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CUENTOS DE LA SELVA, UN EQUILIBRIO PERFECTO ENTRE REALIDAD Y FANTASÌA

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CUENTOS DE LA SELVA, UN EQUILIBRIO PERFECTO ENTRE REALIDAD Y FANTASÌA

YULY VITALIA GUTIÈRREZ GARCÌA VIDESMIR BENAVIDES RAMÌREZ

UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN PROYECTO CURRICULAR DE LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA

BOGOTÁ D.C 2011

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CUENTOS DE LA SELVA, UN EQUILIBRIO PERFECTO ENTRE REALIDAD Y FANTASÌA

YULY VITALIA GUTIÈRREZ GARCÍA VIDESMIR BENAVIDES RAMÍREZ

HUMBERTO ALEXIS RODRÍGUEZ DIRECTOR OPTANDO POR EL TÍTULO DE LICENCIADAS EN EDUCACIÓN BÁSICA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA

UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN PROYECTO CURRICULAR DE LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA

BOGOTÁ D.C 2011

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UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS

INOCENCIO BAHAMÓN CALDERÓN Rector

MARIA ELVIRA RODRÍGUEZ LUNA Vicerrector

LUZ MARLÉN DURÁN VERGARA Decano

IRMA ARIZA PEÑA Secretaria académica

HUMBERTO ALEXIS RODRÍGUEZ Coordinador del Proyecto Curricular de Licenciatura en Educación

BOGOTÁ D.C 2011

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A nuestras madres, Nohema García y Cilia Ramírez.

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UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA RESUMEN INFORME SEMINARIO DIDÁCTICA DE LA LITERATURA ASPECTOS FORMALES

Tipo de documento Acceso al documento Titulo

Informe seminario de grado Universidad Distrital Francisco José de Caldas Cuentos de la selva, un equilibrio perfecto entre realidad y fantasía

Autores Director

Yuly Vitalia Gutiérrez García y Videsmir Benavides Ramírez Humberto Alexis Rodríguez

Aspectos del informe de seminario Palabras claves Didáctica, experiencia cuento, fantasía, selva. literaria,

Descripción Este informe es el resultado de un año de seminario de literatura, donde se pretende plantear una nueva estrategia didáctica para lograr que los estudiantes tengan un acercamiento placentero con el mundo literario y éste les permita construir un pensamiento crítico.

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Fuentes • BARTHES, R. (1998).El placer del texto. México: Siglo XXI. • BORGES, J.L. (1998). Borges oral. Madrid: Alianza Editorial. • CARIDAD, M. & MOSCOSO, P. (1991) Los sistemas de hipertexto e hipermedios. Madrid: Ediciones Pirámide S.A. • COLOMER, T. (2005). Andar entre libros. México: Fondo de cultura económica. • COLOMER, T. (1999). Introducción a la literatura infantil y juvenil. Madrid: Síntesis educación. • LLUCH, G. (2006) De la narrativa oral a la literatura para niños. Bogotá: Norma. • LOMAS, C., Osorio, A. & TUSON, A. (1993). Ciencias del lenguaje, competencia comunicativa y enseñanza de la lengua. Barcelona: Paidos. • LÓPEZ, A. & ENCABO, E. (2004). Didáctica de la literatura el cuento, la dramatización y la animación a la lectura. Barcelona: Octaedro SL. • MARTÍN, T. (2001). El tejido del cuento. Barcelona: Octaedro. • MAUPASSANT, G. (2002). El horla y otros cuentos fantásticos. Madrid: Alianza • MONEGAL, E. (2004). Horacio Quiroga cuentos. Caracas: Biblioteca Ayacucho. • NEIFERT, A. (1999). Del papel al celuloide. Tucumán: La crujía. • PENNAC, D. (2006). Como una novela. Bogotá: Norma. • BARRIGA, C. (2003). Literatura hipermedial. En: propuestas literarias en el marco de las nuevas tecnologías de la información. II Encuentro de nuevos narradores de América Latina y España. (2001, Bogotá). Bogotá: Convenio Andrés Bello. • QUIROGA, H. (1981).Cuentos de la selva. Madrid: Anaya. • QUIROGA, H. (1997). Cuentos de la Selva. Bogotá: Rei Andes Ltda. • SÁNCHEZ, L. (1995). Literatura infantil y lenguaje literario. Barcelona: Paidos. • TODOROV, T. (2006). Introducción a la literatura fantástica. Buenos Aires: Paidos. • TRELEASE, J. (2004). Manual de la lectura en voz alta. Bogotá: Fundalectura. • BAJTÍN, M. (1986). Problemas literarios y estéticos. La Habana: Editorial arte y literatura.

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Contenidos Este informe sobre la didáctica de la literatura realiza un desplazamiento, desde la importancia que tiene el cuento en la escuela y cómo a través de los cuentos de Horacio Quiroga se crea una didáctica en la literatura, utilizando la fantasía y los hipertextos como recursos literarios para analizar y construir un pensamiento crítico en la escuela.

Metodología Partiendo de los cuentos de Horacio Quiroga, la estrategia didáctica vincula diferentes formas de expresión como: pintura, música y cine, para incentivar en los estudiantes el deseo de conectarse con estas y a su vez reconocer los recursos literarios bajo los cuales se estableció la propuesta, volviéndose una herramienta no solo para analizar lo que leen sino a su vez la realidad en la que están inmersos.

Conclusiones La literatura es la pauta para dar inicio al proceso lector desde una estrategia didáctica, donde los cuentos fantásticos sean la principal puesta en escena en relación con los intereses y necesidades del niño, partiendo de la hipertextualidad hacia el placer literario.

TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN....................................................................................... 9 1. 2. 2.1 2.2 SOBRE LA DIDÁCTICA DE LA LITERATURA “DE PALABRA EN PALABRA: UN TODO HECHO PLACER” ...13 EL CUENTO: FANTASÌA E IRREALIDAD Orígenes.…………………….................................................... 18 Teoría del cuento desde la propuesta de Lluch...................... 19 [7]

2.3 Del cuento popular al cuento literario……............................... 20 2.4 El cuento y otras formas narrativas breves ..............................22 2.5 Clases de cuentos…………………………............................... 23 2.6.1 El cuento realista.…………………….…………………………. 23 2.6.2 El cuento fantástico .……………….…………………............... 23 2.6.3 El cuento maravilloso….…………………………….................. 24 2.7 El cuento en América Latina ………………………................. 26 2.8 Una didáctica del cuento ……………………………............... 29 3 QUIROGA Y EL ESCENARIO SELVÁTICO 3.1 Biografía e influencias….………………………………………. 32 3.2 Propuesta narrativa………………………………........................34 3.3 Quiroga y la teoría del cuento….…………………………….......37 3.4 Análisis del corpus literario….…………………………………... 39 4 4.1 4.2 4.3 5 PROPUESTA DIDÁCTICA: CUENTOS HECHOS HIPERTEXTOS Contextualización de la propuesta ……………………………..44 Hipertextualidad….………………………………………………. 45 “Cuentos hechos hipertextos”………………………………....... 47 CONCLUSIONES….………………………………………….......73

BIBLIOGRAFÍA........................................................................................ 75

INTRODUCCIÒN El presente informe es producto del trabajo realizado durante un año (periodo II 2009 y periodo I 2010) bajo la modalidad de grado: Seminario de Didáctica de la literatura. En este largo recorrido se realizaron análisis de cuentos, donde la finalidad se basa en la implementación de nuevas estrategias en el aula. Es decir tomar la literatura desde un acercamiento plenamente humano y no desde un requisito académico que en ocasiones [8]

se torna para el estudiante

aburrido y necesario a la vez. Por ello la

importancia de plantear en este informe otras opciones de lectura frente a los textos literarios, una lectura no lineal de los mismos; dejándonos llevar por la fantasía, permaneciendo en un ir y venir entre realidad e irrealidad; y que mejor género que el cuento; caracterizado por su brevedad y por su ligamiento a mundos ilusorios pero posibles desde una lectura corta y atractiva. Pero basta con preguntarnos ¿Qué hace que el cuento cause tal impresión de fantasía? Para remitirnos de inmediato a autores como el que trabajaremos en el presente informe, Horacio Quiroga, escritor de cuentos sobre diversos temas y por supuesto propuestas; entre ellos su propia fantasía vivida en Misiones, donde de hecho surgen los cuentos de la selva, base para nuestra investigación y para el desarrollo de nuestra estrategia. Estos cuentos caracterizados por ser remitidos a niños y no a cualquier tipo de niños sino especialmente a sus hijos, pues con ellos compartió su entorno diario, la selva. Por todo lo anterior el objetivo principal de este informe es ofrecer nuevas estrategias hacia la lectura de literatura, donde el cuento y las nuevas tecnologías se vean ligadas desde un mismo fin; la lectura placentera y enriquecedora de textos literarios en el ámbito de la escuela. Este informe se presenta divido en cuatro capítulos: el primero se titula sobre la didáctica de la literatura “de palabra en palabra: un todo hecho placer”, el cual habla de la importancia de la literatura para el hombre y no solo de eso sino del acercamiento que éste debe tener con ella, ya que es en ésta donde el hombre se puede reconocer, verse inmerso, él entra y sale a su antojo sin alterar la realidad expuesta por el texto. Es ahí donde radica la ventaja de la literatura, en una realidad que no es propia pero tampoco ajena, una realidad que se puede tomar prestada por el tiempo y bajo las perspectivas que el lector considere necesarias. Desde dicha reflexión y planteando un objetivo claro, se empieza el recorrido por el mágico y [9]

envolvente mundo literario donde los escenarios comunes serán la escuela y la selva. En el segundo capítulo titulado, el cuento: fantasía e irrealidad, se construye un camino partiendo de la teoría del cuento, las diversas tipologías del mismo y desglosando a la vez ventajas del género, llegando hasta el vacilar propio del cuento de Horacio Quiroga. El cuento se caracteriza por sujetarse al niño y a su proceso de inmersión en la vida literaria ya que es mediante su imaginación que el niño construye la historia y además de ello la vive haciéndose partícipe de la misma. Solo esa aventura de poder viajar a través del tiempo y el espacio, es la que da inicio a una experiencia realmente literaria desde el placer y el gusto por lo que se lee. En el presente informe el cuento deja de ser una herramienta en el aula y pasa a ser un puente de comunicación entre el texto y el lector; donde el lector decide que caminos tomar, hacia donde ir, basándose en sus intereses y necesidades. En el tercer capítulo titulado, Quiroga y el escenario selvático, se habla de los aportes biográficos del autor que dieron paso a su publicación cuentos de la selva, allí se hablara de su inevitable y magnifica conexión con dicho ámbito, sus influencias en el estilo narrativo que dan como resultado relatos caracterizados por la sencillez, la soltura y la claridad de situaciones, temas, personajes, etc. Los animales son su principal fuente de inspiración, aquellos seres aparentemente salvajes lejanos del lector, pasan a ser fieles acompañantes durante el corto viaje por la selva cuando se lee a Quiroga. En este mismo capítulo se analizaran tres relatos: la tortuga gigante, las medias de los flamencos y el loro pelado; rescatando temas como la solidaridad, la voluntad, la vida salvaje, y otros que hacen parte del repertorio quiroguiano, sin dejar de lado la vacilación mencionada anteriormente y atendiendo a las prontas necesidades de la escuela como lo es, la innovación en la didáctica; por ende el estudiante debe acercarse a la

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lectura de estos cuentos, construir su interpretación y propiciar entornos críticos en el aula. En el cuarto y último capítulo se expone la propuesta literaria titulada, cuentos hechos hipertextos, donde se plantea una lectura alterna, no lineal de los mismos, es decir el lector ya sea docente o alumno, se encontrara con un texto a dos columnas; en el lado izquierdo el texto original de Quiroga y en el lado derecho la propuesta didáctica planteada desde los hipertextos; es preciso aclarar que entendemos por hipertextos la lectura alterada de un texto, es decir la posibilidad de viajar de un lado para otro logrando un acercamiento a otros ámbitos literario como la música, la pintura, los videoclips entre otros. Sin dejar de lado la lectura inicial, en esta propuesta no planteamos la literatura como excusa para sino como la excusa desde la cual se puede trabajar, es decir la clase no se tornara en la típica actividad, su énfasis central será la lectura de cuentos desde una práctica individual, guiada por el docente pero donde el estudiante desde sus intereses dirige el timón del viaje. Para el hombre es importante verse involucrado en contextos literarios tanto en ámbitos educativos como fuera de ellos, de ahí que la literatura sea esa vertiginosa necesidad donde se puede escapar del diario vivir para adentrarse en mundos representados desde otras miradas, en otros contextos que no son los nuestro pero que por ello no significa que no nos arriesguemos a vivirlos. El aula un ámbito que se adhiere a prácticas de lectura y escritura deja de ser aquel lugar lleno de conocimientos para convertirse en un escenario más de los relatos, y los que se atreven a viajar junto a Quiroga dejaran de ser lectores para pasar a ser actores del mismo. Quiroga, alternativa exótica, atrevida y aventurera que comparte plenamente el breve relato con las más significantes experiencias propias, y a la vez consolida el comportamiento humano desde una mirada netamente animal, lograr desde lo salvaje lo humano es el fin inmediato y directo de la literatura selvática analizada y propuesta en el presente informe. En suma planteamos [11]

el hipertexto como valida opción en el aula, para llevar acabo encuentros con el texto a partir de experiencias individuales e interesantes, con estrategias significativas y ligadas completamente al entorno literario.

1. SOBRE LA DIDÀCTICA DE LA LITERATURA: “DE PALABRA EN PALABRA: UN TODO HECHO PLACER”

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Los textos literarios construyen sentido, prolongan la actividad imaginativa y recrean las posibilidades en la mente del receptor, para ello él debe activar diversos procesos de significación y de re-significación frente a lo que lee. Estos procesos son efectivamente la participación del lector en el texto literario, ya que al abrir el libro, y si lo que se quiere es llevar a cabo una lectura de la mano de una experiencia literaria, se hace indispensable la capacidad de reconstruir mundos ficcionales a partir de lo que ya conoce en su mundo real. Sin embargo la lectura, y específicamente la lectura de textos literarios, además de configurar dichos procesos activa la creatividad en la mente del hombre. Los niños son verdaderos partícipes de dichos procesos, valiéndose de la inferencia logran entrar a las historias y salir de ellas a su antojo. Desde allí se debe pensar en una didáctica de la literatura, donde la lectura sea más que una actividad o un proceso por realizar y pase a ser una vivencia personal y colectiva que construya al sujeto. ¿Quién no se ha inventado a su modo el mundo de Alicia en el país de las maravillas? ¿Quién no ha intentado meterse en uno de los bolsillos del abrigo del conejo blanco para conocer la hora en su reloj? Todo parte de la creatividad, de lo lejos que pueda volar la mente y también del interés y la disposición del lector. La literatura quiere librar a los niños de la cotidianidad, del diario vivir, de la monotonía, de la rutina en las aulas, para invitarlo a que se atreva a participar en la creación de esos nuevos mundos, como lo hizo Alicia cuando se metió en la madriguera del conejo, dejándose llevar por la curiosidad. Para que la imaginación se convierta en una práctica continua y exitosa, ligada a una buena lectura, donde la ruptura de la cotidianidad dé paso a la creatividad y la ligereza del pensamiento, en un lugar donde todo es permitido desde las diversas perspectivas con las cuales se aborde un texto; es necesario arriesgarse o decidirse a encontrar el goce absoluto de lo fantástico.

