DEL ARBITRAJE COMERCIAL EN VENEZUELA

CONCEPTO Y NATURALEZA JURÍDICA DEL ARBITRAJE COMERCIAL.

El arbitraje podría definirse como una figura procesal mediante la cual se sustrae la resolución de las controversias, de sus jueces naturales, para entregarlo a particulares denominados árbitros, de manera de lograr aparentemente mayor rapidez y economía de gastos. Se trata en definitiva de la derogatoria o delegación, (según la tesis que se adopte) de la potestad jurisdiccional y sus principios.

Se señala que el arbitraje es un juicio privado; que las partes ponen por sí mismas fin a la controversia o proveen los medios para ello. Que está dirigido a excluir la contención judicial. Es decir, que su naturaleza jurídica es muy controvertida, pues se duda si la función de los árbitros es efectivamente privada o tiene carácter jurisdiccional.

Los que consideran que se trata de una figura privada, parten del hecho de que el laudo arbitral no puede considerarse como una sentencia judicial que produzca cosa juzgada, por cuanto, carece de ejecutabilidad, ya que, tiene efectos sólo luego de que un juez lo declara válido.

Se trata la tesis anterior de la llamada teoría contractualista o privatista, que considera que el arbitraje tiene la naturaleza de un acuerdo entre las partes, al cual se le aplican los principios generales de la transacción1. Y además tiene efecto sólo entre las partes y con respecto al
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La transacción está regulada en nuestro código Civil (1713 y siguientes del Título XII “De la Transacción”) y en los artículos 255 y siguientes del Capítulo II ( “De la Transacción y la Conciliación”)

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hecho litigioso como tal (no puede extenderse a otro hecho litigioso).2 Se indica que su misión no es ejercer la “coertio” procesal, que no tiene como función decir el derecho y que el árbitro no tiene jurisdicción ni imperio.3 Por su parte, concluye Chiovenda4, con una tesis que consideramos absolutamente válida, así “En la sentencia el elemento lógico no tiene otro valor sino el de preparación del acto de voluntad, con el cual el juez formula la voluntad de la ley en que consiste el acto jurisdiccional sentencia. La mera preparación lógica de la sentencia, no es por sí misma un acto jurisdiccional, sino sólo cuando es cumplida por un órgano jurisdiccional”. (Cursivas nuestras).

Así, la celebración de un contrato implica para las partes la expresión de su voluntad de celebrarlo y de crear, modificar o extinguir obligaciones con otra parte. Es por eso que el contrato se rige ante todo por lo que las mismas decidan, esto es, por lo que se ha denominado “la autonomía de la voluntad de las partes”.

Así, las partes, fijan las bases de sus relaciones, establecen sus respectivas obligaciones y derechos a través del contrato. Es por eso que, como señala la doctrina, las partes celebran el contrato para que el objeto de la transacción se complete. Y es lo que se ha denominado “los intercambios diferidos”, ésto es, la necesidad de fijar en un contrato la
del Título V ( “De la Terminación del Proceso”) del Código de Procedimiento Civil, y se define como un contrato por el cual las partes mediante recíprocas concesiones terminan un letigio pendiente o precaven un litigio eventual y cuya procedencia exige que las partes tengan capacidad para disponer de las cosas comprendidas en la transacción. La transacción además tiene fuerza de cosa juzgada. No obstante, contra la misma proceden los recursos correspondientes a la declaratoria de la nulidad de la sentencia que sobre la misma se pronuncie. 2 Pareciera que no tiene efecto vinculante, esto es, que no puede constituirse en jurisprudencia. 3 Adolf Watch: “Tratado de Derecho Procesal Civil” pág. 105, Vol. I, Buenos Aires, 1977. Citado por Arístides Rengel Romberg en: “El Arbitraje en el Código de Procedimiento Civil y en la Nueva Ley de Arbitraje Comercial (1998)”, pág. 21, en: Seminario de Ley de Arbitraje Comercial. Publicación de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Caracas, 1999. 4 En “Istituzioni di Diritto Processuale Civile”, pág. 70, Vol. I, n 26, Nicola Jovene Editore, 1933, citado por Arístides Rengel Romberg, op cit, pág. 22.

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transacción de cumplimiento extensivo en el tiempo. El cumplimiento del contrato busca al final de cuentas mejorar la situación de las partes contratantes, sin que desmejore su situación inicial, y ello a través de una transacción que se fije en el documento para que sea lo menos problemática posible.
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No obstante, el orden jurídico no puede evitar de forma absoluta

los riesgos de los contratos, sobre todo al no poder prever el contrato todas las situaciones posibles que se deriven de su ejecución, y contener por lo tanto vacíos. Además, el hecho mismo de la voluntad de transar lleva muchas veces a las partes a evitar la especificación casuística de las situaciones que puedan presentarse en la ejecución del contrato. Por eso, en algunas etapas, sea por incumplimiento de las cláusulas contractuales o por insatisfacción de una de las partes con la forma de la ejecución de la obligación por parte de la otra, éstas se remiten a los tribunales de justicia para solventar sus controversias, o, tratando de evitar costos, tiempo y a la búsqueda de objetividad, se dirigen a la figura del arbitraje.

Así, el Arbitraje Comercial al igual que los tribunales ordinarios, constituyen alternativas para solventar los señalados vacíos, y el primero es supuestamente menos costoso.

Ante tal realidad, nuestro ordenamiento jurídico ha incluido dentro de su repertorio a la Ley de Arbitraje Comercial, la cual fuera publicada en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela6 Número 36.430, de fecha 7 de abril de 1998.

PIZANI AZPÚRUA, Víctor: “Análisis Económico de la Ley de Arbitraje Comercial”. En compilación: “Resolución de Conflictos”. Pág. 94. Asociación Venezolana de Derecho y Economía. Caracas, marzo de 2005. 6 Es con posterioridad a la vigencia de la Constitución de 1999 que se denomina a nuestro país como República Bolivariana de Venezuela.

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Por su parte, existe la teoría jurisdiccionalista o publicista, en virtud de la cual, a pesar de que el Estado moderno garantiza la facultad de encomendar la resolución de controversias a la decisión de terceros, ésta no es aún la forma de un juicio, porque no tiene fuerza coactiva, por lo que estamos en presencia de “órganos impropios de la jurisdicción civil ordinaria”.

La teoría intermedia considera que la decisión del árbitro no puede dejar de emerger de una potestad jurisdiccional, cuando tiene la misma eficacia que las decisiones de los jueces, y se refiere a una suerte de potestad jurisdiccional sobrevenida, que adquirirían los árbitros por virtud del acto que le confiere eficacia a su decisión, es decir, que el otorgamiento de tal potestad tiene efecto retroactivo y lo contrario sería “una contradictio in terminis”. Es decir, que sigue considerando el requisito de la existencia de la potestad jurisdiccional, y la entiende presente en el árbitro por el hecho del dictado del laudo arbitral.

