Está en la página 1de 21

3 CONCEPCIONES FILOSÓFICAS DEL

SER HUMANO

1. INTRODUCCIÓN

En el tema anterior hemos estado analizando la naturaleza humana desde distintos

puntos de vista. Revisamos la evolución biológica y psicosocial de nuestra especie, descubrimos

la necesidad de relacionarnos socialmente con nuestros semejantes como medio para

humanizarnos, descubrimos la existencia de una “segunda naturaleza”, la cultura, en los

comportamientos humanos y, finalmente, planteábamos algunos de los conflictos que esa

dualidad provoca en la convivencia social.

La cultura o, mejor dicho, las culturas son la causa de continuos conflictos entre los

seres humanos. Pero habría que recordar que la evolución de nuestra especie ha limitado la

influencia de las respuestas instintivas que poseen otros seres vivos. En otras palabras, a falta

de instintos naturales, la cultura se impone como única vía para resolver los problemas y retos

que históricamente se le ha presentado a la especie humana.

Los problemas han sido de muy diversos tipos, el hambre, la escasez de recursos, las

emigraciones, las guerras y también muy variadas las respuestas. Tal como veíamos en el tema 1

la religión, los saberes populares o la ciencia pretenden ofrecer desde el ámbito de las

creaciones culturales soluciones viables a los problemas.

También la filosofía.

A lo largo de la historia de la humanidad la práctica filosófica ha proporcionado

respuestas a las grandes preguntas que se ha planteado la humanidad. Preguntas sobre el

origen y necesidad de la vida. El sentido de la existencia o la racionalidad o irracionalidad del

mundo han acompañado siempre al ser humano y, en ocasiones, la filosofía ha proporcionado

respuestas y argumentaciones que aún siguen utilizándose incluso en la vida cotidiana

En este tema vamos a revisar algunas de las concepciones que de la realidad y el ser

humano han tenido mayor relevancia a lo largo de la historia. Un recorrido que nos tiene que

interesar entre otros motivos por dos razones fundamentales. En primer lugar porque estas
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

concepciones se han incorporado a nuestra manera de entender la realidad hasta tal punto que

conocer su origen e intención puede servirnos para conocernos a nosotros mismos; en segundo

lugar porque estas visiones del mundo aún son valiosas para resolver los desafíos e incógnitas

del mundo actual.

2. EL IDEALISMO

2.1. Origen e importancia de la concepción idealista

Una de las formas que más ha influido e influye en el comportamiento de los seres

humanos es la concepción idealista de la realidad y del ser humano. Por idealista se suele

entender aquellas personas que toman decisiones y se comportan de acuerdo a unos ideales.

Este sería el idealista ético o político que considera que la realidad puede y tiene que

mejorarse de acuerdo a unas ideas que cambiarían el mundo arreglarían los problemas y

solucionarían los conflictos.

Al idealismo se opondría la que se denomina conducta realista. En este caso, el realismo

afirma que las necesidades y obligaciones del “mundo

real” siempre acaban imponiéndose y que tratar de

transformar el mundo es propio de los jóvenes sin

experiencia y de personas ingenuas. Sin embargo, más

que realista esta posición habría que denominarla

pragmática o práctica porque propone que adaptemos

nuestra conducta a las imposiciones del mundo y que

abandonemos cualquier intento de tratar de mejorar

las cosas puesto que el resultado siempre será el del

inevitable fracaso.

Ahora bien, ¿tienen razón los pragmáticos? ¿Es

infantil, ingenuo, inútil e inconveniente tratar de

mejorar el mundo que nos rodea porque, como afirman los cínicos “cada vez que alguien intenta

cambiar el mundo, el mundo acaba cambiándole a él”?

Para da respuesta a esta pregunta tendremos que analizar la concepción idealista de la

realidad y del ser humano.

2
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

2.2. Concepción idealista de la realidad

El idealismo es una concepción filosófica que plantea que la realidad es compleja.

Considera que los que se declaran “realistas” son ingenuos porque mantienen una idea simplista

de la realidad. Supuestamente la realidad es algo muy simple y evidente pero solo

aparentemente porque la verdad de las cosas y las situaciones no se puede captar a simple

vista. A simple vista solo se capta lo exterior, lo aparente mientras que la verdadera

realidad no se puede captar a simple vista sino que es necesario aplicar la inteligencia.

Mediante la inteligencia podemos darnos cuenta de que en toda realidad existe una

parte aparente, superficial o accidental y otras que son esenciales. Las partes accidentales

son todo aquello de lo que podríamos prescindir en las cosas, las personas o sucesos de tal

manera que no supondría una alteración considerable. Por el contrario, lo esencial, la esencia es

la definición fundamental, es decir, todo aquello que define a algo de tal manera que si no

existe esa realidad sería radicalmente diferente. Por ejemplo, el oro es un metal maleable con

una masa atómica de 196,9665 (uma), es su definición esencial, el que se presente con el color

amarillo, en forma de pepita, como pulsera, moneda o sea considerado el símbolo de la riqueza

es algo accidental o superficial.

