La intimidad en las relaciones de pareja.

Desafíos de la creación de mundos singulares en la postmodernidad. Dr. Saúl I. Fuks 1
Resumen: Se presenta en este artículo, un recorte de los resultados de una investigación acerca de las conversaciones que las parejas mantienen en los momentos críticos de su relación En este trabajo se focaliza –particularmente- en el papel que le cabe a la intimidad en la construcción de la relación amorosa y sus vicisitudes en la postmodernidad. Asimismo se consideran los desafíos que propone la simultanea búsqueda de autonomía y proximidad, prototípicos de la época actual, los que colocan a la intimidad en el centro de las conversaciones, ya que sus posibilidades de reconstrucción condicionan asimismo las opciones que las parejas tendrán a la hora de reformular el diseño de su relación. Se esbozan también las intersecciones de la intimidad, con los dos núcleos de sentido con que conforman el sistema autoorganizado de los significados puestos en juego ante las situaciones crític as. Palabras claves: conversaciones, relación de pareja, intimidad, reconstrucción. Abstract: This article presents some aspects of the results of a research on the conversations the couples keep at the critical moments of its relationship. It focuses particularly on the role of intimacy in the construction of the loving relation and its contingency in the postmodernity. Moreover, the challenges which the concurrent search for autonomy and proximity implies will be considered. Both are typical of the current time and place intimacy in the center of the conversations because the possibilities of reconstruction condition the options that couples will have at the moment of reformulating the design of their relationship. Also the textures of privacy are sketched, with the two nucleus of sense that tune the auto-organized system of meanings put in play in front of critical situations. Keywords: conversations, relation of couple, intimacy, reconstruction.

Introducción: Las ideas que vamos a exponer en este artículo fueron generadas en el marco de una investigación en la que, durante 5 años, buceamos en un interrogante –aún- vigente desde las primeras investigaciones académicas 2 sobre las relaciones de pareja.

1

Dr. en psicología, especialista en Psicología Clínica y Comunitaria. Profesor Titular de Ps. Clínica. Facultad de Psicología. Univ. Nacional de Rosario. Director del CeAC. (Centro de Asistencia a la Comunidad.) Universidad Nacional de Rosario. Argentina. Presidente Fundación Moiru. e-mail: cocofuks@gmail.com 2 Ver Riskin, J. & Faunce E.:.1972. y en Gottman,J y Notarius,C. 2002

¿qué tienen de “especial” las conversaciones de algunas parejas que, en los momentos críticos de su relación, en lugar de amplificar el proceso impulsando la disolución de la relación, posibilitan –en cambio- su reconstrucción?.

El “modelo” resultante de ese estudio, grafica los “núcleos de sentido” alrededor de los cuales giran las conversaciones, las “formas”

conversacionales que parecen tener esa capacidad “reconstructiva”, así como los contextos “facilitadores” de esa alquimia. En este trabajo intentaremos solo una apretada síntesis que dé –a los lectoresuna visión panorámica de la (ambiciosa) propuesta, deteniéndonos en uno de sus aspectos: la intimidad. En sí misma, la modelización de procesos complejos, es un desafío insoslayable en este tipo de investigaciones 3 ya que ellas ponen en evidencia las limitaciones del uso de descripciones textuales cuando se trata de presentar un tipo de interrelaciones de alta complejidad. En nuestra producción, sobrevolamos la mera ilustración/representación de una idea mediante un gráfico, orientándonos a la iconización de una metáfora para lo cual necesitamos la ayuda de gráficos generados por softwares de apoyo metodológico 4. En los párrafos que siguen desplegaremos una panorámica del modelo, insinuando implicancias posibles para la clínica ya que, luego de realizar la investigación, se nos hizo evidente que la inferencia de “modelos” de normalidad a partir de la clínica psicoterapéutica, no solo es un procedimiento metodológicamente endeble, sino que tiende a enmascarar las complejidades de la vida cotidiana banalizando su riqueza.

3 Remitimos al lector interesado en este aspecto a consultar la obra de: J.L Le Moigne,. 1990 4 Tales como el atlas-ti y el Compendium.

fue legitimado como método por Sigmund Freud 5 e impulsó el poder de los “clínicos” como administradores de las “normas” 6 sociales. fue el libro de Terman. pusieron en evidencia contradicciones que ha tenido sobre el tema la psicología contemporánea y la fuerza con que los estudios psicopatológicos fagocitaron a los estudios sobre la “normalidad” (Gergen 1996. El presupuesto de que es factible transferir –acríticamentea la vida cotidiana las observaciones producidas en la clínica. Basaglia. Elkaim.. Cooper. D.los métodos utilizados y los conocimientos producidos. Jhonson y Wilson publicado en 1938. Los estudios de E. F. sufrimientos: la “patología”. los 5 6 Ver la documentada obra dirigida por Catherine Meyer “El libro negro del psicoanálisis” Y de dictaminar quiénes eran “normales” . que proponía una pregunta aún vigente: ¿Cuáles son las diferencias sustanciales entre parejas felices e infelices?. la gesta política de la “antipsiquiatría” (Lang. superando estudios sobre la “normalidad” de la vida amorosa. Butterweiser. R. divorcios. Guattari.) no consiguieron restringir el poder normalizante de la psicopatología. Desde los primeros estudios acerca de las relaciones de pareja –en los 40’. M. ocuparon un lugar privilegiado en las bibliotecas científicas. Goffman y de la tradición etnográfica que lo heredó.. esto es visible en el estudio de las relaciones de “pareja” donde los trabajos sobre fracasos. 286). las denuncias de Foucault acerca del papel domesticador de la clínica “psi”.. y. Ferguson. La primera publicación (basada en una investigación) de un estudio sobre las relaciones de pareja. F.El estudio de la pareja: un desafío para la psicología..

