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La llenura del Espíritu Santo

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POR: RVDO.

FERNANDO MENDOZA MALDONADO NOVIEMBRE 2012

I. Introducción La Llenura del Espíritu Santo o el Bautismo, es lo mas demandante que necesita la Iglesia y el creyente en Jesucristo para ser preparado y capacitado para dar testimonio eficaz y pertinente del Evangelio de nuestro Señor. Hay 5 áreas básicas para las enseñanzas en las Escrituras sobre el Espíritu Santo como Deidad, estaremos evaluando los mismos como siguen... 1. en el A.T. 2. los Evangelios Sinópticos, 3. el 4to. de Juan, 4. Hechos de los Apóstoles 5. las Cartas Paulinas de Pablo Dios que se nos ha revelado, es afirmado en la escritura como el Dios Padre, El Dios Hijo y El Dios Espíritu Santo. Esto significa, Una Esencia de la Deidad, debemos distinguir tres personas, que no son tres dioses, ni tres partes, sino un solo Dios eterno. Dios es una esencia con tres personas. La palabra Trinidad que no aparece en la Biblia que si se revela o compárese en Mateo 3:16-17 en el bautismo de Jesús, los discípulos debían bautizar en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo en Mateo 28:19 lo declara. La bendición paulina incluye el Amor del Padre, La Gracia del Hijo y la comunión del Espíritu Santo en II Cor. 13:14. Se hace referencia a la elección del Padre, la santificación del Espíritu y el rociamiento de la sangre de Jesucristo (I Pedro 1:2) en relación con la salvación de los creyentes. Desde la eternidad, Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, es el trino Dios, el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. Entonces amados y amadas, el Espíritu Santo es Dios que tiene todos los atributos de Deidad y por ende afirmamos que es Dios Eterno. Lo curioso es que todo pecado es perdonado a los hombres y mujeres, excepto “la blasfemia en contra del Espíritu Santo, que no le será perdonado, ni en este siglo, ni el venidero según Mateo 12: 31-32 y Marcos 3: 22-30. Su personalidad se revela a través de sus obras; Enseña, Juan 16.13; Guía, Rom. 8:14; Consuela, Juan 14.26; Intercede, Rom. 8:26; Redarguye, Jn.16:8; Manda, Rom. 8:29; 13.2). Usa pronombres personales...Él, Mí, tiene personalidad, Juan 15:26: 16:1314.

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Tiene otros nombres... Espíritu de Dios, Gen.1:1-2; Espíritu de Cristo, Rom. 8:9; Espíritu de Jehová, Jueces 3:10; Espíritu del Señor (Adonai), Lc. 4:18; se llama Paracleto, Juan14.16; El Espíritu de Verdad, 14.17,15, 26. Tienen los atributos de Deidad… es Eterno, (Heb. 9:4); Santo, Rom. 1:4; Sabio, Is.11:2; Omnipotente, Sal.139:7-12; Omnisciente, I Cor. 2:10-11. Sus símbolos son el viento, la paloma, fuego, aliento… II. Planteamiento Veamos en la escritura el desarrollo Bíblico del Espíritu… el Espíritu se describe en el lenguaje hebreo como “ruah” y en el griego como “pneuma”. 1. En el A.T. “Espíritu” es la actividad y el acento de Dios como un agente en la creación; Génesis 1:1-2, “El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de la tierra”. Este agente Divino Creativo que da vida al cosmo y al universo, también da vitalidad al organismo humano en Génesis 2: 7. El concepto “ruah” se utilizaba al principio para describir las dos formas, El Espíritu del Hombre (Job 27:3) y el Espíritu de Dios (Sal. 104:30). El Espíritu puede actuar en el ser humano en tres niveles a la luz del A.T. A. La primera es a nivel intelectual; es Espíritu de sabiduría, entendimiento y conocimiento (Ex. 28:3; 36:2). Le da al ser humano su racionalidad, ejemplos como Génesis 41:38, con José y Números 11: 16-17 con Moisés. B. En segundo lugar el “ruah” de sabiduría es también el Espíritu de Santidad, que es esto en el nivel moral, el Salmo 51:11; Is.63:10 hablan; “de que no quites de mí tu Santo Espíritu”. Ya en el A.T. se presenta una conexión entre el espíritu del hombre y sus atributos morales, tales como humildad (Pr. 16:19), paciencia (Ec. 7:8) y fidelidad (Pr. 11:13). C. En el tercer nivel que es el espiritual, el profeta o vidente era un hombre que tenía el Espíritu (Os.9:7; Ez. 2:2). Era a través del Espíritu que el profeta recibía de la Palabra de Dios; declaraba la Palabra de Dios expresando: “así dice el Señor...”, en otras palabras el Espíritu en la profecía era esencialmente el Espíritu de revelación que hacía que el Profeta supiese la Voluntad de Dios. El Problema en el A.T. es que Dios estaba presente entre sus escogidos solamente, ejemplo de ello, era la presencia del Espíritu sobre Saúl (I Sam. 10: 6). Todavía no había llegado la era del Espíritu (Ez. 36: 26-27); Ezequiel anticipa una era donde toda carne afirmaría la presencia del Espíritu, así también, el Profeta Joel en 2: 28-29, anuncia la promesa del Espíritu Santo, siendo su cumplimiento en el cap. 2 de Hechos de los Apóstoles, en la fiesta de Pentecostés. Se plantea que el advenimiento del Espíritu Santo es una señal clara, ante de la venida de nuestro Señor como señales del fin. En el AT. El Espíritu es sobre ciertas personas para una misión y encomienda del Señor, ejemplos: Gedeón, Débora, Sansón, Elías, Eliseo (II Reyes 2:9-12), quien pide doble unción del Espíritu, Elías hizo 7 milagros, y Eliseo hizo 14, siendo el último la resurrección de un muerto que tocó sus huesos después de haber muerto (II Reyes 13:21). El Espíritu es muy creativo y sumamente poderoso, es otra dimensión que tenemos que buscar y alcanzar. Tiene la capacidad para morar en el corazón, mente y en el espíritu del creyente.