Para el idealismo, por tanto, la esencia no es algo superficial, no se capta a simple vista

sino que es necesario indagar, analizar y estudiar la realidad para poder captar la naturaleza

profunda de la realidad. ¿Por qué esto es así?

En este sentido podemos hablar de dos tipos de

idealismo. El idealismo subjetivo considera que la esencia

profunda de la realidad se capta mediante la inteligencia

porque los seres humanos estamos limitados por nuestros

sentidos y tenemos, por tanto, que tratar de superar esas

limitaciones mediante el estudio y la investigación.

Esta forma de aplicar el idealismo se encuentra con

un problema básico: ¿Cuándo podemos estar seguros de

que nuestras ideas reflejan realmente la realidad y no son

una invención de nuestra mente? Un problema teórico que

3
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

tendría su correspondencia en la práctica cuando nos planteáramos si los idealistas realmente

quieren mejorar la realidad o solo imponer su manera de ver las cosas a los demás.

De ahí que la forma más común de idealismo sea el que se conoce como idealismo

objetivo o idealismo absoluto: captamos la realidad con la inteligencia porque la realidad es

esencialmente inteligente, es decir, espiritual. La auténtica esencia de la realidad es el

ideal.

Esta manera de concebir la realidad se ha mantenido con mayor o menor éxito a lo largo

de la historia de la humanidad (el romanticismo, las épocas revolucionarias, en el impulso

colonizador de América, etc.) pero si queremos entenderlo correctamente tenemos que ir su

génesis, a su formulación filosófica original; el idealismo de Platón.

2.3. La realidad de las Ideas: Platón

Para Platón las Ideas son la auténtica

realidad. Cuando están en nuestra inteligencia las

llamamos ideas pero en la realidad son las formas. Una

idea es una forma, la estructura, la organización de

algo. Por ejemplo, la idea de la mesa es la forma como

han de ensamblarse los distintos elementos (patas,

tornillos, tapa, etc.) para que la mesa sea realmente

una mesa y no cualquier otra cosa.

Para Platón la Idea o la forma es la esencia de

la realidad. Todo lo demás, todo lo que no sea ideal o formal es secundario o directamente

inexistente. Así lo importante de la mesa es que exista un proyecto, una mesa para hacerla,

todo lo demás, si es de plástico o madera, si es más o menos pesada o de un color u otro deja

de tener importancia. Por tanto la realidad auténtica, la realidad real es la realidad que nos

muestra la inteligencia (realidad inteligible) mientras que la realidad que nos muestran los

sentidos, (la realidad sensible) es solo aparentemente real.

Esta concepción platónica de que existe la realidad real, que es la que se capta por la

inteligencia es decir, es espiritual y la realidad sensible, que es solo aparente y superficial es

común a todos los idealismos. De hecho el idealismo, tanto el platónico como sus derivados, ha

4
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

defendiendo el dualismo, es decir, la teoría según la cual la realidad verdadera la espiritual

es radicalmente diferente de la material.

Esto se explica porque podemos

pensar en la realidad se nos revela en su

esencia es porque la auténtica realidad es

esencialmente espiritual. Esto significa

que no está sometida a las circunstancias

corrientes: el tiempo, el espacio, la

materia. Por ejemplo, desde el punto de

vista de los idealistas, la humanidad es igual en todos los tiempos lugares y sociedades por eso

los derechos humanos tienen que ser universales independientemente de las sociedades en la

que se estén aplicando.

La ideas, como las de humanidad, derecho, justicia o belleza no son materiales sino que

trascienden la materia. Son trascendentes. Al trascender las ideas están por encima de

tiempo y espacio por eso son universales y eternas.

En consecuencia, para el idealismo platónico existe una realidad aparente y una realidad

real. Esta realidad real está formada por las esencias ideales de las cosas que han existido y

existirán para siempre en todo lugar puesto que se hallan por encima, trascendiendo por encima

de todo lo material.

2.4. Concepción del ser humano.

Si la verdadera realidad es trascendente y los seres humanos podemos ser capaces de

captar la realidad la consecuencia será que los seres humanos podemos trascender, es decir,

elevarnos por encima de las circunstancias concretas para captar la auténtica realidad.

El ser humano como la realidad también está dividido en una existencia dual. Para el

idealismo somos un compuesto de materia y espíritu, de cuerpo y alma que conviven en

continuo conflicto. El cuerpo pertenece al mundo de lo sensible, está hecho de materia por lo

que su condición es el cambio: nace, se transforma, perece. La auténtica realidad de una

persona, su esencia, es el alma. El alma es inmaterial y, por tanto, no está sometida a la cambio:

es eterna y siempre igual aunque todo le que le rodea esté cambiando.

5
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

El alma inmaterial se haya prisionera del cuerpo que tiene sus propias necesidades y

deseos. Por eso el ser humano se encuentra dividido, escindido entre las necesidades del

cuerpo y los proyectos y aspiraciones del alma. En ocasiones el alma se deja llevar por los

impulsos del cuerpo, en otros momentos somos capaces de sobreponernos a las necesidades

corporales y se deja guiar por la inteligencia del alma.

