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Universidad Rafael Landívar Facultad de Humanidades Departamento de Letras y Filosofía Maestría en Filosofía Seminario Monográfico: Jean-Paul Sartre

Docente: Dr. Julio César de León Barbero

Ensayo Final de Curso:

El Cuerpo, Perspectivas en Jean-Paul Sartre y Maurice Merleau-Ponty, Proximidad y Diferencia.
Por Allan Hernández Consideraciones preliminares a la cuestión del cuerpo como objeto de estudio. ¿Qué es el cuerpo para un ser humano?, esta es una pregunta que ha inquietado al pensamiento occidental desde la inauguración de la modernidad filosófica, momento en el cual René Descartes hizo del mismo (del cuerpo) algo que escapaba del ámbito la certeza; algo incierto, oscuro, confuso e indistinto; haciendo radicar la certeza, función del juicio y sustituta de la verdad helénica, en la racionalidad de la mente humana. Separación entre la Rex Cogitans, la cosa pensant, a la que Descartes le da valor ontológico, y que estaba identificada con el yo, “je suis une chose qui pense”; y la Rex extensa, la materialidad de la cual no tengo seguridad alguna, entre la cual se incluye el cuerpo que yo no soy. Escansión dualista que no corresponde en nada a la idea que del cuerpo sustentan nuestros autores, pero que abre la cuestión teórica sobre el mismo. “…lo que Descartes pide a la Filosofía, al principio de filosofar, es justamente eso: volver a encontrar un punto de apoyo, una seguridad. Cuando Descartes dice que todas las cosas son dudosas, no quiere decir, en última instancia, sino que ninguna de ellas ofrece, tal como hasta ahora se ha presentado, garantía suficiente de solidez donde apoyar el espíritu humano. El último reducto seguro es aquel en que aún subsiste la necesidad racional. De esta manera llega el yo, el sujeto humano, a ser centro de la Filosofía, pero a ser centro de la Filosofía de una manera peculiar. En última instancia, el yo, el ego de Descartes, funciona en Filosofía, porque lo que pide a la Filosofía es una verdad segura; por tanto, su certeza y no su realidad, es lo que decide el carácter central del yo en el pensar filosófico.”1 Digo que Descartes abre la cuestión teorizante sobre el cuerpo, debido a que previo a la modernidad, existían claras respuestas en Europa respecto a éste. Podemos considerar perspectivas desde la devaluación platónica, en la cual la corporalidad si bien singulariza el

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Zubiri, X. Bibliografía oficial #43, Naturaleza, Historia, Dios, pp 223-240, paginación de la 5aedición, y Bibliografía oficial #13: Cruz y Raya 1 (1933) 11-40.

haciéndola olvidar y condenándola a la anamnesis. impidiéndole la contemplación inmediata del Topos Uranos. que observamos más claramente en las superiores entre éstas: el bien. se inquieta ante lo incierto (por ejemplo de su existencia) y busca en un acto de mala fe hacerlo certero. Dos descripciones francesas del final de la primera mitad del Siglo XX. 2 Se podría discutir también hasta qué punto la singularización que el cuerpo ejerce sobre el alma platónica. lo bello y la verdad. hasta la pecaminosidad cristiano-estoica del medievo. confundiéndola entre el dominio de lo sombrío. Nuestros autores. las ideas de Platón. 3 Clarifico que me refiero al cuerpo experimentado por la conciencia europea. desde uno que por mucho le supera. su degradación que era clara y distinta (por decirlo cartesianamente) denigraba de entrada cualquier intención de escrutarlo (al menos en el medievo). haciéndolo para él algo del orden del en-sí reducido al lenguaje. causal. dos perspectivas que si bien se encuadran dentro del mismo método y por ello parten de premisas similares. es más. y que funda el dominio de la anatomía y la fisiología como ciencias. el modo de ser un ser vivo. cada quién por su parte. y que en tanto tales se apartan de las explicaciones científicas que fueron las primeras en surgir tras la objetivación del cuerpo. arriban a conclusiones significativamente distintas. porque claramente muchas otras culturas han valorado de una manera totalmente distinta la corporeidad. que condena al cuerpo a la condición de posibilitador e incluso potencializador del pecado. Y no deja de serlo en ningún modo… digo que no deja de serlo. La de Jean-Paul Sartre en “El ser y la nada” de 1943 (la cual será nuestra principal referencia) y la de Maurice Merleau-Ponty