Robert-Alain.

de Beaugrande Wolfgang Ulrich Dressler

Introducción

la lingüística
del texto
Ver ión española y estudio preliminar de SEBASTIAN BONILLA
s

EditoriaI Ariel SA
Barcelona

SEBASTIÁN BONILLA

Seceión de Lingüística Departamento de Traducción y Filología Universidad Rompen Fabra La Rambla, 30-32 08002 Barcelona Voz: 93-542 24 49 (desde España) 34-3-542 24 94 (internacional) Fax: 93-542 23 02 (desde España) 43-3542 23 02 (internacional) Correo electrónico: bomilla_sebastian@trad.upf.es

ESTUDIO PRELIMINAR
Qué es un texto, o cristalización
Versus

urbanismo

Esp ec u l em o s u n po c o. Su po nga m o s q u e l o s tex to s se o rga ni z a n sig u i e n d o u n p r o c e d i m i e n t o parecido al de la cristalización mineral. E l f e n ó m e no d e l a c ri s ta l i z a c i ó n c o n s i s te , e n e s e n c i a , e n q u e u na reu ni ó n c aó ti ca de el em ento s i ndep endi entes se c o nvi erte en u na es t r u c t u r a m á x i m a m e n t e o r d e n a d a . E l l o e s p o s i b l e g r a c i a s a l a c o n j u n ció n de mi ría da s de acti vi da des mic ro scó pica s e inco nexa s entre sí, la s c ual es, en el i nterio r de un m edio mi neral , va n crea ndo, p oco a p oco , z o n a s c r e c i e n t e m e n t e c o h e s i o n a d a s d e c o h e r e n c i a q u e s e v a n a m p l i a n do d e m a nera su c esi va ha s ta c o m p l e ta r l a r eo rga ni z a c i ó n es tru c t u ra l to ta l del m e di o . A u n q u e h a ya p o c a s c o sa s e n e l u n i v e r s o t a n ej e m p l a r m e n t e o r d e n n a d a s c o m o u n c r i s t a l observado a través de un microscopio, no se p u e d e a c ep t a r q u e l a m e t á f o ra d e l a

c r i s ta l i z a c i ó n s i r v a c o r r o b a s e d e u n m o del o tex tu a l ex p l i ca ti vo , a ca u sa de u n a ra z ó n o bvi a : la c ri sta liz a c ió n c o nsi ste en u n f enó m eno na tu ral no i ntenc i o na do y, p o r lo tanto, no resu lta p ertinente apl icarlo en el a ná li si s de la ac ti vi da d c omun i c a t i v a h u m a n a , p r o t o t í p i c a m e n t e cultural e intencionada. N o o b s t a n t e , e l f e n ó m e n o d e l a c r i s t a l i z a c i ó n p u e d e u t i l i z a r s e c o m o a r g u m e nt o en c o nt ra e l a i d ea , d em a si a d o ex t e nd i da , s e gú n l a cual para que un t e x t o e s t é ordenado basta simplemente con que esté co hesio na do y sea c oherente. Si no se q uiere reduci r el tex to a u n perfecto pero muy poco interesante ente mineral cristal izado, se ha de ent e n d e r q u e l a c o h e s i ó n y l a c o h e r e n c i a q u e l o c a r a c t e r i z a n s o n p r o d u c t o d e u n a A c t i vi d a d c u l t u r a l i n t e n c i o n a da , y q u e , p o r l o ta n t o , a m b a s p r o p i e d a d e s s o n i n s e p a ra b l e s d e l a i n t e n c i o na l i d a d . A n te s de c o n ti nu a r , u na a c l a ra c i ó n p er ti ne n te c o n r es p ec t o a l c o nc ep to de i n t enc i o na l i da d. P a rec e o b vi o q u e e s i m p o si bl e ( re) c o no c e r l a intención última, recóndita, que mueve a un

hablante O a un escritor a producir un texto. Pero no es a eso a lo que nos estamos refiriendo aquí, sino más bien a tina concepción intersubjetiva de la intención. En la vida cotidiana, cuando alguien produce un texto está muy interesado en que sus receptores lo entiendan, en el sentido de que reconozcan la intención que transmite. Tal y como se demuestra en el ejemplo siguiente que aparece en casi todos los manuales de pragmática, cuando alguien nos aborda en la calle y nos dice «¡,tiene hora?», habitualmente entendemos ese enunciado, no corno una pregunta literal que haya de responderse con un «sí» o Un «no», sino Como una petición que requiere una respuesta informativa (puesto que hemos reconocida la intención con la que ha sido producida). Se trata de devolver el aura mediocritas a
la intencionalidad, de desalojarla de su prolongada estancia en la filosofía hermenéutica y

trasladarla al contexto de la interacción comunicativa cotidiana, ya despojada de cualquier tipo de especulación. En su manual, Beaugrande y Dressler tratan la problemática que plantea la

