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a iaaeeeee Sead Escuelas y pobreza | Entre el desasosiego y la obstinacién Patricia Redondo ENTRE EL DESASOSIEGO Y LA OBSTINACION: SER DOCENTE EN LOS TERRITORIOS DE LA POBREZA Aquél era un barrio pobre, con muchas familias que vivian en conventillos, medio amontonados todos en casa de inquilinato con pasillos largos, piezas que daban a patios estrechos, lugares sin luz donde se comia, se cocinaba, se trabajaba y se dormia, bafios co- munes, cocinas de brasero en las puertas de las piezas. Justo enfrente de la escuela habia dos conventillos donde la gente era bastante pobre. Beatriz Sar.o, La maquina cultural, J, MAESTROS, ESCUELAS Y POBREZA Escuelas pobres, maestros y maestras que trabajan en contextos de po- breza no son un dato nuevo en la historia de la educacién de la Argentina. A pesar de ello, la actual situacién educativa parece inscribirse en el orden de lo nuevo 0, tal vez, de lo inédito. Las escuelas abren sus puertas cotidianamente y Ja pobreza penetra sin pedir autorizaci6n, sin respetar los rituales escolares ni los laberintos buro- créticos. Ocupa los espacios materiales y simbélicos de mtiltiples maneras y formas: por un lado, la privacién material mas absoluta, expresada en la ausencia de lo mfnimo para sostener cualquier acto de ensefiar y de apren- der; por el otro, en el terreno simbdlico, cuando todo lo que acontece pare- ce quedar determinado por ella como frontera social. La pobreza no sélo afecta a los alumnos y sus familias, sino que los propios docentes y sus grupos familiares hoy también se ven impactados por procesos de pauperizacién.' les docentes, n los macs 1. De acuerdo con investigaciones propias de las organizaciones gremi entre ellas la Consulta Nacional Docente “La educacién argentina. {Qué di