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Profetas en La Era Moderna

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¿Profetas en la actualidad?

Por: Rudy Monzón

Introducción:
Una doctrina que a cobrado popularidad en nuestros día es la de los “profetas dentro de la iglesia de hoy”. He visto a mujeres y
hombres profetizando en “cultos” religiosos diciendo:” Jehová dice”, “el Señor dice”, etc. Hay hombres y mujeres que se
autodenominan “profetas y profetizas de Dios”, señalando varias porciones de las Escrituras como fundamento de su “ministerio”.

En los últimos tiempos se ha suscitado un interés sin precedentes en la revelación extra bíblica. Millones influenciados por la
doctrina carismática están convencidos de que Dios les habla directamente en todo momento. De hecho, muchos parecen creer que
la revelación directa es el principal medio a través del cual Dios se comunica con su pueblo. “El Señor me dijo…” se ha convertido en
un cliché favorito de los carismáticos impulsados por la experiencia. Ideas similares han encontrado una aceptación radical, incluso
entre los cristianos no-carismáticos. Muchos Bautistas han devorado ansiosamente el libro de la Editorial Casa Bautista de
Publicaciones, de Henry Blackaby y Claude King titulado Mi Experiencia con Dios, el cual sugiere que la principal manera en que el
Espíritu Santo guía a los creyentes es hablando con ellos directamente. Según Blackaby, cuando Dios le da a una persona un mensaje
que pertenece a la Iglesia, debe ser compartido con todo el cuerpo. Como resultado, “las palabras del Señor” extra bíblicas, son
ahora comunes incluso en algunos círculos bautistas.

Nuestro deseo es entender exclusivamente de acuerdo a la Biblia el oficio del profeta en el Antiguo y Nuevo Testamento, y a la vez,
determinar si existe o no dicho oficio y don en la iglesia actual. Para ello planteamos las siguientes preguntas:
¿Cuál era la función de los profetas del Antiguo Testamento?
¿Cesaron los profetas del Antiguo Testamento?
¿Cómo se llegaba a ser profeta?
¿Cuál fue la función de los profetas del Nuevo Testamento?
¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre los profetas del Antiguo y los del Nuevo Testamento?
¿Cesó dicho ministerio y en caso afirmativo por qué?
¿Existirá evidencia histórica en pro o en contra de profetas en la iglesia?
¿Habrá diferencias entre el don de profecía al de enseñanza?
¿Cuáles son las consecuencias de no haber cesado el don de profecía?


I PARTE:
El profeta en el Antiguo Testamento.

§ 1. Sumario:
El profeta es la figura más prominente del Antiguo Testamento, muy superior inclusive a cualquier rey u oficial religioso. Nunca
encontramos el don, si es que se le puede llamar así, separado del oficio, es decir, no había profecía sin profeta.

Profeta es la palabra ordinaria para la palabra hebrea איבנ = nebí (5029 y 5030 strong), que significa uno en el que la Divinidad
permite su palabra brotar, o aquel a quien le susurra.

El uso de la palabra profeta es claro:
(1) Uno en quien descansó el Espíritu de Dios, Número 11:17,25, 26, 29 “Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu
que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo”, “Entonces Jehová descendió en la
nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el
espíritu, profetizaron, y no cesaron. Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad,
sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron
en el campamento” “Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová
pusiera su espíritu sobre ellos”.

(2) Uno a través del cual Dios habla, Números 12:2 “Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también
por nosotros? Y lo oyó Jehová”.

(3) Uno a quien Dios da a conocer sus misterios, Amós 3:7, 8 “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus
siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?”. Es decir, aquel a quien
Dios revela su verdad, y por medio del cual habla, Génesis 20:7,17-18 “Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es
profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos” “Entonces Abraham oró a
Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. Porque Jehová había cerrado completamente toda
matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham”.

(4) La predicción no era parte esencial del profeta, Deuteronomio 18:15,18-20 “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo,
te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis” “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en
su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo
le pediré cuenta. El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o
que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá”. Números 12:8 “Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por
figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?”, sino, era mostrar
la voluntad de Dios.

(5) Dos cosas van juntas en el que hacer de los profetas:
1º. Una visión dada por Dios de los secretos o misterios divinos, y
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2º. Una comunicación de estos a otros, de acuerdo a la naturaleza del caso, su propósito de gracia, con las advertencias y
anuncios de juicios que se refieren a los mismos.
(6) En los profetas del Antiguo Testamento la predicación era una profecía de la salvación, los propósitos de la gracia y de la gloria
aún no cumplidos; mientras que en el caso de los profetas del Nuevo Testamento su profecía era una predicación de los efectos
de la gracia ya cumplidos, y también un preanuncio de los propósitos de gloria que estaban todavía en el futuro

El uso de la palabra profecía es:
(1) Un discurso a otro, declaraciones, exhortaciones, advertencias pronunciadas por los profetas, mientras están bajo influencia
divina, y en referencia tanto al pasado, presente o futuro, compare 2 Reyes 3:15-17 ”Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras
el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo, quien dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques.
Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras
bestias y vuestros ganados”.
(2) Discurso que se emana de la inspiración divina y de la declaración de los propósitos de Dios, ya sea para reprender y amonestar a
los malos, o consolar a los afligidos, o revelar cosas ocultas.


§ 2. Función de los profetas del Antiguo Testamento:
(1) Llevar el mensaje mesiánico:
La característica más importante de los profetas del Antiguo Testamento fue su mensaje mesiánico. El gran tema fue la venida de
Jesucristo, su vida, muerte, resurrección, ascensión y segundo retorno. El Nuevo Testamento presenta a los profetas del Antiguo
Testamento como aquellos cuyo mensaje era Cristo, los que anunciaron el evangelio venidero:
 Lucas 24:27 “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él
decían”.
 Lucas 24:44 “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese
todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos”.
 Juan 6:45, 6:45 “Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y
aprendió de él, viene a mí”.
 Lucas: 24:27 “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de
él decían”.
 Juan 5:39 que “…las Escrituras…son las que dan testimonio de mí”.
 Hechos 13:40-41 “Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas: Mirad, oh menospreciadores, y
asombraos, y desapareced; Porque yo hago una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la contare”.
 Hechos 10:43 “De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su
nombre”.
 Hechos 24:14 24:14 “Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres,
creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas”.
 Romanos 1:1-2 “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido
antes por sus profetas en las santas Escrituras”.
 Romanos 16:25-26 “Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del
misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de
los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe”

El Señor Jesucristo mencionó que él vino a la tierra para cumplir todo lo que sobre él habían escrito los profetas, Mateo 5:17 “No
penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”.

También el apóstol Pedro describe que el mensaje de los profetas era Jesucristo en 1 Pedro 1:10-11 “Los profetas que
profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando
qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de
Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las
cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del ci elo; cosas en las
cuales anhelan mirar los ángeles”.

En todo el Antiguo Testamento la figura principal es Jesucristo, es el tema detrás de todo relato. He aquí unos ejemplos:
 Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;
y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.”
 Isaías 61:1-2 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a
los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a
proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados”.
 Isaías 53:7 “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus
trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca”.
 Salmos 16:10 “Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción”.
 Daniel 2:35 “Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como
tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen
fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra”.

(2) Hablar en nombre de Dios:
El profeta era aquel que hablaba delante de otra persona y decía lo que se le indicaba, Éxodo 7:1 “Jehová dijo a Moisés: Mira, yo
te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta”. Moisés debido a su excusa de tartamudez, Dios le puso
a Aarón para que hablase delante de Faraón las palabras que él le indicaba. De esta manera entendemos al profeta entre Dios y
los hombres, siendo el vehículo por medio del cual Dios comunica sus palabras, 2 Samuel 24:11-12 “…vino palabra de Jehová al
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profeta Gad, vidente de David, diciendo: Ve y di a David: Así ha dicho Jehová: Tres cosas te ofrezco… ”. En el mismo sentido lo
hallamos con el profeta Ahías en 1 Reyes 14:7 “Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel…”.

