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Carlos Ivorra Castillo

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GEOMETR IA

ALGEBRAICA

Mientras el algebra´ y la geometr´ıa han estado separadas, su progreso ha sido lento y sus aplicacio- nes limitadas; pero cuando estas dos ciencias se han unido, han intercambiado sus fuerzas y han avanzado juntas hacia la perfecci´on.

J.L.Lagrange

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Indice General

Introducci´on

ix

Cap´ıtulo I: Preliminares

 

1

1.1 Anillos noetherianos

 

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1.2 Extensiones enteras

 

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3

1.3 El lema de Nakayama

 

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7

1.4 Extensiones trascendentes

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9

1.5 Anillos de series formales de potencias

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1.6 Funciones holomorfas de varias variables

 

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1.7 Variedades anal´ıticas

 

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35

1.8 Toros complejos

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Cap´ıtulo II: Variedades algebraicas

 

55

2.1 Variedades afines

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56

2.2 Variedades proyectivas

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2.3 Variedades cuasiproyectivas

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76

2.4 Producto de variedades

 

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83

2.5 Aplicaciones racionales

 

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Cap´ıtulo III: Dimensi´on

 

95

3.1 Aplicaciones finitas

 

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3.2 La dimensi´on de un conjunto algebraico

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102

3.3 Variedades tangentes y diferenciales

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110

3.4 Puntos regulares

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3.5 Inmersi´on de variedades

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3.6 Curvas algebraicas

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134

Cap´ıtulo IV: Variedades complejas

 

143

4.1 Las estructuras topol´ogica y anal´ıtica

 

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143

4.2 El teorema de conexi´on

 

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154

4.3 Variedades proyectivas

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4.4 Superficies de Riemann

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4.5 El teorema de Lefschetz

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vi

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INDICE GENERAL

Cap´ıtulo V: Cuerpos m´etricos

 

191

5.1 Valores absolutos

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191

5.2 Valoraciones

 

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196

5.3 Cuerpos de series formales de potencias

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201

5.4 El lema de Hensel

 

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205

5.5 Extensi´on de valores absolutos

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Cap´ıtulo VI: Funciones algebraicas I

 

217

6.1 Cuerpos de funciones algebraicas

 

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6.2 Divisores primos

 

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6.3 Funciones algebraicas complejas

 

230

6.4 La aritm´etica de los divisores primos

 

236

Cap´ıtulo VII: Funciones algebraicas II

 

245

7.1 Divisores

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245

7.2 Intersecci´on de curvas

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251

7.3 Diferentes

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265

7.4 Extensiones de constantes

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Cap´ıtulo VIII: El teorema de Riemann-Roch

 

275

8.1 Diferenciales de series de potencias

 

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275

8.2 Diferenciales de funciones algebraicas

 

286

8.3 La dimensi´on de un divisor

 

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298

8.4 El teorema de Riemann-Roch

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301

Cap´ıtulo IX: Consecuencias del teorema de Riemann-Roch

 

311

9.1 Consecuencias inmediatas

 

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9.2 Cuerpos de funciones el´ıpticas

 

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9.3 Formas diferenciales

 

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9.4 Cuerpos de constantes finitos

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Cap´ıtulo X: Integrales abelianas

 

339

10.1 Homolog´ıa y cohomolog´ıa

 

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10.2 Integraci´on de formas meromorfas

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10.3 El teorema de Abel

 

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10.4 El teorema de inversi´on de Jacobi

 

364

10.5 Integrales el´ıpticas

 

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368

Cap´ıtulo XI: Funciones el´ıpticas

 

375

11.1 Funciones doblemente peri´odicas

 

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375

11.2 Curvas el´ıpticas reales

 

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11.3 Las funciones sigma y dseta

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11.4 Las funciones de Jacobi

 

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INDICE GENERAL

 

vii

Ap´endice A: Divisores en variedades regulares

 

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A.1

A.2

Subvariedades de codimensi´on 1

Divisores

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A.3

. Aplicaci´on a las isogenias

 

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Bibliograf´ıa

 

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Indice de Materias

 