en su “Fenomenología de la percepción” de 1945 (con la cual contrastaremos la primera). Ahora bien. se caracterizan por la universalidad. . estos intentan remitirse a la inmediatez de la experiencia de arrojo al mundo. experiencial. Aunque parezca que el cuerpo pre-cartesiano europeo3 está igualmente separado del ámbito de lo incorpóreo y relegado a segundo plano como en Descartes. en significantizarlo para contenerlo. y si la duda no le incumbía no había razón para estudiarlo. El cuerpo muerto. un cuerpo muerto. que como bien deja leer entre líneas Sartre. a éste correspondía una supuesta naturaleza de la cual no había porque dudar. que se encuentran para él en un plano superior. es para Sartre. en tanto encasillado en el significante. si la certeza excluye a la corporeidad y la señala como algo oscuro e indistinto. Exploremos ahora dos intentos de explicar qué es el cuerpo. mismos que parten de la fenomenología. no tardará el ser humano. Esto no es un esfuerzo que escape al mismo Descartes. si consideramos que a diferencia de las singularidades materiales. sentenciándolo a la culpa o al ascetismo. van a refutar como un vaciamiento de la vida del cuerpo las perspectivas de las ciencias anatómico-fisiológicas que se pronuncian en favor de una explicitación lógico-lingüística. acotándolo. del mismo. excluyéndolo de la dignidad de los objetos de investigación. no es también de cierto modo una función de devaluación. reduciéndolo a este modo de ser objeto. El carácter de ser del cuerpo de las ciencias biológicas.alma2. la encierra en el mundo material.

1993. en las tangenciales referencias a las culturas noeuropeas. “El cuerpo como objeto de la fisiología mecanicista” es una coseidad que responde a las siguientes coordenadas: “La definición de objeto es. Barcelona. en tanto que. tal cual lo experimentamos. 6 Merleau-Ponty. También podemos encontrar amplias referencias a este tema en Derrira: “El pozo y la Pirámide” (1968). Pero. Para él. pero coincidiendo en la idea central de negarle a la anatomía y fisiología científicas la capacidad de acercarse a la experiencia de la vida. aparece en el presente como puro en sí. en una multiplicidad de seres que mantienen entre sí relaciones de pura exterioridad. el acontecimiento psicofísico era del mismo tipo que las relaciones de la causalidad “mundana”. Incluso el estudio de la vida en el ser viviente. J. de puro pasado de una vida. Fenomenología de la Percepción.6” Mientras el cuerpo. Hegel. La reconstitución sintética del viviente partiendo de los cadáveres es la fisiología. en y por ese trascender. ya en sus “Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal” (1833-1836). Traducción castellana de Juan Valmar. S. de que existen partes extra partes. 1994. no es tampoco verdaderamente comprensible sino a partir del trascender que ya no lo trasciende: es lo que ha sido trascendido hacia situaciones perpetuamente renovadas. y. 374-375. . Pág. y es comprendido a través de la anatomía. Al mismo tiempo se desmorona.4 Sartre se expresa al respecto de la siguiente manera: “Ese puro en-sí que no existe sino a título de trascendido. Ésta se ha condenado desde el comienzo a no comprender nada de la vida. puesto que la concibe simplemente como una modalidad particular de la muerte. Tercera Edición. según vimos. El ser y la nada. es decir. Págs.-P. por otra parte. es la anatomía. España: Ediciones Altaya. utilizando términos divergentes. de simple vestigio. y en Lacan: “De los nombres del Padre” (1969). España: Ediciones Península. A título de cadáver. A. en sí mismo. 5 Sartre. es decir. no pudiendo entender nada de la vida. pero no está fundido con la unidad sintética de una vida. por lo tanto. no admite entre sus partes. más que relaciones exteriores y mecánicas… Si se quería insertar el organismo en el universo de los objetos y cerrar con él a este universo. en tanto que esta exterioridad no es nunca perceptible sino sobre el cadáver. del mismo modo en el cual 4 Sartre no es el primero en relacionar la palabra con la muerte del cuerpo. se precisaba traducir el funcionamiento del cuerpo en el lenguaje del en-sí… De esta forma podía seguir siendo clara y objetiva la relación del estímulo y la percepción. las vivisecciones. cae en la categoría de cadáver si cesa de ser revelado y enmascarado a la vez por la trascendencia-trascendida. Ensayo de ontología fenomenológica. El estudio de la exterioridad que subtiende siempre a la facticidad. Traducción castellana de Jem Cabanes. 