siempre que el receptor (o el transeúnte del texto) acepte realizar un esfuerzo adicional de procesamiento para compensar sus errores c imperfecciones formales y para recuperar la información elidida e implícita (Beaugrande y Dressler denominan a este fenómeno «aceptabilidad»). cada nuevo texto ha de relacionarse intertextualmente con los textos previos que lo han hecho posible. que informen. puede afirmarse que ésta sirve como base intuitiva para fundamentar un modelo de texto centrado en las ideas de construcción de un espacio formal y conceptualmente homogéneo (cohesión y coherencia). un texto (Zunzunegui. Una descodificación aberrante (por ejemplo. El entramado urbano será recorrido por transeúntes y por vehículos (el texto será interpretado por sus receptores). Al igual que los espacios urbanísticos. de desorden relativo. Supongamos que los textos se organizan siguiendo un procedimiento parecido al de la urbanización efe un territorio.intencionalidad en el contexto amplio y suficientemente explorado por la ciencia cognitiva de los planes y de las metas. obligar a los transeúntes a cruzar la carretera por un determinado lugar señalizado con un paso cebra o bien organizar los movimientos de entrada y de salida de los usuarios en los transportes públicos). De igual manera. proyectando la estructura de los lugares efe tránsito y ele los lugares de encuentro.. imponer un límite de velocidad a los automóviles. Dada la compatibilidad del urodelo que Beaugrande y Dressler presentan en este manual con lá metáfora del urbanismo. 1990). letreros. Como sucede en la trama urbana. y. propicien o exijan determinados comportamientos a sus usuarios (como. Dando una última vuelta de tuerca a la analogía. los textos toleran un cierto nivel de entropía. los textos están modelados para dirigir la actividad interpretativa ele sus usuarios (ambos suelen estar cohesionados. asegurándose el éxito de sus movimientos (interpretativos). en forma de carteles. El urbanista ha de resolver los mismos problemas que se plantean en la organización de cualquier otro espacio semiótico. EA transeúnte o el conductor respetuosos con la urbanización prevista del territorio realizarán tina descodificación adecuada del texto urbano. como. u n texto s e pa rec e más a un espacio urbano qu e a un mineral cristalizado. Sigamos especulando. el productor textual ha de prever los movimientos ele sus receptores potenciales. de manera parecida a como una nueva plaza ha de enlabiar con los edificios del entorno un diálogo urbanístico. incluyeno en su texto ind formación interactiva (presentada prototípicamente por los conectores y l o s m a rc a do res d i sc u r si vo s) q u e gu í e l a tra yec to r i a i nt erp re ta ti va de lo s usua rio s tex tual es. el urbanista ha ele prever sus movimientos interpretativos. por esa razón. ser coherentes y son un producto intencionado e interactivo). indicadores. cruzar por donde no está previsto o aparcar el coche en la zona de los peatones) es una infracción. etc. por ejemplo. amueblándolos con elementos de naturaleza interactiva. ele actividad productiva e interpretativa (intencionalidad y . En este senti do . por ejemplo.

Quien escribe estas líneas no tiene noticia de ningún caso equiparable en otros ámbitos del conocimiento: lo que unos lingüistas llaman «texto» es. el mismo objeto básico de estudio. en esencia. 1980. Beaugrande y Dressler. Tcun A. para referirse a una entidad marcadamente abstracta. que les era más familiar. empleando «discurso». Un problema previo de terminología sin apenas importancia El cronista de la evolución de las disciplinas científicas debería reservar siempre un espacio para los chistes privados. 1983. Existe unanimidad en el desacuerdo. por lo que optaron por utilizar de manera unánime el término «texto». efectividad y adecuación). por ejemplo. ya de manera sistemática. Van Dijk esté tratando. Stubbs. mientras que en los aparecidos a partir de esa fecha emplea el término «discurso». lo que otros denominan «discurso» y viceversa. el problema terminológico sencillamente desaparece. van Dijk comentó recientemente que los investigadores alemanes y holandeses que trabajaron. Pero acaso donde se advierta mejor la escasa importancia de este quizá seudoproblema terminológico algo sobredimensionado es en la relativa coincidencia entre el contenido de la mayor parte ole los trabajos de lingüística del texto y de análisis del discurso (compárese. no disponían en SUS propias lenguas de un concepto transparente de discurso. a principios de los años setenta. eficacia. Si se sigue la trayectoria de las publicaciones de Van Dijk. A modo de presentación de la Introducción de Beaugrande y Dressler Resulta cuanto menos paradójico el hecho de que un conocido grupo británico de música pop haya grabado su último disco compacto utilizando la tecnología digital más avanzada precisamente para simular el ruido ole fondo que la aguja del tocadiscos producía en su roce con los antiguos discos . o Schiffrin. Por ejemplo.aceptabilidad). en la fundamentación científica de la lingüística del texto. se han impreso muchas páginas y se han dedicado muchas horas de discusión a la pasión inútil de establecer las supuestas diferencias existentes entre «texto» y «discurso». puesto que suele utilizar de manera habitual el sintagma «texto y discurso». con los trabajos «discursivos» de Brown y Yule. los trabajos «textuales» de Van Dijk. o Halliday y Hasan. 1976. 1994). de interacción con el entorno a causa de su localización física y conceptual (situacionalidad e intertextualidad) y de calidad (nivel de informatividad. 1981. puede comprobarse que en sus trabajos anteriores a 1981 utiliza el concepto «texto». En el caso de las publicaciones huís recientes de Robert de Beaugrande. precisamente. cuando escribían en inglés. aunque en ambos casos y desde enfoques distintos. 1987.

