m. 21).como indican las improntas sobre el caementicium conservadas en el graderío del hemiciclo (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1988. consta de un segundo cuerpo realizado con toda probabilidad en madera (maenianum summum in ligneis). por tanto. Sin embargo. 20-21). a la 10. Escaleras exteriores con vano rematado en arco conservadas detrás de la Venta de Aires. que partiendo de la parte inferior del graderío facilitaban el acceso a las cuatro gradas. en la parte superior.65 m. de la parte exterior de las bóvedas (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1988. El acceso a este primer graderío se efectuaba a través de unas escaleras que a su vez separaban los sectores (cunei) de la cavea en tramos regulares correspondientes a nueve bóvedas cada uno (véase figura 12). la cavea del circo de Toledo no se limita a un único cuerpo de gradas. con la propia anchura de ese segundo cuerpo de gradas de madera. y estaban realizados con grandes sillares de granito de base cuadrada colocados en sentido vertical. La estructura de madera de este segundo piso de gradas también se apoyaba en el extremo superior de las escaleras que servían de acceso desde el exterior. coincidiendo. Los pilares alineados estaban dispuestos en intervalos regulares de 3 m.. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS.

que además destaca la mayor regularidad y sofisticación del sistema de escaleras del circo de Toledo respecto al anfiteatro pompeyano). hasta la reestructuración de Trajano. resulta indiscutible que su principal función fue la de servir de acceso al segundo graderío. que se unían en la parte superior. 1086. como en los casos hispanos de Saguntum y Valentia (Pascual. 44). Asimismo. 10). Estas escaleras estaban alineadas con los pilares y compuestas por dos cuerpos simétricos y contrapuestos de opus caementicium con escalones –cada escalón formado por un sillar de granito-. puesto que en la propia Roma. véase fig. 11). maenianum in ligneis.C. INVESTIGACIÓN. 45 . Por la presencia de este vano central habían sido consideradas tradicionalmente puertas (Rey Pastor. 68. 353. 2001. cuyo frente meridional probablemente se adecuara con gradas de madera (Nogales. El hecho de que las gradas de este segundo piso se realizaran en madera. 35) y aunque no se ha descartado del todo ese eventual uso (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1988. 2001. 3.. Rom.C. Ribera. 1932.. 193). en otros circos provinciales fue una solución adoptada con cierta frecuencia incluso para el conjunto de las gradas (sustentadas sobre estructuras de obra.parte más alta del graderío (fig. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. Por otra parte. LA VEGA BAJA. 22). además del circo de Emerita. la disposición y forma de estas escaleras se ha puesto en correlación con el anfiteatro de Pompeya. que también contaba con escaleras de acceso a la parte superior de la cavea de análogas características (como señala Humphrey. 1-4). formando entre ellos un vano central rematado en arco (como la estructura que aún conserva todo su alzado detrás de la Venta de Aires. no resta monumentalidad al conjunto del circo. I a. 157. y permanecerían así a lo largo del siglo I d. al menos las gradas de los niveles superiores del Circo Máximo estaban construidas en madera a finales del s. como indica el propio Dionisio de Halicarnaso (Ant. en caementicium o mampostería). 2000.

12. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. a los que se destinaban las gradas de madera de la parte alta. puesto que de las primeras gradas. Además la línea de pilares y escaleras del segundo piso de gradas se adaptan regularmente a esta secuencia. La regularidad y perfecta articulación de este módulo constructivo confiere. Uno de los aspectos más interesantes de esta articulación de estructuras. 46 LA VEGA BAJA. en este caso. mientras que el vano central de los cuerpos de escalera simétricos corresponde al centro del cuneus (en coincidencia. por tanto. con la quinta bóveda de la serie de bóvedas que integra cada sector). con toda probabilidad. con accesos distintos –las escaleras exteriores. Por otra parte. INVESTIGACIÓN. con asientos de granito. un valor adicional a la planificación arquitectónica del circo de Toledo. sin duda. más próximas a la arena y. soportes y accesos del frente noroeste y reconstrucción del alzado exterior e interior (según Sánchez-Palencia y Sainz). de modo que cada tramo de nueve bóvedas se separa del sucesivo por las escaleras de acceso al primer piso del graderío –ocupando estas escaleras la misma superficie que una de las bóvedas-. . Planta de los cunei. en relación a cada sector (cuneus) del graderío. estarían excluidos los grupos de baja extracción social. la disparidad entre los dos niveles de la cavea respondía a la consabida diferenciación social de su uso. soportes y accesos es la existencia de un módulo que se repite con exactitud. separadas por algún tipo de barrera del primer nivel de gradas.y. El módulo sigue una pauta. pues cada uno de los pilares se alinea a su vez con el muro que sustenta cada bóveda.