En nuestra opinión, y partiendo de la tesis de la Teoría Absolutista de las Funciones, en virtud de la cual, no son tres las funciones ejercidas por los tres Poderes Públicos tradicionales, sino nueve, la función jurisdiccional, no es sólo aquella que intrínsecamente corresponde a los órganos que conforman el Poder Judicial, por cuanto su carácter no es formal (orgánico), sino sustancial. Así, un ente administrativo puede cumplir una función jurisdiccional y aquí nos referimos por ejemplo a la función ejercida por la Inspectoría del Trabajo, cuando decide entre dos partes, el trabajador y el patrono, lo cual se engloba dentro de la tesis de los “actos cuasijurisdiccionales”7. Entonces, también puede ejercerla un privado, cuando aplica la ley a un caso concreto, que es la esencia de tal
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RONDÓN de Sansó, Hildegard: “Los actos cuasijurisdiccionales”. Agustín Catalá Editores.

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soberanía u orden público. pero la misma también puede aplicarse a asociaciones privadas. Ésto además de su subordinación a un proceso que efectivamente garantice el derecho a la defensa.función. es decir. Se trata de una suerte de delegación de su potestad. que se extiende hasta el conocimiento del caso. A pesar de que pareciera loable el uso del arbitraje como una vía de resolución de conflictos y que vemos que no es éste la única forma de ejercicio de una función jurisdiccional por parte de un ente distinto a los tribunales. lo cual implica la concretización del mandato general y abstracto de la norma jurídica. bajo todas las limitaciones que impidan el roce con cualquier asunto de interés nacional. etc. por ejemplo. creemos que el mismo ha de ser de aplicación restrictiva. el cual se distingue del civil. que corresponde en nuestra legislación al juez. 5 . el Estado moderno globalizado no ha asumido el monopolio judicial estatal y ha autorizado a los tribunales arbitrales para conocer de la resolución de controversias. en todas sus manifestaciones. Ésto no quiere decir que la potestad jurisdiccional no corresponda “ab origine” al Estado. Éstas son las consideraciones aplicables al arbitraje en general. Ahora bien. no así hasta la ejecución forzosa de su decisión. la cual. Con el ejemplo de la Inspectoría del Trabajo nos estamos refiriendo por bien o por mal a una función emanando de un órgano administrativo. cuya procedencia también se extiende al comercial. y la Ley de Arbitraje Comercial no los diferencia en forma expresa. las de compositores y autores. si se considera como una manifestación de la soberanía no podría delegarse. sólo por su ámbito de aplicación y su denominación. como las de vecinos. Entonces hay quien señala que los árbitros poseen una potestad jurisdiccional delegada.

Perú por su parte. Paraguay concluyó un largo proceso de elaboración de la Ley 1879 que fue 6 . Bolivia mediante la Ley 1770 del 10 de marzo de 1977 puso en vigencia la regulación sobre arbitraje y conciliación. Panamá adoptó la Ley de Arbitraje mediante decreto ley Nº 5 expedido el 8 de julio de 1999. no sabemos si con los cambios políticos efectuados en ese país y después de su decisión de retirarse del CIADI. entró en el ámbito de los países que tiene al arbitraje regulado por ley el 20 de diciembre de 1995. siguió la corriente globalizadora imperante a finales de la década de los 90 y dictó una Ley de Arbitraje Comercial. este régimen continúa en vigencia. Brasil promulgó una Ley de Arbitraje el 23 de septiembre de 1996. Debemos señalar que otros países latinoamericanos dictaron sus respectivas leyes sobre la materia en forma casi simultánea a la venezolana. que se ciñó también al texto de la Ley Modelo en el Decreto del 6 de julio 1993. adoptó una Ley de Arbitraje siguiendo el Proyecto de Ley Uniforme de la UNCITRAL. que dictó la Ley sobre Resolución Alterna de Conflictos y Promoción de la Paz Social.APLICACIÓN DE LA LEY DE ARBITRAJE COMERCIAL Venezuela bastante reacia. el caso de México. Ahora bien. como es el caso de Guatemala. Costa Rica adquirió una regulación sobre arbitraje mediante el decreto legislativo 7727 del 26 de noviembre de 1997. dada su experiencia histórica a los arbitrajes. Ecuador tiene una ley de arbitraje y mediación promulgada el 29 de agosto de 1997. Como es igualmente. que en el año 1995. preparada por la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil en 1985.

la ley se aplica. El primer sentido. sirvió de inspiración a las leyes promulgadas por los estados latinoamericanos en la forma en que quedara precedentemente expresada. están fundadas en la Ley Modelo de Arbitraje Comercial Internacional. El segundo sentido. ¿Qué significa la expresión “sin perjuicio”? Esta expresión podría interpretarse en dos sentidos que son contrarios y contradictorios entre si. preparada por la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (UNCITRAL) 1985. 7 . Todas las leyes recientes a las cuales hemos hecho referencia. Aspectos fundamentales de la Ley de Arbitraje Comercial. El artículo 1 señala que la Ley de Arbitraje Comercial se aplica al arbitraje comercial “sin perjuicio de cualquier tratado multilateral o bilateral vigente”. PREEMINENCIA DE LOS TRATADOS BILATERALES O MULTILATERALES VIGENTES SOBRE LA LEY DE ARBITRAJE COMERCIAL. significa que si existe un tratado multilateral o bilateral vigente. éste tendrá prioridad en su aplicación ante la Ley de Arbitraje Comercial. significa que aún cuando existan tratados multilaterales o bilaterales vigentes. Esta ley regula tanto el arbitraje nacional como el internacional. pero por lo que atañe a la regulación nacional. denominada Ley de Medios de Resolución de Conflictos. .promulgada en abril de 2002.

Al respecto. (Cursivas nuestras). El artículo 2 del Código de Comercio Venezolano. que serán así agrupadas independientemente de que sean realizadas o nó por un comerciante. si bien la enunciación es taxativa. pues será un contrato comercial. 8 . el artículo 3. siempre y cuando la naturaleza del mismo no vaya en contra del orden público (artículo 5 de la Ley de Arbitraje Comercial). “cualesquiera otros contratos y cualesquiera otras obligaciones de los comerciantes. las actuaciones que han de calificarse como actos de comercio y aclara. aquel que verse o el que contenga una transacción que recaiga sobre un acto de comercio. cabe preguntarse. ¿qué son contratos de carácter comercial? Y para dar respuesta. en su artículo 1. En el caso presente. la Ley de Arbitraje Comercial es una ley formal especial que cede su vigencia ante un tratado multilateral o bilateral. si no resulta lo contrario del acto mismo y si tales contratos y obligaciones no son de naturaleza esencialmente civil”. ÁMBITO DE APLICACIÓN DE LA LEY DE ARBITRAJE COMERCIAL El arbitraje comercial se aplica a los conflictos que surgen en el cumplimiento de los contratos de carácter comercial. enumera al efecto.Indudablemente que esta última es la interpretación correcta que obedece al rango de las fuentes. debemos obligatoriamente partir del concepto de acto de comercio. en el caso en que exista contraste entre sus normas y la de tales tratados. No obstante. la hace ejemplificativa cuando aclara que también serán catalogados como tales.

