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CAPITULO 1 – CAUSAS DE LA

GUERRA
1.1 Primera Junta Revolucionaria de
Gobierno
El 15 de octubre de 1979, un golpe
encabezado por el autodenominado
movimiento de la Juventud Militar derrocó
al presidente salvadoreño en turno, el
general Carlos Humberto Romero (1977-
1979), poniendo fin a 17 años de gobierno
del conservador Partido de Conciliación
Nacional(PCN). El presidente Romero, en
los dos años y medio de su mandato había
enfrentado con una escalada represiva el
creciente movimiento revolucionario. El
golpe fue avalado por el llamado Foro
Popular, creado en septiembre
anterior, en el que participaban
algunas de las organizaciones que en
esos momentos luchaban en las
calles, como la Federación Nacional de
Trabajadores
Salvadoreños (FENASTRAS), que era la
más poderosa central sindical,
perteneciente al Frente de Acción
Popular Unificada (FAPU), y las Ligas
Populares "28 de Febrero" (LP-28).
También estaba el Partido Comunista
Salvadoreño, a través de su frente
electoral, la Unión Democrática
Nacionalista, y de varias agrupaciones
sindicales. Otras fuerzas del Foro
Popular eran el Partido Demócrata
Cristiano (El Salvador) (PDC), el
socialdemócrata Movimiento Nacional
Revolucionario (MNR) y el Partido
Unionista Centroamericano (PUCA). Tras
intensas y rápidas negociaciones
entre los militares, el Foro Popular y
miembros de la Cámara de Comercio e
Industria de El Salvador(CCIES) (estos
últimos sin el aval oficial de la
empresa privada), se creó la primera
etapa de la Junta Revolucionaria de
Gobierno (JRG), o Primera Junta,
conformada por dos militares y tres
civiles. Los militares, propuestos por la
Juventud Militar y ratificados por
asambleas realizadas en todos los
cuarteles del país, eran los coronelesJaima
Abdul Gutiérrez y Adolfo Arnoldo Majano.
Los civiles eran Román Mayorga Quiroz, a
la postre rector de la Universidad
Centroamericana "José Simeón Cañas, de
la Compañía de Jesús; Mario Andino, ex
vicepresidente de la CCIES, y Guillermo
Manuel Ungo, del MNR. Los dirigentes del
golpe, presentaron un programa centrista
de gobierno, y prometieron un serie de
reformas sociales como la reforma agraria
y la nacionalización de la banca y el
comercio del café, (principal cultivo del
país) así como el cese de la violencia de
los cuerpos de seguridad contra la
población civil y la implementación de un
verdadero sistema democrático en el país.
Se nombró un gabinete de ministros de
composición plural, en el que participan
antiguos opositores a los gobiernos del
PCN, entre ellos, el democristiano Rubén
Zamora como ministro de la Presidencia y
el empresario Enrique Álvarez Córdoba
como ministro de Agricultura pero también
representantes de los sectores
conservadores del país como el coronel
José Guillermo García, ministro de
Defensa.
Aunque se esperaba que el golpe de
estado y la conformación de la JRG
frenarían el movimiento popular, o al
menos darían un respiro, las cosas
empeoraron. Aunque el PCS dio se "apoyo
crítico" al gobierno y varios de sus más
destacados militantes ocuparon
ministerios, viceministerios y oficinas, el
FAPU se lanzó a la lucha de calle junto con
el Bloque Popular Revolucionario para
exigir un pliego petitorio muy similar al que
planteaba la Proclama de la Fuerza
Armada como parte de su plan de
gobierno: aumentos salariales, reforma
agraria, disolución de ORDEN.
congelamiento de alquileres, etcétera. Por
si fuera poco, las LP-28 realizaron tomas
de poblaciones periféricas, apoyadas por
elEjército Revolucionario del Pueblo (El
Salvador), y llamaron a la insurrección;
fueron combatidos por las fuerzas de
seguridad, con importantes bajas entre sus
militantes y la población civil. La represión
contra la izquierda no cesó porque
numerosos oficiales de la Fuerza Armada,
mantenían sus lazos de colaboración con
los escuadrones de la muerte (grupos
ultraderechistas) bajo el nuevo gobierno,
igual que antes, durante la presidencia del
general Romero, ejerciendo considerable
presión sobre cualquier funcionario de la
Junta que intentara poner en marcha el
plan de reformas prometidas. Los
escuadrones de la muerte actuaban con
impunidad, matando a los sospechosos de
ser simpatizantes de las organizaciones
armadas de izquierda e incluso a
miembros del Partido Demócrata Cristiano
(PDC) a pesar que éste partido apoyaba al
nuevo gobierno. Dentro de la primera
semana después de que la Junta tomó el
poder, los organismos de derechos
humanos denunciaron un centenar de
muertos debido a la violencia política. Las
tomas de fábricas, de los ministerios de
Trabajo y Economía, la persecución de la
guerrilla contra los militantes de ORDEN
(disuelta mediante decreto a los pocos días
del golpe de estado), las manifestaciones
diarias y los ataques a guarniciones de la
Guardia Nacional en el campo se sumaron
a las pugnas entre las partes gobernantes,
en especial a las presiones de los civiles
contra los militares, jóvenes otradicionales.
Los sectores institucional y conservador el
ejército, además, entraron en conflicto con
los militares jóvenes, y éstos echaron en
cara a sus antiguos aliados el sabotaje
contra la Proclama. Así, el 28 de diciembre
de 1979 se produjo una reunión entre los
miembros del gabinete civil, la JRG y
representantes de los diferentes sectores
del ejército, que terminó en un
enfrentamiento que llevó a la ruptura de la
Primera Junta. La espiral de violencia entre
los grupos armados de izquierda, los
escuadrones de la muerte y los cuerpos de
seguridad continuó durante noviembre y
diciembre de 1979; el país vivía un
ambiente de pre-guerra, mientras la
esperada reforma agraria tardaba en
implementarse. Entretanto, las
contradicciones internas dentro de la Junta
pronto se hicieron evidentes, con el
Coronel Majano representando, el punto de
vista de los sectores militares progresistas
y el Coronel Gutiérez que representaba
más la opinión de los sectores
conservadores de la Fuerza Armada. Entre
el 2 y el 5 de enero de 1980, los 3
miembros civiles de la Junta, dimitieron,
junto con el gabinete de ministros, excepto
el ministro de defensa, coronel García. El 2
de enero, el arzobispo Óscar Arnulfo
Romero celebró una reunión de mediación,
que fracasó: en ese momento,
paralelamente, estaban renunciando varios
miembros del gabinete, y las dimisiones
continuarían durante la siguiente semana.

1.2 ¿Por qué la reforma agraria era


contrainsurgente?

Aspectos positivos
Redistribución de un 25% de la tierra
agrícola.
En las haciendas mayores
expropiadas se establecieron grandes
cooperativas de producción.
Un 5.8% de las familias han sido
beneficiadas por la reforma agraria
los campesinos tienen que pagar
durante 30 años por la tierra
entregada.
El sector agrícola muestra una
recuperación en su crecimiento (1.4%
anual) en contraste con la reducción
en la década de los ´80 (1.4% anual)
Aspectos negativos
Difícilmente se podría impulsar una
reforma agraria eficaz cuando
soldados y guerrilleros ya estaban
enfrentándose en diversas zonas
rurales del país.
Afecto aproximadamente a un 16% de
las tierras agrícolas del país, sobre
todo en las zonas central y oriente
Quedaron afectados los inmuebles
que a la fecha de la vigencia de la
referida ley estuviesen explotados por
fines de uso agrícola.
La reforma agraria fue sólo un
pretexto que fue aprovechado por los
comunistas, para ganarse el apoyo
del campesinado, aunque después las
tierras terminaban en poder del
Estado y los campesinos bajo el yugo
estatal.
La reforma originó un baño de sangre.
En El Salvador, más de la mitad de los
beneficiarios han recibido parcelas de
tierra de menos de 2 hectáreas, tierra
que no se puede sembrar anualmente
por su ubicación en zona de declives
y bajo nivel de fertilidad
La reforma agraria "a la Prosterman"
condena al campesinado a tierras no
sirven ni siquiera para la subsistencia
de sus familias.
El producto interno bruto descendió
-0.4%
La agricultura cayó -0.7% anual en los
años 80.
La pobreza permaneció constante en
el campo durante los años 80
Perdida de la importancia relativa del
sector agrícola dentro de la estructura
productiva como de empleo de los
países
Falta de infraestructura en zonas
rurales y escasa innovación
tecnológica
Reducción de la importancia del
sector agrícola
Disminución del salario real en la
agricultura
Disminución del empleo en este
sector