flanqueado a cada lado por una escalera de acceso sólo a la parte inferior del graderío (y también de mayor anchura que las restantes escaleras). como se constata en algún otro circo (así ocurre en los circos africanos de Leptis Magna y Susa: Humphrey 1986. podría haberse adecuado dicho talud para instalar gradas de madera e incluso de granito..25 m. prác- 13. Sin embargo. en el sector más próximo al hemiciclo. respecto a la arena. al construirse junto a la escalera dos bóvedas adosadas entre sí. soportado por pilares y escaleras exteriores. al no haberse documentado traza alguna entre los vestigios descubiertos en este frente (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 2001. para sustentar el primer graderío. en las estructuras descubiertas hasta la fecha. del que se desconoce en qué materiales fue realizado. 14. e interpretadas como una posible tribuna (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1988. apenas conocido. El otro punto que presenta una cierta disparidad respecto al módulo es el centro del propio hemiciclo. se utilizan rellenos y un muro de cierre (balteus) paralelo al muro del podium. 20). DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. En efecto. frente a los 3. De hecho. Escaleras exteriores del frente sureste. se ha sugerido que estaría formado por un simple talud terrero. Estructuras del centro del hemiciclo correspondiente al vano de la posible Porta Triumphalis. 104). en dos puntos.Esta regularidad sólo se ve alterada. Respecto al graderío del lateral sureste. INVESTIGACIÓN. coincidiendo con el lugar en el que solía ubicarse en los circos la Porta Triumphalis. Uno en el lateral noroeste. sin que se hubieran realizado gradas de fábrica. Este frente también habría contado con el piso superior de gradas en madera con una disposición análoga a la del lateral noroeste y el hemiciclo. cabe señalar que el aprovechamiento del talud del terreno natural supuso la aplicación de un sistema constructivo del piso inferior de la grada con cimentaciones de menor envergadura. Así. de las bóvedas). LA VEGA BAJA. que en este flanco tendrían menos altura al cimentarse en un nivel más elevado. 47 . en el centro se abre un vano de mayor anchura (5. pero perpendiculares a las restantes bóvedas. en mi opinión. en lugar de bóvedas.25 m. 31 y 318).

la mayor parte de los circos hispanos disponía de barreras de escasa envergadura (Humphrey 1986. fig. en el circo romano de Segóbriga no quedan restos. en las que se situaban las casillas de salida de los carros de caballos participantes en las carreras. Este vano coincidiría con la Porta Pompae a través de la cual accederían los participantes para efectuar el desfile de los carros previo al comienzo de las carreras. 48 LA VEGA BAJA. concentrándose en ella elementos religiosos (estatuas. Lo cierto es que esta barrera divisoria de la arena. 3 y 4). eidem 2001.). De nuevo. cuya emblemática spina sí llego a adquirir un aspecto monumental. 107 s. dificultando así su conservación y siendo un elemento del que apenas se documentan huellas (por ejemplo. Lejos del modelo del Circo Máximo. adoptando una forma curva (de arco de círculo) orientada hacia la derecha de la pista –para facilitar la salida de todos los carros en el sentido de la carrera.en el área de la Venta de Aires (Castaños et alii. Sin embargo.15 m. el célebre obelisco egipcio – puesto por Augusto-. conocemos la disposición de las carceres conforme al tipo más habitual. en torno a la cual se desarrollaban las carreras. edículos. no habiéndose efectuado excavaciones en esa área con posterioridad. aras. ticamente coincidiendo con la parte superior del primer cuerpo del graderío (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1988.15. suscitando la duda de si llegó a construirse: Ruiz de Arbulo et alii. de la que apenas se habrían conservado trazas (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual.y con doce casillas (de 5. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. de anchura). 23. además del canal con agua o euripus.C. con la habitual disposición ligeramente oblicua. 7). 20. 70 s. y figs. ornamentales (esculturas.10 m. A partir de la documentación recabada entonces. 