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Introducci´on

La geometr´ıa algebraica estudia los sistemas de ecuaciones polin´omicas con coeficientes en un cuerpo. Conviene comparar esta “definici´on” con otra m´as conocida: El algebra´ lineal estudia los sistemas de ecuaciones lineales con coe- ficientes en un cuerpo. Cualquiera que conozca el algebra´ lineal reconocer´a que ´esta es una buena forma de describirla en pocas palabras, pero tambi´en sabr´a que en realidad el algebra´ lineal trasciende su prop´osito original, de modo que es f´acil encontrar libros de algebra´ lineal en los que los sistemas de ecuaciones sean una herramienta secundaria. En efecto, el estudio de los sistemas de ecuaciones lineales pas´o hace mucho tiempo de ser una mera manipulaci´on de f´ormulas a convertirse en el estudio de una serie de estructuras algebraicas abstractas, como espacios vectoriales, variedades afines, anillos de matrices, etc., y las aplicacio- nes que las conectan. Estas estructuras permiten comprender en profundidad el comportamiento de los sistemas de ecuaciones lineales. M´as a´un, por una parte los conectan con la geometr´ıa, de modo que —por ejemplo— podemos pensar que la soluci´on de un sistema de dos ecuaciones lineales con tres inc´ognitas es el conjunto de puntos de la recta en que se cortan los dos planos determinados por las ecuaciones (salvo que ´estos sean paralelos o coincidentes, lo cual tiene tambi´en su interpretaci´on en cuanto al comportamiento de las ecuaciones). Por otra parte, su nivel de generalidad permite aplicar sus t´ecnicas y resultados y, en particular, el razonamiento geom´etrico, a muchos contextos en los que en prin- cipio no hay ninguna interpretaci´on geom´etrica subyacente. As´ı, en el ejemplo de las dos ecuaciones lineales, todo lo dicho vale igualmente aunque sus coefi- cientes pertenezcan, por ejemplo, a un cuerpo finito, de modo que las nociones de “recta” y “plano” no tienen ninguna interpretaci´on intuitiva directa, si no es a trav´es de la analog´ıa que proporciona la propia algebra´ lineal. Sin entrar en detalles que el lector conocer´a sobradamente, observemos unicamente´ que la forma de relegar a un segundo plano los sistemas de ecua- ciones lineales para centrarse en las estructuras algebraicas derivadas de ellos consiste en centrar la atenci´on en los conjuntos de soluciones de los sistemas, los cuales forman variedades afines, interpretables geom´etricamente como puntos, rectas, planos y generalizaciones a dimensiones superiores.

Todas estas observaciones y matices tienen sus equivalentes para el caso de la geometr´ıa algebraica. Pese a lo que su “definici´on” pudiera hacer pensar, se trata de una teor´ıa algebraica much´ısimo m´as profunda, rica y sofisticada que el ´algebra lineal, que aparece en cuanto centramos la atenci´on en los conjuntos de

ix

x

Introducci´on

soluciones de los sistemas de ecuaciones m´as que en los sistemas en s´ı. Dichos conjuntos forman variedades algebraicas, interpretables geom´etricamente como puntos, curvas, superficies y generalizaciones a dimensiones superiores. Quiz´a la geometr´ıa algebraica deber´ıa llamarse m´as propiamente “´algebra no lineal” o, tal vez, “´algebra geom´etrica”, para enfatizar as´ı que no es real- mente geometr´ıa sino que —al igual que el algebra´ lineal— consiste en una serie de t´ecnicas y conceptos algebraicos que en un contexto concreto tienen una interpretaci´on geom´etrica natural, pero que son aplicables en muchos otros con- textos, con lo cual podemos pensar geom´etricamente y aplicar ideas geom´etricas en casos donde la geometr´ıa s´olo est´a presente como una mera analog´ıa, mien- tras que todas las demostraciones son algebraicas y, a veces, muy distantes de cualquier interpretaci´on geom´etrica directa.

