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Hª España Edad Media

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por LUlS GARetA"GuuARRO ""'''-U

"

""Univel'Si~aae:Zaragoza

germael corte separador del Media; Distintas fechas dela.segunsimbódece-

en 0<;de la.frontera
,¡ ...,.,IU

año 410 tuVO eillos. cOllterQJXI,ránleosda carg,a.elno<:iorllll del saqueo de
:y segur9.durante

el siglo fronterizas,Jaelecci6n de. un tuO-

Jiíelífo~le ruptura,.()f¡rec<~m.eD.()s dluc:Las.:Eneb,e[lm()-ob~ñc, de 409; un conjlU1~Pirineos heterode; ~!stil1pe slleVl1, al:ravesaron los
hab,ía condluci,doc,aJrllvés oeJ,a.\J,rul'l,Ot!SOe .el Rin

4
IflSTORIA DE ESPAJ(¡A, ALTA EDAD MEDIA
.' '. .
B

.

ÓN DEL REINO VISIGODO YLACREACI

Clodoveo (507), que supuso la pérdida de la mayoría de los territorios del sur de la Galia en los que primero se asentaron, el centro de gravedad de dicho pueblo basculó hacia los territorios peninSUlares, Sin embargo, la percepción de que el ocaso del poder político romano se dilató en el tiempo y obedecía asimismo a razones internas, no impide constatar que la entrada de los pueblos citados introdujo un elemento distorsiona_ dor y acelerador fundamental en la evolución histórica peninsular, por lo que la fecha de 409 y los años SUcesivos pueden elegirse como umbral del medioevo hispano,

ÁRBARASENIflSPAN!A

~~j:::~;;=':o~tr~o~jst~p~u~e~b~los;.

especificidades y una

au~=n~ia

5 'milación de totalasl ..

'ntrol no. se ve alterada POIr . . . . co " riográficos de os u o ". tadaanteuno de los debate~hiS:~n militardefens~va, en adop .' /'mesdeunaorgamzac. sencia de umdades . nodeun l. " °aimplicáríalapre ..... 'óndeeste eXlstencl... "I"gro'seis'la ne.gacl . rtanto, pe 1 " inte~dosy',ó'POrlúlitafdirigidá'contra1ncursI'ones ma"d" naarUculacl n ..... . e u..... . comunidades en áhondaba

C?~~

fue el dedos sociedades entre ambas referimos a HisPania o, más comunes quelacomprensión del fenómeno, Al y a matizar no POCOs lugares eSpecfficamente,aladiocesis Hispaniarum, fru-

tras-

ta-

~==.;

r~~:::.

la todas .. idea de que las distintas Provincias hispanasestábannueva i8uaIe intensaínen.terómanizadás;.así,comOClaimilgen'deuna pl'()funday.genéraIizada cristianizacióü:resllítarr·etjufvoeas.yprec¡san;desde luego; de matizaciones, .. "'"Más'll1láaél uso dellatfn o de la imposiCión uililateraI delas.cóStumbrésiomilnlis; debenios,cQmpreüdereloproceso 'romanizador como una interacción'COlllpléja'entte los muy <!ivérsós:y :hetérogéneos.jlUeblos peninsuláres YJaseStruCIUras'de.tii!a'sOCiedad lÍIuclromáseVólucionada:.Roma,EI contacto comel1ZÓ a hacerse efectivo fruto de lavoluntadroínlina'de:cónqUistadérivada de la Segunda Guerra l'Ilnica'(218-202a;Ci);qUe tUvo'ala Penfnsula ibérica COmo uno de sus teatros de operaCionesPrinciPalesiLascám_ Pañas:rni\i!ares'de' COntrol'de'lospueblos hispanos se . g1os,ihastalos tiempos.ditAuguSto{27 }'Yfueronmás fácileS ytempÍ'anlis .•..•.•••. cual imPlicabá'l!O's6Io'COnftÓlmiJitar; Sinointegraciónloclll'déntr6ael.lÍniv61'SO romano en IIiS operaciones, la '<<pacificación» de'Augusto,PUededar'la ;idea"dec'uUá extensión geográfica·totaldé'laromanización; que pronto.téndría' íambién llíÍá :cualidad 'holllógériea:entOdo ·élcOnjuntopeilinsular,. Por. tanto,siglosmás. !arde, CUlindOilOS.bárlláros'ÍffiilítPieranen.HisPanJa; se topiú1an con curia SOCied¡¡¡fcóhesioriada pOr uDaJ>Í'ófundilestrucruraci6n'ile-cúñórómano;Esta visióÍlno deJa de ser simplista y PóCó'acotde COnWlIrrea:iidad:muY'Plutal,en laqúe convivían ZOnaS:ptOfundalllente eme bebidaS'de'Roma,iháSlaCBeréllaS1i1ismas'ejémPlo Prototfpico.de·IOIDmilno; ¡¡¡Bética, aunquCftalDbién'ampliosseg¡i¡erilóS' de' otras provincias,cCOhJ>tras, báSicalllenté'láS:se¡r .lehtriOlíales,enlasqUe'lá'epidefii!iSdelalé'nguaoaelifÓrganiZilción agrilria.éil'vz'llaeno ... 'pódf!iC'oCültarcilñientosarcaicosae:cuñO geritilicio;Es evidentegue IaÍ'6fuariización dé .::::::~JÍlKiónas'inás perifélicas del horte'péninsularse intensific6en'eh<\Jto y eiFeIBajóiil!¡itl-

fue.unóde

a;C,~14élC: .'CÍlaitto~com¡,l¡,jas·y¡fesarroUadaSeranlasCOlnUnidadeSindfgénas'áfectadas;IÓ tóclQs.;los;aspecto~;ErfiÍl¡je

eXten.dieron:durantecCasrd6Üi~

invasiones, tampeninsulares nueellos; además, deLsiglo de. Córdoba (ca, en el reinado de eUnstigador del . vida a una co. . . ..... .....••. '. . . trina cristiana de ' ...... rig()~stad,e la~~decisiónimperial . .. ... •. condenayeJ~uclón iSiglov, Pero, junto a ' ndo.Y1daen e . arecieron ' .' insigweron te~l~más desarrollado, ap con el mundQcnstiano su doble vertiente romana ~e la es testimode.prácticas y C?Stodas las provmdiecinueve prelados, ropia Bética¡que; con sus cánones hacen alu de la cristiana" Sin embargo, de la fe profesa'. .. otros, o mantenimiento

:!i~slii:uaha

ajenas a cias .hispanas;,

Los

fe

'. . . ".

.

.

. YCONSTRUCc;IÓl'l. ... UlZACIÓN SOCIAL PUEBI:OSBÁRBAROS

• • • •.•.• •.

. ETNOGÉNESIS, JERARQ .. NÁRQUIGO EN.LOS. .... . ' . ..... .. . . .... ··PODER'POÚl'ICOMO. ' . .;: .... . , . iones, DE UN . .. . o.... tan tambIén a las mvas

conceb~

'_

- ----

---

Los lugare... unesinterpretativosafec'OyaIOSpUebIOSqUe. . Ias. pr . dellmpen ' " . . .. ; CQm . .

s

otagom-

--.~,._-,,-----

6

mSTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

7 . .'. ..... . A·N1AYLAc:RIl.'>crÓNtiBL REINO VISIGODO >¡¡,SI()NEiS B.ÁRB·AiU,S EN HISP . " talia Ha' .¡, ) ' . su,entrada en 1 .'.

.

zaron, imaginados como s6lidas formaciones ajenas en todo.a las estructuras romanas. Conviene recordar que Roma, ya desde los tiempos republicanos, estaba rodeada de un cinturón heterogéneo de pueblos, que, en determinados momentos, podían romper las defensas; así lo hicieron cimbrios y teutones a fines,del siglo n a.C.,llegando los primeros al norestedelaPenfnsula·ibérica·quedevastaron,. Los.procesos migratorios de las distintáS emiaS las hicieron bascular hacia las cuencas del Rin y del Danubio durimte el Alto Imperio; las propias fracturas internas romanas facilitaron sus incursiones, sóbre todo desde el. siglo m d.Ce; en su segunda mitad;.dos oleadas de francos atravesaron·los Pirineos y, se adentraron profundamente .en territoriopeninsular¡que ...."...... ,.,.... . !ambiéJLeraObjetivO:dtHUS.incursiones,depredatonas.navrues,fii'novedad'de las in' vasiones,dél siglo v. residiQ(l!1ell1Sentiímienloensuelo peninsular-de-susprotagOnis_ tas:y.no:e¡¡:¡apresenciÍíde.pueblos·bárbaros; cuyas razias distabande'serdesconocidas paraloshispanos:,;;......~. . .,. ,....., ., .. , siglo ,y

~~;t~~I;!!~~~:~F~f;Y~:de~vi';e;r~o;na~~'(40.3Ro~a ::sto~ d~

estos avatares. TIempo después,lapropia tras alanos Yvándalos Sldos últimos puela desaparici6n histónca. dad ínás articulada. la de subsuínidos' en ~a co~u;áCtica evaporaéi6nde los fronteras. hispánicas, a d la derrota de 10sCan>pos d 'Atila' dos. años d.espués e. cia .los invasores de e ' .Enconsecuen , pec'tos .en este conte;:odeCObési6¡jydesarrollo~ as

acc16~

gratóriod~siglos,que,léS.babíajdoaproximando a;]¡lSfroDlterasitmIJeriiálé,s;élwsi.vánd<a_ los;.sifiíadosenelcurso mediirdeI ñoVfstula, en la región,deSilesia,'a¡riediadoSdél siglom,Sé

lo cual

gramaryzollas <Lanubianas, y eventual' mente hacia eHnterior europeo, un largo recorrido impulsado ymailtenido porlªpresiónde'los·hunos;;quéhabf¡cde"ser !ambiéri únode'losdesencaderiantes pril1cipales de los movimientosdelos'pueblos'gertultuos; Pero quiZás el periplo más llan>ativo y de mayor.incidencia sobré el Imperio fue el de 10sgOdos.:Origináriosde'Escandinavia; iniciaronacomienZoS de la era cristiana un movimientosuroriental alo largo de los eursosdelos ríos·Vfstula; Dniester y Dnieper, que les condujo,yaeneIsiglolIFd:C:, al norte del,MárNegro,dolide'aparecierondivididos endos grandes confederaciones tri~ bales, las de los ostrogodos al este y visigodos al oeste. Las correrías de los hunostorzaron.aestosúltimos'a'solicitardel emperador,Valentepermiso'para asentarse al sur deJDanubio;los conflictos originados con su presencia derivaron en.eLenfrentamien_ !<J.de.Adrianópolis:(:'l'l8};y:en:UliHiHisióiicon las autoridades rónianllSqlleiba ajalonar,en.lasdécadas·siguientescsU::PllSóporlos Balcanes;:lliriaeltalia. haSta su sedenta' rización definitiva.enel suroeste,de-laGalia,apattir deAI8:' ;'Parece evidente que tan-Iargosrecorridos ritigratorioSdebieron afectara la propia COlistitución de estos pueblos, en un proceso Ínternoqtíe se vio acelerado y moldeado a medida'quese intensifico sucontacro'conuna'socie<LadtuáSdéSarrolla<La,la romana;' La laxitud dejas comunidades bátbáfllsprimitivas fue dando paso:a llnamayor ccihesiónen roru<>a la.variedaddec-omponentesaglutinadoseneltrayecto migrlttorlo;los diferentes conjuntos fueron estabiliZandosea medida que perdían miembros e incorporaban otros ajenos,en una lenta ydesigulílconstrucción de la propia etuiá;C:¡ue téciticamente se denomina proceso de. etnogél1esis.·Todo este desarrollo no' tUVo láiriisrita impronta en los distiritospueblos,locuaHniplicódiversos grados de homogeneidad, manifestados tras las 'grandesdeitOtáSmilitaré'So,ladesapárición' de sus líderes; Los visigodos, dirigidos potAIífrico(ca;'39104t O);süpetáTorii:oli relativa facilidad los trances l1egativosde'las c,. ,.,.....,..,., .... ,.................. ·tad toda la segunda IDl . del con el Impe.rio:(lt.ro.iIf,v,teieronaceleradaspouupodpre. de tral1Sformaclo~~se . , " eza de fortalecer su er lainC1~lente.réal "'asísancionabala nuedelEstadounpenal, queto dela ehtra<La de suede este pueblo: Enelmomen a todos ell~s, d' tiritos procesos etuogénes1s. C~!!;;~~:~~~d~~epeiu:ndfadeJOS lS tura1 entre to<Las estaidea,de comu.::. la:distanciaestrnC al matiza la aloJargo del lV,lo cu los procesos

y primer asentam¡ento 406417 ' nía bárbaros en mspa ,

¡;~~;·:':(EN:RlSHliI.!USp1CANI'~A~(,:.;4~~O~6~_4~1~lAL.
.
·

E IRRUPCIÓN DE LOSPUfJlb~SBÁRBAROS

" . ,.

. con estaetuia en los pri-

. ' . odos y grupos relacIonados en otros puntos ciel ocentrada ~n ItalIa de V1S1fas defensas núlitares romanasel obieIDo dele~pera­ :::,;:::=. ',''-años del sIglo v afect6 ~r tar barbaro ybombre fuerte d gtra! del Impeno para IDlI. preocupado por concentrar,tropas en elnúcleo cen

~~:~~~~:~~~!~~~~~~n~

8
. HISTORIA DE ESPAÑA, ALTA EDAD MEDIA

hacer. frente a Alarico, había evacuado a los contingentes de. Britania y debilitado aquéllos que Sostenían la estratégica frontera del Rin. Ambas.decisionestuvieroncon_' secuencias funestas a medio plazo. La reducción del potencial del ejército renano coincidía con el agolPamiento de distintos pueblos de estepac ria en la orilla derecha de esa,gran cOrrienteJluvial, fruto de movimientos autónomos PropiosJtbiehcforzadosporla presión en sentido occidental ejercida ¡ior otrasetuias, a su vez empujadas todos los frentes en esta el tiva o_negativa.de por el gran·moVimiento estepario de. los hunoS:La interacción posimítico. cruce

proCed~llcia,gennanao

9 'Í1iI\rAS:IOr<r.o BÁRBARAS EN . . l' por lo queConstanl1recelo en Ar e,s vo genedebió fue rá,~; . porsegun . 'britano. LareaCCl . . 'dad'aun . d Yelevó a tal digm el nuevo empera. or , leja guerra civil a tres Fue en este contexto:~~~!pueblos bárbaros q1l:e escena hispana el conJ u resenCia fortalecería su SIGeroncioconsider6.qu7_~ -foSPirineOSOCciden~es .en '.' . ... .. . eitla Península por .. . . . .
mSPAN!A YLA CREACIÓN DEL REINO VISIGODO .

'!;~~~~~~Gei;;ro;n~c~i:o

ge~::z'aConstantejunto c~~:~~~~te

queseravlel comienzo como de la de lapresencia VÁfriisi~oda eln cay a a

imperial .. . . ' . - '. directamente 'ó'" qué. pe.' .ti..a,HORono·afrontar. do ". ··.·r' .... .. ento·,no. ha.bía tem .. h ta-e 'mom .. 'ó . rn,coÍlel que as e.étcito de Rávena se dingl E . 1verano de 411, Un 1 ne . '. augusÍ'1Dl.

de su de y de losimperiales;:' '",:. cl1ado: lJjja,visión·:de e er¡frentamientosYclOinadec ,:C:··;··LQs'esfuerzos.de.<;;onstantinó ID le,·aseguraronsu. posición,en'la.GaliaOriental; conello.logró.desviar,laactuaciólfde·los pueblos invasores.a'laparte'centroy'surocci_ dental delterritorio galoienbreeJ.ríoLoira y los Pirineos. En el veranode408,estable_ lugar estratégico desde el que podíaVigilarI()Saconteci_ mientos'italianos Yde.ladi'ocesisHispaniarúm •. En la seg¡mdamitad'de diehO'año; deCidio:sOlÍleter,lasproVihciashisPárias para así obtener uncontrol-másceomprerosóbre laprefecturaXtívit¡u'l!ILdobIecataquedeSde"loS'flahcos:'OrientalCitáliCdY,OCCidental aHisP.ania áSU.hijo1llayor Constante; elegido'POCO césar;_Y:a1:ge_ ahtés .... nena:Geióitcio; qüele'habíaacompañado desde Britania: La defensa de los derechos deHonorio fue llevada ácabo no por un ejército regular, sino por tropas de dependien_ tes turales de Dídim()y Veriniano,Parientes del emperador,que;' derrotados Msin di' ficultades,. acompañaron, a· que lacsuerte de. Honorio en.Hispauia dependiera de un contingente Privado; muestra ..el.gradode:.lastranSfOrml1CioneSdetodOtipoquese eStaban Operand(fen la sOciedad dellmperioyespecíficamenteen el campo, donde la búsqueda de la proteCCión de los JlO<IerososporpartedeclllllpeSinoSdeorígenes y adscripciones legales.muYdiversos, que comenzaban 'averse'sometid()s.a.distintas obligaCiOneS,lás.1nilitareS7ehtre:ellasi presagiabacya'Un-futurodistintQ,a1:dellatifundio clásico.romano.su .incidenCiaS'obre fUe también decisiva'¡¡'lahotádealte_ tar.sllStá$'gós'y.COmPosición,......._:".:: .. ' . _ -

u autoridad entre los suyos. huir debió compr~In=~r_ s,._, .....

hítida,o~lOsj¡ci(¡ncmbreJ~árI,aros

c~ó:SU:í:esidenéiaenArlesi·un

"'ibél'ico~E¡¡v¡6

'.. . .' . .. . " ' .. . anterior se había aclaólítica . o "'",;-:;.":•• ,,,' -.,'. " d e 411; la compleja si~acl n Galia; la figura de Máxl~as los t1ltlmos meses posición en Italia y en recupera.ba su muerte de'sumentorysu . De la . . . . tras . . . bárbaros llegac de4U, por . .. . . '.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . grupos k~ . . " . .., en estos . . .' . .' .. ' '. 'd Máximo, que vela .distintas zonas e . os . de .. .' '. .., los diversos puebl' se asentaronos en dih en . ranza de.recuperar el trono, alicia litoral, los vándalos as an~s en la Lusitama y sulallls:Jossuev()sen la la Bética. No penm . . ',' . s. Los cálculos n? a doscientas mil en su esde'an de ser difíciles yap e . inco por Ciento de una .' . ." .... ". . '.' . \1nm ro c . .' . ." .. '.' a rtaban: Su

~~~=:::I~=:~:;;~.~~~~'

ALANOS;:.

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es~ ciaronJanll;\l.RIa.~~adeTierfadeCampos,l().S~~ingOs:en r;últimolosvándalo~.s esta-pro~nW;,@J;í'.<;;1l11ag¡ntln§e~es contillgentes?emogr~:()
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==pen~ar,?eSdelu::~:os, qui~s con~~~~~~~n~IQbalpeninSUlar

.:ejércitos;:trlifadOS~a'de-comjl:Onelitesbamaros;

es~-

;s~:o," ""iHISTORIADEESPAÑAoALTAEDADMEDIA

nortedelaoGalia. se enfrentaba abiertamente al gobiemo de Hono" o Ravena incit6' un cambio de ;0., de Jovino en La visigodos Produjo UljDuevo alejamientoy la subsiguiente a través,deJaoprOClamaCiÓn, como

'o~:;i~¡~~~~~~i~~~!~O~~t~(~:~~~~~:l~;~o;~!:~o~'~l~r~ canabillDte~oac:tit¡¡ldjJI1l~)rial ha,~ia.los
un

tÍiI(~S'I>rirneI'osmf'Se! de0412,Ios visigodos;JideradosPOrAtauJfo, entraron en ~8:fI(~H:&llanlo,(mo (~lnaor~elltiJ en que un nuevoo uSurpador, Jovino, prOClanaado

. 11 , LA CREACIÓN DEL REINO VISIGODO o ARAS EN IllSPAN!A y . o , \ . blaci6n INVASIONES BÁRB " .. ro o éxito .

.

como

~nti~ade:n~a !esetasepte~tnon'~'permitiendO su
décadas sigUientes, s Sólo en el último que sirvie~on . o·ta derro °deVoUlllé

ias;siendoab~orbld~r:s~te

moVÍ-

allIllentar el nombre CQÜlánQ CQnlas fuerseroCQllSioleraldopOI láo~steridádCQIlÍi>autordé'latestaüí'aci6n a HQnoriQ, quien lepresiQn6 militannente a ttavésdesugeneral CQnstando:EI acoso y el hambre ¡lorelble>queoimperial foria_ ron un nuevo movimiento migratorio visigodo hacia elDOreste hispano enelinviemo de 414415. EnBarcelória;mesesdesPués, agosto-septiembre de 415;Ataulfo fue asesinado en grupos nobiliarios opuestos al linaje de los Baltos; corróboraiídoasílainestabiJidad dé una mOnarquía, que, si bien era aceptadaconío forma'degobiemo;, se convertía'enobjeto de disputa entre la disensiones'sobre lapersónalizaci6n del Control de una yj q SÓCieda(J, a erar Uizadá:páiecenexPlicaci6n más °convincente de'está violencia que YdefensoreS;delgotiCismo;-c::, deAtaulfo;,sucumbi6mnypronto al enfrentaíñientó'intemoY:fue sucedidoj:>ór una persona afínll.los:Baltos, WaJia:(4'15418), quienresucit6elviejo proyeCto de, aCceder a Áfricaique ofrecíasegurldád.mili_ tár:y·áIimentaria. Elfr¡icllso deestenuevo:iiíténtó,'esta vez á travésdel:es!tec!í¡flléGi, braJtar;-fOiZ6'un'.entendimieñto-;cónlos romanós en,0a' )rinía era'de416;'ilií:¡¡cüeroo I v Í ó qiíéno-sUJlOruitpaSOllde1anre:iIlgUD(j; puess6lo 'aseguraba el avittiaJlamientodel pire' bl 'vis'igodó'a cambio-lltfásistencia militar rrente 'a los bárbarosinvasoresde:Hispa,

la práctica,

'0' VlSlg'od'"o fuehaciéndo'"

acci6ninstigada~r

, , ' ,ti rrasen las zonas de se hicierón cargo de :n sede de lam,,-nar~ . , ' ho italitás, provema d arbitrado, la sp "que ocupaban, en

Uiia'S'lJ~Uesti(/iviSion~ntrecgruPO!>filiirromanos ::'C;~-SigeriCOi4:15);.elegiqo.reY:a:la·muerte

aristocraciaVÍsig~;.Las ~líticllentre;llI"s;;¡ijliiSl:l¡¡Ses

. de lascasas~~ ' " ' , '.' ' , , , ' . ci6n del pueblo V1S1~ rango, de cadá .ón a la sedentanz~ d de una ~rclón en su adaptacI cultiva o~ ~ no afecesclavos, partición que ven, , '0 0 o. oo. o o 0 o0 0.0 o oo o o o o ocesodediferenolidóyacentuó el pr arto de bienes . o de tie:: pueblo obtenido pri-

1:

-~~..=::ii=~::,:::,:"¿ "'""oIiM";.: inmoblhanos no o0 ,control e o oo. o o oo, 0 depender para su
o oo oo. o o o , nienes detena que la mayotía alejada de la agrariOoofrecldo pOI q o de la cesi6n de terrenos o Y o, 00 o é'adopaso a una deubslstenc¡adeo o o• 00000 o 'al'tanos.ohabíand 1 reforza0o ropiedad I , ''rodoe grandes bene s'0000000 desde luego,lgude.latierra'/d o ste proceso ficiao o ningunQ de ellQs, o.1 las lQsromanQs, ralderivadilde ap í'osinduda una e o ~igualdadestructu ~lítiCQdelamonarqua, 000,00000 00 o o "mQo baaSIID1S oo o o o 00 o . macíaen o ',

entre~a

~~~~

viSigOdO,:~:;!

¡lolftica'propia'<juedáliaír,' aparcados'ante:la'necesidad:de:'aseglfrilrda; SUperVivenCia. GlalÍSUllldeésté/oedusiue:tatnbien'll1deVóluci6n de GiIlaPlacidia;QUien,¡¡cóínien_ ,." . Constancio;COnVeftidoya;eJipátriCió;

iiia"l::oSObjetiVoS:tradiciOnaleS,de'aSentatnientOY,de'r~OnOCimiéntoodeUnll,entidad

ciap~mlti~a,
La

12
HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

operada según las pautas de diferencia social en los dos mundos.)', en consecuencia, reforzadora de ella,. La aristocracia visigoda fue aproxiniándose a sus congéneres romanos; niientras el campesinado iba nutriéndose de grupos diversos procedentes del mundo visigodo Qimperial (CQIonos,cPeqUeñOsprOPietarios,ceSClavOSiPlebe.Urbána). La·integraci6ñdé 3nibascomunidades se. produjo en el interior de cada escal6n social, aglútiÍlaci6n de clase que, entre los visigodos, fue sustitu)'endo progresivamente a los rest()S deja antigua solidaridad gentilicia. ..,•.c... c

'ASIU"'~ BÁRBARA '6n por el interior de • ""ekcolltrc)Ililto!'aJ, Gunderico proce~6 a la ~x;:~6~ ...,.. •. .. ¡il Sevilla, donde, ese nnsmo añ. se con líermanastro Gense~Sdedecisi6n tan Importana África. Las cazan.. . '.g"obérnador romano, llamada de.1 propio . Laexp·IicaRavena. . Cartaginense, de la atraperde el

"

.. SENHlSPAN!A YLACREACIÓN DEL REINO VlSlGO00

13

~0(428477), ~nicl6

y

debi6 estimar visigo-

..
permanente. visigoen.caSOde·necesidad, Láfrustraci6ndeccÍlalquier posibilidad de eíqjansi6nen elnorte peninsular forc z6Iaretitáda.vándala a_zonas más propicias en elmediodía,dondesure)';oOunderico (4()6'-428); tuyoquehacerJrenteen 422.a una ofensiva imperiallideradaporerma, 11I giSter:. ilitum€astino;-suceSOrde€onstancio en la Suprema· magisiratura.ni:i1itar. Laraz6n de esta Campaña enJaeBéticaresidfa enJapretensi6n de.frenatlareáctiva_ ci6ndeFusurpador. MáXirno¡lor los vándalos, ansiQsosde unllfigm:a:imperiaJ:más
é.

vánen ella a los

:;;;1;';:00 y crisis del reino suevo~_
"

ca .430·456 •

"

rimavera de 416

~:~

: •.••.••••••.••••••.. •••..•

YictOrias.iniCiales,•. qUe.eliniiÍlaron:a:MáXiino.ypare_ cfan'COllducir:a:uiiidl;iéYifable.rendici6n vándala,en unágran.derrota.iagravadápor ladesatériéi6n'niilitar.haCia¡Hispaniatras la muerte de Honorio en 423yeliinpasse de poder'qtie;sObrevíno:en'Ravena; . , pa i ·;c""·-La-inca c1dad imperialdeimponer sometiniitlntoa.los:pueblo§ bárb3ros;fede' ~ados ()'nO;dioalasalos;Visig()dOsparaProcurarextender.su. Í>O<!et.ell. effuediodfa gaJocYi:sobieJodo; POsibílit6lacpolfticlfexpansiva. y depredatoria de Gtinderico en las ¡iroVinciíts:deJ:surdelaPenfnsllla.:A1clInZ6 su objetivo de controlar el tramo costero .de.€ádiza:AIiCántecon:látoma.de€attagena, quepuso.ensus.manos . unCOlijuntodé barcossuficiente'pataim¡iedÍ!'CUalqUierbloqueoó.deSernl5arcoromano;a la.·parque l1 'póSibilita aelentorpéciniiento·dettráficoentre África e Italia y Galiameridional. De entoncesda~elinicio·delafamiliaridadde los vándalos· Con la mar; que; ádemás deJa . ... . todo

~:c;0~n~¡a~e~sc0e~n~di~.e~n~te~.~.c~.o~n<:~. ;s~cu~ .d~e~.Si.:e:~Otc~dl~el~r)e~g¡.:u: ltan:~'z~ar::.~.s~u;c~sí:ituacióii en Hispániacomofedera_ uniinportante mlmerode visigo_

. as acantollaaas • Tarraconense;.desdeJa P . de la eliniina'b'li roman . , ." . . . . .. incia y la poSI I _ .. ··cediadicha prov . Su radio de acci6n no ex . , sibilitadaporlos múltiples fuerzos-sevlO unpo Los pactos de fesu potellCialCOln;:periO más allá.de Ios Pirineos. estos pueblos, .. que atender e

. . ··Galiciaoceánica. ... "":"Ut a artir de 411 no Im-,;,. origiinalae asen~~ntod; I~ suev~s en elnoroeste pemns ar p invasores tropeza. .... ¡ . . más sedentanzacl6n e os . .•..• .. . . .. . .. ..... .., .. .. ' n i i l enlazona), de laesca". ".. . ..... . .' .. . .. un totarde unos setecientos bretodo deunafaltade .de·treinta niillíabitante.s :obreecía.las resistencias loc~es y; ~o tosinte~os, si bien suque. de las

exconsolidada la Posi<:lon de este pueblo en el área .

eell!~~·~bl~~,A.j~,ap<~~i.llS'lIUís:UÜ"_ .... _................~

!

[~jc¡ons~is¡t¡en¡e1Ia~~·1¡·"~·E~~~di~.s!en¡S¡i~on¡e¡s~e!n~tre¡c~a¡~C.; ~~~a;v:a~tares~e~s
...; ; ..
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Q.rQsidadd~lterreno

a;~:blOqUeabocahaafr~~I~~:~~CifianiStas;y

te~-

e es el pnnclpal y galaico.-

;';"";,nS1'ORIADEESPAl'lA. ALTA EDAD MEDIA '

.; ASIONE!¡ BiWIARA5 E N ,

mspAN\A YLACREACI

(~f~3;~~~~;~:~~~~:~,en438 ~,

gál'O'n;/ru!ne:nte:nte que pO'sibilitóla expansión haciaelsur,dirigidli por fue asO'ciadO'liltrO'nO'PO'r su padre Hennerico enfennO'. DichO' añO'penetró,en la Bética; derrO'tandO' en 43!I,c,onq'uistó EmeritaAugusta (Mérida) y, dO'S añO'S a cO'ntrO'larBética, Lusitaniay la Cartaginense interiO'r.La resisdeejéiéiíO'simperiales; sinO' de cO'ntingentesJocales.articuladós por signO' de la

¡~~~~~~~~~V;IS¡lg~odªaª'~;¡SU:'S~ti¡tu¡l¡ar!e~S;Tras e~ó
"V ••

15 rtal za de la mstitucO'nfirmaba la fO' ,e, ve reinadO'
ÓN DEL REINO' VISIGODO • •

TeodO'ricoll (453-4~6}~~hombre trO'nO'. al fuerte enel,lmpenO"lbreve espaciO' de ene ID " . ." vivencia entre 'armO'n eva manifestación de ladlfíC~:~~tracción bárbara., EsI~ nu , eslrúctura pO' 1 proclaascendiente sO'bre emtipO' de areanu' , , o " , " . 'd de protesta " , ', , 'de]asembaJa as " nCartagirtense¡apes~, ;d' .TeodO'ricO' II tras su e Y ElrecO'rndO' e
p. ..

CO'rte saque6áreas de la TarracO'nense; en el caminO' de vuelta por IO'S Pirineos O'rientales, hizO'l'HlJ(O'piO'(:on Lé:rida-y'l¡¡';región de ZáragO'za; prO'fundizandO'lainestabilidad de iO'na!iafectawIs cm ese,m01nellto'porrevueltas obagalldicas. Las décadas centrales dehiglO'ov fueron testigO',endistintO's:PUntO'sdelvalle del Ebro de ievueltas:catuj:iesinlts¡ afines'a O'tras que tuvieron lugar CO'ntemporáneamente en 63Jía;:EI,nÓnibrecO'n'que se conoció a sus protagonistas yal.mO'vimiento;bagaUditslba_ g'alldicO'" procede;de,rebelionessimilares acO'ntecidas en el sigló,ni,queaunaban levantamientos socialeséón"ciimO'nasgO's de bandidaje. El trasfO'ndO'entonces¡y acelerada' mente en las décadag;de:44Q'y'450; era latransfO'nnación:,ntraJ que estaba iifectandO' negativamente alcanipesinadO' bajO'imperial, algenerarU!!ProceSO''deprogresivosO'me~ timielltO'~alO'sgrandes'PrOPietarios¡:-qUeconéltijO'¡ 'en' alguno'S caO's,a la revueltá;Otras . rliZófiéI'PU:dieron:CO'njun!m'se:tanibién en ella;'dO'tandO',a, todas, éstasacciO'nes de una ' ;grnv(!(f¡¡dique;'en el caso de JaTartacO'nense interiO'r, podíallegai inclusO' a poner en pe_ Iigro'elgOl5ieinO'romanodelaprovincia, lallnica que el ImperiO' CO'lItrolaba' enlaPenín_ sula;;¡\ltasautO'ridades militareS provenientes de la Galia,lO'smagistri milittmíAsttiriO' y Merobaudes-idóblegaron.'a' lóibagaudas delEbrO'-en'441.y:443,'En 454;'un cO'ntillgente Ifiilitár·dirigidO' porel·viS¡gOdÓFederiCO';hennanO'del'mM3rCaTeodOriCó:rr,.sometió'a Ji¡:segundáliagauda-tamteonensec,'ESflJintetvenCióndelos federadO'S'sudgáli'cos reSpondía'aloscorriprOmisO'sdelPáCió de418,aunque suptesenciaprO'flJgorustainuestra la debiltdád niilitaí: ini¡ieriaJ;YprO'bablemelltetanibién:intereses'autónomO's delO's visigOdos en·la:peitínsuJa¡;qUepróntc,·vetemO¡¡.aflO'rarmáSclaramente... .... !C............. ....:'!:;::;.',,;;.:; '''''--I;ói;'priíneros.añós:Cincuelfta.fueronptódigos en:.acO'ntecimielftós;· tantO' del. ladó

45 6 y' . ~ft; oc1iUblre·cle. LaSUbsiguientetO'niarcaa ....·posteriO'r. :ejecucidón,e. TeodO'ricO' n, .del mO'n : erce . . .. d suevay más de un añO' todO' el ...... AgiulfO',uncliente sUyO'. ndesmO'ronadO':

e~;~~::'~-~~I:;~~~:I~po~~litiCa ~

lasltuar~n;:O'

a e integración . • to de la presencia roman. o visigodo de Tolosa, Desvanecmnen ula ibérica en el relD de zonas de la PeOÍDS década de 460-507 . . ¡¡¡ro __ .__ _ __ _ '::c.'-::::~"= .. --.-- ~.~~..c;:~,;;;';;:, EE HIsPANIA, 457-

galo sueva y 472. El gtro e

sulaibéricafen~a,

acO'ntecimientO's O'bligó :!te del ejércitO' l.os teóriCO'S de 457, aunque una P . O' cO'ntrol sO'bre • d cO'nstrucque culminó c?n T:odO'riCO n avance linea de embargO', IO'S autO'nO'mista federadO's se .níO' visigodO' en la Pe su.s rarO'n, dada, la am ICI er la Galicia ción de un bárbaro nO'rorientíil:nO' p;rO'dr457 ante el vacíO' de ¡xxidiiJO'S reflejO' pec remO': en jumO' , cau , . l r tO' alAgiulfO'. Tras su muerte.dades cO'ntrO'ladas PO'r diferentesnO' había resistidO' res nte tantO' de c le . fragmentada en um t madura que, por , énesis nO' plenamen e , marítima se VIO' ellO' de una etnO'g

~;a;~iO"AV~~:~:~~~:!~~ :O'mb~~:~~:::~~!~~::~dO'n%~~~~::~ ~ISI~~S permanec~~
hacla~!éla
dO'~

RICO' ll"EL IMPERIO' TEO'DO,

Ófb' O' el emperadO'r 'de:TeodO'riCO' il'en·el .. m;;O' , de extracción días después de la victO'na 1 magister militum RiCI f~llecimientO' en

rí~

laexpan~n sl~e~in

Se~ unCle~oncO'nCienCiacreclente

Pl~~S.~:

16 .. HISTORIA DE ESPAÑA, AL.TA EDAD MEDIA .. A fines de 457, Mayoriano, uno de los PartíCipes de la rebeli6n contra Eparquio Avito, fue. proclamado emperador con la aquiescencia de Ricimero;.La reticencia primera de Teodorico Use transfonnó en reconocimiento a partir de 459, lo cual posibilitó una acción conjunta en territorio suevo, De mayor trascendencia fueron ,interven_ ciones específicamente.imperiales Desde: la,TaiTaconense, donde se habílfrefórzaclo la autoridad rOinana, Mayoriano recorrió en la Primavera de 460.la Península en un intento baldío de desarrollar una eXpedición naval contra los vánda-

..v,~SI'ONl:S

en,Hispania~'

en'eLveranode461,

EN HISPANIA y LA CREACIÓN DEL REINO VISIGODO 17 ¡IÁl1l1ARAo 'limitando su desbordael noroeste penmsular, ., ... reino suevo e n . , ..... .. , , de Remis. . .. . . , alterada por el vrraje '. . . a los suevos'se.vm , 'dad se alejó de sus protectoAgiulfo con antenon ,'aristocracia hispan?rro. ,... . 'rito aRavena'y a modus vivendi con . urracercatll1e . yprocltve aun . "óndeLisboa . , f fuéla ocupact fu .. .... .......... . sí; e .de este acercatll1en.0., . de la ciudad,aun-qu

lapr~pta

eel'control~eso

ilsícomo conla Cortevisigooa;'en;lugar.ae,a.Rávena,.en diócesis, hacrisis de ala esfera religiosa. Con la.aquies_ el goooAyax comenzó'a predicarJil fe atrianaen'UIí'ámbito degranflúi¡lezde.creencias:cEI:paganismó clebía tenerfuertes raíces entre los suevos y l1lral el mUndO 'galaico;donde;.uncsigIOmáS tarde,.mantenía.su.vigor; . segúnnos'teSti_ moniii el obispo Martf¡¡.deBraga(Ca,520_579) enDe correctione T'U$ticorum; buen riúmerode cristianos perseveraba .con ardor porel'c1erocatólico;' todavía en las doctrinas PriScilianistas; combatidas ". 6.2,. LA AMP!;IÁ.ClóNDELCONTROL TERRITORIAL VISIGODO .. EN'LAPENiNSULA ffiÉRlCA: ELRE!NAOO DE EUR!co,:.466-484'~:~.=c;, ..••:::-, de los Pirineos hasta ya h bíadilatado al otro lado d ble columna visique se a . . una. o ta.ocu, .. . . .. lacos, Hubo cierta resis.. ómanaperotambién apoyo~, d' laaristocraciahispanom. '. ' 'la Península; ES.eVle.- . . .. . ... .. . .. . coritrol bár-

¡lenteh~bíliSidO

" ue aquí, como enotro~ lugares " . . . umvino acompañapocotraumáttca, 'torialmente el regnum l%san .. acentuándose, en . .' . de ensanchar tem . , . el como
corpuste~t~ri~

(467"482):La reactivaciónimperial;;en caso de victólia,hUbieracomÍl'rométido'las porlo qtieEuri_ . c'¡fmanm"OUria propiosvánda_ lose; inclliso; coriCollsfaníirioPla;Pracasada'la empresa africana, elréY!Úvolasma_ de.las tierras a,éJ'sujetalfáliíÓrté'y.sUt deJOSPitineóS;EnGaJiá;:e1doiíliiíioviSigOdO se. extendi6 desde el Lóirii'a1Méclite" . riáneo; éóri'la:excepción de Aüvetnfa; defendida. tenazmenteporlaaristOcniéiaga, .loiTOllíána•.EnlaPenínsula· ibérica,Josobjetivosse'centraron en la TaIl'II"Qnense;y.

aCtitlidde.a1eitiiy.negÓCiaCiones·consue~os,con'los DOS;libres·P3radesarrollaruna.~anexpansi6n

operaciÓn;naval·COlltra1Qs~~ánaalos¡.prOyectada'por.e1;nuevoemperador-Anténíio 'PoSiciones;recientemel1t~ádqUiridás.en;laNarb'onenseYProvenza,

UnconsidérableenSanChamienti:nerritOrial en la Península· ibérica y,. asimismo,. el 1íüciode'asentanuentos ViSigOdOSenella,EFcOmienzodelreinadóéoíncidi6c.on;la

flCQH~:DeSde.laperspeCtiVa;hispana;'sureinado-es·.re1evánte·;por'haber'promovido

.•. •• .c;,EtificóC4Ó,6-48,i)accedió:iitlionodéToIO'sa. trasasesinlU' asu hennano Teodo-

~

, di tinto de reconOClID1e sentido bten s, operado desde 418 ' que se habtan di ho có10 legal de las rápidas tranlsf~~a:~~~~~:~=~barcando así, por tanto, c . .... . y.habían ~ entado un ag u romanos. ~o~ d odos y digo al conjunto e g .. . . . . . AMIEN'I'OS TRAN·.SPIRENAICOS ALARICOII;LOS AS~UILLÉ¡484_507 . . . . 6.3., V.. "

",,,,,,o,,~

Alarico II el mayor territono del monarca en A:rles 'v~do delfoedus de 4!8 y, por desde etasentatmentlL eJ:L

(484-507¡8~j~:i~ía

;;;;;:..;;;;6 ~!""!".:::':::::
c~~~~ hisioriogtafía subsi,

e:

18

mSTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

guiente le juzgó~de forma negativa como responsable de la catástrófe global que puso fin a su reinado en 507, Sin embargo, su acción política, continuadora de la labor de su padre en el triple aSpecto de fortalecimiento del poder real; consolidación territorial y unificaéióil-interna,'nodebe~qUedardesvaída por el.trágico finaLAntes bien, la ,profundizadón en la política establecida pudo. obedecer a laconcienciadelpeligrosep_ tentrionalfranco;'queincitabaal reforzamiento de todos los elementosconstitutiyoS

)~ ...v~SI'DNI'" BARBARAS EN msp

lidaridad bene~ , nstrUía una so ", 'as en doctnna se co . T ádos'súspnvtleglos idten,~in:l1\ de las discr:ra~:l~sia v~ía recon~idos Ya:~unión estuvieron re-

ANIA YLACREACI61'1 DEL REINO VISIGODO

19

parte:~~er con el apoyoeclesl;~;,E:~lar'babía sido convoc~:~
..

diócesis galas, Un con~r cos impidieron su celebracl , 507; pero los desenlaces 1 .' nuevos tem-

a al

óliedeciendóa:razollés, Oistintasde"ílldole militar, Lasestimaciones'soDre:elnllínero Varl'aJI:gralldemente;:atinquees,razonable'pensar que.súpetatOlí.Jos:.ciénmlii·indivic o duos;,TambiénresUlta:vetÓsíinil'pensaren. una ocupación dé predios
..
,

,-,.-

,."-.

--

el 1 con la los fr.an.··cos, fue e n ádop'l'Opició ía.haberse eg , ~ . . '. .. 'libriodé:poderesal:queparec, ó el statu eXistente rleé,ste,Tindigolo~!:re~ariCO II y Clodoveo, sanC1o~. ~'.. . ..' de

viSiie:e'da:,T<ldo este conjunto de

se

déllianlo cual debió generar feí~si<)Iles·el~·el Campo yen lasciudades¡como atestiguan las revueltasde:Burdunelo (4:96;;497:) .y.Pedto(506);·La'primerá sedésarrolló. enelvallemediodel'Ebroi'la:se_ gunda.en:Tortosa,· Las fuentes cronísticas califican a~ ambos rebeldesde.<~tiranos»,Jo cualpllrececonferir a sus acciones un tinte político; bien de revuelta aútórioIÍlista.de ullgóbernador godo frente a Tolósaen el primer caso, bien de sublevación localantivisigoda por parte de un miembro de la aristocrada hispanorromana en 506; ':Laprofundizadóncualitativa de la expansión territorial de los tiempos de EuricO,.dotándolade cODteDidO'demográfico¡se:vioacompañada:deunajiOliticade'tinifi_ ~'l:¡¡ci6¡j entre'godQsYiOmanos,equesintomáticameritetuvo Sli máximaexpresióneD el 3ño:antel'lót.'¡IJ¡¡.deiTóta~deVouillé,.EÍ1.febrero de 506,sepromulgó~u¡j~c6dig(noma_ ÍlÍstaile:aplicaéióll gerieral,Ja LexRomana .Visigothorum'o Breviario de.Alarico,.que puéde.considerarseun,suPlemerito;desde.lariquezajurídica romana¡.a lalabóiJegis_ JativadeEuriCO;fOrtaleéiendo;:porJímfO,e¡paraguas.legalcomunal!Íll.bas.comunida'

una consolidaéióDmonárquica,

des:Esta~atticiílacióIl bebía:delatradidón.tomana;.lo.cual~no.podía'menos:qlTe;lfgra_ dara:las·aristocracias.·provinciales¡~aIaparque~reforzaba.lap()'siciónreal;:q¡re'ejerCía pÍ'éiT()'gativas·aIitesreservadas~a los emperadores, El esfuerzo unificador implicaba

La asimilación de las aíisib~raciasprovindales se hizo también·porvía'ecle.siás: tica: Las:tensiones conlajerarquíagala, presenteS: desde·losuemPO¡fdeEurico por rafrente a arrianismo gOdo),pero Iamen eléoíicilio4eAgde;:éelebrado

.. . .. . ' . ~.' . . ." La ruptura de las Iícerca de poitiers, en~~entamienlo en el sur ~ laG~ente a los ejércitos aniquilación conduJo cayeron en poder godas y su pr I sano' Burdeos:y la propIa r' .. Carcasona reSIstían, . sólo:Ar es Y ltaliaporla presión lo D . ... ·detenidoan.tes~en 'gw'ó salvar ~ conSI ~..~ ." .' .• ' .... ~ . ~ .~, 'ental de la '. '. "combate, deja~~ un _... visigodos lafranJasuronativo, Muerto, . ' dirigente vIsIg~para los había sido,incluso,más neglestabilidadpolíllca, El grupo trUcción políllla . _ o di ~ quedíill . ezma4y bí ·-desintegr.ádo,-~~-,.~, ,~ ~. ~ el futuro de la. Pe . deceniosseha a ~. ~ endenclapara L ro ':., cc~a~.d~.e,~J~osip~;asa;;;;d~IO~<S:i:'mi,mto;~'~l~'~~ dejnduda~letrasc .,. -de explicaciones: a c ,:. , . dmoéSl6glco, todO:tlpO resaltan la diferenCia reino de IiÍstica de la época, y . odosyladicotomíare 19 Ita a todas luces mexacto, , credo etitrefrancos Yg, ' reduccionismo~resu ~ ~ monarca, al propiO en la estrUcturad:e conciliQde Agd:mueaciagalorromana se mam le ada de ella, Otros aspectos 0tiempo que la anstocr , ' ando en la defensa a;:m -litarfrancay del desm~r _ obierno visigoda, partlC1p arte dela superiondad mI alola imperfecta artICU-

viSigodOdeSde~ctica

~P~ólosa

.de:Ví~niñoj}~capaz !e·:f~~~atLCQJ)fJ!~iº!1.~labor d~ co~s:, ~.~ .~.~.~_.

nínsúlaibérica,ha.su::~t:~ ~lgunoshiStOriado:,esi~~~ue~:Si

~olosa com~

~~ementos centrales·Ss:~:t:usenCiadeJeja~:~~::;;'~~~~Ja
lación de Jln justes depoblacló:eq;:erzas que
"'_O,' -

::~:~:~~:~~:i~::~;~~!~;:~~~!et~~f:~ail:~~~~~~o~:;~:!~~~:~ rei~O,co.!1 ~:persarOÍlPbtenCiales~uer~:taticiasv~rtiginosas
re.<I1l:~!\Il,la,s~~~~.",,____..•
,.,_ . , , _ , __ _ _.:,--"-' , ' ••

de los

f¡i¡IllSt<;'RIA'DE ESPAÑAo ALTA EDAD MEDIA.•

'tÍlidád[cvh¡igodoal~IPe'nílltSula ibérica, 508.549

¡¡¡:o~FT,oledo: ·Ia. prógresiva traslación del centro

t~INVoI\SI'DNI""
de

21 '. .' . ANlA y LA CREAClóNDELRElNOVlSIGOOO ÁRBARASENHlSP ¡O es B . el Regnum Ita lae, d ales vigentes en . argos adecuados alas ~~u~~~~tigua prefectura u~ta­ lásEspañas, desgaja o. 6de las propiedades reglas a el control militar y la gesti n '. . . que; al prodel aparato estalaque habían gozado Amalos. su

~~~1~~~~i~¡~~::!~~~~~~!~'!~:~~~::::II!!~:1~ originarios del reino tolosa. zonas periféricas. galas, salvadas en última instancia de
hacialas tierras hispánicas de reciente asentamiento;' El dontinió.qued6 Baja Provenzay la Narbonense enJa¡Oalia,.ntientras:que térritoriales'fueoprogresivaltienteconsc

,'v~~:':l;c~;o:n~~;~
ji

'~.IO.~~~~~:~~:~;;!~~~~~~ las pautas u .. e. .. . .as del mómento c o

VI,. una vez. perdi6.fuerza:elimpíílsoprunero

'7d;'CONTROLOSTROGOPO DEL.RElNo,508-526
~,,¡'=Enjunio¡de¡508,iln ejército'ostrogodo

AMALARICO¡ 526-531. 'delosreinos de unos doHispa-

visigoda enionasde Provenzay en')aNllfbonense,o deFtesoro real acumulado.por los { h i j o naturalde'A1ariéo ll¡fue,prOClamado rey·tras\'QUilléi"dádáelacórta.edáddel·descendientelegítimO¡AmalariCO;Sin'embar~o,.únsei:to~'de¡la'aristOcracia visigoda favorecía a este último Ytambién lainter\ren" cióndesu,lIbueló.·Teodoricó·eIAmalo, considerado.garante dela.pervivencia'dé:dicho pueblo,En.un··Principiono.huoo'erifrentamiento.entre •.las dos faccionés,.:pero··la acti" nid:hostitdeGesaleico; dispuesto a cualquier pacto. frente a los ostrogódós,. fomla resPUesta:dé,TilodOriéó,:que:cOnc:lUjOála.derrótay.mUerte·de:aqUéle1151lo.· ¡;;"DesaPatéCidosú:herlnanástro,·.la realeza recay6 en~ari.có:(5j:1.;;,5.-J.11..tódaVía niño.!>ajQlaregenCjade±ilodOricocEHOta]·j>iotagoniSmodel·que éste hizo gala en los . conmnchoel po_ .. ····tterCdiHinmeroregente:Nóésáventurado pensar que su objetivo ÚIt.iiiJ.ofueralafusión .. 'cfeiits:lIbs:ramaiúletpueblo:godo'en'un'solo .troncobajo la monarquladeIos)\má!os. ÁSflo:pal'eCéateStiguate1ntatriínonioen'515'de suhijaAmalasVintacon'Eutaricó, Un miembrodel.lilllljédelos.AniaIoSentigradOhacía:tiempo a1.reino de·Tolosay.conectá_ do·conlaJantilia:real'visígOda:de.los.:Baltos¡ ·sucesor ideal:que·.limálganra.ría: l!lnbós puebl¡¡S¡::EI'próyecto;de existir¡se¡viotruncado poilápronta Illuerte en 522.1523 de Eútarico;:_~, .:,.:.::

S~~:::~¡~~~:~~d~:;:~;I~~~~~l~~'lÍna'Parte

adquique . política, d . residencia, centr6 en ediante apoyo franco, le lugar e .allí la plataforma,que, ID tutor Teudis, quien de en:::pendencia frente asu . con Clotilde, hija de de su debilidadvisigodá que ha'. ' . . cerca de Nar1>?na . o . o uista de Septllnama. . . uien fue asesmado en su hwdá, Cía presumible laCOnqonsecuencias para el ~onarca, '!maneci6,inc6Iume•.. .. ... o 'al . .'. en 531 tuvo funestasgn'dádtemton ".delremo:que.W o .c ..._ '.' .. . . . notánto para lamte ..
. o y CONTROL PENINSULAR: IMIENTOMONÁRQUlC. 7 3 FORTALEC . . y TEUOISELO,. 531-549.•.: ....... .'. . ..oo.. .••• 'LOSJl.Il!l:1tJ)OS·DETEuolS... ,. .' . '.. "". . '.•. n real.en el linaje de '.. . o o : . alaricoimplic6el fin delasuce~:haciauna arist~la Ladesapanclón~Am de c e . l ntro de:gravedaci del po Esteprotagoms mo RaJtos.Y· un decantarnlento .' . ... . . . '.

'¡¡funfQ~delreinó_viSigQdodUrante'loSSigüi¡lDtesquincellñossupera

::C-;·'Conindependelléia:desnfinalidad última, la política hispana deTeodorico estuVOdirigidaliconsolidailapresencia.goday fortalecer el poder:de'su,moriarqula;::ele; . " .que impuSO¡siguieronsielld6 línea de puebJosgo\iosenlaPehínsulac¡u1:(j.srefociado

l~s

¡!!iliT.0IRIA'DE ESf'A]i¡A, ALTA EDAD MEDIA

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.8

-:rt>NASIOINESBAItBARA>

sucesorio vigente matrimonialmente 1~548), quien había entroncadodurante décadas, El y.aprovechado en su favor los descontentos nobiliarios por la apoyo arlstocrático,la-lineade gobierno del dominio territorial visigodo :y de prirnerameta no se pudo cumplir en la GaJia,ya

Mén'da ·En 551, un , tirarse a ' arte de su ejército. debIendo re Atanagildo (5511555-~67). real y gran P , 'ones sevillanas elevaron a .b'zantino formalizado y guarm~J 'd d militar solicitó el apoyo I C~ y Valencia, imenon a . .' f l' a costera entre . ", . fue . Ital'· este contingente cesión de una ran .. la guerra contra los ostr~godo~ e~tan~~ldO- Yfrenar-la ofen. el conflicto se - . . el aniquilarmento e . 552. afiñesde 554,fa: ....:. ....... .. .. .. . ... ue dificultaba el . ....•. converu'do eÍluna:téII\ora q •.... detener el avanen la

. .. ClÓNDBL REINO VISIGODO BNffiSPANIA Y LA CREA

23
.

EHnicio:deun

su corte en Batcelona•.8evilla o To,led!o,<:iu<lad estra·tégicamen!e:siWadlipara]as:lÍliibÜ:ionés mo,náJ:qulica!rde cOlntr()lhispáílico,_.:
~"""J¡ja'defensa-o'ell:tens¡óncdé];-dominio

insuen

deJasEspañas desapareció,eliminando así la diferenciación tituF1aviús TéÍldis;'afectaba alal aristo.:ra(546). -debieron:I'e(X)Ital".súalcance, palaCio ei¡548;recayóeiISU geÍlemhllás lirilfante,-TeUdiselo(548"549); vencedor de los invasoresfTancos en 541. El soportearistóctático-que lo. eleVó-pronto se rebeló contra él;- sin duda porIacontinuaciónde-lapolítica-dnometimiento-arlstocrático;Tan sólo unaño después dé acceder a
-"
,

-,.

- ' "

,.,

.

Brunedé566-567 se fraguó .• 'Gosvirita,:casaron con los reyes . de Atanagildoy de la re.ma lde Neustna:, d -al menos, una parte del tela pérdida_e. . ..
en Toledo de .. . .. .. aturales Atana, o falleció por causas n precisamente donde. . ca se dilató cinco meses. Slgu de un nuevo monar la figura de Liuva 1 Tuvo ..

podemos quizás hituir esfuerzos de-Teudiselo -,pohrglutiIrat'oon:lámo¡¡arquíaasectoresde la nobleza por vía femenina, .

-8; ·-Guerra:clViI;presencia.bizantinay_tentativas ::----de:recollStmcci61l de·un reino-mermado, 549-569
Denuevo,cla:elecció¡j'1le:Agila(549_555) como monarca obtuvo el favor de la mayor parte de la aristOcraciái'ló que permite vislumbrarla únanimidaddel movimientófinal cóntra:Téu1liselo,AIpoco; 550; Agila tuvo que hacer frenteaunarebe'lión:enC6rdoba:por-idénticosm'otivos a-los Subyacentes al golpe de estado previo, lo -¡;ual~rev~la:las:-coÍ1tradicciones:qué:aCéchaban a unamonarquía.sostenidá.nobiliai, ---- ----- --_lillenlte;:;t;á-lue,haetlla"Ciudadandáluzasesaldó negativamente para,el rey;-. perdió_a_su

___e --

.LHlSTORJADEESPAAA·ALTA EDADMEDlA

!l", •El'l'émo. SllevoC8tÓJiCO,.décadadeSSO_S8S

.

EN IUSPANlAY LA CREACIÓN DEL REINO v:rSIGOOO .

25

=:

,.~," El'bruscofi~~d~I~ ·==-···························~:;;;!d,;~~:~~~~:;i'~~~~:~~~~vs~~s:
los fráricósGregoriode " .

•• crónica de Hidacio en acontecimientos relativos al año 469 nos priva de infOfij¡ación referida al noroeste hispano paralas siguientes décadas; por interrumpe con Remismundo. Sólo a partir de loe '·O'"";ri. se Vilelve. a entreabrir gracias a datos aportados en la segunda mitad de dicha centuria por los escritos de Juan de BíclaroYdel historiadorde

a Galicia, Siendo su·dadpolíticasueva.Fa1leció al poco de retomar .. 'bli adoarenovarelJuramento aleoh f;ri:de:la entt ." 583-584) que se vio o g b'lidad del reino y la co ehijo ypollticOsquebraron destronó; nu Aureca o 1 viúdádehnonarca o,

Ebonc·~~s :~~;os¡rasl)iéS

(584-585)ic~a¿a~!~~ricO,le

pre~n­ ~a1lecl

~so~·!1:a~iaiP~~~ec~~i~ac~;ii~ó:ni¿é:S'J;~~~:\~;i:i~~rs~~;~~
de Toursnos

. ierondeexcusaaLeoVlgil. '6n deAureca; el re~o strV Tras la deposlC1 '.. 'una experiencia dis-

". :.;1;~I[Ó~:;';~lTe'IW>L'.y CONSOUDACIÓNMONÁRQÚlCA,569-579 '. ': ...•....:.' , surpenin-

4eHh:oncÍIt(FdeBfágii;(572),~qiíeYapresidió.el'nuevometropoliíanodela':Sede,San

éaplta! en sueva;La existencia deLreY Ariamiro(558/ .559:561:)mo.OfrecedUdaalgtma;!>roPició,el,desalTollodellcóncilio··deBiaga(561), (jue.reorganizó:la:rglesia'suevatras'liíconversiónmonárquica; lIeVáda·a cabo por él misfilofsicnegamUS!álüstOricidad de Cararico. Cánones de condena. ,velan'la.¡>ervivencia:de·rasgosPriSCilianistas en el cristianismo galaico;.. '" .' .•.•.•. ·.~.:'LallrticulacióneclesiáStica.,prosigni6·bajOTeodemiro '(561"570),.,qnien;;enla óe asaniblea'que'se ,rellni nLugoen569, dividió el territorio en dosProviricias ecle' siásticas;Biagaal súr.yLugo a1'norte, que comprendían trece obispados,. algunos de ellos'denueva creación;,La'geografía eclesiástica tardorromanasé transformabaYha_ cía más compleja para posibilitar un entraniado eclesial acorde conlareaJ!ªªtlpolífu ca del reino suevo;Todoeste pr<>\;esocuImin6eritiempo¡¡:-dé:fMii ii(570 583}através T Ó

de.estesíriodore~

!~~~ª~§ªª~~a;t;en;C~ió¡n¡d~e;.~om ¡n~;.a¡ut6¡ n.;om~a¡:po¡~I.;an~1st§ocrac~l~

Sidonia(571), lo .da ante posibleS ataques guam entonces,des · 'ó~~toncesa núcleos del vadirigt l arease . 'as locales. mediaaunque

. después. .' ..,.. clases " .. ó a Leovigildo, ya .con folnel1tafc.n un malestar e.ntre. sus II (572/573),10 cual peorut\n al norte peninsular, Eítestetiempomunó ~1UnVtao del reino, .extender su actu~macción visigoda,se su~ " ·conJu . ': '-~Oalicia oriental ainplio frente de""e así direc.. ...• . ....... . • •.• ." ' . ' . as visigodas. Un•golpe contra ellossu,'. tar una en '.. , tiíiriente'en contacto'nlossuevosa las trop rey. co '. estas de paz del MiróÍt,dispuestoaacep . . . 576 quedó . . '. cas ante eLdesgobiemo lO! misiónclientelar ~s~ . tiguascomunidades hiSP~ nales'delreino. Laregtón d _ ~,,:;LaeIÍlerg!lnCla, eandfa.también:a"zon~:men . o. .gildoen 577. Era un espa enafuesomettdaporLeoVl debía ser controlado para of6speda. al este de Sierra ::tori~ bizantino; y, por tanto, -ase cerraba casi un dececio .vital, pues lindaba cO~i:nsa fronteriza. Con estac~p: etivos diversos que a?arasfestablecerlll!-a;eficaz éldistintils áreaspeninsulares,couni¿des indígenas emergt~ nio de febril éaban invasores I . dad tenía un mismQ,fin, ex '. .' . .. . e n Hispama de nuevo.'Talplurali . ' . . ". ...

=

=

:~:.:":·c

Marún:'ElieleVante·pil¡íef'orotgaao'ii! fC)yen la Iglesia sueva teníaclarostiineS15iiai¡_ .!ihos;,franSmitidOsprobáblen:renteporeIProPio.prelado,.residente.en el orientemedi' te1Táríeotdonde'fueordenado presbftero;antes de recalar definitivamenteen,Oalicia: 'La conversión deJacasareaiy el'establecimiento de un ensamblajeespecffico de la IglesiÜlÍeva teníanuna'lectuncpolíticapromovida por la propia monarqnía;:petoiani. btén¡ioriniereses.extemós; Es sintomático que las ceso,.merOVirigia'Ybizañtina;'prOviriieran·de potencias enfrentadas a1reino'visigodó y deseosas.decrearlepresiómincSlÍ Elcatolicismosuevose convertíaasíenelementoaglutinador de un pueblo y de su monarqnía"frentealarrillllismo.visi_ godo:ReSuItií"reVeladorqUellftreguatmnadaentreMítón y!:;eovigildóen 579 seque.recién. ConvertidOal.catolicismo. €éiClido.en'SeViIla;Cél'teygUévóacridió:en :suaYUda;SUfrielÍdo una derrota'Yviériélose ap S '·"Obv.Ii.·,g;.ad_,ov.• te ti!ijuramentodeleaitad al rey visigg.ododco., . ""..,...

dos'infIuenciils'PrinciPalesenélpii:i~ t1ilnconoroccidenta!~

freDlldopor1~P:~vigilélo.

~e

deceniósanterioresse:exte~

blara:concocaSión·dela~tevueltií:de.HennenegildO,

'1IS~~t~~c~~'~~~±~1mielE".~"

,"~

actt~~::ós,arist6cratas re~lde~~d:~:lpoderViSigodO""rt~~~:_

26
HISTORIADE ESPAÑA, ALTAEDAD MEDIA

cidos asimismo Bíclaro,. cronista Juan delos Usurpadores», tal era el resumen de la situación en 578 que hacia el Eldominio territorial cOnseguido fue acompañado de una reorganización intema del reinó tendente a reforzar el poder monárquico según pautas bajoimperiales. de cuño. absolutista, La figura real. quedó ensalzada y, a lá vez; alejada de sus súbditos con medidas córiio la utilización del trono y de vestiduras específicas, la adopción de notuenclatura imperial; el ejercicio de prerrogativas de los emperadores-"-fundación dil nuevas ciudades (Recópolis; 578).y aCuñación de moneda conlaefigieyelnombi'e dé ÜtiürbanislIlo incorporación latemesposa del su-

27 INVASIONES BÁRBARAS frecieron tan dramáticos ' de,sde lificacíón del conjunto a un . enfrentamiento las enseñanzas que o :i'é.:loi!iól() es comprensible vios nobilia'.

' C CREA EN HISPANlA y LAI Ó N DEL REINO VISIGODO

Sin embargo; c : aglutinante . eltras,on " ó ' ligiosa;uti za ,. "_ . . . ·unapolanzacl n,re "ás delaausencladeunannm 'd . . En . " . bandos, con~n ependencla;' adem , ..... . ." larebehón, . con de la vi-

lad~I::asPiracioneS monár~liUiC~

abuela, la

deUD<1 ef:ica;~ ,g(~sti,6n len los Jma'yorilaJios territóriospeninsuJa_ la

el sugiere coherente .' . . . . .• '. .... . . s aristocráticos del· v~le . en, general ~J: rtó eLcontro! del?~ 1I~labusitama;loqu,el. po sardel sesgonob!llano Sevilla,C~rdob~ yMén~rción del poder ~al,tale~ no...renuhCl6aslgnos ~e.......1m. . ... . y titulaCIOnes ' :.·.·periál.e.s.' E.sta.s discrepan .. dé haber . ........ ...•.... . ..... . .......,. . beandroa Constantinopla .
La embajada del arzobiSpo 'ara. con la coyuntura del .' . '. •. eneal. b'lZántino' . ' este lefranco·o. . en su

Estado buscaron hacer omnipresente a lamonarquia sObre·unOSllÚbd!t9sso.meti<los'Y.unificados,.aI pfópiotiempo que lareá1eza ensancha_ áirequiSito;imprescindiblé para ganar voluntades a través de do' ':ba:SiR>ase:'eCOÍtÓn1JC naciones:f2olicesioneso'Lasmedidas que plasmaron estos,objetivoll'notienetiféclia preciSi¡,Puílieron.liaber:tenidolugarantes o después de· la censura que'marcaelcó' mienzo dela rebelión de Hennetiegildo en 580, pues pueden estimarse altiempocausa yefectodeíalQUiebra;LaaPministraci6npi'OVinCial adquirió tonos bizantinos; al pririiarloscolIlétidosmilitares'en tomoala figura del dux sobre los civiles qlleÍ'epresen_ taba el súbditosquedóplitsma_ . un' corpus 'que no se el Cº~ex-"ev¡sus.Bste:c6dtgo

.

rectonprO~inCiqe,E]:proc¡'sodehomogeneidaddelos

cuáldesesta.de:la:proliibiCiÓnc¡¡ematnmOnios'ifiterétnicos; .veto .que la'que decretaba la sUpresión seremontaba'811na' disposiciónimperialdefiues del siglolV,cuando el grado de separación entre ambas coínuni. dé_ cadas'anteriores¡ se rtihizogracills.a'las'confiscaciones .operadas.sobre'la.liobleZa;'que asi.eliCOtitrópodetósoS;arguméritosParalareVUelta, . ... .
Qui-

da:des.er8muChOmayot:I:.aha~lelidareal¡por.último"debilitadaenlasconyUlsas
......... "
::::

..

'"

JO;Z.·LAREBllLIÓN DEfIERMEI'{EOILDO,580_584

godos

................

~;;':':7El'IevafilaiíUentode:Herífienegildo colitrasu padre supone' unpUnt6 deinfléXión

reforzarniento de la éatólieaenarbolareconocimiento legal arrianos que. tuvo . Para adelantar pro.'fmde de fe intermedio.
. .... Za-

qUe'matcóC'eldeveniTd.éIreinovisigOdO·lIlás allá de beoVigildo,LapOlitiCáposterior

era

28

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

una novedad que obedecía a razones políticas, no religiosas; Durante tOdo el siglo VI, la acomOdación entre arrianos y católicos había sido constante; el respeto oficiala la doctrina nicenafue correspondido por una sumisión de sus fieles'ala realezá Visigoda.' --"""La,ausenciade:moVitnieritósde LeoVigildo no fue aprovechada por su hijo,conscientede su debilidad para conseguir elevar, una revuelta regional al grado,dealterllativa Viable alYtras asegurar , Ell582, gobierno de supadreyhuérfano; además"deuna efectivacolaboracj6ri,extetna.

~~~~o&~~~!~~~"~,r~~~~e~¡:~i:~e~sta~bi1iZ~ClÓn

29 , ANIA Y LA CREACIÓN DEL REINO' VISIGODO ÁRBARAS EN HISP edad INVASIO'NESB , ., 'tnlSunacortaenfenn . falleció en Toledo Leovlg!ldo fin a un largo periodo de nMlua,'era de S~6 difícil de exagerar. Puso . difuminación del ,íld,en,cill de su A través
'

rem~~~u~eron invasio~es, ~s~n=~n:~~enInSUla.

VlSlg 'stocracia y unificada, no domimo sobre la an ~ Oder yade un reforzaentre ambos foc~S d~;base~ del reino de Tomonárquica, sentó las lnn

The Visi. por . ~ rmaci6n exhaustiva Le'd 1986., em,,.~,-- partir de la ID 0 418 711' a Bibliography, I '':;\CmanUales; por sus en~~_ ".,,1.. ,hau. and Spain, AD. -. '1 cuenta con profuSIn e, . ntes' 'José Orlandis época del la hist:~:n;':~t:dOI6giCo señalamos los slgwe "" " . , Barbero de ene
visiDEL REINADO; 584-586

'

"é"C "EtacO'nteCiü:iiento másreleVáIlte del último año de gobierno de LeoVigildo fue sindtidal¡rincorpO'raci6ndel reino stievo queya hemos relatado. En él; intent6aplicar a unlrrrianismo edulcoradoalumbrada'en'ple_ na'I'ebelión'de.Hetmenegildo;Estableció una serie de obispados 'de esa confesión en lugares de 'presencia milititrvisigoda como Viseu,' Lugo" Tuy y OportO', ,pero no ejerci6coácCi6n~a1gtinácontialoséatólicos. " ,

la'ideadeuriifi~liciónreligiosa,entomo

~TI~~~~~~!(~~'*~~~~R~U~i~Z~A~~s.~en~,:c~lo~:,~~arm~Ra .~

"','::La:áIlexi6nal reino de una parte significativa de la :penínSula ibérica no debe; sin embargO;OCultárlaactivapolítica trllnspirenaica llevada a cabo porellllC>l!ll!.c1!euJos añosfina:Jes de'su reinado. ,La,a:Jianza con,Austnisiahabta-quedi¡ao'rota:cOino conseccuencialie:11Erebeli6ñ'de'HeiTnénegildo, cuya esposa; ¡a franca mguncJa; tuvocqueaco_ gerse:a'lá:P F6teCCi6n'OiZántina;:[a:lleciendocllando era trasladáda-a'ConStlmtinopla eri ~&5';'Elobjetivo:deI:e6Vigildo:en'estós años.estuvocenttaaoen.anudaresírechas.rela_ éi6riesconNeustria,<íueeqUilibrarállla enemiga delieino austtásiCo y de Borgoña(EI proyecto de·establecer,.l1Ilaa:JianzálfilitrimOniliJ. mediante la unión: decRecliredOY:de Riguílta;'hija.de·ehilperico:rdéNeuslria; idea que se remontaba.a:Jaño'580:y;p6r tanto, era paráJela'a:Jéenlace austrás'ico.de Hermenegildo;quedódefmitivalnenieaoórtado fráselllSesiháto:dellílóiíarca merovingio en 584: Recllredo;'una-vez rey,:acabócontra' as Yendo hupCi eonuna noble:ViSigooa"Bád6n; decisión que refleja lasprioridades'dél mOihento'afaVO'rde'un'estréchiuniénto del(}slazos con la aristocracia del reiífó: Gung tramdéBor ofiadeSatóen585tinaéiunpaña ccontraSeptimaruayenvi6uná· expedi~ ccl:i6n:fiava:Jen'ayirda:<lel teinosuevo;. AmbO'sintent(}s fracasaron; asfplleS;LeoVigildo en'ijue'lacrisls de Her-

- Menéndez Pérez Historia. de 1~~~~~OSé Manuel Pidal, Ruiz Trapero y . dades la Iglesia, Madrid, d 'Palol SaleUas y FranLas invasiones, las s?c¡~ e~ Codoñer Merino, Pere ~ 2 La monarqu(a, la M éndez Pidal, Tomo -, ...... . ... ... en", '. 'Raní6nd'Abadal i . . .. . raI más restringIdo destacan. . <L' establiment Entre aquellos tra:bajos Madrid, Visigots als Mnyals, Del Rei,!" de.~olo~a:e ne de Tolosa al Regne de o , . Barcelona, 1969, ' I .. gOlS a Hisparua. de .. g i la Catalunya .,

:,:,,~ -'''España Visigoda,

Ag:USllll Gareía Mo-

del:~:::~':'edo,
c

~~C:W;~~~:h:IS

·~a'··~~~.' V.. o1. 1,..l41lisptU¡ia ". .c..c. c ·.
C

. . Odgenes ycd.e..sc.aTrollodelReino . . c... . . .

. c ...

Historia gene. .. .. c " ..... c n .. . ., .. - - ...... blos..septentrionales de evosh.an. 's.i.do tratados enMu . Análisis de enalguno dios artículos conlos pue e Lossu ., c." '1' evos adn·d·, laR

r(lldeI' reino hispánico

la Aguilera y Marcelo VIgI, o bién clásica: 'P. D. terudos en .., .. ·(¡Ci')7'¡:"· . d das en una obratam .I Derecho 1972 de KiLawandSociety inthe VIS'tt,0 drid 1981). Ideología ypode;po'mboliSmO y ejercicio del ng, . I .ino visigodo, a , de Castro Ideolog a, SI 000

conqU~~=a6iones. ViSig~.as·~":: ;;~~::'~;ambridge, (~~~~~~:1s~~'Objeto
y sociedad en ea;eciente: 'Maria Rosa V

penínsUI!!~~~-:~~~e

~e os:::'rs~tiva indigenis~ ~¡~~~: los odgenes sociales de

e-

de ,Ricardo Garda unamonografiníonarqU(a visigodo: P .stianismo na visigoda poder real en la ILaJglesia en la Espana 'José Los trazOS pn. . ... de la 19lesUl en ,E.spana, '. do específicamente e,tudl zwn . . . . . . Los concilios han SI ... . . .. .

al~:'eso c;mbio;:Salaman~a, ~n ~ puedense~ 'ncipales,delaevo~uC\6ndel:n rO~~r
~s

30
'HlSTORlAOE ESPAAA, ALTA EDAD MEOIA .

1 Einbruch deslslam (7} ),Paderborn -I\1unich,Viena-Zurich, 1981. (trad,. castellana, Historia de los concilios de la, España rOmana 1986), La figura Yla herejía de P1iscipor *Henry Chadwick, PriscillianofÁ vila,TheOccult andthe Charisma_ tlcl;' OXford, 1976 (lrad, castellana,PriScilianodeÁvila,Madrid;l976), , .i,a liaéedé"adÍls,. de wi estiidio Sistemátko:*S, Katz, The Jews iii.·ílie·Vl¡igoihié a;u(franklshKlngdoms ofSpaínand Gaul, C!\ffibridge, Mass" .1937: ~"

yvisi~odiJ, ~amplona, liano~"'1.si,4otratados the..Ea~lyChurch, minoríaju<!lª1'ueo¡'jeto;>,~
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lXMONARQUfAV .

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'. ·'ISI00DAeÁifobIGA . . .....

, total domide •. . '. ntempla la consolidación de escaso,siglo. y.m~~ es el ,que co :en'la Galianarbonense, El '. .... en" el·drntono pemnsulary .. "oda' el rey lleva la ON 'laEspaña VISlg. . . en la histona de ." d podos bizantmos . . espacIO ocupa o ..... '.' suevo,.recortael '6"24") tratádeunificaragodosy ro.' . en el . , entre ambos

RevisuS) y como . . daasunombrepor primera vez, se atribuye;. acuna.mone1m es' la hegemonía del Estado la llegada dejos musu an, a excepción de los redel~)lSO. Su!hijclRecar1edo llevaba

b?.La unificaci6n religiosa .

..... , .."

,

. .-. .. • • ".... . ..... .' I esta unidad, SI ' . . 'd " ....... .. ' . . . y sucesor, R ecaredo, el que ogre muy conSl e" ." , ." 'ed'~ a!riano, 'fracasó; su, con los restos.de.paganlsmo,. c~, '. . d N' ea aunque n o , " ,,

fue imitado. por algúmi oposición,

32

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LA MONARQuíA VISIGODA CATÓUCA

33

~~~~~-~:=~:~::~!~~~~~~~j~~~~;~~~~~~~~:1:~;~:~~~~~I~c;a~,~sm~:O!t~odo~IOCOn_ interela fusión... . además la monarquía podía de esta manera intiOdluc¡irSl~:e¡l;lasesferas qué táéitálnente-sehabíandejaao hasta en. toncesen ifuUiosae los obispos católicos como

pero de escasa entidadygrandispersión tenitorial y cronológica, que parece ya estaba superada en la primavera del año 589, cuando se celebró el llIConcilio de Toledo, asamblea que constituyó unacontecillliento trascendental y de hondas repercusiones en el Estado y en la vida política del reino visigodo. EI8 de mayode1589abri6s11spuertasel m ConCilio (según el cómputo de la Iglesia roniáriaJ eneÍclÍal monarca hana públicamente la proclamación del cambio de religión oficial, abrazando el catolicismo romano. Asistieron setenta y dos obispos católicos, pero sólo ocho arrianos abjuraron del arrianismo, aunque es posible que hu..bieramáSo Este-cambio-de ctedono'suponía una caI,itulac.ión

uíntila las cuales cambiaron de bando sin zadlonc!e habían acu.dido las trfu°pas~e Sado po~todo el ejército. ... .. . manera que Slsenando e ac am

el

(631-636) colllienza .

constituyente un es-

en

.2. .' t~ mOllllÍ'quía cat6lica en el siglo vu

descontentos después de reinar dos años;', Estos>grupos. de-oposición' consiguieron elevar .al.trono.a sujefeWiterico .(603'61 O),pero'la-l;'ontraofensivacatólica no se hizo esperar y Gúndemaro (61 ~12) alcanzó:eltrono·despuésde-asesinar a Witerico y restauró definítivamentelamonar_ q u í a c a t ó l i c a . _ . _ . . . .•.. ';';;:-Después deheinadodé Sisebuto (612-621), hombreculíoy ferviente. católico; que-desarrolló'úna;amplia campaña de conversiones forzosas dirigida 'a-los judíos, subió altronoun.prestigioso jefe.lllilitar,el duque Suíntila(621-631) después de la preceptiva -elección; en-una.de las pocas ocasiones en que esteprocedillliento de designar rey-fueefectivo;A-Suíntilll se debe launificación'detoda Hispania y GalianarbOnense bajo el cetro del rey visigodo, al expulsar elaño . 624..a llls'últimas;tropasim~ .petjalés;debsudest(~':penínsUlar;·déSpués-desetenía años de presencia. bizantina en HisPania.;por-ptimerirvez::se:cOl'IsiguI61aunidad polfticade'la Penúisula y-jaGalia narbonense, .quehasta elfindelperiodo visigodo constituyó un solo reino bajo una Illisma monarquía. También logró, en tomo al año 625, resonantes triunfos en el frente vascón: estos aguenidos montañeses habían menudeado en los últimos afios:s ¡¡iem; us pre frecuentes mcursiones por el valle del Ebro, infestaban la provincia Tarraconense y.tetiíanentrésusóbjetivoSlaeiudad:deZaragoza·que;en·Palabrasde_san'Braulió, esiab8'1!iuyamenazadá;Suíntila:les·derrotó en toda la lfnea'ritidieron 'sns annas, entregaronrehllnes y se comprometieron a edificar a·sus expensas la'ciudad déOlogicus; tal vez sobre las ruinas delinilltiguáOligitumromana (la actual Olite), que se convirtió en plaza· fuerte y secte de:una.guarnición permanente del ejército visigodo;':::': -,: ...SliíntilaCfue'depuéstó en el 63 ]:por:unafevuelta· nobiliaria gestadaen'laSeptima' nía'con-eJ:apoyodé,loslrimcos'y'encabezadaporun niagnateenraizadoen esa provine ,.cia¡'SiSenando;' ESlenol51epenefr6Col) sus huestes en' la Península, 'llegando hasta Za._------- ---------_
......•..

[

]~~W~:·~s~a~ut~o;~ri:~z.~ó~l;a;<re~\?cu~~m;:·~ó;~n de los O~lSPOS¿s~ p

resentó con'suslliaguates laicos en la Las cuestiones<ie <lisciplina eclepresenclaelc nc ave:- ·, , lítica alcanzada se compledad 'ó . 'siáiSti<:a tratadas en esta reum n Iograron que la umpo do dispuso que. los ofi' divlClOS i la. unidad litúrgica, puesto~~et~~~~.~:I~jasdeIreino.. .•.... ......... que

.

.

~---.Illi.nuE<:il'OC!;anO!~~~d:::::;i::~sW¡¡~~¡;ramienios:~~:P:O~~1~~~=:;i: l~sr:~S~ ~

. •.••.•. '.... ............•.•...•.....••,....... •. . . ..... ... .... <le inteféScolliun'para:la'Igles¡-a:s-e convocara u~ ... . que . istencia de todos los ObISpoS ymetroJ?O concilio general de Hispania y :a ~al:~so~o~ciliares mantuviero? los sín~os p~oV1n­ litan°sdel reino. No obstante, os a T .así como sucompetenclacomotrlbun para ,'Al·· \tales previstos en el m conCl lO, ....... .. 'Cbues an " . . . ritual . .. .. ..' obis s etc. Elcan()ncuartocompuso un '¡¡¿as de la provincia: condes, duques, ha~a'de celebrarse el_<::o~~ili-",lleneral. '1

~_.

tablecida en Nicea 1de elecciónporel clero y el ~itano '-cuando en la práctica la dees s co rovinciales y consagración por el metropo introduCidá:;Hllh<>varios canones acrón del episcopado Ror .eIrey este slgnd as sobré la disclpbnadelclerQ,cQnfl '. ···artilrje dé las obligaclOnesde cualqi:iier servicio público que los jóvenes clériIllinisterio (canon y las (canon os mediante el estudio y.la VIda en ~~m . ' canones:Jo.!Infl!J:Qll1Mldeasdesan Is~do ;"1 tenüHlelos judíos dedicó elconcllio diez obligando a los que fueron convertt.dos ro. repudiando las conversiones forzosas pero '. de Sisebuto a mantenerse en Ia fe cristiana, dando así conuenpor la fuerza en tiem~s dai tes o falsos conversos. . zo _.~. _~___ __ al problema de los JU __

dantatI:e~iormante :~
..... .

r~~::~eformaban ~7) re~ulando :c~~e:sconOCidasya enHi~pania
zan_. __ .._ _ .. .. ,_

estabaY¡¡b:ando¡aliíñi¡¡trillad.{It'rson~de

~4)~

34

mSTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LAMONARQlJÍAVISlGODA CATÓUCA"

35

El canon más importante fue sin duda el setenta.y cinco .. Orlandis considera esta ley como el fundamenfo de la constitución política del reino. El r~onocimiento de su carácter excepcional queda patente en el hecho de que el V concilio de To'ledo' decretaseqtie su. lectura' fuera preceptiva ento'do'slo's co'ncilio's futuro's, para que su memo'ria no' se perdiera con el paso del tiempo. Este cano'n,al que el rey dio' rango de.ley, intentó co'nciliar. elfo'rtaleéimiento'deJaautoridad realco'n elco'ntrol deja monarquía modo'. de. acceder,a1,trono.,Co'n'este por el co'ncilio plasman enJa

co'nciliares (co'ntra derecho) 'ei'tróno';' .

que Sisenando;Chintiláco'hvoc6inme_ diatamellte elVco'nciIio'; que presenta.en su~ .canones un marcado' tuatiz político taJ Vez'eliiíñ:iiítenfoaecóriíplerarla'obIiconstitucional realizada en el IV, yáñó:yIñemo 'deSjlUés'elVl(donde jug6undriíportantepapel el obispo BrauJio de'Zarago'Za; que ¡ie'se'állo' 'sermetto'politano:eraelmiembro mas culto delepisco'pado'tras'la'muerte·de san Isido'ro'. Destaca eh este Co'ricilio la dureza de Io'S canonesdictado'sconira losju' díos)'collversós; EspecialIñente.ekario'n·3 proclamaba que de voluntad del rey se expulsaba ato'dos.losjUdíos; ptohibiendo' que en adelante habitaseen'Hispania alguien que no .fuera .fiel católico; Disponía el . co'ncilio además. que los reyes futuros, .al Ser prO¡:láñuidos, <febíanjurar que no permitirían que los judíos violáran laJe católica: Chintilafalleció el 20 de diciembre del año' 639, sucediéndo'le~su'hijo"-1'ulga C(639'~642);caJ:que'habíi'asodlldo:línrono; ...

···..····''A7pesar de·lanecomendlrcioileS..deIJV co'néilio to'ledano, el anciano'magnate .ChindllSvirito··(642~649):derrocó·.·a1:débi1·:rulga, Seguidamehte"'ypara l ustificar'sus actos¡"co'nvoco'el'VIFconciJio'dé=Toledb;en el que hizo .aprobar 11Iconflscaciónde bienes'y'periade'muertepataaqueI:quecoiljUra:se'co'ritra el monarca, incJuyendo a los c1érigossediciosos;alosque'se'éxcomulga hasta el rriomentoenqueesténetípeligro

36

HISTORIA DEESPAÑAcALTA EDAD MEDIA .

.

1Ó tinuid~de~eltr0IlO, que abarcaron • Esta política ~~eguró treinta años de condefensa que había hechoCl!in<lasv¡Jltor::~~o y. el de su hiJO ~. sucesor; Apesardé 111

~e lanobleza palatinaymilitar desa

LA MONARQUÍA VISIGODA CATÓLICA

37

f:e: . . . .

.

electiva; y en

que basó el en favor

:11 palatinoWamba en la propia villa donde habíafallecido el monarca anior,F,de:mc)(!o que· a la elección faltaronlamayoríade los obispos, los duques dejas condes de las ciudades y buena parte' delos'jefes militares. No obselección perfectamente legal y no hay ningún iridicio de oposición por dela nobleza o el clero. Apesar-de'todo; élriüevo rey retrasó deéoronaciórinasta suClle-gada a:Toledo;en'cuya-basílicade san' Pe-

,uce,sorio electivo aprobado por los concilios IVy VIIl pero, sin dar tiempo a ~'~1~~~1:~~:;; las exequj¡isregias,los miembrosdel·séquito.real·aclamaron como

la

sino obispo

q~lcfeli'a probablemente el ilux de la narbonense y que estaba enHispaniá a¡estallar el ":::c'ollfli,::to::Pe,ro,IPau~o.l¡eulDj(¡a.l,os rebeldesy_tambiéiilo.hizo.RanQsindo,iluxdelaTa-

:;~~.~f;~~~~!'::!~~~.~::~.~~~;~~~ quenoreConocía como rey. a Wambay fue. pro::cómplice.comóriueyo.soberano a la asamblea militar que lo aclamó; se"'~.,.~uidamlenlte s.!thiz()ungit:,b:itespuestade\Vamba no tardómucho:entró enla Galia, y enlos meses de.verano de1673 derrotó a108 reoéldes, lessometióa'juicioylescastigó cOD'gran severidad., Todos. los detalles están. minuciosamente contados en laHistoria Wambae de)ulián de. Tolooo. ",::¿;:c;Triis.este grave episodio; Wamba se dio cuentadequeeráimprescindible con-

;:. . . fuícoj[eIlse,.lo que-.agrandó!DÍlchoeHreade la sublevación.incluyendoJasciudades

LV,IX,2, ~• --~:~::~~;~~~~~~:::~~:~;:~~~~~~~~~~~~f~~~:~~:~~;~~!!:fe;l:desinterés 8~Anteponiendo. elinterésgeneral al establece en que incurrirán los que deserten, y decreta que en caso de incursión enemiga dentro de las fronte~asdelréino.cualquier individuo, Jaicoo eclesiástico, que estuviera en.un radio ¡j.éc.ieA!Dillas}debíaacudir.con.todouus.bQ.ll)bres al·puntode.peligro, tanto si fue c.onvocli¡jo.po(UIl'je(e:militarcomo.si' ttivo.noticill:clel:ataquepor, otro· c.o.nducto. En ·caso deincumpllmientQ, los. obispos· y clérigos. mayores :seríandesterrados Y 10s,demás;.fuesennQbles <> simples hombres libres¡perderían el derecho a testificaryserían reduci!losasetv'idumbre. Enelsupuésto!le,rebelión dentro del reino, todo:individuo;.laico óclérigoiestante·!lentro:deun;esp.acio;!le.cie/1:millas a la redondadel.puntodon!le-.estall<l lareyuelta,teníaque acud.ira· sofocarla so pena de pérdida de ·Ios bienes y destierro,'EstaJey. fue-tan,dufa y:efeetivamente aplicada . ..que_s_eg!!!LcliQeJ:l¡:yig!<>_eneltomus de XII concilio .:,.-enero del 681 ~ siete. años

__;:--¡¡ir-::c:Ón,·un ejétcifo:gtat1deyJiable::Para:eHo;:el::hle-ri.ov1embfe-d~ese.mismo-añO

38

mSTORIA DE ESPAlilA. ALTA EDAD MEDIA

LA MONARQU(A VISIGODA CATÓLICA

.

39

~~-~~· ·.·~.·J~~~j~~i~~~:~~~~~~~~~~;~~:~~~~~~:~~;y

después de la promulgación de la ley la mitad de la población había perdido el derecho a testificar.y los tribunales habían quedado paralizados. El reinado de Wamba duró sieteafios más, pero sin duda el descontent() producido porlaley:militar.condujo a precipitar su fin; Según cuentan las crónicas asturianas del ciclo de Alfonso m,a primeras horas de la noche del domingo 14 de octubre del 680 el rey cay6a1 suelo privado de sentido y los magnates, creyéndole en trance de muerte, le Sotuetieron al rito de la reservado a los fieles cristianos para facilitar se le vistió con un.hábito y sobre su concunbebedizo, ya erá collveitidóenun penitente públicó que no po-

r la nobleza. Todo ello, pues, po..

dirigido a congraéiarse con la ohgar........

.. ". . E i ioa casar a su hija precaria posICIón llevó ~ ~d:unpoderoso clan noblEgica, pariente de Wamba y ca ez. defendería a la familia real al que hizo jurar .. ¡muy enfermo, designó para a ~e, a pesar deljuramentoal qu~ El ~~óríapocodespués;eI15 de no

Cix~-

suye\'II°:...~:=c::: ;";;~deS\i-

,.. ·'.~;liares:fuero.n obj.l de e .. . . eto. ' la ' quesus,,~.U . . ar de las trabas que e pU~l el primer momentoy, a pes,: 'iÓ;eliminarpolíuca. partidarios deldifunto-rey,'conSlglJ .... .
688;Sus actas nos de la deporeLpr,oblel11a de los y del

meses después de su ascensi6n al trono;' en la'basflica de los santos ApóstolesPedio.yPablo.Eltomus ervigiano pláitté6.treSctel11~rincipales:~IlCéUeStióndesupropia legitimidad;'la política antijudía-.y.la.posible·soluci6ncala·situadón creadapor la ley militar de Wamba. El c6nclave-légalizósih dificultad'lasubida al trono de Ervigio tras aceptarla versión que e~te1¡uisocllfr de lo Slicedidóasu antecesor, aprobó e hizo suyas las leyes contra los judíos ya promulgadas yacordófavórablemente la solución del penoso estado de la poblaci6nlibredetenninadoporláaplicaci6n de la ley militar, concediendo la amnistíatotal para los que habían decaído en sus derechos civiles, incluso con efecto retroa~tivo;·para.·declararanteJostribunales, En el aspecto eclesiástico, el canon más importante fue el que declaraba al metropolitano dClI<>l~oprimadodeEspafia; ·eit.adélaníe,cel.rey.elégirá:a::16s·015ispósYelprimad() déTóledoles consagrará. Este :fl1fl;e)pre mio.ototgado'Por-Etvígio:asú·cómplice1UliándeToledO¡que en adelante ]:)@ác¡)IÓéarcllsusamig()senpuestosclave;con gravedeteriortfde la Iglesia hispana;:L;a:lexcoiljirmatoria'c1JItcilii la piórriulgó el rey el mismo día de la clausura del concilió, el 2S deenerode 681. .. c. "I;ascirclinstanéiassocioecon6micas (hambrunas;desconteritosocial) de Hispaniafioaejaban de empeorar;: si 'a esto unimos la frágil autoridad deEr-vigio que, a pesar déSil:benevolenciaconlosllobles'seguíá sin tener un am¡il1o respaldÓ, nos encontraremós0Co¡nítiá'sifuación difícilplira.elrey. Por 'ello convocóeLXIn concilio de Toledo, que se reuruó eN denoVieítibrecde:683, La: debilidad del poder real se pone de manifiestoen'el tomo'regio,enélque'el soberano plante6 Ctres medidaS encaminadas a :piol'lciarse~a::IIFnobleza;Cprimerouna-afiltiistíatotalpara los· condenados por· haber participaao,enla.rebeli6iidelduquePaulo;· segnndo; lá condonación de todos los im¡iuestosatráSadoschast¡relpnirierjiño de. su reinado, y tercero;·laexclusi6nde loscar~
• .:' __ , ,,,,,,'n, , _

le·

~jjielcañ()693cOlnelnzé,unperiododeconsprrac~ones'dno 1 ~a::bela imagen de
'C • • •

bT .·as.quedetermi.

deJa·aristocracla·con·la·que este yda orSisberto,metropohta• " conspiraciones estuvo encabezap . asesinar-

reptes~ónporPart: de gtca'.re .ha,pasadoaJa Histona ..

E'

a la quesm du a se

La

e~ubiert().el cOlmplot, el obispo quedó

~

~~:~~~~~~::;;~~f;.~enS!~~~~t~n;:!=~;~!~~~:o~== ~~¡~il~~I~co~n~te~nf:~lltprof~' ~s-¡ ¡
... . ....

.frieron duros castigos. a perpetuidad; sus colaboradores Sil del693 se inició el XVI con-

.... eltron(); además de un .puestasconsprradorescon:'dereyisión del Derecho de.·los para la~líticaantijudía·y·una·nueva.pr,opues .....
t~or<lenando que se observase la

¡E~~~~~~ªs¡e~.p¡l¡a;sm~¡ó.~e~nu¡n~d~e1crei·~~.

los ue. vedaba el afiadló dos novedades~ recogidas en una come.rcia! deloshe~reos, .Ies e.qxcluía del co, " . decrr"que .. " . . con cristianos; relegándoles en sus •... .... . También les' vedaba. e~ come;:loás declaraba que los judíos eran res. de su propiarehglón;A em 'a! ........ . . . '.. . . ...... de unimp.uesto: irádores .con'tra".e'l'monarcay la seeSpecl ~:~ . . . . gran tema fue larepreslón de. los consp dpor lasconjuras ytratCIOnes Y (Idie\'.reil~o. HI·r·I~). declara que se s~ente acosa.~ le'es lícito utilizar. La co.ndeCOllcilian~s qué medios. de cO:~~la:amblea reiteró la proteccIón a .. ademá . .................•..

40

mSTORIA.DE ESPA);¡A, ALTA EDAD MEDIA

LAMONARQufA VISIGODA CATÓLICA

41

~.~ .::..................... .~~cfll!!'asJnedidasfuaé.tc.lesc;Ubrimientodeuná'coiIsPiraCiÓllfri¡guadáPor lo~judíos
··ddli,spania.lln:Cotupliéiéláircoilc)'tros jUdíosde.ultramar,oriundos tal'vez de

Se:

t-:~~

. • .• .• • .• • •.~~;':'~¡;~fa~:l~~~~:~~~~f~:~e~Ia,concilio

los hijos del rey y decretó que los conspiradores fuesen reducidos a servidumbre perpetua y todos sus bienes confiscados, y lanzaron un triple anatema contra todo aquel que violando el juramento prestado al rey participase en cualquier conjura contra el trono yJa·seguridad;delrein(l;Los canones fueron respaldados por laleycorifmnatoriadel Concilio; además, Egica dictó varias leyes más dirigidas a procurar el forta!ecimi.ellto.flel poder.real,. entre .. ellas·la obligatoriedad del juramento al monarca al comenzar. su reinado; XVII; elúltimo.délque.se:conservan se llevó a sus I1ltimosextremos. La causa de

¡lml:d1eh'eilllo. visigodo.de Toledo

.

j

~~ª~~';'ª 'ª~5'~

, , 'fu a catástrofe histórica tan - ..' neraclOnes suceSIV " d reino e un que !lO es extrano quege r 'es pára 'as de historiadores eUo, Los trabaJos e d (1975) han permitipropuesto exp IcacIon del·Reino .vis;godo de .Tole o. Por qué un Estado y problema ... ¿. ...... Galia

v!S1god~

de elrápido , '. .... . ...•. sas:internas;a laprofundel Siglo VIII, irivasiónislámica sedere.aoau .... la Pau-

,las aljamáS quedaban dispersas por todas las siete.añ()s leseran:arrebatados 'para ser qu~, pudie.ran tener=ló' que estaba

• . "ó'siempre:ilJa lifst6ria del reino,'pero acompan .' . '. . .
"" , ,,",-;0.7;"._'"

-~- -

-

in-

••

. Los I1ltim0s quince años del reino visigodo están mal documentados. Egicaaso:ctó::al c tfuno.:asu:hiji)'Wiiiza'(700"71 O) al que hizo ungir en .noviembre.deI700¡ de modo~quedUranfe doselilfos reinaron conjuntamente,· Egica· m¡ui6a.finales del 702, quedan<\o'Witiza como.rey único sin aparentes dificultades; Fue un monarca'conciliador, concedi6únaamplia ariiuistía a los condenados por su padre, restaur6 el «Oficio Palatino», qúe hllbía quedado diezmado tras las conjuras de Sisbertoyposteriores; devol'l'iendoa susmiembroslos.biénesconfiscados, Entre las pocas noticiásque han lle' gado hasta nosotros está lade'grandes hambrunas enJos años 707 y709, seguidas de una atroz epidemiádé'peste, de resultas de lo cual perecióla 'mitad de la población, según' cr6uicas'mozárabesposterioresa lajnvasión. e..................: .... ,-'...........'::-.:::•..:::...: :~···WitiZ¡fiiiüri6¡¡'Pr¡rrCI¡i16Sder71O, cuando aún nocoritaba treinta añoSi Sus hijos, ::AIdla;:€lImundO')':-Aidabast'oce!'alfmñ6s 'aún,'Y' aunque el' clan familiar. pretelldilS que heredaiaD:el'reino¡c'est<diíe'rechazado:pot lamáyoi parte ae.losmagnatés y obispos 'que en una asiíínblea.proclamaron.rey a Rodrigo (710-711), duque de la Bética. El cIanwitizanono se résiguó;ecinclusoparece que hubo una seéesíóndeelaNarbonense ·y·partedela "Tarraconense~aI lfiénil§hiiy eneSfazona acuñacionesa'uombre déAkila, :Rodrigoestaba·.sosegando:u1l()·delos·habituales levímíamientos"vasc(¡nescuando,.en .la'nOéhe'dél'2'7'al28'de:abrildél!!ño:1l1 seiniéiaba el desembarco de las tropas deTa' rik en Gibraltar.:Ante·esta'noticia: S'elanzó hacia el sur con tOdas' sus tropas; ambos ejércitos.seencontraronén:lásorillas del río Guadalete en torno al 23 de julio, siendo derrotado eJ:ejército visigodoyemuerto surey,Rodrigo. Las crónicaScristianasposteC eriorésnos·narrarán·traicf6rieSdéI()switizanos,e incluso que en Viseuse encontró un sepulcrocconunaleyenda'indiClitiva de que era el de Rodrigo;l1ltilllO rey de los gOdos, ... de la que hablarán las crómcas asturia-

(Ervl'gio Witiza.) hacia la , tía y toleranCIa , . Egica) con otr~ de ~sal . inseguraa'la'monarquíade la últIma ; ... nnu" una políuca deslgu 'ó. e . . . 10quelUlp
•••• • • • • • '. • 'C ,

.' 's:dedecadencia, unas veces :ver. sÍDtoma . ' be. duda tuvieron has) que no ca (pestes;malas;coseo .• . .que' padecieron grandes . l' . (Ervigio)' a cond()nar jos impuestos atrasaa osreyes . ' mento de fugas de esclavos, . " del siglo VIII. Estos social detemunó .un mcre tesSe , . . forma de huir de una existencia in.' .. . . , noticias de un aumento desUlcIdios • .. . ... .. ' . so de los tnentes de • la 'Itimaépoca'alabuenaleyype edas ligees u . .'d· deWitiza a acunar mon a o. . . u"ben"'\ostributossepagan de ·.Wamba.. se.llegaenelrem " . . .. ..... . 10s'PreclOs s , l . . ' . teriores introduciendo nuevas mu en especie y Ervigio reforma I~yes : s en metálico de la hacienda. vez y de la, que . .... ... '. . : bligó a'los'últimosconcIhos a dICtar . .. . . clero, que forque o

'.

¡:~~:,:~~:'~: paraincrementarloSm~Sismoral

costumbr,e~,en

.. .' también del clero llanoinmerso en hádirigente pOderosa,y ..... .

42

IDSTORlA DE ESPAl'íA. ALTA EDAD MEDIA

LA MONARQUÍA VISIGODA CATÓLICA:

43

. En conclusión: a principios del siglo vm el reino visigodo estaba inmerso en una profunda crisis que le restó capacidad de resistencia, sobre todo si tenemos en cuenta el desinterés por el servicio deJas armas que había movido a Wamba a di~tar suJamosa ley militar, derogada en gran medida por Ervigio, y la división del ejército entre los clanéséllfnlntadosde witizanos y rodriguistas.

,,~ ____ ._..........__ :~._Il!$ltttUJ:ioDesA!eg(lbierno dellaHisp~mla visigoda
..•........•

. . Etimologiae, habla acerca..del ió'.clelslglo vn. En sus obras tituladas Sen~e~cl:e:i~pueden reprimir los abusos de sobre cómo losrepresenta.ntes de ~b~e de rey vienederegendo et recte reyes. Declara que el nusmo no. "el rimero usa rectamente de un conceptos de rey y !,rano: e;in.título legal.Elteyestá solo detenta, es declr,lo~en. . t-fi-acie.s'sl· ndnfacies non . . . dé ellils: rexens slrec~.. .' ." '. . ala legislaciónvlSlgó.uca. es la
legislativa conseLos organismos coley con-

:Elstadohispano;.visigodo hunde

sus

d~ari[¡o~ahubocristalizado, elileyese populares;. el Derecho se

•.~• . ~= - -

que tanteos, no se puede hablard~ Estado visigodo; Fueron este rey..y•. su hij()RecaredóJos:creadores.de·un.·reino.quese .• llámó;HisPania y-il<j'Gótia cOInoocurrió en otras monarquías.germánicas;la conservación delliombre romano demuestra•. que lós- visigodos .• nunca·se· propusieron :sustituir a la población;hispa_ nocromana,.mucho másnumetoSa;. sino apoderarse de' los resortesdel'podeó blcon' versióndel.pueblode-losgodo~.al.católicismo romaho;'conRecaredo, permitió a los germanos apoderarse de.los.últimos:reductos de autoridad que se habían dejado en manosdela gran mayonade la población a través de sus obispos. .."." . '. l.;eovigildo fijó laCorte.en. Toledo,' en el centro geométrico deherritorió.Aquí cuajarán'las-eStrUcturas. jloliticOadministrativas; de' modo que .podemosconside~ar q\l~el!:Clinoyjsigodo.de:T()ledo-éónfiguróunverdaderoEStadóenelqueno-se confui¡deí[élreycoÍlelrein<>.(cadaunotienesu.patrimOnioindependiente)·niel-reino(tierra ';v:pUebTó)corilos súbditos (hombreslibies); los lazos que.unen·a unos conotrós sonde 'Derecho' pÚblico; Sin émbargolas circunstancias históricas llevaron a difuminar esta ligazón; interponiendo otros lazos, de Derecho privado;alimpüners~.en lIiiealidad el -señorlo.y :el:vásallaje,dérivados·párcialmente. de instituciones' anteriores, ..como.la clientelll.gerriláÍlicayel:patronatoycolófiato·bajoimperiales,qUeCOnduéirán'en-elSic .:glo:li!U'¡¡ ·Uri·«pre-feudalismo»;.,,::c;...:: ...,.. ..'. ........ .•• '. . .•.•. .••.•• .~.: •• I:.afól1Íla.de·gobiemodelEStado_ hispano-visigodo es la .Monarquía; que fue siempre eléétiva'ícánbn'7SdelIVOConcilio de Toledo), aunque en la prácticase usó confte(:uencfa.lllllsociación·a/ trono por. el monarca reinante del sucesor-deSeado y .·taifibiérila depoSiCiói\'\iiolenta.delreypürquien ambicíonabaoeupárSUlugar,loque 'se]¡adadoenllamar'ínorlio'gotic-~ta autoridad regia se fundamimtaenimli apelación iflasancióÍldivina;;aceptadIlPléilií.yvoluntariamente por e¡ soberano, Elqliefol1Íluló -----jas.tE>Orlias'solire·las 'quleseasleilUí iápotesltad real fue Isidoro de

al en la 'legislación posterior (por reinadlo de Eurico, aunque. queden I L'berdeErvigio)...- ... -._. . p en las ordalías que vemos ence - 1 . ía.visi oda, verdaderas pled.r~ an:c: ei,effi1Las dos grandes institucionesde I.o el lula Regia Ylos ConCilios de . .... . ::_· ••gtllares de Ianusma·' son dos orgamsmos co egI . , ..

lamoln~i;os:

· 4 2 EL AULA REGIA .. dd~~~ " . os asesores aIre e or. . Desd"e'. . ~ ch"as .temopran. as. existieron Organ.l~~ . . ,. - "doel vreJo-con.t .v ••, e'_.t"-"'.isi=do.de.ancianos le . uu ca,DespuésJf~rsfglo'v¡:-quedóeX!1Ílgu~reinadodebeQyigndo¡aparece otrodorg~i ma ates,elSenatus. En Su lugar, ene . 'rsecen:.uno..º!lclQ~•.pilar7s del Esta. o. de diversas entre nc Aula Regia fue el resultado deu tms IlDtiguo conjuntoVlSlgodode ancla~~1 cabedestacar,_especialment~ el Senal uC~nsistoriumprincipis, órgano asesor ma nates .que.•ase~oraban ~ rey, y e ....••...• ,•••.•.__:____ ._e ._ _ g eradordel;BaJo Impeno ,;- .---.' . .BalatinulIMotIIllldo -ue tes con oficio enelpal~io (malQ7~::::::::)ú~rés~o privilegiados, li~ertos e. Ir;:'~~!~ aulici y gardingi:' auxllia~o~ir). ~esteconjunto sele de~Q~in~palattlU~{.pe~!ciO del . os reales (mmorespa a . . . . . - 1 'lcaron.ortgmanamen e .. slerv. ...... .• 'latinum,ylos reyesvIsIgooos- ? ca d rante su estancia en Toulouse, Pretorio de las Galias que palabra sibien no alcanzar~ Su fisonomía defimu~aOficinasdel palacio (scrinia), estaban a

nis~o:-el'AlIla-Regia.llamadO-a-co~e~o

influ~n~las,

la~ qu~

emp'EI.núcleOdel:A.ulMoconsptuYÓelO.(!lcl~

las.fuelltesdenommanp~latlm,

p?rlosma~a.

~:~:~:I

'p.udler~~:~rre~adodeLeovigildo.La

44

HISTORIA DE ESPMlA. ALTA EDAD MEDIA

'LA MONARQu1AVISIGOllA CATÓUCA '.

...••

45

cargode los magnates aludidos,losmaiores, que.reciben el título de comes, auxiliados po¡;los citados minores o sUbalternos;Enconjunto, el cuaduo'general podría componerse,. distinguiendo entre los cargos de carácter doméstico regio (que'llegaron a al~ canzar:CuáttograndescategOríáS),deotrostantosque·aparecen,dotadósde.sentidojurídico-pÓblicó::, ·'~·'7.::'.n:.'· .... Después de la reorganización de Leovigildo (cirea575), el Officium queda establecidodelmodo siguiente:

irlO¡~n(:l!allto,..a..'IU~. ;::conviven con!0~d?méStiCos6bliCo a través de la histona.
. del

'. ..• emdusodeladomesticld~ a derivarse un cargo p

los bajo su mandó alosspatharifogüardias

los

Unprepósituscubiculii, losicuiJic'ula!rii, de condici6nserviL'
lácioífáda cOn la administración centra!: .

:':-c:b)'" cómitéspalatin>:vinculadoS'a un'officiumpublicltm;es decir, .a unatarea're-

. L·Uncomesnmariorúmojefe de la regia cancillería, quizácreado.porAlarico Utras.Vouillé;·a sus 6rdenes estaban los 1UJtarii y los scribae, libres o libertos, que le ayudabllnfedactaudoy escribiendo las leyes y oí'denes regias. 2;""Uncomespatrimonii;'copiadO de la administración del Bajo Imperio.. Este magnate'3dministrabalos:recursos'fiscales;: encabezando:unalín~a<ie3uncionarios . ... .

4.3,

LA IGLESIA y EL GOBIERNO DEL EsTADO

·'¡oi;:at:tor~'S·térúmylósv¡lIiciftiales
de¡'impuestode capitación;'ayuda_ romimo, que tenía bajo sus ótde-

nesakis'prepositit!iesauñi1'íiylos mimerarii queádministraban los tesoros públicos;
lllÍgtosadósporJa'¡íeicépefón deimpuestos'.indirectos; como el·deaduanas.y.tránsito.

·r;Qsprepositiy losnUmétiitii éecaudabanlas sumas procedenteSdelCítaaó impuesto y
··'les:dél;veéiigalY:la:c01Iátid··Meñiás . elcóndédeI·tesóró'entenueríá en.:las.cueitiones de.acuñación'de:monéda,·auxmado Por: unprepositusargentarilJ'S y los argentarii,

':::'ii::~-.,;:::::"~,,"=_.:.;:.: ;":::-~-:-::'::_'_';'".'---'-'.'j-;:--: ,,~,,;~:::';_,~::.;",, __._, •.

:sübaIternos::::::,,':':'": _. ~ ',' :~_'_~::: _~, o"':4,"Erco11leSClvitatis Toletanae;que en cuanto a cabezavisibledelá Ciudad re'8iátátitlíierí:foniiabá·Pllrte:del:Ofic¡o.Pal~tinií: . .

. . al sen'. .. . .' ora de la Iglesia nacional .." '.' .' acRecare<\odejó paal catolicismo, ésta se tirse más segura edn. unicar al Papa la conversión e pue la única excusa que '.' • un sar tres años antes e com . ara el obispo deRoma, ~ noticia que sin duda era muy unpo:te~~o en el gobierno del remo», que suena a da por su tar.danza es la de «estar . p •.•... ,." ...................... tro ll'ta. .. . . ..; . "'. . . . da, cuyos me po cierto meno.sprec.IO. ····m·' 's'ems e elIDconc o 'm'úa unalglesiablenJerarqudlza . con' lo's papasen la De d . '. La rrespon encla '. sd directamente las órdenesregtas. ·co . o.guarda siempre la <ieferennos atien en .. inión de J. M. Lacarta, n.. De de la muerte de eta a cat6licae.s escasa y, en O? .' do los reyes.eran arnanos. s '.'cartas De Gregorio Ma~??asta la mv~~n~o.y aun asíserefierenados temas nada deci1as de los papas dirigtdas ~Cl:~~al:de adul¡¡ciónal papadoasícomo. ". primado de . .... .'. . .... los escritos se despren eu

engt6err.~ro:tdelEstado;'aflOjó.sus.(:on~cto~Ctn.R~:godO

ci:ycordialidadqueb.a!>j~~Il1~O c~:mca·(~Il+).sóloseconsel'Van och~

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IIIS.TORlA DE ESPAJi/A. ALTA EDAD MEDIA

LA MONARQuíA VISIGODACATÓUCA

47

".'~11.....",' alpueblo.

. o astoral fueron las reuruones Las'nstituciones del gob1em p... ...... ..•. 1 ' . ' . basílicas y i·...;ov las visitas p~storales. además de la catedral, hab1.a vanas ada di6ce-

~.;:~:~~m~~ás:1m~.~

portantes,. mayofl~dlas pertenec1entesac rector. No 'de ada una con su pero la gran diseminadas por campos >" . ~ ee:'i~Ualdad del obispo. !labia llas' todas dependen enp1 .ó los señonos, en e . . erantemplosdefundac1 n ... .. '. candi. las de los que contar
el

el señor).

" . ,'1 as . 1:0 disciplinar tantoen.e ". pec ... dIos ciudades, pero sobre to o en el

la iiltervención de episcopales, :j()¡ireyes fue habitual, se alia»ysólocuando el rey no tenía sacra reg "obispos se conoce como aprocede nárbonen. . . b' sde Toledo podía consagrilr como o lSpo rivilegio para la realeza se a las personas p deToledo, que p~aRoma. De hecho en el m conciliodeToledo fue expresamentereconocida'lnupreiria ;aütofid¡¡¡FdefRol1rano'Pontífice,y Recatedo,.aj.abjurar.del··arrianismo;••confmnó· con IOIHiJilK)nes:conciliaresla.autondad aelosdecretos ·papales. •• ;. ce .. " ..... .:;c;;;;;EI'aiSlamiento·que'Ia-Iglesllihispana mantuvo en el siglovn, unido a su elevado nive);culfural.diO origen a lafonnációnde una hennosaliturgia, el rito visigodo o mozárabe; que seguirá usándoseentoda la Península hasta el siglo XI, cuando se introduzcael··rito·romano;·····,:· . ... . . ......... ...... . . ···· .. ;Laorganizaciónde las provinCias eclesiásticas. se. configuró definitivamenteén el'siglo'VIfy sUelc'acomOdatseá ládvil.Las provincias eclesiásticas fueron seis, cuyos·metropolitanos fueron losobisposde Narbona, Tarragona, Braga, SeviIla,Mérida yToledo;'esflfllltimapotsu condición de urbe regia y por estar Cartagenaenpoderde los bizantinos: En'elano61 O;'elrey:Gundeniaro reconoció'al'obispo de Toledo como único'metropolitanodela;Cartagineilse:Guandolos bizantinos fueron expulsados por Suí~ltinl,·<:ai1!ag,etl¡¡ dej6deserobispado ...;.'; eclesiástica.· El res fue que se .. . . . politano enel·' plazo de tres meses. sentarse a su metro '. . . .,.. .. 4 ·4 LosCONcnJOS DE,TOLEOO ' . .. . ,c" •.... -,... de la excepcional ' , , nte atenor .. . . . . ,a uizá más significativame ..' ente en momentos de Junto,coneIAu1aR~~I~ieuuiones concili~ (espec1e Concilios de Toledo, de E:adaporReearedoen m crisis política),~ayq 1 .sigodos al catohc1smo, proc .dad .s de godos y de h1spaLa convers1ón de os V1 "1 'ntegración de las comum. e . como 10 era '!ioencl añ0589, supuso al . conCl , , nos en el Estado,

importanC1~ algun:Situarlafunciónd~s~mpenada

~I

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA
LA MONARQufA VISIGODA CATÓUCA

49

anterior, las leyes de Teodoredo, referen.ten:I reparto detierras'YPoco

3°"
.•...... : .. .'4•..........................•.

~

~::~:~~Y~l~as:!poc::as~'~leyeS escritas anteriores; Respondtrabrnecesidád creade.occidénte, un año.antesdeladesaparici6n del misUnil codifica(:i6n de

a!;(~ó<lig,)de E:uri.co, promlul!~ado'ene¡ año 475, es una codificáci6n. de lascos-

sus leY.es.~s~n~b~ de leyés apli-

conservado nin-

gothi romoni,.sustituidas abora por hispani. El rey; al ¡íiomulgarlo, ordenó que
corpús ·Iegalque ·pudieran.utilizarlosjueces:y.tribunalesi que además

que~nun dete11iiiti- d

estar '. ... •.... .aestosúlti·. '. . prohibirla punto

sólo.podian aplicarlo estrictarilente, sin interpretarlo; ;:.;.Ervigiorevisóeste"códigodeReceSvinto,dividiéndolo.en ,12 libros intitulados, ... con 2 a7 . leyes por capítulo; ErnuevoLiber entr6en vigor aniversanoaelaimción real del moposteriores leyes de Egica y de Witiza.

lig¡osOS • ·._-....~ora:biejj¡;el'hec.··.h.··.o. d.éFq' . 1.~onclho,.smaslstenciade;seglares;··~lISuD!()s~: . ··prQbl.émas:po·Iítioos'a'tra''tar',( u~sea.elrey,eLqu.e.convoqu.ée·J.co·ncili:" . té . . dOmas· re ' ) . . •. o progran¡ l ~:n~resen.teS.eri'lasdelibeñicio' 'd8lUS,iJunto con.laincuestionable~dad·· de. os mternenene . l b ' . nes .e los asuntos temporal I '. . e'que considerarlos como s az na a,tesls'mantenida porR.d' A ' caque·no.hay cidadde.opini6n.sob u~re"!: asam?lea legislativa estatal y or~ani bad~en el ~entidode déheeh '.1.. . re a ~l. a púbhca, No obstante h . ...... smo e máxima capaPaldas o, lISgrandesdeclS¡OneSéhdiversascri . ' ayqu.etenermuyen·cuentacó11Ío s •.", ..y. su:mtervención supuso sólo utia'legiti: ~~cesonas se tomaron muy a sus es: ....:.... ... . aCl na posteriori de lo acaecido.

I~stre~.Pri~e~:::!:n~~qued~~sta~leci~o quese~~~r:n;.~astael

qÍ1eíninusval~~:~~e:~r!iO~esi~·du~aunadimenSi6nj;~~:=~teS.áúliCosque

;5;.::EI·Dérecho hispano-visigodo .' '.

. ...'.--

. las. normas jurídi.·cas' del'QS ..

A partir delossucesivos.reinados de LeovigildoyRecaredoes cÍlándo se estructura definitivamérite-Ia·soeiedadhispano-visigoda;.y.el.modelo:adoptado.durará·hasta el fin.del Estado godo. Esabora también cuando se produce una paulatina fusión étnica. Sin embargo, Recaredo no latinizó ni cambió su nombre: ser godo seguía siendo tan inIportante como lo había sido hasta entonces y poco a poco se. fue convirtiendo en un signo de nobleza;' . La.poblaci6n.de;Ia:HispaD.iacvisigodadel csiglo.vn.está,estructurada,estamenta!mente; Desde el principiode'su asentaíniento en la Península; éntre los hombres de :condiciónjurídica.libre habían destacado como grupo social súperior los descendientes.deJoslinajesmás.antign()s, que eran los que tenían mayor poder, prestigio y rique.za. Entre estos hombres libresfueroIÍ frecuentesloslazosdevinciIlación;de fidelidad, h¡¡ciaotro hombre .quepo!' su linajeyfortunaera c.onsiderado superior; la dependencia podiaser militaio.personái::Tantolos jefes de la milicia ~omo los..seniores tuvieron I~sutilizll.ba co,mo soldádos bajo su

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il1STORIA DEESPAI'iA. ALTA EDAD MEDIA

. LA MONARQufA viSIGODA CATÓLICA

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Bn el proceso de eS!¡ucturación y de formación de las clientelas tuvieron definitiva influencia una serie de factores: la consolidación del dominio territorial de los reyessobre'la PenínsUla, la política unificadora de Leovigildo, el contacto directo de los visigodos con la.sociedad.proyincialromana,dominada. por las diferencias sociales y finalmentela-ide,tcristianaquéjllstificaba la composición vertical de la sociedad en lósclásicos tresórdenes,oratores, bellatores. e {aboratores. Pero el ()rdenamiento jerárquico no s610 significaba mayor o menor prestigio. so, cial.sino a

.T···•.v.p.la costnmbre de la clientela

la nobleza fórinaronparte de lat ~n ominan'fideles regis' en general, de.fidelidad,lasfuentes es en .. tos nobles tenían clientelas y . . ','clientes'.;. Asuve~l:omentoenque se agudizaron (búréella"rto's, sayones... ) ~ue des~~ sfueroíl'ansiosamente buscafacciones polítiCO-f~ are. ' 0 de feudalización, y se lecreció, en un c aro:!l~m _~_._.. '_ ..____ , la nobleza geÍ'hubo denoal si-

hasta el final del reino; mnchos secon~en;~laregia vinculándose al monarca

había libres y deheého cón

deWamba); .•..... Cada vez máS la posesión de latierra será,el principio distintivo fundamental en' ·tre.,los;·poderosoS':Y·los:¡¡uilillde's;:(íistanciados porunenórme;abismo;Enla 'cúspide había.una-aristoctacia;délíülue saJía el rey, poseedora de casi toda la tierra; cuyo esCalóíl'superíor'!<ffófihábála;noblezapalatina ydeservieios. Ségll(aunaí>obJaciórili_ brerió privilegiada, cuyos más claros representantes fueron los pequeñospiopietarios 'tertitOriáles;IOSPriVizti,que no llegaron a desaparecer a pesar del acelerado proceso oe:félldaJizaci6n; Por debajo de éstos encontramos un grupo abigarrado formado por cUenfes, encomendados y libertos, con diferentes matices depreservidumbre y semilibertad y finalmeñte está la gran masa de la población servil, que tampoco es homogéneapuesto que los siervos delrey-y<!e la Iglesia.gozaban de una.mayor"Coñsideraeión :que.io-S:-s1eWos'dé'los·señotés PárticiJlares.

.' . Según Orlandis, esta preelIl1~encla social fuela cau.

... '-0.,"

...

c..

,Íí;~,; .1·¡AS·ClASJBSJ~O l 'enrinenteformadíípoi:lilnOblezadPalatina,~~~:~
. PRlVlLEGIADAS•• ;

'; .

~~natorialromanay el altocler~:~XI:~~::s~erv:so no libres. Su única esper~a~=
mentales: los simples

AdemáS de estac ase

.

. lE tadovisigodo otros os grupo

. ..... clieri:íeIildéun señor y ten:r :sue~~ b libre' encontramos elementos raCl~es . Entre la población de condiCIón J ca . ' .••• . .. au~:! s.::d pareció el estamento de libres no pn gI.. nen .queen los estados. esla 'ón con el Estado. visigodo, en. el que pedM."lS ed admitirse en re acl . 'il ";os ni depen enCla , pero esto no pu e de libres sin especialespnve... . an medio.h ta el final un numeros.o grupo.. l . • Las3iíell~sJes deno~ . YP!lvatt o pos:

ho~~:~~r~aldías,dé~~n~~=~:e~:;~~).

¿

. '---,:L.a:nobleza Palatinll'o"de"Seh'iCio'constituy6enelreino toledano elestamento superior:éIé:la-SOCiedad;;sUSniiembtos:oesenipeñaron funCiones·.relevantesenlacorte, ,eri.¡/¡admióistrírcl6limilitarYCíviI.Y;éllelgObierno tertitorial y local. La nobleza en la Hispania,"isigoda' !Uvománlltrácter 'de· oligarquía dirigente que' de' aristocracia de s'arigie:. Las' deriominaciones qUfifeciben son: 'viri illuitres', 'seniorespalatii';. ~maio­ respalatii!..~!Primates';'!OPtiff(¡¡tes'; ..;;apelativos.que se hanvenído:in'terpretando"por :IOS;históriadores-cOlUóindiciode:quelanoblezahabía quedado reducida alos'miem' bros.¡Ii:¡lcAuja·Regia;:qire~co¡¡stítuíarila aristocraciapor.razónde pertenecera.'dicha

n~sSQlo~enJasci!ldadesslUotamblén~n·:r~=':a1athloo_delejército
d.eeX~nCi6nfiSCaI;ÚniCamentepodían~::extensióndelas

:~~E;~~?r:=~:~~~~!!:;~:~?;!~:t~:~r:~;~E!~;o~E~
~ón, dis~~uyendo, ~un¿~~~des

butos teriíanprohibido enaJenar sus pa~er1as a susigualesquesegUIríanprestan:~ relaciones de encomen a in.Úegara desaparecer; La may()f parl s .mismosservicios; DadaJaprogresl lQ$privatifuer?n ejerciendo profé$ioiles liberales: te~"de.Jo.s.cseJ!.c;iI1ºª.~h~~s...y'Iy'leron ell a s _ . .

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HISTORIA DE ESPAiI'A. ALTA EDAD MEDIA

. LA MONARQUÍA VlSIGODACATÓUCA

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maesn:.0s, médicos, plateros, escultores o pequeno comercio y una artesanía en ' rfe~res ... EIl: todas las ciudades existió un :Procedente de este grupo h.. manos e estos hbres. .. Iºsen~meIl.dados,bucelarioSjc:o~:,ya~~q~e s plenamentec?mpacto, formado por no ~ue:no.sepuededec~ que han perdido la li:e:a , con caracte~stic~ especiales,:puéstÓ lmutaclOI\.es,quelesdiferencian de los libres estrid pe~ en realidad tienen determinadas ctos, no se les puede llamar semilibres , . perovan:canunode serlo debido al '.' . . auge de los señOríosy,alprefeudalismo... , una categoría uniforllie; , ,-_.__....,,

):IJl!Cial;ll~s <Xlnvel:SO¡¡ siJ~ce,ros, lle'g81:ona alcanzarmcluso altos grados en la Corte o en . puesto que quedaban eqniparados en todo coniJos·cristianos. Sin.• dudalac:ontimlid:adciel problema judío en el último siglo y medio del reino sed",bióa.lósjudhlzantes, generados por la política de bautismos forZosos ,yacia' I¡·ca.bopor algUnos monarcas (Sisibuto;' Chintila)y' por la'obligatoriedad )stllnc,r'd.e'segtli'lr ,fi,ele:S"ll' est:a fe (que vemos enlasjdeasde san Isidoro). Se les y ellos una y otra vez retomaron a lasprác..... neutralfió en I¡fprncti¿allrmayor par-

los

como trabajaran, Lóssiervos . .. los siervosTÚSticos o .1eglSló:much.o.sobre.siervos'fugt'ti' . ... . 11, trabajaban los campos de los seíioJ . S vos, sobre todo en I . . "os. e . DI' ~:_.:.: e os. ~1~rvOS proceden los libertos . os cuatro últimos reinados. nos,suconi\¡clónera'J'un'dicamente mferior al' sIervos. ... ' . ,que eran . . manumitidos por sus duefre .. . c~ente y.propiciada por la 1 lesia . os nacIdos hbres;La manutnisión fu de.hhberto::a'principios del de los tiempos varió la condició: pn.m.ercuartodedic.ha·cenh'-'a· l'" ... una libertad absoluta'·peroa·fi·ales di d ." <w, amanumisió" . n e . e.continuar'in.obsequio.de.susanti u'.. n_erayarestnngtda"de modo que habían este modo se evililba que las tierras ~~s du~nos, ahora convertidos 'enpatronos'de .bl!l::en•1 9s.sieÓ'óS:deJa:Iglesia;••.••. ~s~n mcultas, lo que era especialmente.se~h

rur~ es,.lagran.masa'de'lal'oblación'·seni' .~on

1.. .

.

...

domésticos; convivían'

siJo'vn'o~~!~! corre~

•.. .

~= :~I~~~:~~!i:~:~~~:~:~~.!t;¡~~;~;~~;~;olorgániCO'
. . .

!lo; acrecentándose incluso la decadencia. Las fomas de explotación delsuelo continúán centradas en lavilla; con divlsión'de latierra'en dospartes¡·la que el propietario cuItiva.~tanlente:mediante siervos; el'dominicatum; Y el resto;'quedistribuye en parcelas ·éll.tre.loiLCJ)lono¡¡;'1.a'teclloI1ogía agraria es· también semejante,· con uso del
y lar. Los regadíos romanos se.mmtuvieron, Porlo que hubo sectores con riego artificial, lo que llamamos huerta. HayJeyes ReceSvínto penali.zando el hurto,de aguas, con multay,posterior.devolucióndelturno de riego; asfcomo alos.motinos~~:(Liber;LV,VIII-4-31). Laproduc.. Se
so-

1....

,

",,',

..

.6;3;.l:;ós~í~~:···.

que. noocu.rn.ó:En. el. 711g'oza15' · .·d . la propIa eXts.tencla del pueblo hebreo . Esto l l e v ' ano e·vlda próspera en al' ,cosa .. , """. a a pensaren algo que se·repite mucho '. ~amasricasy~iénpóbladas. . .. se:dictenleyesno I '. ... la protección a este aspromuIgó:La política antijudai" fue .. ca

T()n~cabarc~n'eIProbléina éincluso:~taI canti.dad ~e pr~PtoSlldVerSoSq! PUdi~~

·'~lp!'(j.blemajudíóenla.His " :: ..... . . . Y1~I(jSjudíoséSfuvíerólÍlIbrilhiadosuslVamente ~n la legislación: Desde éste

~odo desellf'ocadoal fijarse casi ~:a .vIsIgoda ha sIdo presentado con frecuencia d
unto e

... •....

.bre tódoeh,la:Betica::EtcereaHo·requerían-lascostumbre&.alimentarias; elvmo era el 'complemento nutricionalhabitual, pero además era necesan<1en todas partes para.celebrarlaMisa;.y encuanto.al.oliyo;san Isidoródistingue tres clases de aceite: el calÍlún,:extraído.deolivasnegras;e\venie, deolivasvenies, sm madurar yelhispano, queeralllmejor, proveniente de aceitunasblmcas. La industria aceiterafue.unade las más.~Portantes:de:la:Hispania:visigodaifIubocuIJivosde·frutas,yJegumbres.:\ln las hUertas, mcluso llítelados por las leyes, así como también se protegierón algtmos árbo.les. (manzano, oliv<1).yseestimuló la roturación demontes Yprados, otorgmdo al rotu.radoruntercio.deJaJi~!lPuestaen,cuItivo;·· ................. .. Las pequeñaS piopiedadeiilibreserancultiyadaS'pOf"s1lsdueñ¡js, losprivati, pero con el paso dettiempo;'ya en elsigiovn;Ja producción se centró .en la gran propiedad, concebida como una.unidad.Ja:villa; .cm.la que no sólo se o.bteDÍan los productos agrí. se realizaban los traba-

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LAMONARQutA VISlGODACATÓUCA

55
..

'"'

~0~:=~~,.~:~~~~~~~S~~~~~~~~;.~j,~I:a Corona,fOOOadoporunanresmilvilliis numerosfsimos:«siervos,fiscales»¡:ads
c

jos artesanales imprescindibles para cubrir las necesidades generadas dentro de lapro~ pia explotaci6n. LOs latifundios revistieron.una capital importancia desde el punto de vista econ6mico; social y político, estaban en poderdemagnates.cuya.base de riqueza y,podenonstitUían:; y.eran'cultivados porsiervos, semi-libre~, libertos;yencomenda_ dos .. LOs.señoríos eclesiáticoS¡también abundantes, eran cultivados por siervos de lá Jg:les:ia,:¡por lio,crtoslrub obseq'ui~lln:<op'or colonos que pagaban al propietátio,eHO %

eDÍan .ueces especiales, los telonan~, siHegíanporun Derecho especial, el ~<Ra:O~::nadas Jcataplus, en los puertos marfttsí como lonjas de contrataci6~ propIas, en .. a y en los fluviales más acttvos.. . ' . . .

.. ·-lás'Crases¡¡lt'ÍlslÍ\léasyec~e.... ..... .......

ID-

cllltuta delasreses:

depea'jés (añoymedio)y tririros.;(tres;años). las últimas décadas delsigJóvn,esfamilias serviles

7.2...... LAlNDUSTRlAyEl¡CO~RClo
. "bi'Jniñería decay6 lnuchorespecto a la época del Bajohnperio poragótamiento dé lasminas,"pero"aún.subsisti6~n ,cierta medida, la 'industria' éxtractiva 'de 'la plata, pI6mo,cobre:y estaño, así como el oro de arenas aurfferas. En cuanto a la industria; entre las esc¡¡sas innovaciones de los·visigodos está la· metalurgia. con belJasrea1iZ8ciones'en-eka'bujl!dodepiedfassemipreciosasenlabores de oro y plata;.Hubó industria textil y curtidosconelaboraci6n delapieLy del cuero, . ·,,';'C:¡:'aconstrucci6n;fuecun1i:indllstria'fl6recientesobre todo en el sigloVIl;pese a que'lfo;sonmUcho(19s.;m6nument?scOnservados,"'-se;conservrurpiezaFlIrtÍsUcas ·1¡i'OC'e'di¡f~S·de:coñstruCCioile¡¡.:désapareCidas_.. La;explicaci6nquese'haccdado:de e8te::féilÓmerro::es.:que:lóiFquesémantienen están en lugares. alejados· de; las:'vías d¡fpenétráéi6rrde'los;mÚSlllmiti:u~s¡entiiittoque los edificios de las Ciudades y zonas iñáspo.bladas;·especialmentelosreligiosós,· fueron destr1Íidoso transformados por los conquistadores~Conesta:indu!ltriaserélacionan airas como la talla dé la piedra parajamblfs'Y'cápiteles,y la'cerái!íicá;'cuyo.focoprinCipalse loeaJiiaerieLvalledel c,Guada1quivir;:::,,·:::::,::,--::;;:~,;;::,':'.~ ., " '"'~; _.:: _______ _ ;;';C'cEh;l5merci¡ríliteriorfue lIlúY:escaso.y el exterior se debilitó ellormemente, aunque:nolleg6:a:deslIparécerdelitooo:(seexporta aceite; ..).EI·eurarecimiento del.comeicio interior vienedadoporquehay:poeo para vender y falta demanda, comocresultado deunaecon(ímíaceltaday.autosuficiente. NO'obstante hUbomercadós;lás'fuentes'dec g ···"st llliífCó'Il·él:n'omorede.conventus.mercantium·las·reunion-eS.de .lIleicaderespara ce. .. . . . de mUchas ciudades; de ultramar,

•. ..... ". derey y . . . . .. .. 'éóneItiempo la cruz, do, ala .. ' , . ' ueña cruz. En el reverso Irá d odoslos tipos difieren precedida de una ~át¿C)riei rtombrédelaceca:De to"sm . . .'. rodeadade dián!etro y peso .. camal" e!ª.la Jien.cU8!!tº-,a··,:ge··~6···1··eld6 quepas6a.seHJIla11): ........... 'Id' Y'q'líe se conyirtleron Nunca se acun e . ..... ·.:e"··:-··.·"··.· sU..." . ' . ' o. (u.' ............ ed fracCJOnana¡ os SI' otnentes.deor n tercIO.dOill;sue,.o" . ; .··.·.·1 . '1'bra; se acuñaJ'0~t:e~~Sigoda,,'fampOcó:seacuñ6JalllpJl~e~xIsterttes; que siguieen la monédá·naCloll, "1'" zas romanas de plata y bron e qua, sirviendo como tal as pIe . ron circulando. . . , ; t. . . La:eqUlvale'nCI'a era la slgwen e..: . . .. ···················,,--·:~;;;¡se~;;;L728síliqua 1 Jibra=:72 sueldos:= 216tr. . ....•.. .' ·Id. - ·tre ..... ·.s ;,. "."". 1 sue o -.··. 3..'.. ....IllI . es = 24 slllqua .' . ..... . .•. • I 1 tremís S siJiqua . ... " . '. '.' .. " , ' . . «realia» o derechoe~c u.... .a estab¡üeservada la rey, com" g . re es secesiomstas ñaCiones de particu)ares,.talv~z 'd S'O localizadas La acuñacl6n m~n.etand Y h Ynottclas e acu . ..' '. h" .. cecas cerca e '.... . . sivo, .. . . 'ciones no egaron; a· . U. ·c.... . 'b"'é'" cas m6vlles, .... ....•. ... ... aunque .a.; "':':1"1'.'" ····.. · ..·.·..',<:....aJ·ar;Hubomuc~.:. c por·.I.·.a·.n.·.·éC.e·.s.idad. re....... cuyas as~~a::":,: ...,, .. ·Urlferas· Hubo tam In~e; .. · · · · · ..Ido hasta Wamba

1:,1~:s,leyendas~

'oÍleda.de~uenta

=

Jií~!~:l:!:~~~o;~~~n~~~>. LOs~en::~!~~~~(~:;~~~~:~n degeneran~ope'~~ pe ..... ,..... l" ycorrectopeso,ap . te de plata. En cuanto

poseían buena ~cipiOS del.siglo.y.Ill.erl!llllrá,cttcame~e'Witiza 1,25. Siempre estuvo .... manera que. a.p . ···,,···.·.Idoerade 1,45 grs. yel 'al eda . . ; . . . fil el del tremís de LeOVlgJ oc, fal lasmon. s. '. . .... . prohibido recortar.o selll;. . ' . . . . ............

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LA MONARQUÍA VISIGODA CATÓLICA

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CAPÍTULO 3

LA PÉRDIDA DE HISPANIA

y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS
por JUAN ABELLÁN PÉREZ
Universidad de Cádiz

lo Antecedentes

Poco antes de que los musulmanes alCanzaran las orillas del Atlántico, el califa al-WalId nombró a MUsa ben Nua~yr ¡¡()l)ergaclor deIfI1~ (la actual Tunicia) en el 705-706, bajo cuyo mandato se habría de pr()ducir la conquistade laPenínsulaib~rica; son unos momentos en los que elJ~,-!~y<:>)V:a-¡¡.nopiensa.!'lllª 09upac~Ó.!l,cI~.J!i.sl'.~Q!,~, previament,,¡e!lÍaqJleS~!!l~()J.id~,§1!pmyiI,1,9i~ para.~olltinuar la polítka exp®sionista lÍacialos territorios situados al oeste, es decir, oí norte de las ¡tctualesArgelia.y ~a­ rruecos(Magrel)); lapacificac16n que le permitiría el posterior avance territorialno estábáeJi:enta de difÍ9§!I~.4J,s,'que provenían fundamentalmente de la resistencia que oponían los beréber.,s alosquehabíaqu!" d~struir o someter. Ante esta disyuntiva se opta por umlmédídÍt que ¡u~g8s.~ge.ll~ra:liZa,asegurarse lapaz de los territorios mediante la tom~ de rehelle§p\,.I()§ iJij9fcl'¡:!(l~je.f\:,~X,IlE~li!!?J~s de los lugares rebeldes, singueesiasumisió9 forzada obligaraa ull"E911versi8nala,IlIl~Xª.f<!, la cual sería consecuencia déim le¡¡f6piWceS6~eislamiza9i§!b 'Losobs!áéii(os'¡¡¡üs avances c6ntlnentales del Islam no provenían únicamente de los beréberes, pues no olvidemos que nos hallamos en una zona que había sido objeto de la ocupación bizantina y, por tanto, cristiana; pero como había ocurrido en Ifñqiya, los dirigentes de lazoll.!l:mag!"Qí.91't!'f()!!1'()Iª~e.Pta,¡:,acuerd()SAue)es confirmaronen sllsdo!l1}¡:íi.os,'éJíIJ¡Ó,()S\U!18.\'lldSas9. de~~!1-,¡~M~' §eííor de,<::t:llt¡t., " ,,', " , , Paralelame9te, en la otra orilla dd Estrech6,el ~einO,deToledo,.estaba yiy.klldo una eml?iidédéscomposición"n sus estructuras política, económicay social. PolítiCamente lam()IÍ.arquía'visig.:;a;¡ er~d~I1Üi como consecuencia de no habers"zanjado el problema ~uéesórió 'eIl élIII,ConéiliodeToledo (589); los constantes egf~",!)!~mI~ll!()s entre las cloitendeiiciasp~domillantes;lagermánico-militar.J?lll1icli!{Í,~cI"t~i~tema electivo y laromanó~admillistr"tiv¡tfayº~ableªl sistema hereditario, provocaron contiiíií6S destrollamieIlt6s yrebeliones; el IV Concili6deToleM,éonvocado por" Sise, -, -,','
'd';'",,~',:"~"')',,·\y,,:_, '~:::'_"_",,'

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LA PÉRDIDA DE HlSPANIA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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nando el) d, @Q.633"vino a representar un pacto entre ambas tendencias, fijándose el d;rácter"ie~tÍvo de la Illon~quíavisigod~ y enc0Í!í~il<láiíª?s.ele1tªesignación d"t n~evo'moñafc¡i"áTgrupo~foíñíá:dó)OfobisposYIlli'gl)'!:tes, hecho de enorme transceniénCla quél~~y~~iwP,Jlsit§?!&~ríneiide la destriicéí(Ín; la,.~utotid(tdX!)a,t~~.Eesentirá profundamente conel.augede la nobleza visigoda que, consciente de su poder, hará pagllf sI) V?to, incrementan?o su fuerza e independencia. . . A ésta politíé¡¡'déséstaiíiliiadonino fué ajeria:líI'a:ctitud de algunos monarcas como Chindasvinto quien en el VIII Concilio de Toledo (646) haría aprobar la condena a muerte y confiscación de los bienes de quienes atentaran contra la integridad delrey, lo que puso en sus manos una peligrosa arma que podí~ ser utilizada como medida represiva para terminar con aquellos linajes que le podían Ilacer sombra. L~<!~s"9Xl)l?,\1~.iSiónP()lítica avan'·'---zaDaTpasoSllgigantados,les-bieBes-pasaban,dennas..lJlll!los_a..9..trll!ylas,nob~ZJls,l¡¡jc(tX eclesiástica eran cada"''"__ ":"-'·'·,__ ··''·:'" vez más conscientes.de,su,Qifi~iL~i!J!ació..l), que llegó a alcanzar uno ,-__ · __' __ _ """"""",,, ~ ~a·'-_~

2.

Del pacto a la derrota de don Rodrigo

---Ade'SusniOmentes.má~graves.c0ILlapolíticade.W~1Ja (672-680). En las tres últimas dé-

cadas delsig10 vllfueroncOnstantesJ~dife~ll¿íasetftre I"sgrupos nobÍllanos'as~endi­ d?s poralgUnos~()il"59¡¡S.yl<ifpartidari()sdeJQ~ml,lpt';iª~g;~: y así se continuó incluso despiléScte·¡¡teJ.~ci§.~~~gQ.(7JO), ,~1_~!t:\Ill().~}'~~~~0. Eri'élorden económico las CIrcunstancias no eranmeJores. Conocemos algunos perioóós en los que los factores naturales las plagas dé langostas incidieron negativamenleerilapióductividad de'las cosechas, y, en consecuencia, se abatieron sobre una población mal alimentada ~des h~~!:!1.!W,s que, jun~~ los,~:ot~s 4"J2~g~ ~!:I­ bóuica como los ocurridos en el reliiáOo de Egica (693) y en é1ae su sucesor Wltlza ("I'!J'í-709),redujeron c2n~il!e..L:1111<'\'~~~L!!,jm~r.o ~~J:l~jJiLaJl_lt~ cifrado por algunos autores en lá'ñii.fádde lápoblación. A estas circunstancias se suman otras de muy diversa índole, provocadas por los potentes y por el propio Estado, que in«!.\li5:r.<>n))."~!itiyarn,ym~o~!l~,!l;¡~!fill,l'I()pi<? ~daa;iá'ciiá1 pasóeng!:~.I!.!!I~.WAAJlJ!lªnqs,delQs.PQc!~~()S,Q!l, pese a las medidas adoptaaaspof"argunos·'ííí.onarcas que; ante la imposibilidad de cortar esta acumulación de propiédades que reducía los ingresos estatales, intentaron dificultarla mediante la condonación de los impuestos; todo ello no deja de ser sino la expresión de una S9J:l!1isli,vidad social en la que harán causa común las capas más humildes de la sociedad hispa~a, tanto libres como esclavos, hasta la integración de Hispania en la órbita del Islam. La identificación geográfica de Hispania con la de la nueva realidad sociopolítica de al-Andalus, así como el siguificado de este último ténnino, sigue siendo un tema largamente debatido como se recoge en la más reciente historiografía; no obstante,respecto al primer aspecto hay una mayor unanimidad a raíz de la información que ofrece la numismática. A través del nuevo tipo de moneda que acuñó en Córdoba el gobernador árabe al-I:Iurr (716), con una doble inscripción bilingüe, se tiene la prueba más sólida de esa identificación; en una de las caras de esa moneda ha quedado registrada la siguiente frase latina: «Feritus solidus in Spania anno XCVII = "Sueldo acuñado en Hispauia en el afio 97"», yenla otra en árabe: «Qúriba /ili4ii l-dinar bi-l-Andalus sana!t) taman wa-tis 'in = "Fue acuñado este dinar en al-Andalus en el afio 98"», prueba fehaciente de que ambos vocablos, Spania y al-Andalus, hacen referencia a una misma realidad geografica;al iriargen deqne'el'espaciocontrolado en cada uno de los momentos históricos se correspondieran con may()r () menor exactitud;

y

Los relatos conservados sobre la expansión del Islam nos permiten afirmar que los ~usulmanes fueron respetuosos con la posición de la oligarquía local del Norte de Áfn.c~, como lo habían sido con la de los otros lugares ocupados con anterioridad -Sma, Iraq: Egipto e Ifr;;qiya-, .Y en ese respeto, nacido de un pacto, se fundamenta la colaboraCión queyernme a T'anq ben Ziyad culminar el desembarco que concluirá con la pérdida de Hlsparua y el surgimiento de al-Andalus. El :~ntrolterrit.':'rial y marítimo del Estrecho estaba en manos del godo Julián al-Guman =el ~ulY.~de las fuentes árabes-, cuya sede se hallaba primero en Tánger, donde permaneclQ tras el acuerdo logrado con 'Uqba ben Niifi' (682). Éste, ante el reco~o~muento de su h~gemonía, mantuvo las estructuras de gobierno existentes y proSigUiÓ su avance, haCia la fachada atlántica, sin que la integridad de Hispania se Viera amenazada en~quellos momenlps; cosa bien distinta ocurriría con las campañas ,de,MUsay.la,Qcupaclón,deT.ánger,ciudad,con.laque,donJuliándejade estar vinculado, para p~s~r, según las fuentes, a denominarse señor de Septem (Ceuta). Desde esta nueva posIción el godo don Julián muestra decididamente una postura colaboracionista con los mu~ulmanes frente a su señor natural don Rodrigo. Los motivos de este ~ambio no están claros, apuntándose varias posibilidades: roces con su monarca, presIOnes de T'ariq, el deseo de liberar sus dominios de la amenaza bereb:r, seguir controlando la actividad comercial del Estrecho, etc.; lo cierto es que se llego a la firma de un pacto ('ahd) por el que don Julián se comprometía, además de a la entrega de rehenes, al pago de un tributo y a prestar su apoyo frente a terceros, en este caso, frente a Hispania, a cambio de mantener él y sus compañeros el statu qua de que gozaban. La d~da sobre d posible cumplimiento de estos acuerdos llevó a Müsa a solicitar de don Juhán qu~ diera pruebas de lealtad dirigiendo una expedición contra Hispania, lo q~: confirman a I~ ruptura de lazos con su soberano; efectivamente, aquélla se producma ~o.b~e Algeclras en el 709 y daría paso, al año siguiente, a otro desembarco de tanteo dingldo por el bereber Tañfben Mallük que al mando de 400 infantes y 100 jinetes saqueó las zonas de Tarifa y Algeciras. Los res.ultados de esta rápida algara, cifrado 'en un rico botín y una total ausencia de reslsten~I~, fueron el detonante del inicio de la ocupación. Musa puso en marcha expediCión al mando del gobernador de Tánger T'ariq ben Ziyad quién, con un " 7.000 hombre.sformado fundamentalmente por beréberes =el número de '"i'J.<'oes debió de ser simbólico- y aprovechando los cuatro barcos de don Julián y la i~~~:~:~~:: naval de la pobla~ión costera, comenzó desde Ceuta el transporte del con:J árabe-berebe~ en abnl del 711, que se prolongó por espacio de casi un mes y ,m,~cu,o. El punto de ambada fue la ladera de un promontorio que luego tomaría el nomtabal 'f(iriq o Gibraltar.

sorpr~nder que t:m lento pr~c,:,so de desemb~co no fuera advertido por de la bah¡a de Algecl~as. Su paSIVIdad pudo estar Justificada en que el señor lo era de Algeclras, con lo que ambas zonas quedaban incluidas en el cto:firmaldo con MUsa, o tal vez por el hecho de que el constante movimiento de los ;;oa¡aO¡ífi\lc'Íruazaban ~e U? lado a otro del Estrecho transportando las tropas de ocupa'. la apanenclade' una Simple operación comercial, algo que, en sí mismo,
No

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LA PÉRDIDA DE HISPANlA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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resulta difícil de creer, ya que la cantidad de viajes que debieron de realizar sería tal que sobrepasaría largamente la actividad marítimo-mercantil habitual; de todas formas, en los primeros días del mes de junio de este año 711, el grueso de las tropas se hallaba ~a en Hispania, afianzándose, en el dominio de Algeciras, una cabeza de puente que permItiría controlar la comunicación entre las dos orillas del Estrecho. Desde la reunificación del contingente militar norteafricano, que con las nuevas incorporaciones llegó a sumar 12.000 hom?res, has:a. el enfrentamie~to .con don ~o­ drigo, los musulmanes fueron adquiriendo mformaclOn sobre la provmcIa de CádIZ a través de una serie de algazúas contra las poblaciones ubicadas en lavía terrestre que unía Carteya con Hispalis (Tarifa; Barbarte, Chiclana y alreded()J'es.oeCáiliz) y el ramal que tomaba dirección hacia la sierra y enlazaba con !'1álaga (Arcos de laFr~ntera, ··-···-Metlina-8idoniarAlca1áde~o.sJJ.a:?]ll,,§lL1:Qcl~".í¡l}l,~~abIa comenzado la ocupaCIón territorial, pero estas actuaciones sirvieron para que las noHCiasIlegata¡ncconocimiento ····decdon-Rodrigo._eJ}]lJlos momentos en que se hallaba luchando contra los vasconeS. El peligro que suponía la presencia D:lUsulmaniCéIlJaPeflirrsutat"obligó'aabandonar aquel frente y desplazarse a Córdoba donde Se produjo la concen~a~ión de las huestes visigodas, unos 30.000 hombres, que serían derrotados el 19 de Julio del 711 en la batalla del Guadalete (wadi Lakka), ante la defección de los hijos de Witiza que habían prometido a ¡ariq ben Ziyad prestarle ayuda a cambio de que éste les confirmarala propiedadddasposesiones.que su padre tenía en Hispania; calculadas en unas 3.000 aldeas que fueron denominadas feudo de los reyes, y, en virtud de este pacto, los witizanos que estaban al frente de las alas del ejército, por decisión del propio don ~o­ drigo que buscaría con ello una reconciliación, se desbandaron en el momento cruCial del enfrentamiento dejando solo al monarca con sus fieles seguidores, como se recoge en el siguiente .texto; Acercóse Rodrigo con la flor de la nobleza española y los hijos de sus reyes, quienes, a! ver el número y disposición de los muslimes, tuvieron una conferencia y dijéronse los unos a los otros: Este hijo de la mala mujer se ha hecho dueño de nuestro reino sin ser de estirpe rea!, antes bien, uno de nuestros inferiores; aquella gente no pretende establecerse ~n
nuestro país, lo único que desea es ganar botín, consegwdo esto. se marcharán y nos deja-

3.

La conquista de Hispania

Los resultados militares y económicos obtenidos de esta batalla no tardaron en llega: a la .orilla africana, .p~ovocando un importante flujo de beréberes que vieron en su ahstallliento en las mtllcIas de ¡ariq la oportunidad de obtener pingües beneficios. La llegada de nuevos contingentes humanos hizo necesaria la reorganización del cuerpo expedi.cionario antes de continuar el avance continental por un territorio que les era desconocIdo ~ para el que era esencial recurrir a las informaciones que podían ofrecerles l~s guías I~dígenas, ya ~ue, sin su conocimiento de la geografía peninsular, no Se habna producIdo la ocupacIón, se habría retrasado considerablemente o, al-Andalus no habría alcanzado la extensión que adquirió posteriorinim.te.Ésta era una necesidad imperante, y así parece que ¡ariq se lo expresó a don Julián: J()-~ d~tYº_S_~-ºIJ. __Sºmº_~__ ª~.9!lsejados, q~~ aq~l~ _l1q!1__~_~_2~~__gl1:e _~qu{ en esta tierra fuese ni
qu,e por ell~ sepa andar ni s,abe do se está; e vedes que vos dez-imos: puñad de nos aconseJar lo m~Jor que vos pudteredes, ca nos non faremos sinon aquello que vos mandaredes; e des! non nos semeja que nos acá venimos e dexamos nuestras tierras e nuestras mugeres e nuestros hijos por siempre morar e estemos en este monte, Dio fazemos por nuestras manos por que más valamos nos e los que después de nos vinieren (Cr6nica de . Don Jullano, en vano venim~ nos a esta tierra, si de vos non avernos algún conse-

1344, p. 123).

rán. Emprendantos la fuga en el momento de la pelea, y el hijo de la mala mujer será derrotado (AjbfJr Machmíia, traducción y anotación de E. Lafuente Alcántara, p. 21). Sin embargo, la actitud de los witizanos por sí sola no explicalacaída de.la monarquía visigoda; hay que tener asimismo presente la indiferencia de la poblaCIón autóctona y la ayuda de la comunidad judía que sufría una sobrecarga de impuestos y persecuciones. Otro de los muchos puntos oscuros sobre estos primeros momentos de la conq';lisr,a es el del emplazamiento real de la batalla. En líneas generales, las fuentes árabes comclden en situarla en el distrito de Medina Sidonia (kürat Sa@na), aunque divergen a la hora de precisar el punto concreto, apuntándose el wadi Lakka (rí() Guadalete), el wadi Umm lPikim (río de Algeciras), el wadi Bakka (río de Meca), Sans (Jerez de laFrontera), etc. Pero del análisis delasmencionadas fuentes, pa;ece p()~oprobable que el encuentro entre Rodrigo y. ¡ariq se produjera, según la teon~ tradICional, en e! río Guadalete, aceptándose ..enJa.actuaJiQa,t cOIllo más seguro elwadi Lakka, es d~lf, el río:.?el Lago o Laguna (al-bul¡ayra) que no puede ser otro qué el río Barbate (wadi Barba,t).

. Tr~s la reestín¿turación de los grupos beréberes, el deseo de un rápido enriqueciIlliento Impulsa el avance. Se parte de la baltía de Algeciras hacia el norte, alternando el curso de los ríos con los restos de las calzadas romanas en uso; así, remontan el río Gua.darranque hasta Jimena de la Frontera, para continuar por la calzada que desde Ubnque y Benaocaz llevaba hasta Ronda, prosiguiendo posteriormente en dirección a Osuna y Écija. En esta última ciudad, adonde se habían dirigido los supervivientes del ejé~cito ~isigod~, se produjo un segundo encuentro que marcaría, tras su derrota y la capitulacIón de Ecija, el verdadero inicio de la conquista. Las puertas quedaban abiertas hacia cualquier dirección. Tariq dividió el ejército, enviando hacia Córdoba a ic--.tb;~~~s~:-;'·~~~ con una parte de las huestes, el cual consiguió conquistar la ciudad por "'. y, tres meses después, logró quebrantar la resistencia del grupo de nobles visIgodos ~ue se había refugiado en la iglesia-fortaleza de San ,Acisclo; este episodio de conqUIsta lo recoge con gran precisión y minuciosidad Rodrigo Jiménez de Rada i:::':<.Hi"fO/·ia de rebus Hispanite, edicción y traducción de Juan Fernández, p. 154):
un ~aba1 cercano que se llama Segunda; y unos de su ejército interrogaron sobre la si-

Por su parte Mogeyt, cuando hubo llegado a Córdoba, preparó una emboscada en

tuaCIón de Córdoba a u~ pastor que habían capturado, quien les informó de que los prinCIpales de Córdoba hablan buscado refugio en la fortaleza de Toledo y de que había quedado el gobernador de la ciudad con 400 jinetes, y que la ciudad estaba rodeada por una
muralla que era segura salvo en las cercanías del puente, donde el lienzo de ella estaba

cortado. Entonces Mogeyt pasó el Betis con su ejército [... j. Cuando el gobernador de la
o "" , __

C:~=~º~.~!;n~ig~a;Il(¡_I,;I;e:c·a~;s~ed:r.lar.on durante tres meses, al cabo de los cuales el propio gobema'" [ ... j, Mogeyt,

se e~tt::;ró ~e es:o. ,se refugió tras los muros de la iglesia, que era el lugar más se-

llegándose. él,locapturó con vida. Salvo éste, de

LA PÉRDIDA DE HlSPANIA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

ninguno de los siniores de los hispanos se cuenta que fuera capturado. Pues todos los.demás se entregaron mediante rendición o pacto. Mogeyt por su parte, a su regreso a Córdoba no cesó en su asedio al fortín de la iglesia hasta que los apresó Y los decapitó.

El otro destacamento, con la mayor parte de las tropas, avanzó hacia el centro peninsular hacia Toledo, para ascender por Guadalajara hasta Amaya, y de allí a León y Astorga: para de nuevo descender a la capital del reino ~isigodo. Mientras que los tropas beréberes al mando de r-anqalcanza?~n el extremo s~p­ tentrional de la Península, MUsa, a cuyos oídos habían lle~ad:()l1ottclas.d~la actu~clón de sumawla, del prestigio que había alcanzado Yde las nquezas adqumdas mediante botín receloso de sus éxitos decidió intervenir personalmente ene1712, al mando de ..._ _ .ill-ejérci!o.integradopor1.K,OOO ho!!!".res, en."l1_mayoría árabes; Su objetivo era restablecer la legítima autoridad que sólo le competía a el en su cáhdau·de gobernador de .........Il1'iqiy$Magreb"S.a1J.()gr.ode..e~a.Uleta se consagró desde el mismo momento en que puso pie sobre las tierras de Hispania. ..:---A diferencia de r-ariq y sus beréberes, la pnmera medida qu~ adoptó ~usa fue l.a de convocar una asamblea consultiva con la finalidad de recabar mfor~a~ló~ Yplanificar minuciosamente sus inmediatas actuaciones; una de la~ cosas pnontafo1a.s era fijar el itinerario a seguir que no debía coincidircon el de su che~te. La ex~e~lclón, que teliíáCOmo meta la capital del reino visigodo, .arrm1Ca enAlgeclras Yconttnua por_Medina Sidonia, Carmona, Sevilla y Mérida hasta que, en la comarca toledana, Musa y Tanq unifican las fuerzas musulmanas y con este ejército mixto de árabes y beréberes, continúan la ocupación del valle del Eb.ro, Asturias y_Galicia si~ que encontraran a su paso grandes resistencias, Al mismo ttempo que Musa acometía esta empresa, su hijo' Abd al-' Aziz se dirigió al cuadrante sureste ocupando M?laga, Gra~ada ~ Murcia finnando el5 de abril del 713 un pacto con el godo Teodorruro (Tudm¡r), el mstrum:nto diplomático más antiguo qne se conserva de la histo~a de al-Andalus',según el cual a cambio de su sometimiento se reconoció a Teodomlro total autonomla, respectándose a sus súbditos libertades, posesiones y ~eligión, . . En menos de tres años después de la confrontación del Guadalete, prácttcamente la totalidad de la Península está en poder del Islam, pero los artífices de tal empresa, que fueron llamados para rendir cuentas a Damasco por el califa al-Walid (714), no volvieron a regresar a al-Andalus.
- - o_ •• _ • •- - - . -

poner de nuevos contingentes humanos, debido a que una considerable parte de los árabes que habían penetrado en la Península con MUsa regresaron con él a Damasco. Las nuevas aportacIOnes humanas no podían ser otras que las procedentes del Magreb bereberes dese?~os de un asentamiento estable a los que había que conceder tierras ~ pagar sus ServICIOS,. lo que obligó a una redistribución de los ingresos estatales, sumándo~e a las contnbuCIOnes de la población indígena ($irya y jara)!) el diezmo ('u'r) que ~e Impuso a la población musulmana, siendo éste uno de los motivos del malestar mamfestado por los. árabes que desembocaría en el asesinato de 'Abd al-' Aziz (716). ~ la. par que se Iba ge.stadola conjura contra 'Abd al- 'Aziz y llegaban a ténnino las negoCiacIOnes para la deSignación de un nuevo wali que asegurase la autonomía de los árabes, aqUél: fiel a sus planteamientos, reanudó la actividad militar emprendida por su pa~e y.se ding¡ó a dos de los extremos de la Península: la zona galaico-portuguesa y Cataluna, mcorporando, saqueando o sometiendo desde Lisboa a Orense y desde Tarragona hasta Gerona y, probablemente, Narbo!1a. Estos éxitos militares y el apoyo de los berébeque los árabes, en sus deseos deJiberarse de un gobernador que les merma?a su su~re~acía, intentaran pactar con Ayyüb ben I,Iabib al-Lahmi, primo hennano de ~bd al- AZIZ, su ascenso al poder, pero éste no tuvo nada que ver con el asesinato de supnmo cua~do presidía la oración en la iglesia de Santa Rufina, convertida en mezquita, y sólo debió su designación como wali de al-Andalus al apoyo de los beréberes. 5. La dependencia de Ifrtqiya , Pese, a l~ momentáne~ a~tonomía que alcanzó al-Andalus con el gobierno de Abd a.l-.Azl~, esta p~ovmcJa, desde ,un punto de vista estrictamente político-a~rrumstrattvo, no deJÓ de ser, en mngun momento como le ocnrrió a Tállger, independiente del gobernador de Ifñqiya pero en la práctica la dirigió a su espaldas, al menos hasta que en agosto del 716 el wali de zona al-I,Iakam ben al- '~i designó como su de~egado p~a al-Andalus a al-I:Iurr ben 'Abd al-Ral;tman al-Taqafi (716-719) con el objetivo eVidente de recuperar su control. Para tal fin se dotó-a al-Hurr de un continmilitar de y.O?O h?mbres y, como le había ocurrido a 'Abd ~l-'Aziz, tuvo que 4>1'oóed,,, Ela redistribución de estas tropas a costa, esta vez, de las propiedades de los 15e,rét)en~s que habían participado en la conquista y a la sistematización tributaria que sólo afecto a las poblaciones indígenas sometidas bajo el tipo de capitulación denomi"'-!!"lla'fullJ (pacto). de estas medidas organizativas permitieron a al-Hurr restaurar en aJ'Ao<dallus.l~ autoridad del gobernador de Ifñqiya y, con ello, la reaÚzación de expe¡;Zdic¡,on,~s mlhtares a la zona nordeste pemnsular donde se consiguió la capitulación de l?áiiÍllJlona, Huesca y Barcelon~; pero la finalidad de todo esto no fue otra que sustituir '~alltollob'¡enno de los descendientes de MUsa por la dependencia de Ifñqiya, llevando el traslado de la capital de la nueva provincia desde Sevilla a Córdoba situación de dependencia se rompe, no obstante, durante el calif~to de ben 'Abd al- 'Aziz, quien optó por poner fin, aunque momentáneamente a la crD pnlvÍllciE ?e Ifñqiya, segregando de ella a al-Andalus, a cuyo frente fue p~esto ~en Mal~k al-Jawllini (719-721), quien acompañado de un importante continité'.niliitar se dispuso a cumplir fielmente las ordenes de su califa, encaminada a la

y

4. 'Abd al-'Azlz ben !\füsII, gobernador de al-Andalus La partida de Müsa a Damasco (714) puso en .marcha un ~e~anismo ~as~ ese momento inusual pues sin tener facultad para ello nombró a su hiJO Abd al- AZlz gobernador (wali) d~ al-Andalus. Al no tratarse de un beneficio hereditario, era potestad del califa omeya nombrar a los gobernadores de provincia, pero en este caso prevaleció la voluntad de MUsa, y su hijo inició un mandato personal (713-716) con la ayuda de su visir Habib ben Abi 'Ubayda al-Fihñ. ....... .. El bre~e gobierno de 'Abd al" Aziz, que no llegó a "ldioiar lostre.s ~ños de duraCióii;Cestuvoorientado,fundamentalmente, al afianzanlÍellto elel dommlO mu~ulm~n quesupadie no había podido completar ni consolidar y para lo que le era esencial dis-

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mSTORlADEESPAÑA. ALTA EDADMEDlA

LA PÉRDIDA DE HISPANIA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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consecución de una única comunidad, donde no existieran diferencias derivadas del origen étnico de sus integrantes, lo que s~poma l~ asim!lación de árabes, .de. beré~er~s y de los nuevos conversos de procedencia hlspám~a. Sl~ embargo, el obJenvo pnnClpal de este wali, que era garantizar el cobro del qumto {jums! para el ca~lfa, le llevó a investigar los derechos a la propiedad que alegaban los baJadles -los pnmeros que se asentaron en aJ-Andalus- y sus descendientes, iniciando la confección de un catastro de aJ-Andalus. La finalidad de la venida de al-Saml¡. y su actuación se recogen en el

I

Ajbtlr Machmaa (ppc 35-36):·

[... l a quien encargó ~~~d~l~~tierrasydemás bienes in~uebles coiiq~istlldos¡5br1a fuerza de armas, sacase el quinto de Dios, y hecho esto dejase las alquen.s en pode~ de -_.__ .__..-JolCCunqui.s.t.,dores. Y'lUele·escribiese.cerc.de l. forma que tenía Espa¡¡a,y le. diese noticia de sus ríos. Tenía el-pensamiento de hacer sa1ir--álos mulSul:maLne',d"-ella,c'por:l0 .............................:j:..,::~. _._........ _ _...::m..,u'l.Y-,s=epar.dos que estaban de los demás [... l .
. La reacción que estas medidas provocaron entre los co~quistadores, á~t.e el temor de que les fueran arrebatadassus tierras, originó la eleccló~ de un~conusl~n que intercedió ante el caJifa de Damasco. Los resultados fueron sansfactonos al ranficarles 'Umar las hipotéticas concesiones que les había hecho Müsa e, ~ncluso, ordenó que se les expidieran documentos.lllrespe~jo.De esta manera, las propIedades de los b~a­ díes quedaron en un estado de semilegalidad, al considerárseles como una concesIón

r · · ·.:.·.r.·..-. -...·. -~.. , C¡'"".

I I

(árabes del norte) y KaJbíes o Yemeníes (árabes del sur), cuyos orígenes se remontan a la Arabia preislámica y se fundamentan en sus distintos modos de vida que se trasladan con ellos a la Península, y las de árabes con los beréberes, en un enfrentamiento cada vez más abierto, cuando éstos toman conciencia de la discriminación que sufrían los grupos tribales norteafricanos, para quienes los principios igualitarios del Islam habían dejado de ser una realidad posible, comenzando, ante su desencanto, a mostrar una buena dosis de agresividad en ambas orillas del Estrecho; pero estas actitudes beligerantes de los beréberes, a las que fueron sumándose los conversos hispanos (muladíes), no significaron ningún obstáculo para que continuara el afianzamiento del poder de los musulmane.s,:.c()ll.diversas campañas militares en tierras peninsulares y francas, y avanzándose aoemás'eillil organización fiscaJ del Estado mediarite Já acuñación de moneda y otras medidas de corte administrativo.

(iqta').

Este principio igualitario y la recuperacIón del qumto del E.s~do, aspectos a los que dedicó un gran esfuerzo aJ'Saml¡., fueron factores que permlneron avanzar en la organización de la administración tributaria, obteniéndose con ello.una mayo~ reca~­ dación; sin embargo, estos logros fueron más aparentes que reales, y su pet;IV~ncla momentánea, ya que al_Andalus volvió a integrarse d~ nuevo, en la. provmcla de Ifñqiya, y sus gobernadores siguieron designando a los walfes; aSl o~umó 50n el n()mbramiento de 'Anbasa ben SuhaymaJ-KaJbI (721-726), qUIen cambIÓ radlcaJmente la política de al-SamJ;¡, acentuando el malestar de beréberes e hisp~?-visigodos, con un incremento tributario. Así mismo,dllratlteelmandato de este walz fue cuando se pro: dujo la derrota que en Covadonga (722) infligió a los musulmane.s el grupo de monta" ñeses que dirigía Pelayo. Su valoración, al margen d~ lo q~e ~ebló de suponer para el afianzaruiento de Pelayo, paralos musulmanes no deJÓ de slgmflcar lo que. una escaramuza más de las que sufrían las expediciones que trataban de hacer efecnvo e.'I··C.O.'QrS' ... _" de t r i b u t o s . . ... . Con la muerte de este wali, al-Andalus entra en un periodo de escasa relevanCIa, en el que se suceden seis gobernadores entre los años 726 y 730; no fue hasta la llegada al poder de' Abd al-RaJ;¡m¡¡n al-G¡¡fiqI, una vez controlados moment~eame~~e~os ene frentamientos tribaJes, cuando se pudo reanudar la guerra contra el mfiel !'y'zhad). La mirada se dirigió entoncés hacia las Galias, donde tuvo lugar la confrontaCIón de l~s tropas musulmanas con las de Carlos Martel, muriendo al-G¡¡fiqI en la batalla de POltiers CZ32}.. ' . . . . . .. Dos aspectos se van perfilando con el correr de los años hasta constttulfse "H "J"O __ esenciales;a,veces.entre1azado.sd!!till.l1i§!Qri.a <le al-Andalus: la lucha delos Cj:~i:~::~ª tadoresárabes entre sí,debidoalas rivaJidades ancestrales entre los clanes (

.

.

Los acontecimientos qne desembocan en el autogobierno andalusí comienzan a preludiarse durante el gobierno de 'Uqba ben aJ-I:Iayy¡¡y al-SalmI, cuyo nombtaruient? como wali de al-Andalu~se produce en el 734. De~de ese año hasta el 739 en que nene lugar la gran sublevaCIón bereber en el norte de Africa, su actuación estuvo dirigida al establecimientode'un [agr o líneas fronteriza que defendiera las conquistas del Sur de las Galias, mientras que en política interior centró sus esfuerzos en la normalización del sistema fiscaJ y en la armonización de las relaciones pacificas entre los musulmanes y las poblaciones indígenas; sin embargo, acontecimientos ajenos al suelo peninsular, trucarían en parte sus logros, al tomar conciencia la población no árabe de al-Andalus de su situación.de inferioridad respecto a los otros musulmanes de origen árabe, beneficiarios de la política partidista de los Omeyas. El origen de la rebelión bereber se sitúa en el Magreb donde los encargados del gobierno de aquella provincia, fieles a los mandatos del califa, comenzaron a aplicar la nueva política fiscal que oprimía cada vez más a la población indígena; a ello se sumó las predicaciones igualitarias de los jariyíes que no aceptaban las diferencias entre musulmanes, al menosante-Allah, llegando a afirmar que cuaJquier musulmán ~pt? y de conducta intachable podía llegar a ser califa, y, al contrario, cualquier califa mdigno podía ser depuesto. En estas circunstancias, aprovechando que el Magreb es. taba desguarnecido, May~ara al-Madgañ aglutinó a todos los beréberes consiguiendo apoderarse de Tánger. El peligro que suponía este alzaruiento y la expansión del movimiento rebelde fueron la causa de que un ejército andalusí, dirigido personalmente por 'Uqba cruzara Estrecho en apoyo de los árabes; su fracaso le obligó a regresar a la Península para .• al menos, mediante un reforzaruiento de la costa, que las ideas igualitarias pe~;~h~~~~~en~sal-Andalus, pero incapaz de silenciar esas ideas revolucionarias, y ante las i" del gobernador de IfrIqiya, 'Uqba fue depuesto (740) y sustituido por aJ-Malik ben Qalan aJ-MuJ;¡liribI que contaba con el apoyo de los andalusíes. Las graves dificultades por las que atravesaba el Magreb son, pues, una de las rade peso para el inicio del autogobierno andaJusí; el control de aquella zona, por ~Ccofiltrrudo, podía interrumpirel'nuevo periodo que se inauguraba con el gobierno de

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

lbn Qa\an. Pero el califa omeya Hisam ben 'Abd al-Malik no eSlaba dispuesto a permitir la secesi6n de estas provincias como se deduce de la recluta de un imporIante ejército de sirios (Scimiyyun) que al mando de Kul!üm ben 'Iyad debía reslablecer el orden en el Norte de África. Nada queda al azar. Todo está dispuesto para que si algo le ocurría a su nuevo gobernador en Ifñqiya, que además era eljefe supremo de las tropas sirias, le sucediera su sobrino Baly ben BiSr al-Qusayñ, Y a éste la 'laba ben Salama al-' ÁmilI; la sucesi6n establecida por el califa se cumpli6 a la muerte de Kul!üm que sucumbi6 ante 10s'1ieréberes a orillas del río Sebú, en la batalla Naqdüra (741). Aislados los restos de este ejército al mando de Baly, y ante la imposibilidad de retroceder hacia Ifriqiya, optaron por refugiarse en Ceuta, donde se atrincheraron, Ydesde allí so' licitaron insistentemente, podas calamidades que sufrían, entrar en al-Andalus, cosa _____ "que-no-eonté,en-un-primeL11ló.l!Writo; con Ill..llJ'robaci6n de IbnQatan . Esta negativa habría de durar muy poco. Lós'jogios'obteñíOos'pórlosrebeldes ._.__norteamcanos_se_elltendjeron rápidamente hacia la otra orilla del estrecho de Gibrallar, donde se alzaron los beréberes eSlablecidosennisiófliiscentralyseptentrional·de al-Andalus; el peligro que ello suponía Yla amenaza de una posible coalici6n de las fuerzas beréberes de ambas orillas del Estrecho, fueron el motivo que hizo cambiar de actitud a lbn Qa\an, acogiendo a las tropas sirias de BalY· El prop6sito del wali no era otro que utilizar los contingentes sirios para aplaSlar elmovimiento'rebelde'y.,-una-vez-conseguido este fin, que aquéllos regresaran a Ifñqiya partiendo de algún puerto seguro de la costa de Elvira o de TudmIr; parece ser que así había sido acordado entre ambas partes, pero sofocada la rebeli6n bereber, Ibn Qa\afi se neg6 a cumplir su palabra, ofreciendo a los sirios el puerto de Algeciras como punto de partida hacia Ceula. Pero Baly, temeroso de que sus milicias pudieran sucumbir ante la agresividad de los beréberes langerinos, no acept6 eSIa propuesta, y este incumplimiento de lo acordado exasper6 tanto los ánimos de los sirios que sitiaron C6rdoba, dieron muerte a lbn Qa\afi e instalaron a Baly en su lugar. El nuevo gobernador, desde un primer momento, adopt6 una política partidista en beneficio de sus soldados, en su mayor parte qaysíes, lo que provoc6la indignaci6n de los partidarios de su antecesor que eran kalbíes; ello desemboc6 en una confronlaci6n en la que los beréberes y el gobernador de N arbona, aliados a los. kalbíes frente a Baly, fueron derrotados en Aqua portora, en las cercanías de C6rdoba(742); annque al poco fallecía el wali a consecuencia de las heridas recibidas en aquel encuentro. El sucesor de Baly como había esfubleeido el califaomeya HiSam,fuela'laba ben Salama pero, al no conlar su elecci6n con el consenso de los árabes andalusíes, su gobierno contribuy6 a mantener la ineslabilidad política. Los enfreniamiento de este periodo se recogen con una gran exactitud en la Crónica del Moro Rasis: Después que este (Belillg,,=Bal~) abo muerto, al~aron por rey los de la tierra de Promisión a Tabelet \[a'laba) fijo de Céleme, et al~aronle sin grado Mios moros de la villa; et por esto creció mui grant desavenencia entre los moro'S: et los de Promisión.' Et ' sobre esto al~aron los moros otro rey que avia nombre Cuseyera fijo de Carraz; et el rey que los moros al~aron fuesse a andar por las villas de Espanya et el otro vinosse paJ,a ....c::: "'Cordova,et.tomo.unagran.pie~.a.JleJos.alarbes et de los barbaras, et \levolos contra el occidente de Cordova"etdestaguissa cres~io guerra mortal entre e\los en ESlpaTIlya.,qule."~

se matavan unos a otros et se fa~ian cuanto ro 1 d· fecho non iva adelante ~t como se erd' E a po lan. Et los de Cordova vieron que su viaron decir a Mirabomelim que p bola spa~ya por esta ra~on, et algunos deBos enem lasse senor a Espanya ca tod d'd mengua de buen señor (cap. CLVIII, pp. 369 Y s.). ' a era per I a por

La situaci6n no dejaba de ser críti h t l trol del Magreb, el gobernador de IfrI ~a as t~ e extre~o de que, r.:~uperado el conzonas Sur y Este dela península conse d dIstrItos ~J¡tanzados (yunds) en las estos beneficios a cambios de p;estar s~~~i~:~fgrup~cIones tribale~ y gozando de tingente militar distrlbuyélld"0"'10" deUIPO~Ia ~uantener en la capItal a tan aguerrido con,
~

~~a:::~~~ ::o~~i~~~; ~~~~::!~~~:;;!~:!O~n~~;~:~~~I~;:!'c~~~:~~a~~~
~~~!U~e~~~d!~aa;:~::~::~~u~e: hijo ,de Witiza:~r~~n~~n;~~b7~d:~:¿~~~;~~:
SIgUIente manera:

