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La Amonificacion

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Guia de metodos artesanales para el mejoramiento de pastos y recursos forrajeros
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09/04/2013

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La Amonificación de Forrajes

Una alternativa para la conservación y mejoramiento de suplementos utilizados para rumiantes en el trópico
Autor: Raúl Botero Botero, Médico Veterinario Zootecnista y Profesor de la Universidad EARTH, Costa Rica

La conservación de los suplementos utilizados en la nutrición de rumiantes a pastoreo está relacionada a las condiciones climáticas de cada región. Por ejemplo, en el trópico húmedo (región sur del lago de Maracaibo), se caracteriza por la alta y constante precipitación, alta humedad relativa y altas temperaturas. Éstas condiciones climáticas dificultan y encarecen los sistemas tradicionales de conservación de forrajes: henificación, henolado, ensilado como opciones para la conservación y almacenamiento de los forrajes, subproductos y residuos agropecuarios y agroindustriales usados para la suplementación de rumiantes. El clima tropical estacional o bosque seco tropical (Holdridge), el promedio de las precipitaciones ocurren durante mayo - diciembre y un periodo seco de enero - abril, la mayor abundancia y calidad de los productos forrajeros a conservar y almacenar para la sequía se obtiene durante el final de la época lluviosa y pueden ser conservados en forma de heno, henolaje, silaje sin el riesgo de altas pérdidas. Existe actualmente una opción que es la amonificación en la que puede o no ser necesario picar, repicar el forraje, no se requiere secar, ni extraer el aire mediante compactación del material, condiciones éstas, costosas y difíciles de lograr a nivel de finca y de las cuales depende el éxito o fracaso de obtener, conservar y almacenar un buen heno, henolaje y ensilaje. La amonificación tiene la ventaja que se puede hacer con múltiples materiales, escogiendo los de mayor disponibilidad, estabilidad, seguridad y los de menor precio de compra - venta, manipulación, transporte y picado puesto en el comedero, dependiendo de la distancia entre los sitios de abastecimiento y suministro. En los procedimientos de ensilaje, henificación y henolaje se utilizan aditivos costosos para conservar la calidad nutricional original del producto como: azúcar, melaza, cultivo lácticos, almidones o granos molidos de cereales, además si la calidad nutricional de los materiales conservados mediante los sistemas tradicionales de henolado, y ensilado es originalmente baja ésta, no se mejora. Mientras la amonificación permite no sólo conservar, sino mejorar en forma sensible y rápida (utilizable a los 20 días) la calidad nutricional de los productos tratados y almacenados mediante este sistema. Por otro lado, los sistemas tradicionales de conservación y almacenamiento requieren de maquinaria e infraestructura sofisticadas y costosas, a las que la gran mayoría de los ganaderos del trópico no tienen acceso. Mientras que el amonificado puede hacerse en forma artesanal, sencilla y de bajo costo y riesgo bioeconómico y ambiental.

