P. 1
Cantar de los Cantares- DICCIONARIO DE TEOLOGÍA BÍBLICA

Cantar de los Cantares- DICCIONARIO DE TEOLOGÍA BÍBLICA

|Views: 52|Likes:
Publicado porJaime Goyes Acosta

More info:

Published by: Jaime Goyes Acosta on Dec 13, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

06/04/2013

pdf

text

original

DICCIONARIO DE TEOLOGÍA BÍBLICA RAVASI Y OTROS. (Tomado de e-sword: http://esword-espanol.blogspot.

com/)

CANTAR DE LOS CANTARES Ct 1-8 Sumario: 1. “El libro más santo de todos”. II, Oscilaciones hermenéuticas: 1. Estructura fluida; 2. ¿Alegoría, rito, drama, canto nupcial? III. Siguiendo el esplendor del Cantar 1. Una breve ojeada; 2. Dos pasajes ejemplares. IV. El Cantar y la tradición. 1. “EL LIBRO MAS SANTO DE TODOS”. Rabbi Akiba (muerto el año 135 d.C.) había dicho: “El mundo entero no es digno del día en que se le dio el Cantar a Israel. Todos los libros de la Biblia son santos, pero el Cantar es el más santo de todos’. Un siglo más tarde, uno de los mayores exponentes de la exégesis cristiana del siglo ni, Orígenes, le hacía eco en sus Homilías al Cantar “Dichoso el que penetra en el Santo, pero mucho más dichoso el que penetra en el Santo de los santos. Dichoso el que comprende y canta los cantares de la Escritura, pero mucho más dichoso el que canta y comprende el Cantar de los Cantares” (PG 13,37). La tradición judía -aunque con algunas vacilaciones- y la cristiana han acogido este “Cantar” por excelencia (la expresión hebrea “Cantar de los cantares” es un superlativo de excelencia) como la celebración no sólo del amor de una pareja, sino que ha transcrito el simbolismo nupcial en clave teológica siguiendo un procedimiento que había utilizado ya la profecía, desde Oseas (c. 2) hasta Jeremías (2,2; 3,lss), desde Ezequiel (c. 16) hasta el Segundo y el Tercer Isaías (Is 54; Is 62,1-5). El texto se convertía de este modo en el compendio cifrado de la relación de alianza y de amor que existía entre Yhwh y su pueblo. Pero el punto de partida del Cantar es profundamente terreno y humano; es como el desarrollo de aquel primero y eterno cántico de amor que asoma en los labios del hombre de todos los tiempos y de todas las tierras (el ha- ‘adam, el Hombre) cuando encuentra a su mujer: “Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada ‘iSSahhembra porque ha sido tomada de ‘,s-hombre”(Gn 2,23). Como escribía L. Alonso Schókel, “él y ella, sin un verdadero nombre, son todas las parejas de la historia que repiten el milagro del amor”. El amor humano puede convertirse en paradigma para el conocimiento de Dios, que es amor (1Jn 4,8; 1Jn 4,16); y es entonces el amor humano en su realidad total, en su corporeidad y espiritualidad, en su entramado de eros, de poesía, de gozo, de espíritu, de vida, el que sostiene la estructura simbólica del Cantar. El amor humano en sí mismo habla de Dios: si existe el amor, existe Dios; en la vida terrena, el que ama conoce a Dios (1Jn 4,8) y lo irradia revelándolo a la humanidad. Así pues, en el centro del Cantar está el amor de dos jóvenes que expresan con sencillez, con naturalidad y con calor su pasión y su intimidad: “Gritos de júbilo y algazara, los cantos” del esposo y de la esposa” Jr 7,34; Jr 16,9; Jr 25,10). Precisamente por la absoluta universalidad de esta experiencia, el poeta convoca a todo cuanto hay de bello escrito sobre el tema: son innegables las influencias egipcias, mesopotámicas y cananeas -es decir, “laicas’-. Se convoca también a la naturaleza: los paisajes, las flores, las plantas, las viñas, los collados en su simbolismo riquísimo y multicolor. La atmósfera es la de primavera:

