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ITESO

Coaching en la Educación
En la calidad de la pregunta está la respuesta
Las preguntas en el Coaching

Cuestionar significa buscar. La búsqueda se encuentra en el corazón del Coaching. El


Coaching pretende ayudar a las personas a ir más allá de lo que saben, de lo que
entienden o pueden hacer. Facilita el proceso de enseñanza - aprendizaje y el crecimiento
y maduración de las personas. El Coaching conecta con muchos recursos e información
mente-cuerpo que normalmente no son accesibles a la conciencia cotidiana.

Plantear las preguntas correctas de la manera correcta es todo un arte. Es en parte una
cuestión de lenguaje, también tiene que ver con la precisión con que se encuadra la
pregunta. Si se plantea una pregunta muy específica, se está encuadrando la búsqueda
interior para dar una respuesta muy específica y puede limitar el alcance de su resultado.
Si se formula una pregunta más abierta, permite y estimula la mente no conciente para
que se amplíe el alcance de la búsqueda.

El Coaching quiere por medio de las preguntas crear interacciones educativas. Las
interacciones educativas pueden manifestarse de distintas maneras, Bazdresch (2000)
menciona que tanto las acciones de maestros y alumnos, producen interpretaciones de
manera constante en los involucrados, hay interpretaciones y acciones en consecuencia.
Es decir, la interacción educativa podría llevarse a cabo de diferentes maneras, siempre y
cuando haya por lo menos dos personas de por medio, que vivan una experiencia común
y que puedan interpretar esa experiencia.

Por lo tanto la interacción educativa puede darse mediante una pregunta (Gallimore y
Tharp, en Moll, 1993). Mencionan que el objetivo sería que estas interacciones o medios,
ayudaran a mejorar el desempeño de los estudiantes y su aprendizaje.

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Esto implica que, aunque las preguntas que se realizan dentro de un salón de clases
pueden ser consideradas interacciones, no todas las preguntas realizadas tienen un
impacto directo en el aprendizaje de los alumnos. Si un docente centra su interés en el
aprendizaje de sus alumnos, deberá dirigir su atención hacia aquellas preguntas que
sirvan de ayuda para este fin. Es decir, a veces lo que un maestro podría considerar una
pregunta que ayudaría a la dinámica del aula, podría sólo ser una instrucción que el
maestro solicita al alumno en un tono interrogativo (Ervin- Trip, 1976, 1977, en Moll,
1993).

Haywood (1987) menciona la importancia de la pregunta en las experiencias de


aprendizaje mediado, al dejar en claro que el cuestionamiento o pregunta, es un
mecanismo ampliamente utilizado, en lo que él llama el salón de clases cognoscitivo.
Algunas de las preguntas mencionadas por Haywood son: ¿cómo?, si pero ¿cómo sabes?
¿Cómo podrías hacerlo de otra manera?.

Las interacciones mediadas ayudan a construir un diálogo que propicia las interacciones
entre los involucrados en la acción, esto permitiría una calle de doble sentido, como
Haywood (1987) menciona. Este diálogo podría ser iniciado por preguntas hacia el
alumno, y al mismo tiempo podría generar preguntas entre los mismos alumnos, es decir
la interacción no limita el poder de la pregunta hacia el maestro, sino que permite retomar
la misma pregunta del estudiante para propiciar el aprendizaje.

Haywood (1987) deja en claro cómo debieran llevarse a cabo estas interacciones de
mediación en clases, la intención se orienta hacia el proceso, al propio diálogo entre
maestro y alumno, se busca que dicha mediación sea bidireccional. Además estas
experiencias comunes o interacciones debieran ayudar a suplir la información necesaria
para que un alumno pueda ser capaz de encontrar soluciones o relaciones que antes no
podía descubrir por sí mismo. Las preguntas realizadas en experiencias de aprendizaje
mediado buscarían acomodar información y dirigir una actividad hacia un fin concreto

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Al hacer de la pregunta un uso común del lenguaje, Gallimore y Tharp (1988) sostienen
que este tipo de interacción en cierto sentido, ayuda al pensamiento. Desde los primeros
socráticos, la pregunta ha estado presente como un medio de ayuda para el alumno; pues
el preguntar busca una creación cognoscitiva por parte del estudiante

Si el aprendizaje del alumno se desenvuelve en la zona de desarrollo próximo, y las


preguntas facilitan o propician que un estudiante pueda resolver un problema o
desempeñar alguna actividad de manera independiente, en una situación en la que antes
necesitaba ayuda, podría decirse que las preguntas realizadas ayudan al aprendizaje,
pues se estaría trabajando en el nivel del desarrollo potencial mencionado por Vigotsky
(Baquero, 1997).

