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HISTORIA DE SAN ANTONIO DE PRADO, MEDELLIN

HISTORIA DE SAN ANTONIO DE PRADO, MEDELLIN UNIÓN TEMPORAL CORPORACIÓN CASA DE LA CULTURA SAN ANTONIO

UNIÓN TEMPORAL CORPORACIÓN CASA DE LA CULTURA SAN ANTONIO DE PRADO Y CORPORACIÓN CULTURAL Y ECÓLOGICA CIUDAD RURAL

UNIÓN TEMPORAL CORPORACIÓN CASA DE LA CULTURA SAN ANTONIO DE PRADO Y CORPORACIÓN CULTURAL Y ECÓLOGICA
UNIÓN TEMPORAL CORPORACIÓN CASA DE LA CULTURA SAN ANTONIO DE PRADO Y CORPORACIÓN CULTURAL Y ECÓLOGICA
UNIÓN TEMPORAL CORPORACIÓN CASA DE LA CULTURA SAN ANTONIO DE PRADO Y CORPORACIÓN CULTURAL Y ECÓLOGICA
UNIÓN TEMPORAL CORPORACIÓN CASA DE LA CULTURA SAN ANTONIO DE PRADO Y CORPORACIÓN CULTURAL Y ECÓLOGICA

ALONSO SALAZAR Alcalde de Medellín

JORGE HUMBERTO MELGUIZO POSADA Secretario de Cultura Ciudadana

MARÍA ROSA MACHADO Subsecretaria de Metrocultura

ADRIANA ZAFRA KIASUA Programa Planeación Local y Presupuesto Participativo

CAMILO PÉREZ QUINTERO Interventor

JOSÉ RODRIGO ATEHORTÚA CASTAÑO Representante Legal Unión Temporal CORCASAP-CIUDAD RURAL

EQUIPO DE INVESTIGACIÓN

DAIRO CORREA GUTIÉRREZ Coordinador e Investigador principal Historiador y Candidato Magister en Ciencia Política

GEFREY VALENCIA MORENO Antropólogo y especialista en Ciencia Política, Investigador del área etnográfica

JOSÉ LUÍS ARBOLEDA Historiador, Asistente de Investigación del área histórica

ISABEL CRISTINA ALZATE ORTIZ Antropóloga, Asistente de Investigación del área etnográfica

YULY ANDREA AGUDELO PUERTA Historiadora, Auxiliar de investigación del área histórica

NATALIA MARÍA GUTIÉRREZ URQUIJO Estudiante de Historia, Auxiliar de investigación del área histórica

JUAN CARLOS GIRALDO GARCÍA Estudiante de Historia, Auxiliar de investigación del área histórica

 

ÍNDICE

Anotaciones previas

Capítulo 1

LA SOCIEDAD PREHISPÁNICA EN SAN ANTONIO DE PRADO

La época prehispánica el en el Valle de Aburrá y el corregimiento

Capítulo 2

OCUPACIÓN DEL ESPACIO GEOGRÁFICO DE SAN ANTONIO DE PRADO DURANTE LA ÉPOCA COLONIAL HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XIX

Descubrimiento y conquista Valle de Aburrá

Las tierras de Prado durante el periodo colonial hasta mediados del siglo XIX

Actividades comerciales, economía agrícola y minería en el sitio de Prado

Capítulo 3

LA CONSOLIDACIÓN DE LA FRACCIÓN DE PRADO EN EL CONTEXTO DEL VALLE DE ABURRÁ, 1850 – 1902

Fundación del centro poblado e independencia eclesiástica

Población, mortalidad, epidemia de viruela y fundación del primer hospital d e caridad

La sociedad agraria: producción agropecuaria, minería y comercio

La enseñanza de la educación básica en la fracción de Prado

Relaciones políticas y guerras civiles

Delitos y control del orden público

Capítulo 4

DE MUNICIPIO AUTÓNOMO ENTRE 1903 - 1950

A CORREGIMIENTO DE MEDELLÍN, SAN ANTONIO DE PRADO

Erección en municipio de la Fracción de Prado y su posterior incorporación a Medellín

El crecimiento demográfico, epidemia de sarampión y apertura del segundo hospital

Actividades de la economía agraria y el comercio en el corregimiento

El arribo de la modernización: servicios públicos, casas higiénicas para obreros, vías de comunicación

La instrucción primaria y la apertura de la primera biblioteca

Sociedad y religión: la Iglesia Católica en San Antonio de Prado

Inspección de policía y control de la delincuencia

Capítulo 5

SOCIEDAD, ECONOMÍA Y POLÍTICA EN EL CORREGIMIENTO DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

Demografía y procesos de urbanización

Rupturas y pervivencias en la economía y las obras de infraestructura

Prestación de servicios de salud y construcción de la nueva sede del hospital

Ampliación de la enseñanza a la educación media y apertura de la segunda biblioteca

Panorama político y el tema del orden público

Expresiones artísticas, organizaciones culturales y actividades recreativas

ALGUNOS PERSONAJES RELACIONADOS CON ACTIVIDADES ARTÍSTICAS Y CULTURALES DE SAN ANTONIO DE PRADO, SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

GRUPO DE INVESTIGACIÓN

MAPAS, TABLAS Y GRÁFICAS

Mapa 1.

Mapa 2.

Gráfica 1. Defunciones por estado civil en la parroquia de San Antonio de Prado, 1887 - 1902

Gráfica 2. Población por oficio distribuida entre La Limona y La Manguala, 1869

Gráfica 3. Principales grupos de enfermedades reportadas como causa de muerte en la parroquia de San Antonio de Prado, 1913 – 1950

Gráfica 4. Habitantes de San Antonio de Prado, 1964 – 2005

Gráfica 5. Principales grupos de enfermedades reportadas como causa de muerte en la parroquia de San Antonio de Prado, 1951 – 1997

Tabla 1. Cronología de eventos, periodo colonial – mediados del siglo XIX

Tabla 2. Denuncios de minas de oro en el territorio de Prado, 1854 – 1895

Tabla 3. Cronología de eventos, 1850 – 1902

Tabla 4. Presupuesto municipio de Prado, primer semestre de 1907

Tabla 5. Censo de la industria agropecuaria. Cultivos en Prado, 1912

Tabla 6. Censo de la industria pecuaria. Ganado en Prado, 1912

Tabla 7. Número de estudiantes de las escuelas de San Antonio de Prado, 1919

- 1936

Tabla 8. Cronología de eventos, 1903 – 1950

Tabla 9. Población estudiantil y número de instituciones educativas de San Antonio de Prado, 1983 – 1989

Tabla .10 Cronología de eventos, 1951 – 2007

TEXTOS Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANOTACIONES PREVIAS
ANOTACIONES PREVIAS
ANOTACIONES PREVIAS Casa campesina. San Antonio de Prado, Vereda Potrerito Archivo personal Dairo Correa S an

Casa campesina. San Antonio de Prado, Vereda Potrerito Archivo personal Dairo Correa

S an Antonio de Prado es uno de los cinco corregimientos de Medellín. Se ubica al sur occidente de la ciudad capital del

departamento de Antioquia, en la parte periférica centro-occidental del Área Metropolitana del

Valle de Aburrá, la cual a su vez está ubicada en la Cordillera Central colombiana entre las coordenadas planas 1.171.000 - 1.186.390 mN y

819.050 828.500 mE.

El corregimiento se encuentra en el área de la cuenca de la quebrada Doña María y ocupa su mayor parte. Corresponde a un pequeño sub- valle dentro del contexto del Valle de Aburrá con acceso a los municipios de Armenia, Heliconia y Ebéjico, e indirectamente a otros municipios del occidente. Sus límites actuales son: al norte con los corregimientos de San Cristóbal y Palmitas; al oriente con el corregimiento de Altavista; al sur

con los municipios de Itagüí y La Estrella; y al occidente con los municipios de Heliconia y Angelópolis.

La división política administrativa del corregimiento comprende un área rural integrada por nueve veredas [La Florida, Potrerito, Yarumalito, El Salado, El Astillero, Montañita, La Verde, El Vergel y San José], y una zona urbana que conecta de manera directa con la zona urbana de Itagüí. En la parte urbana existen algunos barrios o sectores como Paloblanco, Naranjitos, Los Salinas, La Oculta, Horizontes, Halcones, Pradito, Santa Rita, La Pradera. Igualmente, se distribuyen en la parte baja del corregimiento más de 30 urbanizaciones, entre ellas, El Limonar, Aragón, Rosaleda, Compartir, Prados del Este, Ciudadela Prado, Varichara, Villa Loma y Pallavecini.

ellas, El Limonar, Aragón, Rosaleda, Compartir, Prados del Este, Ciudadela Prado, Varichara, Villa Loma y Pallavecini.
ellas, El Limonar, Aragón, Rosaleda, Compartir, Prados del Este, Ciudadela Prado, Varichara, Villa Loma y Pallavecini.
E n el aspecto histórico, el territorio actualmente ocupado por San Antonio de Prado ha

E n el aspecto histórico, el territorio actualmente ocupado por San Antonio de Prado ha sido escenario de diferentes procesos. La distribución

de

mercedes de tierras tempranamente durante

el

periodo colonial, el desarrollo de actividades

mineras auríferas y salinas durante los siglos

XVIII y XIX, el establecimiento de una ruta

comercial con el occidente cercano de Antioquia

y el paulatino asentamiento de población

española, son aspectos importantes en la génesis del corregimiento. Sobresale además la conformación de una sociedad autónoma, respetuosa de la tradición y valores católicos, especialmente a partir de la fundación de un centro poblado en 1869, de la erección en parroquia en 1887 y de la segregación de Itagüí

como un municipio independiente en 1903 y su

posterior integración a Medellín. Asimismo, se destacan procesos más recientes, entre los cuales sobresale una preocupación constante por la enseñanza, por la salubridad, los transportes, los servicios públicos, la política y la promoción de actividades artísticas y culturales. Finalmente, el territorio ha sido espacio para un acelerado proceso de urbanización con sus diferentes matices y una mayor diversificación de actividades económicas, hechos que han tenido por resultado la conformación de una sociedad plural.

Si bien existen enormes vacíos documentales

para abordar la historia del corregimiento, la reflexión sobre los distintos procesos socioeconómicos y políticos ocurridos en San Antonio de Prado, ha motivado la elaboración de diversos estudios. En el aspecto monográfico, se distinguen, entre otros, los de Celina Escobar Betancur y el Centro Cultural [Monografía de San Antonio de Prado, 1986], de Ignacio Bustamante, Nelson Ortiz y Jorge Restrepo [Las huellas de mis ancestros, 1994], de María Gertrudis Betancur [Aportes para la recuperación de la historia de San Antonio de Prado, 1995] y de Nelson Ortiz [Nostalgia de un pasado, 1998]. La presente investigación, formulada en la línea de

la historia local, da continuidad a los anteriores estudios sobre el corregimiento y se elabora en cumplimiento de la iniciativa de la comunidad pradeña para el rescate de su memoria histórica y de su patrimonio cultural. Contó para su financiación con recursos de Presupuesto Participativo de la Alcaldía Municipal de Medellín y su ejecución fue posible gracias a la unión temporal de la Casa de la Corporación Casa de la Cultura de San Antonio de Prado y la Corporación Cultural y Ecológica Ciudad Rural. Temáticamente está planteada como una caracterización histórica de cuatro grandes periodos desde la época colonial hasta la actualidad, teniendo como ejes principales la economía, la tenencia de la propiedad, la política, la demografía, la educación y otros aspectos de orden cultural. El resultado que a continuación se presenta debe mucho de su contenido a las excelentes condiciones y servicio en el acceso a la información del Archivo Histórico de Antioquia, el Archivo Histórico de Medellín, el Archivo de la Parroquia de San Antonio de Prado y el Archivo de la Alcaldía Municipal de Itagüí. También debe su elaboración al recuento oral de diversos habitantes del corregimiento a quienes se entrevistó y facilitaron parte del material fotográfico que ilustra esta publicación.

DAIRO CORREA GUTIÉRREZ,

junio de 2008.

y facilitaron parte del material fotográfico que ilustra esta publicación. DAIRO CORREA GUTIÉRREZ, junio de 2008
y facilitaron parte del material fotográfico que ilustra esta publicación. DAIRO CORREA GUTIÉRREZ, junio de 2008
MAPA 1. UBICACIÓN DE SAN ANTONIO DE PRADO CON RELACIÓN A MEDELLÍN N W S

MAPA 1. UBICACIÓN DE SAN ANTONIO DE PRADO CON RELACIÓN A MEDELLÍN

N

W S
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Medellín y sus Corregimientos

E

Elaborado por Juan Carlos Giraldo García giraldogarcía@gmail.com

Medellínpor Juan Carlos Giraldo García giraldogarcía@gmail.com Corregimientos Altavista San Antonio de Prado San

Corregimientos

Altavista San Antonio de Prado San Cristóbal San Sebastian de Palmitas Santa Elena
San Antonio de Prado Altavista San Cristóbal San Sebastian de Palmitas Santa Elena
San Cristóbal Altavista San Antonio de Prado San Sebastian de Palmitas Santa Elena
San Sebastian de Palmitas Altavista San Antonio de Prado San Cristóbal Santa Elena
Santa ElenaAltavista San Antonio de Prado San Cristóbal San Sebastian de Palmitas

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San Antonio de Prado San Cristóbal San Sebastian de Palmitas Santa Elena Meters 0 2625 5.250
San Antonio de Prado San Cristóbal San Sebastian de Palmitas Santa Elena Meters 0 2625 5.250
MAPA 2. DIVISIÓN POLÍTICO - ADMINISTRATIVA DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO

MAPA 2. DIVISIÓN POLÍTICO - ADMINISTRATIVA DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO

MAPA 2. DIVISIÓN POLÍTICO - ADMINISTRATIVA DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO
MAPA 2. DIVISIÓN POLÍTICO - ADMINISTRATIVA DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO
MAPA 2. DIVISIÓN POLÍTICO - ADMINISTRATIVA DEL CORREGIMIENTO DE SAN ANTONIO DE PRADO
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CCAAPPÍÍTTUULLOO 11 CCAAPPÍÍTTUULLOO 11 Cerámica Prehispánica, Aplicación, Fragmentos de vasijas y detalle

Cerámica Prehispánica, Aplicación, Fragmentos de vasijas y detalle antropomorfo (Veredas La Florida y Potreritos)

LA SOCIEDAD PREHISPÁNICA EN SAN ANTONIO DE PRADO

S e denomina sociedad prehispánica al

conjunto de grupos humanos que

habitaron el territorio de Centro y Sur

Améric,a antes y durante la conquista efectuada

por exploradores españoles en el transcurso del

siglo XVI. Como característica especial, este tipo

de sociedades se mantuvieron al margen de acontecimientos ocurridos durante épocas anteriores en el Antiguo Continente. Mientras los americanos atendían sus propias realidades al practicar un estilo de vida que por milenios les permitió adaptarse y transformar su entorno, en

África, Asia y Europa los humanos desarrollaron simultáneamente otros complejos sistemas cosmogónicos para explicar el universo, la

naturaleza y la sociedad. Para finales del siglo

XV los europeos en particular intentaban

consolidar extensas rutas de comercio, por lo

cual

fortalecieron una avanzada técnica militar

para

emplearla en la lucha constante de diversas

naciones por consolidar imperios autónomos. Este progreso bélico les permitió, luego de descubierto el continente americano, la conquista y sometimiento de a la mayor parte de la población nativa, tras lo cual la redujeron a formas de organización social semejantes a las del mundo occidental.

Se sabe mediante las evidencias materiales dejadas por las sociedades prehispánicas que

su

desarrollo se remonta a miles de años atrás

y

su distribución espacial por el territorio

americano era muy amplia. Durante la llegada de los conquistadores europeos tomaban una diversidad estilos de vida, luego transformados por la interacción con los conquistadores en el periodo de la colonia y en los dos siglos siguientes. Los datos más tempranos para este tipo de sociedades en Colombia anteceden el año 10.000 ap. Semejante a otros lugares del mundo, las sociedades prehispánicas practicaron la cacería, la agricultura, el trabajo con metales y el intercambio de productos.

La arqueología y la historia han podido entregar información valiosa que se aproxima a la realidad de las sociedades prehispánicas. Sin embargo, es necesario emprender muchas más investigaciones que permitan llenar los vacíos actuales sobre el pasado remoto de las sociedades americanas de la conquista, sus interacciones entre sí y con su entorno.

sobre el pasado remoto de las sociedades americanas de la conquista, sus interacciones entre sí y
sobre el pasado remoto de las sociedades americanas de la conquista, sus interacciones entre sí y
LA ÉPOCA PREHISPÁNICA EN EL VALLE DE ABURRÁ Y EN EL CORREGIMIENTO Se cuenta en

LA ÉPOCA PREHISPÁNICA EN EL VALLE DE ABURRÁ Y EN EL CORREGIMIENTO

Se cuenta en la actualidad con un variado número de investigadores dedicados al estudio de las sociedades prehispánicas del Valle de Aburrá y Antioquia, aunque se presenta fragmentación de análisis y la carencia de investigaciones arqueológicas de amplio espectro teórico y territorial, lo que lleva a la imposibilidad de inferir algunos aspectos generales de las poblaciones prehispánicas para el centro de Antioquia. Ahora bien, esto contrasta con la gran variedad de evidencias materiales de carácter lítico, cerámico y orfebre obtenidas en investigaciones y, tristemente, debido a actividades de saqueo al patrimonio. Estos testimonios materiales evidencian la presencia humana en épocas anteriores a la conquista en diversidad de sitios de la geografía antioqueña, incluido San Antonio de Prado. Desde la arqueología se demuestra la presencia en el territorio de seres humanos que utilizan instrumentos líticos como puntas de flecha en posibles actividades de cacería. Así mismo, el registro arqueológico obtenido en los diferentes municipios del Área Metropolitana muestra una tendencia a la práctica de actividades como la agricultura, la minería y el intercambio, pero aún queda mucho por conocer de sus características sociales antes de la llegada de los conquistadores europeos.

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Los vestigios materiales de las sociedades prehispánicas se complementan con datos históricos que refieren a la presencia de grupos humanos a la llegada de los conquistadores al actual Valle de Aburrá. No obstante la existencia de las crónicas de la conquista sobre las campañas de descubrimiento, es imposible a

partir de ellas una profunda caracterización de los nativos y su realidad, pues son relatos permeados por una visión sesgada. Las crónicas cuentan los enfrentamientos bélicos con los llamados grupos indígenas y detallan algunos aspectos de la población aborigen de Antioquia.

Con respecto a San Antonio de Prado, las investigaciones han sido de carácter exploratorio y se asocian con estudios generales para toda el Área Metropolitana o municipios circunvecinos, realizados por el sector público (Prospecciones) y privado (Planes de Manejo Ambiental). En estas investigaciones el corregimiento se aborda de manera aleatoria y tangencial, asunto que contrasta con las evidencias materiales de grupos prehispánicos en el territorio obtenidas en algunas investigaciones y en las recolecciones superficiales efectuadas por particulares en labores agroindustriales y del saqueo. Muchos de estos hallazgos,

representados en piezas de material lítico y

cerámico, se encuentran en manos de personas de la comunidad.

2

Por su parte la documentación historiográfica sirve de apoyo en el rastreo de evidencias que esclarezcan lo acontecido en el contacto entre americanos y europeos, en especial cuando se viene consolidando la tesis de que la ruta de los conquistadores de la hueste de Jorge Robledo hacia el Valle de Aburrá, tras hallarse en Heliconia en 1541, pasó por territorio del corregimiento . Las crónicas de esa campaña de conquista relatan la presencia de grupos humanos dispersos, y aunque todas son muy generales, se sabe de la presencia humana en San Antonio de Prado antes y después de la

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1 Aunque una sola evidencia no es suficiente para hablar con solides sobre el tema, siempre se alude a las puntas líticas halladas en el municipio de Bello. Ver Castillo Espitia, Neyla. “Las culturas indígenas prehipánicas”. En Melo, Jorge Orlado (compilador). Historia de Medellín. Bogotá, Compañía Suramericana de Seguros,

1996.

En Melo, Jorge Orlado (compilador). Historia de Medellín . Bogotá, Compañía Suramericana de Seguros, 1996.
En Melo, Jorge Orlado (compilador). Historia de Medellín . Bogotá, Compañía Suramericana de Seguros, 1996.
llegada de los conquistadores. Por ahora se hace necesaria la realización de i n v

llegada de los conquistadores. Por ahora se hace necesaria la realización de i n v e s t i g a c i o n e s a r q u e o l ó g i c a s e historiográficas detalladas, para comprender la dinámica particular de estos grupos humanos y su localización exacta.

Sin asumir una posición pesimista del estado actual de las investigaciones arqueológicas en el corregimiento, el avance es poco, adoleciendo de causales normales propias de la situación por la que pasa la disciplina arqueológica en el país. El conjunto de indicios

materiales muestra la presencia humana en San Antonio de Prado en épocas pasadas, más aún si se tiene en cuenta que estos grupos se articulan a una problemática más amplia que trasciende los límites corregimentales y cuyas realidades han sido estudiadas con un poco más de detalle para otras regiones del departamento. De gran importancia es el Plan de Desarrollo Cultural 2007-2017 que dejó un aporte inicial para la ejecución de intervenciones arqueológicas de carácter científico con la participación de la comunidad en el proceso de reconocimiento de su patrimonio histórico.

en el proceso de reconocimiento de su patrimonio histórico. Vista de la vereda Potreritos de San

Vista de la vereda Potreritos de San Antonio de Prado, Archivo Personal de Alex Betancur Mejía

2 La Corporación Pasado Humano ha realizado una labor de reconocimiento y defensa del patrimonio arqueológico del corregimiento, de donde se han obtenido algunos vestigios de material cerámico que en este texto se presenta. 3 Aunque no existe unanimidad sobre la ruta exacta tomada por los conquistadores en SanAntonio de Prado para llegar al Valle deAburrá, se cuenta con información de archivo en Tobar 1993, Vélez y Botero 2000.

de Prado para llegar al Valle deAburrá, se cuenta con información de archivo en Tobar 1993,
de Prado para llegar al Valle deAburrá, se cuenta con información de archivo en Tobar 1993,
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CCAAPPÍÍTTUULLOO 22 CCAAPPÍÍTTUULLOO 22
CCAAPPÍÍTTUULLOO 22 CCAAPPÍÍTTUULLOO 22 Fuente: AHA. Fondo Salinas, Tomo 373 , documento Nº 6944. Pedro Galeano

Fuente: AHA. Fondo Salinas,

Tomo 373

, documento Nº 6944. Pedro Galeano y Compañeros

son amparados en un ojo de sal en el sitio de Prado a pesar del amparo que tenía de él Antonio Velásquez

Año 1722

OCUPACIÓN DEL ESPACIO GEOGRÁFICO DE SAN ANTONIO DE PRADO DURANTE LA ÉPOCA COLONIAL HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XIX

E n el transcurso de los tres siglos de

dominación española del actual territorio colombiano y durante la primera mitad del

s i g l o

contemporáneamente por San Antonio de Prado fueron espacio para el tránsito de los conquistadores europeos, el asentamiento de grandes propietarios, el desarrollo de actividades tanto agrícolas como mineras y lugar de tráfico comercial hacia las salinas ubicadas en el sitio de Guaca al occidente de Antioquia. La

o c u p a d a s

X I X ,

l a s

t i e r r a s

dispersión de las familias asentadas en el territorio, una fuerte vinculación social y económica de los pobladores con otros propietarios y habitantes del sur y centro del valle de Aburrá, principalmente distribuidos en Envigado, Itagüí y Medellín, caracterizan el primer periodo de configuración histórica del corregimiento. A diferencia de lo acontecido en otras partes del valle, en el periodo colonial y durante las primeras décadas de autonomía política de Colombia, las tierras de Prado no fueron objeto de fundación de poblados. Al ser un espacio periférico comprendido en la jurisdicción de la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria, limítrofe con el Pueblo de Indios de Nuestra Señora de la Estrella luego de 1685, estuvo eclesiásticamente adscrito primero al curato de Envigado a finales del siglo XVIII y luego al de Itagüí desde 1825.

eclesiásticamente adscrito primero al curato de Envigado a finales del siglo XVIII y luego al de
eclesiásticamente adscrito primero al curato de Envigado a finales del siglo XVIII y luego al de
regiones pobladas por grupos indígenas, destacándose los de Cinifaná, el pueblo de Las Peras y

regiones pobladas por grupos indígenas, destacándose los de Cinifaná, el pueblo de Las Peras y el denominado Murgia o de La Sal debido a las salinas allí explotadas por los nativos. Desde este último punto envió al Capitán Jerónimo Luís Tejedo a recorrer unas sierras alejadas, actividad que dio lugar al descubrimiento del Valle de Aburrá.