Cuando el ser humano sigue su inteligencia y supera el mentiroso mundo superficial

entonces nos ponemos en contacto con nuestra auténtica personalidad. Sin embargo superar las

exigencias del cuerpo no es fácil y requiere disciplina, esfuerzo y, sobre todo, educación.

El esfuerzo de autosuperación que propone Platón no puede ser individual sino

colectivo. La sociedad entera ha de colaborar para que las personas puedan alcanzar todas sus

potencialidades. Las leyes, el Estado ha de organizarse con un objetivo prioritariamente

educativo. Por eso han de ser los sabios, los filósofos dirigir los asuntos del estado para que las

personas puedan alcanzar la felicidad.

3. EL PENSAMIENTO RELIGIOSO

3.1. La concepción religiosa de la realidad

La concepción religiosa del mundo ha ejercido y aún ejerce una enorme influencia en la

sociedad actual. De hecho existen una enorme cantidad de religiones en el mundo aunque

existen tres de ellas que mantienen una enorme

ascendiente sobre el pensamiento occidental.

Estas religiones son el cristianismo, el islamismo

y el judaísmo.

Las tres concepciones religiosas

mencionadas tienen una forma de entender la

realidad y al ser humano de una forma similar.

De hecho el elemento en común es una

concepción idealista similar a la que elabora

Platón (además de otros aspectos

antropológicos y sociales como, por ejemplo, el

6
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

origen en mitos y nociones que proceden del Medio Oriente). De la misma manera, estas

religiosas plantean que la autentica realidad es la realidad espiritual mientras que la realidad

material no solo es superficial sino también perjudicial para el alma humana.

La diferencia con el platonismo es que estas religiones entienden que la realidad real, es

decir, la esencia espiritual de la realidad no solo es trascendente como proponía Platón sino

que la trascendencia llega hasta tal punto que la auténtica realidad es de origen sobrenatural.

Para la concepción religiosa la esencia de la realidad no es eterna porque ha sido creada

por un ser supremo (Dios, Iahvé, Allah) que ha creado al mundo en un determinado momento de

la historia. Esta idea de ser creador tiene unas consecuencias que modifican la concepción

idealista original

En primer lugar al entender que la realidad no existe desde siempre sino que ha sido

creada proporciona al pensamiento religioso una ventaja sobre el idealismo Platónico. Para el

idealismo la realidad es de una manera determinada sin más explicación. En cambio para el

pensamiento religioso, al haber sido creada, la realidad tiene un origen y un propósito, es

decir tiene sentido. Aunque ese sentido se nos escape a nuestra limitada inteligencia solo el

hecho de que existe un propósito para el bien, el mal, el nacimiento, la muerte, la alegría o el

dolor hace que la vida tenga esperanza. La esperanza de que Dios, finalmente, nos revele el

sentido de la creación.

En segundo lugar, si el mundo ha sido creado por Dios,

todo lo que existe depende absolutamente de su voluntad.

La realidad no solo ha sido creada sino que depende para

seguir existiendo de la voluntad (la gracia) divina. Esta sería

lo que se conoce como versión teista de la religión: todo lo

que ocurre, ha ocurrido y ocurrirá es debido a la intervención

directa de Dios en el mundo. En consecuencia, todas las

criaturas dependemos de Dios para seguir existiendo.

Nuestra dependencia de Dios es tan grande que se entiende

que todo lo que existe incluido nuestra propia vida está en

manos de Dios y sólo él es imprescindible.

7
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

Finalmente, si el origen de todo es sobrenatural, la explicación de la realidad

sobrepasa nuestras capacidades. Solamente mediante la fe podemos llegar a acercarnos a la

auténtica verdad del mundo. La fe ha de estar siempre por encima de cualquier intento de

racionalización

Estas religiones (Judaísmo, Cristianismo e Islam) surgen en momentos de enorme

incertidumbres y peligros. Por eso en ellas no es tan importante el concepto de cómo funciona

la realidad sino las respuestas que las religiones pueden ofrecer a los pueblos hacia los que van

dirigidas Por eso, antes que la concepción de la realidad es más importante en las religiones la

concepción que ofrecen sobre el origen, la naturaleza y el sentido de la existencia humana.

3.2. La concepción del ser humano.

Para empezar Dios ha creado a todos los seres humanos. Esto supone que todos los

seres humanos, a los ojos de Dios, somos, esencialmente, iguales. En consecuencia, todos los

seres humanos tenemos que comportarnos como hijos de un mismo padre, es decir, como

hermanos. La hermandad o fraternidad convierte a los miembros de una misma religión en una

familia o comunidad (“Ekklesía” en griego, “Umma” en árabe)

Por otra parte, lo mismo que ocurría con e idealismo platónico, los prensadores religiosos

entienden que el ser humano tiene una naturaleza dual. Por un lado han sido creados con un

cuerpo pero Dios ha dotado a ese cuerpo con un alma que se encuentra oculta, escondida en

el interior del cuerpo. Con el pensamiento religioso se produce una búsqueda de la verdad

interior. Al mirar en nuestro

interior nos encontraremos con

verdades y principios morales que

resultan tan evidentes y

universales, tan perfectos que solo

podemos pensar que ha sido el

propio Dios quien los ha colocado

ahí.