El profeta como vocero de Dios comunicaba:
1º. Los Juicios de Dios, 2 Reyes 20:1 “En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz,
y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás”.
También 2 Reyes 21:10-12 “Habló, pues, Jehová por medio de sus siervos los profetas, diciendo: Por cuanto Manasés rey de
Judá ha hecho estas abominaciones, y ha hecho más mal que todo lo que hicieron los amorreos que fueron antes de él, y
también ha hecho pecar a Judá con sus ídolos; por tanto, así ha dicho Jehová el Dios de Israel: He aquí yo traigo tal mal sobre
Jerusalén y sobre Judá…”.
2º. Los mandamientos o enseñanzas de Dios para conducirse en la vida, Esdras 9:10-11 “Pero ahora, ¿qué diremos, oh Dios
nuestro, después de esto? Porque nosotros hemos dejado tus mandamientos, que prescribiste por medio de tus siervos los
profetas, diciendo: La tierra a la cual entráis para poseerla, tierra inmunda es a causa de la inmundicia de los pueblos de
aquellas regiones, por las abominaciones de que la han llenado de uno a otro extremo con su inmundicia”.

Dios por medio de los profetas reveló buena parte del Antiguo Testamento. En Mateo 22:40 encontramos que el Señor
Jesucristo dividió el Antiguo Testamento en dos partes, ley y profetas “De estos dos mandamientos depende toda la ley y los
profetas”.

(3) Amonestar y corregir al pueblo de Israel sobre su pecado.
El pueblo de Israel constantemente se rebelaba contra Dios, entonces él les mandaba profetas para que se arrepintieran de sus
pecados y se volvieran hacia él. Dios quería tener a su pueblo cerca:
 2 Reyes 17:13 “Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo:
Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo
prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas”.
 2 Crónicas 24:19 “Y les envió profetas, para que los volviesen a Jehová, los cuales les amonestaron; mas ellos no los
escucharon”.
 Mateo 23:37 “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise
juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”.
 Jeremías 23:22 “Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho
volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras”.

En el rey David vemos el ejemplo claro de esta función del profeta. Cuando el rey llevado por la concupiscencia tomó para sí a
Betsabé, la mujer de Urías, la Escritura dice que: «fue desagradable a los ojos de Jehová» (2 Sam 11:27). Dios le envió al profeta
Natán, para descubrir su pecado, a fin de que, habiéndose juzgado él mismo y dado sentencia sobre sí mismo, recibiese la
misericordia y el perdón de Cristo, 2 Samuel 12:1-7 “Jehová envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en
una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola
corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y
bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija. Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso
tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre
pobre, y la preparó para aquel que había venido a él. Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel
hombre, y dijo a Natán: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque
hizo tal cosa, y no tuvo misericordia. Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te
ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl”.

(4) Ser el medio por medio del cual el pueblo consultaba la voluntad de Dios:
En la necesidad grande del ser humano de comunicarse con Dios y conocer su voluntad, los hombres de antes buscaban al
profeta para consultar a Dios y obtener las respuestas. Hay que considerar que Dios por nadie más se revelaba, sino, por los
profetas, así lo leemos en 1 Samuel 9:9 “(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos
al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.)”, y leamos también 2 Reyes 3:11 “Mas Josafat
dijo: ¿No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos a Jehová por medio de él? Y uno de los siervos del rey de Israel
respondió y dijo: Aquí está Eliseo hijo de Safat, que servía a Elías”.

(5) Ungir a los reyes de Israel:
Una función específica de los profetas era ungir al rey que Dios había nombrado, o cuyo derecho era legítimo. Lo hizo Samuel con
Saúl y David según leemos en 1 Samuel 9:16, 16:1,13. También lo hizo Natán con Salomón en 1 Reyes 1:32-34 “Y el rey David
dijo: Llamadme al sacerdote Sadoc, al profeta Natán…Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y montad
a Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo a Gihón; y allí lo ungirán el sacerdote Sadoc y el profeta Natán como rey sobre Israel…”.
Otro caso, el profeta Elías 1 Reyes 19:15-16 “Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y
ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel -mehola,
ungirás para que sea profeta en tu lugar”.

(6) Historiador:
Otra de las funciones del profeta era ser historiador de Israel. Moisés fue el primer gran profeta y de él es la autoría de varios
libros del Antiguo Testamento. La mayoría de historia de Israel se obtiene de los libros de los profetas:
 1 Crónicas 29:29 “Y los hechos del rey David, primeros y postreros, están escritos en el libro de las crónicas de Samuel vidente,
en las crónicas del profeta Natán, y en las crónicas de Gad vidente”.
 2 Crónicas 9:29 “Los demás hechos de Salomón, primeros y postreros, ¿no están todos escritos en los libros del profeta Natán,
en la profecía de Ahías silonita, y en las profecías del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat?”.
 2 Crónicas 12:15 “Y las cosas de Roboam, primeras y postreras, ¿no están escritas en los libros del profeta Semaías y del
vidente Iddo, en el registro de las familias? Y entre Roboam y Jeroboam hubo guerra constante”.
 2 Crónicas 26:22 “Los demás de los hechos de Uzías, primeros y postreros, fueron escritos por el profeta Isaías, hijo de Amóz”.
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(7) Predictor:
La predicción no era necesariamente una parte del oficio de profeta, sin embargo, en ocasiones se presentaba, Deuteronomio
18:15-20, “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; conforme a todo lo que
pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este
gran fuego, para que no muera. Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les levantaré de en medio de
sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no
oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta. El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en
mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá”. Los profetas
que anticipaban siempre tenían un cumplimiento del cien por ciento, Mateo 1:22, 2:5 y 7:12 “Todo esto aconteció para que se
cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta…”, “Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el
profeta”, “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque
esto es la ley y los profeta”.


§ 3. Forma de llegar a ser profeta:
Únicamente los hombres en los cuales estaba el Espíritu Santo (o cuando éste bajaba sobre alguno) podían ser profetas.
 Número 11:26 y 29 “Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los
cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el
campamento”
 Números 11:29 “Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová
pusiera su espíritu sobre ellos”.
 1 Samuel 10:6-10 “Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro
hombre…”.
 Números 19:20 “Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas que
profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Y vino el Espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también
profetizaron”.
 Lucas 1:67 “Y Zacarías su padre fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo”.
 Hechos 2:18 “Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”.


§ 4. Su número:
Podían haber más de un profeta a la vez, Números 11:26-29 “Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno
Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al
tabernáculo; y profetizaron en el campamento. Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el
campamento. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos. Y
Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre
ellos”. También en 1 Samuel 10:5 “Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando
entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero,
flauta y arpa, y ellos profetizando”, y en 1 Reyes 18:4 “Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien
profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas…”


§ 5. Forma en que Dios se comunicaba con los profetas:
Dios se comunicaba con los profetas a través de visiones y sueños, Números 12:6 “Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya
entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi
casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de
hablar contra mi siervo Moisés?”. Excepto con Moisés, Dios nunca se reveló enfrente de ningún profeta, Deuteronomio 34:10 “Y
nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara”.

Dios habló a sus profetas siempre a través de visión, mencionamos algunos:
 Abraham: Génesis 15:1 “Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo
soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande”.
 Balaam: Números 24:3-4 “Entonces tomó su parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, Y dijo el varón de ojos abiertos; Dijo el
que oyó los dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos”.
 Isaías: Isaías 1:1 “Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías,
reyes de Judá”.
 Ezequiel: Ezequiel 1:28 “Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor
alrededor. Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de
uno que hablaba. 11:24 Luego me levantó el Espíritu y me volvió a llevar en visión del Espíritu de Dios a la tierra de los
caldeos, a los cautivos. Y se fue de mí la visión que había visto”.
 Daniel: Daniel 2:19 “Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo”.
 Abdías: Abdías 1 “Visión de Abdías. Jehová el Señor ha dicho así en cuanto a Edom”.
 Nahúm: Nahúm 1:1 “…Libro de la visión de Nahum de Elcos”.


§ 6. Señal de un verdadero profeta:
Dios dejó dos grandes señales para determinar la autenticidad de un profeta:
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(1) Que su mensaje no apartaría a Israel de Dios, por ende, no se apartaría de los mandamientos ya escritos de Dios:
Deuteronomio 13:1-5 “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se
cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no
darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si
amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él
temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de
ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de
servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en
medio de ti”. Cualquier profeta que aleje al pueblo de Dios de las Escrituras recibidas, no proviene de Dios, Isaías 8:19-20 “Y si os
dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios?
¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”.
El mensaje de todo vidente debía ser conforme a la Ley escrita de Dios, no adulterando su sentido, ni mucho menos, imponiendo
nueva ley.

