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CITAS BÍBLICAS

CITAS BÍBLICAS

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En este libro se tratan múltiples aspectos a la luz de la Biblia como confirmación de que la Doctrina Católica no se encuentra al margen de la Biblia
En este libro se tratan múltiples aspectos a la luz de la Biblia como confirmación de que la Doctrina Católica no se encuentra al margen de la Biblia

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DL: MA - 1354 - 2002

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PRÓLOGO En este libro se tratan múltiples aspectos a la luz de la Biblia como confirmación de que la Doctrina Católica no se encuentra al margen de la Biblia, sino que, por el contrario, ésta le sirve de base, aunque no hay que olvidar que también la Iglesia Católica acepta como columna fundamental de revelación la Tradición. ¿Qué es la Tradición?. La Tradición, en la que la Iglesia Católica se apoya además de, como ya hemos dicho, en la Biblia, es un conjunto de escritos, documentos, testimonios etc. de los primeros Padres, que contactaron directamente con los Apóstoles, y que por consiguiente sabían el contenido de la Doctrina de Jesús, y que, aunque no se consignaron en la Biblia, ni en los Evangelios, ni en las Epístolas, y demás escritos del Nuevo Testamento, no obstante, eran conocidos de todos los primeros cristianos, y aceptados como Doctrina de Jesucristo, juntamente con el Nuevo Testamento, ya escrito. De ahí que la Biblia, que el Nuevo Testamento, se vea completada, complementada con la Tradición (conjunto de escritos, revelaciones y dichos de los Santos Padres). Por eso, si en la Biblia, algún pasaje aparece un poco oscuro, o poco definido, la Tradición sale en defensa de tal o cual afirmación católica (divinidad de Jesús, Eucaristía, Purgatorio, virginidad perpetua de María, etc.) El error de los protestantes es el despreciar esta Tradición así como muchos libros que la Iglesia acepta como verdaderos, como canónicos (Macabeos, Ester, Job, etc.) y de ahí que su Doctrina sea incompleta, mutilada, con respecto al verdadero mensaje de Cristo. En este volumen, pues, acudiremos tanto a la Biblia , como a la Tradición, para confirmar todo lo que compone el Dogma Católico, la Doctrina Católica, para arrojar luz sobre muchos pasajes, muchas verdades cristianas, que se ponen en duda actualmente por una tergiversación deliberada de la Biblia debida a la inundación de vicios que hacen que se quiera deformar la Biblia, para adaptarla a su corrupción, cuando en realidad la Biblia, palabra de Dios, lo que hace es confirmar la virtud, animar a la perfección, y luchar contra el mal y contra la degeneración, actual y de todos los tiempos, que producen un momentáneo placer, pero luego conducen a la desesperación, a la condenación eterna en un Infierno horroroso de fuego y sufrimientos eternos. Que todo sirva para la mayor gloria de Dios y salvación de las almas en este mundo corrompido que nos ha tocado vivir, no sólo fuera de la Iglesia, sino también y esto es lo triste, dentro de la Iglesia, donde se han metido lobos disfrazados de corderos para engañar a los ilusos que les hacen caso. Pero como nos dijo Jesús hay una forma muy clara de desenmascarar a los seguidores del diablo, dentro y fuera de la Iglesia: l) Quien no reconoce que Jesús es Dios, no es de Dios. 2) Quien no cumple los Mandamientos, no es de Dios. 3 Quien no acepta el Dogma y Doctrina Católica no es de Dios. Por otro lado no hay que olvidar que la interpretación arbitraria de los versículos no es una actitud bíblica como el mismo San Pedro nos hace ver en (2 Pedro, 1, 20 21): " Bien entendido, ante todo, que ninguna profecía de la Escritura se declara por interpretación privada. Porque no traen su origen las profecías de la voluntad de los hombres sino que los varones santos de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo."

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De aquí se deduce que el Magisterio de la Iglesia es el encargado de dar correctamente el sentido verdadero a las Escrituras en aquellos pasajes dudosos o algo confusos, mirando el texto, el contexto y también el gran contexto, con la inspiración del Espíritu Santo. Aquí entramos ya en lo que es la infalibilidad del Papa: cuando habla ex cáthedra con voluntad de definir como dogma de fe en materia de fe y de costumbres, es asistido por el Espíritu Santo haciendo que infaliblemente al Papa no pueda equivocarse; sólo cuando habla ex cáthedra y con voluntad de definir dogmáticamente es infalible el Papa, en los demás documentos, expresiones, discursos, etc. en los cuales no define ex cáthedra, puede equivocarse como cualquier otro fiel.. Así pues en este libro tendremos en cuenta lo que dice la Biblia en el texto estudiado, así como el contexto (comparación con lo que se dice en el texto estudiado con otros textos bíblicos, donde se habla con mas claridad o con relación a lo expuesto), el gran contexto (o conjunto total de la Biblia). Asimismo también tendremos en cuenta lo que al respecto dice el Magisterio de la Iglesia, el Dogma y la Tradición a la hora de estudiar el tema propuesto. Que todo esto sirva a los católicos para tener una fe más profunda basada en el estudio bíblico y en la base que la Sagrada Escritura aporta a todos los dogmas que la Iglesia Católica tiene. Dogma que hace que no podamos engañarnos con respecto a la correcta interpretación bíblica del mensaje cristiano. También hay temas (Limbo, teoría de la Evolución: la que dice que el hombre procede del mono, etc.) que aunque la Iglesia no se ha definido dogmáticamente al respecto, es tal la claridad con que se observa su evidencia en la Biblia, que no hace falta que la Iglesia defina dogmáticamente al respecto.

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¿A QUIÉN IREMOS? (Juan 6, 48 – 71)
"Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.» Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.» Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm. Muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?» Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?... «El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida." «Pero hay entre vosotros algunos que no creen.» Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: «Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre.» Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él. Jesús dijo entonces a los Doce: « ¿También vosotros queréis marcharos?» Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.» Jesús les respondió: «¿No os he elegido yo a vosotros, los Doce? Y uno de vosotros es un diablo.» Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, porque éste lo iba a entregar, uno de los Doce.

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ALMA
El hombre, la mujer, están compuestos de cuerpo y alma. El cuerpo es lo que en la muerte se abandona, se sepulta, se entierra, pero el alma pervive a la muerte y es la que sufre el juicio, tras la muerte, y va a gozar al Paraíso, o a purificarse al Purgatorio o a sufrir eternamente en el Infierno. Lo vemos claramente en muchos pasajes bíblicos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, aunque los pasajes del Nuevo Testamento son más explícitos, más clarificadores. Así en (Sabiduría 16, 14) se dice: "Un hombre bien puede matar a otro por malicia; pero salido que haya el espíritu, no puede hacerlo volver, NI HARÁ TORNAR EL ALMA DE ALLÍ DONDE HA SIDO RECIBIDA" Aquí vemos la clara diferenciación que hay entre cuerpo y alma En (Mateo 10, 28), Jesús, Dios hecho Hombre, dice: " No temáis a los que matan al cuerpo Y NO PUEDEN MATAR EL ALMA; antes temed al que puede arrojar alma y cuerpo al Infierno". Aquí se ve también claramente la diferencia entre cuerpo y alma: cuerpo, algo que se pierde, para después recobrarlo en la resurrección, alma: ente espiritual que supervive a la muerte. En (Lucas 8, 54 – 55) vemos otra clara diferencia entre alma y cuerpo: "Jesús, pues, la cogió de la mano, y dijo en voz alta: Niña, levántate. Y VOLVIÓ SU ALMA AL CUERPO, y se levantó al instante. Y Jesús mandó que le diesen de comer". Por último vemos cómo Jesús en la cruz promete a Dimas, el buen ladrón, que sería feliz en ese mismo día en el Paraíso, cosa que no podía hacer con el cuerpo porque el cuerpo murió y fue enterrado. Luego ¿qué fue lo que recibió el premio eterno a partir de aquel mismo día?... El alma, parte espiritual del hombre y la mujer que no muere, que desde ele momento de la concepción por los padres empieza su existencia, pero ya no muere nunca: "Y uno de los ladrones que estaban crucificados blasfemaba contra Jesús, diciendo: ¿No eres tú el Cristo? Sálvate a ti mismo y a nosotros. Mas el otro le reprendía, diciendo: Cómo, ni aún temes a Dios, estando en el mismo suplicio? Y nosotros, ciertamente, con justicia, pues pagamos la pena merecida por nuestros delitos; pero éste ningún mal ha hecho. Decía después a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando hayas llegado a tu reino. Jesús le dijo: EN VERDAD TE DIGO QUE HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO." (Lucas 23, 39 – 43). Citas: (Sabiduría 16, 14), (Mateo 10, 28), (Lucas 8, 54 – 55), (Lucas 23, 39 – 43).

BAUTISMO (LIMBO)
(Mateo 28, 19): "Id, pues, adoctrinad a todos los pueblos, bautizadlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" Ya en la época apostólica se hizo costumbre bautizar a los niños, incluso antes de tener uso de razón. San Pablo bautizó familias enteras, y junto con los demás Apóstoles transmitió esta costumbre a toda la Iglesia. Dos siglos más tarde. Orígenes podía escribir este texto: “la Iglesia ha recibido de los Apóstoles la costumbre de administrar el bautismo incluso a los niños”. La caída de nuestros primeros padres supuso la expulsión del Paraíso terrenal no sólo para ellos, sino también para todos nosotros, sus descendientes. Jesús, al morir en
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la cruz, abre esas puertas cerradas y desde entonces todos los hombres y mujeres de buena voluntad, libres del Purgatorio, y habiendo sido bautizados, entran en la posesión gloriosa del reino de Dios celestial Los que siendo buenos y estando libres del Purgatorio no están bautizados no pueden entrar en el Paraíso, ya que es condición esencial para ello el haber sido bautizado, como vemos que dice el mismo Jesús en (Juan 3, 5): "En verdad, en verdad os digo, respondió Jesús, QUE QUIEN NO RENACIERE DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU, NO PUEDE ENTRAR EN EL REINO DE DIOS". También en (Marcos 16, 16) dice Jesús: "El que creyere Y SE BAUTIZARE se salvará; pero el que no creyere será condenado". ¿Y dónde van los buenos no bautizados? Al Limbo. ¿Qué es el Limbo? Es el lugar donde van los niños que mueren sin bautizar así como los adultos no bautizados que han sido buenos siguiendo la ley natural impresa en todo hombre No sufren como en el Infierno pero tampoco gozan como en el Paraíso, habiendo una diferencia abismal entre Limbo y Paraíso, en el Limbo sólo tienen una felicidad natural, de ahí la necesidad de bautizar a los niños cuanto antes o incluso a los fetos cuyas vidas corran peligro. ¿Dónde está en la Biblia la existencia del Limbo? En la Biblia podemos encontrar, entre otros pasajes, tres. Uno es cuando Jesús, al morir en la cruz baja al Limbo a sacar a las almas buenas ya purificadas que estaban allí retenidas desde Adán y Eva hasta el buen ladrón, como nos hace mención San Pedro en su Carta: "Porque también Cristo murió una vez por nuestro pecado, el justo por los injustos, a fin de reconciliarnos con Dios, en verdad muerto según la carne, pero vivificado en el espíritu. En este espíritu fue también a predicar a los espíritus encarcelados. Que habían sido incrédulos en otro tiempo, cuando los estaba esperando aquella paciencia de Dios en los días de Noé, al fabricarse el arca, en la cual pocas personas, a saber, ocho, se salvaron en medio de las aguas." (I Pedro 3, 18 – 20). Es lo mismo que recitamos en el Credo cuando decimos "descendió a los Infiernos". Pasando al segundo pasaje bíblico (Marcos 16, 16): donde se habla del Limbo, si no explícitamente, sí implícitamente, vemos, como hemos mencionado antes, que el bautismo es condición imprescindible para entrar en el Paraíso. Jesús, Dios hecho hombre, nos lo dice en este pasaje (Marcos 16, 16): " El que creyere Y SE BAUTIZARE se salvará; pero el que no creyere será condenado". El que no creyere se condena, pero no dice Jesús que se condena el que no está bautizado, aunque tampoco dice que entre en el reino de los cielos.¿ Dónde va entonces? Al Infierno no, porque Jesús sólo dice, como hemos visto antes, que se condenará el que no creyere: o sea el que no cumpla los Mandamientos. ¿Pero, y el bueno a quien nadie le ha hablado de Dios o el niño que muere sin bautismo? ¿Se condena? No, Jesús no dice que se condene. ¿Luego a donde va? ¿A un lugar de purificación, o sea, al Purgatorio, como se menciona en (2 Macabeos 12, 43-46)? Sí, si el que muere sin bautizar es un adulto, y tiene faltas que pagar. Pero ¿y si el que muere es un niño que muere sin uso de razón o asesinado por abortos criminales? Esos niños van al Limbo, así como los adultos buenos, no bautizados, que ya han purificado sus faltas en el Purgatorio, pero que no pueden entrar en el Paraíso, porque les falta el bautismo como hemos visto en (Marcos 16, 16) (Juan 3, 5) (Romanos 10, 13-15) etc. El tercer pasaje bíblico que es clarificador sobre la existencia del Limbo es el de (I Corintios 15, 29) donde si no explícitamente, sí aparece implícitamente. Leámoslo: "Porque ¿qué conseguirán quienes se bautizan a favor de los difuntos, si absolutamente los muertos no resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?"

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Si analizamos detalladamente este versículo observamos que San Pablo, queriendo confirmar la realidad de la resurrección, les pregunta a los corintios por qué ellos se bautizan por los difuntos, no como crítica a una costumbre tonta, inútil, sino como algo en lo que él se apoya para hacerles ver que la resurrección es una evidencia, una verdad. Ahora bien, si San Pablo no habla de la inutilidad de esta práctica, antes bien se apoya en ella para demostrar a los cristianos corintios la verdad de la resurrección podemos preguntar ¿qué sitio es ése que sólo necesita el bautismo par salir de él y entrar en la Gloria, en el Cielo? ¿El Purgatorio? No, porque no necesitan esas almas purificación, expiación, sino sólo la regeneración bautismal de la culpa original. Luego, en este versículo de la carta de San Pablo a los Corintios, tenemos una evidencia bíblica de la existencia del Limbo: lugar que no es el Infierno (del Infierno no se sale), ni el Purgatorio (donde se va a purificarse), ni el Paraíso (puesto que aún tiene la culpa original). Este Limbo es el mismo Limbo al que bajó Jesús después de morir en la Cruz, y que aún sigue existiendo y donde van las almas buenas que ya están purificadas, porque los adultos buenos sin bautizar también han de limpiarse en el Purgatorio, pero una vez purificadas van al Limbo, a esperar allí el fin del mundo, o que alguien se bautice por ellos... ¿Podemos sacar almas del Limbo?... Sí, los primeros cristianos así lo hacían bautízándose unos a otros por los difuntos que habían muerto sin bautizarse como nos hace ver San Pablo en (I Corintios 15, 29): "Porque ¿qué conseguirán QUIENES SE BAUTIZAN A FAVOR DE LOS DIFUNTOS, si absolutamente los muertos no resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?" Aquí, San Pablo hace mención a una costumbre que tenían los corintios de bautizarse por los difuntos, pero que luego tenían dudas sobre la resurrección de los difuntos, por lo que San Pablo les echa en cara esta costumbre suya, no afeándola, ni condenándola, sino usándola como soporte, como base, para probarles la realidad certísima de la resurrección de los muertos. Estuvo muchos años en vigor esta costumbre en la Iglesia de bautizarse por los difuntos que no habían sido bautizados, pero luego decayó este uso hasta perderse, así, pues, todo consiste en reinstaurar tan laudable costumbre. Como dice el P. Andrea D´Ascani O.f.m. capp. en su librito "El bautismo de los niños que no han nacido". (P.O. Box 135. 67100 L´AQUILA Italia. Ed. " I NIDI DIPREGHIERA") cualquier seglar puede practicar este bautismo por los difuntos. Basta para ello derramar agua (sirve la del grifo) haciendo con ella la señal de la cruz sobre la cabeza del que se bautiza por los difuntos (no importa que él ya esté bautizado) diciendo: "Yo te bautizo... (decir el nombre del difunto, si no se sabe se le puede poner uno) en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén". Si no hay persona que se preste a este bautismo igualmente es válida la misma fórmula haciendo la señal de la cruz en el aire a nombre de un difunto del Limbo Si tenemos en cuenta la gran cantidad de niños y niñas que mueren sin bautismo por los millones y millones de abortos criminales que se producen a lo largo del año en esta envilecida tierra (cada aborto provocado es un asesinato ante los ojos de Dios) nos daremos cuenta de la gran obra de misericordia que es el difundir y practicar este bautismo por los hermanos y hermanas del Limbo. Según hace constar María Valtorta en las revelaciones recibidas de Jesús, el Limbo al fin del mundo quedará vacío, igual que lo quedó a la muerte de Jesús en la cruz, cuando bajó al Limbo y sacó a las almas de todos los buenos que habían fallecido desde Adán y Eva hasta el buen ladrón (I Pedro 3, 18 – 20), pero si podemos adelantar su entrada gloriosa en el Cielo, nos lo agradecerán toda la eternidad, pues gracias a nuestra intercesión, a nuestro bautismo, habrán partido a gozar con Dios en el Paraíso eterno.

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Acabamos este tema con las palabras reveladas a María Valtorta sobre el Limbo y los no creyentes, no católicos, pero llenos de buena voluntad: "Hoy en día damos la calificación de gentiles a quienes no son cristianos católicos. Llamémosles así mientras meditamos las palabras de San Pablo. Ellos (los no católicos pero buenas personas) que, sin tener la Ley, hacen naturalmente lo que la Ley prescribe, cuando juzgue Dios por medio del Salvador las secretas acciones de los hombres, serán justificados. Estos son muchos, en gran número. Será la muchedumbre inmensa... de toda nación, tribu, pueblo, lengua, sobre la cual, en el último día, por los infinitos méritos de Cristo inmolado hasta el derramamiento de la última gota de su sangre y agua, aparecerá impreso, como prenda de salvación y premio, antes del último e inapelable juicio, el sello del Dios vivo. Su virtud, su obediencia espontánea a la Ley (Ley natural impresa en todo hombre, aunque sea un salvaje sin instrucción) habráles bautizado sin más bautismo, habráles consagrado sin otro crisma que los infinitos méritos del Salvador. El Limbo no será ya en adelante morada de los justos, pues, como sucedió en la tarde del viernes santo, que el Limbo se vacío de los justos que en él había porque la Sangre derramada por el Redentor habíales purificado de la mancha original, así será en la tarde los tiempos, en que los méritos de Cristo, triunfador de todos sus enemigos, los absolverá del hecho de no haber sido de su grey en atención a su fe firme de pertenecer a la religión justa; y les premiará las virtudes que ejercitaron en vida. Si así no fuese, Dios defraudaría a estos justos que se impusieron una ley de justicia y defendieron la justicia y la virtud. Y Dios no defrauda jamás por más que, a veces, se demore su realización; pero siempre es cierto su premio. Dios justifica, tanto a los incircuncisos (a los no cristianos católicos) como a los circuncisos (a los cristianos católicos) por medio de la fe. Y mucha veces, verdaderamente los incircuncisos, mediante la fe misteriosa que los anima (un don divino para éstos de buena voluntad), sin que conozcan las obras prescritas por la Ley obran mejor que aquellos que la conocen, haciendo así patente que la fe vale más que la Ley para salvar al hombre, por donde hay fe en un Dios desconocido que ama y premia por el bien realizado en su honor, allí hay esperanza y allí está la caridad. Y donde hay caridad hay salvación. Porque, ciertamente, al final de los tiempos, aquellos que no fueron bautizados con el agua lo serán con el Fuego, es decir, con la Caridad como premio de su caridad". Citas: (Juan 3, 5) (Marcos 16, 16) (I Pedro 3, 18 – 20) (I Corintios 15, 29).

