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Lista alfabética de mecanismos de defensa según DSM-IV

Abstención. El sujeto emplea palabras o comportamientos con el propósito simbólico de negar

o plantear enmiendas a pensamientos, sentimientos o acciones.

Afiliación. El sujeto acude a los demás en busca de ayuda o apoyo, lo que significa compartir los problemas sin tratar de atribuirlos a los demás.

Agresión pasiva. El sujeto muestra agresividad hacia los demás de forma indirecta y no asertiva. Utiliza una máscara externa de aparente sumisión a los demás, detrás de la que en realidad se esconde resistencia, resentimiento y hostilidad encubiertos. Estos mecanismos suelen aparecer como respuesta a la falta de gratificación de deseos dependientes, aunque también son una forma de respuesta adaptativa en individuos que ocupan cargos subordinados y que no tienen otro modo de expresar su autoafirmación más abiertamente.

Aislamiento (también llamado intelectualización) Consiste en separar la emoción (esfera afectiva) de un recuerdo doloroso (esfera cognoscitiva) o de un impulso amenazante. Algo que puede considerarse importante, sencillamente se trata como si no lo fuera. La persona puede reconocer, de forma muy sutil, que ha sido abusada de pequeña, o puede demostrar una curiosidad intelectual sobre su orientación sexual recién descubierta. Mediante el aislamiento un hecho, una idea, una impresión, intolerable para el sujeto, es sacado de su contexto.

Aislamiento afectivo. El sujeto separa las ideas de los sentimientos originalmente asociados a ellas. Se aparta del componente afectivo asociado a una idea determinada (p. ej., acontecimiento traumático), pero se mantiene apegado a sus elementos cognoscitivos (p. ej., detalles descriptivos).

Altruismo. Dedicación a satisfacer las necesidades de los demás. A diferencia del autosacrificio, a veces característico de la formación reactiva, el individuo obtiene una gratificación bien de tipo vicariante, bien por las repuestas de los demás.

Anticipación. Experimentación de las reacciones emocionales antes de que se produzcan anticipando sus consecuencias, posibles acontecimientos futuros, y considerando de forma realista respuestas o soluciones alternativas.

Ascetismo. Es la renuncia a la satisfacción de las necesidades, se ha puesto nuevamente de actualidad con la anorexia. Se puede localizar en adolescentes amenazadas (por ser más frecuente en mujeres) por sus deseos sexuales, que se protegen negándolos con todos sus deseos. Como ascetas renuncian a cualquier interés sobre lo que los demás se interesan.

Autoafirmación. Expresión directa de sentimientos o pensamientos de forma no coercitiva ni manipuladora.

Autoobservación. Reflexión sobre los propios pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamientos, y actuando de acuerdo con ellos.

Comportamiento impulsivo (acting out). El sujeto reacciona actuando más que a través de reflexiones o sentimientos. En el concepto original se limitaba a los sentimientos o deseos

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transferenciales surgidos durante las sesiones de psicoterapia. El concepto no es sinónimo de mal comportamiento.

Conversión. En las antiguas neurosis histéricas los conflictos inconscientes se convierten en síntomas sensoriales o motores. Mis deseos inconscientes de matar al padre, se convierten en la parálisis del brazo ante la imposibilidad de aceptar que ese deseo es mío y está en mí. Relacionado con somatización.

Desplazamiento. Reconocimiento o generalización de un sentimiento o una respuesta a un objeto hacia otro habitualmente menos importante. Es la “redirección” de un impulso hacia otra diana más aceptable, que lo sustituya. Si un impulso o deseo que vemos en nosotros, se

refiere a una persona que no lo acepta pero que puede destruirnos, se desvía hacia otra persona

u objeto simbólico. Por ejemplo, alguien que quiere “matar al padre” puede desplazar ese odio hacia la autoridad en general. Una persona incómoda con sus deseos sexuales hacia alguien, puede derivar este deseo a un fetiche. Alguien frustrado por sus superiores establece discusiones insensatas con sus amigos.

Devaluación. Atribución de cualidades exageradamente negativas a sí mismo o a los demás. Disociación. Alteración temporal de las funciones de integración de la conciencia, memoria, percepción de uno mismo o del entorno, o comportamiento sensorial/motor.

Fantasía autista. Enfrentamiento a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo mediante fantasías excesivas que sustituyen la búsqueda de relaciones interpersonales, la acción más eficaz o la resolución de los problemas.

