P. 1
Factores que aportan a la sostenibilidad de un programa de apoyo al sector de pobres rurales y urbanos marginales: el caso del Programa Pro Huerta Tucumán (Argentina).

Factores que aportan a la sostenibilidad de un programa de apoyo al sector de pobres rurales y urbanos marginales: el caso del Programa Pro Huerta Tucumán (Argentina).

5.0

|Views: 947|Likes:
Publicado poraleriosk
Factores que aportan a la sostenibilidad de un programa de apoyo al sector de pobres rurales y urbanos marginales: el caso del Programa Pro Huerta Tucumán (Argentina).
Factores que aportan a la sostenibilidad de un programa de apoyo al sector de pobres rurales y urbanos marginales: el caso del Programa Pro Huerta Tucumán (Argentina).

More info:

Categories:Types, School Work
Published by: aleriosk on Feb 19, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF or read online from Scribd
See more
See less

09/30/2012

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

1

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Factores que aportan a la sostenibilidad de un programa de apoyo al sector de pobres rurales y urbanos marginales: el caso del Programa Pro Huerta Tucumán (Argentina). Alejandro Daniel Ríos 1 ÍNDICE DE TEMAS l. RESUMEN. ll. INTRODUCCIÓN. lll. EL DESARROLLO RURAL. 1. Las condiciones del desarrollo rural. 2. El desarrollismo. 3. El desarrollo rural integrado. 4. Los fondos de inversión social. 5. Un nuevo modelo para los programas de desarrollo rural. 5.1. Las organizaciones. 5.2. Los servicios de apoyo. 5.3. Extensión agropecuaria y asistencia técnica. 6. El desarrollo rural sustentable. 7. El caso de estudio. 7.1. El contexto macroespacial. 7.2. El contexto socioeconómico. 7.3. La provincia de Tucumán. 7.4. Los productores agropecuarios. 8. El Programa Pro Huerta. 8.1. Antecedentes. 8.2. Beneficiarios. 8.3. Organización. 8.4. Objetivos. 8.5. Componentes. 8.6. La propuesta técnica. 8.7. La capacitación. 8.8. La modalidad de ejecución. 8.9. La metodología de trabajo. 8.10. La población participante. 8.11. Resultados del programa. 8.12. Las principales características.
1

Ingeniero Zootecnista. Master en Agroecol ogía y Desarrollo Rural Sostenible. Docente del Instituto para el Desarrollo Rural del NOA (IPDERNOA). Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina . 2

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

9. El problema a investigar. 9.1. El Pro Huerta en Tucumán. 9.2. Objetivos. 9.3. Método y técnicas. 9.4. Etapas de la investigación. 9.4.1. La etapa descriptiva. 9.4.2. La etapa explicativa. 9.4.3. El análisis de la información. 10. Resultados esperados. lV. RESULTADOS. 1. Etapa descriptiva. 1.1. La población beneficiaria. 1.2. La estrategia de intervención del Pro Huerta. 1.3. Los componentes agroeco lógicos. 2. La etapa explicativa. 2.1. Los atributos de la sostenibilidad. 2.2. La capacitación. 2.3. La evaluación del Pro Huerta. V. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES. 1. Los actores. 2. La sostenibilidad. 3. La capacitación. 4. La evaluación. VI. BIBLIOGRAFÍA CITADA. APÉNDICE.

3

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

I. RESUMEN. La crisis económica iniciada en 1989 en la Argentina originó el diseño y posterior ejecución del Programa Pro Huerta (PH) que, en el marco de los nuevos enfoques de desarrollo, tiene por objetivo principal la autosuficiencia alimentaria.

A pesar del tiempo transcurrido y los logros obtenidos por esta iniciativa en el nivel nacional y, particularmente, en la provincia de Tucumán, todavía se desconocen los factores y las interrelaciones que contribuye ron a ello.

El problema planteado es singularmente complejo. En él confluyen, por un lado, el accionar de los principales actores involucrados, técnicos y beneficiarios y, por el otro, la estrategia de intervención empleada y la propuesta tecnológica del PH.

En el caso de los primeros, tanto los técnicos como los beneficiarios son producto, entre otras cosas, de su formación y capacitación. No sólo de la que ya poseen sino también de la que reciben por parte del Programa.

Sobre la estrategia de intervenc ión, apoyada en los componentes de capacitación y asistencia técnica y la propuesta tecnológica difundida, que puede ser aceptada como agroecológica, todavía se desconoce los indicadores para evaluar la verdadera sustentabilidad de las mismas y su relación con el desempeño de los participantes.

Debido a la temática estudiada la investigación se abordó con el enfoque de estudio de casos y con metodología cualitativa, circunstancia que permite avanzar desde la descripción del fenómeno estudiado a su explica ción desde el punto de vista de los involucrados.

Las técnicas empleadas fueron el análisis de bibliografía y la entrevista, que se realizó a coordinadores, informantes calificados, técnicos y beneficiarios. Esta circunstancia no sólo permitió conocer y analizar sus opiniones, sino también triangular información.

Para el análisis de los discursos se recurrió a la perspectiva socio hermenéutica, que implica reconocer la praxis de los sujetos más allá de la estructura del texto, como manera de comprender e interpretar sus argumentos.

Los resultados indican que la propuesta tecnológica del PH tiene los atributos necesarios para contar con un alto nivel de sustentabilidad. Sobre todo si se analizan las dimensiones de las propiedades: adaptabilidad y autogest ión. Al mismo tiempo los factores de riesgo son la provisión de insumos, la estabilidad de los técnicos y la participación formal de los beneficiarios.
4

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Se espera que los resultados obtenidos reorienten las estrategias de intervención de los programas de desarrollo y permitan mejorar la calidad educativa y técnica de las actividades de capacitación (identificación de contenidos, diseño, metodologías, modalidades y técnicas educativas, seguimiento, evaluación).

Un elemento a destacar es que el autor del pre sente trabajo conoce de experiencias anteriores a la mayoría de los técnicos y profesionales que han sido entrevistados. En este sentido, se ha realizado un permanente esfuerzo por conservar la mayor objetividad posible en el desarrollo de la investigación aquí presentada.

5

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

ll. INTRODUCCIÓN.

Para la presentación de este trabajo se recurrió a la división de temas por capítulos y secciones estas últimas a su vez, y de acuerdo con la importancia de los conceptos expuestos, pueden contar con subdivisiones.

El capítulo III, el desarrollo rural, es el más extenso y cuenta con 10 secciones. En el inicio y luego de plantear las condiciones necesarias para el mismo se describe y analiza desde una perspectiva histórica los enfoques que se aplicaron en América Latina. Se mencionan así la escuela del desarrollismo, los programas de desarrollo rural integrado y los actuales fondos de inversión social. Posteriormente se postula la necesidad de un nuevo enfoque para el desarrollo y se analizan los cambios necesarios en el nivel de las organizaciones, los servicios de apoyo y la extensión rural, en este último caso con especial énfasis en la formación y capacitación profesional de los asistentes técnicos.

La sección 6 propone al desarrollo susten table, basado en la satisfacción de las necesidades humanas, los principios agroecológicos y la participación social, como una opción válida para las condiciones analizadas precedentemente. También se hace notar que a pesar de que existan varios atributos o propiedades para evaluar la sostenibilidad de los sistemas, son todas comparables entre sí.

Las secciones 7 y 8 presentan las características del contexto y del caso estudiado: el Programa Pro Huerta (PH). En el primer caso se describen las particulari dades del sector agropecuario argentino, en especial las de los medianos y pequeños productores, quienes se encuentran actualmente sumidos en una grave crisis. La información sobre el PH se obtuvo en su totalidad de informes internos y documentos de anális is institucional.

La sección 9 enuncia el problema investigado, junto con los objetivos alcanzados y el método y las técnicas empleados para ello. Debido a lo complejo de la investigación se consideró de especial interés profundizar en el método de anális is de la información obtenida. La última sección del capítulo III, la número 10, lista los resultados esperados y las contribuciones que estos puedan hacer a la mejora de los programas de desarrollo similares al investigado.

Como su

nombre lo indica, el capítulo IV presenta los resultados de la investigación,

ordenados de acuerdo con su pertenencia a las etapas descriptiva o explicativa. En el caso de los primera se obtiene la caracterización promotores y huerteros, para continuar con la definición de la estrategia de intervención del PH y sus componentes agroecológicos.

6

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

La etapa explicativa se centró en definir los atributos y dimensiones que confieren sostenibilidad a la propuesta analizada. La adaptabilidad de la misma y el creciente grado de autogestión son dos de los elementos fundamentales, sin descartar las propiedades de productividad y estabilidad.

La capacitación, dado la importancia que se le asigna en el proceso de intervención, tiene entidad propia y por ello es analizada en detalle junto con las dimensiones definidas por los mismos actores involucrados. El capítulo de resultados se cierra con la evaluación del PH y del trabajo de los asistentes técnicos realizada por los propios beneficiarios.

El capítulo V, discusión y conclusiones, resume y sintetiza en sus cuatro secciones los atributos de la sostenibilidad del PH y las debilidades que pueden llegar a comprometer su ejecución futura.

Los capítulos VI y VII agrupan, respectivamente, la bibliografía citada y el apéndice que reúne información complementaria sobre el caso en estudio.

7

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

III. EL DESARROLLO RURAL.

1. Las condiciones del desarrollo rural.

Nadie discute en la actualidad que el concepto de desarrollo involucra algo más que el crecimiento económico, en el cas o particular del desarrollo rural implica cumplir, al menos, con tres condiciones (Haudry de Soucy, 1988):

La inversión en recursos materiales y humanos. La democratización. La política económica.

La inversión tiene que ser suficiente en cantidad y calid ad para asegurar los bienes y servicios que aseguren la viabilidad de la propuesta.

La democratización se refiere al “empoderamiento” de la población beneficiaria, de otro modo el poder de decisión de los grandes productores o grupos industriales es mucho mayor que el de miles de campesinos.

Por último, la política económica debe incluir los siguientes aspectos: autosuficiencia y seguridad alimentaria, posición ante las políticas de subsidios de los productos agrícolas del mundo desarrollado, precios rela tivos de los productos alimenticios y fortalecimiento de los mercados locales y regionales.

Bajo estos preceptos se analizan los distintos enfoques de desarrollo rural que se aplicaron en América Latina.

2. El desarrollismo.

A comienzos de la década de 1960 se iniciaron en casi toda América Latina programas de desarrollo enmarcados en lo que se denominaría el enfoque modernizante o desarrollista, también llamado “industrialización por sustitución de importaciones” 2. En él prevalece una percepción de dualismo económico, expresados en la identificación de dos sectores, el moderno: industrial y capitalista (que busca maximizar sus ganancias) y el tradicional: agrícola y estancado orientado a una economía de subsistencia.

2

Estrategia diseñada por la Comisión Económica para América Latina ( CEPAL), organismo dependiente de la

8

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Para el sector agrícola latino americano el desarrollismo persiguió básicamente dos objetivos:
1. Ampliar el mercado interno para la colocación de productos de la industria nacional a través de la incorporación de la masa campesina a la demanda monetaria. Ello presupone un cambio de relaciones precapitalistas en que la remuneración de la mano de obra se efectúa a través del otorgamiento de tierras o especies; 2. Disminuir la presión sobre la tierra gracias a programas de reforma agraria y colonización que alivien la tensión económica y socia l (Heynig, 1982).

Es decir que en última instancia buscó mejorar las condiciones de funcionamiento del capitalismo dependiente. Por otro lado, los inconvenientes que encontraron los procesos de reforma agraria encarados ocasionó su paralización en la mayo ría de los países. Cabe destacar que ni la Argentina ni el Uruguay hubo iniciativas en este sentido.

Descartada o fracasada la redistribución de tierras se intensificó el interés por incrementar la productividad agrícola mediante la incorporación de tecno logía, concepto impulsado por la Revolución Verde, y que se constituyó en definición clásica de desarrollo rural para los sostenedores de la economía neoclásica (Heynig, 1982).

Dentro de este esquema, prácticamente todos los recursos fueron destinados a l os productores con posibilidades de convertirse en empresarios, medianos y grandes, dejando de lado a los sectores campesinos.

Todo esto a pesar de que una de las funciones del campesinado es la de minimizar los efectos de la expansión capitalista agropec uaria; circunstancia que también origina los visibles procesos de diferenciación campesina: campesinos en comunidades de la región andina, campesinos en áreas de minifundio tradicional y campesinos proveedores de las agroindustrias entre otros (Brignol y Crispi, 1982).

Schejtman (1983) completa el concepto cuando afirma que una de las formas de “resistencia” campesina es su peculiar lógica de manejo, contraria a maximizar la tasa de ganancia optando, en cambio, por obtener el máximo producto total. Esta c aracterística les permite competir con la agricultura empresarial.

Con una postura similar Rosset (1999), luego de afirmar que en el Tercer Mundo las iniciativas que promueven las políticas de exportación, basadas en grandes explotaciones, atentan contra la viabilidad de las fincas campesinas; sostiene que estas últimas son la garantía de la agricultura sustentable. La persistencia de las pequeñas fincas debe ser analizada dentro de su contexto histórico y espacial; en los últimos 5.000 años su existencia ha sido una constante en
Organización de Estados Americanos (OEA).

9

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

todo lugar en donde pueda desarrollarse un cultivo.

3. El desarrollo rural integrado.

Fracasados los programas de corte desarrollista y como la pobreza rural seguía creciendo en Latinoamérica, los organismos multilaterales de c rédito orientaron un nuevo tipo de programas para los agricultores más pobres que se denominaron genéricamente como desarrollo rural integrado (DRI). Para Barril García (1989) este cambio de postura ocasionó una serie de problemas tales como:

La carencia de profesionales especializados en proyectos de desarrollo social. Los criterios para definir a los beneficiarios fueron confusos. Nunca se tuvo en cuenta el problema del acceso y la tenencia de la tierra. Los proyectos eran muy complejos de diseñar. La participación de los beneficiarios fue muy escasa.

Estas limitaciones, sumado a sus altos costos y dificultades para replicarlos sin grandes inversiones ocasionaron, a mediados de los ochenta, que declinara la oferta de este tipo de proyectos.

4. Los fondos de inversión social.

A inicios de la década de 1990 se suceden las iniciativas dirigidas a generar u obtener Fondos de Inversión Social (FIS), que redefinen el compromiso y el rol del Estado, haciéndolos más coherente con la concepción macroeconómica dominante.

Se promueve entonces, simultáneamente, el ajuste macroeconómico y los programas sociales que contrarrestan "efectos no deseados” de aquel entre los distintos sectores de la sociedad. En este contexto no puede suponerse que los programas form en parte de una estrategia pública de desarrollo rural.

Los FIS fueron creados con el objetivo de aliviar las consecuencias de la crisis y el ajuste estructural, poseyendo una serie de características comunes entre sí:

autonomía, eficiencia administrat iva y transparencia en la gestión; focalización en los grupos más carenciados, que incluyen tanto a los tradicionalmente

10

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

pobres como a los recientes empobrecidos, a fin de lograr mayor impacto; implicación y participación de los beneficiarios y entidades mediadoras de diversa índole, involucramiento de la sociedad civil; descentralización de los servicios y responsabilidades; y seguimiento y evaluación permanente de resultados y procedimientos.

Este tipo de Fondos se configuran como entes de asesoría y financiamiento, mediadores o coordinadores de la acción de los beneficiarios y la sociedad civil; capaces de movilizar recursos internacionales y nacionales; importantes en términos absolutos pero mínimos en relación con una población objetivo creciente. En el siguiente cuadro se resumen las características de los enfoques del desarrollo rural que se aplicaron en América Latina.

Cuadro 1: Enfoques de desarrollo, características y beneficiarios (1960 - 2000).
Enfoque de desarrollo Desarrollismo Años 1960 - 1970 Características Modernización del agro Redistribución de la tierra Incorporación de tecnología No productivistas Gran inversión en infraestructura Muy compleja formulación Criterios de focalización Trasparencia en la gestión Participación de los beneficiarios Beneficiarios Productores medianos y grandes con posibilidades de capitalización Pequeños productores con acceso a tierra Población carenciada

-

Desarrollo Rural Integrado

1970 - 1990

Fondos de Inversión Social

1990 - 2000

-

Una revisión de los principales programas ejecutados o en ejecución en el nivel regional o nacional, permite apreciar la existencia de varios orientados directa o indirectamente a los medianos y pequeños productores y/o a la población rural pobre (en el cuadro 2 se presenta un listado de los mismos). Entre ellos tenemos el Programa de Asistencia Subsidiada a Productores Ganaderos Minifundistas de la Patagonia (PROSUB); el Programa de Desarrollo Regional Forestal; el Programa Pro Huerta; el Programa de Reconversión de Áreas T abacaleras (PRAT), financiado por el Fondo Especial del Tabaco (FET) en las provincias tabacaleras; el Programa de Crédito y Apoyo Técnico para Pequeños Productores Agropecuarios del Noreste Argentino (PPNEA-FIDA/BID/GOA), continuado con el Programa de Des arrollo Rural de las Provincias del Noreste Argentino (PRODERNEA -FIDA/GOA) a partir de 1999; el Programa Social Agropecuario; la Unidad de Planes y Proyectos de Investigación y Extensión para Productores Minifundistas (Unidad de Minifundio); y el Programa Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria (CAMBIO RURAL) 3.

3

A pesar de su menor importancia cuantitativa, debería mencionarse el Programa Mujer Campesina, ahora extendido a

11

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

El Programa de Alivio a la Pobreza e Iniciativas Rurales (PROINDER) se inició parcialmente en 1999, existiendo algunos avances para la ejecución del Program a de Desarrollo Rural del Noroeste Argentino (PRODERNOA -FIDA/GOA), del Programa para Productores Familiares (PROFAM) y de un Cambio Rural II que lo incluye en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA), PRODERNEA y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), respectivamente.

Cuadro 2: Programas de desarrollo rural ejecutados o en ejecución (1994 - 2003)
Programa de Asistencia Subsidiada a Productores Ganaderos Minifundistas de la Patagonia Programa de Desarrollo Regional Forestal Programa Pro Huerta Programa de Reconversión de Áreas Tabacaleras Programa de Crédito y Apoyo Técnico para Pequeños Productores Agropecuarios del NEA Programa de Desarrollo Rural de las Provincias del Noreste Argentino Programa Social Agropecuario Unidad de Planes y Proyectos de Investigación y Extensión para Productores Minifundistas Programa Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria (Cambio Rural) Programa de Alivio a la Pobr eza e Iniciativas Rurales

El listado no agota la totalidad de las iniciativas existentes, ya que tanto en el nivel nacional, y especialmente provincial, pueden encontrarse otras propuestas, quizás menos conocidas, dirigidas a los productores agropecuario s más pobres. En muchos casos dependen de la SAGPyA y/o del INTA, en tanto otras tienen que ver con el Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación (por ejemplo el Fondo Participativo de Inversión Social -FOPAR y de CapitalizaciónFONCAP), con el Ministerio del Interior, con el Ministerio de Trabajo (Proyecto Joven; Plan Trabajar, Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados), etc., ya sea que los ejecuten directamente, o en coordinación con gobiernos provinciales, municipales y entidades privadas.

Atenuar el impacto de las políticas macroeconómicas, atender inicialmente alguna situación particular de precios o de clima, aliviar la pobreza de los sectores más desprotegidos de la sociedad y favorecer la transformación y/o reconversión de las economías familia res, constituyen algunos de los propósitos buscados. En algunos casos, los enunciados generales tienen en cuenta la necesidad de lograr mayor participación de los destinatarios en la actividad económica, social y política del país, por lo que se establecen pautas para su participación en la gestión de los respectivos programas y proyectos.

Visto desde otro ángulo, el presupuesto asignado a los programas vigentes permite afirmar que no es poca, aunque a todas luces insuficientes, la cantidad de medios volca dos directamente a los programas de productores rurales con menos recursos, tanto con aportes del presupuesto nacional como de recursos externos (Banco Mundial, BID, FAO, FIDA, UNIFEM, etc.). A ellos se
todo el país, por su aporte a la reflexión y acción en torno a la problemática de género.

12

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

suman muchos programas y proyectos públicos que indir ectamente influyen sobre los productores familiares y, aunque en monto decreciente, otro tipo de apoyos externos canalizados por las Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) y entidades gremiales como la Federación Agraria Argentina y pequeñas organizacio nes campesinas. Las ONG's nutrieron con su experiencia muchas de las reflexiones y propuestas públicas iniciales y participan activamente en la ejecución de algunos de los programas para productores con pocos recursos.

En realidad, dadas las característi cas y objetivos de los programas FIS, es discutible si se trata o no de un enfoque de desarrollo rural, de todos modos es una presencia importante, a veces la única, en muchos países latinos.

5. Un nuevo modelo para los programas de desarrollo rural.

En los últimos años la ejecución de distintos programas de desarrollo rural y campesino ha tenido al menos cuatro características:
Hubo un efecto neto positivo de la asistencia técnica sobre la producción, productividad e ingresos.

Lo que se ofrecía a través de la asistencia técnica sólo correspondía muy parcialmente a la demanda de los diversos usuarios campesinos de la misma. Los sistemas empleados eran caros y difícilmente sostenibles en términos económicos. Los profesionales que proporcionaban tal es servicios tienen un fuerte sesgo agronómico y productivista, cuando muchas veces el requerimiento principal de la asistencia estaba en la comercialización y otros aspectos no agropecuarios (Haudry de Soucy, 1996).

Estos cuestionamientos, entre otros, llevaron a revisar el concepto del desarrollo rural y la extensión agropecuaria, tradicionalmente asociado a la difusión de tecnología, sobre todo en lo que se refiere al papel de los productores. De receptores pasivos y acríticos de las innovaciones propuestas, pasaron a ser reconocidos como sujetos activos y por lo tanto tomadores de sus propias decisiones, lo que implica distintas situaciones y distintas demandas tecnológicas, productivas y sociales.

Las condiciones precedentes conformaron un nuevo mode lo para los programas y proyectos de desarrollo. Se pasó de concebirlos desde la “oferta institucional” a intentar hacerlo desde la “demanda de los beneficiarios”. Ahora las acciones están centradas en entregar responsabilidades y protagonismo a los productores, sus comunidades y sus organizaciones. Otro rasgo diferencial lo constituye el hecho de que las unidades de proyectos se conforman

13

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

con una cantidad mínima de integrantes, ya que todas las actividades que antes eran ejecutadas por equipos técnicos propios de las organizaciones y proyectos, pasaron a convertirse en servicios de apoyo tercerizados. Esta característica, que de acuerdo con Engel (1998), es una de las causas de la actual crisis de la extensión agropecuaria, fue motivada por los estados na cionales, condicionados por la crisis socioeconómica producida a mediados de la década del ochenta y las posteriores reformas a las estructuras gubernamentales.

En el caso particular de los organismos públicos vinculados con el desarrollo rural, las medidas involucraron desde la descentralización de los servicios de extensión hasta la desaparición total de éstos. Una opción frecuente fue la elaboración de diversas propuestas de asociación público-privada para la prestación de servicios de asesoría técnica a los productores. Esta última opción significó, en muchos casos, la privatización total de los servicios quedando el estado sólo como agente de control.

Algunos de los supuestos y principios que conforman este nuevo enfoque son, entre otros, que:
Los campesinos tienen demandas y saben expresarlas. Los campesinos pagan por los servicios que les interesan. Existe un mercado pobre (pero mercado) de servicios rurales. Los servicios rurales no deben ser estrictamente agropecuarios porque los ingresos rurales lo son cada vez menos. Si los campesinos son los principales demandantes de servicios rurales también son oferentes de muchos de ellos. Desarrollar el mercado de servicios rurales implica subsidiar a los campesinos para que dispongan de demanda efectiva. La mejor manera de hacerlo es a través de transferencias directas de dinero a sus cuentas bancarias en forma decreciente y temporalmente acotada. Los campesinos de autosubsistencia que no generen volúmenes de negocios significativos y/o suficientes para sostener en el tiempo un mínimo de servicios de asistencia técnica requerirán de inversiones y apoyos complementarios que no pasan exclusivamente por el desarrollo del mercado de servicios (Haudry de Soucy, 1998).

De esta manera, el nuevo rol de los proyectos es asignar recursos a los usuarios y crear condiciones para un mejor encuentro de la oferta y demanda de capacitación asistencia técnica, comercialización, sistemas de información, comunicación o financiamiento. Así los campesinos y los pobres rurales podrían comprar los servicios que realmente desean adquirir del oferente que prefieran (gubernamental o no), sin verse limitados por una oferta fija y preestablecida.

Puede sostenerse entonces que este posicionamiento frente a propuestas de inte rvención para el desarrollo implica al menos nuevos diseños y modalidades de ejecución diferentes, lo que

14

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

plantea por lo menos tres desafíos: revisar el papel de las instituciones, organizaciones y empresas dedicadas a prestar servicios de apoyo;

redefinir la función de la asistencia técnica que se ha visto superada en sus conocimientos y capacidades; y

diseñar servicios de apoyo coherentes con las nuevas demandas.