HASTA LOS CABELLOS DE VUESTRA CABEZA ESTÁN CONTADOS
“¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.”(Mateo 10, 29 – 31)

CASTIGOS DE DIOS
Dios castiga, castiga como un Padre que quiere a sus hijos, y por eso prefiere castigarlos antes de que se condenen. Y lo vemos en muchos pasajes de la Biblia:
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expulsión del Paraíso, Diluvio, Sodoma y Gomorra, deportaciones de Israel, etc. Jesús, ya nos lo dice a lo largo de todo su Evangelio: que Dios castiga a los malos y premia a los buenos, y también en (Eclesiástico 5, 1 – 8): "En tus riquezas no te apoyes ni digas: «Tengo bastante con ellas.» No te dejes arrastrar por tu deseo y tu fuerza para seguir la pasión de tu corazón. No digas: «¿Quién me domina a mí?», porque el Señor cierto que te castigará. No digas: «Pequé, y ¿qué me ha pasado?», porque el Señor es paciente. Del perdón no te sientas tan seguro que acumules pecado tras pecado. No digas: «Su compasión es grande, él me perdonará la multitud de mis pecados.» Porque en él hay misericordia, pero también hay cólera, y en los pecadores se desahoga su furor. No te tardes en volver al Señor, no lo difieras de un día para otro, pues de pronto salta la ira del Señor, y perecerás al tiempo del castigo. No te apoyes en riquezas injustas, que de nada te servirán el día de la adversidad." Citas: (Eclesiástico 5, 1 – 8)

LOS COBARDES NO ENTRARÁN EN EL REINO DE LOS CIELOS
“Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre: que es la muerte segunda”. (Apocalipsis 21, 8)

CON NOSOTROS PERO NO DE LOS NUESTROS
(I Juan 2, 19) Aquí San Juan nos da una pista sobre cómo no todos los que se dicen cristianos, católicos, son verdaderos. Fenómeno que ya se dio desde los primeros tiempos del Cristianismo (no olvidemos que ya Judas Iscariote inauguró este triste hecho...): "De entre nosotros han salido mas no eran de los nuestros: que, si de los nuestros fueran, con nosotros sin duda hubieran perseverado, pero convenía que se viera claro que no todos son de los nuestros".

CRUZ
"El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí." (Mateo 10, 38)

EL DIABLO
Basta con repasar un poco la Biblia para encontrarse al diablo, su existencia, en todas partes, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Precisamente la victoria, efímera, del diablo en nuestros días es hacer creer que no existe, y como encuentra papanatas

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progresistas que le siguen la corriente y difunden su no-existencia, sin base para ello, pues ya hay muchos que no le hacen caso y así hace su agosto, ya que cuando se conoce la existencia de un enemigo, nos preparamos para defendernos de sus ataques, pero si ignoramos la realidad de tal enemigo... nos atacará una y otra vez y daremos palos de ciego sin saber de dónde nos vienen los golpes. Como hemos dicho antes hay muchos pasajes a lo largo de toda la Biblia donde se ve perfectamente que el diablo no es una fantasía, ni un mito, ni una enfermedad mental, sino un ser independiente que razona, que actúa, para nuestro mal, sobre el hombre, a quien odia especialmente, para hacer que se condene, como él lo está por rebelarse contra su Hacedor, Quien lo había hecho muy poderoso: en vez de reconocer estos dones de Dios y agradecérselo, le cegó la soberbia, quiso más y más y se rebeló contra Dios queriendo hacerse igual a Él, y entonces fue cuando fue precipitado al Infierno tanto él como sus seguidores, y hasta el fin del mundo estará haciendo la puñeta a todos los que pueda con tal de que se condenen y no alcancen la bienaventuranza divina. Entre los muchos pasajes que hay en la Biblia que hablan de la existencia real del diablo vamos a citar solamente dos donde se ve claramente cómo el diablo es un ser, repetimos, totalmente independiente y nada de enfermedad mental, ni de mito, ni de fantasía. En (Juan 8, 44) leemos: "Vosotros tenéis por padre al diablo, queréis cumplir los deseos de vuestro padre. Él es homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él: cuando dice mentira, habla como quien es, por ser de suyo mentiroso y padre de la mentira"... Aquí vemos perfectamente cómo Jesús, Dios hecho Hombre, habla de la existencia del diablo como un ser vivo, real, tangible, nada de fantasía, de mitos, ni de enfermedades. En (Mateo 8, 28 – 34) leemos: "Desembarcando en la otra ribera del lago en el país de los gerasenos, fueron al encuentro de él, saliendo de los sepulcros, dos endemoniados tan furiosos, que nadie osaba transitar por aquel camino. Y luego empezaron a gritar, diciendo: ¿Qué hay entre tú y nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá con el fin de atormentarnos antes de tiempo? Estaba no lejos de allí una gran piara de cerdos paciendo. Y los demonios le rogaban de esta manera: Si nos echas de aquí, envíanos a esa piara de cerdos. Y él les dijo: Id. Y habiendo ellos salido entraron en los cerdos; y he aquí que toda la piara corrió impetuosamente a despeñarse por un derrumbadero en el mar y quedaron ahogados en las aguas. Los porqueros echaron a huir y, llegados a la ciudad, lo contaron y en particular lo de los endemoniados. Al punto toda la ciudad salió en busca de Jesús, y al verlo, le suplicaron que se retirase de su país". En todo este pasaje evangélico observamos cómo una enfermedad mental, un mito, una fantasía, no pueden entrar en cinco mil cerdos y ahogarlos. No se puede aplicar aquí un sentido parabólico a la narración, porque ni por el texto, ni por el contexto nos da pie para ello ya que se ve claramente que Mateo ha descrito un hecho verídico, tangible, observable para todos. Como hemos dicho antes hay muchísimos pasajes más donde se ve que el diablo es un ente real, no ficticio, ni imaginado, ni nada que se le parezca, pero bastan estos dos pasajes del Evangelio para hacernos ver cómo la existencia del diablo es algo que sale en la Biblia cada dos por tres, y no como enfermedad, ni mito, ni fantasía, sino como un ente negativo, real, pernicioso, que busca la condenación de todos los que le hagan caso. Citas: (Juan 8, 44) (Mateo 8, 28 – 34)

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DIOS ES ESPÍRITU (2 Corintios 3, 17)
"Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad. Mas todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, nos vamos transformando en esa misma imagen cada vez más gloriosos: así es como actúa EL SEÑOR, QUE ES ESPÍRITU.

LOS DIOSES FALSOS SON DIABLOS
“Todos los dioses de los paganos son demonios" (Salmo 95, 5)

DIVINIDAD DE JESÚS
Hay muchos pasajes en la Biblia donde se ve claramente la divinidad de Jesús, así cuando el ángel Gabriel se le apareció a Zacarías, le hace mención de que su hijo, San Juan Bautista, iría delante "del Señor", o sea, Jesús: "El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; Será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, Porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, Y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá AL SEÑOR SU DIOS, E IRÁ DELANTE DE ÉL con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.»" (Lucas 1, 13 -17) También en (Lucas 2, 10 - 12) el ángel que anuncia a los pastores el nacimiento de Jesús les hace ver que es Dios: "El ángel les dijo: No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es EL CRISTO SEÑOR; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre." En (I Corintios 12, 3) encontramos: "Por eso os hago saber que nadie, hablando con el Espíritu de Dios, puede decir: « ¡Anatema es Jesús!»; y nadie puede decir: "¡JESÚS ES EL SEÑOR!" sino con el Espíritu Santo”. En (Hebreos 1, 6, 8 – 12) vemos cómo a Jesús se le adora, como Dios que es y aún se le nombra directamente con el nombre divino "'¡OH DIOS!": "Y nuevamente al introducir a su Primogénito en el mundo dice: "Y ADÓRENLE TODOS LOS ÁNGELES DE DIOS. Y de los ángeles dice: "El que hace a sus ángeles vientos, y a sus servidores llamas de fuego." Pero del Hijo: "Tu trono, ¡OH DIOS!, por los siglos de los siglos; " y: "El cetro de tu realeza, cetro de equidad. " Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por eso te ungió, ¡OH DIOS!, tu Dios con óleo de alegría con preferencia a tus compañeros.
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Y también: "Tú al comienzo, ¡OH SEÑOR, pusiste los cimientos de la tierra, y obras de tu mano son los cielos. " Ellos perecerán, mas tú permaneces; todos como un vestido envejecerán; Como un manto los enrollarás, como un vestido, y serán cambiados. Pero tú eres el mismo y tus años no tendrán fin." Cuando Jesús dice que el Padre es más que Él, solo lo dice en cuanto a hombre mortal que es, no en cuanto a Segunda Persona de la Santísima Trinidad, porque de lo contrario, no se le daría a Jesús culto de adoración, como menciona San Pablo (Hebreos 1, 6): "Y otra vez, al introducir a su primogénito en el mundo, dice: ADÓRENLE TODOS LOS ANGELES DE DIOS". Si tenemos en cuenta que la adoración en la Biblia sólo se tributa a Dios, vemos claramente cómo Jesús era Dios, igual en poder y majestad al Padre y al Espíritu Santo, constituyendo las tres Personas la Santísima Trinidad. En (Hechos 3, 15) vemos una mención directa, clara, evidente, de la divinidad de Jesús: "Y matasteis AL AUTOR DE LA VIDA. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello." En (Mateo 2, 11) los Reyes Magos adoran a Jesús, cuando la adoración, como hemos mencionado antes, sólo se le debe a Dios, por lo que reconocieron que aquel Niño era Dios: "Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, POSTRÁNDOSE, LO ADORARON; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra." La expresión en la Biblia "Yo Soy" es aplicable únicamente a Dios, como contestó el Señor a Moisés cuando éste en el Sinaí le preguntó su nombre y Él contestó: "YO SOY el que SOY". En (Juan 8, 24) Jesús mismo reconoce que es Dios cuando dice "Yo soy": "Ya os he dicho que moriréis en vuestros pecados, porque si no creéis que YO SOY, moriréis en vuestros pecados.» En (Juan 18, 6) cuando fueron a prender a Jesús al Huerto de Getsemaní, le preguntó a quienes iban a prenderlos: -¿A quién buscáis? -A Jesús el Nazareno -¡Yo soy! Apenas dijo “YO SOY! retrocedieron y cayeron en tierra… Este ¡YO SOY! identificaba a Jesús con Dios, de manera que cuando Jesús dijo: “¡YO SOY!” estaba diciendo ¡YO SOY DIOS! También vemos cómo Jesús vuelve a reafirmar esta expresión "Yo soy" en (Juan 13, 19): «Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, creáis que YO SOY." En (Lucas 1, 43) Santa Isabel reconoce que la Virgen es la Madre de Dios: "y ¿de dónde a mí que la MADRE DE MI SEÑOR venga a mí?" San Pablo en (Filipenses 2, 5 – 11) nos dice cómo Jesús, siendo Dios, se anonadó a sí mismo tomando la figura de hombre: "Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo: EL CUAL, SIENDO DE CONDICIÓN DIVINA, NO RETUVO ÁVIDAMENTE EL SER IGUAL A DIOS. SINO QUE SE DESPOJÓ DE SÍ MISMO TOMANDO CONDICIÓN DE SIERVO HACIÉNDOSE SEMEJANTE A LOS HOMBRES Y APARECIENDO EN SU PORTE COMO HOMBRE; Y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios lo exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre.

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Para que al nombre de Jesús "TODA RODILLA SE DOBLE" en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios Padre" En (Juan 17, 5) Jesús reconoce su divinidad junto al Padre, antes de que todo fuese creado: "Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, CON LA GLORIA QUE TENÍA A TU LADO ANTES QUE EL MUNDO FUESE" San Pedro en (II Pedro 1, 1) reconoce cómo Jesucristo es Dios y Salvador: "Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de NUESTRO DIOS Y SALVADOR JESUCRISTO les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como la nuestra." En Juan (10, 30) el mismo Jesús dice que el Padre y Él son uno. que son lo mismo: "YO Y EL PADRE SOMOS UNO" (Jn 10,30). En (Jn 14, 6-10) Jesús vuelve a reafirmar que Él y el Padre son lo mismo, o sea, Dios: "Respóndeles Jesús: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí'. Si me hubieseis conocido a mí', hubierais sin duda conocido también a mi Padre. Pero desde ahora lo conocéis y lo habéis visto. Dícele Felipe: Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta. Jesús le responde: Tanto tiempo ha que estoy con vosotros ¿y aún no me habéis conocido? Felipe. QUIEN ME VE A MÍ, VE TAMBIÉN AL PADRE, Pues ¿cómo dices tú: Muéstranos al Padre? ¿No creéis que Yo estoy en el Padre, y que el Padre está en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo. El Padre que esta en mi', él mismo hace las obras". En (Hechos 10, 36) vemos otra afirmación de la divinidad de Jesús:«El ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo QUE ES EL SEÑOR DE TODOS...” En (Tito 2, 13 –14) San Pablo continúa considerando a Jesús Dios: "Aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria DEL GRAN DIOS Y SALVADOR NUESTRO JESUCRISTO"; El cual se entregó por nosotros a fin de rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo, fervoroso en buenas obras En (Juan 20, 28) vemos otro reconocimiento claro de la divinidad de Jesús: "Tomás le contestó: «SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO»" Por último, vemos claramente cómo Jesús es Dios en (Juan 1, 1 – 14): "En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, Y LA PALABRA ERA DIOS. Ella estaba en el principio con Dios. TODO SE HIZO POR ELLA Y SIN ELLA NO SE HIZO NADA DE CUANTO EXISTE. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció.

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Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios. Y LA PALABRA SE HIZO CARNE, Y PUSO SU MORADA ENTRE NOSOTROS, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad." "Queridos, no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo. Podréis conocer en esto el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo, venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; ese es el del Anticristo. El cual hay oído que iba a venir; pues bien, ya está en el mundo." (I Juan 4, 1 – 3) "Muchos seductores han salido al mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el Seductor y el Anticristo. (2 Juan 1 – 7) Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Llega a Simón Pedro; éste le dice: «Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?» Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde.» Le dice Pedro: «No me lavarás los pies jamás.» Jesús le respondió: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo.» Le dice Simón Pedro: «Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza.» Jesús le dice: «El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos.» Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: «No estáis limpios todos.» Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Citas: (Lucas 1, 13 -17) (Lucas 2, 10 - 12) (I Corintios 12, 3) (Hebreos 1, 6; 8 – 12) (Hechos 3, 15) (Mateo 2, 11) (Juan 8, 24) (Juan 1, 1 – 14) (Lucas 16, 15 – 17) (Lucas 1, 43) (Juan 17,5) (Filipenses 2, 5 – 11) (Juan 13, 19) (II Pedro 1, 1) (Juan 14, 6 – 10) (Hechos 10, 36) (Tito 2, 13 – 14) (Juan 20, 28) (Juan 10, 30) (I Juan 4, 1 – 3) (2 Juan 1 – 7) (Juan 13, 1 – 14) (Juan 18, 6)

DIVORCIO
El divorcio no está permitido por Dios. Quien se divorcia de su mujer y se casa con otra comete pecado de adulterio contra su primera mujer. Nos basamos los

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cristianos para afirmar esto en las palabras de Jesús, Dios hecho Hombre: " Pero yo os digo que cualquiera que despidiere a su mujer, si no es por causa de matrimonio ilegítimo la induce a fornicar, y el que se casare con la repudiada es asimismo adúltero" (Mateo 5, 32). En algunas traducciones se dice en vez de "matrimonio ilegítimo", "adulterio", "fornicación", pero la traducción correcta de la palabra "zenut" del texto original pasado al griego "porneia" no significa "adulterio" ni "fornicación", sino realmente matrimonio ilegítimo como hemos puesto en el texto de (Mateo 5, 32). Más adelante, dice también Jesús: " Y dijo (Jesús). Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y unirse ha con su mujer, y serán dos en una sola carne. Así que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios, pues, ha unido, no lo desuna el hombre " (Mateo 19, 5 - 6) San Marcos también habla de lo mismo: "Vinieron entonces a él unos fariseos y le preguntaron por tentarlo: si es lícito al marido repudiar a su mujer. Pero él, en respuesta, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? Ellos dijeron: Moisés permitió repudiarla precediendo escritura legal del repudio. A los cuales replicó Jesús. En vista de la dureza de vuestro corazón os dejó mandado eso. Pero al principio, cuando los creó Dios, formólos hombre y mujer. Por cuya razón dejará el hombre a su padre y a su madre y juntarse ha con su mujer. Y los dos no compondrán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. No separe, pues, el hombre lo que Dios ha juntado. Después, en casa, le tocaron otra vez sus discípulos el mismo punto. Y él les inculcó. Cualquiera que desechare a su mujer y tomare otra, comete adulterio contra ella. Y si la mujer se separa de su marido, y se casa con otro, es adúltera (Marcos 10, 2-12). En la Iglesia existe solamente un caso en el cual un matrimonio puede quedar desvinculado y volverse a casar: anulación del matrimonio. La anulación del matrimonio se otorga en la Iglesia sólo cuando se ve que un matrimonio fue hecho a la fuerza, o bien faltó verdadero amor en alguno de los dos contrayentes: alguien que se casó por el dinero, la fama, el poder o la belleza de su consorte, pero sin verdadero amor: un matrimonio realizado sin verdadero amor no se ha verificado, es ilícito, no existe, de ahí que la Iglesia haya anulado matrimonios donde se vio claro que los contrayentes se casaron por intereses distintos al amor. ¿Y si un matrimonio se casó de verdad, con amor, y luego al cabo de cierto tiempo ven que ya no se soportan más?...: la Iglesia admite la separación de ambos cónyuges, separación que no es anulación, es decir, no pueden volver a casarse otra vez, puesto que un matrimonio que se consumó con amor es indisoluble hasta que la muerte los separe. Es conveniente que los católicos sepamos que los que se casan por amor lo hacen para siempre, y esto no porque lo haya dicho un cura, o el Papa, sino porque lo ha dicho Jesús, Dios hecho Hombre: "Así que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios, pues, ha unido, no lo desuna el hombre" (Mateo 19,6). El cristiano que se divorcia de su mujer y se casa con otra, cada vez que haga el amor con su nueva mujer comete un pecado mortal porque en realidad su mujer no es la segunda, sino la primera mujer a la que prometió, con amor, fidelidad " hasta que la muerte los separe". Citas:(Mateo 5, 32; 19, 5 - 6) (Marcos 10, 2 – 12)

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ESCÁNDALO
Comete escándalo todo aquel, o aquella, que induce a pecar a otro. Así cometen el pecado de escándalo todos aquellos y aquellas que intervienen en películas u obras pornográficas (la pornografía es una manipulación de la belleza del cuerpo humano, fundamentalmente dirigida a provocar en quien la contempla pensamientos y deseos impuros), tanto directamente (actores) como productores, realizadores, guionistas, vendedores (kioscos, tiendas, etc.). También cometen escándalo todos aquellos y aquellas que de una forma o de otra dan mal ejemplo a otros, principalmente si son menores de edad, porque inducen a estas mentes no formadas a realizar el mal que ven, poniéndolos en el mal camino que los puede llevar a la condenación eterna Dentro del pecado de escándalo, éste que se produce en los menores de edad, en los niños, es el más odiado por Dios, hasta el punto que Jesús, Dios hecho Hombre, dice: "En esta misma ocasión se acercaron los discípulos a Jesús, y le hicieron esta pregunta: ¿Quién será el mayor en el reino de los cielos? Y Jesús, llamando así a un niño, lo colocó en medio de ellos. Y dijo: En verdad os digo que si no os hacéis otra vez semejante a los niños, no entraréis en el reino de los cielos. Cualquiera, pues, que se humillare como este niño, ése será el mayor en el reino de los cielos. Y el que acogiere un niño como éste, en nombre mío, a mí me acoge. MAS QUIEN ESCANDALIZARE A UNO DE ESTOS PARVULILLOS, QUE CREEN EN MI, MEJOR LE SERÍA QUE LE COLGASEN DEL CUELLO UNA DE ESAS PIEDRAS DE MOLINO QUE MUEVE UN ASNO, Y ASÍ FUESE SUMERGIDO EN EL PROFUNDO DEL MAR. ¡Ay del mundo por razón de los escándalos! Porque si bien es forzoso que haya escándalo, sin embargo, ¡ay de aquel hombre que causa el escándalo!. Que si tu mano o tu ojo te es ocasión de escándalo, córtalos y arrójalos lejos de ti; pues más te vale entrar en la vida manco o cojo, que con dos manos ser precipitado al fuego eterno. Y si tu ojo es para ti ocasión de escándalo, sácalo y tíralo lejos d ti; mejor te es entrar en la vida con un solo ojo, que tener dos ojos y ser arrojado a la gehenna del fuego. Mirad que no despreciéis a alguno de estos pequeñitos; porque os hago saber que sus ángeles en los cielos están siempre viendo la cara de mi Padre celestial". (Mateo 18, 6 – 8) Si actualmente nos informamos por los medios de comunicación del tráfico de niños y niñas que hay a nivel mundial para dedicarlos a la prostitución, a la pederastia, a traficar con ellos con sus órganos (les quitan el corazón, los ojos, o lo que les haga falta y el resto lo tiran), a la pornografía infantil, nos daremos cuenta de cómo la Justicia de Dios se sentirá insultada, abofeteada, apuñalada, por quienes trafican precisamente con quienes más queridos son de Él: los niños, y encima niños huérfanos, pobres... .No quisiera yo estar en el pellejo de quienes hacen estos actos criminales con los niños, porque si bien Dios paga el ciento por uno las buenas obras realizadas, también cobra el ciento por uno las malas obras hechas (y de las que no se arrepiente el que las comete) sobre todo estas obras criminales hechas en los niños: el Infierno con todo su horror se abrirá para todos aquellos que se han dedicado a hacer el mal, y han muerto sin arrepentirse, sin pedirle perdón Dios, pero sobre éstos que han traficado con niños y niñas comerciando con ellos como si fueran ganado para la matanza, para la

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prostitución, para la pederastia, para la pornografía, etc. para éstos el fuego del Infierno, su horror, se abrirá aún con más virulencia...Y ese Infierno, en el que las gentes no creen, pero que existe, a pesar de que los sacerdotes no hablen de él, lo que de por sí constituye un pecado mortal para ellos, pues están obligados a avisar del peligro del Infierno a sus feligreses, y muchos se salvarían si se hablara más de él, pues bien, este Infierno tendrá sus más virulentos castigos para estos traficantes de niños, y cuando se encuentren entre sus llamas, sus horrores, su desesperación eterna para siempre, siempre, siempre, ya no se acordarán para nada del dinero, miserable dinero, que consiguieron con este tráfico criminal, porque la angustia, la desesperación, los sufrimientos y el horror del Infierno les hará olvidar prontamente todo el pequeño bien que hayan podido disfrutar con el vil comercio con los niños. Como dice Jesús, "Más le valiera que le ataran una piedra al cuello y lo hundieran en lo más profundo del mar". De Dios no se burla nadie impunemente, y se burla e insulta a Dios, y lo crucifica de nuevo, quien comete cochinadas con niños, los escandalizan, les dan mal ejemplo y comercian con ellos. Citas: (Mateo 18, 6 – 8).