1.3 Nacionalización de la banca y del


comercio exterior

Aspecto positivo de la
Nacionalización de la Banca
La banca nacionalizada continuó
canalizando sus recursos
mayoritariamente a las grandes
empresas de exportación
tradicionales, al comercio y la
industria manufacturera y en base a
períodos de concesión
fundamentalmente cortoplacistas y
con el predominio de garantías
hipotecarias
fue creado el Fondo de Saneamiento y
Fortalecimiento Financiero.
Se promulgo la ley nº 158 para que la
canalización de los ahorros se
orientara a promover el bienestar
general de la población
se "reestructuró el sistema financiero
para volverlo capaz de contribuir a los
esfuerzos que en adelante debería
realizar el Gobierno, para acelerar el
proceso de desarrollo económico y
social del país".
las políticas aplicadas por el Gobierno
reformista tampoco beneficiaron al
sector, ya que trasladaban el
excedente de la agro exportación a
otros sectores más protegidos como
la industria y el comercio
Aspectos negativos de la
Nacionalización de la Banca
Los intereses del conflicto político
militar determinan la dirección de esa
nacionalización bancaria.
El monto de la mora se triplicó en un
período de 10 años, pasando de 245.2
millones en 1980 a 786.7 millones en
1988.
incrementa la desconfianza al sistema
bancario salvadoreño y se produce
una fuga permanente de capitales
hacia el exterior.
El nacionalizar los bancos no
disminuyo el descontento del pueblo
A manera de ley este banco debía de
contar con "los depósitos del
Gobierno y el 10% del dinero de los
bancos debe de estar a disposición
del BCR […]" Lo cual no produjo un
mayor beneficio al pueblo ya que este
dinero posteriormente fue robado
El nacionalizar los bancos no
disminuyo el descontento del pueblo
A manera de ley este banco debía de
contar con "los depósitos del
Gobierno y el 10% del dinero de los
bancos debe de estar a disposición
del BCR […]" Lo cual no produjo un
mayor beneficio al pueblo ya que este
dinero posteriormente fue robado
Aspectos positivos de la
Nacionalización de Exportaciones
Los ingresos provenientes del sector
agro exportador también constituían
la principal fuente de ingresos del
estado
Los ingresos provenientes del sector
agro exportador también constituían
la principal fuente de acumulación de
capital de la economía salvadoreña.
extraía el excedente que servía para
generar inversiones.
El sector agro exportador por lo
demás, era una de las principales
fuentes de empleo en el sector
agropecuario.
En el plano político, la economía agro
exportadora contribuyó a la
configuración de sistemas autoritarios
y no participativos, debido en buena
medida, a la necesidad del mismo
modelo de utilizar métodos represivos
para asegurar la disponibilidad de
mano de obra requerida por los
cultivos de agro exportación

Aspectos negativos de la
Nacionalización de Exportaciones
Acabó perjudicando sobre todo a los
productores
Cargó con un aumento de los costes
de producción
Sufrían constantes retrasos en los
pagos
Los procesadores solían cobrar siempre
por adelantado.
No implicó, sin embargo, el inicio de
un proceso real de democratización.
A lo largo de los años 80, el modelo
fue afectado por una profunda crisis
económica y social, por el masivo
ingreso de recursos externos, y por
los efectos conflicto armado.
El ingreso masivo de recursos
externos, proveniente principalmente
de las remesas familiares que envían
los salvadoreños viviendo en Estados
Unidos es el elemento principal que
provocó el fin de la economía agro
exportadora en El Salvador.
1.4 Evolución Histórica de los
Partidos Políticos.
Partido Demócrata Cristiano
[PDC]
El Partido Demócrata Cristiano de El
Salvador (PDC), es un partido político
de ideología humanista cristiana
fundado el 25 de noviembre de 1960,
que durante décadas desempeñó un
importante papel en la historia
política de El Salvador. Su fundador y
primer secretario es Abraham
Rodriguez y los primeros seguidores
de él fueron José Ítalo Giammatei,
Vicente Vilanova, Guillermo Manuel
Ungo (padre), Julio Adolfo Rey Prendes
y José Napoleón Duarte. Antes de la
fundación del partido se reunían
grupos de personas para estudiar la
doctrona social de la iglesia, por eso
se le llamo demócrata cristiano.
El PDC se fundó como un partido
opositor al régimen militar. Sin
embargo, en 1961 se le propuso a su
dirigencia llevar como candidato al
coronel Julio Adalberto Rivera para las
elecciones de 1962. El PDC se negó,
pero varios de sus fundadores (como
Vilanova y Giammatei) se separaron y
contribuyeron a la fundación del
Partido de Conciliación Nacional, que
administraría varios gobiernos
militares hasta 1979. El PDC se
propuso ocupar un lugar en el centro
del espectro político de El Salvador,
entre el oficialista Partido de
Conciliación Nacional (PCN) y los
grupos de la izquierda, como el
Partido Comunista Salvadoreño y el
Partido de Acción Renovadora (PAR).
En 1964, el ingeniero José Napoleón
Duarte fue electo Alcalde de San
Salvador. Duarte mantuvo el cargo
hasta 1970 y se convirtió en el líder
más visible de la oposición
antimilitarista.
En 1972, el PDC formó una alianza
conocida como Unión Nacional
Opositora (UNO) junto con el
socialdemócrata Movimiento Nacional
Revolucionario (MNR) y la Unión
Democrática Nacionalista (UDN),
frente abierto del Partido Comunista
Salvadoreño, y presentó como
candidato presidencial a Duarte.
Muchos historiadores consideran que
la UNO ganó la elección, pero las
autoridades electorales proclamaron
la victoria del Coronel Arturo Armando
Molina, candidato del PCN, en medio
de las acusaciones de fraude.
En las comicios presidenciales de
1984, José Napoleón Duarte, como
candidato del PDC, ganó la
Presidencia de la República,
venciendo a Roberto D'abuisson, de
ARENA. Duarte gobernó hasta el 1 de
junio de 1989, hasta unos meses
antes de su muerte, debida al cáncer,
en medio de la guerra civil y una
severa crisis económica.
Posteriormente en las elecciones de
1989, el candidato democristiano
Fidel Chávez Mena fue derrotado por
Alfredo Cristiani, de ARENA.
El PDC pasó nuevamente a la
oposición y sufrió una serie de crisis
internas que lo llevaron a convertirse
en un partido político minoritario. En
las elecciones presidenciales de 2004,
estuvo a punto de perder el registro
electoral por no lograr el tres por
ciento de votos que exige como
mínimo la ley electoral vigente.
Gracias a una serie de maniobras
políticas, en alianza con su antiguo
rival, el PCN, el PDC logró mantenerse
activo en la vida política.
Partido de Conciliación Nacional
[PCN]
El Partido de Conciliación Nacional
(PCN) es un partido político
conservador de El Salvador. Fue
fundado el 30 de septiembre de 1961,
a instancias del Coronel Julio
Adalberto Rivera, quien ocuparía la
Presidencia de le República al año
siguiente como candidato de esa
agrupación. Originalmente Rivera
pensaba llegar a la Presidencia a
través del recién fundado Partido
Demócrata Cristiano, pero éste, en
sus fundamentos, contaba con un
fuerte elemento antimilitarista y
rechazaba cualquier alianza con la
institución armada para llegar al
poder. Se produjo entonces una
escisión dentro del PDC, y varios de
sus fundadores participaron en la
creación del PCN, como José Ítalo
Giammatei y José Vicente Vilanova,
junto con otras figuras de la derecha,
como el diplomático Francisco José
Guerrero y Enrique Sol Meza.
Aunque el PCN fue considerado
durante años como partido de los
militares, la mayor parte de su
dirigencia estaba formada por
políticos profesionales civiles. Su
objetivo era lograr una amplia alianza
de los diferentes sectores sociales, en
una estructura corporativa similar a la
del Partido Revolucionario
Institucional de México, en vista de
los serios problemas que se habían
producido en los años anteriores, a la
luz de la triunfante Revolución
Cubana y en el marco de conflictos
estructurales de larga data. En suma,
el PCN se planteó como un partido de
derecha populista y anticomunista,
que debía continuar la línea de los
antiguos partidos oficiales, el Partido
Revolucionario de Unificación
Democrática (PRUD), que llevó al
poder a los presidentes Óscar Osorio
(1950-1956) y José María Lemus
(1956-1960), y Pro Patria, creado en
la época de Maximiliano Hernández
Martínez (1931-1934 y 1935-1944).
En su declaración de principios se
define como defensor de los
postulados de nacionalismo,
democracia, justicia social y
conciliación nacional.
El PCN tuvo su primera participación
electoral en los comicios para la
Asamblea Constituyente que se
realizaron en diciembre de 1961, en
las que obtuvo la totalidad de los
escaños en disputa. Ganó las
elecciones presidenciales de 1962
llevando como candidato al Coronel
Julio Adalberto Rivera, quien gobernó
hasta 1967. Luego mantuvo la
Presidencia de la República con el
general Fidel Sánchez Hernández
(1967-1972), el Coronel Arturo
Armando Molina (1972-1977) y el
General Carlos Humberto Romero
(1977-1979), a pesar de las graves
acusaciones de fraude, en las
elecciones de 1972 y 1977.
Durante los gobiernos del PCN se
instrumentó una serie de políticas
desarrollistas en el área económica,
aprovechando los períodos de
bonanza en los precios del café,
mientras, en el campo político se
reprimía violentamente a todos los
grupos de izquierda y a las fuerzas de
oposición centristas como el Partido
Democráta Cristiano (PDC) y el
Movimiento Nacional Revolucionario
(MNR). La represión de las fuerzas
opositoras y los fraudes electorales
en los comicios presidenciales de
1972 y 1977 desacreditaron a los
gobiernos del PCN ante amplios
sectores de la población, y la creación
y fortalecimiento de los grupos
guerrilleros de izquierda (FPL, ERP y
RN) a lo largo de la década de los 70
provocaron una grave crisis política
que terminó con el Golpe de Estado
del 15 de octubre de 1979 que
significó el fin de los gobiernos del
PCN, a la llegada de la Junta
Revolucionaria de Gobierno. El
borrador original de la Proclama del
golpe de 1979 preveía la disolución
del PCN, juunto con ORDEN, pero
hubo presiones políticas que lo
impidieron y lo mantuvieron en un
limbo político durante los años de la
guerra civil.
A partir de la instauración de la
democracia en El Salvador en 1982, el
PCN se reorganizó y desde entonces
ha participado en todos los procesos
electorales, logrando buenos
resultados sobre todo en las zonas
rurales de El Salvador, donde
mantiene sus votantes tradicionales.
Desde 1989 ha actuado como aliado
del partido gobernante, la derechista
Alianza Republicana Nacionalista
(ARENA) y a partir de las elecciones
legislativas de 1997 es la tercera
fuerza política de El Salvador por su
número de diputados en la Asamblea
Legislativa.

