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Ensayo-Analisis de "Al filo del agua" de Agustín Yáñez

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Ensayo de "Al filo del agua" de Agustín Yáñez
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05/10/2014

ESCUELA NACIONAL PREPARATORIA “GABINO BARREDA”

PLANTEL No. 1

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AL FILO DEL AGUA: ANÁLISIS

MATERIA: LITERATURA MEXICANA E IBEROAMERICANA MAESTRA: TINOCO MAZARIEGOS ALUMNA: BARROSO RAMOS A. FRANCO HERNÁNDEZ SOLANO MARTÍNEZ F. GRUPO: 612 TURNO MATUTINO

MÉXICO, DF.

UNAM

ENERO-2008

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LA NARRATIVA DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

La narrativa de la Revolución Mexicana sirvió como instrumento de denuncia. Ésta ha sido clasificada de acuerdo con dos tendencias: por un lado, la tendencia épica a través de la cual podemos ver cómo la clase campesina se levantó en contra del régimen porfirista en busca de la justicia social, y por otro, la literatura que se burla de los acontecimientos pues describe a los ambiciosos, a los arribistas o a los sedientos de poder que hicieron de este movimiento histórico el medio para alcanzar un “hueso” en el ámbito político. Los autores de esta narrativa se enfrentan a una serie de acontecimientos sociales que originarán que se transformé la temática literaria en relación con los movimientos precedentes: realismo, modernismo, criollismo. Lo que pretenden estos escritores es enfrentar al hombre con la realidad, motivo por el cual se dieron a la tarea de mostrar su visión de los acontecimientos, pero conforme a diferentes posturas ideológicas. En esta literatura el tema más frecuente es la lucha armada y sus consecuencias en la vida político-social de México, desde la dictadura porfirista hasta la consolidación de nuevos regímenes democráticos; esto es, cuando la Revolución Mexicana se institucionalizó, los novelistas que se ocuparon de este tema mostraron el rostro del desencanto revolucionario. La narrativa de la Revolución Mexicana, según la clasificación del crítico Antonio Castro Leal, se limita a dos grandes etapas: la primera comprende a los escritores que vivieron la lucha, como Martín Luis Guzmán, Mariano Azuela y José Vasconcelos; la segunda abarca a los autores que eran muy pequeños y apenas presenciaron el movimiento o lo conocieron por sus parientes, como José Revueltas. "Podría situar a autores como Agustín Yañez, con Al filo del agua. En esta novela, la Revolución prácticamente no aparece, pero subyace, está latente. Es importante señalar este hecho. Hubo lugares en donde, a pesar de la magnitud de la Revolución, el pueblo siguió igual, como en tiempos de don Porfirio. Son aspectos asombrosos.”
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De León, Jesús, La Revolución Mexicana y sus resultados son temas que seguirán aportando a la literatura: René Avilés Fabila, Sala de P r e n s a C O N A C U LTA

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AGUSTÍN YÁÑEZ: BIOGRAFÍA

Nació en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 4 de Mayo de 1904. Su infancia y juventud transcurrieron en su ciudad natal y en el pueblo de Yahualica, de donde era originaria su familia. En esa ciudad hizo sus estudios primarios, preparatorios y profesionales de abogado. En la Universidad Nacional de México se graduó de maestro y Doctor en Filosofía. Fue profesor en varios planteles escolares de Guadalajara, Director de Educación Pública y Rector del Instituto en el Estado de Nayarit (1930-1931); en la Ciudad de México fue profesor en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Facultad de Filosofía y Letras (enseñando letras clásicas) y en el Colegio de México. También fue Director de la Oficina de Radio de la Secretaría de Hacienda (a partir de 1935) y Coordinador de Humanidades en la Universidad Nacional de México (1945). Fue miembro del Seminario de Cultura Mexicana y presidente del mismo, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y del Colegio Nacional. Electo Gobernador del Estado de Jalisco para el periodo (1953-1959). Es un humanista distinguido. En 1929 inicia sus actividades literarias en la revista llamada Bandera de provincias, que él mismo fundó. Estas actividades académicas se acompañan por otras de tipo cultural, en el orden publico. Así, en 1946 realiza un viaje a la ciudad de Lima, Perú, como enviado del gobierno de México, para entregar el acervo bibliográfico que se destinó a la biblioteca nacional de Lima. En 1947 asiste a la 2° asamblea de la UNESCO con el carácter de asesor de la delegación de México. Es nombrado representante metropolitano del gobierno de Jalisco en asuntos culturales. El día 22 de septiembre de 1952 Agustín Yáñez lanza su propuesta como candidato del Partido Revolucionario Institucional al gobierno de Jalisco. Un día antes dirige la palabra a los campesinos para hablar de su candidatura al gobierno del estado. En su obra literaria sobresale, junto a la ficción narrativa una abundante producción de ensayos y estudios que se remonta a la época de Bandera de Provincias, que continúa ininterrumpidamente a lo largo de toda su carrera de escritor y se muestra vigorosamente hasta los últimos años. La biografía no resulta un campo ajeno para un creador de mundos novelescos donde se hace actuar a los personajes y se desarrolla la trama de sus vidas. De la obra literaria de Yáñez han separado algunas por sus características y las han agrupado bajo el título general de crónicas. 3