Efectos nutricionales de la amonificación Las bacterias y hongos que hacen parte de la flora ruminal pertenecen al reino vegetal y por efecto del consumo de cantidades mayores y uniformemente repartidas durante el día del nitrógeno no proteico fijado y disuelto en forma de amoniaco en la humedad del suplemento tratado, aumentan sensiblemente su población que para mantenerse activa requiere energía disponible de alta y rápida fermentación. De ellos depende que los rumiantes puedan aprovechar mejor los nutrimentos contenidos en los forrajes toscos y de baja digestibilidad que se producen normalmente en el trópico. Como fuentes de energía de alta y rápida fermentación están los azucares contenidos en el jugo de la caña de azúcar, la melaza, el melote de trapiche panelero, la vinaza como residuo de la fabricación de licores a partir de la melaza, CMS (Condensado Soluble de Melaza) y las frutas maduras. También es fuente de energía el almidón contenido en las raíces, tubérculos, banano y el plátano verdes de desecho, granos y tortas de cereales, leguminosas y oleaginosas y en los subproductos de aceites con lo que se prepara los concentrados comerciales. • La amonificación permite conservar los almidones y azucares de alto valor energético, en la forma original en la que se encuentran en el alimento, evitando su pérdida por fermentación al convertirse en alcoholes. • La amonificación permite la ruptura de las cadenas de lignocelulosa, libera a la celulosa y a la hemicelulosa de la lignina permitiendo que sean digeridas por la flora ruminal, como fuentes de energía. • La amonificación conserva las proteínas verdaderas, sean fermentables en el rumen, sobrepasante, contenidas originalmente en los materiales tratados. Existe el riesgo de que por el excesivo y continuo sobrecalentamiento del material amonificado húmedo no compactado, almacenado herméticamente y expuesto al sol directo, se produzca la sustancia toxica denominada METIL IMIDAZOLE, que causa incoordinación motora e histeria en los rumiantes que consumen los suplementos amonificados (Preston y Leng, 1989). Por tal motivo se insiste a todo lo largo de este escrito en hacer las pilas o torres del material amonificado bajo techo o bajo la sombra densa de árboles. Productos para la amonificación Los pastos de corte si no son cosechados entre 45 - 60 días de rebrote pierden su calidad nutricional al sobremadurarse. Durante la época de lluvia se produce abundante pasto de corte y los potreros ofrecen abundante oferta forrajera al pastoreo. Por lo tanto, esta es la época apropiada para amonificar el exceso de pasto de corte que no se obtiene durante la sequía aún bajo riego. La caña de azúcar integral y su cogollo es una alternativa exitosa para amonificar debido

a que el 53% de este producto son carbohidratos no fibrosos, es decir, carbohidratos solubles cristalizables: sacarosa y azucares no cristalizables: glucosa y fructuosa. También el bagazo de la caña de azúcar producto del prensado por el trapiche en la producción de panela que extrae el 60% del jugo y 40% queda en el bagazo. Las frutas y verduras de desecho o excedentes se pueden amonificar: piña, lechosa, mango, guanábana, tomate, repollo, zanahoria, remolacha, pulpa de cítricos de guayabas, cáscaras frescas de parcha maracuya, cacao, café; son fuentes ricas en azúcares y en celulosa que pueden ser picadas, amonificadas y almacenadas evitando malos olores originados por su fermentación y descomposición; la contaminación de aguas y la atracción y proliferación de insectos y plagas nocivas para los cultivos propios o aledaños. Raíces y tubérculos como yuca, ñame, papa, sus cáscaras afrechos después de la industrialización frutos de bananos y plátanos verdes con sus tallos, vástagos y follaje semillas y granos de cereales de excedente o desecho son fuentes ricas de almidón del que se debe impedir su fermentación puesto que los rumiantes no pueden aprovechar los alcoholes como nutrimento. Las socas o residuos de cosecha de arroz, sorgo, maíz, que se producen en forma de heno pueden ser amonificados para mejorar su calidad nutritiva. También pueden ser productos de la amonificación la tuza del maíz, tortas y cascarillas de algodón, soya, girasol, maní, ajonjolí, palma africana. Fuentes directas de amoniaco Amoniaco anhidro: gas puro derivado del petróleo se comercializa como gas licuado, por requerir de su empaque y almacenamiento en cilindros de alta presión. Amoniaco Acuoso: producto liquido a presión atmosférica, compuesto de amonio disuelto y fijado en agua en concentración de 30% Fuentes indirectas de amoniaco Urea: fertilizante solido granulado que contiene 46% de nitrógeno y se utiliza en la fertilización de cultivos y gramíneas forrajeras introducidas mejoradas de corte y pastoreo. Urea fosfato: fertilizante solido granulado que contiene 17% de nitrógeno y 19% de fosforo (NP-19), se utiliza como fertilizante foliar en gramíneas forrajeras. La formula estructural de la urea es un fertilizante orgánico sintético carbamida; que al hacer contacto con el agua se transforma en gas amoniaco y gas dióxido de carbono. El gas amoniaco (NH3) es el que produce el proceso de amonificación; por lo tanto se exige que el producto a someter a este proceso debe estar herméticamente cerrado para evitar el escape de gas amoniaco. Para esto se requiere plástico de polietileno calibre 8, libre de orificios. Otras fuentes indirectas de amoniaco son: excretas de aves, gallinaza, pollinaza, orina.