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A partir de los diversos intereses de los niños, se perfila el sujeto que se quiere edificar, “El sujeto competente del discurso literario no puede ser considerado como un sujeto en formación permanente, si no un sujeto por construir” (Sánchez, 1995,38), siendo ellos los principales partícipes en el acto de lectura, como destinatarios poseen las ventajas de clasificación y selección según sea el grado de importancia para ellos. Esta primera función los remite a una segunda no menos importante, la creación, la cual deja de ser una función para convertirse en un requisito valioso de la experiencia literaria como tal. Al unir estas dos prácticas el docente logra un buen lector. Solo desde este punto es posible pensar la acción del docente dentro de las relaciones reciprocas e implícitas que se manejan entre el texto y el lector, sin embargo este debe ser competente lo cual significa hallarla útil para que sus estudiantes se apropien de ella antes de verla como una mera practica escolar porque: “la crisis en la enseñanza de la literatura. El recelo con que la sociedad y el alumnado miran la literatura procede, creo yo, de que uno y otro no ven en ella ninguna utilidad” (Sánchez, 1995,35). Para justificar la utilidad es preciso referirse a tres aspectos que presenta la enseñanza de la literatura: el aprendizaje significativo, el cual requiere establecer relaciones entre los contenidos y el material didáctico- literario que se presenta en el aula; los efectos pragmáticos, ya que la lectura de literatura es imprescindible para la vida humana; finalmente, la aprehensión de la realidad, porque la literatura proporciona al niño las primeras nociones inmediatas de su posición y su significación en el mundo en pro de la posibilidad de que se construya a sí mismo. Hay que tener en cuenta que el campo literario no solo está constituido por los autores y por los textos, sino que la recepción hace parte de él; en este caso el lector entra a jugar un papel fundamental, por ello se ve la necesidad de insertar al sujeto a temprana edad al mundo literario y por ende a compartir una verdadera experiencia literaria. De éste objetivo se vale la didáctica de la literatura para dar cuenta de la naturaleza comunicativa del ser humano. Dentro del acto de leer y leer propiamente literatura, se [14]

desarrollan múltiples acciones que se ven continuamente permeadas por la comunicación y la manipulación, en el mejor sentido de la palabra, del lenguaje; es decir que los aspectos productivos y receptivos del lenguaje entran en una continua dialéctica, ya que la obra no es nada sin su efecto. Cabe aclarar que en esta continua dialéctica es el lenguaje el que conforma de manera esencial la experiencia literaria del lector, el cual se verá atravesado por las diversas formas que este se le presenta: sensaciones, sentimientos, emociones, etc. La literatura infantil, se plantea, no solo como un lugar donde se presentan contenidos, sino donde se activan y a la vez interactúan actitudes y sensaciones frente a lo que se lee. La didáctica de la literatura es presentada como punto de encuentro entre los contenidos y la estrategia para llevarlos a cabo dentro del aula. Por ello la necesidad de insertar al sujeto en el signo lingüístico – literario, donde el lenguaje cumplirá una doble función. Por un lado como contenido y por otro como vehículo directo entre la literatura y los niños, en un sentido interactivo. Docentes y padres deben inculcar el gusto por la lectura de los libros y así lograr que la suma de las palabras se convierta para el niño en un todo. Un todo donde se puede conocer, viajar, llorar, reír, soñar, imaginar y crear. Es asomarlo “a mundos desconocidos… es el deleite de sentir la resonancia mágica de las palabras, el agrado de las frases bien construidas, la dicha de las historias bien contadas, el alivio de las emociones expresadas con intensidad y elocuencia, la perplejidad de las resonancias inusitadas del lenguaje, y la gratitud de ver ideas pensadas con rigor y comunicadas con claridad y con belleza” (Ospina, 2006,48) este es el placer de leer en la literatura. Padres, docentes e instituciones deben expandirse ante la urgente necesidad de rescatar la experiencia de vivir la lectura de las obras literarias, puesto que, la literatura debe ser abordada como aquella que “tiene el poder de transportar al lector en tiempo y espacio, de llevarlo a penetrar en otros

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modos de vida, asomarlo a realidades desconocidas y propiciarle el eterno placer del que se sienta al lado del viajero que regresa” (Colomer, 2005,82). Asimismo, la literatura permite tener una experiencia humana y si se reconoce esto, se puede tener niños, niñas, adolescentes y aún jóvenes que sientan que los libros son: “Un regalo. Un momento fuera de los momentos. Pese a todo” (Pennac, 2006,32). Una lectura que de una u otra forma penetre en la experiencia de cada quien, que motive una reflexión y eso solo se puede lograr desde un interés propio, en ese interés radica la búsqueda, la curiosidad y la angustia de averiguar por lo que no se sabe o por lo que se sabe y necesita ser confirmado desde varias perspectivas, es decir, que cuando se lee un texto se comparten diversas visiones sobre un mismo hecho, por ejemplo; se comparte la del autor, pero a la vez la de cada uno de los personajes que se encuentran en dicho texto y ese compartir consolida la experiencia lectora. Así como Alicia vive esta experiencia en cada aventura, ella muestra fascinación ante lo que ve y confirma que la imaginación realmente puede envolver y llevar al niño a mundos irreales pero bellos. En síntesis, con el fin de explicar lo dicho anteriormente, se presenta el siguiente esquema, el cual ayudará a conocer la relación reciproca entre diversos ejes que construyen una didáctica de la literatura:

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UNA DIDÁCTICA DE LA LITERATURA

Ahora, para poner en práctica este esquema, la propuesta didáctica se enfoca en el cuento, caracterizado por su brevedad y sencillez; en él, el niño se identifica con personajes imaginarios, lugares, aventuras; de tal forma que fundamenta su experiencia y fortalece su goce literario. Por consiguiente, se presentan “Los cuentos de la Selva” de Horacio Quiroga como lectura de una realidad que no es inmediata, pero tampoco ajena, ya que éstos hacen que el niño a través de lo fantástico rompa el imaginario de peligro y pueda entrar a ella reconociendo que hay otro mundo que puede explorar, conocer, admirar y donde tiene la opción de convivir con quienes habitan allí sin temor a que sea destruido. Entonces desde lo fantástico y lo real la selva se presenta como un escenario perfecto en donde el hombre y lo salvaje logran un encuentro a través de la lectura. En conclusión, el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación. El libro permite que al abrirlo el hombre participe en otros mundos, en otras posibilidades de vida, en otra realidad que ya no es la suya, pero que sin duda alguna él puede arriesgarse a vivir, porque cuando se lee un libro [17]

simplemente se vive o no, lo importante es salirle al encuentro y lograr una verdadera experiencia. 2. EL CUENTO: FANTASÍA E IRREALIDAD

El cuento pertenece a la gran familia de los géneros narrativos, se caracteriza por su brevedad, permitiendo un mayor acercamiento a él. Teresa Martín lo define:
El sustantivo cuento deriva del verbo contar, forma castellana de computare, que en latín significa ‘contar’ en sentido numérico, es decir, ‘computar’, ‘calcular’. De aquel significado originario de enumerar objetos, se pasa por ampliación al de exponer acontecimientos, reales o ficticios. Esta acepción parece ser tan antigua como la primera, ya que toda narración, sea crónica de historiadores o relato maravilloso, incorpora desde tiempos muy lejanos el significado de enumerar acontecimientos reales o ficticios (Martìn, 2001, 21).

Por ende, el cuento refiere, relata, rememora, se entrelaza con el sentido de ‘hacer volver’, ‘traer a la memoria’; no obstante el material que constituye al relato, sea real o imaginario, es una representación simbólica del mundo ya que los acontecimientos narrados se ficcionalizan en la mente del narrador; quien a parir de la creación los evoca, organiza, combina y por supuesto los compone. 2.1. Orígenes La literatura de tradición oral ha sido parte de un importante legado literario; en la antigüedad había un amplio conjunto de producciones orales, tanto poéticas como narrativa que iban dirigidas al público, transmitidas generación tras generación. En el momento en el que la humanidad empezó a generar grandes cambios sociales, en especial aquellos enfocados a la industria; se amenazaba con la desaparición de los relatos que eran transmitidos de forma oral, ya que el hombre centraba sus intereses en [18]

dichos cambios. En consecuencia, se desprende una gran necesidad de conservación, esa necesidad de contar y escuchar, divirtiendo a los demás por medio de la fantasía, esto es lo que lleva al hombre a fijar todo en textos, dando origen a la literatura escrita, siendo el cuento el más utilizado. 2.2. Teoría del cuento desde la propuesta de Lluch Es preciso caracterizar, que tanto para la escritura de los cuentos modernos como para la de los cuentos tradicionales, los autores, se valen de cuatro aspectos: “el uso referencial, el uso lúdico, el uso humanizado y el uso ideológico” (Lluch, 2006,40). El primer aspecto: el uso referencial, se remite a que el uso de los personajes y la narración han sido similares durante décadas. Tanto los cuentos tradicionales como los modernos, se encargan de la diferenciación entre el bien y el mal; también definen los personajes bajo diversos roles, por ejemplo: las brujas como malas, los gigantes como poderosos, etc. Cabe aclarar que la ‘referencia’ está basada en lo que muchos autores opinan que es preciso recuperar, el patrimonio oral. El segundo aspecto: el uso lúdico, es dado como una propuesta de inversión, de descontextualización, de transgresión en los elementos del cuento para elaborar una nueva historia; dichos procesos han logrado que la literatura de alguna manera se haya visto disidente, con más vuelo imaginativo y obviamente las historias se presenten de una manera original y atractiva. En el tercer aspecto: el uso humanizado, expone la conciencia que los niños deben tomar sobre los daños causados en especial a la naturaleza y de esta manera obtener un mejor convivir con la misma. Por último, el uso ideológico, donde los elementos de las historias tradicionales son reutilizados otorgándoles contenidos ideológicos, convirtiendo la literatura infantil en algo así como el manual de adoctrinamiento, donde se instauran valores a los niños valiéndose del pleno fulgor de la inmersión al signo literario.

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2.3. Del cuento popular al cuento literario El cuento ha tenido cambios significativos a lo largo de la historia. Su narrativa original se modifica para ser presentada al público infantil y comienza a cumplir una función social de carácter formativo. Es importante reconocer que la estructura de la narrativa vital se proyecta en formas concebidas por la capacidad fabuladora, que define a los seres humanos como hacedores de fantasías. Los cuentos tradicionales, al desprenderse de los antiguos rituales; van perdiendo aquellos significados originarios y absorben sentidos, añadiendo diversos componentes aportados por el entorno donde se cuentan. Es decir que se encuentran expuestos a la transformación debido a su transmisión oral y que por lo tanto son creaciones colectivas que varían constantemente. Su línea de acción se caracteriza por ir en busca de algo – un tesoro, un ser amado, etc.- y para ello los personajes se valen de -poderes o fuerzas ficticias- que permiten que el niño construya un viaje a través de la fantasía; dichos personajes no requieren descripción alguna porque sus estereotipos están perfectamente reconocidos y detallados por parte del lector. Por su parte, el cuento literario a diferencia del popular se caracteriza por tener un narrador, muchas veces es el mismo autor, plenamente identificado, el cual jugara un papel determinante en tanto que hace parte de los personajes que interaccionan dentro de la historia. Los cuentos literarios alteran la línea de acción mencionada anteriormente, ya que los acontecimientos presentados son múltiples, bajo diversos entornos y por ende bajo líneas de acción muchas veces transgresoras de lo cotidiano. Un ejemplo muy claro de la transformación del cuento es el caso de Caperucita roja, esta era una narración popular y antes de ser escrita por Perrault tenía unas características que él no quiso incluir. Como narración popular la esencia de la historia era el elemento de la devoración, así que el lobo antes de comerse a la niña le servía la carne de su abuela para que la comiera y la sangre la servía en una botella para que la bebiera. Caperucita come y bebe [20]

lo que el lobo le ha servido para luego ser avisada por un gato de la falta cometida. Más tarde Perrault añadiría otros elementos a la ‘caperuza roja’, el nombre de los caminos que debe tomar la niña, la niña que para salvar su vida pide permiso para ir a satisfacer sus necesidades pero el lobo le dice que lo haga en la misma cama, la niña insiste tanto que el lobo la deja salir amarrada de una cuerda pero la niña la ata a un árbol y escapa. Esta primera versión del cuento hecha por Perrault surge de las narraciones orales de la historia y se evidencia la vulnerabilidad de la misma al momento de ser llevada a la escritura. En una segunda versión el escritor adoptó las características de un cuento moral, ‘el cuidado de no escuchar a desconocidos en el camino evitaría una violación’, el lobo aparece como tentador ‘entonces ten cuidado con lo que te dicen los hombres’, ‘obedece a tus padres’, etc. Caperucita roja ha sido modificada desde su origen en las narraciones orales hasta las muchas versiones en lo escrito, se le añadieron diferentes finales y personajes; todo con el propósito de ser accesible a un público infantil. El ejemplo anterior es muy claro en relación al cambio que ha tenido el cuento a lo largo de la historia. Para el siglo XVIII se puede hablar del nacimiento de la literatura infantil, porque en este periodo el niño se consideró importante y diferente a un adulto, había estudios que se enfocaban en sus intereses y necesidades formativas y los libros infantiles fueron parte de esa formación. A partir de allí, se logro tener buenos lectores y la demanda de libros era bastante alta. El nacimiento de diversos géneros literarios también era parte importante en la formación de lectores en masa. Los cuentos populares han influido en la creación de literatura infantil y aunque ha sido difícil su clasificación debido a su cercanía con mitos y leyendas, Teresa Martín los dividió en: cuento realista, cuento fantástico y cuento maravilloso, los cuales serán expuestos en el siguiente ítem. Estos han tenido influencia dentro de lo infantil y aunque todos tienen características diferentes, mantienen una narrativa simple y fórmulas de apertura y cierre muy habituales. [21]

2.4. El cuento y otras formas narrativas breves El mito, la leyenda y el cuento folclórico son narraciones anónimas que datan de las tradiciones de los pueblos y cuya su finalidad se centra en la posibilidad de mantener viva su memoria. La fábula y las parábolas tienen un carácter alegórico y una finalidad didáctica. Otras narraciones breves como la noticia se diferencian del cuento por su carácter informativo y periodístico. La poesía por su parte, entabla una estrecha relación con el cuento ya que es capaz de emocionar, desatando fantasía en el lector, constantemente juega con el lenguaje, con la expresión interior y otros aspectos que fácilmente se pueden confundir con caracterizaciones que se le han ligado del cuento, pero, se diferencian en su forma de escritura y por ende en su forma de lectura. Por último, la novela también diferenciada del cuento, no solo por su extensión sino por el hilo de su historia, puesto que, ésta presenta una trama de acontecimientos compleja que permite amplificación o digresión; en cambio el cuento se presenta como una trama unitaria, con un mínimo de elementos sin situaciones intermedias: “El cuento se aproxima a otras formas narrativas caracterizadas por la brevedad, como la leyenda, el mito, la fábula, la alegoría o el articulo de costumbres. Las diferencias entre el cuento y otras narraciones breves se basan en cuestiones temáticas, terminológicas o de disposición estética” (Martín, 2001, 39). Por diversos elementos el cuento tiende muchas veces a mimetizarse con algunas de estas formas, poniendo en escena las infinitas posibilidades del género en cuanto a producción y riqueza en el lenguaje empleado. En palabras de Teresa Martín: “El cuento, como lo concebimos en la actualidad, es una narración que parte de una situación o experiencia limite, o de un hecho extraordinario que obra a modo de núcleo significativo, cuya intensidad produce en el lector un efecto estético único y singular” (Martìn, 2001,97). Por consiguiente, en la trama breve y la estructura cerrada, se [22]

entabla una intención comunicativa entre el escritor y el lector, la cual obliga a centrar el interés en el conflicto que desencadena la acción del desenlace, prescindiendo de comentarios o descripciones innecesarias. 2.5. Clases de cuentos La clasificación presentada a continuación es planteada por la Filóloga Teresa Martín. Esta intenta establecer una tipología del cuento desde las reflexiones del enfoque creativo del narrador, enumerados a continuación: 2.5.1. El cuento realista Históricamente, el realismo es un movimiento literario que se instaura en el siglo XIX, coexistiendo con el final del romanticismo, se prolonga o resurge en distintos periodos del siglo XX, adoptando otras denominaciones, como realismo social o realismo crítico. En la base del realismo hay una voluntad de plantear la literatura como expresión de los acontecimientos, del mismo modo que sucede en la realidad, dando primacía a los detalles minuciosamente observados y otorgando el máximo de veracidad a las circunstancias. Es por ello que el cuento realista se dirige a lo descriptivo, ya se trate de ambientes, comportamientos sociales, costumbres; y a la narración histórica, desde una relación entre vida y literatura.