Alianza Republicana Nacionalista


(ARENA)
Alianza Republicana Nacionalista
(ARENA) es un partido político
salvadoreño conservador en lo
político, y neoliberal en lo económico,
que gobierna El Salvador desde 1989.
Fue fundado en los años 1980 por
Roberto d'Aubuisson, quien fue mayor
del ejército salvadoreño y ha sido
acusado de ser fundador de los
escuadrones de la muerte; además de
ser señalado como autor intelectual
de la muerte de Monseñor Oscar
Arnulfo Romero en el Informe "De la
Locura a la Esperanza", de la
Comisión de la Verdad, entidad que se
formó con posterioridad a la
finalización del conflicto, para
investigar crímenes cometidos contra
la población civil.
El partido surgió como una respuesta
a la insurgencia del Frente Farabundo
Martí para la Liberación Nacional,
FMLN, de ideología comunista, el cual
procuraba, a través de las armas,
deponer al gobierno e instalar un
régimen estatal inspirado en los
gobiernos de Cuba revolucionaria y de
la Nicaragua sandinista.
Por su fuerte línea anticomunista,
ARENA tuvo el apoyo de algunos
miembros del Partido Republicano de
los Estados Unidos, como el ex-
senador estadounidense Jesse Helms,
quien apoyó a d'Aubuisson en el
proceso de desarrollo del partido. En
su ideario, el partido afirma creer en
un sistema de gobierno democrático y
representativo, enfatizando los
derechos individuales, la familia como
núcleo de la sociedad y el respeto a la
propiedad privada. Durante la década
de los 80, se acusó a miembros del
partido de participar en la
organización y financiamiento de los
escuadrones de la muerte (comandos
paramilitares de ultraderecha) que
produjeron masacres y crímenes
contra población civil. Un escándalo
sacudió al partido en 1986 cuando
Orlando Llovera Ballette e Isidro
López Sibrián, personas vinculadas al
líder arenero Roberto d'Aubuisson
fueron juzgados y condenados por el
secuestro de varios empresarios. En
1989, durante los primeros meses del
gobierno de ARENA fue asesinado, el
jesuita defensor de los derechos
humanos Ignacio Ellacuría y otros
cinco compañeros sacerdotes.
Desde 2004, la máxima dirección del
partido ARENA, ha estado en manos
de Elías Antonio Saca, como
presidente del partido y René
Figueroa, como vicepresidente de
ideología.
Dada la política de gobierno
conservador, El Salvador mantiene
buenas relaciones con gobiernos
afines tal como los Estados Unidos.
Uno de sus "mayores logros" en el
año 2006 fue una extensión de
programa de permiso de trabajo
temporal (TPS, por sus siglas en
inglés), así como la aprobación del
tratado de libre comercio entre los
Estados Unidos y los países
centroamericanos, siendo este un
paso para concretar el proyecto del
Tratado de Libre Comercio de las
Américas (ALCA). Los detractores del
partido ARENA cuestionan la total
fidelidad del partido al modelo
económico neoliberal.

Capitulo II
2.1 estrategias de insurgencia y
contrainsurgencia desde la
ofensiva de 1981 hasta mediados
de 1984.
ANALIZAR EL ORIGEN DEL FMLN Y LA
ONFENSIVA DE 1981
ANALIZAR LA ASISTENCIA MILITAR DE
LOS ESTADOS UNIDOS: OBJETIVOS Y
MONTOS.

El 10 de enero de 1981, el Frente


Farabundo Martí para la Liberación
Nacional lanzó lo que llamó una
"ofensiva final", después
rebautizada como "ofensiva
general", contra el gobierno
salvadoreño, encabezado por la
Junta Revolucionaria de Gobierno.
El objetivo declarado era la toma
del poder antes de la toma de
posesión del presidente de
Estados Unidos, Ronald Reagan, que
ocurriría el 20 de enero de ese
mismo año.
El FMLN se había fundado el 10
de octubre de 1980, y en
diciembre se había integrado el
Partido Revolucionario de los
Trabajadores Centroamericanos
(PRTC). Por lo menos desde enero
de ese mismo año se estaba
preparando la plataforma para un
Gobierno Democrático Revolucionario
(GDR), que se instrumentaría tras
la toma del poder. El GDR fue
presentado el 24 de febrero de
ese año por la Coordinadora
Revolucionaria de Masas (CRM).
Mientras la Dirección Revolucionaria
Unificada preparaba los aspectos
militares, políticos y diplomáticos
de la ofensiva, desde el 22 de
enero, a través de la CRM, la
izquierda comenzó un intenso
trabajo de lucha de calle con una
gigantesca manifestación (entre
200,000 y 350,000 personas), que
fue reprimida por los cuerpos de
seguridad del gobierno. Desde el
30 de marzo, tras la matanza
ocurrida durante los funerales del
arzobispo Óscar Arnulfo Romero,
asesinado el día 24 de ese mes,
las organizaciones de masas
comenzaron a replegarse de las
calles, pero muchos de sus
militantes y cuadros pasaron a
engrosar las filas de las
organizaciones político-militares,
con miras a la "ofensiva final".
Los sindicatos afiliados a la CRM
también efectuaron diversos
"ensayos" de huelga general; se
activaron grupos de choque para
proteger las manifestaciones y
hubo un auge de los comandos
urbanos. Por su parte, con la
mayor parte de sus dirigentes
exiliados, el Frente Democrático
Revolucionario, en alianza con el
FMLN, lanzó una campaña
diplomática en Europa, América
Latina, Estados Unidos y el norte
de África destinada a lograr
simpatía internacional hacia el
movimiento revolucionario. Entre
otras medidas, se presentó una
moción para que se reconociera
como fuerza representativa y
beligerante al FMLN ante la
Asamblea General de las
Naciones Unidas. Aunque no
fructificó, el 30 de agosto de ese
año llevó a la Declaración México-
Francia de reconocimiento del
FMLN como representativa del
pueblo salvadorelo, un tanto
tarde ya para los objetivos de la
ofensiva.
La respuesta del régimen fue
implacable. Además del asesinato
de figuras políticas y morales de
gran peso, como el arzobispo
Romero, los llamados
"escuadrones de la muerte"
fueron activados al máximo, y
buena parte del movimiento
popular fue descabezado, sin
contar con los asesinatos de
militantes de base y de sus
familias. Fue el año en que se
lanzaron las mayores y más
frecuentes ofensivas militares
contra las zonas de influencia de
la guerrilla y se crearon los
primeros batallones de élite. La
culminación de esta campaña fue
el asesinato, en noviembre de
1980, de seis de los principales
dirigentes del FDR: Enrique Álvarez
Córdova, presidente de la alianza;
Juan Chacón, secretario general
del Bloque Popular Revolucionario;
Manuel de Jesús Franco, dirigente de
la Unión Democrática Nacionalista;
Enrique Escobar Barrera, del
Movimiento Nacional Revolucionario;
Humberto Mendoza, del Movimiento de
Liberación Popular, y Doroteo
Hernández, líder de la Unión de
Pobladores de Tugurios,
dependiente del BPR.
Aun así, el 20 de diciembre de
1980, en Managua, el presidente
del FDR, Guillermo Manuel Ungo,
declaró que pronto se daría a
conocer la conformación del
gobierno que tomaría el poder
tras la ofensiva que se avecinaba,
y diferentes comandantes
guerrilleros aseguraron que la
ofensiva culminaría con la toma
del poder antes de la
juramentación de Ronald Reagan.
El 10 de enero de 1980, el FMLN y
el FDR dio a conocer un escueto
comunicado por todo el mundo:
"A las 5 de la tarde de hoy se
inició la ofensiva general. El
enemigo está perdido; lo
tenemos rodeado; la justicia
popular ha llegado."
Los combates comenzaron con el
ataque a varias de las
guarniciones más importantes del
país, como la de San Francisco
Gotera, en Morazán, y las de San
Miguel, Santa Ana, Zacatecoluca
y varias de San Salvador. En ese
momento quedó claro que, pese a
todos los preparativos, las
fuerzas del FMLN no estaban
listas para el combate frontal
contra el ejército y los cuerpos de
seguridad, y lo que debía ser una
rápida victoria se convirtió en un
impasse que corría en contra de
las fuerzas revolucionarias, pues
el gobierno salvadoreño recibió
un rápido y masivo apoyo militar
del gobierno estadounidense, aún
encabezado por James Carter.
El FMLN había confiado también
en que los ataques contra el
ejército provocarían
insurrecciones locales por todo el
país, pero éstas no se
produjeron. En la capital se
declaró la huelga general y hubo
combates de calle entre las
fuerzas de seguridad y comandos
urbanos y milicias, pero la
población tampoco se levantó, y
para el 20 de enero, día de la
toma de posesión de Reagan, la
ofensiva había fracasado. Los
combates continuarían durante
algunos días más, en especial en
las zonas rurales.
Según diferentes valoraciones,
fueron varios los factores que
determinaron el fracaso de la
"ofensiva final" u "ofensiva
general". La más importante fue
la desarticulación de las
dirigencias de los movimientos de
masas y el traslado de sus
cuadros más eficaces a las
instancias militares. Luego, las
organizaciones político-militares
declararon dentro del FMLN una
cantidad mucho mayor de sus
fuerzas reales, y los planes se
hicieron con base en esto; se
confiaba en que la población
insurreccionada compensaría la
falta de efectivos guerrilleros.
Además, por la desconfianza
existente entre las propias
organizaciones guerrilleras y de
masas, no se estableció un
mando común, un estado mayor
general o mecanismos de
coordinación sobre el terreno, y
cada una actuó por su lado, sin
mantener informadas a las
demás. No se establecieron
mecanismos de logística, y los
incipientes comités de barrio no
contaban con líderes, planes de
acción concretos ni mecanismos
de lucha prestablecidos.
El FMLN, en fin, jugó a la carta de
la "ofensiva final" toda la energía
organizativa acumulada a lo largo
de una década. La derrota llevó a
un replanteamiento de los
mecanismos de lucha, que
quedaron prácticamente
destruidos, y de la estrategia
revolucionaria insurgente. Este
replanteamiento llevó no sólo a
un reforzamiento militar del
FMLN, con un énfasis menor en el
movimiento popular y político,
sino también a pugnas entre y
dentro de las organizaciones
político-militares. Una de las
consecuencias extremas de las
discusiuones sería el asesinato en
Managua, el 6 de abril de 1983,
de la comandante Mélida Anaya
Montes, "Ana María", y del
comandante Salvador Cayetano
Carpio, "Marcial", los principales
dirigentes de la más poderosa
organización del FMLN, las Fuerzas
Populares de Liberación "Farabundo
Martí".