4).C. mientras que los perfumes y las esencias aromáticas impregnan todo el aire. su función es siempre la de tender hacia lo inefable y lo total.11). como los aramaísmos(en 1. 3. gacelas. da origen a aproximaciones sorprendentes de términos y de imágenes que no tienen ninguna consistencia en una versión.13. El mismo planteamiento “musical”. se descubrenelementos posexílicos.1-4 y 5. el Cantar tiene una superficie lingüística muy fluida: junto a arcaísmos que pueden remitir a la antigua época monárquica. lo arcaico con lo moderno”. 2. 5. de manera que la redacción asume casi el significado de una primera redacción. Por otra parte. leones. el Cantar.entusiasta y feliz. 1. Loretz [1 Bibliografía]. y el mundo semita lleva a cabo esta función a través de la acumulación horizontal de los símbolos. No impresionan entonces las reiteraciones (2. fastuosidad y luz.6. pero el Cantar sigue siendo un escrito pluriforme y móvil.) con fuentes antiguas o conscientes arcaísmos? La mayor parte de los exegetas parece inclinarÁ se ahora por la segunda parte de este dilema. El horizonte está poblado de animales: palomas.7. 8.9. zorras. 6. como Jb. de las emociones. 3.14). 2. mientras que paradójicamente el metro elegiaco de la qinah (3+2 acentos) sirve de base a una poesía que es toda ella alegría. los duplicados y la repetición de imágenes. los estribillos (2.14. 27).11. Como escribía O. 6. parece ser en muchos aspectos una obra “abierta”.12. mientras que otras veces se repliegan dentro de sí mismas en una especie de melopea oriental dirigida por una espiral poética y sonora casi infinita. 4. 7.17 y 8. con su esplendor y con sus secretos: las deliciosas descripciones del cuerpo femenino en el capítulo 4 y del masculino en el capítulo 5 se transforman en una especie de alfabeto de las maravillas del mundo y del gozo de vivir. tiene ciertamente la fuerza del crescendo y de la tensión. II. Por estos y por otros datos resulta evidente la dificultad de definir un plan de lectura orgánico dentro de la obra: junto a señales estructurales muy claras hay dispersiones absolutamente libres.2. ya que no puede ser catalogado como reco-pilatorio y escolar el movimiento libre y ramificado de la poesía amorosa. que se carga de sensualidad. un “work in progress”.5. La repetición integral de una escena. pero les da siempre un espíritu nuevo.7. oel uso de términos persas (en 1.5). 3.3. el nocturno de 3. ¿Obra arcaica de redacción pos-exílica o más bien obra posexílica (quizá incluso del tardío posexilio.13.16.11. no es justo definir el Cantar como una obra “antológica”. todos los exe-getas se dejan llevar por la tentación de señalar o bien estructuras claras o al menos filones . siglos iv-ll a. Sin embargo. leopardos. Esta poesía asume esquemas hereditarios. de los vocablos.3. A veces las escenas se confían a secuencias progresivas. Estructura fluida. La misma corporeidad está presente con toda su fuerza.9.2-7. 4. OSCILACIONES HERMENEUTICAS. 8. El recurso a unos 50 hapax quiere hacer más sofisticado y más noble el modo con que se expresa la fascinación interior.6 y 8. Colom-bo [1 BibI. propio de la estilística y de la métrica hebrea. Aunque son muchos los que utilizan este término. Puesto bajo el patronato de Salomón según una constante de la literatura sapiencial. Observabajustamente D. precisamente por una lógica poética subterránea que parece sostener el desarrollo del poema.]: “Cada una de las partes representa una variación del único tema que sugiere palabras y cantos: el amor humano entre dos jóvenes que se buscan y se esconden es fuente para ellos de gozo ilimitado y de dolor candente” (p. “es de esperar que en los cantos de amor del Cantar lo viejo se mezcle con lo nuevo.11.17.8. 5. a cuya consumación y enriquecimiento se invita también a los lectores.3.