se siga insistiendo en ese tipo de estudios. desconociendo las evidencias. este giro metodológico produjo los primeros resultados replicables en este terreno: el “efecto de halo positivo” y el “efecto de halo negativo”. de manera semejante. transformándola en: ¿qué rasgos de personalidad determinan el desarrollo de relaciones satisfactorias?. no obstante estos esfuerzos. aunque. 7 Aunque –con frecuencia. eran descriptos como “patrones de atribuciones mutuas” en los cuales. en las relaciones insatisfactorias. a fin de intentar mantener los sistemas de creencias de los profesionales. A partir de ese cambio y durante más de 30 años. los aspectos negativos de la relación y. enmarcados en una concepción individualista de la personalidad se apoyaron. . no se hallaron evidencias que demostraran relación causal alguna entre “perfiles de personalidad” y felicidad/infelicidad marital 7. Cuando los investigadores comenzaron a preguntar a cada miembro acerca de su opinión sobre la personalidad del otro. las investigaciones se orientaron a la búsqueda de correlaciones entre las personalidades y la felicidad o infelicidad de la relación de pareja. en las relaciones satisfactorias cada miembro le atribuía al otro las contribuciones positivas. Esta falta de resultados. en métodos como los “autoinformes” y “cuestionarios de personalidad” que cambiaron la pregunta original. (en la década de los 50’) no disminuyo el interés por el tema aunque produjo una fractura con la tradición que ponía los perfiles de personalidad como centro de interés y reorientó los estudios hacia la visión que los miembros de la relación tenían acerca de la misma.Aquellos primeros trabajos. cada uno de los miembros le atribuía al otro. Estos..

afecto la “modernista” concepción individualista del momento representada por el Psicoanálisis y el Conductismo. Disfuncionalidad. creando condiciones para una más elaborada teorización de los “procesos” familiares y de pareja. cuestionaba la visión individualista del momento criticando los “autoinformes” profesionales y postulaba “observaciones en vivo”. Los avances tecnológicos. cuestionando tanto los métodos de recolección y registro de datos como las formas de análisis de los mismos. Don D. Estos pioneros. un pionero de este cambio.Este cambio “paradigmático”. funcionalidad y relaciones de pareja El interés creciente por el estudio de “normas” y “patrones” de la comunicación en las interacciones de pareja. posibilitaron grabaciones en audio y video accesibles. produjeron notables hallazgos 8 en la American Psychiatric Association . mediante la utilización de la “Cámara Gesell” introducida por Charles Fulweiler. Jackson. Sincrónicamente. y puede ser atribuida a la aparición de la Teoría General de Sistemas y el enfoque ecológico social. la llamada “terapia familiar conjunta” proponía reuniones con todos los miembros de la familia. en su trabajo “The question of Family Homestasis” 8 presentado en 1954. transparentando procesos que tendían a diluirse en las observaciones “panorámicas” y desaparecían en los relatos “contados” por los terapeutas. facilitando (tanto conceptual como metodológicamente) la observación de “procesos de interacción conyugal”. observando la “interacción” entre ellos. discutieron la validez de los “relatos” y “notas” de los informes profesionales. Esta nueva perspectiva posibilitó estudiar unidades sociales más complejas. registrando las mismas (mediante grabaciones y filmaciones sonoras) para su análisis y estudio.

clase social. comenzó a evidenciarse que muchas hipótesis generadas en la clínica no se crecieron más allá del ámbito en que se habían producido. fueron temáticas emergentes de la época. Haley y Weakland (1956) sobre el “doble vínculo”. culturas. estudiadas desde diferentes focos: las 9 Kelly & Thibaud en The social pshychology of groups Lo que no fue un cambio menor tanto en cuanto a las formas de estudio. -las Kelly Grids9. Vol 41 summer 2002 10 . describieron un esquema cognitivo disfuncional llamado “mindreaming” (lectura de pensamiento) que permitía explicar algunas secuencias en los “malos entendidos” de las parejas. estilos de vida. En los 60’. las técnicas y metodologías como en las competencias de los investigadores. etnia. Beavin y Jackson en 1967. poder. cambio que llegó demasiado tardíamente a la clínica psicológica.produjeran.como los trabajos de Bateson. el surgimiento de rupturas metodológicas. 11 Gottman y Notarius Fam. religión. impulsaron el interés por el estudio de la “vida cotidiana” 10 focalizando en el conocimiento de las condiciones “habituales” en las que los recursos de las parejas se activaban y se ponían en evidencia 11. Los cambios culturales.permitió que en el laboratorio de Gottman -en los 70’. confluyeron con la “sistémica” en la intención de estudiar “grupos primarios” (como la familia) enfocando en sus particularidades. que continuó impregnada de la creencia que las conclusiones obtenidas en el consultorio podían ser fácilmente transferibles a la vida toda. Proc. Líneas de investigación acerca de género. en la que las parejas eran videograbadas “en situación”. transformaciones epistemológicas. Los estudios acerca de “la comunicación humana” Watzlawick. Sin embargo. ideologías. sexualidades. Jackson. Otro recurso proveniente de la psicología social. ciclo de vida. un diseño “experimental”: la “mesa de conversación”. los aportes provenientes del método de “investigación/acción” bajo la influencia de Kurt Lewin.

