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4 ESTRATEGIAS PARA LA INCLUSION EN LAS INSTITUCIONES ESCOLARES Como se sefialara en el primer capitulo, una serie de cam- bios en las culturas juveniles y en las expectativas de inclusién educativa desafian desde hace tiempo las funciones y la or- ganizacién tradicional de la escuela secundaria. En su origen selectiva y con un curriculo comprehensivo y academicista, la escuela secundaria debe enfrentar hoy nuevos tiempos y nuevos publicos. La llegada de nuevos sectores sociales ha contribuido a desestabilizar los acuerdos previos sobre este nivel educativo, y enfrenta a los gobiernos y a las escuelas con los limites de las tradiciones pedagégicas y de la organizacién institucional. Los estudios de caso se han centrado en escuelas secunda- rias que tienen cierto éxito en la inclusién educativa de los adolescentes y jévenes que, por condicién socioeconémica y por trayectorias educativas previas, tienen mayores dificulta- des para ingresar al nivel medio, permanecer en él y aprender. En su desarrollo, se ha relevado un material valiaso referido a estrategias concretas llevadas adelante por las escuelas que procuran mejorar las oportunidades de los adolescentes y jé- venes en-‘mayor riesgo educativo. Este capitulo se centra en el andlisis de tales estrategias, de modo que, sin desconocer las caracteristicas tinicas de cada institucién escolar ni pretender extrapolaciones inadecuadas, se ofrecen elementos para com- 96 {Qué hacer ante las desigualdades en la educacion secundaria? prender mejor las condiciones institucionales y pedagégicas para el despliegue de estrategias que mejoren el ingreso, la permanencia y el egreso de los adolescentes y jévenes en ries- go educativo. Tanto por iniciativa institucional como por impulso de las politicas estatales, las escuelas secundarias de la regién pa- tecen ser escenario del despliegue de nuevas y variadas es- trategias orientadas a mejorar la formacién que reciben los estudiantes y a atenuar las dificultades que encuentran para progresar en su escolaridad. Regimenes de asistencia libera- da, proyectos de accién social en el barrio, fortalecimiento del grupo-clase como nticleo de aprendizaje cooperativo, pa- santias en empresas del contexto local, reclasificaci6n de los alumnos con sobreedad, modificacién de horarios, tutorias, clases de apoyo, son algunas de las numerosas estrategias que Jos estudios encontraron en las escuelas. El hecho de que re- sulten tanto de las iniciativas de las escuelas como del impul- so de politicas estatales permite pensar que estamos en una etapa del planteo de los problemas de retencién, inclusién y calidad en la que en diversos niveles tienden a priorizarse los mismos problemas. De todos modos, las politicas educativas mantienen rela- ciones complejas con las historias y las dinamicas de los es- tablecimientos: en determinados casos habilitan iniciativas institucionales previas y les otorgan recursos que permiten consolidarlas; en otros, plantean problemas nuevos a los que las escuelas pueden responder tanto como no hacerlo; en otros tantos obstaculizan la generacién de respuestas locales a los problemas. Se coincide con Marshall en que muchas veces las escuelas, por sus propios medios, no pueden lidiar con la ta- rea de proporcionar oportunidades de aprendizaje para todos los estudiantes que satisfagan las necesidades de desarrollo de sus propias comunidades y las demandas de la sociedad actual; frecuentemente los procesos estratégicos de transfor- macién de la ensefianza deben ser propuestos a los estableci- Mientos escolares, sin esperar que sean generados auténoma- mente por ellos (Marshall Infante, 2004). Se tienen en cuenta, también, las dificultades de la administraci6n para pensar las Estrategias para la inclusion en las instituciones escolares 97 escuelas, ya no como meros centros receptores de normativa, de indicaciones 0 de prescripciones que tienen que cumplir, sino como entidades activas, interpeladas para la formula- cidn y el desarrollo de proyectos. Muchas veces se dificulta ei trabajo auténomo de las escuelas porque las politicas abren posibilidades de practicas locales innovadoras pero subsisten mecanismos de asignacién de los recursos y de control de la actividad institucional que son fuertemente burocraticos y hacen muy compleja la gestién efectiva de las estrategias de mejoramiento de oportunidades. A continuacién se presentan de manera sistematica las principales estrategias encontradas, sea por su extensién en- tre las escuelas estudiadas, sea por la originalidad con que abordan problemas sustantivos para la ampliacién de opor- tunidades: + Estrategias centradas en el ausentismo de los alumnos. « Estrategias centradas en la sobreedad de los estudiantes. ¢ Estrategias de reformulacién de los tiempos de instruccién. ° Estrategias de reformulacién del régimen académico. « Estrategias centradas en la convivencia en las escuelas. * Tutorias y otras acciones de orientacién a los estudiantes. * Estrategias orientadas a la compensacién de aprendizajes. « Estrategias para la reformulacién didactica de las clases presenciales. : Estrategias centradas en la formacién para el trabajo. Se procurard responder un conjunto de interrogantes. * uCuéles son los principales problemas de inclusién, reten- cién y aprendizaje que identifican las escuelas a juzgar por el foco de sus estrategias? * {Qué estrategias despliegan para intentar resolverlos? © 2Es posible proponer una categorizacién de estas estra- tegias? * {Todas eilas son innovadoras, y en qué sentido correspon- de hablar de innovacién? * ¢Cuéles son las condiciones institucionales que hacen po- sible el despliegue de estas estrategias? * ,En qué medida el saber pedagdgico-didactico disponible _ permite sustentarlas adecuadamente?