Bateman (1999) alienta al maestro no sólo a preguntar al alumno en relación a contenidos


académicos, sino también en relación a la postura ante un tema. Se presenta la propuesta
de preguntar a los alumnos interrogantes como ¿qué opinan? o ¿están de acuerdo?. El
autor establece una diferencia entre este tipo de preguntas y las preguntas típicamente
preguntadas en un salón de clases como ¿tienen alguna pregunta?.

Establecer preguntas se convierte en parte central de la labor del docente, preguntas con
intención, de acuerdo al desarrollo de cada alumno, las preguntas para un alumno pueden
ser motivadoras y para otro, incomprensibles.

Bateman (1999) presenta una serie de estrategias para alentar la indagación y el diálogo
en el aula, como presentar preguntas a los alumnos, y estructurar los datos que se
presentarán a los estudiantes. Se menciona que se puede hacer uso de la pregunta para
crear interés en los alumnos, e involucrarlos en el tema; y se establece la pregunta como
un agente de cambio en la misma práctica docente.

Fresquet (2003) menciona que para poder ayudar al alumno en su aprendizaje, es


necesario conocer a alumno y sensibilizarse ante las diferentes necesidades de los
mismos. Ella establece la pregunta como una forma, no sólo de propiciar un cambio

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curricular más adaptado sino como un instrumento que permita transformar la ignorancia
en curiosidad.

Para el Coaching es indispensable establecer empatía y así entrar en un diálogo


enriquecedor, donde el alumno con sus respuestas dará información al docente de cuales
son las siguientes preguntas, las más adecuadas, dependiendo del proceso de cada uno.

Fresquet (2003) diferencia entre preguntar e interrogar al alumno, dejando en claro que
no debe preguntarse únicamente para esperar que el alumno responda lo que el docente
considera como la única respuesta correcta, y se menciona que en la diversificación
curricular, el docente debería preguntar, enseñar al alumno a preguntarse, y preguntarse a
sí mismo.

No todo queda en preguntarle al alumno, la intención es que el alumno también aprenda a


preguntarse y lograr mejores niveles de pensamiento.

Bateman, (1999). menciona que Piaget establece que todo estado de desequilibrio,
obligará al sujeto a modificar sus estructuras, lo cual puede implicar un proceso doloroso,
por la carga emocional que esto representa, al presentar la posibilidad de que las
estructuras anteriores deban ser desechadas o modificadas.

Posteriormente se establece el estado de desequilibrio como un factor clave, para el


aprendizaje de las personas adultas, incluyendo los universitarios. Y se menciona que
una manera de provocar este estado de desequilibrio, es la indagación. Se alienta a los
docentes a realizar preguntas a sus alumnos, y a limitar hasta donde sea posible la
respuesta o explicación hacia los alumnos.

Diferentes autores marcan la importancia de las preguntas como un elemento activo en el


proceso de enseñanza - aprendizaje

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Piaget menciona acerca de los métodos activos, señaló que el criterio de lo que hace que
un método sea "activo" no son las acciones externas del educando; mencionó, por
ejemplo, que Sócrates usaba un método activo con el lenguaje, y que la característica del
método socrático era comprometer al discípulo para que construyera activamente su
propio conocimiento. La labor del maestro consiste en averiguar qué es lo que ya sabe el
alumno y cómo razona, con el fin de formular la pregunta precisa en el momento exacto,
de modo que el alumno pueda construir su propio conocimiento.

En otro contexto Fresquet (2003) menciona que la función de la ignorancia es impulsarnos


a preguntar y a cuestionar el mundo en que vivimos. En ese preguntar y preguntarnos
podemos descubrir, crear y recrear de diversas formas la cultura.