ESPIRITISMO
El espiritismo, el horóscopo, las cartas, el hipnotismo, las adivinaciones, etc. está prohibido por Dios. En la Biblia leemos al respecto en (Deuteronomio 18. 10 - 14): "No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia, Ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahvé tu Dios y por causa de estas abominaciones desaloja Yahvé tu Dios a esas naciones delante de ti. Has de ser íntegro con Yahvé tu Dios. Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a astrólogos y adivinos, pero a ti Yahvé tu Dios no te permite semejante cosa." Citas: (Deuteronomio 18. 10 - 14)

ESPÍRITU SANTO
Dios es uno, pero en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Así lo cree la Iglesia, y así lo vemos en la Biblia. En (Juan 14, 16, 26) vemos cómo aparece el Espíritu Santo como ente, como Ser, independiente del Padre y del Hijo, y con las mismas atribuciones divinas: "Y yo pediré al Padre y os dará OTRO PARÁCLITO, para que esté con vosotros para siempre, El ESPÍRITU DE LA VERDAD, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce Pero vosotros lo conocéis, porque mora con vosotros... Pero EL PARÁCLITO, EL ESPÍRITU SANTO, QUE EL PADRE ENVIARÁ EN MI NOMBRE, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho." (aquí vemos cómo aparecen claramente definidas las tres Personas de la Santísima Trinidad). En (Hechos 2, 33) también vemos la diversidad de tres Personas: "Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido DEL PADRE EL ESPÍRITU SANTO prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís". En (Juan 16, 7 – 14) seguimos viendo a las tres Personas de la Santísima Trinidad, independientes las tres: "Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me
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vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros EL PARÁCLITO; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando ÉL venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado. Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga ÉL, EL ESPÍRITU DE LA VERDAD, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. ÉL me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros." En (Hechos 13, 2 – 6) vemos otra cita clara al Espíritu Santo: "Mientras estaban celebrando el culto del Señor y ayunando, DIJO EL ESPÍRITU SANTO: «Separadme ya a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.» Por último, en (Hechos 19, 2) observamos también la realidad clara, evidente, del Espíritu Santo: "Les preguntó: « ¿Recibisteis el ESPÍRITU SANTO cuando abrazasteis la fe?» Ellos contestaron: «Pero si nosotros no hemos oído decir siquiera que exista el ESPÍRITU SANTO. Él replicó: « ¿Pues qué bautismo habéis recibido?» - «El bautismo de Juan», respondieron. Pablo añadió: «Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, o sea en Jesús.» Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el ESPÍRITU SANTO y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar" Que el Espíritu Santo es igual que Dios se ve en (Hechos 5, 3 - 4) en el pasaje de Ananías donde se dice que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios:. "Pero Pedro dijo: Ananías, ¿por qué te ha envalentonado Satanás a tratar con engaño al Espíritu Santo y a retener secretamente parte del precio del campo? Mientras permanecía contigo, ¿no permanecía tuyo?, y después que fue vendido, ¿no continuaba bajo tu control? ¿Por qué te propusiste un hecho de esta índole en tu corazón? No has tratado con engaño a los hombres, sino a Dios" El Espíritu Santo es el mismo Jehová que habló en el Antiguo Testamento. "Así, porque estaban en desacuerdo unos con otros, empezaron a irse, mientras Pablo hacía este único comentario: Aptamente habló EL ESPÍRITU SANTO por Isaías el profeta a los antepasados de ustedes diciendo: Ve a este pueblo y di: Oyendo oirán, pero de ningún modo entenderán; y mirando mirarán, pero de ningún modo verán" (Hechos 28, 25 - 26) Ahora bien, lo cierto es que Pablo cita de (Is 6, 8-9); y allí no se dice que hablara el Espíritu Santo, sino el mismo Jehová: "Y empecé a oír LA VOZ DE JEHOVÁ, que decía: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Y yo procedí a decir: Aquí estoy yo. Envíame a mí. Y él pasó a decir: Ve, y tienes que decir a este pueblo: Oigan vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no consigan conocimiento" (ls 6, 8-9), de donde se deduce que Jehová y el Espíritu Santo son lo mismo. "Por esta razón, así como dice el Espíritu Santo: Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera, como en el día de hacer la prueba en el desierto, en el cual sus antepasados me probaron con una prueba, y con todo habían visto mis obras durante cuarenta años. Por esta razón quedé asqueado de esta generación y dije: Siempre se descarrían en su corazón y ellos mismos no han llegado a conocer mis caminos. De modo que juré en mi cólera: No entrarán en mi descanso" (Hebreos 3,7-11).

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El autor de la carta a los Hebreos reproduce aquí una extensa cita del (Sal 95,711), atribuyéndola al Espíritu Santo. Basta ir al Antiguo Testamento para comprobar que el que habla en el mismo es Jehová. Luego vemos cómo Jehová y el Espíritu Santo son una misma cosa: Dios EL ESPÍRITU SANTO ES JEHOVÁ. Por todo lo anterior es fácil de comprender que el Nuevo Testamento identifique al Espíritu Santo de manera clara con el Señor del Antiguo Testamento: "Ahora bien, JEHOVÁ ES EL ESPÍRITU; Y DONDE ESTÁ EL ESPÍRITU DE JEHOVÁ hay libertad" (2 Cor 3,17) SÓLO EL ESPÍRITU SANTO ABARCA LAS COSAS DE DIOS. Por todo ello no es de extrañar que en la mente de los autores del Nuevo Testamento, que, como hemos visto, no creían que el Espíritu Santo no fuera Dios ni tampoco pensaban que era una fuerza impersonal, anidara la certeza de que toda la inmensidad de Dios sólo podía ser penetrada por el Espíritu Santo, algo imposible si éste hubiera sido una simple fuerza activa carente de personalidad: "Porque, ¿quién entre los hombres conoce las cosas del hombre salvo el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha llegado a conocer las cosas de Dios salvo el Espíritu de Dios" (1 Cor 2, 11) PORQUE EL ESPÍRITU SANTO ES DIOS, QUIEN BLASFEMA CONTRA ÉL BLASFEMA CONTRA DIOS. "Sin embargo, cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo no tiene perdón jamás, sino que es culpable de pecado eterno" (Mc 3,29). [La blasfemia contra el Espíritu Santo es la resistencia frente al mismo. Mientras otros pecados permiten su perdón al no entrañar necesariamente la dureza de corazón, el que se cierra al Espíritu Santo impide que el arrepentimiento entre en su alma y con él la misericordia de Dios.] Con todo esto ha quedado más que demostrado que el Espíritu Santo es Dios, y junto con el Hijo y el Padre, forman la Santísima Trinidad: Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero En (Mateo 28,19) leemos: "Id, pues y adoctrinad a todos los pueblos bautizándolos en el nombre DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO..." Observamos que se mencionan tres Personas. No podríamos decir que el Espíritu Santo al que se refiere la Biblia es la acción del Padre y no otra Persona porque si dijéramos: "En el nombre de Juan, de Antonio y del espíritu de Juan", sobraría el mencionar dos veces a Juan. Esa partícula "y", pues, al enlazar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo nos está indicando claramente una tercera Persona, y, por consiguiente, una Trinidad. De las palabras anteriores de Jesús se deduce que las Tres Personas tenían el mismo poder y majestad. Si alguna de ellas hubiera sido más importante que otra, hubiera Jesús mencionado solamente al Padre, o al Hijo, o al Espíritu Santo, sólo, cuando mandaba predicar a sus discípulos; al no ser así las Tres Personas se identifican en un sólo poder, sin sufrir ninguna Persona divina mengua alguna. En (Juan 14, 16) y (Jn 14, 25-26) vemos también claramente estas Tres Personas de la Santísima Trinidad: "Y yo pediré AL PADRE y os dará OTRO PARÁCLITO, para que esté con vosotros para siempre". "Mas EL CONSOLADOR, EL ESPÍRITU SANTO, que MI PADRE enviará en mi nombre, os lo enseñará todo, y os recordará cuantas cosas os tengo dichas" En (Mateo 3, 16 -.17) vemos asimismo cómo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son independientes: "Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al ESPÍRITU DE DIOS QUE BAJABA en forma de paloma y venía sobre él.

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Y UNA VOZ que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco»" Hay más pasajes en el Nuevo Testamento donde vemos claramente la diferenciación entre las tres Personas de la Santísima Trinidad, y la existencia del Espíritu Santo, pero bastan las citas que hemos puesto para que conste cómo el dogma de la Santísima Trinidad tiene su base bíblica clara, evidente, y cómo en Dios hay tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Citas: (Juan 14, 16, 26) (Hechos 2, 33) (Juan 16, 7 – 14) (Hechos 19, 2) (Hechos 5, 3 – 4) (Hechos 28, 25 – 26) (Isaías 6, 8 – 9) (Hebreos 3, 7 – 11) ( 2 Corintios 3, 17) (1 Corintios 2, 11) (Marcos 3, 29) (Mateo 28, 19) (Juan 14, 16) (Juan 14, 25 – 26) (Mateo 3, 16 – 17)

EUCARISTÍA
Los protestantes ponen en duda la presencia real de Jesús en la Eucaristía, presencia que el mismo Jesucristo afirmó en la última cena, donde se puede ver que ni por el texto evangélico, ni por el contexto la Eucaristía no es un símbolo, como ellos pretenden, sino algo real, tangible. San Pablo nos hace ver esta institución efectiva de la Eucaristía en (I Corintios 11, 23.26): "Porque yo aprendí del Señor lo que también os tengo ya enseñado, y es que el Señor Jesús, la noche misma en que había de ser entregado, tomó el pan. Y, dando gracias, lo partió y dijo: Tomad y comed: ESTO ES MI CUERPO, que es por vosotros; haced esto en memoria mía. Y de la misma manera el cáliz, después de haber cenado, diciendo: Este cáliz es el nuevo Testamento en mi sangre; haced esto cuantas veces lo bebiereis en memoria mía. Pues todas las veces que comiereis de este pan y bebiereis este cáliz, anunciaréis la muerte del Señor hasta que venga". También San Mateo hace mención a la institución de la Eucaristía: "Mientras estaban cenando, tomó Jesús el pan, y lo bendigo, y partiéndolo dióselo a sus discípulos, diciendo: Tomad y comed; ESTE ES MI CUERPO. Y tomando el cáliz dio gracias y dióselo diciendo: Bebed todos de él. PORQUE ESTA ES MI SANGRE del nuevo testamento, que será derramada por muchos para remisión de los pecados. Y os declaro que no beberé ya más desde ahora de este fruto de la vid hasta el día en que lo beba con vosotros de nuevo en el reino de mi Padre." (Mateo 26, 26-29) No observamos nada de simbólico en estas citas bíblicas sino una afirmación categórica de que el pan y el vino, tras la bendición, tras la consagración, ya no son pan ni vino, sino Cuerpo y Sangre del Señor. En (Juan 6, 48-63) se ve una exposición detallada de la institución eucarística que proyectaba Jesús, una institución eucarística real, material, lo que hizo que muchos de sus discípulos se marcharan, abandonaran a Jesús Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo a fin de que quien comiere de él no muera. Yo soy el pan vivo, que ha descendido del cielo. Quien comiere de este pan vivirá eternamente; y el pan que yo daré ES MI CARNE, para la vida del mundo.

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Comenzaron entonces los judíos a altercar unos con otros, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús, empero, les dijo: En verdad, en verdad os digo que si no comiereis la carne del hijo del hombre, y no bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. PORQUE MI CARNE VERDADERAMENTE ES COMIDA, Y MI SANGRE ES VERDADERAMENTE BEBIDA . Quien come mi carne y bebe mi sangre en mí mora, y yo en él. Así como el Padre que me ha enviado vive, y yo vivo por el Padre, así quien me come, también vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del Cielo. No como a vuestros padres, que comieron el maná y murieron. Quien come este pan vivirá eternamente. Estas cosas las dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm. Y muchos de sus discípulos, habiéndolas oído, dijeron: Dura es esta doctrina ¿y quién puede escucharla? Mas Jesús, conociendo en su interior que sus discípulos murmuraban de esto, dijoles: ¿Esto os escandaliza? ¿Pues qué sería si viereis al hijo del hombre subir a donde antes estaba? El espíritu es quien da la vida, la carne de nada sirve, las palabras que os he dicho, espíritu y vida son. Pero entre vosotros hay algunos que no creen. Que bien sabía Jesús desde el principio cuáles eran los que no creían y quien lo había de entregar. Así decía: por esta causa os he dicho que nadie puede venir a mí si mi PADRE NO SE LO CONCEDIERE. Desde entonces, muchos de sus discípulos dejaron de seguirlo, y ya no andaban con él. Por esto dijo Jesús a los doce: ¿Y vosotros queréis también marcharos? Respondióle Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (Juan 6, 48-63). Vemos cómo tras estas palabras de Jesús, muchos discípulos dejaron de seguirlo. ¿Por qué? Porque tomaron literalmente lo que Jesús decía de su carne y sangre. Si hubiera habido algún malentendido, Jesús lo hubiera explicado luego a sus discípulos, pero no dice nada, sólo una ligera explicación del misterio de la Eucaristía: " El espíritu es quien da la vida, la carne de nada aprovecha". O sea, que su carne y su sangre nos comunican el espíritu divino, que realmente es lo importante, no que comamos y bebamos la carne y la sangre. La insistencia del adjetivo en las expresiones de Jesús al instituir la Eucaristía, “verdadera comida”, y “verdadera bebida”, la distinción persistente entre estos elementos: uno sólido para comer y otro líquido para beber, no sólo excluyen el significado metafórico como pretenden los protestantes y los testigos de Jehová, sino que rellenan de contenido eucarístico todo el discurso que estaba desarrollando el Señor. San Pablo clarifica la presencia real de Jesús en la Eucaristía al especificar que el pan y el vino, tras la consagración, se transforman en el cuerpo y sangre verdaderos de Jesús: "De manera que cualquiera QUE COMIERA ESTE PAN, O BEBIERA EL CÁLIZ DEL SEÑOR INDIGNAMENTE REO SERÁ DEL CUERPO Y DE LA SANGRE DEL SEÑOR.

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Por tanto, examínese a sí mismo el hombre, y de esta suerte coma de aquel pan y beba del cáliz. PORQUE QUIEN COME Y BEBE SIN DISCERNIR EL CUERPO, traga y bebe su propia condenación" (I Corintios 11, 27). Aunque queda clara la institución eucarística en la Biblia, no está más decir cómo las primeras comunidades eucarísticas se reunían (como ya hace mención San Pablo en sus epístolas) para partir el pan ( o sea, la consagración eucarística del cuerpo y sangre del Señor).Y tenemos en las Actas de los Mártires, entre otros muchos, la narración del mártir San Tarsicio: niño de pocos años que fue martirizado por no querer entregar la EUCARISTÍA a sus perseguidores, Eucaristía que llevaba a los cristianos presos en las cárceles romanas, para fortalecerlos ante su próximo martirio en el anfiteatro romano frente a las fieras. Toda la Tradición cristiana hace referencia a la Eucaristía desde los primeros años del Cristianismo, pero lo que hemos estudiado en la Biblia es tan importante, que ya no hacen falta más disquisiciones al respecto. La presencia de Jesús en la Eucaristía es clara, además de ser dogma de fe en la Iglesia Católica. Citas: (I Corintios 11, 29), (Mateo 26, 26-29) (I Corintios 10, 16) (Juan 6, 39, 48 – 66) (I Corintios 11, 23-27)

EVOLUCIÓN
Es la corriente o teoría que dice que el hombre procede del mono y éste de una célula del mar... Aunque parece indiferente su aceptación o no, tras esta teoría se esconde el deseo diabólico de negarle a Dios su papel directo en la Creación, y, en definitiva, su existencia... Tanto la Ciencia, la verdadera Ciencia: Termodinámica, Genética, Biología, Fósiles, Paleontología, etc. así como la Biblia están en contra de esta teoría falsa, pese a que una pseudo-ciencia, falsa Ciencia, con pruebas falsas, intente demostrar que el hombre procede de una célula, del mono... lo que es falso. En la Biblia (Romanos 5,12) San Pablo hace ver cómo la muerte entró por el pecado, o sea, que antes del pecado no existía la muerte: los evolucionistas dicen que la muerte existió desde el principio y que sólo los más fuertes sobrevivían hasta llegar al hombre. San Pablo dice que no, que la muerte vino con el pecado, no antes, por lo que refuta a la teoría de la evolución, la niega, como falsa: "Por tanto, así como por un sólo hombre entró el pecado en este mundo, Y POR EL PECADO LA MUERTE; así la muerte pasó a todos los hombres por cuanto todos pecaron". Vuelve San Pablo en (I Corintios 15, 20 – 22) a hablar del hecho de que fue el pecado la causa de la existencia de la muerte en el mundo y no ninguna evolución: "Pero Cristo, primicia de los que se durmieron, ha resucitado de entre los muertos. Porque, ASÍ COMO POR UN HOMBRE VINO LA MUERTE, por un hombre viene la resurrección de los muertos. QUE ASI COMO EN ADÁN MUEREN TODOS, así en Cristo todos serán vivificados". En (Sabiduría 2, 23 – 24), también viene claro que fue el pecado, y no la hipótesis evolutiva de la supervivencia, quien trajo la muerte al mundo: "Porque DIOS CREÓ AL HOMBRE PARA LA INMORTALIDAD Y FORMÓLE A SU IMAGEN Y SEMEJANZA. MAS POR ENVIDIA DEL DIABLO ENTRÓ LA MUERTE EN EL MUNDO"

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También en (Sabiduría 1, 13 – 15) vemos cómo fue el pecado el que trajo la muerte: "PORQUE NO ES DIOS QUIEN HIZO LA MUERTE, NI SE COMPLACE EN LA PERDICIÓN DE LOS VIVIENTES. Creólo todo, a fin de que subsistiera; saludables hizo él las cosas que nacen en el mundo; nada había en ella de ponzoñoso ni nocivo, el Hades (la muerte) no reinaba n la tierra. Puesto que la justicia es inmortal, pero la injusticia es adquisición de la muerte." Citas: (Romanos 5,12), (I Corintios 15, 20 – 22), (Sabiduría 2, 23 – 24), (Sabiduría 1, 13 – 15)

FALSOS PROFETAS
¿Cómo saber si una revelación es de Dios o no? La Biblia nos da la señal fundamental: si lo que se pronuncia como revelación no se cumple, eso no es de Dios, como se dice en (Deuteronomio 18, 20 – 22): "Si alguno no escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas de ello. Pero si un profeta tiene la presunción de decir en mi nombre una palabra que yo no he mandado decir, y habla en nombre de otros dioses, ese profeta morirá. Acaso vas a decir en tu corazón: « ¡Cómo sabremos que esta palabra no la ha dicho Yahvé? Si ese profeta habla en nombre de Yahvé, y lo que dice queda sin efecto y no se cumple, es que Yahvé no ha dicho tal palabra; el profeta lo ha dicho por presunción; no le tengas miedo." (Deuteronomio 18, 20 – 22) También San Pablo en (Gálatas 1, 6 – 9) nos da las señales para conocer quién es falso profeta: "Me maravillo de que abandonando al que os llamó por la gracia de Cristo, os paséis tan pronto a otro evangelio Mas no es no que haya otro evangelio, sino que hay algunos que os perturban y quieren deformar el evangelio de Cristo. PERO AUN CUANDO NOSOTROS MISMOS O UN ÁNGEL DEL CIELO OS ANUNCIARA UN EVANGELIO DISTINTO DEL QUE OS HEMOS ANUNCIADO, ¡SEA ANATEMA! Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: SI ALGUNO OS ANUNCIA UN EVANGELIO DISTINTO DEL QUE HABÉIS RECIBIDO, ¡SEA ANATEMA!"

POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS
Jesús, Dios hecho Hombre, nos da la pauta para conocer el mal, no sólo individualmente, sino también a nivel de sectas o incluso partidos políticos: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos" (Mateo 7, 16 – 20)

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HERMANOS DE JESUS
Hay tres pasajes bíblicos en los que se apoyan los que niegan la virginidad perpetua de la Virgen María, para sustentar sus tesis. Tal es por ejemplo (Mateo 12, 47). En este versículo se lee: "Por lo que uno le dijo: Mira que tu madre Y TUS HERMANOS están allí fuera preguntando por ti" El segundo pasaje es (Mateo 1, 25) donde se lee: "Al despertar José de su sueño hizo como el ángel le había mandado, recibiendo en casa a su esposa. No la conoció HASTA QUE DIO A LUZ UN HIJO, y le puso por nombre Jesús". Y el tercer texto esgrimido para demostrar que María tuvo más de un hijo es éste: "Y DIO A LUZ A SU PRIMOGÉNITO" (Lucas 2, 7). Esto haría suponer que María, la Virgen, habría tenido relaciones con su esposo después de nacer Jesús. Sin embargo, la Iglesia Católica ha definido como dogma de fe (dogma de fe es algo que hay que creer firmemente bajo pena de pecado mortal), la perpetua virginidad de María: antes del parto, en el parto, y después del parto. ¿Por qué? Porque tiene fundamentos firmes para ello, no sólo en la Biblia sino también en la Tradición, la otra columna fundamental de Revelación de la Iglesia. José y María, aunque estaban casados, vivían como hermanos, sin usar del matrimonio, ni hacer vida sexual, como se deducen de los siguientes versículos: "Dios envió el ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea. A una virgen DESPOSADA con cierto varón de la casa de David, llamado José, y el nombre de la virgen era María. Y, habiendo entrado el ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, llena de gracia; el Señor es contigo. Y ella, al oír tales palabras, se turbó y púsose a considerar qué significaría tal salutación. Mas el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia en los ojos de Dios. Sábete que has de concebir en tu seno, y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el Señor dará el trono de su padre David, y reinará en la casa de Jacob eternamente. Y su reino no tendrá fin. Pero María dijo al ángel: ¿Cómo ha de ser esto?, PUES YO NO CONOZCO VARÓN. El ángel, en respuesta, le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por cuya causa el santo que de ti nacerá será llamado Hijos de Dios. Porque para Dios nada es imposible". (Lucas 1,26-36). No tendría sentido que la Virgen dijera que "no conocía varón" si estaba casada con San José, por lo que no habría inconveniente alguno en tener hijos, a no ser ese mutuo acuerdo de castidad perpetua entre José y María. El verbo "conocer", que en la Biblia muchas veces significa tener relaciones sexuales conyugales, se utiliza aquí en presente, con valor de futuro. Quiere decir, pues, en realidad: "¿CÓMO VOY A TENER UN HIJO, SI NO HE TENIDO NI VOY A TENER RELACIONES CONYUGALES?". Este es el sentido literal de la frase, que confirma que María tenía ya entonces el propósito de guardar su virginidad.

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Si existía ese mutuo acuerdo entre la Virgen y San José de no tener relaciones sexuales, también podemos considerar lógico que María no tuviera más hijos después de Jesús. De lo que se dice en (Lucas 8,19): "Entretanto vinieron a encontrarle su madre Y HERMANOS..." hay que tener en cuenta que la palabra "hermano" tiene en la Biblia un sentido muy amplio e indica no sólo a los verdaderos hermanos sino también los primos carnales y los sobrinos. Esto lo vemos en el caso de Abraham y Lot, en el que Abraham llama "hermano" a su sobrino Lot: "Y dijo Abraham a Lot: Ruégote no haya disputa entre nosotros ni entre mis pastores y los tuyos: PUES SOMOS HERMANOS" (Génesis 13,8). También Laban, tío de Jacob, le llama hermano: "Y pasado un mes, díjole: (Laban a Jacob): ¿Acaso porque eres HERMANO MÍO me has de servir de balde? Dime qué recompensa quieres" (Génesis 29,15). Y vemos muchos más casos en la Biblia donde se llama "hermano" o "hermana" a quien en realidad no son sino parientes: primos, sobrinos, tíos, etc., pero no verdaderos hermanos: - Los hijos de Aarón son llamados hermanos de Missael y Elsafá, que en realidad eran primos segundos. - Joaquín hizo rey a su hermano Sedecías, que era su tío. - Se citan los hermanos de Ocozías, que eran primos o sobrinos - Se dicen que las hijas de Eleazar casaron con sus hermanos, pero éstos eran primos. - Flavio Josefo, en sus "Antigüedades Judaicas", explica que Abraham llama hermana a su mujer Sara porque era sobrina, hija de un hermano. - A Rebeca, su madre le llama hermana (Gn 24, 55-60). En griego existía una palabra que significaba "primo"; en hebreo y arameo no existía una palabra para "primo". A pesar de todo, tendremos que formularnos una pregunta: si los llamados hermanos son primos, ¿por qué en el Nuevo Testamento, escrito en griego helenístico, se empleó un término tan indefinido como hermano, y no el término griego que expresaba la realidad? La razón es clara: los autores del Nuevo Testamento pensaban y se comunicaban como semitas que eran. El Nuevo Testamento está lleno de hebraísmos y aramaismos. La tradición aramaica primitiva de los Evangelios tomó forma en un área bilingüe, donde se hablaba arameo y griego, al parecer en torno a Antioquía. Se explica, pues, que, al pasar la tradición evangélica aramea al griego, quedaron muchos semitismos. Por otra parte, la expresión "hermanos del Señor" se había convertido en un título de honor de los parientes de Jesús. Una expresión honorífica, estereotipada: nadie se atrevió a tocarla ni a retocarla. En ninguna parte del Nuevo Testamento se menciona que María, la Virgen, fuera madre de nadie, más que de Jesús. Tal es así, que cuando Jesús muere en la cruz, a nadie confió su madre, sino a San Juan Evangelista. Si realmente hubiera tenido más hermanos de verdad, lo más lógico hubiera sido confiarla a sus otros hijos, a no ser que no los tuviera, como fue en realidad, y entonces. San Juan Evangelista era de mucha más confianza que sus sobrinos, lo que queda demostrado por su presencia en el Calvario, cuando los primos de Jesús habían huido todos; si realmente María hubiera tenido más hijos, es indudable que estarían con su Madre haciendo compañía a Jesús moribundo, pero no aparecen, y es porque no eran hermanos, sino primos hermanos: "Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre María, esposa de Cleofás, y María Magdalena.

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Viendo Jesús a su madre, y al discípulo que él amaba (San Juan Evangelista), el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y, desde aquel momento, el discípulo la acogió en su casa" (Juan 19.25 - 27). San Mateo, que presenta a José, Santiago, Simón y Judas como hermanos de Jesús, indica en otro lugar (27, 56) que la madre de estos cuatro es una mujer distinta de la Virgen. Y San Juan en (19, 25) aclara más: esta mujer era esposa de Cleofás y "hermana" (es decir, pariente) de la Virgen. Por lo tanto los mismos Evangelios presentan a estos cuatro como parientes de Jesús) En (Gálatas 1, 19) se dice: "De los otros apóstoles no vi más que a Santiago, el hermano del Señor". Este Santiago, junto con Judas Tadeo, Simón y José, eran los cuatro "hermanos" de Jesús, hijos de un hermano de San José, sobrinos de María y primos de Jesús, según la Tradición y como hemos veremos también en la Biblia. En (Mateo 13, 55), leemos: "¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no se llama María, y sus hermanos SANTIAGO Y JOSÉ, Simón y Judas? ". Vemos cómo en (Marcos 15, 40) vuelve a aparecer Santiago, y José, su hermano, y aquí se especifica quién es su madre: "Había también unas mujeres que de lejos lo miraban, entre las cuales estaba María Magdalena, y MARÍA LA MADRE DE SANTIAGO EL MENOR Y JOSÉ, y Salomé....." En (Juan 19, 25) nos dice San Juan también quién era la madre de Santiago, Judas Tadeo, Simón y José: "Estaban al mismo tiempo junto a la cruz de Jesús su madre Y LA HERMANA DE SU MADRE MARÍA, esposa de Cleofás, y María Magdalena" En (Lucas 24, 10) vemos de nuevo a la madre de Santiago, Judas Tadeo, Simón y José: "Las que refirieron esto a los apóstoles eran María Magdalena y Juana, Y MARÍA MADRE DE SANTIAGO, y las otras sus compañeras." En su carta el Apóstol escribe: Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo (Judas 1). Si Jacobo y Judas eran hermanos de Jesús, siendo ellos "hermanos también" (Hechos 1, 13), ¿por qué Judas sólo dice siervo de Jesucristo y no añade "hermano" de Él como lo hace con su hermano Jacobo?. Porque no era su hermano sino su primo. Marcos dice: ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? (Marcos 6, 3). Igual Mt 13, 53. No dice, "uno de los hijos de María". La Biblia nunca habla de "los hijos de María" sino de "los hermanos de Jesús". Siempre es singular cuando habla de su Hijo. (Tampoco dice "hijo de María, madre de Jacobo, José, Judas y Simón".) En todo el Nuevo Testamento se ve únicamente a la Sagrada Familia: Jesús, María y José, nadie más, ningún otro hijo más que Jesús solamente: la Sagrada Familia regresa de Egipto con un único niño:, Jesús; peregrina a Jerusalén, cuando Jesús tenía 12 años, con un solo niño: Jesús; y cuando hace mención a que el Niño Jesús "crecía en gracia ante Dios y los hombres" (Lucas 2, 52) no hace mención a que Jesús tuviera hermanos, sólo más adelante aparecen unos "hermanos" de Jesús, que en realidad ya hemos visto que eran primos de Jesús. En el Evangelio se llama a Jesús "el hijo de María", no "un hijo de María", sino "el hijo", señal de que sólo tenía uno: Jesús. Otro detalle que nos hace ver cómo Jacobo, José, Judas y Simón no eran hermanos sino primos es en (Juan 7, 3) donde llaman la atención a Jesús, y no era costumbre judía que los hermanos menores llamaran la atención al primogénito. Todo esto nos hace ver cómo verdaderamente los hermanos de Jesús eran sus parientes, pero que debido al genérico uso de "hermano" que tenían los hebreos para todos los parientes, incluso primos, puede provocar confusión en quienes desconocen el

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término hebreo de "hermano" aplicado no sólo a los verdaderos hermanos sino también a los primos hermanos, tíos, sobrinos y demás parientes. También se aducen como prueba a favor de que Jesús tuvo hermanos estas palabras de (Mateo 1, 25): (José) NO LA CONOCIÓ HASTA QUE DIO A LUZ UN HIJO, y le puso por nombre Jesús". En nuestras lenguas, ese "hasta que" podría dar a entender que no la "conoció" antes de dar a luz, pero que la "conoció" después. Pero en hebreo o arameo, incluso en griego, esa conjunción de tiempo (hasta, hasta que), no implica que lo que no ha sucedido antes suceda más tarde. Son numerosos los ejemplos bíblicos que lo confirman: "Este pecado nunca será perdonado hasta que muráis" (Lucas 22, 14). "Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos como escabel de tus pies" (Salmo 110). "Ninguno de ellos había caído, hasta que volvieron felizmente" (Macabeos 5, 54). Se ve claramente en estos textos, que lo que no ha sucedido antes no tiene necesariamente que suceder después; en general, más bien se ha querido decir que no sucederá nunca. Sobre ese asunto conviene citar el testimonio de K. Beyer, que ha estudiado con profundidad la sintaxis del Nuevo Testamento: "Hasta, en semítico y en griego, cuando va tras una negación, designa los límites dentro de los cuales se piensa una acción, sin decir con ello que después se cambie". Hay Biblias (Herder, Barcelona 1965) que teniendo en cuenta este modismo arameo y hebreo traducen así: " Y SIN HABERLA CONOCIDO, ELLA DIO A LUZ SU HIJO PRIMOGÉNITO; y le puso el nombre de Jesús." Esta traducción recoge el sentido real que la Biblia quiso dar a ese versículo, y así lo dejamos, porque así fue en realidad. El tercer texto esgrimido para demostrar que María tuvo más de un hijo es éste: "Y DIO A LUZ A SU PRIMOGÉNITO" (Lucas 2, 7). Un primogénito supone otros hijos se arguye. A esta objeción podría responderse como respondió San Jerónimo a Helvidio: "Primogénito no es aquel tras del cual vienen otros hijos, sino aquel antes del cual no ha habido ningún hijo". En la Biblia es frecuente que el término "primogénito", tenga el sentido de hijo único. Valga esta cita por todas: "Y de nuevo, al introducir Dios Padre al PRIMOGÉNITO, Cristo, en el mundo, dijo: "Adórenlo los ángeles de Dios " (Hebreos 1, 6). Aquí está claro que primogénito equivale a único (Dios sólo tiene un hijo natural, Cristo). Como curiosidad, que también sirve para demostrar que primogénito puede equivaler a unigénito o hijo único, traeremos una inscripción funeraria, descubierta en el año 1922 en un cementerio judío de Egipto. Se trata de un epitafio puesto en la tumba de una joven madre, muerta a consecuencia del primer parto, que reza así: "La suerte me condujo al final de la vida por el dolor que me produjo el parto de mi hijo primogénito". Después de haber estudiado con profundidad los dos versículos de San Mateo (12, 47), y (1, 25), que pueden inducir a confusión en los no estudiosos de la Biblia y desconocedores de los géneros orientalistas hebraicos usados en la Sagrada Escritura, hemos de convenir en que como dogmáticamente, repetimos, lo ha definido la Iglesia: María fue virgen antes del parto, en el parto, y después del parto. Acabamos este apartado con las palabras del mismo Jesús a María Valtorta en su obra "El Evangelio como me fue revelado": - Deseo hablar, sobre la perpetua virginidad de mi Madre, acerca de un detalle citado dos veces en el Evangelio de Mateo, una frase repetida dos veces: "¡Levántate,

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toma al Niño y a su Madre y huye a Egipto!"; "¡Levántate, toma al Niño y a su Madre y vuelve a la tierra de Israel!". La virginidad de María después del parto y la castidad de José sufren muchas agresiones por parte de quienes, siendo sólo lodo putrefacto, no admiten que uno pueda ser ala y luz. Desdichados, cuyo fauno está tan corrompido y cuya mente está tan prostituida a la carne, que son incapaces de pensar que uno como ellos pueda respetar a una mujer, viendo en ella el alma y no la carne; incapaces de elevarse a sí mismos viviendo en una atmósfera sobrenatural, tendiendo no a las cosas carnales, sino a las divinas. Pues bien, a estos que combaten contra la suprema belleza, a estos gusanos incapaces de transformarse en mariposa, a estos reptiles cubiertos por la baba de su lujuria, incapaces de comprender la belleza de una azucena, Yo les digo que María fue virgen y siguió siéndolo, y que solo su alma se desposó con José, como también su espíritu únicamente se unió al Espíritu de Dios, y por obra de Éste concibió al Único que llevó en su seno: a mí, a Jesucristo, Unigénito de Dios y de María. No se trata de una tradición que haya florecido después, por un amoroso respeto hacia mi Bienaventurada Madre; se trata de una verdad conocida ya desde los primeros tiempos. Mateo no nació siglos más tarde; era contemporáneo de María. Mateo no era un pobre ignorante que hubiera vivido en los bosques y que fuera propenso a creerse cualquier patraña. Era un funcionario de hacienda, como diríais ahora vosotros (nosotros entonces decíamos recaudador). Sabía ver, oír, entender, escoger entre la verdad y la falsedad. Mateo no oyó las cosas por referencias de terceros, sino que las recogió de labios de María, preguntándole a Ella, llevado de su amor hacia el Maestro y hacia la verdad. Y no quiero pensar que estos que niegan la inviolabilidad de María piensen que Ella quizás pudo mentir. Mis propios parientes, si hubiera habido otros hijos, hubieran podido desmentir su testimonio: Santiago, Judas, Simón y José eran condiscípulos de Mateo. Por tanto éste hubiera podido fácilmente confrontar las versiones, si hubiese habido otras versiones. Y sin embargo Mateo nunca dice: "¡Levántate y toma contigo a tu mujer!". Dice: "¡Toma contigo a la Madre de Él!". Y antes dice: "Virgen desposada con José"; "José, su esposo". Y que éstos no objeten que se trataba de un modo de hablar de los hebreos, como si decir "la mujer de" fuera una infamia. No, negadores de la Pureza. Ya desde las primeras palabras del Libro se lee: "... y se unirá a su mujer". Se la llama "compañera" hasta el momento de la consumación física del vínculo matrimonial, y luego se le llama "la mujer de" en distintos momentos y en distintos capítulos. Así se les llama a las esposas de los hijos de Adán; y a Sara, llamada "mujer de" Abraham: "Sara, tu mujer". Y también: "Toma contigo a tu mujer y a tus dos hijas", a Lot. Y en el libro de Rut está escrito: "La Moabita, mujer de Majlón". Y en el primer libro de los Reyes se dice: "Elcana tuvo dos mujeres"; y luego: "Elcana después conoció a su mujer Ana"; y también: "Elí bendijo a Elcana y a la mujer de éste". Y también en el libro de los Reyes está escrito: "Betsabé, mujer de Urías Eteo, vino a ser mujer de David y le dio a luz un hijo". Y ¿qué se lee en el libro azul de Tobías, lo que la Iglesia os canta en vuestras bodas, para aconsejaros que seáis santos en el matrimonio? Se lee: "Llegado Tobit con su mujer y con su hijo..."; y también: "Tobit logró huir con su hijo y con su mujer". Y en los Evangelios, o sea, en tiempos contemporáneos a Cristo, en que, por tanto, se escribía con lenguaje moderno respecto a aquellos tiempos — por lo que no pueden sospecharse errores de trascripción — se dice, y precisamente lo dice Mateo en el capítulo 22: "...y el primero, habiendo tomado mujer, murió y dejó su mujer a su

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hermano". Y Marcos en el capítulo 10: "Quien repudia a su mujer...". Y Lucas llama a Isabel mujer de Zacarías, cuatro veces seguidas; y en el capítulo 8 dice: "Juana, mujer de Cusa". Como podéis ver, este nombre no era un vocablo proscrito por quien estaba en las vías del Señor, un vocablo inmundo, no digno de ser proferido, y mucho menos escrito, donde se tratara de Dios y de sus obras admirables. Y el ángel, diciendo: "el Niño y su Madre", os demuestra que María fue verdadera Madre suya, pero no fue la mujer de José; siempre fue: la Virgen desposada con José. Y ésta es una aureola que resplandece sobre las cabezas de María y de José. La Virgen inviolada. El hombre justo y casto. Las dos azucenas entre las que crecí oyendo sólo fragancias de pureza. Citas bíblicas: (Mateo 12, 47), (Lucas 24, 10), (Juan 19, 25), (Mateo 13, 55), (Gálatas 1, 19), (Génesis 13, 27 – 31), (Génesis 13, 8), (Lucas 2, 52), (Lucas 1, 26-37).

