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CONTRIBUIDO

Fábulas Universales En original
Fábulas en sus escritos originales y por sus reales autores

Por ser fábulas en español antiguo y de autores originales hay palabras que no son comunes actualmente en nuestro idioma y por lo cual habrá que buscarla en algún diccionario para comprender mejor la fábula

1

LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO
Samaniego Érase una gallina que ponía un huevo de oro al dueño cada día. Aun con tanta ganancia mal contento, quiso el rico avariento descubrir de una vez la mina de oro, y hallar en menos tiempo más tesoro. Matóla; abrióle el vientre de contado; pero, después de haberla registrado, ¿qué sucedió? que muerta la gallina, perdió su huevo de oro y no halló mina.

LAS MOSCAS GOLOSAS

*

Samaniego A un panal de rica miel dos mil moscas acudieron que, por golosas murieron presas de patas en él. Otra, dentro de un pastel, enterró su golosina. Así, si bien se examina, los humanos corazones perecen en las prisiones del vicio que los domina.

EL TORDO, LA LOICAY EL JOTE
Barros Gres Dijo a una loica un tordo: ¡Quién tuviera tu plumaje tan lindo tan vistoso! Pero ella replicó: yo si que fuera feliz con tu elegante talle airoso. Esto miraba un jote y con voz fuerte a las dos aves grita de esta suerte: pues yo ni envidio al uno su elegancia, ni al otro envidio su color variado; porque al fin ¿Cuál sería mi ganancia? nada mas que vivir mortificado. Acábese la envidia, y al intento, ¡cada cual con lo suyo esté contento!

EL ZAGAL Y LAS OVEJAS
Samaniego Apacentando un joven su ganado gritó desde la cima de un collado: « ¡favor! que viene el lobo, labradores». Estos, abandonando sus labores, acuden prontamente, y hallan que es una chanza solamente. Vuelve a clamar, y temen la desgracia; segunda vez los burla. ¡Linda gracia! Pero, ¿qué sucedió la vez tercera? Que vino en realidad la hambrienta fiera. Entonces el zagal se desgañita, y por más que patea, llora y grita, no se mueve la gente escarmentada, y el lobo le devora la manada. ¡Cuántas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño!

EL CAZADOR Y LA PERDIZ
Samaniego Una perdiz en celo reclamada vino a ser en la red aprisionada. Al cazador la mísera decía: «Si me das libertad, en este día te he de proporcionar un gran consuelo. Por ese campo extenderé mi vuelo; juntaré a mis amigas en bandadas, que guiaré a tus redes, engañadas, y tendrás, sin costarte dos ochavos, doce perdices como doce pavos.

¡Engañar y vender a tus amigas! ¿Y así crees que me obligas? Respondió el cazador; pues no, señora; muere, y paga la pena de traidora». La perdiz fue bien muerta; no es dudable. La traición, aun soñada, es detestable.

(Es su defecto mayor): ¿Qué hizo durante el calor? dijo a la triste vecina. en mi ayuda. No dudéis en prestarme. Alzòlo Luís muy ligero. y el otro habló: ¡Nos aviamos!** Estamos bien. sin trigo y sin centeno. pese a tu cuerpo! LA CIGARRA Y LA HORMIGA La Fontaine Todo el verano cantó la cigarra. sin moscas. y con mil expresiones de atención y respeto le dijo: Doña hormiga. ¡Hola! ¿Con que cantabas cuando yo andaba al remo? ¡Pues ahora que yo como. baila. sin hacer provisiones allá para el invierno. no digas estamos repuso Luís con gesto de no esperes que partamos. La codiciosa hormiga respondió con denuedo. Estoy. sin gusanos. a llamar fue la infeliz de la hormiga a la mansión. * Querida.2 EL ZANGANO Y LA HORMIGA Barros gres “¿Por qué goza de clara nombradía la abeja. que fielmente prometo pagaros con ganancias. y estaba muy desprovista cuando el invierno llegó. compañero. trabaje. Porque si siempre ha de vivir ocioso. que le oía: “¿Quiere usted valer algo? Pues. Sin la más leve porción de mosca ni de lombriz. un zángano decía. LA CIGARRA Y LA HORMIGA Samaniego Cantando la cigarra pasó el verano entero. holgazana: ¿qué has hecho en el buen tiempo? Yo —dijo la cigarra—. ** Intereses. no será más que un zángano orgulloso”. venga. * Afligida EL EGOISTA AFORTUNADO Rafael Pombo Viajando Luís con Justino un gran bolsón de dinero toparònse en el camino. por el nombre que tengo. Replicóle una hormiga. ocultando a la espalda las llaves del granero: ¡Yo prestar lo que gano con un trabajo inmenso! Dime. pues que en vuestros graneros sobran las provisiones para vuestro alimento. . Viose desproveída del precioso sustento. nunca conoció el daño. habitaba la hormiga allí tabique en medio. Los fríos la obligaron a guardar el silencio y acogerse al abrigo de su estrecho aposento. cara * vecina y amiga. prestad alguna cosa con que viva este invierno esta triste cigarra que. sin duda. a fe de animal. dura y mezquina. a todo pasajero cantaba alegremente sin cesar ni un momento. La hormiga. ¿Cantó entonces la cuidata?* pues hoy váyase a bailar. nunca supo temerlo. señora. y para mí sólo hay ultraje? Soy su igual. pues. réditos ** y capital. pagaré.*** Y lo guardó. antes de agosto. Mas en esto aparecieron dos bandidos intimándoles arresto. pobre artista. alegre en otro tiempo. Ruego a usted -dijo a la hormiga— me preste un poco de grano hasta que llegue el verano. ¿Qué hice señora? cantar respondió la interpelada. pues que soy de su linaje” lleno de orgullo.

te abandona”. en las ramas de un árbol se asegura. Son galgos. Y al fin le dice: “sepas que he notado que el oso te decía algún recado. con bellota. de cadáveres nunca se alimenta. sacaré de él sin duda buen dinero: compraré de contado una .Con lo cual. vaya que no entiendes de eso. corre. LOS DOS AMIGOS Y EL OSO Samaniego A dos amigos se apareció un oso: el uno. LOS DOS CONEJOS Iriarte Por entre unas matas. para sacar cien pollos. sin ofenderlo lo registra y toca. que al estío me rodeen cantando el pío. El que en la buena fortuna con otros “no parte astilla”. seguido de perros (no diré corría). Mas como este animal. de su grande amistad haciendo alarde. pío. galgos. Pero no. ni el menor movimiento. como mi abuelo. más limpio y mísero que antes. no le siente el aliento. ** Procurar lo necesario. que a usted le toca. se finge muerto repentinamente.. Dos pícaros galgos me vienen siguiendo. LA LECHERA Samaniego Llevaba en la cabeza una lechera el cántaro al mercado con aquella presteza. estas dos palabritas al oído: Aparta tu amistad de la persona que si te ve en el riesgo. De su madriguera salió un compañero. En esta disputa llegaron los perros. Sin aliento llego.. y con esta partida un canasto de huevos comprar quiero. según se cuenta. Son podencos. que puede ser que yo consiga ver cómo se le arrastra la barriga. Digo que podencos. ¿Qué? ¿Podencos dices? Sí. castaña engordará sin tino. salvado. que va diciendo a todo el que lo advierte ¡yo sí que estoy contenta con mi suerte! Porque no apetecía más compañia que su pensamiento. volaba un conejo. berza. y así se fue diciendo sin recelo: “está tan muerto como mi abuelo”. El oso se le acerca lentamente. y le dijo: —Tente. Galgos y muy galgos: bien visto lo tengo. huélele las narices y la boca. marchaba sola la feliz lechera. llévense este ejemplo.3 ¡Ayuda! ¡O somos perdidos! clamó Luís con tanta boca y ojazos despavoridos. Entonces el cobarde. amigo. en dos instantes. especialmente dinero. aquel aire sencillo. Del importe logrado de tanto pollo mercaré un cochino. Los que por cuestiones de poco momento dejan lo que importa. diga soy. se halló cual vino a la cuna. del árbol se desprende muy ligero. Llevarélo al mercado. llega y abraza al compañero. * Hay versión en prosa (Segunda parte). son. Sí —replica el otro—.. y Luís quedó en la estacada . Pues ¿qué son? —Podencos. penderá la fortuna de hallarle sin lesión alguna. pida socorro a la luna al volverse la tortilla * Versión en prosa (segunda parte). y decía entre „sí de esta manera: «Esta leche vendida. que alegre „la ofrecía inocentes ideas de contento. amigo. Y como cierva espantada libróse de los bergantes. ¿qué es esto? ¿Qué ha de ser? —Responde—. dividir. abandonado a la ventura. aquel agrado. muy medroso. te digo.. tanto. en limpio me dará tanto dinero. ¿Qué pudo ser?” “dísete lo que ha sido. el otro. pillan descuidados a mis dos conejos. usted se equivoca—le replicó el camarada—. No. *** En el sentido de repartir. por allí los veo.