Con la publicación del libro Al filo del agua (1947), inspirada en el fanatismo religioso de los habitantes de un pueblo de Jalisco que ven con horror los cambios que traerá la Revolución, introduce en la narrativa mexicana técnicas novedosas como el monólogo interior o la alteración en los planos temporales. A diferencia de los narradores de la Revolución Mexicana, Yáñez ya maneja el concepto del escritor a distancia. Esta novela ha sido situada entre las obras maestras de la literatura mexicana contemporánea viéndose el inicio de una nueva forma de novelar y de tratar la realidad. Tanto sus novelas como sus relatos se inscriben dentro de la gran corriente realista que caracterizó a la narrativa mexicana a finales del siglo XIX y principios del XX, y que incluye a figuras como José Tomás de Cuéllar, M. Payno, Heriberto Frías y M. Azuela. Sin embargo, Yáñez supo enriquecer esta corriente al integrar muchos de los recursos técnicos y estilísticos de la vanguardia europea y estadounidense de su época. Murió en la Ciudad de México el día 17 de Enero de 1980 y descansa en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón de Dolores (México, D. F.). NOVELAS, CUENTOS, RELATOS Y CRÓNICAS Baralipton, 1931. Espejismo de Juchitán, 1940. Genios y figuras de Guadalajara, 1941. Flor de juegos antiguos, 1941. Pasión y convalecencia, 1943. Archipiélago de mujeres, 1943. Alfonso Gutiérrez Hermosillo y algunos amigos, 1945. Esta es mala suerte, 1945. Yahualica, 1946 Al filo del agua, 1947. La creación, 1959. La tierra pródiga, 1960. Las tierras flacas, 1962. Proyección universal de México, 1963. Los sentidos al aire, 1964. Tres cuentos, 1964. Días de Bali, 1964.

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AL FILO DEL AGUA: RESUMEN

“Al filo del agua es una expresión campesina que significa el momento de iniciarse la lluvia, y —en sentido figurado, muy común— la inminencia o el principio de un suceso. Quienes prefieran, pueden intitular este libro En un lugar del Arzobispado, El antiguo régimen, o de cualquier modo semejante. Sus páginas no tienen argumento previo; se trata de vidas — canicas las llama uno de los protagonistas — que ruedan, que son dejadas rodar en estrecho límite de tiempo y espacio, en un lugar del Arzobispado, cuyo nombre no importa recordar.”

ACTO PREPARATORIO Pueblo de mujeres enlutadas. Viejecitas, mujeres maduras, muchachas de lozanía, párvulas; en los atrios de las iglesias, en la soledad callejera, en los interiores de tiendas y de algunas casas cuan pocas furtivamente abiertas. Gentes y calles absortas. Puertas y ventanas como trabajadas por uno y el mismo artífice rudo y exacto. Pátina del tiempo en los portones. Casas de las que no escapan rumores, risas, gritos, llantos. En el corazón y en los aledaños, hermetismo. Y cruces al remate de la fachada más humilde. Pueblo sin fiestas, sin otras músicas más que cuando clamorean las campanas. Pueblo seco, sin árboles ni huertos, sin alameda, pueblo cerrado. Pueblo de mujeres enlutadas. Solemne. La limpieza pone una nota de vida y de frescura. En cada casa un brocal, oculto a las miradas forasteras. Muy más adentro la cocina, centro del claustro familiar. Luego las recamaras. Imágenes. Salas que son por las sillas y algún canapé. No falta la cama del señor. De las casas emana el aire de misterio y hermetismo que sombrea las calles del pueblo. De las torres bajan las órdenes que rigen el andar de la casa. Pueblo conventual. Cantinas vergonzantes. Pueblo de mujeres enlutadas. Los deseos disimulan su respiración. Y hay que pararse un poco para oírla tras las puertas atrancadas, en los rezos y cantos eclesiásticos en donde se refugia. Respiración de fiebre a fuerzas contenidas. 5