EL DESCUBRIMIENTO Y CONQUISTA DEL VALLE DE ABURRÁ

Posterior al hallazgo del Nuevo Mundo a finales del siglo XV por exploradores europeos, se inició un proceso de conquista y colonización del suelo americano. De las primeras incursiones a las costas del mar Atlántico colombiano, rápidamente se dio paso a la fundación de ciudades en tierra firme y a constantes expediciones al interior, adentrándose los españoles en búsqueda de riquezas. El afán de inspeccionar una geografía desconocida y de adquirir oro acumulado por los indígenas motivó a las huestes de conquistadores para avanzar desde distintos puntos hacia los caudalosos ríos, las selváticas montañas y valles tropicales. A Antioquia ingresaron por varios lugares. Si bien es cierta la efímera existencia de la ciudad de San Sebastián en la región de Urabá en 1510, las exploraciones iníciales de parte del territorio sólo comenzaron en 1537 cuando Francisco César, Teniente de Pedro de Heredia, recorrió los lados de la serranía de Abibe. No obstante estos logros, los principales descubrimientos y fundaciones comenzaron con Jorge Robledo y sus hombres provenientes de Popayán.

Como Capitán en varias campañas al sur con el fundador de Popayán Sebastián de Belalcázar, y previo a su llegada a Antioquia, Jorge Robledo conoció de las exploraciones efectuadas por Francisco César y las inmediatamente posteriores de Pedro Vadillo en la región del río Cauca y Buriticá. Interesado en continuar los reconocimientos de la zona, y tras haber fundado entre 1539 1540 las ciudades de Anserma y Cartago, partió al norte en 1541 al mando varios hombres a pie y a caballo. Las diferencias mantenidas con Belalcázar propiciaron su idea de capitular los posteriores descubrimientos a su nombre en España. Con este objeto, recorrió

Retrato autografiado de Jorge Robledo. Imagen elaborada durante el siglo XIX.

de Jorge Robledo. Imagen elaborada durante el siglo XIX. Geografía General y Compendio Histórico del Estado

Geografía General y Compendio Histórico del Estado de Antioquia en Colombia

En:

Melo, Jorge Orlado (compilador).

Historia de

Antioquia. Medellín, Presencia, 1988

Aunque las descripciones efectuadas por diversos cronistas de las posibles rutas emprendidas por Tejelo para su ingreso al Valle no son completamente detalladas, el acceso fue por el abra del Chuscal y su tránsito cruzó parte del territorio actual de San Antonio de Prado, ya fuera continuando hacia el oriente luego del Chuscal o viajando por la vertiente sur de la Doña María. En el primer caso, debió descender por el curso de la Quebradalarga hasta encontrar la Doña María, para después remontar las cuchillas de El Barcino o Piedra Gorada. En el segundo, posiblemente viajó en dirección sureste por las faldas de la cuchilla de Romeral .

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1 Vélez Escobar, Norberto y Sofía Botero Paez. La búsqueda del Valle de Arví. Medellín, Corantioquia, 2000.

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El descubrimiento del valle puso en contacto por primera vez a los españoles con la

El descubrimiento del valle puso en contacto por primera vez a los españoles con la población nativa allí asentada. En la crónica de Juan Bautista Sardela quedan registrados la percepción de la geografía del valle y, muy especialmente, los enfrentamientos de los indígenas con Tejelo y sus compañeros. Así, según lo narra el cronista,

“[…] aquel día fue a dormir sobre un valle que en lo baxo dél paresçía aver cierta poblazón q(ue) como era puesto el sol y hazia niebla no se devisava bien y opúsese en lo más secreto que pudo por no ser sentido, e no pudo caminar tanto que antes que al

valle llegase salió el sol y los indios le divisaro(n) y como los viero(n) tocando sus atambores e bozinas

e juntárose hasta myll indios y los

españoles serían hasta XX de a pie

e doze de a cavallo e como ellos

nunca avían visto xristianos, saliéro(n)les al camyno sin dar lugar a que se les hiziese parlam(me)nto ning(un)o e toviero(n) con ellos su guzavara que les turaría tres oras, donde fue bien reñyda de am(b)as partes e hiriero(n) seys o siete españoles y mataro(n) e hirieron cavallos donde los españoles se viero(n) en muy gran riesgo de p(er)derse, p(er)o como nuestro señor nunca

desampara los suyos, la gente de a pie lo hizo tan bien que con ayuda de los de a cavallo rompiro(n) a los indios e los metiero(n) en el pueblo

e se metían en los boyos e otros

subia(n) en las cumbres de ellos como si allí no los pudiera(n) […]” 2

Luego del enfrentamiento con los indios del valle hubo otro donde estos iban armados con dardos. Su sometimiento final a los españoles fue violento, y resultado de ello fueron los continuos suicidios de los indios prisioneros y el aprovechamiento de los cultivos de las tribus para la alimentación de la hueste conquistadora. Después de estos sucesos, los españoles pasaron al Valle de Arví en el oriente antioqueño, tras lo cual regresaron a la región del Cauca donde se efectuó ese mismo año por parte de Jorge Robledo la fundación de la ciudad de Satafé de Antioquia en las cercanías a Ebéjico. Con la fundación, Robledo intentaba asegurar los territorios descubiertos, incluyendo el valle de Aburrá, pero su plan demoró en ejecutarse. Disputas entre lo gobernantes de las ciudades de Cartagena y Popayán por hacerse al control del territorio de Antioquia generaron un conflicto medianamente resuelto con el título de Mariscal de las tierras descubiertas otorgado a Robledo, pues en 1546 fue asesinado por hombres de Belacázar que lo tuvo siempre como traidor.

Desde mediados del siglo XVI con el proceso de conquista del territorio por Robledo y la fundación de la ciudad de Antioquia se inició la lenta colonización del espacio geográfico del centro de Antioquia por grupos de españoles. La existencia de recursos auríferos y su posible explotación, junto con la distribución de tierras e indios entre los peninsulares, sentaron las bases del establecimiento propiamente de la sociedad colonial. Al núcleo inicial de blancos y mestizos ubicados en las cercanías de la Ciudad de Antioquia, le siguieron otros asentamientos humanos dispersos entre las montañas y valles interandinos, entre ellos el que daría origen a Medellín y sus poblaciones cercanas.

2 Sardela, Juan Bautista. “Relación de lo que subcedio en el descubrimyento de las provincias de Antiochia; Anserma y Cartago y cibdades que en ellas están pobladas por el s(eño)r Capita(n) Jorge Robledo”. En: Tovar Pinzón, Hermes. Relaciones y vistas de los Andes. Siglo XVI. Bogotá, Tercer Mundo, 1993.

Jorge Robledo”. En: Tovar Pinzón, Hermes. Relaciones y vistas de los Andes. Siglo XVI. Bogotá, Tercer
Jorge Robledo”. En: Tovar Pinzón, Hermes. Relaciones y vistas de los Andes. Siglo XVI. Bogotá, Tercer
incluyen referencias a la tenencia de la propiedad para el periodo colonial en su etapa

incluyen referencias a la tenencia de la propiedad para el periodo colonial en su etapa temprana, señalan a María de Quesada, viuda del Capitán Juan Daza, como beneficiaria de una merced de tierras de caballería y pan coger en 1616 . La merced comprendía las tierras de Itagüí y el Ancón de los Yamesíes [llamadas así por los indios Yamesíes que las dejaron], y su entrega se presentó con

el fin de compensarle otras que perdió

en el paraje de los Tafetanes al fundarse el resguardo de indios de Nuestra Señora de Sopetrán. La entrega de la merced se hizo a efecto de un decreto dado por el Oidor y Visitador de Antioquia Francisco Herrera y Campuzano, y señalaba por límites.

LAS TIERRAS DE PRADO DURANTE EL PERIDO COLONIAL HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XIX

Producto de las campañas de conquista y la fundación de ciudades los españoles comenzaron el poblamiento de los territorios recién descubiertos sobre la base de actividades económicas como la minería, el comercio y el desarrollo de explotaciones agrarias. De un asentamiento principal de peninsulares y sus descendientes en la región del Cauca y del norte de Caldas [Ciudad de Arma], se desplegaron colonizaciones hacia diversas zonas. Notorio fue entre los primeros pobladores hispanos el interés en la distribución de mercedes de tierra en el Valle de Aburrá, un sitio intermedio entre el Cauca y las tierras del oriente antioqueño. Las adecuadas posibilidades para el comercio con las regiones mineras, la fertilidad del suelo y unas mejores condiciones climáticas respecto al cañón del Cauca fueron motivos para la creciente importancia del valle a partir del el siglo XVI. A él llegaron diversos propietarios de grandes extensiones de tierra con sus familias, estableciendo haciendas dispersas y privatizando el suelo antes ocupado por los indígenas.

En el transcurso de varias décadas el valle de Aburrá en su conjunto fue objeto de reparticiones entre inmigrantes españoles. La particularidad de los repartos estuvo dada por la entrega de enormes porciones de tierra, de delimitación no siempre precisa, en algunos casos como reconocimientos a servicios en las campañas de conquista o mediante su adquisición a través de compras, luego de lo cual se daba lugar a un fraccionamiento de la propiedad debido a las herencias de los primeros poseedores. Con respecto al sur del Valle, incluyéndose el territorio ocupado por San Antonio de Prado, estudios que

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“Desde la quebrada que está pasando el Guayabal toda la tierra que hay valle arriba, orilla del río Aburrá y de la sierra que llega al margen del llano hasta la otra banda de la quebrada que llaman “Aguasal” [Doña María] todas las sabanas, montes y cañadas que hay en dichos término y llano”

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La merced pasó luego en 1639 a don

Juan Mejía de Tobar, y tras su muerte,

a su esposa doña Elvira Ramírez.

Propietaria además de unos pocos esclavos y reses de ganado, Elvira Ramírez tuvo ocho descendientes, cinco hijas y tres hijos. Antes de ser sepultada en la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria en el sitio de Aná, indicó en su mortuoria, fechada en 1670, haber dejado casadas a

3 Álvarez, Víctor. “La sociedad colonial, 1580 – 1720”. En: Melo, Jorge Orlando [Editor]. Historia y presencia, Medellín, Presencia, 1991. 4 Betancur, Agapito. Monografía de Itagüí. Medellín, Imprenta Oficial, 1931. Pág. 12. Cita como fuente este autor lo expresado por el Señor Juan de la C. Cogote, Archivero Departamental y miembro de laAcademiaAntioqueña de Historia en el diario medellinense Colombia No. 2.776 de 27 de enero de 1930.

y miembro de laAcademiaAntioqueña de Historia en el diario medellinense Colombia No. 2.776 de 27 de
y miembro de laAcademiaAntioqueña de Historia en el diario medellinense Colombia No. 2.776 de 27 de
varias de sus hijas. Una de ellas, doña María Mejía, contrajo nupcias con el Alférez

varias de sus hijas. Una de ellas, doña María Mejía, contrajo nupcias con el Alférez don Álvaro Pérez de Valderrama, recibiendo como dote lo correspondiente mediante escritura . La dote, si bien es una costumbre como contribución al patrimonio de los nuevos matrimonios, en este caso tiene una significación especial. Con ella el Alférez Álvaro Pérez de Valderrama obtuvo las tierras de la merced, reafirmando su prestigio social al desempeñar uno de los cargos políticos más importantes del Cabildo de la Ciudad de Antioquia.

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más importantes del Cabildo de la Ciudad de Antioquia. 5 Fuente: AHA. Serie Mortuorias. Tomo 283.

Fuente: AHA. Serie Mortuorias. Tomo 283. Do. 5776. “Mortuoria de Doña Elvira Ramírez”, Año de 1670.

Los siguientes propietarios de la merced de tierras donde estaba incluido parte el actual territorio de San Antonio de Prado, fueron en 1655 don Diego Muñoz de Bonilla y su esposa doña María de Alarcón por compra al Alférez. En adelante, y debido a ventas efectuadas por

María de Alarcón, a donaciones a sus parientes, a las capellanías con que se gravaban tierras para misas por el alma de su

esposo Diego Muñoz y al reparto de sus bienes terrenales entre sus herederos, dichas tierras de merced en Guitagüí perdieron su unidad y pasaron como lotes menores a sus hijos y otros comparadores. Como tal, fueron tierras que estuvieron disputadas en 1644 por litigio entre don Diego Muñoz y don Antonio Zapata , y en ellas estaba ubicada, según lo anotaba María de Alarcón en su testamento de 1680, su ranchería con varias herramientas de trabajo, una esclava, algunas reses y bestias. En ese documento, además, se detalla su primer matrimonio con Luís de Zerpa del cual sobrevivieron tres hijos, hermanos a su vez de cuatro hijos más de su segundo matrimonio con don Diego Muñoz .

6

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La desmembración de la extensa merced de tierras a partir de la propiedad que de ellas tuvo María de Alarcón, también dueña de tierras en el Valle de Rionegro, separó parte del territorio actual de San Antonio de Prado de Guitagüí. Uno de los compradores, don Juan Jaramillo de Andrade, patriarca de una importante familia y esposo de doña Ana Chacón de Poveda, recibió dos lotes de terreno en 1678 . La familia Jaramillo de Andrade se distinguió por su vocación minera con explotaciones salinas en Guaca y auríferas en el Nus, propietaria además de 33 esclavos distribuidos en las distintas minas y en sus posesiones en Prado para el desarrollo de actividades agrícolas. En la causa mortis de su esposa Ana Chacón, celebrada en el sitio de Nuestra Señora del Rosario de Guitagüí a 14 de octubre de 1682, ella había hecho mención de su ascendencia española y de los bienes que disfrutaba. A parte de dos mil pesos de a ocho reales castellanos que dejó a una heredera y de 100 pesos de ocho reales castellanos que dio a un convento en la Ciudad de Cartagena, señala que

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“[…]

yo

a

mis

herederos

los

5 AHA. Serie Mortuorias. Tomo 283. Do. 5776. “Mortuoria de Doña Elvira Ramírez”,Año de 1670. Folios 30. 6 AHA. Fondo Tierras. Tomo 185. Doc. 4663 “Autos entre DonAntonio Zapata y Don Diego Muñoz sobre las tierras de Itagüí”.Año de 1664, once folios. 7 AHA. Fondo Escribanos de Medellín, Juan deAlzate, “Testamento de María deAlarcón”, 1680, folio 6v. 8 AHA. Escribanos, Caja # 1, 1678 “Venta de tierras de MaríaAlarcón al capitán Juan Jaramillo deAndrade yAna Chacón” día 8 mes 10, folio 34.Año 1678

de tierras de MaríaAlarcón al capitán Juan Jaramillo deAndrade yAna Chacón” día 8 mes 10, folio
de tierras de MaríaAlarcón al capitán Juan Jaramillo deAndrade yAna Chacón” día 8 mes 10, folio
impongo y cargo sobre el ato de ganado mayor, tierras y casa y ranchería que

impongo y cargo sobre el ato de ganado mayor, tierras y casa y ranchería que tengo y poseo en términos de la dicha villa y sitio que llaman de Guitagüí cuyos linderos son desde dicha quebrada que llaman de Doña María hasta confinar con los montes y salinas y tierras del sitio de Guaca que tengo y poseo en la jurisdicción de Antioquia […]” .

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comprendía la mayor parte de Itagüí, incluyéndose terrenos de San Antonio de Prado, se procedió a un constante fraccionamiento de la propiedad. Durante el siglo XVIII y los primeros cincuentas años del siglo XIX esa tendencia a la subdivisión del territorio se mantuvo muy ligada a diversos conflictos sobre el dominio de las propiedades.

Varios fueron los procesos de litigios por terrenos adelantados por las autoridades españolas del Cabildo de la Villa de la Candelaria y de la Gobernación de la Provincia de Antioquia. La nota especial de tal documentación es usar por primera vez la palabra Prado para designar las tierras motivo de disputa, ya fuera que allí se reportara actividades mineras o agrícolas.

Los bienes de doña María Chacón de Poveda y de su esposo don Juan Jaramillo de Andrade

pasaron a sus herederos. En testamento de don Juan Jaramillo, dejó a su vez parte de las tierras

de Prado a dos hijos, el Alguacil Alonso Jaramillo

y el Bachiller Esteban Jaramillo, pues otra parte

había de venderse posteriormente a don Juan de Menoyo y Angulo en 1697. Otros de los hijos herederos fueron el capitán Juan Jaramillo [demente], el Padre Jesuita Francisco José Jaramillo y su hija María Jaramillo .

Ejemplos de litigios por las tierras de Prado se dieron en 1759 cuando fue presentado al

Cabildo de la Villa de la Candelaria un pleito de Pedro Arboleda contra Francisco González sobre linderos de las tierras de Prado . También en 1780 ocurrió otro enfrentamiento por la tenencia de la propiedad. En esta oportunidad, don Francisco Miguel Velásquez en compañía de su hermano manifestaron tener compradas unas tierras de montaña en el sitio de Prado a los señores Manuel Jerónimo y Nicolás Hurtado en precio y cantidad de 425 pesos y oro en polvo. Señalaban que estas tierras tenían cierto cargo en capellanía para

Pedro de Restrepo, difunto, que posteriormente pasó a servir al doctor Don Juan Felipe de Restrepo . Finalmente, en 1805 otra disputa territorial, que llegó hasta las autoridades del Virreinato de la Nueva Granada en Santa Fe de Bogotá, sucedió entre Francisco Miguel de Restrepo y Miguel Bolívar por las tierras de Yarumal[lito] en Itagüí, tierras ubicadas cerca al camino de Guaca para arriba y distantes a las

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La parte de las tierras que quedó en igualdad de

dominio entre los dos hermanos, el Alguacil

Alonso Jaramillo y el Bachiller Esteban Jaramillo,

se sumó a las riquezas de la familia. Por otros

bienes poseían esclavos, ganados y en la región

de Guaca [Heliconia] tierras de pan y caballería,

salinas, bohío y casa. De una fracción de sus tierras posteriormente hicieron en 1724 venta a don Francisco Ramírez Betancur, casado con Úrsula Tello de Meneses y propietario asimismo

de nueve esclavos . Para ese momento, figuraban ya otros tantos propietarios en la zona de Prado. Tenían tierras el Alférez Francisco Aguirre, Gregorio Acevedo, don José Vélez,

Francisco Betancur

e hijos herederos, María Gertrudis Ramírez

Anastasia García, el Doctor

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Betancur por dote de su padre don Francisco Ramírez Betancur, y Lorenzo Gil González quien vendió a Alonso de Restrepo.

De

la

inicial

gran

merced

de

tierras

que

9 AHA. Fondo Escribanos de Medellín, Juan deAlzate, “Causa mortis DoñaAna Chacón Poveda”, 1682. folio 71r. 10 AHA. Fondo Escribanos de Medellín, Juan deAlzate, “Traspaso y cesión de bienes de Juan Jaramillo deAndrade a favor de de sus hijos”, 1684, folio 8r. 11 AHA. Escribanos de Medellín, “Alonso Jaramillo deAndrade a Francisco Ramírez Betancur”, 1724, F. 11r-12v 12 AHM, Fondo Consejo de Medellín, sección Colonia, SerieActas, Tomo 13,Año 1759. Folios 225r – 226r. 13 AHM, Fondo Consejo de Medellín, sección Colonia, SerieActas, Tomo 31,Año 1780. Folio 421

Folios 225r – 226r. 1 3 AHM, Fondo Consejo de Medellín, sección Colonia, SerieActas, Tomo 31,Año
Folios 225r – 226r. 1 3 AHM, Fondo Consejo de Medellín, sección Colonia, SerieActas, Tomo 31,Año
escrituradas por los Betancures camino de Guaca abajo . 14 E n materia del territorio,

escrituradas por los Betancures camino de Guaca abajo .

14

E n materia del territorio, adicional a lo comentado acerca de la tenencia de la propiedad, se destaca durante el siglo XVIII un lento proceso de individualización de Prado como un sitio especial dentro de Itagüí. A pesar de ser confusos cualquier tipo de límites, al mencionar a Prado se designa el espacio montañoso de la quebrada Doña María arriba entre el pueblo de Indios de Nuestra Señora de la Estrella [sólo suprimido a mediados del siglo XIX] y los confines del sitio de Guaca [Heliconia]. En términos eclesiásticos, primero hubo una adscripción al curato de Medellín hasta 1776 cuando fue erigido el curato de Envigado, tras ponerse en funcionamiento la iglesia de Santa Gertrudis La Magna. Los límites de este último curato llegaban a principios de la década de 1820 hasta encontrar los de Amagá, separados ambos por un camino público que de el sitio de La Mantequilla iba a Pueblito, y de allí a la quebrada de La Orcona . Posteriormente, con el afianzamiento eclesiástico del partido de Itagüí al alcanzar la categoría de curato en 1825, según lo informado por el gobierno de Cundinamarca del cual depende Antioquia para esa fecha , Prado quedó dentro esta nueva jurisdicción eclesiástica, la misma jurisdicción que se aplicó a lo civil.

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ACTIVIDADES COMERCIALES, ECONOMÍA AGRÍCOLA Y MINERÍA EN EL SITIO DE PRADO

Los vecinos propietarios de las estancias establecidas durante el periodo colonial en el actual territorio del corregimiento, unas veces residentes en el perímetro urbano de la villa de la Candelaria y otras asentados propiamente en Prado, tenían una fuerte relación con la economía agraria. La tenencia de esclavos

dedicados a cultivos domésticos en las estancias o destinados al trabajo en las minas de sal, es muestra de ello. Mediante la explotación de recursos provenientes de la tierra, los propietarios y sus familias aseguraban un mediano nivel de ingresos para su sostenimiento y, en algunos casos, un excedente, tal como acontecía con la ya citada familia Jaramillo de Andrade a finales del siglo XVII, familia que además de capitales acumuló poder político en el cabildo de la villa.

En el orden colonial, la posesión de tierras y su explotación constituían una fuente de poder económico de mucha importancia. Claramente la tierra era símbolo de status social y connotaba riquezas. Al tratarse de un bien, entraba fácilmente en el mercado como un producto comerciable a altos costos, sobre todo al tratarse de zonas fértiles cercanas al centro poblado de la villa. Las constantes ventas de tierras en Prado y las diversas subdivisiones entre herederos de antiguos propietarios, dan

cuenta de un fuerte interés por controlar el

territorio y hacerlo productivo. De los múltiples usos para el suelo, a parte de los pequeños cultivos de maíz, la extracción de madera y el pasto de ganado, sobresale documentalmente uno: Se trata de la explotación de salinas en la parte alta de la Quebrada Doña María. La producción de sal a lo largo del siglo XVIII fue uno de los elementos que caracterizó a Prado en dos sentidos. Primero, a través de su comercio en cargas proveniente de Guaca hacia el valle de Aburrá y el abastecimiento con alimentos desde el valle a las cuadrillas que laboraban en las salinas. La ruta, que atravesaba gran parte del territorio pradeño, fue tempranamente usada por los españoles, y ella se estableció también como corredor de poblamiento con la creación de grandes y medianas unidades agrarias a ambos lados de la vía. Segundo, por el hallazgo, explotación y litigio de ojos de sal propiamente en Prado.