lechón. entre mil ratonescas golosinas. « ¡Esto tenemos! dijo el campesino. de queso en queso. Volvióse a su campiña en el instante y estimó mucho más de allí adelante. que aun en la situación más lamentable es la vida del hombre siempre amable: el viejo de la leña nos lo dice. maldiciendo su mísero destino. Tenga paciencia quien se cree infelice. sin zozobra. lleno más de temor que de respeto. brinca de manera. señora.. mira que ni el presente está seguro.. trémulo le decía y balbuciente: «Yo. ¡Pobre lechera! ¡Qué compasión! Adiós leche. por áspero camino. No seas ambiciosa de mejor o mas prospera fortuna. dos y tres veces a la Muerte. que a su salto violento el cántaro cayó. pollos. „para alojar a Roepan Primero Sus sentidos allí se recreaban. perniles y cecinas. que salte y corra toda la campaña. En esta situación tan lisonjera llega la despensera. pierden el tino. —Acaba. De belleza es usted raro portento. „las paredes y techos adornaban. el pico abrió. temor ni pesadumbres. y en tal anhelo el queso cayó al suelo. tropezando con una y otra peña. corren. al contemplar dichosa tu mudanza. aunque fuese. salchichones. loca fantasía. quiebre su cantarillo la esperanza. Fénix debe ser. temiendo ser difunto.‟en Ratópotis buscado con el mayor esmero. vaca y ternero. pues no pudiera haber un aposento tan magníficamente preparado. EL CUERVO Y EL ZORRO La Fontaine Maese cuervo. os llamé desesperado. y viéndose de suerte que apenas levantarse ya podía.‟ ¡OH. qué palacios fabricas en el viento! Modera tu alegría no sea que saltando de contento. una despensa llena „de vianda era su alojamiento. Vaca y un ternero. Al fin cayó. iba un viejo cargado con su leña. y díjole ladino. que vivirás ansiosa sin que pueda saciarte cosa alguna. No anheles impaciente el bien futuro.. ¡OH. huevos. y en verdad. su casita de tierra y sus legumbres. pero el viejo. ¿qué quieres. pero. según fama. hasta el monte cercano a la cabaña» Con este pensamiento enajenada. más al fin se escapan atropelladamente por cierto pasadizo abierto a diente. del „tocino y de quien busca gustos entre los sobresaltos y los sustos». Reniego yo del queso. llamaba con colérica porfía una. * La muerte EL RATON DE CORTE Y EL RATON DE CAMPO Samaniego Un ratón cortesano convidó con un modo muy urbano a un ratón campesino. dinero. si su acento corresponde al primor de su plumaje. en esqueleto. Armada de guadaña.4 robusta.. se agazapan. que embeleso! de pernil en pernil. Saltaban de placer. la parca* se le ofrece en aquel punto. en el pico teniendo con cuidado un queso delicado. queso fresco de Holanda. con grande cortesía: —Tenga el señor don cuervo muy buen día. — El cuervo vano quiso mostrar ufano su voz.. * maese zorro luego vino. Al husmo. EL VIEJO Y LA MUERTE Samaniego Entre montes. de un árbol en la rama estaba. . Oyen el ruido. desdichado?—que me cargues la leña solamente». y. Diole gordo tocino.. de este bosque salvaje el.

juro a la diosa Ceres. sin hallar pelo ni lana. «Bebe quieto». pero ¿es sano el aguardar a que me claves el diente?» OH. después de haberle preso. le dijo: ((Señor bobo. Lo paga la infeliz con el pellejo si toma sin examen el consejo. señor cuervo. mi dueño. diciendo: —Señor mío. . Del olor atraído un zorro muy maestro. En el pico.* lindo en extremo. bello. * De husmear: rastrear. a caza. “¿Desde cuándo. de la selva al cerro. a fe mía. dejó caer el queso. que si a tu bella traza corresponde el gorjeo. y el león se fue sin replicar palabra.5 El zorro lo tomó con mucho brío. olfatear. señor. que nadie otra ocasión lo atraparía. nunca espere otro premio. quedáis con alabanzas tan hinchado y repleto. que tú serás el fénix de sus vastos imperios”. le decía un taimado cocodrilo. de vanidad llevado. al mismo tiempo corría. perdiendo la paciencia y la mañana. baja. qué docto perro viejo! Yo venero su sentir‟ en esto de no seguir del enemigo el consejo. * Bonito.. siendo testigo el cielo. mi querida. de modo que parece que se empeña en hacer creer al león que se despeña. „con un queso. quiso cantar el cuervo. Al oír un discursó tan dulce y halagüeño. mono. confuso y acuitado. como un perro. no busques precipicios a tu vida: En el valle frondoso pacerás a mi lado con reposo». pues sin otro alimento. Díjole el perro prudente: «Dañoso es beber y andar. del valle al monte. lindo. le dijo estas palabras. EL LEON Y LA CABRA Samaniego Un señor león andaba. y digo lo que siento. EL CUERVO Y EL ZORRO Samaniego En la rama de un árbol bien ufano y contento. y esta lección. Quien oye aduladores. Abrió su negro pico. Por un risco escarpado ve trepar una cabra a lo encumbrado. pero tarde.‟ el muy astuto zorro. apostaré los cuernos» Así le respondió la astuta cabra. a poco más o menos: «Tenga usted buenos días. yo no gasto lisonjas. Entonces juro el cuervo avergonzado. vaya que estáis donoso. el cazador entonces cortesano le dice: «Baja. EL PERRO Y EL COCODRILO Samaniego Bebiendo un perro en el Nilo. digerid las lisonjas mientras yo como el‟ queso ». sin que parezca exceso. sepa que todo lisonjero vive de quien le oye y recibe. la real persona cuida con tanto amor de la barbona? Esos halagos tiernos no son por bien. vale muy bien un queso. El pretender seguirla fuera en vano. estaba el señor cuervo.