1 9 8 2 . genuino. o bien la palabra. 1 9 8 8 . se intenta recuperar y reivindicar el sonido clásico. 1976. u n t ex t o ta m p o c o e s u n a s u p e r o r a c i ó n i de gran longitud compuesta parcialmente por oraciones bien formadas y colocadas en se c u e nci a l ó gica (p ara una exposición de las diferencias entre texto y oración. c u a n do no r eve l a do r) que l es a p l ic a n Bea u gra nde y D ressl er Con la excepción hecha de la retórica clásica (entendida. o bien la oración. e nt re 1 9 6 5 y 1 9 7 5 . P e t o f i y G a r c í a B e r ri o . C o n t e . por toda explicación. Cu l m i na ndo esta l ínea a rgu m enta tiva genera ti va . U n texto no es simpl em e n t e u n a su m a d e p a l a b r a s. de l a es ti l ís ti c a l i tera ri a y d e l a tra di c i ó n d i dá c ti c a d e l a e ns eña nz a d e l a l ec tu ra y d e l a e sc ri tu ra . en i t a l i a n o . 1 9 7 7 . y C a s t e l l á . e n l a ép o c a de l a s d eno m i nadas gramaticas textuales de base generatiiva. a principios de los años setenta. c o m o s e ñ a l a Bea u g ra nd e ( 1 9 9 7 ) . 1 9 9 2 ) . se hi p o t e t i z ó c o n e s c a s a f o r t u n a a c e r c a d e l a e x i s t e n c i a d e u n s u p u e s t o « p r i n c i p i o d e suplementación» según el cual. 1978. En cualquier otra disciplina científica resultaría una rareza que hayan pasado tantos años antes de disponer de una versión en castellano de un manual que sigue y seguirá siendo de cita obligada en la práctica totalidad de los trabajos especializados en temas textuales. 1 9 9 6 b. e n e s p a ñ o l . o ra c o n e s o p á r r a f o s . M ed ero s. sino su t e x t u a l id a d . quince años después de su primera edición. p er o . 1 9 8 8 . el líder del grupo declaró a los medios e comunicación que quería obtener un «sonido clásico». es u n l u ga r c om ú n af i rm a r q u e lo que ha c e q u e u n tex to sea u n texto no es su gramaticalidad. e n c a t a l á n . c o m o l a f o r m a c i ó n d e c o m u n i c a d o r e s e x p e rt o s) . l o s t em a s e st rel l a d e la di sc ip l i na tex tu al ( l a c o hesi ó n y la co herenc i a ) esta rían i nc l u i do s en lo s p ro gram a s of ic i al es ta nto de la enseña nza secu nda ri a c om o de la u ni ver si ta ri a . puede cons ul ta rs e en la bi bli ogr af ía e n i nglé s Halli day y ¡ ta san. de la lingüística del texto. se consideraba que las d i f e r e n c i a s t e ó r i c a s e n t r e u n a o r a c i ó n y u n t e x t o e r a n ú n i c a m e n t e c u a nti ta ti va s. ca s i si em p r e o ri gi na l . l o s o b j e to s d e e s tu di o d e l a s diversas disciplinas lingüísticas han sido casi siempre. Esta versión en castellano pretende acabar con esta suerte de extravagancia. y Va n Dijk. 1 9 7 8 . Quizá la razón última que pueda justificar la iniciativa de traducir' ahora este libro haya sido que el paso de los años ha situado a la lingüística del texto en un lugar privilegiado. D e s d e e l p u n t o d e v i s t a d e l a l i n g ü í s t i c a d e l tex t o . D e e n t r e l a s m u c h a s m a n e r a s p o s i b l e s d e p r e s e n t a r e s t e m a n u a l clásico de l a lingüística del texto. Con la traducción de este libro. B i e n e s v e r d a d q u e . bastaba con añadir t i n a s r e g l a s t e x t u a l e s n u e v a s a l o s s i s t em a s d e r eg l a s y d e m á s f o rm a l i s m o s o r a c i o na l es y a . en este estudio preliminar se ha preferido el procedimiento de seleccionar algunos aspectos relevantes que caracterizan el concepto clave de «textualidad». para explicar la estructura de un texto. para comentar el trat a m i e nt o ( b re ve.analógicos ole vinilo. en su ac epci ón no re stri ngida. R i g a u .. Be rná rd ez . p r o b a b l e m e n t e no i m a gi na ro n nu nc a q u e. y F u e nt es . Quienes. se aventuraron en la investigación de lo que sucedía más a l l á d e l i n u n d o c o n o c i d o d e l o s l í m i t e s d e l a o r a c i ó n . a l gu no s a ño s d e sp u é s.

