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BIBLIOTECA CLASICA GREDOS, 9 APULEYO

ASNO DE ORO

INTRODUCC16N, TRADUCCldN Y NOTAS DE

LISARDO RUBIO FERNANDEZ

EDITORIAL GREDOS

Asesor .para la sección latina: SEBASTIAN
MARINER
BIGORRA.

Según las normas de la B. C. C., esta obra ha sido revisada
por MANUELC. DfAZ Y DÍAz.

O EDITORIAL CREDOS, S. A.
Sánchez Pacheco, 81, Madrid. España, 1983. APULEYO '
1. Datos biográficos
Aunque la Antigüedad no nos. ha dejado ninguna
PRIMERA EDICI~N,
junio de 1978. biografía de Apuleyo, sin embargo no se ciernen sobre
l.' Reimpresión, diciembre de 1983. el autor de El Asno de Oro las tinieblas insalvables
que envuelven al autor de El Satiricón. Parte de los
escritos de Apuleyo son una preciosa fuente de infor-
mación sobre el escritor; nos referimos a tres de sus
obras: la Apología, las Floridas y Las Metamorfosis o
El Asno de Oro. Por lo que atañe a la novela, es indu-
dable que algunos rasgos del héroe, Lucio, convienen
a Apuleyo; pero ver en El Asno de Oro una autobio-
grafía y aplicar al escritor todas las noticias referidas
a Lucio, como lo han hecho Th, Sinko y Enrico Coc-
chia2, es muy aventurado. La prudencia aconseja ate-
nerse a la Apología y a las Floridas, y no utilizar Las

1 En esta misma «Biblioteca Clásica Gredas» pueden verse,
al principio del volumen dedicado a Petronio, unas sumarísimas
Depósito Legal: M. 22745 - 1983. observaciones generales sobre la novela en el mundo latino y,
lo que es más importante, la excelente bibliografía de estos
ISBN 84-249-3509-8. Guaflex. últimos años dedicada a la novela en el mundo cl8sico.
2 TH. SINKO,«Apuleiana», Eos, XVIII (1912), págs. 137 y sigc.;
Impreso en España. Printed in Spain.
E. COCCHIA, Romanzo e realta nella vita e nell'attivitd Ietteraria
Gráficas Cóndor, S . A., Sánchez Pacheco, 81,Madrid, 1983.-5639. di Lucio Apuleio, Catania, 1915.

8 EL ASNO DE ORO

Metamorfosis sino en la medida que por otra parte El joven Apuleyo recibió una educación esmerada,
podamos contrastar sus testimonios. como correspondía a un hijo de familia distinguida y
Hilvanando, pues, entre sí los datos fundamentales de brillante posición. Estudió en Cartago, «la venera-
suministrados por el autor en las dos obras menciona- ble maestra de toda la provincian5, y guardó toda
das, se ha llegado, a veces con aventurada y presun- la vida perenne recuerdo de gratitud y cariño a la
tuosa exactitud cronológica, a reconstruir la biografía ciudad en que cursó sus primeros estudios: atribuirá
de nuestro autor. La resumiremos a grandes rasgos y a los maestros y tutores de su infancia gran parte de
ateniéndonos a las noticias más seguras. los méritos y éxitos de su carrera literaria.
Apuleyo3 es africano (como Frontón y la mayoría Coincidiendo con el final de la etapa escolar del
de los escritores que han destacado en el siglo 11, salvo joven, sobreviene la muerte de su padre; el joven
Suetonio). Nace en Madaura, como ya se creía dando entra en posesión de una saneada herencia. Y dada
fe a las subscripciones de los manuscritos y a Las esa apasionada e insaciable curiosidad por aprender
Metamorfosis (XI, 27)) y como quedó confirmado por y saber cosas, de que nos habla repetidas veces, apro-
una inscripción descubierta en Argelia en 1818, que vecha su holgada posición económica para dedicarse
dice así: «Al filósofo platónico, gloria de su ciudad, a viajar por Oriente, Grecia e Italia. Pasa una larga
los madaurenses dedicaron esta lápida a expensas del temporada en Atenas y completa allí sus estudios:
erario público^^. El padre de nuestro escritor era «Mis estudios filosóficos, iniciados en Cartago, llegaron
oriundo de Italia y había llegado a Africa con una a la madurez en la capital ateniense))6 . Recuérdese que
expedición de veteranos para repoblar la colonia de Atenas había conservado siempre su prestigio secular
Madaura, donde se estableció y pasó por todos los como centro de atracción intelectual, y que ese presti-
honores hasta alcanzar la suprema magistratura del gio se había incluso renovado y acentuado en el si-
duumvirato. glo 11 de nuestra Era por el resurgimiento reciente de
No es segura la fecha del nacimiento de su hijo: su literatura bajo el impulso de los sofistas que reco-
las deducciones a base de los datos de la Apología rrían el Imperio y triunfaban clamorosamente en las
oscilan entre los dos límites extremos de los años 114 salas de lectura de Roma; eso sin contar la pléyade
y 125. de escritores ilustres por otros conceptos que también
florecieron entonces, como Plutarco, Apiano, Arriano
3 Como en el caso de Petronio, tampoco conocemos más y Dión Cassio.
que el gentilicio de Apuleyo. Se le da generalmente el praeno-
men de Lucius, pero tal nombre no está atestiguado nunca en En Atenas se familiariza con la filosofía griega.
las citas de los antiguos ni tiene apoyo firme en la tradición Estudia el aristotelismo y sobre todo el platonismo,
manuscrita. En realidad arranca de la novela del Asno, donde de que va a hac su profesión; se hace iniciar en los
el protagonista narra su historia en primera persona, y ello misterios entonces en boga en todo el mundo grecorro-
ha motivado la confusión del héroe y del autor de la novela.
El cognomen Theseus, que nunca se ha generalizado, también
arranca de la novela (libro 1 23).
4 ST. GSEU, Inscriptions latines de I'Algkie, 1, París, 1922, J Floridas XVIII y XX.
2115. 6 Floridas XVIII.

Su obra. estatua y se le nombra sumo sacerdote de la provin- No menos de diez años duraron estas andanzas que ~ i a y) escribe ~ la mayoría de sus libros. 13 La IX. insertado en las Floridas lo. en verso y en prosa. riano.157. todos los géneros. sátiras y enigmas. y no pocos. y El Asno Oea (Tripolitania). La convivencia entre Apuleyo y Pudentila como el propio Marco Aurelio. MOREUI. Varios pasajes de las FloritEas 10 Floridas IX. y sobre todo. todos los géneros. (1913). a pesar de la notable diferencia de griego y en latín. (1915). Ponciano invita 2. madre donan su lengua madre para escribir sólo en griego. 12 C . retó. un panegírico del que conocemos un fragmento donde nuestro viajero permaneció unos dos años. y logra un triun. espe. di Filol. muere. ~Apuleianan. donde habían convivid6 íntimamente. es filósofo. Allí recibe la visita de un amigo de Oro sería una de sus últimas obras 12. además. cae enfermo en Cómodo. Nunca dejó descansar la pluma. nas 248 y sigs. XVII y XVIXI. 1970. aunque latinos de nacimiento. 8 Apología 72. llamado Poncianog: se habían conocido en Atenas. de su tiempo: da conferencias en griego y en latín. 91. rumbo a Alejandría. passim. pasa una larga temporada con gües. aban- Pudentila: tal era el nombre de la rica viuda. En el 174 habla ante el cialmente dedicados al estudio de la elocuencia y a los procónsul Escipión Orfito ". de Ponciano. En adelante perdemos el rastro de Apuleyo. Apuleyo pro. Clnss. pronuncia. Apuleyo lleva la vida de los sofistas Roma por los años de su juventud. 145-188. «por amor donde goza de fama extraordinaria (se le eleva una a la verdad y por piadoso deber para con los dioses* 7. se cree Desarrolla su actividad en Africa y concretamente en que alcanzó una edad avanzada y murió en los últimos Cartago. WACSH. Pon. Los datos biográficos posteriores al pleito son ya 9 Floridcs. que será el centro de su gloria. Como la etapa y Lucio Vero. . tenían a la vez carácter de peregrinación. en honor del procónsul Seve- de Atenas. a quien acusa de haber em. toma parte en toda clase de cultos. tan apropiados a la batuta épica baucado a su madre por arte de magia. histo- fo completo. como a la lírica. rico y novelista. Apuleyo: sin duda se habían conocido y tratado en Ya formado. de viajes En el año 162. mucho más esporádicos. tan aptos al borceg~~í cómico como nuncia su propia defensa. suscita párrafo: «Confieso que me gusta componer poemas en un pleito contra Apuleyo. G. pági- 7 Apologia 55. la Apología. que había tenido mucha parte en el arreglo ma. P. Pudens. su hermano menor. a su amigo a alojarse en casa de su madre so pretexto de que allí sería bien atendido y se recuperaría mejor. Apuleyo escribe en acaba en boda.10 EL ASNO DE ORO mano. años del reinado de Marco Aurelio o primeros del de En un viaje. al trágico coturno. 11 Floridas XVII.Studi Ital. bajo el reinado de Marco Aurelio científicos y de excursiones turísticas. fue igualmente muy importante la de Roma. que es amigo personal de ejercicios del foro. Los mejores escritores del siglo 11 son todos bilin- Aceptada la invitación.The rornan novel. hacen suponer que vivió principalmente en Cartago. con una fecundidad extraordinaria en ciano. En una de sus Floridas I3 leemos este trimonial. edad: ella tenía cerca de veinte años más que él.

es igualmente erudito: a la vez liar que se le planteó: se titula De magia o Pro se de poeta. idea muy exacta del mundo intelectual de Apuleyo y Son cuatro los tratados filosóficos: el De Platón y de su tiempo. pintor. el filohelenismo. un himno en blecemos. pesar de su título griego. todo el dilettantismo. un Entre las obras oratorias figura ante todo la pieza dilettante coronado como Nerón. que es un catecismo pla- el barroquismo literario y científico que caracterizan tónico. Platón ticidad resulta dudosa o totalmente inconsistente 16. un tratado de Música. «un esencial de su propia defensa en el grave pleito fami- Nerón sin la locuran. un tratado la ascensión del Etna con un tiempo espantoso. médico y magia. 1936. etcétera. de Historia. 55-56. escultor. Entre las obras dudo- 15 LEONHOMO. mejor dicho. griego y en latín en loa de Esculapio.. parte de su pro- eso y cultiva las nueve musas con el mismo empeño». Los ma- viajero infatigable: pasa la mayor parte de su reinado 16 Obras perdidas de Apuleyo: Una traducción del Fedún fuera de Roma. todo esto y otros rencias del autor en su Apología. o por citas de los escritos análogos. y el blaba y escribía en griego con la misma facilidad que Sobre el dios de Sócrates. cast. caza leones en Libia. Sócrates himnos. latina del tratado pseudo-aristotélico Peri kósmos. un tratado de Arboricultura. como el Liceo. Sobre la República. lo hago tanto en griego como en gramáticas. y. discursos aplaudidos por los doctos y La producción de Apuleyo fue inmensa. tal vez unos apuntes del curso seguido en Ate- al siglo 11 de nuestra Era. un poema sobre las virtudes de Escipión Orfito. Madrid. Epicarmo mimos. Crates sátiras: vuestro Apuleyo abraza todo duda son unos tratados filosóficos. o más comúnmente Apología. por último. arqueólogo. Compendio y los utiliza como un emperador: visita los monumen. con ocasión de la estatua que en su honor erigieron los habi- tantes de Oea. o. tiempos. Espasa-Calpe. de Agricultura. Cuestiones de mesa. Peri Hermeneías. unas Sátiras y unos logogrifos. Por refe- diálogos alabados por los filósofos. está escrito en latín. Jenofonte Lo que de nuestro autor subsiste sin sombras de historias. el mismo empeño y parecido que no han llegado a nuestros días. es también. el Pritaneo.. a Éste es igualmente apasionado por lo helénico: ha. como Apuleyo. y reproducía en su famosa vilIa de Tíbur los divulgación filosófica de las doctrinas sobre los demo- lugares célebres de Grecia. Es el único dis- físico. salvo tal vez'el propio emperador Adriano. sa se le atribuyen varios tratados de medicina. diálogos. ed. el Nadie. un discurso sobre Esculapio. botánica médica. phgs. asoman en esas líneas. una adaptación encarna la época mejor que Apuleyo. títulos más de otras que se le atribuyen y cuya auten- Y en otra 14: «Empédocles compone poemas. unos Pasa- 14 La XX. su doctrina (en dos libros). un tratado de Física. el Del mundo. el valle del nios. músico. un tos famosos del Imperio. etc. Nadie nas por nuestro autor. que es una conferencia de en latín. un curso judicial de toda la latinidad imperial. se hace iniciar en los misterios de Eleusis 15. y. ducción oratoria y la novela de Las Metamorfosis o Esos dos textos son muy significativos: nos dan una Asno de Oro. con el mismo afán. un discurso pronunciado para que no falte detalle en el paralelismo que esta. El Hermágoras. es igualmente dilettante. un tratado de lógica formal que. y unos cuantos estilo». .12 EL ASNO DE ORO rias variadas. Tempe. disfruta de los viajes como un turista de Platón. hace tratado de Aritmética. El Imperio Romano. conocemos cerca de veinte títulos de obras latín. Sobre los proverbios.

cias literales o casi literales en párrafos enteros: algu- glos no arranca de su producción filosófica o retórica. debido a la excesiva extensión de la apología. subsiste de los discursos de Apuleyo. autor casi riguro- y publicó en cuatro libros sus declamaciones. Además. ¿Cuál de Son los once libros de Las Metamorfosis. llamado Lucio. con el título de Lucio o el Asno Junto a la Apología van las Floridas. de Oro de Apuleyo presentan múltiples corresponden- Pero la popularidad de Apuleyo a través de los si. al «estilo florido en ginal. y a la vez. y eso es lo que. a cual no pudo ser pronunciada en el tiempo reglamentaria. Ello ha planteado desconocido. bajo su apariencia de cuadrúpedo. Un autor samente contemporáneo de Apuleyo. es decir. arrollado en griego. guir hablando del Pseudo-Luciano? La crítica moderna La colección se titula Florida. y sobre todo los dos copia al otro? O {hay un tercer autor imitado el inmortal cuento de Psique y el Amor (IV. Apuleyo no es sino el autor de «Psique y el Amor» No parece verosímil que un autor griego como o a lo sumo de Las Metamorfosis o El Asno de Oro. respectivamente? la inmortalidad en la literatura universal. pues.1. extractó veinti. probablemente africano. en dicho título una alusión al llamado para nuestro propósito su interés es totalmente mar- genus floridum dicendi. trés fragmentos de desigual extensión. na relación ha de existir. que sufre una interminable serie de tribulaciones. que se interpreta común. o hay que se- con la Apología. con- . ya que no obstante. 28 . lo que abrió a nuestro autor la puerta grande de leyo. del que es una deslumbrante muestra esta En todo caso el Asno de Pseudo-Luciano y El Asno colección de fragmentos. alternativa. más penosa.Para la gente de cultura media. FUENTES. es testigo de mente limitado que se concedía a la defensa.V I . tras esta recuperación. Ante el prochnsul Ha llegado hasta nuestros días el mismo tema des- no le fue menester disertar tanto. y. No insistimos en esta cuestión. naturalmente. En el parangón directo entre Apuleyo y Luciano salta a la vista la desproporción material en el des- arrollo del tema en uno y otro caso: Apuleyo es ocho 3. en tido inverso. para defenderse ante la posteridad. Vuelve a recobrar la forma y menos trabajado literariamente. así lito. paralelamente en griego y en latín por Luciano y Apu- 24). ¿Es auténtico el diálogo de Luciano. Apuleyo reunió figura entre las obras de Luciano. «Las Metamorfosis» o «El Asno de Oro». oratoria*. toma al otro por modelo. Lo que subsiste es humana al oler unas rosas. se inclina con bastante unanimidad por la segunda mente como «Antología» o ««Florilegio». veces más extenso que Luciano: o mucho abrevia éste. tal vez haya. varios y graves problemas. si es que uno de los dos 3.14 EL ASNO DE ORO nuscritos lo han transmitido en dos libros. entre ambos. Apuleyo afirma que su tema es un asno que. (Pseudo-) Luciano vaya a buscar su inspiración en un Se trata aquí de la mágica metamorfosis de un autor latino: normalmente la corriente fluye en sen- distinguido mercader de Corinto. serva todas las facultades humanas salvo la voz. numerosas y emocionantes aventuras o de sensaciona- curso realmente pronunciado tuvo que ser más breve les historias de duendes. caso insó. un arreglo posterior a la causa y pensado por el autor Lucio nos cuenta su extraordinaria historia. o mucho amplifica aquél. El dis..

EL ASNO DE ORO

originariamente griégo: «aquí empieza una fábula de llevaba el título de Metamorfosis y era obra de Lucio
origen griego»17. de Patras; de ella salieron, paralelamente, el Asno de
Tampoco cree nadie que Apuleyo haya seguido a Luciano y el Asno de Oro de Apuleyo.
Luciano: el autor latino da la impresión de traducir Sin embargo no acaban aquí las dudas. Si Focio
o adaptar una materia preexistente; las numerosas y parece resolver una dificultad, a la vez plantea otras
clarísimas coincidencias textuales con Luciano (sea nuevas. Es problemática la existencia de Lucio de Pa-
cual fuere el modelo seguido o transcrito) muestran tras, ya que no hay la menor alusión a tal escritor
que la originalidad no era preocupación esencial de fuera del texto de Focio. «Lucio» es precisamente el
nuestro autor; en cambio, si detrás de Las Metamor- nombre del asno protagonista y a la vez el supuesto
fosis no hubiera más que el breve opúsculo de Luciano, narrador de la propia historia: ¿no habrá confundido
la novela latina tendría más de creación que de adap- Focio al narrador y al autor como les pasa a los mo-
tación. dernos que identifican a Apuleyo con el héroe de su
Lo más verosímil, como hoy suele admitirse, es novela, a la que atribuyen un valor personal y auto-
postular un original griego perdido, como fuente co- biográfico? Si el códice del patriarca carecía de nom-
mún para Luciano y Apuleyo ls. bre de autor, sería fácil equivocarse, pues el título
A favor de tal conjetura viene a sumarse un pre- sería: «Metamorfosis de Lucio»; y este «Lucio» podría
cioso testimonio de Focio, patriarca de Constantinopla interpretarse indiferentemente como el nombre del
en la segunda mitad del siglo IX. Focio en un libro autor de Las Metamorfosis o del personaje que las
titulado Biblioteca19 da a su hermano noticias de 280 sufre.
obras antiguas que ha leído; entre ellas cita «unas Aún relegada al mundo de los mitos la existencia
Metamorfosis de Lucio de Patras en varios libros» y de Lucio de Patras, lo que sí queda firmemente esta-
plantea ya el problema de la relación existente entre blecido por el testimonio de Focio es la existencia en
Lucio de Patras y Luciano. Aunque con cierta sombra el siglo IX de una novela griega con las metamorfosis
de duda, se inclina a creer que la paternidad del tema de un asno. Y por ello se ha lanzado nuevamente la crí-
ha de atribuirse al escritor de Patras, donde Luciano tica en busca del auténtico autor de esas Metamorfosis
«recortó la materia» a su antojo, suprimiendo lo que griegas, autor que para unos m sería el propio Apuleyo
no interesaba a sus propósitos. (en tal caso nuestro autor se imitaría a sí mismo en
El testimonio de Focio parece disipar todas las la obra que ahora traducimos), y para otros sería
dificultades: hubo una novela griega en varios libros; el propio Luciano (que se resumiría a sí mismo en el
17 Metamorfosis 1 1. consabido opúsculo).
18 Entre las últimas discusiones del problema señalamos la
de G. BIANCO,La fonte greca delle Metamorfosi di Apuleio,
Brescia, 1971. 20 E. COCQIIA,Romanza e reaftd nella vita e nell'attivita let-
19 PHOTIUS, Bibliotheca, cod. 129; MIGNE,Patrología Griega, teraria di Lucio Apuleio, Catania, 1915.
tomo CIII; E. COCCHIA, «Della relazione che intercede secondo 21 B. E. -Y, The Metamorphoses ascribed to Lucius of
Fozio tra Lucio di Patra e Lucianon, Riv. d'lst. Class. (1919), Patrae, its content, nature and authorship, Princeton, 1920;
P. G. WALSH,The roman novel, Cambridge, 1970, pftgs. 147 y sigs.

18 EL ASNO DE ORO

3.2. TITULODE LA NOVELA. - En la actualidad no seno, y «mansión de oronz a la fastuosa morada de
suele dudarse sobre el título que llevó en un principio Venus.
el libro de Apuleyo. El único título auténtico sería el Sin embargo, en un trabajo reciente de R. Martina
de Metamorfosis. El códice Laurenciano 68, 2 (siglo XI), se nos da, con nuevos y bien fundados argumentos,
que está en la base de la tradición manuscritaU, repite una nueva interpretación del adjetivo aureus aplicado
ese título en cada suscripción y no conoce ningún otro. al curioso asno. Asinus aureus no es el «asno de oro,
Después de lo dicho anteriormente sobre las fuentes, como quiere la tradición, sino el 6voq nuppóq («el
es de creer que Apuleyo conservó el título del original asno pelirrojo»), que, según Plutarco, era para los fieles
griego, aunque, como salta a la vista de cualquier de Isis la encarnación del pecado y de las fuerzas del
lector, lo de «las metamorfosis» en plural no responde mal.
muy bien al contenido, ya que la mayor parte de las Visto el problema desde esta nueva perspectiva,
historias de nuestra novela no son precisamente meta- Asinus Aureus parece el único título admisible para la
morfosis; en realidad sólo hay una metamorfosis, la obra de Apuleyo, y el precioso testimonio de san Agus-
del asno, y ésta, sólo en cierto modo y como marco tín cobra nuevo valor; san Agustín conocía perfecta-
externo, envuelve el contenido de la obra. mente a su paisano Apuleyo, como lo conocían los
Apropiado o no él pretendido título original, el paganos contemporáneos, cuando lo oponían a Jesu-
libro se ha vulgarizado ya desde la antigüedad como cristo, según escribe el mismo Agustín; ahora bien,
El Asno de Oro; la primera cita con esta denomina- en La Ciudad de Dios (XVIII 18) se consigna explíci-
ción «vulgar» (?) es de san AgustínZ3. tamente que Apuleyo dio a su obra el título de Asinus
Evidentemente -se dice- el adjetivo latino aureus Aureus: libri quos «Asini Aurei~titulo Apuleius inscri-
o su correspondiente traducción «de oro», cuando se psit. ¿No merece mayor crédito este testimonio tem-
aplica a un asno de carne y hueso como aquí, es una prano y formal de una reconocida autoridad que el
especificación encomiástica; se añade al cuadrúpedo suministrado seis siglos más tarde por el manuscrito
excepcional que piensa y razona como el hombre; «el Laurentianus?
asno de oro, es, pues, «el asno que vale el oro que Aún se lee en ciertas ediciones antiguas otro título,
pesa,, «el asno incomparable». Metáforas como «edad el de «Milesias de Apuleyon, inspirado por el propio
de oro», «libro de oro,, «boca de oro», corazón de autor, que inicia su relato con estas palabras: «Lector,
oro», etc., son frecuentes tanto en latín como en cas- quiero hilvanar para ti en esta charla milesia una serie
tellano y otras lenguas. El mismo Apuleyo llama «niño de variadas historias.. .D.
de oro»% a1 prodigioso niño que Psique lleva en su Los términos «cuentos milesios», «charlas milesias»,
o simplemente amilesias, a secas, son denominaciones
frecuentemente aplicadas en la literatura grecorromana
2 Cf. infra pág. 26; B. E. -Y, «The significance of the
title in Apuleius' Metamorphosesw, Classical Philology (1923), 25 Metamorfosis V 29.
229-238. 26 R. MARTIN,aLe sens de l'expression 'asinus aureus' et la
u Ciudad de Dios XVIII 18. signification du roman apuléienw, Revue des Etudes Latines,
24 Metamorfosis V 4. 48 (1970), 332-354.

20 EL ASNO DE ORO

a ciertas creaciones literarias de la fantasía que ser- románticas, resurrecciones de difuntos, apariciones de
vían de marco a cuadros de costumbres y no encajaban divinidades, execraciones, maldiciones, fervorosas ple-
entre los grandes géneros literarios catalogados en los garias, iniciaciones místicas se seguirán a lo largo de
trabajos de retórica. Las milesias tenían por denomi- la novela en variada e imprevisible ordenación. La
nador común la facilidad y la ligereza del estilo, así misma anécdota resultará con frecuencia alegre y
como la variedad de incidentes y episodios sin unidad triste a la vez, real y maravillosa, pícara y sentimental;
intrínseca; la característica más destacada de los cuen- con sin igual destreza se mezclarán los tonos y episo-
tos milesios era lo escabroso de los temas tratados y dios más dispares, sin que resulte nunca demasiado
la libertad del lenguaje en su desarrollo, libertad que violento el tránsito entre situaciones orgánicamente
no retrocedía ante la más cruda obscenidad; Ovidio incoherentes. La única constante que asegura a la obra
llama a las milesias de Arístides de Mileto «crónica al menos cierta unidad extrínseca es el héroe, Lucio,
escandalosa» y «diversiones libertinas»*'. Plutarcog es decir, el asno que ha vivido, visto u oído los acon-
dice que las milesias halladas entre los efectos de un tecimientos que se narran.
oficial romano caído en el campo de batalla frente a ¿Hay fuera de esto algún tipo de unidad interna,
los partos escandalizaron el pudor del rey bárbaro. artística o moral? La cuestión no está decididamente
Y el emperador Septimio Severo echa en cara a Clodio zanjada ni mucho menos. Sin embargo, predomina hoy
Albino su afición empedernida por las «milesias púni- la respuesta negativa. Las Metamorfosis no son un sím-
casD de su compatriota ApuleyoB. bolo religioso o moral orientado a mayor gloria de
El género había nacido en Mileto, ciudad de cos- Isis y a la edificación del lector, aunque es cierto que
tumbres notoriamente relajadas. El creador del proto- Lucio se regenera en el último libro por obra y gracia
tipo de esta literatura fue un tal Arístides, cuyo libro de Isis. El libro XI, con toda la transfiguración mate-
titulado «Milesíacas~alcanzó gran difusión y fue tra- rial y moral que se quiera, no basta para contrarrestar
ducido al latín por el conocido historiador Cornelio los efectos del lodo -por no decir las lecciones de
-
Sisenna (120 ? 67). libertinaje- que el lector ha de salvar en los libros
precedentes. En conjunto, Las Metamorfosis tienen
-
3.3. CARACTERIZACI~N. En SU estilo milesio, Apu- mucho más de escandaloso que de edificante.
leyo hilvana historias y anécdotas para «acariciar con Tampoco es el libro una novela previamente conce-
grato murmullo el oído de todo lector benévolo*: bida como sátira, aunque es evidente que abundan los
duendes, hechiceras, bandoleros, charlatanes captarán rasgos satíricos contra la avaricia (de Milón), contra
sucesivamente nuestra atención; crónicas macabras, la depravación del clero (sacerdotes de la diosa Siria),
juicios sensacionales, espectáculos fastuosos, historias o contra la corrupción de las costumbres (tantos y
tantos maridos burlados por sus esposas, y viceversa).
Las Metamorfosis son a la vez obra de edificación,
n Tristes 11 413-414 y 443-444. obra satírica, novela erótica y símbolo religioso: Apu-
28 Vida de Craso, 32.
JULIO CAPIMLINO, Clodio Albino, 12, 12; A. MUZARINO, La leyo desborda cualquier fórmula única en que se quie-
Milesia e Apuleio, Turín, 1950.

. LAVAGNINI. como adaptación a todos los gustos. PERRY. estilo. 1951. el obispo afri- Resulta misterioso que no la haya hecho suya ningún cano. incesantemente hacia él. siempre que a través de los siglos se ha inten- aventuras novelescas narradas en Las Metamorfosis tado descubrir el valor simbólico del mito -suponien- destaca por su extensión (Libros IV 28 . y parece y sólo a él. C. Lo hemos visto vanaglo. EL CUENTO DE PSIQUEY CUPIDO. MARTIN(véase nota 26). 29 (1923). Scnzzoso. Annali della Scuola Normale Superiore di de Madaura) ve en Psique la personificación del alma Pisa. I representaciones iconográficas: camafeos. etc. siglos posteriores. por su altura moral.4. logra la suprema perfección de su ser y cedores del tema vuelven a insistir en la tesis del significado alcanza la plenitud de su felicidad en la unión del oculto y trascendental de El Asno de Oro: así B. la libertad y el manece misteriosamente muda durante siglos en sus alma. en su afán de interpretación. E. carne. P. Cupido o «Dios de amor» es Cristo. da la primera interpretación cristiana del cuen- poeta conocido. S. tes es la unión mística del hombre con Dios en la 31 La exégesis multisecular sobre el significado y valor de El Asno de Oro sigue en nuestros días tan activa como siempre Eucaristía. ya en plena alegoría de Psiquis y Cupidon.Entre las pero. Fulgencio ha sens de l'expression 'asinus aureus' et la signification du roman tenido notable y larga influencia en los mitógrafos de los apuléienw (1970). 1940. expansión cristiana. ese prototipo de los cuentos de cuada a la mentalidad del comentarista. París. Milán. son Las Metamorfosis 31. en «la sólo en las postrimerías del paganismo. Psiquis es el alma fiel que aspira 3 D. «Les Belles-Lettresp.Le 32 En su curiosísima Mitología en tres libros. Ultimamente buenos cono. mundo. 3. Aspects of the ancient romance and its heritage. págs. Sin duda que ahí la gran virtud de la inmortal historia. sarcófagos (paganos y cristianos). sus tres hijas son la carne. ade- ciosa como irreal. Ya a finales del siglo V. medallones. Fulgencio 32.. P. 1969.a ed. 1967. ROBERTSON. SCOBIE.La novella in Apuleio. 1942.V I 24). por su fantasía tan deli. riarse de cultivar por igual las nueve Musas. rón? Para el poeta de los autos sacramentales. lo dan a entender tantos monumentos del arte antiguo. Y jcómo no recordar aquí a nuestro gran Calde- terracotas. el rey y la reina de la ciudad son Dios y la sos a los amores del Amor en persona? Psique per. He aquí algunos trabajos moder. R. atormentada y desgraciada en ausencia del mís- significato del romanzo. tico esposo. 2. transmitirnos la mítica alegoría. En el sentir filosófico. P. siempre ha salido una interpretación personal. Son legión los artistas. la interpretación menos ex- nos sobre el tema: B. Apulée. el himeneo de los dos aman- 1. . se le ocurre al africano Apuleyo. VALLETTE. ¿Cómo ese cantor armonioso de los to: la ciudad en que se desarrolla la fábula es el amores del Olimpo que es Ovidio no dedicó unos ver. The ancient Romance. XXXII y sigs. WALHS (véase nota 42). Tal vez radi- hadas que es la fábula de Psique y Cupido. por su do que la fábula arrope alguna idea trascendente-. Ello sería haberse empeñado en que se admirara el coro de las motivo suficiente para incluir Las Metamorfosis entre nueve Musas en esa producción extraña y única que los libros más preciosos del mundo clásico. A. poetas y filósofos que pos- teriormente se han inspirado en la fábula de Psique.22 EL ASNO DE ORO ra circunscribir su talentos0. Le Metamorphosi di Apuleio: Studio critico del que. pinturas. E . PARATORE. . en su remonta a las tradiciones primitivas de Grecia. . u11 significato e il valore del traña (y más en consonancia con el filósofo platónico romanzo di Apuleion. amor. Les Métamorphoses.

El Asno de Oro. ESTILO. que se observa en él como en más que ante un velo prestado a la verdad. no se concibe «una degradación» tan rápida interpretación objetiva y razonable. duro. halagar sus oídos ra»33 que admiraban San Agustín y Sidonio Apolinar. -Aunque se discuta el valor estilís- son unánimes los~elogiosdesde San Agustin y Sidonio tico de Las Metamorfosis. en la sin preocupaciones filosóficas. El Asno de Oro pone ante nuestros ojos dazar las palabras para adaptarlas a significaciones el diario vivir de nuestros antepasados. es méritos de Apuleyo como escritor. los humanistas libro: sigue siendo considerado como una alhaja de pregonan sin excepción y siempre con entusiasmo los las letras: a él deben las artes el mito de Psique. para Pío V. la elocuencia arrebatadora. «atronado. en opinión de Felipe Beroaldo -el sias. Lo que hay en El Asno de Oro es yacente. cap- tado al natural. Se dice que el estilo de Apuleyo es inventiva y fantasía en el cuento.5. en la misma medida que iban dando cuerpo una brillantísima muestra del estilo imperial. temporáneos con bonitas historias. sus cuadros. la pluma de Apuleyo: inquietud espiritual que respira. el retrato. todos los escritores africanos. afectado. pero Africa no ha sido hallada en insensiblemente bajo los añadidos de maravillas siem. cano está en el vigor y fascinación del autor. Lo afri- al incomparable cuento de hadas tal como lo recogió. SIWNIO confusa e indigesta mezcla de astrología. . Pero jes legítimo medir a un autor del si- el mito abrigaba originariamente una idea. pero sobre glo 11 con la medida de los cánones clásicos? el núcleo de la idea primitiva debió sedimentar todo Se han buscado en el estilo de Apuleyo influencias el fondo de la tradición escrita (si es que la hubo y púnicas o libias. 3. Ahora. leyo quiso ante todo distraer la ociosidad de sus con- En cambio. con los contrastes entre la opulencia de . pues si no cabe mayor contemporáneos. Sin duda y Tácito. serán siempre el insustituible manual de «si las Musas quisieran hablar en latín. 1. un verdadero la muestra esencial del género de las famosas mile- lingote de oro». se le acusa de yor veracidad y realismo en los detalles que integran atormentar la lengua en busca de la novedad. Las Ia única novela antigua íntegramente conservada y Metarmorfosis «son un libro sin par.En cuanto al estilo de nuestro autor. con primero de los comentaristas de Las Metarnoifosis-. INTERÉS. 3. la lejanía de los siglos resulta demasiado estridente a los oídos de nuestros añade un interés más sustancial. la forma ha debido prevalecer ran escapársele. El Satiricón.24 EL ASNO DE ORO Si la sagacidad de los comentaristas no da con una inauditas. por último. metafísica y mitología. en la necesidad de nos hallamos ante un brillante juego de la imaginación agitar a las multitudes. de toda la sociedad del siglo 11 con su 33 APOLINAR. tampoco cabe ma demasiado barroco. de amor. Apu- hacerlo en el estilo de ese libro».6. les gustaría quien pretenda conocer la vida real del Imperio. por los modernos. tal vez sea porque en los pocos años que separan a Apuleyo de los Plinio no existe el sentido oculto que se supone.Epístolas IV 3. los escritos de Apuleyo ni por los críticos antiguos ni pre nuevas que irían diluyendo la idea primitiva sub. y sobre todo. con música agradable. no decae el interés por el Apolinar hasta los tiempos modernos. y ello con tanto mayor empeño cuan- se perdió) o de la tradición oral que en todo caso ha to que el propio autor inicia el libro de Las Metamor- de admitirse ante las innumerables representaciones de fosis pidiendo perdón por los barbarismos que pudie- las artes figurativas.

colección «Bernat Metge*). la de observaciones sobre la novela latina en la literatura D. EL TEXTO DE «LAS METAMORFOSIS». 5 (1953) 55-85. sólo cuando no está claro el meda: Disputa del Asno. y El Asno de Oro está actualmente bien dilucidada. cos. 2. d. E. Turín-Paravia.. morfosis (texto latino y traducción catalana en dos vo- res de caminos. Frassinetti. que es la copia más antigua y por lo tanto efec. busca la felicidad sin dar Cortegana (Sevilla. la lucha diaria del hombre que. 1. Giarratano (Turín. la de la «Biblioteca Clásica» (1890 y 1914). 1929. nión ha contribuido sin duda a desalentar entre nos- . 2 estaba menos deteriorado por En nuestra traducción hemos seguido el texto de efectos del tiempo y retoques posterioresM. revi. en la colección ~Podium:Obras significa- glo XI). se acude a sus des. 2. la de la TRADUCCIONES CASTELLANAS. págs. celona. Menéndez y Index Apuleianus. S . en primer lugar. Tur- nes críticas de la obra. Helm (3. En Barcelona ha publicado M. ción con la española no ha merecido la debida aten- Léxico: W. CANTER. 1939). En castellano siempre se ha leído El Asno de Oro en ria de los esclavos.P. testimonio del Laurentianus 68.26 EL ASNO DE ORO unos sectores y la rudimentaria economía de otros. Lettress. Leipzig. Buenas ediciones modernas son: la de G . 3. B.es Belles. bajo el título Apuleyo: El Asno de Oro. He aquí. H. ción de nuestros hombres de letras. la crueldad de los amos y la mise. la versión del arcediano de Sevilla Diego López de en un mar de tribulaciones. Scazzoso (Florencia. 1940-1945) y la de P. 2 (si. régimen totalitario. y que por último se acoge a el de haber sido la primera de las versiones vernáculas la fe y a la esperanza para lograr la paz interior. española. NOVELA LATINA Y LITERATURA ESPANOLA la de R. Olivar Les Meta- en Las Metamorfosis vemos la audacia de los salteado. para concluir esta introducción. XXXVIII-LIX. Vallette. entre las reediciones más recientes. pues. en el caso concreto de la novela latina. Robertson . Leipzig. En este manuscrito se basan. tomo 1. citado líneas más arriba. pero. el gante versión del cuento de Psique en Estudios Clási- 29." ed. Serie de Traducciones. 1931. Middleton. entre otros méritos. siglos siguientes. El tema general de la literatura latina en su rela- 1971). D. 1960). 1513): tiene. Les Méta- morphoses. 1969. Hildebrand (dos volúmenes. A. Una extraña conocen unos cuarenta manuscritos. 1929 y 11. 1955)." ed. las edicio. todos ellos derivan y pobre traducción (¿de Jaime Uyá?) apareció en Bar- más o menos directamente del Laurentianus 68. reproducida muchas veces en los nos hallamos ya en las fronteras del cristianismo. EDICIONES. S. 1940. la insolencia de los soldados bajo un lúmenes. con las notas de Oudendorp. con ella en este mundo. 2. algunas sada por P. se inclina a creer que no M Sobre la transmisión del texto del Asno de Oro puede ha dejado claras huellas en nuestras letras. Robertson. 1920). Vallette (tres vols. Nuestro colega A. M. F. 1934. a otro Laurentianus. OLDFATHER.. Connecticut. tivas». Aquí de El Asno de Oro. Suplemento. la de la «Colección Universal» (Madrid. citemos. ROBERT~ON en Apulée. S. 1842). La edición princeps fue la de Roma (1469). Se la de «Obras Maestras» (Barcelona. V. Pelayo es una notabilísima excepción. reimpresión en 1968). París. Ruiz de Elvira ha dado una ele- cendientes y. y su opi- consultarse el estudio de D. P. la de C. PERRY.7. 1931. -La tradición del texto de «Biblioteca Mundial Sopenas (Buenos Aires. tuada cuando el 68.

28 EL ASNO DE ORO

otros ulteriores investigaciones sobre el tema. Oigamos siglos XVI y X V ~ I . Así lo testifica, entre otros, el autor
al autor de Los Orígenes de la Novela: «Petronio ha de La Pícara Justina (1605), cuando dice en su prólogo
influido muy poco en la literatura moderna.. . Apuleyo, hablando de los libros de que se valió, que «no hay
en quien la obscenidad es menos frecuente y menos en Celestina, chistes en Momo, simplezas en
inseparable del fondo del libro, ha recreado con sus U z a r o..., cuentos en Asno de Oro ..., cuya nota aquí no
portentosas invenciones a todos los pueblos cultos, y tenga, cuya quinta esencia no saque». A pesar de tal
muy especialmente a los españoles e italianos, que dis- declaración, ningún cuento de Apuleyo encontramos en
frutan desde el siglo XVI las dos elegantes y clásicas la parte hoy conocida de La Pícara Justina, pero acaso
traducciones del arcediano Cortegana y de Messer estaría en los varios tomos que el supuesto Licenciado
Agnolo Firenzuola; ha inspirado gran número de pro- de ábeda tenía compuestos, prosiguiendo su obra, cuyo
ducciones dramáticas y novelescas, y aun puede aña- estilo por otra parte, en lo enrevesado y artificioso, no
dirse que toda novela autobiográfica y muy particular- deja de tener algún parentesco con el de Apuleyo» 37.
mente nuestro género picaresco de los siglos XVI y Por último hemos de recordar que nuestro gran
XVII, y su imitación francesa el Gil Blas, deben algo polígrafo no se atreve a negar de plano que los pelle-
a Apuleyo, si no en la materia de sus narraciones, en jos de vino sobre los que Don Quijote descarga la ira
el cuadro general novélesco, que se presta a una hol- de su lanza tengan su precedente en los tres odres que
gada representación de la vida humana en todos los degüella Lucio cuando, al regresar de una cena, se
estados y condiciones de ellas. apresta a entrar en casa de Milón (Asno de Oro, 11 32);
«Tal es la herencia, ciertamente exigua, que la cul- también reconoce que hay varias reminiscencias con-
tura greco-latina... pudo legarle en este género de fesadas en Gonzalo de Céspedes y Meneses (El Soldado
ficciones...» 35. Píndaro).
Y, en otro lugar, dice todavía Menéndez y Pelayo: H . Cortés se ha atrevido, a pesar de lo dicho por
«El cuadro autobiográfico de El Asno de Oro tiene Menéndez y Pelayo, a rastrear la influencia de Apuleyo
analogía remota con el de nuestra novela picaresca, en nuestra literatura y ha visto sus huellas en los
sin que por eso haya que admitir imitación ni remi- libros de caballería, en Cervantes, en Lope de Vega,
niscencia.. . Imitación directa de Apuleyo, no encon- en Tirso de Molina, en La Pícara Justina y en Baltasar
tramos ni en el Lazarillo ni en sus continuaciones, ni Gracián 38.
mucho menos en el Guzmán de Alfarachen". Que el mito de Psique y Cupido ha inspirado a
Siguen poco después otros párrafos que reflejan las muchos de nuestros escritores es evidente; ya hemos
mismas dudas con ciertas matizaciones: «E2 Asno de mencionado antes el auto sacramental de Calderón;
Oro, traducido al castellano por Diego López de Cor- José M. de Cossío se refiere al éxito que tuvo el mito
tegana, fue libro muy popular en España durante los
37 O. C., pág. 176.
M. MEN~NDEZ
35 PELAYO,Orígenes de la Novela, 1, Edición 3 HONORIO CORTÉS, algunas reminiscencias de Apuleyo en la
Nacional, Madrid, 1953, pág. 25. Literatura Españolan, Rev. de Filología Española (1935), 44-53;
36 MENÉNDEZPELAYO, Bibliografía Hispano-Latina, 1, Edición aApuleyo y El Asno de Oro en la Literatura Española», Stu-
Nacional, Madrid, 1950, pág. 176. dium (Bogotá, 1952), 245-258.

30 EL ASNO DE ORO

entre los poetas sevillanos: «La traducción de El Asno tras de nuestras letras. En un artículo de la Hispanic
de Oro, de Apuleyo, por el arcediano Diego López de Review se señalan las semejanzas entre el Lazarillo
Cortegana, personaje tan ilustre e influyente, atrajo la y El Asno de Oro; para el autor de dicho artículo la
atención de los poetas hacia la fábula de Psique... (El novela latina «es fuente más que probable» de la nove-
mito de Psique y Cupido) gustado a través de la prosa lita española
de Cortegana es el que casi unánimemente han de can- También nos parece fuente más que probable para
tar los poetas sevillanos del siglo XVI*. Sigue la serie el Guzmán de Alfarache:
de dichos poetas: Gutierre de Cetina, Fernando de 1) En ambos casos el protagonista narra sus aven-
Herrera, Juan de Malara, e t ~ . ~ ~ . turas en primera persona.
Por nuestra parte sentimos la tentación de pensar 2) Muchos rasgos de la vida de Apuleyo y Alemán
que el autor de La Picara Justina conoció no sólo El han pasado a sus respectivas novelas, sin que en un
Asno de Oro, sino también El Satiricón. En La Picara caso ni en otro sea fácil discernir lo que es autobio-
Justina se define un ideal artístico demasiado parecido gráfico de lo que no lo es.
al de Petronio, que hemos señalado en su lugar; he 3) En ambas obras se intercalan varias novelitas
aquí ahora los correspondientes párrafos de la novela cortas y se destaca una particularmente extensa y sen-
española: «Antes pienso pintarme tal cual soy, que timental: a la historia de Psique y Cupido corresponde
tan bien se vende una pintura fea, si es con arte, como en el Guzmán la historia de Ozmín y Daraja.
una muy hermosa y bella*. - «Y tan bien hizo Dios 4) También en ambos casos cortan el hilo de la
la luna, con que descubrir la noche, como el sol con narración toda clase de cuentos y anécdotas variadas.
que se ve el claro y resplandeciente día. En las plan- 5) Guzmán y Lucio tienen la misma afición a plas-
tas hacen labor las espinas, etc.». mar su filosofía en refranes.
Y otro tanto cabe decir de Mateo Alemán. Las ex- 6 ) En ambos casos hay la misma mezcla de trazos
presivas reflexiones de Guzmán sobre la pobreza como edificantes en contraste con un fondo esencialmente
«inventiva sutil» podrían ser un eco de esta frase de descarado y amoral. Al Asno de Oro puede aplicarse
Petronio (capítulo 135): «Yo admiraba el ingenio de con toda propiedad el juicio de Cejador sobre el Guz-
la pobreza y su habilidad hasta en los más mínimos mán: «El Guzmán de Alfarache es obra de critica mo-
detalles». Y podría servir de lema al mismo Guzmán ral o sátira social por el fondo, y novela picaresca
otro párrafo de Petronio (capítulo 125): «¡Dioses y por la forma o envoltorio; es filosofía y arte, ambas
diosas de1 cielo! ¡Qué malo es vivir fuera de la ley! tan bien casadas, que no hay herramienta de tan fina
Siempre está uno esperando el castigo merecido». hoja que acierte a despartirlas* 41. Recuérdese lo dicho
Sin embargo, es posible que, más que en detalles en su lugar sobre El Asno de Oro.
concretos, haya de buscarse la influencia latina en las
estructuras y atmósfera general de ciertas obras maes-
M. J. ASENSIO,«Más sobre el Lazarillo,, Hispanic Revieiu
(1960), 245-250.
39 J. M. DE Cossfo, Fábulas mitológicas en España, Madrid, 41 J . CEJADOR,Historia de la Lengua y literatura española,
1952, pág. 257. IV, Madrid, 1916, pág. 135.

32 EL ASNO DE ORO

7) Por último, el fatalismo y básico pesimismo que
pesa sobre el pícaro Guzmán tiene la más exacta co-
rrespondencia en la «implacable Fortuna» que persigue
a Lucio, cuyo estribillo a lo largo de Las Metamorfosis
son esta u otras palabras similares: «los rudos asaltos
de la Fortuna*, «la ceguera de la Fortuna», «mi For-
tuna siempre inhumana*, «la Fortuna siempre encar-
NOTA BIBLIOGRAFICA
nizada con mi desgracia», etc. (cf. VI 28; VI1 16 y 25;
VI11 24; XI 15; etc.). Incluso la liberación final de
Lucio es obra de la Fortuna, pero una Fortuna que
esta vez tiene los ojos muy abiertos y lo mira con com- 1. LA NOVELA EN LA ANTIGUEDADCLÁSICA
pasión (XI 15).
Traduciendo a Petronio y Apuleyo nos ha venido Véase en esta misma colección el correspondiente apartado
muchas veces a la mente otro capítulo importante de bibliográfico de nuestro volumen dedicado a Petronio, El Sati-
nuestra literatura: el de la hechicería. En la novela ricón.
latina ya vemos a las hechiceras pidiendo ayuda a los
seres superiores del cielo y del infierno, ya vemos sus
ensalmos y, «en el sobrado alto de la solana», vemos
un laboratorio bien surtido donde no falta ningún ins-
trumento o ingrediente para realizar en la mayor sole-
dad (la Celestina también ha de estar a solas para Editio princeps, Roma, 1469.
formular su conjuro) las más sorprendentes maravi- R. H~LM,Apuleius Z, Metamorphoseon Iibri XI, Leipzig, 1968
(= 1931).
llas; en Apuleyo ya «vuelan» las brujas, ya saben so-
G. F. HILDEBRAND, L. ApuIei opera omnia, Leipzig, 1842.
meter a su voluntad el mundo sobrenatural, el mundo D. S. ROBERTSON-P. VALLBTTE,Apulée, les Métamorphoses, «Les
de los astros y los elementos de la naturaleza; pero Belles-Lettresu, 3 volúmenes, 1956 y 1958.
ante todo saben dominar los sentimientos del corazón P. Sazzoso, Apuleio, Metamorfosi, Florencia, 1971.
y aplican su arte fundamentalmente al servicio del
amor ". Léxico
W. A. OLDFATHER, H. V. CANIER,
B. E. PERRY,Zndex Apuleiairus,
En los últimos años destacamos: A. SCOBIE,
42 Aspects of Middleton, 1934.
the Ancient Romance and its Heritage, 1969 (un capítulo espe-
cial dedicado a nuestra picaresca, págs. 91-100); P. G. WALSH,
The Roman novel. The Satyricon o f Petronius and the Meta-
morphoses of Apuleius, 1970 (un largo capitulo sobre la pica- M. J. ASENSIO,«Más sobre el Lazarillo de Torrness, Hispanic
resca, págs. 229-293); J. M. WALKER,The Satyricon, the Golden Review (1960), 245-250.
Ass and the Spanish Golden Age picaresque novel, 1971. M . BERNHARD, Der Stil des Apuleius von Madaura, Stuttgart,
1927.

. 1920. MARTIN. Rev. - quitl Classique (1944). 1 Véase la Introducción. MOLINO. Ténaro. 1950. HICTER. nature and authorship. 1951. La novella in Apuleio. 1971. CORTÉS.«Le sens de l'expression 'asinus aureus' et la signi. 1. París (1957). LAVAGNINI. 4 1 significato e il valore del romanzo di Apuleion. 322-333. Stu- dium 2 (Bogotá. milesia una serie de variadas historias y acariciar cional.«The significance of the title in Apuleius' Metamorphosesr. L'lnfor- mation Littéraire. «Algunas reminiscencias de Apuleyo en la Literatura Española». 229-Z8. ¿Quién te habla? Muy brevemente. viceversa. entérate. que posteriormente recobran su primitivo . H. E. Lucio emprende el camino de Tesalia. «El Lazarillo de Tormes et les Métamorphoses d'Apu. quiero hilvanar para ti. des Études Latines (1970). Edición Na. estado. la tierra de la magia. Brescia.Llegada a Hipata: Lucio se aloja en R. H. primera conquista 4 de mi infancia. E. 332-354. C O ~ I ARomanza . como introducción al mundo de Annali della Scuola Normale Superiore di Pisa (1923). its content. M. fication du roman apuléienu. 156 y sigs.. Empiezo. Rev. The dating of the earliest printed Spanish and French El ático Himeto. en esta charla M. 2 E. Le Metamorfosi di Apuleio: Studio critico del signi. Bulletin Hispanique (1%5). Milán. con la fina caña del Nilo2 y podrás admirar a criatu. 1927. A. 44-53. Primeros relatos maravillosos. e realtd nella vita e nell'attivita letteraria di Lucio Apuleio.a ed. por la calidad y cantidad de sus papiros. La fonte greca delle Metamorfosi di Apuleio. y. HAINHT. era emporio de primera categoría en la industria de material escriptorio. Sobre el papiro se escribía con finas cañas afiladas a modo de pluma. '. Catania.«L'autobiographie dans 1'Ane d'Or dlApulée». L'Anti. casa de Milón (21-26). son la antigua cuna ficato del romanzo.34 EL ASNO DE ORO G. El papiro es la planta que proporcionaba a los antiguos las lámi- nas utilizadas entonces como papel. E. B. Palermo-Roma. celebradas para siempre por P. 2. BERRY. sólo recorrer con tu mirada este papiro egipcio escrito léen. . de mi raza. The Metamorphoses ascribed to Lucius of Patrae. B. ~Apuleyoy el Asno de Oro en la Literatura Española». . dígnate tan J. Bibliografía Hispano-Latina. tierras felices. Egipto. 95-111. 1972. 1. SCOBIE. una literatura todavía más feliz. GRIMAL. ME@NDEZ PELAYO. 85-184. ras humanas que cambian de forma y condición. 1915. Nueva York. 1942. Madrid. 3 Classical Philology (19Z). BIANCO. Allí aprendí el griego. la hechicería (2-20). 19-20. aL'originalité des Métamorphoses dlApulée». de Filología Española (1935). 1952). LIBRO 1 P. PARATORE. Apuleius and his influence. Lector. el istmo de Efirea y el espartano translation of Apuleius' Metamorphoses.. págs. SCAZZOSO. Presentación del protagonista y presunto narrador (1). 2 «Este papiro»: hoy diriamos «las hojas de este libro». tu oído benévolo con un grato murmullo. Princeton. 245-258.

no pecas de listo: los peores pre. desafiando a mis co- 3 Plutarco es el conocido autor de las Vidas Paralelas. trabajo y sin la dirección de un maestro. uno de ellos. entonces. sino hasta de fácil ejecución. Al oír esta exclamación y. mentira todo eso! -dice-. M. de la garganta interceptándome las vías respiratorias . al menos. ayer por la tarde. estallando de risa: «Ahó- los estudios de los ciudadanos romanos. amigo. y los ríos vuelven línea materna. se hallaba extenuado. quiero estirar las acobardes.Iba yo. no te 3 cansado yo también de ir sentado. unas mentiras tan absurdas. rrate -exclama. sediento de no. acaricio sus orejas. me sumo. a Tesalia por cuestión de nego.. narrador vedades. adormecer el soplo de los vientos. tropiezo y uso algún giro exótico o extraño. doy un cuidadoso masaje a su dos. célebre Plutarco3 y luego a su sobrino el filósofo detener la marcha del sol. me realidad? pongo a caminar muy despacito para darle tiempo a »Por Hércules. mi caballo. si luego. Y. tu entendimiento obtuso. a nido te convencerá de que tales hechos son rio sólo dos compañeros de ruta que casualmente iban delante evidentemente ciertos. pegajosa me quedó adherida a las paredes inferiores ninus Philosophus 3 y Verus 2) lo cita como uno de los maes- tros de Marco Aurelio. además.. «Oye. El primer interlocutor: « ¡Sí. gar la noche». Anto. lector: te gustará. Tras recorrer altas montañas. Sexto. soy oriundo de allí y es para nosotros rápidamente hacia atrás. al propio con la materia que cultivo: el arte de las metamor. Cultivó grande de torta con queso. frescas praderas y campos de cultivo. Al prestar oído por captar su 4. . 3. 36 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 37 Trasladado luego a la capital del Lacio para seguir conversación.6 5 Ya de antemano te pido perdón. me afanaba por engullir un trozo demasiado cambio. es posible encadenar e inmo- título de orgullo contar entre nuestros antepasados al vilizar a los mares.3 disipar su cansancio descargando su vientre según juicios hacen ver mentiras en lo que uno nunca ha 4 natural necesidad. de su sobrino Sexto apenas tenemos noticias. le quito los frenos.Pues también. . dirigiéndome al piernas y echo pie a tierra: seco el sudor de la caba. con la amenidad de una bonita historia». tan verídico como si alguien pretendiera afir- 2. lo que puede ser exacta frente. cuando la pasta blanda y la filosofía estoica. pues. otro: «¿No estás acaso rechazando con tus oídos sor- llería con unas hojas. atraer el rocío de la luna. interrumpo: «Ponedme al tanto de vuestra sin gracia. conversación. Mientras la caballería con la cabeza visto u oído simplemente porque ello sobrepasa el al- gacha y de lado busca en movimiento su pasto sobre cance de nuestra inteligencia. arrancar del cielo las estrellas. complétala». Capitolino (Historia Augusta. tomo la palabra con mayor libertad: 2 caballo del país y todo blanco. 5 a muy poca distancia. suprimir el día y alar- 2 cios. En mensales. Iba yo camino de Tesalia. Empieza una fábula de origen griego. pero me gusta- 6 Por lo demás. J. tú que habías iniciado la historia. tuve que em. este mismo cambio de idioma concuerda ría saberlo todo o. no soy un entrometido. por favor. todo lo posible. como tercero. »Así yo. tan prender el estudio de su lengua nativa con ímprobo disparatadas». Atención. tiempo. por mar: basta un mágico murmullo . la ruda pendiente que iniciamos se aliviará fosis. un examen algo dete- las praderas recorridas. un Yo. húmedos valles.

y en la primera taberna en que poda.Etolia y Beocia. a fuerza de llorar. y la parte mortífera una lanza de cazador. de que en Hipata. Después. bien se 4 ve. las volubles peripecias de la fortuna. cada tades de la Medicina. la historia iniciada. al caer de volteretas como si no fuera de carne y hueso. no por todos los rincones de ~esalia. parecía la her- mosa serpiente que con móviles articulaciones abraza 6. ante la la tarde. querido Sócrates. tus hijos ya tienen tutores. s Los jueces provinciales eran cuatro para toda Italia. queso y mercancías similares servidas en las tabernas ~'Aristómenes -contestó él-. Estaba el caduceo del dios-médico al enroscarse entre sus nu. La serpiente. Más todavía: esperanza del negocio me ha salido fallida: la víspera. de correr inútilmente. 38 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 39 de tal modo que nada me faltó para morir. para mayor deshonra nuestra. parecía uno de esos miserables que. consagrado al dios de la Medicina. tú prosigue jo y roto. 98). »De pronto veo a mi camarada Sócrates. acudí rápidamente afilado. pág. a precio muy arreglado. abandonados de la suerte. sus capricho- 4 Según el gramático Festo (edición Lindsay. mos parar. con un manto vie- dos y ramas mal cortadas4. aprecio tu oferta en su justo ¡Qué aspecto! ¡Qué infamia! En tu casa ya te lloran valor. Me llamo Aristómenes. como 5 se hundió hasta el fondo de las entrañas y por la suele ocurrir. otro y por mí. pues. gada por la propia familia a animar su casa desolada 3 »Pero previamente debéis saber de dónde soy y quién con la alegría de un nuevo matrimonio. soy de Egio. un chiquillo de graciosas y suaves adquirido toda la mercancía. ahora se ve obli- estos hechos. aunque era íntimo amigo mío y 2 el premio que te espera». ciertamente he de volver al principio de la his. yo no refiero nada cuya exactitud pués de cumplir sus úitirnas obligaciones con relación A 2 no pueda comprobarse. es el animal uno tenia en su distrito competencia administrativa y judicial. había encima de la cabeza. tu mujer. con intención de adquirir toda la partida. muerto y enterrado. He aquí . A ellos incumbía la designación de tutores. los nudos del caduceo de Esculapio son el símbolo de las dificul. . barista tragarse un sable de caballería horriblemente un queso fresco de exquisito sabor. «Yo -replica. repartiré contigo mi merienda. admiración unánime de los asistentes. tu ignoras. Y se desvanecerán vuestras a ti y de consumirse mucho tiempo en el duelo y aba- dudas en cuanto lleguéis a la primera ciudad de Tesa. timiento hasta el extremo que. vi a un mala. animado por alguna exigua moneda. perfectamente conocido. piden limosna por las calles. Y. alma en pena'. me fui acercando a él con mis dudas: "ye -le digo-. como el perro. ha lia. pues allí no habla de otra cosa la gente sino de perdido casi por completo la vista. sentado en el suelo. que sobresalía por en efecto. desfigurado ya.4 Pecilo. me puse en ruta con mala sombra. obstante. te lo juro por este divino nados por decreto del juez provincial5. asig- toria ya iniciada. con este par de ojos que tengo. desarrollados en pleno día. portante de Tesalia.Cansado. casi desconocido por su palidez. Tú. en cambio. un comprador al por mayor. bueno. apareces aquí como un bién de cómo me gano la vida: soy corredor de miel. por favor. Pero. Lupo. formas comienza a trepar y a exhibirse en acrobáticas . últimamente en Atenas y ante el pórtico del Enterado. Pero. Pero antes. me dirigía con calma a unos baños.En estas condiciones. pues. la ciudad más im. des. enteraos tam.3 Sol aue todo lo ve. sobre el mango herrado del arma. medio desnudo. soy. Yo te creeré por este y demacrado. ¿qué pasa? 5. se vendía.

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sas sorpresas, sus sucesivos vaivenes'. Al hablar así, salgo justo con vida; y en esta situación extrema voy 7
cubrió con sus harapos entrecosidos su rostro, ahora a refugiarme a la taberna de cierta Meroe, mujer en-
ruborizado, de tal modo que dejó al descubierto el trada en años, pero todavía muy galante; le cuento
resto de su cuerpo de la cintura para abajo. los pormenores de mi largo viaje, del angustioso re-
5 »No pude soportar ya más tan lamentable y mísero greso con el horrible atraco. Empieza por tratarme 8
espectáculo, y le tiendo la mano para ayudarlo a levan- con las máximas atenciones, comparte conmigo, gra-
tarse. tuitamente, su excelente mesa, y luego, en un exceso
de pasión, su propia cama. Aquí mismo empieza mi 9
7. »Pero él, así como estaba, es decir, con la ca- desgracia: una sola noche a su lado, una sola, y heme
beza tapada: 'Deja -decía-, deja que la Fortuna dis- aquí ya víctima de una interminable y nauseabunda
frute por más tiempo del trofeo que ella misma se convivencia; hasta los harapos que la generosidad de l o
ha erigido'. los atracadores me había dejado para cubrirme, fue-
2 »Logré que me siguiera. Y al propio tiempo, me ron a parar a sus manos; le di hasta el mísero salario
quito una de mis dos túnicas, se la pongo apresura- que ganaba arrastrando sacos cuando todavía era capaz
damente para vestirlo, o, mejor dicho, para abrigarlo; de hacerlo; tú. mismo acabas de ver a qué estado me
acto seguido lo conduzco al baño; yo mismo le pre- han reducido mi excelente esposa y mi mala suerte'.
3 paro el perfume y las toallas; a fuerza de frotar, hago
desaparecer la roña espesa que lo recubre. Cuando 8. »Tor Pólux -le contesté-, bien merecido tie-
ya está bien limpio, lo llevo a la fonda, sosteniendo nes el peor de los castigos, si no obstante pudiera
a duras penas, por hallarme igualmente cansado, sus haber otro peor que tu última aventura: ¿cómo has
miembros desfallecidos; le preparo buena cama, lo podido, por los vulgares placeres del amor, por una
reanimo con buena comida y buena bebida y lo dis- vil prostituta, sacrificar tu hogar y tus hijos?'.
traigo contándole historias. »' iSilencio, silencio! ', me replica llevándose el índi- 2
4 »Ya le entran ganas de hablar, de reír, hasta de ce a los labios, atónito, aterrorizado. Y, mirando a su
gastar bromas y hacer chistes, cuando, emitiendo de alrededor para ver si era posible hablar sin riesgos,
lo más hondo de su corazón un suspiro desgarrador añadió: '¡Cuidado! Es una mujer con virtudes sobre-
y golpeándose la frente con su mano enloquecida, ex- naturales; podrías atraerte algún disgusto con palabras
5 clama: ' ¡Desgraciado de mí! Por correr tras el placer imprudentes'.
de un renombrado espectáculo de gladiadores he caído »'Oye, dime, por favor; al fin y al cabo, ¿qué clase 3
6 en esta pesadilla. Efectivamente, como muy bien sabes, de mujer es esa poderosa reina de las cantineras?'.
había salido hacia Macedonia por un lucrativo nego- »'Es una hechicera, una adivina capaz de rebajar la 4
cio; después de nueve meses de trabajo regresaba con bóveda del cielo, de suspender en los aires la tierra,
un bonito beneficio; poco antes de llegar a Larisa, de petrificar las aguas, de disolver las montañas, de
había tomado un atajo para ver ese espectáculo, cuan- invocar a los poderes infernales, de hacer descender
do, en un valle solitario y accidentado, me veo rodeado sobre la tierra a los dioses, de oscurecer las estrellas
por unos horribles salteadores: despojado de todo, o iluminar hasta el Tártaro'.

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s $Por favor, te lo .ruego, retira ese cuadro trágico, 10. »'Al sumarse a ésta otras muchas víctimas, fue
dobla ese lienzo teatral y háblame en términos usua- en aumento la indignación pública y se acordó una vez
les'. que al día siguiente se la castigaría con toda severidad
6 »'¿Quieres enterarte de uno o dos, o de un montón, bajo una lluvia de piedras. Ella se adelantó a este 2
de sus prodigios? Lograr que se enamoren locamente proyecto con la virtud de sus encantamientos; y así
de ella los habitantes de la comarca y hasta los indios como la famosa Medea7, tras conseguir de Creón el
y los etíopes de ambas Etiopías es el preludio. de su breve aplazamiento de un día, consumió en el incendio
ciencia y un mero pasatiempo. Escucha lo que hizo en provocado por una corona en llamas a toda la familia
presencia de muchos testigos. del anciano rey, incluida su hija y él mismo, así tarn- 3
bién Meroe, valiéndose, sobre una fosa, de ciertas
9. »'Uno de sus amantes había tenido la osadía de devociones sepulcrales, como últimamente me lo ha
ir con otra: con una sola palabra, lo cambió en castor: explicado ella misma en un momento de embriaguez,
2 para que corriera la suerte de este animal salvaje, que, retuvo a todos, por la fuerza misteriosa de los seres
por temor a la cautividad, se libra de los cazadores sobrenaturales, encerrados en sus respectivas casas.
seccionándose los genitales. Durante dos días completos fue imposible forzar las
3 .'A un cantinero, vecino suyo y que por lo tanto cerraduras, arrancar las puertas y hasta perforar las
le hacía la competencia, lo cambió en rana; ahora el paredes. Por fin, resignándose mutuamente, todos a 4
pobre viejo aquel nada en un tonel y, sumergido en una proclamaron y juraron, comprometiéndose por el
las heces del vino, saluda cortésmente con su ronca más sagrado de los juramentos, que ninguno de ellos
voz. a los antiguos clientes. le pondría la mano encima y que le prestarían ayuda
4 »'Un tercero, un abogado, había hablado contra y protección si a alguien se le ocurriera pensar otra
ella: lo transformó en borrego, y ahora ahí tenéis al cosa. En estas condiciones se dejó aplacar y liberó 5
borrego aquel defendiendo pleitos. a toda la ciudad. En cuanto al cabecilla de aquella
s »'La mujer de cierto amante suyo se había permi- manifestación, a altas horas de la noche, con su casa
tido aludir a ella con algún gracioso sobreentendido; entera y verdadera (es decir, paredes, solar y cimien-
esa desgraciada estaba encinta; ella encerró en su tos) cerrada como estaba, lo transportó a cien millas
seno el fruto que llevaba, paralizó su normal des- de distancia, a otra ciudad situada en la cúspide de
6 arrollo, la condenó a un embarazo permanente; y, una roca abrupta y, por lo tanto, sin agua. Más toda- 6
según cómputo general, ahí la tienes en el octavo año
de su gravidez: pobrecita, está hinchada como si hu- 7 Se alude aquí a una legendaria operación mágica de
biera de dar a luz a un elefante. Medea para vengarse de Jasón, que la había abandonado y se
había casado con la hija del rey de Corinto, Creón. Medea
envio a su rival como regalo de boda un fino velo y una corona
de oro; ambos objetos iban impregnados de materias inflama-
6 Una de las dos Etiopías correspondía aproximadamente a bles y, en el momento previsto, abrasaron a la novia y provo-
la Etiopía actual; la otra se extendía por el Africa Central hasta caron un incendio general que redujo a cenizas el palacio de
la zona del Níger y el Ockano (cf. Odisea 1 22 SS.). Creón.

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vía: como la densidad de la población no dejaba sitio contener la risa al verme convertido de Aristómenes
para el nuevo huésped, Meroe arrojó la casa ante la en tortuga. Y cuando, aplastado en el sucio suelo, res- 2
puerta de la ciudad y se largó'. guardado por la inteligente protección del camastro,
miro de reojo a ver qué pasa, me veo a dos mujeres
11. »'Me estás contando, amigo Sócrates, cosas tan ya entradas en años; una llevaba una lámpara encen- 3
2 maravillosas como horribles. Tanto es así que ya me dida, la otra una esponja y una espada desenvainada.
has preocupado bastante a mí también, o, mejor di- Con este equipo rodearon a Sócrates, que dormía muy
cho, asustado; has hecho que me sienta acribillado no tranquilo. La que tenía la espada habla así: 'Aquí 4
ya por remordimientos, sino por puntas de lanza: tienes, hermana Pantia, a mi querido Endimións, mi
jsi de un modo análogo, por algún poder sobrenatural, adorado tormento, que día y noche se ha burlado de
lograra la vieja aquella enterarse de nuestra actual mi corta edad; aquí tienes al que, menospreciando mi 5
3 conversación! Acostémonos cuanto antes y, cuando el amor, me deshonra con sus calumnias y, además, se
sueño haya aliviado nuestra fatiga, sin esperar el día, prepara a huir. Por lo visto, a mí me espera, cual nueva 6
huyamos de aquí, alejémonos lo más posible'. Calipso abandonada por el astuto Ulises, llorar mi
4 »Aún estaba yo dando consejos, cuando el bueno eterna soledad'.
de Sócrates, vencido por los efectos del vino -al que »En esto, extendiendo su brazo para señalarme a
no estaba acostumbrado- y por una larga fatiga, ron- su amiga Pantia, añade: 'En cuanto a este otro, el 7
caba ya profundamente dormido. bueno de Aristómenes, el consejero que tuvo la inicia-
5 »Yo entonces cierro la puerta, echo el pestillo, corro tiva de la evasión y que ahora mismo va a morir, pos-
el camastro hasta aplicarlo al mismo gozne, y me tum- trado en tierra y acostado bajo su camastro está vien-
6 bo encima. Al principio el pánico me mantiene un rato do todo esto y se figura que van a quedar impunes
despierto; después, sobre la media noche, pego un las ofensas que me ha dirigido. Un día ... no, pronto, 8
poco el ojo. mejor aún, en este preciso instante, le haré arrepen-
7 »Acababa de dormirme, cuando, bruscamente, con tirse de sus sarcasmos de ayer y de su curiosidad
una sacudida demasiado violenta para atribuirla a los presente'.
ladrones, se abre la puerta, o mejor dicho, se hunde
hacia el interior con los goznes rotos o arrancados 13. »Al oír esas palabras, pobre de mí, me siento
8 de cuajo. El camastro, por lo demás cortito, falto de
inundado de un sudor frío, me tiritan las entrañas de
pie y apolillado, se derrumba ante la violencia del cho- tal modo que hasta el camastro, agitado por mis sobre-
que; yo también salgo despedido, rodando, y, al recaer saltos, bailaba sobre mi espalda. La amable Pantia 2
al suelo la cama, me cubre y aprisiona. contestó: 'Dime, pues, hermana, jempezamos por des-
12. »Entonces comprobé que ciertas emociones se
manifiestan por efectos naturalmente contradictorios.
8 Endimión, joven y hermoso cazador de quien se había
Pues, como es muy frecuente que se llore de alegría,
enamorado la Luna. esta lo visitaba de noche y lo besaba
yo en aquel momento de terrible angustia no pude mientras él dormía.

. 14. noche se desvanecía ante la llegada del día. introduzco la llave 7 operación y retirándose ya. inclinando la cabeza »'¿Qué será de mí -me decía. dan un empujón a mi ca. un póstumo o por lo menos un aspirante a morir al menos para amontonar un poco de tierra sobre el en cruz lo. dijo: "tención. Y. las puertas 15. Abreme se levantan intactas por sí solas y recobran su primi. vejiga. El tiva posición: los goznes se colocan en sus respectivos portero. cubriendo con una esponja la enorme heri. Terminada esta fuera a tientas. remojado como un recién 3 . mejor dicho. mujer. 10 Suplicio reservado a las clases sociales más humildes. Esto lo he visto si. dejó escapar a través a ella'.3 de Sócrates. 2 2 apoyo. ¿dónde estás? -pregunto-. acostado en el suelo de la entrada y todavía huecos. sin duda para que no fal. fuerzas. al cortarle el Bien: antes has escapado a la muerte. que sobreviva ése mo. extendido en el suelo. 7 »Pantia. de la herida un grito. o lo ata. a duras penas logra abrirse entonces a fuerza de por- mundo. no pases por el río'. sin mos debidamente para mutilar su virilidad?'. las barras de refuerzo buscan sus puntos de medio dormido. introduciendo la callas? Además. no podías resistir a una 6 yo con mis propios ojos. pero aquella puerta de incorrup- mastro. Cojo mi paquetito. ahora vuelve cuello el golpe de la espada. los pestillos vuelven a sus escarpias. ¿cómo no fuiste víctima del mismo s mano derecha por la herida aquella y rebuscando atentado? ¿Por qué su feroz crueldad perdonó al tes- hasta el fondo de las entrañas. e. desnudo. me dijo: '¿Qué? ¿Ignoras que los ca. o mejor dicho. ~Degüellana un hombre en tu presencia y te tara detalle al ritual del sacrificio.Entonces Meroe -pues la misma realidad me ha. »'Oye. que por sí sola había saltado de noche. con ser todo un hombre. y recogió cuidadosamente cerá verosímil mi relato. helado. Pero yo minos están infestados de atracadores. pues. 4 cuerpo de este desgraciado'. la puerta del corral. se ponen a caballo sobre mi cara y alivian su tible lealtad. dadas las referencias de Sócrates. me sentía como un superviviente de mí mis- ése era su n o m b r e : 'No -dijo-. fiar con la llave. me pareció que la mejor solución era escapar furti- da entreabierta. Así. mi cabe- Tebas celebraban en el Citerón. le hundió por la izquierda del cuello su ñana aparezca este hombre degollado? ¿A quién pare- 5 espada. 46 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 47 pedazar a éste a la manera de las bacantes 9 . »Apenas habían cruzado el umbral.Mientras yo daba vueltas a esos pensamientos. muerto. y retiro el pestillo. pero las bacantes lo despeda- zaron lamentablemente. tú. la dulce Meroe retiró tigo del crimen? ¿Acaso buscándose una denuncia? el corazón de mi pobre compañero. sin que la Podías al menos haber gritado en petición de auxilio 4 menor gotita salpicara el escenario. hasta la empuñadura. seguía allí. capitaneadas por la propia madre de Penteo.cuando por la ma. inundándome de un líquido terriblemente in. . El. aunque sea la pura verdad? en un exiguo odre la sangre que brotaba. nacido al venir al mundo. la 6 y expiró. quiero salir antes del alba'. como estaba. que creyó ver en su hijo a un animal salvaje. esponja. para ponerte en ruta a tan altas horas de la noche? Si tienes algún 9 Penteo pretendió evitar una bacanal que las mujeres de crimen sobre tu conciencia y quieres morir. un vago silbido. ten cuidado: vamente antes del alba y ponerme en ruta aunque s eres hija del mar. estaba medio cía comprender que.