Todo esto hace que si alguien quiere entender realmente la geometr´ıa alge- braica tiene ante s´ı un doble objetivo: por una parte debe entender la conexi´on directa que existe entre el ´algebra de la geometr´ıa algebraica y la geometr´ıa subyacente en el caso en que dicha geometr´ıa existe realmente como algo inde- pendiente del algebra.´ Nos referimos al caso cl´asico en que los coeficientes de las ecuaciones son n´umeros complejos. Entonces las variedades algebraicas en el sentido la geometr´ıa algebraica son variedades diferenciales complejas en el sen- tido de la geometr´ıa diferencial, y todos los conceptos definibles algebraicamente se corresponden de forma natural con sus an´alogos geom´etricos y topol´ogicos. Por otra parte, es necesario entender que las t´ecnicas algebraicas trascienden el caso cl´asico y son aplicables, como el ´algebra lineal, cuando no es posible hablar de curvas y superficies en otro sentido que no sea el de la geometr´ıa algebraica. Por ejemplo, veremos que es posible definir la noci´on de dimensi´on de una va- riedad algebraica mediante conceptos puramente algebraicos. En el caso cl´asico, esta dimensi´on algebraica coincide con la dimensi´on en el sentido de la geometr´ıa diferencial, pero es esencial que sigue teniendo sentido —por ejemplo— para variedades definidas mediante ecuaciones con coeficientes en un cuerpo finito, donde la geometr´ıa diferencial no tiene nada que decir. Del mismo modo, la geo- metr´ıa algebraica nos permite hablar de variedades tangentes, de derivadas y diferenciales, de ceros y polos de funciones, etc. sin necesidad de ninguna estruc- tura topol´ogica o diferencial subyacente. Esto la convierte en una herramienta muy valiosa para la teor´ıa algebraica de n´umeros. No debemos deducir de aqu´ı que el unico´ inter´es de la geometr´ıa algebraica es su generalidad, de modo que en el contexto cl´asico no aporta nada frente a la geometr´ıa diferencial. Al contrario, cuando una variedad diferencial compleja es algebraica (es decir, puede definirse mediante polinomios) entonces posee muchas propiedades globales de las que la geometr´ıa diferencial no puede dar cuenta. Por ejemplo, puede probarse que toda superficie de Riemann compacta puede representarse como una curva algebraica (las superficies de Riemann tie- nen dimensi´on real 2 pero dimensi´on compleja 1, por eso son curvas). A partir de aqu´ı es posible desarrollar una rica teor´ıa global sobre las funciones meromorfas sobre las superficies de Riemann compactas.

xi

Lo dicho hasta aqu´ı deber´ıa bastar para que el lector se haga una primera idea de la enorme sofisticaci´on y riqueza conceptual de la geometr´ıa algebraica: una visi´on a la vez profunda y global de esta disciplina involucrar´ıa necesariamente una base de geometr´ıa af´ın y proyectiva (´algebra lineal), otras t´ecnicas alge- braicas m´as sofisticadas (´algebra conmutativa), topolog´ıa algebraica, geometr´ıa diferencial, teor´ıa de funciones de variable compleja, t´ecnicas procedentes de la teor´ıa algebraica de n´umeros (valoraciones, dominios de Dedekind, etc.), as´ı como teor´ıas que se han desarrollado espec´ıficamente para formalizar la geo- metr´ıa algebraica (haces y esquemas), las cuales involucran a su vez la teor´ıa de categor´ıas y cohomolog´ıa de grupos. Evidentemente, un libro que pretendiera mostrar todas estas facetas de la geometr´ıa algebraica y a la vez profundizara m´ınimamente en sus resultados deber´ıa ser much´ısimo m´as voluminoso que ´este, de modo que aqu´ı se vuelve obligado hacer una declaraci´on de intenciones:

La finalidad de este libro es presentar la geometr´ıa algebraica de la forma m´as natural posible a un lector con ciertos conocimientos de teor´ıa algebraica de n´umeros a modo de introducci´on a la teor´ıa de funciones algebraicas en general y, m´as concretamente, a la teor´ıa de funciones el´ıpticas. Podr´ıamos expresar esto diciendo que vamos a dar el paso de una teor´ıa de n´umeros “plana” a una teor´ıa de n´umeros “curva”, similar al paso del an´alisis “plano” en R n al an´alisis “curvo” de la geometr´ıa diferencial. Hemos evitado los enfoques demasiado t´ecnicos, como son el del ´algebra con- mutativa o el de la teor´ıa de esquemas, y en su lugar hemos destacado el aparato algebraico procedente de la teor´ıa algebraica de n´umeros. As´ı mismo hemos in- cidido en el lenguaje geom´etrico, tanto en el de la geometr´ıa proyectiva como en el de la geometr´ıa diferencial, mostrando la equivalencia entre los conceptos algebraicos y los diferenciales (o topol´ogicos) en el contexto cl´asico. Aunque en los primeros cap´ıtulos tratamos con variedades de dimensi´on arbitraria, a partir de la mitad del libro aproximadamente nos restringimos al estudio de curvas (variedades que en el caso cl´asico tienen dimensi´on compleja 1 y son, por consi- guiente, superficies de Riemann). Entendemos que para un estudio sistem´atico de las variedades de dimensi´on arbitraria es recomendable estar primeramente familiarizado con la teor´ıa de curvas. No obstante, en el ap´endice volvemos bre- vemente al caso de variedades de dimensi´on arbitraria, pero unicamente´ para probar un teorema muy importante en la teor´ıa de curvas el´ıpticas, cuya prueba requiere trabajar con una superficie.