q u e ho y se c o ns i d era si t u a da en l o s l ej a no s i n i c i o s d e l a d i s c i p l i n a t e x tu a l . en el sentido de que ha de cumplir rigurosamente muchos requisitos de control. Aun a riesgo de que parezca una afirmación que invita a la polémica. q u e e l t e x t o no es necesariamente o un una unidad lingüística supraoracional los (una palabra. las formas pronominales. Beaugrande y Dressler proponen un modelo de procesamiento textual muy exigente. sin ir más lejos. ya que. r e nu n c i a b a e x p l í c i ta m e n t e a l a i d e a d e q u e e l t e x t o f u e s e u n a u n i d a d l i n g ü í s t i c a e s p e c í f i c a y d i f e r e n c i a d a d e l a o ra c i ó n. sino que se trata de una unidad comunicativa cualitativamente distinta. debidamente c o n t e x t u a l i z a d o s . los tres principios comunicativos son eficacia. reciben e intercambian continuamente. dos sociolingüísticos (situacionalidad e intertextualidad) y uno de tipo computacional (informatividad). demostrar la inconsistencia de ambas suposiciones. la cohesión consiste en que las secuencias oracionales que componen la superficie textual están interconectadas a través de relaciones gramaticales. Basándose en la idea de que los comunicadores producen y reciben textos siguiendo intencionadamente unos planes cuyo cumplimiento les permitirá alcanzar las metas deseadas (éste sería el motivo no ingenuo que movería a los interlocutores a participar de manera cooperativa en las interacciones comunicativas). cualquier texto ha de cumplir siete normas (interrelacionadas entre sí mediante restricciones) y tres principios reguladores de la comunicación textual. Según este modelo interdisciplinario. textos genuinos monologados y conversacionales. la correferencia. la elisión o la conexión. ni se pueden obtener resultados respetables. los mismos lingüistas que estudian de manera exclusiva la oración producen. De entre los siete criterios de textualidad aludidos. corno «PELIGRO». En este manual introductorio. ' T o da s l a s t eo r ía s t ex tu a l e s p o s te ri o r es a e sa ep o c a f u n da c i o n a l d a n p o r s e n t a d o . puede suponerse que las unidades lingüísticas denominadas «palabra» y «oración» se han establecido mediante la aplicación de unos planteamientos teóricos que contrastan de manera evidente Con la realidad (le la comunicación. como la repetición. precisamente. i n c l u s o c o m o s i f u e r a t i n a t r i v i a l i d a d . que más allá de la oración no se puede aplicar seriamente el método científico. t a m b i é n s o n t e x t o s ) . la apuesta de Beaugrande y Dressler es. Que no se interesen científicamente en ellos quizá sea consecuencia de una elección metodológica basada en dos suposiciones: la primera. Un texto posee coherencia cuando los conceptos .c o n o c i do s . modelo que coloca a la lingüística del texto en la posición de columna vertebral interdisciplinaria encargada de regular las relaciones entre la lingüística. como «Abróchense cinturones». la ciencia cognitiva y la inteligencia artificial. la segunda. efectividad y adecuación. En el modelo propuesto en este manual. tanto en su vida cotidiana como en su vida académica. dos psicolingüísticos (intencionalidad y aceptabilidad). hay dos de tipo lingüístico (cohesión y coherencia). que todo lo que de interesante hay en un texto está contenido necesariamente en las oraciones que lo componen y. enunciado. E sta vía de i n ve s ti ga c i ó n .

por ejemplo. no consiste únicamente en un conjunto de relaciones superficiales que interconecta gramaticalmente los diversos componentes textuales. La informatividad es el factor de novedad que motiva el interés por la recepción de un texto. el receptor no tenga que trasladar su atención físicamente hacia atrás en el texto. sino que bastará con que recupere en su memoria activa esa información. que cuando el receptor encuentra un pronombre. La roten. por otro. en contra de lo que prevén otros enfoques más estáticos (como. ha de retroceder en cl texto hasta que encuentra su referencia. 1976). La cohesión representa la función comunicativa de la sintaxis. por ejemplo. La situacionalidad se refiere a los factores. la explicación que ofrecen Beaugrande y Dressler es que la cohesión funciona asegurando que se mantenga activada en la memoria la información relevante. mediante un sistema de análisis dinámico basado en redes cognitivas. relevante. 1983: 236-46) de otros modelos textuales no cognitivos de cuyo funcionamiento SC deduce. La intertextualidad indaga en el hecho de que la interpretación de un texto dependa del conocimiento que se tenga de textos anteriores. a su juicio. por un lado. cionalidad consiste en que la organización cohesiva y coherente de texto sigue un plan dirigido hacia el cumplimiento de una meta. De esta manera. La efectividad está en relación con la intensidad del impacto comunicativo que el texto provoca en sus receptores. En cuanto a los principios regulativos de la comunicación textual. que hacen que un texto sea pertinente en un determinado contexto dc recepción. A continuación se señalan. ha bitualmente extralingüística. sin afán de exhaustividad. Precisiones de este tipo son las que permiten entender. Sobre este punto en concreto. coherente e intencionado porque lo que se comunica es. algunos problemas relevantes que plantea el funcionamiento de esas normas y de esos principios.(configuraciones de conocimiento) que componen su universo del discurso están interconectados a través de relaclones de diversa naturaleza. la eficacia de un texto depende de que quienes intervengan en su intercambio obtengan los mejores resultados comunicativos posibles invirtiendo en esa tarea un esfuerzo mínimo. que la cohesión. Beaugrande y Dressler demuestran. sino que cada elemento lingüístico dirige y mediatiza la operación de acceso a otros elementos lingüísticos con los que se interrelacionan. y la satisfacción de las demandas comunicativas. que un lector pueda comprender en tiempo real el texto que está leyendo o que un oyente entienda a su interlocutor a la vez que éste le está hablando: la cohesión textual le asegura a ese lector o a ese oyente la disponibilidad de la información que sea relevante en cada momento. la adecuación es cl equilibrio óptimo que se consigue en un texto entre el grado de actualización de los criterios de textualidad. cl de Halliday y Hasan. de causalidad. La aceptabilidad se manifiesta cuando un receptor reconoce que una secuencia de enunciados constituye un texto cohesionado. . el modelo de procesamiento de la cohesión que proponen Beaugrande y Dressler no cae en la falacia (señalada convenientemente por Brown y Yule. de manera que cuando aparezca un elemento pronominal. por ejemplo. por ejemplo.