2.2 estratega de insurgencia y


contrainsurgencia desde 1984
hasta 1989.
ANALIZAR LA ASISTENCIA MILITAR
DE LOS ESTADOS UNIDOS:
OBJETIVOS Y MONTOS.
REFLEXION DE LOS APORTES DE
LOS DIALOGOS DE LA PALMA,
AYAGUALO Y LA NUNCIATURA:
¿MEDIDAS PARA LOGRAR EL FIN
DEL CONFLICTO ARMADO O
ESTRATEGIA DE CAMPAÑA
POLITICA EN EL SALVADOR Y USA.

De 1981 a 1984 se generaliza la


guerra civil. El FMLN consolida
sus posiciones en
aproximadamente una tercera
parte del país (el territorio
salvadoreño tiene casi22.000 km.
cuadrados, por lo que el territorio
de influencia insurgente es de
7.000), principalmente en el
Norte y Oriente: los
departamentos de Morazán,
Chalatenango, parte de La Unión,
Cabañas, San Miguel, Usulután y
en el cerro Guazapa. Desde 1981
los protagonistas de dicha guerra
son tres: las fuerzas
gubernamentales, los EE.UU. y la
alianza FDR-FMLN; las fuerzas
armadas de El Salvador y EE.UU.
actúan fusionadas en el esfuerzo
militar contra la insurgencia. La
intervención norteamericana,
justificada por motivos de
seguridad nacional, mediante el
razonamiento de que no puede
repetirse otra situación como la
nicaragüense, se basa en la
dirección estratégica de la guerra
a través del US. Military Group y
su total financiamiento. El US.
Military Group dirige el conjunto
de las acciones de las fuerzas
armadas de El Salvador, a la vez
que les provee de todo el equipo
bélico necesario y entrena a sus
efectivos, a través de los diversos
programas de asesoría y
asistencia. Durante el conflicto
armado, Entre las más notables
modificaciones estructurales de
la economía salvadoreña se
encuentran la participación
económica de los salvadoreños
residentes en EE.UU. y la
incidencia directa de la asistencia
económica y militar de EE.UU. en
la balanza de pagos. Estos dos
factores, producto directo de la
guerra civil, eran prácticamente
inexistentes al inicio del conflicto
y en la actualidad son el pilar de
la economía y el gobierno. Sin
ellos muy probablemente la
economía habría sucumbido.
Esta situación llevó al gobierno
de EE.UU. a aceptar cambios en el
manejo político para nuestro
país, buscando crear una
alternativa al estilo agotado de la
dictadura militar tradicional por
otro esquema con cierta apertura
política, pero siempre obediente
al imperio, con el objeto de quitar
las banderas de lucha del
movimiento revolucionario y
evitar una cadena de
revoluciones de corte socialista
en la región. Así se planifica el
golpe de estado en octubre de
1979, dando fin a la época del
PCN. La Junta de Gobierno cívico-
militar que se instala tiene vida
efímera, las contradicciones
políticas, incluso dentro del
ejército y la injerencia
norteamericana llevan a la
derechización del proceso,
obligando la salida de sus
componentes democráticos. Así
se llega a la conformación de una
2ª Junta en la cual aparece como
figura central el conocido político
democristiano Napoleón Duarte,
que regresa del exilio en
Venezuela y al cual la embajada
de los EE.UU. le confió el manejo
de la situación. Duarte rompe la
vieja alianza de su partido con las
fuerzas democráticas, incluso
soporta una fractura política
interna y acepta el papel que le
es asignado por el imperialismo y
las Fuerzas Armadas La
asistencia de EE.UU. se dedica en
un 70% al esfuerzo bélico y solo
un 30% se destina al beneficio de
la población. La asistencia militar,
a su vez, se reparte entre el
esfuerzo de entrenamiento a los
miembros de las fuerzas
armadas, la dotación de equipo
militar y las necesidades
auxiliares de la guerra, como
reconstrucción de caminos y
puentes - para facilitar el tránsito
de tropas -. Para evitar el
derrumbe del ejército, EE.UU. ha
propiciado su reestructuración
total, favoreciendo su
profesionalización. En 1979 sus
efectivos eran de 15.000,
incluidos los cuerpos de
seguridad; en 1987 suman
56.000. Asimismo, se ha
fortalecido notablemente a la
fuerza aérea, por la importancia
que tiene para la
contrainsurgencia. Entre las
modificaciones sustanciales,
producto de la estrategia
norteamericana, se pasa, a nivel
organizativo y técnico,
comparando 1979 con 1987: de
13 batallones de maniobra a 41;
de 28 aviones de combate a 63;
de 5 helicópteros a 72 y de 4
barcos de guerra a 33.

2.3 ofensiva de 1989 y sus


consecuencias
LA NUEVA ESTRATEGIA DE
DIALOGO DE LA ADMINISTRACION
CRISTIANI: DIALOGOS DE MEXICO
Y SAN JOSE.
LA OFENSICA DE 1989, CAUSAS
(POLITICAS: LA NEGATIVA DE LA
ADMINISTRACION CRISITANI A
CONTINUAR EL DIALOGO);
CONSECUENCIAS POLITICAS DEL
ASESINATO DE LOS JESUITAS.

A las 8 de la noche del sábado 11


de noviembre de 1989, el FMLN
desencadena la mayor ofensiva
registrada a lo largo del conflicto,
ésta ocurre a los pocos días del
atentado con dinamita en la sede
de FENASTRAS. La magnitud de la
ofensiva sobre la capital y otras
ciudades lleva a decretar el
estado de excepción. A partir del
13 de noviembre se establece el
toque de queda de 6 pm a 6 am
<<NP: Americas Watch señaló
que, "...al parecer, tanto el
Gobierno como el FMLN han
violado las normas de guerra
durante la primera semana de la
ofensiva.

La ofensiva de 1989 fue uno de


los episodios más violentos en el
desarrollo de la guerra. La
guerrilla se escuda dentro de
sectores densamente poblados
durante la refriega y zonas
urbanas son blanco de
bombardeos aéreos
indiscriminados. Se materializan
violaciones como la detención, la
tortura, el asesinato y la
desaparición de cientos de
personas de la población civil no
combatiente como consecuencia
de la crítica circunstancia que
atraviesa el país. En ese marco se
lleva a cobo el asesinato de los
sacerdotes jesuitas y dos
mujeres.

Dos tendencias contradictorias


afectan a la sociedad salvadoreña
en el año 1989. De un lado se
acentúan los actos de violencia y
las denuncias por violaciones a
los derechos humanos y de otro,
se adelantan las conversaciones
entre representantes del
Gobierno de El Salvador y
miembros de la dirección del
FMLN, con miras a lograr una
solución negociada y política del
conflicto.