En resumen, confiamos en que el lector que siga este libro termine con una visi´on clara de las posibilidades que ofrece la geometr´ıa algebraica y del modo en que en ella se combinan el ´algebra, la geometr´ıa y el an´alisis matem´atico.

Cap´ıtulo I

Preliminares

Aunque suponemos que el lector cuenta con una cierta base tanto algebraica como anal´ıtica, en este primer cap´ıtulo recogeremos los conceptos y resultados m´as especializados que vamos a necesitar posteriormente y que nos obligar´ıan a hacer largas digresiones si quisi´eramos introducirlos en el momento en que se pueda apreciar su importancia y utilidad.

1.1 Anillos noetherianos

La propiedad de Noether es una condici´on de finitud sobre anillos y m´odulos equiparable a la dimensi´on finita en los espacios vectoriales. En esta secci´on daremos algunos criterios sencillos para garantizar que un anillo o un m´odulo dado es noetheriano. Recordemos las definiciones:

Definici´on 1.1 Sea A un anillo y M un A-m´odulo. Se dice que M es noethe- riano si todos sus subm´odulos son finitamente generados. Un anillo A es noetheriano si lo es como A-m´odulo, es decir, si todos sus idea- les son finitamente generados. En particular todo dominio de ideales principales es noetheriano.

Las caracterizaciones siguientes suelen ser utiles:´

Teorema 1.2 Sea A un anillo y M un A-m´odulo. Las siguientes afirmaciones son equivalentes:

a) M es noetheriano.

b) Toda sucesi´on creciente de subm´odulos

M 0 M 1 M 2 M 3 ⊂···

es finalmente constante.

c) Toda familia no vac´ıa de subm´odulos de M tiene un elemento maximal respecto a la inclusi´on.

1

2

Cap´ıtulo 1. Preliminares

a) b) La uni´on de todos los m´odulos M i es un subm´o-

dulo de M , luego tiene un generador finito, que estar´a contenido en alguno de los m´odulos M i 0 . Entonces M = M i 0 y por lo tanto M = M i para todo i i 0 .

b) c) Si existiera una familia de subm´odulos sin maximal podr´ıamos tomar un m´odulo cualquiera M 0 , que al no ser maximal estar´ıa estrictamente contenido en otro m´odulo M 1 de la familia, que estar´ıa contenido en otro M 2 y as´ı formar´ıamos una cadena ascendente infinita, en contradicci´on con b).

c) a) Si N es un subm´odulo de M que no es finitamente generado entonces

= (m 0 ), luego existe un m 1 en N \ (m 0 ) y

tomamos m 0 N y se cumple N

De

N

este modo construimos una familia de subm´odulos

Demostracion:´

= (m 0 , m 1 ), luego existe un m 2 en N \ (m 0 , m 1 ) y N

=

(m 0 , m 1 , m 2 ).

(m 0 )

(m 0 , m 1 ) (m 0 , m 1 , m 2 ) ⊂···

que no tiene maximal.

Los teoremas siguientes justificar´an de forma inmediata que todos los anillos

y m´odulos que consideremos en lo sucesivo ser´an noetherianos:

Teorema 1.3 Si A es un anillo y M es un A-m´odulo noetheriano, entonces todo subm´odulo y todo m´odulo cociente de M es noetheriano.