Cuando llevan al santísimo un acólito toca la campanilla y el pueblo se postra; en las calles, en la plaza. Cuando las campanas anuncian la elevación, el pueblo se postra en las calles y en la plaza. Cuando a campanadas toca se quitan el sombrero los hombres, en las calles y en la plaza. Los matrimonios son en las primeras misas, como si hubiera un cierto género de vergüenza. Las campanas sólo son alegres cuando repican a horas de sol, disimulada alegría como los afectos, como los deseos, como los instintos, y como éstos, el miedo. En las noches de luna escapan nidos y deseos. Y a la madrugada recomienza el brincar de los deseos jugando con los miedos. Nunca las pilas han oído un diálogo de amor, nunca se sienten más que deseos en soledad. Pueblo de perpetua cuaresma. Primavera y verano atemperados por una lluvia de cenizas. Pueblo de ánimas. No hay dolencia en el pueblo como la del honor mancillado. Pueblo de templadas voces. Pueblo sin estridencias. La comodidad es un concepto extraño. La vida no merece regalos. Viven de la agricultura. Panaderos, carpinteros, herreros y curtidores, canteros, cuatro zapateros, un obrajero, tres talabarteros, dos sastres, muchos huizacheros, peluqueros, muchos usureros. La conformidad es la mejor virtud en estas gentes. Para las grandes fiestas las flores rompen su clausura y salen hacia la iglesia. Y transcurrido el motivo, las manos y las almas vuelven a cerrarse. Muchas congregaciones encausan las piadosas actividades, pero las más importantes son la de la buena muerte y la de las Hijas de María. La separación de sexos es rigurosa. En la iglesia, del lado del Evangelio para hombres y el de la Epístola para las mujeres. Caras de ayuno y manos de abstinencia. Don Timoteo Limón, hombre rico, prestamista, a quien acosan imágenes femeninas, padre de Damián Limón; el señor cura, don Dionisio María Martínez, sacerdote severo, recto y riguroso; el padre Abundio Reyes, cuyos deseos de acción y renovación quedaron sepultados en el pueblo; el presbítero don José María Islas, fiero vigilante contra las acechanzas del sexo, a cuyo cargo está la dirección de la Asociación de Hijas de María y cuya santidad es indiscutible para buena parte del vecindario; Marta y María, sobrinas del señor cura don Dionisio, introvertida la primera, inquieta y soñadora la segunda; Mercedes, amiga de Marta, víctima del clima de terror que ha impuesto el padre Islas, como lo es también el seminarista Luis Gonzaga Pérez, que desembocará en la locura; Micaela Rodríguez, cuyo viaje a Guadalajara y México hace que la vida en el pueblo “rascuache” le resulte insoportable y concibe acciones que la llevarán a su destrucción; Damián Limón, recién llegado del Norte, a quien no pasa desapercibida la opresión reinante después de haber viajado, y protagonista de la 6

tragedia que sacudirá al pueblo; Lucas Macías, viejo analfabeto y cronista de la localidad, “registro civil y público de personas, familias, cosas y contratos”; por último, el campanero Gabriel, cuyo origen se desconoce en el pueblo dándose por hecho su matrimonio con María, aunque uno y otro desconocen sus afinidades, y Victoria, la hermosa viuda de Guadalajara que trastorna la vida del pueblo y altera el mundo tranquilo de Gabriel.

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ESQUEMA DEL PERSONAJE PRINCIPAL

PUEBLO CARACTERÍSTICAS: Pueblo sin rostro, cuyo nombre no importa recordar. La vida en ese pueblo es sumisa, inspeccionada por la religión, basada en el temor a Dios. En apariencia el pueblo vive en calma, pero en la mente de cada uno de sus habitantes anida el rencor, la discordia, la hipocresía y la envidia. Pueblo seco, sin árboles ni huertos, sin alameda. Pueblo de ánimas. Pueblo de templadas voces, sin estridencias. Pueblo de mujeres enlutadas. Pueblo sin fiestas. Pueblo conventual, donde los deseos disimulan su respiración; pueblo de animas; pueblo de templadas voces; pueblo sin estridencias. Uno de tantos pueblos perdidos en los valles y las serranías de la República, en donde la inercia, los prejuicios, una religión hecha de superstición y una moral erizada de tabúes no han dejado entrar ni la cultura ni la verdad, ni siquiera la vida con su limpia y gozosa alegría. FUNCIONES: Como personaje principal se integra, precisamente, en las historias de los personajes que le dan vida: cada característica que le da forma al pueblo, se va ejemplificando en las actitudes, pensamientos y sentimientos de los habitantes. Un pueblo que, como todos los de su clase, ahoga o expulsa a los que a los que quisieran marcarle un camino hacia el progreso o a los que piensan que deben de ser otras las normas de la existencia en común. Ahoga a sus habitantes porque coarta su deseo de mejorar su condición de vida, impidiéndole a los seres que adopten su rol de seres humanos.