104). los muros fueron de nuevo enterrados.). sobre esta puerta y en posición central se solía situar la tribuna editoris. de las que también tenemos en el caso de Toledo un conocimiento algo deficitario. son las mencionadas excavaciones de los años veinte las que localizarían los muros que delimitaban la spina -de 8. estaría dividida en sentido longitudinal por una barrera central o spina. de anchura. Sección del circo romano de Toledo (según Sánchez-Palencia y Sainz).) y funcionales (como los célebres cuenta vueltas de las carreras: los siete huevos a los que se sumaron los siete delfines de bronce instalados por Agripa en el 33 a. San Román et alii 1930) y su trazado se refleja en la planimetría de Rey Pastor (1932 y en el plano publicado en San Román et alii 1930). seis a cada lado de un vano central. En lo que se refiere a la propia arena (de la que se ha podido documentar su conformación y nivel de uso: Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 2001. consistentes en una batería de compartimentos individuales.). Además. eidem 2001. En el extremo opuesto al hemiciclo se localizaban las carceres. . INVESTIGACIÓN. Sus estructuras fueron excavadas en las sucesivas campañas de los años veinte (Castaños et alii 1928. debía tener generalmente una entidad arquitectónica limitada –además de poca altura-. 4). 386). en la que se situaba el editor que sufragaba la celebración de los ludi. sosteniendo la tradicional mappa de tela que agitaba como señal para dar comienzo a las carreras. etc. etc. 1928.

INVESTIGACIÓN. su configuración arquitectónica. estaban ligeramente separadas de la propia spina y solían ser estructuras semicirculares (como las conservadas en el circo de Sagunto: Pascual 2001. 386. a modo de pináculos. al generar el circuito por el que discurrían las mismas en sentido inverso al reloj. Asimismo. El lado meridional de la cavea emeritense se apoya sobre el terreno natural en pendiente. a pesar de los avatares sufridos a lo largo del tiempo (expolio sistemático de materiales. 1) y constituían una referencia en relación a la pista y al cómputo de las vueltas de la carrera. que. mientras que el graderío del frente septentrional se construye sobre un sistema de bóvedas que. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. 354). En su conjunto. las carceres de ambos muestran similitudes en su número y disposición (aunque las de Mérida son de menor anchura). En cuanto al aforo del circo de Toledo se estimó que sería de 13. la barrera era necesaria para el propio desarrollo de las carreras. 31. por la que se iniciaba el recorrido. Dada la cronología anterior del circo de Mérida (de época julio-claudia: Montalvo Frías et alii 1997. entre otros). voladura de sus estructuras. Por lo general. situadas en los extremos de la spina y en torno a las cuales efectuaban el giro los carros. probablemente seguían el diseño de las carceres del propio Circo Máximo de época cesariana y augustea.000 espectadores. las metae estaban coronadas por uno o tres pilares rematados en forma cónica (en el Circo Máximo cada meta estaba formada por tres pilares apuntados. es uno de los circos mejor conservados de Occidente.625 espectadores. el circo de Toledo presenta claras analogías con el de Mérida (como ya señalaran San Román et alii 1930. 386). éste habría servido de referencia para el de Toledo. y aún con una construcción exigua. En definitiva. habría que atribuir al circo de Toledo un aforo. Aunque no dispone de un sistema de accesos exteriores a la parte superior de las gradas como el de Toledo. véase fig. 257). de 15. LA VEGA BAJA. como por haberse hecho el cálculo atribuyendo un espacio de 50 cm. Igualmente esenciales eran las metae. precisamente también se articulan en sectores de nueve separados por tramos de escalera. siendo de menores dimensiones y con menos gradas: Pascual 2001. En la actualidad.). tanto por las propias dimensiones del graderío. 24). y luego Humphrey 1986. con un cómputo de 5 espectadores cada 2 m. por espectador. su magnitud y monumentalidad. 10. a la hora de evaluar el aforo en los edificios de espectáculos de la Antigüedad se suele adjudicar menos espacio. entre otros). un espacio por espectador de 40 cm. es decir.000 espectadores (Sánchez-Palencia y Sainz Pascual 1988. 160). como mínimo. unidos sobre un basamento semicircular. 159). Por lo general. revelan la excepcionalidad del circo romano de Toledo. el que se localizaba frente a las carceres. La spina solía desviarse del eje longitudinal de la arena en su extremo más próximo a las carceres. en el que sin embargo se desarrollan algunos elementos. si bien está capacidad se ha considerado escasa (Humphrey 1986. siendo probablemente superior (por ejemplo el aforo del circo de Sagunto se ha fijado en 20. de modo que la meta prima era la situada en el extremo de la spina más próximo al hemiciclo –por ser la primera sobre la que se giraba tras el inicio de la carrera-. (Humphrey 1986. como destaca Humphrey (1986. con un trazado algo oblicuo con el fin de facilitar la incorporación de todos los carros participantes a la pista derecha. De modo que. A juzgar por la iconografía circense. 49 .En cualquier caso. mientras que la meta secunda estaba en el extremo opuesto. pues el módulo de nueve bóvedas es más complejo al articularse con los pilares y escaleras exteriores.