14 AGN. Fondo TierrasAntioquia. Tomo VI. Rollo 19. “Pleito por las tierras de Yarumal en Itagüí” 15 AHA. Serie Gobierno Provincial. Tomo 1237. Documento No. 17399. Comunicaciones de varios empleados para varios.Año 1826. Folio 50. 16 AHA. Serie Gobierno Provincial. Tomo 1224. Documento No. 17368. Comunicaciones de la Intendencia de Cundinamarca para el Gobernador y Comandante. Año 1825. F. 333

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No. 17368. Comunicaciones de la Intendencia de Cundinamarca para el Gobernador y Comandante. Año 1825. F.
La importancia de las salinas como renglón de producción económica deriva de varios hechos. El

La importancia de las salinas como renglón de producción económica deriva de varios hechos. El aislamiento del interior de Antioquia respecto al mar o a las minas salinas del centro de la Nueva Granada, hacía altamente costoso la importación de la sal, por lo que la extracción doméstica era fuertemente demandada. Salinas en el cercano oriente antioqueño y en Heliconia, ya explotadas en tiempos prehispánicos, tuvieron un largo periodo de auge desde la llegada de los españoles. Asimismo, la sal constituye un artículo con una demanda constante, tanto para nutrición humana como para el alimento de ganados con los cuales atender a su vez la dieta básica de la población. Y abastecer la demanda de la sal generaba a los mineros y comerciantes buenas ganancias, de allí que el control de la propiedad sobre los ojos de sal fuera motivo de constantes disputas.

Los conflictos sobre el monopolio de la producción salina en Prado durante el siglo XVIII se dieron en diferenciados momentos. Una de las primeras propietarias de explotación salina a finales del siglo XVII había sido doña Ana María del Toro Zapata, viuda de maestro de campo Don Antonio Zapata. Una de las mujeres más adineradas de su época en la ciudad de Antioquia y residente en el valle de Aburrá, señaló en su testamento de 1667 ser hija legítima y única heredera del capitán Fernando del Toro Zapata y de doña María de Ordaz y Figueroa . Encomendera y propietaria de negros esclavos, tuvo la extracción de sal en Prado para su comercio como un renglón importante, pasando dicha extracción en el siglo XVIII a otros. Así, en 1723 Juan de Herrera, vecino de la Villa, afirmó que él y su madre tenían derecho a las unas tierras de pan coger en la salina de Prado a orillas de la quebrada que llaman Doña María gracias a dádiva dada en 1691 por su difunto tío el Capitán Felipe de Herrera a su padre Lucas de Herrera. Desde entonces manifiestan haber poseído y labrado las tierras, pero los herederos de Juan Gil González, y en particular Lorenzo Gil y su sobrino

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Ignacio Galeano, pretendían últimamente arrebatarles. Esta razón motivó un conflicto para definirle los límites a las tierras de los Herrera y los Gil, siendo necesario aclarar el trazado original del viejo camino a Guaca que dividía las propiedades, pues en el terreno había dos posibles rutas. Sirvieron de testigos Alejandro Lión, Toribio de Ibargüen, Francisco de Aguirre, Francisco Quintero, Albino Gil Vásquez y Toribio de Murcia, negro esclavo del Alcalde Provincial Alonso Jaramillo de Andrade. Para resolver el diferendo fue visitado el terreno por Antonio Londoño, Juez encargado, cuya declaración fue la siguiente:

“De las tierras del sitio Prado sobre que se ha formado el presente litigio, subimos por el

sitio que llaman la Montañuela y habiendo llegado a su cumbre en donde reconocíamos dos caminos uno que coge a mano derecha y otro que coge a mano izquierda, reparé, vi y observé que dicho camino es al parecer intratable, áspero, fragoso y muy pendiente y no hallé señal alguna de que pudiera haber sido camino real porque

además de ser la tierra blanda y

no se hallan

canalones antiguos modernos pasados de dos o tres los cuales son abiertos a mano por ser los sitios donde están muy pendientes y llegando al fin de dicho camino que cae a la quebrada que llaman de Doña María para llegar al salado se ofrece un penol grande dilatado tan dificultoso que parece imposible pudieran subir cargas por él además de no haber en todo el camino, a un lado y a otro el despeñadero y precipicio, lo

de poco

17 AHA. Escribanos, Caja # 1, 1702 “Testamento deAna María del Toro Zapata” día 12 mes 11, folio 93-106.Año 1702

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AHA. Escribanos, Caja # 1, 1702 “Testamento deAna María del Toro Zapata” día 12 mes 11,
que se verifica porque dicho el juez esto lo reconocimos todo y hallamos ser lo

que se verifica porque dicho el juez esto lo reconocimos todo y hallamos ser lo que llevo expresado. Y habiendo subido por la otra cuchilla y camino que cae un poquito más arriba del salado que será dos cuadras poco más o menos y es el de mano derecha que hallamos ser mucho mas tratable sin riesgos ni peligros y que sobre estar todo lo más del camino sobre peña se halla todo el lleno de canalones antiguos y modernos que denota parecer haber sido el camino real que por además que dicho camino no es al parecer mas dilatado que el otro fuera de ser en también parte mas ancho y mas apacible respecto del otro y muchos canalones que al parecer son antiquísimos y están dentro de dicho monte” 18

canalones que al parecer son antiquísimos y están dentro de dicho monte” 1 8 Fuente :

Fuente :

AHA. Fondo Colonia - Salinas,

Tomo 373, Documento 6944. “Pedro Galeano y sus compañeros son amparados en un ojo de sal en el sitio Prado a pesar del amparo que tenía de él Antonio Velásquez”. Año 1749

En la sentencia del juez, éste señaló que según lo visto y revisado en los autos y respetando los linderos de dichas tierras, así como el trazado de los caminos, convenía hacer mojones como correspondía al señor Lorenzo Gil y coherederos en la parte de abajo, y al señor Juan Herrera y coherederos en la parte de arriba.

El segundo momento de los litigios por las salinas de Prado fue poco después. En 1726 Lorenzo Gil, vecino de la Villa de la Candelaria, instauró un juicio contra Martín Uribe por uno ojo de sal que hacía muchos años explotaba con sus hermanos en unas tierras antes de sus padres y ahora de su propiedad. Las tierras se ubicaban en el sitio de Prado a orillas de la quebrada Doña María, en el lugar donde su f a m i l i a h a b í a c o n s t r u i d o c a s a y permanentemente realizaban limpieza de las malezas. De dicho ojo de sal había sacado también provecho el Capitán Francisco Vélez de Vivero durante doce o trece años con su yerno, sus esclavos y su ganado. Sin embargo, recientemente Marín Uribe había llevado leña y registrado el ojo de sal para iniciar por su cuenta la explotación. Por lo tanto, Lorenzo instauró un proceso ante las autoridades españolas para esclarecer la propiedad de las tierras. En un pleito atendido por el Alcalde Ordinario de la Villa de la Candelaria, Martín Uribe afirmaba el derecho que lo asistía para la explotación del ojo de sal al no estar previamente denunciado por ninguna persona y por haberle comprado en ochenta pesos oro y veinte tomines de a veinte quintales las tierras a doña Anastasia García, viuda de Bernardo Martínez, quien las adquirió en su momento mediante compra a Esteban Jaramillo de Andrade bajo los detalles siguientes:

“[…] desde donde desemboca la quebrada de Guaca al camino y por el camino hasta la cepa del monte porque yo no vendo ni he vendido el monte sino el derecho que adquirí de don Alonso con

18 AHA. Fondo Colonia - Salinas, Tomo 373, Documento 6944. “Pedro Galeano y sus compañeros son amparados en un ojo de sal en el sitio Prado a pesar del amparo que tenía de élAntonio Velásquez”,.Año 1722. F. 33

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en un ojo de sal en el sitio Prado a pesar del amparo que tenía de
todas sus entradas, salidas, leñas, usos y servidumbres y así le vendo el derecho que

todas sus entradas, salidas, leñas, usos y servidumbres y así le vendo el derecho que tengo y puedo tener del salado de Prado y por haberle descubierto, trabajado y puesto en estado Bernardo Martínez mi marido difunto ”

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del Prado, dijo bajo juramento que la explotación del ojo de sal había estado a cargo de Bernardo Martínez con una paila del Capitán Juan Vélez; después, dentro de dicho salado, también conoció a Don Martín de Uribe, luego a Lorenzo Gil y posteriormente el mismo el Alférez Don Antonio Velásquez. Sin embargo, expresó no saber con qué títulos han cocinado la sal, pero reconoció que las tierras eran limítrofes a las posesiones de la familia Gil.

Para clarificar la propiedad del salado al proceso, Lorenzo Gil expresó que su padre, el Alférez Juan Gil González, compró hacía varios años a Juan Prudente de Cerdeña, sin dejar escritura, una tierra, montes y abrevaderos en las salinas de Prado en el Valle de Aburrá, con los siguientes detalles

“[…] media estancia de una que tiene por título en el sitio que llaman las salinas de Prado y quebrada del Aguasal que oy llaman Doña María en el Valle de Aburrá, jurisdicción de dicha Villa por cuarenta pesos de oro, los cuales le tengo pagados por dicha media estancia. Sus linderos:

desde donde desemboca la quebrada en el llano de los Yamesíes para arriba camino de Guaca y por la otra parte con tierras del Capitán Javier Jaramillo y de la parte de acá donde tuve mi rancho e vía que es de otra banda de esta quebrada con tierras del Capitán Antonio Zapata que he estado poseyendo desde que compré este sin contradicción”

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Otros testigos, Nicolás Correa y Marcos Berrío, ratificaron lo dicho por Juan Gil González. Agregaron que la compra de las tierras se hizo a precio de 40 pesos de oro, suma que se pagó con la entrega de un macho colorado de silla, un

Según lo manifestó Uribe, la señora García poseía las tierras desde hacía trece años y Lorenzo Gil, de color pardo, sólo buscaba molestarlo sin tener titulo alguno. Vistos estos argumentos por las autoridades, fue llamada inicialmente para testificar a Anastasia García. Ella afirmó tratarse de un salado antiguo que se había perdido y sólo reencontrado por su esposo luego de las señas dadas por su antigua labradora doña Ana María del Toro Zapata, tras lo cual le fue muy costoso poner en servicio el charco del cual brotaba. Testificaron adicionalmente Lalo Ruíz, Miguel de Herrera y don Jesús de Herrero, quien declaró haber cocinado allí sal con Bernardo Martínez. Gracias a los anteriores argumentos, le fue reiterado el derecho a la veta de sal a Martín Uribe, pese a los reclamos de Lorenzo Gil sobre tener su familia en propiedad el ojo de sal en más de setenta años.

Un tercer momento de las disputas por la explotación de salinas en el territorio de Prado surgió en 1749 cuando Pedro Galeano Gil y sus compañeros fueron amparados en un ojo de sal, desconociendo el amparo que de él tenía el Alférez don Antonio Velásquez de Obando. En esta oportunidad, Antonio de Velásquez, vecino de la villa de Medellín, afirmó haber descubierto un salado en el sitio de Prado y solicitó ante el Gobernador de la Provincia se le concediera por descubridor. No obstante recibir el ojo de sal para su explotación con las tierras anexas, se presentó Pedro Galeano Gil aduciendo fueran recibidos los testimonios de varias personas para confirmar que dicho ojo de sal ha sido explotado desde hace muchos años por sus familiares los Giles. El primero de los testigos, Ignacio Ángel

19 AHA. Fondo Colonia - Salinas, Tomo 373, Documento 6945. “Lorenzo Gil instaura un juicio contra Martín de Uribe sobre un ojo de sal en el Prado. Se mandaron a Medellín para que allí siguieran su curso”,Año 1726, F. 122V 20 AHA. Fondo Colonia - Salinas, Tomo 373, Documento 6944. “Pedro Galeano y sus compañeros son amparados en un ojo de sal en el sitio Prado a pesar del amparo que tenía de él Antonio Velásquez”. Año 1749. F. 83v. Ver además: AHA. Sección Salinas. Tomo 373 Doc. 6940 “Autos y diligencias sobre el amparo de tierras de don Juan Gil en las salinas de Prado y en las del Valle deAburrá. Obran los documentos originales de sus derechos e instrumentos.” (6 hojas),Año 1782.

y en las del Valle deAburrá. Obran los documentos originales de sus derechos e instrumentos.” (6
y en las del Valle deAburrá. Obran los documentos originales de sus derechos e instrumentos.” (6
caballo alazán, una saya guarnecida y dos jubones blancos, luego de lo cual Juan Gil

caballo alazán, una saya guarnecida y dos jubones blancos, luego de lo cual Juan Gil hizo casa allí y tuvo ganado. Con estos testimonios y otros, las autoridades españolas definieron no ser cierta la categoría de realengo el ojo de sal aducida por Antonio Velásquez. Por tanto, el ojo de sal justamente pasó a manos de Pedro Galeano Gil.

Un cuarto y final momento en los pleitos sobre salinas se dio en 1786 al denunciar la falta de contribución a la Real Hacienda de don Juan Jaramillo de Andrade, Alcalde Provincial de la

Villa, propietario de un ojo de sal en el sitio de Prado. La denuncia mencionó que en el transcurso de cuarenta años más de treinta mil arrobas de sal no fueron registradas, no pagaron el real derecho de alcabala, ni fundido o entregado los quintos perteneciente a su majestad. Este hecho era preocupante si se tiene en cuenta que para el momento cada arroba de sal equivalía a dos pesos oro, lo cual motivó examinar los libros de cuentas de la Real Hacienda en la Ciudad de Antioquia. El resultado fue demostrar pagos de Juan Jaramillo durante

1783 por veinte pesos oro en polvo a razón

labranzas y el quinto, pero no hizo contribución

21

alguna por concepto de explotación de sal .

El último registro de la extracción de sal en el sitio de Prado con fines comerciales data de 1800. En ese año Nicolás González, vecino de la Villa de Medellín, denunció un ojo de sal que venía trabajando en la montaña de Prado en un callejón que daba tránsito a la vega que forma la Doña María . Con posterioridad, la actividad minera refirió no a la extracción de sal, sino de oro por dos métodos, el aluvión y la veta. Hasta 1845 se denunciaron dos minas en diferentes puntos. El primer denuncio de una mina de veta lo hizo en

1825 Gabriel Rodríguez, cura de la Estrella, y

José Antonio Molina, vecino del mismo sitio, en el paraje de Prado en el distrito de Itagüí, exactamente en la confluencia de la quebrada

22

23

Limona con la Doña María . Por su parte, el segundo lo hizo Celedonio Trujillo por sí y en

nombre de los señores Felipe Posada, Rafael y

Víctor Arango en 1845 al comunicar el hallazgo

de una mina de oro corrido en el paraje

denominado el Astillero, jurisdicción de Itagüí. Según denunciaba, dicha mina de aluvión comprendía como linderos el “cause de la quebrada el Astillero desde su nacimiento hasta la confluencia en la quebrada Doña María y diez varas a uno y otro lado de dicho cause y las labores de los causes de los arroyos por entrar en la misma quebrada el Astillero”. A este denuncio le fue expedido el correspondiente titulo de propiedad en atención a pagar lo correspondiente en la Tesorería de Rentas

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Provinciales .

Como se ha expresado anteriormente, el territorio ocupado hoy por San Antonio de Prado fue objeto de apropiación por grandes y medianos propietarios desde inicios del siglo XVI. La siembra de pequeños cultivos, el desmonte para la cría de ganado, las compra ventas de fajas de terreno y el fraccionamiento de la propiedad, el comercio hacia Guaca y las explotaciones de salinas y de minas de oro caracterizaron la economía local. Socialmente, los propietarios descendieron de inmigrantes

españoles, algunos de ellos mineros y esclavistas con altos cargos en la administración colonial. Aunque en el contexto de la Villa de la Candelaria el sitio de Prado no pasó de ser un espacio periférico de menor

importancia respecto del centro y norte del valle de Aburrá, una vez consolidado el proceso independentista en la primera mitad del siglo

XIX

la situación tendió a cambiar. Muestra de

ello

fue la importancia que en materia del

recaudo de impuestos tenía tal como lo denotaba el cobro del diezmo, cuyos remates en Prado para 1846, por ejemplo, sumaron 470 pesos . El creciente protagonismo del territorio dio por resultado que se transformara durante la segunda mitad del silo XIX en la fracción más

importante de Itagüí, proceso este desarrollado en el siguiente capítulo.

25

21 AHA. Fondo Colonia - Salinas, Tomo 373, Documento 6943. “Testimonio enviado al Gobernador de Antioquia sobre la solicitud hecha por don Diego Castrillón relativa a las salinas de Prado”, Año 1786. F. 72r – 72 v. 22 AHA. Fondo Minas deAntioquia. Tomo 1, Denuncio Nº 564, año de 1800, folio 137v 23 AHA. Fondo Minas deAntioquia. Tomo 3. Denuncio No. 1153,Año de 1825. Denunciante Gabriel Rodríguez. 24 AHA. Fondo Minas deAntioquia. Tomo 69, Denuncio Nº 4889, año de 1845. Denuncia Celedonio Trujillo. 25 AHM, Fondo Consejo de Medellín, Serie certificaciones, Tomo 167, folios 602v.Año 1846

Celedonio Trujillo. 2 5 AHM, Fondo Consejo de Medellín, Serie certificaciones, Tomo 167, folios 602v.Año 1846
Celedonio Trujillo. 2 5 AHM, Fondo Consejo de Medellín, Serie certificaciones, Tomo 167, folios 602v.Año 1846
TABLA Nº. 1   Cronología de eventos, periodo colonial – mediados del siglo XIX Fecha

TABLA Nº. 1

 

Cronología de eventos, periodo colonial – mediados del siglo XIX

Fecha

Evento en el sitio de Prado

Evento en la Nueva Granda y la provincia de Antioquia

1541

Exploración del valle de Aburrá por Jerónimo Luís Tejedo, capitán de Jorge Robledo

Fundación de la ciudad de Antioquia por Jorge Robledo

1550

 

Creación de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá

1563

 

Se constituye la Provincia de Antioquia

1616

Entrega de merced de tierras a María de Quesada, viuda del Capitán Juan Daza, en Itagüí y tierras de los Yamesíes

 

1675

 

Erección de la Villa de la Candelaria

1639

La merced de tierras de María de Quesada pasó a Juan Mejía de Tobar, y tras su muerte a su esposa Elvira Ramírez

 

1655

Traspaso de las tierras de Elvira Ramírez a Don Diego Muñoz de Bonilla y su esposa María de Alarcón

 

1678

Venta de parte de las actuales tierras de Prado por María de Alarcón a Juan Jaramillo de Andrade y su esposa María Chacón de Poveda

 

1697

Los hermanos el Aguacil Alonso Jaramillo y el Bachiller Esteban Jaramillo, heredaron las tierras en Prado de Juan Jaramillo

 

1738

 

Restablecimiento del Granda

Virreinato de la Nueva

1723

Pleito de Juan

de Herrera contra Lorenzo Gil e

 

Ignacio Galeano por tierras de pan coger en el sitio

y minas de Prado en la quebrada Doña María

1726

Pleito entre Lorenzo Gil contra Marín Uribe por un ojo de sal en Prado en quebrada Doña María

 

1749

Pleito entre Pedro G

aleano Gil y el Alférez don

 

Antonio Vásquez de Obando por salina en Prado

1785

 

Llegó a Antioquia el Visitador Antonio Mon y Velarde

1786

Denuncia por fraude a la Real Hacienda de Juan Jaramillo de Andrade, Alcalde Provincial, al extraer sal de una mina en Prado

 

1800

Denuncio de salina en Prado por Nicolás González

 

1810

 

Inició el proceso independentista en la Nueva Granada

1821

 

Congreso de Cúcuta

1825

Denuncio de una mina de oro de aluvión y veta en Prado por Gabriel Rodríguez, Cura de la Estre lla, y José Antonio Molina

 

1845

Denuncian de una mina de oro corrido en Prado [Astillero] por Felipe Posada, Rafael y Víctor Arango

 
1845 Denuncian de una mina de oro corrido en Prado [Astillero] por Felipe Posada, Rafael y
1845 Denuncian de una mina de oro corrido en Prado [Astillero] por Felipe Posada, Rafael y
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CCAAPPÍÍTTUULLOO 33 CCAAPPÍÍTTUULLOO 33 San Antonio de Prado a principios del siglo XX Archivo personal de

San Antonio de Prado a principios del siglo XX Archivo personal de Alonso Betancur Cano

LA CONSOLIDACIÓN DE LA FRACCIÓN DE PRADO EN EL CONTEXTO DEL VALLE DE ABURRÁ, 1850 1902

V arios son los procesos ocurridos durante la segunda mitad del siglo XIX en las antiguas tierras del sitio de Prado. En el

transcurso de cincuenta años se consolidó un centro urbano independiente de Itagüí, se creó una oficina de inspección para atender diversidad de delitos y se erigió una parroquia propia al servicio de los feligreses católicos. El aumento de población, el funcionamiento de los primeros centros de enseñanza y de salud, un mayor fraccionamiento de la propiedad en medianos predios, una diversificación de la producción agraria y el comercio, caracterizaron la vida social y económica. Detrás de esos

cambios se encontraba una elite local interesada en mejorar las condiciones de vida de la población en materia vial, de salubridad, de educación y, muy especialmente, en conseguir autonomía territorial con la constitución del municipio de Prado. No obstante los progresos, dificultades como la peste de viruela y la plaga de langosta en la década de 1890, por ejemplo, afectaron fuertemente a los habitantes y generaron transitoriamente inestabilidad.

FUNDACIÓN DEL CENTRO POBLADO E INDEPENDENCIA ECLESIÁSTICA

Sin lugar a dudas uno de los eventos primordiales en la historia de San Antonio de Prado fue el desarrollo de un núcleo urbano en su territorio. Una vez fundado el asentamiento

historia de San Antonio de Prado fue el desarrollo de un núcleo urbano en su territorio.
historia de San Antonio de Prado fue el desarrollo de un núcleo urbano en su territorio.
del siglo XIX: Manuel Betancur Uribe. Portador de uno de los apellidos más representativos de

del siglo XIX: Manuel Betancur Uribe. Portador de uno de los apellidos más representativos de los habitantes del territorio pradeño desde inicios del siglo XVIII, Manuel se había distinguido como defensor de la feria de ganado de Itagüí, y en 22 de julio de 1869, junto con otros vecinos de la fracción y algunos de La Estrella, hizo compra - venta del terreno donde se demarcó la plaza y las principales calles de Prado de diez varas de longitud cada una. En escritura pública de la Notaría Primera de Itagüí aparece por pago de doscientos pesos oro como compradores del terreno Tomas Betancur, Francisco Betancur y José María Mesa Betancur. Los vendedores fueron Manuel Betancur Uribe, Julián Acosta, Pablo Acosta, Benedicto Arango y su esposa María Chiquinquirá Acosta, Nepomuceno Castaño, José Betancur Arango, José María Muñoz, Justo Mejía, Dolores Muñoz, Concepción Uribe, Braulio Castaño, Eulogio Betancur, Juan Nepomuceno Betancur, Víctor Betancur, Juan José Betancur e Ignacio Betancur, vecinos de Prado, y Floriano Betancur, Miguel Garcés y Justiniano Garcés, residentes en La Estrella. A la nueva población le dieron por nombre San Antonio .

1

nucleado principal en inmediaciones del parque actual, aceleradamente inician otros tantos procesos como la erección de la parroquia, la instalación del primer hospital, el funcionamiento de escuelas elementales y la inauguración de la Inspectoría. Si bien Prado se había distinguido por ser la fracción más importante de Itagüí, fue a partir de 1869, luego de que personas de la elite local hicieron el trazado del marco urbano y la plaza, cuando hizo aún más evidente sus particularidades sociales, económicas y políticas respecto a distritos vecinos como La Estrella, Heliconia e incluso del mismo Itagüí. Una mayor autonomía para el intercambio de productos, por ejemplo con el establecimiento de un mercado local en la plaza algunos días de la semana, o el fortalecimiento de las relaciones vecinales para emprender obras públicas, son más notorios tras la creación del centro urbano.