Amado. está convencida de que es posible aislar en el texto del Cantar un cuadro puntual de referencias. Una justificación explícita o inconsciente de la carga “erótica” de la obra ha movido ya desde muy antiguo a una fuerte corriente exegética a leer el Cantar como una alegoría compleja. rito. que sería entonces un texto sincretista cuyos dioses son quizá dód. mesopotámicas de la fecundidad con sus hierogamias entre parejas divinas (Tammuz-lstar/ Adón-Astarté) constituirían el trasfondo sobre el que se desarrolla el Cantar. finalmente. ¿Alegoría. R.3: tercer canto. y .Ch.musicales en los que se entrelazan variaciones y contrapuntos.4. anteriormente “negra’ por el pecado y luego “hermosa’ por la gracia (1. Sólo citaremos algunas de las más significativas. II) 2.1: segundo canto. para mostrar la fluidez de la construcción del texto poético del Cantar. paralelo al segundo. para el Targum el Cantar es una reedición esmaltada de la historia de Israel desde el Sinaí al destierro de Babilonia. A esto ayudaba además la aplicación teológica tradicional del simbolismo nupcial. A’) 8. C) 3. D. al retorno y.5). por ejemplo. a la tradición davídica. C) 6. que tiene su propia lógica auténtica. Segal propone la idea de una estructura interna.2-2. Murphy.4-14: canto final. Es clásico el esquema según el cual los dos protagonistas del Cantar no son sino Yhwh e Israel. V) 6. canto nupcial? Quizá uno de los problemas más discutidos y uno de los interrogantes que ha obtenido respuestas más abundantes y variadas haya sido el del registro exacto según el cual hay que leer el Cantar. mientras que todas las alusiones al vino se convertían en otras tantas referencias a la eucaristía. paralelo al primero. pero este velo impide reducir la entidad en sí de la obra a una simple parábola teológica.2-6. Así.5: primer canto del cor-pus de la obra. El Cantar como expresión ritual de un acto de culto de la fertilidad: las liturgias cananeas. de la Iglesia. Vil) 8. drama. El símbolo perdía su gancho concreto y se transformaba en metáfora de valores espirituales. incrementándolos. Buzy.2-6. del alma justa. B’) 5.1.10. Ac aquí.3. pero posee además aquella ductilidad que impide toda cristalización demasiado geométrica de una materia literaria incandescente como es la del Cantar. J. Podríamos presentar decenas y decenas de propuestas estructurales hechas por diversos autores.2 se recogen los motivos de la primera fase ampliándolos. a la llegada de la era mesiánica. es ejemplar en este sentido el comentario propuesto por los tres autores Robert. El esquema septenario ha tenido mucho éxito (D.1-5.4-8. R. La interpretación alegórica se desencadenó libremente con la exé-gesis patrística. III) 3. No cabe duda de que estos ocho breves capítulos exigen aún mayor estudio.6: canto de entrada.3: cuarto canto. cómo distingue Lys sus siete poemas nupciales: 1)1.1-2.8-17. acelerándolos. fenicias. cuando la mujer del Cantar adquirió los rasgos de María.H.11-8. que alcanza su cima en 5. a su templo. etc. 2.7-3.1.6-5.Exum. IV) 5.E. realizada por el profetismo. a partir de 5. Gordis. Lys.). etc.5-14.1 con la unión entre los dos jóvenes..7. M. B) 2. Es verdad que muchos de los elementos del Cantar son alusivos a la realidad de Israel.4-7. por el contrario. Ac aquí una vi-sualización simplificada de su propuesta: A) 1. Tournay y Feuillet. por ahora lo decisivo es creer en el rigor de su poesía. en un flujo cada vez más intenso. intensificándolos. VI) 7. ligada a un crescendo musical que se basa en dos movimientos progresivos: el primer haz temático avanza hasta 5.