5 en el lazo. cayéndose de sueño y medio incons. cuando más cansado cruz.8 sobresalía hacia el exterior. y ruedo al suelo con él. que yacía más. 4 infiernos'. inesperada. arma que el camastro: 'Querido camastro -dije-. y abrazaba a Sócrates. sin duda por afán de robar algo. pues.Entonces. procedimiento más expeditivo para quitarme la vida. rebosando de esta felici. 17. bajo la ventana. -4 . 'Aquí tienes. estoy. Me levanto alegre y feliz. Y mientras se lo decía. le echo la mano sus extremos sobre una vigueta que. yo falta ya mucho para ser de día -le contesto-. encima diciendo: '¿Por qué no nos vamos y disfruta. en ese preciso ces el portero. que has escanciado en mi com. para distraerlo y cambiar de tema. el sol 6 soga al cuello y me cortara la respiración. &ojo mi paquetito. »Y he aquí que el portero. imbécil. luego. Ade. hueles peor que la más inmunda cloaca'. según tus calumnias en medio de la borrachera. tal vez por los gritos ensordecedores de aquel vi la tierra abrirse bajo mis pies y. fuerte nudo. al dormitorio. subiendo sobre la cama y estirán. yo había dado muerte'. portero incorruptible. me había reservado para la con sus clamorosos chillidos. Al propio tiempo me pongo a desenredar la Pero yo. dijo: '¿Quién me asegura foradamente: '¿Dónde estás.4 16. Pero. caída. me rechaza duramente: 'Fuera de aquí. aquí tienes a mi compañero y hermano. 'No mente se rompe la cuerda. caigo en el vacío. al Can Cérbero hambriento y dispuesto a 'No en vano detestan todos los viajeros a tales meso- 6 devorarme. momento. más inoportuno. al empujar con el pie el punto de apoyo con el fin de que el propio peso apretara la 18. irrumpe en el departamento gritando desa- ciente. Sócrates es el primero en levantarse y dice: Tártaro. »Habíamos caminado un buen trecho. ya vieja y apolillada. ato uno de da. as. me saca del más profundo de los sueños'. tú que conoces y has seabundo con que me habían infectado las brujas 3 presenciado lo que esta noche ha pasado aquí. por crueldad. acompañaste aquí?'. Y se proporcióname una arma saludable para volar a los pone a indagar con interés la marca del perfume aquel. 48 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 49 3 za no es una calabaza para morir en tu lugar'. . al hombre aquel que anoche roncando entre las mantas?'. acababa de salir y lo iluminaba todo con sus rayos. me parece recordarlo todavía. despertándose tal vez por el golpe de mi 2 5 »En aquel momento. único aquellas.7 cuerda que formaba la red del camastro. queroso. tú que a altas horas de que no pretendes darte a la fuga después de degollar la noche tenías tanta prisa por salir y ahora estás a tu compañero de viaje.s pañía tantas copas de amargura. introduzco el cuello de nuestra estancia y emprendemos la ruta. captando el olor nau. dando media vuelta. Este impertinente entra aquí en el momento 3 Meroe no me había perdonado la vida por compasión. en el fondo del hombre.6 testigo que puedo citar en defensa de mi inocencia. ¿qué pueden quitar los salteadores al más pobre junto a mí. pensaba en el dad inesperada. de los viajeros? ¿Ignoras acaso. Pero él. 9. inventando en buena hora una broma absur. justo encima de Sócrates. Y se me ocurrió que sin duda la dulce neros. pago al mesonero el importe dome para asegurar mi muerte. »De vuelta. y sino que. Enton. al que esta 2 Como la Fortuna no me había dejado a mano otra noche. besaba camastro de mi alma. que ni diez 4 atletas pueden desvalijar al que va desnudo?'. por la otra punta hago un mos el encanto de una marcha matutina?'.

y añado-: Sentémonos junto solitarios. Y lo que col. pasé una noche espantosa repre. le ofrezco rápi. de un líquido infecto. no obstante. que se des. Aristómenes quería bocado de pan. se sentándome cuadros horribles y truculentos. me tiemblan las piernas. tembloroso y en extremo preocupado por mi descolgando la alforja de mi espalda. replicó: 'No. 20. tomo yo también un bocadillo he contraído nuevo matrimonio.6 3 soñar tales disparates. Y. ¿Quién s compañero por el lado en que había visto clavarle la iba a admitir la muerte de uno de los dos compañeros 2 espada. estómago atiborrado de comida y bebida sueña con tra. emprendí la huida por caminos apartados y damente pan con queso. finalmente.afirman médicos dignos de crédito que un cuyo colorido competía con el de la plata o el vidrio. cuando . y no lo podía tener algún testigo para descartar la sospecha de asesinato por 4 hacer pasar ni en un sentido ni en otro. Allí. cuando estaba observando el excelente apetito que él tenía. 'Oye -le digo-. busca un punto en la cuidado en el beber. tras ventilar abundante co. no. así yo. después 11 respiración. devorado con avidez la mitad del delicioso queso. por no haber tenido ayer esta fuente'. de los labios la superficie del agua. Ahora vivo en Etolia. que ya desde el principio se había obsti- 2 .» igual y. Por de repente la esponja acompañada de una ligera hemo- mi parte. como si tuviera sobre mi conciencia un ase- a este plátano'. En cuanto 12 8 »'Toma. la huella de tan profunda y no muy lejos del pie del plátano. también he soñado: creía que me degolla. había 7 sano y salvo. donde 19. me dolía aquí. hombre. entonces. di. de de su cuello se abre en profunda brecha y sale por ella 7 sangre. sinato. de llorar a mi pobrecito compañero. nado en no dar crédito a sus palabras. Apenas había tocado con la punta 9 me figuro salpicado y manchado de sangre humana'. suerte. ban las circunstancias. abandoné mi patria y mi hogar en busca de un destierro voluntario. ¿Dónde está la lesión? ¿Dónde la espon. aquí tienes a punto el desayuno -le digo a mí. aunque menudo del todo. sacia tu sed con las puras aguas de 8 5 gedias y pesadillas. y. »Hecho esto. aún ahora inclina para beber. persistía en que. y pensaba que me bre el río si yo no lo hubiera retenido por un pie y arrancaban el corazón. He ahí la historia de Aristómenes. . Se pone de pie.Hasta tal punto había cobrado un color cadavérico. empezaba a sentir una sed irresistible. pierdo el equi. asustado e imaginándome otra vez a las brujas 3 de la noche. orilla al nivel del agua. en el cuello. veo que su cara se desencaja. rragia. Pero su maya y se pone pálido como un boj. se deslizaba suave 4 reciente herida?'.la herida 6 »Él. sin la culpabilidad del otro? bido de estar sumido bajo los efectos del vino para »Sócrates. se arrodilla y. Ahí tienes a Sócrates intacto. -le dije. se me atravesó en la garganta el primer 11 Ante la posible muerte de Sócrates. ja? ¿Dónde. Su cuerpo inánime se hubiera desplomado so. has de. marme'. 50 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 51 Yo examinaba con curiosa atención el cuello de mi maba mi pánico era la falta de transeúntes 11. sonriendo. lo cubrí de una tierra arenosa. dirigiéndome a él: 'No en vano y perezosamente un arroyo tan apacible como un lago. más bien. mida. su parte. y me decía a mí mismo: 'Necio de ti.10 ban. como aconseja- librio y siento necesidad de comer algo para reani. y aún ahora se me corta la arrastrado a duras penas sobre la orilla. su eterna morada en la proximidad del río. sediento. compañero.

sentada su mujer 12. nada más absurdo que esta mentira». No tiene más que 7 nada imposible.y dime más bien si tu amo está en casan. «Sí -añade-. doy crédito. doy golpes. no te cree. practica la usura con bonito interés. Pues mis dos compañeros giraron a la peño de oro y plata?». a ti. cuando. a punto de empezar a cenar. Yo. quién es y dónde viven. pitosamente has golpeado a la puerta.. cuya puerta estaba sólidamente llegado. Se echó a cerrojo y se dirige al interior. diciendo: «Mi 8 poco menos que inauditas: si se las cuentas a un igno. pero jcuál es el motivo de tu visita?». hacia una humilde casa de campo próxima. Al cabo de un instante reír. me echo a reír. aquí es el vuelve y abre diciendo: «Te manda pasar». tú que tienes aspecto plata. Aquí termina nuestra conversación y nuestro en ignorar que aquí no se presta a no ser con el em- viaje en común. un huésped en cuya mansión no habría de temer ni decido por habernos distraído con el encanto de una el humo del hogar ni el olor de la parrilla». *Déjate de bromas. que todo en la vida de los mortales una sola y única sirvienta y va siempre vestido como discurre según decretos del destino: a mí.6 urbana». al partir. espérame ahí. no sobre su lomo. al menos. La mesa estaba lista. primero. y dime. «No seas tan mal pensada -le 3 izquierda. mastro. aquellas ventanas abiertas que miran . diri. don- que sí con una inclinación de cabeza. contré. uno de los primeros ciudadanos?. Y. preciosa historia. cerrada con buen cerrojo. a todos un mendigo». llamo. me dice: «¿Y tú. te lo juro. los hombres nos ocurren muchas cosas extrañas y Ante tal retrato. yo. «Mientras te anuncio -dice-. «¿Ves -contesta. 52 EL ASNO DE ORO LIBRO I 53 2 SU actitud: *Nada más fabuloso -le dice.que esta ble tacañería. «¿Conoces a de estás». Dice to». pregunto directamente a la cantinera -una «Le traigo una carta que le manda Demeas. Milón. Por fin 2 gando. sino sobre mis propios sale una jovencita y me dice: «Oye tú. dirigiéndome a la primera hospedería que en. recorro el corto trayecto y me hasta mi caballería se felicita de esta suerte.4 mujer ya mayor-: «¿Es Hipata esta ciudad?». Y. Sin terminar de hablar. A su lado estaba 7 por favor. pues he acerco a la entrada. diente de su pasión por el dinero. pero sin allá al fondo. diciendo: «Sin la menor duda. allí vive con una «Yo. hablando así. corre otra vez el 5 Milón. que tan estre- oídosB. ¿qué garantía ofreces por el empréstito? ¿Serías acaso el primero 21. te crees este cuento?». contesto. sin cansarla. a la puerta de la ciudad cabal. Por mi parte. 6 fábula. opino que no hay esposa que comparte su miseria. he recorrido esta ruda y larga cuesta sin cansarme ni aburrirme. de Corin. me recomendó a tal personaje: a las palabras de tu compañero y le quedo muy agra. ciertamente -le contesto-. excelente abuela. y vive fuera del recinto de la aglomeración La sigo y lo encuentro recostado en un mísero ca. garantizando sus operaciones con hipotecas en oro y giéndose a mí. Creo que 22. amigo Demeas ha velado por mí con previsora bon- rante. dad. Confinado en su humilde hogar y siempre pen- y modales de persona culta.

estas monedas. que no desdeñó la humilde zas. por Hércules. la modestia de mi hu. Pues el miedo a los salteadores no nos per. Pero Pitias. «Mañana lo sabrás -le contesto-. el comprador se llevó. bién en su esclavo. Arreglado este asunto y dispuestas mis cosas en la 3 2 a mi lado. Séate grata la estancia entre nos. mi condiscípulo de Atenas. 54 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 55 nada encima. saca en seguida mente mi cena con la compra del pescado. le digo. con la pre- mite adquirir sillas y un mobiliario adecuado». hago ademán de dejarlo y lo saco por veinte de- carta de mi amigo Demeas no proclamara tus méritos. orla de mi manto para ayudarme: «Siéntate -dice. Pero. aunque la cios. en mis viajes. y será para ti un dejamos la escuela de Clitio. con mi modesta morada. Fotis. besos y abrazos: «Querido Lucio -dijo-. pescado. rácter y tacañería de Milón y deseando granjearme más y a la vez le entrego la carta de Demeas. me dirijo yo mismo al baño. . encárgate tos. toma. él cogió la y cebada». teniendo en cuenta el ca- 8 hospitalidad que puedo ofrecer*. por cortesía. ¿Cuál es el motivo de 7 título de gloria el haber sabido imitar. que pedía el comprador. señalándola: «He ahí -me dice.8 do a la joven sirvienta: «Fotis -le dice-. toallas para secarse. el dormitorio inmediato será tu rado al reconocerme. me asaltó efusivamente y. invita a su mu. Tras ojearla a fondo su simpatía: «No necesito nada -le digo-. En cuanto al balneario. «Estoy encargado de la sección de abas. Maratón (PLUTARCO. Mira. pronunciando esas palabras. Pitias. soy edil 16. la mercancía por ochenta sestercios en lugar de los cien 13 Hecale fue una humilde campesina que acogió maternal. no me daba prisa. Veo allí en venta un delicioso 4 compostura verdaderamente virginal yo podría ya de. me será fácil 2 preguntar por él. Así lo caución de pasar antes por el mercado para abaste- 3 hice. Mira. mente a Teseo cuando éste se dirigía a combatir el toro de 16 Por lo que aquí se dice. rápidamente. narios Justamente. porque el héroe piensa tam- e1 duro y largo viajes. lo tendrás en segui- del equipaje de nuestro huésped y colócalo en lugar da». añade: «Encantado con que mi querido todos esos enseres de aseo me acompañan siempre Demeas me haya enviado un huésped tan distinguido*. contentándote este viaje?». Y. Y prosiguió: «De tus elegantes modales y de tu cernos l4 de alimentos. a la vez. llaman. pregunto el precio. Le doy las gracias: había asegurado suficiente- 8 seguro en esa habitación. en plural. con f a S c i o S .la 24. hace un 6 6 otros. quedó un poco pa- 5 milde choza. me dicen que cien sester- 4 ducir sin más la nobleza de tu estirpe. 15 Un denario valía cuatro sestercios. con todo el boato propio de un 7 hospitalidad de la anciana Hecale* '3. que me ha traído valientemente jer a cederme el sitio y a mí a sentarme en su lugar. al salir de allí. Pues mi casa será en adelante una casa grande siglo que no nos hemos visto. para mí es mi caballo. cómprale heno como yo. las virtudes del gran Teseo. por favor. hasta aquí. 9 del armario aceite para la loción. Te veo con ordenan- el homónimo de tu padre. entre digna habitación. Al oír esas palabras. se ve que las funciones de este Teseo 14). ¿qué es esto? Mi enhorabuena. Después. habitación. Si te apetece algo. al ver mi cesta y sacudirla para ver mejor el pescado: todo lo necesario para el aseo. desde que por verse honrada con tu presencia. lo más esencial con mucho 23. «Muy bien». edil venían a coincidir con las de un inspector de abastos. debe de estar cansado por 14 ~Abastecernosr. pues. magistrado*. ". y acompaña a mi hués- ped al baño más próximo. me encuentro con s No menosprecies.

me hago rogar. por obra y gracia de mi listo condiscípulo. famélico. trata amablemente de arrastrarme. me pesaban los ojos por efecto del sueño. Y. entrando viejo». Lo dice y lo jura. Cuando se lo hube explicado con exactitud. vaciando en el suelo la cesta. me entregué al anhelado descanso. pues mi cena conformo con dar una lección como ésta al pobre había consistido únicamente en cuentos. enterado ya del régi- men de abstinencia de Milón. hasta su camastro. vuelvo a emprender el camino del balneario. con la carestía de los víveres. después del baño regreso a casa de mi huésped y me retiro a mi habitación.te han costado estos bo. ¿y sus hijos?. ponéis un alto precio al pescado hasta sobre el mismísirno gobernador. iré -dice. satisfecho de su severidad. viene él personalmente y. reducís de que al cansancio de un duro viaje se estaba aña- esta ciudad. sobre las principales familias de mi país y ningún forastero. nuestro amigo tiéndome de nuevo en el mercado: «¿A quién -me Demeas?. sentado en un rincón. Inmediatamente. él me lleva. mi amigo Pitias me invitó a salir :«Querido Lucio. echándome la mano encima. en mi habitación. me permite retirarme a dormir. que yo me quedaba dormido en medio de una pasará impunemente. a la condición diendo ahora la fatiga de una prolongada conversa- 4 de un desierto o de un picacho solitario. me hace sentar: «¿Cómo está -dice. manda ces. para disipar el cansancio del viaje me parecía más 2 conveniente el sueño que el alimento. por fin. has comprado aquí este saldo?». 3 selos al pescadero por veinte denarios*. me no el estómago por efecto de la cena. increpándolo con la ma. viéndome ya. Se dio cuenta 6 más ruin y. ¿y toda la gente 2 dice. si no me acompañas». ya no tenéis consideración pone a interrogarme muy minuciosamente sobre mi ni para nuestros propios amigos ni. 56 EL ASNO DE ORO LIBRO 1 57 «¿Cuánto -me pregunta. resistiéndome por cumplido: «No me querones?~. palabra. enton- desaprensivos». ¿y su mujer?. Cuando recibe el recado. me coge del brazo en el acto y. Pero. Acabé por 7 a su oficial pisotear los pececillos y triturarlos todos escapar a ese viejo impertinente. Después. su obstinación me obliga ya a obedecer. y. Le doy noticias detalladas de todo. Al oírme. en general. Yo . que intentaba en vano un vago balbuceo sin bajo mi administración. me. informa luego con mucho interés del motivo de mi con sus prerrogativas de edil.para sacár. anfitrión locuaz y 5 hasta el ultimo. Pero ello no ción. 6 Consternado y estupefacto por esta escena. me disculpé cortésmen- te. Se me presenta entonces Fotis y me dice: «Tu huésped pregunta por ti».«Me costó trabajo -le digo. 26. donde 25. cómo se ha de reprimir a los lograr articular por mi estado de postración. para patria. Le señalo a de su casa?». se 5 3 yor rudeza: «Ahora -dice. a pesar de mi resistencia. viaje. Yo me encargaré de mostrarte. Se 4 un pobre viejo. la flor y nata de Tesalia. sin dinero y sin cena.

me quedo cabizbajo e lente compañero Aristómenes*. cuando. veía una piedra. lo iba recorriendo . Creía que en cualquier momento las . mejor dicho. follaje.todo sin descubrir no obstante el más leve indicio o el menor rastro de mis sueños. y he - (6-17). me imaginaba que era un hombre cabellera rubia y sin artificios. musculosa esbeltez.anunciaba ciertamente una gran dama. o. las aguas de las fuentes manaban de algún 5 cuerpo humano. Suspenso así entre la inmóvil. su madre. volviendo sobre mí su mirada: «He s impaciencia y la curiosidad. acelero el paso regresar Lucio a casa de Milón: topa con tres maleantes. un porte lleno de gracia y natu- de la ciudad eran igualmente personas cargadas de ralidad~. 2.c o m o engarce en un caso. no conozco a esta seño.4 que da muerte (32). observaba cada cosa con ahí -dice. es Lucio». Con esta obsesión. advertencias que ésta le hace (1-5). . ojos azules. el corazón de Te. el sello de familia. con esta fie- LIBRO 11 bre producida por el deseo que me atormentaba. Pero ella. la magia y de los encantamientos. de pronto y 3 con su aya Birrena. LIBRO 11 59 estatuas e imágenes echarían a andar. Y me 6 lleno de curiosidad por conocer cosas raras y maravi. yo iba Primera salida de Lucio por la ciudad: encuentro casual rondando de puerta en puerta. que las paredes se pondrían a hablar.Grave incidente al acompañada de nutrida servidumbre. pero des- petrificado.7 esta ciudad ocurrió la aventura aquella de mi exce. Birrena invita a Lucio a cenar en su casa: historia aquí que en ese preciso instante pasaba una señora de Telifrón. que al 5 nuevo día. y en todos sus rasgos me parecía ser lo que aparentaba. me encuentro en el mercado. Sin más. cargado de años. como tejido en el otro. la tierra universalmente célebre como cuna de -añade. en. que los bueyes y otros animales análogos anunciarían el porvenir. ra». Como 2 quien se ha entregado a los excesos del vino. 1. a los para alcanzarla. una velada fúnebre (18-31). todo se me figuraba físicos es un maravilloso y vivo retrato suyo: estatura 9 4 alterado y transformado por una fórmula infernal: si proporcionada. los árboles que rodeaban el recinto la lozanía de la flor. «Heme aquí -pensaba. la sirvienta de su huésped Milón sin saber cómo. para acercarte a saludar a tu madre?». Acto seguido susurra al oído de la señora 2 llosas. el oro de sus alhajas y de su indu. piertos y con la viva mirada del águila. color matizado. por Hércules -dice-. que del propio cielo y de la órbita radiante del sol bajaría de pronto algún oráculo. - Lucio conquista a Fotis. si oía aves. da un beso. En cuanto se disipó la noche y el sol trajo un A su lado iba un anciano. impaciente y verme: «Sí. también eran personas cubier. Nada de cuanto veía en la ciudad dignísima Salvia. mentaria . unas palabras que no pude captar: «¿Qué esperas salia. todo sonrojado. desperté y salté de la cama. un rostro con tas de plumas. en el recinto de «No me atrevo -contesto-. la modestia de la 3 el mayor interés.

4 cación. Un mármol de Paros. hojas. ambas somos de nasales dilatadas. 17 El cazador Acteón había sorprendido a Diana bañándose. también los perros eran de piedra. medio de la enramada. parecía ciervo e hizo que lo devoraran sus propios perros (OVIDIO. 60 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 61 3. como a los racimos colgados de la viña en el campo. A espaldas de la diosa se yergue 6 pronunciar a menudo entre los encargados de tu edu. te figurarías que de la misma nodriza y juntas crecimos conviviendo salía de aquellas fauces de mármol. la diosa lo metamorfoseó en túnica desplegada al viento y en viva carrera. una ver- mejor dicho: toma posesión de tu propia casa». frutas y racimos de tan acabada perfección. Unos perros forman a ambos lados 4 con mis manos te acogí al nacer. cincelado con los rasgos de Diana. salir al encuentro de los visitantes. si uno se inclinaba para ver la fuente que mana en 9 mismo estilo. quien raba veneración. hacia la diosa con indiscreta mirada. compitiendo con la naturaleza. que el gún motivo de queja. los acaricia para darles por aquí. El maravilloso 5 como hermanas. recorremos apenas unos pasos y llega. con confianza mi hospitalidad. se le ve a Ia vez en la piedra de la roca ligeramente con las plantas sonrosadas de sus pies el y en el agua de la fuente acechando la entrada de inestable punto de apoyo de una esfera en movimiento. 6 Mientras intercambiamos estas y otra6 palabras del y. era una obra de radiante perfección: la diosa. pámpanos por aquí. con su como castigo de su indiscreción. césped. Metamorfosis 111 131-252). cuyo nombre tal vez recuerdes haber oído con las delanteras. si en la la familia de Plutarco. una roca en forma de gruta con musgo. En lo uno de sus cuatro ángulos se elevaban sendas colum. su majestad inspi- . En la cornisa de la roca cuelgan abandonar la hospitalidad de Milón sin que haya nin. supo crearlos con reñido con los deberes de la cortesía. yo con un simple ciudadano. se imaginaba mos a la casa de Birrena. no dejaré de parar en tu casa». Se diría que. Yo soy aquella cuello. unida su escolta. medio cambiado con las alas desplegadas. no caminaba. Diana en el baño 17. un Acteón de piedra se adelanta 2 nas rematadas con estatuas de la Victoria. Luego. el mismo aparente realismo. tenían como estaba a tu madre por los lazos de la sangre y una mirada amenazadora. cuando el 8 mente a tu lado. Acepta. con su aroma de mosto. Cuantas veces tenga ocasión de volver otoño. En el interior de la 7 5 Durante este discurso tuve tiempo de disipar mi gruta destaca la sombra de la estatua sobre la blan- sonrojo: «De ninguna manera -le digo-. ¿Cómo no. se podrían recoger y comer. querido Lucio. no descansa en equilibrio. pues. me tendrás total. juntas nos criamos con la leche vecindad se dejaba oír algún ladrido. El atrio era una verdadera preciosidad: en cada del movimiento entre otros detalles de realismo. las fosas 2 del común alimento? Efectivamente. tampoco a éstos les falta siquiera la ilusión 4. suave ondulación a los pies de la diosa. Sólo nos separa la posición social: escultor aquel se había superado a sí mismo en un pues tu madre se casó con un hombre de brillantísima detalle: mientras los perros. descansan en sus patas traseras. más bien parece emprender 3 el vuelo. que. la boca dispuesta a devorar. el color de la madurez. ocupa exactamente el centro de la estancia. añadió: «Soy yo. arbustos por allí. varitas. La diosa. dadera flora nacida en la piedra. pero en todo lo que no esté arte. erguidos de cuerpo y 3 carrera. sino que rozaba ya en ciervo. parecen correr Birrena. las orejas tiesas. no podría cura del mármol.

anhelo se realiza: podrás saciar tu pasión por los 3 rido). sentí al contrario el vivo y espontáneo manos vueltas y más vueltas a la sartén. Acompáñete la suerte y. Deja a un lado los temores in. al 'precio que fuera. a los menos complacientes y a los aventura sea arriesgada. caen en desgracia. estáte alerta. Le prodiga caricias. Ahí está la ocasión soñada. No te enredes en ninguna intriga amorosa 4 dices. se ena. otros en cambio son lim. Le basta soplar sobre unas sim. te acompañó amablemente sideral en el fondo del Tártaro y el antiguo Caos. y no te distraigas. Pues la llama a mi propia opinión. te s »En cuanto ve a un joven bien parecido. para sumergir toda la luz de este mundo cuando te caías de sueño. La muchacha.es libero de la mano de Birrena como de una importuna tuyo». llego a la s piamente eliminados. volviéndose muchas veces. loco: «Bueno. Anoche todavía. me adhiero caso y me decide a ponerte en guardia. 7. ceado y picadillo de carne cocida en la propia salsa. en un abrir y de Fotis~. bailaba todo su y precipitarme a sabiendas y de un salto en pleno cuerpo con suave deslizamiento de los miembros y .. un guiso de 6 . Se la tiene por una hechicera de con la patrona que te hospeda. mora de su belleza y ya no tiene ojos ni corazón a no frente. Lucio -me decía-. hay que intentar la conquista que. al dormitorio. la mujer de Milón. respeta religiosamente primer orden y una maestra en toda clase de encan. aunque la 8 7 insaciable. Apresuradamente y perdiendo la cabeza me 3 mis anchas: «Todo cuanto ves -dice Birrena. Pero yo. finalmente. el arte de magia. des lanzar toda tu artillería contra la sirvienta Fotis: ples varitas. al compás deseo de ingresar. Cuando al domicilio de Milón. No encuentro en casa ni a Milón del amor jamás se extingue en su corazón. 62 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 63 5. salada y vivaracha. Mientras examino estos detalles y me deleito a abismo. en borregos o en un animal cualquiera. después de besar tu. eres huésped. es una túnica de lino. como dice el proverbio. de quien. preparaba para los amos un plato de embutido tro. 7 por el estilo. enfréntate decididamente y cara a cara con vos de Pánfila. te arregló con cariño en la cama. conquista su simpatía raba. sino únicamente a mi querida Fotis: juventud y tu hermosura eres buen partido para ella. lejos de ponerme en guardia casi a la altura de los pechos. arropó con evidente ternura y. Acelerando el paso como un 4 salieron todos. fantiles. pue- tamiento~sepulcrales. lindamente vestida. pero muy alerta. Ya ves lo que me inquieta en tu puerta de Milón. daba con sus preciosas 2 ante PánGla. en cuanto lo más sabroso. por su frialdad. se veía en sus ojos con qué sentimiento se reti- 6 ser para él. en tal escuela de este rápido movimiento circular.6 tima de las peligrosas mañas y los criminales atracti. e1 lecho nupcial del honrado Milón. con 3 oí nombrar el objeto permanente de mis deseos. me dice: «Por esta diosa aquí presente. y. sin embargo. ordena que se retiren atadura. por lo que el olfato daba ya a entender. se pa- y lo encadena para siempre con los lazos de un amor raba a mirarte. Luego. tu viejo s pada y deseo prevenirte a tiempo como a un hijo que. y con tu ni a su esposa. le digo un rápido adiós y corro en un vuelo 2 todos los demás para charlar a solas conmigo. y. al mismo tiempo. para no ser víc. unas menudas piedras u otras chucherías pues es bonita. sensiblemente angustiada. 2 Así me habló Birrena. según la realidad. Y. ceñida con un cinturón rojo oscuro decir. cuentos maravillosos. con mi curiosidad habitual. cerrar de ojos los transforma en piedras. Deliberando así en mi fuero interno. ten mucha vista oh querido Lucio (pues me tienes gravemente preocu.

otras veces. se volvió hacia mí y se puso a con las medias tintas azuladas de un cuello de paloma. Si te alcanzara la más leve una cabellera? Su brillo se acentúa a medida que se chispa. de bellos ropajes. se inflamaron al instante. ser 6 s entonces. quien consiga de ti permiso para meter destilando bálsamo: si está calva. de encantos. amortiguando su luz para matizar colo. 64 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 65 contoneándose en las más vivas y graciosas ondula. si no se distingue por su 4 tiene un encanto natural. que ya puede una mu- su posición. embelesado. Finalmente. unas veces resplandece como el una olla o una cama». a su pobre Vulcano. antes de irme. Por fin le dirijo hija del mar criada entre las olas. escoltada por un enjambre de Amores. corta el pelo al rape y se le priva del natural esplen- asombrado. el arre. a pesar de ello. Mis sentidos. cubre funda en buenas y sólidas razones. siempre al descubierto y bien visible por glo del peinado es tan esencial. Es lo primero que contemplo en la calle y lo que me ¿Qué más? Otras veces. tranquilos hasta dor de su rostro. exhalando el perfume del cinamomo y mil veces feliz. no podrá gustar ni la punta del dedo! D.5 del cuerpo. Mi querida Fotis no había estudiado su peinado. suavemente echada hacia 7 yor éxito del sonrosado color de su cutis que del oro atrás y atada con un lazo sobre la coronilla. Yo. el pelo 4 3 deleita posteriormente en casa.2 como buena cocinera. aléjate lo 9. con los dientes de un delicado peine. Y esta preferencia se sirve de remate a la cabeza. yo que. si se le 4 SU extensión. blasfemia que ojalá nunca se vea realizada). En una palabra. jer presentarse cargada de oro. propia Venus rodeada por el cortejo en pleno de las para armonizar el movimiento del puchero y el de tus Gracias. sonreír. 7 Entonces. te abrasarías hasta la médula de los huesos y ilumina: refleja los rayos del sol concentrándolos o. la cabeza coquetería. querida Fotis. en gruesas trenzas. prescinden de todo velo y se complacen no obstante. se arregla en 2 persona. pobre desgraciado. ya puede ser la la palabra: « ¡Qué gracia y salero tienes. si forma de cola. en presentar al desnudo sus encantos. Y. es la primera que se ofrece a la mirada. sé sacudir con la misma gracia res opuestos entre sí. nadie más que yo podría extinguir tu incendio. esperando ma. Pero ¿para qué mencionar otros detalles. no pocas muje- peinado. Ante tal espectáculo quedé inmóvil. al contrario (voy a decir una horrible a lo largo de la nuca hasta cubrirle el cuello y termi- 9 -5 . ya puede haber bajado del cielo. de El resto del cuerpo está favorecido por los alegres piedras preciosas y todos los demás inventos de la colores de un vestido estampado. nunca podrá pasar por mujer elegante. ceñida 6 caderas! ¡Qué delicioso guiso estás preparando! ¡Feliz. desechan toda in. res. al contrario. Al hablar así. en cambio. Esta parte esencial la espalda en ampIia cascada. un negro azabache compite 8. tuve buen Y cuando se perfuma el cabello con esencia de Arabia 3 cuidado de pasar revista de arriba abajo a toda su y. Pues su nutrida cabellera. sin embargo. caía luego s de sus trajes. ¿Qué hay comparable al delicioso colorido de más posible de mi fogón. su pelo desordenado era un encanto más. para lucir su atractivo natural. oro para ir difuminándose hasta alcanzar el tono mate de la miel. libremente suelto. o. la simpática y traviesa chiquilla: «Vete de aquí -me dice-. por extra- ciones sus vibrantes caderas y hasta la espalda en toda ordinaria que sea la hermosura de una mujer. es para el enamorado como una especie nunca me he fijado más que en la cabeza y el pelo? de espejo donde le gusta contemplar la propia imagen. y 6 dumentaria.

contempla todos los fenómenos del firma- 6 si no te compadeces de mí». extendido en esa hoguera. Así también estos días. sólo uno. Entretanto. al preguntarle su marido cómo lo sabía. a invitación del bueno de Milón. dice: «¡Qué día de lluvia tendremos 4 brazos y la cubrí de besos. ha encendida complacencia. cinco pollitos y un cántaro de en mi patria. Sobre el medio. Pánfila. de nacio- 2 exquisito vino añejo. nas. 66 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 67 nar gradualmente en graciosos bucles que le rozaban este vino hasta la última gota para que ahogue la el borde de la túnica. como regalos de bienvenida. al decírselo. Me vuelvo en cambio continuamente 5 estoy dispuesto. Interviniendo yo entonces: «Ahí no tenemos habrá de esperar demasiado. encanto? -le pregunto-. nada tiene de extraño. se echó a reír. prepara en las etéreas alturas. un néctar de amor que me embriagaba: sibila en esta lámpara: desde su candelero. nos despedimos. evitaba con las máximas cuidado: la dulzura de esta miel puede acarrearte precauciones la mirada de su mujer. y nos anuncie con divina presciencia lo que aquel fuego día. Ten las advertencias de Birrena. pasaremos la noche entera en animosa y aunque insignificante y encendida por manos huma- alegre liza». guarde el recuerdo del otro fuego de mayor mag- nitud. había llegado la noche. estás saboreando una fruta agridulce. y nuestra pasión no 12. 6 ternura y pronto correspondió a mi amor con idén.3 10. en Corinto. acudiré a tu habitación. Vete. y en de abundar el aceite en la lámpara y el vino en la el punto preciso en que el pelo sube a enlazarse sobre copan. ya estoy muerto servatorio. Sus labios entreabiertos exhalaban un de. 2 prepárate. besándome mento hasta la altura del sol». En esto. El resto del día fue dedicado al baño y después a 4 2 Ella entonces. Llamé entonces a Fotis y le dije: nalidad caldea '8. Yo el lago Averno. que ella sepa fórmulas cariñosas.. y recobrar así ánimos. me incliné sobre ella. que tiene alborotada a toda la ciudad «He aquí a Baco que espontáneamente se ofrece para animar a Venus y prestarle sus armas. Sin olvidar -me dice-. volviendo la cabeza y guiñándome el la cena. Y. una vez más: «Ten confianza -me dice-. había ojo con mirada arrebatadora: «Oye. soy tu esclava. y adivinatorias. le apliqué el más dulce de los besos. pues. Milón tico cariño. Nada tiene de extraño que esta llama. cuyo rostro ins- eterna amargura de hiel». como ob- 5 «Me muero -le digo-. para pasar una noche en vela. la coronilla. tú. el fuego celeste que en cierto modo la ha en- 11. El navío de Venus no necesita más abaste. cobardía del recato y comunique alegre vigor a nues- tro amor. Birrena me envía. hay un individuo. diciendo: «Mantenemos a una ilustre licioso aroma. a dejarme asar. reconfortado antes con un beso tuyo. ella. la estreché más fuertemente en mis a la lámpara. Mi pasión despertó su mañana! ». pues. Fotis. estudiantillo ocupado mi sitio en su acogedora mesita. Con el intercambio de estas palabras y otras gendrado. Hemos de beber 18 Los caldeos tenían el monopolio de las artes adivinatorias. . mirando Y. 3 un cerdo bien cebado. mejor dicho. comparto tus sentimientos. Pues. A la hora de encender -le digo. piraba a mis ojos el mismo pánico que me inspiraría 3 «¿Qué quieres decir.más que nociones elementales en las artes las lámparas. Ya no pude aguantar más el suplicio de tan cimiento que éste. contestó que la lámpara se lo estaba anunciando. para mirar a la camarera.

mejor dicho. ayer. fue arrastrada violentamente «Es alto. cayó. «Sí. dación perdurable. me ocurriría en este viaje. en tu 5 fanes. 14. em- de una gran historia. perder ambos timones zO. el pobre. anunció a no poca geyite nos a nado. Diófanes había señalado ya el día. sin pensar en nada y fuera de sí todavía. cómo has realizado financiera y la que asegura un viaje feliz por vía te. Ante la pregunta. acercándose por detrás. que pretendió rechazar el ataque. sacado el dinero y contado los cien acabó .«El mismo -replica-. Entonces se acercó a él un mercader llamado ya Cerdón. la que es apta para una operación Cuéntame tú también. al anochecer -replicó el joven-. había barrido las monedas Cerdón 19. Hasta mi único hermano Arig- interceptó cruelmente la carrera del desgraciado. hasta lidad de nuestros amigos. La nave que nos trans. desconcertado por este encuentro impre. en esto. des- 2 fanes~. no puede ser otro. algo moreno -le contesto-. al preguntarle lo que pitadamente de Eubea~. ilustre amigo Lucio. hacia la costa opuesta y luego hundida. un día. noto. significa «ganancioso». hermano. al volverse. Aún estaba él contando su triste historia. preguntándome: portaba. fuertemente entre sus brazos y se pone a besarlo. Tam. nuestro ilustre nocería una gloria inmarcesible y que sería el héroe caldeo. A mí mismo. sino crecidas retribuciones. visto y olvidándose del negocio que estaba realizando 20 aAmbos timones~:las medallas y otros documentos anti- guos nos muestran con frecuencia dos las popas de 19 ~Cerdónn. Nosotros. Efec. azotada por el oleaje de las tormentas. . correspondiendo a su efusión. Diófanes. se dirige al recién llegado: 4 divulgando los secretos del destino: señala la fecha «iCuánto tiempo he suspirado por ti! ¡Por fin has 6 que garantiza un indisoluble matrimonio o una fun. cuando 4 tadores. ojalá. rodeado de un nutrido corro de degollado ante mis propios ojos». Cerdón había había dado precipitadamente a la fuga. el mercader. «No obstante. llegado! D. tras «¿Qué aspecto tiene el caldeo ese 5 cómo se llama?». las naves.en griego. tenga razón el caldeo: ojalá te acompañe la a su lado. sobre todo al ver que todos nosotros. En esto. del desastre en que imprudentemente había incurrido. Y ahora sí que 5 soltado la bolsa. Dió. 3 tivamente. de una leyenda inverosímil. de pieza: « ¡Recaiga sobre los enemigos de nuestro pueblo una obra en varios libros*. quería saber la fecha adecuada para cierto destinadas a pagar el importe de la predicción y se 4 viaje.Diófanes por recobrar el sentido y darse cuenta denarios para pagar la consulta del adivino. lo estrecha dedor. pués de perderlo todo.2 13. entre nosotros. logramos a duras penas salvar- bién aquí. soltábamos una ruidosa carcajada. y sobre nuestros enemigos personales un viaje tan funesto! Una auténtica Odisea. Milón se echó a reír. suerte y puedas proseguir el viaje sin tropiezos». de pie a su alre- coge al agorero por el manto y. todo cayó en manos de una que la Fortuna le volvió la espalda o. le hace sentarse al menos. me anunció una serie de cosas altamente maravillosas y muy diversas: que co. Lo que pudimos luego reunir gracias a 3 muchos oráculos semejantes logrando con ello no un la compasión de personas desconocidas o a la amabi- poco de calderilla. personas. pandilla de atracadores. distribuía sus profecías a la galería de espec. un joven de buena familia. y se llama Dió. el viaje por mar y por tierra desde que saliste preci- 5 rrestre o marítima. 68 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 69 con sus sorprendentes oráculos y se gana la vida en aquel preciso instante.

para preparar la mezcla se pre. sin a la cama. «Al asalto -dice-.4 tunos. Finalmente. se me acerca. Al hablar así. en el rincón más alejado de mi puerta. . copas de respetable tamaño llenas de vino hasta media y dame abrazos cariñosos». permíteme retirarme ahora mis. acude s vía del viaje de ayer. servirse: en una palabra. Se destapaban con una herramienta a El fecial era un heraldo que los romanos enviaban a la parecida a una hacha (ascia) o un cincel. encima estaban Si quieres hacerme plenamente feliz. 70 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 71 15. Sus encantos quedaban parcialmente 2 16. saltada de mi amor: «Ten compasión -le digo-. si eres hombre. en mi ayuda. que aventure una vez más por tierra o persona. en cuanto 6 5 cenas. En medio de la embriaguez. mata o muere: briéndome de flores. sólo faltaba añadirles el agua de la mezcla 2'. quise mostrar a Fotis la impaciencia sobre- 3 por mar los despojos de las gentes. se recostó poco a poco sobre mí y en rápida y lasciva agitación de su torso dio con su vaivén plena 21 Normalmente. son. Luego. pues 3 2 bién llena de pétalos de rosas. mirándome con cariño. caímos uno en bra- fería el agua caliente a la fría. y lucha cara a cara. Mientras Milón continuaba charlando sin parar. ciñéndome la cabeza con una guirnalda y cu. Dicho y hecho. digo a Milón: «Allá se las haya Diófanes imaginación alcanzaba ya a mis sentidos y a toda mi con su suerte. temo ver romperse el nervio excesivamente tenso. se amorosa. cuya boca. Acababa de acostarme. subió 4 agua caliente y me la ofrece para que beba. perdiendo así una buena parte de aquella tarde cera copa y muchas más van y vienen entre nuestras 2 y de su fruta más sabrosa. deliciosamente transfigurada. A mí. destapada a golpes 17. en la penumbra sobre el ademán de sus dedos de que ya había acostado a la señora. hasta que. embriagado el espí- puro. Fotis retira al instante la vajilla. deja suelta tu 7 6 las sobras de una cena en regla y muy decente y unas cabellera. desde la primera escaramuza de esta batalla que tú ción y allí encuentrQ dispuesta la más linda de las me declaraste sin intervención del fecial u . darme tiempo a apurarla. pudor. con el pelo suelto. en la Antigüedad no se tomaba el vino satisfacción a mi amor. echa mano a una copa. rosa: había en ello más coquetería que alarma del riente. Una segunda. sino mezclado con agua. presentó a mí con los rasgos de Venus avanzando sobre las olas del mar. añade el hoy habrá guerra sin cuartel». altura. estoy en tensión 4 mo a dormir*. de cincel". ritu y agotadas nuestras energías. besándome con no cederé terreno ni volveré la espalda. el digno aperitivo de la lucha en gracioso desorden. me dirijo a mi habita. al lado había una garrafa. frontera para declarar oficialmente la guerra al enemigo. molido toda. el desorden de mi vergüenza. con una guirnalda de rosas y con la falda tam. íntimo del corazón. Se habían tendido las mantas de los esclavos sentí el flechazo del cruel Cupido herirme en lo más en el suelo. Ya lo ves. adelántate ternura. A mi lecho iba adosada una mesita. 2 Las ánforas y vasijas en general se cerraban hermética- mente con pez o con yeso. al asalto. y con tal vigor que sin duda para evitar testigos a la juerga nocturna. se abría cómodamente a quien quisiera se despoja de todos sus velos y. Sin demora. cuando mi querida Fotis. tragándome la manos. date prisa. y con valor. sorbos. que tus rizos ondulados caigan libremente. me la quita suavemente y 3 yo suspiraba en silencio y me maldecía no poco a mí saborea poco a poco el resto en múltiples y ligeros mismo por haber iniciado la serie de cuentos inopor. tendí mi arco. una ter.

el poco miramiento la paz. públicos dejan muy atrás a los de todas las demás y las escasas fuerzas de policía son incapaces de prote. un forastero activo encuentra aquí la anima- que se tiene con un forastero pudieran acarrearte una ción de Roma. eran un lujo suponer. Casualmente. des de la vida diaria. me dirige la palabra: «¿Te en. pues. gancia como único en calidad. los chistes y las bromas de buen gusto. 20. trampas de la ciencia mágica. en una palabra: somos. aunque sólo fuera a la distancia de una servir de copa. tera. Yo añadí en el mismo sentido: «Tienes razón. encargados 19.2 mar nuestras fuerzas agotadas. fecto. disgustada mente vino rancio en piedras preciosas vaciadas para de verme lejos. Estas peripecias del torneo y otras el alerce y el marfil. y un huésped tranquilo. hube de acudir a Fotis y aseso. salgo a cenar. tú -me dijo. Había allí numerosos invitados y. la plata reluciente y el oro deslum- tro. hacían las porciones y servían con aunque yo multiplicaba las disculpas. brante. un vidrio artís. el sosiego del emboscada». Pero: las risas. según dicen. sin contar que a todos los banquetes del mundo yo hubiera preferido las delicias de tenerte a mi lado. el ámbar maravillosamente vaciado y hasta piedras. no accedió a gracia los abundantes platos. querida Fotis. entonces.3 con mucha insistencia que fuera a cenar a su casa. 72 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 73 zos del otro para confundir nuestras almas mutua. mejores familias. además disponemos de todas las comodida- 4 ger a la ciudad contra tan grave desastre. 5 de la cena. Ya se traen las luces: la conversación 4 pulgada. además volveré temprano para ahorrarte estos moti. para la provincia en- 5 «NO te preocupes -le digo-. Están aseguradas la libertad y 6 tu brillante fortuna y. perturban la tranquilidad pública. Con el precedente de este encuen. un buen día Birrena pretendió reunido. organizamos otros muchos de la misma manera. una cristalería sin el menor de- y renovar el placer. por lo que a mí toca. con la aristocrática señora estaba la flor y habitual en las grandes familias ya en época republicana. allí. Por otra parte. además. no iré solo y sin escolta. oro.no te distraigas. estimular nuestro ardor ticamente tallado. jóvenes de las cuentras a gusto en nuestra tierra? Si no me equivoco. más allá. acudíamos al vino de vez en cuando para reani. Pues. mente uniformados. Mesas lujosas en que resplandece 5 mente rendidas. entre ellos se multiplican 3 unas breves vacaciones en el servicio del amor. para beber: todo lo más inverosímil está allí 18. me Pues con la fiel espada que ciñe mi costado. Ella. Aquí. a Esos bellos muchachos. como es de de recibir a los invitados o de servir la mesa. nuestros templos. «Oye. ni 2 Con dichas precauciones. Pues. lechos cubiertos con tejidos de análogas nos mantuvieron despiertos hasta el amane. al pasar. ricamente ataviados. ciudades. nuestros baños y demás edificios podrás ver. Sin embargo. . Pues una pandilla de locos. En tu caso. Así. nata de la ciudad. gente degollada en plena calle. en ningún rincón del mundo creo vos de alarma. zada cabelleraN y elegante túnica ofrecían continua- rarme de su consejo. vuelve pronto Birrena. Camareros bastante numerosos. como auspicio. la plácida zona de recreo». unos jovencitos de ri- 2 admitirlas. espléndida. accedió no obstante amablemente a darme de los comensales se anima. yo mismo invade un serio temor ante las invisibles e inevitables montaré la guardia de mi seguridad personal». haberme sentido más libre que aquí. campo. grandes copas de un arte tan variado en su ele- cer.

tos y sin pestañear clavados sobre el cadáver. « ¡Quien quiera guardar a un muerto. para que también mi hijo Lucio tos en busca del ingrediente que complementa su cien- tenga el gusto de oír tu amena narración». como mi presu. cohibido ante la insistente mirada de todos. tura. se adelantan a instalarse en la sepul. »Yo pregunto con insistencia: 'Por favor. toda la Tesalia cuando.hay que estar en vela toda y conjuraba por su vida. No. se deslizan tan 2 la mano derecha en ademán oratorio . estas regiones en que nos hallamos y que zos de cadáveres para trágica perdición de los vivos. No sé quién ha sido víctima de una desven. y apunta amenazadoramente con aves. servicio! 2. nadie podría enumerar los 4 tenebrosos ardides que se inventa la fantasía de esas . muy buena y servicial. murmuró »"Cállate -respondió el otro-. No me: jen qué consiste esta guardia fúnebre?'. la insistencia de Birrena. Iba recorriendo todos los rincones. di- 9 insolencia es intolerable». Subido a una piedra. tos escapen?». llegué a Larisa. extiende riencia de cualquier clase de animal. vuelve a rran corrientemente a mordiscos la cara de los muer- contarnos tu historia. ponga precio al tamente el rostro». Él. tú eres siempre la mis- ma. y con indulgente sonrisa empieza a hablar con sus terribles encantamientos. pero hay personas cuya 22. Pues esas malditas brujas. los comensales. espera que te encuentras en Tesalia. de ratas y hasta la de moscas. tanto renombre dan a la provincia. 5 En esto. no hay que distraer la mirada sobre ningún otro objeto. que lo apremiaba mer lugar -me contestó. con los ojos bien abier- tencia. Entonces. 4 tura ajena». »Dirigiéndome a un transeúnte: «¿Quésignifica esto? 6 cas carcajadas y todos a una vuelven sus miradas -le digo-. Tal era su excitación. 'En pri. con el cuerpo medio erguido. Bien se ve que eres 7 unas palabras de despecho e intentó levantarse para un crío o un extranjero de tierras lejanas para ignorar 7 salir. Había recorrido 3 Viejas brujas. querido Telifrón -le dijo Birrena-. el pulgar-. cuando salí de 3 bas. de paso. infunden irresistible Telifrón: sueño a los guardianes. sin excepción. durante la marcha del fúnebre cortejo. en mala hora. cia mágica'. en rápido vuelo. y los sepulcros en busca de ciertos residuos y de tro. gritaba con voz potente: 5 tura análoga: lo mutilaron hasta desfigurarle comple.2 obstante. veo en medio de la plaza a un viejo de elevada esta- deración. se acude a los hornos crematorios Mileto para asistir a los Juegos Olímpicos y visitar. con tu característica amabalidad. cierra furtivamente que les es fácil burlar hasta la vigilancia los dos últimos dedos. mantiene en posición natural del Sol y de la Justicia. 74 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 75 siquiera está segura la paz de los muertos en sus tum. la noche ininterrumpidamente. 8 «Tú. ¿Es frecuente en este país que los muer- 6 sobre un hombre recostado aparte en un rincón. puesto de viaje tocaba a su fin. acudía a todos los 4 A mis palabras añade un tercero: «Más todavía: medios para aliviar mi falta de recursos. «Era yo todavía menor de edad.e s t o es. Luego. al contrario. «No. señora -replicó él-. Entonces aquí ni para nadie de los vivos hay la menor consi. de perros. acabó por vencer su resis. ni si- 21. donde las brujas desga- un poco y. toman en efecto la forma de 3 los dos que siguen. bajo la apa- ellas el codo. apilando las mantas para apoyar en quiera de reojo. sueltan fran.

nota 2). y. repli. tos. a cuyo lado se detiene: 'He aquí -dice. honorables Quírites'. aceite suficiente me. Pero.5 co-. . Si vigilancia posible'. En las fúnebres circunstan- en una habitación oscura. mostrándome a una señora llorosa y vestida cuando llevamos ya una porción de días sin ver ni el 6 de luto. a celebrar un banquete? ¿No sería más oportuno que 7 mente el cadáver de tu marido'. En cipales ciudadanos: has de guardar debidamente su el acto. cubierto con 2 6 de oro. fíjate bien: es el hijo de uno de los prin. cada miembro según la fórmula adecua- 23. se firman las tablillas. nes. las orejas. se aplicaban una sobre a »'No pases cuidado -le contesto-. las tablillas eran 'Por favor. entera. de vino y un vaso. »Bien informado ya. moviendo la cabeza: 'Vete a paseo. a humo del hogar. separando hacia te pusieras a tono con las circunstancias de luto y de ambos lados los cabellos que le caían sobre la cara 25 Las «tablillas» de cera (tablas con revestimiento de y poniendo al descubierto un rostro de radiante her- cera). ella se levanta y me con- vicio no se paga más que de cuatro a seis monedas duce a otra sala. bien conservadas. soy todo ojos'. entramos impertinente -me dice-. »'Dad fe de todo ello. invo- con piezas recortadas de la propia cara'. nas. lo necesario para el caso'. '¿Qué quieres decir?'. cias de esta casa. pues. de manera que quedara tapada la escritura. y ella se retiraba. hay que reponerlo reclinada sobre él llora un buen rato y luego. agua calientex con unas jarras en una palabra. procura cumplir tu misión con la mayor lo más económico y usual para escritos de poca extensión. angustiada. Según el número de tablillas encuadernadas se formaba un díptico o un tríptico. Pero 4 cadáver de esas infames harpías'. y una fuente bien arreglada con 5 »Aún no había terminado. joven. me acompañó en el acto las sobras de la cena'. por estar cerradas las venta. entonces. perfec- 3 »Mil sestercios -dice. a ver tu oferta'. manda que me traigan todo 4 »'Déjate de tonterías y puras bagatelas -le repli. indem. del documento. y se cosían con un hilo lacrado y sellado para asegurar la inviolabilidad sólo de preparar una buena propina'. se usaban para redactar un documento. oye. »Ella. la barbilla. donde estaba el cadáver. con el pergamino y el papiro (ver supra. »'Mirad -dice. 6 me invita a entrar por la puertecita trasera. ¿Crees acaso que has venido aquí 7 un hombre que se ha comprometido a guardar fiel. llamándola: "eñora. 24. levanta la vista y me dice: para los antiguos el oficio de nuestro papel. introduce a siete personas en mañana uno no entrega el cadáver intacto. los ojos. el guar. un hombre levanta acta en y me acerco decididamente al pregonero: 'Deja ya de las tablillas 25: 2 desgañitarte -le digo-. 'Una lámpara bastante grande. te están esperando. la nariz: intacta. por tan peligroso ser. me armo de viril arrojo damente preestablecida. Aquí tienes a un hombre de hierro. que en él falte o esté deteriorado. Ella. a punto.3 dián. iAh! _Y casi olvidaba un detalle: si por la un espléndido sudario. Aquí está. »De acuerdo. hablas de comer y reclamas tu parte. 76 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 77 5 malditas mujeres. ca. que no duer. todo lo calidad de testigos. descubre personalmente al difunto. preocúpate tan otra. No obstante. más penetrante que el propio Linceo o que Argo: para toda la noche. hacían mosura a pesar del dolor. yo. 26 Recuérdese lo dicho anteriormente en la nota 21. los labios. a una casa cuya entrada principal estaba cerrada. cando la lealtad de los presentes. les va mostrando.

me causó una autén. En actitud incons- ciente y falto yo mismo de un guardián. pues. 28 El orgulloso aonio es Penteo. bañada pirado de Pieria es Orfeo. y reconocía que 26. aparece de la estancia. Luego. lladamente según los artículos del contrato. luego lante te contaremos entre nuestras amistades'. bestia maldita. descubro la cara y la examino deta. Por fin. reponiéndome en cierto modo. ción'. solo en compañía del cadá. »Ya la región de los gallos rompía con su so- n Al ponerse a disposición de la señora para menesteres 2 nora orquesta la tregua nocturna. y esconderte con tus herma. tuarse inmediatamente la entrega. tráele rápida. »Apenas había concluido la frase. que este diminuto animalito. entre tus servidores. del susto. hace un reconocimiento encierra al guardián y salte en seguida de la habita. 5 »La comadreja da media vuelta y. agoreron. señora -le contesto-. Así. tras mente una lámpara y el correspondiente aceite. sin demora. volviéndose. supra. no tengas reparo rada tan penetrante. como el joven y orgulloso Aonio o el cantor 8 abismo: ni al propio dios de Delfos le hubiera sido inspirado de Pieria 28. nota 9). me rasgan la me hace desvanecerme como si cayera al fondo de un ropa. un tercero me hunde las costillas con mano furibunda. El cantor ins- 3 mente entonces irrumpe la desgraciada esposa. yo hacía sonar repetidas veces en la mano: 'Di más mentos. bien. cuando. muchos y prolongados besos. cargándome de execraciones como a maldito res irte. se arroja sobre el cadáver y. Telifron parecía desear nuevos y bajo el más espantoso pánico. sin estar. vi aparecer una coma. Filodéspoto. luego la noche tenebrosa. mandíbulas a puñetazos. 27. y dreja que se detuvo frente a mí y me clavó una mi. ella añade: 'Joven. otro la espalda a codazos. después »Colmado de alegría ante esta inesperada ganancia 5 las altas horas de la noche y por fin la noche profunda y extasiado ante las relucientes monedas de oro que 3 y silenciosa. . ver. cuál era el verdadero muerto. la noche verdadera. despierto como el de la velada fúnebre. hecho trizas. corro a ver el cadá. se volvió hacia en lágrimas y acompañada por los testigos del día an- una joven sirvienta y le dijo: 'Mirrina. me echan de la casa magullado y fácil distinguir. armándome contra el sueño. un profundo sueño me dan patadas. me arrancan e1 pelo. duelos familiares. cienzudo servicio declaro solemnemente que en ade- 2 »Ya había llegado el crepúsculo de la tarde. los amigos de la 6 4 tica preocupación. acerco la luz. terior. De pronto. cuantas veces necesites mis servicios. entre los dos que allí estábamos ten. al efec- 25. en un trote. »Me quedé. 6 didos. estaba allí. des. de repente. angustiada. precisa. ver. y te quedamos sumamente agradecidos. echan mano a las primeras armas que en- nas las ratas? ¿O prefieres probar ahora mismo la cuentran y se lanzan tras de mí: uno me golpea las 7 violencia de mis golpes? ¿Por qué no te vas?'. Aonia es el nombre poético de Beocia. con en darme órdenes'. caía -demasiado tarde. llama a su administrador. 78 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 79 8 lágrimas?' Pronunciando esas palabras. pague al excelente guardián. me froté los ojos. perfecto a la luz de la lámpara. luego. y por este con- me puse a cantar para animarme. Por fin le llamo la atención: '~Quie- viuda. »Cuando en la calle inmediata.en el sentido ne- fasto de mis imprudentes palabras. y le ordena 4 que. su desproporcionada arrogancia. Mi pánico se iba acumulando por mo. rey de Tebas (cf.

tanto. sólo pedi- dad del pueblo: vengad la muerte de un hermano vues. El ataúd estaba en mar. ya late el pulso. Aquí lagunas del Estigio. Un anciano vestido de negro. iba repitiendo hizo subir al máximo la expectación de los asi. déjame en mi remanso de paz'. oh pontífice. atendiendo propicio la plegaria. sale de Faros! ¡Que goce un instante de la luz del sol! 4 al encuentro. triste. subiéndome a una piedra chiquillos contra la mujer. su cabeza estaba afei. culpable del mayor de los delitos. '¡No! Has de hablar. 6 »El anciano aquel. con lágrimas bien bastante elevada. basta. uno en la mano. te a un joven vestido con túnica de lino. saciado ya 3 28. con mayor calor. lo contemplo todo con vivo interés. ten piedad de nosotros: ¡por los astros taciones y el supremo adiós. Menfis y Paros son aqui simples deno- 3 tada al rape. no negamos a la tierra lo que es suyo. ya 2 solemnidad. . se buscan piedras. por las divinidades del infierno. justo detrás del ataúd. tino. 4) veremos que la diosa llevaba sandalias de fibra de palmera. abraza fuertemente el ataúd y con voz ¡Da un rayo de luz a estos ojos cerrados para siem- potente. por los ele- cha. del cielo. por el silencio de las noches. en DE^ profeta. aplica 6 efecto. se incita a los y. la que ha envenenado a este cierta hierba a la boca del cadáver y otra a su pecho. pero el profeta. Ella es. por los misterios de Menfis y por los sistrosZ9 en lágrimas y arrancándose su noble pelo canoso. »Me mezclo a la masa de los acompañantes. orden. Por tratarse de un personaje aristocrático. se llena de vida todo su cuerpo: el cadáver se levanta y el joven se pone a hablar: 'Por favor. 2 he aquí que ya habían concluido las Últimas lamen. desgraciado joven. ella y nadie más. con permiso de la muerte'. las mentos del universo. ¿por qué se me llama de nuevo está un egipcio llamado Zatclas. estudiadas. has de poner en claro ante el 2 »Pronunciadas estas palabras. cap. Se oyen voces re. El anciano colma de prolongados besos minaciones del alto y bajo Egipto. le dice: a este cadáver. Hace tiempo hemos llegado a un acuerdo él y te lo ruego. mos unos instantes de vida para tener el consuelo de tro. jurando por todos los dioses con la mayor Ya su pecho se dilata y respira. imponed un duro castigo a esta nefasta y maldita la venganza'. su mano y hasta abraza sus rodillas: 'Piedad -dice-. por los desbordamientos del 3 el foro. aunque entrecortada por los sollozos. yo (buenos dineros me ha costado) para sacar del »Tales fueron las palabras que pronunció aquel 4 infierno un instante al espíritu del difunto y dar vida cuerpo. calzado con Más adelante (iibro XI.ctentes a uno tras otro sus lastimosas quejas. a la bon.5 4 ma: 'Ciudadanos. a voz en grito. presenta públicamen- 29 El sistro es instrumento caractenstico del culto 'de Isis. pre! No oponemos resistencia a los designios del des. mirando a oriente. 29. 80 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 81 bien merecidos tenía aquellos palos y muchos más. en su majestuosa carrera. »El anciano entonces replica: 'Remitámonos de las aguas del Leteo y en plena navegación sobre las a la divina providencia para conocer la verdad. hijo de mi hermana. deshecho Nilo. invoca en silencio al sol 7 para complacer a un adúltero y captar una herencia'. Ella. se irritaba y la verosimilitud de los hechos iba 7 ganando adeptos para el acusador. entre. y lo ha hecho Luego. por honras fúnebres eran oficiales y el cortejo pasaba por los santuarios de Coptos. clamando antorchas. con este venerable ritual. Coptos. apelo a vuestra buena fe. ante el prodigioso milagro que se iba a operar. 5 mujer. La masa. rechazaba la gravísima acusación. profeta de primer a los quehaceres de una efímera existencia? Basta ya. excla.

armándose de audacia también le arreglan la nariz por el mismo procedi- y serenidad. 82 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 83 pueblo todo el misterio de tu muerte. 9 2 O sospecha'. primero. El pueblo se alborota con ciado: lo que ha cobrado no es el importe de su tra- división de opiniones: para unos. En la magia. para que su astucia pasara inad. gracias a este pañito que llevo pegado con dicho propósito se disfrazaron muchas veces y con un ungüento. Luego. conoce »Después. añade: 'Os daré. Y. os daré pruebas bañado en un frío sudor. entre las piernas de la gente palpables de mi incorrupta veracidad. todos concen-. en realidad guardián se explica esta mutilación del segundo en lugar del estaba vivo. Entonces. avanzando como un 5 las Furias y atormentar tus miembros agotados?'. moldean traspasarlo a un seductor'. .» siempre en vano. sin caer en que mis encantamientos carecen de virtud para invocar la cuenta del caso. y de hacerse obedecer. se pusieron a llamarme por 31 El nombre de una persona plasma en si toda la persona- mi nombre y no dejaron de gritar hasta que mi cuer. pues.S 30. lidad del individuo que lo lleva. me toco las orejas: se me caen. fantasma. como último recurso exten- dieron sobre él un vaho soporífero sepultándolo en un 30 Recuérdese que es Telifrón quien está hablando. no hay que dar bar la realidad de mi rostro. que la puerta estaba cuidadosamente cerrada. circunstancias que nadie. sí. al oír su nombre. al no poder burlar la actividad y 3 vigilancia del guardián.7 cuerpo de su marido. se levantó y. bajo. la excelsa esposa. Pero. mia en una mujer y hay que enterrarla viva con el »Asustado por esas palabras. más profundo. con pro. mi deformidad. y. con el modelo de las orejas cortadas. absolutamente nadie. profundo sueño. Cuando su blando el joven. aun- 5 »El resucitado toma entonces la palabra y. fue a dar contra la puerta de la sala.6 sin dar tiempo a que mi lecho se enfriara. tan sólo tenía el sueño. para otros. Y ahora aquí está a mi lado el pobre desgra- acusaciones de su marido. con un suspiro todavía risa empezaba ya a ser incontenible. conocer y pronunciar el nombre de una persona o de un ser superior es po rígido y mis helados miembros. medio infalible de actuar sobre esa persona o ese ser superior fuerzo. se dirige al pueblo en estos términos: agujerito le arrancaron primero la nariz y luego las 'Los culpables artificios de mi nueva esposa fueron la orejas: me sustituyó a mi como víctima para sufrir causa de mi muerte. en cera otras orejas y se las aplican exactamente. este hombre que aquí veis. 6 »Entonces. por un fundos suspiros. tran sobre mí su mirada para señalarme. queda en la mano. sino el de su mutilación'. de muerto. disimulo bastante bien viejas brujas pretendieron arrebatar mis despojos. no cabe mayor infa. me pongo a compro. hube de vertida. con perezoso es. empezaron a obedecer por arte de magia. Efectivamente. no pude ya volver al hogar paterno. Me cojo la nariz: se me crédito a las mentiras de un cadáver. me escabullo. señalándome a mí con el dedo. Dejo caer el cabe- explica: 'Mientras el guardián que aquí veis velaba llo por ambos lados para ocultar las cicatrices de las mi cadáver con toda su perspicacia y atención. ¿Crees acaso como era mi tocayoa. unas orejas. y os señalaré que me rodeaba. así desfigurado y condenado al ridículo. Los asistentes me apuntan con el dedo. víctima de una pócima mortal y la amputación31. rechaza con sacrílegos argumentos las miento. Gracias a la homonimia del difunto y su 4 Ahora bien. »Pero las dudas se disiparon al continuar ha. y en cuanto a la nariz.

ya íbamos a entrar. el aniversario ininterrumpidamente el consiguiente alboroto habían despertado a Fotis: celebrado de su fundación. tres asaltantes. Mi combate frente a los de la Risa con un ritual alegre y divertido. mi esclavo me recordó que era ya de noche. un brusco ven- daval apaga la luz que nos guiaba. Acostarme y dormirme fue todo uno. y. al contrario. por razones obvias sobre todo a mí. los voy apu- la risa las libaciones habituales. además. Hércules atacó y mató. Y me gustaría ciertamente descubrir algún tema que diera al gran dios de la Risa ocasión de manifes- 4 tarse a rienda sueltan. Tu presen. En cuanto Telifrón terminó su historia. Después de esto. Birrena se dirige a ñalando sin piedad hasta que acaban expirando a mis 6 2 mí en los siguientes términos: «Mañana es día grande pies acribillados de terribles heridas. es típico y al ver la puerta abierta. exclusivo de nuestro pueblo el invocar al augusto dios jadeante y bañado de sudor. Al 4 punto desenvaino la espada que llevaba oculta bajo la . Me levanto al instante. «Muy bien -le contesto-. Nos parecieron. 32. mientras reclaman para el dios de que se me van presentando para resistir. sin intimi- 3 darse un tanto así por nuestra presencia. Tal combate y 7 para esta ciudad. a medida 5 sus carcajadas. me lanzo sobre los forajidos. y trabajo nos costó salvar aquella repentina oscuridad en plena noche. En este día. 3 Y ojalá tu propia alegría pueda inspirarte algún re- curso para honrar a nuestro dios: así será más com. mi estó- mago estaba ya a punto de reventar con la bebida. 84 EL ASNO DE ORO LIBRO 11 85 31. animados con el vino. y. me había cia acentuará para nosotros la alegría de esta fecha. he aquí que tres individuos vigorosos y corpulentos se precipitan con todas sus fuerzas sobre nuestra puerta. multiplican sus asaltos y rivalizan en violencia. se cumplirán tus órde- nes. me despido rápidamente de Birrena y con paso inseguro me pongo en marcha. con los dedos de los pies magullados contra las pie- 2 dras. co- gidos del brazo. 32 Gerión: monstmo de triple cabeza y triple busto al que pleta nuestra ofrenda en honor de tan alta divinidad*. Pero al enfilar la primera calle. los ropa para tales menesteres y. reanudan otra vez sin titubear. Y. con el arma en la mano. me lanzo dentro de casa. Cuando. convidados. dejado agotado. verdaderos salteadores y de los más rabiosos. volvíamos a casa agotados de fatiga. camino de casa. como nuevo asalto a Gerión ".

Finalmente. con una pierna sobre otra. Y aunque yo iba cabizbajo. olvidar a todos el mortal peligro que corrían. Inmediatamente. después de recorrer todas las calles 5 Milón y se llevan este asno con las otras caballerías (28-29). Sin más.3 en el teatro de Hipata. mejor dicho. el solemne juicio el tribunal. me entregó al ajetreo del día. las mente al suelo. estatuas. intro. Sin más. debiera celebrarse en el teatro. atropello derivado de tanta afluencia.. o. zas de algún nefasto agüero. sus acólitos y una masa de personas de todas clases: lleno completo. la sirvienta. Tales eran las reflexiones que yo me hacía. . Los . Una mani. sin hallar en mí la menor resistencia. tres odres: Hipata celebraba. sentado sobre la petición: en vista de la aglomeración y del peligro de cama. y expiatorias están destinadas a conjurar las amena- gaba por el cielo sobre corceles enjaezados de rojo. cuando ya la ciudad entera se había echado a la calle y nos seguía en apretado y extraño Lucio se ve apresado por homicida. a expensas de Lucio.La nos. muchos tre- 4 con la sangre de tantos ciudadanos? He aquí el famo. llaman a la puerta. los magistrados. agitando sus brazos de rosa.Unos bandoleros asaltan la casa de jadas. Ya los magistrados 6 2 sueño. no obstante. ante el tribunal de justicia. a los mismísimos infier- presuntas víctimas de Lucio son . vé un detalle que me causó la más viva sorpresa: en duce a Lucio en los secretos de su arte (15-23). por la entrada ya libre del recinto. las manos juntas sobre las todos los espectadores al unísono elevan la siguiente rodillas y los dedos entrecruzados. . la fiesta del dios de la Risa (1-14). al volver lateralmente la vista. tan dispersa en todas las direcciones y corre a ocupar con benévolo. La fiebre invadió habían tomado asiento en su elevada tribuna. obser- mujer de Milón es gran hechicera: Fotis. Apenas habíamos salido y anda. aquel oleaje en que bullían tantos miles de personas 4 pulación imprudente en el laboratorio de Pánfila convierte a no había absolutamente nadie que no se riera a carca- Lucio en asno (24-27). otros se cuelgan de las so viaje que me profetizaba el infalible caldeo Diófa. LIBRO 111 87 Entretanto. arrancándome a la tranquilidad del el foro. cabal.8 de ser culpable de un triple asesinato y estar salpicado 110s y el tejado se habían llenado a tope.2 do unos pasos. me detienen y me llevan. ya el mi alma al recordar la hazaña de la tarde anterior.. algunos asoman por las ventanas o buhardi- 5 nes». . el pueblo se 7 3 «¿Podría tocarme en suerte un juez tan suave. irrumpen en tropel. dos lictores. y llas: la pasión por contemplar el espectáculo les hacía lamentaba entre sollozos mi triste suerte. 2. asiste toda la ciudad en pleno. así también acabo yo en cuando la noche. mirando triste. solemne juicio público cortejo. por orden de los ma- LIBRO 111 gistrados. en medio de un estruendoso griterío se fuerza la entrada. La Aurora. y de llevarme por todos los rincones de la ciudad como a esas víctimas que en las procesiones lustrales 1. cuando. pan abrazados a las columnas. pregonero reclamaba silencio. de repente. capaz de proclamar mi inocencia a pesar increíble rapidez el recinto del teatro: hasta los pasi. la sentencia y hasta al propio verdugo. lloraba a lágrima viva figurándome ya el foro.

No por donde caía el líquido gota a gota 33. 3 Ahí tenemos una exacta descripción del conocido cronó- metro de agua llamado clepsidra. legítima indignación así como todo el odio provocado las víctimas yacían a sus pies. me de conciencia. Y no os figuréis acusación. 7 palpitando en un mar de sangre. y me colocan en el cen. sembrando la muerte a su paso. un acusado que no es del país. invitó a tomar la palabra por si acaso tenía algo que según aconseja el honor cívico. Por lo cual tuvo su formidable vozarrón. un acusado cogido una vasija parecida a un embudo. colaboréis eficazmente decir en mi defensa. aterrado y con razón ante la magnitud de un crimen conscientemente 5. Sin embargo. ya circunstancias fortuitas hacen recaer sobre mí vuestra eran tres los ciudadanos degollados por su crueldad. huyó rápidamente deslizándose a favor de las tarde y bastante bebido por añadidura (ahí está el crimen auténtico y propiamente mío. era persona de edad avanzada. me dio ánimos para replicar en los siguientes términos: turna y no creo que hasta la fecha tenga nadie quejas «No ignoro. yolvía a casa un poco cometido. Soy capitán de la guardia noc. respirando todavía y por un crimen que no he cometido. él también de acuerdo con los hechos. Y al punto el ujier me es muy conveniente que individual y colectivamente. me puse al acecho 3. poco me costaría demostraros que. hacía convencer de su inocencia a tan nutrida asamblea. mi terrible acusador con- 3 tituir un saludable precedente de severidad. 88 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 89 9 ujieres de la ciudad me hacen avanzar en medio del tinieblas hacia una casa donde p&maneció oculto toda escenario. culpable de varios asesinatos. con la espada si mi vida está en peligro. Pero la divina providencia no permite la 8 tro de la orquesta. No yo la ronda por la ciudad inspeccionando de puerta obstante. ahí tenéis al acu. instigado por particulares resentimientos. una inspiración del cielo irrita un odio personal. me sentía torturado por el remordimiento que. impunidad de los criminales: antes de que él pudiera escapar por alguna salida secreta. cuán difícil es la posición de quien está fielmente la causa en sí. y se dirigió tengáis reparo en condenar a un extranjero por un cri- al pueblo en los siguientes términos: men que castigaríais severamente incluso en uno de 2 «Muy honorables ciudadanos: El caso de que se vuestros ciudadanos*. 4. Terminado el alegato. se temprano y me encargué de traerlo ante vuestro au- levanta el acusador. si la bondad del pueblo me concediera una 4 en puerta todos los rincones con escrupulosa atención. gusto y sagrado tribunal. lo reconozco). ha de cons. y más que asustado por la feroz 4 de tantos y tan crueles homicidios. »Yo había cenado fuera. pues. Ante la misma puerta de la casa en que me hospe- . trata es trascendente: de él depende muy especialmen- te la tranquilidad . echó agua en sado. a la potente cita del heraldo. Así. que desenvainada. con un fino agujero en delito flagrante. Os voy a exponer ya ciudadanos. Entonces. breve audiencia. como a una víctima. le será difícil »Sobre la media noche poco más o menos. Pero yo en aquel instante no 2 para que no salga impune un infame asesino culpable sabía más que llorar. 9 Para medir la duración de su discurso. no es por culpa mía. 6 de pronto veo a este joven sanguinario. en presencia de los cadáveres de tres 3 5 de mi actuación como vigilante. los hechos acaecidos la noche acusado de asesinato: aunque diga la verdad y hable pasada.de todos los ciudadanos. la noche. El.

y. se retorcía como el primero entre carcajadas. he ahí su escrupulosidad de conciencia! Yo golpe y abatirlo. arenga a sus cama. que todos reventaban de inconteni- ambas manos me agarra del pelo y me dobla la cabeza ble risa: hasta el bueno de Milón. sin precaución. más decidido bra de sospecha.. ciudadanos. Mientras pide insistentemente que le Entonces pensé en mi fuero interno: «¡He ahí su 4 alarguen una. alcanzándolo de lleno él ni se acercó para alentarme y encima. Después de estas palabras volvieron a saltarme cumplir un noble deber cívico. ban un asalto e intentaban ya forzar la puerta arran. protegida la casa que 3 cando los goznes. mi vida había sido inta- y más corpulento que los demás. tengo la suerte de asestarle un certero buena fe. cuentro. en el pecho cuando corría. chable en mi país y siempre había preferido la inocen- 4 radas con las siguientes consideraciones: 'iVamos. tomaba por testi- de huir al verme armado. oficialmente mi heroísmo. por celo. me te todos los sistemas de cierre. imploraba tristemente a unos y a otros en 7 mismo. lejos de sufrir un castigo. entonces. máxime teniendo en cuenta los malvados ya deliberaban entre sí sobre el asesinato que jamás he sido citado en justicia por ninguna som- 3 de los que allí moraban. Ya creía haberlos enternecido totalmente y 2 a asustándoles. El jefe. esos salvajes. 6 dejamos con vida a nadie en la casa'. ataquemos mientras duermen. Lejos de nuestro llevar de una legítima venganza frente a execrables corazón el menor titubeo o cobardía: con el puñal atracadores. otro se tira sobre mis piernas salvo al que me hospeda. eché mano al puñal (me acompaña siempre en nombre de la pública clemencia y de sus seres más previsión de casos como éste) e intenté ahuyentarlos queridos. como si eso fuera poco. Lo confieso. Uno de ellos. Pero esos bárbaros. Y no logro com..Se entabla una batalla campal. me alojaba y asegurada la tranquilidad general. con los brazos extendidos en actitud de preocupado por mis hospitalarios amigos y por mí súplica. prender cómo se me somete hoy a juicio por dejarme tes. el aban. ante esos desenfrenados forajidos. aunque se había tenido creía que. Sólo en un caso podremos salir con vida: si no buírseme tan horrendo crimen». se reclama para mí la pena de muerte. me ataca con todo su arrojo: con la multitud. muera los conociera anteriormente o que hubiera alguna 5 degollado. se reconocería la precaución de asegurar todo con el mayor cuidado. mi padre hospitala- hacia atrás en un intento manifiesto de aplastármela rio. cia a cualquier partido ventajoso. gos la clarividencia del Sol y la Justicia. me oponen audaz resistencia. 90 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 91 daba (es decir. Quien intente resistir. Quien esté durmiendo en la cama. creí 7. aunque en extremo las lágrimas y. se me llama ase- a mordiscos: yo centro tranquilamente el golpe sobre sino. por ello. ni siquiera que yo de la casa. »Restablecida así la calma. veo. Añádase que nadie puede sospechar ene. lejos movido a compasión con mi llanto. elevando un poco la mirada hacia 3 derado del grupo. la espalda y elimino al tercero.4 muchachos! Con la virilidad y el ardor de los valien. 2 con una piedra. al contrario. sucumba bajo el gol- presa en perspectiva por cuya posesión pudiera atri- pe. vuestro honorable conciu. Ya habían hecho saltar violentamen.5 desenvainado. Luego. recorra la muerte todos los rincones mistades personales entre nosotros. se ríe de mi triste suerte*. a mi en- 2 dadano) veo a unos terribles malhechores que planea. videncia. y me reco- mendaba en medio de mi infortunio a la divina pro- 6 . . la de Milón. .

cador corra en desagravio de vuestras leyes y de la Como yo me resistía y me negaba reiteradamente a 6 moralidad pública. que se quisiera. tened compasión de esos indignación y procedáis con un rigor proporcionado jóvenes indignamente sacrificados. él solo. Mi angustia se intensifica. en términos generales. dar muerte a tres hombres jóvenes rumbo imprevisto en mi destino! Aunque era ya pro. Estos ramos de paciente para someterlos. de pronto me siento sobrecogido e inmóvil ante lo acompaña se ha esfumado misteriosamente y no el nuevo cariz de la situación. dad de viudas. 92 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 93 8. por los más elemen. pór orden de los magistrados. Desde luego. a la tensión olivo solían llevar cintas de lana entrelazadas a sus varas. para que a la vista de su 4 la compasión pública -dicen-. el esclavo que orco. Ambas agitaban ramos de olivoM. es el supli- cio concreto de la rueda. para exteriorizar su mi corazón. huér. veres previamente colocados en el lecho mortuorio. retiro el manto que cubría los cadá- 6 choría. según clásico procedimiento de con similar refinamiento y crueldad. cruz al infame asesino de estos desgraciados hijos de los cadáveres de las víctimas. se trae el fuego. y. No hay palabras ade- queda ahora otro remedio sino someter este hombre cuadas para expresar mis sentimientos ante aquel a un interrogatorio para que delate a sus criminales inaudito espectáculo. 3 una vieja cubierta de horribles harapos e igualmente con sus llantos. Otra la seguía: menos sin previa mutilación. 35 La tortura. se levanta el magistrado de más anterior. al punto.. 2 llorosa. 2 teatro una mujer hecha un mar de lágrimas. antes de clavar en a los lados del lecho en que yacían. En esto se adelanta corriendo por el centro del látigos35. Sus palabras son acogidas con aplausos. la practicaron los romanos y todos los pueblos más o menos 9. Acto seguido. Se pusieron habló así: «Dignísimos ciudadanos. a la que se ligaban los miembros del 34 Era la actitud normal de los suplicantes. Lo que si parece especi- los griegos. sobre los ca- todavía nos falta una diligencia. el magistrado ordena que yo mismo destape los cadá- fanos a tan temprana edad. renovar por tal exhibición la trágica escena del día 5 Tras este incidente. aunque accesoria: la dáveres. pues. gallardía y su juventud crezca más y más vuestra justa tales derechos humanos. . a viva fuerza el brazo que yo tenía pegado al castigo. y. según Cicerón (Tusculanas V 24). mejor dicho. la rueda y toda clase de ficamente griego. Los cadáveres de las víctimas de. vestida se duplica al verme privado del derecho a morir al de negro y con un niño en brazos. dadnos el consuelo de la venganza. no es invento griego. hay que acudir a la tortura piedad de Prosérpina y miembro de la familia del 7 para arrancarle la verdad. Así. girando gradualmente. Pero la vieja aquella que. en nuestra sole. Pues no es verosímil que un individuo haya veres. bien cubiertos. o. los lictores. me rindo ante lo inevitable y.. que el crimen reclama un severo cogen . que la sangre de ese atra. había causado la conmoción general.9 cómplices: sólo así será posible exterminar radical- mente esta pandilla de terroristas sin piedad. 5 4 Socorred al menos el infortunio de estos niños. a la magnitud del crimen». ni el propio autor deja de reconocerlo. ¡Dios mío! ¡LO que veo! ¡Qué prodigio! ¡Qué podido. 7 de localizar a los demás cómplices de tan horrible fe. permitidme mostraros al descubierto los 3 dolor entre lúgubres lamentaciones: «En nombre de cadáveres de las víctimas. pero cuerpo y lo estiran.8 tan vigorosos. para desgracia mía. muy a pesar mío. edad y se dirige al pueblo en los siguientes términos: me apremian con la máxima insistencia y finalmente «Por de pronto. Vencido ya.

unos armaban un guirigay de gallinero albo. echa fuera la varios puntos y. jes más dignos y más grandes que yo. hasta los magistrados en persona taste ayer por la tarden. todos se pues te ha inscrito entre sus protectores y ha acordado 2 vuelven para mirarme. del amabilísimo rdios de la Risa deben su éxito a los recursos siempre nuevos de la inventiva. que tenía al llevar la mano al sudario. con la Con toda clase de consideraciones trata de levantar cara iluminada por una ligera sonrisa y esforzándome mi abatimiento y disipar el susto de que todavía no todo lo posible por aparentar alegría. Después de esta modesta intervención. asustado ante el trance 3 y con las insignias de su cargo se presentan en nuestra y huyendo horrorizado ante el solo nombre de esa casa. no obstante. Yo. madre. De pronto. otros se oprimían el vientre con ambas manos Además. en cuya casa me hospedo. os invito a mano encima. Por mi parte. Entonces. Estas diversiones que año tras 3 nocturno. me ha hecho comprometerme a cenar hoy 2 amargas demasiado por la broma de que has sido con él. «Ciudadanos de la muy ilustre e incomparable ciudad 3 lumnas del teatro. Tú has sido 4 10. en la posición elevarte una estatua de bronce». pregunta por ti y te recuerda que se acerca la hora del banquete. 12. me llevó hasta su casa. en acce- me dan la siguiente explicación: «No ignoramos. contesto: «Tendría sumo gusto. la risa que ciertos espectadores ha. 94 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 95 golladas eran tres odres hinchados. 4 pañados de nuevas lágrimas. rotado. Entonces 2 no suavizar mi indignación ante una afrenta grabada he aquí que entra corriendo un servidor de Birrena: en lo más profundo de mi corazón. En medio de una ale. venciendo amablemente mi resistencia. quedé inmóvil En contestación a este discurso. en plena libertad hasta contagiar a la masa. con el mayor interés procuran tranquilizarme. gría desbordante y abandonando el teatro. Te en este día. cirá tu frente derramando sin cesar la paz y la alegría. el autor y el protagonista de la fiesta: el favor y amis- bían contenido maliciosamente unos momentos. cuya invitación acep- 11. ción. estalló tad de ese dios te acompañarán en toda circunstancia. señor der a tus deseos si mis compromisos me lo permitie- Lucio. «Tu madre -dice. y. ha decretado a tu favor honores extraordinarios. más todavía: ni él se aparta de mí ni consiente objeto: no se ha pretendido ofenderte. pero no consiguió en modo algu. ni tu mérito personal ni la gloria de tus ante. tomo la palabra: 6 y frío como una piedra más entre las estatuas o co. agujereados en tristeza que ahora te llena el corazón. saludo cortés- s me había recobrado.. 4 pasados. guardaros vuestras estatuas e imágenes para persona- me arrastró consigo entre frecuentes sollozos acom. Pero mi querido Milón. casa. mi huésped.5 para paliar el dolor de la risa. ran. por discretos rodeos. No resucité de entre los muertos de Tesalia: mi gratitud está a la altura de los altos hasta que Milón. en busca de calles solitarias. los boquetes coincidían por su posición con año celebramos solemnemente en la ciudad en honor las heridas que yo había infligido a los atracadores. se acercó y me puso la honores que me tributáis. para agradecer tu colabora. según mis recuerdos del combate amargura de tu alma. pues el renombre de tu ilustre linaje se conjurándome por la divinidad especialmente honrada extiende por todos los ámbitos de la provincia. A fuerza no permitirá que tu alma conozca el dolor y bende- de reír. la ciudad entera. mente a los magistrados al despedirse de mí. Olvida esta .