Dotar a la fracción de una plaza para el funcionamiento de los servicios religiosos, educativos y civiles, útil además para el comercio y el encuentro de los vecinos, fue promovido por uno de los personajes más influyentes en los destino de la fracción durante la segunda mitad

Fuente. AHA. Fondo Notaria 1ª de Itagüí. Caja 124, Tomo 6204, Escritura 69. Año 1869
Fuente. AHA.
Fondo Notaria 1ª de Itagüí.
Caja 124, Tomo 6204,
Escritura 69. Año 1869

1 AHA. Fondo Notaria 1ª de Itagüí. Caja 124, Tomo 6204, Escritura 69, 1869, “Venta de terreno de Julián Acosta, Pablo Acosta, Benedicto Arango y su esposa María Chiquinquirá Acosta, Nepomuceno Castaño, José Betancur Arango, José María Muñoz, Justo Mejía y Dolores Muñoz, Miguel Garcés, Justiniano Garcés y Eulogio Betancur, Floriano, Concepción Uribe, Manuel Betancur Uribe, Juan Nepomuceno Betancur, Víctor Betancur, Juan José e Ignacio Betancur y Braulio Castaño a Tomas Betancur, Francisco Betancur y José María Mesa Betancur”. Folio 41r - 41v.

Ignacio Betancur y Braulio Castaño a Tomas Betancur, Francisco Betancur y José María Mesa Betancur”. Folio
Ignacio Betancur y Braulio Castaño a Tomas Betancur, Francisco Betancur y José María Mesa Betancur”. Folio
Con la fundación la población de San Antonio en la fracción de Prado el reciente

Con la fundación la población de San Antonio en la fracción de Prado el reciente centro poblado se impuso a otros sitios como Astilleros, Limonal, Yarumalito, Llano Grande, Buga y El Tigre. Poco después le fueron clarificados los límites a la fracción en su conjunto. Así, por Decreto de 11 de julio de 1871, “Fijando los límites de la fracción Prado perteneciente al distrito de Itagüí”, se anotó:

“Artículo único. Los límites de la fracción de “Prado”, perteneciente al distrito de Itagüí, creada por decreto de 15 de mayo último, son los siguientes: “De los nacimientos de la quebrada “Simona”; ésta abajo hasta su desemboque en la quebrada de Doña María; ésta arriba hasta donde se encuentra la primera cuchilla al lado derecho; por ésta arriba hasta la cordillera límite con Belén, por ésta arriba á linde con Evéjico, Eliconia y la Estrella, á los nacimientos de la “Simona”, primer lindero”

2

Simultáneamente a dificultades como la supresión de la fracción en julio 1883 y su restablecimiento en 1885 , los vecinos adelantaron la erección de una parroquia en su territorio independiente a la de Itagüí. Para 1880 ya funcionaba una capilla, pero había sufrido deterioros en su fachada a causa de un rayo que destruyó el frontis y de los malos cimientos, aunque sus enseres y paramentos estaban en perfecto estado y limpieza . Pocos años después, el 3 de febrero 1887 por Decreto del Señor Obispo Bernardo Herrera Restrepo, empezó funcionamiento la viceparroquia, y el 30 de noviembre del mismo año por otro decreto del mismo Obispo, se creó la parroquia con el presbítero José Mesa como sacerdote . Su existencia creó fricciones con Itagüí, de quien se

5

4

3

6

le segregó, y con La Estrella por el cobro de diezmos e indefiniciones limítrofes. En los distintos pleitos, La Estrella reclamaba se respetara como límite entre ambas parroquias desde el alto de La Granja, pasando por La Limona hasta un camino que partiendo de una casa que se llama Ferrería termina en La Limona, y que esta misma calle o camino formara el lindero de La Estrella y la parroquia de Itagüí .

7

Con la nueva parroquia, aparte de las diferencias con otras cercanas por el recaudo de los diezmos [que para Prado sumaban en 800 pesos oro el año de su creación], incidió fuertemente en la mentalidad de los pobladores. Hubo un reforzamiento en el tradicional arraigo a valores cristianos, el respeto a la autoridad y costumbres conservadoras propias de una sociedad básicamente agraria. Un mayor peso de la Iglesia en las conductas sociales marcó el ritmo en la vida pradeños, sus festividades y

conductas. Desde el nacimiento hasta la muerte, los ritos católicos estuvieron presentes con parámetros de vida buena al

dar reglas de comportamiento para alcanzar

un ideal superior a la vida terrenal. Además, la religión católica fue un espacio de socialización para la comunidad local en dos sentidos. Primero, la parroquia fue escenario para la creación de diversidad de congregaciones con vocación social. En otro sentido, la centralidad de la Iglesia justificó una

gran injerencia de las autoridades clericales en

los asuntos públicos. Tempranamente el sacerdote conformó una fuerza muy significativa para la realización de obras públicas y una voz importante en temas sociales. Estas razones explican, por ejemplo,

el peso dado a los párrocos en el primer relato

monográfico del corregimiento escrito por Celina Escobar Betancur y el Centro Cultural

2 AHA. Boletín Oficial. Medellín, sábado 7 de octubre de 1871. Año VIII. No. 488. p. 469 3 AHA. Fondo Decretos. Tomo 6870. Folio 20. Decreto No. 450 de 1883. Por el cual suprime la fracción Prado. 4 AHA. Boletín Oficial. Medellín, viernes 11 de septiembre de 1885. Año I. No. 45. p. 350. “Decreto No. 283 de 9 de septiembre de 1885, Por el cual se restituye cierto territorio al distrito de Itagüí y se restablece la Fracción Prado” 5 AAM. Fondo: DespachoArzobispal. “Autos de las visitas Pastorales”. Caja 10, Libro 1, 1880, folio 22. 6 Gómez, Antonio. “Parroquia de Prado”. Monografía eclesiástica y civil de Medellín. Medellín, 1951. Pág. 573 7 A.A.M. Fondo: DespachoArzobispal. “Parroquia, correspondencias, peticiones e informes de La Estrella e Itagüí”. Caja 101, Carpeta 3. folios sin marcar.Año 1907

correspondencias, peticiones e informes de La Estrella e Itagüí”. Caja 101, Carpeta 3. folios sin marcar.Año
correspondencias, peticiones e informes de La Estrella e Itagüí”. Caja 101, Carpeta 3. folios sin marcar.Año
de San Antonio de Prado en 1986. Es claro en este texto que los hechos

de San Antonio de Prado en 1986. Es claro en este texto que los hechos históricos responden a las acciones de los sacerdotes en búsqueda del bienestar social y espiritual de los habitantes, y por tanto, la historia de Prado es la historia de las obras de sus párrocos.

Producto de la religiosidad de los pobladores se emprendieron tres construcciones en el centro poblado de Prado. De un lado, la remodelación de la vieja capilla afectada por un rayo con la adecuación de un segundo templo más grande debidamente dotado de imágenes sagradas y de ornamentación. Los terrenos para este y la casa cural fueron dados por la familia Arango, Manuel Betancur, Baltasar Montoya y Vicente

Hurtado . De otro, estuvo la inauguración en

1889 de una capilla en honor a Nuestra Señora

8

de los Dolores y al servicio de la parroquia .

Asimismo, se inició el proyecto de dotar a la fracción de un cementerio para la sepultura de los feligreses.

9

La fundación del centro poblado en la fracción condujo, aparte a cambios en materia religiosa, a un mayor control de las autoridades civiles mediante la creación en la década de 1870 de una Inspectoría. El tipo de negocios atendidos por esta oficina, sobre el cual se volverá en otro acápite, tendió a ser variado. La vigilancia en el cumplimiento de las normas, la sanción a los infractores y la supervisión del funcionamiento de los establecimientos educativos, entre otras, eran sus tareas cotidianas. Finalmente, la fundación de un centro poblado llevó consigo la aspiración más importante de la fracción: su definitiva separación de Itagüí al transformarse en municipio. Romper los lazos de dependencia fiscal y política fue tema de constante debate no sólo entre la elite local, sino que ocupó a concejales de Itagüí, dividiendo opiniones.

POBLACIÓN, MORTALIDAD, EPIDEMIA DE VIRUELA Y FUNDACIÓN DEL PRIMER HOSPITAL DE CARIDAD

La documentación de la Alcaldía de Itagüí en el siglo XIX suele definir a Prado como su fracción más importante. No es de extrañar este adjetivo, pues muchos de los negocios en materia de venta de tierra, número de ciudadanos y de contribuyentes a obras públicas, mineros y arrieros, residían en Prado. La creciente población de la fracción es

una de las razones que explica su progresiva importancia. Si en el transcurso del periodo colonial y los primeros años del siglo XIX Prado estuvo habitado por pocos números de familias dispersas entre los montes, los

caminos, las minas y quebradas, rápidamente la situación cambió. Para 1883 se estimaba que de 4.687 habitantes de Itagüí, 2.000 se

distribuían en Prado

11 . Ese

10 , y en 1897 ya se

hablaba de más 3.000 pradeños

crecimiento, si bien es notorio, se vio afectado por varios factores negativos. Malas

condiciones sanitarias, el poco progreso de la medicina y la escasa prevención de enfermedades, adicional al impacto de males como la viruela y la lepra, son algunos de las limitantes al crecimiento.

Entre los datos demográficos para San Antonio de Prado de la segunda mitad del siglo XIX se

12 , simultáneo a la

fundación del centro poblado. Pese a contabilizar sólo el territorio comprendido entre la quebrada Limona y La Manguala, una quinta parte del área actual del corregimiento, es una muestra representativa de la composición de la población para ese momento. El censo registró 246 personas, la mayor parte de las cuales menores de 25 años de ambos sexos, [171 habitantes en total]. Los restantes habitantes se distribuían en otros dos grupos. Uno compuesto por los mayores de 25 años y menores de 60 años [67 personas] y otro por

distingue el Censo de 1869

8 A.A.M. Fondo: Parroquias. “Índice”.ArchivadorA, Cajón 1, Hojas sueltas, folios sin marcar. 9 A.A.M. Fondo: DespachoArzobispal. “Autos de las visitas Pastorales”. Caja 10, Libro 1,Año 1889, folio 98 – 99. 10 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año de 1912 Tomo 5164. F. 64-65. 11 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1896. Tomo 5075. F. 460. 12 Archivo Histórico de Antioquia, Censos, Tomo 2703. Documento 20 "Contiene movimiento de población de Itagüí, Fracción Prado". Año 1869.

27
27
Censos, Tomo 2703. Documento 20 "Contiene movimiento de población de Itagüí, Fracción Prado". Año 1869. 27
los mayores de 60 años [sólo 8 personas]. En cuanto a su distribución por sexo,

los mayores de 60 años [sólo 8 personas]. En cuanto a su distribución por sexo, la población masculina la componen 119 habitantes. Según

su estado civil, la mayor parte de los hombres

eran solteros, 81 personas, pues en tal categoría están incluidos los menores de edad. Le seguían los casados, con 33 personas, todos ellos mayores de 20 años. Finalmente, estaban los viudos, 5 personas, todos mayores de 20 años. Por su parte, la población femenina, mayoritaria

a la masculina, estaba constituida por 127

mujeres. De acuerdo con su estado civil, principalmente figuraban las mujeres solteras, correspondiendo 83 personas. En segundo lugar, se encontraban las mujeres casadas, 34 en total. Finalmente se hallaban las mujeres viudas, compuestas por 10 personas. Por el escaso tamaño del territorio que cubrió el censo de 1869 es posible plantear la población

total para la misma fecha aproximadamente en unos 1.100 y 1.300 habitantes, pues en las restantes zonas [Astillero, Yarumalito, Llano Grande, Las Cuchillas, entre otras] los patrones de asentamiento son semejantes. Según se

infiere de los registros notariales de la época y otra documentación, todavía eran familias dispersas en medianas propiedades dedicadas

en su mayor parte a actividades agrícolas.

Semejante a como acontecía en muchas partes de Antioquia, la tasa de crecimiento de la

población se veía muy afectada por altos índices

de mortalidad, principalmente entre la población

infantil o párvula. Malas condiciones sanitarias en el manejo de las aguas para el consumo doméstico figuran como las responsables más

directas de los decesos de niños, conjuntamente con las enfermedades respiratorias. Es difícil

precisar el alcance total de la mortalidad entre los párvulos de Prado durante la segunda mitad del siglo XIX. Los datos más certeros se expresan en

la siguiente gráfica. De las 603 defunciones

registradas en los libros parroquiales entre 1887

y 1902, un total de 348 [o sea el 57.71%] son de

párvulos de ambos sexos, cifra muy superior a la

registrada por los adultos solteros, casados y viudos de ambos sexos.

13 A.H.A. Fondo Documentos. Tomo 2139. Doc. 4. 1881. F. 576

Las dimensiones de la mortalidad infantil constituían un grave problema. No obstante el gran número de bautizos para el mismo periodo [1.723 bautizados de ambos sexos], la frecuencia y el número de párvulos muertos afectaron tanto a matrimonios jóvenes como a otros consolidados. Incluso, sobresalieron casos como el de los esposos Antonio Vélez y Sabina Mejía que entre los años de 1890 –

1899 sepultaron a doce hijos, seis hombres y

seis mujeres. Como este caso aparecen registrados otros tantos. Fueron reiteradas las parejas con dos, tres o cuatro párvulos muertos, y de allí la costumbre de reutilizar el nombre de los hijos muertos para bautizar a los recién nacidos. Tampoco fueron extraños los fallecimientos de mujeres durante el parto.

A los casos de muertes por malas condiciones

sanitarias y la ausencia de prácticas médicas apropiadas, se le incluyeron los efectos de la propagación de dos graves enfermedades: la

viruela y la lepra. La primera de ellas, aunque desde los tiempos coloniales hizo presencia al ser importada por los conquistadores, fue reportada como una epidemia a finales de

1881 en todo el territorio de Itagüí. Según lo

manifestaban los funcionarios de tal distrito, había familias hasta con seis de sus miembros afectados. Para combatirla, fue reunida la

Junta de Sanidad a fin de arbitrar el tratamiento

13 . Sin

embargo, en el transcurso de los siguientes

años el control de la propagación fue inefectivo

y nuevos casos se siguieron reportando en La

Estrella, Caldas, Envigado y también en la fracción de Prado. Se solicitó entonces aislar a todos los enfermos del sur del valle, procurando el mayor aseo donde se

encontraran y que fueran atendidos por las personas encargadas de darles los cuidados necesarios como curación, limpieza y alimentación. Se pidió además la colaboración de todos los vecinos con limosnas para conseguir recursos, cuyos resultados sumaron

y alimentación de los enfermos

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de todos los vecinos con limosnas para conseguir recursos, cuyos resultados sumaron y alimentación de los
GRAFICA No. 1 Fuente: Archivo Parroquial de San Antonio de Prado, Libros de Defunciones, 1887

GRAFICA No. 1

GRAFICA No. 1 Fuente: Archivo Parroquial de San Antonio de Prado, Libros de Defunciones, 1887 –

Fuente: Archivo Parroquial de San Antonio de Prado, Libros de Defunciones, 1887 – 1902.

en 1883 unos 20 pesos, insuficientes por demás para combatir la peste al no disponerse de un lugar apropiado donde llevar a los enfermos y

tener que aislarlos en sus mismas casas

todos los habitantes del distrito a asear casas y solares, a no arrojar basuras en las calles, a desecar pantanos, blanquear habitaciones, limpiar pesebreras y caños. En el decreto además se conminaba a la denuncia de virulentos y se informaba de las patrullas de policía que harían recorridos permanentes. El incumplimiento de las medidas daría lugar a

una multa de cien pesos

14 .

Desafortunadamente los esfuerzos para combatir la viruela fueron útiles sólo momentáneamente. Luego de 1896, reaparecieron nuevos brotes aún más

importantes. A fin de reglamentar su control, el Gobernador de Antioquia expidió el Decreto 309 de 1896, Sobre la viruela, reglamento de la Ordenanza No. 3 de 1896. Entre otros asuntos, por recomendaciones de la Academia de Medicina y del Vacunador General, a los municipios afectados se les posibilitó adquirir recursos voluntaria o forzosamente entre los habitantes para hacer frente a la epidemia, y crear hospitales y establecer cordones de

sanidad para evitar nuevos casos

el Alcalde de Itagüí expidió el Decreto No. 5 de febrero de 1897 mediante el cual obligaba a

16 .

Ese mismo mes el Inspector de Prado daba cuenta de contagios en el territorio de la

fracción. Solicita a la Alcaldía fuertes medidas contra el manejo de animales domésticos, los chiqueros de cerdos y las pesebreras de Prado. Indica asimismo que hacía fuertes esfuerzos para supervisar la vía hacia Ebéjico al denunciar cualquier portador de viruela

17 . La situación llegó

proveniente de esa zona

al punto de ser prohibido el ingreso de vecinos de otros distritos a Itagüí ni a la cabecera de la fracción de Prado sin un pasaporte de sanidad que certificara no estar infectado, incluídos los

15 . Igualmente,

14 AHA. Fondo Documentos, Tomo 2155, Documento 1 “Carta del secretario de Gobierno y Guerra al Jefe Municipal de Itagüí”, folio 103 15 AHA. Fondo Decretos, Tomo 6881, “Decreto 309, Sobre la viruela, reglamento de la ordenanza No. 3 de 1896.”, f. 293 16 AAI. Fondo:Alcaldía varios, tomo 1897, “Decretos No. 5 de Febrero de 1897.”

No. 3 de 1896.”, f. 293 1 6 AAI. Fondo:Alcaldía varios, tomo 1897, “Decretos No. 5
No. 3 de 1896.”, f. 293 1 6 AAI. Fondo:Alcaldía varios, tomo 1897, “Decretos No. 5
18 . A ello se agregó el funcionamiento de la Junta de Sanidad Pública de

18 . A

ello se agregó el funcionamiento de la Junta de Sanidad Pública de Prado, dirigida por el párroco Luís María Merino, que dio a conocer la noticia del hallazgo en el Salado y el Barcino de seis casos de viruela en la casa de Vicente Cárdenas y dos en la de Lorena Cárdenas. Se trataba de dos familias en extrema pobreza y para la cual se

pedía ayuda a fin de aislarlos y alimentarlos

arrieros conductores de ganado para la feria

prácticamente no sería afectado. Si bien con el

informe se aliviaba los reclamos de la comunidad, problemas sobre la financiación motivaron nuevos reclamos y la decisión del Gobernador en destinar más fondos para los 5 pacientes aislados a mediados de julio de 1897, cifra que en agosto sumaba 27 afectados, 16 provenientes de la Limona y los restantes de

.

otros sitios de Prado

19

.

21

En cuestión de días empezó a funcionar el cordón sanitario entre Medellín – Itagüí – Heliconia, al declararse completamente infectado el sitio de Pueblito, funcionamiento debido en parte a las presiones de Manuel Betancur Uribe para supervisar el ingreso de víveres por esta zona. Simultáneamente se creó un hospital para los enfermos de viruela en la casa de Cristóbal Ortiz, lugar muy cercano a la población de Prado [a unas siete u ocho cuadras en la parte alta], aspecto que fue motivo de conflictos. Quejas sobre sus malas instalaciones, la pésima alimentación de los pacientes, la contaminación de un arroyo que cruzaba la casa y del cual se servían varios vecinos y, sobre todo, su antihigiénica ubicación

por los vientos que llevaban el contagio al resto de

la fracción, fueron elevadas al Secretario de

Gobierno y Guerra del Departamento. Mencionaban los vecinos en varias oportunidades su afán en controlar la epidemia, la inversión de 101 pesos 30 centavos y la efectiva

disminución de los casos hasta tener unos

cuantos en la zona rural

No sólo la viruela afectó la estabilidad social a finales del siglo XIX. Otras terribles enfermedades como la lepra fueron una preocupación constante y motivaron la creación del primer hospital de la fracción. En 1889 es entregado para tal fin un lote de terreno con casa, agua y 14 varas de frente sin edificar propiedad de Manuel Betancur Vásquez. La entrega propició la conformación de una Junta de Beneficencia pro hospital encabezada por el párroco Francisco María Calderón [presidente], Manuel Betancur Uribe [vicepresidente], Abelardo Betancur [tesorero] y Matías Montoya [secretario]. La Junta, luego llamada Directiva, tomó la decisión de poner en funcionamiento un hospital de caridad con sus propios estatutos y reglamentación, dándole por nombre San Rafael de Prado. Escogió los jueves para reuniones y debates sobre el apoyo a personas pobres, el asilo en el hospital a los necesitados, el nombrar personas para solicitar de los vecinos limosnas para el hospital y la realización de los trámites para conseguir la personería jurídica y ratificar el nombramiento de Ismael Betancur como síndico. El funcionamiento de la Junta permitió recibir auxilios departamentales, y ya en 1897 detallar más a fondo su objeto en el Acuerdo No. 1 de ese año. Así, definió que gratuitamente daría alojamientos, alimentación, asistencia y medicinas a los enfermos pobres y personas desvalidas de Prado. Estableció seguidamente que su funcionamiento se amparaba en la Ordenanza No. 12 de 1888 y los decretos reglamentarios No. 36 y 37 expedidos por el

20 .

A las presiones de la comunidad el gobierno

departamental envió un visitador, el señor Lotero Escobar. En su informe ratificó las condiciones antihigiénicas del lugar, la contaminación de una

acequia de uso público y la desfavorable dirección

de los vientos. Recomienda fuera trasladado a las

riveras de la Manguala, a la casa de Vicente Cárdenas donde estaban reportados la mayor parte de los contagios. Aunque pudiera haber quejas sobre la contaminación de la quebrada, al tratarse de un gran riachuelo su cause

17 Itagüí, febrero 20 de 1897. A.A.I. Fondo: Alcaldía varios, tomo 1897, “Libro copiador comunicaciones 1897” 18 AAI. FondoAlcaldía varios, Tomo 1897, Decreto Nº 9 de 20 de marzo de 1871 19 A.A.I. FondoAlcaldía varios, Tomo 1897, Comunicación de la Junta de Sanidad de Prado, Junio de 1897. 20 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1896. Tomo 5075. “Carta de varios vecinos”. F. 440 21 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1896. Tomo 5075. F. 440

“Carta de varios vecinos”. F. 440 2 1 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1896. Tomo
“Carta de varios vecinos”. F. 440 2 1 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1896. Tomo
Gobernador en 1889 22 . las autoridades municipales de Itagüí por el control fiscal de

Gobernador en 1889

22 .

las autoridades municipales de Itagüí por el control fiscal de la fracción y por la supervisión de la distribución de licores y el castigo al contrabando. Igualmente, la mayor diversidad de actividades económicas tuvo un fuerte impacto en la infraestructura de caminos de la época. El correcto funcionamiento de caminos ancestrales para conectar con el occidente de Antioquia y la apertura de otros tantos entre los sitios de Prado y algunos más de servidumbre al interior de los predios privados tuvo un auge.

En términos generales, según se observa en el censo de la fracción de Prado efectuado en 1869 a una parte de la población, sobresale como principal actividad económica la agricultura [superada sólo por la administración doméstica en la cual se agrupan a las mujeres amas de casa y a los menores de edad]. La vocación agrícola, semejante al resto del valle de Aburrá, tenía como objeto los cultivos de subsistencia y en menor medida a los

LA SOCIEDAD AGRARIA:

PRODUCCIÓN AGROPECUARIA, MINERÍAY COMERCIO

Con el acelerado proceso de fraccionamiento de

la propiedad en Prado, unos 272 negocios de

compra – venta, hipotecas y aseguros entre 1843

a 1874 registrados en la Notaría Primera de

Itagüí, también se desarrolló un aumento de

actividades económicas. La pequeña artesanía,

la arriería, la cría de ganado, la minería y los

cultivos domésticos para el consumo local y para

el intercambio en mercados cercanos de Itagüí,

Medellín y Heliconia son claros ejemplos. Pequeñas y medianas propiedades fueron la

principal base productiva, y la fuerza laboral la conformaron las mismas familias dispersas en los campos y la escasa población concentrada en

el núcleo urbano. El aumento de las actividades

agrarias dio lugar a un mayor interés de parte de

GRÁFICO No 2

dio lugar a un mayor interés de parte de GRÁFICO No 2 Fuente: AHA, Censos, Tomo

Fuente: AHA, Censos, Tomo 2703. Documento 20 "Contiene movimiento de población de Itagüí, Fracción Prado". Año 1869.