5.1. Las organizaciones.

Ante la presencia creciente de proyectos de desarrollo rural y campesino diseñados y ejecutados bajo este nuevo enfoque, es necesario abrir el debate sobre las condiciones existentes que puedan favorecer u obstaculizar la realización de los mismos.

Como se mencionó, una de las características de los proyectos act uales debería ser la de generar condiciones para el encuentro entre las demandas campesinas y las ofertas de servicios, tanto de asesores técnicos privados como de instituciones públicas o no gubernamentales.

La demanda de los pequeños productores agrope cuarios es generalmente muy amplia, sobre todo cuando se está en presencia de proyectos o programas que ofrecen un conjunto de servicios (asistencia técnica, créditos, subsidios, insumos, mejoras de infraestructura básica y otros) a costos sensiblemente más bajos que los del mercado formal.

Además, esta necesidad campesina se ve muchas veces influenciada por las distintas coyunturas sociales, económicas y/o climáticas. Así es que los requerimientos pueden incluir temas como: el acceso a la tierra, el lleva r adelante acciones para la declaración de emergencia en zonas de desastre agropecuario, las luchas por condonaciones de deudas y paralización de remates, el estudio de medidas para contrarrestar las variaciones anuales de los precios de los productos, el análisis de los protocolos de los mercados comunes, los requisitos, presiones y obligaciones fiscales, los procesos de migración a los centros urbanos como de repoblamiento de algunos espacios rurales y un largo listado que se modifica casi jornada tras jo rnada.

Es evidente que la deteriorada institucionalidad agraria pública, sobre todo en

ámbitos

locales, tiene muy poco para ofrecer y todo indica que la situación irá empeorando, cada vez tendrán menos capacidades técnicas, operativas y financieras para ofrecer alguna respuesta que se vincule con las necesidades de los usuarios de los proyectos o programas de desarrollo.
15

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Por otro lado el mundo no gubernamental, quien a priori estaría en mejores condiciones para competir en situaciones ventajosas frente a los aparatos públicos, la más de las veces no puede salir de la contradicción entre hacer de la institución una herramienta para el desarrollo o convertirla voluntaria o involuntariamente en un medio para mejorar la calidad de vida de sus propios integrantes.

Además, tanto la organización pública como la privada, tienen un fuerte sesgo en lo que podría llamarse el enfoque desde las ofertas, es decir, cuando se abre un espacio de trabajo con campesinos (sobre todo en el ámbito de la capacitación) se busca adecuar la demanda a las ofertas propias, más allá de que las mismas coincidan o no con las necesidades de los pequeños productores agropecuarios.

En lo que respecta a los asesores técnicos, en una proporción significativa, también incorporan o tratan de incorporar en sus prácticas de trabajo lo que efectivamente conocen o en lo que se sienten seguros, por sobre la demanda real y efectiva de los usuarios de los servicios ofrecidos. Por ello
...resulta muy común encontrar que los técnicos aplican la conc epción tradicional de promoción o extensión que podría denominarse de “trabajo a la oferta”. Es decir que los técnicos puestos en situación de asesores -promotores del Programa adoptan la posición de “oferentes” de soluciones a los múltiples problemas que d etectan entre los grupos de campesinos y pequeños productores, las que están además supuestamente enmarcadas y predeterminadas entre las posibilidades que ofrece el mismo Proyecto (Fuentes, 1997).

Es probable que algunas de las causas de tal comportamie nto obedezcan al tipo de formación que reciben los técnicos por parte de las organizaciones educativas, en donde los cursos y materias se planifican sin ninguna participación de los educandos.

5.2. Los servicios de apoyo.

Los nuevos enfoques de los proyectos de desarrollo rural requieren necesariamente de nuevos modelos de servicios de apoyo que superen los hasta ahora vigentes. Muchas de las prácticas hasta hoy utilizadas no podrán dar cuenta de las nuevas demandas y necesidades de quienes son los beneficiarios de la asistencia financiera traducida en proyectos.

Al diseñar un sistema de servicios de apoyo, técnico, educativo o cualquier otro, para los usuarios de los proyectos de desarrollo, se debería partir de un concepto clave: lo más importante no es la capacitación sino el desempeño (Bravo Díaz, 2000). Desde este punto de vista se torna

16

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

relevante no solo el "qué se va a entregar" (contenidos), sino también el "a quién se lo va a entregar" (usuarios) y el "cómo se lo va a entregar" (métodos y técni cas).

Para responder al “qué se va a entregar” (contenidos) debe tenerse en cuenta que es lógico que la estructura de la demanda de los usuarios por servicios educativos, culturales, técnicos, jurídicos, etc., responda a la estructura de su ingreso actual y futuro. Los consejos técnico productivos que necesitan son los que le permiten responder a las señales de los mercados donde generan sus ingresos o realizan intercambios.

Al momento de establecer "a quién/es se lo va a entregar" (usuarios) es preciso c onsiderar que ya no son los campesinos clásicos o tradicionales sino que aparecen nuevas categorías que se definen, entre otras variables, por el tipo de actividad productiva (agropecuaria, artesanal, de servicios, etc.), por la composición de los ingresos (prediales y extraprediales) e inclusive por su ubicación geográfica, característica que excede el ámbito estrictamente rural para incluir, por ejemplo, a los habitantes de ciudades intermedias.

Tampoco será fácil responder al “cómo se lo va a entregar” (métodos y técnicas). En general las posiciones que los técnicos y/o capacitadores rurales aún mantienen frente a los productores oscilan entre una verticalidad casi absoluta y el empleo de un metodologismo a ultranza; pasando por intentos de mejorar métod os y técnicas, pero que no logran traducirse en buenos resultados. Quizás sea necesario volver a comprobar que los mejores logros en procesos de transferencia de tecnología han sido impulsados por promotores campesinos, productores innovadores y líderes no formales (Ranaboldo, 1997) y emular sus métodos y técnicas de comunicación.

Un elemento a considerar es el de las lecciones de las experiencias acumuladas hasta el momento en la ejecución de este tipo de proyectos. Se han dado casos en que las diferenci as internas de las propias organizaciones campesinas se trasladaron e impactaron en el resto de los actores, instituciones y organizaciones involucradas alterando las condiciones de ejecución.

Los propósitos de generar y/o fortalecer mercados de servicio s rurales muchas veces no son posibles de lograr bajo condiciones reales. Lo realizado hasta el momento señala que uno de los principales escollos se presentan en el terreno de los de servicios financieros rurales, cuando éstos deben operar en espacios geo gráficos en donde no existe institucionalidad bancaria o financiera alguna.

Por último es necesario considerar que todas estas iniciativas tienen un marcado acento en un conjunto de recomendaciones y prácticas técnico -productivas, esto es, mejorar los res ultados productivos de las unidades campesinas para incrementar los ingresos económicos de las familias

17

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

rurales.

Asimismo todas, en mayor o menor medida, hacen referencias a la necesidad de preservar los recursos naturales y mantener el equilibrio ecológ ico en los espacios geográficos en donde actúan de manera directa. Esto es debido a dos motivos fundamentales:

La problemática medio ambiental va adquiriendo relevancia a partir del agudo deterioro que presentan los agroecosistemas y que las áreas de pred ominio de formas productivas campesinas están situadas mayoritariamente en ecosistemas frágiles.

El abordaje de la problemática ambiental se ha transformado en un requisito “sine qua non” para acceder a fuentes de financiamiento de proyectos de desarrollo .

Cumplir con todas las condiciones precedentes supone el empleo de un enfoque de desarrollo rural que pueda integrar todas las dimensiones involucradas asegurando, al mismo tiempo, una mejora en la calidad de vida de los beneficiarios.

5.3. Extensión agropecuaria y asistencia técnica.

No cabe duda que un cambio en las organizaciones y en los servicios de apoyo está directamente relacionado con la formación de los técnicos e ingenieros que se desempeñan en los programas o proyectos de desarrollo. L os asistentes técnicos que se desempeñan en el sector agropecuario, además de su trabajo vinculado con la producción de bienes y servicios, realizan una actividad que los distingue de cualquier otro grupo profesional: se trata de la extensión agropecuaria o transferencia tecnológica.

Los orígenes de esta singular tarea pueden rastrearse en los primeros estudios sobre el suelo puestos al alcance de los productores ingleses en el siglo XVIlI, para entonces en Gran Bretaña se habían publicado más de 200 obras sobre agricultura y se habían difundido la rotación de cultivos por parte de Townsend. La publicación periódica de Arthur Young, iniciada en 1784, contribuyó grandemente a los avances tecnológicos en la agricultura de Europa y América del Norte (Swanson y Claar, 1987).

La labor de extensión se consolidó definitivamente en 1862 cuando en Estados Unidos se crean los “land grant college”. Estas instituciones se orientaron decisivamente hacia la educación y las necesidades de los agricultores, con la finalida d de mejorar el rendimiento de los cultivos y evitar el deterioro de las tierras.

18

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Con estos principios se generaron en toda América Latina las primeras organizaciones educativas o servicios estatales para atender las demandas de los productores. La cons olidación de este modelo de asistencia se produjo en la década de 1950 de la mano de la corriente “difusionista” y con la creación de muchos de los servicios oficiales de extensión agropecuaria que todavía funcionan en nuestros países y que se denominaron genéricamente Servicios de Extensión Agrícola (Indarte, 1989).

El “modelo difusionista” se basa en generar y difundir más eficazmente el conocimiento técnico, para lograr una disminución de las diferencias en las productividades entre agricultores y entre regiones. Pero, de acuerdo con Ruttan (1982),
lo que fue descubierto sobre la dinámica del proceso de difusión, acoplado con la observación de amplias brechas de productividad entre países desarrollados y países en desarrollo, así como la suposición de q ue los campesinos irracionales y atados a sus tradiciones no adjudicaban bien los recursos a su disposición, produjo un sesgo en la selección de estrategias de desarrollo en muchos países

Así la aplicación de este tipo de estrategias no condujo a los res ultados esperados porque, entre otros factores, no comprendió la peculiar lógica de manejo de las unidades de producción y por lo tanto, no se incorporó en el diseño de alternativas tecnológicas (Schejtman,1986).

Una explicación complementaria para explic ar los magros resultados obtenidos por esta propuesta es la que sostiene Indarte (1989) cuando analiza la cuestión desde la relación oferta demanda afirmando que:
El análisis de la organización y funcionamiento de los mecanismos de generación en general, ha incorporado el supuesto equivocado de que la demanda de tecnología es lo suficientemente homogénea como para que una única y determinada organización institucional y una única y determinada estrategia operativa, fueran suficientes para cubrir diferentes requerimientos y por lo tanto útil ella sola para provocar cambios a nivel de diferentes tipos de productores, a nivel de diferentes regiones e incluso a nivel de diferentes países.

Es evidente que el término “extensión” no es muy preciso y puede definir se e interpretarse de distintas maneras. De todos modos, existe un cierto consenso en que se trata de: un proceso que tiene por objetivo incorporar, mejorar o modificar conocimientos y habilidades de los productores con la finalidad de que estos incremente n su calidad de vida.

Un concepto más operativo, pero menos abarcador, entiende la extensión como el nexo necesario e imprescindible entre la investigación para la generación de tecnología y el proceso de adopción de la misma por parte de los agricultores .

19

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

El término "asistencia técnica" en cambio es más preciso que el de "extensión", aunque también suele ser entendido de diferentes formas. Normalmente se refiere a asesorías especializadas, técnico-productivas y/o socio-organizacionales, dirigidas hacia distintos tipos de productores agropecuarios. Generalmente, pero no siempre, los mismos productores pagan de forma directa o indirecta por este tipo de servicio.

Actualmente la asistencia técnica agropecuaria está en crisis, no sólo en América Latina sin o también en otras partes del mundo. Causa de ella es los fuertes cambios que se produjeron a partir del modelo económico generalizado en la década de 1980, entre ellos la reducción de programas y subsidios estatales destinados a apoyar la pequeña agricult ura y la privatización de los servicios de asistencia técnica.

Esta situación no sólo afectó profundamente la sostenibilidad socioeconómica de los sistemas de producción campesinos, sino la de los mismos técnicos de los servicios privatizados, que perdieron su estabilidad laboral.

Además, la extensión agropecuaria tradicional, es decir, ubicada como un nexo entre la investigación científica y la producción agropecuaria, sostenida principalmente por fondos estatales, está seriamente cuestionada por quien es sostienen la necesidad de un enfoque más integrador para resolver los problemas de los pequeños productores. Un abordaje que no pase sólo por lo productivo sino que también incorpore las dimensiones sociales, ecológicas y económicas, buscando plantear s oluciones a largo plazo y no basadas en el asistencialismo.

Ante estos cuestionamientos, se hace necesario, entre otras cosas, un cambio sustantivo que reoriente el concepto, los enfoques y metodologías de la extensión agropecuaria. Ya no basta la extensión clásica como vehículo de transmisión de resultados de la investigación tecnológica hacia los productores agropecuarios. La extensión debería emplearse como instrumento para fortalecer la capacidad de autoaprendizaje e innovación permanente de las com unidades rurales hacia la competitividad y la sostenibilidad.

5.3.1. La capacitación y el aprendizaje.

Es muy frecuente que en el trabajo con productores campesinos, la asistencia técnica esté estrechamente asociada con actividades de capacitación. La r evisión de los planes de trabajo realizados por asistentes técnicos permite ver esta combinación casi en forma permanente. Incluso hay autores que sostienen que cuanto más pobres sean los productores con los cuales se trabaja, más difícil es disociar un ti po de actividad de la otra.

20

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Capacitar una persona es cooperar con ella para que realice con éxito ciertas experiencias de aprendizaje. Aprender significa incorporar nuevas formas de relacionarse con la realidad, pero esta incorporación no es pasiva: impli ca tanto la asimilación de los datos de la realidad, como el ajuste del sujeto y la programación de acciones para llevar a cabo las necesarias transformaciones en la realidad. De hecho, cualquier proceso de intercambio entre un ser vivo y su medio ambiente, como la respiración y la alimentación, envuelve estos dos momentos de asimilación y acomodación. En el caso de una acción más propiamente humana, como el aprendizaje, el proceso se hace más complejo y acelerado (Argumedo, 1990). En cada momento de sus vidas, las personas aprenden, es decir, adaptan sus conductas a los estímulos que perciben del medio ambiente. Durante el aprendizaje, la persona produce conocimientos sobre ella misma y sobre su contexto, procesando las informaciones que recibe. Con ese objetivo, utiliza como instrumentos los conocimientos anteriormente adquiridos. Pero aprendizaje no es igual a capacitación; esta última supone una intervención externa.

La capacitación procura modificar el contexto a partir de una acción sobre los sujetos , promoviendo o facilitando ciertos y determinados tipos de aprendizajes. El trabajo del técnico es en gran medida, generar las condiciones para que efectivamente se produzcan los aprendizajes buscados.

5.3.2. La formación de los asistentes técnicos.

Es innegable que los cambios producidos en los últimos años, plantean nuevos problemas a la asistencia técnica rural. El desafío es cómo insertar a los sectores pobres rurales al desarrollo agrícola, en un contexto económico globalizado y competitivo que genera crecimiento en un reducido segmento de productores (sólo los que logran acceso al mercado) y que restringe las condiciones de acceso a los productores campesinos con escasos recursos productivos. En este escenario se torna insuficiente la asistenc ia técnica orientada a mejorar la productividad de los rubros tradicionales y aparecen nuevos temas, como el desarrollo de mercados, la identificación de negocios rurales (no necesariamente agrícolas), la microempresa rural, la gestión de recursos hídricos , el manejo de suelos, entre otros.

Muchas de las organizaciones y empresas dedicadas actualmente a estas prestaciones, no tienen la capacidad de interpretar el contexto de la economía campesina y proveer soluciones técnicas apropiadas, realmente benefic iosas para las familias rurales en situación de pobreza.

21

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Además, estos requerimientos han superado con creces las capacidades, los conocimientos y las habilidades de las personas que son contratadas como extensionistas y/o asesoras.

Sin embargo, ponerse de acuerdo en el “qué” de la nueva formación sólo es una parte del problema. Los asesores técnicos provienen, en su gran mayoría, de carreras educativas vinculadas a la formación técnica -agronómica, tanto de nivel medio como superior (ingenieros agrónomos, zootecnistas, médicos veterinarios, técnicos agrónomos y otros similares).

Las instituciones educativas orientan, preferentemente, la formación profesional a los requerimientos que surgen de los sectores más dinámicos de la agricultura, especialmente l os segmentos empresariales vinculados a actividades de agroexportación, excluyendo del currículo los temas relacionados con el desarrollo rural y campesino.
La formación de profesionales y técnicos se orienta fundamentalmente para que presten eficientes servicios a la empresa capitalista tradicional, nada en su formación les indica las posibilidades, potencialidades y limitaciones de otros sectores sociales agrarios, especialmente los más pobres -campesinos y asalariados rurales - (Barril García,1989).

Además, a transferencia de conocimientos necesarios para un proceso de desarrollo es una misión que exige capacidades especiales y
En general los esfuerzos que se realizan para la formación de los extensionistas, tanto en los ámbitos universitarios como e n las propias instituciones de extensión son insuficientes. En las Facultades de Agronomía, la incorporación a los planes de estudio de la materia Extensión Agrícola o sus equivalentes es relativamente reciente, muchas veces confundidas o agrupadas con otros elementos (Cetrángolo, 1991).

En este sentido, Ceconello (1996) afirma "que a pesar de que un importante número de profesionales de las ciencias agropecuarias se desempeñan como extensionistas en diversas instituciones oficiales y privadas, no han ten ido una formación adecuada para esa tarea".

Una consecuencia de la situación descripta es la escasez de técnicos y profesionales competentes para abordar el trabajo de desarrollo junto a sectores campesinos. Esto es, formados en paradigmas que permitan comprender e integrar los elementos socioculturales, técnicos y ecológicos de los agroecosistemas. Tal es el caso de las metodologías alternativas de trabajo bajo el enfoque de los sistemas de producción o los modelos agroecológicos que, además, no son incompatibles con el abordaje de sistemas productivos de tipo empresarial. El perfil clásico de técnico/extensionista incorpora en su práctica laboral, en mayor o menor grado, al menos cinco características, las que se describen a continuación:

22

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

a) Un concepto lineal de las relaciones de causalidad. b) Un desprecio por los conocimientos no científicos. c) Escasa preocupación por las demandas de los productores y las exigencias de los mercados. d) Un enfoque paternalista en la relación con los campesinos. e) Una atención al productor individual, por lo general el jefe de hogar.

a) Un concepto lineal de las relaciones de causa y efecto.

Esta visión simplista de la realidad asume un vínculo lineal entre la investigación científica por un lado (en la persona d el técnico) y los productores agrícolas, por el otro. Por ejemplo, el técnico cree que entregando una “receta” científicamente validada, el productor la puede adoptar automáticamente, obteniendo los resultados esperados. Esta deformación no reconoce que la productividad también depende de los vínculos entre los mismos actores y las complejas relaciones entre distintos componentes (sociales, económicos, ecológicos) del sistema.

No es sólo el contacto con la ciencia o la tecnología lo que prima en las neces idades del pequeño productor de hoy día, sino también el interrelacionamiento con todos aquellos actores sociales con los cuales puede formar alianzas estratégicas para definir y realizar propuestas productivas viables y sostenibles.

En este sentido, la tecnología es un factor entre otros, igual o más determinante, que incide en las decisiones productivas de las familias campesinas. Por ejemplo, la adopción de alimento balanceado para cerdos no estará solo determinada por su resultado productivo, sino ta mbién por aspectos organizativos (sí los productores pueden organizarse para la molienda y mezclado del alimento) y económicos (el maíz, base del alimento, también forma parte de la dieta de otros animales y de los mismos campesinos) entre otros.

b) Un desprecio por los conocimientos no científicos.

La práctica de extensión agropecuaria tradicional, se caracteriza por ser vehículo de transferencia de conocimientos científicos despreciando el aporte de los mismos productores.

Muchos creen que el rol del asistente técnico es el de transferir lo que aprende en la universidad hacia el mundo campesino y no considera que el asesor técnico puede aprender de las experiencias de los productores campesinos. Este supuesto desconoce que muchos de los descubrimientos científicos tuvieron origen en elaboraciones intuitivas o a partir de datos e información emanada de la experiencia, que poco tienen que ver con la rutina aceptada de los

23

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

laboratorios y los campos experimentales.

Ejemplo de ello es el interés crecient e de las grandes empresas que estudian las prácticas campesinas de cultivo tradicional, buscando identificar las estrategias para el control de plagas o de agricultura orgánica. Además, está suficientemente demostrado que, en una relación educativa, tanto aprende el que enseña, como enseña el que aprende.

c) Escasa preocupación por las demandas de los productores y las exigencias de los mercados.

Otra característica frecuente es que la asistencia técnica se dirige casi exclusivamente a lo productivo, sin mayor preocupación ni conocimiento por los procesos de comercialización, organización o gestión empresarial. Muchas veces, la asistencia técnica se ofrece orientada a ciertos rubros que se cree positivo impulsar, con independencia de las demandas de los productores y las exigencias de los mercados. Así, la recomendación tecnológica está sesgada por el tipo de conocimientos que el técnico trae sin atender adecuadamente a las condiciones especificas de producción y mercado del usuario.

d) Enfoque paternalista.

La práctica de la extensión agropecuaria tradicional se caracteriza muchas veces por un marcado acento paternalista. De alguna manera los técnicos fueron educados para creer que ellos son la fuente del verdadero conocimiento agrícola y que, por lo ta nto, deben guiar a los campesinos hacia objetivos y métodos que estos por sí mismos no son capaces de entender.

Es probable que el motivo de este comportamiento sea que como en la educación formal se comienza a trabajar con niños y niñas de muy corta eda d, cuando el técnico debe asumir el papel de educador o educadora, reitere el estilo con el que fue formado desde su infancia. Esta situación, tal como lo expresó Paulo Freire (1972), no sólo inhibe el proceso de aprendizaje del productor, sino también del extensionista.

e) Atención al productor individual.

Por último, es necesario señalar la orientación casi exclusiva de la práctica del técnico asesor hacia el productor individual.

Por una parte, su trabajo se orienta al productor varón jefe de hogar, sin considerar a la mujer, a los hijos y otros familiares que intervienen directamente en la producción familiar y, que por lo mismo, también son potenciales usuarios de la asistencia técnica. Es frecuente, por ejemplo, que

24

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

el veterinario trate con el jefe de hogar, aunque sea la mujer quién cuide los animales, excluyendo por ejemplo de la capacitación a la persona que directamente la necesita.

Por otra parte, la asistencia técnica es por lo general una actividad individual, descuidando la alternativa de las actividades grupales que permitiría generar espacios de diálogo entre los productores campesinos, mejorando la efectividad de la intervención.

Es evidente que muchas de las deficiencias nombradas se deben a que las ciencias agropecuarias, generadora de la mayor cantidad de ofertas de servicios técnicos rurales, poseen un status más complejo que otras disciplinas. En este sentido y siguiendo a Becher (1993) la ingeniería agropecuaria (y sus numerosas derivadas) puede incluirse en la clasificación de “du raaplicada”, que se caracterizan por ser: “finalistas (con propósitos claros); pragmáticas (tecnología por medio del conocimiento duro), preocupada por el dominio del entorno físico; sus resultados son productos y/o técnicas”.

Pero, al mismo tiempo compa rten elementos comunes con las ciencias exactas “duras -puras” y las sociales “blandas-aplicadas”. En este último caso existe evidencia para sostener que, la mayoría de las veces, las deficiencias o fracasos profesionales están vinculadas a esta área; revelando que el solo manejo de la cuestión tecnológica es insuficiente.

Así por ejemplo, los problemas derivados de la comunicación, la capacitación a productores o de la adopción de tecnología no pertenecen al ámbito de las ciencias “duras -aplicadas”, pero se presentan muy frecuentemente en la práctica de la profesión. Pese a ello la respuesta de las instituciones educativas no ha sido, hasta ahora, la adecuada.

5.3.3. La respuesta de las instituciones educativas.

La demanda de conocimientos para los prof esionales agrónomos excede con creces su capacidad para la producción de materias primas indiferenciadas. E l aprendizaje ya no implica solamente conocimientos y habilidades para el desempeño del "rol" profesional o el "saber hacer", sino también el "saber ser", entendido como el desarrollo de estrategias de observación,

interpretación y evaluación, para permitir reflexionar sobre la acción y revisar las actividades en función de lo que demanda el medio. Este "saber ser" puede sinteti zarse como el logro de una actitud científica (Benencia y Ferrazzino, 1996).

Por otro lado, la sociedad cuenta con sus instituciones de educación superior para la formación de profesionales capaces de generar, conducir y adaptarse a los cambios producidos.

25

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Sin embargo, en el área de las ciencias agropecuarias la oferta educativa puede caracterizarse por un marcado sesgo hacia la formación teórica, aislamiento de las condiciones reales de producción, métodos de enseñanza que privilegian la transferencia y no la generación de conocimiento y un predominio del área técnica sobre la socioeconómica.