. que le dijo: «Yo extraño que estés de tan buen año como se deja ver por tu semblante. perfeccionando luego su instrumento. Al punto la arboleda innumerable le cedió el acebuche. en la batalla perdió. y mientras los mejores elegían. y pronto. en una esquina llegaron a un tiempo a ver medio peine.. de rama en rama va cortando a gusto del alto roble al brazo mas robusto. Amigo: infeliz del que ayude a su enemigo... los pelos que le quedaban. mi vicio no ataca a una familia tan prolija como ésa.. pronto. asolado. para que en vela le hiciese al pillo la centinela. como hombre listo que nadie pesca de desprovisto. sano y bueno. sobre quién le ha de coger se enzarzó una cachetina: pero el que de ellos ganó la alhaja por que lidiaban... ¡No está bien hacerle daño a quien me da dos mil lauchas al año! . dijo la triste encina al fresno. trájose al gato. Pero en el techo del mismo edificio está la mujer de un ratón con su hija. según que después se vio. mi triste suerte me tiene hecho retrato de la muerte ». más osado y sagaz. ¡Uh. LOS DOS CALVOS Florian Dos calvos. contento.. los ratones que hallo no te digo! ¡Cuánta carnicería! Es casi de no creerlo el gusto que da verlo.. *El número alude a las divisiones temáticas señaladas ene! Índice. cuando a mi. suplicaba a los arboles diesen la madera que mas sólida fuera para hacerle uno fuerte y muy durable. Samaniego En busca de alimento iba un lobo muy flaco y muy hambriento. tan lucio. y con mohína. Gobiernos dignos y timoratos.6 EL HACHA Y EL MANGO Samaniego Un hombre que en el bosque se miraba con un hacha sin mango. A ellas sí que no las mato.. incapa2 de asegurar la supervivencia de especies animales y vegetales que le son indispensables.* y él. *Olivo silvestre EL GATO GUARDIAN Rafael Pombo Un campesino que en su alacena guardaba un queso de nochebuena oyó un ruidito ratoncillesco por los contornos de su refresco. Encontró con un perro tan relleno. — ¿Por dónde andas? dice: —“Trabajo en un palacio antiguo. EL LOBO Y EL PERRO .“¡En ciertos casos es muy necesario un poco de sentido humanitario! * *Penoso es reconocer que el ratón de esta fábula demuestra el más sentido ecológico que el mismo hombre. más pujante. ¿A qué tan necios porfían?* ¿Qué disculpa nos darán? ¿Por qué el triunfo pretendía? ¿Para qué el peine querían si calvos los dos están? *Estas mismas preguntas deberíamos hacer a quienes pretendan iniciar una disputa nuclear por un mundo que resultara “pelado”.. PREVISION Trilussa Un gato se encontró con un amigo: ¿Cómo te va? —“Se vive”.. Ya los árboles todos recorrían. E hízola el gato con tal suceso que ambos marcharon: ratón y queso. donde haya queso no mandéis gatos.

Largo de sobra es el torzal: vuelos bien altos puedes echar. sufriendo de los tiempos los rigores. marcha a vivir encarcelado.-ni puedes ver lo que en el pueblo.. tajadas y huesos. ¿No ves que. „Reveses de Fortuna llamáis a las miserias. a lo menos me halaga. y el prisionero quieto está. éste lo mal asado. tornase mal. varios puntos trabajando en confianza. No hay servidumbre que aflija más que una con visos de libertad. Blas le decía: Torpe animal. yo meneo la cola. no serás envidiado de quien pasea el campo libremente. amigo. callo y como». ya me tiran el pan. “No es mas que la señal de la cadena. Deja el bosque y el prado. Es así.. “Todo eso es bueno. sin otro afán ni más ocupaciones que defender la casa de ladrones». Ahogarte puedes a poco que. servirás de portero a un rico caballero. le echa a volar. de la pata me tirarás siempre que el vuelo quiera yo alzar. nieves. porque al cabo. —Pues. * Átale un hilo. que para mucho mas estoy curtido. —No —dice el ave—. Así me libraré de la fatiga. me sueltan cuando comen mis señores. “Acepto desde luego tu partido. . y todo aquello que les desagrada. EL MUCHACHO Y LA FORTUNA Samaniego A la orilla de un pozo. EL PAJARO Y EL NIÑO Hartzenbusch Un pajarillo dieron a Blas. «Insensato. Te muevas‟? Por ti y otros canallas a veces me motejan. pero no me da pena. goza el permiso que hoy. recábenme a sus pies con mil amores. pero por fin. ¿por qué. De adversa. sobre. a que el hambre me obliga. ya la tajada. si son reveses de la conducta necia?» *Esta y las tres fábulas anteriores se reproducían en el ya citado Silabario Matte („El ojo”) de 1902. A paso diligente marchaban juntos amigablemente. mirando al perro. camarada”. que todo se lo traga. y postre tú estás preso: Jamás sales de casa. y aun un glotón. no hay bocado en sazón para un esclavo”. dijo: “He reparado que tienes el pescuezo algo pelado. de andar por montes sendereando peñas. aquél un hueso descarnado. Dímelo. los unos de inconstante y los otros. ~ la amada libertad que yo consigo no he de trocarla de manera alguna por tu abundante y próspera fortuna. En esto el lobo. Dime: ¿Qué es eso? nada. mancebo „dormía a pierna suelta. por tu vida. La fresca hierba. despierta. pasa. un incauto. Marcha. que en realidad ese bien. retírate a poblado.7 El perro respondió: «Sin duda alguna lograrás si tú quieres. lluvias. buen perillán. luego. por algún recelo. pues aunque por inquieto a ella estoy sujeto. trepando riscos y rompiendo breñas. mi fortuna. pasándome la mano por el lomo. escarchas y calores2. se te‟ da. yo te lo confieso. aunque tu comas tan glotonamente pan. que comenzó z turbarle su consuelo. niño travieso. Gritóle la Fortuna: „. Tú. pertenecientes a llenar la panza.