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2. El Espíritu en los Evangelios Sinópticos (Mt., Mr., Lc.) ya plantea que el Espíritu no era una doctrina sino una experiencia. Su santa acción y señal no era, creed en el Espíritu Santo, sino recibid ya el Espíritu Santo. El Espíritu Santo fue el agente activo en la concepción milagrosa de Jesús (Lc.1:34; Mt.1:18). El fue “concebido por el Espíritu Santo”, mientras que Juan el Bautista sólo fue lleno del E.S. desde el vientre de su madre, Lc. 1:15. El Espíritu Santo estuvo activo en el bautismo de Jesús (Mt. 3:13-17), bajo el símbolo de una paloma que descendía, el Espíritu Santo vino y reposó sobre Jesucristo. El profeta, Sacerdote y Rey ha sido ungido para asumir su oficio y ministerio conforme a Isaías 61: 1-2ª, Lucas 4:16-21. El Espíritu Santo viene para afirmar la misión de ser testigo de Dios en Jesucristo para nosotros y nosotras. Por el Espíritu, Él estaba consagrándose para la misión de Su Padre, estaba recibiendo el poder para llevarla a cabo y después sería capaz de hacer por la Iglesia lo que el Padre estaba haciendo por Él ahora (Juan 1: 32-34). Es evidente por la autoridad con la que enseñó y predicó. En Mateo 7.29:12-28, se ve echar demonios fuera y que Dios redimía a su pueblo. 3. El Espíritu en el Evangelio de Juan, Jesús enseña que el ser humano es regenerado por el Espíritu, es un manantial inagotable de agua viva, que fluye dentro de Él, y que fluye como un río. La entrada de la vida de Dios en el alma, es a través del Espíritu Santo, quien transforma y satisface y se expresa en un culto sincero y espiritual (4:23), estableciendo un nuevo orden. Esto por supuesto, no era todavía posible (7:39). Jesucristo tenía que subir al Padre antes que el Espíritu pudiera ser dado. Indicaciones de que significaría la venida del Espíritu, en la experiencia del cristiano, se dan en el discurso de despedida de Jesús en los capítulos 13 al 16. Los tres nombres que se usan para hablar del Espíritu Santo revela además su naturaleza: Paracleto (14:16), el que protegería, sostendría y consolaría a los discípulos en las dificultades, uno que está contigo siempre; Espíritu de Verdad, (14:17; 15:26; 16:13), un nombre muy significativo para la naturaleza del Espíritu y la ética cristiana, así como lo es también, el nombre del Espíritu Santo (14:26), siendo la santidad, el otro elemento fundamental de la naturaleza del Espíritu. De acuerdo a Juan el E.S. le enseña, al creyente (16:12-15). Guía al creyente a la verdad espiritual tal como se revela en Cristo, toma las cosas de Cristo y se las revela (12:16). El E.S. nutre la vida cristiana devocional (Jn.14:16), glorifica a Jesucristo, vía la encarnación de Jesús, su ministerio, pasión, muerte y resurrección, ascensión y su ministerio sacerdotal presente. Al no creyente, el Espíritu Santo lo convence de su pecaminosidad de no creer en Cristo (16:8-11), lo redarguye. El Espíritu Santo testifica acerca de Cristo, pero se requiere de instrumentos para que el Espíritu pueda realizar su misión, y estos instrumentos son los creyentes que dan testimonio y la Iglesia (15:26; 20-21). 4. El Espíritu Santo en Hechos de los Apóstoles es una experiencia y no una doctrina. Es el Cristo Resucitado, el que bautiza a la Iglesia con el Espíritu (1:4; 5:1.8), Él da de Su Espíritu para dar testimonio de Cristo. La Llenura o el bautismo en el Espíritu Santo, viene en el día de la fiesta de Pentecostés para operar cambios de capacitación en los discípulos para dar testimonio de Jesucristo. El fuego y el viento proclamaron realmente la presencia de Dios en la Iglesia, la distribución de lenguas proclamó que el Espíritu estaba con el creyente