14 “” En los tres tipos de matrimonios comprobamos una congruencia tal en su éxito. 12 13 Modificando la tradición de estudio de la disfuncionalidad o patología. permitiendo re-pensar los procesos estabilizadores y de cambio de un modo más amplio y complejo. salvo por el grado positividad/negatividad 14 que es idiosincrásico 15: “propio” de cada pareja. . no hacían diferencia en cuanto a la durabilidad del vínculo. según estos estudios. expandieron la manera de entender las relaciones de pareja. pero la proporción de interacciones positivas y negativas debe ser la misma (Gottman et al. y las ciencias políticas. La presencia de “doble vínculo” o inconsistencia entre comunicación verbal/no-verbal. en esa búsqueda. siempre que dentro de cada relación las interacciones positivas superaran a las negativas. produjo –en este campo. Sist. 15 La intensidad de los intercambios en las parejas explosivas o la falta de conflicto abierto en las evitativas.W. o los “juegos psicóticos” que jugaban. las neurociencias. Los trabajos de Gottman y asociados. proporcionalmente un poco de negatividad y mucha positividad. la antropología.emociones.J. las teorías de crisis. p. Estos trabajos a pesar de estar condicionados por los valores y visiones culturales 16 de la sociedad en la que se realizaron. ejemplifican aquellos estudios que buscaban indicadores científicos para la predicción del divorcio y que. aunque. las ciencias cognitivas. …Los matrimonios parecen prosperar cuando se dan en ellos. Fam. 2002) y lo que empezaron a mostrar es que las diferencias o residían en una mayor o menor presencia de “patrones disfuncionales”13 proponiendo que las “parejas problemáticas”. Las cantidades totales pueden variar sustancialmente de un estilo a otro. solo podemos apuntarlo a título de “pálpito”. que no es mecánicamente aplicable a nuestra cultura. si se mantenía la proporción cinco a uno (de interacciones positi vas y negativas) que nos inclinamos a considerar a esta como una constante universal.R.evidencias acerca de dónde podían residir las diferencias entre las parejas felices y las infelices. dado la carencia de estudios acerca de las especificidades de las relaciones de pareja en Argentina. no tenían características sustancialmente diferentes de las “no-problemáticas”.& Levenson. El interés de obtener un mayor conocimiento de los “recursos”12. 16 La sociedad norteamericana de fin de siglo XX.83). organizaron complejos diseños metodológicos que exigían la definición de un restringido número de factores (Gottman. la etología.

En nuestra investigación encontramos resultados que coincidían con estudios recientes y con otros hallazgos que avanzaban o profundizaban el conocimiento producido. tuvimos que recurrir –reiteradamente. 19 Condiciones de posibilidad. En esta imagen. los estilos de conversación18 y los contextos19 en los que estas intersecciones se despliegan y que.a la “metaforización” y la utilización del apoyo de softwares que permitieran “mapear” relaciones sin simplificarlas 20. Un aspecto que emergió con claridad fue la densa complejidad de interrelaciones que se generan en el universo de las conversaciones de las parejas cuando el sentido de la relación está cuestionado. diseñan un complejo sistema al que no es simple de modelizar sin aplanar su densidad. marcos de sentido. con sus diseños singulares atravesados por condicionantes del género. cultura local (familiar y social) y las trayectorias personales. En respeto a ese desafío. el de la producción (construcción/reconstrucción) de sentido y el de las formas conversacionales que se hallaban contenidos en los interrogantes que guiaron la investigación 17 18 Los “núcleos de sentido” recurrentes y constantes Las “formas” conversacionales. y “morales” comunicacionales 20 En este caso utilizaremos solo algunos gráficos producidos con el Compendium un soft construido para desplegar mapas mentales y conceptuales. . ilustramos la conexión de los tres campos: el de los contextos. La complejidad se hace notable la observar la recursividad entre los contenidos 17.

Nos estamos refiriendo al “contenido”. dada la diversidad de estudios sobre parejas en divorcios o parejas en terapia.logró visibilidad (y legitimidad) a partir del llamado “giro hermenéutico” generado en las grietas de la postmodernidad. en la sistémica (norteamericana y de los países bajo su influencia) ocupó un lugar secundario. partiendo de una dimensión que -en la sistémica. Goolishian. H. y bajo qué condiciones. T. un territorio ocupado por el psicoanálisis o por ciertas corrientes cognitivas y que. Comenzaremos con un apretado panorama. 21 Es necesario precisar que focalizamos en aquellas que se valen de intermediaciones profesionales (como los terapeutas de pareja) 22 Sea por haber “estabilizado” la relación en el punto crítico o por haber definido el fin de la misma .Satir. presentaremos algunos aspectos de un “modelo relacional” que parece caracterizar a las parejas que reconstruyen sus relaciones en momentos críticos sin ocuparnos de aquellas otras que no lo consiguen22. A continuación. Esto fue sostenido en argumentos que proponían que no era necesario profundizar en ese campo ya que el estudio de las “interacciones” podía dar cuenta ampliamente de esa dimensión.¿Cómo. De nuestra parte y en la senda de V. se reformula el “sentido de la relación” en aquellas parejas que reconstruyen su relación21? ¿Qué “formas” tienen y cómo funcionan las conversaciones que articulan esa reconstrucción? ¿Qué condiciones de posibilidad (contextos) son necesarios para que el “sentido” y la “forma” se potencien y auto-alimenten? La alquimia de un modelo complejo.

dada la naturalización de la segunda que la ha vuelto una expresión –con frecuencia. en el de las parejas PEO 27 y en otras fuentes de datos. “intimidad”. primeras consultas en terapia de pareja. en el estudio de los estereotipos culturales 26. pero comenzaron a trascender esa puntualidad cuando. consideramos a los “contenidos” como una producción generada localmente en el proceso conversacional de negociación de sentido 24 y en la que confluyen los “significados” que impregnan a la sociedad que anida la relación. evidenciaron una densidad de sentidos que nos invitaban a profundizar en su estudio. M. encuestas.Andersen. “confianza”. 26 Mediante una selección de filmes argentinos recientes que fueron escogidos por la “comunidad” (psicólogos de pareja de diferentes orientaciones. 25 Preferimos la expresión “desarticulación”. M. En suma. blogs de cultura. S. tanto como las singularidades de la pareja y de cada miembro de la misma. o de reciente separación) . Roth. 24 Que atraviesa toda conversación y es condicionado por el diseño que esta tome. Cuando nos referimos a la construcción del “sentido de la relación”. etc) 27 Parejas en estado oscilatorio (en proceso de mediación de divorcio. en lugar de de-construcción.vacía de contenido.Epston. Elkaim23. “afinidad” podrían haber sido –solo“palabras” a ser des-articuladas 25.White & D. red de mails. mas una contraseña semántica que un concepto. lo hacemos utilizando sentido tal y como aparece en el lenguaje de la vida cotidiana: como una forma de hacer referencia al significado (“eso no tiene ningún sentido”) tanto como a la dirección de una acción (¿“en qué sentido 23 Y muchos otros a los que no citamos expresamente pero que son parte de la misma concepción.