El FMLN continúa con su propia


política de "ajusticiamientos" y
amenazas en contra de los
alcaldes, provocando el abandono
de las funciones de los alcaldes,
que afectan a una tercera parte
del país <<NP: Op. Cit., NNUU,
"Informe del Enviado Especial a la
Com. de DDHH", 1989, p.11.>>.
Por otro lado, se incrementan los
asesinatos por motivos políticos,
la mayoría de los cuáles se
atribuyen a los rebeldes. Los
casos que causan mayor
conmoción fueron el asesinato
del ex-comandante de la
guerrilla, Miguel Castellanos (17
de febrero) (Ver el Cap. IV), la
ejecución del Dr. Francisco
Peccorini Letona, el Fiscal
General de la República, Sr.
Roberto García Alvarado, y el
asesinato el día 9 de junio del Dr.
José Antonio Rodríguez Porth,
quien días antes había asumido el
cargo de Ministro de la
Presidencia, junto al chofer de su
vehículo y un acompañante. El Dr.
Rodríguez Porth, quien tenía 74
años, fue herido de varios
disparos frenta a su casa,
falleciendo poco tiempo después
en el hospital. Este acto,
probablemente fue cometido por
el FMLN. También se produjeron
el asesinato de lideólogo
conservador Edgar Chacón; la
ejecución de Gabriel Eugenio
Payés Interiano <<NP: Edgard
Antonio Chacón era presidente
del Instituto de Relaciones
Internacionales, columnista, de
conocidas convicciones
radicalmente anti-comunista. El
30 de junio mientras conducía su
automóvil con su esposa, es
atacado y muere al recibir varios
impactos de bala.

Capitulo 3:Proceso de diálogo y


negociación
Pese a que históricamente se
reconoce que el precedente oficial de
los Acuerdos de Paz de Chapultepec
se dio en 1989, hubieron
negociaciones previas que sin dar
mayores resultados, sentaron las
bases para las negociaciones
formales y productivas.
Primeras negociaciones
Los Acuerdos de Paz fueron el
resultado de un largo proceso de
negociación entre el Gobierno y el
FMLN que se había iniciado a
mediados de la década de los 80. Los
primeros encuentros de diálogo se
desarrollaron en La Palma,
Chalatenango el 15 de octubre de 1984;
Ayagualo, La Libertad el 30 de noviembre
de 1984; Sesori, San Miguel el 19 de
septiembre de 1986 y la Nunciatura
Apostólica de San Salvador el 4 de
octubre de 1987 entre el presidente
José Napoleón Duarte y funcionarios
gubernamentales con delegados de la
dirigencia del FMLN. Aunque en los
primeros encuentros de diálogo no se
consiguió ningún acuerdo concreto,
se logró poner sobre la mesa la
posibilidad de una solución negociada
al conflicto.
Ronda de La Palma,
Chalatenango: el 15 de octubre de
1984 hubo un primer acercamiento
entre las partes en conflicto en la
ciudad norteña de La Palma. Dicha
reunión dio como resultado el
"Comunicado Conjunto de La Palma";
la delegación del Gobierno fue
integrada por el Presidente de la
República; por su parte, la delegación
de la guerrilla fue encabezada por el
Doctor Guillermo Manuel Ungo y
actuando como moderador monseñor
Arturo Rivera y Damas, Arzobispo de San
Salvador. La declaración fue escueta y
vaga; sin acuerdos firmes y con el
único logro de constituirse en un
acercamiento político.
Ronda de Ayagualo: se dio el 30 de
noviembre de 1984, en Ayagualo,
departamento de la Libertad. Las
comisiones fueron presididas por el
doctor Abraham Rodríguez y el doctor
Rubén Zamora, por el gobierno y la
guerrilla respectivamente] Como
mediadores se presentaron los
moseñores Arturo Rivera y Damas,
Giacomo Otonello y Gregorio Rosa
Chávez. En dicha reunión se emitió el
"Comunicado Conjunto de Ayagualo",
el cual manifestaba la disponibilidad
al diálogo entre las partes y el
compromiso de continuar negociando
Ronda de Sesori: se había fijado
para el 19 de septiembre de 1986 y
los representantes del gobieron y la
guerrilla fueron Rodolfo Antonio
Castello Claramount y Jorge Villacorta
respectivamente; siempre bajo la
mediación de monseñor Rivera y
Damas. Sin embargo, no se realizó
por un quiebre en las negociaciones.
Fue hasta varios meses después que
se reanudó el proceso en una reunión
privada en Panamá, donde se acordó
la evacuación al exterior de 42
lesionados de guerra del FMLN el día
29 de enero de 1987 y el canje del
Coronel Omar Napoleón Ávalos por 57
guerrilleros detenidos.
Ronda de la Nunciatura: se llevó a
cabo el 4 y 5 de octubre de 1987.
Bajo la ya acostumbrada mediación
de monseñor Rivera y Damas,
representó al gobierno Fidel Chávez
Mena y a la guerrilla, Salvador
Samayoa. En dicha reunión se emitió
el "Comunicado Conjunto de la
Tercera Reunión de Diálogo", el cual
expresaba la voluntad de buscar un
cese al fuego y de respaldar las
decisiones tomadas por el Grupo
Contadora (Colombia, México, Panamá y
Venezuela), el cual buscaba la
pacificación en Centro América.
Intervención internacional
En junio de 1989, el gobierno del
presidente Alfredo Cristiani, convocó a
una reunión de diálogo que se realizó
el 15 de septiembre de ese año en la
Ciudad de México; allí se acordó la
solicitud conjunta de mediación
dirigida al Secretario General de
Naciones Unidas, Javier Pérez de
Cuéllar quién tras consultar al Consejo
de Seguridad, nombró como
representante especial al peruano
Álvaro de Soto. El 11 de noviembre de
1989, el FMLN lanzó una ofensiva
general para demostrar su fuerza
militar. La ofensiva fue contenida por
la Fuerza Armada, que sin embargo
sufrió gran cantidad de bajas. Tras
esta batalla, muchos analistas
consideraron demostrada la
imposibilidad de la victoria militar de
cualquiera de las dos partes en
contienda.
Acuerdos para la negociación
El 4 de abril de 1990, se celebró una
reunión de diálogo en Ginebra, Suiza,
donde se firmó un acuerdo que fijó el
conjunto de normas a seguir en el
proceso de negociación y se
estableció la voluntad de ambas
partes, Gobierno y FMLN, de alcanzar
una solución negociada y política al
conflicto bélico. Además, se fijaron los
objetivos de la negociación:
Terminar el conflicto armado por la
vía política;
Impulsar la democratización del país;
Garantizar el irrestricto respeto a los
derechos humanos;
Reunificar a la sociedad salvadoreña.
El 21 de mayo de 1990, en una nueva
reunión en Caracas, Venezuela, se
estableció la agenda general de
negociaciones y los temas que serían
sometidos a discusión. Se crearon dos
delegaciones negociadoras: la
gubernamental formada por David
Escobar Galindo, Abelardo Rodríguez,
Oscar Santamaría, el militar Mauricio
Ernesto Vargas y la del FMLN formada
por los comandantes guerrilleros
Schafik Handal, Joaquín Villalobos,
Salvador Sánchez Cerén, Eduardo Sancho
Castaneda, Francisco Jovel, Salvador
Samayoa, Nidia Díaz y Juan Ramón
Medrano.
Acuerdos firmados para la finalización de
la guerra
El 26 de julio de 1990 se firmó el
Acuerdo de San José, en Costa Rica, el
cual estableció un compromiso para
respetar los Derechos Humanos por
parte de las fuerzas en contienda,
poniendo fin a prácticas como los
asesinatos selectivos y la
desaparición forzada de personas.
Además, dio origen a la resolución
693 (1991) del Consejo de Seguridad
para la formación de una misión de
observación para la resolución del
conflicto. Dicha comisión estaría
integrada por civiles, militares y
policías que velarían, cada uno en su
campo, por el correcto
funcionamiento del proceso de paz.
El acuerdo de San José dejó al
descubierto la primera crisis en la