2.5.2. El cuento fantástico Pertenecen a la categoría de lo fantástico, aquellas narraciones en las que un hecho extraordinario irrumpe en el orden habitual alterando sus leyes. El lector, frente a esta ruptura de la realidad cotidiana, se interroga, duda, buscando una explicación. Todo esto sucede en el mundo imaginario de la historia y en la mente del lector, quien se identifica con el narrador y los personajes en esa búsqueda. Lo fantástico corresponde a aquel mundo que [23]

se esconde en el fluir normal de los días y de los acontecimientos hasta el momento en que, por una grieta de la realidad, asoma un hecho insólito con una extraña fuerza, estableciendo una situación caótica de donde arranca un nuevo orden. Es así, como “La incertidumbre es tema, atmósfera y estructura de los cuentos fantásticos” (Martín, 2001,103), por ello, el lector o el oyente aceptan como verdadero ese universo fantástico, porque pertenece a un tiempo remoto y a unos reinos lejanos, ya desaparecidos, en los que no rige ninguna ley natural que prohíba lo inverosímil. 2.5.3. El cuento maravilloso El cuento maravilloso se puede definir como una especie narrativa perteneciente a la rama del cuento tradicional popular, transmitido oralmente y elaborado sobre la base de estructuras narrativas que se preservan aún cuando se introduzcan las más diversas variaciones. Los acontecimientos de la acción narrativa suceden a personajes sujetos a metamorfosis y encantamientos, acompañados de seres con poderes prodigiosos: hadas, brujas, duendes, hechiceros, los cuales se mueven en espacios simbólicos donde rigen leyes diferentes de las del mundo real: bosques, castillos, chozas, ríos; y en un tiempo evocado que pertenece a un pasado remoto imposible de localizar en el devenir histórico. La narrativa de los cuentos maravillosos capacita al niño para dar entrada a la fantasía en su vida “la imaginación cultivada desde la infancia permite al ser humano superar las monótonas y estrechas fronteras de lo cotidiano” (Martín, 2001,113), dejando latente el talento fabulador del escritor. El cuento fantástico y el maravilloso guardan una estrecha relación: “¿Es una realidad o un sueño? Lo fantástico ocupa el tiempo de esta incertidumbre; en cuanto se elige una respuesta u otra, se abandona lo fantástico para entrar en un género vecino: lo extraño o lo maravilloso” (Todorov, 1980,79). Esta es la pregunta que se ilustra perfectamente en un pequeño relato de Maupassant titulado: ¿fue un sueño?: [24]

“Súbitamente, tuve la impresión de que la losa de mármol sobre la cual estaba sentado se estaba moviendo. Se estaba moviendo, desde luego, como si alguien tratara de levantarla. Di un salto que me llevó hasta una tumba vecina, y vi, sí, vi claramente como se levantaba la losa sobre la cual estaba sentado. Luego apareció el muerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda” (Maupassant, 2008,52).

Se da aquí la posibilidad de vacilar con el lector entre la realidad o el sueño, dicho relato termina así: “Parece que me encontraron al romper el día, tendido sobre la tumba, sin conocimiento” (Maupassant, 2008,54). Y viene el gran interrogante ¿El personaje se durmió en el cementerio o vivió todos los hechos allí narrados? Se habla de cómo la muerte puede penetrar la realidad del hombre para inmiscuirlo en el sueño. En este relato el lector permanecerá en un ir y venir, sin definir los límites entre un género u otro y haciendo parte de ese vacilar del cual nos habla Todorov evidenciado en la narrativa del anterior relato. Precisamente, es la posibilidad de vacilar entre la ambigüedad lo que crea lo fantástico dentro de un relato, además es necesario que el lector se identifique con alguno de los personajes y luego niegue una interpretación poética o alegórica del texto. Estas son las tres condiciones mencionadas por Todorov, ilustradas en el siguiente esquema, aquí el lector junto con el texto crean una transacción de lo fantástico:

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Es difícil diferenciar los géneros y mucho mas advertir cuando se ha salido de uno para ingresar al otro. Lo fantástico es el único género que logra un efecto de intenso desconcierto, de perplejidad. Por ejemplo, al terminar La puerta condenada, de Cortázar, el lector queda pendiente de una pregunta, de un interrogante, de algo que va más allá de cualquier raciocinio. A veces es el miedo, el horror o la simple curiosidad: todo el tiempo, este tipo de obras buscan mantener el suspenso y se constituyen en todo un universo que por el hecho de ser fantástico no se aleja de la realidad del lenguaje. De manera que, como lo afirma Todorov, lo maravilloso se relaciona con lo fantástico desde los aspectos sobrenaturales y se diferencian en la manera en que son tratados: “En lo maravilloso los elementos sobrenaturales, no provocan ninguna reacción particular ni en los personajes, ni en lector implícito. Lo que caracteriza a lo maravilloso no es una actitud hacia los acontecimientos narrados, sino la naturaleza misma de esos acontecimientos” (Todorov, 1980,47). Esto es evidente en los relatos de hadas, en los cuentos propios de las tradiciones folclóricas, en obras como Las Mil y Una Noches. En estos casos, el lector da por conocidos elementos maravillosos, por ende no hay vacilación. Ésta solo se da cuando la ambigüedad permanece y la intriga dirige el hilo conductor de la historia. 2.6. El cuento en América Latina En el siglo XIX nace el cuento literario en la forma como lo conocemos hoy en día. Autores como Hoffman, Poe, Maupassant, Chejov, empiezan a reflexionar sobre un género tan rico que les permite inventar, crear y reflexionar. Los maestros del cuento aportan el conocimiento necesario para que pongamos a tejer nuestros propios cuentos. En América Latina el escritor que más influyo en nuestros literatos fue Edgar Allan Poe. Para él, el cuento es “la inmensa fuerza derivada de la totalidad que solo se lograba en esa narración breve” (Martìn, 2000,46). El cuento era un todo en donde el narrador debía tener un dominio sobre la imaginación del lector, debía pensar cuidadosamente cierto efecto único y singular cuyos acontecimientos [26]

fueran puros. El propósito del cuento para Poe debía enfocarse en capturar al lector desde la primera palabra y que cada una de ellas causara una efecto especial. El narrador, el lector y la historia debían convertirse en uno solo. Poe siempre aplicó estos principios a sus relatos; sus creaciones y reflexiones teóricas fueron de gran aporte para dar un empuje definitivo a todo lo que envolvía el término cuento. Los escritores latinoamericanos se apropiaron de su estilo, aplicándolo a sus textos, hoy en día ese legado se sigue aplicando. Julio Cortázar, uno de los grandes narradores del siglo XX, maestro y gran influencia para nuestros escritores, considera que el cuento debía tener tres principios: noción de significación (elección del tema), intensidad y tención que dependía del tratamiento que se le daba a ese tema. El cuento es significativo cuando el tema se proyecta más allá de los acontecimientos, debe convertirse en algo excepcional, misterioso y complejo que permita al lector ser atrapado y secuestrado por esa belleza. Pero, el cuento no debe tener solo un buen tema, también una buena técnica para desarrollar ese tema, el escritor debe plasmar muy bien lo que quiere decir, al punto que cuando el cuento se lea, el lector sienta la conmoción que sintió el escritor. Entonces el cuento se convierte en un todo lleno de significado, tensión e intensidad, que permiten al lector ser envuelto en el mundo de aquí y de allá. En Latinoamérica tenemos maestros, que influenciados por Poe crearon su propia teoría del cuento y le dieron un estatus al cuento latinoamericano, siendo único y reconocido a nivel mundial. Jorge Luis Borges hacia de sus cuentos relatos fantásticos, que solían escapar de encuadres y encasillamientos tradicionales. Aparecen temas como la preocupación por el tiempo, el infinito, la violencia, la deslealtad, la soledad, la precariedad del hombre, etc. Borges hacia que la realidad apareciera y desapareciera en las palabras, en la frase, en el párrafo, en fin, que el cuento era la salida a lo que éramos. En Latinoamérica antes del siglo XIX el cuento no era considerado como un género importante, no se sospechaba las posibilidades de su belleza, humanidad y emoción que podía contener su [27]

brevedad. Luego aparecen, una serie de cuentistas que iban dejando su sello personal en lo que escribían, empezando a reconocer la gran importancia del cuento en la sociedad. Históricamente, una forma que contribuyó a que los cuentos tomaran auge fueron las continuas publicaciones de ellos, nuestra industria editorial era muy reducida y el único espacio dejado para lo literario era tan corto, que el cuento era el único favorable para ellos. En aquel crecimiento el cuento latinoamericano ocupa un importante lugar en el mundo, ya que su belleza y creatividad hacían de ellos algo único. El cuento en Latinoamérica puede tener su origen dentro del realismo que inició Esteban Echeverría con El matadero (escrito en 1838 y publicado en 1871) y con el colombiano Tomás Carrasquilla con San Antoñito (escrito en 1899 y publicado en 1914) en donde la picardía hace parte importante de la historia. Del realismo se da paso al naturalismo, en donde la influencia francesa dejó huella para que la escritura se convirtiera en una lucha por mejorar las inestables condiciones de la clase obrera. Más tarde, el uruguayo Javier de Viena en Los amores de Bentos Sagrera (1896) se apropia del naturalismo y plasma en su cuento la crueldad abrupta de unos hombres de campo, quienes conversan en una noche implacable de tormenta; Los cuentos de la oficina (1925), de Roberto Mariani, en los que abundan empleados fracasados y aplastados por una tarea tan monótona como embrutecedora. El argentino Roberto Arlt en “El jorobadito” (1933) registra las condiciones salvajes de la vida urbana, semillero de relaciones conflictivas, de humillaciones, de torturas psicológicas y de seres frustrados y sin salida. En el Modernismo, se mostró una reacción desfavorable a todo lo que exponía el realismo y el naturalismo. Fue una contribución renovadora al lenguaje y estilo. Defendían la belleza estética y la delicadeza del estilo, su modelo era la antigüedad clásica griega y el exotismo oriental. Aquí aparecen autores como Manuel Gutiérrez quien extiende una prosa impregnada de imágenes que hacen que el lector se apropie de esa belleza. [28]

En El rubí (1888), Rubén Darío utiliza un lenguaje maravilloso y poético, siendo ejemplo del modernismo. Justicia india (1906), de Ricardo Jaimes Freyre, es un cuento ajustado, potente en su despojamiento y vínculo con el modernismo se limita a la armonía del estilo. Después de copiar un buen tiempo a los escritores europeos; los escritores latinoamericanos deciden escribir sobre su tierra, naciendo así estilos literarios como el criollismo, el indigenismo y el indianismo. El espíritu americano se levantaba y hacia una protesta social, una afirmación de conciencia nacional. Horacio Quiroga causó el primer gran viraje de la cuentística nacional por el carácter moderno de su producción, de su unidad y precisión. El hombre muerto (1920) desarrolla una tensión existencial, analiza el miedo elemental del ser humano y enfrenta a los personajes con los peligros de la selva misionera. Poco a poco siguen naciendo en Latinoamérica escritores como Manuel Rojas, Juan Bosch y Augusto Céspedes, quienes evidencian la realidad de este continente. 2.7. Una didáctica del cuento El cuento tradicional cuenta con diversos aspectos que la mayoría de veces se tornan repetitivos y un tanto aburridores para los niños, debido a su monotonía en la narración lo cual evidentemente anticipa al lector, ya que no pasa nada inesperado en el hilo de la historia. Es por ello que los alumnos se motivan trabajando a partir de textos amenos que toquen los problemas, los sueños, las aspiraciones y temores de la juventud (si hay manera de motivarlos) la idea no es enseñarles literatura como si se tratase de una caudalosa corriente fluvial. El cuento es el género ideal para introducir a los niños y niñas en la lectura, en la medida en que es breve y se lee en poco tiempo, estos factores hacen que el niño controle la historia teniendo una experiencia personal y apropiándose de ella de tal forma que ese encuentro con el relato se ameno. La escalera es sinónimo de avanzar, de cumplir con un proceso para llegar [29]

al lugar que se desea, del mismo modo el cuento sirve como escalón para que el niño acceda a la novela y a la poesía (por sus símbolos) dentro de prácticas literarias enriquecedoras y así poder expandir su experiencia lectora. El cuento a menudo parece una novela en miniatura ya que se sirve de la narración, la descripción y el dialogo, ayudando al niño a formar mundos imaginarios desde el hilo de historias breves. El cuento sigue siendo una especie misteriosa que admite otras formas quizá no vislumbradas todavía, por ello el goce estético del lector contemporáneo no depende sólo del esquema unitario, sino de otros factores: el encanto de lo inacabado, las sugerencias de lo no dicho, la doble lectura o las relaciones implícitas entre los acontecimientos. Estos factores del cuento revitalizan su propia estructura dando paso a nuevas formas de narración y a las diversas posibilidades de creación literaria que se puedan implementar en el aula. Además su discurso es variado por lo cual el niño se verá inmerso en la transacción presentada por el autor; logrando lecturas no solo de cuentos tradicionales y estereotipados sino avanzando en la crítica, reconociendo a su vez que cada texto esta socialmente definido y caracterizado:
En relación con los diversos tipos de discurso, Bourdieu (1982 [1985:13]) apunta que ‘lo que circula en el mercado lingüístico no es la lengua, sino discursos estilísticamente caracterizados’, y ya hemos visto que para ese autor la noción de mercado lingüístico remite a los conceptos del valor de cambio simbólico de la capacidad de producción lingüística del individuo y, por tanto, a los beneficios de distinción asociados a la valoración social concedida a esos usos. Por tanto, un contenido expreso en la reflexión sobre la caracterización de los diversos tipos de discurso deben ser esos aspectos de valoración social. De este modo, el carácter funcional que pretendemos darle a la enseñanza de nuestra área no lo será sólo en relación con los intereses de dominación simbólica de los grupos sociales hegemónicos, sino que adquirirá una dimensión critica en la medida que permita al alumnado llegar a la constatación de que los discursos reales están socialmente ‘marcados’ y que de esa valoración social se deriva en

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buena medida la ubicación social del hablante (Lomas, Osorio, & Tuson, 1993, 84)

Este apartado de Lomas plantea la necesidad de la crítica dentro de una didáctica, la enseñanza, debe por tanto comprender contextos sociales que permitan identificar la tipología del discurso. Y eso es precisamente lo que pasa con los textos de Horacio Quiroga puesto que en sus ‘cuentos de la selva’, plasma diversos tópicos de su entorno que afectan su estilo y lo definen como autor clave en la literatura infantil. Sus cuentos (cuentos de la selva) fueron escritos para niños, no para cualquier tipo de niños sino para sus propios hijos; este aspecto logra que él vislumbre la doble dimensión de la literatura: desde sus hijos que habitaron en la selva y otro tanto de niños que hoy por hoy leen sus cuentos aun sin habitar en ella, pero que estos les sirven de transporte instantáneo para atreverse a vivirla.