Cómo plantear las preguntas en el Coaching

O´Connor y Lages p.118 (2005) comentan que las preguntas son el medio principal del
Coach para ayudar al alumno.
Las preguntas del Coaching juegan un papel determinante en el proceso de acompañar al
alumno a aprender a aprender, porque:

- Son invitaciones irresistibles a pensar


- Tienen propósito
- Se centran cual un foco sobre la experiencia del alumno.
- Iluminan algunas áreas de la experiencia del alumno y dejan otras en la oscuridad.
- Contienen presunciones
- Tienen una intención honesta y esperan una respuesta igualmente honesta
- Deben ser formuladas en el momento adecuado
- Recaban buena información
- Construyen y mantienen sintonía
- Suscitan estados emocionales en el alumno

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Las preguntas clave constituyen el principal medio para que el Coach explore las
cuestiones más importantes de los alumnos y les ayude a resolverlas. Si se sabe
exactamente que se quiere intencionar, las preguntas clave tendrán que ser muy precisas;
estas preguntas contienen los atributos siguientes:

- Comienzan habitualmente con la palabra “qué”


- Conducen a la acción: las preguntas clave están orientadas a las soluciones.
- Están orientadas al objetivo y no al problema: Las buenas preguntas se orientan
hacia mejores expectativas.
- Se centran en el presente y en el futuro, no en el pasado: señalan el camino hacia
delante
- Contienen presunciones potenciadoras
- Tienen un propósito definido.

La estructura básica de una buena pregunta de Coaching es:


Qué ……tú……verbo……futuro positivo.
- “Qué” hace que la pregunta sea específica y orientada al objetivo
- “Tú” la aplica al alumno y lo responsabiliza
- El verbo significa la acción
- El futuro positivo conduce al alumno hacia el futuro que desea

Ejemplos:
“¿Qué es lo que quieres?”: pregunta básica para descubrir objetivos
“¿Qué otras opciones tienes?”: Pregunta que presupone que el alumno tiene entre las que
puede elegir.
“¿Que supondrá para ti ese objetivo?”: Esta pregunta averigua los valores que generan los
objetivos.
“¿Que estas puedes aprender de eso?”: Esta pregunta es cuando el alumno ha cometido
un error y en lugar de analizar el error, la pregunta le pide al alumno que observe
desapasionadamente y que aprenda de el.

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“¿Qué harás de forma diferente la próxima vez?”: Es la continuación lógica de la pregunta
anterior.
Son solo unos ejemplos de cómo se pueden estructurar las preguntas dependiendo la
intención y estructuradas para que el alumno se comprometa con el mismo y se ponga en
acción.

Las preguntas se pueden estructurar además de la siguiente manera:


- Las preguntas tipo “qué” centran la atención en los objetivos y los valores
- Las preguntas tipo “para qué” centra su atención en el sentido último, la razón de
ser.
- Las preguntas tipo “cómo” centran la atención en el modo de lograr los objetivos del
alumno
- Las preguntas tipo “cuándo” centran la atención en el tiempo.

El Coach utiliza estas diferentes clases de preguntas para cuestionar las manifestaciones
del alumno, cuando éste utiliza un lenguaje que denota que su forma de pensar es
limitada. Con el objetivo de liberar al alumno para que pueda elegir y actuar, el Coach
cuestiona su lenguaje para cuestionar la forma de pensar que lo inspira.

Estos autores sugieren pedirle al alumno que sustituya “pero” por “y”; además convertir
palabras de presión como “debería” o “tengo que”, en propósitos reemplazándolas por
“puedo” o “quiero”.

Whitmore (2003) aporta que las preguntas desarrollan mejor la conciencia y la


responsabilidad. Comenta “Si ordenarle a una persona que haga lo que necesita hacer no
produce el efecto deseado. ¿Qué lo produce?, intentémoslo con una pregunta”.(p. 55)

Whitmore (2003) describe la función y las características de las preguntas en el Coaching:

Las preguntas se hacen más comúnmente para obtener información. Se puede necesitar
información para resolver un problema, o si está ofreciendo un consejo o una solución a

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otra persona. Sin embargo, si se es un Coach, las respuestas son de importancia
secundaria. La información no es para el uso personal del Coach y puede no ser completa.
Sólo necesita saber que el alumno tiene la información necesaria. Sus respuestas
frecuentemente indican al Coach la línea a seguir con las preguntas siguientes, mientras al
mismo tiempo le permite descubrir si el alumno está persiguiendo una meta productiva, o
en consonancia con el propósito u objetivos propuestos.

