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LA ENFERMEDAD_Qué es y para qué sirve

LA ENFERMEDAD_Qué es y para qué sirve

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Necesitaríamos escribir otro libro para tratar de profundi-
zar el tema de la mente, mientras tanto intentaremos resumir-
lo en las próximas páginas.
Nuestra mente está muy unida a las emociones y a los
sentimientos, influye sobre ellos y ellos a su vez sobre la men-
te. Un sentimiento de amor produce pensamientos positivos y
de unificación, el de celos en cambio produce unos pensa-
mientos negativos y sensación de separatividad.
El pensamiento influye también sobre el cuerpo. En su for-
ma negativa provoca tensiones musculares o trastornos orgá-
nicos. Algunos de estos trastornos son las llamadas enferme-
dades psicosomáticas, por la influencia de la mente ((psiquis))
en el cuerpo (usoma,). Ejemplos de ello son: La úlcera gastro-
duodenal, el asma, la obesidad, el cáncer..- Los bloqueos ener-
géticos generados por las tensiones nerviosas actúan sobre un
fondo físico alterado, produciendo la enfermedad.
Las expresiones tan oídas como: uSiento un nudo en la
garganta o en el estómagou, (me falta airer, utengo el corazín
a cien>, (me dan náuseasu, son traducciones del efecto de las emociones sobre nuestro
cuerpo.

Igualmente cierto es que el cuerpo influye sobre la mente,

106

to7

un cuerpo sano facilita la circulación de energías sutiles por
nuestro organismo y favorece un pensamiento sano, (mens
sana in corpore sanoo. En el cerebro se localizan algunos de
los procesos más importantes de elaboración de los pensa-
mientos y las emociones y se alimenta de la sangre que le lle-
ga a través de las arterias cerebrales. Si la sangre se encuen-
tra llena de sustancias tóxicas y estimulantes (tóxicos del café,
alcohol, tabaco, medicamentos), el cerebro y sus funciones (in-
teligencia, memoria, razonamiento...), sufren irremediablemen-
te las consecuencias de estas sustancias perjudiciales. No pue-
de haber una función cerebraI plena con la utilización de estas
sustancias desequilibrantes, ello lo iremos notando con el paso
del tiempo.

En una palabra, cuerpo y mente son dos partes de una
misma unidad, el ser humano; y ninguna de ellas puede estar
sana o enferma si la otra no lo está también. Por encima de
ellas se encuentra el espíritu o centro de luz (conocimiento),
amor y poder que hace posible la existencia del pensamiento
y del cuerpo, si el espíritu se encuentra de nosotros,
nuestros pensamientos, palabras y acciones están llenos de ar-
monía y belleza.

Toda enfermedad o trastorno tiene como origen y causa
una molo utilizoción de nuestros pensomientos y un descuído
de nuestro cuerpo, y a su vez toda enfermedad se acompaña
de un doble desequilibrio físico y psíquico, las dos zonas están
ntocadasr. Un trastorno psíquico produce unos desarreglos fi
sicos (hemos visto las llamadas enfermedades psicosomáticas)
y un dolor o molestia física no nos deja sentirnos a gusto psí-
quicamente. Cuando nos duele el dedo gordo del pie la mo-
Iestia no está sólo localizada en esa zona sino que es un ma-
lestar general.

Los problemas psíquicos (al igual que los físicos), los pro-
blemas del diario vivir, los reveses y los sufrimientos, surjen
ante nosotros para que los afrontemos, no podemos huir ya
que si así lo hacemos volverán a la vuelta de la esquina du-

108

plicados o aumentados por diez, y cada vez son más difíciles
de solucionar. Son pruebas de superoción y si las hacemos
frente, sin huir, a su tiempo, saldremos fortalecidos' Hemos
ejercitado nuestra voluntad como el atleta ejercita sus múscu-
los en la preparación de una carrera' aumentando así nuestra
capacidad de resistencia y aguante. Del mismo modo una de-
bilidad abre la puerta a otra más y es fácil ndejarse llevaru, va-
mos miento para que nos demos cuenta de que hemos tomado un
camino erróneo.

Los sufrimientos tanto físicos como psíquicos no son un ín-
justo castígo, son la consecuencia o el efecto de situaciones
desequilibrantes anteriores, por muy remotas que nos puedan
parecer en el tiempo y espacio; y preparan un cambio en la
evolución de la persona.
La vida humana debe ser una continua lucha contro sus li'
mitacíones, una lucha contra los obstáculos que impiden su
expansión, una búsqueda de verdadero sentido de nuestra
existencia, una profundización en el nsí mismoo.
Hay que uiuir tonto lo agradable como lo desagradable, la
luz como la oscuridad, el calor como el frío; vivir el placer y el
clolor e intentar situarse por encima de ellos. Cuando Io desa-
gradable está ahí (físico o psíquico) hay que vivirlo, no hay
que buscarlo pero tampoco rechazarlo.
Esto no indica un conformismo pasivo, la vida es una con-
tinuo occión, un cambio permanente y necesitamos mucha
fuerza para (cambiar lo que se puede cambiar y aceptar lo
que no se puede>. Confiar en que las cosas que no nos gus-
tan no ocurren para nuestro mal. Lo que nos parece bueno o
rnalo se sitúa como el trabajo de una inteligencia o fuerza infi-
rritamente mayor que nuestra mente pensante, la energía de
la Naturaleza, la Mente Universal, el Todo' Dios..' Como lo
queramos llamar, que actúa encaminando al universo hacia su
perfección.

Esta misma fuetza actúa en el interior de todos los seres

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vivos, y se encuentra en lo más profundo de nosotros, es
nuestro verdadero ser, el Yo Soy, que algunos sitúan en nues-
tro corazón (no en el corazín físico). Es una chispa de la divi-
nidad.

Debemos entre todos buscar una transformación social a
través de crear un entorno fauorable al crecimiento y desarro-
IIo del propio indiuiduo. Buscar el cambio sin hacer caso a lo
que dice el refrán, umás vale malo conocido que bueno por
conocer>. Muchas personas prefieren vivir en la ignorancia, ya
que al tener un conocimiento g odarse cuento> de las cosas se
ven obligados a actuar y a cambiar, y todo cambio expone a
una pérdida de la nsupuestau seguridad, y con frecuencia se
acompaña de sufrimiento.
Aprendamos poco a poco a vivir la realidad presente, el
aquí y el ahora; el ayer ya pasó y no existe, el mañana aún no
ha llegado, como el niño que juega y se olvida de todo lo de-
más, viviendo en cuerpo y alma el juego, haciéndose uno con
é1, sin distinguir apenas sus nlímites,, los dos son la misma
cosa y el resto del mundo ha desaparecido.
Esta facilidad que teníamos de niños, la hemos ido per-
diendo dÍa a día mientras hemos desarrollado la mente que
razona, que piensa, que (piensa mal>.
Nuestros pensamientos, en su mayor parte incontrolados,
no pensomos Io que queremos, más b¡en (somos pensados,
por ellos, no nos dejan vivir el presente. Ellos se alimentan del
pasado, de los recuerdos más o menos verdaderos y de los
proyectos del futuro que no existen en ningún otro lugar más
que en nuestra cabeza.
Es necesario aumentar nuestro poder de concentración,
acostumbrarnos a pensar en una cosa sólamente, pero nuestra
mente dispersa se niega continuamente a ello. Tan pronto
pensamos en el tiempo que hace como en lo que comimos
ayer, o en lo que haremos en las próximas vacaciones; alguien

110

dijo que unuestros pensamientos son como un mono que salta
de rama en rama>.

Si estoy concentrado en cada momento de mi vida; actua-
ré, pensaré, sentiré, con lo mejor de mí mismo, seré más cons-
ciente del presente y viviré más cerca de la Verdad.
Si cqlmo las turbulencias de mi mente, en ese momento
me siento más unido al Todo, Ia mente es con frecuencia un
tnstrumento de diuisión, de separación. Unido al Todo vivo
más y me siento en profundidad, vivo más Yo Soy (no con-
fundirlo con el pequeño uyo, o ego, que nos separa de cuanto
nos rodea).