(2) El cumplimiento de su predicción:
Deuteronomio 18:21-22 “Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta
hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunci ón
la habló el tal profeta; no tengas temor de él”.


§ 7. Finalización temporal del oficio de profeta de Israel:
El oficio de profeta tal como lo vemos en el Antiguo Testamento, cesó en el tiempo de la venida de nuestro Señor Jesucristo, él
mismo lo dijo así, en Lucas 16:16 “La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se
esfuerzan por entrar en él”, y en Mateo 11:13 “Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan”.

Las razones de la finalización del oficio de profeta, fueron:
Primera: Porque la función de transmitir un mensaje mesiánico perdió razón cuando apareció Jesucristo, él era aquel de quien
habían hablado los profetas. Los profetas miraron hacia Cristo, y él vino a cumplir lo que profetizaron sobre él, Mateo
2:23 “y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que
habría de ser llamado nazareno”. Leamos Lucas 18:31 “Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén,
y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre”. Comparemos Hechos 3:18 “Pero
Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer”.
Una vez venido el Mesías, ya no había razón de más profecías respecto a él.

Segunda: Porque ya no se necesitaba que alguien hablara en el nombre de Dios, cuando ahora su Hijo hablaba directamente,
Hebreos 1:1-2 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los
profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien
asimismo hizo el universo”. Hoy día encontramos en la Biblia toda la revelación completa de Dios. La única forma en la
cual Dios nos habla a cada uno y nos revela su exacta voluntad es a través de la Biblia.

Tercera: Porque ya no se necesita un hombre que amoneste al pueblo sobre su pecado y se vuelva a Dios, cuando las Escrituras
que tenemos hoy día tienen tal función, leamos 2 Timoteo 3:16 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para
enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”. La Biblia tiene un efecto directo en el corazón del
hombre, Lucas 24:32 “Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el
camino, y cuando nos abría las Escrituras?” Adicionalmente el Espíritu Santo que está hoy en la tierra da la convicción
de pecado, Juan 16:7-8 “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador
no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y
de juicio”. En la “locura” de la predicación cuando los ministros apelan a las Escrituras y el Espíritu Santo hace la obra
de convencimiento de pecado, es cuando el hombre alcanza salvación. Hoy día cuando el cristiano peca, el Espíritu
Santo toca su corazón mostrándole su pecado para que se vuelva a Dios.

Cuarta: Porque para conocer la voluntad de Dios ya no necesitamos recurrir a hombre que nos la revele. Todos sus
mandamientos ya los tenemos en la Biblia, ya no hay más que los que ya dio, Apocalipsis 2:24-25 dice “Pero a vosotros
y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las
profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga”.
En este texto el Señor menciona que la iglesia de Tiatira no tiene la doctrina de Jezabel, a continuación habla que ya
no les impondrá otra carga. ¿Qué es esa otra carga? Son nuevos mandamientos. ¿Por qué decimos que las cargas son
mandamientos? Porque el libro de Hechos capítulo 15 nos lo enseña así. En la iglesia de Antioquía habían conflictos
doctrinales sobre cuáles eran los mandamientos de la ley que deberían de guardar los cristianos gentiles, hacen su
consulta a los apóstoles en Jerusalén y reciben la siguiente respuesta en el verso 28 y 29 “Porque ha parecido bien al
Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo
sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo
bien”. Ningún mandamiento de la ley mosaica fue impuesto a los gentiles por el Espíritu Santo, únicamente lo
señalado en el verso 29.

Habiendo probado con la Biblia que esas otras cargas que dice Apocalipsis 2, son nuevos mandamientos, podemos
decir que el Señor Jesucristo está estableciendo que ya no habrán nuevas revelaciones, que ya no iba enviar nuevos
mandamientos u ordenanzas, sino, solamente pidió que se retuvieran lo que ya se tenían.

Quinta: Porque ya no hay reyes de Israel que ungir. El mismo nombre Cristo en griego significa Ungido, señala el ungimiento
real de nuestro Señor, leamos Isaías 61:1 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová…”.
6

Jesucristo tiene un reinado eterno. Hebreos 1:8 “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo…” y
comparemos Lucas 1:31-33 “Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este
será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa
de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”.

Hay un paralelismo muy grande en el bautismo del Señor Jesucristo por el profeta Juan el Bautista y el ungimiento de
los reyes de Israel efectuado por otros profetas, miremos el caso de David, 1 Samuel 16:13 “Y Samuel tomó el cuerno
del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre
David…”, ahora leamos Mateo 3:13-17 “Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas
Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora,
porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del
agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo
una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”

Sexta: Porque la historia de Israel tenía un propósito, darnos lecciones a nosotros para no cometer los mismo errores que
ellos y vivir una vida agradable a Dios, 1 Corintios 10:6-11 “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros,
para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está
escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y
cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las
serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les
acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los
siglos”. En estos tiempos que Israel dejó de ser el pueblo exclusivo de Dios (aunque no desechado, según enseña el
apóstol Pablo en Romanos 11), ya no es necesario guardar sus memorias por su inexistencia como por su inutilidad.

Séptima: Porque ya no se necesita un hombre que nos prediga el futuro, porque ya está escrito en la Biblia, Apocalipsis 1:19”
Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas”, y Apocalipsis 22:18 “Yo testifico a
todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las
plagas que están escritas en este libro”. Es bien claro que todas las cosas por venir ya están reveladas y que terrible
para aquellos hombres que hoy día están profetizando falsamente en el nombre del Señor. El Señor Jesucristo en dos
textos nos señala que las cosas futuras que sucederán ya fueron dichas, compare Mateo 24:24-25 “Porque se
levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere
posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes”, y Juan 16:2-4 “Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la
hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a
mí. Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho”.

Octava: Porque el oficio de profeta fue exclusivo para la nación de Israel. No encontramos profetas fuera de Israel (reino del
norte y del sur), ninguna nación tuvo tal privilegio, lea Mateo 13:33-24 “Sin embargo, es necesario que hoy y mañana y
pasado mañana siga mi camino; porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén. ¡Jerusalén, Jerusalén,
que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina
a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste!”.

Israel dejó de ser su único pueblo y entró la era de los gentiles. Lucas 13:6-9 “Dijo también esta parábola: Tenía un
hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace
tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? El
entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si
diere fruto, bien; y si no, la cortarás después”. Mateo 21:41-43 “Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y
arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo. Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa
maravillosa a nuestros ojos? Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que
produzca los frutos de él”. Al trasladar su reino a los gentiles, aunque no para siempre de Israel, un pueblo extraño
(nosotros) llegó a ser el pueblo de Dios.

En el título de esta sección se señaló una finalización temporal del oficio de profeta. Esta suspensión temporal la vemos durante el
periodo de la iglesia en la tierra, como un paréntesis en la historia de Israel. En el libro de Romanos leemos que Israel no ha sido
desechado para siempre, llegará el tiempo de su restauración como nación y pueblo de Dios. Lo anterior será durante la tribulación,
leamos en Romanos 11:25-27 “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a
vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego
todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y este será mi pacto con
ellos, Cuando yo quite sus pecados”. En el tiempo de restauración de Israel volverán dos profetas para la nación de Israel según
Apocalipsis 11:3-8 “Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días…Estos tienen poder para cerrar el cielo, a
fin de que no llueva en los días de su profecía…Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra
contra ellos, y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama
Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado”.









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II PARTE:
El profeta en el Nuevo Testamento.

§ 1. Sumario:
Junto con los apóstoles, los profetas del Nuevo Testamento son considerados fundamento sobre la cual la iglesia fue edificada
Efesios 2:20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”.

La profecía de los profetas del Nuevo Testamento fue la predicación de los efectos ya realizados de la gracia y también un
preanuncio de los propósitos de gloria que estaban todavía en el futuro.

El profeta de la era apostólica era uno movido por el Espíritu de Dios, su vocero, el que declara solemnemente a los hombres lo que
ha recibido por inspiración, en particular aquello que se relaciona con la causa y el reino de Dios y para la salvación humana. El
mensaje de un profeta era una revelación directa por el Espíritu Santo.
 Hechos 11:28 “Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en
toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio”.
 Hechos 13:2” Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo…”.
 Hechos 19:6 “Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y
profetizaban”.
 Hechos 21:11 “quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu
Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles”.
 1 Pedro 1:20 “entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la
profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo”
 Apocalipsis 1:10-11 “Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía:
Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia:
a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea”.