compadre —dijo un al oír rebuznar a un buen borrico—. hubo de exclamar así: “Cuando me desaprobaba la mona. —10h! —Dijo el borrico—. ¡Pues qué! ¿Mi aire no es garboso? ¿No hago el paso con primor?” Estaba el cerdo presente. Alce la voz con gracia y con finura. dijeron que acertarían ponerle un cascabel. Salió un ratón barbicano. LA MONA Y EL CERDO Iriarte Un oso con que la vida ganaba un piamontés la no muy bien aprendida danza ensayaba a dos pies. Te digo: no te asombres que esto mismo se observa entre los hombres. malgastan mucho tiempo discutiendo soluciones impracticables. replicó el oso. ya que el cerdo me alaba. colilarga. y sonó la flauta por casualidad. Acercóse a olerla el dicho animal. ¡qué bien sé tocar! ¿Y dirán que es mala la música asnal? Sin reglas del arte borriquitos hay que -una vez aciertan por casualidad EL OSO. salga bien o mal. dijo a una mona: “Qué tal?” Era perita la mona. abra el hocico. y. EL BURRO FLAUTISTA Iriarte Esta fabulita. EL BORRICO Y EL TRARO Barros Grez —Muy mal lo hace. y dijo: “Bravo! ¡Bien va! Bailarín más excelente no se ha visto ni verá” Echó el oso al oír esto sus cuentas allá entre sí. levante la cabeza. muy mal . mas. qué sólo se sustentaba de‟ unas yerbas que cogía. después de largo rato de disputas y opiniones. que andando el gato con él guardarse mejor podrían. y encrespando el grueso lomo dijo al Senado romano después de hablar culto un rato. Y saldrá su rebuzno más sonoro. y réspondióle: “Muy mal”. “Quién de todos ha de ser el que se atreva a poner ese cascabel al gato?” * *También los humanos. EL CASCABEL DEL GATO Lope de Vega Juntáronse los ratones para librarse del gato. pasaba un borrico por casualidad.8 RESIGNACION Calderón de la Barca Cuentan de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba. viendo qué iba otro sabio cogiendo las hojas que él arrojó. tenga el pescuezo recto. Queriendo hacer de persona. chicos y grandes —desde el Consejo de Curso a las Naciones Unidas. oh burro. me ha ocurrido ahora por casualidad. con ademán modesto. ¿Habrá otro (entre sí decía) más pobre y triste que yo? Y cuando el rostro volvió. Cerca dé unos prados que hay en mi lugar. así dice: —Que esta ave me venga a mí a enseñar lo que no sabe! Y yo. Una flauta en ellos halló. que un zagal se dejó olvidada por casualidad. En la flauta el aire se hubo de colar. llegué a dudar. “que me haces poco favor. hociquimorro. “Yo creo”. Riéndose entonces el asno del descaro del pájaro. y dio un resoplido por casualidad. halló la respuesta. Esa postura darále a su persona más decoro.

¿Se mosquea? bien está. y a poco trecho la cigarra. no estaba dispuesto a esperar su cuota diaria y quiso hacerse rico de la noche a la mañana. *versión literaria de Floridor Pérez **Léase este tema escrito en verso. ¿si me habrá entendido el que a tachar se atreve en obras grandes un defecto leve? EL BURRO DEL ACEITERO Iriarte En cierta ocasión. dio en pensar que su gallina debería tener una mina de oro en el vientre. ! Auxilio! . le decía: “¡Ay. peor. Luego. A paso un poco ligero de noche en su cuadra entraba. cantando. * no encontró mina alguna. y él me perdona entré tantos aciertos un descuido”. Y según informan los fabulistas de todos los tiempos. la abrió y la examinó prolijamente. EL BROMISTA CASTIGADO Esopo Un muchacho travieso pastoreaba diariamente su rebaño cerca de un campo en que varios labradores cultivaban sus huertos. quedándose sin gallina y sin huevos de oro. Viendo esta maravilla. Calle pues la haragana reparona. ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho!” Pero él le respondió: “Señora mía. malo. Pero este tal. tomó a la pobre gallina de las patas y le estiró el pescuezo. usted no conociera lo torcido. un cuero lleno de aceite llevaba un borrico que ayudaba en su oficio a un aceitero. ¡Ay! clamó.. si no estuviera lo demás derecho. Pensando jugarles una broma.9 debo de bailar”. que tuvo una gallina que ponía un huevo de oro cada día. cierta vez se puso a gritar haciéndose el desesperado: ! Auxilio. por Samaniego (Primera parte). si el necio aplaude. pero con una fama de gran tonto que llega hasta nuestros días.. que viene el Lobo. y de una puerta en la aldaba se dio el porrazo más fiero. ¿por ventura mis fabulas leerá? LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO Esopo Vivió en tiempos de Esopo un hombre tan ambicioso como afortunado. EL BUEY Y LA CIGARRA Iriarte Arando estaba el buey. ¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil! ¡Una cigarra. que a mi amo sirvo bien. Así pues. ¿No es cosa dura que tanto aceite acarree y tenga la cuadra oscura? Me temo que se mosquee de este cuento quien procura juntar libros que no lee. Guarde para su regalo esta sentencia un autor: si el sabio no aprueba. el animal más útil! Más. Ambicioso como era.

señor cuervo! ahora veo que sólo le falta tener seso para ser el rey de las aves. que el zorro agarró al vuelo. Yo pienso que si usted no careciera de voz. ser el rey de las aves. para lo cual abrió el pico como un jilguerillo. el lobo! Aunque algunos campesinos dudaron. cuando ya nadie recordaba el hecho. lloró. el astuto zorro pensó como conseguir aquel banquete. le aclaro el otro. No habían avanzado gran trecho cuando se vieron rodeados por unos salteadores de camino. dijo el hombre de buena suerte. él se preocupa de mi alimentación. De pronto. EL LOBO Y EL PERRO ESOPO Un lobo flaquísimo y un robusto perro se encontraron en el bosque una noche de luna. regresaron ofendidos a sus labores. los campesinos corrieron hacia: él con azadas y hachas en mano. * De Claudio Matte. Al verse de nuevo burlados. Sin ocultar su admiración. y que continua hoy usándose en las escuelas de la sociedad de instrucción primaria. -.. ya citado. — ¿Por qué dices estamos? Di estás. —Estamos con suerte hoy. Y aunque esta historia se contaba va un antiguo silabario chileno. uno se hallé una bolsita de cuero que resulté contener muchas monedas de oro.. señor cuervo. . y que apuesto se ve en esa rama. . muchos corrieron en su ayuda. —Si no nos defendemos. pero nadie vino. Vencidos de que era un nuevo engaño. imploró. le dijo contento su compañero de viaje. EL CUERVO Y EL ZORRO Esopo Un cuervo robó un gran trozo de carne y voló a un árbol seco donde engullírselo a gusto. guardándose el hallazgo. primo perro? ** Muy sencillo —respondió el perro— yo le trabajo al hombre y. Halagado el cuervo. temiendo un nuevo engaño. ni quiera detuvieron su faena. merecería.. le corrigió altanero el otro. —Por qué dices estamos? Di estoy. Olfateando la presa.10 Abandonando su faena. Y sucedió que días más tarde apareció veras el lobo. Que bien luce hoy usted. cayó la carne. YO Y NOSOTROS Esopo Dos hombres hacían un largo viaje por un desolado camino. Se instalo bajo el árbol y luego de saludar con simulado respeto al pájaro. pues yo no tengo nada que perder y nada podrían quitarme. quiso demostrarle que también podía cantar como los otros pájaros. Pero antes que se oyera trino no graznido.. mientras el se hartaba de sangre y carne. el hambriento lobo preguntó: ¿Cómo es que en ninguna estación del año te falta la comida. le ¿Por qué dices estamos? di estoy. Algún tiempo después. Los que estando en buena situacion olvidan a sus amigos. Pero sólo hallaron al pastor que se divertía con el “éxito” de su “broma”. como ninguno.. comenzó a elogiarlo: Buenos días. Y según cuentan testigos presénciales el pícaro animal dijo al vanidoso pájaro: ¡Adiós. no deben contar con éstos si se encuentran en apuro.. estamos perdidos. atacando a las mejores ovejas Entonces el muchacho gritó lleno de terror. repitió sus angustiados gritos — ¡E! lobo.* hasta faltan niños y adultos que confunden mas con la burla.

