IES FRAY PEDRO DE URBINA. DPTO. DE GEO.

E HISTORIA

VEGETACIÓN Y PAISAJES VEGETALES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA Y CANARIAS
Una península entre dos mares, con un relieve accidentado y una enorme variedad de suelos y climas, necesariamente ha de contar con unos paisajes vegetales complejos y originales.  Son así más de 6000 las especies presentes en el territorio, muchas de ellas endémicas (exclusivas de aquí).  Pero de los bosques aquellos por los que de árbol en árbol saltaban las ardillas cuando llegaron los fenicios (más del 80% del territorio), solo un tercio subsiste hoy, siendo en cambio muy abundantes los espacios ocupados por formaciones subseriales, en las que normalmente falta el estrato arbóreo.

FACTORES QUE DETERMINAN LOS PAISAJES VEGETALES.  El primero es el clima, básicamente por el volumen y distribución de las precipitaciones y por las variaciones de temperatura. La herencia climática también es importante.  Además influye la disposición del relieve, por el descenso de las temperaturas con la altitud y la orientación al sol (solana/umbría) y a los vientos dominantes (barlovento/sotavento; efecto foehn).  Los suelos introducen condiciones para la vegetación en función de los componentes de la roca madre, de la riqueza en humus de su horizonte A o de su evolución. Los peninsulares suelen ser pardo-forestales y no muy ricos, salvo los del bajo Guadalquivir.  Finalmente, un factor a menudo decisivo es la acción antrópica: los humanos talan bosques o los clarean (dehesas), sustituyen especies por otras más rentables, construyen infraestructuras… LA VEGETACIÓN ATLÁNTICA (EUROSIBERIANA).  Verdes prados y bosques de árboles de hoja caduca (frondosas caducifolias) se extienden por la Iberia húmeda.  Es por la abundancia de precipitaciones por lo que es éste el ámbito peninsular con mayor extensión de bosques.

La acción humana ha sustituido en amplios espacios el bosque original de robles y hayas por especies de crecimiento más rápido, con fines maderables: pinos y eucaliptos.  Con la tala, también ha extendido las formaciones arbustivas (landas de tojos o árgomas) y los pastizales (gramíneas).  Las hayas no están presentes en Galicia por la acidez de los suelos.  Asturias es la región que conserva más formaciones nemorales (bosques).

LA VEGETACIÓN MEDITERRÁNEA.  La encina o carrasca es el árbol mediterráneo por excelencia y los encinares, los bosques que definen el paisaje.  Pero, cuando colonizó la península, el clima era más húmedo y frío, por lo que se halla ahora en condiciones disbióticas (desfavorables): cuando se talan, los encinares se recuperar muy mal.  Apenas se encuentran en estado natural, suelen estar humanizados como dehesas (clareados y sin arbustos) para que paste el ganado.  La actividad agraria y la presión urbana los han hecho desaparecer de muchos lugares, siendo sustituidos por pinares o estepas. Las sustituciones del encinar  En el suroeste peninsular, más húmedo, el alcornoque acompaña a la encina.  En las tierras ibéricas altas y frías, la sustituye la sabina.  El piedemonte de los sistemas montañosos lo ocupan dos robles de menor porte que los atlánticos, el rebollo y el quejigo.  Los pinares sustituyen a los encinares en cualquier espacio: pinos piñoneros, resineros, silvestres o carrascos, que es el utilizado en las repoblaciones. Estepas mediterráneas  La Iberia mediterránea conserva pocos de sus encinares originales debido a la acción antrópica.  La aridez climática ha extendido las formaciones subseriales de tipo estepario:  El maquis de jaras, brezos y madroños se desarrolla sobre suelos silíceos (ácidos).  La garriga de romero, tomillo o espliego, sobre suelos calcáreos (básicos).  El Sureste peninsular, más árido, lo ocupa una estepa xerófila de palmito, coscoja o esparto.  En el dominio estepario, los árboles buscan el agua a lo largo de los ríos (formaciones de ribera: chopos, álamos, sauces, olmos). LAS MONTAÑAS.  Por encima de los 1000 -1500 metros, la altitud y la exposición de las laderas al sol y el viento introducen condiciones especiales para la vegetación.  A medida que el frío y la humedad aumentan con la altitud, y dependiendo de la orientación a la solana o la umbría, las especies vegetales se van sucediendo hacia la cumbre formando escalones de vegetación. Es lo que se denomina una CLISERIE.  En la base de la cliserie siempre aparecen especies de la zona en la que la montaña se ubique.

LA VEGETACIÓN DE CANARIAS.  El ámbito canario subtropical nada tiene que ver con la vegetación peninsular.  Las suaves temperaturas y la falta de lluvias ocasionan una vegetación xerófila de plantas suculentas (cactus: cardones, tabaibas, chumberas) y palmerales.  Las islas montañosas albergan también bosques de pino canario, resistente al fuego, y, en las laderas expuestas al norte, más húmedas, de laurisilva y fayales. En definitiva, la vegetación, cada vez más humanizada, tapiza de colores nuestros montes y campos, jugando un papel esencial en la preservación de los espacios naturales.