Demostracion:´ Sea N un subm´odulo de M . Entonces todo subm´odulo de

N

noetheriano. Todo subm´odulo de M/N es de la forma R/N , donde N R M

es tambi´en un subm´odulo de M , luego es finitamente generado y as´ı N es

de M , luego es finitamente generado y as´ı N es del hecho de que R

del hecho de que R es finitamente generado se sigue claramente que R/N tambi´en lo es.

y

generado se sigue claramente que R/N tambi´en lo es. y Tambi´en se cumple un rec´ıproco: Teorema

Tambi´en se cumple un rec´ıproco:

Teorema 1.4 Sea A un anillo, M un A-m´odulo y N un subm´odulo de M . Si

N y M/N son noetherianos entonces M tambi´en lo es.

Demostracion:´ A cada subm´odulo L de M le asociamos el par de m´odulos L N, (L + N )/N . Notemos que si E F son dos subm´odulos de M y

sus pares asociados son iguales entonces E = F . En efecto, si x F , como (E + N )/N = (F + N )/N , existen u N y v E tales que x = u + v. Entonces u F N = E N , luego x E.

A una sucesi´on ascendente de subm´odulos de M le corresponden dos su-

cesiones ascendentes de subm´odulos de N y de M/N respectivamente. Como ´estas han de ser finalmente constantes, la dada tambi´en lo ha de ser, luego M

es noetheriano.

la dada tambi´en lo ha de ser, luego M es noetheriano. Teorema 1.5 Sea A un

Teorema 1.5 Sea A un anillo y M un A-m´odulo. Si E y F son subm´odulos noetherianos de M , entonces E + F tambi´en es noetheriano.

Demostracion:´

Tenemos que E es noetheriano y (E + F )/E

= F/(E F)

tambi´en lo es, luego E + F es noetheriano.

que E es noetheriano y ( E + F ) /E ∼ = F/ ( E

1.2.

Extensiones enteras

3

Teorema 1.6 Si A es un anillo noetheriano, entonces todo A-m´odulo finita- mente generado es noetheriano.

Demostracion:´ Si M admite un generador con m elementos, entonces existe un epimorfismo de anillos f : A m −→ M (pues A m es un m´odulo libre de rango m y podemos extender a un epimorfismo una biyecci´on entre una base de A m y un generador de M ). Aplicando m veces el teorema anterior concluimos que A m es un m´odulo noetheriano y M es isomorfo a un cociente de A m , luego M es noetheriano.

El teorema siguiente es, como veremos m´as adelante, uno de los pilares de la geometr´ıa algebraica:

Teorema 1.7 (Teorema de Hilbert) Si A es un anillo noetheriano entonces

A[X 1 ,

Demostracion:´ Basta probarlo para una indeterminada. Sea a un ideal de A[X]. Sea b i el conjunto de los coeficientes directores de los polinomios de a de grado i (m´as el 0). Es claro que b i es un ideal de A, as´ı como que b 0 b 1 b 2 b 3 ⊂··· (para ver que un elemento de b i est´a en b i+1 basta multiplicar por X el polinomio que justifica que est´a en b i ). Como A es noetheriano, los ideales b i son iguales a partir de un b r .

(no es restricci´on suponer que el

n´umero de generadores es el mismo para todos los ideales, pues siempre podemos

a˜nadir generadores redundantes). Podemos suponer que los b ij = 0.

Sea p ij un polinomio en a de grado i cuyo coeficiente de grado i sea b ij .

Claramente este ideal

Vamos a probar que a = (p ij | i = 0,

est´a contenido en a. Sea f a un polinomio de grado d. Veremos que est´a en el ideal generado

por los p ij por inducci´on sobre d. El coeficiente director de f est´a en b d . Si

X dr p rn son los

n´umeros b r1 ,

c 1 ,

grado menor que d y est´a en a, luego por hip´otesis de inducci´on f est´a en el

, c n en A tales que el polinomio f c 1 X dr p r1 −···− c n X dr p rn tiene

, rn , que generan b d = b r . Por consiguiente existen elementos

d>r notamos que los coeficientes directores de X dr p r1 ,

coeficientes directores de X d − r p r 1 , ,X n ] tambi´en lo

,X

n ] tambi´en lo es.

Sea b i = (b i1 ,

,b

in ) para i = 0,

,r

, r,

j = 1,

,n).

,b

ideal generado por los p ij . Si d r obtenemos un polinomio f c 1 p d1 −···− c n p dn de grado menor que d y contenido en a, con lo que se concluye igualmente.

d y contenido en a , con lo que se concluye igualmente. Teorema 1.8 Si A

Teorema 1.8 Si A es un anillo noetheriano y B = A[b 1 , finitamente generado sobre A, entonces B es noetheriano.