§ 2. Aplicación del título de profeta:
En el Nuevo Testamento se aplicó el título de profeta a:
(1) Los profetas del Antiguo Testamento y en alusión a su edad, vida, muerte y hechos: Esto lo podemos leer en Mateo 5:12; 12:39;
13:17; 23:29-31. Marcos 6:15. Lucas 4:27; 10:24; 11:47; 13:28. Juan 8:52-53. Hechos 3:25; 7:52; 13:20. Romanos 11:3. 1
Tesalonicenses 2: 15. Hebreos 11:32. Judas 10.

A los profetas del Antiguo Testamento se les imputa el haber predicho el reino, los hechos y la muerte de Jesús, el Mesías, Mateo
1:22 2:5, 15, 17, 23; 3:3, 4:14; 8:17; 11:13; 12:17; 13:35; 21:4; 24:15; 26:56; 37:9. Marcos 13:14. Lucas 1:70; 3:4; 4:17; 18:31;
24:25. Juan 1:23, 45 (46); 12:38. Hechos 2:16; 3:18, 21, 24; 7:37, 48; 10:43; 13:27; 15:15; 26:22 y subsiguientes; así como
Romanos 1:2. Hebreos 1:1. 1 Pedro 1:10. 2 Pedro 3:2 y Apocalipsis 10:7.

A David se le cuenta entre los profetas como quien predijo la resurrección de Cristo, Hechos 2:30. También lo está Balaam, 2
Pedro 2:16.

(2) Juan el Bautista: En el Nuevo Testamento el término profeta se utiliza para Juan el Bautista, Mateo 21:26; Marcos 6:15; 11:32;
Lucas 1:76; 20:6, a quien Jesús declara ser mayor que los profetas del Antiguo Testamento, a causa de que él es la esperanza de
los judíos respecto a Elías como precursor del Mesías lo cual se cumplió: Mt. 11:9-11, 14, (compare 17:11-12; Marcos 9:12 y
subsecuentes) y Lucas 7:28.

(3) Ese profeta ilustre a quien los Judíos, al parecer por motivos de Deuteronomio 18:15, esperaban que surgiera antes de la venida
del Mesías: Juan 1:21,25; 7:40.

(4) Dos ilustres profetas, que según el escritor de Apocalipsis públicamente aparecerán poco antes del regreso visible de Cristo
desde el cielo: Apocalipsis 11:10.

(5) El Mesías: Hechos 3:22, 23; 7:37, después de Deuteronomio. 18:15, ya que él está a punto de cumplir la expectativa con respecto
a este Mesías, Mateo. 21:11; Juan 6:14.

(6) Universalmente a un hombre lleno del Espíritu de Dios, que por la autoridad de él y de mando en palabras de poder suplica la
causa de Dios y pide la salvación del hombre: Mateo 21:46; Lucas 13:33; 24:19; Juan 7:52, en el proverbio que es un profeta sin
honor en su propio país, Mateo 13:57; Marcos 6:4; Lucas 4:24; Juan 4:44. que puede ser conocida ahora por su conocimiento
sobrenatural de las cosas ocultas (aunque pasado), Lucas 7:39, Juan 4:19, con poder de hacer milagros, Lucas 7:16; 24:19; Juan
9:17; en Jesús tal profeta se demuestra según los pasajes citados, ni es negado sino por sus enemigos, Lucas 7:39, Juan 7:52.

(7) Los profetas que aparecieron en la era apostólica del cristianismo según Mateo 10:41; 23:34, Hechos 15:32; 1 Corintios 14:29,
37, Apocalipsis 22:6, 9, y que están asociados con apóstoles en Lucas 11:49; 1 Corintios 12:28-29; Efesios 2:20; 3:5; 4:11;
Apocalipsis 18:20; ellos discernieron e hicieron lo mejor para la causa cristiana, Hechos 13:1 y subsecuentes; predijeron con
certeza eventos futuros, Hechos 11:27 y subsiguientes, 21:10 y subsiguientes. Y en las asambleas religiosas de los cristianos, de
repente fueron agarrados por el Espíritu (Inspiración, que sin embargo, no fue en menoscabo de voluntad, 1 Corintios 14:32),
expresando en un lenguaje ardiente y exaltado, pero inteligible de las cosas que el Espíritu Santo les enseña.

8

(8) Los Profetas tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento se les agrupan bajo el nombre προφῆται (profetai) en Apocalipsis
11:18; 16:6; 18:24.

(9) Un poeta (debido a que se creía que los poetas cantaban por inspiración divina): así de Epiménides
1
, Tito 1:12.


§ 3. Lo que enseña la Biblia sobre los profetas de la era apostólica:
1. Que su mensaje central fue Jesucristo:
Los profetas de Nuevo Testamento tenían como tema fundamental de su profecía a Jesucristo, su obra completa, 1 Corintios 2:2
“Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado” 1 Corintios 15:3-7 “Porque
primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que
fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después
apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a
Jacobo; después a todos los apóstoles”.

El tema central de toda profecía de la era apostólica fue Jesucristo, y solamente Jesucristo, así lo leemos en Apocalipsis 19:10 “Yo
me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el
testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía”. El decir que “el testimonio de Jesús
es el espíritu de la profecía”, sencillamente ratifica que el testimonio del Señor Jesucristo es el verdadero espíritu y esencia de
todo el mensaje de la palabra divina y de los profetas en la era apostólica, compare Apocalipsis 1:1-2 “La revelación de Jesucristo,
que Dios le dio...la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del
testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto”.

El texto griego de la parte final de Apocalipsis 19:10 dice así:
2

1063 3141 5120 2424 1510_2 3588 4151 3588 4394
yop µoptupio tou Iqoou rotiv to avruµo tq¸ apo¡qtrio¸
gár marturía toú Iesoú estin tó pneúma tés profeteías
porque testimonio del Jesús es el espíritu de la profecía

¿Qué significa la palabra testimonio? Según el diccionario de Strong: “3141. μαρτυρία marturía; de 3144; evidencia dada
(judicialmente o gen.):—testimonio”.

Siendo el espíritu el soplo o la vida, podemos decir sin temor a equivocar nuestra exegesis, que el tema de la profecía en la era
apostólica fue la declaración o testimonio sobre Cristo Jesús.

2. Que revelaban a la Iglesia los misterios de Cristo:
La revelación que recibieron los profetas por parte de Dios, y por ende su mensaje, fue el misterio de Cristo, ¿Qué es el misterio
de Cristo? Que los gentiles tienen parte de la promesa de Cristo, que gozan también de la salvación. La iglesia del Señor
necesitaba saber que la gracia de Dios era para toda la humanidad y que no debía restringir su mensaje a otros pueblos, razas y
naciones. En Efesios 3:1-6 leemos “Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si es que habéis
oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; que por revelación me fue declarado el
misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,
misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles
y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo
Jesús por medio del evangelio”. Gracia profetizada para todas las naciones, que siempre se tenía que tener presente y
anunciarla al igual que los profetas antiguos, Isaías 52:10 “Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y
todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro”, Isaías 50:23 “…Le mostraré la salvación de Dios” y en segunda
Reyes 5, en la sanidad de Naamán, el cual no siendo israelita, recibió la salud de parte de Dios.

El mismo Señor Jesucristo en Lucas 17:11-16 muestra que la gracia de Dios caía sobre gentiles “Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba
entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de l ejos y
alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y
aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a
gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano“. Esa gracia debía enseñarse a toda la
iglesia, dado los grandes escrúpulos que al principio tenía la iglesia de Jerusalén, lea Juan 4:9 “La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo
tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí”. En
Hechos 10 vemos la aversión que al principio de la iglesia, hubo de parte los judíos hacia la salvación de los gentiles, era tan
grande que Dios mismo en Hechos 10 le enseña al mismo Pedro que su gracia era para toda raza, pueblo y nación, y él mismo
después reconoce su repulsión, Hechos 10:28 “Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o
acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo”.