Las preguntas abiertas

Las preguntas abiertas que requieren respuestas descriptivas propician el desarrollo de la


conciencia, mientras que las preguntas cerradas son demasiado limitadas, y la respuesta
sí o no cierran la puerta a la exploración de más detalles, Las preguntas abiertas son
mucho más eficaces para generar conciencia y responsabilidad en el proceso de
Coaching.

Las preguntas más efectivas son para generar conciencia y responsabilidad, comienzan
con palabras que procuran cuantificar o deducir hechos, cómo qué, cuándo, quién, cuánto,
cuántos. Preguntar ¿por qué? No es aconsejable, pues a menudo implica una crítica y
pone al interrogado a la defensiva. Por qué y cómo, son matices, suscitan un pensamiento
analítico, que puede ser contraproducente. El análisis (pensamiento) y la conciencia
(observación) son actividades mentales diferentes casi imposibles de emplear
simultáneamente con plena eficacia. Cuando se requiere una información precisa de los
hechos, es mejor suspender momentáneamente el análisis de su sentido y su significado.
En lugar de preguntar ¿por qué?, es mejor decir ¿cuáles fueron las razones de que….?, y
es mejor si reemplazamos ¿cómo? por ¿cuáles son los pasos o medidas para….?. De
esta manera, se obtienen respuestas más ligadas a los hechos y más específicas.

Las preguntas deberían comenzar de una manera amplia y luego concentrarse cada vez
más en los detalles. Esta necesidad de un mayor detalle mantiene la concentración e
interés del interlocutor.

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Entonces ¿de qué manera el Coach determina cuáles son los aspectos importantes de un
asunto, sobre todo si se trata de un área que no conoce particularmente?. En primer lugar,
las preguntas deberían estar en consonancia con el interés y la secuencia de
pensamientos del alumno, no del Coach. Si el Coach establece la dirección de las
preguntas, disminuirá la responsabilidad del alumno. Hay que confiar en que el alumno lo
descubra por si solo.

Las preguntas que insinúan respuestas, un recurso de muchos coaches que no


intencionan la conciencia y la responsabilidad, indican que el Coach no cree en lo que está
intentando hacer. Esto lo percibe rápidamente el alumno y afecta a la confianza y al valor
de la sesión de Coaching.

El Coach tiene que estar atento a las respuestas de los alumnos. De no ser así, perderá
credibilidad y además no sabrá qué preguntas hacer a continuación. Este proceso debe
ser espontáneo. Las preguntas pensadas de antemano interrumpen el flujo de la
conversación y no siguen el interés del alumno. Si el Coach está pensando en la próxima
pregunta, mientras el alumno habla, éste notara que el Coach no está escuchando,
realmente. Es preferible esperar hasta que la persona termine de hablar y después hacer
una pausa, si es necesario, mientras piensa en la siguiente pregunta.

El tono de voz es importante para establecer empatía. ¿Qué es lo que escuchamos y para
qué?. Es importante prestar atención al tono de voz del alumno, ya que revela las
emociones que está experimentando.

Un Coach necesita, además de escuchar, observar el lenguaje corporal del alumno, no


con el propósito de hacer comentarios sobre su expresión, sino para que, una vez más, los
gestos lo ayuden a elegir la pregunta apropiada.

Hay que escuchar, observar y comprender, el Coach debe tener suficiente conciencia de sí
mismo como para saber lo que está haciendo. Aun cuando vea las cosas con claridad, es
importante que de vez en cuando las comparta con el alumno y resuma los hechos. Esto

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permitirá hacer correcciones y asegurar al alumno que está siendo escuchado y
comprendido. Y también le dará una segunda oportunidad para comprobar la veracidad de
lo que ha dicho.

Finalmente, un buen Coach aplicará su propia conciencia de sí mismo para controlar


cuidadosamente sus propias reacciones, emociones o juicios, ante cualquiera de las
respuestas del alumno, incluso aquellas que implican al propio Coach y que pueden
afectar a la imprescindible imparcialidad y objetividad de éste. Nuestros propios prejuicios
y antecedentes psicológicos, de los que nadie está libre, influyen en nuestra
comunicación.