Instituciones con matrícula decreciente, que retienen sólo una mínima porción de sus ingresantes, quienes por otro lado egresan después de más de siete años de permanencia y en donde, además, la repetición y superposición de contenidos son una constante; explican en parte el actual deterioro de la enseñanza agropecuaria. Situación que se refleja y sintetiza en el hecho de que no responden adecuadamente a las necesidades del sector produc tivo.

Este diagnóstico es compartido en mayor o menor medida por numerosos trabajos sobre el tema, entre ellos: Saravia (1983), FAO (1988, 1991 y 1993), Indarte (1993), Tacchini (1995), Benencia y Ferrazzino (1996), Ceconello (1996), y Sariego Mac Ginty ( 1998).

No cabe duda de que este estado de cosas es conocido por las numerosas Facultades de agronomía del país y que muchas de ellas, alentadas por la aparición de programas estatales para la mejora de la calidad de la enseñanza o incluso por cuestiones d e subsistencia institucional; han iniciado procesos tendientes a revertir la situación. Estos incluyen, casi indefectiblemente, revisiones para la modificación de los currículos.

Las tendencias al respecto son, después de haber efectuado un diagnóstico i nstitucional, realizar una serie de propuestas sobre la necesidad de generar un currículo flexible; pero que sólo se remiten a un listado de sugerencias para introducir en los planes de estudio, entre ellas: seleccionar contenidos, dividir el cursado en ci clos (básico y de formación profesional), relacionar la teoría con la práctica, cambiar el régimen de cursado (de cuatrimestral a anual o viceversa), optar por el sistema de créditos, incrementar el número de materias optativas y la participación en actividades de integración (talleres, pasantías, trabajos monográficos y otros). En el Apéndice se reproducen los planes de estudio, el vigente y la última modificación aprobada, de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de Tucumán, que constituyen un claro ejempl o de lo expuesto.

En realidad muchas de las medidas mencionadas se vienen proponiendo por lo menos desde hace 40 años 4, lo que, además de un indicador de la complejidad del problema, demuestra lo
4

Al respecto pueden consultarse algunas de las publicaciones siguientes: Segunda Conferencia Latinoamericana de educación Agrícola Superior (1962). “Informe de la Segunda Conferencia Latinoamericana de educación Agrícola Superi or”. San José, Costa Rica: Segunda Conferencia Latinoamericana de Educación Agrícola Superior. Castronovo, A (1966). “Realidades del curriculum en agricultura”. La Agricultura y la Universidad. Buenos Aires: Consejo de Educación Superior en las Repúblicas Americanas. FAO, UNESCO y OIT (1970). “Conferencia mundial sobre enseñanza y capacitación agrícola”. Vol. I. Copenhague: FAO, UNESCO, OIT.

26

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

costoso que resulta introducir cambios en la educación supe rior.

Es más, a veces pareciera que la tendencia es volver atrás. Así, la última propuesta de la organización que nuclea a la educación agropecuaria superior (AUDEAS, 1997) se basa en establecer una carga horaria mínima de 3.500 horas para la carrera de ingeniero agrónomo y definir 15 núcleos temáticos, en donde sólo uno, el socioeconómico, incluye claramente problemas no estrictamente asociados con lo tecnológico productivo. Es decir, una repetición del tradicional plan de estudios de las Facultades de a gronomía.

Se hace evidente entonces que la problemática expuesta no aparenta tener una solución dentro del ámbito de las Facultades de agronomía, por lo tanto deberán ser los programas y proyectos quienes aporten las medidas necesarias para superar las d eficiencias formativas de sus recursos humanos.

5.3.4. Intervención y participación. En el ámbito de los proyectos de desarrollo, la práctica de los y asistentes técnicos se denomina intervención. Una de las razones de tal denominación es que éstos, sa lvo casos excepcionales, son sujetos externos a las realidades campesinas. Pero intervención también significa que no necesariamente fue la sociedad misma, en el nivel local, la que ha "diagnosticado" su situación y, por consiguiente, ha actuado buscando s oluciones y/o resolviendo los obstáculos encontrados, sino que el impulso viene, total o parcialmente, de afuera. Los técnicos de terreno son agentes externos al medio (organización campesina, comunidad local) que se quiere transformar. Esta condición de e xternalidad supone que:

El que diagnostica no vive los problemas planteados. El que formula el programa de acción no percibirá los resultados del mismo de igual modo que los beneficiarios.

De ahí la dicotomía que muchas veces se observa entre:

La lógica de construcción de un programa de trabajo realizado por un asistente técnico. La lógica de ejecución de un programa cuando es asumido por los propios campesinos.

Para evitar que el desencuentro entre lógicas produzca el fracaso de las intervenciones, l a
Nasca, A; Ledesma, N; et. al (1970). “Estado actual de la enseñanza agrícola superior en Argentina”. Seminario sobre

27

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

participación de los campesinos es fundamental. La participación se refiere a formar parte de... o tener parte en... (muchas veces implica un rol poco activo) pero también tomar parte de o en... (lo cual implica acción efectiva).

De todos modos debe quedar claro que participación es más que la mera presencia física. En este sentido, es equivocado sostener que hay participación porque en las reuniones de planificación hay una presencia masiva de los beneficiarios.

La intervención constituye así, un pro ceso complejo de toma de decisiones basada en el conocimiento y análisis de una realidad. El diseño de objetivos y acciones de transformación coloca a los técnicos de terreno en un doble desafío. Por una parte, deben ser capaces de brindar recomendacione s pertinentes a cada realidad específica y, por otra parte, colaborar para que las decisiones productivas y/u organizacionales de los campesinos se apoyen en un adecuado análisis de su realidad. Para que ello ocurra deben ser capaces de generar un diálogo horizontal con los productores, ayudarlos a analizar sus potencialidades y restricciones, y contribuir con sus conocimientos a ese proceso de diagnóstico y toma de decisiones.

Por esto es necesario considerar qué tipo de elementos (conceptuales, metodo lógicos, instrumentales) son necesarios para desarrollar un trabajo de intervención eficiente y efectivo y que, además, incorpore las condiciones para el desarrollo o el fortalecimiento de mercados de servicios rurales.

En el contexto señalado, las necesi dades de educación, capacitación e información por parte de los productores están creciendo exponencialmente. El desarrollo rural buscado dependerá mucho de la capacidad de los actores involucrados de dar respuestas adecuadas a los desafíos múltiples que se presentan, y de la manera en cómo los productores y otros actores se organicen para generar e implementar propuestas de desarrollo.

La asistencia técnica debería convertirse en un servicio de generación de propuestas, alianzas (y organizaciones para pot enciar sus efectos), como también de intercambio de experiencias, conocimientos e información. Debería dirigirse a fortalecer la capacidad propia de los actores sociales rurales de innovar, de generar propuestas y de organizarse para implementarlas. Debería fortalecer la interacción entre los productores, facilitarles la comunicación con otros agentes económicos, sociales y políticos, y estimular la búsqueda de soluciones

planificación de la Educación Agrícola Superior. Informe Final. Río de Janeiro: IICA, ABEAS, UNESCO.

28

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

especificas, de información pertinente y su aplicación bajo condiciones locales.

6. El desarrollo sustentable.

No cabe duda de que el desarrollo entendido como crecimiento económico y el logro de mayor bienestar personal, atado este último al nivel de ingresos, ha fracasado en América Latina. Actualmente la inequidad social, los proble mas ambientales y la escasa o nula legitimidad de los gobiernos (incluso los elegidos mediante el voto popular) son mayores que nunca.

También es evidente que el concepto de desarrollo, por ser tan abarcador y establecer complejas interrelaciones entre distintos componentes, no puede permanecer sólo en el marco de la economía o alguna de sus especializaciones. En este sentido Yurjevic (2000) propone la integración y el aporte de tres paradigmas para alcanzar la sustentabilidad: el de desarrollo, el de gobernabilidad y el de manejo de recursos naturales. Los modelos mencionados reciben a su vez diversas contribuciones de áreas del conocimiento que han asumido que el crecimiento económico indefinido sólo genera más pobreza e inequidad, sea esta inter o intr ageneracional.

En este marco, la conservación de los recursos naturales para que “respondan a las necesidades de la presente generación y garantice a la generación futura la satisfacción de los suyos (Comisión Bruntland)”, es un imperativo. Por ello
El motor de la sustentabilidad debe ser las personas con sus instituciones básicas, pero en un contexto en que el Estado regula e incentiva la protección ambiental y el gobierno asume decididamente la superación de la pobreza, con las economías sociales de me rcado en pleno funcionamiento (Yurjevic, 2000)

Así la sustentabilidad no es simplemente un asunto de ambiente, de justicia social y de desarrollo. “También se trata de gente y de nuestra sobrevivencia como individuos y cultura. Es decir, de manera más significativa, la pregunta es si los diversos grupos de gente continuarán sobreviviendo y de qué manera (Barkin, 2001)”.

Como se expuso anteriormente, los modelos de desarrollo rural no escaparon, en líneas generales, a propiciar el incremento de la produc tividad para transformar el sector. Más allá de la coherencia interna de los mismos, es innegable que se asentaron en los principios de la primera “Revolución Verde”, que pregonó la mecanización, la fertilización, los pesticidas y las semillas mejoradas como solución universal (Montesinos, 2000) al problema del desarrollo.

Esta carrera productivista se ha visto nuevamente acelerada a partir de los descubrimientos y

29

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

contribuciones de la biotecnología, madre de los organismos genéticamente modificados, presentada a la sociedad como la “Segunda Revolución Verde” y la que, según sus propulsores, erradicará el hambre en el mundo. Sin embargo, hasta ahora, sólo ha demostrado ser una herramienta para aumentar las ganancias de las empresas productoras de semillas y agroquímicos, al mismo tiempo que continúa deteriorando el medio ambiente.

Al respecto es necesario comprender que el éxito no depende sólo de aumentar los rendimientos, sino además del incremento de la capacidad de sus habitantes para tomar decisiones, manejar recursos, adquirir información y evaluar resultados. El mejoramiento de los conocimientos, las habilidades y las destrezas de los agricultores debe ser considerado como una inversión y no como un costo (Altieri y Uphoff, 1999). Esto último signific a que la educación y capacitación, tanto de técnicos como de productores, es un componente esencial del desarrollo agropecuario sustentable.

Una respuesta a esta necesidad la constituye la agroecología, ciencia que tiene por objetivo “promover tecnologías de producción estables y de alta adaptabilidad ambiental (Altieri, 1995)”. Pero que al mismo tiempo es un enfoque para el desarrollo agropecuario, especialmente importante en las enseñanzas técnico profesionales y universitaria, en el área de investigació n agrícola, en los sectores de asesoría y servicios a la agricultura y en las estructuras y personas dedicadas a la planificación y toma de decisiones (García Trujillo, 2000).

Si bien existen muchas definiciones de agricultura sustentable, todas comparten , en mayor o menor medida, una serie de objetivos comunes:
Producción estable y eficiente de recursos productivos Seguridad y autosuficiencia alimentaria Uso de prácticas agroecológicas o tradicionales de manejo Preservación de la cultura local y de la p equeña propiedad Asistencia a los más pobres a través de un proceso de autogestión Alto nivel de participación de la comunidad en decidir la dirección de su propio desarrollo agrícola Conservación y regeneración de los recursos naturales (Altieri, 1995 ).

Acordados los objetivos de la agricultura sustentable, es preciso desarrollar un conjunto de indicadores de comportamiento socioeconómico y agroecológico para juzgar el éxito de un proyecto o programa. Al respecto, como se trata de un área en continua evol ución, no hay total coincidencia entre todos los autores, de todas maneras la flexibilidad de la propuesta es más que suficiente como para adaptarla a situaciones particulares.

Como ejemplo de lo anterior se exponen dos conjuntos de atributos o condicione s de sostenibilidad de sistemas agroecológicos.

30

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

“Sustentabilidad: se refiere a la capacidad de un agroecosistema para mantener la producción a lo largo del tiempo, a pesar de las restricciones ecológicas y socioeconómicas a largo plazo. Equidad: mide como se distribuyen los costos y beneficios del agroecosistema. Estabilidad: es la constancia de la producción dada bajo un conjunto de condiciones ambientales, económicas y administrativas. Productividad: es una medida cuantitativa de la tasa o cantidad de p roducción por unidad de tierra o trabajo (Altieri, 1997)”. “Conseguir un alto nivel de productividad, mediante el uso eficiente y sinérgico de los recursos naturales y económicos. Proporcionar una producción confiable, estable (no decreciente) y resiliente a perturbaciones mayores en el transcurso del tiempo, asegurando el acceso y disponibilidad de los recursos productivos, el uso renovable, la restauración y la protección de los recursos locales, una adecuada diversidad temporal y espacial del medio natur al y de las actividades económicas y mecanismos de distribución de ingresos. Brindar flexibilidad (adaptabilidad) para amoldarse a nuevas condiciones del entorno económico y biofísico, mediante procesos de innovación y aprendizaje y el uso de opciones múltiples. Distribuir justa y equitativamente los costos y beneficios del sistema entre diferentes grupos afectados o beneficiados, asegurando el acceso económico y la aceptación cultural de los sistemas propuestos. Poseer un nivel aceptable de autodependencia (autogestión) para responder y controlar los cambios inducidos desde el exterior, manteniendo su identidad y sus valores (Masera, Astier y López, 1999)”.

Puede observarse que la similitud de conceptos es casi total, de los siete atributos listados, tres de ellos (confiabilidad, estabilidad y resiliencia) son equivalentes a la condición de sustentabilidad de la primera opción. Las definiciones de adaptabilidad (que hace hincapié en el aprendizaje) y de autogestión (que mide el grado de dependencia externa ) más que establecer alguna diferencia completan el concepto de sustentabilidad.

En síntesis, la agroecología y sus principios fundamentales constituye una alternativa válida y coherente con los otros cambios enunciados cuando se trata de diseñar progra mas de desarrollo enmarcados en el nuevo modelo. Por otro lado, actualmente puede sostenerse que los proyectos denominados FIS cumplen con muchas de las condiciones propuestas, sobre todo las vinculadas con la participación de los beneficiarios, su autonom ía y capacitación. Pero tampoco puede dejar de mencionarse el hecho de que, mayormente, carezcan de objetivos productivos, característica esencial en cualquier iniciativa para el desarrollo rural.

Sin embargo el caso que se presenta a continuación tiene l a particularidad de combinar una propuesta de tipo FIS, con un componente productivo fundado en principios agroecológicos circunstancia que, más allá de sus resultados, lo hace un interesante objeto de estudio.

31

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

7. El caso en estudio.

7.1. El contexto macroespacial.

La República Argentina (Mapa 1 en el Apéndice) se ubica en la parte sur de Sudamérica, entre los 22º y 55º de latitud sur y 54º a 67º de longitud oeste. Cubre una superficie de 3,7 millones de km 2 incluyendo partes de la Antártida e i slas en el Océano Atlántico Sur. Limita con Bolivia al norte; Paraguay al noreste; Brasil, Uruguay y el Océano Atlántico al este y Chile al poniente. Un tercio de la superficie del país es húmedo con un 30% de bosques montañosos subtropicales; el resto se compone de la pampa o áreas simples húmedas. Dos tercios del territorio se compone de áreas semiáridas y áridas con períodos prolongados de sequía.

El territorio nacional se divide en 23 provincias. Según la constitución política de 1853, modificada en 1994, las provincias son partes de un sistema federal, con decisiones centrales tomadas en el Capital Federal. La administración central incluye tres poderes principales: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. El idioma oficial del país es el español. L a población total alcanza los 36.223.947 de habitantes (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos - INDEC, 2001).

La actividad agropecuaria en el país se desarrolla en dos macroregiones con características bien diferenciadas y tradicionalmente conocidas como la región pampeana y extra pampeana. Las diferenciaciones marcadas entre las dos macroregiones responden a las características fisiográficas y climáticas que condicionan los aspectos productivo -agropecuarios, y los aspectos socio-económicos.

La región pampeana es agroecológicamente homogénea y comprende partes de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos. En esta región se cultiva el 100% del trigo, el 90% de la soja, el 85% de maíz, el 75% de girasol. La población bovina existente suma alrededor de 41 millones de cabezas, lo que representa casi el 80% del stock total.

La región extra pampeana comprende cuatro regiones con diferencias muy marcadas:

a) Cuyo: comprende las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. La pr oducción agrícola, totalmente bajo riego, comprende la vid, los frutales de pepita y carozo y las hortalizas.

b) Patagonia: corresponde a la parte sur del país con las provincias de Río Negro, Neuquen, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Las condicione s climáticas permiten cultivos de peras, manzanas y hortalizas en los valles protegidos que cuentan con riego, y el pastoreo extensivo de ovinos hacia el sur.

32

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

c) Noreste argentino (NEA): comprende las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Mision es y la parte norte de las provincias de Santa Fé y Entre Ríos. Los cultivos importantes son el algodón, el té, el arroz, la yerba mate, el tabaco, los cítricos y las hortalizas. En la provincia de Misiones es importante la explotación forestal.

d) Noroeste argentino (NOA): Tiene una gran variabilidad fisiográfica con áreas altoandinas, llanuras semiáridas y microregiones con clima subtropical húmedo. Las producciones son principalmente el algodón, tabaco, cítricos, hortalizas, caña de azúcar y legumbres. Comprende las provincias de Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja y Tucumán.

7.2.

El contexto socioeconómico.

Los drásticos cambios económicos ocurridos en 1991 debido a decisiones apuntadas a abrir la economía, instituyeron el denominad o Plan de Convertibilidad, privatizando empresas públicas y reduciendo el empleo en el sector público. Estas medidas afectaron significativamente la estructura de precios relativos que disminuyeron la importancia del sector industrial, aumentando el peso del sector de servicios.

Desde un punto de vista social, las políticas de ajuste estructural afectaron especialmente a los sectores más pobres de la población. A nadie escapa el hecho de que hoy en la República Argentina, el Estado Nacional y los estados provinciales parecen haberse desentendido del problema de la pobreza, y en particular de la pobreza rural. Argentina es hoy, un país dramáticamente empobrecido.

Algunos estudios muestran que la brecha de ingresos entre el 10% más pobre y más rico de los perceptores, en el lapso comprendido entre los años 1975 -1990, se amplió un 25% (López y Romeo, 2000) 5.

Sin embargo, en el período comprendido entre los años 1990 -1999, la misma brecha aumentó un 57%, pasando el primer decil de perceptores de participar e n el 2,1% de los ingresos totales en el año 1990 a distribuirse apenas el 1,5% en 1999. Por el otro lado, el decil más rico de

perceptores paso de percibir el 33,6% del total de ingresos en 1990 al 36,7% en el año 1999.

Lo precario de la situación socia l y económica en las regiones del NOA y del NEA se refleja
5

Los datos utilizados, en su totalidad oficiales, son suministrados por cortes especiales de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) relevada periódicamente por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. La EPH consiste en el mayor relevamiento periódico nacional sobre situación socioambiental de los hogares. Se basa en "una muestra probabilística, estratificada en dos etapas, que comprend e 35.000 viviendas en todo el país y produce estimaciones válidas para los aglomerados que cubre y para el total del país".

33

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

cuando se analizan los datos estadísticos de Artemio López (2000) -cuadro 3- sobre los dos grupos de mayor vulnerabilidad socioeconómica: niños menores de 15 años y mayores de 60 bajo la línea de indigencia, es decir que no logran el acceso a una ingesta diaria capaz de aportar las calorías mínimas demandadas para realizar movimientos moderados.

Cuadro 3: Niños menores de 15 años y mayores de 60 años indigentes por región de residencia. Total país (octubre de 2000).
Regiones Menores de 15 años indigentes por región(%) 11,1 12,9 7,1 13,3 21,4 20,6 13,1 Mayores de 60 Mayores de 60 años años indigentes indigentes por región por región (%) (absoluto) 3,5 4,2 3,2 5,9 10,7 9,9 4,2 61.257 76.723 4.624 14.411 31.253 34.145 222.413 Menores de 15 años indigentes por región (absoluto) 310.084 320.353 43.170 101.632 236.286 264.332 1.275.857 (López, 2000)

Gran Buenos Aires Región central Región patagónica Región cuyana Región NEA Región NOA TOTAL PAÍS

Los indicadores de pobreza y marginalidad se agudizan cuando nos circunscribimos a las regiones que conforman el norte del país. La población pobre en el NOA y NEA argentinos es aproximadamente del 45%, el doble del porcentaje de la región Puerto y Centr o6 y seis veces superior al porcentaje de la Capital Federal, alcanzando su situación límite cuando nos circunscribimos a la población rural del NOA y NEA, en donde la proporción de pobres varía entre el 60 y 70% (Cátedra de Estadística, 1998) . También la mayor indigencia infantil se observa en estas regiones donde los niños indigentes superan el 20% del universo de menores de 15 años residentes.

En otras palabras, sobre un universo de 2,4 millones de menores de 15 años residentes en el NOA y NEA, 500.000 son niños indigentes. Igualmente la mayor cantidad de indigentes para el tramo de mayores de 60 años se observa en las mismas regiones. Se trata en conjunto de 1.498.270 residentes de extrema vulnerabilidad, niños o residentes de tercera edad, que sin soporte alimentario o de ingresos externos no logran acceder a una dieta básica de alimentos que garantice siquiera su supervivencia.

Estas cifras se incrementaron a partir de la crisis económica iniciada en segundo semestre de
6

Esta región comprende las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba.

34

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

2001 y que ocasionó, además de la caída del gobierno nacional, una gran disminución del poder adquisitivo de la población y el aumento del desempleo a cifras superiores al 20%. Así, según el INDEC (2003), el 57,5% de la población argentina, equivalente a 19.700.000 personas, se encuentra bajo la línea de pobreza.

7.3. La provincia de Tucumán.

La provincia de Tucumán (Mapa 2 en el Apéndice) ubicada en el centro de la región NOA, es la más pequeña de todas las provincias argentinas con una extensión de 22.524 Km 2 (0,6% del total nacional).

La población según el último censo nacional (INDEC, 2001) es de 1.336 .664 habitantes, lo que da una densidad de población de 59,3 hab/km 2, siendo una de las más altas del territorio nacional. Para el mismo año de referencia, la población rural es de 132.024 personas (se considera población rural la perteneciente a localidades de menos de 2000 habitantes). El 51% de los pobladores vive en la capital provincial.

El área rural de Tucumán responde a una microregionalización dada en primer lugar por el conjunto de condiciones ambientales, a lo que se suma el desarrollo infraestructural y geográfico político de la provincia. La organización política y territorial se orienta en el sentido de una especialización de zonas para la producción de bienes, identi ficándose en primer término el espacio de concentración de la actividad eje de la economía tucumana: el área cañera e industrial azucarera (centro y sudoeste de la provincia); las llanuras orientales (franja este a lo largo del territorio provincial) y los valles de altura (norte y oeste), que representan un vasto territorio con escaso desarrollo y con una menor densidad demográfica.

La red vial converge desde cualquier punto del territorio provincial al área de concentración de la actividad azucarera. Lo mismo puede observarse con el suministro de agua (industria, consumo y riego) y otros servicios. En esta angosta faja territorial se concentra el 92 % de la población provincial.

En la medida que uno se aleje de la zona agroindustrial azucarera, disminu ye la densidad de población y los servicios se tornan escasos. Paralelamente comienzan a manifestarse, con mayor intensidad, las evidencias de la postergación social y económica, cuando no, situaciones de extrema pobreza y marginalidad (Bustos, 1994).

Esta circunstancia se refleja en el gran porcentaje de la población que se halla bajo la línea de

35

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

pobreza e indigencia. Para fines de 2002 habitaban la provincia 946.000 (70,8% del total) personas pobres y 456.000 personas indigentes (INDEC, 2003). Es decir, dentro del panorama nacional, la región del NOA y particularmente la provincia de Tucumán, se halla entre las más empobrecidas.

7.4. Los productores agropecuarios. La crisis mencionada afecta a todos los productores de la Argentina, entre 1988 y 2002, desaparecieron 103.405 productores agropecuarios, no obstante la superficie sembrada se mantuvo casi inalterable, creció apenas un 5,2%, lo que indica más cantidad de tierra en menos manos (La Tierra, marzo de 2003).

Siendo el segmento de los pequeños prod uctores agropecuarios el más numeroso, representan el 38,8% de las unidades productivas del país y el 60,1% en la región del NOA (Fuentes, 1995), no cabe duda de que fue el más afectado de todos.

De total de población que vive en hogares rurales con neces idades básicas insatisfechas, el 70% se localizan en regiones extrapampeanas, la perteneciente al NOA concentra la mayor cantidad de pobres rurales (43%), siguiéndole el NEA (37%), Cuyo (13%) y Patagonia (7%). No solo el 80% de los pobres rurales se concen tran en las provincias norteñas sino que, además, algunas de estas provincias superan, individualmente en términos absolutos, a todos los pobres rurales existentes en la región Patagonia. Es el caso, en orden de importancia, de Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, Misiones, Corrientes, Mendoza y Salta (Manzanal, 1993).