92. la embriología y el estudio del huevo. M. no coincide con esta concepción mecanicista. habla de la persistencia del sujeto allende la muerte del cuerpo en el significante inscrito en la tumba. o entre él y los demás objetos. cuerpos de los cuales no han logrado apartarse. serían incapaces de encontrar la vida: el órgano que se observa está vivo.pues el mismo Sartre señala el origen de estas ciencias en la disección de cadáveres. ya que ve la divisibilidad al infinito del cadáver como hecho primero y no conoce la unidad sintética del “trascender hacia” por la cual la divisibilidad al infinito es pura y simplemente pasado. existe con respecto a los demás estos en la simple relación de exterioridad indiferente: el cadáver ya no es más en situación. el estudio de la vida del protoplasma. sino que se encuadra (o se desencuadra de las teorizaciones). de la muerte…5” Maurice Merleau-Ponty opina respecto al mismo tema. Barcelona.

para mí como conocido por otro. a partir de experimentarlo como otro.»9 A partir de la primera dimensión. Pero en tanto que soy para otro. como proceso biológico del cual no tengo registro y por ende para mí no existe. «Existo mi cuerpo: esta es la primera dimensión de su ser. sólo reflexivamente. de la percepción. veo a mis ojos verlas. pues. Pág. en particular. Existo. 95. Para ejemplificar podemos decir que puedo ver objetos del mundo. Las otras dos se refieren a la forma en la que soy una corporalidad para el otro. pero no las aprehendo en el acto de sentir otro cuerpo. es a base de dejar allí el cuerpo objeto. el otro se me devela como sujeto para el cual soy objeto. como un arrojamiento al mundo. es de donde Sartre refuta el cuerpo que es presentado como objeto de la anatomía y la fisiología. mi relación fundamental con el prójimo. objetivándolas. puedo ver mis manos. en tanto que lo vivo como una vacuidad sensitiva. 7 Merleau-Ponty diferencia la sensación. Pág. J. pero no tengo la capacidad de percibir mis ojos viendo los objetos… no puedo hacer de ellos a la vez objeto. 9 Sartre.Sartre habla de trascendencia. 377. partes extra partes. arrojado hacia la facticidad del mundo que tengo frente a mí. M. como conocido en mi facticidad misma. Ibíd. Si advino lo que ella puede ser. es co-característico de la conciencia.-P.8” Ser un cuerpo (…en el modo de no serlo) Sartre divide la experiencia del cuerpo en tres modalidades. con lo cual rompe de entrada con el dualismo cartesiano para el cual no soy mi cuerpo. Puedo hacer de mi cuerpo un objeto. y a como me experimento como siendo objetivado por ese otro del cual soy percepción. El ser y la nada. Mi cuerpo es utilizado y conocido por el prójimo: esta es su segunda dimensión. que yo siendo ojos. no puede ser mi objeto. Hemos visto que esta relación es. . lo que experimento de ese cuerpo que he convertido en pura alteridad. sino que representan la manera como éste va al encuentro de unas estimulaciones y como se remite a las mismas… No puedo captar de ella un conocimiento distante. no puede ser al mismo tiempo objeto de mi conciencia. las determinaciones espaciales de lo percibido. tal como estos hacen del mundo. que exploraremos seguidamente. para ser estrictos. Igualmente. El cuerpo es en este sentido siempre trascendido. como percepción7. la primera de ellas. y en tanto tal su objeto de conocimiento y su instrumento. Existo para mí como conocido por otro a título de cuerpo. “… la cualidad sensible. pero en tanto tal. inclusive. e incluso la presencia o la ausencia de una percepción. en tanto es fundamento a partir del cual me relaciono con los demás objetos. no son efectos de la situación efectiva al exterior del organismo. Ensayo de ontología fenomenológica. Fenomenología de la Percepción. sino tan solo mi mente. y de referirse al cuerpo cuya experiencia actual poseo… No puedo comprender la función del cuerpo viviente más que llevándola yo mismo a cabo y en la medida en la que yo sea un cuerpo que se eleva hacia el mundo. que es la organización experiencial a partir de la cual tengo noticia del mundo hacia el cual me encuentro arrojado. El cuerpo tal como lo vivo. corresponde al modo en el cual yo experimento el propio cuerpo como siéndolo. Ibíd. 8 Merleau-Ponty. Esta es la tercera dimensión. miro. ya que el cuerpo que existo. ni.