Cuando como una manzana todo mi ser debe estar allí,
ncomiendo la manzonar; pero en realidad no disfrutamos de
su gusto ya que nuestro pensamiento está en otro lado y con
él nosotros también, recordando el pasado o proyectando ha-
cia el futuro. De esta manera se nos escapa el presente, la
única realidad viva.

Nado concentra tanto Ia mente como el omor; cuando ha-
cemos las cosas por amor, incluso las más insignificantes, re-
cobran sentido para nosotros. Si sentimos lo que estamos ha-
ciendo cada acto de nuestra vida se convierte en algo sagrado
para nosotros.

La vida debe ser una constante búsquedo de la uerdad:
obuscod Ia uerdad y lo uerdod os hord libres". Esa verdad es a
veces difícil de ver ya que nuestros pensamientos, nuestros te-
mores o deseos la distorsionan. Nos colocamos nuestros pro-
pios oanteojos> con un cristal de un solo color y todo lo ve-
rnos a su través, sin darnos cuenta que la realidad es otra o
como mínimo es más amplia.

"No uemos /os cosos como son

sino como pensamos que son>.
Esta búsqueda está más en manos de la mente intuitiva y
lejos de la mente que piensa.
Es cierto que este caminar hacia la verdad puede estar
unido a un mayor sufrimiento, pero también es cierto que por
la ley de compensación o del equilibrio, el sufrimiento va

111

unido a una mayor plenitud, a un verdadero placer. Con t're-
cuencia llegamos al conocimiento o traués del sufrímiento, y
como ejemplo la persona que por su enfermedad y los dolo-
res que siente llega a unas ideas higienistas o parecidas, que le
hacen conocerse un poco más. E[ dolor y el sufrimiento llevan, e impulsan hacia una búsqueda, a querer salir de esa
situación, aunque eso sí afrontándola y sin huir.
Busquemos la verdad cueste lo que cueste, piensen lo que
piensen de nosotros, y necesitaremos valor para mantener las
propias convicciones aunque no sean populares.
Desgraciadamente la educación recibida en la familia y en
la escuela, las enseñanzas de la llamada (religión católicau, la
estructura social y de gobierno, se basan en la imitoción de un
comportamiento considerodo como bueno. El individuo no ac_
túa por sí mismo y repite Io que hacen los demás, lo que está
bien visto, no busca.
Frecuentemenle el sut'rímiento es debido a que el exterior
< con orreglo o nuestros deseos, las cosas
que nos ocurren no nos gustan. Normalmente ante una situa-
ción favorable respondo sintiéndome bien, y si la situación es
desfavorable sufro. De esta forma dependemos totalmente del
exterior. Si un día me apetece pasear y está lloviendo, sufro y
me pongo tenso por ello.
No podemos ser felices si dependemos de objetos, perso-
nas o circunstancias sobre las que no tenemos ningún control;
estaremos siempre a merced de ellas. Como un proverbio
dice: uSi comprendes, las cosas son como son, si no compren-
des, las cosas son como son>.
Me dejo llevar por la satisfacción de los deseos, y aunque
esto puede parecer una liberación, soy un esclavo. Comienzo
a consumir comida, bebida, tqbaco, dínero, y por qué no,
sexo. Incluso en tiempo de ocio no estamos a gusto si no con-
sumimos, nos es muy dificil estar con nosoúros mismos disfru-
tando de la Natura,leza o de Ia gente.
La excesiua sotist'occión de los deseos produce sufrimiento,

1t2

me creo líberado cuondo soy un esclauo, no puedo controlar
mis deseos y sólo vivo para buscar placer en ellos. iY a vivir
que sólo son cuatro días! A esto añadimos el sufrimiento con-
secuencia de unos hábitos erróneos, visto ya en la primera
parte del libro.

Sí no economizo lo energía sexual, su derroche puede lle-
uarme al agotamiento y lo enfermedad La relación sexual sin
un sentimiento de amor, de ternura y de unión además de físi
ca, mental y espiritua[, produce un vacío energético y psíqui-
co. En esta relación es necesaria una entrega total al otro ser
sin irrterferencias de la mente. Su mal uso nos lleva irremedia-
blemente hacia el agotamiento físico y mental.
Otras veces intentamos llenar el vacío interno y profundo
de nuestras vidas ocumulondo cosos: necesitamos una televi-
sión en color, un vídeo, un coche de lujo, unas vacaciones en
Honolulú, un apartamento para veranear, mucho dinero, po-
cler y control sobre las personas. En esta sociedad del consu-
rno es más importante tener que ser: ntanto tienes, tanto va-
leso, y cuanto más tenemos más derrochamos y queremos.
Es necesario concentrarnos en /os ospectos positiuos de las
cosos desplazando así sus aspectos negativos, centrarnos en
los beneficios físicos y psíquicos que resulta de ello, viendo
cómo poco a poco se va fortaleciendo la voluntad. Para re-
nunciar a algo conscientemente eI individuo tiene que ver que
lray otra cosa que merece más la pena.
El ser humano que verdaderamente ES, no consume, es
fcliz con lo que tiene, acepta lo que ocurre aunque intenta
rnejorarlo si puede, trabaja por el bien de los que le rodean,

¡riensa por sí mismo y es el primero en rechazar la injusticia
social. Sabe que continuar consumiendo es la mejor manera
rle mantener la sociedad actual. El ser humano que ES vive
rle una forma sencilla sabiendo renunciar a las cosas materia-
les innecesarias.

Nuestros pensamientos y sentimientos egoístas, los pensa-
rnientos negativos, los sentimientos de celos, envidia, orgullo,

I

I

I

113

vanidad... hacen que nos sintamos aislados con respecto al
mundo, a la naturaleza g a los demás seres humanos. Esta
sensación de separatividad nos produce angustia y por ello
buscomos una

"seguridad"; muchas porejas, grupos y socieda-
des son prueba de ello. Otras ueces y tambíén por lalto de se-
guridod Io persona se dedica a acumular excesiuos cantidodes
de dinero. Ambas cosos don lugar a un aislomíento coda uez
mayor, tanto o uno como ol otro les aterroriza perder el díne-
ro o las personos.

Del mismo modo, cuondo desaparecen estos pensamientos
y sentimientos erróneos y aporece el sentimíento de amor,
nos sentimos unidos con todos los seres humanos y el univer-
so entero. En este momento el sentimiento de amor no es diri-
gido sólamente hacia una persona, sino a todo cuanto nos ro-
dea y el amor se convierte entonces en la fuerza más podero-
sa de unificación. Si nos sentimos uno con el Todo, desapare-
ce la angustia y la sensación de soledad. La relación amorosa
y la relación sexual son dos formas de buscar esa unidad.
Desgraciadamente la mayoría de las personas buscan ser
omados en uez de amar. Buscan recibir sin dar, nno sabenu
que para recibir amor hay que darlo primero.
La verdadera generosidad y la entrega a los demás son
necesaria en el crecimiento de la persona. El omor es la t'uerza
más grande que mueue el uniuerso, por sí solo es capaz de
hacer cambiar muchas cosas. No lo confundamos con los sen-
timientos de apego o de celos, que son diferentes manifesta-
ciones de nuestro egoísmo. El amor es entrega y los celos po-

sesión.

Es necesario aprender a dor amor sin esperor nada a com-
bio, sin condiciones, simplemente ser feliz porque se ama
Amar a una persona aunque dentro de un minuto pueda de-
saparecer de nuestro lado. Amar lo que hacemos, lo que so-
mos, amar a la Naturaleza, a los vegetales y a los animales, al
sol, al aire que respiramos, ...
Hay que ejercitar la mente en desarrollar pensamientos

774

posifiuos ya que con el paso del tiempo estos pensamientos
pueden convertirse en hábitos y se producen ya de forma au-
tomática.