El Antiguo Testamento está lleno de enseñanzas que nos muestran que Dios toma a gente vil, que no era su pueblo, para
convertirlo como tal, vea el ejemplo de Moisés que tomó a una mujer cusita (Exodo 12:1-10) para que como dice Romanos 11:17

1
Epiménides de Cnosos (Creta) (Επιμενίδης) fue un profeta, filósofo y poeta griego que vivió en el siglo VI a. C. Se dice de él que durmió durante cincuenta y siete
años en una cueva cretense, bendecida por Zeus, y que luego despertó dotado con la virtud de poder profetizar lo que iba a ocurrir. Según Pausanias, cuando
Epiménides murió, su piel quedó al descubierto, y se dieron cuenta que estaba tatuada con unas figuras extrañas parecidas a escrituras. Esto creó discordia sobre su
estatus de profeta, porque los griegos reservaban los tatuajes únicamente para los esclavos. Hoy en día algunos eruditos modernos han visto esto como evidencia de que
Epiménides era heredero de las religiones chamánicas de Asia central, debido a que el ritual del tatuaje se asocia a menudo a la iniciación del chamán de estas
religiones. La piel de Epiménides fue preservada en la corte de Esparta, la cual la consideraban como portadora de suerte y buen augurio en la ciudad.
Muchas prosas y poemas, ahora perdidas, fueron atribuidas a Epiménides por la Suda, incluidas ciertas leyes de Creta y diversas obras teatrales de dicha ciudad.

2
Todos los textos griegos son del textus receptus de Stephanus de 1550, equivalente al texto griego de Erasmo de 1522.
9

“Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho
participante de la raíz y de la rica savia del olivo”, o el caso de Booz que se casó con la moabita Ruth, o Raham la ramera, la mujer
prostituta de Oseas, etc., todas recordando que la mujer es santificada por el hombre (1 Corintios 7:14 “Porque el marido
incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos,
mientras que ahora son santos”, figura hermosa de lo que sucedió con nosotros por medio de Jesucristo. Todas eran enseñanzas
claras de la amplitud del reino de los cielos, y que los cristianos en los primeros tiempos tenían que reconocerlo plenamente.

Los profetas neotestamentarios al igual que los del Antiguo Testamento, anunciaban en las iglesias la gracia de Dios para todo
hombre, esa fue lo que Dios reveló a los profetas y constituyó su ministerio.

3. Que consolaban, confirmaban, enseñaban, anunciaban el evangelio, edificaban y exhortaban a la iglesia:
En una época de persecución y ataques desde adentro y afuera, la iglesia necesitaba aliviar su pena, renovar su profesión de fe,
ser enseñados de qué hacer y cómo conducirse. Todo lo anterior se logró a través de la enseñanza de la vida de Jesucristo. Esta
fue misión de los profetas neo testamentarios. Así lo vemos en Hechos 15:32 y 35 “Y Judas y Silas, como ellos también eran
profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras”. “Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía,
enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos”. También en 1 Corintios 14:3 “Pero el que profetiza
habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación”, y en 1 Corintios 14:31 “Porque podéis profetizar todos uno por
uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados”.

La Biblia nos muestra cómo fue llevado a cabo lo anterior, Hebreos 12:2 “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la
fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta
desmayar”. También en 1 Pedro 2:21-23 “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros,
dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le
maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente”.

4. Que revelaron doctrina, con la cual una vez escrita, se terminó el canon bíblico:
Los profetas fueron necesarios buena parte del tiempo en que los libros del Nuevo Testamento estaban en proceso de escribirse.
Ellos recibían revelación directa de parte del Espíritu para exhortar y enseñar a las congregaciones, porque las iglesias del Nuevo
Testamento no tenían a su disposición todos los libros que hoy integran el Canon.

Pedro dice a los cristianos en 2 Pedro 3:2 “…que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos
profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles”. Note que no dice que en adelante deberíamos
prestar atención a profetas y apóstoles que vendrían en el futuro. Esto apunta a la noción de que los profetas, al igual que los
apóstoles, son ministerios que Dios no ha continuado.

Dado que los profetas hablaban lo que Dios deseaba, las enseñanzas de ellos fueron de observancia obligatoria para todas las
iglesias del Señor para la posteridad, Efesios 2:20-22 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en
el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu”.

5. Que la predicción de eventos futuros no fue su elemento distintivo:
Exceptuando la profecía de los escritores de los libros del Nuevo Testamento, la predicción en el resto de profetas
neotestamentarios no fue el elemento distintivo, solamente lo hallamos en Agabo, el cual profetizó una hambruna y el arresto de
Pablo, Hechos 11:27-28 “En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos,
llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; l a cual sucedió en
tiempo de Claudio”, Hechos 21:10-11 “Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado
Agabo, quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así
atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles”.

6. Que eran tanto hombres como mujeres:
La profecía no estaba circunscrita a los varones, también las mujeres podían serlo, Romanos 11:5 “Pero toda mujer que ora o
profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado”.

7. Que los profetas eran miembros de una iglesia local.
En Hechos 13:1-2 se dice “Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se
llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor,
y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”.


§ 4. Similitudes entre profetas del Antiguo y Nuevo Testamento:
La gran similitud de los profetas en ambos periodos fue el tema central de cada uno de ellos: Jesucristo. Mientras que los profetas
del Antiguo Testamento miraban hacia el futuro, los del Nuevo Testamento miraban hacia el pasado. Siendo Jesucristo el rompe
aguas del tiempo. No solo anunciaban a Jesucristo, sino, Jesucristo para todas las naciones.


§ 5. Finalización del don de profecía y del ministerio de profeta:
¿Será posible que hayan cesado el don de profecía y el ministerio de profeta? Es posible, ya que tenemos como precedente al oficio
de profeta para Israel, el cual cesó (excepto la observación ut supra indicada). El oficio de profeta cesó cuando el mismo se volvió
inútil, dejando de tener motivos de su existencia, ya que alcanzó los propósitos para los cuales fue instituido. ¿Podemos probar ésto
con la Biblia?, veamos.
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I. En 1 Corintios 13:8-11 dice “El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia
acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se
acabará Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era
de niño”. El texto enseña que las profecías acabarán, ahora el punto esencial es ¿Cuándo sucederá? Para dar respuesta tenemos que
recordar el propósito de la existencia de profetas dentro de la iglesia, y preguntarnos si ya se alcanzaron, o aún no. El mismo texto
proporciona la luz para la respuesta que necesitamos. Lo que era en parte, eran las Escrituras que se contaban en esa época, porque
dice “en parte conocemos”, el Antiguo Testamento era la parte conocida. El resto de la revelación de Dios, hoy Nuevo Testamento,
era la parte profetizada. Lo que era “en parte” (la revelación escrita de Dios) se concluiría cuando venga lo perfecto.

Algunos continuarán con la interrogante ¿Qué es lo perfecto en este texto? Veamos el texto en griego (el orden de las filas es:
Numeración strong, caracteres griegos, pronunciación, traducción, sintaxis).

3752 1161 2064 3588
otov or riOq to
Jotan de elthé to
cuando pero venga lo
conjunción conjunción verbo artículo
3ra. Singular, aoristo, activa, subjuntivo nominativo, singular, neutro

5046 5119 3588 1537
tririov totr to rx
téleion tóte tó ek
perfecto entonces lo de
adjetivo adverbio artículo preposición
nominativo, singular, neutro nominativo, singular, neutro

3313 2673
µrpou¸ xotopyqOqortoi
mérous katargéthésetai
parte será hecho inefectivo
sustantivo verbo
genitivo, singular, neutro 3ra. singular, futuro, pasiva, indicativo

Enfoquémonos en la palabra “venga”. En nuestra versión Reina-Valera de 1960 pareciera que la palabra “venga” denotara un suceso
futuro, sin embargo, no es así. El tiempo verbal griego utilizado es el aoristo
3
y está en modo subjuntivo; esto nos señala que cuando
el lector esté leyendo ya se ha sido cumplido, es decir, ya es pasado. Es fundamental este tema. La versión de Casiodoro de Reyna
de 1569 dice literalmente lo siguiente “más desde que venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte, será quitado” Esta
traducción recoge mejor la traducción del tiempo aoristo, el cual no existe en español, y el modo subjuntivo que se utiliza,
permitiéndonos entender mejor la palabra griega “elthe”. Lo anterior nos indica que lo perfecto ya vino, la condición de la
finalización de la profecía se ha dado.

