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Centro Cristiano Camino a la Santidad

Tema: Qué es la Salvación


22-02-09

Texto:(Sal 62:7-8) En Dios está mi salvación y mi gloria;


En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;
Derramad delante de él vuestro corazón;
Dios es nuestro refugio. Selah (Oremos para que una vez más Dios bendiga su
Palabra)
Introducción: Alguna vez se ha puesto a pensar en ¿qué es la salvación?
Primero revisemos la idea básica del término: “salvación es rescatar y preservar de un
peligro inminente” o sea dar salud y seguridad. Un ejemplo sería: Imagínese que usted está
secuestrado y vigilado, de repente llega un comando de la policía y lo rescata. En su mente
no solo está la idea de que lo van a liberar sino que también lo van a proteger.
La salvación de la que nos habla La Biblia no solo abarca el aspecto físico sino también el
aspecto moral y espiritual. ¿Por qué necesitamos de este tipo de salvación? Porque somos
seres tripartitos. (1Tes 5:23) Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo
vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de
nuestro Señor Jesucristo.
Desarrollo: Generalmente cuando se habla de la salvación por medio de la obra del
Señor Jesucristo se enfatiza sobre dos aspectos: el espiritual, en primer lugar, y el físico y
nos olvidamos, en el mayor de los casos, del moral.
¿Pero sabía usted que en la vida del cristiano nacido de nuevo existe mucha frustración
por no haberse efectuado en él la salvación completa?
Cuando a alguien le preguntamos que si quiere ser salvo la pregunta obligada es ¿de qué?
Y la respuesta obligada es de la muerte eterna, de la condenación o del infierno, pues se ha
enfatizado el concepto de la vida eterna.
En otros casos, cuando la persona tiene problemas con respecto a un vicio o de tipo
familiar se le dice “cree en el Señor Jesucristo y todos tus problemas serán resueltos” (a
esta forma de predicar la salvación se le llama el evangelio de oferta).
Entonces ¿qué es la salvación? Revisemos el primer concepto de lo que es la salvación:
rescatar (Lev 25:47-48) Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriqueciere,
y tu hermano que está junto a él empobreciere, y se vendiere (volviéndose esclavo) al
forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero;
después que se hubiere vendido, podrá ser rescatado (liberado); uno de sus hermanos
lo rescatará. Por lo tanto rescatar significa ser liberado de la esclavitud.
(Gen 2:16-17) Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto
podrás comer;
mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él
comieres, ciertamente morirás.
Cuando Adán desobedeció a Dios y comió del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del
bien y del mal, en ese momento el ser humano sufrió una serie de cambios, los más
importantes son: perdió la vida eterna y se convirtió en esclavo del pecado; estos cambios
afectaron a su espíritu, a su alma (o corazón, el corazón es a menudo mencionado en
las Escrituras como el asiento de los afectos y de las pasiones, y también de la sabiduría y
del entendimiento) y a su cuerpo.
(Mat 18:11) Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
Por lo tanto la obra redentora (de rescate) del Señor Jesucristo efectúa o debe causar en el
cristiano una libertad de su espíritu, alma y cuerpo.
Empecemos por el cuerpo (Mat 4:24) Y se difundió su fama por toda Siria; y le
trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y
tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.
Tal ves usted que aun tiene algún tipo de enfermedad se esté preguntando ¿y yo por qué
no he sanado?
a) Por incredulidad (Mat 13:58) Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la
incredulidad de ellos.
b) Por causa del pecado. A veces la sanidad del cuerpo está ligada a la del alma
(Sal 32:3-5) Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día.
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah.
Por lo tanto el alma es sanada en la medida que nuestros pecados son perdonados por
medio de la confesión y el arrepentimiento, trayendo esto sanidad general (cabe aclarar
que cuando reconocemos al Señor Jesucristo el pecado que heredamos de Adán queda
perdonado, pero nuestros pecados tienen que ser confesados).
Cuando su alma es sanada su espíritu es liberado (Sal 24:3-6) ¿Quién subirá al monte
de Jehová?
¿Y quién estará en su lugar santo?
El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.
El recibirá bendición de Jehová,
Y justicia del Dios de salvación.
Tal es la generación de los que le buscan,
De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah
Conclusión: Por lo tanto hoy lo invito a que revise que es lo que le está impidiendo a
vivir esa vida plena que nuestro Señor y Dios nos ha prometido, qué está estorbando para
que su espíritu sea liberado y su mente y su cuerpo sea sanado.
Incline su rostro y ponga delante del que dios su vida por usted, Jesús de Nazaret, todo
aquello que le aqueje y diga conmigo “Padre nuestro hoy vengo delante de ti, en el
nombre de tu hijo Jesucristo, para que me liberes de mi pecado que confieso hoy, y así
me des de tu sanidad a mi cuerpo y a mi alma, en el nombre de Cristo Jesús. Amen