Estos pensamientos atraerán acciones y pensamientos de
la misma vibración, de este modo podemos ir poco a poco
cambiando nuestro entorno. Nuestros pensamientos atraerán
a personas con pensamientos semejantes Emitimos ondas
pensamiento que se unen con ondas-pensamiento semejantes
emitidos por otra persona, estamos oemítiendo, en la misma
longitud de onda, icómo la radio!
Si queremos salir de una situación desagradable tenemos
qúe pensar y uisualízar una situación que nos guste y pensan-
do en ella damos el primer paso para que se realice.
Cuando juzgamos a alguna persona, pensamos mal o la
criticamos estamos absorviendo, sin darnos cuenta las cualida-
des de las que hablamos. Cuando fíjamos nuestro otención en
lo negatíuo y en Io destructiuo nos acercamos o e//o. Si al
niño pequeño le repetimos visualizamos cayéndose, seguro que ocurre, el niño se cae.
Es mejor, por nuestro bien, euitar las conuersaciones sobre
ent'ermedades, y nunca podemos sobre nues-
tros problemas o sufrimientos o sobre el mal y el sufrimien-
to ajeno, ya que grabamos estos incidentes en nuestras

mentes.

nLas experiencias desagradables, las pérdidas o cualquier
imperfección que os haya ocurrido tiempo atrás no pueden
ser abrazadas y mantenidas en el presente., Ya pasaron, para
t1ué recordar cosas que no tienen remedio o que no existen;
con el recuerdo las atroemos. Ha sido repetidas veces demos-
lrado que las personas que tienen miedo a contraer cáncer
tienen muchas más posibilidades de sufrirlo.

Cuando enviamos un pensamiento negativo, de odio o
rencor contra alguien, por la ley de causa y efecto (todas
nuestras acciones, pensamientos o sentimientos tíenen un
efecto) va a producir un trastorno psíquico y físico en

115

nosotros. A veces este efecto tarda mucho en aparecer y es
difícil relacionarlo con el origen del trastorno.
Con este proceder perdemos energía mental y físíca. Tras
un acceso de cólera o rabia, nos encontramos con menos
energía y muchas veces, si somos algo conscientes, con males-
tar interno (no físico), que nos indica nuestro comportamiento
err6neo.

Pensemos en ese momento que la otra persona puede te-
ner sus razones, que nosotros desconocemos, para actuar de
tal forma. Si criticamos a alguien, terminemos al menos di-
ciendo algo positivo de su forma de ser.
La vida del hombre debe ser una acción y un intento cons-
tantes de mejorar sus propias condiciones. El cambio interno
es fundamental y cuando lo llevamos a cabo influímos enor-
memente en los que nos rodean, y no es por la palabra como
mejor se enseña sino por los hechos.
Tu actitud ante la vida puede hacer que muchas personas
de tu alrededor reflexionen sobre la posibilidad de cambio,
aunque también es cierto que habrá muchas que se te opon-
gan, por e[ sólo hecho de que eres diferente a ellos y no te
dejas guiar como uel rebaño,. Cuando algunas personas sien-
ten que algo les llega a lo más íntimo, se defienden pasando a
un ataque injustificado y a veces con mucha violencia.
Pero nuestras acciones, Io que hocemos, no tíene por qué
estar en función de los resultodos. Si tú sientes lo que tienes
que hacer, lo haces y no esperas los resultados, si éstos son
ubuenos, bien y si no lo son, es igual, tú sigues haciendo lo
que sientes. Haces tu trabajo porque si porque hay algo en tu
interior que te impulsa a hacerlo. Si alguien te pregunta por
qué lo haces, puedes no saber qué responderle, o puedes de-
cirle que es por la acción en sí. Esta clase de trabajo favorece
un crecimiento evolutivo del individuo y de la comunidad.
Para cambiar y evolucionar a través de todas nuestras ex-
periencias vividas, hay que tener esperanza, creer en Io uido,
que es a la uez olgo t'uerte y hermoso. No la oquememos en

116

cuatro días,. Tener t'e en que al ir superondo los problemas
nos fortolecemos codo dío un poco mds y estamos cadq uez
mds cerco de conocer el uerdadero sígnit'icado de Ia uída.
Todo el trobajo de una uida estó en el

"conócete a tí mis-
mo". Es bueno que frecuentemente nos preguntemos Zquién
soy yo?, áqué soy yo? y esperemos la respuesta, por supuesto
no nos sirve una respuesta mental. oCuando la mente se refu-
gia de la influencia de los sentidos, del mundo exterior, pro-
fundizamos en lo que somos, cuando la mente se concentra
en una sola idea el mundo sensible se desvanece, esto es me-
ditaciónu.

Igualmente es necesario el desarrollo de la paciencio. En
cualquier cambio nos veremos reflejados en ese niño que co-
mienza a caminar, se tropieza y cae una vez g otra vez más, g
después de cada caída vuelve a levantarse y continúa De
igual modo podemos tropezar g caeÍ, pero cada caída debe
darnos fuerzas para avanzar.
En el camino hacia la salud mental debemos aprender a
expresor nuestras emocíones y sentimientos. Cuando sentimos
algo y no [o expresamos o incluso aparentamos lo contrario,
favorecemos la aparición de la ansiedad y la nenfermedad
mentalr. Si tenemos la suerte de contar con una persona que
verdaderamente nos escuche puede sernos de gran utilidad a
la hora de expresar y resolver los problemas. Sólo con escu-
charnos nos ayuda mucho.

Hoy en día se considera que expresar algunas emociones
es síntoma de debilidad, de falta de control y así por ejemplo
está mal visto llorar en público, más incluso en el hombre que
en la mujer.

Cuando el sentimiento aparece, Zqué pueden pensar los
demás? dice la mente, y ordena que no se exprese. Se silencia
el mensaje del cuerpo. Se reprime el sentimiento disminuyen-
do la respiración; la persona angustiada o tensa tiene una res-
piración superficial y agitada; y produce contracciones muscu-
lares, el cuerpo se vuelve más rígido. Aparece un bloqueo
energético.

r17

Es necesario eliminar estas tensiones musculares, siendo
conscientes de ellas, sintiendo el cuerpo, expresándonos y co-
municdndonos con é1. Con este desbloqueo favorecemos la
expresión de los sentimientos.
Vemos a continuaciín olgunas técnicas sencillas de trabaio
que pueden ayudarnos, son técnicas de concentración, medita-
ción y visualización. Nos ayudan a ser conscientes del momen-
to, - Sentado en el suelo, con los pies cruzados, manteniendo
la columna recta, siéntete una antena que capta la energía del
universo, ella entra por lo alto de tu cabeza e inunda tu cuer-
po. Lleva la atención a la respiración, como inspiras, como ex-
pulsas el aire, y en el momento de retener siéntete unido al
universo.

- Al inspirar, junto con el aire entra la energía del univer-
so en ti al expulsar el aire te entregas y te proyectas hacia el
mundo.

- Visualiza a un palmo por encima de tu cabeza el sol,
siente su luz, energía y calor, con la respiración relajada y
profunda, el sol va penetrando en tu cuerpo y desciende len-
tamente hasta situarse en el coraz6n. Siente el corazón lleno
de luz y energía.

"El corazón de oro."
- Sintiendo todo tu ser, repites mentalmente o de voz: YO
SOY, (no el uyou pequeñito o ego, sino el yo soy, que es parte
del todo). YO SOY, luz, amor y poder. YO SOY la conscien-
cia de mi mente y la energía que cura mi cuerpo.
uQue la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la

tierra.>

118

119

I

3." parte

Qué hacemos ante la

(Crisis de desintoxicación)
y la enfermedad crónica

Porque la enfermedad es agotamíento, sLt
recuperación pasa por el reposo y un nueuo
planteamiento de uída.
Los crisís físicas o mentales, preceden
a los grandes cambios.

!l

1. QUE HACEMOS ANTE UNA CRISIS DE DESINTO-
XICACIÓN: Catarro, Anginas, Fiebre, Cólico, Vómi-

tos, Diarrea,...