Por ejemplo, hay muchas

ocasiones en las que tenemos que tomar una decisión que no tenemos muy clara. Si queremos

8
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

resolverla tendremos que echar mano a aquellos principios que dirigen nuestra conducta o, en

otras palabras, a descubrir qué estaríamos dispuestos a hacer o no hacer aunque la ganancia

material fuera inmensa. Por ejemplo, descubriríamos que el matar, robar o mentir son acciones

que no estaríamos dispuestos a cometer y así al tratar de conocernos a nosotros mismos

descubriríamos nuestros límites y los principios orales universales.

Ahora bien, aunque Dios ha puesto en

nuestro interior las verdades y los principios

morales no todo el mundo está dispuesto a

reconocerlos y, mucho menos, a seguirlos. Aunque

somos capaces de conocer y actuar de acuerdo al

Bien, Dios ha creado al ser humano con la

capacidad de elegir libremente. Es decir, puede

elegir el mal y, por tanto, puede pecar.

El pecado es la elección consciente y libre

del mal por parte del ser humano, nos descubre

como unas criaturas que han caído en desgracia.

Mientras que el resto de la creación vive en armonía con la naturaleza, los seres humanos nos

hallamos en continuos conflictos con nuestros semejantes y con lo que nos rodea. Esto es

debido a que tenemos que entendernos como seres caídos, como criaturas que se han alejado

de Dios y que solo mediante la intervención divina, podemos alcanzar el perdón y la salvación.

Precisamente la intervención de Dios para salvar al ser humano introduce en la

concepción del ser humano un elemento radicalmente nuevo. Para las sociedades antiguas, las

sociedades agrarias el tiempo era cíclico, es decir, lo mismo que las estaciones o las fases

lunares en la historia humana todo vuelve a repetirse. El tiempo es siempre el mismo porque

todo se repite eternamente. A esta concepción se la conoce como el mito del eterno retorno.

Sin embargo, en el judaísmo, el cristianismo y el Islam el tiempo es lineal. Hay un

origen: creación divina. Luego hay una serie de momentos extraordinarios en que dios

interviene directamente en la salvación humana: caída en el pecado original, santas alianzas con

9
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

el pueblo escogido, llegada del Mesías, intervención de los profetas. Y habrá un momento final:

el Juicio final.

Esta concepción del tiempo reforma completamente la visión que los seres humanos

tenemos de nosotros mismos puesto que debido a la intervención de salvadora de Dios, nuestra

especie no es una más dentro de los seres naturales. Nuestro tiempo no es cíclico porque no

formamos parte de la naturaleza sino que poseemos un origen y un destino sobrenatural.

4. MECANICISMO

Durante los siglos XVI y XVII tiene lugar en Europa una auténtica revolución científica.

Esta revolución trae consigo la aparición de una concepción mecanicista de la naturaleza y del

ser humano.

4.1. La nueva ciencia

El pensamiento religioso imperante en la Europa medieval había establecido muy

claramente que los seres humanos tienen un origen y un destino sobrenatural. Por tanto tratar

de comprender el alma humana o los designios divinos quedaban fuera del alcance de la razón y

eran objeto de la fe o de la teología. Sin embargo la razón humana puede tratar de entender

una realidad que sí está a su alcance, la realidad natural, la naturaleza.

Ahora bien, si intentamos comprender la naturaleza nos encontramos con el problema

señalado por el idealismo: si tratamos conocer la realidad solo mediante los sentidos sólo

podemos tener acceso a un conocimiento parcial o

superficial de la realidad. Los científicos del

Renacimiento aceptaban este inconveniente pero

también pensaban que aunque limitado un cierto

conocimiento de la naturaleza siempre será mejor

que no tener ninguno. Esto es lo que se conoce

como naturalismo, es decir, la idea de que la

realidad natural o material tiene aunque no sea tan

importante como la realidad espiritual merece la

pena ser tomada en cuenta e investigada.

10
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

Ahora bien, la investigación de la naturaleza no puede hacerse de cualquier forma. La

única garantía de que nuestro conocimiento puede ser valioso es si intentamos que sea lo más

exacto y preciso posible. La nueva ciencia que empieza a desarrollarse en Europa tendrá como

característica principal el que para garantizar la validez de los resultados todos debían

someterse a demostraciones matemáticas. En palabras de Galileo “la naturaleza es un gran

libro escrito en lenguaje matemático” corresponde a los científicos traducir ese libro para

desvelar sus secretos.

Ahora bien si se puede aplicar las matemáticas a la investigación de la naturaleza eso

significa que nuestra concepción del mundo natural tiene que cambiar esencialmente.