II). 16. los de mayores dimensiones como el anfiteatro y el circo. y fig. se trata de un anfiteatro con una envergadura en consonancia con el contexto municipal. coincidiendo con la pendiente y el trazado de la propia calle.La Vega Baja en época romana En general. y su hipotético perímetro –reconstruido a partir de la curva de las estructuras conservadas. 375 s. 18 y lám. siendo un ámbito suburbano óptimo para la construcción de los grandes edificios de espectáculos y. disfrutaba de análogas ventajas. 50 LA VEGA BAJA. Rey Pastor 1932.) más allá del área estrictamente urbana. reunía las condiciones más favorables para la expansión urbanística (Rubio 1997. por ejemplo. consecuencia de las voladuras de los restos del anfiteatro hechas en 1906: Maroto 1991. siendo muy similar en tamaño. en una zona con excelente accesibilidad y aprovechando el pronunciado desnivel natural del terreno para apoyar las gradas de más de la mitad del edificio. y que es uno de los más pequeños del ámbito hispano (Ramallo 2002. 159). en especial. que aunque aproximadas. Planta y alzado del anfiteatro de Toledo según A. De igual forma. construido en el segundo cuarto del siglo I d.).) desplazadas de su posición original (con toda probabilidad.tiene unas medidas máximas de unos 80 x 50 m.C. al igual que se hizo en la mayor parte de las ciudades del imperio (Gros y Torelli 1988. A pesar de tratarse de una restitución. el emplazamiento destinado al anfiteatro en un área adyacente al noreste del circo. Rey Pastor restituyó la planimetría y sección del anfiteatro a partir de algunas bóvedas de caemen- ticium conservadas en la parte baja del interior de algunas casas del lado meridional de la calle Honda (Rey Pastor 1932. 139). 18 s. la vega al norte de la ciudad. En este caso. en Covachuelas. II). lám. y a diferencia del circo. ésta resulta plausible. proporcionando unas dimensiones del edificio.. Amador de los Ríos. 110). por las propias características topográficas del peñón toledano.70 x 70 m. lo sitúan entre los de menor tamaño de los anfiteatros hispanos. Así el eje longitudinal aparece con orientación noroeste-sureste. En la actualidad no se conserva ningún vestigio visible. 201 s. Rey Pastor. La intervención arqueológica realizada hace algunos años en el número 33 de esta calle (García Sánchez de Pedro 2005b. 1905. INVESTIGACIÓN. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. En concreto. Ya se ha destacado la idoneidad del terreno elegido para ubicar el circo desde distintos puntos de vista. No obstante. intra moenia. 2) permitió documentar restos de estructuras de opus caementicium de gran volumen (1. al de Segóbriga (74 x 66 m. 326. . pues los restos del graderío se encontrarían sepultados bajo niveles de colmatación de la ladera y de los edificios que flanquean la calle Honda. se sitúa en la calle Honda (Amador de los Ríos y Serrano 1845.