Como vimos en los capítulos anteriores, cuando la acumu-
lación de sustancias tóxicas en el interior de nuestro organis-
mo supera el máximo tolerable se produce una Crisis de De-
sintoxicación aguda, y de esta forma al eliminar las sustancias
tóxicas continúa viviendo en unas condiciones más sanas y fa-
vorables. No intentemos pues protegernos contra dichas crisis
ya que al evitar una mayor acumulación de sustancias tóxicas
cumplen una función curativa.
Estas crisis son lo que conocemos como: fiebre, enfria-
mientos, gripes, dolores agudos, cólicos renales, diarreas, vó-
mitos, empachos, ... etc., y suelen ir además acompañadas de
dos síntomas muy característicos, el cansancio y la falta de
apetito.

Por si solo el cuerpo nos señala el camino a seguir, debido
a que en la digestión y asimilación de los alimentos se gasta
mucha energía, necesaria en este momento para el proceso
curativo,'la falta de apetito nos indica que no debemos comer.
Si en este momento no comemos la energía que ahorra nues-
tro organismo es invertida íntegramente hacia los procesos de
desintoxicación, regeneración y curación.
fa fatiga o el cansancio nos indica la necesidad de descan-

t27

so, y si así lo hacemos la energía del cuerpo trabaja y se con-
centra también en la curación. Es como dar un parón en
nuestra vida normal, para que la energía vital que nos man-
tiene vivos y nos permite movernos y trabajar, sea utilizada en
expulsar las sustancias tóxicas acumuladas y en reparar las
zonas enfermas.

A continuación vemos las diferentes clases de reposo o
descanso que aconsejamos en las crisis de desintoxicación, lo
que los higienistas recomendamos ante un catarro, gripe, vó-
mitos, diarrea, anginas, bronquitis... Estas son las diferentes
formas de reposo, con las que la energía del cuerpo se dedica
a la desintoxicación y reparación de las zonas enfermas:
Reposo físico, térmico, sensorial, emocional, mental, diges-
tivo y de asimilación.

REPOSO F/SICO
Se aconseja descansar lo más posible teniendo en cuenta
la situación de nuestro cuerpo, lo mejor es guardar cama. Si
nos levantamos de la cama lo hacemos sin brusquedad, lenta-
mente, sentándonos en principio ya que podemos sufrir un
mareo, más aún cuando el reposo físico se acompaña de ayu-
no. Si nos apetece podemos dar un ligero paseo pero sin olvi-
dar que la actitud de reposo es la de mayor ayuda durante la
cnsls.

REPOSO TERMICO (ni

frío ni calor)
Para favorecer esta clase de reposo es recomendable evi-
tar las temperaturas extremas y los cambios bruscos de tem-
peratura. No es aconsejable abrigarse excesivamente, y mien-
tras permanecemos en la cama nos encontramos ligeros de
ropa o casi desnudos, aunque tapados con las mantas necesa-
rias y sin pasar frío.
Si tenemos los pies fríos podemos calentarlos con una bol-
sa de agua caliente. Si hay calefacción procurar que la tempe-
ratura no ascienda por encima de los 20 grados, y es conve-
niente tener un recipiente de agua cerca del radiador para hu-

722

midificar el aire ya que la calefacción tiende a secarlo mucho.
De todas formas es más recomendable usar más mantas y
una bolsa de agua caliente, manteniendo la habitación lo más
aireada posible, aunque sin excederse durante el invierno.

REPOSO SE]VSORIAL, EMOCIONAL Y MENTAL
Evitamos todos los ruidos y cualquier cosa que nos pueda
agitar y molestar, manteniéndonos en calma y relajados. Evi-
tamos las emociones fuertes y nos situamos en una actitud
positiva aceptando la crisis como una experiencia válida y cu-
rativa y no como un fallo de la naturaleza de nuestro organis-
mo. Aceptar la enfermedad es el primer paso hacia su cura-

ción.

Evitamos discusiones y somos conscientes del momento
que vivimos, sin dejarnos llevar por la ansiedad, las preocupa-
ciones o las prisas. nHay un tiempo para cada cosa.) De esta
forma ayudamos a la naturaleza y a su energía en el proceso
de curación.

t23

Eliminamos los perfumes, las colonias, los desodorantes y
otras sustancias olorosas fuertes.
Nos mantenemos en penumbra o semi-penumbra, muy im-
portante sobre todo cuando sufrimos dolores, jaquecas, o crisis
fuertes.

La aplicación local de calor (bolsa de agua caliente) o un
baño de agua caliente pueden aliviar Ia mayoría de los dolo-
res, excepto el dolor de cabeza en el que se recomienda colo-
car un paño de agua fría sobre la frenle, manteniendo a su
vez los pies bien calientes.
No nos forzamos en hablar, leer o desarrollar otras activi-
dades de tipo intelectual y tampoco vemos la televisión.
El descanso sexual es importante en estos momentos de
crisis. La actividad sexual puede dar lugar a una pérdida im-
portante de energía, aumentando el agotamiento y los sínto-
mas de decaimiento, cansancio y fatiga.
Evitamos el contacto con ropas o sábanas de fibra sintéti-
cas. (Ver el apartado de higiene corporal.)
iPor supuesto, no fumar ni dejar que nadie lo haga en

nuestra presencia!

REPOSO DIGESTIVO Y DE ASIMILACIO/V
Como veíamos más arriba, durante las crisis de desintoxi-
cación se aconseja gastar la menor cantidad de energía posible
en el proceso de digestión. Haciendo caso al instinto del cuer-
po, y ya que manifiesta una disminución del apetito, reduci-
mos la cantidad de alimentos.
Ante cualquier crisis desintoxicativa, más aún si esta se
acompaña de fiebre, lo ideal es el ayuno, y nos mantenemos
solo con agua de manantial poco mineralizada. (Ver el capítu-
lo del agua.)

Si no ayunamos nos mantenemos a caldos de verduras
(esto puede ser recomendable en tiempo muy frío) o a zumos
de frutas, o como máximo a régimen de frutas o crudos. Todo
ello es menos aconsejable que el ayuno a agua.

724

Durante el ayuno bebemos sólamente agua y sólo cuando
tenemos sed. No hemos de confundir la sed con la sensación
de boca seca, en cuyo caso nos enjuagaremos la boca sin tra-
gar el agua. Respetando la inteligencia interna del cuerpo y su
instinto de conservación, bebemos sólamente cuando sentimos
sed. (Ver más adelante el capítulo del ayuno.) El agua muy
fría puede producir molestias de estómago.
Cuando la crisis se acompaña de una sensación de mucho
frío bebemos algún caldo de verduras aislado y muy aguado y
sin añadir nada más: ni sal, ni aceite...
Nos mantenemos en ayuno durante uno o más días mien-
tras los síntomas continuan.

LA

"LIMPIEZA,, DEL CUERPO
De tiempo en tiempo decidimos mejorar el aspecto de
nuestra casa; aprovechando las vacaciones y sin utilizarla, ce-
rramos las puertas a la gente, limpiamos las paredes, pinta-
mos los muebles, tiramos los tabiques, arreglamos las averías,
ponemos una nueva instalación de luz... toda la casa queda
opatas arriba,, no hay forma de vivir allí. Pasado el tiempo
hemos reparado todos los desperfectos y la casa vuelve a es-
tar en condiciones para vivir más cómodamente.
Con nuestra forma de vida tan ajetreada, es bueno hacer
lo mismo de vez en cuando con nuestro cuerpo, sobre todo,
cuando se queja de algo, está cansado o ha provocado una
crisis de desintoxicación. Lo cerramos al exterior (ayuno y re-

t25

poso), y él mismo pondrá las cosas patas arriba, removerá y
eliminará la porquería y reparará las zonas dañadas, volvien-
do así a una mejor condición de uhabitabilidad,.
Nuestro cuerpo, en su fase de limpieza y restauración no-
tará malestares, e incluso es posible que reaparezcan síntomas
ya padecidos de uenfermedadesu que creíamos curadas. Enfer-
medades que creíamos haberlas eliminado cuando en realidad
fueron sólamente encubiertas y tapadas con los medicamen-
tos. Luego, todo se renueva y poco a poco nos recuperamos.
Para limpiar nuestro organismo con frecuencia es necesa-
rio removerlo antes, es como un pozo con el fondo de lodo y
porquería y que queremos limpiar; no tenemos más remedio
en principio que enturbiar toda el agua. En este momento pa-
rece que el pozo está más sucio, pero en cambio sabemos que
no es así que es un proceso de limpieza. Lo mismo ocurre a
nuestro organismo durante las Crisis de Desintoxicación. Du-
rante dichas crisis el cuerpo parece estar más enfermo, más
sucio, debido a que la porquería acumulada y almacenada ha
sido removida con el fin de ser eliminada.