HOMOSEXUALIDAD
La homosexualidad es aquella tendencia anormal que impulsa a un hombre o a una mujer a desear sexualmente a una persona de su mismo sexo... Podemos considerar tres clases de homosexualidad: congénita, patológica y adquirida. La homosexualidad congénita es la que por deformación psíquica, cerebral, genética o cualquier otra irregularidad, el niño, o la niña, nacen con tendencias homosexuales. Jesús hace mención a ella en (Mateo 19, 12): "PORQUE HAY EUNUCOS QUE NACIERON TALES DEL VIENTRE DE SUS MADRES; hay eunucos que fueron castrados por los hombres, y hay eunucos que se castraron a sí mismos (o sea que voluntariamente renuncian a casarse por amos del reino de los cielos. Quien es capaz de comprender, comprenda" ¿Qué solución tiene entonces el homosexual de nacimiento? Tener paciencia con su defecto y no practicar la homosexualidad, no realizar prácticas homosexuales, con lo cual puede alcanzar perfectamente el reino de los cielos, ya que la tendencia homosexual innata no es culpa suya, la desviación homosexual congénita no es pecado, el pecado está en realizar actos homosexuales, en hacer cochinadas sodomíticas o consentir en los deseos impuros de homosexualidad que le puedan venir. Tanto es así que la Biblia alaba al homosexual de nacimiento que no hace actos homosexuales, como vemos en (Sabiduría 3, 14): "Asimismo el eunuco, cuyas manos no han obrado la iniquidad, ni ha pensado cosas criminales contrarias a Dios; pues se le dará un don precioso por su fidelidad, y un destino muy distinguido en el templo de Dios" También en (Isaías 56, 4 - 5) se dice: "Porque esto dice el Señor a los eunucos: A los que observaren mis sábados y practicaren lo que yo quiero, y se mantuvieren firmes en mi alianza. Les daré un lugar en mi casa, y dentro de mis muros, y un nombre más apreciable que el que les darían los hijos o hijas: daréles yo un nombre sempiterno que jamás se acabará". El segundo caso: homosexualidad patológica. La homosexualidad patológica genera un falso homosexual: creer que es homosexual cuando en realidad es algo ajeno a él lo que le produce estas tendencias homosexuales, y que si erradicamos esos factores externos, la "homosexualidad " desaparece, porque en realidad no existía. Entre las causas de homosexualidad patológica se encuentran: el alcohol, la drogadicción, los traumas que en su infancia se hayan producido, etc. etc. En este caso, al ser una homosexualidad patológica, la solución pasa por: visitar al psiquiatra y obedecerlo ciegamente, con lo que esta homosexualidad irá desapareciendo progresivamente. Es

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obligación grave para el homosexual patológico procurar su curación, pues así evitará el peligro de caídas en actos homosexuales. El tercer caso de homosexualidad: homosexualidad adquirida, es el que podemos decir que es el más extendido, el más abundante en el mundo homosexual. Podemos afirmar que entre los homosexuales de nacimiento y los patológicos suman un cuarenta por ciento de los que se llaman homosexuales, siendo el sesenta por ciento restante de homosexuales viciosos o "contagiados"... Los homosexuales viciosos, o falsos homosexuales, son los que se dejan llevar de los deseos desviados y para "probar" practican actos repugnantes sodomíticos: eso es lo que pasó en Sodoma y Gomorra haciendo que estas poblaciones se corrompieran y fueran destruidas con fuego y azufre por este vicio asqueroso (Judas 1, 7 y 8): "Así como Sodoma y Gomorra, y las ciudades comarcanas, siendo reas de los mismos excesos de impureza y entregadas al pecado nefando (sodomía, homosexualidad practicante, lesbianismo) vinieron a servir de escarmiento sufriendo la pena del fuego eterno. De un modo semejante también éstos, en su delirio, mancillan su carne, menosprecian la autoridad y blasfeman contra la majestad" (eso hacen actualmente los homosexuales y lesbianas practicantes en la actualidad). Podemos considerar también como "homosexualidad " viciosa o corrompida, la que transitoriamente se produce en cárceles, campos de concentración y demás situaciones especiales, en las que los hombres no pueden usar normalmente de una mujer y así se "compensan " bestialmente, asquerosamente, repugnantemente (el acto homosexual se hace por el ano, aparato excretor, foco de infección y contaminación) con otros hombres. La homosexualidad adquirida o por "contagio" es la que hace también que determinados niños o jóvenes al ser violados o corrompidos en estas prácticas antinaturales por homosexuales adultos adquieran este vicio siéndoles ya muy difícil, una vez adultos, salir de esta anormal situación homosexual no congénita, sino adquirida. En este caso la solución está en cumplir los Mandamientos y con la ayuda de los Sacramentos y la oración, el Santo Rosario, salir del vicio. Es obligación grave del homosexual no practicar ningún tipo de actividades sexuales homosexuales bajo pena de pecado mortal. Si no ponen los medios para luchar contra la actividad homosexual no entrarán en el reino de los cielos, como afirma San Pablo: "Ni los afeminados ni los sodomitas (también son sodomitas el hombre y la mujer que hacen el amor por el ano), alcanzarán el reino de los cielos"(I Corintios 6, 910).Todos, homosexuales (congénitos) como homosexuales falsos (por vicio, por corrupción, por "contagio" o por situaciones anormales: campos de concentración o cárceles),.deben evitar los actos homosexuales si quieren entrar en el reino de los cielos, pues lo que Dios condena no es la tendencia homosexual sino el consentimiento libre en las prácticas homosexuales. Igual que para los heterosexuales, el pecado no está en sentir sino en consentir: en el sentir no hay pecado, en el consentir en el deseo impuro o en una acción impura, sí hay pecado, y este pecado, no confesado, no arrepentido, conduce a la condenación eterna, en un Infierno horroroso de fuego y desesperación eterna. No olvidemos que para guardar el sexto y el noveno mandamiento tanto los homosexuales como los que no lo son, debemos contar con la ayuda de la Virgen: rezar el Rosario, recepción de los sacramentos (confesión cuando haga falta, y comunión) buenas lecturas, deporte, estar siempre ocupados en algo y nunca estar ociosos, pues la ociosidad es madre de todos los vicios, y, muy especialmente, evitar las ocasiones peligrosas de pecar, pues "quien evita la ocasión evita el peligro". Por otro lado, como ya hemos hecho alusión antes es muy conveniente detenerse a considerar la suciedad de las relaciones homosexuales sodomíticas... la cochambre, lo

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repugnante, la cochinada, que supone estas relación antinatural en el plano, no ya espiritual, verdadera abominación, sino también en el plano físico: se usa para hacer el amor un conducto únicamente preparado para las deyecciones, para las excreciones... Sólo decir esto, a más de uno se le revuelve el estómago: pues eso son las relaciones homosexuales sodomíticas: pura inmundicia, pura cochinada, pura guarrería. De ahí el gran odio que Dios tiene por este pecado nefando: supone una gran irracionalidad que precisamente el rey de la Creación, el hombre, le dé un uso tan inmundo a algo que no está destinado para eso. Dejémonos de cochinadas, de guarrerías, de suciedades, y demos a cada parte de nuestro cuerpo el respeto y el uso para el que Dios, nuestro Creador, lo ha destinado: el aparato excretor no está hecho para hacer el amor, sino para la excreción. Quienes, pese a todo, lo hacen, están rebajándose a un nivel mucho más inferior que el de los brutos: están inmersos en la inmundicia, en la asquerosidad, en la suciedad, en la hediondez... En cierta ocasión hice un cursillo en Sanidad, y allí nos pusieron diapositivas sobre los efectos que produce en el cuerpo humano la sífilis... Eran unas llagas tan repugnantes, que más de uno sintió deseos de vomitar y me quedo corto, de tan asquerosas como eran aquellas llagas...Considero que en esto de la homosexualidad sodomítica pasa lo mismo: si pusieran diapositivas de lo cochinos, de lo repugnantes, de lo hediondos que son estos actos, muchos " homosexuales " se curarían con rapidez...mucho más si consideran el foco de infección tan horroroso que supone el ano donde se acumulan gran cantidad de bacterias y microbios patógenos, productores de enfermedades... no olvidemos que el sida, el mortal sida, tuvo su comienzo en estas cochinas prácticas sodomíticas homosexuales ya que al producirse en estas relaciones antinaturales anales fístulas, fisuras, desgarros y grietas (ya que el ano no está preparado, no es adecuado, para hacer el amor, sino para la excreción) por estas fístulas, por estos desgarros, por estas grietas los microbios, las bacterias productoras de muchas enfermedades, se ponen en contacto con la sangre, con la corriente sanguínea produciendo enfermedades; los preservativos no impiden los desgarros y fisuras anales, ni tampoco las infecciones: el virus del sida, por ejemplo, es menor que los poros del preservativo más fino... Sigamos a Dios y a sus enseñanzas, contenidas en la Biblia y en la Doctrina Católica y no incurriremos en suciedades de éstas en este mundo, y en una condenación eterna en el otro entre fuego, sufrimientos y desesperación para siempre, siempre, siempre. El homosexual, si es de nacimiento, debe soportar con paciencia su defecto sexual y no hacer prácticas sexuales homosexuales, pues son antinaturales y aborrecidas por Dios, que no ha hecho al hombre para que haga el amor con otro hombre, ni a la mujer para que haga el amor con otra mujer, sino que ha dispuesto que el hombre, tras el matrimonio, tras al santo sacramento del matrimonio, haga el amor con su esposa y no antes, como viciosamente hacen ahora. Los homosexuales por vicio, por inducción, por contagio, por psicopatía, deben corregirse de este repugnante vicio y no practicarlo jamás, si quieren salvar sus almas. De lo contrario, se achicharrarán en un Infierno de fuego, sufrimientos, dolores y desesperación eterna, para siempre, siempre, siempre. Ahora están a tiempo si quieren corregirse: si no se arrepienten y mueren impenitentes, sin arrepentirse, su fin será el horror eterno. Acabamos con las palabras de San Pablo, tan clarificadoras al respecto: "¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, NI LOS AFEMINADOS, NI LOS SODOMITAS. Ni los ladrones, ni los avarientos, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña han de poseer el reino de Dios (I Corintios 6, 9- 10).

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"Pues la ira de Dios se está revelando desde el cielo sobre toda la impiedad e injusticia de aquellos hombres que tienen aprisionada la verdad de Dios con la injusticia. Puesto que cuanto se puede conocer de Dios es manifiesto en ellos, pues Dios se lo ha manifestado. En efecto, las cosas invisibles de Dios, aún su eterno poder y su divinidad se han hecho visibles después de la creación del mundo por el conocimiento que de ellas nos dan sus criaturas, y así tales hombres no tienen disculpa. Porque, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que devanearon en sus discursos, y quedó su insensato corazón lleno de tinieblas. Y mientras que se jactaban de sabios, pararon en ser unos necios. Y cambiaron la gloria de Dios incorruptible por lo representado en la imagen de un hombre corruptible, de aves, cuadrúpedos y reptiles. Por eso, Dios los entregó a los deseos de su corazón, a los vicios de impureza, en tal grado que deshonraron ellos mismos sus propios cuerpos. Ellos que habían colocado la mentira en el lugar de la verdad de Dios, dando culto y sirviendo a las criaturas en lugar de adorar al Creador, el cual es bendito por todos lo siglos. Amén. POR ESO LOS ENTREGÓ DIOS A PASIONES INFAMES PUES SUS MISMAS MUJERES INVIRTIERON EL USO NATURAL, EN EL QUE ES CONTRARIO A LA NATURALEZA. DEL MISMO MODO TAMBIÉN LOS VARONES, DESECHANDO EL USO NATURAL DE LA HEMBRA, SE ABRASARON EN AMORES BRUTALES UNOS CON OTROS, COMETIENDO TORPEZAS NEFANDAS VARONES CON VARONES, Y RECIBIENDO EN SÍ MISMOS LA PAGA MERECIDA DE SU OBCECACIÓN. Pues, como no quisieron reconocer a Dios, Dios los entregó a un réprobo sentido, de manera que hacen lo que no deben. Atestados de toda suerte de iniquidad, de malicia, de fornicación, de avaricia, de perversidad; llenos de envidia, homicidas, pendencieros, fraudulentos, malignos, chismosos. Infamadores, enemigos de Dios, ultrajadores, soberbios, altaneros, inventores de vicios, desobedientes a sus padres. Irracionales, desgarrados, desamorados, desleales, despiadados. Los cuales, sabiendo bien la sentencia de Dios, de que los que practican tales acciones son dignos de muerte, no sólo las hacen sino que también aprueban a los que las hacen "(Romanos 1, 18-32) Citas: (Mateo 19, 12), (Sabiduría 3, 14), (Isaías 56, 4 - 5), (Judas 1, 7 y 8), "(I Corintios 6, 9 -10), (Romanos 1, 18-32)

IMÁGENES
Los protestantes dicen que nosotros los católicos somos idólatras porque adoramos imágenes, y que la construcción de las mismas está prohibida en la Biblia. Efectivamente en (Éxodo 20, 4-5) encontramos: "No harás para ti imagen de escultura, ni figura alguna de las cosas que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni de las que hay en las aguas debajo de la tierra.

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No te postrarás ante ellas, no las servirás, pues yo el Señor tu Dios, soy un Dios celoso que castigo la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me aborrecen". Pero esta prohibición de hacer imágenes era siempre y cuando fueran hechas para adorarlas como hacían los pueblos paganos que rodeaban a Israel, por eso vemos cómo a continuación de prohibir hacer figuras se añade: "NO TE POSTRARÁS ANTE ELLAS, nos las servirás...etc." También en (Levítico 26, 1) habla precisamente de la prohibición de construir imágenes para adoración: "Yo soy el Señor, vuestro Dios. No os fabricaréis ídolos ni erigiréis estatuas, ni estelas, ni pondréis en vuestra tierra monolito, CON EL FIN DE ADORARLOS, porque yo soy el Señor, vuestro Dios" Por eso en (Éxodo 25, 18-20) no se obstaculiza la construcción de imágenes que no se van a adorar: "Harás asimismo dos querubines labrados a martillo, y los pondrás en las dos extremidades del propiciatorio. Un querubín estará en un lado, y otro en el otro. Y han de cubrir entrambos lados del propiciatorio, extendiendo las alas sobre el propiciatorio, mirándose uno a otro con las caras vueltas al propiciatorio, con el cual ha de cubrir el arca. Esto no implicaba faltar a la prohibición de (Éxodo 20, 4-5) ya que su finalidad no era idolátrica. Igual ocurrió con la serpiente de bronce, cuando el pueblo comenzó a murmurar sin motivo y Dios envió una plaga de serpientes venenosas que hicieron morir a muchos israelitas; el pueblo, arrepentido, pidió perdón a Dios, quien ordenó: "Y el Señor le dijo (a Moisés): haz una serpiente de bronce, y ponla sobre un estandarte; quienquiera que siendo mordido la mirare, vivirá. Hizo, pues, Moisés una serpiente de bronce, y púsola sobre un estandarte, y si un hombre era mordido por una serpiente miraba la serpiente de bronce y quedaba con vida " (Números 21, 8-9). Esta serpiente no fue adorada por los israelitas, igual que nosotros, los católicos, tampoco adoramos las imágenes de Jesús, la Virgen, los Santos, etc. sólo evocamos su imagen, tal como ellos fueron, o tuvieron que ser, en realidad, pero sin ánimo de adoración. Igual que una persona guarda la foto de sus padres o seres queridos y las mira de ven en cuando para acordarse de ellos, así también los católicos dirigimos oraciones y preces no a la imagen o estatua en sí sino a quien representa, pero nunca en plan de adoración; igual que una persona sabe que aquella foto no es su madre, o su padre, o el ser querido, sino cartulina, papel, pero le sirve para recordarlos, siendo a su recuerdo a quien dirige sus afectos, así los católicos dirigimos nuestros sentimientos no a la madera, al papel, o a la estatua que tenemos delante, sino a quien representa. Así lo entendieron los primeros cristianos quienes en las catacumbas pusieron imágenes de Jesús y de la Virgen en las tumbas de los mártires. ¿Y qué decir de la Sábana Santa de Turín, milagro hecho por el mismo Dios para los hombres y mujeres de nuestro tiempo, pues sólo actualmente se ha podido comprobar con los actuales procedimientos científicos, cómo la figura de Jesús, de la Sábana Santa, está en negativo y tridimensional, y todo eso pese a los métodos fraudulentos que los enemigos de Dios han hecho para desprestigiar el valor histórico y real de la Sábana Santa. ¿Y el cuadro de la Virgen de Guadalupe, en Méjico? Son imágenes enviadas por el mismo Dios, por la Virgen, para aumentar el fervor de los fieles. Y es que si al rezar miramos una imagen de la Virgen, o de Jesús, si están bien hechas, aumentan nuestro fervor, pues como humanos que somos necesitamos algo físico a lo que atenernos, no para adorar, sino para aumentar nuestra atención y fervor: igual que la foto de la persona querida nos la

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recuerda, así las imágenes de Dios, la Virgen o los Santos, nos aumentan el amor hacia Dios, hacia la Virgen, hacia los Santos, amigos de Dios. Citas: (Éxodo 20, 4-5) (Éxodo 25, 18-20) (Números 4, 8-9). Acerca de las imágenes hablan así los Santos: "La belleza y el color de las imágenes estimulan mi oración. Es una fiesta para mis ojos, del mismo modo que el espectáculo del campo estimula mi corazón para dar gloria a Dios. Lo que es un libro para los que gustan leer, eso constituyen las imágenes para muchos. Lo que la palabra obra al oído, lo realiza la imagen por la vista. Las santas imágenes son un memorial de las obras divinas". (San Juan Damasceno) "- Había leído – cuenta Santa Teresa de Jesús – en un libro, que era imperfección tener imágenes adornadas, y así quería no tener en la celda una que tenía. También antes que leyese esto me parecía pobreza no tener ninguna sino de papel, y como después un día leí esto, ya no las tuve sino de ese material. Entendí, sin embargo, esto, estando descuidada de ello: "Que no era buena mortificación; que cuál era mejor: la pobreza o la caridad. Que pues era lo mejor el amor, que todo lo que me despertase a él no lo dejase, ni lo quitase a mis monjas, que a los muchos adornos y cosas superfluas en las imágenes era a lo que se refería el libro, no a la imagen en sí. Que lo que el diablo hacía e los protestantes era quitarles todos los medios para que no amasen más a Dios y así iban perdidos. Mis cristianos, hija, han de hacer ahora más que nunca, al contrario de lo que los protestantes hacen..."

INFIERNO
Es el lugar donde van las almas que mueren en pecado mortal sin haberse arrepentido. Es un lugar de fuego, sufrimientos, desesperación y tormentos eternos: allí cada minuto es peor que el anterior... y así toda la eternidad. El dogma del Infierno es la más terrible verdad de nuestra fe católica. El Infierno existe, y nosotros tenemos de ello la misma certeza que de la existencia de Dios y del sol, pues ninguna verdad ha sido demostrada más claramente como este dogma, del que Jesucristo habla en su Evangelio más de quince veces. Jesús, Dios hecho Hombre, confirmó la existencia del Infierno, su eternidad y sufrimientos en muchas ocasiones. He aquí cómo el Hijo de Dios habla del Infierno en la Biblia: “¡Ay del mundo por causa de los escándalos! Necesario es que haya escándalo; pero ¡desgraciado del hombre por culpa del cual venga el escándalo! Si tu pie o tu mano te escandaliza, córtatelos y arrójalos lejos de ti, mucho mejor es vivir con un solo pie o una sola mano, que no con los dos pies y las dos manos ser arrojado AL FUEGO ETERNO. Y si tu ojo te escandaliza, arráncatelo y arrójalo de ti: mejor es para ti entrar en la gloria con un solo ojo, que con los dos ser arrojado al FUEGO DEL INFIERNO" (Mateo 18, 7 - 9). “Y no temáis a los que solamente pueden mataros el cuerpo si no pueden mataros el alma; temed únicamente a quien puede arrojaros en cuerpo y alma EN EL INFIERNO” (Mateo l0, 28). “Murió también el rico y fue sepultado en el Infierno, y abriendo los ojos, estando en los tormentos, vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro en su seno. Y exclamó, diciendo: “¡Padre Abraham, ten misericordia de mí y manda a Lázaro que con la punta de un dedo mojado en agua venga a refrescar mi lengua, pues estoy abrasado en ESTAS LLAMAS ” (Lucas 16, 22 – 24).