Est 1.11. 24. transformándose en un canto del amor humano “sic et simpliciter’. que pueden tener muy bien una óptima explicación en otro sentido (érosthánatos. cf Gen 6. la danza de los “dos campos” (7. en el Cantar está prácticamente ausente el nombre de Yhwh y la obra se muestra profundamente “humana” en su punto de partida). El y ella. los dos protagonistas. sin embargo. aunque se desenvuelva en una forma muy viva y dialógica. con entreactos y con un montaje un tanto surrealista. 2. 1 R l. 13. 2S 11. que del nivel sexual van pasando. celebran las bodas en un idilio dulcísimo. de una escenificación dramática. 5. hasta el espiritual.Salomón-Salem.7-8. 6. Salomón. coronación del esposo y de la esposa con el título de rey y reina. 7.11. superior a todos los lujos y a todos los éxitos.6-9). la de los cantos nupciales. la mesa llamada “trono’. apoderándose de la muchacha.1.10-16. que se apoya en escasos elementos reales del texto (entre otras cosas. a través del eros. idealizados en el rey Salomón y en la pastorcilla Sulamitis. el corazón de la pastorcilla sigue latiendo por su amado. 16. Es obvio que estas reconstrucciones no nacen del texto.3ss. el retorno a la tierra y a la vida. se la lleva a palacio. por ejemplo). su bajada al mundo infernal. Pero la liturgia original cananea se ha convertido totalmente en el Cantar en una celebración del señorío de Yhwh sobre la naturaleza. Posteriormente. Llegamos así a la interpretación más clásica. 224). 14. el texto se vio secularizado.12). para quien la relación habría de establecerse con las liturgias fúnebres orientales. y el rey se ve obligado a reconocer la fuerza del amor. Llegados a palacio. intentó comparar las ceremonias nupciales de los beduinos y de los campesinos sirios con las que se vislumbran en el Cantar: fiestas de siete días (Jg 14. A propósito de este último punto hay que recordar que existe en la poesía árabe un género literario conocido como el wasf: poemas eróticos impregnados de simbolismos atrevidos. en Jerusalén. Roowley [1 BibI. En 1873. la liberación del dios. la realización del milagro anual de la reproducción en la naturaleza (p. El rey se encuentra con la muchacha y se enamora perdidamente de ella a través de diversos pasos.G.1-7. pero inútilmente. Jr 16. los himnos para describir la belleza de la esposa y la fuerza del esposo. con cambios de escena.2-10. Se explicaría entonces la mención de la “casa del vino” en Cant 2. entablan un diálogo que puede tener una trama y también un desenlace. se puede admitir la permanencia de algún acto y esquema poético constante.2). Wetzstein. sin embargo.15. Pero hay incluso quienes no se contentan con esta reducción a lo esencial y piensan en un triángulo: Salomón. propuesta ya por uno de los representantes más inteligentes de la escuela exegética antioquena: Teodoro de Mopsuestia (muerto en el 428). Jb 42. El rito culminaba con las bodas y la unión sexual entre la pareja que representaba al dios y a la diosa. es evidente que la debilidad de estos símbolos. . la bajada de la diosa en su busca. ha sido reelaborada en sentido muy distinto en el comentario de M. pero bastante vigoroso. Dt 21. También sería significativa la conexión amor-muerte de 8.27. sino que se sobreponen a él.17. cuya finalidad era. como una especie de pieza teatral recitada por actores diversos con la intervención de un coro. sin ninguna referencia puntual a una celebración nupcial ya su aparato ritual.H. con otras alusiones a la embriaguez.4-7. en una última etapa redaccional. A pesar de la distancia cultural y cronológica. 29. con ellos podrían relacionarse Cant 4. pero además con un valor alegórico. Pero el Cantar es quizá simplemente poesía amorosa. el deterioro invernal de la naturaleza. En forma de drama ritual se representaban la muerte del dios. el texto sigue siendo mucho más sobrio y recatado. Esta reconstrucción. cónsul de Prusia en Damasco. con el acompañamiento de una danza ritual y de orgías licenciosas.7.2. que conocían formas orgiásticas (Am 6.] describe el ritual de la fertilidad de Tammuz-lstar: “Un hombre representaba al dios y una mujer a la diosa. no es capaz de explicar la riqueza policroma del Cantar. 12. la pastorcilla y su novio.11-14. 2ss.lOss). muy lejos. 26. Ac aquí cómo un autor ha propuesto la secuencia dramática entre los dos. Para otros exegetas es posible hojear el Cantar como si fuera una expresión dramática. J. Sin embargo. Ps 45.410. Ac aquí cómo H.1. Pope.6.