a través de lo dispuesto en su artículo 7. y en cuanto a éstos.Es decir que. pero pueden ejecutar actos de comercio. quedan sujetos a las leyes mercantiles”. que reza textualmente: “Artículo 7: La Nación. los Estados. Vale la pena igualmente. y al respecto. (Cursivas nuestras). a aquel que es realizado por un comerciante. considerando que se cataloga acto de comercio también a aquel que lo es desde el punto de vista subjetivo. para que se catalogue a un acto de comercio. deja abierta la posibilidad de que realice actividades mercantiles y amplía su ámbito de acción y el de las demás leyes mercantiles a las mismas. También excluye el Código de Comercio a una serie de actuaciones de la categorización de acto de comercio o de comerciante. es decir. A pesar de que excluye la posibilidad de que la Administración realice actos de comercio desde el punto de vista subjetivo (pues ella no será nunca comerciante). el Distrito Federal y los Municipios no pueden asumir la cualidad de comerciantes. es importante resaltar que excluye toda posibilidad de calificar a la Administración de comerciante. como el hecho de la realización de la actividad por parte de un comerciante (acto subjetivo de comercio). se considera tanto el tipo de acto como tal (acto objetivo de comercio). sólo por derivar de éste 9 .

Además otorga a tales Centros la facultad de establecer las normas que han de regir el procedimiento arbitral. LAS MODALIDADES DEL ARBITRAJE EN LA NUEVA LEY Se refiere la ley en sus artículos 2 y 11 a dos tipos de arbitrajes.e independientemente de su naturaleza. los cuales deben cumplir con una serie de requisitos que garanticen la idoneidad del procedimiento. Los primeros se refieren a aquellos arbitrajes desarrollados bajo las reglas de un Centro Institucional de Arbitraje. Los arbitrajes institucionales y los arbitrajes independientes. o lo que es igual. reconociendoles por tanto una facultad normativa. (Cursivas nuestras). Entonces. Los independientes se refieren a la posibilidad de que las partes sometidas a arbitraje establezcan sus propias reglas y los árbitros no tienen que ser escogidos entre los señalados por Centro alguno. así: “Artículo 10: Son comerciantes los que teniendo capacidad para contratar hacen del comercio su profesión habitual y las sociedades mercantiles”. son contratos mercantiles aquellos actos que creen. 10 . también conocidos como libres o “ad hoc”. revisar la definición de Comerciante de nuestro Código de Comercio. que recaiga sobre actos de comercio o que sean realizados por un comerciante. modifiquen o extinguen una relación jurídica mercantil.

derecho a la defensa. aquellas cuyo objeto esté relacionado con la resolución alternativa de conflictos. como aquel que se realiza a través de los centros de arbitraje. específicamente es a través de su impugnación por nulidad (literales b y c del artículo 44). Precisamos pues que el Capítulo II desarrollado en tres artículos (11 al 14).). propia del legislador. o de la negativa de su ejecución por parte de los órganos judiciales (literales b y c del artículo 49). como por ejemplo la del Amparo Constitucional.Tales facultades normativas podrían considerarse como una usurpación por parte del centro arbitral y peor aún de los árbitros independientes. etc. como lo denomina la doctrina española). El autor James Otis Rodner 11 . la seguridad jurídica del proceso y las garantías procesales de las partes (igualdad de las partes. las organizaciones vinculadas a actividades económicas e industriales. no establece la Ley de Arbitraje Comercial limitación alguna o condicionamiento ninguno al ejercicio de tal potestad normativa. Se señala también que se atenta contra la potestad reguladora del proceso. reglamentaria. La única posibilidad de control es “a posteriori”. se refiere al arbitraje institucional (o institucionalizado. Además. las universidades e institucionales superiores académicas y las demás asociaciones que se crearen con posterioridad a la vigencia de la ley que establezca como uno de los medios de solución de controversias al arbitraje. de una potestad legislativa. correspondiente a los órganos administrativos a través del dictado de actos de rango sublegal. derecho a la prueba. o por lo menos. así como el uso de otras vías extraordinarias. los cuales pueden ser organizados por las asociaciones internacionales existentes.

Tomo I. 9 SANTOFIMIO G. Jaime Orlando: “TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO. De tal manera que. En efecto. no puedan actuar por sí mismas. 8 12 . INTRODUCCIÓN A LOS CONCEPTOS DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y DERECHO ADMINISTRATIVO”. Consideramos que esta parte de la En su “INTRODUCCIÓN AL ARBITRAJE COMERCIAL”. todo Centro de arbitraje tendrá su propio reglamento. las partes interesadas en un arbitraje institucional. De allí que. los artículos 13 y 14 “ejusdem”. debe recordarse que el concepto de reglamento nos permite catalogarlo como un instrumento normativo y regulador de situaciones generales. donde se incluirá la capacidad del Centro para establecer las reglas del procedimiento arbitral.. sino que en alguna forma la misma participe en la administración e implantación del proceso arbitral. Ediciones del Departamento de Publicaciones. e incluso todo lo relacionado con las notificaciones. Op cit. recusaciones. Conferencias de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. y en atención a las normas que lo rigen. 449-450. que se trata de la regulación de la actividad de los particulares y el fundamento para la actuación de las autoridades (en este caso los árbitros). etc. sino que deben dirigirse al Centro de arbitraje que opere en la región y a través del organismo.8 señala que para que exista un arbitraje institucional no basta que se trate de una institución que promueva el arbitraje. es decir. entre otros. las normas administrativas aplicables al caso.. Febrero 1997. pág. según lo disponen. Universidad Externado de Colombia.9 Este tipo de arbitraje ha sido criticado por quienes consideran que el mismo resta libertad a las partes ante la imposibilidad de nombrar árbitros y de diseñar el procedimiento arbitral. la lista de los árbitros. Págs. establecer el pacto arbitral. 300.

Diana: “EL CONTROL DEL ARBITRAJE DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE CARACAS Y SU REGLAMENTO”. y es esto preocupante que. 1). el cual enfoca sus actividades en cuatro áreas: arbitraje. Finalmente cabe señalar. Pág. estableciendo que no corresponde a la misma resolver controversias ni dictar laudos arbitrales. la cua. DEL REGLAMENTO DEL CENTRO DE ARBITRAJE DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE CARACAS A pesar de lo señalado en el último párrafo del punto anterior. Temas Fundamentales de derecho y Economía. definiéndolo como el organismo de arbitraje adscrito a la Cámara de Comercio de Caracas. pues así lo señala el ámbito de aplicación de la ley que analizamos en el primer punto de este escrito. 13 . sino asegurar que se cumplan las disposiciones del 10 DROULERS. Por otra parte. conciliación capacitación y difusión10. El reglamento dictado por la indicada Cámara regula: la creación del Centro de Arbitraje. op cit. se somete al arbitraje a la Cámara de Comercio de Caracas.l en el año de 1988 constituyó el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Caracas.doctrina es la que coincide con la tesis según la cual es la autonomía de las partes la que se impone cuando hayan de decidirse las controversias. 354. está claro que esta clase de arbitraje se refiere a los arbitrajes comerciales. lo que sí sucede en la mayoría de los países. define el papel de la Cámara de Comercio de Caracas. no exige la Ley que el centro de arbitraje esté inscrito en institución alguna. y que tiene como función establecer un mecanismo alterno para la solución de conflictos mediante el arbitraje institucional (art.