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“Entonces el juez dirá a los que estén a su izquierda: “Alejáos de mí, malditos, AL FUEGO ETERNO, QUE FUE PREPARADO PARA EL DIABLO Y SUS ANGELES” (Mateo 26, 41). “Yo os digo que vendrán muchos de Oriente y de Occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Pero los hijos del reino serán arrojados a LAS TINIEBLAS EXTERIORES, DONDE SERÁ EL LLANTO Y CRUJIR DE DIENTES” (Mateo 8, 11-12). “Yo os digo que el que se enoje con su hermano será reo de juicio... Y el que le diga necio, será reo del FUEGO DEL INFIERNO” (Mateo 5, 22). (Se comprende aquí que es digno del Infierno no el que llame necio a alguien, actualmente llamar necio a alguno no es un insulto grave, sino el que ofende gravemente al prójimo). “El Hijo del hombre enviará a sus ángeles que arranquen de la tierra los escándalos y a los que ejecuten la iniquidad. Y los arrojarán AL HORNO DE FUEGO, Y ALLÍ SERÁ EL LLORAR Y CRUJIR DE DIENTES” (Mateo 13, 41-42). “Si la mano te escandaliza, córtatela; mejor es para ti llegar a la vida con sólo una mano, que con las dos ARDER EN EL INFIERNO EN UN FUEGO INEXTINGUIBLE, DONDE EL GUSANO NO MUERE Y EL FUEGO NO SE APAGA: Y si tu pie te escandaliza, córtatelo; es mucho mejor llegar a la vida eterna con un solo pie, que no con los dos ser ARROJADO AL INFIERNO A UN FUEGO QUE NO CONSUME, DONDE EL GUSANO NO MUERE NI EL FUEGO SE APAGA. Y si tu ojo te escandaliza, arráncatelo; mejor es para ti entrar en la gloria con un ojo sólo, QUE CON LOS DOS SER ARROJADO EN EL INFIERNO, DONDE EL GUSANO NO MUERE NI EL FUEGO SE EXTINGUE” (Marcos 9, 42-43). “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. El que esté conmigo y yo con él, éste dará buen fruto; porque sin mí nada podéis hacer. El que no esté en mí será arrancado como los sarmientos secos, y hechos un haz ARROJADOS AL FUEGO Y QUEMADOS” (Juan 4, 5-6). “Toda planta que no da buen fruto SE CORTA Y SE ARROJA AL FUEGO” (Mateo 7, 19). “Y marcharán aquéllos AL SUPLICIO ETERNO y los justos a la vida eterna” (Mateo 25, 46). Así habla Nuestro Señor Jesucristo del Infierno, entre otros muchos pasajes, que no hemos puesto porque son muy conocidos: dudar de Él equivale a dudar de la palabra infalible de Dios, y tacharlo de mentiroso, lo que es una grave blasfemia. El Infierno es una realidad, negarla es necedad, hablar de su existencia es cordura porque así podremos evitarlo. La eternidad del Infierno es clara en el Evangelio para aquéllos que no cumplen los preceptos divinos de amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo: “¡Apartáos de mí, malditos, id al FUEGO ETERNO, que fue destinado para el diablo y sus ángeles”. (Mateo 25, 41). "Y el humo de sus tormentos estará subiendo POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, SIN QUE TENGAN DESCANSO ALGUNO, DE DÍA NI DE NOCHE, los que adoraron la bestia y su imagen, como tampoco cualquiera que recibió la marca de su nombre" (Apocalipsis 14, 11) "Y el diablo, que los traía engañados, fue precipitado en el estanque de fuego y azufre, donde también la bestia y el falso profeta serán atormentados, DÍA Y NOCHE, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS" (Apocalipsis 20, 10) "Los cuales sufrirán la pena de UNA ETERNA CONDENACIÓN ante la presencia del Señor y la gloria de su poder"(2 Tesalonicenses 1, 9)

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Tenemos actualmente, incluso dentro de la Iglesia, una corriente pseudoprogresista (lo que conduce a la corrupción y a la perdición eterna no puede ser jamás progreso, sino atraso) que quiere minimizar, suavizar, el hecho de la condenación eterna, del fuego del Infierno, y ya casi hasta negar la misma existencia del Infierno... y así, quitado ese temor saludable (pues temiendo al Infierno se puede evitar ese peligro, como dijo la Beata Jacinta de Fátima y recordó el Papa Juan Pablo II en su beatificación, el 13 de Mayo del año 2000) las gentes se despreocupan alegremente de Dios y sus Mandamientos, y del prójimo, y de las buenas obras, y se condenan. Estos pseudoprogresistas (entre los que se encuentran también: teólogos, sacerdotes, diáconos y religiosos) hacen de falsos profetas y de tontos útiles del diablo, a quien conviene que la existencia del Infierno sea puesta en duda (también ya dudan estos señores, antes aludidos... de la existencia del diablo, cuando en muchas partes de la Biblia está clara su existencia, y además es dogma de fe). Ellos dicen que como Dios es bueno no puede permitir el Infierno ni sus penas... Dios es bueno, efectivamente, como ya hemos mencionado, y mencionaremos en otros capítulos, pero también Dios es justo y quien no practica la justicia (cumplir los Mandamientos) se condena: “Él tiene en su mano el bieldo, para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; PERO QUEMARÁ LA PAJA EN FUEGO INEXTINGUIBLE” (Lucas 3, 17). La eternidad del Infierno es dogma de fe, algo que debe ser creído bajo pena de pecado mortal, porque así lo ha definido la Iglesia, basándose en la Biblia, en los Evangelios, en la Tradición: la Iglesia no define caprichosamente un dogma de fe sin antes estar fundamentada en la Biblia y en la Tradición: las dos fuentes esenciales sobre las que se apoya la Doctrina Católica. Se llama Tradición a los escritos de los Santos Padres, que vienen de los Apóstoles, y que nos amplían y clarifican los escritos evangélicos y bíblicos, sobre lo que quería Jesús que fuera su Iglesia. Si alguien muere en pecado mortal, rechazando el amor de Dios, su alma desciende al eterno Infierno inmediatamente y la muerte lo instala en el estado interior de rebelión contra Dios. Santa Catalina de Génova decía al respecto lo siguiente: “Las almas que están en el Infierno, al haber partido de este mundo con esa mala voluntad, siguen estando en pecado. Y el pecado nunca les es reparado, y no puede serlo, porque ya no están en condiciones de cambiar su voluntad, pues el momento de la muerte las instala y las detiene en el mal para siempre”. Como ya no saben qué decir los enemigos de Dios, fuera y dentro... de la Iglesia, con tal de negar el Infierno, algo muy claro en la Biblia y en la Doctrina de la Iglesia, como ya hemos demostrado anteriormente, ahora salen diciendo que el Infierno no es un lugar, sino que es un estado del alma... Decir que el Infierno no es un lugar y sí un estado del alma y negar la existencia del Infierno es todo lo mismo... Fíjense con qué actividad y diligencia trabaja actualmente el diablo en estos pseudoprogresistas y “adelantados”... de Satanás... Es exhaustiva la cantidad de pasajes bíblicos donde se observa la radicación del Infierno en un lugar: lo vemos sobre todo a lo largo de todo el Nuevo Testamento, pero nos vamos a detener en dos versículos del Apocalipsis donde claramente se ve que el Infierno es un lugar de fuego, torturas, sufrimientos y desesperación eterna.: “Entonces EL INFIERNO y la muerte fueron lanzados AL ESTANQUE DE FUEGO. Ésta es la muerte segunda, EL ESTANQUE DE FUEGO. El que no fue hallado escrito en el Libro de la vida, fue asimismo arrojado EN EL ESTANQUE DE FUEGO” (Apocalipsis 20, 14 -15). Vemos claramente cómo quedan especificados el Infierno y el segundo Infierno, el estanque de fuego, tras el Juicio Universal y la resurrección de los muertos, como lugares objetivos. Independientemente de este Infierno exterior que atenaza y hace sufrir a las almas condenadas y a los diablos, tanto exterior como interiormente, cada

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condenado tiene su propio Infierno interior: existe, pues, el Infierno interior para los réprobos, pero además, como se ve a lo largo de toda la Biblia, de la que el apartado mencionado del Apocalipsis es sólo una muestra, existe el Infierno como un lugar de fuego, tinieblas, sufrimientos, torturas, horror y desesperación eterna. Hay muchos Santos que por permisión divina han visitado el Infierno para extraer enseñanzas saludables para los demás cristianos, y radican todos el Infierno en el centro de la Tierra... Algunos pueden sonreír... pero la misma Ciencia nos hace ver que eso puede ser realidad. De todos es conocido que el grado geotérmico es aquél que aumenta un grado por cada 33 metros que se profundiza hacia el interior de la Tierra... De todos es sabido que la actividad volcánica viene del interior de la Tierra... ¿Qué profundidad tiene ese fuego, esa lava?... Según la mayoría de los científicos ese fuego, esa lava, se encuentra en el centro de la Tierra que es ígneo, o sea que está formado de fuego, rocas y metales fundidos... ¿Veríamos entonces al diablo y a los condenados si pudiéramos bajar hasta el centro de la Tierra? No, porque tanto el diablo como los condenados pertenecen a una dimensión invisible para el ojo humano mortal, dimensión espiritual invisible en la que también se mueven nuestros ángeles de la guarda, nuestros difuntos, Dios, la Virgen, los Santos, etc. Si hubiera un artefacto que nos pudiera llevar al centro de la tierra y contemplarlo, sólo veríamos allí lo que se ve en los volcanes: lava, fuego, piedras y metales derretidos pero no almas ni diablos. Este hecho de ser el centro de la Tierra ígneo, apoya las afirmaciones, antes aludidas de tantos Santos, que sitúan el Infierno en el centro de la Tierra, lo mismo que otros radican el Purgatorio en una esfera del interior de la Tierra limítrofe a la del Infierno, como dice la Venerable Ana Catalina Emmerick. Muchos son los que se condenan. Así lo hizo ver también Nuestro Señor cuando dijo a los discípulos: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos". Jesús en el Evangelio dice: "Entrad por la puerta estrecha, porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la perdición, y muchos son los que marchan por él. ¡Cuán angosto es el camino y estrecha la puerta que conduce a la salvación, y cuán pocos son los que pasan por ella!" (Mateo 7, 13-14). San Pedro en (I Pedro 4, 18) también hace ver los pocos que se salvan: "Que si el justo a duras penas se salvará, ¿adónde irán el impío y el pecador!" La condenación eterna de los réprobos sufriendo horriblemente puede parecernos crueldad de Dios, pues si Él sabe quiénes se van a condenar, ¿por qué los crea?...¿No sería mejor para ellos, los que se van a condenar, no nacer?... ¿Por qué Dios lo permite?...Estas preguntas podrían llevarnos a dudar de la bondad de Dios, pero, como hemos comentado en el capítulo anterior, tenemos hechos indudables de la bondad y el amor del Creador por sus hijos cuando Él mismo muere por nosotros en la cruz entre horribles tormentos y bestiales torturas, estando incluso dispuesto a bajar otra vez y morir de nuevo, si hiciera falta, como ha revelado a varios Santos, con tal de salvar una sola alma que lo necesitara. Un Dios que muere en la cruz por sus hijos, no los va a odiar ni querer mal; mucho más cuando Dios sufre al ver a sus hijos que se condenan, Dios y la Virgen: precisamente ése es uno de los "goces" del diablo: hacer sufrir a Dios por la pérdida de los que se condenan. La prueba excelsa del Calvario, el sacrificio total de Jesús en la Cruz, nos demuestra su gran amor. Todo nos habla del amor del Altísimo por nosotros: el sol, el mar, las flores, la misma vida de la que gozamos, etc. etc. No podemos dudar jamás de la bondad de Dios, aunque no sabemos por qué crea a quien sabe que se va a condenar. De todas maneras, como ya hemos dicho anteriormente, y seguiremos diciendo, ya que es verdad, quien se condena es porque quiere, porque medios de salvación tiene de sobra: sacramentos, devoción a la Virgen, Primeros Viernes, rezo de las Tres Avemarías diarias para obtener de María su

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promesa de salvación eterna; Rosario, también con promesa de salvación a quien lo rece, etc. devociones todas encaminadas a darnos la gracia y fuerza suficiente para cumplir con los Mandamientos hasta el final y salvar nuestras almas. Pero si rechazamos estos medios sencillos de salvarnos la culpa de nuestra condenación no es de Dios, repetimos, sino nuestra. No, Dios no es malo, repetimos, Dios es justo. . Dios da a todos los humanos gracias de sobra para salvarse, si no se salvan es porque no quieren. El que Dios permita que nazcan y vivan quiénes Él sabe que se van a condenar, no lo sabemos, ni Dios lo ha revelado, pero sí sabemos lo siguiente: l) Quien se condena es porque quiere: Dios le da gracias de sobra para salvarse. 2) Si hiciera falta que Jesús bajara otra vez a la tierra para salvar a una sóla alma, Él estaría dispuesto a hacerlo. No hace falta que venga otra vez porque su Sacrificio fue infinito, eterno y universal, pero consta el gran amor de Dios por nosotros. Nadie sabe por qué Dios permite que nazca quien Él, en su infinita Sabiduría, sabe que se va a condenar, pero sí sabemos que Dios es justo, y Dios es Amor, y aunque la Justicia de Dios es inflexible, gana su gran Misericordia, y si a pesar de ello siguen naciendo personas que se van a condenar... no sabemos por qué, pero jamás podemos dudar de la Bondad de Dios, de su Misericordia: su Sacrificio en la Cruz lo pone fuera de toda duda, a Jesús y al Padre y al Espíritu Santo, pues las tres Personas de la Santísima Trinidad intervinieron, llevados de su gran amor a los hombres, en la Redención: el Padre no dudó en enviar a su Hijo a morir en la Cruz por nosotros, para abrirnos las puertas del Paraíso cerradas por los pecados de nuestros primeros padres. Los conceptos de Dios son distintos a los del hombre, pero son siempre justos. Esto que ahora mismo no comprendemos lo veremos claro cuando muramos, en la otra vida, y entonces brillará con nitidez para nosotros la Justicia de Dios, y también, sobrepasándola en mucho, su Amor, su Gran Misericordia para con nosotros, incluso para con los condenados, a pesar de sus grandes sufrimientos y tribulaciones. Dios hizo ver a Santa Brígida una escena en la que, hablando Jesucristo con Lucifer, le preguntó: -¿Por qué no pides misericordia? - Preferiría-contestó Satanás- padecer más aún de lo que padezco antes que implorar tu perdón: jamás doblaré la rodilla delante de Ti... Esto demuestra clarísimamente que la obstinación irreductible, que afecta a los moradores del Infierno, es causa principalísima de la eternidad de sus penas. - Señor-habla Vassula a Jesús - tengo lástima de las almas que van al Infierno. Después de todo, ellas eran como nosotros en la tierra. Si hubiera un modo de sacarlas del Infierno y de cambiarlas... - Yo les había dado la libertad de escoger entre el bien y el mal, pero ellas han preferido el mal, a pesar de mis súplicas y mis llamadas de Amor. - Pero, Señor, ¿por qué no podrían tener todavía una oportunidad? - Hija mía ¿no comprendes que ellas me rechazan del todo? Yo las he amado hasta el final. Llevadas por Satán, ellas han preferido seguirlo. Aún después de su muerte Yo me he manifestado a ellas, y sin embargo ellas han seguido voluntariamente a Satanás sin la menor vacilación. Es enteramente su opción. Ellas han escogido el Infierno para siempre. Yo os considero a todos como mis hijitos, que apenas saben caminar. Yo os ofreceré mis dos manos y vosotros pondréis vuestras manecitas en las mías, muy juntos, vosotros y Yo, daremos los primeros pasos hacia adelante. Apegáos a Mí, Yo os socorreré en estos tiempos en que muchos caen en la confusión, sin distinguir su mano izquierda de su derecha. Hoy más que nunca el maligno y los diablos rondan en cada rincón de esta tierra tratando de engañaros a todos, armando

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trampas para haceros caer, por esto os pido que oréis sin descanso. No permitáis a mi adversario que os encuentre dormidos. Que vuestras oraciones sean vuestra armadura que os proteja de todo el mal que ronda alrededor de vosotros, desarmad al demonio con el Amor, que el amor sea vuestra arma, que la paz esté inscrita en vuestra frente a fin de que todos puedan verla". De todo lo que llevamos dicho se deduce la necesidad y obligación grave que tienen, que tenemos todos, de hablar de la existencia del Infierno con sus horrores, su eternidad, sus sufrimientos, su desesperación. Si por un papanatismo diabólico, no hablamos del Infierno, por no parecer desfasados, anticuados, fanáticos, etc. tendremos que dar grave cuenta de ello ante el tribunal de Dios: muchas almas se pierden por no hablarles del Infierno. Como ya hemos mencionado, es más perfecto cumplir los Mandamientos por amor a Dios, que por temor al castigo, pero es una grave mutilación del mensaje de Cristo no hablar del Infierno, cuando Jesús lo nombra hasta quince veces en el Evangelio, y la Virgen en sus apariciones no cesa de hablarnos de su existencia, de su realidad, como la ya mencionada visión del Infierno a Jacinta, Francisco y Lucía, los tres pastorcitos, visión que los asustó, pero que los llevó a la perfección. Aquéllos que debiendo hablar del Infierno: obispos, sacerdotes, teólogos, religiosos, religiosas, profesores, catequistas, padres, etc. no lo hacen por no "asustar ", cometen pecado mortal por el peligro grave en que ponen a las gentes de condenarse, ya que por temor a no caer en el Infierno se habrían salvado... No seamos ingenuos y tengamos cuidado con los lobos disfrazados de ovejas que pululan en este mundo corrompido que nos ha tocado vivir: lobos fuera de la Iglesia, y... también dentro... ¿Cómo descubrirlos?. Por tres señales: a) Quien no cumple los Mandamientos de la Ley de Dios, no es de Dios. b) Quien no reconoce que Jesús es Dios, no es de Dios. c) Quien no acepta el Dogma y Doctrina Católica, no es de Dios: los que niegan el Infierno se apartan del Dogma Católico, porque la existencia del Infierno, su eternidad, es dogma de fe. Citas bíblicas: (Mateo 18, 7 - 9), (Mateo l0, 28), (Lucas 16, 22 – 24), (Mateo 26, 41), (Mateo 8, 11-12), (Mateo 5, 22), (Mateo 13, 41-42), (Marcos 9, 42-43), (Juan 4, 5 6), (Mateo 7, 19), (Lucas 3, 17), (Apocalipsis 20, 14 -15), (Mateo 7, 13-14), (Mateo 25, 46), (Mateo 25, 41), (Apocalipsis 14, 11), (Apocalipsis 20, 10), (2 Tesalonicenses 1, 9)

JOB
Algunos actualmente ponen en duda la existencia de Job, el patriarca que fue probado por Dios duramente y que le fue fiel hasta el final. Ni por el texto, ni por el contexto, la historia de Job es algo simbólico,: Job existió realmente. Leamos en la Epístola de Santiago (5, 9 – 11) y veremos que Santiago no hace referencia a Job como algo figurado, sino a un patriarca que verdaderamente existió y cuyo ejemplo nos pone para imitar: "No os quejéis, hermanos, unos de otros para no ser juzgados; mirad que el Juez está ya a las puertas. Tomad, hermanos, como modelo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor. Mirad cómo proclamamos felices a los que sufrieron con paciencia. HABÉIS OÍDO LA PACIENCIA DE JOB EN EL SUFRIMIENTO Y SABÉIS EL FINAL QUE

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EL SEÑOR LE DIO; porque el Señor es compasivo y misericordioso. “(Santiago 5, 9 – 11)