3. QUIROGA Y EL ESCENARIO SELVÁTICO Horacio Quiroga, como escritor se construyó desde diversos horizontes. Estos le permitieron definir su estilo narrativo. El siguiente esquema sintetiza aquello que formó al hombre, capaz de plasmar su realidad a través de las letras:

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Cada uno de estos horizontes se desarrollan de manera minuciosa a continuación: 3.1 Biografía e influencias Hijo de Prudencio Quiroga y Juana Petrona Forteza y uno de los más

grandes cuentistas de América Latina, Horacio Silvestre Quiroga nace en Uruguay el 31 de diciembre de 1878 y muere a sus 58 años en Argentina el 18 de febrero de 1937. Autor de libros como Los Perseguidos (1905), Historia de un amor turbio (1908), Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), cuentos de la Selva (1918). Su vida y su obra fue imitación de un rudo enfrentamiento de la realidad. Dos grandes enigmas se estrellaron: La selva y Quiroga. De ahí surgieron sus mejores libros, llenos de realidad y narrados con destreza, abocando con firmeza la búsqueda de un lenguaje que transmitiera con autenticidad aquello que deseaba expresar. A muy temprana edad comenzó con sus primeros escritos, descubrió la poesía de Leopoldo Lugones y Allan Poe a quienes leyó con gran interés, tomándolos como sus maestros. El descubrimiento de la poesía de alto vuelo de estos dos autores lo movió a interesarse por distintas escuelas y estilos: el posromanticismo, el simbolismo y el modernismo. Pronto, con la ayuda de todo ese bagaje artístico, empezó a publicar sus poemas en su ciudad natal, inspirado en su primer amor escribió Una estación de amor (1898), fundó la Revista de Salto (1899), marchó a Europa y resumió su experiencia en Diario de Viaje a París (1900). A su regreso fundó el “Consistorio del saber” (una especie de laboratorio literario experimental donde todos probarían nuevas formas de expresarse y preconizarían los objetivos modernistas). Luego de un incidente con su amigo Federico Ferrando, Quiroga se radica en Buenos Aires. Allí publica Los arrecifes de Coral (1901), seguido de El crimen del otro (1904) y la novela breve Los perseguidos (1905), producto de un viaje a la selva. Después de vivir unos años en la selva, Quiroga regresa a Buenos Aires en donde presentó una [32]

serie de cuentos y relatos que lo seguía consolidando como un gran escritor. Trabajos como Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), Cuentos de la selva (1918), El salvaje, la obra teatral Las sacrificadas (ambos de 1920), Anaconda (1921), El desierto (1924), La gallina degollada y otros cuentos (1925) y quizá su mejor libro de relatos, Los desterrados (1926) ratificaban su estilo y el compromiso que tenía con lo fantástico y lo real. Quiroga, lee a Dumas, Scott, Dickens, Balzac, Zola y Bécquer, pero su escritura estaba influenciada por escritores como Edgar Allan Poe (la fascinación con la muerte, los accidentes y la enfermedad), Rudyard Kipling y Guy de Maupassant. Esta influencia permitió en el estilo de Quiroga que narrara con gran precisión, sutileza y majestuosidad: la violencia, la angustia, el desespero y el horror que se escondía detrás de la tranquila naturaleza que lo rodeaba en Misiones. Por otro lado, la jungla, el río, la fauna, el clima y el terreno forman el andamiaje y el decorado en que sus personajes se mueven, padecen y a menudo mueren. Especialmente en sus relatos, Quiroga describe con arte y humanismo la tragedia que persigue a los miserables obreros rurales de la región, los peligros y padecimientos a que se ven expuestos y el modo en que se perpetúa este dolor existencial a las generaciones venideras. Puso en escena varios temas considerados tabú en la sociedad de principios del siglo XX, se quitó la máscara y como un escritor arriesgado, mostró algunas falencias de la sociedad de la época. Estas particularidades siguen siendo evidentes al leer sus textos hoy en día, Horacio Quiroga ha dejado para la posteridad algunas de las piezas más terribles, brillantes y trascendentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Quiroga se convirtió en un escritor famoso y sus escritos cada día son buscados por miles de lectores, precisamente son buscados por la ligereza y la claridad que caracteriza al relato, cuando se lee el relato “las medias de los flamencos” se puede vislumbrar la facilidad de lectura y como la vacilación se hace continua, Horacio caracterizado por escribir obras para niños también logra conquistar la atención de otro tipo de lectores, la rudeza de la selva se presenta aquí como la integración de valores, donde los [33]

animales se divierten en compañía. Aunque en dicho relato ningún personaje muere, estos si sufren por las consecuencias de sus actos y este es quizá el elemento de mayor importancia en la narrativa; la posibilidad de presentar por medio de la fabulación los aspectos y conflictos a los cuales el hombre se encuentra enteramente ligado. 3.2 Propuesta narrativa Frente al estilo de escritura de los cuentos de Horacio Quiroga se afirman dos cosas: “la imaginación para erigir ficciones frente a la naturaleza prosaica de la realidad y de la experiencia (empírica) vivida” (Lopez & Encabo, 2004, 37). Y “la fabulación la cual es una exigencia del inconsciente colectivo de la humanidad, un deseo de evasión como huida de lo cotidiano” (38). La narrativa de Quiroga se vio influenciada desde muchos aspectos de su vida y que se pueden considererar como etapas. En un primer momento, es su viaje a París el que lo enamora de la narrativa modernista y que a su regreso a Montevideo pone en acción (aunque fuera copia de escritores europeos) para convertirse como piedra en el zapato de la burguesía de Montevideo. Les enojaba la escritura altamente erótica reflejada en un texto como Los arrecifes de coral. Crecia como escritor, pero lo lamentable era que aún no se evidenciaba en sus escritos la verdadera personalidad de Horacio Quiroga. Sin embargo, hubo algo que comenzó a tener una influencia radical en su escritura y es su primer viaje a Misiones (provincia situada en la Región del Norte Grande Argentino limitando al oeste con Paraguay, del que está separada por el río Paraná, al este, norte y sur con Brasil, por medio de los ríos Iguazú, San Antonio y Pepirí Guazú), como fotógrafo una expedición a las ruinas jesuitas. Esto marcaría su vida y su narrativa. En una segunda oportunidad compra tierras en San Ignacio, allí se va a vivir con su primera esposa y sus hijos, pero más allá de estar con ellos, Quiroga encuentra en aquel lugar una tierra verdaderamente fascinante, de la cual nace una nueva narrativa; una nueva forma de escritura que marcaría una reducción de su influencia modernista para convertirse en el inicio de [34]

una escritura real, vivida y vista por él. En pocas palabras, se revelaba a sí mismo. La fascinación hacia aquel lugar le permitia hacer una descripción más detallada de las cosas; para él fue una deliciosa aventura de la cual salieron muchas de sus narraciones, cuyo tema principal era la selva, sus hombres, sus experiencias, la soledad, sus tristesas y la muerte. Comienza a escribir cuentos fantásticos a partir de vivencias y hechos históricos de la época. Es el caso de Los destiladores de naranja, en que aprovecha una anécdota personal para escribirla:
Hacia 1900, el gobierno del Paraguay contrató a un buen número de sabios europeos, profesores de universidad, los menos, e industriales, los más. Para organizar sus hospitales, el Paraguay solicitó los servicios del doctor Else, joven y brillante biólogo sueco que en aquel país nuevo halló ancho campo para sus grandes fuerzas de acción. Dotó en cinco años a los hospitales y sus laboratorios de una organización que en veinte años no hubieran conseguido otros tantos profesionales. Luego, sus bríos se aduermen. El ilustre sabio paga al país tropical el pesado tributo que quema como en alcohol la actividad de tantos extranjeros, y el derrumbe no se detiene ya. Durante quince o veinte años nada se sabe de él. Hasta que por fin se lo halla en Misiones, con sus bombachas de soldado y su boina terciada, exhibiendo como única y final de su vida, el hacer comprobar a todo el mundo la resistencia de su palo. Este es el hombre cuya presencia decidió al manco a realizar el sueño de sus últimos meses: la destilación alcohólica de naranjas (Cuentos de Horacio Quiroga, 2004, 340).

Otra hecho que marcará su vida es el suicido de su esposa, el cual da otro cambio a su narrativa. De aquella época difícil para Quiroga nacen Cuentos de amor de locura y de muerte (1917), Cuentos de la Selva (1918), El salvaje (1920) y Anaconda (1921), Pasado amor y El desierto, que representa su soledad:
Y en este pintoresco estilo, un buen rato más. Hasta que, ya vestidos, se iban a tomar café bajo las palmeras en tanto que la mujercita continuaba durmiendo como una piedra, hasta que el sol en la cara la despertaba. Subercasaux, con sus dos chiquitos, hechura suya en sentimientos y educación, se consideraba el padre más feliz de la tierra. Pero lo había conseguido a costa de dolores más duros de los que suelen conocer los hombres casados. Bruscamente, como sobrevienen las cosas que no se conciben por su aterradora injusticia, Subercasaux perdió a su mujer. Quedó de pronto solo, con dos criaturas que apenas lo conocían, y en la misma casa por él construida y por ella arreglada, donde cada clavo y cada pincelada en la pared eran un agudo recuerdo de compartida felicidad.

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Supo al día siguiente al abrir por casualidad el ropero, lo que es ver de golpe la ropa blanca de su mujer ya enterrada; y colgado, el vestido que ellano tuvo tiempo de estrenar. Conoció la necesidad perentoria y fatal, si se quiere seguir viviendo, de destruir hasta el último rastro del pasado, cuando quemó con los ojos fijos y secos las cartas por él escritas a su mujer, y que ella guardaba desde novia con más amor que sus trajes de ciudad. Y esa misma tarde supo, por fin, lo que es retener en los brazos, deshecho al fin de sollozos, a una criatura que pugna por desasirse para ir a jugar con el chico de la cocinera. Duro, terriblemente duro aquello... Pero ahora reía con sus dos cachorros que formaban con él una sola persona, dado el modo curioso como Subercasaux educaba a sus hijos (Cuentos de Horacio Quiroga, 2004, 325).

De la selva surgio el cuentista, aquel hombre que desde un pleno contorno social de desafios, logro precisar y escribir sobre los grandes temas del hombre en una realidad concreta. Es de destacar su competencia narrativa, es decir, el planteamiento de la “fabulacion desde una necesidad antropológica que requiere ejecutarse en la práctica de la existencia individual y colectiva” (Lopez & Encabo, 2004). Sus cuentos encierran algo más allá de historias trágicas inmersas en un mundo exótico, son una realidad humana, realidad de un hombre que aprendió a liberar sus más profundos sentimientos, convirtiendose en la lectura de muchos que han aprendido a identificarse con él y sus relatos. En este sentido, se sustenta el cuento como alternativa propia de la inmersion del niño en el signo literario a temprana edad, la necesidad de fabulacion logra que el niño construya significados que declaren la necesidad de narrar y que por ende le den sentido a la experiencia humana, en tanto la organización de mundos posibles lo cual implica la transformacion como eje implicito entre el lector y texto. Esta actividad implícita se caracteriza por llegar a un pacto narrativo, el cual permite sumergirse en tiempo y espacio, arriesgarse a viajar y transportase del principio de realidad al principio de placer, el cual está conformado por ficción, deseo, imaginación; símbolos, seducción, que llevan al niño-lector a un ‘saber’ generado por el ‘hacer’ de forma placentera y lúdica.Pero no solo el lector da sentido a la experiencia humana sino el autor también, quien en este caso logró el acercamiento más profundo con su contexto para escribir sobre él “de todos modos, relatar, sea cual sea la situacion narrativa, y ya se trate de experiencia vividas, soñadas o [36]

imaginadas, constituye uno de los medios más eficaces de relacionarse con otras personas, por lo que es una actividad fundamental para la sociedad” (Lopez & Encabo, 2004,59). El pensamiento narrativo va construyendo el sentido de la experiencia y a la par crea la propia identidad de cada sujeto. Quiroga más que relacionarse con la sociedad quizo llevar a cabo un relacion viceversa la cual propone que sea la sociedad la que se relacione con él, con la permisibidad, con la ficción, con la imaginación, a traves de la seduccion del cuento de la selva. 3.3 Quiroga y la teoría del cuento Horacio Quiroga se vale de la tradición oral cuando escribe sus cuentos de la selva ya que los escribe precisamente para sus hijos en Misiones donde vivió gran parte de su vida, un lugar lejano y selvático, siendo éste el que logra inspirar al autor, quien consigue que el lector sin quererlo se transporte allí en cuanto los lee. Y esto pasa porque Quiroga más que ser escritor, en varias ocasiones, fue personaje de sus textos, la narrativa dejo de ser objetiva y paso a ser subjetiva, era ya una narrativa que él estaba viviendo, y así lo plasmo en sus escritos, escribía lo que quería escribir, sin importar si los cuentos gustaban o no a los demás:
En esta segunda etapa de su obra creadora, cuando ya ha descubierto Misiones y ha empezado a incorporar su territorio al mundo literario, Quiroga cierra todavía demasiado las líneas de comunicación que van de lo hondo de su ser y de su experiencia a la superficie de la realidad en que vive. Estos cuentos están escritos en San Ignacio y más tarde, desde 1915, en Buenos Aires, por un hombre que ha quedado viudo a los pocos años de casado, viudo con dos hijos pequeños, viudo por el horrible suicidio de su mujer. Para sobrevivir, Quiroga entierra este hecho en lo más secreto de sí mismo, no habla con nadie del asunto, continúa viviendo y escribiendo, pero emparedado en lo más íntimo, registrando implacablemente el trabajo de la fatalidad sobre los otros, los mensú, los explotados, o los aventureros que pueblan Misiones, los ex hombres, alcoholizados, locos (Rodríguez, 2004,47).

La narrativa de Quiroga se presenta como propia y a la vez como medio de comunicación, entre las experiencias intimas y su vida real, acompañada de la selva, de los ruidos, de la ligereza del aire; permitiendo que el escribiese [37]

con la soltura que lo caracterizó y que lo ubica como uno de los grandes y reconocidos cuentistas latinoamericanos. Años después y basado en estas experiencias Quiroga escribirá su Decálogo del perfecto cuentista (1927), en el que razonó sobre las claves de su oficio literario, en donde sugiere: “No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino” Quiroga lo aplicó en su propio caso. Después de la muerte de su primera esposa, comienza a escribir cuentos para sus hijos, en los que vuelca su experiencia de padre viudo, mientras cumple con el precepto de su Decálogo: “esperar las emociones, por lo menos las más negativas, se decanten y la mente esté lo suficientemente liberada por expresar los sentimientos con claridad” En los siguientes cuentos: La jirafa ciega, Las medias de los flamencos, La tortuga gigante, Historia de dos cachorros de coatì y de dos cachorros de hombre, El loro pelado, El paso del Yabebiri, La abeja haragana, etc., publicados inicialmente en diversos medios gráficos de buenos aires, Quiroga expone una escala de valores. Son cuentos que no necesitan de una moraleja, porque ésta deriva de la propia vida, que es en sí misma elocuente y didáctica:
Dice Carina Blixen: “En los cuentos para niños Quiroga condensó los principios éticos y estéticos derivados de su intensa experiencia de vida en Misiones. Se desprende de ellos la voluntad de transmitir una idea de los valores con que los seres, hombres – animales – naturaleza, deben regirse. El suyo es mundo de lucha, y ésta es a muerte. Desde una situación extrema los personajes quiroquianos ponen en juego la plenitud de sus fuerzas y capacidades para sobrevivir. El hombre y los animales están equiparados en virtudes y poder de destrucción. La solidaridad, la resistencia, la astucia, son ‘bienes’ que tienen tanto los unos como los otros. Los personajes más nobles admiten su cuota de agresión y crueldad. El atractivo de la creación infantil de Quiroga reside en su visión dinámica de la realidad y los seres que la integran. No hay una separación simplista entre buenos y malos. Los hombres y los animales dan lo mejor o lo peor de sí de acuerdo a las situaciones que tiene que enfrentar. Sus cuentos más logrados preparan a los niños para entender, vivir o admitir esa cuota de conflicto que forma parte de la relación de los seres entre sí y de estos con la naturaleza (Niefert, 1999,76).