22 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí. Año 1896. Tomo 5075. “Reglamento del hospital de caridad de la fracción Prado del distrito de Itagüí y acuerdos expedidos por la Junta del Hospital, 1889 – 1897”. F. 411 – 427.

fracción Prado del distrito de Itagüí y acuerdos expedidos por la Junta del Hospital, 1889 –
fracción Prado del distrito de Itagüí y acuerdos expedidos por la Junta del Hospital, 1889 –
sembrados comerciables, principalmente aquellos vendidos en el mercado local del parque ya en funcionamiento en

sembrados comerciables, principalmente aquellos vendidos en el mercado local del parque ya en funcionamiento en 1887. Plantaciones especialmente de maíz, plátano, yuca, arracacha, sagú, algunos árboles frutales y de caña eran notorias. En cuanto a la cría de ganado [caballar, mular, vacuno y porcino] su uso tenía dos finalidades: como forma de transporte para comerciar con las poblaciones vecinas y al interior de la fracción y como producto de

consumo en la dieta, caso típico para los porcinos como es señalado en mayo 12 de 1872. Para ese día, se solicitó una res y 15 cerdos para el

23 .

consumo en la fracción

Esa dependencia de los productos agrícolas como principal renglón económico fue problemática. La vulnerabilidad frente a

desastres naturales como sequías y plagas quedó demostrada tanto en 1884 y 1896 con las pérdidas ocasionadas por la plaga de langostas. Si bien los destrozos a los cultivos de la langosta no eran nuevos y desde los tiempos coloniales cíclicamente atacaba, esos dos años los efectos fueron aún mayores. Según lo anotaban las autoridades del Estado Soberano de Antioquia en el primer caso, la plaga de langosta germinaba de manera alarmante en todo el distrito de Itagüí. Por tanto, insistían en aplicar los correctivos necesarios para destruir el insecto con la ayuda de los vecinos y evitar el hambre de la

población

24 . En el segundo, se daba cuenta de la

total destrucción completa de los cultivos de maíz en Prado. Según testimonio de la época dado por Julio Viana solicitando ayuda, afirma

“[…] actualmente nace el pollo y en proporciones tan considerables, que nos tiene alarmado a todos: las arboledas están cubiertas de ese animal, las sabanas están vestidas con el color del insecto, por que este las cubre completamente. La ruina, la miseria, el hambre, la muerte surge instintivamente a la vista de las masas que forma el animal. Si el gobierno del departamento nos diera alguna suma para

ayudar a tanto pobre a matar el pollo, nuestro agradecimiento sería ilimitado” 25

De acuerdo con la gráfica No. 2, después de la agricultura, se distinguía como reglones importantes el comercio, la arriería y la

artesanía [la categoría sin oficio refiere a los niños menores de 8 años]. Pese a que éste censo sólo contó una porción del territorio actual de Prado [un total de 246 habitantes], ilustra el impacto de comercio y la arriería. Al comercio se dedicaban mayormente las mujeres, unas 15 comparadas con 8 hombres. Eran comerciantes femeninas, entre otras, Concepción, Mercedes y Balbaneda Restrepo; Concepción y Balbaneda Betancur; María y Liboria Saldarriaga; y Ana María y María Jesús Cortés. En cuanto a los hombres, algunos de los comerciantes eran Fernando, Augusto y Abelardo Betancur; Juan Bautista y Jesús María Vásquez, y Pedro María Cortés. Por su parte la arriería la ejercían nueve personas:

Baltazar y Marco Antonio Gil; Hermengildo y Faustino Escobar; Faustino Montoya, Pedro María Martínez, Cortés Marco Antonio, José María Puerta y Gabriel Noriega. Finalmente la artesanía ocupaba mayoritariamente a seis mujeres y tres hombres: Petronia y Reinaldo Betancur, Abelina Agudelo, Genoveba Vásquez, Francisco Palacio, María Inés Vélez, Raimunda Rodas, Romualdo Cuartas y María

Josefa Arango

26 . En el ramo de la artesanía se

ubicaba también un pequeño tejar a orillas de la quebrada Doña María ya en funcionamiento en

. Junto con la agricultura, la arriería, el comercio y la artesanía figuraban en la fracción otras actividades. Continuando con la antigua vocación minera del periodo colonial, en la segunda mitad del siglo XIX la explotación aurífera siguió siendo un renglón importante. El denuncio de minas de oro, principalmente de veta, tuvo dos momentos. Hasta la década de 1880, sólo se efectuó un denuncio por parte de Javier Arango en 1854 en la zona del Astillero.

1873

27

23 AAI. FondoAlcaldía Varios. “Lista de individuos que han pedido guía para consumo de ganado”, 15 de mayo de 1872. 24 AAI. Fondo:Alcaldía Varios. Tomo: 1884, “Sobre la Plaga de langostas en el distrito de Itagüí.” 25 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1896. Tomo 5066. F. 697 26 AHA, Censos, Tomo 2703. Documento 20 "Contiene movimiento de población de Itagüí, Fracción Prado".Año 1869.

AHA, Censos, Tomo 2703. Documento 20 "Contiene movimiento de población de Itagüí, Fracción Prado".Año 1869.
AHA, Censos, Tomo 2703. Documento 20 "Contiene movimiento de población de Itagüí, Fracción Prado".Año 1869.
En adelante, y hasta 1895, hubo un periodo de auge minero. Zonas periféricas del territorio

En adelante, y hasta 1895, hubo un periodo de auge minero. Zonas periféricas del territorio como el mismo Astillero, El Barcino, la quebrada Doña María y Quebrada Larga, La Loma del Encanto y El Romeral, y otras zonas más cercanas como Las Despensas y El Tigre, fueron de especial interés para los denunciantes. En general, la explotación fue de pequeña escala y en ella fueron constantes las creaciones de sociedades con pocos miembros para la inversión de capitales y la repartición de las ganancias. Los terrenos denunciados y entregados para la explotación diferían en tamaño, pero se privilegió las medianas propiedades. De aproximadamente 20 denuncios de minas, sobresalió como minero Aureliano Orta con varios denuncios en El Barcino, El Encanto, Quebrada Larga y Doña María

Un denuncio de mina iniciaba con una petición del interesado ante las autoridades locales anunciando el hallazgo y solicitando le sea otorgado el derecho a la explotación, definiendo el lugar exacto de la mina y los linderos que requiere para extraer el mineral. Se procedía después, siempre respetando el Código de Minas, a la publicación del denuncio para averiguar por la propiedad donde está el hallazgo y si existen otros interesados o dueños de la mina. Un caso tipo que ejemplifica cómo se desarrollaba el proceso de denuncia es el Pedro María González, vecino de Medellín, quien en octubre de 1883 manifestó que en el punto denominado Montañita descubrió una mina de oro de veta nueva. Denuncia este hallazgo a su nombre y el de Luís María Pérez, y por límites le señala

“Del paraje denominado la Montañita lindando con la mina de este nombre de propiedad de Benito Zuleta, Manuel Betancur y otros, de allí por la quebrada nombrada despensas con dirección al punto nombrado Potreritos y de allí hasta la quebrada Manguala” 28

Para darle posesión a los denunciantes, se fijó un cartel por tres semanas en un lugar público del

27 AAI. Fondo:Alcaldía Varios. Tomo: 1873, “Sumario de Policía” (Folios 1-24) 28 AHA. Fondo Minas de Antioquia. Tomo 69, Denuncio Nº 4891, año de 1884.

de Antioquia. Tomo 69, Denuncio Nº 4891, año de 1884. Fuente: AHA. Fondo Minas de Antioquia,

Fuente: AHA. Fondo Minas de Antioquia, tomo 3, denuncio Nº 1153. Año 1825. folio 255 R. El Párroco Gabriel Rodríguez y Antonio Molina denuncian una mina de veta en la quebrada Doña María Arriba

distrito de Itagüí, y al momento de expedir el título, le fue entregada la explotación a ocho personas al dividirse la mina en 24 acciones. Así, para Pedro María Gonzáles P. siete acciones, para Celestino Echeverri también con siete acciones, a Luís María Pérez cuatro, Zoilo Vásquez U. con dos, Eugenio Parra con Dos acciones y con una acción cada uno los señores Pedro Peñalosa y Pedro Ortiz.

E l m a y o r d i n a m i s m o e c o n ó m i c o experimentado por Prado en la segunda mitad del siglo XIX afectó positivamente la red de caminos del territorio y posibilitó un mayor recaudo fiscal. En el primer aspecto, al antiguo camino Valle de Aburrá - Prado - Heliconia constantemente reparado en 1871, 1872 y 1893, se le agregaron otros. Se mencionaban

los de Prado – El Tigre en 1856

30 , Prado – La Doña María y

Prado – La Manguala, en reparaciones durante

31 . Asimismo en materia de vías de

29 , La Estrella –

Prado en 1871

1900

– La Manguala, en reparaciones durante 31 . Asimismo en materia de vías de 29 ,
– La Manguala, en reparaciones durante 31 . Asimismo en materia de vías de 29 ,
TABLA Nº 2   Denuncios de minas de oro en el territorio de Prado, 1854

TABLA Nº 2

 

Denuncios de minas de oro en el territorio de Prado, 1854 – 1895

Fecha

Lugar y tipo de mina

Denunciante

1854

En Astillero, mina de veta

Javier Arango

1882

En Mont añita [quebrada Candela], mina de veta de oro y plata

Manuel Betancur Uribe

1883

En Montañita, mina de veta

Pedro María González

1886

En la quebrada Doña María, mina de aluvión

Ángel María Montoya

1889

En El Barcino, mina de veta

Aureliano Orta

1889

En Loma El Encanto, mina de veta

Aureliano Orta

1890

En El Barcino, entre Quebrada Larga – Doña María, de veta

Aureliano Orta

1892

En El Romeral, de plata aurífera

José Fernando Rivera

1892

En Las Despensas, de veta

José Fernando Rivera

1892

En El Tigre, veta de oro y plata

Crisóstomo Soto

1892

En Las Despensas, de veta

Marcelino Hernández Uribe

1893

En Doña María, de veta

Marcelino Hernández Uribe

1893

En Astillero, de veta

Francisco Gutiérrez

1893

En Doña María, de veta de oro y plata

Manuel Cruz Torres

1895

En Quebrada Larga, de veta abandonada

Aureliano Orta

1895

En Potrerito, de veta

Juan Crisóstomo Soto

Fuente: AHA. Fondos Minas de Antioquia, años 1854 - 1895 y AAI. Fondo AlcaldíaxVarios, “ Copia de Avisos de Minas”, varios años.

comunicación, se hizo la apertura de las calles del casco urbano de la población, no sin efectuarse diversos conflictos. Ejemplo de los conflictos de este tipo fue el de Benjamín Betancur en 1901, quien compró un terreno en Prado a Abelardo Betancur por donde debían pasar dos calles. Sin embargo, en el momento en el cual Eloy Escobar decidió hacer la apertura de las vías, se opuso. Como resultado, fue obligado

a permitir el trazado de las vías y multado con 500

pesos

reparaciones a la calle principal de la fracción,

32 . Problemáticas además fueron las

medianamente empedrada en 1897, pues los propietarios de las casas vecinas a las vías sólo empedraban las entradas de sus viviendas. Por

tal motivo, el Inspector de Prado, Belisario Betancur, buscó fueran amonestados y

obligados a mejorar toda la vía

33 .

En cuanto al sostenimiento de los caminos, fue notorio el cobro principalmente a la población masculina de jornales para su apertura y mantenimiento, tanto para los de primera,

segunda y tercera clase. De las diferentes listas de contribuyentes, para 1854 se contabilizaban en el sitio de Prado 252 personas, principalmente de apellido Betancur, Arango, Espinoza, Garcés, Gil, Gómez, Hurtado,

34 . Para 1870 el

Escobar, Montoya y Restrepo

número de contribuyentes aumentó a 434 hombres grabados con uno, dos o tres jornales

29 AHA. Fondo Prefecturas, Tomo 1746, Documento 1 “Oficios de los Cabildos Parroquiales para el gobernador”, folio 754-755.Año 1856 30 AAI. Fondo Alcaldía Varios. 4 de octubre de 1871, “Solicitud del cabildo de La Estrella para designar la vía por donde se debe abrir el camino que comunique a este municipio con Prado”. 31 AAI. Fondo Alcaldía Varios. 29 de septiembre de 1900, “Cuadro de los trabajadores que han servido en la construcción de un camino en La Manguala”. 32 AAI. Fondo Alcaldía Varios. 27 de diciembre de 1901. 33 AAI. Fondo Alcaldía varios, tomo 1897, “Inspección 1897”

34
34
Alcaldía Varios. 27 de diciembre de 1901. 3 3 AAI. Fondo Alcaldía varios, tomo 1897, “Inspección
o con varios pesos. Así, los mayores contribuyentes fueron con seis pesos cada uno Juan

o con varios pesos. Así, los mayores

contribuyentes fueron con seis pesos cada uno Juan Nepomuceno Espinoza, Indalecio Garcés,

el Presbítero José Ignacio Montoya, Julián

Restrepo, José Domingo Robledo y Juan

Francisco Vélez. La distribución geográfica de los contribuyentes para ese año fue 308 en el primer partido y los restantes 126 en el

segundo

1.000 pesos

37

.

La inspección en el recaudo fiscal motivó en 1874 la creación del cargo de recaudador

38 . Pero

especialmente propició la persecución a los evasores de las contribuciones. Dos sumarios de policía ejemplifican este tema. En 1870 se adelantó un proceso contra los señores Evaristo Mejía, Rafael Toro, Pedro Agudelo y Ángel María Acosta por considerarse que estaban defraudando las rentas de degüello en los lugares El Salado y “Cuchillas de Prado”. En

auxiliar en la fracción de Prado

35

.

El cobro de contribuciones para otras obras

públicas, como la construcción de la Iglesia de Itagüí en 1855 con 413 contribuyentes pradeños

36 , hicieron parte

del recudo fiscal. Además, durante el funcionamiento del Estado Soberano de Antioquia las autoridades emprendieron diversas

medidas para la inspección en el pago de

contribuciones. Con tal propósito, por mencionar

un caso, en 1884 se hizo una evaluación de

distribuidos en seis categorías

las indagaciones, la mayoría de los testigos

[todos casados y vecinos del distrito] afirmaron no saber de estos casos, y algunos apuntan que los señores Evaristo Mejía y Pedro Agudelo [casado, negociante y agricultor] han repartido carne de cerdo, pero no sabían si han

defraudado la renta

39 . El otro sumario refiere a

propietarios en tierras y semovientes en su haber. La Evaluación dividió el territorio actual de Prado por sectores: Buga, Llano Grande y la

delitos contra la renta de licores. En 1884 fue inspeccionada la casa de habitación de Elenteria Quiroz, casada y negociante, con el

parte del centro [del nacimiento de la quebrada Manguala abajo, hasta su desembocadura en la Doña María, Doña María arriba hasta un último paso en el camino que gira para Heliconia, y luego por todo el camino hasta el alto de la ceja, siguiendo por este alto a buscar el límite con el

objeto que exhibiera el licor que tenía y la guía respectiva para poderlo dar al consumo. Al presentar una pequeña cantidad de aguardiente de anís se juzgó que era contrabando por su sabor y olor. Por tanto, se hizo examinar de peritos quienes confirmaron

Distrito de Amagá y de allí a buscar el nacimiento

el hecho y se le acusó de contrabando y fraude

de

la Manguala primer lindero]. La mayor parte de

a la renta de licores. En su defensa, Elenteria

los

propietarios, unos 181 se encontraban en el

dijo tener permiso de su marido para vender

centro, otros 61 en Buga y finalmente 79 en Llano Grande. La mayor concentración de la riqueza se daba en Buga con propietarios como Indalecio Garcés con 8.080 pesos, Salvador Mejía con 2.840, Francisco Escobar con 2.240 y Cesáreo Escobar con 2.000 pesos. Le sigue en importancia el centro con propietarios como Manuel Betancur con 2.989,50 pesos, Cristóbal Betancur con 2.304,25 y María de los Santos Gutiérrez con 1673,30. Los restantes propietarios disponían de un capital inferior a los

licores destilados en el estanquillo que tiene en

su casa

que Caledonio Montoya, propietario de un

estanquillo en Prado, estaba introduciendo licores de contrabando, por lo cual se le

decomisaron varias botellas

40 . Adicionalmente, se reportó en 1891

41 .

LA ENSEÑANZA DE LA EDUCACIÓN BÁSICA EN LA FRACCIÓN DE PRADO

34 AAI. Fondo:Alcaldía Varios. Tomo: 1854, “Libro de cargo de las cuentas de caminos de la parroquia de Itagüí en el año de 1854” 35 AAI. Fondo:Alcaldía Varios. Tomo: 1870, “Libro de cargo de las cuentas de contribución de caminos de Itagüí en el año de 1870” 36 AAI. Fondo Alcaldía Varios, Tomo 1855, “Contribuyentes para la construcción de la Iglesia”, 1855. 37 AAI. Fondo: Alcaldía Varios. Tomo: 1884, “Contribución por lugares Prado” 38 AAI. FondoAlcaldía Varios. “Acuerdos Municipales”, 15 de abril de 1874. 39 AAI. FondoAlcaldía Varios, enero 9 de 1870. 40 AAI. FondoAlcaldía Varios, “Sumario”, 15 de diciembre de 1884.

AAI. FondoAlcaldía Varios, enero 9 de 1870. 4 0 AAI. FondoAlcaldía Varios, “Sumario”, 15 de diciembre
AAI. FondoAlcaldía Varios, enero 9 de 1870. 4 0 AAI. FondoAlcaldía Varios, “Sumario”, 15 de diciembre
Durante el siglo XIX la educación fue un tema de gran preocupación para los gobiernos.

Durante el siglo XIX la educación fue un tema de gran preocupación para los gobiernos. Desde la separación de la metrópoli española, diversas medidas reformistas fueron emitidas para impulsar un modelo de educación laica y moderna, lo cual condujo a una oposición directa de una institución heredada de la colonia, la Iglesia, y de paso, a contrareformas. Expresiones de los esfuerzos por establecer un tipo de educación que posibilitara el progreso económico e instruyera al pueblo a fin de mejorar los niveles de alfabetización se dieron durante las reformas del General Francisco de Paula Santander en la década de 1820. En esa oportunidad, se ordenó fundar escuelas en las ciudades, villas y lugares con bienes propios, y en parroquias con más de 30 vecinos blancos y pueblos de indios. Otras tantas medidas posteriores se dieron para promover la enseñanza en colegios, universidades y, a principios de la década de 1840, para impulsar la instrucción en “ciencias útiles” o ciencias exactas en reemplazo de los estudios tradicionales de teología, derecho y medicina, tal como lo buscara el Ministro del Interior Mariano Ospina Rodríguez.

Aunque la tensión sobre el modelo de educación aplicable en el país fue un asunto divisorio para sectores de la sociedad y entre los partidos políticos Liberal y Conservador, el periodo de mayor polémica y debate comenzó conjuntamente con la fundación de las primeras escuelas en la fracción de Prado durante la década de 1870. La reforma educativa era uno de los pilares del programa del liberalismo radical en el poder para conquistar la “civilización”, y con ella se intentaba promover una enseñanza primaria gratuita, religiosamente neutral y obligatoria para ambos sexos, una profesionalización del maestro y una dotación de adecuados espacios físicos de enseñanza. Los cambios introducidos al sistema educativo, la formulación de una concepción pedagógica coherente con el desarrollo de las ciencias y con la concepción política de los fines del Estado, fue

41 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1891. Tomo 5024. F. 547 42 AAI. FondoAlcaldía Varios, “Lista de estudiantes escuela de Prado”, 1870, S.F.

motivo de enfrentamiento con sus contradictores. A la reforma se le culpaba de afectar profundamente la tradición nacional y estuvo atacada por jerarcas de la Iglesia dadas las mayores libertades de enseñanza y el menguado papel en que se dejaba a la instrucción en materias religiosas. También se le culpaba de haberse constituido en uno de los motivos de la guerra civil de 1876.

Las reformas de los liberales en materia educativa y el ahínco para expandir la alfabetización en todo el territorio nacional como una medida más allá del interés de los Estados soberanos, dio lugar a la apertura de escuelas en el distrito de Itagüí, incluida la fracción de Prado. De 1870 data la primera lista de estudiantes de Prado, y no es de extrañar que esta época se conmemore al llamar a una de las escuelas más antiguas con el nombre del presidente liberal de entonces, Manuel María Mallarino. La lista da cuenta de estudiantes de edades entre los 6 y los 16 años, y se envió a las autoridades de Itagüí para la correspondiente inspección de la educación con el concerniente número de faltas por estudiante. Proporcionalmente, el mayor número de estudiantes es de apellido Betancur, unos 35 de 115 niños. Le siguen en importancia los apellidos Mesa con once

estudiantes; el Ortiz con ocho, siete el Montoya

y cinco el Mejía

42

.

Las medidas que en materia educativa emitieron los gobiernos tanto nacional como el de Antioquia fueron de diverso tipo. En primera instancia, la reglamentación de los contenidos de la instrucción infantil no fue un asunto tardío. Mucho antes de la apertura de las escuelas de Prado, ya la Ordenanza No. 44 de 1856, sobre Instrucción Primaria, reglamentaba el tipo de materias para la enseñanza. Según la Ordenanza, la instrucción primaria en las escuelas de ambos sexos comprendía la lectura, la escritura, moral y doctrina cristianas, urbanidad, principios fundamentales de aritmética, gramática, ortografía castellana y los

moral y doctrina cristianas, urbanidad, principios fundamentales de aritmética, gramática, ortografía castellana y los
moral y doctrina cristianas, urbanidad, principios fundamentales de aritmética, gramática, ortografía castellana y los
principios fundamentales del gobierno político de la República y del municipal de la Provincia. Menciona

principios fundamentales del gobierno político de

la República y del municipal de la Provincia. Menciona esta disposición una dedicación diaria al estudio de tres horas en la mañana y tres en la tarde, excepto los fines de semana. A más de múltiples recomendaciones pedagógicas sobre estímulos y sanciones a los escolares, menciona el tipo de exámenes y la inspección que se debía efectuar sobre el funcionamiento de las escuelas de parte del Gobernador, los Alcaldes y los

Concejales

Acosta, Epitafio, Fabriciano, Pío Quinto,

Ismael, Rafael y Belisario Betancur. El Curador de la Enseñanza decía sobre el éxito de los exámenes en su informe que a pesar de su corta edad, los niños de esta escuela, reflejaban grandes progresos en su educación, además que el director era un buen institutor, honrado y consagrado, pero con carencias en su método de enseñanza para algunas

ramas

46

.

43

.

La financiación de la educación fue de dos tipos: directa e indirecta. La primera fue registrada en 1870 con la contribución de 210 vecinos para costear una escuela, entregando entre medio y ocho pesos por persona. Los mayores contribuyentes en esa ocasión fueron Indalecio Garcés con ocho pesos, José D. Robledo con ocho pesos, Juliana Restrepo con seis y Manuel Arango, Antonio Acosta E., Joaquín Betancur V., Juan Nepomuceno Espinoza, Joaquín María Gaviria y Juan

. En ese mismo año, la escuela recibió por donación de Manuel Betancur Uribe, entre otros elementos, cuadro sinóptico de la lengua castellana de los Estados Unidos de Colombia y del Estado de Antioquia, una docena cuadernos, cuatro ejemplares de cartilla, un tratado de cálculo por Porse Martínez, dos ejemplares del cuaderno de Gómez para corregir palabras y frases mal usadas y una docena libros del catecismo del Padre Astete corregida por el Arzobispo Mosquera. Además, Manuel entregó tres ejemplares de aritmética

Francisco Vélez con cinco pesos cada uno

Acerca del funcionamiento de las escuelas elementales en Prado, en el periodo comprendido entre 1870 y 1903 se hace mención a tres establecimientos. En la cabecera operaban dos de ellos, uno para niñas y otro para niños, y el

restante, ya a finales del siglo XIX, en el sector de La Limona. Por las referencias documentales conservadas, ya en 1878 están en servicio los dos primeras, ambas en casa de teja arrendada en regulares condiciones. La de niños estaba bajo la dirección de Waldino Díez con 68 matriculados de edades entre 7 y 15 años; la de niñas era dirigida por Mercedes Cuervo y tenía 95

estudiantes

1897 apareció con 49 niñas y 31 niños a cargo de

45 . A las

estudiantes se les enseñaban además de los temas tradicionales otras actividades para la vida cotidiana como la costura, y tanto ellas como los niños eran sometidos periódicamente a exámenes públicos. Así, en 1875 se realizaron pruebas en lectura, escritura, aritmética, doctrina cristiana y urbanidad a los niños. Fueron premiados con libros propios para la enseñanza moral, entre otros, los alumnos Nacianceno González, Esmaragdo Escobar, David Saldarriaga, Rosendo Mesa, Rubén Montoya, Agustín Puerta, Pedro María Arango, Juan de D. Montoya, Juan de D. Meza, Daniel Betancur Arango, Lázaro María Toro, Marco Antonio Betancur, Néstor Betancur, Ángel María Betancur, José María Montoya, José María

44 . En cuanto a la del Limonar, en

47

la directora María Antonia Alzate

corregida por Arroyo, y tres de gramática castellana por J.V. González, un libro de ortología y ortografía castellana por Marroquín, edición de 1869; media docena de Urbanidad por Carreño, ocho pizarras de piedra, treinta lápices de pizarra, diez encabadores para estos y media caja de plumas de acero, y un mapa por

Greiff del Estado de Antioquia

48 .