Muchas de las causas del actual estado de situación se atribuyen al ya mencionado Plan de Convertibilidad (noviembre de 1991), que inició un proceso de concentración a todos los niveles que redujo el poder de negociación y la participación de los productores más pequeños, incrementando su subordinación a los otros eslabones del sistema: mercados de productos e insumos, transportes, política impositiva, etc. (De Nicola, 1998). Un claro ejempl o del deterioro lo constituye el hecho de que entre 1979 y 1983 un productor, para generar idéntico ingreso, necesitó una superficie cuatro veces menor que en 1994 (Peretti, 1994).

La provincia de Tucumán no escapó a este proceso. Entre los años 1988 y 20 02 el número de explotaciones agropecuarias disminuyó en un 41,2%, pasando de 16.571 a 9.751 (INDEC, 2003). Como se aprecia en el cuadro 4 el porcentaje mencionado es el mayor de toda la región.

36

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Cuadro 4. Cantidad de explotaciones agropecuarias 1988 -2002.
Región NOA Catamarca Jujuy La Rioja Salta Sgo. del Estero Tucumán TOTAL Cantidad de Explotaciones Agrop. 1988 2002 9.538 7.905 8.526 8.403 7.197 7.591 9.229 9.327 21.122 20.871 16.571 9.751 72.183 63.848 Variación 2002 - 1988 Absoluta Relativa - 1.633 - 17,1 - 123 - 1,4 394 5,5 98 1,1 - 251 - 1,2 - 6.820 - 41,2 - 8.335 - 11,5 (INDEC, 2002)

Es muy probable que muchos productores se hayan desplazado hacia las periferias de los grandes conglomerados urbanos, algunos de los cuales incrementaron s u población, en el mismo período de años, hasta un 25%.

Interesa señalar algunos rasgos que configuran y caracterizan la realidad agraria y campesina en el ámbito regional. En este sentido es posible constatar:

Presencia de explotaciones de subsistencia con pequeños excedentes hacia el mercado.

Presencia de pequeños productores agropecuarios con escasez de tierras razonablemente aptas para la agricultura y de capital, lo que junto a elevados índices de desocupación y subempleo, provoca la migración temp oral o permanente hacia otras zonas principalmente urbanas.

Junto a la limitada calidad y disponibilidad de recursos productivos y de capital, se agudizan las condiciones desventajosas del pequeño productor agropecuario para vincularse a circuitos de comercialización, sea a través de la producción directa o mediante procesos de agroindustrialización campesina.

Bajos rendimientos y niveles de producción agrícola, debido entre otras cosas a la insuficiente generación y difusión entre los pequeños agricultor es de propuestas técnicamente factibles, económicamente viables, ambientalmente adecuadas y socialmente aceptadas.

Estas, junto con otras características han dado lugar a la generación de algunos procesos entre los que podemos mencionar:

Transformaciones en la estructura social agraria, a partir de la modificación paulatina de la estructura productiva y de empleo que privilegia una clara orientación hacia la producción de bienes y agroexportación, como eje dinámico del sector agrario. Se observan proc esos
37

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

crecientes de pauperización del pequeño productor, afectando significativamente el rol de la mujer campesina, ya sea a través de su mayor participación en el trabajo productivo agropecuario, en actividades comerciales y/o crecientemente en actividades asalariadas extraprediales.

Los nuevos procesos que envuelven al sector agrario han derivado en el surgimiento de nuevas categorías de pobreza rural, ampliando las tradicionalmente utilizadas. Se agregan la masificación de los trabajadores agrícolas temp orales, las mujeres a cargo de unidades familiares y los jóvenes rurales.

Esto ha generado, con expresiones diferenciales en las distintas zonas que conforman la región, un creciente protagonismo de la institucionalidad no gubernamentales en la implementación y ejecución de proyectos y programas, especialmente en los ámbitos locales y provinciales, a través de acciones directas junto a los sectores en condiciones de pobreza rural.

Si bien estos elementos adquieren expresiones particula res en los distintos espacios geográficos provinciales que conforman la re gión NOA, configuran una realidad esencialmente dinámica, esbozándose en mayor o menor medida procesos de transformación creciente que impactan directamente sobre las condiciones de producción, inter cambio e inserción social de los pequeños productores campesinos.

Por ejemplo, en 1995 se produjo la incorporación de la Argentina al Mercado Común del Sur (MERCOSUR), junto a Brasil, Paraguay y Uruguay, la participación en este importante bloque comercial trajo ventajas significativas para los productores empresariales, entre ellas un mercado potencial de más de 200 millones de personas. No sucedió lo mismo en el caso de los pequeños productores.

En la provincia de Tucumán el cultivo de caña de azúcar t iene una antigüedad de más de 120 años y, al contrario de otras provincias productoras, la presencia de pequeños productores siempre fue mayoritaria (alrededor del 68% del total). Esta circunstancia, entre otras, favoreció históricamente la aprobación de l eyes que, de una u otra forma, representaron algunas ventajas para los productores más pequeños.

Sin embargo la incorporación al mercado ya mencionado produjo, a inicios de 2003, el veto presidencial a la denominada “ley de protección azucarera”. La vige ncia de esta medida, que impedía la introducción de azúcar desde Brasil y el consiguiente impacto negativo en la economía tucumana, deteriorará aún más la situación de los productores. Al respecto cabe mencionar que,

38

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

incluso con la ley vigente, no menos de 7.000 zafreros (cañeros y obreros de los ingenios azucareros) se desplazan todos los años para trabajar como cosecheros “golondrinas”.

A corto y mediano plazo es muy probable que medidas similares a las mencionadas afecten las condiciones de vida de otr os pequeños productores, sobre todo de quienes producen insumos para la agroindustria, tal es el caso por ejemplo de tabacaleros y algodoneros.

8. El Programa Pro Huerta.

8.1. Antecedentes.

A partir la década de los años 1980, se pusieron en marcha sol icitudes estatales de financiación a organismos multilaterales (FIDA, BID, Banco Mundial), a la vez que se sucedieron un conjunto de actividades y gestiones con organizaciones no gubernamentales, que culminan con la creación en 1987 de la Unidad de Minifun dio dependiente del INTA. El Consejo Asesor de la misma, y sus réplicas en el interior del país, constituyeron un espacio de encuentro y coordinación de estrategias entre distintos actores públicos y privados.

Paralelamente, en la entonces Secretaría de A gricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) y el Ministerio de Salud y Acción Social, comienzan a intensificarse las preocupaciones por otros sectores productores y/o habitantes del mundo rural. Para las pequeñas y medianas empresas agropecuarias en crisis fue f ormulado el Programa Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria (Cambio Rural), para los productores campesinos se pone en marcha el Programa Social Agropecuario (1993). La población del área rural y suburbana más pobre se constituyeron en el foco de atención del PH a partir de 1990.

La principal razón para la creación de este último programa fue la crisis hiperinflacionaria de 1989, que tuvo importantes consecuencias negativas sobre el abastecimiento de alimentos, especialmente en los estratos sociales más necesitados. Por tal motivo el Gobierno Nacional, solicitó al INTA la formulación y ejecución de un programa de autosuficiencia alimentaria.

Los programas nombrados se inician en el país al mismo tiempo que un pr ofundo ajuste macroeconómico de neto corte neoliberal, similar al aplicado al resto de los países latinoamericanos.

39

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

8.2. Beneficiarios. Pobladores en situación de pobreza estructural (población NBI 7) y por debajo la línea de pobreza8 (pauperización por caída de ingresos).

8.3. Organización.

Este programa es ejecutado por el INTA, y depende de la Secretaría de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (MDS).

El PH aborda la seguridad alimentaria desde la perspectiva de la autoproducción de los alimentos por parte de los beneficiarios del mismo, estando el INTA a cargo de los aspectos técnico-operativos de su ejecución, mientras que el MDS participa en su planificación y efectúa el control de gestión, financiando su operator ia anual (Pro Huerta, 1998 y 2000).

El Programa tiene carácter nacional, habiendo alcanzado en el año 2002 a 2.485.356 de beneficiarios 9.

Además de las unidades del INTA, el PH se articula fuertemente, en el nivel local, con las principales organizaciones de la sociedad civil, públicas y privadas, que de forma solidaria asumen funciones de promoción, coordinación y acompañamiento de las actividades que desarrollan los beneficiarios

La organización abarca una mínima unidad central (compartida entre el INTA y el MDS) y con coordinaciones provinciales. Tiene un órgano de conducción central con representantes de dichas coordinaciones, una Coordinación Técnico Operativa dependiente del INTA y una Coordinación de Planificación y Control de Gestión dependient e del MDS.

Esta forma de operación descentralizada, sumada a la articulación interinstitucional con organizaciones locales, ha permitido una adecuada expansión del alcance y penetración territorial del Programa; y una llegada directa al beneficiario.

7

El método de necesidades básicas insatisfe chas (NBI) define como pobres los hogares que no alcanzan a satisfacer alguna de las necesidades definidas como básicas. Algunos de los criterios utilizados son el hacinamiento, el tipo de casa, los servicios sanitarios, la educación primaria y criterios c ombinados que indican una probable falta de ingreso adecuado. Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), 1990. 8 La línea de pobreza se calcula sobre la base del costo de una canasta de alimentos que permita satisfacer las necesidades nutricionales mínima en materia de calorías y proteínas. En términos más precisos, la línea de pobreza equivale al ingreso que es necesario tener para destinar al rubro alimentación un monto equivalente al costo de esa canasta de alimentos (Naciones Unidas, 1 984).

40

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

8.4. Objetivos.

Los objetivos del Programa son:

Mejorar la alimentación de los sectores de menores ingresos a través de la autoproducción de alimentos en pequeña escala.

Procurar una dieta más balanceada, incrementando la calidad y la variedad de los alimentos.

Incentivar la participación comunitaria en la solución de los problemas alimentarios, procurando una mayor capacidad de gestión en la población.

Generar, validar y sistematizar información sobre tecnologías apropiadas para la producción de alimentos sanos.

Promover pequeñas alternativas productivas agroalimentarias que generen ingresos y nuevas fuentes de trabajo.

8.5. Componentes.

a) Promoción de la autoproducción de alimentos: difusión de la propuesta y sus beneficios, a fin de movilizar el interés de la población objetivo y de facilitar una motivación sostenida.

b) Capacitación de técnicos y promotores (agentes multiplicadores): componente central del PH, consiste esencialmente en formación de formadores, es decir, la capacitación permanent e de los profesionales y técnicos y del voluntariado interviniente (promotores) para que a través de éstos se desarrolle la capacitación de la población objetivo (familias, niños en establecimientos escolares, organizaciones de la comunidad). Los contenido s de la capacitación incluyen técnicas de autoproducción con modelos ambientalmente sustentables, educación alimentaria y ambiental, aprovechamiento, conservación y distribución de lo producido.

c) Asistencia técnica: brindada por los profesionales y técn icos, se orienta a asegurar la continuidad de los emprendimientos, adecuado nivel de producción y alto aprovechamiento de los recursos disponibles localmente.

9

Esta cobertura corresponde a los resultados definitivos de la campaña primavera -verano 2001-2002.

41

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

d) Generación y validación de tecnologías alternativas: comprende actividades de investigación participativa, experimentación adaptativa y rescate y sistematización de métodos y equipos aplicables como soporte tecnológico de la propuesta del Programa.

e) Articulación interinstitucional: red de cooperación recíproca entre organizaciones de muy diverso tipo y a diferentes niveles (barrial, municipal, provincial, nacional) para complementar e incluso sinergizar mediante la aplicación del programa diferentes intervenciones de promoción social.

f)

Provisión de insumos críticos: aportación a los destinatario s de elementos necesarios para la iniciación de los diferentes modelos de autoproducción (semillas hortícolas, plantines de frutales y otros alimentos frescos, planteles de animales menores de granja, materiales didácticos, etc.) como núcleo disparador de tales modelos.

8.6. La propuesta técnica.

Se asienta en la huerta/granja orgánica en pequeña escala. La opción por promover estos modelos se fundamenta en la certeza que los mismos resultan los más apropiados y asimilables para las condiciones que enfren ta la población objetivo.

La huerta/granja orgánica se define como una forma natural y económica de producir alimentos sanos durante todo el año. Natural, porque imita los procesos de la naturaleza, económica, porque maximiza la utilización de los recurso s disponibles, propiciando así mayor autosuficiencia y sostenibilidad y sana porque se trata de producción libre de agrotóxicos.

8.7. La capacitación.

La propuesta de capacitación del PH contempla diferentes estrategias:

Actividades formales, que respo nden a diferentes áreas temáticas y consideradas indispensables para la implementación de la huerta orgánica. Adoptan la forma de talleres, cursos y jornadas, por ejemplo: reuniones de capacitación con la entrega de semillas, reuniones con nutricionistas d estinadas a promotores, reuniones de capacitación de técnicos, asistencia técnica a los beneficiarios en las visitas a las huertas, reuniones en las instituciones destinadas a las familias (prevención de la desnutrición infantil, cursos de cocina para mejorar la dieta familiar), etc..

42

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Actividades no formales que son consideradas como un componente permanente del programa, por ejemplo, todo encuentro entre promotor y beneficiario, todo intercambio casual o programado con los técnicos, entre promotores y téc nicos, etc..

El PH planteó desde su inicio la necesidad de implementar diferentes tipos de estrategias de capacitación, según los niveles de evolución que el grupo de beneficiarios y/o promotores hayan alcanzado a través de su trayectoria en el programa ( ver en el Apéndice el detalle de las actividades de capacitación). Esto significa diseñar metodologías apropiadas según el nivel evolutivo que se trate.

En síntesis, “el PH se centra en procesos educativos donde la semilla es el disparador del compromiso de los beneficiarios, a quienes hay que motivar, capacitar y supervisar (Pro Huerta, 2000)”.

8.8. Modalidad de ejecución.

El PH centra su operatoria en dos campañas anuales: otoño -invierno y primavera-verano diferenciadas según ciclos biológicos. El abastecimiento de semilla hortícola, principal insumo del programa, se produce por licitación pública durante los meses de diciembre y mayo según campaña. La cantidad requerida por el programa surge de la estimación establecida al final de la campaña anterior y forma parte de la planificación para el año en curso. Al momento de su lanzamiento el programa definió un kit de semillas para una huerta familiar con una superficie de 100 m 2 contemplando, al mismo tiempo, una ingesta balanceada en aportes vitamínicos, calóricos y de minerales, y la biodiversidad necesaria para la producción autosostenida, con la posibilidad de asociaciones y fundamentalmente la reposición de fertilidad, mediante rotaciones con leguminosas.

Dadas las diferentes condiciones agroeco lógicas que presenta el país, se ajustó la composición de las colecciones hortícolas entregadas según regiones diferenciadas (distintas especies y variedades). Estas colecciones diferenciadas están integradas por especies de adaptación y consumo local.

43

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

8.9. La metodología de trabajo.

La metodología de trabajo del PH se basa en 5 pilares:

1) La utilización de un marco teórico de referencia con ideas rectoras abiertas para que, mediante modelos de aproximación (en lo teórico y en lo empírico), se desa rrollen las propuestas locales, adecuándolas y ejecutándolas con la intervención de organizaciones, técnicos, promotores y población objetivo.

2) La participación activa del voluntariado (promotores comunitarios, institucionales y docentes) que, motivado y debidamente capacitado, lleva adelante con los técnicos y profesionales las acciones con la población objetivo del Programa.

3) La generación y consolidación de redes sociales, a través de dicho voluntariado y la convergencia de entidades copartícipes e n las acciones.

4) La aplicación del concepto de procesos educativos en sus distintas líneas de acción (la huerta como recurso pedagógico en educación alimentaria, ambiental y generación de habilidades productivas).

5) El empleo de herramientas dinámicas para ponderar la validez de sus logros y correcta focalización, mediante actividades de monitoreo y evaluación de impacto de las acciones en curso.

8.10. La población participante.

1) Grupos familiares (hogares) urbanos y rurales que se encuentran con necesidades básicas insatisfechas y/o bajo la denominada línea de pobreza. Con estas categorías estaría cubriendo tanto situaciones de pobreza estructural, como sectores pauperizados por caída de sus ingresos.

2) Niños en escuelas de áreas críticas, prio rizando escuelas con comedor escolar y/o localizadas en áreas deprimidas, marginales o rurales dispersas.

Dentro de esta caracterización quedan comprendidos pequeños productores minifundistas, asalariados rurales, comunidades aborígenes, desempleados, sub ocupados, grupos familiares pauperizados y población vulnerable en términos de seguridad alimentaria (hogares a cargo de

44

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

mujeres, niños pequeños, ancianos y discapacitados en áreas de pobreza).

La demanda potencial del Programa era, a principios de 1991, de 6.427.000 personas (población en hogares con necesidades básicas insatisfechas). Esta demanda corresponde a población en situación de pobreza estructural. El PH también alcanza a los sectores poblacionales pauperizados, es decir, aquellos que se sitúan bajo la denominada “línea de pobreza”, aunque en este caso no se dispone aún de información que posibilite cuantificarlos y situarlos a escala nacional.

8.11. Resultados del Programa.

El nivel de cobertura sitúa al Programa (año 2000) en todas las prov incias del territorio nacional, con presencia efectiva en el 53% del conjunto de municipios existentes y realizaciones en casi 3.900 localidades de todo el país. El cuadro 5 detalla la clase y el número de huertas.

Cuadro 5: Tipos de huertas y población a sistida por el PH (1995 - 2000)
Año Población asistida Huertas familiares Huertas escolares Huertas comunitarias 1995 1.290.000 181.300 4.400 1.800 1996 1.901.200 285.500 5.600 2.000 1997 2.265.109 342.474 6.077 2.444 1998 2.898.900 441.496 7.033 2.685 1999 2.615.700 404.680 6.494 2.432 2000 2.478.500 384.400 5.832 2.251 (Pro Huerta, 2001)

El 66% de las huertas familiares se ubican en áreas urbanas y suburbanas, con predominio de las localidades de hasta 50.000 habitantes. La superficie trabajada es d e entre 90 y 120 mts 2, produciendo cerca de 177 a 210 kgs. de hortalizas/año. La composición familiar promedio es de 5 personas.

En diciembre de 2000, la estructura operativa del PH comprendía 1.607 técnicos (310 del INTA, 453 contratados por el Programa y 844 de Instituciones copartícipes) equivalentes a 589 técnicos a tiempo completo (80 INTA, 378 contratados y 131 otros), que capacitan, supervisan y acompañan en forma continua el trabajo de 14.106 promotores o agentes multiplicadores voluntarios (39% comunitarios, 31% institucionales y 30% docentes).

La red de vinculación interinstitucional comprende a más de 6.400 entidades u organismos de muy diverso tipo, entre los que se destacan municipios (1.017), centros de jubilados y hogares de ancianos (621), organizaciones de base (598), hospitales y centros de salud (518), entidades
45

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

religiosas (489), organizaciones de la sociedad civil (421), minoridad y discapacitados (340), comedores comunitarios (258), programas y organismos provinciales (239), escuelas ag rotécnicas (205) y centros de rehabilitación (130).

8.12. Las principales características.

Emplea técnicas orgánicas, no requiriendo el uso de agroquímicos.

Responde a necesidades efectivas de los beneficiarios.

Los beneficiarios participan activamen te de la propuesta.

Es autofocalizable ya que la asistencia alimentaria requiere de la mano de obra del propio beneficiario.

Mejora la autoestima, haciéndolos participar en una actividad que tiene reconocimiento social y valor productivo.

La capacitación brindada, además de favorecer mejores condiciones de acceso a alimentos frescos, provee conocimientos para una mejor alimentación, una mejora del hábitat y la generación de habilidades productivas.

Los emprendimientos comunitarios (centros de salud, cár celes, etc.) se integran a las acciones desarrolladas por la propia organización.

Fomenta acciones de animación social y desarrollo comunitario en torno a las actividades de los promotores voluntarios y aquéllas de huerta entre vecinos.

Tiene costos decrecientes a medida que los beneficiarios se hacen autosuficientes en el manejo de la huerta/granja orgánica.

Genera una cadena de actividades comunitarias completa, eslabonando a beneficiarios, promotores, organizaciones locales, técnicos del programa y de otros programas sociales y a las cooperativas de pequeños productores de semillas e insumos orgánicos.

46

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Respecto a la capacitación, que junto con la asistencia técnica es parte de la estrategia de intervención utilizada, se debe destacar que también es u n componente empleado frecuentemente como un indicador de sostenibilidad. Tal es el caso de Müller (1996) que lo vincula con la propiedad de resiliencia social; Masera y otros (1999) para el atributo de adaptabilidad (flexibilidad) y Trigo (1996) cuando me nciona que una de las mejores inversiones que pueden realizar los gobiernos para promover el desarrollo sostenible es en educación formal e informal. Esta circunstancia determinó un tratamiento específico para el componente mencionado y así se presenta en el capítulo de resultados.

9. El problema a investigar.

9.1. El Pro Huerta en Tucumán.

En la provincia de Tucumán la ejecución el PH abarca todo el territorio. La población beneficiaria está en el orden de las 136 mil personas, las que comprenden a a proximadamente 23 mil familias en zonas periurbanas y rurales.

El equipo técnico aportado por el PH está integrado por 14 técnicos en terreno y 2 en tareas de coordinación y apoyo. Los mismos operan desde las Estaciones Experimentales, las Agencias y las Delegaciones de INTA.

Su ejecución efectiva se basa en el accionar conjunto de: técnicos de terreno, promotores voluntarios y huerteros. En todos los casos los promotores también son beneficiarios.

La propuesta tecno-agroecológica involucra la producci ón de alimentos mediante huertas orgánicas y cría de gallinas doble propósito (producción de huevos y carne). Con el transcurso de los años el esquema se amplió, eventualmente, con árboles frutales, forestación y producción de lombrices.

Cada una de las producciones nombradas conlleva, como primera medida, actividades de capacitación hacia los huerteros beneficiarios este componente, junto con la propuesta agroecológica mencionada, es una parte fundamental de la estrategia de intervención empleada. Oportunamente los técnicos también fueron capacitados en temas productivos, socioeconómicos y organizativos.

Con más de 12 años de ejecución, lo que también es un indicador de la sustentabilidad, se considera que el programa referido es un éxito, sin embargo no se conoce cuáles son los atributos

47

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

agroecológicos de la propuesta tecnológica y la relación entre ésta y el componente de capacitación. Identificar y explicar esto, desde el punto de vista de los actores involucrados (técnicos, promotores y huerteros), per mitirá incrementar la eficacia de su accionar y proponer medidas para fortalecerlo.

9.2. Objetivos.

1. Identificar junto con beneficiarios del PH indicadores de sustentabilidad vinculados al enfoque agroecológico durante el período de intervención del Pro grama.

2. Analizar la propuesta educativa (estrategias, contenidos, metodologías, modalidades, sistemas de seguimiento y evaluación) dirigida a los asistentes técnicos de un programa de apoyo al sector de pobres rurales y urbano marginales.

3.

Evaluar los resultados en las prácticas de trabajo, que estas actividades educativas han generado en los técnicos de terreno.

9.3. Método y técnicas.

La investigación se enmarcó dentro de los denominados estudios de caso. Estos, además de posibilitar el conocimiento en profundidad de un fenómeno, se esfuerzan por reconstituir, más allá de lo visible, la historia de una decisión, y por ende como se transforman las organizaciones (Touraine, 1983).

Además se optó por el enfoque cualitativo, situación no sólo que permi te trabajar con diversidad de fuentes y de niveles de análisis que permiten la elaboración conceptual característica del enfoque, sino también interpretar el complejo fenómeno estudiado.

La propuesta metodológica consistió en la identificación que los ben eficiarios participantes en el Programa hagan de la evolución de algunos indicadores construidos a los fines de la investigación, para posteriormente analizar el proceso educativo que los asistentes técnicos de esos grupos han tenido dentro del ámbito del Programa.

Dicho de otra manera, se tomará como punto de referencia inicial los resultados del trabajo de los técnicos de campo expresados a través de las opiniones de los beneficiarios, para luego reconstruir hacia atrás los posibles vínculos entre estos resultados y los aportes conceptuales y

48

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

metodológicos que las actividades de capacitación generaron en los técnicos de terreno.

9.4. Etapas de la investigación.

La investigación constó de dos etapas diferenciadas, la primera descriptiva y la segunda, fundamentalmente explicativa.

9.4.1. La etapa descriptiva.

La etapa descriptiva se orientó a caracterizar las particularidades de la ejecución del PH de Tucumán, sobre todo en lo que concerniente a los componentes agroecológicos de su propuesta tecnológica y a la estrategia de intervención empleada, para lo cual se procedió a realizar:

1. Recolección y análisis de los documentos institucionales del PH. 2. Entrevistas a los integrantes de la Coordinación Provincial del PH. 3. Entrevistas a informantes ca lificados

El instrumento usado para los pasos 2 y 3 fue la entrevista no estructurada focalizada (Ander Egg, 1983), registradas oportunamente en cassettes de sonido para su posterior análisis (en el Apéndice se reproducen las pautas de entrevistas emplead as para los distintos participantes).

