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LA CULTURA DE LA NOCHE Mario Margulis Tyger! Teger! burning bright In the forests of the night.” WiuLiam BLAKE, La ciupan es uN seRoauiFco, un enigma que se despliega en el espacio y en el tiempo. Preguntarse por la cultura de la ciudad, de nuestra ciudad. es i los maitiples sistemas significarivos y expresivos: en el significado de los len- guajes. de la ariculacién del espacio en calles. arquitectura. barrios. las accic- nes. los movimientos. el despliegue temporal. También implica apreciar fa mui- tirud de subculturas, de culturas locales, a veces tribales. que en ella coexisten. Buenos Aires ha cambiado, o tal vez. podriamos pensar que los cami- bios econdmicos, politicos, sociales y culturales se expresan y son visibles ‘en la ciudad, en su arquitectura,en sus calles. y mds atin.n sus ritmos y en los usos que sus habitantes hacen de ella. La ciudad construye y también revela continuamente el sentido de sus signos. Como escenario complejo. s¢ ofrece a la lectura de sus eédigos culturales. Para que éstos puedan ser apre- ciados, descriptos ¢ interpretados es necesario considerar los procesos socia- les significativos que en ella transcurren. ‘Nuestro tema se centra en la noche, enla juventud, en ei consumo. Los cambios en la cultura urbana se expresan, de modo ostensible, en los cambios en las formas de diversién, en el uso del tiempo libre y, en cuanto al tema que nos ocupa, en las formas que asume la noche porteiia. Buenos ai- res siempre fue una ciudad con vida nocuurna. Pero Corrientes, “Ia calle que runea duerme”, no conserva su antigua hegemonéa, y la actividad caracteri- Tigre! ardiendo brllante /en las seivas de la nocie. *iTiei William Blake (1757-1827), “The Tyger” LA CULTURA DE La NOCHE zada por los cafés abiertos hasta la madrugada. por la presen=" de intelec- tuales y artistas, bohemios y gente de teatro, redujo notablemente su brillo e importancia. También se produjeron cambios funcionales: en la avenida Co- rrientes son hoy mis numerosos los locales de videojuegos que los cines, y mucha de su actual actividad nocturna. sobre todo en los fines de semana, se debe, ademas de los cines y teatros que la pueblan, a nuevos lugares dé baile y milsica destinados a la juvencud.t La geograffa urbana descentralizé y modificé la naturaleza y composi- cin de su actividad noctuma. Ahora también existe una vida noctuma. una noche intensamente poblada por jévenes, sobre todo en los fines de semana, pero cambiaron fos ritmos temporales y también las localizaciones ¢ itinera- rios tradicionales de la noche portefia. La actividad juvenil alcanza en las ca lles de la ciudad su maycr visibilidad en horas avanzadas. La ciudad renace cerca de la madrugada y se puebla de jévenes de ambos sexos. Muchos terti- torios urbanos cobran de noche un significado diferente y se entrecruzan también complejos itinerarios. La cultura de la noche tiene sus epicentros en algunos barrios. pero ademds se despliega por localidades suburbanas. Las migraciones noctumas se vinculan con complejas busquedas juveniles y con la anticulacién de géneros y subgéneros integrados por varizdas tribus. Una de las oposiciones que permite aproximarse 2 la significacién det espacio urbano ¢s la del dia-noche. la oposicién entre luz y oscuridad. 0 el tiempo procesado socialmente que regula los horarios de trabajo y de des- canso. Las normas que reguian la vida urbana varian del dfa a la noche. Las actividades de los pobladores estén regidas por los marcos institucionales que establecen los usos posibles de los lugares en distintas horas. a instiou- cionalizacién espacial y temporal de las précticas sociales. {Por qué la noctumnidad? La ciudad es de los jévenes mientras tos adul- tos duermen: ¢s otra ciudad. Hay un empleo del tiempo para conquistar el es- pacio. al refugiarse en la noche, se resignifica la ciudad y parece alejarse el poder. IlusiGn de independencia apelando al juego del tiempo: tiempo no colo- nizado en que parece resignar el control: tiempo no utilizado plenamente para la reprouccién econémica, para la industria 0 la banca. Si todos los espacios ‘estén colonizadios queda el ampare del tiempo. el tiempo como refugio. El Otro cercano ‘compartidas y ¢! caudal simbélico que se manifiestan en los mensajes y en la Concebimos a 1a cultura en et plano de la significacién: las significaciones La cultura de ta noche accidn, por medio de los cuales los miembros de un grupo social piensan y se representan a si mismos, su contexto social y el mundo que los rodes. La cultura seria ef conjunto interrelacionado de cédigos de la significacién, bis- tricamente constituidos, compartides por un grupo social, que hacen posi- ble la identificacién. la comunicaciéu y la interaccién. La comunicacién es cultura. No nos apercibimos de la cultura que compartimas, no tomamos conciencia de ella sino cuando llegamos a sus li- mites, cuando coafrontamos con la incomunicacién, con la Cultura Owra, con el Otro, La comunicacién parece esponténea: nos parece natural el intercam- bio de mensajes. el acuerdo sobre el sentido, la decodificacién ficil de los ‘gestos cotidianos. No advertimos que se articulan sobre una produccién so- cial, resuitante de una historia de luchas y acuerdos: no reparamos en el teso- 10 de cédigos, ¢1 arsenal de palabras, de gestos. de sobreentendidos, presen- tes. incluso, en una conversacién trivial. Aun en este caso, 1a comunicacisn ‘no reposa sélo en la palabra: requiere el uso simulténeo y coordinado de dis- tintos cédigos: cédigos referidos al contexto social. al sentido y uso det tier- po, al cuerpo —sus usos, sus gestos—, a la proximidad o lejanfa entre los hablantes, «los silencios. Hay una cantidad de saberes simulténeos que