pero lo es de una forma ya abierta a una trasposición teológica. pero la sobriedad del Cantar y la “espiritualidad” de sus páginas impiden cualquier desviación sexual o sacral. 1. aparezca sobrentendida y no explícita en el texto. La mujer. El esposo y la esposa se comparan con una pareja real. que da color y sabor a toda la existencia: el panorama palestino. es una invitación a superar el temor y el silencio. dulces sus labios al hablar. he aquí que ella es como Sotis (la hermosa Sirio). las yeguas de la carroza del faraón. recordando que sus colores brillantes y su soberbia arquitectura tienen que conquistarse a través de un paciente manejo del original.7) se articula de varias maneras en intervenciones de la esposa (Ct 1. venció a mi corazón con su caminar. El Cantar es una invitación a vivir de forma sencilla y natural la relación con el cuerpo y con los sentimientos. que todavía permanecen en el amor. hermosa de ojos al mirar. Y entre estos dones brilla el amor humano. noble al andar cuando camina sobre la tierra. sus dedos son como lotos. 1]. del esposo (Ct 1. las viñas. radiante de piel. aun cuando ésta. estilístico y sobre todo simbólico. los bronces. Sigamos el tenue hilo de la trama poética en esta breve y escueta ojeada del Cantar. sus piernas muestran su belleza. como escribía Lutero. hermana sin par. bella sobre todas. pero es en su belleza y en la embriaguez de su gozo donde se concentra el poeta. los rebaños. el perfume de nardo. El Cantar es una invitación a alegrarse del esplendor de los dones de Dios.lss y 7. Nolli escogemos este pasaje de los Cantos de la gran alegradora del corazón (papiro Chester Beatty 1). esbelta de talle. resplandeciente al comienzo de un buen año. “Unica.7). La lectura exegética del Cantar requiere un gran esfuerzo a nivel lingüístico. ¡feliz el que la abrace por completo!No faltan otros paralelos. los cedros.9-11) y en un vivaz dueto final (Ct 1.5-2.12-2. en la esperanza y el perdón. de verdadero zafiro sus cabellos.2-4) parece constituir el prólogo ideal en el que. no tiene palabras de más. Más fácil resulta la aproximación a su mensaje inmediato. La sección siguiente (1. las perlas engarzadas. III. se enuncian y se condensan los temas que tendrán un desarrollo más amplio en la composición posterior. del coro (Ct 1. se transforma en el Cantar en un mundo primaveral y luminoso. es interesante destacar que el poeta ha recurrido al rico arsenal de la poesía nupcial y erótica (incluso sagrada) del antiguo Oriente. las palomas. Las imágenes típicamente orientales (las tiendas de Quedar.5-7). de mirra. como se ha dicho (/supra. Por ella el cuello de todos los hombres se vuelve a mirarla. es una invitación a prolongar el eros en el amor de entrega. ‘ap-petitus ad mulierem est bonum do-num Dei”. de ciprés. su amado y el coro se presentan desde ahora con ímpetu lírico sobre el trasfondo implícito de la naturaleza. los narcisos de . los pabellones de Salomón. De claridad excelente. que hay que comparar con Cant 4. incluso iconográficos (Gerleman). para un abrazo nuevo y todavía más exultante. El Cantar es ciertamente un himno múltiple y variopinto al amor humano. como se subrayó anteriormente al hablar de la interpretación “cultual. los pendientes de oro y plata. Una estrofa inicial llena de pasión (Ct 1. De la colección de estos cantos que ha hecho G.Por el contrario. SIGUIENDO EL ESPLENDOR DEL CANTAR. Una breve ojeada. sus brazos vencen el oro. como en la sinfonía de una ópera lírica. los cipreses.8). yendo en busca del amado. árido y desolado. Larga de cuello y radiante de pecho. especialmente de Egipto. estrechamente ceñida en la cintura. precisamente porque el amor logra convertir la cotidianidad en armonía y en esplendor paradisíaco. símbolo de la cotidianidad. El Cantar es la celebración del amor nupcial en su valor de plenitud humana y de significación.2ss.

no se ha celebrado aún el rito oficial del matrimonio.8-3. 2. con el brotar de nuevas hojas.1. III. ha vuelto la anhelada primavera. Para iluminar. el símbolo que sirve para coordinar toda la descripción es muy alusivo: el templo. Un difícil apéndice (8. despierta a la esposa abandonada entre sus brazos y se dispone para la celebración oficial de la boda. sus crisis.2).4-8.5. Prácticamente se trata de dos grandes celebraciones: de la esposa.6-7). 5.Sa-rón. III. con la tibieza de su brisa. En Ct 2. hermosa mía. repite el estribillo. Vuelven los modelos de poesía erótica y las fantasías orientales. el manzano. La esposa lanza una cálida invitación a marcharse solos por el campo a gozar de la primavera y de su amor (7.1-4) el ansia de la larga espera nocturna por calles desiertas o recorridas tan sólo por la ronda de los centinelas. texto sobre el que luego volveremos [1 mfra. La esposa sabe que han pasado ya las largas y pálidas jornadas lluviosas del invierno. ven!’ (vv.el amado está para llegar a casa de la novia.4 -texto sobre el que volveremos [1 mfra.7. mediante una especie de flash-back. Pero el amor está a punto de ser sellado definitivamente (Ct 8.6-1 1). un himno lleno de una constelación de símbolos. porque éste no ha sido introducido todavía en “la casa de mi madre” (8.815. para hacer resaltar el gozo infinito de la actual presencia. que intentan retrasar la boda. con el gusto de la poesía semítica: cinta de púrpura son los labios. al amanecer.4-7. 2]. torre de David que se eleva hasta el cielo el cuello de la amada. Y la esposa pronuncia una última y altísima declaración sobre la indestructibilidad del amor (8. pero al obstáculo que ellos plantean se sobrepone el canto de la esposa. Las imágenes se sobreponen y explotan en colores y sonidos. la bodega. hecha por el esposo (6. Se reconstruye ahora retrospectivamente (Ct 3. tras una noche de espera y de lejanía. vuelven a sonar los pasos conocidos. las gacelas y las ciervas del campo) se van sucediendo en una serie barroca cargada de asonancias verbales.3). en el que resuena la voz del esposo que celebra el hechizo de su amada en una lírica prolongada y finísima (4. mitades de granada las mejillas. En Ct5. Comienza entonces el himno de amor de la esposa por su amado. con los que contrasta la blancura de sus dientes.12-14). totalmente decidida a abandonarse por completo a la experiencia embriagadora del amor con el amado. donde el amor ronda ya con el misterio y lo inefable. 10. la tonalidad de fondo del Cantar. aunque sólo sea muy en resumen.9).10-8. Sin embargo. De Ct 6. es decir. con el arrullo de la tórtola y las veloces carreras de las zorras. Pero ahora ha quedado ya todo muy lejos: “Si encontráis a mi amado. los lirios de los valles. el amor tuvo también sus momentos oscuros. En efecto.8).1 una voz fuera de escena describe el movimiento de un cortejo nupcial (3. Así pues. con el perfume de las flores. impaciente ante la espera. que aceleran los latidos del corazón.8-14) pone en escena a los hermanos de la esposa. 3. 2]. . Sus palabras: “Levántate. hecha por la esposa (7. escogemos dos estrofas significativas. la esposa recuerda la pasada búsqueda del amado. Un solo contratiempo: la esposa no puede manifestar en público su afecto por el joven. Un canto embriagador que sube hasta alcanzar la cima en 4.4-14): el esposo. En Ct 3. y del esposo.2-6.6-5. decidle que enferma estoy de amor” (2. sus ausencias. sus senos libres bajo el vestido recuerdan al poeta el saltar de los cervatillos.13) son una invitación al abandono total del amor en la intimidad personal de su entrega. escrutando la ciudad y cayendo en tropiezos. símbolo de la cercanía y del amor. DOS PASAJES EJEMPLARES.4 asistimos a una serie de coloquios amorosos muy difusos y libres.15). destinados a exaltar la fascinación física del hombre.3. Detrás del velo nupcial ve brillar los ojos encantadores y vislumbra el negro de sus cabellos. con las viñas y las higueras germinando. amor mío.