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3.4. Análisis del corpus literario Los cuentos de la selva reivindican la posibilidad de imaginar desde una mirada humanizadora, donde la narración deja de ser meramente narración para pasar a ser un encuentro significativo con lo que cada sujeto es, ya que el “cambio de los papeles en la narración desde la sensibilidad y el sentimiento, es un intento de estimular la reflexión y la capacidad crítica mediante el rompimiento del estereotipo” (Lluch, 2006,43). Para así lograr un retorno a la fantasía, entendida como liberación y cambio que nos demuestra que hay otros mundos, otras vidas y otras posibilidades más allá de la cotidianidad. La selva como escenario específico de los cuentos de Horacio Quiroga se presenta más que como un escenario, como una posibilidad de encuentro entre el hombre y los animales, dejando un poco de lado la visión de salvajes designada a ellos y otorgándoles una visión de iguales frente a los hombres. Cuando se refiere a iguales se está hablando de una serie de acciones y propósitos que solo se comparten entre ellos bajo el cuento de selva, presentado por Quiroga. Es muy importante decir que en los cuentos se presentan una serie de moralejas o enseñanzas muy explicitas creadas a partir de las relaciones que el hombre logra entablar con su entorno; ese entorno que al leerlo pareciera que también se viviera, que también se oliera, se sintieran ruidos extraños, aire libre y sentidos salvajes por donde quiera. Tres cuentos confirman lo que Quiroga quiso hacer en su narrativa, siendo las vivencias humanas lo que transformaría las vivencias de los habitantes de la selva: los animales. Al leer LA TORTUGA GIGANTE, sin duda alguna, la imaginación puede convertirse en un puente de comunicación con ese otro mundo no tan lejano de hecho; sin embargo, en la mente se logra redactar la imagen de una tortuga gigante tanto en su tamaño físico como en su nobleza, se percibe la [39]

gratitud de ella para con el hombre, éste presentado ante ella como un personaje indefenso que necesita de ella para salvarse. Nobleza y gratitud definen este cuento, estas dos muy ligadas al hombre se verán aquí enlazadas con el animal. La tortuga “Iba entonces a buscar agua y raíces tiernas, y le daba al hombre enfermo. Ella comía también, aunque estaba tan cansada que prefería dormir” (Quiroga, 1981,10). La ligereza y la soltura del cuento logran precisarlo para citar dos cosas: en un primer momento, se plantea la enfermedad como símbolo de debilidad y derrota para el hombre, ya que en estas difíciles situaciones se conoce quien lo ayuda realmente; en un segundo momento, se puede ver cómo la tortuga antes de comer prefiere dormir para así continuar con su misión. La tortuga más que un animal, es presentada como símbolo de admiración. Otra cualidad muy específica en este cuento es la fuerza de voluntad, o ¿quién dice que no? Cuando el hombre prefiere curar a la tortuga antes que comérsela, ¿no hay fuerza de voluntad? Cuidar de ella día tras día, aún aguantando hambre. Situación que se presentará después con el cambio de papel, cuando el hombre se enferma, también ella se dedica a cuidarle al punto de atreverse a viajar con él, llevándolo en su lomo durante días, superando el cansancio, el hambre y otro tanto de obstáculos. ¿Se es tan débil? La fuerza de voluntad en el hombre, ¿es tan escasa? Reflexiones como estas son las que Quiroga nos permite ver en sus cuentos: la realidad humana, una realidad que Quiroga sufrió, vivió y expresó en cada uno de sus personajes y que permitirían hacer más llevaderas cada una de las situaciones que se presentaban en su vida. Quiroga, maduró su narrativa en Misiones, allí donde lo humano y lo literario se unieron para descubrir la belleza creativa que puede emerger de un hábitat salvaje y que se puede convertirse en la esencia misma de lo que es el hombre. Al terminar de leer este cuento, las relaciones que se han construido durante el corto viaje son determinantes, ya que el lector no es el mismo. LAS MEDIAS DE LOS FLAMENCOS una historia en donde las víboras han organizado un baile e invitan a muchos animales de la selva a compartir con [40]

ellos. Es un mundo de crítica, de deseo por lo ajeno. Este cuento es una construcción narrativa en donde se presenta la ternura, el humor, la ironía, la mentira, la fantasía reflejada en lo imaginable. En este cuento Quiroga maneja diferentes situaciones que de una u otra manera reflejan al hombre personificado por varios animales que se reúnen:
Las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y a los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y a los pescados. Los pescados, como no caminan, no pudieron bailar; pero siendo el baile a la orilla del río los pescados estaban asomados a la arena, y aplaudían con la cola. Los yacarés, para adornarse bien, se habían puesto en el pescuezo un collar de bananas, y fumaban cigarros paraguayos. Los sapos se habían pegado escamas de pescado en todo el cuerpo, y caminaban meneándose, como si nadaran. Y cada vez que pasaban muy serios por la orilla del río, los pescados les gritaban haciéndoles burla. Las ranas se habían perfumado todo el cuerpo, y caminaban en dos pies. Además, cada una llevaba colgada, como un farolito, una luciérnaga que se balanceaba. Pero las que estaban hermosísimas eran las víboras. Todas, sin excepción, estaban vestidas con traje de bailarina, del mismo color de cada víbora. Las víboras coloradas llevaban una pollerita de tul colorado; las verdes, una de tul verde; las amarillas, otra de tul amarillo; y las yararás, una pollerita de tul gris pintada con rayas de polvo de ladrillo y ceniza, porque así es el color de as yararás. Y las más espléndidas de todas eran las víboras de coral, que estaban vestidas con larguísimas gasas rojas, blancas y negras, y bailaban como serpentinas. Cuando las víboras danzaban y daban vueltas apoyadas en la punta de la cola, todos los invitados aplaudían como locos. Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentinas, los flamencos se morían de envidia (Quiroga, Cuentos de la selva, 1981,16).

Al leer este fragmento del cuento, se puede comprobar que Quiroga supo recrear de una manera simple y creativa la actitud que asume la sociedad frente a diferentes grupos; aquí también se puede evidenciar una burla a la vanidad humana. Tal vez para un niño no interesa la comparación entre el ser humano y los animales, para ellos este cuento es simplemente fascinante. En cierta medida, Quiroga pretendía: fascinar, convertir un baile de animales en la respuesta al por qué los flamencos tienen las patas rojas. El niño asimila el cuento de una manera maravillosa, para él es curioso imaginar a los cocodrilos con collares de bananas y además fumando, sapos [41]

con escamas pegadas, meneándose como si nadaran. Quiroga juega con la imaginación de los niños, los pone a pensar, a dudar de lo que siempre se les ha enseñado de los flamencos. Es un juego maravilloso que ayuda al niño a ir más allá de lo que siempre ha creído. Muchos se interrogarán ¿Será que por eso tienen los flamencos las patas rojas? ¿Los animales de la selva harán fiestas? ¿Las víboras serán las más elegantes y a la vez peligrosas? Sea lo que piense el niño, él se gozará esta historia: “Esta es la historia de los flamencos, que antes tenían las patas blancas y ahora las tienen coloradas” (Quiroga, Cuentos de la Selva, 1997, 20). La delicadeza de Quiroga para narrar el cuento es una lección aceptada para aquel que ofende, miente, se burla y de una u otra manera debe pagar por sus actos, “Todos los pescados saben por qué es, y se burlan de ellos. Pero los flamencos, mientras se curan en el agua, no pierden la oportunidad para vengarse, comiéndose a cuanto pescadito se acerca demaciado a burlarse de ellos” (20). EL LORO PELADO: Este cuento habla acerca de un loro que se interna en la selva, y un tigre le arranca la cola de un zarpazo. Logra escapar pero vive escondido y avergonzado. Al salirle plumas nuevas, trama con su dueño la forma de vengarse. Por lo tanto, refleja la supervivencia de las bandadas, había una vez una bandada de loros que vivía en el monte. De mañana temprano iban a comer…; mostrando la selva como un escenario que brinda privilegios, que las ciudades no poseen, la mezcla de la civilización con la selva, la valentía de los seres pequeños ante la presencia de aquellos que creen dominar y la posibilidad de que los animales sean más astutos que los hombres. El loro inocente, es iniciado en la barbarie de la selva por un tigre malo. El hombre, la familia, ama lo que es suyo, lo defiende y acaba con lo que le supone un peligro pero también una ganancia. El loro pelado permitirá reflexionar acerca de los peligros que nos rodean y de cómo defendernos de estos, siendo conscientes de nuestras posibilidades de acción y de los aliados con que estamos.

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Quiroga es el cómplice y el compañero más lucido que pueden tener los animales. Su escritura muestra al hombre, que la selva es otro escenario y que por lo tanto, en ese lugar el hombre es inferior al animal.

4. PROPUESTA DIDÀCTICA La hipertextualidad planteada: como una combinación de voces y formatos en el cuerpo de un texto, es una de las opciones válidas para trabajar la literatura hoy por hoy, teniendo en cuenta los espacios a los cuales el estudiante se enfrenta. Por lo tanto, el objetivo de esta propuesta es presentar a los docentes y estudiantes otras maneras de ver y leer el mundo, creando a partir de las misma literatura sin que pierda su esencia original, de hecho en el mismo instante en el que el lector abre un libro está dispuesto a jugar con su pensamiento desde el inicio del viaje. Es siguiente esquema permite ubicar de manera general la propuesta, evidenciando tres momentos significativos en la misma:

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Es importante explicar a continuación cada uno de estos momentos, con el fin de aclarar el propósito principal de lo investigado: 4.1 Contextualización de la propuesta Los maestros tienen un lugar en común y ese lugar es el aula de clases, allí donde día tras día viven experiencias con sus alumnos y donde también día tras día estos ayudan a fundamentar su profesión, a sentirse capaces de continuar y a brindarles la mejor enseñanza posible. Ahora ¿Cómo llevar a cabo dicha enseñanza? Y esa tal vez es la pregunta más frecuente en la mente de los docentes, el cómo enseñarles a los niños lo que quieren que aprendan y de hecho lo que deben aprender, eso sí valiéndose de formar seres críticos ante una sociedad donde el sistema lo único que intenta es callar a las personas e introducirlas en algo así como una pedagogía del silencio. Los maestros de lengua castellana siempre querrán centrar su enseñanza en los procesos esenciales del pensamiento como lo son la escritura y la lectura, pero es necesario volver a cuestionarse sobre ¿Cómo enseñar una buena lectura y que obras ofrecer a los niños? Al plantear estas preguntas es preciso remitirse a una cita de Teresa Colomer: “formar a los alumnos como ciudadanos de la cultura escrita es uno de los principales objetivos educativos de la escuela. Dentro de este propósito general, la finalidad de la educación literaria puede resumirse en la formación del lector competente” (Colomer, 2005,74). Frente a este planteamiento hay dos cosas: por una parte los objetivos de la escuela parecieran darse como definidos, lo que aún no queda muy claro es ¿Qué pasa con los objetivos que surgen durante la práctica docente? Sin embargo en un segundo momento, el formar un lector competente no es tarea fácil, si tiene en cuenta que la lectura no es el fuerte en las aulas de clase hoy en día. Los estudiantes centran sus intereses en otras actividades entre esas y las más evidenciadas son la internet y la televisión, ¿Qué hacer? ¿Cómo lograr la enseñanza de la literatura en dichos ámbitos? Una opción es valerse de dichos intereses, pero la otra y la que más inquieta a los docentes es qué [44]

obras literarias ofrecer en las clases de literatura, quizá el género, la extensión, la atracción de la obra sean preguntas frecuentes a la hora de una didáctica. Se necesita conocer y acercarse a los estudiantes, observando sus intereses y también sus necesidades para tener una gran oferta de literatura a su alcance. La interacción con los niños hace que el aula deje de ser ese lugar lleno de conocimiento, muchas veces incomprensible, para convertirse en una mediación propiamente dicha entre el aprendizaje y la enseñanza bajo acciones reciprocas que obviamente enriquecen la labor del maestro. Se presenta a continuación la propuesta de un modo un tanto diferente, para acercarse a los cuentos de Horacio Quiroga, desde la hipertextualidad teniendo en cuenta la posibilidad de innovar con una didáctica de la literatura, en el ámbito selvático. 4.2 Hipertextualidad En el mundo de la literatura la variedad de estilos narrativos logran cautivar las emociones del lector y de alguna forma, recrean la imaginación del mismo. Se plantea la hipertextualidad como aquella posibilidad, no lineal, que tiene el lector para realizar el viaje a través del texto por lo que “la explicación más breve de hipertexto seria ‘escritura no secuencial, o no lineal. El hipertexto debe permitir sobre todo el movimiento del usuario. Esto es lo esencial” (Barriga, 2003, p.20), de esta manera la literatura podra ser una realidad más rica y diversa de producir, difundir, leer y pensar; moviendose constantemente en el ámbito del laberinto como metáfora del hipertexto, “una red intrincada de caminos que se entrecruzan, que nos invita a la busqueda en una especie de bilbioteca desestrucutrada” (22). Por otro lado, Bajtin plantea el texto como una polifonía de voces radicadas en la versatilidad del lenguaje, que entra en interacción con el lector cuando este decide acercarse al texto. Él rechaza la concepción de un "yo" individualista y privado; el "yo" es esencialmente social. Cada individuo se constituye como un colectivo de numerosos "yoes" que ha asimilado a lo [45]

largo de su vida, algunos de los cuales provienen del pasado; estos "yoes" se encuentran en los lenguajes; las "voces" habladas por otros y que pertenecen a fuentes distintas (ciencia, arte, religión, clase, etc.). Estas "voces" no son sólo palabras sino un conjunto interrelacionado de creencias y normas denominado "ideología" (Bajtìn, 1986). Entonces, el hipertexto es la posibilidad de plasmar esa polifonía y diversificar los caminos por los cuales el lector puede conducir su historia:
El hipertexto se presenta como un sistema que reproduce la estructura del pensamiento humano mediante la creación de una red de nodos que podemos llamar lexías (unidad mínima de lectura que compone un texto y que puede ser interpretada abiertamente por los lectores) y una serie de enlaces llamados links (enlaces de un documento a otro) que permiten la navegación a través de un cuerpo de información (Barriga, 2003,27).

El modelo narrativo basado en hipertextos recibe el nombre de hipermedial, donde el autor presenta opciones al lector para llevar la historia, pues le permite elegir en cada momento los nexos y las relaciones entre los distintos nodos de información. En este modelo el lector no escribe. Simplemente elige o decide sobre lo ya escrito, construyendo un orden narrativo. Según Carlos Barriga la propuesta planteada aquí con Quiroga se inscribiría en algo que él llama narrativa de nodos intercambiables, la cual ofrece diversas maneras de empezar una historia y de concluirla. Los nodos pueden ser combinados con una infinidad de posibilidades. Diferentes lectores ven diferentes trayectos posibles entre el comienzo y el final de la historia. En este caso es el autor el que propone una estructura abierta y es el lector quien la relaciona o la cierra de alguna manera para buscar un sentido. Se plantea la posibilidad de entrelazar caminos en la literatura de Quiroga. Propiamente en sus cuentos de la selva ya que estos comparten un mismo escenario. Logrando que el movimiento en su lectura sea ameno y por supuesto entable diversas miradas del ámbito de la selva; al cual Quiroga

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invita a visitar cada vez que se abre uno de sus cuentos y se inicia el recorrido fantástico y a la vez real del mundo salvaje 4.3 “Cuentos hechos hipertextos” Quiroga en su libro Cuentos de la Selva, presenta diversidad de cuentos, pero en esta propuesta se eligieron: “La tortuga gigante”, “Las medias de los flamencos” y “El loro pelado”, por su gran contenido fantástico, permitiendo que los niños y adolescentes puedan jugar con ellos a su antojo, creando escenarios fantásticos desde su realidad. Esta propuesta se expone para maestros, estudiantes y demás lectores. Para su comprensión se presenta a dos columnas: en el lado izquierdo se desarrolla la historia planteada por Quiroga y en el lado derecho los posibles hipertextos, acompañados de unos objetivos y por supuesto de una justificación. El maestro tendrá aquí al alcance alternativas didácticas propias de la clase de literatura, sin que ella represente una excusa para, sino trabajando desde ella misma. Los hipertextos se constituyen de pinturas, música, video clips, películas, aptas para diversas edades; queda a opción del maestro y los estudiantes escoger cuáles de ellos van trabajar, desde los intereses propios de cada grupo. Es preciso aclarar que las frases o palabras subrayadas en los cuentos, son pieza clave en los hipertextos, de allí salen muchos de ellos. Además los hipertextos se pueden plantear como pausa en la lectura que contario a detenerla pretenden enriquecerla y por ende construir un lector competente en literatura.