Para Whitmore (2003) existen algunas de las preguntas que se consideran más útiles en
el Coaching. Las preguntas deben ser, sobre todo, auténticas.
- ¿Y qué más?, usado al final de la mayoría de las respuestas, invita a hablar más. El
silencio absoluto también invita a hablar más, mientras le da tiempo al Coach para
pensar.
- Si usted conociera la respuesta ¿cómo sería?, no es tan banal como parece, ya que
le permite al alumno superar el bloqueo.
- ¿Cuáles serían las consecuencias de eso para usted o para los otros?
- ¿Qué criterios está aplicando?
- ¿Cuál piensa que es el aspecto más difícil o el mayor reto de esto?
- ¿Qué consejo le daría a un amigo en su situación?
- Imagínese que mantiene un diálogo con la persona más inteligente que usted
conoce. ¿Qué piensa que ella le diría?
- No sé me ocurre otra idea al respecto, ¿y a usted?
- ¿Qué puede ganar o perder al hacer o decir eso?
- Si alguien le dijera o hiciera eso ¿qué sentiría, pensaría o haría usted? (p. 98).

Todas las preguntas tienen el fin de llevar al alumno a avanzar en su propio proyecto
personal, descubriendo la verdadera razón de sus objetivos, clarificarlos, identificar sus

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potencialidades y sus limitaciones, concretizar los “comos y los cuandos” realizará lo que
se propone, es una invitación constante al discernimiento y al la praxis.

El diagrama V de Gowin como un recurso que posibilita el establecer preguntas


determinantes o claves en el proceso educativo.

El proceso de aprendizaje demanda que constantemente se esté innovando la práctica


educativa. Novak y Gowin (1988) plantean el diagrama V de Gowin como un recurso que
posibilita que los estudiantes aprendan a aprender, dado su potencial para explicitar la
estructura del conocimiento y su producción. Se parte de la idea que el conocimiento no
es descubierto, sino que es construido por las personas.

Todo proceso educativo tiene como finalidad el desarrollo de las facultades cognitivas en
los estudiantes (por “estructura cognitiva”, entenderemos el conjunto de conceptos e ideas
que un individuo posee en un determinado campo del conocimiento, así como su
organización), en tal sentido, los docentes deben recurrir al empleo de recursos
instruccionales que lo posibiliten. A la luz de la teoría del aprendizaje significativo de
Ausubel, se han desarrollados dos instrumentos poderosos que permiten no solo
evidenciar la estructura cognitiva sino también, modificarla: los mapas conceptuales y los
diagramas V de Gowin.

La construcción del aprendizaje, demanda el pensamiento reflexivo, siendo éste un


quehacer que implica la “manipulación” de conceptos, uniéndolos y volviéndolos a separar
hasta que sean asimilados significativamente y formen parte de la estructura cognitiva del
aprendiz. El diagrama V de Gowin, se constituye a sí en un recurso que permite visualizar
la dinámica de la producción del conocimiento, al explicitar la relación entre lo que el
aprendiz ya sabe y lo que podrá realizar para lograr nuevos aprendizajes a partir de ellos;
permite enfrentar la tarea del aprendizaje como si fueran investigaciones evidenciando así
la interacción entre el dominio metodológico y el conceptual, situación que a largo plazo
capacitará al estudiante aprender a aprender.

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Origen del diagrama V

El diagrama V de Gowin es un recurso diseñado para ayudar a los estudiantes y


profesores a captar el significado de los materiales que se van a aprender (Novak, Gowin;
1988). Es un método que permite entender la estructura del conocimiento y el modo en
que éste se produce.

Gowin propone el diagrama V como una herramienta que pude ser empleada para
analizar críticamente un trabajo de investigación, así como para “extraer o
desempaquetar” el conocimiento de tal forma que pueda ser empleado con fines
instruccionales (Moreira; 1989). El diagrama V, deriva del método de las cinco preguntas:

1. ¿Cuál es la pregunta determinante? (Central)


2. ¿Cuáles son los conceptos clave?
3. ¿Cuáles son los métodos de investigación que se utilizan?
4. ¿Cuáles son las principales afirmaciones de conocimiento?
5. ¿Cuáles son los juicios de valor?
(Novak, Gowin, 1988, p.76)

En un proceso de investigación la “pregunta determinante” (pregunta central), es la


interrogante que identifica el fenómeno estudiado de modo que es posible que alguna
cosa sea descubierta, medida o determinada al responder la misma. Ésta es la pregunta
central de la investigación y pone en evidencia la razón de ser de lo que se está
investigando. Los conceptos clave hacen referencia al marco teórico de la investigación,
contribuyen a la comprensión y a la respuesta de las preguntas centrales.