En cuanto a la financiación indirecta, ella

43 Constitución y Ordenanzas Municipales de Medellín. Ordenanza No. 44 de 1856 Sobre Instrucción Primaria. Medellín, Imprenta Lince, S.F 44 AHA. Fondo Documentos, Tomo 2222, Documento 1 “Cuadros de notas, listas y oficios de la Inspección General de Instrucción Pública”, Año, 1878. F. 29 - 33 45 AAI. Fondo:Alcaldía varios, tomo 1897, “Libro de matriculas de niñas para el año 1897, escuela alternada de Limonar”. 46 AHA. Fondo Documentos, Tomo 2067, Documento 2 “Oficios del prefecto del Departamento del Centro”,Año 1875. F. 264. 47 AAI. Fondo Alcaldía Varios, “Lista de contribuyentes a escuela de Prado”, 1870, S.F.

1875. F. 264. 4 7 AAI. Fondo Alcaldía Varios, “Lista de contribuyentes a escuela de Prado”,
1875. F. 264. 4 7 AAI. Fondo Alcaldía Varios, “Lista de contribuyentes a escuela de Prado”,
Portada Catecismo de la Doctrina Cristiana del Padre Gaspar Astete. Bogotá, 1845 de enseñanza silenciosa
Portada Catecismo de la Doctrina Cristiana del Padre Gaspar Astete. Bogotá, 1845 de enseñanza silenciosa

Portada Catecismo de la Doctrina Cristiana del Padre Gaspar Astete. Bogotá, 1845

de enseñanza silenciosa implementado en

1876, como lo comentaba la directora de la Escuela pública de niñas, señora Josefa María Escobar. Ese método era herramienta útil, pero poco práctica porque al parecer las niñas eran peores que los niños y tenían costumbres groseras con poca sumisión, por lo que considera la directora necesario se dictaran

castigos fuertes

50

.

El impulso dado a la educación durante el periodo del liberalismo radical dio paso a contrarreformas de los siguientes gobiernos de la llamada Regeneración. En 1886, producto de la guerra civil de 1885, fue emitida una nueva constitución política centralista que le restaba completa autonomía a los antiguos Estados soberanos y reforzaba los vínculos con la Iglesia Católica. En adelante, esta organización

con la Iglesia Católica. En adelante, esta organización Portada Manual de Urbanidad y Buenas Manera Manuel

Portada Manual de Urbanidad y Buenas Manera Manuel Antonio Carreño. París, 1880

provenía de recursos destinados por el Distrito de Itagüí para el pago de los maestros, el alquiler de las casas para los locales de las escuelas, la entrega de decretos sobre ley general de estudios y la adquisición de nuevo material didáctico [en 1873 cuatro ejemplares de tablas para aprender a contar, dos ejemplares del sistema de enseñanza objetiva, un ejemplar de gramática general por don Pedro D., y cuatro

ejemplares de geología]

49 .

La apertura y funcionamiento de las escuelas encerraba un fuerte significado. Aunque en sí misma la educación fue entendida como un elemento de progreso, también fue fuertemente valorada por los habitantes de Prado. Peticiones para el mejoramiento de locales y sueldos de maestros fue una práctica recurrente. Motivo de interés era la puesta en práctica de nuevos modelos de educación, caso puntual del sistema

48 AAI. Fondo Alcaldía Varios, 27 de octubre de 1870, S.F.

49 AAI. Fondo. Alcaldía Varios. Tomo: 1873, “Inventario de los útiles y textos de la Escuela Pública de Niños de la Fracción Prado”

50 AHA. Fondo Documentos, Tomo 2067, Documento 2 “Oficios del prefecto del Departamento del Centro”, F. 384.

38
38
5 0 AHA. Fondo Documentos, Tomo 2067, Documento 2 “Oficios del prefecto del Departamento del Centro”,
religiosa tuvo un mayor control de los temas de enseñanza y el manejó la inspección

religiosa tuvo un mayor control de los temas de enseñanza y el manejó la inspección de textos escolares para revisar su concordancia con los principios cristianos. Los efectos de la hegemonía conservadora en el poder, a parte de las dos guerras civiles contra los liberales en 1895 y 1899 – 1902, fueron el fortalecimiento de valores hispánicos y un mayor control social y de las costumbres, aspectos estos muy visibles en Prado donde tuvo mucho peso la jerarquía eclesiástica.

RELACIONES POLÍTICAS Y GUERRAS CIVILES

Finalizado el proceso independentista respecto del gobierno español, inició en la mayor parte de los territorios americanos un nuevo orden social y político. Para inicios de la década de 1820 el autogobierno, distintos mecanismos de participación en las decisiones políticas y la construcción un Estado soberano fundamentado en un sistema jurídico nuevo, caracterizaron la naciente república. Aunque se conservaron muchos elementos de la tradición hispánica, en el pasado quedaba la subordinación a la autoridad del Rey, la segregación entre criollos y peninsulares, las limitaciones en las relaciones internacionales y muchas de las restricciones económicas. Con el nuevo orden además se dio origen a fuertes disputas entre los centros de poder de las viejas provincias coloniales por imponerse unos a otros y, muy especialmente, a múltiples debates y decisiones sobre temas como el papel de la Iglesia Católica, quienes podían elegir y ser elegidos para los cargos políticos [ciudadanos], el centralismo o el federalismo, la viabilidad de la esclavitud y de los estancos de aguardiente y tabaco. Resultados de los cambios introducidos por el nuevo orden político y social fueron la puesta en marcha de los partidos políticos Liberal y Conservador, y de Estados Federales con un sistema colegiado independiente, un presidente y una legislación

particular desde mediados de la década de

1850 hasta 1886.

Aunque los efectos de nuevo orden político y social fueron de impacto variado en todo el territorio colombiano, según los escasos vestigios históricos conservados para la fracción de Prado, dos fueron significativos. A parte del interés en el autogobierno local al pretender la erección de la fracción en municipio, sobresalió primero la participación política de los ciudadanos de Prado en la elección de representantes a los cargos públicos y, segundo, los efectos indirectos de

las guerras civiles. En el primer aspecto, desde

1855 se empezaron a reportar electores en la

fracción para las votaciones. En ese año, en Prado figuraron 294 hombres ciudadanos, 221

de los cuales sin saber leer y escribir y sólo 73 alfabetas. Se registran entre la mayor cantidad de ciudadanos aquellos de apellido Betancur, Agudelo, Castaño, Correa, Escobar, Garcés, Gómez, Mejía, Montoya, Ortiz, Restrepo y

Velásquez

ciudadanos electores de Prado cambiaron la tendencia de alfabetismo. Así, en 1869 se

registran 249 votantes, 142 sin saber leer y

escribir, y 107 alfabetas

distribución geográfica de los ciudadanos de Prado los datos más precisos son 1873. En esa fecha, de los 427 electores activos y dados de

baja, la mayor parte se ubicaban en el centro, unos 179. Seguía en importancia el sitio denominado El Tigre con 86, Astillero con 64 y Yarumalito con 62. Finalmente, se reportaron 34 ciudadanos en Llano Grande y 2 en

Montañita

51 . Pocos años después las listas de

52 . En cuanto a la

53

.

Los ciudadanos de Prado, numéricamente muy representativos en el contexto de Itagüí, en conjunto son sólo una parte de la población masculina mayor de 21 años privilegiada con la posibilidad de elegir y aspirar a cargos públicos. Inicialmente estos ciudadanos, según la constitución Nacional de 1853, podían votar directamente por Presidente y Vicepresidente de la República, Magistrados de la Corte

51 AAI. Fondo Alcaldía Varios, Tomo 1855. “Electores de Itagüí para el año 1855” 52 AAI. Fondo Alcaldía Varios, “Lista de votantes”, 1869. 53 AAI. Fondo Alcaldía Varios. Tomo año 1873. "Lista de votantes por lugar de residencia", 1873

1869. 5 3 AAI. Fondo Alcaldía Varios. Tomo año 1873. "Lista de votantes por lugar de
1869. 5 3 AAI. Fondo Alcaldía Varios. Tomo año 1873. "Lista de votantes por lugar de
Suprema de Justicia, Procurador General de la Nación, Gobernador de la Provincia, por Senador o

Suprema de Justicia, Procurador General de la

Nación, Gobernador de la Provincia, por Senador

o Senadores y por Representante o

. Posteriormente con el funcionamiento de los Estados Soberanos, la elección del Presidente

Representantes de la respectiva provincia

del siglo XIX documentalmente se registró en dos ocasiones, pues en las restantes difícilmente se distinguía entre Itagüí y su fracción Prado. La primera fue mediante las contribuciones a guerra local de 1879, fecha muy posterior a la contienda de nacional de 1859 – 1862 que se desarrolló en parte en el territorio antioqueño. La contribución forzosa se hacía para defender al gobierno del presidente

54

de la Unión no fue directa, y pasó a ser definida

de la sumatoria del voto de cada Estado

55 . Finalmente, en 1886 con la

Soberano

adopción del modelo centralista, los ciudadanos estuvieron facultados para votar directamente por Presidente de la República, Concejos Municipales y Diputados a las Asambleas

del Estado Soberano de Antioquia, el General Tomás Rengifo, liberal, de intentos para derrocarlo y poner en su lugar a otro liberal, el General Daniel Aldana, apoyado por los

Departamentales

56

.

conservadores. Rengifo provenía del sur del

El segundo aspecto, las guerras civiles, reflejó sus efectos con el reclutamiento de hombres

país y había hecho carrera en los ejércitos del General Mosquera. La revuelta en su contra inició el 25 de enero y se extendió durante los

para combatir y en las contribuciones en dinero y especie para el desarrollo de las contiendas. En el contexto nacional hubo ocho grandes guerras civiles: la de 1839 – 1841 [de los Supremos o Conventos], la de 1851, la de 1854, la de 1859 –

meses siguiente. Para el 28 de enero hubo un combate contra las fuerzas revolucionarias en el Ancón del sur del Valle de Aburrá, sitio cercano a Prado, para luego continuar en el municipio de Caldas, y de allí al oriente

1862

que acentúa el federalismo, la de 1876 –

antioqueño y el viejo Caldas hasta finalizar la

1877

[de las Escuelas], la de 1884 – 1885 que da

disputa en marzo

57

.

inicio al centralismo, la de 1895 y finalmente la de 1899 – 1902 [Guerra de los Mil Días]. Las guerras civiles del siglo XIX encerraron un fuerte contenido político y fueron la expresión bélica de las disputas de los partidos Liberal y Conservador por dominar los destinos del Estado. Las guerras polarizaron políticamente a la población y emergieron regiones con mayor tendencia a uno u otro partido. En el caso de Antioquia fue significativo una mayor cercanía al conservatismo como de comportamiento modelo social, pero con elementos de un liberalismo en materia económica. Asimismo, similar a como aconteció en Antioquia, Prado tuvo más afinidad con el partido Conservador. Este partido representaba una fundamental defensa de valores hispánicos, de la Iglesia, la tradición y el orden.

La participación de Prado en las guerras civiles

Para costear la guerra de 1879 en Prado se confiscaron algunos animales a varios propietarios para el remate, propietarios que manifestaron rebeldía para su entrega por estar en desacuerdo con el gobierno liberal de Rengifo. A los señores Simón, José, Ignacio y Aparicio Vélez se les tomaron cinco bueyes en total; a Lázaro Manuel Restrepo R. seis vacas, una de ellas parida, y dos bueyes; a Manuel Arango E. cuarenta y ocho reses de cría; a Manuel Betancur cuatro terneros, tres toretes, dos vacas paridas y una novillona; a Baltasar Montoya dos vacas con terneros, dos yeguas y un caballo; a José María Ruíz G. dos vacas sin cría; a Juan N. Ruíz dos vacas, una de ellas parida; y a Francisco Escobar E. tres vacas paridas y dos novillonas, una de ellas flaca. Asimismo, se hizo confiscación a Luís María Arango R. de una cama francesa, dos camas de columnas torneadas, una mesa grande con

54 “Constitución Política de la República de la Nueva Granda, 1853”. En: Restrepo Piedrahita, Carlos. Constituciones Políticas Nacionales de Colombia. Bogotá, Universidad Externado de Colombia - Instituto de Estudios Constitucionales Carlos Restrepo Piedrahita, 2003. Pág. 273 – 290. 55 “Constitución Política de los Estados Unidos de Colombia, 1863”. Op. Cit. Pág. 345 - 383 56 “Constitución Política de la República de Colombia”. Op. Cit. Pág. 387 – 430. 57 Duque Escobar, Francisco. Historia del Departamento de Antioquia. Medellín, Imprenta Departamental, 1963, pág. 836 – 838.

Escobar, Francisco. Historia del Departamento de Antioquia. Medellín, Imprenta Departamental, 1963, pág. 836 – 838.
Escobar, Francisco. Historia del Departamento de Antioquia. Medellín, Imprenta Departamental, 1963, pág. 836 – 838.
cajones y otra mesa sin cajones por valor de 58 . Así mismo, fueron embargadas

cajones y otra mesa sin cajones por valor de

58 . Así mismo, fueron embargadas

varias casas. Primero, una de tapias cubierta de tejas con su solar, mejoras y muebles en ella existentes de propiedad del señor Abelardo Betancur cerca al camino de servidumbre que

conducía a La Estrella avaluada en 146 pesos y

59 . Segundo, otra de tapias

cubierta de tejas, con su solar, mejoras e

inmuebles lindando por el frente la calle o camino real que de Itagüí conducía al distrito de Heliconia. Y tercero, una casa de tapias cubierta de tejas, con su solar, mejoras e inmuebles de propiedad de Gregorio González con dieciséis cuadras de terreno poco más o menos y sus anexidades, lindando por el pie con la calle que

giraba para Heliconia

60 . Este predio fue

avaluado por dos mil doscientos cuarenta

pesos

cinco centavos

2.890 pesos

como a mediados de 1900 tenía buenos

resultados. En esa oportunidad, fue apresado Emiliano Arango en su casa de Prado, pues no estaba amparado en el Decreto No. 1928 que

64 . Asimismo, el control

se hacía para evitar interrupciones al tránsito de

armas para los conservadores efectuadas por

las fuerzas liberales. Un ejemplo de ello lo dio Germán Pérez, persona conocida como conservador patriota, quien fue protegido por las autoridades para traer las armas a Prado, cuya transporte fue contratado por ochenta

centavos

65 . Finalmente, semejante a la guerra

excluía combatientes

de 1879, hubo contribución forzosa para la contienda. En 1900 a hombres con capital superior a 2.000 pesos se les gravaron con

cuotas. Aportaron dinero en esta ocasión, entre otros, Manuel, Salvador e Ignacio Mejía, Francisco Amaya, Agustín Sánchez y Valentín

Salazar

61

.

66

.

Similar a la guerra de 1879 fueron los efectos de

la guerra de Los Mil Días, 1899 - 1902. Pese a no

haber sido luchada en el territorio de Antioquia, la

guerra ocasionó un periodo de inestabilidad social y condujo a las autoridades de Itagüí a efectuar un fuerte control de cualquier brote de

resistencia liberal y para el reclutamiento. Así por ejemplo, Ezequiel Montoya fue retenido en julio de 1901 por encontrarse con un grupo de hombres gritando vivías al partido Liberal cuando

62 . Esa

supervisión de las autoridades se debía en parte

a los brotes de liberales que tenían un corredor

entre el municipio de Caldas y el de Heliconia y se dedicaban a sabotear las líneas de telégrafo, a destruir oficinas en los pueblos y en cualquier momento a levantarse y reunir cuadrillas en

. Los casos de reclutamiento forzoso de hombres para la guerra eran caracterizados por la inspección de domicilios. En algunas ocasiones,

contra del gobierno departamental en Itagüí

estaba de regreso a su casa en Prado

DELITOS Y CONTROL DEL ORDEN PÚBLICO

En términos sociales la población de Prado durante la segunda mitad del siglo XIX fue en esencia conservadora y con fuerte apego a las tradiciones católicas, fundamentalmente tras la erección de una parroquia independiente en la década de 1880. Estos aspectos son corroborados por el bajo número de hijos por

fuera del matrimonio católico, sólo 73 de 1.848 bautizados en entre 1887 – 1903. También reafirma esta situación el número de matrimonios de igual periodo, unos 213,

muchos de los cuales entre Betancures entre sí

y Betancures con Escobares. Obedecer las

normas cristianas, asistir a las celebraciones religiosas y respetar la ley fueron asuntos cotidianos. No obstante, al tratarse de un territorio de tránsito comercial hacia el occidente de Antioquia y de otros fenómenos como la disputa entre los partidos políticos y los pleitos entre vecinos, fue necesario efectuar un control del orden público de parte de las autoridades de Itagüí con la creación de una

63

58 AAI. Fondo Alcaldía Varios, 19 de febrero de 1879, folio 7-10. 59 AAI. FondoAlcaldía Varios, 4 de abril de 1879, folio 12r. 60 AAI. Fondo Alcaldía Varios, 4 de abril de 1879, folio 12r. 61 AAI. FondoAlcaldía Varios, 23 de junio de 1879, folio 16r. 62 AAI. Fondo Alcaldía Varios, 16 de julio de 1901 63 AAI. Fondo Alcaldía Varis, 17 de agosto de 1901 64 AAI. FondoAlcaldía Varios, 29 de junio de 1900 65 AAI. FondoAlcaldía Varios, 4 de julio de 1900. 66 AAI. Fondo Alcaldía Varios. “Contribución a guerra, 1900”

AAI. FondoAlcaldía Varios, 4 de julio de 1900. 6 6 AAI. Fondo Alcaldía Varios. “Contribución a
AAI. FondoAlcaldía Varios, 4 de julio de 1900. 6 6 AAI. Fondo Alcaldía Varios. “Contribución a
inspectoría en la fracción hacia la década de 1870. Constantemente esta oficina atendía riñas entre

inspectoría en la fracción hacia la década de 1870. Constantemente esta oficina atendía riñas entre propietarios de fincas, robos, juegos prohibidos, vagancia, las relaciones ilícitas y evasiones al pago de los impuestos.

Fundamentalmente el tema de la delincuencia y el control del orden público enfatizaron en asuntos propios de una sociedad básicamente

agraria como litigios relacionados con la propiedad: por tenencia de animales, por el uso de caminos de servidumbre, por el robo de ganado, por la invasión de predios y por la tala de maderas en fincas ajenas. De los sesenta y seis negocios conservados de la Inspectoría de Prado para el periodo de 1870 y 1903, veintiséis se refieren a estas problemáticas. Un buen ejemplo de litigios de este tipo se dio el 22 de enero de 1873 cuando se inició sumario para averiguar el robo de una vaca parida y dando leche de color blanco mezclilla propiedad del señor Isidro Betancur. Según se anotaba en el expediente, hacía pocos días se había perdido la vaca de un potrero de propiedad de Diego Montoya, dejando

el ternero sólo. Para esclarecer el hecho fueron

llamados por testigos a los señores Bernardo

Pulgarín, Pedro Nolasco Meza, Custodio González, Manuel Antonio González, Eleuterio González, Plácido Quintero y Cruz Cardona, mayores de edad, vecinos y labradores. El último de los testigos manifestó que Braulio Garcés estuvo ofreciendo la vaca en venta a varias personas, entre ellas, a Joaquín Betancur. Pese

a los serios indicios del robo, la Inspectoría

decidió archivar el caso

67 .

Semejante a los pleitos relacionados con la propiedad, se encontraban los casos de riñas e insultos entre vecinos por diferentes motivos. Con mucha frecuencia se reportaban ataques verbales y físicos en la Inspectoría y se conminaba a los responsables, luego de un breve sumario, al pago de conminaciones para resarcir

los daños o las ofensas y esencialmente para evitar volver a cometer el hecho. Riñas como

las de Luís María Restrepo y Braulio Cortés en 1873 y la de Manuel Cuartas y Macario Bedoya

68 . En

otras oportunidades los hechos llegaban al derramamiento de sangre. Por heridas estuvo

detenido en 1872, por citar uno de los sumarios,

Nasario Restrepo

a este punto, había prisión por un tiempo diferente dependiendo la gravedad de los hechos.

69 . Cuando la disputa llegaba

ese mismo año recibieron tal tratamiento

A los asuntos relacionados con la propiedad y pleito entre vecinos le siguió en importancia la asidua persecución de los juegos prohibidos [de dados, monte y gallos]. Desde 1870 se iniciaron sumarios para castigar a las personas involucradas en este tipo de juegos, pues eran considerados una manera ilícita de lucrarse y afectaban las buenas costumbres. Además, junto con los juegos prohibidos se asociaban conductas negativas como el ocio, la embriaguez y la delincuencia. Los sectores favoritos para la práctica de estos juegos eran las zonas alejadas de la cabecera de la fracción como Yarumalito, El Salado y La Montañuela. Hasta 1894 se habían adelantado once sumarios para investigar y sancionar a los implicados en estos asuntos. La característica principal de estos casos era el gran número de personas involucradas, generalmente agricultores y arrieros de diferente procedencia: Heliconia, Ebéjico, La Estrella e Itagüí. Así, por ejemplo, en 1871 se siguió proceso por juegos prohibidos celebrados en las casas de Marcelino Moreno, Joaquín Escobar Muñoz, Dolores Muñoz, Gregorio González (catire) y Manuel Antonio González. Esta situación fue confirmada por los testigos, quienes permiten involucrar a 128 personas, tanto de Prado como de otros distritos. Al respecto, el inspector comentó que en este

67 AAI. Fondo: Alcaldía Varios. Tomo: 1873, “Sumario Para averiguar el hurto de una vaca de Isidro Betancur”. 68 AAI. Fondo: Alcaldía Varios. Tomo: 1873, “Sumario de Policía sobre riña entre Luis María Restrepo y Braulio Cortés” (folios 1) y A.A.I. Fondo: Alcaldía 69 Varios. Tomo: 1873, “Sumario de Policía sobre riña entre Manuel Cuartas y Macario Bedoya” (folios 1-24).

6 9 Varios. Tomo: 1873, “Sumario de Policía sobre riña entre Manuel Cuartas y Macario Bedoya”
6 9 Varios. Tomo: 1873, “Sumario de Policía sobre riña entre Manuel Cuartas y Macario Bedoya”
nuevo pueblo de Prado se habían desarrollado de poco tiempo acá los vicios. Allí se

nuevo pueblo de Prado se habían desarrollado

de poco tiempo acá los vicios. Allí se veía una multitud de pobres agricultores padres de familia con sus hijos jóvenes jugando dados y naipes. Además de mujeres que dejan los oficios domésticos por “entregarse a la ociosidad y perjuicio de la moral y las buenas costumbres”. Por tales razones, los varones serían condenados con la pena de trabajos en obras

públicas y las mujeres a la pena de arresto

72 . Sobre

infanticidio se reportó un caso. En 1903 Belisario Betancur manifestó que en el sitio de Las Cuchillas había resultado preñada una joven soltera que poco tiempo después ya no lo estaba, dando lugar con ello a sospechas de

infanticidio. Para dilucidar la queja, se realizó sumario contra la joven de nombre Felicidad Saldarriaga. Fueron llamados varios testigos y familiares de la implicada quienes explicaron que ella dio a luz una niña por nombre Ana Félix, bautizada en La Estrella. Se le había visto lavar pañales y amamantar a la infante, pero escondía a su hija para evitarle vergüenzas a su madre. Observando tales testimonios, las autoridades resolvieron en 1904 absolver a la

acusada del delito

cada uno con la multa de 10 pesos

70 .