De día ahuyento a los intrusos y por la noche alejo a los ladrones.. EL RATON AGRADECIDO Esopo Un travieso ratoncillo correteaba despreocupadamente a la sombra de unos árboles. El otro. Rota ésta. enredándose cada vez más. Prefiero sufrir hambre en libertad. intrigado: ¿Qué es lo que brilla en tu cuello. Como los ratones son expertos en trampas.! Eso —exclamó el perro— no es más que la hebilla del collar. no lejos de allí.Le dijo: —Te puso el hocico en el oído. viéndose sin defensa. Pero él aguantaba la respiración. para que no me moleste la cadena. Pero en un claro del bosque la luz de la luna iluminé algo brillante en el cuello del perro. Convencido de que se trataba „de un muerto. el rey de los animales cayó en la bien disimulada red de los cazadores. ** Perro y Lobo pertenecen a la misma familia zoológica de los cánidos... Le hizo gracia al león la ocurrencia de aquel débil animalejo.11 El lobo se manifestó muy interesado y quiso saber en qué consistía ese trabajo. opté por echarse a tierra haciéndose el muerto. — ¡A tiempo me lo dices. En una de ésas. otros nudos cedieron y se abrió un espacio por donde el gran león salió de la red. Piense que si me deja en libertad. primo esclavo!— interrumpió el lobo.siempre me dejan libre por la noche. despierta malhumorado el león y lo atrapé de un zarpazo.. como si te hablara en secreto.. cuando el curioso ratoncito salió a ver qué ocurría. El oso se detuvo junto a él. porque sabía que estos animales no prueban cadáveres. —Todo lo que tengo que hacer —le informé el perro— es cuidar la casa del hombre. si el lobo quería. El lobo se detuvo. ¿Y qué significa collar? Es una pieza de cuero artísticamente confeccionada. Acepté gustoso. y se dio con entusiasmo a la tarea de roer la cuerda clave de la red. algún día yo podré devolverle este favor. En vano se debatía el león... —cadena! ¿De modo que no eres libre? —Bueno -explicó el perro. El lobo hambriento y se encaminaron hacia la casa del hombre. y lo dejé ir. que engordar encadenado.. en la nuca. Y sucedió que tiempo después. donde sesteaba él león. lo olfateé detenidamente. estaba dispuesto a presentarle al amo y compartir con él sus obligaciones y su ración. LOS DOS AMIGOS Y EL OSO Esopo Uno de ellos trepé ágilmente al árbol más cercano. pero de día suelen Ponerme la cadena. . poniéndole el hocicó en la cara. dándose media vuelta—. . —Sí —respondió el otro— me dijo que para otra vez no viajara con amigos que me abandonen en el momento de peligro. en las orejas. no se cuidé de pasar una y otra vez sobre la fiera. Le aseguro que. primo? — ¡Ah. el oso se alejó por fin... Entonces el amigo bajó del árbol y luego de celebrar la valentía del otro. Es que nadie es tan fuerte que alguna vez no necesite una pequeña ayuda. comprendió de inmediato la situación. sin salir de su asombro. Viéndolo dormido. ¡Perdóneme1 usted! —Rogó el ratoncillo—.

Ustedes dijo el padre son como estas varillas. En vano aprovechaba toda oportunidad para reprenderlos por sus constantes riñas y aconsejarle que fueran amantes y unidos entre sí. el zorro salió de la choza y se marchó sin decir palabra. haciendo un atado con las delgadas varillas. No bien el animal ocultó su cola tras la puerta. Complacido. cuando aparecieron los perros. los cazadores no comprendieron la señal secreta y pasaron de largo. una mañana el lobo pasó junto a la casa del hombre.12 LOS CAZADORES. hoy mismo te doy al lobo. Oscurecía cuando el lobo se detuvo ante la puerta de la casa del hombre. la gente por aquí dice una cosa y piensa otra. —No son agradecidos los zorros de quien les salva la vida —comentó el leñador. EL ZORRO Y EL LEÑADOR Esopo Perseguido por los cazadores. DICHO Y HECHO Esopo Andando de caza. Un niño lloraba de una vez. poniéndose en marcha sin demora. Adentro denuevo lloraba el niño. el lobo pensó que a la vuelta pasaría por él. Llegaron temerosos ellos. como de costumbre. Un día en que. termina sin el respeto ni afecto de nadie. ellos se peleaban con gran alboroto. Si viven separados. Cuando desaparecieron. Entonces el padre deshizo el atado y se las pasó separadas. pero al mismo tiempo —con un disimulado gesto del dedo pulgar— les indicaba la puerta de su propia choza. Los hijos no tuvieron inconvenientes en quebrarlas en mil pedazos. con la lengua afuera: —Escóndeme de los perros —imploré----no dejes que me maten. sin conseguirlo. Pero si logran unirse y son inseparables. se las pasó diciéndoles: —Intenten quebrarlas. El leñador no quiso indisponerse con el zorro y le dijo que entrara a su choza. hoy mismo te doy al lobo. y el padre. LOS HERMANOS DESUNIDOS Esopo Un padre sufría mucho porque se veía envejecer en medio de sus hijos poco hermanables y peleadores. Uno por uno fueron tratando de cumplir el encargo. un zorro llegó a la choza del leñador. . y la madre le decía: no llore lindo. serán débiles y cualquiera los destruirá. Si viene el lobo. sentándose sobre sus patas traseras. —Viste pasar al zorro? —preguntaron los cazadores. el padre recogió varias‟ varillas secas y llamó a sus hijos. El zorro se detuvo y respondió: —Te habría dado las gracias si tu mano no hubiera negado a tu lengua. El que actúa variablemente para quedar bien con todos. Pensando en lo que el zorro le había pedido. nadie podrá vencerlos. Si no te callas de una vez. Sin embargo. mamita lo matará sin piedad… ¡Vaya! dijo el lobo. no le quedó otro remedio que rogarle. ni me delates a los cazadores. Sin fuerzas para dar un paso más. el leñador les respondió que no.

Temía por eso el hombre. y repártansela como buenos hermanos. para que actuase como juez.C. Los zánganos. las modernas olimpiadas comenzaron en 1986. produjo en tal abundancia. Pero. no quisieron vender todavía la viña. menosprecian al rival. en la hortaliza. es difícil Decidir quién tiene razón. Pueden venderla si no les agrada el trabajo de la tierra. entonces? —Le dijo airadamente el fabulista— Soportaría con gusto tus alardes si dijeras que con astucia y constancia habías vencido a otros más fuertes o dotados que tú. Y aunque esto ocurrió. que había sido mejor cavada que nunca. que los hermanos ganaron un dineral. más que ensalzar sus méritos. Pero como ya maduraba la uva. todavía en los estadios modernos ciertos deportistas hacen declaraciones que. y apelaron a la avispa de mucha experiencia. No encontraron tesoro alguno. ** Los juegos olímpicos se realizaron en Grecia unos 700 años A. No bien murió y enterraron al viejo. decidieron apoderarse de la miel. Y la viña. Comenzaron por una punta y cavaron la viña ** sin dejar un centímetro de tierra sin remover. Entre las abejas y los zánganos se entablé un juicio. por lo tanto. por mi calidez de juez.** jactándose de la facilidad con que había vencido a sUs rivales. Entonces los hijos comprendieron que lo que su padre les había dejado era la inagotable riqueza que esconde la tierra. La avispa conocía muy bien a las abejas a los zánganos. y que sé lo entrega a los que año tras año se curvan sobre la azada. que le oía. ESOPO Y EL ATLETA Fedro Celebraba desmesuradamente un atleta su triunfo en los Juegos Olímpicos. que se habían pasado la vida sin hacer nada. es justo que el panal nos pertenezca.13 LA HERENCIA OCULTA Esopo Un campesino tenía varios hijos que no demostraban ningún apego por el cultivo de la tierra. Cansado de tanta vanidad. Esopo. pero antes encuentren esa herencia que les dejo. Sintiéndose morir. Sólo puedo decirles que él se encuentra escondido en la viña. Esta fabula constituye un homenaje a Esopo LA AVISPA QUE ACTUO DE JUEZ Fedro En el tronco hueco de un árbol del bosque las abejas habían construido su panal y lo habían llenado. los hermanos se dieron a la tarea de encontrar su herencia oculta en la viña. le preguntó inocentemente: — ¿Y los competidores eran más diestros o fuertes que tú? —! Ni pensarlo! —Replicó el atleta— más fuerte y hábil que todos ellos. de miel. —No hay gran diferencia entre abejas y zánganos — les dijo—. en el milenario Olimpo griego. Somos nosotros los que hemos ido volando de flor en flor y. ** Cavar la viña: cultivo que equivale a levantar la tierra. llamó a sus hijos y les habló de esta manera: —Quiero que sepan que en la vida fui acumulando un tesoro que les dejo en herencia. Por lo tanto. — ¿De qué te vanaglorias. tengo un deber sagrado que . —Nosotros somos los que hemos recogido esa miel „—dijeron—. que a su muerte ellos venderían la viña y saldrían a vagar por el mundo.