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LA FANTASÍA DE LA SELVA LA TORTUGA GIGANTE

Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Pero un día se enfermó, y los médicos le dijeron que solamente yéndose al campo podría curarse. El no quería ir, porque tenía hermanos chicos a quienes daba de comer; y se enfermaba cada día más. Hasta que un amigo suyo, que era director del Zoológico, le dijo un día: -Usted es amigo mío, y es un hombre bueno y trabajador.

1. Posibilidad de trabajar el hipertexto desde una imagen de una artesanía titulada “Hicotea (tortuga de tierra)” realizada por la corporativa de artesanos trabajadores de la tierra alta en Puerto Rico, hecha en higuera (árbol que produce fruta fácil de trabajar). Esta artesanía representa la imagen de una tortuga desde la mentalidad de los artesanos, por lo tanto desde allí puede hacerse un imaginario de la misma. El objetivo de este hipertexto se centra en la opción de que el alumno se acerque a la artesanía e identifique la labor y el desempeño propio del artesano al trabajar dicha fruta, es decir como los elementos de la naturaleza pueden hacer parte de la creación del imaginario de la misma, esta imagen puede ser mostrada a los alumnos para que ellos justifiquen su imaginario de tortuga, aparte de ello pueden crear un articulo consultando sobre la corporación de artesanos, esta mirada del arte es interesante, puesto que estamos hablando de trabajo a mano, en muchas ocasiones transmitido oralmente.

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que un amigo suyo, que era director del Zoológico, le dijo un día: -Usted es amigo mío, y es un hombre bueno y trabajador. Por eso quiero que se vaya a vivir al monte, a hacer mucho ejercicio al aire libre para curarse. Y como usted tiene mucha puntería con la escopeta, cace bichos del monte para traerme los cueros, y yo le daré plata adelantada para que sus hermanitos puedan comer bien. El hombre enfermo aceptó, y se fue a vivir al monte, lejos, más lejos que Misiones todavía. Hacía allá mucho calor, y eso le hacía bien. Vivía solo en el bosque, y el mismo se cocinaba. Comía pájaros y bichos del monte, que cazaba con la escopeta, y después comía frutas. Dormía bajo los árboles, y cuando hacía mal tiempo construía en cinco minutos una ramada con hojas de palmera, y allí pasaba sentado y fumando, muy contento en medio del bosque que bramaba con el viento y la lluvia.

2. Otra posibilidad de trabajo es el film “Cuentos de la selva”. Animado de Liliana Romero y Norman Ruiz. Esta película lanzada en el 2010 presenta la posibilidad de llevar a cabo un foro desde el cine, el objetivo principal es analizar las imágenes utilizadas en el film, cómo la escenografía ambienta los cuentos, el color y el movimiento serán claves para cautivar las mentes de los niños logrando que sea aun más interesante acercarse a los cuentos originales, aparte del foro, se pueden realizar fichas documentales acerca de la consulta sobre la creación y el desarrollo del film. 3. Una tercera posibilidad de trabajo se puede enfocar en el Videoclip “La tortuga gigante” de Daniel Molina, Escuela Secundaría José Martí. En este videoclip el juego de las imágenes y la música logra un acercamiento al cuento. Link: http://www.youtube.com/watch? v=atsR4BVWhsM El objetivo de esta opción se centra en las imágenes ya que se presentan caricaturas, fotografías, otras animadas, etc., en busca de analizar la situación del hombre en la selva, y no solo en dicho ámbito sino en los demás también; el alumno estará enfrentado a variedad de representaciones en las cuales se podrá sentir identificado. Aparte de mostrar el video, se puede hacer un recorrido por fotografías de cada estudiante, donde se muestren paisajes naturales socializando lo que transcurría cuando se tomo la imagen. 4. Posibilidad de relacionarlo con una pintura de Adolfo Suaza Leguizamo titulada “Selva en bruma”, pintor colombiano que plantea la selva como un espacio lleno de color, luz y mucho

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Había hecho un atado con los cueros de los animales, y lo llevaba al hombro. Había también agarrado, vivas, muchas víboras venenosas, y las llevaba dentro de un gran mate, porque allí hay mates tan grandes como una lata de querosene. El hombre tenía otra vez buen color, estaba fuerte y tenía apetito. Precisamente un día en que tenía mucha hambre, porque hacía dos días que no cazaba nada, vio a la orilla de una gran laguna un tigre enorme que quería comer dentro una pata y sacar la carne con las uñas. Al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador, que tenía una gran puntería, le apuntó entre los ojos, y le rompió la cabeza. Después le sacó el cuero, tan grande que el solo podría servir de alfombra para un cuarto. -Ahora -se dijo el hombre- voy a comer tortuga, que es una carne muy rica. Pero cuando se acercó a la tortuga, vio que estaba ya herida, y tenía la cabeza casi separada del [50]

verde. Este es caracterizado por enriquecer la naturaleza con la pintura, plasmar su belleza y sobre todo conservar un estilo de realismo y naturalismo a la vez, este pintor se vale de los paisajes colombianos para construir sus obras. Objetivo: reconocer la asociación de la pintura con los paisajes reales e imaginarios, el alumno podrá observar las pinceladas precisas y magnificas del pintor además se puede llevar a cabo una consulta sobre su técnica y su galería de arte, otra opción puede ser realizar una pintura sobre el imaginario de selva, esto en pro de buscar la mejor ambientación para la lectura en clase.

Los hipertextos hasta el momento planteados son opciones para realizar una lectura plena en el aula, los docentes escogen los más adecuados dependiendo del tipo de grupo y de los interés de los estudiantes. El objetivo principal de ellos es diversificar la lectura, permitiendo que el alumno, consulte y a la vez haga parte

cuello, y la cabeza colgaba casi de dos o tres hilos de carne. A pesar del hambre que sentía, el hombre tuvo lástima de la pobre tortuga, y la llevó arrastrando con una soga hasta su ramada y le vendó la cabeza con tiras de género que sacó de su camisa, porque no tenía más que una sola camisa, y no tenía trapos. La había llevado arrastrando porque la tortuga era inmensa, tan alta como una silla, y pesaba como un hombre. La tortuga quedó arrimada a un rincón, y allí pasó días y días sin moverse. El hombre la curaba todos los días y después le daba golpecitos con la mano sobre el lomo. La tortuga sanó por fin. Pero entonces fue el hombre quien se enfermó. Tuvo fiebre y le dolía todo el cuerpo. Después más. no La pudo fiebre levantarse

de otras opciones que pueden inmiscuirse en la narración. En el caso de las pinturas y los videos las imágenes hacen que el estudiante centra su atención y por ende facilita el análisis y la comprensión de la historia desarrollada en la selva. Es inevitable llevar a cabo el viaje de la lectura apoyándose en otro tipo de textos centrados en temas muy similares. Esto no implica salirse de la literatura como tal sino que logra complementarla. 5. Posibilidad de trabajar hipertexto con una canción titulada “Sobreviviendo” del cantautor argentino Víctor Heredia (‘solo quiero la vida’, 1984) en la dicha canción Víctor plantea la posibilidad de sobrevivir ante las adversidades de la vida y establece una valida relación con el tema de la muerte y los animales. El objetivo de este hipertexto es comprender la letra de la canción asociándola al contexto de la selva; la música hace que el estudiante eleve sus niveles de concentración debido a que la rima, y el juego de palabras sintetizan los temas. El placer auditivo, conlleva al alumno a un análisis profundo y esto implica una lectura de una manera atenta, por que el interés se desplazara a las situaciones que tiene que vivir el hombre y los obstáculos que debe sobrepasar. La selva hace que Quiroga plantee retos para el hombre en su continua convivencia con la naturaleza muchas veces inofensiva ante la mirada del hombre. A parte de escuchar la canción se puede también hacer un foro esta vez basado en música referente al tema, e incluso trabajar en la producción

aumentaba siempre, y la garganta le quemaba de tanta sed. El hombre comprendió que estaba gravemente enfermo, y habló en voz alta,

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aunque estaba solo, porque tenía mucha fiebre. -Voy a morir -dijo el hombre-. Estoy solo, ya no puedo levantarme más, y no tengo quién me de agua, siquiera. Voy a morir aquí de hambre y de sed. Y al poco rato la fiebre subió aún más, y perdió el conocimiento. Pero la tortuga lo había oído, y entendió lo que el cazador decía. Y ella pensó entonces: -El hombre no me comió la otra vez, aunque tenía mucha hambre, y me curó. Yo lo voy a curar a él ahora. Fue entonces a la laguna, buscó una cáscara de tortuga chiquita, y después de limpiarla bien con arena y ceniza la llenó de agua y le dio de beber al hombre, que estaba tendido sobre su manta y se moría de sed. Se puso a buscar enseguida raíces ricas y yuyitos tiernos, que le llevó al hombre para que comiera. El hombre comía sin darse cuenta de quién le daba la comida, porque tenía delirio con la fiebre y no conocía a nadie. [52]

de varios versos formando así canciones grupales como complemento del cuento.

La lectura siempre lograra que el lector consiga un acercamiento consigo mismo, se conozca, explore sus intereses y de hecho recree su imaginación y su noción de las cosas. La selva es un ámbito lejano para muchos cercano para otros, con olor a naturaleza, a salvaje, a miedo, y a la aventura. Solo lo hombres que se atreven a visitarla logran despertar los sentidos hasta llevarlos al extremo, consiguiendo que la fantasía se adueñe de su ser y relacionando cada hecho que sucede con su vivo presente. No solo se hablan de historias sobre animales cuando se lee Quiroga sino también se trata de una vida que transcurre en la selva conviviendo con diversos seres, acompañado más que de la soledad por su propia imaginación.

Todas las mañanas, la tortuga recorría el monte buscando raíces cada vez más ricas para darle al hombre, y sentía no poder subirse a los árboles para llevarle frutas. El cazador comió así días y días sin saber quién le daba la comida, y un día recobró el conocimiento. Miró a todos lados, y vio que estaba solo, pues allí no había más que él y la tortuga, que era un animal. Y dijo otra vez en voz alta: -Estoy solo en el bosque, la fiebre va a volver de nuevo, y voy a morir aquí, porque solamente en Buenos Aires hay remedios para curarme. Pero nunca podré ir, y voy a morir aquí. Y como él lo había dicho, la fiebre volvió esa tarde, más fuerte que antes, y perdió de nuevo el conocimiento. Pero también esta vez la tortuga lo había oído, y se dijo: -Si queda aquí en el monte se va a morir, porque no hay remedios, y tengo que llevarlo a Buenos Aires.

6. En esta parte esta la posibilidad de trabajar el hipertexto con una pintura titulada “Retrato a Luther Burbank” (1931) su autora es Frida Kahlo allí refleja la concepción regeneradora de la muerte con más claridad y con un uso de la metáfora mucho más sencillo. En este óleo la pintora nos ofrece de una forma diáfana su concepción de la muerte como alimento de la vida. Ambos autores, Kahlo y Quiroga, tenían a la muerte muy presente. La trayectoria vital de ambos los empujó a considerarla una compañera más de viaje y a un personaje ineludible en sus obras. Objetivo: relacionar la pintura con la escritura y cómo tópicos como la muerte son recurrentes en las diversas expresiones del hombre, el alumno puede equilibrar la pintura y la escritura logrando entablar opiniones y argumentos frente al tema principal, con este hipertexto se puede plantear una visita a la galería cibernética de la pintora; también se puede plantear un foro en internet donde se cuelguen las imágenes y los estudiantes puedan opinar y escribir aspectos de Quiroga reflejados en ellas.

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Dicho esto, cortó enredaderas finas y fuertes, que son como piolas, acostó con mucho cuidado al hombre encima de su lomo, y lo sujetó bien con las enredaderas para que no se cayese. Hizo muchas pruebas para acomodar bien la escopeta, los cueros y el mate con víboras, y al fin consiguió lo que quería, sin molestar al cazador, y emprendió entonces el viaje. La tortuga, cargada así, caminó, caminó y caminó de día y de noche. Atravesó montes, campos, cruzó a nado ríos de una legua de ancho, y atravesó pantanos en que quedaba casi enterrada, siempre con el hombre moribundo encima. Después de ocho o diez horas de caminar se detenía, deshacía los nudos y acostaba al hombre con mucho cuidado en un lugar donde hubiera tiernas, enfermo. pasto y le Ella bien daba seco. al Iba entonces a buscar agua y raíces hombre también, comía

A veces tenía que caminar al sol; y como era verano, el cazador tenía tanta fiebre que deliraba y se moría de sed. Gritaba: ¡agua! ¡agua! a cada rato. Y cada vez la tortuga tenía que darle de beber. Así anduvo días y días, semana tras semana. Cada vez estaban más cerca de Buenos Aires, pero también cada día la tortuga se iba debilitando, cada día tenía menos fuerza, aunque ella no se quejaba. A veces quedaba tendida, completamente sin fuerzas, y el hombre recobraba a medias el conocimiento. Y decía, en voz alta: -Voy a morir, estoy cada vez más enfermo, y sólo en Buenos Aires me podría curar. Pero voy a morir aquí, solo en el monte. Él creía que estaba siempre en la ramada, porque no se daba cuenta de nada. La tortuga se levantaba entonces, y emprendía de nuevo el camino. Pero llegó un día, un atardecer, en que la pobre tortuga no pudo más. Había llegado al límite de sus fuerzas, y no podía más. [54]

aunque estaba tan cansada que prefería dormir.

No había comido desde hacía una semana para llegar más pronto. No tenía más fuerza para nada. Cuando cayó del todo la noche, vio una luz lejana en el horizonte, un resplandor que iluminaba el cielo, y no supo que era. Se sentía cada vez más débil, y cerró entonces los ojos para morir junto con el cazador, pensando con tristeza que no había podido salvar al hombre que había sido bueno con ella. Y, sin embargo, estaba ya en Buenos Aires, y ella no lo sabía. Aquella luz que veía en el cielo era el resplandor de la ciudad, e iba a morir cuando estaba ya al fin de su heroico viaje. Pero un ratón a los de la ciudad viajeros -posiblemente el ratoncito Pérez encontró dos moribundos. - ¡Qué tortuga! -dijo el ratón-. Nunca he visto una tortuga tan grande. ¿Y eso que llevas en el lomo, que es? ¿Es leña? -No -le respondió con tristeza la tortuga-. Es un hombre.

-¿Y dónde vas con ese hombre? -añadió el curioso ratón. -Voy... voy... Quería ir a Buenos Aires -respondió la pobre tortuga en una voz tan baja que apenas se oía-. Pero vamos a morir aquí porque nunca llegaré... -¡Ah, zonza, zonza! -dijo riendo el ratoncito-. ¡Nunca vi una tortuga más zonza! ¡Si ya has llegado a Buenos Aires! Esa luz que ves allí es Buenos Aires. Al oír esto, la tortuga se sintió con una fuerza inmensa porque aún tenía tiempo de salvar al cazador, y emprendió la marcha. Y cuando el era de madrugada del Jardín todavía, director

Zoológico vio llegar a una tortuga embarrada y sumamente flaca, que traía acostado en su lomo y atado con enredaderas, para que no se cayera, a un hombre que se estaba muriendo. El director reconoció a su amigo, y él mismo fue corriendo a buscar remedios, con los que el cazador se curó enseguida.