(Porque B es isomorfo a un cociente de A[X 1 ,

,X n ]).

,b n ] es un anillo

1.2 Extensiones enteras

Los enteros algebraicos sobre un anillo son el equivalente a los elementos algebraicos sobre un cuerpo. La integridad aparece como una condici´on t´ecnica

4

Cap´ıtulo 1. Preliminares

necesaria en aquellos contextos en los que trabajamos con anillos y no podemos permitirnos pasar a sus cuerpos de cocientes.

Definici´on 1.9 Sea D un dominio ´ıntegro y K un cuerpo que contenga a D. Un elemento α K es entero sobre D si es ra´ız de un polinomio m´onico con coeficientes en D.

Veamos una caracterizaci´on de la integridad:

Teorema 1.10 Sea D un dominio ´ıntegro y K un cuerpo que contenga a D. Un elemento α K es entero sobre D si y s´olo si existe un D-m´odulo finitamente generado no nulo M K tal que αM M .

Demostracion:´ para ciertos d i D.

Dado un m´odulo M = v 1 , en D tales que

Si α es entero entonces α n +d n1 α n1 +···+d 1 α+d 0 = 0,

Basta considerar el m´odulo M = 1, α,

, α n1 D .

,v n D tal que αM

M , existen elementos d ij

αv i = d i1 v 1 + ··· + d in v n ,

para i = 1,

, n.

Esto equivale a la ecuaci´on vectorial αv = vA, donde v = (v i ) y A = (d ij ), o sea, α es un valor propio de la matriz A, luego es ra´ız de su polinomio caracter´ıstico, que claramente es m´onico y con coeficientes en D.

que claramente es m´onico y con coeficientes en D . Con la ayuda de este teorema

Con la ayuda de este teorema podemos probar:

Teorema 1.11 Sea D un dominio ´ıntegro y K un cuerpo que contenga a D. Entonces el conjunto E de todos los elementos de K enteros sobre D es un subanillo de K.

Demostracion:´ Sean α, β E. Sean M y N dos D-m´odulos no nulos finitamente generados tales que αM M y βN N . Entonces es f´acil ver que MN es un D-m´odulo no nulo finitamente generado y (α ± β)MN MN , αβMN MN . Por lo tanto α ± β E y αβ E.

MN . Por lo tanto α ± β ∈ E y αβ ∈ E . Definici´on

Definici´on 1.12 Sea E/D una extensi´on de dominios ´ıntegros, es decir, D y E son dominios ´ıntegros tales que D es un subanillo de E. Diremos que la extensi´on es entera si todo elemento de E es entero sobre D.

Vamos a probar que las extensiones enteras de dominios ´ıntegros se compor- tan como las extensiones algebraicas de cuerpos. El teorema anterior implica que si adjuntamos a un anillo un conjunto de elementos enteros obtenemos una extensi´on entera. Ahora probamos que si adjuntamos un n´umero finito de ele- mentos obtenemos adem´as una extensi´on finitamente generada.

Teorema 1.13 Sean D E dominios ´ıntegros tales que E = D[a 1 ,

los a i enteros sobre D. Entonces E es un D-m´odulo finitamente generado.

,a n ] con

1.2.

Extensiones enteras

5

Demostracion:´ Si tenemos una cadena D F E de dominios ´ıntegros

de modo que E es un F -m´odulo finitamente generado y F es un D-m´odulo finitamente generado, entonces E es un D-m´odulo finitamente generado. Basta

observar que si E = e 1 ,

y F = f 1 ,

De aqu´ı se sigue que basta probar el teorema para una sola adjunci´on. Su- pongamos que E = D[a] y que a es ra´ız de un polinomio m´onico p(X) D[X] de grado n. Todo elemento de E es de la forma q(a) con q(X) D[X]. Podemos dividir q(X) = p(X)c(X) + r(X) con grad r(X) < n, y entonces

resulta que q(a) = r(a). De aqu´ı se sigue que E = 1, a,

,e

n F

m D

,f

entonces E = e i f j D .

, a n1 .

E = e i f j D . , a n − 1 . De aqu´ı

De aqu´ı deducimos la transitividad de la integridad:

Teorema 1.14 Si F/E y E/D son extensiones enteras entonces F/D tambi´en lo es.