2. QUE HACEMOS ANTE LA ENFERMEDAD

cRoNrcA (r)

LAS DIETAS DE DESINTOXICACION
En la enfermedad crónica utilizamos las mismas indicacio-
nes y el reposo vistos en las crisis de desintoxicación aguda,
aunque de forma más continuada. Si el ambiente en el que
nos encontramos no Íavorece el descanso nos marchamos a
un lugar tranquilo, si es posible en plena naturaleza, donde
nos olvidamos un poco del trabajo y la vida diaria.
Si con cualquier tratamiento médico eliminamos los inten-
tos de desintoxicación del cuerpo, llegado un momento la to-
xemia se acumula en exceso y el organismo intenta liberarse
con un proceso menos Íuerte pero de más larga duración, es
la Enfermedad Crónica. Esto traduce un intento del cuerpo
por eliminar las sustancias extrañas, a pesar de nuestros es-
fuerzos para que permanezcan dentro.
Un ejemplo de ello puede ser lo que se conoce como
obronquitis crónica,. Al eliminar sistemáticamente muchos ca-
tarros con medicamentos y continuar con la misma forma de
vida errónea (comiendo mal, fumando...), llegado un momen-
to, el organismo comienza a tener una eliminación menos in-
tensa y más continuada a través de la tós, la mucosidad y la
expectoración, es la llamada ubronquitis crónica,. (Ver el capí-
tulo de la enfermedad crónica en la 1.u parte del libro.)

726

t27

Si la enfermedad crónica continúa, lentamente los órganos
más afectados van perdiendo su función normal, al mismo
tiempo que sufren un proceso degenerativo que puede termi-
nar finalmente en una destrucción del órgano, es la ENFER-
MEDAD DEGENERATIVA.
En la enfermedad crónica intentamos orientar todas nues-
tras acciones a conseguir que el organismo se encuentre en
las mejores condiciones posibles para eliminar la mayor canti-
dad de sustancias tóxicas y reparar las zonas dañadas. Fre-
cuentemente el cuerpo recurre a una Crisis de Desintoxicación
que acelera el proceso, y en los otros casos la eliminación de
las sustancias tóxicas y el proceso de recuperación se lleva a
cabo de forma más lenta, sin que aparezcan crisis agudas.
Teniendo en cuenta el esquema de la distribución de la
Energía Vital en los tres grandes sistemas: nutrición, relación,
eliminación (ver la primera parte del libro), cuando el cuerpo
se encuentra agotado y enfermo es necesario mantener repo-
so en los sistemas de nutrición y relación: Reposo físico, Repo-
so térmico, Reposo sensorial, emocional y mental, y Reposo
digesiivo, semejante aunque de mayor duración que en las cri-
sis agudas De esta forma el organismo centra todas sus fuer-
zas en la función de eliminación.
Hemos visto ya las diferentes clases de reposo al hablar de
Ios cuidados higienistas en las Crisis de Desintoxicación. Nos
centramos ahora en el reposo digestivo y de asimilación, las
dietas de desintoxicación y el ayuno. Mientras que en las crisis
agudas podemos hacer un ayuno corto sin ninguna prepara-
ción anterior, cuando se trata de un reposo digestivo o de
ayuno más largo conviene hacerlo tras una buena preparación
a través de las llamadas Etapas Alimenticias.

LA S ETAP AS ALIMEIVTICIAS
El descenso lento en la alimentación facilita la evacuación
de los residuos intestinales y la disminución del apetito, evitan-
do o aliviando así el hambre que puede llegar a sentirse en un

728

.'ambio brusco al ayuno. Esta preparación basada en los ali-
rnentos vivos supone también un aporte de sustancias vivas:
vitaminas, minerales, enzimas... que favorecen las reacciones
t¡uÍmicas de desintoxicación, al mismo tiempo que el cuerpo
l;rs almacena para utilizarlas en un posible ayuno.
Además, el descenso lento en la alimentación favorece que
l¿s crisis de desintoxicación sean más suaves y menos mo]es-
tas, llegando incluso a presentarse no como verdaderas crisis
s¡no como síntomas de desintoxicación aislados No olvidemos
(lue con el cambio de alimentación no perseguimos una mejo-
r.r instantánea de los síntomas sino la vuelta progresiva a la
s¿lud de todo nuestro organismo. Frecuentemente durante los
¡rrimeros días del proceso desintoxicativo aumentan los sínto-
n)as que venimos sufriendo o reaparecen otros antiguos, tapa-
,los o eliminados anteriormente con los tratamientos médicos.
l.a aparición de estos síntomas indica la puesta en marcha de
los mecanismos de regeneración y desintoxicación.
Controlamos el paso de una etapa a otra tomándonos por
l,r mañana el pulso y el peso. Nos tomamos el pulso inmedia-
l,rmente después de despertarnos y antes de levantarnos de la
(i)ma, y el peso después de orinar, antes de desayunar y siem-

l)re con la misma ropa o mejor desnudos.
Si ayunamos en casa, nos mantenemos en cada etapa ali-
rrrenticia hasta que el peso se estabilice durante un par de
rlías, en los que no haya una pérdida superior a 100 ó 200
,¡rs. y el pulso no aumente ni descienda en unos 20 latidos al
rlc antes del comienzo del proceso
Es bueno que como término medio el pulso se encuentre
,'ntre los 50 y los 80 latidos por minuto. Cuando el ayuno es
vigilado por una persona experta no es necesario seguir rígi-

r Iamente estos consejos.

Veamos a continuación las diferentes etapas:

REGIME]V ASOCIADO:
Como ya hemos visto, el régimen asociado es la alimen-

729

tación ideal para una persona desarrollando cualquier activi-
dad, y será la primera etapa para las personas que lleven una
alimentación . Tras unos días, cuando el pulso y el
peso se estabilicen podemos bajar al régimen inferior. Se pue-
de suprimir progresivamente, las proteínas, las grasas, y los al-
midones (y de éstos, primero los cereales). Podemos también
hacer un paso intermedio eliminando el desayuno y haciendo
un asociado de dos comidas.

REGIMETV DE CRUDOS:
En esta etapa comemos sólamente alimentos crudos elimi-
nando totalmente los almidones concentrados, las grasas y las
proteínas. Un desayuno de medio kilo de fruta fresca del tiem-
po, y una comida y cena de medio kilo de fruta o una ensala-
da. Es mejor comer fruta de una sola clase en la misma comi-
da y al menos una ensalada al día, combinando de esta forma
la fruta y la verdura.
Cuando el peso y el pulso se estabilizan podemos pasar a

la siguiente etapa.

REGIMEN DE FRUTAS:
Comemos medio kilo de fruta fresca de una sola clase en
cada una de las tres comidas, variando de fruta a lo largo del
día.

Cuando el peso y el pulso se estabiliza bajamos al siguien-

le régimen.

REGIMEN DE MEDIA FRUTA:
Comemos un cuarto de kilo (250 gr.) de fruta fresca, de la
rnisma forma que en el régimen anterior. Cuando el peso y el
pulso se estabilizan podemos bajar a la siguiente etapa o ayu-
no.