LIMOSNA
Da tu pan al hambriento y de tus vestidos al desnudo. Todo cuanto te sobrare dalo de limosnas, y no se te vayan los ojos tras lo que dieres. (Tobías 7, 16) * * *

No alleguéis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín los corroen y donde los ladrones los horadan y roban...atesorad tesoros en el Cielo....Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón (Mateo 6, 19 – 21) * * *

Mejor es dar limosna que acumular tesoros; pues la limosna libra de la muerte y limpia de todo pecado. (Tobías 12, 4 - 7 ss) * * *

Parte tu pan con el hambriento, alberga el pobre sin abrigo, viste al desnudo y no vuelvas tu rostro ante el hermano... Este es el ayuno que yo quiero (Isaías 58, 7 ss) * * *

El que da al pobre, no conocerá pobreza; el que da al pobre, presta al Señor, y el Señor centuplicará sus bienes (Proverbios 28, 27). * * *

Haced limosna y no apartéis vuestro rostro del pobre, sea quien fuere. Sé tan afable con los pobres como sea posible. Si tuvieres mucho, da con abundancia; si poco, da poco, pero de buena gana (Tobías 4, 7 ss) * * *

Hijo mío, no prives de su limosna al pobre, ni separes de él tu mirada. No desprecies al que tiene hambre, y no entristezcas al pobre en su miseria. (Eclesiástico 4, 1 – 2) * * *

No olvidéis la hospitalidad (Hebreos 13, 2). * * *

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No os olvidéis de ser bienhechores, y de dar parte de lo que tengáis a los que nada tienen; con semejante sacrificio nos haremos amigos de Dios (Hebreos 13, 16) * * *

Hemos de aliviar al pobre con alegría (Romanos 12, 8) * * *

Hijo mío, no mezcles reprimendas con la limosna que des, ni acompañes a tus favores palabras frías y amargas (Eclesiástico 18, 15) * * *

Dad a los pobres, según podáis (Eclesiástico 14, 13) * * *

Los avaros no poseerán el Reino de Dios. (I Corintios 6, 10) * * *

Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; desnudo y me vestisteis... Y le responderán los justos: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber?... Y el Rey les dirá: en verdad os digo que cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a Mí me lo hicisteis... (Mateo 25, 34 – 46) * * *

Rescatad vuestros pecados con la limosna (Daniel 4, 24) * * *

La limosna purifica los pecados (Proverbios 15,27) * * *

La limosna libra de la muerte, y ella es la que lava los pecados, y hace hallar misericordia y la vida eterna (Tobías 12, 9). * * *

Excelente es la oración unida a la limosna (el ángel a Tobías) (Tobías 7, 16) (Mateo 6, 19 – 21) (Tobías 12, 4 - 7 ss) (Isaías 58, 7 ss) (Proverbios 28, 27) (Tobías 4, 7 ss) (Eclesiástico 4, 1 – 2) (Hebreos 13, 2) (Hebreos 13,

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16) (Romanos 12, 8) (Eclesiástico 18, 15) (Eclesiástico 14, 13) (I Corintios 6, 10) (Mateo 25, 34 – 46) (Daniel 4, 24) (Proverbios 15,27) (Tobías 12, 9).

MASTURBACIÓN
Es provocar, mediante caricias o tocamientos del propio cuerpo, deliberadamente, el orgasmo sexual. No comete pecado quien, por ejemplo, duchándose, y sin buscarlo deliberadamente, se produce un orgasmo a sí mismo; tampoco se puede considerar pecado cuando en sueños, o medio dormido, se produce una masturbación seguida de orgasmo: falta aquí la plena advertencia del pecado mortal que supone la masturbación, buscada deliberadamente y el pleno consentimiento, pues, estando dormido, o medio dormido, no somos plenamente conscientes de lo que hacemos, y en consecuencia no hay pecado mortal. ¿Por qué es pecado mortal la masturbación buscada deliberadamente? Porque en ella se busca el orgasmo sexual, orgasmo que si bien en el matrimonio es lícito buscarlo y encontrarlo junto al propio cónyuge, no es lícito buscarlo y gozarlo individualmente, solitariamente. En Tobías (6, 16-17) se lee que le dice el arcángel San Rafael a Tobías: "Díjole entonces el ángel Rafael: Escúchame, que yo te enseñaré cuáles son aquéllos sobre quienes tiene potestad el diablo. Los que abrazan con tal disposición el matrimonio que apartan de sí y de su mente a Dios, entregándose a su pasión, como el caballo y el mulo, que no tienen entendimiento, ésos son sobre quienes tiene poder el diablo". En la oración de Tobías (8, 9) se ven las condiciones que deben acompañar al amor sexual cristiano: "Ahora, pues, Señor, tú sabes que no movido de concupiscencia tomo a esta mi hermana (pariente lejana con la que se casó) por esposa, sino por el sólo deseo de tener hijos que bendigan tu nombre por los siglos de los siglos". Aquí vemos que el deseo sexual cristiano tiene que tener una finalidad procreadora: tener hijos para hacerlos hijos de Dios y ciudadanos del Cielo. La otra finalidad del acto sexual en un matrimonio cristiano es la de unir a dos seres que se aman de verdad: allí donde falta el amor de verdad, el acto sexual es sólo un desahogo pasional " como el mulo y el caballo", o como hacían los paganos, Tobías (8, 5): "Pues nosotros somos hijos de santos, y no podemos juntarnos a manera de los gentiles, que no conocen a Dios", o sea, por pura pasión sexual, como en este caso harían los que se masturban deliberadamente para obtener un orgasmo: en la masturbación no hay nada santo, todo es desahogo sexual, sin causa santa por medio, como ocurre en el matrimonio cristiano: tener hijos y amor de verdad entre un hombre y una mujer que se han casado ante Dios en el altar. Vemos que este desahogo sexual entre el marido y la mujer, siempre que haya entre ellos amor de verdad y también siendo generosos en hijos, es lícito. San Pablo dice en (I Corintios 7, 9): "Mas, si no tienen dominio de sí, cásense. Pues más vale casarse que abrasarse". En estas palabras de San Pablo observamos cómo el matrimonio sirve, además de para tener hijos, como desahogo sexual lícito. El matrimonio cristiano debe se generoso en hijos ante Dios, pero si ya teniendo varios hijos, ven que por cualquier circunstancia no pueden tener más, sinceramente, en conciencia, pueden usar medios para evitar tener hijos: no anticonceptivos que matan el feto y que es pecado mortal, sino otros métodos naturales que impiden la formación del feto sin peligro para la salud. San Pablo arroja también

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luz sobre la masturbación cuando dice en (I Tesalonicenses 4, 1-8): "Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación, que os abstengáis de la fornicación. Que sepa cada uno de vosotros usar del propio cuerpo santa y honestamente. No con pasión libidinosa, como lo hacen los gentiles, que no conocen a Dios. Y que nadie peque contra su hermano, ni se aproveche de él en esta materia, puesto que Dios es vengador de todas estas cosas, como ya antes os dijimos y testificamos. Porque no nos ha llamado Dios a inmundicia sino a santidad”. Peca, pues, contra el sexto Mandamiento, contra el respeto debido a su propio cuerpo, quien, deliberadamente, busca la autosatisfacción sexual hasta obtener el orgasmo. Sin embargo, repito, quien dormido o medio dormido, o sin buscarlo deliberadamente, en la ducha, por ejemplo, se produce un orgasmo, no comete pecado mortal: sólo quien deliberadamente, totalmente despierto, busca la autosatisfacción sexual para lograr el orgasmo sexual, peca mortalmente. Citas: (Tobías 6, 16-17), (Tobías 8, 9), (Tobías 8, 5), (I Corintios 7, 9), (I Tesalonicenses 4, 1-8)

MUCHOS LLAMADOS Y POCOS LOS ESCOGIDOS
“Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. (Mateo 22, 14) “Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» El les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. (Lucas 13, 23-24)

MUJER. DERECHOS Y DEBERES DE LA MUJER
La mujer, ante los ojos de Dios tiene los mismos derechos que el hombre, así, dice San Pablo en (Gálatas 3, 27-28): "Pues cuando fuisteis bautizados en Cristo, os revestisteis de Cristo. No hay judío, ni griego; ni siervo; ni libre; NI HOMBRE, NI MUJER. Porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús". No obstante, como en toda sociedad, como en toda asociación, como en toda empresa, en el matrimonio ha de haber quien dirija, y, según los planes de Dios, el hombre es la cabeza visible de la familia, pero esta dirección, esta coordinación, ha de ser con respeto, con amor, sin asperezas, sin brutalidad, el ideal que se nos propone en el matrimonio cristiano es un ideal de respeto y amor, "como Cristo amó a su Iglesia", todo lo que pasa de ahí viene del diablo, de la irracionalidad, de la brutalidad, así se deduce entre otros muchos pasajes bíblicos de los que ponemos a continuación. "Mujeres, estad sujetas a los maridos, como es debido, en el Señor. MARIDOS, AMAD A VUESTRAS MUJERES, Y NO LAS TRATÉIS CON ASPEREZA" (Colosenses 3, 18-19) "Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor Porque el marido es cabeza de la mujer así como Cristo es cabeza de la Iglesia, que es su cuerpo, del cual él mismo es salvador. De donde, así como la Iglesia está sujeta a Cristo, así las mujeres lo han de estar a sus maridos en todo. Vosotros, maridos, AMAD A VUESTRAS MUJERES, ASÍ COMO CRISTO AMÓ A SU IGLESIA, Y SE SACRIFICÓ POR ELLA.
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Para santificarla, limpiándola en el bautismo de agua con la palabra de vida. A fin de hacerla comparecer delante de él lleno de gloria, sin mácula, ni arruga, ni cosa semejante, sino siendo santa e inmaculada. ASÍ TAMBIÉN LOS MARIDOS DEBEN AMAR A SUS MUJERES COMO A SUS PROPIOS CUERPOS. QUIEN AMA A SU MUJER, A SÍ MISMO SE AMA. Ciertamente que nadie aborrece jamás a su propia carne, antes bien la sustenta y cuida, así como también Cristo a la Iglesia. Porque nosotros somos miembros de su cuerpo. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se juntará con su mujer, y serán los dos una carne. Misterio grande es éste, mas yo hablo con respecto a Cristo y a la Iglesia. Cada uno, pues, de vosotros AME A SU MUJER COMO A SÍ MISMO, pero la mujer respete a su marido." (Efesios 5, 22-33) "Asimismo las mujeres sean obedientes a sus maridos, a fin de que con eso, si algunos no creen a la palabra, sean ganados sin ella por la conducta de su esposa. Considerando la pureza de la vida que llevan, y el respeto que les tienen. El adorno de ellas no ha de ser por fuera con rizo del cabello; ni con dijes de oro, ni galas de vestido. Sino la persona interior escondida en el corazón incorruptible de su espíritu de dulzura y de paz, lo cual es precioso a los ojos de Dios. Porque así también se ataviaban antiguamente aquellas santas mujeres que esperaban en Dios viviendo sujetas a sus maridos. Maridos, vosotros igualmente habéis de cohabitar sabiamente con vuestra esposa, tratándola con respeto, por ser como un vaso más frágil, y además porque es coheredera de la gracia de la vida, a fin de que nada estorbe vuestras oraciones." (I Pedro 3, 1-7) Indudablemente observamos que en la Biblia (Antiguo y Nuevo Testamento, a la mujer se le da un papel secundario con respecto al hombre. Igual que también San Pablo hablaba de la obligatoriedad del velo en las mujeres dentro del templo, d su obligatoriedad para ellas (I Corintios 11), y hoy eso ha sido descartado ya que era una medida transitoria, así también actualmente podemos considerar que dentro del matrimonio no debe el marido ten un poder omnímodo, absoluto, nada de eso. El matrimonio es una asociación, como decíamos al principio, pero una asociación fundamentada en el amor: POR AMOR, CON AMOR, Y PARA EL AMOR, tanto de los cónyuges entre sí, como para con sus hijos, de donde se deduce, que aunque hayan de tomarse medidas para llevar adelante la buena marcha del matrimonio, nunca esas actuaciones deben ser arbitrarias, unipersonales, dictatoriales, sino llevadas a cabo con mutuo consenso entre el esposo y la esposa, no por imposición, sino por razonamiento, por mutuo acuerdo: querer un marido imponerse por la fuerza bruta no es cristiano, y mucho menos lo es llegar al maltrato físico. Todo en el matrimonio debe ser amor, caridad, condescendencia, paciencia, abnegación, sacrificio, del uno para con el otro. Comprendemos que en el matrimonio surgirán crisis, problemas, momentos difíciles, situaciones desesperantes, pero ahí es donde entra de verdad el verdadero amor, y no solamente en manifestaciones amorosas que luego, a la hora de la verdad, no se concreta en un amor sincero, abnegado, sacrificado, sino que además de esas manifestaciones de amor, debe actuarse con verdadero amor, y una mínima muestra del amor del esposo a la esposa es el del respeto mutuo, nunca maltrato, no ya de obras, lo que ya es vergonzoso, sino ni siquiera de palabras. Acabamos con un proverbio hindú muy significativo, y muy de acuerdo con el espíritu de Cristo (los hindúes aunque no tienen la verdad plena, sólo contenida en la

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Iglesia Católica, nos hacen ver algunos vislumbres de verdad en determinados momentos, verdaderamente profundos, como en este proverbio) que dice: " A la mujer no se le golpea ni con el pétalo de una flor" Citas: (Gálatas 3, 27-28), (Colosenses 3, 18-19), (Efesios 5, 22-33), (I Pedro 3, 1-7),

NI OJO VIO – POR MUCHAS TRIBULACIONES
“Más bien, como dice la Escritura, anunciamos: lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman" (I Corintios 2, 9) “Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. (Romanos 8, 18)

NO SUFRIRÁN LA SANA DOCTRINA
"Porque vendrá tiempo en que no podrán sufrir la sana doctrina, sino que, teniendo una comezón extremada de oír, recurrirán a una caterva de doctores para satisfacer sus deseos. Y cerrarán sus oídos a la verdad, y los aplicarán a las fábulas. (2 Timoteo 4, 3 – 4)

OBRAS. NECESIDAD DE LAS BUENAS OBRAS PARA SALVARSE
No sólo con la fe se puede uno salvar. Esta fe hay que demostrarla luego con obras. Así lo vemos en (II Pedro 1, 10-11), donde leemos: “Por tanto, hermanos, esforzaos más y más para asegurar vuestra vocación y elección POR MEDIO DE LAS BUENAS OBRAS, porque haciendo esto no pecaréis jamás. Pues de este modo se os abrirá de par en par la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo." También en (Apocalipsis 14, 13) se lee: Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos, que mueren en el Señor. Ya desde ahora, dice el Espíritu, que descansen de sus trabajos, PUESTO QUE SUS OBRAS LOS ACOMPAÑAN". Santiago en (2, 14-26) es clarificador al respecto sin necesidad de más comentarios: "¿De qué servirá, hermanos míos, EL QUE UNO DIGA TENER FE, SI NO TIENE OBRAS? ¿Por ventura a este tal la fe podrá salvarlo? Caso que un hermano o una hermana estén desnudos y necesitados del alimento diario. ¿De qué les servirá que alguno de vosotros les diga: Id en paz, defendeos del frío y comed a satisfacción, si no les dais lo necesario para reparo del cuerpo? ASÍ LA FE, SI NO ES ACOMPAÑADA DE OBRAS, está muerta en sí misma. Sobre lo cual podrá decir alguno: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin obras, QUE YO TE MOSTRARÉ MI FE POR LAS OBRAS.

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Tú crees que Dios es uno: haces bien: también lo creen los demonios, y se estremecen.Pero ¿quieres saber, ¡oh hombre vano!, CÓMO LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA? Abraham, nuestro padre, ¿NO FUE JUSTIFICADO POR LAS OBRAS cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el ara? ¿VES CÓMO LA FE ACOMPAÑA A SUS OBRAS Y QUE POR LAS OBRAS VINO A SER CONSUMADA? En ello se cumplió la escritura que dice: Creyó Abraham a Dios, y le fue reputado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. ¿NO VEIS CÓMO EL HOMBRE SE JUSTIFICA POR LAS OBRAS, Y NO POR LA FE SOLAMENTE? A este modo Rahab, la ramera, ¿NO FUE ASIMISMO JUSTIFICADA POR LAS OBRAS, hospedando a los exploradores y despachándolos por otro camino? En suma, como un cuerpo sin espíritu está muerto, ASI TAMBIÉN LA FE SIN LAS OBRAS ESTA MUERTA." Citas: (II Pedro 1, 10-11), (Apocalipsis 14, 13) (Santiago 2, 14-26)

PAPA. INFALIBILIDAD DEL PAPA
El Papa, como sucesor directo de San Pedro tiene los mismos atributos que éste, dados por el mismo Dios. Como Jefe Supremo de la Iglesia, como Vicario de Cristo, el Papa es asistido por el Espíritu Santo para que cuando hable ex cáthedra, o sea, con intención de obligar a todo el pueblo cristiano, en materia de fe y de costumbres, no se equivoque; sí puede equivocarse cuando sin definir ex cáthedra, se expresa sobre temas de cualquier tipo. Los católicos nos basamos para confirmar esta infalibilidad del Papa cuando habla ex cáthedra en los siguientes versículos, donde vemos cómo Pedro, y sus sucesores, son investidos de autoridad para "hacer y deshacer" en la tierra, siendo confirmadas tales actuaciones también en el Cielo, lo que implica que Dios vela para que el Papa, cuando habla ex cáthedra, no se equivoque en materias fundamentales de fe y costumbres. En (Mateo 16, 17-19) se ve cómo Dios inviste a Pedro de autoridad para regir la Iglesia: "Y Jesús respondiendo le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado eso la carne y sangre, sino mi Padre, que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella. Y A TI TE DARE LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS. Y TODO LO QUE ATARES SOBRE LA TIERRA, SERÁ ATADO EN EL CIELO Y TODO LO QUE DESATARES SOBRE LA TIERRA SERÁ TAMBIÉN DESATADO EN LOS CIELOS". No se puede decir que eso lo dijo Jesús antes de las negaciones de San Pedro y que esta posterior deslealtad supusiera la eliminación de tal privilegio, ya que leemos que Jesús le sigue confiando esta Jefatura y este cuidado de su Iglesia tras su resurrección (Juan 21, 15-17): "Acabada la comida dice Jesús a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan ¿me amas más que éstos? Dícele: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Díceles: APACIENTA MIS CORDEROS, Segunda vez le dice: Simón, hijo de Juan ¿me amas? Respóndele: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Dícele: CUIDA DE MIS OVEJAS.