Fuentes de Ureasa La ureasa es la enzima que hace que la urea contenida en los fertilizantes y/o el acido contenidos en las excretas secas de aves, estiércol y la orina de los rumiantes, cerdos, equinos, y humanos se conviertan en amoniaco. Existen una gran cantidad de fuentes de ureasa en la naturaleza, como son los vegetales verdes o secos y las excretas de rumiantes, cerdos, equinos y aves. Sin embargo, una de las fuentes naturales más ricas y concentradas en ureasa en el trópico, es la semilla de fríjol canavalia haba de burro (Canavalia ensiformis). Además, algunos productores la siembran alrededor de sus cultivos para protegerlos del ataque de la hormiga arriera o bachaco (Atta sp), es leguminosa posee una amplia adaptación en las condiciones edafoclimáticas del trópico. En la Hacienda Pajonales, Tolima Colombia, se han producido hasta 1,5 toneladas de grano y 6 toneladas de forraje verde /ha cosechado cada cinco meses. La semilla contiene aminoácidos llamados canavaninas que son tóxicos para monogástricos, pero no para rumiantes. Para utilizar la semilla como fuente proteica en la alimentación de aves y cerdos, es necesario amonificarla, tostarla o cocinarla, cambiando el agua varias veces, puesto que sus toxinas son termolábiles e hidrosolubles, es decir, se destruyen con el calor y se disuelven en agua. Aún cocinada o tostada, la semilla de canavalia no se debe utilizar en una proporción mayor al 20% del total de la ración día para animales monogástricos, ya que su gustocidad es muy baja pues tiene sabor amargo. El follaje de canavalia no es tóxico para rumiantes y es bien consumido por ellos como suplemento forrajero de alta calidad. Se debe suministrar diariamente como forraje fresco, ensilado o amonificado en cantidad de hasta 3% y como forraje seco o heno hasta el 0,6% del peso vivo de los rumiantes; es decir, 12 Kg. de forraje húmedo o 2,5 Kg. de forraje seco o heno para cada unidad animal de 400 Kg. de peso vivo. Esto es, en igual cantidad que cualquier otro forraje de leguminosas herbáceas, arbustivas o arbóreas. El principal problema para el consumo de las leguminosas forrajeras tropicales: herbáceas, arbustivas y arbóreas es por su baja gustocidad por el alto contenido de compuestos antinutricionales (taninos) que son amargas al gusto. Por consiguiente, requiere cortarse y orearse en capas delgadas de un día para otro bajo sol o a la sombra, mejora la gustocidad y el consumo por parte de los rumiantes y monogástricos.