negociación. El puno más álgido era
la distribución de las tierras en un país
pequeño y sobrepoblado. Dado que el
problema era de orden constitucional,
la solución circundaba dos opciones;
por un lado, modificar la constitución
para que pudiesen ser incorporados
los artículos más adelante; o también,
incorporar las modificaciones
directamente ignorando las
disposiciones constitucionales sobre
modificación. La crisis vino por parte
de los grandes terratenientes, que
con el reordenamiento de posesión
de tierras, acababan francamente
perjudicados. La negociación arrojó la
decisión de modificar la constitución
directamente, pero sin transgredir los
procedimientos establecidos. En El
Salvador, para que una modificación a
la constitución esté en vigor, debe ser
ratificada por dos Asambleas
Legislativas distintas; en tal sentido,
para que la asamblea vigente lograse
aprobar dichas reformas, debían estar
listas antes del 30 de abril de 1991,
fecha en la que acababa su periodo
legislativo. Dicha decisión obligó a los
negociadores y legisladores a
extenuantes jornadas a fin de obtener
acuerdos a tiempo.
El 27 de abril de 1991 se firmó el
acuerdo de Ciudad de México, donde
se dieron por finalizadas las
negociaciones en lo que respectaba a
tenencia de tierras y se incluyeron
reformas constitucionales de orden
judicial, militar, electoral y de
Derechos Humanos. En una jornada
legislativa sin precedentes en el
último día de su gestión, la asamblea
constituyente ratificó las reformas
constitucionales salvo las referentes a
la Fuerza Armada, lo cual generó una
nueva crisis. Tras dicha jornada se dio
una condición sin precedentes en lo
que iba de conflicto; por primera vez
el gobierno se flexibilizaba a cambiar
la constitución en aras de la
finalización de la guerra y el FMLN
aceptaba, por fin, la vigencia de la
Constitución.
El 26 de julio de 1991 se estableció
formalmente ONUSAL para la
verificación del respeto a los
Derechos Humanos. Desde el 1 de
enero de 1991 se había establecido
una oficina que preparó las
condiciones mínimas de
funcionamiento de la misión, siendo
dotada de abogados, educadores,
verificadores de Derechos Humanos,
personal militar y civil. Pese a que el
acuerdo de San José establecía que la
misión se instauraría después del
cese al fuego, ambas partes en
contienda pidieron a Naciones Unidas
que se pusiese a funcionar antes de
lo planificado.
Pese a la llegada de la misión de
Naciones Unidas, los encuentros de
negociación entre el gobierno y la
guerrilla era estériles dado que había
un punto inconcluso en lo referente a
la Fuerza Armada. El FMLN exigía
para bajar las armas, que la Fuerza
Armada cumpliese sus compromisos
de reducción de efectivos y de acoso
militar hacia las fuerzas beligerantes;
se buscaban garantías de
reincorporación de los combatientes
guerrilleros a la sociedad civil, en el
marco de la legalidad y seguridad
particular.[28] Para tales efectos, se dio
la intervención directa del Secretario
General de Naciones Unidas, quien
logró sentar a las partes en Nueva
York el 25 de septiembre de 1991, en la
sede de Naciones Unidas. En dicha
cumbre se acordaron las garantías
mínimas de seguridad para un cese al
fuego, las cuales sería verificadas por
la naciente Comisión Nacional para la
Consolidación de la Paz (COPAZ).
Además, se obtuvieron los acuerdos
necesarios para la modificación
constitucional sobre la Fuerza
Armada.
La diferencia fundamental entre
ONUSAL y COPAZ era su composición.
La primera estaba formada por
observadores internacionales y
sustentada por Naciones Unidas; la
segunda, estaba compuesta por
miembros de todas las fuerzas
políticas del país, constituyéndose en
la primera comisión multipartidaria
en el El Salvador.
Pese a que hubo consenso entre el
gobierno y la guerrilla, algunos
sectores políticos, empresariales y
varios periodistas criticaron el
acuerdo por considerarlo forzado;
surgió una campaña mediática de
intimidación a las comisiones
verificadoras, a lo cual se puso fin con
la firma del acta de Nueva York,
donde ambas partes manifestaron
definitivamente el alcance de
acuerdo de paz. El 31 de diciembre de
1991 se fijó la fecha para la firma de
la paz y se hizo pública la noticia; el
13 de enero de 1992 se acabaron de
firmar los últimos detalles previos a la
solución definitiva del conflicto.
El 10 de enero, el Secretario General
de Naciones Unidas pidió al Consejo
de Seguridad la ampliación de las
facultades y objetivos de ONUSAL,
para que pudiese continuar apoyando
el proceso de paz y sus
consecuencias; dicha modificación
fue autorizada mediante la resolución
729 del 14 de enero de 1992.
El 16 de enero de 1992, se firmó en el
palacio de Chapultepec, el texto
completo de los acuerdos en un acto
solemne, con la asistencia de jefes de
Estado de países amigos, así como de
las delegaciones oficiales de
negociación
Factores determinantes para la obtención
de acuerdos
Si bien los acuerdos de paz se dieron
bajo consenso voluntario, hubo
presiones nacionales e
internacionales que orillaron a las
partes a buscar una solución pacífica
Factores internos
El anhelo de Paz del pueblo
salvadoreño: a medida que
transcurría el conflicto bélico, el anhelo
de paz fue creciendo en la conciencia
colectiva del pueblo. Al final, el
convencimiento de que la alternativa
más razonable para acabar con el
conflicto era la negociación se
extendía en la mayoría de sectores
de la población, tal como fue
expresado por miembros de la alta
dirigencia guerrillera.
Los cambios de la derecha civil: un
desarrollo que abrió el camino hacia
las negociaciones con el FMLN fue la
trasformación gradual de Alianza
Republicana Nacionalista en un partido
civil, de amplia base, representativo
de la empresa privada, de las clases
medias y de sectores pobres de
ideología conservadora.
La deslegitimación de la Fuerza
Armada: un factor clave que influyó
en el cambio de la posición
institucional del ejército frente a la
negociación, fue el asesinato de seis
sacerdotes jesuitas, perpretado por la
fuerza armada, en el marco de la
ofensiva guerrillera en noviembre de
1989. La Fuerza Armada se vio
obligada negociar por presiones
internacionales, en el entendido de
que su integridad institucional no se
vería afectada.
La evolución ideológica del FMLN: el
FMLN descubrió que no tenía la
fuerza suficiente para derrocar al
gobierno y que una insurrección
popular de masas era algo muy
lejano. Sus metas revolucionarias
cambiaron hacía la trasformación de
el país en un Estado verdaderamente
democrático; de hecho, varios meses
antes del acuerdo final, la dirigencia
guerrillera ya anunciaba el fin de la
guerra a nivel internacional.
Factores externos
La mediación de las Naciones Unidas:
logró de manera sostenida el
desarrollo del proceso de pacificación
al ligar a ambas partes a
compromisos de los cuales les sería
muy difícil retractase, a no ser a un
alto costo político.
El nuevo escenario geo-político
mundial y regional: la crisis del bloque
soviético y la extinción del conflicto
este-oeste, protagonizado por las
potencias que entonces ejercían una
notable influencia en el desenlace del
conflicto armado en El Salvador.
También contribuyó el Grupo de
Contadora debido a las cercanías
geográficas.