En cuanto a las riñas de gallos especialmente llama la atención un caso registrado en 1893. En esa fecha se implicó por riñas de estos animales en el paraje de Yarumalito a Florentino Garcés, Antonio Sierra, Pedro Escobar, Pedro León Garcés, Juan Vélez (de la Estrella), Bacilio Villegas (de la Estrella), Pedro José Díaz (de Envigado), Isamel Salazar (de la Estrella), Juan Henao, Vicente Acosta, Atanasio Acosta, Agapito Velásquez, Miguel Escobar, Antonio Escobar, Cleto Mejía, Hilario Mejía, Celestino Muñoz, Crisanto Muñoz, José María Ochoa, Juan Mejía, Manuel Montoya, Rafael Díaz, Rafael Montoya. Luego de las averiguaciones con varios testigos que confirmaron los hechos, se encontraron

culpables a los implicados y fueron sancionados. Ya con anterioridad las autoridades había visitado la zona con varios agentes de policía y hallaron en plena riña de gallos a un grupo de personas, decomisándoles los animales. Entre los implicados en esta oportunidad había apostadores de buen modo económico y otros pobres. Las riñas llevaban funcionando dos

meses y se jugaba todos los sábados

73 .

Estas conductas delincuenciales y aquellas contrarias al orden público ocurridas en la fracción de Prado no fueron de corte general, sino esporádicas y eventuales. Muchas de ellas se solucionaron con conminaciones y multas para resarcir daños ocasionados o para establecer la paz entre los vecinos. Para atenderlas la Inspectoría funcionaba en una casa alquilada por el municipio de Itagüí en la cabecera de la fracción. La oficina estaba a cargo de un Inspector que constantemente se quejaba por la falta de códigos, por mal estado de los muebles y por la ausencia de cepo, coso y cárcel para los delincuentes. En el cargo figuraron, entre otros, Vicente Castaño en 1876, Ismael Betancur en 1890, Miguel Bonet

en 1891 y Enrique Vásquez en 1897.

71 .

Unos últimos temas de interés para la Inspectoría fueron las conductas contrarias a lo socialmente aceptado como el amancebamiento o la prostitución, y el castigo de crímenes como el infanticidio. Por amancebamiento y prostitución fueron procesados en 1891 Magdalena Sánchez y su presunto amante Isaías Vásquez. Para evitar que se siguieran frecuentando y manteniendo relaciones ilícitas se le conminó a

70 AAI. Fondo Alcaldía Varios. 18 de agosto de 1872, S.F. 71 AAI. Fondo Alcaldía varios, tomo 1893, “Sumario por juego de gallos”. 72 AHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1891. Tomo 5024. F. 56 yAHA. Fondo Gobierno municipios – Itagüí.Año 1892. Tomo 5034. F. 496 73 AHJM. Fondo criminal, documento 9807, caja 443, 9 de septiembre de 1903, folio 1r. yAHJM. Fondo criminal, documento 9807, caja 443, 11 de marzo de 1904, folios

43
43
443, 9 de septiembre de 1903, folio 1r. yAHJM. Fondo criminal, documento 9807, caja 443, 11
TABLA Nº 3   Cronología de eventos, 1855 - 1899   Fecha Evento en la

TABLA Nº 3

 

Cronología de eventos, 1855 - 1899

 

Fecha

Evento en la fracción de Prado

Evento en Colombia y Antioquia

1855

Primera lista de electores de Reportados 413 electores

la fracción.

 

1856

 

Constitución Política del Estado Soberano de

Antioquia. Inicio de la organizac de Colombia

ión federalista

1869

Fundación del centro poblado principal con el nombre de San Antonio en la fracción de Prado

 

1870

Primera lista de estudiantes 115 niños.

pradeños con

Impulso de la reforma educativa por los Liberales Radicales

1870

Comenzó a funcionar una Inspectoría para atender casos de orden público

 

1871

Decreto No. 11 “Fijando los límites de la fracción de Prado perteneciente al distrito de Itagüí”

 

1876

 

Inició la guerra civil de “las escuelas” que enfrento a los Conservadores y los liberales

1879

Contribuciones forzosas para la guerra dinero, ganado e inmuebles

en

Guerra civil en Antioquia para derrocar al General Tomás Rengifo

1883

Decreto No. 450 que suprimió la fracción Prado del distrito de Itagüí

 

1885

Decreto No. 283 de Prado

que restableció la fracción

Guerra civil que permitió el regreso del conservatismo al poder

1886

 

Se instauró el periodo de la Regeneración por el cual regresa el partido Conservador al poder y se proclamó una nueva constitución política

1887

Erección de la Parroquia Itagüí

independiente de

Firma del Concordato entre el Estado Colombiano y la Iglesia Católica.

1889

Comenzó a funcionar el primer hospital de caridad con el nombre de San Rafael de Prado

 

1895

 

Guerra civil entre los Conservadores y los Liberales descontentos con el regreso al modelo político centralista

1896

La plaga de langosta acabó con los cultivos de la fracción Estalla la epidemia de viruela con el reporte de varios casos. En Prado funcionó un hospital para virulentos

 

1899

Contribuciones para la guerra y reclutamiento

Inició la Guerra de los Mil Días. La contienda enfrento los partidos Liberal y Conservador

la guerra y reclutamiento Inició la Guerra de los Mil Días. La contienda enfrento los partidos
la guerra y reclutamiento Inició la Guerra de los Mil Días. La contienda enfrento los partidos
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44 CCAAPPÍÍTTUULLOO 44 CCAAPPÍÍTTUULLOO 44 Congregación de pradeños con motivo de una celebración

Congregación de pradeños con motivo de una celebración religiosa Archivo personal de Alonso Betancur Cano, mediados del siglo XX

DE MUNICIPIO AUTÓNOMO A CORREGIMIENTO MEDELLÍN, SAN ANTONIO DE PRADO ENTRE 1903 - 1950

L uego de finalizar la Guerra de los Mil Días y del ingreso a un periodo de relativa estabilidad social y política en el país, la

fracción de Prado inició un breve periodo de esplendor. En 1903 se cumplía una de las más importantes aspiraciones de sus habitantes: la separación definitiva de Itagüí al conformar un municipio independiente. La posibilidad de un autogobierno con mayor participación de las decisiones políticas locales y de invertir los recursos fiscales recaudados en el territorio

realmente en necesidades de Prado, finalmente era posible. No obstante, durante 1909 en un polémico y confuso proceso, el nuevo municipio terminó absorbido por la ciudad de Medellín, de la cual pasó a ser periférico, dependiente y aislado geográficamente. Tras la anexión a la capital de Antioquia y hasta mediados del siglo XX, Prado se distinguió por una economía agraria y por su vinculación comercial con municipios del cercano occidente departamental. En materia social y política, hubo un fortalecimiento del partido Conservador al transformarse en la fuerza hegemónica entre los habitantes y de la Iglesia Católica como institución central en la vida cotidiana, papel reforzado con la llegada de dos instituciones religiosas al corregimiento: Las Carmelitas Misioneras en 1934 y los Hermanos Cristianos

la llegada de dos instituciones religiosas al corregimiento: Las Carmelitas Misioneras en 1934 y los Hermanos
la llegada de dos instituciones religiosas al corregimiento: Las Carmelitas Misioneras en 1934 y los Hermanos
en la década de 1940. Igualmente, en ese lapso temporal el corregimiento experimentó varias transformaciones

en la década de 1940. Igualmente, en ese lapso temporal el corregimiento experimentó varias transformaciones con el arribo de elementos de la modernización: el fluido eléctrico, el teléfono, el acueducto público domiciliario, la adecuación de un nuevo hospital y otras obras de infraestructura vial.

ERECCIÓN DEL MUNICIPIO DE PRADO Y SU POSTERIOR INTEGRACIÓN A MEDELLÍN

Durante la segunda mitad del siglo XIX la creciente importancia de la fracción de Prado por el aumento de su población y por la diversidad de n e g o c i o s e c o n ó m i c o s , d i f i c u l t a b a completamente su control por las autoridades de Itagüí. No era suficiente la inspectoría para atender las necesidades de una comunidad en aumento, y por ello, ante la petición de los vecinos de Prado para segregarse, no se dio una oposición en el Concejo de este municipio. En los debates de 18 y 22 de junio de 1898, se mencionaba la conveniencia de la creación en distrito de la fracción Prado en atención a que dicho vecindario contaba con los recursos, población y territorio suficientes para llevar vida independiente. Para los concejales, los habitantes de Prado se distinguían por la armonía que reina entre ellos, su laboriosidad, su amor al progreso, el respeto al principio de autoridad y el “entusiasmo que se había apoderado de todos los vecinos del lugar para alcanzar el mayor de los beneficios a que pueden aspirar los pueblos, cual no era otro que poder resolver libremente sus elementos de progreso en todas sus manifestaciones, sin más limitación que aquellos indispensables para conservar la unidad de la Patria a que pertenecen” .

Según argumentaban los concejales de Itagüí, con la separación su municipio recibiría perjuicio, pues su territorio queda reducido a la mitad poco más o menos y su número de habitantes

1

disminuido notablemente. Pero estos males se compensaban con el beneficio que recibirían parte considerable de sus hijos con una administración independiente, que haría sentir pronta y eficazmente la acción protectora y benéfica de la autoridad. La única preocupación se refería al tema limítrofe, sobre todo en la parte de La Limona, pues para Itagüí era importante desprenderse del territorio alejado de su cabecera para ser mejor atendido por otra entidad político – administrativa .

2

Por Ordenanza No. 2 de abril de 1903 fue creado el municipio de Prado tras cumplir con los requisitos de ley como suficiente territorio y población . Por límites la Asamblea Departamental asignó:

3

"Con Itagüí: del “Alto del Manzanillo", á buscar, en línea recta, los nacimientos del arroyo "Piedragorda"; éste abajo hasta su desembocadura en "Doñamaría"; ésta abajo, hasta el punto en que desemboca "La Limona”; ésta arriba hasta el camino público que de Prado conduce á La Estrella, y por este camino, hasta el paraje de la "Ferrería". Con La Estrella: del paraje de la "Ferrería", por la calle del mismo nombre, hasta la cordillera de "Romeral". Con Angelópolis: desde el paraje de "Romeral", por la cordillera del mismo nombre, hasta el “Alto de las Despensas”. Con Heliconia:

del “Alto de las Despensas”, por la cordillera de este nombre, hasta el "Alto de las Cruces", y siguiendo la cordillera denominada de "Las Cruces", hasta el "Alto de Canoas". Con Ebéjico: del "Alto de

Canoas", por la cordillera de este

nombre, hasta el camino público que de Medellín conduce á Ebéjico. Con Medellín: del camino últimamente dicho, y por la misma cordillera, y la del "Manzanillo", hasta el "Alto del Manzanillo", primer lindero"

4

1 AAI. FondoAlcaldía Varios, 18 y22 de junio de 1898. Ibíd. 3 AHA. Repertorio Oficial. Medellín, martes 7 de abril de 1903. Época 2ª.-Año V. Número 649. p. 4193. Ibíd.

4

2

3 AHA. Repertorio Oficial. Medellín, martes 7 de abril de 1903. Época 2ª.-Año V. Número 649.
3 AHA. Repertorio Oficial. Medellín, martes 7 de abril de 1903. Época 2ª.-Año V. Número 649.
La creación del nuevo municipio permitió la formación de una administración propia, representada en un

La creación del nuevo municipio permitió la formación de una administración propia,

representada en un Alcalde designado por el Gobernador del Departamento, un grupo de concejales electos por los ciudadanos de Prado

y otra serie de oficinas y dependencias para la

atención del recaudo fiscal, del manejo de los

asuntos judiciales y de policía. Para 1904 ya figuraba en el Concejo Rafael Betancur J.,

P r e s i d e n t e ; J a c o b o M a r í a M e s a ,

Vicepresidente; y Luis Gutiérrez, Secretario; entre otros miembros como Manuel Betancur, José María Ortiz, Jacobo Mesa y Eulogio

Bonet, Manuel C. Cuartas, Vicente Escobar, Abelardo Betancur, Antonio Betancur, Rafael Penagos, entre otros. Los testimonios fueron contradictorios, y mientras para algunos pobladores el Alcalde oprimía a los pradeños con multas e impuestos, para otros era una persona ejemplar y progresista . Dados los problemas de gobernabilidad, el conflicto sólo finalizó con la remoción de Raquel de su cargo. Aunque momentáneamente la llegada de un nuevo funcionario a la Alcaldía aquietó la inestabilidad social, comenzó otro gran problema: la supresión inexorable del municipio de Prado.

7

Del conjunto de testimonios documentales sobre la eliminación del municipio de Prado se evidencia que su disolución se hizo por problemas fiscales. No fue el caso de falta de recursos con los cuales atender la administración del territorio, sino las presiones de propietarios no residentes en él para evadir el pago de impuestos. Mientras Prado hizo parte de Itagüí, el deficiente control en el recaudo había beneficiado a varios propietarios, pero al erigirse en municipio la situación cambió al emprenderse una campaña para el pago legal de las contribuciones. La solución de los propietarios fue insistir en anexar el territorio de Prado a otro municipio, y para lograrlo, como lo denunciaba en mayo 31 de 1906 el sacerdote de la parroquia presbítero Próspero María Merino, se recurrió al “soborno dando 50 pesos a muchos firmantes de la petición” y al engaño de los restantes. De acuerdo con lo dicho por el sacerdote, las peticiones de eliminación se presentaban apoyadas por el pueblo, pero no era cierto. Muchos de los interesados eran foráneos. Además, eliminar el municipio perjudicaba a sus habitantes y el adelanto material del territorio .

8

El último aspecto fue ratificado inicialmente por el Concejo de Medellín, a propósito del debate de eliminación y la petición de varios vecinos para que Prado se le anexara. En mayo de 1907 se comentaba el desacuerdo entre los Concejales para desaparecer un distrito que cuenta con más de 3.000

Escobar .

5

En cuanto al Alcalde, en 1906 Pedro Antonio Hurtado fue reemplazado por el señor Rafael Monsalve y luego éste por Raquel de J. Uribe. El último cambio de mandatario fue negativo. El rechazo de los vecinos a la salida de Pedro Antonio Hurtado se transformó en oposición muy marcada contra Raquel de J. Uribe, del cual hicieron constantes quejas sobre su actuación, moralidad y desempeño en el cargo. Según lo afirmaban el personero Matías Montoya, dicho Alcalde en vez de velar por la tranquilidad pública y por el respeto de las personas y sus propiedades, lo mismo que para el progreso material y moral, “ha descuidado sus deberes,

negándose a dar protección a los ciudadanos”. Asimismo, “ha atropellado la ley, la constitución y ha coartando la libertad individual”. Muchas fueron las reconvenciones particulares hechas al señor Uribe para que se moderara y pudiera conservar su puesto, pero poco efecto tuvieron.

S e

“ h o m b r e v i c i o s o ” ,

“constantemente entregado al uso de bebidas embriagantes”, motivos por los cuales algunos de los vecinos acudieron al señor Fiscal del Tribunal con la respectiva información sumaria para adelantar el proceso correspondiente por denegación de justicia y abuso de autoridad y

t r a t a b a

d e

6

otros cargos .

Para responder a las quejas de la comunidad se inició en el Juzgado de Prado el proceso de indagatoria sobre la veracidad de las acusaciones contra el Alcalde. Testificaron Ladino Escobar, Ángel María Escobar, Miguel M.

5 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1904. Tomo 5010. F. 32 6 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo 5121. F. 34- 46 Ibíd. 8 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo 5121. F. 30 - 32

7

1906. Tomo 5121. F. 34- 46 Ibíd. 8 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo
1906. Tomo 5121. F. 34- 46 Ibíd. 8 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo
habitantes, escuelas, casa consistorial y 9 recursos . Posteriormente el Concejo de Medellín, tras haber
habitantes,
escuelas,
casa
consistorial
y
9
recursos .
Posteriormente
el
Concejo
de
Medellín,
tras
haber
pasado
la
petición
de
anexión
para
su
estudio
en
una
comisión
Presidente Rafael Reyes, estuvieron las
gestiones realizadas por Pablo Castrillón,
Alcalde de Prado durante 1907. Sobre el tema
indicaba que eran pocas las rentas del
especial,
cambió
de
parecer
y
aprobó
la
municipio, pero las suficientemente productivas
10
integración de Prado .
Entre los intentos por evitar la eliminación del
municipio, a parte de los efectuados por el
sacerdote en sus cartas al Gobernador y al
para cubrir sus gastos. El déficit de ese
momento no era superior al de otros distritos y
fácilmente se redimía . Durante el primer
semestre de ese año entraron y salieron del
Tesoro Municipal de Prado las siguientes
sumas:
11
TABLA Nº 4
Presupuesto municipio de Prado, primer semestre de 1907
Ingresos
Cantidad
Rentas existentes en 1906, primer semestre
323.58
Por degüello de ganado menor
7256
Por derechos de tiendas
1675
Multas
1400
Coro
160
Registro de marcas
620
Sellos de pesas y medidas
10
Contribución directa
29106
Recargo
1213
Venta de bienes
80
Rifas
50
Debido cobrar
466.56
Instrucción pública
102
Suma total
42462.14
Gastos primer semestre de 1907
Cantidad
Departamento de Deuda Pública
9964
Departamento de Obras Públicas
3007
Departamento de Instrucción Pública
1180
Departamento de Gobierno
9230
Departamento del Interior
6260
Departamento de Hacienda
7800
Departamento de Justicia
3015
Total
40456
Fuente: AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado. Año 1906. Tomo 5125. F. 24R – V.
9 AHM. Concejo, Comunicaciones, tomo 279, 14 de mayo de 1907, folio 527r-527v.
10 AHM. Concejo, Comunicaciones, tomo 279, 31 de mayo de 1907, folio 104r.
11 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo 5125. F. 23 - 25
De las cifras precedentes se deduce haber entrado al tesoro la suma de 42.462 pesos

De las cifras precedentes se deduce haber entrado al tesoro la suma de 42.462 pesos con 14 centavos

y salido la suma de 40.456, quedando en existencia

para el segundo semestre la cantidad de 2006.14. Por tanto, el tesoro se hallaba a paz y salvo con todos sus ramos y contaba con entradas suficientes para sostenerse sin alcance de ninguna clase hasta 31 de diciembre más algún superavit, pues muchas de las cantidades asignadas en el presupuesto de rentas han dejado ya en estos seis meses algún rendimiento mayor al que se les fijó. Lo único que faltaba era oficina de telégrafo.

EL CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO, EPIDEMIA DE SARAMPIÓN Y APERTURA DEL SEGUNDO HOSPITAL

Durante la primera mitad del siglo XX la población de Prado tuvo un aumento continúo, no obstante los problemas de alta mortalidad infantil debido a malas condiciones sanitarias. De acuerdo con lo expresado por el Alcalde Pablo Castrillón, durante 1907 en el territorio de Prado, de una circunferencia estimada de 5.330 hectáreas, habitan 3.100 personas, las cuales se ocupan en agricultura y arriería . Estos habitantes se

distribuían en sitios como el centro poblado,

Montañita, El Salado, Yarumalito, La Manguala, Pradito, La Doña María, Llano Grande, La Verde, Tinajas, El Barcino, La Loma, Paloblanco, Buga, El Astillero, Potreritos, San José, La Limona, Quebrada Larga, Las Cuchillas, Despensas y El Chuscal. Generalmente se trataba de familias numerosas ubicadas en pequeños y medianos predios en los sectores rurales o asentadas en la cabecera del corregimiento.

No obstante los intentos por evitar la anexión del territorio de Prado a otro municipio, por Decreto No. 10 de 5 de enero de 1909 del Presidente de la República fue suprimido el municipio de Prado . Esta decisión permitió a Medellín, mediante el Acuerdo No. 6 de 1909, incorporarse a Prado como una fracción . Con la medida Medellín asumió el pasivo de ochocientos pesos oro dejado por Prado para el pago del alquiler del local para las escuelas

y sueldos del inspector, el secretario y los maestros.

Los empleados del extinguido distrito, a saber, Juez Municipal, el Personero Municipal y el Tesorero de Rentas, pasaron a las oficinas respectivas de Medellín junto con los archivos de las oficinas. Asimismo, se prometió la instalación de un teléfono en la Inspección de Prado por valor de 100 pesos oro , promesa incumplida según quejas de la comunidad. Todavía para 1910, personas como el sacerdote Benjamín Aristizabal enviaban cartas al Secretario de Gobierno Departamental reclamando la injusticia de la eliminación del municipio de Prado por intereses exclusivos de algunos caciques locales y la negligencia de Medellín para hacer efectiva la instalación del teléfono .

16

12

13

El crecimiento natural de la población dio como resultado un aumento en el número de habitantes, lo cual se reflejaba en las 3.767 personas estimadas para el año de 1930 y las 4.388 de 1937 . A ese aumento por crecimiento vegetativo se le sumó el constante flujo migratorio proveniente de municipios del occidente antioqueño como Armenia y Heliconia, en parte debido a fenómenos como las mejores

condiciones económicas ofrecidas por Prado y,

tardíamente, por los efectos de la Violencia política de mediados del siglo. Las familias recién asentadas llegaron principalmente a zonas periféricas del corregimiento como el Vergel .

14

17

18

15

19

Los principales factores negativos al crecimiento de la población, semejante a lo acontecido en el siglo XIX, provenían de los efectos de diversas

12 AHA. Diario Oficial, Bogotá, martes 12 de enero de 1909.Año XLV, doc. 144, pág. 37-38.

13 AHA. Gaceta Departamental. Medellín, viernes 26 de marzo de 1909. Época 1ª.-Año I. Número 27. p. 246

14 AHA. Gaceta Departamental. Medellín, viernes 26 de marzo de 1909. Época 1ª.-Año I. Número 27. p. 246

15 AHA. Fondo Gobierno municipios – Medellín.Año 1910. Tomo 5143. F. 85

16 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo 5125. F. 23 - 25

17 AHA. Departamento deAntioquia. Boletín de Estadística. Medellín, Junio de 1930.Año VI, No. 27. Pág. 49.

18 Anuario Estadístico del distrito de Medellín 1937. Medellín, Tipografía Bedout, p. 25

19 Entrevista con Julián Vélez Muñoz. Habitante de la vereda El Vergel. Edad 46 años. Hijo de Lino Jesús Vélez yAna del Carmen Muñoz. Fecha noviembre 19 de 2007.

de la vereda El Vergel. Edad 46 años. Hijo de Lino Jesús Vélez yAna del Carmen
de la vereda El Vergel. Edad 46 años. Hijo de Lino Jesús Vélez yAna del Carmen
enfermedades que atacaban principalmente a la población infantil. De las 2.660 defunciones registradas en la

enfermedades que atacaban principalmente a la población infantil. De las 2.660 defunciones registradas en la Parroquia de San Antonio de Prado entre 1903 y 1950, unas 1.674 [un 62.9%] son de niños menores de 10 años. Estos altos índices llegaron a su etapa más crítica a comienzos de la década de 1930 cuando estallaron brotes de una epidemia de sarampión. Por esta casusa en el lapso de pocos meses entre 1933 y 1934 un total de 34 niños fallecieron. Este episodio y el tratamiento de las enfermedades son así recordados por Romelia Ortiz de Guzmán, habitante del corregimiento nacida en 1916:

“Tuve 15 hijos y un brote de sarampión se los llevó y quedaron 5. En esa época no había médicos, sólo señoras. Se enfermaba un muchachito y se curaban con bebidas. No había clínicas. […] Habían días que no había leche o panela y se les daba a los niños agua con cilantro y una pizca de sal, y ese era el tetero”

20

El restante grupo de enfermedades que más afectaron a la población infantil fueron las digestivas [desnutrición o raquitismo, parásitos intestinales, disentería, colerín, tifo, cólera infantil, diarrea y gastroenteritis] con 532 casos reportados como causa de muerte. Le sigue en importancia las enfermedades respiratorias [tosferina, bronquitis, bronqueoneomonía, gripa y neomonía] con 166 casos. Otras enfermedades fueron las neuronales [derrame cerebral, meningitis y beriberi] con 59 casos y las urinarias [afecciones a los riñones y nefritis] con 26 casos respectivamente. Para combatirlas, según anotan las hermanas Margarita y Luz Inés Vélez Castaño “en las casas se mantenían maticas de hierbabuena, paico y manzanillo” . Asociado también con la mortalidad infantil estaba la muerte de mujeres por problemas durante y después del embarazo, pues pese a existir una alta natalidad, no siempre se les brindaba la mejor atención. Dicha situación es recordada así por Luís Carlos Cano Restrepo:

21

es recordada así por Luís Carlos Cano Restrepo: 21 Ana Rita Betancur y Alfonso Betancur Archivo

Ana Rita Betancur y Alfonso Betancur Archivo personal de María Nohemí Escobar Betancur

“La única forma de bajar de la vereda era en bestia, las mujeres en embarazo cuando se complicaban se armaba una camilla y se bajaba, a la mayoría le llevaban partera, de la que me acuerdo era de Teresa Castaño, cuando iba a nacer un bebé eso era herméticamente sellado como dice el cuento, si había forma lo sacaban de la casa y después 40 días de dieta comiendo gallina, toda la gestación duraba el corral lleno, el bautizo se hacia en los días siguientes al nacimiento, no se hacia fiestas ni nada” .

