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Shangri-La

Ah donde yacen los recuerdos petrificados, Donde las doncellas vieron marchitarse sus esbeltos cuerpos, Donde el leproso imploro por su curacin, Donde las violetas se tieron de sangre, Donde el tiempo se congelo en el vaco, Permaneces inclume, soberbia, desafiando al destino, que te tiende su trampa sigilosa, Ah, quiero que guardes tu amor intemporal. Jos Antonio Hernndez R.