de la Sección I (Del Centro de Arbitraje). Está regulado en el Capítulo III “Del Arbitraje Independiente”. 2). que al igual que el reglamento mismo. y el Libro IV a las reglas de Conciliación. artículos 15 al 18 de la ley de la materia.reglamento (primer aparte del art. que ha llevado a la doctrina a señalar. sus estatutos (Libro I: Estatutos del Centro de Arbitraje). por 14 . hasta regular la organización interna del Centro de Arbitraje. que es aquel que está regulado exclusivamente por las partes. establece con carácter supletorio la aplicación del procedimiento arbitral previsto en la Ley de Arbitraje Comercial. La norma consagratoria de tal supletoriedad trae indudablemente dudas. pasa a definir los términos utilizados a lo largo del reglamento (art. Importante es señalar que el Libro III del reglamento está destinado a la determinación de las Reglas del Procedimiento Arbitral. La otra forma de arbitraje que prevé la ley es el arbitraje independiente o también llamado “ad hoc”. Lo interesante de la norma es que. por lo que es al mismo al que le corresponde su determinación. se dictara con posterioridad a la vigencia de la Ley de Arbitraje Comercial venezolana y con el objetivo de adecuarse a sus disposiciones. 1). fijando en sus artículos 6 y siguientes. en el sentido de que ellas escogerán a los árbitros y al procedimiento que consideren conveniente. Este reglamento además fue emitido mediante un Acuerdo de la Cámara de Comercio de Caracas.

OP. y no produce por tanto seguridad jurídica. CIT 11 15 . las contenidas en los Capítulos III y IV de la ley. PÁG.ejemplo11:…si el mandato del referido artículo 15 es que en los supuestos de arbitrajes independientes. 77. Aquí podemos referirnos por ejemplo a las normas del Código de Procedimiento Civil o a las mismas del Código Civil referentes a la transacción. esto es. (Cursivas nuestras). si ello no resulta así no podrá con fundamento racional sostenerse que esas normas de procedimiento sean las aplicables en caso de que nada dispusieren las partes. cuando las mismas partes resuelven que sean ellas mismas las que deben regularlo. a falta de normas sobre el proceso dadas por las mismas partes. en tanto el legisladoras concibió sólo para esa modalidad (arbitraje independiente) y por tanto para solventar cualquier problema deberá acudirse a otras fuentes supletorias”. ELEMENTOS COMUNES A LOS DOS TIPOS DE ARBITRAJE El artículo 5 de la Ley de Arbitraje establece que el acuerdo de arbitraje es aquel por el cual las partes deciden someter a arbitraje todas o BAUMEISTER Toledo. Desde todo análisis. se aplican las establecidas en dicha Ley para tal tipo de arbitrajes. no obstante que el caso se tramite ante un centro arbitral con sus propias reglas del procedimiento arbitral. y ellas se aplican a esa modalidad arbitral en el indicado supuesto y sólo por vía de excepción a los arbitrajes institucionales. no es una norma clara. Alberto: “ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL PROCEDIMIENTO APLICABLE EN LOS CASOS DE ARBITRAJES REGIDOS POR LA LEY DE ARBITRAJE COMERCIAL”. son las que el legislador dispuso fueren supletorias de las voluntades de las partes.

es decir. Ésto es. la Ley de Arbitraje resuelve el problema de si lo determinante es la capacidad de las partes o la naturaleza de la materia a los fines de la transacción. estén dadas de manera acumulativa. las dos condiciones que la doctrina establece: a) que el objeto sea idóneo para una transacción. surjan entre personas capaces de transigir. siempre y cuando. señalando que ambos elementos son esenciales. así: a) Existe plena coincidencia entre los asuntos que pueden someterse al arbitraje institucional y al independiente. han de ser asuntos que no sean contrarios al orden público y que puedan ser objeto de transacción. b) que los contrincantes sean capaces de transigir. y. Las materias que pueden ser objeto de arbitraje son todas las controversias en la medida en que las mismas sean susceptibles de transacción y. c) Se excluye de ambos: 16 . Es decir que. Podemos hacer al respecto una enunciación ejemplificativa. La regla general de la Ley de Arbitraje Comercial es que están sometidas al mismo todas las controversias que surjan entre personas capaces de transigir y que sean susceptibles de transacción.algunas de las controversias que hayan surgido o puedan surgir entre ellas con respecto a una relación jurídica contractual. El acuerdo puede consistir en una cláusula incluida en un contrato o en un acuerdo independiente. b) Los montos que deriven de la responsabilidad civil derivada incluso de delito.

Entendemos que la ley pareciera haberse referido a las faltas de índole penal. tal como lo veremos de seguidas. Esta disposición es tajante y absoluta y se refiere. Esta segunda prohibición es la que se refiere a las facultades a través de las cuales el Estado ejerce su potestad soberana. o de tipicidad. mediante los cuales el Estado revela su condición de sujeto de Derecho Público. pero no sólamente el Estado sino también las personas o entes de Derecho Público. según el cual sólo es delito lo que la ley establezca como tal. Aquí debe recordarse el principio del “nullum crimen nulla poena sine legem”. nó a la persona jurídica del Estado. estarían sometidos al mismo régimen de los particulares. no obstante. por cuanto. estos proveimientos quedarían de todas excluidos de la aplicación de la ley. o de los entes públicos. A pesar de que se trata de una tesis contra la cual pueden formularse objeciones. Se basa en la vieja distinción entre: actos de imperio. puede tener cláusulas que impliquen facultades de imperio. resulta válida en la medida en que se califique realísticamente la naturaleza de los actos. actos de gestión que son aquellos actos de naturaleza mercantil que puede la administración realizar y que como tales. lo cual 17 . . Cabe no obstante. un contrato de arrendamiento o de mutuo. debe partirse del supuesto de que la fijación de los mismos es de reserva legal.-Lo que verse sobre delitos y faltas. dado la exclusión de las controversias de la Administración en función de imperio y de aquellos asuntos de orden público. los cuales. la pregunta de los actos sancionatorios emitidos por la Administración Pública. sino a la naturaleza de las actividades que realizan.Las controversias concernientes directamente a las atribuciones o funciones de imperio del Estado o de personas o entes de Derecho Público. son también de reserva legal y tienen carácter modificatorio o extintivo de derechos. Por tanto. y.