Comes todo. volvía el buey cansado y hambriento. Y las aves. ¡Abejas. Después de un penoso día de. con el abre-~ vadero lleno de agua y el. para sí.me encuentro agotado por el trabajo. pronunciar una sentencia equivocada. Su piel. nada te falta. y cuya miel tenga el mismo sabor que la que hay allí. y quien no lo es. Los zánganos rechazaron. Encontraba el establo en orden y aseado. aparecía hirsuta y polvorienta.. A la mañana siguiente. pues si no sirve ya para el trabajo. al fin regreso a su establo.buey le. hazte el enfermo Déjate caer al suela y no te levantes aunque te azoten. descansando. el animal „se quedó echado. alabando la astucia del asno.. antes lustrosa. al punto. Pesebre provisto de paja y grano. Pero el asno no le respondió. pues oí que nuestro amo le decía a su criado: “si el buey no se cura pronto. al establo. ¡Mírame a mí. El . pero las abejas se mostraron Muy contentas con la sentencia del juez Entonces dijo la avispa: ¡el caso está resuelto! se ve de un modo bien claro quien es capaz de producir miel. le dijo: hoy podré hacerte un favor mayor.14 cumplir. Pero el buey apenas si probé bocado. ¿para que lo queremos?”. A la mañana siguiente volvió a llevarse el criado al asno al campo. el asno. El asno respondió: —Cuando mañana vengan a buscarte para ponerte el yugo. Tanto o más notable que su riqueza lo hacía el don de entender el lenguaje de los animales. volviéndose hacia el buey. Viendo que el asno disfrutaba a pata suelta de estas comodidades. En verdad. y tenía el pescuezo herido por el roce de las correas. cuando el criado vino para llevarse el buey al campo. “!ojala hubiese guardado mi saber para mi solo!”. Desde la mañana hasta el atardecer tuvo que tirar el asno del arado. „sin que hubiera modo de moverlo ni de que se pusiera en pie. y sólo de tarde en tarde llevas sobre tu lomo a nuestro amo. le dijo un día: —qué feliz eres! -Yo tengo que esforzarme‟ todos los días y . ya pueden volver a tomar posesión de lo que es suyo! ¡Gocen del dulce fruto de su trabajo! EL BUEY QUE SIGUIO LOS CONSEJOS DEL BURRO Anónimo Árabe Érase un rico agricultor que tenía extensas tierras y abundantes ganados.expresó su agradecimiento por el buen consejo que le había dado. pensó. Pero el dueño había escuchado todo lo que el buey y el asno hablaron Al poco rato llegó el criado y trajo comida para los animales. pues. Y luego. mientras que tú puedes estarte echado en el establo. . por el buen consejo. en cambio! Mi vida es un continuo ajetreo. después de haber trabajado en el campo. No pruebes bocado. y verás que nadie te enyuga. esa proposición. tirando del arado o la carreta. ése será el dueño verdadero. trabajo regresó el asno. El labrador ordenó a su criado: —Llévate el asno al campo y engánchalo. En uno de sus establos se albergaban un buey y un asno. Cuando. al atardecer. Ni siquiera en el ardor del mediodía pudo descansar. „ayuna durante uno o dos días. no quisiera. el criado avisé a su amo. al arado. llévalo al matadero. Se arrepentía amargamente de su irreflexión al darle aquel consejo al buey. Así. que cada uno de los grupos en litigio acuda a una colmena. Mugía lastimero y se‟ mostraba débil y extenuado. para que sustituya al buey. . y. construyan panales y llénenlos de miel. le dio cordialmente las gracias. Por fin. como el día anterior. Todos los días. por ignorancia mía. que‟ el buey se había enfermado. En el establo le aguardaba el buey que. „Aquel de los dos grupos que‟ construya los panales más parecidos a los que están en el roble. daba pena verlo. lo‟ que deseas. bien descansado y de buen humor.

Cuando la vio. El Espíritu del Agua se apareció ante él presentándole un hacha de‟ oro. pues exclamó indignado: — ¿Quién será el torpe que deja el rastrillo tirado en el patio? LAS CUATRO HACHAS Tolstoi A un leñador se le cayó su hacha al río y se puso a llorar desconsoladamente. Y el buey. Un envidioso quiso hacer lo mismo: se fue a la orilla del río. dijo el leñador: — ¡Esa es la mía! Como recompensa por. alzándose el mango que vino a golpearlo en la frente. El criado lo sacó afuera. continúo diciendo: yo me preocupo por ti. — ¿Qué‟ es un rastrillo? -dijo malhumorado el muchacho—. Haber dicho la verdad. el. se dirigió al establo el labrador con su mujer. sí. De vueltas a su casa. Y el golpe debe haberle refrescado la memoria. no es la mía. dejé caer el hacha y rompió a llorar El Espíritu del Agua le presentó un hacha de oro y le preguntó: — ¿Es la tuya? El leñador. para que vieran lo sano que estaba. un muchacho campesino regresó a la casa paterna en vacaciones. Como el clima estaba amenazante y debían apurar la cosecha. El labrador. tan pronto como salió el sol. lleno de gozo. —Tampoco es ésa -dijo nuevamente el leñador. El Espíritu del Agua le mostró una de plata. por algo eres mi amigo. No quisiera que te sucediera nada malo. el Espíritu del Agua no le dio ni la de oro ni la suya de hierro. Padre le dijo una Mañana: —Toma el rastrillo y ven a trabajar con los demás. para ver cómo estaba el buey. EL ALDEANO Y LOS INGENIEROS Tolstoi En medio de la plaza de una ciudad había una piedra muy grande que impedía la libre .15 Y el asno. Al salir al patio. EL COLEGIAL QUE RECOBRO LA MEMORIA Tolstoi Después de estudiar el año en la gran ciudad. le preguntó: — ¿Es ésta tu hacha? Respondió el leñador: —No. El buey se levantó de un brinco. pisé descuidadamente „los dientes metálicos del rastrillo. apenas vio a su amo. a brincar y a retozar como un potrillo. es la mía! Y porque había mentido. palabras campesinas. Me he enfrascado tanto en el estudio que olvidé muchas. le dio las gracias al asno y exclamo: — ¡Mañana volveré al campo de muy buena gana! Y devoro su ración recogiendo cuidadosamente con la lengua hasta el último grano del pesebre. cuando vio como se asustaba el buey. su mujer y el criado rieron de buena gana. Entonces el Espíritu del Agua le mostró su propia hacha de hierro. se puso. el Espíritu del Agua le‟ regaló las tres hachas. Al día siguiente. el leñador mostró sus regalos y conté aquella aventura a los amigos. respondió: — ¡Sí.