2 correa. acostado ya en la cama. me dijo con 5 gusto un suplicio tan severo como te plazca. otra intención. todos me señalaban con la vista. iba recordando todos los pe. 4 pobre Milón y. jaba con su modo de ser: había perdido su fisonomía risueña y el tono burlón de su voz. cumpliendo órdenes y con sin contar con la altura espiritual que te caracteriza. En consecuencia aplace. Ahora bien. me conduce al balneario más ral y con el ardiente deseo de poner en claro el fondo próximo. lo juro por tu querida cabeza: por mucho que se me asegure. ante todo. te lo ruego. yo misma. Pero lo que yo hice. mandando llevarnos todos 14. 96 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 97 en que yo me aparte de él. incluso si acarrean perjuicios. y. lo confieso. Yo. 15. recayó en perjuicio tuyo por una mala mos la invitación para más tarden. casi imperceptible: «Tengo miedo. lado. no pueden impu- fácil conseguir permiso para retirarme a descansar. que acababa de acostar a la señora. suerte mía». para tu propio suplicio. Al terminar de hablar así veía que la mirada de s 2 nosos detalles de lo ocurrido. me la ofreció diciendo: «Tómala. déjame cerrar bien la puerta de la 3 vacilación y timidez tomó por último la palabra: «Yo habitación: si alguna de mis palabras filtrara al exte- -dijo-. Pero no voz tenue. Al mismo tiempo echó el pestillo. que ni pude como la pluma y blanca como la leche. recobrando mi curiosidad natu- los artículos de aseo. inflígele a tu Abrazando mi cuello con ambas manos. y enganchó sólidamente la barra y volvió a mi. 6 culpa sufras el más leve daño! Y si alguna desgracia Pero confío plenamente en ti y en tus principios: sin 4 amenaza tu cabeza. las consecuencias for- como consecuencia de mi llanto prolongado. para de la cuestión. ni tú ni nadie me haría creer que 13. yo acari- querida Fotis.3 creas. Pero háblame 3 enterarme. Ella recobró así su buen humor y dijo: «Por damente arrugada denotaba seria preocupación. Yo evitaba las miradas del público. iba caminando pegado a su costado. tarse como crimen». saldrá de mis manos cortada 6 ¿Cómo me bañé? ¿Cómo me sequé? ¿Cómo volví de y hecha añicos antes que pueda rozar tu piel suave nuevo a casa? Tan abochornado estaba. Por fin liquidé rápidamente la mísera cena del hayas pensado siquiera en causarme daño. 5 Aún estaba yo hablando. cuando. rarlos ávidamente entre besos apasionados. ojalá mi sangre sirva de rescate contar con el sentimiento del honor que has heredado. y. que te amañé a sabiendas esta ta descubrir lo que sigilosamente se oculta en esta angustiosa escena. con el con franqueza: {qué has hecho para dar a la fortuna gesto. alegando un fuerte dolor de cabeza cuando la intención es buena. con la mano: yo quedé aturdido y sumido en la ocasión de volverse cruel y fatalmente contra mí? estúpido letargo. Pues. véngate de la perfidia de una mujer. me asus. finalmente. entonces. mi mi querida Fotis se humedecía y temblaba. ¡NO quieran los dioses que por mi casa y revelar los misteriosos secretos de mi señora. por favor. Con favor. se ciaba sus ojos lánguidos y entreabiertos hasta devo- me presenta en un estado que en modo alguno enca. cuando Milón me echa encima su robusta mano y. tomo la palabra: «No hay en el mundo 2 no dar ocasión a que los transeúntes volvieran a reírse correa más infame y audaz que la que tú has elegido de mí como antes. me sentiría culpable de una profanación y un 4 tu desgracian. total. soy yo la culpable de rior. me fue tuitas. sacando de su seno una especie de gran escándalo». . su frente profun.

lo advirtió el barbero. a recoger furtivamente el pelo que al paso de la tijera láminas cubiertas de escrituras indescifrables. Y nunca acude a sus con las manos completamente vacías. y. de navíos perdidos en el mar. alarga la mano 6 corazón. por un lado hay narices y dedos. mente. sí. por estar locamente ena. Así. 17. para que los el proyecto. vio casualmente por organizar el infernal laboratorio con su equipo ha- a dicho joven sentado en la barbería. todo nales. has de guardarlo dentro de este para registrarme y en un arrebato de ira me saca el impenetrable reducto y has de corresponder a la fran. pues. astros cambien de rumbo. todo primeras horas de la noche. deseché al instante señora para que los manes le obedezcan.5 doso disimulo. yo me disponía ya a emprender a conocer los maravillosos y secretos recursos de mi la fuga. me agarró. y Pánfila lo frecuenta en secreto. jantes contratiempos y desahogarse sobre mis espaldas 7 Vas a enterarte de todo lo que hay en esta casa. de allí muy decaída por volver 8 turales se pongan a su servicio. que suele enfurecerse bastante por seme- amor que por ti siento me impulsa a revelártelas. parte. Me sentía muy 7 queza de mis revelaciones con una discreción a toda afectada por lo sucedido. innumerables fragmen. »Así. ha puesto en do la verdad. entonces obser- artificios con mayor pasión que cuando algún joven vé a un hombre que estaba esquilando con sus tijeras de agraciado físico atrae su complaciente mirada. mágicas. fuera ya de sí. lo entrego a mi señora. el pelo caído al suelo era rubio y por lo tanto muy parecido al del 16. a las 3 febril movimiento todas las baterías de su arte. acordándome de ti. unos pellejos de cabra. te pondré sin compasión en manos de la justi- cuanto yo pueda confiar al piadoso santuario de tu cia'. es del dominio público nuestra infamante pro. pues. antes de que tú regresa- 2 SU aparato de guerra. la sagrada ley del silencio. tergiversan- morada de un joven beocio guapísimo. vi cómo los cosía cuidadosa. tú. pues. desperdicio. por otro clavos con fesión de hábiles hechiceras. increpándome trozos de carne colgando. restos 4 había caído al suelo. Y pasando del dicho al hecho. como por otra tos de cadáveres recientemente llorados y enterrados. porque el col no se había dado bastante extendía sin obstáculos hacia oriente y casi en todas prisa a bajar del cielo y a ceder el paso a la noche las direcciones. ¿puedes dejar ya de personas degolladas y los cráneos mutilados que de robar el cabello de nuestros clientes más jóvenes ha podido arrebatar a la voracidad de las fieras. por favor. y. . pensando en el humor 6 prueba. »Me iba. situada detrás del edificio sepultarlo bajo una nube de oscuridad entre eternas y expuesta a todos los vientos. para que se le rindan las voluntades de los dioses y para que los elementos na. joven beocio. 98 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 99 estás además iniciado en varios cultos y conoces. al volver del baño. vas con soberbias palizas. un poquito y. mi Pánfila. es lugar adecuado a las operaciones en que ella pudiera entregarse a sus mágicos encan. no y apuestos? Si no renuncias a 'esas prácticas crimi- 5 lo dudo. desde allí la vista se tinieblas. pero. pues. pelo que tenía escondido en mi seno. oí con mis ras de la cena. más allá guarda la sangre 5 sin piedad: 'Oye. Hay cosas que yo sola sé en el mundo. recojo. Así.Ayer. me mandó ir bitual: se llena el escenario de aromas de todas clases. los hinchaba y luego los colgaba. La oí por la tarde.2 como por cierto suele ocurrir no pocas veces. Aunque yo lo recogía con cuida. ahora mismo. subió a una propios oídos cómo amenazaba al mismísimo sol con terraza cubierta de tablas. y el de mi señora. Empieza 4 3 tamiento~.

Sí. final.6 4 Ayax en su locura3? pero Ayax atacó animales vivos ocupo de mi hogar ni preparo el regreso a casa ni hay y despedazó un rebaño entero. Además me parece que tú misma. roica. 5 nas voluntades puestas a su servicio. rabioso de ver asignar a Ulises rido en la nota 32. por lo menos. tus s tan la puerta con ansias de entrar. oyen y echan a andar. . No obstante. y de corazón el gran delito que me ocasionó tantas mando varios líquidos: primero agua de la fuente. aristocráticas. tus ávidos mento en que. las anuda unas a otras y. y en consecuencia me pondré al acecho de gloria y compararla a uno de los doce trabajos de del momento favorable y haré lo posible por darte 2 Hércules: tres odres muertos valen tanto como el tri. cincuenta y hasta cien cabezas. tu hazaña es más he. estás lejos de ser una inex- pelo crepita entre nubes de humo. te besos. déjame que que satisfacer tu deseo! Pero sin hablar ya de sus te abrace. pues yo hasta ahora siempre había desdeñado van a donde les lleva el olor de sus propios despojos las caricias de las manos femeninas. por una irresistible virtud de siento verdadera pasión por conocer directamente los la ciencia mágica y por la ciega sumisión de las divi. dos. « ¡Qué más quisiera yo. en cambio tus ojos chispeantes. con la sola condición que ya te indiqué al em- ple cuerpo de Gerión o las tres cabezas del Can 37 A la victoria de Hércules sobre Gerión nos hemos refe- Ayax.4 2 mente. pronuncia palabras mágicas sobre las Cérbero ". 20. gusto. has abatido a tus enemi. habituales celos. tan sólo cuando sabe que ningún testigo la observa. sacrificaré mi seguridad personal ante 2 ya puedo contar esta hazaña como mi primer título tu petición. enemigos. tú has dejado sin aliento a tres odres de piel 7 de cabra y bien hinchados. Lucio -replicó ella-. los pellejos. tienen sensibilidad. según las diversas tradiciones. aun de las manos en combustión y. pues 3 En ese preciso instante. cuyo en este orden de cosas. lo sé y me doy perfecta cuenta 4 humana. después miel silvestre y. con. ciencia divina. le digo: «Así. se lanzó enloquecido bajar a los infiernos y sacar encadenado al Can Cérbero. pues. hijo de Telamón. ya que no eres homicida. rojas mejillas. para mí nada comparable a una de tus noches». las echa sobre ascuas para que ardan. armándote como gado a tu servicio. Esta broma de Fotis me hizo sonreír y. ses o. 100 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 101 18. quiero verla cuando invoca a los dio- dantes esencias. como lo haría el joven beocio. Pero si quieres que te perdone sinceramente 3 entrañas aún palpitantes y prepara el sacrificio derra. recobran un alma perta aprendiza. tinuando ya en el mismo tono. He aquí el mo. »Luego. mi señora busca siempre la soledad y tiene por norma realizar sus manipulaciones secretas 19. Entonces hace unas trenzas con aquel mento en que se entrega a alguna operación de su pretendido pelo. asal. has de proporcionarme una cosa que anhelo luego leche de vaca. de ello. con toda el alma: muéstrame a tu señora en el mo. Tanto es así. sino odricidan. Otro de los éxitos de Hércules consistió en las armas de Aquiles que él pretendía. tu resplandeciente cabellera. cuando cambia de forma. con abun. que ya no me pre. mons- sobre un rebaño y lo degolló creyéndose que degollaba a sus truo temible con una. angustias. tres. mareado todavía por la bebida. gos sin mancharte de una gota de sangre. secretos de la magia. hidromel. tu seno perfumado me han conquistado y han dejaste engañar por la súbita oscuridad de la noche: hecho de mi como un esclavo voluntariamente entre- echaste valientemente mano al puñal.

luego abre una preservarte de esas lobas de TesaliaS. acercándola a mis ojos. el sueño se adueñó de nuestros lo que había presenciado. las uñas len hacerlo las mujeres en Tesalia. como esclavo. con un favor que 3 servar el gran acontecimiento. o por cualquier otro proce- 6 se convierten en poderosas garras. y sólo por el asombro ante cidad. hechizos ni encantamientos. por favor. que son tuyos. se unta todo el cuerpo. habla con su 23. agita con testo-. De la misma manera transcurrieron algunas párpados para cerciorarme de que no era un sueño. en consecuencia por estos ojos míos. Así. apunta una suave pelusa titutas en la Antigüedad. noches más de placer. me cuesta trabajo pieza por desnudarse por completo. te lo pido. Finalmente. recobré el sentido de la realidad. Pán- al amor. rato con ambas manos. extremando precauciones. para ob. me frotaba insistentemente los 21. su señora pensaba picio. 3 Lupa («loba») es denominación usual aplicada a las pros- tible movimiento ondulatorio. tras un impercep. luego. no han tenido el menor «Concédeme. un mutuo deseo mente. instante y se convierte en recias xlupanarn. una prueba clara y única de tu cariño: dame un 5 aquella noche cubrirse de plumas como una ave y em. 2 prender así el vuelo hacia su amado. ¿a dónde te podría buscar y cuándo te volvería una. como bacantes en delirio. destapa alas. Un buen día. Fotis. Asegúrame para debía prepararme. nos entregamos 22.4 éxito en los asuntos del corazón. mi iniciativa. cogí 3 y muy preocupada. poquito de ese ungüento. se me presenta corriendo. Aquí. lanzándose al exterior. se pone a revolotear progresiva- 3 En esta animada conversación. . piernas? Desarmado como estás. y con la pomada que contiene se frota mucho a ver?». para comprobar gravedad del asunto*. Pánfila em. mi enajenamiento rayaba en locura. 4 Despojándonos de toda indumentaria. sin hacer el menor ruido. si te pusiera arqueta y de allí saca unas cuantas cajas. Pánfila es ya buho. como la mano de Fotis y. de puntillas. ahora que el instante es pro. Eres zorro tan astuto como amable galán: ¿pretendes rior y me invita a contemplar por una rendija de la que voluntariamente me pegue con el hacha en las 4 puerta la escena que allí se desarrollaba. sin supo añadir generosamente un complemento de feli. y cuando yo me sentía ya rendido. su nuevo estado. aunque recorriera todo el cielo en vuelo tan s leves sacudidas sus miembros. «El cielo me libre de tal ingratitud -le con- lámpara muy detenidamente en voz baja. como sue- plumas. dulce vida mía. siempre a tu servicio. me dice. 102 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 103 pezar: guarda fielmente el secreto que requiere la Hace resonar un graznido de dolor y. por fin. desaparece en pleno vuelo. sin mantas y desnudos. la nariz se le encorva y endurece. por virtud de sus artificios mágicos. Fotis aplica el término a las posibles rivales capaces de arrebatarle al amante por arte de magia. quedé tan sobrecogido que ojos cansados de velar y nos inmovilizó hasta una creía ser cualquier cosa menos Lucio: se desplomó 2 hora avanzada del nuevo día. ello dio origen a nuestra palabra que se desarrolla al. Y. revolotear alrededor de mi Venus». pero yo. Fotis aún fila se había metamorfoseado libremente. Ella replicó: « ¿ S í ? 6 ella misma me conduce hacia aquella estancia supe. creía soñar despierto. desde las uñas de los pies hasta la coronilla. En las primeras horas nunca podré pagar: haz de mí un alado Cupido para de la noche. dimiento. gana altura y despierta a la vez nuestras mentes y nuestros sentidos. le dije: los demás recursos. nerviosa Cuando.

. ave. pues cada miembro termina en uno solo con una sola ¿Qué hermosura y qué atractivo puede tener un buho uña. a pesar poco más de ungüento y me froto a fondo todos los de todo. que me ha cauti. cosa: en cuanto use el ungüento y tome así forma de en mis extremidades no se pueden ya contar los dedos. al fijarme en respecta. no aparece el menor síntoma de pelusa ni de plumas. saco un soberano Júpiter o portador feliz de sus rayos. y en la Última vértebra me sale una larga cola. húmedos. un ave sino un asno. empezó a gol. 104 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 105 audaz como el del águila. miembros de mi cuerpo. si bien ya no olvidaba informarme de un detalle: ¿Qué he de decir puedo tener a Fotis en mis brazos. iAh! Por poco fosis. 2 saca del cofre la cajita. se abrían para mí o hacer para despojarme del plumaje y recobrar mi nuevas posibilidades naturales. En la triste metamor. Y no creas que de Fotis. mi señora me ha mostrado todas las recetas todos los pormenores de mi persona y ver que no era que. vado el alma: no hay para mí en el mundo mujer la clara realidad es que mis pelos se endurecen como 4 3 preferible a Fotis. me pongo a maldecir la conducta 7 brar nuevamente la forma humana. después de tales metamorfosis. Ella. para volver a ser Lucio?». el lazo encantador de tu cabellera. como mensajero fiel del ria y meto ansiosamente las manos dentro. hay que ver el cuidado se me ensanchan las narices. tan sólo ha pretendido rior y reclamar en silencio mirándola con los ojos tener en mí a su regreso un saludable remedio. mi suave cutis adquiere la rigidez del cuero. tendrás el remedio a tu disposición». aterri. tan sólo podía dejar caer el labio infe- desinteresada por su parte. Sin saber cómo salir del trance. pero me faltaba ya el gesto y la palabra de esta información es fruto de un poco de amabilidad las personas. cuanto amanezca.2 8 serva ahora qué sencillas y comunes son las hierbas pearse desesperadamente la cara con ambas manos y con tan prodigiosa virtud: se añade al agua de una exclamó: «¡Pobre de mí. Te lo juro por un ave me lleva a mover alternativamente mis brazos. Pero en feliz. Por suerte 3 es bastante fácil hallar un remedio a esta metamorfo- 24.6 s su infausto vuelo presagia a la familia. tendré que evitar acercarme a cualquier casa. veo que. al instante me despojo de toda mi indumenta. Y ob. me cuelgan los labios. después de mi brillante carrera aérea. esto es. El ardiente deseo de parecer 3 2 zaría sin tardanza en mi delicioso nido. el pare- y ya está listo el baño y la pócimas. Además. en primer lugar la a buscar unos ramos de flores! Así no hubieras tenido conjuro para que me otorgue el favor de un vuelo que esperar ni el transcurso de esta noche. 6 ((Estáte tranquilo -me dijo. 4 para cautivar a las mujeres? ¡Pobres aves nocturnas! Mi rostro pierde toda proporción: me crece la boca. propia personalidad. cido de las cajas ha originado mi confusión. sirven para reco. Insistiendo en la veracidad de estas informa. como Único consuelo. que se pone en cazarlas para clavarlas en la puerta y de la misma manera se cubren de pelo y se desarro- hacerles expiar con este sacrificio las desgracias que llan exageradamente las orejas. s Cuando entran en alguna casa. estoy perdida! El miedo y la fuente un poquito de eneldo con unas hojas de laurel. precipitación han hecho que me equivocara. entra en la estancia y ser asno para volver a ser en el acto mi querido Lucio. yo recojo esta cajita con ¡Ojalá hubiera seguido esta tarde mi costumbre de ir 4 ambas manos y la cubro de besos.por lo que a ese cuidado 25. se me ocurre ahora otra cerdas. al verme en tal estado. sis: pues te bastará masticar unas rosas y dejarás de ciones y sumamente agitada.

nado con coronas de rosas recién cogidas. allí encontré también instalado a otro asno. había cundido la alarma entre por su ración al verme acercarme al pesebre. y se pone a ter hospitalario! iOh secretos designios de la Buena sacudirme sin compasión. la mayor de todas. de la cuadra. Así se lamentaba Fotis. hacen frente soledad. doblegándome ante el inesperadamente me sorprendió en la tarea mi lacayo. Pero es evidente que no cabe peor suerte que la mía: 4 tancias de mi humillación y. mataba a Fotis para castigarla. me puse a rumiar las circuns. Aunque yo era un asno otra vez Lucio. no obstante conservaba la sensibilidad mitad de su altura había una imagen de la diosa 2 del hombre. En esto me fijo en el pilar central que 2 perfecto y una acémila había sustituido mi persona. En mi fuero interno deliberé mucho tiem. 8 despiadadas. les y ahora hostiga hasta las imágenes de los dioses.VI11 157). inexorable trance. desplegados en guerrilla. Epona9. y se colocaban en humildes nichos dispuestos al efecto en las do por obra y gracia de las rosas volviera yo a ser paredes o pilastras (cf. Y al punto. me estiro vigorosamente. colocada en un nicho cuidadosamente ador- po y muy a fondo si debía matar a aquella abomina. me dejé llevar en alas de 3 de coces y atacándola a mordiscos. Me echaron muy lejos de la cebada que la noche anterior habían servido mis propias manos 28. ese sacrílego». Maltratado de este modo y condenado a la mientras otros. extendiendo mis patas delanteras en sensata me hizo desistir del peligroso proyecto: si busca de un punto de apoyo. Y si por un senti. joh Júpi. justamente a la lidad de Lucio. se levanta indignado y exclama: «¿Hasta 5 montura. JUVENAL. yo me figuraba que el caballo aquel. una sección armada rodea cada pabellón de la morada 27. con el vecindario que gritaba: « ¡Ladrones!D. eliminaría también la alargo el cuello y les labios todo lo que dan de sí y 4 posibilidad de salvarme con su ayuda. El lacayo las orejas gachas. una frondosa fusta. Yo reflexionaba allí sobre la impertinen- 39 Epona o Hipona es la diosa de las caballerías o carre- cia de mis colegas y preparaba la venganza que iba a teros. cuan. buscando un arma. Una reflexión más la esperanza. cuándo hemos de aguantar a ese burro maldito? Hace 5 el de mi antiguo huésped Milón. me dirijo a la cuadra para hacer que siempre había tenido a su cargo el cuidado del compañía a aquel caballo que había sido mi dignísima caballo. Pero. . gacha y en movimiento. no hubiera parado si no Fe! Mi noble corcel susurra al oído del asno y ambos hubiera oído golpes en la puerta con fuerte griterío y 7 conciertan inmediatamente mi ruina. me había quedado arrinconado en un extremo a la gente que de todas partes acude en socorro. aunque sin poder expresarse. y. se lanzan rabiosos contra mí a coces huyó asustado. alguna relación sagrada Basta ya: voy a triturarlo. voy a molerle las patas a 6 de hospitalidad. elige 7 6 un trato de preferencia como huésped. una escuadra de ladrones invade todo el recinto. 106 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 107 26. Con la cabeza hago un supremo esfuerzo por alcanzar las coronas. me acogería con simpatía y me daría casualmente con un haz de leña que allí había. sus estatuas o imágenes solían figurar en las cuadras tomar contra el pérfido caballo al día siguiente. un momento se tiraba a la comida de nuestros anima- miento secreto y natural hubiera entre los animales. topa al reconocerme. Al instante se abre la puerta violentamente: a aquel queridísimo servidor. sostenía la techumbre de la cuadra. Temen sin duda prolongado estrépito. Al reconocer 3 ble malhechora haciendo recaer sobre ella una lluvia en ellas la receta saludable.

Así. al otro asno y a mi caballo. bajo una lluvia de latigazos. me puse a lugar el suceso y. pues verían en mí un hechicero o por lo naza de sus garrotes. Pues al 5 3 el sol naciente. nos cargan a más significaría hallar la muerte en manos de aquellos no poder con los bultos más pesados y. acerqué contento y feliz ante la esperanza de mi libe- 5 damente entre todos. cuando una inspiración bastante más transporte. la 4 palabra «César». sólo pude articular elo- cuente y claramente el « iOh! ». de Milón. pues. por lo cual nos sacan de la cuadra y recobrar la personalidad de Lucio. como observa. para tener noticias de la investigación a que dará y. llevan en un trote por las sendas solitarias de la mon- taña. entre aquellas multitudes griegas intenté invocar. dejan allí a uno de los suyos. abren una brecha sirviéndose de potentes unas rosas cuya inmaculada frescura resplandecía 4 hachas. ya la boca se me hacía agua y mis labios las superaba al número de brazos disponibles para el iban a tocar. la acentuada pen- diente del monte y la considerable distancia recorrida me habían colocado en el mismísimo umbral de la muerte. en el castizo idioma de los romanos. me abstuve de tocar las rosas 8 dor. Los ladrones. el fuego y el hierro resplandecen como medio de salvación que yo no me esperaba. en él había. Pero el peso de la mercancía ración. me 6 las riquezas empaquetándolas y repartiéndoselas rápi. ladrones. no la pude emitir. nos comer hierba como un perfecto asno. sin querer oír mi voz discordante. pero lo demás. El enorme peso de la carga. bajo la ame. resignado de momento con mi suerte. 3 el augusto nombre de César. aunque un poco tarde. nos hacen salir de la casa ya menos un espía capaz de denunciarlos algún día. Por fin el gran Jupiter me otreció un se ilumina. Después de forzar la entrada. 108 EL ASNO DE ORO LIBRO 111 109 2 Provistos todos ellos de espadas y antorchas. Cuando ya en pleno día cruzábamos cierta populosa aldea. muy a pesar mío. pasar ante muchas casitas de campo y viviendas aco- das paredes y gruesas cerraduras. Entonces tomé muy en serio. muy concurrida por ser día de mercado. se ensañaron sobre mi pobre piel dejándola inservible hasta para fabricar . limpia. observé a cierta distancia un jardincito bien central del edificio y en él se amontonaban los tesoros arreglado. El exceso de botín los pone en el mayor feliz acudió a mi mente: abandonar la forma de asno 7 de los aprietos. la noche una zaranda. 29. Había un almacén protegido por sóli. Suspirando por ellas. entre otras plantas decorativas. ocupaba la parte modadas. se llevan todas bajo el rocío de la mañana. aquello del recurso a que tiene derecho un ciu- dadano: reclamar ante su majestad el príncipe para 2 liberarme de tanto infortunio. evidentemente 6 a mí.

. por muy caballo de carrera. Gracias un bosque a cuya sombra misteriosa la flor de las solemnidades lucía sus mejores galas. me doy una panzada a re- ventar. invocando a todos los dioses. cual estatua. los primeros saludos. pero no encuentra pretendientzs y llora su soledad. ésta. no estaban aquellas frescas 5 cogiendo algunas cosas de mi espalda y se las iban y delicadas rosas que. me decido a entrar. veo a cierta distancia un valle santuarios de Venus para ir a contemplar a la Venus de carne sombreado por un frondoso bosque. El oráculo de Apolo resplandecía el rojo vivo de unas rosas preciosas. que pacían a mi lado. cuyo abun. paciendo libre. Psique. En venganza. invocando al Éxito. 3 1. Pues el lugar 6 era solitario y ello me infundía buenas esperanzas: si. Aunque las legumbres estaban crudas. no logró dante follaje recuerda el del laurel. apartado del camino y escondido en la enramada. sino más bien un 2 de los ladrones. e. brotan de la zarza feliz entre benditas espi- 4 duda que todo era fruto del robo.Captura de una doncella de ilustre y. empapadas de rocío y néctar regalando. además aún no me había acostumbrado a desayunarme con hierba. conocidos y amigos Hércules. tan sólo veo un cauce fluvial marginalmente delimitado mente en un prado colindante. pues. es simplemente admirada. recobrando familia que traen a la cueva como r e h h (23-27). que formaban una deliciosa alfombra verde. sin titubeos. La compañía del otro por un espeso arbolado. sin que nadie me viera. Entonces. La doncella obedece me decía que debía estar consagrado a Venus o a las y acepta el sacrificio (28-35). los bandoleros (8-22). Luego. ya muerto de hambre. celosa. . pero la menor. se ensaña contra la plantas. LIBRO IV 111 interesarme. Pero aquella agilidad. entonces vi. to- El viaje de Lucio (el asno) hasta llegar a la cueva de los maba el remedio saludable. que no era exactamente el de una bestia. doncella. ya 2 sobre la elevada cumbre de una montaña. instinto. inspeccionaba todos los alrededores por si en los huertos colindantes LIBRO IV hubiera casualmente algún rosal florido. mientras yo navegaba en ese agitado encarnación humana de Venus. podría dejar la humilde ladrones. entre diversas y hueso.7 asno y de mi caballo. el cuento de Psique: Un rey y una reina tenían tres hijas. Descripción de la cueva (1-7). la diosa.Comienza así la dignidad humana. Los hombres abandonan los mar de reflexiones. agobiado ya por los ardien. Así.Varios asaltos de forma de animal cuadrúpedo inclinado hacia el suelo. precisamente 5 detrás de la cuadra. divinidad alegre y propicia. Así me lo daban a entender. 6 descargarnos y nos dejaron sueltos. echan una especie . Los ladrones iban Pues al acercarme al sitio. 3 conversación y los mutuos abrazos.Estos árboles. . me tes rayos del sol. ya no creía ser un asno. por entramos en casa de unos viejos. me levantaría. A eso del mediodía. aquel magní.4 asno que yo fuera. era una auténtica 2. un huertecito y. les dicen algo en secreto. nos detenemos en un poblado y lanzo a galope tendido y con tal velocidad que. la efusiva fico esfuerzo no lograron adelantarse a mi mala suerte. indicándoles sin divinos. las tres muy hermosas. ni siquiera el valle aparecía por parte ninguna. Mi manda al padre exponer a su hija en un tálamo de muerte. acabaron de nas.

no me tenía propia vida: pero en esta situación extrema supe soco. en pie. en todo 6 acabara conmigo en aquel mismo instante. cansados de pelear sin un 3 . Me figuraba que. abandonarían a mí. si era preciso. mantener a raya sus perros. como pasto de 7 cen. Levantándome en ancas y descar.y nos sacan de la cua- el hortelano cuyas legumbres había echado a perder dra. me cogie. 3. nada promovió un intento de levan- lo para propinarme nueva paliza. contraída por los dolo- 8 esas flores no exhalan el menor perfume. Pero al acercame los ladrones nos cargan otra vez -a mí concreta- sin prisas a cogerlas. deshecho por los latigazos. no en el suelo como muerto. todos los campesinos. armado de una estaca enorme. que los ladrones. renuncio a la idea de huir y. al azuzar contra mí una manada de perros que. creyendo que la ocasión gando sobre él una lluvia de coces con las patas tra. ciertamente hubieran tarse. 10 vio en el suelo y medio lido a latigazos o. Ya habíamos hecho una buena parte del camino. los lanzan en mi persecución por carga de mi espalda entre las otras dos acémilas y me todas partes y excitan su rabia para que me despeda. adivinando mi pen- tancias. Aconsejándome de las circuns.4 s a la vecina loma. distribuirían la llaman a sus perros. alarmados por su llanto. 2 a tomar aquel veneno de las rosas. moso proyecto. dando la vuelta. o. Así. era propicia y única. Por fin llegué junto a un arroyo cuyas aguas 3 4 rrerme a mí mismo. Por fin los ladrones. s tiosos. no parecía ya dudoso que mi muerte lobos y buitres. serpenteaban suavemente. acudió fu. sin paciencia para esperar tanto mente. lo dejé malherido y tendido en el suelo junto plano doblando hábilmente las patas. el vulgo rosos golpes y bien rellena de aquellas legumbres cru- ignorante del campo las llama rosas de laurel y son das. evidentemente golpes que me dieran. 112 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 113 de flor inodora con cáliz alargado y ligeramente rojizo: acabado conmigo si mi panza. pues. ni los látigos ni los aguijo- sin dificultad. llegó a rociar a unos mientras su olor infecto alejaba a los demás de mis espaldas ya trilladas. cojeaba trilló a palos de arriba abajo hasta hacer peligrar mi además por el desgaste de mis cascos. llega un joven. samiento y adelantándose a ponerlo en práctica. caso. como por afán de acelerar la fuga. una mujer. 2 3 en su totalidad. al avanzar el día y decaer el sol. no hubiera soltado violentamente un chorro que un veneno mortal para todo animal que las coma. mente mucho más que antes. planchado bajo el rioso. firmemente deci. acribillado a puñala- muerto. Pues el otro asno. era. dispuesto incluso a morir mo- su esposa. yo estaba agotado por el recorrido. ni el estirarle en todas direcciones el rabo o las ron y me ataron a tína argolla con una buena correa orejas o las patas. yo me puse a salvo huyendo. En tan fatal coyuntura. pensaba en dejarme caer de seras. desde una altura. Pero una maldita aventura hizo abortar el her- 8 batalla a osos y leones. Está claro: sus lamentos pretendían que se bien merecía un permiso de convalecencia. por lo visto. Los campesinos logrando. con verdadero gusto y a sabiendas iba 4. me sujetó y me peso de la carga. era inminente. nes. podrían dar la 5. Pero dido a no levantarme y no echar a andar por muchos en aquel preciso instante. por toda venganza. tendido 2 9 antes habíamos parado. Efectiva. das. fingió me dirijo otra vez al trote hacia la cuadra en que cansancio y se dejó caer con toda su carga. y se lanzó en su dirección dando gritos angus. Muy pronto. hasta había perdido las ganas de vivir. sin fuerzas ya ni para respirar. al ver el grave perjuicio. por su número y tamaño.

la cubría con su sombra un espeso pararnos. me puse a revol- carme en el polvo. lo arrastran a cueva dominada por un elevado torreón natural. encorvada 6. comportán. Los corrales se prolon- s suerte de mi pobre camarada me hizo reflexionar. llegamos al punto de destino. Al pie mismo de la montaña estaba la boca de una 5 le seccionan los tendones de las patas. aunque muy tarde. no sueles 3 extensión de sus faldas. atrás una cubierta de groseros cañizos.y unas depresiones con el abismo insaciable de tu estómago». for. se copas bien limpias. a la vez. desenvainan sus espadas. convertido en estatua. pan en cantidad. había compren. Una vieja. suculentas. y su altura era extraordinaria. una un lado del camino y lo precipitan. Estirando todo su cuerpo. mis heroicos 4 maban una defensa natural a su alrededor. os daré la oportunidad de poder última hora de la hoguera fúnebre. oprobio insigne de juzgar clara y directamente si también mi inteligencia este mundo y repudio inaudito del otro. Había una montaña tenerte siempre así sentada en casa e inactiva sin pre- impresionante. 114 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 115 asomo de esperanza. vino para llenarlas a rebosar. como si se tratara 6 dome como un asno leal y útil a los amos. un cinturón de rocas agudas tener más afán que el de hacer rebosar de vino puro -y por lo tanto inaccesibles. distribuyen sus su extensión como un mar cerrado o un perezoso río. por uno. En toda la nuestra dura y peligrosa tarea? Noche y día. allí allí se apostaban para montar guardia de noche algu- nos retiraron todos los fardos para guardarlos en el nos ladrones designados por sorteo. La a la estabulación del ganado. ya lo podéis jurar dido que haríamos muy pronto una parada y que el por mi cabeza. Además. me enteré de que suave pendiente. Dejando. luego en múltiples riachuelos que regaban las hondo- sar la fuga preocupándose tanto de este asno muerto nadas con tranquila corriente o las cubrían en toda 4 o. la cueva en un estrecho callejón. contesta con su vocecita aguda: «Perdón. Será un ensayo de mi interpelan rudamente así: «Oye tú. interior. para disipar el 7. la vieja. nantial cuyas aguas. gaban paralelamente hasta terminar ante la boca de opté por renunciar a engaños y fraudes. y leales jóvenes protectores tienen todo a punto: car- bre brotaba en inmensos borbotones un caudaloso ma. pues. un refrigerio que alivie 3 arbolado. jvas a entre- y mi sensibilidad eran de borrico. En la cum. desde sólida empalizada formaba recintos seguros adecuados una inmensa altura al fondo del valle inmediato. y desparramaban en cascadas de plata para dividirse . fardos entre el caballo y yo. y. cadáver retirado a 2 talento y. bajo el peso de los años. sin posible entrada por parte ninguna. de un recinto amurallado: auténtico pórtico de una 6 prestando atención a sus comentarios. a modo de baño. profundas cuevas cubiertas de impenetrables matas A esas palabras. luego. ellos la 2 habitada por aquellos ladrones. deliberan entre sí: para no retra. mejor dicho. guarida de ladrones por cierto. El tema y las circunstancias del momento re. 4 de espinos. allí se deslizaron uno cansancio. libre ya de toda carga. largo viaje tocaba ya a la tranquila meta donde ellos Por los alrededores sólo había una mísera choza 7 tenían su habitual residencia. temblorosa y tímidamente. después de atarnos a nosotros con una sólida correa ante la misma entrada. vivo todavía. nes muy bien guisadas. parecía ser la única encar- quieren una descripción del paisaje y de la caverna gada de cuidar y arreglar a tantos jóvenes. al deslizarse por la pendiente.

que nuestro primer ataque fuera contra 7 y con ocho patas más por añadidura. Era fácil reconocer en ellos cada cual mira más por la propia vida que por salvar 2 igualmente a otros ladrones. indagamos con exactitud la situación económica 5 hileras de copas. pues. como los 5 Al terminar de hablar la vieja. pasan a ocupar un sitio incluso la propia vida.6 debemos a nuestro valor. cuya vida percance. sucio y además cubierto mento sin una sola baja. los que tomamos en un valiente asalto la casa excedía en la habilidad de no excederse en liberalida- de Milón en Hipata. y. no pasáis del oficio de vulgares rateros: mente de sus vestiduras. la gente modesta y 3 su botín: monedas de oro y plata. Pues también ellos traían los bienes del dueño. juegan. 9. Comen y beben sin or. un héroe como por Baco.. otra Tebas. esclavos. En cuanto a 9 chapuzón*. . desta pero bien fortificada. pero meroso que el primero. En cambio. Estaban ya cómodamente instalados. a él lo perdió su excesivo valor. Como quiera que m «La Tebas de las siete puertas». Se deci. Es cierto 2 aquí que se presenta otro grupo de jóvenes. toman el baño balnearios y por los tugurios de las viejas». »Apenas llegamos ante la Tebas de las siete puer. y la defiende con valor. designan por sorteo cumplidamente la verdad de mis palabras. reaniman sus cuerpos des. Uno de los hombres del otro equipo le replica: «S610 tú ignoras que cuanto más importante es una 8. caliente. Vosotros en él. vasijas.7 algún valor. además del copioso botín que des. esperábamos apoderar- de Beocia. arriesgando en ello reparador. jugáis tímidamente al escondite arrastrándoos por los nudos al calor de una buena hoguera. tanto más fácil resulta darle el asalto. todo como en el banquete de los lapitas (medio un tal Crísero41. tendría evidentemente a mis ojos mayor precio que s todos estos fardos que habéis traído. no escapó a nuestras pesquisas 5 palabra. se frotan con aceite y se instalan en aquellas mesas copiosamente servidas. Después de tomar un baño o mucha. vosotros. que. «la de las cien puertas. Los hechos te demostrarán en el comedor entre sus camaradas. lo primero cantan estrepitosamente. el valiente Lámaco. 116 EL ASNO DE ORO LIBRO I V 117 Y el agua caliente está dispuesta para daros el habitual ilustres y los generales más aguerridos. se otros.. por si este detalle tiene de andrajos. entre nos tranquilamente de todos sus tesoros sin el menor ellas la de vuestro jefe. riñen entre bromas: en una que se ha de saber. tejidos de de vida retirada esconde celosamente su fortuna. por miedo a las obligaciones y cargas públi- busto de todos ellos tomó entonces la palabra: «Nos. habéis regresado con sensibles bajas. en nuestra profesión. estaba en Beocia. significa «codicioso de oro. tales. más nu. era la gran ciudad egipcia. banquero y dueño de grandes capi- 6 bestias) y los centauros (medio hombres). todo lo consumen. montañas de pan. poca 3 seda con bordado de oro. como los primeros. en griego. El más ro. pudimos regresar al campa. sois unos ladrones muy discretos. tasm. él tendrá su sitio en la historia al lado de los reyes 41 Críseros. fundada por Cadmo.4 den ni concierto: montañas de carne. fundada sea. mo. se despojan rápida. satisfecho en su casita. volvimos sobre nuestras propias piernas dió. que hay mucho servicio en sus amplias salas. cuando he casa. de los habitantes: es. los que llevabais como objetivo las ciudades frente a un adversario aislado. cas. en su magnífica pero disimulada opulencia. sus colchones eran sacas de oro. dando por descontado lo sencillo de la operación cambio. Chillan. 4 a los que han de servir la mesa. Vivía solo y retirado.

dejando vieja mientras ésta dormía. rendidos de admiración ante 7 juego la vida de todos. Todavía bajo la angustia de la terrible 3 cía conveniente apalancarla. y a toda velocidad nos llevamos lo que quedaba ponemos al acecho ante su puerta. Ha coronado su carrera con la muerte que 11. nos por el agujero destinado a introducir la llave: preten. metió poco a poco la mano de valor sin igual. invocando el brazo de Marte 3 día hacer saltar la cerradura". nuestro ilustre jefe Lámaco. taponamos la herida con un gran del dormitorio. no pudo vencer el sino aciago de brazo. solución. el bípedo y la santidad del juramento. cio a la vez que del cautiverio a un buen compañero servado cada uno de nuestros movimientos. luego. él mismo. que le quedaba. la cubrió de besos mones. de un golpe bien calculado a la altura del hú. Así. nos apremia un tumulto amenazador. que liberemos del supli- más infame de este mundo. o al menos ciertos tipos de cerraduras. al subir al piso superior allí el antebrazo. al tenor de las circunstancias y de acuerdo con el jefe. uno a uno. despertara a todo el vecindario para desgracia nuestra. »Entonces. nos exhorta repetidas veces. »Sin perder tiempo. Ya lo había desvalijado todo con presteza 3 42 LOS detalles referidos aquí por Apuleyo demuestran que y le dolía dejar la cama en que dormía la vieja. para que nosotros los fuéramos recogiendo. se acercó suave. nos rastro. nos aniquilar o de abandonar al compañero. precisamente por su articulación. y. Entonces. se nos 12. »En cambio Alcimo. en la peligrosa alternativa de dejar. chilla y pide auxilio a sus vecinos. estaba alerta y había ob. disponiéndose cían muy poco a las que usamos actualmente. la las cerraduras. difunde la noticia de que un el heroísmo de nuestro gran caudillo. gusto de caer bajo el golpe de una mano amiga.4 2 Entonces. Pero Crísero. armado de un enorme clavo. sin poder correr bastante aprisa ni retra. aquel hombre sublime. dejándolo cruel. llamando a y de un terrible golpe se la clavó en medio del cora- cada uno por su nombre y recordándoles que está en zón. envolvimos con violento incendio se ha apoderado de su casa. y menos toda. conjura con insistencia. prefirió ir arrojando por la amplia ventana todos los objetos. Pero no nos pare. ninguno de nosotros se dejaba convencer para pres- mente clavado al patíbulo. correspondía a sus virtudes. su suerte. guardia a los abismos del mar. se pare. sorprendió con saqueando y degollando? Él sería muy feliz con el un violento golpe a nuestro jefe. Había forzado el tugurio de una pobre 2 mero. hubiera debido empezar por estrangu- vendaje para que las gotas de sangre no sirvieran de larla. A paso de armas como él. a pesar de sus inge- 2 ocurrió una solución enérgica: cortamos parte del niosas iniciativas. entonces. con la mano su tugurio y desde allí. valiente sobrevivir a su brazo. Como 6 4 vada a la madera de la puerta. el vía romperla: era de temer que el ruido de los paneles miedo del inminente peligro precipita nuestra huida. Crísero sube al tejado de tarse al parricidio consentido. forzarla. de Lámaco. cuya mano queda cla. tiene por sepultura el líquido elemento en toda su extensión. Ahora nuestro Lámaco gro y todos corren angustiados a prestar socorro. cada cariño lo que quedaba de su cuerpo y confiamos su uno se alarma ante la proximidad del inminente peli. con toda la fuerza de sus pul. si ya no ha de seguir mente y. aquella alma de su reconocido valor. 118 EL ASNO DE ORO LIBRO I V 119 10. . cogió su espada. dejándose llevar sarse sin riesgo. a la caída de la noche. ¿Para qué querría un salteador 5 lento y sin hacer el menor ruido. hizo rodar al suelo y tiró de las mantas. nosotros.

¿por qué regalas esta miseria. términos adecuados para describir. Se le rompie. sus entrañas y él les daba una alimentación esmerada. algunas de esas 3 mócares: se disponia a dar un combate de gladiado. que ria fortuna y de rara liberalidad: organizaba públicos en su abyecta miseria.7 atrevida. ¿Qué talento. y a esto añádase el decaimiento pro- dida. 2 vidad restó vigor a los osos. más allá malhechores sin s casa frente a mi ventana?'. cuyo esplendor alcanzaba la altura de sus po. de extraordina. ella. prevista y una decoración pictórica muy llamativa. torres de maderas ensambladas. tivos de un festejo público no podía escapar a la ma- tiendo el mismo ritual. se montan máquinas con 5 que hablaba con sinceridad. pectos. amigos. la maldita mujer aque. 7 según indicación de la mujer aquella. sin la menor pectáculo destacaban unos osos enormes que él com- precaución. ciona los víveres y se ve obligado a recoger en los 3 sibilidades. tos de un naufragio. Pues a los que él mismo 8 de lo que podía ver. nos contó lo que había pa- 9 sado y murió sin prolongar su suplicio. el vejestorio aquel realizó praba en cantidad. se añadían demasiada la altura y. fue a estrellarse los que. pues creyendo pasto suculento a las fieras. Como buen 14. echándose a sus pies. pendiente bilidades de su hacienda. mientras él. la ciudad más cercana. como res- res. Estas palabras astutas ninguna clase de esperanza y destinados a servir de hicieron caer en la trampa a Alcimo. lo tiró de cabeza. qué elocuencia podría hallar basureros algún alimento complementario y gratuito. ligna mirada de la Envidia. Se 2 Allí vimos que no se hablaba más que de un tal De. temió que efectivamente piezas prefabricadas. 120 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 121 4 a arrojarse como lo demás. El sostenimiento de esos animales era costoso ron y desencajaron todas las costillas. con jaulas para la cacería tirar fuera a caer no en manos de sus compañeros. ¡qué cantidad y qué variedad de animales! 6 6 y dispuesto a subsanarlo. todo lo que ya había tirado y lo que se disponia a parecidas a casas móviles. la variedad de los preparativos? Aquí gladia. De pronto de Tebas y subimos a Platea. sobre males del extranjero para sepultar en la pura sangre todo. »Entonces. se puso a suplicar. pero imprudente. Era que había adquirido en costosas compras. 'Dime. encajando el golpe de la doble pér. . convencido de su error Además. el vil populacho. Entonces. no selec- festejos. a porfía. de un empujón tan suave había capturado en sus cacerías particulares. se asomó a la ventana para Pues había tenido particular empeño en traer los ani- explorar concienzudamente los alrededores y. lo agregamos a su tumba repi. por añadidura. allí caza- de una pobre vieja a los ricos vecinos que tienen su dores de probada agilidad. para apreciar la riqueza de la casa colindante. de sus entrañas a los condenados a muerte. por las calles. extenuado de hambre. en todos sus as- lla. estos harapos dores famosos por la destreza de su brazo. además adelgazaron con 13. a cada paso. sino en el recinto del vecino. cogieron una peste y no sobrevivió casi ninguno. corpulentas fieras tumbadas y moribundas. agotando con ellos todas las posi- su hazaña: mientras él estaba en equilibrio.4 hijo mío. Era un hombre de ilustre familia. vomitaban ríos de sangre. iba a lo suyo. »Pero tanto lujo y esplendor en los prepara- seguidor de Lámaco. renunciamos ya a nuestro trabajo en el escenario ducido por la inmovilidad e inacción. Pues la prolongada cauti. le regalaban de todas partes sus sobre una enorme piedra que allí había. a los 8 como repentino e inesperado. podían ver. el calor estival. Su postura era »Pero sobre los demás recursos del fantástico es.

nos punto que su cuello había sido seccionado. disimulamos reajustando el abundante pelo que cuel- 4 *Las circunstancias nos inspiraron a Eubulo. así disfrazado de oso. jeros a la altura de las narices y de los ojos. Nuestro conservamos hábilmente las garras en toda su integri. como buen amigo. nosotros nos reconfortamos con las carnes del animal en un suculento banquete y bajo juramento 16. la que. Estirando hacemos coincidir la cabeza 3 s presente. aunque muy fina. con energía y decisión. luego. sin tardanza y con toda clase es nombre compuesto que. teniendo en cuenta menos mas relaciones de amistad con Demócares. la pan. unimos adecuadamente los bordes. por poco dinero. aprove. heroico camarada quedaba hecho un verdadero animal dad. mantenía muy hábilmente a raya 2 se enfunda en ella sin inmutarse. se al realce de los juegos. para que lo llevamos a nuestro escondrijo como si fuéramos a pueda respira y ver. con voz un& 5 puntadas. así. como es nime. luego. oriundo de Tracia. se rior de la piel para afinarla y. disponemos unos pequeños agu- 6 aderezarlo y comerlo. consagraba las primicias de su caza para contribuir se pondría aquella piel y. . con finas las miradas indiscretas. visible la línea de la costura. pero nuestro amigo Trasileón. La piel rar al animal. Él manda que. la oportuna generosidad de su amigo. nos facilitaría la entrada a los demás por la puerta admirado ante el tamaño del animal y encantado de grande. Toda la ciudad. del cielo.fue quien entonces. tras el terrible desastre de sus fieras. le sacamos la piel con cuidado. Entre todos ellos. »No pocos de mis heroicos colegas. también conservamos intacta la cabeza del ani. lo introducimos en una jaula adquirida mal hasta la nuca. rearla con ceniza fina. también dilla prefirió y designó a T r a ~ i l e ó n ~él~ . feroz. »Terminados los preparativos antedichos. manda que de sus arcas se nos entreguen al contado y en el acto 15. aquí ga alrededor. se aglomeraba la gente en masa para admi- corrió el riesgo de la peligrosa estratagema. que mantenía estrechísi- otros. presentamos ante Demócares chando oportunamente las horas silenciosas de la no. y que como pri. inventa- el vigor físico que el arrojo moral. se hubieran encargado a -así se lo creía-. pasamos 4 7 Mientras se desengrasa bajo las ardientes vaharadas a la fase siguiente de la estratagema. la pusimos al sol a secar. rascamos a conciencia todo el inte. apresura a meterse dentro. ante la diez monedas de oro como mensajeros de su felicidad ingeniosidad de la celada. él quedó 3 che. gracias al nuevo refuerzo podía en cierta medida resistir al in- 43 La mayoría de los. »Habíamos averiguado el nombre de un tal 8 organizamos así la siguiente operación: uno de nos. siempre tras las novedades y los sucesos. significa «le611 audaza. 122 EL ASNO DE ORO LIBRO I V 123 acude de todas partes a esa comida tirada por el suelo. Luego. mera condición debía prestarse voluntariamente a ello. en griego.nombres de El Asno de Oro quieren expresar el carácter de los personajes que los llevan. el mejor de todos. Trasiledn fortunio. amparo de las tinieblas. Como la curiosidad humana corre 4 gusto del papel principal. exactamente en el oso que superaba en tamaño a todos los demás. mos una carta en la que Nicanor. después de espolvo. y a mí una ingeniosa ocurrencia. Nicanor. a fuerza estaba ya lista y convenientemente curtida. celebraba la felicidad y suerte de Demócares. Avanzada ya la tarde y al 2 dejaría llevar a casa de Demócares. él mismo. la jaula de Trasileón con la carta apócrifa. Había un de Trasileón con la faringe del oso. Trasileón de saltos y amenazas.

a ser posi. señor -le dije-. En interés de todos. »'Ten cuidado. Yo acechaba con oído atento el 3 botín. cosa muy oportuna. nosotros acudimos en un vuelo. se lleven todo el oro y plata que puedan. Con la misma puntualidad. casi toda mi servidumbre tiene experien. 19. un esclavo menudo. cuya discreción nosotros estamos dispuestos a velar de noche aquí es segura. están enfermos. el calor del por su parte. cuando sobrevino un algunos al azar para ocultar en ellos nuestro futuro fatal contratiempo. Sin pérdida de tiempo. y. habitual'. le ocupa la llave y nos abre la puerta de par en 5 ble junto a algún estanque que refresque el ambiente? par. se adhirió a nuestro pare. ¿Por qué no le buscas en tu dormidos. le daremos la ría solo a la puerta de la casa observando atentamente comida a su debido tiempo y la bebida que le es el panorama mientras volvían los demás. lejos del camino.7 biado de calor y cansado del viaje. como oigo a los guardianes que a su lado descansaban medio 2 decir. Trasileón. 4 17. pues. ante un oso de tamaño tan descomunal. el botín en la morada de los muertos. eran la morada de unos muer. alguna inspiración del cielo. tan antiguos que ya esta- ban medio destapados. ces nuestra cohorte. enton. por valiente y atrevido 8 que uno fuera. en un lugar retirado y poco visible. 6 4 »Estos consejos impresionaron a Demócares. mente. después. no debes nocturno. sale despacito. yo ordeno a cada uno de nuestros compañeros que cer sin suscitar dificultades y nos permitió que colo. Parecía cia en la alimentación de los osos'. ro. »Por otra parte. que oculten 5 cáramos la jaula a nuestro gusto. ante un esfuerzo colectivo derriba la puerta de este grane- el recuento de sus pérdidas. cuan. temblando de pánico? 2 Allí había ataúdes corroídos. forma ante la ques. "demás -le dije-. Trasileón nos muestra un gra- siempre entre bosques. más probable- do el sueño se presenta en su primer asalto para con. víspera gran cantidad de plata. yo me queda. según la disciplina de nuestro gremio. 124 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 125 de precauciones. sale de su jaula y degüella en primer lugar soltarlo entre los demás si son muchos y si. luego. En efecto. 18. Yo tomé entonces la palabra: misma puerta de Demócares como acudiendo a una cita de saqueo. al propio por- casa un lugar despejado y bien ventilado. »Saludamos. aprovecha el momento propicio al pillaje día y el largo viaje han cansado al animal. regreso de mis camaradas. contaba con un oso suelto en medio 6 »'No hace falta que os toméis esa molestia -res. y que vuelvan corriendo a cargar otra vez mismo ante la jaula para cuidar a este animal ago. pues. dispuesto con la seguridad tos convertidos ya en polvo y cenizas. se transporte el animal a sus par. vemos un monumento fúnebre echar a correr y encerrarse en su celda con cerrojo. Al salir por y de noche por añadidura. destapamos de la más correcta estrategia. a quien aprovechamos el momento de la noche sin luna. tero. con nueva remesa. de la casa para hacer morir de miedo a cualquier pondió él-. al ver al animal que anda paseando en libertad por 2 . ya estamos en 3 ¿Ignoras acaso que esta clase de animales se guarecen el interior de la casa. y nos retiramos. quistar y rendir los corazones de los mortales. sin dejar uno solo. había desvelado sin duda el ruido o. en húmedas cavernas y en la nero en donde su ojo avizor había visto esconder la proximidad de aguas cristalinas?'. armada de puñales. »Todo estaba. esclavo que casualmente pudiera despertarse. ¿quién podría dejar de la puerta de la ciudad.

y muchos más. sileón cercado y bloqueado por multitudes de perros nos habían estado guardando. clava su zada. logró finalmente escabullirse y necer. el animal . candelas lástima! ¡Qué tremenda monstruosidad! Perdemos ahí y todo el servicio de alumbrado nocturno iluminan la un animal estupendo. me alejo de la casa batiéndome en discreta gloria de nuestra corporación. sucumbió por fin en la batalla. »De nada sirven al infortunado joven los arti- 5 desenvainada para prohibir el paso. un ejemplar extraordinario'. continuaba mugiendo y rechinando como ani- honroso pasado: ya entre los dientes de Cérbero. los azuzan contra el animal para dominarlo. un individuo alto y fornido rros de caza con sus orejas tiesas y su pelambre eri. da la vuelta en conte. y a mal salvaje. tal el pánico que 4 veces hacía frente. será imperecedera. Antorchas. a mi buen compañero sin delatarnos. quetar lo que los muertos. no obstante. 126 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 127 las diversas partes del recinto. un car. acribillan con sus espadas. Y entre tanta gente nadie sale sin armas: cada cual viene con su garrote. hasta muy entrado el día. tras mil posturas y mo. hasta que. Por y se veía en la calle. ni con la punta del dedo. otras . apretando el paso. nosotros lo hemos perdido. riamente había asumido. cia: se conquistó la gloria abandonando su vida al 3 Representando hasta la muerte el papel que volunta. que hasta el ama- vimientos acrobáticos. unas veces retrocedía. nadie salir de casa. Y. sin y escondiéndome detrás de la puerta para observar que el sufrimiento le hiciera proferir una queja. lámparas. alma grande. a Trasileón la inmortalidad. aunque había alcanzado la libertad aquel. tan ra. o. Trasileón. perdido ya el miedo. Sin hacerse esperar. No faltan los pe.Sin embargo. de incorruptible lealtad. mejor dicho. a empa- 5 ¡Lamentable y funesto espectáculo! Vi a nuestro Tra. pues. sin perder de vista. simple aullido susceptible de traicionar la fe del jura- 2 »Aunque rozaba los umbrales de la muerte. sin titubear. orientar a los directores de la cacería diciendo: "Qué pleto la morada. Nos apresuramos. 4 oscuridad.Sin embargo. último. ni su hierro. pues. se atrevió a tocar.5 4 Pues todos los perros del barrio circundante. mientras el tumulto va todavía en au. pero su gloria zarse a la calle en persecución de la misma presa. despedazado por el 3 daba sin embargo su dignidad. Trasileón. lanza en pleno pecho del oso. infundió a aquella masa de gente. Desgarrado a mordiscos. al abandonar el territorio de Platea. insigne 2 mento. un su maravillosa resistencia frente a los perros. enfurecidos. destino. nos íbamos ha- 6 Finalmente. nicero algo más atrevido abrió el vientre al animal y biosos como numerosos.de lo que ha visto en casa. mento. Trasileón seguía luchando. sale corriendo de su casa y. sin poder ya Contenerme ante tan dolo. fue tal el terror. digna de retirada. se arriman a porfía y lo 20. su lanza o su espada 21. no olvi. no le fue posible salvarse huyendo. entre incertidumbres e indecisiones. aguantaba su suerte con heroica resisten- punto de ser tragado por él. se mezclan en manada con quitó al heroico salteador su disfraz de oso. »Yo. ciendo las siguientes reflexiones: sobran razones para . trato de des. 7 la numerosa servidumbre se reúne y llena por com. velas. a pesar de verlo ya en el suelo y sin vida. ros0 espectáculo. como único medio de socorrer 3 cómo. desgarrado a mordiscos. ficios de mi elocuencia. me mezclo a los grupos de la mul- nida y silenciosa actitud informando a todos -no sé titud en movimiento y. ni la nuestra. Así acabó 6 los perros de caza que precisamente acababan de lan. otro lo imita. lo vi acribillado. Así.

la vieja aquella nos distribuyó. 2 solo pudo con todo-. con la añoranza. en cambio. Con estas y otras palabras similares que le re- que terminaban en un banquete de la cofradía. sino bien triturada y en pa. se halla entre los muertos. ofrecen en copas de oro libaciones de vino puro en memoria de sus cama. cidas por un largo período de hambre y cubiertas ya Cuando la tuvieron en el interior de la cueva. he aquí que los penas. de los tres camaradas perdidos. En esta tarea. con la cabeza entre asalios~). La chiquilla -una ten- sobrado a toda aquella gente. me retiraba de la mesa. me sorprendió la clara luz del día. ¡Muy natural! Pero ella. los 4 de telas de araña. La dura ley de la pobreza disfrazados de fantasmas. Su tu vida ni tu honor. con uno o dos panes tenía bastante y carga y las asperezas de la ruta. le hablan en estos términos: «No peligran ni ladrones se despiertan y trasladan el campamento. como nunca había zos. trataban en vano de calmar a la mu- más solemne era la del mes de mano: duraba diez días conse- cutivos con un banquete diario (FESTO. por avaros que sean. 128 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 129 que en este mundo no se encuentre la Buena Fe: abu. Odas 1 37. 2. y seguía rumiando. CICW~N. se rasgaba las vestiduras. totalmente agotados por el peso de la yo era Lucio. cuyos modales de gran dama hacían pen- se amontonaban los mendrugos de pan que habían sar en la aristocracia del país. Yó. con gran asombro mío.a Atico V 9. hasta para un asno como yo- resueltamente la destreza de mis mandíbulas entume. Por fin. salgo de honor del dios Marte y se retiran a descansar un poco. ya veis el botín mi vientre tan profundo. sin embargo. pues. gre. al contrario. Tus padres. 110s y sin desmayar. 6 rrida de nuestras perfidias. ladrones. ha emigrado ya a los infier. desaparecen a toda veloci. ni el sueño que ya se apoderaba nos. cuando 7 7 »Así. Ellos. continué comiendo a dos carri. mediato.9 . se deshacía en lágrimas. ante las exigencias de más. las rodillas. aquel lugar y voy a aliviar mi sed en el riachuelo in- 2 En cuanto a nosotros. HORACIO. pero con harto sentimiento. ante tan copiosa ración -aunque él traían el menor botín. entonan algunos himnos en de los asnos. no que mi caballo. 23. atendiendo a la característica sobriedad radas fallecidos. pleto conducía simplemente a una joven de aspecto 3 4 pilla cocida a fuego lento. . 22. os lo aseguro. dad. otros facilitar nuestra empresa. 2 9. increíblemente angustiados y preocupados. no tardarán en disponer el debido rescate de su san- 44 Los banquetes de los sacerdotes salios eran proverbiales (cf. se arrancaba el pelo. Estos sacer. ten un poco de paciencia para atuendo varía: unos van armados con espadas.. 1). iba ya por la tercera cesta que hemos traídos. ade. dotes de Marte recorrían periódicamente las calles de Roma en una procesión durante la cual ejecutaban danzas militares 24. La procesión petían al oído. ni siquiera el más vil harapo. drones. me retiro a probar allí tación. Yo. Y aunque antes. entonces. creía estar en un banquete de con todas sus espadas. cebada fresca en abundancia. con toda clase de precauciones. En aquel preciso instante regresaban los la- sin medir. 5 tienen montañas de riquezas y. el equipo com- comido la cebada cruda. luego. Concluido este discurso. de mí pudo hacerme parar. con toda la fuerza de sus bra- 3 sacerdotes salios4.comentario a la palabra chacha. nos ha reducido a este oficio. lloraba. al divisar un rincón donde distinguido. tanto es así. ahora. quitando importancia a los motivos de sus 5 A una hora avanzada de la noche.

en la misma se cerraran. en la misma cama. La jovencita se asustó al oírla. ofrecía ya en los templos y san- 3 testa así: « ¡Ay! Ahora sí que estoy perdida del todo. Si persistes en tu actitud. ella. conmigo y sentíamos ambos la sagrada ternura del blada amargura: empieza a golpearse rudamente el mismo cariño. antorchas. y vuelve a mortificarse con redo. con es. teníamos el consentimiento de nues- 2 dora. mesas de antaño. con. casa. madrecita -dice-. rables.4 migo.. la vieja. Ya rendida. ¿cómo puedo dejar de llorar? blanco. vuelves a dar llanto de la niña. se lamentaba con mayor libre rienda a tu llanto? Me parece que está claro: 5 desesperación entre vivas convulsiones e ininterrum. tapizada de laurel y profusamente iluminada con vación. Rodeado de una nutrida multitud de gusto. la mano: «Perdón. y. viva. qué. 130 EL ASNO DE ORO LIBRO I V 131 mandan entrar a la vieja para que haga compañía a Al oír sus palabras. en acta oficial. ten miento y mi niñez. ¡diablo!. le pregunta: «¿Me vas a decir por luego. suspirando cada vez más angustiada. mi desgracia 5 sin ninguna de las comodidades que rodearon mi naci. en toda la ahora ya me he despedido de toda esperanza de sal. mirada más severa. cerró sus ojos tristes como hijo adoptivo. se complacía en la suerte que me espera». arreglarme con el equipo de novia y. en esta sala de tortura. distinguido entre 3 se unía la irritación de su garganta y el agotamiento los de su clase.. Había un apuesto joven. Mi pobre ma. al contrario. me llevaba tan sólo tres años. Cual esclava ence. tal vez un puñal. un tanto irritada y con 4 la niña y la consuele con las más cariñosas palabras. sin estar segura de salir con vida un poco de paciencia. de repente. cuando de repente se despierta como si habitación. muéstrate compasiva y humana. Decía: « ¡Qué desgraciada soy! con lágrimas y todo (los ladrones hacen normalmente Con una casa como la mía. Se había comprometido hubiera enloquecido. resonaba el himno nupcial. Acaba por fijarte en el cuadro de mi 6 Tales eran sus lamentaciones. es muy grande. 26. se van a las tareas propias de su profesión. de compasión. o. tú pretendes que se malogre el bonito ingreso que mi pidos sollozos. prodigándome . se hayan secado por completo los sentimientos ¿Cómo puedo incluso soportar la existencia?. Apenas había dado tiempo a que sus párpados lado bajo el mismo techo.6 bablemente un precipicio. Un lazo corredizo. 6 4 lágrimas a mi también. víctima de un rapto cruel: he perdido mi personalidad. con tanto servicio. he ahí sin la menor duda dre. hasta el punto de hacerme saltar las gente espera de tu rescate. desde su más tierna infancia había crecido a mi 25. como mi esposo. Se había criado con. ¿por qué. primo mío por añadidura. en una población zada madurez de tu vida. mejor dicho. que y se durmió. heme aquí abandonada. Como la viejecita le preguntaba con la mayor tros padres que. tuarios públicos los sacrificios de la boda. con padres tan ado. a quien proclamó la ciudad entera de todo su cuerpo. estrechándome en sus brazos. el matrimonio debía consagrar las pro. besándole rrada en esta cárcel de roca.2 entre tantos y tan temibles ladrones. Al sufrimiento moral desgracia. No puedo creer que en la avan. parientes y allegados. tienes que llorar? Después de caer en 3 Pero nada de lo que decía la vieja lograba cortar el profundo sueño.5 pecho con ambas manos y abofetea su cara encanta. lo habían reconocido insistencia el porqué de este nuevo y redoblado dis. o más pro. muy poco caso de las lágrimas) voy a hacerte asar clavos tan familiares y queridos. bajo tu venerable cabello de horribles asesinos.

sutil espuma del oleaje. coge a sus pies un morrillo enorme y de un golpe sa maravilla. Ahora voy a distraerte ya con una de las bonitas 8 horrible. reír. sino que en apre. y. al pecto de las dos mayores. recién perfumado y toda. 132 EL ASNO DE ORO LIBRO IV 133 los más dulces besos. 2 Pues he creído verme arrancada violentamente de mi 28. decían. ni siquiera en oponer la mínima 1-esis. ¡Pobre de mí! Muerta de miedo. como si fuera tando el himno nupcial. hacen irrupción unos hombres Entonces. Protesilao fue el primero de los griegos la diosa Venus en persona. En. al parecer. 7 tonces. quedaban atónitos ante esta belleza sin mata al desgraciado joven que era mi marido. Así. Muchos ciudadanos y no pocos extranjeros. Así quedó interrumpida y dispersada mi boda.. según dicen. me arrancaron del seno mismo de mi r i o ~de suerte en los negocios y prosperidad. llorar. Despa. historias que cuentan las viejas. Por muy agradable que fuera el as- 3 cando el nombre de mi infortunado marido. la enfermedad o cualquier otra desgra- 27. delicias del amor significará que se va a ser víctima de la tristeza. e incluso las que tenemos de noche anuncian a contraataque. al 7 madre. a veces. engendrada en las pro- recién casada lacerándose las mejillas por el dolor de la sepa. Y como él lamentaba a voz en grito el rapto de tenía palabras para expresarla ni ponderarla adecua- su bella esposa y pedía auxilio al pueblo. par y. de impoviso. Pero la perfección de la más joven era tan 2 corría huyendo sobre unas piernas que no eran las extraordinaria. me des- la futura descendencia que sus votos anhelaban. se mutiló el dedo índice colocado sobre el pulgar erecto. contrario. indignado y harto de esta molesta persecu. llevándose a la boca su mano derecha con el 45 Attis. al desembarcar en Troya.Pero resulta que acabo de tener un sueño cia. que la voz humana no 4 mías. según una tradición bastante oscura. tan maravillosa. hartarse de golosinas o entregarse a las como ocurrió con la de Attis o la de Protesilao 45. el lenguaje humano podía verse privado de mis brazos. celebrar dignamente. la gracia de su her- vía coronado de flores. ilusiones de los sueños. la vieja. de mi habitación. le dice suspirando: «Ten con- la guerra blandiendo el hierro desnudo y amenazador: fianza. prodigaba ahora su divina . seguía mi rastro mientras yo mosura. ban a la joven con devota adoración. Él. aparece el cruel espectro de lágrimas de la joven. y no te dejes asustar por las vanas no se lanzan a matar ni a saquear. perté de mi funesto sueño^. por su belleza. que acudían en masa atraídos por la fama de la excel- ción. y en él he revivido mi desdicha o. verse degollado son augu- horrible pánico. noticia por las ciudades vecinas y por las regiones Había salido de casa el día siguiente al de su boda. cayó bajo los dardos de Héctor. he visto colmada la medida de mis males. . más exac. me lleva- tuvieron tres hijas y las tres llamaban la atención ban por parajes solitarios e intransitables. «Había en cierta ciudad un rey y una reina. veces lo contrario de lo que representan. presa de recibir una paliza y. sin poder terminar el palacio donde asentaría su hogar y dejando a la circundantes: la diosa. Pues. Ya se había extendido la 4 que. Ilíada 11 700). 6 tencia. de mi propio lecho. casa. 3 ladrones. uno de los damente. son enga- tada formación invaden la habitación que nosotros ñosas las visiones que tenemos cuando soñamos de s ocupábamos. e iba invo. impresionada a su vez por las 5 armados con espadas. Ninguno de los nuestros pensó en el día. reina mía. venera- mismo día de su boda y precisamente cuando se estaba can. soñaba ya con la esperanza de vorida y angustiada por tan espantosa visión. Y empieza: tamente. fundidades azuladas del Océano y formada con la ración (HOMERO.

connatural desvergüenza. Sus sacrificios quedan interrumpidos.2 2 mayoría de las provincias. sobre el continente. dichos almohadones solían estar al pie de los altares de las respectivas 48 Alusión al célebre juicio de Paris. 'Te lo conjuro exclama. . su culto abandonado. y usurpando mis honores: le haré lamentarse hasta 4 tarios. no ha de continuar triunfando sus estatuas y la fría ceniza ensucia sus altares soli. de día en día. nadie hacia Cnido. así en su fuero interno: fluencia creadora del rocío del cielo. la gran nombre que está consagrado en el cielo? ¿Puedo tole. Aunque él es ya insolente por 5 ción ofreciendo guirnaldas y flores. ción y moviendo la cabeza con profunda rabia. Nadie navega hacia Pafos. La jovencita es el centro de las súplicas. se extendía hasta el infinito una joven mortal los honores debidos a mi majestad? esta creencia: la fama en aumento va recorriendo las Y ¿ha de profanarse con la suciedad de la tierra mi islas próximas. la primitiva madre de la naturaleza. »'Yo pues. lo acompaña a la mencionada ciudad y de una simple mortal inflamó de violenta cólera a la le presenta a Psique (tal era el nombre de la joven). Pero esta criatura. »Así. el niño alado y 4 encarnación humana. ¿he de verme reducida a compartir con 29. ya no llevan coronas como quiera que sea. Cnido (Asia Menor) y Citera (Peloponeso) saciones. virginal doncella. pensó o. luego. malquista todos los matrimonios y co- aunque esté ausente. diosas por mis encantos sin iguala. bación del gran Júpiter. por un nuevo efecto de la in. la tierra -y no ya el líquido elemento. sin poder contener su indigna- 31.había producido otra Venus 30. la gente se aglomera para implorar su protec. y cuando la joven cruza una mete impunemente los peores escándalos sin hacer plaza. agraciada con la misma flor de virginidad. »Le explica cómo la rivalidad a que da lugar la hermosura de la joven es tema de todas las conver- 46 Pafos (Chipre). mente escenificado en libro X. afluyen para ver la gran maravilla del sustituta? ¿Ha de representarme entre los hombres 3 siglo. el origen y germen de los elementos. nunca nada de bueno. recorriendo largos caminos y surcando pro. ella lo incita además con 5 »Este exagerado traspaso de honores divinos a favor sus palabras. Son ya muchos los mor. Cuando por la mañana sale la atrevidillo que. su indignación estalla en suspiros de rabia: son los principales centros del culto de Venus. quiere aplacar a la augusta divinidad de Venus en su »Inmediatamente llama a su hijo. se de esa seductora hermosura'. invocando su nombre casas ajenas. sus almohadones 47 son piso.por los lazos del cariño 47 Se trata de los almohadones en que se instalaban las imágenes de los dioses en las grandes solemnidades. 134 EL ASNO DE ORO LIBRO I V 135 presencia asociándose a las colectividades humanas. que. verdadera Venus. que veremos lujosa- divinidades. rar que el culto de un nombre en común paEa las dos tales que. se ofrecen víctimas propiciatorias y armado con antorchas y flechas. más probablemente. recorre de noche las banquetes sagrados a Venus. teados. capítulos 30-33. la Venus nutricia del universo. me habrá preferido a excelsas sus templos se arruinan. motive confusiones entre mis adoradores y los de una fundos mares. cuya justicia e imparcialidad obtuvo la apro- diosa Venus. menospreciando la moralidad pública. ni una joven destinada a la muerte? En vano el famoso 3 siquiera hacia la misma Citera46 para contemplar a la pastor.

nuestra Era. ni siquiera algún plebeyo. oráculo del dios de Mi1etoe. el pequeño auri. rado y sospecha que es víctima de la maldición divina. concédeme tan sólo una cosa.Dio fin a su discurso. el mismo Júpiter. los demás van na. pero como . doncella condenada a la soltería. que ción artística. ni príncipe. las divinidades marinas se apresuran a 33. un tálamo fúnebre y en él a tu hija ataviada coro. ni rey. he aquí para la doncella sin pretendientes. consulta el antiquísimo dirige al punto más próximo de la costa. No esperes un yerno de estirpe mortal. que 2 7 a saltos. cuyo santuario en las afue- ras de Mileto era uno de los más concurridos en el siglo 11 de 2 se presenta con ganas de pedir su mano. 136 EL ASNO DE ORO LIBRO I V 137 materno. al conocer la res. de estilo milesio.6 ren las olas. los Tritones en tropel: uno sopla suavemente siembra desazón en todas partes. tos. por las dulces heridas de tus flechas. habían sido prometidas a pre- y con esta sola cosa me doy por enteramente satis. feliz en otros tiempos.El rey. Tal es la escolta nidades y retrocen horrorizados los ríos infernales y que acompaña a Venus en marcha hacia el Océano. . mosura de que está dotada. sino un monstruo cruel con la ferocidad de la víbora. tendientes de sangre real y habían conseguido matri- 3 fecha: haz que esta joven se enamore perdidamente monios. aunque grie- que se sienta y deja llevar sobre la serena superficie go jónico. cubriendo de largos y cálidos besos a su hijo. ciado comparable a éi'.3 2 sea completa la venganza. el oráculo de Apolo. Todos la contemplan. Salacia con con ricas galas. las tinieblas del Estigio'. que lo destruye todo en su concha sonora. también invaden el horizonte marino. odia la her- que no pueda hallar en el mundo entero otro desgra. ciertamente. Apolo. un maldito de la Fortuna se queda en casa llorando su abandono y soledad. la en su posición social. ante quien tiembla a la reina el sol que le molesta. Pero Psique. 3 32. Hacía tiempo que las dos hermanas ma. con oraciones y sacri. un marido la cresta espumosa de las aguas que se mecen. su aspecto digno de una diosa. donde mue. sin que ningún pueblo celebrara su a esta terca hermosura. como atención al autor de una composición 5 del profundo mar. 4 del último de los hombres. se Por temor a la ira del cielo. se acobardan atemorizadas las divi- dando uncidos a su carro por parejas. en una palabra: un ser abyecto aunque es el encanto de todas las gentes. y castiga sin compasión yores que ella. 6 servirla: allí aparecen las hijas de Nereo cantando en joh Rey!. en su patrimonio y en su propia enfermedad física se une a las heridas del corazón. pisando con sus pies de rosa ficios pide a tan alta divinidad una boda. integridad personal. Psique. por el se admira siempre a una estatua de acabada perfec- delicioso fuego de tu antorcha: venga a tu madre.'Sobre una roca de la alta montaña. . Apenas asoma en ella un deseo. corriente hermosura. ga. y con sus labios entreabier.Entretanto. . y Palemón. . otro con un tejido de seda quita metódicamente a sangre y fuego. todos la ensalzan. no saca la menor ventaja de sus atrac- tivos. con todo el esplendor de puesta del oráculo divino vuelve desmoralizado y triste la hermosura.5 4 . un monstruo que tiene alas y vuela por el éter. instala. en su delfín. como si hubiera dado órdenes con mucha antelación. entonces. Portuno con su barba azul y erizada. la falda cargada de peces. Es decir. Se admira. pero nadie.El padre de la infortunada princesa está desespe. y. formuló el siguiente oráculo en latín: al punto.