A los regímenes de crudos y frutas se les llama DIETAS
DE DESINTOXICACION, ya que favorecen la eliminación de
toxinas y la recuperación del cuerpo.

iN

130

131

3. QUE HACEMOS ANTE LA ENFERMEDAD
CRONICA (II) - Et AYUNO

Durante el oyuno bebemos agua y sólo cuondo tenemos
sed. No nos obligamos a beber una excesiva cantidad de agua,
creyendo con ello que cuanto más bebemos más nos limpia-
mos, es un error recomendar, como lo hacen muchos autores,
la toma de una cantidad mínima al día. El cuerpo no es como
el suelo de una casa que ha de ser limpiado con agua. Tam-
poco caeremos en el grave error de no beber con la intención
de bajar más peso y adelgazar.
El instinto del cuerpo nos indicará la cantidad necesaria en
cada momento para cumplir su trabajo de desintoxicación, ni
más ni menos. Si tenemos sed, bebemos y si no, no. Por pre-
caución es recomendable tomar un mínimo de un cuarto de li-
tro de agua al día, aunque ello no sea tan importante en un
ayuno corto de unos tres días.
Es muy importante que el ayunante se encuentre en un
ambiente favorable y relajado y esté bien informado de la si-
tuación de ayuno y de los síntomas que pueden aparecer. Es
necesario estar en contacto con una persona experta a la hora
de hacer un ayuno prolongado de más de 5-7 días, siendo to-
talmente necesario cuando hay una enfermedad grave o se to-
man medicamentos de una forma más o menos continuada.
Es necesario también mantener la calma, sin alarmarse y

732

acudir al médico, ya que éste no sabría interpretar los sínto-
mas e intentaría eliminarlos con medicamentos, además de re-
comendar una realimentación forzada. Tanto los medicamen-
tos, como la realimentación forzada pueden ser realmente pe-
ligrosos en el ayuno.

LOS SIIVTOMAS DEL AYUNO. Los primeros días de ayu-
no pueden acompañarse de una sensación de estómago vacío
y de hambre. Durante estos días el cuerpo vive de las reservas
de glucosa o de glucógeno (forma en la que se almacena la
glucosa), llamado también ualmidón animal,; de las proteínas
que transforma en glucosa y comienza a vivir de las reservas
de grasas. Al aumentar el consumo de grasas y aparecer gran-
des cantidades de cuerpos cetónicos (acetona) en la sangre,
hacia el tercer o cuarto día de ayuno, desaparece la sensación
física de hambre.

En un ayuno largo, el cuerpo vive de las reservas grasas y
de las proteínas de las zonas menos vitales, sobre todo de los
músculos del esqueleto, sin tocar para nada a otros órganos
muy vitales como son el cerebro (sistema nervioso central) y
el coraz6n. La pérdida de peso es tanto debido a la elimina-
ción de toxinas y al agua retenida por ellas, como al consumo
de reservas y grasas.
Una persona adelgaza ayunando lo que consume además
de las sustancias que su organismo elimina, y de hecho, las
personas obesas frecuentemente pierden más peso mantenién-
dose en reposo que en actividad Durante el reposo la energía
trabaja más eficazmente en la eliminación.
Ya durante la preparación al ayuno hemos podido ir no-
tando síntomas tales como cansancio, debilidad e inapetencia,
y en caso de tener una enfermedad previa la posible agudiza-
ción de sus síntomas.
Los órganos encargados de la desintoxicación comienzan a
trabajar más a fondo, y podemos notar diferentes síntomas:

133

cle desintoxicación. En el ayuno reaparecen frecuentes CRISIS
DE DES/IVTOX/CAC/OIV.
Con mucha frecuencia durante el ayuno puede adelantar-
se la menstruación en la mujer, siendo más oscura y espesa
que lo normal, síntoma inequívoco de una mayor desintoxica-
r:ión por esta vía. Después del ayuno puede en cambio retra-
sarse y a veces por mucho tiempo. Así la menstruoción se
odelanta con t'recuencio durante el aguno y se retraso en el
pos|ayuno. Este retraso puede confundirse con un posible
cmbarazo.

Ocurre a veces que en el ayuno no hay síntomas o estos
son leves y en cambio aparecen al empezar a comer. Son las
crisis Pos-oyuno.

EL TIEMPO RECOMENDADO DE AYUNO. El tiempo re-
comendado de ayuno irá marcado por la enfermedad y el gra-
do de intoxicación de la persona y para ello no hay más que
seguir de cerca el proceso, poniendo la atención en los sínto-
mas que surgen. No aconsejamos el proponerse metas rígidas
ya que los síntomas y el cuerpo irán dando la pauta a seguir.
El estado psíquico es un factor muy importante en el ayu-
nante y de hecho muchos ayunos se cortan antes de tiempo
debido a este factor. uNuestra cabeza no nos deja descansar."

¿QUE PERSONAS PUEDEN Y DEBE¡V AYUNAR? PUE.
den y deben ayunar todas aquellas personas que sintiéndose
enfermas y agotadas quieran restablecer su salud, y también
las personas que quieran limpiar y darle reposo a su cuerpo.
Por supuesto, se recomienda ayunar siempre que tengamos
una crisis de desintoxicación aguda.

LA SALIDA DEL AYUNO. La salida del ayuno es un
paso delicado, es importante hacerlo lentamente y sin prisas.
Tras unos días sin ingerir alimentos, nuestro cuerpo es mucho
más receptivo y sensible que en un comienzo.

- Orina cargada, oscura, con arenilla o sedimento, a veces
con olor a medicamento.
- Aliento fuerte (intestinal, fétido, olor dulce a acetona, a

tabaco, ...).

- Lengua muy pastosa, blanca, amarilla, rojiza e inflama-
da, o marrón (no es aconsejable rascar la lengua, ya que la
irritamos y frenamos con ello la desintoxicación).
- Encías inflamadas y sangrantes en ocasiones.
- Frecuentemente el ayuno se acompaña de insomnio o
de pocas ganas de dormir, aunque muchas veces la persona
duerme más de lo que cree. También es frecuente soñar mu-
cho y tener pesadillas. Junto con una desintoxicación física
hay una desintoxicación psíquica.
- Pueden aparecer otros síntomas, como dolores y moles-
tias articulares, óseas y musculares. Dolores de cabeza, vientre,
de la zona lumbar, hígado y riñones. Dolores y molestias ante-
riormente padecidos, específicos de enfermedades que no raron bien,...

- Y todos los demás síntomas vistos al hablar de la crisis

734

r!íN

135

Tras un tiempo de reposo para el sistema de nutrición y
las funciones de relación, fÍsico-mental, es conveniente que es-
tos órganos vuelvan lenta y progresivamente a sus funciones
normales. Un cambio brusco en la alimentación o en la activi-
dad físico-mental puede suponer una gran sobrecarga y ser
peligroso.

En el momento de la realimentación muchas personas su-
fren una gran ansiedad por la comida, que no hay que con-
fundirla con la sensación de hambre verdadera. Más que ne-
cesidad física de alimentos es una forma de tapar los proble-
mas de ansiedad.

Si en algún momento, durante la salida del ayuno, nos pa-
samos por comer en exceso o por ingerir a]imentos muy con-
centrados, pan, queso, huevos... fácilmente pueden aparecer
síntomas de náuseas, vómitos y diarreas, como reacción de re-
chazo de nuestro organismo, e incluso en los casos más gra-
ves se acompañan de una hinchazón (edema) de una parte
del cuerpo. Esto último es debido a Ia retención de líquido
que intenta diluir los tóxicos ingeridos. Ante la aparición de
tales síntomas es necesario volver a ayunar de forma urgente.
En otras personas ocurre todo lo contrario, al co¡tar el
ayuno su cuerpo necesita continuar desintoxicando, no tienen
ganas de comer y notan una pesadez de estómago llegando
incluso a tener náuseas o vómitos. En dichos casos se reco-
mienda ayunar algún día más o se prueba Ia realimentación
con diferentes variedades de fruta acuosa, en forma de zumo
o masticándola para extraer el jugo y echando la pulpa.
Las frutas acuosas son las más recomendables para la sali-
da del ayuno: naranjas, mandarinas, melón, sandía, tomate
bien maduro y pera aguada, siempre del tiempo.