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ESQUEMAS DE LOS PERSONAJES SECUNDARIOS

TIMOTEO LIMÓN CARACTERÍSTICAS: Hombre rico y viudo. Es supersticioso. FUNCIONES: Tiene un romance con Micaela. Pone barreras entre él y su hijo Damián. Muere al tener una riña con su hijo, por un paro cardiaco. DAMIÁN LIMÓN CARACTERÍSTICAS: Primogénito de Timoteo Limón, hermoso, maduro, emprendedor, sin vicios, entero en trabajos y fatigas. Se fue al Norte. FUNCIONES: Al irse al Norte regresó con ideas que los habitantes del pueblo califican como liberales y socialistas. Se enamora de Micaela y la mata porque ella lo traicionó con su padre. MICAELA RODRÍGUEZ CARACTERÍSTICAS: La califican como desvergonzada, un mal ejemplo para las muchachas del pueblo. Odia la vida pueblerina y es coqueta. FUNCIONES: Debido a su inconformidad de vivir en ese pueblo, busca vengarse de los habitantes a través de sus coqueterías. DIONISIO MARÍA MARTÍNEZ CARACTERÍSTICAS: Cura de conciencia estricta, habitualmente humilde, retraído, enérgico, celosísimo de su responsabilidad y autoridad, se transfigura severo y solemne. Indiferente a cuanto no sea cumplir sus deberes apostólicos. Es exigente, violento, escrupuloso, maníaco. Envejecido conserva los ojos azules y el color encendido de las mejillas, típicos del alteño. Es tío de Marta y María. FUNCIONES: Como cura, su trabajo es dirigir todo lo que tenga que ver con los asuntos de la iglesia: los ejercicios de encierro, las misas, da los santos oleos, organiza las “festividades”. ABUNDIO REYES CARACTERÍSTICAS: Propenso a la infición liberal y a disipaciones profanas. Tiene aptitudes de organizador. Lo llaman Inquisidor Postal. FUNCIONES: Es ministro presbítero. Organiza las “festividades”, excursiones y conciertos religiosos. A su cargo está el reparto del correo postal. Va en contra de las ideas de enseñanza espiritual del Padre Islas. 9

MARTA CARACTERÍSTICAS: Tiene 27 años, con alma de penumbra. Pálida, esbelta, cara ovalada, cejas nutridas, grandes pestañas, ojos hondos, boca exangüe, nariz afilada, sin relieve los pechos, andar silencioso y lenta voz, serena. Es hermana de María. FUNCIONES: Se resigna a ser soltera, pero le gustaría tener o cuidar niños. Posteriormente cuida a Pedrito. MARÍA CARACTERÍSTICAS: De 21 años de edad, alma radiante. Es morena, de cara redonda y sanguínea, la boca carnosa y coronada de ligerísimo bozo, ojos grandes y glaucos, de rápidos movimientos, el timbre de la voz grave y juguetón. Impaciente, le gusta leer; es imaginativa y caprichosa. Le gustaría que su pueblo fuera diferente. Se enamora de Gabriel. FUNCIONES: No le parece la actitud que toma el Padre Islas ante ciertas cosas. Va en contra de la ideología que rige al pueblo, al ser así toma un papel de malvada ante los demás. No puede más y huye junto a las fuerzas armadas de la Revolución. LUIS GONZAGA CARACTERÍSTICAS: Hijo único, caprichoso, muchacho leve, alegre, sin los escrúpulos, como a los temores, decaimientos, orgullos, insatisfacciones de todos lo días. Fue seminarista. FUNCIONES: Ha asistido a una junta de espiritistas, está en contra de las actividades tradicionalistas del pueblo. Al ser reprimidos sus instintos carnales, comienza a desvariar recordando a todas las mujeres que conoce y las pone como protagonistas de los textos bíblicos. JOSÉ MARÍA ISLAS CARACTERÍSTICAS: Le tiemblan los párpados y los labios. De nariz fina y de voz chillona y volumen escaso. Es hermético, su vida privada es impenetrable; tiene misantropía espiritual, además de problemas con la sexualidad. FUNCIONES: Presbítero. Ministro de la parroquia y director de la Asociación de las Hijas de María Inmaculada. Da una enseñanza que reprime completamente los instintos. VICTORIA CARACTERÍSTICAS: Es viuda. Es hermosa y rica. Usa ropa “atrevida”. FUNCIONES: Al aparecer en el pueblo, hace que los hombres despierten pensamientos “maliciosos” y deseos pasionales. Descubre el talento musical en Gabriel. GABRIEL CARACTERÍSTICAS: Es muy moreno, de cutis delicado, de ojos y continente triste, ajenos a juegos y amigos, vergonzoso, huraño, arisco. Es imaginativo y 10