¿Por qué lo hago esperar. se calló y con paso en marcha el cortejo fúnebre para enterrar a una per. Ulti. La ciudad entera se asociaba al dolor cuenta. se encerraron en el fondo de su palacio conde- vuestra existencia llorando sin parar? ¿Por qué agotáis nándose a una noche eterna.5 la música de la flauta nupcial es sustituida por el dían honores divinos. la otra ese tos duran varios días. uno ese pecho. Psique. 138 EL ASNO DE ORO LIBRO I V a su palacio y explica a su esposa lo que prescribe el los vuestros? ¿Por qué os arrancais vuestra blanca ca- aciago destino. las lágrimas. los lamen. ruina del universo entero'. se pone 35. temblando de 4 las energías de vuestra vida (más mía que vuestra) miedo en la cúspide de su roca. bañada en lágrimas. »'Cuando los pueblos de diversas naciones nos ren. se disponen a regresar a sus casas. sino a las propias exequias. sobre la abrupta 2 la comitiva. La desolación. y el alegre llamaban la nueva Venus. Allí mismo apagan sus padres. mado. es su misma hija quien los anima con las tiradas. y el la Única causa de mi perdición. agotados por tan sentida pér. cuando con voz unánime me triste ritmo de las modulaciones lidias. ganas de que llegue el momento feliz de esa boda. mas. Luego. en medio de una profunda tristeza. que para mí son adora. y la gemir y llorar. Tengo duelo general. recompensa que os ha valido mi incomparable hermo- 4 »Ya se dispone para la desgraciadísima doncella sura. en esto. colocadme 6 dolor del pueblo se traduce en unánime e inmediato sobre la roca que el destino me ha asignado. el so- lemne ceremonial de este himeneo de muerte. no asiste a montaña. Ahora me doy 5 velo de novia. la población en masa toma parte en ñaba. antorchas se apaga entre cenizas y negras humaredas. ahora veo claro: el nombre de Venus ha sido de esta familia afligida por un triste destino. pues. La llama de las enteráis demasiado tarde. nAsí habl6 la joven. se deshacía en lágri- en ininterrumpidos sollozos? ¿Por qué afeáis con lágri. siguientes palabras: Sus desgraciados padres. La envidia cruel os asesta un golpe mortal: os toda la pompa de la fúnebre boda. Llevadme. se coloca la joven en lo alto de aquella cum- 2 la propia boda. Psique se eleva gradualmente y se ve trans- . entonces era el momento de canto de Himeneo acaba en lúgubres llantos. Se llega a la roca designada. acaba hinchando todo el vuelo de sus ves- tiduras. Psique. por qué he de evitar decer a las órdenes del cielo reclamaba a la pobrecita su encuentro? Ya está llegando el que ha nacido para Psique para el suplicio que le estaba destinado. Y cuando bre y la dejan completamente sola. tengo ganas de conocer el noble marido que me corres- 34. sucumben en tan doloroso con sus propias lágrimas las antorchas nupciales que trance sin resolverse a consumar la inhumana mons. sin embargo. decidido se incorporó a la multitud que la acompa- sona en vida. habían servido para iluminar la marcha y allí las dejan truosidad. entonces debíais de haberme guardado joven contrayente se enjuga las lágrimas con su propio luto como si ya me hubierais perdido. ponde.3 3 »'¿Por qué OS atormentáis en los Últimos años de dida. Pero llega ya el tétrico momento seno que yo tengo por sagrados? He ahí la gloriosa 4 de cumplir la cruel sentencia del destino. Cabizbajos. la ineludible necesidad de obe. ciaba agitando en ondulaciones'alternas el borde de bles? ¿Por qué irritáis mis ojos con la irritación de sus faldas. el dulce aliento del céfiro que la acari- mas inútiles vuestros rostros. bellera? ¿Por qué zaherís. acongojados.

ve una fuente 2 cuyas aguas tenían la transparencia del cristal. la serenidad de su mente y se entregó a un suave descanso. irritada ante la maldad de sus hermanas. se levanta tranquila de su plácido sueño. en efecto. 1. Logran convencerla de que ha de dar muerte al monstruo que la ama o ha de identificar al menos su personalidad (era condi- ción de la felicidad de Psique que no se arriesgara a contem- plar el rostro de su esposo). LIBRO V La fábula de Psique (continuación).140 EL ASNO DE ORO portada por los aires en suave descenso a lo largo de la roca. para siempre. que intentan acabar con Psique aunque hayan de matarla. Bastante re-' puesta. Psique. Ve un bosque de árboles altos y frondosos. Psique las manda cargadas de valiosos regalos. se la lleva a su maravilloso palacio para hacerla su esposa. cómo- damente recostada como en un lecho de césped. lo identifica. tras la violenta conmoción. y precisamente en el centro del bosque y junto a la corriente del agua.. Bastaba acer. sin darse a conocer. entre los árboles.3 carse a la entrada para darse uno cuenta de que tenía . según dice. había una mansión real: en su construcción no había intervenido la mano del hombre.Cupido se enamora de Psique y en alas del viento la baja de la cumbre solitaria y. Pasado algún tiempo recibe la visita de sus dos hermanas mayores. Nace la envidia en el corazón de las dos hermanas. donde ambas perecen despeñadas (1-31). reco- bró. hasta un profundo valle que había al final: aterriza con suavidad y se ve sentada en un lecho de césped florido. »Sobre la espesa capa de verdura. sino el arte de la divinidad. las engafía a su vez y las lleva a un precipicio. pero enton- ces Cupido se da a la fuga. Psique.

y hasta la cítara era tura a cruzar el umbral. he aquí que oye la voz de un y marfil. ve al otro lado del palacio JO El típico comedor de los romanos. en tu habitación. mejor sar de tus fatigas en una de esas camas y. . en toda su la divina providencia. henos aquí fundir la vida de las fieras a tanta cantidad de plata. podía ver a nadie. El mobiliario es de una riqueza ade. completamente cubiertas de bajorrelieves de plata. señora -le dice-. Pero si había mucho que admirar (el cuarto lado quedaba libre para efectuarse los servicios de la entre tantas riquezas. »Psique reconoció en esta felicidad un efecto de 6 Las demás estancias de aquella mansión. lo más sorprendente era que mesa). gustes. Los artesonados. a qué viene des. se instala desprenden las habitaciones. o más exactamente un dios autén. después deleitó su oído un número de con- la curiosidad ante tan maravilloso espectáculo. un semidiós. 142 EL ASNO DE ORO LIBRO v 143 ante sí la lujosa y placida resistencia de alguna divini. va cobrando confianza y se aven. di que se te prepare el baño. se los almacenes. ciones pictóricas: ¡felices. En cada lecho se instalaban normalmente tres comen- ninguna cadena. sin que nadie sirva la mesa. al ver muy de oro macizo y brillan con el resplandor propio del a punto a su lado una tarima semicircular JO y dán- oro. las voz sobrenatural. cuya 4 tico. que comían recostados. ponte a descan- 4 y otros por el estilo. las galerías y hasta las allí muy a gusto. lo exa- mina en todos sus detalles. dantes manjares. ser invisible: >A qué. de tres lechos paralelos res- se amontonan grandes tesoros. dejarse ver.2 7 mismas puertas. descansan sobre columnas de oro. mundo. entró alguien y se puso a cantar. son de incalculable valor. podía con las sutilezas de un arte consumado in. Psique se opíparo banquete. voz estás oyendo. los haces luminosos que da preparada para hacerle reponer fuerzas. no se hará esperar el regio banquete organi- y labradas oponen su colorido en variadas representa. zado en tu honor'. cuando dicho. ningún guardián custo. Cuando Psique se complacía con sumo deleite 3 dad. esta casa tendría luz propia si el sol le negara dole a entender el conjunto que se trataba de la comi- la suya: tales son. dócil a los consejos de aquella anchura y profundidad. Inmediatamente aparecen vinos deli. llamado triclinium. fuentes con variados y abun- cuada a la magnificencia del edificio. somos tus doncellas. este asombro ante tanta opulencia? Todo esto te per- representan a los ojos del visitante animales salvajes tenece. luego. Nosotras. y. ninguna valla. Ella no 3 como palacio en la tierra para vivir con los hombres. las pare. pues. de una arquitectura grandiosa. una y mil veces felices. Si algo falta allí es pectivamente a tres de los cuatro lados de una mesa cuadrada 2 porque no existe. ciosos como el néctar. se entregó primero al sueño y luego paredes están revestidas de arriba abajo con chapas en el baño acabó de disipar su cansancio. esculpidos en tuya a la vista de todo ello. parece muy vero. en efecto. donde componía. todo símil que el gran Júpiter se ha construido este paraíso viene solo como por impulso sobrenatural. otro tocó la cítara. tan sólo oía palabras caídas del cielo y las voces eran su único servicio. en cuanto estés arre- 5 En el mismo pavimento. Después del 4 2. prontas a servirte con esmero. como se dice en este pasaje. aquellos que andan sobre perlas y piedras preciosas! 3. cediendo al deleite de invisible. diminutas piedras preciosas glada. Entra. sales. »Atraída por los encantos del lugar. Sólo un artista maravilloso. En el Imperio desaparecen los ángulos de la mesa y los tres lechos se sustituyen por uno solo diaba aquel tesoro que reunía todas las maravillas del en forma semicircular. como es bien sabido. allá en lo alto. sin acerca cada vez más.

Según ley natural. de noche. pero como él se esfumó entrada ya la noche. la pobrecita se 2 atención. alarmadas. mitigar sus lágrimas y hablar posa. mienda con insistencia y con reiteradas y tremendas 9 . aunque sea para perderte! Recuerda tan sólo mis se- pañía. se asusta. adelantándose algo a ciendo agradable su nuevo estado y el timbre de aque. entonces. haz lo que quieras. sigue tus gustos. 144 EL ASNO DE ORO LIBRO v 145 junto. y. Pero le rece 6 manas. repitiendo 5 profunda soledad. encerrada en esta cárcel feliz. ahora que sus hermanas lloran su des- hizo de Psique su esposa. aunque soy tu mari- vulgado a otras latitudes y sus dos hermanas mayores do? ¿Qué puedo esperar? De día. »Aquella noche.10 . casada y. más todavía. de ver a sus hermanas. había desaparecido apresuradamente. dado el veía a nadie. acudieron a ver a sus padres y a hacerles com. el esposo. 5. . sin 6 4 demora. no paras de atormen- donaron sin tardanza sus hogares y. su marido. pronto llegarán a la consabida roca. ningún mortal. a fuerza de súplicas y bajo la ame. 4. Así continuaron las cosas por algún tiempo.Psique accede y se compromete a actuar según las 4 S mir. arranca tocarlo como muy presente y real-. He ahí mi consejo. »Al poco rato. rivalizando de tarte. todavía inundada de lágrimas y le pide explicaciones: 6 . su horario habitual. le habló en los el consentimiento de su marido para darse el gusto 2 siguientes términos: 'Psique. ¡Basta ya. querida Psique? 2 llorar y penar. te persigue la For. probar alimento. . un ligero ruido llamó su al disiparse las tinieblas de la noche. aban. sin darse el menor alivio. sus padres envejecían sin cansarse de 'Son ésas las promesas que me hiciste. no contestes. oyeras sus lamentos. el hábito le fue ha. has de ponerte en guar. ni siquiera puede darles una palabra de luz del día. aunque no se tro. antes de que volviera la aparición. entre los brazos de tu esposo. se acuesta a su lado. subió al lecho. pres. dirigiéndose a Psique »Ella. ¿Cómo voy a contar ya contigo. todos los collares que quiera regalarles. La noticia de lo ocurrido se había di. ejecutado por numerosas voces. Temiendo por su honor en medio de tan pasó todo el día entre lágrimas y suspiros. le inquieta lo desconocido. rias advertencias cuando un día empieces a arrepen- tirte'. Si. Tras estas deliciosas amenidades. las voces. que esperaban ante la alcoba. El accede. Sin tomar el baño. te creen ya muerta y buscan tu ras. . 6.4 -pues aunque era invisible no dejaba de oírlo y de naza de que en ello está en juego su vida. no vuelvas la mirada en su dirección. humano. Ya es. instrucciones de su marido. a los ruegos de la recién s tuna con acentuada crueldad. más que que esta vez sí que era desesperada su situación: pues 3 cualquier desastre. con ellas. pues. era evidente que se trataba de un coro caso. así lo hizo. Sin consuelo o verlas un instante. estás en peligro de muerte. 3 celo. llorando tan sus cuidados a la recién desposada. cuya virgini. s dad había sucumbido. de lo contrario. la abraza lla voz misteriosa era un consuelo para su soledad. sin poder hablar con taba a su lado el marido misterioso.Entretanto. amargamente se fue a dormir. tristes y llorosas. la hora avan- zada de la tarde aconsejaba a Psique que fuera a dor- a mí me acarrearías el más vivo dolor y a ti te espe- raría la mayor de las desgracias'. se horroriza y. Tus her. y hasta se habían enterado de todo. adorable y querida es. además. le permite llevarles todo el oro y 3 dia con la mayor cautela.

después de cargarlas de objetos de 3 mentos? Me 1lorAis a mi: aquí me tenéis. 146 EL ASNO DE ORO LIBRO v 143 amenazas que no ceda a los perniciosos consejos de llas demasiado tiempo bañadas de lágrimas. eleva a las dos hermanas y las transporta sin gre. Pro. y le manda que se las lleve inmediatamente. cómo se llamaba o qué era su ma- Inmediatamente se presentaron allí. 'Alegraos ya -dice P s i q u e . recread vuestras almas doloridas'. les hace oír la multitud abrazos. se lanza al exterior del palacio y dice: se le fuera la lengua y traicionara su propósito de '¿Por qué os atormentáis en vano con tan tristes la. soplo. se esfumó entre los brazos de su esposa. lo halaga además con frases como éstas: de voces que la sirven. vuelven a correr. ved nuestro hogar y. pero esta vez son mi propia vida: ni el propio Cupido me parece com. te quiero tanto como a habían calmado. sería una curiosidad sacrílega. no infringe en modo alguno 4 a verter torrentes de lágrimas. empezaron a amanecer. temblorosa y el monte. te lo suplico. tierno en. Céfiro. 8. inventa un cuento de circuns- que las rocas y las montañas resonaran con el mismo tancia: dice que es un apuesto joven cuyas mejillas 2 dolor. mayor parte de su tiempo a la caza por el campo y tiosa que bajaba hasta el valle. al verse saciadas con esta profusión de metió hacer todo lo que se le pedía y. divinas maravillas. temía que 5 fuera de sí. pues estoy locamente enamo. concédeme bajo mi techo. entre palabras cariñosas y estrechos tesoros de su casa dorada. fruto de la alegría. sentir y fomentar la envidia en el fondo del corazón. . Al oír los gritos penetrantes de su voz angus. abrazos e impacientes besos: las lágrimas. llama a Céfiro de lúgubres lamentaciones. que dedica la ciada. »Sus hermanas se habían informado sobre la interés e indiscreción quién era el dueño de aquellas roca y el lugar en que Psique había sido abandonada. callar. Psique. traiga aquí a mis hermanas por el mismo procedi- 9 miento que me ha traído a mí'. 'Dulzura de mi vida. La fuerza y hechizo del lenguaje de una mesa digna de los Inmortales. a pesar suyo. y allí se pusieron rido. Sin embargo. se acaban de poblar de suave barba. no obstante. adorado esposo mío. de un suavísimo 7 »Psique dio las gracias a su marido y. Tanto es así 2 amoroso acabó rindiendo al esposo. Ya son felices entre mutuos s cidad de nuestra unión. tu servidor. pues ya sus hermanas y que nunca intente averiguar cómo es podéis abrazar de nuevo a la que estabais llorando4. Y cubriéndolo de per. »Una de las dos acabó por preguntarle con mucho 3 7. el acto el majidato recibido. por ello. que ya se rada de ti y. secad ya vuestras meji. y cumpliendo en siempre de sus abrazos. en compañía de todavía un favor: ordena a Céfiro. Llamaban por su nombre a la hermana desgra. las prescripciones de su esposo ni deja escapar el de modo que el eco de sus reiterados gemidos hacía secreto de su corazón. Si la conversación se prolongaba. que me vuestra Psique. a golpearse el pecho. seas quien seas. ya más ale. les ofrece un baño suntuoso y todos los refinamientos canto de tu Psique'. que echaría entonces llama a Céfiro y le comunica la orden 4 a perder tantos motivos de felicidad y la privaría para de su marido. como ya iba a manjares. Sin hacerse esperar. su marido. le dijo: 'Antes morir mil veces que perder la felh causarles el menor daño. entrad 6 s parable a ti. auténticas riquezas del cielo. »Tras estas palabras les enseña los inmensos suasivos besos. Dejaos ya oro y de collares de piedras preciosas. y. Psique. que ellas. para reparar sus fuerzas.

Renuncio a mi 6 6 »'Y si por añadidura tiene un marido tan guapo condición de mujer. Ya pone siquiera a nuestros padres. ¡Qué ropas más lujosas! ¡Qué deslum. En pri. no hay en el mundo entero mujer más la derribo de tan opulenta posición. ¡qué cantidad de oro bajo molesta por nuestra presencia. her- nente exhibición denotaban el morboso orgullo que mana. enci- s a los mismos vientos. ella en cambio.4 con un dios por marido. andan rodando respira. dos y duros como piedras. manos a fuerza de aplicarle compresas malolientes. El hombre no es padre. y. no me extrañaría que su divino marido hiciera concertemos entre las dos una acción enérgica. retaco de hombre con menos apariencia que un niño. y materna. encima. la merece. nos ha tirado a la cara s por su casa. Y si también tú. y ni siquiera sabe usar co. rpLa orden fue cumplida al instante. más viejo que mi entero su incomparable felicidad. Recuerda con qué aires de soberbia y arro. de llaves y cadenas'. y. ya se presiente a la diosa en de su vida sabemos. modestas pero muy ordenadas. gancia nos ha tratado. estás resentida de nuestra afrenta. más calvo que una calabaza: un feliz cuando nadie tiene noticias de sus riquezas. si no como dice. sigamos destinos opuestos? A nos. que. A mí. el fruto tardío de una fecundidad que con ella tiempo tanta prosperidad en manos de quien no se se ha agotado. mejor dicho. en cambio. de tantas riquezas. no cabe duda. Fortuna! ¿Te parece bien. pero yo no puedo aguantar por más vástago. no vayamos. Paso casi 2 hiel de la envidia y mantenían entre sí una estruen. ya mer lugar. Y. me quemo mis preciosas lo cruel. momento volvamos con nuestro8 maridos. a pregonar ante nuestros padres y ante el mundo suerte un marido. Basta que nosotras hayamos visto 8 esta mujer que tiene voces por doncellas y da órdenes lo que no quisiéramos haber visto. »La otra replica: 'Pues yo tengo que aguantar do hayamos madurado y afianzado nuestras ideas. 148 EL ASNO DE ORO LIBRO V 149 9. el último esta situación. amor. sino sus hermanas mayores. acto seguido. Ya has visto. con qué servilismo soportas 4 vivimos como desterradas. Hasta sus prisas en la imperti- S rrectamente de tanta abundancia. en primer lugar. Nuestra hermana ha de aprender que nosotras no 9 y que me lo guarda todo en casa bien cerrado con somos sus criadas. manda que se nos eche los pies a cada paso que allí se da! fuera y se nos ventile entre silbidos. unos desperdicios. Y ya veo. noso papel de una enfermera más bien que el de una otras que somos mayores que ella. brantes joyas! Y además. ni 7 tenía el aspecto y los modales de una diosa. qué de collares. . Las ilustres reuma articular. me tocó en ma. nos han casado con hacendosa ama de casa. feliz. todo mi tiempo en dar masajes a sus dedos deforma- 2 dosa y animada conversación: '¡Hay que ver lo ciega. y de qué calidad. vayamos a nuestras casas. Así es. cuan- 10. y a regañadientes. ya veo con qué y hasta de nuestra misma patria y nuestros padres. paciencia o. la consecuencki de su enfermedad hermanas volvían a casa corroídas por la enconada es que muy rara vez se fija en mis encantos. Si la intimidad sigue su curso y se afianza el como es natural.7 de ella también una diosa. no enseñemos a nadie lo que traemos. hermana (voy a 3 extranjeros para ser sus criadas. lejos del hogar natal decirte con franqueza lo que pienso). renuncio a la misma vida. ignoremos incluso cuanto sus miradas en el cielo. siendo como somos auténticas hermanas por línea paños sucios y repugnantes cataplasmas. está en posesión de inmensas riquezas. hago el pe- 3 paterna. lo injusta que eres. vol- a un marido todo arrugado y jorobado por efectos de " vamos más pertrechadas a castigar su orgullo'.

querida Psique. y sin ciencia ni experiencia. que hasta ahora eras una niña. . al menos en lo referente a tu marido no hagan resonar la montaña con sus funestas llamadas'. tus abomina- no tomas con tiempo serias precauciones. por tus suaves 3 2 título de madre que le iban a dar. déjame ver al menos el de mis herma- el glorioso fruto que esperaba y se sentía feliz con el nas. el misterioso marido da a Psique nue. es apenas inteligible: 'Hace tiempo. y. 13. a tu marido. nuestra suerte común. '¡Ya ha llegado el último día y el 4 3 »Entretanto. has podido apreciar la fidelidad y discreción de naras. navegaban con toda la velocidad chidas de furiosa rabia. hen. con tu cándida sencillez y tu buen corazón. »Esta noticia hizo que Psique irradiara felici. Aquellas mujeres son unas criminales. pues. y si. tan a tu garganta. por tu pecho . las ha dispuesto para la batalla y La Fortuna organiza sus guerrillas en la lejanía. rece. ya apun- habrás de enfrentar con un asalto cuerpo a cuerpo. aquellas pestíferas y abominables Furias. suspiraba con impaciencia por compensación. sienten 6 5 Así. el asesinato de su inocente hermana. que he dado pruebas. Psique. ha puesto en movi- '¿No ves -le dice. hijito. emprenden el camino de su de su impaciencia impía. Ocultan todos sus precio. »La contestación de Psique. arrancándose los cabellos. sangre que os es común: ya no las puedes llamar drán. ya que me dad. si lo profa. su veneno de víboras.el grave peligro que te amenaza? miento sus huestes. Basta que mandes otra vez 2 12. Por tu melena perfumada y suelta. entre sollozos y llevas ya en tu seno otro niño. 150 EL ASNO DE ORO LIBRO V 151 11. Entonces. Cuenta ansiosamen. no puedes a la manera de las Sirenas. y ahora vas a ver igualmente la firmeza de mi carácter. nuestra casa. su estado de gravidez. si ves una vez mi cara ya no la volverás a ver. aplaudía ante la consoladora esperanza de su deniegas la contemplación de tu rostro sacrosanto. Pero ya 3 2 SU fingido llanto. nuestro hijo será un simple mortal'. Reavivan así el dolor de sus padres. el casa para organizar la trampa detestable o. momento decisivo! Un adversario de tu sexo y de tu vas instrucciones en sus conversaciones nocturnas: sangre ha empuñado las armas. hermanas. luego. y si la trompeta ha dado la señal de ataque. una vez más. parecidas a las mías. pero como yo te lo he dicho muchas ve. No consientas en verlas ni oírlas cuando. admira de que una leve picadura pueda dar lugar a dose las mejillas (bien merecido lo tienen). se sos regalos y. en que es un mal pensamiento. vida mía. mejor marido de las horas nocturnas pone en guardia a su dicho. exhalando a quienes hacen perder toda esperanza. con la espada desenvainada.Las dos hermanas malas dan por bueno lo te los días que pasan y los meses transcurridos. qué desas. pronto te bles hermanas. impónte una escrupulosa re- mental consiste en convencerte de que averigües qué serva y líbranos así de la catástrofe que amenaza a cara tengo. la funda. lo sé). se asomen a la roca y evitarlo. me pa- sabes callar y guardar nuestro secreto. ¡Ay. en descendencia divina.5 4 Unas pérfidas lobas concentran todo su esfuerzo en tres se nos vienen encima! Ten compasión de ti y de disponer contra ti criminales emboscadas. a ti y a nuestro futuro ces. que será un dios si lágrimas. Pues vamos a tener familia: tú. y finas mejillas. no cruces una palabra con ellas. a nuestro Céfiro cumplir con su deber. si con el tiempo vinieran aquellas malditas por ti un odio asesino y han pisoteado los lazos de la brujas con las armas de sus dañinos designios (y ven. renuevan tan voluminoso desarrollo de su vientre. desgarrán. 6 hagas caso de nada ni nada les contestes.

Y. »La pareja aquella de las dos hermanas que la conversación en ese sentido con disimulada habi- habían pactado la conjura. poblada de suave vello. No. tuosos regalos y las manda al aéreo transbordador. 152 EL ASNO DE ORO LIBRO v 153 que me abrasa con una llama desconocida. con increíble candor. con los bocados más refinados. mujeres no se dejaba ablandar y calmar por aquellos ciente día. la perversidad de aquellas malditas 3 desaparece sin dejarse sorprender por la luz del na. enjugando con la propia cabellera las lágri. Psique. ya no hay sombras para mí en las manda actuar a las flautas: y las flautas se ponen a mismas tinieblas de la noche: te tengo a ti para ilu. atento al edicto de su cuento: su marido. deleita su paladar con maravillosos y esta alegría. heredara la hermosura de sus diana edad con cabellera blanca y plateada. »Con este cariño fingido conquistan insensible- deseo que tengo de conocer al menos el retrato de tu mente el corazón de su hermana. alcanza la edad 3 de sus suaves brisas y las deposita en el suelo. tocar. Toda minarme'. dice al coro que cante: y se le oye cantar. abra. las acoge en el seno tiene entre manos grandes negocios. sin ir a ver siquiera a sus lidad: empiezan a preguntar a Psique quién es su padres. en tan breve intervalo. a Psique cuyo corazón se consagra y se deliciosos manjares. dice. madura y ya peina alguna rara cana. por el 15.2 s inmensa alegría vas a dar a toda nuestra familia! ¡Qué rido era un adolescente cuya barbilla estaba apenas felicidad para nosotras criar a esa joya de niño! Si. orientan 14. Pendientes en todo instante del lazo que su malicia ha tendido. van cambiando impresio- de antaño. Céfiro. vuelve a cargarlas otra vez de sun- zan a su víctima. her. rey. *Sin embargo. En seguida ella les 4 cara en la del hijo que esperamos: accede al ruego ofrece asiento para que descansen. a qué familia pertenece y en qué situación se desenfrenada carrera. sin que se viera a ningún ejecutante. inventa un nuevo 2 con insolente temeridad. cubren con rostro risueño el teatro de per- fidia que encierra su corazón y halagan a Psique con 16. puede tratarse? ¿Quién. pues. las instala en un mag- dar un abrazo a mis hermanas: reanima a Psique con nífico comedor. se proclaman sus hermanas -jmen. lle- 6 »Hechizado por estas palabras y los dulces abrazos. habrá llegado tan repentinamente a la vejez? No cabe. aunque de muy mala gana. tirosas!-. les procura el ali- de mi angustiada súplica permitiéndome el gusto de vio de un baño de agua tibia. acentos más dulces que la miel. entran en casa. olvidándose de lo 4 to que las había de transportar. más en el tema. Ellas. halla. gaba con deliciosa armonía al alma embelesada del el marido. »Ahora bien. Luego. es de una provincia próxima. hoy es un hombre de me- como es de esperar. 2 más de tu rostro. 5 entrega a ti sin reservas. sin insistir 5 sin titubear y apretando el paso. hermana. (De quién padres. va a nacernos un auténtico Cupido'. esta música. mas de Psique. desembarcan y van directamente a la roca en marido.3 . se lanzan al vacío que anteriormente había dicho. sin esperar que soplara el vien. auditorio. la del tesoro que nos reserva el nido de tu seno? ¡Qué monstruosa mentira de esa impertinente? Ayer su ma. ya eres madre tú también. ya no eres la niña las suaves brisas de Céfiro. Ella. al volver a sus casas en alas de 4 estas palabras: 'Así. ya no quiero saber nada Da una orden a la lira: y la lira deja oír sus acentos. le prometió hacer lo que pedía. ¿Te das cuenta nes en estos términos: '¿Qué te parece.

4 antes de su brillante posición. y tras un saludo terrada en las entrañas de un monstruo cruel? Si. ni 2 4 paro de la oscuridad. descansa a tu lado. bajan hacen feliz. Muchos agri. tosa. me ataría una soga al cuello el plazo de tu gravidez y alcances tu plenitud. murmura unas palabras entrecortadas. los habitantes del contorno lo han visto cuando. suben los amores clandestinos tan repugnantes como peli- en un vuelo a la consabida roca. car forzadas lágrimas.5 mos por tus intereses y nos torturamos lamentable. preciosa vida? ¿Quieres escapar a la muerte y vivir con nosotras exenta de peligros. lívida. tira. con una boca terriblemente abierta esos horrores no me parecen inventar ninguna men- en toda su profundiad. que desaparece irremisi- cultores. »En este estado de excitación. queridas hermanas mías. 18. bleces. al am. si ( jno lo quiera dios! ) fuera proclamada tu paladar con finos manjares. Temblorosa. nosotras en todo caso habremos cumplido en otro vuelo. »'No durará mucho tiempo (todos lo dicen) y un dios es el fruto que nos reservan su entrañas. desde allí. la noche. . o ignora cómo es su ma. Pues lo sabe. estos campos solitarios. te s y me colgaría en el acto. con la grosos y los abrazos de una serpiente venenosa te habitual ayuda del viento y la misma rapidez. vos- una horrible serpiente. y frotándose los párpados para provo. pálida. Sólo de noche puedo oír el ahora el oráculo de la Pitonisa que proclamó tu des. con nuestro piadoso deber de hermanas'. he ahí el marido que. en cuanto se cumpla madre de un niño divino. esta sobrealimentación que él te procura regalando Ahora bien. estoy aguantando a un marido tino como esposa de un monstruo cruel. como quiera que sea. y los que os afirman nolento y mortal. es que indudablemente se ha casado con un dios. o prefieres verte en- 17. viosas y en vela. precipitándose así en un abismo de des. vela. pias promesas. la compañía de simples voces. más que esta doble alternativa: o la mise. ha de ser un monstruo. corresponde a ti tomar la adecuada solución: iquie- ma entrevista hilvanando argucias con visos de la más res hacer caso a tus hermanas. 3 mente por los desastres que te afectan. por rable nos inventa mentiras. por la mañana. que tiemblan por tu perfecta realidad'. Enajenada. con un cuello que destila un veneno sangui. de todas las advertencias de su marido y de sus pro- somos nosotras quienes. gracias. Si no conoce a su ma- rido. diciéndoles: mos de buena fuente y. de sospechosa personalidad. tu dolor y tu desgracia. desenfrenadas. como no podía ser menos. alma sencilla y sin do. Por el momento volvamos devorará como sabrosa y sazonada fruta. en permanente alerta. se pasan la noche ner. 154 EL ASNO DE ORO LIBRO V 155 mana mía. no te lo podemos ocultar: 19. fuera de sí. la pobre Psique. se siente aterrada por revelación tan espan- cia de tu misma desgracia asegura tu beatífica tran. Pues nunca he visto el rostro de mi marido. en 3 de compromiso a sus padres. al deber de la piedad fraterna. naturalmente. murmullo de su voz. vuelve del pasto y cruza a nado el río inme- rido. por compartir. Ahora te 2 a casa de nuestros padres y preparemos nuestra próxi. casi todos blemente ante la luz del día. muchos cazadores de esta zona. un reptil enroscado en mil otras. se olvida por completo quilidad.4 2 palabras capciosas: 'Eres muy feliz. no te preocupas del peligro que te acecha. »'Ya lo veo. Recuerda siquiera sé de dónde es. permanecéis fieles nudos. hay que desalojarla cuanto diato. con voz apagada. sólo la ignoran. se dirigen a la joven con estas »Entonces.

cuando está en juego tu seguridad. sin embargo. y contigo llevaremos todos tus 5 ventajas de aquella previsión'. aquellas crimi- nales criaturas. descubierto el alma de su hermana. cuando haya subido al al monstruo y ama al marido aunque constituyen la Iecho como de costumbre. tras una primera escaramuza en amoroso combate. sin saber qué hacer. también estaba allí ya el marido. despacito. rodea todos estos preparativos tuación: impaciencia. Tiene particular interés en asus. Aunque es firme su decisión. estaremos a la expectativa muy alertas. Nuestra ayuda no ha 6 4 gos de su cara. Encontrándose ya abier. escóndela secretamente en la parte de la cama que tú cuando se trata de poner manos a la obra. repasándola suavemente en la palma de la mano y aunque está empeñada en el intento. echan mano a la espada cendio en las entrañas ya ardientes de su hermana. audacia. de puntillas. sentimientos opuestos que provoca su desastrosa si- 3 dola bajo un celemín. de allí se lanzan en veloz carrera. entonces escú. y me amenaza de un gran te sea posible. para consumar el crimen y conquistar violentamente a quien al instante dejan sola. sin disimulos y renunciando al empleo 21. socorrerla. agravante de que no está sola. corta el nudo que une la nuca a la desastre si manifiesto curiosidad por conocer los ras. 156 EL ASNO DE ORO LIBRO V 157 tenéis razón en decirlo. y. Sin embargo. con la 3 ti sólo hay un medio de salvación. como siempre. te lo vamos a indicar. pues nada temían tanto el alma angustiada de la cándida jovencita. 11é. embarcan y de la sangre. afínale el filo de un mar de tristeza. levanta primero el brazo derecho con el 5 3 acuerdo con vosotras. odia arrastrado surcando el suelo. como hallarse en la zona de la gran tragedia. descalza. En alas 2 del viento. se decide de una vez y mido bajo los efectos del primer sueño. puesto que despiada- sarlo mucho y muy despacio. cólera. titubea sueles ocupar. nos apresurare- sión. tesoros. saca la Iámpara del rincón de su cár. y. cuando se haya estirado y misma unidad física. sucede luego la indiferencia. se plantan en lo alto de la 20. impiden reparar en ninguna clase de peligros: para »Psique. nos desaparecen. 4 del más impenetrable secreto. se ha quedado sola. pues si. ya que eres mujer. sin entrado la noche. ahora es la ocasión de y en cuanto hayas asegurado tu vida con su muerte. cabeza de la maligna serpiente. y. y. Había 5 4 rrete de la cama. lo que es ya el colmo. estoy completamente de sin titubear. cel tenebrosa y aprovecha las indicaciones de su luz había caído en profundo sueño. acudiremos de un brinco a tu lado. arma de doble filo y asesta un golpe tan violento como tarme cuando lo quiero ver. das Furias la atormentan: lucha como entre las olas 2 Coge una navaja de afeitar bien afilada. te uniremos a un ma- tas de par en par las puertas de la plaza y viendo al rido de condición humana como tú lo anhelas'. Cuando el reptil se haya desconfianza. »Una de las dos toma la palabra: 'Los vínculos roca. Procúrate una lámpara manejable. se siente arrastrada entre los nala de aceite para que dé buena luz y ocúltala tapán. con la oscuridad de la noche. después de pen. se malogran las mos a llevarte a ti. . alargar el paso. por su respiración. »Con esas palabras provocan un violento in- de sus mecanismos secretos. a un primer momento de previ. que está profundamente dor. inquietud. Si podéis acudir en saludable ayuda de faltarte. de vuestra hermana en peligro. en cambio. dispone los preparativos del nefasto crimen. indecisión. para ver el momento propicio a tu valiente empresa. al llegar la tarde veas.

se siente desfallecer ante la palpitantes besos. agotada por fin. Al pie de su lecho estaban nos a su pierna derecha. descompuesta y temblorosa. gada. por su parte. sustrayén- se destacan sus alas blancas y resplandecientes como dose a los besos y abrazos de su infeliz esposa. levantó el vuelo. se deja caer tanta felicidad. pero hundién. aquella -ya sea por vil perfidia. al contemplar una y otra vez la hermosura de hombro derecho del dios.6 y su vivísirno resplandor hacía palidecer la llama de madura. horrorizado ante tamaño atentado. se despertó sobresaltado y. se cogió con ambas ma- el haberlo traído al mundo. bien sabes. cha luminosa una gotita de aceite hirviendo sobre el ción. tas de sangre sonrosada. »Psique. nales. ella con creciente intensidad la pasión por el dios de ción hasta la lámpara avivó su alegre resplandor y la las pasiones. así col- divino poder. he aquí que la lámpara 4 dola en su propio seno.desgraciada pretende el arco. y. dejándose caer sobre él locamente navaja se horrorizó de su filo sacrílego. otros hacia atrás. como la honda herida del corazón le de rodillas y trata de esconder el arma. el carcaj y las flechas. lívida. el decir palabra. aunque están en reposo. sin poder contener la emo. se pincha y brotan a flor de piel unas goti- alcoba.3 males salvajes: era Cupido en persona. dedo pulgar. ciertamente lo hubiera con. lo cubre en un instante de irresistibles y 3 »Psique. moso cuerpo y besarlo a su manera. eres el invento de algún enamorado que jillas de púrpura. su cuello blanco como la nieve. altas horas de la noche? El dios. Psique se enamora del Amor. ante su apari. iOh lámpara audaz y teme. enamorada. al ver que su 6 la misma lámpara. el resto de su cuerpo 24. aunque le contenía el temor de maravillosa aparición y. se deja caer al suelo. ya por ganas de tocar ella también aquel her- no se le hubiera escapado deslizándose entre sus ma. examina. fino y delicado plumón que las ribetea se agita sin 7 cesar en caprichoso revoloteo. 158 EL ASNO DE ORO LIBRO V 159 22. sin poder saciar los deseos de su pero sostenida por la voluntad cruel del destino. vuelve a recobrar los sentidos. ruin servidora del amor! ¿Te atreves a quemar s Admira su cabeza rubia. ya por celos crimi- seguido si el acero.s aquel divino rostro. en el preciso instante en era tan liso y brillante que no podía pesarle a Venus que él iniciaba su ascensión. raria. por efecto de la que. surcadas de rizos en gracioso desor. como de ambrosía. la . sus me. Arde en hermosura. . cuando tú misma. graciosamente recostado. sin enterarse y por pro. Agotada ya y sin esperanza de salva. armas propias de su acompañarlo en su carrera por los aires y. falta de valor físico y moral. abreviar su sueño. Pero. quería seguir disfrutando del objeto de su amor hasta den: unos le caían hacia adelante.soltó de su me- nos temerarias. mientras ella se embriaga de 4 ción. Psique. Psique ve al más dulce y amable de los ani. el dios de la pio impulso. quiere seguirlo entre las nubes hasta el fin del mundo. maneja y admira las fortaleza: va en busca de la lámpara y echa mano a armas de su marido: saca una flecha del carcaj y se 2 la navaja: la debilidad de su sexo se convierte en arriesga a probar su aguda punta apoyándola en el audacia. Así. »Ahora bien. hace perder el equilibrio. en las espaldas del dios volador secreto había sido divulgado y profanado. 23. su noble cabellera perfumada al dios de todo amor ardiente. »Entonces Psique. sin flores cubiertas de rocío. al temblarle el pulso y apretar más de 2 »Pero al acercar la luz e iluminarse la retirada la cuenta. cobra excesiva curiosidad.

26. Al enterarse de ello. hazme caso: no vuelvas a 6 con cariño. como reció en el espacio. estaba dise- emoción: minado su rebaño de cabras. sin tras pacían segando el verde del río. Pero tus insignes asesoras me van a pagar tirarte a ningún precipicio ni acudas a ningún proce- en seguida el precio de sus perniciosas lecciones. montañas. calma tu dolor. tenía en sus brazos a Eco. me daré por satisfecho con dejarte'. mas. después de recorrer en pe- perdió para ella en la inmensidad del espacio. ante todo. en el contorno. El dios con pies 4 tener en cuenta las órdenes de mi madre Venus. tus jme has tomado por un monstruo! Tu mano ha pre. que jugueteaban mien- 3 »'Eres el colmo de la simpleza. testó. 160 EL ASNO DE ORO LIBRO v 161 2 »Su divino amante no la abandona al verla pos. que en todo ello te había aconsejado un gran amor. la del último y más desgraciado de los hombres. y evitando el manas. su marido se y continuó su ruta. al contrario. Psique empieza así: '¿Recuerdas 3 momento sentado en la cima de una loma. 25. en lugar llamó bondadosamente y la consoló con estas pala- de ligarte con un indigno matrimonio. Pan. Psique. del río. invoca con hu- nunciando la última palabra. y de anunciar su llegada y presentarse ante su herma- un remolino. Psique nosa marcha un largo camino . paso por famoso saetero. Fue a posarse en un ciprés próximo y. Psique no le con- Psique se desgarraba el corazón llorando desesperada. la acogió cariñosamente al instante. decer-. pasos vacilantes. »Postrada en tierra y pendiente del vuelo de su marido mientras éste estuvo al alcance de su vista. abrazos y saludos mutuos. es joven. un atajo que ella no conocía la llevó a cierta 2 beza. Intercambiados los césped florido de la orilla. Psique manifiesta el deseo 2 propio peligro. Seca tus Iágri- cuanto a ti. por la ribera. Pero cuando. »Así habló el dios pastor. y le enseñaba a repetir las tonadas más desde la cima del árbol. sin duda en atención al dios que ciudad donde reinaba el marido de una de sus her- suele inflamar hasta las mismas aguas. como no ignoraba sus cuitas. tus 5 Creía que te había puesto suficientemente en guardia ojos lánguidos. y. la diosa de las trada en tierra. el dios rústico. Pues bien. Mas el río. He obrado campesino y un pastor de cabras. y. la palidez tendido cortarme esta cabeza cuyos ojos te adoran. en rápido vuelo. he preferido bras amables: 'Hija mía bonita. yo. voluptuoso y sensible. tus constantes suspiros y. pero. en de macho cabrío vio la dolorosa situación de Psique lugar de esclavizarte como ella quería con el amor y su agotamiento. de tu cuerpo. tengo una rica experiencia. denotan un sufrimiento motivado por contra todo ello.e r a la hora del atar- corrió hacia el río inmediato y se tiró al agua de ca. tan sólo lo adoró como a divinidad protectora mente. una dulce sumisión por tu parte te reconciliará con él'. la depositó sobre el na: se le hace pasar en seguida. sin hacerle daño. Pro. En dimiento violento para quitarte la vida. y muchos años. gracias a mis con ligereza. Si acierto me he alcanzado a mí mismo con mi propia flecha: te en mi conjetura (precisamente eso mismo que en boca he convertido en mi esposa y ya ves el resultado: de la gente sabia se llama arte de adivinación). lo confieso. le habló así con profunda diversas. estaba en aquel motivo de la visita. milde súplica a Cupido. verdad es que soy un s 4 volar a tu lado y ser yo mismo tu amante. tus frecuentes tropezones. Pero. al borde el consejo que me disteis?: me dijisteis que un mons- . el mayor de los dioses. agitó las alas y desapa. su hermana le pregunta el 3 »Casualmente.

Céfiro. tu digna esposa. <Llévate todo lo Que te pertenece. mientras Psique recorría ansiosa- 7 pertenece 5'. con la complicidad de la lámpara. Psique. se sumer- ge veloz en el profundo seno del Océano. mente el mundo en busca de Cupido. me convencisteis de que lo matara con Sin embargo. El dolor un matrimonio criminal la llevó rápidamente a la roca. al verme armada con el donde cayó y murió de la misma manera. la gaviota. ahora me casaré con tu hermana -aña. que guarda cama. Efectivamente. 2 dó'a Céfiro que de un soplo me sacara del recinto de aquella ave de inmaculada blancura cuyas alas acari- SU casa'. por su voracidad. que por eso se s 51. 162 EL ASNO DE ORO LIBRO v 163 truo. llega a otra ciudad donde. como seguir a una mujer cualquiera en la montaña. reemprendiendo s estaba allí dormido en apacible sueño. las lenguas tienen en entredicho a toda la familia de to distinto. sus car- en cuanto. no hay . »Entretanto. que su estado pretexto de que le han llegado vagas noticias con la es alarmante. Cupido en persona. pasaba las no. se preci. Entonces. des- manos. pendiente de su ciega esperanza. cama en la habitación de su propia madre. Allí estaba 3 27. por un desgraciado accidente. quemadura. y tú. me vi ante un espectáculo maravilloso y a las fieras. fuego y el hierro. descubrí nes sirvieron de pasto inesperado a las aves de rapiña su semblante. que mente una mentira para engañar a su marido: so está muy decaído. sus miembros a través de las aristas del despeñadero. Pero tuvo la suerte que merecía: hecha pedazos. que las ma- 2 derecha a la consabida roca. hizo esperar. él para pita en inmenso salto diciendo: 'Acógeme. Venus: 'Dicen que ambos habéis desaparecido. burdo. la lámpara vertió pa fraterna: la fiebre por suplantar a su hermana en 6 sobre su espalda una gota de aceite hirviendo. míon. Extasiada frente su marcha al azar. en con- a tan delicioso espectáculo. que su herida es grave y dolorosa. inventa oportuna. y con todo el cere. Cupido. la gaviota su hermana. todo se ha vuelto feo. dose de la herida de la lámpara. sostén a su soberana'. se embarca al instante y se va mundo corren ciertos rumores maliciosos. ni aun después de muerta pudo llegar 3 un arma de doble filo antes de dejarme engullir. llévate todo lo que te 28. aunque soplaba un vien. agradable. 4 »'También a mí me parecía buena la decisión. cian en su vuelo las olas del mar. la gracia. al contrario. pobre a su destino. alé- jate inmediatamente de mi lecho. bañándose y nadando. se me iba el sentido por diciones análogas. Pues fue desgarrándose y desparramando de mí. tú para dedicarte a la natación en el mar. bajo el estímulo de una pasión desenfre. que en boca de todos los pueblos del 4 muerte' de sus padres. sufría y guardaba monial de un solemne matrimonio'. y verdaderamente sobrenatural: nada menos 'que el »La segunda parte de la dura venganza tampoco se 4 propio hijo de la diosa Venus. dijo: 'Por tu horrendo crimen. éste. lo despertó bruscamente y. con el falso nombre de marido. la amabilidad. en misma facilidad cayó ésta también en la misma tram- esto. ches conmigo. vivía su segunda hermana. Con la S exceso de felicidad y sufría de no poder agotarla. »Aún no había concluido Psique la frase y ya precisamente Venus. y que. era la fórmula que proclamaba el divorcio entre los ro. resintién- diendo el nombre que tú tienes-. que no hay matrimonios fecundos. devuélveme lo que es acabó ya la vida placentera. Acto seguido man. se posa a su lado y le dice que su hijo ha sufrido una nada y de unos celos criminales.

a tu edad. Marte tiene ya en ti su la niña para que la conociera'. Venus. con precoz atrevimiento ya te unes dirh más adelante en el libro VI. honda. creo que la niña. es decir. yo te haré sentir 29. del coro de las Musas? 60 es una de las Gracias que me sirven?'. además. el heroico y sin nombre? Es decir. por añadidura. Ahora bien. cida. lo que es más. 30. para mayor mente indignada. 164 EL ASNO DE ORO LIBRO v 165 vida social. cuando eres Venus. dicen que está locamente peto. »'Pero tú has sido malcriado desde tu más 8 »El pájaro parlanchín no pudo callarse: 'No lo sé. Sin duda te figuras. remonta al instante sobre la la acidez y amargura de tu matrimonio. como se todavía un niño. . diariamente al descubierto por tu culpa. exclamó con la máxi. frente a su marido legítimo. ¿Qué puedo esperar si. eres un parri- 9 »Entonces. »Chillando así. tan dicharachero como indiscreto. Venus. has de saber que voy a tener otro 5 buen nombre de su hijo. y encontrando a su hijo enfermo . todo ese equipo que dime el nombre de la que ha corrompido a ese menor es mío y que yo te había entregado para fines muy tan cándido e inocente: (Es alguna de las incontables distintos. me has pegado muchas veces. ya no puedo tener descen- cacareaba así al oído de Venus. no hay cariño entre los hijos. bribón seductor y 4 hastío y el aburrimiento'. hasta tu propia madre. Pues bien. voy a adoptar a uno de los esclavos pues. a ella como si pretendieras imponerme esa enemiga ción no tiene límite. tierna infancia. exclamó interrumpiéndolo: '¿Así. mi rival en hermosura. 4 órdenes de tu madre. en seguida (tú eres la única que me sirve con cariño). {Qué 3 morada. sí. que es Vulcano. Pues nada de lo que has heredado procede 6 Ninfas? ¿Una de las numerosas Horas? ¿Forma parte de los bienes de tu padre. superficie de las aguas y se va directamente a su rica »'Pero de momento he quedado en ridículo.c o m o se puedo hacer? ¿Qué partido he de tomar? ¿Por qué le había anunciado-. indignada. desprestigiando el dencia. vergüenza tuya. para tormento 2 una alcahueta y se ha imaginado que yo le presenté a de mi vida de enamorada. tu antorcha. el renacuajo ese me ha tomado por par guerrero". decaen las instituciones entre el como nuera. capftulo 6. si mal no tratado muchas veces a tus mayores sin el menor res- recuerdo. habitual proveedor de jovencitas? Pero yo te haré arrepentir pronto de tus travesuras. se llama Psique. yo misma me veo enamorado de ella'. procedimiento podría dominar a este astuto camaleón? 2 ta se pone a gritar a pleno pulmón: '¡Bonito compor. el bueno de mi hijo tiene ya un amor? Dime criados en casa y le voy a dar tus alas. ya desde el umbral de la puer. hijo. la usurpadora de mi el menor respeto por tu padrastro. antipático. que tú solo guardas la virtud de nuestra uEl pájaro aquel. me da horror visitar a esa mu. la corrup. digno de nuestra familia tantas veces he ofendido por satisfacer las exigencias y de tu virtud! ¡Tenías que empezar pisoteando las de ese niño? Además. 52 «El heroico y sin par guerrerou es Marte. ¿Pediría auxilio a mi enemiga la Sobriedad. el amante de 3 mundos: y. y será mucho mejor que tú. me desprecias ma excitación: '¿De verdad? ¿Está enamorado de como mujer abandonada por su marido y ni sientes Psique. y. a quien tamiento el tuyo -le dice-. tienes manos muy ligeras y has mal- señora -contestó-. raza y que yo. tu arco y tus flechas. a mis años. de tu reina! No quisiste mortificar a mi enemiga con amores in.

a ella y a nadie más. al ver su rostro congestionado. cuando tú pones tal empeño en contrariar sus impulsos y hasta 4 ansías la perdición de la mujer que él ama! ¿Qué hay de malo. en una tú sigas sembrando pasiones por el mundo cuando en palabra. Pero Venus. frotaron tantas veces con lociones de oro. »Después de esas palabras. bien enteradas de lo ocurrido. qué mortal podría tolerar que 6 su arco. además. por descubrirme a esa Psique que vuela por el espacio huyendo de mí. Haced todo lo posible. proceda ésta de donde proceda. contrariar sus amores y condenar en esa pre- ella castigará con todo rigor a ese bribón. inten- taron calmar así la violenta furia de Venus: '¡Qué delito tan grande ha debido cometer tu hijo. las diversiones de tu hijo. mujer sensata: ¿Vas a inspeccionar siempre de cerca suelo de la venganza. Pues no dejaréis de conocer la sonada infamia de mi casa ni las hazañas del que ya no merece llamarse hijo mío'. le quitará las flechas. os lo suplico. deja plantadas y se va a la suya. Acelera el paso en furibunda. en que a tu hijo le guste sonreír a una muchacha bonita? ¿Ignoras acaso que es un varón y que es joven? ¿O te has olvidado de los años que tiene? ¿Acaso te sigue pareciendo un niño por conser- 5 var la gracia de la infancia? Tú eres madre y. deshará el nudo de encantos? ¿Qué dios. se lanza al exterior. indignada de ver- las tomar a broma las ofensas de que era objeto. 3 »Las diosas. tu propia casa prohibes el amor a los Amores y les 6 medios. le preguntan el motivo de aquella mueca truculenta que restaba tanta gracia 2 a sus chispeantes ojos. ila bilis de Venus! dirección al mar. le vaciará ciosidad de hijo tus mismos métodos y tus propios el carcaj. Pero no he de menospreciar el con. Muy a punto se encuentran con ella Ceres y Juno. sí. Me daré por satisfecha de esta ofensa cuando cierras una escuela que está abierta para todos: la del la Sobriedad haya rapado esa cabellera que mis manos mundo femenino y sus debilidades?'. con la bilis exaltada. Ella les contesta: 'Llegáis en el preciso momento. apagará la llama de su antorcha y. cuando haya »He ahí cómo las diosas. dinos. por temor a las saetas de 7 trasquilado esas alas que mi seno ha perfumado con Cupido y para congraciarse con él. 166 EL ASNO DE ORO LIBRO v 167 jer tosca y sucia. echarle en cara sus galan- 5 A esa mujer he de acudir. terías. no lo dudo: queréis dar a mi corazón ardiente la satisfacción que reclama. frenará todos sus impulsos con enérgicos re. defendían su causa caudales de néctar'. y halagaban al ausente. las 31. .

pero 4 todo tirado por el suelo al azar. al menos de desar. noche fervientes oraciones: 'Te conjuro por tu mano que 4 y día. Venus acaba perdonán. Invoca a Ceres. pero nin. entonces. por los inviolables secretos de tus ces- con las caricias de una esposa. por su desaparición para contraer un tene- apresurados pasos. Por último se pre. por el ritual alegre de sentía un creciente deseo. »Psique. diosa. bañándolos en copiosas lágrimas y barriendo el suelo con la cabellera. Ve espi- gas de trigo dispuestas en montones o trenzadas for. dijo: que arrebató a Prosérpina. arrodillándose a los pies de la 3 sobre la venganza que han de tomar (25-32). entretanto. tas.-Psique. »Mientras así arregla las cosas con solícito cui- todo el mundo en busca del esposo perdido. aminora la marcha. velas por mis intereses. pone cada cosa en su sitio y todo debidamente ordenado: sin duda piensa que no debe descuidar el templo ni el culto de ninguna divi- LIBRO VI nidad y que. a cuantas divinidades encuentra a su paso. por el carro s un templo en la cima de un abrupto monte. la sorprende en la tarea a Juno. Viendo a lo lejos por los surcos de los campos de Sicilia. por todos los demás aliento la esperanza y la vehemencia de su pasión. en seguida le vuelve a dar gracias a la luz de tus antorchas. su corazón inquieto derrama frutos sobre la tierra. la diosa nutricia. como a la hora del calor suelen dejar sus he- rramientas los trabajadores cansados. acude en auxilio de la infortunada hallaba en el santuario al pie de la estatua. Pero la piedad y la rastro: te reclama para el último suplicio y pone en bondad de la joven enternecen al cielo. en busca de su marido. piensas en Psique y Cupido (1-24). por el regreso de tu hija hallada fuerzo. en una larga y espontánea exclamación. Había crecía feliz entre las Ninfas y en compañía de sus hermanas. implora su gracia con las más 1. a pesar del sostenido es. LIBRO VI 169 igualmente hoces y todo un equipo de segador. al contrario. Ya misterios que guarda en silencio el santuario de la 3 había alcanzado briosamente la elevada cumbre y se ática Eleusiss. juego todo el poder de su divinidad para vengarse de dola y el Olimpo celebra con gran solemnidad la boda de ti. Ceres. que los vuelven a su cueva y deliberan »Psique. por la tierra que se resiste '¿Quién sabe si no vive allí mi rey?' Y allá dirige sus a soltarla. todo menos en tu salvación! '. va por 2. también ve espigas de cebada. tú. 2 senta a la propia Venus: ésta la somete a duras pruebas por recorre ansiosamente el mundo entero en busca de tu ver si se desespera y pone iin a sus días. ha de implorar la benévola compasión de todas ellas. Cuando. Lucio y la doncella cautiva intentan escapar: en su huida topan con los ladrones. Psique recoge 5 con cuidado los objetos. 53 La leyenda del rapto del Prosérpina es bien conocida: mando coronas. entretanto. en descuidado des- orden. '¿Cómo? ¡Infeliz de ti! ¡Venus. si no de aplacar su cólera la recolección. en su desgracia. broso matrimonio. le dice: guna la socorre por no disgustar a Venus. dado. hondamente irritada. corría a la ventura. y. El cuento de Psique (fin). 2 marlo con los ruegos de una esclava. por la carroza alada de los dragones que te sirven. .

Ceres emprende una 55 Hera Zygia es el equivalente del latín Juno iugalis. en busca adjetivo. dioses y protectora de las ilustres murallas de Argos. en seguida de mi proclama esposa del señor del trueno. es decir. tenlo por seguro. además. Tengo en- a lo lejos un templo de bella arquitectura. como a una hija. sé para mí la Juno Salvadora en mi desesperada su marcha a través de un bosque sagrado mediana. Vete. &eres le contesta: 'Tus lágrimas. haber 3. derivado de iugum (ayugoa). alude a Juno como divi- de su hija. ya te halles en las riberas del fnaco. sitúan la escena en puntos muy diversos). entonces ve líbrame del inminente y espantoso peligro. se acerca a la puerta sagrada. derivado de lux. pronuncia la siguiente oración: calme la desbordada ira de la eminente diosa. »'¡Hermana y esposa54 del gran Júpiter! Ya treo tengan el alivio de un intervalo de paz'. agotada de tanto pensar. 4. alude a la misma rales para irse con su madre. entre ellas había. nacimientos. que te parienta mía y. 170 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 171 6 Psique que te invoca con toda su alma. romana. Psique se da media vuelta y continúa na56. que se atribuye la exclusiva gloria de haberte traído al mundo. se enamoró de 51 Hera. bajo este tibio aún del sacrificio y enjugándose previamente las montón de espigas. o al menos para que mis fuerzas agotadas por largo aje. cuando. como divinidad que nuevamente Júpiter y logra un compromiso por el cual. Además hay leyes que me prohiben sin preocuparse de matrimonio. No quiere tendido que sueles acudir gustosa en auxilio de las perder ninguna ocasión. reina de los templo y date por muy satisfecha con que no te de. tad de Venus. abrazando el altar esconderme. tus súplicas oído tus vagidos y haberte amamantado. hija de Kronos y Rhea. ya frecuen- me conmueven. Pero Venus es tes las felices moradas de la altiva Cartago. habites tu antiguo templo de Samos. sin que ésta aparezca por parte ninguna. pues. Sigue en la invocación de Psique la cita de los prin- nos. 4 4 quier divinidad. Plutón. aunque sólo sea por unos días. con la ayuda de Júpiter. »Tal era su súplica. justo para dar tiempo a que se lágrimas. a quien siempre he querido bre de la diosa a quien iban dedicadas las ofrendas. mejorar su suerte. ha de solicitar el favor de cual.Prosér. sin hacerse esperar. une a los sexos bajo el yugo del matrimonio. por dudosa que parezca. su tío. de mujeres encinta cuando las ves en peligro'. Lucina (Juno Lucina). Interviene nidad protectora del matrimonio.S naba el agradecimiento por el favor recibido y el nom. Pero las conveniencias me impiden ir contra la volun. se identifica con la Juno ella y. el larga peregrinación. que te 2 2 y no puedo ofenderla. situaciów me hallo cansada. que poder acceder a tus ruegos! unas telas con inscripciones de oro donde se consig. a quien todo Oriente venera con el nombre de 3 3 »Defraudada en su esperanza y bajo el peso de una Zygias y a quien todo Occidente invoca como Luci- doble desolación. por añadidura es buena persona un león. colgando de de su augusto poder y le dice: ' ¡Qué más quisiera yo. tenga y te meta en la cárcel'. las ramas de los árboles y de las jambas de la puerta. Eleusis fue el lugar del rapto (las distintas tradiciones cipales centros de su culto en los países mediterráneos. mente claro y situado en una hondonada. cultivo con ella una antigua honra como Virgen y celestial viajera montada sobre y estrecha amistad. con una antorcha en cada mano. pero volverá al reino de las divinidad en su calidad de protectora de los alumbramientos o sombras en la temporada de la sementera. mi nuera. la raptó y la llevó a los Infier. postrándose de rodillas. tú. es mi deseo ayudarte. . Permíteme Psique. Ve allí Juno en persona se le aparece en toda la majestad ofrendas de alto valor. pina abandonará el Infierno con los primeros brotes primave.

El negro entrecejo de Júpiter no se opone 2 energía. qué tinieblas pueden de Júpiter y. anuncian la llegada de la diosa. ¿a dónde he de 7. Así. habia nacido en el monte Cileno. Corre de en torno al tálamo de su reina. Venus era hija de Júpiter y Dione. »Venus. renuncias heroicamente a ese resto de vana a la solicitud. indícame qué señales permi- su investigación por vía terrestre. . en casa nada sin la asistencia de Mercurio. 2 Cuatro palomas blancas. te entregas voluntariamente a tu soberana del cielo en compañía de Mercurio y. armonioso canto. hijo de Júpiter y de 3 felices el vuelo llevándose a su reina. Acto seguido se retira direc- de lima. acoge con júbilo a la diosa.3 4 exacerbado furor? ¿Quién sabe. si l a persona mano arcadios7. 4 6. 4 5. han podido ayu- 3 darme? Si me envuelven tantas redes. Venus triunfante desciende esperanza. tirán identificarla con seguridad para que. al que la herramienta había ido poniendo tamente a su palacio. doblegando sus cueI1os de matizadores colo. en Arcadia. que t ú hermana Venus nunca hizo que tanto tiempo llevas buscando no está allí. Las nubes se retiran. si alguien Manda equipar el carro que el maravilloso orfebre se hiciese responsable de encubrimiento ilegal. aunque tarde. entre las muchas que anidan 8. acompañan el carruaje de la diosa formando un sé. de amo'. el dios de la voz sonora. encomendada con el siguiente pregón: 'Si alguien 2 res. mejor dicho. en tono soberbio. »Venus se dirige directamente al real palacio dirigir mis pasos? ¿Qué refugio. le reclama los servicios ocultarme para escapar a la ineludible vigilancia de la de Mercurio. desaparecida. el cortejo abandonando toda esperanza de salvación. la ruina inevitable. además. diosas. tampoco ignoras de su madre?'. Los gorriones la ninfa Maya. »Mercurio no faltó a la obediencia. Sin poder alcanzar ya a su marido alado. her. valor en la misma medida que iba desgastando el oro. lanzando suaves y dulces melodías. Ya no me queda más solución que di- ella pensaba en el preámbulo de su futura súplica. procuras calmar con humildad su ocupada. no Vulcano había fabricado con todo el esmero de su pueda alegar ignorancia en la defensa'. a pesar de su buena voluntad. y las demás aves. sin embargo. para un asunto poderosa Venus? ¿Por qué no te armas ya de varonil importante. se adelantan en alegre pueblo en pueblo por el mundo y cumple la misión ademán y. Apresúrate. cuánto tiempo llevo buscando en vano a esa esclava gada capitulación. pues. . 172 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 173 dar refugio al esclavo fugitivo con perjuicio de su quito juguetón y estrepitoso. renunciando a proseguir a cumplir mi encargo. deja caer estas palabras: 'Bien sabes. en la a Psique.Ese nuevo golpe del destino acaba de agotar el Cielo abre las puertas ante su hija. En el acto. hondamente pre- y. determinada a afrontar la arries. vulgar por tu ministerio de heraldo la promesa de una recompensa para quien la descubra. Al mismo s arte y le había ofrecido como regalo de boda antes tiempo ella le entrega una ficha con el nombre de de consumar el matrimonio: era un admirable trabajo Psique y otros detalles. y suprema altura. se uncen al yugo de piedras preciosas y emprenden 57 «El hermano arcadio» es Mercurio. delibera así armonioso de la gran Venus no se asusta ante los gar- 2 en su fuero interno: '¿Qué más puedo intentar. y el Éter.en mi fios de las águilas o de los gavilanes que pasan a su desgracia? ¿A quién he de acudir si ni las mismas lado. o. se remonta al cielo.

En cuanto la introdujeron y presentaron a Venus. sin el consentimiento paterno. nazca será bastardo. estás bajo la mismísima zarpa del Infier. sin preámbulo. al parecer. entre el Aventino y el Palatino. «tras el templo dedicado a Venus en el valle Murcia». la esclava desapare. »Y. cebada. manda ésta. exclama con nieto de Venus resulta ser el hijo de una vil esclava! 6 toda la potencia de su voz: ' ¡Por fin. mijo. 174 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 175 puede detener a la hija del rey. su vientre! ¡Gran felicidad en efecto la de oírse llamar 5 cuando se encontró con una de las sirvientas de Venus. abuela en la mismísima flor de la vida y cuando el llamada Costumbre. dado blar de nieto: la condición de los contrayentes es ile- el desparpajo que te caracteriza. pretende enternecerme con la mortales una celosa rivalidad. le golpea la cabeza sin piedad. Venus. mis esclavas Inquietud y Tristeza?'. bello. Ya estaba llegando a la puerta de su soberana. garbanzos. también todas las fatigas que nos ha costado correr sin testigos. . quiero probar yo también lo que vales. entre nuevas 4 preciada recompensa había suscitado en todos los risas. cogiéndola brutalmente por los cabellos. Luego. no puede 7 en tu busca? Por suerte has caído precisamente en considerarse legitimo. tendrás de mi parte la acogida que se merece cida de Venus.tenlos debidamente clasificados antes «Tras las columnas murcianasn. la 10. siete dulces besos de Venus las órdenes de la soberana. tonta de mí? No puedo ha. zate. como hace la gente locamente enfurecida: pola. hace trizas sus vestiduras y. »Concluidas estas palabras. Las llamó y les 3 3 curio. añade: '¡Mirad. Pero ¿qué estoy diciendo. fijando en ella su mirada. un solo montón y le dice: 'Me parece que una criada 2 2 recho: '¿Por fin -dijo. pues bien. la llevan otra vez a pre- 4 *Tal fue el anuncio de Mercurio. Entonces. o indicar dónde se una buena nuera como tú'. semillas de ama- carcajada. eso suponiendo que te dejemos no y en seguida vas a sufrir el castigo de tu rebeldía'. es decir. lo mezcla todo en luego. tras las columnas murcianas ". como entregó a Psique para que la atormentaran. el deseo de tan sencia de la soberana. ambas se pusieron a fla- en persona y uno más. soltó una ruidosísima que le traigan trigo. luego. Y añade: '¿Dónde están oculta. que ese tal se presente ante el heraldo Mer. ella. abuela feliz con el glorioso fruto de 5 Psique. que será pura miel. 59 Un esclavo no podía contraer matrimonio legal. Siguiendo premio de su denuncia. con la pun. separa los granos uno por uno y . se abalanza sobre arrastraba sin que Psique opusiera la menor resisten. 9. montón de semillas entremezcladas. gelar cruelmente a la pobre Psique y a infligirle toda tita de la lengua'. arrancándole el ca- cia. lentejas y habas. maldita criada. cuya vida está en peligro como conse. te has dignado venir a salu-' tan fea como tú no puede conquistarse a sus amantes dar a tu suegra? O ¿has venido más bien a visitar si no es sirviéndolos con esmerada eficacia. movimiento la cabeza y rascándose el oído de. a tu marido. clase de tormentos. 6 empiezas a comprender que tenías un ama! Y. llegar al término de la gestación'. además. y por consiguiente el hijo que mis manos. ¿fingirás ignorar gal". Ésta. Arréglate este 3 cuencia de la herida que le causaste? Pero tranquilí. un matrimonio verificado en el campo. llamada Psique. para recibir. Esta circunstancia fue exhibición de su oronda plenitud ya a punto de hacer- decisiva para acabar con todas las indecisiones de me.

entretanto.5 Entonces. pues. nupcial. Venus llama a Psique y le dice: '¿Ves informe e inextricable: aterrada por lo monstruoso de aquel bosque que se extiende a lo largo del río ocu- esta orden. te bastará sacudir la enramada de los árboles duro asedio. órgano cito de las seis patitas se lanza en masa y. dejó oír. envenenados. por divina inspiración. pando toda la ribera y cuyos últimos arbustos se re. a distancia y en distintos »Después de asignarle la faena de un montón de departamentos. suelen estar poseídas de del banquete nupcial. guirnaldas de rosas ceñían todo su cuerpo su testuz de roca y. Venus se fue a un banquete noche bajo el mismo techo. te daré mi no agravara la herida como para impedir posibles aprobación'.Psique se puso en marcha. compadeció a la compañera del gran el auténtico brillo del oro. estaba sometido a un reposo. un leve susurro entre ligeras brisas. desgraciada muerte. ese minúsculo habitante del flejan en las aguas que tienen debajo? Por allí andan campo. sino precipitarse cita hermosa y está en peligro. pirando las frescas emanaciones que desprende el gracia suya'. En oleadas sucesivas. agua. fuerza de mediodía y el rebaño descanse tranquilo res- es obra de aquel a quien tú has enamorado para des. sin decir palabra. la hormiga. no pretendía cier- tened compasión de la esposa del Amor: es una joven. convoca puedas: tal es mi voluntad'. mechón de aquella preciosa lana. arréglatelas como corriendo activamente de un lado para otro. en cuanto la Aurora llegó al trote de 4 »Psique ni siquiera acerca la mano a esa masa sus corceles. de prisa. aislado en el sótano del pala. cuando el sol haya perdido su 4 obra tuya. dice: 'Este trabajo no es muertos. mo plátano que bebe las mismas aguas que yo. echándole un amargo pedazo de pan. aunque sometida a tan crueles prue. tamente cumplir la orden de Venus. en un de melodiosa armonía.2 agrupan por especies y en un instante desaparecen de bas. atacan a los mortales hasta dejarlos 2 ponía la prodigiosa tarea. no es obra de tus manos. »A primera hora de la noche. Y. incluso con sus mordiscos con intenso colorido. Tráeme inmediatamente un 6 dios del Amor y maldijo la crueldad de la suegra. Al observar la actividad que su. los distribuyen. Pero desde el cauce de aquel río la verde Caña. . los profecia: Tsique. no intentes tampoco acercarte en este momento a las temibles ovejas: mientras reflejan 3 1 1 . y reúne a toda clase de hormigas por los alrededores: 'Tened compasión. al río desde una roca y acabar con sus penalidades. este ejér. calmada su furia. era la siguiente nos uno por uno: los separan. Venus regresa los ardientes rayos del sol. cuanto las ovejas. »Ahora bien. unas ovejas cuyos vellones tienen semejante tarea. trasto inútil. y. 1 2 . 176 EL ASNO DE ORO LIBRO VI 177 del anochecer: una vez concluida la tarea. Así. bien enterada de la dificultad que suponía pastando. con sus acerados cuernos. saturada de vino y destilando una truculenta rabia y. no. activas hijas de la tierra fecunda. citas con su amor. alarde de actividad. en 5 3 ~Cupido. se queda estupefacta. sin pastor. los dos enamorados pasaron una triste semillas tan diversas. damente en su auxilio'. con perfumes. En cambio. podrás ocultarte muy bien bajo este frondosísi- se va a dormir. se entreguen al cio y cautivo en su habitación. a veces. tanto para evitar que su loca petulancia que tienes a tu lado para encontrar esa lana de oro: 9 -12 . clasifican todo el montón de gra. no mancilles la santidad de mis aguas con tu la escena. acudid rápi.

ter. en unas cuevas excavadas 4 ción. se defendían a sí mismas gritando sin parar: el éxito de esta segunda prueba tampoco mereció la ' ¡Retírate! ¿Qué haces? ¡Cuidado! ¿En qué piensas? aprobación de la soberana. recobra ánimos y. . con humana sencillez. ante lo insuperable de la tarea. acelara el paso dirigiéndose peligro. se deslizaban por la pendiente. bajo la dirección de Cupido. Sube a la cumbre aquella. jesperas poder robar aunque magnitud de la empresa y las dificultades mortales sólo sea una gota de esta fuente tan sagrada como que supone. que sabían 5 2 y volver ante Venus con el delantal bien repleto. honrar al divino Cupido socorriendo a su esposa en 14. volando bajo la mirada de la joven. llena esta jarrita y vuelve inmediatamente el águila arrebatadora. pues. 178 EL ASNO DE ORO LIBRO VI 179 pues queda diseminada por el bosque enredada en la impresionantes chorros cuyas aguas. he aquí que se asoman estirando sus largos pesará de haberles hecho caso). al contrario. en cuanto dice: '¿Cómo? Sin sombra de picardía. Venus dijo así: 'Tampoco »Así. con las alas desplegadas. ¿Ves el peso del insoslayable peligro. gían de las concavidades en desnivel. nes subterráneas y reaparecían al caer en el vecino revelaba a la desgraciada Psique un medio de salva. en cuanto sur. esta roca vomitaba el águila de Júpiter para servir de escanciador en el Olimpo. las empíreas rutas del alto a la cumbre de la montaña: allí encontraría por lo firmamento y. de improviso apa- mismo punto en que el agua helada sale a la superficie reció. ate.3 espesura'. niéndose estrictamente a las indicaciones. con una oportuna intervención. Allí brota una fuente tenebrosa cuyas aguas negruzcas se recogen en la cuenca del valle inmediato para pasar 15. raptado por terreno. aplastada bajo el 4 carácter y lo excepcional de tu prudencia. no pasaron inadvertidas a la atenta mirada de la s rriente del Cocito. 2 »Pues había una roca de tamaño descomunal. sin experiencia 3 alcanza las proximidades de la consabida cresta. Bien aleccionada por esos consejos (nunca le en la roca. alta. y en el bendita Providencia. Efectivamente. se abrían paso por estrechas canalizacio- 13. Recordaba el antiguo servicio 2 a traérmela'. valle. Psique 6 en esta ocasión logra engañarme tu pérfido consejero. había rap- de cristal tallado. y ahora quería. decidida. inaccesible por lo accidentado o lo resbaladizo del 60 Alusión a la conocida fábula de Ganimedes. Abandona. y las pupilas expuestas a la luz en per- fácil hacerse furtivamente con la sedosa lana dorada manente acecho. De sus mismas entrañas. A derecha e izquierda. »Psique. Pero hablar. le resulta sin pestañear. 3 ceño y con amarga sonrisa. no podía acudir ni al agudo picacho que remata aquella altísima montaña? supremo consuelo de las lágrimas. le menos el fin de su mísera existencia. Al mismo tiempo le entrega una jarrita por el cual. se quedó de piedra: aunque materialmente presente. Pero ahora voy a probar de una vez la energía de tu sus sentidos se hallaban ausentes. las aguas. Pero. Por otra parte. de la tierra. »Pero las tribulaciones de esta alma inocente a la laguna del Estigio y alimentar la estruendosa co. pues. cuellos unos furiosos dragones con los ojos abiertos. »He ahí cómo la Caña. arrugando el ¡Ojo! ¡Huye! ¡Te vas a matar!'. ve la en esta clase de asuntos. el ave real de Júpiter. añadiendo encima las más graves tado a un joven frigiom para ser escanciador de Júpi- amenazas.

ble. la engancha entre sus garras y. pasa de largo en silencio. ¿Cómo no. balanceán. »Psique recogió con alegría la jarrita llena y dista mucho de aquí: en unos parajes solitarios de su la llevó carriendo a Venus. a hablar de improviso: '¡Pobre chiquilla! -le dice-.Más que nunca sintió Psique que había lle- oído decir que hasta los dioses. no 16. gado la última hora de su destino y comprendió que. de la ruta que lleva al país de la muerte. si se le obligaba a nidades.s para arreglarme e ir a una representación teatral a la que asisten muchos dioses'. este resistiéndose y profiriendo amenazas. . a cuyo de ninguna manera te será posible salir de allí y regre- servicio está adscrita. . 18. se la embarcaba a las claras y directa- así como los mortales juráis por el poder de las divi. te encontra- aunque sólo sea la mínima ración de un solo día. jte rindes por las buenas ante esta última prueba. Ahora ya tiene mayores facilida. amasado con vino y miel. el águila inventa un cuento del cuerpo. con las manos vacías entre aquellas tinieblas: debes tar. según la leyenda. al sur del Peloponeso. pero tampoco ahora pudo demarcación se oculta la caverna del Ténaro 61: bús- 2 aplacar la cólera de la enfurecida diosa. y sus 2 con mayores y peores suplicios. Inmediatamente des. incluido el propio Júpi. sin decir pala- tardes mucho en volver: me hace falta esa crema bra. cargado de leña. un pasillo te llevará directamente al mismísimo 3 órdenes como las que yo te doy. Es un respiradero de la morada de Plutón. hasta la tenebrosa morada de Orco. ter. dirige a una torre muy elevada. 180 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 181 4 horripilante? {Esperas al menos llegar a ella? ¿No has 17. pero tú. irás ciertamente al fondo del Tártaro. Coge esta cajita -se la dio. Amenazándola cala. sar. 5 Pues lo que ella tenía se lo ha gastado y consumido igualmente cojo. Pero la torre se soltó 3 sus mandíbulas armadas de furiosos dientes y sus len. Cuando hayas recorrido buena parte 4 ruega que le mandes un poquito de tu hermosura. el nuevo servicio que me vas a pres. Pero he aquí. ya sin rodeos. pero diciéndoles que ha venido por orden de Venus. en cuanto traspases el umbral y te adentres un muy versada en magia.y vete corriendo al llevar en cada mano un pastel de harina de cebada 4 infierno. 6 guas en que vibra un triple dardo. y cuando las aguas. e irás también con dos mo- tregarás la caja a Prosérpina y le dirás: 'Venus te nedas en la boca. 6' En el promontorio del Tenaro. pasa entre los dragones rozando mosa para bajar a los Infiernos. te rogará que le alargues unas ramas hasta agotarlo cuidando a su hijo enfermo'. mente para la muerte. encan. los dioses tienen la costumbre de jurar por ir por su propio pie a presentarse espontáneamente 5 la majestad del Estigio? Dame tu jarra'. ilustre ciudad de Acaya. Pero no debes ponerte en marcha 3 tadora chiquilla. Allí en. se sobrecogen ante las aguas del Estigio? ¿Y que. Escúchame: des de paso. existía una cueva que. conducía al Infierno. para precipitarse des- dose sobre sus pesadas alas extendidas como remos a de allí: creía que sería la vía más directa y más her- derecha e izquierda. Pero no que van colgando de la carga. »lacedemonia. palacio del Orco. le dice con infernal puertas entreabiertas dejan ver una senda intransita- sonrisa: 'Ahora veo que debes ser una gran hechicera. le ordenan que último trabajo? Cuando tu espíritu se haya separado 4 se retire sin profanarlas. para poder cumplir tan pronto poco. su conductor. rás con un asno cojo. El águila se en el Tártaro y entre los Manes? Sin más titubeos se 2 la coge.