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Díceles tercera vez. Simón, hijo de Juan ¿me amas? Pedro se contristó de que por tercera vez le preguntase si le amaba y le respondió: Señor, tú sabes todo, tú conoces que yo te amo. Díjole Jesús: APACIENTA MIS OVEJAS. Queda claro que Dios mismo instituyó una cabeza visible sobre su Iglesia que sería renovada a través de los siglos hasta nuestros días mediante el Pontificado. En los Hechos de los Apóstoles aparece constantemente la preeminencia del primer Pontífice. Así vemos en (Hechos 2, 14) esta superioridad de San Pedro reconocida por los demás apóstoles: " Entonces Pedro, presentándose con los once, levantó su voz y les habló de esta suerte: ¡Oh vosotros judíos, y todos los demás que moráis en Jerusalén! estad atentos a lo que voy a decir y escuchad bien mis palabras..." Más adelante, en otro episodio también vemos cómo San Pedro representa a todos: “Y, haciendo comparecer enmedio a los apóstoles, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en nombre de quién habéis hecho esta acción? ENTONCES PEDRO (fíjense cómo habla representando a todos), LLENO DEL ESPIRITU SANTO, (aquí vemos también lo que antes hemos afirmado sobre la infalibilidad del Papa cuando habla ex cáthedra, y de la asistencia del Espíritu Santo en estos casos para que no se equivoque y pueda engañar al pueblo) les respondió: Príncipes del pueblo, y vosotros ancianos, escuchad" (Hechos 4, 7-8). En el caso de Ananías y Safira, vemos también la superioridad jerárquica de San Pedro: "Un hombre llamado Ananías, con su esposa Safira, vendió un campo. Y, de acuerdo con ella, retuvo parte del precio; y, trayendo el resto, púsolo a los pies de los apóstoles. MAS PEDRO (sigue San Pedro tomando la voz en representación de todos) le dijo: Ananías, ¿por qué Satanás ha llenado tu corazón, para que mintieses al Espíritu Santo, reteniendo parte del precio de ese campo?" (Hechos 5, 2-3). También San Pablo en (Gálatas 1,18) reconoce implícitamente esta superioridad de Pedro cuando fue a visitar lo a Jerusalén, tras su conversión:" De allí a tres años fui a Jerusalén PARA VISITAR A PEDRO, y estuve con él quince días" Acabamos con este otro pasaje en el cual se ve perfectamente como Pedro es nombrado en primer lugar (prueba de que era tenido por los demás como cabeza de la naciente Iglesia): "Conducidos que fueron, presentáronlos al concilio; y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo: Os dimos un mandamiento estricto: Que no enseñaseis en ese nombre; y en vez de obedecer habéis llenado Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre. A lo cual, RESPONDIENDO PEDRO, y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres". (Hechos 5, 27-27). Citas: (Mateo 16, 17-19) (Juan 21, 15-17) (Hechos 2, 14), (Hechos 4, 7-8), (Hechos 5, 2-3), (Gálatas 1,18)

PARAÍSO
"Según está escrito: lo que ni ojo vio, ni oído oyó, ni pasó a hombre por pensamiento, lo tiene Dios preparado para aquellos que le aman" (I Corintios 2, 9)

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PAZ
"Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde." (Juan 14, 27)

PERLAS A LOS CERDOS
No deis a los perros las cosas santas, ni echéis vuestras perlas a los cerdos, no sea que las huellen con sus pies, y se vuelvan contra vosotros y os despedacen" (Mateo 7, 6)

PERSECUCIÓN A LOS BUENOS
Los buenos serán perseguidos por los malos: por su envidia, por el remordimiento que les producen las palabras o los actos buenos del justo, y así en vez de reformarse, arrepentirse y actuar bien, como no quieren renunciar a sus vicios, se revuelven contra el justo, calumniándolo, insultándolo, persiguiéndolo, hiriéndolo o matándolo...Muchos casos tenemos en la Historia y en la Biblia, y los seguimos teniendo a diario, porque el vicio existe y el bien también, y los malos odian la luz, que pone de manifiesto sus pecados, y la mejor manera que tienen los malos de quitarse esa presencia "molesta " para sus vicios es eliminando como sea al justo que le impide gozar en paz de sus pecados...Así en (Eclesiástico 2, 1) se dice: "Hijo, en entrando en el servicio de Dos, persevera firme en la justicia y en el temor, y prepárate para la tentación" (el diablo también atacará fuertemente y si él no puede enviará a humanos corrompidos que lo hagan... San Pablo en (2 Timoteo 3, 12) dice: "Todos los que quieren vivir virtuosamente, según Jesucristo, han de padecer persecución". Jesús en (Mateo 10, 16 – 33) nos avisa claramente de la persecución que sufrirán los buenos, los justos, los que prediquen el Evangelio de una forma o de otra, los que hagan apostolado: "Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, habéis de ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Desconfiad de los hombres, pues os entregarán a los sanedrines y os azotarán en sus sinagogas. Y por mi causa seréis conducidos ante los gobernadores y los reyes, para dar testimonio de mi a ellos y a los gentiles. Si bien, cuando os hicieran comparecer, no os preocupe lo que vais a decir ni cómo tenéis que hablar, porque os será comunicado en aquella misma hora lo que tengáis que decir; Puesto que no sois vosotros quien habla entonces, sino el Espíritu de vuestro Padre, el cual habla por vosotros. Entonces un hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres y les darán muerte. Y vosotros vendréis a ser odiados de todos por causa de mi nombre; pero quien perseverare hasta el fin, éste se salvará. Entre tanto, cuando en una ciudad os persigan, huid a otra. En verdad os digo que no acabaréis las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre. No es el discípulo más que su maestro ni el siervo más que su amo. Baste al discípulo ser como su maestro, y al criado como su amo. Si al padre de familia le han llamado Belcebú, ¡cuánto más a sus domésticos!

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Pero por eso no les tengáis miedo. Porque nada está encubierto, que no se haya de descubrir; ni oculto que no se haya de saber. Lo que os digo de noche, decidlo a la luz del día, y lo que o digo al oído, predicadlo desde los terrados. No temáis a los que matan al cuerpo y no pueden matar al alma; antes temed al que puede arrojar alma y cuerpo al Infierno. ¿No es así que dos pájaros se venden por un as y, no obstante, ni uno de ellos caerá en tierra sin que lo disponga vuestro Padre? Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No tenéis pues, que temer; valéis vosotros más que muchos pájaros. En suma: a todo aquel que me reconociere delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi padre, que está en los cielos: Mas a quien me negare delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre, que está en los cielos". Citas: (Eclesiástico 2, 1) (2 Timoteo 3, 12) (Mateo 10, 16 – 33)

PODAR PARA CRECER
"Todo sarmiento que en mí no lleva fruto, lo cortará; y a todo aquel que diere fruto, lo podará para que dé más fruto"... (Juan l5, 2)

PROVIDENCIA
«Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal.”(Mateo 6, 25 – 34) ”Joven fui y ya soy viejo (escribe el rey David) y jamás vi al justo abandonado ni mendigar el pan su descendencia”. (Salmo 36, 25) “Yahveh no permite que el justo pase hambre, pero rechaza la codicia de los malos”. (Proverbios 10, 3)

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“Porque, ¿quién perseveró en sus mandamientos que fuese desamparado? ¿O quién lo invocó que haya sido despreciado?” (Eclesiástico 2, 12)

LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERÁN
“Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16, 18)

PURGATORIO
Es el lugar donde van las almas de los que no han muerto en pecado mortal, pero sí con alguna pena temporal (esta pena es la que queda cuando tras ser perdonados los pecados mortales mediante la confesión queda aún por compensar con buenas obras la mala obra, ya perdonada, del pecado mortal cometido, arrepentido y confesado; igual que un tejido que se mancha y se lava, se le quita la mancha, pero necesita una plancha para eliminar las arrugas, si el tejido no es sintético,, así también el alma que ha sido perdonada del pecado mortal necesita de un "planchado" de buenas obras, oración, sacramentos, etc. para compensar las "arrugas", los malos efectos, que dejó en el alma el pecado mortal cometido, aunque ya esté perdonado: eso constituye la llamada pena temporal; si la persona muere sin haber compensado con buenas obras, oraciones, sacramentos, etc. esta pena temporal, entonces va al Purgatorio para quedar totalmente limpia, pues en el Paraíso no puede entrar nada que no esté perfectamente limpio. Estas almas por sí mismas no pueden hacer nada para salir de aquel centro de purificación y dolor (el Purgatorio es como el Infierno en cuanto a sufrimientos mas no en cuanto a duración y esperanzas de salir, pues estas almas benditas saben que saldrán, mientras que los condenados al Infierno jamás serán liberados); y también en el Purgatorio, pese a ser un lugar de purificación, reina el amor, cosa que no ocurre en el Infierno donde todo es sufrimientos, desesperación y odio eterno, para siempre, siempre, siempre. Aunque las almas del Purgatorio no pueden ayudarse a sí mismas para salir de aquel lugar de sufrimientos, nosotros sí podemos ayudarles a salir de allí: ahí las misas de difuntos, los rosarios, las limosnas, etc. que se dicen por ellas. Los católicos, para la existencia del Purgatorio nos basamos, además de en la Tradición de la Iglesia, y de los Santos Padres de la Iglesia primitiva, todos estaban de acuerdo en la existencia del Purgatorio, nos apoyamos entre otros pasajes bíblicos en (2 Macabeos, 12, 43, 46), que dice: "Después, habiendo recogido en una colecta unas dos mil dracmas, las envió a Jerusalén, a fin de que se ofreciese un sacrificio por el pecado obrando en ello muy bien y noblemente con el pensamiento de la resurrección. Pues si no esperara que los que habían muerto habían de resucitar, habría tenido por cosa superflua e inútil EL ROGAR POR LOS DIFUNTOS. Y consideraba que muy hermosa recompensa está reservada a los que han muerto piadosamente; era éste un pensamiento santo y piadoso. Por eso MANDÓ HACER ESTE SACRIFICIO EXPIATORIO POR LOS MUERTOS, A FIN DE QUE FUESEN LIBRADOS DE SU PECADO". También San Pablo en (I Corintios 3, 15) hace mención a esta purificación para entrar en el Paraíso cuando dice: "Si la obra de alguien queda consumida, suyo será el daño; no obstante, él no dejará de salvarse, si bien COMO A TRAVÉS DEL FUEGO"
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La existencia del Purgatorio es dogma de fe. Citas: (2 Macabeos, 12, 43, 46), (I Corintios 3, 15)

REENCARNACIÓN
Es falsa. El hombre, la mujer, sólo tienen una vida, no hay reencarnación alguna en las personas. San Pablo lo confirma en (Hebreos 9, 27-38): " Y, así como está decretado a los hombres EL MORIR UNA SOLA VEZ, y después el juicio. Así también Cristo ha sido UNA SOLA VEZ INMOLADO para quitar los pecados de muchos, y otra vez aparecerá no para expiar los pecados, sino para salud de los que esperan".

SI LA SAL SE VUELVE INSÍPIDA…
«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5, 13-16)

SANTÍSIMA TRINIDAD
Dios es uno pero en Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No son tres dioses sino uno sólo, aunque cada una de las Tres Personas es Dios: el Padre, es Dios: el Hijo es Dios: el Espíritu Santo es Dios: es el llamado Misterio de la Santísima Trinidad. Algo incomprensible para el hombre, pero que existe. En la Biblia podemos ver la existencia de la Santísima Trinidad. En (Mateo 28,19) leemos: "Id, pues y adoctrinad a todos los pueblos bautizándolos en el nombre DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO..." Observamos que se mencionan tres Personas. No podríamos decir que el Espíritu Santo al que se refiere la Biblia es la acción del Padre y no otra Persona porque si dijéramos: "En el nombre de Juan, de Antonio y del espíritu de Juan", sobraría el mencionar dos veces a Juan. Esa partícula "y", pues, al enlazar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo nos está indicando claramente una tercera Persona, y, por consiguiente, una Trinidad. De las palabras anteriores de Jesús se deduce que las Tres Personas tenían el mismo poder y majestad. Si alguna de ellas hubiera sido más importante que otra, hubiera Jesús mencionado solamente al Padre, o al Hijo, o al Espíritu Santo, sólo, cuando mandaba predicar a sus discípulos; al no ser así las Tres Personas se identifican en un sólo poder, sin sufrir ninguna Persona divina mengua alguna. En (Juan 14, 16) y (Jn 14, 25-26) vemos también claramente estas Tres Personas de la Santísima Trinidad:

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"Y yo pediré AL PADRE y os dará OTRO PARÁCLITO, para que esté con vosotros para siempre". "Mas EL CONSOLADOR, EL ESPÍRITU SANTO, QUE MI PADRE enviará en mi nombre, os lo enseñará todo, y os recordará cuantas cosas os tengo dichas" En (Mateo 3, 16 -.17) vemos asimismo cómo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son independientes: "Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio AL ESPÍRITU DE DIOS QUE BAJABA en forma de paloma y venía sobre él. Y UNA VOZ que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco»" Citas bíblicas: (Mateo 28, 19), (Juan 14, 16), (Juan 14, 25 – 26), (Mateo 3, 16 – 17).

SANTOS. ORACIONES A LOS SANTOS
A lo largo de la Biblia leemos cómo los israelitas recurrían a los profetas para que los curaran o remediaran sus necesidades materiales, como por ejemplo Naamán, el sirio, que recurrió a Elíseo; la viuda con el hijo fallecido también recurrió a Elías, etc. En el Nuevo Testamento leemos en los Hechos de los Apóstoles cómo éstos atendían y curaban a los que acudían a ellos buscando su auxilio. En cuanto a la Virgen vemos cómo Jesús, al comienzo de su vida pública, no tenía pensamiento de hacer aún ningún milagro, pero, a instancias de la Virgen, lo hizo, lo que demuestra que nosotros ahora también podemos recurrir a Ella, para que interceda ante su Hijo, ante Dios. "Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, donde se hallaba la madre de Jesús. Fue también convidado a las bodas Jesús con sus discípulos. Y, como viniese a faltar el vino, dijo a Jesús su madre: No tienen vino. Respondióle Jesús: Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? Aún no ha llegado mi hora. Dijo su madre a los sirvientes: Haced lo que él os dirá (la Virgen sabía que su Hijo iba a atender su súplica). Había allí seis hidrias de piedra, destinadas para las purificaciones de los judíos; en cada una de las cuales cabrían dos o tres metretas. Díjoles Jesús: llenad de agua aquellas hidrias. Y llenáronlas hasta el borde. Díceles después Jesús: Sacad ahora y llevadlo al maestresala. Hiciéronlo así. Apenas probó el maestresala el agua convertida en vino, como él no sabía de donde era, bien que lo sabían los sirvientes que la habían sacado, llamó al esposo. Y le dijo: Todos sirven al principio el vino mejor; y cuando los convidados han bebido y a satisfacción sacan el más flojo; tú, al contrario, has reservado el buen vino para lo último. Así en Caná de Galilea hizo Jesús el primero de sus milagros, (a instancias de su Madre) y sus discípulos creyeron en él" (Juan 2, 1-11) Las peticiones hechas a Dios por medio de los Santos, también las recibe Él con agrado, ya que son sus amigos; El se ve glorificado en las obras de sus hijos predilectos y quiere de esta forma demostrar su complacencia con los justos como Dios mismo dijo: "Quien a vosotros recibe, a mi me recibe, y quien a mi recibe, recibe a aquél que me ha enviado" (Mateo 10, 40). A ellos, los santos, apóstoles, y discípulos, dio Jesús facultad para hacer milagros; es lógico, que para hacerlos, tienen antes que conocerlos y ser solicitados para

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que los hagan, y también es lógico que si aquí en la tierra, cuando aún eran imperfectos, podían hacer milagros, por el poder de Dios, ahora en el Cielo, ya perfectos, pueden hacerlos mucho mejor, por el mismo poder que Dios les concedió: "Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, lanzad demonios: dad graciosamente lo que graciosamente habéis recibido" (Mateo 10, 8). Por otro lado, ¿es agradable a Dios que le demos culto los Santos? Si a los Santos y justos no se les da el culto de adoración, sólo debido a Dios, sino el de veneración por haber servido fielmente al Creador en todas las cosas durante su vida, ¿qué mal hay en ello?...Efectivamente, agrada a Dios que respetemos la memoria de sus escogidos. En el Antiguo Testamento se narra la construcción de sepulcros y monumentos a los profetas. Jesús habla de ello cuando, oponiéndose a la hipocresía de los judíos, les reprochaba el hecho de levantar monumentos a aquellos que en vida habían perseguido y asesinado, pero nunca se opone a que se les hiciera este honor. Así encontramos en (Mateo 23, 29-31): "Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas que FABRICÁIS LOS SEPULCROS DE LOS PROFETAS Y ADORNÁIS LOS MONUMENTOS DE LOS JUSTOS. Y decís: Si hubiéramos vivido en tiempos de nuestros padres, no hubiéramos sido cómplices en la muerte de los profetas. Con esto mostráis que sois hijos de los que mataron a los profetas..." También vemos cómo la Biblia habla al respecto sobre la memoria de los justos (Sabiduría 4, 1,2): " Es mejor no tener hijos que carecer de virtud, PORQUE EL RECUERDO DE LA VIRTUD ES IMPERECEDERO por ser ésta conocida de Dios y de los hombres. Cuando está presente, la imitan, y cuando se ausenta, la echan de menos; y coronada triunfa eternamente, ganando el premio en los combates inmaculados". En (Eclesiástico 37, 29) se dice: "El varón sabio continuará EN SER HONRADO DEL PUEBLO, Y SU NOMBRE VIVIRÁ ETERNAMENTE". ¿Qué mejor para conservar esta memoria suya que tener en cuenta sus vidas como ejemplo para las generaciones futuras? Tanto quiere Dios la honra de los santos, sus amigos, que Él se identifica con ellos cuando dice: "El que os escucha a vosotros me escucha a mí; y el que os desprecie a vosotros, a mí me desprecia. Y quien a mí me desprecia, desprecia a aquel que me ha enviado". (Lucas 10, 16). A los ángeles y Santos se les da el culto de veneración, a la Virgen el de hiperdulía, superior a los Santos y Ángeles pero inferior al de Dios, a Quien se le da el culto de latría, o sea, de adoración. Citas: (Juan 2, 1-11) (Mateo 10, 40), (Mateo 10, 8), (Mateo 23, 29-31), (Sabiduría 4, 1,2), (Lucas 10, 16), (Eclesiástico 37, 29).

SOMOS ESPECTÁCULO ANTE DIOS Y LOS HOMBRES (I Corintios 4, 9)
“Porque pienso que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha asignado el último lugar, como condenados a muerte, puestos a modo de espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres.”

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TEMOR SALUDABLE: (Éxodo 20, 20)
"Respondió Moisés al pueblo: «No temáis, pues Dios ha venido para poneros a prueba, PARA QUE SU TEMOR ESTÉ ANTE VUESTROS OJOS, Y NO PEQUÉIS».

TESOROS EN EL CIELO
«No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonáos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" (Mateo 6, 19 – 21)

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES
“Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.» (Juan 8, 31 – 32)

ÍNDICE ¿A QUIÉN IREMOS? --------------------------------------ALMA --------------------------------------------------BAUTISMO (LIMBO) --------------------------------------HASTA LOS CABELLOS DE VUESTRA CABEZA ESTÁN CONTADOS ---CASTIGO DE DIOS ---------------------------------------LOS COBARDES NO ENTRARÁN EN EL REINO DE LOS CIELOS ----CON NOSOTROS, PERO NO DE LOS NUESTROS- (I Juan 2, 19) -QUIEN NO TOMA SU CRUZ ---------------------------------EL DIABLO ---------------------------------------------DIOS ES ESPÍRITU --------------------------------------DIOSES FALSOS SON DIABLOS -----------------------------DIVINIDAD DE JESÚS-------------------------------------DIVORCIO ----------------------------------------------ESCÁNDALO ---------------------------------------------4 5 5 8 8 9 9 9 9 11 11 11 14 16

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ESPIRITISMO -------------------------------------------ESPÍRITU SANTO ----------------------------------------EUCARISTÍA --------------------------------------------EVOLUCIÓN ---------------------------------------------FALSOS PROFETAS ---------------------------------------FRUTOS (POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS) ---------------HERMANOS DE JESÚS -------------------------------------HOMOSEXUALIDAD ----------------------------------------IMÁGENES ----------------------------------------------INFALIBILIDAD (PAPA) ----------------------------------INFIERNO ----------------------------------------------JOB ---------------------------------------------------LIMBO (BAUTISMO) --------------------------------------LIMOSNA -----------------------------------------------MASTURBACIÓN-------------------------------------------MUCHOS LLAMADOS, POCOS LOS ESCOGIDOS ------------------MUJER. DERECHOS DE LA MUJER ---------------------------NI OJO VIO – POR MUCHAS TRIBULACIONES ----------------NO SUFRIRÁN LA SANA DOCTRINA --------------------------OBRAS. NECESIDAD DE LAS BUENAS OBRAS PARA SALVARSE ----PAPA (INFALIBILIDAD) ----------------------------------PARAÍSO -----------------------------------------------PAZ ---------------------------------------------------PERLAS A LOS CERDOS -----------------------------------PERSECUCIÓN A LOS BUENOS ------------------------------PODAR PARA CRECER -------------------------------------PROVIDENCIA -------------------------------------------LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERÁN --------------PURGATORIO --------------------------------------------REENCARNACIÓN -----------------------------------------SI LA SAL SE VUELVE INSÍPIDA… -------------------------SANTÍSIMA TRINIDAD ------------------------------------SANTOS. ORACIONES A LOS SANTOS.------------------------SOMOS ESPECTÁCULO ANTE DIOS Y LOS HOMBRES -------------TEMOR SALUDABLE ---------------------------------------TESOROS EN EL CIELO -----------------------------------LA VERDAD OS HARÁ LIBRES -------------------------------

17 17 20 22 23 23 24 29 32 46 34 39 5 40 42 43 43 45 45 45 46 47 48 48 48 49 49 50 50 51 51 51 52 53 54 54 54

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