Reduccionismo. Para empezar la naturaleza es una realidad compleja en el que existen

animales, piedras, seres humanos, vientos o enfermedades. Si investigarla mediante la

aplicación de métodos matemáticos no nos queda más remedio que simplificar esa complejidad y

eliminar de nuestras investigaciones todo aquello que no se pueda convertir en matemático. No

es que los sentimientos, los colores o las demás cualidades del mundo no existan es,

simplemente, que solo pueden convertirse en objeto de estudio científico si se pueden medir o

se pueden cuantificar de alguna manera. Por tanto, la nueva ciencia exige la reducción de lo

natural a lo cuantitativo.

Determinismo. La exactitud de las matemáticas permite predecir cuales pueden ser los

movimientos o cambios que se producen en la naturaleza. Si la naturaleza es reducida a número

con solo aplicar un cálculo matemático podríamos saber de manera precisa cual será el

resultado de la aplicación de una causa. Esto implica que la acción futura de los hechos

naturales se puede predecir puesto que cualquier hecho azaroso o inexplicable no sería más que

un fallo en los cálculos o una carencia de datos adecuados.

Mecanicismo. La idea que da nombre a esta concepción es la consecuencia de la

aplicación de estas dos características anteriores. Si el mundo se puede explicar en términos

puramente cuantitativos con total certeza o determinación esto significa que podemos imaginar

que la naturaleza es una enorme máquina en la que todo funciona a base de cuerpos que

empujan, golpean o tiran de otros cuerpos.

11
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

La visión del mundo que se impone en estos momentos iniciales de la ciencia moderna es

la siguiente: el mundo está constituido por multitud de cuerpos (que pueden ser descompuestos

en figuras y cantidades) que se mueven en unas coordenadas de tiempo y espacio definidas.

Cada cuerpo es como una pieza de una gran maquinaria que se mueve como consecuencia el

movimiento de otros cuerpos, movimiento que no tiene ningún tipo de propósito intención o

sentido (o, al menos, si existe lo desconocemos).

4.2. El mecanicismo cartesiano

Los científicos de la época se dedicaban

fundamentalmente a resolver problemas concretos sin

plantearse los importantes cambios que sobre la

concepción de la naturaleza produciría estos nuevos

descubrimientos. No sería hasta que René Descartes

(“Cartesio” en latín, la lengua culta de la época) elabora

su famoso “Discurso del Método” que la aplicación del

cálculo matemático a la naturaleza se mostraría en sus

auténticas consecuencias.

Según Descartes la única certeza que se puede

tener con total seguridad es la de mi propio

pensamiento (“pienso, luego existo”). Todo lo demás, es decir, el mundo e incluso Dios sólo

puede ser verdadero si se puede demostrar de manera racional, lógica o matemática su

existencia. El resultado de concepción filosófica será que Dios existiría como garantía de que

mis razonamientos son verdaderos y el mundo solo es real en la medida en que sea demostrable

de manera exacta y precisa es decir, matematizable.

Con los seres humanos pasaría exactamente igual. El cuerpo humano sería una realidad

matemática como cualquier otro mecanismo del mundo. Una máquina compleja en la que

huesos, nervios, músculos etc. Funcionan como palancas, cuerdas engranajes, etc. Dentro del

cuerpo residiría el alma cuya existencia consiste en pensar y tomar decisiones (entendimiento

y voluntad) capacidades ambas que no pueden explicarse en términos mecánicos.

12
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

En realidad cuerpo y alma son dos realidades completamente diferentes. El cuerpo es

un mecanismo que está sometido a leyes perfectamente determinadas. El alma es espiritual y

tiene la capacidad de pensar espontáneamente y de tomar decisiones libres. Esta radical

diferencia plantea dos problemas fundamentales que surgirán en el pensamiento moderno de

manera constante

En primer lugar el de la comunicación de cuerpo y

alma. Si el cuerpo y el alma son dos realidades

completamente diferentes ¿cómo puede ser que el alma

puede dirigir al cuerpo? ¿No sería mejor pensar que tal

esencia espiritual no existe, que es solo una hipótesis que

no se puede comprobar? La polémica sobre la existencia o

no de una realidad espiritual sería permanente siempre que

se producía un avance biológico o médico (por ejemplo, si la

evolución se producía por un mecanismo de selección

natural ¿en qué momento de la evolución de los primates se

generaría el alma humana sobrenatural?)

El segundo problema tiene que ver con el pensamiento. Cada ser humano es una realidad

espiritual, pensamiento y voluntad, que se haya encerrado dentro de un cuerpo. Podemos saber

de la existencia de otros cuerpos similares al nuestro y, por tanto, imaginar que nuestros

semejantes son como nosotros pero ¿lo son realmente? ¿Cuáles pueden ser los sentimientos, las

emociones la personalidad de las almas encerradas dentro de los cuerpos? La cuestión es que

no podemos saberlo. Estamos condenados a existir de manera independiente unos de otros

sin saber lo que hay en las profundidades de las almas humanas. El misterio, la indeterminación,

la incomunicación sería la característica de los seres humanos y también el punto de partida del

movimiento romántico.