caprichoso. Comprende que nada busca ni encontrará en la tierra; sus anhelos desconocen los puertos a la realidad; quizá lo vislumbra en el rumbo del sonido. Le gusta leer pero no vorazmente. Silencioso. Ama a María FUNCIONES: Campanero de la parroquia y familiar del párroco.

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ANÁLISIS

En sus novelas, Yáñez, describe sus escenarios con mágicos colores y se siente en algunos de sus paisajes la rebeldía del campesino contra los convencionalismos sociales. Su estilo es impecable, noble y brillante; sus temas son originales y tratados con maestría. Escritor por vocación y naturaleza, Agustín Yáñez otorga a la palabra papel preponderante en toda acción humana. “La palabra —dice—rige el acto del nuevo mundo. Está en su origen y es el medio por el cual se erige el ser de América, producto más que de la destrucción, de la comunicación”2 La realidad reflejada en Al filo del agua es común a muchos pueblos de determinadas regiones del país. El ambiente de la provincia cobrará vida en su obra narrativa, a la que lleva sus recuerdos infantiles y ámbito de su niñez, los tipos humanos, el habla, la sensibilidad y el modo de ser de los pueblos del estado de Jalisco, así en el Acto Preparatorio enuncia: “La conformidad es la mejor virtud en éstas gentes que, por lo general, no ambicionan más que ir viviendo, mientras llega la hora de una buena muerte.” En una ocasión se preguntó a Yáñez si el pueblo de Al filo del agua podía identificarse con su hogar, y contestó: “Es probable. En mi casa dominaron siempre el ambiente, la gente y las tradiciones de Yahualica.”3 Al filo del agua fue publicada, como ya se ha dicho, por vez primera en 1947 y no recibió de la crítica el reconocimiento que le correspondía dentro de la nueva novela mexicana; está construida a partir de una preocupación nueva por incorporar variados elementos a la narración que permiten, más que retratar folklorismo, habla popular, o costumbres y tipos humanos como cuadros aislados que muestran un trozo de la realidad nacional, recrear todo esto desde dentro, en las propias raíces que lo originan. En la novela, los personajes van adquiriendo sus propios perfiles e integrándose al paso de las páginas, en que la narración modifica sus propios miradores para ubicarse en distintos planos, al igual que sus acciones y sus ambientes. Influenciado por escritores de vanguardia, Yáñez incorpora en la novela historias de personajes que se entrelazan, en el transcurso de los capítulos, hundiéndose y profundizando en éstos dándoles la imagen colectiva del pueblo, integrada por sus mundos interiores que configuran el rostro de una 12

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Guerra, Rancel. Agustín Yáñez y su obra, Empresas Editoriales, S. A., México, 1969, pp. 105 Guerra, Rancel. Agustín Yáñez y su obra, Empresas Editoriales, S. A., México, 1969, pp. 115