en las “nuevas formas familiares” se hace evidente la debilidad de esa presión. subsisten algunos interrogantes acerca de las parejas “actuales”: ¿Cómo se construye 30 la renovación -en el curso del tiempo. y la intimidad relacional. . 31 Lo que equivale a afirmar que hablan acerca de su intimidad. o porque ya no es una verdad “natural” que las personas se unen para formar una familia. No obstante y ante la volatilidad de los sentimientos.de la relación de pareja? Encontramos que. las historias) o la pérdida de ella. las afinidades y coincidencias. las relaciones de pareja actuales – urbanas. de la relación de confianza y desconfianza y de la afinidad (las cosas en común. el 90% de la población argentina. las parejas que evidencian capacidad renovadora.se basa en los “sentimientos” (que implican tanto al amor como al erotismo). tanto como de la pragmática. considerado la “bandera innegociable” del romanticismo: la intimidad. Si consideramos que una relación matrimonial construye su “sentido” por la conjunción de matrices de significado “familiares” y de las “amorosas”: ¿qué matrices construirán –hoy en díaorganización “relación de pareja”? Como ha sido expuesto en otro trabajo. intentando –por esa vía. coincidiendo con quienes sostienen que la energía fundadora de la relación de pareja –aún.dar cuenta de la dimensión semiótica de la relación. globalizadas mediáticamente y atravesadas por la posmodernidad 28tienen una menor presión genealógica 29 . A fin de ilustrar como estos núcleos funcionan en los procesos renovadores presentaremos un breve panorama de uno de ellos. producían “temas” de conversación31 a partir de “núcleos de sentido” específicos: la confianza relacional.tengo que caminar?”). los valores las creencias. 28 sentidos sustentables para la Si bien esta afirmación no tiene el mismo peso para un habitante de una gran Metrópolis que para un pequeño pueblo. 30 Nos referimos a algo menos evanescente que los sentimientos amorosos o apasionados. vive en ciudades 29 Sea por el fin del “hasta que la muerte nos separe” que ha devenido en solo una de las opciones disponibles.

Como ejemplo. a diferencia de propuestas similares. aparece como un “constructo cognitivo” que está “dentro” de la mente de cada uno. con indicadores que con frecuencia. La aceptación cultural 35 de la intimidad como “valor” relacional es algo relativamente reciente pero. 34 Una concepción propia de las necesidades. en el modelo triangular propuesto por Stemberg aún se basa en la lógica del 1 + 1. y que construyeron la intimidad como la “esencia” del amor. 35 Como sentido legitimo y valido. al vínculo 33 y a la interdependencia (emocional y física) 34. los deseos compartidos y los cuidados mutuos. 38 Aunque este pueda aparecer también en otras formas relacionales . 37 Ciertamente es una construcción de sentido que contextualizada en función de condicionantes de cultura. lo que singulariza al “tipo” de intimidad que construye una pareja es la dimensión pasional: el deseo sexual y el erotismo 38. el sentido de intimidad. La “construcción de intimidad” es uno de los núcleos más relevantes de los que organizan la vivencia de: “estos somos nosotros y este es nuestro mundo” 36. género. contenidos que atraviesan la épica romántica. 32 33 Una forma de construir la “distancia” relacional. La experiencia de intimidad no es algo específico del relacionamiento de pareja 37. sus componentes ya se encontraban disponibles para ser combinados e integrados en la producción de un sistema de valores que se convertiría en el pilar del relacionamiento amoroso. Una concepción propia de la relación. clase social o época sociohistórica. que caracterizó a la identidad relacional amorosa. emerge en narraciones y descripciones en las que se destacan los sentimientos referidos a la proximidad 32. solo son decodificados por los participantes. y la intimidad.“El mundo de a dos” En los relatos de las parejas. ya que es posible vivir la intimidad en el marco de una amistad o de las relaciones familiares. 36 Queremos reafirmar que el modelo que estamos exponiendo intenta dar cuenta de la dimensión relacional.

y los relatos/narrativas co-construídos a lo largo dela relación 40 Que es isomorfica a la de los otros dos núcleos.que configuran el trípode al que llamamos “la (re)construcción del sentido”.En el primer plano aparecen -iconizados- algunos “nodos” de esa alquimia constructiva. Charlas íntimas. la confianza y la afinidad. La particularidad de esta complejidad 40 reside en que. funcionan -entre sí. una dimensión lúdica. diseñando un sistema auto-organizado.como contextos recursivos que. así como es posible entrever las interrelaciones entre ellos. . La intimidad puede ser considerada tanto una dimensión de ese “trípode” como una cualidad emergente de la trama de intercambios entre los ”nodos” 39 que la conforman. Estos. cuando uno de ellos está en el centro de las conversaciones. 39 Sueños compartidos. la innovación. los otros cimentan ese proceso mediante una “presencia” catalizadora. En la “base” del esquema están presentes los otros dos núcleos de sentido –la afinidad y la confianza. el erotismo. la singular “totalidad” producida es la que genera la experiencia compartida de “intimidad de pareja”. a pesar de que cada uno de esos nodos podría estar presente en otra configuración de sentido. complicidad y compañerismo.