Contenido de los Acuerdos


El texto de los acuerdos firmados en
el Palacio de Chapultepec, el 16 de
enero de 1992, está dividido en 9
capítulos donde se establecen una
serie de medidas que ambas partes
debían realizar para alcanzar la paz
firme y duradera en El Salvador.
Acerca de la Fuerza Armada
En el primer capítulo, con respecto a
la Fuerza Armada, el gobierno aceptó
los siguientes compromisos:
Modificar los principios doctrinarios de
la Fuerza Armada para que pudiese
cumplir con los acuerdos tomados,
estableciendo que el objetivo único
de la institución es "la defensa de la
soberanía del Estado y la integridad
del territorio, es una institución
permanente al servicio de la nación"
y acarando que la institución "es
obediente, profesional, apolítica y no
deliberante".
Reformar el sistema educativo de la
Fuerza Armada.
Crear una Comisión ad hoc para la
depuración de los oficiales implicados
en violaciones a los Derechos
Humanos.
Reducción de efectivos de la Fuerza
Armada; fueron dados de baja un
total de 21000 soldados, a los cuales
se les pagó su respectiva
indemnización, finalizando el proceso
un año antes de lo previsto, el 28 de
febrero de 1993.
Superación de la impunidad con la
Creación de la Comisión de la Verdad
que investigaría los más graves
hechos de violencia de la guerra civil;
la cesación de oficiales inició el 31 de
diciembre de 1992.
Disolución de los 3 cuerpos de
seguridad pública que dependían de la
Fuerza Armada: Guardia Nacional,
Policía Nacional y Policía de Hacienda.
Disolución de los servicios de
inteligencia militar y creación de un
servicio de inteligencia civil: el
Organismo de Inteligencia del Estado
(OIE). Los antiguos cuerpos de
inteligencia fueron suprimidos en su
totalidad el 9 de junio de 1992, dando
paso a los nuevos que estaba ya
funcionando desde el 28 de abril del
mismo año. Disolución de los
Batallones de Infantería de Reacción
Inmediata (BIRI). El batallón "Gral.
Eusebio Bracamonte" fue disuelto el
16 de agosto de 1992, el batallón
"Atlacatl" el 8 de diciembre de 1992 y
el batallón "Gral. Manuel José Arce"
se extinguió el 6 de febrero de 1993;
aportando un total de
desmovilizaciones que alcanzaron los
10000 efectivos.
Reformar la Constitución para definir
claramente la subordinación de la
Fuerza Armada al Poder Civil.
Supresión de las entidades
paramilitares (Patrullas de defensa
civil).Suspensión de las actividades
de reclutamiento forzoso.
Creación de la Policía Nacional Civil En el
segundo capítulo, el gobierno se
comprometió a:
Crear la Policía Nacional Civil como
nuevo cuerpo policial que sustituyera
los antiguos cuerpos de seguridad
con una doctrina civilista y
democrática.
Establecer cuotas para el personal de
la nueva policía, en la que
participarían elementos
desmovilizados del FMLN, antiguos
agentes de la Policía Nacional y
personas sin militancia en ambos
bandos. Se acordó que fuese el 20%
para cada bando y el 60% de
participantes neutrales.
Crear la Academia Nacional de
Seguridad Pública para formar a los
agentes de la Policía Nacional Civil,
dando énfasis a la formación para el
respeto de los Derechos Humanos.
Sistema Judicial y Derechos Humanos
En esta área los compromisos
gubernamentales fueron:
Crear la Escuela de Capacitación
Judicial para formar jueces y
magistrados ajustados a la nueva
realidad del país.
Reformar la estructura del Consejo
Nacional de la Judicatura (organismo
que nombra y evalúa a los jueces)
para darle mayor independencia.
Reformar el proceso de elección y los
períodos de los magistrados de la
Corte Suprema de Justicia.
Crear la Procuraduría para la Defensa
de los Derechos Humanos (PDDH),
institución autónoma, que debe
supervisar el respeto a los Derechos
Humanos por parte de las demás
instituciones estatales.
Sistema Electoral
En este tema se acordaron una serie
de medidas para asegurar la plena
vigencia de los derechos civiles y
políticos de los ciudadanos:
La creación de reformas
institucionales: creación del Tribunal
Supremo Electoral, la más alta
autoridad administrativa y
jurisdiccional en la materia.
El derecho de los partidos políticos en
vigilar la elaboración, organización,
publicación, y actualización del
registro electoral.
En el plano político, las medidas
adoptadas buscaron garantizar a los
dirigentes del FMLN y a sus
integrantes el pleno ejercicio de sus
derechos civiles y políticos dentro un
marco de absoluta legalidad,
mediante su incorporación a la vida
civil, política e institucional del país.
El FMLN se comprometió a
desmovilizar sus fuerzas guerrilleras,
bajo la supervisión de la ONUSAL. El
gobierno se comprometió a aprobar
la legislación necesaria para que el
FMLN se transformara en un partido
político legal y pudiera participar en
los comicios generales de 1994.[37]
En lo económico y social
En esta área el gobierno se
comprometió a:
Crear el Foro de Concertación
Económica y Social, organismo donde
tendrían representación los sindicatos,
las asociaciones empresariales y el
Estado para dialogar sobre la política
económica del país.
Distribuir las tierras en zonas
conflictivas entre los ex combatientes
desmovilizados.
Las tierras que excedían las 245
hectáreas, así como aquellas
propiedad del Estado que no eran
reserva natural, debían ser
distribuidas entre los campesinos y
pequeños agricultores que carecían
de terrenos cultivables.
Cumplimiento de los acuerdos
El cese definitivo de los combates se
dio el 1 de febrero de 1992, bajo la
supervisión de COPAZ y la presencia
notable de ex comandantes del FMLN
y sus antiguos enemigos formales.
Para que dicha reunión pudiese
darse, la Asamblea Legislativa aprobó
el 23 de enero una Ley de
Reconciliación Nacional, mediante la
cual el Estado salvadoreño se privaba
de abrir causas legales contra los
combatientes de la guerra, abriendo
una amnistía nacional. La baja masiva
y paulatina de efectivos de la Fuerza
Armada se fue dando mientras los ex
combatientes guerrilleros se
desplegaban de las zonas ocupadas
hacia quince áreas que previamente
se habían establecido para dicho
propósito. El armamento guerrillero
fue depositado en contenedores
controlados por ONUSAL, salvo
aquellas armas pequeñas destinadas
a la defensa personal.
Agentes policiales de varios países
acompañaron en tareas de patrullaje
a la Policía Nacional, la cual había
dejado de depender del Ministerio de
Defensa Nacional; dicho
acompañamiendo se dio hasta la
creación de la Policía Nacional Civil.
Por otro lado, la repartición de tierras
a los ex combatientes llevó más
tiempo de lo previsto, así como la
instauración de la Academia Nacional
de Seguridad Pública y la legalización
del FMLN como partido político.
Dichos retrasos empezaron a crear
tensión entre las fuerzas políticas, lo
que llevó a COPAZ a convocar a una
recalendarización, la cual se llevó a
cabo el 12 de junio de 1992. Dicha
calendarización fue modificada en
repetidas ocasiones para ajustarse a
los plazos reales que marcaba el
ritmo del avance del proceso; es así
que, varios meses después de lo
previsto, el 15 de diciembre de 1992 se
celebró oficialmente el fin definitivo
del conflicto armado.
La principal crítica a la consecución
de los acuerdos es sobre la
parcialidad del cumplimiento,
decantándose todos los esfuerzos en
cumplir en su totalidad los acuerdos
referentes a la Fuerza Armada,
Derechos Humanos y fuerza policial,
destinando gran cantidad de recursos
a reformar esos rubros. El
debilitamiento de la Fuerza Armada,
la creación de la Procuraduría para la
Defensa de los Derechos Humanos y
el fortalecimiento masivo de la Policía
Nacional Civil ocuparon la agenda
principal. Sin embargo, el tema
económico y social se vio relegado a
un segundo plano, provocando
críticas y polarización política entre el
partido en el gobierno y el FMLN
como naciente partido político.

Capítulo IV: Acuerdos de Paz 16


de enero de 1992
IV.I Elementos e instituciones
creadas, reformas: alcances e
incumplimiento. Visión de la
iglesia, partidos políticos.

Instituciones creadas:
Se creó la Policía Nacional Civil como
nuevo cuerpo policial que sustituyera
los antiguos cuerpos de seguridad con
una doctrina civilista y democrática.
Se creó la Academia Nacional de
Seguridad Pública para formar a los
agentes de la Policía Nacional Civil,
dando énfasis a la formación para el
respeto de los Derechos Humanos
Se creó la Escuela de Capacitación
Judicial para formar jueces y
magistrados ajustados a la nueva
realidad del país.
Se creó la Procuraduría para la
Defensa de los Derechos Humanos
(PDDH), institución autónoma, que
debe supervisar el respeto a los
Derechos Humanos por parte de las
demás instituciones estatales.
Se creó el Foro de Concertación
Económica y Social, organismo donde
tendrían representación los
sindicatos, las asociaciones
empresariales y el Estado para
dialogar sobre la política económica
del país.
Reformas:
Reformar el sistema educativo de la
Fuerza Armada.
Reformar la Constitución para definir
claramente la subordinación de la
Fuerza Armada al Poder Civil.
Reformar la estructura del Consejo
Nacional de la Judicatura (organismo
que nombra y evalúa a los jueces)
para darle mayor independencia.
Reformar el proceso de elección y los
períodos de los magistrados de la
Corte Suprema de Justicia.