EJEMPLO DE ENTRADA Y SALIDA DE AYUNO.
A continuación damos una indicación para la SALIDA de
un ayuno corto, de unos 4 ó 5 días. La ENTRADA para el
ayuno de los mismos días, puede hacerse en orden inverso a

136

l¿ salida, aunque es aconsejable permanecer durante unos
rlÍas, como mínimo, en lo que llamamos Régimen Asociado.
7." día de realímentación.
Tres comidas, desayuno, comida y cena de 250 a 300 gr'
rle fruta fresca, jugosa, madura y de la temporada, o la misma
cantidad en forma de zumos.
2." dfu:
Tres comidas de 500 gr. de lruta fresco codo uno
3." día:
Un desayuno de 500 gr. de fruta fresca, una comida de
,rnsalada variada, y una cena de fruta o ensalada corl cuajada
o yogurt.
4." día:
El régimen asociado.
Si el ayuno es más largo Ia realimentación se hace más
lcntamente. Para un ayuno de dos, tres o cuatro semanas, nos
rnantenemos un mínimo de un par de días por cada día visto
cn el ayuno corto. Comemos tranquilamente, masticando y
cnsalivando bien los alimentos, y si algo no nos sienta bien lo
suprimimos y lo cambiamos por otro alimento.
No comer nunca en exceso durante la realimentación
puesto que ello nos puede ocasionar problemas.

PRECAUCIONES Y CONTRAINDICACIONES DEL

AYUNO.

Entre las contraindicaciones más importantes para hacer
un ayuno se encuentran el desconocimiento, el miedo y la in-

seguridad.

Contraindicaciones formales al ayuno largo son los estados
finales de algunas enfermedades graves, como por ejemplo los
cánceres muy avanzados. La persona con un cáncer muy
avanzado es una persona desvitalizada y con pocas reservas
de sustancias vivas en su organismo, por lo que es preferible
aportarle un mínimo de dichas sustancias en forma de una ali-

737

mentación sana. Una dieta temporal a zumos, caldos de ver-
duras o frutas es lo más aconsejable en estos casos.
Igualmente no es recomendable el ayuno en estos casos:
cáncer de hígado, tuberculosis avanzadas, insuficiencia renal
(sobre todo en las personas con tratamiento de riñón artifi-
cial), enfermedades cardíacas grav¿s y reales, personas excesi-
vamente delgadas o débiles. En estas situaciones, estudiando
muy bien los casos y con una estrecha vigilancia por una per-
sona experta, podemos ensayar temporalmente una dieta a
zumos, frutos, o crudos (frutas, ensaladas, frutos secos), aña-
diendo en algunos casos derivados lácteos. Tampoco se reco-
miendan los ayunos largos en las mujeres embarazadas, aun-
que en los casos de crisis de náuseas y de vómitos continua-
dos está totalmente indicado un ayuno corto, el mismo cuerpo
lo pide.

Se recomienda la vigilancia de una persona experta en las
siguientes enfermedades: diabetes, enfermedades cardíacas, in-
suficiencia renal crónica, asma y otras enfermedades pulmo-
nares avanzadas, epilepsia y en las personas con graves pro-
blemas psíquicos, accidentes cerebro-vasculares (trombosis,

-a

embolias, hemorragias cerebrales). Como ya hemos dicho si
nos planteamos hacer un ayuno de más de 5 ó 6 días, o su-
frimos una enfermedad grave es preferible ponerse en contac
to con alguna persona experta en el tema.

ELIM¡NANDO LOS MEDICAMENTOS Y LAS SUS'IAN

CIAS TOXICAS.

Si tomamos algún medicamento cuando comenzamos el
régimen asociado y dependiendo de la clase de sustancia, lo
disminuimos o eliminamos lentamente bajo vigilancia, tenien-
do especial cuidado con algunas indicaciones de las enferme-
dades vistas en el párrafo anterror.
La eliminación brusca de algunos medicamentos pue-
de ser peligrosa y a veces incluso imposible. Por supues-
to, la eliminación de ciertos medicamentos tiene que ir
precedida de un cambio radical en la alimentación y en
la forma de vida.

Hay que mantener una extremada atención y siempre bajo
vigilancia, para eliminar estos medicamentos: anticoagulantes
tipo heparina, antiepilépticos, propanolol (sumial) y corticoi-
des. No eliminaremos nunca sin control la insulina de un dia-
bético que dependa de ella, ni tampoco los medicamentos de
un asmático.

OTROS CUIDADOS DURANTE EL AYUNO
Si ya en situación normal es importante la buena utilización
de los Factores de Salud (aire, agua, sol, contacto con la natura-
leza, equilibrio mental y emocional), es aún más importante si
cabe en el proceso de desintoxicación y en el ayuno. Durante el
ayuno es necesario respirar aire puro, tomar el sol, el contacto
con la naturaleza,la vida al aire libre, y también, un ambiente re-
lajado, la compañía de personas agradables, el convencimiento
de sus efectos beneficiosos, y una buena información de lo que

es el ayuno y de los síntomas que pueden aparecer.
Mientras ayunamos tendremos especial cuidado en tomar
el sol a las horas que menos calienta, durante el verano a pri-

€. rr¿oio oi<-,¿ ou¿

D€:nr¿ ec aw¡u,

D€G€8.A5

138

139

mera hora de la mañana o a última de la tarde. Si durante el
ayuno tomamos el sol a las horas de máximo calor es fácil su-
frir mareos o una debilidad extrema.
Tampoco es conveniente bañarse con agua muy caliente o
muy fría. El agua excesivamente caliente al igual que el sol
fuerte hacen que la sangre vaya masivamente hacia la piel del
cuerpo, y en estos casos los órganos internos y especialmente
el cerebro llegan a notar la disminución del aporte sanguíneo,
pudiendo ocurrir mareos y pérdidas de conocimiento, que sin
ser en sí muy peligrosos pueden provocar la caída brusca de
la persona.

Por el contrario el agua fría puede suponer una pérdida
muy grande de energía para el organismo ayunante, el cuerpo
tiene que contrarrestar con mucha de su energía el agua fría.
Durante el ayuno se recomienda la utilización de agua tem-
plada.

Tendremos especial cuidado con no levantarnos brusca-
mente, pues al estar sentado o acostado la sangre se acumula
en las zonas bajas del cuerpo, y al levantarnos rápidamente la
sangre no llega bien al cerebro, pudiendo ocasionar mareos y
pérdidas de conocimiento.
Hemos visto buenos golpes y caídas por estos dos motivos,
debido a un baño de agua muy caliente y levantarse de forma

brusca.

Durante la desintoxicación y especialmente el ayuno evita-
mos los largos paseos y las actividades físicas fuertes. Durante
el paseo es preferible ir acompañados de otras personas por si
nos sentimos desfallecidos.
Procuraremos evitar las preocupaciones y las emociones
fuertes, los ambientes con mucho ruido y luces intensas, así
como los productos tóxicos: insecticidas, desodorantes, colo-
nias químicas, y otras fuentes de olores insanos.
Los órganos de los sentidos son muy sensibles durante el
ayuno y nos molestan los ruidos, las luces, los olores fuertes
(a veces incluso el olor a comida).

t40

La sensibilidad al frío es mayor durante el ayuno por lo
que se recomienda estar bien abrigados. Si tenemos los pies
fríos utilizamos las bolsas de agua caliente, no siendo reco-
mendables las almohadillas y mantas eléctricas por el campo
electromagnético que crean alrededor de nuestro cuerpo. Del
mismo modo es necesario mantener la habitación lo más ai-
reada y soleada posible.
En la enfermedad crónica, además de las dietas de desin-
toxicación y el ayuno, es necesario la utilización de los llama-
dos factores de salud, estudiados anteriormente. El enfermo
crónico debe aprender a respirar, hacer ejercicio, tomar el sol
y vivir en contacto con la naturaleza, oaprender, a pensar y
sentir... tener paciencia y dar tiempo para que el organismo
pueda regenerarse, para que el cuerpo sitio>.