en realidad. por un lado. con la «aceptación» del texto por parte del receptor. para potenciar así la presencia de la información relevante. simplifican enormemente las representaciones mentales auténticas que construyen los receptores textuales mediante operaciones inferenciales tan extraordinariamente complejas y veloces de ejecución como la de aplicar el conocimiento 'previo del mundo almacenado en su mente a la comprensión del texto que están procesando en ese momento en tiempo real (véase.Bien es verdad que la propuesta de Beaugrande y Dressler de representar gráficamente las relaciones de cohesión y de coherencia textuales mediante redes cognilivas repletas de etiquetas y de trayectorias (véanse los capítulos IV. por otro. que presente un deterioro más o menos grave en su cohesión o en su coherencia. Una de las ideas que desmantelan Beaugrande y Dressler en su manual es la de que la cohesión y la coherencia (esta última se encarga de asegurar la continuidad del sentido y la interconectividad del contenido textual) son propiedades _intrínsecas de los textos y responsabilidad absoluta de quien los produce. ha de asociarse necesariamente a esos tres fenómenos el de la aceptabiIidad. se suple) con la actividad interpretativa de los receptores. con la realización de sus propias contribuciones al mismo y con la sistemática aportación de inferencias reparadoras de la superficie y del sentido textuales. coherencia e intencionalidad. Si bien la mayor parte de los modelos textuales se centran. de manera casi exclusiva. Beaugrande y Dressler consideran que este tipo de redes cognitivas constituye un mal menor a falta de otro sistema de análisis más conveniente: en efecto. si en el primer apartado de este estudio preliminar se apuntaba la interrelación entre cohesión. Ahora bien. ambas propiedades constituyen el producto de esa misma actividad interpretativa. pese a su aparente complejidad. el mantenimiento de la cohesión y de la coherencia textuales se apoya (y. Desde este punto de vista. propiciando que cl . 13I carácterter interactive de la cohesión y de la coherencia se advierte con claridad cuando se examina el funcionamiento de la elisión textual. la figura 14). en ocasiones. pueda ser interpretado sin problemas (aunque sí con dificultades) por los receptores textuales. En cualquier caso. Beaugrande y Dressler' proponen que la cohesión y la coherencia son. Sólo un planteamiento similar a éste podría explicar el hecho clave e que un texto con imperfecciones formales. por ejemplo. y. En un giro copernicano. En este sentido. en la posibilidad de borrar de la superficie textual la información conocida y los elementos redundantes. es decir. V y 1X) puede parecer compleja y desanimar a más de uno. se ha de tener en cuenta que este tipo de visualización cartografía de una manera bastante reveladora interrelaciones textuales muy abstractas que serían muy difíciles de clarificar mediante otros procedimientos. restricciones inscritas en el texto por el productor. Beaugrande y Dressler proponen que se preste atención sobre lodo a la utilización estratégica de la elisión: cuando el productor elide un elemento textual está. encargadas de orientar los procesos cognitivos interpretativos que han de poner en funcionamiento los receptores.

. acabado. Por ejemplo. correr un riesgo (calculable). el lugar (situacionalidad) en que se va a colocar el texto propagandístico. un texto completo. Habitualmente. pero promete que no defraudará el interés que el receptor ponga en su interpretación (por ejemplo. los textos reales poseen zonas de diferente nivel de informatividad. un texto con zonas de elisión. La situacionalidad relativiza los conceptos de cohesión y de coherencia: un texto puede ser coherente en una situación e incoherente en otra (precisamente en este juego se basa el mecanismo principal del humor). sólo es de lamentar que en muchos manuales de composición se enseñe a escribir. un texto situado en un lugar periférico. De esta manera —que en el ámbito de la política se calificaría sin duda de «maquiavélica»— el productor obliga a que el receptor se implique en el proceso de reconstrucción textual. Resulta obvio el hecho de que la situacionalidad multiplica o disminuye el impacto persuasivo de una valla publicitaria. el tamaño físico del signo). pero carece totalmente de interés para el receptor (por ejemplo. y. Beaugrande y Dressler postulan que para potenciar la efectividad textual. lejos de buscar un equilibrio en el nivel de informatividad del conjunto del texto. no obstante. el productor ha de decantarse sin duda por proporcionar el mayor nivel de informiatividad posible a su texto en la promesa de que el receptor invertirá un mayor esfuerzo. como la de ser fatalista o la de haber viajado poco en ese medio de transporte). pero no a no escribir lo que conviene elidir para implicar de una manera efectiva al lector en el texto. Un texto con un nivel alto de informatividad (es decir. En este punto. nadie atiende a las instrucciones de la tripulación sobre cómo colocarse cl chaleco salvavidas. cerrado en sí mismo. por el contrario.receptor lo reponga mediante su propia actividad interpretativa. la potencia. Aunque pueda parecer paradójico. un texto colocado en una ubicación privilegiada incrementa su valor comunicativo. Un texto que posea un bajo nivel de informatividad (es decir. en los aviones. que sea sorprendente y contenga información nueva) requiere un esfuerzo elevado de procesamiento. El nivel de informatividad textual plantea siempre una especie de dilema interactivo similar al de la mayor parte de los juegos de estrategia. se plantean problemas que ya han sido resueltos en el contexto de la comunicación en la vida real. sobre todo. que sea predecible y esté compuesto por información conocida) requiere un esfuerzo mínimo de procesamiento. cuando. en ocasiones. cuando ese problema ya ha sido resuelto en la práctica por los ayuntamientos que alquilan el espacio público a empresas que quieren anunciarse en vallas publicitarias: la tarifa se establece de acuerdo con dos parámetos. excepto si se tiene tina motivación especial. un mensaje en clave que contenga información sobre movimientos de tropas del ejército enemigo). teniendo en cuenta las dimensiones del anuncio (es decir. la actividad receptora. por lo tanto. el contexto. como parece aconsejar la lógica. minimiza. Suele ser una tendencia bastante habitual en lingüística intentar demostrar la validez de una hipótesis mediante complejas demostraciones teóricas. lo disminuye. cuando no repele. pero obtendrá un mayor beneficio cognitivo: comunicarse con eficacia exige. la existencia de una interrelación necesaria entre texto y situación todavía es motivo de especulación y de discusión entre lingüistas.