comunidad sometida, atemorizada y dispuesta a clausurar las vías en que se puede expresar la existencia, particularmente la del amor y éste apegado al sexo. Los instintos humanos son sustituidos por el miedo a Dios; así algunas personas van contra sus instintos para no ser castigados. En el caso de Mercedes se observa que ella cambia el amor por la abstinencia para no ser castigada. “—Lo quería, lo quería; ¿y por eso iba a desoír el aviso de Dios?” Actitud criticista que predomina en la narrativa hispanoamericana, está presente en Al filo del agua, en ninguna novela mexicana se había presentado tan profundamente la trama de la vida provinciana y pueblerina en los albores de la Revolución; y ninguna había ofrecido las características de estilo, composición y escritura narrativa de la novela de Yáñez, que hacen posible alcanzar la imagen interior y secreta de un pueblo y sus gentes. La novela narra sucesos que ocurren entre el mes de Marzo de 1909 y los últimos días de 1910, en un pueblo del estado de Jalisco. El incendio del teatro Degollado en Guadalajara, la entrevista de los presidentes de México y los Estados Unidos, el paso del cometa Halley, el Plan de San Luis y la noticia, llegada al pueblo el 23 de Noviembre de 1910, de los sucesos de Puebla del levantamiento de Madero en el Norte, integran el marco real e histórico al que corresponden los acontecimientos, como indicadores del paso del tiempo que desembocarán inevitablemente en el estallido de la Revolución. En la novela, el pueblo ve la Revolución como un acontecimiento lejano que no tiene nada que ver con ellos. “Los muchachos vienen mentando a un Francisco Madero, que anda por el Norte diciendo discursos antirreeleccionistas; unos dicen que está loco: nada menos quiere figurar como vicepresidente al lado de don Porfirio; otros, que es espiritista y masón, que llegado el tiempo contará con la ayuda de los gringos; otros que carece de toda importancia, cuando ni el general Reyes ha podido con la situación; éste si que nos llevaría al anarquismo; pero no hay caso: no es general, ni siquiera licenciado: un ranchero de Coahuila; ¿cuándo han venido del Norte la revoluciones?” Cuando la gente del pueblo comienza a enterarse, por medio de periódicos, de los levantamientos revolucionarios en los pueblos cercanos, comienza a alterarse, pero el director trata de apaciguarlos. “Hacia el 23 de Noviembre comenzaron a recibirse los periódicos relativos a los sucesos de Puebla, resistencia de los Serdán y muerte de Aquiles. Luego ¡la revolución en el Norte! ¡la revolución encabezada por don Francisco I. Madero! —Pronto el Supremo Gobierno los pondrá en orden. Desde luego por acá nada tenemos que temer. Todo se mantendrá en paz. ¿Qué motivos hay acá para una revolución? — insinúa el director político, tratando de serenar la insipiente 13

alarma de los que procuraban hacerse de provisiones, ocultar bienes, transladarse a la ciudad.” La composición narrativa de Yáñez es un resultado directo de la participación de todos los elementos en juego, no solo el asunto y el lenguaje, sino también la propia sensibilidad e intuiciones del escritor. Hay pasajes en la novela en los que la prosa se libera de la monotonía para adquirir una tonalidad y una riqueza que conjuga los valores del lenguaje; es una prosa musical, preocupación constante par Yáñez en la creación literaria. En el capítulo Victoria y Gabriel, se narran los sentimientos de Victoria al darse cuenta de la sensibilidad con que son tocadas las campanas por Gabriel: “Cada toque, por insignificante o rutinario que fuese, poseía vibraciones punzantes, que conturbaban, cada vez más hondamente, las entrañas de la dama. ¿No era éste el secreto de su afición al pueblo? Gozo y tortura. Profundísimos. Con signo contrario, placenteros: gozo de la tortura, tortura del gozo, inextricables.” “Profundísimo. A través de la muerte. Inefable placer no imaginado. A través de la muerte. No imaginado siquiera en sueños o en los muchos placeres del espíritu y de la carne: viajes, fiestas, intimidades; no, nunca imaginado deleite. Y dolor. Dolor capaz de matar en un instante, de hacer venir por tierra la fortaleza insigne. Dolor de vacío. A través de la muerte. Como si al golpe de las campanas fúnebres, musicales, hubiérase comenzado a caer, a caer, a caer sin término, en el doloroso vacío.” De cierta forma, se le podría considerar a la novela como una crítica al fanatismo religioso, porque las personas llegan al punto de temerle a Dios y así ser hipócritas e ignorantes; e inclusive algunos personajes, al hartarse de esa forma de vida, tratan de ser diferentes, pero toman ciertas medidas desesperadas y extremistas. De hecho, la mayor parte de la novela es narrada cuando hay celebraciones religiosas: la historia de Damián y Micaela, la de María, la de Gabriel y Victoria, la de Luis Gonzaga, en la que opera el signo de la destrucción, pues son fruto directo de las fuerzas que oprimen y someten la vida del poblado (María y Gabriel se salvarán). Luis Gonzaga: “—Pueblo mío, amargo y sordo. Ingrato. Incomprensivo. Te quiero y me desprecias. Quiero tu gloria y tu me humillas. Lucho por tu esplendor y me combates. Tu esfuerzo es por tu nombre y te burlas de mí. (…) En verdad te compararon con Jerusalén. Día llegará en que tu dureza se convierta en asombro, tu desamor en blandura. Cuando escuches legar mi nombre por trompetas de fama. Entonces te arrepentirás por las vergüenzas que me diste y querrás atraerme a tu regazo, ahora hosco, pueblo mío hermético.” 14