sea algo factible. estos tipos de “encaje” se hicieron posibles gracias a un logro. 43 Rosas Vidal. la que aspiramos a tener y el modo en que le damos sentido. Las historias íntimas tienen el sabor secreto de la confidencia. La distinción Moderna entre sexualidad y procreación. la confianza 41 deviene en una palabra clave 42 de ese mundo y tal como lo hizo notar Eloísa Vidal Rosas 43. Actualmente. 1997. permitió que tener relaciones sexuales con quién no se comparten espacios de intimidad. muchas relaciones complementarias se basan en esto. músicas y letras” organizan el modo en que diseñamos (para otros y para nosotros) la vida que vivimos. existe en los relatos de la intimidad amorosa una dimensión épica repleta de implícitos. confirma la fascinación de poder entrar en el mundo íntimo de los otros. Rio de Janeiro. aunque en exceso. lo que. permitiéndonos “comprenderla”. también. La naturaleza del proceso de construcción conjunta de esa trama condiciona a que lo íntimo se diseñe como un territorio protegido 44 y la invitación a entrar en él. A trama tecida a dois. –consecuentemente. . no es otra cosa que lo que siempre nos ha ofrecido el arte: la posibilidad de curiosear intimidades. simultáneamente. A metáfora narrativa e a construçao do relacionamento intimo.deviene un signo que expresa el “valor” de confianza asignado a la relación con el/a extrañ@.Las conversaciones con sus “escenarios. (inédita) 44 El éxito de los programas talk shows y big brothers en la TV. que es una parte constitutiva del “mundo tejido de a dos”. es imaginable la proximidad corporal con alguien no demasiado “afín” o con quien las semejanzas no sean demasiado evidentes 45. En tal contexto. reciente: la (postmoderna) concepción en la que el “des-encuentro” producido 41 42 En tanto núcleo de sentido Utilizamos la expresión “palabra clave” jugando con el doble sentido de una palabra que tiene una densidad de significación diferente de las otras y también en el de referencia al password o contraseña. 45 De hecho. esta importante cuota de libertad incrementó el sentido de responsabilidad por el grado de intimidad que acompañará a cada encuentro. la “llave” que abre a otros espacios. E. Disertaçao de Maestrado. de lo que solo se comparte en circunstancias y personas especiales.

un “de ahora en más y para siempre” sino que. 48 Es la idea de “que la relación hay que pelearla todos los días”. es vivido implícitamente como una tarea cotidiana plena de encuentros y desencuentros 48 que diseña la relación como algo vivo. siempre en movimiento que no se sostiene en la institucionalidad del vinculo. una oportunidad para desarrollar una intimidad “distinta” que será 46 47 Diferente en su forma del “diálogo desde las semejanzas”. así. Un cúmulo de paradojas y dilemas acompañan estos diseños actuales.esto. puede ser parte de un “dialogo a partir de las diferencias”46. en un contexto de poca “confianza” -aunque exista “afinidad”.parece un rasgo distintivo de las parejas posmodernas. Estas formas relacionales –en las que la conexión no se sostiene en la fuerza de lo “común”. enraizado en el ideal de las “almas gemelas” y de la “media naranja”. ésta es transformada en un desafío más. un diseño impensable en el universo romántico. Para una mejor discusión de este punto ver El amor líquido de Zigmunt Bauman. producido por la (contradictoria) búsqueda de proximidad y de independencia 47. . Intimidad y reconstrucción en la postmodernidad Las parejas que consiguen reconstruir su relación parecen haber desarrollado un recurso creativo: su “sentido de la intimidad” contiene el presupuesto de que no se trata de algo definitivo. generando un escenario frecuente en las parejas de la posmodernidad. parece erosionar el encuentro íntimo por efecto de la toma de distancia con la que cada uno protege el “mundo propio”. En estas parejas cuando la “crisis” aparece.por la falta de coincidencias. expuesta por nuestros entrevistados. sino en un compromiso renovable.

los modos de actuar que configuran su estilo y el medio ambiente en el que se desarrolla. cada organización social 51 construye su forma local de lograr congruencia entre los sistemas de valores que reivindica. socioeconómicas y geográficas. los valores y principios no son considerados eternos ni revelados 50 sino construcciones sociales “encajadas” en condiciones culturales. a la toma de decisiones y a la forma de evaluar los riesgos que se tomen. turbulencia que afectó dimensiones consideradas sacrosantas. Tal forma de considerar la ética y la moral.producto del esfuerzo conjunto 49. 51 Ya hemos desarrollado la diferencia entre la organización social familia y pareja en otro trabajo. .incuestionables. esta singular posición frente a la crisis se construye a través de una forma de cooperación basada en la necesidad – compartida. organiza escenarios de libertades y responsabilidades que también son relativos. No obstante. de no haber podido por sus propios medios. Asimismo se asume que. dado que no todos los cambios culturales y sociales afectan por igual a los sistemas de valores de las organizaciones sociales. simplemente. y no lo hacemos no porque los minimicemos sino porque las relaciones basadas en “creencias incuestionables” que pretenden ser impermeables a los cambios. algunos los impactan directamente y otros. esto no sería posible sin el soporte de coincidencias/afinidades mínimas acerca de valores y creencias sobre la forma de “ver la vida”. En la cultura de la postmodernidad.de “entender qué nos pasa y decidir qué vamos a hacer con eso”. presentan otras dinámicas diferentes de las que estamos analizando. confluencias que proveerán congruencia a los “modos de actuar”. 50 No estamos incluyendo en esta afirmación a los fundamentalismos de cualquier tipo. En nuestra cultura (occidental) los últimos 100 años impulsaron una radical revisión de valores –considerados anteriormente. rozan sus bordes. -como la noción de 49 Un aspecto interesante es que estas parejas ven a la consulta profesional (no así a la consulta de red) como un signo de fracaso. dato no menor para repensar la forma en que los clínicos construyen su primera entrevista.