16. descrita en la Biblia como una fiera de fauces desencajadas que se lo traga todo (Pr 2. La esposa con su declaración presenta su entrega completa: “Ponme como sello sobre tu corazón. Del mismo modo. Is 44.4. su calor no puede verse apagado por el frío de la muerte.3. El símbolo del fuego suscita por antítesis el del agua (y.6-7. éros y thána-tos se enfrentan y ambos gritan: “Dame.17. El amor no conoce obstáculos insuperables. hermosa mía. 14): el esposo compara a su amada con la paloma que hace su nido en las hendiduras de la roca (Jr48. celebración de la juventud (y. Sale de los labios un grito sofocado: “Una voz..2-3.8. tampoco pueden crearlo las riquezas. más aún.16. eterno. Jr 51. en los relativos adjetivos posesivos (yo-tú. Las suyas no son llamas livianas. especialmente en el período de la incubación.. ahora se realiza plenamente la posesión mutua. La última imagen dela perícopa es de tipo animal (y. 8.7-9).2. El ha saltado por los montes y collados para llegar a la meta decisiva. signo de la violencia destructora de las naciones (Is 8. como sello sobre tu brazo.16. 7. Gn 41. porque el Cantar es la exaltación de la intimidad en la comunicaA ción del amor. Es muy célebre el segundo pasaje que queremos presentar: Ct 8. 7). ven!’ (vv. El verdadero Ieitmotiv del libro está en la insistencia en el pronombre personal de primera y segunda persona. amor mío.7-8.7-8. en la literatura oriental era muchas veces el signo de la fidelidad. divino.15).15. el verdadero final del Cantar. Su voz es una invitación a disfrutar de la primavera tras la oscuridad lluviosa del invierno. libre y gratuito. y el esposo le implora que le revele su rostro y le haga oír su voz.13). 10. Esto le basta. 13. en la luz y en el sonido. que tiene quizá un valor superlativo (como para indicar “llama eterna’). ¡Es mi amor!’ (y. Gn 1.28).5. su movilidad. 6) indomables. La celebración del amor y de su eternidad alcanza aquí su cumbre.tuyo) yen la locución “amado-amada mía’(l.14). convirtiéndose en un solo ser.3. 6.10. una “llama divina’.6.8-19.2. Jr 46.8. 8). el amor no conoce ocaso (Rm 8. La fuerza de la nada y del odio no puede romper el entramado divino del amor.13. La esposa es la paloma que está escondida.14. por la que “mi amado es para mí y yo soy para mi amado’. tiene un valor infinito y gratuito: “Quien ofreciera toda la hacienda de su casa a cambio del amor sería desgraciado” (y. el perfume de las flores y el arrullo de las tórtDIAS. como la sabiduría. dame!’. No hay nada capaz de quebrar este amor. sino verdaderas “flechas” (y. a nivel etológico este animal es expresión de la premura recíproca. . que parece participar de la esfera intangible e indestructible de Dios. signo primordial de la nada.1-2). lo mismo que Israel 483 6 en su retorno de Babilonia (Is 52. 7). Toda la región se convierte en un cuadro de colores. pero que puede definir también el sentido divino y trascendente del amor.35-39).24.27. Pues bien. La anti-vida y la vida chocan en un duelo implacable. IR 21.2. ya que el fuego es un símbolo clásico de Dios (Ex 3. Pr 27. 2. Is 17.14. 5. Is 42. El amado está para llegar a la casa de la novia al amanecer. 9).12.13. son una “llama de Yhwh”.8-14. Ahora se ha apoyado en la ventana: su acecho ante las celosías. 4.9. es una invitación al abandono total al amor sobre el fondo de una nueva creación. El sello para certificar documentos representaba casi a la persona misma y su identidad (Jr 22. Todo el problema se centra en los ojos y en la voz.9. IR 18).10. de la muerte y de la anticreación (SaI 69. El amor es personal. de arrullos de tórtDIAS: “Levántate.Asta pertenencia mutua no puede verse rota ni siquiera por la muerte.La primera es la de Ct 2.10. 8. lo hacen parecido a un cervatillo.1. el rumor de las hojas nuevas. ya que. “mío. “Aguas inmensas no podrían apagar el amor’. Por primera vez se menciona en el Cantar el nombre divino.55). nunca se hartan y nunca dicen: “Basta!” (Pr 30.7): en el amor se especifica uno mutuamente. sin el cual el uno no puede existir separado de la otra.20). tras una noche de espera: es como si llegara la primavera con su tibia brisa. Pero el amor vence incluso a la muerte.16.5. Jb 41.11. pero de un agua caótica.42. infinito. de ñores (la vid y la higuera son los símbolos bíblicos del bienestar y de la paz).