Formación reactiva. Sustitución de los comportamientos, pensamientos o sentimientos inaceptables por otros opuestos La “creencia en lo opuesto”, de acuerdo con Anna Freud, es el cambio de un impulso inaceptable por su contrario. Un niño enfadado con su madre, puede comportarse como muy preocupado por ella y demostrarle mucho cariño. Alguien que no acepta un impulso homosexual que observa en su persona, repudia y persigue a los homosexuales. El Síndrome de Estocolmo tiene algo de formación reactiva. Una formación

reactiva lleva al yo a efectuar algo totalmente opuesto a las tendencias del Ello que se quiere rechazar. La persona que elabora formaciones reactivas modifica la estructura de su Yo como

si el peligro estuviera siempre presente, desarrollando rasgos caracterológicos que no son

completamente efectivos para él.

Idealización. Atribución de cualidades positivas a los demás. La idealización tiene como resultado ocultar lo “negativo” percibido en el objeto del deseo (fealdad, peligro procedente de un objeto peligroso e indeseable) recubriéndolo de 'bondad' (amor, invulnerabilidad, poderes mágicos, poder omnipotente de protección, etc.). Un cierto monto de idealización es propio de la vida adulta (enamoramiento, ideales de vida). El cuanto de idealización está en relación directa con el cuanto de peligro o persecución provenga del objeto de deseo. Es una defensa aplicada a ansiedades persecutorias (temor a ser atacado y destruído por el objeto). El niño castigado idealiza a su padre.

Identificación. Es el mecanismo que induce a un sujeto a comportarse, pensar y sentir como otro que actúa como su modelo. La identificacion introyectiva comprende la adquisición o

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atribución de características de otra persona como si fueran de uno, puesto que hacerlo, resuelve algunas dificultades emocionales. Los adolescentes se identifican con sus ídolos deportivos o musicales, pretendiendo ser como ellos para lograr establecer una identidad. Para Freud el mecanismo de identificación con los padres (con la autoridad en el planteamiento culturalista) es el que desarrolla el Super-yo. La identificación con el agresor se centra en la adopción de rasgos negativos. Si uno está asustado con respecto a alguien, me convierto parcialmente en él para eliminar el miedo. De nuevo nos acordamos del síndrome de Estocolmo.

Identificación proyectiva. Atribución incorrecta a los demás de sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. A diferencia de la proyección simple, el individuo no repudia totalmente lo que proyecta, al contrario, el individuo es consciente de sus afectos o impulsos, pero los interpreta incorrectamente al considerarlos reacciones justificables frente a otras personas. No es raro que el individuo atribuya sus propios sentimientos a otros, haciendo que sea difícil esclarecer quién hizo algo a quién en primer lugar.

Intelectualización. Generalización de pensamientos abstractos para controlar o minimizar sentimientos que le causan malestar.

Introyección (lo opuesto a proyección): Mecanismo de defensa en el que las amenazas externas se internalizan, pudiendo neutralizarlas o aliviarlas; de manera similar, la introyección de un objeto o sujeto amado (por ejemplo, una persona de gran importancia) reduce la ansiedad que produce el alejamiento o las tensiones que causa la ambivalencia hacia el objeto. Es la incorporación subjetiva por parte de una persona de rasgos que son característicos de otra. Ejemplo: una persona deprimida quizá incorpora las actitudes y las simpatías de otra persona y así, si esa otra persona tiene antipatía hacía alguien determinado, el deprimido sentirá también antipatía hacia esa persona determinada. La acción de introyectar significa hacer propios rasgos, conductas u de la personalidad de otros sujetos se relaciona con identificación, incorporación e internalización. Se considera un mecanismo de defensa inmaduro.

Negación. El sujeto se niega a reconocer los aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. Cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad hablamos de negación psicótica. Mediante la negación una situación demasiado acongojante es negada, los aspectos desagradables de la realidad se expulsan de la conciencia. El Yo se enfrenta a los conflictos emocionales y a las amenazas interiores o exteriores, negándose a reconocer que la realidad es su origen. La negación es la primera reacción ante un diagnóstico de cáncer, la negación psicótica es la total afectación de la capacidad para captar la realidad.

Omnipotencia. Pensamiento o actuación como si se dispusiera de poderes o capacidades especiales y superiores a los de los demás.