En la novela se mencionan libros que se prohíben en el pueblo por las ideas que éstos contienen y que llevarán por un “mal” camino a los habitantes:

El Judío Errante y Los misterios de París de Eugène Sue: Estuvo fuertemente influenciado de las ideas socialistas que emergían en aquella época, dejándolas plasmadas en su gran obra Los misterios de París y también en El Judío Errante (1845); estos dos libros fueron dramatizados por el propio Sue. Los misterios de París influenciaron posteriormente en Léo Malet para su obra Los nuevos misterios de París. Los Miserables de Victor Hugo: Publicada en 1862, es probablemente una de las novelas de crítica social más logradas de la historia de la literatura. Los miserables comienza con la condena a prisión a Jean Valjean por robar una hogaza de pan. A partir de entonces, el relato se centra en distintos personajes, que Hugo toma como perspectivas, para describir la realidad desesperanzada de los sectores bajos del París de mediados de siglo XIX. El conde de Montecristo de Alexandre Dumas padre: es una novela de aventuras clásica. Se suele considerar como el mejor trabajo de Dumas, y a menudo se incluye en las listas de las mejores novelas de todos los tiempos. El libro se terminó de escribir en 1844, y fue publicado en una serie de 18 partes durante los dos años siguientes. Dumas colaboró con otros autores para escribirlo. La historia tiene lugar en Francia, Italia y varias islas del Mediterráneo durante los hechos históricos de 1814–1838 (el final del mandato de Carlos X de Francia y el reinado de Luis Felipe I de Francia). Trata sobre todo los temas de la justicia, la venganza, la piedad y el perdón y está contada en el estilo de una historia de aventuras. Don Dionisio María Martínez, cura, es uno de los personajes más interesantes de la novela. Hacía el confluyen las historias personales de los habitantes del pueblo; él es el conductor, director y guía de la vida espiritual, moral, social e individual de sus feligreses. No es un hombre poderoso, quizá es el más desvalido el pueblo. Éste podría representar el poder bajo el cual se encuentran todos por igual en el pueblo; creando un personaje prototipo en el que se identifiquen las causas de todos los males y conflictos que padece el lugar. En él se nos revela una naturaleza humana contradictoria, débil y voluntariosa al mismo tiempo, sufre las flaquezas humanas. “El confesionario es el centro de sus actividades, el punto desde donde dirige la vida —las vidas— de la comarca.” El padre Islas es en cierto sentido el extremo opuesto al señor cura: hombre de fanatismo profundo, radical en sus ideas sobre el sexo, cerrado a cualquier forma de diálogo. Es un terreno vedado en el que nadie puede penetrar. El ataque que sufre al oficiar misa es una expresión de los conflictos agudos de su personalidad. 15

“… lo que a las gentes impresiona más es la ida obsesionante del padre Islas contra todo lo sexual, que raya en ojeriza contra el mismo matrimonio, lo que a vigorizado una vieja prevención, un celo ancestral por las doncellas, y ha valido al rígido varón las solicitud entusiasta de los llamados a guardar la honra de las familias.”

El autor compara la situación que están por vivir los residentes del pueblo con el Apocalipsis.: Un acontecimiento profetizado que llegará a cambiar la vida a la que está acostumbrada esa gente. El pueblo, incitado por su devoción exacerbada a Dios, teme que las recientes desgracias son señales de que el fin está por llegar. En el Apocalipsis se habla de los consejos que Jesús da a sus seguidores, de mantenerse en la fe para soportar las angustias, poniendo la esperanza final de la nueva Jerusalén como premio seguro para los que fueran firmes. En la novela ponen a la Revolución Mexicana como un signo de la Apocalipsis, la cual será el estallido que renovará la vida y deberá inscribir únicamente a aquellos que tengan merecida la salvación. La interpretación Futurista del libro bíblico es la que lleva a los aldeanos a hacer la comparación entre los personajes de la Revolución y los temibles Jinetes. Las representaciones que se les han dado a los cuatro Jinetes coinciden con las desgracias y desventuras que la Revolución traerá consigo: • • • • El caballo rojo representa la sangre y la guerra. El caballo negro representa el hambre. El caballo verde representa la enfermedad. El caballo blanco representa la muerte o al mismo Cristo.