22

En los restantes grupos de edades las causas de muerte eran semejantes a las de la población

infantil.

por cuenta de problemas digestivos y respiratorios entre 1903 – 1950 murió el mayor número de personas. El impacto de las enfermedades respiratorias se asociaba al empleo de la leña para la cocción de alimento, la producción de carbón y alto consumo del tabaco. A diferencia de lo ocurrido con los niños, hubo gran incidencia de padecimientos cardiacos y del cáncer. La tendencia en cuanto a las defunciones de las personas adultas fue un mayor número de fallecimiento de aquellas mayores de cuarenta

Según se presenta en la siguiente gráfica,

20 Entrevista con Romelia Ortiz Guzmán. Habitante del corregimiento. Edad 92 años. Fecha noviembre 13 de 2007.

21 Entrevista con hermanas Margarita y Luz Inés Vélez Castaño. Habitantes del corregimiento. Hijas de Marcos Vélez. Mayores de cincuenta años. Fecha diciembre 3 de

2007.

22 Entrevista con Luís Carlos Cano Restrepo. Habitante vereda La Florida. Jubilado. Hijo de Hernando Cano yAlicia Restrepo. Fecha noviembre 29 de 2007.

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50
Restrepo. Habitante vereda La Florida. Jubilado. Hijo de Hernando Cano yAlicia Restrepo. Fecha noviembre 29 de
años, y muy especialmente entre los habitantes de edad avanzada. Hay reportes de personas muy

años, y muy especialmente entre los habitantes de edad avanzada. Hay reportes de personas muy longevas con edades superiores a los ochenta años. También se reportan casos aislados de violencia: en 1917 el asesinato de Vicente Antonio Puerta Rodríguez y en 1928 de Ascensión Rojas Bedoya son los más antiguos.

Por fuera del grupo de enfermedades reportadas como causa de muerte, hizo su reaparición otro padecimiento de mucha gravedad: la lepra. Aunque no llegó a convertirse en un foco infeccioso, se reportaron a las autoridades varios casos. En 1907 fue acusado el señor Darío Muñoz de estar contagiado en el barrio El Tigre. Por tal motivo, fue aislado en su casa para evitar cualquier propagación. No obstante las extremas medidas de seguridad, Muñoz escapó de su residencia y marchó al parque de Prado asegurando no padecer la enfermedad de Lázaro . Su conducta despertó el temor entre los habitantes, pues los afectados necesariamente eran tratados con desprecio y asilados en lazaretos lejanos de sus familiares. Además, como aún se recuerda, era una conducta usual

23

Además, como aún se recuerda, era una conducta usual 23 quemar las casas de los afectados

quemar las casas de los afectados para combatir la enfermedad . Pese a todos estos agravantes, ya para 1914 se reportaba la inexistencia de caso de lepra en el corregimiento .

25

24

El

temor frente al avance de las enfermedades

y

el interés por la protección de la infancia

condujo a los pobladores de Prado a presionar la creación de un nuevo hospital. Distantes estaban los logros conseguidos con el efímero

hospital de caridad de finales del siglo XIX, y las prácticas locales para atender los partos y curar los enfermos no eran suficientes. Testimonio de ese interés fueron las peticiones realizadas por los inspectores y la comunidad del corregimiento durante la década de 1930 para disponer de un médico en el casco urbano. En 1934 y 1936 Rafael Ruíz, Inspector del Prado, a su nombre y el de los pradeños, envió informes

a la Alcaldía de Medellín recomendando el

establecimiento del servicio médico al menos una vez en la semana, a fin de evitar las

numerosas muertes por ausencia de tratamiento en una comunidad que se distinguía por extendida pobreza .

26

una comunidad que se distinguía por extendida pobreza . 26 FALTA FOTO Familia Vélez Castaño mediados

FALTA FOTO

Familia Vélez Castaño mediados del siglo XX Archivo personal hermanas Margarita y Luz Inés Vélez Castaño

Casa de la familia Correa Cadavid, Vereda La Florida Archivo personal de Dairo Correa Gutiérrez

23 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1907. Tomo 5125. F. 27 24 Entrevista con Rogelio Barrera. Originario del municipio de Armenia. Asociado al sector del comercio y participa activamente en Junta de Acción Comunal de La Loma. Fecha noviembre 9 de 2007. 25 AHM.Alcaldía, Correspondencia General, Inspección Municipal de Permanencia de Prado, tomo 34, mayo 21 de 1914, folio 2r.

26 AHM. Alcaldía, Correspondencia General, Inspección Municipal de Permanencia de Prado, tomo 34, 1 de diciembre de 1934, folio 9r-14r y AHM. Alcaldía, Correspondencia General, Inspección Municipal de Permanencia

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1 de diciembre de 1934, folio 9r-14r y AHM. Alcaldía, Correspondencia General, Inspección Municipal de Permanencia
GRÁFICA Nº 3 Fuente: Archivo Parroquial de San Antonio d e Prado, Libros de Defunciones,

GRÁFICA Nº 3

GRÁFICA Nº 3 Fuente: Archivo Parroquial de San Antonio d e Prado, Libros de Defunciones, 1903

Fuente: Archivo Parroquial de San Antonio d e Prado, Libros de Defunciones, 1903 - 1950

suma divida por en partes iguales. El contrato obligaba a construir un edificio que comprendía una planta baja o sótano con área aproximada de 385 metros cuadrados y la planta principal con área aproximada de 594 metros cuadrados. El área total del hospital sería de unos 980 metros cuadrados aproximadamente, sin incluir los prados o jardines que lo rodearan, y sería levantado más o menos de la forma siguiente:

fundaciones en piedra seca, con un 30% de su altura en concreto ciclópeo y con sus

Una solución parcial a los problemas de ausencia de servicio médico llegó a finales de la década de 1940 con la apertura del segundo hospital. En esta oportunidad el interés altruista privado y el apoyo oficial, condujeron a la creación de unas modestas instalaciones para atender especialmente la maternidad. Desde 1946 se había celebrado un contrato entre el municipio de Medellín y el señor Diego Echavarría Misas por un valor de 44.000 pesos,

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celebrado un contrato entre el municipio de Medellín y el señor Diego Echavarría Misas por un
correspondientes drenajes; desagües en tubería galpón con sus correspondientes accesorios; bajantes en tubería de

correspondientes drenajes; desagües en tubería galpón con sus correspondientes accesorios; bajantes en tubería de hierro colado; tubería de aguas en hierro galvanizado; muros cargueros, divisorios, pasamanos y columnas de sótano en adobe. Se emplearía además concreto reforzado en vigas, baldosas, escalas, linteles y columnas de segundo piso; los techos llevarían una estructura de madera; las canoas y tubos para agua fluviales serían en lámina galvanizada. Entre otras recomendaciones, se pidió emplear en los entresuelos piedra seca y cemento en pisos de pasillos, corredores y demás dependencias de poca importancia, especialmente en el sótano. En cuanto a la sala de cirugía, los sanitarios y las vertederas, se emplearía pisos en baldosa americana, y en otras dependencias del hospital como sala de partos, de espera y la cocina se usaría el cedro o palo santo .

27

El Hospital entró en funcionamiento en 1948. Fue una de las primeras obras en el corregimiento del industrial Diego Echavarría, quien además tenía terrenos en San Antonio de Prado. Su funcionamiento estuvo inicialmente a cargo de las Hermanas de la Presentación y en poco tiempo amplió sus servicios a todos los grupos poblacionales. Asimismo, la atención médica se complementó con la apertura de boticas para la venta de medicamentos. En este punto, se destaca la farmacia atendida por don Erasmo Mesa como una de las primeras en especializarse en el comercio de las medicinas .

28

ACTIVIDADES DE LA ECONOMÍA AGRARIA Y EL COMERCIO EN EL CORREGIMIENTO

En un informe de 1907 el Alcalde de Prado, Pablo Castrillón, indicaba que muchas de las hectáreas del territorio de dicho municipio se dedicaban a plantaciones de caña, de yuca, plátano, maíz, cebada y el resto a la cría de ganado. En su

cabecera se encontraban cerca de 100 casas, cuyos habitantes eran de reconocida honradez, laboriosidad y de conducta ejemplar . En su mayor parte eran agricultores diseminados en fincas, arrieros y pequeños comerciantes. En años siguientes la tendencia no cambió mucho. Para 1912, año del Censo Agrícola y Agropecuario, la entonces fracción de Prado reportó 473 cuadras cultivadas con productos como arracacha, maíz, yuca, plátanos, papas y por primera vez café.

29

Como se observa en latabla Nº 5, los tres principales cultivos por extensión de cuadras totales lo eran la yuca, el maíz y los plátanos, productos básicos de la dieta, de gran demanda en el mercado local y de siembra conjunta en pequeñas porciones de terreno. Le sigue en importancia el cultivo de café con 60.000 árboles plantados. Este otro producto, cuyas primeras plantaciones datan de la década de 1880 , para el momento estaba en pleno auge por las excelentes ganancias de su exportación a mercados como el Norteamericano. El café igualmente se sembraba conjuntamente con los plátanos, pero su uso básicamente es para la venta y el número de cosechas anuales era reducido. Finalmente se encontraban el cultivo de la caña para su uso doméstico y el comercio. De todos estos cultivos en términos de rentabilidad anual medida en pesos oro, los más importantes eran los plátanos y en menor medida el café.

30

El siguiente renglón de producción agraria era

la cría de diferentes tipos de ganado. Según se observa en la tabla No. 6, la principal clase de ganado para 1912 fue el vacuno. Bueyes, toros, vacas y terneros se destinaban a la cría para el mercado local y para la feria de ganado de Itagüí. Para el consumo local se destinaba igualmente los cerdos. El resto del ganado, tanto el mular como el caballar, tenían un uso especial: el transporte. A principios del siglo XX pocos son los vehículos en el valle de Aburrá, y gran parte de la circulación de mercancía y

27 AHM. Alcaldía, Contratos, tomo 80, 5 de agosto de 1946, folio 223 - 224 28 Ciudad Rural. San Antonio de Prado, Año 2, Nº 10, mayo de 2000, p. 8 29 AHA. Fondo Gobierno municipios – Prado.Año 1906. Tomo 5125. F. 23 – 25 30 Uribe Ángel, Manuel, “Prado o San Antonio”. Geografía general y compelido histórico del Estado de Antioquia en Colombia, París, Imprenta de Víctor Goupy y Jourdan, 1885. pág. 122

53
53
compelido histórico del Estado de Antioquia en Colombia, París, Imprenta de Víctor Goupy y Jourdan, 1885.
personas se hacía al lomo de bestias. Por este medio se llevaban a los centros

personas se hacía al lomo de bestias. Por este medio se llevaban a los centros de acopio el café y se realizaba el flujo comercial hacia Armenia, Heliconia y Ebéjico. Tal actividad comercial estaba a cargo de un grupo amplio de arrieros, similar a como lo fuera en el siglo XIX. En inmediaciones del parque central se encontraba una bodega y de este punto salían varios de ellos hacia diferentes rutas. A este oficio, con sus respectivas recuas de dos a diez mulas, se dedicaron, entre muchos más, Heliodoro

Laverde y su hijo Daniel, Vitalino y Luís Laverde, Fidel Vélez y Ananías Vélez, Celiano Muñoz, Simón Bustamante y su hijo Arsesio, Lisandro Cano y Manuel Salvador Gómez, Félix Arenas y Andrés Jiménez que transportaba cerveza y víveres desde Medellín. Los relatos sobre los arrieros pradeños señalan que su equipo era demasiado grande y pesado. Según Rogelio Barrara, cargaban un “guarniel” con navaja, frasco con petróleo, tabacos, mechero, un

31

TABLA Nº 5

 

Censo de la industria agropecuaria. Cultivos en Prado, 1912

 

No. De

Extensión

Producción en kilos

Valor del producto en pesos oro

Cultivo

árboles

cultivada en

cuadras

Arracacha

 

8

20000

140

Café

60000

56

60000

12000

Caña dulce

 

16

24000

1900

Bananos

 

1

10000

150

Maíz

 

120

30000

1800

Papas

 

7

11200

392

Plátanos

 

100

1200000

18000

Yuca

 

150

600000

4800

Otros cultivos

 

15

150000

1000

Totales

 

40182

Fuente: Departamento de Antioquia. Boletín de Estadística. Medellín, Febrero de 1913. Año I, No. 7. Pág. 1290

dulceabrigo, unas tenazas, un martillo, seis herraduras y juego de clavos para esas herraduras. Llevaban asimismo una lima de herrar, un pedazo de garra de tocino y cabuya, una libra de panela y en la “secreta” un par de dados. Otros artefactos empleados eran las alpargatas, un zurriago, bolsillos llenos de cabuya y machete. En sus rutas había varios campamentos como los del Chuscal y el café de don Samuel donde además había juegos y pianolas .

32

31 Entrevista. Julián Vélez Muñoz Op. Cit. 32 Entrevista con Rogelio Barrera Díaz. Op. Cit.

La importancia de la industria pecuaria en el corregimiento motivó la apertura de un matadero para el sacrificio higiénico de las reses. En 1923 por Acuerdo No. 123 se aprobó un contrato celebrado por el señor Ismael Mesa y el municipio de Medellín sobre compraventa de un lote de terreno destinado al matadero público. El lote entregado por Mesa medía 25 varas de frente por otras tantas de centro, y su área total era de 625 varas cuadradas de a 80 centímetros lineales cada uno. Quedó lindando por el oriente y por el sur con predio del mismo vendedor Mesa; por el norte con una calle pública y por el occidente con propiedad del

54
54
por el sur con predio del mismo vendedor Mesa; por el norte con una calle pública
TABLA Nº. 6   Censo de la industria pecuaria. Ganado en Prado, 1912    

TABLA Nº. 6

 

Censo de la industria pecuaria. Ganado en Prado, 1912

 
 

Cabezas

Precio medio por cabeza en pesos oro

Valor en pesos oro

Ganado caballar Caballos Yeguas Potros

 

120

30

3600

100

30

3000

10

10

100

Ganado de cerda Cerdos

 

150

8

120

Ganado mular Mulas Muletos

 

300

70

21000

20

30

600

Ganado vacuno Bueyes Toros Vacas Terneros Terneras

 

25

30

750

20

30

600

800

30

24000

150

10

1500

150

12

1800

Totales

1855

300

58250

Fuente: Departamento de Antioquia. Boletín de Estadística. Medellín, Febrero de 1913. Año I, No. 7. Pág. 1272.

Presbítero Benjamín Aristizábal. Entró adicionalmente en la venta un derecho de servidumbre gratuito, y se definió que el agua para las labores cotidianas sería tomada de la fuente de agua que surtía las escuelas y la pila pública de la cabecera. Con posterioridad se construiría el edificio del matadero y la cañería de desagüe. El precio de esta venta fue de 80 pesos oro, suma que pagó el distrito al vendedor en la Tesorería de Rentas. El derecho de dominio que vendía el señor Mesa lo adquirió por compra

hecha al señor Ismael Betancur con mayor cabida del terreno, mediante la escritura 1.600 de fecha 11 de octubre de 1901 pasada en la Notaría Primera de Medellín .

33

En las décadas siguientes esa vocación agraria del corregimiento continuó. El producto de los cultivos de legumbres, cebollas, arracacha, café, col, yuca, cilantro, habichuela y arveja, comúnmente se transportaba y vendía en la vieja plaza de Cisneros de Medellín y en toldillos en el parque . Todavía hacia 1946 seguía la venta

34

33 AHM. Crónica Municipal. No. 379,Año XII, Medellín, septiembre 29 de 1923. pág. 2993 34 Entrevista con Conrado Ortiz Cano. Nacido el 24 de abril de 1927. Padres Félix Antonio Ortiz y María de las Mercedes Cano. Habitante vereda El Salado. Agricultor. Fecha noviembre 26 de 2007. E Isidro Betancur Puerta. Mayor de setenta años, músico jubilado y autor del himno de Prado. Padres Juan de Jesús Betancur Molina y María Inés Puerta. Fecha noviembre 6 de 2007. 35 Entrevista con Luís Hernando Gómez Patiño. Nacido 25 de marzo de 1925. Padres César Gómez y Sofía Patiño. Conserva y líder de las actividades de proyección

55
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Nacido 25 de marzo de 1925. Padres César Gómez y Sofía Patiño. Conserva y líder de
de leña y de otros productos para uso doméstico traídos por los campesinos al mercado

de leña y de otros productos para uso doméstico traídos por los campesinos al mercado local, incluida la carne . La importancia de la producción agropecuaria la hizo sobresalir en el conjunto de impuestos cobrados en el corregimiento. Así, por ejemplo, en todos los reportes de de la Inspección a las autoridades de Medellín durante 1936, la ganadería ocupa los primeros reglones. Entre enero y julio de ese año por degüello de ganado menor se pagó $ 159.38, por examen de carne e impuesto de matadero de ganado menor $ 83.30 y por examen de carne e

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matadero de ganado menor $ 83.30 y por examen de carne e 35 Marcos (Marquitos) Vélez

Marcos (Marquitos) Vélez Archivo personal de las Hermanas Margarita y Luz Inés Vélez Castaño)

impuesto de matadero de ganado mayor $ 196.30 mientras que por coso sólo se cobró $

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13.60 y por multas $ 4.00 .

Las transformaciones económicas se dieron por cuenta de pequeñas industrias artesanales y por el impacto de la demanda de trabajadores para las industrias asentadas en Itagüí. Sobresalió de este periodo actividades familiares en la Vereda El Vergel para la fabricación de costales, sandalias, sombreros, esteras y madejas, el cual se abastecía de cultivos de fique cercanos. Además, se alude a los empleos generados por una ferrería propiedad de “Venilla y Escobar llamada

FAES”, bastante útil para elaborar herraduras . Por su parte, el empleo de habitantes del corregimiento como obreros en Itagüí hizo posible que para la década de 1940 hubiera muchos de ellos en empresas como Sedeco, Cervecería Unión y Grulla. Diariamente los obreros descendían a otros municipios, estimulando otra pequeña industria relacionada con el transporte en vehículos tipo “escalera”. Se distinguieron como primeros transportadores de pasajeros: Toño Acosta, Benito Betancur, Delio Escobar y Octavio Escobar, que compraron automóviles viejos y cobraban por llevar hasta Itagüí y Medellín

entre 5 y 10 centavos

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EL ARRIBO DE LA MODERNIZACIÓN: SERVICIOS PÚBLICOS, CASAS HIGIÉNICAS PARA OBREROS

Y VÍAS DE COMUNICACIÓN

Conjuntamente a las actividades económicas propias de la una sociedad básicamente agraria se inició la dotación de servicios

36 AHM.Alcaldía, Correspondencia General, Inspección Municipal de Permanencia de Prado, tomo 34, 14 de julio de 1936, folio 23r-25r.

37 Entrevista con Julián Vélez Muñoz. Op. Cit. 38 Entrevista con Jaime de Jesús Ortiz Espinoza. Nació en 1932. Padres Rafael Ortiz Betancur y Ana María Espinosa. Comerciante y sastre. Fecha noviembre 25 de

2007.

39 Escobar Betancur, Celina. Monografía de San Antonio de Prado. Mecanografiado. 1985

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noviembre 25 de 2007. 3 9 Escobar Betancur, Celina. Monografía de San Antonio de Prado. Mecanografiado.
públicos a los pobladores, principalmente aquellos distribuidos en el sector central del corregimiento y en

públicos a los pobladores, principalmente aquellos distribuidos en el sector central del

corregimiento y en las inmediaciones a Itagüí. Agua potable, fluido eléctrico y telefonía lentamente se instalaron. De principios del siglo

XX databa el funcionamiento de una pila de agua

ubicada en la plaza de Prado para abastecer a los habitantes. Para su funcionamiento, terminación y reparación fueron destinados recursos por el municipio de Medellín poco después de agregarse la fracción en 1909. En el contrato No. 53 de ese año, y en vista de los destrozos ocasionados por la temporada lluviosa al acueducto público que conduce el agua a la pila, se gastaron cuatro pesos oro en reparaciones y

en la construcción de una poceta de cal en la

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esquina de la casa del señor Román Acosta . Algunos años después el agua dejó de llegar a la pila, y en 1936 se reportaba el poco interés de los habitantes en el aseo y sostenimiento de las cañerías y pocetas de las calles para distribuir las aguas. Toda clase de “inmundicias” caían en las pocetas destapadas, y se había tomado la medida de tener que disponer que los niños y niñas de las escuelas salieran a la calle por falta de agua para el baño, los escusados y agua para tomar. Era sin duda alguna, según lo informaba el Inspector ese año, el mal estado del agua la causa principal para que no faltara en el corregimiento la epidemia y el tifo. Además, de acuerdo con lo expresado por el funcionario, se podía asegurar que no había al menos ocho familias escrupulosas y conscientes de la inconveniencia en no ingerir agua cruda por los parásitos en ella almacenados .

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En años posteriores inició el proceso de mejoramiento del acueducto de Prado. Había sido tradicional la compra de pajas de agua de

acueductos privados para surtir casas, fincas y escuelas. Sin embargo, la calidad de las aguas era, según lo manifestaba el Inspector en 1934, mala y antihigiénica, y constantemente sufría de averías debido al mal estado de las canoas . Solicitudes para cambiar la situación fueron hechas a las autoridades de Medellín a propósito de la adecuación de tanques para contener el agua. El resultado fue la contratación de un estudio para la construcción de un moderno acueducto. En 1939 el informe del Super Intendente del Medellín, Rafael Posada, analizó la necesidad de construir una acequia, hacer el tratamiento de sedimentación de las aguas, su purificación y filtración, y

realizar un adecuado almacenamiento del

líquido para poder extender redes de distribución .

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La construcción del acueducto se contrató ese mismo año con la casa de ingenieros Ingar. En septiembre se hizo una inicial apertura del servicio de agua potable, faltando únicamente unas obras en el colador y la carga de los filtros . En el año siguiente se continuó la obra con la legalización de la compra de terrenos en la parte de La Capilla para la planta de tratamiento , y los señores Eduardo Montoya y Luís González se comprometieron con adecuaciones para el suministro de agua. Fue responsabilidad suya obras en la boca toma, la acequia, los tanque de sedimentación, filtros, tanque de almacenaje y la instalación de una

red de distribución del agua luego de recibir las plantas suministados por el Departamento Técnico del municipio .

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La construcción del acueducto estuvo vigilada

40 AHM. Concejo, Contratos, tomo 285, 23 de mayo de 1909, folio 598r. 41 AHM.Alcaldía, Correspondencia General, Inspección Municipal de Permanencia de Prado, tomo 34, 14 de julio de 1936, folio 23r-25r.