En el caso de la Coordinación Provincial del PH se indagó sobre:

Criterios de selección de los asistentes técnicos. Criterios utilizados para la identificación de las necesidades educativas de los técnicos de terreno. Proceso de selección de contenidos y modalidades educativas de capacitación para los técnicos de campo. Criterios para evaluar las ofertas de capacitación de terceras instituciones. Criterios de selección de usuarios de las ofertas de capacitación de t erceras instituciones.

Para la entrevista a informantes calificados se solicitó su opinión sobre:

El diseño de los proyectos. Las prácticas de intervención de los técnicos de terreno. Las debilidades y fortalezas de estas prácticas. Líneas de acción para un abordaje integral de la problemática de las prácticas de los técnicos de campo.

49

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Los informantes fueron personas que por su trayectoria laboral e intelectual tienen opinión fundada respecto a los temas abordados.

Al finalizar esta etapa se contaba con información para:

a) Caracterizar la población beneficiaria del PH de acuerdo con la opinión de los mismos involucrados.

b) Describir la estrategia de intervención y los componentes agroecológicos del PH.

9.4.2. Etapa explicativa.

Esta etapa buscó “captar la definición de la situación que efectúa el propio actor social y el significado que este da a su conducta, las cuales son claves para interpretar los hechos. El análisis busca contemplar la totalidad de la configuración en donde se sitúa el actor y es, por lo tanto holístico (Gallart, 1993)”.

La población en estudio estuvo integrada por técnicos de terreno y promotores beneficiarios del PH. En el caso de los primeros se seleccionaron los nueve técnicos que desarrollan sus actividades en la zona centro -norte de la provincia y que representa la mayor diversidad agroecológica. Para los segundos se aplicó el concepto de saturación teórica (Glazer y Strauss, 1963) por lo tanto no es posible conocer su número a priori. En el transcurso de la investigación se entrevistaron a once personas.

También se incorporó a la coordinación del PH, integrada por dos personas, y a tres informantes calificados, de esta forma se pudo contrastar o triangular las distintas fuentes de información. Al igual que en la etapa descr iptiva, las entrevistas fueron no estructuradas focalizadas. En este momento de la investigación se buscó lo siguiente:

a) Seleccionar un conjunto de indicadores asociados a la sostenibilidad de la propuesta tecnológica y el componente de capacitación del PH y establecer la evolución de los mismos.

b) Evaluar la propuesta del PH de acuerdo con todos los actores involucrados en el mismo.

En el cuadro 6 se resumen cuáles son los productos esperados de las dos etapas planteadas:

50

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

la descriptiva y la explicativa.

Cuadro 6. Etapas y productos de la investigación
Etapas de la investigación Descriptiva Productos Describir: Población Beneficiaria Estrategia de Intervención Componentes agroecológicos Explicar: Sostenibilidad del PH Capacitación Evaluar el PH

Explicativa

Los indicadores se construyeron basados en dos fuentes conceptuales: Desarrollo Humano (Max-Neff, 1993) y Sostenibilidad. Dentro de estos marcos con ceptuales, se buscó que los mismos se relacionaran con la práctica de los actores involucrados (técnicos y promotores). En el caso particular del atributo o propiedad de equidad se la consideró parte integral de la propuesta del PH y por tanto no fue anali zada en particular.

9.4.3. El análisis de la información.

La generación de datos a partir de las entrevistas se inició por su transcripción y repetidas lecturas para familiarizarse con sus contenidos, para luego haber procedido al análisis de los mismos. Esto implica “introducirse en un proceso interactivo y cíclico de permanente contacto con la realidad, reducción e interpretación de la información y obtención de conclusiones (Sánchez, 1993)”.

Un obstáculo repetido en el enfoque cualitativo es el lugar o la f orma que debe asumir el análisis del discurso. De acuerdo con Alonso (1998), existen tres niveles básicos para hacerlo: el nivel informacional/cuantitativo; el nivel estructural/textual y el nivel social hermenéutico.

El primer nivel es el más inmediato y descriptivo, busca aislar, sistematizar, cuantificar. Su estilo es la explicación, esto implica una visión del mundo como un universo de objetos independientes de sus observadores y que funciona externamente a los sujetos. No se involucra en la dimensión comunicativa, sino en la informacional: señales transmitidas, señales recibidas.

El nivel estructural/textual es un análisis que reduce el texto sólo al lenguaje, no da cabida a los sujetos ni sus interacciones, intercambios, transformaciones de los actor es o conflictos de

51

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

poder. Toda explicación va de lo abstracto a lo concreto, del modelo a la realidad.

El tercer enfoque, social hermenéutico, fue el empleado en esta investigación. Se sustenta en el hecho de que el discurso desborda al texto, aquí no int eresa la perfección o la estructura del mismo, sino la capacidad de acción, la praxis del discurso. En esta perspectiva hay sujetos que actúan, que tienen intereses, necesidades conflictos. Desde este punto de vista es un análisis pragmático del texto y de la situación social que lo ha generado. No busca códigos universales sino el significado de las acciones de los sujetos sociales. Los argumentos toman sentido cuando se ponen en relación con los actores que los enuncian.

Este tipo de abordaje, definido c omo perspectiva estructural, que busca explicar las relaciones entre los fenómenos estudiados en términos de los sujetos involucrados y sus percepciones, es uno de los idóneos para la investigación agroecológica.

10. Resultados esperados.

Una vez finalizado el trabajo se espera contar con un conjunto de conocimientos cuyo valor de uso se podría vincular con:

1. La reorientación de las estrategias para el apoyo educativo a técnicos de terreno a fin de aumentar el impacto en las prácticas de trabajo.

2. Contar con elementos para los procesos de análisis y toma de decisiones que estén dirigidos a generar condiciones que permitan la sustentabilidad de los programas de apoyo al sector de pobres rurales y urbano -marginales.

52

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

IV. RESULTADOS.

1. Etapa descriptiva. 1.1. La población beneficiaria.

1.1.1. Los Promotores.

Ocho de los once promotores entrevistados tienen entre seis y ocho años de antigüedad en su función, los restantes se incorporaron hace un poco más de dos años.

La mayoría de los beneficiarios del PH se identifican e incorporan a través de la tarea de los promotores voluntarios, quienes también son beneficiarios del Programa.
Principalmente a través de los promotores voluntarios, docentes o institucionales, que pueden o no pertenecer a una organización local. Generalmente sí pertenecen a una organización. Y es gente que trabaja en su comunidad, es gente que viene trabajando con los vecinos en distintos temas, en la promoción social, y usa al PH como una herramienta más para su tarea social dentro de la comunidad (T1).

Todos los grupos de promotores asistidos por los técnicos entrevistados tienen o han tenido experiencias en grupos u organizaciones de muy variada índole. Se encuentran así dirigentes gremiales, referentes de iglesi as evangélicas, agentes sanitarios del sistema provincial de salud, gestores de comedores escolares e integrantes de centros vecinales entre otros.
En el caso de dirigentes ferroviarios, otros vienen de la parte de salud, otra que colabora es Alejandra que ha sido estudiante de agronomía y que sigue colaborando. Otros con experiencia política, o experiencia de organizaciones barriales, que manejan un comedor (T3). Sí, de organización previa, pero sí el programa les ha dado un sentido de organización más firme, ya que la entrega de semillas y la capacitación, eran tareas más secuenciales, que los hizo tener una organización más fuerte (T8). Sí, con grupos gremiales de ferrocarril o docentes, otros con comedores comunitarios, ya con experiencia política. E l que asume como promotor carga con experiencia organizativa, porque es difícil que los que no tengan experiencia se pongan a repartir semillas de por sí nomás (T9).

En este sentido los técnicos aprecian el valor de la experiencia previa de los promotores para encarar la difusión del PH. En menor medida también se mencionan casos en que estos no cuentan con ningún antecedente en labores similares.

53

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

1.1.2. Los Huerteros.

La principal fuente de ingreso de la mayoría de los beneficiarios del PH es el traba jo eventual pagado a destajo, “changas”. Existe también gran cantidad de desocupados y subempleados, en este sentido la población tiene carencias similares.
La mayoría es gente que no tiene trabajo o que hace trabajo de changas. Aunque también le doy a la gente de la universidad que lo toma como hobby (P5). Y la mayoría son gente pobre sin trabajo, no tienen otro ingreso, la mayoría son gente que trabaja de changas (P7). Es gente que trabaja de la cosecha de limón, o sea que son empleados temporarios, trabajan en las cortadas, empleados golondrinas...(P10).

Las necesidades más urgentes se originan en la falta de ingreso o lo escaso de este, por lo tanto los pobladores difícilmente puedan cubrir necesidades básicas como alimentación o vivienda. No aparecen diferencias significativas entre zonas rurales y suburbanas.
Empezamos por alimentación, vivienda, salud, o tal vez salud y después vivienda, porque pernoctan en el lugar donde trabajan y necesitan estar bien alimentados y bien de salud para poder trabajar. Es gente que no tiene obra social, es gente que no tiene ayuda ni siquiera de lo familiares, gente incluso sin familia. .. (P2). La alimentación, la alimentación y la ropa. Porque son familias que tienen muchos hijos y los recursos son pocos... yo so y agente sanitario y cuando nosotros llegamos a una casa, por ej. Tienen 7 hijos, y a nosotros nos dan una planilla que la tenemos que llenar con todos los datos de la familia, y el SIPROSA (Sistema Provincial de Salud) es lo único que nos da, que nosotros vayamos a levantar datos (P5).

1.2. La estrategia de intervención del PH. Las respuestas coinciden en destacar que la estrategia de intervención se apoya o fundamenta en dos componentes principales: la capacitación y la asistencia técnica para una propuesta productiva agroecológica.
La capacitación que es la más importante, tanto a los técnicos como a los promotores y a las familias beneficiarias. La asistencia técnica sería otra la estrategia... (T4) Está la capacitación, la asistencia técnica pa ra superar las dificultades del desarrollo de la actividad (T5).

De manera complementaria los coordinadores también se mencionan la participación, la validación de tecnologías y la provisión de insumos críticos.

54

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Primero tratar de que participe la poblaci ón en la solución del problema alimentario. No es solamente decir “vamos a entregar insumos”, que es uno de los elementos de la estrategia, pero además está la participación, en el sentido de que no es una recepción pasiva (C1). También hay instancia de validación de algunas tecnologías como concepto. No es que sean novedosa la agricultura orgánica o la producción de conservas sin agregado de químicos. Cosas que no hay que salir a investigar sino incorporarlas al programa (C2). ... y la articulación interinstitucional y la provisión de insumos críticos, que serían las semillas de hortalizas principalmente (C1).

Los informantes calificados acuerdan con el diseño correcto del PH y sus estrategias, sin embargo éstas no aseguran su éxito si fracasan en la prá ctica.
En general se puede decir que están bien diseñados, por lo menos en el papel, llámese PH, Proyecto Minifundio, PSA, tienen buen diseño, el problema surge cuando pasa a la acción sobre el terreno, fundamentalmente la necesidad que ha surgido, en est e proyectos y otros, en lo que hace a la capacitación de los técnicos para trabajar con el sector pobre del sector rural (I1).

Otra opinión interesante es la que resalta que, al contrario de todos los otros programas actualmente en ejecución, para ser ben eficiario del PH no es necesario formar un grupo.
... no poner como condición inicial la formación de un grupo para el trabajo productivo, me parece muy interesante, porque la experiencia indica que muchas veces los grupos no son tales. Y la forma de abordaje me parece más interesante de pensar al grupo desde lo productivo, acá me van a querer matar los sociólogos, pero creo que la organización viene desde lo productivo, que después se empiezan a apreciar las ventajas de ese trabajo en grupo para otras cuestiones, como incrementar la capacidad de gestión, poder comercializar, etc. (I2).

Esta poco común forma de trabajo tiene indudables ventajas para la consolidación de las organizaciones locales
... a partir de allí uno puede empezar a ver en el trabaj o diario yo puedo contar con fulano con mengano y aquel otro es un vago, no le interesa, o le interesa nada más si aparece un subsidio...y ahí ver con quien armo los grupos, que es un proceso más largo, pero los grupos tienen mayor posibilidad de sobrevive ncia cuando se acabe el PH que por ejemplo (I2).

1.3. Los componentes agroecológicos.

La propuesta tecnológica inicial del PH incluía principios agroecológicos como elementos fundamentales, más como ésta era demasiado difusa, se fue adaptando localment e para dotarla de un grado adecuado de flexibilidad y responder a la demanda de la gente.
El equipo original que ideó el proyecto es el que ha puesto la propuesta de lo orgánico o ecológico. Después si se ha ido discutiendo entre los técnicos a nivel naci onal y provincial... nosotros nos capacitábamos en algunos talleres nacionales y bueno ahí se ha ido

55

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

adaptando también localmente la propuesta, usando recursos locales, tanto humanos como materiales... (C1). ... la propuesta inicial era muy amplia. Por e jemplo, las granjas no son orgánicas porque usamos vacunas y antibióticos, no es una propuesta orgánica pura. Incluso los menos fundamentalistas de los orgánicos podrían cuestionar muchas cosas de las cabañas donde se producen las Negras INTA. La gente des pués las hace orgánicas de prepo (C1). La propuesta se hace a demanda de la gente, cuando trabajamos para involucrarlas en sus problemas, surgen cosa tales como la elaboración de conservas o la producción de arroz, batatas o mandioca, que en la propuesta original no figuraban. Entonces vamos respondiendo esa demanda en la medida de nuestras posibilidades. No sé si alguno querrá hacer caracoles, pero si hacemos lombrices (C2).

La incorporación de lo “orgánico”, coherente con la producción de alimentos sano s y accesibles, se demostró también en la práctica.
Resulta obsceno decirle a quien no tiene para comprar un litro de leche, que compre un agroquímico para elevar la producción en una superficie de 10x10. Además a lo largo del tiempo quedó saldada la discusión, cientos de miles de huertas en todo el país demuestran que no hacen falta agroquímicos para producir alimentos con calidad y en cantidad suficiente (T9).

En las respuestas siempre se hace mucho hincapié en la flexibilidad de la propuesta orgánica a distintas circunstancias y el trabajo a demanda.
... cuales son las limitaciones para que funcione una huerta que pueda servir para la alimentación de esa familia. Algunas veces la limitante es el agua, o los animales y se necesita una cerca... y así s e van definiendo la asistencia técnica (T3). Podemos hacer algunas ofertas, pero se incorporan si hay demanda. Además tenemos la costumbre de definir las necesidades con las organizaciones de las distintas zonas para establecer las líneas de intervención . Por ej. sabemos que el principal problema de las huertas ubicadas en zonas urbanas es la calidad del suelo. Entonces trabajamos con las aboneras, el uso de abonos verdes y las capacitaciones al respecto (T6).

Queda muy claro que en la estrategia de int ervención del PH los promotores voluntarios (y al mismo tiempo beneficiarios) son un elemento clave. Sin su participación el programa no habría alcanzado los niveles de cobertura con los que cuenta actualmente. También es notable el perfil común de los promotores: todos, salvo escasas excepciones, cuentan con experiencia y/o formación previa en cuestiones socio -organizativas. Esta característica también es deseada por los técnicos.

La estrategia de intervención del programa esta asentada en dos componentes : capacitación y asistencia técnica. Si bien se mencionan otros elementos valiosos, como la participación, los involucrados tienen muy en cuenta que sin el resultado concreto de la producción de alimentos no pasaría de una acción puramente asistencialista. Todos los otros elementos quedan supeditados este logro.

56

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

En los documentos institucionales los componentes agroecológicos de la propuesta del PH se presentan de modo bastante difuso, sin embargo en la práctica se demostró el grado suficiente de flexibilidad para adaptarse a los diferentes contextos. También es notable la postura ecléctica referida a la agroecología, se le reconoce un gran valor pero no se cae en fundamentalismos como evitar todo insumo de origen externo.

2. La etapa explicativa.

Como se mencionó oportunamente, para procesar las entrevistas se recurrió al análisis del discurso con una perspectiva socio hermenéutica. Dada las características del programa, para evaluar al sostenibilidad de la propuesta se recurrió al esquema presentado por Masera y otros (1999) en donde los atributos están más desagregados. El cuadro 7 se construyó basado en las repuestas de los entrevistados. La selección de los indicadores se basó en el conocimiento previo del programa y en las posibilidades de la técnica empleada. Cuadro 7. Atributos de la sostenibilidad del PH y sus indicadores
Atributos de la Sostenibilidad La Adaptabilidad La Productividad La Estabilidad La Autogestión Indicadores La incorporación de la propuesta Los obstáculos para la incorporación El intercambio Producción de excedentes La diversidad de especies La participación Identificación y autoestima

2.1. Los atributos de la sostenibilidad.

2.1.1. La adaptabilidad.

2.1.1.1. La incorporación de la propuesta.

Para los Coordinadores la apropiación o incorporación de la propuesta tiene mucho que ver con la revalorización de prácticas que mucha gente viene realizando desde hace tiempo.
Hay un nivel de familias como que ya son huerteros orgánicos, es como que se ha revalorizado esas prácticas orgánicas. Y en las familias que han tenido una capacitación, creo que hay una adopción, pero no te podría decir el grado de adopción ni cuantificarlo (C1). No tengo cifras, pero sí una apreciación. Al principio, cuando el modelo era ideal (abo nera,

57

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

cerco vivo, trampas), era difícil. Pero cuando, ante la misma crisis del PH, se generan proyectos de producción de semillas y de lombrices con base en la abonera, la apropiación fue mayor (C2). El PH promociona una forma de hacer las cosas que ya ex istía en la gente entonces no podemos hablar de apropiación, en todo caso de adecuación de una propuesta que parecía novedosa, pero que la mayoría de la gente ya tenía. Por eso aparece más lo “orgánico”, en realidad hago lo que ya hacía, pero ahora el INTA me deja mostrarlo sin vergüenza (C1).

Tanto técnicos como promotores coinciden en que depende del tipo de práctica o actividad propuesta. La que permite satisfacer necesidades de manera directa es adoptada más rápidamente.
El tema de las conservas, la g ente se ha prendido en forma instantánea. Ahora creo que se ha adoptado como ha venido el paquete pedagógico de aves (T5). En el caso de las gallinas hay gente que ya venía haciendo, entonces lo que nosotros le proponíamos no era algo nuevo y por lo tanto la adopción es rápida, además la experiencia se pasaba entre los vecinos. En 3 -4 meses ya podían estar con sus gallinas, en producción ya a esa altura se tiene el gallinero, los bebederos, comederos (T7). Por eso algunos dicen: bueno yo con la huerta, si esto me viene gratis, con esto voy a ahorrarme algo de verdura y con esta plata voy a incorporar en otra... (P4). Se entiende que a la verdura no se la ve tan sólo como verdura, sino que es una moneda ahorrada en cada planta. Una planta 10 o 5 centavos, o sea ellos lo ven como algo invertido ahí en el suelo (P9).

Otro factor mencionado como importante para el logro de la adopción es la confianza que los beneficiarios le dispensan al técnico.
Es rápida la absorción. Lo absorbe mucho... Justamente te d ecía lo de la rotación, eso un poco también es aceptado digamos porque el técnico y a través del video que han visto y lo que el técnico le dice, lo acepta enseguida (P1). Y después todo lo que el técnico nos está explicando y es transmitido. Después el t écnico tiene oportunidad de visitar la huerta y de hablar con los huerteros y los consejos que le dan son llevados a la práctica (P3).

2.1.1.2. Los obstáculos para la incorporación.

Los entrevistados reconocen que hay recomendaciones que, a pesar del ti empo transcurrido, no han tenido aceptación. Este es el caso de la abonera (para el empleo posterior del compostaje); igualmente tampoco se incorporó masivamente la cobertura de la huerta, dejándose el suelo descubierto. Las causas de estas conductas se ex plican porque exigirían demasiado trabajo o por gustos y preferencias personales.

58

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Otra práctica más simple que es como ser el compostaje, casi nadie lo hace, inclusive hay gente que todavía sigue usando agroquímicos. Porque en la zona lo pueden conseguir sin costo y entonces lo aplican. En la zona este consiguen que sojeros que le puedan dar un poco de insecticidas, consiguen por ahí ½ kilo (T3). Hay cosas que a pesar de los años no logramos que la haga, como el caso de la cobertura. Repetimos, le hemos dicho, que yo sé que hay algunas cosas que Ud. no me cree... le hemos hecho demostraciones... quizás porque es un trabajo más arduo... Cómo que la gente se apropiara de las cosas que son más fáciles, menos complicadas, creo yo (T4).

Pero hay cosas, como la abonera, que es lo que más les cuesta, y casi nunca se logra (T6).

Otras causas que impiden o retardan la adopción, mencionadas muy escasamente sólo por los promotores, fueron relacionadas con la edad de los beneficiarios o sus escasas ansias de superación.
Pero los viejos lo plantan como ellos saben, cuesta que ellos apliquen las técnicas de INTA (T5). A veces es por la crianza de la gente, porque algunos que tienen ganas de salir, de superarse y otros no (T8).

2.1.1.3. El intercambio.

En este aspecto las respuestas son coincidentes en destacar que el intercambio entre huerteros no sólo abarca los frutos y vegetales cosechados, sino también plantines y semillas. Esta proceso se ve muy favorecido por las ferias de trueque.
Y sí, hay intercambio de plantines, de verdura, hay donaciones, ahí está el vecino Don Juan que sabe que si le pide lechuga se la va a dar, y entonces se acuerdan de cuando encuentran una planta, que saben que a Don Juan le va a gustar, van y se la dan. Hay tipos que tienen varias variedades de ají, que no se les van a formar de por sí, sino que alguien le ha dado (T6). Sí, cuando yo visito las huertas veo que entre ellos ya se han pasado, ya se conocen las huertas, o los promotores que van a otra zona y ven otras huertas, intercambian ya sea verdura o aromáticas sobre todo... (T11)

Las ferias de trueque tienen un papel muy destacado en las opiniones de los promotores, incluso el intercambio o pago con especies es empleado para pagar algunos servicios como por ejemplo cortes de cabello.
Otra cosa es que intercambiaban verdura por harina, por azúcar, con el carnicero, el verdulero ...una cosa así (P6).

59

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

A parte había alguna gente que vendía la verdura. Sí venden la verdura. Venden para comprar carne, y esas cosas que son fun damentales. Siempre venden lo que sobra (P7). Para mí, es mi forma de ver, la bendita huerta no sólo sirve para la alimentación de los hijos, o a la familia, sino para darle algo más, que son las necesidades que de pronto no las tenemos cubiertas, y bueno un médico, el corte de pelo, el enfermero, todo... (P9).

Los técnicos también reconocen algunos intercambios de información y experiencias, no así los promotores.
En el Departamento Famaillá actualmente manejo 30 promotores, con tendencia a incrementarse y actualmente, hacemos una reunión provincial, en la que los promotores intercambian experiencias y valores, que es lo que sería la feria del trueque, así como nosotros lo llamamos (P4). Sí, entre los promotores y huerteros, tanto de información como de experiencias, semillas, plantines... (P8).

La adaptabilidad depende claramente de la clase de propuesta que se realice, las que satisfacen una necesidad son rápidamente aceptadas por los beneficiarios. Aquellas otras que no tienen efecto aparente en el c orto plazo, y además implican trabajo extra, son dejadas de lado. De todas maneras en este ultimo caso es importante la influencia del asistente técnico.

El intercambio es una práctica común entre los beneficiarios y que se ve muy incentivada cuando se planifican actividades al respeto.

2.1.2. La productividad.

2.1.2.1. Producción de excedentes.

Como se mencionó oportunamente, al no existir datos confiables sobre la productividad de las huertas, se recurrió a la generación de excedentes como indicador indirecto.

La opinión compartida por técnicos y promotores es que la generación de excedentes, situación que abarca a no más del 20% de los beneficiarios, depende mucho de los recursos de estos; en particular de la superficie disponible (por eso es más frecuente en áreas rurales) y del tamaño de la familia (los consumidores).
En algunos casos sí. Los excedentes tienen una relación con la disponibilidad de tierra y agua que tiene la flia. Muchas veces entregás una colección de semillas, en Quilmes, los Mena, creo que son 14 en la familia. Hacen una huerta interesante, pero no van a tener excedente, porque son muchos y la tierra y el agua es poca (T3).

60

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Depende de la zona, en las zonas rurales sí, en las urbanas no se da porque son superficies mucho más chicas de 4 por 5 metros (T9). Lo que tiene es que son huertitas chicas y otras son de familias numerosas y ahí ya no hay excedentes (T10). La gente misma prefiere que haya excedente para poder participar en el club del trueque. No es que sea mucha la semilla que viene, que se distribuye más. Si no que yo Pérez quiero tener más para venderle a Romano, para poder adquirir otras cosas, o no venderle pero entrar en el club del trueque (P7). Ellos lo que tienen es para consumo de ellos, y lo que le sobra le dan a los vecinos que quiere plantar a partir de los plantines. Hay familias que plantan una cantidad y la mitad de eso ellos venden y con eso compran... (P9).