El artículo neutro “lo” descarta la interpretación de que lo perfecto se refiera a la segunda venida de Cristo, por el género de los
verbos o sustantivos griegos que se utilizarían en tal caso. También al no ser de género femenino el adjetivo “perfecto” descarta la
interpretación de que se refiere a la perfección de la iglesia.

Ahora analicemos la palabra “perfecto”, esta deriva de la palabra griega “teleion”, la cual tiene varios significados: a) Lo maduro, b)
lo acabado y c) lo finalizado. Todas estas acepciones incluyen la idea de que aquello a lo cual no le falta nada más.

Eso perfecto que ya vino, es la terminación completa de las Escrituras. Automáticamente al cumplirse el causal de su existencia, el
don de profecía quedó abolido. Strong dice de la palabra katargéthésetai, de la cual se traduce la palabra “acabará” lo siguiente:
“2673. καταργέω katargéo; de 2596 y 691; estar (dejar) enteramente inmóvil (inútil), lit. o fig.:—inutilizar, invalidar, libre, abolir,
acabar, dejar, deshacer, desligar, destruir, perecer, quitar, suprimir”, exactamente eso fue lo que le sucedió al don de profecía.

La revelación de Dios ha sido concluida, por eso nos llama a asirnos vigorosa y magistralmente a la revelación ya otorgada, leamos:
 2 Tesalonicenses 2:15 “Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por
carta nuestra”.
 1 Timoteo 4:1 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe…” con Judas 3
“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros
exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.
 1 Timoteo 4:16 “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los
que te oyeren”.
 2 Timoteo 1:13 ”Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús”.
 2 Timoteo 2:2 ”Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar
también a otros”.

3
El tiempo aoristo a menudo se traduce como el pretérito perfecto en español. Por ejemplo en las frases yo he desatado, o yo desaté.
Generalmente, el contexto determinará claramente si el aoristo en griego se traduce mejor por el simple pretérito indefinido (por ejemplo, desaté)
o por el pretérito perfecto (por ejemplo, he desatado).

11

 2 Timoteo 6:3 “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina
que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las
cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas”.
 Tito 1:7-9 “Porque es necesario que el obispo sea irreprensible…retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada…”
 1 Juan 2:24 “Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio
permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre”.
 2 Pedro 1:19 “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha
que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”.

II. Otro pasaje de la Biblia que muestra la finalización del don de profecía y el ministerio de profeta lo encontramos en Efesios
4:11-14. Es muy curioso lo que sucede con él, ya que algunos apologistas a favor de la permanencia del don de profecía lo citan
como argumento de sus posiciones, arguyendo que los cristianos no somos perfectos, sino, que lo seremos cuando Cristo venga.
Según esta línea de pensamiento, el oficio de profeta continúa siendo necesario. Sin embargo, este mismo texto prueba en contra,
es decir, que ya no hay más profetas en la actualidad, leamoslo “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la
estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por
estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”. La preposición “hasta” fija el límite de su
existencia. Ahora nos preguntamos ¿Ya se llegaría?

Como reflexión para su casa, el verbo lleguemos también está en tiempo aoristo y en subjuntivo.

Vemos que esos versículos nos enseñan que los oficios de profeta y apóstol estaban delimitados hasta la consecución del propósito y
objetivos para los cuales fueron constituidos, siendo ellos:
1º. Llegar a la unidad de la fe.
2º. Llegar al conocimiento del Hijo de Dios.
3º. Llegar a un varón perfecto.
4º. A la capacidad de la iglesia de poder distinguir la doctrina falsa.

Nuevamente preguntamos ¿Ya se habrán alcanzado los límites impuestos por la misma Escritura? Definitivamente sí, veamos:

1º. ¿Qué es la unidad de la fe? Antes deberíamos aclarar ¿Qué es la fe? Judas 3 nos enseña que la fe es la revelación de Dios ya
dada. “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros
exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”. Esa fe ya dada, son los mandamientos,
doctrinas y enseñanza del Señor que están en la Biblia.

En la época de los profetas neotestamentarios la Biblia = Fe, no había sido concluida. Con las revelaciones de Dios a los profetas y
apóstoles, las cuales después se plasmaron en tinta y papel, es como se terminó la Biblia. Los cristianos de todos los tiempos hemos
reconocido a la Biblia, como sinónimo de fe, es así que la Confesión de Fe Bautista de 1689 y la de Westminister de 1643 en el
apartado de la lista de libros canónico dicen “…Todos ellos fueron dados por inspiración de Dios para ser la regla de fe…”.

La unidad de la fe, es la armonía total del Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento. Hoy día también vemos la unidad de la fe,
en el compartir una misma Escritura en todas las iglesias locales del Señor, Escritura que mantiene una unidad total, sin
contradicción alguna.

La primera condición para la finalización del oficio de profeta, ya se cumplió.

2º. ¿Qué es el conocimiento del hijo de Dios? Es el conocimiento completo de la obra de Jesucristo, en Efesios 3:17-19 “para que
habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de
comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que
excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” . Ahora el conocimiento del hijo de Dios lo tenemos
en la Biblia, Juan 5:39 “Escudriñad las Escrituras…ellas son las que dan testimonio de mí”.

La segunda condición para la finalización del oficio de profeta, ya se cumplió.

3º. ¿Qué es la perfección de los santos? La palabra perfección como vimos anteriormente se deriva de la palabra griega “teleion”,
la cual tiene varios significados: a) Lo maduro, b) lo acabado y c) lo finalizado. Todas estas acepciones incluyen la idea de que
aquello a lo cual no le falta nada más. Dependiendo a quien se aplique y su contexto toma el significado correspondiente.

Los profetas y apóstoles, en su ministerio terrenal fueron utilizados por Dios para que los cristianos crecieran en el entendimiento
espiritual y pudieran servirle. Sus enseñanzas se escribieron. Hoy día una de las virtudes de las Escrituras es que pueden hacer al
hombre perfecto en esta tierra, ¡sí, perfecto!, La perfección en los santos, es la madurez espiritual que se puede alcanzar. Madurez
que lleva implícita la capacidad para ejercer una misión, un propósito o un cargo. El cristiano perfecto, es decir maduro, es el que
está listo para llevar frutos, exactamente así enseña 2 Timoteo 3:16-17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda
buena obra”. La palabra perfecto en este texto se deriva de la griega optio¸ (artios) con numeración Strong 0739, adjetivo que
significa: Completamente apto. La aptitud es la cualidad de ser adecuada para cierto fin. El mismo versículo 17 aclara, que el
adjetivo perfecto, se refiera a aptitud espiritual que nos faculta para dirigirnos hacia las buenas obras.

Hay dos versículos que nos da la luz total de que perfección en los cristianos es sinónimo de madurez, ya que ese es el sentido que
Pablo le da en Corintios. El primero es 1 Corintios 2:6 “Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y
sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen”, miremos el verso en griego:
12




4678 1161 2980 1722 3588 5046 4678 1161 3756 3588 0165 3778_4 3761 3588 0758
2o¡iov or ioiouµrv rv toi¸ tririoi¸ oo¡iov or ou tou oievo¸ toutou ouor tev op¿ovtev
Sophia dé laloúmen en toís teleíois sophian de ou toú aiónos toútou oúde tón arjónton
Sabiduría pero hablamos en a los maduros sabiduría pero no del siglo este ni de los gobernantes

3588 0165 3778_4 3588 2673
tou oievo¸ toutou tev xotopyouµrvev·
toú aionós toútou ton katargouménon
del siglo esta de los que perecen

El segundo versículo es 1 Corintios 14:20 “Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros
en el modo de pensar”, miremos a continuación el verso en griego

0080 3361 3813 1096 3588 5424 0235 3588 2549 3515 3588 1161 5424 5046 1096
^ori¡oi µq aoioio yivroOr toi¸ ¡proiv oiio tq xoxio vqaio¸rtr toi¸ or ¡proiv tririoi yivroOr
Adelphoi mé paidía ginesthe taís phresín allá té kakía népiázete taís dé phresín téleioi gímesthe
hermanos no niñitos estén al pensamiento pero a la maldad estén bebés a las pero pensamiento maduro lleguen ser

Notemos que la palabra de la cual se tradujo “maduro” en griego es “teleíois”, la misma que se utiliza para traducir la palabra
“perfecto”.

La palabra perfección no es siempre sinónimo de impecabilidad, porque si no, el apóstol Pablo tampoco pudo haber escrito en
Filipenses 3:15 lo siguiente “Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos…”, o Colosenses 4:12 “Os saluda Epafras,
el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes,
perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.” Estos pasajes, como el de 1 Timoteo 3:17 utilizan la palabra perfecto en su
acepción de madurez o capacidad para hacer y llevar fruto.

Si el cristiano puede llegar a ser maduro a través de la Biblia, ¿Por qué se necesitaría otro medio? ¿Acaso es ineficaz, incompetente o
inútil? Claro que no. Hoy la Biblia, por el estar ya completa, sustituye al profeta de ese propósito para el cual fue instituido.

Las Escrituras nos facultan para llegar a ser capaces de producir frutos. Esta perfección es alcanzable a todo cristiano en vida, y no
hasta la segunda venida de Cristo, leamos:
 Filipenses 1:6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo”.
 Filipenses 1:11 “llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”.
 Colosenses 1:10 “para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y
creciendo en el conocimiento de Dios”
 2 Timoteo 2:21 “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto
para toda buena obra”.
 2 Corintios 9:10 “Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y
aumentará los frutos de vuestra justicia”

La palabra perfecto en la antigüedad se utilizaba: 1) En la coronación de un rey, como descripción de la capacidad que ya tenía en
ese momento para gobernar, es decir, listo para ejercer su cargo, 2) Para los huesos fracturados una vez sanados y listos para ser
útiles nuevamente, 3) Para señalar las redes de pescar reparadas dispuestas para utilizarse, 4) Para señalar los barcos que estaban
listos con velas, clavos, y todo lo necesario para zarpar y 5) Para las gallinas que habían lo suficiente para llevarse al mercado. Para
nosotros los cristianos sería la capacidad a la que llegamos o el estado espiritual en la cual la palabra da fruto, como lo enseña Salmo
1:2-3 “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche Será como árbol plantado junto a corrientes
de aguas, Que da su fruto en su tiempo…”. La lectura de las escrituras le permitió alimentarse, echar raíces, crecer y dar fruto en su
época de madurez.

La tercera condición para la finalización del oficio de profeta, ya se cumplió.

4º. La capacidad de reconocer las falsas doctrinas la tenemos los cristianos desde hace cerca de 1900 años. Ya estamos
capacitados para reconocer la mentira. Ya no necesitamos que nadie nos enseñe a reconocer la verdad de la mentira, porque el
Espíritu Santo a través de la Biblia lo hace, 1 Juan 2:20-21 “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os
he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad” y 1 Juan 2:27 “Pero
la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción
misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”. Otros textos:
 1 Timoteo 4:1-3 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a
espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,
prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos
los creyentes y los que han conocido la verdad”.
 2 Timoteo 3: 1-8 “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres
amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto
natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados,
amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por
diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Y de la
13

manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de
entendimiento, réprobos en cuanto a la fe”.
 2 Pedro 3:3-4 “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias
concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron,
todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación”.
 2 Pedro 2:1-3 “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que
introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos
destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y
por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se
tarda, y su perdición no se duerme”.
 1 Juan 2:18-24 “Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos
anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen
sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque
la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo?
Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo,
tiene también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el princi pio
permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre”.

La cuarta condición para la finalización del oficio de profeta, ya se cumplió.

Usted puede decirme en este momento: Hermano usted dice que ya llegamos a la unidad de la fe, al conocimiento de Jesucristo, al
perfeccionamiento de los santos y a la capacidad de distinguir falsas doctrinas, y por ello ya no hay más profetas y apóstoles ¿no
debería ser lo mismo con los pastores y maestros? Déjeme decirle que usted tiene toda la razón, la única explicación para que no se
aplique lo mismo con el pastor y maestros es, que a Dios le plugo así, y él enseñó que quedarían en la iglesia hasta la venida del
Señor tal como lo leemos en 1 Timoteo 3 y Tito 1.

La historia eclesiástica nos dice que luego del primer siglo ya no hubieron más profetas dentro de la iglesia (obviamente sí falsos). En
los escritos de Ignacio de Antioquía (35-107 D.C.), encontramos que él se refiere a los profetas como cosa del pasado:
 Carta a los Magnesianos “VIII. No os dejéis seducir por doctrinas extrañas ni por fábulas anticuadas que son sin provecho.
Porque si incluso en el día de hoy vivimos según la manera del Judaísmo, confesamos que no hemos recibido la gracia; porque
los profetas divinos vivían según Cristo Jesús….”
 Carta a los Filadelfenianos “V. ...Sí, y amamos a los profetas también, porque nos señalaron el Evangelio en su predicación y
ponían su esperanza en Él y le aguardaban; y teniendo fe en Él fueron salvados en la unidad de Jesucristo, siendo dignos de
todo amor y admiración como hombres santos, aprobados por Jesucristo y contados juntos en el Evangelio de nuestra
esperanza común”.

III. Otro texto bíblico que nos muestra la temporalidad del oficio y don de profecía lo hallamos en Mateo 23:29-36, allí el
mismo Señor Jesucristo dice que enviaría profetas, que serían rechazados y como consecuencia vendría castigo (la destrucción de
Jerusalén en el año 70), y todo sucedería en dicha generación, no dice en otras generaciones, leamos: “¡Ay de vosotros, escribas y
fariseos, hipócritas!...Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros
azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha
derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el
templo y el altar. De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación”. Según este texto el envío de profetas fue para los
hombres de dicha generación.


§ 6. El don de profecía no es el mismo que el don de enseñanza:
Algunos con tal de sostener la presencia actual de la profecía, dicen que la del Nuevo Testamento no es en esencia parecida a la del
Antiguo Testamento, ni tiene que ver exclusivamente con revelación nueva de Dios, sino, que incluye revelación colectada de la
revelación completa de Dios en la Biblia. La profecía bajo esta definición sería, simplemente, el declarar la palabra de Dios tal como
se encuentra en las Escrituras hoy día. Entonces, se entendería que un profeta del Nuevo Testamento es alguien quien proclama la
verdad ya revelada, y no una fuente de nueva verdad de la mente de Dios. Hay dos problemas fatales con este razonamiento:
(1) Puesto que no hay duda alguna que la profecía es revelación directa de Dios, ¿Cuál es la base para cambiar la definición o
significado de la palabra? Debe haber una razón convincente para entender que la profecía es ahora fundamentalmente algo
diferente; pero no la hay.
(2) Si la profecía es la declaración de la palabra de Dios basándose en las Escrituras, entonces ¿qué es el enseñar? ¿Cómo son la
profecía y el enseñar distintos? Simplemente no hay diferencia alguna si entendemos la profecía de esta manera.

El error que debemos evitar es el confundir el don de la profecía con el de la enseñanza. Esto sucede a raíz de no querer aceptar la
finalización del don de profecía. ¿Por qué decimos que son dones distintos el de profecía y el de enseñanza?:
1º. Porque la Biblia enseña que son distintos:
Romanos 12:6-7 “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a
la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza”.

2º. Porque la profecía es infalible y la enseñanza falible:
La profecía no puede contener errores porque viene de Dios, mientras que la enseñanza sí puede contener errores de
interpretación por nuestro limitado conocimiento. Ningún predicador o maestro puede decir que su enseñanza está exenta de
error, en cambio sabemos que la profecía sí lo es, 2 Pedro 1:19 “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual
hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la
mañana salga en vuestros corazones”.
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3º. Porque la profecía es inspiración divina y la enseñanza es razonamiento bíblico:
La profecía es por soplo de Dios 2 Pedro 1:21 “porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos
hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”. Ningún predicador o maestro puede decir que su enseñanza o
predicación es inspirada por Dios, porque entonces la colocaría al mismo nivel de autoridad que la Biblia, y eso no es así.

4º. Porque la profecía es revelación, mientras que la enseñanza es la instrucción de una revelación ya dada:
Si la profecía es la declaración de la palabra de Dios basándose en las Escrituras, entonces ¿Qué es enseñar? ¿Cómo es que son
distintas la profecía de la enseñanza? Simplemente no hay diferencia alguna si entendemos la profecía de esta manera.

Igualar la predicación con el don espiritual de la profecía también es erróneo. Tal ecuación es absolutamente artificial. Mientras
que la predicación es esencialmente una combinación de los dones de la enseñanza y de la exhortación, los elementos primarios
de la profecía son la predicción y la revelación, toda la profecía se reclina sobre la revelación 1 Corintios 14:30 “Y si algo le fuere
revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero”. Por lo tanto, puesto que el predicador no esta en contacto con Dios de
igual manera que lo estaba el profeta, el predicador no es el equivalente moderno de un profeta.


§ 7. Profecía apostólica y don de profecía.
Otro intento erróneo para entender la profecía como todavía activa hoy día, es el considerar la profecía del Nuevo Testamento como
dividida en dos aspectos: la profecía apostólica y el don de profecía. Desde este punto de vista, la profecía apostólica viene de Dios y
es infalible, en igual manera que la profecía del Antiguo Testamento. El don de profecía también viene de Dios pero con el propósito
de edificar, animar y consolar. Mientras que este secundario tipo de profecía supuestamente también es revelación directa de Dios,
puede que no sea totalmente veraz, por lo tanto el profeta puede entonces estar en error con su profecía. Esto demanda la obvia
pregunta: “¿Cómo puede algún mensaje de Dios contener error?” Si Dios es perfecto y sin defecto, entonces todo lo que El produce
es perfecto y sin defecto. Dios puede permitir error, pero él no puede hablar error. Una revelación falible de Dios es una
contradicción en sí misma. A luz de esto, Deuteronomio 18:21-22 describe específicamente la prueba de un profeta. Si el profeta
está en error, entonces las Escrituras nos mandan a concluir que la profecía no es de Dios. La pena por hablar profecías falsas era la
muerte (18:20). La única prueba bíblica para un profeta es la veracidad. Claramente, el creer que los profetas del Nuevo Testamento
pueden estar en error está opuesto a esta prueba bíblica de Deuteronomio 18.


§ 8. Conclusión:
La profecía moderna no es una manera más fiable para discernir la verdad que las cartas del Tarot. Es hasta supersticioso. No hay
mandamiento en ningún lugar de la Escritura a los cristianos para escuchar “revelación fresca” de Dios más allá de lo que ya nos ha
dado en Su Palabra escrita. De hecho, la Escritura sin piedad condena a todos los que hablan una sola palabra falsa o presunción en
el nombre del Señor (Deuteronomio 18:20-22). Sin embargo, estas advertencias son simplemente ignoradas en estos días por los
que afirman haber escuchado algo nuevo de Dios.

No es sorprendente que siempre que haya una preocupación por la “profecía fresca”, hay siempre un descuido correspondiente de
las Escrituras. Después de todo, ¿Por qué preocuparse de un libro antiguo, si el Dios vivo se comunica directamente con nosotros en
un día normal? Estas palabras nuevas de “revelación” naturalmente parecen más pertinentes y más urgentes que las conocidas
palabras de la Biblia. ¿No es de extrañar que alejen la gente de la Escritura?

Esa es precisamente la razón de por qué el “evangelicalismo” moderno con revelación extrabíblica es tan peligroso. Es un retorno a
la superstición medieval y una desviación de nuestra convicción fundamental de que la Biblia es nuestra única autoridad, suprema y
suficiente para toda la vida. En otras palabras, representa un abandono completo del principio de la sola Scriptura.

La suficiencia absoluta de la Escritura se resume bien en la confesión de fe Bautista de 1689 que declara “…para preservar y
propagar mejor la verdad y para un establecimiento y consuelo más seguros de la iglesia contra la corrupción de la carne y la malicia
de Satanás y del mundo, le agradó poner por escrito esa revelación en su totalidad, lo cual hace a las Santas Escrituras muy
necesarias, habiendo cesado ya las maneras anteriores por las cuales Dios revelaba su voluntad a su pueblo”. Y también en la
Confesión de Fe de Westminster de 1643: ”Todo el consejo de Dios tocante a lo necesario para su propia gloria y para la salvación, la
fe y la vida del ser humano, consta expresamente en la Escritura, o de ella puede deducirse por buena y necesaria
consecuencia. Jamás deberán añadírsele ni por nuevas revelaciones del Espíritu ni por tradiciones humanas”.

El verdadero cristianismo se basa en la convicción de que el canon está cerrado. Ninguna “nueva” revelación es necesaria, porque la
Escritura está completa y es absolutamente suficiente. La Escritura misma es clara que ya es pasado el día en que Dios hablaba
directamente a su pueblo a través de palabras proféticas y visiones. La verdad que Dios ha revelado en Cristo incluyendo el canon
del Nuevo Testamento es su última palabra (Hebreos 1:1-2, compare Judas 3, Apocalipsis 22:18-19).

La Palabra escrita de Dios es perfectamente suficiente, y contiene toda la revelación que necesitamos, 2 Timoteo 3:16-17. Pablo le
dice a Timoteo: “desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es
en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a
fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” Este pasaje hace dos declaraciones muy
importantes que se refieren a la cuestión que estamos observando. En primer lugar, “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. La
Escritura habla con la autoridad de Dios mismo. Es segura, es fiable, es verdad. Jesús mismo oró en Juan 17:17: “Tu palabra es
verdad”. El Salmo 119:160 dice “La suma de tu palabra es verdad”. Esas declaraciones colocan a la Escritura por encima de cualquier
opinión humana, de toda especulación, y de todas las sensaciones emocionales. La Escritura sola se presenta como la verdad
definitiva. Habla con una autoridad que trasciende todas las otras voces.

15

En segundo lugar, el pasaje enseña que la Escritura es totalmente suficiente “te pueden hacer sabio para la salvación…[y lo puede
hacer] perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. ¿Qué afirmación más clara de la absoluta suficiencia de la Escritura
se puede pedir? ¿Serán necesarios los mensajes extrabíblicos de Dios para prepararnos para glorificarle? Claro que no.

Aquellos que buscan mensajes frescos de Dios, en efecto han despreciado la absoluta certeza y la suficiencia absoluta de la Palabra
escrita de Dios. Y la han colocado en el lugar de su propia imaginación caída y falible.

Si la iglesia no vuelve al principio de la sola Scriptura, el único avivamiento que veremos es el de la superstición y oscuridad que
caracterizó a la religión medieval. ¿Significa esto que Dios ha dejado de hablar? Claro que no, pero hoy habla a través de Su Palabra.

¿El Espíritu de Dios se mueve en nuestros corazones y nos impresiona con deberes específicos o llamados? Claro que sí, pero él obra
a través de la Palabra de Dios para hacer eso. Ellas no son revelación, sino el efecto de la iluminación, cuando el Espíritu Santo aplica
la Palabra a nuestros corazones y abre nuestros ojos espirituales a su verdad. Debemos guardarnos cuidadosamente en contra de
permitir que nuestra experiencia y nuestros propios pensamientos e imaginación subjetiva eclipse la autoridad y la certeza de la
Palabra más segura.

Aducir que la iglesia de hoy necesita visiones y revelaciones por medio de apóstoles y profetas de Cristo, es negar la suficiencia de la
Biblia (2 Ti. 3:16) y colocar a la iglesia a merced de falsos apóstoles profetas, de los cuales nos advirtió el apóstol Pablo en términos
muy claros (2 Co. 11:13-15).

Para terminar aclaramos que no se está enseñando que Dios ya no puede revelarse a través de profetas; si él lo quisiera, lo podría
hacer; ni se enseña que Dios no se revelará a través de profetas nunca más. Reconocemos ciertamente la capacidad de Dios, pero,
observamos que él ha elegido terminar su revelación a la iglesia. Un día la edad de la iglesia terminará, cuando Cristo Jesús vuelva
para el arrebatamiento de la iglesia (1ª Tesalonicenses 4:15-18). Después de la edad de la iglesia y durante el período de siete años
de la tribulación, vemos que los profetas funcionarán de nuevo (Apocalipsis 11).

“Compra la verdad y no la vendas”
Proverbios 23:23




















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