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y con toda la comunidad de fe. La llenura del Espíritu Santo trae hambre y sed de Dios en las vidas y así se busca la comunión, adoración, oración y los ayunos intensos, la obediencia incondicional a Jesucristo, el compromiso con Cristo y su Iglesia y no hay duda de la abundancia de gozo en la vida espiritual y de la unidad en el cuerpo de ser uno en Cristo (2: 42-47). El E. S. repartió Dones y Talentos para edificar la Iglesia de Dios. Sus personalidades fueron cambiadas, los discípulos no eran los mismos, ahora tenían autoridad para testificar y denuedo para predicar, no tenían miedo, ahora era mejor obedecer a Dios, antes que a los hombres (2:22-36), había nueva penetración espiritual, unción, virtud, y poder para dar testimonio convincente del Resucitado, prueba poderosa del Cristo Resucitado en sus testimonios (2: 37-47), sanidades, milagros y maravillas (4:32-35). Pentecostés, era el cumplimiento de la promesa del libro de Joel, el Espíritu Santo estaba sobre toda carne. Una nueva era, El Espíritu Santo capacitó a la Iglesia para ir mas allá de sus fronteras, para dar testimonio de Jesucristo, pronto la Iglesia creció, unos simples hombres y mujeres, ahora eran heraldos y gentes con testimonios de sanidades, milagros, había autenticidad que Dios estaba en medio del pueblo. La llenura o bautismo del Espíritu Santo es una experiencia fundamental y decisiva en la vida de los creyentes para ser eficaces y eficientes en el proyecto de llevar las Buenas Nuevas del Evangelio. El Espíritu Santo da sabiduría y Gracia, para grandes prodigios y milagros. En el cap. 2 de Hechos de los Apóstoles, presenta a un Pedro no miedoso, sino audaz, sabio y lleno de la presencia de Dios, él es el instrumento de Dios para que miles vengan al Señor. En el cap. 3, tenían la convicción de no tener plata, ni oro, pero tenían la virtud para levantar enfermos y paralíticos. En el cap. 4 se presenta a Pedro y a Juan ante el concilio donde ante cinco mil personas vienen a los pies del Señor, para ser llevados ante el concilio de Jerusalén, y con denuedo hacer defensa de las Buenas Nuevas del Evangelio de Cristo, expresando: “juzgad, si es justo delante de Dios, obedecer a vosotros antes que a Dios, porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”. El texto en el cap. 4 ver. 31 dice: “cuando hubo orado el lugar en que estaban congregados tembló y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban con denuedo la Palabra de Dios... experiencias. De Luisa Carrucini, Fernando en sus experiencias. En las Escuelas Rosalina C. de Martínez y Margarita Janer, una vez que recibí la llenura y bautismo no fui el mismo, fui transformado por el poder de Dios... para dar testimonio de Jesús. 5. El Espíritu a la luz del Apóstol Pablo, afirma verdades que son medulares, para Pablo, uno no puede ser cristiano, sin recibir el Espíritu (Gal. 3:2), desde el momento que creíste, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa (Ef. 1:13). Tener al Espíritu Santo es pertenecer a Cristo (Rom. 8:9). La vida cristiana es una vida en el Espíritu Santo (Gal. 5:16). Lo que la ley no hizo, ahora el Espíritu Santo lo hace desde adentro (Rom. 8: 1-4), vivimos conforme al Espíritu. El Espíritu Santo es el Espíritu de Cristo, nadie puede alegar que habla en el Espíritu, sí a la vez habla contra Cristo (I Cor. 12:3) porque nadie puede llamar a Jesús Señor, sino es por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es una persona con Deidad, habla, redarguye, dirige a toda verdad … (II Cor. 12: 4-10: I Cor. 12:3). El Espíritu Santo lleva al cristiano a emprender una lucha contra la carne, la naturaleza pecaminosa, dirige al creyente para no vivir más según la carne sino, conforme al Espíritu (Rom. 8: 5-8).

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El Espíritu da a la Iglesia comunión (Ef. 4:3), Dones, (I Cor. 4-11), su origen y vigor descansa en el Espíritu Santo (I Cor. 12:13). El bautismo implica la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, lo que es paralelo a la muerte del creyente al pecado y su resurrección a una nueva vida que implica el bautismo del Espíritu Santo (Rom. 6: 1-4, “porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la Gloria del Padre, así también, nosotros andemos en vida nueva”. Esta es la visión de Pablo resumida. Es urgente buscar la consagración para estar lleno del Espíritu Santo y testificar al mundo las Nuevas Buenas de Jesús como Mesías y Salvador del mundo.

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