cabe señalar que el artículo 4 de la Ley de la materia alude a las sociedades donde la República. cuando se trate de una sociedad en la cual las personas de Derecho Público antes citadas tengan participación igual o superior al 50% del capital social. su aprobación por el Ministro de tutela. los Municipios y los Institutos Autónomos tengan participación igual o superior al cincuenta por ciento (50%) del capital social. Igualmente. una autorización dada por escrito de dicho funcionario. no requerirá para su 18 . en el cual se señala: “Los acuerdos de arbitraje en los cuales alguna de las partes sea una sociedad en la cual la República. El acuerdo deberá especificar el tipo de arbitraje y el número de árbitros que en ningún caso será menor de tres. así como. los Estados. suscritos antes de la fecha de la promulgación de esta Ley. los Municipios o los Institutos Autónomos tengan una participación igual o superior al 50% del capital social. exige para que sea válido el acuerdo arbitral. por estar destinados a la realización de labores en áreas reservadas (nacionalizadas) no pueden quedar sometidas a la normativa de Derecho Privado. A esta norma del artículo 4 se alude en el artículo 50 “ejusdem” (Disposiciones Transitorias). los Estados.los excluye de la jurisdicción arbitral. como es justamente el caso de los convenios de asociación típicos de la nefasta apertura petrolera que. o bien. o una sociedad en la cual las personas anteriormente citadas tengan participación igual o superior al cincuenta por ciento (50%) del capital social.

parentesco. tutela y emancipación.”(Cursivas nuestras). su celebración. . reconocimiento. patria potestad.Los relativos a los bienes o derechos de los incapaces sin previa autorización judicial.Tal como lo establece el Código de Procedimiento Civil. disolución y liquidación de la comunidad. oposiciones. todo lo relativo a las personas en cuanto a su su domicilio. en cuanto conciernan exclusivamente a las partes del proceso y no hayan sido determinadas por sentencia definitivamente firme. . 19 .validez del cumplimiento de los requisitos señalados en el artículo 4º de esta Ley. separación de cuerpos. administración de la comunidad. régimen de los no presentes y de los ausentes.Las controversias sobre las que haya recaído sentencia definitivamente firme. que está fuera de la transacción nacionalidad. es decir. régimen de los bienes. régimen de los deberes y derechos de los cónyuges. incluso. La ley contempla la facultad de los árbitros de decidir acerca de su propia competencia (principio de la “competence-competence”). el matrimonio. interdicción e inhabilitación. filiación. se excluye del arbitraje las controversias que versen sobre el estado o la capacidad civil de las personas. salvo las consecuencias patrimoniales que surjan de su ejecución. y. divorcio. . educación y alimentos. guarda de los hijos. anulación.

El artículo 7 de la ley. 20 . EL PROCEDIMIENTO PREVISTO EN LA LEY. éste será de seis meses contados a partir de la constitución del tribunal arbitral. (Volvemos a reiterar que se acoge el principio de la “competente-competence”). si en el acuerdo de arbitraje no ha sido fijado un término para la duración del proceso. de oficio o a solicitud de parte. (Cursivas nuestras).sobre las excepciones relativas a la existencia o a la validez del acuerdo de arbitraje. La norma precedentemente transcrita están tomadas de las reglas del UNCITRAL que criticamos por considerar que no puede considerarse la intangibilidad de una cláusula arbitral. La decisión del tribunal arbitral de que el contrato es nulo no conlleva la nulidad del acuerdo de arbitraje”. El proceso arbitral está regulado desde el momento en que se instala el tribunal arbitral y se notifica a la parte. frente a la nulidad de un contrato en la cual está contenida. incluso. indica que: “A ese efecto el acuerdo de arbitraje que forme parte de un contrato se considerará como un acuerdo independiente de las demás estipulaciones del mismo. sobre las excepciones relativas a la existencia o la validez del acuerdo de arbitraje. Se establece que. fijándose los honorarios de los miembros del tribunal y la suma para los gastos de funcionamiento. así como. el desarrollo de la primera audiencia y se señala en forma expresa que el tribunal está facultado para decidir sobre sus propias competencias. lapso que puede ser prorrogado una o varias veces. Está prevista la citación para la primera audiencia de trámite.

expresa y tajantemente acogidos e incluso ampliados por la jurisprudencia de nuestro Máximo Tribunal. al menos que las partes hayan convenido lo contrario. por 21 . sea demostrativa de los hechos alegados (también llamado principio de flexibilidad probatoria). contempla que. El laudo arbitral puede ser aclarado. para la ejecución de las medidas cautelares. Para la evacuación de las pruebas. es decir que las pruebas que se promueven no son tasadas. El tribunal cesa en sus funciones en los supuestos previstos en el artículo 33 que señala: “Cuando no se haga oportunamente la consignación de los gastos de honorarios prevista en esta Ley. el “pericullum in mora” o la necesidad del dictado de las medidas en un tiempo óptimo y el “pericullum in damni” o la demostración de los daños que el no decreto a tiempo de las medidas solicitadas pueda producir. sino cualquiera que. En ese sentido. es necesario que se cumplan los requisitos establecidos en las normas procesales para el otorgamiento de tal tipo de medidas.El artículo 26 de la ley. el tribunal arbitral puede pedir la asistencia de un Tribunal de Primera Instancia competente para evacuarlas. obtenida de forma legítima. así como. salvo acuerdo en contrario de las partes. Al efecto. corregido y complementado. El procedimiento arbitral culmina con un laudo dictado por escrito y firmado por los árbitros. los consagrados en los artículos 585 y siguientes del Código de Procedimiento Civil. Evidentemente que se aplica el principio de libertad de prueba. el tribunal puede dictar medidas cautelares respecto al objeto del litigio y puede exigir garantía suficiente a la parte solicitante. a seguir: el “fumus boni iuris” o presunción de buen derecho. el cual ha de ser motivado.

Vemos cómo esta disposición es absolutamente opuesta al requisito conformatorio del Derecho a la Tutela Judicial Efectiva (artículo 27 Constitucional). debe ser solicitada por escrito al Tribunal de Primera Instancia competente.voluntad de las partes. pues ya evidentemente lo hemos hecho con los jueces) dotados de potestades de imperatividad y autotutela) y. por la emisión del laudo. aquellas que se refieren al sometimiento al arbitraje de materias expresamente excluidas (podríamos aquí y es ésta una simple acotación estar en presencia del vicio de “extra petita”. 22 . Por lo que respecta al reconocimiento y ejecución del laudo. como vinculante e inapelable.” (Cursivas nuestras). de que la justicia ha de ser gratuita. Asimismo de la anulabilidad del laudo que deberá interponerse por escrito ante un Tribunal Superior competente del lugar donde se hubiera dictado. Existe la previsión de la recusación e inhibición de los árbitros. entre otras. sin necesidad de “exequátur”. o de falso supuesto o abuso de derecho. si éste ha sido dictado en el extranjero puede ser reconocido por los tribunales ordinarios. o de la providencia que le corrija o completamente. por ejemplo). es necesaria una suerte de “homologación” por parte de un Tribunal de Primera Instancia (entonces señalaríamos que el laudo no es ejecutivo ni ejecutorio y que los árbitros no están. según las normas del Código de Procedimiento Civil para la ejecución forzosa de la sentencia. Las causales de nulidad están relacionadas evidentemente con la violación de las normas previstas en la Ley de Arbitraje. por la expiración del término fijado para el proceso o el de su prórroga. como sucede por ejemplo con la Administración (por compararlos ahora con ella. Por lo que atañe a la ejecución.