El ~und dejj~masq (Damasco)enllblra(Granada). El ~und de lf~1'I'/.!j (E~esa).en ISbiliya (Sevilla). El yund de Qmnasrm.en Yayyan (Jaén). El ~und de U~~u~ (Jordán) en Rayya (Málaga). El ~und de F,!,s¡m (~alestina) en Sa!lüna (Cádiz). El yund de Ml!jr (Egipto) en Tudmir (Murcia) y Baya (Beja).

. La distribuci6n de los sirios por s' I d ' b por los baladíes que habían sufrido en s~:o :' no eJa a zanjada la enemistad abrigada y el cautiverio. Había que buscar una f6 PI0plas carnes laconflscacI6n de sus bienes u momentáneamente, a los odios mostra: ~:~:~ensatona que pusle~a fin, al menos legalizando sus propiedades es decir s os grupos. La solucl6n se encauz6 iq¡a' en propiedades totalme~te libre; / p~~ t:~iaa~~:~~~a~te en \a c?nversi6n de las para Estado,. lo que en.,definitiva .. ' a actuaCIón de Abu al-Jattiir que cont6 en un . ue . .. .' .• ' de de al-Andalus,

l

~

serí~ enorme~ente p:rju~~~~I~=~ ~oqn~apartlda

. .• . ~;~:~:~~~1!1~7i~~:;!~:~~;:~:~i~~~wE~!~~::~:!0~~~
al-~ndalus:
a~

manda:;~~~~a I~ ~obl~~i¿n

~;::s::~:~ 1~~nú~~:Oo:~ñ~~

al-J~ ;nclas seceslO~lst~s que le permitieron derrocar al gobernador yemení ..... .. (45), pero en mngun mo. mento el vencedor adopt6 e!títul d -l' lJIe.secollvirti6 en el hombre fu rt 11 ' o e wa 1, aun•.... de Iawa:ba Seal':a . ., . lmplanlarse la dinastía Omeya con 'Abd al-Rab - 1 q sena ' ' : rnan . bberado Abü al-Jattiir, voIvena a Ia escena pobt1ca durante el mandato de al-Fil'lñ. ." serí/;e~:~~!r~ fo~ar ~n~ importante coalici6n yemení frente al gober¡¡lil•.sumavl .. n e arra a cordobés de Secunda (747), gracias al a o o conslgm6 de los artesanos del zoco de C6rdoba' sin embargo I d P Y ."""".•.1.e: .. .I.",'aéll a!-$umayl, el verdadero hombre del '.. a ste e la capital, confiándole el gobierno de Zaragoza en med" d I '. . que atravesabala,Penínsulaazotada por la sequía y el hambre. 10 e a

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re~f"ctoa

fu~rte mome~t~ ~~~~:

LA PÉRDIDA DE HISPANIA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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HISTORlA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

Superado este periodo tan adverso que duró 5 años, se vuelven a reanudar los enfrentamientos entre los dos partidos, produciéndose una reacción yemení en dos direcciones: hacia Córdoba, contra el gobernador YUsuf al-Fihñ, y contra aH;umayl en Zaragoza; el primero, con.no pocas dificultades, pudo salir airoso, pero al segundo lo cercó en la ciudad una coalición de yemeníes y beréberes, Ysólo pudo escapar gracias al refuerzo de unos 800 jinetes qaysíes procedentes de los distritos de Jaén y de Elvira, a los que se sumaron 30 clientes omeyas que intentaron negociar con al-,$umayl el reconocimiento del futuro' Abd al-Ral)man 1. Aunque en un primer momento lo aceptó, cambió inmediatamente de actitud porque era consciente de que la implantación de la dinastía Omeya·en al-Andalus supondría la ruptura de la tendenCi¡Ciilitáfquica que convenía a su propósito. .... __ '-Bl-príooipe-Ome.ya.:.'Ab.(Uü~RJlt!.J!lall,. Sill haber .llegado a ningún acuerdo con YUsuf al-FihrI ni con al-Sumayl, puso pie en al~AndaliiseneT¡¡ñó/55;·sunegativa a -aee¡¡taf.1a.pmpuestHll!e le .11i9~on de renunciar a sus aspiraciones de hacerse con la jefatura del Estado a cambio de Importante conceslon-rerritorial;c-dio-paso a un largo peregrinar por el sur peninsular en busca de apoyos, especialmente de los yemeníes y beréberes, que le permitiera la confrontación abierta y definitiva que finalmente se dio en al-M"'iara , cerca de Córdoba (756). Con esta victoria se le abren las puertas de la capital y se produce su proclamación como emir, iniciándose el periodo conocido COIIlO '"Emirato Independiente» en el que al-Andalus consigue autonomía plena, interrumpiéndose los lazos políticos que la unían con Bagdad, la nueva capitardel Ca-

hombres libres y conservando soberanía r ' de gobierno se hace igualmente extens'b? p1opIeda~es, ~l respeto a las instituciones I e a a orgamzaclón eclesiástica, autoridades, ritual y centros: Que gozarán de salve"Que no ma, Dios lo bendiga yla protección d~aD'I~,S, ~nsa1 zado sea, y de la protección de Mabo-

;:laS~ es~atuto y el de sus seguidores. Que no Vlza os. Que. no s~rán ~eparados de SU~ los objetos de culto que contienen, Q~~:~oS!~~~ndque,?adas sus IgleSIas ni expoliados
cree~clas religiosas.
Iscnrnmados
nI

se ~onfiscarán sus propiedades ni será~ mUjeres e hijos. ni serán asesinados.

a~orrecldos por sus

Como contrapartida se les impone la obr ' , , mación que les llegara sobre sus enem' IgaclOn de comumcar cualquier inforiiídes belicosascoÍltracualquier indivi~~~,;a prohlblcl?n.de acogerl?s y adoptar actiprotección: : grupo a qUienes les hubieran otorgado su
Que no acogerán ni darán asilo a ninguna ----.--- ---que sea nuestro enemigo. Que no aterrorizarán !e~:ma qu: haya hUIdo de nosotros, o mas otorgado nuéstra protección o amá Q án dano a todo aquel al que hayamigo que llegue a su conocimiento. n. ue no nos ocultarán nmguna noticia del ene-

una:

lifato. 7. Distribucción de los conquistadores Los rápidos avances de los musulmanes en suelo peninsular ponen de manifiesto que los encuentros militares fueron escasos Ypuntuales, debiéndose hablar con mayor propiedad de un sometimiento de las poblaciones indígenas mediante el sistema de capitulaciones, lo cual permite hacer una primera división de lo que posteriormente sería el nuevo mapa político-administrativo de al-Andalus: de un lado, la zona conquistada por las armas y, de otro, la zona sometida mediante pacto. Esta última forma de control del territorio tampoco fue homogénea, ya que no todos los jefes visigodos adoptaron idénticas aptitudes frente el Islam. Unos, en principio, opusieron resistencia Ysólo al final capitularon, otros, en cambio, se sometieron desde un principio sin ofrecer ningún tipo de oposición, Esta diferencia de comportamiento genera dos tipos de pactos,A los primeros se les exigió la sumisión total al Islam (~ul(¡), y alas segundos se les respeto su autoridad política ('ahd), pero en ambos casos, a la población cristiana se le garantizó su vida y creencias religiosas a cambio de pagar un impuesto personal o capitación en metálico (yizya), más la contribución territorial en especie (jaray) que seguiría pagando incluso si optaba por la conversión a la fe de los conquistadores, El único texto que se conserva de estos pactos, el concluido entre' Abd al-' AzlZ y el comes Teodomito, coincide, en líneas generales, con otro firmado en Damasco (635 o 636), y se divide endos apartados esenciales: concesionesTobligaciones, ... Del-apartadodelas concesionesse deduce qne Teodomiroy sus súbditos se beneficiaron con la protección de Dios y de su profeta Mahoma, sin perder su cOlndicióndle

Todo ello llevaba implícito como a se h d' h ce" -'<'0.'''. carácter anual a todos los ho:nbres .ine hab~ta~~ o, ufa~arg~ fiscal que afectaba ' , n en os onumos de Teodomiro, cuya cuantía en metálico en cada uno de ~llos: y espeCie, fluctuo de acuerdo a la condición'jurídica de . Por cada hombre libre: Un dinar año 1 . cuatro qis( de vinagre. cuatro qist de most~ ~ud:tro. a m~des de t~go. cuatro de cebada, cada esclavo, la m i t a d . ' VInO, os de mIel y uno de aceite. Por . Esta última fórmula ('ahd): f ue 1 mas generalizada (Ecija, Sevilla Mérida L' " ddi' a Y a. o e. car.ácter militar de la dominación musulmana f '. ó l ' IS l<;l~l,a"la población .i n d ' g ' ' avorecl a nobles I ena e~ sus tierras; no obstante. la huida de ciertos permaque ,no se aC,ogler,o~ a las capitulaciones, más las tierras ertenea dlSPOSICt,Ón de los conquistadores un númeo; .... _o~uedaba por fijar la normativa a seguir. , entran en coní!icto dos posturas, la del Estado artld' ... ¡¡ricliviisas como bien colectivo de la comunidad musufm ano de que se mantuvleeseosc)s de que las tierras abandonadas fuesen re ,ana y la de los conqUlstado-

1e;¡2':<'I>.i¡~~~~r~,~,:' E~:leron

important~

,,,,,,pr,>. ocupadas sin reserv~se el quinto para el Estado y sin's~r s~:e~:~~:~:~
.. .

eV~I~~i~:~¡~1~ ~::~~~~~:eu~~~r;r~~~~I~;!~~~!~~~::e;b:~

. en 0u:a~ ~casJOnes de manera contraria, es decir, con reserva de 1 y con su diViSión en lotes para ser adiudicados a diversoSpropJetanos. .. a , al " . ... ... mst aCión de 10smusl!lmanes en la Península eviden'. .. fórmulas pactadas ~on la población hispano-visigoda y sólo o conqUistadas por las armas, sin que quede claro

72 si se reservó o no la parte del Estado. Lo cierto es que la voluutad de los califas de Damasco no fue siempre respetada y ello será una de las causas de que los gobernadores de Ifñqiya se esforzaran en retemerla bajo su mandato o, incluso, recuperarla. Con este propósito se produce la llegada de al-J:Iurr al mando de un importante contingente de 7.000 hombres, ordena el traslado de la capital de Sevilla a Córdoba y facilita el asentamiento de las fuerzas militares que le acompañaban a costa de los beréberes. Una de las misiones encomendadas a al-J:Iurr parece ser que fue la comprobación ae los del'echos de propiedad o títulos de los musulmanes inmigrados y proceder a 'quiÍ1¡eárloqu~nosehabíarepartido, dando con ello un paso más en la organización administrativa de al-Aridalus. . ..........._ .., .. . ... '. Con las nu~v,lsoleadasMcombatientes de origen árabe, y su consiguiente asen_. __. ¡;,¡j¡énte-eiilaPeDíiisiilá'coiriiénzá á nivelarse la importancia del elemento árabe frente a1bereber.Con el walial,SarnJ:¡ vinieroü'iO.oo1l hombresy sue'Stabtecimiento, _ _ _,."sGGlmoo;QQ:eerapreYi.siblll.JlrOVOCóun conflicto ante élfrácaso de su política expansiva ha... cialasGaIías, lo que le obligó a cambiar suspliíiies y asen1l\ratan elevado-námero de árabes enlastierras delEstado,Enconclusión, se va acortandoeIdesequilibrio numérico entre árabes yberéberes, iniciándose el proce~ode convel'sióndela aristocracia guerrera en nobleza territorial. . .. . El establecimiento de los 10.000 sirios llegados con Baly ben BiSr en el 741 plan¡eaasllvez'1Iuevos.conflictos•.Suvictoriosa participación en larevuelta bereber había dado paso aunencona<ioenfrentamiel1to con los baladíes, al que puso fin el gobernador Abü-I-J aWü' aplicando una nueva forma de asentamiento, consistente en el acantonarniento el1yunds en diversos puntos.del valle del Guadalquivir Yenla costa meridional. Con esta medida se propicia una participación de los recién asentados enlos tributos que pagaban los jefes indígenas protegidos, ligando de esta manera los servicios militares a los que estaban obligados los sirios con las rentas agrarias (jaray). Sobre el asentamiento de los sirios es enormemente esclarecedor el texto del polifacético escritor Ypolítico granadino Ibn al-JatiD, aunque no sea coetáneo a los hechos que narra: Cuando entraronlos sirios, llamados los leones de al-Sara por su enOrIDe orgullo y coraje, con su emir Baly [... ] los árabes, que llegaron antes a al-Aridalús, es decir, los baladfes, se sintieron molestos' o agobiados por su presencia.: ~!!¡ ~xigieron que $aliesen del país, que ellos rnislllosbabían conquistado, pues pretendían que no podía acoger a unos ya otros [al mismo tiempo]. Se concentraron para c,omblltirlosy las luchas duraron hasta que llegó a España Abü l-Ja~iir, quien se dirigió a ella por má('desde'la costa de Túnez. Se presentó en C6rdoba inopinadamente, pues había ocultado la noticia de su llegada, cuando todavía lúchaban entre sí. Pero todos se sometieronaél [al conocer] que había sido nombrado [góbOrnador deal-Andalus] pór su [señor] y deudor J:IaDl'ala ibn Safwari, emir de Ifñqiya. Prendió a los jefes sirios pretendiendo que se retirasen [del país], como es sabido. [Finalmente] vio [que era mejor] repartir las tribus por las provincias de al-Andalus, Par"que estuviesen lejos de la revolución. Los distribuyÓ.y les conc.edió dos tercias de los· bienes· de los protegidos [cristianos]~ ..qU~Hl!1~ª!>~2,'pertenecíal1, ,~n dicl1as provincias._ Y ,salieron las tribus sirias de Córdoba (J.Vallvé, Al,Andalus: Sociedad e Instituciones, pp. 114-HS).

mSTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LA PÉRDIDA DE mSPANIA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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Sin embargo, los conquistadores árabes b éb d er e~es, e acuerdo a sus respectivas tradiciones, se comportaron de forma mientos. Los beréberes se asentaron en ~~~lta:~nta a a hora de establecer sus asentasierras y en los sistemas ibérico y penibético faerras ~e la mes~ta, en los flancos de las miento autónomo basadas en la prop'ed d' rman o pequenas umdades de pobla1" _, I a comunal y en el gob' bl' (a -~ama a). Los árabes, cuyo proceso de fijación ala tierra fue m lem? asam eano ás tardío, optaron por un sistema radicalmente opuesto al de los rteaf . individual de las tierras poniend no ncanos, ellos escogieron la ocupación (~ay 'a) sujetas a tributaciÓn; sin em~;~~, =::i~~~~Sn~~:d~S, proPi~ddades priva~as nÓ'conlapropiedadcoIllunal aun ue de forma di' .... . e umco, ao que coexlsa la Península el último contigen~significativo d!~~::i,al ~odelo bereber: ~uando llegó gó extensos dominios procedentes del fisco q f es a mando de Baly, se les otorsentación.delgrupo,'~~" ue ueron entregados a los jefes en repreEstossistemas de organización s<lcial y eXplotación de la tierra nacI'dos de Iacon_ . nales hispano~visigoclos, pues las gr~':e~o~¿U:s:d:re8-€.onV¡Vieron:"OI}IOS tradiciode los potentes . witizanos o p p e a es pnvadas contmuaron en poder ., no, que pactaron (Artobás Olm d Ró . . ro ... ),1llientras que el resto de las tierras" b .' un o, mulo, Teodomlvaban, agrupados en pequeñas comunida sigUiera? aJo el c?ntrol de quienes las cultitoglobal fijado por el Estado aunque d~s ;~uraJ y somendos al pago de un impuespaso del tierripo, fueron desap:u.eciendoe:n\:~~fic~oa~~~~::t:a~~:.indígenaS, con el

J.

8.
;e" .

La nueva estructura social de al-Andalus

En'los primeros momentos del Isla ól ' porlosind.ividuosqueintegrabanlaco m.ds dOdselreconocla la clase social formada mum a e os creyentes (umma) pe e me avanzabaja expansión territorial fu . ' ro conlorde estructuras de poder complejas y 'co:;~~nc.orpor~nd,ose n~evos espacios dotados bl' eSlOnes e le sólIdamente afianzadas en amplias capa d I .lados (Crist.i.a!o:y.j:dí.\Sa~~~~~:::~tse s~ )s~stentaba en la existencia de libros revemen e ,esta~ comumdades entraron a constituir . ., ~i(~da.de! mediante la fi (Qd,mm,es), quedando fijadas las relaciones entre ambas so. Irma e pactos. . Cuando se produce la integración de . . los dominl'os mu su Imanes, no Hispania en 1 alteró la antigua estructura soci:~ ~: r~la~lOnes ~oclales: aunque como es lógico sí se más compleja caracterizada por mu~ti °li ug~óa dnaclmlento. de un~ nueva sociedad su origen étnico, por su religió p cacI ~ ~ ~rupos diferenciados entre sí por lluárles, cristianos y judíos a g~~ ~u ~s~atuto Jundico y por sus costumbres: musulf:~lrinler,os momentos del erirato, a lo:es~~~~~ ~~:~ como algo excepcional en los Dentro del grupo domin t i ' rivalidades ancestrales~:~ ~:.,md:~;a~': ~~~:~a:: C~mrji?addétnica y no entre 2DIUaclles. que habían integrado el ejército que acompañó' a °N los ~~~~d,aIUSY_I?s.si.ri(),s.qU~~i~~i';f(;~ c~;;'R~ly :asel descalabro que le infringieron los en u~ayr a ~rélbere! en Naqdilra trata de bl' Ílll1~siqu.es,e'aill[ti;¡a' : ~ una po aCI n po~o homogénea, dividida en tribus y en tomo a dos grandes partidos: el'yerriení y el qaysí.

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LA PÉRDIDA DE HISPANIA y LA FORMACIÓN DE AL-ANDALUS

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Frente a los árabes, los beréberes constituyen el grupo mayorit~o de musulmanes. Procedentes del Norte de África, penetraron en la Península baJo el mando de rariq ben Ziyad en una cifra aproximada a los 12.000 cOI?batient~s, a los que se fueron añadiendo nuevos contingentes en el transcurso del siglo VIII; Junto a ellos, la comunidad se incrementa mediante la conversión voluntaria al Islam de una parte de la sociedad hispano-visigoda, motivada por el deseo de salvaguar~ar sus intereses personales y gozar del principio de igualdad de los musulmanes m~grados. Fu<;ron los llamados «nuevos musulmanes» (musalima) y sus descendientes muladles (muwallaáun) que; como consecuencia de los frecuentes matriIn:0nios mixtos~l1tre éstos y los árabes y beréberes,hicieron que con el transcurso del tiempo se arabizaran, adoptando la lengua y las costumbres de los conquistadores, hasta el extremo de que sería ·_·_······muy-difíciJ-distinguif-ll-illlQS-de.lroS__ ._~.....; .... _~ .._ .. ~_......_--............ ,... . La complejidad étnica y cultural de la comumdad de los creye~tes se amplia con ...... la-de-los-4immüs..que,..en.un.n.ómero mll'yo.raldel()stnusulmanes, mtegr~ l~ pob~a­ ción hispana dividida a su vez en otras comunidades, los mozárabes, ae~re1rg¡ón·cns­ tiana, ylos]udíos. Ambos grupos pertenecían.a.la llamada «gente~el Li~ro» (ahl al-kitab), por lo que pudieron conservar su religión dentro de la SOCiedad Islámica, siendo particulannente numerosos en las ciudades. . Pero a pesar de la igualdad esencial de la umma: el hecho de pertenecer a u~ linaje árabe eqllivalfa--a-ostentar·un·título nobi1iarioeib~ ~compa?ado de la posesión de grandes dominios territoriales y de una elevada posIción .so~!a.l, factores.que serían detenninantes en su diferenciación respecto a los otros mdlvlduos que ~ntegra­ e ban la comunidad, produciéndose, incluso, diversos grados de dependenCia entr: unos Yotros que serían el origen de diferenciaciones jnrídicas extremas: hombres libres y esclavos. . . ' . Es evidente que la sociedad andalusí surgida de la ocupación y consolidacló~ d.e la conquista de Hispania daba muestras, desde su~ P?I?eros momentos, de una diVIsión en clases (tabaqat), distinguiéndose entre los mdlvlduos que gozaban del estamto de libertad tre; capas sociales perfectamente definidas: ~$a (nobleza), a 'yan (notables) y 'limma (masa popular). La primera está constimid,a por una noblez~ de sangrey por una nobleza funcional. La uobleza de sangre se nutria de lo~ descendientes d: los grandes linajes árabes, y especialmente de los del clan quraysl, ~elqu~ procedía el profeta Mahoma; la funcional estab~ integrada p~r !os ~andes dlg~atartos, ~~bes y sirios, que ostentaban las más altas Jefamras admlmstratlvas, ~alaclegasy nt1litare~, llegando algunas de estas familias a perpetuar su cargo como sl·setratara de un patrimonio personal. . La ~$a no era una casta cerrada y, si bien en un primer momen.to l~s estrucmras de poder estuvieron controladas por los desce~dientes de lo~ ~abes mnt1grad~s, ta~­ bién se incorporaron los beréberes y algunos li?ertos (mawall) q~e, pese a su mfenor condición jurídica -socialmente estaban conSiderados por debajO de la masa popular o 'limma- aparentaban una condición nobili~a.. . ., Debajo de la aristocracia de sangre y funCional se Sitúa una clase soctal mtennedia que actúa como representante de la 'limma. La f?rman e~ los:entros urbanos un importante número de ricos comerciantes, alfaqUles, funclonanos nosexcepci6uales;-poderosos.terratenientes y los letrados. Ellgeneral·son gentes acomodadas, cuya riqueza; cultura y prestigio personal los convierte en los

bies de las ciudades, mientras que en el medio rural su prestigio era mayor llegando a r?zar una situación casi nobiliaria. El grueso de esta capa social inter~edia lo constituyen los conversos de origen hispano-visigodo, seguido de bereberes y algunos árabes. La categoría inferi?r de la sociedad libre andalusí estaba integrada por la llamada masa popular que constituye el proletariado tanto en el medio urbano como en el rural. E~ el pnmero, se ganan la vida ejerciendo como artesanos, vendedores y jornaleros, nuentras que en ~I campo lo hacen como colonos (sarik) o como jornaleros ('limil). En es~e ~scalón s?clal encontramos a beréberes, muladíes, mozárabes y judíos; a ellos se ~slnulan los hbertos;~:esclavos manumitidos que adquieren su condición de hombres libre.s pero baj.o la tutela de .sus antiguos dueños a través de una serie de vínculos que les siguen haCiendo dependientes, de tal modo que el antiguo amo conserva derechos y el mawlii obligacionekPero·aquellos esclavos que no lograban alcanzar la libertad pe¡rmau<~c¡'m.jurídicamente ~n su cO!1dición. de meras propiedades y, como tales, po: ;::::O:::::=·····cdían s.er obJetosd~las.m,ás:dlv.ersastransacclOnes comerciales. Su procedencia era tripl~, bien de los remos cnstlanos peninsulares o de allende los Pirineos, bien de Oriente e, mcluso, algunos provenían del continente africano, y se les destinaba a la realización de los más diversos menesteres. El grupo más numeroso de la población libre de al-Andalus era el de los mozárab~s, cris~ianos arabizados que podían practicar su religión e, incluso, incorporarse a la Vida SOCtal. El respeto a su religión se pone de manifiesto en la conservación de la organización eclesial de época visigoda, con la pervivencia de sus antiguas sedes: Toled?, Sevilla, Córd?ba, Mérida, ~tc., hasta el siglo XI. Desde los comienzos de la ocupación: esta comumdad f~e también conOCida con los nombres de «gente protegida» (ahl ·al-41mma) y de «~o~etldos» (mu 'lihiáun), hasta que se arabizaron con la adopción de la lengua árabe e Imitaron sus costumbres, pasando entonces a ser denominados como «aquel!os ~u~ pretenden ser árabes» (musta 'rab), es decir, mozárabes. DIStri~Uldos por todo al-Andalus tendieron a constituir importantes comunidaen las cmdades y se regían por el derecho visigodo (Liber iudiciorum). Gozaron de _, en su de~a~oll~ intern?, elig!endo a sus autoridades bajo la supervide los wa[¡es que en ultima mstancla deblan darles su aprobación. A la cabeza de . .cristianas se hallaba un conde (qumis, del latín comes) que era el 1Usuhndaelne,~n!tregar la rec~u~ación de los. tributos que la comunidad debía pagar a por su condlclOn de protegidos y que se hallaba asistido en caso de :.onflic:tividald,IPor unjuezde esa comunidad (censor), llamado cadí de los'cristianos o nazar~nos (q7i{li al-n(lsara), encargado de aplicar los principios y reglas de Fue. mientras que el encargado de dirimir los litigios surgidos entre los miembros 1"'~'Mn y los mozru:abes fue siempre un juez musulmán (q7i{li) o el jefe de policía ,íbal'sUl'/a) que aphcaba en estos casos el derecho musulmán (fiqh); junto al cenco,,:es contó c?n un agente encargado de la recaudación, el exceptor (mustajqUien dependlan, a su vez, otros agentes con la misma misión. social no solo se encuentra en las ciudades, pues un número conside~a,~ ellos pennanecieron en el medio rural y mantuvieron las diferenciaciones so. . Imperio romano: potentes y humilioris. elrr,tedlO urbano los mozárabes se insertaron en las diferentes capas de la esencontrándose en la cúspide de ella a miembros de la no-

n

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clásica de W. M. Watt, Historia de la España islámica, Madrid, Alianza Editorial,

'~F'=:i===cc"

Sobre ~I periodo histórico que versa este tema disponemos del excelente libro de P. Chale Islamlzacl6n. La sumisi6n de Hispania y laformaci6n de al-Andalus Madrid ltonal Mapfr<:, 1994. Clave para el entendimiento de la fonnación de la nueva entidad sur i: y su estructuración, basado en un minucioso análisis de todos los textos :ada b es y CrIstianos. As?ectos más puntuales disponen de bibliografía especifica. Sobre fiscalidad puede versed~lq~e!,Barceló, «La más temprana organización fiscal de al-Andalus según la "Crómead e 7 4 (95/713(4)-138/755»> en El sol que sali6 por Occidente. Estudios sobre el 'pp 54 esta o Omeya en al-Andalus, Jaén, Universidad de -Jaén . 1997. . 23 - . dond esereal' ál' . fl '6 Iza un dan lSlS y re eXl n sobre el establecimiento de la organización fiscal en al-Andalus des e los pnmeros momentos de la conquista. . Otros temas, especialmente los de sociedad, disponen de mayor volumen de publicacione~1~ ellos destacamos de J. Vallvé BemIejo, «España en el siglo VIII: Ejército y Sociedad» je~n,~,:.~. .:::- nd~us,XLIII(1228), pp. 51-1 12; dond~.auali~a~l~_ant.."-ed_entes del ejército árabe; el reparto de tIe~s y penSlOnes mIlItares. Soore ialmportancia que tuvo la etnia bereber en ~a es~ctura SOCIal andalusí a P. Guichard, AI-Andalus. Estructura antrop016 ica de una SOCiedad Islámica en Occidente Barcelona Barral Editores 1973 L . 'ó g S' , , . a VlSl n general que ofrece M Mari 1 d"d " n, n ~Vl uo y . ociedad en al-Andalus, Madrid, Editorial Mapfre, 1992 el . artICulos ded,lcados aJudfos, mozárabes y muladíes reunidos bajo el título de nont, s re 19leuses dans I Espagne médiévale», en Revue duMonde Musulman etde la M 'd't rranee, 63-64 (1992). e I e~~ta, Invasl6n

sobr~ ~lspama

conJ~nto ~e

«~1i­

bleza, laica y eclesiástica, hispano-visigodos que llegaron a ocupar puestos relevantes enla administración. en la diplomacia y en el ejército en función de sus conocimientos. SU.número es exiguo, si se compara cOIl el de los individuos de esta comunidad que en el medio urbano ejercieron las más diversas actividades relacionadas con el sector artesanal y comercial, incluidos dentro de la 7imma. En el campo su situación debió de cambiar poco respecto al periodo anterior, conviviendo los siervos al servicio de las grandes explotaciones de los potentes con los pequeños propietarios de reducidos predios agrupados en comunidades. Sin embargo,desde un punto de vista estrictamente religioso, el medio rural se vio menos 'controlado y ello hizo posible que acogiera manifestaciones de su culto externas prohibidas por el Islam, llegándose, a diferencia de las ciudades, ala edificación de nuevos centros religiosos.

Bibliografía
Una introducción sobre la Historia de al-Andalus Ysus periodos, acompañada de una breve selección bibliográfica y de una relación de crónicas traducidas, se halla en la obra dirigida por M,a Jesús-RubieraMata, Introducció1!- q.l()s Estudios Árabes e Islámicos, Alicante, Universidad de Alicante, 1994. . . Visiones generales sobre al-Andalus, ofrecen, entre otros, R. Arié, España Musulmana (Siglos VIII-XV). Tomo III de la Historia d~España, dirigida por M. Tuñón de Lara, Barcelona; Ed. Labor, 1983. G. A. Chejne, Historia de laEspaña Musulmana, Madrid, Ed. Ediciones Cátedra, 1980. Aunque'superada,es importante la aportación, de R. P. Dozy, HiSloriírdlflbS' Musulmanes·de·España,.Madrid,.Ed,Tumer, 1982,4 vols, y como visión de conjuntó para entender los procesos históricos de al-Andalus, sigue siendo de gran utilidad

CAPíTULO 4
--------------~-.,....-,--'----'---

-------

_________ ELEMIRATOOMEYA
____________________ -por-CARLoS-DEA YALA MARTíNEZ Universidad Autónoma de Madrid

1.

Introducción

El régimen emiralomeya,primeraformulacióu política iudepeudiente en la historia de la España islámica, fue_elresultado de dos circunstancias de muy distinto calado. Por una parte, la descomposición del califato omeya de Damasco, visible ya a partir de 720 y decisivamente estimulada por el movimiento abbasí, triunfante en 750. Esta descomposición se tradujo en la Península en una situación sumamente inestable caracterizada por el enfrentamiento y la guerra civil, y que adquiere rasgos de preocupante intensidad durante el gobierno del último de los representantes de la autoridad omeya de Damasco, el emir Yusuf al-Fibri. La segunda circunstancia, por otra parte, la constituye un hecho circunstancial: la novelesca huida qu~ elúuico príncipe omeya superviviente de la matanza ordenada por los abbasíes, Abd al-Rahmán, protagouizó a raíz del triunfo de la revolución que llevó al califato a Abu-I'AbbasaISaffah;·Elrelato de las peripecias de Abd al-Rahmán, conteuido en la cróuica del Muqtabis.de Ibn Hayyan, nos da cuenta de su huida al norte de Áfricay de su defiuitiva instalación en al-Andalus donde, aprovechando las difíciles circunstancias de diyisió!!j!!!!:!'!lltP9Llªsqu~atravesaba, se erige en alternativa de gobiern()y creador de una nueva base de legitimación política entre 754 y 756. A partir de su proclamación como emir, Abd al-Rahmán 1inaugura una larga etapa d~ _autonomía política andalusí traducida en la creación del emirato independiente de Córdoba, en cuyo desarrollo podemos distinguir fundamentalmente cuatro fases. La inici¡¡)corresponde al gobierno de los dos primeros emires, Abd al-Rahmán (756-788) y su hij().Hisham 1 (788-796); es una fase de despegue y constructiva consolidación del régi'i:'~~;;~]~~::~ti~ se.tratad~.un proceso lleno de dificultades, y ellas en buena parte son c, crisis abierta tras la muerte del segundo emir y el periodo de gobierno ::::Oe-SU sucesor, al-Hakaml.(J960822), caracterizado por desórdenes y violentas respuesemirales; es la segunda fase que podemos establecer en la evolución del régimen. La ·telrce:raj'as,~ V1Jelve'aT<~pondel·'al1nlpelio(lo de positivos avances orgauizativos. Lo pro-

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ELEMIRATOOMEYA

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tagoniza el decisivo gobierno de Abd al-Rabmán II (82?~852), que dará paso, final~en­ te, a una última etapa de debilitamiento y descomposIcIón del réglI~en qu~ COmIenza avanzado ya el gobierno de MuhámInad 1 (852-886) Yque se tomará rrreverslble durante los de sus dos inmediatos sucesores, al-Mundhir (886-888) y Abd AIlah (888-912). La subida al poder del último emir, Abd al-Rahmán IlI, supondrá un nuevo ~ decisiv? cambio en el desarrollo político de al-Andalus, pero de él dará cuenta un próxImo capItulo dedicado al Califato de Córdoba.

2.1.2.

Prudencia política en materia religiosa

pu~o que el.cabfa remante no fuera mencionado en la oración de las mezquitas- no

Abd al-R~hmá~ 1, que rompió todo vínculo religioso con el califato abbasí --dis-

2.
2.1.
~

Constrncción del emirato de Córdoba: los gobiernos de Abd al-RahnÍán 1 (756;788) e Hisham 1 (788-796)
EL PROGRAMA DE CONSTRUCCIÓN

- ----

-------~_._._- -------~-------~-----

Tanto Abd al-Rahmán 1 como su hij~Hish~mT~onlOspr¡iidpales responsables de la creación de un nuevo Estado inspirado en la tradición de gobierno propia del califato de Damasco. Para ello necesitaban alcanzar cuatro objetivos prioritarios a los que se aplicaron con firmeza: -creación de una amplia base de apoyo social al régimen. -Prudencia política en materia religiosa. _ Organización de un potente ejército mercenario. ~. Represióíide'los núcleos cristianos de resistencia.
2.1.1. Creaéióndeuna amplia base de apoyo social al régimen

==c-.. ---- . . . .
2.1.3.

qUI.SO aSUmIr la suprema autoridad religiosa, reservándose únicamente el títu1; de emIr, esencla~mente civil'y.militar, y manteniendo oficialmente la ficción de la vacante de ~quella jefatura espmtual. La medida, marcada por una actitud de prudencia en los pnmeros ~omentos. de tanteo, ~e~a tanto más a~ertada cuanto que muy pronto, ya du~ante el e~l~ato ~e Hlsh~ 1 -SI bien s~ generalizada extensión fue, sin duda, postenor-, ~e mlclana el arralg? en la Pemnsula 'delmalekismo, una doctrina jurídico-teológica que a finales del Siglo VIII era explicada en Medina por Malik ben Anas y que fue traída a la Península por sus discípulos hispano-musulmanes; se caracterizaba por l~ defensa a ultranza de la estricta ortodoxia y de la unidad dogmática sin mucho resqUIcIO para la especulación.
Organización de un potente ~ú~~i;;;;'~~cen~~i-;;----

c~ente como para poder afirmar que fue uno de los factores de fundamentación del ré....•.. gimen má~ ~fica~es. El objetivo de los primeros omeyas era el de normalizar sus

.

Aunque no es mucho lo que sabemos del ejército andalusí precalifal, sí lo sufi-

.. ......

El clima de guerra civil con que se encontró Abd al-Rabmán 1al inicio de su aven~ política y la necesidad de contar con una amplia basede~egitim~ón cap~ de ~aranttzar la pervivencia y desarrollo del nuevo régimen, llevó al pfffiler effilI ya su Inmediato sucesora haCerse con el mayor número de apoyos posible. Para ello, tanto Abd al-Rabmán como flishám 1procediérortamultiplicar las concesio~es de qata' i o tierras afectad~p?r el régimen de la iqta, es decir, arrendamientos enfitéullcos que aseguraban al beneficmn.o de los mismos un amplio margen de posesión sobre la tierrarecibida, al tiempo que percIbíaertéllidátributación dé Sl.lS trabajadores no debiendo al Estado más que el diezmo legal, No hace falta decir que los beneficiarios de tan lucr.ativ~s coriée~iones fuer?n clien~s y partidarios de la dinastía omeya, muchos de ellos mffilgrados junto al pnmer ~~. Tan generalizadas concesiones de tierra como parece que se efectoaron, condIcIOnaron una política de confiscaciones que, en cierta medida, viene a caracterizar el go: biernodeAbdal-Rabmán l. Las víctimas de tales confiscaciones fueron principalrríente cristianos. Para ello se articulirorimedidas de lo más diverso. En primer lugar, apropiaciones directas como las sufridas por los herederos del famoso Tudmir, acusados de traición, o por el propio Ardobasio, el hijo de Witiza que había liderado la comunidad mozárabe de Córdoba, En segundolugar, fueron utilizados también métodos más sofis: ticadoscomo el del otorgamiento dé cartas dé seguro que eran impuestas a ciertas cidaclésy qué,a éarnoiodepl:Oteé"Ción;suponíanlaentregade bienes: en la tem~rana . cha de 758 se les había concedido 'aJos" cristianos de la kuragranadina de Elvrra.

bélicos IUdependlzando ~ gobierno tanto del caudillismo militar especialnotable en las_zonas frontenzas, como del desarticulado sistema de los yund o dis:triltos en lo~ que anos atrás se habían asentado las tropas sirias enviadas por el calipara reJ?n~lr la suble~aci.ón beréber de 740-742. La alternativa no podía ser otra con~(¡tuclón de un ejérCito mercenario compuesto fundamentalmente por esclao'cV,'<~~l"<.lUtegrantes de la conocida guardia negra del emirato, los jurs o mudos algude onge~ franco e hispano-cristiano-, y por beréberes; sus efectivos puede que .ll¡,garan a la Importante cifra de 40.000 hombres.
Represión de los núcleos cristianos de resistencia

afirmación del nuevo estado islámico requería una apuesta por la defensa de perm.an~ntemente desafiada por el núcleo asturiano de resistencia, ya prácticonslltuldo e.n .remo tras el go.bi.erno de ;\lfonso 1. La «tierra de nadie» que entre sus posICIOnes y los domlUlOs efecllvos del emirato andalusí, obligaban $"nlUsulrnrurres a lanzar sus ataques no contra el corazón del núcleo cristiano sino sus flancos gallego y alavés. Abd al-Rahmán 1 atacó ambos durante el reinado (757-768), resultando vencido en Galicia, pero sometiendo a tributo las zofrOJltelriZ(IS de Álava, y llevando rehenes a Córdoba. Hisham 1 endureció los atalas marcas y llegó a saquear Oviedo.

·ot,Stlmt", toda esta política de construcción se vio casi permanentemente obsda·po:r·d,ific:ulloades que fueron una auna-eliminadas gracias a la vitalidad del

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joven régimen. Estas dificnltades tenían un doble origen: las propias fuerzas internas de a1-Andalus y el régimen carolingio que comenzó a responder abora con contundencia a las iniciativas ofensivas del emirato. Las dificultades internas jalonan buena parte del reinado de Abd al-Rabmán I. En efecto, el emir de Córdoba hubo de hacer frente a las intentonas restauradoras del antiguo valiato; a los desestabilizadores agitadores abbasíes y a los siempre descontentos beréberes. En relación a este último aspecto, Shaqya, un maestro de escuela que se hizo pasar por imam descendiente de Fátima, se hizo fuerte en el castillo de Sopetrán (Guadalajara) entre 768 y 776; llegando a dominar mediantelaguerrillala reg,ión entre el Tajo y el Guadiana, apOderándose de Coria, Medellfny Mérida. Los problemas derivados de la presión reactiva del régimen carolingio fueron -----~g~v.es cuantó que e$_t\Ivier-º!L~iemQr,,- relaciolla~()s..:on los movimientos anticordobeses delas áutoridades de la Marca Superior. Tal alcance tuvóTajiriñieta: Carlomagno en 778 quien,

en connivencia con el
el claro propósito de crear una zona de influencia protectora entre los Pirineosy el Ebro. A su paso por Pamplona, obtuvo la sumisión de los vascones, pero Zaragoza se opuso a ser entregada. Carlomagno, ante las noticias de nuevas sublevaciones en Sajonia, decidió levantar el sitio de Zaragoza, y regresar. Fue entonces cuando se produjo la"ca:shnítica·batalladeRoncesvalles,.escaramuza sobre. la ret:l.guardia del ejército, protagonizada por vascones en la que murió Rolando, duque de la marca de Bretaña;

Jornada del Foso (797), que puso fin a una importante rebelión toledana, y la Jornada del Arrabal de Córdoba (818). Esta última fue la respuesta a un fenómeno de descontento que se detecta en la capital del emirato desde por lo menos 805. Varios nobles conspiran' y son crucificados. El descontento se centra en el arrabal de Secunda reside~cia no s~lo de ~a'plebe, sino de algunos notables y alfaquíes malequíes. El ori~en se SltiJ~ en la ImposIción de ~na gabela extraordinaria que el emir encargó recaudar a Rabi, un conde mozárabe,Jefe de su guardia personal. Poco después estalló la revuelta por un motivo ocasional, y hubo una intentona de asalto al palacio emiral. La respuesta de al-Hakam fue la matanza y saqueo del arrabal: fueron crucificados 300 notables yel arrabalconvértido·en-tierra·de·labranza. .... .. ~Igunos importantes rev~ses frente a los cristianos, carolingios y asturianos, contnbuyeron.a empeorarelchma de creciente y reprimida inestabilidad: en 801 los francos tomaban Barcelona,ypocos años después, en 808, Alfonso n infringía una derrota a las huestes mus,!lmanas que habían acudido a asolar la región de . . '.. serdHuida y encauzada . h~cla un ampho programa de reorganiza~ión gracias a la y talla política del hiJO y sucesor de aI-Hakam, el nuevo elllir Abd al-Rahmán n, de quien habremos de ocuparnos un poco más en extenso.

4.

Restauraci6n organizativa deal-Andalus bajo elgobiemodeAb al-Rahmán 11 (822-852)

3. Las fallas del sistema: la crisis de al- Hakam 1 (796-822)
La transición de los siglos VI!l al IX constituye un periodo difícil para aI-Andalus. Los problemas que se detectan en la etapa inmediatamente anterior Se manifiestan en crisis abierta, a cuya resolución no ayudó el afianzamiento expansivo que por aquellas fechas, y bajo el gobierno de Alfonso n, alcanzó el pequeño reino de Asturias. Son muchos los problemas. que asomaron en el horizonte político del emirato nada más acceder al tronoal-Hakam 1. Se renovaron, para empezar, luchas dinásticas nacidas de la inexistencia de unos claros mecanismos de sucesión que fundamentalmente descansaban en la voluntad del emir y su decisión de escoger uno u otro de sus hij9spara.sucederle. Por otra parte, la que ya empezaba a ser endémica tendencia a la rebelióll de las Comarcas fronterizas COll centro en Zaragoza, Toledo y Mérida; se agn-· dizó. El descontento social es también una característica de este periodo. Descontento generalizado, en primer lugar, ante una política fiscal que se revelaba cada vez más inmadura. Descontento específico de10s muladíes que se sentían social y políticamente discrimiuados. Y déscontento, finalmeute, en el seno de ciertos sectores religiosos de filiación malekí por lo que consideraban tendencias secularizantes y poco ortodoxas de los responsables del poder. Todos estos elementos de inquietud e inseguridad, traducidos en movimientos desestabilizadores, choClifoilcon la implacable firmeza del emir. De hecho, el gobierno deal-Hakam 1 ha quedado necesariamente asociado a la brutal represión, a través de'Su·desarrollada· red· deespionaje..y,.sobre. todo, delejéf(*º,.Jll~rcenario, dedos re: vueltas concretas quevienen·a ilustrar este panorama de, amplio illconformismo: la

. Abd a1-Rabmán ~I heredó un reino cruelI?ente pacificado por la dureza represiva de su antecesor el emrr al-Hakam I. Ello exphca que antes incluso de acceder formalal poder; en1asúltimas semanas de vida de su padre, adoptara dos medidas tendentes a incrementar sus bases de apoyo. La primera de ellas consistió en conseguir la condena a I?uerte del comes Rabi, el impopular mozárabe que dirigía la guarnición del alcázar emrral y al que el pueblo hacía directo responsable de las abusivas exacciones !~:~~~~~~del gobierno de al-Hakam. La segunda decisión fue ordenar la destrucción del .. de vinos del arrabal cordobés de Secunda, piedra de escándalo para los rigoalfaquíes y sus extensos círculos de influencia.

::"'1•..l...~.J'RCIGij:AJvIA y OBJETiVOS DE GOBIERNO

",,;.C J;,l demag?gico apoyo popular y la adhesión de los alfaquíes eran, sin duda, las mejore:s garantías que podía obtener Abd al-Rabmán n para iniciar su reinado. Éste, nuestra perspectiva actual, constituye un intento de organización definitiva del ~'~'I~ll;i'~I:ncoOmo única alternativa válida a la crisis casi permanente que había supuesto u de a1-Hakam l. El primer objetivo que en este sentido se propuso Abd ~lbnlán fue el. de. la organización del Estado sobre la base de criterios nuevos. Se IJié6alalbaIldclno de los modelos hispanovisigodo y bizantino heredados, para sustiadministración califalabbasí. supuso, en primer lugar, alcanzar importantes cotas de centralización políti. ... . único y supremo organismo de gohierno -el Di-

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wan, que hasta entonces se había ocupado sólo de funciones económico-financierases colocado al frente del aparato del Estado. De él derivarán dos grandes secciones dependientes: la Cancillería, depositaria de los mecanismos de autentificación documental, entre ellos el sello, y el Tesoro, encargado de todas las cuestiones de carácter económico-fiscal. Al frente de cada una de estas secciones y de otras dependientes a su vez de ellas, son nombrados visires, consejeros o colaboradores del emir, quien entre ellos elegirá uno al que dotará de la autoridad del hayib o primer ministro. Aunque la administración territorial no sufre modificaciones sustanciales, sí podemos afirmar un cierto perfeccionamiento de los mecanismos de controlsobreella, al tiempo que las regiones fronterizas quedan definitiv~ente constituid~s en las tres conocidas Marcas (tagrlpl. tugur): la Superior, con capital en Zaragoza, mtegraba los -··-----pafses-li.mítrofes.de.la.c.uenca d"l Eb@;J~M'e,cli{l,-"on:€)Il~?~ T~~~~~:o~prendía desde la frontera del alto valle del Duero a la de los tramos Imclal y medio del"faro ; '................-mientras.quda_llli~ri.ºr,.~on c~t"¡enJ.1érida, se extendía desde el norte y noroeste de Sierra de Gata hasta el Atlántico. . ". . Los distritos básicos de la administración seguían siendo las kuras gobernadas por un vali, con un jefe militar o qa' id Yun juez o qadi (el de Córdoba era el ,:onsejero judicial del emir). Las ciudades, dependientes a todos los efectos de las autondades ~e la kura -nunca gozaron de autonomía- se hallaban controladas por el sah¡b alcmadinaoseñorde·laciudad.-........ El afianzamiento institucional y la reorganización de la vida del Estado bajo el gobierno de Abd al-Rahmán n, afectó de forma muy especial al sistema económico-financiero. Las rentas del Estado provenían de cuatro fuentes de ingreso:
_ Quinto del botín. Monopolio sobre la acuñación de moneda -el nuevo emir creará una ceca o fábrica de moneda propia- y determinados procesos de transformación textil de calidad -fabricación de sedas, brocados y telas preciosas en general-o Actividad mercantil, puesta de relieve por Verlinden qnien ha insistido en la presencia de esclavos europeos en Córdoba; de hecho conocemos las relaciones del emirato con los principados norteafricanos de idrisíes, aglabíes y rus~ tumíes, y la construcción de astilleros en Sevilla, como respuesta, sin duda, a los ataques normandos de 844 que remontaron el Tajo y el Guadalquivir, llegando a saquear Sevilla. . ' Política fiscal, fundamentalmente articulada en tomo a los Impuestos directos como el diezmo anual de los creyentes sobre la propiedad mobiliaria (zakat o usr) y los impuestos personales (yizYa) y territoriales (jaray) deJos dirnmíes. También existían impuestos indirectos, aunque de carácter extraordinario, como tasas sobre ventas (qabala).

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Logro de una relativa pacificación interna del régimen con la consiguiente anulación de brotes perturbadores de carácter puntual. Inc.reme~to de las acciones ofensivas contra los núcleos septentrionales de reSistenCia cnstiana y, en menor medida, contra las estribaciones meridionales del Imperio carolingio. Contundente eficacia en la respuesta a las ofensivas exteriores contra el emirato. Reforzamiento de la imagen e influencia del sistellla cara al exterior. Control de la creciente oposición interna de carácter <<indígena».

4.2.

PACIFICACIÓN INTERIOR

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La política de organización centralizadora llevada a cabo por Abd al-Rahm~ n provocó el engrandecimiento de al-Andalus sobre la base de una cada vez más radical islamización del régimen. Ello explica la naturaleza de los problemas políticos a los que hubo de hacer frente el emir, a la vez que nos ayuda a comprenderlas directrices' básicas'sobre las· que. fundamentó. SIL actuación concreta, Problemas y directrices que podemos resumir esencialmente en cinco:

Abd al-Rahmán n heredó un rej'llo relativamente pacificado, al menos los brotes .. ~insu':lisi.ón.o.rev.uelta4ue.se.registran durante sugobiemono.alcanzan la importancia cu~htativa de las etapas preced~ntes. Sin embargo, esos movimientos no son pocos. SI atelldemos a los datos comcldentes y complementarios de las distintas fuentes cr?nísticas, podemos afirmar que sólo cuatro o cinco años de los 30 que comprende el remado de Abd al-Rah~~ n se ven totalmente libres de disidencia o insurgencia int~rn.a. Se pueden contablhzar en tomo a 15 fenómenos «desestabilizadores», de muy distinta naturaleza y duración dispar. Podríamos, eso sí, establecer una clasificación en tres apartados en los que poder ubicar la mayoría de ellos. El primer apartado, el menos relevante, incluiría aquellos brotes «desestabilizadores» que acompañaron la entronización de Abd al-Rahmán n. Toda transmisión de poder im?lica un paréntesis de cierta provisionalidad, o, si se quiere, de cierta debilidadq~e siempre es aprovechado de forma más o menos espontánea por quienes no son entusiastas defensores de la autoridad central o sencillamente desean hacer efectivas sus prerrogativas o exigencias. Contamos, en segundo lugar, con dos sediciones locales de carácter eminente:,.".•~...,~beréber: las rebeliones de Ronda (826) y Algeciras (850). No era, desde luego, ··.·.·~loved,)so el que los beréberes, los eternos segundones del Islam, llevaran a cabo acccCitirillS de protesta contra el gobierno central de al-Andalus. De hecho, tales acciones v"núm siendo una constante en la España islámica desde sus comienzos. Por último, nos encontramos con un apartado, el más importante y significativo, .. . . ... ...... en las Marcas. Tampoco resulta nuevo que las Maro los temtonos más alejados del núcleo fundamental del poder central manifiesten atlieltrunelnte su descontent? No lo es, desde luego, que ese descontento sea protagopor elementos margmales -beréberes-, de raíz hispánica -muladíes- es¡saJmelnteara~izados -mallorquines y menorquines-, e incluso, socialmente ;pri-trabajadores y campesinos toledanos-. Lo que sí constituye hasta cierto una novedad es que estos movimientos sean la respuesta adecuada a una creéi:~:~~;::'~~.~~!~~ política de contenido radicalmente islámico; tal centralización '!l claramente con el modelo abbasí que Abd al-Rahmán II contribuyó a trod?,ciren laE'ellÍnsulla;:Es'lIrlOdlelo implicaba elincremento de los mecrutismos de el conjunto de la sociedad y la creación de los instrumentos adecuados que los alzamientos producidos en las Mar-

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86 cas acabaran con la fortificación militar de sus capitales; la alcazaba de Mérida y el alcázar de Toledo son buena muestra de ello.

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4.3. GUERRA SANTA Los notables avances del régimen omeya en su tarea de pacificación interior y, sobre todo, la necesidad de proyectar al exterior el proceso de renovaci~n polí~ca que protagoniza al-Andalus durante el reinado de Abd al-Rabrnán Il: exphcan la I~p~r­ tancia que en este momento dio el gobierno de Córdoba a su ofensiva sobre los cnsuanos del norte. . . . .. "~'---Esta-efeasiv.a,-aunqlle flludame.l!t-ªlmente s.11.Íetaal e~.':1:ma anualde aceifas simples o dobles en los meses de primavera o verano, no tuvo niobjetívos iridiscriminadosni-siguió,:.e!LCnanto--,a:_é~tº§L\lna?~~ta_\IIl"i!()1"IIle'!~.(l~g.<>"~del reinado de Abd al-Rahmán Il. FundamentalmentesedlDgleron en un pnmer momento contra los flancos de la monarquía asturiana: ·Álava/al-Qila YGalicia, y también contra Barcelona (827-828), es decir; contra las estribaciones meridionales del Imperi.o carolin~io. Más adelante, junto a nuevas razzias dirigidas contra las marcas del remo astunano y la zona meridional de influencia franca, se producirán significativos ataques contra
PáIlíplóriayI:;eón·(846);~~·"·"····

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•. • . .

sus embarcaciones y, rumbo al norte, bordearon nuevamente las costas atlánticas aunque ~gunas naves, sin embargo, decidieron hacer acto de presencia en el noroest~ marroqUl. Las fuentes, sm embargo, nos informan de que no todos los normandos alcanzaron sus naves en la precipitada huida, y algunos de ellos, neutralizados militarmente, protagonizarían un original fenómeno de reinserción cultural: islamizados permanecerían en el bajo Guadalquivir dedicados a la pacífica cría de ganado y a l~ producción de leche y queso. Una vez superado el problema, el emirato, consciente de las carencias de su sistema defensivo, se aplicó de inmediato a su solución. Abd al-Rahmán II ordenó el amu~allami~nto de Sevilla ydela zona inmediata ala ribera del Guadalquivir. Dispuso la mstalaclón de puestos fortificados en la costa atlántica, en la que musulmanes voluntarios alternaban el ejercicio de las prácticas piadosas con el adiestrarIlíento militar en . periodos do: ri?at. A partir de entonces, y sobre todo, el gobierno cordobés se aphcó a la potencIacIón de la flot;a y a la 'construcción de astilleros y atarazanas, muy ImportantesdeSevilla .. 4.5.

REFORZAMIENTO DE LA IMAGEN E INFLUENCIA EXTERIOR DEL RÉGIMEN

4.4.

DEFENSA DEL- EMIRATO:'EL PROBLEMA NORMANDO

En perfect; armonía con elespíritu fortalecedory centralista del régimen omeya «recreado»por Abd al-Rahmán Il, es natural que la política de defensa se hallara en este momento entre las preocupaciones prioritarias del gobierno cordobés. Hemos aludido ya al adecuado tratamiento aplicado a esas platafo~as de~~nsivas. que eran las Marcas pero hemos de referimos, sobre todo, a una pos!llVa políuca de Impulso a la marina c~mo cobertura de defensa costera, fundamentalmente a raíz de la incursión «vikinga» de 844; .• . • . En efecto, el primer contacto de los nordomani(al-urdumaniyyun} o mayus (Idólatras, adoradores del fuego) con la Península ibérica ~vo lugar en el verano de 844. Fracasadas tentativas de desembarco en las costas astunanas y gallegas llevaron a los «vikingos» a bordear la costa atlántica hasta llegar al estuario del Tajo. Algunas fuentes nos hablan de la presencia de más de 100 embarcaciones, entre dragones y navíos de menor envergadura. Los.normandos desembarcaron en Lisboa, y días después, remontando el Guadalquivir, en Sevilla, que fue sistemáticamente saqueada. . Desde que Abd al-Rahmán n recibió las primeras noticias aco:rca de la prese?cla normanda, cursó órdenes de movilización general, que afectaron mcl~so a la aleJa~a Marca Superior. Pretendía provocar un enfrentamiento en campo a?lerto donde sm duda la superioridad andalusí quedaría patente. El combate se prodUjO en !ablada, ~ snr deSevilla,anteB.de que finaliZara aquelañode 844, Yfue un rotundo éXlto del réglmenomeya.Matanzas y cautiverios de «vikingos» -las fúerites hablan de 1.500 jas;.400cautivoS"y-30.naves'destruidM~-cotup1e.taron.una victoria que fue proclama" da en todo al-Andalus. Lamayorpartedelos normandos que sobrevivieron

Uno de los aspectos más originales de la remodelación del régimen omeya acom:eticla por Abd al-~ahmán II es el deljl)jsj!.Lcle)¡lJll.auténti~p.oP;\,i9Le,,\~rtQr-p(lra . pohuca, en consonancIa con los objetivos de reforzamiento del sistema ~ue presiden la actuación del emir, tiene una profunda, y al mismo tiempo evidente, dImensión propag¡¡.QQi~li.ca: la fortaleza laexiiffáCIóií"oesít ...... ... . la política exterior andalusí cuenta

dos polos de interés diplomático de Córdoba: los marcan norteafricanos de la ribera occidental-todos ellos de unívoca proyección merráloe,,- y el Imperio carolingio, que pugnaba por incrementar su órbita de inen el norte de España. «estados» norteafricanos de la cuenca occidental del Mediterráneo con los . del emirato cordobés podían entrar enjuego eran fundamentalmente más occidental, el de los idrisíes del actual Marruecos, un régimen de fundasií que pugnaba, desde finales del siglo VIII, por su defiIlítiva y difícil :.oli,dación sobre la fragmentada realidad tribal de los beréberes del Magreb; el <w'"uc. ''"'' ". de los ruswmíes de Tahart. situado un poco más al este y constituido !1~".UC><.1<. fmales del SIglo VIII; y el régimen de los aglabíes, antiguos gobernaIfnqlya -parte de los actuales Argelia y Túnez- en nombre del califato que se independizaron a comienzos del siglo IX, pero con el que seguían una estrecha relación de arIlístad. hasta el punto de que su presencia en la glcaz'~na central de la ribera mediterránea venía a garantizar indirectamente el ¡j\c~e~~:~de los intereses abbasíes en ella. ¡¡. el imamato rustumí de Tahart el que mantuvo una relación más es-

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trecha con la España omeya. Su enemistad con sus vecinos idrisíes y aglabíes justifica su radical voluntad de mantener estrechos vínculos comerciales ~on Córdoba e incluso entrar en su órbita de influencia política. El régimen omeya sahó muy beneficiado de esta benevolente actitud: los cereales de Tahart fluirían a los graneros cordobe~es,. al igual que muchos de sus hombres servirían como m~~cenarios en I~s filas de! ejérCito andalusí, e incluso alcanzarían puestos de responsablhdad en ~I ermrato espanol. . La política norteafricana del régimen omeya era expresión de forta~eza del e~­ rato y contribuía a exportar una prestigiada imagen del rmsmo. En estas cI~cu~stan~Ias no es difícil explicarse uno de los acontecimientos más espectaculares y slgmficatlvos del reinado de Abd al-Rahmán n, el de la embajada bizantina enviada a Córdob~ por etemperador Teófilo (829-842) el año 840. El objetivo de la embajada -el rmsmo que había presido.un.año.antesla.elLviada_ªL@1perad()!.c:u:ohngiO LUIs e~ Pzadosoera conseguir una alianza militar que detuviera la expansión de los aglable~ sobre las .. .....~-posesione&bizantinasdeSiciliays\lr<!"It~lill,i!li"i~<1.a"n. 827, y que perrmtlera al gobierno de Constantinopla centrar todos sus esfuerzosrmlitares en la. defensa de las fronteras orientales directamente amenazadas por los abbasíes. Es ObViO, por ?tra parte, que la presencia de los aglabíes en Sicilia ?odía afectar también .muy negatlvam~n­ te al emirato omeya Ya sus intereses comerciales en la cuenca OCCidental del Mediterráneo. . I . Este contacto diplomático no condujo a nada,.pero a noso~ros nos mteresa res~ tar que sólo el prestigio del régimen omeya y la fortalez~ de su Imagen cara al.extenor son, antes que cualquier otra consideración, bs. n:otlvac!O~es que llevaron al titular de la mayor potencia cristiana del momento a dirigirse al ermr de al-Andalus, poco despuésque al emperador de Occidente. . . ' Precisamente es el Imperio carolingio el segundo polo de mterés diplomá~lc.o del régimen omeya. Dejando a un lado los contactos comerciales qu~ ~m duda eXistieron entre el Imperio y la España emiral, el gobierno de Córdoba no d!S1muló la pre~cupa­ ción que le inspiraba la existencia misma de un poderoso «estado» que pretendía as~­ gurar la sumisión de sus estribaciones meridionales ~ base de fo~lecer su presencia en el norte de la Península. De esa presencia se seguIan tres negativos efectos para el emirato: la directa amenaza sobre su integridad territorial, en concret? s~bre I~ IY.Iarca Superior; la dificultad de asegurar el protectorado andalusí sob:e temtonos cn.stIanos incluidos en la órbita de influencia emiral -era el caso, por ejemplo, del «remo» de Pamplona-, y el mantenimiento de una expectativa de .apoy,o t~nto para lo~ núcleos cristianos e independientes del norte como para los propios subditos andalusles de religión cristiana, los mozárabes. . . Las relaciones entre emirato e Imperio fueran tensas y con frecuencia marcadas por puntuales actos de violencia, pero nada de ello impidió que, se~ú~ los Anlu~les Bertiniani, a comienzos de 847, unos emisarios andalusíes fueran reCibidos en Relms por Carlos el Calvo a fin de solicitar un Tratado de paz y alianza. Se trata de un c.ontacto diplomático aislado y sin traducción en nada concreto, .pero su sola eXistencia subraya el significativo alcance de la acción exterior del régimen andalusí. .

4.6.

EL PROBLEMA MOZÁRABE

No contamos con datos objetivos que nos permitan pensar en un endurecimiento del régimen omeya respecto a los sectores religiosos no islámicos de al-Andalus dur~te ~I reinado de Abd .al:Rahmán n. No hay pruebas de ello ni en relación a los judíos m tampoco a los cnstlanos. En relación a estos últimos, por el contrario, la realidad de los hechos parece demostrar a lo largo del reinado de Abd al-Rahmán n dos evi?encias. Por un lado, la situación de los mozárabes no debió ser especialmente negativa, d~sde luego no en mayor grado que la de muladíes o beréberes, principales protagom~tas éstos,yno lo~ cristianos, de los alzamientos mntra el gobierno central. En cualqUier caso, la que d.eItVl\ba másde.su

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¡ .~~~~~[fe¡l¡g¡Ob¡i¡e¡rn;O¡;d~e¡Alb¡cr~al-Rahmán ............

n()fteafri"~lIO. Po~ otro .'

. ehegundo hecho

es la

n, de la vida religiosa cristialla, connormalidadhasta:eJ.estallidopatente del· moza._r~~a~b~is~m~o:.~·'~~¡~~. de las iglesias cordobesas, por excepcional priyjlegio, ~ .... ...... y_...........en1a oc:;upaci<.Sude)as Sedes episcopales,metropoli" o no, es, en muchos casos, fácilmente demostrable. ~""~orabieri;srlioeXistel1dátos d,ales quenosliagán suponer una presión especial del ermrato sobre sus súbditos cristianos, ¿cQm2!2'.Elicar la eclosión del mozarabismo que se P~?~u5!,..~~.~5.9? y ¿por qué tal e~~!2!}~.LDí~l.ii.!ihlI~á euüñ f~nÓmeno tan radic'ltlmellte"espectacular como el det',!l\'!1Iit~.·x().I!!I1.!!!rto? Varias razones nos permiten acercamos a la solución de estos interrogantes. . La primera de ellas, la .. ..... . de al-Andalus que fundamentó y ju!;tifi.có, l~p~ogresivace!1tr@~~ción del régimen omeya. Tal
mutua, ~i~f~.;!.'.. Rl1.\'l!fl.m"gi9.il'~§X~!'lS¡().I1~s.entJ.:~.¡.m¡.]:¡ª~..CQ!1l9nila hi~toriografía es casi unánime al afIrmar que, transcurrido

;r~~~~~:::~~:~i~~~'~';~~.~.~..~~.~ a ex~speral)a.s~nsibilill!l4.!~CelQSa que, fruto del prejuisegu~do l~gar:

,IÍl~siglc de la IllVaSIÓn lslármca, cuando el régimen musulmán se hallaba irreversibleen la Península, la.B9c~!a"ión ori~in~ahispano-visigQda.c()lllew;Q_a

~

¡~%~~~:~1~~~~l~~t~~~~~~:! efectosdeIl,l.i<Rér¡jidáde España», y ello fadlitó <<ÍuLdi!;enista.". Quizá son los muladíes sus prióéip3J.es
pero no pocas veces se por los mozárabes. Ambos secsociales compartían una herencia común, y ambos se vieron postergados por un político que orientalizaba -o mejor, arabizaba- sus estructuras. tercer lugar, hay que tener en cuenta la peculiaridad del Cristianismo hispáni'. fuera de toda duda que '. . -la sometida al dominio políisliiínico-- sufrió un . .

aunque no conviene olvidar un extremo que pudo influir en la realidad menLRi'ótá;gorlÍstas del «mozarabismo radical»; El hecho de que la Iglesia hispana

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mantuviera una vida de cierta normalidad en el seno de al-Andalus no dejaría de sorprender a quienes, desde una piedad sin concesiones, querían hacer de la práctica religiosa un ejercicio de incontaminada pureza. Para ellos, el pragmatismo que en cuestiones formales pudiera adoptar la jerarquía en su conjunto pudo ser interpretado como «entreguismo», y frente a él sólo cabía la respuesta radical. .Esta respuesta tomó forma a través de dos individualidades de un extraordinario peso cultural y humano como eran Eulogio y Álvaro de Córdoba. Los acontecimientos se precipitaron a partir deja condena a muerte que, por blasfemos, sufrieron en 850 un clérigoyun mercader cordobeses. FueJachispaque desencadenó el movimiento: en menos de dos.meSes se produce. el martirio cleJl cristiailos, decapitados o crucificados despu~s debl~§f@larxolunlim@i~~K~o.~~f~r§,:oieti;¡I,e-C~!~" .

parte, el gobIerno emifar;-que. probal5temente inició unatenaencia-a'desaconsejar a los ······--ci~~:-o-·~u. EL ORDEN·IN1'ERlOR-~..--· '~"--'---... -. cadíes.1aaplicación rigurosa de laleYitOlu6c()n(;ienc:iadelopeligroso y perturbador El tema de la pacificación interna es el exponente más claro de cuanto venimos que podía seLun movimiento. testimonialde.:estas·ca,racterísticas; Pero éste no había diciendo. Sin duda alguna, e4!ri!lQP..!Lp.t:ohle.ma.het~d.ado en este sentido es el de la hecho más que empezar. IWoel carisma de sanEul,?gio, que no tardaría en redactar su exaltado Memoriale Sancto;;;;;'''';erlñóVriñÍéJÍtQ)liii.:g;mal1gQ.~gePtgs. Lasejecuci'?J1!s ~iª"cri~!iJl.!}JI"protagonizada por la.cDmuttidacLmozárabeoerdebesa. Las medidas políticas de Abdal-Ralunán II YIM,elatixa,l1'Qcletación(l"Jaadministraci6n.dejusti.... .s~..f¡¡e[(l.!U.l1S:.e4¡"ndo. hastallneleyáa.fnuin.!l!~lIe eIlsllconjunto, y según Sánchez A1b.límot;"5UíXera-elde los .procesosinquisitoriales.de judaizantes y luteranos en la .~ii!.~.le,~p.e.~JQ..!!.l:tJ¡a1?illl1~4~4gJº~.ff!1\g~ ,~-sPefª.gQ$· Por ello"MuhámmadI ·seaplicó España de Felipe n. En cualquier caso, elm,?vimiento no se, ~~ten?ió, salvo excepcio~.oll;d1!E~~.a a la neutralización del problema como incuestionable paso previo para el logro de un orden interno políticamente aceptable. I:l.s.a dureza, sin embargo, p¡;ecipitó .. nalfllente, f~~~~.d~ 1.~.~~!!!~!:elil!~tii~w."~,"",,~,,,,'" ·.•• Entretanto,lásantondadesomusuhnanas·no·permanecIeron·de brazos cruzados. ~qsªcOl!tecimientos, y lIl1!lilliS',.. medjg,plazQ, contribuyó a: ladesaparición del«mo.. Dé;cómúnacuerdó¿onloS'responsablesde la'lglesia'andalusí y un sector del clero zarabisl.110.r\l;di~!!1»\deformajnmediata prOYOCÓ su conexión con el fenómeno <<1ndicordobés, AbdAI-RalunánJI convocó .un cO.l1FHi§ellIa capital, cuyas sesiones se ce~i!i§fl.\)!fll111aclí. Un incipiente semimiento dehispaJ1ismo contrarj.gal z:égimen.Qmeya y, en algunos momentos".ªP9yaclQ-:p()f·~CreinodeAsturias, principal núcleo de la lebraron eñ8SZ;eüerque S~§~9íf6]il~~_.@..PP~mm.clw:!!ycgn­ resistencia cristiana septentrional, constituirá unode los factores más .. complejos y ~nd~,nteJ~,~l?E,S!? }tJ~l~:_Q..clstianos.exal~do~...P~día 1a.~~P~~~!l: . . desaproba~i(Ín •..~e.~ perturbaclg.res..aIQS_qull,h~brá de. hacer frenteMÜháinritad I. Esta realidad se concreta practicade! martIno, emclus?la c,?ercIó~l~~lEa.PJII:~\l\lIi'neS,Con una. actitud mesciUfante'los quince primerosrulos gobierno en: !rWrgJ¡!~l.11as fundamentales: la ponSa'6l'e~E'rifiíll:E}i.p~ligro~áLcóiIjilliio¡d¡;,lQ~"f¡:j,§!i~p.Q~189~!,~,~~es. Sin embargo, el concilionoadoptó la raclicaLpo-stura,que elgoblernoesperaba,no SIendo capaz de de@e.liQ.!)Jpledanadesuscomienzos, los r~scolc:los deresisfen6tfi'l'n'ózátabe'eíf'C6rdoba ~J~grá5'??,~i~l~pe.I@n:ciia.cleJa.l\~~·.~a]íip;;ri~~: • . ..." .. tetler;"por-efñ1oñienú;' la: desestabilizadora. acCión dejos mozárabes exaltados.
h •.•••.•• , .

~;;í~.d:t~oW¿~b~~~id;~~;C:tP~~~~7~;~!;~~~!~f~;~t~~~~~~h:.e~~rc~~ rud . ... , y,'!!!E __ ~."c•••.•"••. ~ •.•..••..•.•.".•B .....•........•..g)l.......... .

·~-·E(movT¡iiíento.J.lllll't!!t~!:SQJ.llY!l;¡;ª\l,ª,1I",l)i!9P!ar4,Ílj.\es4i!@lilis~s. 4ªJ!l!!,l~!I~ªJlill.-

bierno precedente . .\'l n\leY?~l.11irl1'? int¡'odllce,.ellgeneral,caI)1bips.detp\ldQ,si~nifi­ C!~~~~}~~jlJ2l2l,!sJt,!l:I\l~~§or. La obra. de pa~i~ca~i6.n i~tern~' !ag\l~'J~s'~lllacontra los cnstianos del norte, la defens~ dI" la ~nteghda(rt~iTItonal del emiratQ y una política exterior reforzadora de laíriíagendeJrégirnéiI sigúensiendo los cauces por los que ha (¡e~diséumr¡a nneva acci6n gubernariíeiítáI: los problemas, aúmiúe notablemente agravados, no han variado enesencia, y las respuestas políticas dadas a los mismos configuran unos objetivos semejantes a los de la época anterior. Existe, sin embargo, alguna nota distinti~a. Las nuevas acciones de gobierno se ven acompañadas por una iliP:~t,t:ilñfe'd?si~de:~~~~gía ~nalgunos casos, a.ll!.~!.\\ic~,i1!Je~(l:;- que si, por un ladO, es fie! refleJO:.4el1rrm)tableincrem~nto~nlacomplejidaddelos problemas abordados, PO~'?t(Qlaª.Q,resiili:á.s¡Ílt9máijcac:leunMÍ1ro procesoOé disolu2i6n del. régimen, cuyas raíces más profundas son ya en alguna medida perceptibles. . .
t:&,","-'-"

ª.

de'su

La rebelión toledana: la batalla de Guadacelete

5; . Elcontinuismo institncionaldé Muhámmad 1(822-886) ..
El acceso al trono emiral de MuhánUnad I no se produjo en circunstancias fáciles. La flIllÍeza.en la dirección política ejercida por su padre, una firmeza compatible con actitudes dialogantes, derivó.a~final,4e;s.ugopi~J.llºc!lIl;,UAa,t.e.n~M!\Ila,gi6n·.!)¡¡,la.queja insll;J.'~~!19i~.!J!2~&~.'1~.Xl:!~Ji'iiIi~i!l,~¡~S~l},ª,§,~"9~.Yte,I1e,~,~P.!l~2.l!l.$RIlj.s.!ll%Las primeras seguman constItuyendo una sena preocupacIón para su. sucesor en el trono; en cuanto a las segundas, Abd.al-Rabmán pudo, en parte; neutralizarlas. Sólo en parte, porque detrás de ellas se vislum?rauna,E!!sien~.?P2~:!2P",~,.!~.~?!.í~9,~S~9:t¡'l)l¡~~4~~1\., X ~ut?ritariadeJelllir¿.l1na. política qUe m~ntuvocon'fip1e.zl\MuMUW1ad 1,~l.l1'."!!Qs foda lap;'iJner'¡¡parte.aeg¡¡:gobjem6~:t· . .... . . .... _____Eu ef~~t~~ s'u~-qúiñée'priIÍleros.años constituyen'unádara continuación del goA raíz del acceso al trono de Muhánunad I en 852, se produce el a)zamientulQl¡l..;: .J.!iW"'-.tu margen de ser muestra de las p,~tbulencias que, especialmente en ·••..~:~~r~~~~~.~~~~~de gobierno, protagonizaban las z,?na~J?,~¡:iféJica,~.del emirato, supuso ;. movimiento d~ c~~~"~7;::f~~S~~·§á,~:scni!pl~j~iRl!e.!a,~llimales. En ~ •.• ~'nTIner lugar, su perturbadora VIOlenCia afeCtó aun.:íre.allluyel"teJ1sa: las acciones reprovocan la momentánea evacuaC'íOñaecíilátravae infringieron derrotas mili-

duranfe'

~§~!~::~::~j~::;;~~~~

Pero es que, apQyadQspQr)aQpQsición,.mpzárahe sus acciones y sin duda en segundo lugar, t9.U,<lpe.ldes, recre-:... emirál¡··solieítaron·lainter"encióna,s.u.fayor.del·reydeAsturias, .Ordoño 1, ~.a:yucla no Se hizo esperar,'y'las fuerzas cristianas dirigidas por el conde Gatón de! :ieiio.,se,gurarnelife héiih.ánó (ielreYOrdoño;·~p'óyatolla.los rebeldes toledanos y se

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mSTORIA DE ESPA!'IA. ALTA EDAD MEDIA

EL EMIRATO OMEYA

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enfrentaron a las tropas de Muhámmad l en la batalla del río Guadacelete, cerca de Orgaz, en 854. El resultado fue desastroso para las fuerzas coaligadas, y aunque el triunfo de Muhámmad l debió de ser espectacular, no fue aprovechado para conseguir la inmediata sumisión de Toledo, prueba evidente de la magnitud de la sublevación. De hecho, la capitulación de la ciudad no se produciría hasta cinco años después.

5.1.2.

Final de la resistencia mozárabe

Aunque no podamos preciSar hasta qué punto, nos parece evid",ntequelacapitulación de Toledo tuvo efectos muy negativos para el ya debilitado movimiento mozárabe. En realidad,suatoníaes perceptible desde el· comienzo mismo delreinado de M]]hi!illihádr:Dos·causas·la·ex~; p()t:lln lado, un relativo endurecimientodela política gubernameutalhacialoscristianos, traducioo en concretas medIdas rejJresi~ ........ vas, surtió efecto. Por otro lado, el desgaste que en sí mismo lleva todo movimiento de vocación radical, un desgaste que se acentúá¿¡¡¡¡ñdo los cíI'CUllYs-.:re-apuyo-aiTnismo no son todoloamplios.que sus dirigentes hubieran podido esperar. Por ello, aunque el proseÚtismodeJaspredicaciones de Eulogio en nada disminuyó, y auriqueen 854 su compañero Álvaro escribiera su Indiculus luminosos para levantar el espíritu de resistencia, éste había descendido sensiblemente: entre 853 y 858 no se registran más de 14 <<ffiartirios.voluntarios».enla.capitaLdeLemirato.En 859 Eulogig,iue.ejecutaJto; Para entonces·elradicalism()mózárabe,tenía.s,m;.días contados. La.muertedel«líde~­ vocóla ~ráCtic~~~t<S,'il~4!;imovimie.ntQ:Y·Ip¡rñfrde'860, el mozarabismodejó dé.consñtíllr?únproblema para la estabilidad política del emirato.

posición de la desembocadura del Iregua con el Ebro, no sólo Cruce obligado de las más importantes vías de acceso a Castilla y Vasconia, sino también núcleo imprescind~ble de c~n~ol en relación a prác~icamente todas las comunicaciones con lo que hgy dJa es la RioJa. ~a.1¡~!!,II~?<;.s¡~y,!Jg, muy cerca de Albelda, junto a los cerros que rodean Monte Laturce, ~~p~~2_~~~.durade~otal?~a.M:l1sa.: además de perder su.desa.!iallte.f~.$I~Ea,.fre)1t{\J1Joscl1stJall?s, qu~dó en una posición de extreOla debilidad ,~~t:eleOllrg" ,c:ór40lJl!,9ue le pudo despojar entonces det gobieOlode.la Mai:caS~penor.Muy poco después, rií6firíidilque rio hallía tenido inconveÍliente'deiecibirÍll 'apelativo de «Tercer Rey de España».
--------------~.,-"--,-"-----

5.2.

POLÍTICA DEFENSIVA.

-'-_··'JO

con.energía.po"-Muhámmad-l~Dos.hechosnosayudanacomprender el porqué.

El tema de la ~!!ªJx'tcQu!ralQs..cristianos del norte fue también aborda-

5.1.3.

El «Tercer rey de España»

Por un lado, el apoyo de los reinos septentrionales -de Asturias fundamentalmente-- a la oposición interna al régimen. Por otro lado, e~, vencida la primera mitad del siglo IX; de unsi&te~\lJlf.QCesru:ep.ohládoLPoI.pa*.deJo.,sJ;ris(ia¡:¡p.¡¡; sólo una adecuada respuesta islámica podría impedir su lesiva consolidación. Precisamente será~~~,S1l!"~\iQJ1-el inicio formal y sistemático de la obra colonizadora~,~~~tét~~.~~e.ro.!.tllt,2.:QOle,.ya~01Jre".l1n1llá$"qlle.e,v_entualpeligrude su integridad terntoniil. SlUembargo;'este aspecto, el de la defensa del territorio, al que Muhámmad I desvió gran parte de su atención, contó, como en e! reinado precedente, con un. neg!,tivo fllct()r sorpresa: la reaparición del fenómeno normando. en las costa~-;;;d;;2 ruSíes. . .. ' '>"
" N ••• • '. • .'

La tercera de las cuestiones por las que necesariamente pasaba la pacificación interna de alcAndalus en los primeros años del reinado deMuhámmad l era lallefl1lil;iQ)l de un marco para las relaciones del gobi~!:1l!?S~)lt!:¡¡oLSR!!J!MarcaSuperiotLa!~~S,l;l había sido la caractensl1caae-esasrelií:Ciones durante buena parte del reinado de A6d al~RaIunái1II.Cl;o~!,l}r,\)u~si;yconcretamente Musa,·habían adoptadounap'~,!!.de insumisión que se mantuvohasta poco tiempo antes dela muerte de Abd al-Ralunán íí:'C;;;¡;;;¡b Muhámmadhubió al trono, cambiólle táctica frente almuladí. Si su padre lo había int~ntadoíi';,;tr;;¡izar arrebatándole'ffffiíoSfegalesQt(goolemó";"el nuevo emir le colin6deberieficiosi·~diéndi)!e; el con!J'.Q.Ull.s.ti!ncional.!MJ:.lllljunu[¡teJiLi\1iu:ca lintes del an0855:""~am!?!o de la confianza recibida, Mu~pm.,.Il!~.ti61~.'!l.~d al gobierno. Ahora bien, la leiUuid de Musaera;condícionad.a. Estaba suje!a .auna.prggwoo.. a,?quisición dei,:<;,?"~!í!f!~.~~~r.iLlled",píadM~le r~s~ll!!.Si.~$' por eÍ gobierno sin cortapIsa' ruguna:es sintomático queªJl!1l~a_J!"k.ID.:l~!~a ser)!~~?9.~~.'r~rG.~.[.xeY de España», en claro desafío· ala autoridád'soberanade Córdoba. MI!h.@;y)lad.L~)IPo tené"f"¡ráttengliY ~~P."'f.arJa. coyunturlLap¡:Qllia!!a para acabar con tan desafiante poder q:~:~rffi¡smó~¡mprudentemente, había contribuido a forjar. lr1!='lll0rtJ!Didad vino a raíz,en859, 4dab.at\lIl! geCla~ijo que enfrentóal«reyezuelo~>muladícon las.tl'.ºl"'(\~
emir,'-o/,ese-recélo~'!,1:r~12§fQl"!l1Q;eIloYJpl_~llta{l;.~~c1l...an~dlngente.~e I_a._~~

5.2.1.

Aceifas y campañas de castigo contra los cristianos del norte

sril~~~t?rd9jíQi~~:fese~~t~~iJ~fir<:lel~o,~.frlK~~~!cnmü'efpropio'
Superiorcoñs!ruyÓlafortalezadeal'Baydá(=1!!;J;l!ªº-~,iV.Q;Albélaa:én1¡¡estratégica ,., ",' ---,,,.,,'.',,--"", , ,.... ' -', . .. ...
-,-~.,' ~ -'~,' -"--~""'-'-"
----~~-------

Los quince primeros años del gobierno de Muhámmad l -los que se muestran como más indisociables respecto a la etapa de Abd al-Rahmán 1I- constituyen un pe.. riodo de notable actividad punitiva contra los cristianos de! norte. Es cierto que la gran sobremanera la regular preparación de acei.fas. Pero no cabe duda de que precisamente esa sublevación motivó una mayor dureza delas misma8-, por ~uanto el reino de Asturias no fue ajeno al más crítico y complejo l. Pero fue tras la desaparición del «Tercer rey de España» en 862, cuando el emir cordobés Se decidió a reiniciar sistemáticas campañas de cas.tigo, en especial contra la región oriental de la monarquía asturiana :Estas campañas ~a la primera de 863 siguieron las de 865 y 866- se caracterizaron, como en genetal todas las planificadas por Muhárnmad 1, por su extraordinaria dureNo hay que olvidar que ya para entonces Ordoño l y su fiel conde Rodrigo de Cashabían fortificado la inexpugnable roca de Amaya (860), y la repoblación cristiasuperados los montes Obarenes y los de Oca, apostaba su vanguardia no lejos de la ...·re',gié;n . tan. atrevido avance astur-castellano exigía una contundente res:cplles:tac,0f<:iot>eg'1~I)e.llas.crunp,añas aludidas, la de 865 tendría una especial significaDe resultas de ella, todos los condados «castellanos» de la Marca Oriental-ex:-en'to',el de la:más:vlejaCastilla=- fueron arrasados,la frontera asturiana retrocedió

,.

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

EL EMIRATO OMEYA

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sensiblemente hacia el norte, y las acciones repobladoras iniciadas cinco años antes, desbaratadas, hubieron de replantearse.
5.2.2. El rearme del emirato y la renovaci6n del peligro «vikingo»

das durante el gobierno de Abd al-Rahmán n. El emirato había sabido fortalecer sus defensas.
5.3.

LA ACCIÓN EXTERIOR

La defensa de AI-Andalus y de su integridad territorial constituyen, al igual que en los días de Abd al-Rahmán n, uno de los objetivos prioritarios del gobierno de Muhánunad I. Y no podía ser de otra forma dada la preocupante consolidación de Asturias y su atrevida política de expansión colonizadora e, incluso, conquistadora. Pensemos, por ejemplo, en la audaz y doble campaña que, en 860, puso fugazmente en manos del monarca de Asturias los importantes enclavesomeyas de Coria y Talaman.éa;deindiscutible importancia estratégica: mientras Talamanca se hallaba próxima a la calzada romana que desdeOsmacruZii15iiSomoslerra pátiCakanzar la vía de Zara. .._.gozaaMérid!l'~anar la que, desde Titultia(juntoa Aranju~z), llegaba ha~ta Córdoba; Coria no estaba íejos'dela víiÚjue desae-Sevi1lacomul11caba-con-Ménda, y, por Salarilancay Zamora, llegaba a Astorga. .' c.C" Frente a esta amenazadora realidad, el régimen cordobés articuló toda una serie de medidas tendentes a reforzar los medios e infraestructuras de defensa Informaciones cronísticas sitúan en aproximadamente 22.000 hombres el contingente de caballería que el .gobiernO-pusU1OILmovimientoJrente.a.los,cristiaJl()sQeLIl()rte.ensus campañas de castigo de 863y865;Powtra.parte, Muhámmad 1, al margen de estimular el incremento numérico de las tropas movilizables, se aplicó también a otro aspecto no menos interesante en cuanto: aJa:defensa territorial del emirato, el de la puesta a punto de una infraestructura defensiva q\le sirviera para cubrir los más importantes pasos del sistema Central, y que diera consistencia a su inrilediata retaguardia. Tal política era el reconocimiento práctico de que el Duero no constituía ya una frontera infranqueable, pero era también la garantía para mantener sobre bases más firmes la integridad del emirato. Dentro de este contexto hay que situarla reedificación de Talamanca, tras la incursión cristiana de 860, y naturalmente tambiénla decisión de fortificar Madrid dotándolo de un poderoso castillo, una ciudadela y un cerco amurallado, y quizá no sea muy difícil rastrear su huella en la actual Altalá.:Porno:poner más que algún ejemplo de otros sectores geográficos, citaremos, las más' que probables fortificaciones de Maqueda, Talavera y Coria. NCffaltan tampoco testimonios que hacen extensiva la acción de rearme interno deal,Andalus.a.lamarina. En esto, como prácticamente en todos los temas que estamosábórda.ndo;la política de Muhámmad 1 es fiel continuadora de la de su padre. Potenciacióndeconstrucciones en astilleros y relevancia de algunos puertos -especialmente el de la al-mariya de Pechina, es decir, Almería- son manifestaciones indicativas. Tenemos, además, constancia del eficaz papel de la marina frente a las nuevas incursiones «vikingas» que se registran en el reinado de Muhánunad I. . En efecto,en 859 vuelven a hacer acto de presencia los normandos en la costa atlántica de al-Andalus. No se produjo ahora el desconcierto de 844. Naves omeyas patrullaban la costa del actual Portugal, y probablemente antes de producirse algún desembarco.1a escuadra andalusí pudo enfrentarse con los mayus, evitando un nuevo desembarco en Sevilla. Sí lo hubo, y acompañad'Fdeincendios y destrucciones, en .Algeciras-y:másJarde.enJaregión murcianaJI(lg~()n_~astaOrihuela-, y en las costas' d,,'Baleares: Nada comparable, sin embargo; a las acciones devastadoras produci"

l'

i .,

... 1

I -.bec..........._ ..

También en este punto constatamos un cl,~2S.P.mgno respecto a la etapa precedente: liderazgo c~mercial, ~asta ~ierto p,!nt() poliiico, elltre los países islámicos d!~~:~.':~~~.Si~~Il~t~~I.tv1edite&Efífll'o, y i1~!itudde afirmaciÓnJrenteallmperio.cll" TohngIo.. . . ... --_ ..__ ... . ~·'"·Enrelación a los emiratos y principados norteafricanos, se percibe con claridad ese tratamiento end~:gico ~ue, como en tantos aspectos de la política de Muhámmad 1, marca una cierta herenCia respecto a la etapa precedente. Las mayores posibilidades dnaITve:affile¡¡js;sdlie:ulén"ulel"v,~oiderrm,einrf '. . asentadó~ya.coll1i.nl.J.~za.sllinfluencia en la zona rife()ai:cnii,lii"ta,aron, sirr duda, ~\I1apor. Como novedad más reseñable " .' ' .. ña, no dudó en penetrar con claros objetivos comerciales más al sur. Sabemos que durante é1-reinado de M\lhái:\lrtiad 1, 10s midraríe~,'dirii';l1tesjariyíes del principado de Siyilmassa, entran oficialmente en contacto con el gobierno cordobés. Al margen de la prioritaria política mediterránea -{) mejor norteafricana- de al-Andalus, contamos con indicios que nos perruiten afIrmar que el emirato se mantuvo en una relativamente ágil comuuicación diplomática con el Imperio carolingio, especialmente a partir de que cesaran las aceifas cordobesas contra Cataluña y que el gohierno emiral recuperara eu 862 su autoridad sobre la Marca Superior. De hecho, Muhái:\lmad 1 fIrmó un duradero convenio de paz con el monarca carolingio Carlos n el Calvo.

x.

6.

Descomposición y fin del emirato cordobés (886-912): los últimos emires y el régimen de los tasyil

,§'aF

El último tercio del siglo IX y los primeros años del X -@~~~ll1!nda.Rl!1!~~Q~.J,ej­ na<10.E.~_MuhámmacLl"y los de sus hijos al-Mundhi.r (886:888)yA1:>d.All!\l;>,{~~ª­ c<?!!terrlpla'!.la ñiTff~ y:a:e~ti:tiC'¿j:ón:.'á¿ifimrr;¡io;:Sihúbiera que hacer un seguimiento de su dinámica política, éste se reduciría a una enume¡:¡¡~i§p ininterrumpida y m~ltiple dSJeJ2eJigpes, ~~t~!:'t?S 'd~, s~ck~,~\2!!2',.S~11?,~ej[lJym-2~ profuudamente desesta' ' .... .., ., ,bilizadores.

¡..o~ muladíe~~~!.l.g~,iz~,~~,~~s}!!,~j.§,~~I)!!i.~¡¡gi!,ª.>I~Q¡;~s. ~!?,';¡2I~go reprodujeron tenSIOnes y!osIhUlu,..9,~~L9,!lL~1:>ro, directos descendientes del «Tercer rey de España», hicieróñTú'piópio en el valle del Ebro. Pero, sin duda, IQ,~LIJ!RlQWJ~~: racterísti~os son los de Ibn Marwan al-Chilliqi <;!lMf.$!,~,~. eL~pmar ben Hafsun en 'hCse'lTanía malagueña ~~~g'!9;h concretamente ellJl~i;lli¡istffi~EI primero, hijo del go, de Mérida, sé proclamó independiente en 868 cou el apoyo de muladíes y Los esfuerzos del emirato por reducirlo tuvieron un éxito muy relativo, p'Jrque, aunque no tuvo más remedio que refugiarse en la corte del rey asturiano :Al:fom;o III, volvió de ella en 884 logrando hacerse con el control de la ciudad de Bay su territorio meridional, que sus sucesores lograron manteuer frente a Córdoba califato. Por su parte, Umar ibn Hafsun se hizo fuerte en Bobas-

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HISTORIA DE ESPAf[A. ALTA EDAD MEDIA

tro; allí mantuvo su rebelde autoridad sobre uua importante zoua de Andalucía, llegando a convertirse al Cristianismo en 899 (adoptó el uombre de Sarnuel), símbolo de la consumación de su resistencia frente al emirato. El problema lo heredaría el califato. No fueron, sin embargo, los muladíes los únicos protagonistas de la agitación disolvente del emirato. También seproduj~ron movimientos. bl<r~j).eJ:es, como aquel que al iniciarse el siglo x c;p¡ume(rAbliAHal~Sarray en nombre' de un falso mahdi de la familia omeya, fracasando estrepitosamente frente a los muros de Zamora en 901. . Aún se puede. hablar de otro cJlrioso ejemplo de particularismo secesionista, en este .caso. el protagonizado.no lejos.da.c.~.9g.~,Q~1l!Jl.'lL!}1_~p§,reSPonsablejldel,tráfiCOi~9.­ mercialel\treal"Andail)s.y.elnortedecMrlca: en las proximidades-ddllfrnl)ª, y ~para­

.....
". m

·recjen~ª,\l9IillillZJii§ii~ll.l)I)aespecie.derepúb!ig.~¿neicantil,.nointegrada.en el Esíadó'
conr~ :",.""~,,,=--'

aof§'§.il.LiOrré'dé~vigil~c¡a·JIlarítill1a,f'I-'!!f'riYf'!~S!iil),·fundaronu~aJa9t<[ri,~J!?::.

CAPíTULO 5

·~·.-:••E~t~s ejemplos ~oson,engeneral, representativos de la inmensa mayoría de los

,.:...... ...

.- . _-_...,.

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CONS.QLlDACIÓNDE LA RESISTENClf\CIlISTIANA
por SANnA9Q~AQ!J!\I>É NIETO Universidad de Alcalá 1. Los difíciles orígenes del reinado de Alfonso 11 Como hace notar la crónica de Albelda al comenzar el relato del reinado de Alfonso II (79b842), se trata de un reinado muy largo, dura medio siglo, y se identifica con una coyuntura decisiva en la historia del reino de Asturias, por dos motivos: se anza y logra superar las dificultades exteriores, y se organiza desde el punto de vista mterno. Además, la experiencia política del nuevo rey no se inicia con su ascensión al 7. ,n:oll<o, sino ~ues.eremonta al reinado anterior. De la trascendencia del personaje y del momento hlstónco ya fueron claramente conscientes los contemporáneos, como lo demuestra el que tanto la Crónica Albeldense como la de Alfonso III le atribuyan al 'primero el calificativo de «Magnus», grande. Alfonso II .nace hacia el año 762. Es hijo de Fruela II y de Munia, una prisionera .vascona, y sobnno de la reina Adosinda, hermana de Fruela, nieta de Pelayo y mujer ,c.: ~(!¡":Sllo (774-785).~Alfonso:tendría, como mucho, doce años cuando Silo llegó al trono .en774, y a lo sumo veintiuno al morir aquel en 783. Sabemos que el futuro rey Casto gobernó el «PalatiUUl» duránte el reinado de sus . tíos, siendo todavía ll1l1)'joven, y podemos calcular que tendría alrededor de dieciocho cu~do, a la muerte. de Silo, en 783, sin hijos, Adosinda logr6hacerie elegir rey, aunel remado fue abrup~ente interrumpido al ser depuesto Alfonso por Mauregato, milO 'le Alfonso 1y de una sierva y, por tanto, medio hermano de Adosinda. Ésta se vio ::i,obUiga,la a profesar en el monasterio de San Juan Bautista de Pravia, y Alfonso a refugiarde Álava, junto a los parientes vascones de su madre, aunque en un documenOrdoño II dirigido;en912; al monasterio de Samos, este monarca se refiere a su pre.C(\lecesor: afirmando ~ue en su niñez, durante la persecución a la que había sido sometido, (¡empo con los monjes allí, en Sarnos, y en otro lugar llamado Subre::::gl~,.a OUI.las del río Lª\ll"o ..Si;tenemos en cuenta que, como veremos más adelante, ese cehabía sido fundado por el padre de Alfonso, Fruela 1, y que el mismo Alfonso, sienrey,.Jo habia:protegido,-lainfomtación no tiene por qué ser mendaz.

casos de-ftagmemaclOtf:feu<tálizanreque caracteriz.. C±úitintQ:periodocevolutivodel emirato.Enefecto,con el debilitamiento del poder ceutral surgen por doquier señoríos:autónómós.quesiguenconservando ciertos vínculos con el emir de Córdoba, entre ellos, el derivado de la necesidad de legitimar su autoridad de hecho. Es lo que Pedro Chalmeta ha identificado con los tairyil, especialmente numerosos bajo el gobier..no.de.Abd.AllJIh,.¡:¡!.gQbie@Q9!'Iltralaccedeaestas peticiones mediante la entrega de un.tributoinás O menQs nominal, y registrando lo que detentan como una concesión; a veces, incluso, los señores de los tasyil son nombrados gobernadores de la región que dominan, Se trata, pues, de.!a legitimación a posteriori y vitalicia del asalto previo a la
paic¡;¡¡l.d~poder·correspondiente.

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Bibliografía

Al margen de las antiguas visionespanorámicas, todavía muy aprovechables, como la que E. Lévi-proven9a1 nos ofrece en su España musulmana hasta la caMa del Califato (71l-103Lddc.),.tomosIYy V dela Historia de España dirigida por Ramón Menéndez Pidar(Mad¡-id; 1982-1987), es poco 10 que de manera específica,áunque no excesivamentemonográfica,. cabe referir al periodoemiral del al-Andalus omeya. En cualquier caso, conviene no perder de vista los capítulos que dedica al periodo Miguel Cruz Hemánllez en su magnífica exposición sobre El Islam .de al-Andalus. Historia y estructura de su realidad social (Madrid, 19962)_ Tampoco ilebepréséiridirse de la completa visión que Eduardo Manzano Moreno reconstrii)iC:facétta·de~lema

tan vital-como La frontera de al-Andalus en época de los omeyas

(Madrid, 1991). Finalmente, un trabajo de gran interés para entender la fase final del periodo,
es el'de Pedro Chalmeta, «Concesiones territoriales en al-Andalus», en Cuadernos de Histo· ria. Anexos a la R~vista Hispania, 6 (1975), pp. 1-90.