13
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

5. LA CONCEPCIÓN MATERIALISTA

5.1. Concepción materialista de la realidad

El materialismo es la concepción filosófica que entiende que la esencia de la

realidad es la materia. Es decir la causa y explicación de todo lo que existe se puede

establecer a partir de los componentes de las cosas mientras que la estructura o forma sería

una consecuencia secundaria. El materialismo, por tanto, afirma que es la materia y no el

espíritu o las ideas la auténtica esencia de la realidad.

Ahora bien la materia sin organización es un caos sin sentido mientras que la realidad

muestra organización, orden, leyes que regulan los fenómenos. Sin embargo, lo que el

materialismo establece es que el orden de la materia no existe antes que la propia materia

sino que el orden, la regulación es un resultado de la acción de la materia por

autorregularse.

La diferencia, por tanto es que para el materialismo no existe un orden eterno o ideal.

Tampoco una inteligencia creadora que ordenase la materia de acuerdo a un propósito. Para el

materialismo, la realidad es materia y la organización una consecuencia de la acción de la

materia.

La materia por definición está en continuo cambio. Estos cambios generan distintas

posibilidades que se concretarían en aquellas que proporcionaran mayor estabilidad. Por

ejemplo, desde la concepción materialista, la aparición de la vida es una probabilidad de la

evolución de la materia y la

aparición de vida inteligente no

estaba a en absoluto prevista sino

que era una posibilidad entre otras

muchas. Sin embargo, la aparición

de la vida no estaba previamente

establecida por una inteligencia

superior y mucho menos que

adoptara la forma de ser humano

14
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

pero una vez que han aparecido se h mostrado como formas de la materia especialmente

estables y duraderas

Aunque hubo intentos de desarrollar una filosofía materialista a lo largo de la historia,

no será hasta el siglo XIX en que esta concepción pueda desarrollarse manera completa.

Previamente el idealismo y espiritualismo imperante en la sociedad censuraban e incluso

perseguían cualquier intento de explorar la concepción materialista por lo que los intentos de

desarrollar una filosofía materialista sólo quedaban en proyectos bastante confusos.

No será hasta el siglo XIX con el impulso de las investigaciones físicas y científicas en

general cuando las concepciones materialistas de la realidad puedan tener el suficiente apoyo

intelectual y social para que se desarrollen de manera completa. El más importante, tanto por lo

elaborado de su desarrollo como por su influencia posterior sería el materialismo histórico de

Carlos Marx.

5.2. Concepción marxista del ser humano.

La filosofía marxista pretende ser, ante todo como un

humanismo. El principal interés de Marx es averiguar cuál es la

explicación de la injusticia y la pobreza en las sociedades

humanas y hacerlo sin recurrir a causas sobrenaturales o

conceptos como los de pecado y castigo divino.

Desde el punto de vista de Marx, si la realidad es, ante

todo, material, el ser humano se ha de entender en términos

materiales. Esto significa que los seres humanos somos

realidades corporales, materiales, no una conciencia, un alma

inmortal o una máquina. Ser una realidad corporal significa que los seres humanos han de

entenderse a partir de lo que hacen y no desde una posible personalidad o realidad

interior que establece lo que hacemos y cómo lo hacemos. En otras palabras las personas nos

realizamos a partir de las relaciones que establecemos con el medio y las personas que nos

rodean. La conciencia, la personalidad por tanto, no es una esencia previa y permanente sino un

resultado de la acción humana de tres formas distintas: el trabajo, la sociedad y la historia

15
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

Trabajo. Las actividades que realizamos en relación con el medio le denominamos

trabajo. A través del trabajo se modifica el medio adaptándolo a las necesidades corporales.

En este proceso de modificación del medio mediante el trabajo el ser humano se modifica a sí

mismo, es decir, se construye como persona. Esta concepción del trabajo como forma de

realización rompe con la visión tradicional que lo consideraba una actividad inferior, una

esclavitud (mundo grecorromano) o un castigo impuesto por Dios como resultado de nuestros

pecados (tradición judeocristiana).

Sociedad. El ser humano no se relaciona solo con la naturaleza sino se encuentra con

otros seres humanos. Estos otros seres humanos se pueden convertir en competidores (puesto

que buscan los mismos recursos que nosotros) o en colaboradores (nos ayudamos mutuamente

en el trabajo). Tanto en uno como otro caso se está formando la sociedad de la cual nosotros

somos tanto el resultado como los productores.

Historia. El trabajo y la sociedad no se producen de manera abstracta y en condiciones

ideales. Ambas realidades son también materiales y concretas. Esto quiere decir que no existe

un modelo de actividad o de sociedad ideal sino que tanto una como la otra cambian con el

tiempo. Ni el ser humano ni las sociedades permanecen estables a lo largo del tiempo sino que

se transforman de acuerdo a fuerzas y leyes sociales similares a las que se pueden observar en

la naturaleza. El materialismo histórico se concreta entonces en los siguientes elementos.