entre otros). dirigidas a su ámbito interno (Actos Internos. Parte Orgánica y Sistemas”. pero también. Pág. se trata de los órganos de los restantes Poderes del Estado cuando realizan funciones administrativas. como de eficacia externa. los literales a) y b) del artículo 3 de la Ley in comento exceptúan a aquellas controversias: “a) Que sean contrarias al Orden Público…” (Cursivas nuestras). modificatorios o extintivos de derechos. Quinta reimpresión. vale decir dirigidos a los restantes sujetos del ordenamiento (actos administrativos como tales. 23 . 116. No obstante. Hildegard: “Ad Imis Fundamentis. los mismos (los Poderes del Estado). sean constitutivos o creadores de derecho. Se refiere en particular el literal b) antes transcrito a las Administración Pública. “b) Directamente concernientes a las atribuciones o funciones de imperio del estado o de personas o entes de Derecho Público. realicen las funciones de atención de las necesidades públicas en forma inmediata y directa”. tales como. ésto es.LA LEY DE ARBITRAJE COMERCIAL Y LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA En párrafos precedentes señalamos que la condición indispensable para someter a arbitraje una controversia. 12 La Administración Pública es entonces el aparato del Poder Ejecutivo constituido por un conjunto de órganos que se estructuran en forma jerárquicamente subordinada para realizar la función administrativa. Editorial Ex Libris. 12 RONDÓN de Sansó. Análisis de la Constitución Venezolana de 1999. circulares y memoranda). Caracas 2001. “el instrumento o aparato a través del cual. es que las personas sean capaces de transigir.

enuncia como Administración Pública el Texto Fundamental en su artículo 236. empleada en su acepción más amplia y tal como lo señalara el ilustre tratadista Eloy Lares Martínez “significa toda actividad pública o privada. sean o no económicos. 13 “Manual de Derecho Administrativo”. Esta última frase nos recuerda la definitiva subordinación de la Administración Pública de la Ley. a los Ministerios y al Consejo de Ministros y en su artículo 142. a los Institutos Autónomos. ordenada para alcanzar fines humanos. a diferencia de la Constitución de 1961 realiza una caracterización de lo que debe entenderse por Administración Pública. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. celeridad. cuya creación exige sea mediante Ley. y también el conjunto de las entidades u órganos que la ejercen”13 (Cursivas nuestras). Por otra parte. La palabra Administración. eficacia. Caracas 20068 24 . Pág. 1. Al efecto. según el cual. transparencia. eficiencia. rendición de cuentas y responsabilidad “con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho”. UCV. el Título IV se refiere al Poder Público y su Sección II se denomina “De La Administración Pública”. en virtud de la aplicación del Principio de Legalidad. de la lectura de dicha Sección se determina que la Administración Publica se fundamenta en los principios de honestidad. la Administración sólo puede hacer lo que la Ley en forma expresa le señala. a las corporaciones que tutelen intereses públicos y que por tal motivo han de estar sujetas al absoluto control del Estado. además.La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. participación. Décima Tercera Edición revisada y puesta al día. Ahora bien.

14 25 . sino que se refiere a la relación de empleo público. que asumiera las competencias originarias del extinto Tribunal de la Carrera Administrativa. especificando que tal excepción va dirigida a las actuaciones de imperio de la misma. En tal sentido.Entonces el término Administración es usado en dos sentidos diferentes: En el Sustantivo como función del Estado y en el Objetivo como conjunto de órganos encargados de ejercer dicha función. En Régimen Jurídico de la Función Pública en Venezuela”. Ahora bien. 14 En todo caso. justamente porque responde a los intereses generales del Estado. Beatrice: “La Organización Administrativa y la Nueva Ley del Estatuto en la Función Pública”. que es el régimen estatutario existente entre la Administración Patrono y el Funcionario Público y que hoy está regulada por la Ley del Estatuto de la Función Publica y sus causas son conocidas por el Juzgado Contencioso Administrativo de la Región Capital. estar sometida a reglas distintas a las que rigen a los particulares. Caracas 2003. corresponde a la Administración realizar las funciones de interés general y debe por tanto la misma. SANSÓ de Ramírez. la Ley de Arbitraje Comercial excluye de su aplicación a la Administración Pública. Fundación Estudios de Derecho Administrativo. cuando estas están dotadas de una presunción de legalidad y ella de una serie de privilegios. ésto es. cabe señalar que cuando la Constitución hace alusión al concepto de Función Pública. no es que está considerando el contenido sustantivo de las funciones del Estado y superando la tesis de la concepción formalmente orgánica.

toca también un aspecto ampliamente discutido en la doctrina desde el punto de vista sustantivo. Es decir. y queriendo también podemos entrar en el tema de los Contratos de Interés Nacional. Cabe el ejemplo de la realización de un acto de gestión con carácter comercial. Aquí nos encontramos en el tema de la diferencia entre un contrato administrativo y uno ordinario de la Administración. que permite a la Administración rescindir el contrato cuando las razones de interés público así lo establezcan o las inherentes al equilibrio del contrato. es decir. 26 . procede en el caso en que la Administración actúe como un particular. la que rigen los acuerdos celebrados por la Administración. cuya naturaleza no es comercial sino que se refiere a la prestación de un servicio público o a la realización de una obra pública. es menester finalmente reconocer que la ley (o mejor la excepción de aplicación de la ley. Son contratos administrativos aquellos necesarios para el normal desarrollo de la Administración Pública. en los cuales. que no esté cumpliendo una función de interés general.Ahora bien. Pero la Ley de Arbitraje Comercial. como puede ser la apertura de una cuenta bancaria. Tales contratos están sometidos a una serie de reglas como lo es por ejemplo la del “Ius Variandi”. se trata de normas de Derecho Público o de normas de Derechos Privado. El contrato administrativo es un contrato de interés público. por lo menos una de las partes es ésta. como lo es el régimen legal aplicable de los contratos celebrados por la Administración Pública.

una cláusula según la cual las dudas y controversias que pudieran suscitarse sobre dichos contrataos y no llegasen 27 . es decir. se considerará incorporada. serán acuerdos ordinarios de la Administración. El Artículo 151 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela reza por su parte así: “En los contratos de interés público. por disposiciones que favorezcan el privilegio de la Administración. ejecutorias. por decir algunas. estén dotadas de autotutela (potestad de degradar un derecho subjetivo a un simple interés). de que sus actuaciones sean ejecutivas. aún cuando no estuviere expresa. si no fuera improcedente de acuerdo con la naturaleza de los mismos. Aquellos contratos que no tengan las características antes señaladas. también de imperatividad (potestad de ejecutar sus decisiones aún en contra de la voluntad del particular). y cuya previsión responde al hecho de la protección del interés general por parte de la Administración. la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consagra la figura de los llamados Contratos de Interés Nacional. Por otra parte. para cuya celebración exige en forma expresa la aprobación de la Asamblea Nacional en los casos que determine la ley. que es la del Artículo 150 Constitucional prohíbe la celebración de contratos de interés público por parte de entes descentralizados territorialmente con otros Estados e incluso con sociedades no domiciliadas en Venezuela.Estos contratos deben regirse por reglas de Derecho Público. En esa misma norma.