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~o es casualida~ que el establecimiento de una estrecha relación entre el reino Astunano y el Impeno franco se produzca a partir de la restauración en el trono de Alfonso II en 791, con el doble triunfo final de la dinastía de Alfonso I y de los oponentes de Elipando y Félix de Urgel. El resultado del enfrentamiento político y el del teológiCO son concordantes. En cuanto a los orígenes del culto jacobeo, Louis Duchesne, en un trabajo publicado. en 1900, ya demostró que no hay el menor indicio de que durante los seis primeros Siglos de nuestra era alguien creyese que Santiago había predicado o había sido enterrado en España. A Sant~ago nunca se le rindió culto en el reino hispanovisigodo, ~omo demuestra su ausencia del antifonario visigótico-mozárabe e Isidoro de Sevilla Ignora por completo su presenCia en España . . ' . Sólo en la tradu?ción al latín de un breve Tratado griego, conocida como BreviaTlu'!I ~postolorum,cltadopor.Juliánde Toledo hacia 686, aparece por primera vez la notiCia de la de en España, aunque no la de su enterramiento, y

Esto significa qne la sociedad política y eclesiástica astnriana se halla dividida en dos sectores, de fuerzas más o menos equilibradas, uno, conservador, qu~ apoya a Adosinda y Alfonso, en el que milita Beato de Liébana, qu~ trata de convertir a Asturias en reducto de la ortodoxia frente a las innovaCIOnes prOlslámlcas de la sede metropolitana de Toledo, y que asume como programa político la restauració~ de~ orden godo en Oviedo, y otro contrario, que defiende una P?lítica de ?ontemponz~clón ~on el mundo musulmán, y que consigue no sólo neutrahzar la acción de ~do~mda, smo redueira ésta, colocar a Mauregato. en eltrono y sostenerlo durantesel~ anos, Y después situar en él a Bennudo contra lo dispuesto en la leg~slación c~ó~lca, hasta ~~e resigna el trono dos años más tarde dominado por los escrupulos y qUlza por la preslOn del partido alfonsino que logra al fin colocar a Al.fonsoen el soho real.. . __ ..._.---'--f)ur.ante.elreinadQdeMaur~ato (783-789) tienen lugar dos acontecimientos llamados aonglmirprófundas' consecuenCias;,,- corto plazo, aur¡¡¡jre-et'de-A~fonso JI _. ____.__ .41.9J:=.842)..:.)':cª.::!!!!g.<1_gl'!zo_~I1!~da la historia posterior de España: el est~lhdo de la querella adopcionista Y la aparidÓñ·oelos·pnmeroníntomaode-un·cult&-.Jacobeoen tierras. del. reino astur. . porloque respecta a la primera, y para poder comprender la evolu?ión del reino asturiano en el tránsito del siglO VIII al IX, es preciso tener en cuenta e! Impacto de la política.de1r.eil}()Jranco enla Penínspla ibérica, un~ ~e cuyos obje.tivos .es ~I con~ol deloque'había sobrevividodelalglesiahispano. vIsIgoda tras la m~aslón Islámlc~. Losorígenesdelproblemaseremontan al concilio celebrado enSevil~a, en 784, ~aJo tnnas la presidencia del metropolitano de Toledo, Elip~do: y ene! que ~efendieron do.c declaradas.heréticas dos obispos, uno, llamado MlgeclO, y otro, Egila, que había Sido enviado de~de el reino franco con objeto de llevara cabo la captación de la Iglesia hispana: ....• Conocida la decisión conciliar en Asturias, un monje de uno de los monastenos existentes en Liébana, Beato, quizá procedente de una de las comunidades humanas de la Meseta Superior trasladadas una generación antes por Alfonso I (739,-:57) alas tierraS situadas al norte de la Cordillera Cantábrica, autor de unos famoslslmos Comentarios al Apocalipsis, se atrevió a discrepar deL acuerdo conciliar, inician.do una polémica con Elipando, quien, en octubre de785, se dirigió a un segundo monje a~t~­ riano, Fidelio, para ordenarle que combatiese las tesis de Beat? y ac~sando a este ultimo de negar la humanidad de Jesucristo. Como se ve, la polénuca se mscnbe en el ámbito de las discusiones en tomo a la humanidad Y divinidad de Cristo que ya habían centracloe1primerconciliodeNiceade 325. . ' . ".,' . . .Ennovicmbre de ese mismo año. Beato y su arrogo ydlsclpulo Eteno, obiSpo de Osma, ref1lgiado en Asturias; ásistierona la profesión de la :eina viu~a A.dosinda en:1 monasterio' de San Juan Bautista de Pravia, fundado por Silo, y alh tuvieron conocImiento, a través deldestinatario de la misma, el abad Fidelio,de la existencia de la carta.que lehabía enviado Elipando, y que dio lugar a que Beato redactase su Tratado apologético, en el que Se maltrata a Elipando y se defonnasu doctnna. Con ello entramos de lleno en la querella del Adopcionismo, que a medida que fue adquiriendo envergadura, tuvo importantes consecuencias para el reino de. As~u­ rias.en.pleno proceso de crecimiento: fue aprovechada por la corte franca para 1~IC1ar una nueva ofensiva contrala Iglesia hispana, provoC¡Y!lCruptura'con lametrópoh toledanade lacnstiandad septentrional)' desencadenó el intento de restauración del orden gótico en Oviedo.dando lugar al'neogoticismo que caracteriza esta coyuntura. .

buido incorrectamente a Isidoro de Sevilla. patrum, atri~os dos textos siguientes en el tiempo son el himno IJ Dei verbum, patris ore produum,. en honordeMau~egato y los Comentarios alApocalipsis de Beato. El pnmero, por ser anómmo, plantea el problema de su posible autor que Justo Pérez de U~bel, y con él Claudio Sánchez-Albomoz, proponen resolver a favor del mismo Beato de Llébana, «el ~o~bre más sabio del reino de Manregato», basándose en que la protesta contra el ~d~pclomsmoaparece evidente en el himno, yen que en el comentario de Beato al ApocalipSIS aparece una doctri~a que co?cuerda hasta en las palabras con la expuesta en las estrofas, ~ercera, cuarta y qU1~ta del himno. Por el contrario, Manuel Díaz y Díaz, a través de la cntlca de estas afirmaCIOnes, y de la denuncia de la incongruencia que supone proponer como au~or de un poema en el que se reivindica la legitimidad del usurpador ~auregato, a un nuembro destacado del partido alfonsino, llega a la conclusión de que el himno ... . . . . ..... .~~ Asturias y escrito enel último cuarto del siglo vm, quizá sobre por un clengo'~l",~orriij¡aba las disciplinas eClesiásticas, partidario de Mauregato y que nada penmte Identificar con Beato de Liébana, presenta indicios de haber sido compuesto ~n defensa de Mauregato y de su política, y es un testimonio de un culto al apóstol Santiago, al.que se invoca por primera vez como patrono y protector de Hispania que crece ya en elslglo vm en territorio asturiano. ' En.fin,. en tomo a esas mismas fechas, en 786, se habla por primera vez de la evange]¡zaclón de España por Santiago en los Comentarios al Apocalipsis del mismo Beato de Liébana. La querella ~el Adopcionismo y' los orígenes del culto jacobeo aparecen así como aspectos de ~n nusmo ambiente sociopolítico muycomplejo, en el que se debaten problemas que tienen, a la vez, un trasfondo político, cultural y religioso, y que aparecen relaciolnad:os de algun~ manera a través deja fuerte personalidad de Beato de Liébana. Es en es~e medIO, y durante el reinado de Mauregato, cuando se echan las raíces c'-.. uv.a veneración al apóstol Santiago; veneración que dará lugar en unas décadas al su"'.J~UO'.<V descubrimiento de su sepulcro en Compostela. ' La m.uerte de Mauregato no supuso, en modo alguno, la vuelta del exilio de .C .Allfonso, sm~ que, como hemos visto en páginas anteriores, fue elegido rey Bennudo I ~•.('l~yqS l)hlJode Fruela,. e1.hennano y colaborador de Alfonso 1, a pesar de hallarse

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.ordenad.o c.om.o diác.on.o, y que sól.o tras ser derr.otad.o p.or l.os musulmanes a .orillas ?el Burbia, abdicó la c.or.ona en el j.oven Alf.ous.o, elevad.o ya al tr.on.o a la ~uerte de Sil.o, destr.onad.o después p.or Mauregat.o, Yque será ungid.o rey el 14 de septiembre de 791.

2.. Un reinado accidentado

,=c,J~J.prill1~rdat.oprácticamente que la Cróni~ade Albelda n.os pr.op.orci.ona rel~tiv.o

encerrado en eriri.onasteri.o de Ablaña, del que fuesacad.o p.orTeuda y .otr.os fieles y

áAlf.ons{) II esque,en elundécim.o añ.o de su remad.o, fue depuest.o p.or una rebdlón y

restit~id(}lIJir.on.o de Ovied.o. El undécim.o añ.odelreinad() de Alf.ons.o n c.omenzó en
i¿ptiíiiñilr';de80 L ... . ' . • . ......... _ 'loa'n.oticla esTán escueta querespect.o a ella,ulll~e\1t~,11lsU1tapo~lble hacer al g~U~i9~iíj~t~ras,Ladeposición de Alfonso debi¡)tener1~gar e~tre septle~bre de 80~ y septiembre de '802;'perí.odo que corresponde aL'm.déciJ?º'@o ?~su remado y res pondeaunalarga tradición política que remont:' alremohlspanovlSlg.odo, cosa que n.o se'i(ededecirde la reposición, ya que es lapnmera vez.e!1 que un monarca ~ep~~st? re!p;~aeítrón(} tras la derr.ota del usurpador por_elgrul.'()~el.os fideles regls, dmgldos.POLllnode ell.os de nombre visigod.o, Teuda. ., . . . .,_Q!ii~á~ºm.QIlI1 Último coletazo de est.os ac.ontecnnten:t?~,ellJ de JU~I.O de 811, 'A:ifonso-Use'dinge'¡¡ monjes del monasteri.ode San.Juhan Sauta ~aslhsa de Samós,parac.onfmnarles el d.ominio del lugar en que se hall~ el mona~teno c.on el espaci.ode milla y media entorno, que su padre, Fruela, leshabla concedIdo, y. que al~nos Üli.b~s1eshabíandíspíitad{),pósiblemente en el c.onte"t()delas turbulencIas ocumdas co¡¡-ocasión dela rebelión contra el monarca. -. ..... Enl()do cas.o, al llevar a cabo la d.otación de la iglesia del Salvador de OVled~, el 16 de noviembre del 812, Alfonso tenía aún vivo d recuerdo de su época de cautlveri.o, ya que en el d.ocument.o que la recoge evoca, dirigi~ndose a Cristo.Salvador, las tribíilaciones de que le había salvado haciéndole ~ol:,e-,~su hogar patno.

los

y

3.
3.1.

Organización del reino
ORGANIZACIÓN DEL TERRITORIO

.¡:¡lreinado de Alfonso n constituye un momento fundamental en el proc,:so de .or: ganización política del territ.ori.o sometid.o a ~a.monarquía asturiana, Imprescmdlble SI ésta tenía la voluntad de afirmarse y sobrev\V1r, C.onviene recordar que García de Cortázar distingue en el proceso de aculturaciónalqueseve sometid.o el espacio c.omp.re~dido ,:ntre el C~ntábrico y el Ebro entre los años 700 y 1100; dos period.os de especI~ mtensldad, elpnmer.o de los cuales e~ ,:1 c.omprendido entre los años 750 y 840, que mcluye el rel~ad.o de Alf.onso n. Tras dingir su atención hacia el este llevando a cabo durante el remad? de Alf.onso 1 (739-757) larepoblación de una serie de comarcas que pasarán a ser deSIgnadas por n~evos c.orónimos:Asturias, Primorias, Liébana, Trasmiera,Sopuerta;earranz~, Castilla, los ~o­ uarcas'asturianos centrarán su interés en la parte nororiental de Gabcla hasta d Mmo, durante eFdel padre de Alfonso, Fruela 1 (757c768), '

Uno de los resultados va a ser que la desaparición de la individualización del espacio cántabr.o en las primeras crónicas asturianas y, en cambi.o, la aparición de la individualidad de tres espacios: Galicia, Asturias.yunatierra de los vasc.ones. Es en ese moment.o cuando l.os predecesores inmediatos de Alfons.o desplazan su interés hacia el espacio que se va a convertir durante un siglo en el c.orazón de la monarquía asturiana, la zona central de lo que hoyes Asturias. La fundación por el mismo Fruela 1, el padre de Alfons.o, de dos iglesias, una dedicada al Salvador y otra a los santos mártires Julián y Basilisa, en un lugar que ya recibía el nombre de Oviedo,-lallegada a ese mismo lugar, en torno a 761,-de:uncgrupo de pers.onas que edifican otraciglesia dedicada al mártir San Vicente; yJa constitución en ella de una c.omunidad monástica veinte añ.os más tarde, el traslado'en época de Silo (774-783), de la residencia regal de Cangas de Onís, sobreelSella, aPravia, s.obre el Nalón, y la ~i~-- ~:~~~::~~~d:.Oviedo y d traslado de la capital a esta ci\ldad e!1 época de Alfonso,U, :§! jalonan las etapas de esta toma de posesí.on.delsueloasturiano. .--.ll~f!\'e!ºl.o "on el mismo García de Cortázar; la labor de recuperación del territo, objetivos claramente relaci.onadosentre sí: populatio patriae, res¡~u­ ratio ecclesiae. Del segund.o de ambos aspect.os nosocuparem.os más adelante. En cuanto al primero, hay que tener en cuenta que el reinado de Alfons.o n es el momento en que se inicia un proces.o histórico que va a tenerimp.ortantes consecuencias en el Mur.oa 90rto, medio y largo plaz.o, la repoblación de Castilla, .. Si bien más adelante n.oS referiremos aíafundaClÓii-de monasterios como parte dela.organización eclesiástica, hay que tenereucuenta.ahora que en los Anales Caste~ llanos Primeros se n.os dice que en el año 814 «salieron de Malac.oria los foram.ontan.os y llegaron a Castilla». Sánchez-Alborn.oz estima quese trata de un grup.o de mozárabes procedentes de Malacoria, barrio de Brihuega, en la pr.ovincia de Guadalajara, que huyendo del hambre que asolabaAl-Andalusse.habría dirigido a poblar en Castilla, n.oticia que hay que poner en relación con las que menci.onaremos más adelante sobre la fundación en esta región de la sede episcopal de Valpuesta y l.os monasterios de ~. Taran",), Tobiellas y Asia. En 824, un conde al servicio de Alfonso U; Munio'Núñez, establece a algunas familias c.oncediéndoles una carta puebla, en la moritaña palentina, «entre osos y venad.os», en Brañ.osera, n.o lejos de una antigua vía romaua«por la que transitan los astuentre una y otra vertiente de la cordillera" y, al mism.o tiempo, crean una iglesia dedicada a san Miguel Arcángel. ,-,--,... ..... A mod.o de resumen, se ha puesto de relieve en:relación con estos hech.os, que, de 26 document.os relativos a Castilla y anteriores a 910, 16 se refieren a la repoblación y 13 de ellos son anteri.ores a Alfonso III (866-910), con lo que queda clara la imp.ortancia a estos efectos de los reinados de sus predecesores, Alfonso II (791-842), Ramiro 1 (842-850) y Ordoño 1 (850-866).

t:...__

EsTABLECIMIENTO DE LA SEDE REGIA EN OVIEDO

~~;;;~:~;~:~~~~;::~,una de las noticias más_notable~,gll'~l",c:rónica de Alfons.o III nos
E-.
8'-¡inchel~,Alb()rn<oz,~stimaquedebi6hacerl.o el mismoaño 791, apenas vuelt.o al trono.

reinado de su bisabuelo es que estableció el solio del reino en Ovied.o, y

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Lo que quiere decir esta expresión noS lo ~xplica el mismo Sánchez-Albomoz, al establecer una triple distinción entre los térmmos sede, sollo y tr?no: afirmando. qne en la sede regia está el solio regio y en este el tr~no real. Por .conslgmente, a p~r de ese momento, y hasta principios del siglo x, OVledo se convIerte en la sede regla del reino de Asturias, en la que se halla el solio regio y en él el trono. . Con ello el centro político del reino se ubicaba en un lugar caract~nzado por su emplazamiento eminentemente estratégico, situado en lo alto de una ~olI?a, en el puntode articulación entre la costa ylallanura central con\lla~ores ~oslbllIdades de exploüicrónagrícolade laregión; y los vallesdela cordillera, en unlmportante nudo de comunicaciones desde el que podían dominar los valles del.Nalón, el Caudal y el Narcea, vías de acceso aAsturias desde León, Galicia yCantabn~. uuuu____ .... p()r..:otra.parte,eseJugard~bíªtenerun_s~gnificado~~~cl~lpara él, ya qu.e en e~ dó"umentoenqiiedota.solemnemente, ·elaño8 12,Iaígleslaquelrabrn-constrUldo allI ____._uudédi¡iadlfatSJ\lvador, afirmaen.primera personaq\le.9:uo solus natus locoque renatus ex!iti, lo que quiere decirque-aílífiaIíla: íiacíaoy"fetlI[C"fdo-;=entiende-que-a-hl-fe por el bautishiP;.aé1permanecerá vinculado toda suvida, y enél descansará al final de la íriíshiá¡COJ1l.0 declara expresamente la Crónica de -Alfonso III: «Descansó en paz en su tUJnba de-Ovíeoo». .. . . c:.::.:c:Esprecisorecordar que lo que se crea a principios ~el siglo IX no es ~na capItal

~polítieaoooadministrativaeneLsentidoque.actu~ltií~mf~~uen.en e~tasexpr~slone.s, ~or­

que tampoco se crea una ciudad, sino una resIdencIa regla, «s~desreg!a»: sumlar, guardando todas las distancias, a Aquisgrán, en el caso del Impeno Car?lmgI? CuandQsttaP\1IlaqueOviedoes una ciudad fund~da porA~fo?so U, se está mcu~endo en un auténtico anacronismo. Hace años GautIerDalche hIZO notar que «Ovledo .. , no tie~etodas.las.funciones de ciudad, pero sí algunas: quizá no sea del todo ~na cmdad, pero sí es una "pre-ciudad"».Por mi parte, yo acentuaría el sentido negatIvo de esas . ' ., . afirmaciones del medievalistafrancés. . -Ante todo, llama la atención el momento tardío en que eltérmmo ClV!t~s, cmdad, se-iit.t1íza aneferirse a Oviedo. En las primeras fuentes n~ativas altomedleval~s, no aparece ni una sola vez, ni en las dos versiones de la Crómcade Alfonso UI, m e~ la ómca Crónica de Sampiro, ni en la CrónicaSilense,Se emplea una sola ~ez. en la C.r Albeldense, cuando atribuye su fundación a Alfonso III:.«Ab hoc prmclpe omma te~­ pla Domini restaurantur, et civitas in Obeto cum régiis aulis edificatur.» En cambIo, \ se califica constantemente de ciudades a Talamanca, Lugo, a León, a SevIlla, a ~a­ drid;.alas conquistadas por Alfonso 1 (739 757);-alasrepobladas por Ordono 1 (850-886), a las repobladas por Ramiro U (931-950) y a las .gallegas. . La primera vez que en la documentación del monasteno de San "ylc~~te se e~­ pleael término civitas es en un documento sin fecha, pero data~le a p~nclplos del SIglo .XI, en el que se vende una tierra junto a la puerta de la antIgua cIUdad de Lucus
0

. .. d 'b . 1 Asturum. Ciertamente estos usos lingüísticos propios de las crómcas pue en atrI mrse a a diferencia existe~te entre las antiguas civitates romanas Y las surgidas durante la alta EdadMedia,. entre las que se cuenta la propia Oviedo. Aún así, se ven confirmados por las fuentes documentales. ... . En el documento de dotación de la catedral de Oviedo por Alfonso U, ~n 812, al que acabo de referirme, el término civitasno aparecéni una sola vez y a OVledO se le

califica simplemente de locus, mientras que en el falso en que Alfonso UI aparece don~do, en 89?, a la Iglesia de .Oviedo todas las iglesias de la ciudad, su castillo y su palacIO, el térmmo que se le aplIca es el de villa. La primera vez que en la documentación del monasterio de San Vicente se aplica a Oviedo el calificativo de civitas es en 1003 Únicamente en la documentación elaborada por la cancillería del obispo don Pelayo: en la que encontramos el término urbs para calificar a Oviedo. Que estas variaciones terminológicas no son simplemente fruto del azar ni del c~pricho ~o. indica el que desde siglos atrás, en el ámbito de la sociedad y la cultura hlspanov\Slgodas; quehmto peso siguen teniendoenlaAsturias altomedieval se establece-unadistinciónmuyclara entre laspalábrás «urbe»y «ciudad» en función de la realidad que designan. Así, Isidoro de Sevilla establecerá su famosa definiciónde ciudad, «Urbsipsa moenia sunt, civitasautem-nonsaxa sed habitatores es-deGir,-<daurbesecompone deedificiosrpero.laciudad no consiste en piedras, sino en habitantes», claro que lo subyace no es una mera rea. . . decir, precisamente lo que se halla totalmente ausente de Oviedo hasta fines del siglo XI, por lo menos. Determinar en qué consistía esa sede regia resulta mucho más difícil. . Sabemos que había sido destruida porlos musulmanes en 794 y 795, Yque el histonador musulmánIbnAl-Athir, que nos relata el acontecimiento la califica como <<la d~ las iglesias». Por consigui~nte, s~ trataba de un conjunto de edificios religiosos, dedicados al culto; yde cuya edificaCión por Alfonso dan cuenta las crónicas contempor~neas, que presentan al monarca como un gran constructor, aunque, como ya hemos ViStO, en algunos casos haya reconstrItido iglesias levantadas por su padre. La Crónica ~lbeldense afirma de él que «Construyó en Oviedo, en estilo admirable, un templo de~cado alSalvador7a los doce apóstoles de piedra y cal, y una iglesia bajo la advocación de Santa Mana con tres altares, así como una basílica dedicada a San Tirso con admirable técnica ycon muchos ángulos. Decoró todas estas casas del Señor con ~cos y column.as de m~ol, con oro y plata. Al mismo tiempo, embelleció los palacios reales con dlvers~s pl~turas». Y la Crónica de Alfonso III completa esta noticia, al afir~ar que ~n la IgleSIa del Salvador el altar principal se hallaba flanqueado por dos senes de se~s al~es, en los que ~e hallaban depositadas reliquias de los doce apóstoles, qu~ en la IgleSia de Santa Mana había otros dos altares en honor de San Esteban y San JulIán, que a los pies de la misma había dispuesto un espacio destinado a enterramientode los reyes, y, en fin, que, independientemente de estos tres edificios a la distancia deaproximadamente un estadio del palacio, había hecho construir otra iglesia en memoria del mártir San Julián. Elllam~do Libro de lo~ Testamentos de la catedral de Oviedo, compuesto por orden del obiSpo .Pelayo haCia el año 1118, nos ha conservado la inscripción que fi.. guraba .en las láp,das fundacionales de la iglesia del Salvador, en la que consta que mismo lugar en que Alfonso II construye la nueva iglesia había habido otra anterior, edificada por su padre, Fruela 1 y destruida y profanada por los musulmanes hecho que motivó la decisión de su hijo de construir la nueva. Y la dotación de l~ _ .. . ... de noviembre de 812,.dejaclaro que habían sido dos las cc.:.... iglles'iasconstruidas por Fruela 1, la dedicada al Salvador y la consagrada a los santos c--J"uliányBasilisa, -

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Aun así, el conjunto se halla incompleto como sabemos a través de las constru~­ cionesllegadas hasta nuestrosdíasyde una fuente escrita e~ la segnnda.décad~del SIglo XII, la Crónica Silense, que, al referirse a Alfonso JI, ana~e la basíhca d~cada a Santa Leocadia, sobre·la que habría dispuesto un local destinado a la adoraCIón del Arca Santa. Nos hallamos, por consiguiente, ante un conjunto de cuatro importantes edificios religiosos contiguos, San Salvador, Santa María, San Tirso y S~ta Leocadia,que el 'monarcahabía'hechorodear,de:un'muro yabastecerde agua mediante un acueducto, y que;üülependiéntemente de hallarse dedicados a un culto ~ertementevincUladoal monarca, preselltan la particularidad de dedicarse a enterranuent~y lugar de culto. funerario.Aellos hay quéáñadir el monasterio de San Vicente, surgIdo durante el rema.. . .. . . baños, triclinios, .

Ellcuanto a las que eran meiarJ.ostre5 más importantes: Cristo, bajo la advocación de Salvador,la cruz y las reliquias; .... .. .. . .... •...... .... . . . . . . ... . . . ... Lipnmerameparééeéxtraordinartamente significativa,especialmentesLtellémosencuelltaqul'todaladiscusión del Adopcionismo gira en tomo a la figura de ·Crismya'su'humanidádd:>Ü6denoviembre. de·S12; AlfonsoJI-ofrece:al~Salvador-1a másimportánte delas.iglesias que ha construido en Oviedo, e iniciad documento con una profesión defe,.un.extraordinario himno a Cristo, escrito en prosarimádá,-en el que Esté'a.paréCecorno-fuente delavida,principio y fin de todas las cosas, miembro de laTIü;¡d~d,¡>alªb.rá(\~(l'~Cír~,p¡'fo~taiIlbiéhcomo rey de reyes y rector deJa historia; y ene}queelmonarcase_dirige.a.Cristo,en espera de que Él le de un~res~uesta:la protecciónpará ély para el pueblo que Cristo le ha encomendado, la vlctona frente a-los enemigos de la fe,la evitación del hambre, la peste y la enfennedad, y el perdón de los pecados; queelllamentalidadddautordeltexto son el origen histórico de la situación cOlltemporánea: . - ---~~--'~~7-~-'~'-'_.~--... .. " - ~ .. ,. ,_ En cuanto a lacruz;cÓllviellerécotdartres datos: el primero que laprimeraigle" sia construida por Favil~{737'739)en Cangasde Oníssehallabayabajo la advocaciÓnde la cruz; él segundo-estác{)~stituidoporla cruzq~e, d~acuerdoc~n lainscri~­ ción qne figura en su reverso, el nusmoAlfonso JI,.hum,lde s'ervo deCnsto; ofrece la Dios:en-SOS,yenJa.quefigura e1.1emadelmonarca Roe signo tuetur pius, hoesigno vincitur inimieus, de fuertes·res{)nallcias constantinianas; y en elque-vuelve aap~ecer la función protectora, ell·éste cásodelacruz. Se trata dela llamada «Cruzdelos.Angeles», una de las muestras más importantes de la orfebrería altomedieval peninsular. El tercero es que la representación de estiúllismacruz, acompañada del alfa y la omega, y de las que posteriorrnenteAlfonso IIIdonará a la misma Iglesia de Oviedo y ala de Compostela·: se multiplica aepartir de ese momento en manuscritos y edificios, hasta convertirseell emblema del reino asturiano. Esa Cruz de los Ángeles, precisamente por su eminente condición de símbolo, se muestra.como un polo entorn:oalcualcristaliza precozmente 10 imaginariodela época, cristaliiaCión que ya aparece realizada enla CrónicaSilense, escrita enla-segundá· . décadadelsigloXlI; en laque se describe su origen como obra dedos ángeles quese habrían presentado ánteel monarca en figura de peregrinos, fillgiendoserorfebres;--

En fin, por 10 que se refiere al culto a las reliquias, volvemos a encontrarnos con un fenómeno muy semejante al que acabamos de describir, que nos lleva desde la realidad tangible a la imaginaria. En cuanto a la primera, el problema fundamental es el del origen d~ la.s reliquias ve?eradas en Asturias a principios del siglo IX, y la respuesta más veroslnul parece la nusma que Fletcher da al de la procedencia del culto a Santiago que hace acto de presencia en el norte de la Península por las mismas fechas. Tanto cultos c~mo reliquias se desplazan de sur a norte peninsular durante los siglos VIII Y IX a medIda que sus devotos huyen del dominio musulmán. Tal ocurre con los restos de santa Eulalia de·Mérida transportados a Asturias desde Mérida durante el reinado de Silo {774-783),en-honor de santa Leocadia, cuyo culto había florecido en la Toledo visigoda, Alfonso II construye un templo que es la planta inferior de lo que hoy se conoce eomo «Gárnara Santa», y el monasterio gallego de Samos fue refundado y dedicado-a-San-Julián-por~l.abadArgerico, un inmigrantedeLsur.musulmán, entre S42 y 850.. Almismo .tiempo, di~ponemos de una serie de documentos que nos muestran.a eWlgrantés del sur afincándose ,enJ¡erras,d~l norte. y es en este punto donde hace acto de presencia laoír~ ~;~lid-;;d,~i~~¡Ill~ginaria, porque ~l autor de-IaCrónicaSilense, en el segundo decenio del siglo XII, al hablar de la basí11Cade·Santa-Leocadia,construida por Alfonso H, afinna que sobre ella había un .Ioc.al en ~Ique los fieles p~dían adorar el Arca Santa, es decir, el gran depósito de rehqUlas extstente.en1alglestadelSalvador de Oviedo, cuyo contenido Alfonso VI califica de «increíble tesoro»; al proceder solemnemente a su apertura el día 13 de marzodel075.y es aproximadamente por los mismos años en que se procede a su apertura cu~ndo se pone por escrito una serie de relatos, obra de Pelayo (1101-1130), obispo de OVledo, y del autor de la tantas veces aludida Crónica Silense, que tratan de dar respuesta al problemade-suorigen, relatos que bordean, si no entran de lleno en el terreno de lo imaginario, que probablemente recogen una tradición surgida en los medios eclesiásticos de Oviedo, y de acuerdo con los cuales el Arca Santa tendría su origen en donde habríásido fabricada, de madera de cedro, y de donde se la habría hecho salir, llena de reliquías, con ocasión de la conquista de la ciudad por el monarca persa Cosroes Hel año 614. Tras viajar a través del norte de Africa, habría llegado a Toledo ~onde habría pennanecido hasta la invasión islámica de 711, momento en que .. SIdo trasladada.a.Asturias, preciamente por ser una tierra de difícil acceso. A partir de este punto, el relato establece un estrecho paralelo entre el Arca de la Alianza Antigtlo l'e_s!l![tlent;Q_y~"LArcaSanta, y entre Salomón, el constructor del primer templo de Jerusalén, y Alfonso JI, quien, tras la victoria obtenida sobre los musulmanesen Lutos (794), habría decidido construir un templo en Oviedo que sirviese de real Arca, la basílica del Salvador, junto a cuyo costado meridional habría cons,~~;.;:Ia:llamada Cámara Santa, cuya planta baja ocupa la basílica de Santa Leocadia, ¿ la superior era la iglesia de San Migtlel Arcángel, en la que el monarca depoel arca, creyéndo;afinna el obispo ovetense, que ese hecho «redundaría en la soli"'~"".,'~ su reino y en la salvación de todo su pueblo».

=!

en Oviedoantes deLepiscopado del catainte,ntó abrirla, y el hecho de que las crónicas ~turianlasnoJa-lmencl¡on,ennadaquie~edecj¡, puesto que tampoco hacen referencia al-

;¡~;~:;~!~~~~:,:~:~~~:~~.~qu~e~:s,e:~pu~;e~:d!~e atribuir a este relato es objeto de apasiona-

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guna a nn hecho de tanta trascendencia como el hallazgo del sepnlcro del ~pó~t~1 Santiago en Compostela en el reinado de Alfonso n. Por el contrano, en tn1 opmlón, la coincidencia entre ambos acontecimientos abona 10 que para mí es fundamental, la relación entre los orígenes del culto a las reliquias de Oviedo y la figura. de Alfo~so n. Sólo teniendo en cuenta esta relación y su propio programa resulta posible explicar la enorme fama, incluida la de santidad, el halo de que le han rodeado las crónicas medievales.
3.3.
DEScuBRIMIENTO DEL SEPULCRO DEL ApÓSTOL SANTIAGO

........~.~.~.~el.:ámbit<Lddosjenómenosque estamos analizando, durante el reinado de AJfonso..ILse produce unac~;;-t;é¡m¡entoqüe:Ya·a:IeneF~una· enorme'influencia en la .......~_~ el1óJuciÓnposteri.9.!nl)sQI{)d(l:I~.ss()~~.<ia~es p.e1l1nsulares, sino también de I~s europeas, especialmente a partir del· desarro[]oque expenmenran'tas¡reregnnaclOnes a partir del siglo XL . . . . .. . "':"Hoyparece claro que en eUugar que hoyes Sañtiagode Com?ostela eXistía u!, centr()de culto paleocristianó; enelquese'cohservabaunente~amlento sagrado pnmitivo;:o.bjeto <le devoción, al menos, hasta principios del Siglo VII. Por el mismo tielll]Jo:eIFquepareeeque:sedesvanecela.e",~i:leifs¡¡c¡¡;rqíieo:lógica'en Comp?stela, tenemos.la primera indicación de culto a uno de los santos de nombre Santiago en el sur de la Península, en Mérida, en el mismo momento, también, en que algunos clérigos.de()ccidenteempiezan.aafinnarque elapóstolSantiago el Mayor había predicadQen España.. . . . . . . . . .. . . . '. ... Por otr~ parte, existe un contextophiusibIe en el que podemos situar una corriente hacia el norte de la devoción de Santiago: el delos inmigrantes procedentes del sur que llegan a repoblarlas tierras del reino de Asturias, y en páginas anteriores hemos aludido a los orígenes del culto al apóstol durante elreinado de Mauregato, el usurpadi>idel'tióiió de Alfonso n: ......... . La primera evidencia de qne disponemos de la creencia de que la tumba del apóstol estaba en España data del siglo IX. Se halla conte~ida en el Martirologio d~ Us~r­ do.deSaintGennain des Pres, que fue' acabado hacia 865.Usuardo había viaJa"" a Españayseguramente había obtenido su inforinaCión sobre Santiago en el transcurso deeseviaje;.· .. ..... •.... ..... . . El relato más antiguo que tenemos sobre'el'hallazgo'de la tumba del apóstol nos ha llegado en un documento muy tardío; que contiene una concordia entre el obispo de Iria, Diego Peláez, y el abad del monasterio de San Payo de Antealtares, Fagildo, celebrada en 1077, en la que se nos refiere la tradición compostelana tal como se hallaba en aquella fecha, de acuerdo con la cual, durante el reinado de Alfonso el Casto, un anacoreta llamado Pelayo, que habitaba:1l6Iejos.del sepulcro; había conocido su existencia mediante una revelación, traslo que se les había revelado también, mediante señales luminosas, a muchos fieles de la iglesia de San FélixdeLovio, que comunicaron su.:visión al obispo deIria, Teodomiro, cjuien;tras tresdíasdeayuno,se dirigió al lugar descubriehdoel sepulcro hecho de losas de máfinól;ysé'apresur6a comunicar su ha- . llazgoal monarca; el cual habría edificado en eHugar tresiglesias, la primera dedicada al apóstol;lasegundaen honor de San Juan Bautista;y la tercera dedicada al Salvador,

san Pedro y el apóstol San Juan, y en la que habría establecido una comunidad monástica, origen del monasterio de antealtares. Hoy resulta posible tratar de captar lo que en este relato hay de histórico, contrastándolo con la infonnación que nos proporcionan otras fuentes. El hallazgo debió tener lugar entre el año 818, momento en que el predecesor del obispo Teodomiro, Quendulfo, todavía se hallaba vivo, y el 842, año de la muerte de Alfonso n. En unas excavaciones realizadas hace años se descubrió, debajo de la nave central de la actual catedral de Santiago de Compostela, el sarcófago del obispo Teodomiro con la fecha exacta de su muerte, 20 de octubre de 847. El hecho de que hubiese elegido como lugar de su enterramiento nosucatedraldelria, sino el lugar donde se habían hallado los restos mortales de Santiago, indica que se trataba de un lugar especialmente venerado como santo, como viene a confirmar; unos veinte años después, el ':::::--- Itesltirrlonio<de Usuardo. Y; en consecuencia,uno.de-los-problemas-más importantes en relación con el descnbrimiento es por qné Teodomiro acabó de convencerse de que las
-

1i~f-'--T,llii~;~:;!C~:~:~;:~'~e~~a~'i~~~~~~ Santiago_.____n, se conserva el documento, un ----'___ Por lo que se refiere a la intervención de Alfónso
tanto alterado, y por ello, datado por unos en 829 y por otros en 834, en el que Alfonso n concede a Santiago apóstol y al obispo Teodomirounárea de tres mil pasos de radio en tomo al sepulcro del apóstol recientemente descubierto, que él se había apresurado a visitar con los magnates de su palacio, haciendo. construir sobre él una iglesia, como queda manifiesto a través del acta de consagración de la nueva iglesia dedicada al apóstol en Compostela por Alfonso nI, en 899; en la que este monarca declara que su bisabuelo, Alfonso n, había construido una primera pequeña y de piedra y barro. Aparece así un segundo gran centro de culto en el reino de Asturias, que Alfonso n configura de forma muy semejante a como había configurado Oviedo: un conjunto de iglesias protegido por un muro. Un programa político y su aplicación Es sobradamente conocida la afinnación realizada por la Crónica Albeldense de que Alfonso n (791-842) hizo revivir en Oviedo toda la constitución política de los visigodos y toda su organización eclesiástica: «Omnemque Gothorum ordinem, sicuti Toleto fuerat, tam in ecclesia quam palatio in Oveto cuneta statuit», afinnación que se '=iint¡,rpl:eta en el sentido de que lo que el autor quiso decir fue que el reino asturiano empezó a organizarse a fines del siglo VIl! y principios del IX. Pero es importante tener en cuenta que esta organización se llevó a cabo de acuerdo COn un programa explícito, que este programa tiene un contenido eminentemente histó",.,neo, y que en él se contemplan el presente y el futuro en función del pasado. Ese programa se halla plasmado en el tantas veces citado preámbulo de la dotade la iglesia del Salvador de Oviedo por Alfonso U, el16 de noviembre de 812, en que el historiador Pierre David, hace ya muchos años, vio recogida una tradición ;clistinta de la que se fonnula en el ciclo historiográfico de las crónicas Albeldense y de ::::;"l~[)m¡o ULTras exaltar el papel providencial de Cristo_como artífice de la historia, en del cual brilló entre todos los pueblos el éxito de los godos en Hispania, señala =llrpn'pcltelltesolberbktde éstos, ofensivaparaDios, como causa de la pérdida del reino

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por el rey Rodrigo y de la victoria de los árabes el año 711, desastre del cual la diestra de Cristo hizo surgir a su siervo Pelayo que, elevado al poder, luchando victoriosamente, destruyó a los enemigos y defendió al pueblo de los cristianos y los astures, y un hijo de su hija, Fruela, fue ensalzado a la cúspide del reino. Es el hijo de este Fruela al que las crónicas presentan como un gran caudillo militar victorioso, el que se dirige a Cristo para pedirle que dirija su mano victoriosa contra los victoriosos enemigos de lafe. .. Ante'esté texto, me parecepertinenté hacer. tres observaciones.La primera es que no se trata de unpunto de vista meramente personal, sino también de las concepciones de un sectorde la elite dirigente del reino. La'segunda;'que e¡modelo de conducta, tantO'anivelpersonal; para el hijo, como política; para el gobernante, es el del padre, ·---lF",.!,,~terizadocpor.J=cr6nicascpº.steriores como: «~sper()de costumbres» y «que.había·obtenido muchas··vicforiás>>:tanto:sobre-los musulmanes; como sobre los ---.--.~aneg.o.s;L"J~[<i.era;:.q'!éeneLtextose.percibe.una.clata contraposición entre e1destino histórico de los godos, que se cierra con la derrota ae711,y el de los crisuanosy.asfures, que se inicia bajo la dirección de Pelayo y se perpetúa bajo la de lQ$:l)'lf~mbrosde su estirpe ala que pertenece, en \íiJ.eiidirecta,el propio Alfonso, que se caracterizan por desarrollar uná pólítica-íilllitarvictoriosa; ...... =:Deacuerdo.conesto; la única posibilidad que queda, a mi entender, de interpretar '.. '·'ii~fóñso-m:,omo·eHnidador.de.una:polÍtica~lleogotiCi¡¡fáis..suponer que ha buscado conscientemente reanudar una tradición político administrativa que se había interrumpido con el colapso del reinohispanovisigodo. ••.•:por:consiguiente¡.resulta·perfectamente:lógicoque.Sánchez-Albornoz, a la vista deloescueto..de.1a infonnaciónquenosprop'ófcioluila Crónica Albeldense, se pregunteen qué pudo haber consistidoJa restauración' ¡¡el orden gótico en la Palacio, y que su respuesta, taxativa, haya sido que «la organización del viejo «Palatium regis» visigodo no volvió a nueva vida» y que «no tenemos noticias de que en Oviedo resucitaran las complejas jerarquías del «Aula Regia» y del «Officium Palatinum» anterio-

bían repuesto en el trono tras la rebelión del año 801 y su reclusión en el monasterio de Ablaña. En todo caso, ~I asp~cto eclesiástico es el más visible de la reorganización del reino, y parece ?aber ~nclU1do dos aspectos: la creación de un obispado en la sede regia de OVledo, a Im!taclón de la e~i.stencia de una cátedra episcopal en la sede regia de los godos, y la reumón de un concilIO en OVledo, a ejemplo e imitación de los concilios toledanos. . En el documento de dotación de la iglesia del Salvador de Oviedo, de 16 de noViembre de 812, tantas veces citado, suscribeu-cincoobispos, cuatro de ellos, encabezado~ por un? de nombre Adaulfo, que por otras fuentes sabemos que era el de Ovie-

~

H_~_ ~d~?:,:~s:I:;n~~m~~enclón deuna anota?lón muy posterior del obispo Pelayo (1101-1130) sabesede, y el ~ltimo el de Calahorra, Récaredo, tres abades y un arcediano. A travésde
. cabo motivo de sureuUión era la consagracióndelaiglesia,que habían llevado a de octubre anterior. .' .. . . . '.. '.. . . ... '.. . reunido en OVled.o en 821, q.ue el historiador francés Barrau-Dihogo ha calificado de «un cúmulo de ~ncoherenclas y absurdos», en el que se acuerda erigir a Oviedo como sede metropolitana, y nombrar a un arzobispo, y que, a pesar de ser falsas, pueden haber conservado el recuerdo de una reunión conciliar, que no tiene por qué haberse reunido en esa fecha, y en la que se hubiera adoptado la decisiónde convertir a Oviedo en obisado '-o lP.o , crear el cargo y la función de arcediano, y restaurar las restantes sedes episcopae En cualq~ier caso, la Crónica Albeldense califica a Oviedo de sedes regia, y En 8.81, un texto ngurosamente auténtico y perfectamente seguro da la lista de las dióceSIS ~e la época, ~nu1I':erando a sus titulares; esta lista comprende, además de Oviedo, la r~gla sedes, las IgleSias gallegas de Lugo, Mondoñedo, Compostela y Orense; las iglesias portugue~as d~ Braga, Oporto, Lamego y Coimbra; las iglesias leonesas de León .'.. Astorga; la IgleSia alavesa de Velegia y la iglesia castellana de Osma. . Sin embargo, la sede episcopal de Oviedo, situádaen ¡,¡ centro del reino no fue la "U"""a erigida durante el reinado de Alfonso n. Como ya hemos visto, en los'primeros del Siglo IX cOlUlenza la repoblación del territorio que va a denominarse Castilla, que se halla estrechamente relacionada con la organización de los centros c::;i.,:Iel¡iá,¡tic:os, uno de cuyos aspectos más importantes va a ser la creación de monastehos, como el de T~anco, fundado en el valle de Mena por el abad Vitulo y el presbíteen el ano 800. Y, por esos mismos años, hacia 804, un personaje llamado que aparece con la dignidad de Obispo y que procede del sur, lleva a cabo la repoblación del valle de Valpuesta, en el que funda una diócesis, y de cuyo lugar pasa a valles de Govla y Losa para proseguir su acción colonizadora. A estas dos sedes episcopales hay que sumar un buen número de nuevos monas'C:d¡eTarq;~ulceov,ienen a añadirse a los ya existentes, de los que sólo en Castilla, aparte del •.... surgen los de Tobiellas, creado en 822 por el abad Abito y el de Asia funen 836 por el presb~tero Kardel~us y su padre, Valerio, cuyos pobladores proceparte de Cantabna y VascoUia, y en parte de tierras situadas al sur del valle ::nJledio,jeIEllro o de otras tierras bajocontrolmusulmán.. ' Por consiguiente, resulta bastante claro que fue setenta años antes de la lista de mencionado párrafos atrás, en pleno reinado.deAlfonso n, cuando se

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1""'8aI711». . . '-.~__..

Co.. •• __

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y otro tanto puede decirse respecto a la restauración del Orden Gótico en la Iglesia «sicut in Toletofuerat», cuya consectiénciamás'visible fue la ruptura con lajerarquía eclesiástica metropolitana peninsular;que'noparece haber sido consecuencia de la querella del Adopcionismo, es decir; que se hubiera dictado para cortar amarras entfé:láheterodoxia toledana y·laortodoxia.norteña;.Por.consiguiente, dicha refonna debería interpretarse como «proyección.deu¡¡-orgullosointento de elevar el rango integral de la pequeña monarquía». ........En.conclusián, Sánchez-Albornozse inclina a reducir la restauración del orden gótico atribuida a Alfonso 11 a la fonnulación de una idea llamada a tener profundas consecuencias en la historia posterior, el llamado «neogoticismo asturleonés», es decir, la consideración de la monatqUÍaasturiimapriíneroyde la leonesa luego, como directas continuadoras de la visigoda. .... Sin embargo, conviene no olvidar que el propio. monarca, los cinco obispos y, al iUénosveintiocho de los cuarenta y un testigos qué suscriben el documento de 812, es decir,;l sesenta y ocho por dento,que,en.ullac:¡o"tan solemne, se supone que serían 'íillembros:dela nobleza inmediataalmonátcay..personal del palacio; llevan un nombre gerrn.ániCo, de manera que sé ha pretemlido:vet en ellos a los «fideles» que le ha:

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sentaronlas bases delo que, andando el tiempo, habría de ser esta estructuradaorgani· zación ec1esiásticadel.rein0,.d.e,h.~tllr!as, yque.esas.bases se sentaron a travésde1aac· ción delamonarquía,cúY9s poderes en cuanto se refiere a la gestión de los asuntos eclesiásticos eseyier()n:considerablemente.aumentados.

Et Dominus in cireuitu populi sui, Ex hoe nune el. usque in saeeulum.

5.. El reino de Asturias, una encrucijada de culturas
"_,---="~~:':~:. _.,-:" _ .-::.=;:-.~;¿:-;=:.::":;'-.;::"C'
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Ese paralelismo textual refleja otro más profundo a través del que se equipara a Asturias. con Jerusalén.· la ciudad santa y segura por excelencia, la Jerusalén celeste, en el interior de cuyo·recintoamurallado·elmal no encuentra lugar. Laideadeseguri· dad, que seidenti.ficaeconelmismoDios, es lo esencial en esta imagen, y no tiene sólo uncaráctermetafíSicó~yaqlieerobispoJé da un sentido bien concreto en el relato so· bre la traslación deI·i.rca:aaas:reIigui!§,aFáfirmar que tras la invasióiltillisültilaila se había elégidóAs[uiia~ofuo'fúgiiiFde'.<I~stiÍlódé· aquella «porque· esatilistilá'patria (Asturias),amurall¡¡<la~1'9[éEoWs!áéülo,::,de los montes, no aseguraba ningún fácil acce· SoalosenémigÓs>",'E;sta:identiílcad6ll:deAsturias con una ciudad amurallada·no es el fruto:deuna dedui!ei6ft'ié:W'¡li.:II¡¡:;¡iElá'a taba p6¡Cmi a partir de las afirmacion€s4e·Pe. layó; siho que estetilisihi):18jhá:cédé¡ri¡¡:rieraexplícita al afirmar que: «Enestaciudad,
'A:~tuIi:a~'Hiue~~~:mz~;foaJSjTñ~~,'~'~>F_::_:'_--,
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. .Porconsigi¡íénié¡'f¡(ímagendeAslurias que manejan hoy los historiadóres de la Edad Media. ha ~ld6Tc-re1l'áli'~a:ilili~teráaltaEdad Media, y probabletilentétemonta susrruces hasta:lá::é¡lnca-=cIe:A:1fonslfrr;=perohay que añadir que no essóloerresultado presenciade'las:tiloritañas, sino también de la capacidad de resistencia de los hombres;··.· supuesto corlciUió
:··ZC·Y'·.J)(lJ sentido deesuesistincia;'laCrónica Albeldense nos da una idea, alreferirse

'.'.Ene

:b

f~~~~:~~~~~:;~~~~~:~~~·~~~~:~~:,~~aJmadre, afirmación que ha sido interpre· musulmana, ni a Mauregató (783·788).
eoil:l:ii'nlUe'rte,de,.M[auie¡¡¡¡tlj,;:i,n.~Z88

evisigodo, Rodrigo: «Los Sarracenos ocupan del reino de los godos,· que hasta guerras con ellos día y noche y luchan completo». Pero hay que tener en ya que las relaciones Ilohah sido de una evolución. ocupa, de los primeros emires omeyas, Abde(768-774), con quien sólo tilvorelacio· de Alfonso ID que mantuv.ola.pazcon Sil,ó(~174·78:3). del que la Crónica Albeldense afrrrnaquetuvo una re·

asturiano quedó a salvo de cualquier incur· acabaron los años de paz con los musul·

1

~~;~~;§~ª"1·~"~'~~A~LH~~akam~I

lanzaron abiertamentéillaOfehsi· (796·822) Y Abderrahmán II paz, esta ofensiva se prolongó Alfonso Il (791·842) Y Ramiro 1

~~¿:c~~~~~;j~~¡~~~~~:~~~~~~;s:e:ll~elv~;~ie~:n:eea(dando, desde la XIX, una explicación publicación porA!e· ~finesdel siglo

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basada en la hipótesis de la elección de Silo y Mauregato como consecuencia del apoyo de los «mozátaoes>5 partidarios del entendimiento con los musulmanes, y en u.na reacción contra el espíritu visigodo que representaba la lucha a ultranza contra los mfieles, y que recuperaría su predominio con Alfonso 11., . . . .Se trata de una hipótesis muy sugestiva y que puede contener elementos de verdad, pero que resulta excesivamente simplista, sobretodo sise tiene en cuenta que los elementos que intervienen en la realidad son bastantes más que los que en ella se contetnplaniPornóccifarníá~qlfe'dos,:hayquetenerencuentaelpunto devista.de los emi: resmllslllmaneS:,concraatn'enfe~de~Hicham 1; cuyaintegridad¡ piedadyvirtudson ala: . badas hastaclacsaciedad,y que 'sentía, según el historiador musulmáh IbnAI-Athir, .... también la situacióninferna de

una:íOomunidádmusulmaná

·tafalés>,;:.:.:=:=·=--==,:~·e-·e·"-c··'

su .-.. '-'" ....... ...... . '-BiFa:nuevasIni~t¿:~-:p;;iíticaereadaa partir del mómentóénqtie¡,eÜ:1.??,elfutuo rOAodJ\lcRa1unán Idésembarcaen Almuñécar y surge una dinastía que trata de crear una eñtidadpülítica'de tipo estatal en Al-Andalus, la 'asabiyya áctúa en el se~¡maoae ambos'sentiúo-s;::conYiitíéng,ºsten.factorde disgregación frente alas nuevas fuerzas políticas.a:glutinadoras.y.condi¡:,i<mando·las. posibilidades' dé actuación 'MIos-hUevos rñonatca¡;:musultnanes;.espeeialmente su capacidad ofensiva decataal-exterlprr "e ._. _, Desde 79-1 ,.elreino asturiimo es atacado casi todas las primaveras; y.Ja fre6uenCiá de 10sataqueshUbiera'podidollegar,incJuso, a ser alarmante. S.in embargo,unaaforrñnadasucesiWdééirtunstáricias' va a preservara Asturias de ñuevas invasiones duo
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:aflos:-"-"--- "--'~'--" -"~-"."--"-"-. 'C-,:",-~"_.,.-

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Eltesultado es que a lolargodel reinado de AlfoñsoII;etequilibriodefuerzas entre Al. Andalusyelreino de Asturias cambia sustancialmente,c Guáitdo· Alfonso muere encOviedo,..medio. siglo 'despul\S,'el teino.de·Asturiasno sólocsetnántienecen pie, vigorosoedndómito, sino que los emires cotdooeses ya no pudieron'pensar:des' pues:en:désfujfrle.e.:::~.::~.:c.: ,.. .._.' ~ ..._ :. .. 5.1.3 ... Desarrollo de las campañas .. ' Por consiguienté;-la coyUntura bélica def reinado de Alfoñso IIesdecisiva: De hecho, a'partirdeJacampaña d095, los volverán a penetraren·la Asturias enlaque tiene slÍsraíces la concepción de esa región ámbitó deseguridád:Gali" cianierQ,sobretodo,Castilla: secmiviertenen el destino' de las campañascordooesas. '-c.:''-ba'pulsi6tf:héllca:se:hallaeregulada por dos' condicionantes' fundamentales; , como ya .

el rein~do. d.e Abd Al-Rahman II (822-852) resulta posible concretar tales crisis, ya que ~m.ncIdIeron con I~s rebeliones de Mérida (828-834) y Toledo (829-837), y los m~vl1mentos de Tudmir (831),Ronda (826),.Las Baleares (834), Algeciras (836) y BeJa (838). En segundo, y en sentido contrario, las devastadoras campañas de los musulmanes an.da!usíes tuvieron por objeto, en buen número de casos, frenar los esfuerzos de l~s cnsuanos del norte por colonizar las zonas más cercanas a sus ciudades mas septentrtonales. Sánchez-Albotnoz se ha referido con frecuencia a ese flujo y reflujo de avances repobladores y e~pedicione~devastadoras, de manera que disponemos de numerosas pruebas de reaccIonescofenslvas,del,sur:contralas zonas recientemente repoblad~s: ~~chezc~lb~rn()~upó.neq~e:fue~nintentodecolonización del Bierzo y deJa pmmuva Casulla el que motivÓ'la Qcíblé'éarnpañadel año 791 que acabó con la den:o!a .de Bernmdo I en ~~río,Bur1;>iay,consj¡renunciaal trono a favor de Alfonso II; ladtngIda~ontra.Cantabna.en.8D5.,..enla.ql!.dO~.:!!lu}¡jjlmanes fueron vencidos en el valle del PIsue~ga y su caudilló. inÍle~o; féóía'porobjeto frenar la repoblación de la '----l/-"'-I.valta del mls~o: ~n fin.lag.ran batalladel,río Orón, junto a Pancorbo, en 816, en laque Abd.al-Kanm.lbn.MugattftacasÓ'~añtelasfuetzas de Alfonso II, aliadas con vascos y pamploneses,fue:motivadaporel:avancerepoblador en el valle de Miranda qu~ atesugua~ 10sdocu.mentos:del-obispocJuande-Valpuesta, a los que nos hemos re. ._. . fendo en págmas antenores: Lo que hay queevi@;d)ºLellcimª:<i~:tod(},esimaginarse dos Estados modernos ::.:~~~:~~s~ con una rígidal'olíticade·fronteras;éuañdo 10 que había en realidad era ce musu~m~-con-algunos-pueblos.insumisos-enelnorte a los que, de manera más o menos penódica, razziaba, con objeto de mantenerlos sometidos. cc'-:•..·. _.'_ A lo largo ~elos. c!~cuenta:añQsde:reillado de Alfonso, en no menos de quince se registran campa~~ dingldas ~esde Córdoba contra el reino de Asturias. En general, se expe~clonescombmadas.de.verano,.unadeJas cuales discurría por las vías ',,~~i;~;,~q~u;e;:uman Córdoba con Toledo, de esta última a Zaragoza, para remontar, a ~ el Ebro alc!"zaba Álava o.Bardulia;mientras otra avanza por la llamada la Plata desd~ CÓrOO?lnlMefida;porZáffioraaAstorga desde donde se dirigía, los casos haCIa Astunás"o galicill.·· ' ... De acuerdo con lo que ~enios visto en páginas anteriores, la Asturias con que tellÍanclue enfrentarse lo.s e1ll1res cordobeses sucesóres de Abd AI-Rahman I se había :\~~~~~dO en un remo éñ p1eiláorganización y dotado de un espíritu altamente "l.'Gom.to ya s.abemos:elcaJl\biode.coyunturabélica coincide con el acceso al trono e1ll1r particularmente piadoso y partidáriodela guerra santa, Hicham 1, en 788. más tarde, en ·eLverano de 791 dos expediciones se encaminaron hacia el rté;,'ur,a d.e ellas ~rigida h~cia Ála~ay Bard~lia, y la otra hacia Galicia que, en el cavuelta, a onllas del no Burbla, en el BIerzo derrotó a Berntudo 1, quien abdicó de Alfonso 1, qu.e fue ungido el 14 de septiembre de ese año. A partir del histo. ha. que:,do'estableceruna-relación'decausa a efecto entre la derrota de su abdicaCIón: «Berntudo; que había tenido la oportunidad de convencerse ~e'norelmí'el talento militar exigido por las circunstancias, recordó de repente

Q~.~~~:~s~~¿:~~t~~~~:~~~:~t'~;~~:~~~~~~;~l~E~:ndeclinó la corona, recorconsecuencia, abdicó». ~'

o:quean·taño.l,e.habl:áit,conf¡,riéloJla.c,id,en,del.diaccmadO», con lo que el verdadero

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

CONSOLIDACiÓN DE LA RESISTENCIA CRISTIANA

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dú1e,;:aconll1Í.úación, .hastaOvledo; deJa 'queSe!lpooero por segunda vez, pero. sm .....•.·....... 'COnsiglÍir::o.bietiy.Qsde:1!Iªy.o!:lIi~!IIlc~.a!lt()SdereurarsehaciaüSrdl:1b a . y,sinembar.' .••.•••..• ·•..••. j()¡;¡¡;~deié:iitQobte!!iº.9;#t.aserá ~Hli!~gf~~jl~nqllé}oscordobeses.pene·trerr·etl'la·regiónastunana.proplamente.):!i.cha................c. . . cc.:.::·, ......••.. ...•. ........ . . • ....... .,~dlii)jj¡mTmuere.el.27deabrilde:796,.enple.!!osP~Parativos.deJaexpedición es·...•tiyal;c.que;,p·oBazoh"s.qúelgXiºr@fqS¡:s.e;<1lI"i!!~;ákyalle••dd.Ebro,.toma·Calahorra Y 'G(¡1i!inúa'hlrdaCatltabria;deaccesQmenos.problemático,queAsfurias...•...•..'. .. . .' . ... . . ...~.:..Estas~ráJa última campaBa ITúlitar enviada desde Córdoba contra e¡reino astuC ::-::~c~ianiii.J:ij;l!~{);~años.,...de]j¡!.iº.::~g!!.ei:::c:{)!liel:acceso.del.nueyo.emirandalusí, Al.HakámI,cse.¡¡llre.en ª1_AndaIus.unperlodode.fevueltas;'queA1foriso n va a aproy~char.pa:ra~tomaflainiciativai:iiiHt¡¡r Y.establecer relaCiones .cada vez más .estrechas ~conceheinQJrªn.C.l1,~":;:_.~": . ..i . .. ' . . .•......•.....•.•.....' ........• ' .' \ . ..... ····.·.··~;:Deestas:últiinasuos ocupatemog'más'ilc:\erantecEncuantoalos-planesmilitares . '..... ···del.m.onarcaastlWenla¡5fimaverll·oelveram,de-798·sedirigióaJaciudaddeLisboa, se'apode~ÓcÍ~~íi;ilasaqj¡e6:Egemísmo·.otoñódos. embájadoressuyos, Basiliscusy Froila; sepresentaronenAquisgráíi Para. comuniCar a Carlomagno la noticia del éxito C)h'hacerle¡entregade,magnífiFos..tr<)fe(¡s;.cl~.gll."rrª,;:":......."....., . . . .... :... .. .... •.. . .....................: ...Ellluevo:emir"córd{)bés,~A¡'Hakariil.(]9.6,;,822),J!.o...sºl{)~.~'"y¡¡aencontfar, asu aÓÓesóáLtfól!O; cOllel. problema endémico de,lasrevueltasinternas, .sino.que también va:¡úénirqueJíacer frente.aun;fenómehonueyo,•.el.deJápresi!$n.frallca..en el.Pirineo taritooriefitalcómooecidental.ycaJa'alianzaentre.el.rejnQ'Jie·Asturjasyl¡¡monarquía franca ....:¡>O¡:Tóo¿¡íifserefiere:á'estí¡:últim.lfico.!lquistada;Geroriaen.]85,.B.arcelqnalo ~er.á~"n.801.>;:mi~ntras, en799,J.QsPª1!IplQl1eses habían dado muerte al gobernador .. Gm~Yá:a-~f~pi[ia¡.Mutarrifibn~Músa;:de:la'fanima=de;losBanuQa:si;.elevando.al podef'á'¡¡¡fátllilíavascona·de,los;Arista,oc;;·;;'·,,,., •..... :.... ,' . . ..... '. '," " .. , Aestas. nuevas circunstanciás~esporide la campaña de 801; dirigidácontra Alava Yíilfütura:Casiilla,yqíieCbtlStiroyóun~autériticQfr.ac~s{);ya que el ejército mus~lmán fué;dérrotado enlas . ' . ' . .. . vinoasumars~alapérdida<ie -Bareelona;'.' . •· •. "i;'):!Ís·lacampaña de80:3iclUe basó

·¡¡~... I?:1i~If<XJí~:Ye!!tl!lla;:la¡¡~gull~aentierráastu¡:ian!t;ene~,,:álle.de.Quirós, persiguié~­

problema sigue siendo el del motivo por el que se produjo esa repentina recuperación deJamemoria;·.··c·.......·......... '.... .....: ... .•...... '. .. . ' . La campaña del año 794 tendrá una resonancia liistóricaparticular; pórqueel ejército musulmán,habiendoperietradoe~Asturiaspo.r la ca~zada. de la Mes~,y habiendo.saqueado la nueva sede regia de OVledoy destrUIdo las Iglesias constrUIdas allí por.FruelaI, fue derrotado en el camino de vuelta en el lugar ~e L~tos por.Alfo~so n, Se¡:íúede decir sin exagerar que, a partir de esemo~ento, la hlston~grafí~ ~den(¡ficará ..sllofrgur~Gj)Jfes.a.gmll"yi~I{)r1.l',.guecoIlsagr~~sgl!1l11ll.~.~eEaudillo. ffilh~ar.. .'~:;';'~B.~~,@1plliía.'i","/.95tuvounsigno~cómplet:mle!1!~,gls.t!1l~0,.)'!I.qu'" el eJército m~­ 'sülmálEderrotóendos opasiónesalsoberano .astíir;Ja pnmera; entierra leonesa, al pie

~==~~:r:E:==~~~~:~:~y
vascones en el que las primeras resultaron

una serie de graves problemas que disminuyeron la capacidad de respuesta militar del emirato andalusí. En primer lugar, la creciente presencia de los francos en el Pirineo, que se plasma en la presión sobre Tortosay Huescay que culmina con la conquista de Pamplona por Luis el Piadoso en 812. En segundo, la inestabilidad interna de la socie~ dad andalusí, que alcanza uno de sus momentos paroxísticos, en el que estalla toda una serie de turbulencias: se fragua una conjuración de notables cordobeses contra AI-Hakam en 805, estalla en Córdoba una revuelta popular, en 806, alcanza su máxi'mo la endémica insumisión de Toledo, y en Mérida se mantiene otra durante siete años; movimientos; todos ellos, cuyavioi<'nta.represión~absorbió buena parte de las ·energíasdela·corte·cordobesa.·~... ·.· ·~·~·""·c··~· ••·"·" .. ··".···"······';··· . En realidad, AI-Hakam, antes de su múerte·en 822 ya no rovo la posibilidad de llevara cabo más que unaúltima gran campaña; en &16,Jallamada campaña de Wadi queculminó con el enfrentamiento a orillas del río Oroncillo; en el valle de Miranda de Ebro, de . .

A este desastre de los habitautes ..' cordobés contra el·emir; entre-julio de 817y.julio de & que estuvo a pun18, JO de costarle el trono, que fue reprimido con una gran violencia, y que cierra práctica. j:.=.,mlent.es·iln~in¡ldo; ya. que.AIHakamrvueree125delIlayode 822. .. ELemiratodeAbdal"Rahmanll(8220852)-es¡desdeelpunto de vista que aquí . ..... con una gran agresi~ vidad, que da lugar ala campaña de 823, enIá que el ejército cordobés se dedicó a sacc' quear la tierra de. Álava;.y.a la de 825,Jamayororganizll.da por el emir cordobés, en la intervinieron tres ejércitos, uno dirigido contra Alava y la naciente Castilla, y los "'~'ou'osaoscontra(j¡i1lc'iai que fueron derrotados.por.las.tropas astures en dos encuenuno a orillas del río Naharón, en la provincia de Lugo, y el otro en Anceo. Estos motivaron una segunda expedición excepcional, iniciada en diciembre del

'

~

~~j~~~~~:~~~:~:~~i:~~.~~~l~¡:~; emprésás, habían clJmenzadopredecesor, una seigual quehab'ia ocurrido durante el reinado de su dentro de la comu~
entreellM el problemadelosmártires mozárabes, que duró E:éc;:U,.a.'le.zlibl,edlell)s¡ná¡'gravfosproblemas de suemirato, Abd al-Rahman n reen 8381á guerra santa contra el reino de. Alfonso,que hasta su muerte, en 842, tiívocluesoportardos'cátllpañas anuales dirigidas contra Nava y Galicia. Sillelmbár¡¡o, no fueron éstas las únicas inquierodes procedentes de AI-Andalus a .. que hacer frente el monarca astur, sino que a ellas vino a sumarse la preen su reino del berébermuslllmán Mahmud ibn'Abd al-Yabar, dirigente de la ¡ljli,vaci6,tldle la ciudad de Mérida contraAbd·al"Rahman·n sofocada en 833, que so-

"~~~~~:f~:~:~::~~;\~e,!J~~l~~~UPudodedicat a atender con calma a las tareas de r cuidado de su reino. . .

'~l~~~~;;:;~~:ie~;~.~.~,~q~uI~·: e:~nl~l¡e estableció, junto con sus gentes en la región de Lugo.
~J

monarca asroriano en 838; fue derrotado y muerto en

~~~s~~::~~~~~~~;~:~~~~l~i~~;~~~i~!'~~:~!~~'¡~:~;¡a:elcastillo del la que .~ Cristina para agradecer aJa donación en rebelalgunos viejos tem-

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CONSOLIDACIÓN DE LA RESISTENCIA CRISTIANA

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plos del país. Ese mismo año, se producía la última expedición cordobesa contra AlfonsoU,'· .0',' ••.... ....•.••.•.....•..•

5.2;··RELACIONES CON EUROPA

5,2.1;
·

EllmperioCarolingio
es el concepciones del mundOyde la vida, una de culturáJatina con un Clirolingioun mo' Sán-

·~~~~¡~~~ª~~~~~~~:~¡.:nu:':li;tar~es:'.:ex:p:u:e:stosenésiaspáginas

únicas, entre otras, de las que se nos ha conservado la noticia ya que Eginardo escribe en su .Vita Karoli que «Además [Carlomagno1se vinculó a Alfonso, rey de Galicia y Astunas, con un vínculo tal que éste, cuando le enviaba cartas o emisarios ordenaba que no querí~ ser llamado de otra manera que su vasallo», pasaje que, apart~ dedenotar una relaclón muy estrecha, incluso de sumisión política, da a entender la existencia de contactos regulares que; por otra parte transcendieron el plano de lo oficial. Así, en 799, Jonás, futuro obispo de Orleans¡ hizo uri viaje a Asturias, tal como él mismo cuenta en un tratado escrito sobre el culto a las imágenes, y ese mismo año un monje enviado por Beáto de Liébanaviajó hasta Tours para'entrevistarsecon Alcnino el gran intelectual'de'la'coredeGarlomagno¡regresandocon'unacarta de éste dirigida a . .' ......, . Beato.
~·-·§..·2:·.2;

_. Or(genes·de-unoar.te-ecléctico;. el.p'imel'-perJodo;deLArleAsturiano

ieinorraneo pare.............••.. ,.oEsas::mlir§j:!lnesdebieron.establecerse en el moll1.entodela·polémica ·adopcionis-

...~tlF,yJfqUlren'Su-G.i~EliPali¡i~~c¡¡IÍÍpi~~tll,pi~()d.eSl.we~3:1e()~tuºl."~ec7.85;'Etberio:y

Beato afirtriilll. que:o<¿ciertamente ya corre un rumor, ya es públIco ynotono;.yse ha <Iívulgado no~oloporAsturias;sinopor todaHispania y hasta en Francia;que haiiS¡jr~­ .dú'do¡"¡¡ro1ilemas;en:la:Jglesia:de;Asturias» ,Joqueindicaque'en esos momentos ya ex1stlaubá;;omuilicaCiÓIl'ñiáS'oIrienosflúida'entreambós reinos: En realidad, perlo quehe\l1os~i~i6~en~ágitÍ.¡,;sa:ntei:iores;Yasabériíósqüe trase~int~r~s de los. gobemantes francos por :acabarconel Aoopcionismo se hallaba su mtenclon de controlar la Iglesia·.hispana,':'" •• 0:.. • • . . . .. .·.• • -cniez.añosmás.wde;teuemos.documentadas las primeraserubajadas de Alfonso . ·····rrilloS""gobemantesrranb'cis;.J:;,rVifa.H/udovici.oelhistOriador.caro~gioJlama~o .«EI AstrónOlrio».cuent¡¡;quehaIlándoseen TolosaJ:;nis elPiadoso,haCla 795;·«Reclbló Y despidiópa2ífi'cameute'aloS'oenviadosdeAlfonso;·piíncipe de Galicia, a los que' éste haoíaeu'IiadqcOfi íegalos'para·estábleceruna 'alianza»~ '.' ....•. perolos.fact;;resquepare2~nhabér.inrensificadoy oficlalizadoloscontactos'son IlmresenCiáeti'aümentodel reino franco en' el. ámbito pirenaico,.yla creciente presión ala.q;¡ée¡;éririiatocorélooés~éoiñenz6asometer alreinodeAsturiasenlaúltimadécadadel.siglovinicoiriCidieiído7éÜíi·el-acceso al'tronode Alfonso TI en 791: .•.' ... Durántela'Páscua'déResurrecciónde1 añ0797, Carlomágno recibía etiHerrstábl uriaembájáÓáÓelmonarca;asiuniirio,..presididápot üüciertoFruela,. ~ecibiendo como regaloJa.lujbsa tietidade'éampaña deAbd al-KarimibnMugait; el general delejército c¡jtdobés'qu~ieFafi6j¡iiterio¡:;nabíaatÍlcadó Catitabriayhabía visto saqueado su campameritOpor '.' ". . ." . en una retirada precipitada; '.

cibe con especial nitidez através del arte queesasociedad produce, y por ello, los mejores investigadoresdélmismo, Helmut Schlunk, lo ha definido mediante una ;" p:lfadoJja(:on~o el'«arte deun'país; 'quehastaentonees no'podía mirar auna tradición iIl1.1?Orta1ité y que, además, estaba muy alejado de los grandes centros artísticos ;:::;.delmLundo;P,~ro,Jo:sf~:n6,m,:nc)sc:on qULC hemos.de.enfrentarnosno son, en modo algucarácterprovincial;-sinoque enlazanestrechamente'con los grandes programas eso ese artees,-enel siglo IX, un arte fundamenéo'."
~,. Il1e:ncion'~ffi<osl¡ci¡'llU,entetiesdetalles, todos ellos correspondientes al reinado de AlfonsoII. . Las celosías de la -iglesia de San Julián de los Prados,. moldeadas en estuco, obe.. u.""',,, a la aplicación de las mismas técnicas y los mismos modelos que las de tres igle-

~~~~~

<.. . . ,..•......

~

trofeos. obtenidos.

a laqueyame he referido en páginas anteriores de las obras más características y más espléndidas del arte asturiano, que lév:i¡]a,fe"ha ne 808, fue fabricada por orfebrés itinerantes que conocían las técnicas íííl:jlzadaS,enIaJ[talia lombarda del siglo VIII; Yjunto' coriloscuales llegaron a Asturias leitienras franéas e italianas otras técnicas que se reflejaron en los edificios y la deco,M·~··ñ,.l reimidp de;A]fonso n. . .... ' ...... . ¡¡:·;·DELtOS como estóssón losquepenuiten aSánchez-Albornoz afirmar la existencia :se·m,om.ento de relaciones con la Península italiana, en concreto con Roma. ConoCemos el noll1.bre del arquitecto de la iglesia del Salvador, consagrapor Alfonso lIen 812. Se llamaba Tioda, e inmediatamente ese nombre una serie de problemas. ¿Era visigodo, como los' historiadores vienen sosoSe trataba de un' nombre' franco; como piensa Fletcher? ~!;! eyid'OIltl~ qLae,cacla IlnELd,'¡as dos posibles respuestas a esta pregunta tiene unas . de 'Ia tr.adicióu artística hispanovisigoda, ". .•... .. arquitectónicos del ámbito carolingio, en el marco·de las relaciones cada vez más estre-

. delSigloiX;YSanGiorgió IX, y las igleIri~"'~"'~' ;",I~a~b~a~s~íl~i:c~a~d~e:~s~an~t~a~s~a~b~i;n~at,;d~e~fines del VID y principios delin Velabro.

.;.

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Los edificios construidos por Tioda estaban, todos ellos en su interior, decorados conpinturasmurales,-.frescos;La Crónica,Albeldense afirma que el monarca «había hecho adomardiligentamente todas esas casas de Dios con arcos y columnas de mármol, oro y plata, yal mismo tiempo había hecho decorar los palacios reales con diversaspinturas»;delas que,hayqueañadir,que se nos han conservado restos muy escasos,' los más importantesJos que cubren el interior de la iglesia de San Julián de los Prados. Por, consiguiente,lapintura'desempeñaba un papel fundamental, y un ,papel
-~:~:::cEn:primer:lugar;:dee<:1~ativo'ycsuntuario; de manera que los, edificiosqU;e hoy ve-, "m(Ís;d¡'bían.i>~seíitarmnaspectoyproducirunajmpresión muy_distintos en los años

tfiúltiple;,--,c',,,,~ ~=",""""-="c"="'c"'.,

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mos nada comparable en la Europa de entonces. Por otra parte, son una manifestación surg!da en una provincia artística alejada, para la que tuvieron una particular importancia como modelo,-ya que con posterioridad lo que sehizofue reproducir los modelos que. ellas represen~ban, no crear otros nuevos. Por eso se ha dicho que constituyen u~a úluma ~ase, grandIOsa y tardía, de la pintura mural antigua y que en ellas no hay mngún canuno que-lleve alfuturo. ' .. . ,,, _ ¿De dónde proceden las múltiples influencias que acaban cuajando en esa escue... la pictórica? .. En primedugar;,de-Iosmodelosdecorativos de ,época romana conservados en la región¡.y-deahí;qué'se:haya;afrrmado qué algunosdelos;motivosomamentales de San Julián de los Pradosiémblitana prototipos loéalesdeepocáromana. En segundo, (jel esfuerzo realizado por lIevaria.cabo.uliaauténtica restauración del artehispanmdsigooÓa tritYés.del cuaLse;origrltaj¡fui.:télÍ.dendaclasicista, de ma..... asturianos, y, en nera que elidéal que; enéstesentid~ .. Enfin,juntoa'esta tendencia clasicista, en la .. . puede observarse u~asegunda;~om~lementaria:-una fuerte influencia'orientalque bebe en fuentes princlpalmente-blzantmas,de,manera que enellaresultaposible'observar fenómenos artístiéosqtie pOdrfan;tener sus precedentes en la Italia bizantina. .,LaCl"eacióllenAsl:uJ:jas deesta especie de criso!enelque se combina toda esa senedeelementos:autóctonos y procedentes del exterior, que obedecen a una tradición . .... indicados-cósas:enprimerJugar, la existenCIa de un programa regió,gelierado por la voluntad de un gran monarca, Alfonso II, que-.es_qUlen_atrae .a.su corte los artistas adecuados para poner. en práctica sus encarg~s. En se~ndo lugar, el artista, ese «maestro extraño» de que habla Schlunk, que dollli~a, téc~lcas:que;no-se,encuentran en el reino hispanovisigodo, que proceden del OnenteblzanUno, como la aplicada en las celosías de las ventanas, como la del estuca. dóde losmuros, como el complicado sistema de dibujo en perspectiva, algunas de las iglesias posteriores asturianas, que denotan un trade;ilIlpó,rtanciia"xcep,cia,nal, y que no son fruto de la improvisación, sino que ya ,::.~~:~:~u;~~~~:'~~~a¿~p~or él en otras construcciones y con las que, consiguientemente, ) Ese artísta es, probablemente, TiMa .

--[íirriediaíós:asú:éilificaci6:n;¡;obre-todositenemosen cuenta que, tanto en el interior revestidas deestu~o pintado.'-

vivo para-los contemporáneos de -, ----.:: ,----, ----,-, -------,----,-,-,- ----,-, ----;;c,:;'Lósarcó¡¡;yaáscJJlümpas;olbsfíontones;'no' eran meras.f()rlnasgeométricas"ni -___ ,_, ___"__ , , __,__e!coIocY:lll,platasimIllescolores;sinoqueeran,formas simbólicas de'cuyovalorexistía --'--, --- -~na'clar3'Conciencia..eíitteJ()S;¿:O»iemilºr@:egs;}'n general;-y;-en:(;0l1~t()>:e!l-el-mo"narca-yen:elcírculo:deintelectuales'quele,rodeaba,y que'definía,las pautas-a las,que debí¡¡ti,aténerselos_edifidos;;:Loscortinajes de color pú~ura yoro-:y; las faC1n,,\as de -:p!'Ja",i()s¡:con-$uscolurnnas.:frontonesy~cos debían inte~retarse como expresi?nes ___ "deJamajll~~(jr~g;a.: Po!:consiguféritese trata deun-lénguaje simbólico del poder; , , -,De ahíquela caracterlsucariiásnbtablé de esas pinturasseala-deque noserepreselitenen:ellas escenascris,tialias ni-aparezcan figuras humanas, sinoque:Sécompon'g¡¡tide,cuádros:conarqúitecturasycortinajes;'que tiene,una'significaciónsimbólica, quenó'es-otraquelarepresentacióride.la Jerusalén celeste.-Hay_que.ténerpresente,que --fódáslaS:"átedrales"de:-é¡5bca-visigoda'ostenfaban como segundo:título:elde«Sancta _' Jenisalern»,-y_que:I()sC"iCómeiífarios (l/Apocalipsis», de Beato de Liébaná,.éséritos por eritolicesieniAstütias,'ymuy'leídos-y·difundidos,.ponen.de actualidad:altema·de la • Ierii.sál~rié~leste;<-"-= __ ::-~--., ..... . .. . .. . .. . ... .. .. ,·;;~:\ettelcentro.deeseCódig()designos enc6litramos,ótra·vez;como·enl'áginasán: - ···········-:teriol:es~ihabl~i4e:los;cl!ltos;icomo.elsignomásven_erado¡.la imagen·de la Vera Cruz; .................... ·,-qtí¡;:rOriita:partede:eia1ep1~S:m~óndelacJerusalérrceleste;(IUeádquiere·unvalóÍes, ··peciardesde-laépocá'en'qüe----etImperiocromano·se·convierteal.Cristianismo, .con Cons.. tantilÍo:eí6ráJ:lde;apririCipiosdelsigloiIV;Y. que.indudablemente tuvo. unvalor excepÚonalparaiAlfonfl6'Iílcomos!ntesisdésifcóncepción del mundoyde la vida, plasmada ... .... ..J:!l-Th;~x¡)~es!~n;Eontenida:en;éHexto de la tantas veces mencionada dotación de laigle. ·siaideli Sálva4or';de0YreffiY¡:«G'rueistUe inVictum.-et velierabilesignufII».. '.;';. -;' ...;.;; . ;,; . dentró:detprerrománicoasturiano'de esa.primera época,que pintura,.vinculadadeunamaneratan-especiaLá pintu'

Il¡¡tiQ~qu€l·tan:lejano.libScparecehoy,todavíaestaríil Alfonso-lli"",",:.-'.~.0;;i;_;;;:r;;;;;:;;;;:;:L{_':~",,, '_

suconjulitocoIlhIla'clarauhidad;Son la-"b,·. dletma

Si ~ueremos rematar estas páginas sobre la figura de conjunto de Alfonso II, hay deCir que marcó una fuerte impronta en sus contemporáneos y, a través de ellos : ""n,,,ró una poderosa memoria que perduró en la historiografía posterior. De ahí surlos dos calificativos que se añaden a su nombre, el más antiguo, el de «Magno», el , el de «Casto». kL~J,a}:r.é'Il~:aA,ll_b,,(:_I_del.".~¡e_,destaca_enél esosdosrasgos, al resumir su reinado dia cabo una vida castísima, sin mujer, y así pasó del reino de la tierra _~lIpjl"" descansó en paz».· AlfonsoIlI concl~yeque-;;-h;;¡;¡e~éíO llevado a cabo el goinmaculada, piadosa

120

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

CONSOLIDACIÓN DE LA RESISTENCIACRlSTlANA

121

y gloriosa, amable a los ojos de Dios y de los hombres, emitió su espúitu hacia el cielo. l'or,et«ontrario, sucuerpo,enterrado con toda la veneración de las exequias en la iglesia de.Santa Maria, fundada por él, descansa en paz en un sarcófago de piedra». o':: En fin, elobisp() de'Oviedo, l'elayo, hace de él un segundo Salomón que, tras obtener sobre los caldeos,Jos musulmanes; la gran victoria de Lutos, habría edificado un templo en Oviedoa la nuevá Arca de la Alianza, el Arca Santa, para que fuese objeto de adoración del nuevo púebloelegido, el pueblo deAsturias. ,e .e"eee.e •••"cc==-Quizá.elfasgo laimpresión dejada por su personalidad sea el liaberejercido sobre el' le tres siglos a historiadores

y notas de José L. Moralejo; estudio preliminar de Juan 1. Ruiz de la Peña Servicio de Publicaciones, Universidad, Oviedo. ' Estudios sobre la Monarquía Asturiana: Colecci6n de trabajos realizados con motivo del XI centenario de Alfonso Ii el Casto (1949): Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo. Sánchez-Albornoz, C. (1979): El reino de Asturias: orlgenes de la naci6n española, Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo, (Hay reedición de 1989).

ala pareja de

santos invocados, de una de sus.características{undaníenta1es'etaunacolÍcepcióndel~stianismo muy des' . deeelpunto<!é.vistamo¡'a\;.I¡!ay.qt¡e~écoÍ'darqueen441elpapa León dirigía al obispo To_ribio'de'A'Storgauna.larga'cartacethlOrma,de.'Ti:atádóA"Qgmáti.CQcontta.los priscilianistas cuyó 9ápítulo,séptimosetitula:«Gontta aquellos quc·afurnen queJos.matrimonioS.ylaS procreaciones dehijos·soupéeado»';No settatadecpensarquéAIfonso Il~lGasto ysu padrerFIil¡'la,' fueran priscilianistas;.sino déponeLde relieve la eXistencia de un clim'a moral rlg()nstiriíuy difundidóen lasodedadala quepertenecían;yque nos permite explicar fe_ ........nómenos.corurergeiltesqt¡ede_ Qtro::IUodor~ultandifícilmente explicables. .. :c'EiFtodocaso,·nosóloen.éste;csino-encadauno delos 'restantesaspéctos señala' dos; vemos aLhijo seguÍl'-colÍverdadera-devoción, incluso. en sU.propia·persona, los pasoscdelpadre;,: __ .C.::.'.. : .
", C-,' C-. " ..

c·-··,:-:._.".__...-•..._- ;""-,,... _.

c. _______________________ _

CAl'fwí.:Ó 6

_Universidad de Murcia

E~~ri~~~~~;~::~:=::~~~!~~~~!~'C~~Ubrelaülti~~y~ri;ás brillante etapa de larealhisfr en esta época una progresión territorial
de la intensa actividad reconquistadora y repoblado.ra del

~

~~~~:~~:~~~~~:~1t~:~f~~~~~~:tiende, con éxito., a una franca representanya se sus. tres_últimos.as,c.endientes expansión, la
delasmo.ntañasde Asturias, ya merced a la po.lfque lograba apo.yo. en to.das partes co.ntra el emir de Córdo.ba. exterio.r, cristalizaen lo.s días del Rey Magno. el astur desdeláé¡idclldeAlfo.nso. II el Casto.. slstenaa de alianzas, .de. úríáparte; repo.blación pro.o.tra, co.nstituyen las directrices fundamentales de

Alfonso. 111
,,,,"H¡~UJ. gig¡mt,esc.a dlel monarca o.vetensedo.mina porco.mpleto. su épo.ca. Su ac-

i~~~~~~~~~~~i~'~~~:~~;~~i;I:~~~l~!¡~~rl~:~I:~~!;~:~~:~
i

Sánchez a través de un detenido. ~~~;~~~~~~~~~~~~ Alborno.z,cúmulo. penetrante silueta eldens.o de suceso.s po.lftidiplo.máticas, nos ha trazado. una auto.r de la Crónica Albeldense ensalzó co.n elo.hizo. de ningún o.tro. de lo.s reyes astur-leo.neses. que temerario. un príndo.tado.de

LA ÉPOCA DE ALFONSO ID

125

e hizo osible las fecundas realizaciones cultuuna sensibilidad arti~t1ca y htera~¡ab~lantez ~e su labor reconquistadora Yrepoblad~­ rales que, aunque echpsadas por a t más dignos de atención al estudiar su retra, constituyen, sin duda, uno de los as~~I~~za de Alfonso IJl: su profunda religiosiIso de las obras eclesiásticas Y una mansenado . Un último r~sgo completa la s~ dad, que se traducIrá en un generoso Impu. d bre temperamental que le hizo ser, en ,. t'ble con una recle um dumbr~ de eSP:~U::~~~~~tinuador de la Cr6nica de Alfonso 1lI, cuidadoso en los ne............. = ..=..~':'ex!1~es~ó.1lode~........ •..•••..... e'Ia administración·desus.Estado.s.... __:cc'g2S1()~debremOy . severo. n

124

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

"

.

.

afirmación neogÓtiéá
entre los

igualmente reconstruir el antiguo reino en toda su extensión y de que aspirasen por tanto al dominio de lo que se entendía por Hispania desde época romana?». La respnesta hade setnegativa, pues el ideal de Reconquista;clIyaexistencia revelan los textos narrativos de la época de Alfonso III, conllevaba la aspiración al restablecimiento del dominio sobre la totalidad del territorio peninsular bajo la autoridad única de los monarcas astUres. El optimismo triunfalista qlle se respiraba en la corte, y que traduce finalmente lapredicción de la Cr6nica Profética, cristaliza en lo que, . desarrollado porlos sucesores del Rey Magno, constituirá, en opinión de Menéndez Pidal, la. Clave. éxpliditiVa de la estructura política de España desde el siglo x al XII: eif906por el~m(jfiarc-aovetense al clede dudosa autenticidad pero no recusable en absoluto, aquél ysu hijo Ordoño JI y susúbditos.\ellaman en distintas oca'imperatori nostro;"Estos-testimonios-diplomáticos redomini<) :p,eni.nsu'Iar que, al menos teóricamente, mante-

fuera
Como sus . las rebeliones . . . . . . • . . . . . . . • . _. ____ c , _ . ___ - d'endoalas presiones de su autondad, y ternnnace 1 fueotÍ'a prueba por la ,.... de obtedel anarquía~infema:queen y SáncheZ Albornoz política Pétez deUrbel, te<lelamarca'orientaJ: aJrenarelarrolladot empuje r~.. estlde la férreo reinado en los el resto de la del reino, un aWGa.la vin<;ulación de la idea imperial leonesa con el visigoticismo político

~~~'g~~~~~~~d~~r!~~~~:a~~f~i~rmado, robustecido y expresamente formulado en la

>Ada milérte de Ordoño 1 (866) los magnates del reino eligen para sucederle a su
nó,géltit(); -,~fonso; qlle,collta'ba entonces,' según el. Albeldense; dieciocho. años.

d~~:;~:~~~~~~~~;~~,~s:~e,~v'~e~~ObligadO el monarca a hacer frente a dos graves males ::v tiempo la paúnteriordelreino asturiano: la subvernol,¡¡¡,Iria y el separatismo regionalista. No pudo Alfonso III posesionarse inmeacogiéndose a la protección del conde Rodrigo. deL rey deponen.y,dan.muerte al usurpador, reinteQO!;e)\!f<Dm;o a Oviedo con la ayuda de aquéllos y de los castellanos. ya en el trono, tiene que reprimir un levantamiento de los indómitos dirá el Albelderise--'dóilió y hllmillóconsu ejército también atención a los gallegos, que, como señala Barrau-Dihigo, frecuencia. su inquieto, espíritu de insumisióm>. rr~¡{\r"l temor a las peligrosas consecuencias que podían derivarse de su inactiN\fOrii;O ocupa a los magnates gallegos en la conquista y colonización de los te~ giipt,entricmales del actual Portugal, siendo aquí donde concentra el monarca reconquistadores y repobladores.,
¡o¡·sirl"e.mb,ár¡~o;losfi¡deles

!!<

~t;t: ~!t~1~ft~;;0¿;~!tif¡~~~I~~:~ del conde gallego PruelaVermúdez, viéndose

III el Magno
la idea jugó para respaldar moralmente pólíticodent:r0Y fuera.. ' Álfóftsólll como la Albeldense .•. pátetite,Y'es'lade lóne:\'es·de.'l'oledm " goticista ms]plra

y repoblación .. , '
¡a:e,if~dri¡~una:'otra'etapa-,del"ue,str:ahj¡storia'me,die"val,'se

deista<;ael hecho re-

••. . flllldada-se' pregunta

t:ns~~'siconsider1iban

!~~~;:~~~bi~i:~'~~i:~~~~~:~~~~re~p~0~lb~l~ac~~i~6n,.con perfiles tan acusados como en ~ 'eje de.nuestroproéeso histórico me"

LA ÉPOCA DE ALFONSO III 126 di<!yal,cuyos orígenes se han querido retrasar hasta los siglos XI Y XII, aparece claramente definido enla teonay eri la práctica durante el reinado de este monarca, Lo que, por lo menos hasta Alfonso Il; había tenido el carácter de un movimiento de insumisi6n estrictÍi.mente local; sin conexi6n alguna con la tradici6npolítica visigoda, se ha transformado ya enla'segunda mitad del siglo IX en uil movimiento consciente orientadoalareeu¡ieraCi6n del territorio peninsular y a larestauraci6n de su perdida uni. .....~dádiatrib)lyél.)cI()S~la.monarquíaasturiana,comocontinuadora directa y legítima de la .....•.• toledana,;elpap~li:fi!'.ectiVoen..eSifemptesádéreintegraCi6h'nacional; .Losredactores 'de::fas'G'ióni.ciür,queafines'de1acenturiarecapitulmr la'hlstoria'de'reino·astur· revelan .clárámentelaexistenciade ese ideal reconquiStador en l~éortede~Alfonso I1I" No es :a¡¡'¡¡ifO'que;-:¡¡¡::narrifr:lbs~ucesos'deCovadOnga,\¡¡.cr6nicaalfOnsillal'0nga en boca . <l~elayo:unas.palllbras:que,aunq_indUdablementeJll)_pudO pronunciar el caudillo astiiriáif6~staj:iiin' éll'cO!is<:mancia'con'el:ambiente:qriese respiraba'en'el 0viedo de HISTORIA DE ESPAf!A. ALTA EDAD MEDIA

127

Yotra vez contra la autoridad de los Ome a contener la cada vez más peligrosa expanY ~uel~~ven obligados simultáneamente a ' intemas;El monarca cristiano r SI n e onso III y a sofocarlas sediciones para llevar a cabo su política exp~n~~:a;;~:p~~echarse 'hábllm~nle de tal situación su vez en la lucha que mantienen con;ra C~ d ~se en sus cabecillas y apoyándolos a Qasi zaragozanos; en'el'oeste'Ibn M r o a: en la Fr?ntera Superior los Banu an Umar ben Hafsún' todos ellos muladí:w , y en la ,serran¡a' de'Ronda el ind6mito y sus r~beldlas son un claro exponente de la disoluci6n illtem; de uila España mu " . ..... .... ..... . su mana mmadal?~r}~~ diferencias religiosas y

J'

i

tra loscordoheses yde Sil política expan~e l~campa'lña~liíares'deAlfonso III con· . ,. . .. .... . slva uranle. apnmera etapa de su reinado la . enero de 884co~Muh.:u=adI:Galiciay Portugal, y

"entonces::,<eonfiaÍi~ft:fa:míseriCoroiadiZJ2i()¡r'quéde':este'pequeñomoiltícnlo",

... sal¡jfáiasalyaei6 n de España y. del ejército del pueblo de los godos»: • .......::i:.-==tiReconquistaeslápreocupaci6ií.fuildamental,laorientaciónfinaldel·reino.as" ... . ....-turlan"''enIos:alas:aeálfoilsoIlt)'alpin}!e.laReC()nqulsta;1axepoólacióll dé los te' rrit<iriosque·se. ibán progresivamente·.reititegrandO::¡¡¡,cdommioc·cristratio:·Hasta.. la ~:::~rfeCdecÓrdoño-F(866)¡élenfrentamiéntoconeUslamno se había traducido' real'riiérite'enun'avance-territorrar'esfimáble-.'fuera'de.loiolíriritesaicanz@Qsün;.SigIoante ¡JorelbeI1cosoAlfonsoI:Ordoñohabíainiciado,aunquetodaVíatímjdarriénte, la ex" ~s¡6n ¡iórtierras últrariiontaIías,en.lavertiente meridional de lacofililléraCantábri' • 'ba';-plU'll"situal'en:fuy,AS@ga-;t;e6n'y-A:t.riaYlllos¡Juestosavanzadosdel.·dispositivo

•.··•• ·.···Ené'steséct()rrAlfonso mtoma desde el primer momento la iniciativa de las o y :u anl-ós'una'cÚriSiderable territorial. Octipadoslos nobles , n ex en er as fronteras de su país, se pasa el ". ..... ..... . .. . . . . Perez aOportoen.868~.conde..Odoano se estaEl ' . . . . empren~e la repoblación de las tierras compren·

~~~~~~~ ~oc~s

progres¡~n

dadrepobladora;refiriéndose a ella" Pére:,:~'~e;á'esc~bna:rio'deuna intensa activir e escn e: «se levantaban iglesias, .. ' . . . repoblaban Villas, se colonizabalatierray se transformaba

.'oe defensao-queel.reinoastur.opone.alaEspaña rnusülmll.lili;l'ero~consuliij():yrsuce" 7

..céxito4ue'~igueÍl.~s:o:s~nfrentamielltoS'victóriosósteportará·al,reino.astur.ganancias
territoriales.realménté.espectaélljares,· Con-razOll]5ifede-escribir;el-Albeldense,.refi" 'riéndesetlfdavíirálós'¡Jrimeros;años.delaprogresi6n'réconquistádótaalfonsina; que . «éil.estetiempolaiglesirecréce y el reino se amplÍli;;:. '=_"MUYPOCO~añostardarán.1as.·huéstes.ashírésell.·gáIl.arlasmárgenes;durienses, so.J1I~P'ª!á,Il.<l,?!asporOccidentepara instalarse etilasorillásdelrfo Mondego;.Uilfundado '¡íptiñUsmoeb'Ifíiiiiévealos'CriStiahQSn()rteíi:9S;yelpréSbíteroDulcidiolanza el proféti. co.a.nuneiodéqiíe.ehbreve;'el'glorioso pnneipeAIfonsóreítiana éillodaEspaña;····· .

s¡)r,~AIl'onso;lal>olítica: expansiva cristiana entra en Unanl.UlVa Lasconfrontaciotiesmilitaresdeestemonarcatendrán en muchos casos un carácteidefensiv(),pero las Gonti'aqfensivasdefrey ~ontra los musulmanes son contundentésy laexplotaci6ndel

fase:

rebeldía contra Muhammad 1 hac' :~ez l!egaa Oport~;"Ibn Marwan se declaraba en del emir ' ,In ose uerle en Ménda, aunque pronto es reducido '. . ....•........• .. . .••.. . condUCido ~ C6rdoba, dond~residirácomo oficial del ejército ....li()rte:;iniciar¡.ina . . . respondiendo a los ultra]esdeqtiehabía sido víctima en la '" . . .. huyendo hacia elnorte yrefu 'á d 1 .•.•. ' • • alsuroeste de Mé 'd N d .. gl n ose en a forta. ..' n a, otar a en hacer.laspaces con el emir y con la . . .. . su pact? y se apodera de Badajoz, solicitando el ~poyo de . . . . que envla .M?hammad para'sometérlo es derrotado por los retrop.as cnstIanas enviadas en su ayuda Ibn' Marwannopudo . h " . ' muc o tIempo, y .en el 877;anteel'empuje de al-Mundhir "Enlll c()rlt.e ovetense por e monarcaastunanopara instalarse otra vez en Badajoz, donde

res~dirá espa~i~':eg~:o~' ~~~~~~:~~:6;u~:!u8~~ado Alfonso:

c~~~0¡~:~7~

..;c;~;Y;REPOBLACIÓNHAST ALA TREGUA DÉ 884 ."

sj;;:;;"ELGRAN.AVANCEHACIAEL SUR: REtoNQmSTA
~",*'"

.-.

"".~""

•• -

..

E ;0-:

~. ;_~ ~·ISl'jv!a:!d.¡e¡v~als¡tO¡S¡al~ca¡n¡c¡e¡s,¡c¡o¡n¡ta;n¡d¡0¡C¡0i.n¡l¡ai,S~iE5~C¡ir¡C1Uln¡st¡a¡nci!¡a¡s!q¡Úle¡le¡bln;'nid~a¡b¡a¡e¡l:
~.

...... Pacificado el reino, Alfonso puede lanzarsedécididamentea una política expan"

neiVíderodécontinuas re'

••••

~~f~k~~~~¡,.~ tr~~JapacifiCa~i6n de Extrem~d~.a(877), se decide a contener la tur por occIdente: En.878 dingeuna operaCi6ti de gran alcance en esta tentatIva, Como réplica,Joscristianos se apuntan un ..con la.ocupación de Coimbra.por.el.condeHermenegildo, . . . 1 queJa flota efecto contra las costas gallegas es

envia~aa~al

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LA ÉPOCA DE ALFONSO III

129

128

HISTORIA DE ESPAÑA::ALTA EDAD MEDIA

Hacia el 880, toda Galicia y el tercio norte del actual Portugal es~aban baj,o la ~u­ toridad~delmonarcaasturiano;0porto,-Braga,Chaves"Lamego yVIseo habI~ sIdo recuperadas por los cristianos, Y con la ocupacióu de Coimbra, la frontera occIdental del reinosefijaba en el río Mondego., . .' .' . •Mientras los cordobeses retrocedían en todos los frentes ante el arrollado~ emp~­ je cristiaílo, una vez más Mubammad seveía en el difícil trance de conjurarla msu~máspleli~:rm;o de todos: elfamoso Umar ben Hafsun, fuego al-Rahmanill: Al atento siempre .a·cualla.Lusitania, triunfo el rey realiado. de Alfonso y buen . .. militaq!e Alfon-

na; mien~a.s que otro, capitaneado por Walid ben Ganim llegaba a la orilla del Órbigo. E.l rey cn~t1ano, antes de que se unieran las fuerzas musulmanas y sin dividir sus prop~osefect1vos, elude el a~quedeal-Mundhirymarcha'contra las tropas de ben Gamm, derr~tándolas ~ph~ente en los campos de Polvoraria -lugar próximo a la confluencIa de los .nos ÓrbIgo ~ Esla-. AI-Mundhir opta entonces por la retirada, pero Alfonso; volVIendo contra el, lovence'en'el valle de Valdemora. , Los repetidos reveses delos musulmanes y la aparición de nuevos focos de rebeldIa en. el sur, asfcomolacónstanteactitudlevantiscade los Banu Qasi en la Frontera Supenor, obl~gan~l~nürácól1cerfuiUlialfeguiFdéttes años, que no se respetó. ", .... Enlos·aI1()~,SlgUl~tes.Multanunactco¡¡centrarli'todossusesfuerzos en la pacificacIón de AndaluCía y en dominaralos BiúiuQasi; porfiand() en su firme propósito de oriental. En el verano
J\¡

d61~~~~~,%b~:t~~~-~~¿;~~t,:~;!~~~~~%:~r~~.:; . ~'Í;";~'alianza ~:~~ de familia con .!! traibiona a su~ parientes y rompe la ;;~~~~: de esta los cuales,

s6III enla zona
--'c..:.==c.:::-~::-"-_._::..='::::
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:.::.::. C:.. : ':C:::":..:: .... . ......

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:Mie~tra;que laoc~pacióndel.norte.de po®iiálpor ¡o~cris1ianos se desarrolla . 'sifi,trOp:eZar:CQIl:seriª§:-Qiª~ltades;:lael\g~i6.1l.~()~I~.:.regIón castellanoleonesa es .. much():máslentay:enc'\\\l!i\l:a'].l1l.l\:tenazresIstencIalsláffilca. L~ ~~seta y las .comar~~s ribereñas del alto Ebr() seráJ:¡.escenariode.\lnaenconada Y caSI InInterrumpIdaactl\'.'dad bélica enla quealo largodeios añoscbmprehdido~ entre el 875; y 883, elgen~o niilitatde Alfonso III se enfrefita:aundignoy fogos()J."lval:. elpríncIpeal-Mundhir, " __ Mhljo:y~ucesórdeMubammiidI;EnloscamposdeLeón?C~still~:sedesarrollanen esd .tós:añoi:aígílIÍas.¡¡elai pagiiíáS.lllásbrillaíltes-de.la-hIstonamIhtar.denuesttaE<lli Med(lIdi l()(ensivacorrespon<lerá casi. siempre á los musulmanes,pe~o con poca foro tuna: Laestrategia<lefensiva alfonsina y sus demoledoras contraofensIvas forzarán fi..~:;;¡menie. a.Mubammad.a,coj:l~e!lllr:\lna lárga'treguacon los cada vez más poderosos aslllres.·· .' ' , ' .... .:, ......... "::::::C::cNocestarell:fáciliíjíu::la.cmn()IOgíll:<leloScprimeros,ellfrent.an!Ientosen~e ~nst1a_ .nOSYll:ms;:YJ11!11l¡;s . ~n:tiertái:leOJ:lesaS::)',9IiSI~llafiaS;.Parece que con ·a~tenondad.al 870, SégúnPérezdeUrbeUos-mi:tsi:thhaíleslanz~una~que contr~ CastIlla q~e es. re.. chazadQi.y.aíltés de1877,«pe~0:en:fecha<¡l1ees"mpos,blede precIsar» -senala Ba, rrau,Dihigo-,--"unhérmanó de Muhammad¡ llamado al-Mundhir, llega~asta las puer. .tlts.de.Le614.siendQtambi,j!v~c_ha,:Z;~~2Jlº~elreyasturiano. En ~q~el ano, s?focad~la rebelióri.de lbh Marwan;el hijo de Muhammad;:ábMltodhir,:dmge.sus pn.meras Incursiohescontra León yEIBierzo, que. resI11taron'unfracaso,Samprro regIstra estas . . 'mientras:que contI'aofensivaaslllr; Alfonsoill
• ",_ ' , "" _. , " ; _ ' __ • • ____ ' " M . . ''_' •• _____ ._. ___ .".____ " . _ , . :

:.....mlonasterio de Sahagun. ..•. El emir Muhantmad inicia entonces negociaciones con Alfonso III para el esta-

~

~:~~~:~~rl~~~~ic~n~Yiia~s;'condicionesdiscutiráen lacapitalde al-Andalus elde los . los restos pres-

Leocricia. La paz serespetaríapor ambas partes, cesande ese mornento las hostilidades.entre Córdoba y Oviedo ..«Durante varias décaclas...,.escribeLévi-Proven9al'-las columnasomeyas no subirán todos los veralos·ha!;ta ,el valle del Ebro para restablecer en él un orden pasajero y desembocar más en los campos alaveses, sembrando elterror y la destrucción». los años que siguieron ala tregua del 884, tanto el emir Muhammad y sus suce,como Al!onsoIII3~eránacap?':adasu atención por serios y urgentes problemas. . ladomuslilmán; el renacImiento de m¡rsúbvél:Siónesde los muladíes lbn UmllfbenHafsún y los Banu Qasi. Tras la muerte de Muhammad (886) y el . al,Mundhir (886,888), la.crisis .interna de al-Andalus adquiere, . . . .' ... éste se hace casi todas las regiones de Andalucía, que

C'"7-

LA ÉPOCA DE ALFONSO III

130

mSTORlADEESPAi'lA.ALTAEDADMEDIA

131

.' d ntes que provoca aLpunto un fraccionavi-Proven9ru-'- de una exploSión ~m prece el ú : co de tamaña amplitud en la España .. . .. ·····rutanfueradeomedldaqueese . m . . .. ·.~,.t riuento temton . .' En todas artes, lo nusmo al sur que ID es e y I !abes y los beréberesse sacuden el musulmana antes del siglo de.)os Tal~as. ., t 'de' C.ór·doba tanto·losm.uladlescomo os . . . ,_o', ru. oes e " _ _ yugo de la autoridad omeya»,::·""· . f . ntamientos conlós cordobesés,tie~ Alfonso Ill, ruejado el pehgrodenuevos8~~ ~ un levantamiento de sushennanos

.·MAPA·,6':b.·.l¿:r.a<:J.[vjdgd.TWQbladora.en ..el oecident.e peninsular . . .....___. _.'__ ,-,..duxante.el.reinadodeAlfonsollL.. .... .
• ,-, " -o' _,',,',',',

blaciones.deBurgos . y.Cástrojeriz .. En893;AlfonsopueblaZamora con mozárabes toledanos, y en los.años.siguientes,D.ueñas, Simancas y Toro .... Dentro.del.procesorepoblador de estos años·se destaca con rasgos acusados el renacimiento de la vida monástica, factór importantísimo de integración económicoso-

~~:~::~s~~~t~~~~~~f~~~~~~~~~~1~~s~a~:n~~Atilanofundan

n~!~~~~~~l~~~~~~~~c~aS~ti;ll~a~~~~~~~~~~~~~~;de;.:C~M~d~eñ~a~(~88~.En
monáscomplas. de San Pedro se reconstruye en 904 con monentierras zamoratienenJosque se instalan años más

': AlfonsoIII, al pocoti<!lUi>odeac~eder al trono, inicil<.una. política de estrecha coel núcleo pamplonés que servirá pMa. reforzM. considerablemente su . . Gracias a sumatrimimio con la princesa Jogra.el . monMca,:como..apunta LacMra, de. las zonas:más.ruejadas,.que.nunca haqU<~orrlástru'dehabía

detitlularse reino de NavMra». Con esta de Io.sindómitos

LA ÉPOCA DE ALFONSO III

132

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

133

alaveses que se encontraban ahora entre dos estados. Asturias Y p~mPI~nóa'd«enlfa~~'.' ,,'. al 1 . d tr arte nuedaba Alfonso en sItuacI n e a r dosporuna·pohticapar ea».y.e().a,p.·" .... .... .. B Q' tar favorablemente el p",ligros que suponía la presencia de los tornadIZos anu aSI en sureino........ . "1 ., a" M. h adbenLopepor.e dormmo I frontera Orientar'.de......, .• '.' .•.. .... • Asturianosynavarrosumdos!Jlcltancontra. u amm ' . '.' de laRio' á .caucepnncipal.ae lósataquescordobeses co~tra el remo astur. Muerto '•• e ..•....•• j ad ben Loe;suhijoLópeben Muhammadcontinúa la luchac()ntra los .a~................................• N'l~atlUIl '·sLce'n~o:n·tranPdó!a..~'" .•..;,..eIañó.9'08.frentealos..II1urQ.s.deg~J?10na.e mI; ~iie "':'~c=:cc.~:.............. ..' 'I'dí" ·.ó·¡-:F nte.ra.Su~ ~.. _ - ~·....tur;navarro. ,.. . ....• •..•.....•.....•.....••.•..·.............~iá1J.doseasí.el ..rápidQoGas()9~'la~strl'lli"de~1()~rebeldes.mu a . es e •.•.a. . Jo ..•.

comarcas fronterizas orientales -Castilla y Alava- aseguraba su defensa frente a las posibles incursiones islámicas. Por esta zona el avance fue más lento. no alcanzándose las riberas del·Duero.hastael·año 912,illuerto yaAlfonso.

8,

Los hijos de Alfonso 111, reyes de Le6n ..

siglo x últirllaetapa del ~einádo de Alf()nso fallido a ZarIlora.laexpedicióír . . sushijos.yaeIjJ()~.P.<>s~

todós e!los'faiilljijOadosy l. Alfonso los rechaza al a sujefe, Esta victoria; en-cuyo

Ala muerte de AlfonsoIII; sus hijos se reparten el reino: Frnela permanecerá en Oviedo; OrdOñó'é¡uedll.'ll.HrentlfdeGalicia·,yGarcía¡·el·primogénito. retiene los terri~7···.• ··torios,últirrlan~erlté'an,~~¡¡)n.ll.ll.,}&EnJo:s:áiiie~i'si:gui!entes,el centro de la vida política se traslada a León.señíiI¡¡iidoestecambíóde capitalidad -según Barran-Dihigo- el comienzodeunnJle'yQ;p.~iiQdQerrlahistoria de la España cristiana. :::....... ·•·.. ··EI rey.de-.Leó~ía;:reaiiz=n~9.1-I..una:expedición.contra al-Andalus. penetrando hasta lac()mar¿as:¡fe:;tole:dóy ¡ralavera¡ y regresa a sus dominios con gran núR e vence ante el castide ArIledo; pero debi6sentitseenfehnO allímismo y poco después murió inesperadamente enZari1.óra:'AlatrtllertefoeGarCía,su heriiJ.anó Ordoño viene desde Galicia a León yallíes·aclari1.ádo'comó·rey;segúniacostumbrevisigoda. por una asamblea de óbispos y magnates. ungido yecoronado. Con Ordoño II el reino astur-leonés se integra euuna unidad política.~eu.cuanto~quedansometidos a su autoridad única los territorios galaicos y las regioues·de~nuevacolonización. y aunque su hermano Fruela gobierna Oviedo,parece·querecenecía·la·supremacíadel rey de León. El nuevo monarca. enérgico y batallador. establece definitivamente en León el centro político de su reino. ,recon,stnlye sus rnurallas.,edificaen.esta.ciudad nuevos templos y palacios. y une sus esfuerzos militares contrae! entir de Córdoba a la acción guerrera de Sancho Garcés de ser coronado rey de León. Ordoño se había destacado en una expedición ellla que cruza el Tajo y toma Évora al asalto. Un año después yse hace pagar tributo por el ~itl-Rahman III pasáa la ofensiva enviando una repite1a acción al año siguiente. dirigiendo sus papor Ordoño (4 de septiembre que deciden la contornan Calahorra y ArIledo (918). Este
l(

. constante deAlfonsoIDen'estosúlc a la responde la expedición siendo acogido

santiag<tde de. estos últimos.s.u.cesos ,Vera" ha1,er,se añadido

~~:o~~~~~~Á1~9~:~~i~~~~~ll;<re~f~~~:~~~:é;~X;~it¡~0,J:!rllitar sobre los leoneses en Miuna gran expedición contra los
ªll~Ldallajara

;1

!9~:~~~;~~~~~~~~~~~c~o~ este peligro exterior por el norte y poder llevar a cabo su poy unificaciónjnterna. Partiendo de Córdoba pasa por Toledo.
y Medinaceli; se dirige hacia el Duero. apoderándose de San Esteban de

~

Crtlzael Ebro y Luego. por la calzada ~~~~~:~::!~t~~;~!~~~~~;::=~~~~ de la comarca.en Valdejunquera-al y leoneses coaligados. La derrota cristiana pues el objetivo esencial de . de las armas

LA ÉPOCA DE ALFONSO m

135

134 discordia entre leoneses y castellanos: Poco después del desastre de Valdejunquera, Úrdóñó habíahecliO llanraracsu·presenciaa·los condes castellanos Nuño Femández, Femando Ansúrez, Albomondar Albo y a su hermano Oiego, y los condujo présos a León. El asunto es confuso; al parecer, la acusación pesaba sobre la conducta de los condeS durante la campaña que acababa de terminar yen que no defendieron suficientemente el temtorioo no prestaron la colaboración que Úrdoñoesperaba a la defensa . de Navarra. Pronto recobraron la libertad, sin duda mediante pactos Yexplicaciones, ñQ:Si¡¡:¡¡ue.'érñro'nafuaihtrodUjetlFenellos'ciertádi\'iii~lljC1aalianza. navarraestaba detráSdeesti¡¡isciirOiií¡:l()S:c1ist~l1ruidstemíanqueigraciasaella~§anChQ .Gárl:és gilnaralacarterli de la Rioja.·. Trases~ •. episodio,eslnduoable:que Femando:A.nsúrez _____~ó:.;b;:;r:-.ócón~él máscompletoleonísmií,.y.esta éondu~tafue:inrltadapor'sussucesores,En 924DrdoñoUreplidiaM a su'esp'osa,lagallegª-Aragorita;'y'clÍsa'c'OnSan'cha, hija de Siínch(YGarc'ts:perocen:eSte.miiiiió'~ñómuere:J':¡eS1.Ice<iíaene1 trono'su:¡¡ermaho , "fi'¡:í"lan':-<jUe~t0'gííí'lareg;'ólf¡je~ksmria§i'y.'.<:.~ospartidanos <iebieron irriponerse a los dél()shijosdeOrdoñó ILCuandoSólo habíattahscutridoun-anode su-reimIdo'muere enferniodelepra,:ysumíiertepfOvoca unaoscuracrisis'sucesoria;'
-----"--'_.;~--,;:-~_._~'--.-~-- ;-~; ,~--;:::~;;;'';'_::::~';'':::';:;;;;-:::''''~~;~:
-

mSToruA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

~:~~~~: ~!~~~l;:ee~~:a~~:~aa~~~r:!:.:a~tas de merca~os q~e transportaran los mía: alimentos, herramientas, vestidos, etcL~la qu~ p~oducIr caSI todo lo que COllSUeconomía astur-leonesa' y aun ue todaví . gan~ e a completa el panorama de la conseguirá en los siglos ~osteri!es no ca:e ~o :abIa adquirido l~ significacion que

;:~n:s~~~;~~~U;;e~~:s,~~cunsta~cias'espec~al:;~~~:~r~i~~~ ::P~:~~:i::~~~
Produccion~~'~~:~I:sd~i:~~~~:o:o~!:\;:~:s~~~~:g~~S~~~~~i~~:
, "". dedi,carseal lÍÍlInelo' de '1 asarmas. 'A'l' , ,

tensificallla

ttuentras que árboles ysembrado'Schabían de quedar a merced les dejaba C 'áb' más lios pastos de la los camen corrales con'" ' " emoleacabal1?s, mnlasy asnos. Para mantener'a éscoíltálja conejldosde'usocomunal, pero además se

---

;;;:.!l:aréU;al~IUi(lr ganadO.
9:r::'A;<;PECfOS'ECONÓMIC,OSDELREINO:ASTURIANO.

dejaba todos los años sin cult1v' 1 "', " " el sistema de rotacion ar y en os que, por consenso general, podía en-

:. , E¡:temo:irsturpresent-ª,:e.it:~staep(¡ca,unaeconomía cerrada, basada en la explota, cion-dela.tiet:ray,carente"casipor:~Ol'Upletó.de cómeiCio:Ya l¡ceconomía visigoda lle~ vabíFese"runiÍlo;porde~áscomún a todo el Occidente etiropeo~J.;lfinvasión musulmanatlOhizo sino acelerar el próceso, Ymientras la parte de IIl.Penínsulacontrolada poíelJslam vol"íofaquedar insertáenla economía del mundo mediterráneo, 'los pe" ," queí)9ÚeªlIctos,cristianosIÍofuriían otrós recursos que laexplotacionagrícola Ygahadera de sus Vallesy:iiiiíñirulai;;-'" ~'''-- .... ".. , "" .... ~.......,••~":."""~"~,,,.,,,,,,,, . ,mcóm:erciohabía.quedado reducido a aqtiellos ptoductosde primera necesidad que no sedaban en. el propio lugar,corn.oláSilt;yalgunos óbjetós sllUtllar10S para el ~y,,'ylos!líagnates. La'moíieaadesapate~é"I~ntamellteyloSreyesasturianos, no se preocllpandehacer nuevas'acuñaciones, lo que motivó quese'eñípleararnonedaex" iiiiijer¡¡;:ae"menos~Yj(lof:qlÍelaSahtigua.sbizant1ñasyviSigodaSj t()máudose corno modélt):él'Sueldo"deplata",frane.o,:ysóbre'todo,qtiese:estl!ole-creraunsistema'de equiva" lenCía entre los ptoductos que se ihtercambi~báñ'porelprirriitiVOsistema de trueque, AIgullosdeellos. se ern.ple]ú"on,a su vez, 'comoinstrumentosdecaníbio:el modio de trigóolaoveja;'fijándosesu."alotenlos doscasos'éil'tiri sueldó'deplata: ,"""A~í=pueS;I:tecoñorriíafu.eC8J;ieXc1usivameÍlteagtária7I;a·,agrículmta' seguía practicándOse'conlos ffiétodosrudimen!atios:heiedadQs,diHa:anngüedad:sistémade rotación bienaly en menorescálae1 tonsiste en la divi' siondeÍ tresho,as,

~~

~'~Íl~l~u;n~a~r~e~gl~ah1!~e;n!;~ta~C!i;o~n;n~g.u~ ro~s~a~1q~u~e:~.d~e~l~im~'~it~ar~a~u~n~~~~g~' ru soci~1 o~c::.~:::
:,

sociedad delreino asturian~Vi~~~~ s~~, en muchos aspectos, una continua" '. ' ' en ésta¡,~etratadealgo..gumamente difuso sin u

~~~~rll~a;~~:~~,~u~~I~~:o~~stla¡í~dmi
eCfÍlÓ~co.

sIervos,y cualquiera de estos calificativos po de , , , '" córiflüIilU múltiples causas. "té ',',""',.': ' " " ',', "' , que tenían el poder ecoes a poca denv,aba exc1u, sivamente ,la posesión de la tierr , ,a , n!s.traeI n',', ' u:lreino. Unos y otros llegan a . '0 a, y por , : ',. "' ' recIbrr del rey, en pago a sus servicios, donaproporcIón a su categoría, porlo que todos acaban convirtiéndose , ," 'com r 'd" ' '. ' , "',',' para ocupar determina, " '" , o os con ados, se hacía recaer porlos monarcas en los seño. Iazona, procuran~o d~ este modo hacer coincidir el poder olítiAparte de específicas administrativas d;algu, a nOde:~:Je~í~ e~~sta:p~ca una fúncion primordial: el servicio de las ar, 'bl.IIa.e sta o, lUcapaz dedotaralos ejércitos del armamento

la~obhgaclOlles

de,primávéilic.::.ce.badaoaven¡¡~; y liítércera se dejaba en barbecho. Tales formas ,dé'.

cultivóVémau'i'mPUéstas'potllifáltadéaoan'osyfertilizantes;O!iataraC¡üe:ári'ástraÍl,ií~

\t~llen n~t~o~;s:;grados deynobleza -= agml)al'se,endO:s.g:rat1ldés:C:~t;g~;~~;;;:I:;~~b;í;~;d~i:S~U;~": (condes magna:

!

, tomar ~~~0~Ilga~b1a~a;p;n~m~ar¡d¡e;al¡,g¡Uin;a¡'m~an~e;r¡ ~¡'a';aq~u~e!l ;o;s~q¡ue¡y¡aC;U;d~íanparteeldestacacon de nosuperior oequipo proporcional-

136

HISTORIA DE ESPANA. AlTA EDAD MEDIA

tes) y la inferior (infanzoncs y caballeros). La diferencia de fortuna y, por consiguiente, de poder entre la alta y la b¿~ja nobleza condujo pronto a que se establecieran relaciones de dependencia entre ellas. Los infanzoncs y caballeros se acogían a la protección de los magnates, que gustaban de verse acompañados del mayor número posible de éstos en sus desplazamientos a la eOlic. en las guerras o cnlas asambleas judicialc's. En compensación recibían parte de los beneficios que el señor obtenía; las tierras así entregadas no lo eran en propíedad, sino en heneficio. Beneficio y vasallaje que, juntos motivaban por t'ntonces el feudalismo en el occidente europeo, !lO alcanzaron Il1U
t'l1I! (lJtll<"J(Hl

las de los esclavos romanos, Pero la innuencia ele la Iglesia y el cambio de c~tructura económica trabajan en contra de la pervivencia de ('ste sector deprimido. Con frecuencia los siervos eran manumitidos. pasando entonu:s a intc?2rarse en el ¿!rupo de lihres encomendados.

en d

f('¡nO ¡¡S!Uf".

Junto a la nobleza, 10:'- eclesiüs!lCiY" compartúw e! poder eCOnOlll1C\1 ,,:/ ia J¡¡l~l­ ci6n de la soclC'd,ld, ('omo es de _'UpO!lCL tamb¡;'sll aquí d¡rcn:ntt'~ tanto y ln!t" iKu<;ados que entre la noblt?a. t--'.! wtl'rior o haju cielO t:llIM_dlM jÍ\' :-.,'¡;U ¡;(;: la similitud de '\1 "1)l'rH', sino la¡¡¡bl¿n por sU prncedCnCl:l con el puet>Jo H(lno, ¡,a í'U¡¡
m'I!w';\"
~:~,' :'::>:~', ::rlr"~\IW'-. ji1vrana~ \ artJstH,:;l:~

()I \ ¡da! yuc ",e ¿L;tl", "ÍL' :~(,'n; :r:.> tii] ~,:r:,tll, ): adcn¡{¡s. el man::ll1\l carácter relígioso que adquirió la ReconquIsta elevú aún Illás el aSL-em.iiciilt: Jci esta mento ccicsiástico. y los rcy.'cs pnxuraron co¡¡1<tr con ;,::1 lD:-. , Péro la principal tunción s{)(,:ial (k! (,,'km fue ld defensa de los débile:-.:y' L') fomenln de),'\ L'nltura. ¡¡demús

:-<1.1 h<'m,',n;i'n,l"

:;"\ ('~\'o!'.\.

!!';j)Uh;¡

d,--,,--,j,j¡i..;~\:1!~

Pi))' (kh;¡,l'l de estos ,grupos sociak" pnv¡kg¡aü\.)" nat1!a ¡amOle!! U!¡ ¡!UllJC¡\,,~\., de homhn.'~ lihn,>,. Su t'xi,tenua en el remo a~tur se Lid)t' a la rt'conylJlsli.l J <1 Ll:"-, formas de repohlaciún que é",l<1 engt.'wjra. cla\e de población hahúl. dt'\dpa recido casi por cpmplt't(\ en la h¡ropa occüiental. bn \.-'amhiu en b PcnÍlt,",ula. \.-~\peC1a¡ mente al <.;ur de la cordillera Cantáhrica. el regnnen :-.eúoríalllo dí..:aba, por ahora, con el carnpesinado libre. sino todo io contrario: la necesídad de republar exte-nsas zonas obligaba a dar facilidade\ a baos y a favorecer sus iniciativas colonizadoras. Al abrigo Ji..:: t::-,t~b -:ir,,;unst~l11:":¡:I~', Out:'l'C un:.\ !11!nwros;t pnhJación libre. que cultiva sus predios en pequeñas comunií,hH.h;:~ de c3mpc:-.¡w,);,. u ccn.':J. de rnonast.erio {) de alguna VIlLa, Pero en cuanto camhiaron ias circun::-.tallcias, es dcdr, cuando las cornarcas quedaban en la rdaguanl1a Lid avance ) :',C ;:ol1\'crtÍan el'; z(,n:::: rnmquila", el régimen seúorial tiende a extenderse y a ab::-.orber a ios pequC'I1os propietarios lihres, Junto a los campesinos lihres había otros en d reino asturiano que carecían de li· ncrtad de movimientos. Son !I,)" ,,¡en,o:-- y 10:-- uJlonos auscrito:-. a la tierra que cultivan La '"ituaciún de 10\ l:olonos dependía. en cada caso partIcular, de ias obiigal:ioIleS CUl1traídas en relación con la tierra; de ahí la infinidad de variaciones. En general estaban sujetos a prestaciones personales. de jornadas de trabajo o de cicItas faenas agrícolas. Su condición se consideraba permanente y aun hereditaria. Apenas si existe diferencia entre estos colono,- y hl,,", siervos. Su nÚn1CfO. pasados los primeros momentos de la invasión. volvi() a crecee I ,as antiguas normas del Derecho rOBlilllO que determinaban que el esclavo era Ulla co~a susceptihle de enajenación y venta. '·~eguían vigcutt::, yi no hay duda que eran aplicadas con rigor cuando se trataba de infide:-. capturados en la ~!ucna: la\ deudas no papadas}' el !lilC!mH.'nto. contrihuian a aUjHeJlt~jJ >:stt: Jl',...;dichado grupo ,,",ocia\. En !a práctica existía una enorme ci!1erencla entre i~)s Siervos Cil!llpc,.,i¡-¡;,)s establecidos en una tierra. en cOIH.!icimlt.:':, muy parecidas a !as de los colonos" y Jos ell la
~rupo

rH,Pl,¡¡,cahÍs!Xm;L ¡nte!T~l111p¡da por las luchas civiks de b uluma etapa lidlt:¡i)U ',l>\ 2odo v Dor la ;nv'-\;-..íón musulmana. rcdai.:túndo\c tres lexlo....: b ('¡-,inid! ,\UiCldi iL\t', 1~1 . '\,);¡ {, 'nfni( (! di !Ji dch¡dd di j',jíiP¡1i mon~tr~~: \ ,1',I)h'lI;\.' re \uJ....d ...iu pdi üii ;.;L'::lt;" ¡,:l! hi;.'¡¡ 1'1.ldlC:·;) ':~'r ,-,lllhi"pn Sl.'bcl.,uan ljl.E' llll\.:Ij,L¡jl d prime¡ ;.;il.:lu uon(:-<tid) zj¡,' la De \\1'. auton::-,. I...'rn])o!ogl~¡ ~, re!'-!UOHn n:dpro\.-'as se han ol'uVtdi.l ",'on dctaIlc (lún)\.'! :'vlorl'n~i. ~~enC¡1Ckl. :J¡d,-ti )' :,)l:JlL'j:l'i Alhornoz. 1:-',s así CO!110 tl h¡stona ol1claL qm" '-.t' ,ldonlh.'C¡O en el 1 (11l'dn de \\ {IIlmd, !lO rC\':l\'IU t,:;-,crih,.' \'k'n{:ndc¡ Pidal :-.illP ,'11 \.'1 (h'jcdo lÍl' Aliun,,(l '..-'1 1"\11 l111Clativa üe eSle gr'i.il rey. en en que ya el reino dc A\wria.\ cO!llalló. ')

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de existencia. Alfonso Hl:-.~ preocupó de cmhel1l"Ct.:r su con~:, dc."arrol!anünl'!1 (hiedo una a,,;, tiv,ll!estiún urhamsllca que ....:Ui!lO d.pdil:~l. C;-i~:, :~: b:",,'<.' :1('l't','i}nr al UlUlo ck "'-l',2undo fund;dor de la ciudad»: construyó pa¡aclO~ e igk~ht~. le; ü¡¡tú furtlfÍi. -'~,lcH~nco.;, hín) 0]-,' iet() de cSJlléndíJa:-. donaciones a la iglesia (lvekns\.' de San Sah aJoL reuniendo él ;1ismo un; selecta bibliotet:a)'- iumcnLincit, la ccid,! ¡¡"';i~:)j¡ de :,\)k¡,;;:i,-bdc'-.. La!'> crónica:-. y Jiploma\ nos informan de t()(!a e">ta Inquietud de Alfonso 111?or !~l<; cosas de! e<.;piritu. Posihlemente el monarca COll\'ocara en OVledo <1lgun COJ:CllllJ a llll.!ldciún ue lu:-, toledanos. aLIlU.jUt' la" rctcrcnCl<lS tilpl()llJalICi!,' ljuc en lal :..entu..lo han do hasta no..,otro~ nu :-.can l~iabk.". L~\ C"nínil u dd /\!lwldc!1sf' !1(\" pl'Ppun:¡j)na un Jeta !lado catálogo de los obispos que hriHaban en Asturia" cllcl aiío gg 1. Ycu])sta 1amhlCn de manera f~haci-entc la presencia hahitual de un numeroso cucrpu de clérigos y prelados en la corte astur. Dc! arle !lIunumcnta! de su epoca !lO" l..JuL'llan construccione" tan illtCfC\antcs como la Fuente de FOl1\'alada. en OvieJo: ia eh.' S,-tllto /\(lriílllu de lunnl1. Cnli intcrc.santc\ pinturas !Hural\.:\ ----,,<~studiadas por Helmllt Sch!unk ..----. tambiL:n P¡¡íAjllÍd el la capitaL el espléndido tempiq de. Valdcdi6;.,. con:-<:l)2rad() el X\I ~ con la ,¿~:-.i:-.tcn~i~, lk
1~; o"~"~, .... ~ ..... 1),,] '1,'11' ,'",il,,,ln:,',' , " ',),'):..cc¡no:-, Uimhl(,!1I()\';¡" (1c ~ \.!lan \dlO! cttt¡.".tku, ' ,""" "'.Al,;. UU\')!-'\}", "t."· ' ,,~-..., '... .. - , . _" .

m~dio

como la hennosa arqueta donada por el rey d la catedral ck Aswrg,t, el Agatas de in catedra! de Oviedo y la mapüfica Cnll de la Victomt que

Arca dt:

1i.!>

SL' conSt'j"\:¡¡

138

HISTOR!A DE LSPAr\;A, ALTA 1:·,I>AD r-,lEl>lt\

LA ÉPOCA DE ALFONSO III

139

ü!uahnentc en esta cateor¡t1. Todos estos ejemplos y otros muchos, de los que sólo nos queda el recuerdo documental. ju~tifican sobradamente el cncendi~o elogio que. de las prendas intelectuales de Alfonso 111 realiz6 el Albeldense. y constituyen el mejor exponente de la preocupación cultural del monarca.

10.

Wifredo el Velloso y la cOllsolidadón

oc Cataluña

Roda

E! remado de Aiful¡"U iI 1 L" ,\ n,-' ¡dl' ((1n 1:\ C(\l1 '.J J! !!h','10n del núcleu iuJepulJicnh: de CataluD¿L Cahnctte so,-;tenía que !as decisiunes tl.Hniltbs ppr Carlos el Calvo para liqu¡¡;.iar. en Sb), l~¡ rcbciü'\!; í..k'] HUllifrl"tlu dc (lot1<1" h:lhl-an sidíi decisiva:,,: divi dicndo el antiguo lll"¡Ciu'I."«¡" ;:(j dc~:; t'n Olla sola unidad í.ldm1l1lstfaHva ci Roscllún. Ceniand, ¡,\mpuria:-" B,¡¡\T);lll:l y (ieHmiL (', (kcir. la C¡ltaluiltl Vicja.
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pueda dár:-.d;.: al gesto de! Kh':- ntcl11npOnanc¡¡¡ llUl: iú de Ui) ir:¡¡n¡¡.L' i:¡;i",;:'l-: b, ,(';1 dena de acontccimiC'nto~ que. muy lentamente. prepararon d naClmlento de Cataluna COI1W U!la ~cgrcgaciún de! conjunto carolingio. ln-,i,'-.tt-' el! !a importancIa de la ca~a condal de ('i:tn":á~c,n~L a la que Sunitrcdu_ E"-lt' lU\'¡) (1_1 mt:nu~ Linco hiio~' W'¡tredo. Si:...eHanJu. Sun¡-¡léd~. R~idu¡fi' ~\ \-L;,,'< l fjd;~l¡(bd d~'~npqr:l(h-l ,-11;-1 ca",a ca roiingia nlCn:ciú. ~in Juua. P0l"iJ[u·te de Curio, el Calvo. que hacia el g6X ot()r1::6 a Wifredo el condado de Ahadal c;upunc qu-c la i¡Feqidura pudo tener lUf.!-ur ~ll la a;-.,amhlea de del R70 y que Miró el f!phit:'rno del condado juntlJ con su hermanu. De toJ~b fnrrna~, \Vifl'l'd() i..1chcr5 su cO!Hlad() ,1 nombramiento real. pero en adelante la transmi~i¡.5n ~c har,l por línc,J hereditaria,. . , Entre el nomhramiento de Wifredo y su muerte se produJo, SlB duda. un cambIO radical que no afecta solamente a Cataluña: :...e consuma el proceso que identifica propiedad y autoridad y que hace a los conde,.., de 1:1 :--,ohcr~tnL.l L¡l1.C ;wtes recibían del monarca. El '::<.9 7 In>: hijos de 'Wifredo repartieron su herencia cpm~) si de bienes privadü~ se tratase. Sunifredo tuvo Urgel: Wifredo Borre!\. !3arcelona. tienma y O~n¡¡<l ~---cundJ. dos que permanecieron inui','isos y qUt' cODstituyernn el núcleo e~encial de Catalu·· úa------. ,junto con su hermano Sunyer. Wifrcdo BorreH se tituló a veces marqué~ y más trecuentemcnt:: príncipe. Reconoci6 la ,,(',bt;'fdlúa de Carlos el Sunpk, de quit:n ohtu~ vo documentos que reforlaban :-,u autoriJad. En 9! 1" nn.lerlo \Vit'rcdo Horrel!. Sunyer fue conde único.

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10.1,

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1:\BOl-< !ü:POHlAj,(;k·\ l)j',LCO~~Dr \V1FR,FP()

La gran planificación repohladora de Wifredo el Velloso se reali7.a. como seilala J-\haJaL t:n \:arias f~bC'~ I ,,:¡ primera pudo apoyar:-.e principalmente en las dos grandes tundaciollt:,,," mOJid.:"ti":á:; Jd cunde Kip()11 y S;Jjj Juan de las Abadesa:'>, de las que- irra-diarían villas, aldea" y masia:-., cxtenÜiéndp~c tal tarea ha~ta Vallfogona. La segunda lOlla rcpohlada )' fe:-;!mmu1a c<..; la Plana de Vich, tic,rl'él de Iladie y pnictícamente despl.ihlada. La activídad repohladora n::-.ulta Ut.¡llJ flU!)-' mk!!"'-1 d U-~i\Ú dé tuda la ('nmat-

;,;a, n.::)lauraHdu",t: la prupiú (iudaJ Ji.: Yi·,-'h "-cele 1-, diúL;,:~;'. ~lU'.,\)n~:;;:\,.- ¡::,¡ 1;,_,;-,~ sector terntonal corresponde a la comarca dd Llw;an6,; :-.e realiza paraleiamenle a ht repoblacI6n de la comarCa de Vich. pero aqul:-.e ,-'í"ec¡LÍa Cl1n In;:t;., lentitud v:-,e iHl]pIto marg¡;n ala m ¡¡.;w.ti \ a panicular. El ;:irea de (' ardona COIH.'I..:Úi hien la ·¡nh,Tv,,-¡1\,:i¡,'¡¡, personal dei conde. cuya ocupación :,istemálica le preOCUfh) de:-.de el l'olllit'n/o de ~u tar~a, en la fU?dación de sus pohlados y en la erección de sus fOl1alezas. actividad que sena prosegUida por su hijo el conde Miró de Cerdai'ía. El inter6':-, en atraer moradorv. . a Car?.ona que contrihuyeran a detender este punto de apoyo del sistema eSlrateclCO de .WIfredo. motivó. la concesión por éste de una carta-puebla. La quinta y última ;ol1a ohJet0 de las atencJOnes repobladoras de \Vifrcdo fue la mús meridional del Ba\'¿" con Monserra~. colindan.te con el condado de Barcelona. hacia el que giraba espe:ial~ ?1ente por su lmportancJa el interés de \Vifrcuo. Pur utra parte. 1\"1urt\crTa! constitub Junt~ ~'o~ C~rdon~ a la vez que núcleo defen.sívo punto de partida para una futura expanslon nana uccldente, hacia el valle del SC(TfC l a ohm fe,>t'l'll"'l't'XJ ,. "olonizq,-ic,,,,,, in~luyó la ciudad de Manresa como núcleo u;ba;lo' oe mayo;- :n~p'(~";all:'¡¡: ___ i~n¡~)uc~:l~: Vlch-?e la zona repoblada en el interior de la Cataluí1a Vieja. En definiti;'a, pronto se apreciaría un dualismo A1anresa- Vich. que gravitaría sobre la organil.ación previ~ta por el conde de la gran comarca que se repoblaha, cuya unidad administrativa funda .. mental se proyectaba sODre la antigua dióce:-.is Oc Au~una. . En cuanto a la procedencia de los contingentes demográficos para lkvar:1 cabo I,! Citada labor, Abadal cree que la Cerdaña fue el vivero de repohladores, en unión de gen~es procedel:tes ~e Urge! y del valle medio del Segre junto:1 alguno<.; proct'dC'ntc<.; de tierra de nadie e ¡¡Klu;.;\) de D.mas SOl11ctidas a los musu!n1'''''''s In {J"" ,S"nnnn 'n"1 --¡"''-' '-"',. emlgraClon monirabe. si bien poco inten:-,a)-' oc caraete!" discontinuo. BonnassÍc afir ma rotundamente el origen rirenaic()~catalán de los pohLadores y suhraya la eselse/'
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~'t-""''"'

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HISTORIA DE ESPA:\A ALTA [DAn MtDIA

de la aportación mozárabe. A éstos se unirían algunos grupos de colonizadores que muy bien pudieran ser de procedencia ultrapirenaica. La lahor repobladora hubo de buscar unos puntos favorables de apoyo que ampararan el establecimiento de los pobladores sobre las tierras que pretendían cultivar. Estos fueron: los refugios montañosos, los reductos fortificados que aparecen como consecuencia de la colonilación -,~,Vich. Cardona. Manrcsa,~-- y los numeroso . . castillus que se van levantandu como
cx'pn;~sión

:;.: garantía de su propósito de ocupación terrítoria1.