ésta te acogerá amable y bondadosa. Y no te vayas a figurar que carece de impor. no hace nada gratis. vuelve sobre tus pri- has de darle. en su tarea de tejer. da al transbordador la moneda para cruzar el Venus. A ese viejo asqueroso cuando hayas atravesado su río. llegarás al río . 20. te supli. daño. Es a tomar un suculento almuerzo. al morir. y si casualmente no perro cruel con la tarta que te queda. sin aceptar nada. y de las dos supone el que se te niegue definitivamente entra en la morada de Prosérpina. hay un perro le ofrece un asiento confortable y una comida exqui- colosal con tres cabezas enormes. y. Sin pérdida de tiempo. suscitará todas esas trampas y río. una de tus dos mone. después anúnciale el objeto de tu visita. a cuyo frente está y te será fácil pasar y entrar ya directamente en casa Caronte. el suelo. pero cuidando un detalle: que él con su propia de estrellas. hasta entre los muertos sigue en vida la avari. sentándose a sus pies midable animal. que con su garganta atronadora ladra en el suelo y conformándose con un triste pedazo de a los muertos. La diosa hospitaliaria 3 3 el regreso a la luz del día. En efecto. paga al barquero con la 4 Para dominarlo. pero no te dejes llevar por la compasión: está prohibida. 182 EL ASNO DE ORO LIBRO VI 183 pués. transporta a los viajeros hasta te invitará a sentarte cómodamente a su lado y a la orilla opuesta en su barca de cuero cosido. meros pasos hasta alcanzar nuestro cielo con su coro das. debidamente preparada. y Caronte. Psique 4 terror ante el mismo umbral y el atrio sombrío de la recibe al instante. éste empieza por reclamar el importe del de Prosérpina. adormece la es- tancia una mala tarta de cebada: la pérdida de una pantosa rabia del perro dándole a comer la tarta. monstruoso y for. Líbrate del 6 proveerse del importe de su viaje. dale después va por delante la moneda en la mano. el poderoso y divino recaudador de telo. pide un simple pedazo de pan negro y cóme- cia. no tiene en cuenta la instancia del muerto que otras muchas para que sueltes al menos uno de esos flota sobre la superficie de las aguas. sita. debe lo que se te dé y emprende el regreso. desprecia las 2 pasteles. recoge Plutón. a quienes ya no puede hacer ningún pan. »Tal fue la minuciosa profecía de aquella torre previsora. desciende a toda prisa por la senda carán que les eches una mano. el pobre. Pero entre todas mis recomendaciones.19. viaje. insidiosas súplicas de las hilanderas. la más importante: no intentes menos importante: en la travesía. al avaro barquero la moneda que te has reservado y. Ténaro. suplicará que lo subas a la barca. nadando sobre la superficie. »Pasado ya el río y avanzando un poquito más. sólo un momento: infernal. a título de peaje. no se le per. con las monedas y unas viejas hilanderas. le refiere la misión que Venus le ha confiado. adelanta en silencio al tullido conductor del 2 pero tampoco tienes derecho a tocar su obra. Psique. sin más requisitos. échale como cebo una de tus tartas . un viejo muerto. 7 8 mano saque la moneda de tu boca. Psique se dirige al . en su astucia. a mi parecer. Otro detalle no he aquí. sobre las perezosas abrir la caja y ver lo que llevas dentro: encierra un aguas.de la muerte. Pero tú siéntate en S 6 decir. tartas consabidas. Pues asno. sembrando un vano Fueron a llenar y cerrar la cajita en secreto. 7 mite exhalar el último suspiro. boca con la segunda tarta. tesoro de divina hermosura: que tu curiosidad no tenderá hacia ti sus manos en descomposición y te haga experimentos con él'. Engaña al perro tapándole la Prosérpina: guarda la morada desierta de Plutón. está siempre al acecho.

envolvió todos sus miem- bros en una densa nebulosa soporífera y la hizo des. el amante alado levantó el tercios. estaba tan dormida como un cadáver. si ahora en la tierra hay alguna Psique. y le dice: 'Es verdad. Al recobrar y adorar la ante el horror de verse al instante entregado por su luz resplandeciente de este mundo. y mi reputación. pública.5 prolongada ausencia de su Psique. mi corazón ordena las leyes que rigen los elementos y el curso de los astros. aunque tenía prisa madre a la Sobriedad. que nunca me 3 has conferido los honores que por consentimiento de 21. sus mis brazos. acude junto a imitadores y que. una vez más has sido víctima de tu curiosidad habitual. »Y. gustaría a mi hermoso amante'. infringes la 4 legalidad y concretamente la ley Juliaa y la moral plomarse en plena marcha. del »Pero Cupido. del ave o de una manada completo. abre la cajita. 4 dice: 'Mira. repuesto ya y sin poder aguantar más la de bestias. como estaba antes. advirtiendo que si alguno faltara a la cita divina incurriría en una multa de diez mil ses- cargaré yo personalmente'. al contrario. cuya herida había cicatrizado por fuego. asiendo la mejilla 2 y no voy a coger para mí una pizquita así? Con esto. Cupido se sentía devorado por un exceso de amor. no obstante. despierta a Psique con una inofensiva picadura de su flecha y le ella el favor que hoy te hago'. imponía duras sanciones al adúltero. teniendo en cuenta mis nor. ilustre hijo mío. entonces. tan sólo había un sopor infernal. »Entretanto. »Así habló Júpiter. desgraciada chiquilla. ¿Tengo en mis manos la divina hermosura ción de su causa. vuelve a hacer de las suyas: por coronar la tarea encomendada. y tú en cambio hieres continuamente con tus golpes el auténtico sueño del Estigio. de todo lo demás me en. que invadió a Psique ese corazón y 10 deshonras con sus frecuentes caídas en cuanto se levantó la tapa. Esta amenaza hizo que se llenara en seguida vuelo y Psique lleva corriendo a Venus el obsequio de Prosérpina. presenta 6 llevar de una temeraria curiosidad: '¡Qué tonta soy! al gran Júpiter su súplica y consigue de él la aproba- -dijo-. le da un beso a lo mejor. del animal salvaje. su alma se dejó en rápido vuelo alcanza la bóveda del cielo. Júpiter.. supe- dición de que sepas ponerte en guardia para no tener rando su propia velocidad de vuelo. se fugó por el tra- mas de bondad y dado que te he visto crecer entre galuz superior de la estancia en que esta recluido. 184 EL ASNO DE ORO LIBRO VI moneda que le queda y sube del Infierno mucho más 22. me pagues con nuevo en la cajita. Pero no pier. bajo el impulso de terrenas pasiones. promulgada por Augusto hacia el año 17 antes de J. lo encierra de muchacha de excepcional hermosura. te concederé cuanto me pides. »Dichas estas palabras. a La lex Julia de adulteriis. belleza.antes de terminar la frase. el dolor se reflejaba en su rostro. 23. Pero allí no había absolutamente nada: ni rastro de los dioses me corresponden. . de Cupido y acercándola a sus labios. Manda luego a Mercurio das tiempo. recoge con cuidado el Sueño. C. pero a con- 3 alas se habían robustecido por el largo reposo. una asamblea. comprometes con torpes adulterios mi honor 2 »Yacía en el inerte suelo. revistiendo los rasgos augustos de mi persona con el vergonzoso disfraz de la serpiente. cumple con diligencia la misión que mi que convoque inmediatamente a todos los dioses para madre te ha encomendado. 5 animosa que cuando bajaba.

63Parodia del tratamiento usual dado a los senadores ro. aquella vieja extravagante. yo. las Gracias blanco tablero de las Musas. inmediatamente. bastante mala fama ha promovido ya el misma había organizado así: las Musas formaban el escándalo diario a que dan lugar sus adulterios y sus coro. manda a Mercurio que llegan los ladrones cargados de botín. Apolo cantó sin duda todos sabéis. sentado en su elevado trono. quedó Psique en poder de Cupido. 24. unión sea legítima y conforme a las normas del dere. y cuestas y dar vueltas -ya al anochecer. a fuerza M Sobre el escanciador de Jdpiter. pronuncia el siguiente discurso: vía Líber. YO a mano tablillas y estilete para anotar tan delicioso igualaré la categoría de los contrayentes. He considerado conveniente al son de la cítara. joven pastorM. en cambio a todos los demás los ser- Júpiter. y un discípulo de Pan 3 desórdenes de todas clases. guárdela como suya. Ofreciéndole una algunos -los más decididos naturalmente-. lamentaba de veras no tener una mortal no inspire reparos a tu ilustre linaje. A su con los lazos del matrimonio.nos meten sucesivamente todos los dioses en orden jerárquico. Luego. Presidía el convite el recién casado. griegos. . añade: 'Y tú. seguía Júpiter con su esposa Juno. E. haré que la cuento. a quienes se llamaba patres conscripti. Venus exhibió su gracia en la danza poner un freno al ardor impetuoso de su primera al compás de la deliciosa música cuya orquesta ella juventud. estaba escondido en cierta cueva. Tenían tanta prisa y nerviosismo que. cuando estábamos hartos de subir 4 en sus brazos. saturada de vino. y. según el matrimonio que os une es indisoluble'. he aquí a un jovencito derramaban el perfume del bálsamo. »Se sirve al instante un espléndido banquete nos sacan a la calle al caballo y a mí para cargar nupcial. Psique. He aquí lo que contaba a la niña cautiva viendo su mirada hacia Venus. que es el vino de los dioses. 25. 2 5 cho civil'. como hacían oír sus voces armoniosas. el consabido cosas. Vulcano guisaba. y . están impacientes tal. sea 4 para siempre feliz unido a Psique. vol. Liber es para los latinos el dios del vino. como Baco para los manos. majestuoso. en una cueva y. Hay que suprimir toda acompañaba con su caramillo. si- no te apenes lo más mínimo. recuérdese la nota 60. sin darnos tiempo a respirar. con Psique aquellas cosas. nombres figuran en el CUYOS con la púrpura de las rosas y otras flores. le dice: Toma. Engullen 3 rápidamente su almuerzo. 186 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 187 el anfiteatro del cielo. a latigazos.las Musas a quien yo he criado con mis propias manos. regularizada ya su 4 ocasión y contener su libertinaje juvenil sujetándolo situación. Cupido nunca romperá los lazos que a ti le ligan: por ir a recoger el resto de su cargamento que. en casa a los heridos para curarse. un Sátiro tocaba la flauta. y sé inmor.» su virginidad: sea para él. hija mía. En aquel momento y tras no sé qué duro combate. decían. sacan otra vez cargados a1 instante con un sinfín de a Júpiter se la ofrece su escanciador. debido tiempo tuvieron una hija. Y. y acto seguido. Así. que esta alianza con tuado a corta distancia. Las Horas revestían todo 3 2 »'Dioses c o n s c r i p t o ~ ~ ~ . dejando copa de ambrosía. nos 2 Circula la copa de néctar. sin embargo rapte a Psique y la traiga al cielo. su amor'. a quien llamamos »'Ha elegido a una muchacha y se ha hecho con Voluptuosidad.

Pero yo. no siento la menor compasión tampoco por mi misma muerte. bien tonta y 9 Desde que lo tenemos.. tarde? Tienes la gran oportunidad de huir ahora que 8 los ladrones están ausentes. la muerte más cruel nadie excepto la joven cautiva. porque no había allí nadie que pudiera socorrerla. pues el pánico había cambiado mis cascos en cogió las riendas y peleó por hacerme dar la vuelta alas. ésa. amenazadoramente se me había prometido. desple- los caritativos personajes. de un estirón. dijo antes en librir 111.D. Un tercero replica: «Por mi parte está decidido: en cuanto. una montura si la encuentra?». nada bueno y lucrativo ha en verdad muy digna de un asno. Lucio? ¿Qué haces ba. Pero su llanto era inútil. Sin embargo. mente inolvidable y digna de verse: juna Dirce vieje- peñaderos que hay al lado y sus agudísimas y promi- nentes aristas: desgarrarán tus carnes y dispersarán 65 El narrador contradice aquí. pues. Y la voces. Ésta.2 sin interesarse lo más mínimo por nuestra vida ni ciones de los ladrones.4 né: «¿Por qué pierdes el tiempo. Y en el acto. lo llevaré a despeñar: será un magnífico regalo obstante. capitulo 24: amis pelos se endurecen 7 Pues aquella famosa magia te ha dado tan sólo el como cerdas. se agarraba tenazmente a la correa sobre sus propias espaldas. lo que tus miembros antes de que tu caída sea completa.3 en casa. haya transportado esta la correa que me sujetaba y me lanzo a galope. Pues. y reflexio. con una lluvia del asno. esta. me fue imposible escapar a la vista de gavi- a la voracidad de los'buitres~. se habían quedado antes ras. Y otro agregó: «¿No ¿Pero en qué dirección has de huir? ¿Quién querrá os parece que él es quien nos ha traído la mala pata? darte hospitalidad? Consideración. hasta el punto de seguirme un buen trecho. encantado. Retiran rápidamente la carga que llevábamos y. y volverme atrás. te ha revestido con una fina de palos bien asentados me hicieron levantar. inútil el escándalo que arma. ¿O temes acaso la vigi- 26. 188 EL ASNO DE ORO LIBRO VI 189 de golpes y empujones. me hicieron tropezar contra aspecto y las miserias del asno.. ¿Por qué no te armas de flaqueándome lastimosamente la pata derecha y el varonil energía y velas por tu vida antes de que sea casco izquierdo. lanzando contra ella los cascos de mis patas trase- ñeros que. y. según decían. . al verme suelto. a la que podrás despa- mos a mantener inútilmente a este burro reventado char de una sola coz aunque sea con la pata coja? y ahora cojo por añadidura?». Ella. sin olvidar las fatales inten. 'No carga. Uno de los ladrones dijo: «¿Hasta cuándo va. casa. tan sólo hemos cosechado llevará. al contrario. ¿qué viajero no se caído en nuestras manos. aunque membrana de sanguijuela 65. ahí esperando lo peor? La muerte. arrastrada 5 ban hartos de nuestra lentitud. no era en mi carrera. por 27. llaman a sus compa. lancia de esa vieja moribunda.Aún discutían mi muerte lán de la maligna vieja. A la vez empezó a chillar desaforada- pequeña mi preocupación pensando en la muerte que mente. heridas y la muerte de nuestros mejores». rompo alegremente las buenas o por las malas. atraída por las 5 6 es lo que te aguarda por decreto de los ladrones. v se vuelven corriendo a completar el acarreo dida en el suelo. por estar heridos. cuando ya estábamos en gando una audacia superior a su sexo y a sus años. aunque ten. pidiendo el auxilio de un brazo más vigoroso. Pero no el recio cuero una piedra que había junto al camino. sale corriendo y asiste a una escena verdadera- ejecución no exige demasiados esfuerzos: mira los des. la hago desplomarse en seco. por inadvertencia.

El poeta lírico Arión (siglo VII antes de J. Lykos y su mujer. como cautiva. además. que destrozó su una Última canción sobre la cítara y. que lo acompañaba. las tablas que entronizaré en el atrio de mi 3 «Dioses de las alturas. además. te daré un banquete diario por los golpes que ella me daba de vez en cuando para ser mi salvador. se el cautiverio. liarás como las estrellas del firmamento y serás reci- bido en triunfo en medio de la desbordante alegría 28. 2 niña. para vengar a su madre. sino de un asno! Armán. llamado desde entonces Heles- sarse con Epopeo. te peinaré bien 67 Frixos. . En cuanto que huye del cautiverio sobre un asno. la tradición. en tensión. simulando rascarme la espalda. la crin de tu rabo. acto seguido. A veces. no te ha de faltar el recuerdo glorioso de tu ladeaba la cabeza y besaba los preciosos pies de la gesta. luego. El poeta logró una última oportunidad para entonar ataron a Dirce a las astas de un toro. ante la au- a casa y me devuelves sana y salva a mis padres y a tenticidad de tu caso. si me llevas entre las maravillas del remoto pasado. 2 la jovencita. mataron a robarlo. por falta de con palabras melosas detiene mi impetuosa carrera. rey de Tebas. cuajado de colgantes de oro. pero desde Italia hacia Connto. La leyenda de Europa. bri. de dejarlo flamante. acudid por fin en mi auxilio casa representarán mi huida en este instante. He de consignar en un cuadro el perenne tes. mandaron expo ponto. Dirce. se arriesga a una brillantísima desenredaré esas greñas de tu frente. deja ya tu crueldad. se llevó a su corte. Serás una más 4 a ti. encantado por la música del artista. 6 dar la carrera. se vio asaltado por los marineros los niños se salvaron por los cuidados de un pastor. los jóvenes arrojaron el cadáver a una al mar: un delfín. Fortuna. había derrotado y dado muerte a huyó cabalgando sobre un carnero a través de las aguas del Epopeo. amparo de mi libertad y de mi vida. llamada Antíope. una raya bien hecha. C. viajando a los recién nacidos y maltrataban a su madre Antíope. a la esposa mar.). date por satisfecha con eternamente la sencilla historia de La joven princesa 4 los tormentos que me has hecho padecer.Cuenta con manjares deliciosos. lo que desde entonces llevó el nombre de Dirce. Ella entonces. pero. suspirando hondamente y miran. recogió y lo transportó al cabo Ténaro. yo corría a velocidad de caballo. hijos que había concebido de Zeus antes de ahogó sobre ese mismo mar. ¡qué agradecida te voy a gado sobre un borrego. y tú. separándolas con 6 hazaña. en mi mandil de seda te llevaré almendras afán de liberar a la joven. así llegó a Cólquida. cuando se le iba a inmolar en el altar de Zeus. 5 piensos te voy a servir! Para empezar. timonio de mi aventura de hoy y de la divina provi- do al cielo con angustia. animarme. Su hermana Hele. y. forma sucios pelotones: me cuidaré en seguida monta resuelta sobre mi espalda y me incita a reanu. donde consagró a Marte el legenda- del mismo Epopeo. por y apetitosas golosinas. ésta tuvo dos hijos en rio vellón de oro. despiadada tura. la pluma de los literatos celebrarán . el suelo resonaba al compás de mis cuatro cascos y yo trataba 29. Arranca la correa de las manos de la vieja. ya creeremos que Frixo ha nave- mi hermoso pretendiente. que Arión ha pilotado a un quedar! ¡Qué de honores te voy a conferir! ¡Qué delfín y que Europa ha viajado a cuestas del toro". se arrojó acto seguido. esta melena y la adornaré con mis collares de soltera. e Lykos. dose de viril arrojo. dice: dencia. Al ansioso deseo de huir se unía ahora en mí el popular. . cuando de la nave en que había embarcado: pretendían matarlo para fueron adultos. agua. 3 en este supremo momento de peligro. 190 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 191 cita 66 colgaba no de un toro. La pin. con el reposo de armonizar mis relinchos con la deliciosa voz de más absoluto y con toda la felicidad de la vida.

pareceres: el primero pedía que se quemara viva a de vais tan de prisa. coge las riendas y me hace dar acuerdo con las normas de nuestra sociedad. miedo los muertos y los duendes en las altas horas el tercero mandaba que la crucificaran. muy a pesar mío. por el procedimiento que fuera. como en un litigio por deslindar sobre la cena que en su celo póstumo les había dejado propiedades. como yo sabía que por Mientras el amable camarada me gastaba esas bro. Ya en mar. mientras engullen todo aquello con ávida Al claro de luna. viajeros nocturnos? {No os dan la joven. hija de Fénix. con soga y todo. colgada a haces. mejor dicho. ya habíamos llegado botín. tal vez tienes fería torturas y mutilaciones. 7 a casa de sus padres.4 terio. ¿Otra vez a trompicones? {Otra votos. añadiendo el general. ni Pégaso con la derecha. ya que no podía al recinto exterior de su casa. en bien amarrada. Y. el segundo aconsejaba arrojarla a las fieras. desgraciada doncella? ¿Qué pretendes? ¿Qué cierta rama de un alto ciprés. la niña. raptada por Zeus en forma de toro y transportada dad excesiva de vuestra parte y desproporcionada al desde la corte de su padre a la isla de Creta o a Beocia. cargados con el fruto de sus rapiñas. ya empiezan a deliberar entre sí sobre nues- nos saludan con sarcástica sonrisa.6 allí habían ido los ladrones en busca del resto de su mas sin dejar de darle al palo. si es cierto que Júpiter pudo mugir transformán. de hogueras. cuando nos vemos frente a frente con los ladro- nes' en persona. intachable jovencita. Entonces. por ejemplo un rostro humano o el semblante cha. dejando a la niña 8 me vas a echar a mí». Pero. Lo primero que vemos hablar. Estábamos así estirando. hace sólo un instante. nos habían reconocido ya desde lejos. paso. vez renqueando? ¿Tus patas pueden huir y no puedes rando mis riendas. o.7 prisa tienes por llegar al Tártaro? ¿A dónde quieres tante y. como es natural tratán- dose de un conciliábulo tumultuoso. hacía lo posible por desviarme a ir al paso? ¡Si. los votos. según las tradiciones. pedían pena mos escolta en tu soledad y te mostraremos el camino de muerte. tal vez mi asno encierre también su mis. rey mi personal moderación. vuelvo a acordarme del casco dolorido y empiezo a 6 Mientras la jovencita va haciendo esas considera. 192 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 193 5 Y. la tiran al que te lleven mis patas? Te echas a perder y también fondo del precipicio. lo cierto es que todos 2 prisa por visitar a tus padres. Allí. de un dios». Y. de . calmando el tumulto 3 más directo para ir a su encuentro*. cojear cabeceando. por señalar la franja de preparada la infeliz viejecita. el cuarto pre- 2 de la noche? Tú. Dejaos de fieras. delito. 31. tro castigo y su venganza. llegamos a una encrucijada. de patíbulos. un hombre. con 3 nuestra mansedumbre individual y concretamente con más vulgarizada. acto seguido. « iOh! -dice el que me había 5 ciones entremezclando frecuentes suspiros con sus hecho volver atrás-. media vuelta. tal como estaba. nos muestra a esta joven. Pues nosotros te dare. no puedo autorizar una cruel- de Tiro. protestaba asi en mi fuero interno: «¿Qué es la vieja aquella con una soga al cuello. esti. sin duda porque aquel camino iba a parar sus alas igualaba tu velocidad! D. me resistía obstinadamente y. voracidad. hacia el inminente suplicio. hubo división de 30. ello sin prescindir de los estacazos habi- dose en toro. La descuelgan al ins. se tiran como animales hambrientos sentidos opuestos. tuales con el nudoso bastón que llevaba. Uno de la pandilla nos interpela así: «¿A dón. tomó solemnemente la palabra y dijo: «De gesto a las palabras. Y.

cómplice y auxiliar en la eva- s sión de la muchacha. cuando los gusanos des- garren sus miembros. Al oír la sentencia condenándola a las tinieblas de una muerte prematura. siguiente? Sin duda recordáis vuestra reciente decisión relacio- nada con ese asno. encerrar desnu- da en su vientre a la joven que él nos ha preferido. otorgad a esa joven la sobre el cadáver en que me iba a convertir el día gracia de la vida. sin d e s p l a ~ a r s epara ~ ~ emitir su voto. no os precipitéis tampoco unánime. Propongo. los ladrones. un olor nauseabundo cortará su respiración. 32. ella. el suplicio del patíbulo cuando los perros 2 y los buitres le arranquen las entrañas. (fingía estar estropeado). se consu- mirá lentamente por falta de alimento y' no tendrá siquiera las manos libres para darse la muerte». {qué podía hacer sino llorar 4 Si queréis seguir mis consejos. con mis largas orejas. los mordiscos de las fieras. ya bien relle- no. pero derecha (a favor) o a la izquierda (en contra) de la mesa pre- comilón sin igual y ahora. 3 Cuando hubo terminado el discurso. pues. se adhieren a su parecer. finalmente. degollarlo ma- ñana. por aclamación 68 Una manera habitual y rápida de votar a favor o en contra de una propuesta en las asambleas senatoriales consistía en invitar a los votantes a *desplazarser> y agruparse a la . pero de la vida que ella se merece. 194 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 195 instrumentos de tortura. Tened en cuenta todavía nuevas y dolorosas torturas: aun en vida habitará los flancos de una bestia muerta. a y coserla después de modo que quede fuera tan sólo su cara. por añadidura. »Así ambos sufrirán la totalidad de las penas que en estricta justicia habéis decretado: el asno tendrá la muerte que desde hace tiempo merece. eterno perezoso ciertamente. las quemaduras de las llamas cuando el irresistible calor del sol inflame el vientre del animal. expondremos el asno sobre una roca de aristas vivas para que se tueste a los rayos del sol. vaciar totalmente sus entrañas. con todo el resto de su cuerpo aprisionado entre los flancos del animal. mentiroso sidencial.

En cuanto la luz del alba hubo disipado las tinieblas y el resplandeciente carro del sol.5 cios nada dudosos. se esperaba de él una información sobre Cuando vosotros emprendisteis la marcha para regre- sar al campamento. observaba qué decisión se iba a tomar para . Se desaparecido sin dejar rastro desde entonces por parte 2 sentó en la misma entrada de la cueva. recompensar debidamente los buenos servicios del asno. y era de la pandilla de los ladrones. cuya casa con ese fin se llevó el caballo blanco que tenía: . 1. Le fue fácil hallar el medio de asegurar su recobrado aliento.para hemos saqueado últimamente. LIBRO V I 1 197 poner en claro el asunto: si se acordaría perseguir a los ladrones. iluminó la 2. arramblando con todo gracias a los crímenes y proyectos de su amo. se desgarraron sus carnes hasta dejarlo casi dignación. quería traeros una información completa. »Se alegaba como indicio más evidente de su naturaleza entera. al día siguiente sufrió toda clase de tor- 4 corrillos que formaba la gente. y cuando hubo ninguna. con todas las aparien- cias de la realidad. 2 de encima toda preocupación y sentirnos tranquilos. 3 «Por lo que atañe a Milón de Hipata. los departamentos en que Milón solía encerrar toda su fortuna. porque estaba exhausto. seduciendo a la a su casa y se realiza la boda (1-13). fingiendo dolor e in- turas. »De acuerdo con la misión que me habíais confiado. al contrario. Pero en realidad es Tlepólemo. Unos indi. entra un nuevo recluta de extraordinarias condiciones: sona. mediante una falsa carta de Para cubrir las bajas producidas en la compañía de los ban. podemos quitarnos ya disponer de magnífica montura. yo me mezclé a los de la ciudad. contró al esclavo de Lucio en la misma casa en que se hospedaba.La recién casada quiere sirvienta de Milón por fingir estar enamorado de ella. hacían recaer todas las sospechas LIBRO VI1 de la multitud sobre un tal Lucio. comunicó huida burlando a sus perseguidores por la mayor rapi- a sus colegas las siguientes noticias: dez de maniobra y escondiéndose cada día más lejos. recomendación y haciéndose pasar por excelente per- doleros. el prometido de la tenía como un familiar de los más íntimos. un zagal sin entrañas. za de Milón. había ganado tan incondicionalmente la confian- se hace pasar por el famoso Hemo. el terror de todas las pro. como lo daba a en el preciso momento del crimen. Se decía que. apareció de improviso un individuo: culpabilidad el hecho de que aquella misma noche. por orden de los magistrados se le arrestó y encerró en la cárcel vuestra fuerza y sin igual valor. Es cierto que se en. a quien se recla- maba como evidente autor de la fechoría. a quien logra liberar: la monta sobre el asno. le impone las más duras rraba la puerta y hasta había explorado muy de cerca penalidades en lugar de la buena vida que era de esperar (14-28). la lleva permanecido allí varios días y que. que había cautiva. Pero había examinado atentamente el dispositivo que ce- el guardián. ese tal Lucio había entender la efusión de los saludos intercambiados. . pocos días antes. y hasta qué punto se llevaría a la prác- tica. que éste lo había acogido en casa y lo 6 vincias.

me verme el vientre. más vil de los cuadrúpedos. un auténtico parrici. Al saber que 3 algunos o. al acabar de refe. carse ante todo a buscar compañeros de armas. . el cuando me volvió a la mente aquella preocupación más inocente suele recibir los palos que corresponde. mejor dicho. sacó mil piezas mortal más insensible..2 debía excitar justamente el dolor y la compasión del rir las calumnias que me afectaban. el individuo aquel. el sano juicio nunca preside a dome de la crueldad de la Fortuna. 1 SU crimen merece)).». vociferando siempre el mismo «No. al revés: el malo 4. 198 EL ASNO DE ORO LIBRO VI1 199 3 muerto: no se consiguió de él la menor declaración siquiera negar mi culpabilidad con un simple monosí- sobre el asunto. para dedi- recordamos la expresión que usó Lucio en el libro 111. la determinación que habían rían a los criminales. Luego. para que mi silencio ante tan odiosa 3 rosos emisarios a la patria de ese tal Lucio para que acusación no pudiera atribuirse al remordimiento e se busque al acusado y se le imponga el castigo que interpretarse como confesión. me quedé pegado en la primera vano los sabios de la remota Antigüedad habían ima. a . se me recla. es decir. sílaba. 4 Oyendo ese relato. por un cruel asalto de esta diosa. se han enviado nume. sin poder ya aguantar. yo comparaba mi situación de Pero. aunque igualmen- antiguos. én fin. tomado los ladrones de inmolarme a los manes de la muchacha. al contrario. propone un breve período de paz en los auténtico parricidio.es que nos reparte la buena o mala fama al azar o. si ni siquiera tuvo su elección entre los mortales. capí- tulo 7: «hasta el bueno de Milón. luce el título de hombre virtuoso y. Y no me era posible defender mi causa. mi padre hospitalario». Mas ¿para qué seguir queján. Sin embargo. Así yo. y el parangón entre veces la primera palabra con sonoridad descomunal. el término resulta más exacto todavía si caminos y una tregua total en los asaltos. empezó a hacer preguntas interesán- dio". de oro que traía escondidas y cosidas bajo la ropa. al contrario. su transgresión constituía un execrable crimen. yo. aquel Lucio feliz y este asno desgraciado me arrancaba todos mis intentos resultaron vanos al pretender ar- gemidos del alma. maba como culpable del saqueo ocasionado a un hués. se inclina reparo en someterme a la misma esclavitud y al mis- preferentemente por las compañías que debiera evitar mo yugo del caballo que estaba a mis órdenes y me y de las que se mantendría alejada si fuera vidente. que los mejores habían su- 69 Las relaciones de hospitalidad eran sagradas para los cumbido en circunstancias diversas.5 menos los merecen. común. me venía a la mente que no en ticular la siguiente. agachando repetidas veces la cabeza para 3. por ginado y representado a la Fortuna ciega y hasta sin más que me aplicara a redondear en rápida maniobra s ojos: siempre reserva sus favores a los malvados que mis colgantes labios. quise al menos declarar brevemente: «No fui yo». las había robado a varios viajeros. si bien es verdad que pude emitir una y varias 4 antaño con mi triste presente. para colmo. Un crimen como éste honradez le imponía el deber de entregarlas a la caja resultaría ser más que un robo. mejor dicho. servía de montura? 6 y lo peor de todo. con mi triste suerte. labo. no. más apremiante.decía. ni dose por la suerte de sus camaradas. según . ya creía sentir las angustias del parto he visto reducido a la condición de animal y soy el para dar a luz a la desgraciada jovencita. y su 2 ped que tenía todo mi afecto. No obstante. y. Finalmente. Fluctuaba yo así en ese mar de pensamientos. un te heroicas.

3 que aún empezaba entonces a asomar la primera cipitaron al destierro. Pues un procurador 5. las comodidades y delicias de la ciudad. 200 EL ASNO DE ORO LIBRO VI1 201 completar con nuevos reclutas los antiguos efectivos el gusto de unirse a vosotros. alimentado con acabar convenciéndolo: era hora ya de aplicar sus sangre humana. él había prometido. Con el pelo cortado y disfraz masculino. tiembla el pulso. Él mismo. 6. Una mala inspiración del cielo 2 otros más hasta completar los efectivos. Por todos sacándoles toda la extensión de la cabeza. por decirlo así. sin darles la menor impor- vientre. era ya hora de sacar partido a los de mi padre. Yo soy el célebre bandolero 5 contrado ya días antes por su cuenta a un hombre Hemo de Tracia. dice: «Salud. educado en las mismas filas de nues- manos. acoged gustosos a quien tiene ceñida con cinturones cargados de valiosísimos colla- . a un oficio tra compañía. menospreciando. sin hablar ya y distinguido por su brillante hoja de servicios. si muchos se espantan es posible atraer con recompensas a la gente de buena ante la muerte.. Todos a una se adhirieron al parecer de ese imperial. tengo arrojo y decisión. Su esposa. verdadero gigante como metódicamente. heroicos camaradas. todo lo perdí de la noche a la mañana. clientes del vale. 4 y a rehacer los cuadros de la marcial cohorte: es posi- prefiero recibir heridas en mi carne que rebajarme ble reducir por el terror a los que se les resistan. había en- pleto a toda Macedonia. voy a proceder siado. alcance. la musculatura de su pecho y de su familia. 6 magníficos recursos de su salud. entumecidas por la larga inacción. vuelve con un joven. y buscar a cia y verse destituido. desde este momento sois mis fieles su desgracia. a quien ni le falta vigor ni le último rincón de las provincias. aquella brillante posición. tancia. El camarada hizo que yo lo asaltara cuando él pasaba de largo a mi aquel se ausenta entonces y. sencia. Iba a medio vestir. para llenar de oro mis manos. Y no me toméis por indigente o desgraciado. y eso despiadada envidia. cubierto de jer de rara fidelidad y ejemplar virtud. partos sucesivos lo había hecho padre de numerosa cual coraza. m9 moral se crece con su misma pre- voluntad. que en su día había ganado doscientos mil orador. que en diez harapos dispares y mal cosidos entre los que lucía. tuvo la mala suerte de caer en desgra- valía parecía suficientemente comprobada. y no habrá pocos que renunciarán volunta.. »Pero aquel nutrido ejército de mis antiguos y sino emplearlo a fondo en conquistas de oro. de una banda heroica con la que he arrasado por com- 5 en poderosos reyes. 4 compañeros de armas. ciertos acusadores hábiles lo pre. le había estado dando consejos hasta otro bandolero igualmente ilustre. sin hacerse esperar dema. Pero para explicar el caso. había Presentándose así. Se acuerda admitir al joven propuesto. »Había en la corte del César un personaje ilustre 2 rarse ninguno de los presentes: pues. 4 riamente a su vil existencia de esclavos para adherirse ni juzguéis de mi valor por mis harapos: he sido jefe a una organización que los convierte. mu- 3 barba de sus mejillas. seguido a su marido en el destierro para compartir roso dios Marte. llamada Plotina. mi padre fue Terón. soy el heredero y rival de la bravura más lucrativo. cuyo nombre hace temblar hasta el corpulento y joven. descollaba entre propio emperador lo tenía en particular estima. no debía alargar más su robusto brazo mendigando una mísera moneda. cuya mil sestercios. al que difícilmente podía compa. el del resto de aquella corpulenta mole. según dice.

de un florido es- 5 continuas penalidades con temple varonil. dada la hora avanzada de la noche. y os prometo que en poco tiempo la incomparable conquistó simpatías por procedimientos roca que os cobija se convertirá en oro». Nos lanzamos sobre ellos y padre ni mi valor personal: apenas recobrado del susto arramblamos con todo. escondía para evitar el propio riesgo. dos mil piezas de dad. la dote que tengo el gusto de pagar salido indemnes en la retirada. 9. recogí así una modesta reserva para mi viaje». se asociaba a todos los peligros de su ma- rido. añadió: «He ahí mi modesta gratificación. el pasaje. puso todo en movimiento con sus blados. aunque fuera solo. dejó caer al 3 y criados y pidiendo encima refuerzos a toda la vecin. como los llevan las muje- la residencia temporal que había asignado e1 fatal res. »Pero al tocar la playa de Accio. Sin aplazamientos ni titubeos. aquella mujer admirable (hay incondicionalmente como jefe. también me ofrezco para serviros 3 »Pero acto seguido. la gloria de mi 2 cerca de la embarcación. operábamos nos. transformado. cuyo vuelo caía en ondulante cascada. fierno. a vuestra sociedad. varias granjas o po- saltó al dormitorio. evadirme escapando a duras penas de la boca del In- tarse entre los pelotones de guardia y sus espadas des. después de bajar de Macedonia. cuando su expedición se dirigía a Zacinto: era zapatos blancos muy finos. y. Únicamente yo pude indumentaria había disimulado hasta aquel momento. me dejaban ir libre- otros. pasé entre las líneas 7. 202 EL ASNO DE ORO LIBRO VII 203 res y de monedas de oro. . y en el acto la banda dejo de existir: ¡tal es que se lo ponga en lugar de aquellos harapos millo- el poder de la simple voluntad de un gran príncipe! n a r i o ~ ' ~ Ya . tampado. acabó deshecha y triturada. Luego. pero logramos retirarnos después de este golpe aproveché el disfraz de mi indumentaria impropia 2 de mano. ante las miradas de todos. César votación masiva. le confieren el mando por unanimi- decidió la eliminación de la banda capitaneada por dad y le sacan un traje un poco más decente para Hemo. mejor dicho. con la suavidad y frescura de la infan- do a dormir en una taberna que había en la costa. esta mujer pasaba sin inmu. velaba por su vida sin desfallecer y soportaba 8. ya que cada cual se oro. Plotina para asaltar. 70 El adjetivo se explica por la fortuna que aquella vil res. No he desmentido. lícitos. Al oír el primer ruido a la entrada. aquella esposa de fidelidad niente en ello. por la mujer del borriquero. mente. gritos de alarma. apariencias del sexo débil y montado sobre un asno que acarreaba gavillas de cebada. He aquí cómo: envainadas. no obstante. si no tenéis inconve- que proclamar la verdad). No fue poco el riesgo que co. sin que se me identificara. rrimos. sin el pánico general. abraza personalmente a Toda mi tropa. vía imberbes. calcé unos mar. »Me puse una bata de señora. los ladrones. desabrochando entonces sus harapos. donde enton. no hubiéramos o. que supone el verse bajó el filo de espadas aguerridas. Habían su. suelo. muy cia. a ello contribuían entonces mis mejillas toda- para ahorrarse las molestias del oleaje. llamando individualmente a soldados Y. me perado ya un sinfín de dificultades por tierra y por cubrí la cabeza con una bufanda de punto. se había echa. en 4 ganza para nuestra agresión. intercedió ante la majestad de César y obtuvo tan pronto regreso para su marido como plena ven. de los soldados que me perseguían. perseguida por destacamentos milita. En una palabra. disfrazado bajo las decreto. pues tomándome ces.

Yo estimo. pues. no debe anteponer nada al añorado su digno matrimonio. El joven. ni siquiera la venganza. y la espera ante la decisión gene- mente cómo la tenían cargada de cadenas y se retiró ral me torturaba el corazón. o. Tal es mi propuesta. éstos lo colocan en el mandáis en vuestras decisiones y en vuestras perte- puesto de honor para inaugurar su mandato con un nencias~. velando por la economía de los mi colaboración al servirle de montura. empezó a dar tan irresis- todo. cuando la veáis reducida a la servidumbre del de verde césped. al ver a aquel hombre joven y oír hablar de 3 3 ciara cuál es. es había fingido amar a su joven pretendiente. si os desagra. no tendré la osa. mejor dicho. pero libera a la joven de sus ataduras. que había decir. A lo largo de la con- versación se entera de la evasión de la muchacha. Los demás prepa- hizo antes. ran un gran fuego y levantan al dios Marte un altar tancia). Pero. Él se va. en todo caso. De unos abriles como los Marte. ante prostitución y de alcahuete. Pero vosotros sois quienes recuérdese lo dicho en la nota 44. globalmente sobre todas las mujeres y en el asno. me bastan 5 esta jovencita de alcurnia. podéis exigir en justicia por Dadme diez hombres que me acompañen. mejor dicho. de oponerme a vuestra decisión. 5 resentimiento. hace tiempo. 'el Socio'. Ella. lupanar. zoso burdel. . o. efec- dara mi parecer. vuestra venganza podrá darse por satisfecha. a pensar mal del sexo femenino en su totalidad. en la venta de la joven y en el reclu- 6 SUYOS podrá sacarse una bonita suma. mano: la creo ventajosa. a quien llevarán a una casa diez para atacar el castillo vecino y procurarnos un pública sin que pueda ya volver a escaparse como banquete de pontificals71. He ahí cómo. siempre os queda el recurso de tivamente. averigua en qué protector de la muchacha y del borrico. que me creí con derecho ocupa vuestro interés. y lo llevan a verla: observó efectiva. tan sólo habréis logrado satisfacer vuestro sobre su específica moralidad. finalmente (lo que también tiene su impor. tenía ante mis ojos a una muchacha que 4 volver al asno. pues. Pero la deli. sin provecho alguno. Por fin se accede cometeré la grosería. tamiento de nuevos camaradas. nozco. beración fue larga. tibles muestras de alegría. me arran- con una mueca de desaprobación: «Ciertamente no caba el poco aliento que me quedaba. en mi opinión. ya que con frecuencia feliz ante el solo nombre de un inmundo y vergon- ésta ocasiona también perjuicios a los que la ejercen. y. según creo. Pero. pido un voto de confianza. de 10. 2 banquete entre copiosos brindis. pues? Vayamos a implorar la asistencia de y ponerla allí en venta. un ladrón juicioso. talentos que. ya que sólo me pre. Yo mismo co. si hacéis perecer a la joven embutiéndola recaía. que un ladrón. ni siquiera tenemos de ellos es capaz de pagar al contado los hermosos vino para beber a discreción o al menos con tasa. sentiría hondos remordimientos de conciencia si silen. 204 EL ASNO DE ORO LIBRO VII 205 cada uno de los presentes. os hablo con el corazón en la 71 El original vuelve a decir aquí «un banquete de saliosn. y ahora de pronto era lucro. En aquel instante la censura del asno 4 Así. Mi criterio perso. volviendo a tomar la palabra.2 sitio la tienen. a la propuesta del recién llegado e inmediatamente se día -dice. por lo que veo. a varios profesionales: cualquiera nos falta la víctima del sacrificio. dice: «¿Qué nal es más bien que debemos llevarla a alguna ciudad esperamos. de la muerte bandoleros. pues. nuestro deber. presentaba nuestra defensa aquel ilustre horrenda que nos esperaba a ambos.

206 EL ASNO DE ORO LIBRO VI1 m 11. de vez en cuando. 13. pero a la calle a presenciar la ansiada escena. todos parecían muertos. mi dulce Gracia. por Hércules. sino gado de años. Esta familiaridad no me gustaba paldas y emprendió la marcha hacia su tierra. ahogados 4 se había llevado a los labios. Entonces. ofrecía. guisa. aquel hombre no era Hemo. como yendo en busca de algo por las ne. Tlepólemo. me 72 Téngase presente. y cuando él. vino puro y ligeramente tibio que él se guarda bien Entretanto. no desentonar en aquellas circunstancias: estiré las 12. Gracia. algunas jar el vino con agua tibia o caliente. desbancado por este advenedizo. la ciudad entera se lanzó tendiente? Así. los besarla. dijo: «Ten en vuestros saqueos y rapiñas. exageradamente indignado. Y. Al poco rato llegan nuestros proveedores car. Era digno de 2 Después de pisotear tu cariño. ya sensiblemente la voz y sin importarle más mi pre- bra: «No sólo debéis apreciar mi capacidad de mando sencia que la de un verdadero muerto.5 cho gusto. «Oye. me ha inducido a sos. de tiesas melenas. cargó a la joven sobre mis es- la misma facilidad. la costumbre de reba- entregaba a esos pensamientos calumniosos. precisamente el novio de nuestra joven- Compañero y Guía. sobre todo. muchacha: le pasaba discretamente bocadillos y le algo así como un soporífero. ¿te has olvi- dado de tu boda y del cariño que te unía a tu pre. los amigos. Corren a a quien te acaban de unir tus padres.4 cesidades del servicio. jse verá ahora nuestro encuentro los padres. para ser nuevamente el instrumento de mi perdición? Yo mismo acabé por tomar parte en la alegría para 3 Realmente estás jugando la piel del prójimo». Barre. no dejaba de acercarse a la pechar que en aquellas tinajas echaba alguna droga. los sujetó con fuertes ataduras. ella le devolvía cariñosamente los besos con inmovilizó a su antojo. eligen un macho cabrío. un ejemplar car. también se ha de ver confianza. sin la me. llena pañeros ya vencidos y ahogados por la borrachera es grandes copas. 5 absolutamente nada. aquel marido que yo no conozco. este matón cubierto la dependencia. Y volviendo a la carga con más vigor. estaban por el suelo. En cuanto llegamos. y lo que ahora sirve a sus com- fuentes de carne. en vino. pero muy claras gados de pellejos de vino y arreando un rebaño de para un asno inteligente. En el acto se dispone una opípara cita. Entonces. pone la mesa. arregla de beber sin parar. levantando 2 2 comida. realiza todos los servicios con notable des. Y entrando enemigos tuyos serán muy pronto tus prisioneros». el de una don- enterarse? ¿No volverás una vez más junto al asno cella llevada en triunfo sobre un asno. los clientes. les sigue dando 3 3 treza y rapidez. en acción. la servidumbre: todas sus caras esta- 6 de sangre? ¿No sientes remordimientos de conciencia? ban risueñas y radiantes de felicidad. de probarn. de sus palabras con doble sentido. el famoso bandolero. el anfitrión toma otra vez la pala. me hicieron comprender cpe ganado. sirve con garbo y. y lo inmolan a Marte. Ella aceptaba con mu. . las copas que previamente él todos sin excepción. como ya dijimos. Mientras yo. una tras otra. pretendía nor dificultad. ¿te resultará agradable verse aquel cortejo en que tomaban parte personas de la prostitución aquí entre lanzas y espadas? Y ¿qué ambos sexos y de todas las edades: un espectáculo pasará si los otros bandoleros llegaran casualmente a nunca visto y ciertamente inolvidable. El hecho es que todos. hasta ahogarlos a todos. casta doncella. Pues a lo largo de la conversación. pues todos estos en las ocasiones placenteras de la vida». entre sonrisas.

en parte ligados como esta. iba trotando ante él. por mi libertad. fueron arrastrados hasta los despeñaderos veci. vara. y se 6 las cuerdas. o. feliz y joven que había reconquistado. regibn situada al norte del Afganistán. se sacó al exterior. Uno proponía que se prendimos todavía más apresados por el vino que por me tuviera encerrado en casa. me dejan en valores. pero prevaleció otra opinión: la que. transformado en perro en vez de convertirme en Pero lejos de la ciudad. No me pareció mal.lancé contra Fotis por no haberme de hombre. entre nos y precipitados al abismo. llamándome su sal. no me esperaba el menor deleite. molía a expensas de mi cuero su pan y el de 9 -14 . velando s cuanto a los bandoleros. des&& de decapitarlos con sus pro. Se rebuscó todo. a desgañitarme en una atrona. esperaba encontrar sin duda algunas rosas vador. en rrobas. 7 Felices y contentos tras esta venganza. proponía que se me dejara más bien ban. mental de raza. Pasada la primera noche en las primicias del amor. Para empezar. 208 EL ASNO DE ORO LIBRO VI1 209 orejas. Se confió al Estado Ia custodia de aquellos de la yeguada y. como se- donde estaban. con mucho mayor razón se me col- 2 ¡Pero qué terribles imprecaciones. a mí. contento al despedirme de los fardos y pesadas tareas. 3 donde sus padres la atendían debidamente. me inflé las narices y me puse a rebuznar con ¡Cómo se cebaban e hinchaban hasta reventar con las energía. regresamos 15. Tlepólemo me hizo dar media vuelta inme. con habas y alga- nos cargó de oro. el entre la abundante hierba de las praderas. sobras o las tajadas que robaban en aquella cena in- dora explosión sonora. terminable! 4 La joven había sido conducida a su habitación. en la recién casada no dejó de proclamar ante sus padres cambio. pias espadas. avara y pérfida criatura. La señora. ni siquiera una sombra de libertad. me enganchó al yugo 73 Bactriana. Por supuesto. mejor dicho. También se 2 mismo día de su boda manda que se me llene copio. plata y demás objetos de valor. Se acabó convocando a los amigos más juiciosos 4 habitual se sumaba esta vez el deseo de asistir como y deliberando sobre el mejor procedimiento para pre- espectador a la captura de los salteadores. su mujer. desde entonces. adonde me había llevado 3 asno! ¡Pues había que ver a todos aquellos perros! aquel escudero. sin hacer nada. se me alimentara con cebada selecta. Tlepólemo recibió en legítima posesión a la sus manos. mavera. y su marido el profundo agradecimiento que me debía. a los demás se les dejó los rebaños equinos. correr y disfrutar por los campos de pastizales. qué maldiciones maría de favores si un día recobraba mi personalidad -bien merecidas. muchas mulas de cría. me prodigaba toda clase de atenciones. aún del molino y. miar dignamente mis servicios. arreándome sin parar con una recia sigue dando su nombre actualmente a una variedad de camellos muy apreciados por su excepcional vigor y resistencia. y al verme recobrar la libertad al principio de la pri- 14. Se manda llamar inmediatamente al encargado a la ciudad. tras un largo preámbulo. me ocurría un nuevo pensamiento: si se me prodiga- samente el pesebre de cebada y que se me sirva una ban acciones de gracias y honores sin fin bajo aquella ración de hierba como para un camello de Bactriana especie de asno. Los sor. diatamente con nutrida compañía de caballerías y de hasta hacerles prometerme un trato de lo más hon- 5 ciudadanos. para dar a mis dueños. Pues a mi curiosidad roso.

Y sin darse todavía por satisfecha con con sus cascos delanteros practica el pugilato a mis que mis fatigas la hicieran subsistir. lluvia de garrotazos que me dejaban dolorido hasta po para la remonta. por su- que alcanza por fin la libertad. otro vuelve contra mí sus potentes y muscu- mis servicios de circunvalación 74 para moler el trigo losas ancas para lanzar a coces un ataque ligero. sin duda. adversarios siempre temibles y la médula de los huesos. sólo a última hora de la tarde me devoraran. tantos trabajos. quiso todavía entregarme a nuevos tor. Despedazado de igual modo por los diversos mentos. me trigo candeal. daba a sus huéspedes: los echaba a sus cambio. tadura. a las órdenes del amo. tos. entregándolo igualmente a la vora- 74 ES decir: «mis vueltas alrededor de la muela del molinoa. como asno. Pero hicieran plenamente acreedor al glorioso y sabroso la Fortuna. la Fortuna. ni siquiera me suministraba la ración agacha las orejas y. luciendo su incisiva y blanca den- 5 estipulada. en su crueldad. 16. sucio y ahorrar cebada llegaba hasta el extremo de saciar el lleno de ásperas arenillas. puesto el peor de todos. Feliz y saltarín. ése era s tada y molida por la propia muela que yo arrastraba. levanta la cabeza. Pero también rara poco los cascos tropezando contra las punzantes esta sonriente esperanza acabó en total fracaso. siempre pegaba sobre el 4 desde luego más potentes que cualquier asno. haciendo urdió una vez más un nuevo desastre. llaga. 210 EL ASNO DE ORO LIBRO VI1 211 4 toda la familia. Como si no me agotara bas. hambre de sus voraces caballerías sirviéndoles cuerpos humanos en abundancia 75. sin tener en cuenta las leyes de Júpiter Hospitalario. mejor dicho. yergue su 75 El rey de Tracia aludido aquí fue Diomedes. Adelantándose a evitar había hecho saltar la piel produciendo una inmensa lo que era a la vez un adulterio y una degeneración. me se me asigna la tarea de acarrear leña del monte y se 2 dejó irme con la yeguada. que echaba a sus caballerías los extranjeros que llegaban a las costas de inmenso pecho. aunque tarde. me pone a las órdenes de un joven esclavo. el bueno del pastor. a cambio de tercero. en en la historia. y. alarga el cuello. cidad de sus propios caballos. el trato que un rey de Tracia. como si me tritu- más apropiadas para ser mis esposas. 17. tieron celosos al verme llegar. según había leido yo la vendía a los colonos de la vecindad. anca derecha y. Agobiado por tantos desastres. Efectivamente. y su reino.3 paciencia iba ya a paso lento en busca de las yeguas tante la empinada cuesta del monte. después de penar todo el día uncido a la salvajes corceles para que éstos los despedazaran y pesada máquina. a fuerza de golpes en el mismo sitio. Pues rocas. tritura todo mi cuerpo a dentelladas. se lanzan con toda la capacidad de su odio en furiosa 4 persecución de su rival. un hoyo o un ventanal. con insaciable afán de atormentarme. Pues la cebada que me correspondía. exteriorizando mi im. Hércules acab6 con sus abusos e hizo sufrir al rey vencido el mismo suplicio. 2 caso un día. se sin. Uno se encabrita. todavía tenía él que sacudirme la piel con una 3 los sementales. un de los vecinos. . añoraba otra vez mi mo- heroicos servicios en la paz como en la guerra me vimiento circular arrastrando la muela del molino. Para colmo de desgracia. como suele decirse. aún alquilaba expensas. y a mí. saturados de pasto y cebados con tiem. tras las amenazas de un indignado relincho. En efecto. para que mis asaltos de aquellos caballos. El afán de aquel poderosísimo monarca por echaba unos puñados de salvado. sin cribar. con todo.

o en todo que fuera. anteriores acababan de formar en las inmediaciones te: cogió unos pinchos muy agudos y recios. y no un herían las púas con mayor violencia. Y si acciden. descargarme al menos en parte hasta que el buen consejo. Tal vez pias orejas. lo ata con 4 atravesar un río a lo largo del camino. mal equilibrada. levanté contra él mis potentes cascos. sin poder aguantar el peso. Después de tantos desastres. hubiera debido igualar el peso trasladando esos metió entre amenazas y juramentos. Pero en la tremenda situación. brillar para mí un rayo de alegre esperanza. me aplastaba bajo tales cargas a correr para escapar a su feroz persecución. Pero aquel vil y atrevido mozalbete 3 pinchaban y malherían cruelmente. buenas sogas y me pone en marcha. me ponían de pie. aparentemente. volvió contra mí toda la odiosidad de su comporta- miento: dijo a todos los pastores que. pues. peligro no veo ningún recurso. para sentenciado. Entonces se le 18. que. 212 EL ASNO DE ORO LIBRO VII 213 no dejaba de seguir machacando la herida sanguino. podría con aquella pila de haces. 3 que me pusiera de pie. coloca en el mismísimo centro de la carga. aún no se daba ocurre hacerme la siguiente fechoría. estirar del ramal. al contrario. todas aquellas terribles púas me vez de la muerte. De aquella s 2 añadida al enorme peso transportado. tos a tratarme con mayor dureza. para evitar s asno. brasa así recogida y alimentada por el ligero combus- talmente. vación. vuelvo a salir liberado ya de mi carga y a la vaivén de la marcha. me zurraba en toda mi extensión con un quería reservarme para futuras pruebas. no creáis que me prestara la menor ayuda al verme extenuado. y tal es el fin que más de una vez me pro- caso. al parecer. la Fortuna hizo zando por la cabeza. para no mo. sólo un elefante. me de leña. Cierto día que su librio. 20. era doble mi desgracia. al contrario. lo cierto es enorme garrote. El maldito esclavo no parecía tener 2 lo procedente hubiera sido ir quitando los troncos que sino una obsesión: la de acabar conmigo como quiera colgaban y aliviarme aligerándome un poco. por satisfecho con cargarme sin duelo. aupar. Si echaba lenta. resbalaba en el tible surgieron unas llamaradas que me envolvieron fango cenagoso de la orilla en acentuada pendiente por completo en un terrible incendio. empe. me tiro dentro punta envenenada. y me lo colgó al rabo como cilicio. ningún medio de sal- rriquero echarme una mano. Precisamente sur. hizo con ellos un haz bien atado instintivamente y. apagadas las llamaradas por com- y anudado. ideó todavía el fatal dispositivo siguien. En el extremo y llegaba a caer. también él saltaba encima y se ins. se inclinaba a uno u otro lado. obligaban a correr. aflojaba un poco el paso. acentuada impertinencia había agotado mi paciencia. Por otra parte. si. Si había que Me carga con un buen fardo de estopa. aunque era obligación del insigne bo.3 troncos al lado opuesto. 19. gió una ocasión para estimular sus detestables instin- diendo piedras encima para remediar la falta de equi. En la primera jarse las polainas. al pasar junto . Ahora. hasta que los mismos palos. o más exactamente por las pro. Pues casualmente las lluvias de los días 2 martirizarme. Y cuando la ese dolor. con la un charco de agua cenagosa. los estacazos me carga. con el pleto. granja saca discretamente un tizón encendido y lo talaba sobre mi grupa: ligera sobrecarga. pero. a modo que me libró de la muerte inminente a que estaba 4 de tónico. al verlo. El mismo sujeto. iba aña. la hoguera no admite demora y corre más me por la cola.

tratándose de un marido guientes : tan descarado. Hace sólo un momento. maltrecha y estropeada. lle. justicia con nuestra vida». coces -desgraciadamente ineficaces. mucha. echa sus entrañas a 2 vistos y por demás peligrosos. Y añade: «Oye tú. ciendo: «En consecuencia. privarse de sus arrebato de demencia. a ese dormilón. allí mismo y a la vista de venérea por su parte y ahorrarnos nosotros toda clase todo el mundo. intentó someterla a sus caprichos. su suerte hubiera sido espan- mos a esta mecha incendiaria sin el menor rendi. a la libertad). mi perverso acusador. se ceniza y la llevaremos a nuestros amos. la corpulencia. y ahora 4 al suelo a las personas e intenta caprichos monstruo. proclama que no puede con mi peso. En casadera o un chiquillo gracioso. uniones que a él se deben?». para evitar toda intentona 2 ces. tiró al suelo y dispersó así a tan hermoso ejemplar de asno y. Esta conducta nos costará no pequeños líos. estrecha a su víctima y la mordisquea se ponía ya a afilar el cuchillo sobre una piedra. mejor dicho. cuanto a la piel. la desgraciada aquella hubiera quedado y riéndose de mí añadió: «¿Hasta cuándo mantendre. Con mentiras de ese estilo. engordaría mucho el animal y adquiriría mayor cuyos gritos de auxilio acudieron los transeúntes.3 tantes infamias. con lo cual. o. ade- S Y. En cuanto ve gente por nuestros perros y reserva todo lo demás. cual galán enamorado. 214 EL ASNO DE ORO LIBRO VI1 215 a una hoguera cercana. de no mediar el llanto y las quejas de la mujer (a más. la tendió en el fango y enton. es decir la el camino. valiosos servicios cuando. hicieran violentamente de mí. se lanzó sobre ella como en un de libertinaje y desenfreno amoroso. logró soliviantar a los pastores para que se des- terquedad. tira Sin más titubeos. tosa y a nosotros nos hubiera tocado responder a la miento?~. Al pasar junto a una choza 22. suavemente con sus inmundos labios. Yo he visto a muchos asnos indolentes y 3 . aunque asno como lo veis. atraído. «¿Veis a ese perezoso. porque recordaba aquellas 3 matrimonio que Venus condena. improperios a los que mi púdico silencio daba mayor vándome de vacío. Pero uno de aquella cuadrilla de campesinos 4 pleito criminal. ahora me pone en compromisos nunca cho. bastaría castrarlo. salpicadas de otros vendió toda la leña que yo transportaba y luego. complacencias bestiales. para dar de comer a nuestros trabajadores. ¿por qué no lo inmolamos 21. por la especie humana. de preocupaciones. harto lo siento-. yo había dado deliberadamente sacaron de entre las pezuñas del asno y la devolvieron un traspiés y me había dejado caer para incendiarme. bajo el impulso pasional. La disculpa es lanza como loco. del vulgar corruptor de todas nuestras mujeres. al instante se des. muy fácil: diremos que lo mató el lobo». ejecutor de la sentencia de los pastores. sos imaginarios. a la vista de tomó la palabra: «Sería un verdadero crimen matar una joven de buena familia. invita a un alegría ante mi infortunio. riñas y tal vez algún 23. decapítalo ahora mismo. que renuncia al durísimo oficio de borri. a ese como digna víctima expiatoria de las monstruosas burro por antonomasia? Dejando ya de lado sus res. so pretexto la leña que acarreaba. Simulando hasta be. ya sea una mujer bonita o una muchacha carne. Uno de ellos acabó di. la curtiremos con una ligera capa de hace de su carga y a veces hasta de sus aparejos. 4 POCOSdías más tarde montó contra mí otro ardid bastante más peligroso. y urde una serie de acusaciones como las si. saltando de sos e inauditos.2 quero.

mis pas. {Por qué me atacáis?». sino. despatarrar y castrar a ese brutal e indesea. donde me apetito venéreo y que por esta circunstancia eran fero. será cuestión de un momento el volver a vues. por la mañana. arreán- agrado y si me dais un corto plazo para pasar por el dome con el bastón que tenía en la mano. jurando por todo lo divino y lo humano: sin decidirme. tan atrevido como valiente. mi ase. Me presté a correr 2 buscar todo el instrumental que requiere la interven. con la me urdió nuevas asechanzas. me reconocen al punto. puedo ir a casa a por un atajo desconocido para mí. al verme solo y 4 »En una palabra. cuando. seguía. el mozo aquel. sí. se con todas mis ganas para escapar del oso temible y volvían luego tratables y mansos. de devol- y echo inmediatamente a correr a toda velocidad. tración. no obstante. con la referida operación. a palos. Además era ya bastante insensible a los esta- tro lado. « iAh -añadió-. Pero el 5 tinencia o en arrojarme a un precipicio para morir. cargo todo el peso de mi cuerpo en las ductor y se había apresurado a echar mano a un ani- patas traseras. les opone fuerte re- 3 pero morir al menos sin previa mutilación. rompo la correa que me sujetaba declaración con el propósito. se desliza al exterior un oso feroz. se había puesto a cortar con el hacha una carga dido al joven que lo guiaba y a quien. toparon 2 todo al perder en parte mi integridad física. por supuesto. acostumbrado. por supuesto. de buena gana para alejarme así del peligro de cas- ción. casualmente con nosotros. naturalmente. sacando de la cueva inmediata habrás dado muerte». sistencia y. asustado ante la repen- mientras él jura que no ha visto ni la sombra del con- tina aparición. Pensaba. que iban en busca de una ternera extraviada y de los suplicios y lloraba como si fuera a morir del recorrían la zona en todas las direcciones.3 24. y emprendo la carrera ces y rabiosos. suelo. Efectivamente. si mi propuesta es de vuestro errante. Y al mismo tiempo lo tiran al 7 su inmensa cabeza. si . en condenarme yo mismo a una prolongada abs. Si es cierto que tal propuesta me arrancaba tando con desastrosa rapidez mi oportuna retirada. después de robarnos nuestro asno y llevártelo? colgaba de una enorme encina y. este rapto y esta violencia? elegir. en cambio. no verlo a su legítimo dueño. de leña. me saca una vez más camino de la montaña. adelantándose unos Mejor sería que nos dijeras dónde has dejado escon- pasos. otro.4 desolación de verme reservado para el más horrible tores. encuentro unos extensos llanos. quedará más manso que un borrego». sin pensarlo más montó a mi grupa y. me llevó mercado como es mi intención. alzo la cabeza estirando el cuello en mal suelto y extraviado para cobrar la prima de la toda su extensión. De pronto. ensañada con mi desgracia. «¿Cómo? {Pretendes que tengamos atenciones con. Pero la Fortuna. 216 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 1 217 hasta fogosísimos caballos víctimas de un excesivo ta abajo rueda rápidamente hasta el fondo. si este 8 6 me llevan sólo las patas: todo mi cuerpo lanzado cues- asno (ojalá mis ojos no lo hubieran visto nuncaj. 25. Pensaba. cierto transeúnte.6 4 como siempre. cor. Entonces. cazos. a dejarme moler ble galante. de las garras del Orco. del transporte y hasta capaces de prestar cualquier servicio. lo asaltan a puñetazos y lo trituran a patadas 5 Al verlo me puse a temblar y. en la clase de muerte que había de «¿A qué viene -dice. Acababa de atarme a una rama que tigo. aptos para las tareas del mozo más temible todavía. me pues. cogen del ramal y tratan de llevarme consigo.

no deja de comer hasta hincharse se reconstituyó a duras penas el cadáver. enfadados. jcómo. quilamente recostado en su pesebre. El muchacho no aparece por parte ninguna concedió ese mínimo plazo de satisfacción y tranqui- del campo. cargar con él y llevártelo corriendo para arrebatarlo libro VIII. Cuando. Tal vez se recer ante los magistrados al renacer el nuevo día las da de inocente: es. duda: los colmillos del consabido oso eran los res. da rienda suelta 3 que tardía. pero mañana tendremos mucho gusto en castrar cuando estuvo a tu alcance el proteger a patadas y a ese burro maldito y hasta en cortarle la cabeza por defender a mordiscos al pobre chiquillo? Si supiste. por de pronto se lo llevan y desprecia mis años. Yo bendecía al bon- vuelven camino del monte y del espeso bosque donde dadoso jovencito. Y no te faltará la colaboración de los aquí timonio de mi inocencia: sin duda lamentaríais la presentes>. por necio que fuera. Pero sólo me quedaba una posibilidad: la violentamente el pecho. el merecido castigo. lo que sí ven es su cuerpo hecho trizas lidad pues la madre del mozo. injusticia que conmigo habéis cometido*. golpeándose y desgarrándose de hablar. se figura que va bien atado a sus chozas en espera de hacerlo compa. añadidura. vestida de luto y mesándose la blanca cabellera con ponsables de aquella carnicería. como decían. allí mismo esa panza sin fondo e insaciable. aunque se que. . Pero ni siquiera se me 2 26. 6 y más de una vez. desde luego. exclama: « ¡Mirad! Éste. tran. está visto que desdeña 4 y el sanguinario criminal. capítulo 16). ambas manos. deplorando la muerte 2 y diseminado por mil sitios. 27. llamado celo al verlo morir? En todo caso hubieras debido 7 Pégaso. montado sobre un caballo alado. En nuestro texto el asno es «Pégasom. me reclama te concediera por un instante el uso de la palabra. En cuanto a mi Belerofonte76. ya que. Pues. a sión por mi desgracia ni un recuerdo por el desastroso quien acusaban de ser el indudable autor del rapto desenlace de su difunto guía. me había hecho un favor: el de aplazar por un breve día la operación del verdugo. el mozo solía hacer la leña. 218 EL ASNO DE ORO LIBRO V I 1 219 este asno pudiera hablar! Él mismo podría dar tes. al menos después de muerto. Yo no tenía la menor cruel de su hijo. hubie. en efecto. cuando se presenta el campesino en nombre del cielo. de las manos ensangrentadas del cruel malhechor. Los pasto. a salir impune de tan horrendo crimen. «Nuestra pérdida de ja quién. ra dicho lo que sabía si hubiese tenido la facultad irrumpe en mi cuadra y. venció a la Quimera y a las Amazonas (ver infra. 5 para la consabida operación. maldito cuadrúpedo. en cambio. manteniendo fielmente su promesa.no se remedia con vencer de que no has tenido parte en esta atrocidad eso. El consiguiente resultado fue que mi catástrofe res. entre sollozos y gritos de angustia. 9 De nada servían todas estas protestas. 5 en llantos y sollozos. a quién podrías con- hoy -dijo uno de los asistentes. criminales más atrevidos contar con su imperturbable 4 Entretanto. muy propio de los e imponerle. perseguirlo a coces. reunidos los miembros dispersos. los padres del muchacho se deshacían seguridad ante los remordimientos de conciencia. y. mi debilidad. 3 de felicitarme en silencio por aquella venganza. aun. atan al asno una soga al cuello y lo se aplazara para el día siguiente. a su glotonería. no fuiste capaz de socorrerlo con el mismo 76 Belerofonte. y el transeúnte que se apropió el animal es ~Belerofonten. con los ojos inundados de lágrimas. no tiene ni compa- recibió sepultura.

Pero. Traía extrañas y terribles noticias: su dueña 2 rrer sin rematarme: de no ser así. Entonces. vol- vió con un tizón encendido y me lo clavó entre las 1. años más tarde. un tres Parcas echando al fuego un tizón y dicikndole: «TU hijo vivirá tanto tiempo como dure este tiz6n. cual toda la familia. tecimientos desde el principio. boyeros: nuestra Gracia ya 77 Cuando Altea daba a luz a su hijo Meleagro. retiró el tizón y lo al país de los Manes bien acompañada. volvió a echar al fuego el profé- tico tizón: Meleagro y el tizón se fueron consumiendo a fuego que el mío. Meleagro mató a sus tíos. y. a tu camarada. 220 EL ASNO DE ORO todo menos escapar solo.Venganza y muerte de la viuda (8-14). los por escrito y su libro parecería una historia. vio a las no es de este mundo.n La madre. la naturaleza LIBRO VI11 (yo me encargaré de demostrártelo) da fuerzas al des- graciado que sufre*. la pobrecita ya no existe. sin embargo. entonces. Y sin terminar la frase echó mano a la faja La felicidad de la joven ex-cautiva y de su heroico liberador para quitársela. sin duda en una cacería (1-7). secta de sacerdotes mendigos (24-31). Pero. el tizón de esta había perecido. al parecer un ser- quedaba.Por venta.3 res y también vosotros. Un talento más hábil para vengar a sus hermanos. trágico destino se la ha llevado. asesino. corrió al llar. la jovencita aquella que había com- 4 que le embadurnó la cara y los ojos. Por la noche. enrollándola sucesivamente a cada dura poco: un amigo celoso asesina traidoramente a Tlepólemo una de mis patas. maldiciendo el prematuro cansancio de sus brazos. a la hora de cantar el gallo. y acabaron simultánea y paralelamente su existencia. Desbandada de los servidores de Tlepólemo: huyen cargando sus enseres a lomos del asno: trágicas peripecias del viaje 2 cogiendo luego la pértiga que solía sujetar las puertas (15-23). refirió el siguiente relato: «Muleros. Altea. las unió en apretado nudo. para 4 guardó cuidadosamente. entonces. . a tu guía. s a tu pastor. La ceguera y el partido conmigo entre los bandoleros las mismas pe- nauseabundo mal olor le hicieron por fin echar a co. llegó ancas. 28. . Sentándose al amor de la lumbre. nuevo Meleagro n. el asno Lucio va a parar a manos de los del establo. entre la numerosa cuadrilla de sus compañeros de esclavitud. una pluma más afortunada podría poner- lento. ¿Ignoras acaso que quien no presta eficaz ayuda a una persona en peligro de muerte suele ser castigado porque tal conducta es ya una falta ante 9 la sana moral? Pero no seguirás alegrándote de mis desgracias por mucho tiempo. solté un chorro de cierta materia semilíquida vidor de Gracia. nalidades. la desgracia se había abatido sobre Altea en delirio hubiera acabado con el asno. os referiré los acon- una reyerta familiar. se le cayó el palo de las ma. sacerdotes de la diosa Siria: lleva vida de mendigo con esa completamente agotada. 3 nos por su propio peso.- para que no me quedara ningún recurso de venganza. hasta que. acudiendo al Único remedio que me de la vecina ciudad cierto joven. dejando abandonado a tu compañero de esclavitud. pasto. . no paró de darme estacazos hasta que. con motivo de daros una información completa. ha ido se levantó en cuanto se retiraron las Parcas.

en griego. Trasilo apareció entre los primeros pretendien. quería cobrar unos animales feroces. a veces se reunían para comer y beber. era inaceptable y había sufrido un humillante fracaso. ocupaba una brillante posición. 4 tanto tiempo había meditado. se representa como posible. 5 titud que celebraba el acontecimiento: parecía rego- cijarse del venturoso presente y de la futura posteri. las visitas se hicieron 6 conocida. Aunque por su alcurnia aventajaba a todos los y más cada día el paso hacia unas relaciones adulteras demás y aunque procuraba granjearse el asentimiento y comprendía que era imposible romper los firmes de los padres con valiosísimos regalos. se iba deslizando gradualmente en pleno día. va creciendo su pasión. Ya se 2 había llegado a un cerro cubierto de bosque. En pocas palabras. de animales con colmillos o cuernos peligrosos. vais a ver (y. se mana. tes ingresos. convierte en fuego que abrasa y consume al hombre nificado de su nombre auténtico 78. una terquedad funesta 2 lo arrastra precisamente hacia ese imposible que él furioso ante la negativa a su propuesta matrimonial. buscaba la ocasión de cometer un sangriento delito. nuestra casa lo acogió entre los huéspedes dis. mientras él disimulaba sus criminales inten llos. mientras cuentaba mujeres de mala vida y se embriagaba hasta él. tan feroces como pueden serlo unos cervati- tinguidos. I 222 EL ASNO DE ORO LIBRO VIII 223 5 »Había en la ciudad vecina un joven de familia muy Se multiplicaron las entrevistas. al ver a la hija de nuestro amo cedida consintiera. estaba firme. 3. pero. en atención a su ilustre a una cacería. veía que se le cerraba más mano. Se llamaba Trasilo y su fama respondía al sig. . Trasilo se sumó con ostensible alegría a la mul.Lo cierto es que Trasilo había deliberado con dera. es decir. pues no encontraba lugar adecuado tes y con un especialisimo empeño por conseguir su para visitarla en secreto. débil al principio. . por completo. vais a ver a qué había liberado de los peligrosos puñales de los saltea. ¿Cómo no? La llama cruel 7 hora a relacionarse con pandillas de malhechores e del Amor. sin darse cuenta.Cierto día. El día que la muchacha. linaje. significa aaudam enramada limitaba con su sombra la visibilidad de . la espesa 78 Trasilo. Tal conducta lo había llevado en mala en el abismo de la pasión. temperatura. pero se había entregado al vicio: fre. frecuentes. es decir. con bastan. »En cuanto Gracia llegó a ser muchacha casa. aun suponiendo lo imposible. se le trataba cada día con mayor amistad. su conducta lazos de aquel primer amor en progresión ascendente. nos deleita con suave incluso se había manchado las manos con sangre hu. calma y a solas. había a su alrededor una multitud vigi- en matrimonio al virtuoso Tlepólemo. se oído muy atento a mis palabras). cuando el Hábito la alimenta. sin embargo. dades conyugales. pues Gracia no dejaba a su marido ir a la caza ciones bajo la máscara de la más perfecta amistad. pues. desenfrenada. Tlepólemo había invitado a Trasilo dad de los recién casados. con el tiempo. lante para perturbar cualquier iniciación en infideli- mente decidido a cultivar aquel amor fracasado y. 4. Lo que de momento parece empresa difícil se le va figurando fácilmente realizable 3 Acaba por encontrar la coyuntura favorable para intro- ducirse en la casa y se dispone a realizar el crimen que a medida que. 2. prestad gracias a la habilidad y bravura de su prometido. por favor. extremos pueden llegar los desafueros de una pasión dores. que la joven 2 Trasilo.

musculoso. todos llevar de un vano terror como estos viles esclavos. pasó y de heridas. muerto ya el joven. éste le clavó la lanza en el muslo derecho con la abso- 5. que el suelo. Trasilo.dentelladas primero las ropas y luego el cuerpo salvaje ímpetu de su hocico enfurecido constituye un de Tlepólemo. se finge afectado. Como Tlepólemo. indecisa. 224 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 225 los ojeadores y servía de escondite a los ciervos. que era el momento favorable a su engañosa perfidia. luta tranquilidad que le daba el pensar en la aparente Sólo estábamos prácticos en cacerías inofensivas y. acababa de cometer ni se dio al menos por satisfecho dos y despedazados por los topetazos que el jabalí con ver en mortal peligro a aquella víctima ofrecida a reparte a diestra y siniestra. sus colmillos. sus cipita sobre el jinete derribado. dejando en paz al jabalí. o los servidores. adelantándose. Sin hacerse esperar. despliegan al punto y. sin armas ni medios de garramiento producido por los mordiscos.15 . disimulaba no obstante su alegría 4 mano? ¿Por qué no montamos a caballo y nos lanza. creyendo certero. el furioso jabalí se pre. Pero Trasilo. en aquel momento. tiene ardiente sed de sangre. rodando por sionante cresta de hirsutas cerdas. Pero Trasilo. saliendo cada cual de 3 '¿Cómo? ¿Vamos a ceder al miedo? ¿Nos dejaremos su respectivo escondrijo. despedazando en suce- ojos. luego. con la piel curtida y poblada ploma en un río de sangre y al caer de espaldas no de alborotado y erizado pelaje. Y sin pensarlo más. gordo. »Así. ni un gamo asustadizo. »Todos nos quedamos sobrecogidos de pánico. y el sivas . El animal se des. identidad del corte causado por el hierro y del des- además. sobre quién ha de pronto. desolados. salta un enorme jabalí. acudimos. salta no es una cabra montés. y reclamaba angustiado la ayuda de su compañero. toma ese 3 da la orden de lanzar a los perros (perros cazadores venablo. de amenazadora mirada. bajo una aparente postración. hubimos de guarecernos bajo la maleza o sabemos que luego atravesó al animal con un golpe 2 desaparecer entre los árboles.9 rechinan estrepitosamente. Tlepólemo. afila sus colmillos y mira. abra- 9. El virtuoso S auténtico rayo. de tamaño nunca los tendones de las patas traseras. dejan oír al principio un gruñido contenido. saltan 5 de pura sangre) para atacar a los animales agazapados sobre los caballos y con todo su ardor tratan de alcan- en sus guaridas. que lo aco. También 11 defensa. su lomo es una impre. 6 lecciones de un hábil adiestramiento.8 visto. se dirige a Tlepólemo con estas capciosas palabras: 6 . dirige su lanza ni el ciervo. puede evitar que su amo salga despedido. trataba en vano de cubrir sus llagas de largo huyendo. Los perros más agresivos. . que intentaba levantarse. 2 abandonaremos la partida como asustadizas mujeres migo tendido en el suelo (con lo que quedaban cum- dejando escapar la magnífica pieza que tenemos en la plidos sus votos). fieles a las zar la pieza. se cubren de espuma. 7 4 bosque de frenéticos y discordantes ladridos. aunque feliz de ver a su ene. a una señal dada. acribillado de golpes lo redecilla y lanzándose en su primitiva dirección. Lo que lanza sobre el lomo del animal el dardo que llevaba. salidas. hacen resonar todo el de recaer su primer asalto. Ésta. amigo no se inmutó ante la horrenda perfidia que san más de cerca. yo cojo la lanza'. son los primeros en caer reventa. cierran todas las se vuelve para atacar. pisoteando la leve su crueldad. contando con su natural energía. más inofensivo que cualquier otro animal contra el caballo que montaba Tlepólemo y le secciona de monte. Se mos rápidamente en su persecución? Mira. despiden fuego.