Demostracion:´ Sea α F . Entonces α n + e n1 α n1 + ··· + e 1 α + e 0 = 0

n1 ]. Por el teorema anterior E es un

D-m´odulo finitamente generado y E [α] es un E -m´odulo finitamente generado. Es f´acil ver entonces que E [α] es un D-m´odulo finitamente generado. Adem´as es obvio que αE [α] E [α], luego α es entero sobre D.

para ciertos e i E. Sea E = D[e 0 ,

,e

para ciertos e i ∈ E . Sea E = D [ e 0 , ,e

Definici´on 1.15 Si D es un dominio ´ıntegro contenido en un cuerpo K, el conjunto E de todos los elementos de K enteros sobre D se llama la clausura entera de D en K. El teorema 1.11 prueba que se trata de un dominio ´ıntegro. Es la mayor extensi´on entera de D contenida en K.

Un dominio ´ıntegro D contenido en un cuerpo K es ´ıntegramente cerrado en K si todo elemento de K entero sobre D est´a en D o, equivalentemente, si D coincide con su clausura entera en K. Por el teorema anterior la clausura entera de un dominio ´ıntegro en un cuerpo es ´ıntegramente cerrada en ´este.

Un dominio integro D es ´ıntegramente cerrado si es ´ıntegramente cerrado en su cuerpo de cocientes.

Teorema 1.16 Todo dominio de factorizaci´on unica´

es ´ıntegramente cerrado.

Demostracion:´ Sea D un dominio de factorizaci´on unica.´ Si no es´ıntegra- mente cerrado es que hay un elemento α/β en su cuerpo de cocientes que es entero sobre D y no pertenece a D. Entonces existe un primo π que divide a β pero no divide a α. Sea

(α/β) n + d n1 (α/β) n1 + ··· + d 1 (α/β) + d 0 = 0,

para ciertos d i D.

Multiplicando por β n queda α n + d n1 βα n1 + ··· + d 1 β n1 α + d 0 β n = 0, de donde se sigue que π | α, contradicci´on.

Si E/D es una extensi´on de dominios ´ıntegros podemos identificar el cuerpo de cocientes K de D con un subcuerpo del cuerpo de cocientes L de E, con lo que tenemos una extensi´on de cuerpos L/K. Vamos a estudiar la relaci´on entre

cuerpo de cocientes L de E , con lo que tenemos una extensi´on de cuerpos L/K

6

Cap´ıtulo 1. Preliminares

ambas extensiones. Por lo pronto, cuando digamos que E/D es una extensi´on finita, separable, normal, etc. nos referiremos a que lo es la extensi´on L/K de los cuerpos de cocientes. Veamos ahora que el polinomio m´ınimo de un elemento algebraico determina

si ´este es o no entero.

Teorema 1.17 Sea D un dominio ´ıntegro y K su cuerpo de cocientes. Sea L/K una extensi´on finita. Entonces un elemento α L es entero sobre D si y s´olo si su polinomio m´ınimo sobre K tiene coeficientes enteros sobre D. En particular la norma y la traza de un entero sobre D son enteras sobre D.

Es obvio que un K-monomorfismo de L en una clausura

algebraica de L env´ıa elementos enteros a elementos enteros, luego los conju-

gados de los enteros son enteros. Los coeficientes del polinomio m´ınimo de α dependen polin´omicamente de los conjugados de α, luego si α es entero dichos coeficientes tambi´en lo son. La norma y la traza son dos de estos coeficientes.

Demostracion:´

y la traza son dos de estos coeficientes. Demostracion:´ Si en el teorema anterior suponemos adem´as

Si en el teorema anterior suponemos adem´as que D es ´ıntegramente cerrado, entonces resulta que un elemento algebraico sobre K es entero si y s´olo si su

polinomio m´ınimo sobre K est´a en D [ X ], y en particular tenemos que la norma

y la traza de un entero est´an en D.

Teorema 1.18 Sea D un dominio ´ıntegro y α un elemento algebraico sobre su cuerpo de cocientes. Entonces existe un d D no nulo tal que es entero sobre D.

Demostracion:´

Por hip´otesis d n α n + d n1 α n1 + ··· + d 1 α + d 0 = 0 para

ciertos d i