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El reino de

~aYarTa

141 citos musulmanes en SUS" - que a Utn 'lctivi j. 1 , ' . ,campanas hl d niela como necesidad 'lprerni'lI1t _, '[) _ 1( ( e dC repo a ora meditada y soste~ , « t:. UIallte a \C(Tund'l mitad del " I . epoca de pal mantenida con los 13 Q' " _ ':::< Slg o IX, conclUida la .. . ,dl1U dSJ I,ar<:¡gozanos el t 'rr"t . del PIrIneo occident'tl se ¡ni pn)(' ., 1 '--:.' , L ¡ uno q. tiC qucdu al sur , . ,< e I.!:le !1( () '~como 'lÍ'Irma M)X , ¡das en lugares estraté(Jicos Con < • ( • 0 - Con ortalezas situa~ - 1 ... b' . a en lOI1lZac¡on de h dm'lstía r . de 1 Slg o X. penetra tamhién s ,~o' R. -¡ ~ '.' . Il11CI.1H. a pnncipios . " ,t.c- un <linos . . oscerta!cs h Idea d ~ l' COlts!guicllte anhdo de OCU¡YiCiÓI) d' t'.'. .. ' L' '\.CCollyulsta V el • < e ielWs posl'lda:-. [)Ol" lu:-, n 1 remo, premIsa indisl)l'rb'll)j"" 1)-"... , ' '. . lU:-.U 11.1anc,:-. Ct:fC<lna:-. al " " ' - - ' d...,U posterior repobhc ') ¡, " . lada por lo", pamplonc"c,,, tn" l. , ~ ¡ '1 ,.](!l . . <I PI Imera medIda adop_ '1 ' . Id d!}eX¡Ojj l e die la,"" ¡1('lT~t-. -",:ría <t"cntar pubJadi.li"C-'

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A priw.. 'ipío:-. del Slg\(~ X Sí.' luu¡bi(;r; b !:":u!"t'nnn,lciún del terntuno llC\\ a-· rw en sctk de: un ::.cgundo reino cn~tiano pt:lllll:-.üLix, :.;ituaüo '.:nlrc 1 ,eón. ~J.l u\.',,1c. y lo.'>
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Sánchez Alnornoz entiende que la (:sp0:-'J. UI.:' AlfolbO 111 de ,'\sturias. Jimcna. era hija de Garda Jiménez y que pudo tener una partt: ch:cÍsivJ. en la suplantación. Levi Proven¡,;al cree n1;1s bien que nos hallamos en presencia de una normal inserción de dina:-.LÍas pUf ti matrimonio de Sancho Garcé~, hijo de Garda Jiménez. con una nieta de Fonún Gan.:é~. Lo importante e:-'ljuc en el año ~(l) Sancho Garcés, de la dlI1a~l¡a Jim':Ba. ,':-oC apo dera de Pamph¡lla y se COD\'i_erlt' f.'ll el priméf rey {k toda Navarra. El episodio tuvo craractercs de golpe de estado pues representaba un giro completo en la l'ecípu.h.:a ilCÜ tud de vascones y leonese~. Cuak¡uicr preten:-,i6n, si en atgün momento la hubo. por pane de ln-.; monarcJ:-, asture::-; a ser la LÍnica reprc.sentadón de la Cristiandad peninsulaL fue ahora abandonada. San...:ho Ciarcés. conLjui;-,tador de I\'1onjanHn, tuvo :-.icmpre la amistad de Alfonso In y el odio de los Banll (jusi; el principal de éstos. tope' hen Muhammad. intentó una campailfl contra Pamplona. pero fue rechazado.

A lo largo del siglo iX se configura el rel110 de Pamplona como expres!f'm pohtica del míck'í,l vasco!] de 1c:-.,i:-.klh.:ia, quC' surt-J,c en 111 lona pirenaica y subpirenaica occidentaL el cual tema cerca su ¡úHÍle fru¡¡tcrizo con 10-'; 11H!sulmanc;-,. bien asemados en el valk dd Ebro, sin que quedara t:ntre éstos ji los vascones cri:-,tianos amplios espacio.;., \o'a.:!\!::, com¡; ucurri6 ('n L1 C!.lCnL'fl del Duero . por lo que el fenómeno de repoblación c.\ lll,í,,- déhil 'f atir.:ndc más a la restauraci6n de los st:ctore.:-- de\- dsladü::-. por lo

CAPíTULO 7

EL CALIFATO OMEYA DE CÓRDOBA (GÉNESISXCONSOLIDACIÓN POLÍTICA)
por JOSÉ LUIS DEL PL"IO Universidad de Córdoba
El Califato de Córdoba, constituye, sin ningún género de dudas, el período más relevante de la Historia de a1-Andalus. Esta afirmación, tantas veces repetida, no es, ~Ien ¡no,io alguno,gratuita-porque-elnuevo Estado islámico, instaurado por los omeyas en la Península ibérica-mediados el siglo VIII, logra paulatinamente consolidarse, tras -un largo, continuo, complejo e intrincado proceso, hasta alcanzar en el siglo x su máximo esplendor y desarrollo. En los aspectos políticos, los únicos que se van a tratar aquí, esto es evidente: control absoluto y ejercicio incontestable del poder civil y religioso en el interior del país, prestigio, dotuinio político-tuilitar casi permanente sobre los reinos cristianos del norte peninsular; proyección diplomática exterior e influencia en el Magreb. En realidad, lo que conocemos como Califato omeya andalusí se reduce a los gobiernos de Abdarralnnán III (912-961, desde el 929 como califa) y de su hijo al"Hakam II (961-976), pues tras la muerte de este último no fue su hijo y sucesor, HisII (976-1009), quien gobernó, sino que lo hizo en su nombre el hachib !bn Abi y; tras él; suschijos y sucesores;
,-~,:__A:cbdarrahmán

III (912-929)

Abdarralnnán III esasociado al poder en vida de su abuelo Abdallá (888-912), a sucede, en octubre de 912, cuando tenía poco más de veintiún años de edad; a la ¡:~renlonlia de la entronización, efectuada con toda solemnidad en el alcázar de CórdoH~,,~'i1>llCIIJll sus tíos paternos y algunos de los hermanos del difunto emir, así como 'tes:tac:ad1os funcionarios y personajes importantes de la ciudad. Todos ellos, y demás ~iliares, parientes y clientes de la dinastía «le prestaron juramento incondicional-

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~~~i~~al!¡e~g~rí~~a~y~p~la~cr~e~ri'~~S~iniq~ui~¡e~~s~el~o,~p~u~siera ni negara nadie». Una vezfidelidad por - su abuelo; tiene lugar el juramento de finalizada la
varios días en la mezquita aljama ante la

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Abdarrahmán III hereda de su abuelo uu Estado en unas condiciones caóticas. De hecho, la etapa que precede al Califato está caracterizada por la fragmentación político-territorial de al-Andalus, dividido, desde la segunda mitad del siglo IX, en más de treinta poderes locales autónomos e independientes respecto al poder central. La debilidad de los emires, incapaces de poner fin a las estructuras tribales emergentes, repercute negativamente en el Estado, que afronta entonces una de sus peores crisis. Lafitna, alimentada incluso desde el exterior del país, sacude los cimientos del régimen omeya, cuyos máximos garantes contemplan, aturdidos ante la mag~it~d de los hechos la restricción inexorable del ámbito de su soberanía, con la conSIgUiente pérdIda de s~ capacidad recaudatoria. La situación, compleja, multiforme, asociada a elementos muy dispares, cuestiona la autoridad de los omeyas, cuyo centralismo deja de ser "~"'~ ____ reGGlIQCido.llQ.Sólo~ej¡la:p:erifeIi(!':<:()II1()veníasiendo habitual, sino también en tierras próximas a Córdoba, la capital de al'Andalus.' '-~--'~"---~,~-----~-

1.1. LA PACIFICACIÓN DEL PAÍs

Nada más acceder al poder, Abdarrahmán III inicia la difícil tarea de lograr la pacificación de al-Andalus, en lo que invierte los primeros veintisiete años de los cuarenta-ynueveque,dura-sureinado"Paraello, otorga, a conveniencia según las circunstancias, pactos; salvoconductos, prebendas; títulos y privilegios; o simplemente aplica castigos, destruye fortalezas y toma rehenes. Una vez conseguido el dominio del territorio; procede ala remoción constante de cargos para evitar el resurgir de las dinastías locales. Obviamente, la proximidad de los núcleos rebeldes respecto a Córdoba, condiciona la actuación del soberano, quien ordena inicialmente las campañas de castigo contra los disidentes más cercanos, todo lo cual acontece, en circunstancias normales, sin tregua ni descanso. La primera acción tiene una inmediatez evidente, pues se desarrolla un mes después de su entronización. y se lleva a cabo contra los beréberes de Caracuel y la Sierra de Almadén; también, en el territorio de Calatrava contra Fath ben Musa y sus aliados, entre ellos Muhammad ben Ardabulish, promotor de sediciones, cuya cabeza expuesta en Córdoba fue <<la primera cabeza de rebelde empicotada aquel año, aunque luego se sucedieron como perlas cuyo añazme se rompe». En 913, las tropas del emir consiguen importantes éxitos frente a los rebeldes y partidarios de Umar ben Haísún. Primeramente, en el mes de enero, el hachib Ba~ obtiene, sin derramamiento de sangre, la rendición de Écija, cuyas murallas se demban, pero no su alcázar, que permanece intacto para servir de morada a los gobernadores y cadíes de la plaza. A los habitantes de la ciudad se les concede el amán y el perdón de faltas cometidas, mientras se integra «a sus caballeros y paladines al número del con amplias mercedes y concesiones excelentes para sus familias y deudos». En el., de abril, Abdarrahmán III emprende la campaña que minuciosamente había preparado contra los rebeldes de la zona oriental de la actual Andalucía; en este caso, le apoya el contingente damasceno, cuyos jefes se apresuraron a ponerse al servicio del emir, , cual los colmó de agasajos y les confirmó el gobiefuo i:Ielos-castillos que ásegurarse'tle que se mantendrian en su obediencia. Las primeras operaciones se rrollan en el territorio de la «cora» de Jaén, donde, a mediados de ramadán; las

emirales logran, tras librar una encamizada lucha, la rendición de la fortaleza de Monteleón; luego, sin combate ni oposición, Somontín y casi un centenar de fortificaciones; y, después, los castillos de los rebeldes Banu Habil y los de Bacor, Castro y Sirra, hasta entonces en poder de los partidarios de Umar ben Hafsún, quien vanamente intenta ahora hacerse co~ el dominio de Málaga. Todos los rebeldes reciben, a petición propia, el perdón del enur y son enviados Con sus mujeres, hijos y enseres a Córdoba; mientras, las fortalezas pasan a ser controladas por hombres fieles al soberano. Una vez asegurado este amplio territorio, Abdarramhán III se adentra en la «cora» de Elvira. Aquí, los disidentes de Baza, Tíjola, Murbit, Albarachila y los Cenetes se apresuran'a-rendirle-pleitesía. Las fortalezas de esos1ugares quedan en manos de personas de confianza del emir, «según su excelente táctica». Abdarrahmán se dirige entonces a la zona de Guadix, cuyos castillos abandonan sus señores por temor; y, luego. procede alacconquistade,Fiñana, tras lo cual penetra con el ejército en Sierra Nevada, donde asola la comarca de las ~lpujarras, no quedando en ella, a juicio del cronista,lugarHue..reBistiera..AllíJe llega la noticia deldeS.flllabros\lfrido en Elvira por su adversano Umar ben Hafsún. Sin apenas descanso, el emir prosigue la tarea de soIIleter los castillos~e la zona que aún escapaban a su control. Con este propósito, acampa frente a Juvdes; uno de los baluartes más inexpugnables del territorio, en cuyo interior se había refugiado parte de los rebeldes de las plazas antes sometidas. Seguros mismos, los disidentes se resisten al emir, cuyas tropas proceden a iniciar el cera:;!~:.:~.elasedio;elejército real destruye cosechas; tala árboles y provoca la ruina t', La situación se prolonga por espacio de cinco días. Finalmente los habisolicitan perdón, que les es concedido por desentenderse de los h~mbres de Éstos, la mayoría cristianos, son decapitados, lo cual propicia la caída de todas Jasfol'ltalezas de Ferreira y alrededores. Tras la toma de Juviles, Abdarrahmán III viaja ¡¡ila'ciuclad de Salobreña, en cuya comarca somete castillos que deja, como en casos hteriolres, bajo el control de sus hombres. El balance de las operaciones militares reaes extraordinariamente positivo para el emir, porque consigue, en poco más de ~s;rnes,es, controlar cerca de trescientos baluartes, entre fortalezas principales, aleaatalayas y otras fortificaciones menores.«Nunca anteriormente -a decir del se había oído que ningún rey del mundo hiciera tales conquistas en una sola
n~,"o nn,r 01

ser impo~ante el resultado de la primera acción militar emprendida persoenur, mayor trascendencia tiene ese mismo año de 913 la conquista de . dominio se disputan -tras la muerte del rebelde Abdarrahmán ben .', ' Hachchach-, Ahmad ben Maslama, dueño de ella merced al apoyo reci" pueblo, y su primo Muhammad ben Ibrahim ben Hachchach, hermano del di, en Carrnona. Ambos acuden al emir, pero mientras este últiobtener su ayuda para conseguir la posesión de la ciudad, Ahmad desea su control ofreciendo vasallaje y el pago de una suma convenida. III decide hacerse con Sevilla. Sin embargo, tras un primer intento la ayuda del señor de Carmona, el cual se desplaza junto con tropas del ",n,n, A.' conflicto, que termina por cercar desde sitios previamente controla:la:.lle¡gacla (.Ie otros re.fuerzos militares procedentes de las «caras» de Niebla y '~~';il:~~~lt:i!~ei;~ecl11traC-tu'Dnlmstlaarnlca¡as, Ahmad acude al rebelde Umar ben Hafsún, quien lle!~ fortaleza de Cabra, en el Aljarafe, pero es derrotado y se

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retira de inmediato a Bobastro. Totalmente aislado, Ahmad procura pactar con el emir, lo cual es imposible. Finalmente, en el mes de diciembre, el hachib Badr usa un ardid y entra en la ciudad, donde proclama, en nombre del emir, el amán para toda la población. Entonces, Ahmad abandona Sevilla, que queda, sin derramamiento de sangre, en poder del soberano omeya. A Muhammad se le ordena dejar el asedio. Molesto ·con la nueva situación, se alza en rebeldía desde su fortaleza de Carmona, mientras Sevilla pierde sus murallas. . Carmona mantiene poco tiempo el estandarte de la rebelión, porque Muhammad acepta rendir la plaza, que deja en manos de su lugarteniente Habis ben Amrus. Después, viaja a Córdoba, donde es recibido por el monarca, que le colma de atenciones y le otorga el rango y el sueldo de visir; Muhammad participa incluso en una expedición militar..contrala..Anclalucía meridional aliado del emir. Pero apoya la nueva rebeldía de Carmona. j\J bonocersutr;;iCfón;Abderranrnán 1II le qü1taelvisirato y lo encarcela .................. eJ:LlªPBJ'i{ln¡)elalcázarde Córdoba, donde muere en 915. Más tarde, en 917, Badr conquista Carmona y HabiúscapturaaóY'cótidudtlo'a"Córdoba; donde sufre prisión con dos de sus hijos, siendo ejecutado en 919. Antes de someter la plaza de Carmona, el emir y su hachib realizan, en la primavera del año 914;una campaña contra las tierras de Umar ben Hafsún, ocasionando destrucción y muerte en las poblaciones y castillos de Belda, Turrush, Santopitar, Olías,y·Reina,loscuales.asegurabanla.clefensade Bobastro, al tiempo que constituíanuna seria amenaza para la ciudad. de Málaga, leal al poder central. La política del emir en estos casos sigue casi siempre un mismo esquema: producir el máximo daño económico posible en las. tierras de los insurgentes, con quienes se muestra implacable; provocar su aislamiento; y reforzar las defensas de los núcleos aliados. Una vez tomada la fortaleza de Reina se ejecuta a todos sus defensores y el emir pasa a Málaga. Para proteger esta ciudad ordena atacar el castillo de Cámara y otros emplazamientos próximos; también dirige sus tropas contra las fortalezas de Montemayor, Turrus y Lura; por último, entra en Algeciras¡ donde manda destruir las naves utilizadas,por los partidarios del rebelde muladí para comerciar y aprovisionarse del Norte de Africa y obtiene la sumisión de Sas, Gaucín y Castellar. La presencia de Abdarrahmán III en Algeciras es importante, porque dem\lestra su interés por el dominio del mar. Es entonces cuando dispone traer allí, desde Málaga, Sevilla y otras ciudades portuarias, naves «con todo tipo de armas y pertrechos, dotándolas de fuego griego y armamento marino y haciéndolas tripular por marinos expertos y hábiles nautas, audaces domadores del mar>>; El cometido de tales navíos consiste en patrullar la costa, desde la propia Algeciras hasta Tudmir, para cortar cualquier suministro marítimo que pudiera recibir Umar y al mismo tiempo proteger a los comerciantes afectos a la dinastía. De esta manera, Abderrahmáti III consigue estrechar cada vez más el cerco sobre su principal adversario, contra cuyas tierras emprende Aban, tío del soberano, en 915, una aceifa con el fin de destruir sembrados y arruinar cultivos. Tantas depredaciones debieron resultar nefastas para la población, máxime cuando ese mismo año la prolongación de una pertinaz sequía arruina parte de las cosechas en todo el país, provocando escasez generalizada de trigo en los mercados y consiguientes alzas de precios. La situación empeora al año siguiente por el hambre: «la mortandad cundió entre la gel~te .. :::; como· peste, cebándose.en.los.ne.ceSitadci.s hasta el punto de no podérseles enterrar»; .' En tales circunstancias, el emir no puede organizar aceifa ni mandar al ejército en

pedición por el agotamiento de la gente; se limita a guarnecer las fronteras fortificar el interior del país y vigilar a los rebeldes en sus castillos y movimientos, p~es a pesar del hambre .que padecen continúan atacando a quienes pasan cerca de ellos. Quizás P?r es~ motivo, el soberano acepta unas treguas propuestas por Umar, pese a no ser bIen vIstas por algunos de sus partidarios. En cualquier caso, el pacto se sella con la firma de un documento y el envío recíproco de suntuosos regalos. Por entonces, Umar controla ciento sesenta y dos castillos, aunque su aislamiento y enfermedad le hacían cada vez menos peligroso. Aún así, la existencia de un territorio .independiente del Estado y tan próximo a la capital de al-Andalus desagrada al effilr, que desea recuperar toda la soberanía eneLQ.aís. Pro1:¡a.1:¡I..,mente, el tema de la s.\Icesión de Umar ?ebió generar por aquellas fechas tensiones entre sus hijos y respectivos partldanos, hgados a ellos por fuertes lazos de dependencia. La elección recae en C-:;.. .... J~.n.'u. aJ , el mayor de todos, lo cual debió contrariarª!>I1I~)'nlan, quien, tal vez por ese motivo, se subleva con?"a su padr,e enJa «cora» de Riyya. En 917, Sulayman se apode,--~,."".pv'. sorp~esa dela cIudad de Ubeda, entonc"s..!~~orable al emir. En principio, este epIsodIO se mterpreta en la corte cordobesa como una expresa violación del acuerdo. Pero Umar demuestra ser inocente, pues lucha contra su propio hijo, al que prende y luego lleva encadenado a Bobastro. No obstante, una vez. allí lo libera y envía a la fortaleza de Esteban para alejarlo de Chafar, a causa de la enemistad existente entre am;uelve a tomar Úbeda contra el sentir de su padre, quien construye el ;~~;~:~~. de ~a.na para hacerle la guerra. Cuando llega el ejército emiral, Umar, ex;, y deblhtado por su enfermedad, se retira a Bobastro, donde muere en febrero año 918. Es enterrado conforme al rito cristiano: decúbito supino, con los brazos sobre el pecho y el rostro vuelto hacia Oriente. La noticia de su muerte pro• ...~i~~~~:;!~:~::~:una fuerte conmoción. Los mozárabes la reciben angustiados, mientras ,', lI!u.sulmanes la consideran, según el.historiador Ibn Hayyán, «señal !elbe1nelllá,;ito dlvmo y excelente augurio en la erradicación de la sedición».
INCURSIONES CRISTIANAS EN AL-ANDALUS

,~~""laH'a de pacificar al-Andalus aleja la posibilidad de combatir a los cristianos !mlrte, pe'niI¡sular, considerados en las fuentes de la época cOmo tiranos, enemigos, bárbaros. No obstante, en los primeros años del reinado de Abdarrahmán III y príncipes cristianos, conscientes de la grave situación por la que atravesab~ ~~!~!:~; una serie de operaciones militares contra su territorio con el objede causar la máxima destrucción y obtener botín. de la! expediciones de saqueo la emprende Ordoño Il, futuro rey de "'~11 """<'e" del ano 913 contra Evora, cuyas murallas bajas, faltas de parapetos y fácil escalada debido al elevado montón de basura que la gente de la ciuacostumbrado a tirar a su pie desde el interior, la hacían vulnerable. Los \Ina vez allí, aprovechan esta circunstancia para penetrar fácilmente en ella. por la población, acaban por vencer toda resistencia. Dan tMnl,a rrlez,~ui'ta al gobernador de la ciudad y prenden a sus mujeres, hijos y pa'cauSllUclo una gran mortandad: .«dice la gente de Occidente que nunca habían cJQs:,m'usullm.an,'s en al-Andalus desde su estable.cimiento derrota más espanto-

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sa y horrible de ver a manos del enemigo». Según las fuentes, el número ~e mujeres y niños cautivos pas6 de cuatro mil y el de hombres muertos dentro de la cIUdad fue de setecientos. La ciudad misma queda prácticamente desierta al serie derribados los torreones y el restos de sus murallas.El temor a los cristianos debi6 entonces sobrecoger a los pobladores del territorio, que toman conciencia de su inseguridad. E~ tales. circunstancias, se amplía y refuerza la trama de las estructuras castrales,~ues mmedlatamente se comienza en la zona a reparar murallas, proteger puntos débiles y fortalecer baluartes. Incluso el señor independiente de Badajoz ordena reconstruir con piedra y mortero la cerca de tapial y adobe de su alcazaba. . En 915, año de larepoblaci6n de Evora, vuelve OrdoñoII(91*924)'a?0ra como rey, a realizarunaincursi6n. contra los musulmanes de .la pa~e occidental de alCAndalus;'moviérídose con·suejército por la zona con gran Impunidad, prueba de la _······--··despoblaci6n existente enamphas zoiiasde1·~n~erior.·Mérida, la II1ayor-ciudad·~e1are­ .........._g!6n,es el objetivo de su campaña. La expedicl6n parte de Zamora, lug~ escogido por el monarca'leonésparIDa c·oncefítrlrcf6n·de·lastropas;que·eruzrure!-+aj(}flOl'el puente de Alcántara. Desde allí, una vanguardia de su ejército pasa por las imnediaciones de Medellín, atraviesa el Guadiana: y penetra en La Serena con el prop6sito de atacar por sorpresa Miknasa, cuya localizaci6n exacta aún se desconoce. Sin embargo, ese destacamento militar, formado por jinetes, no llega a su destino, porque.sus..guías.mllSUlmill!~.s".te.mi..<'ndo la destrucci6n dela ci~dad, lopierden y conducen durante toda la noche por caminos intrincados, hasta producrr un punto lamentable de cansancio, impotencia y fatiga en los animales. El engaño lo pagaron con sus vidas. No obstante, la treta sirvi6 para qlle los habitantes del territorio, alertados por esos movimientos, se refugiaran a tiempo enSllS fortalezas. Re!lllido ya con la caballería, Ordoño n prosiglle Sll avance haciaMagllcela, hasta llegar a Medellín; lllego, ioicia el cami~o de. regres~, llevando consigo mediano número de cautivos y mucho ganado. Tras de= vanos castillos, caso de Manje, donde mata a los defensores y captora mujeres y niños, Ordoño n acampa con Sll ejército frente a la alcazaba de Mérida, sin atacarla -q~s,'por los agasajos de Sll gobemador-, limitándose a admirar tan s6lo su construccl6n e rmponente aspecto. Desde allí, regresa a León victorioso. Ese mismo año, el rey de Pamplona Sancho Garcés I (905-925) ataca Tudela, en la Marca superior, apresando al señor de la plaza Mrihammad ben Lub, de la familia Banll Qasi, que lllego es rescatado a cambio de entregarlos castillos de Falces YCaparroso y dejar en rehenes a dos de sll~hijos. A partir del año 916, el emir cordobés inicia llna fase caracterizada por la realizaci6n periódica de aceifas contra los reinos cristianos del norte para contener sus ansias expansivas y obtener, al mismo tiempo, el máximo botí~ posible, como SI,:cedi6 enjlllio de ese año con la campaña del general Ahmad por lierras leonesas. Sm embargo, algllnas de las expediciones resultan ser lln allléntico desastre, como la emprendida en 917 por ese mismo militar contra la fortaleza de Castro MllroS o San Esteban de Gormaz.' Ante ella, obtiene Ordoño II llna importante victoria, callsando numerosas bajas entre las filas del ejército omeya, como la de aquel prestigioso general, cuya cabeza fue colgada en lo alto del castillo junto a la de un jabalí. Animado Ordoño n por el éxic to, se une, en 918, a Sancho Garcés 1; con quien emprende en el mes de junio de ese año llnacampaña contra Nájeta;Tudela, Mosqlleray elvalle de Tarazona. . CC. navarfl:>.cruza,.ad,,!!'M,.~!gQE()ycombate el castillo de Valtierra e incendia la mezquita de su arrabal para finalmerÍteretomar todos' a sus bases'cargados de bOllÍn;~··
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1.3.

RAZZIAS y ACEIFAS MUSULMANAS CONTRA LOS REINOS CRISTIANOS

Coincidiendo con las primeras campañas de acoso a los Banu Hafsún, Abdarrahmán III proyecta vengar el desastre de San Esteban de Gormaz, enviando al hachib Badr contra el territorio del reino de Le6n. Ese año de 918, Ordoño II sufre una grave derrota, no lejos de una localidad llamada Mitonia, al sur del río Duero o Monz6n, cuyo emplazamiento exacto se ignora. El botín obtenido fue significativo y el número de cautivos enorme. De esta manera, se logra vengar aquella derrota y, lo que es más importante, consolidaren ese sector la frontera y frenar la dinámica de ataques cristiacc... 110S contra los·musulmanes.de.aquellas tierras. El emir recibe con alegría el parte de la victoria, «porlo quedi6rhúéhas gracias a Dios y mand6leerlo en'las mezquitas y remitirlo a las provincias». En 919, Ordoño II prepara una expedici6n contra la Marca ':.... celntrl~l. Abdarrah.tlláil.lILeB..aclv.ertido y moviliza un numeroso."jérci¡O para hacerle frente. No fue necesario; porque el m<>narca leonés «temi6 la congregaci6n de musuly desisti6 de su empeño». Los éxitosconsegúidosenla pacificaci6n de al-And81usperiíili"rÍlti soberano c' ,riílloev. centrar la atenci6n en la lucha contra los cristianos, ocupándose, de momento, • (le;intiimi.darles con algaras y aceifas. Esa lucha tiene, realmente, un valor de guerra santa. Se hacen proclamas en las mezquitas del país que incitan a la movilizaci6n y a con los «enemigos de Dios», COmo en C6rdoba, en cuyo oratorio principal ;',S!~aI'eniga losviernes-de·cada semana a los fieles musulmanes, «envalentonándose la "'l!:ent:ey movilizándose para la guerra santa, animados a partir con su afortunado sulen abundante número y equipo, sirviendo de modelo a los leales de todo el país, . ~c~., - que se movilizaron grandes contingentes». Por primera vez, en 920, Abdarrahmán III dirige personalmente una expedici6n los cristianos, ¡a llamada campaña de Muez, a pesar de la existencia de rebeldes e\interior de al-Andalus. Sigue la ruta de Guadalajara y Medinaceli, hasta alcanzar la donde toma las fortalezas de Osma, San Esteban de Gormaz y AJealáol~ue'go, marcha a Clunia, abandonada por sus moradores; y, desde allí, a Tudela, en la arc:asuperi'Jr, para socorrer a su poblaci6n musulmana de los ataques de Sancho Gar:sJ.C<mquista Calahorra, evacuada por el rey navarro y se encamina hacia Pamplona. ;l!ri.ch()Garcés ldejasllfefugio de Arnedo y une su ejército al de Ordoño II. En esta ocamonarcas criStianos sufren una grave derrota en Valdejunquera. Los fugitivos renigi!ffi en el castillo de Muez. Una vez tomada la fortaleza, mueren todos ajusticiaíS'.en'p'resenc:ia de Abdarrahmán III, que deja tras de sí huellas evidentes de destruc!)ny. IImerte: campos arrasados, pueblos incendiados y saqueados, fortalezas e iglesias ltúidasy muchos muertos. En cambio, obtiene botín, numerosos cautivos, ganado y pues, según ar-Razi, «de las cabezas de infieles logradas en las batallas citadas C6rdoba por delante tan gran número que las acénúlas no pudieron llevar todas izadas en estacas en tomo a la ciudad». ~'Sill.llmlbaI·go,n')S<lPlcodlucen cambios importantes ni duraderos en la frontera. De .; Clrd()ño n, en 921, realiza una incursión por tierras de Medinaceli, Atienza y UZio.tm la que toma varios castillos, saquea la regi6n y obtiene un cuantioso bo~los. años.de:m~I~.§L!l11..923, actúa una vez más de acuerdo con el rey de Navarra. sus frutos, pues mientras Sancho Garcés I gana Viguera, ~.fu:fonrinde,la·'liu,da(l·d¡l'Náiera. No ob~tante, la coalici6n dura poco tiempo, por-

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150 que el último de los monarcas antedichos muere en la primavera del año 924, suceán diéndole en el trono su hermano Fruela II (924-925). Para ento?ces, Abdarra?m. III había tomado ya la decisión de atacar el reino d~ Pa~plona motIvado por la per~lda de Viguera. Esta vez sigue la ruta de Levante, eu dIreCCIón a las.«caras» de ~udnur y Valencia, para someter allí a los disidentes. Después de con~ohdar su auto~dad ~? la re'ó marcha a Tortosa recuperando algunos de sus dlstntos. Desde alh, se dmge hag l n , Tudela. Le salen al encuentro los tuchi les, senores dZaragoza, 'b' . Al an-I'z y luego a ' e cla c .. d . 1 fi 'ó Yotros «agentes de la Frontera», que, como habían recIbIdo el e~lr a con Irma~1 n de sus dominios, se unen a la expedición, seguramente por estar ob¡lg~dos a cumphr la prestación de ayuda militar. Con ellos, Abdarrahmán III entra en el re.mo de Navarra y asola Calahorra y Qantara Alba. Pasa por Falces, Tafalla, Carca~t11~0 y, arrasand.o . todO-cuanto..encJlentrif a su paso, hasta llegar a Sangüesa, cuyos edlflc:os s.or:dest,rUldos y quemado todo su contenido. Tras'una escaramuzá conla'caballena'crtstlana-Junto.aLrí.oJ;;~3.h.a<:~P!lfl\~l\:en Lumbier y Leguín, llega a P.amplona, que encuentra desierta y abandonada. Una vez'ellsuiÍlterior, el emIr, aldeclf·de-len.Hay.yán:.«rec.o•. rrió sus plazas y mandó destruir todos sus edificios y a~i~ar la venerada Iglesl~ de los infieles, donde teníanlugar las juras y sus ritos, lo que hICIeron todos a una; dejándola como suelo raso». Después inicia el camino de regreso a Córdoba por Calahorra, Valtierra, Tudela YSantaver, territorio éste de los Banu Di n-Nun, a los que some~e. . "En'adelante,Abdarrahmán.IILp.uedededicarse a combatir a los Banu Hafsun: s.m preocuparse demasiado de los reinos cristianos. El de León conoce una ag.uda cnSlS, debido a las luchas dinásticas generadas por el trono. En Navarra, en cambIO, se establece una regencia tras la.muerte, en 925, de Sancho Garcés l, ya que le suced~ un menor de seis años, su hijo García Sánchez (925-970), tutelado pnmero por Jlmeno y después por Toda, la reina viuda. 1.4.
HACIA LA RENDICIÓN DE BOBASTRO

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prisioneros a algunos jefes y principales, que fueron atados junto al pabellón del sultán, el cual ordenó decapitados tan pronto los tuvo delante, por lo que fueron exterminados en su presencia, reuniéndose junto a aquel pabellón 170 cabezas, sin contar los reclutas desconocidos.» .Después, ocupa los castillos de Santa Eulalia, Santa María, Álora y otros núcleos próxImos a la plaza fuerte de Bobastro, que su hachib Badr cerca «rodeándola como collar ~ cuello». Mientras prosigue el asedio, Abdarrahmán III consolida el dominio sobre,Alor~, pasa luego a las fortalezas de Casarabonela y Ardales, destruyendo cuanto ~h habla, para volver a Bobastro. Chafar le ofrece sumisión y una tregua, que el enur concede antes·de-retimrsecon su ejército a Córdoba. Por si fuera poco, ese mismo año, su hermano Abdarrahmán ben Umar ben Hafsún, enemistado con él, pacta con Abdarrahmán III la entrega del castillo de Turrush, a cambio del amán; después, se traslada a lacapital..de.akAndalus, donde recibe un trato de. favor por parte del soberano.
. ''', " _, ", _ _ es víctima de una--,:;.o.nJuntymuere asesinado

La acción militar de los cristianos supone un contratiempo para el ~mir de ~ór­ doba . máxime cuando todavía existían comarcas que sólo le reconoclan nommalment~ o estaban en abierta rebeldía. En este sentido, el año 917 ofrece al omeya resultados de muy diverso signo, porque sufre la derrota de San Esteban de G~rm~z; pero consigue someter a los disidentes de las «caras» de Tudmlr -donde su eJ~rclto ocupa Orihuela-, y Valencia; y conquistar, en el suroeste de al-Andalus, laclUdad . de Niebla. . Mayor importancia tendrá, por sus innegables consecuenCIas, la lucha contr.a ~os hijos del difunto Umar ben Hafsún, muerto como se recor~ará en918, y la re~dlclón última de la plaza fuerte de Bobastro. La actuacIón del enur no se hace ~emaslado esperar. Rotas las treguas, realiza, en 919, una campaña para tomar los castlllos de ~elda y Dos Amantes, de la cara de Riyya. La destrucción alcanza notables proporcIOnes, . pues los mercenarios de Abdarrahmán III an;asan sembrados, talan ár~oles, viñas en su totalidad, incendian arrabales e Iglesias y matan sm escrupulos, a como relata este testimonio: «Dios les hizo flaquear y fueron los'mercenariosensuiortaleza,yJecorriendo su solar, alcanzando a su gente por ma y por debajo y·matándolos de los peores modos en patIos y casas. EscogIeron

en Bobastro en octubre del año.920. Sulayman abandona el ejército omeya, en cuyas filas había combatido junto al emir en la campaña de Muez o Valdejunquera, y asume .. de la plaza, Abdarrahmán III, por extraño que pueda parecer, le confirma la sobre su nuevo señorío, pero Sulaymán rompe la tregua. A partir de entonsoberano emprende regularmente campañas contra los rebeldes. En 921, rinde ne,!iru~teasedio el castillo deTurrush, que es derruido, «ordenándose construir en lusu iglesia una mezquita aljama». El año siguiente, 922, destruye la fortaleza de situada entre las «caras de Elvira y Jaén, sobre la calzada de Pechina». se:¡nismo año, logra la rendición de los rebeldes asentados las caras de Morón y SiEn 923, ataca Bobastro y arrasa los lugares próximos a los castillos de Ardales, Olías y Santopitar. Hafs ben Umar ben Hafsún, hermano de Sulaymán, le por entonces la fortaleza de Cámara. Luego, el soberano se desplaza al puerto ;!\hnuí\ecar y al castillo de Moscaril, desde donde se dirige contra Jete, sin poder su alcazaba, tras lo cual regresa a Córdoba de nuevo en Bobastro y acampa, desordenar la construcción de fortificaciones y dejar en ellas guamiciones permamástarde;en925, se someten algunos baluartes de las «caras» de Jaén ;ClvII.a, casos de Monteleón y Esteban. En 926, se vuelve sobre Bobastro, cuyo mtenslfica. Además, se conquista la fortaleza de Monterrubio, uno de los castillos de Sulaymán, quien es muerto y mutilado por los hombres del vilalllanúdben Basil: «los miembros fueron llevados a éste por separado y él eslH:alifa que le habían llegado separados junto a la maldita cabeza, siéndole or~I~,colnpOn,)rel cadáver e izarlo en la puerta de as-Sudda del alcázar de Córdolo que se hizo en un alto madero». Su lugar en Bobastro fue ocupado ben Hafsún. No obstante, el principal éxito lo obtiene Abdarrah'año 927. Durante la expedición militar realizada gana Olías, Santopitar, l:.y)otrón. Además, ordena construir el baluarte-campamento de Talchayra cada vez más el cerco sobre Bobastro. Finalmente, regresa a la capital la cual toma su ejército tras la rendición de Hafs, el año 928. Siete días después, Hafs entra en Córdoba con el resto de soberano, fiel al amán que le otorgara, lo perdona,

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«haciéndole grandes concesiones y dándole la más alta posición entre sus mercenarios y tropa». La toma de Bobastro, saludada por los poetas de la corte omeya, constituye <<la mayor de las alegrías» para Abdarrahmán 1II, el cual, se desplaza hasta allí para asegurar su posición. Una vez dentro, «recorrió sus parajes y, viendo su elevación e inexpugnabilidad por todos lados, se certificó de que no tenía parangón en todo al-Andal~s en cuanto a inaccesibilidad, extensión, recursos y dominio del llano, por lo que dIO muchas-gracias a-Dios que le había permitido y facilitado tomarla, guardando ayuno duran.te'suestancia Yexaminando detenidamente las obras de los tiranos que la habían p6seído;paraborrar ~us huellas y~arcas». Murallas, mezquitá;pit1á.Cíos,éa~as;alma' ceñeyytlemás'edificlOsson derruidos. Nada quedó de la «maldita CIUdad, mdo de se, ,~----=ai~iol1-;:'6rfg'eífde-discusión;madrede calanñdades y causa de .catástrofes»·-aún hoy se discute .suemplazanñento» ;nlsíq¡¡iemUíñlff,"porqlIe-elemir <<01 de:nó-sacaJ-de'su tumba al perverso cadáver y llevar los malvados e inmundos miembros a la puerta de as"Suddaen Córdoba, para-seriZlillosend'mánrlto madero, paflrreflexMJHle-espectadores,-pueSto que había resultado evidente su apostasía del Islam en que naciera y que.se había heclio cristiano en prueba de malevolencia. La orden fue cum~~ida, alzándose el cuerpo del maldito Umar en un alto madero, entre los de sus dos hiJOS crucificados allí anteriormente, Hakam y Sulaymán, que lo rodearon, aunque su madero ,,,-era-másca!to.;.p.aracarnQnestaci<Sn(le espectadores y satisfacción de los musulmanes. bos'maderospermanecieronallí...desde que llegaron hasta el año 331, en que se los llevó lá crecida del río quefuvo lugar». _".,:::'Lasdisposiciones adoptadas por Abdarrahmán III tienen un efecto inmediato sobrelos'liá:15ffa:ñtesdel entorno; que el emir quiere someter, mediante amenazas y promesas;coñlilidéá de acábát-deuna vez por todas con su rebeldía. Para ello, destruye un buen número castillos en las «coras» de Riyya, Takurunna y Sidonia -en la primerase arrasan cuarenta-; procura bajar de los montes y zonas altas a la población páta'establecerla en las alquerías del llano; dispersa «por el ancho mundo» a los más recalcitrantes; y, por último, lleva a Córdoba algunos notables.
1:5;' 'LA ADOPCiÓN DEL TtruLo CALIFAL

cual se había hecho digno merecedor, como él mismo en cierto modo se reconoce tras o~upar la sede principal de los Banu Hafsún: «Nos, ante el gran favor y el don que DIOS nos ha hecho, haCiéndonos conocer la victoria y el triunfo en todas nuestras empresas .... , fortificando nuestro poder, ennobleciendo nuestros dias, permitiéndonos hollar su~l? infiel, entregándonos sus fortalezas y domicilios, por donde entramos como qUisimos, hasta colmar eso con la base mayor, punto superior y límite extremo de Bobastro.» El motivo, por tanto, de utilizar tales títulos parece claro. Trata, en definitiva, de realzar su prestigio y autoridad -ahora también religiosa-, tanto dentro como fuera delasfronte~ag..de,alcAud~lus¡enes~ecial frente al estado fatimídeIfri9iya, a cuyo soberano, califa desde el ano 909, le disputa la hegemonía en el norte de Africa. A ese patrón se ajusta también el deseo de Abdarrahmán 1II por volver a acuñar moneda en lacapitalde,al-Andalus,_por_primera vez de oro. Todo lo cual contribuye a magnificar su figura, cada vez más arrogante y lejana, como se infiere de la carta enviada a los go-

Los'más dignos de reivindicar enteramente su derecho y los más merecedores de completar su fortüna' y-de revestirse de las mercedes con que Dios Altísimo los ha revestido, soinos nosotros, por cuanto Dios Altísimo nos ha favorecido con ello, ha mostrado s,u preferencia por nosotros. ha elevado nuestra autoridad hasta ese punto, nos ha permitIdo olJtenerlo-p_or~-nu~stro esfuerzo, nos ha facilitado lograrlo con nuestro gobierno, ha
exten4ido__ DU,estrafama por el mundo, ha ensalzado nuestra autoridad por las tierras, ha

hecho que la esperanza de los mundos estuviese pendiente de nosotros, ha dispuesto que I~s extravia~os a nosotros volvieran y que nuestros súbditos se regocijaran por verse a la

sombra de núeslro gobierno (todo ello por la voluntad de Dios; loado sea Dios, otorgador de los beneficios, por el que nos ha otorgado, pues Él merece la máxima loa por la
gracia que nos' ha "concedido). En consecuencia, hemos decidido que se nos llame con el

título de Príncipe de los Creyentes, y que en las cartas, tanto que expidamos como las
que recibamos, se nos dé dicho título, puesto que todo el que lo usa, fuera de nosotros, se lo apropia indebidamente, es un intruso en él, y se arroga una denominación que no merece. Además, hemos comprendido que seguir sin usar ese título, que se nos debe, es hacer decaer un derecho que tenemos y dejarse perder una designación ftrme. Ordena, por

tanto, al predicadorAe tu jurisdicción que emplee dicho título, y úsalo tú ahora en adelante cuando nos escribas. Si Dios quiere .

•, ,"Además, también en 928, consigue rendir a los rebeldes de las tierras orientales y ocCiélefitalésdeal'Andalus; Eulas primeras, obtiene tanto la sumisión de los Banu as-sayr'ycon ello el control de las fortalezas que poseían en el litoral del Mediterráneo y en la región de Tudmir-, como la de los Banu Ibn Abi Chawsan, señores de Alcini-y de otfos castillos de la «cora» de Valencia, algunos de los cuales fueron decapitados en Córdoba. Y, en las segundas, toma los castillos de Mojáfar, Alanje y, mediantecapitulación, la importante ciudad de Mérida. 'En ese contexto, Abdarrahmán III se proclama amir al-mu 'minin «<príncipe de los creyentes»), hecho crucial en su trayectoria como gobernante y en la historia del Occidente islámiCo. La primera invocación como tal tiene lugar el día 16 de enero, v¡~riJ.~s;'delaño929:Y la realiza,.desde elmimbar delamezquita aljama cordobesa, "', -.--el.alfaquLy~¿a.d(Ah1l!ªclJ:jellJ3aqui. El califa asume, además, el sobrenombre honofÍ' fíéodéillÍcNdsir licdin Allah (<<el que obtiene la victofÍapór'lli-feligi6íide Alá»); al

Sin embargo,t0ciavíaese reconocimiento no es total, porque en extensas áreas aún se le nie?a obediencia, tal y como sucede en los territorios de Badajoz, Toledo, Valencia y Zaragoza. El Califato de Abdarrahmán III (929-961)
"'~l1er~6 esta nueva etapa, Abdarrahmán III continua su racha de aciertos y logra, de

a

con la aplicación de los procedimientos habituales, reducir los últimos focos . Además, obtiene importantes éxitos en el Magreb fatimies. a los reinos cristianos del Norte, afianza, igualmente, su otro descalabro, sobre todo, frente al rey Ranñro 11

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de León (931-951). Todas esas victorias, sustentadas por un fl?~ecimiento.e.conómico sin precedentes, proyectan hacia otros confines, allende tamble~ de los Pmn~os, una imagen esplendorosa del Califato de Córdoba, y, en co~secu~ncla, de. su máxImo gobernante, lo cual se manifiesta nítidamente en las relacIOnes mternaclOnales.

2.1.

SUMISIÓN DE LAS FRONTERAS

Enal-Andalus, las fuentes árabes hacen continuas referencias a las zonas limítrofes indicando su peculiaridad respecto a otros territorios del interio:. Generalmente, los autores musulmanes utilizan el término tagr (pI. tugur) para refenrse a lafronter~, ____-la-cua\.tiene,:.e.Oill.o_ZQn.a d<).~onta~()x¡j<!_e."e!1tu~~s luchas, I1I1~f~erte carga IdeológIca, pues constituye el espacio que separa las tIerras aetltar al-islam «<morada-del ___ Isl.aIm>.).deJascleldar al:h{l~l>~«moradadelaguerra»), donde la guerra santa es asumida como un deber ineludible por parte de to¡¡o·b"1Jen-gobernante:-En-.al-An~alus existen tres áreas fronterizas, llamadas Marcas, con límites geográfICOS ImprecIsos, que se articulan alrededor de un centro important~: Marc~ superior (Zarag?za), Marc_a media (Toledo; luego, Medinaceli) y Marca mfenor (Ménda). Tales espacIos fronte~­ zos presentan una enorme complejida~; quizás por ~Ilo, fueron escenanos d~ una Sltuaciónpolítica-muy-inestable,aLprodigarse en s~dlclones de ~ebeldes que mega~ la autoridad delos soberanos omeyas en la comarca, rechazan particIpar en las campanas militares contra los reinos cristianos o retienen las contribuciones fiscales que debían enviarse a Córdoba. En ocasiones, la existencia de esas rebeliones implica el establecimiento de una alianza éOíilóscristianos. Y, como no, expediciones cordobesas de castigo contra la zona en cuesH6íi: _ _..,.' La primera de las campañas del califa contra los temtonos aun msuffil~~S se realiza en 929. Abdarrahmán III decide, entonces, atacar el poder, bastante debllttado: de los Banu Marwan, señores de Ba<lajoz. Con ese fin sale de Córdoba y acampa su eJército ante aquella ciudad el mes de junio de ese mism? año'.Allí entabla algunas escaramuzas con grupos rebeldes sin lograr vencer la resIstencIa de la plaza, a la que pone cerco; Luego, se dirige a Mérida, donde renueva en el cargo al gobernador deJa ~lca­ zaba. Tras lo cual, regresa a Badajoz y, desde allí, marcha con el grueso del ejérCIto a Beja, que rinde, para pasar a Ocsonoba, cerca deJa costa atlántica, dominada por el re. belde Jalaf ben Bakr, a quien an-Násir toma una de sus fortalezas. Ante la posibilidad de peider!otodo,Jalafutiliza e~isarios par~ pe?ir perdón al califa y excusar su independencia, que justifica por la l.eJ.anía de! temto~o respecto a la sede del poder central; además, le paga tributos Y soltclta la conflrma~lón del puesto comprometiéndose en adelaute a ser leal, abonar puntualmente partas Y portarse bi~n con la población; Abdarrahmán III acepta su arrepentimiento y condicione~, le confirma la posesión de la cora de Ocso11oba y regresa a Córdoba, ffilentras p:oslgue_ el asedio sobre Badajoz, cuya rendición se obtiene, finalmente, en febrero del ano 930. En este caso, su antiguo gobernador Abdarra1unán ben Abdalab ben .~arwan, do por al-Chilliqí, obtiene del califa el amán y marcha con sus f~lltar~s ~ de'ldc)s:lL Córdoba, donde recibe numerosas mercedes. De esta manera, baJO condl~lones lares-a'otros-casos'=-obligación,deresidir en la capital del estado, concesIón ficiosy, quizás, enrolamiento en el ejércit()-'-, el califa omeya pone fin al dOlnirti6t¡U~

el linaje muladí de los Banu Marwan venía ejerciendo, desde la segunda mitad del siglo IX, en e! territorio adyacente a los sectores fronterizos más occidentales. En cambio, la práctica de mantener, según los casos, a los rebeldes al frente de sus dominios implica, necesariamente, reconocer la soberanía del califa, lo cual se traduce en la entrega periódica de tributos al estado. Después de dieciocho años de lucha sin tregua, sólo le queda al califa por someter a su autoridad los territorios de las Marcas fronterizas. Una vez fallido el intento de controlar pacíficamente Toledo, Abdarrahmán III decide de inmediato atacar la ciudad, enviando al visir Saib ben al-Mundir con tropas suficientes como para iniciar su cerco. Luego, en-elmes-demayode 930, sedesplazaaJlí, acompañado del príncipe heredero al-Hakam, co~ un po?eroso ejército. En el camino, somete el castillo de Mora y otras fortalezas próxImas. Fmalmente, cuando llega a la antigua capital del reino visiorde~a construir-en-e!·monteChalencas Madinatal-fath(Ciudad de la Conquism'_011p. aVItualla antes de regresar a Córdoba. El asedio se prolonga durante mucho ubicación estratégica de la ciudad ampara· por el foso del río Tajo, como por la tenaz resistencia de los toledanos, qu~ reciben, ;:~~:~.~.s; promesas de apoyo -luego incumplidas- del monarca leonés, el cual logra la fortaleza de Madrid. No obstante, el califa acaba por conseguir, en el mes de del año 932, la sumisión de Toledo, después de que Talaba ben Muhammad ben -Al,d2uwari't, su señor, le prestara obediencia. Entonces, Abdarrahmán III concede a l:~e~:~~':,~~i' de la ciudad la paz y el amán general en condiciones muy ventajosas, =1 . ~Ibres de tnbutos ~xcepto del azaque-, colectas, alcabalas e impuesde aloJarmento y obtienen el derecho a elegir sus propias autoridades. Además, se cle!;-re'Coolstruye la urbe. Ya sólo quedaba por asegurar la Marca superior, campo de lucha entre los difeseñores locales de .la zona. La difícil situación reclama la presencia del califa, logra, en 931, apaciguar los ánimos y arrancarles el compromiso de mandar diCórdoba procedente de la recaudación de los tributos. Pero años después, con de la campaña de Osma de 934, los señores de Zaragoza, Huesca y Barbastro N,'''' ''' ,de ~alatayud y Daroca-, se niegan a participar en ella, lo que provoca la .. mmedlata de Abdarrabmán III, el cual, tras conseguir el control de Huesca, ruta a la altura de Guadalajara para someter las restantes plazas. Conquista el de Maluenda y el señor de Zaragoza Muhammad ben Hasim al-Tuchibí le en'a·¡{",'da del Jalón y Arnedo, con lo cual el soberano parece, de momento, darse fsatisf<:cho.No. obstante,.en 935, Muhammad se aparta nuevamente del califa. Y '.'.éd"cidle emprender el asedio de Zaragoza, que deja bajo la dirección del visir nacLh"n Ishaq al-Qurasí. L.a re:ndi:cié;n de la ciudad se complica sobremanera por el apoyo que recibe del a quien .Abdarrabmán III trata de neutralizar con la firma de treguas, y, sodO:.'nc.rla actitud del visir, el cual, como descendiente de los omeyas de Damasabora reivindicar la dirección del Califato cordobés con la ayuda los po:}oc,al"s ele la Marca. La reacción de Abdarrahmán III es rápida y contundente. del mando de sus tropas y encarcela; en 937, ocupa Calatayud y . . capitulada de Muhammad ben Hasim, Zaragoza, son derruidas. El acuerdo pactado obliga al califa a abandonar el domicetcfd':lal',·:i·ud,ad, que deja, momentáneamente, en manos de la familia del tu-

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156 chibí, con la obligación de restituírselo más adelante con carácter vitalicio siempre que se cumplieran todas estas prestaciones: el envío a Córdoba de impuestos; rechazo a los reinos cristianos; la observancia de obligaciones militares; y la no acogida de fugitivos o enemigos del soberano. Las cláusulas del pacto, jurado solemnemente por ambas partes en la mezquita aljama de Zaragoza, revelan la práctica en al-Andalus de «relaciones feudovasalláticas», con todas las matizaciones que se quieran, pues el acuerdo contiene elementos tan consustanciales a ellas como la prestación de fidelidad, el auxilio militar y la concesión perpetua de un beneficio.· Con la conquista en 939 de Santarem, en la que se había rebelado un hermano de aquel visir entregando la ciudad al monarca leonés, Abdarrahmán III concluye, tras'veintiséisañosdecontinuo batallar, la tarea emprendida a comienzos del reinado; «con lo que quedó-defendida-t{)da.la.frontera..y.aFAndalusensu puño, tras haber extirpado toda hipocresía, pues después de Muhammad ben Hasim no quedó ningún desobedléIíre;-sino'que-a todos.guardaba con su báculo, cumpliendo . en ellos su sen· tencia». ~"._~ --'"-----,--_., --

HISTORIA DE ESPAflA. ALTA EDAD MEDIA

clón. El dominio de esta plaza dis utado lue . go sm fortuna por los idrisíes -fundadores de uno de los primeros est~dos ~n M del mar y tener su control pues C ta farruecos-:-le permite «dominar las dos orillas ' , e u ue su estribo para 1 tr '11 pod la cerrar e instrumento de control d a o a on a, puerta que le robusteció su autoridad en el Mag'b e puertos que podían ser temidos, con lo que se n ». E . sa pnmacía, luego contestada por idrisíes . ., festarse con cierta rotundidad en 936 tr 1 é.Y sus ~hados fatimles, vuelve a manila región de Nakur, la isla de Rasgun' 1as .o~ ~ltOS rruhtares obtenidos sobre ellos en pas .... . ..... .'. la ocasiones ha de organizar cam;:ñ:s pa~~ls~:t~ s;chIlmasa y el Atlántico, aunque en dominio nunca llega a consolidarse del t d eper o.s focos rebeldes. No obstante, ese . ... . parte d l fl o o. or slf .uera poco, en 955, los fatimíes e a otaandal 'h "' d 957 USI; aClen ose co~ un rico botín. El de Córdoba responde militarmente ...... en , causando su ejérCito la ruina en las . .

im~ort~n{;~a~:d: ~;::.a;;,~ :~~~:e~~i:~:~~~!~~:~~

2.2.

POLÍTIcA NORTEAFRICANA

---i~simaciÓnpolítica del Ilórte de África cambia a comienzos del siglo x con la
llegada de los fatimíes. Contrarios a la ortodoxia sunnita y a las doctrinas de tendencia <<jarichí», defienden a ultranza la continuidad de la revelación islámica a través de los descendienieslegítimos de Mahoma, los de su hija Fátima y su yemo Alí. Estos fatimíes; después de someter Ifriqiya, hoy Túnez, intentan controlar el Magreb occidental, entrando así en conflicto con los omeyas de al-Andalus por el dominio de la zona, caracterizada por la existencia de formaciones políticas tribales de escasa entidad territorial y diversa adscripción religiosa. Para contener el poder alcanzado por los fatimíes, aliados circunstanciales de Umar ben Hafsún, y la entrada de toda propaganda ideológica contraria al malikismo imperante como rito oficial en al-Andalus, Abdarrahmán IlI, volcado en la pacificación del país, consigue dominar Algeciras, incrementar,mediantela construcción de nuevasatarazanas, el número de navíos y el equipo de la flota andalusí e imponer una mayor vigilancia en el litoral costero. El soberano omeya mantiene también relaciones diplomáticas con jefes norteafricanos, la mayoría del grupo Zanata, cuyo apoyo en la zona, en ocasiones harto dudoso, se gana con dinero y entrega de suntuosos regalos. En cualquier caso, esa acción política le permite controlar indirectamente una parte del actual territorio marroquí, de donde obtiene mercenarios para las filas de su ejército, y continuar recibiendo el oro transahariano. Sin embargo, la política norteafricana del emir carece de continuidad, porque los ataques cristianos Yla sedición interna del país distraen constantemente su atención: Tampoco los fatimíes logran proyectarse del todo en el Magreb, encontrando resistell' ciasen las tentativas de avance hacia el Atlántico. Estos fracasos, sin duda, fa\'on~eÍl' arsoberano omeya, quien, en 927, obtiene Y consolida la ocupación de Melilla, en 'oriental del litoral rifeño. No obstante, el éxito más importante lo . añosdéspüés de someierdefihitivamentelarevueltamuladí,siendo ya califa. En tO-,-en 931, la flota omeya consigue la rendición de Ceuta, gracias al apoyo de la I,orm

.. .... e incluso proyecta una alia~~:~~~;lu:~y:abaf€a•.1'~mbién ordena fortifi· ••.. . .... una ofensiva en 958 y ocupan Sichih!S:a~:)f de BlzanclO. Pero los fatióc,cid,ental.. Los omeyas continúan en oder d Tá ,ez y buena parte del Magreb todavía la ruta del Estrecho; Ab~arrahn:'án I~f~;¡ ~euta,. desde las cuales con'. Tarifa, sin duda para consolidar ese dominio e .a fortificar, ~n 960, el puera su mínima expresión. ' que a fmes de su remado queda re-

1:;j;.·.I{EILA(~IOiNES DIPLOMÁTICAS

~xtt~!ll.0

EL CALIFATO OMEYA DE CÓRDOBA (GÉNESIS y CONSOLIDACIÓN POLÍTICA)

pléndidamente Y en medio se levantó un trono brillante .~e oro, resplandecie~te ~e joyas. A la derecha del trono se colocaron cinco de los h~JO~ del caJ¡fa... A la ~z~U1erda del califa se situaron los otros hijos ... Después d~ los pnncl!~es es~ba~ los vls~res, los libertos del califa ylos oficiales de la casa. El patio del palacIO habla SI~O previamente arreglado con magníficas alfombras Ytapices, tejidos de seda de marav¡Jlo?~ fact~ra». Es fácil imaginar la sorpresa Yla admiración de los forasteros ante la magmf¡ce~Cla en su época de esplendor de la corte cordobesa: que despliega todo el aparato para Impre~ sionary amedrentar a quienes acuden a solicitar un acuerdo de paz, una tregua (} rela cionesde amistad con el soberano más poderoso de Europa. . . Abdarrahmán III mantiene también relaciones con Otón 1 (938-973), Si bien en principio no son cordiales. Hacia el año 950, llega a ~órdoba el monje Juan, aba~ ~el ~eriodeGorze,sitUado~eiLLótefiá, cOlllo.~!ll1Jaj~d~rdelreyge~ano. La Ill1S~Ó~ del diplomático tiene por objetó entregar una carta de protesta al califa por la~ actlVI____ dades_piráticasqueJ()slllJlsJ!lIll'ªII"'.s_!(l~iza~~~s~elas Isl~s Baleares y Fraxmetuu:, enclave situado en el sur de Francia, contra Provenzae ltaha. Abda.rrahmán III consIdera insultante la misiva y ordena retener a Juan de Gorze en la CIUdad de Córdoba, donde queda por espacio de tres años hasta que la normalidad se restablece.

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-2:4:" ACEIFASCONTRA CRISTIAN0S----·

Cuando Abdarrahmán III reinicia las aceifas contra cristianos del norte peninsular, la situación política presenta novedades importantes. En primer lugar, el sobe:ano omeya controla buena parte del territorio de al-Andalus, lo c~al garantl~a la habitual recaudación de impuestos a favor del Estado; en segu~do térrmno, ':" califa" lo que supone cierto realce de su majestad y la afirmación de la mdepende~cla del pals res?ecto a toda autoridad superior; y, por último, domina el Estrecho de Gibraltar, exten~lendo el ámbito de su influencia al Magreb, donde aspira a crear un protectorado que sirva de defensa de al-Andalus contra los fatimíes de Ifriqiya. Igualmente, es otr.o el pan.orama existente enLeón y Navarra. La muerte de Fruela II en 925 abre un ?enodo de I~esta­ bilidad política en el reino de Léón, donde se plantea un grave con~lcto sucesono, de, cidido en favor de Alfonso IV el Monje (926-931), aunque la tensión persiste hasta la entronización de su heJ:rnano Ramiro II (931-951). En Navarra, por otra parte, se reconoce en 925 por vez primera en la historia peninsular, el derecho al trono de un menor, Garda Sáuchez, gobernando, como ayo ~ tutor, su tío Jimeno. Cuand? éste muere en 931, fñigo Garcés intenta ocupar la regencia, o qUizás el trono, en de~mento d~ su sobrino, dando paso a una crisis por el poder sólo resuelta en 933 con la mtervenclón . , de Toda, la reina madre. Todo ese cúmulo de circunstancias favorece al soberano omeya, cuya hegemoma peninsular, sin embargo, no siempre resulta evidente en el c~po de batalla, p~e~ e~ 933 un contingente omeya es derrotado por las tropas de Ramiro II en las proxllll1da ' des de Osma. No obstante, la respuesta militar de Abdarrahmá? III vuelve a ser tundente. En efecto, en losprimeros meses del año 934, el califa prepara la llalma,da. «campaña de Osma». Para esta aceifa, invoca la guerra santa y realiza una gnm I,ar,u!li: militar;-quesehace.famosaen-todoal-Andalus y provo~a la acl~iración .de los beses por reunir, al efecto, numerosos pertrechos y efectivos militares, muchos --""-,'

cedencia norteafrican~. Él mismo aparece «vistiendo cota y ciñendo espada, caballero en un alazán de conOCida raza, uno de sus mejores corceles, rodeado por sus cadíes y escuadro~es, en perfecta fo~ac.ión, haciendo gala de affilamento y fuerza; para mayor vistosidad del alarde multiplicó las clases de equipo y las fOffilidables heffilosas y vaJi~sas insignias de peregrinas clases de banderas y estandartes, apareci~ndo en esta ocasión entre sus bander~s el águila, que había inventado, pues ningún sultán la tuvo antes, y que las gentes miraron con curiosidad y delicia, siendo objeto de inteffilinabIes comentarios». =,-___ ,~_~.~Esta aceifa se concibe para atacara los cristianosde la Frontera media situada en al río Duero, aunque.AlidaiTiilimanJnnúrrcfia primero contra los rebeldes mus~lmanes deJa Marca superior. Después, entra sin oposición alguna en las cercanas tierras del remo de Navarra. Toda envía entonces mensajeros al campamento del cali. en Calahorra.Lepidel~paz,T¡¡voCi¡ridó vínculos consanguíneos, y él le hace llegar un salvo~onducto para tratar p~rsonalmente la cuestión. Una vez juntos, ~n pacto, sell.UIrercuarToda.dehe.liherara-lunehenes que tiene de la familia :.~QHuDI n-Nun por Impago de una deuda; prestar completa sumisión al califa; y, por . . . romper con los restantes príncipes cristianos; Abdarrahmán III le concede a cambIO treguas y otorga «en investidura al hijo de la reina, Garda, hijo de Sancho, el vascón, Pamplona y sus distritos» . . Con este proceder, verdaderamente humillante, Toda salva la integridad del reihay qUien n? acepta la sumisión, como Fortún, hijo de García, cuya rebeldía Ciliicllesta perder no solo la fortaleza de Falces, sino también la propia vida, pues muere ••.. .~~~~t~.~~~r~~~e,~~:~~~::; es descuartizado- en el campamento omeya. Luego, el '" ,su avance hacia las tierras de Álava, donde devasta cuanto puede, y de Ga,stilla-aqUl saquea Burgos y destruye el monasterio de San Pedro de Cardeñaadentrase en las de León por Clunia, Huerta y Alcubilla, enfrentándose con éxito tropas de Ramiro Il. Finalmente, cruza el Duero y se detiene junto a la fortaleza para regresar triunfante a Córdoba. En lo sucesivo, el califa centra toda su atención en conseguir el dominio sobre y demás poderes locales del valle del Ebro. Y para ello obtiene la neutralicme K.amaro. n, con quien pacta, en abril del año 935, unas treguas, poco tiempo des'g"lricump'lidas por el monarca leonés. No por ello deja Abdarrahmán III de combai'Ic,sc.ristiano,;, pues ese mismo año una incursión de la marina califal asola algu¡ptmtc)s de la costa catalana en el Maresme y el Emporda. El conde Suñer de Barce' su parte, realizaien-936, una expedición por el Levante peninsular, siendo en su avance por Ahmad ben Muhanunad ben I1yas, que dirigía el asedio de En el encuentro perecen miles de cristianos; y las cabezas de los más nota:eenvían. según lo habitual, a Córdoba. En 937, Toda rompe unilateralmente el sus:crit:ocon Abdarrahmán III y apoya la rebelión del gobernador tuchibí de Za.' que teffilina por someterse al califa. Por ese motivo, éste le envía con su geneHusayn y un cuerpo selecto de caballería a luchar contra los navarros 'Iluev:amenlle aliados a los leoneses. El enfrentamiento se salda con una gran vic: los: rnusllinlan,es, que obtienen numerosos cautivos y un gran botín, tras lo cual
»La

serie de victorias consolidan el prestigio de Abdarrahmáu I1I, quien también 'e'ehunal'!(o sabor de la derrota. E11 939, el califa decide emprender una aceifa con-

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EL CALIFATO OMEYA DE CÓRDO

É BA (O NESIS y CONSOLIDACIÓN POLíUCA)

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tra el reino de León. Para lo cual reúne un gran ejército, del que forman parte numerosos

voluntarios, animados por la idea de combatir a los cristianos en la guerra santa. En este caso, los accesorios de viaje, pertrechos militares y armamento son tantos que se recnrre para su traslado al empleo de multitud de acémilas, «pues transportóse en esta campaña peso nunca igualado por rey ni gobernante entre sus antecesores». Con tanto bagaje y en pleno mes de ramadán, el califa inicia la marcha del ejército, que conduce por Toledo, el puerto. de Tablada, Olmedo, Íscar, Alcazarén y Portillo hasta Simancas. Aquí se enfrenta durante varios días a las tropas de Ramiro n, Fernán González (930-970) y de la reina Toda. Al final, una parte de la aristocracia árabe se retira en desbandada, lo que propiCia la aniquilación parcial del contingente omeya en Alhándega, lugar cuya ubicación con____---"c:::re:;ta::;:.se:.·;di;:· s;:;:;cute. El califa «quedó abrumado por su fracaso en esta campaña, sin paralelo entodo su anten("r·período»-;-errla-quepierde,además.deJaimp~iQl~lltadel ejército, un ejemplar del Corán y su propia cota de mallas. Una vez en Córdoba, Abdarrahmán ID ···~···ordena1ícihtuediata·crueifi"ión·delosresponsables de la derrota, entreellosfigura Fortún, señor de Huesca. Desde entonces, el califa deja de participarpersonálinente en las aceifas, quedándose siempre en la capital, «tranquilo en su trono, disfrutando la holgura de su reinado y sin volver a guerrear hasta que murió». Para reparar, quizás, los efectos de la derrota, el soberano omeya ordena a todos 10S.g()1:J~rnadores de las Marcas enviar escuadrones contra los cristianos. Las noticias de sus sucesivas victorias se comunican a la población en la mezquita aljama de Córdoba, ciudad que recibe cautivos y cabezas de muertos. «Estos triunfos se sucedían por todas partes con general júbilo, hasta olvidarse los musulínanes de la rota de Alhándega.» No obstante, las consecuencias de la batalla Simancas-Alhandega fueron ciertamente notables. En al-Andalus, se intensifica el proceso de profesionalización del ejército califal, dando a partir de entonces una mayor cabida a las tropas mercenarias. En lado cristiano, aumenta el prestigio político-militar del rey Ramiro n, auténtico imperator, cuya fama se e"tiende incluso a otras partes de la Cristiandad latina. Y lo más importante, el reino de León amplia su e"tensión territorial por el valle del Tor_ mes, en donde se repueblan, entre otros, los núcleos de Salamanca y Ledesma, mientras Femán González hace lo propio, en 940, con Sepúlveda. Precisamente en 940, Abdarrahmán ID proyecta una nueva aceifa contra el reino de León. Decide hacerla sólo con sus servidores y mercenarios, sin recurrir, como era costumbre, a levas de voluntarios. No obstante, esta campaña no llega a realizarse, por, que antes de salir recibe en Córdoba a un mensajero de Ramiro n que le solicita, en nombre de su rey, la firma de treguas, a lo cual se inclina el califa por considerarlo más seguro para la comunidad islámica. Mientras tanto concluye la resolución del pacto, se fortifican algunas plazas de la Marca media. También en 940, el soberano omeya esta. blece, a petición propia, un acuerdo de paz, en principio valedero por dos años, con Suñer, conde de Barcelona, a condición de que dejara de ayudar a sus enemigos y rompie; ra, como hizo, el matrimonio de su hija con el rey de Navarra, quien se apodera, en de algunos castillos en tierras de Huesca, cerca del Monte Aragón. A pesar de la U~.~U"" Ramiro n apoya al monarca navarro en su lucha contra los musulínanes. Esto origir¡a nuevas hostilidades entre Córdoba y León en 942 y 944. Abdarrahmán ID ase:guflil~ .frontera establecida en tomo al río Duero al disponer, en 946, la (:onstrllcciónl del re:cil1ltc amurallado de Medinaceli,eh cuyo interior también se edifican cuarteles para el too Desde entonces, la plaza sustituye a Toledo como capital de la Marca media.

En años sucesivos entre 947 950 '. salmantinas y gallegas favorables aYl ' se sluceden l~curslOnes militares por tierras os musu manes' Slll embar 1 'l' 'd R . n o, anuro n consigue derrotarlos e Tal ' . go, e u timo ano refeSampiro «mató allí doce mil agar n avera. Fue su úllima gran victoria -según guiente, en 951, muere tras abdic;n~~:u ap~esó otr?S siete mih>-, porque al año side entonces, el reino d;León conoce u P?~O~émto Ordoño III (951-955). A partir les, en el que se involucran los princ' n~eno o e conflictos dinásticos y luchas civiToda de Navarra defiende las pretensi~e;~~~~~~:e la política ?eninsular: la reina tro Femán González aprovecha la ocasión para h h ' °d de los hiJOS del difunto rey; L:~',de'Ca:sti'lla; y Abdarraluoán ..111 e ' 95 acer ere ItarIO en su linaje el condado nVla, en . 3y955e" di' . castellanos. Tales aceifas no producen modifi . ; pe. cI?nes contra gallegos y poder y la hegemonía del califa cuyas tro ca~lOnesbtemtonales, pero muestran el ..--·.p()f e~ conde castellano cerca d~ San Este~:~' ~~n~m argo, son derrotada~, en 955, Ordono III saquea Lisboa y obtiene b ' ormaz: Ad~más, ese mismo año =:"':':'L~.LCa"lIil. Yen956.conciertatreg~~g:~~~:d~~ontllluaclón, soli~ita negociar o al menos desmantelar varias fortal ezas d l' f' unur.elcompromlso de entreG.onzález establece la p~z con el sObe e a rontera del Duero. También FerAl . rano omeya monr en 956 Ordoño III, el tro S· negativa a mantener el pacto, prov:c~p~s~:cc~~h;~ ~~i;:so (956-958, 960-965). .'. . .•. ..,. :anto, la nobleza Expulsado de León S y h 1 rdono IV, apodado el Jorobado o el Malo 1 . ' anc o se traslada a Navarra al d i. a cual sohcita la ayuda del califa co d b' Abd ' amparo e su abuela ~anlpl(llla al hábil diplomático y r~utado;~ es. l' arraluoán III envía entonces a al monarca destronado de la obes'd ICO, ': Judío YusufHasday ben Sahprut, . ~l'dles"odel califa, Toda su hijo García S~ a~ pUdl~ndo ~n adelante montar a caballo. .. ' . concluir la degociación, que c~;;:::c~:;~~Sancho 1, viajan, en 958, a a las partes: Abdarrahmán III debe ayudar S h a de un acuerdo que com.enllre¡~arl.e diez castillos fronterizos róx.imos a, anc o a recuperar el trono; San'·.i. ' .

9;~~~~:ea ~~:~n~~ M~e~as

g~~~:,~~~::;::::;;~

la , r ono VsaledeLeónyb f' navarras vencen a Femán G ál usca re uglO en Asturias. en 960, Se hace nuevamente~~: e~~¿:~ ~ he~h~PriSionero.~erca de Nájera. fortalezas, pero Abdarrahmán . ue a a una cuestion pendíente, la . . .. ver cumplida esa deuda, pues III, el más poderoso de los omeyas andalud" muere, en octubre de 961 a la edad d 1 e se. . egan o a su hiJO y sucesor un Estado sólido y r i c o . ' Califa1io de AI-Hakam 11 (961-976) reSltudiio del Califato de al-Hakam JI 1 ~.e~:ca!;a información que pr . p ru¡tea problemas de difícil resolución deª.ic:alifal del momento su m70rclOnan as fuent,:s, a pesar de alcanzar la histo"'''e''''Ll1apolíticanorteafrica~~rd:~~~b;r::~enclónl de los croni~tas se centra, I:(~=~~!:~a¡~lj~am:a~d~:e .Córdoba ' ofreClend0, en cambIO, una descripción fiU . ' o en a~ constrncclOnes realizamtemos del país durante este período. La escasez de ~

caste~~~9E~;::to0' sOandc~~~Icon aY~d~~~~~~~~i~Oe!~~~~~=~:~:~

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EL CALIFATO OMEYA DE CÓRDOBA (GÉNESIS Y CONSOLIDACIÓN POLÍTICA)

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HlSTORlA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

or la az general que conoce este Califato, caractos ha sido comúnmente exPhcadal~ a p~lítica respecto a la etapa precedente. terizado por mante~er una mtsm~ me un carácter menos personalista, pues el nuevo Su gobierno, sm embargo, tiene d d on amplia experiencia Y acendrados soberano, que accede al poder en ed~ m~ u::S~nas de confianza, mientras él, consu· conocimientos, procum delegar el po er e . p .ón de rácticas devotas y religiosas Ya mado bibliófilo, se dedIca al estudI? ~:;~:~~ito catfalla encomienda al prestigioso tareas de mecenazgo. Así,la dlreCC\ . d . . tración del Estado a Chafar ben Utrnán gene.ralGálib ben Abdarrah~án Y a a mlms ientras los linajes locales siguen .. ' ... padre hab,a sIdo su preceptor, m ... ... . · .. ·-·ó· ... af1, cuyo al·Mush ..' terizos enteros. Por lo demás, en la aCCl n pomanteniendo el control de sectores fron.·. t menos autoritario que su padre, sin dar más toleran e,

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fu

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:..:..c.::.::=c:.::c.,;;,;,......
LOS REINOS CRISTIANOS

3.1.

AL-HAKAM

ny

. ..' d l útulohonorífico de al'Mustansir Al-Hakam n Imcta su rem~doa.doptan ~l~» Nada más acceder al Califato, bi-llah (<<el que busca. la ayuda v~~tonl~~~e~~a por e{incumplimiento del acuerdo es"

~~~f~~l6sirlfr~l;~l~~~~~~~~~~0~reyes cri~::c~~' ;::~~~zlt~~:!~ ~!~1fe~

las diez plazas fuertes de l~ líne.~ de~Duero~ja del monarca navarro, instigada al paParacompli~ara~nmás las~tuacIa~~o~:c~~stellano, con quien se casa y huyea ~ur­ recerporsuproplO.padre, hbe!\v el cual es impelido a abandonar la ciudad, mlengos;lUgarderefuglOdeOr~ono."{·'tr ~ s de los musulmanes. Evidentemente, seel inicio de las hóstilidades. . tras el conde' saquea los temtonos I~ o e do mejante actitud provoca la ro:~.de a~ue~esle allí a Córdoba, donde es recibidq ofiOrdoño IV se traslada a . ~. ma~e::n a aratosa brillantez y solemnidad, en elsa, cialmente por ~l-Hakam n, el ano 9_6 'hra. el monarca destronado, según relam. Ión de recepcIones ~e Madmaltbal ~ el esclavo del príncipe de los creyerttes,mt '. 'pronunctaestas pa a ras. «soy . mt' y a1-Maqqan, . 0 " . f . templar su majestady a SItuarme a .. ' señor y dueño, ~ vengo a Imp}orarSu av~~~~ ~~:cederute su poderoso patrocinio ~:on: ami pueblo baJO SU proteccIon. Tenga a . 1 De'ser ciertas revelan con mtldez . . tre 1número de sus esc avos». , U sienta en recIbu:ne e~ e .h b'lle ado Ordoño IV. En consecuencia, Al·Hakam el grado dehUlmllacIónaque. ala g 1 . . d León"'Ordoño IV ertcarnbic),.s'ec~ T . te recuperar e remo e · , decide ayudarleml ltarmen a . 1 con los andalusíes' no aliarse con el conde compromete a mantener en lo su~eslvo .a P::stenerse de tomar decisiones relevantes sin castellano en contrade.los musi ma?e.s¿y de estos tres personajes: el juez mozárabe de haber consultado prevIamen~e a opIm netro olitano de Sevi1la; . el Córdoba, el obispo de estaclUdadli m !plirse porqne Sancho 1, temeroso de Sin embargo, el acuerdo no e;a. a;u rec¿noce la autoridad del califay que aplicación, envía a Córdoba una e~ aja a d' d' Al-Hakam n '.' •. 1 n-o' en el más . ra el cumplimientodelpactoongen de la Iscdor Ia · gu . . O d - IV'quemuere antes eacab are a ,. .... compromIso con' . r ono..., ". h 1 ttacta der.u:mtohlablll' 1 rte de su adversano, Sanc o se re '. " l(}s()lvi~ostl~;~c':~~~~e'unaalianzaconelcondede Castilla,el rey .. ........ . prometIdo c ay. "c' '. d . frente común contra el soberano los condes de Barcelona, ,orutan o un

1l1í,

tales circunstancias, al-Hakam n lanza, en 963, una amplia ofensiva contra los reyes y condes cristianos, de la que sale en todos sus frentes victorioso. Fernán González es vencido en San Esteban de Gorutaz y pierde esta plaza. Otro ejército califal toma, poco después, el castillo de Atienza. Al mismo tiempo, e! gobernador de Zaragoza derrota a García Sánchez I y Sancho I en tierras del reino de Navarra, donde los andalusíes conquistan Calahorra. Además, el gobernador de Huesca ataca la frontera oriental de Navarra, consiguiendo buen número de cautivos y abundante botín. La frontera najerense ganada en tiempos de Sancho Garcés I retrocede ahora hasta el valle del Leza y elJl1bera.Eri 965, le llega e! rnrno al conde Borrell (947-992), que sufre el -.. otom,edelgolremidmdeZ1rragoza:l:;asuperioridad militar del califa es evidente. Y las fronteras de al-Andalus se refuerzan notablemente al fortificarse los castillos de Gormaz, Atienza y Calahorra. A los reyes y condes cristianos sólo les queda tras la den'ota pedir el restablecimient6'de-treguaso'Eslo que hacen Gro'cía Sánchez;Sancho lyBorrell. Por si fuera poco, la muerte ines¡terada, en noviembre de 966, de Sancho produce ..... ... un menor, su hijo Ramiro III (966-985), apoyado por magnates riávarros y tutelado por Elvira Ramírez, «mujer prudentísima», monja del monastdio ae-SanS¡¡lvador de León y herutana del difunto. Años más tarde,'en~febrerode970, fallece García Sánchez, rey de Pamplona, y, pocos meses después, el conde castellano Fernán González. Sus respectivos hijos y suceSancho Garcés II Abarca (970-994) y García Fernández (970-995) acatan la autodel califa,loéuán:ofitribuye a reforzar aún más su poder hegemónico, incontesta"lille e,ntre los años 970 y 974, como demuestra la serie de embajadas cristianas que llegan aC6,rd()ba desde diversos puntos de la Península en demanda de paz y treguas. 'Esa paz se rompe en 974, porque el conde castellano, al tiempo que pide a través embajador la renovación de treguas, ocupa por la fuerza el castillo de Deza, próMedinaceli;aprovechando que e! general Galib se encuentra con el grueso del califal de las Marcas superior y media combatiendo en el norte de África. lvátleIltona(io por el éxito, García Fernández busca la alianza de leoneses y navarros. ellos emprende, a mediados de abril de 975, e! asedio del estratégico e imponenca!;tilllo de Gorutaz, testigo mudo de su derrota, porque, tras dos meses y medio ante deben emprenderla retirada. El conde castellano es alcanzado y vencido en a orillasdel"DUeto;igualsUerte corre el destacamento pamplonés, pero en cerca de Tudela, junto al Ebro. La paz, entonces restablecida, se prolonga el año 976, último de al-Hakam n. No fue necesario «imponerla» en el nord'pelttinsular"sen.cilllrunlente porque Borrell respetó e! acuerdo firutado con el califa ''''''-ratificacio en 974--. El conde de Barcelona parece alejarse de la corte caroia¡prura aproximarse a la califal, como si su independencia política respecto a la franca quisiera compensarla con la supeditación al Califato andalusí.

di

E;i~~~::~~~P~~O:~lí'~ti~co~~d:~eI:I~o~s,~o:meyas en el Magreb decrece en los últimos años del

consecuencia de las victoriosas campañas de! geChawhar al-Siqillí contra los beréberes zanatas, tradicionales aliados de . No obStafite;UnmbefafiÍa orneya se mantiene aún sobre Ceuta y Tánger. Esta

EL CALIFATO OMEY A DE CÓRDOBA (GÉNESIS y CONSOLIDACIÓN POLÍTICA)

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164

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

3.3.

INCURSIONES NORMANDAS

es la situación inicial cuando al-Hakam JI accede al poder. Para contrarrestar la expansión fatimí, el nuevo califa se limita a seguir, en ciertos aspectos concretos incluso a reforzar, la política de su antecesor. En este sentido, mantiene relaciones diplomáticas con jefes de tribus, cuya obediencia se atrae o asegura mediante la entrega de regalos y cuantiosas sumas de dinero; alimenta en los mismos su proverbial oposición a los beréberes sinhachas, partidarios de los fatimíes, cuyos movimientos conoce porque dispone de fuentes de información en la zona; consolida la lealtad de la población ceutí, a la que exime del pago de impuestos; refuerza la flota andalusí y fortifica la costa de Almería.969, Chawhar conquista Fustat y ordena la construcción de una. nuey,rciuEn dad, Al-Qah «la Triunfadora»), convertida. años después en capital ira modifica sustancialmente ·la situación. en el.Magreb,· cuyo");,lJOl~I1IllJ 'emirile.lo!rSiuhacha;:Zirí...b.l'.!YMan'!.d al-Talqatí. Al-Hakam JI, por su parte, _""ion,_ nero al jefe zanata:Muhammad ben al-Jayr que éste atacari 971; alos beréberessinhachas. El encuentro militar resulta desastroso en para los aliados delcalifaomeya, pero no decisivo. De hecho, ambos grupos deberéberes continúan ese mismo año enfrentándose sin llegar definitivamente a imponerse unos sobre otros. Lasimación-en-el-Magreb-se.eomplica al rebelarse el príncipe idrisí, al-Hasan ben Guennun, contra laautoridadomeya en las ciudades de Arcila, Basra, Tetuán y Tánger, todas ellas en la región del Estrecho. Al-Hakam JI no está dispuesto a tolerar la iusumisión;MenQ~aún·quiere perder dominios en la zona, cuyo control parece factibJe.tras.la.retiradafatimí,Por ello, en 972, envía a Ceuta al general Muhammad ben Qasim, al tiempo que ordena la movilización de fuerzas navales de Sevilla y Almería. En agosto, el general omeya ocupa Temán y el almirante de la flota, AbdaluTalunán ben Rumahis, la ciudad maritima de Tánger. Antes de acabar el mes, Muhammad ben Qasim conquista Arcila y Dalul, pero después, en diciembre, sufre una dura derrota en Mabrán, donde muere. El califa decide, en 973, enviar a la zona al general Galib, el cual,tras abandonarMedinaceli, llega a Córdoba; y desde allí a Algeciras, donde ultima los preparativos declaexpedición. Finalmente, después de una azarosa travesía por elEstrecho, desembarca enlas cercanías de Tánger, «sano Ysalvo, '10 mismo él que toO dos los mercenarios Ylos pertrechos que llevaba consigo». . Elnüineroso.ejércitore)lnido para la ocasión, las ingentes sumas de dinero enviadas.desde Córdobápara sufragarlas operaciones, el talento militardelos jefesandaluo síes y la ayuda de contingentes indígenas bastaron para ir reduciendo poco a poco, du, rante los.primeros.meses del 974, la resistencia del príncipe idrisí. En septiembre, al-Hasan llega con sus familiares y escoltado por el general Galib a Córdoba, donde reciben una calurosa bienvenida, cuantiosas dádivas y abundantes mercedes. Éste sería uno delos últimos actos públicos del califa, pues dos meses más tarde sufre un co~ nato de parálisis que le tendría postrado en el lecho hasta enero del 975. Mientras to, el ejército regular de ocupación permanece en tierras magrebíes, lo cual re,;una económicamentemu.y:gravosopara el Estado. Además, ese ejército se considelra Ilece, sario para mantenerla. estabilidad en las fronteras de al-Andalus. Por ello"al··Haikam=JI= deeide;esemiSmo<lño,su:regreso.al.país;siendQ sustituido en sus funciones nnj' tr(l,: pas reclutadas en erMagreb.

El Califato de al-Hakam JI conoce tambOé l ' Algarbe, concretamente en 966 971 Y972 S: n a ~resencla de navíos normandos en el abora causan menos desastres ~ue los realiza~oem arf~' ~os desembarcos y saqueos de yen varios factores. En primer lu ar el nÚffier s en e slg o .IX. En ello, sin duda, influmenor; en segundo término el Es~d ' o de barcos mvasores es sensiblemente so; además, el ejército and:Uusí y laomom~yades mucbo más centralista, fuerte y podero.<-' . . . anna e guerra son más p t t eqUipados; asmusmo, existe un servicio de iuf .'fi o en es y es.,,", mejor ...... En.general Ia..respuestadel l'f ormaClOn e IC"': que alerta de la presencia ejércit? y de la flotaCo~ base en Almenaca;e~i~~el~ ser la ?"sma: la moviliz~ción del Fmalmente, el balance de todas las ~a =' a ~~.al solo llega a mtervemr en 966. ..... de al-HakarnJI,.compJltando_éxitos fr:~anas mi :tares reseñadas durante la époCitos 0;neyas y aporta una aureola deg~ria t~~~'aag~¡i~ un~aldo favorable a los ejér... .. cahfa,allngue éste no brille precisamente . e n Rumabls, como al pro_._......,a dIferenCia desu padre, por su caudicastrense Al-Hak JI d . . por pho acervo cultural C amd estaca' sobre todo, uss cual'dades personales y amI . uan o muere, en octubre del añ 976 I d años, al-Andalus goza de gran esplend O , a a e ad de setenta y un oro

:plme~la (le Córdoba y de los textos bá~~C~~~~b~;:a;~scláSIC~S que tra~an con ,detalle el Califato
.' delas monografías más completas y ct r d aJos, to os ellos de recIente publicaVallvé: Eláilifaio de C6rdoba ~a~~~z~ 9~~s~bre ~l ;alifato de Córdoba, la esla
aspectos estrictamente abordados, algunos ':~bn~lene r~senar aqm, de ~anera breve

Al margen de las obras g~n~ral

.d

d

.

!fd;:!~~~~~~:~e~l' Calif~to de C6rddba, ~:~::t;~;~.t~ porlJulio Valdeón, bajo el título Abda;or'vd"t"ll~esta etapa de la Historia de al-A d 1 n ta es pubhcaclOnes, setico con riestudIa
¡e

c~~s;:~a/~ ~~~~:':o~:l coo;dinado ;or Em¡li:~a~r!~~~~~~~~:~~~ ~~
análisis de
3Ul

m~~~~~~:~~~~~.~t~~~~:~~j~~~::d~ Córdoba, obraa de Gabriel Martíne G . L "d . I n estacarelestudlOdelosfundaI
aconstructiondelalegitimitéducal!fi td

" un aparato bibliográfico excelente. I:te~::' :ne~~nt~ un certero y cn:

e d . z ros. ¡ eolog!e Acién Almansa trata la figura de umar~:n; f ~r oue (X:XI s¡{;eles), Madrid, 1992. sobre las estructuras sociales de la ép . ~sun e~ ~n hbro sugerente, cargado de
en los historiadores." en 1as fuentes

fronterizas de al-Andal~s son de interé Y en la hlStoTla, Jaén 1994. En relación con las l

oca, ,ntre ,e

eudalzsmo y el Islam, 'Umar

.,.,tnA'. el papel de los señores locales en los te
el

en su libro La frontera de al-And~l~~ ~~o:~~~~~ teahzadas por Ed~ardo Man. p. . ~s omeyas, Madnd, 1991, en libro de Jorge Lirola Delgado El p d .rr;~on~s lmutrofes. Merece también des· Granada, 1993, donde el autor estu~i:re::;: o:o~ ;Andalrs en¡'a época del Califato

esta~~i!!~~~:~obeses del poder n~val en los diS;i~t~; f:e~:~:~:c;~~ q~~es~i~:~ri~~

CAPITlJü:i8
EL RÉGIMEN DE ALMANZOR
" por MARGARlTATORllE:SEYILLA.QUIÑONES DE LEÓN
Universidad de León

ci'IMu!chlJS han sido los autores, tanto medievales como contemporáneos a nuestros se han ocupado de analizar la figura de Almanzor y sus inmediatos sucesofuentes más cercanas al momento, musulmanas y cristianas, deben ser aceptacierta precaución. Entre los cronistas islll!'eli!as hemos de distinguir aquellos su proximidad al entorno del propio protagonista de los hechos, silencian o o-".Qnl!i!;ruy.!<I),ª,crear un halo tomo a esta fiautoridad
""U-II \1,11. 1406), por ejemplo, nos II~ 'U"J'~uu suficiente para comprender su apreciación de !bn Abü 'Amir: b. Abü 'Amir le usurpó a Hi¡:¡lim su lugar debido a su minoría de edad, engañó a la gente del Estado y mató a todo el que se interpu-

,rdiU !>ante
~:i

~anos

aluden a este personaje bajo epítetos generalmente

~:~¡~SObre todo si nos movemos en la cronística de los siglos XI y XII, aun-

e! siglo XIII y por más que probable consulta de fuentes musulmanas, I!~;::J;~:~~~ a incorporarse a los relatos, entre ellos a la Crónica General de 'i.< por iniciativa de Alfonso X, ciertas anécdotas o calificativos que Wc~ U,,,,"," Abü 'Amir generoso, noble, valiente, aunque no por ello menos "u.,,,,. hombres del norte. n"c:on e.ta. salvedades, las infonnaciones-prepereionadas por las diversas A1J!1al)ZQ)'Jl'sultmlsutlcientes para reconstruir su camino hacia el poder, aunque sea necesario contextualizar estos datos, pues en tomo a éste \!'.I,eycmdla c[ueproporciona una imagen a un tiempo carismática y controver::.",:".,____ documentación coetánea podemos perfilar ciertos aspectos. Así, por ~~1)2:1I111ºS,~,COmr>fe¡ldc" el pape! de algunosdelos aliados cristianos de Ibn ").l3¡razonúltima de su enfrentamiento con el monarca leonés, o su particiIlls"Qanlpaiñas andalusíes.

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EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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Crónicas, musulmanas y cristianas, unidas a los retazos de información que proporcionan los diplomas de estos años, sumados a la propia le~enda que se gesta sobre las hazañas de este personaje nos ayudarán a comprender mejor a un hombre verdaderamente singular. Azote de Dios para unos, espada del Islam para los otros: nos encontramos ante una pprsonaJjdad marcada por uI0nnato deseo de ~odg,J:!ábt1mente modelado a través de sus años vitales, capaz de conseguir un prestlg!~per~()~~1 ~an marcado que, aún en nuestros días, d~$pierta1a.admiraciÓn de muchosy'.deJ.a2!'<l!fu'~ntes (UIlll.)éPQ.~s.histociadores contempo~s que s~ han centrado en el estudIO de los años de t¡'ansi~ión ent!e la.m.u!;r):e<l!;L§!'g!l.n~o callf~.de._~!~Q.1.1ª,AI-I:lak~m.1J (961-976),B'!.desmt~raci6.njje al-AIJ.dalu} en remos taIfas a comIenzos de la <ll'cada aéJQJ;]illos. tr.dnta deJa.undécima·centuna......

p~es otro a~gurio as~g~raba el ~nal certero del régimen de Ibn Abil'Amir. Pero el pre~
nuO que reCIbIÓ el adivmo fue bIen distinto: el \.1ayib ordenó que se le cortara la lengua, ya que osaba desafIar su obra con tal lúgubre predicción y, para que la respuesta se mostrara más contundente dispuso su inmediata crucifixión. " Adem~s de e~tos presa~ios, las QQ!!!c.mti!Lrn.aelitas.-'.eSm,r<la.!!.1l1g.s.eIt"'..ge rasgos fISI,,~cDlóglC,QS..!CsencUlks para interpretar mejor la compleja personalidad de Almanzor. Destacan entre ellos la ~elle~ic.a,.elJ!'~~Q2!'al, un valor casi So.... yaen ocasiones inmisericorde sem.il!9 dej¡¡jJJ.SJida, su gue jamJs~.92JM.1i¡i.eLe.n:.Q1'od",enfrentars~alos,u1e. ._,___~~~lltos religi(),~()s. Tal vez sean todas virtudes innatas ... o cultivadas con IntelIgente previsión, especialmente las piadosas pues, según algunas ,

No faltaron, tampoco, quienes presagiaran el turbio final de la dinastía amirí

Los autores que recogen noticias sobre los antepasados de Almanzor destacan de la personalidad de su padre, Abil l;íafs 'Abd Alliih Ibn Abil'~mir, que er.a un hombre de elevado ascetismo, bondadoso, sabio y, sobre todo, especIalmente alejado de cualquier ambición de poder. De su madre, que pertenecía a una ilustre e~tirp~ árabe. Entre sus-antepasados,tantomaternos como p~t~rnos,.seenc?ntraban.cadles; VISIres, gobernadoresrelevantes miembros de la adnumstraclón enural y calIfal, aSI como médicos de notorlo prestigio, hasta llegar al primer ant~~asado ~e.su Jjna~e .en al-Andalus,. un yemení-de.1a.tribu de Ma'afir que, según la tradICIón famlltar, partiCIpÓ e.n la conqU1s~a junto a 'lariq, siendo recompensado con tierras ce.rca de Algeclras, bIenes que aun continuaban en manos de sus descendientes en el sIglo x; . . Tanto las fuentes musulmanas como las cristianas nos ofrecen una nca caractenzación de Ibn Abil'Amir. Si para las segundas éste se identificaba con un emisario de Sataítás un castigo divino a los pecados de los reinos del norte, las primeras nos regalan nu~erosas leyendas y anécdotas sumamentecJarificadoras de la visión ~ue del \.1ayib tenían o pretendían ofrecer los ismaelitas. Para ~odos sus biógra!os ~u ongen étnico árabe supone un motivo de orgullo que presagIa grandes hazanas mnatas a tal condición. Junto a la temprana vocación de poder de Almanzor, pronto se su.ma a ~u perfil psicológico una: autoridad y seguridad en sí mismo demosu;ada.desde la mfancta que parece encaminarlo hacia su destino con notable fuerza y efIcacIa, como SI desde su nacimientoseericontrarapredestinado para gobernar: A estos rasgos mnatos de carácter se sumarán una serie de ¡¡tOf.cías hábilmente aprovechadas tanto por los detractores de Ibn Abil 'Amir como por sus más ardientes defensores, aunque, como es evidente, no siempre de la misma manera. E2!cistía una en conc~eto, siempre según los cronistas,seg!Íula..cj)Al...!Q!_()mey~~.s_e!!!'.I!_<lm9S.ªf!os p~~~U1e~"d.~!.!.':.'~~()l~ar de_ origen y si!!!i!~~!'!iª-ql!ll.AJml!.l!~.m:,_G9Jlll!.s.p:umas:Oejas.~os.a:n¡¡¡;¡lle.p.\íI.$ ..YJ!.na.lesión.enJa.cabeza..A1 parecer nolaltaron-enetIDgos.delbnAbü.:AmiLqll;eaGon•. ~®1.n.l!J ca.1ifa:~e.se..deshiciera de ~I, pe~o elspheran~eslstla pues: .pese a las advertencias,ia!mha.uno,de.los.rasg~s.tdentifu;-ªdores: la. henda e~Mas,nos informa el cronistaIbn 'Idañ (s; .

.. _:~~~~~un~~~~1~a~u~nq~,ue f =~~~~~t~~~c;~a~u~ti~V~O;;jU~s,~t~if~icfa~b~a~u~nia;i~a~l~g~;a~zl~úf:a~.E~s~~a~.s~u:P1lest~.¿'.Il1ª~ q1)~<l~_c.1ltil2~!!: ~

.. se justificaría en la conocida batalla, recogía para que llegado el momento de su muerte se enterrara con él. Junto a todas estas cualidades se esboza la excelente eJilli;aciá!¡.re.cibW.lLdurante juventud ~Sórd~?a, .d?l),deaprendi6,1t:ªgi9i9n~§:i?~ti~, derecho,.leng\Ul.YJi:: ~I!..árab~ con preStigIOsoS. maestros de la talla del historiador Ibn al-Qil1;iyya (m. 977). Alo largo de toda su VIda, además, fomentó con tertulias semanales su amor '~laciencia, la cu~tura, su generosidad con poetas y sabios, además de su aprecio por la . bteratur~ ya que !1l_~1,1l§()S2.n9""m.ossuiJ1cU.I),ª"iQ!!.c.omo escritorp.()xla.RQ!;§ia. Según una crómca musulmana, este poema se debe a su mano:

Me lancé al espanto de todos los peligros y me arriesgué, pues el noble y libre ha de ser osado. No tengo más compañeros que un corazón valeroso, Una afilada lanza y una cortante espada. Tengo por costumbre recompensar espléndidamente a quien algo Me demanda, sin excusa que lo impida. Yo guío a los ejércitos a la guerra, Aunque salgan a su encuentro leones acechantes, Yo mismo enseñoreé a los más egregios señores y porfié hasta no encontrar con quien rivalizar.
de agud? inligeni.o sentía especial predj!~i61l.1lºL!QiilJillyi_g.1lºHal~!)!Q~m; mc naCIón que . .' ..

,neo;

981).

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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pues c~ll.s.igue.ser..JlQ!!!º!~I1!!º-p1.~Y2f~dS'!l!:?_d~.~.~,l&, de cuyos bienes y posesiones se ocupa con notoria eficacia y una generosidad no exenta de ciertas extravagancias célebres en su tiempo. Con el apoyo de la favorita de AI·I;lakam n accede al puesto deft· rector ®-J.a.c.e.ClI-~9~.tesoreJ:Q,. curador de las sucesiones, cadLde.S"wU~jebJ.¡L además deadministfador.d"lo!rbienesdelfuturQID~a.w..!l(970). Jefe de policía desde el 972, según algunas crónicas, A!!Il.an~9.!:."~..c_Qnyierte. de hecho en el interme~iario Sl1b\1l'ltra.. 10.8 Tras una larga enfermedad elC1flifá'·f¡¡1lece~deJan<:l()u.n suyesor demaswdQ.J2Y~ para regir los destinos de al~Andalus sin ayuda. Bajo la pódríamos denominarllV!!~ de AI.Mus\1afi, a quien se nombra \1ayib, y ~am;or, como su mano derecha, ya que le sustituye en el puesto de yi§ikse inicia~LLeinado .deJ:u.samIL ~u LoSl"rimeros pasoseonjuHtGS-de áiiiboi'p.o)ílic()Sseencaminan a,mejorar su cota .de.popularidad con una serie de medidas, entre ellas la <:IerQgacíólldeI..1mpu~~toque""gravaba::el.;aceite,cuyoúnico.fin.eraatmer§<,lavoluntad de la plebe. Además, no duo dan en eliminar a todo aquél que, potencialmente, pueda competir coil ellos por elpo· der, o relevar al califa bajo cuya supuesta autoridad gobernaban al·Andalus. Uno de los primeros en caer fue AI.Muglra (m. 976), hermano de AI·I;lakam n, a quien la guardia esclavona pretendía colocar en el trono, que perdió la vida. Durante esta primera etapa de su vida política Almanzor aprendió del mejor de los ministros de palaeibtodO'aquello'que·necesitaba saber y que se revelaría sumamente útil para sus propias ambiciones. Conseguido este fin, con la innata habilidad e intuición que le caracterizaban, ¡:omíenza a alejarse de AI-Mus\1afi para afianzaJ;..§!!. ,prestigiocentre..eLotro.gr.an.p.ilat-deLsis(<;!lIa Q!!le~junto con la administración:.d..

170

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

~~n"cesitaºa

(;?Il!!~I~r

~suntos de_g..?bi~~~j~D~~§1¡¡Pi'~e~49S:-

u

¡

. . ............. ~]Es.¡I¡a¡d¡e!Stl¡'t¡:;!...¡C. iO~n~de¡Oil¡I¡~;S~s~ablamente mmedlato'encarcelamiento, asíEn...eL.97-7.. " .... .. .. . . Musj1afi y su .prep~ados con anterioridad. como su que no abandon(((áya
.oc.upad\l..P2L~~rninis.troy

yerno, confía en que el odio de Glilib haciaAI-Mush fi .. cito Ysu propia astucia demostrada resulten fi' . a 1, su prest~gl? en el seno del ejérincómodo estorbo que evita su obtención de~up~~enttets PI ara ehmmar al cada vez más Po' eroa. .co a poco cormenza a evidenciar las supuesta .. . . delhaYlb a los o; d 1···1 '''·········· ............. -, s pequenas traICIOnes y engaÍÍQs .. rac~dos d~.... ··. ··"Q:S,..:~L9¿\;~~a..ys!J. ma~e,~uQ4¡así:como(feliiñtede·i;;s~nri~~¡;r~s,d~;"" "'..,..; .............:Ja.administraclOn. Este alejamiento inicial concluy ., . fmltlva cu~ndo, con el apoyo firme del general de la e co~ una separaclOn ~een desgraCia a través de una serie de inteli entes ac M~ca Media, prQ.v...Q=.,\;mQ..a . cuenttan-~'O-e¡nr"uellos"" d'·· • ._g~....~...... ,;,~~::.!gn~$..fl!!ª~~s que pronto en-

cmco largos años el hombre que había comp;rtl':···· .... . deIbnAb-'A . I ' d .. 982 le llega una muerte oscura al parec~r nur-- andgUl' ece en pns~ón, hasta que en el l as pnvaclOnes a las que tuvo ,,--::-queenfr'emtar,;e d . . provoca a por r ~ uranteeste.penodoyapres r d I ' salida definitiva a una situación qu uaía porde. p O!?IOAlmanzor, que neces;_,. e se a arga .emaslado en el tiempo. En ., . . . . .0. ....• Abu Amlresnombrado~.;.Porsupartesualiado,Gaill!... sucontr?I d.ir~~~o: Desde esta fecha A1manzor asuro'e todas.· .. para un eJemto eficaz del gobierno..absolute-en..al-AruIaJus Tlas.· . tres.escollos en su camino: Glllib' . an pnmera medida

ejército. ----:J:<0i:ontera que separaba las tierras musulmanas, óar al-IsJam (<<morada del Islam» J, de las de los infieles o dar al·\1arb (<<!JJl1.r4dlJ.JeJll guerra» J, se había consagrado como el espacio más adecuado para cumplir con uno de los deberes esenciales en cualquier gobernante o quien pretendiera serlo: la guerra santa. Una obligación que GOOtt:ibu.}'e notabl~'Il.~!lle a I!! legitimación del poder. A lolargodébuena ¡¡meael periodo omeya este complejo espacio~"ctalMllfi1l: h!.§..~.!!~.S!e! Duero, se habían mostrado como un esc.e...!ll!!i9..!lo.s!!'!!lJlr.e,estabIe, controlado por gobernantes entre cuyas habilidades se encontraba, demasiadó-iCñ!énudo, el cambio de bando oportunista o, incluso, la rebelión, y no sólo nos estamos refiriendo a personajes andalusíes. Con' trolar la frontera, marcar de cerca de los caudillos en cuyas manos se encuentra su de' fensa e incrementar su propio prestigio personal tomando parte en diversas carnp:1ÍÍa.s: contra los infieles se convierten en nuevos objetivos para Ibn Abii 'Amir.

.yel . resplande". .... .. deL. gobierno a su persona, excelentes defensas y seg~r~~

;

aclamado por la multitud cuandoauténtico.~¡ro;¡.; :~S~U~i~~~~;;,~~e~nJe~1.9~.1i:Ls;~0[mr~ia, suponeconciudadanos. un retorna que ofrecer a sus por la nueva vía que acaba de abrin;e:; de las tropas a

permite caminar con cierta la milicia. Pero antes de continuar nm' pIlo que

este' pro. e? p~lacio.fue algunas crónicas, el mismo HIsam . pues des ,.. no se atrevla m a artlcuAbnru"zc,,':~~~la SI su mterlocutor comunicaría sus impresiones al ya todo-

~

~i~~~~~~.verdad~ramen~2:10p1i!lªbJ\ un ámbito tan reducido como

aJJlX~~!(Í.I!,~nlª .9!Jl...?lQ~@Ü:i.e.mes.)UQ§ ~ido~ produci-

estos vers~sc;a·~llt. 'a·fma·s.e~··tSg~~~';l'~~..'0.l;!.~~. ~S'!ll2ra.;No resulta extraño n e slgmncatlvos: ...,.......

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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¿No es asombroso que alguien como yo vea lo más insignificante inaccesible para él y que todo el mundo sea gobernado en su nombre aunque nada esté en su mano? Para él se reúne todo el dinero Pero le esta vedado lo que para él se recauda.

e--

2.
2.1.

La dictadura
EL AFIANZAMIENTO EN EL PODER

.,'-~-." ..-..:. AlUlr c~wu.""s .A __.___-:'_.'~;- ..., ....,-._-~. Lentamente Ibn Abu ,~'-. --'-"'-;C:")",,"'iilii15aCz"-a-r's-e'dle-wdo's'susposibles rivales' rimerocayóelantiguol).ayibAl-Musl).afi (978) y, a contmuaclón, en.eI981, le t~cteítumojJilli.siliQhafi6j6ii'A~r:tan;·unhornbre-qne·había.sabI~~ ganarse, en sus casi ochenta años de Vida, el presagIO que le ~valaba y que le p.~f1U1aó, pese a su origen servil, conseguir el afecto de 'Abd al-RaI).man IlI, que le prohijó ~l da,rle su nombre. Después de repoblar Medinaceli y coordinar los esfuerzos del eJercito en calidad de gobernador de la Frontera Media r.e2i])i§,~ju,.!~I:I*~I!. el títul~e _Dül_say.fay.n,,«el,pose§!!JU,de.1ascMs.espadas»,que eqUlvahaal titulo de g~Il'1.~!!!lsl­ ;;;0, trassuvict§iC~I1~áfricaJrente a losidrisíes. Sin .em~~go, todas estas hazanas de 'hada sirvieron frente~I!.~~!!!sJ.~..§J.ty,efl!:Q.P.ue~}10)l11~1di.~rgl) qIl~,'pese ~seu valor el "-'-'.--"'-"---'-"-'-'~ la tela de arana urdida hábilmente por !bn Abu.~

sllstitllción.por.una nueva.di. a 'Abd al-Malik (m: 1008), su vástago favoc... ,,"v, por entonces apenas si un adolescente, a quien además le confiere el mando supremo del ejército, convirtiéndose, así, en su mano derecha . . Durante estaprimera-etapa'degobiemo, y a lo largo ddos años que se sucederán hasta su muerte, . vacío de que, pueen el auténtico amo de al depositario de la confianza del al'Anldalus. como así, de hecho, ocurrió. Pero no por ello debernos descalificar el periodo de gobierno de Ibn Abi'i 'Amir,

~

tido en trofeo de guerra: la cabeza del señor de la Marca Media. Una dura y seca advertencia a todo aquel que pretendiera desafiar en el futuro a quien, a eartir de este Illo~nt~:.~d?ptael s~breno~~~~p~r~~Lques,"nt~QnpcidP desde entonces y:qiie:séJñiQ~ cru:aen las mezquüasclespué~ .c1Ol...aludir, ~L<;ªJifa_en inequívoca alusión a su poder: Al::.~~!!iJ?i.cJJill1.i:L"q!l.gXefikgJa~vikt!?J:.iu!d2i'1.§". Poco de terminar con Galib, implanta un riguroso protocolo en tqrnoa su allanando

un.caJninQqU"_C9nd)lQÍa,_indefe~ii¡;¡:e,-. ~~~~~~~~;~~~.~.~.¡]at)I;~Q~.q~u;e~,p~e~Sje~a~S~~i'~C;-O~jÍ1:~a~.';ea~a~d~'enocaSiOll~S, sÍtuÓal~:;;;;¡;;za-'

.~~~~~:n:~~:~~:~~!$tFó;icabajja·de'éonverti~;·e-e;ter¡;riílier ¡;~d~;d~;l-Andalus.

¡

5~~i~~u¡n¡a;d¡ic¡t¡ad¡ur~a!a¡fi¡la¡n¡z~ad~a sobre su los reinados a~t~riores, proporcionó. d~rante propio prestigio personal, pues gra-

. .AI igual que hiciera a propósito de Al-MusJ¡afi, con la fortuna que ya hemos re~e­ rido buscó entre los enemigos deQ,¡ili]:\!!,;9.I11~IIJ?u<!i~~.PL<;§La¡-!'l"-el,ªp_QYQ A~Fjlji_:¡¡¡21 es ~ci'¡lñiéntéde' troPas;·coñ~Lgj'je.r~s!'.'lI4m:.slLacu$.lI.QiAA.d<;):raició~.al.Es~do merc~'aía·qiie¡;reteiiaíií~Jirtil.~~.l¡¡:~llQ,a..su.todaxia suegro y aJ.ia¡jp. ~alló esta ayuda en un eiíllr~~~~~r,sumamente hostil a la causa del general. A traves de éste, que gozaOaaeuña más que merecida fama entre sus hombres y, en general, en Córdoba, consÍ$)lió--ª1!:a&Sa.a:.sus<s<;guidQres-Y•.ª,O!J:~~,~ltíl~U;§..l1l!>g¡;@ij:s..j;.e~<:l'P.2S, ya por pareñfésco, ya por afinidad, al príncipe norteafncano con el que pretendia desbancar a Galib. ..'... ." . . Advertido de la situación y de las turbias maniobras emprendld~s por Ibn Ab~ 'Ainir.asus. espaldas, muchos de los adversarios de Almanzor le confineron la autore .. dad necesaria para enfrentarse a éste en nombre de todos. ; . . .. . •. antiguos

.ahaalírsí~s,p¡ti'agoia~.af)liios. añ()s.c1ep~~ eJ.orgullo..deJ:<;f.iQir, cada pocos meses, un l~~l~;~m~~;.~~.I~.,~ l?Or sus tropas frente a los infieles. Además, aunque se sirvió de s'c, en su propio beneficio --que a menudo coincidía con el del estado, no necesariamente'-'-, mantu~o s~ nivel. de riqll~?ae, incluso,),? incrementó ~Q!f!lJP're,porcion;ado en caa¡¡~ún¡¡de lasraZzias emprendidas a paft¡;deesié·mo. I()~. o,n~rosos. tributQs.que forzó·.aentregarle.a. cada. uno .deJQs_.p.tin<;ip.~s Por si esto no bastase, ini:i(Í.~~,~~,-:()s.a.so~b.ras,'públicas, ~J?ljQ.lª--1)}~~q1,li­ !!!l2~5~~éq~,~a, ordenó la construccú:ín de caníiles, íQY[!Íi.Q.. e.I)..IDejQfJl¡;J,ª,J<M".

.

parte·

~

~~~;~;~;;~~~~~~i~Y~J?~.~!e;)m~_.~·ó~.c~o:¡n~l~!ír~gIUéZa a los mercenarios"beréber'ls .. . ·sÍl~riipreqíie'riiostiásell una fideli-

Amir hizo frente a sus en el que obtuvo

a su persona. prim"ra fase de su gobierno se cierra con la eliminación de sus principales Al-Mus!).afi y Galib, la suplantación de los hasta entonces poderosos !!L.<es:clllve,s de procedencia europea, a menúdo oriental), que c()pllban'Íos cargos de la administración el ejército, "orsusl11ásfiele~ber.él:>e!@~,.9-~~ ~~~~.~rce.¡,~~'.1!,~cho~I~J;¡it)r1ll1!a1~en gl'!lP()§ r¡;ª!me.!ltI'J!l!.m~n?so~"p'li:~~.l!.:.. . . '. . ... <'. su ayuda y el halo de prestigio como caudillo inentorno a su figura, g~gntiz.ÓJaaol:tesiórLdl'las,tr.opas..deJi:p~ en al-Andalus, cada vez menQsimportantes.en elorganigra.mªJ»i!i¡ar, por el pueblo y el ejército, temido por los príncipes cristianos y la arisotro estorbo para el desempeño de sus funciones de gobernante un califa niño de carácter débil y una mujer, ~ubl)., Almanzor se en:,,¡;: .1. _:.'-- de su<¡>oder.

:¡¡:()ln'~y2tisin

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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174

HISTORIA DE ESPA¡;¡A. ALTA EDAD MEDIA

2.2. EL ENEMIGO INTERIOR
Pero a veces incluso las mentes más destacadas olvidan ciertos retazoS de información que, con el tiempo, se vuelven en su contra. O a ciertas personas que abandonaron en el camino sin compartir su parecer, tal vez considerando que ya no era necesario. Pesde sus primeros años de vida, 'ahd-~alik se había convertid()enelhij().¡¡!ll~.. ferido. de..Mman~ºr)~l:º,~ra el primogénito, ni siquiera el segundón, pero había sabido ganarse el aprecio de Ibn Abíl'Amir, que le prefería a sus hermanos.~l~gados a un discreto plano, alll.~1)g~,d~)03_y~~~&.\,.s,j.:'L~>lyi~.l\Cel'taI'0I,)tll!!'1~Sci?I?'}~1~s..n()~()gll~' . D",,~.u;felación.con.un3-hermOsagsc1ava.capturada en la Marca Hispánica \laci.'L .. un hIJ!?, 'Ab<f;Afi\i!:!;(m:-9901cba-pasiónque sentía_eb.mirí por la muchacha le llevó a cíiiebi-aütáriína de las normas establecidas cuando un caballeroadquiriauna mujer: iÍÍanreTIef¡¡ñiféi'iooode:armellos\lueY.~mese.s,ºe-abstinencj¡\,slOl')Ial. Sin embargo la atiacciórt"que ejercía esii'joven sobre los apetitos del6ayibefimmaro¡¡e'sta barrera. AIguiró'smeses mas tarde nacía'Abd Allah, a quien podía considerarse con toda normalidad nacido de estas relacioñes7pérO'sóbr~ cuyo n~cim1ento s.~,yerl:iC!ron algunas que enco?traron campo abonado en el espíritu de Ibn Ablf"AnUr cll'!lldoésteperdlósu apetencia por la muchacha. A menudó!ós cróriistas aluden a estas sl>spechas..sóbJ:e..slL.paternidad como la causa que~~l?'ª.rtó~de).a.suc.e$lólt.a)llLjQven.dignl>S•.ill~~jO; adornado de no pocas cuali~ades!!.~~~abMalikque,pese a.su·eficacia al frente de.un.ejército,pllde,:. cía notablesd~fect()s,entrelos menores su afición desmedida¡¡Q[el alcohol, algo Ilfófíilíiaóa¡¡¡¡b;;enmu~ulmán: . ...... , 1:'!Ü¡'2j¡tÍacl3ií"por Cjuien aún no había alcanzado la edad adulta en detrimento de otros de sus hijos de más edad, p~l\fá .~Lº~scº.At!OJ)tº.,de..:A.hd.A1.1iih que, al igual que anteriormente G1ilib, ~Qllyert:i!~JO!!"'L~a.Q~~jn~~~~.l1~lig¡:ºSQ.Jllºxim!gU.Q opuesto a Ibn Abíl 'Amir y, entre cuyos miembros más relevantes, se encontraban va.de la administración como los gobernadO': tés de Toledo.y Zaragoza. Juntosc!?~spiranpl\fagerroc'!r.¡Ul)ayib y en su empresa cuentan con 1~~Y1,lflade.a1gunós notálil~9ti:s!it]lI9],.f¡>:m!rer~on.a.~c:1~gªs@~? entre

vando al monarca y a la sultana d t d Aprovechando esta magnífica op~:u; ~e~urso económico que no r.atificara el mismo. a de ciertos miembros destacados de 1 I t~ ,un.-ªn.uev purg~s"J"Gl!-yª.trunca el futuro . a..... -.,., ..... ,,' potenciales ene . es Irpe omeya .........._.,........._.!l!!g.os, aunque no necesanamente declarados 1 cados a tomar un solo cami:o~:nn~rSeetnlredse md.omento · Los demás se encontraron abo .. . . " ... , ' ... '.. a a Iscreta del nanorama noll'tl o, _.~, asta a muerte de Ibn Abíl'Amir A ~ .. ........_.~,,___"""_,,_._....=,~=_9S!, ~s. 1 h denará"'l' .·.·ó··· aT'··"''''·''''· \!9s..después,.duranteJa.guerra civil que desenca . gament: alfunos poetas amar: dinastía que rigió los destinos de Al~lnt~ ~ctu: ~ los ~rínclpes d~scendientes de la . . sus objetivossobradamente;n a us es e el Siglo VIII. Sm duda Almanzor

l?I~C¿~~~sa\~~~~¿!~at~,

yes~~toress~ q~ejarán

::::-~~>;~.:o .cgllfl!,,!9..tlsledelegarenél-~<u&.<1"'.P.<n gObi~;';:;-O"d:~~1:~~~s~s
LA PoLfnCA NORTEAFRICANA DE ALMANZOR

ú(¡i fic¿ión de la lealt d' 'Hlx- ' . • . . . . . . '., '. áiíli: .... en mostrar a plebe cofdóbésaéri e199'fren···o·...;a.. a 'b ~amclI,,ª qUien . . . . ..... " . vao.uoen pu llco. ~1I JJI;qmeptQ de fidelidad al rín. n la .. .. d i ' . ; ........... Pw. para mantenerse alfrente del as prerrogativas necesa,

manteni~ñdo í~

Sm otro enemigo que su l?ropla. anlbi,ción, adopta . '" .."

.'. ' . . <<reyge-

'11?grt~.~>ls c,!!}lJ!l1ll~s

Abíl 'Amirpsoe PArelo.HcakuPó de ~¡¡!JÍE,lª,119![tis~)pj~¡aQ,ª,&n tiempos del primer

~

~~~~an~d~a~lUSI N.!......u;, ...,.~,,~1estableciendo en la ciudad de lCeut;l una ..fuerte que perrmtlera asegurar a los omeyas el contr ..d···· .. ·,,······· •. ··,·

::i'As' .

~~g:~.?J!liX~~i¡,e¡evantes ¡¡ers5'9~j~s

a quienes se con los emires de ~a.declma centuna, estas tierras del norte de África se co . . de coddicla expansionista de los califas fatimíes de Egipto que pnr:trrt e a sus ominios todo est t . . . , n lan ao,cuI,ac:iónd 1 P ' e emtono, vmculado a Hispania desde los inicios e a enmsula por los árabes ~n el 711: Para reforzar la presencia ande clertosemlres con

e;;Sg~~~~~~:er~; ~~z~:~~:~:~~t~~~~:.fas

.

ó

o

e estos temto-

led~on

otfos:" _.~_.. . . La respue§.tllJ1..~ ..A.111W!lZOr, de nuevo.,l~§,fl¡lm1n@te: termina con la vida de los

princípáleSconspiradores, encarcela a los ómeyas implicados, persigue a sus apoyos y, cuando s1,!bijg solic¡taayufll\ag~(;ía ¡:1ernández.d.(O,Ca.stilla.. (m. 995), e!!l!P¡$s\l~!~ .. s"saldacol,)la destrucción Y . ..... nciS-iiiOnaste,rios, forzando al caballero a quebrantar su palabra, empeñada a ÁllmcuátÍdo decidió protegerle de las iras de su padre. Pero no termina aquí su venganza. ~3JH..l!ii9"Q1Je termina sus días decapitado en un oscuro lugar, Í1)d.Il(;e .. ' .. pr.imogénito del cond~.;eJjgYm§.@.s<llR..Qa.rSíl! (m. 1017), que, con el apoyo de 'A;mi,'ifesJUrií"¡l.'~iiprQg".Ili!ºhÍ!),Í,~!J!!Ig91l11ªguerra civil·en.\as.,tierras-de·Gastilla. La milla de la discordia queda plantada en el territorio al norte del Puero. Quid pro ........ Probablemente a esta conspiración no fuera del todo ajena la madre del §ubl), ;,laque énéónttarem.lJsimplicadaen unnuevointento..de golpe de esliad,o,E esta oportunidad datado en el 996, que Almanzor consigue desarticular a tiempo

corifraéstE.i!fu¡.d.~y~stadQrasa¡n.P®¡tqlJ"

P,<~p"1,IÉs d;)~~:~:fu~~~~::¡~:~~'~j;I~~~~4:[

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HISTORIA DE ESPAJ'¡A. ALTA EDAD MEDIA

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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cordobés, pronto se revela como ~1)§'lI.fi,:,i"nt"Pll,,"~,enJ'.12jI5.,_9~miI:¡¡?rt;~~, 0l1uesto aJ¡;¡Úntereses·~e.al.Andalus. S5'nsi.gll~_con la~~~c!el"<:~!f~ fat!!Jll!-tradlclOna! enemigo de los omeyas con quienes se enfrenta p()re!c"()11..~()I_d.<:lMa.gre~, alzar en <rebeIióltli diversas tribus beré1?!'IeS.. ):'or si fuera poco, una vez sofocada esta nuevare=Vlrerra;ToseñrrentaiñiéñtOs'e¡;tre los propios señores de estas tierras deseq~~I~ran la balanza entre el 985 y eI996~·· .... _·'-m_... " ".." _'<_.._.. "."..~" .-' ... ...--""'¡ffiñiiñzor-s""étlGüeíitíiforzado.a-inte=ir, en esta oportn~dad sirvié~dose p~­ mero de uno de sus mejores generales, V2I;li\1, y, ante su escaso éxIto, de su hijO favonto 'Abd al-Malik, que consigue restablecer el poder de Córdoba. De regreso a la península, después de delegar en Wii;liI:I el gobierno de estas tierras magrebíes, el joven fue recibido fastuosamente,incretuentándose su prestigio personal, siguiendo la estela de su padre. Smembarg(rmnodo-qued6~efinitivamente"sJllY.el1tado; Aúrr~J{isten demasiadas heridas abiertas en el norte de Africa.

esenc.ialmente beréberes, y,.talllbién, cris.!i.~J!9s. De hecho no resultará infrecuente que cle~s m.a~nates leoneses, galleg.os, castellanos o catalanes se unan al ejército de Ibn Abu AIll1r meluso cuando el destmo final de sus campañas se encuentre en tierras vincula~as ao se?ores naturales. De sobra conocida es la anécdota que se recoge en sus las crómcas Ismaelitas a propósito de la algazúa que culmina con la toma de Compostela en el 997. Durante ella, nos recuerdan las fuentes, un cierto número de condes se acercó a Almanzor y le pidió que evitase el saqueo de determinados lugares, pues les pertenecían.

1:

;. . ;Er;:~~;~~~~ih~~~'~~:~''';~'~~'.~'j':'~~';~':~A~.;in~i'r . . ........•.
... =.

Desde el

IX

la presencia de mercenarios nort".africanos !llistadoqlrevio

2.4.

LAS RELACIONES CON LOS EsTADOS CRISTIANOS PENINSULARES

Por lo que se refiere a las relaciones con los reinos cristianos, no debemos entenc der.ést.as c:le marrera generalizadora. Para los mlls"ulmaneLeJl.estosmomentosL~ suprinciRªL9bjetiv<r...elJn<Í~J!1J'.Il".:y3;91l.~OIidiido, el~dur'!!!~~:l?,rjme.rjtmitad.del Sig¡O.:x.:hahia~onseguido"romper·las..fronterª,sismae~eJLPeligrosas.inte~as y llevllI"su.s'CmZ];!!!~l!~~~..M~.rtl1!!~..1isboa,Ba~jQz,.e.Mad~d¡ Por e.so, desde ~I pnmer momentO', Almanz9rccentró.si1)nterés esp"c..I"!t':!,1~~!~~~!~~.~!.~~~~s, partiCipando de maneta más'que'activaen sus disensiones internas, propias de un sistema en plena evolución hacia unas estructuras que podríamos bien considerar feudales. Por otra parte, la intromisión delgsiFancQ$.en los asuntos andalusíes había contribUido a afianzar las ¡Í9sICíoúescns"tiáñas en la denominada M~,,¡tJ!l~1LáJliS~\m$.Jll!.n­ do frente abierto y,no por ello merrospejigroso, y, entre tanto, e!J"¡!!()..~r~p~1l:a se consoMá'ba c9moe1·segundOe¡(i¡do..norteño.err.imPQrta1l,cia <!espués"de.LéQn, cOñé! qtien<rlluaaráenuúiÍseertrepeiidas oportunidades mqstrando a 1o~da1usies un b.!2que común, una alianza!.?lmente.pdigrosa y que convenía destrUIr o ~~venenar. . '0: :·¡;;aesfulcturai!l')~to"califak'8e.CO,1)).p.onía, esenc¡almente;deJ.!!lJlt~§..¡ de m: fan.tes, además de contar con QJlM11Jlil<!ª"gesdjHn~mªdo.~ . .gi<l§!g!QJ¡¡: qué se mostró ·sm;;meñieV~~§ariª"para.¡ª<!"'~~rr~de la costa a partir dlllO.SJ\l!!flli~}!9nJ1l1'!)l!..Qs a estas tierras y que de la que se sirvie~Q!t!\l§.Q!!leya§.P¡U:Mn,m!lJllbcQJl)¡;91<!!lU;lfo.n;!:j:p~ qll~~~Jt~illlñzg~hegeiñon~;;:eiílfl§Ji~g;!!§.AelM.ag.r~9. Así mismo!bn Abü' Amir se sirvió de naves cuando decidió atacar Compostela, pues parte de sus tropas se encaminaron a Oporto (Portugal) por tierra y otras embarcadas hasta llegar a este destino común, embarcaciones gracias a las cualescoll~iguió .. atravesarel..Duero. .d.Qn4!(~llo. ~~~an..ll®~oE~ñ;jeíío1aciH¡¡¡¡' ~1.~.nJ~!-l0.ni una s':l~ye"t¡lj!l.~Mlls>l!R~l~~! resJ?llestao . ....~ . ··rádefensa y s~g\l.rt<!"~9.g" al-AIl4a!lls4\'P~Il..~¡uldeJa.efi~ªQi!)"<!-".I~~.tro!?as gue g~fu.tp.z~!?~n.:~U:·i~i~&lC!:~~.}..o.se.ssa..sÉ!i~':l~~o...s.,~~~e !os que gozaron tanto eIll1" rat9 c0rn.() califato, m¡¡¡:Q!U\.~.Qmple!llIJ.ll§Jec1utas"tradiClO)lales que se sumaban

~--;~~~~~ti~~~~E~~'~.:~.'~~~:I

se incrementó. grupos tribales completos qOllsusj",;~.·~~~~~~~i{¡~~~~ a alistar 3.00? jmetes beréberes y más de 20000 infantes negros, a se como.mensajeros .por su extraordinaria resistencia física. Como verenaos más adelante, algunos de estos ~onting.';lltes jUPj!o.J:LUllP"~p~!slave en la de-

eÍ.reCiuíítD:ti.ent()~m;;"

favór del \layib, nO"<!l'spertabandemas\!ldªs' . .. . . . abiertamente hostil en ocasiones y que, a la . muerte desatará contra estos aliados de los amiríes sus odios. N~f~I~~~~~,,~l)tr,~}!'<~~trQl?~s; tampoco, v?lw:itarios de la guerra santa que se des. plazaban a la frontera o a alguna de sus fortalezas parallevar ünávidadec()mbatiente por la fe Aliado de éstos d$lª-l!!c.a 1¡¡ pri§~~cill<!.e otras fÚ~¡:;a~';;~Ií[ares'" a su h~estent~dian.te pacto' no pertenecíll!1.~fá r"Íigi6npredlcáda .... '1~~~.~·.g.~~.!!!l .. Nos refenmos a los "~ll~d()s cristianos 4~ ~Imll!l.zor, presentes en varias ..l! empre~as de forma destacadas, y a los queyi'Jiemosaludido escuetamente. La cu~st1Ón fronteriza, pues, constituye e!_~j.~l'xjI,\Sj].ªl&Ob!~.~1,..ql!".gi!;!lll.l~I~~. . . .' . . .. , . ..... '. . ..' La vISIón de el otro recogida en las crónisociopolíticos dispares, mientras que la historia del arte usos onomásticos, el comercio y el intercambio h~m~no lógico en ~!ill'~.:!"4t;m!!: o . nos pre,sentau~ 1Il~~tIZ~j~'-t~.t.~Ii~}2,.antropológicoyla '. '. ' . '., .... ... . .. cl"rta,1)).edlda bíbr¡dQ:los señoresde la frontera al servi~ .' de Navarra... o de sus propios interese's part¡cuíar~s. lo largo de la décima centuria, las principales estirpes de la aristocracia leonesa ~~fol~~~!~;:: al frente de aquelloslémfóñós'que eimoÍlarcai';;;;;D'comeÍi'daboi

y

~

~~~~~~i~~~S~~~fla~"im~'()~'~~~~~~r:E!~::~!í~~~::1!~g!!~~:;:;IA;~~~ .
elevadas cotas de inde. '. . , . . .... s~.E~5!ue u.111mi!J",J'n cuyo caso cualquier astuta excucorrupta en su misma esencia, puesto que conlleva la ¡¡·deh:onvo"ado·~··su hueste del campo de batalla.

tie~p()'deguerra acQn llJ,lidadesfo11Jladaspqre.nnl:~~~~;:;:~~~:~;~~~~~~~~ lás tropas esfables; tanto.. ~geE.hQque, n

!

'Ull-L1~U'Ula, Cea, Astorga, o las diferentes circunscripciones gallegas-, termi-

;~k~;;!r~;;;~~~'~d;e~u~n~c~o~~n~d~~~~dO e~el~r::~~::cf:~~:~~~~

rey,representa una autoridad teóricamente indiscutible el teITitoriOcomprendíiíoentreTa.iiQ~téracQnNav;;n:;¡

!~~~.~c;o!m!o!.¡.§~~~~~~~E~~~

cíf<'UnStal~ci:lS de comportamiento real ycotidiailo

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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HISTORIA DE ESPAflA. ALTA EDAD MEDIA

M.Re$1ra.de-,).sla..liQ"rt~<lE~~.de..a.c.!':~~t<!n.l()-~().Jl.stitllJ!.!1Jªs.e.mhajadas.en.viadas­ aCórdoba por condes leone§il.%,..caSteJ.l.anns,.gaU!lgos,llem Gómez, Oel hecho de que su'apoyo deCiarao contribuya a inclinar la balanza en una ~ otra dirección durante alguna de las guerras civiles que sacuden los cimientos del remo leonés durante la década de los años cincuenta y la primera mitad de los ochenta. Pero no menos independientes en su actitud se muestran ciertos gobernadores de las Marcas, es decir, de los sectores fronterizos de al-Andalus. Éstos, en diario contacto con sus enemigos cristianos, forrnabanjunto a ellos una casta especial qu~ actua~a frecuentementéenfunción desuspropios intereses,'que no:dudaban,enmaqU111ar baJo unacapade servicio al Estado. Prueba de estos contactos es el hecho de que después deapQy~lª.causade'AbdAlllih,el hijo rebelde de Almanzor, los señores de Toledo y _ _ _ _-9Z"'a""ª"'g"'('Jza-bugquen:entr.e.los-¿oilde.s.J:risthmOA,Yj1!lltóalreydebeón,'el apoyo que necesitanparaeludirJajusticiade Almanzor, o, mejor dicho, su venganza después de lo
cordarciertos episodios anteseontinuar con nuestrael\phCaclón.L2~J)E~I~masHYI~ l~sq\Ieeristali:1'aJ"?ll.~llJa.guerraentre,Ramiro.m,(m.985}y el prete~diente apoyado por la nobleza galaica, yerrnud().Rün,,999), sacuden León e1l!!~12~~l12ji.21g7~ªá,NO debe sorprendemos que a1ll:~?s Pr!llEi~¡'us~aJl~"ªP'Oyg.9:~t a1ll!I}.Jlara sus respec.. tlvascausas. lJll1rayuda-que:cOllseguirádefil?-itiv~e}1t~Y<l.'::1l1Udº!..~~S I~s..pr?mesa.s . realii~dáspot'és¡é-sero"!!!péi:í~en:e¡ñilsiñoinómén¡oen qUe se sintió seguro enentono. El\pulsa<l!'-Jª.g_c.i9iª!1!i~usí,el ah()r~~eYJ1.~!&Q!tPrp.Y.ocalª~.lr?s..<I~bl!!1~ iorqli¡;::JCpm:tit::ª[fii(o~GeS,'séj~ryirá .de,.I()~!,pnc~pa!es adversan~.s ..?.:1~2l.laJ"ca ••c¡:¡Stiano;JosJleniGóm~z, . lla:r\iqarios.del.difuntó.it""lUÍÜfO:UI·;-Es'mas; rugl1nas de sl's reoe sú'eX1tode la propia ~risi~jñt~mª..4~~JJ!.~~.<I.º,&li~~!!9.

········--·---ae¡mtecido;.::.'::..::::=--....- - -..... - ..-,.· ... ·· ....~-- ' ., . . Pero regresemos a los territorios del noroeste pe¡¡¡n.sul~,puerno=onV1ene.r~-

c~sc~¡:¡íra:¡a:capiialleon~saPartirán d~sde las~!i,~'i'"~§g~~H!i1l~~:g2!:>~f11ada,~.g~I estosmagñat~s:Evídéiiieiiien¡e las rll.z7:i~s~(¡áluSí€)fc¡'Jl¡r1l49Jl,~9J,J.4~\!!Iº!~l!!;;.

......po?ioqüerespeCtii .·á:tli~~;JlPlº,~Jl.QriJ))!l!lY:Jl~~MJ,JJmª"pJ!!.~nte~¡'~de

amistad conlbn Abü'Amir deforrnl\cllSLcoPooll.a4¡¡,¡¡tfianzada por los lazos de parentes-

Analicemos"siquiera.sea.brevemente, las. pnnclpales.·campanas ammes contra . lastieqas.cristianas.peninsillares; De las 56 contabilizadas por la mayoría de quienes se han ocupado de estudiar este momentohistórico;algunas alcanzaronn.otoria relevanciapo(hHepercusiónque tuvieron entre sus c?etáneos, e.omo la ~onqmJt!l:~.~,~.?-.:, tiago .de Compostela,consid~~ag!!;J~.9j)l?¡\!\l,S~pj.ºJll.í\k9~1.~~mº,;AA;&í;Q,¡¡'.Q~!a. . ~~~~•• CíóñdeBar¿elói\aeñel~~;p;Í1tre otras. C;¡l!.<I.ª¡les"c.ª~lillo.ª.~¡¡!~ª~¡le.lf9JlteJ.a, como zamora:~~enos]1[Prestill,!2,.<l\l..$.abag¡íll,.Q,,:;¡'!!'JlMi.U¡\¡l, caen en las manos de Ibn Abü 'Amir y sufren ¡as cons~fl!e'19.i.ª~_¡l.ej;.RU!~\I~fu· " . .
'--'~.'~~---~

¿oe~fa1ílecraoS'"a:r;;r;dcl~~§rni,i,i2,.4~.\!Jlª.~j~.~~~~I".~~i~".~~l?I~Jlª.~.?I!:~~~;,

Entre las campañas contra León hemos de destacar la del 986, que parte de las tie' rras al es~e de Slihag~n, arrasa este monasterio, el de Eslonza, y ataca la capital del reino, culmmando con Importantes daños en los arrabales y la toma del castillo de la ciudad, aunque no con su total ?estrucción, a la vista de la documentación coetánea. Como delegado del pode~ anurí, o en su propio nombre y con el apoyo cordobés, encontramos a~ conde ?arcI~ ?ómez (m. h. 1017), jefe de la estirpe Beni Gómez, señores de ~~Idana, C:unón" LIebana y los Campos Góticos, que aparece en los diplomas como umca au~ondad, sl.n .me~d~n alguna al nombre del monarca cristiano que, entre tanto, se refugIa en Gallcla, iniCiando una peligrosa para sus intereses dinámica de de las tierras al este del Cebrero Un segundo episodio, desarrollado con la complicidad de cierto sector descont~nto de la tienelugaren el 990, contando con el apoyo de miembros de algutratando, sin duda,.de.cercar.almonarca abriendo un doble frente en.León y en Galici.a, .' . . . Yerrn)ldJLbJlS.,,ªr.á.la.'!I.Í.l!I1"!idel conde . de CastIl~a, con una de cuyas hijas desposa. Unión que, sumada II ciertos episodios " protagomzadospor el castel,lanodurante la rebelión de' AbdAlllih, hijo de Almanzor, a la qu.e y~nos hemos refendo, desencadenan una nueva razzia contra León, que fue mayon~amente abandonada por sus habitantes, que partieron hacia el norte buscan.. do refugiO en las fortalezas cercan~~ en la mon,taña (Luna, Alba, Gordón), que no pu_, . ' .. los ammes. Despues de esta empresa fallida, los esfuerzos Abu Amir se centran en Astorga (995), donde se había protegido el soberano cuyas murallas ~ufrieron el castigo de las máquinas de guerra musulmanas, así como el saqueo de la mIsma. La campaña culminó con la entrega de otro de los rebeldes: el gobern~dor de Toledo, un miembro del linaje omeya, y un de no de '. . a cambIO del nuevo con du' C'jlllIlanaZp,)rrovechando u.n clima de disensiones internas hábilmente fomentado por " y que culmma con la muerte del legítimo cónde, García Fernández. Sorprerldentem,rrellteel ~iguiente hito que marcó esta razzia fue el asedio de Santa María de tIerra Bem Gómez, una ciudad que conquista, según el cronista Ibn Jaldün, de más de setecientos de sus hombres a causa de la Al parecer estacam~aña se debió al apoyo prestado por los condes palentinos a . Cas?ll~. Mas poco duró la enellÚstad entre éstos y Almanzor pues, de CIertas negoCIaCIOneS en Córdoba (996), ambos aliados se reconcilian. octava campaña acontece durante los meses de julio a octubre . .. . la sede del una ..