Para finalizar esta breve presentación. Adam (1992). la elegancia explicativa que caracteriza a este manual. ya desde una perspectiva teórica. Beaugrande y Dressler levantan la sospecha de que quizá ningún texto pueda interpretarse de otra manera si no es en clave intertextual al. demuestra que no existen textos tipológicamente puros. sino de que un elemento activa un determinado conocimiento almacenado previamente en la memoria. explicativas. de manera abusiva. Beaugrande y Dressler utilizan la metáfora de las señales de tráfico. que bien podrían denominarse. estudiar cómo funciona la intertipologicidad. En un trabajo reciente. lo que es extremadamente complejo Ira llevado a simplificar. la cuestión de las tipologías textuales. El afán por reducir a la máxima sencillez. llamada a integral. hasta la fecha. es decir. En este punto. necesariamente breve. Con la intención de complementar de un modo modesto el trabajo de Beaugrande y Dressler. provisionalmente y de manera hipotetica. «intertipologicos». en que se publicó originalmente esta introducción. las aportaciones de la lingüística del texto y de la pragmática. uno de los especialistas en el tema. etc. no se puede interpretar una sin hacer referencia a la otra. que reorienta la discusión de una manera quizá definitiva. en el momento de publicar este estudio preliminar. los conectores y . narrativas. La relación entre ambas señales de tráfico es intertextual. característica e la disciplina textual desde sus orígenes. desde esta nueva perspectiva. dos e ellos prototípicos (la tipolotía textual y los conectores) y uno tan novedoso que. sin duda. Por lo tanto. tan contraste con la orientación empírica. la actividad en este terreno se ha circunscrito de manera casi monotemática a la elaboración de inventarios clasificatorios de tipos puros e ideales de texto. cuando la realidad comunicativa ofrece textos complejos. sino textos en donde se integran secuencias prototípicas de naturaleza diversa (descriptivas. argumentativas. especialmente desde tina disciplina. esta prospectiva. Si un conductor encuentra en la carretera una señal de tráfico en la que se marca el final de la limitación de velocidad.). El tema discursivo de moda en estos últimos años de fin de siglo es. Para explicar en qué consiste la intertextualidad. eso quiere decir que kilómetros antes encontró otra señal que limitaba la velocidad. parece oportuno recordar. deja a un lado la crónica de la evolución reciente de la disciplina textual y se centra en el tratamiento de tres temas. el análisis del discurso. han ido apareciendo nuevos enfoques y se han propuesto nuevos tratamientos de las cuestiones textuales más significativas. mediante un ejemplo. entre otras. No se trata de que un elemento remita a otro espacialmente. y. Prospectiva Desde el año 1981. todavía no existen trabajos específicamente lingüísticos sobre el mismo (la hipertextualidad). lo interesante es analizar empíricamente cómo se ensamblan en un mismo texto secuencias prototípicas distintas.