un mundo social en el cual. aún está intentando encontrar modos propios de navegar los tiempos turbulentos que le ha tocado vivir 52. debido a su legitimación reciente. transformando (en el sexo virtual) el presupuesto de la necesariedad de contacto físico “material” en el relacionamiento amoroso. ¿Qué es lo que se puede considerar constante en un mundo así?. . y.: La pareja como organización social. en tanto la organización “relación de pareja”. La osadía de inventar un mundo secreto y protegido. 54 Que no trataremos acá por haber sido extensamente desarrollado por autores como Salvador Minuchin y la escuela Estructural de la terapia familiar. S. ¿Qué valores pueden ser suficientemente “sólidos”. parecen haber anclado en una dimensión intrínseca a la tradición romántica: la aventura épica de creación de un mundo propio. aporta libertad para generar valores idiosincrásicos y creencias privadas. con “principios 53” y con fronteras que la distinguen del mundo exterior 54. mereciendo el título de “célula social” que le fue asignado. como en toda microcultura. las parejas se habilitan para diseñar su universo como una “sociedad local” con reglas. La familia ha demostrado su capacidad de adaptación activa a la ecología sociocultural.maternidad o la noción de “cuerpo propio”. como para atravesar lo “fluido” del aceleramiento propio de la sociedad de consumo? ¿Que “esencias” podrían mantenerse en la aceleración impulsada por una tecnología transformadora cada vez mas asombrosa? Las parejas en condiciones de navegar en esas aguas. Vamos a utilizar “principios” como una expresión cotidiana que refiere tanto a los valores y a las creencias como a la coherencia entre estas y los modos de actuar. Sistemas Familiares. desde los inicios del 52 53 Fuks.

de cada miembro y los compartidos y de este modo organizan un aspecto clave de la estabilidad relacional. Esto no implica que la 55 Entrevistamos como PE (parejas exitosas) aquellas que tenían un mínimo de 25 años de convivencia. cuidando –al mismo tiempo. . despierta apasionadas polémicas. en los momentos críticos.encuentro amoroso se va delineando “encaja” con ese mundo singular. lo que encontramos en nuestro estudio es que las parejas que han construido ciertos “principios” propios y los han ido reformulando a lo largo de la vida común. cuentan con más y mejores instrumentos para poder reformular su relación.los “sueños” son los que aportan la energía que impulsa la relación. una identidad cultural original que ¿Esta dimensión que reivindica una (mítica) libertad creativa. y que le renovaron sin ayuda profesional. las parejas van demarcando los territorios propios de la pareja. No es por azar que nos detenemos en este punto. Las parejas que renuevan su relación pueden atravesar este doloroso momento. al mismo tiempo. aquellas parejas que ya no “sueñan” juntas o que tienen “sueños” divergentes. que en algún momento de la relación consideraron romperla. como en aquellos que ven. necesitarán ser rediscutidos. en esta alternativa. no obstante. esos acuerdos o las negociaciones implícitas que alguna vez fueron válidas. una amenaza a la organización “matrimonio”. A medida que van pasando los años de convivencia 55. han dejado de tener un futuro compartido. el que podría ser vaciado de “sentido” debilitando las funciones de la familia.de aquello que perdurará. esa negociación como una prueba de la fuerza de aquello que (aún) “tienen en común”. tanto entre quienes reivindican a la pareja como a una organización por derecho propio. y resignificando. En el mundo de la intimidad -a pesar que el andamiaje sea sustentado por los “principios”. concordando que lo tienen ahora es mejor que lo que tenían antes.

La densa complejidad de este aspecto radica en que “los sueños no se negocian”. sino que “aparece” un indicador crítico que necesita ser tomado en cuenta. y se hace necesaria una mirada sobre la relación. por lo menos. ¿Negociar un sueño? En la “fluidez”57 de nuestros tiempos. y de su concepto de fluidez. . no se negocian en el mismo plano de racionalidad con que podría negociarse un cambio de trabajo. o. una relación paralela. como un indicador que permite -a partir del registro del “signo”. pero no trivial. una mudanza geográfica u otros aspectos de las decisiones cotidianas. entonces el efecto de colonización es “natural”: la pareja duda de sus competencias para enfrentar la crisis y el terapeuta cree que todo el mundo necesita terapia.un “sueño” que va encarnando algunas dimensiones y descartando otras. más el terapeuta es “capaz” y tiene “soluciones”… más la pareja se vuelve incapaz de gestionar su propia vida.obra de Bauman.-los sueños. Ahí se construye una relación que fácilmente conduce a un “círculo vicioso”. es posible imaginar alguien que “renuncia” a un sueño por amor o que lo posterga generosamente para cuidar la relación pero. en nuestra cultura psicologizada.pueden poner en marcha diálogos reconstructivos que darán lugar (o no) a la renovación de la relación 56. parece reñida con la ética de los sentimientos. 57 Ver la –discutible. Si el terapeuta tiene una ideología “clínica” que implique que el único que tiene los recursos para resolver problemas es el profesional. Esta “pecera” (imagen que usamos haciendo pie en la metáfora del pez que solo reconoce el agua cuando se lo saca de ella). manteniendo activo el núcleo de energía que relacionamos con el amor y la pasión. la idea de “negociar” un sueño. Las parejas (de las que hemos estudiado) que lo construyen como una señal. está el tema de cuando las parejas registran sus “signos” indicadores de que “el piloto automático” no está siendo útil para los desafíos planteados.relación haya acabado. con frecuencia conduce a una consulta terapéutica. por su propia naturaleza.tienen una materialidad volátil e inaprensible: lo que para alguien es un “sueño” para otro puede ser una “chiquilinada” o un “capricho” y una negociación de sentido para ellos encuentra la barrera de los valores y de los 56 Como un comentario adicional. Una relación de pareja es -en su inicio.