Polarización. Visión de si mismo o de los demás como buenos o malos, sin conseguir integrar las cualidades positivas o negativas de cada uno. Al no poder experimentar simultáneamente afectos ambivalentes, el individuo excluye de su conciencia emocional una visión y unas

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expectativas equilibradas de sí mismo y de los demás. A menudo, el individuo idealiza y devalúa alternativamente a la misma persona o a sí mismo: otorga cualidades exclusivamente amorosas, poderosas, útiles, nutritivas y bondadosas —o exclusivamente malas, odiosas, coléricas, destructivas, repelentes o inútiles.

Proyección. Atribución a los demás de sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. Este mecanismo de defensa consiste en atribuir a otros, y en general al mundo exterior, motivaciones que se rechazan o no se reconocen en uno mismo. Su forma paradigmática aparece en las paranoias. Anna Freud la escribió como desplazamiento hacia el exterior al ver en los demás deseos inaceptables para el Yo. Los deseos permanecen en nosotros, pero no son nuestros. Los impulsos agresivos o sexuales que no toleramos ver en nuestro interior, porque chocan con el Yo ideal, se atribuyen a los demás y punto.

Quejas y rechazo de ayuda. Quejas o demandas de ayuda que esconden sentimientos encubiertos de hostilidad o resentimiento hacia los demás y que luego se expresan en forma de rechazo a cualquier sugerencia, consejo u ofrecimiento de ayuda. Las quejas o demandas pueden hacer referencia a síntomas físicos o psicológicos o a problemas de la vida diaria.

Racionalización. El sujeto inventa sus propias explicaciones, tranquilizadoras pero incorrectas, para encubrir las verdaderas motivaciones que rigen sus pensamientos, acciones o sentimientos. Es la utilización del pensamiento abstracto o de razones lógicas y admisibles a los valores culturales y sociales del momento, para justificar sentimientos, pensamientos o conductas que serían inaceptables para la imagen del Yo. Es un mecanismo defensivo consistente en la exageración de un mecanismo normal, mediante el cual el Yo intenta controlar las pulsiones, asociándolas a ideas que puede manejar conscientemente. Racionalizar es presentar los problemas en términos más generales y racionales, que personales y emocionales. La racionalización evita lo afectivo dándole forma discursiva. Hasta aquí puede ser positivo. El mecanismo de racionalización como distorsión cognitiva de los “hechos” para hacerlos menos amenazantes, se utiliza cuando de manera consciente explicamos nuestros actos con excusas. Muchas personas con un Yo sensible al que dirán, utilizan tan fácilmente las excusas, sin darse cuenta de ello, y terminan creyéndoselas.

Regresión. Constituye una vuelta atrás en el desarrollo psicológico cuando el Yo se enfrenta a una pulsión inaceptable. Ante problemas que deberíamos enfrentar a una edad, nuestro comportamiento retorna a etapas más infantiles (primitivas) para justificar no hacerlo. El niño vuelve a chuparse el dedo o a mojar la cama cuando comienza su etapa escolar. Un adulto comienza a tartamudear cuando se cierra su empresa.

Represión. Expulsión de la conciencia de los deseos, pensamientos o experiencias que causan malestar. El componente afectivo puede mantenerse activo en la conciencia, desprendido de sus ideas asociadas. Sentido del humor. Subrayar los aspectos divertidos o irónicos de los conflictos o situaciones estresantes.

Sublimación. Canalización de sentimientos o impulsos potencialmente desadaptativos hacia comportamientos socialmente aceptables (p. ej., deportes de contacto para canalizar impulsos agresivos). Es una forma positiva de “satisfacer” las exigencias del Ello (sublimar es lo mismo

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que elevar): la energía psíquica que no puede desplegarse desde el campo de lo instintivo (erótico o destructivo), se transforma en fuerza creadora. El Yo renuncia voluntaria y forzosamente a satisfacciones de tipo elemental y se compensa con una nueva de satisfacción. La sublimación es la transformación de un impulso inaceptable, ya sea sexo, rabia, o cualquier otro, en una forma socialmente aceptable, incluso productiva. Por esta razón, alguien con impulsos hostiles desarrolla actividades cinegéticas. El impulso sexual se sublima en voto de castidad. De la necesidad hacemos virtud.

Supresión. Evitación intencionada de pensar en problemas, deseos, sentimientos o experiencias que producen malestar.