A. Estructura de la sociedad. Según el materialismo histórico los protagonistas de los

cambios históricos no son los dirigentes políticos y sociales, ni los pensadores o

artistas. El auténtico motor de la organización social y de los cambios históricos es la

estructura económica o infraestructura. Esta infraestructura está formada por

• Fuerzas productivas: todos aquellos elementos empleados para la producción de bienes

y servicios. Las fuerzas productivas a su vez, son de dos tipos medios de producción

(materias primas, herramientas, maquinaria, etc.) y trabajadores que manejan los

medios de producción. Tanto los medios de producción como los trabajadores son los

elementos básicos de la sociedad hasta tal punto que la modificación o desaparición de

alguna de estas fuerzas significaría un cambio radical de la sociedad (por ejemplo, como

ocurrió en el imperio romano cuando empezó a escasear la mano de obra esclava).

16
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

• Relaciones de producción.

También llamadas relaciones de

propiedad, son las relaciones que

establecen los dueños de los

medios de producción con

aquellos que carecen de estos

medios y, por tanto, no les queda

más remedio que vivir sometidos

a las órdenes de los primeros.

Las relaciones de producción dan

origen a las clases sociales,

clases que debido a que se han

originado por el dominio de unas

sobre otras están en una

situación de continuo conflicto o

lucha de clases.

A partir de esta base económica (fuerzas y relaciones de producción) se construye una

superestructura o estructura ideológica.: El sistema político y legal, el arte, el pensamiento, la

religión forma parte de esta superestructura cuya principal función consiste en apoyar a la

clase social dominante para que sigan controlando los medios de producción.

B. Los cambios históricos se producen por un cambio en las fuerzas productivas

(agotamiento de materias primas, descubrimiento de nuevas tecnologías, nuevas fuentes

de energía). Estos cambios generan modificaciones en las relaciones de producción: la

clase dominante cae y pasa a ser sustituida por otra. Por ejemplo, durante el

renacimiento los nuevos sistemas de navegación y orientación hacen el comercio más

seguro por lo que el poder económico depende cada vez menos de la posesión de la tierra

y más del control del comercio. La consecuencia será la pérdida del poder por parte de

los señores feudales y su sustitución por los burgueses.

17
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

El cambio de la clase dominante trae como consecuencia un cambio en la superestructura

jurídica e ideológica. Así el triunfo de la burguesía sobre la nobleza lleva aparejado la

eliminación del sistema de vasallaje, la aparición del arte renacentista, el cristianismo

protestante etc.

C. La injusticia social: la alienación del ser humano.

Según el materialismo histórico no existen los seres humanos en abstracto, sino que la

realidad de cada persona se concreta en unas determinadas condiciones materiales. Pues bien,

la realidad concreta de los seres humanos a lo largo de la historia es la de una continua

injusticia. Vivimos bajo formas de vida que nos esclavizan y nos impiden desarrollarnos

libremente como personas. Esto es especialmente evidente en las sociedades capitalistas

modernas en las que los seres humanos vivimos en una situación de alienación.

Por alienación debemos entender un estado en el que los seres humanos no podemos

tomar nuestras propias decisiones porque no podemos decidir sobre nuestra propia vida. La

alienación consiste, por tanto, en la “enajenación” (del latín “alienum” ajeno) o robo de la

propia existencia.

En la sociedad capitalista el trabajador es víctima de dos tipos de alienación: la

económica y la social.

Alienación económica: al trabajador se le roba tanto su trabajo como el producto de su

trabajo. Se le roba el trabajo porque al no ser dueño de los medios de producción (al no poseer

las herramientas, la materia prima, etc.) tiene que vender su

trabajo a quien posee estos medios. De esta manera nuestro

tiempo, nuestro esfuerzo e inteligencia no nos pertenece

porque los hemos vendido. De esta manera aquello que nos

realiza como personas, nuestro trabajo no nos pertenece y

por tanto no nos pertenece nuestra propia vida. Por otra

parte, tampoco nos pertenece el producto de nuestro

trabajo, la realidad transformada por nuestro esfuerzo

tampoco nos pertenece con lo que no solo nuestra vida sino

incluso la realidad misma nos parece ajena y extraña a nuestra propia vida.

18
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

Alienación social. La sociedad es el producto de las relaciones entre las personas. Sin

embargo, las relaciones no se producen siempre entre iguales sino que, a veces, se producen

entre quienes tienen los medios de producción y quienes no tienen nada. Esta relación desigual

hace que los trabajadores estén bajo el dominio de los poseedores de los medios de

producción, los capitalistas. La consecuencia será que quienes establecen las reglas de

relación en una sociedad, es decir, las leyes, el sistema jurídico que las elabora y el sistema

político que las hace cumplir benefician a los que poseen propiedad de los medios. Las leyes y la

política son solo herramientas en manos de los poderosos.