el retorno del destierro y la reedificación del templo.IV. la edificación del templo de Salomón.1-18 puede remitir sutilmente a Ct 3.Qué es eso que sube del desierto como columna de humo. Es obligado citar los Pensamientos sobre el amor de Dios. Ac aquí otro. Esta lectura libre fue adoptada también por la mística y por la tradición eclesiástica. perfume de mirra y de incienso y de todo aroma de perfumes?”). La lista sería interminable: desde Hipólito romano a Orígenes. de Pío XII (1950). La tradición judía y la cristiana. mientras que en 4. desde Bernardo a los dos comentarios espúreos atribuidos a Tomás de Aqui-no. en efecto. 1] un texto de Orígenes. Esto. atestiguada ya por el Targum. atribuidas muchas veces al evangelista Lucas (en Europa se cuentan por los menos 275 ejemplares). Los dos pechos de la esposa son el AT y el NT. desde Jerónimo a Agustín y Ambrosio. como hemos dicho [1 supra. a propósito de la asunción de María a los cielos.5-6) estimuló en el arte cristiano. Pero con la reforma litúrgica del Vaticano II el Cantar ha recobrado su espíritu nupcial original. Este hilo conductor teológico penetra también en la hermenéutica cristiana. desde Teodoro de Mopsuestia a Teodoreto de Ciro. EL CANTAR Y LA TRADICION. El Cantar se convertía en epopeya de la historia de la salvación y en epitalamio del diálogo de amor entre Dios e Israel. También es sabido que la autopre-sentación de la esposa del Cantar como mujer “negra” (Ct 1. en el leccionario para la celebración del matrimonio.1-4). Dentro de las peripecias esponsales de los dos protagonistas se vislumbraban las etapas de la historia de la salvación de Israel: el éxodo de Egipto. La entrada triunfal del Cantar tiene lugar sobre todo én la literatura patrística y medieval. sin embargo. entrando. El judaismo introdujo entonces el Cantar entre los cinco Megiidi. reservándolo para el día de pascua. con dos perícopas sacadas de los capítulos 2 y 8. De esta manera se afirmaba la relectura exódica del Cantar. para san Juan de la Cruz el diálogo es entre Cristo y el alma. En esta línea de aplicación de cuño alegórico hay que colocar también la cita de Ct 3.4) es la entrada en la Iglesia después de las bodas bautismales con Cristo. que hace la constitución apostólica Munificentissimus Deus. Por el contrario. relativo al método seguido por la exé-gesis alegórica patrística. el primer destierro en Babilonia. no ha cancelado la lectura “mística” tradicional. que es exaltado después de haberse dejado crucificar en la carne. estupendo poema místico compuestoentreel 1578ye1 1591. . Algunos autores han querido ver de vez en cuando ciertas alusiones al Cantar (quizá Ap 3. 1].6 la “colina del incienso” es el destino del cristiano. El amor humano y el amor divino están siempre íntimamente entrelazados y se alimentan mutuamente. la llegada del mesías y la resurrección. de santa Teresa de Ávila (1577). el último destierro de Israel en el mundo. Ya hemos citado [1 supra.20 corresponde a Ct 5. ha sometido el Cantar a una hermenéutica teológica destinada a transformar la parábola del amor de los dos esposos en una metáfora del amor de Dios a su pueblo. en donde el diálogo esposo-esposa es el que se establece entre Dios y el alma.6 (“. Es curioso que el Cantar no se cité nunca en el NT. es decir. desde Gregorio de Elvira a Casiodoro y el Venerable Beda. la representación de muchas Vírgenes “negras”. etc. la versión-paráfrasis aramea del texto bíblico hebreo. entre los cinco “rollos” usados en las grandes solemnidades litúrgicas. Para Hipólito romano la introducción de la esposa en las habitaciones del rey (Ct 1. estas mismas perícopas se encuentran también insertas en el lec-cionario para la profesión religiosa. como Cristo se dejó crucificar en el Calvario.2-3 y Jn 20. desde el siglo vi hasta el xn. como demuestra su Cántico espiritual.