2.4.1.

Campañas contra e/reino de León

.fele:val1res.del.mismo:beón,..Astorga;'Compostela.... ºJll!!!l~.~.st().s.anos los avances leoneses olJte~idos tras la victoria de Ramiro II en Simancas (939) se pierden.

Durante todo el periodo vital de AIIIl~;¡;()r, fue su obj~t~,l!t~!'\~W.$$J~ ~~,tf11Y~}}92;S.1l§b!!:~~§.¡tva!1Ja.d.~s. sob~1'¡:¡~2~íZa.mora,. Toro), desarticulando los principales enclaves fronterizos, desde Gabcla a CastIlla, y atacando I~s CIUdades más

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mSTORIA DE ESPAf!A ALTA EDAD MEDIA

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR
Mar Cantabrico

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Los cronistas se complacen en transmitirnos con todo lujo de detalles las incidencias de esta eXE!'9i9-º.!lJl.l!!!i!!.v~J?!:~1?.!IJ\~2ͧ,@.UJllktiempo. Después de atravesar Coria, Vis~oY,Qpº.rJp, y ag.asar Iria Flavia, somete a un ased!.().!'Í~!()~())l..~ºIllQ().!!!~:. lá:·qiíeven~e.con.el-fueg@, preservando úniSª.ill.ent«Jª.\lImR~.de Santi;¡go, quizás. por supe¡:s~~i6~1. PE~1?~~!~.!1l.'.'Ei~.liªfii,¡¡:9.(~ñdeLasus.•a1iadoscristianos .. . .. Consecuencia directa de esta empresa fue )!1!"!lll!lX().tratad~, r~\!fifado. PP!';Y9.:: mildo II,.cadavez 1ll~I.)Q.dirme.enocl.trono,..amenazado por eneIUlgos externos e mter'nos; ·)C.!l!~fustar~.ii?~~I.)Z~oraA() unaguWciQ.Il.'<9r4pbes.a, de cuya presencia se conserva testimonio en algunos escatocolos documentales coetáneos a los hechos que referimos. Dos años IllJs.tar.de.fa,\!epe el monarcal.e()ub. La .el.)tronizaciónde.s.uj¡>J(engi~'.. ............ ......mo_hereíí~i9:~Alfons.Q.Ylm;¡()~85, fuerza un ac~r~~!l!2:.:'!ltr~los. ap()),9s,. 4~L!2oéiano(CastÜÚ¡ y los magna:tesgalfegosfY'eljefe .de la estirpe senrOÓm()z, el conde O<lict:i.GlSlUezde Saldaña, que, en estos momentos, gobierna, de manera directa o en su calidad de cabeza del linaje, !as tieiras coinjJtijlídídlls-entre-e¡'Esla-yel Pisuerga, entre la Liébana y el Duero. Así mismo, varioscond~.~ <1e.es.~casanobilíaria, como Osorio Díazen Galicia -"-por cuyas tierras [ttavesOAlmanzor camino de Compostela en el 997- y Munio Fernández de Astorga, participan de.Jade.cisiónde sllP~~.!lF$,"y mlUltienenun.a lealtad a la coron.ahastaen.toricesl.)o sosten.i<ia, salvo en a1gunOsesc.asOs·periodo~':::.·:- ,. ..,.... .... ................................. . ·······"·KIéses después de estos hechos unacoalicióncristiana.'l.ue.engloba.aleoneses y n.avarros, en. palabras de un.a crón.ica ismaelita: a «todos los reyes galaicos, acompañado;'oe"susgenerales, habien.do acudido desde el extremo de Pamplona al de Astorga», se en.frenta a Ibn Abji;Amir.en.C.erY()mDAQ.Q.), donde la suerte y la habilidad militar de Almanzor ¡ñv¡;;-rte el curso de una batall¡¡'4.@Javor, aunque con enormes pérdidas humáiíaS:-·L~r.~1!i~.~i\.Iias, .1'!,iíi,1~]~~¡~:·se(fejaron sentir enc~.!!Igº§" . k~.!Qºj,~.:))!l re-_ gión de Pamplona. De este combate conservamos una estremecedora por su nqueza en deta:l1esaeiicñpclón de los hechos que nos narra cómo el amirí sintió que todo estaba perdido cuando observó la magnitud del ejército con el que habría de luchar. Los cristianos, siempre según las fuentes ismaelitas, confiados en su éxito, incluso habían transportlldo al frente cuerdas con las que mejor aprisionar a los cautivos que pensaban capturar después del encuentro. Una desafortunada orden del conde de Castilla, unida al valor demostrado por los andalusíes, recondujeron la situación cuando Ibn Abu'Amir pensaba ya en la huída del campo de batalla. A partir de entonces, y después de algunos escalofriantes combates personales; como el que sostuvo un conde Beni Gómez con un emir beréber de la tribu de los Banii Dammar, nada puede detener la desbandada cristiana y la consecución de la victoria por parle de un Almanzor que, en esta ocasión, realmente parece protegido por una especial estrella que vela por su destino y su vida. Ni~i.9~i~r~1I!lªali~!l~.~,}!:.~1~s,.mej9r\)iLtropas.na."afl'as".yJeon~ c0!l~@~.!i~aBi!);s()n s!H¡.l!e.ne,~.i11lP()dirque las tierras castellanas sufran en sus car". nes la lógicavenganzaJ~Ls!!qp~~de 1'l,~fJ¡~g~~amiríl'.§,\!!?§P.1I~~. .4l'J<lj9)]).a<;1¡tJ\J!'.\l!!.e acabamos de a1¡úíir:!~b;ttªllªde.C~¡;y~rft..o ""-o.'ii¡zás·e[ mej"or"iésumen de los hechos que marcan estos años de gobierno de Ibn Abü 'Amir, siempre desde la perspectiva leonesa,nos lo ofrezca la Crónica ;)¡¡,ens¡¡.c (siglo.xII);«durante doce años la venganza de Dios permitió que (Almanzor) atacase ... los confines cristianos, tomase León, arruinase la iglesia de Santiago y de los .

Compostela

997
Astorga •

I

988. 994·95?

I

eCarrión 995

Viseo

Coria

RIa Tajo

. Princip~les ciudades atacadas por Almanzor entre el 979 y 995 en el sector IOrocc.id,nt,lldel remo de León, Con especial indicación de la direcci6n seguida por [as andalusfes durante.la campaña contra Sa.miago de Compostela (997) tanto por mar Como por tlerra.

Facun~o y Primitivo, como ya queda dicho. (Destruyó) también otros (temque sena .extenso de relatar. Lleno de audacia, profanó hasta lo más sagrado tin,)tc,do el remo e hizo que le rindiera tributos. ' f».l~l·anlte est~ tempestad, el culto de Dios desapareció en España, los cristianos sus glonas y las riquezas de sus iglesias fueron fundidas. Pero al fin la divise co~padeció de tanta ruina y permitió alzar cabeza a los cristian~s, pues .uu·,.u'oce ano~ Almanzor fue muerto en la gran ciudad de Medinaceli, y el demo;'.-'c,,"v"". habItado dentro de él en vida se lo llevó a los infiernos. nacIón goda, a la que Dios había librado de tanta opresión fue recobrando sus fuerzas." ~apa que a continu~ción se incorpor~ se pueden encontrar reflejadas algu. CIUdades y monastenos al oeste del Plsuerga que sufrieron el ataque de los lo largo ?e este períod? Vemos que León, Zamora y Astorga se mueslas más castIgadas. La capItal del Duero debido a su carácter de avanzadilla . allí solían reunirse las tropas leonesas que partían ~·~lll.'C'}mra al~A.ndlahls SI su destInO se encontraba en tomo al eje viario que ~n()minam(,s Ruta de la Plata. En cuanto a León; la capital; su misma esencia la

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EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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convierte en objetivo preferente, al igual que Astorga cuando el rey Vennudo II fije en ella temporalmente su residencia durante estos turbulentos años. Para terminar incorporamos el itinerario seguido por la campaña del 997, cuyo destino se encontraba en Compostela.

tierras, que evidentemente engloban el espacio comprendido entre la frontera con Navarra y el Atlántico, les sumamos el intervencionismo amirí, personal o a través de sus aliados Beni Gómez, encontraríamos que durante este periodo c;Qrdoba se convirtió A lo largo de su vida Ibn Abü 'Amir ha completado con éxito un complejo programa propagandístico que garantizaba su poder en al-Andalus, pues le caracterizaba como el único capaz de someter y humillar a los enemigos del Islam, de retomar a los musulmanes el esplendor de los siglos pasados. Destrucciones programadas para extender el terror, matanzas selectivas o genel,alf:S. consecuGiónde·botín·para satisfacer a los cordobeseS-Yll-los aliados beréberes y cristianos, prisioneros obtenidos en pago a una paz forzada. Alianzas de intereses que definen a la perfección unos años de crisis, cambios y transformación en León y en y que preceden al estallido de un sistemaqueeamina''¡rremediablemente a su desaparición: el Califato.

~1!.~I,.&J'j\!".9,,~~.Iªe?!ftisª1!L~.2!!9.!.!.'iR}!~!?;

"'-'-"_.-

2.4.2.

Campañas contra el reino de Navarra

Durante los primeros años del gobierno dictatorial de Ibn Abu'Amir, Navarra se libró de los ataques andalusíes tras la llamada Batalla (o campaña) de las Tres Naciones, a laque ya hemos aludido previamente. El !!lªtrimQ!lioel1tl"~.A.I.m~nzor YA~.2.~.~_ hija de Sancho Garcés (ln.9~<I),.~~¡¡or,,~eg.amplona, probablemente ~,,!lª"ll1l.~flQ.í:te. nO'~gfésiíSIl ~I!@iíñeiite conv~!l\~.IH!,..alos interesesdeesterein~. Un acu!'r~o.ql!í'se .r:ompe..haéíá:eL9&o;:puéS::-coiiocemosJos. alªq¡J,.e.8.JIIlliríes_a~stasJlerras.a.partlr.de este ;-;;'omento;uiiaseiuffresas esencialmente del're4ª.\QDa.S,.sj)lobjetivosdaramente defiDidoS;:P~.r<Lqud!l.eria¡Ú¡[niQºªr-"ª,,ristiáÍlo"'solicitar la paz y~§pla.~arse persopalmente a Córl:iQJW::019.4tp:a¡-a:;gí)isegllirla. . . . -'j)OS:aiiosduró esta situación ya que nlle"asalgazúa~sedatallel1el~Q(I.. y~5, cuando GarcíaSánchez (m, 1000), elahorasoberano,.seniega.apagar.eUributo.acorda, •.. 4o;.En'abriCa:ei999, Thn Abif'AmIr atÍlcaPamplona, Sobrarbe, Aragón. Una razzia que alcanza también Ribagorza y Pallars, ocupando la zona sur de los condados pirenáicos. Una'respuesta'contundentea'la.poco colaboradora actitud del señor de estas tierras . . Ya hemos. referido la participación de este reino en la empresa de Cervera, y las consecuencias de. la misma. Navarra sufrió un golpe directo al corazón, al conquistar elamirÍ:sucapital,Pamplona (1000). Hasta la muerte de Almanzor se suceden los ataques contra el territorio pirenáico.

"'ce.....

3;

La dinastía amirí

. . :'-.s~.~u,~~,~"-Ij).Og.f, después de. un encuentro militar con las tropas de Sancho Garcla, conae de Castdla, Almanzor d~ja a suhijopredilec:to,,'AbdaI.;Malik un Estad? ¡¡gen~do sºp~.!?ª~\:~,~Ijº~PréspTÍ¡¡eiííadas en ~I prestig.\o..l?Ú~:2~i!I deIbI)Al?¡¡~Amir. O,,:!a lierencJa corrupta que, pronto, pasa factura a sus sucesores, tráSla lIe~ªf9!1úñada 1l12~~~"J, he,.re?e~o. en) QO~ysl,tfelevo. porSanchueIQ'lli~toA~!tYy4t N'a,,~a, un . personaje malVisto por los cordobe~e~ ~aquien seharápagartodosJosc!eslll!ll1esy almNos-de'su'padre;' ............... .•....•.
~._-,.,"'

2.4.3.

Campañas en la Marca hispánica

Llega el momento de ocupamos de la Marca Hispánica. Después de centrarse en León y Navarra,lbn Abu 'Amir coordina personalmente un ataque.com~inado.1l.~t..\i.e:" J.rªY,lll;u:que culmina con la toma deJ:larcelPI111.<?~5) •. Las consecuenCias dellll1smo demás de un¡¡~¡uC!ad arrlls¡¡.da, cientosd.e.esclliYOS capturados, un. satisfacttlrioq(l\Í!!,Y,. un deYl!§!ªgor eféC't;; p;i~oiógico, fue el hecho de que las t\~rrª~ca~al~!1asnp,v91"ie-. 'rañil(ebelarse'clur;mte'la viO¡(de'Alm;w;or, salvo esporádicos y escasamente relevan__ ___ •. tes epIsodios; . De la toma de Barcelona poseemos un estremecedor testimonio, sumamente clarificador, de la suerte de los hombres y mujeres capturados en esta empresa y cuyo destino final fue la esclavitud. Creemos que merece la pena incorporar la visión de una cautiva,Dadil, hecha prisionera entonces y que relata su poca fortuna en un diploma a favor dela catedral de Barcelona: «yo, Dadil, mujer de Guilara, madre de Malanego, pobre cautiva. Cuando caí en cautividad, como mi hijo fue muerto en Barcelona y se le sepultó en San Miguel, cuando fui al cautiverio no hubo ningún hombre ni ninguna mujer que me redimiese de él». Si realizásemos un resumen por regiones observaríamos que ninguna .c~!!l~aña alcanzó Astoriass:.ant~l?Da,!1jJasY.!\~SºI1g,a.º.ª~!!ll!fÍ~pt~s;. Por el contrario el·r~f!l.¡>"~ máiéasHgad¡'¡ifue;.sinhigaradudas¡ LeÓn. Si a las algazúas'emprendidas contra estas
~""':-_'"''''''' ''''_'¡-''''_'_'_:\'-'''''",,,"",--,~ ,,-:,,;,;,~~,;;:_"' "",c,_"",~"".
~• •
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De nada servirá ya el auténtico secuestro del califa, el apartamiento o la muerte de aquellos miembros de la familia omeya especialmente capacitados para regir los destinos de al-Andalus, la purga selectiva llevada a cabo por Almanzor con el fin de garantizar para su estirpe el poder conseguido truncando esta potencial amenaza, o, al menos, tratando de hacerlo. ••. ••.

~:~E~s~te~~~~:~~~;~~i~~~~~:q~uHe ;~:~::~~~~~c~':I~t!~~~~s~:,ªp!T~r! deÍbn Abu 'Arnldueron heredadas por'Abd

·s·Uplro:~el¡jt()r:

al·M¡llik , que continuó con la misma línea de actuación que tan provechosa resultó a aceifas contra los cristianos, arbitraje en sus cuestiones internas, fémarcaje a los omeyas. Emulando a su padre emprendió siete campañas: la primera contra el «país de los j¡'an-cos'». en 1003, que culminó con las conquistas de Monmagastre y Mella, fortale-

en un segundo estadio. A esta empresa se sumaron caballeros leoneses y confonne a los pactos existentes y ratificados entre ambas partes. La segunda razzia fue emprendida contra los condes de Saldaña y Carrión, en .c,om:reltc contra la ciudad de Zamora, probablemente bajo su control directo entonces :s"ve'J J, Ypara ello contó con la ayuda del conde de Castilla;.merced a cuyo apoyo con::::slgulo alcanzar el castillo deLuna, en la montaña leonesa,donde, alo largo del siglo x, ",~e,'custP,diaba el tesororea!; .._..........-.;...~--...

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i::;~:!~~~:~ la defensa de Balaguer en un primer nivel y de Lérida, sita más en la

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EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

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El verano del 1006 volvió sus miras hacia el Alto Aragón, ocupando diversos castillos de no siempre sencilla localización. Pero la aceifa más gloriosa para él, aquella en la que recibió el sobrenombre honorífico de Al-Mu~affar, el victorioso, sorprende en cierta medida pues su antagonista, lejos de ser el monarca navarro, o el leonés, o los Beni Gómez, será quien, en las empresas anteriores, se había destacado por prestarle su apoyo decidido: el conde de Castilla y sus aliados, con los que se enfrenta en Clunia ese mismo año antes de regresar a Córdoba. Del 1007 conocemos una campaña que culmina con la conquista del castillo de San:Martín y que, gracias al cronista Ibn 'Idañ, nos permite conocer, aunque un tantoescuetamente, de qué manera se planteaba el asedio de una plaza fortificada. He aquílasp~labras del historiador: [...] sa\ióAI-Mu~ffar en expedición, en campaña de invierno, delacual no hubo otra ~"",_"_~$§J:TI~ante_ª,~IJ,,J'staexpedición era la sexta de sus algaradas. Salió de Córdoba ~n lunes a 12 días pasados de safar de este añó'lilstonadoy camin6i:lllsta'que acampó Junto •al castillo de San Martín. Ordenó Al-Mu~ffar que soltaran la impedimenta pesada y entonces se precipitaron los musulmanes sobre elcastillo,aprovechando que los infieles estaban descansando delante del castillo, confiadOs en sus buenas defensas y la creencia de la imposibiliad de un combate bajo sus almenas, pero los musulmanes se pa_~ ._._,--.~_$ID:91!~~}.~gQ~",~~n,q~~,!?_~,~!~,~?S, s~ v~l_~ieron y corrieron tras l~s cristianos con sus espada~hasta llegar al interiQr delcastillo.I:óFnsuálfoue:refugtaron en sus murallas y desde allí les lanzaron toda clase de dardos a los musulmanes, desde flechas hasta piedias, Sus manos no descansaron tirándoles flechas hasta que los musulmanes, cogi~aos'enfi1á;'tU'Vletojrquesalil: rápidamente pordebajodel puente levadizo del castillo y aparecieron en el arrabal, donde saquearon todo lo que había y lo incendiaron. Amaneció AI-Muzaffar en la batalla del castillo e hizo enviar albañiles y mineros , con su a1árife para soca~ar los muros y sacaron las piediá~entre el cinturón del puente levadizo. Trabajaron infatigablemente hasta que ensancharon el portillo y metieron por el agujero leña impregnada de alquitrán y le prendieron fuego. Este se propagó hacia la azotea y le prendió el fuego también ....y colocaron el almajaneque en una posición alta sobre los enemigos de Dios y dispararon dardos hasta que los hombres de los cristianos ''''sepusieron bajo protección ... Continuóla guerrahaciaellos durante nueve días. Cuando vieron los infieles la superioridad del enenrigQ y que les acosaba la sed, decidieron entregar el castillo. ',' '. Las siguientes incursiones, hasta su ~!~.9.Y~$.,ª,!~nade,peeho que t~nuina con sus días cuando apenas si cuenta ~in.ta;x !1;~l!fill§, tuVieron, de nuevo, objetivos castellanos. Durante su breve""tapad~.~~1>!:Jll~,,~~,}.rm9;}m~l~l,I~Y"fP!!~pi!~5'!~~!!!!'~ 10samíjj~,~affá'1lll"poMb1r1:táyy¡¡n (s. XI); p¡;¡:>taggDIZa~r--lllHlletQ de Ahd ar-R~an ~contando CO!!}'!.!!PQyp,g,~~V~2.,R~J9.§~yisirllS.al. s.efYicio¡l~.Al,M.lgét 'íenfañvaquécostóla vida a ambos. .' De nada sirvieron las victorias de :,A~1!l;Mi!l.ik en el territorio cristiano, su fiel continuación de la política paterna: "e.W!!l:WA,fue..AImamiOr. Por ello, cl!.anflqf~H~St~1 20 de octubre de lOOS, según algunas fuentes debido aun problema cardiaco, aunque .. ~se,escapa,entre,¿tras.bipótesis la v~ladasllg'l(YIIE.iade~~~el1venenamiento ordenado por su hermano, ,~!..eg¡j'igio.¡uWrí,se..resqll.eb!:l\ia.

l

ilustres. ~i6~~~~~~~~1~¡ comumdadmusulmana, veintinueve visires y ciento i\llpopular, acusadoporsus'enemigos'de-licencioso y depravado, .. a la frontera para dirigir \lna l!!;¡;if¡¡,.contra el conde de estallido de ull'lJeY!leltaen CÓIdoba el 15 de febrero de :::J~I(h"I.íl- el'lc"ión de un biznieto de. 'AbdabRa\lmiill:Ilfuqueadoptó el sobrenombre

'Abd al-Ra\lman. Sanchuelo ÜJI,lQQtt),\layib,desd¡:O e.se mOmento se.-atreye~a ir unos pasos'mas1iI1írénel senderoirÜ~i.ad() por sI¡ PI:oge.nitor y mantenidoabierto,por ~d-a:l"Ma:1il(;"teem¡iláiáí-fa'd¡nastía. qmeya,porla antirien el trono .. de.Jos,califas. ~[iiOieíi~~:á~.~~etÍt.:~.co lIlaterno .que,a~ par~c%l~l!,ni,~?'?Il~19ll.!it!!, cop.siguió arrancar oe1 ~?,¡JIIl?~a!!l: JI9.ue fUese deSignad'? sllcesor del mQ1l"!,~a y que recipiese. el mUlo ofiCiar de 'Heredero Califato )de)os'llllfs,JJ,/¡¡¡g,nes, una decisión que causó =~~~~~;!I~~:I~~~'~:~:?§d?lba, es~e~ialmente.c.u.andoJue.ratificadapo~.eª9:i~~J~il\..

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Guiado o el Satvador,_y_~uereeIUPl¡¡zó,.al"SQ\J.eJ:;moJ~s!tim'.'.~Il,

.-:por la mayoría de sus troPaS"YSpec,ialrnep.teJosPerébere$,Sanchue'-lOTI~gt.e.,;a.. . .. ' . refu~iándos,~en Guadal1Ilellatojuhtoa un reducido númerode . ' un conde lá fámiliiiBeni Gómez, Sancho Gómez, cuyos sabios consejos encontrando la !!l:lIertea lIlanosdesus enemigos. Poco después su cadáver se '--:nlostralba a las injurias deioscordobeseslniCiáúdo mía crisis que desembocará en la '"'>,~;; ~.l Califato.
"".",',.~"O disputas por el poder en Córdoba: la fitna

~',:", Cuarldo estalla l~'!jl!?,YJÍj?!Mn.CQrd.Q.ºMºIg!(.9,!l•.!n\l¡}.l(¡9..A\;,ej~r!i¡!q.pqpJ!l(l! que
en sus pretensIOnes al nuevo candidato al trono. En él no encontramos 'a los pternbf()s de las familias árabes de cierto linaje, ni a los beréberes, ni a las tropas mer:enatlllsal servicio de los anriríes, sino a personas de las capas más humildes de la soincluso antiguos convictos, con que a un como Sanchuelo se presentabaasusojos:" -;:cj~St:1S poco cualificadas tropas consiguieron ocupar el palacio real y obtener la Hisam 11. Su siguiente paso fue ~e,!!.9!iM..~<.J!iía..t:'ar:Z¡¡¡ill,:a;aeréndld;¡;~r días de !~9E~jón cafiliaron 10s ánimos de la ,.bª:YIpermítíe,ron al nuevo califa recuperar parte del tesoro real. .

se premió a quienes cabeza de un africano. Perseguidos, asesinal,ven<líd:1S sus mujeres en ocasiones como esclavas, los beréberes

~y~~'

bi-lllih, a quien reconocieron en

186

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

EL RÉGIMEN DE ALMANZOR

187

a sumarse a tal empresa. Mientras, ambos, Wii;li\l y los beréberes enviaronsencias.Jk" legaciones al norte, a los ~!Ünl.Qt~liados cristianos aelósaiñIfíes;o6t~i¡;¡ii!42'l~~ gundos la proteccró¡¡j'~a~uda deJ:Qir~~if¡áti~~)!I-QlIllli~, un persÓnaje que, solía 'ídenÍiíiCars'e'cóñd conde de Castilla, pero deíque;en recientes trabajos, creec mos haber demostrado su verdadera identidad: García Gómez, jefe de la estirpe Beni Gómez yantigu<Holaborador de Almanzor duranú; sus campañas contra el reino de León. Juritosseenéaíillj¡'~ii=icÓfe!.~b.iY;::¡¡espués de derrotar a WOO.iIt en las proximIdades deAlc;¡¡rdeij:eña;:es(;;g~;to de 1(09), y:~~y~ncer-ü~i49P\O~~4enlabata~ lIa de QantIs, eptraron en 111 ~lIl'itllL~I.~.denoviempre ..Cuatro díasmás tarde SlI.I.1ll~~~.~ {uept.ocll\lllllc:l.<>_califa};pn el sobrenombre de al-Musta'in bi-lIm, .«El que busca

I

Sancho

[Jl-U~"

de un largo sitio de tres años, la capital de al-Andalus se ri~de a en quien abdica poco después Un~Q¡tortunamente_J!1sJlc¡tadQ._.

1013~,_.".

xíil¡rrleDios».

..

. .

la cauSage.Al_Mahdidel

de ello será el d.espojo.t()tal ~e '.' . . .. '" . . . . los mismos cordobeses. A estos enf(eiit:íi'. . ..... ••.•.•. ag~lll!!lie~to deltesoio~earqiíefire'fZ~-;;¡~alifa a establecer 4nos ill1l'u~stos éxtr¡¡orcliJj~9$:patilpiígar alas ií:opas.cataÍana~. - . ' .. .....~ Tiempo de l?chas ¡niémas~ .deI:pppsjndisc¡:jmipaclQs~ de.disturPiosll~b.lIIl,os,. . _. b~Smle1:xe[Si()1I~.?cr~f~i~y:::-~tR16R!ij:S.~.q!!~Q~cI.~IQ.á.GQidribesesde aquellos lugares considerados símbolos del poder, R!<?P!c.ian..4I1Sampiodeactituci cleJos!)OJI\~ del norteJ:espS:Clo,al.califato: por primera vez los tesoros de su capital se encuentran

ifY~::~!~~:~::~:~,~~;:~:c;:~~:~:~~:~~e~;~s~~~~r:;~~:?~~~: analizar-los años dedoc~ y sus i~~ediatos sucesores, destaca la Dra. Laura Bariani,. cuya tesis goen este periodo, verá la luz en breve. De la misma a~tora c~nv.lene destacar el analiza las relaciones entre la sultana ~ubl). y el amIrí: Banam, L.: «De las reMuharnmad ibn Abi 'Amir AI-Mansur con especial referencIa a su «rupy . /996-998» Qurtuba. Estudios Andalusíes, 1 (1996), pp. 39-57 .. vahsa)en38(5-3:l~del general aalib, suegro de Almanzor, resultade interés el trabajo

~queI1os. m1slllos lllf~el~§"R1!~,,,,apenas SI una década antes, d~wal).gl)ll~lil.asg§~~

~:s'Hiii§~~~. ci~~!i.':ltqs~llQl.lyjll~§;.()m¡:Y~.~.$oué¡tañ:a:;un;eJ.e"aao:.pJ;~!;1~Ai¡¡¡raer,,,,­

oiieroS'()s'fñl5utOslifií,az;'Quizásnadie mejor que el antiguo aliado de Almanzor:el . cóñaeGl!feÍ1r(¡om~z;para: advertir estos cambios y dejar, según el cronista Ibn 'Idañ, las siguientes palabras amargas pero sumamente clarificadoras a propósito del mundo que se delTUlÚba ante sus ojos: «Creíamos que la religión, la valentía y la equidad eran (patrimonio) de los cordobeses, pero he aquí que son gentes que ho tienen religión, ni valentía, ni tienen inteligencia,y solamente les cupo lo que les cupo, de triunfo y victoria, por mérito de sus reyes: Pero; cUándo (éstos) desaparecieron, se descubrió su (verdadera) condición... se desband6 su ejército, sus pfíncipes y todos ellos, ante menos de dos centenares de hombres a caballo ... En cuanto a la religión, estos mis compañeros -se-refería a los cristianos=saqüean y roban sin orden; Luego vienen las gentes de Córdoba y les compran lo robado, los bienes de sus compañeros los musulmanes, y ninguno de entre ellos tiene escrúpulos en comprarlos». . Mas los. enfrentamientos no concluyen aquí. El 21 de junio de 1010, l~artidario~ de A~~~2f\¡':;I?Il.9~ITglflgg~~E;1!!'.1l!~1~.e!.G!~g!l!.tg¡lt<?tJªs..n:gpªS,\lerébe~<:I.,"..~ :l\!~.que cuentan, en esta ocasión, con el apoyo de fuerzas castellanas enVIadas por Sancho García. El saldo de este nuevo encuentro armado se cifra en la muerte de varios miles de <1rancos», entre ellos el conde Armengol de Urgel,el obispo de Barcelona, Aecio, Adalberto, hijo del vizconde Guitard de Barcelona y, a consecuencia de sus heridas Otón, obispo de Gerona y Amulfo de Vich, personalestodos muy próximos al conde de Barcelona. Además, a estas pérdidas humanas debemos sumar el asedio y posterior ·asesinato-de-Al"Mahdh·manoS<!e-álgunos de' sUsantigiíos partidarios.

carriere politique ettitres honorifiques», Al-Qantara, 11 (1990), pp. 95-1 ~ . nos parece seleccionar algunas de las aportaciones centradas en las camp~nas consideramos que para quien se muestre interesado en tales aspectos conVIene r;"~';;;~";¡~~i~-'-~~l doctor Molina (Molina Martínez, L., «Las campañas de Almanzor nuevo texto», Al-Qantara, 2 (1981), pp. 209-263 Y Al-Qantara, 3 (1982), ¡~704í'21.Ia doctora Pérez de Tudela (Pérez de Tudela Velasco, M.' L, «?uerra, vIOlencIa L"d"struc(,i',6n de Santiago de Compostela por Almanzor hace mIl anos», En la l!spa:i;,~,Ii,vnl_ 21 (1998), pp. 9-28), el doctor Ruiz Asencio (Ruiz Ase~cio, J. M., «Campanas de 986»> . contra eI remo de León (981 - , Anuario de EstudIOS Medievales,. S (1969), . . 5 lá (R sobre las consecuencias de la toma de Barcelona el trabajo de RovIra 1 o 0""'-~~"Y~M.~ «Notes--documentals sobre alguns efe~tes de. la presa de Barcelona per .'M:anSli11" (985»>, Acta Bistorica et Archaeologica Medlaeva, 1 (1980), pp. 31-53). de Almanzor, los rasgos del mismo que nos prop.orclOnan tant~ las crócomo la visión de algunas fuentes cristianas, se anahzan en los artículos de de hd?uente{Puente, C. de la, «La ~aracterización de Almanzor: ent~e la ep?peya

;!

9;a,M::~:-:~~~,;~;:~; M., «La biographie de Gálib, haut fonctlOnnalre andalou ~e

ror,

. Onomástico-Biográficos de al·Andalus, 8. Biografías y genero blOgráel occidente islámico (1997), pp. 367·401) YViguera (Viguera Molms, M.' J.,. «lmáge~: Almanzof», Curso sobre la Península bérica y el Mediterráneo durante los SIglos XI y

Codex Aquilarensis, 14 (1999), pp. 9-22). tr P' al ente a propósito de los últimos años de vida del Califato de Córdoba, los con ICgen':rax.:s du~ante la breve etapa de gobierno de Sanchuelo y, especialmente, ~ su(~u~rte ueden seguirse estos procesos de cambio, entre otras, en las obras de S~a es ca es, . p Caliphate ofCordoba. Berbers andAndalusis in co~j1ict, Leld~n, 1994) y C., • D.,The Rise andFallofthe Party-Kmgs. Polllles and SOClety m ,slaSpain, 1002-1086, Princeton, 1985).

.

· .........__._..I.KCIYILIZACIÓ:&ANUALUSÍ
~.__ ....__

. __ .. __._._..________._____..__ ._~'O~ERA~~&:O_DE.As,ffi:VEASARTESEROS Universidad de Murcia

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-_.•......

Entre los siglos VIII al XI se desarrolló en el territorio andalusí nna civilización ,"cmlO punto culminante. se. sitúa en el gobierno deAbd al-Rahman III (912-961), si lo sucedido.entonceses·el resultado de un proceso iniciado mucho antes en el al-Andalus,coIlcentro en Córdoba, se integra en los circuitos económicos meditelTállec's, enlazando con los caminos que llegaban hasta la India atravesando el mar Cc ..,Negr!), aquellos otros que morían en el corazón de África y, en fin, contactaban con por medio de las rutas caravaneras que cruzaban las estepas de Asia y con los :'::I!.úcl.eos del área báltica· a laque se· llegaba utilizando las vías naturales que propor. ciíonab:m los ríos rusos. Fruto de todo ello es la hegemonía económica y cultural de ~al~!:~~l~~~ en el extremo occidental del Mediterráneo, y buena prueba de ello es el ~.' absoluto que la moneda y los productos de al-Andalus tendrán en los mer""""Y.". _ norte hasta mediados del siglo XII. La civilización andalusí será eminente... urbana y su cultura, muy influenciada por Oriente, sobre todo a raíz del imjllso~leÜ'clásico· dado por el abasíal-Mamún (813-833), alcanzará un extraordinai<>,<lesarr'Oll'O, enlazando.con.el mundo griego y logrando metas a las que el cristiaoccidental durante el siglo XIII, merced muchas veces a los saberes ,@s.miti,i9!L~oL.al'A!1lc:!ªLu.s.,Entonces,)a simbiosis del saber clásico y el pensacristiano configuran las características que en este terreno tendría Europa ocdurante la Edad Media. La sociedad de este periodo es variada en su religión y etnia, manifestándose tovariables de tal situación, desde las más elementales muestras de la vida cotilos grupos poblaciones que conservaban su religión, hasta las derivadas de la que propiciaba la cotiversión al Islam con el mantenimiento de costumbres y anteriQrescada vez más diluidas. Todo ello va a conformar una sociedad y, también, conflictiva por la lucha de los conversos para conseguir su equilI'llC:ióllyla ,:IeclOSffi()zárat'espol no.perdersuidentidad, y en medio los judíos, somuchas veces a la marginación de unos Yotros.

LA CIVILIZACIÓN ANDALusf

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1.

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

191

La sociedad

La llegada de l.os musulmanes a la Península implicó la instalación de una min.oría d.ominante s.obre una may.oría autóct.ona y, p.or ell.o, hay que afirmar que la p.oblación de al-Andalus estaba muy lej.os de ser h.om.ogénea, pues de ella f.orman parte, primer.o, l.os den.ominad.os hispan.ovisig.od.os, términ.o que engl.oba tant.o a l.os d~ .origen german.o c.om.o a l.os de ascendencia romana, que serán en l.os m.oment.os de la Imp~an­ tación del d.omini.o musulmán la may.oría y su religión la cristiana, aunque paulatmamente las c.onversi.ones y la emigración cambiarán su p.osición numéricamente hegemónica. En segund.o términ.o, l.os pr.opi.os musulmanes que eran un sect.or c.onf.orn.'a?.o p.ordistint.os grup.os étnic.os, tales como árabes y berébe~es, lo que será un co~dlcl.o---~flHle-establecer-sU-pDsición _sDcial y_~c()nóill1ca a raíz del asentamlent.o y efie de l.os cDnsiguientes repartDsde tierras. LDS judíDS, c.olaborad.ores ~nla invasión ....._. _eaees-iutermediarios.económi.cos,coi1formaban un sector de la sociedad andalusl que, en muchos aspectos, seguirá un desarr.ollo paralelo ardelOS cristianos. Finalmente, conviene'recordar el creciente número de esclav.os de origen europeo cuyo protagonism() sería grande en al-Andalus, muy especialmente los dedicados.a las arm~s ~u~s, junto con los mercenari.os beréberes contratad.os por los emires ~ c~hfas, co~stltuman el núcle.o de una aristocracia militar con fuertes intereses temtonales en tiempo de tli-Snam'Ir(976---1009);baj.o-las·órdenes de Almanzor(940,J002). .. Tratar de cuarttificar esta diversa sociedad andalusíes imposible dada la absoluta carestía de datos; aunque es posible realizar una aproximaCión en base a cifras, por otrlfpartenada.seguras; que sedan para población existente en la ~enínsula ent.orno al año 711y que se sitúan entre l.os 4.500.000 Ylos 5.500.000 de habitantes, de los.cual~s unp6rcentaje cercano al 50 % permanecerían en el territori~ do~inado p.o~ los Isláill1COS, 1.0 que supondría que al-Andalus quedaba una población mdígena situada entre 2.250.000 y 2.750.000 efectivos. A este contingente se sumaron los grupos musulmanesllégádcis en diferentes etapás,primer.o los venidos con Ta?q~ue ~u.trían un contingéntecercano a los 7.000 beréberes y que se enfrentaron al ejército vIsigodo derr.otándol.o;Pocomás tarde, Musa ibn Nusayr, jefe jerárquico del primero, desembarcaba en . AlgeCitasenjuíio/agosto de171Z,seguido por unejércit.oformado por unos 18;000 soldad.os en su mayoría árabes, y, finalmente, también hay que tener presente el nuevo contingente que arribó a al~Andalus bajo las órdenes de BalCh ibn Bishr al-Qushayrí (74F742);.un militar enviado por el califa de Damasco para terminar c.on la .revuelta beréberdel norte dé África; lo que implicaría sumátálrededor de 10.000 efectivos árabes procedentes de chunds de Siria. A tenor de lo dicho; los musulmanes llegados re' presentarían una cifra de 35.000 efectivos y a ellos habría que añadir a las ~ujeres y los niñ.os que si bien n.o llegaron al principio sí lo hicier.ondespnés de cons.olidarse la situación, de manera qne se puede aceptar que entre 40.000 Y50.000 musulmanes llegaron aal-Andalus en la primera fase de dominio musulmán, cifras que bajarían a causa de la huida de l.os beréberes que regresaron a África tras ser vencidos por los chunds, aunque las bajas se cubrirían posteri.ormente c.on las conversiones de mozárabes-y nuevas llegadas de islámicos. . .. .. . .----Las investigaciones realizadas s.obre vari.os núcleos importantes de poblacló~ -i\iTojaran-nnoscálculos cercanDsa los 650.0001700.000 habitantes, de. los cual~~ resIdían en Córd.oba califal entre 100.000 Y200.000, ya que n.o parece pOSible adill1tlr que

albergase 500.000 ciudadanos. En todo caso, se trata de cifras t.otalmente aleatorias pues s.on muchas las variables que intervienen en la elaboración de l.os cálculos siendo ve.r.osímil que la población total de al-Andalus, no exclusivamente musul:nana, estuviese alrededor de los 3.000.000 de habitantes entre los años de la conquista y el fl.nal del califat.o, en su. gran may.oría concentrados en las ciudades y en el territori.o clrc~ndante donde se Situaban las ~x?lotaci.ones agrícolas, registrándose una mayor densidad en los valles del GuadalqUivir y del Ebro y, en menor medida, en las zonas litorales andaluzas y levantinas, así como en zonas del interior.

1.1.
.

LA ESTRUCTURA SOCIAL

r

. . andalusí se estructuraba-en-dos-partes bien delimitadas, anst.ocracla y la amma o pqeblo llano. La primera no es un grupo cerrad.o, ~~cimie?to,sinoabierto..atraY.ésdeJa instrucción y del P?der . . ' .. cu~a obtenclOn abna las puertas de la jassa, ID que permitía una cierta r~n.ovacI?n ~OClal en su sen.o que, por otraparte;'noimpedía la consolidación de dete~nados]¡naJes, aunque el apoyo y favordelpríncipe-era siempre un elemento detefill1nante para pertenecer a la aristocracia. Tampoco es un grupD h.omogéneo y est~b~integrado por varios elementos entre los que sobresale la n.obleza de sangre C.onstitulda p.or los miembros de la familia omeya,qmneciben-cuanti.osas d.onaciones del príncipe en fDrma de grandes pr.opiedades agrarias y rentas inm.obiliarias exentas de tributación, a la vez que pensi.ones cuanti.osas que c.ons.olidan ec.onómicamente inclus.oalas ra?tas c.olaterale~ de la familia. También la arist.ocraciaterrateniente de .origen árabe, reSidente en las CIUdades y que pr.op.orci.ona los alt.os funci.onari.os de la admim,straciónc!vil y ~litar: carg.os palatin.os, g.obiern.ospr.ovinciales y jefatura del ejérClt.o; en ~ana~ .o~asl?nes l.os integrantes de esta categ.oría s.on clientes .omeyas de div~rs.o ?ngen etmc.o, mclus.o esclav.os liberad.os que alcanzan la máxima influencia S.o_cla1,slend.o ~gun.os de est.os aristócratas de .origen muladí .o judí.o. ., De la misma manera, en el grup.o arist.ocrático se inserta la n.obleza de diner.o, de l.os grandes mercaderes, pues aquell.os que tenían una h.olgada situación ec.ounpuest.o destacad.o en las.ociedadylariquezales permitía el accecarg.os de la administración, .o bien que el fav.ordel emir .o del califa les permitía la .obtención de una may.or f.ortuna y pes.o, de manera que un.os hech.os llevarán iml.os demás. En t.od.o ca~.o, lajassa, al margen de las diferencias que distinguen a . se caractenza p.or su estatut.o privilegiad.o que lDS hace acreed.ores Imp.ortantes retribuci.ones y de exenci.ones tributarias. ",", __Au.nque ~.o p.o.r nacimient.o, ni tamp.oc.o p.or la gran riqueza .o p.osesi.ones, dentro mveles mfenores de lajassa o muy-c.onectados con ella se pueden c.onsiderar a qllÍeine! por su formación intelectual .ocupaban un nivel superior al de la amma. Son lo,~h,ombn,s. de religió,n y d~ leyes, jueces y teólógÓsalfa'lníes que tenían una gran in,flllencia SOCIal; tamblen los mtelectuales que dependen de los grandes aristócratas, los llIercadere." acomodados: algun.os artesa~os ~uya especialización lDS eleva a p.osicio:neiS'~upedo.Jres. de la· ~oc:edad,. funclOnanos mtermedios;_magistrados subalternos y, ~:j;;~~,~c:n~sti~~an~os y JudlOs que desempeñaban .ocupaciones vinculadas c.on las finan~¡ Estesect.or intermedio, arser-su'sitilacióri~dérivada de su c.ondición
laJas~ao

LA CIVILIZACIÓN ANDALusf

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192

HISTORIA DE ESPA&A. ALTA EDAD MEDIA

profesional, su pertenencia a lajassa no es, por definición, hereditaria, aunque 10 normal era que miembros de ciertas familias ocupasen los puestos durantes varias generaciones. su parte, la amma constituía el conjunto de la población musulmana, una Por masa social urbana o campesina muy heterogénea, cuyas principales características son no formar parte de lajassa, su volubilidad, a veces falta de religiosidad Yestado de agitaciónque!a convierten en fuente constante de preocupación para las autoridades. La integran.artesanos, pequeños comerciantes, jornaleros dela ciudad S del campo, beréberes, muladíes y libertos que, junto con los mozárabes Yjudíos no acomodados, engrosan este numeroso grupo cuya situación económica era precaria y su cultura es. casa'()nula-y-por ello susceptible de protagonizar violentas agitaciones en su mayoría porcuestionesdedes¡-gualdad-enel'Gasa-delO~SUllnaneS ya causa de graves procblemas.económicos en el de los de diferente religión. Sobre todos ellos-caía el peso del sistemabs¿atyun'permanente.recelo.deLgobieTIlO."",ll(ral .. El empeoramiento de la situación de las masas populares a causa de la creciente presionliscal Y p()r las oscilacionesdeoprecios al alza y de los salarios a la baja desembocó en varias manifestaciones violentas, aunque ninguna alcanzó las proporciones de)aque tuvo lugar en e! arrabal cordobés de Secunda, cercano a la gran mezquita, agitada por los alfaquíes male.. ___ldes...dirigLc!Qs_p()!Yah)'aibn Yahya al-Laytí (t 849), un alfaquí de origen beréber que 1 censurabaásperarriente c(mló impía la postura adoptada-frente a.dlos por al-Hakam (796-822) quien había mermado su influencia, y por los comerciantes, muy molestos parla política fiscal.arrabal eS.el puntoS ·final de un procesa de tensión creciente,jaloLa revuelta del nadó p()r acciones como el complot descubierto en el 805 para acabar con al-Hakam o el motín que al año siguiente estalló en el mercado y que fue reprimido con extraordinaria dureza. El 25 de marzo del 818, un soldado dela guardia mató en el zoco a un armero que no lo atendía con presteza Y desde ese momento el motín se extendió con inusitada rapidez e inesperada violencia: los rebeldes desbordaron la guardia palatina y se preparaban para asaltar el palacio de! emir cuando la llegada de tropas consiguió dominarla situación. La represión fue feroz: durante tres días el arrabal fue saqueado, después se detuvo a los considerados culpables dejos que3üOfueron crucificados Y lososúpervivientes; con excepción de los alfaquíes Ysu familia directa, amparados por su~condición religiosa, fueron desterrados. Finalmente, Rabí, jefe mozárabe de la guardia' palatina, fue crucificado bajo la acusación de ser el responsable del descontentopopular.. forma de constitución de al-Andalus determinará la existencia de va.o La propia rios grupos de población caracterizados por matices étuicos, religiosos Y jurídicos, el conjunto de los cuales produce una serie de diferenciaciones socioeconómicas que enmarcan los caracteres propios de los diversos bloques sociales. Tradicionalmente, se ha venido admitiendo que se produjo una relativamente rápida fusión entre musulma, nes y autóctonos, pero, sin descartar la existencia de matrimonios mixtos en los años iniciales Yabundantes conversiones, más moderadas en tiempos posteriores, lo ci~,rt(H es que. en al_Andalusconvivirán dos sociedades duales, yuxtapuestas y claramente di,· ..... _o._._ierenciadas:la de los conquistadores yla de10s conquistados, situación que las revueltas que agitánlosaños·d'HransicióndeLsiglo IX al X y, también, ____________enfrentamientos entre los propios musulmanes muy desunidos, pues tanto los

como los beréberes mantendrán en al A d 1 origen y por ello las disputas que car~ct~ria us la estructura tribal de sus lugares de base de una permanente rivalidad entre 1 zan este modelo ?e organización social a estuvo repleta de disputas tribales entre ~s ~lanes. ~a hlstona política de al-Andalus beréberes, igualmente divididos entre sí. a es qaysles y yemeníes y entre éstos y los

1.2.

LA DIFERENCIACIÓN ÉTNICA

no constituía una unidad, sino que l:p:~Ge-GOn-nitidez-qu~ e! grupo musulmán fuertes corrientes de diferenciaci • 1món puramente rehglOsa se mantenían :::-_.!,oc:ie(IadLarldalm:í.___ __ . on que se pasmarán en la propia construcción de la

Los árabes, ya fuese los llegados con Musa 1 . . díes, los integrantes de los chund . . . ' os pnmeros colonizadores o balaal-Rahman en su huida desde Dams smos e mclusolosque acompañaron a Abd aquellos que arribaron a al-Andal ~sco y, l~esPués, a la Península, así como todos ......... .. signiendoel modelo omey';,"y eesatque'ta p~oócedencia, constituyeron una aristoor 1A a SI uaCI noseomantendrá tr . que en a _ ndalus no se produjo 1 t ,en e otras cosas P cambio de estructuras al yel sacudió,el cal!fato oriental en el 750 de Abd al-Rahman I (756-788) fue co ti' d mdopor el lslanusmo, pues el gobierno • . . n nua or e la organi 'ó ' sena por sus sucesores, pese a que dieron un m :acI ~soclal ome~a que arca o car cter onentallzante especialmente desde la s b' d El carácter hegemónico del ru o árab: 1 a alpoder:de Abd al-Rahrnan II (822-852). ' ya es perceptible a la hora del asentamiento en el solar hispano pues acap;arf las veces por los mismos colonos y si mejores tI~rras qu~ pasan a. ser cultivadas muchas o. . se distribuirá el ejercicio :~~~~~ :s fab;Jaban baJO ~~ señor visigodo, y o los árabes constituyen un gru o ari t e ~s uncI.ones mtlltares y judiciales. . '. y a la explotación de las gra::de s OC~á~C~ dedicado a la administración, al '.. . . favorables, qué muchas veces sus~proPle~~S-quehabíanrecibido en repar'. peculiaridad es el carácter cerrado tu~e al VI~lgOdO en po~es~ones y funciones o.. una situación hiriente para el rest¿ ~~ i~~=c o las prescn!'.clOnes ~oránicas y o:. . metas que la religión les ermi" os que no teman canuno para 10".' En realidad, si se atiende a la~xpru:~~6!1~~to .tan musu~manes como los árabes. fef<~ntc~s zonas del Imperio la situación se re it!'hIUlca es ~oslble apreciar como en dilos ,elaJaes de esta etnia imponen su superio ~d egemoma árabe en Oriente en donde .. ' y en la zona de Siria, desdeñando a~ r:st:~arados ~or el poder omeya en Dase vaya creando un clima desfavorable pObla~~nes y zonas y dando pie sucede lo mismo pues hay u t que lmentará rebeliones. En . :. ... el contexto general del conjunioed:ner e~ cuenta la propia posición de los

sustituir~:1 ~~b?:e

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grmifes

ex:pli,~aríá'::

u~,Lertl.ESI>añla,·.seg~:;;:e~~CUIOS más genero~::,up:;::~l:;~:~:s s~;;;;, ::~~:
.•••... ' a c e r r a r s e c o ;~~se~~en~~:r~s~s cohntingent,:s autóctonos. Una min er.su egemoma-fomentando la cohe-

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HISTORIA DE ESPAÑA . ALTA EDAD MEDIA

. la medida de lo posible sus diferencias tribasión entre sus miembros y supera~do en 's que tanto protagonismo adquieren dules, pues las disputas entre yemen es y qaysle r ue unos y otros dejen de considerarrante el vaJiato (711-756), no son obstácu~o fa ~ q. ntos su carácter dominante frente se ante todo árabes y por ello obligados a e en .:[~~nte los beréberes, facultados por a las pretensiones de otros. musulmanes, espec~ l lo que implicaba la potencial ame. r .ó ara aspirar a un ascenso SOCia, . . la tnIsma re Igl n p . át" cos de diferente etnia y la consigUiente naza de creación de nuevos grupos ansto~r I . .c. o hegemónico la supremacía del pérdida de peso específico del árabe. Des ~ ~ste m~: Abd al Rahm~n II y al-Hakam II elementoárabeseacentuarádurantelo~ go lemos de orien~es rio militatesdeeleva(96f-976), fases~n las cuales seproduJo~a~i:~~:átiCO y propiciaron el giro orientalida·.c.uI.tura qu.e.. se m tegraron en este gru¡ .. .. .. ... .. •. .. .. p . concepcl'o'n.deLpodeLysu!"jercic.io,en zantlHie..ali4\ndllI.US.J!lanifestado·en a prO!'I!'...... .. .. ~---Cj"'a"rlt!adÍC1llización de pOsturas respecto a los no iriil~ti¡¡¡¡iini~s-:vil1i1[)Sldiv'en=-eamr)l)s-.....-...-:; ... --.deJa:cultuIlli:.:._..._______. ___ .=." •..

1.2.2. Beréberes
. .' .. 'fri Ji ual que sucedió en otras zona.s,las fue~­ En su expansión por el norte de A ca, a g tacto con elementos indígenas que Slzas· musulmanas árabes fue~o? entrando en ':enla nueva organización establecida en la ··-guterOmlesarrol~an?e-su.actw:l~e~.se: se convirtió en centrüaereCIUfuhí.iento. ~ provincia·de YfriqUlyacuyacapltal;Croru f ' án el grueso de los contingentes nuhberéberes islamizad?s qu~ .desde e~~o~: ~r;:rque se sumarán nuevas oleadas, muy tates·énviados-.al.remo_v.lSIgoao.c.. . q . M' h· ··inásnumerosos que los ' . ent . . . . arios durante el Siglo x. uc o signifi.catiyarn ,,: como i7:;e el punto de vista militar, pero socialmente secundario, . ues eran musulmanes de religión aunque árabesisu1mportantepape .e l comportamiento futuro de los berénace en el mismo instante .de su .converslón nodeetniaára.be.¡tac.torp.nmordialparaeXP.lcare A dal - de la . a islámica en al- n uso . á l desigual reparto ael botín y el asentaberes a los pocos a?os. . ~resencl l s de obliidasy.montañosas soA la diferencIación étmca se sumar e mientoterritorialques~ les ~sig?a enlas zo~: ~~~:t~s n:leosde población y de las bretodo de laMeseta.Norte,alejadasdeJos ~ de los cargos ciudadanos y de las tierras. fértiles, c~.n 1<Y~ue se en&;~tran tTatriidi~~onal y rumiarán una creciente anifuentes Alh manten. n su que les dispensan y, también, miidverslón·hacla.l~sárabes:pou.~m::nómica tampoco..habíamejorado sustanclaldespués deconverttrse sUS!tnacl n i ' ch una contribución territorial que, en merité ya que estaban Obligados a·pagar e Jara , 1 t n'an qúe·abonar los no creyentes. .. . .. pnnclplO,SO o. e 1 . · . . ' . it aciónrealylosderechos que como muLa cOlltradicclón e~lstente entre su. s u de descontento que desde los primeros sulmanes teníall se mamf~stó en la acttt:drota onizódiversos movimientos de protiemposm.an.tuvo la poblaCIón beré~erqu p g b I'ó d 1740 durante el go, . nto culmmante en la gran re e 1 n. e , .. testa que alcanzaron. su pu . h I Sal 1'(734-741) Paraentonceselmovlnuent() ~~cho más it~portante debido aJa perletra' biemo delvali Uqba lbn al-Hac~ac a deprotestasehahíªtransforma oena~o. , . 'd. ··()ri,mt,e.alred.,e··¡·I?r?e~lo~~:~ cióllentreJosberéberesde ladoctrinaJanchí:surgl a en

r

195 propia comunidad y no depósito hereditario de un linaje y por ello, en opinión de los ideólogos del movimiento, el cargo de dirigente de la comunidad islámica podía recaer en cualquier creyente; fuera cual fuera su origen o etnia, con tal de que fuera buen cumplidor de los preceptos religiosos. Las medidas de represión tomadas en varios lugares, desde Egipto a España, provocaron la rebelión de los beréberes norteafricanos que se apoderaron de Tánger, mientras que en al-Andalus abandonaron las zonas de la Meseta que les habían sido asigniidas y marcharon sobre Córdoba en donde derrotaton a los árabes, provocando la caída de Uqba y su sustitución por Abd al-Malik ibn Qatan al-Fihri (741), que iniciaba susegundo y corto mandato. En realidad, entre los beréberes deal-Andalus,elaspecto-doctrinal·delaquerella estaba pasandoaunsegundo piano para centrarse en el descontento por el trato inferior que se les dispensaba y modificar esta situación. Mientras desde Damasco Se enviaban un fuerte contingente de c.............ju. uU'U.t'onabl:es.par.;¡.¡;ep¡:mm..ja.cffisun·ee.'~ión·e:0 el norte de África; los.beréberes.his_ panos amenazaban Varias ciudades comq Toledo y Medina Sidonia, llegando incluso ::c:-~~.~~"m"u<v, arrabales de la propia Córdoba,.pero los 10.000 chundssiriosque,-<lirigidos por Balch, desembarcaron en Algeciras, no tatdaron en imponerse a los rebeldes que, derrotados y cruelmentereprimidos, en gran número emigraron al territorio norteafricano dejando al~AndaluS"Sumidaen la anarquía que propiciaría el derrocamiento de Abd al-Malik y la instauración de la dictadura militat de Balch. Los que quedaron en al-Andalus y escaparon de la persecución tampoco regresaron a las tierras queles·habían·stdoasignadas, sino que se sometieron al clientelaje de los árabes poderosos en la seguridad de que en esta situación, por lo menos, no pagarían el impuesto. Muchas veces equiparados a los muladíes, participarán en las revueltas que se produjeron contra el poder central durante el siglo IX y su número creció Con nuevos aportes de mercenarios contratados como fuerza militar por los califas ypor Almanzor, aunque su situación social en general no experimentó variaciones relevantes y su posición de inferioridad se mantendría por tiempo.

LA CIVILIZACIÓN ANDALusí

1.2.3. Muladíes
En la época de la conquista musulmana y durante un periodo más o menos largo, . los habitantes de·lacPenínsula·se les ofreció la doble posibilidad de convertirse a la riueva religión o pennanecei en la que tenían y no fueron pocos los que optaron por la primera, de modo que los conversos de origen hispano crecieron hasta llegar a ser en el elemento principalde la¡:>oblación andalusí, distinguiéndose habitualmente entre la primera generación·de conversos (musalima, «nuevos musulmanes») y sus descendientes (muwalliid, plural muwalliidun, que dio origen al ténnino muladJ). En general, la situación de los muladíes tras su conversión era muy similar a la de los beréberes, pues nunca fue de plena integración en el disfrute de la igualdad religiosa, y esta diferenciación respecto a los árabes los equiparó con aquéllos a la hora de llevar a ·cabo movimientos de rebeldía en demanda de esa igualdad de derechos, aunque en la mayoría de las agitaciones mulailies había otras connotaciones sociopolíticas de maalcance. Ahora bien, entreJoshispanos.convertidos al Islam hay que diferenciar dos gruque se corresponden a la estructura social de la población existente en el reino vi'sll~Od.o.· Porun:lado;·lacarisfcrcracia-cuYOs·miembros que quedaron bajo el dominio

~erique~a.

~nación

por~ue

i.

. ···ue·defelldía·qu~endo.ells1anLuna_comumdad d.¡~.~~¡.~.~~:.~ ~~~~.~~ó~~~;~~:;í~"I;~ •. iguáles, elpodeipolítico debía de ser el resuliado

~dos

. .. .. . .

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LA CIVILIZACIÓN ANDALusf

196 musulmán, primero amparados por los pactos cuyo ejemplo más significativo es el de Tudmir (713), conservaron una posición elevada sobre el resto de los hispanogodos Y su nivel social en su ámbito era equiparable al de los árabes en el suyo, y después, tras la conversión, mantuvieron su situación socioeconómica a lo que contribuyó la actitud que hacia ellos mostró la aristocracia árabe que, si bien mantuvo siempre una posición excluyente respecto a los beréberes, relajó su carácter cerrado cuando se trataba de otros sectores de alto rango de la población, aunque fuesen tan conversos como los nómadas norteafricanos.La convivencia en las ciudades entre aristócratas árabes e hispanosderivaráenunahispanización cultural de los árabes así como en una islamizaciónde los.hispanogodos;produciéndose un acercamiento entre los intereses de ambos,'ruIDOS que. se unirán conforme se vayan incorporando a la nueva religión los el incrementodeJas.conversiones a lo largo.delossiglos .IX ...........áños:fihale.s:.l!el..f¡¡lifato no. existirán apenas diferencias entre la aristocracia de origen árabeyla deprocedenClahispaiiii;Iomiandó unfrente·común-paril-anular.los esfuer, zos:de:<jlli¡,neslesdisputabanel.poder, caso de los beréberes y los eslavos; si bien siémpre existirá una cierta posición preeminente del elemento árabe con el que en varias ocasiones emparentarán los indígenas mediante el matrimonio o el concubinato, de donde resultan troncosJamiliares que presumen de su arabismo, aunque al poco .tiempo1:al.componenteera.mínimo.p.ounucho quelosfrecuentes intentos de hispanogodosconvertidostratasen de mostrar su origen árabe llegando incluso a inventar árboles genealógicos extraordinariamente peregrinos pagados a precio de oro. Otros, porel.contrario,conservaron:su origen de familia romano, por el que eran fácilmente reconocibles, como sucedía con los BanuAngelino o los Banu Sabarico de Sevilla, al igual que sucedía con.el cronista lbn al-Qutiyya el hijo de1a Goda que se vanagloriaba, en el siglo x, de su linaje que entroncaba con el propio rey Witiza a través de su nieta Sara, convertida al Islam, y dela que descienden los Banu Hachchach que, junto a los Banu Jaldún, se enfrentaron a clanes muladíes como los Banu Sabarico en Sevilla (890) durante el gobierno del emir Abd Allah (888-912). Notodos.Jos.nobleshispanos tras la conversión se alinearon junto a la arislOcracia'árabey,.enTás.zonásalejadas•.de:Córdoba y con escasa población árabe, dirigieron sublevaciones en las que se'mezcla el deseo de independencia Yel de igualarse a los árabes. Sin duda ercaso más representativo de lo dicho lo constituyen los Banu Qasi; familia:quearrancadda:conversión:del conde visigodo Portún Yque por su riqueza y poder se considerabanigtialésa los dirigentes árabes que mantenían frente. a ellos una actitud de rechazo, y pofello decidieron conseguir por las armas la posición social que su origen les impedía: Los inicios· fueron de apoyo a los omeyas YMusa ibn Portún, nieto del anterior; tuvo gran protagonismo durante el gobierno de Hisham 1 (788-796) cuando acabó con la rebelión que Said ibn al-Husayn al-Ansarí mantenía por la zona de Tortosa (788_789),loquelevalió gozar del favor del emir y le permitió consolidar la posición de su familia; Su hijo Musa ibn Musa ibn Portún (842-862), gobernador de Tudela, fue la gran figura de los Banu Qasi, cuyo dominio en el valle del Ebro repre, sentaballna amenaza para Córdoba por la actitud rebelde del muladí que fue cOlmb:atic 'C doporAbd al-Rahman TI en varias ocasiones .hasta derrotarlo (843) sin que pOl:elllo.:= 'cesase'la.hegemoníáde.Musa.enelxalle del Ebro pues, desde el 856, consolidó su minio frente aCórdoba en éasi todos los territorios de la Marca Superior, incluidas

mSTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

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. plazas fuertes de Zaragoza Huesca e I' Para los cristianos taOJbié~ supu y T uda, SIn que los emires pudieran impedirlo. so una amenaza y cuando el m 1 dí . d u a qUIso efender sus dominios y ordenó la construcció d i " Ordoño 1 (850-866) atacó y venció ~ e ~'::r(¡1l0 de Albelda, ya terminada en el 859, fortaleza. Sus descendientes mant:vie~~a 1 ont~ Laturce, 859), tras lo cual arrasó la tiempo de Abd al-Rahman III (912-961) n e gobierno de la M~ca Superior hasta el ue se pr?duce la disgregación familiar, yendo varios de sus miembros a CÓ d b en mientras que otros reto~aron a la c~n~es:ó~ c~s~~:~ntegrarse en el ejército califal,

i

. ..... ... pO:l~~~~~~~~,:~:~~;::~~~~ ~:~~;~~ :usulmanes d: origen hisp~no pe~evos que se convirtieron con Ób;eto Y . olonos, pequenos propietariOS y slerde mejorar su situación soco . • J ó' converSiOnes fu. er.on. mucho más n 1 iOecon mICa. Las ,,-_...~~)~!;:O.fu,Il?am()?-t;a1nleItte..a.q~.:.~u;Jm~~~eriro;,s,as en as zonas rurales que en las urbanas :: . . .. los campes' n a1í ' versión al dejar de pagar elimpuesto temt . l. I os.s, an.ganando con la conaS1 ..... el"asº-.<!l! !os esclavos. Por el co.niraonI?a y. PI.ersondal'des el numero de c la liber.... com.o conseguir ..... . oen as cm a . ~ menor por lo 'menos hasta la segunda mitad d "¡.; .....•......... ... . . . onversiOfu numénca de los mozárabes· la exención di' e Siglo IX, debido a la supremacía , . clérigos, perolainstalació~dela aristocr:ci~mz~~sto :emt~nal y a la influencia de los . pesinos convertidos al Islam cambiaron la' .~ y a emigración constante de cammización en la misma medida que dec ,~ltuacl n al prodUCirse una creciente islad' recia a Importancia del elemento mozár b . a e que a que arenmmoría,ilunqueno por ello dejó de t e ' '",raClOn del emirato, fundamentalmente a n~r ImportanCIa en la adminisque hubiese mozárabes cuya situación sO~I.aaUlsya de sU mvelfcultural, 1". que permitía . . econótruca uese supenor I d I .... . SI bien. la mayor acentuación islámi .. a a e os aL.Alldalus bajo Abd al-Rahman II derivará ca y ~nentaJ¡zante que adquiere ;.tcmc,es mantenida y los mozárabe 1 . en una supresión de la tolerancia hasta encuando no eliminados de los pues:¿s ~:;:;:~e;~e muchos muladíes, serían apartados, u~ ocupaban, caso del mozárabe Rabí ya citado, a la vez que se cursaban instru' que procediesen a la clausura de 10~c:e:~:~0~~gO~ernadores de varias ciudades . ... . .. . .". final con muchasvari~~:~,~~~~:;;;¡a~ :~S~~ad~~~~~;c~;~~! I~la~ y su lengua I de aquella población hispano-romana y visigoda que por desluyera en otro e remo de Toledo.

:::u~ue, d~s~e ~ediados del sig~ov~o:l::~;~;;l:! ~~~~::~;~
co~s~tana,

. Los mOVdimientos de. protesta protagonizados por la comunidad mulad' respon en a las trusmas que animaron l a s ' 1, cuyas frecuentes pero ningunas alcanzaron las cot~~O!~~~qZ~~~ por los boeréberes, e Ibn Marwan El' d' ngIeron mar ben Córdoba en el 880 ~~~~~~o :1 qUien ~Igunos def~enden su origen noble, se alzó adhesión de varios c~be~illas mul~~í~~ t:~m~~ ;;umr ".n. gran numero de efectivos
,aU".L.'le

du[:~~¿~~):~~~~:nq~e~eaj~~ba~~~1~;n~!~~~EE:~~~ed~~:~~;):;
~~:¿ ~:~i~c;~~~i;g~ ;~~;;~~~sJ;~:~! ~:~;.talezas
(913); se .Iogró el sometimiento de los cabecillas muladí:s

~e ~~~ana

no dhel rebelde cuya 'lbJ11farwacll,ml.la(lí.(le. .')ri:g~I;~:~.;:t~;;~ (t 889), fueInuaron asta una rebelión inde.. cabecilla de el 928. Por su par-

:~:~~

198 ,

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LA CIVILIZACIÓN ANDALUSf

199

a Mérida en donde se alzó contra Muhammad 1 Ylogró, con pendend~sta cUYcoocnesno~~: su dominio hasta su definitivo sometimiento, suerte lversa, 1.3,

LA DIFERENCIACIÓN RELIGIOSA

, ' ' e l respeto hacia aquellas comunidaLas prescripciones corámcas, que Impo~lan al Islam y que poseían una parte de des cuyas religiones er~ ~onotelstas, an~:~~:~nes considerasen a los cristianos y a la verdad revelada, propiciaron queJos m fi an bajo ladenomiriaeión de «protelos judíos, las «Gentes del L~bro" q~e ~e c:e~~7~~es bíblicas eran tolerados, pero ello .gidos».(dimnúes), Los practIcantes e as . su situación venía definida por el
respeto que I
os,~

i,¡"nucos debían manifestar por 'bajo

de sus prc,pi()s diri-

gentes en las cue~ti~nes qu~ \e~' .' .' an obli ados a respetarla religión musulmaPorotra.parte,cnstIanos YJU~os,::uedab h cer ~anifestá.cionespúblicas del culto ni na; pagár los impuestos estab eCI os, no a o im edir la conversión al Islam de proselitismo religioso entre los ~usulm~ne%:sulmi:nes a los que habían de honrar y quienes deseasen hacerlo, ~o vestir como os la ciudad o en los lugares dominaasen . 'reijieiar;-ri1fllev1I!1ITII111s-m·tampeGo.guardarl 'c erteneCídCl los musul' '·· arm, . dos por l os ISl' 'c'osy no tener esclavos que antes hubieran p . manes. ' , ,. '. bl ' una desigualdad perpetua, porque el .1'eroesta·~rotecelón Imphcabaydesta e~:ición religiosa, ni podía participar en dinunf no era CIUdadano delIslam da a su co. ., . . restaron siempre imel mismo régimen político y fiscal de los c~er:::á!a:~:~~eieneral siempre sufrieportantes servicio administr~tiVO,S6 c~so dedi~ndo del incr;mento o relajación del isla~pen entral Su singularidad religiosa y jurídica ron una mayor o menor margl~cI mismo que se imp~antab~ des e e, po e~ec arad;sen muchas ciudades;Jo que perpese plasmó en la e~lstenC11l de barnadas ~ o de los impuestos clásicoS,;llno de caráctuabaJ~m~gi~aclónYi sObr~tod~de~~:s;perficie Yotro personal (chizya) cuyo imter temtonal (jarach) por ca a um a . ' b los varones entre 20 y" 50 años, de los porte variaba.segúnJas fortunas y qu~ p~g:o a~nque los beréberesconvertidos no poque el musulmán estabaexen~o por pnn~ p al' , umaron en los siglos IX Y x las condíruidecirJo mismo',A e~tos Impuestos eg ~~~~sincluidos los musulmanes. En todo tribucionesextraordm~as q~e afectab~: ~un ~e conservaban su religión y con ella caso con el tiempo, los dlnumes andlalUSI .'bier! una fuerte influencia del islamismo el uso de sus peculiaridades cultura es; recI, y fonnaron, de hecho, parte integrante de el. .

a

t

1.3.1. Los mozárabes

. . .....•• ·di·"'''-·'·ótnlesde·ell'nmer-momento.debldo so. . . • '. . , , . . li'¡"s.ocie' et::~. Uno la conveisión'alIslall:lque pennitela incorporación mtegra a

~:!~~:;e~~::~~fa .:a~~~:~elapob~ación;';:~~d~an:~~:~t~~::~:n

, t tida a las autoridades islámiLa pob~ac,ión num~ricam.enteo~~~~a~~:~:u~~~~n musulmana los mozár~bes

dad musulmana, con derechos en teoría idénticos a los de los musulmanes viejos, y que era favorecida por el aislamiento de estas comunidades cristianas y por la presión cultural y fiscal a que se ven sometidas, siendo la conversión a la nueva religión una salida a la que difícihnente podían resistirse, El otro, la ,emigración hacia los núcleos del norte, estimulada, además, por los monarcas cristianos que precisaban pobladores para repoblar las tierras que iban recuperando, aunque en este terreno debió de ser un fenómeno de reducidas dimensiones y frecuentemente limitada al grupo de clérigos y monjes. En cualquier caso, tanto en la conversión como en la emigración también tendrán mucho que ver el endurecimiento de su situación yel desprestigio cultural de los ~: '(;ris:tianm¡'y,'sobrectodú;-:decsuscléLlgos en lasociedadandalusí.·, '. La comunidad mozárabe conserva sus propias autoridades; al frente de cada comunidadJocal se halll!ba un qumis, un conde, que representaba a la comunidad ante ~···.J.as·'iUtorida,jes:.musllllllan.as)Ltleníasus propiosrecaudadores.de-impuestos o excepto· res y jueces que regulaban los pleitos e~re mozárabes con arreglo a la antigua legislaPo sedes episcopales y metropolitanas de Toledo, Mérida y Sevilla, anteriores a la dominación musulmana, asícoino los obispados dependientes de cada una de ellas, aunque el dirigente musulmáÚsefeservaba el derecho de aprobación sobre los nombramientos de obispos y arzobispos, siguiendo en esto la tradición visigoda; también se mantuvo la celebración de sínodos y concilios, además de la organización monástica, pero todo ello sometidoalasJimitaciones de proselitismo, culto público; etc. ya referidas. Los miembros más influyentes dela comunidad serán utilizados por los emires y califas que los nombran para ocupar cargos como la jefatura de la guardia palatina, adminis·tradores o embajadores, como el obispo Recemundo (Rabi ibn Zaid) que presidió la misión diplomática enviada por el califa a Otón 1 (956) y también a Constantinopla y ,Siria, siendo autor del llamado Calendario de Córdoba que dedicó a al-Hakam Il (961) yen el que se indicaban los trabajos agrícolas de cada época del año y se daban numerosas precisiones sobre la vida rural y la comunidad mozárabe. A pesar de esta tolerancia, cuya realidad convendría revisar y que no excluía una constante discriminación, la comunidad mozárabe se sentirá amenazada por una cree'.cie~tteishlmizacié¡n y en varios sectores intransigentes del mozarabismo se dará la voz ,dll'allanna' ante,estep1ro(;esoc!ue podía ocasionar la extinción de tal comunidad cuyo 1I11mero disminuía debido a la conversión al Islam por la indefensión ante la religión <d1ominante, de las generaciones más jóvenes, aunque el problema más grave era el de la :::2Ilercllcladelas señ!!sdeigentidad colectiva por la adopción de modas en el vestir, usos, ,~~~~n~~rl!O~S~~~_C~~'~, música, literatura y otros que eran propios de la sociedad musulLa reacción más extrema, la llamada Cuestión Mozárabe, sería protagonizada el presbítero Eulogio y por Alvaro, un laico al parecer de ascendencia judía, y al"¡cam:ó gran virulencia durante el mandato de Abd al-Rahman Il, radicalizándose las eP()sI1Jras,pues entre los ulemas también había preocupación porque ciertas influencias origen cristiano provocaban desviaciones peligrosas en los musulmanes, por lo que muy inconveniente eliminar la convivencia de ambos credos, lo que implicó la situación social de los mozárabes que buscaban una salida en el

;!í

±=a~~;::::~~:~'~;f:~~t~~lr!~~~::IJ.~~~:~Alvaro, en la comunidad mozárabe de apreciase lengua y escritura árabe, acompañada una ten-

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200 dencia cada vez más acusada hacia la conversión, de manera que peligraba la propia existencia de la comunidad cristiana, Para frenar este proceso, junto a Eulogio, ideó un sistema original, aunque sanguinario e inútil, destinado a romper la comunicación entre mozárabes Y musulmanes Y crear un aislamiento que preservaría a su comunidad, para lo cual utilizó la ejecución pública en Córdoba (850) de un sacerdote condenado por haber insultado al Profeta, presentando el hecho, no sin ciertas dosis demagógicas, como una demostración de la crueldad e intolerancia del régimen que ocultaba tras ella su debilidad, Fue por entonces cuando comenzaron a preparar un movinliento 'dei'esistencia: el martirio voluntario. La tolerancia islámica hacia la «gente del libro» tenía sus límites en las injurias al dureza, de modo hacían falta unos mozárafuesen condenados Y ejecutadOs por y su decenas de mozárabes, de

HISTORIA DE ESPAÑA, ALTA EDAD MEDIA

ambos sexos, clérigos, religiosos Y laic()s, se presentaron ante la desesperacióíide cadíes, que no podían dejarpasar los insultos porque se quebrantaría su. autoridad;perótampoco" querían' convertirse en· verdugos crueles. Abd al-Rahman TI trató de atajar el problema pidiendo al arzobispo de Sevilla que convocara _._.un-ª.ínodo en el que el emir estuvo representado por el mozárabe Gómez, recaudador de impuestos'en,esa comurifdlid;RSínado-declaróilícitoel-martirio voluntario, pues aten~ taba contralavida Yesfubii'pfOhibidopor la moral cristiana (852),-pero esta decisión fue rechazada por los mozárabes más exaltados argumentañdo que fue tomada baja presión de:¡aS,autOrlOades,.cofdolresasTlosmartirios,voluntarios· continuaron incluso después del-encarcelamiento de-los' cabecillas mozárab'es, agraván.dose más con la rebelión de losmozáriibes de Toledo de cuya sede había sido nombradótitulár Eulogio. MuharmnadI heredó de su padre este grave problema social y decidió emplear una política de intransigencia Ymano dura contra los mozárabes. Los de Toledo pidieron ayuda al asturiano Ordoño I, cuyas fueriasfueron derrotadas por-los cordobeses en Guadacelete, aunque la rebeldía toledana continuaria hasta el 858. La decisión de queJos mozárabes tenían que convertirse al Islam o abandonarlos cargos que ocupabanenla administiaéióiJ., provocó la conversión de muchos que querían conservarlos y la emigración de otros hacia el norte, a la vez que la disolución del movimiento de los martirios voluntarios, pese a los esfuerzos de Eulogio que los defendió hasta morir ajristiciado(859) im cófdoba.:Al final todo fracasó Y la comunidad mozárabe sufrió pérdidas irreparables, 'quedó postergada Y cada vez más reducida a causa de las con_ versiones y emigraciones hasta que, en los tiempos de Almanzor , era solamente un re' siduo testimonial de lo que había sido en etapas anteriores. .

de la emigración desde el norte de África se a " Importantes en algunas ciudades entre la; grupaba en comumdades mdependientes ba y Lucena, y contaban con sus pro ias Granada, con los mozárabes, Las fuentes info!an sob I ~es de modo suml,ar ~ lo que sucedía artesanía especializada, medicina, farmacia ~e a ~dicaclón de los JudlOs al comercio, da situación económica e influencia so' 'r ~osofla, etc" temendo algunos una holgaprut (915-970), médico personal de A~~p~_~~aso de M?shen ibn Hasday ibn Shaante los reyes de León y Navarra tr d ,a an I1I, qUien desempeño embajadas griegos y musulmanes la obra de 6io a ~J,~ al árabe, en colaboración con otros sabios cc_ i,I(¡~,r~pl bizantino-de-'Genstantino-V~con es, ejemplar regalado al califa por el embafarmacia y botánica así como el an ' y fue autor de Importantes obras de medicina, lusí, Bajo su patrocinio y protec! prO~agadOr de la cultura hebrea en el ámbito anda-'----8a,sv exegéticas-judíao""e-las.le~~ se cu (¡varon todas las ramas de las ciencias religioo-r" ~s'Yclenclasprofanas especial I ' , ,-" mente amedlcma, la astronomía y la poesía.hebraica que red 'd h ' ==-_~~=~~on.un ~'U:á(:~eJc.e'<C!usi'laJn~~e'~li;uCli~',;;a: asta entonces en al-Andalus a la sinagootras cosas, las virtudes,grandeza y generosid~:;;-~~~:~!;~ca.paracelebrar, entre

a~~~~~:ncontraban T~le~o,

Córdo~

LA DIFERENCIACIÓN JURÍDICA

La sociedadislámicaera esclavista al A d 1 que la sociedad se hizo más com le' y - n a ~s no fue una excepción, y a media la vez que la importación fue más~ete::~ comerc~o se convirtió en una especialidad I a con o ~eto de cubnr las necesidades que se planteaban. Los esclavos, ya cautivos capturados en la 'f los mercados, se dedicaban alas tareas , s acel. as con.tra el norte o comprados práctica a los trabajadores del cam o T ag~l:olas e mdustnales y se equiparan en la cas, de administradores de las propPI' d' dambdlen se empleaban en funciones domésti, e a es esusdueñosyco Id d ,. m?, so a os, llegando ciertos casos a ocupar puestos de relevancia en 1 . alcanzando una excelente posición económica a a~~mlstraclOn y, en consecuenlos eunucos mucho más caro I y po I(¡ca. Entre los esclavos desta-.sIJec:ial debido-a la confianza-que lesque os enteros' pues _ za15 an de una situación .' s d' go ., ,v 15 encolltr'ibaLll al servicio de emires calif~spe~sa an sus duenos, sobre todo los que se . harén, en varias ocasiones lo/situaro:;:;I;~~;eagarte de ~ncome?~arles la guarda e organismos CivIles y militares intereses de fam'l' . de tener descendencia, se suponía que no I la m tampoco tendrían 15' . ,-,u'C,clIlO no eunucos, los esclavos ue tenían a como o ~et!vo el amasar fortunas. recibían el nombre de fata y d~s de ell f~u cargo los oficIOS superiores del pala~SI)ondíaln ante éste del buen orden de los s~s Iguraban al frente de la casa del califa, guardia personal del príncipe la '1' ':'ICdIOS pallaclegos y compartían el mando "d . ' mI lela e ese ayos eslavos mudos» Ours) por su desconocimiento dI' , , , ' conocl os como palatinos correspondía a diversos f t el ara~e. La dlrecclOn de los distintos ofio gran oficial encargado del ab:~~ e, egl os por el califa" tales como el deslos edificios}'dependenciaspalatinascl~~e~t~ y de las cocmas del palacio, el irec:ciém de los emisariosy.mensajeros califal¿se e e postas a qUien c?;respondía la , .cargola dirección.de-Jas'caballerizas d halconero, y tamblen los que te_. . , e osarsenalesyde los talleres de pa-

1:3 .-2. Los judíos
Constituían un grupo de población cuyo número era importante, aunque muy rior al de los cristianos Y estaban sometidos a las mismas normas que ellos, aUJ~q\le cólabOraciónque prestáronalainvasión musulmana, espeeialmentecomo gularniciooni~s" . di,,!as ciudades ocupadas, Yelpapel económico que desempeñabañ,lés pelmilder'on:g¿¡"~ zar íiigar priVilegladll-;--sfbien'hay·que indicar-que un b)1en sector serían sinlples trabajadores. La población judía creció durante el emirato Ycalifato como cOllsel:ueñCi:

de un

't

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LA CIVILIZACIÓN ANDALUsf

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laci.o, tant.o l.os de fabricación de .orfebrería c.om.o l.os de la mannfactura de seda. P~r.o, sin duda. el may.or pr.otag.onism.o c.orresp.ondía a l.os esclav.os eslav.os (saqahba) emplead~s p.or l.os .omeyas c.om.o guardia palatina, especialmen~e desde Abd Rahman III, en cuy.o ejércit.o f.ormaban 13.750 esclav.os eslav.os, numero.que fue mcrementad.o en tiemp.os de Almanz.or. Esta actitud guarda un gran paralelism.o c.on 1.0 que hacen l.os abasíes desde el sigl.o IX y, c.om.o suce?ería en Bagdad, .en al: Andalus l.os esclav.os palatin.os y mercenari.os terminarán sustItuyend.o a las dinastías remantes pues desde sus carg.os palacieg.osy militares, intentar.on alzarse c.on el p.oder a la mue~e deAbdal-Malik (1002,1008) Ycrear.on divers.os rein.os independientes. L.os esclav.os negros n.o eran numer.osos mas que a partir del sigl.o X, siend.o abundantes en la guardia califal y a partir de ent.onces su númer.o fue en aumen~.o. _-'-.c.:...L;LálL~selavaseranmuyapreciadas Ymuch.o más cuand.o teman cultura .o una de. terminada. c.onfiguración física-y- siempre que, dueñ.o.l.oscualesnacíanJibresyellass.olían alcanzar la libertad en el m.oment.o de la .. . .. ····~uerie decsti-propietái:Í¿;iJuOiei¡ao-óblenetlarambiénen vida-deéste-mediantel.amac numisión. La imp.ortancia de las. concubinas de emires y califas es muy grande e mclus.o en much.oscas.os llegan a intervenir en p.olítica, sirviend.o de ejempl.o el papel de Subh, c.oncubina de al-Hakam II y madre de Hisham II: en el ascens.o de Almanz.or. Per.o el pr.otag.onism.o de estas mujeres n.o debe hacer .olVidar que la suerte de las e~cla.... vas-declinaba-c.onla edad.y"qne..sól.o.po.dLan aspirar a la libertad y a una situación digna tras.lamuertedels.oberan.o.siJe habíandad.o un hij.o; p.or .otra parte, la may.or parte de las mujeres del harén n.oerau c.oncubinas sin.o esclavas del servici.o d.oméstic.o. Es muestra.de-su relevan.cialas.n.oticias que hablan de las 6.300 mujeres que p.oblaban. el harén de Abd al-Rabman III entre las que abundaban las de tez blanca y cabell.o rubl.o, muy apreciadas p.or l.os .omeyas. . . ' N.o había esclav.os de religión musulmana y un medIO para dejar la esclaVitud era precisamente lac.onversión. N.o .obstante, la manumisió~ .o liberación de u~ escla~.o n.o significaba su plena identificación c.on una pers.o~a libre, y~ que ma~nene clert.os víncul.osc.on su antigu.opr.opietari.o, del que signe slend.o c.onslderad.o client~ .o mawla . así c.om.o sus .descendientes. Se creó así una especie de nuev.o grup.o s.oclal, cuy.o -pÓder e influencia estará· en función de la de su antig~.o señ.or: p~r.o tieneuna trascendental imp.ortancia en las tensi.ones p.olíticas. Una clientela Similar es la de l.os ~en.o­ niinad.os ·.clientes de benefici.o· (mustana), en la que l.os laz.os entre patr.on.o y cliente pr.oceden de un.c.ontrat.o, es. una relación bastante desc.on.ocida y P?r su ~sma f.orma de establecimient.oparecen.o ser hereditaria. L.ograda la manunuslón, el libert.o, mUe chas veces c.onvers.o e intr.oducid.o en la cultura islámica, p.odía mantener l.os mveles s.ociales alcanzad.os en función del carg.o que desempeñasen e inclus.o aumentar su protag.onism.o, cas.o de Galib, un libert.o ~e A~d ~-Rahman III, que er~ el auténtic.o jefe del ejércit.o y ardiente defens.or de la dmasna remante 1.0 que le llevana más tarde a enfrentarse c.on el pr.opi.o Almanz.or.

:u-

Alcacer d.o Sal .orientadas, respectivamente, hacia el c.omerci.o mediterráne.o y atlántic.o, y .otras c.om.o Murcia c.on finalidad militar y administrativa. P.or 1.0 que, en general, el d.omini.o islámic.o se limitó a desarr.ollar l.os centr.os ya existentes en ép.oca anteri.or que fuer.on revitalizad.os al integrarse en l.os ámbit.os c.omerciales de al-Andalus, pudiend.o señalarse entre l.os centr.os de imp.ortancia, aparte de Córd.oba que era la capital y ciudad más p.oblada, una serie de ciudades cuya p.oblación se estima entre l.os 15.000 y 30.000 habitantes c.om.o Sevilla, situada en una fértil C.omarca y bien c.omunicada c.omercialmente a través del rí.o c.on el ámbit.o african.o; Málaga y Almería que se enc.ontraban v.olcadas al már ya sus actividades c.omerciales y, s.obre t.od.o la última, vinculada auna'especialización·enlac.onstrucciónde-barc.os-centrada en l.os astiller.os de Pechina; Granada c.onsu fértil vega y Valencia, ciudad que adquirió gran desarr.oll.o debid.o al auge agríc.ola.de su c.ont.orn.o, l.ograd.o C.on el aument.o del regadí.o y de l.os cultiv.osh.ortíeolás,--'Feled6-e.on-imp.ortante c.omunidad-mozáFabe,-Zarag.oza gran centr.o del p.oder y p.oblación muladí, y me,n.ores, entre 2.000 y 10.000 habitantes para núcle.os c.om.o-Algeciras,.Mérida,.Badaj.oz y Murcia.-En-su.mayoría.c.ontaban con un perímetr.o amurallad.o, en t.odas la mezquita era el punto de referencia y junt.o a ella se emplazaba elzoc.o o barri.o c.omercial, mientras que en l.os. arrabales se ubicaban las dependencias artesanales. Sin duda, el z.oc.o era el element.o distintiv.o de la ciudad y, junt.o c.on el hecho de ser centr.o p.olític.o, administrativo y cultural, c.onstituye el mod.o habitual de c.omunicación s.ocial y económica entre la ciudad y el medi.o rural que la circunda. Este lugar c.on sus tiendas artesanales, c.on un h.orari.o fij.o de atención al públic.o Yl.os bazares.oqaysariyya, pr.op.orci.ona a la sociedad urbana un lugar de expansión y a la ciudad su auténtic.o ambiente urbano. En general, la vivienda urbana era de reducidas dimensi.ones en la may.or parte de l.oscas.os, naturalmente con amplias variaciones dependiend.o de la c.ondición s.ocial d~ sus pr.opietari.os;en-Ia pr.opia ciudad existían casas de gran amplitud y palaci.os, si bien l.os más ac.om.odad.os preferían residir, durante diversas ép.ocas del añ.o, en residencias campestres. T.odas las casas tenían en c.omún su .orientación hacia el interi.or, c.on muy escas.os y pequeñ.os van.oS al exteri.or, las de la s.ociedad ac.omodada en torn.o a·un pati.o que c.onstituye el eje central de la vida familiar y al que daban t.odas las habi. táci.ones, mientras que en el cas.o de los restantes grup.os urban.os, más humildes, s.on las viViendas que se agrupaban alreded.or del pati.o. La disposición de la casa es L tamlbiéin una c.onsecuencia de la .organización familiar, muy cerrada s.obre sí misma, y de la situación de la mujer en la sociedad andalusí, recluida casi permanentemente en .Pese a que en al-Andalus algunas mujeres vivieron por encima de c.onvenci.onas.ociales, ejercier.on una gran influencia y fueron inspirad.oras de creaci.ones p.o,étic:as, lo ciert.o es que la mayoría tenían un papel secundari.o: en el matrimoni.o soeran .objet.o de una transacción c.omercial entre el futur.o espos.o y el padre .o de la desp.osada e inclus.o su indispensable función reproduct.ora se c.onsiy tenía una escasa .o nula importancia genealógica. No es posible, sin e1l1lbru:g.o, generalizar, ya que existían, además de las diferencias personales, diversas sitlua(:i.oJoes ec.onómicas, sociales y jurídicas, aunque las de más alta posición estaban 'sUíieúlsa más-rígid.osc.onvenci.onalismos, en tanto queJas más humildes gozarían de libertad, per.o C.on una existencia más dura. campesinado es muy escasa p.orque las fuentes s.olamen-

1.5..

LA CIUDAD Y EL CAMPO

._.~._La_sociedadandalusiesJJ.el-ªtnente urbana, aunque en al-Andalus, a dif'ere:nc'iacle

1.0 que sucedía en Oriente, l.os musulmanes crear.on muy p.ocas ciudádes: Allm,:rí¡ry

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LA CIVILIZACiÓN ANDALUsf

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te se refieren a las poblaciones rurales cuando constituyen un problema o para hablar de sus relaciones con grupos sociales más importantes. Estructuralmente las superficies rurales no experimentaron grandes cambios, pues las tierras abandonadas por la nobleza visigoda se adjudicaron a los invasores o al Estado, mientras que en los restantes dominios los antiguos siervos y colonos continuaron sus trabajos agrícolas de modo hereditario a través de contratos de aparcería, y una continuidad se produjo también en las pequeñas propiedades cultivadas desde tiempos anteriores. Las variaciones vendrían en el seno de la sociedad campesina, pues fue la que más·conversiones generQ desde el principio, debido al convencimiento de los pequeños propietarios rurales' de' que su situación mejoraría considerablemente con el cambio religioso. Sin . . \¡¡ importante emigración de los campesinos a las grandes .. . . con lá conversión no se hicieron realidad. Por ello; como indica José Luis Martfíi,esposlbleañmranlue'encel cámpoandalusí se mantuvo-lasituación de época visigoda, como parece indicarlo la existencia de clientes o mawlas nombre que, aparte de para designara un liberto que seguía ligado a su antiguo dueño (mustana), se utilizaba también para referirse al pequeño propietario convertido al Islam que en búsqueda de protección se encomendaba
aiin-terratenienteiistina)c-c-~.--_·--·····_··

Córdoba era el gr~n centro c0':l~rcial de al-Andalus y junto a ella Sevilla, Málaga y Almería protagomzaban la actIVidad mercantil marítima, mientras que otras experimentaron un gran desarrollo agrícola, caso de Valencia y Murcia. No todas las ciudades andalusíes tenían esta función económica y comercial, pues algunas eran sólo residencias de guarniciones militares, otras tienen un marcado carácter rural y abundan aquellas que deben su importancia al hecho de ser capitales y sedes del gobierno de las koras.

las exigencias tributarlas de al~Hai<.áriiI y su

. .... . . . ..