Los métodos de investigación son los pasos, técnicas y recursos que se emplearán en la
ejecución de la investigación y tienen como finalidad responder a la(s) pregunta(s)
central(es) que se traducirán en las afirmaciones de conocimiento. Los juicios de valor
hacen referencia a la significatividad, utilidad e importancia el conocimiento logrado.

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Estructura del diagrama V

El diagrama V, es una herramienta que nos ayuda a entender y aprender. El conocimiento


no es descubierto, sino construido por las personas y tienen una estructura que puede ser
analizada. La V de Gowin nos ayuda a identificar los componentes del conocimiento,
esclarecer sus relaciones e interpretarlos de forma clara y compacta.

El esquema del diagrama V, muestra que los acontecimientos, objetos (que son las
fuentes e evidencia) que serán estudiados, están en el vértice de la V (Ver Fig. 01), puesto
que se considera que es donde se inicia la producción del conocimiento. A continuación
encontramos las preguntas centrales que identifican el fenómeno de interés que está
siendo estudiado. La respuesta a estas interrogantes demanda la ejecución de una serie
de acciones tales como la selección de métodos y estrategias de investigación que son
influenciadas a su vez por un sistema conceptual (conceptos, principios, teorías), los
mismos que se enmarcan en un paradigma que traducen la racionalidad del investigador.

Los métodos, estrategias e instrumentos para la implementación de la investigación que


posibilitarán la respuesta a las peguntas centrales y la comprensión el acontecimiento
estudiado, quedarán expresados en los registros, transformaciones y las afirmaciones de
conocimiento (los datos obtenidos se interpretan a la luz del bagaje conceptual del
investigador).

“Las afirmaciones de conocimiento son el resultado de la investigación, sobre éstas se


plantean las afirmaciones de valor. Éstas últimas hacen referencia al valor práctico,
estético, moral o social del acontecimiento estudiado”. (Novak, Gowin, 1988).
La estructura pone en evidencia la estrecha relación entre el pensamiento y la acción. Es
evidente entonces que el dominio conceptual y el metodológico se influyen mutuamente;
pues es sabido que los recursos metodológicos o procedimientos empleados son
influenciados por las ideas, conceptos y teorías que el investigador posee.

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Fig. 01. Diagrama V y sus elementos. (AYMA, 1996, p.170)

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Fig. 02. Esquema simplificado del Diagrama V.
(Novak – Gowin: 1988 p. 182)

Elaboración de un diagrama V

En general, para elaborar un diagrama V, se debe realizar sobre una foja, un diseño
similar al que e muestra en la figura 02, y seguidamente responder a cada uno de los
espacios reservados para los elementos epistémicos.

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• En el vértice precisamos el acontecimiento que será estudiado. En la parte central,
se plantean las interrogantes de estudio; éstas no son simples preguntas, sino que
están en estrecha relación con el tema de investigación.
• Se determinan los registros y transformaciones que se deberán realizar para poder
desarrollar la investigación.
• Se deben precisar también las teorías, principios/ leyes y conceptos que permitirán
la comprensión e interpretación de los datos recogidos (registros y
transformaciones).
• Desarrollada la investigación, sobre la base del conocimiento conceptual y con las
transformaciones a mano, se plantean las afirmaciones de conocimiento sobre el
acontecimiento o tema estudiado.
• Logrado el conocimiento del acontecimiento motivo de estudio, se plantea el valor
práctico, estético, moral o social de la investigación, es decir, las afirmaciones de
valor.
• Finalmente, se invita a los investigadores a tomar conciencia que “su visión del
mundo” motiva y orienta sus acciones como tal, es decir, determina la selección de
recursos (teóricos y metodológicos) para comprender los acontecimientos
estudiados ya que la “racionalidad” que motiva sus actos se encuentra inmersa en
una filosofía.