51 ss. al que por su magnitud y características resulta plausible atribuir un carácter público (Rubio 1997.. es decir. consistían en varios machones de hormigón de lo que parecen tramos inconexos del perímetro de un edificio. ya desde comienzos del siglo XVII. 357 ss. construido con sillares. de opus caementicium.-. el eventual teatro romano de Toledo nos es desconocido. En la medida en que la información disponible sobre estos restos es escasa y contradictoria hacer una identificación resulta algo arriesgado. 17) –en el solar del actual Colegio de Carmelitas. siendo ya a finales del siglo XVIII atribuidas al teatro romano por F. en mi opinión. 1752: Maroto 1991. Paralelamente. contrafuertes exteriores y de grandes dimensiones -siendo el grosor de sus muros de 2 m. Numerosos autores. como para áreas ajardinadas y otros anexos (termas entre otros).con el posible teatro de la ciudad (Carrobles 2001). la Vega resultaba también un espacio privilegiado para la instalación de villae suburbanas. de las manzanas que conformaban el entramado urbanístico de la ciudad). DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. 125). pero algunos de los integrantes de la aristocracia municipal preferirían construir su residencia en el ámbito suburbano. acorde con sus expectativas de ostentación y suntuosidad. junto a la propia ciudad. Como consecuencia de una tendencia frecuente en numerosas ciudades romanas.) con trazados y aspecto dispar. Plano de M. 375). No obstante. su disposición respecto al circo y sus características. De modo que. cabría conjeturar su adscripción a un edificio público y por su posición. las élites locales procuran ampliar y mejorar su residencia. Estas estructuras. su posible vinculación con el circo.). aludieron a dichas estructuras. sobre los que sí había coincidencia en describir como de hormigón. y disponiendo de la superficie deseada. También al suroeste del circo se descubrió el ángulo de un imponente edificio.En cambio. Gros 2001. (es decir. INVESTIGACIÓN. Tovar (de 1904) con los restos del edificio al noroeste del circo. 17.). 441 s. LA VEGA BAJA. con todo. dada la envergadura que al parecer tenían estos restos. como reflejo de su rango y riqueza (Gros y Torelli 1988. A este respecto se ha propuesto la identificación de los vestigios situados al noroeste del circo (fig. aunque sólo excepcionalmente se podría exceder los límites de una insula. 51 . También figuran en algunos planos y diversas representaciones gráficas (Carrobles 2001. 148 ss. en la actualidad desaparecidas (con la construcción en los años cincuenta del mencionado Colegio). es improbable que correspondieran al teatro de la ciudad. en el núcleo urbano aumentan las dimensiones de algunas domus (Rubio y Valero 2007. siendo objeto de múltiples especulaciones y diversas interpretaciones (por lo general como templo romano). en apariencia adaptada y orientada hacia el frente noroeste del exterior del graderío. a juzgar por su ubicación. tanto para la propia casa. adscrito a época tardorromana (Palol 1989). Pérez Bayer (De Toletano Hebraeorum Templo.