La verdadera curación necesita su tiempo. La eliminación
de los síntomas puede lograrse rápidamente y sin esfuerzo con
un tratamiento médico, pero la regeneración del cuerpo nece-
sita tiempo, además de nuestro esfuerzo. Desgraciadamente

147

Y-

queremos el cambio ya y sin trabajo, y esto no es un verdade-
ro cambio, no puede serlo.
iHay un tiempo para todo!, y para encontrar la salud, idale

tiempo!

iA tu salud!

4." parte

Algunos de los trastornos más
conocidos.
(Enfermedades crónicas)

La enfermedad es siempre una, aunque se manifies-
te de formas diferentes

t42

143

ALGUNOS DE LOS TRANSTORNOS MAS
CONOCIDOS

En la enfermedad crónica hay un proceso de desintoxica-
ción contínuo, reacción del organismo ante la imposibilidad de
producir una crisis aguda con una desintoxicación masiva. Se
acompaña normalmente de síntomas de poca intensidad pero
de larga duración y muy difíciles de cortar con los tratamien-
los médicos, todo lo contrario que en la Crisis de Desintoxica-
ción aguda, en la que un medicamento o simplemente comer
cn exceso puede cortar el proceso curativo. (Ver la formación
de la enfermedad crónica en la primera parte del libro.)
Las enfermedades crónicas son consecuencia de una pau-
latina degeneración, del funcionamiento en principio, y luego
de la estructura del cuerpo a consecuencia de una disminu-
ción de la energía vital y del nivel alto de intoxicación mante-
nida durante mucho tiempo. Nuestro cuerpo acaba oadaptán-
dose, a los tóxicos pero debido a esa adaptación anormal de-
genera.

Vemos a continuación algunas de estas enfermedades, en
las que por supuesto, siempre estarán indicados el reposo y
una desintoxicación lo más completa posible, además de la
necesidad de aprender a vivir en salud. En todas ellas reco-
mendamos leer los cuidades de las Crisis de Desintoxica-
ción y de la Enfermedad Crónica, así como el estudio de
los Factores de Salud.

745

Deberemos adoptar algunas precauciones en la disminu-
ción o eliminación de la medicación, el organismo se ha ido
acostumbrando a ella y es necesario reducirla poco a poco.
Para eliminar los medicamentos utilizados de forma con-
tinua se recomienda la vigilancia de una persona exper-
ta. No aconsejamos a nadie hacerlo por su propia cuenta
sin antes tener una buena información y consejo.
La poca energía vital de algunos enfermos graves hace
que el proceso de desintoxicación deba ser llevado a cabo con
cuidado y bajo vigilancia. (Antes de ver cualquier nenferme-
dad, se recomienda leer todo lo escrito anteriormente.)

PROBLEMAS RESPIRATORIOS

ASMA BRONQUIAL
El asma bronquial es una inflamación de la mucosa de los
bronquios con una formación de moco espeso y acompañada
de una contracción de éstos, lo cual unido da lugar a una obs-
trucción en las vías por donde pasa el aire hacia el pulmón.
Un ataque de asma puede comenzar con jadeo y respira-
ción entrecortada acompañado de tos y tirantez en el pecho.
Todo esto puede aliviarse rápidamente o persistir durante ho-
ras e incluso días. Durante la crisis el asmático prefiere estar
sentado recto o incluso hacia adelante haciendo grandes
esfuerzos para respirar.
La crisis de asma es una tempestad tóxica que aparece
cuando los mecanismos de eliminación no son capaces de
cumplir su trabajo, de tal forma que tras la crisis hay una eli-
minación de flemas espesas (sustancias tóxicas almacenadas a
lo largo del tiempo). Es parte de su efecto desintoxicativo y
curativo.

Pu tmón

Lcíbu tos

putmonares

Bronquios

t46

r47

La crisis asmática es una cnsls que ocurre en una persona
que se mantiene en un estado catarral contínuo, además de
sostener una predisposición nerviosa excesivamente sensible.
Es una persona a la que le influyen mucho los cambios de hu-
mor y los estados depresivos.
El origen de estas crisis se encuentran por supuesto en la
intoxicación mantenida de nuestro organismo, donde además
juega un papel muy importante el factor psíquico. El asmático
es una persona con fuertes problemas afectivos.
El asmático necesitará de un intenso proceso de desintoxi-
cación, un replanteamiento personal de su vida afectiva y psí-
qulca.

Cuidodos higienisúos
Durante /o crisis asmática reducimos al máximo el resto de
nuestras actividades, descansando y disminuyendo la alimenta-
ción a un régimen de crudos o frutas o mejor aún ayunando
durante un par de días o tres.
Debido a que las crisis son más frecuentes por la noche o
de madrugada, es aconsejable que el asmático cene lo antes
posible (hacia las 7 u 8 h. lo más tarde). Una cena sencilla, no
pesada, a base de crudos o frutas Igualmente suprimimos
cualquier tóxico.

Hacemos respiraciones profundas llenando al máximo el ab-
domen, respirando hacia el estómago (respiración abdominal).
Nos mantenemos relajados y en un ambiente tranquilo, un
baño con agua caliente, no excesivamente caliente, puede ser-
nos de gran ayuda. Mientras tanto mantenemos el aire hume-
dificado con vapor de agua y para ello colocamos una cazuela
llena de agua sobre el fuego, sólamente agua sin añadir euca-
liptus u otras hierbas y sustancias. En plena crisis se encuentra
alivio al aspirar directamente el vapor que sale del agua ca-
liente.

Nunca eliminaremos los medicamentos de forma brusca,
consultando siempre antes a una persona experta.

1€

Es recomendable que nos acompañe alguna persona con
experiencia y que nos ayude a pasar las crisis cuando son in-
soportables, mediante relajación, sugestión' magnetismo, ma-
saje. El contacto con una mano amiga y experta puede sernos
de gran ayuda.

Entre las crisis el asmático debe llevar una alimentación
sana; eliminando entre otras cosas los azúcares, dulces y almi-
dones refinados, y también el alcohol; cenando pronto y de
forma sencilla. Se aconseja hacer algún día de ayuno o algu-
nos días de frutas o crudos, un día de ayuno cada 7'15 días'
dejando siempre de comer al menor problema respiratorio'
El asmático tiene que cuidar los estímulos de la piel por lo
que se le recomienda utilizar ropa de algodón o lino en con-
tacto con ella. No utilizar ropas de fibras sintéticas'
Deberá aprender a respirar correctamente (ver capítulo co-
rrespondiente), y necesita saber relajarse y controlar la parte
psíquica y emocional. El ejercicio' ligero en un principio' pue-
de ser de gran ayuda; y es muy necesaria igualmente la respi-
ración a pleno pulmón en la Naturaleza, sintiendo la energía
que nos aporta el aire.
Al levantarse cada día repite: Mi salud es hoy mejor que
ayer y mañana será aún mejor. Convéncete y visualiza lo que
estás diciendo, tú te ves ya mucho mejor.
Comienza el día con un pensamiento positivo y mira la en'
fermedad como una prueba que la naturaleza pone frente a ti
para enseñarte a crecer Y me1orar

OTROS PROBLEMAS RESPIRATORIOS: Bronquítis Aguda'
Cróníco

En general la forma de actuar con todos los problemas
respiratorios es muy parecida a la que hemos visto para el
asma.

Eliminar los tóxicos, dejat de fumar, alejarnos de ambien-
tes contaminados, y adoptar una alimentación sana, eliminan-

r49

Y

do alimentos refinados (azúcar, dulces, pan blanco...) ya que
la fermentación de estos alimento, prJ,-i." mucha mucosidad
que.es eliminada por el aparato resiiratorio.
Además, como decíamos en el irrnu,

", importante un re^

planteamiento mental y emocional, Urr.unao un punto de
equilibrio en nuestro propio conocimiento.

Boca

Faringre

Esóhgo

Higado

Estómago

Vesícuta

biliar

Páncreas

lntestino

de lgado

Apdndice

lntestino

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