sino que el para sí es por sí mismo relación con el mundo. la que me condena a la libertad. J. ya que dichas condiciones pueden ser siempre trascendidas. «el cuerpo-para-sí no es nunca un dato que yo pueda conocer: es ahí como lo trascendido por. pero dejándolo atrás. Pero ha de hacerse notar que. al negar de sí mismo el ser hace que haya mundo. Pág. no existe sino en tanto que escapo de él al nihilizarme. es precisamente la finitud del cuerpo que soy. 12 Ibíd. transformar la materialidad del mundo. el primero de ellos es en la relación de los órganos sensoriales como sentidos-mundo-objetivo. O bien es una cosa entre las cosas. Pág. y a partir del cuerpo. pareciera de cierto modo determinar mi ser-en-el-mundo.-P. Y nada impide concebir un dispositivo sensible tal que un ser viviente podría ver uno de sus ojos mientras el ojo visto dirige su mirada sobre el mundo. es en el modo de no serlo. la sensación es un modo en el cual el cuerpo sido es trascendido. hay barreras y obstáculos en mi espacio hodológico). ciertas realidades sociales me aparecen como vedadas. “Mi nacimiento en tanto que condiciona la manera en que se me develan los objetos) los objetos de lujo o de primera necesidad son más o menos accesibles. captarlo en tanto que me revela un aspecto del mundo. como proyectarme. en tanto que los instrumentos la implican por el modo mismo en que se revelan como resistentes o dóciles y por su propio coeficiente de adversidad. Pero no caben las dos posibilidades a la vez…10” En tanto que el cuerpo que soy. Es decir. ya que está constantemente yendo hacia él en el carácter de conciencia y en ningún momento resguardándose en su interioridad. mi clase en tanto se revela por el develamiento de la comunidad social a la que pertenezco. en tanto que a ella se refieren los lugares que frecuento.“Verdad es que veo y toco mis piernas y mis manos. 13 Ibíd.13» Dije que el cuerpo en tanto materialidad que soy. 331. Ibíd. 333. como confiados o desconfiados). El ser y la nada. 336. cuyo modo de comunicación habría que indagar después. pero no puedo verlo viendo. en tanto que lo trasciendo en la unidad sintética de mi ser-en-el-mundo es mi cuerpo. mi raza en tanto que es indicada por la actitud del prójimo hacia mí (se revelan como despreciativos o admirativos. . es en el modo de ser del para sí. mi nacionalidad. mas para Sartre esto no es así. Pág. Pág. como condición 10 11 Sartre. es la posibilidad de captación del mundo como objeto.12» El cuerpo se trasciende en dos sentidos. mi estructura fisiológica.11» La conciencia (es) mundo. Esta modalidad del cuerpo es un compromiso con el mundo. «El cuerpo es perpetuamente lo trascendido. es pasado. y el segundo como no ser lo que soy. Ambos sentidos se comprometen en su ir hacia el mundo con el mundo. «…De modo que no hay que partir de ahí. mi pasado en tanto que todo cuanto he vivido es indicado como mi punto de vista sobre el mundo por el mundo mismo: todo ello. la que me obliga a elegir y a hacer. sino de nuestra relación primera con el en-sí: de nuestro ser en el mundo. como dos todos cerrados. también en ese caso soy el otro con respecto a mi ojo: lo capto como órgano sensible constituido en el mundo de una determinada manera. mi carácter. Ensayo de ontología fenomenológica. y por ello hacen mi ser cuerpo incognoscible para mí mismo. no dejándome determinar por la materialidad corpórea que soy y a la que pareciera de cierto modo estar condenado. 352. como lo haría la cogitación cartesiana. o bien es aquello por lo cual las cosas se descubren para mí.