La iglesia participo formando parte


del Comité Permanente del debate
Nacional por la Paz cuyo objetivo era
garantizar el cumplimiento de los acuerdos.
La evolución ideológica del FMLN: el
FMLN descubrió que no tenía la fuerza
suficiente para derrocar al gobierno y
que una insurrección popular de
masas era algo muy lejano. Sus
metas revolucionarias cambiaron
hacía la trasformación de el país en
un Estado verdaderamente
democrático; de hecho, varios meses
antes del acuerdo final, la dirigencia
guerrillera ya anunciaba el fin de la
guerra a nivel internacional.
IV. II Policía nacional civil:
creación, función y critica sobre
su accionar actual
La PNC surgió como resultado de los
Acuerdos de Paz de Chapultepec que
pusieron fin a la Guerra civil
salvadoreña. En los Acuerdos de Paz
se establecía la obligación del Estado
de desmovilizar a los antiguos
cuerpos de seguridad: Guardia
Nacional, Policía Nacional y Policía de
Hacienda que habían sido señalados
por múltiples violaciones a los
derechos humanos antes y durante el
conflicto bélico; además se acordaba
la reforma constitucional para crear la
Policía Nacional Civil como nuevo
cuerpo policial que debía estar
basado en una doctrina civilista y
democrática. Los Acuerdos también
establecieron la creación de la
Academia Nacional de Seguridad
Pública para adiestrar a los agentes y
oficiales de la PNC; los planes
educativos de esta institución
deberían capacitar al nuevo cuerpo
policial en el respeto a los derechos
humanos de los ciudadanos.
El proceso de desmovilización de los
antiguos cuerpos de seguridad, así
como el reclutamiento y
adiestramiento de la PNC fue
supervisado por la ONUSAL (Misión de
las Naciones Unidas para El Salvador).
El despliegue de la PNC se inició el 1
de febrero de 1993. El primer
departamento donde se retiraron los
antiguos cuerpos de seguridad y se
desplegó la PNC, fue Chalatenango.
Para diciembre de 1994, la PNC había
asumido control efectivo de las tareas
policiales en el territorio nacional.
IV.III Sistema Judicial.
Independencia del ejecutivo,
control de la impunidad por los
jueces y control sobre accionar de
los jueces. Consejo nacional de la
judicatura.
En esta área los compromisos
gubernamentales fueron:
Crear la Escuela de Capacitación
Judicial para formar jueces y
magistrados ajustados a la nueva
realidad del país.
Reformar la estructura del Consejo
Nacional de la Judicatura (organismo
que nombra y evalúa a los jueces)
para darle mayor independencia.
Reformar el proceso de elección y los
períodos de los magistrados de la
Corte Suprema de Justicia.
Crear la Procuraduría para la Defensa
de los Derechos Humanos (PDDH),
institución autónoma, que debe
supervisar el respeto a los Derechos
Humanos por parte de las demás
instituciones estatales.
Los cambios a la “justicia” penal
salvadoreña
La reforma integral a la justicia penal
salvadoreña fue posibilitada por
importantes cambios políticos y
sociales ocurridos en la década de los
años noventa. La firma de los
Acuerdos de Paz, en 1992, impulsó
cambios en la ley penal, procesal
penal y penitenciaria. Fruto de este
nuevo pacto social fue posible la
reforma penal total e integral que,
finalmente, fue instaurada en 1998.
La reforma de la justicia penal
permitió el cambio de un modelo
penal de sistema inquisitivo a uno de
inspiración acusatoria. No obstante, la
nueva normativa comenzó a
experimentar transformaciones,
incluso antes y durante los primeros
días de su entrada en vigencia. Estos
cambios continuaron en los años
siguientes. La mayoría de reformas
marcan una orientación al
endurecimiento de la política penal y
—entre otras intenciones— han sido
utilizadas como instrumento para la
obtención de beneficios políticos.
Así, los permanentes cambios
muestran la ausencia de una política
criminal integral y seria, que aborde
el problema de la violencia en un
contexto respetuoso de los derechos
humanos, de independencia judicial y,
en general, del Estado de Derecho.
Por el contrario, las iniciativas
implementadas contienen una
marcada tendencia de improvisación
y arbitrariedad, que al mismo tiempo
producen cambios técnicamente
deficientes que no solucionan el
problema.
Los cambios a la “justicia” penal
salvadoreña
La reforma integral a la justicia penal
salvadoreña fue posibilitada por
importantes cambios políticos y
sociales ocurridos en la década de los
años noventa. La firma de los
Acuerdos de Paz, en 1992, impulsó
cambios en la ley penal, procesal
penal y penitenciaria. Fruto de este
nuevo pacto social fue posible la
reforma penal total e integral que,
finalmente, fue instaurada en 1998.
La reforma de la justicia penal
permitió el cambio de un modelo
penal de sistema inquisitivo a uno de
inspiración acusatoria. No obstante, la
nueva normativa comenzó a
experimentar transformaciones,
incluso antes y durante los primeros
días de su entrada en vigencia. Estos
cambios continuaron en los años
siguientes. La mayoría de reformas
marcan una orientación al
endurecimiento de la política penal y
—entre otras intenciones— han sido
utilizadas como instrumento para la
obtención de beneficios políticos.
Así, los permanentes cambios
muestran la ausencia de una política
criminal integral y seria, que aborde
el problema de la violencia en un
contexto respetuoso de los derechos
humanos, de independencia judicial y,
en general, del Estado de Derecho.
Por el contrario, las iniciativas
implementadas contienen una
marcada tendencia de improvisación
y arbitrariedad, que al mismo tiempo
producen cambios técnicamente
deficientes que no solucionan el
problema.
IV.IV Creación de la procuraduría
para la defensa de los derechos
humanos, objetivos, funciones y
accionar actual.
La creación de la PDDH fue resultado
del acuerdo de paz de 1992. Es una
entidad independiente, encargada de
tutelar el respeto de los derechos
humanos, además de vigilar que las
instituciones estatales cumplan con
sus funciones constitucionales.
V. Sistema Electoral
Con la idea de garantizar el proceso
electoral, la Constitución de 1950
establece un Consejo Central de
Elecciones como autoridad suprema
en materia electoral, modificando el
sistema de 1986 en el cual las Juntas
Departamentales conocían de la
elección de Diputados a la Asamblea
Legislativa en la elección de
Presidente y Vice-Presidente de la
República.

El Consejo Central de Elecciones, a


partir de esa declaración, era elegido
por la Asamblea Legislativa. El Poder
Ejecutivo y la Corte Suprema de
Justicia presentaban una terna a la
Asamblea, escogiendo un propietario
y un suplente de cada una de las
ternas y se elegía directamente el
otro propietario y el otro suplente,
quedando formado por tres miembros
propietarios y tres suplentes.
En términos generales, el TSE tiene
dos funciones básicas:

Una función administrativa, que


consiste en planear, organizar, dirigir
y ejecutar los procesos electorales en
El Salvador para la elección de las
autoridades relativas a los cargos de
elección popular siguientes:

a) Presidente y Vicepresidente de la
República
b) Diputados al Parlamento
Centroamericano
c) Diputados a la Asamblea
Legislativa
d) Concejos Municipales.
Una función Jurisdiccional, que
consiste en impartir justicia electoral,
para garantizar el cumplimiento del
estado de derecho, en casos como las
demandas de los ciudadanos ante la
violación de sus derechos electorales
o dirimir conflictos de su
competencia.

Vi. tema económico-social:


En esta área el gobierno se
comprometió a:
Crear el Foro de Concertación
Económica y Social, organismo donde
tendrían representación los
sindicatos, las asociaciones
empresariales y el Estado para
dialogar sobre la política económica
del país.
Distribuir las tierras en zonas
conflictivas entre los ex combatientes
desmovilizados.
Las tierras que excedían las 245
hectáreas, así como aquellas
propiedad del Estado que no eran
reserva natural, debían ser
distribuidas entre los campesinos y
pequeños agricultores que carecían
de terrenos cultivables.
El cese definitivo de los combates se
dio el 1 de febrero de 1992, bajo la
supervisión de COPAZ y la presencia
notable de ex comandantes del FMLN
y sus antiguos enemigos formales.
Para que dicha reunión pudiese darse,
la Asamblea Legislativa aprobó el 23
de enero una Ley de Reconciliación
Nacional mediante la cual el Estado
salvadoreño se privaba de abrir
causas legales contra los
combatientes de la guerra, abriendo
una amnistía nacional. La baja masiva
y paulatina de efectivos de la Fuerza
Armada se fue dando mientras los ex
combatientes guerrilleros se
desplegaban de las zonas ocupadas
hacia quince áreas que previamente
se habían establecido para dicho
propósito. El armamento guerrillero
fue depositado en contenedores
controlados por ONUSAL, salvo
aquellas armas pequeñas destinadas
a la defensa personal
Agentes policiales de varios países
acompañaron en tareas de patrullaje
a la Policía Nacional, la cual había
dejado de depender del Ministerio de
Defensa Nacional; dicho
acompañamiento se dio hasta la
creación de la Policía Nacional Civil.
Por otro lado, la repartición de tierras
a los ex combatientes llevó más
tiempo de lo previsto, así como la
instauración de la Academia Nacional
de Seguridad Pública y la legalización
del FMLN como partido político.]
Dichos retrasos empezaron a crear
tensión entre las fuerzas políticas, lo
que llevó a COPAZ a convocar a una
recalendarización, la cual se llevó a
cabo el 12 de junio de 1992. Dicha
calendarización fue modificada en
repetidas ocasiones para ajustarse a
los plazos reales que marcaba el
ritmo del avance del proceso; es así
que, varios meses después de lo
previsto, el 15 de diciembre de 1992 se
celebró oficialmente el fin definitivo
del conflicto armado.
La principal crítica a la consecución
de los acuerdos es sobre la
parcialidad del cumplimiento,
decantándose todos los esfuerzos en
cumplir en su totalidad los acuerdos
referentes a la Fuerza Armada,
Derechos Humanos y fuerza policial,
destinando gran cantidad de recursos
a reformar esos rubros. El
debilitamiento de la Fuerza Armada,
la creación de la Procuraduría para la
Defensa de los Derechos Humanos y
el fortalecimiento masivo de la Policía
Nacional Civil ocuparon la agenda
principal. Sin embargo, el tema
económico y social se vio relegado a
un segundo plano, provocando
críticas y polarización política entre el
partido en el gobierno y el FMLN
como naciente partido político.

Vii. participación política del


FMLN como partido político
Frente Farabundo Martí para la
Liberación Nacional (FMLN) es un
partido político de izquierda, principal
fuerza de oposición de El Salvador,
creado originalmente como un
organismo de coordinación de las
organizaciones político-militares que
participaron en la guerra civil entre
1980 y 1992.
El FMLN, a más de 15 años de la firma
de los Acuerdos de Paz en 1992 y del
fin de la guerra civil posee una
importante representación en la
Asamblea Legislativa (parlamento). Es
también una de las dos fuerzas
políticas más grandes de todo el país,
siendo la otra el derechista Alianza
Republicana Nacionalista (ARENA).
Históricamente hablando, el FMLN es
el conjunto de fuerzas políticas que
protagonizaron por 12 años uno de
los dos bandos de la Guerra Civil de El
Salvador.
La Primera Convención Ordinaria del 4
de Septiembre de 1993 eligió a Schafik
Handal como Coordinador General del
FMLN. Las primeras elecciones en las
que el FMLN participó como partido
político legal fueron las presidenciales
de 1994 llevando la fórmula del Dr.
Rubén Zamora para Presidente y el
Dr. Francisco Lima para
Vicepresidente. Como todo partido
político en Centroamérica, el FMLN
tiene diputados en el Parlamento
Centroamericano.
El FMLN tiene presencia en los 14
departamentos del país y ha tenido
un crecimiento progresivo desde su
inserción legal hasta el grado de tener
bajo su administración casi todas las
ciudades primarias del país en donde
se concentra más del 50 por ciento de
la población total del país. En 1994
obtuvo 21 diputados y 15 alcaldías.
En 1997 obtuvo 27 diputados, 7
diputados al Parlamento
Centroamericano y 54 alcaldías. En el
2000 obtuvo 80 alcaldías. En el 2004
el número de sus alcaldías bajó a 34
pero ganó 31 diputados de los 84 que
conforman la Asamblea Legislativa.