----del:::sig\o:lX;_patec.e!CinJ!i~_'lI!":Ja§.l\lejoras esperadas

,----.... urbanos. Cada .••

~~~~~(~~l~~~;~,~~:~:~~~;:~:::~~;:!~~:~~~;~:!(~~~~.~~~ti~;:~~~~ etc.)yyventa de sus mercaderes artesanal t~nía lugares fijos de fabricación

~I mod~ de vida ur~ano supone la existen~ia de grupos especializados que terminan diferenciándose socialmente tanto por su nqueza como por las funciones que desempeñanyqueson;con-frecuencia;-la'base de su situación económica. Los artesanos entrelos que se distinguen maestros, obreros especializados y aprendices, se agrupa: ban en corporacioneseiguahnente los fabricantes (armeros, sastres o alfayates, zapa-

.•• Enconjunto; beréberes;mozárabes ymuladíes, aparte de algunos árabes, constituíanel sector social andalusí dedicado a la explotación de las tierras que, en el caso de las pequeñas propiedades, eran trabajadas directamente por sus dueños, ayudados por sus criados. o esclavos, si los poseían. La gran propiedad requería otras formas de explotación,en las que había una variada gama de situaciones y contratos de arrendamiento, siendo el más difundido el de aparcería en el que el campesino debía entregar al dueño de. la tierra una cantidad de la cosecha que oscilaba entre la mitad y una sexta parte; otro modeló de cOlltrato establecía que el propietario de la tierra aportaba la misma, elaparcero su trabajo y, pasado un tiempo; lo que se repartía era la propiedad de la tierra; se trata de un cOntrato normalmente utilizado en plantaciones de vid o de árboles-frutílies'quetequeríari-un,cónsiderable esfuerzo humano y económico y exigíandelcampesirio u.nos medios técnicos adecuados y, sobre todo, una capacidad económica que le permitíese trahajáfi;or un Cierto número de años sin obtener una rentabilidad inmediata.-La compensación es mayor, naturalmente, porque permite la adquisición o la ampliíícióndelapropiedad por parte del pequeño o mediano campesino. En el caso delos cultivos hortícolas, el contrato es el ordinario de aparcería, si bien, dado el mayor esfuerzo que requiere el regadío por parte del campesino, la rentabilidad que se le atribuye es también mayor.

2.

La economía

Respondiendo al carácter urbano, la economia andalusí estaba íntimamente unida al mundo de las ciudades y al desarrollo de actividades comerciales e industriales que su crecimiento~mplicaba,-<3Uya-base seencontraha en la estabilidad de la moneda yenla existencia de una agricultura intensiva y con una crecienteespecialización<

. '. . más_frecuentemente, en el zoco o mercado permanente o periódico, donde salían a la venta una gran variedad de productos e~tre los que destacaban los perfumes, drogas y especias, pudiéndose encontrar también telas. (albendas, albengalas,algodón, sedas, etc.), prendas de vestir, zapatos, armas, carne, pescado, aceite, miel, alfeñiques, alimentos en general, elementos de menaje, instrumentos músicos, calderos, herramientas, productos tintóreos como la gtana y la púrpura, etc.; igualmente el mercado era lugar de ubicación de los cambistas y no faltaban los vendedores de esclavos y alfareros, siempre situados en los lugares del zoco o en las calles de frecuente u obligado paso, situándose en las inmediaciones del mercado .otros establecimientos como los dedicados a la venta de animales y los locales ocupados por albéitares o veterinarios. Aliado de las tiendas de los vendedo'res privados; situaban sus puestos las mezquitas y el Estado, que se reservaba en exclusiva la venta de seda cruda o en rama y productos de lujo elaborados en sus talleres .y que se ponían en circulación en locales denominados alcaicerías. En este recinto de gran actividad económica y social desempeñaba su cometido el zabazoque (sahib al-suq) o almotacén (al-muhtasib), cuya actividad ya se encuentra desde el siglo IX, tal y como recoge la obra del jiennense Yahya ibn Ornar "('82:8-901 Setrata?a de un oficial delegado de la autoridad que vigilaba la regularide las transaccIOnes y de los procesos de fabricación mediante el nombramiento . de un sínd!co. (amín) ~ara cada corporación con misión de vigilar que los integran__,leSlle la IIIlsmacumpliesenlasrígidas reglas establecidas por la tradición musulmana .para la ética mercantil y que era directamente responsable ante quien lo había nombra.do. El almotacé~ indi~aba los lugares que debían ocupar las corporaciones, regulaba Jos pesos y medidas, fijaba los precios y las tarifas impositivas, tanto las alcabalas que •gravaban las transacciones comerciales como los portazgos o derechos de entrada de la ciudad, y castigaba las inifacciones que se produjesen ya fuese : Jrallde:s en los pesos, corno. excesos en los precios o baja calidad de los productos. .-.~[arnbiién acumulaba.o.tras funciones corno la conservación y limpieza de las calles rnantení~ expeditas, sobre todo las cercanas a la mezquita y las principales de la -chlda,d, y se mformaba de la situación de las edificaciones mandando derribar las que c6\;~~~~~~U~:~::~: en ruina y representaban un peligro. para los transeúntes. Esta labor :j fue aliviada al delegar parte de sus funciones en el jefe de la policía o. prefec-

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LA CIVILIZACIÓN ANDALUsf

207

to de la ciudad (sahib al-shurta) que, eupersona, o a través de sus oficiales, realizaba tareas de vigilancia para evitar actuaciones dolosas y castigarlas.

2.1.

AGRICULTURA

El gran desarrollo urbano e industrial de al-Andalus no habría sido posible sin l~ existencia de una agricultura próspera en cuyo desarrollo los musulmanes apenas SI innovaron, aunque sí perfeccionaron las técnicas conocidas, sobre todo las referentes a la captación y almacenamiento de agua y su aplicación a los riegos, ab~ndan.do l.os aljibes, cisternas, presas,azudes;·noriasy «minas» de agua (kanat) de ongen lramo, _ _ _ _-halancines(chaduj)dijtrádicí6ncegipday-complejasredes de canahzaclón para atender el cultivo de las huertas,·quesonlos eÍementos más notorios; no existiendo tampo" ____._.....c.o.innovacióntécnicaenc~luso del molino hidráulico, que se utilizó mucho más qu~ el de viento. Los Tratados de agronomía son tambiéil"fi'íidicionales, pero su funcIón como transmisores de conocimientos fue muy importante. La agriculllira era la actividad demáyodmportancia econó:nica ~ también la ~ue ocupaba a la mayor.parte <lela población, apreciándose un creCIente mte~és por ~l ~n­ cremento de la producción. El tipo de cultivo, ya fuese de secano o regadlo, condlclo______.. ..naba.lavida rural· y_e1..régimeu_de-propiedád..deJaJie rra , .caracterizándose el primero porgiandes latifundiosy'población ~oncentrada, mie~tras que en la~ zonas de rega~ío la población se dispersabaylas propIedades eran medIanas o pequenas con la práctICa de· un cultivointensivo ........ - ........ ... . La mayor. parte de lasupeffieié cultivada corr~spondía a tierras de.secano e~ l~s que el cultivo de cereales,vid y olivo, junto a l~gurmnosas y plant~s textIles constitu~a la dedicación fundamental: El cultivo cerealístico, sobre todo de tngo y cebada, segUla el sistema de rotación bienal en elque tras un año de siembra se dejaba la tierra en barbecho al año siguiente;ysólo en zonas aptas para ello se sembraban cereales de prima. vera como el mijo. El·cerealmásabundante era el trigo, base de la ~limentación a p~­ tir del cual se elaboraba panydiversas clases de sémolas y pastas, SIendo muy aprecI~­ do el trigo producido en.Toledo;·Úbeda;~Baeza; Ecija, Jerez y Tudela. En la prodUCtlvidadno se aprecia desnivelrespecto a la considerada normal en el resto de Eur?pa y por ello en al-Andalus hubo frecuenteinente un déficit de cereales y fue necesano re. currir a la importación delnorte deÁfrica.También se cultivaban otros cereales como cebada,· centeno, avena, mijoy sórgó, siendo novedoso el arroz, cultivado en las llanuras del Guadalquivir y en las -huertas valencianas, aunque su consumo era escaso en al-Andalus. .. A los cereales se sumaban las legumbres representadas por producciones abundantes de lentejas, garbanzos y judías. La dieta andalusí dedicaba una parte muy importante a las verduras, hortalizas y también a las frutas, tanto frescas como pasas, siendo la más consumida los higos, seguida de uvas, manzanas, peras, granadas, sandías, ciruelas, membrillos, aceitunas, albaricoques, almendras, castañas, avellanas, dátiles y naranjas, introducidas, junto a la caña de azúcar y la. palmera datilera, en épocacalifal.La higuera tuvo un extraordinario desarrollo, 10 mIsmo que la VId y _._...........__ ba.uva se consumía.fresca.o_pasa.yse..lltilizat.ambién, a pesar de las prohibiciones ránicas, para la elabciraCióirdévino, tolerada con el pretexto de abastecer a la

sa población no islámica y de cuyo consumo hay referencias entre los musulmanes, incluso en los propios banquetes califales. El olivo estuvo muy difundido, hasta en regiones en las que su rendimiento distaba mucho de ser aceptable, teniendo una gran densidad en el Aljarafe sevillano y en las comarcas de Córdoba y Lérida. La producción de aceite en al-Andalus era grande y se ha calculado que alcanzaba los 3.000.000 de quintales al año en la época califal, parte de la cual se dedicaba a la exportación al norte de África y, en ocasiones, a Oriente. Además de los productos destinados a la alimentación en al-Andalus se cultivaba variedad de plantas colorantes, aromáticas, textiles y medicinales. El azafrán, =~~"'¡; -,~ la condimentaciónyenTarmacopea, aSlcomó" colorante en la industria textil se cultivaba en regiones como Toledo, Guadalajara, Sevilla y Valencia; el algodón er~ ~~:~d;,~t~ en las regiones de Sevilla y Guadix, exportándose en grandes cantidades al África, Oriente y norte·de-ta-Penfusuhr,io~o·que el lino producido en la zona de Granada; el esparto, abundantemente producido en Murcia, era empleado en de calzado, cestos-y-esteras;-cl:-eáñaftl0;-jt!nto·con el lino, se utilizaba en la •..... ·fab,ricaci.ón de papel, que adquirió una gran importancia en al-Andalus entre los siIX y x; la morera se extiende por tierras dé Baeza, Jaén, Murcia, Valencia, etc., y soporte a la cría de gusanos de seda, producto andalusí que alcanzó gran fama. De la importancia e interés que tenía y despertaba la agricultura pueden dar una idea los Calendarios agrícolas como el dedicado en el 961 a al-Hakam n, ya citado.

El pe~o de esta fuente de riqueza era menor que el de la agricultura, aunque tamtení~ Importancia tanto en la alimentación y vestido como en el transporte. El gabovmo escaseó, quizá por su escasa utilización en las tareas agrícolas, como el c."'.<lUU, sobre todo en las grandes explotaciones, y el poco uso de la carretería, y solaaparece en al-Andalus cuando los chunds sirios trajeron con ellos algunos ejeInplares de búfalos de origen indio. ganado más difundidoera el ovino, ya que sus menores exigencias en pastos, ,Lb.ecllO de permitir la utilización derbarbecho yel gran rendimiento que se obtiene de sus productos, hicieron que fuera el más abundante de al-Andalus. Su carne era . más utilizada en la alimentación y se guisaba habitualmente con su grasa, y su sostenían importantes actividades industriales y artesanales (ropas, alfomLa presencia de beréberes ganaderos, serviría para mejorar la raza de esta y ya en época califal pudo practicarse una cierta trashumancia que le permiti. mejor otras zonas de pasto, Menor difusión tuvo el ganado caprino, deb~ó ser bastante numeroso y su carne fue menos apreciada que la ovina, testimonia el menor precio alcanzado en el mercado. El cerdo seguía criándoé~~~~~~~~~: e incluso, pese a las prohibiciones coránicas, formaba parte de la dieel hogares musulmanes. al-Andalus no era muy importante el tráfico carretero y por ello los animales gran importancia: Entre·ellosla:mula;·estaba muy difundida y se deditransporte de mercancías ytambién.vehículo habitual en que realizaban sus la mayor pártedefós<mlembiós·de fa alta sociedad; no obstante, el

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animal más utilizado era el asno, imprescindible en toda familia, que se utilizaba bien en las labores agrícolas o bien como animal de carga y de transporte de cosas y personas. El caballo, sobre todo destinado a la guerra, también fue abundante en alAndalus, aunque menos que el asno, y era utilizado por la aristocracia; los beréberes mejoraron la raza equina andalusí que contó con ejemplares de gran belleza y extraordinaria resistencia. El camello a veces se utilizaba en el ejército de Almanzor que los empleaba para el transporte de material pesado en sus campañas contra los cristianos. . La crianza de animales de corral estuvo muy difundida, sobre todo gallinas, pollos'y piéhon.es.Gran·importanciatuvola cría de palomas, muy apreciadas como alimento y para suntilización como correo, a la vez que su estiércol (palomina) era muy _____.-:;v~a~lo~r~a~d::.,o,como'abonodelos campos y como apresto en el curtido de las pieles. Tambiénestaba muyextenruda la apicohura;---·---··----c.....··-...:..:.'-'--

2.3.

INDUSTRIA y ARTESANÍA

" La actividad industrialérásobte todo artesanal ysolamenteJas fábricas de tejidos y papel tenían grandes instalaciones e importancia económica. La producción de ..... papel,.sohr"tQclQ.¡on la región valenciana, alcanzaba gran calidad y se exportaba a los mercados italianos:La·iil<Íusma. textiIysusanejasdecardado,líilado,apresto y tinte fueron las más importantes en al-Andalus, no sólo por el consumo interior sino tamhién por su exportación, trabajándose el lino, algodón y lana para vestidos, mantas y tápices.PeJeterosycurtidorestrabajaban la piel y el cuero en cindades como Córdoba, Milicia)' Zaragoza; suministrando la materia ya elaborada para la fabricación de prendas de vestir como pellizas, paños, zapatos, correas, etc., y. también, pergaminos; los cuerós labrados recibieron, por el lugar de su elaboración, el nombre de cordobanes; . las pieles más comunes eran las de oveja. y conejo, aunque las que proporcionaron más . renombre fueron las de alta calidad -armiño, marta-, objeto de exportación del mismo tipo que la seda. La industria textil de lujo más apreciada era la de la seda que Se concentraba ell.lostalleres palatinos, sobre todo en Córdoba, Almería y Baeza. cuyos productos se exportaban'hilCia láEspaña cristiana y hacia Europa en general, alimenumdouo'COrll.ercio'no.muy.numeroso por sus clientes, pero sí de una considerable importancia económicá. Los talleres de Córdoba eran famosos por la calidad de seda que elaborában; en.tant6 qne Zaiagozá destacó en la elaboración del lino. Otrasactividades.indllstria.les importantes por el volumen de exportación o por la calidad de sus productos eran el trabajo del metal, la cerámica, y el vidrio, localizadas 'én'rIl.ultituddepequeños.talleres artesanos. La orfehrería alcanzó fama, especialmente el cincelado de oro y plata, también logró gran desarrollo el trabajo de marfil utilizado patarealizar objetosdetocadoryarquetas para joyas, y el del azabache; esta industria se desarrollo a imitación de Oriente desde la época de Abd al-Rálíman n, que se resó por la obtención de este tipo de artículos para su residencia y también por estable' cer artesanos capaces de fabricarlos y de crear talleres en al-Andalus, incluidos los mosaistas reuhidoscen·torno·alartesano enviado a Córdoba por el emperador bi"an,tin.o: .alcaJifliálcHakamIl;.Laalfarería estaba muy difundida en al-Andalus Y SUcollsumc0 era local~ déstacáiído-algunos'lilrarespOrsus'piezas de alta calidad, caso de Miila¡,a ~I•.• _ _ _ _._....'oC"'al"'a"'tayud; el trabajo del vidriotuvo importancia, desde finales del siglo IX, en. 'Cólrdó;2

ba d~nde se fabri~a?a crist.al por obra de Abbas ibn Firnas (t 887) y su uso fue mu difundido 1 el muslco y dictador de la moda Ziryab (789 -857) que Impuso 1a utiYl· por . ' Iza.ó CI n en a mesa de copas de cristal en lugar de vasos de oro y plata. Y no fue eso solamente ya que este o?ental, llegado a al-Andalus hacia el 821, modificó, de acuerdo co~ las usanz~s abasles, los modos de vestir, comer, la educación, la higiene y la decoraCión, culmman~o de este modo el proceso de orientalización que se vivía en al-Andalus y pon~en~o e.n marcha un activo comercio y una artesanía no menos im~o~te. ~or s~s md~c~c~ones se importaron telas finas y tuvieron tejedores egipcios, Iranles bIzantinos, Imclándose en al-Andalus la fa!,ricación de paños de lujo y seda . . ...... . . el trabaJo de estos talleres aumentó al in. tro~uclrse e~ la alta SOCiedad fOID1as de vestir diferentes según las estaciones del año La mtroducclóndedesodorantes y fragancias para am?OS sexos originó un comercio; ~ y preparaclónde_ámbar,almizcle y alcanor que, una vez elaborados, se pre~entaban en recipientes artisticamente labrados .' . . ." . .... ... . en la mesa..e!'.igi" platos individuales y gran numer.o de fuentes, va~os y Jarras fabricadas en talleres andalusíes siguiendo los modelos onentales; La·fabncaclón de armas, en fin, tuvo enToledo un centro d .r e n o m b r e . ' e gran

Po~o se sabe de l~ minería en al-Andalus, pues las noticias que hay se limitan a ,proporCIOnar una relación. de productos y lugares en que tenía lugar su extracción y )lada se sabe sobre el propletano de las minas ' ni los métodos de exP1oacI n y menos t 'ó el 01 d d .. v um~n e pro UCClOn o el grado de fiscalidad a que la producción minera se . lía1labalT . . .. d sometida. Se extraía oro de los ríos Segre" Darro Guadalqn"IVlry desemboca. ~ aJo, plat~ e~ MurCia, !l0rnaJuelos, Beja y Alhama, hierro en Huelva y Constantma, el g!an yaclffilento de cmabrio era Almadén y se extraía también en Córdoba y Salobrena; el cobre proce~ía de Toledo y Granada; el plomo de Cabra y el estaño ".con·lo . . La sal se?btema tanto de minas de sal gema en la región de Zaragoza, .... de sahnas;' especIalmente en· las zonas de Alicante Almería y C' di . . se desarrolló . '. .' ' a z, gracias a .una Importante mdustria de salazones de atún dedicada a la exportaEl m~ol se extraía ~e las canteras de Sierra Morena. También existía una gran .-'-a.I~thlid"d vmculada a ¡asple~as semipreciosas, siendo famosos los ónices de Granad~ roca, lapIslázuli que se trabajaba en Lorca, rubíes de Almería y hematíes 'ellabor¡se,trr,aama cordo?esa, entre otras. El ámbar gris procedía de Setúbal y el coral se ,.' en Almena.

OTRAS ACTIVIDADES

::p"ba·IDAademás delo dicho había otras acti~idades dedicadas a la construcción que agru.• . . . carp~nte~os, herreros, etc. El trabajo de la madera . Oi'.ilizalbannportanteen la construCCIón, ffilnena y astilleros; la madera de gran calidad se "' paraolos-ffilmbares-delas mezquitas, obras de marquetería con incrustaciones

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de nácar y de artesonados, mientras que la corriente se empleaba en la fabricación de enseres, construcción e industria naval que se centraba en Almería, Tortosa y Alcacer do Sal; Extrayéndose también del bosque productos de empleo industrial como el corcho. La pesca maritima y fluvial ocupaba a un importante sector de la población, aunque el pescado no se consumía en al-Andalus de m~do frecuente, destac~ndo lo~ salazones a base de atún de almadraba. La caza se pracncaba tanto en su vertiente alimenticia como lúdica; los cazadores de oficio proporcionaban carne a los mercados (conejos, perdices, patos, etc.) y pieles a la indusrria peletera (zorro, nutria, marta, armiño, etc.). La caza como deporte se practicaba con aves de presa y también en monterías con perros y grupos de monteros: . ... .

-------~:6:_'_8eMER€IHO~---~-

.____El<iomeicioteníá'gran-intensiilad.enal'Andalustanto.a.pequeña escala como el gran comercio que llevaba productos andalusíes a numerosos puntos de la Europa cristiana y del norte de África. Había un comercio local que era realizado por los propios campesinos que acudían a la ciudad o centro comarcal para vender sus productos con frecuencia a intermediarios, pequeños comerciantes que adquirían su cosecha a los campesinos, la transportaban y comercializan, bien en los zocos ocasionales o en IOs¡¡¡¡jrcadosestlíli1es:·----- ... Adellláscle lllconsumo interno, la producción agrícola y urbana se destinaba al comercio de exportación que permite obtener los productos y la mano de obra que al~Arrdalus·no·tenía:·ELtransporte se· hacía preferentemente por vía terrestre, utilizando_lasccalzadascromanascy.atajosa través de veredas que acortaban las distancias, construyéndose:en caso necesario nuevas calzadas para el comercio o para la conexión militar entre Córdoba y las restantes ciudades de al-Andalus, según un sistema radial. Las vías fluviales no tenían importancia con la excepción de los tramos inferiores del Ebroy Guadalquivir; mientras que las rutas marítimaS afectan sobre todo al co" merdo internacional con Europa, Oriente y norte de África. • e DeEur()pacllegabanpieles; madera para la construéción naval, metales, armas y esclavos a cambio de algunos proiluctos de lujo; abonándose la-diferencia en monedas deoroy plata..Elcomerciolllásimportante eraeJde esclavos. El comercio esclavista se realizaba por mercaderes judíos establecidos en zonas del Danubio, Rin y Ródano, que llevaban 10sesclavoschastaNarbona Y Barcelona desde donde salían tras ser com" prados hacia fórdoba. Las esclavas también procedían de los núcleos cristianos del. Norte y de Oriente, alcanzando grandes cotizaciones en los mercados de al-Andalus las que. teníanformación y las de. tez blanca y cabellos rubios. . Al-Andalus era deficitaria en bosques y donde los había estaban muy lejos de la COk ta,dificultades a lasque se sumaban la escasa utilización de la carretería para el transpo~ y el carácter irregular y cauce sinuoso de los ríos mediterráneos que no permitían el transporte de troncos. Por eso, la madera se adquiría en Europa y llegaba por mar a los . .. de Almería y Tortosa en los que se construían los barcos mercantes y de guerra, pudiend.o... hablarse de que en el siglo xlaflota se componía de entre200 y 300 buques de !!Ullrralen::: los que navegaban elCaid ojefe militar y elrais o marino que capitaneába la nave cuya pula"t6rrs-'~-C01l1.p()nÍ¡n:traYoritariamente de-muladíesTberéberes;·Otros productos

importaba al-Andalus eran los objetos de adorno, joyas orientales y libros, que pronto se copian y escriben en las ciudades andalusíes, caso de Córdoba, en donde el trabajo de copista ocupaba a las mujeres, llegándose a citar unas 200 que se ganaban la vida con este trabajo. En este terreno hay que hablar de la biblioteca de al-Hakam TI que llegó a albergar unos 400.000 volúmenes de las más diversas materias: lógica, astronomía, medicina, matemáticas, gramática, historia, religión, derecho, música, etc. Desde al-Andalus se exportaba a los reinos cristianos de la Peuínsula y el Oriente islámico, a cuyos mercados llegaban pañuelos de seda de Guadix, telas de lino procedentes de Zaragoza, ciudad en la que existía una importante industria peletera a base de castor y de1l1.atrá;énYííexp6ffiiCióiisecóinJiletaba con pieles de inferior calidad (conejo, ardilla, comadreja, cordero). También se exportaban los excedentes cc.c.,ae.1éoo,as y cada una de las.illdustrias deal_Andalus. ==---1lst" ce'mrlrcilo·se-bernlfu,iosot)re-rolilo,te-la:.exi$relli:l.a-deüna moneda estable, un sistema de pesos y medidas y umis rutas de comunicación, tanto terrestres como ~~~;le~: relativamentt>tranquHas;c:tod<TeHocgarantizado-por una autoridad bastante __ ." __••_ y capaz de hacer respetarla necesaria infraestructura. El sistema monetario an:-d,aJil;sí tiene dos unidailes distintas, una moneda de oro, dinar, acuñado por Abd aJ-Kannlan III y basado en el sueldo de oro bizantino con un peso variable entre los y los 4,80 gramos, y otra moneda ile plata, dirhem, que tiene su origen en la dracde plata sasánida y un peso que oscilaba desde los 2,83 gramos bajo Abd ?áFRaihman III y 2,77 con al-Hakam II hasta 3,11 gramos en la etapa final del califato. CElcrumbio oficial en al-Andalus fue de 17dirhems por dinar, mientras que en el resto mundo musulmán era de 12 dirhems por dinar; prueba de que en al-Andalus había éun,a-escasez de oro respecto a la plata. El dirhem de plata fue el verdadero patrón de '~~~~;'!~;i~más que el oro utilizado de modo general, y también el que más circuló y por ." un proceso más acusado de disminución en su ley como lo manifiesta el heque al finalizar el califato los dirhems circulantes eran de ley baja, muy alejada que tuvo en su mejor momento. Muy ligada a la actividad comercial estaba la preocupación de las autoridades un sistema de pesos y medidas estable y de aceptación general que facilitase comercial y garantizase contra posibles fraudes, aunque no lograron elimirlaCe~:istenl,iade unidades diferentes en diversas regiones y sobre todo medidas decon el mismo nombre que variaban de valor según la mercancía. La medida ,;IOl~gitud por excelencia era el codo cuya dimensión oficial se fijó en época de Abd ~amrrlanIII, siguiendo el modelo egipcio, en 71 cmy junto a él siguió usándose un ~"c'1UoJllJ1de 47 cm, siendo sus múltiplos la caña (4 codos) y la qala (7 codos) y sus llinnúltip'¡os el palmo, equivalente a un tercio del codo, y el puño, un tercio del antedistancia se medía utilizando la milla, equivalente a 3.000 codos menores, es 1.410 metros, y para las superficies se empleaba el marjal, equivalente a 25 co)S'c:ual:lrados y la yugada a mil codos cuadrados. Las medidas de capacidad se basa«almud del Profeta» de 0,75 litros, así como un múltiplo cuatro veces mayor, tüi:valenl:e a 3 litros, pero las medidas más comunes eran mayores: el caihíz, muy uti~ªdlo,eqlJivalía a un quintal y su múltiplo, la carga, equivalía a tres o caihíces, siendo r1l1.~¡ltil)los la fanega,mediocaihíz;11a·arroba un cuarto del calúz. Para el aceite y alOp,ro(!ucto se utilizaba el azumbre que, en el caso del aceite, equivalía a 1,2li,Si¡Sheloc)ln)s lósvalores para la leche, la mielo el vinagre.

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3. La cultura
.La cultura audalusíestaba impregnada de orientalismo y era muy frecuente duraute el emirato y el califato que todos los juristas relevantes viajasen por. lo me~os una vez en su vida hasta Oriente para escuchar a los. grandes maestros de aquellas llerras. La obra literaria y científica abasí, desarrollada sobre todo en Bagdad se intro~u­ jo en al-Andalus durante el mandato de Abd al-Rábman n, pero no sería hasta medla•dos. del siglo IX, con la influencia de Ziryab, renovador de la música, las moda;; y las costUmbres; cuando elsaber. orientalllegó definitivamente al mundoaudalusl en el · qneseprodujo un florecimiento científico, literario y artístico bajo la protección y to-lerauciade Abd al-Rahman III y al-Hakam n, penetrando también corrientes fi]osófi~----;;:ca;;;s;-;u;;-;o"o"'rt""o-¡¡-oxas-como-el-mlltaz.ilismo.que.a1iníe-nlª,á lasideas-del"ascetaMuhammad ¡bn Masarra(833-931), gran defensor de la doctrina mutazilí, por lo cual, eríeT910, · ..·......_--tuvo--¡¡=salir.de-8-ófdobapodapresióndelºsªlfa<J!l~~~;~e.¡p:-"sandofras la llegada al poder de Abd al-Ráhman III que junto con al-Hákam Il fueron los grandes p~otect~res .' decMasarray sus discípulos-entre los que se contab~Abu,I:~akam Mundlr, cadí ~e Córdoba entre e1950y el 966; así como autor de escntossatmcos contra los alfaqmes malequíes que no cejaron en su empeño de acabar con las tes~s.mutazilíes, c~sa que 10.. _____ Z!Jl!.0n bajo Almanzor quien, necesitado de su apoyo, permllló la persecución d~ los seguidores deioíiMásarra quese,efugiaronen-Pech1Oa, donde se;creQuna c~mumdad dírigida por Ismru.lal~Rúaymí que llevó a posturas extremas las Ideas ascé~lcas de su maestro al exigir la adopción de la pobreza por todos los creyentes yconslde~a~a 10fieies a:quienesposeyerau-bienesno necesarios para el sustento; .pero el movn:mento --careCió' de continuidad y-habría que esperar al siglo XII para surgiesen nuevos Impulsos ascetico-místicosen al-Andalus. • '. . .' Durante el mandato de Abd al-Rábman 1 se iniciaron los primeros pasos hacia la · difusión en la Península de la poesía árabe clásica, se trataba de la casida, una composiCión breve de rígida estructura métrica monorrima en la quelos árabes cantabau el amor y la vida nómada, el camello yel desierto, temas tratados en las obras de lbn Abd'Rabbilti (860~939);poetaehistoriador, lbn Hauí (934-973) primer poeta notable del. ()cCldente islámico,autor -de lacasidade lasestrella',éChafar ibn Uthntau 'al~Mushafí.(982),visir delos.dos primeros califas, lbn Faray(tc916) que escribió el Libro de los Huertos, y otros. Pero al reanudarse los contactos 'cón Oriente en epIDC¡I;9,t~2¡ · Abdal~RáhmanJISe íntrodujo:una nueva poesía abierta a temas de la vida . , . que.narraba el poetaYahyaibn al-Hakarn al que s~ débe Una d~sc~pción de la bertina y bohemia de al-Andalus a mediados del Siglo IX. La dífuslón de esta poeslay su contacto conla romauce daría lugar a composiciones populares audalusíes como el zejel y la muasaja, que eran composiciones de poesía popular que se completabau " acompañamiento de música (laúd, tambor, flauta y castañuelas) y danza y que su origen en los cantos de los mozárabes andalusíes. El zejel era un,abaladapopu!lary callejera que se entonaba a plena voz y con acompañamiento de un coro ~n dos y plazoletas, combinada con la música y el baile; esta forma poéllca y mtLsic:al -cuya-]engua solía ser el árabe_vulgar, mezclado con pala~r~s .romances, fue ___elciegoMuqaddam ibnMuitffa al Qabrí, muerto ya Imclado el mandato -·-----al_Ríiliiñailm:Lalñuasaj:rera"-lambiénuna,canción:o.poemapopular que adc)pWLl~: forma del zejel, composición típicamente andalúsí que alcauzará grau difusión'

so en lraq, siendo muy utilizada. por los poetas del siglo XII como lbn Quzmau (t 1160). Du~ante el califato escnb!eron estas composiciones, aparte de los reseñados, Muh~~adlbn Hlsham al-Marwauí gran poeta y orador, Abu Amir Ahmad in Abd al.-Malik Ibn Suhayd (992-1035), cuya obra priucipal era la Epístola de los genios insp,radores y fue autor?e poemas que se recitabau en las recepciones y fiestas califales, lbn Darray al-Qastalh (958-1030), poeta de origen beréber que cantó las hazañas bélicas de A~manzor, a quien acompañaba en sus expedíciones; Yusuf ibn Harun al~Ramadí (tlO22) y Marwau ibn Abd al-Rábman al Taliq (t 1109), bisnieto de Abd al-Rahman III. También destacó Abu Muhammad AJí ibn Ahmad ibn Hazm famosa El collarde1apaloma,-enla que trata del amor utilizaudo un~ prosa me::cJada con abundantes poemas, tuvo gran repercusión en la literatura medieval espauola, sobre todo en el Libro de Buen Amor. :::---c------'ba-his,tofif·,-fu,e-uIR-¡~énero muy cultivado.eILakAndalus..y_enJaépoca del primer su sucesor el y~ citadolbn Abd-Rabbihi que escribió El libro .. '. . . ' . Historia de los . Emires de al-Andalus, que es la primer~ ltistoria general de España que se compuso, . .. . . . . . pmmllva hlstona legendaria y llega hasta mediados del siglo su hlJ?lsa lbnAhmad al Razl (t 1015) redactó unos Anales de al-Andalus que fueron ulihzados por la mayoría de los cronistas posteriores; Muhammad al-Jushaui 971),autordeuna Historia de los Jueces de Córdoba en la que refleja un auimado la sO~ledad yde la vida cotidiaua cordobesa del siglo x. Finalmente, Abu .L"''''''L''' al-Quliyya(t 977), descendiente de Witiza, compuso la Historia de la conde al-Andalus, en la que trata desde la invasión islámica hasta la toma de Bo".basll:opor,'\bd al-Rahman III; Abu-I-Walid Abd Allah ibn Muhammad ibn al-Faradi erudíto al servicio de Almanzor, escribió una Historia de los sabios de 71.,,·l\.naalrus; que' era un diccionario biográfico que continuaron lbu Baskuwal ·VI. v 1-1183) e Ibn al" Abbar (1199-1260). Abu Marwan ibn Hayyán (988-1076), cuya iJiforma,cÍ(íu, veracidad y dotes literarias fueron muy ensalzadas, compuso una volufíiiho,sapf()dIICciónen la que destacaba El que desea conocer que trataba sobre la his. al'Andalu~ des~e la inva~ión islámica hasta la época de al-Hakarn n, y Lo sóque era una.hlstona de su liempo, pero ambas hau llegado hasta nosotros muy cultivo de la~ ciencias e~ el mundo musuhríán se inicia temprauamente en ='';'~''~donde los cahfas favoreCieron la traducción de obras médicas y científicas antanto griegas como hindúes, persas o chinas, y pronto estos conocimientos llea Occidente, caso de la matemática ltindú, adaptada por el matemático iraquí Jitfar Muhammad ibn Musa al-Jwarizmí (800-847) en el 839, creador del álgebra él toma el romance el vocablo guarismo), y llegada a al-Andalus en el mandato de al-R~man n, hacia el 844. También llegó a al-Andalus el papel que artesauos fa~ncaban en el Thrk~stán en tomo al 757 y que, tras pasar por el norte de ÁfriSiglo X, llega a ~edlados de esa centuria a la Península, y lo mismo sucedió n~vedades técmcas como la construcción de molinos de viento, conservala meve, empleo de la vela latina o la captación de aguas subálveas . , . alcanzó g~an desarro.llo en al-Andalus desde el siglo IX gracias a los del medlcocordobes Ahmad Ibn Ayyas, pero eran sobre todo judíos los que hasta la época de Abdal-Ráhmau n en que comienza a ser

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cultivada por musulmanes orientales l1egados a al-Andalus y mucho más desde el califatocontando ya conJa traducción completa de la obra de Dioscórides. Médicos famosos, aparte del judío Hasday, fueron Muhammad ibn Addun al-Chabalí, Ahmad ibn Hakam ibn Hamdum, médico de al-Hakam JI, precursores de cirujano andalusí Abu al-Qasimal-Zahrawi(936-1013) cuya enciclopedia médico-quirúrgica, traducida al latín, provenzal y hebreo, se convirtió en clásica dentro de la historia de la medicina, e!bn Yulyul (944-1009), médico personal de Hisham JI, que fue autor de un Comentario a lamateritimédicá de Dioscórides, aunque su principal obra Categorías de mediCas)! sabios es un diccionario biográfico de los más antiguos conservados escrito malekíes, la astronomía tuvo muchos culti, vadmes. que-siguieron-la-esteJaddgiañ ¡¡slrólogº~abasí Abu M.,.,.,agscar,E·¡r;iba¡n¡;-·eMñurrheammras¡-qra¡ed,,_-:= ibnUmar elAlbumasar delos cristianos, cuyas . a la Astronomía, tm'íeT,nn difusión. Enla época de alcHakam (t:1007), considerado el astrólogo,máseminente de su tiempo, que estudiaba los astros con. la ayuda de las obras de, Ptolomeo, que comentó, y deL matemático alJwarizmí, cuyas tablas astronómicas corrigió. Sus obras también alcanzaron gran difusión. "·-"·Ero¡;sarró1Iode-1lfciencia-yc!a-eultura·setradujo eaun .... ..... ... los libros que en gran número se,distriliuíanenJas estancias de la biblioteéa que construyera al-Hakam IIy tambiénen·las estanterías de las casas particulares de al-Andalus en Ias.que.podían:encontrai's,,:ejemplaresde .poesía, historia, gramática, medicina, far~ macopea,,, botánica, matemáticas, astronomía, filosofía, etc. En el terreno constructi· vb, este augeculturaly la magnificencia propia del califato se refleja en la edificación de palacios como Medina al-Zahra, residencia del califa desde Abd al-RahmanIlI,y las. ampliaciones de la gran mezquita de Córdoba llevadas a cabo, sobre todo por AI-H¡ll(am JI, construcciones magníficas a las que sumó Almanzor su residencia de Medina al-Zahira. Aliado de estas bril1antes edificaciones se encuentran otras que hicieron de Córdoba la ciudad más importante del ámbitu occidental, con 21 arrabales cada tino con su mezquita;mercad6:y,baños, con. 7 puertas, varios puentes sobre:e!: . Guadalquivir y con abundantes y poblados jardines en los que se encontraban pl¡mt'is···.· orientales mandadas traer porAbd al-Rahman 1, deseoso siempre de reconstruir en capital el esplendor queél:conoeiera de niño en los jardines del palacio de su abuelo el califa Hisham y en la propia ciudad:de·Damasco.
en.al~Andalus. ~~Aunque perseguidaporlosalfaquíes

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·.-'LAS_EÓ.RMULASPOLÍTICAS y ADMINISTRA:rIVAS DE AL-ANDALUS
por JUAN ABELLÁN PÉREZ
Universidad de Cádiz

Tras la conquista y ocupación de Hispania por los musulmanes, los habitantes del territorio conocido a partir de ahora como al-Andalns, quedan incluidos en la como fórmula política integradora de cuantos aceptan la soberanía de Dios a cuyas leyes divinas se someten. Este principio de obediencia religiosa, del del:iv,lU los vínculos sociales y políticos en el Islam, es el nexo de unión de la coWñ.idaLdde creyentes, que sólo acepta como único soberano y guía a Dios y al hombre "0 '4U~ 10' dirige en las plegarias (imam). A la muerte de Mahoma (632) su sucesor, (632-634), adoptó el titulo de Vicario del Profeta de Dios (jalijar rasül lo convierte en su representante y como tal, en el encargado de mantener la vnlvma. las predicaciones y la expansión militar (yihad), el gobierno interior y la [m;~~~!~a~,~Ó~de justicia; en ningún momento se rompe el consenso alcanzado entre ~'. en la designación de Abu Bakr ni con sus más inmediatos sucesores que, a de 'Umar recibieroneltítulo de Príncipe de los Creyentes (amir al-mu'minin); . se rompe cuando se produce el triunfo militar de la dinastía Omeya (Banü en el 661, fecha a partir de la cual el Califato quedará vinculado, por vía de a la familia de los Umayya.

fórmulas políticas en al-Andalus
Conquistada la Península porlos musulmanes, su mayor parte pasó a integrarse territorio musulmán del califato Omeya que había establecido su capital en Da(Siria). La distancia entre la sede del poder central y las provincias obligó a cofrente de cada una de ellas a un gobernador (wali), cuya designación era potescalifa. Esta institución se implanta en al-Andalus a partir del año 716, ya que, mt,~ri()ri(lad,10,s·tJ·es·primero!'-g()bernado:reslo fueron por razones muy distintas: el derecho que conquista, 'Abd al- 'Azlz por voluntad de su paprirno AyyUbb~I;IabThal:Lajíní por el apoyo que le prestaron los beréberes.

LAS FÓRMULAS POLÍTICAS Y ADMINISTRAT1V AS DE AL-ANDALUS

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Desde la llegada de al-I:Iurr en e1716, el gobierno de al-Andalus e~~vo en man~s de un jefe militar, cuyo nombramiento dependía del gob~rnador de lfñqlya, con ~apI­ tal en Cairuán, quien hasta el 750 recibió el poder del cahfa de Damasc~, Ya parUr del 750 con la dinastía de los Abasíes, desde Bagdad. Por tanto, desde el ano 716 hasta el 756'en que tiene lugar la implantación de los Omeyas en al-Andalus, esta provincia estuvo dirigida por wiilíes (gobernadores) designados desde lfñqiya. Como caso excepcional, se conoce el nombramiento que el califa 'Umar ben 'Abd al-' Az'iz otorgó a al-Samh (719-721); ello responde a una política concreta de este soberano, ya que su intenci6n era dividir la macro provincia de Ifñqiya en tres-Ifñqiya, Tánger y al'Andalus- y, respecto a esta última, deseaba, Y así se lo ordenó a al-SarnQ., que, se informara de su geografía, puesto que abrigaba la idea de que los musul~a~es deblan abandonar ar.:Andalus porta-enorme~distanciaque-separaba a esta provincia de la capital del Imperio,. Sin embargo,ning~na de estas medidas sHumplió. . Ourañteestá::etapafue'cüimdoseprodujo el cambio.de la capltahd¡,~ de Sevllla a Córdoba -gobierno de al-I:Iurr (716-719)-, debido a que esta última era la ún~ca ciudad de Ciertá lmportaticia entre Hispalis y Toledo. Córdoba ofrecía la pecuhandad de gozar de utiírposición mas centralizada, ante los serios in~onvenientes que d~saconse­ jaban la antigua capital del reino visigodo. Pero en realIdad, la dependenCia que he. ' __ '¡n()s..apll)}tad()_@.~:A)}d!l!lls,respecto de Ifñqiya fue más teóri~a que prácti~a, ya que, aunqueJosg()be¡na<iores ,actu.aroll ·ál principio ~es~nombranu~nto como. mst~me~­ to.s.al servicio de la recuperación del control temtonal de la Pemnsula que ten?ia ~acla el:allt()g()1:>i~fI1o,nopudieron sustraerse a la influencia local, al papel que ejerCIeron lástropasárabes-asentadas enal-Andalus. , .. ' Lossllcesos que finalmente desembocanan en el autogoblerno de los andalusles, d~íque es una buena prueba el mandato de último wiiliYüsuf al-Fihñ (747-756), comienzana preludiarse con 'Uqba (734-739), cuyo fracaso, ante la revue!ta b,;,reber en el Magreb, fue' aprovechado para destituirlo Y nombrar a Ibn Qa\an, qUien, SI contaba con el apoyo delos andalusíes. La presencia de Bal9 en a~-Andalus, despues de su estrepitoso fracaso en el norte de África, acabó con el gobIerno de Ibn Qa\an, pero los mandatos de Bal9Y de su sucesor la 'Iaba, al no contar conel consenso de los árabes andalusíe~, contribuyeron al mantenimiento de la inestabilidad política. _- El control de al-Andalus pasabaporla recuperación delMagreb. Con el wall Abu . bJa(!ar,.Ifr'iqiya,\'llelve a hacer efectiva su autoridad, pero a costa de. distribuir a las trOpas sirias en distritos milítarizados !yunds) y transformar la~propledad~~ que los baladíes tenían en calidad de iqtii' en propiedades libres. Esta a,:tltud reconclhador~ se rompe con la postura partidista que asume Abil I-Janar en la últIma etapa de su gobIerno que hizo posible el ascenso al poder de Yüsu~ al-Fihñ, ~uien, como el g~b.ernador de Zaragoza al-Sumayl, dio muestras de tendenCiaS autárqUicas, con su OpOSICIón a las aspiraciones de ,Abdal-Ra\m1an la la jefatura detEstado. Eti esta evolución de los acontecimientos que acabamos de exponer, en la que se pone dem~fiesto el papel que jugaron los baladíes, se pued~ comprobar ~l c~ácter prioritario que tiene, desde los primeros momentos de la conqUista y consohdacló~ t~­ rritorial de Hispania, la función militar de los gobernadores; de ellos dependía la di~tn,~_.,-.bllciólldelbotín,lareserva del quinto correspondiente al Estado yelcobro de los tnbu" tosqu;p~g~banlosªimmlés.·EÍl definitiva, una amplía.gama defunciones a las que se ___--'suman otras derivadas del carácter representativo queásumen los gobernadores .
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delega.dos de la autoridad del califa: acuñación de moneda, aplicación de justicia, etc., es declf, se reproducen en al-Andalus los cuadros administrativos de Irnperi O La' 1ant aCI_ n de Ia d'mastía Omeya en al-Andalus, tras el triunfoode meya. 'ó :mp 'Abd al-RaJunan 1 e? el ano 756, mar~a un cambio en el sistema de gobierno. A partir de esa fecha, la Espan~ musulmana deja de ser una provincia más del Imperio que ahora controlan los AbasIes, para convertirse políticamente en un reino independiente cuyo sob~r~o acepta: pese alodio que sentía hacia la dinastía que había exterminado a su fa., , __ mIc::h,a, la auton?ad rehgIOsa.del califa de Bagdad, invocando su nombre en la oración todos los VIernes se reahzaba en la niezquita aljama. El Inmigrado (al-áajil) como . _. se limitó a hacer ::.••.. paltenlte lal ntleva ftlalida,:l p,olítica de al-Andalus mediante la utilización de diversos tíYrey (malik) e, incluso, no dudó en dejar constancia de su :':::<:n1g.en;"áñadienclo·"I-a¡pel:ati,'ocle Hijodelos·Galifas-(ibn-al-jalii'ij). de que' A1)d al-Ra\1man 1 no adoptara la titulación de Prín" . como una manera de . ~.ccIón de la umdad rehgIOsa hasta que nuevas circunstancias permitieran defimtlvamente los lazos espirituales con Oriente, pero no podemos obviar . de c~~ct~r muy distinto, como pudo ser su deseo de no levantar oposial régImen reClen Implantado . Sin embargo, cuando las segregaciones políticas comienzan a mermar el espacio ;:¡~it:,:':la(cllo'én,lItr.ooslado por los califas Abasíes y en el 909 la unidad o autoridad espirié". representaban se rompe con la creación del califato fatimí de Caisus amenazas de controlar al-Andalus, será el momento que aprovechará' Abd c'¡¡¡'Rall¡nlan III, p~a romper los vínculos religiosos, adoptando el titulo de Califa '''''"''IU/ y de PnncIpe de los Creyentes (929). de ese momento, rotos los lazos políticos y religiosos, el califa de Córdoba, . _. en un mo?arca aut~ata, revestido de poderes absolutos y, como tal, preside _ oraCIón de los VIernes. El nuevo concepto de poder se mantuvo, aunque manera puramente formal, durante el penodo en que el gobierno estuvo controlado _. y su sucesores -los 'anúríes--, y sólo cuando se produzca la desintegra. la umdad, tras la ruptura (fitna) del año 1031, con la división tetritorial en diversos . nos encontraremos con un nuevo concepto de poder. funCIOnes de los gobernadores de al-Andalus, como hemos apuntado ante~rnlerlte, fueron .un calco_de las que estaban vigentes en Siria en esa época y así conlI'JIIC!JJI. en I()s pnmeros anos de .Ia andadura del emirato independiente, con la única de q~e la figura del emIr se envolvió en una aureola similar a la del califa de manIfiesto ta~to en el ejercicio de sus facultades gubernativas como en el rernolúal de la corte; sm embargo, el distanciamiento que se puede observar en estos j~;~:~~~ respecto .ru modelo administrativo originario, se fue acentuando con el i!\ de los anos. Exactamente durante el gobierno de 'Abd al-RaJunan II

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~~d'~)~'~;~J:le::n:~;e:,lr~qu: se con~idera yadel gobierno el peligro de la organizaciónsepolítimuy alejado los Abasíes, no' duda andalusí a los antiguos SIstemas
de sus enemigos de Bagdad.
e~~sfech~ ~asta.la implantación del Califato en 929, se fue configurando pohticoadmlmstratlva ~ el ceremo~al de la c~rte de tal manera que,. cuando

los tItulos de Cahfa y de Pnncipe de los Creyentes, pocos

F: -

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fueron los cambios que hubo que introducir; éstos, cuando tienen lugar, responden sobretodo al papel que ejercen los califas como jefes supre~os de la com~nidad ?e ~r~­ yentes. Ese carácter de superio~dad q~e ~sumen, por encima d~ c~alqUler otro mdivIduo, se manifiesta en un claro dlstanclaffi1ento respecto a los subditos y en una mayor

rigidez en el protocolo cortesano. . . .' Una evolución muy parecida se puede observar en el slsten;ta sucesono. Mlentr~s que al-Andalus fue una provincia del Imperio Omeya Y postenonn~nte, durante seis años delAbasí sus walíesfuerondesignados, salvo.contadas excepcIOnes, por los gobern~dores de Ifñqiyay siri:que el cargo tuviera carácter hereditario. . '. Con la implantación de la dinastía Omeya en la España ~usulmana, SI ~e exceptúa el caso del priinero de sus emires; que como se sabe ac~edló .al poder mediante una _ _ _ _ _ proclamaci6n sus:su:c-e.sores lohici~ronatravé!de!a de~g1lacló!,q?e cada ~soberano r realizaba entre uno de s\lshijoS'. Se,nauguraaslun sistema hereditario por vla ._lina::en:el.q!1l~.no.se.tien~en~.e,nl~{\!.:<1.ere5~".~eprimogenitura, lo qu~ provoca ~u­ chos enfrentamientos entre los príncipes hennanos. Eracceso al trono Iba acompanado del correspondiente juramento de fidelidad u obedienc~a (bay' a) que !legó incluso aprestárseleal heredero en_vidadelsoberano, como medida que garantlz~a el cumplimiento de su voluntad, afectando dicho j.uramento a t~das las capa~_ sociales de la población andalusí (J~a Y 'amma). El c~omsta cordobés . Ano ben Sa Id, coe~eo al 'emirycalifa,'Abd.al.RaQmlin.IJI,.descnbe.este.ceremomal muy brevemente.
o,

ción ante él. Por ello, la organización políticoadministrativa de al-Andalus se fundamentó en u~a rígida centrali~~ción de todos los servicios de la administración pública. . El conjunto de los servICIOS de la administración pública (diwan) estuvieron centrahz~dos desde época omeya; primero, aunque de una manera muy rudimentaria, en la reSidenCia .de los g.obernadores y después de ese periodo, en el palacio de los soberano~. ,!:-a adlfUn~straclón del Estado quedó estructurada en tres servicios: la casa real (dz~,,!: qur~~iJ., la secretaría general o cancillería (kitaba) y la hacienda (diwan al-Jzzana o yzbaya). Es lógico que los emires y califas de al-Andalus contaran con un número variasegún la época; de'consejerosquéles ase'i;Ota.rah'élna'Hüiíciones administrativas y que, con pod~res restringidos al principio, se encargaran de los principales servicios. Se trata de la figura del visir (wazir), importada por los Omeyas de Siria y transforma... °especie'deministro;-cuya'elección y permanencia cargo dependía única y exclusivl!mente de la voluntad del monarca. Los benefi=i~~:~,d~e~r:e,s~~tl:asaltasmagistraturaseran,SalV0<30ntadas-e-x€epeiones, los miembros de árabe, carentes, en muchas ocasiones, de una preparación acorde al cardebían desempeñar. . ~l crouista cordobés 'Ano ben Sa'Id, (siglos IX-X), al mencionar las virtudes del elfUr Abd Alliih (muerto en el año 912), pennite comprobar algunas de los funciones expuestas: .
.Eliman 'Abd Alliih era hombre al que le distinguían su piedad y virtud. Amante
d~1 ble~ y de qU1e~es lo cultIvaban, era muy dado a la oración. Se mostraba sumiso ante D~o~ e IDvocaba SIn cesar su nombre. Extremadamente humilde, censuraba el derroche

E1jueves 1 del mes de rabi' 1 del año 300 (16 de octubre d~1912),! los veintitrés años cinco meses Yveintitrés días de edad,fue nombrado calIfa el ¡mam al-~lf li-crin AllTh,elPrinclpe de los creyentes Abü I-Mu¡arrif 'Abd al-Ral,lm¡¡n ben Mul,lammád, hijo deUJ.Ja·umm walad (esclava) Uamada Muz~a. _ . »[Ese.día] se sentÓ.ell el lugar de honor (mi~rab) del salón Kaffi11 ~el alcázar de Córdoba y allí, en presencia de su liberto Badr ben Al¡mad y del zalmedma Müsi> ben Muharnmad ben'lj:üdayr; fueinvestido califa y recibió el juramento de la nobl~za. y el vulgO". Hizo á:süs tíos paternos y á sus tíos~abuelos p~temos, a las dis~ntas r"mas de qurasíes ylibéit6s yalpueblo llano. Y todos, complacIdos, le reconocIeron como legítimo califa [oo.] (Juan Castilla Brazales, La cr6nica de 'Arib sobre al-Andalus,

comparecer

..

Granada,1992;pp.ll'¡::n8)~·

De otro lado, el carácter may'éstáticóyde inaccesibilidad -excepto para un reduc!do número de individuos pertenecientes a la aristocracia- que adquiere la figura del cali' fa tiene su complemento én ÚDasérie desí1nboloscomo el sello real (fotam), de oro, en el que se hallaba grabada la divisa del'soberano yque se repe~a en otros objetos como esran' dartes telas etc. Otros símbolos de poder~on el trono (sanr), en el que el soberano se sen. taba ;ara l~ recepciones, y el báculo de bambú con el extremo curvo Uayzuran).

y ~v.ltaba a la ge?te que a él se entregaba. Y cruel era su fonna de proceder con malvados . e Injustos. pornmaba ~~versas ciencias y conocía a la perfección la lengua árabe. Dur.~te la mayor parte de su gobierno no dejó de asistir a las sesiones que celebraba~ sus VISITeS y hombres notables. Al final de las mismas, cuando ya se habían discutid? Ideas y proyectos sobre asuntos del reino y cuando ya se habían establecido los medlOS de 'p0n:r fin ~ la~ calamidades de la guerra civil, se dedicaba a conversar con ellos sobre h1Stona y cIencIa en general [... ]. Antes y d!s!:ués de I~ plegaria del viernes, oculto de las miradas de los ojos, se seniaba en el.s~ba¡(pasadizo cubierto) para ver a la gente y estar, así, al tanto de sus a~untos y ac~tlvldades. De esta fonna, escuchaba a quienes se quejaban de alguna injusti, CIa y conOCla con detalle cu.ando concernía a sus súbditos. En días detenninados, solía asimismo sentarse en alguna de las puertas del alcá,'zar, ?onde le eran presentados los casos de injusticia'ocurridos hasta ese momento.» (J. . Castllla Brazales, La cr6nica de 'Arib sobre al-Andalus, pp. 115-116.) el estado cordo.!'~s, los .cargos se ordenaban de acuerdo a una fuerte jerarquía (ma;atlb al-Jurar), a cuya cabeza se hallaba un primer ministro que era ~scogldo de entre los visires.' El ejercicio de sus funciones, sustituir era precls? al so.berano e!, sus t~eas t~mporale~, comporta no sólo prestigio poder poht1c~, smo también la aSignación de un Importante salario y una serie temtonales que fueron la causa de que surgieran entre los candidatos dignidad. ' en,e! ordenjerárquico,debajode1iüiyib se hallaban los visires que, mlnlstro, gozaban de \Ina importante dotación económica. Cuando la

2. La administración central
. El soberano del al-Andalus file el centro de toda la estructura del gobierno y residía la plenitud delpoderpolítico: cabeza del Estado y del gobierno, jefe de la ministtación-y.delejército,cjü';z_suprémoy.1a.única autoridad, la cual delegaba cilllmente en una senede altos fu1l:ciOulIriOS.que sólo eran responsables de su actUal:-

o

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Este tipo de unidad territorial, dotada de un régimen administrativo civil, coexistió con otras demarcaciones o circunscripciones fronterizas, cuya dirección ostentó una autoridad militar (qa'id); se trata de las llamadas marcas de frontera (J.ugur, pI. de tagr) que tuvieron origen en la organización Abasí y por su condición militar estuvieron sometidas a un régimen fiscal de privilegio. Este tipo de circunscripción no fue tan abundante como el de las coras, puesto que sólo hubo tres zonas: la frontera Superior con centro en Zaragoza, la Media con capital en Medinaceli y la Inferior cuyo centro se. situó en Mérida.Se trata de un lugar de frontera, de contacto entre musulmanes y cristia!1()~,'q~"ensus comienzos -hacia la mitad del siglo VIll- carecía de una administraciónpropiamente dicha; al menos hasta el siglo x en que empieza a cumplir una verdadera función defensiva-ofensiva del territorio. c,~ccJuntoaestascoras,también denominadas interioresy exteriores, hubo otras IlamadllS.muyan¡¡¡¡¡t¡¡:(l!ltlitllres)~que'gozaronde'Un·estatuttreS~se.re~o_nta ~ p(Ort9.d9,º<!:Jqs:gobernadoreso emirato dependiente de Damasco,cuand? el wal! Abu ·~4=J~ntiÍ1,rrel·añoq42·a·losjunds siriosquehabían-entrado.en-laEemnsula al mandod~Baly; Su peculiaridad estriba en que sus territorios habían sido entregados al jefe, comórepresentante.del grupo, en régimen de iq¡a'; es decir, como un beneficio que no comportálá propiedad de la tierra, sólo el derecho a percibir los impuestos que pagaban los hispano-visigodos cuyas tierras estaban sujetas al pago deljaray. En estos casos, el señor detenta unas funciones que poco difieren respecto a las de los gobernadores. Su .. ··procesoevolutivo~s~¡¡exi:iemolargo. Se inicia en los áñ'Osfinales de la primera mitad del siglovm, acentuán:dose en el IX y parte del x, hasta que en época cahfal se logra acabar conla independencia que algunos lugares habían llegado a alcanzar. ::;:::'bas'cor¡fso'ptoviiicias, .aunquedesconocemos.su número exacto -quizás unas 30 incluyendo las marcas-, se dividían en una serieindeterminada de distritos ~ue. recibíanelnombre de iqlim (clima) y su conjunto el de alfoz (al,!¡awz). Estos distritos eran unidade.sadministrativas Y financieras de carácter agrícola que contaban con algúnnúc1e.O:de.población importante o con una fortaleza (J:¡~n) y numerosas alquerías y enJosquee1pago de los impuestos se fijaba sobre el conjunto; asimismo, determinadas fuentes árabesinfonnan de la existencia de grandes extensiones de terreno denominadas ayza:';:que tenían la peculiaridad de que se trataba de tierras comunales exentasdelpagode impuestos que estuvieron vigentes desde época emiral hasta el Reino Nazarí de. Granada (siglo XiV), en queel vocablo que las designaba pasó a ser ¡a'a. Este distrito administrativo tenía por capital una ciudad importante (J:¡a.dira) en la que residía el gobernador, con plenas funciones administrativas y fiscales; sin embargO,.en 10 militar contó con el asesoramiento de un jefe llamado qa'id (alcaide). El nombramiento de estos walíes era temporal y su duración dependía de la voluntad del soberano; quien para evitar.la perpetuación de los designados en su gobernación, bien los. destituía o bien los desplazaba a otros lugares . ..... Deloexpuestosepuede deducir que nos encontramos ante una organización políticoadministrativa donde la administración local, tal y como la entendemos en el mundo cristiano, no se dio. Aquí, la ciudad se constituye en el centro de la estructura administrativa de cada una de las coras, pero, al no disponer de organización propia, los ,funcionarios que' se instituyeron para su gobierno fueron, .según las distintas épocas,delegadosde los emires o de los califas y, por tanto, nombrados por ellos. . "Estó¡¡1ünclorianosfrierórilóiillátllados señores ($aJ:¡ib):elseñor del zoco o zabazoque

($aJ:¡ib al-suq), el jefe de policía ($aJ:¡ib al-surta) y el señor de la ciudad o zalmedina ($aJ:¡ib al-madina).

El señor del zoco era el encargado de la vigilancia de la actividad económica de la ciudad. De él dependía todo lo relacionado con el mercado: fijación de los precios de los productos, contrastar los pesos y medidas, evitar el fraude, limpieza pública, construcciones urbanas, etc., en definitiva, era un funcionario que ejercía una función doble: de un lado, la de inspector y de otro, la de juez. Este oficial, conocido también con el nombre de almotacén (al-muJ:¡tasib), fue el encargado de hacer cumplir laJ:¡isba de todo musulmán de trabajar por el desarrollo del biény combatir el mal), y su ~~'l1oml)ramil~ntodlep,en(líadil,ectan"erlte de los emires; aunqueen'al-Andalus fue nonnal también los nombraran el cadí de la ciudad, dado que el control de laJ:¡isba fue una funciones. ""-.=c....]Eljjef., dl~p'Dlil~íaesun perscmaie de gran importancia,-pues.aunquesus atribuciomllyc,res que las del trabajaban juntos con una cierta coordinación ~t'0'~P~'::::~~!~'~~:'7,~,=~~(";~~p~i~!~r'to de sus funciones.represivas ..Era el encargamantenimiento del orden público en las ciudades. A él competía, con la ayuda ="4,, "mo serie de oficiales menores, investigar los delitos y castigar a los culpables. La o guardia encargada del mantenimiento del orden público;esuna institución que ..'0 u.v en al-Andalus desde los primeros momentos de la conquista, puesto que los go"berriadon:s contaron con una tropa especial que les ayudaba a tal fin y que poco a poco :-s-efu.'p.,rfilanldo como una verdadera policía hasta su configuración final en época de f!')¡bclal-R,a!;trnan II quien, al reorganizar la administración judicial, restó estas atribual señor del zoco. ,","~··r3Ife(;e ser que en el siglo IX la institución se desdobló en dos tipos de SUft,as relaci.onad:ls con las categorías sociales de la población: la «gran policía» (al-surta ril"kw&r¿ll. cuya actuación se dirigía contra los altos dignatarios que cometían alguna delito y sobre lafo$$a, y la «pequeña policía» (al-sulta al-.<¡ugrii) que se ocupa clases bajas o 7imma. Posterionnente, 'Abd al-Ra(1man III creó la «policía me(al-surta al-wust.ii) con jurisdicción sobre la clase media fonnada por comery pequeños funcionarios. ","'<m líneas los procedimientos de actuación fueron tan duros que la pocon recelo y temor. Las penas que se imponían a los ~::~::~~~ del orden urbano iban desde la simple reprimenda al castigo corporal, de la pública del delincuente al destierro y del encarcelamiento perpetuo en cárceles subterráneas a la pena de muerte por crucifixión. la refonna delestado que acometió 'Abd al-Ra!tman II se debe, asimismo, la del señor de la ciudad o zalmedina, a quien le estaban subordinados el jefe ;po,liéCay el del zoco. Se trata de una magistratura que no se dio en todas las ciudasien Córdoba. En esta ciudad, su nombramiento dependía directamente del o del califa que designaba a personas de su entorno en las que tenían plena conEste acercamiento al soberano y las amplias funciones que ejercía elevaron a

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~~~:~~:~~~a:;l~a~m~á~s:;al~~ta~dignidad, alIII el día de su proclamación. Sus funciones que hizo' Abd al-Ra(1miin visirato, como se puede comprobar en los

.y complejas, aunque todas ellas de orden interior. Al me,din.a com,pellían los asuntos de seguridad del estado y el orden público, recibir en ñiezqllit3émayc>fla adhesión del pueblo en la proclamacióndel'soberano, la jefatura

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dela casa real y, en concreto, asumir la regencia del reino en ausencia de emires o califas, lo que conllevaba en ocasiones la custodia del príncipe heredero, cuando se trataba de un menor de edad.
4.

La judicatura

. ··El ejercicio deJa judicatura enal-Andalus debía hacerse, como en el resto del territorio controlado porelIslam, de conformidad a los principios de unas leyes que han sido reveladas por. Dios al profeta Mahoma y que los dirigentes de la comunidad de los creyentes·debenhilcer cumplir. En consecuencia, el derecho musulmán (jiqh) tiene sus fuentes básicas en el Corán; como libro revelado, y en la zuna (sunna), conjunto de tradiciones·delosdlchos·, hechos y omlslOnesaetProfeta.-Lainterpretación deamba!;·---" fuentes dio origen. a varias escuelas jurídicas. En al~Andalus, desde la conquista hasta -_._-._-- ·-eIemir·HiSa¡¡H,Tuvó~vlgencrata-eIfClrela-de·al~Awza'i·y,ai>artirdeeste·soberano, se implantó definitivamente el rito malikí, introducido por algunos juristas andalusíes que habían estudiado,con Miilik benAnas, su principal representante. . Alósemires y califasomeyasJes correspondía, en principio, la administración de justicia, pero fue habitual que para su aplicación el príncipe, jefe supremo de la justiciaeILabAndalus,.d~eg¡lfª_eª~misiónenunjuez (q7i{li).En al-Andalus, en el tiem· po que va desde la conquista hasta la clúda del califato, "sta institución recibe diversos nombres que están en relación con la evolución de las fórmulas políticas. Así,eu los primeros momentos de la conquista aparece la figura del juez del ejército (<tll4il')ltmd); conlamisión'dejúzgar el incumplimiento de la ley por parte de los éombatiéntes;·sitfémbargo;cuandola comunidad musulmana, tras los asentamientos, comenzó a adquirir mayorrelevancia, se cambió este nombre por el de juez de la comunidad(q7i{li 1-)lama'a);Yal.final del califato, a imitación de Oriente, este magistrado recibió el titnlodejuezdejueces (q7i{li l"qU{Úit). Ambas denominaciones, juez de la comunidad y juez de jueces; fueron utilizadas en los reinos de Taifas. El juez de Córdoba, pues, ostenta el título de cadí de la comunidad o cadí de los cadíes;peroencadau1la.deJas provincias existía su correspondiente cadí, cuyo nombramiento, a· veces, a propuesta de las coras, era potestativo del emir o del califa. El juez; cuyo nombramiento éravitalicio, aplica la ley coránica y la tradición como se re" coge_en un nombramiento de época de al-J:iakam II: [.,.]Javerdad esconoCi,Jayla mentira manifiesta y entre ambas llaY~vocos en los que es digno de alabanza detenerse para cerciorarse: en el Libro de Dios'(tórán) y en la Sunna.de su Proretll están. !asleyesde Pios y su puesta en práctica, la guía y la exégesis de la religiÓn, y a quien Dios quiere favorecer lo ayuda a seguirlo y tomar ejemplo de ellós (M.' Luisa ÁVila; «La proclamación [bay'a] de HiSam 11. Año 976 d.C.», Al-Qan{ara, 1
[1980], pp.I()O~ 102). - ...
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cial como la de dirigir la oración y reprimir las veleidades de los soberanos cuando se a~artaban de la l~y. Son compet~ncia del cadí todos los asuntos civiles: velar por los bIenes de los huerfanos, los habIces, los testamentos, los matrimonios, etc. L~ sede del tribunal de justicia se hallaba en una dependencia de la mezqnita, en cualqUiera ~e las mu~has qu.e había en Córdoba o en las capitales de provincia, siemp~e q~e aquella est~vlera ublc~da en un lugar de fácil accesibilidad; pero también podia ejercer las funCIOnes propIas de su cargo en el domicilio particular. El cadí, acompañado de un exiguo número de oficiales -no más de cuatro-- se '"i.~~~;'~:: pie a la mezquita donde, después de invocar la ayuda de Dios, tomaba asiento ~ una estera o unosalmohadones,-y.a.amboslados los 'uáül, especie de notarios de ~~i~:~~;~:O~b:l~ig~:a~~to~n~'a~jUntóál~uy~satribuéioÍ1es se cuentaala redacción de actas ycomcadi, cuyo nombramiento, título honorífico, no _ y_enn:e cony los musawarun~JlI!lSCilllSUltoL(mufties).que emiten dictámenes legales ~ffE~PI. defatwa), cot1lóc6tiséjé~oshabitÍlales de los cadíes por su condición de reputados (a1fllilQÍes) por sus conocimientQsde derecho (jiqh). También mu v a! ~adí se sitúa: el escriblino (katib) Y el ujier (fia)lib). ' Los httgantes estaban asistidos por un procurador (wakil), aunque su actuación se podía recurrir,. la presentación de testigos siempre que reunieran un:1 d()bl,e C'Dn<lici¡ón.: gozar de buena reputación y tener ciertos conocimientos jurídicos. En el ~roceso JUdICI~1 de al"Andalus encontramos jueces que estuvieron por encidel cadI de la comuntdady otros·quelesestaban supeditados. Entre los primeros que m~nclOnar al señor de las injusticias (~aflib al-mf1?alim), cuyo nombramiento depeIlde dl.rectamente del califa y entre cuyas funciones se mencionan la de resolver ~Iasdemm(:tas presentadas contra los gobernadores de las provincias y contra los altos c:ti¡;natarios de la corte. Y Con características similares al anterior se cita al sGhib al'lraaa. A este señor compete resolver los asuntos que los cadíes calificaban de ducto'.u".nstecargo tuvo.escasa duración, puesto que en el siglo XI ya había desaparecido, ,;::~~~~~~~:s;u~s funCIOnes el señor de las injusticias, cuya actuación, de acuerdo a un Ji extraordinario, se mantuvo hasta el periodo almohade. . Pese a las. amplias atribuciones que tuvieron los cadíes, los múltiples litigios que ~Uí'gí2m en la cmdad y en su entoruo periurbano impedían una actuación directa en alcasos; estas circunstanciaS-determinaron la existencia de unos jueces auxiliares , . '. o~7if¡ib. al-aflkan: ~señor de las sentencias) que, bajo la dependenca~, admimstrabru.'-Justtcla CIVIl y penal en los barrios de la ciudad o en los penucleos de poblaCIón, pero con ciertas limitaciones. Sólo tenían facultad para ltelrvenir en asuntos en los que se debatían intereses patrimoniales privados.

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El texto nos permite comprobar efcarácter religioso de esta magistratura, lo que implica que quien la ostenta debía reunir una serie de condiciones especiales: ser . vot() de Dios, honradoensüinterior,justo y prudente. Esta serie de cualidades en1mel'C.: :v:en_aljuez e1luna.a.l1!ilo.1a..de ~~tidad, y. su conducta en un modelo a seguir; nm' ,,1110; no es de extrañar que a las funciones apuntadas se les unan otras de carácter exIIajudi.~

~\;llage!ltté•.n financIera del Estado depende del soberano que era en última instancia

:,', Un ej,emplo más de la centralización del Estado andalusflo constituye la hacienadmI01strador y responsable de los fondos públicos; por tanto, la sede de estos estuvo s5~mpre enJacQr\e;integrada por una secretaría (diwan), cuya direcn ostentó un VISIr, al menos, desde época emira\. "cl·'orma parte del diwan-de'lil'hacienda-varios tesoreros (umana' jizanat al-mal)

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que procedían de la aristocracia árabe cordob~a y de las ricas familias moz~~bes y judías, intendentes (qaliiirima, pI. de qahraman) y contadores Jurados. (umana , pI. deamin). Un ejemplo de la participación de nobles cnstlanos en el gobIerno durante el emirato omeya lo constituye el conde Rabi' ben Teodulfo. q~e, aden:á~ de dese~­ peñar el cargo de «gobernador de los cri~tianos», fue almoJanfe (musrif), es deCIr, recaudador de impuestos legales o canómcos Y arrendador de las alcabalas, con 10 qne prácticamente todos los asuntos financieros quedaro~ en sus manos. Estas CIrcunstancias convirtieron al conde Rabi' en un ser muy odIado, como recoge A\lmad al-Razi:' c '
...

Era el funcionario que se ocupaba de los censos de los no musulmanes y el encargado <le los servicios !ldministrativos .del emir al-o .Hakarn y dela ejecución de sus órdenes person-aleS~ pero _su,iratorai'~za-~l'erversa._ y- se- I?o~tr~~a~~(l-º Y'autórifa!'ig_,~_~~ll1pre qu~. s:. . dirigía a los musulmanes para todo lo que el enur al-..HaK~m le confiaba, extgléndoles can..... __ .c..'.:;'f¡¡íO<i~sign,)lrilñiosas.Desu.maldad cuentancos.~!",""<lttas. (Ánge~Custod!O López: «El condede los cristianos RabI' ben Teodulfo, exactor y Jefe CelaguaTIlia palatma del enur al.Hakam 1», en AI-Atulalus-Magreb. Estudios Árabes e Islámicos, VII [1999], p. 176).

El brazo del fisco se hacía patente en las provincias, désde la capital hasta la más pequeña de las alquerías, a través de una serie de funcionarios delegados ('ummal, pI. de-'timil}como.los-recaudadores.. ...... . ....... El'procedimiento que sesignió en.el cobro ~e los rec~rsos del Estado r~spon?e a un sistema muy complejo. Los Omeyas estableCieron un sistema de estn~acló~ e mspección-qne.finalizaba.c.onJarecand~ción. La ~r~mera de las fases, la estlmacl~n,. corría.cargo de una serie de funcionanoscu~a ~1~lón; una vez ~ensados los rendImlentos,consistía en registrar al contribuyente, mdlvldual o colectIvamente, con su correspondiente aportación. Confeccionado esa especie de padrón fiscal, los recaudadores iniciaban su cometido, el cobro. Estos agentes estnvieron sometidos o controlados por otros como los inspectores, que vigilaban el buen hacer de los recaudadores y el cumplimiento del impositivo de los contribuyentes, Y los cajeros encargados de, h~cer efectivo. el ingreso de las. rentas en la tesorería una vez descontado el gasto, publIco. •. Los.reeursosde'que disponía la hacienda (yibaya) en al-Andalus procedlan de los impuestos legales que todo buen m~sulmán de?ía ?aga~~zak"i'it), así c0';l0 d~ los tn?Utos que débían satisfacer los protegIdos: la capItaCiÓn (y.zya) Yla contnbuC1ón ~emto­ rial (jaray), el quinto del botín de guerra (ganima), las donaCIOnes testamentanas, las herencias vacantes Y las tasas extraordinarias. . ' .. .' Los musúlmaneS estaban obligados al pago de una lImosna (~adaqa) que ImplIca' ba la cesión a la comunidad de la décima parte de su patrimouio mueble: productos ganaderos, agricultUra, comercio y ganancias en general, en es?ecie (wadifa) 7en metálico (naqd). El zakat equivale.1 diezmo aunqne la tasa podla vanar. Un dIploma del califa al-HaklUl1 II fechado en el año 973 permite confirmarlo. En él se recoge el azaque (zaktit) que corresponde a los bienes cosechados, frutos d~ la tierra y ganados.; s~­ bre estos últimos se dice qne estaban exentos del pago de este Impuesto aquellos mdie vi<iuos que no alcanzaran el signiente número de cabezas: 5 camellos, 40 cabezas de ganadomenory 30 cabezas de ganado bo~ino; excJuyénd~se .todos aquellos que-no habían echadoJos.<ii.ente s, los destmadosal'abastecImlento de las cami,~eríasy lós·usadosc011ló.sementales,

la décima parte de lasvehtas; Más impop~lares fuero~Jos impuestos extraordinarios con los que a menudo se a la poblaclónandalusL Todos ellos fueron tachados de ilegales al no tener una . En general, la población musulmana reclamó constantemente .su ab,oli.cié;n: S11l emb~go, se vieron obligados a pagar, entre otros, el qati' o capitat.qiiónm'lnsual y laqabala·sobrela fabricación y circulación de mercancías. grandes recursos que proporcionaba el sistema fiscal se distribuían en tres teel tesoro de la comunidad (bayt miil al-muslimin), el cual, adntinistrado por el "ol( ~.-, atender a las necesidades de la comunidad, procedía de una serie de bienes dsc:qto)S para esos fines. E~t~s bienes, muebles e inmuebles, y sus rentas (waqfol;uPUl') s~ ded:i.c:aban al sos~nl1mento de las mezquitas, madrazas, hospitales y, en genetIpo ~e.rundacIOnes de carácter piadoso; el tesoro público (jizanat al-m"i'il), estaba adm11llstrado por el soberano y con el que se sufragaban los gastos públiel tesoro pnvado del soberano (~#yyat bayt al-mal), con el que se costeaban os:gastos de la casa real. Estos dos últimos tesoros estaban bajo el control directo del nOtlarc:a, razón por la que es muy difícil hacer una distinción entre ambos. Sabemos ¡ue.enén':>ea de' Abdal"Ra\1manill los ingresos que repercutieron en las arcas del te~ro públi,co fueron distribuidos en tres partidas: gastos ntilitares, obras públicas y relrya ,,'ara casos. de emergencia.

ejército y la marina
:.Durante los pri~e~os años de la presencia musulmana en Hispania, la ampliación temtonal determinan una actitud ofensiva, y los gobernadores de esta ~V~l pr"Oviincia delcali~atoOmeya intentarán controlarla mediante un ejército com.~rldbereírraéberes. ~ arabes en proporciones numéricas desiguales que el paso del " a e,9U1lIbrar. ~sta milicia andalusí, tras el triunfo de la dinastía Omeya \lI::l~Da al-~~~I(756), Integró una serie de huestes muy complejas, tanto desde de VIsta e.tn:co .como desde el punto de vista profesional; por ello debemos ha&.Ul~aJ)riInel,addistIncIón.entrequienes seincorporan a filas para cumplir con la obli-

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LAS FÓRMULAS POLITICAS y ADMINISTRATIV AS DE AL-ANDALUS

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gación religiosa que impone el Islam de combatir al infi~l, es decir,los deno~nad~s «voluntarios de la fe» (muyíihiáun), y los que estaban obligados a prestar servICIOS lUllitares por el disfrute de una concesión (yundíes) o por el cobro de una soldada -mercenarios-. ' . . " La primera reforma que experimentó el ejército andalusI fue obra del erntr al-l:Iakam 1 (796-822), y, salvo pequeños retoques, se mantuvo hasta la nueva estructuración que, en época del califa HiEm n, llevó a cabo Almanzor (991). Inte~ran este ejército una milicia permanente de mercenarios a sueldo (f¡as~~) que, o;-gamzados en unida<\es.detropasregulares,sehallababajo el mando de un~iif¡!b al-f¡asam; las tropas mercenarias complementan la recluta local, es decIr, .los grupos au~óctonos que esta. ' .... . las contiendas por el dIsfrute de los Impuestos que pab an tierras estaban sujetas aljaray. Se trata. de las ............................

~~:;~.rtribitÚ~om.batenaLmand':d{\,~~s!efescOlmomillichís·Ie<..JJl.a'.~S..e1-1'<,Mt!) de:.la~?O, ..-.... y que ter esporádicoacobrar.unsueIao. Partlclpan ..
blaciónmusuhnana, incluidos los. nuevos conversos al Islam-muladíes-; a través de un sistema de recluta en sus propios lugares de residencia.. .... Sí los meréenarios, los yundíes y otros contigentes musul~anes perCIben un sueldo por el ejercicio.de las armas, la intervención de )os voluntanos de la fe, que procedíarrdNasprovincias.de:.akAndalus.ydel n(jrte de A~ca,nunca.f~er:~unerada, pues estaba motivadaeporeeeldeseoede cmnplir la ley corámca que les ooliga15a a la guerra santa. En ese deber de defensa y expansión del Islam por medio de las armas ~s. en el quesejustificaquenocohraran ningún tipo de soldada, salvo el dere~ho a pe~clblr una partedelbotíndeguéria.A estos voluntan~s de la fe se I~s conOCIÓ ~blén c0';Il0 gentes de rib74, porqueteínporalmente se reuraban a lasrá?~tas --erelUltonos fomficados- situadas en las fronteras, donde se preparaban espmtualmente para la guerra, si bien e~ta institución era más compleja y no necesariamente se acudía allí con el fin último de participar en una contienda militar.. . ' . Al emir al~HakamI se debe la creación de una guardia personal que fue con~clda con el apelativOde«los mudos» (al-jurs), porque debido a su condición de ex~anJeros desconoCían.lalenguacárabe;Laformaban individuos de. origen europe~ ~ afnca~o de condición servil que con el paso de los años llegaron a alcanzarl~ ~ondlclón de libertos. EstaÍlúeva situaciónjurídica;·su conversión al Islam yel dOlUlmo de la len~a árabe fueroll.factores quefacilitaron su inserción en la so~iedad and~l~s~. La guardia personal delemidleg;ó acontárcon3.000 jinetes y 2.000 mfantes, diVIdidos en pelot.o~es de 100 hombres al frente de un oficial ('ariJ), y todos ellos al mando del co~?e cnstlano RabI' ben Teodulfo, a quien el emir le confirió e~ rango de genera~ (qa Id). Cada uno de estos cuerpos cumplía diferentes misiones: la mfantería tenía aSIgnada la guardia de hOnor de las puertas y pasadizos del alcázar, por lo que fueron llamados «los celadores» (al-musáttirun), mientraS· que la cabal~ería, e~ continu~ alerta, acuartelada en dos pabellones que se hallaban SItuados Junto al no. Esta estructura militar, que respetaba el origen tribal de las unidades o re~(imien; tos árabessemantuvohastalosaños finales del siglo X en que Almanzor p~::c:~~';i unanuev~reforma tendente a romper o al menos a debilitar·los-vínculoS de acacabar-GQuce\.-excesLvo..poder.qUé habían alcanzado los eslavos o .esclavones ciudad de Córdoba; plifaeste fin ideó y puso en práctica .

das por in~ivi?uos de las .d~feren~es tribus árabes y facciones, consiguiendo con ello que cu~lqU1er mtento de dISIdenCia pudiera ser subyugado de inmediato. Esta medida, encalUlnada a contener el poder de los árabes, fue acompañada de un importante incremento de fuerzas mercenarias procedentes del Magreb y de Ifñqiya. . . Es frecue~te, sobre t?do a partir del califato, la incorporación al grueso de las milICiaS de otro upo de contingentes militares, las denominadas tropas auxiliares, cuya recluta se fundamenta en un pacto. A ello obedece la colaboración de ciertos condes cristianos, cuyas huestes se integraron en las milicias de Almanzor, que permitieron, . . su paso por los~ondados que controlaban hacia Santiago de Compostela . .... . . les daba derecho a salarioalguno,porlo que •.•. . . c:uand,o fuéroÍl seorrecieron valiosos regalos. La dirección ·estil.heterogéneo ejército, integrado por jinetes y peones, corres"-¡lOllldealsoberano-r consta de varios.cuerpos de 5.000 hombres cadauno,.almando de comandante enjefe (amir); cada c!lerpo se dividía en cinco regimientos de 1.000 cada contingentede.LOQQsedividía a cinco g;upos de ~OO hOmbres, bajo la dirección de un capitán (naqib) que se otg:ani2.:ab.anencmco secclOnesde 40, a las ordenes de un oficial subalterno ('arif), y sección a ~u vezen5 escuadrones de 8 hombres, al mando de un sargento (n7i?ir). estas um~ades estaban como hemos visto mandadas por una serie de jefes de .1I¡s.tinl:a graduaCIón, y-cada una de ellas tenía su correspondiente bandera o enseña. '.!'l~~:, ::~.~~~~;~:.aC'Jmpalña(laS pe.r u:n amplio personal de auxilio: médicos, carpinJi etc. La expedición por excelencia era la aceifa (~a'ifa) que tenía lugar en los meses 11!!,.circumstY¡malcü'IS las ,~ue se. realizab~n en i~vierno estaban más condícionadas por " . pOI.lt~C~S de urgencia y teman carácter de excepcional. La prepara;GlCm ele las acelfas·se mIClaba en el mes de junio, y la salida iba precedida de la entred~ banderas en la mezquita mayor de Córdoba, adonde regresaban después de la Un territorio como el de al-Andalus, que disponía de una extensa franja costera, abocado al desarr?llo de una importante marina. Pero lo cierto es que aquélla empezó a al~anzar CIerta importancia a partir del siglo IX. La conquista de Hispad~ ';Ilamfiesto la falta de experiencia naval de los árabes, que fue solventada tradiCión local; síllvádb ése primer escollo, controladas las dos orillas del estreGibraltar y disponien<\o de la colaboración de quienes poseían los medios de mSIPOlte, no I~s fue .ex~~sivamente perentorio el desarrollo de una marina propia, no falta mformaclOn que nos Ilustre de la participación de marineros andaluincursiones piráti~as.en las c~stas ?e las islas Baleares -Mallorca y Menoren las d~ las pro~mclas ultraplrenaICas de la Narbonense y de Septimania. a PartIr del remado de 'Abd al-Raj1man n cuando las cosas empezaron a . La amenaza de los normandos y la de los fatimíes movieron al emir a acenvigilancia de las costas y a la construcción de una armada que, si bien se mostró ... . enJadefensa, no lo fue tanto en la ofensiva. Pese a ello, el número de que se construíanelllas atarazanas se incrementó en época de 'Abd al-Rahman ,:::~~!~~~~,Ia vigilanciade.la.costa desde el mar Cantábrico. hasta Cataluña Sur Sobre el número de barcos que formaban la flota omeya en el siglo X hay 120 navíos, otras deZOO e, incluso, cifras

y

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mayores. De todas esas informaciones, quizá, la más creíble sea la de lbn J;Iayy¡¡n, que es quieu recoge el siguiente fragmento sobre la composición de la marina de guerra en época califal: En este afio (931), al-Na$ir mandó la escuadra completa y perfectamente equipada a la costa africana, siendo la mayor que nunca armara rey, ni viera, ni hiciera depositaria de su empeño, por sus muchas y bien provistas unidades, abundantemente tripuladas, que fueron muy comentadas y temidas por losdelacosta. Las unidades llegaban a 120, incluidas las naves ~e transporte, y servicios y l?s)ataches, y las tripulaciones alcanzalos 7 .000 hombres, de los que 5.000 eran marineros y 1.000 mercenarios, participandovoluhtáriameÍlte con sus naves en laexpedici6n 9notables de Pechina y Almería [...] (Ibnl:layyan, Crónicadel caliJa 'Abdarralpnan III an-Na.1ir entre los años 912 y 942 1 al-Muqmbis--Vj;-traduceión-de-M,'_Jesl1s_Yiguera y'Pederico Corriente, Zaragoza, . 1981, p. 236). ... ~---- ...

ban

de A. Ar' • . Jona, A ndalucla musulmana, estructu por . .. ClOnes del Monte de Piedad y CaJ' a de Ah draC meo-adminIStrativa, Córdoba, Ptiblica. d" orros e órdoba 1982' M M ak P r~m, a mInlStratían centrale el élites politi u da '' , . eou , ouvoir sOuveSleeleS), Helsinki, Academia Scientiarn : es. ns 1 Espagne umayyade (Il'-IV'IVIIr-X' 999 , y J. VaUvé, La división polítieo-administrativa de la España musulma~a, ~:~~' Otros aspectos particul d ' .S.J.C.,1986. E ares pue en consultarse en 1 . . « Inacimientodelestadoneo_omeyaandal f Ji os ~lgU!entes trabajos: P. Chalmeta, us 'S" en omenajeaManuelOeañaliménez Córdoba, 1990, pp. 97-106' M' Isabel p' I RaJun ,. terro « obre la adope '6 dI" ' a - . an IIb, en Sharq al-Andal Estu A I n e tItulO califal por 'Abd Antuña, «La Jura en el Califato de Cóusd' b lOS rabes, VI (1989), pp. 33-42; M. Martínez . r o a» enAnuari d H' . d , .. \U_'V" pp. 108-140;S,Vi\iírferíiárideiEi . b .... ? e IStOrla el Derecho Español, VI .. IV (1936) pp 215 220 B' <s< nom ranuento de los walíes de al-Andalus>, en •. ' 1 kuttab dans l' administratio ,y.roraVla «Entre bureaucra ti' e et l' es d E' Ittérature: la kitaba '-h<,-l,la,.,ü¡ue M' - -- - n e spagne umayyade» en Al M, .

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Las fnentes árabes ¡~f~~a;{dejaex¡s¡eÍÍCiiideábunaantes-puertos y fondeaderos ala largo de todo el litoral costero y de las grandes vías fluviales: Lisboa, Silves, Sevilla; Cádiz, Tarifa, Algeciras, Gibraltar, Fuengirola, Málaga, Almuñécar, Almería; Cartagena, Alicante, Tortosa, Tarragona, etc;, y mnchos de ellos con atarazanas o arsenales. Estos puertos y sus atarazanas estuvieron protegidos por sistemas defensivos, soIiaosparámelitbsycastillos;-entre-puertO-y. puerto,Ja costa se dotó de una densa línea de torresdevigilancia() átalayas que permitía una fácil yrápida comunicación, así como la construcción de rábitas en puntos estratégicos que, jnnto a su faceta espiritual, ejercietonunimportante papel en la defensa pasiva y activa. En el siglo IX comenzaron a construirse las primerasrábitas en la costa y en las fronteras de al-Andalus, hasta llegar a multiplicarse de unarn.anera considerable en lOS siglos siguientes, incluso en el interior del territorio. Fueron centros de riba!: San Carlos de la Rapita, Rota, Cabo de Gata, Guardamar, etc.

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~dlterranea,-VIl-{+994);pp.165_200,_ ... _. . '_

. - asaq. StMIO Ara-

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De capItal Importancia es el libro de l' Chalme _ y moderna. ContribMcwn..J11 estudi~_'de 1 "h' ~a, ~l_;s;nor del zoco» en España: edades de 1. Vallvé, «El zalmedina de Córdoba"a IS O(Ja e mercado, Madrid, 1973, y el arPara el estudio de la justicia siguen siend ' en A. -Qan!ara, II (1981), pp. 277-318. ~;;~~~~:i~'~~:: jUd'IClOlre en pays d'Islam Leid Importantes la obra de E. Tyan, H'IstOlre . . o muy 1960 I . Barcelona, 1932, y de éste últim~ auto~~:La ,y ~ de J. L6pez Ortiz, Derecho Anuario de Historia del Derecho Es añol VII ( r;cepClón de la escuela malequí en de D. Peláez Portales, La administracI~n de:' . I 30), pp. 1-1_67. A ellas hay que SuEdiCÍ<Dn,,,El Almendro, 1999. UStlclO en la Espana musulmana, CórdoSobre el nacimiento y desarr U d i ' L'.pOt"'rnavat de al-Andalus e~ ~ é;o~:;~n~ ~~ fundamental el libro de J. Lirola Delgaa iJato omeya, Granada, Servicio de Publide la Universidad de Granada, 1993.

..

Bibliografía
Como estudio de conjunto siguen siendo básicas la obra de E. Lévi-Proven,al, Es¡?aíia
(ial~intelectual,trad.de
C

musulmana hasta la caída del Califato de Córdaba, 711-1031 de l.e. Instituciones y vida E.. García.GÓmez,vol. V de la Historia de España dirigicla

Menéndez Pidal, Madrid, Espasa Calpe, 1982;y la de L.García de Valdeavellano, «ln.stitucío~. nes de 'la España musulmana», en CursC? de Historia de las Instituciones españolas, 629-676, Madrid, Ediciones de la Revista de Occidente, 1973. Junto a estas visiones de junt(), la obra deR. Arié, España musulmana (siglos VIII-XV), vol. ID de la Historia de¡,;sj,an,a, dirigida por M. TuMn de Lara, Barcelona, Labor 1984, ofrece varios capítulos declica.do,¡~ cuestióIÍes' institucionales, así c0t110,_P. Chalmeta, «España musulmana. Instituciones», de la Historia de España, pp. 10-113, Barcelona, Editorial Planeta, 1989. De este mismo para la primera etapa del Islam peninsular, puede consultarse el libro Invasión e Is¡',mi'za"iól Madrid, Editorial Mapfre, 1994, así como A. Chejne, Historia de España musulmana, Cátedra, 1980; M. Cruz Hemández, El Islam de al-Andalus. Historia y estructura de su dad social,·Madrid, Edici()nesMundo Árabe elslam; 1996; y J. Vallvé, El califato de bli;-:MádHa;Editorial-Mapfre;·1992,c,,,.. Las obras mencionadas se pueden coinpletar con una serie de estudios concretos

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por.FLOCEL SABATÉ CURULL Universitat de Ueida Entre inicios del siglo x y el primer tercio del Xl, entre las muertes de Alfonso III Asturias yde.8anchlLelcMa)'ltcdd'3mpI9na, los reinos y condados del norte de la ,geniins'ula ibérica avanzan·en!a:tran.sf9rmación de la franja fronteriza y en un conjunto .. mutacionesintemasdela sociedad que propician la pujanza de la nobleza, consoliuna Iglesia preeminente, condicionan los avatares de los monarcas y, en definitianuncian el próximo advenimiento del feudalismo.

Un territorio en transformación
el siglo x, e¡auge agrícola, en el interior de todos los reinos y condados sep!!tcionales, tiene lugar en liií¡¡ifvillas interpretadas como unidades bien delimitadas rril:orilalrnelote y, aún exfstiendolas identificadas con una gran explotación agraria, en sumayoríacomo carentes de unidad interna, progresivamente fragmentadas ,~vo. uovo agropecuarioS,.eriJa.cll1ubinación de espacios cultivados y otros yermos, :,laprl)piedlid y en sus núcleos habitados, no pocas veces diversificados. Es un conelement9.§_~:~!!!p1ljllJ1I1Ijllahacia variaciones en tomo al concepto de all¡rp,.bu:nd1m los pequeños y medianos propietarios explotando y negociando tierras por herencia o por roturación, si bien las apetencias señoriales incremenlas zonas donde la mayoría de las villas pertenece a grupos aris?Jªtic,)s'lail:os oecIesilisticosy al rey, como sucede en el Bierzo Bajo. i:;J_a.,:lerno:gra,fía en e¡interior de la villa genera con facilidad un flujo migratorio f'rontera. En:realidad;al"entrar en el siglo x, los reinos y condados cristianos !úYian. Za"iQ sup~esellcillhacia~1 sur hasta contactar con el Duero occidental, el curs()alt()(\elTirQ!t~'º el vªl1edel Ebro, la proyección meridional del eje . canal de Berdún, la Terreta, la sierra Es una cohesión territoE<leriv;ad2,d¡~UI"cr,emenl:0,.,en,la.l:enturia¡mt,~ri()r, del espacio agrícola a manos de

................•.•._ . _ - - - - - -

REPOBLACIÓN Y PREFEUDALISMO

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una inmigración caracterizada, en gran parte, por u~idades :amili.ares ~uclear:s que han roturado Y ocupado, por iniciativa propia, espacIOs bal.dlOs baJo la mvocac.lón de la presura o aprisión. El poder político ha aprovechado la ~máIU1~a para co~sohdar su dominio territorial tanto recalcando la titularidad YdonaCión regla de los bienes como estableciendo del~gados condales y castrales. Esta deleg.ación ha ~ado lugar, en l~s condados de origen carolingio, al establecimiento de castlilos al cUldado d~ un térml. noc.c-::castillos termenados__ regidos por un vicario, oficio que, al consohdar un caráct~r.heredilaiiosustentádosobre las rendas inherentes al cargo,generaun rango barC)lllal,lasfarirllias vicariales. También la Iglesia ha afianzado sus bases, co~ l~ recupera(,iól~ .dediversas sedes episcopales Y con la destacada penetración benedictina socondados orientales. En este contexto, el fortaleCimiento de la nobleza de renda popular das se propicia; precisamente, una alta densidad en la.ocupación· . den¡¡feñor;~eUlmascondiciones crecientemente erosIOnadas,. como sucede e~ el rem? 'dePamplonacon.susmoritañas interiores densamente colomzadas en los IUlsmos SIglos IXy x. . ...... . .. .::::'::Esfi(]:8\$e;s()brelaques\7han sustentado los ~~rriyd~WitreaoeFVe1Ióso;com:licion:ala evolució.n.s( .... . . Ae5,orl~áÍ1ii:ta,do, rlH!ntendida'como la franja: de territorio social y adIUlU1strativamente u' ,. q~"'fQ\lSÚ~~¡¡s!\r"llriadapoblación separ~ y rela~iona los dominios CriiSti. amlS lámrco~;'Vasiendo'ocupaa¡¡~de:modomásslstemátlco. En los con~ados one~tales es objeto de apetencia por quienes se han enriquecid~ en .la fase antenor, es decl.r, las fa" milias vizcondales Y vicariales Y la jerarquía ecleslás~lca. Ahora son ellos ~Ulenes mvocan la aprisión de amplios dominios adquirid?s ?aJo el forma~o del castlllo controlador de un término coherente. Dentro de cada dlstnto, la población precedente.acabaránegociando su acomodo y los nuevos inmigrantes se acogerán a las exactivas; 'inicialmentefavorables, propuestas por el detentador del·castillo, qUlierL. asumdrifuediátamente la responsabilidad de traer población ~obducere-"-'

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA
ño~al, a manera d: áInbito de producción, consumo, intercambio e imposición al campesma~o de exaCCIOnes y vínculos, permite superar el precedente marco de aldeas autosufi~lentes, óbsoleto a causa del mismo incremento demográfico y la densificación

espacial. El aprovechamiento de la tierra se adapta a las circunstancias. La frontera pamplo~esa: ~uy cercana a las ~o~iciones musulmanas, debe mantener, en este siglo x, un canz ~htar permanente, dlstlnto de los usos agropecuarios leoneses y condales. En pnmeros es clarO el aprovechamiento ganadero, adaptado a las características es..... .... ..!lIl,calÁbió;enlas:ampliaciones territoriales de los condados de procedencia c;aro~ngla"ew.J:;r:ej¡j¡;j)t9~granQmodifica el sistema exactlvo;~arrinconando la antenor.lmportanclade.las~eXlgencias basadas en el comercio y los pastos para centrarse ''::

7~:~~~~~.~~~::::~~~::~·~~~!~~~,mismo aumentoderespaCÍO'agrícola;censaque se suelen sumar a las demandas . El con la
i'lturación ypátcelaCión mcrementa las disputas entorno a las propiedades,

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en,los~{)a~-··,-_w

dlsculrr;s;o;,S:~li;~:!G(:;~~~' ~~~·~~~~t~;::

El territori? extraído de la frontera se convierte en un espacio completamente esyirucl:l1.nldo Yarllculado, con una precisa delimitación sin intersticios. Es la red del enif¡1IDlldo castralerilos~condados orientales, donde se suceden sin soll1.ción de continui191 castillos termenados entre el mar y los confines pallareses. Es similar a la

~¡~I~~:~~~a!~!::~l~~~~~:~~IE!fi~~:~~:~

castral en la ordenadónespacialse comple..... . ...... .. . ' . como Amedo,Viguera o Nájera. La importancia a modo de capltal'del territorio a organizar, caracteriza la expansión Je,~ne:sa, que establece un entramado de poblaciones, cada una presidiendo un amplio 'término contodassusaldeas y baldíos -territorium, suburbium-; cada vez más exy pronto comúnmente conocido como alfoz. El ascenso soci~l vi~ne 'condicionado por estas mismas fórmulas de ocupación teI1ritc,riall La castrahzaclOn de los condados orientales facilitará el arraigo de los cas!éIlaDos~D"C,a5:tlane,¡, que asumen la custodia y el mantenimiento de cada castillo a c~arnbi¡o de unos..90erech()ssobre e~ término castr~l que suelen empezar por la percepproducción agropecuana. La posterior evolución feudal, en

tivados-nuevoS dominios. .. .. . .' '-Tañibléífelavance aragonés, bajo órbita pamplonesa;combina el •• lasexplotacionesagrícolas yde las fortificaci?n~s, con puntos de elevada éioífcomó SositJncastillo o Luesfa:: De modo slIUllar;lafrontera delremode PamI,ló·· •.natejeuna'redde,castillo,rptesidiendo cada uno un distrito .... _ patrimonio territorialófrecido por el rey. a un no?le por razón d~ la campanas sobréhfzonariojana. Mientras, campesmos básicamente de ongen alavés van relnoJí~ tándo;.con suspresnras, el valle del río Tirón: .. Ya a iniciós'de la' centuria; en la expansión leonesa sobre la frontera del Dlier¡6! las donacionM e inmunidades, con sus consecnenciassobte la . de pastos, benefician la nobleza, qne va tejiendo una creci~nte dependencia del cáffipesinado. Desde mediados de siglo el espacIO refleja aeráscoi1Sffifcciones castraleS';conlódolo que.lmphca de: C (1l1tr()ldeL. ello de sus habitantes. El predomino de magnates ygrandesmonastenos tura~iones espontáneas de tierra e irííponelas iniciativas.delo~poderosos, census propias poblaciones, las populaturas o populatwnes;Este nuevo domilnió·'s

i~;~~e:~~~i~:!~

1

~~E§i¡~~~?;~Eª~f¡~estossus derechos y deberes, propiciando largas cafaci~idad castlanes, que, ya insertos en el sistema de fi~

cadaentldad castral, con una vocacion cada vez más atenta a de renda y más olvidadiza respecto a los deberes. La misma militariza~ .. se resuelve con lapromociónde.los posesores de más efica~e~ant~ la def~nsa y la depredación. El paso del tiempo también los lne:t1Clará y los dlstmgUlrá socialmente en las respectivas villas como caballeros vi,..,cEsta.diI1lánúc:as.oci.alpermite, tras recorrer la centuria, afianzar la línea Osmatraspasar,elDuero para impulsar núcleos rectores como Salamanca, Ledesá,(~lnled,oy Sepulveda, IUlentras que en el valle del Ebro se ha consolidado la exnsi.ónprunpllonesa sobre la alta Rioja y los condados orientales llegan al Montsec y a ¡,actuaJes eOlnru:cas delSolsonés, AnoIa y Penedés. Este avance certifica el triunfo . la sistemáticaocupación'de·lafrontera me.el asentannento de una. población agropecuaria en un.tetritorio castralizado y . isláInico, inclinado a mantener la frontera como una franja de-

m~smo.

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sorganizada de separación que sólo. incita a e~tabi~iz~ un poblamiento fronterizo e~ casos concretos y a menudo en funCión de la dmánuca mterna, corno e~ Tortosa, Léndao el entorno de Toledo. En el paso del siglo X al XI, Almanzor y su hiJO Abd-Al Malik reconocen el error, pero de nada sirven, por demasiado tardíos, sus intentos de repoblación islámica entre el Tormes y el Sistema Central o en Montmagastre, ante el condado urgelés. ,:c.cpe.estemodo,la transformación del territorio ha alterado la frontera, que de ser ulla.•franja desorganIzada prácticamente pasaasenma.línea . entre· dos sociedades, como es cliiro'enellímite del reino pamplonés sobre el valle del Ebro y cada vez más en1aaproximaciónalos dominios leridanos por parte de los condes de Barcelon~ y de _" __ "_"_'" Urgel.!,-Osnuevos avancessobrelafro~tera ?eberán ser, por tanto, de carácter militar. Enel'mismo:sígTóx;·el11fcremento·béhco,blencontundentee.n..1.a frgn,tera del Duero a modi> dé triple. ébnfluencía.• de.larespuesta.musulmana.ante. ~l.~vi<lente avance rep~­ ··..·..·hlador; las preumsfurreírdé'-af:iáúz¡üUientocddos:ffi.01!.arcas cnsuanos .y u~amutua di: námica de depredaciones, ralentiza y prácticamente unplde la consolidacúSn de la re: póblacfóu"meridional.Por ello, el espacio ~ntre el Duero y el ~istema Central sólo sera definitivamente organizado y extraída de la frontera a partir de la toma de Toledo . . en 1085; ::::::c~~ELc:oJlte](tQ"élicojustifica tanta la posición de 10sITobles como la pree~nenc:a pretendldaporél'sóbéranó ante el enemigo común;·Formalmente, la expansión temtoriaHncrementa los' dominios de los reyes leones y pamploneses y de los condes orientales, que precisamente recalcan su superioridad como donantes de los distintos lUgates'Y'de'sus derechós·inherentes; Pero estamisma .voluntad surge p~ra compensar lii lllijanzaque'están alcanzando los grandes protagonistas de la ocupación de la frontera: los nobles.

Banu G.ómez. Asumen un protagonismo en la repoblación que redunda en su propio beneficIO. Así lo muestran, en el ámbito leonés, las actuaciones de nobles como Nuño Núñez, Gonzalo Fernández, Gonzalo Téllez o Vela Jiménez o, en los condados de origen carolingio, las familias vizcondales y vicariales, en paralelo con la actuación ejercida P?r los seniores pamploneses y aragoneses como agentes del poder público en sus Unidades castrales. El modelo castral, con su districtualidad, facilita la actuación en la frontera y el control del campesinado, añadiéndose a ello en el reino leonés las ~osibilida~es de incidencia en la transhumancia. Se propician ~odificaciones bie~ níudas en la mterpretación patrimonial: el vizconde de Osónasuma a su patrimonio ori. . ......... sobre 10sque'sellsentará; laque le permite Inutar la denonuna~lón y, ya en el año 1000, presentarse como vizconde de Cardona, su centro de operacIOnes en la frontera, que ni siquiera formaba parte de su condado de =ptacedencia;'- '--"--._. Esta dinámica fluye de la consoltdación de las vías de y prisu~iz.:0nde: en el 941 el conde de Urgel eleva para este oficio a quien hasta .enllon,ces habla Sido el sayón del condado. Pero en estos mismos momentos la consoli. ' . patrimonios de las casas vizcondales imprime otros derroteros y pronto van a repeur, respecto a los condes, el mismo camino que en la centuria precedente és=toslilallíaIH"co'rri,dores'pectode los soberanos francos: el cargo se convierte en heredi-

;:~:~~~;!:~~~i~:i::e~ni~función del oficio se integran en el patrimonio familiar,

2,••e·Ea'pujanza nobiliaria 'Las inutacionesdelsiglo X cimentan el patrimonio sobre el que se aupa una nue' va aristocracia. que tratará de mantener su protagonismo secularmente. El grado de relaciónque;enlosdistintos reinos y condados, la: nobleza pueda mantener ~~n sus anteces.ores visigodos e hispanoromanos o la renovación procedente del donunlo fOHngio;.enlosespacíbsorieritales, se difuminaeincl~sopierdeinterés ~nte .una con'. tundente.realidadi.la· conqnista musulmana y la subSigUiente desorganización . espacio de frontera han cercenado las continuidades patrimoniales: Por ello, l~ ansto-. craci¡fqüe-entra'enelsiglox se muestra escasa en número y necesitada de edificar SU patrimonio es decir, sus bases territoriales y sociales. . •.•• Pord~pronto;·lasfamiliasnobiliariasacent~an un proceso d~ acumula~ión propiedades,.lo que da lugar a patrimonios muy dlspers~s: los GU~ler, los ~~s néndez o los condes de Ptésaras extienden su patrimonio por casI toda Gabcla, mismo modo que las grandes fortunas en el reino de Pamplona se basan en una . deposesiónesfragmentadasydispersas .. La.consolidación.de los espacios :~;,~;.~~~~ s alterna, de modo muy destacado, con la apertura de la frontera. Todas las g miliasleonesas combinan una dispersión de propiedades, con. un ámbito ori.gj¡lariO:~· _._.._ ....sectores}r()llterizos, como bien ejemplifican 10sVermúdez de Cea, los Fl~úUf'z

familias nobiliarias que podrán emparentar o, si cabe, con el poder condal. ." .. •.• conversión de los patrimonios vizcondales en ámbitos de inmunidadforrna part~ de una tendencia generalizada. Ya en el 913, al interpretar judicialla donaCión del ~alle de San Ju~ de l~s Abadesas efectuada en la centuria pre;.Cé(jenlleporel conde Wlfredo 1 al cenobIO alh asentado, se concluye que los habitantes ¡¡eJdu,gar ahora deberán ofrecer a la comunidad monástica todos los bienes que anteipnmente entregaban al conde. Bien explícitamente, el vizconde de Barcelona en el ·al incentivar la repoblación del Jugar de Freixe, aprisionado por su padr~ en la LVlJ.'C!~, recalca que quienes vayan a habitar en este lugar han de ofrecer sólo a él los erv.ici(lsque en otr~s lugares han de tributarse al conde. Los condes asumen el nuevo ilar,te!uni.enllo y por ello van desgajando los bienes públicos o fiscales, como explicita .am.onBo,rreUI de Barcelona, antes de cerrar el siglo, al ofrecer el valle de Olzinelles Bonfill: .«te.vendemos dicho fisco con todos sus censos y tributos y con los ehlici,,. que allí se acostumbraban a ofrecer». 'Las inmunidades concedidas por el monarca leonés ya a inicios de la centuria en el mismo. se~tido, antecediéndose incluso a la capacidad de gestión ~On(Sunlca, SOCial y políuca- de sus receptores. El afán por patrimonializar las tey mandaciones se apodera de los linajes leoneses, que se van convirtiendo en condales. Ya e? la primera untad del siglo x el rey acepta designar para su resentacíón condal a nuembros de unas determinadas familias, facilitando así que los controlen las mandaciones del Alto y Medio Esla o que los Beni Gómez se ttifiqu,encon-Saldlañ,a,<oarrión,San RomándeEntrepeñasyLiébana. Esto contrin

~~ii::l~~:~~~:~¿~~~:~~z~alcanzada, poco antes de mediar el siglo, por condados
Monzón o Castilla. El mismo proceso afecta a los oficios de

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alta representación regia, que sefijau enJinajes concretos, como sucede, al frente de la hueste real, con el importante cargo de alférez. En este contexto, la detención e inmediata liberación, por parte del rey, de los condes de Castilla y Saldaña, en el 939, es indicativo de unas tensiones nobiliarias que, en realidad, exigenunaremodelación en las relaciones de poder, consiguiendo porde pronto consolidar la posición de los nobles sobre unos dominios que ya considerauprol'íos: Elcarizctecientemente· autónomo y patrimonializado sobre el que van asunriendouna·capacídad deintervenciónenjurisdicci6n, fiscalidad, orden· público y actnaciones:militaresydiplomatiéascomporta la reclamación de un mayor reconocimiento-yde una capacidadde.rnediatización del monarca, provocaudo con ello una . . ... a partir de la seguudamitad del siglo

3.

Una Iglesia preeminente

califas, que tratau res, condales, según hace de GarcíaFemaudezcómo «señor de Castilla y de y que valoran su taelpuntode.déscribin+gobiemode_GaJiéia; en el 1005, como un COl~d(lInlmo naje condal y el real. .... :-------.:-.--,-.'. 'Enelreino pamplonés, aÚlllejos de esta tensión porque el monarca retiene la titn' landady retn:unéÍ'aCiónde'unos,distritos.c.ª~1:I'ales modificables y renovables que no se han asimilado a instancias fiscales y judiciales, la pujanza aristocrática reclama su participación en el sistema de gobierno, con unos claros intereses de grupo que se convierten-en·nn:factorde·ineslabilidad. . .Entodosloscasos, el siglo x no s610 ha permitido constituir y consolidar los patrimonios aristocráticos sino graduar el escenario nobiliario. En el punto más elevado, el entorno del soberano constituye un indicador del acceso al poder, aveces singularizado como laloga palatií de la monarquía pamplonesa. Significativamente, el titularde.Barcelona ofrece su máxima confianza a los Besora, Oris, Taradell, Gurb, Muntanyola-Montcad¡¡;Llu~-~:~~todos' ellos. de . procedencia vicarial como BonfiU·queeI97-1 representa al conde ante el califa cordobés. La mismaf,uj¡mZa-· permitirá que también sean descendientes de familias vizcondales y v~:;":r::~~~:t~.~~ nesa¡-jniciarseeJ.segundó tercio del siglo XI canalicen su consolidación confrontación con el poder condal. Las módificacionesterritoriales y so,ciales mantienénla·renóvaciónen~la-basenobiliaria, porque el ascenso de los casllanes gurarául1a nuevavíade entrada én-ersector aristocrático, plenamente adaptada directrices impuestas en el siglo XI. Similarmente, la distinción, en el reino le')lÍ~'S¡:: entre magnates e infanzones se enriquece con la frontera del Duero, dada la in1:egra'e ciónde futuros caballeros villanos como linajes de infanzones locales, fa,~i1i.tarldc'; ya'afinesdelsigloxymás aún en la centuria siguiente, que acaparen la rel)re:5enlta~ cióncolectiva --el c()ncilium~ como garantes de los estatutos vecinales frente presiones reales y condales. . Ladiversificaci6n de las capas nobiliarias está indicando, ciertamente, una ción-socialquerecJamacunuuevoreparto.del poder. Se puede decir, en este selltielo que los,tnismos soberanos' son conscÍ<intés de -la búsqueda de.un modelo ciónquetenga en cuentalaseñorialización de la sociedad. El conde Borrell JI celona viene a asunrit estarealidad:cuando, en la penúltima década del.siglo x, ---- -~-coniíamr¡¡lidad'sus~disposicioJles_.a_y!cecomites et seniores.

.

. La Iglesia participa, plenamente y en todos los aspectos, de la aristocratización de la sociedad. Enriquecidos por la dinámica repobladora del siglo IX, cenobios como Sant Cugat del Vallés o Sant Semi de Tavemoles y sedes episcopales como la de Vic o l~ de Barcelona s~ comportan, en las fronteras de los condados de procedencia carolingia, .como cualqwer otro señor; sumaudo propiedades y erigiéndose en posesores de castillos termenados donde la población se acogerá a. su dominio superior. Por ello, el de Barcelona; enel,974,.,re.c.u.erda_a sus, súbditos del castillo. termenado de =:1vlontrnell.ques.e. encueJlt~~'«!>aj(},~nlleStraprotección y defensa y Ílo bajo ninguna señona». ~n laapropIaclón·de,derechosde_pióce.dencj-apública-se reitera, en es;-¡()$(:onda,losonentales, la recepción por parte delepiscopado de porciones del benefi~i?"<lel:il-elnisión demone<lll,-~~remarcaulasceSjonesdel912 al obispo de Vic de 934 al homólogo-de·Gerona,-':::=~~::::.:::-::::~:·::::: ______ ~ ___ ~ ___ ~,_, __ el reino leonés, las nuevas fundaCiones, comoSahagún y Celaacéntúanla ?üi5iento de vínculos conJa4lilblaci6n, . vedos. nuevos indicadores de .!'l''''',U;<':UJIIlU sucedeconJadedicación ganadera de Sahagún; coincidente con las :oétáneas actividades~obiJia.riasy; también, con los centénaresde cabezas de ganado qu,e:pos~:e el ?Ionasteno deC;ulxa en el Conflent pirenaíco.. La relación con el poder pólfti(;o también s~ realza.an;a:vés3IéJas numerosas-donaciones del monarca pamplonésca-lo:12U'2C dels~glo.,COll1CldenteconelCOlnportamiento de toda la capa aristocráti·EI rey y los pnnclpales magnates promueven: cenobiosdelcmismomodo que el Rosendo y su madre I1duara crean Celanova en Galicia o que Vennundo II fun!á::y:dota con tres de sus vílJas el monasterio de Carracedo;en .el.Bierzo. Numerosas ómuniida,des -,.Samos, Lorenzada, Sobrado., Lalín, Santa Coma de Bande, San ViOviedo, Belmonte, Santo Toribio, Castañeda ......:c imprimen una renovación sistemas productivos del campesinado, igualmente palpable en los cenobios en éspaciosnuevós,como_~EslonzaocEscaIada.Dehecho, las transformacio;:s_oda.les y econ?micas de la frontera se alimentan, en gran parte, de la actnación de como Guunaraes o Moreruela en el sector leonés, Arlanza, Cardeña, Silos o, ~~ulfdllamlen1:e, Oña en elámbitocastellanoySan Millán y Albelda en la expansión

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c~ o misma dinámica, sedes épiscopalescomoIria-Sautiago,Braga_Lugo, Tuy, ns'~;()P()rt(), Lamego,pUmio,Mondoñero, Viseo o Coimbra avauzau en unarápi...

lCU!mllla,ción de poseslOnes.Por-su-parte¡-la -coetáneaeyolu.ción de las cauónicas :maJi,:ias hacia la privatización y dispersión de bienes justifica unas iniciales reen el paso del siglo XalXI, especialmente enJos condados orientales (Vic, 957; ~"v,'vu.a, 1009; Urgel, 1010; Gerona, 1019); centradas, en realidad, no en la vida cosino en la dotación económica. En el monacato, la benedictinización temfánlentein~~ducidaen.etsectoI.carolingio se extiende, en.el siglo x, a determinat;n(lbi,)s nOJanos, castelJanosy leoneses, si bien no se expandirá hasta entrar en la

~~~~~:(~Sl:'~ IX,enJoscondados de procedencia carolingia muchas fundaciones glo !b con inniiiñíi:laoeipotloneyes-o-podos-condes.Laintensa actividad ~I<Jnal de éstos conlJeva-unapreocupaci6npor.elpropio linaje, en tauto que al

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vástago. de la familia, co.mo. ya sucedía, en frente de cada c~mumd~d suelen s¡tu~:a~ de las Abadesas y co.mo. en el siglo. x se rela no.vena centuna, en Rlpo.ll o. en San e T d Mo.ntserrat o. San Pedro. del Burga!. pite en San Pe~o. de las Puell;'s, Santa. d eC:a;~s ~el reino. leo.nés, algunas fundacio.nes De mo.do. parecIdo., en lo.s c~nb I~es o.C~1 ~:sión de pro.piedad sino. a evitar la fragmenmDnásticas pretenden co.ntn Ulr no. a a tación excesiva de las herenciaRs. bades de ceno.bio.s situado.s en lo.s co.nda.... _.LasvisitasefecWadas a 1lSan e o. de .R·o.da.·.. Santa.Ce·c·lll·ade.MDnts.e.. ............ .... ..¡¡ K o.ma po.rpa dr , .......... ,. . do.SDrlental~s"",ClJIJ(., ... lpo..,. . CDn el o.der po.lítico, dado. ellllterés de rraL.~;·Co.nJugan la fuerte co.lllc~d~nc~~ exteri!. Yla aceptación de una influenlDS ·co.ndes en afianzar su reco.no.Clmlen , ..... . 'inaugura Cuix1t ;...., . . . ·Ir· 1 ·ceno.bio.s directamente a Ro.ma,co.mo. . .. _ _ .....<elaclun~~ense, a. I~~. DS. '. .' :¡:¡o¡¡¡ s1o.8 C1Isosda;ncldenclapDI í' se .mantiene. Mnchas veces SDn . tlca . ...._ ................... " ................ 950 n· en:"'L...... ;.·E o o. .... ... .' . , . ... ..... estasinmunidades eclesl~stlcas .. . .. . .. María de hermanDs Bernat 1 de Besalú y ......... ". ... . 1tFeno.llet y Aries. Demo.do.parecido., e~ el procur.al!:enlOll·paraGa~lgó,.CUlX , . e en el965Cuixapase aser regIdo. co.nde SunifredDdeCe~danaqu~e~~o.n~I~:r(~sta ápertura al'exterio.r facilita que ycomDSUs

.

Esta proximidad y la identificación del ámbito. eclesiástico. CDn la cultura, radicada en lDS escritDriDs y escuelas catedralicias, establecen permanentes vías de cDlabDración en la gestión pública, bien palpables en la emisión de justicia y en las escribanías reales y cDndales. PDr de pronto., éstas, el ento.rno. del sDberanD y las escuelas catedralicias se mezclan a través de uno.s mismDS clérigDs que desempeñan un elevado. protagDnismD y a menudo. CDnstan CDmD testigDs en IDS dDcumentDs emitidDs . Aunque lo.s jueces so.n de designación regia o. cDndal, proceden del mismo. ámbito. catedralicio., pDrfDimaci6irya menudo. pDr cDmpatibilización de funcio.nes. Y aún lDS obispo"ª;invocairdu·su·carácter sagrado. universal,asumen un pDder judicial pDr el que, al ser requerido.s pDr una de las partes en cDnflictD, presiden juiciDS de tDdD cDnplenaequiparaciónalas funciDnes prDpias de reyes, cDndes y vizcDndes, tal :'::'CDmD segeneralizft"enclo.Sceondados' de procedencia carDlingiaDen la ·actuación del DbispD de PamplDna.
;'C

~~~~~~:~~::,~~~~~~~~~~~~~I~:;~~;~j:~~~I~~~~~~~lainStitusu patrimDniD. El mayDr vDlumen de juiciDs se celebra a
¡,etici6In de la Iglesia enpleitDs por la propiedad que en ningún caso. pierde. Co.muuitl.¡¡d,~s benedictinas como San Juan de las Abadesas, Sant Cugat o. Santa María de y sedes episcDpales CDmD Vic o. Gero.na incrementan Dstensiblemente su patri",cIlllDltlD de estemodD ..Esta.actitudva en detrimento. deja imagen y co.nfianza en lajus=.·U.C!a,lO que mDtivá que a partir de lapenúltima década del siglo. x se incremente la de;:-nranldadeDrdalías;justificadaspDrelderechDvisigDdD y sustentadas, en este mDmento,pDr la cDnvicción pDpular en la intervención de DiDS mismo.. Ciertamente,' la jerarquía eclesiástica y mDnástica, gracias a lDS cuantiDSDS bene:.n.~lO;s qlJe I:eclloede la mDnarquía y de la nDbleza y a su actuación en la frDntera, acapapatrimDniDmuyimpDrtante. Desde esta pDsición, la Iglesia justifica ideDlógicatanto. el Drden vigente CDmD, de mo.dD muy destacado, el papel de la mDnarquía, ~!=~~~~sDstiene cDnun discurso. isidDrianD que avala la misión sagrada de quien ha de CDmD defensor populi y caracterizarse, según' se dice de Sancho. Garcés II de "~~~~':~:;s,c;;D:,m~~D pius in omnibus, fidelibus misericorsque catholicis, rex ortodoxus, 'h rex. Muy significativamente, el rey leDnés antes de partir en armas de manDS episcDpales la cruz, ceremDnia que, a la vez, en la antepenúltima désiglo. x serepresentaenelexteriDr de la iglesia de San Miguel de ViIlatuerta, :C_L_~_ de fundar pDr el rey pamplDnés Sancho. Garcés II y el DbispD BelascD. El enliamienltD.(juedalgle.sia.1Pte.chuna para el rey Dbtiene incluso. una traducción arqui~IOmc:a .:n templDs Co.mD el prerománicD de Leire, dDnde se cDnstruye un atrio. y una para que el sDberanD asista a las celebraciDnes litúrgicas desde una pDsición elevada que lo.s súbditDS, CDn tDdas las inherentes cDnno.taciDnes de sacralidad. Lfulnc.ión intelectual de lo.s escritDriDs mDnásticDs cDntribuye a difundir una histo.ria yDI:able a las dinastías go.bernantes, haciendo. entrDncar co.n la legitimidad visigDda lo.s sDberano.sasturleones como., de distinto. mDdD, lDS pamplDneses, según se tempranamente. en San MiIlán de la CDgDlIa o. en San Martín de Albelda. De par'ecida, IDS distintDs episDdiDS de la vida de lDS príncipes se cDnvierten en mDod.ealabaru~a,·a-v,ece:s.cDn·ex'luisitabelleza literaria, CDmo. cDnsigue el abad y Dbis.YllDa. en el paso. del lO 17 al "1 O18, al dedicar un po.ema fúnebre al recientemente faéid'D·C(mde·d.~·Rarc,~IOIla,RalnDn BDrrell.

i~~~~:b~~x~~:~;~~~I:~:;~~gi~n,e~ ~I 978' al dux Pedro. Urseo.lD, aco.mpañado.
po.~otio~ei¡¡¡ii~osdve;ec~~:s~~~~~ ;DlítiCaS en la vida eclesiástica esco.m!>leta, inc
..

La Illgerencla e as a . b . I La nómina de o.bispDS de lo.s co.ncidiendo. enlas elecciDnes episco.pales Y a aCla es. . . d I rDcedentes de d~d~O~en1:aiesnodej.¡¡lugarc~duda.sre:el~~ :!!~r~~~::~~i~s!cariales y vizc fanultas cDndales segUldDs,adlsta~cl~, P facilldad en un co.ntexto. de co.ndales. En realidad, el int.erv:c~n:sm~~~:~~:~ ;~:den retener, en la práctica;la

~~:i~~~~i~~aa':,":cra~~:~~~~:~Dno.~:~so.~~n;:~~~~~~:d~e~:~~~:~sr~::sel

. .. . nioy4a;vidaco.mumtana,Sº!1l(jsuce e e 1 d f· T t nto.do·tiPD a loso.ficio.s eclesiástico.s~.Ias relacio.~es ~o.n e po. ~~;;:ej:equilibriD: pDr una parte nes yunasimoní.ageneralizada,. practica a cD.n ~n s .amo.dDdedo.nativD qn<He.clt1e. al" d del pago. Y las nego.claclOne , se aceptan.c~nnatur I b~rd ·de la designación e investiduradelpreladD,perD el PD~~Dc:7:~e:~~:~;~~~~ la designación episcDpal CDn el ~cuerdD y la Así· D~D. ...... ' C ' P • . . ' .. 01". ara salvar cualquier transgreslón.canómca. , clón fDrmal del clerD'Y el.~ue 0., P i d e Urgel sin escDnder queel .... hace enlaelec~ióndeLDbISPDS~~ E:e~~~ia 1001 p¿r su tío. y anteceSDr CDn el .; episcDpadD denva del pacto. esta eCI , '. .'. dede UrgeL······ ..... .. . . . ElCDntrDI de la institución eclesiástica expltca las ma~lObras I d I Pallars en el paso. del SlglDIX a X-, entidll.desepiscDpales yCDn a es= . . . o RDda en Ril)ag;Dr¡~ª ·· Besalú en 1017- o. generar eSClSlDneSCDm 1 ti d pa Dspa a nDS Demo.dDsimilar- elcDndede.BarcelDnapretende h acerCDncDrdar su será 1971 ,~r~:~~~~~:;:l;: d d b' spal empeño. reiterado. que en e ~~O:S~~ii~~~~sug:n~id:'~:IDbi~PD Ató de Vico Silnilarmente, el titular de la episcDpaldelreinD;pamplDnés no sólo. prDcede del sDbe~anosinDquele,asisteperntanen~e~ente, aCDmp~nan o. DS . la CDrte real y participando. enlas declSlDnes gDbematlvas ..

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4. El soberano, ante la sociedad y la frontera El discurso avalador de la monarquía, sustentado en el designio divino sobre el buen rector de la sociedad cristiana, enlaza, desde Alfonso de Asturias, con la pretendida continuidad respecto de la legitimidad visigoda. También la monarquía pamplonesa acoge este referente, como refleja, antes de cerrar el siglo X, el códice Virgilano, donde la familia reinante se representa junto a los monarcas visigodos recordados por sulaborlegisladora;.TaíltO este· códice como el Rotense pretenden emparentar la nueva dinastía Jimena,~que.elfef90Sehaalcanzado el poder en Pamplona, con'!a mo' narquía asturiana,justificando asílarelación con el origen godo. La Iglesia se encarga de recordar. las bases. ideológicas en todas las expresiones y ceremonias bélicas,:judi. -_,__ ....cia1es,.litúrgicas;.p.mtoc<:>lariasO'd!l cualquier otro tipo en el ejercicio del poder. La es. tabilidaddelaihstitticlóhllfonárquica'sebeneficia de la aceptación iIeJl'C~ii%~f1iIe1:e~--= _____i1llari.oi,f<:>!l.!r,llponiendo:asÜa,continuidad dinástica a las tendenCii¡a~~s;:.~~~:~~~;~J electivas, tendencia que se puede'interprétarcuándo se aceptala SI nor;como sucede en PamplonaconGarcía Sánchez, no sin vacilaciones prolongadas entre925y933; Desde esta posicióñ;lá preeminenCia del soberano se mantiene ante· los velctores,:::; emergentes si se retienen loúns.trumentos institucionales de control sobre el patrimonioyel,erarioepúblico"cElkun&Qn¡"xt(t.d<:>J,llinado por la dinámica de . . ciónyprivatización de bienes por parte de una nobleza que está cimentando sus bases; la preeminencia sólo se podrá proc1iuhar y esgrimir con éxito si la monarquía detenta un mayor volumen deriqueza;,AsíJo consigue el monarca pamplonés, que con su patrimonio se erige en la pihicipalforlúna del reino, aún incrementada con la actuación en la frontera. Si a ello se une, como también sucede en Pamplona, la'proyecciónpopular, actuando como garante de la justicia, y el prestigio derivado de las campañas armadas, a modo de protector delreino y de su población, ya se ha garantizado la trayectoria ascendente del poderregio, que aún podrá arroparse en cOI"si,del:acioDles.co:molel " ser'distinguidocomo'optimdmperator-queya esgrime Sancho Garcés.L ...~~~~;~tl~~.'~.~ . Esta preeminenciase poóeconstantemente a prueba ante los vectores el de la sociedad, empezandO' por-elpoder nobiliario; Por ello, la misma coronaprunp'Lo'.....: nesa dareiteradas muestrasde·tensiones; si bien de gravedad minimizada bilidad regia.' Así se muestra en la revuelta del 905, cuando el re:yf'ortún G,rrclés-•• (880-905)¡aún siendodestronado,..puedeacabar sus días placidamente en Leire. De tonos parecidos son lasdivérgeiiC¡i,¡;a raíz de la muerte del primer m(malfc¡l·d,~I()s·Jli~:: meno, Sancho GaréésT(905:925y, porque al pretender ser sucedido por su híj() Garclá Sánchez I (925-970);ménor de edad, surgen las tensiones entre el hermano del difunto; Jimenoy Toda; asumieridoel primero una titulación regia finalrnellte·':. superada en el931;cuando la segunda asume las riendas del gobierno en nombre hijo. . ......

III

La posición estratégica de Pamplona, muy favorable para el comercio al'Andalus y el interior europeo, contribuye al enriquecimiento deIreino;'Con 'U,tu,"" más atractivo de lafrontera,:en.estos momentos, es su papel en la cimentación patrimonios. Sucede entodos!()sreinos. Por ello, la lnonalrqulíaLeone,salpreterrde:fun'; damentar suspropiasbáses,aJentrar.en el siglo x, mediante la integración de ""'p"" cedentes ocupaciones espontáneas e incluso con la meridionalización deJ.teino

ladar la capital a León, según efectúa García I (910-914), quien continúa la labor de su padre al dar cobertura política y militar a las colonizaciones tanto en la zona occidental de Tuy como en lacentral-de Astorga y León o la oriental de Amaya y Castrosiero. La nobleza sigue unas vías parecidas, con lo que incrementa su capacidad socieconómica y una consolidación de los propios patrimonios que contribuye a las singularizaciones territoriales y, por tanto, a una creciente incapacidad de gestión conjunta del reino. Así se evidencia ante las dificultades del rey García I para reducir a sus hermanos Pruela y Ordoño en Asturias y Galicia respectivamente, situación que su pronta muerte resuelve a favor"de'0rdoño 11 (914-924). Éste busca igualmente incrementar sus bases en la frontera;forrientandolas poblaciones nuevas, renovando el soporte de la Iglesia con los nuevos cenobios y promoviendo expediciones depredatorias. Todo ello no es suficiente. para consolidar la institución monárquica, como demuestra su muerte, que vuelve:a·situar--el-epicentroen la confrontación nobiliaria y en la consiguiente fragmentación territorial del re;ino, mantenidas bajo el hermano del difunto, Fruela JI (924-9-2$.),-en ITeiltad o -8 Sus sobrinos, yu bajQ___ ulJ._º ___cl~ ___~~tº~,,, Alfonso IV (925-930). Éste, ayudado por los pamploneses, sólo recupera Galicia con el óbito de su hermano Sancho en e1929 y; tras abdicar en el 930 a favor de su hermano Ramiro II (930-950), no deja detorriarpártido'enlas tensiones nobiliarias, por lo que su sucesor le manda prender y cegar. La situación concitaproblemas.dediversa índole, tanto institucionales -las vías de consolidación dela primo'genitura en la sucesión monárquica- como socioeconómicos -la difícil·árticulaciónsocialyeconómica del conjunto del reino, favorecedora de fragmentaciones regionales-, planteamiento que se alía con la grave dinámica de patrimonializacióny privatización baronial, siendo el conjunto afectado, en definitiva, por las transformaciones sociales propiciadas por la misma frontera. En este contexto, más que un antagonismo entre la monarquía y la nobleza -conceptualmente difícil porque ambos proceden del mismo ámbito social-, las contundentes tensiones mutuas reflejan la búsqueda de un nuevo modelo de estructuración, donde las elevadas cotas de patrimonialización alcanzadas por los barones se reflejen en un sistema de gobierno que ya no p)iededepender sólo de la teórica superioridad de la potestad regia. Ésta misma, encrunada en el monarca, va avalando la pujanza aristocrática al no poder evitar desgajarse cada vez que el soberano emite las autorizaciones y donaciones de propiedades e inmunidades. . Así lo reflejan las tensiones estalladas a mediados del siglo x, prolongadas de di,stinto modo, hasta elprimertercio del siglo Xl. Se mantiene, a lo largo de este tiempo, de León fragmentado, donde las energías colectivas hacia la frontera dismia causa de las tensiones internas, que no son otra cosa que el posicionamiento ne.unrlS nobles consolidados territorialmente que se han arrogado amplias capacida'.delS3Iuu;nc,m'iS de gestión interna y de proyección exterior. Bajo estas características s,e¡>rollongael enquistamiento de las animadversiones entre los nobles gallegos por un y, por el otro, los corides' de Saldaña y de Castilla, disputándose abiertamente el 'co:ntr,)1 de la corona realmediante la deposición y substitución del monarca, requirienpara ello soporte exterior, lo que practicamente convierte a pamploneses y musulen árbitroso·en.provocadoresdeIatensión por su abierta ingerencia. El reinado 1~1~~!~:~~III (951-956) es un hervidero de revueltas nobiliarias, de alianzas con los nt y de ingerencias pamplonesas a favor de su hermano y oponente Sancho.

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Muerto Ordoño, el apoyo exterior coloca a Sancho 1 (956-966) en el trono, sin poder evitar ser depuesto por nobles castellanos y leoneses y substituído por Ordoño IV (958-959), quien a su vez es depuesto por tropas pamplonesas y musulmanas para reponer a Sancho 1. La muerte de éste, quizás e~venenado, en la campaña contra los nobles gallegos; lleva al trono a un menor, RamIrO III (966-984), muestra no de la consolidación de la institución sino, al contrario, de la ingerencia pamplonesa. Por su parte, el sector nobiliario gallego requiere el soporte musulmán para ~~ntraponer y elev~ al trono a.VernlUdoII(984'999);·En estos'momentos,Ja inestabilIdad dentro del remo leonés llega a sus cotas más ekvadasy:de nuevo la minoría de edad servirá para utilizar la potestad regia al servicio de. una de las facciones, como sucede en el 999 al ser coronado el menor AlfonsoV; hijo de VernlUdo n, tutelado por el gallego Menendo ···· __·_··--Ooniátez:-conlaanimadversióndeI-castellano..S.mi,,-l1º(}arcía,.oposición que dará lu.. gar aimportantes revueltas como la de 1014.~ -'--"---~.. .' . . . . . . La gei:terhlizádapatrimbniálizaci6n<i_,,1().S. 1J!"1l~~il1i~ialll1¡'llte pÚblicos protagonizadapor los condes leoneses se complementa en Castilla con la absorCión de los condados deBurgos,Álava, Lara y Cerezo, según acepta Ramiro n a favor de Femán González..Ésteparticipa plenamente en la convulsa situación del reino y deja el condado en herencia a su hijo García Femández (970-995), quien hará gala de una plena il1.d.ependencia. El conde García.tampién es sucedido por su ,hi~o, Sancho García (995:1017); que álpactarconSancho-IIIelMayor, en 1016, los limites entre el condado de Castilla y el reino pamplonés. evidencia tanto el ejercicio de una plena soberanía como su reconocimiento desde el exterior. Precisamente, a su muerte, será sucedido poi"el'pníriogénitomenor:deedad;-GarcíaG1017.• 1029). . ,·':· ..En··contraposición.conJas tendencias disgregadoras en el remo leollés, Andalus va avanzando hacia su solidificación interior a partir de los esfuerzos mverttdos, desde el 912, por Abderramán III, explícitamente culminados coll la erec~ión del califato en el 929. Alcanzar la cohesión exige suturar sus fracturas étnicas y tribales y conyertir en servidores del poder cenfrallos hastailbora disgregadores linajes de fron, tera. La eYolución en el control de la capital delafronterasuperior, Zaragoza, da namuestra de ello, con la definitiYa substitución de los Banu Qasi por los tuyibíes, .. les a.Córdoba. Ante este hecho, Pamplona acentúa el acercamiento diplomático cOn el ' reino leonés. Elresultadomás palpable es la campaña militar coordinada entre U"'~'~ . 1 de León y Sancho 1 Garcés de Pamplona en el914, prolongada en lo~ años siguiente,s:. y.detenida conla contundentevictoriaandalusí en eLyalle de ValdeJunquera y en castillo de Muez, en el 920. Las posteriores actuaciohes, también conjuntas, sobre jera y Viguera provocan una nueva respuesta islámica, con el asalto de Pamplona 924,·Elcontrol central sobre los linajes de frontera se evidenCIa en el 937, cuando, vando el ejército cordobés a Zaragoza, se aborta la alianza que Ordoño n pre,terlde es. tablecercon zaragozanos y pamploneses y se impone tributación a éstos. todo, dificultades de la cohesióh andalusí provocan el fracaso califal en Simancas y dega el 939 ante leoneses, castellanos y pampl~neses. Esto no ill1pi~e que e~ el conde Suñer de Barcelona reconozca diplomáticamente la supenondad y Virtual la-del'califato. Para todos; la preeminencia de al-Andalus está fuera de dudas, cientemente reflejada: en lácombinación desaifas, tratados diplomáticos y capacidad de ingerencia. La'situación es la descrita en el 971 por el po.eta que, llegadaa Córdoba de una delegación de los condados del nordeste pemnsular (

al'

ya», por su origen franco), se dirige al califa con estos expresivos términos: «Ifranya y su gobernante te tienden la mano I y si no te la tendieran, vendrían a ti maniatados». En estas circunstancias, se va estrechandola relación entre los reinos de Pamplona y ~e León, con un claro papel ingerente del primero en el segundo, poniendo y d~po.n~en~o reyes o apuntalándolos mediante matrimonios con princesas navarras. Slgmflcatlvament:, durante el siglo x buscan esposa en la casa real pamplonesa Alfonso IlI, Ordono n, Fmela n, Alfonso IV y Ramiro n. Las actuaciones militares también prefieren la coordinación septentrional, como sucede en el 963, al ponerse de • los reyes de León ~ de Pamplona y los condes de Castilla y de Barcelona para cc-!lta<:arlasfronteras andal.usles, tentativa coronadaconelfracaso por el empuje del caal-Hakam n, que retiene Gormaz. Ante esta misma posición vuelve a fracasar la ::c.l~al:·ici(ín l~onesa-pamplonesa en el 975 y, de nuevo, en el 981, cuando Almanzor hace :::g,em,)ler S l m a n c a s . . .... _ .....__"-__...... No obstante, la nobleza y la casa real de Pamplona apuestan decididamente por la su.expansión.en..la..tellILllJl.gf!!'ense. Sjmcho .. Garcés n Abarca 'v-'~~'+J erige Náje.ra en verdadera capital del reino, del mismo modo que, por dispo:siciión testamentana de su padre García Sánchez 1, su hermano Ramiro se sitúa en :lgll~r., bajo su soberanía pero con la consideración real. Recalcando esta imbricaregia, también serán «regulas» quienes rijan el otro territorio singularizado: Ara. la preeminencia pamplonesa.so.p,~.elcondado aragonés se remediados del Siglo IX, en tanto que ya en el 848 consta el rey pamplonés ejeremiojm,tic,ia en Aragón, situación acentuada posteriormente y culminada con la entre la condesa Andregoto Galíndez y García Sánchez I de Pamplona, en el 948, ue:apo,nala corona condal a la casa real. La percepción física y la gestión administrara ('e "mlgc,nmantiene su singularidad bajo el gobierno de un destacado miembro de c.:~·"·'CW, aunque sea menor: el futuro Sancho Garcés II Abarca (948-970), el futuro Sánchez n (970-995) y Gonzalo (995-999). entidades condales más orientales, en cambio, avanzan hacia su propia coheéiiautó~Lonla dentro de la generalizada disgregaeióncarolingia. La crisis tolosana desde 872, una completa gestión autónóma én los condados de Ribagorza y situación a la que en. el r~sto de ~os .condados se llega en el 877, compatible hasta el fi~~l de la dinaslia carolingia en el 987, se soliciten diplomas regios, [es.tarnellte reCibidos hasta el 986, y se mantengan las visitas condales de acataa la corte del rey franco hasta la protagonizada en el 952 por el conde de Cerdaj¡YÍne'ulaLcilin formal con la dinastía carolingia provoca circunloquios en la data:<ic)cum¡mt,d cuando se producen usurpaciones regias, como sucede con Eudes y con Raúl (923-936). En realidad, los documentos se fecharán según los francos hasta el siglo XII, práctica a la vez rutinaria y encubridora que se reno como soberanos propios sino con un genérico francorum rege. al morir Wifredo el Velloso en el 897, sus hijos se reparten )nd:ad()s (Barcelon~ Gerona, Osona, BesalÚ, Urgel, Cerdaña) sin esperar ningún ld.C).sllperio.,r, del rntSmo modo que en otros casos los hijos mantienen conjuntaherenCia condal paterna, como demuestran, en el siglo x, Gausberto y Bencio g~e'llónyAlnpll1fi'lS, IsamyLlop en.P.allars, BorrelUlyMiró en Barcelona o SuI en Cerdaña, práctica que también permite, antes de cerrar el siglo, !!,ceJI hilO al condado donde hade suceder al padre, como hace BorrelllI de Bar-

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celona y Urgel, que asocia en el gobierno a su hijo Ramo~. Borrell en el primero y a su otro hijo Ermengol en el segundo, para que asU muerte nJan separadamente e~t~s demarcaciones. Remarcando su plena soberanía, los condes expresan haber reclbl~o el condado de Dios -gratia Dei comes-, en plena equiparaci6n c~n los ~eyes, al tIempo que añaden tratamientos hiperbólicos, empezando por la c?nslderacl6n marques~ con que se ornan los condes de Barcelona, Urgel y Pallar~ S?buá, y hablan de sus enlidadesen sentido posesivo: in comitato nostro. La convlccI6n de ser re~~ptores .de la plena dlpacidad' que-ljabía·caracterizado a los monarcas francos facilita la tltu!aci6n de príncipe, que ya oStenta el conde de Besalú en 1004 y pronto. retoma para SI el de Barcelona, al.igual queja .explícita definici6n formulada por el conde Rugo I?~ Ampurias'en1019:' potestatem quam reges ibi pridem habuerit, iste Rugo comes lbl .··habebae----'.-.- ......._ ..cc._ ...c _..._... .. . ..... _ .. , . . •. . . En .cada entidad condal,Iafunci6n rectora política y la capitalIdad sOélecon6~' .. caCContnlffiyen:a.cohesioJílU:ce.l:..ellPª,ciO.,superandolosterritoriosy.valles que constituyen sÍt base, raz6n porla que ahora, en el siglo x.' se . '.. . dadcondal.ysetoma..comoreferente en las ubicaCIOnes ydescnpclOnes ~ocument~1es.cEii.lamismadinámica;se estabilizán1as entidades condales: Amp~nas, Besalu, Rose1l6n, Cerdaña, Urgeí, Pallars --desdoblado en JussaySobidla·part1rde 1011-, Ribagorzay los tres centrales unidos bajo el m!smo titu~ar: Barce1?na: Gerona y Osona: Laaí:éplacióti°del·terminoo-condalpara deSIgnar entIdades. temto~ales coherent.es periniteaplicarel término a singularizaciones interiores (Peralada, Ripoll, Vallesplr) y sobre todo define los ámbitos de expansión cerdanos y osonenses como condados de Bérga:y:de:Manresa;:·.:···:-···················· . .... El.alejamiento.deja matriz franca provoca en los condes la necesIdad d~ remarcar tanto su legitimidad como su reconocim!e~to. El p~estigio de. la IgleSIa facIlita que para estos fines se enfoque al Papado, propIcIando aSI una relaCIón muy estrecha con Roma. Entre 951 y 1016 se suceden más de una docena de visitas condales ante el Pontífice romano. El contacto tiene efectos multiplicadores. Ante todo porque rel~, ciona loscon<les con IúenovaciÓll imperial que se está forjando entorno al.os otómdas"Ya'en el 970"elcondede.Barcelona se entrevista con Otón 1, trato continuado al entrar en el siglo XI, cuando Ermengol 1 de Urgel viaja a Roma y .se .entrevlsta tanto. con el papa Silvestrellcomo con el emperador ?tón 1Il. El man~m.mtento nes diplomáticas con a1-Andalus también contnbuye al reconoclmtent? de la. . níacóiJ.dal,de modo bien claro: mientras en el siglo IX el poder cordobes negocIa 10s.Soberanos carolingios, en elX no sólo las relaciones se establecen con los condles;; y sobre todo con el de Barcelona, sino que éste es tratado como señor dotado de soberanía............. . . . . . . . ' . Las aproximaciones entre las casas condales vecinaS -Rosellón ! A;~~;~~~~. Pallars .yRibagorza=destacan.en dos troncos, el generado entre Cerdana 7 . el surgido entre.Barcelona YUrgel, a veces claramente enfrentados, con epIsodios licos como en 957,979-981, pero en otras capaces de colaborar, como en la ción contra Tortosa en el 989. La evolución socioeconómica interna y las din~erlsic.ne! alcanzadás.enlaexpansiónfronteriza favorecen las casas condales de U~gel de celona momentaneamentefusionadas en la persona de BorréllIl altegrr dadés~ntreel948 ye1992:A pesar de que los condados mantienen una plena.irldepét denda, se van acercando, conscienteS de compartir unas mismas circunstánclas

dos los ámbitos, incluso muestran, en el siglo IX, nna clara tendencia isogámica y endogámica. No obstante, no existe ninguna prefiguración de lo que posteriormente será Cataluña, tal como se evidencia ante la falta de delimitación septentrional, donde las entidades condales se van sucediendo sin soluci6n de continuidad. Por ello, el conde Oli~a 1 de Cerdaña, proyecta sus pretensiones de dominio sobre el Rasés, y s610 se detiene ante la derrota militar infringida en el 981 por el conde de Carcassona-Rasés. Precisamente, el siglo XI remarca la orientación occitana. Los matrimo. nios condales acentúan ahora un sentido exogámico y hipergámico que facilita :.Ienlá·,ces con las casas reales leonesa y pamplonesa; perósobre todo con entidades no,,:]jiliarias occitanas. Similarmente, las relaciones culturales y religiosas también enlazan con el norte, contactando con santuarios y cenobios como Conques, le Puy, . Martirial ola Grassa. . ...

~:~:;';~:~~~,~~~:~~:i~~e:~~.~: al reconocimentoe:><terior-y.,.demodo destacado, los
bllne,ficios de

se minimizan:ante la dinámica de señorialización de la societerritoria1...de.los..dominios condales, el pf(ltagOIlisJffiO de las familias vicariales y vizcondales y de la jerarquía eclesiástica en [(),cu¡.ac:iónde la fronteraen el siglo x va minando el poder condal. A partir de la pedécada del siglo, el conde de Barcelona, precisamente, tiende más a ceder que derechos, reduciendo así la llamada terra camitale, terra beefii'iale, OfiSCuJ,cc'mitallis.JElconde no deja de preocuparse. ante la merma de sus docapacidades. Significativamente, acentúa su participación en pleitos para rel¡¡¡j[atdeltec.lros en aprisiones sobre la frontera barcelonesa y manresana, mediante lleJgaclos ad causas fiscales requirendas. ccl~st()s condados reciben el embite de la tardía penetraci6n húngara, definitivadetenida y desviada en la batalla de Baltarga, en el 942. Mientras, en las costas lanticlls disminuye el número de agresiones normandas, tan elevado en el siglo IX, reapareciendo ocasionalmente con agresiones importantes: la costa gallega y deCompostela se.ven gravemente afectadas en el 968, del mismo modo que 16 es atacada la villa de Tuy. . 'cell llJUU el conjunto peninsular, el escenario adquiere tonos más trágicos cuando Almanzor, y después su hijo Abd al-Malik, interpretan que la vía para alcanla,cotlesi¡6n social y militar de al-Andalus pasa por la reiteración de campañas úe';'C(lnúra los reinos y condados septentrionales, lo que convierte las agresiones ierirítaneIltes entre el 978 y 1008, afectando todas las capitales cristianas, con la ,en';IOI~,a.e obtener. botín y esclavos e intimidar la expansión repobladora sobre cVlller~.. JreIO incluso en estos momentos la concordancia diplomática se mantiene nOf de los intereses de las respectivas facciones. Vermudo II se apoya en Almanzor ¡':c'lns;eguir y afianzar su ascenso al trono. Similarmente, en las saifas anuales se aerlSllmlrr. esfuerzos mútuos: en la expedición del 988 contra León, el caudillo ~N~~:;a~,s~~u lado con nobles del reino asaltado, como el conde de Saldaña y Gonz; de Luna. ha doculnelata,ciónque se. refiere al asalto de Barcelona del 6 de julio del 985 ,:«e:ldIaClUe Barcelona murió» (<<quando Barchinona intereriit»), la imagen de lutivo!;p2I1ti,eÍ1clo(le~;antiaJgode Compostela haciaal-Andalus, ellO de agosto de campanas de la catedral a cuestas o la reiterada destrucción de la ciudad . retratan el innegable efectointimidador de las campa-

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ñas amirís. Pero aunque éstas frenan momentáneamente la dinámica repobladora, no la~detienen" prosiguiendo la transformación de la frontera, com~ no podía ser de otro modo dada su profunda imbricación socioeconómica. Las agresIOnes tampoco conSIguenla anbeladacohesión interna de AI-Andalus e incluso co.ntribuyen a acent~ar sus desequilibrios, por el acusado peso militar, precipita~do la qUIebra y ~ptura étmca. El califato entra en una grave crisis disgregadora a partir de 1008. Inmediatamente, van a serios soberanos cristianos del norte quienes arbitren entre las facciones de un fragrtientadocA1~",ndalus;chasta e¡punto que en el1010sonlas~ tropas castellanas quienes sitúan"en:"eYcalifatoalcandidato bereber des¡lUésde,derrotaral pretendiente eslavo apoyiiaoporbárce!oneses, urgelenses y besaluneses,edesplazados a Córdoba tras pactaf'SU élévadosalario. ~,'~ ~~ "~~ ___ ~~ "'~':""ladebilidad de~~al,Andalus se contrapone con una nueva pujanza septentrional, que,sóloepuede proéedetde,una renovadam()Ítarqu~a~,!~_e:s~paaprovechar la dinámica , ~~~~~~ ~~, ,,__ -,ql1e:.~sracácefcahdóel(js:distintos territorios.~c;;:;:;;;,:;;~ ",

p~ll ~ Cuha y obispo de Vic, lo muestran preocupado por las prácticas y ia moralidad
cnstlana, mchnado a favorecer con sus donaciones el monasterio cluniancense a cambio de susorationes et sufragios. Como sus antecesores y el resto de la aristocracia impulsa unos cenobios de destacada posición por sus actividades agrícolas y ganade: ras y por su incidencia social, como es claro con San Juan de la Peña en Aragón Leire en Navarra, San Mill~ de la Cogolla en la terra nagerense y otros muchos com~ Oña, Irache o Albelda. Él ffilsmo restaura Obarra y Alaón en Ribagorza y combate las retia las alteraciones normativas y litúrgicas derivadas de su pretensión de bene,=¡iliC~ "ti'ni'z,.''¡~,'Ila vida monástica, como impone en 1 028eo San Juan de la Peña o en 1030 Yuso. De hecho, la actuación de Sancho el Mayor contribuye poderosamente a la . expansión de la regla benedictina en la Península ibérica. En esta misma líentre Leire y la pamplonesa y San Millán y San m"nlll respecto a la nagerense.

Los contactos de Sancho III con el abad Odilón de Cluny o con Oliva abad de Ri-

s,:, 'Elvértice coilll1n: Sancho el Mayor "
~'pllriciawiño;Poeos;pel"S6hajes en toda la histQi'iM~J~g~tilIT~¡\Ilª.ibéric.a. Unanimidad respecto asu posición capital. y discrepancia en su sentido y on.entac~ón. Se trata de una discrepancia permanente que ha ido adap~dose a las'polé~l1cas hIst?nográÍ1ca~: iII\Qerial:QlIntiimperial, europeizador o españohzador, oportum~ta agresIvo o e~uám­
;';c;Sancho~GarcésIIleIMayor (1005-1035) concita una unanimidad y una discre-

m",esta<listay un largo etcétera de antónim6¡rh:astli:lasmáSTeclente~ formu.laclOnes, que:debaten catalogarlo como el iniciador deuU-nüevo modelo social medl~t~ una revoUki6n silenciosa 0, por el contrario, como el último representante de un vIeJo orden que morirá con él,es decir, si él es el primer monarca feudal o el último gr~n r~y pniféUdákDebidamenteContextualizada, lafuncióndeSancho el Mayor en la hIstona . ~, se cI¡iñfici¡;-potqne;~alfin y al cabo, culmina;da:vezcomo,frutoy exponente, el recorrld()eféctUaddenel precedente siglo Xi dondelaposiciónestable Y preeminente de la 1ll0lÍarquíiípaffiplonesa es auxiliada por unaace~ada-p6lítica .de p~ctos , "'. fés;üuiiJáyórablesitnación estratégica yunapartlCularevoluclón dIsgregadora en los domínios vecinos,ya sean cristianos o musulhiáhes~Tódoéll() confluye tanto en la cons()lidación-interna¡'sustentada en el patrimonioregiQ,lalegitimación ideológica; el~¡¡¡I¡bri()territoria1, como en la proyecCión-exterior;-bienpalpable. en la ingerelÍeiaeuéfi:eiuo leooés,d()nde personajes como Alfonso IV, Raffilro 1 o SrulchoI n() habrían' sido reyes sin contar con el beneplácito.pamplonés. ~ ~ También éontinúa y culmina sus pasosprecédéntes la Iglesia, por su pn,enrinl~ri ¿¡asocial, por su discurso legitimador de laéorona real ypor aceptar la in~:en,nc:iadl ésta;-EITla-córte--de Sancho III participan lo¡;:¡fes:bbispos_del reino -Pamplona, gón y Nájera- a los que se suman los castellanos cuando, a fines de la segunda dadélsigló XI, eFmonarcaasU111e la dirección de Castilla. Demodo aún más dente;:aEv:incuJarpolíticamente el condadodeRioagorza,en 1017, la sede de nácida c()Ii el apoyo condal en la centuria anterior, rompe su vinculación c~n el pado,deeUrgety,con -la sede metropolitana narbonense; La nueva onentaclón bierireflejildacüándo el obispo rotenseArnulfoes consagrado, en 1026, en Bu,rde:o;

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las casas reales y condales. Sancho III de Pamplona está estrechamente emparentado con los reyes de Le6n pero también con los condes de Castilla, hasta el punto de ser yerno del titular del condado hasta 1017 Y cuñado a partir de entonces. El entramado se proyecta igualmente hacia el este: el mismo Sancho III es cuñado del conde de Barcelona desde 10 16 Y sobrinopolítico de la condesa de Ribagorza. Signo de las estrategias de la época, la mirada hacia el norte ofrece una visi6n similar: al otro lado del Pirineo,:el condeSancho Guillermo V de Gascuña está casado con una tía"abuela de San. clioljarcía m. .Relacionados de este modo, los distintos territorios van buscando su propia esta15ilidad arrimándose al puntal más s6lido, que es el detentado por Sancho Ill. Así, éste contribuye a consolidar la independencia castellana aLpactar las fronteras mutuas directamentlf.CDm;lrSUegro;eb..l016,porelextremo~0.cg!ge)1tal;.el mismo conde Sancho Garcíahabíaampliado los límites entre el Pisuergá y eLCeaaprovechandó la minoría ...' ...--':"=dé'A:llóiiSó'\'.."Pfeeisamente;::éSte.quiere.cQrr"girla"situaci6n.al.invertirse los términos y:ser, a partir de 1017, Castilla la regida por un menor:Garcíasalichez:-Knteesta si' tuaci6n; el consejo de regencia reclama la intervenci6n de SanchoIll, quien a partir de entoncesregirálos.destinos del condado; que queda definitivamente incorporado a sus dominios tras el asesinato del conde en 1029. Coherentemente; el teySancho adquiere p:osesiones:enGastilla,y beneficia y da. acceso a su corte a los barones y obispos caste-

~

.-~;.~~~:~~:~:o;;!~~~:~;~~~.;~;:~~;~~~~ r~fleJ3 unad~·las-titulacionesutilizadas pora . . apesar e estar umdo el Mayor: «rextenens corn~ ragone et Pampilona et in Sobrarbi et
l~
In

Ribagorza, asistiendo a la condesa Ma or Por de . pro~to, afianza los domi'}io meridionales, reforzando la frontera y expuis ~d I 1025 la condesa lega testamentariamentea I o ~s ;:usu manes del valle del Esera. En mente se impone sobre los señoríos se te :n al o al rey pamplo~és, que inmediataSancho lIIpara contentar su ro ianobf en ~na.es. El condado nbagorzano sirve a gurando así la dinámica con;oli~ada a I~~~p~~~"fal receptora de las tenenci~s, inaunobleza aragonesa sobre el espacio ribag g E a ce?tun~, con I~ proyeccl6n de la quejas dequienes alegan dominios ante .orzano. st~ sltuacl6n motIva la~ inmediatas ula ante el mism:o.Sancho lIJ' nore~, como el monasteno de Obarra MalikenellO06:.La.cons"~~;C~~dOlOteSlOnes ?revlasala·incursi6n de Abd-al(Boltaña) y el siguiente cur~~ d~~"~~nc: p~r:ft~nsi6n~o~reel te~ritorio Boletanum o Sobrarbe, quedesdee.ste. momento conservará su ;invgue\a';¡deard n.acllmednto políti~o de

°rm

.llanos:·· .•.•• .. .. .. . . . . . . . . . .

... .... . .. . . . .

El conflicto por la regi6n entre el Cea y elPisuerga, señoreada en la práctica por 10s.BanuG6mez de Carri6n y los Ansúrez de Monz6n, da pie a la penetraci6n del ejército pamplónés en el reino:ieonés;·Elsentido y laorientaci6nde la actuaci6n de Sancho.IU'enestepaís ha sido uno delos aspectos que más ha tardado en dilucidar la historiografía. Alfonso V había conseguido un entendimiento con la nobleza, al aceptar muchas de sus pretensiones aut6nomas, pudiendo así considerar aparentemente pacic ficado el reino de Le6n desde 1020. Pero la coronaci6n de Vermudo III (1027-1037), con.once.añosde edad,aviva una elevada tensión contra el soberano: la nobleza galle" gaestá totalmente revuelta, los bienes del rey son explícitamente·atacados, como hace Sisnando Galiáriz con e¡vino destinado a la casa real, algunos obispos se posicionan contra.elmonarca, como los de Lugo y Santiago, e incluso desde el condado de Monz6n, Fernando Gutiérrez llega a discutir la Corona al soberano; En este contexto, la re" gencia del menor, invocando los lazos familiares existentes, solicita el apoyo de San" . choIlldePamplona..Éste.no.desaprovechala oportunidad para.implantar su voluntad sobreeJ.reinodeLe6n.ba.presencia pamplonesa en Zamora yen· Astorga y; todo; la coincidenciadocnmental entre 1029 Y 1035 de las actuaciones de los dos re' yes.en.eHerritorioleonés,.están reflejando la preeminencia de Sancho III que, enia práctica, está«regnante in Nagera et in Castella et in Legione». Vermudo pf()piamen; ui te.se.centraen-el controlde.Asturiasy Galicia, pero incluso en esta regi6n re(1 ,ere de laintervenci6nde tropas pamplonesas, como se efectúa en 1032. De este que combatirlo, Sancho III aprovecha la debilidad de Vermudo III para cOl~tf()lar' Le.6n bajo la apariencia de apuntalar aun rey a quien, al mismo tiempo, prepara dil)lom¿iti~ c.amenteuna.sucesi6n;..a través deJa boda del secundogénito navarro con la hel:Jmma del leonés; que en la práctica facilitará la oclusi6n del reino; •.... En 1017, coincidiendo con el inicio de la actuación en Castilla, la mllen:e d.el(:ob. de Guillermo IsáñezdeRibagorzaincita la inmediataintervenci6n de Sancho

Desde 1018 los documentos ribago l· .. varro, abandóñalido asíládataci6n fra rzanos. s~ sue enfechar por el reinado del nagiódeSanchó explica que ocasionalm~~iro~!a : los c?ndados ~rientales. El prestis para fechar doéum:entos en el vecino con;:d: anos vernte su remado también sirva pamplonés·no·intervieneen nin uno de los s de Pall~s. No obstante, el.monarca aunquésabeaprovechála mino~a de B condRadossltuados al·este de Rlbagorza, . erenguer amon 1 de Barcelona (1017-1035) . ..' , . ' el pacto de 1016 Yae . l· n su mayona de edad, el conde barcelonés se siente honrado por partic· ..•. testimonio documental a concesiones r~~~se~:ec~g;7r~a:Ó3a;,~o~a,;onde ofrece contribuye a Ia propaganda del soberanor proclamando . P e esta postu. .ra condal, la escribanía . . .
. _

et m Alava».

c"''''~'.
.

, . .. desde Zamora hasta Barcelona; d . La relacl6n familiar es tamb· ' 1 donde el duque a los predecesores de Sancho IlI, acepta la superioridad el casa Cil)e,.,dneICé"ste, partiCipa en su corte, le facilita el acceso al vizcondado de Lab y en su pugna contra los señores de T I L ~our y redirecta, en 1032, incita al entorno de

enGascuñ~,

Jun~o.

:: ;uprarbi et in Astorica.imperante Dei gratia». A pesar de . 'lar,..<:p! pamplonés no entr r I u aClOnes slml!erldllfante d a en Iza por a dificil sucesi6n de Sancho V dond .

G~:;::i:~ :::e~~~~~~t:~~~;:e1~';: J:

s::C~oP~~:~e~~!:~:~~~~:ar;~::;oi~~~:ciO~atro~a~~~o :I~:::n~~~~~¡ue s~n de~cenlarei~~;:c~~~~:~flllUs.'n Leg~on.e

R~~~~:~ ~t~~

h~~JadUqU~~~~~~~:a~:;,o:~::ea~:a::~r;ee~:~~sg~i~~ i~~:7::::~t~~E~~~

E.I"a rno,lenlciéinconqUlen compartirá idéntica suerte desde 1058 el destacado frutoldel realismo

:f!rancia;Rob"rtc.n.;CC'isl~o(:ir,die.etond(o)"'Cc()o~nla receptibilidad' podos Guillermo V y el rey el duque de Aquitania modelos culturales y

~~~i,~:sd~r~::;~~n~~ ~:~onas, ~olítico, no con:tra.tep~a5 regionales y entra en contacto con n:::~~~~a~~~~~:~~~~aP:!~~~~t~~i~~ del poder y de la espiritualidad. El encuentro de Saint Jean d' Angel Sancho V b d en 1020 que en-lOlO,·lereúnecon el dUq%~ ~~

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

REPOBLACIÓN Y PREFEUDALISMO

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sociales que se están gestando en el entorno francés, bien interrelacionados, como .son el impulso cluniacense, el desarrollo de los vínculos entorno a la emergente feudahdad y un modelo de realeza más elaborado y de mayores contenidos ideológicos. En realidad, Sancho el Mayor perfila sus relaciones exteriores bajo unas fórmulas que anuncian el vasallaje feudal, como se evidencia con el conde de Barcelona, el duque de Gascuña e incluso el conde de Castilla y el rey de León. Int:riorm~nte ~as relaciones con los barones, sin ser tan rupturistas como a veces ha creldo la hlstonografía, avanzan hacialavinculación feudal a partir de las tenencias.,EnlamismaJínea, los documentos que preveensu sucesión también delatan una concepciónfeudal de las relaciones.En defmitiva, el reinado de Sancho Garcés III, precisamente recordado desde inicios del sigloXncomo el Mayor; a modo de inicio de un punto de partida en la di--_..,.......... . ·ííastía;.culmina:una~é¡m¡;~y¡--eoll-eno,·anuncia un nuev().petioc1<:>:c-'-.,~ .._.

6. En el adviento de la Cendalidad
. Lafeudalización.deJasociedadnosurgesorpresivamente.sino que requiere un proceso largo con dos extremos cronológicos imprescindibles: unopost~rior¡de aclimataciónsocial'y:política"y,otro antenor, que va conduclendoal feudalIsmo a través del proceso Vivido'eí{SI'síglox-e inicios del ~I. Adaptado alas ~istiíit¡isrealid~des territoriales,el recolTidocoincide con una erosIón del poder púbhco que beneficIa a una emergente aristocracia, baronial y eclesiástica Las sucesivas concesiones y acepta~ cionesdeinmunidálLjurisdiccionaly exactivavan convirtiendo las iniciales delegaeiones públicas·endominios privados hereditarios. La evolución, durante este periodo, de los condados y mandaciones en el reino leonés es el ejemplo más palpable. Así se erigen linajes concretos que han patrimonializado sus demarcaciones y crean sus propias bases identificadas con una señorialización d~ la soci,,?ad: como explícItamente denota.ladocwnentación de los condados de ongencarolinglo.Deestemodo¡ el proceso social arrastrauna mutación política, ya sea con naturalidad o con.tensiones notorias que tratandeJorzarunaadaptación de la potestad pública al nuevo planteamiento, como sepercibe.en los términos con que Alfonso V plantea el fuero de León en 1017 y la curia extraordinaria de 1020. ' .. El nuevo orden se sustenta en los acuerdos establecidos, en cada caso, entre dos particulares entorno aJá mutua fidelidad, las obligaciones respectiv~sy la vinculac~ón correspondieuté.. ELvigordeestos pactos deriva no de un ordenanuento ge:nel'alsino deL acuerdo privado mutuamente convenido, explícitamente recogido como co,~ve:' nientiaen ladocumentaciónde.los condados orientales donde estos convenios ya tablecen, en la. tercera década del siglo XI, los términos conque vehiculan su relaCl.OIl. los condes ErmengoHJde.Urgely,Berenguer Ramon 1 de Barcelona. . Lajerarquizaciónde vinculaciones de fidelidad y ayuda articuladas.de.este permite tanto organizar la escala de poder en la propia sociedad como las reJaC'lOIl.~' con el entorno. Se evidencia en el equilibrio con que Sancho III de Pamplona articula su preeminenciaenelcOIiciertointemacional. Intemamente,~len~amlaad~0~"8:~:rl~~~~:~i~ des irá contribuyendo a. reconstruir la autoridad de formaplramldal,: primacia del.podersoberano mediante el encaje de acuerdos vinculantes de privado. Esta concatenación de convenios mutuoS exige establecer unos sel'Vi"ios~

contrib~ciones de~ vasal.lo ~ una~ contrapartidas del soberano, que dispone para ello de I?s bl~nes públicos, slgmÍlcatlvamente mencionados como fisco comitale en el espacIO onen~. Se formula así un~ relectura del bien público puesto a disposición del vas~llo, faclhtada por ellDlsmo sistema señorial con que se ha ocupado la frontera en el Siglo x, a través del tratamiento ofrecido a los castillos termenados en los condados orientales y a las tenencias pamplonesas y aragonesas. . . La visión del espacio muta claramente, con la gran precisión derivada de un sistema c.ompletamente cuarteado y estructurado mediante distritos castrales o por unos térrrunos detallados entorno a las ciudades y villas surgidas en el espacio extraído de la fr?ntera. Sei.nvoca·la·atenciónal enemigo exterior pero, evidentemente, el planteamlent? constituye un reflejo de la ordenación social, porque la pormenorización del e~paclO conlle~a elcontr~lde sus habitantes. La señorialización implica la acaparaclón de la propledad,-eertlflcadapor el sistema de ocupadóiÜleJierras baldías en la frontera y por las concesiones arrancadas al poder público'en elinterlor. Corolaria. n . . p. '. .' ." de' nuevos vínculos con los campesinos encargados de su prodUCCión. Ahora se puede hablar, por tanto, de los «homines'Je Ce/anova», reflejo de la vinculación de unos campesinos con el cenobio que señorea las
El sistemava i~corporando una creciente tensión, porqueelpoder efectivo deride unaacwnmaclón de.derechos y rentas, lo que remite a diversas vías de acaparapor parte de unos patrimonios a menudo dispersos. Para consegúirestos objeti"vo's;v dada-laquiebradel poder público, con facilidad se puede recurrir a la presión yi()le,nta, y~ sea sobre comunidades de aldea o sobre otros patrimonios, como sucede ~eterrrunadosposesores eclesiásticos, dotados de unamenor capacidad defensiva. reInO de León, en el mismo siglo x, da sobradas muestras en ambos sectores. la incapacidad de respuesta de la potestad pública unida al monarca, los me,crunismc,s con que el campesinado busca su seguridad también contribuyen al menospoder regio. Así sucede al depositar su protección en manos de la iniciativa pnvaclamediante acogerse a fórmulas como la incomuniatio gallega o la benefactoria que comportan la entrega por parte del campesinado de la mitad o i¡I:t()talliruld de la explotación a cambio de la protección ofrecida por el señor. La reitede este modelo de forma individual y colectiva acelera los cambios en el perfil y político deja. sociedad. Tanto ~as for~as de agresividad como los mecanismos de protección están depola VIOlenCia. elllIUlnos de una aristocracia de marcado carácter militar. Se facila "recíente estamentización de la sociedad y, con ello, un discurso justificativo !le-,asume la violencia como un ejercicio propio del estamento baronia!. La falta de ,ta ca:pac,id:ad agresiva en la Iglesia obliga al estamento eclesiástico en el mismo de deterioro del poder público, a defender sus bienes de la cddicia baronial la acentuación de su preeminencia ideológica en la sociedad. Decididamen.'"·5·~,."penetra·en la regulación de la violencia hasta el punto de decretar los biepersonas inmunes -paz de Dios- y el tiempo de la violencia -tregua de tal como definen, en los condados orientales, los sínodos de Toluges •....rlc.L./.)-Y.-ae'.\"Lq. .LUj.u.)•. ~;etratade la adaptacióndelos comportamientos ya ex:jlnentadc)s en el vecino reino francés, los mismos a los que están atentos los condes }ell·el-si¡¡lox se hacen eco de la reforma cluniacense y que también .atraerán la aten-

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IDSTORIADBBSPAÑA.ALTAEDADMBDIA

ción de Sancho III, quien comprende _la imbricación entre el modelo monástico de Cluny y el nuevo orden social vas~lá~~~-ancho III el Mayor y de Berenguer Ramon 1 Cuando en 1035los testamen ?s una fra mentación de sus dominios, están ti~uar desarrollando los nuevos planel Curvado cond_ucen, en la práctrca, a abriendo, en reah~ad, unas vías por la~ q:a:;~~ormaciones vividas en el siglo x e initeamientos. A part•r de este momento as . iales ue desarrocios del XI aceleran la generalización de _unos ~omport~nuentos soc q . ·llarán'unas fórmulascprópiasy una temunolog•aespec•fica. . CAPÍTULO 12

Bibliografía·--

LA.MULTIPLICACIÓN DE LOS REINOS (1035-1072)

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1 IX XII). Conquesta o repobla-

~es débbu1t~ d~ ;:~;:y•lt~:;~f¡~n~;~~~~~~;~~~":,:;;rí~~~Ba:~~
Iübífcla comienzo en al-Andalus lo que el gran historiador cordobés XIlbnl-Iayyan llamólafitna o crisis final. Como consecuencia de ese proceso i:~~s,c~:~p~,~~:~~~ políticoadministrativa, el Califato de Córdoba se desintegró a paruna serie de entidades locales independientes, taifas, tan débiles políticomo sorprendentes desde el punto de vista de su riqueza cultural, y entre las jercieron un cierto liderazgo las de Toledo, Zaragoza, Badajoz, Sevilla, Granada t_a~i~~~:E~l~pode¡jp que sobre las taifas ejercieron los reinos cristianos se manifestó ñ a través del cobro de parias, auténtica sangría para las haciendas taifacontrario, permitió a los reinos cristianos la acumulación de los prime'ca]~itatles y el fortalecimiento de su fachada militar. primer beneficiado con la decadencia y posterior desintegración de An<ialt1s fue Sancho Garcés III el Mayor (1004-1 035), rey de Pamplona, que abanSU·ifprojrécto'¡pol.íti<:o·enon:ilemente ambicioso, caracterizado por la apertura hacia y el intento de unidad peninsular, para lo que era necesario desplazar al reino
ii

''[~:~~,~~~;;ck~~~:~~~!:~~::~~~·q~~u~:e~h~;a~:b;!í~a-~j~ugado anteriormente. En efecto, Sancho conglomerado de territorios, desde So-

dominaba desde febrero de 1034. Algunos )úrneí¡tos particu1lru·es-y l.ainsc:ri¡lcicón de una moneda, tal vez acuñada en N ájera,

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258 parecen dar a entender que Sancho Ili pudo adoptar al fina~ de s~ reinado el título de imperator, !o que manifestarla la vinculación de esa preermnencJa al trono leonés, de acuerdo con la interpretación de Ramón Menéndez P1dal y ~e otros. autor~s: Pero no es seguro que pretendiera con tan vastos terrritorios constr.mr un. r~~no ~~f¡cado, cosa que sólo hubiera sido posible bajo el yugo de una férrea ImposiciOn rmlitar. Tra~ una breve andadura, tal proyecto hegemónico peninsular no tuvo en realidad conlln~a­ ción,_ Aplicando un criterio de claro realismo político, Sancho III, al que el abad Oliba llamara rex··ibericus hacia 1032, tuvo buen .cuidado en su testamento en respetar_ I.a personalidad política diferenciada de cada una d~ las entida,des territoriales que utilizando fórmulas diversas habían venido a caer baJO soberama navarra, por lo que d!Ssuerte de reparto entre sus hijos de todos los territorios sobre los que llegó a con la tradición jurídica pirenaiya fuera por matrimonio, herencia colateral o conquista, Sancho para aunCjue·sin desvincularlos totalmente del Así Ramiro r~cibió el viejo c~ndado de :Afagón ¡;ero acrecentado; Gonzalo recibió Sobrarbe y R1bagorza Y, por ultimo, Fernando, el condado de Castilla. ~-··.:.·En-realidad, Fernando no tnyoque esperar aninguna disposición testamentaria paraentrar'eif"poseslón·delcondado castelfan6; p_ues :ésf!fYa se hab!a producido · · 1029. En efecto, al· ser asesinado en León cuando 1ba a contraer matnmomo el conde de Castilla García Sánchez --el infant García de que nos hablan los rmnances-, el defuayode:l029;Sancho1II·tuvo que hacerse cargo del gobiern~ del co~dado castellano al-asumirlos dere.cho.s de su mujer, doña Mayor, hermana pnmogémtadel conde asesinado. Pero el monarca navarro no llegó a titularse conde de Castilla, sino que inmediatamente entregará el título condal a Fernando, hijo de su matrimonio con doña Mayor. En tres documentos; de los años 1030 y 1032, se de_si~na ya conde a Fernando, antes. de haber fallecido su padre. Es decir, Fernando recibió el condada<o;~d:e~~:~~i= por. derecho hereditario propio, sin. necesidad de ninguna disposición t< por parte de su padre, y, .comoJos condes anterimes, dep~ndería ~~salláticamente rey .de León. Es indudable que Castilla fue la pnme~a en~dad polit1ca en del espíritu renovadoryeuropeísta aportado por la dmastia navarra, Yla Idea~:;~~~: rio, tras su efímero paso por el reino pirenaico, vino a ser asumida por Fernando sus-sucesores,_ . .......... Afines de !032, Sancho IÍÍ:negoció el matrimonio de su hijo Fernando con cha, hermana del rey de León Bermudo Ili (1028-1037), la que anteriormente sido prometida deLinfant García. Este matrimonio e~a muy ventaj~so P:U:a Fe1mandc);: pues la novia llevaba como dote las tierras comprendidas entre los nos P1suerga ¡ que suponía una notable ampliación del condado por la frontera oest~. 0 Pocos años más tarde, en 1037, Bermudo III trató de recuperar las tlerras entre Pisuerga y el Cea, pero el4 de septiembre fue derrotado por Fernando en la Tamarón a 15 kilómetros al oeste de Burgos, muriendo el monarca leonés en po·de bat~lla; Su hermanaSancha era la hereder~ de! reino de León, do pudo entrar en posesión delmismo. El_ 22 de JU~IO d~ 1038, Ferna~do I cido y coronado como rey de León, asumiendo el titulo 1mpenal, segun nos int:orn1a.! Historia Silense, aunque no es seguro que se:produjera una solemne

HISTORIA DE ESPAi<A. ALTA EDAD MEDIA

ronac~ón qu~ acaso sólo se dió en la imaginación del cronista interesado en poteri6iar la legillmación del pod~r real. Se había consumado, de esta forma, la primera unión entr~ León YCaslllla. Ciertamente, unidos estaban ya antes, por cuanto el condado de

Caslllla ~ormaba parte del rein? de León. Lo que sucede a partir de este momento es que el remo de León,~ es una 1mpo~ante novedad que conviene destacar, pasa a formar parte de l~s posesiOnes patnmomales de Fernando I, es decir, de Castilla, ya transformada en ~emo: Dicho de ?tra forma, es como si León pasara a ser la parte y Castilla el to~o: La Situación de partlda explica el que no hubiera por parte leonesa una abierta oposición a tal fusión; que ~up~ne la creación de una monarquía unitaria, en la que lo . . . . cambiOcdmást!Co; Fernando I es el primer monarca de la Casa de .· Navarra, y el protagonismo que comienza a ejercer Castilla.·

~:·actuar con

Fernando !,,aunque fuera reconocido como. rey · · · · · · tuvo que energm frente·a algunos sectores nobiliarios. Las resistencias fueron espe•.ciahne:nte intensas en Galicia, El-malestar de la nobleza puede guardar relación con el iritento•del monarca de controlar más eficazmente los gobiernos territoriales evitando '.:.eLq¡Ie fueran hereditariosde forma automática. . Fernando a su h~rmano García la colaboración recibida en la batalla de Ta. · de Castilla, entre el Cantábrico Ebro. La nueva frontera entre los dos reinos iba desde la bahía de Santander hasta de Oca. Pero semejante reparto no fue asimilado por completo del lado caspues el condado, al ser el territorio patrimonial de Fernando I, debería ser transíntegramente a sucprimogénito de acuerdo con el derecho pirenaico. Por otra par. dio una extraordinaria importancia a las tierras castellanas y riomcorp?radas,q~eabrían nuevas posibilidades expansivas hacia el sur. Se explica supre~1ón del obispado de Valpuesta y la fundación de la iglesia de Santa Maria la de Nájera (10~2), asiento de una nueva sede episcopal, de la que dependerían las cast;ollanas 1~corpo~adas a Navarra en 1038. Con anterioridad, el expansionisGarcm se h~b1a mamfestado en la conquista de Calailorra (1045). enfrent~m1ento en~e los dos hermanos no tardaria en producirse, aunque no muy bien los motivos del mismo. Las hostilidades empezaron en 1053 y la final tuv? lugar en Atapuerca (1 de septiembre de 1054), donde perdió la vida En el rmsmo escenario de la lucha fue proclamado como sucesor su hijo SanN..iarc•es IV (1054-1076), que siguió dominandoA!ava, Vizcaya, Pancorbo y La hecho, hasta 1062, según reza en un documento de Leire Fernando I no se <<rey de toda Castilla>>. ' un punto de vista eclesiástico e institucional hay que recordar que Fernan. . tendentes a mejorar lavidareligiosaya fortalecer la orllZliCi(in eclesJástlca, lo que era positivo para el ejercicio del poder real. Conviene en este sentido, la reunión del concilio de Coyanza (Valencia de Don Juan)

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y políticos. Anticipándose ade laaires rereuniónextraordinaria los curia cuestione~ deorganizacióny disciplina

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IDSTORIA DEESPAfiA. ALTA EDAD MEDIA

. "lo de las iglesias. Pero también se decreeclesiásticas, y se reconociÓ el dere~o de as! firmó el fuero de Alfonso V' al tiempo taron leyes para lodo el reino ~e Le n y sec:asen ·ustamente a sus subordinados. que se ordenó a condes y mennos que go?e d me~te a lo largo de la línea del Duero Entretanto, entre 1040 Y1060, apr~x¡~ad ara de la que son buenos ejemplos Zase fue desarrolla~do una_vasta tarea .e~ ~n~z~no P;ñaranda de Duero, Aranda de Duemora, Toro, Portillo, Penafiel, 0 mme e z ' . . . _ d _ . do Fernandolimpulsó el avance reconquista_ ro, etc. ........ En sus últimos diez anos e rem~ 'tal-Lac~n uista de.Lamego se produjo en dor, especialme~te_por la fronte~a occ!de~o . ue se alplió notablemente el territ~rio 1057y al año s_Jgmente la deV¡seu, con q Coimbra en el futuro. Tras la conqmsta toledana, que volvió a repetlrs~ en leonés, y se abnóla deBadaJOZ, vieron forzados a pagar .. · antes que ser atano;·Al-Mutadid de Sevilla{ 1042-l_O?~l ambiénla entrega de lasreliquias de Santa Juseado.-Fernandol, en este caso, exlg¡ t . - aron·a·cambio las deSan Isidoro, que fueta. Como no fueron encontrad~, s~ le e~treg mente el 21 de diciembre de 1063 en la rorrtraídas·hasta León y deposita as so emne . ---·-- -- . igfesiáromáhíca adosada al pant~n real,~:='~ó~a s;.ti~go de Compostela para pee ro ectaba contra la taifa de . Seguidamente; Fernando l hiZO peregnnacl diflaprotecció_n ~el Apósto! para la nue: ~~::~~;: d~seis meses, se rindió el 9 de rada·en el Mondego. Todavía en 1065 BadaJoz.-ElobJetivo fue Col_m?raque, :0 julio de-1064. La frontera cns~ana que ::::sulmanes. Una contra la taifa de ZaraFernando I lanzó otras campanas co_ntra desde aquí se dirigió hacia el Levante Y goza, para asegmarse e~ pago de pan~s. _ne;~bre el re taifa valenciano. La campaña en.Paterna obtuvo ~na Importan~ v¡cto~a -d _ 1065 p:es Fernando I, sintiéndose en, tuv.o_que interrumpuse a ~~alóes e octu __ re ~-- -- --·-···-·-····-····-· .. fermo, decidió regresar a '-"' n. parias para evitar sus ~taques. En 1063

sevilla-

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do a gobernar. Sancho residió en Castilla desde 1060 al menos y, por orden de su padre, dirigió la ayuda castellana al rey taifa de Zaragoza en la batalla de Graus, en la que perdió la vida Ramiro I de Aragón cuando pretendía ocupar dicha plaza (mayo de 1063). Alfonso, del que Rodrigo Jiménez de Rada dice que era el <<más sensato» de los hermanos, tuvo como preceptores a Raimundo, que llegó a ser obispo de Palencia, y a Pedro Ansúrez, fundador de Valladolid, y muy bien heredado en Tierra de Campos. De la educación de García desde 1053 debió encargarse el obispo Cresconio de Compostela. -Inmediatamente después del óbito se hizo efectiv<i el"reparto de los reinos previsc:=•tü'<loscañios•antes. F1ornando I, de su matrimonio con Sáncha•deLeón, había tenido cintres varones y dos hembras. De acuerdo éóri lás previsiones testamentarias, ~-t~;;~~;¿~¿; informa la Historia Silense, la Crónica del•obispo Pelayo de Oviedo y el "-'t:hF<m~'XJncQ¡m¡ws;teUam<m, Sancho, el varón.primñgénito,:nacido.hacial037, sería '•noy.cle Castilla, como lo fue su padre, iRcluyendo las Asturias de Simtillana y las tenen;:_l.:úzs.deliéllima,.Mlonzóii, Saldaña y Carrión dtlos Condes; así como laªregalías que ~~::~~~;:te~nía en Nájeray Pamplona, y las parias de la taifa de Zaragoza. Alfonso, §' varón, nacido hacia 1040, sería rey de'beón,-cuya frontera por el este ']~'ex1téítdía. hasta el río Pisuerga e incluía tambiénpartede•las Asturias de S antillana y, oeste, Zamora y el Bierzo, más las parias de la taifa de Toledo. El tercer !rijo va~0r~!~~:;,~;n~~a~cido hacia 1042, sería rey de Galicia,incluyendoel condado de Portn3! po.rtu-calem;e), territorios que se-desgajaban del reino de León, y las :llaJria!~d<ola.n•nf!tsde Badajoz y Sevilla. Para las-dos hijas, Urraca y Elvira, nacidas 1035 y 1039, respectivamente, fueron constituidos sendos infantazgos que inO.~I.tiiaJilliJ• principales monasterios reales de Castilla y León, para que pudieran vivir rentas mientras permanecieran solteras. Urraca recibió el infantaticum de Col'arlrub•ias;, c:onlas rentas de la villa de Santa Eugenia,-en :rorremormojón, y una parti¡;patcié>nde las de las villas Ermegildo y Albín, junto con Elvira, en los Montes Toro-

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~~~!~~~!~~s~~e~c~o~n~;stl~-~tuyó el infantaticum de Campos, con San Pelayo de León, Escalada, Tavara, wamba y otroslrigáfes;
como ha destacado Migúel Angé!Laderó Quesada, la utilireparto de reinos y dominios en los procedimientos políticos de la época, f~:::::sJ:~~~;t::a ~n,:t<o a una concepción patrimonial de su titularidad y usufructo prácticas de la administraCión 'del poder, que impulsaban a su efectiva aunque pudieran permanecer principios de unidad general o también es cierto que la condición itinerante de la corte regia comparte ese impulso. Por otra parte, también es necesario tener en cuenta la pia·pr:áctica: de la realeza navarra, que aseguraba al !rijo varón primogénito la suceel reino y patrimonio propios del rey su padre, y distribuía entre los hijos reslas ganancias o acapetos obtenidas por éste, o bien dominios menores y subordi. los del hijo primogénito. Esta aplicación del Derecho navarro explica que :hcíllre<:ib:iera el reino de Castilla, que era el reino patrimonial de su padre. León pertenecían a su madre, Sancha, aunque Fernando I hubiera ejercido en ellos 'ilrí•ent·e e:l nodenreaL y hay que suponer que la reina tendría una destacada interlOite!W!LIC>mta:<:orno.se produjo el reparto:En.cualqnier__caso, no cabe duda de ;y¡¡;d:~--~~~g~r~an~b;i.~nfld;uencia entre sus hijos, pues hasta después de su muerte, acae1'1 1067, no se produjeron los.graves:enfrentamientos entre los

o
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262 mismos con el fin de modificar los términos del reparto. Cabe pensar, por último, que la división de los reinos ordenada por Fernando I estuviera en función de una mejo~a de la cohesión política de cada uno de ellos y de conseguir un incremento de su capacidad militar y fuerza expansiva, que estaría orientada contra los mu~ulma~es, por lo que fijó claramente a cada uno de los hijos las futuras áreas de expansión senaiando las taifas que le serían tributarias. 4: --Ramiro 1 de Aragón (1035-1063)

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Díaz de Vivar (1043-1099). Ramiro lque había puesto sitio a Graos fue derrotado y muerto ante sus muros por los zaragozanos con la ayuda castellana (8 mayo 1063). 5. La primera fase del reinado de Sancho Ramírez, hasta 1076 Ramiro 1 fue s~cedido por su hijo primogéntio Sancho Ramírez (1063-1094), que contaba vemte anos de edad, y que siguió las directrices fundamentales diseñadas p_or su padr~, es decir, de robustecimiento monárquico apoyado en una nobleza cohes~onada y f¡el y de expansiónhaciaeLsur.acostadelosmusulmanes. La primera acCIÓn de Sanc~o Ramírez en este sentido fue la gran campaña de Barbastro, importante plaza de la ta1fa de Lénda, que fue tomada en los primeros días de agosto de 1064. El aragonés contó_ con.la.ay_u.d_a_Msit.ba!ler9S.frll!lCeses. norrr~andos y catalanes conde Arrnengol III de Urg.e\(1040-1065) y con la aprobación del papa Alejany_de los clumacenses, lo que daría a la empresa cierto aire de cruzaaunque este matiz es rechazado por algunos autores, como Ch. J. Bisfi]co:Pero Bar~+toasltroperrnaneció poco tiempo en manos cristianas, pues fue recuperada por los musullmlmes. en abnl d~ 1065. Este-fracaso y la fortaleza mostrada por. sus vecinos, NavaCastilla y la taifa de Zaragoza, frenaron la expansión aragonesa hasta los años <)cllertta. De alguna forma, e!monarca aragonés trató de contrarrestar el peligro procedellado cristiano buscando la a.yuda del papado, como ya había sucedido en la :ampaiiia ~e Barbastro. En-l068.Sancho.Ramírez_acudió_ como peregrino a Roma y su remo y su persona bajo la protección de Dios y de San Pedro. Con esta relacon un poder espiritual ylejano,según José M.' Lacarra, pretendía aflojar los !ncttlos con la rama primogénita de Pamplona. su política de apertura hacia Europa se comprende elsegundo matrimonio de Ramírez. ~u~ había quedado viudo de una hija del conde Arrnengol de con Fehc1a, hija del conde de Roucy. A su hijo Pedro, el futuro Pedro 1 104), le casó con1rlés deAquitania, estrechando así las relaciones con el Midi. ap~rturismo tiene consecu.encias m~! importantes en el ámbito religioso y As1 podemos mterpretar la mtroduccwn de la regla benedictina en los monasSan Juan de la Peña y San Victorián o la sustitución de la liturgia mozárabe laroiTtanaalrededor del año 1071, anticipándose a otros reinos peninsulares. En el Un<lo !tsp<ect•D h:,ay <~ue_ destacar el impulso dado al arte románico, del que la catedral magmfico ejemplo, o el desarrollo de la literatura trovadoresca de corte

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· Sanciom Regzs). Recibió _:__c:._c__:___:__~~~~r;;~~r;s;u~~ce;·dl;e;r~p~a;~s:1u~~p~a;d;:Írte~e~n~eii~r.e;in;_o1l~d~e¿P_~a;m;;P¡¡l;o§na~, aunq~e si~mpre s~ k como

Ramiro había nacido hacia 1006-1007. Era el primogénito de Sancho el ~ay~r, ·· -- - . · · · · : . . . .. nacido fuera del matnmomo

-·--- :

herencia el antiguo condado de Anígóny algunas honores en tierrasllavarras;r·i'cojar1ás--::== y(::astellanas: Sus posesiones están rode_adas p~r dos poderosas fuerzas, por el oeste el reino·de-Pamplona y. por el~steYS\Jr poda taifade Zaragoza de los Banu HuCdl.areía;:. . Ramiro I, sin negar que la-jefatura del linaje correspondía a su he_nnan~ sÚanZ:ó:desde el primer momento auna política expansiva que _garantiza la mdepen~ d_¿ficiil deli)equeño-feinopirenaicoypone las bases de su postenor desarrollo. ro se apoderó de algunas posiciones pertenecientes a sus heffilanos y en~lavadas ___•· · territorio, como Loarre y Samitier, que eran de Gonzalo, y Ruesta, Petüla Y So!• ¡:;ertenecÍ!Ín a García::::rarnbiérrcrecuperó Bailo, que era de ~an Juan ~e la Pena. 1045--tras hrmuerte-de-suheffilanoGonzalo en Lascorz, en Circunstancias das ; sin dejar descendencia, se apoderó de Sobrarbe ~ Riba?orza. La ~-~:~~ry~~~:i~:l se hizo por elección de los barones de la tierra y la prop1a presión de Ranuro I, realidad el heredero legítimo era su heffilano García. . . - ~"c•.Con vistas a asegurar elestablecimiento de su linaje, contrajo . . Effilesinda, hija del conde deFoix:Bigorre, y fruto de esa unión fue el nacmuento primogéntio heredero Sanchooen1043, ~1 ~ue seguirí~n después García, Sanch~, resa.y Urraca, que garantizaban la conttnmdad dinástica. En cuanto a las que Ramiro I mantuvo conla nobleza conviene destacar l.os .esfuerzos que rPo.li?ol\ "' afiffilar su preeminencia sobre la misma, para lo que se sirviÓ de la an_1plii.a.ciéin <ie" honores existantes, de lá elevación·ala·condición nobiliar de algunos \majes del reparto de beneficios feudales,- tratando siempre de asegurar la fidehdad neficiados. Desde el punto de vista eclesiástico contó con el apoyo de los clulnillcetíl y trató de potenciar-la-figuradelArdgon~nsis episcopus, dotándole de un extenso• trimonio, pensando que una iglesia fuerte y bien ordenada era clave para el mientodel orden público enelreino.. . . A la muerte de su herniáno García.eri Ata-puerca (1054), Ranuro 1 oa<:tócor hijo y sucesor Sancho IV en plan de iguald~d, comp:ometiéndo~~ a prestar fidelidad a su sobrino y recibiendo a camb1o el castillo de Sangues.a. Enlos últimos·años-desu.reinado,Ramiro 1 impulsó la expansión de su el sur a costa de la taifa de Zaragoza. Cuando ai-Muqtadir de Zaragoza "'"·h-l»l se vi~ amenazado pidió aytida·a Femandoi de Castilla. Este envió un ejército rro, dirigido por el heredero caste!Uino; el futuro Sancho II, en cuyas filas

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264 Pamplona, y pudo intitularse <<rey por la gracia d~ Dios de aragoneses Y pamplone~ ses». Alfonso VI, que también reclamaba la herencia del navarro, r~cuperó ahora Ala va, Vizcaya, parte de Guipúzcoa y las tierras al sur del Ebro. A partir_ de este ~omento, acrecentada de forma notable la base territorial, hum~n~ y econóffi!C~ del remo, Sancho Rarnírez pudo dar un importante impulso a la actividad reconqmstadora.