Sin embargo puede suceder que sin haber producción sobrante igual se venda para obtener dinero o se intercambie para acceder a otros bienes. Esta última práctica es muy frecuente.
Normalmente lo que producen mucho o pueden acumular, por ej. zapallo, ellos lo guardan. Normalmente lo cambian con gente del cerro, de los puestos, que traen carne, ques o y ellos se llevan algo de verdura o fruta (P1). Una parte los regala o distribuye entre los vecinos o familiares y otra parte lo intercambia por trueque o lo comercializa. Algunos las venden, van casa por casa y las venden, en el caso de la rinconada y bueno se rebusca con eso (P5).

Como ya se mencionó el atributo de la productividad depende de los recursos y la cantidad de consumidores, parece difícil superar estos limitantes en el corto plazo, salvo que se trabaje en soluciones de tipo organizativas. De todas formas, en la mayoría de los casos, los rindes alcanzados son suficientes.

2.1.3. La estabilidad.

2.1.3.1. La diversidad de especies.

En este caso el indicador seleccionado fue el de la diversidad de especies en la huerta. Las respuestas se dividen por igual entre quienes opinan que si hay diversificación y quienes la niegan. En apariencia existe una relación positiva entre la cantidad de recursos del huertero. Si la zona es muy pobre sólo se siembra la colección de semillas entregada. Otro fac tor a considerar es la experiencia o “el saber hacer” del beneficiario.
Seguro, porque lo que presenta el PH a través de su cartilla, sus videos lo han sabido reacomodar la huerta, nos dan bien el porque de una rotación, el porque una flor en la huerta. Cada vez la van haciendo mejor a la huerta...(P2)

61

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Sí, porque entre ellos mismos se intercambian. Alguna variedad de ají, alguna variedad de tomate. Ellos mismos empiezan a injertar, es fantástico, porque de pronto te das cuenta que es como una familia grande...(T7). No, siempre es lo mismo. Como es una zona bastante carenciada, plantan lo que uno le da y nada más (P8).

Similar al caso anterior, la diversidad depende en parte de los recursos de los huerteros. Una posibilidad para incrementarla es aprovec har la experiencia y conocimientos de los productores más antiguos, que han ido probando algunas incorporaciones.

2.1.4. La autogestión.

2.1.4.1. La participación.

En el caso de este indicador fue recurrente la mención a la identificación y a la autoest ima de promotores y beneficiarios. Todos los técnicos reconocen un muy buen nivel de participación que obedece fundamentalmente a tres razones. Un grupo de respuestas menciona que se debe al trabajo del técnico, así a más “presión” sobre los promotores y l os beneficiarios mejora su participación. Por ende también se asocia con las crisis de financiamiento que redujeron drásticamente la labor técnica.
...esa presión por parte mía hace que se muevan más, por supuesto que me falta ver a mucha gente que yo todavía no he podido llegar. Antes el contacto con el técnico era escaso y seguramente el trabajo de ellos no era el mismo y en muchos caso han abandonado el trabajo que estaban haciendo (T1). Se ha dado una gran participación en el ‘98, sobre todo los técn icos. Estábamos menos presionados por algunas circunstancias institucionales, creo que en el ‘99, a raíz del desfasaje, no cobramos el sueldo en tres meses... y cuando uno vive sólo de esto...no tenés plata para...bueno cuando empezás a ahorrar gasoil es q ue estás mal, yo en ese momento no tenía medios de movilidad y era sacar de todos lados para tener la posibilidad de llegar a los promotores (T3).

El segundo grupo de respuestas relaciona la participación de los beneficiarios con la necesidad que tengan.
Ellos participan en la medida que necesitan. En el caso de los pollos, de las plantas frutales. Hay gente que participa siempre y otras no (T8). Generalmente aumenta la participación. Primero es la entrega de insumos, en nuestro caso la semilla, y después tiene mucho que ver el nexo de la comunidad con el programa, y va aumentando generalmente la inserción de la comunidad, por el requerimiento de insumos, o por el requerimiento de capacitación (T11).

Por último el tercer grupo explica la participación como consecuencia de otorgar más responsabilidades o nuevo “espacios” a los promotores y huerteros. En este sentido la

62

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

participación tiene más que ver con proceso compartido de crecimiento que con una intervención por parte de los técnicos.
La participación está en la medida del incentivo a la participación, en la medida que se les da más responsabilidades más participan. Los picos son en las ferias del trueque, antes y después de eso, y se incorpora nueva gente al trabajo (T5). Pero la participación de los promotores sigue siendo alta, no tan solo por propuestas que vienen del PH, como la feria del Trueque, sino por propuestas propias, como es que la zona de las Talitas, quieren armar una red con las organizaciones que están trabajando ahí para tratar de hallar cosas en común e ir trabajando en conjunto (T7).

La Coordinación en cambio explica los vaivenes de los niveles de participación debido a la inestabilidad del PH, esta respuesta es similar a la del grupo de técnicos que mencionan que cuando pueden trabajar adecuadamente la participación aumenta.
Sí, hubo momentos de alta y de baja, que tuvo que ver con momentos políticos, tanto superestructurales, de política social, definición o indefinición de lo que se quiere para el programa y con cuestiones presupuestarias. Y por otro lado cuestiones de política interna nuestra (C2).

Es importante destacar que la actual participación de los beneficiarios se reduce a organizaciones locales más o menos formales, sin haber conseguido hasta ahora representación en la conducción del INTA.
En el nivel de organismos formales, consejos nacionales, regionales y locales, cero. Pero cuando se toma en cuenta la participación y se trabaja con promotores y líderes naturales el avance ha sido importante, por ejemplo la con stitución de la Red Orgánica Solidaria (C1) .

La participación aparece como un componente fundamental, sin embargo algunos técnicos la continúan percibiendo como dependiente de su trabajo con la comunidad. Paradójicamente todavía no ha podido incorporarse ningún beneficiario a las estructuras formales de conducción del PH-INTA, situación común cuando se trata de organizaciones locales.

2.1.4.2. Identificación y autoestima.

Para los técnicos, la identificación del PH por parte de los beneficiarios es debi da, más que nada, a los insumos entregados. Aparece también un tema no resuelto que es la confusión entre el PH y el INTA.
Sí, por ejemplo en cuanto a los beneficiarios, dicen que la bolsita le han dado del INTA. Bueno el PH, pero el INTA es lo que más h acen referencia. Si se encuentran con un huertero que compró la semilla, los otros resaltan que a ellos se la dio en INTA, o el PH les llevó la semilla (T6).

63

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Los promotores saben que existe un programa, pero la gente en general nos identifica con el INTA, y nosotros para no perder el tiempo entre el INTA y el programa no insistimos en la diferencia. Pero con los promotores sí. Los promotores sí tienen identificación con el programa... (T9).

También para los promotores la respuesta es afirmativa pero no se esgrimen razones para fundamentarla, salvo el hecho de que a los beneficiarios les gusta recibir la visita de los técnicos.
Cada vez que llega un técnico es el del PH. Y lo llaman por el nombre y al conocer la persona es porque creo que lo identifican y se sienten parte, familia del PH (P5). Sí, porque cuando está la huerta como para empezarla a comer, vienen las visitas, viene EP, viene MG, viene DB. A los huerteros les gusta que le vengan a ver la producción (P8).

Para los Coordinadores también hay i dentificación con el programa porque se sienten contenidos en él, otra de las opiniones la vincula con el valor de uso de la propuesta
Bueno, los promotores porque ellos mismos dicen que son promotores del PH, se sienten contenidos en el programa, nos dem andan muchas mas cosas de lo que nosotros institucionalmente podemos ofrecer. Digamos que porque ellos lo manifiestan (C1). Muchísima gente, de manera espontánea, ha sentido que el programa era importante en sus vidas desde el momento que les había hecho posible volver a una práctica que habían perdido. Los habían convencido que sin grandes extensiones, químicos y maquinarias, era imposible hacer agricultura. Pero la volvió a hacer en una banquina, un terreno abandonado o al borde de una vía; todas estas cosas las expresan en talleres y encuentros (C2).

Estas opiniones son similares a las sostenidas por uno de los profesionales entrevistados cuando menciona a la pertenencia, una de los componentes de la identificación, como condición necesaria.
Primero el usuario tiene que sentirlo al programa suyo, porque sino su participación queda como un mero interés coyuntural. Cuando los productores lo sienten suyo al proyecto y lo consideran relevante, sea porque aprenden a hacer cosas o el programa le enseña a ha cer cosas, a producir, le enseña a comercializar, le enseña a hacer cosas conjuntas (I3).

El concepto de autoestima para los promotores entrevistados hace referencia a que “alimentarse con lo que uno mismo cultiva” confiere dignidad. Además genera un efec to multiplicador en otros usuarios.
Se sienten mejor, han cambiando mucho porque ellos lo han visto por la dignificación del hombre. Se sienten bien, le gusta el programa, lo necesita. Además piden que vayan más técnicos, que quieren que vaya más tiempo porque quieren conversar de una cosa, quieren preguntarle otra... (P1) Dignidad. Yo te lo podría definir así, le da dignidad a la gente (P5). Han levantado un poco su autoestima y ellos sienten como que la gente mira desde afuera: ¿Cómo puede ser que ellos lo tengan y yo no lo tenga? Y eso es como ha mejorando un

64

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

poco la autoestima (P8).

Por otro lado los técnicos reconocen que para una persona ser promotor incrementa su autoestima porque mejora su imagen ante la comunidad.
En cuanto a los promotores, ellos te piden el logo, es importante caer a las casas y decir que son promotores del PH. Y está eso de que yo siempre dejo que entre el promotor primero, que me presente y que el diga quien soy y de donde vengo... (T4) Pero ellos lo tienen asumido al pro grama, es como que siempre está la presencia del Estado, los promotores, aunque no haya capacitación. Por ejemplo en Tafí, hace mucho que no se hace una capacitación, pero la gente llega, reclama la semilla, le pide al promotor (T8).

Obtenida la participación, aparecen la identificación y la autoestima. Para uno de ellos pertenecer al PH mejora su imagen en la comunidad y lo legitima.

En general puede afirmarse que la propuesta del PH tiene un grado elevado de sostenibilidad, revelando sobre todo una gr an adaptabilidad y una adecuada autogestión, aunque en este último caso la excesiva dependencia de la semilla puede complicar el panorama futuro.

2.2. La capacitación.

El cuadro 8 presenta las dimensiones asociadas a la capacitación. Cada una de éstas se explican a continuación del mismo.

Cuadro 8: Las dimensiones de la capacitación
Componente Dimensiones El trabajo del técnico La incorporación al PH La formación profesional La capacitación y su impacto La oferta de capacitación La evaluación Las propuestas

La capacitación

2.2.1. El trabajo del técnico. Las actividades que declaran realizar los técnicos son muy variadas, entre ellas se destacan: la promoción y difusión del PH, entrega de semillas, capacitaciones, asistencia técnica, seguimiento de las huertas.

65

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Repartir los insumos, básicamente semillas, también hacemos tareas de capacitación sobre huerta, granjas familiares (T3). Y son capacitaciones, entrega de colecciones, seguimiento, asistencia técnica... (T4).

Con mucha frecuencia y en casi todos los casos tiene en un lugar muy destacado el fortalecimiento de la organización ya sea orientada directamente a los huerteros o a convenios con organizaciones locales.
Y sigo siempre haciendo contacto, con centro de jubilados, con orga nizaciones de base, me refiero no a los gobierno o comunas, con ellos no tengo problemas, por ahí sí con los municipios, pero siempre tratando de hacer el enganche y ahí ya directamente antes de darle la semilla... (T4). ...y estoy haciendo y tramitando c onvenios con un montón de instituciones que de alguna u otra manera van a colaborar con el PH, mediante la provisión de insumos, gestión, personal para que sean promotores, o por ahí con la sesión de terrenos (T7).

Por otro lado, el trabajo de asistenc ia técnica o los vinculados con el área productiva es considerado como uno más y no se destaca especialmente del resto, lo que indica su relativa importancia.

2.2.2. La incorporación al PH.

Los técnicos de mayor antigüedad no fueron evaluados para integr arse al programa, el motivo es que por entonces no había mecanismos formales de incorporación. Distinta es la situación del último profesional contratado que si fue evaluado en un concurso. Sin embargo, al igual que en el caso de los promotores, son person as con experiencia en trabajos de promoción comunitaria y que habían recibido capacitaciones pertinentes o se habían desempeñado como promotores voluntarios.
...cuando yo ingresé al programa, ¿qué capacitación había recibido yo?. Una vez como centro de estudiantes organizamos una charla, en la que el INTA como PH presentaban el programa a la facultad. Ahí lo conocí. Después de eso una práctica concreta del PH en Mancopa, con el mismo centro... (T3) No. Bueno yo ya era promotor desde el año ‘96, y ya cono cía el Programa...(T5) No, porque eran los primeros años del Programa, no se rendía concurso, yo ya había estado en el CECAIN en capacitaciones, me explicaron como era el tema que tenía que trabajar, y yo había trabajado con gente en cosecha de limones y buscaba gente de Simoca, conocía los lugares para tener relaciones con la gente (T6).

Los Coordinadores comparten esta postura.
La incorporación de la mayoría de la gente del equipo, ha sido porque la mayoría de los que estábamos ya en el equipo conocíam os, que sabíamos que tenían experiencia en el tema,

66

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

que sabíamos que tenían un perfil que podía andar bien para ese trabajo, que lo conocían de experiencias anteriores (C1). Inicialmente por recomendaciones, contactos o trabajos anteriores en común. Luego se fueron incorporando técnicos que durante su período de estudiantes se habían desempeñado como promotores del PH (C2).

Es decir que los mecanismos de evaluación para el acceso de los técnicos, fuera esta formal o informal, siempre estuvieron presentes. En las palabras de un coordinador:
Evidentemente se busca un perfil y una apertura para la propuesta, de lo orgánico y de lo organizativo (C1).

2.2.3. La formación profesional.

Para los profesionales fueron muy pocos los conocimientos útiles que recib ieron durante su educación formal, sin embargo el concepto de utilidad está solamente vinculado con lo “práctico y aplicable” y a la falta de tratamiento de otros temas como el de trabajo grupal. De todas forma reconocen que hubo materias que si aportaron a la parte productiva como horticultura por ejemplo.
En la parte sociológica muy poco. Hace 10 años que me he recibido y espero que las cosas hayan cambiado, espero que sean un poco más prácticos, por ahí se dedican demasiado tiempo en la parte conceptual , en la parte filosófica, y no a la aplicación de una materia que realmente es muy importante para este tipo de trabajo social (T4). ...desde el punto de vista social, en este tipo de programa creo que la formación de la Facultad es deficiente, tanto en l a cuestión técnica. Como en las sociales. Creo que al área socioeconómica también le falta rato para tener un enfoque un poco más ligado a las cuestiones ligadas a la realidad, y más falta aún para que el alumno que está en la Facultad en ese momento vea que eso es importante y lo tome (T1). Yo diría más bien tirando a poco. La temática científica o científica -técnica, no sirve, porque acá la formación para trabajo en grupo, para extensionista, y las materias que no tienen ese perfil o las que deberían tenerlo no están orientadas. Sobre todo el tema de no estar en contacto con la gente, se tiene más contacto con los libros que con los productores o con la gente con qué uno va a trabajar (T8).

La opinión de los Coordinadores es totalmente coincidente
Era una formación bastante estructurada, universitaria, no tan sólo con pocos elementos en la cuestión social, la cuestión política, no partidaria, sino que cuando uno interviene en algún aspecto social, es importante tener presente las cuestiones de los grupo s de poder, como también entra en juego eso en la cuestión técnica (C1). Primero la poca capacidad de trabajo con la gente y los grupos. No por falta de sensibilidad, sino porque no asumen que este trabajo no es esencialmente técnico sino organizativo. L o segundo es la resistencia manifiesta a incorporar la agricultura orgánica como propuesta o concepto. Si, trabajamos con esto pero recomiendo agroquímicos por las dudas (C1).

67

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Los informantes calificados también critican el sesgo productivista de la forma ción profesional y el desconocimiento del sector de pequeños productores.
Lo que hace a sus actividades generalmente tienen un fuerte sesgo productivista, son tipos formados para producir (I1). no tienen una claridad de lo que es el pequeño productor del sector rural. Y la formación que se recibe en la Facultad de Agronomía y Zootecnia de Tucumán es para una actuación en extractos de tipo empresarial y no de pequeños productores (I2). No entienden cuál es la lógica de funcionamiento del pequeño producto r, como se articulan los integrantes de la familia de pequeño productor, muchas veces no alcanzan a explicarse como ellos combinan los distintos recursos que disponen, o el recurso “trabajo” de la familia, para poder subsistir a través del año. Todos estos aspectos hacen a la dinámica de la familia rural pobre (I1).

2.2.4. La capacitación y su impacto.

Para todos los técnicos la capacitación recibida por el PH tuvo un gran valor, sobre todo porque les permitió responder mejor a las demandas de la gente. Entre las más destacadas mencionan la de manejo de grupos, la de huerta orgánica, la de producción avícola y la de manejo del paquete audiovisual.
Creo... la gente te pregunta de todo y creo que aumenté mi capacidad de respuesta, creo que avancé en temitas chiquitos, como es lombrices, que la gente te pregunta y la Facultad nunca te lo ha dado y uno no tiene capacidad de respuesta (T5). Sí, aparte de la capacitación interna que fui beneficiario en el Prohuerta, yo hice cursos de huerta orgánica, y también en el tema avícola (T7). Sí, recuerdo especialmente el tema de Metodologías de capacitación audiovisual, que fue una capacitación larga e intensa (T9).

Otro elemento importante es que las capacitaciones tienen aplicación inmediata sobre la realidad, al contrario de lo que sucede con las efectuadas en el circuito educativo formal.
Antes de entrar al PH, cursé política agraria en la Facultad y el tema del trabajo grupal fue el campesinado cañero, y hoy me pregunto como pude ser tan necio de presentar la teoría que presenté en esa oportunidad y el cambio de lo que pensaba y la práctica... (T7). Y bueno el manejo con la gente, si bien yo trabajé con el centro de estudiantes, la mayor experiencia me la ha dado el programa, el hecho que yo me pueda parar a l frente para hablar frente a una audiencia... (T9).

Para la Coordinación el impacto de las capacitaciones fue notable, sobre todo en los casos en que fueron sistematizadas y masivas, como fue la propuesta de la Pedagogía Masiva Audiovisual (PMA). La causa principal de su incorporación es ser funcional a los procesos organizativos.

68

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

En la propuesta inicial del PH se hablaba de educación popular, pero ya veníamos de experiencias donde se creía que eso pasaba por poner las sillas en círculo, considerar al capacitando como un compañero más y hacer dinámicas de presentación con caramelos o tarjetas. Estas prácticas enmascaran otros conceptos. Cuando se habla de modelos de capacitación clásicos, de arriba hacia abajo, el modelo vertical es funcional al modelo li beral que sostiene que la riqueza va a desbordar, cosa que hasta ahora nunca ha sucedido. La pedagogía masiva no es ninguna maravilla, pero nos permite superar el modelo clásico, que no es funcional a construir organización con la gente (C1).

Es interesante lo que sostienen los informantes calificados, si bien consideran adecuada la capacitación brindada por el PH, reconocen que, sobre todo en el caso del área sociorganizativa, ésta no suele responder adecuadamente a los requerimientos.
Sí, yo creo que la capacitación del PH ha sido coherente y sostenida a través del tiempo. El PSA, tuvo capacitación de acuerdo a los problemas que se le iban presentando al PSA, no creo que haya habido una planificación de capacitación como la que tuvo el PH (I2). Y el PH tuvo niveles de capacitación dinámicos, bastante interesantes, fáciles de utilizar, no tan sólo para los técnicos sino también para los beneficiarios, mediante el sistema de videos (I3). Sin el nivel de capacitación que fue permanente, de muy buen nivel, adecuado a las necesidades de las poblaciones a atender y adecuado a los problemas que iban a tener los técnicos. Trabajando sobre terreno, yo creo que fue uno de los pilares del éxito del PH de Tucumán (I1). .. como los diagnósticos no estaban errados, el problema venía por el componente sociorganizativo, y en algunos caso se apoyó a esa capacitación. Pero mi experiencia indica que en muchos casos se terminó confundiendo capacitación sociorganizativa con dinámica de grupos. Más que nada con fuerte prese ncia en metodología más que contenido en los sociorganizativo (I2).

2.2.5. La oferta de capacitación.

Como actualmente, debido a falta de recursos, no hay posibilidades de capacitación masiva y sistemática, las respuestas, de manera unánime, sólo menci onan las reuniones de técnicos como el ámbito propicio para dar conocer las demandas que posteriormente serán analizadas por la coordinación.
En talleres que se hace del programa con el equipo técnico. Y se plantean las necesidades y se ve la factibilidad de hacerlo (T2) Nosotros tenemos reuniones una vez al mes. Estamos reunidos en dos zonas, sur y norte, y bueno el grupo humano donde participo yo, hay gente que conozco desde hace 7 u 8 años y a parte una relación diaria intensa, y entonces se puede pl antear cualquier tipo de planteamiento en capacitación (T7). ...cuando se requiere una capacitación hago una nota al PH pidiendo, o a través de los informes mensuales. O mediante las reuniones mensuales que se hacen por zona, ahí los

69

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

técnicos. Tenemos oportunidades de opinar de algunos temas que se podrían incorporar al paquete que ya tiene el PH (T9).

Una de las formas de responder a estas demandas es analizarla en relación con las prioridades del PH o con las realizadas por los promotores. La opción m ás frecuente es seleccionar uno o dos técnicos para que se capaciten al respecto.
Y ...en relación a qué prioridades nosotros establecemos en la capacitación. Hay temas que nos demanda el promotor, nos demanda la flia. Si sobre esos temas no estamos preparados, entonces vemos la oferta que hay y elegimos el tema, y formamos ahí algún técnico para ese tema (C2).

Para los informantes calificados la capacitación es esencial, pero ésta debería encararse en el nivel de los programas y no basarse en preferenci as personales.
Que con los recursos humanos que contamos es necesaria que esa capacitación la encaren los programas, sino todo se va desperdigando, en el menú de opciones que hay cada uno se plantea su propia conveniencia (I3).

También es preciso incorporar las características locales para que el proceso sea más eficaz.
Yo creo que tienen que seguir haciendo los aggiornamientos y mejoramientos del diseño nacional de acuerdo a las características de la provincia, y de las regiones o ecosistemas o de acuerdo a como se lo quiera dividir a Tucumán... y hacer la diferenciación en las distintas regiones de Tucumán. No es lo mismo atender a la gente de los valles, que atender a gente de la zona central, o atender gente del área tabacalera, son poblaciones total mente distintas (I1).

2.2.6. La evaluación de la capacitación.

Esta es una función reservada a la Coordinación y Subcoordinación y para ella se emplean distintos elementos: los informes mensuales que eleva cada técnico, el monitoreo de las distintas áreas donde se desempeñan y el tiempo en que se entregan las semillas, entre otros.
Creo que se evalúa de varias maneras. Una que es por lo que yo gasto. Si yo gasto en tiempo y forma y hago rendición y todo lo demás. Se ve cuanto uno anda, ese es un indicador, que sé que lo están usando ahora en la coordinación. Creo que se evalúa a veces en terreno, porque a veces va la coordinación, sobre todo el año pasado ha empezado a ir a terreno, porque es requerimiento también de los promotores (T3). La Coordinadora Provincial, que lo hace a través de los informes, a través de los seguimientos y a través de la presencia en el tema de capacitación (T4).

Una observación repetida es que el sistema de evaluación es insuficiente porque se basa sólo en datos cuantitativos y se deja de lado la calidad del trabajo.

70

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Cuando viene un porteño a evaluarnos, nos evalúa por el número de huertas. Pero para mi trabajo eso no indica la calidad. No es lo mismo 2000 huertas en capital que las 2200 huertas que tengo yo acá. Seguro que se satisface más las necesidades acá. Pero no hay, o es bastante complicada la forma de medirlo (T4). Creo que tenemos un método ineficiente de evaluación. Como se maneja los presupuestos, a nivel nacional, es en base a los resultados medibles. Y los resu ltados que se miden, son la semilla que uno entrega y la huerta que logra.... y medio que termina ahí nomás. Creo que eso como relleno y no como parte principal de la evaluación. Por eso yo creo que es una evaluación muy sesgada, porque no valoriza otros p roductos que está teniendo el programa, que pasan desapercibidos (T8).

Todos reconocen la utilidad que tiene la evaluación para la práctica laboral, es una instancia de intercambio de opiniones antes que una amonestación.
...más que evaluación es seguim iento, en el sentido de decir, mirá apuntá a tal lado o hagamos esto, y por ahí uno pregunta, está bien, está mal, lo corregimos, hasta donde es posible tirar de la soga... Sobre todo con quién está a cargo nuestro hay muchas posibilidades de charlar... (T 5). siempre que a uno lo evalúen es bueno, para modificar el trabajo que uno está haciendo en la zona, y ver lo errores o aciertos, y después a uno le dicen como resultó de la evaluación (T8). ...uno tiene una charla con el Subcoordinador o Coordinadora, o el referente avícola por ejemplo. Y sí me sirven porque eso permite tratar de perfeccionar mi labor con la gente. Capaz que ellos están viendo un lado de mi trabajo que yo no lo percibo y entonces a mí si me sirve porque permite evaluar internamente mi trabajo y tratar de mejorarlo (T1).