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Cuando el cazador supo cómo lo había salvado la tortuga, como había hecho un viaje de trescientas leguas para que tomara remedios, no quiso separarse de ella. Y como él no podía tenerla en su casa, que era muy chica, el director del Zoológico se comprometió a tenerla en el Jardín, y a cuidarla como si fuera su propia hija. Y así pasó. La tortuga, feliz y contenta con el cariño que le tienen, pasea por todo el Jardín, y es la misma gran tortuga que vemos todos los días comiendo el pastito alrededor de las jaulas de los monos. El cazador la va a ver todas las tardes y ella conoce desde lejos a su amigo, por los pasos. Pasan un par de horas juntos, y ella no quiere nunca que él se vaya sin que le dé una palmadita de cariño en el lomo.
7. La imagen como ejercicio de hipertextualidad permite al niño contar desde lo que imagina y lo que ve. Los cuentos acompañados de imágenes logran captar la atención del niño, sobre todo en niños que están iniciando su vida escolar, los primeros años en la escuela se fundamentan en una lectura continua, pero esta lectura obviamente incluye a las imágenes están construyen y a la vez alimentan la creación del niño, por lo cual permitirán que el hilo de la historia sea plenamente desarrollado, y se pase de una lectura aburrida llena de letras muchas veces incomprensible a un mundo de imágenes y color que hacen que la mente viaje de manera agradable por todo lo anterior el objetivo principal de este tipo de hipertextualidad es expandir el mundo de los niños desde la imaginación, las imágenes y las letras como complemento de la lectura del cuento.

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II LAS MEDIAS DE LOS FLAMENCOS
1. Posibilidad de trabajar el hipertexto desde la pintura titulada “Flamingos”, de Giovanni Boldini (pintor italiano) donde aparte de crear una imagen diversa de los flamencos se puede apreciar las largas pinceladas llenas de color y frescura con el objetivo principal de falsear y caer en el convencionalismo al mismo tiempo. Objetivo: dimensionar las actividades artísticas relacionadas con un tema, aparte de ello una visita por la galería italiana, no solo relacionar los cuentos con pintura latinoamericana sino plantear la opción de otro tipo de pintura y en diversos tiempos; es decir no todos los pintores compartieron la época de Quiroga para atreverse a pintar sobre sus temas, los estudiantes harán parte del análisis y la comprensión del porque del arte en determinados contextos. Lo importante es no dejar la historia de lado y permitir que estos hipertextos hagan parte de la misma sin desviar la atención y los intereses de los alumnos.

Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y a los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y a los pescados. Los pescados, como no caminan, no pudieron bailar; pero siendo el baile a la orilla del río los pescados estaban asomados a la arena, y aplaudían con la cola. Los yacarés, para adornarse bien, se habían puesto en el pescuezo un collar habían de bananas, pegado y fumaban de cigarros paraguayos. Los sapos se escamas pescado en todo el cuerpo, y [57]

2. Trabajar el Videoclip “Las medias de los flamencos”

caminaban meneándose, como si nadaran. Y cada vez que pasaban muy serios por la orilla del río, los pescados les gritaban haciéndoles burla. Las ranas se habían perfumado todo el cuerpo, y caminaban en dos pies. Además, cada una llevaba colgada, como un farolito, una luciérnaga que se balanceaba. Pero las que estaban hermosísimas eran las víboras. Todas, sin excepción, estaban víbora. vestidas Las con traje de bailarina, del mismo color de cada víboras coloradas llevaban una pollerita le tul colorado; las verdes, una de tul verde; las amarillas, otra de tul amarillo; y las yararás, una pollerita de tul gris pintada con rayas de polvo de ladrillo y ceniza, porque así es el color de las yararás. Y las más espléndidas de todas eran las víboras de coral, que estaban vestidas con larguísimas gasas rojas, blancas y negras, y bailaban como serpentinas.

Link: http://www.youtube.com/watch? v=U82CuUo9v1g&feature=related . Objetivo: comparar y analizar los diversos formatos en los cuales se maneja una historia, la imaginación juega un papel clave a la hora de leer y también a la hora de crear videoclips, este permitirá ver la interpretación de otro desde la imágenes, el color, la música; las cuales logran fascinar al estudiante desde la propuesta del análisis. 3. Libro narrado e ilustraciones del artista plástico Osvaldo Jalil, publicado por Editorial Shinseken, con imágenes digitalizadas, animadas y editadas por Lilith Mena con las voces en los relatos de los integrantes del grupo Avatares: Gloria Bravar y Ricardo Abad. Link: http://www.youtube.com/watch? v=QdgAkcsfI9w&feature=related Objetivo: comparar el video-libro con el libro original, es decir, lograr que el alumno establezca diferencias y semejanzas en el texto audiovisual y como esto afecta la interpretación del mismo. Las imágenes en ocasiones consiguen limitar un tanto la imaginación del lector, sin embrago existen situaciones en las cuales sirven para fundamentar lo que será un gran despliegue de imágenes a través de un gran hilo conductor, ‘el cuento’. Además de esto el grupo en general, puede emplear técnicas de dibujo para construir murales sobre la historia, llenos de color que aprisionen al espectador en el preciso momento en el que los observa.

[58]

Cuando las víboras danzaban y daban vueltas apoyadas en la punta de la cola, todos los invitados aplaudían como locos. Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentinas, los flamencos se morían de envidia. Un flamenco dijo entonces: -Yo sé lo que vamos a hacer. Vamos a ponernos medias coloradas, blancas y negras, y las víboras de coral se van a enamorar de nosotros. Y levantando todos juntos el vuelo, cruzaron el río y fueron a golpear en un almacén del pueblo. -¡Tan-tan! -Pegaron con las patas. -¿Quién es? almacenero. -respondió el

4. Posibilidad de trabajar el hipertexto desde las esculturas de “ranas de barro de yaxchilan” (Piedras Verdes en maya) es una ciudad de la civilización maya que se localiza en el río Usumacinta, en el municipio de Ocosingodel actual estado de Chiapas, México. Yaxchilán es reconocida por la gran cantidad de ranas sobre la cultura de la misma. Objetivo: reconocer el arte antiguo y su reciprocidad con la escritura de cuentos infantiles, el alumno acompañado del docente encontrara en este hipertexto la elección de volver mucho tiempo atrás y fascinarse con el arte y la escultura de la civilización maya, es decir correlacionar a Quiroga con múltiples ámbitos entre ellos la antigüedad, a la par se puede trabajar algún tipo de escultura en la clase dando paso para que el estudiante cree el imaginario de rana, pero no de cualquier rana sino de aquella que asiste a una fiesta en la selva. Esta segunda actividad es opcional, los hipertextos pretenden pausar la lectura para enriquecerla no para obstaculizarla y ni mucho menos desviarla.

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-Somos medias negras? -No, ninguna

los

flamencos.

¿Tienes y el En

-¿De

qué

color?

¿Coloradas,

coloradas, no hay van

blancas -contestó locos? a

blancas y negras? Solamente a pájaros narigudos como ustedes se les ocurre pedir medias así.

almacenero-. parte medias así.

¿Están

¡Váyanse enseguida!

encontrar
5. Posibilidad de hacer el intertexto con la “La víbora de la mar” que es un juego de tradición oral con origen en el romance español, muy popular quizá hasta nuestros días. Ha sido por mucho tiempo una de las rondas de juegos infantiles más populares en México y el resto de Latinoamérica. Objetivo: integrar el juego con la lectura; esta opción es pertinente para niños de los primeros años ya que se vale del juego para equiparar el análisis y la comprensión lectora; aunque la técnica del juego se rige bajo la habilidad de elección, se puede invitar a los participantes a elaborar diversos finales de la historia, así los jugadores podrán escoger cual quieren, al final el ganador será expuesto y quizá hasta representado. Las metodologías en el aula siempre dependerán de los intereses y también de la disposición de la comunidad en general, por ello un juego puede verse inmerso en la propia literatura sin pretender evadirla.

Los flamencos fueron entonces a otro almacén. -¡Tan-tan! ¿Tienes medias coloradas, blancas y negras? El almacenero contestó: -¿Cómo dice? ¿Coloradas, blancas y negras? No hay medias así en ninguna parte. Ustedes están locos. ¿Quiénes son? -Somos los flamencos -respondieron ellos. Y el hombre dijo: -Entonces son con seguridad flamencos locos. Fueron a otro almacén. -¡Tan-tan! ¿Tienes medias coloradas, blancas y negras? El almacenero gritó:

Y el hombre los echó con la escoba. Los flamencos recorrieron así todos los almacenes, y de todas partes los echaban por locos.

[60]

Entonces un tatú, que había ido a tomar agua al río, se quiso burlar de los flamencos y les dijo, haciéndoles un gran saludo: ¡Buenas buscan. No van a encontrar medias así en ningún almacén. Tal vez haya en Buenos Aires, pero tendrán que pedirlas por encomienda postal. Mi cuñada, la lechuza, tiene medias así. Pídanselas, y ella les va a dar las medias coloradas, blancas y negras. Los flamencos le dieron las gracias, y se fueron volando a la cueva de la lechuza. Y le dijeron: -¡Buenas noches, lechuza! Venimos a pedirte las medias coloradas, blancas y negras. Hoy es el gran baile de las víboras, y si nos ponemos esas medias, las víboras de coral se van a enamorar de nosotros. -¡Con mucho gusto! -respondió la lechuza-. Esperen un segundo, y vuelvo enseguida. noches, señores flamencos! Yo sé lo que ustedes

Y echando a volar, dejó solos a los flamencos; y al rato volvió con las medias. Pero no eran medias, sino cueros de víboras de coral, lindísimos cueros recién sacados a las víboras que la lechuza había cazado. -Aquí están las medias -les dijo la lechuza-. No se preocupen de nada, sino de una sola cosa: bailen toda la noche, bailen sin parar un momento, bailen de costado, de pico, de cabeza, como ustedes quieran; pero no paren un momento, porque en vez de bailar van entonces a llorar. Pero los flamencos, como son tan tontos, no comprendían bien qué gran peligro había para ellos en eso, y locos de alegría se pusieron los cueros de las víboras de coral, como medias, metiendo las patas dentro de los cueros, que eran como tubos. Y muy contentos se fueron volando al baile. Cuando vieron a los flamencos con sus hermosísimas medias, todos les tuvieron envidia. Las víboras

[61]

juntas a que los flamencos se cayeran de cansados. querían bailar con ellos,
6. Posibilidad de trabajar el hipertexto con la canción infantil argentina titulada “la lechuza”, que es y ha sido trabajada durante épocas en las aulas de clase para propiciar silencio, puede tornarse como una pausa en la lectura del cuento y a la vez hacer la relación con los personajes del mismo. Objetivo: construir y comprender la facilidad de la lectura desde algunas pausas de silencio, en ocasiones el aula se convierte en un lugar llenos de voces, lejano de la escucha; esto hace que los alumnos centren su atención en otros aspectos y la lectura quede limitada a lo poco que escucho; por ello se plantea el mecanismo de utilizar el personaje de la lechuza para incentivar el silencio y la atención, sobre todo en aquellas aulas donde el maestro es el que les lee. Además la música y en si las rondas infantiles centran intereses y fijan la atención en un mismo fin. Las pausas tampoco deben ser muy repetitivas ya que lo que lograran es un efecto contrario, distraer y hacer que el niño se pierda del hilo conductor que poco a poco ha ido construyendo, las imágenes creadas en la mente pueden fácilmente salir de ella y causar confusión en los acontecimientos, personajes, lugares, entre otros elementos propios del género narrativo.

únicamente, y como los flamencos no dejaban un instante de mover las patas, las víboras no podían ver bien de que estaban hechas aquellas preciosas medias. Pero poco a poco, sin embargo, las víboras comenzaron a desconfiar. Cuando bailando bien. Las víboras de coral, sobre todo, estaban muy inquietas. No apartaban la vista de las medias, y se agachaban también tratando de tocar con la lengua las patas de los flamencos, porque la lengua de las víboras es como la mano de las personas. bailaban y Pero los flamencos sin cesar, bailaban los al flamencos lado de pasaban ella se

agachaban hasta el suelo para ver

aunque estaban cansadísimos y ya no podían más. Las víboras de coral, que conocieron esto, pidieron enseguida a las ranas sus farolitos, que eran bichitos de luz, y esperaron todas [62]

Efectivamente, un minuto después, un flamenco, que ya no podía más, tropezó con el cigarro de un yacaré, se tambaleó y cayó de costado. Enseguida las víboras de coral corrieron alumbraron con sus las farolitos, patas y del bien

flamenco.

Y

vieron

qué

eran

las

víboras

los

dejaron

libres,

aquellas medias, y lanzaron un silbido que se oyó desde la otra orilla del Paraná. -¡No son medias! -gritaron las víboras-. ¡Sabemos lo que es! ¡Nos han engañado! ¡Los flamencos han matado a nuestras hermanas y se han puesto sus cueros como medias! ¡Las medias que tienen son de víboras de coral! Al oír esto, los flamencos, llenos de miedo porque estaban descubiertos, quisieron volar; pero estaban tan cansados que no pudieron levantar una sola pata. Entonces las víboras de coral se lanzaron sobre ellos, y enroscándose en sus patas les deshicieron a mordiscos las medias. Les arrancaron las las medias para a que pedazos, enfurecidas, y les mordían también murieran. Los flamencos, locos de dolor, saltaban de un lado para otro, sin que las víboras de coral se desenroscaran de sus patas. Hasta que al fin, viendo que ya no quedaba un solo pedazo de media, [63] patas,

cansadas y arreglándose las gasas de sus trajes de baile. Además, estaban las víboras de de que coral los seguras

flamencos iban a morir, porque la mitad, por lo menos, de las víboras de coral que los habían mordido eran venenosas. Pero los flamencos no murieron. Corrieron sintiendo a un echarse al agua, dolor. grandísimo

Gritaban de dolor, y sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras. Pasaron días y días y siempre sentían terrible ardor en las patas, y las tenían siempre de color de sangre, porque estaban envenenadas. Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas. A veces se apartan de la orilla, y dan unos pasos por tierra, para ver cómo se hallan. Pero los dolores del

veneno vuelven enseguida, y corren a meterse en el agua. A veces el ardor que sienten es tan grande, que encogen una pata y quedan así horas enteras, porque no pueden estirarla. Esta es la historia de los flamencos, que antes tenían las patas blancas y ahora las tienen coloradas. Todos los pescados saben por qué es, y se burlan de ellos. Pero los flamencos, mientras se curan en el agua, no pierden ocasión de vengarse,

comiendo a cuanto pescadito se acerca demasiado a burlarse de ellos.

7.
La caricatura permite que el alumno juegue con las formas. Objetivo: aplicar y fomentar habilidades para el dibujo. Al terminar de leer el cuento el docente puede indagar acerca de la caricatura, sus formas y la especificidad que se maneja.

[64]

II EL LORO PELADO
1. Posibilidad de relacionarlo con la pintura de Alfred Gockel titulada (Loros rojos sobre purpura), este pintor alemán logra jugar con los colores de tal forma que se acerca al expresionismo, es decir muy similar a Kandisky; esto hace que el estudiante se sienta fascinado por dicho cuadro y mas que apreciarlo se interese por la vida y obra del autor. Objetivo: comparar la mirada imaginativa de los loros nombrados por Quiroga y el cuadro planteado. La pintura tiene la ventaja de capturar de alguna manera al espectador, por ello la necesidad de que los estudiantes consulten y visiten diversas galerías.