por lo tanto. S á n c h ez d e Z a v a l a . Junto con otras teorías pragmáticas recientes (corno la de la argum e n t a c i ó n francesa. la diferencia entre X iba paseando por la calle y ( a ) se encontró a Z X iba paseando por la calle y ( k a ) se encontró a Z radica en que a señala que el enunciado que le sigue ha de interpretarse según el guión estandarizado con respecto a ese tipo de situaciones cotidianas (un encuentro casual en la c a l l e ) . los conectores parecen requerir una estrategia de tratamiento bastante distinta. 1996 2 . y Mo ntol lo. y Wilson y S p e r b e r .Fa so ) . a se u til iza cua ndo el a c o n t e c i m i e n t o q u e s e d e s c r i b e e n e l s e g u n d o miembro de la coordina c i ó n suc e de de u na m a nera no rma l. I c a da ti na i nstrucci ó n de procesa miento esp ecia l. 1996 . q u e B e st a ba h e ri d o en el su el o o q u e A se ha a su sta do a l ver a B p o r q u e p e n s a b a q u e e s t a b a m u e r t o ) . 1 9 8 8 . por ejemplo). 1 9 9 3 . de la cantidad de tesis doctorales que se están realizando y del inusitado interés que despierta actualmente el lema entre los Iingüístas. 1997) ha senta do la s ba s es p a ra u n nu evo tra ta m i e n to de l o s c o nec to re s. El primer dato obvio acerca de este tipo de elementos que se ha de tener en cuenta es que un conector relaciona cognitivamente al menos dos elementos informativos (ya sean textuales y/o contextuales) y que. pero muy problemático mantener esas clasificaciones cuando en ellas se ha introducido un bisturí crítico. en p ri nc ip i o equ i va l entes a l a co nju nc ió n a nd i ngl esa o y espa ñola . que su gi e re q u e el e nc u en tr o s e ha p r o d u c i d o d e u n m o do i nha bi tu a l ( p o r ej em p l o . j u e g a un papel decisivo en el tatamiento de los conectores que proponen las últimas líneas de investigación sobre el tema. G a r r i d o . no parece que sea una buena estrategia de investigación analizarlo aisladamente de su entorno y de sus condiciones de uso. Ha resultado. En est a l í n ea d e i n v e s t i g a c i ó n d e s t a c a n s o b r e t o d o l o s t r a b a j o s d e B l a k e m o r e ( 1 9 8 7 ) y B l a s s ( 1 9 9 0 ) . en el limbo evanescente de las partículas y de los elementos de relación. E s t a idea de que hay elementos cuya 'función no es tanto la de codificar un concepto o la de m a r c a r u na rela c ió n. por ejemplo. L e o n e t t i . 1 9 9 0 . 1 9 9 0 . Así. En el acercamiento explicativo de la teoría de la relevancia sobre el funcionamiento . c o mo l a de i ndi c a r de q u é m a nera ha de p ro c esa rse u na s e c u e n c i a . 1992. p o r su pa rte. anormal o inesperada. No ha servido de mucho colocarlos. como ha sido habitual durante varios siglos de pensamiento gramatical. mi e ntra s q u e k a se e m p lea cuando el segundo acontecimiento ocurre de una manera especial. muy fácil llevar a cabo la tarea de ubicar los conectores en cuadros clasificatorios. la teoría de la relevancia (Sperber y Wilson. 1992 . v é a s e t a m b i é n E s p i n a l . Bo nilla . E s c a ndell . 19962. m i e n t r a s q u e . C o p i o p u n t o d e p a r ti d a p u e de a n a l i z a r s e el t ra b a j o d e Bl a ss so br e el f u nc i o na m i en t o de l o s c o n ec to re s a y I c a d e l a l en gu a si ssa l a ( ha bl a da en Bu rki na . 1 9 9 4 .los marcadores del discurso. En esenci a. o por lo menos eso parece a la vista del creciente número de publicaciones. Retando la concepción de Saussure de que el signo lingüístico posee un significante y un significado.

el portero no pudo evitar el gol o s i e l n e x o e s i n a d e c u a d o ( p r e c i s a m e n t e p o r q u e l a r e l a c i ó n s e m á n t i c a . A h o ra bi en . c o m o se d i j o a n t es e s p r e v i a e l n e x o . u na r el a c i ó n c o nc l u si va en t re l a s dos secuencias presuntamente conectadas. contienen i n f o r m a c i ó n c o n c e p t u a l . E n c o n t r a d e l o q u e s e p r e s u p o n e e n a l g u n o s t r a b a j o s s o b r e e l tem a . c u a n d o u n h a b l a n t e u t i l i z a u n c o n e c t o r e s t á i n d i c a n d o e l t i p o d e p r o c e s a m i e n t o q u e e s p e r a q u e p o n g a e n m a rc h a e l o y e n t e .de los conectores discursivos se maneja la hipótesis de que los enunciados poseen dos t i p o s b á s i c o s d e i n f o r m a c i ó n : por un lado. . a ho ra bi en. su p resenc i a no aporta i nf orm a ci ó n co nc ep tua l a l gu na . p o r ej em p l o . usar en ese contexto un conector de tipo. Blakemore (1987) ya había formulado esta idea cuando argumentó que los enunciados c o n t i e n e n « c o n s t r i c c i o n e s d e p r o c e s a m i e n t o » qu e gu ía n la tra yec toria i nterp reta ti va de los mi sm os. En realidad. c o nclu si vo : El delantero chutó vial el balón. [por lo Tanto] el pollero no pudo evitar el gol A p e s a r d e h a b e r s e i n s e r t a d o u n c o n e c t o r ( « p o r l o t a n t o » ) . la relación est a b l e c i d a e n t r e a m b a s s e c u e n c i a s n o s e m o d i f i c a d e m a n e r a s u s t a n cia l. e s t á i n v i ta n d o a q u e s u i n t e rl o c u t o r i n t e rp re t e l o q u e si g u e a c o n t i n u a c i ó n e n u n a clave determinada. por ejemplo. u n a m a rc a ex p l íc i ta de rel a c ió n. p r e e x i s t e a l c o n e c t o r ) . por otro. esto es. En este senti do . D e a h í l o a n ó m a l o q u e r e s u l t a . ha ya o no haya nexo entre am ba s El delantero chut() mal el balón. lo s c o nec to res n o c o n t r i b u y e n a l c o n t e n i d o s e m á n t i c o d e l o s e n u n c i a d o s e n t r e l o s qu e a pa rec en i nserto s. d e s d e u n p u n t o d e v i sta pragmático. p o r E j e m p l o . es dec i r. e n r e a l i d a d . l a ex i s te nc i a de c o nex i ó n f o rm a l no c r ea p o r s í so l a l a r el a c i ó n t e x t u a l ( q u e . neutralizando malentendidos y ahorrándole tiempo de procesamiento. información gramatical acerca del contenido conceptual del enu nciado. D esde el pu nto de vi sta de la teo ría de la rel eva nc ia. l e s d e i n t e r p r e t a c i ó n . sí tra nsm i ten u na val i o sa i nf o rm ac i ó n c o mp u tac i o na l . a u n q u e s í c o n t r i b u y e a h a c er l a m á s e x p l í c i t a . no se ha p o di do c rea r a u tom á tic am ente. transmiten información computacional. A s í . l a v e nta j a e vi d e n te d e u sa r el c o n ec to r p e rti ne n te e s l a de ha c er ex p l íc i ta l a r e- . e n l a s ec u e nc i a (A) El delantero chutó mal el balón. p u e d e a d v e r t i r se c u á n d o s e e stá u ti l i z a n do i nc o r rec ta m e nt e u n c o nec to r) . m e di a n te e se p ro c ed i m i e nt o f o rz a do . [pero] (B) el portero no pudo evitar el gol l a r el a c i ó n s e m á n t i c a q u e s e e s t a b l ec e e n t r e l a s d o s p r o p o s i c i o n e s ( A) y ( B) exi ge la p resencia de u n c onec to r de ti po a dversa ti vo o co ntra rgu m e n ta t i vo . A s í . cuando el hablante introduce su enunciado con una secuencia conectiva del tipo «ahora en s e r i o » . r e d u c i e n d o a s í el g a s to d e en ergía q u e é s te ha de em p l ea r en s u s o p era c i o n es m e nta . y. qu e rep ercu te di rec tam ente en l a mi ni m iz ac i ó n del esf u erz o de p ro c esam i ento q u e ha de i nverti r el rec ep to r e n l a i nterp re ta c i ó n de l o s e nu nc i a d o s c o nec ta do s. es decir. información pragmáti c a acerca de cómo ha de procesarse el contenido conceptual del enunciado.