¡El dinero me pertenece y él es un ladrón! ¡No es cierto! replico el aceitero. El carnicero quiso comprarme aceite y me rogó que le cambiase una moneda de oro. El pondrá de acuerdo. ¿Por qué he de bajar? —Le replicó el mendigo—. ¿Por qué no te mueves? —le dijo—. y cuanto costaría. que descubría siempre la verdad basta el punto que nadie había logrado engañarle nunca. Le dijeron que lo hiciera. Le preguntaron como lo haría. y luego harìala caer dentro del hoyo. Había mucha gente en la sala. . y ante ti hemos venido. rellenándolo con tierra. el juez decidirá. escuchan-discusión. El juez. Este caballo es mío. el juez llamaba por turno a los que ante él debían comparecer Antes que al Emir le llegara el turno. Uno dijo que seria preciso volarla con dinamita y después transportar los pedazos. Si por las No me lo dejas. Se disfrazó de comerciante y se-presentó El lugar donde habitaba el juez. Se llamó a los ingenieros y se les pregunto si podrían sacar de allí aquel estorbo. Vayan a casa del juez —les gritaron—. Otro dijo que arrastrándola se podría rebajar el costo a unos cincuenta mil. porque los demás caballos podrían pisotearme si tratase de llegar hasta allí por mí mismo. pero el mendigo no bajaba. Allí detuvo el caballo. EL BUEN JUEZ Tolstoi Un príncipe quiso averiguar si era verdad que en un lugar de sus dominios había un juez extraordinariamente hábil y justo. El príncipe y el mendigo fueron en busca juez. . sabio sostenía lo contrario y la reclamaba que decía que le pertenecía. El carnicero llevaba dinero en la mano y el aceitero estrechaba la mano del carnicero. e iba a proseguir su camino cuando el mendigo se aferr6 a un estribo. Baja hemos llegado. Muchas personas los rodeaban. Después dijo: Dejad la mujer en mi casa y volved mañana. todo lo cual costaría unos cien mil pesos. entraron un carnicero y un vendedor de aceite. después de oírles. El príncipe subió al anca al mendigo y le condujo hasta la plaza. tomé el dinero y lo puse sobre el mostrador. El se apoderó entonces de la bolsa y quiso huir. Pero „quiero que me hagas el favor de llevarme sobre tu caballo hasta la plaza.16 circulación de los carruajes. A la entrada del pueblo se encontró con un mendigo que le pidió limosna. Este decía: he comprado aceite a este hombre y sacaba mi bolsa para pagarle cuándo me tomó la mano para robarme el dinero. Y recibió seis mil pesos: la mitad como pago y la otra mitad en premio a su ingeniosa idea. el llamó ante sí a un sabio y a un campe-Disputaban por una mujer El campesino afirmaba que „era la suya. guardó un monto de silencio. — ¿Qué quieres? —le preguntó entonces—. ¿No te he dado ya limosna? —Me has dado limosna —respondió el‟ mendigo—.Cuando aquéllos partieron. yo haré desaparecer la piedra. para dejar el suelo finalmente parejo. Un aldeano dijo entonces: si me dan tres mil. El príncipe le dio unas monedas. Y el respondió: cavaría un gran hoyo al lado de la piedra. yo con la bolsa y él sujetando mi mano. pero yo le cogì de la mano y aquí estamos.

Ve por el. —Ninguna recompensa necesito —respondió el juez—. He aquí cómo comprendí que tú eras el dueño del caballo. Ve por él. que la bolsa era del carnicero y no del mercader. Ella lo cogió. el roce de sus manos aceitosas debió haber manchado la bolsa y algo de aceite hubiera quedado: como el agua estaba clara. El juez llamó enseguida al mendigo y lo ordeno que dijese cual era su animal. Si hubiera sido la mujer de un campesino no hubiese sabido cómo arreglárselas. Cuando llegó el turno al mendigo y el príncipe. he aquí cómo supe la verdad: anoche puse la bolsa en un cubo de agua. Yo atravesaba el lugar montado en mi caballo. . El mendigo reconoció al caballo y lo mostró. Que le den cincuenta azotes añadió. —Tuyo es el caballo.17 Después de una pausa respondió el juez: dejad el dinero en mi casa y volved mañana. Desnudáronse ambas. dijo el juez: dejad el caballo en mi casa y venid aquí mañana. Llegaron el sabio y el campesino. Lo hice subir sobre las ancas del animal y le conduje a donde quería ir. Lo reconocería. el reconoció a su caballo entre los otros veinte. y he venido solamente para saber si lo que de ti se hablaba era cierto. El príncipe le siguió. Llego la vez al príncipe y al mendigo. el dinero pertenecía al carnicero. E hizo dar cincuenta azotes al mendigo. Si el dinero hubiera sido del aceitero. En cuanto al dinero. y fueron a nadar en el agua. Ahora veo que eres un sabio y hábil juez. Los hice ir al establo para ver a quién de los dos reconocía el caballo. lo limpió apresuradamente y lo llenó de tinta. El otro dijo entonces: —Yo no soy mercader.se vistió con las ropas de Belleza y . pero una vez llegados no quiso bajar. Le oyó el juez y cuando termino pidió al mendigo que le diera su versión. Me basta con oír tus alabanzas. Volvieron todos a la sala y el juez dijo al príncipe: tuyo es el caballo. y por la mañana fui a ver si en el agua flotaba aceite. mientras que cuando se acercó el mendigo. Fueron al establo. Después de esto. Fealdad regresó a la orilla. lo cual no es cierto. diciendo que el caballo era suyo. el juez se volvió a su casa. —Bañémonos en el mar. El juez llamó al carnicero. —He aquí cómo supe que la mujer era del sabio: por la mañana la llamé y le dije: «Echa tinta en mi tintero». BELLEZA Y FEALDAD Gibran Belleza y Fealdad se encontraron cierto día en la playa. Sígueme dijo el juez al príncipe. soy el príncipe. era más difícil de resolver. De ahí deduje que e! sabio tenía razón. Al día siguiente. Sólo que quisiera saber cómo supiste que la mujer era del sabio y no del mujik. Después de un rato. y. Cuando tú te acercaste volvió la cabeza hacia ti. Sólo movió la oreja y levantó la pata. ¿Reconocerías a tu caballo entre otros veinte? preguntó el juez al príncipe. Llévate la mujer dijo el juez al sabio. que el caballo me pertenecía. Después de una pausa. este refirió como había ocurrido el hecho. Tuya es la bolsa le dijo. Pídeme lo que quieras y te lo concederé. Mas yo no los había sometido a la Misma prueba. Esto quiere decir que estaba acostumbrada a hacerlo. y que den cincuenta azotes al campesino. Y designando al vendedor de aceite. ¿Qué quieres? —Le preguntó el juez—. una gran multitud se reunió para conocer las decisiones del juez. Respecto al caballo. Nada de lo que ha dicho es cierto replico. ¿Te desagrada mi sentencia? —Estoy muy satisfecho de ella —le dijo—. ¿Y tu? también dijo el mendigo. El mendigo lo reconoció tan pronto) como tú. se dijeron. cuando el me pidió que lo llevase a la plaza de la ciudad.