La diversidad de respuestas sobre la evaluación se explica porque, a pesar de figurar como un elemento importante en la propuesta original del PH, en la práctica es muy difícil de realizar.
No hay parámetros fijos, mu chas veces se habló de hacer evaluaciones. Creo que debe haber una evaluación de desempeño pero en un programa con contratos de 3 o 5 meses ¿de qué sirve plantearse una evaluación?. El único contrato anual que se hizo fue en 2000. Ahora en 2003 llegó una circular de extender el contrato a enero ni siquiera a febrero, ¿cómo voy a plantear una evaluación?. Además no estoy en el nivel de decisión necesario y cuando se habla de evaluación de desempeño se lo asocia con un achique o ponerle un número a alguien para que después se vaya (C1).

De todos modos los controles o seguimientos que se realizan tienen como objetivo corregir prácticas y no sancionar al técnico.
Se intenta hacer un monitoreo de la zona de cada uno que también sirve para corregir eventuales errores. Pero no como policía, lo importante es conversar con la gente, pedirle al técnico que te muestre la mejor huerta, el mejor trabajo. Con observarlo es suficiente, si conoce la zona, el trato con la gente, con los promotores, son indicadores que se e valúan (C1).

71

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

2.2.7. Las propuestas.

La respuesta común de los técnicos es que necesitan más capacitación, pero los temas de la misma están bastante difusos y dispersos. Unos se inclinan por reforzar lo socio -organizacional, otros por ampliar sus conocimientos técnicos y productivos. Es probable que esto se deba a la necesidad de responder adecuadamente a las crecientes demandas de los beneficiarios, que muchas veces supera sus conocimientos.
Nosotros hemos sido formados dentro de una estructura que es productivista, todo lo que es la comunicación social, las dinámicas de grupo, que siempre he insistido con estos temas, si yo lo hecho ha sido por capacitaciones puntuales, no porque haya habido un curso más prolongado sobre el tema, entonces creo que e so habría que reforzar (T1). Que se tome más capacitación, ya que ahora no nos estamos capacitando como años anteriores. Qué nos capacitemos más seguido. Sí, por ahí surgen temas, porque la gente nos toma, no solamente que uno hace el trabajo del PH, cu ando uno va al campo la gente nos preguntan de todo tipo de cosas, y salís del contexto del programa, sos como un “consultor de campo”, te preguntan de la gallina, de frutales, de los chanchos, de las vacas, de todas esas cosas (T2). Bueno, yo creo que el PH tendría que profundizar más en capacitación. Que me indica eso. Por ej. El tema avícola, hay muchas cosas que la gente pregunta y soy consciente que hay técnicos, que ese es su lado flaco (T7).

Las propuestas para resolver estas demandas son muy gener ales y no pasan de mejorar los canales de comunicación entre los técnicos o sistematizar adecuadamente las demandas.

Para la Coordinación la propuesta es no fomentar la especialización de los técnicos. En el caso que fuera necesario capacitar a algunos té cnicos en temas específicos se espera que puedan, posteriormente, “socializar” sus nuevos conocimientos.
... no fomentar la especialidad en los técnicos, si formar uno o dos, si es que se debe hacer por razones presupuestarias, en un área, pero que eso se logre socializar en el equipo, mediante todo un esquema de capacitación, para que todo el equipo logre la destreza que a logrado ese técnico en ese tema. Así todos estén capacitados para a su vez capacitar a la familia o a los promotores (C2).

2.3. La evaluación del Pro Huerta.

El cuadro 9 presenta las dimensiones asociadas a la evaluación. Cada una de éstas se explican a continuación del mismo.

72

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Cuadro 9. Las dimensiones de la evaluación
Componente La evaluación Dimensiones El indicador de los promotores beneficiarios El trabajo del técnico Las propuestas

2.3.1. El indicador de los promotores beneficiarios.

Las opiniones de los entrevistados se vinculan casi totalmente con los cambios generados en la población beneficiaria, como segundo mo tivo se resalta los resultados productivos.
El número de huertas y la participación de la gente. A parte... te indica mucho... Mirá, te llega la semilla y yo no tengo paz en mi casa...que dame la semilla, que hay que hacer semilla, que llegan y te conver san si cuando vienen los técnicos, que los necesitamos, que queremos charlar... Y eso indica que el programa es bueno, y la gente está pero mirá, de 10, con el programa (P3). Y bueno porque veo que la gente cambia su modo de vida, porque ellos dicen que la semilla es una buena ayuda para ellos. Porque ellos no ven la hora de que llegue la semilla para que la siembren (P5). Que venga y vea lo que está sembrado, que venga y que se siente almorzar y vea que se está comiendo verdura, que se inventan comida, que se elabora, que se elabora. Eso no es fácil, pero que se inventan comidas a base de lo que se tiene en la huerta: “Tengo muchas zanahorias”, y bueno el bocadito dulce de zanahoria. El bocadito de acelga, y bueno hagámoslo de otra forma. La empanada de acelga... yo nunca había visto... (P6). El mejor indicador es el trato con la gente, porque los números son fríos, podrán ser exactos, no sé, pero son fríos. No es lo mismo que el trato con la gente, el trato con la gente es otra cosa. El agradecimiento que hay (P9).

De manera complementaria sostienen que la gente está muy agradecida al PH, sin embargo no abundan en razones. Solo se menciona, recurrentemente, la entrega de semillas como motivo principal. Las referencias a otras actividades como capacitac iones o asistencia técnica son casi inexistentes.
Cuando llevo al técnico a ver las huertas, la gente le agradece mucho al INTA, porque es un beneficio muy grande que le da a la comunidad (P6). Y bueno que es una buena ayuda, que es una buena ayuda porqu e...incluso ahora se ha demorado mucho, mucho en traer la semilla y la gente todos los días venía a preguntar. Un día han venido casi junta a preguntar por la semilla (P10). ...cuando se han dado cuenta que no alcanzaba la semilla, porque entonces se esta ba enseñando a la gente a guardar sus propias semillas, entonces recurrieron al INTA para que le provean de semilla. O sea que ellos lo que opinan es que la necesitan, que necesitan al PH para seguir con lo suyo (P11).

73

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

De manera coherente las críticas qu e los promotores dicen recibir por parte de lo huerteros también se refieren a cuestiones productivas, principalmente quejas por la calidad de algunas semillas y lo insuficiente de los planteles de aves. Cabe destacar que esta última producción fue muy apreciada por los beneficiarios.
...algunas veces me dice del tema de las semillas que no son buenas, el pimiento, que el tomate...A parte la gente siempre me pregunta por los pollos, porque una vez trajeron pollos, y me preguntan cuando van a volver a tra er (P2).

Los promotores también valoran mucho haber recibido varias capacitaciones, circunstancia que les permite enseñar a los beneficiarios. De estas actividades rescatan el clima de trabajo y compañerismo logrado.

Por último es necesario recalcar que tanto interés por recibir las colecciones de semillas indica una gran dependencia de los insumos externos, situación que atenta contra la autogestión.

2.3.2. El trabajo del técnico.

De una u otra forma el técnico siempre es muy valorado, no por su form ación o aportes al manejo productivo sino porque “está con la gente y los apoya”. En este sentido las respuestas son similares a la de los asesores técnicos cuando sostienen que su tarea no es tanto productiva como socio-organizativa.
Ha sido muy bueno, porque he visto el énfasis que ponían los técnicos. En la localidad, el tiempo que daban era muy importante, y muy aceptado por la gente. Por eso cuando había reuniones en el consejo consultivo, los técnicos. Siempre iban, nunca han dejado de ir (P3). ...hubo como 5-6 cursos que le han dado a la gente el técnico. Aparte tiene mucha convocatoria eso, me parece muy buena la idea. Estoy muy conforme. A parte el técnico. Siempre ha venido nos ha apoyado y siempre ha venido a ver la huerta (P4). Buenos, son muy buenos, ellos siempre se preocupan por la gente, que los ayudemos mejor, que “haiga” mejora (P5).

Esta postura también es compartida por la Coordinación del Programa cuando menciona las bondades del equipo técnico que inciden en su compromiso con la comu nidad.
Creo que la fortaleza del PH Tucumán es el equipo técnico, que en algunos aspectos tiene más claridad, por ejemplo en la idea de lo que debería ser el PH, en otros aspectos otras motivaciones, más solidaridad entre los técnicos, más confianza. Yo creo que el equipo técnico es lo que hace la diferencia en cómo se interviene en la comunidad, ya que se lo hace con más convencimiento, con más compromiso hacia la comunidad (C1).

74

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

2.3.3. Las propuestas.

La dispersión de las respuestas es grande pero pu eden agruparse en tres conjuntos similares. Un grupo menciona la necesidad de aumentar la cobertura geográfica del Programa incorporando más técnicos.
Yo creo que un solo técnico es poco para una zona tan grande, necesitaría un apoyo para que esto crezca más. Porque juntando de a 50 huerteros por cada zona, sería bueno que hubiera alguien para que le ayudara a hacer el seguimiento de las huertas (P1). Aparte los promotores estamos divididos por sector, y falta la asistencia técnica. Y muchas veces por cuestiones de que no le pagan, o por burocracia, no por que ellos no quisieran ir, no sé cuál es el criterio... pero siempre por la parte económica, por falta de movilidad... (P5).

El segundo grupo de respuestas hace hincapié en mejorar la calidad y cantida d de insumos entregados e incrementar la oferta de propuestas técnicas.
Bueno eso sí, como le decía anteriormente la calidad de las semillas es lo que siempre me reclama la gente, que incorporen la lechuga crespa (P3). Y otra cosa de que nos den la semil la a tiempo. Que con los pollitos nos ayuden más, ya que ni a la cuarta parte de la gente le he dado (P8).

El último grupo de sugerencias está referido a cuestiones que tiene que ver con aumentar la participación de los promotores en la planificación y a mejorar su situación actual.
Ustedes cuando hacen reuniones para planificar el año jamás nos invitan a los promotores. Nosotros trabajamos con la gente, está con la gente, y conoce cómo viven ellos, lo que desean ellos del programa, y tienen ideas para aportar... (P2). Que le paguen al día a los técnicos, a los ingenieros, y segundo que nos den algo a nosotros, pero eso una buena voluntad de nosotros mismos, que nosotros queremos ayudar a la gente (P10).

Si bien no se mencionan indicadores que tengan que ver con la propiedad de resiliencia, en este caso es correcto asociarla con las propuestas realizadas, es decir con las condiciones de trabajo de los técnicos, la provisión de insumos y los mecanismos de participación de los beneficiarios.

75

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

V. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES.

1. Los actores.

La población beneficiaria del PH, que incluye habitantes de zonas rurales y periurbanas, está constituida casi exclusivamente por pobres con necesidades de alimentos, salud, educación, trabajo y vivienda. Al contrario de otras iniciativas similares no es preciso cumplir ninguna otra condición (una muy común actualmente es la de conformar un grupo o constituir una organización), situación que a la larga favorece iniciativas genuinas en este sentido y sin imposiciones externas. Uno de los componentes principales del programa, y al mismo tiempo una de sus ventajas, es la tarea cumplida por los promotores, en su doble papel de beneficiarios y voluntarios que son, sin duda, uno de los sostenes del Programa. Selecci onar para esta función a personas con antecedentes y experiencia en trabajos organizativos o con grupos también es una forma de incrementar la eficacia de las acciones llevadas a cabo logrando, al mismo tiempo, un mayor reconocimiento comunitario para esto s.

Un riesgo probable es que algunos promotores pudieran desvirtuar por intereses externos las acciones del PH, sin embargo no se ha obtenido información en este sentido. Todos los voluntarios entrevistados poseen el reconocimiento de sus comunidades, ta mpoco aparece ninguna clase de discriminación sobre sus orígenes, educación o pertenencia religiosa.

La estrategia de intervención empleada, que combina capacitación y asistencia técnica, ha demostrado ser correcta, sobre todo cuando la primera responde a la demanda de los usuarios. Los componentes agroecológicos, traducidos en la producción orgánica de alimentos, son esenciales para brindar un resultado concreto que va más allá de las clásicas propuestas meramente organizativas. Sin embargo también en est e tema se mantienen posiciones flexibles, es más importante proveer de alimentos que sostener principios agroecológicos a ultranza. En este sentido es un programa de autoproducción de alimentos con una propuesta orgánica y no una manera de producir aliment os orgánicos.

2. La sostenibilidad.

La propiedad de adaptabilidad o flexibilidad, junto con sus indicadores, es la más mencionada de todas. Esta seguramente está relacionada con la satisfacción de las necesidades de los beneficiarios y que, para muchos d e ellos, significa poner en práctica conocimientos que ya poseían.

76

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

De todos modos cuando las actividades no inciden directamente sobre el resultado productivo, producir alimento, o exigen un esfuerzo físico extra, el índice de adopción decae significativamente, como es el caso de la elaboración de compostaje. Sin embargo también es preciso tener en cuenta la confianza depositada en el técnico que, muchas veces, supera los obstáculos vinculados con gustos o preferencias personales de los usuarios.

El intercambio entre huerteros, que no sólo abarca semillas, plantines, frutos y vegetales cosechados, sino también conocimientos y prácticas, es una característica sobresaliente del PH. Sobretodo cuando puede considerarse una “externalidad” positiva porque no estaba previsto en los logros originales. Una debilidad al respecto es el hecho de que los espacios de intercambio, por ahora, son generados desde el programa que aporta el financiamiento y la logística; la posibilidad de establecer redes de intercambio pe rmanente, incluso sin necesidad de contacto “cara a cara” debe ser un objetivo a mediano plazo para consolidar las prácticas de intercambio.

La productividad es una propiedad relacionada con la superficie disponible y la cantidad de consumidores, es lógico entonces que haya una ventaja por parte de los beneficiarios de áreas rurales, que disponen de mayor cantidad de terreno. En el caso de los habitantes de zonas periurbanas la falta de superficie o la mala calidad del suelo, muchas veces unida a una gran cantidad de consumidores, no es fácil de solucionar, salvo que se recurra a alternativas organizativas. De cualquier manera la cantidad de producto obtenida por metro cuadrado es comparable a la de huertas tradicionales.

Otro elemento a favor de los habit antes de zonas rurales es que, por lo general, tienen mayor experiencia con la horticultura, por lo tanto sus rindes y diversidad de especies es mayor que la de los beneficiarios de las ciudades.

Para todos los entrevistados existe una gran identificaci ón con el PH, situación que supone un gran nivel de participación. Sobre esta última cabe aclarar que tiene más de una causa, ellas son: el trabajo del técnico, el valor de la propuesta (la satisfacción de necesidades) y la generación de nuevos “espacios” para personas que normalmente no pueden expresarse de otra manera .

El valor de uso de la propuesta está fuertemente asociado con el concepto de autoestima que se refleja en “alimentarse con lo que uno mismo cultiva”.

En cuanto a la participación es pre ciso incorporar a beneficiarios del PH a las estructuras formales de conducción, de otro modo existe el riego de que los niveles de participación se diluyan.

77

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Un comentario significativo de los técnicos es la importancia que tiene la entrega de semillas que, a pesar de ser un insumo crítico, los usuarios no mencionan con el mismo grado de importancia. Es probable que los primeros estén influenciados por la importancia que tiene la distribución de las colecciones de semillas en su trabajo cotidiano.

3. La capacitación.

Como se mencionó oportunamente, la capacitación es de por sí un indicador de sostenibilidad, una de las formas que asume en el PH la del fortalecimiento de las organizaciones, no solo de beneficiarios directos sino también destinada a generar redes con escuelas, centros de atención de salud y gobiernos locales. El trabajo de asistencia técnica es uno más y no se destaca del resto.

Es claro el papel estratégico que tiene la capacitación que brinda el PH a sus técnicos, sobre todo en las primeras incorporaciones que realizaron sin considerar su formación específica aunque, al igual que en el caso de los promotores, se tuvieron en cuenta los antecedentes en el área socio-organizativa. Esta, posteriormente se afianzó mediante el uso de méto dos que demostraron su buen resultado en la práctica, tal es el caso de la Pedagogía Masiva Audiovisual.

En temas puntuales la oferta de capacitación no está organizada y responde a la demanda de los técnicos, relevada en forma casi informal. En este sent ido no se avanzó en una organización más eficiente, es decir en relación con las prioridades del PH; aunque es poco probable que esto suceda dada las preferencias particulares y heterogéneas de los asistentes. Esta característica es evidente cuando se consulta al respecto, situación que obedece, casi seguramente, al deseo de responder a todos los requerimientos de los beneficiarios.

La evaluación de la capacitación, en realidad del trabajo del técnico, es vista más que nada como seguimiento, lo que es co herente con el “espíritu” participativo del Programa. De todos modos es necesario incorporar variables cualitativas, a pesar de las dificultades que significa su procesamiento.

4. La evaluación.

Para todos los promotores el PH Tucumán es un éxito. La a firmación se basa en dos motivos: los resultados productivos y los cambios visibles en los beneficiarios, sobre todo los que tienen que ver con la participación y el aprovechamiento de la huerta.
78

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

De manera coherente con lo anterior, la provisión de semil las es un factor fundamental, gran parte de la actividad del técnico y de los promotores gira en torno a ella, otras tareas como la capacitación o la asistencia técnica no son consideradas con la misma importancia. Sin embargo los promotores también valora n haber sido capacitados porque a su vez pueden capacitar a otros beneficiarios.

El papel del Técnico es otro elemento central. Su valoración se explica más por el compromiso con los demás participantes que por sus cualidades técnicas o sus aportes al man ejo productivo. Esta circunstancia implica reconocer que la tarea técnica es, más que nada, de capacitación y socio-organizacional; por esto también es necesario ampliar o modificar la formación tradicional de los extensionistas incorporando o profundizand o la dimensión social. Pero también mejorar o consolidar las formas de contratación asegurando un nivel mínimo de estabilidad y permanencia

Por ende, las propuestas de mejoramiento que mencionan los entrevistados para el PH se asocian con tres áreas que e n el futuro pueden atentar contra la sostenibilidad del Programa: a) el incremento de la cobertura geográfica del Programa incorporando más técnicos; b) la mejora, en calidad y cantidad, de los insumos entregados, y c) la inserción de los promotores en est ructuras formales de participación.

En síntesis se puede afirmar que el PH Tucumán presenta actualmente un nivel de sostenibilidad que no todos los programas o proyectos de apoyo al sector de pobres rurales y/o urbano-marginales lo tienen. Esto está sost enido en elementos tales como:

a) Una filosofía de trabajo como equipo que fue construida y reforzada desde el área de Coordinación del Programa.

b) Un equipo de técnicos que han sabido traducir en la práctica los objetivos y mensajes institucionales.

c) Una gran adaptabilidad ante las permanentes modificaciones en los escenarios contexto y coyuntura, tanto en lo fenosituacional como en lo genosituacional.

de

d) Altos niveles de participación en torno a las propuestas tecnológico -productivas, educativas y socio-organizacionales, lo que da como resultado grados crecientes de autogestión.

Sin embargo es necesario destacar que la excesiva dependencia de los insumos externos y la
79

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

falta de participación de los beneficiarios en las estructuras orgánicas de decisión, pueden complicar a futuro el panorama, afectando la resiliencia del Programa.

80

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

VI. BIBLIOGRAFÍA CITADA. Alonso, L. 1998. La mirada cualitativa en sociología. Madrid: Editorial Fundamentos.

Altieri, M. 1995. El estado del arte de la agroecología y su contribución al desarrollo rural en América Latina. Agricultura y desarrollo sostenible; Cárdenas Marín, A. (Editor). Madrid: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. pp. 151 - 203.

Altieri, M. 1997. El agroecosistema: determinantes, recursos y procesos. Desarrollo rural, humano y ecológico. Segundo curso de autoformación a distancia. Módulo I.CET -CLADES. pp. 67 - 82.

Altieri, M. y Uphoff, N. 1999. Alternativas de la agricultura moderan conven cional para enfrentar las necesidades de alimento del próximo siglo. Informe de la Conferencia sobre Agricultura sostenible: Evaluación de los nuevos paradigmas y las prácticas antiguas. Bellagio, Italia

Ander Egg, E. 1983. Técnicas de investigación socia l. Buenos Aires: El Cid editor.

Argumedo, M. 1990. Capacitación Campesina con Metodologías Participativas en la Región Andina. Seminario-Taller. IICA. Ibogué, Colombia.

Asociación Universitaria de Educación Agropecuaria Superior (AUDEAS). 1997. Propuesta de AUDEAS para los planes de estudio de la enseñanza de la agronomía a nivel superior . S. F. del V. de Catamarca. Centro Editor de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNCa.

Barkin, D. 2001. Superando el paradigma neoliberal: el desarrollo popular su stentable. ¿Una nueva ruralidad en América Latina?; Giarraca, N. (Comp.). Buenos Aires: Consejo

Latinoamericano de Ciencias Sociales. pp. 81 - 102.

Barril García, A. 1989. Desarrollo rural en América Latina: políticas aplicadas, logros y limitaciones. Desarrollo Rural (Tucumán). 1 (1): 127 - 142.

Becher, T. 1993. Las disciplinas y la identidad de los académicos . Pensamiento Universitario. Buenos Aires, año 1. 1- 56:77.

Benencia, R. y Ferrazzino, A. 1996. La demanda de calificaciones para las nuevas pro fesiones universitarias. Las ingenierías agronómicas. Profesiones en crisis. Buenos Aires: Oficina de Publicaciones del CBC (Universidad Nacional de Buenos Aires). 169:207.

81

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Bravo Díaz, P., 2000. Material docente. Programa Integral de Capacitación a Capac itadores en Desarrollo Rural. Módulo III. Santiago de Chile. Programa Regional de Capacitación en Desarrollo Rural (PROCASUR).

Brignol, R. y Crispi, J. 1982. El campesinado en América Latina. Una aproximación teórica. Revista de la CEPAL. 16: 32 - 43.

Bustos, J. 1994. Los escenarios de las iniciativas de desarrollo rural en el ámbito de la provincia de Tucumán. Consultoría realizada para el Programa Social Agropecuario de Tucumán.

Cátedra de Estadística. 1998. Distribución del ingreso y gastos de consum o de los hogares urbanos en Argentina. S. M. de Tucumán: Facultad de Ciencias Económicas - Universidad Nacional de Tucumán.

Ceconello, M. 1996. La formación universitaria en extensión agropecuaria. Desencuentro entre oferta y demanda. El caso de la Facult ad de Agronomía y Zootecnia y el Programa Cambio Rural de Tucumán. Tesis de maestría: Facultad de Agronomía y Veterinaria de Esperanza (UNL) e INTA.

Cetrángolo, H., 1991. Orientación actual de la extensión agrícola y de la formación de recursos humanos en la materia. Revista de la Facultad de Agronomía (Universidad Nacional de Buenos Aires). 12 (1): 99 - 05.

De Nicola, M., Propersi, P y Qüesta, T. 1998. Efectos del Plan de Convertibilidad. Revista Realidad Económica. 154: 118 - 136. Engel, P. 1998 . Facilitando el desarrollo sostenible: ¿hacia una extensión sostenible?. Experiencias de Servicios Privatizados y Descentralizados de Asesoría a la Agricultura en América Latina y El Caribe. IV Conferencia Electrónica de FIDAMERICA.

Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). 1988. La formación de profesionales de ciencias agrarias para una agricultura en crisis. Santia go de Chile: Oficina regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

Food and Agriculture Organization of the United Nat ions (FAO). 1991. Educación agrícola superior en América Latina: sus problemas y desafíos. Santia go de Chile: Oficina regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

82

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). 1993. Educación agrícola superior: la urgencia del cambio. Santia go de Chile: Oficina regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

Freire, P. 1972. ¿Extensión o comunicación?. La concientización en el medio rural. Siglo XXI Editores. (Trad. Lilian Ronzoni).

Fuentes, N. 1995. Experiencias en Argentina sobre iniciativas y sistemas privados de transferencia de tecnología. Seminario Regional sobre Iniciativas y Sistemas Privados de Transferencia de Tecnología para el Desarrollo Rural. Seminario regional sobre iniciativas y sistemas privados de transferencia de tecnología para el desarrollo rural. Lima: IICA. pp. 8 - 51.

Fuentes, N. 1997. La concepción de trabajo a la demanda en los proyectos de desarrollo. Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPy A) - Programa de Desarrollo Rural del Noreste Argentino (PRODERNEA) - Programa Regional de Apoyo a los Pueblos Indígenas de la Cuenca del Amazonas (PRAIA) - Programa Regional de Capacitación en Desarrollo Rural (PROCASUR).

Gallart, M. 1993. La integración de métodos y la metodología cualitativa. Una reflexión desde la práctica de la investigación. Métodos cualitativos ll. La práctica de la investigación. Centro Editor para América Latina. pp. 107 - 210.

