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Dile No a La Flojera

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Published by: Lizyitania Serra Jimenez on Feb 06, 2013
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DILE NO A LA FLOJERA

Necesitamos imperiosamente romper con el círculo light (corriente del comportamiento contemporáneo que se caracteriza por la ley del menor esfuerzo) si queremos salir adelante, y sólo se puede lograr a través del esfuerzo. A un grupo de jóvenes se les preguntó: "¿A quién le había atacado la flojera aguda?", y se les pidió que levantaran la mano, la mitad lo hizo, la otra mitad no la levantó porque tenía"flojera". Hoy por hoy, nuestro más importante e inmediato desafío es sacudirnos la pasividad y el aletargamiento, los cuales son los síntomas más notorios de la mediocridad, son tiempos de esfuerzos sostenidos, de constancia y perseverancia, de aplicarnos a fondo si de verdad queremos surgir como personas, familias y naciones de triunfadores. Ya tendremos tiempo para descansar el día que nos digan: descanse en paz, secula seculorum, amén. No hay causa más digna que realizar una tarea bien hecha, renunciar a trabajar es renunciar a ser creativo, a ser colaborador de la creación, me imagino que si un ser humano no trabaja, no enfrenta desafíos, no tiene obstáculos por superar, y si además recibe sin esfuerzo su alimento, a este tipo de personas se les hace más daño que bien. El ser humano es un auténtico milagro porque posee la capacidad de realizar milagros, gracias fundamentalmente a su esfuerzo creador. El secreto del éxito está dentro de cada ser humano, así como si partimos a la mitad una manzana invariablemente encontraremos una estrella de cinco puntas, así en el interior de cada uno de nosotros llevamos la estrella del esfuerzo, la energía necesaria para alcanzar todo aquello que nos propongamos, dejemos a un lado la postergación y sacudámonos de laflojera, lograremos nuestros propósitos con esfuerzo y realizaremos nuestros sueños.

AUXILIO EN LA LLUVIA

Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo coche. Un joven se detuvo a ayudarla, a pesar de la fuerte lluvia. El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada, así que anotó la dirección del joven, le agradeció y se fué. Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa. Tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía: "Muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no solo mi ropa sino mi espíritu. Entonces apareció Usted. Gracias a Usted pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. DIOS lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente. Sinceramente, la Sra. Fernández"

LA DONACIÓN DE SANGRE Hace muchos años, cuando un médico trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conoció a una niñita llamada Liz quién sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse aparentemente, era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quién había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad. El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a darle su sangre a su hermana. Por un momento, lo vio dudar antes de tomar un gran suspiro y decir; Si, lo haré, si eso salva a Liz. Mientras la transfusión continuaba, el estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras los médicos lo asistían a él y a su hermana, veía retomar el color a las mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. El miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: ¿A qué hora empezaré a morirme? Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; el pensaba que le daría toda su sangre a su hermana... Y AÚN ASI, SE LA DABA...

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