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za con avidez aquel cadáver, que es obra suya, repre- cuando se hería el pecho, de suavizar sus penas, de
senta hábilmente todas las manifestaciones del dolor, calmar sus sollozos, de amortiguar la violencia de su 3
con un solo fallo: que no le quieren brotar las lágri- dolor con palabras amables y de recordarle, como
3 mas. Uniéndose así a nuestras lamentaciones, que eran consuelo, toda una serie de lugares comunes sobre
sinceras, atribuía a la fiera el crimen cometido por su el infortunio. Por lo demás, todos estos piadosos ofi-
brazo. cios eran tan sólo el pretexto para darse el gusto de
4 .Apenas cumplido el crimen, ya corre la Fama en acariciar a la viuda y fomentar su propio amor con
todas las direcciones; sus primeros pasos se dirigen una satisfacción de mala ley.
a casa de Tlepólemo y hieren el oído de la infeliz .Pero, cumplidos ya los deberes fúnebres, la joven 4
s esposa. Ésta, al enterarse de la noticia (la peor que se dispone en seguida a bajar junto a su marido.
se le podía dar), fuera de sí y descompuesta, se lanza, Piensa en todos los procedimientos y en particular en
cual bacante en delirio, por las calles más frecuenta- uno muy suave y tranquilo, que no exige arma de nin-
das, por los campos incultos, y, como loca, va prego- guna clase y se parece mucho a un plácido sueño: la
nando a voz en grito la desgracia de su marido. Acu- desgraciada quiere dejarse morir de hambre. Despre-
6 den cuadrillas de ciudadanos apenados, la acompañan ocupada ya hasta de su aseo, retirada en el fondo de 5
trans~úntesque se asocian a su dolor, toda la ciudad una oscura cueva, se había despedido de la luz del
queda desierta por la curiosidad de ver el espectáculo. día.
Ya llega ante el cadáver de su marido y, sin poder .,Ahora bien, Trasilo, con terca insistencia, en parte 6
casi respirar, se deja caer sobre él con todo el peso directamente y en parte valiéndose de sus amigos y
de su cuerpo, faltando muy poco para rendir allí mis- allegados, o incluso de los propios padres de la joven,
7 mo la vida que le había consagrado. Retirada de allí logra derrotar su firmeza; consigue que tome un baño
a duras penas por intervención de los suyos, perma- y un poco de alimento para reanimar sus miembros
neció en el mundo de los vivos sin ganas de vivir. amoratados, mugrientos y ya casi extenuados. Ella, 7
El cortejo fúnebre, al que acompañaba todo el pueblo, como hija respetuosa ante la autoridad paterna, aun-
se dirige al lugar de la sepultura. que muy a pesar suyo, acató una obligación sagrada.
Sin que su rostro reflejara la menor ilusión, volvió
7. ~Trasilo, entretanto, acentuaba cada vez más con cierta serenidad a cumplir su misión en la vida,
sus clamorosos lamentos y sollozos; las lágrimas que como le pedían. En su corazón, sin embargo, y hasta
faltaban a sus primeras manifestaciones de duelo bro- en lo más profundo de su ser, continuaba consumién-
taban ahora, sin duda por desbordar de alegría; pro- dose de pena y amargura; día y noche, sin la menor
digaba los términos cariñosos hasta embaucar a la interrupción, vivía de añoranza y desconsuelo; había
mismísima Verdad. hecho unos retratos del difunto con los atributos del
2 »Llamando con lúgubre acento al difunto, le añadía dios Baco y se había constituido esclava de su culto
los calificativos de amigo, compañero, camarada, her- divino, con lo cual su consuelo era a la vez su tor-
mano, sin olvidarse de sujetar las manos de Gracia mento.

228 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 229
8. »Pero Trasilo, tan impulsivo y presuntuoso millos: quien me separó de ti fue la lanza criminal
como su nombre78bi"o requiere, por una parte, sin dar de Trasilo'. Agregó las demás circunstancias y puso
lugar a que se hartara de llorar ni a que volviera de en claro toda la escena del crimen.
su enajenación mental, ni a que decayera con el tiem-
2 po lo que su duelo tenía de excesivo, y, por otra parte, 9. »Gracia, recostada y triste desde un principio,
cuando ella está todavía llorando a su marido, todavía con el rostro hundido entre los almohadones de su
se está rasgando las vestiduras y todavía se mesa los lecho, ni aun dormida deja de llorar: un torrente de
cabellos; pues bien, en estas circunstancias, Trasilo, lágrimas inunda sus mejillas y, como desvelada y ator- 2
3 sin titubear, le habla de matrimonio, le revela impru- mentada por una pesadilla, reanuda su llanto, deja
dentemente los íntimos secretos de su corazón y hasta escapar prolongados suspiros, se rasga la ropa interior
su inconfesable felonía. y con sus manos enfurecidas hiere sus preciosos bra-
4 »Pero Gracia se horrorizó e indignó ante sus sacrí- zos. Sin comunicar no obstante a nadie la aparición 3
legas palabras; y como sobrecogida ante un gran nocturna, al contrario, disimulando con cuidado la re-
trueno, ante un cataclismo sideral o ante el propio velación del crimen, sin que nadie se entere, decide
5 rayo de Júpiter, cayó al suelo sin sentido. Al poco rato castigar al infame asesino y liberarse a sí misma de
volvía en sí lentamente, lanzando a intervalos salvajes las penalidades de la vida.
alaridos; como ya comprendía con claridad el teatro »He aquí que el odioso pretendiente, cegado por la 4
montado por el infame Trasilo, frenó la impaciencia pasión, vuelve a importunar otra vez con propuestas
6 del pretendiente para madurar su decisión. En el in- matrimoniales los oídos voluntariamente sordos de
tervalo, la sombra del malherido Tlepólemo, con toda Gracia. Ella, cortésmente, evitaba entrevistarse con 5
la cara ensangrentada, pálida y desfigurada, se pre- Trasilo, y ante sus apremiantes declaraciones amoro-
senta a su esposa y la interpela en su casto lecho: sas, ante sus humildes súplicas, Gracia, representando
7 »'Querida esposa, admito que otro hombre tenga maravillosamente su papel, contestaba:
en adelante derecho a darte ese mismo nombre. Pero, »'La imagen de tu hermano, es decir, de mi adorado 6
suponiendo que mi recuerdo se borre de tu corazón marido, aquella bella imagen está aún presente a mis
y que la desgracia de mi trágica muerte rompa el ojos: el perfume delicioso de su divina persona im-
8 compromiso de nuestro amor, cásate con quien quie- presiona todavía mi olfato; el hermoso Tlepólemo vive
ras y sé más feliz que conmigo, pero con una condi- todavía en mi corazón. Sería conveniente, y hasta in- 7
ción: que no se una tu mano con la mano sacrílega dispensable precaución por tu parte, dar a la más
de Trasilo, que no le dirijas la palabra, que no com- desgraciada de las viudas el plazo mínimo y legal que
9 partas su mesa ni su lecho. Evita la mano ensangren- requiere el luto, es decir, esperar los meses que faltan
tada de mi asesino. No pongas tu boda bajo los aus- para que se cumpla el plazo de un año; este requisito 8
picios de un homicida. Aquellas heridas, cuya sangre afecta a mi honor y también a tu propia seguridad:
lavaron tus lágrimas, no son todas debidas a los col- con un matrimonio prematuro podríamos excitar la
7 8 1 ~ s Recuérdese, como se dijo supra, pág. 222, n., que Tra- justa indignación de mi difunto esposo y sus manes
silo significa «audaz». irritados causarían tu perdición'.

230 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 231

10. »A pesar de las advertencias, Trasilo no quiere que, al parecer, estaba atendiendo a su padre enfermo:
atenerse a razones; no se da por satisfecho con una le fue fácil sepultarlo en un profundo sueño. Cuando 4

promesa tan sólo diferida; continúa, como antes, im- lo vio boca arriba a merced de cualquier maltrato,
portunando a Gracia en voz baja con odiosas insinua- llamó a Gracia, que entró furiosa y se echó sobre el
2 ciones, hasta que un ,día ella, fingiendo rendirse, le asesino con decisión varonil y despiadado arrojo, di-
dice: 'Concédeme al menos una cosa, te lo ruego enca- ciendo:
recidamente, Trasilo: guardemos nuestras relaciones
3 en el más absoluto secreto cierto tiempo, que ninguno 12. d ¡He aquí al fiel compañero de mi marido, he
de nuestros servidores pueda sospechar nada hasta aquí al gran cazador, he aqui a mi adorado esposo!
cumplirse el año día por día'. Aquí está la mano que derramó mi sangre; aqui, el
4 ~Trasilo,vencido, sucumbió ante la proposición en- corazón que urdió para mi desgracia las artimañas de
gañosa; consiente, encantado, a ese amor furtivo; sus- la perfidia; aquí están los ojos que en mala hora se
pira impaciente por que llegue la noche con su cerrada enamoraron de mí; ya presienten en cierto modo las
oscuridad; su única obsesión es poseer a Gracia sin tinieblas que los esperan y por adelantado se imponen
5 más consideraciones. 'Pero mira (le dice Gracia), en- el castigo que ven llegar. Duerme tranquilo, sueña 2
vuélvete bien con el manto y que nadie te acompañe. feiiz. No te he de atacar con una espada, no he de
A la hora de la primera vigilia has de estar ante mi acudir al hierro. ]Que no se me ocurra ponerte a la
casa; no digas una palabra, conténtate con dar un altura de mi marido dispensándote una muerte pare-
silbido, uno solo, y espera a mi nodriza -ya la cono- cida a la suya! Morirán tus ojos, pero tú seguirás
ces-, que estará de centinela en la puerta, aguardán- viviendo y tan sólo verás lo que veas en sueños. Te
6 dote. Ella te abrirá, te hará pasar y, sin ninguna luz garantizo que la muerte de mi marido te parecerá una
traidora, te acompañará a mi habitación'. suerte frente a la vida que te espera. Ten por seguro 3
que no verás la luz del día, que necesitarás una mano
11. »Este cuadro escénico de un himeneo de para guiarte, que Gracia nunca será tuya, que no cono-
muerte encantó a Trasilo. Sin sospechar ninguna tra- cerás la dicha de casarte con ella, que ni descansarás
gedia, ofuscado por la espera, tan sólo se lamentaba en la paz de la muerte ni tendrás la alegría de vivir;
de lo largo que era el día y de la tarde inacabable. cual indefinido fantasma andarás errante entre las
2 Pero cuando, por fin, el sol cedió paso a la noche, se tinieblas del Orco y la luz del sol; andarás mucho
presenta con el atuendo indicado por Gracia y, deján- tiempo en busca de la mano que destruyó tus pupilas,
dose engañar por la capciosa exactitud de la nodriza, y lo más triste en tu desgracia será el quejarte sin
entra en la habitación con ansias de esperanza. Enton- saber a quién echar la culpa. Yo, entretanto, ofreceré 4
3 ces, la vieja, cumpliendo órdenes de la señora, lo libaciones en la tumba de mi Tlepólemo con la sangre
entretiene con palabras amables, le saca sigilosamente de tus ojos, ojos que inmolaré a sus sagrados manes.
unas copas y una jarra de vino que contenía una droga Pero, ¿cómo? Te estás beneficiando de mi demora en 5
soporífera; él echa un trago tras otro, sin medida ni infligirte el tormento que mereces; y tal vez estás
recelos, mientras ella disculpa el retraso de la señora soñando que me abrazas. ]Sí, para tu desgracia! Aban-

15. ella coge y desenvaina la como víctima! '.5 pleto. costa de nuestras patas. he ahí las mayor esmero y. y convencido además de que ni la 13. de pie junto al ataúd de Tle- pietario y por lamentar muy de veras el infortunio pólemo. afectados. .exhortándonos mutuamen. »Tras semejante profecía. tura. relato en- 3 rido. despierta para penetrar bañada en la propia sangre. Y. dice: 'Fuera esas confiado con especial recomendación. Mientras un dolor desconocido disipa a la vez dos. aves. He aquí el relato de aquel joven. luego. 232 EL ASNO DE ORO LIBRO VIII 233 dona las tinieblas del sueño. mujeres. vaciándolos por com. Entonces. evidentemente. no sentía 4 lado en sueños su marido y el ardid de que ella se el peso de la carga. por el centro de y decidió acabar su vida condenándose a sí mismo a la ciudad. donde exclama repetidas veces: '¡Manes irrita. se lanza en furiosa carrera. comprende »Entonces los amigos más íntimos de la desventu. reconoce mi venganza. se hun. Las Fu. se había enterado de todo. al ver que todos lloraban a lágrima viva y se des. los ojos vaciados. Pero el 2 y. obsesionada. finalmente balbuceó unas 6 en las sombras tenebrosas del castigo. tado por alejarme del maldito capador que iba a ope- 2 dió el hierro bajo el pecho derecho y se desplomó rar a mis expensas. por recelo ante el cambio de pro- 4 quecidas. calcula tus penalidades. Llevábamos chi. retira una aguja de sujetar el pelo pide que se le acompañe al mismo lugar de la sepul- y pincha ambos ojos de Trasilo. la mujer se lleva la espada era suficiente castigo para su enorme maldad. mano a la cabeza. por algún nuevo desatino. a quien yo había sido hacían en lamentacianes diversas. lágrimas. llevábamos pollos. He ahí cómo se rada Gracia se apresuraron a lavar su cuerpo con el enamoró de tus ojos una mujer honrada. hacía brillar la espada para alejar a la gente. los campesinos se sintieron profundamente te con ahínco a arrancarle el hierro de sus manos enlo. cargó sobre mi lágrimas importunas. con ese marido. Me he vengado del sanguinario asesino de mi tos útiles que guardaba en su mísera choza. ver a su actual desdicha salida más adecuada que una nueva desdicha. mayordomo de las caballerías. de la casa señorial. antorchas nupciales que iluminaron tu boda. »Contó con todo detalle cuanto le había reve. aunque era enorme: huía encan- había valido para sorprender a Trasilo. rias serán tus madrinas y formará tu escolta la Cegue. entretanto. toma el camino más directo para llegar al sepulcro de su ma. la sigue el pueblo en masa -las trecortado por hondos suspiros y a veces hasta por casas quedaban desiertas. »Trasilo. fuera ese duelo reñido con mis grupa y sobre la de las demás acémilas todos los obje- 5 virtudes. Levántate con palabras ininteligibles y rindió su alma varonil. Pero Gracia. se disponen a fugarse. he aquí un voluntario que se ofrece a sí mismo 2 SU sueño y su borrachera. cabritos. Cerró sobre sí las puertas con cuidado espada que solía ceñir Tlepólemo y. unieron para siempre a marido y mujer. La seguimos. Es hora ya de abrirme paso con quillos. pe- esta espada y bajar al lado de mi querido Tlepólemo'. por mi parte. todo seguía la expedición a 14. morir de hambre».3 tu infortunio. he castigado al abominable salteador de mi botín abandonó su antigua morada. enterrándolo en la misma tumba. sin 4 ra unida al eterno remordimiento de conciencia'. rritos: todo cuanto carecía de piernas ágiles y podía demorar nuestra huida.3 felicidad conyugal.

ya que la claridad en sí frena el ím. pendientes de aquel peligro que nos ni rezagados: hemos de caminar en grupo compacto inspiraba un temor tan inútil como inconsistente. también recorrimos la amplia lla. asobre las doce de la nochen. acabé pensando por era el escenario habitual de sus asaltos. procuraba a veces esconderme nura que seguía. más todavía. con ciega e irreflexiva precipitación ante el miedo a o tal vez por operar en otra dirección. si empezaban a las seis de la tarde y termi. a unas tres horas de guardia por relevo. tiene mucha razón en dárselas precisamente hambre. mente al frente de los caballos. es decir. petu de esas temibles fieras. y a veces me ponía ágil- 6 poco muy temprano por la mañana. para salvar así nos aconsejaba que no saliéramos de noche. en marcha. empezando por las siguientes: no se ha senda suministraba en abundancia. Tan sólo faltaba una trompeta para completar 6 quier momento. consejos: sin esperar la luz del día. toda aquella zona mi euforia. había. sin contar las piedras que la rocosa 8 precauciones. sino de mi pánico. por la tarde. de admiración. había quienes 5 de salir antes de que la visibilidad sea perfecta. mis ancas del ataque feroz. caí- . otro un dardo. llevaba una lanza. cuatro turnos naban a las seis de la mañana (la hora varía según las esta- se repartían la guardia de noche y se relevaban a intervalos ciones). tocaban. camino que debíamos recorrer.si queremos salvar todas las dificultades. se apostaban mi cuenta que debió ser el miedo lo que hizo volar en los caminos y atacaban a los transeúntes como lo al célebre Pegaso y que. no hicieron caso de los saludables ron al encuentro ni se dejaron ver siquiera de lejos. se vuelven rabiosos e irrumpen en las gran. los labradores nos tomaron por una 79 asobre la hora de la tercera guardia nocturna». se nos había anunciado. como éramos tantos. por todos los medios en el centro de la caravana. tal 7 vez asustados ante el estrépito de aquella apretada 16. sobre la hora de la tercera guardia nocturna". previniendo el peligro que 2 bierta de bosques. ya casi anochecido. Pero los malditos fugitivos que nos guiaban. de igual duración. si la tradición le ha dado hacen los bandoleros. Pero aquella ligereza no era indicio de 3 gran poder y en extremo feroces. para evitar ocultas emboscadas en cual. didas. causando general rodeaban por allí muchos lobos. al pasar casualmente por una aldea.e n cuña. me. Pues los lobos. A lo largo del y lo quería morder. nos cargan y nos ponen 17. azuzados por el alas. ni tam. horrorizado jas de las cercanías acometiendo ya por igual a las como estaba ante la Quimeraso que vomitaba llamas 7 personas o a los indefensos rebaños. llegamos a un poblado importante y rico. 234 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 235 5 Traspasamos la difícil cumbre de una montaña cu. el cuadro de un ejército en orden de batalla. . no ha de haber dispersos Ahora bien. aquél un venablo. pero la ma- de que el día esté bastante avanzado y el sol en todo yoría ahuyentaban a las fieras con antorchas encen- su esplendor. la gente entre las apretadas filas de acémilas. mos en una trampa mucho peor. según decían. Por otra parte. muy corpulentos. formación juvenil o ante la viva luz de las llamaradas. 80 Ver nota 76. cuando se planta en el cielo de un salto. antes blandían troncos de punta muy afilada. pues. secuencia no debíamos ponernos en ruta sin extremar otro un garrote. Yo entonces. En la vida castrense. aquellos pastores que nos guiaban 4 cadáveres humanos medio roídos y el suelo parecía se habían armado como para entrar en combate: éste blanco bajo tantos huesos limpios de carnes. En con. Pero. ni nos salie- posibles seguidores. al parecer.

En esto. descomunales. para lanzarse sobre los que se caían al suelo Recorrido ya un buen trecho. las cabras que pacían a su alre- 18. . que era el jefe de los pastores 19. 7 y desde una colina próxima. pelea. chillaba más de los nuestros le pregunta si podía venderles leche. exclamó: «No codiciamos vuestros tra nosotros. empiezan por recuperarse de caer de repente sobre nosotros una lluvia de piedras: su agotamiento. llamaron a los temibles perros y amainó por trados para montar la guardia. Tal fue su discurso. partida de bandoleros. Nuestros conductores consideraron oportuno 4 Y he aquí que a tan terrible peligro sucede otro descansar allí un poco para reponerse y curar debi- todavía más grave. luego. los excitan con- alto de un ciprés. para hacer frente a los que permanecían inmó- ileso. bastante preocupados por sus ni entre rocas como los salvajes para que os divierta bienes y asustadizos en demasía. llenos de heridas: uno llevaba la señal de una ble: sobraban perros y furia para cazar a los que pedrada. pidiendo auxilio a voces a su marido. rabiosos. otro pone compresas 5 piedras que venían de lejos. más feroces que todos los Apenas terminó él de hablar. Así cada cual espalda. sacu. se dis- malas intenciones de vuestro lado y por eso precisa- persan a saltos entre nuestras filas e indistintamente mente os rechazamos. Una de ellas hirió brus- de vinagre sobre sus carnes magulladas. un viejo los estaba observando desde lo alto de un cerro. sueltan unos perros ver correr la sangre humana». Tumbados. Éste. Pero él. Nosotros reemprendemos la 5 3 Espectáculo en verdad más deplorable que memora- marcha. invocando a los dioses como testigos y dedor indicaban claramente que era un pastor. que ella: U iSomos unos desgraciados cansados de ca- leche natural o queso recién cuajado. Pues desde lo alto de sus tejados damente sus miembros malheridos. viles. 2 minar! ¿Por qué nos atacáis? ¿Por qué nos machacáis diendo cachazudamente la cabeza. aplican rápidamente a sus heri- en esta situación no sabíamos si era mejor resguar- das variados remedios: uno desinfecta sus llagas en darnos de los perros que teníamos encima o de las un arroyo que corría por allí. hieren a animales y personas. deras. I dras. 3 2 lobos y osos del mundo. Uno conteniendo la hemorragia de su esposa. que estaba en lo 4 habituales y con toda clase de gritos. pues. capítulo 15. sospechábamos esas cidad de los perros. llegamos a un bosque 6 y además para andar a mordiscos de un extremo a con árboles muy altos entre verdes y sonrientes pra- otro de nuestra caravana. dejándonos a la mayoría tendidos en el suelo. que se nos tiran encima. otro sujeta camente en la cabeza a la mujer que cabalgaba a mi con un vendaje los tejidos desgarrados. con las exclamaciones completo la tormenta. el barullo de los amos exaspera la fero- despojos ni somos salteadores. se puso a llorar procura cuidarse a sí mismo. otro la de un mordisco. Un aldeano. replica: <<¿Seos 2 a pedradas? ¿Qué botín perseguís? ¿De qué perjuicios ocurre pensar ahora en comer o en beber o en un refrigerio cualquiera? ¿Ignoráis acaso en qué sitio os 81 Ver libro VII. tras larga sin miedo ni sobresaltos». Ahora ya podéis seguir en paz. Por efecto del vivo dolor. pero nadie salió huían. aquellos campesinos hacen al azar sobre la hierba. y además especialmente adies. cesó la lluvia de pie. LIBRO VI11 237 236 EL ASNO DE ORO queréis vengaros? No vivís en cuevas como las fieras. hasta acabar.

de un esclavo a cuyo cargo el amo había dejado toda redero~. cargado de años. luego. Relacionando esta circunstancia con las palabras del 4 2 »Era mi nietecito. por el Genio82 de cada uno dentes noticias sobre el camarada: lo había visto boca de vosotros. encorvado todo él sobre un cual había recogido sus bártulos para reemprender la bastón. 2 lar tiene aquel lugar. éste de elevada pastando y nuestros guías curando sus heridas. Se trata 2 devolviéndome sano y salvo mi último y Único he. tembloroso y con sorpren- 20. su servidumbre y la administración de la extensísima finca que nos alojaba. arrastrando su cansancio y llorando a lágrima marcha. . preocupados por su tardan- nos. y nuestro joven lo acompaña sin titubear.3 sario. de pronto. se acerca a nosotros siguiendo el camino. ya 22. no lo puedo socorrer. nos por delante bajo una lluvia de fuertes garrotazos. abrazando sucesivamente las za. al poco rato. muy satisfecho. redobla su llanto y. Sus súplicas y el gesto de mesarse sus blan de la misma casa. mencionado joven. envían a alguien en busca del compañero. debía traerlo advirtiéndole que era en los siguientes términos: la hora de arrancar. se puso en pie. salud y alegría edad tan avanzada como la mía. en cambio. arreando a sus y robusto. es decir. «Por la Fortuna. estaba perdidamente enamorado de canas conmovieron a toda nuestra gente. en cuanto al des- mis canas. los anim 82 El aGenioa es la divinidad protectora de cada homb narrador es un asno. su vida corre ya gran peligro. la dulce compañía de mis pasos. otro anciano. se cayó en el foso que hay al lado medio región maldita huyendo a toda velocidad y arreándo- cubierto de zarzales. En su honda preocupa. Sus palabras batalla anterior. Entretanto. se llamó repetidas veces por su nombre al viva. Su esposa. dio media vuelta y desapareció. resentida 3 tros hombres. 238 EL ASNO DE ORO LIBRO VIII 239 habéis detenido?». os será fácil ayudar a este desventurado anciano chos dignos de mención. Cada estatura. y el único que había salido indemne en la ovejas. Pero. no aparecía por parte ninguna. abandonaron aquella en el seto. pastor. 3 su llanto y los reiterados gritos de auxilio llamando a su abuelo demuestran que sigue con vida. Finalmente. un inmenso dragón se cebaba en él y había arrancad del Infierno a un inocente y devolvedlo a devorado ya más de medio cuerpo. ción. alcancéis llenos de venturado anciano. llegamos a una aldea donde descansamos 4 A vosotros. Aunque casado con una esclava 21. cuando rodillas de cada uno de nuestros jóvenes. tras una larga etapa rápidamente veis mis deficiencias físicas. el más jov sJ ~Nosotrosa. el de mayor arrojo moral. socorred a este anciano en su abandono. Allí se acababan de producir unos he- vigor. señaló con el dedo unos espesos zarzales cercanos. nosotross3 decírselo. Os los quiero contar. cuyas amenazas no podían sino aludir a este cuando corría para cazar a un pajarito que cantaba monstruoso huésped de la zona. cubierta. sin ver a nadie que pudiera todo el mundo había recuperado fuerzas. y y su marcha apresurada inspiraron a nuestros pasto. se impacientan por averiguar lo que de particu. ojalá. les implora lo hubiera hallado. Al mismo tiempo. el anciano 3 res un temor poco corriente. Al ver. pálido como el boj. Uno de nu una mujer libre de otra familia. con vuestra juventud y vuestro toda la noche. en pago de ello. preguntó dónde había caído el chiquillo. vuelve el emi. pero. arriba.

proclama sucesivamente el precio de cada No están de acuerdo los comentaristas en la identiíicación de 9. Lo mejor sería regalarlo. en venta. sólo su piel es aprovechable para hacer 7 sentidos. gonero. llegamos can. está tullido.16 . Yo quedaba solo como sobrancero. la Fortuna volvió sión. toda la contabilidad de su marido y todo compradores. dura situación. que se había desgañitado hasta enronquecer. pero con algunos nitivamente y para siempre en aquel lugar. tido. me hizo topar día bien cumplido a través de la llanura nos llevó a con el comprador más adecuado para eternizar mi cierta ciudad tan poblada como ilustre. Abandonamos igualmente esta maldita man. tortura todas sus carnes y sus mismas entrañas. lo amarró a una higuera en cuyo tronco car. 240 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 24 1 ante la infidelidad conyugal. calvo. después de untarlo con miel de pies expondremos inútilmente en venta a este burro inca- a cabeza. deja- ron el cadáver totalmente descarnado. siria como compañera forzosa en su oficio de men- poso para que presentáramos mejor aspecto al salir digo a. Cuando olfatearon aquel cuerpo endulzado un tamiz de gravilla. pa. enojada conmigo. Ved qué clase de individuo: un inver. a la que no podía sustraerme po- niendo muchos países de por medio ni tampoco apla- 2 3 . nos llevan al mercado y el pregonero. 2 2 sados. destruyó. se cebaron a pequeños pero innumerables niendo que alguien esté dispuesto a perder sus hier- e ininterrumpidos mordiscos hasta consumir en lenta bas». provocando un cual: los caballos y los otros asnos encuentran ricos incendio. una vez más su ciega mirada contra mí y. El amo. paz? Es viejo. Así promovía el bueno del pregonero las car- pegado al árbol de muerte era un limpio y puro esque. Pero la Fortuna. Nutridas tados.a diosa siriam. dice Apuleyo sin especificar su nombre. un maleante del ham- cía ofrecer reductos seguros contra lejanas pesquisas. con la diosa 3 feliz profusión. Entonces el pre- 5 el cuadro. Una etapa de un de sus sorprendentes procedimientos. cajadas de los asistentes. Aun así le todo el mundo pasaba a mi lado de largo y con des- pareció poca venganza por el ultraje infligido a su dén. Los animales tuvimos tres días de re. . ata con la misma cuerda a oliente me rascara sin parar las encías con sus dedos un hijo que tiempo atrás le había dado ese mismo infectas. le di un mordisco y se la trituré por com- marido. y un invertido viejo. supo- con miel. casi 4 cuanto había almacenado en el granero. y lo que seguía 24. en grito. años en mi dentadura. siempre leto de sorprendente blancura. con toda su pereza y modorra. Esto quitó a todos los presentes las ganas de 5 arrastrando en su caída al chiquillo para completar comprarme: era demasiado peligroso. vivamente afectado con esta muerte. cogió al esclavo cuya incontinencia había motivado se puso a hacer chistes a costa mía: «¿Hasta cuándo 6 tamaño delito y. que va por las calles y plazas y resultaban atractivos los víveres de todas clases en tocando los platillos y las castañuelas. hez de la sociedad. a voz a 4. Harto ya de los sobones que pretendían leer mis 4 lecho. dejando a aquellos labriegos en profundo duelo. y. oleadas de insectos surcaban su tronco en todos los es peligroso. car con mis desventuras pasadas. Los pastores deciden establecer sus lares defi. vuelve su furor contra sus propias entrañas. pleto. y se tira de cabeza en un pozo muy profundo. pelos colgando en rizos canosos. no se sostiene sobre sus cascos desgas- 6 comido anidaba un hirviente hormiguero. pues pare. por uno y volvemos a ponernos en marcha. como una mano sucia y mal- se pasa un lazo al cuello.

.. con su impaciencia. pregonero estúpido! muy recio. ni siquiera da coces. Al oír sus palabras se me ocurrió lanzarme a correr 5 como poseído de un repentino frenesí para que desis- 25. 85 ES desconocida tal ley Cornelía que castigaría la apro- piación de una persona libre y su consiguiente venta como 86 Estos afeminados hablan de sí mismos en femenino. Pero 6 asno -replica el pregonero-. 3 He aquí cómo se divertía el pregonero a expensas de nuestro vagabundo.». ¿Te figuras acaso. tal era el nombre que daban a mi nuevo pro- ciencia te va a dar». finalmente. imbécil. ya anuncia a gritos: «Mirad. pietario. le contestan. mi edad. esclava. en busca de un acosando con pregunta tras pregunta. ya que Apuleyo distingue claramente he traido del mercado un esclavo encantador». con lo que yo. que determinó su constelación. «Es de Capadocia. 10.). pregunta al exclama con evidente indignación: «iOjalá te veas pregonero por mi procedencia. pero él. en su pellejo idea pagando en el acto mi importe: diecisiete dena- 2 parece habitar un hombre pacífico. harto de mí. pero el pregonero.a su servicio un joven esclavo de verdad. Quiere averiguar también ¡Que la diosa siria. que tendrían todos los pormenores de las costumbres que en esta descrip- . que yo 4 4 Aun a sabiendas de incurrir bajo el peso de la ley puedo conñar la estatua de la diosa a una caballería CorneliaS5por venderte como esclavo un ciudadano indómita para que se espante cuando menos lo pien- romano. quiere saber. aceptó encantado. no muerde. cap. que el augusto dios de Saba y Belona y la divina dice: «Un astrólogo. te aconsejo que lo compres: es bueno y so. advirtiendo la sorna. se adelantó a mi tarea. «Ellas. antes de entrar por la esta divinidad. me veré obligada a salir co- en las caserass. hijitas mías. era muy poco honorable. sina es Atargatis. te será útil tanto en las faenas del campo como desventurada de míss. brio. tú mismo verás en seguida qué prueba de pa. «Ya lo ves: es un cordero más bien que un tiera de la compra en vista de mi irritabilidad. Cibeles con su Atis. y sordo y mudo como un cadáver. Lo cierto es que el clero de esta divinidad dejando oír el discordante griterío de su voz cascada. pues. y. empeñado en comprarme. con ganas de bromas. os ción corriente con Cibeles. se ponen a dar saltos de alegría. ción voluntaria (LXIII 88 y sigs. a Ia que arbitrariamente da un nombre como lo hace Catulo hablando de Attis después de su mutila- al estilo de los que figuran en la autdntica legislación romana. naturalmente. 242 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 243 3 Ese hombre. Pero al ver 3 ción atribuye Apuleyo a esos sacerdotes. con mucho interés. Y no es difícil rios que mi amo. ses y tire al suelo la divina imagen. graciosas groserías. se hizo cargo de su nuevo servi- . Pero el maldito comprador seguía rriendo.. puerta. y la excelsa Venus con su Adonis calcula que tiene cinco años. Se supone que el pregonero apela aquí por recurso a una ley inexistente. médico para mi diosa estrellada en el suelo?». con la cabellera al viento. Probablemente la diosa vertidos. madre universal y todopoderosa.. Pero 2 a ambas en el libro IX. bo. si hemos de acoger como exactos ronca y afeminada: creían. Me comprobarlo: aplica tu cara contra él entre ambas ató al punto un bozal de esparto y me entregó a File- ancas. si soy manso. pero el propio animal te hagan de ti un ciego por molestarme tanto con tus podrá dar más precisiones si le pides declaración. 26. Desde luego no puede mantenerse la identifica. dor para llevárselo a casa y. donde leemos: aPor una simple copa que la madre de los dioses (o sea Cibeles) ha las «hijitas» aquellas eran en realidad un coro de in- ofrecido a su hermana la diosa siria. Filebo. se presta a cualquier el comprador.

. una impostura proclamando a voces su culpabilidad: garrado colorido. Dejando atrás varias cho. cada cual se arregla un monstruoso se acusaba a sí mismo de cierta profanación sacrílega disfraz aplicándose una pasta arcillosa a la cara y so. para uso exclu. 2 mitras y con blusones de amarillo-azafrán. envuelta en manto de muecas y a ridiculizar a su director en todos los tonos: seda. algunos llevaban túnicas blancas sistía en unos cabos fuertemente trenzados de lana adornadas con franjas de púrpura como puntas de natural. Empuñó. no era un esclavo. oír sus palabras. timula su frenética danza. Al día siguiente se ponen unas túnicas de abi. Y para acabar. Los la carne y acabando cada cual por clavarse en el brazo acompañaba tocando su instrumento en las salidas el puñal de doble filo que llevaba. llegan a la casa de campo de un rico propietario. En cuanto arrancaba del fondo de su corazón frecuentes suspi- me vio en casa. decían. Alusión al desenlace de la Zfigenia en Aulide. evidentemente. sino. 28. formando círculos con sus cabellos sueltos. debidamente anudadas) y se puso a golpearse a lati- a7. ellos.5 al lado. comprado entre todos por veces concentran en sí mismos su furor. doncella. ya pensaba en las miserias que me esperaban.4 no se te ocurra comer solo ese pollito delicioso. en casa multiplicaba sus la cofradía se distingue por su acentuado frenesí: 6 servicios como concubina de la comunidad. a habilísimo flautiita coral. fingía sucumbir a un delirio irresistible: como si has llegado para sustituirme en mi penosísima tarea. zas. como víctima propiciatona en el sacrificio que en el Bajo el filo de los puñales. com. Entretanto. un cinturón sujetaba su indumen. gazo limpio. de Eurípides. ojalá caigas en gracia a tus ran superarse a sí mismos.. bajo los zurriagazos de 3 puerto de Aulide ofrecían los gnegos para impetrar un viento los látigos. hacen largas reverencias entre lúbricas contor. este hombre se apresuró a servirme ros y. Al queñecerse o enfermar. pues. como si en su persona rebosara el espíritu divi- abundante alimento y me dijo con alegría: «Por fin no.3 asno sustituyendo a un muchacho. irrumpen dentro como faná- S Entre bromas como esas y otras análogas me atan ticos. dirigiéndose a él directamente: «Oye. con y ya en la entrada se anuncian con estrepitosos y dis- tus palomitas. ante un pesebre. unos de el látigo especial que llevan consigo esos eunucos (con- 2 lino y otros de seda. empe- amos y seas alivio para mis riñones agotados! s. al contrario. es decir.. sino a un taria. blan- lo que les había traído. siones. bacantes. y anunciaba que con sus propias manos se iba a im- brecargando sus ojos de pinturas. y sus pies lucían sandalias amarillas. ante la presencia de la divinidad los hombres no debie- ¡Ojalá vivas muchos años. Había un joven muy fornido. uno de 6 procesionales con la diosa. Salen a la calle con poner el castigo que su crimen exigía. sino den en sus brazos puñales y hachas enormes. cordante~alaridos. 244 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 245 no ya una cierva en lugar de una doncella u. parte alguna vez la ración con nosotras. como un marido en regla y. veréis cómo premió sus méritos la divina Providencia. El iniciado empezó por forjar 27. resistiendo el dolor del suplicio con la donde vemos a Diana traer a una cierva en sustitución de la previsible valentía. con abundante guarnición de tabas de borrego lanza en desorden. Y. Me con. empezaron a hacer fían el transporte de la diosa. y. saltan al son de la flauta cuya música es- 4 sivo del jefe. mordiéndose recaudación voluntaria en una venta de esclavos. podía verse chorrear por el suelo la sangre favorable. arremangándose hasta el hombro. luego.

Dispuesta ya una cena en regla. y. lizan a los vecinos de los alrededores para que se 6 Ellos. diosa siria. al oír mi rebuzno en el interior del recinto. Puestos en corro alrededor del duda como represalia por mi triunfo tan poco honroso joven labriego desnudo y boca arriba. medio muerto. también recibieron un cántaro de el acto de lo suyo y sorprendieron así a aquellos indi- vino. sin más letras ni síla- una viva inquietud: ante la sangre que manaba a bor- botones de tantas heridas. Al regresar del baño. hartos de desgarrarse la carne. divul- gado muy pronto de boca en boca. hasta viduos realizando sus abominables inmundicias. ciudadanos! ». se preparan para matarme. pero sí la estatua que veían en el . intenté gritar! << isocorro. tras larga neros. Vagabundeando de este modo saqueaban toda había atraído el odio y la execración general. dad de que a aquella extraña diosa se le antojara muy propia de un burro y totalmente inoportuna. ensalzando además los sacos expresamente preparados para este negocio irónicamente la inmaculada castidad de aquellos sacer- y los apilaban en mi espalda. van al Apean a la diosa de su litera . cuando era claro día. para celebrarla. organizaron una comi. saciaría el hambre de la y previa deliberación. Mis ojos no podían aguan. Ya habíamos dejado atrás buena parte del camino 2 2 da. desplegaron sus faldones para recoger las mo. mi subsistencia. leche. Como precio de una profecía que ellos se inven. hubo uno que con su hacha hacía 3 dieron a los caprichos más extravagantes de una ademán de cortarme los tendones de las patas. me atan a una encina y con aquel iátigo caderas se hallaban en debida forma. interrumpieron la car. traen como invitado palda-. la dejan en el suelo. al filo aquella comarca. sin pasión monstruosa. registraban muy minuciosamente todas las posadas. los demás. che en busca de un asno que les habían robado y 5 Pero cuando. raron que allí estaba escondida su presa. yo sentí dotes. Movi- hubo quien dio cebada para el portante de la diosa. de la media noche recogen sus bártulos y desaparecen dose de buen humor ante una colecta más lucrativa furtivamente del lugar. mejor dicho. sin importarles 5 con sus bocas execrables. como a ciertas personas se unos cuantos jóvenes del poblado vecino iban de no- les antoja la leche de burra. Allí. bas. cuyo sacrificio.e s decir. atiborraban enteren del vergonzoso cuadro. antes de la comida de cordero. aquellos inmundos degenerados ce. yo veía la temible posibili. penetraron nedas de cobre y hasta de plata que mucha gente les de improviso en apiñado frente para apoderarse en echaba a porfía. sintién. a unos parajes solitarios y retirados. quesos y algo de harina o trigo. 30. decían. Pues 6 beber sangre de burro. de mi es- 3 balneario. tan sólo me salió una O clarísima. doblada así mi carga y me vi convertido a la vez en granero y templo ambulante.se pusieron a golpearme hasta dejarme propiamente dicha. Pero en cierta plaza fuerte. Apenas hubieron -verdadera cadena cuyos eslabones eran los huesos 4 probado los entremeses vegetales. Consternados por este escándalo que. me quitan todos mis a un robustísimo labriego cuyas anchas y vigorosas aparejos. formidable. 246 EL ASNO DE ORO LIBRO VIII 24 7 4 impura de esos afeminados. finalmente cansados o. de lo corriente. El espectáculo me inspiró tar mucho rato tanta abominación. insaciables. piden a un labrador el más gordo de sus car. arramblaban con todo. antes de salir el sol. Pero. lo asediaban sobre su inocente pudor. por supuesto. llegamos taron. con razón les 29. se figu- nicería.

sin llamar la atención de los vigilantes. preocupado y por supuesto seria- mente asustado. Allí. Allí corrí yo el peligro de muerte más serio que recuerdo. con el consiguiente susto. que agarró violentamente el funesto nudo con ambas manos. Pero este recurso desesperado no cogió des- prevenida a su fiel esposa. ya se había despedido de su hijito y. atraído por lo sirves al amo como si fuera la pierna del ciervo». un buen perro de caza se apoderó de ella en secreto y al instante escapó. Una vez chame: aquí tenemos un asno forastero. el sonido de los tambores El detestable pícaro aprobó la idea de salvar su s y las suaves melodías de la música frigia. 31. feliz con su 2 presa. piadoso en toda circunstancia y dillo. elogiando vivamente la sagaci- rriendo a nuestro encuentro y. Pues un colono del mencionado perso- naje había enviado como regalo a su señor la parte que le había correspondido en una cacería: era una pierna gordísima de un ciervo gigantesco. degüéllalo y quítale una pierna. a todos en el amplísimo recinto de su casa y se desvive por granjearse el favor de la divinidad a fuerza de reverencias y de preciadas víctimas. despierta y escú- . ya afilaba los cuchillos para la el voto de acoger en su casa a la diosa. opinaron que se me dejara con vida. vida con mi muerte. se puso a maldecir su negligencia y a lamentarse hasta acabar entre lágrimas que de nada servían. salió co. te hará perder la cabeza sin dejarte vislumbrar la coyuntura que como solución te brinda la divina pro- 4 videncia? Si en el fatal torbellino del infortunio pue- des recobrar una pizca de sentido. nos instala matanza que había decidido. el amo reclamaba la comida: el otro. por d la habían colgado a muy poca altura tras la P la cocina. Entretanto. se disponía a morir ahor- 3 cándose. con una soga en la mano. dándome de plano con algún sitio apartado. y. la haces pica- destacado ciudadano. 248 EL ASNO DE ORO LIBRO VI11 249 4 suelo. 5 la espada. llegari a una ciudad de importancia. un será muy parecida a la que perdimos. te esmeras en preparar un sabroso guiso y se especialmente devoto ante la divinidad. como si viera colmado dad de su compañera. Como. Cuando el cocinero la echó de menos. gritando: «¿Cómo? ¿El presente contratiempo. llévalo a más me cargan de bártulos y. el tintineo de los platillos.

por inoportuno y descarado. . y de Filesitero: un amante muere asfixiado por vapores de azufre en el secadero que le servía de escondite (14-30). Este lamentable estrago irritó al padre de fami. que no había perdonado 2 me amenazaba. . que había atacado con ardor de 2 1. Así el maldito verdugo aquel armaba ya contra locura a los perros de caza. el camarero Hypnófilo. LIBRO IX 25 1 chas. . me entregó en seguida a uno de sus esclavos con la orden de ence- rrarme en lugar seguro para que no volviera a per- turbar la paz del banquete con semejante impertinen- cia. Pero. Convencidos de que también yo era víctima . Arresto de los sacerdotes de la subterfugio que. y sin titubear penetro en el comedor. Episodio de los tres hermanos que perecen en una reyerta (31-38). el médico Apo- mis patas. rar mi vida. va a parar a un molino (11-13). donde el dueño y desde luego algunos de los animales. el coci. pues había escapado de las propias manos del LIBRO IX verdugo y me felicitaba por el seguro refugio que me ofrecía la cárcel. para acabar.3 lia que. echo a rodar buena parte de los enseres dispuestos Esta noticia impresionó al punto a todos los pre. con el mismo en- peligro precipitó mi resolución y. El asno. cuando la s Fortuna no quiere. la segunda vez se sos. se delata y delata al hortelano escondido en la y anuncia al dueño que por la callejuela vecina un misma casa (39-42). atrajo sobre mi cabeza un nuevo y grave peligro venta. que luego se había diri- mí sus manos impías. carnizamiento. . De un tirón rompo el cordel que me ni al propio personal. están excitados y padecen sacerdotes de la diosa. 2. decidí huir para evitar el descuartizamiento que las caballerías y.6 lado por su mujer (5-7). dios. parecía haberme salva- diosa Siria por robo (8-10). por efecto de de la casa celebraba la cena del sacrificio con los esas mordeduras venenosas. irrumpe en el comedor mien- y triunfo del hortelano sobre un legionario. en mi arrebato hago añicos o una rabia similar.Historia de un marido bur. con la cara desencajada Nueva venta de Lucio: lo compra un hortelano.Historia de la molinera o. puesto nuevamente en do. a la ventana. lonio y unos cuantos más que intentaban espantarlo.3 sujetaba y echo a correr con toda la velocidad de nero Hefestión. Gracias a esta hábil maniobra. sentes. se había tirado sobre la mayoría de sarlo. de momento. imposible soslayar o modificar los inmutables pechaba que tenía la rabia (1-4). Pero la inminencia de tan grave gido a la cuadra colindante. perro rabioso acababa de entrar con terrible furia por la puerta trasera. una muerte inminente.Pelea y temblando del susto. mejor dicho. el propio . disparando abundantes coces para asegu. incluso las mesas y hasta las antor. En mi caso. . pues el mulero Mirtilo.4 para la comida. . me vi bonitamente 4 a salvo. cruzo en un vuelo el pórtico inmediato todos recibieron algún mordisco más o menos grave.Lucio. sin pararme a pen. como es bien sabido. Pues un joven esclavo. nunca tiene éxito un pobre mortal: Lucio escapa a dos inminentes peligros de muerte: una vez ya puede acudir a cálculos previsores o a sutiles reme- iba a morir en manos de un cocinero. designios de la providencia. asomado tras los invitados charlaban familiarmente entre sí. donde.

lenta. si la vista del agua y su contacto 4 s morboso de una locura más real que la mía. porque la virulencia habrá habitantes. sobre las ruinas de una ciudad un día opu- alcanzado su paroxismo». De este modo evité un doble peligro. quedaba demostra- con sus lanzas o dardos y. aprovechando llas aguas realmente saludables y bebí. Gracias a estas circuns. Pero uno de 5. Les gustó la receta. al me levanto y me pongo a escuchar a los guardianes son de las castañuelas y de los platillos. en vista de la peligrosa consignada en los libros de la Antigüedad. sin la menor vacila- gos mortales de aquella rabia hubiesen agotado mis ción. si la bebía sin de mi violencia. Fueron corriendo a traer 6 Entonces cerraron y trancaron sobre mí las puertas. que. de la fuente más próxima un enorme cubo de agua sitiaron la posición y se dispusieron a esperar hasta cristalina y. Nos hospedamos en la primera posada. si. volví a ramal y hacen todas las pruebas posibles. al contrario. se trata de una experiencia habitual y ya me hubieran hecho trizas. Luego. 4. según decían sus «Estará más bien rendido. de mis buenos modales. se lanzan en mi persecución bajo el acceso rabia. sin ningún peligro para los sitiadores. sin duda. echan mano a toda clase de armas y. con reconocer mi estado de salud: me ofrecerían un cubo . y repentina tormenta. tras larga temporada. cargado otra vez con los ornamentos sagrados. 3. no me hubiera refugiado direc- tamente en la habitación que ocupaban mis dueños. sobre todo. me dejé caer sobre una cama dan palmadas. y así. Quiero dárosla a conocer menor síntoma de enfermedad o anomalía.. 252 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 253 del mismo contagio y de que en ello radicaba la causa lleno de agua fresca para que bebiera. alargué el cuello. checes económicas y malvivía con el reducido salario indica a los demás el siguiente procedimiento para de su trabajo. me sacan a la que habían estado en vela para custodiarme y que calle como mendigo ambulante. allí 2 Para acabar con las dudas. se también a vosotros. Tenía. y pertinaz. atreven a abrir la puerta poco a poco y cada vez más. en cambio. me acarician las orejas. me tiran del bien preparada. sabrían a ciencia exhortándose mutuamente a conjurar la catástrofe cierta que yo estaba sano y completamente libre de común. yo. llegamos a cierta aldea construida. no obstante. taba con paciencia para que todos se convencieran de sus insensatas prevenciones. los estra. te. me la presentan. no pocas casas de campo y plazas fortificadas. Y. bajado del cielo evidentemente para salvarme. me adelanté a su encuentro. deciden venir a verme: conocimos la graciosa historia de un pobre hombre ven por una rendija lo tranquilo que estoy. repuesto de mi cansancio: en plena forma. con las hachas do con ello que seguía padeciendo una rabia funesta de doble filo que a placer les procuraban los criados. titubear. 3 Comprueban que me he vuelto manso. Era un pobre operario que se debatía en estre- ellos. Habíamos recorrido 4 discutían mi destino: «¿Qué os parece? ¿Sigue toda. pues tenía mucha fuerzas y causado mi muerte. sumergí toda la cabeza en aque- tancias. una esposa. normalmente y con ganas. me hacían retroceder horrorizado. Era ya pleno día y me encontraba en el blan. yo aguan- dormir y descansar como un ser humano. sin abandonar todavía las precauciones. cuando vía el pobre borrico atormentado por la rabia?. sin el engañado por su esposa. gozaba por fin de la libertad. sed.3 do lecho. Al día siguien. Entonces me 2 la suerte de verme solo.

2 0 te figuras que me resulta fácil ganar el di- los dedos hilando lana noche y día para que al menos nero?~. te dedicarás a pasear con las manos en le dice: «Oye. «¿Y quién es el que la ha comprado a tan buen pre- llama a la puerta y hasta anuncia su llegada con un cio?». El marido. por allí. y sin antojos con la mayor libertad. Sa- encierra en una tinaja medio enterrada en el rincón liendo resueltamente. dice: «¿Por qué hablas así? Mira: aunque nuestro Por su parte. aparentando no conocerlo. rido enciende la lámpara y añade: «Retírate. para atender a un pleito. de Con aplomo y mucha astucia. hasta que terminada pagarla y a llevar la mercancía. pero muy conocida por una mano: arranquémosla ahora mismo de su sitio 2 su extremado libertinaje. quienquiera que seas. los bolsillos? ¿Dejarás de acudir a tu tarea habitual tráeme en seguida una luz. desorientado por tal diatriba. se quita la ropa. ¿Ves esa tinaja que siempre está vacía. aquel hom. he vendido por siete denarios. y ponderando ya la virtud de su esposa. muy en- Ahora bien. para entregarla al comprador». él se raba todo y ni siquiera tenía la menor sospecha. la mujer. «Tonto. Sin demora ni sospecha.. para esconderlo lo 7. y. bre se va temprano a su tarea y he aquí que. 254 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 255 tan pocos recursos como él. el marido pregunta: 5 y trancada.3 6 iCuánt0 más feliz es mi vecina Dafne! De buena ma. mientras la 5 empresario. vuelve deshace de ella por menos dinerou. 2 de trabajar. más allá. práctica en hazañas de esa clase. mujer. rascar por aquí. mientras ambos amantes satisfacen sus tendido en negocios: una cosa que yo. no falte en la habitación la luz de una simple candela. échame la operación dentro y fuera de la tinaja. el desgraciado . lo acoge con está cascada y tiene muchas y amplias grietas. hace un siglo que se ha metido dentro 4 silbido. Entonces. 6 2 esta noche. liberándose de los fuertes brazos de aquel hombre. y sin ganas Y volviéndose al marido. diciendo: «Tengo un gran marido. sin esperar a que su marido entrara. m h allá todavía. 3 de improviso a su hogar. se burlaba de su que ocupa tanto sitio inútilmente y que en realidad marido con la astucia de una cortesana: «Has de 3 tan sólo sirve de estorbo en nuestro hogar? La he ven. con la cabeza dentro de la tinaja. Anda decídete. pues. no obstante me he preocupado de la cena de estrechamente a ella y la manosea a su gusto. Y. se ciñe fiesta. sin terminar de 4 hablar. el marido. buen hombre. pues. saber la verdad? Tu tinaja es demasiado vieja. presente debidamente limpia». el agudo y excelente ma. madre de fami- y que precisamente estaba vacía.. hermano. abre luego la puerta lia. carcajada. el apuesto galán. Cierto día. se mete dentro con la luz y 6. Ella. la mujer soltó una 4 pronto. que lo igno. 5 una dura reprimenda: «¿Sin dinero. salir de casa. Encuentra la casa cerrada Encantado de la plusvalía. nos ha dado esposa del operario se asomaba a la tinaja. dido por seis denarios y aquí viene el interesado a y le va señalando con el dedo. ñana bebe y come hasta reventar mientras retoza con y siéntate tranquilamente hasta que yo mismo te la SUS amantes. el galán. dice: «¿Quieres. El otro no dejó en mal lugar a la mujer. que era astuta y muy para comprobar de cerca su solidez». para rascar cuidadosa- sin pensar en nuestra subsistencia y en buscar algo mente la suciedad interior y ver si vale todavía para que comer? ¡Pobre de mí! A mí me toca dislocarme algo. le se pone a rascar la añeja roña de la corroída tinaja. se introduce en su casa un galán atrevido..

la diosa siria. habían salido clandestinamente y abandonado ante un proyectado viaje. 256 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 257 operario recibe sus siete denarios y. Si alguien. « ¡Vaya indignidad. Después de permanecer allí algunos días sobre. i Qué 6 Nuestros adivinos. es 5 3 Con esto. habían cogido ese cántaro de oro sobre se refería a la compra de una finca: con razón -de. deseaba oír el oráculo divi. ceremonia solemne celebrada en secreto. de in. de yugo y de cam. descubrió el cántaro de oro y lo sacó ante la res. esposan fuertemente a todos y les instan con apremio a que saquen inmediatamente el cántaro de oro. con risa doblegarían la cabeza bajo el yugo y el saqueo pro. los agarran del cuello tratándolos de sacrílegos. jse pretendía saber si la empresa sería feliz o mirada de todos. El oráculo decía así: ávidamente sobre Filebo y sus demás compañeros. si casualmente se les preguntaba sobre decir. Entonces logrando con dificultad contener a 3 clientes que venían a consultarlos sobre diversos pro. habían corriente es acusar a personas inocentes! ¡Por una 3 recogido no poco dinero. Pero ni el descubrimiento de tan 2 desgraciada? La victoria. ces por el agua encharcada y otras veces por una capa llos dignísimos sacerdotes. vuelven del galán. cían.2 cuantiosos honorarios de sus profecías. cubierta unas ve- alimentándose gracias a la munificencia pública. a ponerse en ruta: una ruta mucho peor que todo lo que habíamos recorrido de noche. se ve obligado a transportarlo al domicilio su respuesta ante las interminables consultas. y las bellas cosechas anunciaban 10. los impostores. ya bien cargados con los de cieno resbaladizo. dan una interpretación graciosa del caso: porcionaría un abundantísimo y preciado botín. los mismos almohadones de la madre de los dioses. Hubo quien. Pero al verse al descubierto a fuerza de repetir a cuestas. les propinan entretanto algunos puñetazos. al contrario. estaba horrendo sacrilegio desconcertó e intimidó a aquellos asegurada por ese presagio alentador: los enemigos viles personajes. el recinto de la ciudad sin esperar el pleno día. A punto de dar una batalla o de gistrando el propio seno de la diosa que yo transpor- lanzarse en persecución de una pandilla de atracado. con el recipiente 9. según los sacerdotes. No cabe compara- 8. taba.habla el oráculo de bueyes. sin que nadie monio y la rica mies serían los hijos. echando mano a mi espalda y re- 5 un viaje fructífero. Redactaron una res. como presente de hospi- . Si la consulta lo advirtiera. las caballerías en su desenfrenada carrera. preocupado delito. con motivo de una pretendida estaba clara: había que someterse al yugo del matri. se lanzan blemas. y. imaginan un santes traspiés que me magullaron las patas.4 «POR ESO TRABAJAN LA TIERRA LOS BUEYES UNCIDOS fames. con su capciosa astucia. pude a 2 nuevo medio de ganarse la vida. fingida. vaya crueldad! -dicen-. pretendiendo evitar el castigo debido a tan grave 4 pos con cosechas florecientes. que saquen la prima cobrada en su contrato cri- un proyecto matrimonial. duras penas y agotado llegar por fin a una senda en la puesta única para embaucar así a los numerosísimos llanura. los PARA QUE EN EL FUTURO SURJAN RICAS MIESES*. simple copa que la Madre de los dioses ha ofrecido a su hermana. ción: llena de peligrosos atolladeros. contestaban que la respuesta minal: efectivamente. aque. no: ya estaban a punto y uncidos los animales más mansos del mundo. Tras muchos tropezones e ince.

de aquella pista sinuosa. los honores de un huésped distinguido. Pero aquella felicidad del des. no obstante. Pero en vano acudí a esa estrata. pero vecina. me darían otro trabajo cualquiera. en el Tulianos. sacrifiqué la copiosa comida que tenía delante El Tullianum es el gran calabozo subterráneo de Roma. como acababa de comprar tam. En efecto. El cántaro y la propia estatua aprendizaje del oficio. me compró un panadero de la aldea ese menester. Allí había muchísimas caballerías describiendo convenida. me mostré torpe en el el calabozo del lugarse. por tener tapados los ojos. en el tesoro del templo. a una señal 11. Me figuraba que. 3 nombre propio como el de acalabozo público. El cambio repentino de mi conducta hizo reír micias del servicio. menos me lo esperaba. los encierran cargados de cadenas en mi sagacidad y prudencia.. me rodeó ses. me llevó al molino que explotaba. Acto seguido. aparentando no 5 me llevaron al mercado el día siguiente y una vez más tener experiencia ni idea de la tarea. había visto funcionar má- sagrados. Aunque sumamente cansado. la algarabía me aturde de tal calibres. echos humanos había allí! Aquella gente tenía la piel . como no había perdido por completo 4 consideraciones. sin duda para no asustarme con las pri.6 zado de piedras y sembrado de malezas de todas cla. había. distraído y pendiente de mi curiosidad habi- 8s El texto latino dice: dos encierran. modo que. con 2 a la muela mayor que. al día siguiente me veo enganchado de buena mañana me llevan al pesebre. abandonando todos mis cálculos. tonto y permanecía inmóvil. drían sin empleo. Salustio. ligero. Los campesinos los hacen retroceder y. me cargó sin duelo y.. y cuando. quinas de esta clase. me hacía el me vi puesto en venta por el pregón del alguacil. al parecer. como. Había transcurrido ya la mayor parte del día 3 pienso en abundancia. en general. Aquí se toma el aquella indeseable empresa. Pues aquel primer día me dio fiesta y abasteció mi pesebre con 12. cidos. En aquel círculo sin princi- pital! s. En cuanto a mí. siempre más llevadero. pio ni fin. libre ya del brazo de la máquina. 258 EL ASNO DE ORO LIBRO I X 259 talidad. si me 5 Por siete sestercios más de lo que yo había costado consideraban un tanto inepto y bastante inútil para antes a Filebo. dan una voz y descargan sobre mí una múltiples círculos y arrastrando muelas de diversos lluvia de estacazos. los c6m- plices de Catilina (cf. al punto me ansias de reponer fuerzas y muerto de hambre. sobre la soga de esparto y doy unas vueltas a paso sonalmente. el nuevo dueño me trató con todos a toda la compañía. una multitud armada de estacas. y me hallaba agotado. Catilina 55). Pero a mí per. correr libremente sin perder el rumbo. por un camino eri. como objetos hombre entre los hombres. o tal vez hasta me manten- bién trigo. pisando sin cesar mis propias huellas. sin más No obstante. gema: salí perdiendo. sin embargo. cuando vivía como que yo transportaba fueron depositados. van a tratar a los ministros del culto como tapan la cabeza y me ponen en marcha sobre el ruedo criminales y a entablar contra ellos un proceso ca. donde para examinar con cierto agrado la organización de perecieron numerosos personajes. No bastaba el día. la maquinaria seguía gi. por ejemplo. y aunque. cargo en rando sin parar durante la noche y fabricando aquella seguida y de la manera más adecuada todo mi peso 2 harina como fruto de la noche en vela. cuando me desengancharon la canso y la sobrealimentación acabó con la jornada: soga de esparto y. de pronto. podía 4 Pero en vano susurraron esos cuentos y otros pare. tual. ¡Bondad divina! {Quédes.

Y ahora. mi Único consuelo era el de ver satisfecha 90 Por los detalles que aquí cita. 2 dría expresar? ¡Qué vejestorios. sin tener para nada en cuenta mi presencia. En mi vida de @ Homero. monstruosa criatura. como la suelen tener otros autores paganos del siglo 11 que lanzan sobre los cristianos sarcasmos análogos a los de Apuleyo. proclamaba sacrílegamente la existencia de un temible augurio. piezo. llerías. si no una gran sabiduría. y su piel era toda pródiga en sus vergonzosos gastos. lentos. agaché la cabeza entristecido. breada por andrajos entrecosidos. excepcional- mente bonita y picante. los mulos aquellos! por lo demás buena persona y de las más normales. Des- y de la decrepitud. de la sarna la buena fe y era enemiga declarada del pudor. 1 1 y sigs. tozuda. al menos una buena medio ciegos. las flácidas membranas de sus fosas nasales se yo mismo compadecía muchas veces en silencio su suer- distendían bajo el impulso de una tos incesante. He aquí ahora una buena historia. porque. do. al contrario. depravada. 2 ¡Qué recua de jamelgos impotentes! Alrededor del había tropezado con la peor de las mujeres. 14. un dios únicog0: vanos simulacros sin contenido real da fortuna. desfigurados ya por su decido al asno en que me convertí. más que cubierta parecía som. Apuleyo parece tener una mi curiosidad natural. fuego les ha chamuscado los párpados hasta dejarlos le debo. El molinero que por compra me había adquirido. He decidido contárosla. hogar eran tan sumamente desgraciados que. borracha. por toda 5 3 El deplorable cuadro de tal sociedad era para mí religión. donde sumergían sus cabezas.5 rapada. También yo estoy sumamente agra. como en una cenagosa ollados hasta los huesos a fuerza de latigazos. tormento. su te. con la pesebre. cuando quiso encarnar la humana sabiduría. esta gente lleva una sucia máscara blanca que es mezcla de ceniza y harina. esposa más detestable del mundo: su matrimonio y su tañas de paja: resollaban los cuellos ulcerosos y puru. ¿qué podría decir y en qué términos me po. Me acordé de Lucio y de su pasa. y dice lo que le apetece. oculto bajo color lívido. tan avara en sus ignobles rapiñas como terminable marcha sobre el ruedo. estaba reñida con asperezas como consecuencia de los años. Y así como los atletas se salpican de suma de conocimientos 89. ciera. todas las infamias nente de la soga de esparto. penden. preciaba y pisoteaba los poderes divinos. algunos tan sólo Con razón el divino creador de la antigua poesía 4 cubrían su bajo vientre con un paño reducido a la griega. se habían dado cita en su alma. en verdad. sus cloaca: maliciosa. Em- 13. desde luego. idea del cristianismo (jo judaísmo?): una idea vaga. . No hay defecto que se echara de menos en aquella 3 pescuezo estaba gangrenoso por la rozadura perma. reducido sin remedio a este extremo de miseria. la cabeza medio diversos pueblos. cruel.4 pezuñas se habían ensanchado enormemente en la in. hace su espalda cicatrizada. Odisea. trituraban mon. observando cómo todo el mun. los pies con anillas. sus flancos estaban des. 4 mínima expresión. el humo de los hornos y el vapor del su apariencia y aleccionado por variadas experiencias. arena fina antes del combate. refiriéndome a mi compañía de caba. todos iban vestidos cantó las incomparables virtudes que su héroe ad- como para lucir su cuerpo a través de los harapos: quiere recorriendo muchas ciudades y conociendo a tenían letras grabadas en la frente. 260 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 26 1 marcada de arriba abajo por las moraduras del látigo.

cómplice de sus liviandades y mensajera de sus gala. esos consejos toman el prestigioso nombre de senado. mi compañera de montando el escenario infernal de las malas pasadas escuela». Em. por equivo. como en una ciudadela maravillosamente fortificada». «Si es así -replicó la vieja-. perse- sencia se me administrara una solemne paliza. a imitación de la gran urbe de Roma. luego. nes.2 necía. cabeza una corona de oro. frecuencia en su habitación: tenía el mayor interés por verle la cara. que me la cuentes en sus más mínimos sacar un pájaro. Insistiendo en estas Últimas palabras. cuando era la hora del almuerzo y se soltaba a las En verdad es el único que merezca los favores de 3 demás caballerías. que. había hecho de mí un asno cuando pretendía madrecita. elegante. cación. Un buen día acabaron por llegar a mis oídos su pobre marido. tancia. y te ruego. detalles. se colocaba a mi lado y exigía que en su pre. en mi deplorable defor. falto de valor. mente mejor: joven. -dice-. aunque nocerás toda su historia con Filesitero?. ordenaba que no se me llevara al cualquier dama. con ese amante lento y cobarde que te has agenciado sin con- 15. Escorpión por lo agrio de su carácter? Su esposa era cubrir. Ya antes de amanecer y sin esperar a cido de tu aburrido e insoportable marido. no obstante. Ese ejemplar de mujer sentía contra mí un sultarme.. a quien la gente da el apodo de 4 mis ojos. decurióngl de me cubría la cabeza dejaba un instante de libertad a nuestra ciudad. el único que merezca lucir en su pesebre hasta pasado un buen rato. ama querida. midad disfrutaba al menos de una compensación: la de tener unas orejas muy grandes que me permitían 91 Decurión es el nombre que se da a los miembros de los oírlo todo con la mayor facilidad y a bastante dis- consejos locales que rigen las pequeñas ciudades provinciaIes. «En absoluto gravemente resentido contra Fotis. la depravación de buena familia y de excepcional hermosura. guapo. pero me encantaría conocerla. la esposa del 2 5 pezaban por desayunar juntas. Había una vieja que era tenía encerrada en casa con toda clase de precauciones. de tus ardientes abrazos. Burlaba a 16. por el procedimiento que fuera. Escucha y compara el me daba cuenta de que un joven entraba con mucha carácter opuesto de los amantes. No me hubiera faltado habilidad para des. daba voces para que se enganchara a la decae su amor y causa con su frialdad el tormento 2 máquina el asno recién llegado. él la de aquella mujer malvada. pasaba el día a su lado: eran inseparables. y verante ante las vanas precauciones de los maridos. »¿Conoces a un tal Bárbaro. comadre: «Allá te las hayas. luego. Estás hablando de Areté. Filesitero es incomparable. aunque sólo sea por la 3 Dicha manía había excitado muy particularmente jugada que ideó recientemente y con maestría sin mi natural curiosidad por penetrar en su carácter. ¿también co- 6 que harían al pobre marido. Yo igual contra un marido celoso.. 262 EL ASNO DE ORO LIBRO I X 263 con los que embaucaba a todo el mundo. tiembla ante el ceño frun- odio extraño. . Por mi parte. por eso levantarse. competían en molinero añade: «¿Cómo no? La conozco perfecta- servirse mutuamente copas de vino puro y acababan mente. se embriagaba desde por la mañana las siguientes palabras de aquella vieja y cautelosa y se entregaba a la prostitución a lo largo del día. valiente. en cuanto ama. si en alguna ocasión la venda que 17.

3 zas para derrotar la férrea disciplina de la casa. y. pues. rizado Myrmex como insobornable guardián al lado de su esposa. suspirar por las bellas monedas. aunque fuera gando el brazo. das y ya consideraba como suyo aquel rico botín. emprende tranquilamente el viaje. lleva a oídos de la señora el recado que se que no hay obstáculos insuperables para el dinero y le dio. Myrmex se horrorizó ante la inaudita proposi- tanto. al propio Myrmex. el angustiado Myrmex. A estos 4 comprobada. a arriesgarlo todo. aquella vieja e infatigable charlatana que alivie su tormento: pues está resuelto y decidido 3 empieza así: «El mencionado Bárbaro. prohibía a su señora toda salida: si. que el temor a la muerte. confirma acuñadas y deslumbrantes: veinte. trado a decisiones opuestas: el deber por un lado. Ni un instante dejaba de El mismo renombre de tan sólida virtud y las precau. resguar- esposa. la mujer sacrifica en el acto su virtud al execra- Aprovecha una ocasión para hablar a solas con Myr. »Pero la belleza de la noble dama no podía el placer. 'La cosa resulta fácil y no hay nada con toda clase de precauciones la virtud de su querida que temer. dispone todas sus fuer. ella go. con terca intransigen. sexo. ción y. ble metal. Sin embar- cia. por un lado la tortura. al aterro. Entonces. amenazándolo con el calabozo. 264 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 265 3 Sin demora. en casa. todo la voz del oro lo incitaba a salir fuera. y le confía con plenos poderes la guardia y otros argumentos igualmente convincentes. Dejando. Da instrucciones en secreto a un joven escla. por la tarde. se sentía atraído y arras- había confiado. 19. sin embargo. una cuña capaz de romper violenta- na perpetua y finalmente la muerte (la muerte lenta mente la más dura resistencia de un esclavo: alar- del hambre). si un hombre cualquiera. Desbordando de alegría. dado y protegido en una discreta oscuridad. Entre. sería cosa vo. para terminar. añade. por el otro 18. 4 de su esposa. tapándose los oídos. con tarlo todo. la maldita codicia ciones tan exageradas como originales sirvieron de le había quitado hasta la tranquilidad del sueño. serían para la sus amenazas con juramento y toma por testigos a joven señora. quiso garantizar fecha su pasión. no pudo perder de vista el flameante resplandor se dedicaba a hilar la lana. aún veía los bellos reflejos de las mone- salida para ir al baño. él se pegaba a ella y no la sol. llamado Myrmex. titubeos. el lucro por otro. dice. aunque las amenazas del amo lo retenían en casa. vuela a rematar 4 mex. le declara su amor y le suplica humildemente . del oro: a pesar de la distancia. como era ineludible la veloz carrera. estímulo e incentivo a su pasión: decidido a inten. él se sentaba inseparable. cuya rara fidelidad tenía bien de un instante el introducirse y desaparecer'. la cade. disponiéndose a suicidarse en seguida si no ha de ver pronto satis- a realizar un viaje imprescindible. y ya en casa tras la mente a su lado. pues en la soledad del anochecer. A la postre. sobreponiéndose a la deshonra y acabando con los 2 Sabe muy bien que la fidelidad humana es cosa frágil. la tocara con la puntita del dedo. y con mucho gusto ofrecería otras diez 5 todos los poderes divinos. desgraciado. le muestra unas monedas de oro recién de paso. bajo el influjo de un extraño mareo y de Cumplía con admirable maestría la misión que se le pensamientos incoherentes. el oro pudo más 2 pasar inadvertida al ojo avizor del ardiente Filesitero. Lejos de desmentir la natural ligereza de su que el oro suele abrir hasta las puertas de bronce. El taba: llevaba cogido de la mano el borde de su vestido. echó a correr.

aunque con una finalidad 4 espera excita más y más sus sospechas. Myrmex trae a gemidos. Bárbaro por la calle con el rostro congestionado y el apenas habían cruzado sus primeras armas al servicio ceño fruncido. las tinieblas de un calabozo! '. cierra mereces arrastrar esas cadenas hasta desgastarlas y la casa y vuelve a acostarse. Libre ya el galán fuera del lias en el balneario: bien te mereces. Myrmex facilita la quiere! ¡Fuiste tú quien me robaste ayer mis sanda- salida secreta de Filesitero. por añadidura. Myrmex está ansioso de 21. imprevisto le impresiona vivamente. Por gría y ponderando la propia y difícil intervención. y. se abre paso entre los esclavos y. traidor! -dice-. contra toda sospecha y al amparo propicio de sorprendido en flagrante. se deshace en torrentes de 3 »Da golpes en la puerta. gritando escan- Filesitero. según más. pero. esta vez con una piedra: la larga compasión. cargado de cadenas. este detalle sospechó todo lo sucedido. avanza furioso. salta fuera del aposento. la llave cuidadosamente escondida. Precisamente. se presenta el marido de improviso. ojalá acaben jurando por todos los dioses. fría. acto seguido reclama el premio prometido. solo y bien disfrazado. introduce Myrmex la llave en la cerradura. confundido por el más grave la noche. éste. al amanecer. aguantar. y ya ningún familiar. y tras él va Myrmex de Venus aquellos soldados a cuerpo descubierto. sin 2 anuncia a Filesitero que sus aspiraciones son ya rea. se dirige rápidamente en la misma dirección. que le impide encontrar. »A hora avanzada de la noche. cuando Bárbaro va a salir recoger y hasta simplemente de palpar el dinero que del dormitorio. sí. A este desgraciado. divinidades todas del cielo a quienes tú invocaste te- abre la puerta y deja entrar al amo. lo seguro que el indicio de las sandalias le haría descu- 2 introduce en la habitación de la señora. y procediendo con su habitual sangre 4 dice. ¡Ojalá tu amo aquí presente y las por fin. pero. de los remordimientos. 266 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 267 irremisiblemente su fidelidad. cuyas mejillas instante en su túnica. aunque no se había visto cuando. con la precipitación. En un transporte de ale. arremete contra Myrmex. conteniendo sus repetidos 20. enfundándose al dalosamente. Ya aparece 3 iniciado entre abrazos su primer sacrificio al Amor. al punto. Entretanto. que ha oído el estrépito. les sale al paso Filesitero. Myrmex se siente personalmente seguro. casa al audaz enamorado. nocidas: las que llevaba Filesitero al introducirse. ve bajo la cama unas sandalias desco- para su desgracia ha visto. en aquella mano vamente bajo su manto y da simplemente a los escla- que no conocía ni el cobre. bien te recinto. las esconde furti- oprime Myrmex el oro en su mano. ese espectáculo espantosos suplicios a Myrmex. vuelve a lágrimas y con desesperados lamentos excita una vana golpear el portón. Entonces. mientras el marido contigo de tan mala manera como tu maldad lo re- se dirige corriendo al dormitorio. cae en la cuenta del descuido que tuvo s susto. Él. coge las sandalias. amenaza con muy distinta. pero sin dejarse aturdido por el súbito contratiempo y temblando del desconcertar. vos la orden de prender a su compañero Myrmex y de arrastrarlo hacia el foro. manifestar el dolor de su corazón ni a su mujer ni a lidad. Entonces. se le ocurre como única disculpa alegar la en su precipitación e imagina sagazmente todo lo de- oscuridad de la noche. mezquino y vil 6 pensar en calzarse. Apenas habían brir sin dificultad el rastro del seductor. . que todavía está meriamente en tus falsos juramentos. llama a voces. sin cubre de inofensivos puñetazos: 'iAh.

Sin dejar que la vieja terminara con su pala. todavía podía dolo a pies juntillas. Luego. el término de la jornada. con 3 y entusiasmo a tus citas». llama a atraer él mismo a otros galanes. una madre de familia como ella. tras cargarlo entonces de las peo. amigo tan íntimo y se había dado tanta prisa en vol- nes frescas con embutidos. creíble maldad de cierta mujer perdida. No des- cansa hasta que el marido se rinde a su voluntad y. Llegaba. combina car. replica: «Yo te aleccionaré debi.4 la de alguna divinidad. mis propios ojos han visto». con hondo pesar y reiterados suspi- mesa. mente para limpiar el trigo ya triturado y que por damente a ese amante y lo haré acudir con decisión casualidad estaba entonces por en medio. dice: «Por serme insoportable la ignominia e in. por Hércules. juro que ni libre de penar cuanto el ver retirada la venda de mis aun ahora puedo creer de parte de esta señora lo que ojos y poder contemplar libremente todas las manio. pues. frescura y suavidad en sus mejillas. 5 bras de aquella malvada fémina. En esto. Pero. instigada por esas palabras de su mari.decanta vinos de marca. entonces. rado. desgraciadamente. me ha tocado uno que se res maldiciones y hacer votos porque se fracturara asusta hasta del ruido de la muela y del aspecto de ambas piernas.5 recido ya bajo las aguas del Océano e iluminaba las do. sintiéndose halagado y creyén. espera la visita del amante como ros. promete volver por su natural astucia. tan fiel y tan sensata. sión «cenas saliasn que hemos comentado antes (nota 44). el verme na? Por la divina Ceres que nos preside. entonces. sin sospechar lo que pasa en su propia casa. El sol había desapa. libe. La mujer. ya la molinera la interrumpe: « ¡Feliz mujer meses. aparentando la mayor serenidad. y. ¡Ay! ¡Bondad divina! ¿Es posible que 4 vecino. de la collera y entregado a mi tranquila haya podido mancillarse con una conducta tan indig- reposo. cuando se presentó la la aventura y no cesa de importunarlo para que le maldita vieja llevando del brazo al amante temerario: explique toda la historia desde el principio. pregunta a su 3 La casta esposa dispone en seguida un banquete marido por qué había abandonado la mesa de un de pontificalg2. La dama lo acoge Myrmex. no me alegraba tanto. pretende con el más impertérrito aplomo conocer regiones inferiores del mundo. lo perdona de cora. me liberé de su marido cenaba fuera de casa con un batanero ella escapando. " aquella por tener un amigo tan decidido y desenvuelto! Su virtuosa esposa. esconde al pálido y despavorido galán ese burro sarnoso que ahí ves». Bárbaro regresa a casa. le entrega las sandalias.2 A mí. aparece el marido con inesperada antelación. disimula la infamia de su conducta la tarde y se retira de la sala. . abastece copiosamente la ver. se pone 92 Una vez más nos encontramos en el original con la expre- a contarle las desdichas de la casa ajena. 268 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 269 7 Engañado por la oportuna estratagema del joven era todavía un chiquillo y aún conservaba una notable 6 audaz. o mejor dicho. por fin. las sandalias que le ha robadon. en una palabra. 23. bajo una artesa de madera que les servía habitual- 2 La vieja. muy oportunamente. Él. con profusión de besos y lo invita a instalarse para zón y le aconseja que devuelva a su legítimo dueño cenar en aquella mesa ya servida. cuando el joven echaba mano a la copa 22. Además. inaugural y acercaba sus labios a los primeros entre- brería.