es decir. Tales condiciones son acumulativas. Establece el artículo transcrito la figura de la llamada inmunidad de jurisdicción. de conformidad con sus leyes. carácter comercial. aquella de “Si no fuere improcedente” y la de “de acuerdo con la naturaleza de los mismos”. normas de Derecho Privado. que sólo cuando la naturaleza del contrato sea distinta a la típica figura de los contratos de interés público. por ejemplo. consagratoria del privilegio del Estado de ser juzgado por los tribunales nacionales. Señalábamos en párrafos anteriores. (Cursivas nuestras). entonces es que puede considerarse procedente la inclusión de la cláusula de inmunidad de jurisdicción. sin que por ningún motivo ni causa puedan dar origen a reclamaciones extranjeras”. La primera se refiere al hecho de que la cláusula de inmunidad de jurisdicción no pueda ser incorporada al contrato de interés público. y la segunda alude a la naturaleza del contrato. 28 . La norma contiene dos expresiones que deben ser analizadas.a ser resueltas amigablemente por las partes contratante serán decididas por los Tribunales Competentes de la República. que la Administración puede realizar actos que no sean catalogados de imperio y que tengan. la cual no se aplica ante cualquier transacción o actividad de carácter comercial. industrial y profesional en que el Estado entra en relación con otros sin que quede comprometida su soberanía. Decíamos que éstos estarían regidos por Lo mismo sucede con el tema de la inmunidad.

Es importante señalar que el Artículo 155 Constitucional señala que en los tratados. que es un derecho esencial de la Nación. como los tratados deben ser aprobados por la Asamblea Nacional y que en ninguno de los dos casos puede considerarse cláusula alguna que viole la soberanía. convenios y acuerdos internacionales que la República celebra se insertará una cláusula que permita la resolución de los conflictos por las vías pacificas. siempre y cuando las mismas sean reconocidas en el Derecho Internacional o previamente convenidas por ellas. por lo que la inmunidad. y únicamente pueden serlo aquellas que no se refieran al ejercicio de la soberanía por parte del Estado. y que no fuere improcedente. El artículo 5 Constitucional señala que son los órganos que ejercen el Poder Público aquellos que ejercen la soberanía. Vemos adempas que tanto los Contratos de Interés Nacional. que los enuncia: el de la independencia. 29 . según la definición de los Derechos de la Nación previstos en el único aparte del artículo 1 de la Constitución. la libertad. la integridad territorial y la autodeterminación nacional. la inmunidad. en el título que le asigna a la norma en su obra sobre la Constitución de 1999. la integridad territorial y la autodeterminación nacional son formas de ejercicio de la soberanía. En opinión de Hildegard Rondón de Sansó. Es evidente que nos encontramos nuevamente ante dos requisitos de corte complementario. la cual reside intransferiblemente en el pueblo. el cual tiene un ámbito de acción importante. la soberanía. el único aparte del artículo 1 transcrito constituye el fundamento ideológico de la República Bolivariana de Venezuela y en la nuestra además cada uno de los derechos no puede considerarse de manera aislada. dado que sólo las vías reconocidas en el Derecho Internacional serán procedentes.

Pero lo anterior no quiere decir que la transacción pueda incluirse en los Contratos de Interés Nacional en los que esté de por medio la soberanía. sea para la prestación de un servicio público.713 y siguientes). Si partimos de que la Administración puede celebrar el contrato administrativo. en los Contratos Administrativos que sean en ejecución de actos de imperio 30 . es un contrato que está regulado en nuestro Código Civil (artículo 1.Entonces sólo cuando no esté de por medio el ejercicio de la soberanía podrá excluirse la inmunidad de jurisdicción de los Contratos de Interés Público y de los Tratados celebrados por la República. mal puede señalarse que no tenga competencia para celebrar la transacción que queda subsumida dentro del contrato en general. que las personas entre las cuales los mismos surjan. La transacción por su lado. sea para la realización de una obra. sean capaces de transigir y que la materia en debate sea susceptible de transacción. el artículo 3 de la Ley de Arbitraje Comercial exige como requisito para la procedencia de tal forma de resolución de conflictos. La “conditio sine qua non” para transigir es la capacidad de las partes para disponer de las cosas comprendidas en la transacción. mediante recíprocas concesiones terminan un litigio pendiente o precaven un litigio eventual. Veamos cómo se aplica la Ley de Arbitraje Comercial tanto a los contratos administrativos como a los contratos de interés público. Al efecto. por el cual las partes. el mismo hecho de su celebración implica la competencia por parte de la Administración para poder concertarlo. y podrá en tales tratados incluirse una cláusula de resolución pacífica de controversias. En el caso de los contratos administrativos.

Señalamos lo anterior por ejemplo al acotar que en el literal a) del artículo 44 “ejusdem”. La Ley de Arbitraje Comercial exceptúa de su aplicación a las controversias relacionadas con cuestiones de orden público y a las que conciernen directamente a las funciones de imperio del Estado. sino que debe existir la aprobación del órgano estatutario competente y la autorización del Ministro de tutela. Según la clasificación que realiza Eloy Lares Martínez. La autorización se define como un acto a través del cual se levanta un obstáculo jurídico para el ejercicio del derecho (ejemplo una licencia de conducir) y la aprobación. es decir. los estados. como un acto en virtud del cual se constata el cumplimiento de los requisitos legales por parte del particular y por tanto se otorga el “visto bueno” a su solicitud. una de las partes es una sociedad donde la República. los municipios y los Institutos Autónomos tengan una participación igual o mayor al 50% del capital social o una sociedad en la cual las personas anteriormente citadas tengan participación igual o superior al 50% del capital social (lo que llamamos una empresa del Estado de segundo grado) se exige como requisito para su aplicación no sólamente que la controversia no sea contraria al orden público ni que no sea en ejercicio de funciones de imperio. Igualmente consagra el artículo 4 “ejusdem”. los actos administrativos se clasifican según sus efectos en constitutivos. Dentro de los constitutivos. que si en un acuerdo arbitral.15 La consecuencia de que no se cumplan con estos requisitos es la nulidad del laudo arbitral consagrada en el artículo 43 de la Ley de la materia y que puede ser dictada como resultado de la interposición de un recurso de nulidad ante el Tribunal Superior competente. 15 31 . y ésto cabe perfectamente en la noción de incompetencia de los órganos administrativos de celebrar la transacción. se prevé la declaratoria de nulidad si existe incapacidad de alguna de las partes para celebrar el acuerdo. modificatorios y extintivos. aquellos que tienen por objeto la creación de una situación subjetiva. en la obra antes citada.y en los contratos o cualquier actuación en la que exista una cuestión de orden público. se encuentran la autorización y la aprobación.

so pena de la declaratoria de la nulidad del laudo correspondiente. 32 . no puede celebrarse el acuerdo de arbitraje. Con lo anterior queremos significar que cuando se trate de materias inherentes a la soberanía del Estado o contrarias al orden público. que es válido un laudo arbitral basado en una cláusula compromisoria suscrita por un ente administrativo incompetente. ¿Es competente un órgano de la Administración Pública para celebrar un acuerdo en el que delegue la soberanía del Estado? Por otra parte. el literal f) sanciona con la nulidad al laudo que decida sobre una controversia que no sea susceptible de arbitraje o que verse sobre materia contraria al orden público.Cabe preguntarse por ejemplo. Además exige la Ley en su Capítulo VIII relativo al “Reconocimiento y la Ejecución del laudo” que éstos no proceden cuando el mismo verse sobre una controversia no susceptible de arbitraje o cuya materia sea contraria al orden público (literal f-) del artículo 49 “ejusdem”).