Le Cantique des Cantiques. París 1953. Le sensdu Cantique des Can-tiques. París 1963. Id. París 1982. Studium. Exum J. Cittá Nuova. Grelot P... Tournay R. en “Vetus Testamen-tum” 12 (1962) 470-490. LeumannTurín 1982. en “BibOr” 13 (1971)97-106. Le Cantique des canliques. Gotinga 1958. G.D. Pope M. Mohn. Franc-furt s. Marietti. II Cántico dei Cantici. LDC. Ravasi G. Gabalda. Doubleday & Co.. en “RB” 71(1964)42-56. Lys D. Nueva York 19742.... Kath. P. Cántico dei Cantici. Cántico dei Cantici. The interpretation ofthe Song of Songs.. Milano 1985. Nueva York 1977. Melloni P. Segal M. Adinolfi M. Id.. El cantar de los cantares. Feuillet ?. Ringgren H. Das Hohe Lied. A Llleraryand SiructuralAnalysis of the Song of Songs. Neukirchen 1971. 195245. Rowléy H . 1/poema bíblico deIl’amore ira uomo e donna. Rudolph W. LeipzigGütersloh 1962. Gabalda. Oxford 19652. liprofumo dell’immortalita. en “ZAW” 85 (1973) 47-79. Gerleman G. Neukirchener Verlag. Blackwell.. Kommentar zu Gestalt und Kerygma emes alttestamentlichen Liebesliedes. Paoline.. Dusseldorf 1964. Cantid’amore dell’Antico Egitto. Roma 1979.H. L’unita letleraria del Cántico dei Cantici. H. Cántico dei Cantici. Tournay R. L’interpretazipne patrística di Ct 1. FAX. Bibelwerk. Das Hohe Lied.. Mannucci. Paoline. Brescia 1985. Das -Hohe Lied.. Neukirchener Verlag. en “BibOr” 22 (1980) 3-29. Garrone D. 1981. en “Con” 141 (1979) 95-1 02. The Song of Songs... La coppia nel Cántico dei Cantici. Carniti C. Cerf. en Gollwitzer H.. Id. The Song of Songs... Le plus beau chant de la création. Un modelo bíblico de intimidad humana: “El Cantar de los Cantares”.. París 1968. The unityofthe Song of Songs. Vandenhoeck & R. Ed. Roma 19752. Turín 1979..BIBL. Górdis R.3. Claudiana. Id. Lang. Feuillet ?. Roma 1980.. AlthebráischesLiebeslied. KommenlarzumHohelied. Sinfonía dell’amore sponsale. Ruth -Das Hohelied... Nolli G. ? Cantico dei Cantici.. Loretz O. Ravasi . M. Turín 1968. Roma 1958. Song of Songs. JewishTheological Seminary of America. Murphy RE. Id. Chouraqui ?... Querinia-na... Co: lombo D.. Neukirchen 1965. Robert ?. Cerf. ed. Marietti. Cántico del Canlici.Ch. Quánd Dieu parle aux hommes le language de l’amour. en “Vetus Testamentum” 29 (1979)436-443. Madrid 1970. en Servantofthe Lord. Krinetski G.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->