«La esposa de un batanero. nante afrenta. y atolondrada por nuestra presencia. hora de irse a dormir. retira la jaula y nar! ¡Ha perdido la dignidad de esposa y se ha gran- saca a un hombre cuya respiración acelerada funcio. acaba cayendo en la cuenta del mancillado el hogar conyugal con la infamia del lupa- 2 caso. hacía estornudar a cada instante. ¡Ha sacrificado vez y unas cuantas más. el marido se había precaciones y maldiciones a la esposa del batanero: figurado que era ella quien estornudaba. tos del azufre. si yo. y se disponía a Sin embargo. asegurándole que. no cabía la menor duda de que iba a tramar 3 tranquilamente a ocupar su sitio entre nosotros. al aspirar el ácido y penetrante tufo la de su esposa. por último. Inflamado de cólera ante la indig. su crimen constituye un solemne opro- la fórmula votiva habitual lo mismo hizo la segunda bio para todas las mujeres del mundo. atormentada por el secreto remordi. al oír del lado de su mujer el la veteranía del descaro e insolencia. 94 Evidentemente alguna Iórmula análoga al aJesús» que con tanta frecuencia se oye entre nosotros en el mismo caso. en esto concibió una pasión secreta por enemigo sucumbiría en seguida ante los violentos efec- cierto galán.J pues. Muy algún golpe lamentable contra su propia vida y contra pronto el joven. compañero mío. otro estaba ya medio muerto. jeado el calificativo de prostituta! iA tales mujeres naba a duras penas. tamente a su esposa y logré convencerla de que debía rrió de pronto ocultar a su compinche bajo una jaula ausentarse una breve temporada: debía dejar la tien- de mimbre. su mujer. de la calle más cercana. cuyos vapores blan. sin de una constante aureola regía dignamente el hogar ninguna responsabilidad para nosotros ni para él. intrigado por la su honra. no hubiera logrado retenerlo era mujer. por efecto de sus virtudes naturales. bajo el impulso de tanto acaloramiento y tanta 6 que el escondite ofrecía la mayor seguridad. le mi propia casa*. -añadía. Durante el relato del molinero. cargaba de im- estornudo que salía de más atrás. se le ocu. entonces. reclama una espada. »La primera vez. ella viene rabia. por lo visto. Yo. en cambio. en atención del riesgo miento de su conciencia impura y pensando en liberar cuanto antes a su seductor de aquel molesto cober- tizo. de probada virtud. 26. Él. su conyugal. insinuaba una y otra vez a su marido que ya era Bajo esas jaulas se quemaba azufre. aconsejé discre. hasta que. que salí corriendo hacia el metaloide. . y ñero me resultó tan repulsiva. rodeada en aquel arrebato de locura. 95 El riesgo de complicidad. no tanto por mis consejos 4 y. cuya trabazón circular se remataba en da y refugiarse en casa de alguna amiga suya hasta cono por la parte superior y servía de tendedero para que el tiempo calmara los ánimos de su marido. Imaginándose pues. 270 EL ASNO DE ORO LIBRO I X 27 1 24. como había 3 queaban los tejidos. y pronunció «Su infidelidad.2 3 apuñalar al moribundo. Sorprendida. que todos corríamos 95. ha pisoteado el contrato matrimonial! ¡Ha excesiva reiteración. lo arrastró a un rincón 2 gaba al amor en brazos del citado joven. Calmado ya. blanquear las telas al vapor de azufre 93. habría que quemarles vivas! D. Empuja bruscamente la mesa. ya se entre. pues el del baño y nos instalábamos en la mesa. se sentia asfixiado bajo las emanaciones. Tal escena a la mesa de un compa- del azufre. con 25. tenía con él frecuentes citas furtivas. en el preciso momento en que salíamos cuanto por la fuerza de las circunstancias.

es decir. eres tu quien bur- la mirada de los profanos todas las maniobras de las a los que se enamoran de tu encanto juvenil y vas aquella mujer desvergonzada. 27. mientras el ¡Conque te dedicas a seducir y pretendes granjearte jovenzuelo temblaba yerto y pálido.siempre hemos estado los dos de acuerdo estaba agazapado como una tortuga. como haría un muy dolorido de la tarea nocturna y diurna. ya inferido a mi amo. y. y yo compartamos por igual tus favores. le asomaban las puntas de los dedos devolvió la luz del día. cruel batanero. íbamos todos los animales en manada. nada de eso: voy a proponer que mi mujer parado para otro comensal. El dolor intolerable le hizo volandas y a toda la altura que podían. una separación de bienes. el marido. Tras estas y otras muchas palabras de amonesta. y me pre. dejarlo al des. tan niño todavía. aunque de mala gana. Su aparición puso de manifiesto ante tierno y delicado. tadores. por fin. con una vara. Pero tampoco es justo que la mujer tenga cubierto ante todos los presentes. al verse libre contra toda esperanza. prerrogativas a expensas del marido». huyó . sias ni discusiones convivamos los tres en un solo y guntaba angustiado si no podría acudir a algún medio único lecho. llamó a dos de sus más robus- bajo la artesa: pisé lateralmente y sin compasión tos esclavos y. Esta tación. llevando hacia el dormitorio al muchachito. En el tormento que suponía para mí el ultraje 28. mientras ellos sostenían al joven en hasta hacerlos papilla. a solas con el chiquito. cioso placer de vengar la propia deshonra conyugal. lo echó daño de mi parte. Era la hora en que el viejo éste. la divina providencia acabó por se iba. él. para ayudar tan perfecta armonía con mi mujer que. no tengas miedo. al pasar junto al galán. Pues. sino un convenio para dis- mas del corazón tanto la conducta anterior de aquel frutarlos en común. dirigirme una mirada. Ella entonces le sirvió en seguida la mesa y. yo he vivido siempre en para señalar y revelar el fraude. se dirige a él con ca. con una prematura fama de conquistador! ». acompañadas de latigazos a profusión. nos llevaba a beber a tras encerrar a su virtuosísima esposa en otra habi- la fuente. le seguía no obstante. en todo. sacudirse brusca. No soy un bárbaro ni hallarás en a la calle. a correrla con las señoras. muerte contra un muchacho tan simpático y tan bien naturalmente.4 4 riño: «Hijo mío. observé que. Mientras le hablada con esta suave ironía. No pretendo S 4 En cuanto a mí. por Pero. tan 3 mente la artesa. aunque sean de condición 3 El molinero. no recibirás ningún ción. diciendo: « iAh! iConque eres tú. porque la había pre. en cuanto el resplandeciente carro del sol 2 falta de espacio. Por de pronto. 2 ganza. aunque fixiarte con emanaciones de azufre. y. muy a pesar suyo. volcando la artesa donde el individuo sana filosofía. él lo azotaba estremecerse. cojo. no parecía demasiado libre y estén comprometidas en legítimo matrimonio! afectado por el menoscabo de su honor. dar un grito y. siguiendo una a mi amo. sin embargo. saboreaba el deli- circunstancia me ofreció la gran ocasión de la ven. tampoco voy a as. de tal manera que sin controver- monstruo de mujer como su actual cinismo. a cuyo cargo estábamos. Aquel campeón sin igual entre los conquis- mí la grosería de un campesino. ademán pacífico y tranquilizador. parecido. me desgarraba las fibras más ínti. 272 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 273 escapado al iniciarse el banquete y sin probar bocado. ni siquiera voy a invocar el rigor de insistía amablemente en que era mejor ponerse a la ley sobre el adulterio para reclamar la pena de cenar.

Se asegura su concurso su habitación. a quien desde aquel instante cerró molino una mujer con el atuendo de los acusados y la puerta de su casa. se indigna contra los poderes divi. que pedir más. como entretanto se había termi. alguna divi. los pies desnudos por com- 29. la estimulan a dar ya el golpe sueltan la soga que tenía al cuello y lo sacan de allí. Tal vez. empieza por poner en juego las armas golpear fuertemente la puerta y. vemente su brazo por la espalda del molinero. vuelve a las andadas y chada de ceniza. le caía por delante tapándole casi acude con ardor a los artificios propios de su sexo. el corazón vivamente ofendido del marido y orientarlo de un violento empujón. Nadie le había dado de la ver cómo el hombre muy despierto que habita bajo esta apariencia animal llegó a conocer todo cuanto se N Todos esos detalles entraban normalmente en la actitud ideó contra la vida de mi molinero. logran por fin abrirse paso. da en una aldea cercana. cum- plidos esos deberes fúnebres. o. Como el resultado no respon. se ponen a a los dioses. al si tuviera que contarle algún secreto. hondamente resentida y exacerbada ante la afren. sin tener ya en cuenta su innata maldad. horriblemente ella.s 3 una de estas dos cosas: o que calme a su marido y nado el trigo que los obreros estaban moliendo y había reconcilie el matrimonio. desfigurada por una indecible tristeza: vestida a me- dias con míseros andrajos. empezaron a temer lo peor. colgado de una viga.4 2 A fuerza de indagar. por muy justa que fuera. Le llación de que es objeto. aparece por parte ninguna. pleto. estrangulado y ya sin aliento. como estaba muy más comunes de su arte criminal. la recompensa prometida. la hechicera aquella. que suscite al menos algún fantasma. le administran las últimas abluciones. la colma de obsequios y le pide puerta cerrada. y sobre todo la humi. a llamar al dueño y a reclamarle una tarea suplemen- nidad infernal para poner violentamente fin a sus días. . Pues bien. te meterás con mi tura en nutrido cortejo. su cabellera canosa. En estas condiciones pasa sua. relato y formularás la siguiente objeción: «Si eras un borrico (todo lo listo que se quiera) encerrado entre 31. demacrada. y se encuentran con el amo . totalmente el rostroN. La mujer no 7 día a su esperanza. Después de llamar a voz en grito una y otra vez 6 4 Entonces. lo acompañan a la sepul- 30. rompiéndolo. su palidez igualaba la del boj. lector quisquilloso. 274 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 275 cabizbajo. haciendo saltar el gozne o por el camino del amor. capaz de movilizar sin que el amo diera la menor respuesta. lo arrastra hacia parecer. Pero. nes a su cabellera suelta y golpeándose el pecho con 2 según dices. Quiere enternecer bien sujeta por las barras. No por ello dejó el molinero de notificar el A eso del mediodía se presentó de pronto en el 3 repudio a su mujer. donde permaneció largas horas con la a fuerza de suplicas. de gracia al desdichado marido excitando contra él la entre los más angustiosos suspiros y los más vivos la- sombra de una mujer muerta a mano armada. Al día siguiente acudió su hija. mentos. que vivía casa- las cuatro paredes de un molino. jcómo podías ente. dando tiro- rarte de lo que esas dos mujeres habían fraguado. si esto no le fuera posi. nos. en el mayor secreto?». de los acusados al comparecer ante el juez. vas a ambas manos. los esclavos de antecámara se pusieron ble. Llegó angustiada. resultaba imposible. como chicera ante cuyas devociones y maleficios nada. Y. alborotada y man- ta. Pero. descubre a cierta consumada he. taria.

respectivas copas frente a frente. se le había aparecido su padre en choneta o una miserable manta. es cierto que mi alimentación estaba en todo 2 los infiernos. con la mencionada finca. si no encontró a nuestro 32. Así se rompe la unidad del hogar en una dispersión sin más ley que la del caprichoso azar de 33. 97 Unos diez kilómetros. provisto de un saco y de dos botas vacías. Después de atormentarse largo rato y a la altura de la de mi amo. pues mi amo. donde mi amo es acogido plirse el ciclo exacto de sus días y sus meses. Por la mañana mi amo solía dable descanso que tanto necesitaba. Quiso remunerar llevarme a la ciudad cercana con una pesada carga de la bondadosa hospitalidad y prometió regalar al hor- verdura. res y. telano trigo y aceite de sus propiedades y. A los ocho días. y había de confor- lamentable estado -todavía llevaba el nudo atado al marse con vivir en una choza de hojarasca. yo disfrutaba tran. ni siquiera podía com. Me parece oportuno exponer ahora mis debe. no.astros semían su curso regular y el año. regaba y.una vulgar col- que.. extremadamente pobre. Pero he aquí que estadios 97. lado muchas comodidades. prar para él -no digamos para mí. con sus infidelidades y sus andar descalzo entre fríos lodazales y cuchillas de maleficios. al raso en una cuadra sin techumbre. nos encontramos los - . con el contratiempo de una densa oscuridad en Yo fui a parar a manos de cierto hortelano que un cielo sin luna. Una de las gallinas de casa me moría de frío día tras día y sin remedio. mento en que los dos comensales brindaban con sus 3 nio.pero esperaba ganarse la vida con venido a parar junto a nuestra huertecita con su ca- nuestro trabajo común. 3 2 Entonces. das por el tiempo y reducidas a una amarga pasta sacó a subasta toda la herencia: esclavos. acabó de calmar su dolor. me monta vado. en sueños. se volvía al huerto. mi amo. 276 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 277 catástrofe familiar. allí entregaba la mercancía a los revendedo. 3 animales. Además. y eso sin poder llenarme la panza con la ración sido él mismo víctima de un fantasma y conducido a habitual. había ro.. pero estaba enterada de todo por. realizaba las demás tareas. y. ballo ya rendido. ocurrió un prodigio nas. Sin perder tiempo. según d e c í ~ . a pelo. montando a mi grupa.4 Dara penetrar en las brumas invernales de Capricor. calado hasta los huesos por una me compró por cincuenta sestercios: era mucho dine. la intervención de sus familiares de ser una miseria: lechugas correosas y amargas. En el mo. dejaba desde el primer momento con la más atenta hospita- atrás la estación otoñal con las delicias de la vendimia lidad y comparte un espléndido desayuno. Lo acogimos con el afecto debido 2 en tales circunstancias. además. 4 cuello. lluvia torrencial y extraviado en su marcha. de los más maravillosos. con sus frecuentes lluvias y sus escarchas noctur. Al llegar a esa distancia. cumplidos espigadas y desabridas como enormes escobas podri- ya junto a la sepultura los solemnes ritos fúnebres. dispuesto a recorrer un trayecto de sesenta quilamente de un grato descanso. muebles y cenagosa. mientras él cavaba. encontró al menos el salu- res en este nuevo servicio. al cum. un propietario del poblado veci- una venta improvisada.y le había revelado en detalle la conducta por la mañana era para mí un verdadero martirio criminal de su madrastra. dos cántaros de vino. . Cierta noche. además también le explicó cómo había hielo. Y entonces. siempre encor. pero no por ello dejaba hartarse de llorar.

4 empezó a recorrer el corral en todos los sentidos y a gios habían asustado de tal modo al amo y a toda cacarear exactamente como si quisiera poner un huevo. Y añade en seguida: «Oye.a rana de zarzal. y de qué clase? tu regalito». he aquí aún quería echarlo de su pobre terruño y. dueño de una humilde barraca. y hasta sabía piar. Entre otros. ción de la ciudad. cuyas gotas. Ahora bien. habían acudido los tres her. por lo que veo. organizaba a su antojo toda la administra- pia mesa en la que estaban las sobras del desayuno. era tenía tres hijos ya mayores. muchacho. degollaba loso chorro de sangre. promo- que llega corriendo de la bodega un criado y anuncia viendo un vano litigio de deslinde. qué sería peor para suministras el alimento de tus huevos. co- loca como siempre en el rincón la cesta del ponedor». Y en el las cosechas antes de que llegaran a granar. piensas. Una vez más. tento con privarlo de todos los productos de la tierra. 278 EL ASNO DE ORO LIBRO IX a la primera dentellada. vivamente alarmado. Bajo la pro- servicio. esta casita lindaba con las grandes y ricas 3 34. convocó a muchos amigos como testigos en muerta. ensangrentaron toda la mesa. su servidumbre. dice: « ¡Qué bien me sirves y qué dos e indecisos. pietario anunciándole los mayores y últimos desastres depositó a los pies de su amo un fruto prematuro. pero la 35. No con- momento en que los asistentes. reivindica la pro- que todo el vino -aunque ya llevaba tiempo envasa- piedad de todo el terreno. y. calmar las amenazas de los poderes divinos? ¿Cuántas ahora. en obsequiarnos con víctimas se sacrificarían. En cuanto nació. sus ojos. que se sentían totalmente acobarda- 5 El dueño. de ilustre familia. mirándola. con un hombre pobre. pero que abusaba del prestigio de su hecho mucho más prodigioso todavía. muy instruidos y honra- dos: eran el orgullo de su vida. echó a andar al lada de su madre. En el atolondramiento general frente a la pre- sumible tragedia. con 5 do.en los toneles hervía a borbotones como si fer- todos los respetos. este hombre 2 motivo en adelante de gran preocupación. Estos jóvenes mante- un pollo perfectamente formado. contemplan despavoridos los divinos presagios. También del rico vecino. Entonces. joven. ¿Por dónde empezar? ¿Por dónde fecundidad la tuya! Hace tiempo que día tras día nos continuar? ¿Qué sería mejor. sus nían desde antiguo estrechas relaciones de amistad uñas. Tantos y tan notables prodi. al salpicar en sus rebaños. Como en tiempo de guerra. 6 El esclavo cumplió las órdenes recibidas. de la boca de un perro de pastor saltó una el deslinde. susceptible de estirpe: con el apoyo de importantes facciones a su inspirar a cualquiera un fundado terror. invadía 4 se agrietó la tierra y de sus entrañas brotó un cauda- los pobres dominios de su humilde vecino. rico. sobrecogidos de horror. le robaba ganado vacuno y le pisoteaba 2 abundancia. Efectivamente. al verse despojado por la avaricia 3 mentara o se hallara sobre inmensa hoguera. acaecidos en su finca. el campesino. con sus plumas. un carnero que estaba a su lado y que lo estranguló . quiso defender la herencia paterna se vio en el intervalo una comadreja que entre los dientes arrastraba fuera de su guarida a una culebra para salvar al menos la propia ~~~~~~~~a. y el propio perro se vio asaltado por manos para ayudar como fuera al amigo arruinado. sin hacer caso del nido en que solía cobijarse. llega un joven esclavo ante el pro- gallina. se produjo otro propiedades de un poderoso vecino. Y por si esto fuera poco. Aquello no era efectivamente un huevo como los conocidos.

uno de los criados. le replicó que abominable rico la muerte de vuestro hermano me- él contaba en vano con sus riquezas para amenazar nor». menos por desesperación paro liberal de la legislación. los 4 despóticamente. alcanzándolo en pleno irse a la horca todos ellos con todas sus leyes. en efecto. . saña.7 habitual de los pastores. El más joven de los tres her- ni desconcertó siquiera a aquel forajido. En un asesino que ya tenía a su cargo muchos crímenes aná- acceso de locura y fuera de sí. La carnicería fue causa de empujones entre la 36. jurando solemnemente por su vida y la de sus los otros dos hermanos oyen sus gritos de muerte. En modo al- manos. cuando 2 meras. 280 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 37. si no ya sus rapiñas. Como pecho. como un látigo ciego arrebato lo atacan a distancia con una granizada en manos de las Furias. podrían recurrir contra que por no importarles ya la propia vida. mandó soltarlos y azuzarlos un punto de apoyo que mantenía el cadáver erguido s hasta acabar con aquella gente. pero falla el golpe y la piedra y despedazan de mil maneras distintas. y hasta los persiguen con mayor tra toda esperanza sin hacer ningún daño. cae derribado ofreciendo espantoso nería verbal. hacen conciliadores su exaltado humor. Y. constituyendo transeúntes o viajeros. espalda y se había cla- y adiestrados además a atacar indistintamente a los vado en tierra bajo el vigoroso impulso. al tropezar contra una piedra y herirse los guno atenuó. a uno de los dos hermanos. Como aceite añadido al fue- contra el rico. En esto. pues el dardo que lo atravesaba sobresalía en brados a comer la carroña abandonada por el campo casi toda su longitud por la. el práctico s 4 ca: inflamó a nuestro truculento personaje. seres más queridos. apuntando al brazo dere- dos ladridos sobre aquellas víctimas a las que hieren cho del tercer hermano. al menos su alta- dedos de los pies. Entonces. como azufre echado a una hoguera. El infortunado joven sólo cuantos las oyeron. se enfurece y en su ardor se busto. Entonces. puesto que también los pobres. se lanzan 3 la insolencia de los ricos. Cuando los demás le exponían serenas pasto a la tremenda furia de aquellos perros. con discordantes y horren- piedra que tira desde lejos. Pero el hombre sanguinario. Y en el acto expiró hecho trizas. proclamó que ya podían logos. no cayó sin embargo al la granja. en el ardor de su ímpetu y de su go. alto y ro. uno de los tres herma- pudo pronunciar esta última frase: «Vengad sobre ese nos. La jauría. lanza su dardo y ensarta. todos ellos de casta y corpulentos. Ni aun perdo- pasa rozando apenas la punta de los dedos y cae con- nan a los fugitivos. sale en auxilio del asesino: da impulso a una precipita con furiosa rabia. Estas palabras colmaron de indignación a ni espantar a la feroz jauría. Aunque herido de 6 tenía perros de pastor y perros de presa para guardar muerte o muerto del todo. tal fue el efecto de esta répli- de piedras. sin titubear y con cierta vivacidad. a la señal y en equilibrio. La presencia de tantos ciudadanos no asustó multitud despavorida. al en- consideraciones y trataban de suavizar en términos contrarse. Pero no les fue posible vencer 3 2 la misma. acostum- suelo. declara que le tiene sin cuidado vuelan angustiados en su auxilio: se cubren con la la presencia de tantos mediadores y que su gente co- mano izquierda envuelta en un palmo de su manto gería de las orejas al importuno vecino para sacarlo y a pedrada limpia tratan de alejar a los perros para al instante de la barraca y tirarlo a buen trecho de salvar a su hermano. él. al am- dos hermanos supervivientes. con esta presa en el suelo. de buenas a pri- pedazos en un instante al desdichado joven.

montó a mi grupa y reemprendió la marcha por el triunfa gloriosamente de tus conciudadanos abatidos. de nuestro jefe». 39. no podía saber jeta la mano derecha y en un supremo esfuerzo blande lo que el otro le decía. de servir para el transporte de cargas más pesadas?». se adelanta tener su habitual insolencia e. exterior y sus modales. y se corta la garganta. rrear unos puñados de verdura desde el huerto próxi- cubriendo con un nuevo río de sangre las manchas de mo. muy corpulento. además da mordiscos y va a morir lo tunado hijo. he aquí lo que se había anunciado al infortunado secándose la sangre que manaba de su cabeza como padre de familia. Entonces. el hortelano contestó humildemente 4 lejos de esperar. por lo que daban a entender su trarás siempre con que sigues teniendo un vecino. dice: «Pero si este burro no 7 to había servido en la mesa.. no pudo proferir una palabra. Pero tampoco 2 3 pero has de saber que por mucho que extiendas tus el regreso careció de percances. que. que la mano le ha quedado inútil nio y vivamente afectado por lo que del contratiempo 2 e interpela así a su cruel adversario: «Sé feliz por le tocaba.3 destino. riendas. que. pero ha caído herido por una injusticia del gunta a dónde iba. Mi amo. también él se cortó el cuello con una de una peligrosa enfermedad. El militar añadió. ni siquiera que trate con más cortesía y mejores modales a un 9 verter una lágrima en silencio. El hortelano. empieza a estirar de su lado. an. y aun se arrastra con la lengua fuera. en el hierro. halagüeñas esperanzas. a ejemplo de su infor. Cogió el cuchillo que ex combatiente como él. El soldado no pudo con- bandolero. El anciano. gustiado todavía y que además no entendía el latín. que. «Pero yo s de las manos de los criados que acudían. Mi hortelano. en un brevísimo instante. indignado ante el silen- ávidamente a rematar de un golpe al desdichado joven. hundió la familia. 282 EL ASNO DE ORO LIBRO I X 283 38. apenas vale para aca- serie de golpes hasta que cae de cabeza sobre la mesa. El hortelano 7 hacen rendir su alma impura. era legionario. ceba tu insa. asestando al rico una serie de golpes que le griego: «¿A dónde llevas este burro?». acto segui- ciable crueldad con la sangre de los tres hermanos y do. rodeado de tantas des. . se nos cruzó 4 En este caso he aquí el brazo que te hubiera cortado en el camino y en tono descortés y arrogante pre- la cabeza. sirve para nada. Y echando mano a la correa de mis 8 He aquí lo que significaban los prodigios misterio. s Esas palabras exasperaron todavía más al furioso seguía adelante sin contestar. para liberarse contesta que se dirige a la ciudad vecina. se bir a la viva sagacidad del joven una ilusión de ven. por desconocimiento de la lengua. cio como ante una afrenta. de vacío. camino que nos había traído hasta allí.necesito sus servicios. Pues un individuo posesiones privando al pobre de sus bienes. vuelve en -replica el militar. luego. aquel burro. todavía manchada animales debe acarrear del fuerte próximo los bártulos con la sangre de su enemigo. le su. lamentando el infortu- ganza. pues. ¿Cómo ha aquella sangre profética. De este modo. consecuencia del porrazo anterior. pues. y. en un fuerte abrazo. echando mano a la espada. vuelve a suplicarle gracias. de un estacazo con un Pero había desafiado a quien no era menos valiente cepo de viña que tenía en la mano lo tiró de mi grupa 6 que él y se encontró con una resistencia que estaba al suelo. 6 sos. pagó con lágrimas el desayuno y dio unas haber acabado con toda nuestra familia. cuantas palmadas con sus manos limpias. Finge. con otros seguida contra sí mismo el arma. te encon. Y conjurándolo por las más acababa de utilizar para repartir el queso y todo cuan. Esta suerte relativamente favorable hizo conce. El joven.

decía. en salvar a su protegido. no mencionó en la ciudad ni su des- las rodillasB. ya daba la vuelta al cepo una gran borrachera. Entre 3 haría picadillo al hortelano. previa información sobre 4 de dar un vistazo a su huertecillo. 98 Este ademán era el habitual de los suplicantes. los ma- gistrados. replegán. recoge la espada. ante la rotunda negativa del encubridor. pla. dispuesto a acabar con él. Pero al advertir que el soldado. El encontrado un hortelano y que. nues. El otro. el hortelano se queda en la cuantos días sin ver siquiera a dicho hortelano. se refugia en casa perjuicios y personalidad del comandante. El otro. Mandan. 5 capital. por su parte. en atención de la antigua amistad que Él. mán ni su derrota. me suben a pulso por una escalera tamente nada de nosotros y pretende que lleva unos hasta el piso superior. pues. Estas palabras fueron una los vecinos no faltó un traidor para denunciar en se- buena advertencia: el hortelano le arrebata la espada. magullado y do- para romperle el cráneo con el nudo más gordo. con su espada carían activamente a localizarnos y a vengarlo. se excitaba cada vez más mente. lejos de enter. 284 EL ASNO DE ORO LIBRO IX 285 40. entrar a 7 . negándose a devol- hortelano. sin tener ya en cuenta la afrenta personal. ya creía ahorrarse un requerimiento de duda. les contó el desastroso percance. como 3 cara. a codazos. tambaleándose. no pudo replicar ni cubrirse de ninguna esta infracción al juramento militar) y ellos entretanto. se presen- de un amigo. El otro. se había refugiado en casa de un amigo. como pidiendo misericordia y con el ademán de tocarle Por vergüenza. Sin embargo. escondido allí y no en otro sitio. y se va al trote camino de la ciudad y.recobró por fin el sentido como después de y. el soldado -me enteré posterior- necerse por ningún ruego.so pena de hacer peligrar la propia vida. sin inmutarse lo más mínimo y pensando tan s ó h 5 los unía. guida nuestro escondrijo. sin preocuparse Entonces. en esta posición de sumisión y reve. que lo había único recurso que le quedaba: se hace el muerto. sostenían y juraban que estaba 6 plantan la tapadera encima para que pase inadvertido. lo levanta del suelo. sino que devoraba en silencio su rencia. Los tienda de la planta baja. Los compañeros del soldado la tira lo más lejos posible y continúa golpeándolo acuden a las autoridades y afirman falsamente que 4 con redoblado furor. a mordiscos y hasta con un que él permaneciera en el cuartel sin dejarse ver morrillo que coge en el camino le magulla toda la (pues. lo acoge sin poner reparos. a mí. pero continuaba no obstante amenazando de tomando nota de nuestras señas personales. llega no obstante a la ciudad. han perdido en la calle un vasito de plata que era gado de heridas y sin posible escapatoria. manera. salta a mi grupa verlo. declara que no sabe absolu- dome las patas. deciden efectuar un registro. los magistrados. las manos y las costillas. Acordaron 2 a puñetazos. Le cuenta todo y le ruega que le ayude tan a la puerta de nuestro refugio y reclaman del pro- en aquel momento crítico ocultándolo por unos días pietario que nos hospedaba nuestra entrega inmediata a él y al asno: si se mantenía escondido por espacio -sobre el hecho del encubrimiento no había sombra de dos o tres días. luego lo deja caer con todo su peso y acto seguido a solas. tendido en el suelo. temía las consecuencias de de espaldas. acude al de su comandante y valía mucho dinero. lorido por tantos golpes. teniéndose apenas de pie y 2 tro hortelano acude a un último recurso: se agacha apoyado en un bastón. injuria hasta que se encontró con unos camaradas y. Por último. se acurruca en un cesto y le soldados. entonces. se dedi- firme: si lograba levantarse. en el suelo y había perdido la espada. 41. lo coge por ambas piernas.

Como. 42. el otro persiste en sus negaciones poniendo sin descanso al Un crimen memorable: una madrastra. se lo llevan al calabozo público. Ha de exhibirse en el teatro con una trepan por la escalera. 1. Los crímenes de esa mujer (24- como prisionero. . cesto: aparece el pobre hortelano. también era notable la lanza por las dimen- siones colosales de la vara. consume la pócima el hijo menor del matrimonio. los cargó a mi espalda. recogiendo en su tienda unos enseres que por lo visto eran suyos. también se destapa el consabido la mujer condenada por criminal (29-35). intenta envenenarlo porque se resiste a sus preten- discusión. naturalmente. 28). equipado y armado a lo militar. con mi natural curiosidad y mi intempes. de mi amo el hor- cía la pena capital. salen declarando que en e1. se me ocurrió asomarme de dente. Lucio conoce ahora que por casualidad había vuelto los ojos hacia mi la vida regalada. el soldado En cuanto a mí. y entonces. ¿Qué fue. al parecer. al día siguiente. Al disponer así su arma- mento. siones. por un capricho de la Fortuna. Al oír el estrepitoso griterío de la hijastro.Nueva venta de Lucio: lo compran dos her- aquel enorme barullo. pues. no había pretendido.. . 286 EL ASNO DE ORO los lictores y demás agentes de la autoridad para que registren cuidadosamente todos los rincones de la casa. enamorada de su 2 cielo por testigo.interior de aquellas paredes no han visto a ningún hombre ni tampoco al asno. los más exquisitos manjares humanos: se descubren sus facul- 3 Surge al instante un inmenso clamor: en un brinco tades extraordinarias. se hacen conmigo y me bajan mujer depravada (13-23). De ahí arranca el proverbio tan conocido: bido la solemne paliza. Entonces la discusión cobra mayor violencia LIBRO X por ambas partes: los soldados se mantienen en sus afirmaciones sobre nuestro paradero y siguen invo- cando inalterablemente el nombre de César. tan sabio como pru- tiva indiscreción de asno. panadero el uno y cocinero el otro. Lucio se escapa 4 No subsistiendo ya la menor duda. así. descubre el crimen cuando ya se iba a condenar al hijo refilón por una buhardilla para ver qué significaba inocente (1-12). Luego. El gran festival artístico en el teatro. manos. Por lo que a mí toca. mere. con un casco 2 de reluciente esplendor y un escudo todavía más bri- llante. pero un buen día se le sorprende comiendo sombra. telano? No lo sé. llevó sin que nadie protestara. me saca a la calle. un senador. invoca el testimonio de todos los presentes. se registra todo cuando iba a llegar el turno de su abominable exhibición con con mayor atención. atenerse a . lo sacan fuera y lo presentan a los magistrados. no acaban de mirarme y de reír a aquel que por su exagerada desfachatez había reci- carcajadas. uno de los soldados. me soltó del pesebre y me «Donde está la sombra está el asno». Me veía.

por así decir. siones que momentos antes parecían tan adecuadas . tendido malestar físico. y sumergida. los síntomas generales y las alteraciones en seguida. calzaban zapato bajo y sencillo (soccus). unas palpitaciones fre- y modestia: a cualquiera le gustaría ser padre de ese cuentes y periódicas de uno y otro lado? ¡Dios mío! 8 2 joven o tener un hijo parecido. tancia a la esposa de un padre y a la madre de un cuya manifestación era un leve rubor. llegamos a una pequeña ciudad y para. todas las expre- res de la tragedia calzaban un zapato muy alto (cotumus). La segunda mujer do se ve a una persona ardiendo sin que su cuerpo le dio otro hijo. Tras una marcha sin serias dificultades a través ante la violencia del dios. unas facciones de color irregular. A los pocos días y precisamente en aquella casa. ¡Ay! ¡Qué ignorancia la de los médicos! ¿Qué denota 7 El dueño de la casa tenía un hijo joven. más por su belleza que por sus virtudes. Pero la madrastra. como en tiempo de guerra. mi- rada lánguida. Pero cuando su corazón se vio todo él envuelto s demás bultos. de dominar la loca pasión que marido. 9 Es decir: «dejemos el tono cómico y hablemos con la seriedad que requiere lo trágico del caso. conozcan mis lectores. cuan- hogar por un nuevo matrimonio. piros tanto más hondos cuanto más dura el tormento. del rostro son exactamente los mismos en caso de en- que estaba al frente de mil hombres. se fraguó un odioso y horrendo Se hubiera creído que la consumía una ardiente crimen.. sobre los mir. ¡Qué fácil es diagnosticarlo. muy culto un pulso agitado. dejemos las sandalias y calcemos el coturno 99. aun sin estudiar medicina. sino en casa de un decurión. harta de aguantar tanto tiempo un 2 silencio que la martiriza. como todo el 6 Me deja al cuidado de un joven esclavo y él se va mundo sabe. vuelve a condenar una vez más. gado silencio y manda llamar a su hijo. Incapaz. mientras el tierno Cupido se mantuvo llena de arrugas como un viejo. si no fuera porque estaba siempre llorando. y. sueño inquieto. muy preocupado. como bien recuerdo. como es de esperar en tal caso. y ya sea por impulso natural al libertinaje. aquella mujer habitación con el respeto debido en cualquier circuns- resistía en silencio sus asaltos todavía poco peligrosos. LOS actores cómicos en un mar de dudas. se presenta en la en las primeras etapas de su desarrollo. cayó en la monstruosa indig. sin demora a su madre enferma. Su madre había muer. ya agita el fondo de su alma. triste y la frente Así. ¡SU hijo! Si 4 nidad de fijarse en su hijastro. imponía la ley en el hogar de su 3. mientras que los acto. a presentarse a su jefe. fuera posible. la herida de su alma bajo las apariencias de un pre- mos no en una posada. Lo insertaré en el libro para que también lo fiebre. piernas cansadas. pues. cuando Amor desbocado lo bien visible y estudiado para asustar a los pobres via. fermedad o de crisis amorosa: palidez horrible. Ahora. pues. 288 EL ASNO DE ORO LIBRO x 289 las ordenanzas: lo había colocado encima. no un nombre que la cubre de vergüenza! El joven obedece cuento. rompe por fin su prolon- por voluntad del destino. Finge decaimiento y oculta de la llanura. ejemplar de piedad una respiración dificultosa. pon qué gusto borraría en él este ten presente que estás leyendo una tragedia. Por lo demás. Ella. por nuevas vacilaciones de su pudor. to hacía muchos años y el padre había rehecho su pero con una leve idea de la ansiedad amorosa. fácil de repri. que ya había cumplido también los acuse temperatura! 3 doce años. sus- 2. querido lector. abrasó en un delirio apasionado. de modo en crueles llamaradas. hermano. tuvo que sucumbir 3 jeros.

hasta que ya ella. a unas finquitas que tenían en una zona muy lejana. precisamente hijo de la maldita mujer-. El inesperado compromiso desconcertó por com. piedad de una mujer que por ti se muere. najes deliberan entre sí sobre el momento más opor- 2 Le prodiga. reclama ya descaradamente la cita prometida 5 «La causa. la invita insistente. eres tú. como también el único y exclusivo remedio de mis luego otro distinto. al criminal en busca de un veneno fulminante. a mantener sus promesas. y. Entonces. el único motivo del mal que me aqueja. padre: su esposa ha de morir sin remedio. La soledad en que nos hallamos consumado en materia de crímenes. acto seguido se sustrae a las culpables mira. 4 4 SU malestar en aquel momento. y tú se Sin pérdida de tiempo. Ahora bien. sin sospechar nada de la trampa encerrada allí. tú en persona. tan grave desastre casa después de desayunarse. a cuidarse y a reponerse. aunque horrorizado al oír la mons. lo pone al tanto te sirve de absoluta garantía y te da la tranquila opor. lejos de exasperar a la señora con una rotunda y dura negativa. a su pasión. por la variedad de las dis- por los míos hasta el fondo de mi corazón y han pro. tuno para servir la pócima. era mejor 5. sin perder tiempo. y entonces. tuosa propuesta. Pero el joven. pues. ella lo deslíe cuidadosa- 4. Pero la señora. creyó que. hasta que Fortuna. como tiene sed y se familiar exige. pues. 290 EL ASNO DE ORO LIBRO X 291 a la entrevista actual. Envía. con sus siones. Ahora bien. entra en 3 das de su madrastra. no se anciano de acreditada solvencia que había sido pre- decide. ceptor suyo. Tus ojos han penetrado trevista. no sabe cómo empezar. se asocia a un esclavo de 6 la salvarás. desdichado joven. le dirige con voz temblorosa estas breves pala. . mente con vino y dispone la poción que causaría la pleto al joven. Logrado ese objetivo con la loca esperanza de ganar 5 bras: tiempo. muerte del hijastro inocente. va dando largas a la execrable en- males. a su parecer. sin sospechar todavía nada malo. maniobra. pasa del amor sacrílego a un odio mucho que no te detenga ningún escrúpulo pensando en tu más funesto todavía. más acertado sería huir rápidamente para evitar la lanta a preguntar con sumisa deferencia el motivo de tormenta de un destino implacable. ve claramente que el joven no está dispuesto movido una llama que me abrasa hasta la médula. Pues una cosa que rece más acertada que la de acabar con la vida del nadie sabe. consulta el caso con un nada. ninguna solución les pa- tunidad de consumar lo inevitable. alegando ahora un pretexto. buenas palabras. Tras larga deliberación pareció que lo 3 El joven. ser abyecto y maestro natural que te quiera. el menor de los dos hermanos -el que era algún viaje de su padre deje libre campo a sus diver. no llega a ser auténtica realidad». Yo reconozco en ti su viva imagen: es los que había recibido en dote. mientras los dos siniestros perso- calmarla hábilmente acudiendo a promesas diferidas. ella aprove- incapaz de admitir la menor dilación. culpas. pues. por una pirueta de la mente a animarse. de sus pérfidas intenciones. se ade. en repentina 6 Ten. imagina no sé cha la fatal ocasión de la estancia a solas para dar qué pretexto y con maravillosa habilidad convence en libre curso a su audacia: soltando un torrente de seguida a su marido para que se vaya inmediatamente lágrimas y velándose el rostro con la orla de su ves. una consideración más encuentra con la copa de vino Secretamente envene- detenida. tido. tareas escolares de la mañana ya cumplidas.

para que se volviera al proce- puñal en caso de denuncia. un fratricida. Pero la tremenda señora. orden y seguridad pública. Y para que la naciente indigna- del mayor porque. desde el mismo emplazamiento de la vida. insu. Apenas acaba de beber la 6 . y a su regreso. con descaro de consumada mites legales. aún añadía que él la había amenazado con un ban calmar al pueblo. Él vuelve precipitada. sin comprobar la veracidad de la acusa- artista. los magistrados se alarmaron ante el 4 menor había sido víctima de una represalia criminal peligro que corrían. como suce ser irremisiblemente condenado a muerte por incesto ni cultura o en r y parricida. Allí. Y no satisfecha con tan monstruosa calum. hasta en la plebe. mientras otros intenta- nia. porque había amenazado con liar como una buena oportunidad de venganza. Fue tal la simpatía. ción ni oír la refutación sutil y bien estudiada de la 4 nado por culpa del hermanastro. propia sangre un odio despiadado. cae al suelo sin acto del sepelio. foro. que sin admitir los fastidiosos trá- mente. con el rostro todavía del niño. por aclamación general. porque había profanado el lecho pater- gracia de su casa ni ante el duelo del marido o la no. un incestuoso. tal la 3 en seguida un mensajero para anunciar al marido au. riones. ella. Pero lo que pretendía hacer creer era que el Sin embargo. 292 EL ASNO DE ORO LIBRO x 293 2 se lo bebe de un trago. el desdichado anciano. hermano. se esforzaba con todo empeño en sin inmutarse ante la trágica muerte del hijo ni ante buscar la ruina del hijo que le quedaba: su hijo era el remordimiento del asesinato impío ni ante la des. Pronto se vio la explicación del cabellos cubiertos de ceniza. ción no desembocara en revuelta y comprometiera el larla. porque había dado muerte a un desolación del entierro. aterrado dimiento judicial regular y se dictara una sentencia ante la pérdida de ambos hijos. cuando éste había tratado de vio. se emitió el siguiente del todo. mayor. y a sus gritos de angustia acude la madre y inundado de las recientes lágrimas y mesándose los toda la servidumbre. aprovechó la catástrofe fami. Está asistiendo das por ambas partes. Por otra parte.a entender que su hijo ha muerto envene. y un asesino. indignación que su angustia suscitó en el senado y sente la catástrofe de su hogar. Su preceptor se alarma ante el ataque repentino pira. sin la menor sospecha de las infernales impos- perable encarnación de la maldad de las madrastras. turas de su esposa. algunos de ellos trataron 5 tensiones. Apenas terminaron las pompas fúnebres y el muerte preparada para su hermano. va a la deriva entre fundada en el examen imparcial de las razones alega- 6 las agitadas olas de su inmenso dolor. no se podía condenar a nadie al entierro de su hijo menor y sabe que el otro ha de sin oírlo. El pobre padre. con nuevo llanto en los ojos y en su actitud 2 taban en mil direcciones señalando al presunto autor suplicante abrazando incluso las rodillas de los decu- 3 del espantoso crimen. ya que el chiquillo se había adelantado a veredicto: «Por constituir una pública vergüenza. quiere demasiado a su y tranquilidad no se esposa. Y en esto no mentía defensa. . da . Envió apuñalar a su madrastra. de disuadir a los decuriones. hay recibir el golpe mortal dirigido contra su hermano que matarlo a pedradas en la plaza pública». ella no había accedido a sus inconfesables pre. cuyos fingidos lamentos le inspiran para su table espectáculo. se dirige directamente al caso en la bebida mortal y todos los presentes apun.

gado el veneno ya preparado por él personalmente dores. ni tampoco largo de mi vida. hacían falta pruebas convincentes En ese instante.3 ante las decisivas consecuencias de tan grave juicio. traen ante el tribunal. 2 el acusador. que. cambiar nada: su cabeza pasaba a manos del verdugo. por consiguiente. votara con precipitación y habló en estos términos a 7 El ruin personaje. sí consignaré en mi inmemorial. . con su mano el orificio de la urna para que nadie era el único que conocía la trama de los hechos. ciente serenidad ante el caso del joven para titubear 4 versaciones sobre el tema. fin al debate. si no lo sé. 8. indig. se consideraba indispen. como yo no aceptaba la río. declarando víctima de falsas imputaciones. ade- 6 simples sospechas: ante todo. se un homicidio manifiesto en la persona de un acusado. No obstante. ya era irrevocable la suerte 5 En cuanto terminó el debate contencioso. es para mí gran satisfac. En cuanto éstos ocupan los asientos que regla. puso pregonero recuerda a los abogados de la causa la pro. vuelve que yo no tendría en cuenta sus órdenes y que podría a oírse el pregonero para que pase en primer lugar guardar la copa como pieza convincente de acusación. la. merecía especial solvencia como médico. uno de los senadores. ción haber conservado siempre vuestra estima a lo ni ante la nutrida asamblea senatorial. os habéis comprome- 8 y afirmando que dice la pura verdad: «El joven. todas 2 nada de eso pude saber por hallarme ausente y en iguales -pues todos habían coincidido en escribir la mi cuadra. me amenazó de muerte. había que meterlo en una palabra. un anciano del y que una decisión tan grave no podía fundarse en mayor prestigio y reconocida honorabilidad. Ni uno solo de los decuriones guardaba ya sufi- 3 Que todo ello fue así. qué argumentos le opuso el acusado y. A ejemplo de la legislación ate. y en seguida se llamó propuesta. y. se a c ~ r d ó del acusado. Tal declaración. perfectamente verosímil y expuesta i o niense y del procedimiento seguido en el Areópago. iban a recogerse. tampoco os misma fórmula-. tir las acusaciones. En qué términos se expresó en la sentencia: puesto que su culpabilidad quedaba el acusador. sitados dentro los votos. Después de hijo de su madrastra. según costumbre lo puedo comunicar. prometiéndome un gran premio se le cosía en un saco de cuero que se 9 para comprar mi silencio. más. Sólo entonces se cita al acusado y lo acabó por dar él mismo el veneno a su hermano». en una urna de bronce. en comprobada hasta la evidencia. me encargó matara al delitos particularmente graves. y no puedo tolerar que se consume ante el remordimiento de su propia conciencia. y sospechando mentariamente corresponden a su jerarquía. para que yo se lo diera a su hermano. el por el miserable charlatán con estudiado horror. sin que ningún recurso posterior pudiera que para establecer la realidad de los hechos y admi. al parecer. 294 EL ASNO DE ORO LIBRO x 295 7. sin inmutarse lo más mínimo la asamblea: «A mis años. lo supe al oír múltiples con. Prevaleció el sano juicio. Tal suplicio era normal en la Antigüedad para ciertos para vengar la propia afrenta. me había entre- al pregonero para que convocara una reunión de sena. hibición de recurrir a preámbulos y de excitar la compasión. una vez depo- libro lo que haya averiguado a ciencia cierta. un saco y coserlo dentro lm. tapó sable la declaración de aquel esclavo que. pone a contar un cuento de su invención. acudió a mí. cuáles fueron los discursos y réplicas. Ya las papeletas. tido por juramento a ejercer siempre la justicia: no nado de los desplantes de su madrastra.

3 lo que hay en este asunto. Se dejó convencer y se116 la suma. por acaso (le dije) alguna de tus monedas fuera falsa o Hércules. la pócima. el potro del mundo griego. los esclavos sentirse firme en ninguna de las dos piernas. pero el esclavo resistió convencí de que fraguaba algún delito. si es este individuo de cerrarme. hace un momento. 296 EL ASNO DE ORO LIBRO x 297 con la boca entreabierta. no toleraré que. Temía no obstante que en caso tar al hermano lo del veneno. Como ya sabemos. el anillo de oro era caba la cabeza por un lado y por otro. Me ya dispuesta para la tortura. pues. balbuceando. . había aprendido que s en mi poder: aquí la tenéis. se la di: pero. no podían llevar sino anillos de hierro. paso a un crimen. en pago. por otra parte. Pero de pronta recobra su de los dioses y engañar a mi propia conciencia emi- tiendo una sentencia inicua. por orden de la autoridad. es decir. en presencia de un burle nuestra justicia y escape al castigo que su cri- men merece. le di. no sé qué fútiles pretextos. Y ahora. Una enorme agitación se apoderó al instante a otra parte a comprar su pócima de muerte o incluso del criminal: a su color normal de persona viva suce. dito esclavo para cogerle el anillo de hierro lol y con- vemente enferma cuya dolencia antigua e incurable le frontarlo con el sello de la bolsa. no obs. no acepté en el acto el dinero que se me ofrecía: 'Por si 11. La comparación confirmó las sospechas anteriores. hacía desear la muerte como liberación de sus males. jcómo es posible impu. puedo tolerar que las mentiras de un vil esclavo os de modo que nadie. y mañana. en su afanosa búsqueda de rida públicamente su dignidad personal. la medicina no tiene por objeto matar a los hombres. Entonces el médico replicó: «No toleraré. una rotunda negativa de mi parte diera quien lo ha comprado?». se ras. al ver aquí en la la realidad de los hechos. de mis labios aplomo. como medida de seguridad ante una posible indagación judicial. se pone a negar con la mayor firmeza y no para de llamar mentiroso al médico. al ver zahe- 9. acaban maniatando al mal- Decía que necesitaba el veneno para una persona gra. Yo veía las ansias de ese 2 sala a mi individuo. distintivo exclusivo del orden ecuestre. Oíd. sino salvarles la vida. Ya está a nadie una substancia mortal. las vamos a meter en esta bolsa que tú néis el suplicio de un joven inocente ni que este otro sellarás con tu anillo. había venido a verme ultima- mente con la oferta. es decir. pone mayor ahínco en refutar al vil personaje. estaba 4 2 Yo vi el fondo del cuento que urdía el siniestro char- latán y las incongruencias de sus explicaciones. absolutamente nadie podía creerlo 4 induzcan a perjurar. Que el esclavo la vea y compruebe su sello. La rueda. contra toda equidad. Éste. orde- de mala ley. Yo no puedo pisotear la voluntad ya exento de culpabilidad. que ese hombre se fuera 10. se efectuará el contraste'. este indeseable. aun pres. Os voy a dar una prueba fehaciente de 4 cambista. mis convicciones no me permitían ofrecer despacho para que trajera corriendo la bolsa. mandé a uno de mis hombres al malvado por conseguir un veneno fulminante. 3 tante. llevara adelante su proyecto abominable recurriendo dió una palidez de muerte y por todos sus miembros "1 El sello con el anillo equivalía para los antiguos a la 2 chorreaba un sudor frío: cambiaba de postura sin firma en los tiempos modernos. el tormento con maravillosa entereza sin sucumbrir a los latigazos ni al mismo suplicio del fuego. los agentes públicos un veneno fulminante. de cien escudos de oro. cindiendo de sus escrúpulos como juez.

pues. le da un estrecho abrazo e. via- la tapa del ataúd. pasteles. Ahora. por ellos echaban el cerrojo a la puerta para irse al bal- unanimidad se deja al excelente médico en posesión de los escudos de oro. evidentemente.. Com- cro que contenía el cadáver de la criatura. que. sin pagar nada. ya podéis buscar otras causas a su vecindad: eran dos esclavos cuyo amo tenía extraor- defunción». pero en abundancia. el otro venía con de una mujer peor que él todavía. está vivo. buñuelos. miel. lo presenta al pueblo. Uno de ellos. su hijo acababa jaba sin parar de un país a otro. Y el anciano padre vio su famosa y trágica figuraci6n de la pasta. llevan a la criatura ante un racionamiento sin tasa: uno venía con trozos de 4 el tribunal. está dormi. de carne de todas clases: al descubierto los crímenes de un maldito esclavo y eran sobras. aparecía a los ojos panes. incapaz de expre. puesto ya en claro el asunto y bien cerdo. múltiples cacharros indispensables para atender las 2 sidad. lagartos lm y otras de todos la pura verdad: se condena a la madrastra muchas maravillas del arte de la confitería. o mejor la mandrágora. guisaba al horno unas torio. sar su felicidad del momento. 298 EL ASNO DE ORO LIBRO x 299 al puñal o a otra arma cualquiera. Le di. Acuden en masa con gran impaciencia al sepul. envuelto con los sudarios didamente servida. Ni en el partían la misma habitación y hacían toda la vida en 4 senado. dinarias riquezas. 13. pues. ni en la misma masa del común. es decir. ya que en muy poco tiempo. a que da verse sin hijos y se encontró de pronto con que tenía 3 lugar. me habían comprado para transportar los pueblo dejó nadie de acudir allá con expectante curio. preparaba los panes y las deliciosas tartas de 12. la Nombres dados. con las más sabrosas salsas. una aventura terminar en un desenlace digno de la divina droga. por prepararon. anzuelos.6 3 Y tal como estaba. orden de su tribuno y en acto de servicio tenía que do. Allí está el padre: con sus propias manos retira muchas necesidades de su amo. pero era un soporífero. a la sazón. como precio del oportuno sopo. El soldado que 2 como mucho más llevaderas. el famoso narcótico de providencia. Me ven- volverá a ver la luz del día. ni en la aristocracia. s de disipar el sueño de muerte y volvía al mundo de como tercer socio en compañía de los dos hermanos: los vivos. por once denarios a dos hermanos de la muerto. . le espera). está descansando.3 telero. carnes suculentas. según costumbre tradicional de nuestros padres. He aquí ahora las incidencias que por enton- no es extraño que aguante fácilmente estas torturas ces me deparaba mi propio destino. no tardará en sacudirse el letargo del sueño y ir a Roma con un mensaje para el soberano. corrió el riesgo de por el sueño. Y no es extraño que este malhechor (sin la más dos ya mayorcitos. leve esperanza ante el inevitable castigo que. nunca me había visto tan mimado por la Fortuna. a los dulces por la con- s rífero. como cocinero. el otro. mis amos solían traer a su celda mortuorios que lo cubrían. Cuando 7 a destierro perpetuo y al esclavo a morir en cruz. Cada noche. Esta elocuencia del anciano conquistó al audi. después de una cena suculenta y esplén. si es cierto me había comprado sin tratar con ningún vendedor que el chiquillo ha tomado la pócima que mis manos y. muy parecido a la muerte. como panadero y pas. de pescado. de pollo. Pero. entonces. si de verdad está dió. en aquel instante. tan conocido por su virtud letárgica y dicho en un brevísimo instante. pues. Heme aquí. Ahora bien. me había llevado como suyo.

mi pelo estaba limpio. surja entre nosotros una hostilidad como entre Eteo- cles y Polinicen 1". ya me lanzaba a devorar hasta descubrir al ladrón que operaba a expensas de sin consideración los mejores trozos. Por último. embargo. ni sórdida rapiña. Acuerdan. trataron de descubrir al autor de aquella sisa monstruosas como las Harpías de antaño. interpela así a su hermano: de mi piel. a mi honorabilidad. aplaudo tu va- lentía. uno de ellos. el asno. cada día desaparecían los trozos más selec- manos y. clase. Pero este físico tan agraciado causó gran desgracia 4 tras día escamoteas los trozos más selectos para ven. y saboreaba las ambos. pues. para irse al baño. se meaba entre aquella variada exposición de manjares. Y. 300 EL ASNO DE ORO LIBRO X 30 1 neario a reponerse. capaces de diaria. a esas pérdidas y no damos lugar a que en silencio poso. hasta hacían el dado hasta alcanzar una pronunciada obesidad: una recuento de los lotes. A la hora habitual. dada la merma diaria y misteriosa de los 103 Hijos de Edipo y tipos eternos de la enemistad fraterna. a Pero se quedan mirando por un agujerito cómo hus- fuerza de pelearnos indefinidamente por las estafas. Una sospecha nada inconsis. yo me hartaba hasta reventar de no dar el espectáculo de acusar a mi hermano de aquellos manjares bajados del cielo. Pero todo irá bien empleado si. sin tente empezó a apuntar en la mente de los dos her. buenos hermanos en todo lo demás. va creando una profunda desavenencia entre nosotros». Ni era tonto. buscamos ambos un remedio golosinas y levantarme el paladar comiendo heno ras. sin importarles ya nada los perjuicios sufridos. lustroso y bien nutri- 4 « iAh! Tu proceder es injusto y hasta inhumano: día do. podemos centran en mí toda su atención. puesto 7 tan burro de veras como para dejar de lado aquellas el asunto sobre el tapete. rumiaba en silencio desde hace mucho tiempo. Pero al cobrar mayor con. dentro. has conseguido adelantar unas quejas que yo sus contiendas han servido de tema a múltiples tragedias en la literatura griega: Las Fenicias. 14. de Esquilo. Efectivamente. entonces ya ponían más me con comestibles humanos y sin tasa. 15. indagar por todos los medios fianza en seguir inadvertido. re. sin abundante capa de grasa había suavizado la aspereza poder ya aguantarse. había engor- cuidado y atención en la vigilancia. ambos juran que ellos no han hecho la cosas buenas.3 de ladrones y sinvergüenzas. luego. Durante una buena temporada me fue de ma- ravilla aquella hábil ratería. lotes. y más al ver que mi 5 clamas un reparto equitativo de lo que dejas. arramblar con la comida de Fineo. si te disgusta nuestra asociación. y ellos no tenían la menor sospecha de menor trampa ni han cometido estafa de ninguna 2 que un asno los estafara. pues yo andaba con cui. mi gordura llamó derlos y engrosar secretamente tu peculio. 5 romper la comunidad de intereses sin dejar de ser cierran la puerta como siempre. la atención de los dos hermanos. sin meterme todavía a mí en nada de por tos y en su reducida habitación no había moscas tan medio. En fin ración de heno quedaba intacta uno y otro día: ya de cuentas. . con un régimen tan exquisito. Edipo en Colono. Los siete contra Tebas. de Eurípides. 3 Con el tiempo acabaron por acusarse mutuamente Entretanto. cebándo. que se quedaba solo 2 golosinas más selectas. no se sentía atraído por esos manjares. Pues veo que. para de Sófocles. Tras este altercado y otras recriminaciones dado y precaución: sólo cogía un poquito entre tantas similares. se 6 «Por Hércules -contestó el otro-. pues. pues -decían.

delanteras en alto. era eso lo que precisamente me servían: y la inclinación hacia delante significaba «sí». me lanzaba sobre codo. 302 EL ASNO DE ORO LIBRO X 303 ríen hasta reventar del paladar inverosímil que tiene rrencia. por lo cual no me inmuté un tanto así. el amo de la casa.. ponía todo su empeño en divertirlo a clase de piezas enteras y fuentes todavía intactas. pero sobre todo y como máxima 4 s Discurrían en busca de los gustos más impropios de atracción. Manda tuna me ponía en cierto modo una cara sonriente. al saber lo que pasaba. todos se contagiaron de unas carcajadas tan olvides de decirle que yo ya he brindado antes a su ruidosas que llegaron a oídos del amo al pasar cerca. enjuaga bien aquel cántaro de oro. la gente replicó: «No. Entretanto. el dueño bre sin atenerme a las lecciones recibidas. Hubo gran expectación entre los comensales. luego a luchar e incluso a bailar con las patas los manjares servidos como si estuviera hambriento.. no te 6 último. por supuesto. Manda de felicitación entre los asistentes.2 jor dicho me llevó él en persona al comedor. un gracioso de la compañía gritó: «Servidle sin que nadie me lo enseñara. aquel enorme recipiente. 17. y. aves sazonadas con sed. Preguntó qué deliciosa aventura excitaba las sin sofocarme lo más mínimo. Me era muy fácil apren. sus libertos preferidos y mejor dotados económica- 3 Finalmente. señó a instalarme en la mesa apoyándome sobre el placerlo y hacer méritos a sus ojos. después a muchos más para que contemplen el esclavo -añade-. labio inferior en forma de lengua. para granjearse la simpatía de instalaran una mesa y mandó que me sirvieran toda su patrono. llaman a uno de sus compañeros. como mons- . &Oye. por afán de com. expensas de mis habilidades. también se y no poca inspiración.3 4 que ya estaba bastante atiborrado. o me. mandó que me llevaran. es muy posible que a nuestro camrada le el asno. alternativamente ambos ojos.me confía a uno de seguía comiendo. Como der todo eso y. para probar hasta dónde llegaba mi amaes. podría tomarme por siniestro agüero y. encantado de la mente. estirando y redondeando mi puso a mirar por el mismo agujero y se divirtió extra.5 sonaban en el comedor las mayores carcajadas. Por llénalo de vino dulce y ofrécelo a mi invitado. luego a apetezca también una copita de vino dulce. llamar a los esclavos que me habían comprado. espectacular novedad. En primer lugar me en. tramiento. Este hombre me trataba con bastante considera. golfillo. ordena también me inspiraba tranquilidad el regocijo de los que se les restituya cuatro veces mi importe y -previa presentes. Pero me reservaba por a este buen amigo un trago de vino puro». Hizo que ción y suavidad. salud*. con mucha tranquilidad risas de su gente. re. y recomendación con gran interés. Surgió un clamor unánime bitada que le causó auténtico dolor de vientre. 8 inaudito refinamiento de aquella ruda caballería. me enseñó a hablar con gestos adecuados: un asno y. lo hubiera sabido hacer remate. pescados con salsas exóticas. Aun. A su vez le cogió una risa tan desor. miraba al aguador y le pedía bebida guiñando 6 pimienta. me bebí de un trago ordinariamente. abrir en seguida la puerta de la sala y se coloca a mi 2 lado para observarme de cerca: yo veía que la For. una inclinación de cabeza hacia atrás significaba «no. Pero 9 16. El dueño irradiaba una inmensa alegría. si tenía carnes adobadas con laserpicio. no es tan disparatada tu ocu. miedo: si imitaba muy de cerca los modales del hom- 7 Siguiendo el consejo al pie de la letra. otro.

Pero antes de proseguir -y por ahí debiera verme a mí. había concebido de un Es decir. mantas de púrpura. había llegado hasta Tesalia extraño capricho. la población acudió que piensa y sabe expresarse por señas». que entiende el lenguaje humano. toro. él. ya por mar. había prometido dar durante para verme y se quedó encantada de mis múltiples tres días seguidos un grandioso combate de gladiado. que lucha. tampoco utilizó sus caballos tesalios u otras monturas galas de raza 20. se. no la atraía tanto el interés de aplaudir a Tiaso como la curiosidad de 18. ya nos habíamos retirado 4 selecta y muy estimada. Tiaso iba montado a mi grupa. suspiraba ardientemente en espera de renombre. con sus ello redundaría en mi propio provecho y pendiente tan cortinas en parte echadas y en parte levantadas. Después de desempeñar él cerraba la puerta y sólo los dejaba pasar uno por gradualmente todos los cargos a que era acreedor por uno: con las propinas que iba recogiendo solía sacar- la nobleza de su cuna y por sus méritos. según pude observar. ción a una increíble pasión. Pues la fama de mi nombre se había haber empezado. noche en mi compañía. s6lo de su interés personal. llegamos a Corinto. Cuando veía 2 era oriundo de Corinto. realizado ya por tierra. sin pensar para nada si no hizo caso de sus cómodas carrozas que.2 máximo cariño. insensiblemente pasó de la constante admi- 2 res. toda la provincia de Acaya. en masa. dejó de lado sus lujosos vehículos. acabarían cortándome el cuello para para hablarme y decía que entre tantas cosas buenas engordar los buitres a mis expensas. monerías. ya célebre y famoso personaje: «Ahí va el que tiene por compañero y comensal al burro sabio: el burro 19. yo era su Cuatro eunucos a punto con todo un equipo de blan. . Al término del viaje. su tierra natal y capital de a mucha gente agolparse con ganas de ver mis mañas. su mayor felicidad era tenerme a mí a la vez como 6 No se hablaba ya más que de mis maravillas. albarda colorada. se disponía a volver a cuidarme una elevada suma como precio de una sola 3 casa. nombramiento de magistrado quinquenal 'M. aceptó la propuesta. jaeces de oro. cual nueva Pasifae las. la madre del Minotauro. de vez en cuando se hacía mieles 10s Pasifae. Pagó como los demás con el debido esplendor. Después de organizarlo todo a su gusto de mis abrazos. Para que su munificencia fuera más deslumbrante. era compañero de mesa y como montura. al entrar en mi dormitorio. Se llamaba Tiaso y dián una respetable fuente de ingresos.os voy a explicar ahora quién era divulgado tanto en aquel país que fui para mi guar- mi dueño y de dónde procedía. guían vacías en la cola de la caravana. Concluida la cena. Acabó proponiendo al encargado de 4 efectuadas ya sus compras. riendas repujadas y cascabeles de fino rando. Pues bien. pero enamo- en busca de animales de pura sangre y de gladiadores rada de un burro. 304 EL ASNO DE ORO LIBRO x 305 truo sobrenatural. le llegó el se al final de la jornada un sueldo bastante aceptable. sin poner remedio a su en su afán de popularidad. Y para Hubo en el círculo de mis admiradores una señora 3 que su toma de posesión de los fascios se celebrara distinguida y de gran posición. que baila. nos encontramos a la señora que llevaba ya rato espe- frenos de plata. Sólo yo contaba: me puso del comedor del dueño y. ¡Bondad divina! ¡Qué lujo de preparativos! tintineo. de aduumvir quinquennalis~.

entretanto. con sus besos ininterrumpidos. unos cirios flamantes disipaban con su tan enorme y descomunal. Y para parecían hechos de leche y miel? no demorar más por su presencia las delicias de la Sus finos y sonrosados labios destilaban una divina señora. entonces de tiernos besos. me había reconfortado pre. tan tiernos que 3 elegantes para mullir sus mejillas y sus nucas. si estropeara a una noble 2 femenino. dome igualmente a mí con el mismo perfume. el más delicioso perfume estimulaba de ante- mano el ardor de mis deseos. carga con mayor furia y se ceñía más de cerca aga- den las mujeres para seducir al prójimo o manifestar rrada a mi espalda. con todo. pero no como los que «Ya eres mío -exclamó-. «Sin ti no por delicadeza. eran besos de verdad . por último. ella volvía a la puedo vivir». insis. pequeños desde cada criatura. con sus tiernos suspi- 2 tiendo con especial empeño en mi hocico. mis reparos. como digo. Luego. En el interior. intentaba retirarme. Pero estaba vivamente angustiado. Con ello demuestra que son vanas mis moneditas o rendir a clientes reaciqs a pagar. disponen 22. Apretándome en estrecho abrazo. ella primero. Mi guardián no tenia repa ejarme a merced de sus caprichos: por un lado veía en ello . jcómo 21. y de todas esas expresiones a que acu. y. de pie junto al foco de luz. Por Hércules. para evitar la 5 prolongada veía llegar los abrazos apasionados de una indiscreta luz del día. último. ¿Cómo abrazarían mis duros cascos luego pero en cantidad. sin acordar antes el mismo precio para la noche si- viamente con vino abundante de la mejor marca. Ella. 23. 306 EL ASNO DE ORO LIBRO x 307 dos almohadones llenos de suaves plumas. al preocupaciones. y. «Eres mi único cariño». encima aún ponen otros cojines. 4 amo». no. cierran la puerta de la habitación y se retiran. me cogió por la brida impotencia ante sus ansias y comprendí que la madre y le fue fácil hacerme acostar de la manera que me del Minotauro buscara sus delicias en un amante mu- 4 habían enseñado. pero no mujer tan bella. hasta creí en mi sus propios sentimientos. mi 3 envían las prostitutas en los lupanares para mendigar gorrioncito*. me daba en el suelo nuestro lecho. Y cuando yo. la mujer desaparece. aunque la lu- juria consumiera sus miembros hasta las uñas. de esos que usan las señoras aquellos miembros tan transparentes. Además. que no tienen el menor fundamento contrario. «Te deseo». como colofón. Nada había en ello para mí nuevo giente. ya es mío mi palomito. y luego se eterniza frotán. Ella entonces se despoja de todas sus vestidu. pudo 3 acompañados de las más dulces palabras. sobre todo cuando tras una continencia tan Tras una noche laboriosa y en vela. por guiente. sobre el cual extienden con verdadero horror pensar cómo podría acercarme con cuidado una alfombra bordada en oro y púrpura de tantas patas y de tan notables dimensiones a tan deli- Tiro. saca de un dama! Me echarían a las bestias como un número más frasco metálico un aceite perfumado con el que se del espectáculo que prepara mi amo». deros bloques de piedra? Y. como «Te con todo mi ser. frota bien.y desinteresados. podría una mujer resistir una unión tan despropor- ras e incluso del sostén que sujetaba su hermoso busto cionada? «¡Pobre de mí. Me cubre. ambrosía: ¿cómo besarlos con una boca tan amplia. cuyos dientes eran verda- intensa iluminación las tinieblas de la noche. ros y con sus miradas de fuego. continuaba con sus provocaciones. ni difícil.

dio la niña a con un mensaje para la joven: le decía que el joven criar a unos vecinos. a ser ahora víctima de las fieras. cumplir con ella los deberes inalienables que le im- pectiva de un espectáculo inédito para el amo. expensas de sus bienes para casarla con un íntimo 2 táculo. Por otra parte. que debía presentarse lo antes posible. sin frenos sobre ese secreto familiar y muestra exteriormente de la furia amorosa. su campo. 24. pesó más que la obediencia y. s Pero. pero su sensibilidad natural. Como tenía un esclavo que le era tan fiel a amor de madre. ya estaba en la . de acuerdo con el encargo de su hermano temía mucho que por cualquier circunstancia. esta conducta a una vil criatura. lo manda desde allí de cumplir las órdenes de su marido. a su lado. un modelo de virtud. Enton- hermano. como se le había mandado. Se buscó. cuyo padre. pues. He aquí la historia de su condena tal como me la han Su mujer. es decir. condenada a las bestias por deci. diera muerte al fruto de sus He aquí la hazaña que perpetró. se pone en marcha su hermana ya que ni él la conocía a ella ni ella a él. tomaron por objeto inmediato la casa de aquel joven.red de la perfidia. Luego la dota espléndidamente a a su liberto y decide exhibirme en público espec. concilia escrupulosa. había ordenado a su propia mujer. que si no le nacía niño. la que como consecuencia de este lío iba 2 referido. hasta el punto de dar asilo en su tardó en explicarle hasta el último detalle de nuestra propia casa a su vecina abandonada y sin apoyo de escena amorosa. le anunció se había ido a la casa de campo y le mandaba venirse el nacimiento de la niña y el consiguiente infanticidio. Tiaso da una magnífica recompensa ningún familiar. 308 EL ASNO DE ORO LIBRO X 309 una buena fuente de ingresos. ni en ninguna otra mujer. que revelar a su hijo el gran secreto. sin ningún acompañante. no podía escapar a los funestos capri- sión gubernativa. Pero estas medidas tan acertadas. los celos crueles del anfiteatro y sacrificara ante el público su pudor. aquella preclara esposa. tan edificante. la mujer entrega al escla- a su hija una dote en consonancia con su posición vo el anillo que había hurtado a su marido. y sin compa- 6 El joven. Al volver el marido. No pone el parentesco. dola caer en las redes de la muerte más espantosa. rido. dada su posición social. para que bajara conmigo a la arena chos de la Fortuna: a su impulso.y confiada además calor de la fogosidad juvenil. 4 entrañas. y al -sólo ella le daba este nombre. con sólo sin que el marido se enterara. Ahora bien. al llegarle a la jovencita en la flor de los años sola. lo que tuvo en ausencia de su Se hizo con el anillo de su marido y se fue al 3 marido fue niña. empezó por ver en 3 Se había casado con un joven. pero decidido a empieza por acribillarla a latigazos interminables. Ya había caído en la trampa de la más inicua s mente la obediencia como hijo y sus deberes como impostura. La hermana. en vez ella como desleal a la Buena Fe. hace desnudar una simpatía corriente por la joven. . ñía. sin dilación. amigo y compañero suyo. no tuvo más remedio presentarlo garantizaría la veracidad de sus palabras. Extiende un velo de respetuoso silencio ces. de las sospechas pasó al odio. Pero no cabía pensar en mi valiente esposa. y por otro veía la pers. al salir la jovencita a una rival que intentaba quitarle el ma- de viaje. el hermano sedujera a al ver el sello que le presentaban. por mucho que se pagara su actuación. y acabó hacién- a la madre de dicho jpven -pues la dejaba encinta-. Y para que la joven se 4 la hora de casarse y no serle posible a la madre dar pusiera en ruta sin reparos.

dema. como si todo eso fueran embustes 26. pero harta ya de peticiones y súplicas. ya famoso por sus múltiples hazañas y por los ya no tuvo reparo en seguir el ejemplo y. cuantos la toman van al otro mundo a hasta lo más íntimo de las entrañas: ya muy decaído engrosar el reino de Prosérpina. ella ver a casa cuanto antes: tenía prisa por llegar a tiempo le compraría la muerte de su marido. acuden tú mismo buena parte de ella.5 de un calmante intestinal y un purgante biliar a base verancia impía por concluir la empresa iniciada. sufría una desarmado. pero decía. prudente y tan sabio como tú: si. El joven 4 pulos. Su mujer. la de la archiconocida pócima que los sabios designan truculenta fémina no le permitió despegarse de su con el nombre de «pócima sagrada». ya sin conocimiento. de contrarrestar con un saludable antídoto los fatales 3 Concluido este trato. Con perse. en la angustiosa y apre- fiebre tan ardiente que también él parecía reclamar miante situación y sin dar lugar a que cierta prepleji- 2 especial cuidado. a la copa diciendo: « ¡No. pretendiendo con una e imposturas. no contiene algún fatal ingrediente? Tal precaución dir tributo de dolor y de lágrimas a la joven. Entretanto. mal invisible e implacable había caído por completo sidad: por lo tanto. adoro siado afectado para sobrellevar con resignación la a mi marido y me preocupa su enfermedad. De buenas a pri. ¿Quién me asegura que 2 presurosos el hermano y el marido. y que aquella explosión de cólera carecía de todo fun- damento. la otra.a que tu medicamento se asimile y surta sus sólo para mayor gloria de ProsérpinalM. Sin pensarlo más. se inventa la necesaria receta efectos del veneno que acababa de tomar. Pero el joven. tomando a nobles trofeos de su mano asesina.3 por la dolorosa pérdida y exacerbado por una aguda nable mujerzuela. eminencia médica! No darás esta poción a mi adorable marido. en el acto un buen trago de aquella bebida. dan nada tendrá de ofensivo a los ojos de un hombre tan también sepultura a su cadáver. acabó de un sorbo lo que le ofrecían. rematándola entre los más espantosos tor. Al tener noticias de esa muerte cruel. sin recordar ya ni el nom. . 310 EL ASNO DE ORO LIBRO X 31 1 Luego. meras le ofrece cincuenta mil sestercios por una com. recuperar el dinero que había prometido. Concluida así su misión. dad o la misma vacilación en sí pudieran interpretarse bre ni la fidelidad de su condición de esposa. pero en su lugar lado ni en la anchura de una uña: «Demos tiempo echan otra sustancia que también es «sagrada». de algupos dad y repitiese sin cesar la palabra «hermano. reite. Ya en presencia de la servidumbre. echó visitar a cierto médico conocido por su falta de escrú. efectos*. va a como síntomas de intranquilidad de conciencia. Pero la sinvergüenza. hermana. como esposa. su vez la copa. por más que la desgraciada proclamase la ver. le clavó entre las piernas un tizón al sola jugada deshacerse del cómplice de su crimen y rojo vivo. el médico quedó desconcertado y crisis atrabiliaria. acabó por dejarlo marchar. amigos y parientes. el médico se disponía a vol- praventa: él le vendería un veneno fulminante. ¿cómo muerte tan trágica y tan sumamente injusta de su no he de hacer por él todo lo humanamente posible?». echa mano mentos. De mala gana. si antes no tomas 25. el 6 1% Entiéndase que esa segunda droga es mortal de nece. y después de ren.. conmovido hasta la médula de los huesos Ante la extraña y desesperante salida de la abomi. el citado médico tendía su mano rando que no había entre ellos relaciones adúlteras al enfermo con la copa debidamente dosificada.

. la niña. ya demasiado convencida. persona de gran experiencia. como huracán devastador. logra llegar a casa organiza un banquete de circunstancia y mata a la vez. se enfriaran los ánimos ante metálico con todo su mortífero contenido. cae sin vida ante los mismos pies del gobernador. Pero la otra. brevivir a su hijo. incertidumbre al ver llegar la fecha del espectáculo. El para asegurarse los favores de la rica señora. se va directamente a la casa del gobernador. a la esposa del médico y a su a su mujer y decirle que reclame al menos la recom. sus entrañas los mortíferos efectos del veneno: la mujer del médico. del marido porcionado a su maldad. 5 corriendo a casa y le trae en el acto el gran frasco po a que. de menor resistencia. brirse con su sombra. a falta de otro suplicio pro- 28. Como legalmente debía recaer a las bestias. Ahora bien. vive lo justo para contarlo todo con el mismo veneno. El joven. cuando de 'pronto se nubla su mente y le proporcione todavía un poquito más de aquella le coge un desmayo: sus labios semiabiertos hasta misma pócima para concluir la empresa que traía entonces se cierran con rigidez. puertas de su casa y le concede audiencia. propia hija. dilató a traer inmediatamente a sus asistentes de cámara y a sus anchas el campo de su actuación sangrienta. la colma Apenas había empezado a narrar los pormenores 4 de buenas palabras y promesas. se compromete a pa. sin poder resignarse a ello. tuvo tiempo de sospechar la ver- mujer había corrido la misma suerte fatal. la mujer del médico cae en chocan y emiten un prolongado castañeteo hasta que las redes de la negra perfidia y consiente sin reparos. los múltiples crímenes de esa peligrosa víbora. luego. aunque haya mediado el crimen. acusó al instante en ilustre médico expira entre violentas contorsiones. Convencida de que una madre con tal de so. le abre las a sí misma. por acentuarse ya el joven y transcurridos unos días -los dedicados su ahogo. Más de una vez sentí la tentación de matarme antes es siempre su heredera. el muy como delicada y tierna criatura. se implora a grandes gritos su protección y suscita un 2 había presentado la viuda del médico reclamando el tumulto popular. He ahí la mujer con quien yo debía casarme de su hija y entrar así en posesión de todo su patri. al sentir el execrable 27. por su parte. luego. sin vacilar. en cambio. de todas las atrocidades cometidas por aquella mujer garle sin demora el precio convenido. se va magistrado. 7 con mucha dificultad. adopta ahora como madre la de sufrir el contacto ignominioso de esa mujer crimi- misma actitud que antes había adoptado como esposa: nal o la infamia degradante de la pública exhibición. todavía muy niña. sobre esa pequeña toda la herencia paterna. manda bien abastecida de material para atentados. 312 EL ASNO DE ORO LIBRO X 313 y en un sopor semiinconsciente. sus dientes se entre- 3 entre manos. a cumplir con los muertos las honras fúnebres-. sin dar tiem. entre las lágrimas fingidas y mentirosas de su vías respiratorias. con tal que se sanguinaria. Enterrado dad. En resumen. ha de revelar tales monstruosidades. siempre igual según dice. le había sobrevivido muy líquido que. Tenía una hija. fue simplemente condenada que acababa de matar. importe del doble atentado. La culpable. le cortaba las poco. fuerza de torturas les sonsaca la verdad. que el gobernador. La criminal. pública y solemnemente. la acoge con cariño. 3 pensa prometida por el doble atentado. matando a la buena fe sin dejar de cu. grande era mi angustia y mi 2 monio. aunque más se merecía. quería poner fin a los días 29. la madre. por inacción.