LAS RANAS FILOSOFAS Gibran Cuatro ranas sentáronse sobre un madero a la orilla del río. pero como era demasiado tímida para andar desnuda. Las ranas quedaron felices y. con criaturas que nadan en ellos y viven del mismo modo que nosotros en éste. porque últimamente me han confundido varias veces contigo. El otro no respondió. ¡Nunca existió madero igual! La segunda rana dijo: —No. LA HERIDA Gibran Dijo una ostra a su vecina —Siento un gran dolor dentro como un peso que me lastima. el madero fue alcanzado por la corriente. Sin embargo. —En realidad estamos sobre un madero mágico. se vistió con las ropas de Fealdad y siguió su camino.Buenos días. y también al madero. Y el Dios del Bien dijo. De pronto. y no se mueve.18 Partió. Me hallo buena y sana por dentro y por fuera. -el madero es igual a los demás. se mueve cómo si tuviera vida propia. muere: ¿qué pruebas puedes darme de la vida en otros mares? EL BIEN Y EL MAL Gibran En la cumbre de la montaña se encontraron un día el Dios del Bien y el Dios del Mal. flotando aguas abajo. Es el río que camina hacia el mar quien nos lleva a nosotras. El otro pez respondió: ¡Pura fantasía! Si sabes que todo aquel que deja nuestro mar. sorprendidas. pues jamás habían navegado hasta entonces. hermano! -dijo el Dios Bien. —. aunque sea por un instante. —Hoy pareces malhumorado —siguió el Dios del Bien. y eso no me gusta nada. algunos hay que han visto el rostro de la Belleza. Así es como hasta el día de hoy hombres y mujeres las confunden. Y habló la tercera rana: No‟ son ni el río ni el madero los que se mueven: el movimiento está en nuestro pensamiento y. ¡Sí! —replicó el Dios del Mal. Al fin habló la primera. OTRAS VIDAS Gibran Dijo un pez a otro: —Más allá de nuestro mar hay muchos mares. nada se mueve. Un cangrejo que en ese momento pasaba le dijo: —Claro que te sientes buena y sana por dentro y por fuera. llamándome por tu nombre. El Dios del Mal se alejó maldiciendo la estupidez humana. pero ignoras que el dolor que lleva tu vecina es una perla de incomparable belleza. amiga mía. fuera de él. Y otros hay que descubren el rostro de la Fealdad a través de sus Ropajes. Cuando Belleza salió del agua no encontró sus ropas. Las tres ranas disputaron largamente acerca de qué era en realidad lo que se movía. . y la reconocen‟ a pesar de sus vestiduras. — ¡Alabados sean cielo‟ y mar! -dijo altaneramente la ostra vecina— porque yo no siento mal alguno.

—Modelaremos su cuerpo con la carne de nuestras provisiones. A mí me gustaría navegar por el mar cuyas profundidades he calculado con exactitud —dijo el primero. y no habían recorrido gran trecho cuando surgió la primera disputa. Uno de nosotros no es suficientemente sabio -dijo el primero— y sin sabiduría no se consigue el favor de los reyes. si no estuviera yo que he inventado el pulmón artificial Asombrado por la increíble operación que se realizaba ante sus ojos. Charlando en casa del sabio cuerdo. Y al fin ocurrió algo extraordinario. Yo -dijo el segundo— quisiera bajar a las minas y subir a las montañas cuyos minerales he clasificado prolijamente. estaba dibujando en el mantel— me gustaría mirar las estrellas a la hora en que el sol esté sobre esta casa. si no hemos hecho fortuna ni logrado fama. En medio de un bosque atrajo su atención una osamenta tan seca. aunque sabía algo menos. aunque sin intervenir. Pero los otros ni lo oyeron. —No debiéramos llevarlo con nosotros —dijo el segundo— pero el tercero. experto en arqueología. cuando seamos viejos. que era el mayor. en el agua y también en nuestro pensamiento.salgamos a recorrer el mundo en busca „de diversión. clavando su dedo en el mapa que. reviviendo a la fiera. Esto enfureció a las tres ranas. EL LEON BIONICO Relatado por Floridor Pérez Hace aproximadamente dos mil ciento cuarenta y siete años vivían en la India cuatro sabios que eran muy amigos entre si. el sabio cuerdo no . y continuaron su camino. pues ninguna quería admitir que no tuviera toda la razón. los aventajaba en cordura. En las noches del otro lado del mundo —dijo el tercero. La única que conservaba la calma era la cuarta rana. y ninguna está equivocada: el movimiento está en el madero.De qué nos valdrá toda nuestra sabiduría. —Y lo meteremos en la piel que llevamos de regalo a los reyes. que había escuchado atentamente. —Y yo llevo sangre como para fundar un banco —exclamó el segundo— y puedo hacerle una transfusión de urgencia. Y la cuarta rana dijo: cada una de ustedes tiene la razón.. mirando recelosa-mente en todas direcciones. y que las otras tres estuvieran totalmente equivocadas. decían cierta vez: —~. Pronto la expedición se hizo al camino.. Al sabio cuerdo no le pareció una mala idea.19 La discusión fue subiendo de tono sin que consiguieran ponerse de acuerdo. — ¡Es la osamenta de un león! —les advirtió el hombre cuerdo. pues dedicados a sus trabajos científicos no tenían tiempo ni interés de hacer amistad con la gente común. Las otras le pidieron su opinión. El tercero —que era el mayor— se había sentado a la sombra de un gran castaño de la India —De poco os valdría todo eso. Tres de ellos habían acumulado el máximo de conocimientos de su tiempo y el cuarto. entusiasmados con la idea de poner a prueba el poder de su ciencia. Las tres ranas se unieron y arrojaron a la cuarta rana del río. ni conseguido las comodidades que da el favor de los reyes? Ante todo —dijeron--. que parecía de yeso. no acepté abandonar a ese antiguo amigo de la infancia. ¡Yo he reparado esqueletos de fósiles! -dijo el primero. fama y riqueza.

mientras el sabio cuerdo trepaba penosamente al árbol. en una súbita explosión de furia. . Los tres sabios imprudentes lo miraron con una mezcla de ira y lástima. El pajarillo voló. y volvieron a su trabajo. bajó del árbol y volvió a su casa. Y como era un hombre piadoso. devorándolos sin piedad. oró por la cordura de los sabios futuros.20 consiguió articular palabra hasta que todo estuvo casi listo — ¡Es un león! —Les dijo— silo resucitan.. — ¿Hemos de perder esta oportunidad de Probar el poder de nuestra ciencia? —preguntaron a coro.. los matará. y el hombre cuerdo esperó que el león se fuera. cayó sobre ellos. Desde el árbol —que no movía ni una hoja— el hombre cuerdo y un pajarillo del bosque vieron el momento en que los sabios imprudentes revivieron la fiera. Cuando prendía la lámpara de aceite supo —sin necesidad de cálculo alguno— que en algún lugar del mapa y dibujado por su amigo. Y vieron también cuando el león. A Llegó de noche. los niños se estarían levantando para ir a la escuela.

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