Yo soy para el otro una materialidad que comparte el espacio mundano hacia el cual su cuerpo se trasciende como percepción sensible. el cuerpo para mí no pertenece a los objetos del mundo. ya sea de la capacidad instrumental del ser humano. es el fundamento de la instrumentalidad del mundo.necesaria de la existencia de un mundo y como realización contingente de esa condición. 14 15 Ibíd. Pág. es el que encontramos en el cuerpo como alteridad. Si no tenemos acceso a la experiencia del otro. determinada. ya sea de la ciencia. 149. es porque el cuerpo como objeto no está completamente por fuera de la experiencia. del término. por lo que lo que el percibe como mi cuerpo o en tanto cuerpo que soy para mí es imposible de aprehender en tanto tal. no corresponde con el cuerpo que cada uno existimos siéndolo en el modo de trascenderlo. Podemos comprender ahora con toda claridad la definición que antes dábamos del… Pero este cuerpo imposible es precisamente la necesidad de que haya una elección. el del otro y el que soy. es precisamente porque su cuerpo se aparece a mi percepción como un objeto. En este sentido. mi finitud es condición de mi libertad. que puede ser objeto. acotada. caracterizada de cierta manera. Tiene que estar basado lo que él conoce de mí en tanto corporeidad. tal como él lo es para mí. ya que «la percepción trasciende naturalmente hacia la acción»15. definida. Realmente no tenemos de ninguna manera acceso a la experiencia del otro. como afirmo más arriba. mi trascender mi cuerpo a manera de percepción de los objetos del mundo que habito. basándome en la lectura de Jean-Paul Sartre. Si arrancamos de la fisiología y de la anatomía. Esta condición del cuerpo. lo cual quiebra toda dualidad mente-cuerpo. Yo (cuerpo) soy para el otro un en-sí. en una especularidad de la experiencia que yo tengo del de él en tanto cuerpo. e incluso positivista. una positividad de ser. es punto de vista. Para el otro soy. Pág. 355. El cuerpo-para-el-otro. objetiva a la vez el cuerpo del otro. es un punto de partida posible.14” En fin. Y resulta de esta manera que me encuentro en el acto siendo corporalmente el objeto del otro. Ibíd. como parte del mundo percibido hacia el cual mi trascendencia se dirige. Por ello no uso mi cuerpo. pues no hay libertad sin elección. y soy en el sentido positivo. ya sea de la percepción. soy mi cuerpo (en) acción. es decir que no soy todo a la vez. posibilidad de que exista para mí un mundo. y del mismo modo que el cuerpo condiciona la conciencia como pura conciencia del mundo. que impide hacer de mi cuerpo un objeto. . Soy un cuerpo para el otro. posibilidad de que para mí hallan cosas-utensilio. no obstante. la hace posible hasta en su libertad misma.