C. estando una de 18. Así en la Avenida de Reconquista se descubrieron de forma fortuita tres tumbas de inhumación.1). A unos 100 m. monedas. entre las que cabría destacar la villa de la Alberquilla.C. 43 y láms. cabe mencionar la probable villa de Cabrahigos a la que pertenecería la natatio (Rojas 1996) y otros restos romanos (fragmentos de mosaico. cuyas estructuras y materiales del siglo IV d. e interpretado como un depósito de abastecimiento de agua a la villa (Rojas y Villa 1996. al sureste de ésta. se halló un gran estanque de caementicium.C.). Más incierta resulta la posible adscripción de las termas domésticas.) hallados en esa misma zona a mediados del siglo XIX (Rojas 1996. INVESTIGACIÓN. y fig.. de modo que el ámbito de la Vega Baja se adecuaba a la perfección a este uso. . 292. siendo buena prueba de ello los distintos hallazgos de tumbas romanas que en ella se han localizado. San Román 1934). situada junto al río. (éstos y las escasas estructuras de la villa se describen en un artículo específico en este mismo volumen).entre los siglos III y IV d. la mayor parte sólo atestiguadas por hallazgos de superficie o fortuitos (véase un elenco de éstas en Sainz Pascual 1992. 75s. Es en este contexto en el que proliferan las villae en las áreas suburbanas (Gros 2001. Por otra parte.. A mayor distancia se encuentra. Pareja). 234 s. de la que únicamente se conocen tres fragmentos de mosaicos del siglo IV d. ss. 353 ss. como en la propia Toletum. la villa del Mercado de Abastos. DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. en la que contamos con un caso paradigmático: la villa de la Fábrica de Armas (Mélida 1923. descubiertos en 1929 en el transcurso de las obras realizadas en la vía ferroviaria (Rey Pastor 1929.) -fenómeno dispar al de las villae en ámbito rural-. en la que a pesar de descubrirse una mínima parte. fechadas en el siglo V d. Éstas fueron descubiertas en el transcurso de las intervenciones arqueológicas realizadas entre 2005 y 2006 en el área del Proyecto urbanístico Vega Baja I (Rojas y Gómez 2009. 34 y 35). Entre los exiguos ejemplos de villae documentadas por excavación arqueológica. en la intervención arqueológica realizada con ocasión de la construcción de la Consejería de Obras Públicas. etc. era igualmente habitual establecer las necrópolis en el extrarradio de la ciudad y en las inmediaciones de las vías.C. 44 y García Entero y Castelo 2008. a una villa.. datados en el siglo III d.C. datado 52 LA VEGA BAJA. Foto A. Mosaico con escenas portuarias de la fuente octogonal de la villa de la Fábrica de Armas (Museo de Santa Cruz. se recuperaron dos ricos mosaicos figurados. se adscriben a una explotación agrícola (Carrobles y Rodríguez Santos 1988).) Otras villae se extendieron en el área suburbana y periurbana de la ciudad –en esta última área ya con una clara vinculación a la explotación agraria de las fértiles tierras de la vega del Tajo-. 75). Blázquez 1982.

al parecer desde el s. En su conjunto. 36). la Vega Baja revela una densidad de ocupación en época romana en consonancia con los rasgos distintivos de la expansión urbanística del extrarradio de las urbes romanas. a las opulentas villae privadas y las imprescindibles necrópolis. INVESTIGACIÓN. que en su caso se ve acentuada por las características del propio entorno de Toletum. en los terrenos de la Fábrica de ˘rmas. desde los edificios en los que permanecen vigentes los espectáculos públicos. alcanzando la categoría de sede episcopal. En las inmediaciones del río. I d. (García Sánchez de Pedro 2005a. de Reconquista (Museo de Santa Cruz. Con todo. 199). 19) y piezas de freno de caballo (Palol 1972). DOCUMENTACIÓN Y HALLAZGOS. 53 . éstos tal vez podrían haber pertenecido a la necrópolis privada de dicha villa.integrada por un sarcófago de plomo y un ajuar singular. Fotos A.C. fueron la vitalidad y la pujanza de la ciudad en época tardorromana las que determinaron la continuidad del hábitat en el núcleo urbano intra moenia y la intensidad y pervivencia de los diversos usos del área suburbana de la Vega Baja. condicionada por el meandro del río y la irregularidad topográfica de los territorios de la zona situada en la margen opuesta.C. Además. en su mayor parte realizadas en fosa. LA VEGA BAJA. se localizaron enterramientos infantiles datados también en época tardorromana (en la actuación realizada en las obras del Pabellón deportivo del Campus universitario: Maquedano et alii 2002. sería el precursor de su apogeo en época visigoda. en el Paseo de la Basílica se documentaron 17 tumbas de inhumación. Conjunto con instrumental quirúrgico de la tumba hallada en la Avda. Dada su proximidad a los vestigios de la mencionada villa de la Fábrica de Armas. Pareja).. con cubrición de losas de piedra y carentes de ajuar (García Sánchez de Pedro 1986 y 2005a). La reutilización de inscripciones funerarias romanas más antiguas en la construcción de algunas de estas tumbas indica la continuidad de uso de esta área como necrópolis.ellas -datada a finales del siglo II d. Este Toletum en el que había arraigado el cristianismo (Tsiolis 2008b). 19. en el que destaca un conjunto de instrumental quirúrgico (véase fig.

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