principios y el desafío de construcción de un contexto respetuoso que permita revisar los modos de ver la vida. podemos inferir que la “capacidad lúdica” constituye un interesante indicador de las competencias reconstructivas de una relación. ¿cómo se reconstruyen?. no dando por sentado que “las cosas son así”. ilusiones y deseos y. con su fuerza biológica. historias. sin usar la ironía ni la descalificación pueden habilitar sus competencias renovadoras. En las relaciones de pareja. Lo que nos han enseñado las parejas con quienes compartimos estos interrogantes. Los sueños y las utopías. este se presenta como el “gran escenario” donde se jugará la reconstrucción de las emociones. En tanto espacio simbólico. si sosteníamos que los sueños no se negocian. encontramos que la capacidad de reconstrucción de “sentidos” pasaba por la reconstrucción de los sueños. es que la reconstrucción de los sueños pueden valerse de una poderosa matriz regenerativa: la dimensión lúdica de la relación. sin embargo. El sueño de “tener una familia” con su anclaje genealógico. creencias. Las parejas que pueden desnaturalizar la propia relación. emergen como la renovadora fuente de energía que permite la construcción de futuros deseables y horizontes apasionantes. aunque cada pareja (se) juegue a su manera. con su respaldo institucional posee aspiraciones de eternidad. a diferencia del sueño de una “relación” con alguien signado por la “conciencia” de la eventualidad del amor. . que pueden apoyarse en el “mundo propio” para cuestionar las tradiciones (sean estas provenientes de las familias de origen o de los nichos culturales en que viven) y que pueden perder la solemnidad al tratar los sentimientos.

Los sueños pueden ser vividos. Aunque las intenciones fuesen reducir el dolor y mejorar la calidad de vida. . Hemos recorrido un largo y convulsionado camino desde aquel modelo de terapeuta imbuido del “furor curandis” que lo empujaba a intentar cambiar a las personas a cualquier costo. en lugar de volverse un obstáculo. futuros posibles. las estrategias y los medios utilizados alimentaban al riesgo de inhibir o descalificar. reconstruidos y resignificados en el contexto de una “relación juguetona” y. Las oportunidades aparecen invocadas por la audacia de soltar la ilusión de seguridad que sostiene a toda forma de certeza. Los terapeutas –hoy. ha devenido un contexto facilitador en el que se hace posible explorar juntos los riesgos y las posibilidades de los futuros abiertos. asumir elecciones (peligrosamente) audaces son posicionamientos que interrogan tanto a consultantes como consultados. en las parejas. las propias vías idiosincrásicas de resolución sustentable de los desafíos. confrontar los desafíos de opciones (vertiginosamente) expandidas. desarticulados. caminos alternativos y mundos paralelos se abren ante la llave maestra de la curiosidad. opciones. Asumir los riesgos de un relativismo responsable. alternativas. oportunidades. Reflexiones provisorias Mi condición de terapeuta de parejas me impulsa a interrogarme sobre la posición del consultado ante este tipo de situación crítica y acerca de las múltiples formas en que la posición que asuma puede ser facilitadora o iatrogénica.estamos impregnados por los mismos interrogantes que nuestros consultados y el reconocimiento de ese atravesamiento. esta es una condición que algunas parejas parecen desarrollar desde el inicio y otras no.

2000. Alvensson. 1994 Aries. www. The dialogic imagination. 1978 . Buenos Aires: Lohlé. Secretos de Alcoba. Buenos Aires: Granica. asumiendo la responsabilidad de reconocer lo que esto puede implicar para la propia autonomía e independencia. 2005 Bauman.1994 Adler. Barcelona: Gedisa.M. Berger.& Duby. y Skóldberg. y es posible reconocerlos en otras relaciones y la intimidad construida en el contexto de la terapia tiene grandes semejanzas con un contacto intimo amoroso. 1976. la creación no puede tener lugar sin la destrucción (mas o menos dramática) de lo “viejo”.C. 2005 Beavers. aunque en la relación terapéutica –a diferencia del amor. Barcelona: Espasa Calpe/Ariel.E. Z. Familias exitosas.Taurus 1985 Atlas-ti. Bibliografía Ackerman. G . L. Univ. F. NY. La utopía amorosa. Brunner/Mazel.C. P. Reflexive Methodology. Andersen T. 1987. M. “Intimidad” es una forma de hacer referencia a la curiosa condición humana de hacer espacio a otro dentro de uno mismo. Los espacios de intimidad no son exclusivos de la relación amorosa.M. Historia de la pareja (1830-1930). Una historia natural del amor.1997 Bateson.En la vida cotidiana.esta tenga como condición de posibilidad la conciencia de lo eventual y circunstancial de la conexión. los mundos parecen crearse cuando la necesidad que impulsa a explorar lo desconocido/inquietante supera esa “temible armonía que pone viejo a los corazones” ya que. Computer Aided Text Interpretation.html Bajtin. Austin. como en el proceso de investigación o en la terapia. K.La comunidad. el Estado y la familia. Buenos Aires. M. Equipos reflexivos. London: Sage. Madrid . G. D.atlasti.de/index. F. Amor líquido Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. El amor de pareja como utopía posible en la posmodernidad. Barcelona: Paidos. Pasos hacia una ecología de la mente. New vistas for Qualitative Research. Historia de la vida privada.E.W y Hampson. Amor líquido Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos.1995. Z. of Texas Press. Barcelona: Anagrama. Bauman.R. 1981 Balan S. Buenos Aires. (comp): Beyond the Double Bind.