económicos. Al mismo tiempo se desmorona. sexuales. ya que su corporeidad no es fundamento para mi percepción. «El cuerpo ajeno es significante. por ello puedo sentirme atrapado y embarazado de vergüenza ante la mirada el otro. el objeto del otro. El estudio de la exterioridad que subtiende siempre a la facticidad. de ahí que también para Sartre. Mi cuerpo para el otro es instrumento. que significantizo sus expresiones y les adjudico significados subjetivos. me mira.. vuelto en-sí. transmitido a través del lenguaje. Mi cuerpo para el otro es significante. puedo significantizarlo y vaciarlo de vida. Pág. Pág. desde mi cuerpo fundamento. la psicología separada del cuerpo (lo que para Sartre es un error garrafal) es posible en la medida en la que estamos separados del otro y lo objetivamos en tanto cuerpo y lo convertimos en significante. 366. La reconstrucción sintética del viviente partiendo de los cadáveres es la fisiología. Como ya observamos más arriba: «El cadáver ya no es más en situación. por la cual me siento siendo su objeto. 374. laborales. La significación no es sino un movimiento de trascendencia fijado. Su cuerpo se me anuncia como lo que es. objeto de estudio tal como lo es para la anatomía y la fisiología. en una multiplicidad de seres que mantiene entre sí relaciones de pura exterioridad. El cuerpo ajeno es cadaverizado. me vivo como siendo leído a través de mis gestos. por el otro. págs. por eso me estudia.18» Tanto lo doto de las características del significante. en sí mismo.»16 Así yo puedo adoptar un punto de vista sobre el otro. en tanto que es exterioridad no es nunca perceptible sino sobre el cadáver. me objetiva en todas las maneras que puedan estar implicadas en la palabra. Yo.19» Luego. lo puedo captar como instrumento. 371. etc. Como ya descubrimos a través de la relación especular que Sartre establece entre mi experiencia del cuerpo del prójimo y la que él tiene del mío. . que en tanto no percibo al otro como percipiens en relación directa a un perceptum. recreativos. 369-370 18 Ibíd. asumo que mi cuerpo es para el otro lo que su cuerpo es para mí. «la existencia del prójimo como prójimo-para-mí implica que se devele como utensilio dotado de la propiedad de conocer17». mis sonidos. 16 17 Ibíd. la recuperación de mi ipseidad hace aparecer al prójimo como objeto en segundo momento… la aparición del cuerpo ajeno. De esta manera se puede hacer de un cuerpo otro. Ibíd. me aprehendo como objeto. Desde mi ser-cuerpo-para-el-otro. es la anatomía. etc.«Debo captar al prójimo primeramente como aquello para lo cual existo como objeto. puede ser utilizado para cumplir sus fines. soy posible de pasar a formar parte del acervo científico o cultural de mi prójimo. cadaverizándolo en la teorización. 19 Ibíd. Pág. mi rubor. mi cuerpo alienado es objeto.

lo es sólo en tanto mis sentidos en su finitud no pueden captar la totalidad del espacio en simultaneidad. y estas características nos obligan nuevamente a elegir de cierto modo. ser un en-sí no me tranquiliza de la angustia que me provoca ser solamente en la forma de no ser. que supone una configuración que va más allá del órgano sensible percipiente. mas sus conclusiones son esencialmente divergentes. con la aniquilación de la conciencia. Merleau-Ponty también estudia el cuerpo partiendo de las mismas premisas y utilizando el mismo método fenomenológico que Sartre utiliza. y sin embargo esto no me satisface. En este sentido podemos decir que mientras Sartre permanece siendo más husserliano. “Esta totalidad no es el puro y simple en-sí contingente de lo trascendente. Merleau-Ponty. no es una pura sensibilidad de objetos colocados materialmente en un espacio que en tanto tal está ahí. Si bien para Merleau-Ponty el cuerpo no puede ser reducido. Pero la conciencia no se trasciende en modo alguno hacia su aniquilación. esto no significa para él que el mismo no esté habitado por el lenguaje. mas esta trascendencia para Merleau-Ponty. que no esté de cierto modo hablado. 123.20” A través de esta tridimensionalidad del cuerpo Sartre aborda el cuerpo más allá de las categorías científicas y de la tradición onto-teo-lógica occidental. Lo que la conciencia capta como ser hacia el cual ella se trasciende coincidiría. como ya hicimos breve mención. más bien. De hecho. que como mala fe busca ocultar la realidad finita y lábil del hombre. El para-sí reivindica el ser-en-sí para el para-sí en tanto que tal. 20 Ibíd. Merleau-Ponty. Ya que me encuentro alienado. que está atravesada por las leyes de la significantización. para el que solamente existe la percepción. al igual que Sartre admite que existimos nuestro cuerpo en el modo de trascenderlo. la organización lingüística es para este autor el modo en el cual experimentamos nuestro ser como siendo un cuerpo en el mundo. aunque no se adscribe a ella. no quiere perderse en la identidad del ser-en-sí en el límite de su trascender. qué percibir y en qué momento. raptado de mi existencia de para-sí. como convertido en el modo de ser del en sí. se encuentra más próximo a los teóricos de la ontología hermenéutica. la existencia de la sensación es negada por Merleau-Ponty. y lo que espero es ser al mismo tiempo para sí y en sí. Si bien este espacio es para Sartre hodológico. Vattimo y otros. . igual me descompleto. lo que para Sartre sólo sería realizable en la idea de Dios. al lenguaje de las ciencias mecanicistas. me existo ante el otro como dualizado y despojado de mis caracteres de no ser que el ser conciencia existente me supone. si fuera el puro en sí. de mi existencia para-mí. Gadamer. Ahora pasemos al abordaje que del mismo problema realiza Maurice Merleau-Ponty. aunque más abajo veremos cómo Merelau-Ponty se aleja sustancialmente de este planteamiento al ir más allá de la experiencia interpretativa de Heidegger. en tanto experiencial. y que su ser-en-el-mundo no esté atravesado por el significante. Pág.Me existo ante el otro como desposeído de mi trascendencia como caracterizado. El cuerpo para Merleau-Ponty Como ya mencioné en la introducción del presente escrito.