La elaboración concienzuda de un diagrama V, posibilita la construcción de conocimientos


ya que en ese proceso empleamos conceptos y principio que ya conocemos y que nos
permiten actuar sobre la realidad. Este proceso de construcción de conocimientos,
permitirá mejorar o modificar los significados que forman parte de nuestro dominio
conceptual, reconocerlos y establecer nuevas relaciones entre ellos poniendo en
evidencia, además, la efectividad de los recursos metodológicos empleados para
conseguirlos.

El diagrama V en el aula

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El diagrama V de Gowin, empleado de manera adecuada en el aula, puede constituirse en
un potente instrumento de investigación y aprendizaje para nuestros estudiantes debido a
que sus elementos epistémicos. Los elementos epistémicos de la V de Gowin posibilitan:
“...la interrelación entre el dominio conceptual (conceptos, principio, teorías..) y el
dominio metodológico (registros, transformaciones, afirmaciones...) implícito en un
modelo de resolución de problemas, a fin de producir conocimiento
(Escudero , Moreira, 1999, p. 61).

De manera análoga a la construcción del conocimiento científico a través de la


investigación, el constructivismo afirma que, el estudiante construye de forma activa su
propio conocimiento, inmerso en el medio social en el que se desenvuelve a partir de sus
conocimientos previos. El diagrama V de Gowin en este sentido, ofrece todos los
elementos necesarios para que los estudiantes puedan aprender empleándolo como
recurso de investigación de las materias de estudio.

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Fig. 03. Esquema propuesto para el trabajo con alumnos. (Palomino; 2003)
El diagrama V de Gowin, al tratarse de un recurso heurístico, “puede tomar la
configuración que resulte más útil o más fecunda” (Novak, Gowin; 1988, p. 81). En este
sentido, queda abierta la posibilidad de plantear algunos reajustes que se consideren
necesarios al esquema propuesto por sus autores. Es aquí donde se ve la posibilidad de
enmarcar la estrategia del Coaching en este recurso y aumentar su valor como medio para
fortalecer el proceso de enseñanza aprendizaje de alumnos universitarios.

“El valor de una técnica heurística radica en la utilidad que demuestre al momento de ser
empleada, en todo caso, es recomendable que se mantenga la esencia de las
interrogantes que dieron origen a este recurso” (Novak, Gowin, 1998). Considerando lo
anterior, el docente puede realizar los ajustes necesarios al diagrama V de Gowin, con la
finalidad de favorecer el aprendizaje de sus estudiantes y que sobre todo responda a su
evolución cognitiva.

Dada la naturaleza heurística del recurso, se plantea una adaptación al nivel primario y
para los dos primeros grados de educación secundaria, el mismo que trata de mantener la
esencia de la propuesta, pero de modo dosificado, puesto que la estructura cognitiva de
los niños y púberes va ganando progresivamente los que Piaget llama las operaciones
formales. (ver la Figura. 03)

El Coaching busca incentivar a los alumnos el interés por explorar y descubrir el entorno
inmediato a partir de experiencias que les resulten significativas y amenas. La interacción
de los alumnos con los elementos que les rodean es un proceso esencial para la
formación de su personalidad y su socialización, a la vez que es la base para el correcto
desarrollo de su pensamiento y de una actitud responsable con el medio.

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Dada la flexibilidad de este método de investigación y estudio se vio la estructura del
Coaching relacionada con el diagrama de Gowin, se busca identificar el dominio
conceptual, las preguntas centrales y el dominio metodológico.

El Coach puede ser un investigador etnográfico, ya que observa constantemente los


comportamientos de los alumnos, para que por medio de preguntas bien estructuradas e
intencionadas provoque los cambios pertinentes y mejores los procesos de aprendizaje.

El diagrama V de Gowin, aplicado al Coaching

Qué Para qué Cómo y cuándo


(Objetivos y valores) (Razón de ser, sentido) (Medios y tiempo)

Qué quiero hacer Para qué lo voy hacer Cómo y cuando lo haré

Que fortalezas tengo Para qué me sirven Cómo y cuando las emplearé

Que quiero estudiar Para qué lo quiero Cómo, cuando y donde estudiaré

Que me limita a hacer lo que Para qué lo Cómo y cuando haré esto que sueño y
deseo deseo hacer tanto deseo

Modelo de Diagrama V para el Coaching diseñada por el autor

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