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6; · Ramón•BerengnerlilYiéjo (1035"1076)

~a~l:~~.desde;rl~~ipios del siglo XI, se ha conve~ido ~n uno~e loS polos cul-

Europa, a:lo que contribuyó cierto a1re pacifista que Beren, de su muerte, en

con ello formar un patrimonio para sus hijos, tal vez gemelos, Ramón Berenguer y Berengue~ _Ram?n, p~e~ los dere~hos hereditarios del principado pertenecían a Pedro Ramón; hiJO pnmogemto del·pnmer matrimonio de Ramón Berenguer 1 con Isabel de Narbo_na. Pe_ro con aquella decisión Jo que hizo fue poner la primera piedra del futuro Impeno occitano-catalán construido a caballo de Jos Pirineos. Pedro Ramón mantuvo muy malas relaciones con su madrastra Almodis, a la que terminó por asesinar el16 de octu~re de _1071. Gregorio VII impuso al asesino una dura penitencia que incluía el destierro_, smque s~ _sepa dondemurió, tal vez en al-Andalus. Ramón Berenguer I, que no mencwnaa su hiJ~ Pedro·Ramón en el testamento, murió el 26 de mayo de 1076, y toda su herencm:·a~I()s:·dos:gemelos;·Ramón Berenguer-IIe/Capd'Estopes Berenguer Ramón 11 el Fratricida (1076-1097), que deberían actuar · dirección del primero. ·· · .· _ . . , . . · · de Estado, de.ideasclaras.y.:voJun, tad firme para llevarlasalapráctJca. Una dy sus creaciones más extraordinarias fue la ajustan a la sociedadfeudal que está surgiendo y permiten alconde De acuerdo' conla.tradición; fijada por la anónima Gesta Comitum Barchinoiiéinsiun~.Jos Usatici BarchinoneJueroninstituidos por Ramón Berenguer 1yA!modis :· y publicacios por ellos en 1068, con el consejo y asentimiento de sus barones y jueces y S'<.'ln p¡res<~nc,ia del cardenal~legadoHugo Cándido. Pero el texto oficial de Jos Usatges, artJculos, _no fuefi¡ado.hasta.1412 por orden de Fernando de Antequera, y en el :Uemr>o transcumdo:hasta·ese·momento desde su promulgación debieron hacerse hasañadidos. Ya en el siglo xv, se admitía que sólo Jos primeros 141 artículos Usat~esprimitivos. Desde entonces, la crítica histórica se ha plan"bllerrteenntneumerosas ocaswnes el problema de cuáles fueron Jos artículos que indiscu·" corresponderrala·mano·de Ramón Berenguer 1 y de su mujer, y en el debae•h:m ¡>artici¡Jadomuy destacados historiadores como Ficker, Balari Jovany, G. M. de E. Besta,E:VallsTabemer, C G. Mor, R. de Abadall, P. Bonnassie, J. BastarA Iglesia Ferreirós; etc. Según Bonnassie, situado en el extremo más reu~;~!~,~~~,1~~~n~~~~~~originario de Jos Usatges estaría constituido sólameñte por siete i:l 7, 13, 27y 28),pero aún así fueron suficientes para poner las bases de un :girñe1n ittdi<cial completamente nuevo, que supuso un corte total en la historia del De-

sucesores de Sancho 111 el Mayor

la muerte de Sancho III el Mayor, el reino de Pamplona, que constituía sus biefue heredado por su primogénito legítimo García Sánchez III el de (1035-1054), Sus otros hermanos, como ya hemos dicho, se vieron beneficiade Jos otr~sterritórios sobre Jos que llegó a dominar, con capacidad conservando una cierta vinculación con el

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?~~~.~~~~·~~;~~~~:J:a~:d~~o~d~e~h~F:eJmando 1, que en 1038, como hemos visto, fue corona·

~~~c!::~f~j::~~~,;·~o·-ld·~~.i~-IP·').J·.!S.:mc:hol.Ilel Mayor se vio muy pronto alterado,

lll;· por la ayuda que le h~bía prestado previamente en

!llSTOR!ADEESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

1

:_-_-_-_-c-=1;~-!j~c!!i!!!!!!!!··~! ~ ~ ;Jo~s~c¡o~níl!ikf.tlos¡ eñ;tr¡-e¡l¡o-~s;.t~¡·¡n¡os;·¡~e;¡ta¡r ja¡s,1e~spe1
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266 su enfrentamiento con el rey Berrnudo III de León, recibió una parte importante del condado de Castilla, es decir, la situada al norte con·Alava,Vizcaya, Durango y Guipúzcoa; García Sánchez III pudo añadir a su intimlación de rey de Pamplona y de Nájera; el de CastillaVieja (Castella Vetula), si bien poda nueva agregación se convirtió en teórico vasallo de su hermano menor Fernando l; como ha señalado A Martin Du-: que; Esta situación no dejaría de generar cierta incomodidad para García Sánchez III, qüeolaHisto<ia:Silensea!Pbuye a la envidia, pero sobretodo el reparto del condado de Castilla=haoía'crea:do3ma"grave insatisfaccióiierruna'ampliocsector,de la aristocracia castelláhá;-queacostuinbrada a la dependencia deü,ón;"aceptabade•mal grado el en' trar,en:la:órbifá de Jasoberimía pamplonesa: ..... _ ...•_._· _ ---···· ·· . sus dominios. las 30 de

1~~~~1~~:::~:~~!~~c:,~~nn~~ ~os añossígui~ntes.e:lmonaicanavarro, al~~~~~
::.-:-::::,-_··· -- '' -

•..._· El maléstai aristocracia castellatiafile"eiraumeri¡¡;;:Cünt'orme García chez-III fuetomañdo iniciativas de gobierno eñelterritorio castellano, como 1a cnsun'> b¡¡ción>deuenencias eulazona a nobles leales de linajepárnplonés y en detrirrten•to ele la nobleza local; y otras que afectaron especialmente al :ámbito de la or¡~anizati6ri) eclesiástica, a paitiiMlafundación de Santa María laRealdeNiíjera(l052). Aunaute subsistió el obispado de Álava con sede enArmentia-_todavía aigunos años, el monar•clÍ parnpli'!nés suprimió la diócesis de Valpuesta y todas las iglesias de ICa~:tiJla había'inci'lrporado"pasaron a depender de lanueva diócesis de Nl\jen•-Calahm'ta (1052}:-El-enfrentamiento entre García Sánchez IllyFernando:Jse hizo así ine·vit!tble a pesill- dela inédiatiónde dos famosos ab:ade'~~:~a!RoD<>rníitrgo·de-Silo:sySan de OñaJ:aoatalladecisívatuvo lugar enl:re .Ag,és ~¡ Atapilei·cá, a nórdeste~de:Burgos; ell de _ .... _éllajférruó la vida el parnpl<lD En el escenruio de fa' lucha; fue reconocido como lí.erellerosu·hijo de::Peñalén(-1054,1076), que apenas contabacatorce años, y tllvo d mento eheconó:Cimiénto de su tío Fernando r.--~:--:-::----~-----.._Sancno·IV ;en cuyos primeros años de gobie-rno estafíáguiadüpor su reina I!stefanía, tenía un carácter violento y poco equilibrado, lo que puede explicar la ráltií de entendimiento con la nobleza del reino y su trágico doi apro:vechó esos primeros años para ir extendiendo su dominio por los castellahOS' cediaos"en 1037. Tras una rectificacióítde fronteras, la •iocumcenlll( cita aPernando I en 1062 como <<rey de toda Castilfa>>~pero-Sanchó vañdo La Rioja y las tierras de Álava y Vizcayá, · · lugar; como nueyos,e:nfrentamientos con Castilla, ya Sancho IL Las rebciones de Sancho IV siempre ellllnalínea de gran afecto y cordialidad. ria¡'es'prohable que el monarca de frontera · ----1062;cp.OJ:JQ_qlle~ería recompensado

cintem~'-

obteniliá'i!Ílpi'lrtantes:cantiaades de oro en for~ ma:de:pff!ias_4ela taifa de Zaragoza, debilitadaporlaexistencilCdifgraves·divisiones.

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y algunos magnates del reino. De la sucesión fueron excluidos sus hijos, García Y Sancho, de corta edad, así como sus hermanos; por Jo que se plant~aba un grave problema sucesorio, al mismo tiempo que surgía una buena oport~mdad para los reyes de Castilla y de Aragón, Alfonso VI y Sancho Ramírez, respect1vament~, para tratar de repartirse el reino de Pamplona. El castellano, que se apoderó mmed1atame~te de Nájera y Calahorra, contaba con el apoyo de Jos nobles ~ue g~bemaban las t1~rras decVizcaya, Álava y la zona altorriojana al sur del Ebro, 1~po~1endo ~u dommw en esos-territorios. La nobleza propiamente pamplonesa se mclmó hac1a el monarca aragonés, que extendió su dominio por las tierras situadas al este del ~ga Y al norte del Ebro. Pero la fijación definitiva de las nuevas fronteras entre Castilla Y Aragón

aceptó de buena gana la pérdida de las tierras que llegaban hasta el Cea. Aún más conflictiva era por entonces la frontera oriental, en contacto con Navarra y Aragón. . En.efecto, Sancho II real~zó sus principales iniciativas políticas y militares en las tierras Situadas al est~ de su remo. En 1066, según algunos testimonios muy tardíos, el castellano lanzó un nepto a Sancho IV de Navarra por la posesión del castillo fronteriz~ de Pazuengos. Se ?roduciría entonces un combate singular entre Rodrigo Díaz de V1var, en representación de Sancho II, del que tal vez era armiger o alférez, aunque no conste tal extremo documentalmente, y el navarro Jimeno Garcés, que resultaría derrotado. La presión castellana seguiría en aumento y Sancho·Iv de Navarra se vería obligado.a reclarriaí: la ayuda de su primo el monarca ara:gonés'Sancho Ramírez, quien rechazó a los castellanos, que habían cruzado el Ebro, cerca de Viana. El monarca cas-

~--~~---~-------~1)-~J>r.!J_dluci~ahasta__J__os7_,.·-·····--·~··················· _ .....c..c~.c..c ...~----····'·'···'·············'· _____

=1fe~l~lan~0o~~~~u~v;o~-:--~q~u1e~-~h,~u~ir,:.p~rce~~ci~pitadamente
=:Rll:méin-J'viené:nth~z"Pttlal--«gue;rra

a uña de caballo con unos pocos fieles, caste.· Ramírez, quien recuperóclas-tierras-que-elmonarca perseen el reino de Navarra al norte del Ebro;Tal sería la llamada por

de los tres

Sanehos.>~a~agosto

y sep-

, Femandolysumujer quisieron dejar heredados a todos sus hijos, pero la suya era una·herencia de bienes privados sino de poder político; y sonl~s .argumentos pohticos los que impedirán que se cumplan de forma duradera sus previSiones. !anto Sancho cóift() Alfonso: no tardaron en mostrar su descontento por el reparto, s1en~o Saneii rechaiareltestamento'de su padre y en'tratar de rehacer la umdad de lós reinos; El cronista Rodrigo Jiménez de Rada (1170-124~) alude al fondo de la cuestión cuando apunta que <<ningún poder admite ser compartido y como los reyes ~e Es¡rafia·deben a1a·feroz sangre.delos·godos·elquelos pod.erosos no s?porten a nadie_ igúalnilosdébiles·a nadie superior, con bastante frecuenc~alas exeqmas d~ los :e'!es se empaparon con la sangre del hermano entre los godos>>. Sancho pud? sentirse mJUStamente privado de una parte de la herencia, sin duda entonces ~a más !~portante, a la que se sentía con pleno derecho por su condición de pnmogémto .. De mngun~ forma podiatolerarno dominar en León, que venía~ sers~mbolo y e~pres1ón del ~áXIm? ~o­ der: eHmperio.- Pero .también Alfonso pod1a sentirse agraviado pues habla recibidO León sin Galicia, que había correspondido a G~cía. Y enla fr~ntera entre ~ón YCastilla quedaban las disputadaS tierras comprendida~ enn;e los nos Cea Y p¡~uerga, que terininarán siendo bisagra de soldadura entre los dos remos y cuya compleJa trayectoria·. histórica podemos seguir bien gracias a algunos trabajos de Pascual Martinez So-

n?

cho elpnrnél'o

c. tiernb1re de 10~7. Los tres reyes combatientes eran primos carnales y, como primogéde tres hiJOS de Sancho el Mayor, continuaban, de acuerdo-con la costumbre de la • •Ón<Jca.. el mismo nombre de su famoso abuelo: Sancho Férnández·, en Castilla; Sancho uatrc!a, en Navarra, y Sancho Ramírez, en Aragón. Pero·José·Maríabacarra pone en duda la veracidadtanto-del-riepto como de la ·· ••merr• de los tres Sanchos, cuyo único apoyo documental es el tardío testimonio de . · · · Cronka G_eneral, escrita dos siglos más-tarde. Pero .si no hubo guerra abierta, al menos Castilla se esforzó en poner en práctica una política de atracción de ~·-··--··!~~::~·~:~:~~~:y nobles en la zona fronteriza. El18de marzo del068, Sancho II :· unacorte general de obispos, abades y nobles castellanos, a la que asistió su ;-híerriiarto el rey Alfonso de León, y restauró el antiguo obispado de Oca, al que dotó numerosas heredades y cuya sede estableció en Burgos. Se trataba, en realidad, .. propio del reino, con el que pretendía unificar eclesiásticamente . el te~torio, d~sde el Cantábrico hasta el Duero, bajo un mismo prelado, al marde las mfluenc1as que pudiera pretender ejercer la sede de Nájera, creada en 1052 García Sánchez III tras haber suprimido el viejo obispado de Valpuesta.

s:~~~~~ -~~z~;!::~.~~A concesiones al monasterio de Oña, tratando de asegurar más la a1 Bureba; Álava y comarca de Villarcayo, donde el monasterio tenía un expatrirn011io. También se favorecieron de esta política los monasterios de Arlanza ;cy;,San-111i11árt-d•ela Cogolla. Este último estaba dentro deJos dominios de Navarra su devoción e influencia se extendía ampliamente por tierras de Castilla y de Ála: desde donde acudían muchos peregrinos, por lo que interesaba también tenerlo en ; bu.éna disposición. ,-é,~· -Entre el-duelo de Pazuengos, por el que el Cid alcanzó el sobrenombre de Cam§'¡_j~a<lor (C'anzpi.do<:tor), tal como recogen el Carmen Capidoctoris y la Historia Rode'ici; yla ¡gm~rra de los tres Sanchos, tuvo lugar la intervénción en Zaragoza de Sancho . . en efecto, había recibido de su padre las parias de Zaragoza, pero el cobro de .. _ m1smas era bastante inseguro. En el verano de 1067, Sancho II se presentó ante las · . · son de guerra·para-e-Jdgir-a-su-rey al'Muqtadir el de las panas que le correspondían. El ejército sitiador, en el que figura el Cid, · · alarde ante los muros y al-Muqtadir; una vez comprobado el

penaydeE'arlos Reglero delitFuente; . ·• . · · . : · _ , _ •.•. --ba existencia en la época de una conciencia <<neogotlcista>>, a la qu~ senan recep tivos tanto Sancho como Alfonso, puede que sirviera de palanca motnz para el proyecto de rehacer la unidad de los reinos que formulará, en prim~r lugar, Sancho. Este,_ segúnrecogeAlfonsq X en la Primera Cr6nica General, ya hab1a p~otestado ant~ Fernandotporelreparto;apoyándose en la idea de que <<los godos anüguamente Ji.zzeran

su postura entre sí que nunquafuesse partido e!imperio de_ Espa~ruz: mas ~ue szempre fuesse todo de un sennor, et que por esta raz6n non lo devze partzr nm podze, pues _ Dios lo avíe ayuntado en él lo más del/o».

~Las fronteras delreinode Castillaheredado.por.Sancho II eran basta~te problemáti~a8;-Por el sur, en contacto con los musulmanes, se había rebasado ampliamente la .
neadel Duero; llegando aproximadamente hastalas primeras estribaciones del Central. El río Pisuerga marcaba el límite occidental éon León, pero Sancho II

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gran poder de la hueste sitiadora, no tuvo más remedio que hacer efectivo el pago de las parias,-comprometiéndosealpago regular de las mismas en el futuro, con lo que se aseguraba la protección del castellano frente a cualquier posible ataque de cristianos o moros. Es probable que Sancho II pretendiera también cobrar en adelante dichas parias en exclusiva, en perjuicio de las que cobraban por su papel protector los monarcas de Aragón y de Pamplona. Una vez solucionadas las aspiraciones castellanas en la frontera oriental, Sanchollcsecplanteóla impugnación de la partición de los reinos efectuada por FemandoJ;·Ut\a:eircnnstaneia-familiar, la muerte de Sancha, reiná.vi1ldade Femando !,ocurrid~ el7 de noviembre del067, que hasta ese momento hábíaseiviao de freno a cualquierdispnta grave entre los hijos; abrió a Sancho II la puerta para la reivindicación de el enfrentamiento con sus hermanos. -erPuerte,sinMs~empfe como\má Fc;ornandol, ambos un hermanomeuor;Alfonso; dominara allí. RodrigoJiiuénez de Rada describe con trazoscgmesosja:iuiibición demostrada por Sancho II; del qu-e--dice que como «diguo siicesoryllereaero11ellfcrueldad goda, empezó asentirsed-de-la sangre de sus hermanos y,a,ambicionarmás de lo normal los reinos de éstos, siendo su obsesión que a sus -lieríniulos'oydiennán.as;no..lis..quedara nada de lo_que siCpa<ire:Jes::JrajJfa-dejado, sino que; codiCioso; fuera él solo el dueño de todo>>• Según RarrtónMenéndez Pida! la idea unitaria visigótica, conculéada por Fernando 1 en su testamento, ·debía ser restablecida,:per.octeniendo.comocentro a Castilla, y este es el proyecto que asume. y trata de llec vara la--priíéticaSaného-n; lo qlie conducía; inevitablemente; a·Jaguerra; ·· .• :.Una primera fase de la misma tiene casi un carácter anecdótico, pues apenas fue una--simple escaramuza entre leoneses y castellanos, que tuvo ·lugar el 19 de julio de 1068.-El encuentro se produjo en la frontera de los dos reinos, a orillas del Pisuerga; próxirno•acMelgar•de:FernamentaL Tal fue la batalla deL!antadaoLantadilla, que sáldó'con-'uria-derrotihle-Jos'leoneses y la huida deAlfonso.-.Aunque.el.encuentro después magnificado; Ja verdad es que UO tUVO una gran envergadura militar ui COJ1Se•, clienciás'irrmediatas,.apesar de que en los tratos previos establecidos por los oo:>n<or, rniulos--s-e·habfn:onvenido que quien resultara vencedor.- como--si--se tratara de UUJU·----cio de Dios; reCibiría el reino de su hermano sin necesidad de ·nuevas guerras. Alfonso•se-retiró•a-León,.sin•voluntad de cumplir el acuerdo consensuado . . : : Paranadállabíá quedado quebrantado el poderíomiiitar·de Alfonso, quien largo de 1068 intervino enla:taifa de Badajoz, para asegurarse el pago de parias, que en·realidad las mismas correspondían a su hermano menor García, contra el dirigirá sus próximas áéciones. De este último Lucas de Tuy nos dice que era pm;iláni~ me ysimpledeingenio. Desdeluego, carecía de dotes para gobernar y Rodri:go .Jirn:é' néz de Rada: diCe de él que «se comportaba cada día de. peor manera con los snvo,c era despreciado por todos>>; y fueron muchos los nobles que abandonaron Galic1ia p•ru escapár de sus amenazas. Sin duda, este ambiente de descontento· general pro•piciól interyeJ1§:i<.}J!en-Galicia:de sus otros dos hermanos. · El26 de marzo de 1071, Alfonso ash;tió, probitbiemeiifeeñB\Irgos;·a:·nna:jum1 plenliria.deJa.corte:de:Sa:ncho, a la que asistieron también la mujer de éste, Alberta,--hisdosinfantas Urraca y Elvira, y los principales obispos, abades y

castellanos, destacando entre los asistentes santo Domingo, abad de Silos, García Ordóñez y Rodrigo Díaz de Vivar. El objetivo de la reunión no era otro que tratar sobre la situación del reino de Galicia, o en otras palabras, ver la forma de despojar a García de su reino, objetivo en el que coincidía tanto la ambición de Sancho como la de Alfonso. En las negociaciones, Sancho consiguió de su hermano Alfonso el libre tránsito por el reino de León, a condición de entregarle la mitad de lo que conquistase, según informa la Primera Crónica General. Aunque ignoramos muchos detalles, y las informaciones de los juglares poco ayudan a1 conocimiento de lo sucedido, lo cierto es que Sanch() 'virro·a'Ga)iciá;•avanzó hacia el territorium portucalense, donde García tratabade·someteraalgunosnobles sublevados, y fue capturado en Santarem. Sancho despojó a suhe11t1ano del reino de Galicia y lo trajo prisionero al castillo de Burgos. Recobró, no obstante;-lalibertad muy pronto, y tras entregar rehenes y prestar vasallaje a su·hennall() Sanebo;-Gáfeía-pudo marchar hasta la taifa deSevilla,.cey.as.parias le testamento de Fernando l. En un documento .del Cartulario de :-_,A;rllan;,;a,.fe;ehftd¡;4lJ.:uJL<k>-n:lay;O-de-1071, se intitula Sancho-re..y_de Galicia: «regna,nte rex Sancio in Castella et in Gallicia>>. Y a través de otro documento procedente dela careara! de Burgos, otorgadq el23 de noviembre de 1071, podemos ·constatar.co:rhtfya·para entonces se había producido la entrega a Alfonso de la parte del reino de Galicia acordada: <<regnante rege Santio in Castella et in Galletia, et Adejimso fi'at.re-•~fus-itt:L.egione e.t inc G.al¿etü»>. Pero el hecho de que.estaseaJa única referepart():deGaliciá entre los dos hermanos que se ha consevado, da al mismo • UííC,ttá<:teJ:batstamte•probllerrtáti.co . Pc>r otra parte, como há observado José Maria Mínen un documento dell8 de diciembre de 1071, aunque de carácter privado, se •dice-<<RegJ•Uinet-i,np,~rilcA,iefbn,yi,,ob•i'i!isi.'meprincipis in Legione>>, con lo que se atripor vez primera a Alfonso la dignidad imperial, vinculada al trono de León, y a la nm' "'" esto dispnesto-arenunciar; -La simple contemplación en el mapa de los reinos de Sancho, separados por el de invitan a pensar que tan irregular situación no podía durar mucho tiempo, como sucedió.La solución se buscó nuevamente a través de las armas. La batalla te.(lól¡pej<era.oJ{ulpej¡ar se libró en enero de 1072, y tuvo por escenario las amplias veCarrión, a escasos kilómetros de la villa de Carrión de los Condes, capital ª-Lc:on•iadloregido por la ilustre y poderosa familia de los Banu Gómez. Los relatos Crónica Najerense, el Chronicon Mundi de Lucas de Tuy, o la Primera General, destacan la dureza de la batalla, con un elevado saldo de víctimas )r.alllitJasprurte¡:,y_.el.·val·or que en la misma demostró Rodrígo Díaz de Vivar, del que HistoriaRoderici dice que en ella actuó como alférez, extremoque no se pue':Lad•erroota de Alfonso, en la que jugó un papel decisivo el valor y decisión de Ro;vdcm.,;de Vivar, permitió a Sancho apoderarse del reino de León, en cuya capital solerrmemente, el12 de enero de 1072. La recomposición de la herencia de íandoihabiasidó conseguida, pero ¿sería duradera? En principio no se puede ne¡acimportancia delheclio. Ramón Menéndez Pida! señala que «por tercera vez, un •r'deC:as1ilhl c<mq¡uis:tatJa la ciudad regia e imperial: Sancho el Mayor, Fernando íio'Y-8an<~he•-el-·Fuert•e--aJfinJnatmn, sucesivamente, la ruina de.la.hegemonía !eone~lcorndertzo victorioso de la castellana>>. Pero este proyecto unitario y hegemónilé)rad<y.p•of:Sruléhtoll des<le·l2a:;tilla ''ra de difícil reálización, tal-como se vio des-

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----··-··-···-~ :=-d~;a:A~l~~~onftsl~o:··,i:'~~~~~~~~:;hecho

272 de el primer momento. La Crónica del obispo Pelayo de Oviedo nos recuerda que Sancho se coronó a sí mismo, ante la négativa del obispo leonés Pelayo. En este detalle queda bien expresada la resistencia que el proyecto de Sancho encontró entre el alto clero, y también en la nobleza leonesa, salvando algunas excepciones, como los abades de Eslonza o de Sahagún. No es casualidad que el primer documento que conocemos de Sancho II tras la victoria de Golpejera sea una donación efectuada el 26 de enerQ de1072 al monasterio leonés de Sahagún, institución eclesiástica de enorme •prestigio en estos moiiieiitos y que por la extensión y posición geográfica de su dominiotérritorial, en las disputadas tierras entre el Cea y e!Pisnerga, podía jugar un papel ·decisivo en la consolidación en el poder del nuevo monarca. prisionero en la batalla de Golpejera, fue trasladaBurgos; donde:permaneeió-cautivo-por.espacio.de poco tiempo. Es Sancho Ufuviera elpropósitoinicialde eliminara su hermano o de incafinalmente, por de:jarlle rna1rch.ar al destierro acompañado de regia comitiva, entre la que se incluye su ayo Pedro Ansúrez; cabeza delliriaje de los BanuGómez de Carrión. El destino fue Toledo;cuyorey al-Mamún {1037-1074),que era tributario deAlfonso, acogió al des.terrado con generosa hospitalidad durante los nueve meses que residió en la imperial .cill<Iacl· Algúnosrelatoscronísticos, aunque no es. posible su verificación, nos dicen que en el cambio de proceder dé s·ancho·n tuvo• una enorme influencia la presión de la infanta Urraca, para quien Alfonso era el hermano predilecto, y la intercesión del in:fll!yente San Hugo, abad de Cluny, que según la Crónica Najerense fue solicitada por el propio Alfonso VI aprovechando las buenas relaciones que el abad había mantenido con Fernando !, quien había-concedido a la abadía borgoñona un valiosísimo censo anual de mil libras de oro procedentes de las parias cobradas a los musulmanes. La Crónica Najerense se hace eco también de una leyenda popular, que cuenta como el apóstol san Pedro se apareció en sueños a Sancho Il conminándole a la inmediata libe-ración de su hermano. · La breve estancia de Alfonso en Toledo tuvo enorme importancia, en cuanto al conocimiento de las defensas de la ciudad y de la situación del reino, que le habrían de ser muy útiles en el futuro cuando proceda a su conquista.

IDSTORIA DE ESPMlA. ALTA EDAD MEDIA

90 Eltrágico final de Sancho 11

Aunque Sancho U, desde enero de 1072, se titulaba rey de Castilla y de León, enfrentaba al grave problema de su consolidación en el poder. No hay que obrid1n- c¡úe algunos miembros de la nobleza leonesa, es bien significativo el caso de los Banu ·mez; se negaron a reconocerle como rey, por lo que cabía esperar que se pr<ldu~eran:al;.' gunas revueltas. Tres diplomas leoneses, del fondo de Sahagún, fechados e120 y febrero, y e130 de julio de 1072, utilizan en la fecha la expresión «regnante rege .fonso inLegione» u otras similares, como si no hubiera ocurrido el destierro de SO; viniendo ·a demostrar·asfla lealtad de algunas personas al desposeído m<m2trCll;; que;.en el fondo, consideraban a Sancho II como un usurpador. Pero lo cierto es queJos acontecimientos se precipitaron, transcurrido el -----------· .... -·--·····'""1, 072, y que Sancho II no dispuso del tiempo necesario para consolidarse en

der, que pasaba por la inevitable sumisión de la nobleza leonesa, y hacer realidad su proyecto político unitario de corte castellanista. Precisamente, la muerte de Sancho II se produjo en el contexto de una operación militar, que tuvo a Zamora por escenario, por la que el monarca pretendía obligar a la obediencia a la nobleza zamorana acogida bajo el señorío de la infanta Urraca. . Zamora, soberbia fortaleza a orillas del Duero y centro estratégico en el procesó de expansión colonizadora, había sido concedida por Alfonso a su hermana Urraca, y en ella se habían refugiado algunos nobles fieles a ambos y a Pedro Ansúrez, los cuales alzaronlá voz por los dos hermanos y se sublevaroncontraSancho II. Por su emplazamiento, era punto clave en las comunicaciones •haciaToledo Galicia León y Tierra de Campos, que Sancho II no tenía más rellledio que cont;olar. Po; ello, y para evitar que el ejemplo se extendiera, lo que hubiera· desestabilizado por completo·elprecario dominio que pudiera tener San<;h()II;:~.S.!tl.ordenóponer cerco a Zamora con una numerosa hueste, en cuyas filas destacacomo·aiféiez Rodrigo Díaz · en tan sólo cinco días, desde Burgos hasta . Zamora, unos 270kilómetros, nos narra la Primera Crónica0eneraCC6más probable es qUe tanta rapidez no sea más que una exageración del autor, pero lo que no nos sorprende nada en la narración es que Carrión de los Condes,Jeudo de los Ansúrez, no fuera propicia a acoger la hueste real: <<Otro diilpilssaronporCarrion; mas non "-quisc•v-all>e~¡¡ar el rey». Cr·Ollilst~ll> y juglares, en los siglos XII y Xill, escnfíieiioo-cón frecuencia desde :c.··o,stillay <:ontUI!a •~lara hostilidad antileonesa, muy propia del ambiente que se vivió en la época de Alfonso VIII, rodearon los acontecimientos con un halo de épica belle• :za :Y pro¡,ag:anda política que contribuyó en buena medida a oscurecer la verdad de los hechos, duda mucho más prosaicos. Poco podemos precisar, por ejemplo, sobre la ·· · del Cid ante Urraca para que rindiera la ciudad de forma pacífica a cambio de recibir otro señorío en Tierra de Campos, como recoge la Crónica Na: ;,ere.nse y la Primera Crónica General, o sobre la soberbia demostración de valentía héroe castellanoh:íchaiido en solitario y con éxito'contra;nada menos, que quince zamoranos, como nos narra la Historia Roderici,El·resultado final del asese prolongó durante varios meses y llevó a los zamoranos hasta el límite de su ,'(;!tpacidla.d de resistencia, es bien conocido, y responde al amargo fruto de la traición. unt raJso desertor escapado de Zamora, al que el cronista Pelayo de Oviedo llama V'.,n;rln Ariulfi, más conocido como Vellido Dolfos, que se había acogido a la protecde Sancho II y se había ganado su confianza, sorprendió al monarca a solas y le el pecho con una lanza, causándole la muerte. Comaende octubre de 1072. La 'Prim.ern Crónica General nos describe así el regicidio: <<et pues la villa ouieron andatoda a derredor, ouyo el rey sabor de descender en la ribera de Duero a andar por )1'a:ss<>la:zartdc•ss<1; et traye en la mano un venablo pequenno dorado como lo auien espor costumbre los reys, et diol a VellidAdolfo que gele touiesse, et el rey aparaquello que ell omne non lo puede escusar. Et Vellid Adolffo allegosse el, et quandol uio estar daquella guisa, lant;ol aquel venablo, et diol por las '''"'H7 -' et saliol a la otra parte por los pechos>>. La Historia Silense nos cuenta como .en rapidísimo galope, escapó del campamento castellano :¡¡¡¡~(Ul,zólas murallas de Zamora, cuyas puertas se le abneroii.tarcoiiió estaba previa@íteatcoJrdado.La Crónica Najerense a.ñade el detalle de·que el Cid salió en persecu-

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274 ción de Vellido, pero no pudo darle alcance y tan sólo consiguió herir con sn lanza al caballo del fugitivo traidor poco antes de entrar en la ciudad. . . ., . Rodrigo Jiménez de Rada alude al confusionismo que se produJO en el eJercito castellano tras el regicidio y a las honras fúnebres celebradas en honor de Sancho II: [: ..]perdió el rey Sancho lo que poseía y lo que ambicionaba, su vida y sus reinos, Y surgi" ,~:-·.'d·a_una:gran-confusión en el ejército, se puso fin a la porfía entre asediados Yased1adores; _--~,;-~i ,._:yJl.~yeridóUnos á la_s·ctaras;·otros buScando caminos_ poc?_frecu.~nt~~os, cayeron en las . _-·:"_tede·s _ de la-muerte o-del-caUtiverio. Los castellanos, que slempre.destacaronpor_sutena.

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

1~ garantía de la patria, la salvaguardia sin miedo, la fortaleZa sin menoscabo, la protec-

CIÓn de los pobres, el valor de los poderosos. Las estrecheces de Asturias no fueron capaces de_ c?ntenecla_gr~andeza de su corazón y escogió el_ esfuerzo como único compañero de su v1da;_ desprecmba los placeres, encontraba gozo y deleite en los peligros de la

guerra, pareciéndole que malgastaba los días de su vida que no pasaba entre ellos.
Alfonso, rey poderoso y magnánimo, rey poderoso que nada teme; su arco, confiando en

el Señor, halló gracia ante los ojos del Creador, que lo engrandeció con el temor de sus enemigos y lo eligió entre su pueblo para velar por la fe, ampliar el reino, aniquilar
a los ene~igos,acabarcon los rivales, multiplicar las iglesias, reconstruir los lugares sa-

grados1.r@lificar_·lo·destruido. Pero nada de ésto concuerda con el triste final qu~ ~JiÓ a su hermano García, a . . . .· .·. . ... . la infanta Urraca. Acaso llamado por el propio hasta León, taLv.l'.t.p~ngí:JJÍ.O.J'.l1Japosibilidad ........ .. ... . de re<~Uptenrr el reino de Galicia. Pero 1~ verdad es que Alfónso:VI; dando claras prue. .•. ". . . losconsej.osdelainfantaUrracalohizopriswnero (13 febrero 1073), y lo trasladó al castillo de Luna, en plena montaÍi.a leonesa de Babia, donde murió encadenado, en marzo de 1090. Elanónimo monje de Sahagún autor de la Crónica Silense; no sin ironía, alude así a la prisión de García: <<Habiendo ac<!ptado Alfonso su consejo --el de su. hermana Urráca:......: )'obligado por la necesipaiaevitar..queceLreino,fuese desintegrado de nuevoporun asesinato, el suyo o el ·· ·" .... herman:o;capturó·aQarcía, su hermano menor, y cargado decádenas le tributaba tipode·honor-regio, excepto la facultad de gobernar.» Desde 1076 Alfonso VI empezó a intitularse <<totius Hispanie rex>>, <<lmperator ,.,,...,;,, ydesde 1087Ja cancillería alfonsina empieza a utilizar la fórmula c.<(CO•nsllitu•tw,.intp~•ra.tor.supe¡rmnne¡ /spanie nationes», expresiones todas que reflejan ··d,e·f<JrrnamtlV clara cómo su aspiración política fundamental es lograr una forma de de toda España bajo la hegemonía leonesa. Y en ese proyecto, indudablemenD<~; Dtin¡~ún papel había reservado para su hermano García. En cualquier caso, tanto como Alfonso Vltuvieron muy claros sus objetivos políticos de carácter ~Jinitario e impe~alista, perfectamente equiparables, lo que le faltó al primero fue el ;tie~m¡lo necesano para poder hacerlos realidad. cuya

los honores el cuefPO del rey en un ataúd y ac<>m¡>añándlolo con un triste cortejo y _ _s_onoras 1~­ lediéron sepultura con boato propio

l.i~~~njede.Oña, queredactó el
'"'' '" "'""

...

.

pru:a

..... ·.• · •· . ·· · · . · ... .....

se-aseillejá.ba:a.Paris enJ¡erm()suray a Rector en valentía, enun.alarde de~"""'~ . eru(lición.J'~t:.Q.!ambién dejó correr la .sospecha.de la .responsagilidad de Urraca en la muerte de su hermano: DeJa infanta dice que era mujerde:alma-cruel, que.arran, cóla.viqadeSancho,ynollorósumuerte. Carecemos de datos fehacientes paraveri·"ficar=fal'iiS"aciísaciones:·Pero·doscosassonciertas .. Por.unapa!te;eJ.e.x!femado afecto. de Urraca hacia Alfonso, que ejerció para él como cuasi madre, sin necesidad de llegara la perversa infamia lanzada por sus enemigos de u_na relació~ incestuosa, re.cogidayaen:Josescritos:<!e IbJ1·al~Sa.yrafi(m.ll6l) a.med¡ados del Siglo XII Yde fray Juan: Qilde.Zamora.enJ28.2.S '·por otra, su propia ambición de poder; como se constata a través de su reiterada presencia en-los documentosalfonsinos; especialmente durante Hl72 y 1073. RodrigoJiménez de Rada da el tratamiento de reina a Urraca, que ta~nbiénpuede leerse en su epitafio en San Isidoro de León, regina de Zamora, Y Jii~<:le~l~,q~e e.ra<<mujerjuiciosa y entregada .torio se observat.ambién en la Historia Silense; cuyo áulico a.ut<>r.<:orneJltaqu.eatun:, . . : que <<!).Qr:fu.era Jlevaba.galas.mundanas, observaba interiormente el monacato, unida. a Cristo como a su único esposo». · • · ··.. :~_:Sanéhollhabía fallecido.a.Ios treinta y cuatro años sin dejar descendencia, su muerte no supuso la desaparición de su proyecto político de reunificación, heredado.y:tiillibién:engral:lcl«~id()¡:lor_suhermano. Definitivamen.te,había sonado la hora de Alfonso.\'tqu!l se· presentó en Zamora inmediatamente para hacerse cargo-de la rencia de.su hermano~ En la misma ciudad del Duero fue reconocido como rey por . 'l.<>drígc>Ji, nobles.y.preladosle.oneses,. asturianos, gallegos Y portugue_s~s. No es ocioso recordar la semblanza, enormemente positiva; que hizo' ménez,d<JRada,Janto.d.eJapersonalidad como del reinado de Alfonso VI y que trasia con el poco afecto que reflejan todas sus alusiones a SanchQ II:

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Quienes, como el poeta Ibn Hazm (994-1064) o el historiador Ibn Hayyán 1076), vivieron en Córdoba durante la primera mitad del siglo XI, fueron testi(s.exc"pciOrlal,,. de los profundoscambiosquese.manifestaron durante esos deceen la capital del Califato,.sino.también.enel resto de la Península. Uno y ~oeI,m hijos de altos funcionarios adscritos al servicio deltodopoderoso Almanello, no tiene nada de extraño que sus primeros juegos infantiles fueran los describe otro contemporáneo ilustre, el también cordobés y poeta Ibn Shuhayd tt<,lV.,J ¡-hijo, así mismo, de un secretario de Almanzor-, el cual nos ha conta,.eI1Ulla famosa carta, el regalo en dinero que, siendo él un, niño, le hizo el invenci, ,háchib. dinero que Ibn Shuhayd empleó, en parte, en la adquisición de unos cade caña y en unas adargas de madera para jugar a los soldados; esos soldados, ~~:r:;::~:::~ en la vida diaria cordobesa de aquellos años, en los cuales se apoyó ¡.; afirmar su poder incontestable al frente del Estado y para aterrorizar, bs,,.i',"s y siempre victoriosas campañas, a los habitantes de los reinos cristia~i>1 n,,"te de la Península. esa época de militarismo exacerbado cambió bruscamente con la muerte l!m.anzor,a comienzos del siglo XI; 0,- para ser más exactos, con la desaparición, después, de Abd al-Malik, su hijo y sucesor en el cargo de háchib o priiipinistro del débil califa Hisham n. La dictadura de Almanzor había servido ldi,strller, con el espejuelo de los triunfos militares, la crisis que padecía ya el cala desaparición de los dos enérgicos gobernantes amiríes precipitó la desosiciém del Estado andalusí, que se rompió en numerosos pedazos; todo lo cual a .cambiar en pocos años la relación de fuerzas existente en la Península, ~:~~~::;:,~~ y cristianos, permitiendo a estos últimos cobrar protagonismo pol) como nunca antes habían podido tenerlo desde que se produjo la invaIslámil~a de comienzos. deLsiglo.. VJIk_.:~..

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.'TLadecadenClayniinadef Califato
El siglo XI se inicia, por tanto, con una ruptura de la situación que había venido siendo habitual en la Península. A una época de gran prepotencia musulmana caracterizada por la rumenaza permanente contra los reinos cristianos durante. la época de Ahiianzótsigüe luegó la rápida decadencia del califato y su desmoronamIento a lo largo del primer tercio del siglo. Y una modificación tan radical :uvo que so~render a los propios contemporáneos, que se preguntaron -como hoy dia nos segUImos pre?un.. .... .......... ......Jam!~.J?.9i !ª!t_c@sa[9.!!ej~ll!lieron conduciraese ... hlstoiiógtáfOtuüsultuán:delsigloX!U Thn Safdatribuía

- - _ · __

··_·::~~:!~~!~:§~!!!~~!!:~:ri~::::.;~llaron
NO'clIbéchrda:de'que'el:razonamiento de Ibn Safd

.omeYa:s;.en."réPoca-más.gIOriosadelcalit¡tlo~;~ad¡o¡s¡ra~z~o;nje!S~~~~~~E~~]
esos dos . perosimp1iStl!,porque las causas de esa decadenci~ fueron, sinduda'~~~'~~:]~!~~r~ profundas. Tratando de sintetizarlas, Menéndez Pldal, con másperspecttva, en páginas magistrales, la influencia nefasta que sobre todo ello tuvo . dictadura: AltuaÍlZor, arque reprochaba el aniquilamiento de todos aquellos que díailhitberlehechósoinbiá,la desaparición de laS organizaciones que le effiabeI'Sia01ncajlazde'concebir una alta ........ . ded:¡íieinexorablemente se instauró en a1-Andalus pocos años después curundo, tras el paréntesis de autoridad representado todavía por su hijoAbd al-lMalíl (l®r..J.lIDSIS@[';Y!ºº::-é¡¡¡¡inensocaosenlaantigua capital llel'c'alifatC):gue'c oncluj, alapérdidá de la unidad deal-Andalus. . ....... . . ' En la contienda civil que se abrió crumino inmediatamente después se mf~zclátijñ numerosos y variados intereses políticos. Y la imagen de desorden, anarquía y biemo que presentaba Córdoba era, al mismo tiempo; indicio a1,Andalus eincentivopara alimentar la desobediencia y la dispersión poJiític:aset\~ territorio del Estado. Todos los errores imaginables se cometieron, uno tras aqíiélló'scaños;'Perohubouno que había de tener importanten:onsecuencias: lucha por el poder y para aplastar a sus adversarios políticos del momento, quiene! piraban, rivalizando entre sí, a la dignidad califal no dudaron en los cristianos del norte. Y tanto el conde de Castilla, Sancho García, como los de cefoíiay Urgernodúdaron en prestarla, seguros de lograrimarécóinpensá y dede15i1itai;lIe-pasO;-áleríetuigo tradicional. Esta circunstancia: no era una absoluta. Anteriormente, mercenarios cristianos habían intervenido en el al~Andalus,' Perolo habían hecho en una época en la que el califato era fuerte estaba unido. Por el contrario, el espectáculo que en tal ocasión encontró en el'conde castellano-$ancho García, que vino a apoyar la entronización de candidatos al trono califal; Sulaymán al-Mustain, en 1009 ,le confirmó de que a1-Andalus era ya, en aquellos años, como se ha dicho hasta la sac;iecladl,.<<1llii gante con los pies de barro». El cronista Ibn Idhari cuenta la pésima impre:sió,j¡; causaron los cordobeses al conde de Castilla y pone enlabios·del·p1'Íncipec··nSl¡laJl~ rios reproches al valor, a la inteligencia ya la honradez de los musulmanes de en los años más drrumáticos de su historia. TodO' ello unido a la inJf!uc:uc:ianelfas!i

tuvieron 10s.lIania(lc>s·í~pretorlanos» beréberes y eslavos en el palacio del califa,juntamente con· la complicada red de fuerzas centrífugas, nunca neutralizadas del todo, y lo que Montgomery Watt definía como el materialismo y la indiferencia de los grupos dirigentes, dieron al traste con la institución califal y produjeron una de las más lamentables situaciones de anarquía conocidas de la España medieval. La propia sucesión califal da a entender, más que cualquier otro comentario, la deplorable inestabilidad política de al-Andalus: en los 23 años que median entre 1008 y 1031 se sucedieron diez califas nominales, la mayoría de los cuales no reinaron más .U<'.U"O v tresaños .. Varios.de ellosfueron destituidos e instaurados por segunda vez. Y eso ocurría-mientrm>lmrJuerzas de la descomposición fláfendencia al autogo,Ol,:mo, siemprdatentes~dában.lugar ala formación de un verdaderomosaico de pe-

~2~l~!:,~:-:~~~~~~~=~.~ta1~.·~faa~s~,. ccaacda vez más imp()(~tesJ?~~~_'ªc_er!,~~te a los ..
Resulta. mu)'ccomplejo:elestudio .de esos años difíciles aunque el historiador
Cúf~nl;a;~tCT(¡bstartte;""C()rrl"¡stan:te:in~orrnac:i6n, si desea conocetlaefidetalle. Tradicio-

..h.atlllSH¡t¡clo en.el papel perturbador que desempeñó. la. presencia en :-And¡t1m¡d,:·dos-gnlpo,s-·soci.ales llegados desde fuera en los últimos decenios de del Califilio añadiendo, con el protagonismo creciente que pronto consiguieron de sus integrantes, nuevas dificultades a la ya compleja convivencia en la islámica. Esos dos grupos eran el de los beréberes y el de los eslavos. Unos y fós:'gc,zrurc',u'dél favóYdélósgobemantes amiríes y desempeñaron un papel fundaenla1fm·f~le.jér(:itó yen' la administración de los últimos tiempos del Califato. Los ¡iaf'ortunadc)s de sus miembros sabrán sacar partido de la situación colocándose al de una buena parie deJos minúsculos reinos que surgieron de la descomposia1-Andalus.

q·Ll¡,s r,eiD()s de taifas el nombre de reinos de taifas conocemos a los numerosos y pequeños Esta:sm:gklos.Lpartir...dé..Jafitna en los cuales se dispersó el poder político de durante algo más de los sesenta años que siguieron a la descomposición Con frecuencia; quienes ejercían el poder en ellos, ostentaban el título de que en ese momento no existía más que en la nostalgia así lo imaginaba. l'ellerrlosin~omlación sobre algo menos de 30 taifas en la primera mitad del siglo 19únas de las más poderosas, situadas en el interior del pafs, se formaron en ciularga tradición en al-Andalus y lo hicieron, en gran parte de los casos, en fa,1:,

~iCd:c:::j~~¡~~.c~c¿o:m~li~o¡si quisieran drur a entender que ejercíanesa autoridad en ..

~ en el siglo VIII, o de individuos de origen muladí. En .art,ede!()s(:aS')S'liCcediien>n al poder en ellas familias que habían ostentado la lad'enca,da unade las ciudades que luego se constituyeron en las cabeceras de ¡íÍl():-Ilstllban;-,:ntre-,:II~ts;-.Ia:! de Córdoba, Sevilla,ToledO,Zaragoza, Huelva,

g~;~~;i%:~i~,¿j'::~!~in~::i:~r!':~e~ árabe, también de beréberes descendientes de

:9

¡i~:!~~~(~~~~~;~;:~:~~A~llg~;ar~~be~~, Albarracín y Alpuente. Junto a ellas, un buen
cayeron en poder de los «neoberéberes», es

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···········-280.·· decir, de individuos de origen africano llegados recientemente a al-Andalus, que ocuparon y se hicieron fuertes en ciertas plazas y se perpetuaron durante más o menos tiempo en ellas. Tal es el caso de Arcos; Carmona, Granada, Morón, Ronda, Málaga y Algeciras, estas dos últimas en poder de los harumudíes. Finalmente, algunos de los más influyentes individuos de origen eslavo,. que habían tenido un gran protagonismo en los últimos tiempos del Califato, se hicieron con el poder en una serie de plazas situadaspredominantemente en el área levantina, entre las cuales estaban las de Torto. ___ ...sa,,-Valencia,_J!Ítj,,ª, Denia; Orihuela, las Baleares Y Almería. Circunstancialmente tambíéntomaroncelPodeieilBadiljoz,quefue;:alllarecer¡unade las taifas que más .. . tempi:anamente-se·fundaron.~.··,···· .. ..... C--c_Y9IQ()!Ja,laantiguacapital de al-Andalus, después de la aboliCión de la institu._ _ _ __ -----ct6~;.:es:tu.vo,gll.b.llJ:!1ª':t'tl'()runconsejode.aristócratl\sY:más.adelante pasó a ser regidá]lorellinajede los Banu Chahwa¡'~para ser, filfalmente;aneltionada al reino de "'Sevilla elrt0'70;'Sevilla,.püf.Suparte,fue igualmente gobernada por un consejo pero secóJivirtió luego rápidamente en un reino al frente del cllal actúaron los BanuAbbad; .. latuás'famos e importante dinastía delperíodo;"que consiguió someter a su dominio a a un gran número de. pequeñas taifas de las regiones circundantes, Yentre ellas R,mé'.' (1059), Morón (1066), Carmona (1067), Arcos (1068). Con posterioridad se incorpo.raron aese reino los distritos de las anteriores taifas deHuelva, Saltes, Niebla, Silvtis, Santa 'Manadel Algarve, Mértola, etc,Inc1usormástarde,elreino de Denia. .. sus soberanos más conocidos y prestigiosoS Abbad alMutádid (1042-1069), .""orne.: la gran expansión experimentada por su reino, y su hijo, Múhármnad al-Multánllid/él rey.poeta;qu.é rigió los destinos de esa taifa entrel069yJ091. En la fro,nte,rameridio nal, los Banu-I-Aftas, una familia beréber originaria deFahsal-Ballut (Los ches) gobernaron Badajoz desde 1022, tomando esta plaza donde se había ,,,.nr."" viamente un eslavo llamado Sabur al-Amirí. Por su parte, los Banu dhi n-Nun el territorio de Toledo, cuya capital, la rnadinatal-muluk o "ciudad de los relles»n' .sólo.había mantenido su prestigio como antigua capital del reino visigodo sino bién una cierta independencia de Córdoba durante largas etapas de su historia, larmente 6nla'época del Emirato Independiente. De todos sus reyes, fue el más c gioso y conocidoYahya b. Ismail al_Mamún(1043/44 l075). La frontera superior, con Zaragoza. a la cabeza;había sido; como Toledo, rio de frecuentes insumisiones al poder central, acaudilladas por la familia de chibíes. Pero esia familia.ternllinó por ceder el poder a otro linaje, de origen como ellos, los BanuHud: Ternllinaron pordomiúaino sólo Zaragoza sino tanlbi/,n fOrnla pernlanente o circunstancial, las plazas de Calatayud, Tudela, Huesca, Tortosa. Por' su parte, 10sBanuRazin se instalaron en Albarracín y en Al,pue,nt¡~; su rey más representativo Ahmad al-Muqtádir (1046-1082). Un nieto ltamado'Abclal-Aziz, hijo de Abd ar-Ralnnán "Sanchuelo» fue, en la pr,'ctica,eI dadero fundador de la taifa valenciana;trasunparéntesis de gobernantes deorí:[e lavo. Más al sur, un eslavo de origen cristiano, Mucháhid, se instaló en Denia y.:. Baleares. Murcia, a su vez, estuvo unida unas veces a la taifa de Almería y Sevilla, aunque Ibn Rashiq, que la regía en nOlnbre de al_Mutárnid, inte,ntó dependiente. Aún más al sur, los Banu Hammud gobernaron Algeciras h,.,,·nll plaza fue anexionada por Sevilla, en 1058. También gobernaron M1lla¡~a hl¡Sta13 xión de esta plaza por Granada, en 1057. Por su parte, Granada fue la Ca¡llta!Utl"

de 10sBanu Zirí. AbdAllah, uno de los re es de .,... .' ser destronado 'en1090'podo' salm á .Y estadmastia, que se extmgue con él al d ' " or VIdes nos ha dejado un . b a precIOsa o ra, en forma e memorias, que fue traducida por Emir' G 'Gó te testimonio sobre al-Andalus en vísperas y un eIocuenHay tres rasgos esenciales entr . ael . n africana. CC',ev()luci6,n cIelos reinos de taifas' E e.otro~, que conviene retener en relación con la ue a . torno a ellos un proceso de c~n;e~~:~~nU!ar, lf ó l~ largo d~l siglo XI se produjo a fagocitar, lite~almente, a los más ue ev a os más Importantes a englo-

~~ la~~~n ~~z c~nstituye

máU1!l.~~e

como contitula-

.

su territorio. Todo ello

al menos

ó'¡íólfl:ic3 ..' haCIa los estados cristianos del norte d 1 ~. Y milItar que durante tanto tiempo había estadoenAl-Andal:s~ hegemo-

régimen de parias

precedentes ..., .. .... '.' otra en . .muy dispares, había también antecedentes m'ás cercanos. ygeográfiC?S y 1 a a COID!en rrtroniz:aciP,¡lnen,aflirna,. e conde de Sancho García (995-1017) colabor¿ Sulmmán al-Mustam, un bisnieto de Abd ar-Ralnnán III . la . apotid solicitó, a cambiode·suayudac~;litarT ' promesa d'eredd un .. . can a. e ~ortalezas -algunafuentechablade 200- en el segundo episodIO de este tipo tuvo comoptotagonistas al califa

C~stilla

LA EXPLOTACIÓN DE LOS REINOS DE TAIFAS HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

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U"

,~

desposeído, Muhammad II al Mahdi, y a los condes catalanes Ramón Borrell: de BarArrnengol de Urge!. Accediendo a ayudar al destronado, establecIeron un ceIona, Y . d u 'nter acuerdo con Muharnmad JI ritedianteelcual se hacían pagar a prec~o. e mo s 1. • veución. Siu duda, el ambiente de descomposición que los expedicIOnanos cnsttanos vieron en Córdoba debió'deser sumameutere'lelador para ellos, todo lo cual abrió el camino a su creciente intervencionism? .en lo~ p~oblemas. de al-~ndalus. Yde esa cQ!lciencia de creciente SUl?eri.?~i?!~~lt1ltar~r.I~tl~~a su~g~ó el réglme~ de ~~,~ ariasmediáñ.te~eJ5l!M1.15fjJrínªÍ>eséñstianos ~ás po?~rosos eXlglan u~a canttdad ;nuaFenmetálico cómo precio de su no iritefVenclónmlhtar contra los remos musul"mane~~FveciIios~~~~~ "'u~_u~_, en definitiva, una de
,

P?ra reparar o corist:rqi~,fortalezas; pMa la adquisición de derechos soberanos, como hIZO Ramón ~erenguerI"en 1057, al obtener, de su abuela Errnesinda, los derechos que ella posela sobre Barcelona, Ausona y Gerona, o para adquirir los de Carcasona diez ~os despué~. S~ utilizó t~mbién el dinero de las patias para hacer importante~ donacIOn~s a mstttucIOn~s rehgIOsas, El profesor Ubieto subrayaba, con frase efectisj " . _P ,.e_ro ajustada, que al Igual ~ue el dinero de la venta de lana, en los tiempos de la s~ empleó, co~ frecuencIa, en la construcción de los edificios góticos, el obtenien t1em?os a.ntenores',a través de las patias había servido para la construcción de IglesIas romámcas. Parte de ese metal amonedado se reutiliz6luego en los , propias como lasquepromovi6Sancho III el Mac.y:cir:,CIJoscon,ies catalanes Berenguer Ramón 1 y Ramón Berenguerly, así mismo, Ramirez,rey deAragón. Puede decirse que hasta entonces no habían acuñado Q:cúltunll; técnico y económico. ?el norte, lo cual <iS:U¡¡'iiídiCioC!i!rqde su atra-

ziríde Granada, el cual explica mllybien esa situación refiri~ndo­ Draleá'PI'acluéJ'po"c'"a"d'""su"'cYontemporáneo el rey de CastillayLeónAlfonso VI, al que atnbuy.e e unas palabras que describen muy bien el problema, En ellas, el monarca leonés. fiesta la imposibilidad absoluta de conquistaral-Andalus.; per~ está conven~ldo, mismo tiempo, de la utilidad del sistema para lograr el deblbta~ento ?e los remos taifas exigiéndoles patias, con el fin de asfixiarlos ~e~de el punto de vista . procurando, al mismo tiempo, malquistar a unospnnclpes musulmanes. contra otros,' todo ello sin dejar de provocar graves conflictos internos ~ntre estos últtmos ~ sus pios,súbditos, agobiados por gravoso~ i~puestos necesanos para allegar el dmero que'neutralizar la amenaza d~1 reycnsttano. , s '. " Los primeros en ~e,,~ft~lru:se.deLsIstemafu~ronlos.CQ!l¡l~s.~atalaIl~ . fluyó en'élfó1,texperuciÓn a Córdoba en 1010. Sm ~enospreclar el valor que ner para ilustrar a los expedicionatios sobre la deblbdad de AI-Andalus, hay zonesqueexplican ese, resultado. Entre~llas, sobre todo, la , dos catalanes de.!l)ll,)1,e~9s9S,.xei,n.os".@.Wfªs"" "", "",.' " Léricra:'J5'ttilá:;Zaragoza. ' Corito purltualizaLbaJ

de las Memorias

&,cP'Dr,)tr:apart,e;e,l~nlétah'tnl'on,ed~ldo

sirvió para robustecer:en-cierta'níedida la aude los príncipes. La disponibilidad de numeratio lesperrnite recompensar con menos en parte, !osservicio~ de. carácter ~eudal,-sintener-querecurrir para ala entrega de temtonos o dlstntos, restándolos asía la autoridad del soberano. Por otra part~, los bienes en numeratio no son perecederos, al Itramcl de lo que sucede con los bIenes en especie, base habitual de la práctica tribu-

:Cl!níbio de generaci6n
~tes ~~ fin?litar el segundo tercio del siglo XI, estaba ya en marcha el de slmpbflcaclón del mapa político de al-Andalus y se iba a iniciar también de profundos cambios en los reinos cristianos. En! 063 había muerto Ra,1:a.e",raJ~on y dos años más tarde desaparecía Fernando 1 de León-Castilla Se üt"óPOl tanto, un cambio de generación en ambos reinos. La década de los afios = ..o.,a presidida por el.signo de, los probl.emas sUGesorios entre los príncipes como consecuenCIa de vanas tragedIas familiares donde está presente la o la sospecha del parricidio o del fratricidio. El primero de esos dramas lo la muerte, en 1071,.?e la con~esa Almodis de Barcelona, por su hijastro, o-L1Rmmón, here~e~o e hIJO del pnmer matrimonio. . de.. Raritón.Berenguer 1 El homICIda .~ue apartado de la sucesión, que fue a parar, en situación ciildlivi,m a los dos hIJOS de la difunta, Ramón Berenguer Il (1076-1082) Y BetlRltnléin Il (1076-1097). Tras una etapa de gobierno compartido, los dos herllegar~na entende~se y ello dará lugar a un nuevo drama cuyo resultado . .. VIOlenta del pnmero de ellos, en 1082, al parecer por instigación del . parte, en 1072 se había producido también el asesinato, durante el e<Zamora, de Sancho Il, hijo y sucesor de Fernando 1 en el reino de Castilla. cuando menos la sospecha del fratricidio porque el beneficia¡;direc:to·del'criffilen-era.eJ segundo de los herrnanos-del·difunto' Alfonso VI así con latotalidad de la herencia paterna. Finalmente, en 1076 se produ: jteltel:!, Sancho IV de Pamplona, en Peñalén¡ despeñado por orden de su her-

benefició de las patias de Zaragoza; Alfonso, r~y de León, ,()~tuvo las de 1.:ole,d<i! menordel()s'hermanos, García, accedió al gobIernO de Gabcla y a las panas joz y Sevilla. . , . . . .. . . , Por lo demás, no siempre estamos bIen mfo~ados sobre las cuantías en concepto de patias ni tampoco sobre la regulandad con la q~e ~e pues húbo épocas en las cuales los reyezuelos musulmanes se smtte~on lo mente segurOS como para negarse a pagarlas. En todo caso, se produjo nos regulatidad una afluencia de metal amonedado desde al-Andal~s a los . del norte donde se emplearon de muy diversas maneras. SIrvIeron, por
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que que fue rey de

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mano Ramón. La consecuencia fue la huida del fratricida, que no fue aceptado corno sucesor por los pamploneses, De esa situación derivó la desmembración del reino de Pamploná e11 be11eficio de Castilla y de Aragón. . . . En definitiva, hubo profundos cambiOS de protagomstas en torno a los COlmenzos del último tercio del sigh

=:::::~Ei;ri~~;o de esos cambiosarectóalr~iño deAragón. ~ando se produj? la
te de Ramiro 1, su hijo Sancho Ramírez (1063-1094), que tema entonces 20 anos, suc;ec::' _______.d¡6iis!i¡!adre~sit¡Ja.l!lellbt<:@cu!~~¡;:l_!'.rofesorSesmaha resu~do d~ forma clara condiciones en que se encontraba el reino ruacceaéral-¡lUderqUlen sena el .-!()nniémbros de su'dinastía.en:.adoptar abiertamente el título de rey de Aragón. El mero dehabitantesdel pequeño e incipiente reino pirenaico había crecido en los anteriores, Lo ponende rriiliiifiésto,si nolos'datosdemográficos, con cifras, .ciadamenteno podemos conseguir de la documentación de la époc~, sí, al m¡mo,s;'lá: c011tinuidad del acaparanúento de tieiTas a través del mecamsmo de pressura. La militar y de gobierno descansa en los nobles del reino, organizados se~n unaj¡lrrurquiía esiablecidacon bastante nitidez en torno alas honores, nombre que reciben en. el pireuaico los beneficios feudales, que el rey reparte exigiendo como prestación dad y servicio de carácter militar que el senior ha de ofrecerle con el concurso de los sallos que, a su vez, guardan fidelidad al titular~e la honor y combaten a sus. . frente de la nobleza militar del reino hay un conjunto, no muy numeroso, de hnaJeS parentados con la fanúlia real, Se les llama condes. Junto a ellos, hay en torno a u~a . cena de barones. Luego están los llamados seniores, en torno a una cincuentena los les se encuentran al frente de honores que les ha entregado el rey. El gonés comenzará muy pronto a tratar en plan de igualdad a su primo Sancho IV, de Pamplona. En 1068, durante una peregrinación ~ Roma, se hizo vasallo de Sede, lo cual reforzó suposición al frente de las tierras que gobernaba. . todo ello fue también la implantación de la liturgia romana en Aragón, a partir 1071, en sustitución de la mozárabe, usada hasta entonces. 4,2,

cuando Alfons? qliis9'~eSposeer de su herencia a García, cuyo reino invadió en 1071, l? cual dio~otivosa,~ancho II para terciar en el conflicto recomponiendo en su exclus~vo beneficIO la totahdad de la herenCia paterna tras la victoria obtenida sobre el ejército de Alfonso en Golpejera (1072), Pero pocos meses después, Sancho II murió ase'llJ'''U'U, en octubre de 1072, mientras ponía sitio a Zamora donde se había hecho fuerte "SU hermana Urraca, que protegía a Alfonso VI, huido entretanto a la corte de su vasarey ?,us~lmán de Toledo. Aunque lo dicen los relatos juglarescos, no está compr,)b2Ldo ?Istónc~mente que Alfonso, a su vuelta, para acceder al trono de Castilla, se obhgado aJurar sO,kmnemente no haber tomado parte en la muerte de su hermacuyadesapanCl~n le favorecía en-extremo'desde-el-punto'de'vista político, caso, cuando finahzaba el año 1072, Alfonsorellnióen sus manos toda la heuciap.a.llenla pues Garcíasiguió desposeído de sus tierras gallegas, la posición d,~Alfo¡¡$o..:VI-sereforZO:;S¡lreino no sólo era

.~;~~~~:~~;::~~;~~l:~~~~~:d~;e~.~l:a Penlllsula sino que, ·a·travésdel sistema de parias
~:

" .... .... y Granada-obtenía-cuantiosos-ingrcsos y ejercía, liempo, una clara hegemonía sobre toda la Península.

REINO DE PAMPLONA REPARTIDO ENTRE CASTELLANOS Y ARAGONESES

LA SUCESIÓN DE FERNANDO lEN LEÓN_CASTILLA

.Enl065hubotambién U11 cambio generacional en el reino de León, Al ese año moría Fernando 1 dejando un reino acrecentado y poderoso que mentar su extensión, almenas teóricamente, en torno a 50,000 km', Pocos de su muerte había determinado distribuir slis reinos entre sus tres hijos vru;on,es;,' nes, con el título de rey, debían sucederle en los territorios que había 101~radore¡ 10 largo de su reinado, El mayor de ellos, Sancho II (1065-1072) recibi<í C:lstillla gundo Alfonso VI (l065;1109),.queeraelpreferido de su padre, le cOlTespOl reino de León, al que, no.obstante, selehabía segregado el territorio de correspondió al tercero de ellos; García (1065-1071), No tardó en estallar el entre los hermanos, que se desató abiertamente a la muerte de su .

1¡jE:nlI07'6 una ~e las tragedi~s familiares ya reseñadas contribuyó también a sim'~,,"L"l111"I'" pohlicode los remos cristianos, Enjunio'de'ese-año murió despeñado cenalen, Sancho IV de Pamplona. No conocemos bien los detalles, pero en él parti: hermanos del difunto y otros nobles, Parece.que todo obedeció a una conciónbien or~uestada y de carácter general, con presumible intervención exterior. . .. fueron realmente importantes, Los hermanos del difunto huyeron, mdiclOs concuerdan en que casi todo el mundo estaba concitado contra el . Lacarra puntu~lizó que no se conoce ninguna donación piadosa por difunto, lo cual es digno de tenerse en cuénta, consideró la existencia de un heredero del rey muerto y. su reino terminó lt!:~partido entre ~Ifonso VI y Sancho Ramírez, Este último invadió el reino por el este ffi1entras Alfonso VI de Castilla lo hace por el oeste y por el sur ¡'UfIO,1e ellos ocupa ,v~llas y ca~tillos, y se atrae a·la nobleza del correspondient~ AlfOllSC VI s~ dingló a NáJera, a~o?,paña~o de un nutrido séquito y terminó su presen~la en d ID:ea de la RioJa, enAlava;ViicayaiGuipúzcoa, Santoma la nbera IzqUierda del Ebro'y llega hasta Pamplona. Poco tiempo dos r~yes firmaron un acuerdo mediante el cual procedieron al reparto del VI mcorpora al suyo las tierras a las que acababa de acceder mientras el ~scóllserva el núcleo esencial de la monarquía pamplonesa formado por PamFalces, Leguín y Monjardín donde surge lo quefue denominado «conNavruTa» el cual sería dependiente de Castilla, aunque en poder de Sancho ;:qlle !>re';truía por él homenaje a Alfonso VI. ¡ésap,m,;ión, como tal, del reino. de Pamplona, dividido entre los dos reinos tieJne-un'Hj¡gnifi,~ac:ión importruntepara 10s'doHeinos que sacaron provecho Sancho IV, p~ro muy particularmente, para el rey de Aragón, En pri~~Ies,deel punto de vista de su extensión territorial y de su capacidad militar,

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en el territorio recién adquirido Y se aseguró El rey aragonés dlStnb~~ onores les favorecidos. Como consecuencia de ello, su fidelidad y el apoyo IUlhtar de ~os nob 'b'l' dades de intimidación sobre los reyezuepoder militar y, en ~onsec~encla, sus ?OS~~~emente y ese hecho le otorgaba la posibilos de las taifas vecmas se mcrem~nto no la ex ansión de su reino hacia el van~ del lidad de plantearse, ~I menos. te?ncam:~, ciudades de Huesca y de Zaragoza. El no Ebro, donde los próxl.mos objetivos s~~ t' a~ que lograrian, respectivamente, los dos conseguirá todavía mnguno de sus o ~e lVO, If 1 hijos que le sucedieron en el trono, Pedro 1 y A onso '. . de al I anexIón de una b-uena-:partedel antiguo remo -- Por otra parte a .. " - nte tramo de la ruta jacobea, que estaba rey aragonés el control ?e~ll-1mf-:- . nda mitad del siglo XI. Eran muchos los nere--"" ciendo un auge extraordinarto en a .gu discurrian luego por territorio de ese -grines que entraban:ppr R.onc~svalles Yntta o le ermitían potenciar el papel de. .lruc.a;:= mismo tiempo, las peregnnaclones'~;:as ví~s de ~enetración de los peregrinos, y na'ra'" próxima al puerto?e semport;co~f s d; oblación, surgidos por entonces y a promover la creación de o~os ~\l~ ~o P r ~tra parte la afluencia de peregrinos ~"",-"._. se otorgó el fuero de aquel a cm a. o . . 'da ahora a través de ~::~~~!::;~~ buiría a incrementar la riqueza del te:~o~~~~~~economía rural, es decir, económicos no necesariament~ conec o io sin olvidar los ingresos relPresellta1dm¡ dos, en concreto, con la artes ama y el ~ome~~o; como el de Roncesvalles o el de por el cobro de peajes en los pue~osJlr~na~hO Ramírez acuñó la primera m(meda¡fe port. Fue precisamente en Jaca on e an al contrario que las orilm,jfás' Ar ón Es la llamada «mancuso» que, oro labrad a en ag . . 'ta 'óndel dinar árabe. A juicio de Lacarra, es d A ó monedas barcelonesas, no es-una'llUl el un indicio de <<la iniciativ.a e .independ.encia» de la~o~:n~:~a;ar:C~~ c~mo enl:id¡,d Durante más de mediO siglo, el r~mo. ~~ =~ambién otras derivaciones. Sa!ncb¡o lítica propia y a~tónoma~Su d~sme;o~~~l no sólo utilizará el título de rey abi.ertamenf Rarnírez, que VlO muy re orza o su , racia de Dios de aragoneses Ypa:m~llp: te sino que 10 hará proclamándose «rey por la g . .dad adoptando el título oen'."!!"" neses». Por su parte, Alfonso VI, marca s~ supwon . niarum rex Ytambién el de Imperator totlUS Hlspamae.

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5. Imperator totius Hispanio.~" ......... .
Con la ane;ión de'laRioja-añadióAlfonso VI a sus reinos lun esp~~o en".u.:'~" . '.. . d gran fertilidad El año de a aneXl n, 2 los 4.000 km compuesto por tierras e ados a cabo e~ tomo a la repoblación (jP.1 v:." marcado también.por.los.esfuerzPsJiev... . q . da del nel. e.llW"" del Duero en concreto de las tierras situadas en la marge.n lz ul er 1 se,rie, de'.ac:!!!! ~m' a l1í curso de é~te ylacordi11era.c~ntral .•E~añocitad~ se ~o~Jeron. portancia g;::situadaS .. ,'¡.,¡ ciones cuyo resudltadarto ca como punto e p i a '. '1" rta of()fusiéln e:Híti , é (1077) Alfonso VlcomienzaaUtilZarCOncle Por esa poc.a " .... , . . 1 a la di nidad ejercida por los reyes im erial La asoctaClOndeltltulolmp.ena ........ g es ~na c~estióncomplejaque hadadoJugar, de~de hace anos, rimeras resultados han Sido;con'frecuenCiaM;controv~rt~d~ü~::d:l~~s,fue luego siguiero)) hechas al tema por A. Schunter, E. ayer Y . . ,

f~delpa:!,~:lqa~~Ó:e~~aSs:~~v~e ~tr:s

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Menéndez Pidal;AGarcíaGallo;-A-:-SáncherCandeira y J. A. Maravall, se ha discutido mucho sobré e1.origen y el alcance que hay que dar a ese título eminente que sólo en época relativamente tardía sé aplicaron a- sí mismos los soberanos leoneses pnes en un principio el título aparece tan sólo adjudicado al rey de León por terceras personas, bien fueran éstas ciudadanos particulares u otros monarcas peninsulares. El contexto en el qne aparecen las primeras. menciones documentales -comienzos del siglo x- coincide con la época en laque el título imperial se desprestigia en Europa, como consecuencia de la desmembración del Imperio de Carlomagno y también del ~hecllt de haber.asumido esa titnlaciónpersonajesde segunda fila, situación que duró =¡¡¡¡i:ta·Q,"e Otón 1 lo asumió en supérsena-y:Ie.ruO:prestígio en la segunda mitad del siLos investigadores que se hanócup¡¡doc<leLtemahandiscutido sobre el significa,,-d(),e:(acto que hay que dar a esetérriiino, áplicado alos reyes de León, pues desde el vista etimológico, el térriii¡¡¡FimpN-arO'r~s-e:refil"re:simplemente al individuo el mando (imperium).Garcta.Gallo.relacionaba el título con e! mando mila utilizacióndel:tétmiifó:iíUpiiliitói:.poueyes leoneses especialmentevincullad,os a la milicia y por reyes victorioSos en el campo de batalla. Pero se ha denastrlldo su uso en relación tambiéiLcóll.monarcás.que.ejercieron esa dignidad siendo o que no tnvieron en modoalgutio'éxitos militares que 10 justificaran. LéiFI'roverlcal sostuvo que el empleo .de·esetítuloeminente por los reyes leoneses no cosa más que una imitacióndeltítulocalifal'utilizado por Abd ar-Rahmán III el año 929, olvidando queya-OrdoñO'IIc(914d~'247'lohabía usado para referirse a fuplrdre y antecesor, Alfonso III, Suele prevalecer la teoría de que el uso del título imperial por los reyes de León hecho que hay que conectarcon·la·idea·del·neogoticismo. Sería, por tanto, una de manifestar la preeminenciaque.correspondíaalsoberano leonés, entre los fÍllicipes cristianos, por sentirse el legítimo heredero de la monarquía visigoda. Eso es como admitir que a la palabra imperator hay que asignarle un significado distintiene etimológicamente y, por tanto; equivalente al concepto que hoy día le rgamo1s, es decir, el de monarca queejerceun poder de naturaleza superior a la de oSlmonrurcas. En definitiva, la acepción que tenía, con toda claridad, en la época caEn el caso de España, esa ideaql1,,<iasllbrayada por el uso, en relación con los León, no sólo del título de emperador, sino también del de Rex Magnus, como en el caso de Fernando I. otra parte, la profusa utilización por Alfonso VI de! título imperial ha de conno sólo en conexión con üná·triRIiCíÓtfhiáso hienos antigua y arraigada sino como consecuencia de un contexto bien concreto. La primera mención del tíHI¡,l",pe;rat'?T totil,s Hispaniae aplicada a Alfonso VI data del año 1077 (17 de ocnr...·.n.n muy poco posterior.alreparto del reino de Pamplona hecho entre 16nllfCa castellano-leonés y el rey de Aragón, Sancho Ramírez, que había quedado ,,,,,,"1 por un vínculo vasaUático. Sancho Ramírez adoptó entonces el título de yU~lf,om¡o empieza a utilizarelde::eiripéradór; lo cüal deja entrever con claridad iesier,terey de reyes, sobretodo. si consideramos, además, la tutela que ejercía sode los reyezuelos de taifas, que estaban.ligados a él por lazos de vasallaje ¡jág:ab¡m parias. ....... ------.-" la adopción del título imperial es consecueticia, también, según todos los inotra circunstancia de más trascendencia que atañe a sus relaciones con el

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pontifi~~d~.E~e~e~odeT077;EnnqueIV, excomulgado por Giegóno VII comO con'
secuencia del enfrentamiento entre el papa y el monarca germánico por el problema de las investiduras, terminó por conseguir su perdón en Canossa. No hay que olvidar esa circunstancia concreta para entender mejor el problema. La excomunión contra Enrique, pronunciada contra él un año antes, había desacralizado a la persona del futuro emperador. Es cierto que acababa de ser perdonado por GregorioVIl, pero en Alemania se había alzado contra él una parte de la nobleza, que apoyó a Rodolfo de Suabia. Fue en ese mismo año, a finales de junio, cuando Gregorio VII envió una carta a los reyes,ccondes.cy.cotros_pIÍncip.eS..dll.Ewllillirec9rdándoles que, según antiguas constituciones-seguramente-secreféria.a.lafamosa«Donación de .. híspániéo¡féstáDáífbajo-ta-soberanÍa:de-1aSantaSede.Las aspiraciones papales. . . ' queentender\astaIl11:>iéll<!1! su propio contexto. Gregorio VII estaba, sin duda, interec mento. en que necesitaDa sn ayndacon motivo del agrio enfrentamiento con que'IV:CDé hecho; 'loneyeS"cnonnandosdel sur de Italia estaban,~desde ha,:íatie,mpó;c~ bajoeLvasállaje..deJa . SantaSede yel propio Sancho Ramírez se había colocado bfénbajo.laprotección·delpapa;·Inc1uso el conde de Barcelona Ramón sería una pieza clave en esos propósitos de GregorioVIl. En todo caso, la pr<~ximida,:l; desde el punto. de. vista cronológico, de los dos documentos antedichos del papa y rey castellano-leonés anunciando el primero sus aspiraciones al dominio sobre la nínsula y asumiendo el segundo el títuló de Emperador de toda más que probable relación de causa a efecto. En los años siguientes, rial de Alfonso VI adoptará nuevas formas, de acuerdo con las circunstancias. puésdela anexión ..de_Toledo .sueJe utilizar ertítulo de Toletani imperii rex u equivalentes como Toletanus imperatory también Adefonsus imperatorin ot,~lO,D~":C gione, Gallecia et Castella. Tras sn derrota en Sagrajas, está documentada la eXjpre,,,, siónAdefonsus lmperator superomnes Hispaniae nationes constitutus, título aPlrrec,i+ do en 1087, que Menéndez Pida! interpreta como un programa para la futura actuac:ión delmonarca.. .. ..... -.-.__ _

conde de ~arcasonat~ases'y vizconde de Béziersy Agde;utilizó, como nieto que era de Ermesmda, el parentesq> Con el último señor pero, sobre todo, el dinero obtenido de la~ parias, para comprar los derechos de sucesión de ese feudo con el cual se ponían los Cl1TIlentos de las vastas posesiones que los condes de Barcelona tuvieron en lo sucesivo en el sur de Francia. En el año 1071, Almodis, la esposa del conde en aquel momento, murió asesinada P?r Pedro Ramón, el primogénito de Ramón Berenguer, hijo de un anterior matrimomo. Aunqne la muerte de Almodis es un episodio oscuro, del contexto Se puede co. la condesa, de carácter difícil según todos los indicios, estaba empeñada en i=Cionsegtlir un legadoell.fa\,orde:sus.propioshijos.Blhomicida huyó y murió en tierra musulmanes. Cuando, cinco años después, se produjo, a su vez, la muerte de RaBerenguer I, los dóshij~svarones habidos en Almodis ~Ramón Berenguer Il y Ramón IL,sucedierorra:su:padre-gobernando·el condado de Barcelona en sitllación de proiriiliviso-:Yruffiód¡¡lidaaquedareflejada en los encabezamientos de la .do,:.unner,ta('ión y enJasJ6rmQla.s_cancillerescasde.laépoca: S._Sobrequés señala que an'av"s de la documentaciónexistente,Ramón BerenguerII, llamado Cap d'Estope; color y el aspectode~u cabellera, aparece como poseedor de una cierta preemisobre su hermano Berenguer Ramón hasta el punto de dar la impresión de ser Í1"n~lr<nn" con más iniciativa o, quizá, de más edad que él aunque, por otra parte, condllce, a pensar que no era así e, incluso, se tiene la impresión de que eran melli¡is.Re,sul_ta un poco OSCura la-situación en que quedaron ambos y la distribución de omletidm y ~uncionesqueunoy otro tuvieron en la herencia paterna. Se sabe que go~onJuntamente y se repartieron lasTentas por igual; incluso que estableciecunoso acuerdo para residir, alternativamente, medio año cada uno, en el pala',",,'n,lo de Barcelona. Ramón Beren?uer particip? en la empresa que el rey de Sevilla al-Mutámid orgapara la conqUista de MurCia, en 1081. Su presencia en ella, comprobada en las musulmanas, se la hizo pagar bien cara mediante el cobro de 30.000 dinares de .. aunque el rey poeta lo engañó haciendo. una acuñación monetaria de mala ley. Se con razón qué la aventura murCiana pone de manifiesto el prestigio de ;:¿ond,~s de Barcelona en al-Andalus¡ que se manifestaba también de otras formas: Gej'~ml~lo, el reye~uelo de Lérida, al-Mudáfar, hermano de Muqtádir, rey de Zarapagaba parlas. realidad, ese prestigio de los condes de Barcelona no sólo se comprneba en ~n(lallls smo que traspasó las fronteras peninsulares hasta el punto de haber sido Berenguer II una pieza importante en la política que Gregario VII llevó a cabo de establecer alianzas y vasallajes con distintos príncipes cristianos para en ellos en su enfrentamiento contra Enrique IV de Alemania. Un conde Bernat Il de Besalú, se proclamó miles peculiaris Sancti Petri, al tiempo que a ~agar ~nual.menteaRoma 100 mancusos de oro. El propio GregoII:!>ar,e.. que mtervnro~lrectamente en el matrimonio de Ramón Berenguer con ,:e hija de Roberto Gmscardo, duque de Calabria, y hermana de Bohemundo de . uno de los personajes más destacados de la futura Primera Cruzada. . parte,Ja~coláboraciólLde.los..distintosgobernantesde Occidente era netambién ~ara extendér larefonria de la Iglesia que Gregorio VII estaba empetnunfar.a.toda.costa.En 1077 llegó a Gerona un legado pontificio

6... Ramón Berenguer 1 y sus hijos
La época de Ramón Berenguer I (1035-1076) en Cataluña es importante no por la duración que tuvo sumandatocomo conde de Barcelona,Al años,. sino porque a lo largo de élsuautoridad soberana se extendió sobre los restantes condes talanes, unidos al de Barcelonapor vínculos vasalláticos en una época de gran las instituciones· feudales;-que~·en·Cataluña tuvieron un especial desarrollo. Berenguer I no sólo consiguió imponerse a los condes vecinos sino también a sus nos lÍlusulmaneS"iConquistadotde -Tárrega(l 057) y promotor de numerosas contra los musulmanes, los Usatges lo llaman Hispaniae subiugator, y resalt:uYi expediciones victoriosa en «España», que era la forma de denominar entonces nosotros llamamos al"Andalus. Consecuencia de esas campañas fue el cobro sas parias que élempleQ en fortificar el territorio bajo su control y ~~~~;~jl~~::~~ sus dominios, lÍlediantecompra de derechos soberanos, como en el caso de dos situados al norte del Pirineo. Así, por ejemplo, a la muerte, en 1066, de Roger;IJ

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-Amat d'Oler&- afln de propagarlos principios de la Reforma y de 'aplicarla alln caso concreto: el obispo simoníaco Güifredo de Narbona" Respecto del ámbito hispánico, la época ~e.gobierno co~junto de los dos herederos de Ramón Berenguer el Viejo esmvo presidida, en su úlhm~ etapa, por el mtento de llevar a cabo la expansión hacia el sur ganando terreno a las taifas levantinas de Zaragoza Tortosa Lérida y Denia, Fue'entonces cuando los condes catalanesy más concretam~nte Ber~nguer Ramón Il, entraron en contacto con Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid, que fue quien detuvo esas aspiraciones catalanas, primero mientr~s el héroe, castellanoestu.voalsenticioJlel rey Muqt,,<lirde Zaragoza, y luego~de suhljoMotanun. ,--' En 1082 se,produjoél:asesina:todelRamónBerenguer 1,1 Capi1'1i:st(ijie~. .Beren' ¡luer Ramón Ilsehizo-con'Iacherenciapaterna íntegra. El dlfunto,había,dejado,.a su muerte Jln hijo, elJ\ll1JroI~amón Berenguer III, nacido pocos días después de monr su ---padre",Pero'una,c1áusu¡acde.l..tes~ento_de Ran:'ó,n , ' ' , , "en caso,de muerte de alguno 'de sus hijOS; el supervlVlente gozana , ' " . lahereneia,'eh perjuieio-delos'hijos del difunto. Berenguer RamónII,e~~ratncldav~~ virá enlosucesivo,bajoelpesQ,deesecrimen, lo cual terminará por. ~aclhtar, al finahzar el siglo, el acceso al trono de su sobrino Ramón Berenguer ~Il, .hijo deLdlfu?to. No obstante, gobernará el condado de Barcelona hasta 1097, prosigUiendo su pohtica !e" vantina sin demasiado éxito. En tomo a esa fecha participó, al parecer, en un duelo jU, dicial en la corte de Alfonso VIde Castilla y en él quedó como culpable, Renunció entonces al condado y perriiitiÓd acceso al poder a su sobrino, que había sido tutor dJlrante los años anteriores. Se enroló e? la Primera Cfllza.da como penitente y mJlrió en la expedición, según parece, en jumo de 1097.

7., Rodrigo Díaz «el Campeador»
Ramón Menéndez Pidal, que consagró una parte de su larga vida -vi~ió años-al,estudio deLhéroe,castellano sobre el CJlal prodJljo nJlmerosas inveStigaclOe nes entre las que destaca su España del Cid, afirmaba que la personalidad histórica héroe era aún más interesante que su imagen literaria, adornada por los laureles epopeya. La verdadera significación del personaje ha sido muy díscJltida, , el siglo XVJII, el jesJlita catalán Masdeu llegó a poner en duda :a e~~,~,~:~~;~~:~~~c~~~~~; Cid. Es verdad que existe sobre él un problema de base: la bl~grafía de de Vivar ha de ser reconstruida basándose en fuentes muy diversas y opuestas:" propülrnente históricassoií;corifrecue~cia, insuficientes y d.e allí el que se haya do utilizar también la inform!lción servida porlos relatos épiCOS, entre ellos el Poema" de Mío Cid, considerando'que'eran'el medio de información delque se servían hombres de la época para,divulgar los hechos de armas; que tanto interesaban a ciedad'medieval.Porotraparte;tratándose de, un personaje de enorme fama, cu·vas.u zañas se llevaron a cabo principalmente en el área levantina, dominada porlos manes, es lógico que la historiografía árabe trate de presentamos al héroo,e~c~~:U~¡~ bandido sin patria y sin ley, que derrotó y humilló a los musulmanes en il ocasiones. Aun así, algunos historiadores árabes no pueden o~;~~~:~~~r¡:~~~~::~i el héroe y alguno de elloS lo define como «milagro del Creador». Por el historiografía cristiana, más bien, escasa, y la epopeya castellana nos pr,oselntall¡t~

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héroe co~p:etam':I*:Viferente:-EI'Cid'es, según esos -relatos, espejo de caballeros, guerrero mVlcto, fiel yleal vasallo de un rey y señor ingrato: «Dios, que buen vasallo, si oviese buen señor», dice de él, en una de sus estrofas, el Poema de mío Cid. R?drigo Díaz fue un hombre de su tiempo, con las virtudes y los defectos propios de un Siglo duro y turbulento como fue el siglo XI. No conocemos la fecha de su nacimiento, pero parece que vino al mundo en Vivar,junto a Burgos, hacia el año 1043. Su padre, Diego Lainez, se creía descendiente de Laín Calvo, uno de los jueces de Castilla, y pertenecía al grupo de los infanzones. Rodrigo se educó en la corte, junto al infante Sancho,futuroSanchoII y con él participó en las empresas de su corto reinado. No está probada,históncamente.la,existenéia histórica del juramento de Santa Gadea de .Burgos, del que hablan los,textosliterarios; y, menos aún, que fuese Rodrigo Díaz qUien lo tomaraaAlfonso,VI,pronunciando la tremenda fórmula de la «confusión» que deseaba alr"y,losl'eorescmalescsi,hubierajurado en falso no haber tomado part~ . '.' en la muerte de su hennanoSancho. Sh,onsideráramos como un hecho probado histó..• que Rodrigo:a:ctuó,etttalcocasión,elmonarca pudo, tal vez, quedar molesto con él, aunque no había propiamente ninguna razón para que así fuera; pues se trataría un acto simbólico erleü:¡ue elhéroehabría asumido la representación de la nobleza • a(liclta. al rey mue~o;N~datiene que ver todo ello con el destierro del Cid, que se projustam,:nte die~ an~s despu~s. Incluso en 1074, o quizá unos años después, RocontrajO matnmomo con Jimena, sobrina de Alfonso VI y biznieta de Alfon,'pertenecientei'por-lo,tanto; a-la-más alta nobleza leonesa. La HistoriaRoderici-cuenta'que;en 1079, Rodrigo fue enviado a Sevilla a cobrar Durante su estancia en Andalucía y defendiendo los intereses de al~.~~~:~~:~;vasallo de Alfonso VI,tuvo un serio enfrentamiento con el conde García ,~ quien, a su vuelta a Castilla, difamó a Rodrigo y contribuyó a malquistarlo el rey. Una ulterior actuación militar inoportuna realizada por el Cid en tierras de lUJL~UU, cuando Alfonso VI estaba dando los primeros pasos para la anexión de esa comprometió seriamente esos objetivos y fue mal acogida por el rey, que deret<j'enLtonLces el destierro de Rodrigo (1081). ".'.''-''JIIlU primera medida, 'marcha a Barcelona, en busca de un nuevo señor. No fue ~naco~:ido por los condes Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón It Luego se diricorte musulmana de Zaragoza, junto a Muqtádir. Allí participa alIado de MutanCl)[Jlfa el conde BerenguerRamónIl (1082). Posteriormente participa auxiliando al Zaragoza, contra Sancho Rarnírez, rey de Aragón. Estas actuaciones en favor de 'mllsuIm¡mes, a'los' cuales, se había asociado en el destierro dan al Cid una connotan"espl~ci,¡J y han servido para defiuirlo, a veces como «personaje mozárabe». IID./J"<ocotiempo después de la grave derrota de Alfonso VI en Sagrajas (086) se procon El Cid. La Historia Roderici alude a una capitulahecha por Alfonso VI y Rodrigo Díaz según la cual todas las tierras que este último Iquis!ru¡e en Levante pertenecerían al Cid, bajo la soberanía de Alfonso. Es el fundaLlto de la!iUlterioreS .~orlé¡liLÍStas deI héroe en el área levantina. En todo caso, esa situa[i'U"OLoeDLa avenencia con el rey dura poco tiempo. Con motivo de la nueva entrada . almorávides en la Península, en 1089, El Cid llegó tarde a la llamada que Alfonso a fin.de defenúerce1-castillodeAledo(Murcia), De nuevo se desató contra él la .U~J[ re'v. que decreta el segundo destierro de Rodrigo. Es entonces cuando se inicia de Lla:.dec;idi.da su actuación en el Levante paratallarse allí un señorío propio a costa de

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los mus~;;~; también a costa del ámbito de expansion nacia-elsur del conde de Barcelona Berenguer Ramón n. Se inicia también entonces la política de parias de Rodrigo, que obliga al pago de ellas a numerosos caudillos musulma~es, sometidos a su tutela, Su· actuación culminará en 1094 con la conqUIsta de Valencia. 8. Relaciones con la Iglesia. Cluny y la abolición del rito mozárabe - -~:~:-c1~~~h&básiCodeiasegunda mitad del siglo XI es él increment<> <lUe experimentó •. ...mlii~~@¡icl()¡¡jacobeaque,·deserunfenómenoesefldalmente~~spánico; pasó a conveitii:Seenuna costumbre practicada cada día comnásfuerza-por'Vlajeros llegados de toda "cc=-~J3ut:op'a&trayt5sdeLCamino de Santiago penetrarOI1~!¡¡!'e.DÍllS1!l~numerosas infIuen-----:9,.;1'"as"'nlr.e""g!i<lJ!S'1Iet-otro·lado del Pirineo, entreIás:.cliaJen'á'?Kde;s¡¡¡¡;ar~el-emQ~o de la ~etra carolifiaco,francesa,losritos Y ténninos propios delfeudahsmoultraprrenruco, la arqUItec.. . . .... tura.iomáiiica,'3Sícomo las distintas conientes-de·reformá-eClesiástiea;.lifiareforma encaiJezadaya'entonces podos grandes papas delasegllI!<Ia.lnitad del siglo XI; La propia p~ senCia:<ifl;Jaorden cluniacense tuvo mucho queveren-todo·ese·proceso,·asl como también JapresenciJidecontingentes extranjeros en lasempresas~eJa~éConquis~. _:.~~:Una.circunstancia digna de destacarse es la creciente ImplantaCión del mona' - __.._qniSIno.cluniacense.;Lás relaciones de los reino~ hispáriicos conlaOrdende Ciuny s.e habían iniciado yaen tiempos de Sancho III el Mayor de PamplofilCEn León y Castillahubo contactos permanentes con la gran abadía borgoñona desde el reinado de Fer_.nandoldeLeón-Castilla, que se comprometió a abonar al monasterio de Cluny una cantidad:anual en metálico, solicitando a camoioi:iigátivas"delóS: monjes en favor de las . empresas del rey castellano-leonés. Habría-que esperar,· no·obstante, a la época de Alfonso-VI para ver derivaciones de más largoalcance;durante la época del gran abad Hugo el·Grande(1049-1109), el cual, por cierto; según dice la Crónica Najerense, ?abíaintercedido por Alfonso, cerca de su hermanoSancho n, cuando aquél fue vencido ydespojado'de su reino; para pennitirle refugiars~enJa ~orle del rey musulmán de To-: ledo,Talvéz esa circunstancia contribuya a explicar el·Interés que Alfonso VI mostró poéi()~tilln¡acenses, lo que dio como resultadoJ¡¡-afiliaciori:álaobservancia de Cluny: de'uflaS'erie de monasterios de su reino.. ........... . - -:-'Enrealidad, a lo largo de los siglos XIy X1Iseráun:hechomuy-frecuente vincular . monasterios.españolesa observancias pro~entesdelotrolado del Pirineo. Se pre,tende cOILelloJifowádos m()nasterios en cuestiórimediante:Ja:aplicación.!omás estricta ble de láregláe;inc1uso; conseguir fines decaracter:polítiC(). Por ejemplo, en Ca1:aJuña;: los'condes éstuvieron siempre interesados en extender su influencia por el sureste F'i3iiclay"supolítica religiosá entalsentidoiba'encaminadaa conseguir de las francesas el apoyo necesario para lograr esos objetivos: El resultado fue que algunas ,jfusfñiiicesasfuvieron auténticas colonias eri:lid'enllsula.ibéricacSin duda, el r.,,,,,ná, significativo fue el de Cluny, a cuya reforma se fueron adhiriendo; entre otros monaS1¡e, rios los de SanJuán de la Peña, en Aragón, Oña;'enCastilla o SaJ¡agún. Hubo, en uno~:30prloratos al frente de los cuales figuraba un camerarius, con residencia en oen Carrión, que actuaba como lugarteniente enla-Península-del-Abad de Cluny. .:::ó.::.La.influenciacluniacense fue, desde entonces,"muyprofunda y tuvo de todo tipo; En primer lugar, de orden político porqué con freCuencia los monjes

censes recibieron carg<\s¡elevantes asumiendo algunos delos más codiciados dentro de la jerarquía eclesiástica.Un·cluuíácense francés, Bernardo de Sédirac, fue el primer arzobispo de Toledo, tras su conqUIsta por Alfonso VI; fue también un cluniacense Jerónnimo Visqué de Perigord, el obispo que gobernó la iglesia de Valencia durante los ;scasos años en los que esta ,:,iudad permaneció en poder de los cristianos tras su conqnista por El Cid, en 1094. Postenormente fue obiSpo de Salamanca. Por otra parte, el influjo de los cluniacenses ~n el auge que cobraron las peregrinaciones jacobeas fue muy considerable y, en tal se~tido, a ellos se de~e, en parte, su propagación por toda Europa a través de su red de abadías. Todo ello contnbuyó, en gran medida, a la eurqpeización de la Península . .,Unad-::las.manifestacionesmás destacadas de esa convergencia con el resto de occldentalfuel~renuncia de la Iglesia hispánica al rito mozárabe y la adopCle'nelel lrlto romano,q~e se plan.teó Con toda crndeza durante elpontificado de GregoMe~n~ez:PJcta.J-exphcó las razones de la resistencia:quesemanifestó en la l'e,iiÍllsul.a a.aoandonar el nto mozárabe o toledano. La cristiaiidiidfuspánica tenía ape·cyc« .. ',a. ltturglJLmozJ!mhe,nosólo porque se trataba de unatradiciólLarraigada en el SInO también porque esa tradición, que se remontaba a muchos siglos atrás, esta1;la:unida a la me~ona de los santos padres de la Iglesia visigoda: Isid()ro y Leandro, deSe'villa. Brauho de·Zaragoza, así como a los toledanos Eugenio; Ildefonso y Julián. tiem¡lOS pasados habían sido sometidos a examen los libros en los que se basaba la litrir~:iame.zárat>e sin encontrar en ellos el menor signo de heterodoxia. Pero en Roma, los reformadores·estaban obsesionados con la idea de lograra toda costa la uni-folrmiidad del culto cristiano, se asociaba, sin ninguna razón, la peculiaridad de la liturmozárabe con el priscilianismo, el arrianismo e, incluso, simplemente, con el inlUj.Q.neg'ltiv·ode visigodos y musulmanes. . El~roce~o de ~daptación de la Iglesia hispánica al rito romano fue complejo y no se SIn resistencias. Sancho Ramírez, según se ha visto, la implantó en Aragón sin apaen: 1071, poco tiempo después de declararse vasallo de la Santa Sede. lOsrellnos de Castill~ y León el asu~to resultó un poco más complicado. En principio, VI se mostr? bIen ~spuesto a Introducir el cambio. Siempre fue, al parecer, una ~OIIa alOle:rra a las nif1uenclas exteriores, tal como ponen de manifiesto, de manera simsu~nnfuer~sos matrimonios, contraídos siempre con mujeres extranjeras. PIecisalente; :Ia influencia de una de ellas, la reina Inés, hija del duque Guillermo de Aquitania, mucho. en la postura del rey favorable a la liturgia romana Los primeros pasos en se dieron en 1073. Pero en 1077 todavía sigue vigente la discusión sobre el pronarrativas de la época o de época poco posterior nos iuforideo ha.bel~ecel.ebJrado un duelo judicial entre dos caballeros (representando uno el rito y otro el mozárabe) para deternlinar por ese medio la idoneidad de cada uno de los la Crónica 1'!ajerense añade la información sobre una curiosa ordalía para ,el ~roble.ma. OfiCialmente, el nuevo rito se innplantóen 1078, aunque siguió hareSistencias, quequedaron definitivamente resueltas poco tiempo después.

había muerto Yal1ya b. Ismail al-Mamún, el más prestigioso de los reyes «""lO. u~Toledo.Le sucedió su hijo, el débil al-Qádir. Pronto se desató contra él la

........-----------HISTORIA DE ESPA~A. ALTA EDAD MEDIA LA EXPLOTACIÓN DE LOS REINOS DE TAIFAS

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ambición de los príncipes musulmanes que gobernaban las taifas vecinas. En 1078 se pusieron de manifiesto las aspiraciones expansionistas de al-Mutámid de Sevilla, el cual anexionóelreino de Denia, para terminar gobernando, como consecuenCIa de todo ello, un ellorme territorio desde el Atlántico al Mediterráneo. Incluso, aprovechandola debilidad del rey de Toledo, al-Qádir,al-Mutámid anexionó a la taifa de Sevilla una buena parte de los territorios de La Mancha. Al año siguiente, 1079-1080, fue el rey de Badajoz, Mutawakkil, quien quiso pescar también en el río reVuelto de la ser Alfonso VI el que acudiera en sotaifatoledana e'invadió.suterritorio:·Y de treinta y

cosas asusucesor, AI-Mustain 11(1085-1110), al ría a poner sitio aZaragoza,aunqueluego tuvoqueinterrumpirlo cuando se.ptC)drljo.la primera:entrada de losalmorávides:en la Península (1086). . .' ,_:._ los cristianos, del rey de CastillayLeón. Y ésa era la situación en la Una cabalgada espectacular que realizó Alfonso VI en el verano al-alio'Siguiente, pues la Gronología.es.discJlticla) le llevó ante las puertas de Se'viUav: lúego, hasta Tarifa, donde el emperadorleonéspenetró enelmm:ar~;~co~~n~~::,~~:.~~~~2r~ acto lleno de simbólismo. Era como proclatllár mediante esa c hegemonía sobre toda la Península, hasta el límite desde donde se dominaba cho de Gibraltar; y que, aunque todavía no estuviera en condiciones de cOlrrqllÍsl:arla% de someterla, aspiraba a hacer efectivo,en algún momento, su título de Impera/o' o' tiusi¡{spaniae oelde Emp~radoT'ddas·dosReligiones. Enes~·cpntexto hay :situar'lacreciente alarrna,deJosreyesdetaifas y la primera petición de . sulmanes del norte de África·formulada porMutámidde . . deYÚsufb.Tashfín,queestaba cercando a Ceuta, por esa misma fecha, y do, por tanto, la conquista del Magreb, Pero Yúsufno creyó oportuno distraer éessu,atención.realizando··unaoexpedicióna Espafia. --'-Enlosaños siguientes,la.expansj6tí.de los: cristiianos pr()si¡lUió cipalde Alfonso VI era el reino de Toledo, en poder del AI-Q,idir (1. 075~JJ)~ hijo_ysucesor. d".AbMa111~n;En 1084,·Alfonso seinstaló. en el antiglaolpalacio de:! monarca, en la Huerta delRey ,fuera delrecinto ámuralladodela ciudad, Ma qlael~l sitio. Lamadinat al_muluko «ciudaddelosreyes» se rindió el 25 de mayo Previamente, Alfonso yal~Qád;rJ¡ab¡anpactádo.laentrega·de.acuerdocolnllna': de condiciones, entre las cuales se encontraba la de respetar vidas y haciendas: musulmanes toledanos; que recibían garantías sobre la libre práctica de su sus costumbres; estarían obligados, no obstante, a abonar a su nuevo rey cm;tlall' mismos tributos que aco.stumbraban a pagar ~~!~;~~I~~I:~:::~!l~~':~~I::¡.~~~ res. El último de ellos, al_Qádir, recibió seguramente la promesa Valencia, tal como, en efecto, sucedió.

Al margen de suval,?r fl!aterial, Toledo tenía un gran significado como símbolo, por su condición de wl?~ régia,'antigua sede de la monarquía visigoda con todas las connotaciones nostálgicas y 'con toda la carga programática que ello podi~ traer consigo. Tal vez sea algo más que una anécdota el hecho de que Alfonso VI renunciara a coronarse emperador en Toledo para poder hacerlo más adelante y con mayor solemnidad aún en Córdoba, que, en uri momento de euforia, creyó no tardaría mucho tiempo en caer ~bIén en sus manos. De todas formas, la anexión era tan importante que Alfonso, sigUIendo la costumbre de la época, no dejará de reflejar el hecho en sus diplomas donde aparece como Regnante rege Adephonso in Toleto y también como Imperator toletanus. El hecho. tl!Yº,~~9~()~e~"gic(), mucha resonancia en todo el mundo cristiano. Pero mayor aún la tuvo en el mundo islámico donde el acontecitllientOsecÓlltetllplaba con hondo pesimismo:-EJ-testlmoniode un alfaquí y poeta toledano lo pone de manifiesto con cJariclª""yA~l()f1!1!l:.mu.~~r~fica:«Andalusíes, arread vuestras monturas; el :-cíiiedrurse aquíes'Un:e:rr0:r:-l:;os"es~doss\!e1en comenzar a deshilllcharsepotláspuntas yo veo qneel vestidodela Pemnsula se ha roto desde el principio por el centro.» En ese contexto de alarma extraoroinaria por los tesonantes-éxitoscristianos se : plroduJ o una nue:vapetición de ayuda a los almorávides por parte de los reyes de taifas. que acababaae coriqüistarCeuta (1084) y era dueño ya del norte de África, a España, en 108?, y,juntamente con algunos de los reyes de taifas, derrotó a ""w,,,v VI a unos 1OkIlómetros al noreste de Badajoz, en Sagrajas o Zalaqa (viernes, de octubred"Jº~J?Lc_ Con .ellos"inij)i"¡,,, ulla;;uevaetapa presidida por la reconstruceióride la unidad en al-Andalus que iba a conducir a una transitoria situación de eqliilibrio entre llulmllmanes y cristianos.

A. (1998): Alfonso VI. Cancillerla, Curia e Imperio, vol. !l. León. Incluye la colecdiplomática del rey. J. M. (1972): Historia polltica del reino de Navarra, Pamplona. na,;';\· «Aspectos económicos de lasumisión de los reinos de Taifas 1010-1102». Hom,maje a J. Vlcens:17ives, r; Barcelona, pp. 255-277. ' 45-46,151-186. M. A. (1.998):.<<Leóny Castilla», en Historia de España dirigida por don Ramón MePidal, vol. IX*, especialmente pp. 51-148, Madrid. :':''' v",!"_, A. J. (1998): «Navarra y Aragón», en Historia de España dirigida por don RaMenéndez Pidal, vol. IX*, pp. 271-272, Madrid. Pida!, R., La España del Cid, Madrid, Espasa Calpe, varias ediciones desde 1929. l, El reino de Aragón bajo la dinastla pamplonesa, Salamanca. (1992tCristianosymusulmanes, 1031-1157, Barcelona, Crítica. F. (1989): El reino de León y Castilla bajo el rey Alfonso VI, 1065-1109, Toledo. C. (1994): The.Fall oflhe Caliphate ofCórdoba, E. l Brill, Leiden. (2000): La Corona de Áragón. Una introducción critica, Zaragoza. rcel,ona, vol. 1, pp. 315-397. D, (1983): The Rise and Foil ofthe Party-King, Princeton University Press.
en Histor.ia l/e (ata~unya. ed. Cupsa.
«HonoreS,'y tene'ncias en Arag6n. Siglo XI»,-Cuadernos de Historia de España,

¡¡¡-----~-,...

......

por PORcCÉSAB.::Ü.LlVJ3RkSEllRAl'IO
CSIC Santiago de Compostela

!anoralma peninsular tras la conquista de Toledo (1085)

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!!~~~~~!~~f¡~u:le~muY considerable y sirvió para estimular l¡tconyen las posibilidades que se abrían ante una jlié}ia
por entonces a invertirse la tendencia secular alospoderes occidentales en los límites estrechos del como pronto se vería en la Cruzada. La noticia de la pérdida de Toledo un gran eco en '.. ~ . y de heSIt90btUYQ,.l!Il¡U~1l\!~~t~.)•. ¿ 1: ~hí!l ~ trunc6en.parte.eIéxitocristianQ.
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implícitaen el ii¡¡!Q.I!!~decP~~ que su .h'.'nnp."tnen marcha medio siglo antes. Además se sentía~nc.Qndiciolle.s..cle. ~!!!()';@;Il;~1~.dlb~",.e,eni·nsl~la, abrigando esperanzas'¡)leniúndadas de culmi- . CQ.aeun.plaz,Q·OIO muy lejano la recuperacióndelviejorY !1l9yisigQ.c!Q, lo .fa.m'lcho que ver con ~g.sj.<!e¡¡,les.nYQg9tici.s¡a.$quelá monarquía castella-

~i:~~~~~~~i;~~:~!~veía por fin los re.s.ul¡;;dQs p¡¡,lpables de repercu~.iQMMJ.I.l¡¡,2,,!JiMy)a. B.~n~fi,:

~t~t~~¡':r~~~~:r:~.a~ragonesa, pues a ambas partes beneficiaba unasim~

la taifa aragonesa. Un sentido.intervencionista se-

I . . . . . . .------------~ .
HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA mejante tiene el apoyo prestado al conde de Urgel frente a Berenguer Ramón Il el Fratricida (1076-1082). La recuperación de Toledo era el símbolo de la Hispania visigoda perdida en el año 711 que empezaba a revivir después de muchos siglos. Los viejos ideales restauradores cobraban nueva vida y consolidaban su propia posición en el ámbito pemnsular. La restauración de la sede primada toledana, llevada a cabo poco tiempo después de la conquista, en 1088, tenía además un claro sentido político y eclesiástico, pues e~a tanto Una proclamación del ideal goticista como una reafirmación frente a Gregono VII, ·----~-----ytambién un modo de asegurarque~b:napa:<1""la:fleografía diocesana que se estaba llevando a cabo no perjudicaría susj!ltef~~§"l:as_buenas relaCIOnes del monarca con Cluny explican la facilidad que tendrá la introducción de la Reforma grego~an~ en sus - - - - - -:dominios, lo cual supuso una contrapartida:1)il<n~",istapor Roma. SI a esto anadlmos la fluida y estrecha relación con nobJezab()rgofimrayfrancesa, observaremos esa ver--···-------tierite cosmopolita y europea que siempre s~h.a:_q1Jerido ver en su figura, un poco en las antípodas de ese otro gran personajé que ha venido a ser el símbolo de la época, Rodrigo Díaz. de Vivar, prototipo de cómbatienteprofesional, muy eficaz en la lucha, aunque más bien anclado en las ancestrales costumbres del mundo castellano. Con el control de buena parte de la meseta meridional, Alfonso VI había logrado también cortar, o por lo menos dificultar, las rutas terrestres que comunicaban el sUr -.-.-......................... deal-Andalus con el valle del Ebro,pues.a1,QadkdeValencia era su aliado y actuaba amódo de Estado tapón, de modo qUe la independencia de la gran taifa aragonesa y las restantes taifas levantinas al sur 'de la desembocadura del Ebro estaban llamadas a de' saparecer en un plazo breve, al menosen.los.planes del rey, que consideraba como su: yastodas estas futuras expansioneschaciaeresteo-··. ..' Respecto a sus propios dominios; el monarca pudo impulsar la colomzaclón y organización territorial de la amplísima franja territorial comprendida entre el Duero y. el Sistema Central, las extremaduras, contando con que la nueva frontera con el 911edaba más o menos fijada en las riberas del Tajo. Eran tierras que desde antaño bían estado bajo el poder cristiaUo;pero'apenas'habían sido pobladas o controladas manera efectiva, en parte por su proximidad a los dominios musulmanes. Lo sucedía con las más meridionales queesta15atf-enla vertiente sur del Sistema Centr'al aunque éstas tardarían más tiempo "ripoblarse y organizar.se, o l~ ~arían de más lenta, si bien Toledo y otros núcleosurbaUos de su remo reCIbIeron fuero tiempo después de su ocupación:" ....-..--: ....... -- De este modo, la repoblacióncasiellario.=leonesa inicia con Alfonso VI un do netamente expansivo que no será inteinímpido ni siquiera con la amenaza almorávide, y en este punto resideull~.d~los éxitos más importantes de'l monarca. almorávides, en cambio, no serán capaces de poner en marcha un pro.ceso. collonizad~ semejante en las tierras arrebatadasal()sreinos cristiano.s. ., Los reinos pirenaicos habían alCanzado una-mayor madurez y extenslOn territ()jj durante los dos primeros tercios del siglo XI; pero en la época de la conquista de aún seguian atrincherados tras una línea defensiva muy próxima a su retagr,ar(lia, zona natural de expansión estaba forzOsálll~nteen la cuenca del Ebro, pero las des del avance eran grandes: por una parte, la densidad del poblamiento y de la. fensiva islámica comp Iicabanlas conquistas cristianas y, po.r o.tro, la protección pensaba Alfonso VI a los monarcas instalados enlataifa de Zaragoza impedía la LA REACCIÓN ALMORÁvIDE 299

la

si?n. Tras suascenso.•. al-;lronpde Navarra en 1076; Sancho.'Rarnírezde Aragón atacó la tarfa de Zaragoza, pw~g~d~ por el Cid, y finalmente consiguió ocupar las plazas. de Ayerbe y Graus (1084), Imclando de este modo la expansión por el llano. Los condes de Barcelo.na Ramón Berenguer II Cabeza de estopa y Berenguer Ramón II el Fratricida, fueron capaces, a pesar de sus desavenencias, de presionar sobre las taifas del bajo Ebro y proseguir así la r~población de tierras interiores; al tiempo que iniciaban sus primeros contactos con las trerrastranspirenaicas del sur de Francia. A pesar del desequilibrio territorial entre. los reino.s de Alfonso VI y los Estados f~t~;:n.:~':l~~,.no convie?e hacerse una idea falsa acercade.lasolidez de su poder. Por de~ Ideales umficado.res funcionaba.la.compattimeUtación.política en los terrisu coro~a, donde alg~nos magnatesteni~¡¡¡n.pli-ªs parcelas del poder regio. ejercer la autondad de manera homogénea toda la geografía de sus ni existían aún las instituciones centrat=capaces:de-llevaracabo una admicoherente. Aunque la secesión delcóndado.de_Castílla seliabía cortado con asociado a León.a.ttIDLésde'\aID(juarquia, había un extenso :~~:~:~ ~or?ccidenJal (Galicia con Portugal) que mantenía un elevado grado de aué,! SI bIen es cIerto que el rey García. deGi(liqiá;j¡jjo--º~f'ernando 1 al igual que ~lU~W'U V~, había sido reducido a prisión sihliabervisto cumplidas sus esperanzas de un remo propIO. suma, hac!a.1085 el proyecto imperial encarnado por Alfonso VI había llega~7¡¡:lteUler un prestigIO mdudable y podía confiarcenun:futuromuyhalagüeño respecto ~OI,:t¡lrritOlios de al-Andalus, pero la realidad·eotidiana en· los dominios cristianos mucho de ser lo que entendemos hoy por un Estado centralizado y cohesiona. . almorávides en 1086 será unaduraprueba de fuego que hará temCImIentos de la monarquía castellano~leoriesa.

en

invasi6n almorávide PRIMERA CAMPAÑA DE YUSUF (1086) se p~ede e~tend.er la invasión almorávide de IilI'eriínsula sin considerar priagobIante sItuacIón de la primera generación de remos de taifas, nacidos a lo primer tercio del siglo XI. Asfixiados por la carga económica de las parias y ;eht:ad()s entre sí por culpa de los diferentes.int~IM~'d¡:hegemonía en al-Andalus, andalusíes. tuvieron finalmente que ceder ante los reyes cristianos y pagar sumas de dl?ero que socavaban a la larga su propio poder, pues la población "'t,ortah,a la presIón fiscal era campo abonado para la difusión de ideas radicales. mi:;m¡¡s mon?rq~ías andalusíes eran plenamente conscientes de lo apurado de su y de lo mVlable que resultaba a largo plazo su supervivencia política. Comque un poder externo autoritarío,comoel almorávide, podíallegar a ser una mortal, pues la fuerza militar de los.norteafricanos descansaba en una interradical y rigorista del credo islámico qUe podía aplastarles a ellos mismos o más tarde. La célebre fraseque.se.atribuy.e:alrey_.sevillano al-Mutamid, tardía y procede de un cronista cristiano~prefiero ser camellero con los ~¡l)'id.es a porquero con los cristianos-refl~aunarealidad dramática.

¡ r - - - - -......:

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HISTORIA DE ESPAl'<A. ALTA EDAD MEDIA

LA REACCIÓN ALMORÁVIDE

301

pureza religiosade la mano de un asceta, Abd Allab ibn :-asin, y!?e pronto conocI~o con el nombre de al-murabit,és decir, «los hombres del nbat», denvando pronto hacIa una fraternidad religiosa de ascetas gnerreros. IbnYasin yYabya ibn Umar comenzaron la expansión por el Sabara a mediados de siglo, y más tarde un hennano de Yabya, Abu Bakr, conquistó 'eractríal tehitorio de Marrnecos entre'1056 y 10.84, Pero fue su sobrino, Yusuf ibn Tasufin (1 062c1106), el gran jefe de la confederaCIón que ~ev~ntó el gran imp~rio con sede en ciudad fundada en 1071, cuya c.apItabdad . .. . .. un SIstema ad~

-El fe~¿meno almorávídehabía-naC1dü-enlos-¡lñosfteiImlco¡fi<:,-¡uovimiento:de

él mundo islátUicof"".denuevo muy grande, pero no tanta como ladél año anterior, por la sencilla rázónde'que Toledo no cayó en manos musulmanas. La pronta retirada de Yusuf al norte de Africa, tras dejar una tropa de 3.000 jinetes en la Península, permitió a Alfonso VI proseguir con el control de los tehitorios consideraba de influencia y dominio propio. Se entrevistó en 1087 con Sancho 'Ramfrez y su hijo'Pedro y completó el acuerdo sobre reparto de Navarra del año 1076. También recibió otra vez las parias de al-Mustain de Zaragoza, al que envió en ayuda "aRcldriigo Díaz para atacar a al-Mundir de Lérida, que cercaba Valencia con ayuda de IldeBarcelona. AI-Qadir regresó a Valencia mientras el Cid se ins. . ... Este fácil-reiorn()'!danormalidad texpli,~a la segullcla"ellida.cle)"usuf en 1088, porque a pesar del brillo de su victoria en ,Sa:gn,ja", pocas cosas se. habían movido en España .

. ,,:LápetiSi2n-;:formaLdeayuda'aYusuffue cursada -siisalrados-;caloMutawakil-deBadajozcyAbd cAlláh YusuLconsistía.e.n.ha.cer.·.laguerra santa contra los Alfonso Vripero-el'caudillo beréber cal,hller"s se hizo en declastaifas••Eldesembarco de unos jur,tar,do tropas de a continuación se y Almería;hasta alcanzar una Granada, peracióll:deToledo ysu reino: por primera vez posibles, im:lu:yerl· l¡\lllÍc!l_op,IIe_sto,a.I!lcristiana. Yusuf tomó todas las do.laruta-:extr.emeña.en.dire.cción· a abastecimiento .. En cambio, Alfonso VI fue imprudente al subestimar la capacidad vides y claramente temerario al tratar de buscar una victoria rápida y-"on~u.~~n_t: ::~~~ tra su enemigo. Necesitaba hacer una demostración de fuerza con la que cortar 1a_interrupción.deLpago.de.. parias.que..algunosreyes de taifas acababan de dec:idlI comO' el de Zaragoza, al que tuvo vencer en el mismo año 1086.con el Ilf.m'ql volVieiaáciimplit con sus monarca. había colocado en lataifa·valenciana.a. al-Qadii Fáñez;. y había tomadO' la plaza deAledo;un.punto es1:ratégi.co·enla. J'rolltelraclentro:c unterritori.9PO'blado mayoritariamente por mozárabes, __ ataques·cóntrael·tehitoriO' murcianO':""" ".,' ••. .' .... <: . "C.c_.: ..,' __ ,e_ ~_..•. .... ,"Efencuentro dedsivoérifrelosejétCitostuvO' lugar e123 de octubre de lU:~ó·,:n comarca deal-Zallaqa (dehesade Sagrajas), cerca del Guadiana.La imprudente Siva'cristiana-quedó-desbaratada'por-el-movimiento envolvente: Los.vencedores, que denominaron aquella batalla como <<1ajornada del viernes», tarOn las 'cábezas'de.todos,los:cristianos:que'habíancaído.<en retiró a Coriay luego serefugi6en Toledo, pensando que e:staciu,da,d S,:rl!l atac~,a breve plazo. PeroYusufretrocedi6hasta Sevilla y regresódespuésaLnorte de sin intención por el momento de involucrarse más en la moraldelá victoria tió én el SímbO'lo de 11n nnp'vlYtilnmde"""ml·teñid.a de dramatismO' Y dlecomnotacioi religiO'sas, La difúsióIlque volvió atener lanoticiadela ba'talllae,n la C:risltiandad)l

ir

~~;;;~;:~~~~~::~~I:;:~~S~~[~~:~~)~;:~ en 1088 .yse.enmarcaCrlentro caudillo de unas qué' se habían vivido dos años antes; el
de auxilio de las taifas de Sevilla y Granada, principal de la campaña reside en el objetivo prinla plaza de Aledo; desde-Ia'que-!o-s'co-mbatien~de(jat'cí,dimé;ne:d,ostig,ablm-hn:egi¿n murciana. Lo-s-resultados'fueron-medio.v ~{",:nf acabó levantando el cerco para regresar al Magreb, generando el desconsu:s.ália,imrp,:nirrslurures:EI propio Yusuf debió por entonces considerar en el

~i~~~I~:~~~~::i~~;:~:2~;

iOI;~~!~~SI~~:I!~~~~~,:~:'~~~'~:t;~ los reyes andalusíes, porque empezaban a ser más
este momento data la nueva y definitiva ruptura del Cid conAlfO'nso VI, debiausencia de lácampaña de Aledo. El Cid pronto comienza a desplegar toda su militar y política, convirtiéndose en la práctica en un poder autónomO' en yCue.llfª:Qet!'ll1ro:.seenfrenta al-Mundir deDenia enl089;s.cuando éste 1090, también lo hace con los dos protectores del difunto, al-M,!stain deZaIza :yBerengllerRamón II,venciendo en la batalla deTévar (1090),y-Iogrando del

de los ulemas contra la corrupción generalizada que se

ñJ

~~:~~~~~~~l~:~;:~~~~~;~al~c:~o:~b~ro:~;d~~e~Parias. Desde 1091 el Cid se centra en Levante

hace lo propio en eLEbió;.:acercándose cada a Zaragoza; 'con'la conquista progresiva de Monzón'(1089), El Castellar Estadilla(1091), al tiempo que se repoblaba Estella (1090). ~Dllrante los dos años que separan la segunda y tercera campaña de Yusuf se en~cenl:!lS ,~rílic¡IS contraJa legitimidad de los reyes de taifas, a los que se acusa de

¡¡¡

~ná~~I'I!:;~~'~~ielll~li~~~~I~s0tras transgresiones contra la ley' coránica, además

. para defender sus propias conveniencias de clan o de claro.contraste,Jos dictámenes de aquellos añO'salabanJapersona de Yusuf fe»: la justificación doctrinal para llevar a cabo la

ón-d,,-los-taifa,~estálbá-pIFepar·ada.--

baterc:e.. campañadeYusuf. en 1090 y 1091, tuvo por tanto una natUraleza basttlis:tinta a,la:i¡ dc)s ánteriolres:' aunqlle mantenía el deseo de asalla!' Toledo (1090),

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

LA REACCIÓN ALMORÁVIDE

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se proponía sobre todo el sometimiento de los reinos de taifas, cosa que consiguió de manera escalonada; Incorporó primero Granada, para después hacer otro tanto con Málaga, Tarifa, Córdoba, Carmona, Sevilla, Mértola, Ronda, Almería, Jaén, Murcia, Játiva;DertiayValencia. De nada sirvió la apelación al común origen beréber que algunosreyesesgrimieronpara salvarse de la quema. La única taifa meridional que resistió a este formidable empuje fue la del reino de Badajoz, aunque acabaría sucumbiendotres años más tarde, en 1094, mientras que en el Ebro sólo quedaba en pie la de Zaragoia;'y~enel'SistemaIbérico la de Albarracín. Muchos reyes.y.príncipes andalu' ~ síesacabaron~susaías-enmelmdestierro O . respÓnsabIedelúemil;iMYüsuf, ~ fue ~dép6rtaaO rióenl095. ~==bas:;péTdidascterritoriales de Alfonso VI no fueron excesiyamente impolrtalGtes;
m

te milit.ar las cosas~salie.f?~mal: la ofensiva almorávide de 1094 no pudo ser contenida por Ral.mundo de Borg~na,.yerno del rey, y las operaciones militares culminaron con la anexión plena de la tatfade Badajoz, de modo que la frontera del Tajo retrocedió en zona portuguesa. A partir de 1?95,portmat~, sólo el Cid y Pedro 1 de Aragón y Navarra son capade cosechar vlctonas. El pnmero se mantiene invicto en la región levantina aunsu independencia sólo durará hasta su muerte en 1099. El segundo vence en la bade Alcoraz y ocupa Huesca en 1096. Incluso llegan a colaborar juntos contra los en la batalla de Bairén de 1097 defendiendo Valencia.

CUARTA.c:~~~SUF (1097) y ÚLTIMAS CONQUISTAS ALMORÁVIDES (1110)
en se produceen~1097"ysesalda con una . : VI en la batalla;de-Gonsuegra,mientras tmmblén es venCIdo en Cuenca por otro ejército almorávide mandado ~. ~_ ~ •. ~ ~ ~~ ~ ~momento, los generales y parientesdeljefeberéber, Áf~ca ha~ta.-sum:uerte en 1106, serán los encargados de dirigir las operaen Espmaa, casI sIempre con el objetivo principal de asediar la ciudad de Tolemenos su rei~o, como en ~ste caso, y de continuar también la presión por la cos~ ~
defendlda-porel~C¡d. ~~~~ ~~~ ~~ ~

puess6lo:Aledosecuenta~entre1¡¡s

.1lIerite:iilg¡j¡fa~;illIas~q)le~habían pertenecido a príncipes

como por plo, lasque obtuvo de la reina Zaida de Córdoba (Cuenca, ~ ~ ~ á¡¡nquet6das:ellasse~aeabaránperdiendo a comienzos del siglo XIII ..•!p~e~rO~oll,a~~~;~;~~~, cionde las'pmasfuela derrota más importante de todas: fUéün f¡ paia~su~¡Íolítica,ydeconsecuencias mucho mayores que la derrota de unos territe,río:&" más:o,menosextensos. Además, el esfuerzo militar que ahora tenía que aftonl:arera mayorque"en-Ios-tiemposanteriores y por este motivo tuvo quesQlicitarun traordinario a sus reinos (petitum) para afrontar los gastos de la amenaza alnGol'avia Entre los restmtes reyes cristimos peninsulares también se not61a desaparici6n Pariaqe~ellos-eundi6el.(lonvencimiento de la grayedad que tenía la ofe~siya cana:eíi'Ioscom15átesaelQ90,Smcho Rarnírez de Nayarray-Arag6nofrecló boraciórtmilitara.AlfonsoVI. Por su parte, Berenguer Rmmón Ir de~Barcelona aproyechar el tiempoárttes de que fuese demasiado tarde, y en al'HachibdeLérida, atacó al Cid en la batalla de Téyar, lo cual le sirvió al melUOS,P reservarseenexclusiya la futura conquista de Lérida y la desembocadura del ~AffoíisoVlde¿¡dióreanudar en 1092 y 1093 la ofensiya militar ansencia'deYusuf.yatacólos dos sectores más extremos almorávide, la zona leymtina y la actual Extremadura: lencia-con_apoyo~nayalde Génoya y Pisa, aunque con pocos resultados, por retraso de las naves prometidas y de la respuesta almorávide a sus nrrlVo~'cm,r. (coílqmsta-decAledo;:Denia,Játiva y Alcira); además, ~prescindió por colaboración~del,Gid,quese encontraba en la taifa zaragozma combatiendo contra su rival García Ordóñez. El fracaso final del rey en este sector ori,~nt'll~j para que RodrigQDíaz~ actuara con plena libertad de movimientos en las vantinas a partir de 1093, consolidando su poder autónomo: el Cid ocupa 1094,-derrotaalosalmorávides en la batalla de Cuarte, una de las más ;~"nr'"n' sucarrera~rrlilitar, e impone el cobro generalizado de da y Tortosa. En ese mismo año muere asediando Huesca Smacho R~~~r~~:~::~0 y Aragón, que había tratado por todos los medios proseguir el avmace reiílospór:tierras:delSomontano. Su hijo y sucesor, Pedro 1 (1094,110~4~~~)~~ _.. ~~ Navarra:; será el encargado de proseguir esta tarea con más éxitó: ~ ~ ~~ ~ ~~",cEncuantoa~la actual~Extremadura, Alfonso VI reforzó la alianza con waldl de Badajoz, que le entregó Santarén, Lisboa y

~~. ~~~

~

,nr,· •.

., ' ~ _ ,Díaz y la independencia de sus Estados~tocaban ya a su ultIma campmaa vlctonosa contra los almorávides, la de Murviedro en 1098 Cid muere~dejmado a su viuda, Jimena, la custodia del reino valencimao y teadyacentes.PerolareslstencJa encabezada por Jimena,~ sin apoyos externos, prolongarse hasta 1102, fecha en la que los cristianos abandonan la ciudad incendi~la. E~emir almorávide Mazdali, que había llegado a al-Andalus ,-~~ .lastIerras nT~~entas y desde las bases levantinas recién conquistadas dIVersas expedICIones de saqueo en 1108 contra Cataluña, arrasando las Penedés~,y~ eLVallés, hasta cercar la misma ciudad de~ Barcelona. El sa~ campanas de iglesias y objetos litúrgicos, tiene una . •. ~ ~ SImbólica con la de Almanzor a fines del siglo x en Compostela. El delBarcel,)na.RamónBer.enguer III el Grande (1097-1131), yerno del Cid, que a cOlruenzos del SIglo XII contener los primeros ataques musulmanes, no ~ ~ ~ en compensación reorientó su política hacia las • septentrional del Pirineo. musulmmas del Sistema Ibérico y el Ebro tampoco se~salvaron de la oleaLa de Albarracín, q~e siempre había logrado salvar su índependencia, al íorrrin~~,qIUC(i6 finalmente mcorporada al Imperio en 1103 tras la deposición de "'

=te¡¡til;~'.¿¡¡;ri;;~d.eiel;¿O~s:~B;;m;,Uj;Razin. La taifa de Zaragoza, regida por al-Mustain n,

almorávide hasta su muerte en ~ 111 O, pero el nuevo

,al••D¡lUI:l n'),:pu<io conservar el status de su padre y perdió el dominio del reino en

rnmateniendotan sólo la fortaleza de Rueda a modo de refugio; terminaba

!ltr~~~!~~~r~¡~;~;~~~e:~!:~~

años del reinado de Alfonso VI aparecen teñidos de una ciertaimprelos Bmu Hud. derrotas y retrocesos que padece mte el empuje almorávide,

LA REACCIÓN ALMORÁvIDE HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

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figura además un drama personal y político: la muerte en cOl~bate de su único hijo v~­ rón, Sancho, en compañía de GarcíaOrdóñez, conde de NáJera, durant~ la campana militar que Alí ibn Yusufdirigió contra UeJés en 11 08. Poco antes de monr en 1109, el rey había tomado la decisión de casar a su heredera, Urraca, con Alfonso el Batallador (1104'1134);reyde Aragón yNavarra,la persona que mejor podría encarnar en el futuro el ideal que él mismo había tratado de cumplir a lo largo de su vida. En efecto, durante los primeros años del nuevo siglo se produce el crecimiento militar del poder navan'o'aragonésdePedrolysu hijo Alfonso. La táctica que em·piearonfue. eficaz: conquiSlliDan:pla-zas:de-manera-sistemática, palmo a palmo, a~n­ . queJuesenenocasionesde_escasaJIl1P-º!1;l!l~ill;_hasta ir completando el c~rco de ClUdades importantes. Recurrieron también a los apoyos externos de combatIentes trans____~pirerillicj)ssbuscaronen'eJ:vasaHaje:de:ll\S.al1ta:Sedeunajust!ficación moral que les perruitiese el alejaruieuto político_ae Alfonso VI:-Anre,;-demonrenll04, re,aro lven-_ 'ce-en'1a'primera bataJladeJ3.olea::aJ:>srr.op"sd~Zaragoza y entra en Barbastro (1100), yeompleta en lostres años siguientes lá conquista de otras plazas, como Bolea; uiente,Caparroso, Santácára.:(1l02YyPiracés(l-l03),·Alfonso el·Batallador logra rantesus primeros años de reinado la conquista de Tauste, Egea y Balaguer (, . ".,."1 -.~ Tam:arite'y San Estéban (1107); hasta derrotár en la batalla de Valtierra (1110).a aFMustain II deZaragoza;·tod()ello·dentrode un plan bien trabado de acoso Y con"
0

to de. Uni6n enn:eUrracaL(1109-1126) y Alfonso el Batallador, siguiendo por la cue.stIón sucesona deAlf()nso Raimúndez y su madre Urraca,los comienzos de la secesión de Portugª! baJO ~fonso Enríquez, y concluyendo por las campañas almorávides, que en ese 1lllsmo ano llegan a Talavera, Guadalajara, Madrid y Toledo. !odos estos p~oblemas relacionados con la sucesión del rey eran en realidad cuestIones que veman de bastante tiempo atrás y ocultaban problemas políticos de gran ~alado, como el reparto de poder en la corte o sus relaciones conJa gran nobleza. Conviene hacer un breve repaso de la cuestión sucesoria. Tras I~conquista deTo~edode 1085, Alfonso VI empezó a tomar las primeras c¿(!ecisiomes ImportantesrelatIvas-a-la-sucesióndesús-reinos,puesteníamás de cini~",uelota años y sólo tenfa en esejnstante.una hija legítima -Urraca- y dos hijas ,:,b,as1:ar<!as -ElvlrayTeresa~cuya madre era Jimena, hija del asturiano Muño . -",,,-, - ~ -------- ........... _..........:.: ..... .

i¡\iist~~;~ ~i~~~~v~~:f~~:;~~~~;~ií;i~~d~Alf~~SO VI no debe ser cOlosi,:leraa¡:¡;:
como algo absoluto, de la misma manera que el éxito del comienzo de su o ¡ampocolo es:tanto·eluno·como·el.otrosonoeLresultado de las posibilidades Y limitaci()nespropias de los-Estados rrlonárquicos-delaépoca, en los que era mente factible el paso de un apogeo a una decadencia en un tiempo reliativamente corto. Los soportes de la estabilidad descansaban, como ya se ha dicho, sobre bases muy poco institucionaJizadas; con escasos y pobres instrumentos de ~dministración, siempre inferiores en' calidad a la valía· de las personas concretas y smgulares en que el rey depositaba sucoiifi¡¡nzaya1aSllue-delegaba ~u~ciones. E~ este caso, más;,adquiereunaespecialísimarelevanciaJadesapanclón del régimen de paria:,;: verdadero soporte en el que habían descansado los éxitos militares y políticos monarquía desde la época de. Fernando 1, Yen definitiva, la misma idea imperial . como la había plantéádo Alfonso VI . . Por esta razón.ím:portaomucho-entenderla trayectoria personal de algunos sonájes qudJeganadisponer-en-sus-manos de elevadas cotas de poder y como es el caso de los monarcas, o de grandes magnates y caballeros, como el moRodrigo Díaz deVivar,()de otrqs tan conocidos como García Jiménez, ñez, etc. A tenor de todo lo expuesto, es fácil comprender la resurrección de nu,ev'o! . proyectosimperialessemejantes.alde Alfonso VI a lo largo del siglo xn, a cargo .. Alfonso el Batallador yde Alfonso VIl; ....

3. LosproblemassucesoriosodeAlfcmsoVI y los orígenes de Portugal
"'Enll09, añodelamuertedeAlfonsoVI, se abren para el conjunto de sus uios uua tormentosa cadena de problemas internOs, empezando por el .

~scogió p~ete~~ienteseitranjerosparasushIJas,probablemente con la in==¡¡mción de situara su-fatml¡a.:por-encimaodeolascapetencias-matrimoniales de los arande su corte, aunquequizás también para establecer relaciones con ~nos borgoñones conlosqueCluny mantema una estrecha relación. Urraca casó con de Borgoña, conde de Amous, cuarto hijo del conde Guillermo de Borgomano de Elvira fue concedida a Raimundo IV de Toulouse y la de Teresa a >nMnnp de Borgoña, hijo del duque de Borgoña. muy probab.le que la revuelta'de -1087"en Galicia'dirigida por los condes Roy Vela OvéqUlze~LugoyelobispoDiego'Peláez'en Compostela tenga mucho ver con estos matnmonios, porque perjudicaban los ihtereses de García, único VIVO del rey, quecon.sumiasus días en la prisión de Babia. El rey pacificó la ~~~~)~: en 1089 apare,:~ Rrumund~deB~rgoña investido del territorio de Galicia y ?( Para su tranqUilidad, Garcla munó enJ 090 sin haber salido de su prisión haber tenido descendeucia, de modo que por esta vía Alfonso VI podía sentirse Al menos al difunto se le dio una solemue sepultura en León para recordar a mundo su condición. ' situació~ de RaiI~lUndo en Galicia-Portugal a fines del SIglo XI daba a aquel "almentUen sosleg? ~~]¡tICO del que había carecido con anterioridad y abría indiuna pOsibilidad sucesoria para los hijos que tuviese con Urraca, siem" cuando Alfonso VI no tuviese hijos varones. Raimundo y Urraca tuvieron iS~~;~~~:~::~. primero una hija en 1095, llamada Sancha, y más tarde, en 1105, un ic llamado Alfonso Raimúndez; que con el tiempo acabará siendo Alfon'o"or,.E".mperador. R.aim~ndoy Urr,aca llegaron a tener una corte propia, en la como notano Diego Gelmlfez, un personaje clave en el reinado posteUrraca. ' entre tanto Alfonso VI había tenido en 1093 un hijo varón bastardo --el úni,ueue¡to a tener- con suconcubinaZaida, nuera de al-Mutaruid de Sevilla lIamaAlfónsez, que con el tiempo pasaría a ser candidato directo al tron¿ tras su im2Lción. Tras quedar viudo de la.reina Constanza, Alfonso VI se casó en 1094 una princesa de origen lombardo o saboyano, y por esta vía se abría la espeao dle(lUe lIegasenhijos-legítimos.varones•.-.- --.- .---.OLI~celO ante e~ta posibilidad explica el famoso pacto sucesorio que Raimundo ªll,rg,)ña establecIó con su primo Enrique con eHin de asegurar la sucesióu a fa-

i--------.--- ....... . . .

........-----------30~ ____._______"._ HI~:r<lRIA DEESPAÑA..ALTA EDAD MEDIA
LA REACCIÓN ALMORÁVIDE

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vor del primero, a cambio de la entrega al segundo;;-;~od; Toledo obi';¡;-~I de Galicia'PortugaLSe ignora si tuvo lugar en 10950en 1l06,ysiAlfonso VI lIeg6 a tener noticia de sn'existencia; peroJocieJ:(o·esque el rey fue muy generoso con sus yern()s, alosque dioñuevas parcelas de poder; probablemente para apaciguar sus recelos'y ásegurarlesJas-cotas'deepoder=que'ya·habían.alcanzado hasta ese momento. El más beneficiadcifueEnrique, pues recibió en 1096 eigobierno del condado de Portugal, un territorio que había estadojunto con Galicia en manos de Raimundo, 10~J)alparece indicarun¡r)ntencionada:voluntad'del.rey.enprovocar fisuras. entre ambos,-,,-:,-,~:~='~::'=~ •. " ... ,::=::':-=-~.c-",=-=~=__ =-=.C:-Coshistonadóres'Pi'rtugueses-siempre-han es.milí iid(jc.ongranlltendÓn'estas'cir_ Borgoña nacelimasremoc ...

sucesoriosüeAlfonsoV-I-se:vipieroaabajo. Quedaba Urraca forzosamente como única heredera. El reyconsider!í.necesariosu matrimonio para que fuese-capaz-de-afrontar las tareas de gobierno en las mejores condiciones posibles. El candidato castellano que la. infanta y la nobleza castellana preferían en aquellas circu~stancias, el conde G6m.ez.González de Lara;fue rechazado por Alfonso VI. El elegido fue Alfonso el Batallador, rey de Arag6p. y Navarra. Era el único candidato que gozaba de la confianza regia por su edad, su experienciaacreditada, su condición real y porque endefihitiva no convenía.dejar a Urraca en manos de un magnate que, por fuerte y poderoso que ,-IU,'se',no dejaba de ser uno más de los que poblaban la corte; por otro lado, era un despará4i-'IeaJezac:rehajars<tcgJ1:un matrimonio de esta natnraleza tras. haber sido
usualla·pres~l1eiadeprinéesas·extranjeras.

.. Tewra:Ccí:J¡¡;;¿,ara¡igffiél'~frá.rio; cofiiosé'h-a-=-dicho deqp.eeñese iilStante etan muy raras las cesiones a PQsteriorituna-vezconsumada'laruptunlde-Pórtugalell.H28¡se reinterpretóelcontenidodelaeesióÍlehesteserttido¡. ..... '.. .. .•. .=~~;::._=.~~--_..... . .~i1iiq¡¡eYRlIimundo siguierOhen lósliños siguientes:fo~~ndJ)pªrtede la corte; !I_I~~óíiefre®encilí c.ortcUITÍan ensu·sede invemalde-Le6n_º_SMagú!),)' . ron su pooeren-zonárgeográficasdístlrttas,,-Ias ·deGalicia".yE.ortjlg:M,.llof ~lelJ1plo las"Extremaduras'C"astellana y leonesa, aunque en generalsólQJueroncapaces de charderr.o.tasJientea los almorávides. . . ronelas:altemativas:s{¡"(;tsorias. La reina so Vl'cQn.trajo un njlevo"rnatrimonio ene 11 00 trata 'dé una'princésa 'borgoñona. ode lamism,a í~aildayacitad'~,'llDa ve,zc'onvelrti<lailíf Cristianismo; encuyo'cáso tendrfa=mp.clloqjle vereon.la.legitimaci6n de Alf6~~ezys.upromo~iQg.comosucesQr al trono en 1107.,Sabemos.queelrey sólo trlv dos hiJas cop. esta rema,.I!amadas Sancha yElvira, i e ;;¡iiíffii~ll1'f~~~hi~ss.er 1e"i~ ótra vá:en:l:101J:,Qb:Be:atriz; otra:borgoñona; ".•",:¡>eroJo.qiJe:jñte.resaahora destacar aquí es que

r§ifió::iJ!c!¡:pen(jiente;::i'.¡ltestá

'.

Pero elmatiímóni6de-Urracacon Alfonso también tenía Raimúndez

en

=-:::::&mei1@aq~"seaprOXimábaelúItim~o~tr~~am:ol~!~i1:~t::~~~~~~~~:~:~~~

de Alfonso dro Froilaz, conde de .. propio Diego Gelmírez. Tampoéü::lléilill&QJLbuellos ojos el nue-'\'oiítaJri!.!!Q!'ioelarzobispo de Toledo, don Bernardo, y sugtupo deprel~­ dos .borgbñones,'porlaJhlefidadque sentían hacia Raimundo: de_RoJ:g:Qñªys)',f¡~nll­ lia; fueel'propio.üon.Bernardoel que se encarg6 de denunCiar ~n-Roma-la-t1iCltud del enlace porparentescocercano entre ambos contrayentes. Ennque yTeresa, .condes de Poí:lDgal,$¡mpococeraRpartidarios, pues la nueva pareja real podría cortarles sus expectativas-de crecimiento .. Lo que Alfonso VI no era capaz:de.preyer-era,_que además de estas complicaciones, Urraca y Alfonso iban a tenerllnatonnentosarelaéión personalequeacabaríacomplicando aún más el problema sucesorio en los años
venideros~~~,'.:::

..~ ..... ~~._-_.

Repoblación. colonización, restauración eclesiástica

m~o;pasÓ"a-sef'en-H07el heredero, end~;r~j~~~~:~~0~~!i~i[f¡:~ij.:~z~ <Iªl>!l11.d(Ospl~~<I.0sdeltrono,y. también delhijo. de mt,os, AH'omiO
'a"

P~:~0::1;1:~~J~~~~~~~~:~_~~~~~de hecho uno deprincipales másimpoitantes. El prosus éxitos e' se ha señalando las zon~sgtl0gráücasenlas
~OI'llíé,ra,:i6n

Larepoblaci6ncristiana de los dominios de Alfonso VI fue intensa a la largo del

manera.indirectaEiífique,y Teresa cle~sancho;-perCi1!l)l'Qrlasucesi6n~trono, cosa'

~~~~~:..~~~~I,~:~~rni:~i~~~~,~i;t¿~~g::~~~~ .