Recordemos que Merleau-Ponty fue asistente durante aproximadamente una década al seminario de Jacques Lacan). y la percepción es precisamente este acto que crea de una vez. pero no sólo a través de éste. se revela para MerleauPonty de una manera significada. ya que los caracteres que contiene no son los de una psicología clásica. la conciencia de Merleau-Ponty es igualmente un ir hacia los objetos. en último análisis. Pág.21” La percepción en Merleau-Ponty. 23 Ibíd. No es una acumulación de partículas cada una de las cuales se quedaría en sí. ésta es un modo del cuerpo vivo. Por lo que la negación de una psicología abstraída del cuerpo que se realiza en Merleau-Ponty. también la sexualidad juega su parte en ello. el pensamiento o la intención que nos significa.“Aquí hay. no es lo que es. 214. como ya dijimos. den valor o significación sexuales a los estímulos exteriores y 21 22 Merleau-Ponty. pero es un ir hacia estos sólo a través de la mediación del lenguaje. 171 24 Ibíd. M. además. más acá de las relaciones objetivas. que se articula según sus propias leyes: la ruptura de las relaciones antiguas y el establecimiento de unas relaciones nuevas… son relaciones insertas en una configuración… aquí los datos del problema no son anteriores a su solución.puesto que le vemos segregar en sí un sentido que no le viene de ninguna parte. o un entrelazamiento de procesos definidos de una vez por todas –no está donde está. lenguaje y pulsión. es de un modo que podríamos considerar mucho más psicológica que en JeanPaul Sartre (o al menos es mucho más psicoanalista. «Mejor aún que nuestras observaciones sobre la espacialidad y la unidad corpóreas. Fenomenología de la Percepción. Ibíd. Siempre ha habido quien observara que el gesto o la palabra transfiguran al cuerpo. No se veía que para poder analizar el cuerpo tiene que devenir. y una orientación sexuada. pero contentándose con decir que esos desarrollan o manifiestan otro poder. el sentido que los vincula –no solamente descubre el sentido que estos tienen sino que hace. Ibíd. el análisis de la palabra y de la expresión nos hacen reconocer la naturaleza enigmática del propio cuerpo. la síntesis monista que lleva a cabo Merleau-Ponty. 58. Sí. no es sólo el lenguaje el que mediatiza el ir de mi cuerpo hacia el mundo objeto. incluso para desear la trascendencia en el sentido fenomenológico de la intencionalidad). le suponen a la percepción la necesidad de una configuración lingüística. la conciencia de Merleau-Ponty. al igual que lo que plantea Sartre respecto a la conciencia. sino también a través de la pulsión. El cuerpo como ser sexuado. de trascenderse. no puede ser una entidad separada del cuerpo. Ser en el modo de no ser el cuerpo en la experiencia humana.22» Pero. erogenizada. es algo más que una vacuidad (sin negar que necesite ser una vacuidad para contener los objetos.23» «Veamos como el objeto se pone a existir para nosotros por el deseo o por el amor y comprenderemos como los objetos y los seres pueden existir en general. que tengan un sentido. Pág. proyectarlo en sus inmediaciones materiales y comunicarlo a los demás sujetos encarnados. Pág. junto con la constelación de los datos. una sintaxis perceptiva. en Merleau-Ponty nos lleva a «descubrir el cuerpo como lugar de… apropiación. sino más bien los del psicoanálisis. pensamiento o alma. Sin embargo. .24» «Es necesario que se dé un Eros o una Libido que animen un mundo original.