Se adelanta bai. me resul. con abundante vuelo. con una manzana de oro en la mano derecha. 314 EL ASNO DE ORO LIBRO X 315 Pero privado de mis manos y mis dedos de hom. la gracia y el color sobrenatural de su tez permiten reconocer en ella a Venus. 1-0. con una clámide de efebo que sólo le cubría Mientras dura la actuación de los coros que abren el el hombro izquierdo. el íntimo amigo de su padre. un joven 2 sas y destilando su delicioso perfume. tas de oro dispuestas con perfecta simetría.6 En sabia ordenación y graciosas evoluciones. tan presentaba el papel de Juno. pastando muy a las miradas. pronto brota. recreaba mi curiosidad mirando permite reconocer en él a Mercurio. Jóvenes de am. pero una lar La ~pírricagriega» era una danza guerrera. le bos sexos. El cuadro escé. además llevaba un cetro. reventando sus fundas espino. aparece un jovencito muy llamativo. desnudo. yo me quedo fuera. y de entre sus rizos sobresalían unas ali- gusto el frondoso verde que crecía en la misma entra. en la flor de los años. se atribuía su invento a Pirro. Un hatajo de cabras pacían el tierno césped. o. De pronto 7 desfilaban formando los anillos de una cadena o se salió otra en la que era fácil reconocer a Minerva por agolpaban en compacto pelotón cuadrangular para el casco resplandeciente que cubría su cabeza y por 5 separarse luego en dos escuadras. avanzaban con rándose en seguida con gracioso ademán.s por la puerta abierta de par en par. Una diadema blanca pronto representaban una rueda en m'ovimiento como ceñía su cabeza. mejor seguido de una multitud desbordante de entusiasmo. de vez en cuando. renne. sólo con un casco esférico y desgastado. De dimensiones gigantescas. a su vez. dicho. y la entrega al joven que hacía el papel de Paris. expresivos gestos. 30. En cuanto un toque la corona de olivo que. representaba al pastor frigio Paris: llevaba una her- rían las rosas que podrían devolverme mi primitiva mosa túnica y manto oriental colgando a su espalda personalidad de Lucio. y hacía como que guardaba el ganado. 31. desapareció el conocida actitud de combatiente 'm. De pronto 3 la fiesta. ficas. Tras ellas apareció una tercera: su hermosura deslumbrante. de trompeta anunció el final de ese número y disolvió iba con el escudo en alto y blandiendo la lanza en su la complicada formación del conjunto. re. lando. la mano del artista había hecho brotar en su taba todo de floridos capullos y vestía los campos de cumbre una fuente que derramaba agua a raudales. 4 nico era una maravillosa perspectiva. Viene luego una joven de aspecto majestuoso. el célebre monte Ida. Era una montaña de madera que recordaba bre. como bailando la pírrica griega 'O7. Me llevan hasta el recinto de las graderías. su varita da. desaparece. reti- hermosura y lujosamente ataviados. todos ellos de notable da a entender por señas el mensaje de Júpiter y. . envolvía el casco. que la ejecutó por vez primera ante la 10s Es su actitud habitual en las representaciones iconográ- tumba de Patroclo. esplendorosa púrpura. se habían plantado 2 Una leve esperanza me aliviaba en el colmo de mis en él enramadas y verdaderos árboles de hoja pe- desgracias: ya apuntaba la primavera que lo esmal. su rubia cabellera atraía todas 4 espectáculo. cantado por el poeta Home- taba totalmente imposible desenvainar una espada. telón y se retiraron los bastidores para dar paso al decorado de la escena. una tiara de oro cubría su cabe- 3 Ya había llegado no obstante la fecha fijada para za.

es decir.3 rrero: armonizando tonos graves con notas agudas. Sus delicados movimientos siguen el compás recuerdo del huevo de Leda. suaves melodías lidias. lanza miradas ame. promete al pastor Paris que. «los Ge. rodeada de lada de su cuerpo bajado del cielo destacaba el azul todo un pueblo de bulliciosos chiquillos: al ver sus de su manto oriundo del seno de los mares. en su papel de diosas. da una leve gasa de seda difumina sus secretos juveniles. ellos 4 Esta Juno avanza a los acordes variados de la flauta iban delante iluminando sus pasos con el resplandor jónica. diría que eran auténticos cupidos escapados en aquel tenía su correspondiente séquito. He aquí ahora a Venus: se lleva todas las sus miembros. es un paso lento y una ligera ondulación del busto. encantadora y sonriente. lo único. radas abrasadoras. 6 y perfección de un escueto desnudo. visible la flor de los años. en melodía doria. ella le concederá el im. Detrás seguía un flau. instante del cielo o del mar. deliciosas caricias para el cora. cuerpecitos rechonchos y blancos como la leche. su madre. desfilaba un bello enjambre 2 mímica. se detiene en el mismo centro en la aparición de la diosa: sobre la blancura inmacu. del escenario. tan pronto sus 110 «La cimera de estrellasn alude a la constelación que vivas pupilas se velan suavemente como lanzan mi- lleva el nombre de Cástor y Polux (Gémini. animaba la danza enérgica a la propia Venus animarse poco a poco: primero. Ahora unas flautas de múltiples orificios lanzan al aire tista que. sin prisas. se 3 Cada una de las jóvenes. como lo ceñía con imperti- nencia al cuerpo para marcar la voluptuosa línea de 32. La que con su su hermosura: todas ellas iban sembrando guirnaldas atuendo guerrero figuraba a Minerva. de un lado. 316 EL ASNO DE ORO LIBRO X 317 Venus todavía virgen. las Horas con toda s perio sobre todo el ámbito de Asia. . ella hará de él un héroe ilustre por sus pronto oreaba caprichosamente ese velo para dejar trofeos de guerra. el ademán de sus brazos parecía prometer que. con una mímica rápida y complicada. y de otro lado. Minerva agita la cabeza. iba escoltada y pétalos de flores deshojadas en honor de la diosa. Su cuerpo proclama la belleza y movida. y. reina tuviera que asistir a un banquete nupcial. z6n del auditorio. que baila en melos~). es cierto que nazadoras y. juez. sin afectación. por dos jóvenes. de la dulce melodía de las flautas. a veces. ravillosamente adaptado a su papel. con toda su gracia. que insensiblemente se va transmitiendo a 109 Cástor y Pólux (los Dioscuros) llevan el yelmo ovoide en la cabeza. En cuanto llegó a presencia del 4 -porque les servía de orientación. el Terror y el Pánico: éstos iban dando saltos reina de las delicias todas las galas de la primavera. Cástor y Pólux acom. a entender a Paris que si él le concede la palma de 2 pero el viento. eran. con las espadas desenvainadas. las Gracias el premio de la hermosura.dicha constelación era bien conocida de los navegantes ella son los ojos. Había un sensible contraste de colores simpatías del público. como si su también los dos hermanos eran actores muy jóvenes. tan la hermosura. sus alitas. y. un tanto curioso al soplo del amor. con noble de sus antorchas. si él le asigna de muchachas solteras.y dio lugar a la veneración de los Dioscuros como divinidades protectoras de la navegación. guardaespaldas de la diosa comba. a quien Zeus sedujo metamorfoseándose en cisne. pero mucho más delicioso fue ver como las de una trompeta. sus minúscu- pañaban a Juno. con gravedad. Luego. formaban el más lindo de los coros ofreciendo a la tiente. llevaban en la cabeza un yelmo las saetas y todo el disfraz en su conjunto estaba ma- ovoidelw con resplandeciente cimera de estrellas llO. tocaba un himno gue.

aires una cortina líquida: era azafrán diluido en vino. cuando ya en los orígenes del mundo escenario manifestando por sus gestos la indignación hubo corrupción por favoritismo en un litigio entre que les causaba el fracaso. se elevó por los satisfacer un caprichq amoroso. Para dis. que sucumbe bestias por sus múltiples crímenes y a quien ahora ante la intriga y envidia de una abominable facción? 111. aquella mujer manchada de sangre. cuando. se volvían oro-azafrán. se repite el caso en otros juicios posteriores las cabras que pacían por los alrededores. Ulises. a aguantar ahora a un burro dando lecciones de filo- sofía?~. borregos forenses. de hoy. condene por delito de traición al sabio y valeroso Cuando todo el teatro se vio inundado de suave per- Palamedes. era ella misma. se lidad moderaba sus impulsos. estaba condenada a las fos como el más sabio de los mortales. guerrero de fume. sin hablar ya 5 minia.4 Acusado de corromper a la juventud. Al momento. el joven frigio. Y. Concluido el juicio de Paris. iba en busca 3 tros en toda clase de ciencia? ¿No hubo un anciano de la mujer encerrada en la cárcel pública. aun. cuando en rea. ante el gran Ayax. Venus. querían casar conmigo en sonada ceremonia. No obstante. o más exactamente. de un cha y sonriente. se da la palma del valor al mediocre en las entrañas de la tierra. entrega a la muchacha. el pastor. un soldado sale corriendo por el pasillo 3 ante los atenienses sus agudos legisladores y sus maes. que. no quiero que nadie me eche en cara este 4 mil amores. en cambio. ni de la repugnancia que sentía ante el contacto de 111 Alusión al juicio y muerte de Sócrates. mujer con doctrinas divinas. buitres con toga. central del teatro. vilísimos meollos. desde la cumbre de la 2 su sabiduría! Pues bien. la montaña de madera desapareció hundiéndose sin igual bravura. cuando falsas acusaciones hacen que se sus vellones. que ello arrastrara la ruina de toda su estirpe. vendan a precio de oro igualmente contrariadas y enfadadas. pues aun hoy día hay eminentes filósofos que de la vergüenza que me inspiraba tal himeneo público. con Bueno. por montaña. la manzana de oro que llevaba en la mano. lo que más me . 318 EL ASNO DE ORO LIBRO x 319 si ella triunfaba sobre las otras diosas. vendió la justicia. ¿no murió condenado preparaba muy primorosamente un lecho con brillan- a beber el jugo de una planta venenosa? Ello consti. En aquel instante. el campesino. de por sí blancos. por un conducto invisible. Juno y Minerva. se retiran del sus sentencias. por ejemplo. exteriorizaba su alegría bailando con juez además propuesto por el gran Júpiter. ¿Por qué os sorprende. proclamado por el dios de Del. mejor dicho. tes esmaltes indios. como prenda de arrebato de indignación y diga en su interior: «¿Vamos victoria. Y ¿cómo calificar aquel juicio que emitieron Entonces. por qué os sorprende que los jueces 34. satisfe- dioses y mortales? iY era la primera sentencia. concedería a profesan su sublime doctrina y juran por su nombre Paris una esposa encantadora. con toda todo su séquito.Por lo cual volveré a la escena que dejé inte- 33. poner lo que iba a ser nuestra cámara nupcial. a petición del pueblo. como dije anteriormente. dando lugar celebrados entre los más ilustres capitanes aqueos: a un precioso cambio: por efecto de las salpicaduras. o rrumpida. tan hermosa como lo en inmenso afán de felicidad. todos sin excepción. cubierto de floridas sedas. mullido con abundante pluma y tuye para sus ciudadanos una mancha de eterna igno. por que luego caía en forma de lluvia perfumada sobre 2 Hércules.

véase nota 79. pues.Lucio sale para Roma: nuevas a un asno tan manso como yo. muy arrimado a la orilla para rige a su albedrío los destinos humanos y que. ni dominará tanto su apetito como para tirarse sobre la mujer que está a mi lado dejándome a mí tranquilo.Fiesta de Isis. LIBRO XI 35. creí además en la augusta diosa y en su 2 cando una playa retirada para tumbarme y descansar soberano poder. luna llena. y la tranquilidad de la tarde me había traído la por la divina influencia de su luz y de su bendito bene- dulzura de un profundo sueño. en el cielo o en el mar. Sobre la hora del primer relevo nocturno 112 considerada como la más ilustre colonia de Corinto. Allí hay un puerto que constituye un refugio muy olas irradiando un vivo resplandor. bus- nocturnos. tanto refrescarme al vaho del oleaje. por últi- mo. por verme libre de con- dena y de culpa». .Agradecido. 320 EL ASNO DE ORO angustiaba era un presentimiento de muerte. Me sentí al am- seguro para las naves y que se ve siempre muy con- paro de la sombra. dado que el destino ya estaba satisfecho con tan. poco a poco. 3 112 Sobre esta expresión del lenguaje castrense. sale instructor atendía a disponer adecuadamente el lecho. Así. ciudad 1. pensé que en la tierra. sin que nadie se preocupara de vigilar sagrados misterios (1425). me despertó una súbita pesadilla: veo el disco de la y bañada a la vez por el mar Egeo y el golfo de Saló. sin llamar iniciaciones y entrada del héroe en el colegio sacerdotal de la la atención. que en aquel instante salía del seno de las nica. come las rosas que el sumo sacerdote llevaba en la mano y 2 plando el espectáculo. . plácito. 3 y escapé galopando a toda velocidad. ya no era el pudor. 9. sino mi propia vida lo que me inquietaba. Lucio se pone al servicio de la diosa Isis y se hace iniciar en sus pensamientos. Yo procuré evitar las aglomeraciones. Después de reco- rrer seis millas sin parar. llego a Cencreas. En la magna procesión. me convencí de que su providencia sobre la finísima arena. ese animal no va a ser tan despierto. . todo subsiste día. los seres vivos se desarrollan con la luna cre- ciente y pierden vitalidad en su menguante. los animales domésticos como las fieras indómitas y s El carro del sol había traspasado ya la meta del hasta la misma naturaleza inanimada. ferviente plegaria de Lucio y consiguiente aparición mientras la servidumbre en parte se dedicaba a pre. mientras mi Saludable descanso del asno después de su evasión. me fui acercando a la salida más cercana diosa (25-30). la luna. yo daba rienda suelta a mis recobra así su condición de hombre (7-13). ahora bien.21 . ni va estar tan adiestrado. del silencio y del recogimiento 4 currido. yo me hacía las siguientes reflexiones: «Si en plena escena amorosa soltaran una fiera cualquiera para devorar a la mujer. Lucio parar la cacería y en parte estaba absorta contem. . de Isis (1-6).

la de la triple faz. EL ASNO DE ORO LIBRO XI 323 tos y tan graves desastres como me había infligido y ya seas la terrible Prosérpina. mieses. aunque tarde. séame al menos lícito morir. animales la antigua bellota. me ofrecía una esperanza de salva. la de los aullidos que. Despójame de esta maldita figura de cuadrúpedo. poco a poco. como presa del sueño. madre inventora de las tú. Apenas había cerrado los ojos. nocturnos. cierras sus prisiones subterrá- 4 que tenía a la vista. me tiro al tú. Macrobio (Saturna- les 111 9. ¡Qué maravillosa aparición! Trataré de daros una idea. salió el cuerpo entero. me vuelve la modorra y sucumbo. aliviando con vivir». has alumbrado tantos pue- blos. con lágrimas en vas derramando tenues resplandores. para comer alimentos más Basta ya de fatigas. lentamente las aguas y se planta inmóvil ante mis ojos. el Carmen de Catón (Agricultura 141). sea cual fuere el rito. devuélveme mi personalidad de Lucio. los muchos que trans. 4 ya seas la Ceres nutricia. con ansias de purificarme inmediatamente. pon término a mis crueles reveses hija enseñaste a los hombres a dejar como pasto de y dame la paz. que con tu pálida claridad iIuminas todas las 3 mar. de la que quedan abundantes muestras como luego. que en la alegría de encontrar de nuevo a tu tú. 3 cribe Tito Livio (por ejemplo. 9). con la humedad de tus rayos das vigor y ya que ese número es el más adecuado a cualquier fecundidad a los sembrados y en tu marcha solitaria rito. ya seas la Venus celestial. solicitud a las parturientas. gen al Amor para perpetuar el género humano en una y si alguna divinidad ofendida me persigue con su eterna procreación. que. y que ahora recibes un culto en implacable cólera. dejas aplacar por un variado ritual. agita vio- el Carmen de los hermanos Arvales (Carmina Epigraphica l). del seno de las aguas. Luego. das de sentidos lamentos. de Eleusis. y que ahora habitas los fértiles campos basta ya de peligros. súplica: sea cual fuere la imagen que en buena ley hayan de figurar en tu advocación. agradables. murallas. he 2 113 Aquí nos ofrece Apuleyo un bello modelo del carmen aquí que. lenguaje humano o la . que. etc. y que ahora te ves venerada en el ilustre templo 3. en el mismo sitio y en el mismo lecho. me levanto alegre y decidido. «Reina del cielo 113: tú. 6). 2. andas errante por los bosques sagrados y te el sopor y la pereza. consolida mi tambaleante suerte. en los primeros devuélveme a mi familia. Me sacudo en seguida de encima neas. que reprimes la agresi- ción. VI11 9. surge un divino rostro sacrum. composición religiosa intermedia entre la forma po6 cuya mirada infundiría respeto a los mismos dioses. Después de explayarme así en súplicas salpica- de Éfeso. el santuario de Pafos entre las olas. suponiendo que la pobreza del. - . según el divino Pitágoras. asísteme en este instante colmado de desventuras. ya que no me es Iícito 2 ya seas la hermana de Febo. hundo la cabeza bajo el agua por siete veces. decidí implorar la veneranda imagen de la diosa vidad de los duendes. tica y la prosa. días del imuido. uniste los sexos opuestos dando ori. los ojos dirijo a la diosa omnipotente la siguiente sea cual fuere el nombre.

Sus divinos pies lleva- rizada. o mejor dicho. las dos Etio- un nuevo bordado con una corona integrada por toda pías y los egipcios poderosos por su antigua sabiduría 2 clase de flores y de frutas. se dignó dirigirme la palabra: jo. pri. soy la divinidad única a quien de puro negro. Los atributos que llevaba me honran con un culto propio y me conocen por la diosa eran muy diversos: en la mano derecha tenía mi verdadero nombre: soy la reina Isis. pon fin ritmo de la triple cadencia de su brazo emitían un a tus lamentos. las luminosas y luego al más vivo granate de la rosa. «Aquí me tienes. siva oratoria. en su centro y coincidiendo diosa. sin embargo. como un espe. Todo el remate bordado y hasta el lienzo de de Creta. el tronco que da ori- encima unas espigas como atributo de Ceres. con la frente había un disco plano que. la suprema divinidad. para unos 3 el centro de ese firmamento. su cabeza. Prosérpina Estigia para los sicilianos trilin- fondo estaba sembrado de radiantes estrellas. A derecha e izquierda. la primera entre los habitantes del cielo. a cuya asita. en su parte más saliente. Tal era la estampa y empaque sobrecogedor de la como remate. y para mayor realce colgaban por dueña de todos los elementos. para los atenienses autóctonos. Su túni. heme manera de cinturón circundaba unas varillas que al aquí favorable y propicia. un tanto extraordinariamente hinchado. la de incorporarse. y. ahora. He venido 4 un sistro de bronce cuya plancha fina y moldeada a por haberme compadecido de tus desgracias. desecha tu pesimismo. me llaman diosa de Pessi- ticos pliegues hasta rematarse en su orla inferior con nonte y madre de los dioses. Ello no impedía. los ante todo y sobre todo deslumbraba mis ojos. para otros Bellona. 5.2 manera de escudo. esplendoroso blanco al oro del azafrán más florido. clases de flores e irregularmente dispuestas ceñía. el disco des. de un finísimo lienzo. 324 EL ASNO DE ORO LIBRO XI 325 propia divinidad quieran hacer posible la descripción sonoro tintineo. servía de remate un áspid con el cuello en alto y 4 En primer lugar su rica y larga cabellera. meros habitantes del orbe. pasaba del más de los Manes. naveta de oro. la reina ca multicolor. para los de más allá día rayos de fuego. soy Minerva Cecropia unos graciosos flecos. soy Juno. Venus Pafia para los isleños de Chipre. era su silencios desolados de los infiernos. todo está a mer- manto de un oscuro tan intenso que irradiaba reflejos ced de mi voluntad. exhalando aromas de la Arabia Feliz. tus ruegos me han con- cansaba sobre las anillas de unas víboras a punto movido. Lucio. reflejaba una s blanca claridad. que Rhamnusia. uno de sus extremos caía en artís. cual luna simbólica. cuando. Pero lo que bóvedas del cielo. Ceres Actea para la antigua Eleusis. la encarnación única de dioses y diosas. Déjate ya de llorar. ban como calzado unas sandalias confeccionadas con dulaciones sueltas y dispersas. los saludables vientos del mar. en @es. Ese manto envolvía su busto pasando venera el mundo entero bajo múltiples formas. Soy la madre de la inmensa naturaleza. por mi . Los frigios. el árbol de la victoria. De su mano izquierda colgaba una 3 suministrándome todos los recursos de la más expre. Una corona de variadas hojas de palmera. Diana Dictyrnna para los saeteros 4. caía suavemente sobre su escote divino en on. una luna llena despren. gen a las generaciones. los pueblos del Sol naciente y los que sobre el vuelo del insigne manto se hubiera añadido reciben sus últimos rayos de poniente. varia- bajo el hombro derecho y cubriendo el izquierdo a dos ritos y los más diversos nombres.

me pongo en daciones. me resulta inaguantable. 2 Así. No te desvelo por completo entre el temor y la alegría. Es justo que si alguien puesto bajo mi advocación un día 114: es el día que te hace el favor de devolverte tu puesto entre los nacerá de esta noche. nadie pensará rayos del sol.Pero has de recordar ante todo (y sea ésta una 5 providencia. De pronto. nadie se escandalizará las sombras de la oscura noche y apuntaron los áureos del horrible disfraz que llevas encima. en cuanto se disiparon 3 la espectacularidad de la fiesta. como me estás viendo ahora. tu vida será feliz y gloriosa bajo mi 6 mar. hombres. Has de espe. 326 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 327 . tú te consideres deudor suyo toda la vida. rales del invierno. inundado de abundante sudor. sin titubear. pie profundamente admirado ante la clarísima apari- blando a ti. fecha en que se reanudaba la navegación cía rebosar felicidad: toda clase de animales. aposentado ya en los campos Elisios. como un día de romería mal ni tendrá la malicia de acusarte al ver la repen. acto asustes ni consideres difícil ninguna de mis recomen. sin pensar más que en sus augus- 4 Según mis instrucciones. pues. te voy a dar. pues. unida a la mía propia. en el hemisferio para ofrecerme las primicias del tráfico. volverás a rar esa ceremonia sin impaciencias ni ilusiones pro. te debes a mi servicio. también allí. como si fueras a besar la mano del sacerdote. Pues en el mismo instante que te estoy ha. amparo.7 que ate una corona de rosas al sistro que él ha de losa obediencia. y cuando. tu destinos. religiosa atención a las órdenes que convicción grabada para siempre en 61 fondo del cora- . las aguas del mar y. seguido. Y si tu escrupu. y tú. te abrirás paso entre la multi. grupos animados discurren tina metamorfosis. verás también que sólo yo tengo atribuciones para tud e irás con todo fervor a formar en mi séquito. zón) que el resto de tus días. prolongar tu vida más allá de los límites fijados por cuenta con mi beneplácito. Al punto me 2 3 que. ante la alegría del ritual y recomendaciones. la densa masa del pueblo se tos mandatos. empieza a amanecer el día de tu salva- ción. subterráneo. muy devotamente. Aquí terminó el oráculo venerando y se desva- quitarás de encima el pellejo de ese maldito animal neció la imagen de la invicta divinidad. todas en el Mediterráneo. das un mordisco a las rosas y al punto te 7. me estoy apareciendo. he aquí que. dotes me consagran una nave recién construida como bajes a los infiernos. Presta. corro a bañarme en sacerdote para decirle lo que ha de hacer después. ya hace tiempo. tus piadosos servicios y tu castidad llevar en la mano derecha durante el solemne ritual. La abarca de Isis» inauguraba la temporada. hasta exhalar el último s »Desde los tiempos más remotos la piedad ha suspiro. inviolable te hacen digno de mi divina protección. »Pues yo daré instrucciones al sacerdote para devoto de mi divinidad protectora. iba repasando punto por punto sus retirará para dejarte paso. Cuando estés bien cerca. se calman las olas del proceloso Por lo demás. Con tanta ale- gría. el mundo entero me pare- 114 El 5 de marzo. a mi ción de la poderosa divinidad. las familias y hasta el aire que se respiraba me daban . verme brillante entre las tinieblas del Aqueronte y fanas. llegado al término de tu existencia. día en que amainan los tempo. vuelve a ser posible la navegación. y mis sacer. y de verdadero triunfo. soberana en las profundas moradas del Estigio. por doquier y llenan todas las calles. serás asiduo 6. en sueños.

iban caminando y sacando de su su oleaje y besaba la arena en suave ondulación. un asno al que habían aplicado un niosos conciertos para regalar el oído con dulces me. su escudo. hacía daban de aromas las calles. como si gota a gota perfumaran 2 gusto. 11. tan de magistrado. a la diosa con bálsamo y otras materias olorosas. Unas mu. cioso. Además. blanco como la nieve: iban repitiendo un himno pre- unas sandalias de fibra vegetal y una barba de macho. melodías. un tercero llevaba zapatos dorados.4 de cazador. gorro de paño. su peluca cirios y toda clase de luces artificiales para atraerse postiza y su movimiento de caderas completaban el las bendiciones de la madre de los astros que brillan 3 disfraz femenino. los dedos parecían arreglar y peinar a su reina. Ya desfilan. en cabeza de la so. . y con una copa de oro en la mano recordaba al pas- cioso y templado aliento primaveral. Más todavía: hasta daban mucha risa 115. con un manto. a paso lento. creadora de las esta. de marfil y con gestos de sus brazos y movimiento de lemne comitiva y abriéndole paso. un mono con un la víspera había sucedido de pronto un día claro y apa.2 susurraban leves murmullos moviendo suavemente jeres con vistosas vestiduras blancas. de libre organización. los árboles. Había un cazador de pajaritos con Musas: la letra contenía ya como una introducción cañas y liga. par de alas caminaba junto a un viejo achacoso: que- lodías a la madre de los astros. tanto los fecundos frutales como los que se conforman con darnos el producto estéril de su 9. los bellísimos dis. de seda y un aderezo de valiosas joyas. Uno llevaba un correaje y hacía de soldado. nota 76. el mar había calmado la furia turbulenta de nas primaverales. llenas de floridas coro- mentas. Seguía. pre. inun- otro. con sus trinos bajo el deli. una gran mul. Entre estas diversiones y algaradas populares sombra. un conjunto rodilleras. todos se desarrollaban al soplo del Austro. y quien. A la bruma de disfrazada de dama distinguida. letra y música de un poeta mimado por las hacía de filósofo.5 Cf. También vi una osa mansa: iba en litera. Otras llevaban a su espalda unos bri- irradiaba en su natural pureza toda su transparente llantes espejos vueltos hacia atrás: en ellos la diosa luminosidad. entonaban armo. con vestido amarillo a la moda frigia cible: hasta las avecillas. y un pescador con otra clase de cañas 4 y anzuelos. en marcha podía contemplar de frente la devota mul- titud que seguía sus pasos. sus polainas y sus venablos. antorchas. seno pétalos para cubrir el suelo que pisaba la sagra- Y el cielo se había quitado su velo de bruma e da comitiva. Había quien. Algunas llevaban peines 3 8. hacía por la flor de la juventud con su traje de gala. su casco y su espada: parecía de caramillos y flautas que tocaban las más dulces salir de la escuela de gladiadores. con su capa. variados atributos simbólicos. Otro llamaba la atención con sus en el cielo. rían ser respectivamente Belerofonte y Pegaso: ambos 5 ciones y reina del universo entero. Entre fraces votivos que cada cual se ha amañado a su ellas las había que. tor Ganimedes. 328 EL ASNO DE ORO LIBRO XI 329 4 una impresión de paz y satisfacción. bata titud de ambos sexos llevaban lámparas. un bastón. integrado 5 cedido por los fascios y vestido de púrpura. ahora emprendía la marcha la se engalanaban con los brotes de nuevos pimpollos y verdadera procesión de la diosa protectora. Detrás venía un coro encantador. en deliciosa armonía. Había cesado el rudo fragor de las tor. con alegres y sus brazos.

pues debe su nombre específico peto. se llama Anubis. ideó un símbolo inefable para esa religión en- a la auxiliadora providencia de la diosa soberana. es decir.e n oro pu 5 jada y además el caduceo de Mercurio. lucían la coronilla. Ellos. de igual indumen. símbolo de la fecundidad. una palma verdosa. a la forma material . era el gran men- la inmaculada blancura de sus vestiduras de lino. que en el centro de su cubierta echaba en forma de un animal doméstico. lleva un 2 pletamente rapada. El cuarto urna muy artísticamente vaciada. sin encarnarla ya naveta de oro. . marchan ahora los dioses. El las clases sociales. Otro gran luminosidad. 330 EL ASNO DE ORO I LIBRO XI 33 1 l 6 a los votos más solemnes. el marido de 11s El doble color (oro y negro) corresponde al doble carác- Isis. que con de prestidigitación. con la cabeza com. por un ingenioso taria. ter de su poder. y erguido cuello de perro. parecía ser más apta que la dere- su instrumento lateralmente dispuesto y apuntando cha para representar a la Justicia. El vuelta en el mayor y más misterioso secreto: se acudió 4 tercero llevaba una palma de oro artísticamente for. encarnaba a la diosa como madre universal. esa vaca. sajero que enlaza el cielo y el infierno: rostro negro Ellas llevaban un velo transparente sobre sus cabellos o dorado 118. Formaban en el cortejo peculiar torpeza. accediendo a caminar en los divinos misterios: hombres y mujeres de todas sobre piernas humanas. fiera. cuya novedad en sí ya inspiraba res- un altar «del Amparo». iba apo- najes. ni tampoco de un ser humano. flamantes por primero. llevaban los símbolos augustos de los dioses la cesta de los misterios: guardaba celosamente en 3 todopoderosos. iban enfundados en blancos lienzos que les yada a la espalda de un santo sacerdote que la sos- ceñían el pecho y les caían sin vuelo ninguno hasta tenía sin perder su hierática compostura. moldeado en forma de tetina 117. Le iba a la zaga una vaca levan. repetían el himno propio del dios y pequeño vaso de oro. como grandes perso. Independientemente estaba el nutrido con ese vaso iba haciendo libaciones de leche. pero ciertamente sublime. tada en ancas. como astros caduceo en la mano izquierda y agita con la derecha terrestres de gran veneración. Otro sostenía los pies. también llevaba un 6 al oído derecho. que se extiende al Cielo y al Infierno. de su templo. de un ave. la palma mente esférico y cuyo exterior ib de la mano izquierda completamente abierta: por su 117 Símbolo de la fecundidad de la dre Isis. de aspecto sobrecogedor. El primero sostenía una lámpara de su interior los secretos de la sublime religión. de todas las edades. Sus sistros de bronce. esto es. 10. su absoluta inhabilidad para trucos los flautistas consagrados al gran Serapis 116. El segundo. de exhibía el símbolo de la justicia. 116 Divinidad egipcia identificada con Osiris. Inmediatamente detrás. de una 4 una abundante llama.2 de plata y hasta de oro formaban una delicada or. Los pontífices sagrados. sostenía con ambas manos un altar. y el sexto iba cargado con una ánfora. pero que no recordaba en nada las llevaba sobre su bienaventurado corazón la venerable 3 que iluminan nuestras comidas vespertinas: era una imagen de la divinidad suprema. sobre su largo profusamente perfumados. Entonces llega la riada masiva de los iniciados 11. descubrimiento. Un grupo de quienes chillaban porque se dejara paso libre quinto ministro llevaba una zaranda de oro llena de a la piadosa comitiva. ramitas de oro. questa.

las almas piadosas adoran a la divinidad que ha como había corrido. una corona. el sacerdote. pues en 4 corona de frescas y llamativas rosas. de toda la serie de mis desgracias. con el pulso signe milagro. realizarse la promesa. No salí 3 no muy alto. ahora la gran diosa. las tragué de un bocado. completa que sentía. aleccionado por el con ocasión de haber recobrado el lenguaje? ¿Qué oráculo nocturno . que. se un áspid con la cabeza muy erguida y el dilatado cuello me afina luego la recia piel. Yo. estupefacto. manifestado tan claramente su supremo poder y cuya dencia. no por ello menos conmovido él también ante el in- 2 co. corona bien de aquella cola que antes era mi mayor suplicio. me desaparece la obesi. por divina ins. entonces. temblando de emoción. por evi. todos pregonan a voz en grito y sin discrepancias lo tante. en su provi. Su orificio de desagüe. y la mano derecha.6 pruebas como había aguantado. Ante todo. por gestos. con tantas y tan rudas jno había ni rastro! El pueblo no vuelve de su asom. dad abdominal. tan a las funciones de miembros superiores.. y ansioso de ver cuanto el asno me había quitado de encima su nefando . aunque mano derecha. todo erizado de escamas. No obs.. todos tienden los un arrebato precipitado. me iba dejando paso. diosa. mandó. cómo empezar? {De dónde sacaría un exordio para 2 estrenar mi voz? {Qué palabras serían de feliz augurio 13. a cuyo vértice iba anudado envolvían. me concedía la victoria sobre la Fortuna que grandeza iguala la fantasía de las visiones nocturnas. sin dejarme llevar de una súbita alegría ni de fácil que ha sido la metamorfosis. merecida por cierto. 332 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 333 villosas figuras del arte egipcio. alargando por propio impulso la piración. traía un sistro en parecían cascotes recobran proporciones humanas. dente inspiración divina. con tantos peligros bro. Ahora veo llegar la gracia que mi divina pro.y mara. a marcha lenta. sin decir palabra e persona. se El propio sacerdote.c o m o pude comprobar. ya que. mis manos ya no son pies y se pres- 12. turbara el orden pacífico de la ceremonia religiosa. Ahora bien. se prolongaba por un caño a modo de defraudado por la celestial promesa: al punto se esfu- largo chorro. midiendo las pisadas como lo haría una 14. bien enterado. y para mí. muy poco a poco y de refilón.3 detuvo de pronto y. aquellos dientes que divina anunciación: para la diosa. mi rostro y en la mano. mi largo s tectora me había prometido: con mi destino y mi vida cuello recobra sus debidas proporciones. se acerca el sacerdote. mis enormes orejas vuelven la actitud que anticipadamente me había descrito la a su reducido tamaño primitivo. términos serían bastante elocuentes para expresar mi villado de ver las circunstancias adaptarse con tanta agradecimiento a la augusta diosa? precisión a la misión que se le había confiado. Empezó por caerme el basto pelambre. me tiré sobre aquella me diera un manto de lino para cubrirme. inmóvil. atónito. con la debida cautela para brazos al cielo. precisamente en mi cabeza se redondean. colocó la corona al alcance de mi hoci. del lado opuesto sobresalía en amplia maron las horribles apariencias de animal que me curva el contorno del asa. {qué podría decir y . que ante todo se acelerado y el corazón palpitante. los cascos de los pies dan paso a unos dedos con uñas. Yo. me fui desli. 2 tan encarnizadamente me había perseguido. como testigos del insigne favor de la que la imprevista irrupción de un cuadrúpedo no per.4 . no podía con la felicidad tan repentina y tan zando insensiblemente entre la multitud.

en consonancia con tus la técnica más depurada. do hayas entrado al servicio de la diosa. mo. después de pronunciar con sus de Isis. la flor resbaladiza de una a la marcha del sacro cortejo. ahí va Lucio. me sumé 2 servido nunca de nada. 119 TScht?. destino. has llegado al puerto de la Paz y al altar de la Misericordia. para mayor seguridad y garantía. Salteadores. Todo el mundo hablaba de mí: «He 3 toda su ceguera y con la pretensión de exponerte a ahí al que hoy ha recobrado su personalidad humana los más graves peligros.4 guiado tus pasos hacia la felicidad de nuestra religión. orillas del mar y precisamente al sitio en que el día placable Fortuna? Ahora ya estás bajo la tutela de anterior se había cobijado aquel asno que era yo mis- una Fortuna1l9. extasiado en mi presen. diarias amena. esclavitud. ha por obra y gracia de nuestra augusta diosa. Pues. idas y ve. y has cosechado la amarga recompensa me señalaba con el dedo y la cabeza como a un per- 2 de una desdichada curiosidad. mereció furor y buscarse otra víctima para saciar su crueldad. castos labios las solemnes oraciones.pero ésta es clarividente y hasta ilu. libre de 5 Entonces. la gente de la pasión. allí dispusieron las sa. por fin. fuimos avanzando poco a poco hasta Ilegar a zas de muerte. habla en los siguientes términos: este instante al servicio de nuestra religión y sométete voluntariamente al yugo de ese ministerio. Lucio. Así habló el inspirado y egregio pontífice con nacimiento ni tus méritos o tu destacado saber te han voz cansada y entrecortada. 334 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 335 envoltorio. ¿de qué ha servido todo ello a la im. en su imprevisora maldad. del cielo tan preclara protección! Ha vuelto a nacer pues las vidas que la majestad de nuestra diosa ha en cierto modo. figura entre las denominaciones El sumo sacerdote. nado mortal ciertamente y tres veces feliz el que. como un asistente más juventud ardiente te ha hecho caer en la esclavitud a la ceremonia. es decir. vean y reconozcan su error: ahí va. uno de los que integraban la piadosa sus pasadas angustias por la providencia de la gran escolta se quitó sin vacilar su túnica exterior y me Isis. entonces sí después de los duros asaltos de la Fortuna y de las que sentirás las dulzuras de tu libertadp. Había una nave construida según 4 Pon ya una cara más alegre. más terribles tormentas. 5 el sacerdote. Fortuna. unas maravillosas pinturas egipcias decoraban su contorno con la mayor variedad.u. «Después de tantas y tan variadas pruebas. Pero la Fortuna. Después de esto. fieras. ya puede dar libre curso a su la inocencia y probidad de su vida anterior. conságrate desde cia. feliz y triunfante vencedor de su la echó instantáneamente encima. y súmate con paso triunfal al cor- estrechamente como velo natural para cubrir mi des. fiesta. y al instante se consagra al servicio tomado a su servicio ya no están al alcance de un divinon. con ademán de inspirado y expresión alístate en estaesagrada milicia. horas la diosa requirió tu juramento.6 mina a los demás dioses con su esplendorosa luz. purificó la nave . Ni tu 16. 1Afort. por Ahora ya se puede ir. No obstante. En cuanto calló. Abran sus ojos los nudez en la medida de lo posible. en medio del tumulto y alegría de la s nidas por los más escabrosos caminos. para la cual hace pocas verdaderamente sobrenatural. Entretanto. gradas imágenes. De acuerdo con los ritos. tejo de la divinidad salvadora. con sonaje célebre. 3 golpe hostil. cuan- 15. Toda la ciudad me conocía. impíos. yo me había encogido y aplicado las manos blancas vestiduras.

a quien todos su valor los generosos obsequios de mis familiares. rebosante la nave de obsequios mis desventuras pretéritas. agradezco en todo 2 llenas de vida. al favor de un viento 18. repasaba en mi recuerdo todas con leche. traen zarandas llenas de aromas así de aquel lugar. La gente. de Isis instalada dentro. todos los asistentes. esas letras formulaban un marineros y las naves que acatan la autoridad de voto por la feliz reanudación de la nueva temporada nuestro Imperio. no podía pensar en apartarme un tanto s como los iniciados. la Fama. ramos. la dejan libre sobre las aguas. con los portantes de las sagradas sobre el terreno mi regreso de las moradas infernales imágenes que le precedían y los que llevaban mucho a la luz del día.4 llamaba grandemente la atención. gado el bendito favor que la diosa me había dispen- cargando otra vez con los objetos sagrados que cada sado y también la memorable fortuna que sobre mí cual había traído. Termina con la fórmula griega de 8 marinera. todos mis parientes más próximos se quitan el luto nidad. sobre una gradería. de pie ante la puerta. daba gusto ver toda la quilla pies de la diosa. desde un elevado púlpito. e cinas. ya io nave se aleja. tiempo iniciados en los sacros misterios. mis criados y 2 templo con el mismo ceremonial y adecuada solem. sin dar lugar a dilacio- suave y propicio. y. mis amigos. coronas. Yo. que se habían impuesto al oír la falsa noticia de mi muerte. irra. gría. cuyo cabrestante aclamación general acogió estas palabras como men. uno de ellos. leyó en un 3 huevo y azufre: la puso bajo la advocación de la diosa libro oraciones por la felicidad del gran emperador. cuya estatua de plata descansaba en pulida y reluciente madera de tuya. los portantes. . allí había divul- un punto imperceptible en el horizonte. Ya se eleva el mástil: un pino bien redon. y ofrendas votivas de feliz augurio. un inmediatamente. traía brotes. hasta que. el acuden cargados de regalos diversos para comprobar sumo sacerdote. con una imagen Sacerdotes egipcios que deben su nombre a las ahorna. cuando ya no es para nosotros sino había volado directamente a mi país. Una deado y majestuosamente plantado. La nes perezosas ni permitir descanso a sus alas. La popa. así como también por la de todos los bordada en letras de oro. (pastos en griego) que llevaban en andas. y. alegres. flotaba al del senado. rematada saje de feliz augurio. en presencia de la diosa y con los u ofrendas similares y liban sobre las olas un puré ojos fijos en su imagen. tras besar los diaba brillantes destellos. 9 De pronto. convocó pues se habían cuidado con notoria previsión de abas- como para una reunión a la corporación de Pastóforos -tal es el nombre de la sacrosanta cofradía120-. entran en el Animado yo también al ver en mi presencia a tantas 3 camarín de la diosa y colocan en su sitio las imágenes personas que daba por perdidas. ritual. emprenden. desbordando de ale- en cuello de oca y revestida de chapas de oro. Sin embargo. 336 EL ASNO DE ORO LIBRO XI 337 con toda la pureza de una antorcha encendida. Al punto. y en su alegría tan grande como inesperada 17. Entonces. Sobre esta nave feliz. tanto los profanos en cambio. Cuando llegamos a la entrada del templo. se sueltan las amarras que la tenían anclada y. cada uno se vuelve a su casa. llamaban el escriba. el regreso al había recaído. 7 y se la consagró. del orden ecuestre y de la totalidad del viento una lujosa vela con una inscripción bien visible pueblo romano. proclamando la apertura de la navegación.

habían tenido noticias de mis aventuras y yo estaba predestinado desde antiguo a la iniciación. los favo- me ofrecía el contenido de su manto repleto de cosas. pues.resentes eran garantía de mis esperanzas para el y al preguntarle qué era aquello. 2 llamado Cándido. Me presen- bién acababa de llegar un esclavo de mi propiedad. daba vueltas y más le pedía con la mayor insistencia la gracia de iniciarme vueltas en mi pensamiento a aquella aparición: qué en los misterios de la sagrada noche. sobre todo dado que hombre prudente y cumplidor. Esta circunstancia redobló mi fervor: cumplía 20. todavía de las libaciones el agua sacada del fondo del san- como los simples fieles. apertura matutina del templo. me vuelvo la venerable imagen de la diosa. De todos modos. Al despertarme. Después de atender a todos con la debida cor. Pero él. la habían reconocido mucho que fuera el fervor que me animaba. Pero. res p. me convencí de que la 122 Es decir. 2 envíos mandados de Tesalia a mi nombre y que tam. del rigor de la castidad sueño. Con la impaciencia que supone el estar pen- diente de un feliz acontecimiento. mis ansias por recibir la consagración no po. 338 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 339 tecerme generosamente y proporcionarme una deco. iba dando largas al asunto. aguardaba. capítulos 24 y 25. la 19. hasta me devolvían mi antiguo caballo. «cándido»lp de color. dían menos que aumentar de día en día. se 5 pre unido al colegio sacerdotal y adorador perpetuo oye el clamor de los fieles que saludan al nuevo día y 2 de la augusta divinidad. Ni una sola noche ni un solo anuncian la hora prima. llegada de aquella partida significaba un indudable rosa subsistencia. Las cortinas blancas ya 4 tesía y de contarles brevemente tanto mis antiguas se han corrido hacia los lados y ya estamos adorando desventuras como mi felicidad presente. 21. tomaba parte. ablanco~. cumplidas esas ceremonias rituales. aunque 3 y ésta no debía diferirse ya por más tiempo. libro 111. siem.. Por nes. de la prudencia y circunspección que ganancia. me retraía por una señal que tenía en la espalda y lo habían un religioso temor: me había informado bien de las recobrado. por había pasado de mano en mano. fuera el presagio de mi sueño. con la cual se me anunciaba la devolución de Y reflexionando siempre sobre estos puntos. Una noche creí ver ante mí al sumo sacerdote: con toda puntualidad mis deberes religiosos. en los servicios divinos. a pesar de mi celo. pues no sólo era realidad el anuncio de una y continencia. beneficio. como 3 significado podía tener aquello. tributando el culto divino habitaciones en el recinto del templo para fijar allí según las fórmulas consagradas y vertiendo conve1 vaso provisionalmente mi residencia. de proverbial austeri- yo estaba seguro de no haber tenido nunca ningún 3 criado llamado así. Alquilé unas vuelta a los diversos altares. no sé mi caballo. cómo. también lo era la alusión a mi servidor Cán- han de rodear a esta vida expuesta a múltiples .caídas. me contestó que eran futuro. tuario: ahora. el sacerdote da la ante la dulcísima imagen de la diosa. dido. cualquiera que 121 Ver supra. . taba con muchísima frecuencia ante el sumo sacerdote. En ese preciso instante llegan 6 instante en las horas del descanso dejó la diosa de de Hipata los servidores que yo había dejado allí manifestárseme cara a cara y de darme sus instruccio. pues. No acababa de admirar la precisión de mi 7 dificultades de la santa regla. Me repetía una y otra vez cuál era su voluntad: supuesto. cuando me enredó el funesto error de Fotislzl.

día tras día. 340 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 341 dad religiosa. para dad en sus manifestaciones. rar a que acabara de amanecer.2 5 gastos de las ceremonias. Al igfial que todos los demás iniciados. La impaciencia ya no voluntad. 9 dito servicio. Sin espe- concesión gratuita de la divinidad para seguir viviendo. me recibía con la bondad y cariño de ya debia empezar entonces a abstenerme de alimentos un padre que modera los impulsos prematuros de sus profanos e impuros. esta vez como un derecho. 7 tía de la salvación. También me fijó el importe que debia loco o tan decidido a morir. Por consiguiente. entonces reclamar. perturbaba mi docilidad. añade: a divina voluntad. con apa- asimismo es su providencia quien elige al sacerdote cible tranquilidad de espíritu y con ejemplar recogi- consagrante y quien da también instrucciones sobre miento asistía puntualmente. pero sin ninguna oscuri- pecar ni por precipitación ni por indocilidad. Así habló el pontífice. lanto a saludarlo. de mi alma en que mi aspiración más ardiente iba a 3 6 Por otra parte. Todos nosotros. a invitación de la diosa de los mil nombres. como para aventurarse satisfacer para costear las rogativas y el celebrante alegremente. calmaba mi inquietud con el consuelo de la esperan- 4 za: es la diosa quien. mi caso particular debía estar muy alerta p-ara no en la oscuridad de la noche. pues. una que arrastra a la muerte. la misma entrega de los iniciados La augusta divinidad reconfortó mi alma con esas 4 simboliza una muerte voluntariamente aceptada y una instrucciones y otras no menos bondadosas. el sumo en una intervención sacrílega y cargar con un pecado pontífice en persona. pirar con incesante ardor. La saludable bon. señala el día en que uno debe ser iniciado.Luego. cisamente salía entonces de su habitación. sin recibir órdenes concretas de la diosa. ningún miembro de su clero estaba tan verse realizada. su providencia los misterios. me ade- blas. que intervendría en la ceremonia: sería Mitra. lo hace renacer en cierto modo y lo coloca otra vez dijo en cuanto me vio: « iOh Lucio! ¡Feliz de ti! ante un horizonte con nuevas posibilidades de salva. al llegar los mortales al término de la existencia fui directamente al despacho del gran sacerdote. sacudí el sueño y me Si. pre- y traspasar el umbral que separa la luz de las tinie. la diosa tiene providencial conjunción astral enlazaba su destino con en su mano tanto las llaves del Infierno como la garan. En me infligió el tormento de una larga demora: la diosa. hemos dad de la augusta diosa no defraudó mi esperanza ni de acatar esas disposiciones con exacta sumisión. aunque desde hacía tiempo había «¿A qué esperas ahí parado? ¿Habrá alguna indeci- pruebas palpables y evidentes de que la gran divini. con gran atención. Pero él. me dio a entender sin evitar el doble riesgo de no hacerme esperar cuando lugar a dudas que había llegado el día tan anhelado se me llamara ni el de adelantarme sin ser convocado. también yo debía acatar la mirar con tanta benevolencia y cariño! ». a quien la augusta divinidad se digna s ción. hay alguno a quien se pueda confiar tranquila. el día en que mis manos. me . te intro- . efectivamente. anticipándose a hablarme. ¡Dichoso tú. para llegar antes a participar en hijos: daba largas a mi impaciencia y al propio tiempo los sublimes misterios de la religión más depurada. decía. sión de tu parte? Ha llegado el día que te hacia sus- dad se había dignado llamarme y tomarme a su ben. a las sagra- el presupuesto que ha de destinarse a sufragar los das ceremonias del servicio divino. Yo iba más decidido que nunca a 5 mente los augustos secretos de la religión. mi iniciación en la diosa suele tomarlo a su servicio. por una manifestación de su 22. según decía la diosa. el mío.

ya de No obstante. cuya escritura es desconocida: en unos hay dibujos Pero contraerían el mismo pecado tus oídos y mi len- de toda clase de animales y son símbolos de formu. bondadosísimo. me limitaré a escolta. La mañana siguiente. lector estudioso. todas las esplendor. me fue diciendo los requisitos indispensables fe: vas a oír la verdad. según decía el sacerdote. Sin perder tiempo ni reparar en gastos. como de costumbre. Escucha. al concluir las ceremo- y. lleva al mismísimo tabernáculo del templo. me viste con una el anciano. Llamaba la atención el fino tejido abstinencia con todo. A continuación saca de ansiedad qué se dijo. en atención del probable fondo de 6 apretadas y caprichosas espirales para velar el texto piedad que anima tu impaciencia. y ten libro. colocando sobre mi espalda su mano derecha. realizo. completa mi purificación con aspersiones 2 de agua lustral. pueden revelarse a la inteligencia de los profanos. Así. según rito sagrado tradicio- misterios*. me manda bañarme contarte únicamente los detalles que. el sacerdote manda 7 Y. El sol en su declive hacía caer la que lo realzaba. Por fin llegó el día fijado de lino que me cubría. Luego. se levantó una tribuna de madera a la que se 3 carne de ningún animal ni beber vino. En el mismo 2 la asistencia que durante diez días seguidos me abs. cede en la forma ritual a la apertura del templo y Tal vez. pro. que se alejen todos los profanos. ya que todo discurre enton- revelar. acompañado de piadosa denado a no entenderlas. me recomienda en voz alta y ante toda ces ante una nutridísima concurrencia. Ya había llegado. la hora Ésas son mis noticias: aunque las has oído. sidad en el tuyo. me acompaña en seguida túnica de lino por estrenar. salí revestido con doce túnicas sagra- los mismos pies de la diosa para darme en secreto das: por muy santa que sea esa indumentaria. estás con- propicia: me conduce. sos. pues. a la piscina cercana. vi el sol que brillaba en todo su personalmente o por medio de mis amigos. Te lo diría si un departamento secreto del santuario ciertos libros fuera lícito decirlo. He aquí que de todas partes afluyen multitudes hasta los talones una preciosa clámide. cielo. Por los cuatro 3 . nada ciertas instrucciones que el lenguaje humano no puede me impide hablar de ella. no quiero atormen- a la curiosidad de los profanos. o circulares. qué pasó luego. y sobre todo el florido bordado para la divina cita. tos. sin sacrilegio. Llegué a las fronteras de la muerte. preguntarás con cierta s s celebra el sacrificio matutino. ya sea en forma de ruedas. y. y. Observé esa me mandó subir. centro de la mansión sagrada y ante la imagen de la tenga de los placeres de la mesa: no debía probar diosa. pues. nal. me acerqué a los dioses del infierno y del compras necesarias. De mi espalda colgaba por detrás 4 tarde. 342 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 343 ducirán en las -sacrosantas profundidades de nuestros de gente para agasajarme. temeraria curio- larios litúrgicos abreviados. con variados obsequios. cogido de la mano. que debía reunir para proceder a la iniciación. rigor. luego. después de implorar la protec. me hasta la misma puerta del imponente edificio. me acompaña nuevamente al templo 24. Leyendo en aquel tarte prolongando tu angustia. gua: impía indiscreción en mi caso. los contemplé cara a cara y los adoré de cerca. en plena noche. en otros hay trazos nudo. transcurridos ya dos tercios del día. pues. ción divina. lo sabrías si fuera lícito oírlo. pisé el umbral 7 de Prosérpina y a mi regreso crucé todos los elemen- 23. me coloca ante nias de ritual.

le pedía linaje. así como el des. santo y perpetuo amparo del humano colgado a su cuello y cubriéndolo de besos. No pasa un día ni una . Por indicación 5 con exquisitos manjares en alegre banquete. se retiran unas cortinas y empieza el desfile tus plantas pisan el Tártaro. ¡Ay! Es muy pobre mi s imagen a quien nunca mis servicios podrían agradecer ingenio para celebrar tus glorias. deza. aquí había dragones indios. y al 7 que allí me retenía. germinan las semillas y se desarrollan los gér- ayuno ritual: con ello se completaron las formalidades menes. 2 fortunio de los desgraciados. calmas las tormentas de la Fortuna y cha. serían insuficientes mil bocas con otras tantas sino con la de mis humildes posibilidades. en el mano salvadora aleje de ellos las tempestades de la lenguaje de los iniciados. largo rato enjugué con mi rostro sus pies em. se llama aestola olímpica». vida. voz. Mi voz es insuficiente 6 Pero. en medio de incesantes plo en el fondo de mi corazón y en mí un adorador sollozos que interrumpían mi discurso y ahogaban mi perpetuo». te respetan los dioses 3 como una aureola radial. ministras al sol sus rayos de luz. El tercer de tu voluntad soplan los vientos. 25. menos en eso seré fiel cumplidor: los rasgos de tu gen. me colocan como si fuera una estatua. tú su- tos del sol. después de pagarle mi para expresar los sentimientos que me inspira tu gran- tributo de agradecimiento no con la medida adecuada. A tu llamada responden 4 del pueblo para contemplarme. surcan el cielo. Ante tu majestad se estremecen las aves que de la iniciación. sin que tu con alas como las aves. vuelven las estaciones. de pronto. del destino. llegó el día lenguas y sus discursos en serie prolongándose incan- de pensar por fin en mi regreso al hogar: me era sablemente durante toda la eternidad. sin que tu protección cubra allí grifos hiperbóreos. los astros. las fieras que andan por los montes. por consejo de la diosa. tas atenciones de su parte. monio para ofrecerte sacrificios. Tú deshaces la enredada e inextricable trama 4 En la mano derecha llevaba encendida una gran antor. Una sola cosa 6 casi imposible romper los lazos del ardiente cariño es posible al alma piadosa por pobre que sea. Los y sus hojas doradas sobresalían alrededor de mi cabeza dioses del Olimpo te veneran. Abracé 7 luego al sacerdote Mitra. divino rostro y tu sacratísima imagen tendrán un tem- papados de mis lágrimas. una hermosa corona de palmera ceñía mis sienes. marcado por tus favores. « iOh tú. alivio siempre generoso de los mortales! Tú perdón por no poder corresponder dignamente a tan- manifiestas el dulce cariño de una madre ante el in. mi padre desde entonces. a los hombres en la tierra y en el mar. Seguí luego allí unos días saboreando a mis anchas los reptiles que se esconden bajo tierra y los mons- la inefable dicha de la contemplación ante la sagrada truos que nadan por las aguas. tú riges el universo. del Infierno. compensas el nefasto influjo de las constelaciones. rrones. 344 EL ASNO DE ORO LIBRO X I costados lucía el variado colorido de mi bordado con noche. ni siquiera un breve instante. Revestido así con los atribu. cuadrúpedos de otro mundo. sin que quede dibujos del reino animal. tú mantienes el mundo en órbita. la reina de los elementos. muy corto mi patri- bastante la protección que me habían dispensado. se forman los nuba- día se repitió la misma ceremonia. Después de esta cere. eres la alegría de monia celebré mi feliz nacimiento a la vida religiosa los dioses. Me postré ante la sagrada ima. Esa prenda es la que. le dije: Tal fue mi oración a la suprema divinidad.

con ansias de volver a ver mis lares terios del gran dios. El pestre* por el emplazamiento del templo n4 en que se sacerdote. por ello iba despacio cía por nacimiento a su culto. Mi preocu. cuando he aquí que. lo que me diría su oráculo. No podía ser menos. me embarco en una nave y capital en lo que atañe a la iniciación: por consi- 2 salgo con rumbo hacia Roma. desde allí un carro ligero me llevó en un Mi incertidumbre fue de corta duración. Con la feliz coyuntura guiente también yo debía tener conciencia de mis obli- de vientos favorables. llego muy pronto al puerto de gaciones al servicio del gran dios. recojo divinidades y respectivos cultos. La noche 4 vuelo y. por inspiración de la diosa omnipotente. por su parte conocía muy bien el asunto dolos al juicio de nuestros sacerdotes. me vez más. hay una diferencia de pronto mis bártulos. dios. No me defraudó la 7 rios. y. había completado ya un año. pues una comunicación paralela 2 cubrimiento sorprendente. siguiente se me apareció un sacerdote revestido de 3 ciembre. un sueño: cuando preparaba las coronas para el gran 124 El templo estaba situado en el Campo de Marte. sensacional: yo estaba des. llego a un des. un banquete relacionado con la augusta religión. a los pocos días de estar en ción. padre supremo de los dioses. me creía aspecto correspondían exactamente con la aparición iniciado en toda la extensión de la palabra. Pero en parte examinando mis escrúpulos a la fosis. lino: traía tirsos. emprendo la marcha Osiris. la señal del pie y. nombre claramente relacionado con mi metamor- 27. aunque extranjero en el templo. a quien llaman la diosa «cam. En efecto. Augusto lU. tenía el talón del pie de su altar. ocupando el sitial que me correspondía. 346 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 347 26. nocturna. izquierdo ligeramente desviado. por mi parte. pero me minos que le expresaran toda mi gratitud. patrios tras tan larga ausencia. sin duda para darme alguna señal precisa 5 le tributa piadosa veneración. con aquella boca que dicta el destino de . desde hacía tiempo. la víspera de los idus de di. a la mía le había mandado proceder a mi consagración. pertene. hiedras y ciertas cosas que no se pación más esencial desde entonces fue la de ofrecer pueden decir. Sin pérdida de tiempo. también él había tenido 9 123 El puerto de Ostia. y en parte sometién. Tan clara manifestación de la voluntad 6 4 Después de recorrer su órbita estelar. o mejor dicho de la unidad esencial de las dos casa. lo colocó todo ante mis propios lares diariamente mi tributo de oraciones a la divina ma. Pues. y cojeando. me voy derecho a su 8 luz de mi propio entendimiento. Me entretuve largo rato multiplicando los tér. éste. que su estatura y todo su ya que. la noche anterior. entraba en la ciudad sacrosanta. finalmente faltaba todavía la iluminación que confieren los mis- me despido y. a pesar de la estrecha rela. el Invencible. al anochecer. Esperaba con sorpresa a ver lo que pretendía de esperanza. que le iba a exponer. el gran sol divina disipaba toda mi incertidumbre y oscuridad. Después supe que se llamaba Asinio Mar- celo. 3 por el camino más corto. además. una En cuanto concluí mi saludo matutino a la diosa. de luego iniciado en los misterios de Isis. me anunció jestad de la reina Isis. encuentro. Pronto vi que uno de los Pastóforos tenía mí. res que yo había visto en sueños. interrumpe mi sueño la diosa que velaba por fui fijando con la mayor atención en cada uno de los mí con solícito cuidado: una vez más me habla de sacerdotes para ver si alguno de ellos tenía los anda- iniciación. una vez más me habla de sagrados miste. Yo fui asiduo adorador que me permitiera identificarlo.

vía a una tercera iniciación. es absolutamente necesaria. ambos. Al contrario. pero la escasez de recursos No poco preocupado.vuelven a perturbarme: he de someterme toda- 28. e inaudita pretensión del cielo? ¿Qué requisito podría riamente a los que antes pagaba en las provincias. alegrarte el continuo interés que por ti se toman los no te importaría deshacerte de tus harapos. Esto era un galas. deraciones: ¿qué objeto podría tener aquella nueva monio y los precios en Roma superaban extraordina. cuando una bené- con sus invitaciones repetidas y. Acabé deshaciéndome de mi ción: vestuario. muy pobre: debía iniciarlo diendo causas en latín. miso para la iniciación. acude una no constituía menor aliciente como medio de ganarme vez más a iniciarte: dioses poderosos te protegen». desahogadamente la vida. y. dioses. o. Más de una vez me puso en grave aprieto estado de ánimo rayaba en locura. -órdenes inesperadas y cada vez más sorprenden- tes. podrás lucir tus magníficas 6 culto sagrado de la religión hermana. ten en cuenta vez más durante diez días sólo tomé alimentos que ahora un solo detalle: tú has revestido el hábito d e . tanto el primero como el segundo de los sacer- como dice el antiguo adagio. Esta medida extrema la serie de sucesivas consagraciones. De este modo quedaba en firme mi compro. los gastos del viaje de la perplejidad. las duras exigencias de la pobreza. cierto. como si hubiera obedecía a una orden concreta: «¿Cómo? -me había en las anteriores alguna omisión. mi 3 sistencia. además. salta de albo- cuando se trata de abordar tan sagrados misterios. sin demora en los sagrados misterios. le había anunciado que se presentaría a él Bxito propicio hice algún dinerillo en el foro defen- un ciudadano de Madaura. me perdía en interminables consi- habían consumido los Últimos residuos de mi patri. Iluminado por las orgías nocturnas del dios Roma. ni podrás revestirte para practicar tus devo- supremo. dado el caso. con sus vola aparición nocturna me dio la siguiente aclara- órdenes terminantes. no obs. augura eterna felicidad. ya empezaba a poner en duda la honradez de tante. pues su provi- dencia reservaba a ese individuo un gran renombre 29. por último. nunca habían tenido vida y. rozo por conseguir tres veces lo que otros logran a {te asusta caer en una pobreza que nunca has de duras penas una sola vez. el dios seguía apremiándome con la misma in. los días de fiesta en la cabeza. pues. 348 EL ASNO DE ORO LIBRO X I 349 cada cual. el número en sí ya te lamentar?». Por consiguiente. mejor dicho. En efecto. En cuanto a la iniciación que 5 5 Dispuestos todos los preparativos adecuados. ha de dicho el dios-. ya que llevado en alas del . ahora. en el colmo 2 demoraba mis anhelos. por modesto que fuera. caso. más todavía. rabuena: con el alma rebosante de alegría. me hice rapar la diosa en una provincia. vete con optimismo y sea enho- inmenso consuelo en mi estancia fuera de la patria. logré reunir la «No hay motivo alguno para que te intranquilice 4 4 pequeña suma que hacía falta. ya frecuentaba. el ciones ni. y así. me colocaban entre la dotes se equivocaron u omitieron algún detallen. Si pretendieras buscarte algún placer. Yo flotaba en este mar de cavilaciones. Por espada y la pared: un verdadero sufilicio. Al poco tiempo. regocíjate. nuevas órdenes de los dioses literario y al propio sacerdote pingües ganancias. Y. en mi 3 2 Por consiguiente. faltar en la reiterada iniciación? «Sin duda. una vas a tener. seguro de mí mismo.

el primero entre los grandes dioses. sin de- jarme intimidar por las críticas malévolas que mi ardua labor de erudito y mi cultura habían suscitado en Roma. Una vez más me hice rapar la cabeza. sino mostrándose- me cara a cara. . teniendo más en cuenta el ardor de mi celo que la 2 medida de mis posibilidades. Luego. Osiris. sin demora.ks decir. el mejor entre los más au- gustos y el que reina entre los mejores. Dispongo con largueza los preparativos materiales de la iniciación. Acto seguido. y sin velar ni cubrir mi calvicie. la providencia y generosi- dad divinas me han tratado bastante bien con los 3 honorarios del foro. . al instante me fui a dar cuenta de mi visión al sacerdote. Practico y hasta pro- longo voluntariamente el plazo de los diez días de austeridad fijado por ley inmemorial. muy pocos días más tarde. Y. como no podía ser menos. Desde aquel momento abrazo el yugo de la abstinencia total de carnes. fundado en tiempos de Sila. Y para no verme confundido con la masa de adoradores en el ejercicio de su culto. la soberana consejera de los divinos sueños me indicó lo que iba a necesitar. sin embargo. me admitió en el colegio de sus Pastóforos y hasta me ascendió a 5 la dignidad de decurión quinquenal. el más grande entre los primeros. Es cierto. 350 EL ASNO DE ORO 30. sin remitir por dejadez el asunto al día siguiente. para terminar.y se dignó dejarme oír su voz vene- 4 randa: me animó a continuar resueltamente en el foro la gloriosa carrera ya emprendida de abogado. que no hube de lamentar mis sacrificios ni mis gastos. sino luciéndola por los cuatro costados. cumplía con alegría las funciones propias de aquel antiquísimo colegio. se me apareció en sueños -no disfrazado bajo una extraña apariencia cualquiera.

beocio 1 5. X 7. Averno 11 11 IX 20. X 18 Atenas. 17. 111 12 Argo 11 23 Argos VI 4 Arignoto 11 14 caldeo 11 12. VI 11. VIII 25 Alcimo IV 12 Augusto XI 26 Altea VI1 28 Aurora 111 1. VIII 7 Apdo IV 32. 18. IV 11 1 U) Asia X 31 Cándido XI 20 Asinio Marcelo XI 27 Caña VI 12. 19. 5. 6. X 2. 12. 24. 11. VI 10. INDICE DE NOMBRES (Remitimos a libro y capitulo) Acaya VI 18. Accio VI1 7 33. VI 24 Bactriana VI1 14 Apolonio (un médico) IX 2 Bárbaro IX 17. arcadio VI 7 18. V 23. XI 2 Ayax 111 17. 31. XI S Acteón 11 4 ático 1 1 Adonis VI11 25 Attis IV 26. 111 19. XI 4 Beocia. 31. ateniense 1 4. 13. 21 aqueo X 33 Belerofonte VI1 26. 111 16. 14 Arión VI 29 Calipso 1 12 Aristómenes 1 5. XI S Arabia 11 9. 20. U 4 1 0 -'>a . XI 7 Amor 11 8. IV 8 Areópago X 7 Birrena 11 3. 6. XI 8 Aqueronte XI 6 Bellona VI11 25. Can Cérbero 1 15. X 33 Amparo XI 10 Anubis XI 11 aonio 11 26 Baco 11 11. Areté IX 16 20.

9. 11. 17. 11 2. XI 28 22. egipcio 1 1. VI 2. 6 Corinto I 22. 28. 9. 26. 26 Filebo VI11 25. IV 33. 25. . VI 24. 14 VI1 14. 22. Harpías X 15 Larisa 1 1. 18. 24. 6. 17. 12. X 30. Hecale 1 23 Leteo 11 28 15. 11. 111 19. 12 Eubulo IV 14 Crísero IV 9. 26. 25 . 9. Eteocles X 114 Gracia VII. XI 12. 17. 26. 7. 8. 21. 18. 25. 20. Lucina VI 4 Dafne IX 5 X 24 14. XI 10 'JC JJ Eter VI 6 8. 3. x 18. 25. U). 23. cf. IX 9. Can 19. IX 13 Lacio 1 1 Eubea 11 13 Creta XI 5 Lámaco IV 8. 11 2. 2. 14. 14. VI 4. 15. IX. 16 8. 111 9. VI11 jónico IV 32. 20. 3. 24. XI 24 Efeso XI 2 Centauros IV 8 Efirea 1 1 11. 23. indio 1 8. 11 26 Hornero X 30 Cartago VI 4 Diana Dictgmna XI 5 Fineo X 15 Horas (las) V 28. X 30. 11. 20. X 33 Febo XI 2 Himeneo IV 33 14. X 5. 16. 15. 7. cf. Isis XI 5. 32 Ceres Actea XI 5 Eleusis VI 2. XI XI 2. CkAro IV 35. dorio X 31 16. VI11 30. 25. U . V 6. 31. 22. 24. XI 2. XI 5. 111 19 Júpiter Hospitalario VI1 16 21. 11 13. VI 4. Minema Dirce VI 27 V 5. 22. VI1 12. 13. Diana Dictym. IX 22. Deifos 11 25. XI 18 Hemo VI1 5. XI 20 Inquietud VI 9 Egio 1 5 Ceres V 31. ASNO DE ORO ~ N D I C E DE NOMBRES Caos 11 5 Demeas 1 21. 13. X 30. 26. 11 27. 21 XI U) Caronte VI 18 na) Filodéspoto . 23. IV 2. X 34. galo X 18 Júpiter 111 23. 23. 33 Coptos 1 22 Gerión 11 32. 15. 23. Cocito VI 13.23. 11 12. 24. 10. 16. Cnido IV 29 espartano 1 1 Ganimedes XI 8 V 1. Hipata 1 5. 7. VI 13. 22. etíope 1 8. X 32 Lacedemonia VI 18 Etolia 1 5. 354 EI. X 11. 17 Filesitero IX 16. Infierno VI 8. 3. V 12. XI 5. 12. VI11 1. 32. 7. 24. 14. 111 1 Fortuna 1 7. 19. 26. IX 36 Julia (ley) VI 22 Cielo VI 6 Envidia IV 14 Juno V 31. 21. 27. 111. 21. 111 7. 10 Himeto 1 1 Capadocia VI11 24 Demócares IV 13. 11 6. X 32 Cástor X 31 Diófanes 11 13. 10 Lapitas IV 8 Europa VI 29 Cupido 11 16. 24. VI11 20. 22. 111 22. VI 24. 29. IV 8. 7. 24. 7. 6. 10. IV 31. VI 28. 31. 24. 27 IX 1. Ida X 30 Ceguera VI11 12 15. IV 21. Cérbero. VI1 6. lnaco VI 4 Eco V 25 Cencreas X 35 Fotis 1 23. Hypnófilo IX 2 Cecropia. V Etiopía. 33. X 32 Chipre XI 5 Faros 11 28 Hércules 1 3. 19. 13. IX. 11 21 IV 2. 26. 13 Elisios XI 6 Furias 11 28. 5 Frixo VI 29 César 111 29. 12 lidio IV 33. 17. 16. 14. XI 5 Clitio 1 24 Escorpión IX 17 Galia. Citera IV 29 Epona 111 27 34. 15. 5. 19 Cre6n 1 10 griego 1 1. Justicia 11 22. VI 11. Capricornio IX 32 Diana 11 4 (cf. 3 5. X 31 Cibeles VI11 25 Endimión 1 12 12. Linceo 11 23 Fe (la Buena) 111 26. VI1 2. 14 Cornelia (ley) VI11 24 Gracias (las) 11 8. 4. VI11 8. 14. IX 15. 17. 15 Estigio 11 28. VI1 1. Genio VI11 20 29. 32 Hefestión IX 2 Líber VI 24 Fama VI11 6. 25. 16. IV 30. 20. 21. 27 Egipto. V 6. X 2. 111 13. 20. IV 2. frigio VI 15. 24. 26. VI11 20. VI1 7. XI 5 Costumbre VI 8 28. XI 25 Egeo X 35 Cerdón 11 13. 33 Lucio 1 24. 11.

2 (cf. vela) 1 6. 6. 18. VI1 24. 25. XI 8 Salónica X 35 Tritones IV 31 Minerva Cecropia XI 5 Pessinonte XI 5 Salvia 11 2 Minotauro X 22 Pieria 11 26 Samos VI 4 Mirrina 11 24 Pitágoras XI 1 Sátiro VI 24 Mirtilo IX 2 Pitias 1 24. V 28. XI 5 Venus 11 8. 8. 21. 11 Meleagro VI1 28 Pan V 25. VI 16. 22. Pecilo 1 4 salios (sacerdotes) IV 22 Tristeza VI 9 nema Cecropia) Pégaso VI 30. 25. 111 22. 13. 3. 30 Saba VI11 25 Trasilo VI11 1. sirio VI11 24. Mileto. 26. Tlepólemo VI1 12. 17.5. 14. VI 26. 35. marciano IV 11. 20 Pafos IV 29. 30 4. 111 7. 4. 15 Pantia 1 12. 22.8. IV Paris X 30. 19. 13. 19 Sirenas V 12 26. 5. XI Nicanor IV 16 Prosdrpina 111 9. 11 5. Venus Ténaro 1 1. 16. 10. 5. 8. 25 Serapis XI 9 Ulises 1 12. IX 22 Prosérpina Estigia XI 5 Sol 1 5. 25. 10. 7. 13 32 Paros 11 4 Tracia IV 16. Pastóforos XI 17. VI1 21.7. VI1 4. 11. 31 Manes VI 17. VI11 16. 15. miiesio 1 1. XI 9 Plutarco 1 2. 23 XI 10 Pánico X 31 Roma. X 30. VI 22 25. V 22. 12. 10. 16 Milón 1 21. 16. VI11 Nereo IV 31 Portuno IV 31 Sobriedad V 30. VI 23. XI 5 Pafia. 10. tesalio 1 2. 20. Sócrates (personaje de la no. 5. 5. 34 (cf. 31. 356 EL ASNO DE ORO 26. 16.12. 111 Tiro X 20 Meroe 1 7. romanos 1 1. 11 3 Sila XI 30 2. 16.11. 19 Victoria 11 4 . VI 1. 28. 13. 15. 11 21. 34 29. XI 25 Macedonia 1 7. 11. 23. Pasifae X 19 Trasileón IV 15. 21. 11 28 20. Mi. 3. 2. IV 8. 31. 2. 28. 12.28. 34. IV 22. 23. 5. 17. 10. IV Musas V 38. 28. 21 Sibila 11 11 murcianas VI 8 Plotina VI1 6. 13 17. 23. 19. 23. 24 Madre de los dioses IX 10 Telifrón 11 20. 21 7. Lupo 1 5 25 2. 13. 5. VI1 Océano IV 28. IX 20.3. olímpicos 11 22. 21. 6. 11 22. 7. 31.6. 9. 11 19. Myrmex IX 17. VI 2. 34. XI 2 Terón VI1 5 Marte. 13. 111 11 Tiaso X 18. IX 13. 23 (cf. 26. XI 2. 29. cf. X 25. V 1. VI 18. 34. X 29. 19. 12. 12. X 33 Misericordia XI 15 Pitonisa V 17 Sexto 1 2 Mitra XI 22. XI 26. VI11 12 26. 32. 21. 15. 13 29. 8. 11. XI 5 1. 7 Sicilia. VI11 1. 11. 31. 5. X 31 10 '20. X 30. 18. 31. Risa 11 31. XI Psique IV 30. 24. 7. 4. 11 Quírites 11 23 Medea 1 10 Palemón IV 31 Tesalia. 29. 20. 30. 7 Osiris XI 27. VI1 5. n. V Quimera VI11 16 Palamedes X 33 Terror X 31 30. 11. 29. 11. 15. 21 Plutón VI 18. 22 Olimpo.4. 24. 18. 32. 31. Venus Pafia) Nilo 1 1. 29. 27. 24. 9. 25 Platea IV 13. 20. 24. 21. 111 5. 10. 5. 32. 9. 12. 14 Minerva X 30. 9. VI1 1 Paz 1 4 Salacia IV 31 8. 6. Polinice X 14 Siria. X 13. Madaura XI 27 Tebas IV 9. Pólux 1 8.13. 3. 6. XI 2. 12. VI1 5. 24. Orco 111 9. 13. 18. 2. VI11 24. Tártaro 1 8. sicilianos VI 2. 27. 11 3. 19. 16. IX 8. 13. 14. VI 17. VI11 2. 30 7. VI 24 Menfis 11 28 Rhamnusia XI 5 Teseo 1 23 Mercurio VI 7. Venus Pafia XI 5 Ninfas V 28 Prosérpina Estigia) 18. Odisea 11 14 Protesilao IV 26 Sueño VI 21 15. VI 2.

................ 58 LIBRO111 . 321 ~ N D I C EDE NOMBRES ........................................ 33 LIBRO1 ......................... 250 LIBROX ....................................................................... 141 LIBROVI ......................... VI 6.. 196 LIBROVI11 ..................... constelación) Zacinto VI1 6 VI 4 Zatclas 11 28 Voluptuosidad VI 34 Zygia VI 4 Vulcano 11 8............................................................................................................................................... 35 LIBRO11 .................. 86 LIBROIV ......... 221 LIBROIX .................................................................................... 27 NOTABIBLIOGRAFICA ..... 24 fNDICE GENERAL Págs ........................... ... 168 LIBROVI1 ............. 110 LIBROV ......................... 353 ........ 7 Novela latina y literatura española .. INTRODUCCI~N 7 Apuleyo ........................................358 EL ASNO DE ORO Virgen ( Virgo.... 287 LIBROXI ............

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