Writing Culture.) Geertz. Morris & R.1987. Gedisa. A. M. pp.: O casal como organização social.3-11. Sage. Therapy as social construction (pp. Beyond narrative in the negotiation of therapeutic meaning. México.Vol. Interacción familiar. Marital therapy and self-reflexive research: Research and/as intervention. Embarrassment and social organisation. Gergen. J. Psykhe. Gergen (Eds. K. Los juegos y los hombres: la máscara y el vértigo.C. I M.Hall. Nº 2. K.McGrew. 7.R : Ontología del Lenguaje. McNamee & K. American Journal of Sociology.Callois R. La Transformación de la intimidad: sexualidad. London: Sage.) Everyday understanding. 2006 Gale. D & Fuks. Chenail (Eds. Marital Research in the 20th Century and a research agenda for the 21st Century.massey.S. S. D. Conocimiento Local. Gottman.. Aproximaciones a la Construcción Social. La interpretación de las culturas. Compendium. amor y erotismo en las sociedades modernas. 1986 Clifford. Vol.& Harre. 166-185). Gergen K. Paidos. 1992. S. 11 (1) p. J. Modernity and its futures. J. Geertz. 62.33-42. London: Sage.nz Echeverria. 1993 Fuks. Gergen.org/tools/compendium.). In The Virtual Faculty. of California Press. 1990. K & Semin. Berkeley. Paidos.1994 Foucault. Social and Scientific Implications. In S.. Sistemas Familiares. Psykhe Vol. G. Buenos Aires. 1992. C. H.. In S. Buenos Aires. In G. & Nagireddy. Positioning:The Discursive Production of Selves. Paradigma y Crisis: entre el riesgo y la posibilidad. The question of cultural identity.41/2. Santiago de Chile: Dolmen/Granica. homeostasis familiar y psicoterapia familiar conjunta..1992 Hoffman. Siglo XXI. Univ. Sistemas Familiares. 166-185). Family Process. De la sabiduría sistémica a la responsabilidad relacional: una perspectiva comunal.). La Construcción social: emergencia y potencial. B. -b 2. Summer 2002. Hall. Transformando las conversaciones acerca de las transformaciones. J: & Marcus.21-34. Pakman (Ed..D. Fuks. Sistemas Familiares. L. Por qué fracasan los matrimonios. Politic Press.. 264-271.Gedisa 1996. www.R. J. 1956 Gottman.) Barcelona. J. E. Realidades y Relaciones. En Construcciones de la Experiencia humana. En Interacción Familiar. S.J y Notarius.htm Davies.Held e T. Fondo de Cultura Económica. G. & Kaye. Gergen.ac. 17 (2) 2001 Jackson. Madrid. C.I. J.(1). Marzo.I. Beyond narrative in the negotiation of therapeutic meaning. 2000 Goffman. McNamee & K.compendiuminstitute. Aportes fundamentales sobre . Madrid : Cátedra. México.1995. J. & Kaye. K. Odell. C. In S. Gergen (Eds. 1996 Giddens. 1986. 1994 Gergen. 1998. http://www. (Ed. M. S. Historia de la Sexualidad. Therapy as social construction (pp. 1997 Fried-Schnitman .

Schnitman. Galaxia Gutemberg.. K.. 1989 Tannen. del objetivismo al construccionismo social y de la representación a la reflexividad”. 27. Buenos Aires: Tiempo Contemporaneo.Buenos Aires. E. M. Kreimer. Ferguson. 1974. & Wilson. Tiempo Contemporáneo. D. K. New York: Cambridge University Press. UFRJ. Barcelona. Psychological factors in marital happiness. : A trama tecida a dois. 1997 (inédito) Tannen. and imagery in conversational discourse. 167-184.. (1938). Miller.. Riskin. vol:11 Issue: 4. D. 1988 Watzlawick. Ed Sudamericana. L. Disertacao de Mestrado. I. W..teoría y técnica.1972 e Rosas Vidal. & Faunce. Buenos.L. Reflexive questioning to enable self-healing. P. 149-167. (comp) El libro negro del Psicoanalisis. 2(2). E. Tomm. L. RJ.. MN: University of Minnesota Press. Sallyan. 1971. Interventive interviewing: Part II. Talking culture: Ethnography and conversation analysis. Bs. Stanford.1997 Roth. Conversational construction of meaning in family therapy: Some evolving thoughts on Kelly's sociality corollary. 1987 Tomm.. Minneapolis. Beavin. R. 1999 Le Moigne. A metáfora narrativa e a construcao do relacionamiento intimo. 1997 Pearce. 1990 Loos. Family Process 11:365-455. dialogue. Barcelona. Ricoeur. CA: Stanford University Press. Catedra. O. Lyotard. Paidos. Philadelphia: University of Pennsylvania Press.. J. Paris. Amor y erotismo.Aires. Teoría de la comunicación humana. or reflexive questions. Teoría de la interpretación. Bateson et al.G y Jhonson. J. friends and families.1991 Lebow Jay L. 1984 . B. Buenos Aires. M. 1-15. Winkin. Family Process. Barcelona. J. W. C. P. V. & Epstein. Butterweiser. 2005 Lakoff. D. International Journal of Personal Construct Psychology. Paidos 1996. E. Paz. Interventive interviewing: Part III. patologías y paradojas. 2007 Moerman. En: Fried.B. Family Process 38:167-173. Interacciones. D (Ed. La modelisation des systemes complexes. Jackson. Metáforas de la vida cotidiana. Discurso y excedente de sentido Mexico: Siglo XXI 1995. Moving toward intimacy: a book for couples. Bordas. Talking voices: Repetition. Intending to ask strategic. “Nuevos modelos y metáforas comunicacionales: el pasaje de la teoría a la praxis.As. P. 1989. Genero y Discurso. 26. D. Volume: 38 Issue: 2. Kairos. W. J. 1979. Paidós. La llama doble. P. Family Process. Johnson. Terman. Madrid.) Nuevos paradigmas cultura y subjetividad. 1994. The postmodern condition: A report on knowledge. (comp) La nueva comunicación. 1988. M. Las falacias del amor. Building a Science of Couple Relationships: Comments on Two Articles by Gottman and Levenson.: An Evaluative Review Of Family Interaction Research.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful