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Ojos Demoniacos

Leila Mil

os pulmones le ardan a June, empujo sus piernas con fuerza instndolas a seguir

corriendo aprisa y se lanz sobre la verja enrejada con forma de panales mientras trataba de hacer llegar aire lo ms rpido posible a su sistema sobresaturado. El pecho crepitaba, los mofletes quemaban y los ojos lloraban. Cerro los dedos en el alambre sin dejar de trepar jadeante y al volver la cabeza ah estaban, dos enormes dobermans negros de ojos rojos; uno de ellos permaneca en posicin de ataque mientras que el otro, impasible la observaba desde sus prfidos ojos diablicos. El terror la invadi inundndole el paladar. Se gir dispuesta a saltar la valla para caer sobre el tejado contiguo cuando lo sinti, el clido aliento sobre su cara, el ronquido sordo del animal... Eran los dos mismos perros negros, June serr los dientes y trat de aferrarse antes de caer cuando la primera dentellada se estrell contra su brazo, el animal la estir dejndola sobre el hormign, chill a causa del dolor con el segundo desgarro de la piel cuando las mandbulas volvieron a cerrarse en la carne de su muslo y costado. El calor de la sangre y la adrenalina que bombeaba frentica crearon un charco con rapidez. Apenas senta el dolor, las lagrimas resbalaban por su blanca piel sin reparo alguno. Sus dedos, intilmente intentaban aferrarse a algn lado rompindose, chillaba y pataleaba enmaraando su dorado cabello. Temblaba como una hoja y dejo de debatirse al descubrir como lo que antes era un depredador enganchado a su pierna era ahora un hombre, el pelo negro caa sobre su frente, el rojo de la sangre ensuciaba el contorno de la boca que segua mordiendo su cadera con los ojos rojizos fijos en ella. Liber la presa y June retrocedi hacia atrs, arrastrndose; jadeaba presa del pnico pese a saber que temerlo era intil.El hombre explor las laceraciones de la carne desgarrada y ladeo la cabeza del mismo modo que lo hara en su estado animal y torci la sanguinolenta sonrisa. Vaya, vaya las heridas de June curan solas... June gimi apoyando los codos en un repecho luchando por ponerse en pie. El tipo silbo y todo el cuerpo de esta se tenso por completo hasta ver como los cinco tipos se desintegraban en el aire en miles de jirones oscuros.

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