“Después de esto vi cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre árbol alguno.” “Vi también otro ángel, que subía desde donde sale el sol y que tenía el sello del Dios vivo. Clamó a gran voz a los cuatro ángeles a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar…” “…diciendo: «No hagáis daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios»” Con todas éstas vidas va integrándose el personaje colectivo, la sociedad sometida que se escinde al momento de desatarse la lucha. Cada uno aporta sus caracteres propios para establecer la atmósfera social y moral de éste pueblo. El trabajo que realizó Agustín Yáñez se refiere en forma sobresaliente a la cultura, la historia y las letras mexicanas; los problemas de la educación; la cultura y las letras de Hispanoamérica; el carácter nacional de la literatura, etc. En su obra no solo se testimonia la preocupación de Yáñez por las ideas como su 16

valoración y claro ejercicio en las tareas del pensamiento, sino también su interés e inquietudes por investigar y conocer lo mexicano a través de sus más altas expresiones en el arte y las letras, desentrañar su significado en el suceder histórico y perfilar sus figuras más representativas. “En 1959, en la entrevista de Arturo Adame Rodríguez, Agustín Yáñez expone: “Mi idea es escribir distintas obras, cada una de las cuales vaya recogiendo un distinto ángulo de la vida mexicana —como en Al filo del agua, en

que pinto un poblado incomunicado, sin agua, sin sanidad— e integrar un ciclo que nos de una vida total de México: su vida política, la artística, la universitaria, la obrera, la científica, etc. “ “En ésta novela se presenta la vida en una circunstancia en la que las posibilidades de acción de los personajes son muy raquíticas: en ese pueblo todo es monotonía. Esa profusión y las formas mediante las cuales se expresa, obedece la monotonía misma del ambiente que se describe… La respiración de Al filo del agua es fatigosa, monótona, el aire en ella está enrarecido.” Afirmó Yáñez refiriéndose al estilo.4

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Guerra, Rancel. Agustín Yáñez y su obra, Empresas Editoriales, S. A., México, 1969, pp. 63

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CONCLUSIONES

Durante la lectura de Al filo del agua, hallamos un pensamiento bastante crítico, no sólo por el énfasis que Yáñez hace acerca de la vida hermética y conventual de aquel pueblo, sino por sus ideas acerca de “¿por qué hay quien se obceca en desconocer la virtud vital e histórica de la pasión?”5 Es extraño cómo los humanos no siguen sus instintos por temor, en éste caso, a Dios “todopoderoso”. En la actualidad se siguen evitando los instintos pero ahora no sólo es por el temor a Dios, sino por el temor a la misma” zoociedad” que te ve mal cuando piensas y actúas conforme a tus instintos. En la novela se podría interpretar que Yáñez critica a la religión en este aspecto, ya que es un pueblo en donde los instintos son degradados, donde van en contra de la naturaleza del hombre, en contra de esa parte animal que no debería de ser considerada pecado y al ser alterada la naturaleza por esta gente, algunos se vuelven locos, otros que tratan de escapar de esta realidad toman medidas drásticas y desesperadas… la naturaleza toma venganza. Al filo del agua es el producto del compromiso y la preocupación de Yañez hacia su patria. El haber resumido la historia de nuestro país es muestra del deseo de progreso y justicia que México sigue necesitando. La Revolución Mexicana se convirtió en un acontecimiento que a través del tiempo llevó a sus representantes, que fueron victimas de abusos, a abusar. La obra da testimonio exacto de lo que México vivió antes de la lucha por el cambio, lucha que no puede terminar, siendo que el país sigue estancado en muchas de las condiciones que tenían entonces. No podemos dejar de un lado que ésta lectura fue bastante grata. No es indiferente a la idea de la politización en México, pero llega hasta pensar en lo que nos hace ser seres humanos, por lo que nos ha dejado admiración ante sus letras, y no sólo a nosotras, sino también a grandes escritores como Gabriela Mistral, Rubén Bonifaz Nuño, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Carlos Pellicer, entre otros. Este hombre en el papel, maravillosa hace vivir la letra. Sus caudales lo empobrecen en dar. Bienes y males levantan su estatua poderosa. Carlos Pellicer

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De Peralta, Juan Suárez. Prólogo de Agustín Yáñez en La Conjuración de Martín Cortés, Editorial UNAM, México, 1945, pp. VIII

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BIBLIOGRAFÍA

Ruiz García, María Teresa. Literatura Mexicana e Iberoamericana, Ed. Esfinge, Estado de México, 2004, pp. 384 Guerra, Rancel. Agustín Yáñez y su obra, Empresas Editoriales, S. A., México, 1969, pp. 320 Howland Bustamante, Sergio. Historia de la literatura Mexicana, Ed. Trillas, México, 1970 Yáñez, agustín. Al filo del agua, Ed. Porrúa, México, 1982, pp. 387

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