(1996). sino también a la lingüística.l a c i ó n c o h e s i v a q u e m a n t i e n e n a m b a s s e c u e n c i a s . sino de que intentan ser máximamente relevantes para que el receptor acceda a la interpretación mas adecuada a un coste mínimo que rentabilice el esfuerzo empleado en la interacción comunicativa. las remisiones internas. ya que reduce al mínimo el esfuerzo. como los índices temáticos. Como explica Codina (1996). proporcionándoles cohesión. Navegar por la información supone tina liberación de las restricciones impuestas por la secuencialidad textual. La presencia del conector adecuado. en forma secuencial. la modalidad típica de desplazamiento hipertextual es la lectura navegacional (no ha de olvidarse que el texto analógico también posee herramientas propias de navegación. es decir.). la hipertextualidad plantea un nuevo objeto de estudio. 110 sólo a la ciencia cognitiva.. sino también imágenes y texto. Aunque pueda leerse de la manera tradicional. sólo que en cada extremo de la línea hay un ordenador que permite intercambiar con otros ordenadores no sólo sonido. La perspectiva que se abre ante el investiga dor es apasionante: ¿cómo . En este sentido. un internauta entra en un documento (cuyo emplazamiento físico puede residir en un ordenador situado en las antípodas geográficas). la navegación por la información digital es responsable de buena parte de la interactividad característica del hipertexto: el navegante va construyendo con s u s movimientos y decisiones un texto virtual nuevo. se encuentra con un hipertexto. Citando. entendiendo que funcionan a modo de indicios relevantes que restringen y señalan la-dirección en que es pertinente procesar la información. y con ello. de autores o de contenidos. que se utilicen conectores no sólo es una manifestación como se afirma por doquier de que los comunicadores intentan organizar formalmente sus enunciados. etc. ya puede decirse que hoy día casi todos los lugares habitados por seres humanos del planeta 'fierra están intercomunicados mediante el teléfono. A causa de la reciente invasión de los teléfonos móviles. el gasto de energía de procesamiento. La red Internet utiliza esa misma infraestructura telefónica. un hipertexto es un texto digital (un documento electrónico) con múltiples enlaces asociativos que remiten a otros textos digitales. las referencias bibliográficas. ya que se aplican criterios de búsqueda basados en asociaciones que incluyen potencialmente cualquier tipo de relación que pueda imaginarse entre dos elementos textuales. de la información computacional precisa. después de unas maniobras e navegación por el ciberespacio (universo virtual formado por los ordenadores que están interconectados entre sí en una red telemática). Congo señalan Rouct et al. multiplica la eficiencia interpretativa del receptor. Mientras que un texto analógico se estructura de acuerdo con el orden lineal de lectura previsto. un hipertexto digital es un conjunto de elementos informativos interconectados en forma de red y que aprovecha las ventajas de acceso aleatorio a la información que facilitan los ordenadores. E l r e c e p t o r q u e h a de interpretar t ti texto puede apoyarse en la guía que le proporcionan los conectores. En consecuencia.

se le invita a ima gina r cómo serí a una hipotética introducción a la lingüística del hipertexto. ya algo añejo. desde este a partado titulado « prospectiva » que a quí concluy e. . ¿de qué manera se verá afectado el problema de la situacionalidad en el contexto del hiperespacio virtual?.tratar. ¿qué tipo de tra ta miento ana lí tico se a plicará a l nuevo protocolo de procesa miento de la informa ción que pla ntea el fenómeno de la navegación hipertextual? El lector tiene ahora en sus manos una introducción a la lingüí stica del texto y. ¿qué sorpresas deparará la revisión del concepto. en cl seno del hipertexto cl fenómeno multidimensional de la conexión virtual?. de intertextualidad en este nuevo planteamiento digital?. ¿qué modificaciones pueden sufrir nuestros viejos conceptos analógicos de cohesión y de coherencia en el marco de la hipertextualidad digital?.

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