Opciones prácticas de amonificación Amonificación con urea y semilla Molida de Canavalia En un ensayo realizado en el ingenio Risaralda (Colombia 1986) se utilizó caña de azúcar (PR 61632) integral (tallo + cogollo) madura fresca picada en molino de martillo, se midieron los parámetros de pH: 5,5 (acido), grados Brix (concentración de sólidos en jugo), que fue de 9,6%, contenido de materia seca: 25% y contenido de nitrógeno 0,9% que representa el 5,62% de proteína cruda, en el material picado original. Se mezcló un volumen de 400Kg. de caña picada integral con 3% de urea y 3% de semilla molida de canavalia, es decir, 12Kg. de urea + 12Kg. de semilla de canavalia; al entrar en contacto la urea y la canavalia con la humedad de la caña, la reacción de formación de amoniaco (NH3) se dio de inmediato, manifestándose por su fuerte olor característico y por el teñido de color marrón intenso de las pastes blancas de la medula de la caña de azúcar, se dejó por un periodo para uniformar el proceso de amonificación herméticamente cubierto el volumen tratado. Los 400Kg. de material tratado (amonificado), se separaron en cuatro volúmenes de 100 kilogramos. Cada volumen de 100Kg. del material amonificado se abrió a los 15, 30, 45 y 60 días después de la amonificación, midiendo en el laboratorio al momento de abrir cada volumen el pH 8,5 alcalino, los grados Brix del jugo de la caña de azúcar al exprimir cada muestra se redujo desde 9,6% a 9,2% en el último volumen abierto a los 60 días. El contenido de nitrógeno se incrementó desde 0,9% (5,62% proteína cruda) a 1,90% (11,88% de proteína cruda). La materia seca del material se incrementó desde 25% (material recién picado) a 29% debido al drenaje o asentamiento de los jugos hacia el fondo de la pila. Es de esperar que en montones de mayor peso se incremente el drenaje de los líquidos. El olor a amoniaco se mantuvo fuerte hasta el día 60 y solo se sentía muy levemente una hora después que cada montón se había destapado y mezclado de nuevo con pala al aire libre. En ningún caso se detecto olor a fermentación. El color del follaje cambió desde verde intenso original, hasta marrón a medida que transcurría el tiempo de almacenamiento. El aspecto visual del material amonificado fue siempre normal sin crecimiento de hongos. El almacenamiento del producto se hizo a la sombra. Cada montón, una vez tomadas las muestras para el laboratorio y dos horas después de haber sido retiradas la lámina de plástico de cobertura y mezclando el material al aire libre. Le fue suministrado en comedores techados a novillos cebú en confinamiento. Estos consumieron de inmediato y por completo y en su momento, cada uno de los cuatro montones de la caña de azúcar integral que le fueron ofrecidos como forraje. Los resultados anteriores indicaron que al subir el pH hasta ser y conservarse alcalino (8,5), se evitó que los azucares se convirtieran en alcoholes, lo cual se reconfirmó por el mantenimiento de los grados Brix y por la ausencia de la fermentación.

La fermentación se debe a la formación de alcoholes a partir de la azúcar cristalizable (sacarosa) y no cristalizable (glucosa y fructuosa), contenidos normalmente en mayor cantidad en la caña de azúcar muy tierna o sobremadura. Amonificación con Urea En febrero del 2006 en la finca La Florida localizada en Santa Bárbara de Barinas, Estado Barinas, Venezuela se produce un accidente en el área de la caña de azúcar que tienen para suplementar las vacas de ordeño durante la época seca (enero-abril). En este caso se presentó una cama de avispas que obstaculizaba las labores de cosecha. El personal obrero procedió a impregnar un mechurrio con gas oil quemando la cama de las avispas y a la vez se produjo el quemado de las cuatro hectáreas de caña de azúcar. La única alternativa para aprovechar la caña de azúcar es la amonificación por un periodo de 10 días para evitar la fermentación de azucares en alcoholes no apetecibles para los rumiantes. De acuerdo a la situación se procedió a picar y repicar la caña de azúcar quemada solo los tallos porque el follaje se había quemado, utilizando para su amonificación 3% de urea granulada (3Kg de urea en 100Kg de caña picada y repicada). Con este procedimiento se logró picar y repicar un volumen de caña de azúcar (tallo) 100 toneladas y se distribuyó en 4 montones de 25 toneladas en jornadas de 18 horas – día. La caña picada y repicada se distribuyó en un plástico de polietileno calibre 8 formando montones en forma alargada (rectangular) completamente herméticos. Las 25 toneladas se distribuyeron en 8 zorras de 3425Kg de caña picada y repicada y a cada zorra se le distribuida 93,75Kg de urea (3%) sin diluir. La urea granulada sin diluir al hacer contacto con la humedad de la caña de azúcar se transforma en gas amoníaco, por lo cual el plástico debe estar libre de orificios para evitar que se escape el gas amoníaco que hace el proceso de amonificación. En Vista de que la urea se distribuyó sin diluir, se dejó el proceso por 22 días, periodo que corre desde que se cubre todo el volumen amonificado. Durante los 22 días el proceso de amonificación alcanzó temperaturas superiores a 40ºC se torna el producto marrón y con olor intenso a gas amoníaco, que es el olor característico a la acumulación de orina por varios días. Una vez cumplido los 22 días se procede al periodo de acostumbramiento de consumo por parte de las vacas para ellos se recurre a utilizar bajos volúmenes de 1 - 2Kg del producto por vaca - día. En este caso se distribuyó 2Kg por vaca - día para un volumen de 300Kg - día, a este volumen se mezcló con 10% de melaza que seria 30Kg de melaza disuelta con 30 litros de agua y se mezcló con pala en los comederos en un periodo de 3 horas el producto libero el olor a amoníaco. En la medida que duró el periodo de acostumbramiento de una semana al dejar el comedero vacío se fue incrementando el volumen diaria hasta 10Kg por vaca - día para 150 vacas el volumen día fue de 1500Kg día lo que significa utilizar 150Kg de melaza disuelta en 150 litros de agua. El uso de la melaza en la caña de azúcar amonificada pareciera un contrasentido, lo que pasa que al utilizar altos volúmenes de nitrógeno no proteico se debe utilizar una fuente de azúcar altamente fermentable en el rumen en forma instantánea: los resultados de