33 . en la forma como los enuncia nuestro Código de Comercio. o subjetivo. que ván desde las que lo equiparan con los actos jurisdiccionales. el cual puede ser objetivo. cuando estamos en presencia de actos de comercio.CONCLUSIONES 1) El arbitraje es una forma de transacción y por lo tanto. 6) La indicada Ley se aplica sin perjuicio de cualquier tratado bilateral o multilateral vigente. se regirá supletoriamente por las normas que rigen a tal forma de acuerdo celebrado para la terminación de un litigio o para precaver que el mismo se produzca. 4) El arbitraje comercial es aquel que se refiere a las controversias que surjan en el ámbito mercantil. 5) En nuestro ordenamiento jurídico el extinto Congreso de la República de Venezuela decretó la Ley de Arbitraje Comercial. o se trata simplemente de una forma de solución paralela que genera menos gastos y garantiza rapidez. cuando regula las situaciones de los comerciantes de profesión. también de la manera en que se les define en dicha norma compilatoria. al debido proceso. 3) La doctrina discute si la previsión de esta vía de resolución de conflictos es violatoria de los derechos a la defensa. 2) Existen distintas tesis sobre su naturaleza jurídica. hasta las que los consideran sólo un contrato en el que ha de prelar la “autonomía de la voluntad de las partes”. a la tutela judicial efectiva. al juez natural.

o aquel cuyas reglas sean dictadas por un Centro de Arbitraje y los árbitros escogidos por el mismo. las cuales son comunes para ambos tipos de arbitraje (el institucional y el independiente). entre otras. 8) La Ley establece cuáles son las materias exceptuadas de su ámbito de aplicación. son de orden público. 9) La primera condición para suscribir una cláusula arbitral es la capacidad de las partes de transar. que es el regulado por las partes sin intervención de los Centros de Arbitraje. 11) Los contratos celebrados por la Administración Pública cuando versan sobre materias que no tengan carácter comercial no pueden estar sometidos a arbitraje. no se aplica a las controversias que sean de orden público. 12) Los Contratos de Interés Nacional sólo pueden contener cláusulas arbitrales cuando no impliquen el ejercicio de la potestad soberana del Estado y evidentemente cuando de por medio exista un órgano administrativo que ejerza una función de imperio. 34 . 10) La Ley de Arbitraje Comercial. y el Independiente. o recaigan sobre asuntos de orden público. o “ad hoc”. ni a las que son directamente concernientes a las atribuciones o funciones de imperio del Estado. por cuanto los mismos implican el ejercicio de las funciones de imperio del Estado y por lo tanto.7) Consagra la Ley dos tipos de Arbitraje: el Institucional.

No se trata de la protección a ultranza de la inversión extranjera. 16) El espíritu. o lo que es lo mismo. una cláusula implícita consagratoria de la inmunidad de jurisdicción. en virtud de este artículo está implícita en todo convenio de inversiones. obvian lo 35 . Lo anterior es una “contradictio in terminis”. 15) El artículo 22 de la Ley de Inversiones venezolana establece la posibilidad del sometimiento a arbitraje de los tratados o acuerdos internacionales. actuaciones de la Administración en funciones de imperio y sobre asuntos de orden público. tratándose ello de una excepción a todas las reglas previamente señaladas e incluso de una disposición contraria a lo previsto en el artículo 155 Constitucional. 14) En los tratados internacionales puede incluirse una cláusula de resolución pacífica de controversias. cuando así estuviere expresamente señalado. siempre y cuando no recaiga sobre actividades de ejercicio de la potestad soberana del Estado. si se dan las condiciones del numeral precedente. Es por eso que las interpretaciones que consideran que el sometimiento a arbitraje por parte del Estado es automático en virtud de lo establecido en el citado artículo 22.13) En el caso de los Contratos de Interés Nacional prevalece. que exige la inclusión expresa de la cláusula. Se ha llegado al absurdo de señalar que la aceptación de la cláusula arbitral. propósito y razón del legislador venezolano en materia de inversiones no puede ser otro que el de favorecer el desarrollo del país y es en virtud de ello que se prevé la inversión. sino del empuje a través de ella del desarrollo económico del país. del derecho de las partes a ser juzgadas sólo por los tribunales competentes de la República y según sus propias Leyes.

17) La Soberanía constituye uno de los fundamentos ideológicos de la República. la soberanía. la integridad territorial y la autodeterminación nacional. mal puede hacerse prevalecer la autonomía de la voluntad de las partes o peor aún la aplicación tácita de una norma en un contrato o tratado internacional. También existe un Reglamento de la Cámara de Comercio Venezolana donde se fijan pautas para que sean consideradas sobre todo en los arbitrajes institucionales. por lo tanto. en el único aparte de su artículo 1 cuando señala de manera acumulativa que los derechos irrenunciables de la Nación son la independencia. cuando ello implica su renuncia. la libertad. una actuación de imperio del Estado o un asunto de orden público. que son los que han traído la discusión. implicará la violación del derecho a la defensa y por lo tanto. como si el ejercicio de la soberanía no fuera suficiente. La INMUNIDAD. además de ser su fundamento ideológico. dejan de lado las excepciones de la posibilidad de transacción o cualquier forma de conciliación cuando esté de por medio la soberanía. Toda norma que deje de lado el debido proceso. la nulidad del laudo correspondiente. los cuales enuncia la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. como el petróleo. 18) La Inmunidad constituye “per se” una forma de soberanía y un derecho irrenunciable de la Nación. Todo ello en complemento con el Derecho a la Tutela Judicial Efectiva previsto en el artículo 27 Constitucional.señalado y peor aún. más aún en el caso de la explotación de los recursos naturales. 19) El arbitraje comercial tiene un proceso “ad hoc” previsto en los artículos 19 y siguientes de la Ley de la materia. 36 . y el Derecho a la Defensa.

37 . las del ejercicio de las funciones de imperio del Estado y las que sean contrarias al orden público. 21) Los laudos arbitrales pueden declararse nulos si se incumple con las normas previstas en la ley de la materia y lo que es más importante si recaen sobre controversias que no puedan ser susceptibles de arbitraje. que se requiere para su ejecución la intervención del Tribunal de Primera Instancia competente. en los contratos entre particulares. es decir. en el caso de los laudos extranjeros no se requiere del “exequátur”. siempre y cuando exista un rígido respeto de los preceptos constitutivos del derecho a la defensa. y siempre con el debido acatamiento de los privilegios de la Administración.20) El laudo arbitral no es ejecutorio. el ejercicio de funciones de imperio del Estado y cuestiones de orden público. y en los administrativos y los de interés nacional. 22) Consideramos loable la inclusión de una cláusula arbitral. si en forma alguna afectan la soberanía. No obstante. y sabemos que ellas son sobre todo.

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