García Trujillo, R. 2000. La agroecología: ciencia, enfoque y plataforma para un desarrollo rural sostenible y humano. V Maestría en Agroecología y Desarrollo Rural Sostenible. Universidad Internacional de Andalucía. Material de lectura Módulo III.

Glaser, B. y Strauss, A.. 1963. The discovery of grounded theory. Strategies for qualitative research. Nueva York: Aldine (Trad. Floreal Forni).

Haudry de Soucy, R. 1988. Proyectos de inversión en sierra y políticas de desarrollo rural. Desarrollo Rural (Tucumán). 1 (1): 143 - 184.

Haudry de Soucy, R. 1996. Tal ler Regional Análisis del Proyecto de Servicios de Asistencia Técnica para Pequeños Productores (PROSAT). Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) - Programa Regional de Capacitación en Desarrollo Rural.

83

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Haudry de Soucy, R. 1998. El fortalecimi ento de los mercados rurales de asistencia técnica. Experiencias de Servicios Privatizados y Descentralizados de Asesoría a la Agricultura en América Latina y El Caribe. IV Conferencia Electrónica de FIDAMERICA.

Heynig, K. 1982. Principales enfoques sobre la economía campesina. Revista de la CEPAL. 16: 3 - 30.

Indarte, E., 1989. Diferenciación de los productores agropecuarios según sus demandas tecnológicas. Transferencia de tecnología agropecuaria: enfoques de hoy y perspectivas para el futuro. Montevideo: IICA-BID-PROCISUR .

Indarte, E. 1993. El escenario institucional de la agricultura y la formación de recursos humanos. Conclusiones de la X Conferencia Latinoamericana de Educación Superior Agrícola. La Plata: ALEAS.

Instituto Nacional de Estadística s y Censos (INDEC). 1990. La pobreza urbana en Argentina. p. 407

INDEC. 2001. Resultados Provisionales del Censo 2001. Consultado el 29 de diciembre de 2002 en el World Wide Web: http://www.indec.gov.ar

INDEC. 2003. Censo Nacional Agropecuario 2002. Resultados provisionales. Consultado el 13 de febrero de 2003 en el World Wide Web: http://www.indec.gov.ar

INDEC. 2003. Encuesta Permanente de Hogares: Población según condición de po breza. Octubre 2002. Consultado el 11 de enero de 2003 en el World Wide Web: http://www.indec.gov.ar

La Tierra (órgano de la Federación Agraria Argentina). 2003. Los datos del censo agropecuario. El fracaso de la política sectorial impone la urgente def inición de un nuevo proyecto. Año LXXXIX, viernes 28 de marzo. p. 11

López, A., 2000. Grupos vulnerables menores de 15 años y mayores de 60 años de edad bajo la línea de indigencia con datos de EPH y Banco Mundial. Consultado el 30 de abril de 2001 en el World Wide Web: http://www.geocities.com/capitolhill/3439/visita3.html

López, A. y Romeo, M., 2000. La distribución del ingreso en la década de los años noventa. Consultado el 30 de abril de 2001 en el World Wide Web:

http://www.geocities.com/capitolhill/ 3439/estudios.html

84

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Manzanal, M.1993. Estrategias de sobrevivencia de los pobres rurales. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina.

Masera, O., Astier, M. y López Ridaura, S. 1999. Sustentabilidad y manejo de recursos naturales. El marco de evaluación del MESMIS. México: Mundi -Prensa - GIRA - UNAM.

Max-Neff, M. 1993. Desarrollo a escala humana. Conceptos, aplicaciones y algunas reflexiones. Montevideo: REDES – Nordan -Comunidad.

Montesinos, C. 2000. La modernización agrícola: análisis y evolución. V Maestría en Agroecología y Desarrollo Rural Sostenible. Universidad Internacional de Andalucía. Material de lectura Módulo V.

Müller, S. 1996. ¿Cómo medir la sostenibilidad?. Una propuesta para el área de la agricultura y de los recursos naturales. San J osé de Costa Rica: GTZ - IICA.

Naciones Unidas. Consejo Económico Social. 1984. La superación de la pobreza: una tarea urgente y posible. CEPAL. PNUD. UNICEF. Trabajo correspondiente al Informe Final del Proyecto Interinstitucional de Pobreza Crítica para América Latina.

Peretti, M. 1994. Reaccionar antes de que sea tarde. Revista Chacra y Campo Moderno. Buenos Aires, mes de julio.

Pro Huerta. 1997. Conclusiones de los grupos de trabajo sobre Evaluación cuali -cuantitativa del impacto socio-económico y nutricional del Programa Pro Huerta. Indicadores para la elaboración de una encuesta de ámbito nacional.

Pro Huerta. 1997. Promoción de la autoproducción de alimentos. Resumen ejecutivo. INTA SEDESO-SAGPyA.

Pro Huerta. 1998. Resultados del programa 1998 y plan anual de inversión 1999. Informe. Buenos Aires: INTA-SEDESO-SAGPyA.

Pro Huerta. 2000. Informe sobre el Encuentro “El Pro Huerta y la seguridad alimentaria”. Córdoba, Argentina.

Pro Huerta. 2000. Síntesis del informe 2000 y plan operativo anual 2001. Buenos Aires: INTA SEDESO - SAGPyA.

85

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Sánchez, J. 1993. Marco teórico: el cambio educativo y el desarrollo profesional cooperativo. Evaluación y desarrollo profesional docente. Oviedo: Universidad de Oviedo y Departamento de Ciencias de la Educación. pp. 137 - 169.

Saravia, A. 1983. Un enfoque de sistemas para el desarrollo agríco la. San José (Costa Rica): IICA.

Sariego Mac Ginty, J. 1998. Modernizar la educación agropecuaria superior: avances metodológicos. San José, Costa Rica: Instituto Interameric ano de Cooperación para la Agricultura (IICA) - CECAP.

Tacchini, J. 1995. Educación de la población agraria para mejorar la productividad y la calidad de vida. Revista de la Facultad de Ciencias Agrarias (Mendoza). Tomo XXVll (1).

Ranaboldo, C.1997. Servicios de Asistencia Técnica Privada en Areas Rurales. Las experiencias del FIDA en Bolivia. Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) - Corporación Andina de Fomento (CAF) - Cooperación Técnica Alemana (GTZ).

Rosset, M. 1999. Las múltiples funcion es y beneficios de la agricultura campesina en el contexto de las negociaciones del comercio mundial. Policy Brief nro. 4. Oakland: Institute for Food and Development Policy.

Ruttan, V. 1982. Technical change and agricultural development. Agricultural res earch policy. Minneapolis. University of Minnesota Press.

Schejtman, A., 1986. Nota sobre la cuestión tecnológica en el desarrollo rural. El crecimiento productivo y la heterogeneidad agraria. Santiago de Chile: CEPAL-FAO. pp. 105 - 111.

Swanson, B. y Claar, J. 1987. Historia y evolución de la extensión agrícola. La extensión agrícola. Manual de consulta. Roma: FAO. pp. 1 - 22.

Touraine, A. 1983. La intervención sociológica. Punto de vista. Revista de Cultura (Buenos Aires). 19: 27 - 35.

Trigo, E. 1996. Economía y sostenibilidad: ¿pueden compartir el planeta?. San José de Costa Rica: IICA.

86

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Yurjevic, A. (2000). Marco conceptual para definir un desarrollo de base humano y ecológico. Agroecología y Desarrollo. 2 - 12. V Maestría en Agroecología y Desarrollo Rural Sostenible. Universidad Internacional de Andalucía. Material de lectura Módulo X.

87

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

APÉNDICE

88

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Mapa 1 Republica Argentina

89

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Mapa 2 Provincia de Tucumán

90

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

91

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

92

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

PLAN DE ESTUDIOS PARA LA CARRERA DE INGENIERO AGRÓNOMO FACULTAD DE AGRONOMÍA Y ZOOTECNIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMÁN. APROBADO EN ABRIL DE 2003

93

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

PAUTA DE ENTREVISTAS A BENEFICIARIOS DEL PROGRAMA PR O HUERTA TUCUMÁN Nº: ........ I. INFORMACIÓN GENERAL Nombre: Zona de trabajo: Fecha: .../.../...

II. LOS BENEFICIARIOS ¿Cuáles son las principales fuentes de ingreso de las familias huerteras? ¿Cuáles son las principales necesidades de las familias? ¿Cuál es en general la opinión de los beneficiarios del PH sobre el Programa? ¿Hay alguna crítica que desde los huerteros se le hace al PH?

III. EL PROGRAMA ¿Hace cuánto tiempo que usted está vinculado al PH? ¿Cuál es su opinión sobre el trabajo que desarrollan los técnicos del PH? (IE) ¿Hay intercambios entre los huerteros de su zona? (IE) ¿Hay intercambios con huerteros de otras localidades? (IE) ¿Los huerteros se identifican con el PH?; ¿cómo se manifiesta esto? La autoestima de los huerteros, ¿ha variado con el tiempo? (mejoró, empeoró, se mantiene igual) ¿Hay excedentes en las producciones de las huertas?; ¿siempre lo hubo? Si hay excedentes, ¿qué se hacen con los mismos? ¿Las huertas se han ido diversificando con el tiempo? ¿Qué tiempo transcurre entre que se propone una nueva práctica y la incorporación de la misma? Desde su punto de vista; ¿cuál sería un indicador de que el PH es un programa con un balance en general positivo? ¿En qué debería mejorar el PH?

(IE): identificar la evolución a través del tiempo (desde que está vinculado al PH hasta la fecha).

94

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

PAUTA DE ENTREVISTA A COORDINADORES DEL PROGRAMA PRO HUERTA TUCUMÁN Nº: ........ I. INFORMACIÓN GENERAL Nombre: Cargo: ¿Desde cuándo ocupa ese cargo?: Antigüedad en el PH: Fecha: .../.../...

II. EL PROGRAMA ¿ Por que surgió el PH ¿Cuáles son los objetivos del PH? ¿Cuál es la estrategia de intervención del PH? ¿Cómo se definen las propuestas tecnológicas que se llev arán a terreno? ¿Cómo se identifican las familias beneficiarias de las acciones del PH? ¿Cómo se define el tipo de asistencia técnica que esas familias recibirán? ¿Cómo evaluaría los niveles de apropiación por parte de los beneficiarios de las propuestas tecnológicas aportadas desde el Programa? ¿Cómo evalúa la evolución en los niveles de participación por parte de las familias beneficiarias? ¿Existe una identificación de las familias con el Programa?; ¿cómo se manifiesta esto? ¿Por que el PH adopto una propuesta de agricultura orgánica?.

III. LOS TÉCNICOS ¿Cómo es el proceso de selección de los técnicos del PH? ¿Cuáles son las principales debilidades de un técnico cuando recién ingresa al Programa? ¿Se realizó un diagnóstico de las prácti cas laborales de los técnicos? ¿Cómo se evalúa el trabajo de los técnicos? ¿Existen mecanismos para identificar las necesidades educativas de los técnicos? ¿Cómo se definen los contenidos de la capacitación a técnicos? ¿Qué elementos se consideran en el diseño de las actividades de capacitación dirigidas a los técnicos? ¿Cómo se evalúan los resultados de la capacitación a técnicos? ¿Se realiza un seguimiento de las actividades de los técnicos?; ¿cómo se hace? ¿Cómo se seleccionan las ofertas d e capacitación de terceras instituciones? ¿Cómo se definen quiénes harán uso de las mismas?

95

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

PAUTA DE ENTREVISTA A INFORMANTES CALIFICADOS Nº: ........ I. INFORMACIÓN GENERAL Nombre Institución Cargo Fecha: .../.../...

II. LOS PROGRAMAS DE APOYO AL SECTOR DE POBRES RURALES ¿Qué opinión tiene respecto al diseño de los programas y proyectos de apoyo al sector de pobres rurales? ¿Cuáles son las principales debilidades que tienen los técnicos que participan en esos programas? ¿Cuál es el origen de esas debilidades? ¿De que factores dependen la participación de los beneficiarios en estos programas? ¿Cuál es su opinión sobre las capacitaciones que estos programas brindan a sus técnicos de terreno?

III. EL PROGRAMA PRO HUERTA ¿Cuál es su opinión sobre el programa PH en Tucumán? ¿Qué aspectos (si es que existen) diferencian al PH Tucumán de otros "Prohuertas" que se ejecutan en la región? ¿Tiene opinión sobre la capacitación que el PH Tucumán brinda a sus técnicos de campo? ¿Cree que estas capacitaciones tienen algún impacto en las prácticas de trabajo de los técnicos? ¿Qué sugerencias haría para mejorar el ciclo de la capacitación a los técnicos de terreno (identificación, diseño, ejecución, S&E, ...)?

96

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

PAUTA DE ENTREVISTAS A TÉCNICOS DEL PROGRAMA PRO HUERTA TUCUMÁN Nº: ........ I. INFORMACIÓN GENERAL Nombre Nivel de formación Institución en la que curso sus estudios Antigüedad en el PH Zona de trabajo Fecha: .../.../...

II. LOS BENEFICIARIOS Antigüedad de vinculación de las familias con el PH ¿Cómo se vincularon al PH? ¿Hubo otro técnico antes? ¿Cuál es el trabajo que habitualmente hace con esas familias? (descripción de la práctica) ¿Cuántas veces por mes se reúne con los beneficiarios? ¿Quién convoca a esas reuniones? ¿Cómo fue la evolución del grupo en cuanto a niveles participación? ¿Este grupo tuvo experiencias socio -organizacionales anteriores?; ¿cuál/es? ¿Hay intercambios dentro del grupo? (IE) ¿Hay intercambios con otros grupos? (IE) ¿El grupo se identifica con el PH?; ¿cómo se manifiesta esto? ¿Hay excedentes en las producciones de las huertas?; ¿siempre los hubo? Si hay excedentes, ¿qué se hacen con los mismos? ¿Qué tiempo transcurre entre que se propone una nueva práctica y la incorporación de la misma?

III. LA CAPACITACIÓN ¿Cómo hace conocer al PH sus necesidades de capacitación? ¿El PH realizó un diagnóstico de su práctica de trabajo? ¿Existen mecanismos de consulta sobre su disponibilid ad de tiempo antes de una capacitación? ¿Existen mecanismos de consulta sobre la pertinencia o necesidad de un tema antes de una capacitación? Las capacitaciones realizadas desde el PH, ¿aportaron a mejorar su práctica de trabajo? ¿Qué indicador tendría para fundamentar la respuesta anterior? ¿Quién evalúa su trabajo? ¿Cada cuánto tiempo se evalúa su trabajo? ¿De qué forma se realiza la evaluación de su trabajo? Los resultados de esta evaluación, ¿tienen utilidad práctica? ¿Cuál es la modalidad educativa más conveniente para su trabajo? (cursos, talleres, pasantías,...) ¿A través de qué mecanismos se entera de ofertas de capacitación de terceras instituciones? ¿Qué propondría para mejorar las actividades educativas organizadas desde el PH?

(IE): identificar la evolución a través del tiempo (desde que está vinculado al PH hasta la fecha).

97

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

ACTIVIDADES DE CAPACITACIÓN DESARROLLADAS POR EL PROGRAMA PRO HUERTA

A) TÉCNICOS 1. 1º Jornada de la Huerta Orgánica (INTA - Santiago del Estero 1992).

2.

Curso Taller “Promotores de Huerta Orgánica” (INTA PROHUERTA, Tucumán 1992).

3.

Curso sobre “Técnicas de Elaboración de Proyectos y Evaluación de Programas Sociales “ (Dr. Ezequiel Ander Egg, ICSA PROHUERTA, 1994).

4.

Curso “Agroecología” (INTA PROHU ERTA Tucumán, 1994).

5.

Taller “Planificando la Acción” (PROHUERTA, 1995).

6.

Curso de Agricultura Orgánica (Ing. María José Guazzelli -Brasil- PROHUERTA , 1995).

7.

TALLER DE PRINCIPIOS BÁSICOS DE PRODUCCIÓN PEDAGÓGICA EN VIDEO (Consorcio ENCUENTRO-PERU-, INTA/PROHUERTA, PRCDR-UNION

EUROPEA/FIDA/PNUD; TUCUMÁN, 1996).

8.

Curso

“CRÍA DE PECES EN ESTANQUES” (INTA/PRO HUERTA/GTZ -Cooperación

Técnica Alemana-, 1997).

9.

Curso “USO DEL CORREO ELECTRÓNICO COMO INSTRUMENTO PARA PROYECTOS SOCIOECONÓMICOS” (IPDERNOA/UNT, TUCU MÁN, 1997).

10.

JORNADA SOBRE DESARROLLO PRÁCTICO DE COMPOST (INTA/PROHUERTA, TUCUMÁN, 1997).

11.

PRIMER TALLER EL PRO HUERTA EN LAS ESCUELAS (INTA/PRO HUERTA -SEC. PROMOCIÓN SOCIAL, 1997).

12.

Taller “Avicultura” (PROHUERTA, 1998).

13.

Curso de Procesamiento de Frutas y Hortalizas Mediante Métodos Artesanales y de Pequeña Escala (FAO/ONU; UNSe; Proyecto FAO/TCP/ARG 8821; 2000).

98

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

14.

Taller “El Pro Huerta y la Seguridad Alimentaria” (PROHUERTA, SAGPyA, MDSMA, INTA; 2000).

15.

Jornada “Capacitación en Lombricultura” (INTA/PR OHUERTA; 2000).

B) BENEFICIARIOS E INSTITUCIONES
Duración (horas)

Año

Nombre de la actividad

Institución/es

Lugar

Fecha

1.

Jornada Capacitación Segura

ProHuerta INTAESCUELA UNIVERSITARIA Agua DE ENFERMERÍA (UNT) ProHuerta Tucumán

AGUILARES

05/07/00

4

2.

2000

3.

4.

Jornada Capacitación Agricultura Orgánica para Beneficiarios Planes Trabajar Jornada Capacitación Agricultura Orgánica para Beneficiarios Planes Trabajar Jornada Capacitación Agricultura Orgánica para Beneficiarios Planes Trabajar Curso Huerta Orgánica Intensiva Poda de durazneros y acondicionamiento de estacas yemeras. Encuentro de promotores de Leales Norte Formulación de proyectos para docentes de Burruyacu

J. B. ALBERDI

04/07

8

ProHuerta Tucumán

J. B. ALBERDI

27/06

8

ProHuerta Tucumán ProHuerta TucumánCUEFYL INTA ProHuerta

J. B. ALBERDI

16/06

8

5. 6. 1999 7.

S. M. de Tucumán Casas Viejas. Dpto. Tafí del Valle Estación Aráoz Esc. de Policía. San Miguel de Tucumán Ce.Ca.In. (EEA INTA Famaillá) Ce.Ca.In. Ce.Ca.In. Ce.Ca.In.

03,04,06, 13/05/00 16/08

20

8

INTA ProHuerta

02/10

6

8.

INTA ProHuerta

20/10

5

9.

Planificación del INTA ProHuerta Proyecto PRANI PRANI INTA ProHuerta INTA ProHuerta 10 (C/PPAV) INTA ProHuerta PRANI

20/03

6

10. Evaluación del Proyecto Fondo para las Américas 11. Crianza casera de gallinas 12. Manejo del gallinero

30/04 02 y 03/06 21/10

8 16 8

10

C/PPAV: con Paquete Pedagógico Audiovisual.

99

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Año

Nombre de la actividad 13. Diagnóstico de escuelas de alta montaña 14. Encuentro de huerteros 15. Evaluación del Proyecto Fondo para las Américas 16. Huerta orgánica familiar 17. Usos del PPAV 18. (Módulo I) 19. Alimentación saludable 20. Poda de duraznero

Institución/es INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta

Lugar Ce.Ca.In. Las Talitas Ce.Ca.In. Taif Viejo Ce.Ca.In. Ce.Ca.In. Casas Viejas (Tafí del Valle) AMBA Costanera Sur Colalao del Valle Ce.Ca.In.

Fecha 07/12 08/02 11/02 12, 15 y 22/05 24 y 25/06 16, 17, 18 y 19/06 14/06

Duración (horas) 8 8 8 24 16 32 8

1997

21. Capacitación en Uso de Paquete Pedagógico Audiovisual “Huerta Orgánica Familiar·” 22. Crianza casera de gallinas 23. Alimentación Conservación Saludable y

INTA ProHuerta

04 al 08/08

40

24. Huerta orgánica familiar 25. Evaluación y Planificación del Programa ProHuerta 26. Huerta orgánica familiar 27. Huerta orgánica familiar 28. Huerta orgánica familiar 1996 29. Huerta orgánica 30. Huerta orgánica familiar 31. Huerta orgánica familiar 32. Poda de duraznero 33. Agricultura orgánica 34. Huerta orgánica 35. Crianza casera de gallinas 36. Huerta orgánica 37. Huerta orgánica 38. Huerta orgánica 39. Huerta orgánica 40. Huerta orgánica

INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA PROHUERTAPROYECTO 7 PSE, INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta Taller con promotores INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta Reunión con demostración INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta

22 y 23/08

8

19 AL 21/08 03, 04 y 05/11 10, 11 y 12/12 21, 22 y 23/02 28, 29/02 y 01/03 13, 14 y 15/03 21/04 10, 11 y 12/04 13, 20 y 27/05 04/07 23,24 y 25/10 06 al 08/02 15 al 17/02 16, 20, 22 y 25/03 19/04 24 al 26/04 30/05 y 01/06 28 al 30/06

24

FAZ-UNT Horco Molle Ce.Ca.In. Ce.Ca.In. Ce.Ca.In. Lules Ce.Ca.In. Capital Ce.Ca.In. Capital Ce.Ca.In. Ce.Ca.In. Colegio San Cayetano Colombres FAZ-UNT Lules Aguilares

24 24 24 24 24 6 24 24 8 24 24 16 20 3 12 20 18

100

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Año 1995

Nombre de la actividad 41. Huerta familiar 42. Huerta familiar 43. Huerta familiar orgánica

Institución/es INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta (C/PPAV) INTA ProHuerta – EMETA Tafí del Valle (C/PPAV) INTA ProHuerta INTA ProHuerta

Lugar Ce.Ca.In.

Fecha 26 al 28/07

Duración (horas) 24

orgánica

Aguilares Hospital de Concepción Yonopongo Hospital Obarrio FAZ-UNT Ce.Ca.In. AER Orán, Salta Ce.Ca.In. Sta. Cruz (Tafí del Valle) Ce.Ca.In. Las Talitas

02 al 04/08

24

orgánica

23 al 26/08 25/08 28 al 30/08 30, 31/08 y 01/09 18 al 20/10 14,15/09 15 al 17/11

20 4 12 12 24 18 24

44. Huerta orgánica 45. Huerta orgánica familiar 46. Crianza casera de gallinas 47. Crianza casera de gallinas 48. Crianza casera de gallinas 49. Huerta orgánica familiar 50. Huerta familiar 1994 orgánica

18 al 20/12

24

51. Definición rol técnico del Pro-huerta 52. Huerta Orgánica Intensiva 53. Huerta orgánica intensiva 54. Crianza casera de gallinas 55. Huerta orgánica intensiva 56. Rol del promotor 57. Huerta orgánica intensiva 58. Huerta orgánica intensiva 59. Crianza casera de gallinas 60. Huerta orgánica 61. Huerta orgánica intensiva 62. Huerta orgánica intensiva 63. Huerta orgánica intensiva 64. Estrategias de intervención. Rol del Promotor 65. Huerta orgánica intensiva 66. Crianza casera de gallinas 67. Crianza casera de gallinas

23 al 25/02 17 al 18/03

24 16

INTA ProHuerta

Trancas

28/01

8

INTA ProHuerta INTA ProHuerta

Amaicha del Valle Capital

01 al 02/04 11 al 15/04

12 15

INTA ProHuerta

Aguilares

11 al 15/04 28, 29 y 30/04 16 al 18/05 11/06 14 al 16/06 22 y 23/07

15

INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta

Ce.Ca.In. Simoca Finca El Manantial Banda del Río Salí Amaicha del Valle

24 15 4 24 12

INTA ProHuerta

Trancas

23/09

8

INTA ProHuerta

Ce.Ca.In.

15 al 17/09

24

101

Formación de profesionales para el desarrollo: diagnósticos y propuestas.

Año

Nombre de la actividad 68. Crianza casera de gallinas 69. Huerta orgánica 70. 1er Curso de Comunicación Social Producción de Programas de Radio 71. Huerta orgánica 72. Huerta orgánica 73. Huerta orgánica 74. Huerta orgánica 75. Huerta orgánica

Institución/es INTA ProHuerta C/PPAV INTA ProHuerta OCLADE (Obra Claretiana para el Desarrollo) FUDER INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta INTA ProHuerta

Lugar Alderetes Ce.Ca.In. Abra Pampa, Jujuy Ce.Ca.In. FAZ-UNT Ce.Ca.In. Ce.Ca.In Ce.Ca.In.

Fecha 07 al 11/11 10, 11 y 12/03 04 y 11 14 al 16/04 09, 10 y 11/07 23 al 25/09 18, 19 y 20/10 16 al 18/11

Duración (horas) 15 24 horas 90

1993

24 24 24 24 24

102

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->