Esta alienación social llega hasta tal punto que el trabajador no solamente vive en un

sistema social que no solo le es extraño sino que la sumisión es tal que incluso cree que esto

debe ser así, que este es el orden natural de las cosas. Es la forma más sutil de alienación, la

alienación ideológica por la que el pensamiento y el arte convencen a los trabajadores no solo

que las cosas tienen que ser así sino que intentar rebelarse contra la injusticia sería ir en

contra del orden natural de las cosas. La forma máxima de alienación ideológica sería la religión

que fomenta el conformismo de las clases dominadas bajo la promesa de una vida futura que

solo está al alcance de aquellos que sean buenos y se aguanten con la vida que les ha tocado

soportar.

La alienación es causa y consecuencia de la existencia de la propiedad privada de los

medios de producción. Ahora bien, según Marx la alienación capitalista lleva dentro de sí las

semillas de su propia destrucción y, por tanto, la eliminación de la injusticia.

Efectivamente, la lógica capitalista obliga a la búsqueda del beneficio y la búsqueda de

beneficio implica la eliminación de la competencia. Cada vez menos manos serán dueñas de una

mayor cantidad de producción. La concentración será tan grande que llegará un momento en que

los dueños del capital llegarán a ser prescindibles. La revolución ocurrirá cuando los

trabajadores tomen el control de los medios de producción y en consecuencia, desaparezca la

alienación y las injusticias.

La superación de la alienación le permitirá al trabajador recuperar su humanidad

puesto que ya no serán definidos como miembros de una clase social (clase dominante o clase

dominada) sino solo por el trabajo libre y consciente que realicen durante su vida.

19
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

6. CONCEPCIÓN EMERGENTISTA

Uno de los elementos comunes de la reflexión sobre el ser humano es el de la explicación

de la existencia de la mente, inteligencia o espíritu humano. Como hemos visto, la mayoría de las

filosofías hacen un planteamiento dualista. Son aquellas quieren presentar el espíritu humano

como una realidad distinta a la del resto de la naturaleza, incluso, con un origen sobrenatural.

El materialismo, por su parte pretende que la personalidad humana es un elemento más dentro

de una naturaleza estrictamente material.

El dualismo tiene a su favor el que ha sido la concepción dominante del pensamiento

sobre el sr humano durante siglos. Pero los descubrimientos e investigaciones llevados a cabo

durante los siglos XIX y XX tales como la teoría de la evolución, los avances en psiquiatría y

neurología, los avances en inteligencia artificial, etc. parecen volver insostenible la tesis de una

mente independiente del cerebro y, en general toda forma de dualismo.

Frente al dualismo, los científicos parecen apoyar la vía del emergentismo. El

emergentismo es una forma de materialismo porque sostiene que es el sistema nervioso

central el origen de las capacidades humanas. Por decirlo en una fórmula conocida según esta

concepción “el alma está en el cerebro”

Sin embargo, el cerebro humano no es una máquina sino un sistema complejo que no

se puede reducir a la actividad bioeléctrica de un conjunto de neuronas. De la misma forma que

al hidrógeno y el oxígeno son la condición de que exista el agua pero no son, por sí solos, el

agua, el emergentismo considera que la actividad

neuronal es condición imprescindible de la aparición de

la mente humana pero no es la mente humana.

La complejidad de los procesos mentales no se

puede explicar sin más reduciéndolos a sus reacciones

físico-químicas. Se trata de sostener que la mente es

como una totalidad sistémica que no equivale a sus

elementos simples (el todo es mayor que la suma de

sus partes). La suma de estos elementos conforma una

estructura compleja que los sobrepasa, alcanzando un

20
Filosofía y Ciudadanía Tema 3: Concepciones filosóficas del ser humano

funcionamiento peculiar que si queremos comprender no podemos reducir a las propiedades de

sus elementos individuales.

Eso es lo que se entiende por emergencia: dicha totalidad sistémica compleja que es la

mente alcanza, ha logrado la emergencia o nacimiento de cualidades y funciones nuevas que

no están presentes en las neuronas que lo componen. Los contactos sinápticos son la base del

funcionamiento cerebral, pero este funcionamiento y los procesos mentales que produce no se

pueden reducir a tales contactos. El cerebro humano no es una simple máquina o computadora,

es mucho más complejo.

El monismo emergentista es monista por reducirlo todo a la materia pero viene a

sostener que la compleja evolución de la materia ha hecho posible la emergencia de

estratos de realidad como la mente humana que no podemos explicar, ni reducir a los

niveles o estratos inferiores.

El nivel fisicoquímico primario es superado por la emergencia de lo biológico, con sus

propias características, y éste por la emergencia de lo psíquico, con sus nuevas

características. En cada nivel superior emergen o surgen nuevas características.

Lo psíquico supone la emergencia final de los estratos o niveles anteriores. También los

animales poseen un psiquismo aunque menos complejo. En ningún caso se trata de una

realidad distinta sino de la emergencia de un mayor nivel de complejidad.

Los pasos de esta evolución serían: la materia inerte de carácter fisicoquímico, lo biológico

(seres vivos), el sistema nervioso y su coronación cerebral que da paso a lo mental.

21