laboratorio se logró mejorar la proteína cruda de la caña de azúcar original (solo tallo) de 2% al 12,80%, el consumo después del periodo de acostumbramiento fue 100% debido a que en el producto final no hubo pérdida por la presencia de hongos y por fermentación alcohólica. La producción de leche durante el periodo de sequía fue superior al volumen de ordeño durante el periodo lluvia. Después de esta experiencia de amonificación de la caña de azúcar en la agropecuaria La Florida durante el periodo final 2006 (diciembre) se intenta ensilar 10 hectáreas de sorgo forrajera (Sudan grass); sin embargo, el equipo de cortar y repicar sufría desperfectos mecánicos, y el sorgo se sobremaduró por lo que se procedió a la amonificación teniendo la experiencia de la caña de azúcar. En caso que se pretenda establecer caña de azúcar para amonificar se debe sembrar en 1,20 metros entre hileras para poder cosechar directamente en el campo con picadora repicadora y así poder ser más eficiente en el proceso de amonificado cuando se tienen rebaños grandes. Debido a que cuando el corte es manual y el picado y repicado es estacionario la labor se hace muy lenta. P&N BIBLIOGRAFÍA Botero, R. 1984. Manejo y utilización de excretas y cama de aves para la suplementación de rumeantes. Documento interno, departamento de producción animal, centro agronómico tropical de investigación y enseñanza (CATIE), Turrealba, Costa Rica. 17 P. Botero, R. J. De Alba y M. Mellado. 1984. Utilización de gallinaza en raciones para terneras en crianza artificial. Documento interno, departamento de producción animal, centro agronómico tropical de investigación y enseñanza (CATIE), Turrealba, Costa Rica. 14 P. Davis, C. H. M. Saadullah, F. Dolberg and M. Haque. 1983. Ammonia treatment of straw for cattle production in intensive agrarian agriculture. In: Maximun Livestock Production from minimum land (Ed. T. R. preston) Bangladesh Agricultural University. Pp 1-25. Forero, O. 1993. Resultados comerciales de la suplementación de bovinos con heno tamo de arroz amonificados. Memorias del seminario internacional “Sistemas Agropecuarios” sostenibles para el desarrollo rural en el trópico”. Villacencio (Meta), Colombia, julio 28 al 31 de 1993. Mancilla, L.E. y Molina N. 2006 Amonificación de la caña de azúcar. Agropecuaria La Florida Santa Bárbara de Barinas, Venezuela. Trabajo mimeografiado no publicado. Pavón, R. y J. O. Toro. 1987. Efecto de la amonificación sobre el valor nutritivo del ensilaje de maíz. Tesis facultad de ciencias agropecuarias – Zootecnia, Universidad Nacional de Colombia, sede Palmira. 154p. Perdock, H. B.; M. THAMOTHARAM; J. J. BLOM; H. VAN DEN BORN and C. Van Veluw. 1982. Practical experiencies with urea ensiled straw in Sri Lanka. In: Maximum Lives stock production from minimum land (Ed. T. R. Preston) Bangladesh Agricultural University. Pp 123 – 134.

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