BQt'gOña-déjando:llcS.ucyijlqa Urrllcá=y..asu.hijoo ~~r~i~;¡¡~~t'~~,~~f~l~u:~~~~~;s~ políticaihestable,pues en esas circunstaiiéias p Cb1lfpostela;'Y:tambiéñ-por buenapllltede la ~~.r~~~~~~~;:Xi~~~¡;~iti~~~,~; tabaya-fonnando un partido que défendía·la le hennano Sancho. .. Sin embargó, Sancho Alf6nsezmurió tras labal:állad,eUdé:sdeJlOll'v-los-nl! del:hijovaróádelrey:,¿cómo justificar· que era mejorr nordeeda¡j?Con todo,' Urracase-vió'arropada por (

dádeunaparte delpoder queyadisfrutaban en Portugal,yaqueun'nuevo rey vocar'conotoda-libertad-la,cesióndelcondado portucalense. '.' ... Muy pocos meses después de. la proclamación (¡e Sancho mill'ía RllÍ¡jiun,io',

se despÍiega_elp¡anrepoblador, casi siempre bajo patrocinio regio, aunque con la subsidiaria de algunos grandes maguates de su entorno,beneficiados laconc]$í6n:de:tenencias en zonas estratégicas o de frontera. A grande;íásgosseJi.an distinguido tres grandes líneas horizontaJesenlasque se ciudades Y villas de nueva planta o de raigambre romana o a1tomedieval que rebeíl fu.ercLy_,pollla,iores: en primer lugar el Camino de Santiago, en segundo término ,E>:tre'/ltGrduras y la transierra, y finalmente una línea intermedia. entre ambas, si-

j'::~:f!ri~;~~~~:~~.:~~~~:~

@S~¡~¡~~~~~.~~d~e;'L¡r,D~;u~:e;~ro~:al~m~o~d~;o~~d:e.~e~n1~ac~:,ei~e~ntreconsecuenciadeldesplazamiento los dos ejes anteriores. La dispo~¡ es

:~~~::~~l~~~S~~!~~~O empieza a tener en estos años un flujo de. peregrinos con-

~

::~~E!~:~~:~·~;~d~e francos,.de urbanizacién-medieYal;:ajlilCjue en sobre todo en los.núcleos más orientaintenso
nacen en un medio rural plagado de aldeas altome-

................................ ,30,.8,•...............

HISTORIA DE ESPAF/A. ALTA EDAD MEDIA

LA REACCIÓN ALMORÁVIDE

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dievales de vieja tradición. La acogida de peregrinos, la artesanía, el comercio, la práctica religiosa Y las funciones administrativas, están en la base de este ~espegue ~r­ bano, del que· aveces se benefician otras villas algo ~ás aleJada~ del camtno pero vmculadas a él. La presencia de francos con fuero propIO es más vlSlble en las comar~as del Ebro y La Rioja,ymcnorenlascomarcas occidentales de Cas?lIa y León. Las c~u­ dades o villas más importantes del camino francés fueron, en senudo este-oeste, NáJera Logroño (fundada como villa real por García Ordóñez), Santo Domtngo de la Calz;da:;Carrión;Belorado;Burgos;Gastrojeriz, Frómista, Sahagún, León, Ast~rga, . __ . __....... Cacabelos,Tnácáste1a;cpala..-d"R<OYTSantiagO'deCompostela.Forma parte mdirec~. ... tamentedelcamino.enista~pi>ciüªci@!<rcl,,()viedo; por la fama de las . Arca Santa de. su catedral, pero su despegue urbano responde a pautas postenore~ . largo del siglo XII éstas y otras ciUdadesnnevas .............. . pestela.ycgraCiás alaprote!«á,sl!jegia.,in.cluyendo las zonas costeras del ... . .. elAtlántico; .. ....Yendo haciá élSür encontramos·una segunda línea de ciudades y villas, en a la Tierra de Campos YlasBeirasportuguesas,a modo d~ puntos de co~tacto enl...e·las··' ciudades del Camirio qué. ya hemos citildo y las nuevas CiUdades de .la lmea más diona! de las-Extremaduras. Las más. significativas, tambIén en senudo este-o~ste, la:S..siguientes~BurgodeOsma,.Silos,Jla1ladolid, Palencia, Zamora, Cost~umc',~.,,= maraesyBniga;Conviene recordar que en esta época aún no se ha prOdUCl?O_o,,,,,.A,¡e pendencia del reino de portugal, sino que el c~n~ado p0rtucalense f?rma aun lo que·por<ontonces era GaliciarAlgunos.sonvleJos nucleos altomedlevales, como. mora o Braga, que se renuevan· al calor de los contactos entre elnorte y el sur,: otros nuevos (Valladolid) nacen como consecuencia de la mayor y más i~~~~:'~r~~~~~~i zación de las tierras cerealeras, amparadas por el alejamiento definitivo de Son núcleos dotados de fuero y de distritos o alfóces mucho más amplios, con una lIle, nor densidad de aldeas en su entorno. Al sur de la línea del Duero· aparecen las Extremaduras leonesa y ca1:teIlat!' cuyo límite meridional es el Sistema Central. Se trata de una franja muy exl:enlSa,.cU) colonÍzación fue intensamente promovida tanto por Alfonso VI como por miembros de su familia, como Raimundo de Borgoña. También aquí hubo cOllce:s11 frecuente de fueros y hubo además traslados de pobladores mucho más nurner'o! que en los casos·anteriores;·aHratarsede tierras muy despobladas. Las rel'en,nc:i¡ ponímicas aluden confrecuenciaaJaprocedencia geográfic~de los , las ciudades de nueva creaciórise impuso un esquema conceJil en la que teman yor.pesopolíticolos caballeros villanos Y los propietario~ de gana~os, aunque los habitantes· sometidos al fuero gozaban de un status Jundlco comun. Los alfóces.que.se.asignaronaestasciudades yvillas fueron am.plísimos, y en algunos rebasaron los límites dela cordillera hasta al~anzar uerras de la Tnms,ier!! decir, la meseta meridional. Los ejemplos más estudIados corresponden que se poblaron en los años de la conquist~ d~ Toledo en 1085: lo cual Alfonso Vlconsiderósiempre como algo pnontarto la colomzaclón de las duras como mejor medio para asegurar la estabilidad del reino toledano. y villas más importantes dentro de este sector están situadas a lo largo de una va desde Calahorra hasta Coimbra; En la Extremadura castellana destacan

men~e Cuéllar, Coca;, Olmedo; Medina del Campo, Arévalo (todas ellas en los años inmediatan;tente anteri?r~sa la caída de Toledo), Á vila y Segovia (en los años de la citada ~onq~lst~), y por ultimo; las villas y ciudades del alto Duero, como Osma, Medinaceh, ~o?a, Agreda, Almazán y Ariza, cuya repoblación fue algo más tardía debido a la proxlmtda~ de I~ frontera islámica y la tardanza en ocuparse plazas tan importantes .' como Medmaceh. En la Extremadura leonesa destacan Salamanca y Alba de Tormes. En tierras portuguesas, y formando parte del territorio gallego, destaca Coimbra. Algunos historiadores incluyen dentro del grupo de las Extremaduras las ciuda~,¡p<v",;n"·de la Transierra,esdecir,la·zona·compren'dida·entre el Sistema Central y :=}os:Mcmt"s de To~edo, que agrandes.rasgos..!<oinciciíaconJlUena parte de los límites C:jl;"oglráfi,cos del remo de Toledo.ga.nad?eI1.1.0~:s,()tr~historiadores, en cambio, pre:m~~,ii(:on.sid,lenlfla como 7;ona.dis1mta:y:pecuhar;:.temendo·en:cu.euta el apreciable de:I!lI.n.:ollode uucleos urbanos de ral.gam15re·islámica que quedaron prácticamente despo'!>Ili6(,sde mu~ulmaues y quetuvlereFHjH&SeF-fépoblaaos'con·inmigrantes cristianos. ambii;n. aqUl se repiten los fenómenos ya conocidos de concesión de fuero, asignaUerras y organización concejil..c.......~~~.~~_...~.~...~.... las tierras ganadas al Islam hastillllO por los monarcas Sancho Ramírez, Pey Alfonso el Batallador, reyes de Aragón y Navarra, se dan unas circunstancias Por una parte, hay que tener en cuenta la pérdida de territorios navarros en favor de Castilla, que se correspOlrdenhásicamenteconla actuál zona de La t'jojja:;liej,anclo ,:,1 frente de avancemuyreducidoene~te sector. Por otro lado, la densipoblamtento y de la red defensiva del reino de Zaragoza era mucho mayor que zonas repobladas por AlfonsoVly.no había «desiertos estratégicos» comparaa los de la cuenca del Duero. Por este motivo, la conquista y colonización era form~nos espectacular. El predominio del poblamiento aldeano, que venía de pros~gue en las zonas ganadas al Islam, juuto con el protagonismo de los bareclbeu del rey plazas y fortalezas eu régimen de tenencia, mezclando las de co~ la~ delmtenor, con el fin de compaginar beneficios y servicios. Las gatemtona!es ~e la expansión beneficiaron especialmente a la uobleza, la cual su concleuclade grupo y uua autoridad efectÍ)la sobre el territorio. El Camita:nbién tiene aquí una influencia urbanizádora importante (Jaca, Estela Rema: Pamplona), con una participación de los fraucos en las villas y muy apreclabl~, aunque otros núcleos crecieron por su proximidad a fortale(UncasUllo, Albar, Ayerbe).Láconqúista de Huesca en 1096 arrebató :álác,ap:itallidl¡d de facto que había tenido hasta entonces. ';rllas'taa las ~randes lí~ea~ maestras de la repoblación y colonización que se han " aqUl hay q~e anadlr otra complementaria muy importante: la restauración de sedes episcopales, bajo I~ que subyacen intereses estratégicos de gran pa;a la ~efiI11CIÓ~ de los remos, además de la orgauización territorial incada dióceSIS en partICular, sin olvidar tampoco el uuevo mapa de las fuuda.. Toda esta red eclesiástica era imprescindible si se quería normalicotidiana de losterritorios recién ganados o poblados. El cristianismo era la ". .'. . por ello, la red . '~~O(P!aarrdoqUla~ y monasllca cumplía una funciónffiuy importante en la fijación '.' al temtono ..

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La restauración de Toledo como sede primada en 1088 tuvo complicaciones con otras sedes de rango metropolitano, especialmente con la ~e Tarragona, .resta~rada ~n 1089 a pesar de no haber sido aún reconquistada, pues .le dl~putaba la pnmacI~ en Vlrtudde su antigüedad. Por debajo de este duelo por la pnmacIa aparece la cuesuón de la independencia eclesiástica del ámbito pirenaico y ?e la cuenca del Ebro, que Alfonso VI nunca logró alcanzar. El obispo Pelayo de OVledo: que tampoco estaba de acuerdo con los planes de Alfonso VI, elaboró la célebre D!VZsl6n de Wamba, un docu~en­ to supuestamente visigodo, que sirvió finalmente para declarar exentas -dependien- - -..tes:¡¡e~Roma_.las'sedés-del.norte.peninsular.(Oyjedo,León,Oca=13llfgos). El mapa ................... edesi.iláti¡;iü~Ilie¡¡sídiseí'íIllfdo·de·acuerdoaIosinteresestemto~alesde.las monarq uías y a la tradición, cuandúést¡rexISiía: Alfonso VI aprovechó bIen sus buena~ rela........ciones:con.Cluny,para.tratar,de,orientar.este procesQ, Y colaboracIón de .. . . . . Fruto de aquellacolabora~;Ón fue e l ' ..... '. .... Cómpostela, que quedo' convertida en ''""C'' exentlf;ilrcualsuponía'un'reconocimiento de sulmportancia y un modo de flictos con Toledo y otras sedes metropolitanas: Bragaalcanzó'el'rango de me,tro.PI.)I.i-, tána,.con.urtaextensiónamplísima; pues incluía la mayor parte de la actual Gallcla, . ' ..... siendo sufragáneas suyas las. sedes de Lugo, Orense Y Ast.orga.. ......_.1,a.influeucia.de.Clunyse incremeÍltó tanto en ella mtroducclóndel nto latmo como etielmapamonástico;con un notable crecimiento de lo.s c.entr.os puestos autoridad, siendo éste un hecho décisivo para la plena bened~cuzaclón de la ..nástiea.durante . eLperiodo...que. aquí analizamos, lo cual eqUlvale a una de1;apari,d6n pálnaunadelas'formas'monásticas ·antiguas.de :la.Península.

sucesorio, porquélos.derechqs'del nuevo conde de Barcelona Ramón Berenguer III el Grande quedaron a salvo por ser el sucesor legítimo de Ramón Berenguer II Cabeza
d~ es~opa. En generall~ norma sucesoria estaba aún demasiado expuesta a la convemenCIa del monarca remante, aunque se aceptaba comúnmente la preferencia de la tr~smisión por línea leg~tima de varón. Incluso en los casos en los que no había a pnon problemas de suceSIón se trataba de reforzar la normal transmisión de derechos mediante la asociación al trono, como es el caso Sancho Ramírez en 1085 con su hijo Pedro L EnCastilla yLeón y también en Aragón-Navarra, la actividad políticadel rey se ... regis, denominado a véce·s·CutiliRégia.Su compoL.!:.ící.ónerayariable,perQ.soJíanaparecer miembros de la familia.real,losmiembros de

a

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~~~~f:~~!~[~~~~r~~~~~e~Il~O~s:;IO~s!;c~le~'r:~i;g~~O~s~d:~e la capilla y algunos obispos, miemotenentes:c.dni:eSpohiábilidades en

fuás destacados delacasa'real'de'Alfonso VI )fiffi'el-m,aü".-do,,·lUS··Y"··*·carmi.gel':: delplrirrlero dependían'otros-cargos'domésticos (re. pm;tero, cocmero, bodeguero, trinchante, escanciador, caballerizo.P'!rtero),y del se-

fe

~~I~~~:~n~;~~~a:~~~~!;~~~!,~:U~~~::~ ordinarias de supalatium·solían·tenerun carác, a diferencia de algunas cuantas reuniones más solemnes, en las que se
~leva'Ja el numero de los convocados, y que en ocasiones coincidía con un sínodo

¡j;

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El orden político

. Los reinos cristia~osmaduraron también en su desarrollo político aunque de neralentaconservando buella parte de la tradición anterior, sobre la que se nenalguriasnovedades que conviene señalar. El or~en político descansaba en medida en la capacidad e iniciativa de lasmonarqmas, Y ~oco.? nada en eSI1U,:turil institucionales preexistentes. Los poderes del rey se segman cmendo a unas funciones; simples pero fundamentales, .como la organización misma de la casa de-la.dinastía,.Ja.aplicációndé lajnsticia; la dirección de .la g.uerra, la eclesiástica y la capacidad para movilizar recursos. La apltcaclón de estos pri:nc.ipii generaba enla sociedad repartos de poderyestablecía consensos, de modo de afirmar que la realeza es siempre el fundamento de toda la.o~~~~::~~;~~,f~I~~ .c. Losproblemasdinásticos o sucesorios, que hemos ventdo aquí; están siempre en fa base de muchas delas crisis políticas~ue llegan a siónesmuy profundas annqnefácilmente superables. En CasuI~ay León hay portantes: una afecta a García de Galicia, el hermanopersegmdo de Alfonso otra se refiere a la cuestión sncesoria entre Sancho Alfónsez y la Urraca y Raimundo de Borgoña, que se sóluciona' con' lla',m.LUe.rt.e",lel úllic,¡jcl de Alfonso VI como acabamos de ver. En Cataluña, el duelo]udlctalpor el renguer Ramó~ II fue depuesto de su cargo condal hacia 1097 no supuso un

~~'~~~:!;I~~; permitiendo así a los obispos asistir a ambas. reydependía:la:administración del territorio. En lós dómiitiósdéAlfonso VI .. . o condado, perdiéndose poco a pocoótrasmás antiguas, jffi<o·flUlnda¡riOiles o comissos. Los historiadores discuten en la actualidad sobre las los plazos de introducción de las costumbres)' usosfeudalesJranspirenaicos I¡e:staépoc,a, pero hay cierta unanimidad en reconocer que las cesiones de carácter ler~)diltarilo so~ aún muy escasa~ en Castilla y León, si bien es verdad que la monarquía a un ~umeromuy redUCIdo de personas las tenencias y condados, facilitando cons()lidlaciiónde los primeros linajes de la alta nobleza, como los González de Lara), Ansúrez (condes de Camón), Froilaz (conde de Traba), etc. Los po,~e,u,¡"e el rey delegaba en estos condes o tenentes eran básicamente la antoridadju-

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~~E~'~.~.~~.~.~~~~.~.~P!.:o~.t~es~t~ad~~g~Ub~e;~mativa, teniendo muchas adaptaciones tenensegún Las rentas y derechos del rey en cada
~."a"Ula en reino,

...

del beneficiario; Al transformarse el condasurgen en su seno diversas tenencias en las que se integran los . .. al revés que en Galicia y Portugal, donde se crea i'R¡úmun<lo de Borgoña y Urraca un condado que engloba a todo el temtorio del tarde se desgaja el condado de Portugal. En las Extremaduras se crearon ~ni­ diferentes, basadas en las ciudades dotadas de su correspon~te,tiel:ra, con ausencia casi total de tenencias; lo más habitual era que el rey nom1I.%~&;:~,egl:~~ ?uyo, un alcaide si estaba al frente de lamuralla)' castillo, o un re o tambIén un merino o juez, al tiempo que se formaban los primeros bajo Sancho Ramírez, PedrolyAlfonso I, la unidad era la tenencia. . deAlfonso VI·tras'¡wdesaparición de las pa~t,empo:ralimente comflensacla con requisas de oro y plata en iglesias y monastecontribución extraordinaria,elpetitum de 1091,

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pero todas estas medidas tenían mucho de excepcional. Lo ordinario era que la masa principal deJos recursos regios saliese de las contribuciones aportadas por los ca:upe sinos de realengo: el tributo anual (martiniega, marzazga), infurclOnes, prestacIOnes personales (nuptio, mañería, sernas, facenderas), contribuciones por redención de servicios.militares (jonsadera, anubda, castellería, apellido, huest~, cabalgada),. por penas judiciales (caloñas, rausum, homicidium), las regalia,o derechos ex:lu~lvos del rey sobre ciertos bienes y servicios (salinas, montazgos, portazgos, acunacIOn~s monetarias):yJas contribuciones que aportaban 10sjudíO$, por sermiembrosd~l pa~n~..~ ~ ~"-¡fionID~exclusivo-del.,.ey","Gonviene tener·en.cuenta.qul>.llluchas.de~e.stas contnbucIOnes.se cobraban~en las unidades administrativas territoriales yetigr6saoan las arcas del tene~í~:~;;hde, rtí.ériño o-;lic¡¡¡deqii¡'estuviese~a su"Cffi;nte:;:aecIlHrdo:que:noexistíaaún

En elseno:trib3l ªd.mQ vimiento almorávide tenían una especial relevancia los c.onsejos de anCianos (asyaj) de cada tribu, que aconsejaban al emir en temas muy vanados. La lengua fue un factor diferenciador, porque los recién llegados no hablaban árabe, sino beréb.er. La incultura fue en ocasiones una seña de identidad, y esto lo simboliza la quema del libro del filósofo a1-Gazal!. Por contra, el buen dominio del árabe y la excelente preparación de los ulemas andalusíes explican su integración dentro de la administración almorávide. La contraJos judíos se dejó sentir desde la llegada deYusuf, sobre .--I_._~. parece casual que aumenten en esta épocªlªs referencias norte cristiano. Desde"antigu1)chabítaban badejas juderías. La caídadelas.taifascdisminuyó su sus actividades más destacables dentro dela etapa a1ellos se parecen:Iiasrañre:lifáii¡ueiífec-. parecía encarnarlo:peor.deherhumano:
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6.AI:Andlllusbajo.eldominio almorávide .

... desde.Martaquech. Amiquéno se sabe con certeza el instalaron de maneraperrnanente tras las 'campañas, .las .qul>seIl)anejan:paratodo.eLperiodo.de dominaciÓnh!lblaIl~<:.\I\1os100.000 .·tes7Seaccualfuerelacifra;10·que ·interesa más destacaolqur:es. que·los. aln"OI:ávide:§': trajeron y conservaron una sólida organizaCión . . .. . ble hasta épocas muy posteriores; Los caídesy jeques de lasdife~entes cábzlas nOltea.::.i fricanas(sinhaya,lamtuna, zanata,masmuda, gomara) que acudieron alas COllq¡IÍS1:as:: deYusufsiguieron.conservandoun notable. liderazgo tribal y religioso.entre sus tesTdé"Inodo'que']osTIsgos ¡de identidadddos.invasores:sig~e~on.siendo pelrfe,eta: mentevisibles:mucho:.tiempo de '. . tnballsmo una de las razones que explican dahjsf, y enestesentido hay qne reconocer que la mestizaje provocó a un'serioproblema de convivencia. Los asentamientos de combatientes se loc:aliizart .casi'siempreen-a1deas.separadasy en zonas escasa]Ilente pobladas. Por otra Gonser::var-.eLcontroLmilitat . del territOlio,'acabaron"siendo~una' ál conjunto de la sociooadhispana islámica: . : . Los almorávides siguieron anclados en unacconcepción tribal: las designa,cion lasaliañzas'TosTaioséiillCosY familiates'regulabrurel'ejercicio"y'la

'''Virtio.euerritorio.anda!USíenunaprOVincia¡~~~l'S~~~~~~~~i;~~~~~~·

....._ Lacsupresión.delosreihos de taifas a partir de la tercera carnp¡ma de ..

. los mozárabes antes del famoso problema ocasionadop9f Alfon. . .•.. ..•. . ' social teníamuchas'semejanzascon los JU~os, SI bIen su numero era mucho mayor. Yusufordenó destruir el gran cnstlano·de·Granada. Entre las prohibiciones que pesaban sobre las mujeres . .. . de no ir a iglesias cristianas porque, a juicio de algunos ulemas, •...... .... ..... .... '" . y sodomitas. Se prohiliióeHocj¡¡¡,ilec'ampaImpuso'la obligación de llevar signos distintivos en las ropas. . En lo religioso, los almorávides se caracterizan por tres rasgos esenciales: &U malededicaci"nala'guérrasanta y el reconocimiento delcálifato(\eJ~ªgdª9. El.maleme'O!le praetiearon·ha·sidocalificado de riguroso, pero hay que destacar que este ele:nm' IOlJIlO párte'de'lapropaganda almohade posterior, y de hecho hubo un notable floIDlienlto de. las artes y las ciencias. Es difícil conocer el impacto que sus orientaciones

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~~~tu¡.~V¡ie!ro¡nEen~la¡S~é¡li1'te¡S~rje¡li¡giOSaS que los emires hacían a los ulemas y a1faqníes consultas e intelectuales andalusíes. La pervivencia de
había márgenes amplios para el saber. .. .. . el sistema fiscal de acuerdo:aJaS:prescripeiones .' y en este. punto se encuentra un factor de aceptación popular que dura al dw:ante'los'pnmeros años de ocupación. El imperio cobró la limosna legal (zadiezmo o (yizzia), pero en cambio prescindió del tributo territorial y sobre todo de los llamados impuestos ilegales (taqque tanto habían abusado los reyes de taifas durante los años anteriores a la Si a esto añadimos la estabilidad de sus acuñaciones de oro y plata, y la . que tuvieron, comprenderemos mejor su aceptación por lasociedad.andalus!. Yusufenla Península sirvieron para consolidar su propio pode:l Inap,~ri():"Es.tose aprecia en las denominaciones que emplea en monedas ,s:t,~xtosreligi',Dsc>S:'«príncipe de los musulmanes», de naturaleza pseudo-califal, I086~ y «defensor de la religióo». En los primeros años adoptó un estilo de impregnadodefervor,pero-desde'su ins5¡¡,enMariaquíocbládloPtó,~1 boato propio de la dignidad real; incluyendo el uso om),liúiCUíillic,iólrrde no.olleclas y eLserrnón de los viernes.
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~;:~~1#~~~¡J~~;~~~~~:í, hacia 1085 había perdido gran parte de su

dos legendarios; aunque apelaban a ciudades y l~gares ~eorigen. Cu~ndo vides desembarcaron tuvieron problemas para diferenCIar a10s'enemrgos de lusfes: pero éstos últimos, en cambio, sí sabían diferenciar . étuico'sdle inv.asores;yde he(>hoalgunos teníanuná . . ... res;cencarnaciónde la brutalidad de negra, como los que compró Yusuf para engrosar· sucejé.rcito,

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'f6n':-¿tras=magl$tr¡¡t1,1rasicomo.e¡:«ju~z~de:losjueces:debevante>~,·.que~desempenaron.
10s:cadíeS:de,Murcia;.010sjueces.ciyjlesespeéializados en cuestiones. . de cadíes~urbanos, estructurados en verdaderas aristocracias aesel:'.. ~ .. ~:C; más tarde a loS mohades·.Sisetieneencuentaque ~ . . :los-responSáblé&de.otrosnombr.ami",ntosde funcíonarios,y mag.istrados, conclulm~s q\l~lasociedadislámica andalusí snpo adaptar~e a los nuevos tie~pos con dad,bos jueceslocales~etaiilajfibién jefespolític~s;porque e\cadlazgo se eje.rcía poc.; grandesfrunilias con alto nivel cultural YeconómiCO, creando redes d~ lealta~ nala través de la relación maestro-discípulo. Estas sagas de Jueces tuvieron cierta torióhlíáftenteal poderen·épocaalmorávide.Tras el destronamiento de los reyes ~~ ~.taífiiS-;1asl.i\IeVas~auturidades-pusieranala:ventasus.PfQpiedades o fueron ~ en régimen deiqtaodecesióna los nuevos gobernadores Y allegados; alm,)rávidles;;-J de este modo a reestructurar las relaciones clientelares entre andalusíes y aUl:\i:¡1.ie:alalarga'fue-causa:deeonflictos.jurídicossobre su propiedad. • . Elejétcito almorávide era lÍn 'conglomeradode fuer~as y ~rupos que tema frécuencia poca efectividad· ante tropas mucho. más profeslon.ahzadas Y . número, como por ejemplo las de Rodrigo Díaz. Yusuf recumó en los pnmeros posa los voluntarios de la guerra santa (yihad), pero fu~ c~blando el sistema militar hacia un ejército cada vez más profesiOnalizado; creó, por ejemp,lc unagtIardiapérsonal de esclavos negros y blancos, norelacionadapara nada própiatribU¡ Los aguerridos soldadosberéberes necesttaron l~ ayuda de las trc,pasaJD1 dalusíes, pues al-Andalus no era igual al mundo rural norteaf!i~ano que ellos COlnC!'lílii bienporhaberloconquistado;el nuevo escenario era.muy dls~ntoi d~nde adllmás.!h: bía qUe controlar ciudades. Por otra parte, losandalusles conoclan mejor que los rávídeslastécmcas:cristianas:deasedio,segúnsepudo demostrar en el cerco dó::Se:conocen'algunol<ejemplosdemilitares andalusíes que se acabaron instal:m en Marraquech al servicio del emir. ...._~bos_almorávides.prescindieronenla Península de los camellos que hal)írun,el pleado durante sus conquistas en África. y utili~aron cab~llos; lo~ cuerpos .formaban,el'grueso de su ejército. Truntblén tuvIeron una mfantena rradasfilas armada ddargas piCás y venablos que entraban en accIón dUl:anteJoS: dios: yen operaciones de envergadura. Algunas referencias hablan ~e cm~rp,os'I:I¡ queros. Truntbién hubo un aprendizaje progresivo entre los ahnorávldes flota de guerra, ~.' '--baeconohlía andalusíhabíamantenido durante el siglo XI un elevado tividad, pese a la presión fiscal derivada de las parias, y .exportó ~l mundo materias primas y manufacturas. Si en la época de los pnmeros trufas

Aunque se tienen vagas noticias sob~e la presencia.de visires ~n la.etapa almorávide se sabe con más exactitud la actuación de secretanos de canc¡\lena, encargados der~dactar las cartas oficiales en nombre del emir, en una clara línea de continuidad conla anterior etapa de los taifas. Parece que tanto Yusuf como su hijo conservaron la nómina:deestos:funcionarios.~ ~. .~ .~ .' . '., . Los almorávides respetaron otras peculiari~ades gubern~tlVas del. temto~o de al-Andalus como el cargo de <<juez de la comumdad» que tema el cadz de la cIUdad de. CMdob~; cuyoS'ongenesremotos llegan hasta la época califal. Pero también _crea-

zo.na principal de d~sti~o,bajo el dominio almorávide las exportaciones se dirigieron pnnclpalmente haCIa el Magreb y Egipto. Junto a las rutas terrestres norteafricanas estaban lo? cont~ctos marítimos de Sevilla y Almena con Alejrundna. Pero~la relación mer.cantil más mten~a tuvo como punto de destino Marraquech, gran centro de distribUCión de oro, y la CIUdad de Fez. La difusión de la moneda almorávide, el dinar o 010rabetín (dinar murabitiyya), fue muy grande y llegó a alcanzar a todo el Occidente europeo, hasta convertirse en el siglo XII en la base de referencia de los sistemas monetarios cristianos de épocas posteriores. Las primeras cecas almorávides estaban en el ~,~...v."vde Af~ica,p~r~ afine~delsigloxIaparecieron en Almena, Córdoba, Denia, GraMurCia y Sev¡\la;Tálgo~másesporádicamente en Valencia Játiva Baeza SanC.1UC'U y Badajoz. La moneda de plataJuemás.escasa, de ahí las. a;uñacio~es de ~iezas j:~~~~~~; en oro. El orden político almorávide beneficiómucho la economía andalusí :: otras cosas.por~ue.:deia¡Íare-éiojáej¡démícadevaluaciónde las taifas y permitiÓ ~~l;a.elntr:lda o la difusión de los productos andalusíes en amplios circuitos dominados c-n,o.. ,,,Imperio;·------- ----'--La presión fiscal almorávide estuvo oficialmente ajustada a la tradición coránica hubo un incremento progresivo de las cargas fiscales que más tardeaprovechar~ almohades para acusarles con los mismos o parecidos argumentos con que habían i~~~t~;~~a:(l~~os reyes de taifas. Se conservan noticias de derramas para reparación o !'ó de murallas y edificios, contribuciones de los judíos, etc. Nada se sabe ~TVaroe,ln aparato instittlclonaFhacendístico, aunque probablemehte heredaron y conel la tradidó¡fánfenot, h:etedera a su vez de la etapaOtueya. La producción agraria de al-Andalus estaba muy relacionada con el incremento El cultivo de cereales, como trigo, cebada para forraje de ganao(,zlc.ac,,,L avena, mijoycenteno, tenía buena salida en los mercados norteafricaLas principales zonas cereal eras eran Tudela, Calatrava, Badajoz, Úbeda, ÉciSegorbe, Lorca, Santarém, Coimbra, Córdoba, Sevilla y algunas comalagueñas. Hubo un sistema estatal de silos para el avituallamiento de los urbanos y el ejército. En cuanto a la producción artesanal urbana, fuente del lcn~ment:o de las exportaciones al Magreb, hay constancia de un renacimiento imen aquellas que se especializaron en ciertas manufacturas relacionadas con la seda y el lino.

•El reinado de Alfonso VI y el papel desempeñado por el Cid en la lucha contra los almo-

Ulu)S sobl-e ~lljo'nso VI y la conquista de Toledo (1989): (IICongreso Internacional de EstuMozárabes). Toledo. ., .• ,_vu,uv, A. (1994):.Alfonso VI, el rey hispano y europeo de las tres religiones UO,'-I./l1" 1 Burgos. !~. I?!e~:S;p~~9'tiE~II~(C~i'dd}h,ii~s,tórico, Barcelona. ~ .'y CasfiUabajo el reyAlfonso VI (1065-//09). Toledo.

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d I I cha almorávide: Los reinos pirenaicos en la etapa e a u Navarra' (1094-1104), Burgos . . .. Corbera, C. (2001): Pedro 1 de Arag6n Yde n s~ tiempo (1064-1094), Zaragoza. ;~~:~aSánCheZ, B.. (1994): Sancho Ramíre~ re~~e ~;:!;iÓ~ y desarrollo de la Corona de AraUbietoArteta,A. (1987): H¡stonadeArag n. . . gón, Zaragoza. "';'anam'¡sí ylos-al.morávides: ... Errnundo.:;;.~;c;c.... ... Tas m (1039-1106), París. . ..' .•. ........... "d . qu'auregne de Yusufb. :ji "V(1989):LesAlmoravl eSJuS . .. 143) París. . b' Madrid Lagar,kre, .. ; .•.... ,: '.[" d;ihild andalou (1106-1 . ' . . -.··.·.·.···.·(1.9·98):...Le. s" .alm.oraVlcas. [O. remos de talifias y las invasiones magre les, ... ;' ·c.· .19,Q2)' e, __. VigueraMol!ns,.M~L( ."'.:.; ....•...

CAPÍTULO 15 EL «PACTO DE UNIÓN»
""-~""""""""--'~-~'--"'--Dor MIGUEL ÁNGEL MARZAL U-A"RciA:QUISMONDO . Universidad Carlos III

Pacto inicia y cementa una centuria sumamente significativa, siglo XII, que um.onlta,Wlmaa:l·tsa]2fblcraa Media. La Península ibérica se convierte en la fronteuna Cristiandad en expansión, por primera vez activa y exportadora en su deIgrana y modelo de civilización, redefiniendo la relación de poderes con el Islam. los poderes hispánicos se adecuan a ser instrumentos en este magno desafío modo alguno es sólo militar, sino fundiario y agrario por reajustes demográfi\,iDlercalltil' por un comercio acrecido, político e intelectual desde planteamientos ,lóE~ic()s dogmáticos y filosóficos, precursores de la definición de modelos de ci.;l'uero'n tiempos de hierro. El porqué tuvo un estím.uloultrapirenaico, el cómo ser una solución hispánica.
para la unión: el Imperio

m,.ri'n

el siglo X, los Estados hispánicos tenían modelos para coordinar sus esimitación del modelo califal cordobés, como también ner"unlainterlocución única del Cristianismo hispánico con la Santa Sede. Era lamlenllo de la idea imperial hispánica, enunciada en la corte de Alfonso III de pClI:primera vez y analizada con solvencia por Menéndez Pidal, Sánchez CanGallo, Gisbert, Ubieto Arteta, entre otros. UrulU~"U~><l~el siglo XI, la fuerza expansiva de. la Cristiandad era una realidad ¡ICl1;p()deres hispánicos sopesaron el mejor modo de optimizar los recursos que mediante una acción coordinada, complementaria a las conexiodinásticas o feudo-vasalláticas. La idea imperial se antojó un magnífiun modelo de aplicación para transformarla en \Qs.tarlgil)le:s.Es evidente que Alfonso VI había ensayado su propio modelo, ~aso:rlo'1;ig:nificó'U11a' renuncia a la idea, sino'un acicate para hallar modelos
tS"~p,olític,)s:prtililtar,:sa

EL «PACTO DE UNIÓN" HISTORIA DE ESPMlA. ALTA EDAD MEDIA

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318 más convenientes. Es un ensayo que nosotros conoceremos como la época del «Pacto de Unión» hasta llegar al modelo de Alfonso VII.

1.1.

SOPORTES y AMENAZAS

h entonces marginales y con un notorio menor En el seno del Islam, pueblos ast\ t fanatizados se convertían en los diridesarroll<rsocial y cultural, por ende f~CI men ::nana' almorávides en Occidente Yturgentes de la defensa Yexpansión de la e mu~u s fu~ron tan exitosas como amenazacos selyúcidas en Oriente. Sus pn~eras.accI?nede Manzikerta (1071) en Oriente, Sa· t' dad' las rotundas vlctonas '. , doras para l a Cns la~d . Eta vez una expansiva Cristiandad reaccIOno con su pro'graja.s(108~)enOCCI ente. s • d;las~~zadas. ...... .. pio dogmatismo Y e imponer su modelo mediante un dominio militarinvasor, en 1 bl a la expulsión del ción delosreinos hispánicos Yluego, yahomo ~g~ p:;~ Gregorio VII (1073-1085) al •. ·. Islam en la Península. Es conocido el encargo _:militar en España por cuanto el 1 d R cy para dirigir una campan '. . .' .. b an'a ontificia invocando el In ¡us et conde Eblo 1. e ou numHispaniaesehallaba.b;aJo?aso er I'p "rihacía cóhstaren carta de tém;,aerMidoc¡fe·la'con~~tut!o..CO?st::::';~:~~ normalización'europeizante, ·······delOT7ElPap autlll.z.óc.om.o ms cluniacense yel nto roman f ren te al mozárlj:O . Jumo· . f vés délCamino deSantiagoila~e orma bl las cruzadas, argum ntoS a los que . á d llegó la marea bees'g·rimíendo··como·beneficlOs palpa es , . . udieron sustraerse, m s cuan o monarcashispámcos apenas p . r dor al reino eh cambio, no fue tan vide. El traslado de esteprog~a~a no~~z'~~ el espíritu h i s p a n o . ' . 110 provocando una ~on~a cnsls ;aclO. ortante estímulo uniformador, un .' La acción pontificia, pues, ue un;~p catalanes utilizó el dominio ecLes'lal: 1", que utilizaría varías vías. Entre los con a osdas en el concilio de Gerona (1077); ,'. reticencias catalanas al rito romano, exPlresa 'ón del monasterio de San Cugat . t peditivas como a ocupacl vocaron aCCIOnes an ex d . directa de Roma, junto con el • b d .es franceses en depen encta . un a a y ~onJ ó r clesialtarraconense, que se coloca baJo .' la restauración de la metr po l e . nvestido de la dignidad Narbona Y primacía toledana, una vez f~e I avarro-aragonesa se reservó la vía obispo deVic en 1091. Para: la~tarqUlta ~o en 1067 en Roma, por Sancho formalizando hacia 1087 el vasa aje pae a :ó a la Santa Sede cOllVert de Aragón. El potencial castellano-leonés ~onvenc; Cristiandad . .'. Alfonso.VI en adalid e interlocutor hispámco con al d (1085) , •. .' .ó . . 1 una vez recuperado T o e o . . . pomposa mt¡tulac.1 nlmp~na., ólo ercibía el conglomerado hispámco La intervenc.lón pontl~Cla no s .. Pd ó'pn'mordial definir una errlpr<esa ür d 'ó'smo que conSI er único campo e accl .n, . e tos el concepto de Reconquista, al Prende ahora con más fuerza y ~gum n . o de la fe cristiana; Crecía ograma beligerante expanslv 'ó' las cruzadas y e1. pr . 'ó de dominio legítimo, en expresl n . . hispanos la conciencia de una restaurac¡ n

t

ravall. . ,. .'. á tímulo formidable en la orientación El otro, losalmoravzdes: ser un es 1 uso de camellos, de tarUb(lrel Su táctica militar de inspiración nómada, con e

coordinar movimientos y por la disposición de masas de combatientes en apretadas filas, desconcertó la acción militar hispánica, basada en la caballería pesada y ataques frontales y singulares. Laestrategia fue más decisiva: los almorávides reconocieron muy pronto el territorio y su organización espacial. Supieron utilizar con pericia las antiguas vías romanas (la Augusta por todo el litoral levantino-Chinchilla-Córdoba; la Plata desde Sevilla a Astorga, las vías de Córdoba a Toledo y de Mérida a Zaragoza; como también las divertículas Chinchilla-Mérida, Mérida-Ávila, Segovia-Toledo), así como comprendieron la inutilidad y el derroche bélicos de un planteamiento milibasado en los taifas, que fueron desmantelando para planificar la contienda me_,,""'''' 0'''1''0' divers6selféltiefupoyel espaCio, pero desde un único centro neurálgiac(;mn. Este planteamiento unitarío obligó a una respuesta acorde desde el campohis:pánico, esto es, hallar un adalid de mesnadas y unas cofradías militares, frente a li¡s célul"s monástico"militares'almorávídes;los fiba(s. Empero, al tiempo, otras fuerzas actuaron en un sentido disolvente. El y socioecori6mil:O, con unos mecanismos de aplicación pronto regulados por los jurisperitos que de formarse en los inminentes Estudios Generalés. Las redes de subordinafeudo-vasálláticas hicieron perfectamente compatibles la unidad y la diversidad lllllca:s, aplicando el ius eminens y el ius utile. El Imperio podía ser una superestrucra'llolític:a de coordinación, acogiendo sin estridencias una pléyade de reinos y Estasirldeperldi,ent<e¡ entre sí. El Feudalismo, por lo demás, nunca había sido un arquetilm¡titucional y sodoeconóJJJic6, sino que se había desarrollado empíricamente, por adolecía de muy diferentes modalidades segun el espacio y las circunstancias. que en Palestina, elFeudalismoultrapirenaico llegó con unos modos extraños ~'~:~i~~:,~~a ibérica. Los francos, así llamados sea cual fuere su origen ultrapirenaiÍ'1 a asentarse e imponer sus usos señoriales, pronto malos usos entre los Las tensiones, progresivamente más violentas, fueron lógicas por los desat'so()lll¡:e dos costumbres ajenas, más frecuentes a lolargo del Camino de Santiago, mayor densidad de asentamientos francos. Comienzan a manifestarse grupos tle¡¡,.bur~renseso campesinos, organizados en hermandades, propensos a identifi:~cclllf'ac,~ionespolíticas que amparasen sus demandas. Serán un elemento pertursu novedad y carácter antisistema. .táctica militar impulsó, al contrario que la estrategia, a la disgregación. Pron,pe:rce:ptible que los cristianos eran fácilmente derrotados en las grandes batallas '<U~;';L."defensa era mucho más eficaz erizando de castillo las vías de incursión, )"d()UT,a estrategia autónoma y localista en las ofensivas, basadas en la devastaóntinua del alfoz de una ciudad, luego la captura de fortalezas próximas y, por .éOllquista de la ciudad por asedio de hambre, según demostró Lomax. bl',forma de dominio territorial de las monarquía ibéricas también actuó como co,lis(llvenlte. Fuera de las propietates regias y el principatum (señorío directo 0;:Ia:rlelaci6<n del monarca sobre sus estados por el dominatum (derecho'soberaC ..l\JU(I.el territorio) era tenue, tanto más cuanto creció el señorío nobiliar por el lebdtorial y cuanto más periférico y fronterizo era el territorio. Cuando, por di'az(me:s,-¡;e constituyeroncoalicionesregionales'deseñores, el localismo pudo como un excelente instrumento en la defensa de intereses inmediatos. La

320 1.2.

HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA ACTORES y MODELOS PARA UN IMPERIO

Durante el siglo. XI los Estados hispánicos habían experimentado un proceso de aglomeración. En el Pirineo oriental, el condado de Barcelona se erigía en un potentísimonúcleo aglutinante, entre los gobiernos de RamónBerenguerI a Ram6n Berenguer nI, hasta el punto de que se consigna documentalmente el étnico cataldn y el corónimoé'ataluña.Por,suparte,como sabemos, en 1076 se unían Aragón y el reino de Pamploná. De otro Iado,Alfons()VI habíalogrado reunir la herencia paterna en el noroeste peninsular. Seibiuierigiendo;·pues,dos núcleos de poder susceptibles de aglutinar el poten----·-······-cialchispáni.c!l..<eºnfonne.. a las aspiraciones de la Cristiandad y que coincidían cou las dos áreas espaciales que resuTfiín de-Iáorganización .. . Sistemalbé, En ambas áreas la Santa tor, en el lTo-aragonesa. El gran proyecto era, pues, coordinar ambas con unapercepci6it poJítica de una acción unitaria hispánica por p]'fi.c • tintódevenifhisf6rico;territorial, demográfico y, desde luego; por el distinto modo ejercer la soberanía regla. '"Enelcénit.de:sj!p;q¡¡~!,traslatoma de Toledo (1085), Alfonso."'1 defil1ióunprc" ser el priili¡¡¡tll>~ yecto.imperiaLnllog()ticista, en el que el arzobispado eclesiástico.deHispdnia yel Imperiuin hispánico debía organizarse,entorno a~ __ .,.__ . .. gemonía:castellano:leonesaincontestada, un remedo hispánico del Sacro Imperio manoGermáulcó:, . Lapercepci6n dela monarqníanavarro-aragonesa era diferente. Sin la 1;aclralidac castellano:,leonesa del poder regio, procedente de la tradición hispano-goda, g6n,ebmonarca'esun caudillo militar al frente de unos barones con honores, quienesgóbiemamediante una encomienda personal basada en la jura de mutua lidad.·Es;pues; un dominio soberano personal, RexAragonenses, fÓlrml~la qUle r>er¡;i1 ~.serefuerza c()n la incorporación del reino de Pamplona. Es una monarquía co~militar, cuyafunciónprimordial.es la expansión territorial. La corte regia siempre en ciudades recién tomadas y fronterizas. Naturalmente, desde esta va el Imperio debía tener otro cariz, militar y asentado en lazos personales co:nl()S rones, auténticos.señores del.territorio, dentro de una sólida articulación felldc)"V'¡ lIática. No ()lVidemos; pues; que van a contraponerse estos dos modos muy dilrerc~nte¡ concebir el Imperio, como espacio de un «Pacto de Unión», en milimétrica cia con dos protagonistaS"radicalmente distintos en el Pacto: Urraca y Alforlso:!, . Urracahabía nacido en 1080 y durante muchos años fue la única heredera ma de AlfonsóVI;si bien no entraba en los planes paternos consolidar esta comóprueban sus reiterados matrimonios y la pirueta leE:itilmi',ta paraim;tiblllli bastardo Sancho, como sucesor. No muy agraciada, al parecer, mento deeidido.yexuberanteen la sensualidad, similar al paterno. N()'d'i<f,cut,S:, simpatías de los cr()itis[áscoetáneos, que la representan como uncomp'en,diO gazas y defectos femeninos; pero en modo alguno careció de intelilge~lcia políticas. Los hechos muestran que tenía una clara concepción de cómo nar.eh<PactodeUllión»y su función regia en él, como también demulesliraJl1a'

321 dad de la reina para maniobrar en escenarios . transmitir luego, sin menoscabo la h . muy complejos en una época turbulenta y quirió experiencia política por el gOb~:~n~~~~:tema a ~u sucesor.. Urraca, además, addre compartida con su primer esposo, en 1092. tenencia de GallCla, que le diera su paTampoco Alfonso I estaba llamado al trono . gundogénito de un segundo matrim . d I · Nacido entre 1072 o 1073, era secia de Roucy. Pese a estar destinado0:10 ~ rey Sancho Ranúrez de Aragón con Feligó de que tuviese formación militar co~% an~seg~ndón en P?1íoca, Felicia se encarresa y San Salvador de Pueyo con G r d ~b ,arces Y gramaocal en San Pedro de Si.' ,:,ducacióit'qUefomen:tó.¡lUa;eli~~si~ad i o~y.~steban, futuro obi,s~o de Huesca, prOpIO de la corte aragonesa, por lo que siempr:ac:~i~~aeldespíntn behco y cruzado ea d~ acudir como cruzado a Tierra Santa, Enérgico y colérico er las p olftieas7ExeeIente-estratega y :m.~.~~ :~ho en las h~blhda.des militares que •..•... lo que COIToboróuna misogini1 co·· ·d ado, prefena.laYlday el ambiente lUCI. ente qUizás con una escasa propen.. 1. . ... ' . pues, la lmagerulcl.mo.n;e wld d en e mOVimiento cruzado contra eHsl ' . . ",.=, • . .ao, tan conuna probada experiencia militar má d ~. Al contran? que Urraca, Alfonso 1 en la ·curinegiaiílfinaldel rei~ado sdeefic~ente en su dimensión política, sólo Es frecuente hall I hi. su ermano Pedro 1. ar en a stonografía la insistencia en la disparidad d . como. f actor-obstaculizante del P t d U . e persona¡re,:ursora de los. Reyes Católicos Am~~sac o e món». Pesa y mucho la imagen . proyectos son muy diferentes como co~p1:ete:ndJía la unidad política ~~:~~:~!~ d~~~ Imperio desde el «Pacto'de Unión» del Imperio tan alejadas. En todo ~a~o Iel soca que a."nase.dos concepciones sustraerse a esta dialéct· ' programa lmpenal de Alfonso VII Ica.

EL «PACTO DE UNIÓN»

. forja del <<Pacto de Unión»
por unos amenaza almorávide.

in~:~;e~~~~~so h~faánic? a través. del «Pacto de Unión»
pr

habría gomstas y baJO la urgente presión de la te-

~JEuI'ID,<\MEN'ro.S DEL PACTO

sobre dos fenómenos: la ofensiva almorávidey las sucesiones regias .

ofensiva almorávide

i~~~~~:~~'~st;'~tfu~:I~~·~.~ de Sagrajas (1086) no fne determinante
I

,:~~~~~1~~::~c~I:~a:~::m~0~rávlde Yusuf COmprendió que la mayor amenaza

:~o~~~~rtantes. Alfonso VI hubo de replantear 'su hegemo~

sns conse

~

A pesar de la se desentienden deloesteyse.plantean obsesivamente

anexió~~~i~::~~Sta~~l~i~~:;~~:~e:~c~~~~~i~~Z

EL «PACtO DE UNIÓN»

323

. ar la vía Augusta ocupando Valencia para ll~­ dos objetivos: retomar Toledo y do:,mn b· dí ·0 El plan era tan sólido como fornugar a Zaragoza. Lérida fue un ob!ehV~ sr~c~ns:i; la línea vital de subsistencia para dable su amenaza para .los cnshano,s. omana Mérida-Zaragoza , que proporcionaba Al-Andalus, cuya artena fuera la vla r d tiempos califales cordobeses, para devasuna platafonna excelente, como en pasa os tar la cuenca del Duero desde su cabe~era. on Consuegra (1099) y derrotaban a En el frente toledano los almorávl~s rUJ'~1l00) Enseguida percibieron el esEnrique de Borgoña, yerno·~e1ret,end \:'~e~o dond~ la política de asentamiento y fuerzo titánico de una conqmsta dírecta e °su ex~elencia. Los almorávides optan por ba defensa practicada por Alfonso VI ~os~a . za lograr vías de asalto a los valles del ___ .... J" ~~aAugusta para, desde va~:1i.o;:t;Bo.al~ºrávides habían ocupado Valencia, TaJO y Duero respechvament. ..... V de Ur el en Mollerusa y . . , derrotll.ban y mataban· al condeAnn~:~!enguer Ifr. El conde leonés Pedro Ansur~z ----""""EStados del conde barce!Gnés:RalllJL _··C· ··A· 1 V I · · · ......-----'" . U 1 como tutor de su meto nnengo . . hubo de instalarse en rge d d de la situación Ytomó medidas. En • AJfonso VI comprendíóla.e~tren;a grav\ ~efuerzo de los bastiones de Atienza, n04tomóMedi~ac~:,que~ns~~c;:':&)1~0:S:lto al valle del Duero y ... . Gonnaz YAlmaz n, .. oquea a u . 11 d 1 Jalón y liloca así como el paso al valle ... . . . Ya de Valencia aZaragoza.podos:ya es.. e .' 1 n1oIlar,quí:a··lla\ra'..::::; !lTajo" rro-aragonesa, que autón?mamentes . la osesión de Valencia el Cid, s.iples refuerzos ~m:ávldes ~:~!~~'¿o':for!ando una porosa frontera, por cuanto q~ista~doMonz n. uesc~:y .ea Bárdenas y la Violada, los arago~es~~ ..... SI ~l taifa zaragozano dommabal~J o 'Juslibol frente a Zaragoza. La asplraclOn aragm c: Mllagro frente a Tudela y Caste ar. 1 condado de Barcelona, que dormn.aDll"c; nesa sobre Lérida, en du~a compet~~':~~~:varro_aragonesa hacia la órbita del proel sur de Rib~gorza, atr~Jo a la m~lfo~so VI. El monarca leonés se a~risolaba . grama defenSIVO. c~ordm~do por metros mu dístintos al hegemómco neog,oti,<i, adalid hispano, SI bien baJO otros pará 1 ano~ama político se transfonna por . . ta; Eritonces, en tan dehcada· coyuntu;:a: e p . . nes en el trono decisivas Y proxlmas en el hempo. suceSlO ' .

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA

porelHej¡al"é"S:Faltaba~C~!~~:~~~;~~~~~~'~~ l~oonbsat:aculi~"ci(ín(le

cendencia en 1102. Aun cuando Pedro I volvía a casar con la italiana D.' Berta, el monarca asociaba a su hennanastro D. Alfonso a las labores regias, siguiendo las costumbres sucesorias aragonesas, para hacer ostentación pública de la condición de sucesor. Pedro I murió entre el 27 Y30 de septiembre de 1104 en el valle de Arán. La entronización de Alfonso I, empero, no fue automática. Algunos diplomas oficiales lo reconocen enseguida como rey, otro privados parecen indicar cierta interinidad hasta finales de año y otros sólo consignan la sucesión a principios de 1105. Es probable que, conforme a la tradición de caudillaje militar de la monarquía, Alfonso I fuese designado rey enseguida, pero el reconocimiento solemne como Rex Aragonenses et Pampilonensesretrasasesu legitimación unos meses.· La eficacia bélica dé Alf()ns()! colaboró para: una rápida solución. El monarca tnvo la perspicacia de mostrar su pericia y efectividad militares en las dos áreas que prioritarias para los.dos reinosque.componían.sumonarquía: Cinco Villas para pamploneses, los valles hacia Lérid~ para los arag()neses. Con rapidez, en 1105 ":.-Cl'-1"Umm 1 conquistaha.Ej<oJl y T3,JIstl' en la órbita de las Cinco Villas. El escenario leriera más complejo. En Urgel se encontraba como tutor de Armengol VI Pedro iA,nslúrez, quien pactaba un reparto de Balaguer, en caso de ser recuperado, con AlfonRamón BerenguerIIlde Barcelona, en noviembre de 1105. En una acción coorAlfonso I partía desde Castellar en enero de 1106, por Santa Cruz de la Serós la ruta al Segre, sitió Lérida y, a medíados de 1107, lograba la toma de Tamarite Esteban de Litera, magníficas atalayas contra Balaguer y Lérida. Alfonso I se convertiamuy·prontoenun afamado campeón cruzado. Su fama fue :patente por cuanto enseguida los nobles del Midi francés, inquietos por acudir como :cnlza,los a Tierra Santa, reclamaban al rey aragonés como señor, protector o árbitro. el caso de Alfonso Jordán, conde de Tolosa, que se reconocía vasallo del aragonés ~IHna,'O de 1108, para proteger su condado de las apetencias del duque Guillenno IX le,~quit:ania acto que imitaría Bernardo Atón, vizconde de Béziers. Sucesión ciistell¡¡¡¡()~Ieóries" Más compleja, no tanto por una disfunción en el mecanismo sucesorio, sino por territorial, social e institucional más diversa y, por ende, mucho más diarmonizar: una perturbación de la corona era un excelente pretexto para planaspiraciones y proyectos reivindicativos. De tres matrimonios, Alfonso VI sólo tenia una hija legítima, Urraca, si bien dos bastardos reconocidos, Sancho y Teresa. La ausencia de una sucesión lemasculina condicionaba la política dinástica del rey. Muerta en 1099 su tercera Berta, aún casaría al menos otras dos veces. Los yernos cruzados ultrapirenairey, además, eran elevados a primer rango político: Raimundo de Borgoña, de Urraca, Enrique de Borgoña, esposo de Teresa. Pese a la identidad topoambos nobles no eran primos como quería la historiografía clásica, sino que 'iln¡.cíama dos linajes·diferentes:condal yde rango superior en la esfera política eclesial Raimundo (su hennano, Guido, será el papa Calixto II); ducal Enri:",tfn~•• el gran abad de Cluny, Hugol, de rango inferior, lo que explica su matrila hija bastarda .. Alnhrn, yernos constitnirán un partido borgoñón bien identificado en la corte, C&rnbÍlón en el territorio. Alfonso VIles encargaJaurgente defensa del oeste de

2.1.2.

Sucesiones regias

. 1 uevos titulares debieron asentar su En sí no fueron compleps, pero os ~ a onesa se benefició de la pausa en condiciones ~xcepcionales ..La s~~:i~~::rS;Califato, puesto que el 2 de perturbaciones propias del sistema dmástlco almoravlde.

~::s~:~ ~:%~~~iu~:i~:~~~:'~ ~ le s~cedía su ?ijo Alí ben Yusuf, del;pu.éS ,ael
Sucesión aragonesa , tar en absoluto en la línea sucesoria. E.1infanteD. Alfons.o nopareCIa c o n . d la reina Felicia;. l . .o reconocido para su ma re, hubo de hacerse cargo de .pah1~of t D Fernando nacido un año antes Queel~ muerte de su hennano ma~or e ~~~~ ~ te~ía de su n:atrimonio con Inés de ~~la:e;;;~:a~:!~~~:b~~ casar c~n D.' María, hija del Cid, pero fallecía "io.;'
a)

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HISTORIA DE ESPAJ'¡A. ALTA EDAD MEDIA

EL «PACTO DE UNIÓN»

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sus Estados, donde los almorávides lograron notorios éxitos. Raimundo recibirá l~ tenencia deGalicia y la Extremadura (Ávila, Salamanca, Zamora), en tanto .que Ennque recibía el condado portucalense. Desde hacía mucho tiempo el oeste pemnsular, muy poco poblado, era un área de avances Yretrocesos territo~ale~ muy rápidos y sin una organización espacial estructurada, por lo que era un temtono ~e marca donde más prosperaban los señores que autónomamente toman y repueblan tIerra. en su pro~echo. La población hispana, además, era muy compacta, por una alta d~nsldad de ongen.y tradiciones;mozárabes. yde lengua galaico-portuguesa. La relaCIón del poder regl() con'los.señores~deestaáreaera débil Yla resistencia al rito romano muy fuerte, sobre todo en el área deCoimbra, razón por la que allí se instaló a Enrique de Borgoña, so' brinode~HugodeCluny,· .. . . . .. . . encuentros militares los yernos del rey fueron una decepcIón por secreto para repartirse el reino, a la muerte de 'Cotnpelido'porlosmuchos años yla indefinida sucesión, ~lfonso VI tomó ------:c•..', das. En algjlfios doclltuentos de 1103 aparece Sancho con el ~tulo de mfante, C1arapromotión~dinásticacElldemarzo de 1105, Urrac~ y Rrumundo, h~sta ent,onc:es' padressólo.<1~s.allch¡¡,nacida en 1095, lograban la anSIada descendenCIa ma:sculinl1 .encSu;hiJ¡l::tílfºm>():;:t$~Smúll3l~E;Es:evídenteque Alfonso VIno c~nfiabaen 'u~~.....," ahoramáslegitiriládo ; por lo que la corte asiste a soterradas conspIracIOnes, que zóB:Réiliy,y~eniasque\lo fueron ajenos el arzobisp~ tokdano ~ernard? lmuysu:spl' c=p~or~el.<1.~iQid()ªp()yo.de]os borgoñones a las aspIracIOnes dlgnat~nas cesisdéBragaySantiagofrenteaToledo) y la marcha de Pedro Ansurez a url~el.~' alarrn deUe:fiioera vana, porque por entonces, con apoyo de Hugo de Cluny, yernos reiteraban su pacto de división del reino. En 1106, AlfonsoVI proclamó luntad de reconocer cotnoheredero absoluto a su bastardo Sancho, mc1uso entre ciasconfusas, parece que el rey casó con la madre, Zaida, bautizada Isabel, para sulegitimación.Aprimeros de mayo de 1107, una curia e n . . .. cialmente heredero~aHnfante D. Sancho y confirmaba la tenencia Gabcla Urracayla'dePórtugalpara Teresa. . . . Los avatares deshicieron esta arquitectura sucesona. El 20 de septIembre Raimundode Borgoña;pasando por primera vez Urraca a primer plano pol.lti(:o,l!!J ca.supo.armOhízar.snsjlltereses con los de los magnates gallego.~ fren~e a la corte nésa:cofi"el apoyo:de-Pedro'Froilaz, conde de Traba, ayo de su hIJO, aSl como bispode:Santiago-Diego,Gelrhírez. Una nueva. curia reg.ia en León, .~n di(:íelubre 1107 reconocía a Urraca la tenencia conjunta de Gabcla, con su hIJO Alfof'so,l' mundez;Cque petderíasivolvíaa~casar. Los magnates gallegos juraron .fideli,aa( acuerdo, mientras los arzobispos Gelmírez y Guido de Vlenne (futuro CalIxto nóriibiado,HU1óres.de.Alfonso Raimúndez. '~':0troobstáculo, entonces, aún más grave, se presenta. En mayo de 1108; daslasturbulenciassucesorias, los almorávides, al mando de Tamin ben den . continuar el asalto del valle del Tajo desde Valencia, a través de la serranlía':< qnense,úngrue¡¡o~ejérc¡tócastellano-leonés le sale al .. rrotadocerrUélés;'e127 de mayo de 1108. Fue un desastre mlbtar porque c:aían en manoscalmorávides Huete, Cuenca, Alcalá y Ocaña, es decir, am,en,ii

por d?s flancos, sur y este, Toledo y abrían otra vía a Zaragoza. El desastre político fue tambIén eno~e: un notable ?rupo de fieles magnates al programa político alfonsino , O~dó~ez, Lope y DIego Sánchez, Lope Iñiguez, Martín Laínez, Fernando DIaz) monanJunto con el heredero, el infante D. Sancho. Era un momen~o de excepcional peligro, en el que Alfonso VI hubo de encarar . con extrema urg~ncla y gravedad su sucesión, estudiada por Ramos Loscertales. So pretexto de acu~lr ~n defensa de Toledo, Urraca, acompañada de Gelmírez, sale de con un eJércIto Yse reune con su padre en Segovia ell de julio. Ambos se des· pl"zruco.n. a Tol~d?, donde se cel~bró una magna reunión, muy concurrida por la ame.;'iS:tillmJidllaltar. Slblen.e~re)'.Yolvlaa.casarcon otra noble francesa, Beatriz, Urraca era " heredera·umve.rsal;· aun cuando sin ejercer las facultades de esta posición. hfi~)ort:ómucho más,en tIempo de tan formidable amenaza militar, tratar sobre el magmoniio de la her~<I~r'hI'.Mª~yitm:unexcesivo engrandecimiento de algún linaje no(Urraca prefena a G.ómez Go?zález, cabeza de la caSa de Lara, con el que ya tebastardos) o una mconvement~egenciatut()rial sobre el niño Alfonso Rai(como deseaba yconspí~a?a el partido borgoñón, con apoyo de1papa Pascual 1;;i1'IICmslo.yII,?pulsócondeclSlón la candidatura de Alfonso 1 de Aragón, adulto, PlcmeYs~'lv.lctonoso.cruzado, monarca en activo y miembro legítimo de la dinastía ';Tn ~nlac~ de estas características abría insospechadas oportunidades Impeno hlspámco, pero, ¿sobre qué modelo?

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UN MODELO PARA EL «PACTO DE UNIÓN»

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'Inten~n~o

restañar los desastres de Uclés, pero sin lograr recuperar Alcalá de m eVItar .qu.e, amenazadoramente, abandonasen la corte Enrique de Borgoña elIde JulIo de 11 09 fallecía Alfonso VI. en una muestra de solidez institucional, ante una magna asamblea de ..' y gallegos, Urraca era acatada por regina Yspaconfirma un diploma del 22 de julio con una impresionante lista de confirEl peligro allÚorávíde agobiaba. El califa Alí pasaba el estrecho de Gibraltar n~evo asalto y pronto, en efecto, comenzaron las devastaciones sobre GuadalaJara; Así las cosas, es muy posible que Pedro Ansúrez tornase a Cas~l muy conveniente enlace dinástico con Aragón. Sin dilaciones ni S;;c'omosoluclón a una necesIdad perentoria, a principios de octubre de 1109 en de Muñó,. ~ercano ~ Mon~ó.n de Campos, casaban Urraca y Alfonso 1. ' mIlItar habla preCIpItado un enlace .de gran calado político sin una iIri:apro¡¡rama.cié;n. Cuando fue patente qne la presión almorávide se retrasaría se aplica;on e? dise~ar una carta programática que regulase institucional~ monarqUla con dos titulares para un Imperio hispánico. El resultado fue la ¡ji"'r",.• de~lfonsoly la carta de donaci6n de Urraca,ambas firmadas en di1109, sm duda bajo el valimiento de Pedro Ansúrez. En estas auténticas cónYuges se otorgaban recíprocamente el reconocimiento del ~~~~'!::;g:;~~ti~;;~~~e.,~sus respectivos Estados y vasallos, como fundamento ie en los dominios del otro_ ~é!,tip'uj¡lba,U[,a~ cosoberanía, aun cuando el principatum de Urraca debía ser in-

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terpu~sto (el tenente de Estella, Lope Garcés, sería su homb~e de.boca ymano~ en Navarray Aragón) cosoberanía que descansaría sobre dos pnnclplOs: la mvestldura de un imperium sobre los Estados hispanos, por lo que se reconocía a ~Ifonso L ~esde la legitimidad leonesa de Urraca, el título de Hispanie imp~rator, TotlU~ Hlspanze rex et magníficus imperator, Imperator Dei gratia; un. mecamsmo sucesono para asegurar una continuidad, mediante el reconocimiento de herencia usu~ctual en caso de fall~­ cimiento del consorte y exclusión de la herencia de todo candidato, en caso de naCImiento de un hijo.delmatrimonio·En efecto, en la carta de arras, junto con ~na generosa/zónor. regia'como'dote(Estella, Ejea, Jaca, Huesca, Barbastro, eleCCión entre Uncastilloo Sos y algunos castillos) se consignaba que si el l1ijo y premuriese el rey aragonés; Urraca y el hijo heredarían los Estados de AU'om,o excluyendo la de!;Celldellcía del:;
ant"norm~tri¡n(juio;En1a

Ali'ónso emperO,Jení.adosinteresantesrtovedades respecto a la anterior:todosl.os v~'~~~~:~~i~ª tellano-Ieoneses.debían~unirfidelidad a Alfonso 1; dentro de los mejores 'moná.i:ijuiCos aragónesesde encomienda personal; la reinaentregat>a a su.' eSI,os:Q::l. VI y la que adquiriese en adelante, como delmostrl Las capitulaciones s~~~~;;'pa¡¡aronde las necesari~s garantías,. en pre:vis,ióIld¡t! hostilidadquel'r()vocaríala.PJ1l'staenmarcha del Im~eno: los hó"'.mes de ambas narq\lías sóloobedecerían a aquel esposo que no hubiese transgredido la mU'LU'''"l,,~ dad,estoes, bien.siAlfonso 1 abandonaba a su esposa por razón de cOl1sangllinidat1~ excomúnión, bien si Urraca no honraba a su esposo. . . El Imperio había nacido fácticamente y luego se le había concedido un legal y político con pleno acuerdo. Los graves problemas comenzaron cuando , zó a'llevarse a la práctica: Suponía un cambio fundamental ~n la titución mOnárquica, un momento de titubeos por readaptaCión, que senan aP1'ov,~c dos porlos grupos depresión,·yaagentesolatentes.

Situació~ m~y diferente viviól~ monarquía castellano-leonesa. Es cierto que su estructura terntonal era más compleja y que Aragón tenía en funcionamiento un modelo político confederalcon el reino. de Pamplona, pero no es menos cierto que la monarquía castellano-leonesa sufre convulsiones territoriales, sociales, institucionales eclesiástic.as y .militares s.in ~ontagiar asu socio navarro-aragonés, sometido igual: ~ente ~ dlverSlda?e~ terntonales (localismos nobiliarios), alteraciones sociales por mmerSlón en la Cnstlandad (Cruzadas ultrapirenaicas, ingerencia pontificia, inmigración franca), eclesiásticas (fortísima resistencia al rito romano), institucionales (encaje de la expansión señorial por reconquista) y militares (directa amenaza almorávide). . Sólo existeunR-explicación:plausible:el Imperio hispánico iba a seguir el modelo navarro-aragonés cyla aplicación se estaba produciendo desde los parámetros feu.dcl-v'lsallátic,~s .y.de... encomiendapersonal navarro-aragoneses, como demuestra el =c.,jm'tatlte empe.íio ·de. Alfonso 1: porrecibir el homenaje de los magnates castella. C)),o.-I,eOlleses y de los tenentes;incluso en algunas tenencias comienza a situar a sus fíede en Sahagún). Era un cambio de relaciones de que los gruposdepresioii'e'¡iilereses no
Iglesia,pododemás,:vivía tiempos de fortísimas tensiones, no sóloporJa imdel rito romano, sino que al ritmo de la organización y explotación espacial un¡:ac"nse, monasteri()s y obispados habían iniciado una decidida reconversión en en los quese.imponen tributos y servicios, malos usos, de clara inspiración Itra,pÍl'enaica, ajenos-.alaJradición.seíiorial hispánica, provocando una honda y vio:uta. 0p,os¡icí()n ém c:arrlpos y ciudades. Aún más, la Iglesia castellano-leonesa protago. un t~nso pr~ces.orestaurador de diócesis, acompañado de convulsas disputas pnmaClaS ecleSiástICas y demarcaciones territoriales jurisdiccionales. La anterior Ím¡ipotente autoridad. del arzobispo Bernardo de Toledo era crecientemente contespor los planes de Ramón Berenguer III en restaurar la archidiócesis de Tarragona an·tigluaprimaiCfahispano-romana, junto con la competencia jurisdiccional con la . . B~aga;lasveleidades segregacionistas de Oviedo, León o Burgos, así dema:ca~lón de sedes sufragáneas. En la defensa de sus intereses las altas jeec~eslástlcas buscarán el apoyo de un poder temporal próximo, transfoffilánun lmportante'motor'perturbador: Gelmirez identificó su causa con el tenente San Geraldo y Mauricio Boudin en Braga, tuvieron plena identidad de incon los condes.de Portugal. La intervención de la Santa Sede incentivó las per.por ap0l'ar slllpersl'ectiva global la expansión cluniacense (Pascual 11), o ablertaml'ntePm:!1i!9Por una facción (Calixto II por su sobrino Alfonso Rairesultando una acción confusa y contradictoria. intervención de la Iglesia generó, además, unas fisuras por las que afloraron sociales de carácter antiseñorial, cuyos actores se alinearon COn la facción que les fuera más propicia. Los burgenses, artesanos y comerciantes, se agruconvergencia-inmediata,deintereses y objetivos y como defensa frente a la señorial; ~n .hermandades (conjuratio en Sahagún, germanitas en Santiago), será ehmmar las cargas señoriales y luego acceder a los beneficios del se-

:>.""' •.

2::J:' A1'LICAGIÓN DEL PACTO

2j.l.Aínenaias
. Los esposos coIDl.enzan inmediatamente la aplicación .cos(.)l.le~aml d¡olF'ac1to:_j': cayisita Aragóny dacarta de donación a Montearagón en eJercIcIo de.sol,eranJ:a;:¡,II esposos coUfirniati dmante el invierno de 1109 el fuero a Castrogenz y. a conceden dos cartas de donación a Santa María de Valvanera, monasteno una dilatada tradiciónpiotectorapor las monarquías castellana y navarra. Se ejercicio i!e P<:>i!ei c9II1l'artido Y laintitulación regia de IlcO:~sl~d,:iIP~~lo~;m:as::!I~~;~~~ de. consolidar umrmonarquía hispánica que acogiese a t( . aplicaCión del Pactono provocó desajus~es enAragón, porque. Urraca en los Estados del esposo durante vanos meses de 1110, smdespertar
=cc:ccc.::c.:... .. c c .

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~~:)t:s;~~:~i~;~~;;~~~~~'te;l, ejercicio del libre comercio en un mercado conmás difusas, inconcretas, utilizaron también ~iarldade.,¡qll)l~reJ",rlsi(\n,:lelelj¡nj¡lar los servicios y cargas señoriales mediante

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EL <~ACTO DE UNIÓN»

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una destructiva violencia y episodios de ira contra los judíos, pero sin colaborar con los burgenses, Por entonces, a tenor de la repoblación y organizació~ espaciala~ sur del Duero, según se van consolidando los concejos comenzaron las pnmera~ mqmetudes de los caballeros pardos, especie de caballería villana, así como las nvahdades entre caballeros y ruanos, de las que hablara Gutiérrez Nieto. Territorialmente el cambio de modelo de dominio en la monarquía era una oportunidad de redefiniciÓn de poderes. Galicia conservaba la estructura gótica y los lagares (coloniasagrarias),tenía elevada densidad de mozárabes y era tie!"a de podero.sos nobles.cotimultitudde'criazones(siervos), pero también de pequenos propletanos. Los nobles gallegos veían con aprensión y se oponían con firmeza a cualquier ciUliento de lamonarquíaleonesa; por loque Alfonso VI hubo de enfrentarse a -'tilntescaItercadoS:le.lLan.tis"_9..$.J!l'~lli,crear la tenencia para Raimundo de Urraca en 1092. Lalenencia-pareci6calmar los ánimos, .... . tenente cuya función debía ser se<:undru·'. sus intereses desvinculándose' .. pero con eltas'godistintivodeser una marca, vivía el condado portn?alense, dO por b-lfonso.ylaTeresayEnriq~e~e Borgoña .. ~I.conde supo ~Ian~ar el miliwfronterizo,secundarlas-¡¡splraclOnes ecleslaslicas de las dlóc~Sls de Bra:g¡¡~ Coimbra;fom<lntll!:Q\ll'g()"Xap,c>y¡¡ra laalta nobleza frente a la ~xpanslón no15le-za;descendieÍltecdecitifanzQnes y apoyada por lamOnarqma~!~.:~~:~!~= Borgoña supO generar.una comunidad territorial ~ada vez ~ás defimda, de Galiciayecontestataria frente a la monarquía. Sm este caracter do:-también,menudearc>l1Jaarebeldías y banderías de una nobleza castellana'~(:tol"¡ ex~esivoprotagonisJ.nodelano~leza I~nesae~ la ~orte, suscitando así otro" disensión a·través de enfrentamientos mternoblhanos.

En Galicia, Alfonso 1 utilizó la vía militar como mejor solución contra las sediciones. Comenzó con castigos, feroz represión y golpes militares de efecto, como la d~strucción ~el castillo de Monterroso, política que deparó escasos éxitos pero le pernulió consohdar una fuerte facción opuesta al conde de Traba, compuesta por nobles y burgenses como los de Lugo. La realidad militar, empero, impuso su rilino. Los almorávides decidían la consecución inmediata de sus dos objetivos, Toledo y Zaragoza. Hacia Toledo, en julio de 1110 lograban asediar la ciudad durante tres semanas. En Zaragoza, Imad-al-Dawla había sucedido a su padre al-Mustian, crítico momento sucesorio que el gobernador .. de Valeneia,Mamad·benalHayy,aprovechóparaocupar Zaragoza el31 mayo de 1110, obligando a Imad-al-Dawlaa encastillarse en Rueda de Jalón. Alfonso I se precipitó desde Galicia,pactó con Imad-al-Dawla y persiguió al go:bernador almorávidehastaZáragoza,.pero.sinpertrechos hubo de retirarse el5 de julio 1110. Como manifestación. de la v~luntad unitaria, Urraca llegaba a Nájera en -ag'Osto.con.tropas castellano-leoneRas y la si~nificativa asesoría dePedro Ansúrez sostener a su esposo. Una intentona, aquel verano, del conded~ Traba por coro: en León a Alfonso Raimúndez fracasaba. Empero, inmediatamente graves sutorcieron la·firme voluntad unitaria.

REFORMULACIÓN DEL PACTO

En verano de 1110 se hacían públicos los anatemas pontificios contra el matri. de Urraca y Alfonso J. No sólo era una terrible sanción eclesiástica, sino que los lazos de lealtad y obediencia de vasallos y súbditos para con los monarISdbra.un golpe durísimo cuya efectividad había sido patente en el Sacro Imperio ro-

2.3.2.

Medidas

~'~:~~~~~;~~ parecen dispuestos a confirmar su soberanía sobre los Estados del
como respuesta: AlfonsoI recorré los Estados desu esposa recibiendo el hoseñores castellano-leoneses, mientras Urraca hacía otro tanto en los EstaEmpero, la deslegitimación pontificia cundía su efecto. . parecer, Alfonso I iniciaba una inclemente crunpaña contra el clero cluniacen,iocüve a la Santa Sede. Era el momento para el estallido de las larvadas resisteneclesiástica. En el veran<:>délllO, el abad de Sahagún Diego 1'"' servicios demañeríay nuncio por presión de los bnrgenses, desatando un 'vu"ao,v alúviónde reclrunaciones que llevarán á la deposición del abad por tropas y su sucesiva sustitución por García y luego Domingo en diciembre de un ataque a la libertas eclesiástica, cuya transgresión contagió con rapidez a irrg,ens,es de Carrión y Burgos, a los caballeros pardos de la frontera y a los crunla cuenca del Duero. Se establecía una comunión de intereses, antieclesiás1, antiseñorial para los rebeldes. En Aragónlos nobles, capitaneados Sánchez, primo del rey, trunbién se inquietaban. en este contexto, recogen las primeras desavenencias del matrimol:eleverruloClie:.1.LLO,.Er:a_e,yi(leulte.queel«l'acto ele.Unión» debía buscar otra fórno pasaba en absoluto por su disolución. Todo indica que se pretendió un ~mcOdelo que orillabaJacosoberanía: .. el.dominatus..y principatum sería único,

. Los 'espoSOS'rtiostraronuna inequívoca voluntad de s~stener el Unión», como enseguida demostraron. Al conocer el matnmomo de Urraca, el deTraba y tutor deAlfonsoRaimúndez, Pedro Froilaz, consideró que la perdido sus derechos y su'pupilo había de ser pro~lamado rey. El ~onde de subrepticiamente, inició una crunpaña de subverSión que ~ontaglO al norte bien.el suryelarzobispo.Gelmirez.se decantaban por la rema, temerosos de un vo protagonismodelcOiidé;'porl&l'1u<:, constituyer~n una hermandad bajo la . Arias Pértiz. AFmismotiempo~'eFcaud!llo almoráVide Alíben dio.hacia Toledo y el taifa zaragozato al-Mustian depredaba las tierra~ . Amedo y-Tudela/Peor aún; finales de 11 09 Pascual 11, en una reumón poshispMic(js;idelltificabaelmatrimonio de Urr~ca y Alfons?,I co~o una ración detorden"yeil.cargabaaGelmírez consegUIr la separaclOn, siendo el toledano Bernardo'quien ejecutase las sanciones eclesiásticas. Es significativo que Alfonso I optase por dar prioridad al escenruio político. pasnavarro:.afl!g9n~a,8Lsinsu personal dirección, las que derrotan y matan al gOZalloalcMustianenValtierra, el 24 de enero de 1110. El rey . traba en GaliCíaparareducir las alteraciones del conde de Traba, tomar pOsesión de Su señorío aragonés durante los meses de marzo

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cada monarca en sus Estados, pero reconociendo la potestas del consorte eu los propios territorios. En diciembre de UI0, en los documentos castellano-Ieon:ses aparece Urraca como única reina y Alfonso l como confirmante. Este modelo, s~n embargo, exigía para funcionar que cada esposotuviese propietates desd~ las que ejercer la potestas en los Estados del otro. A principios de 1111, Urraca partiÓ a Huesca para hacer efectivo su honor por dote matrimonial. El 11 de febrero de 1111 Alfonso l, .por su parte, tomaba posesión de Carrión, intitulándose r~y de Tol:do, León y Castl.lla, en marzo,expulsabadelabadengo.de:SahagúnaDommgo parnnstalar a .su propIO her"'mánpRiímiro, y el18 de abril entrabaelfToledo~ara?esterrar al arzobispo Bernardo, sústentador de la.excomunión pontificia:cEheY·lba's¡(uando tenentes y aragonesisen numerosas fortalezasyciu?adesc~stellau?-leO~esas. ..' ' .. . _::--'--_--'~.~c:.:;¡:EElbinodeloahorasífracasarácI!ot:diferenclas matnmomales, pero con una die ... .... ·"-"-~;rtens¡6n"netam~nte pOlítica: en la,L(:áp-itulacionesse háJ)ían.delfinildo,bienla¡;-PI·opief:; -'---=====tltl\ít<ieO!s¡::4¡¡e:lJiraca:enAragón,' Len Castilla y León. ver reducida su función regia "".-los.noblesaragoneses capitaneados por GarcíaSánchez, lo que era una merma derfegib;en Aragón, y conspirandoconJosmagriatescastellanos, . d~,~I~~~~:~~~~~: casa'de Lara, para contener el expaiJ.sibnlSmo"delespo~o. La .violentísima. Con rapidez se desplazó a Aragón y sm contempl~clOnes ""'tJrracifen-éICastellar; auncuando"lareinuogra15aescapar ensegUIda a E,:ur:go,¡c()U, auxi\i:o"deGómez González y Pedro Gonzálei de Lara, descubnendo aSila COllSpíí:¡ ción castellana, solicitando luego el apoyo gallego del conde de Traba, dis:pu,est(n¡c' subversión;--"······"·····"-""·"·"-.- ""';.; . . ' ... . "."""""""Alfonsolfue.rápido de reflejos. Eiiseptietnbre de 1111, a cambIO de Astor.g¡ Zamora; se aliaba con el conde portuguesEniiqué de Borgoña y amb~s delTotab¡m ti nobleza castellana aCandespina, el 26 de octubre. La extrema tensión, en·toDLce:s;; desplazó a Galicia. Mientras el conde ?e Traba se aprox~ml)l>a con tropas a C~trri,6n;: arzobispo Gelmírez ungía rey enSantlago.aAlfonsoRrumundez, ell1 de sel1tielllllj Erala mayor amenaza imaginablepátael·Pacto:Gelmírez ofrecía a beranía.con su hijo Alfonso Raimúndez; antes de ser arrumbada por el ar'lglm~.: reina.y sus consejeros,.especialmente:FernandoGarcía, c?menzab~.a sOI?eSar;' solución, La reina, decidida,lograatraer:a'sncampo al veleidoso Ennque U~DlJl¡;' sólo atento a sus intereses: Aunque.áinbbsfraéasaion en cercar a Alfonso fieI;.pot.elapoyo al sólidoycontinuadO de su cuñado pQrgoñoñ en PalencIa. La los inmensos riesgos de la opción: su hermanastra Teresa llegaba proponíaeLreparto de la herencia de AlfonsoVl, de tal modo q.ue Teresa unirían al con<iado portugués las tierras entre Zamora y Sanabna TalaverayCoria porelsut,Salamanca'y·Toro por el centro hasta Olrru!doyMedina, según consta eu·eH;iber-li'idei.de Braga. Asustada,Urraca niza una efímera reconciliaciórtconAlfonso l sólo para anular los pactos de con los condes . 'quellegaban a sitiar a la real pareja en . ... "---.--.""."". ~~":Urrac:a llab,ía identificadoparaeñtoncessus dos máximas amenazas: de repartición del reino delbsc-ondes-portuguesesyel. . so r sobre sus Estados. El monaiéaátagonés;en efecto, COffilenza a consilderarc posa un obstáculo para el Imperio hispánico esbozado en el Pacto, por F==cc.c....:c::.....'-" ..__ "~_.. :

aragonés<ielos.~balleros.par<ios, urrac;~E~~~~i~:~~,~:~

lamina: s~s apoyos. A.fin~les de 1111 protagoniza una despia<iada ofensiva contra las altas dlgmdades ecleSiásticas, apresando a los obispos de Palencia, Osma y Orense y expulsando de sus sedesalos de Burgos y León, mientras estrechaba lazos demagógicos .c?n caballeros pardos y burgenses. Urraca comprobó que su más firme baza era Gahcla que, en efecto, se movilizó. Tropas gallegas al mando de Gelmírez y el conde de ~ra~a someten el bastión alfonsino de Lugo y avanzan sobre León, pero Alfonso l les mfnnge una severa derrota en Viadangos, cuando expiraba 1111. Alfonso l conseguía dominar Castilla, León, Toledo y las extremaduras, p.ero no lograba ascendente Portugal, y Galicia esgrimía un rey ungido, Alfonso Raimúndez. Por Asturias, . el Pacto.· En Galicia, Urraca preparó la contraofensiva. En marzo de 1112 restauró la aliancon Enrique .de Borgoña, luego daba un severo golpe a los alfonsinos gallegos dealoblspo.de-Mondoñ~do.".y.entreabril y mayo reunía una magna curia en 'SaJnti!Lgo, donde a cambIO de hbémnps mercedes (Gelmírez lograba el infantazgo . . . . . d~ oe.C:m;i g:alhlgc alfonsino, Arias Pérez, en Lobería. Con tropas y dinero la reina llegaba a;t\,st(lrga. do~de se le reunen tropas de~ ,:onde portugués, de nobles castellanos y mo" lasteri()s clumacenses;-Ala:ame~az~mlhtar Urraca unió la eclesiástica otorgando forallegado pontIficIO Hermengaud de la Chiusa di San Michele que ret¡mdía reunir unsínodo.hispánicoe1l5de agosto de 1112 y exhortar.a la disol~ción . Estaba claro que la Santa Sede.tenía su propio proyecto de coorIYla'déinltisI'ánicaoAlfons('l(lespac'hó a legado, pero hubo de cedernlflitarmente en ,.un!',", por c~ntar co~ escasas tropas de caballeros pardos y burgenses de Nájera, Palenc~a, Camón, Zamora, León y Sahagún. La victoria, entonces, situó a la un p.ehgroso escenario: dependencia del conde de Portugal y el estallido de sociales ~lcalordel ejército alfonsino, que sembraba el terror y la anarquía y )"pi,;ial13 la eclOSión de una hermandad de campesinos sin líder, instrumento para la .s.e(,ución de fines concretos en opinión de Gautier Dalché, en una lucha contra los sin conexión con los .burgi'llses, como demostró Reyna Pastor. :,;;JJrraca necesitaba. un .ca~bio, qu~ propició la muerte de Enrique de Borgoña el (jem!LVO de 11.12: Sm d¡J~cl~n: la rema abrió negociaciones con Alfonso 1, que sereconclhaclón a pnnclplOs del verano y una reedición en Valtierra de los de 1110. EnValtierra se ponía coto a las propietates y potestas de Alfonso l íÜD.an,ic la nociva indefinición. El aragonés limitaría el número de sus tropas en lo~ . .. . . ...... " ... .... . y tenentes serían elegidos por la reina. nuevo: acude aquel-verano a Huesca y el sínodo hispánico no se reune. oeste pemnsular, ahora, saboteó la reedición del Pacto. Galicia ardió en rebeexigir el reconocinlfento regio de Alfonso Raimúndez, cuyos derechos se )¡¡l,eal,an a cada reconciliación matrimonial, a la que se enfrentaba Gelmírez deen la batalla naval de la ría de Vigo a una expedición cruzada, verdaderamende piratas: que acudía en auxilio de Alfonso L Más peligrosa resultó la eondesa VIUda de Portugal, Teresa. Superando la política de su difunto concentrar todos los esfuerzos en y desde Portugal, Teresa opta por ampliar . . . .y jugar. a la. gran política, sugiriendo la al trono de su propio hijo Alfonso Enríquez, nacido en 1109, y aliándose lOe,o<' FraO,a, Teresa·propuso, entonces, una alianza a· Alfonso l que suponía de

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HISTORIA DE ESPAÑA. ALTA EDAD MEDIA 3. El pacto unívoco

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hecho postergar a Urraca. La tentación de un gobierno único, donde Urraca y Gelmírez eran sustituidos por una alianza tuenos tuediatizadora cotuo la portugue~a,. s~duJo al aragonés. El pacto de Valtierra era olvidado a finales del v~rano de 1112, Imclando una nueva separación, confirmada por Urraca en la cuna regla de Astorga del mes de octubre. . . ·.Alfonso 1 ya está decidido a ocupar la mayor cantidad de tierra cast~lla­ no-leonesa; sin la entente con Urraca, según atestigua un documento de 13 de abnl de 1113. El mónaNal'onía'bajosudirecto dominio Rioja, extremadura sonana,jas CIUdadeséastellano'leonesas en erCaminode Santiago;sur·délDuero y Toledo .. EI rey supo elevar su popularidad como adalid cruzado, cuando e? una nueva ofensiva del gooernildor alrriorávidedeGranaday Córdoba, Mazdah, calan en liBias fortalezas esgrimiendo sustradidonales armas, fallaba. contra matrimonio sinapdación,pero además, en carta de .' . '. .. .' ba'ac.todo~expoliador.debieneseclesiásticos, es~o ~s, los partldanos castella' no,leoneses deAlfonsol:A petición de la reina, un ejérCito gallego al mando del conde de Traba salía de Santiago el 30 de mayo dd 112 Ysereunía conla reina en et2J:dejúnío,lograndolatuma del c.astillo de Burgos enrut~ ~a?ia~~f;~~;""'nti'liJ . "Oeiiuevoc"Ómo-"envetaIrO'de'l H2;se llegaba a un eqmllbno, zandoIa:iritet~siónddos burgensesdelCamino de Santiago, Alfonso 1Pf<)J)lISO UTIta:•. reconciliación. Los enemigos del Pacto, empero, eran ya muy fuertes. Gelmírez, dido'a:ímporier:e]:señorío·deAlfonsóRaimúndezsobre.Gal!cia,amenazóayrraca la·excomunión~y.le.obligaba a firmar. un pacto de solidaridad el 8 de Juho de Poco importó a'lareina;que se entrevistaba enseguida en ~arrión con Alfonso 1. vez, el partido borgoñón y los magnates gallegos fueron tajantes en agost?: delidad a Alfonso Raimúndez o a otro señor, en referenCia a Alfonso Ennquez, el de la condesa Teresa de Portugal. Urraca renunció a la reconciliaci<Yi y reconocía el modelo del Pacto estaba agotado. En la curia general del reino en Palencia, octubre de 1113; se trató el modo de restaurar la paz, acabar con las revueltas y deponer al arzobispo Mauricio de Braga, soporte de Teresa y obstáculo al metropolitano del arzobispado de Santiago. Era el triunfodeGelmírez Y el borgoñón, reforzado por la llegada del abad deCluny, Ponce, y la censocastellano,leonés:¡fla·orden.. ....yano.había marcha atrás.·Ante laofensivaalmórávide; que desclq,rinlciI,iOg: 1114 depredaba la Sagra yllegará a sitiar otra vez Toledo, en de 1114,. . entregaba.a.Alfonsol,queconseguía detener la amenaza ~hnorávlde en Juho y enmedio delentusiasmo de los castellanos de frontera, e Instauraba a su helTIUU1p·E miro ahora como obispo de Burgos. Porsu parte, Urraca fracasaba en de,;bancaroll' der de Gelmírez eu el verano de 1114; reforzaudoasí·su dependencia del compostelano.. '. '. ..... . . "Enoctubredell14, un concilio renmdo en León baJO la dIreCCión del loledano'BeÍnardo.y'GGu:¡¡uS"enciade Gelmírez, que deseaba hac.er pa~ente su a la primacía toledana, decretó la definitiva. separaci~n matnmomal AlfonsoI.Ell1lónarcaatagonés aceptó enseguida, repudiando a Urraca ante regia en Soria. Era elfin del Pacto:

La. disolucióndel'matrimonio no implicó la renuncia al Imperio hispánico, sino que vanaba su IUstrumento. No descansaría sobre un «Pacto de Unión» Urraca comp!tió por no ser extrañada del proyecto, que recaía con mayor protagonismo sólo inicial en Alfonso I, como campeón cruzado, quien sigue utilizando el título imperial. El monarca renunciaba a un pacto dinástico y promovía un proyecto militar, al que se incorporan otros actores por subordinación feudo-vasallática y dominio señorial. EL IMPERIO ENTRE EL CONDOMINIO Y EL EQUlLffiRIO (1114-1117) . :=::-·Fnicalsa,:lo·el··pal:to·dilaásitico,·la función imperial. se. transforma en un liderazgo "CrUZlldo contra el Islam. Asílo planteó:Alfonso L cuyo objetivo en 1115 será dominar '61aipllÍzcoa, des~e 1120 s,obre Álava, Rioja, Extremadurá soriana y los pasos burgaleOca, Br~vI~sca; Fnas; ~ancorbo y Belorado), las tenencias de Carrión y Castropara mediatiZar la política castellano-leonesa; pero' sobre todo el control de tiede Segovia y el reino de Toledo. LainiciativacorrespondíaaAlfonso I, que se intitulasinsolución de continuidad ieinai"te en C~stilla y Toledo, aún más por la difícil gestión de su herencia por parte de La rema·tratade.reducirel dominio jurisdiccional del arzobispo de Braga aallU<:lO sobre las dióceSIS gallegas y portuguesas, para así debilitar a Teresa en Poral mism~ tiempo que d~be enfrentarse a las. alteraciones sociales que persistían por epicentro Sahagun, ocupado esporádicamente por guarniciones aragonelSpró~jmas.

demostrar con brillantez su función cruzada para elevar su ascen:¡¡t'lellC:aslillia:' desde Toledo hace victoriosas ofensivas contra los almorávides en arzo,:IUn.10 Ynoviembre de 1115. Urraca comprendió que éste era el verdadero camCU<'. v".aJ.J~. En octubre de 1115, en una curia general del reino celebrada en Astorga ,oinsl>iraLci.<lndel arzobispo de Toledo Bernardo se perfila el modelo alternativo al de Unión»: convertir a Alfonso Raimúndez en rey asociado, con la misión de cruzada contra el Islam. El infante, en efecto, se asentaba en Segovia y Toleelinvierno de 1115 y 1116. iEll.planse.truLllÍJ[es:tó.!;QIno una excelente maniobra. Durante los meses de marzo de 1lI6; Urr~c~ tomaba la ofensiva contra los nobles gaIlegos de Tuy y Limia, 'sp:stelnían la ambiCión de la condesa Teresa al intitularse ocasionalmente reina de Entre .septiembre y octubre de 1116, con apoyo explícito del papa Pascual I??1llin~o era restaurado por Urraca en Sahagún, acorralando a los aragoneCarnon, 1llientras una revuelta de Diego López en Rioja, durante el otoño de . la presencia aragonesa en el Camino de Santiago y restó el protaim<>QI~ll.lICmSo.Len la frontera toledana. El punto débil de esta reacción regia era formado por Gelmírez y el conde de Traba, con los que la reina osciló, entre . .ora para invitarles.a.compartir el poder. Jlnlpe'fO, Gelmí'rezy el conde de Traba habían comprendido el peligro del mode>.Iítjico·perg<lñado en·A:storgay deciden sabotearlo. con un golpe de efecto. Sin co-

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medimiento, ambos expresaron la voluntad de entronizar ~ Alfonso Raimúndez como rey independiente en Galicia. Así lo escriben al infante, qUien ab~ndonaba Toledo y se reunía en lria con Gelmírez, para ser recibido como rey en Santiago. Esta vez Urra~a decidió actuar suscitando los recelos nobiliares contra el hegemonismo de un arzobiSpo y un conde de Traba, dueños del rey deG~licia ( se unen, en e~ecto, a la r~ina los nobles gallegos Muño Peláezy Suero Vermudez), pero además Jugando pehgrosamente la carta de Alfonso 1 y los descontentos sociales burgenses. Los burgenses santiáguesessesublevaban;formaban'hermandadyse apropiaban del gobierno de la ciudad que entregaban a Uriaca; al tiempo que sitiaban a Gelmírez, obhgado a pactar. ForWecida, Urraca ataca a los magnates gallegos del sur, dirigidos por el ~onde de Toroño,y sólo el decidido apoyo delcoride de Traba y la condesa Teresa eVitó un ro_ -·-·-····.·wncto-trinnfode·la·rein_----.···........ _ ............ Pórprimeravez Urracahabíalomádo la iniciativa. E~ octubre de 1 ~ 16, . .. - - - - . - ..---regÍa..,¡próbabá=J.a.GOncor.di.á:.y.1eal!ad .• enjr~.!:Jjr¡¡~¡;y.suhIJ().Alfonso Rrumúndez para ejercer un condominio en el reino. A firiales de 1116 Urraca, ad.emás, acuerdoconAlfonso 1, por el que la reina deponía los derechos eml~entes cal5te:llaJ10Sl.:' sobre la taifa zaragozana; niietltraS el monarca aragonés aceptaba retirarse de la enel escenario castellano-Ieonés, Un concilio reunido' en Burgos, durante enero y brerode 11 17. condenaba sin apelación el extinto matrimonio. Con la guarnición aragoriesaenCaritórrYCastrojerizylaadhesión a Castilla de Diego López Uriacá yAlfonsolestabanequilibrados ..... .

3:2.

LA CRUZADA CONTRA EL ISLAM (1117-1120)

El finiquito definitivo al «Pacto de Unión» por un acuerdo de equilibrio político y territorial orientó el esfuerzo imperial asu voca~ió~ primigenia: e~cauzar va cruzada de la Cristiandad contra eHslam. LIqUidado el expenmento dinástilc! Alfonso.! pudo contactarcon e!impulso de la Iglesia y esforzarse en ser ~I adalid zadoquetodosansiaban,pero.Urraca decidió competir en esta función. Urraca debía'poner ordenen su reino antes de competir por el p~::~~~~i~l:~~~~ zado: C::omprobó que, puesta en inarcha una revuelta burgense en S~tiago, hermandadprotagonizabá una peligrosa insurrección. Aunque la rema exll0rt6iJ:to nar ala obedienciááízobíspalde Gelmírezy para ello entró en Santiago, no dndaronen sitiarlay vejarlaen.junio de 1117 Y sólo una acción m;~~~~:;~~~~~: tropas'de Urraca, Alfonso Raimúndez, Gelmírez y el conde de Traba logró orden;.Unaafortunáda ofensiva almorávide sobre Coimbra en verano de 1117 las ambiciones de Teresa de Portugal, pudiendo Urraca recuperar el dominio tierras zamoranas.:. .. ._ Enesta coyuntura, Utracainició un giro político tendente e reducir el p~~~f~ terminante de Gelmirez, coincídiendo con la muerte de Pedro Ansúrez a 1117, Muertos o alejados los prominentes linajes leoneses ceden su primacía a jante'ascenso de liI·IÍoblezacastellana en la corte de Urraca, en especi~1 el Lara.· La política de la reina se castellaniza. Por lo pronto, acompanada ""1"'.'1111 Alfonso Raimúndez, Urraca somete a su directo dominio las tierras se!~ov'iarlas y:t, danas, desplazaudoelprotagonisino de AlfonsoI. La reina decidía, pues, cOlnp'étir

la función cruzada del Imperio. En noviembre de 1118, Alfonso Raimúndez confirmaba los fueros d~ Toledo intitulándose emperador, mientras el arzobispo toledano Bernardo reconqUistaba Alcalá de Henares, si bien se perdía Coria. . Alfonso I decidía convertirse en el único interlocutor del afán cruzado ultrapirenalco,. co~centrándose en Zaragoza, cuya toma le proporcionaría una publicidad extraordin~a dentro y fuera del ámbito peninsular. Incitó, pues, las desavenencias dentro ~e~ trufa zarago~~o y I~s conflictos entre Imad-al-Dawla desde Rneda y Zaragoza. EnJuho de 1117, slgmficatlvamente el rey se hace acompañar por los nobles ultrapirenaicos Gastó~ de Bé~ y su hermano Céntulo hasta los muros de Zaragoza, mientras ~n~ltraclOnes-hast~'élMaestrazgo;sierrade Aliaga y de GÚdar. Era un ._ gumo a la Cnstlandad sobre el micio de una nueva era. Después de una habilísima pr-opaglmélapor el obispo de Huesca Esteban, un concurrido concilio en Toulouse dula primav~:a deHl8;-~levó-itcruzada·1acampaña aZaragoza. ·Un gran nú~ero caballeros y Jmetes ultraplrenaicos, provistos de ingenios militares, llegaban, y con ' . gobernador almode Granada A~d Allah ben Mazdali, asentándose en Tudela y alterando el sitio ;ru:mdo, pero en septiembre moría. Un nuevo ejército de refuerzo almorávide era de,-_.__.- el 6 de diciembre; por lo que Zaragoza se entregaba el 18 de diciembre 1118, otorgando Alfonso I unas generosas capitulaciones a los pobladores musul(conse~aríanlos mismos impuestos, autoridadesylegislación, asentados en el ""lva,l U~ curtldores). ComoJruta madura, Tudela se rendía el19 de febrero de 1119 y rcar2ozOIla enseguida;' -- - - La toma de Zaragoza hizo crecer la importancia estratégica de los pasos a Levante la extremadura soriana y las cabeceras del Henares y Jarama. Alfonso I debía en~~!~~:l)~de recuperar el protagonismo cruzado en la frontera peninsular. Este objetivo al porque, por entonces; era elegido nuevo papa Calixto n, tío de Alfonso Rai•Y era previsible por tanto un fortalecimiento de Gehnírez y el partido borgoJ~lO de 1119, Gelmírezllegaría asitiar a Urraca en León con la pretensión code Imponer a Alfonso Raimúndez como único rey. Era el momento de actuar iril.,!iliom¡ol, ahora e~ connivencia con Urraca. En otoño de 1119, Alfonso I recupet>;tl,rotagonilsmlo en tierras segovianas restaurando eclesiásticamente Pedraza iniciarepoblación en la Extremadura soriana ( reforzaba la población d~ Soria, ... ' San Esteban de Gormaz, Berlanga, Almenar), incluso ocupaba Burgos. '. Los peores augurios se confirmaron en 1120. El 27 de febrero, Calixto n traslasede metropolitana de Mérida a Santiago, un encumbramiento inusitado para lmíre:z., En ~arzo; el papa escribía una circular a las autoridades civiles yeclesiástiHzspanza respaldando con firmeza los derechos legítimos regios de Alfonso Illúlndez. Así las cosas, la documentación aragonesa reconoce la existencia de un emo elltre Urraca y Alfonso I de mutua colaboración, con el apoyo decidido del arde Toledo Bernardo. . rzA.lfemso I se concentraba, pues, en lá previsible respuesta ahnorávide, En efecto, encargaba la ofensiva a su hermano Ibraltim, gobernador de w:~~~~e~:~ las tropas de todaslas provincias andalusíes y del taifa de Lérida. El le 1120,-Alfonso..l=obtenía la inapelable victoria de Cutanda, con apoyo ;9.llltrapilrenaic.o, esta vez del duque de Aquitania. Enseguida caían Calatayud, sobreeHalón;ydesde·DarocayCalamocha hasta Singra sobre el Jiloca.

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Aterrorizado, el alcaide de Lérida, Abifilel, lograba el 14 de noviembre de 1120 la protección de Ramón Berenguer III de Barcelona, aspirante también al dominio leridano y preocupado por el fulgurante e incontenible avance aragonés en el valle del Ebro. - Urraca, entretanto; buscó el modo de dar una solución al problema gallego, que tanto perturbaba sus planes cruzados. En junio de 1120 inició una ofensiva contra los magnates gallegos meridionales en tomo a Tuy, logrando sitiar a la condesaTeresa, su mentora;'en Lanhosa,Aprovechando lasvictorias, enjulio la reina apresaba a G,?lmírez'yconfiscabasú señorío. Unexcesivopoderregio de Urraca destapó la caja de Pandora: Alfonso Raimúndez y el conde de Traba liberaron al arzobispo e hicieron reo trocederala reina; que veía enquistarse por el auge de Gel~ez y con su Sólo la mter-

1122 estaba sobre Lérida. No podía improvisar. Como en Zaragoza, precisaba una cruzada: sobr~ todo porque se movilizaba el conde barcelonés Ramón Berenguer IIJ, ~u~ habla atrrudo asucampo alo~ condes de Poiti~rs, l..Jrgel y Ampnrias. En mayo y Jumo, Alfon~o 1 lograba el vasallaje del conde de Blgorra y el vizconde de Soule. Esta nueva ofenSiva reclamaba el férreo control de las rutas de Henares-Jarama-cabeéera del Duero. Sincontemplaci~nes, Alfonso 1 incluía en su órbita Ariza y Medinaceli, para lueg? alcanz~ en. noviembre Olmedo y en diciembre las tierras segovianas. . Esta m~erencla umlateral, las admoniciones de Calixto II y el temor de Gelmírez un onmlpotente conde de Traba en Galicia, apoyado Teresa de Portugal, ha. los Estados . . . funcionase sin estridencias. Ambos volvían a Galicia, firmaban sóhda allanzacon:Gehnírezy obtenían la caída del conde de Traba. El problema . ... condominio,.enGalicia,aGelmírez.Urraefectivamente sobre Lepn gran parte de Castilla, mientras como rey

res. Renacía el hegemonismo aragonés en la

3.3.

REPARTO DE PODERES

(1120-1123)

.•...........•Eniuevo.pliét6deUrracayAlfonsolsólocorifiririaoá.erpape1 pn)ta¡gorlista'iIm' perial:dellltagonés"paraUrraca,.claro,eLcondominio con su hijo apropiada. Las cartas de Calixto II exigiendo un acuerdo con Gelmírez fueron el mjjlo'.y:pretexto:perfectos~~,··,,--, ... -.. .•• . __ Urraca comprobó los efectos de su política agresiva e intolerante en G!uicia.Du ranteelverano de 1121·sesellaba una sólida alianza eno:e Teresa de portugal y de de Traba, que suponía el dominio de la condesa sobre el valle del ~iño entre sey Tuy. La dependencia de Alfonso 1 no era mejor. El aragonés seguía la res1:aur, ción eclesiástica segoviana y creaba el obispado de Sigüenza,. aquel 1121, w ••.~"'" toledano, en una clara política de complicidad con el arzobispo toledano Bemardc),' E: septiembre del121AlfonsoI sitiaba Tardajos, cerca de Burgos, y luego re'Jm~",J~" ria en Soriapara conocer los efectos.que una pérdida del trono por parte de un:aC¡Uel dría.sobre.sus derechos.en los E.stados castellano~leoneses, Urraca se presentó en Galicia, con tropas, el verano de 1121; más bien uriacueíÜocollAlfonso'Raimúlldez y Gelmírez.Lareina;en efecto, cOl~se:ntJ:a cilio general en Smagún durante el mes de agosto: No fue pQsiblet:la'cue:rd'lC'lnG mírez, quien llegó a amenazar a la reina conun interdicto por agresiones a:la eclesiástica,.peroJa . mediación pontificia en cambio consiguió la Umicay Alfonso Raimúndez. Ambos, en concordia; entraban en Galicia en 1122.parueconocer un condominio con Teresa sobre el valle del Miño. Alfonso 1 vivía, por su parte, en plena gloriacruzadá. Por consejo de Béaril y las bendiciones de una magna asamblea eclesiástica presidida por el po por el arzobispodeToledo Bernardo, en 1122 se constituía la llnaslleítede hermandad militar como lasque se estaban consolidando en ta;con una amplia autonomía política, fiscal', económica y espirituales. Elmonarca decidía un nuevo impulso cruzado emblemático, mora Léridá.En abril depredaba las tierras de Fraga; luegoJas de Termes y el13

~

Imbuído en su misión cruzada, y ·afianzada la retaguardia, Alfonso 1 atacaba Léri~:~: ~e 1123·:tguamecíaGardeny para mejor sitiar la ciudad; Una conjunta y ofe?~lva de Ramón Berenguer III y el conde de Poitiers obligó al aragonés a el Sltio;;ELconde.barcelonéslograba ver reconocidos.sus derechos eminentes . .nada depararon porque una ofensiva almorávide lo derrotó severafrente leridano, Este revés animó a. . y Alfon.so Raimúndez para recuperar protagonismo :rUloacto. Con?n notable.eJérclto, en noviembre de 1123 recuperaban el control de ¡as frontenzas segovianas y toledanas otra vez, para asediar inmediatamente Sique era conquistada en enero de 1124. Fue un éxito incalculable: los castellai¡

8~&~~:~;~~~~~~/~~:,~t~~ hacia el valle medio del Ebro, haciendo inútiles las fortalezas

e~ el área, por 10queAlfonso 1 optó por ceder Medinaceli; al mismo tiemles abna paso a los.castellanos hacia las sierras de Molina y Albarracín camino Para Alfo.~so Isupuso el fi? d.e sus proyectos hegemónicos sobre Segovia "To,ledo, como tamblen su poder medlatizador en la monarquía castellano-leonesa a su proyecto imperial unilateral cruzado.

AGONÍADjJL IIylPERIO CRUZADO

(1124-1127)

.:En franco retroceso su influencia sobre la monarquía castellano-leonesa, Alfon.. en anudar laz.os. ultrapirenaicos para asentar su posición hegemónica con la Cnstlandad y a protagonizar campañas heroicas por toda ArLdalus confirmando así su función de cruzado hispánico y señor eminente de los ahdalusíes. Asóciaao a Urraca, la posid6nde Alfonso Raimúndez se hacía por el r,ampante poderío de Gelmírez. Con gran pompa, el ar-

~

~l~~;~~~~:~~~q~u;e~v~lrv~la;~el~;c~é~:n~~lt~de su poder (Calixto II confirmaba a perpesu resistencia ala.primacía del arzobispado
armaba el 25 de mayo de 1124 a Alfonso Raimúndez, destacando infante, que no tardó en inciar una dura

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competencia con el monarca aragonés en este escenario. En un documento de donaciónal monasterio de Silos, el 21 de julio de 1125, el infante hará explícita su condición de emperador. En sintonía con el auge de poder de Alfonso Raimúndez, se producirá otra vez una rebelión contra Alfonso 1 por parte de Diego López en sus dominios vascos y riojanos. Entre marzo y agosto de 1124 Alfonso I hubo de recorrer Vizcaya; Treviño y Raro para contener una rebelión, que dejaba traslucir el deseo castellano por recuperar la frontera con Navarra en tiempos de Alfonso VI. ···~·El"aragonés;entom:es,proyectó,laheroica.gestade la campaña por Levante y Andalucía, No cabe duda que su intención era doble: demostrar un ímpetu imperial capazdeprostemar toda AI-Andalus, como acartearun notable aporte demográfico mozárabe con'que repoblarla gran extensión dé tíerrasqueya'había conquistado. Según ~····"-"····-'illgi~lelt.jas4"uentes·tIbIl'-ak$ayIafi,.entreJOKm1Jg¡!.Illi'!l~ozárabes almerienses recj"entementeinmigradosaAntgón sugirieronlacampaña; quepodiia contar con
.

~~

tenía una muy saludable dimensión imperial; pues se do mozárabe en Granada, como el Cid hiciera en Valencia durante el de Alfónso'ytc:on un potente ejército, Alfonsolsalió deAragón en septiembre de 1125. Devastando y sólo con pequeñas escaramuzas 'el monarc'apasó por Valencia, Alcira, Játiva-,.:BenicaleH,Vera; Almanzora,Baza y, en Navidades, estaba en Guadix. No po' díifiomar'nihgunaciudad;'pero el revés fue,mayor,cuando]osm()zárabes gnmadinlos····.·. inforrnaronel'7 de enero de 1126 que no podíanentreg¡¡rk la ciudad. Sin pertrechós para sitiar Granada, Alfonso I amagó con dirigirse aCórdoba tomando vía hacia Ma' clltena;·Las~Angosturas,:Baena;Cabra y Lucena. Un ejército almorávide procedente de Sevilla, capitaneado porej hijo del Califa, Abu Bakr, lesalió al e,nCllentro y rule OlF ramente derrotado enAnzul ellO de marzo de 1126. Era un brindis al sol. A1J[onso 11· c sólo podía depredar y así recorrió La Alpujarras, Salobreña y Málaga, para dirigir:se:. otra vez a La Zubia, muy próxima a Granada. Para entonces, los almorávides halJÍ¡lIl' reac.donado y desembarcaban en AI-Andalus sendos poderosos conti~gentes Mequinez y flez, Alfons() 1, velozmente; tomó ruta hacia Guadix y Caravaca paJca e'Il~. trarenAragón enjimio.de.1126. El monarca aragonés extrajo los dos beneficios cidosde tan gratuita gesta: repobladores mozárabes y asentar derechos de COllqUiISUl(. sobre. el universo político andalusí. A su regreso, Alfonso I se encontró'dos importantes novedades. Durante sencia,eltaifaleridano había atacado sus Estados, loque significaba r~~~~~;:~~ con.en.contencioso frente al condado de Barcelona por \ifórg'anización del del valle del Ebro. La otra novedad, de gran calado, era que Urraca había talllecj.do.e~ Saldañae18 demarzodeJ 126.. Si una entrevista con los hijos del conde Ramón renguer III, en Calasanz, dilató la delineación de los límites en el Ebro, los castellano-leonesesn(). podían esperar. Con sorprendente facilidad y rapidez, los naíes' castellano-leoneses reconocíail porsoberanoaoAlfonsoVIL(salvo una SolJreyj nida resistencia testimonial de los Lara), mientras' en Ricobayo Teresa de Portuln aceptaba la sucesión. Inmediatamente, claro, los magnates gallegos acataban a so VII; salvo Arias Pérez, impeniteJ1te filoaragonés~ pronto reducido. En 1126, Alfonso. VII podía reunir curia regia extraordinaria en' León, demo'str,adáIr'Ó! pleno recónocimiento a su soberanía y de nOnnalidad institucional. Empero, era evidente que la solución verdadera de la sucesión a UrracaI)as'al

porla aceptación de Alfonso 1. No extraña que hasta la primavera de 1127 Alfonso VII buscase con obsesión la adhesión de los magnates castellanos: García Garciaz era nombrado alférez real, mientras los documentos atestiguan con intención la adhesión de Pedro y Rodrigo González de Lara, Rodrigo y Diego Gómez, Lope Díaz de Álava, entre otros. El monarca aragonés, empeñado en su esfuerzo repoblador por el aporte mozárabe, comprendió que debía actuar para hallar un nuevo modelo político imperial. Ya nada era igual. En abril de 1127, Alfonso I llegaba a Logroño y tomaba luego el castillo de Burgos. Siguiendo su tradicional bastión en el Camino santiagués, en junio llegaba a Briviescayencjuliocil.Gastrojeriz. Alfonso VII siguióe1juegode titanes saliendo al encuentro del aragonés. A ninguno, empero, interesaba ·unaguemi. .Lo realmente esencial' era hallar una vía de supervivencia para un Imperio,aúnconsiderado útil, y =.dltllimitar·uEllls-,fr<lnt,eras.:<Jlue..cc'ndicion"rí'ill el espacio cruzado contra los musulmanes. Así se llegó al Támara el.31 de julio de Ü27·;.....=:-::-~..... ~·· =-==.g~_oosol:n:e..eltín;~lmP~r.ial'fue tan pleno como rápido. Alfonso 1 cedía el ~!:~~,!~.~~~~ll~(.;:en efecto hace desaparecer deIíl1ntltulaclOn emms-documentos, elDei gratia rex. Los límites entre ambas monarquías volvían al statu anterior a la"guerrade los Tres Sanchos, esto es, Aragón-Navarra reténían Rioja, Vizcaya y el Oriente de Burgos, junto con parte de la Extremadura soriana. El empero, escondía sólo una concordia formal.

:

UN NUEVO MODELO PARA EL IMPERIO (1127-1134) Excede su definición el interés de este capítulo, pero conviene indicar que Táma:í.'lrllo·e:nterróla función·imperial de Alfonso I ni se traspasó automáticamente a Alfon••••. UL

~'''1<mdel título imperial no esconde la constatación de que en su intitulación íiiialAJlfOllsoI DIO' tOrlÍóal íiaCtista título de Rex AragonenesesetPampilonenses, sino una invocación divina para la legitimación de su poder. Tampoco debemos ,,~'r:'-- alto que Alfonso VII retrasará su solemne coronación imperial hasta la ""'~'~.:-C' monarca aragonés. Se abría un periodo para la reflexión y reorientación de imperiaJ;en el qué el rey castellano-leonés irá esbozando y asentando su propio

tuvo correspondencia en dos de las aplicaciones inmediatas interlocución única con la Cristiandadyel dominio conquistaAl-And,alus, donde los dos Alfonsos imciaron una indirecta pero firmísima .•~~:;;~;donde se dilucidaba la preeminencia reconquistadora se concentraba en sorianas la serranía de Albarracín. Alfonso 1 no dejó dudas sobre su ¡Cf~)liClesálvagtla[(iarsuprimacía cruzada, comenzandoJa.repoblación de Cella, :l'c'amino de Valencia, y de Castilnueva, próxima a Molina, plaza que comenzó a igardl:sd,éo.:tulorede 1127. Era la respuesta a la toma castellana de Sigüenza. La Cle,fi:(ie:.AIJ[onso.:YJhlodejó resquicio de.duda al casar en diciembre o enero de r~o'n Elen:nguela, hija de Ramón Berenguer 1II, el gi'áiíc6mpetidor aragonés en el ,:dl:lIlbro,·~LaprilOfiidad.c'asltellan,o-l,eollesaen tomar la iniciativa en el escenario
'al

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del Sistema Ibérico fue patente, porque por alrrora se daba una solución al problema portugués. El heredero de Teresa, Alfonso Euríquez, acataba a Alfonso V~I y tras la batalla de Sao Mamede, en juuio de 1128, sustituía a su madre en el gobierno portugués. . .. . . Sin arredrarse, Alfonso 1 aceleró la repoblación del valle del Jalón, la foruficación de Soria, Almazán, Berlanga yÁgreda, así como estrechó el cerco de Molina. En otoño de 1128, con un generoso apoyo económica eclesiástico, Alfonso VII avanzó a Atienzaeincluso.cerc6alrey aragonésenAlmazán para detener su avance. En vano, UÍlaoportunísima rebelión de los Lara; aJa que. quizás no. era ajena Alfonso 1 ( los re" beldes esperaron su apoyo), mauiató al monarca castellano-leonés hasta final~s de 1130. Alfonsb 1 no perdió la ocasión; porque en diciembre de 1128 tomaba Molmay ruta hacia V alencia, ciudad atacó y 10-

aragonés preparó el asedio terrestre y fluvial a conciencia y siguiendo una táctica en, volvente: en julio de 1133 ocupaba Escarpe sobre el Segre y en agosto sitiaba Fraga, c?m~ cabeza co~tra Lénda y Tortosa, una vez conquistada previamente Sariñena. Un ejérCito almorávide al mando del gobernador de Valencia y Murcia, Ibn Ganya, fue rechazado. Dos sucesos, entonces, clausuraron el proyecto imperial de Alfonso L En mayo de 1134, desde Guadalajara, Alfonso VII se ponía al frente de una hueste que llegaba a Andalucía para devastar las campiñas desde Córdoba a Jerez. El monarca castellano-leonés remedaba así con brillantez la gesta heroica de Alfonso 1 y retaba con efica, ... " andalusí. De otrolado;elll 134, un ejército de soco~o. al~or~vide, bajo las órdenes del gobernador cordobés Zubayr ben Amir el Lamtum, mfringra a Alfonso 1 la severa derrota de Fraga, el17 de julio. Intentando reparar . . derrota, el rey deAragónyPamplonafallecía el 7 de sepuembre de 1134, confirmando su teslamento no sólo legalmente, sino ofuscando los

sí. Un fuerte ejército bien Alfonso llog