en MerleauPonty es ya de entrada su forma de existir en el mundo. en el modo de aperturarme desde él hacia el mundo. y el lenguaje a pesar de que nos lo apropiamos. lo soy tal cual lo presenta Sartre. El cuerpo se le muestra a nuestros filósofos compartiendo estructura con la conciencia. éste se me revela como debiendo ser estructurado a partir de lo sexual y el lenguaje. . pero el mundo hacia el cual trascendemos no es una pura materialidad. es más que el conjunto de órganos. la coincidencia no es tan exacta si consideramos que dicha apertura depende de factores pulsionales que parra Sartre caerían en el catálogo de la mala fe. el cuerpo que soy y el cuerpo para el otro de Sartre. no es el mundo material a secas. tanto en Sartre como en Merleau-Ponty. en el modo de no serlo. conjunto que para ninguno de los dos autores corresponde al cuerpo vivo. encontrándose con un mundo de pura positividad. a modo de no serlo. ya que el mundo que encuentro en mi trascenderme como cuerpo. al cuerpo experimentado por el ser humano en tanto facticidad. configuración. y lo hacen efectivamente. sino a las psicologías idealistas. forma.. El cuerpo que soy. Merleau-Ponty se nos muestra. El cuerpo. ambos aseveran romper. esto lo observamos si consideramos que el cuerpo se estructura como arrojamiento sólo a través de la red lingüística que posibilita la diferenciación del mundo hacia el cual trasciende. Mientras Sartre es mucho más materialista. Si en Sartre la aprehensión del cuerpo como palabra es la negación del mismo como para-sí. en tanto facticidad.25» Somos un cuerpo a modo de trascenderlo. Págs. funciones y conexiones artificiales sistematizadas teóricamente por la anatomía y la fisiología. Es la mismísima estructura de la percepción o de la experiencia erótica. un sentido puesto en tanto deseo y en tanto lenguaje. es siempre venido del entrecruzamiento con el otro. A modo de conclusión. De esta manera no sólo objetan a la ciencia mecanicista. percibo y manipulo a partir de su radical ser en-sí. empero. a pesar de no negar en ningún momento la materialidad. Mas a pesar de las obvias proximidades. Parecieran entrecruzarse en el cuerpo tal como lo presenta Merleau-Ponty. a diferencia de lo que sucede para Sartre para quién esto sólo puede caber para el cuerpo que es cabalmente del otro. aunque sea el propio. El lenguaje habita el cuerpo (que experimentamos). las diferencias más notorias entre ambos se encuentran a la hora de definir el cómo del ir del cuerpo-conciencia hacia el mundo. con un espacio fáctico habitado de objetos que siento. 25 Ibíd. el dualismo cartesiano.. cargado de una dosis de alteridad. Mas el cuerpo en Merleau-Ponty está siempre. su ser implica un sentido que nos abre las cosas que percibimos en tanto tales. como estructura. mucho más idealista.designen para cada sujeto el uso que de su cuerpo objetivo hará. por intentar desmentir de cierto modo la radical libertad de la realidad humana. transformándolo en facticidad pasada. 172-173. que es a su vez otro corporal.

1994. Barcelona. Traducción castellana de Juan Valmar. Barcelona.-P. Ensayo de Ontología Fenomenológica. 1993. Tercera Edición.Referencias Bibliográficas  Sartre. J. A. España: Ediciones Península. Traducción castellana de Jem Cabanes. M. S. España: Ediciones Altaya. El Ser y la Nada. .  Merleau-Ponty. Fenomenología de la Percepción.