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Coordinación de Activismo

COMUNICADO DE PRENSA

17 de diciembre de 2008

Colombia: Amnistía Internacional condena la muerte a manos de las


fuerzas de seguridad del esposo de una líder indígena

Amnistía Internacional ha declarado hoy, 17 de diciembre de 2008, que los


pueblos indígenas de Colombia pagan, una vez más, el precio de un conflicto
armado aparentemente interminable, tras la muerte ayer, a manos de tropas del
ejército, de Edwin Legarda, esposo de la líder indígena Aída Quilcué.

Edwin Legarda resultó herido de muerte por disparos de las fuerzas de


seguridad mientras viajaba a la ciudad de Popayán, en el departamento de
Cauca, en el sur del país, para recoger a su esposa, Aída Quilcué, líder de la
organización indígena Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). El
vehículo en el que viajaba recibió 17 impactos de bala y Edwin Legarda, que
resultó herido en el tiroteo, falleció posteriormente en el hospital.

Aída Quilcué regresaba de Ginebra, donde había asistido a la sesión de


Examen Periódico Universal de Colombia del Consejo de Derechos Humanos,
ante el cual había manifestado públicamente varios motivos de preocupación
en relación con violaciones de derechos humanos contra los indígenas,
incluidos homicidios a manos de las fuerzas de seguridad. Además, en
Colombia, Aída Quilcué había desempeñado un destacado papel en las
recientes manifestaciones de indígenas en apoyo de sus derechos sobre las
tierras y en protesta por violaciones de derechos humanos.

“La muerte de Edwin Legarda pone de relieve, una vez más, la creciente
preocupación por los homicidios de civiles a manos de las fuerzas de seguridad
y la precaria situación de la seguridad de los indígenas en Colombia. Las
autoridades colombianas deben realizar una investigación inmediata,
exhaustiva e imparcial sobre este homicidio y llevar ante la justicia, ante los
tribunales civiles, a todos los responsables”, declaró Amnistía Internacional.

Hasta que estas investigaciones concluyan efectivamente, seguirán existiendo


dudas sobre si el vehículo en el que viajaba Edwin Legarda fue alcanzado
deliberadamente y si la persona contra la que se dirigían las balas era en
realidad Aída Quilcué.

Las autoridades de Colombia deben adoptar asimismo todas las medidas


necesarias para proteger a los líderes indígenas y permitir así que lleven a
cabo su legítima labor de promover y defender los derechos humanos de los

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pueblos indígenas.