Había una vez una banda de loros que vivía en el monte. De mañana temprano iban a comer choclos a la chacra, y de tarde comían naranjas. Hacían gran barullo con sus gritos, y tenían siempre un loro de centinela en los árboles más altos, para ver si venía alguien. Los loros son tan dañinos como la langosta, porque abren los choclos para picotearlos, los cuales, después, se pudren con la lluvia. Y como al mismo tiempo los loros son ricos para comer guisados, los peones los cazaban a tiros. Un día un hombre bajó de un tiro a un loro centinela, el que cayó herido y peleó un buen rato antes

2. Cortometraje del instituto cubano del arte e industria cinematográfico. “El loro pelado” Director: Mario Rivas. Link http://www.youtube.com/watch? v=aWN0n3PSbt8&feature=related Otra opción de llegar al texto es por medio audiovisual, el cortometraje tiene dos ventajas: su duración y su

de dejarse agarrar. El peón lo llevó a la casa, para los hijos del patrón, los chicos lo curaron porque no tenía más que un ala rota. El loro se curó muy bien, y se amansó completamente. Se llamaba Pedrito. Aprendió a dar la pata; le gustaba estar en el hombro de las personas y con el pico les hacía cosquillas en la oreja. Vivía suelto y pasaba casi todo el día en los naranjos y eucaliptos del jardín. Le gustaba también burlarse de las gallinas. A las cuatro o cinco de la tarde, que era la hora en que tomaban el té en la casa, el loro entraba también en el comedor, y se subía con el pico y las patas por el mantel, a comer pan mojado en leche. Tenía locura por el té con leche. Tanto se daba Pedrito con los chicos y tantas cosas le decían las criaturas, que el loro aprendió a hablar. Decía: « ¡Buen día, lorito!...» « ¡Rica la papa!...» « ¡Papa para Pedrito!...» Decía otras cosas más que no se pueden decir, porque los loros, como los chicos, aprenden con gran facilidad malas palabras.

condensación de la historia. La duración se debe a que los estudiantes muchas veces se cansan observando determinada presentación audiovisual y aun mas cuando el objetivo de las imágenes no es directo y es condensada porque es directa, algunas veces impredecible pero impactante, aparte de observar el video los alumnos pueden hacer un análisis de la escenografía, los personajes y las clases de cortometrajes que se transmiten en la actualidad.

Cuando

llovía.

Pedrito

se

encrespaba y se contaba a sí mismo una porción de cosas, muy bajito. Cuando el tiempo se componía, volaba entonces

gritando como un loco. Era, como se ve, un loro bien feliz, que además de ser libre, como lo desean todos los pájaros, tenía también, como las personas ricas, su five o.clock tea. Ahora bien: en medio de esta felicidad, sucedió que una tarde de lluvia salió por fin el sol después de cinco días de temporal, y Pedrito se puso a volar gritando:

-¡Qué lindo día, lorito!... ¡Rica, papa!... ¡La pata, Pedrito! - y no volaba lejos, hasta que vio debajo de él, muy abajo, el río Paraná, que parecía una lejana y ancha cinta blanca. Y siguió, siguió volando, hasta que se asentó por fin en un árbol a descansar. Y he aquí que de pronto vio brillar en el suelo, a través de las ramas, dos luces verdes, como enormes bichos de luz. -¿Qué será? -se dijo el loro-. ¡Rica, papa!, ¿Que será eso? ¡Buen día, Pedrito!... El loro hablaba siempre así, como todos los loros, mezclando las palabras sin ton ni son, y a veces costaba entenderlo. Y como era muy curioso, fue bajando de rama en rama, hasta acercarse. Entonces vio que aquellas dos luces verdes eran los ojos de un tigre que estaba agachado, mirándolo fijamente. Pero Pedrito estaba tan contento con el lindo día, que no tuvo ningún miedo. -¡Buen día, tigre! -le dijo-. ¡La pata, Pedrito!
3. Es preciso relaciónalo con la canción de folclore argentino titulada “Al viejo río Paraná” del músico, cantante y compositor Hernán Figueroa Reyes (1936-1973), quien aporto canciones que integran el folclor. En ella se puede escuchar toda una descripción del lugar animada con música y permeada por los sentimientos. Se han planteado canciones de diversos géneros, queda a opción del docente escoger las que cree convenientes para el grupo; ya que algunas se refieren a rondas infantiles o juegos que en un grupo de adolescentes quizá no funcionara, por ello la necesidad de plantear multiplicidad en contenidos y a la vez en formatos; para que la oferta sea mayor. El objetivo principal del esta canción es un análisis a la letra y a la vez una comparación entre contextos, esta canción de origen argentino podrá mostrar el rio Paraná en una versión diferente a la de Quiroga. El estudiante puede hacer un viaje a través de la letra de la música e incluso se puede implementar una consulta acerca del repertorio argentino que puede verse inmerso en la literatura de quiroguiana.

casa cuando él se presentara a Y el tigre, con esa voz tomar té con leche

terriblemente ronca que tiene, le respondió: -¡Bu-en día! -¡Buen día, tigre! -repitió el loro-. ¡Rica papa!... ¡rica, papa!... ¡rica, papa!... Y decía tantas veces « ¡rica papa!» porque ya eran las cuatro de la tarde, y tenía muchas ganas de tomar té con leche. El loro se había olvidado de que los bichos del monte no toman té con leche, y por esto lo convidó al tigre. - ¡Rico té con leche! -le dijo-. ¡Buen día, Pedrito!... ¿Quieres tomar té con leche conmigo, amigo tigre? Pero el tigre se puso furioso porque creyó que el loro se reía de él, y además, como tenía a su vez hambre, se quiso comer al pájaro hablador. Así que le contestó: -¡Bue-no! ¡Acérca-te un po-co que soy sor-do! El tigre no era sordo; lo que quería era que Pedrito se acercara de un con aquel magnífico amigo. Y voló hasta otra rama más cerca del suelo. mucho para agarrarlo
4. Posibilidad de trabajarlo desde la pintura de Franz Marc titulada “Tigre” (1912), esta hace parte del movimiento expresionista del cual el pintor alemán fue uno de los principales representantes. El color hace que sus cuadros ocasionen sensaciones de fantasía en el espectador. Objetivo: establecer imaginario sobre el animal felino; incluso a partir de este cuadro el estudiante puede diseñar uno donde las pinceladas sean precisas, reiterativas y sobre todo resalten lo que quieren mostrar; la pintura al contrario del video permite que el espectador sea el que conforme una historia, un contexto y por supuesto descifre de alguna manera lo que el pintor desea transmitir, por lo tanto las opciones son múltiples y el camino a seguir va de común acuerdo con los estudiantes; puede ser alternando pintura, música y videos o trabajando un solo formato, en fin los estudiantes y el ritmo de trabajo permitirá indagar los diferentes campos de interés.

zarpazo. Pero el loro no pensaba sino en el gusto que tendrían en la

-¡Rica, papa, en casa! -repitió gritando cuanto podía. -¡Más ronca. El loro se acercó un poco más y dijo: -¡Rico, té con leche! -¡Más cer-ca to-da-vía! -repitió el tigre. El pobre loro se acercó aún más, y en ese momento el tigre dio un terrible salto, tan alto como una casa, y alcanzó con la punta de las uñas a Pedrito. No alcanzó a matarlo, pero le arrancó todas las plumas del lomo y la cola entera. No le quedó una sola pluma en la cola. -¡Toma! -rugió el tigre-. Anda a tomar té con leche... El loro, gritando de dolor y de miedo, se fue volando, pero no podía volar bien, porque le faltaba la cola que es como el timón de los pájaros. Volaba cayéndose en el aire de un lado para otro, y todos los pájaros se que lo encontraban alejaban cer-ca! ¡No oi-go! -respondió el tigre con su voz

Pedrito! Era el pájaro más raro y más feo que puede darse, todo pelado, todo rabón, y temblando de frío. ¿Cómo iba a presentarse en el comedor, con esa figura? Voló entonces hasta el hueco que había en el tronco de un eucalipto y que era como una cueva, y se escondió en el fondo, tiritando de frío y de vergüenza. Pero entretanto, en el comedor todos extrañaban su ausencia: ¿Dónde estará Pedrito? -decían. Y llamaban-: ¡Pedrito! ¡Rica, papa, Pedrito! ¡Té con leche, Pedrito! Pero Pedrito no se movía de su cueva, ni respondía nada, mudo y quieto. Lo buscaron por todas partes, pero el loro no apareció. Todos creyeron entonces que Pedrito había muerto, y los chicos se echaron a llorar. Todas las tardes, a la hora del té, se acordaban siempre del loro, y recordaban también cuanto le gustaba comer pan mojado en té con leche. ¡Pobre Pedrito! Nunca más lo verían porque había muerto. Pero Pedrito no había muerto, sino que continuaba en su cueva sin dejarse ver por nadie, porque

asustados de aquel bicho raro. Por fin pudo llegar a la casa, y lo primero que hizo fue mirarse en el espejo de la cocinera. ¡Pobre

sentía mucha vergüenza de verse pelado como un ratón. De noche bajaba De a comer y subía de enseguida. madrugada descendía nuevo, muy ligero, e iba a mirarse en el espejo de la cocinera, siempre muy triste porque las plumas tardaban mucho en crecer. Hasta que por fin un día, o una tarde, la familia sentada a la mesa a la hora del té vio entrar a Pedrito muy tranquilo, balanceándose como si nada hubiera pasado. Todos se querían morir, morir de gusto cuando lo vieron bien vivo y con lindísimas plumas. -Pedrito, lorito! -le decían-. ¡Qué te pasó, Pedrito! ¡Qué plumas brillantes que tiene el lorito! Pero no sabían que eran plumas nuevas, y Pedrito, muy serio, no decía tampoco una palabra. No hacía sino comer pan mojado en té con leche. Pero lo que es hablar, ni una sola palabra. Por eso, el dueño de casa se sorprendió mucho cuando a la mañana siguiente el loro fue volando a pararse en su hombro, charlando como un loco. En dos minutos le contó lo que le había

pasado: un paseo al Paraguay, su encuentro con el tigre, y lo demás; y concluía cada evento, cantando: -¡Ni una pluma en la cola de Pedrito! ¡Ni una pluma! ¡Ni una pluma! Y lo invitó a ir a cazar al tigre entre los dos. El dueño de la casa, que precisamente iba en ese momento a comprar una piel de tigre que le hacía falta para la estufa, quedó muy contento de poderla tener gratis. Y volviendo a entrar en la casa para tomar la escopeta, emprendió junto con Pedrito el viaje al Paraguay. Convinieron en que cuando Pedrito viera al tigre, lo distraería charlando, para que el hombre pudiera acercarse despacito con la escopeta. Y así pasó. El loro, sentado en una rama del árbol, charlaba y charlaba, mirando al mismo tiempo a todos lados, para ver si veía al tigre. Y por fin sintió un ruido de ramas partidas, y vio de repente debajo del árbol dos luces verdes fijas en él: eran los ojos del tigre. Entonces el loro se puso a gritar:

- ¡Lindo día!... ¡Rica, papa!... ¡Rico té con leche!... ¿Quieres té con leche?... El tigre enojadísimo al reconocer a aquel loro pelado que él creía haber muerto, y que tenía otra vez lindísimas plumas, juró que esa vez no se le escaparía, y de sus ojos brotaron dos rayos de ira cuando respondió con su voz ronca: -¡Acér-ca-te más! ¡Soy sor-do! El loro voló a otra rama más próxima, siempre charlando: ¡Rico, pan con leche!... ¡ESTA AL PlE DE ESTE ARBOL!... Al oír estas últimas palabras, el tigre lanzó un rugido y se levantó de un salto. -¿Con quién estás hablando? -bramó-. ¿A quién le has dicho que estoy al pie de este árbol? -¡A nadie, a nadie! -gritó el loro-. ¡Buen día, Pedrito!... ¡La pata, lorito!... Y seguía charlando y saltando de rama en rama, y acercándose. Pero él había dicho: está al pie de este árbol para avisarle al hombre, que se iba arrimando bien agachado y con la escopeta al hombro.

Y llegó un momento en que el loro no pudo acercarse más, porque si no, caía en la boca del tigre, y entonces gritó: -¡Rica, papa!... ¡ATENCIÓN! -Más cer-ca aún! -rugió el tigre, agachándose para saltar. -¡Rico, té con leche!... ¡CUlDADO, VA A SALTAR! Y el tigre saltó, en efecto. Dio un enorme salto, que el loro evitó lanzándose al mismo tiempo como una flecha en el aire. Pero también en ese mismo instante el hombre, que tenía el cañón de la escopeta recostado contra un tronco para hacer bien la puntería, apretó el gatillo, y nueve balines del tamaño de un garbanzo cada uno entraron como un rayo en el corazón del tigre, que lanzando un bramido que hizo temblar el monte entero, cayó muerto. Pero el loro, ¡qué gritos de alegría daba! Estaba loco de contento, porque se había vengado -¡y bien vengado!- del feísimo animal que le había sacado las plumas! El hombre estaba también muy contento, porque matar a un tigre es cosa difícil, y, además, tenía la piel para la estufa del comedor.

Cuando llegaron a la casa, todos supieron por qué Pedrito había estado tanto tiempo oculto en el hueco hecho. Vivieron en adelante muy contentos. Pero el loro no se olvidaba de lo que le había hecho el tigre, y todas las tardes, cuando entraba en el comedor para tomar el té, se acercaba siempre a la piel del tigre, tendida delante de la estufa, y lo invitaba a tomar té con leche. -¡Rica, papa!... -le decía-. ¿Quieres té con leche?... ¡La papa para el tigre! Y todos se morían de risa. Y Pedrito también. del árbol, y todos lo
5. Imágenes de Mariano ilustrado.

felicitaron por la hazaña que había

La secuencia de imágenes en el hilo de una narración permite la diversidad de lecturas y también el movimiento en la historia, esta alternativa es muy completa ya que el objetivo primordial es construir y a la vez comprender la historia. Los estudiantes se verán enfrentados a dos competencias como son la proposición y la interpretación. Este tipo de hipertextualidad puede ser adaptativo para todos los grados, además que se puede hacer una

exposición de las historias representadas por medio de dibujos y realizar cuadros comparativos y tablas de análisis. Proponer compromete al estudiante con el saber, por lo tanto al verse

involucrado directamente su empreño será mayor.

4. CONCLUSIONES Después de haber realizado la investigación y partiendo de la convicción de que la literatura es un equilibrio perfecto entre realidad y fantasía, se puede concluir que: 1. La literatura es aquella posibilidad de viaje, donde aparte de inmiscuirse en otros mundos, existe la posibilidad de crearlos desde la imaginación. El lector se enfrenta a una obra pero quizá la obra también se enfrente al lector en el sentido de su interpretación, por ende se establece una comunicación entre lector-texto, de dicha relación surgen los intereses y por supuesto nuestra propuesta. 2. El cuento como una narración corta admite que los niños y adolescentes se acerquen de manera más agradable a la lectura, formando su creatividad, su imaginación, construyendo mundos posibles e imposibles, en fin, el niño puede iniciar leyendo cuentos y puede terminar en la lectura de la literatura más profunda. El acercamiento al libro concluirá con la apreciación del mismo y la lectura desde el placer. 3. Los cuentos de Horacio Quiroga permiten al lector cuestionar su realidad como ser humano, sentir que cada lugar, personaje y experiencia son su vida y que le ayudan a construir su identidad tanto personal como nacional. A partir de las vivencias propias emerge el gran Quiroga y su escenario selvático propicio para relacionar al niño con la naturaleza y la vida animal. 4. El mundo literario consiente jugar con él, cruzar caminos, entablar redes, para abrir la posibilidad de interacción con el lector. Si esto se

tiene en cuenta puede ayudar a que el niño deje de ser un lector receptivo-pasivo y pase a ser un lector interactivo. Esta posibilidad se ve reflejada en la propuesta de la hipertextualidad. 5. La selva es el enigmático ámbito que Quiroga muestra a través de la fantasía y la realidad, dejando que sus historias transmitan la emoción y la claridad con las cuales él se identifica. Esa selva en el cuento quiroguiano se aleja de aquella mirada impenetrable y turbulenta para conectarse directamente con la imaginación del lector llevándolo a visitar los rincones invadidos de ilusión. 6. Las enseñanzas de los cuentos pueden invadir las aulas, pero, se pretende que llegue hasta la emoción, sensación e imaginación del lector y sólo se logra cuando éste realmente, se siente parte de la historia. Los niños se identifican con los personajes e inician a ejecutar su actuación propia dentro del relato, algo así como un juego imaginario donde existen múltiples protagonistas en diversos escenarios. 7. Los hipertextos llevan a los niños a inventar, crear, construir y vivir la literatura a su manera. Esto es así en la medida en que el interés del niño es puesto en acción, perfilando el lector activo-interactivo que tiene como punto de partida este trabajo.

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Mena, Lilith. (Visitado 2010, Octubre 25). [Documento wmv]. URL. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=QdgAkcsfI9w&feature=related

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La Universidad Distrital Francisco José de Caldas no se hará responsable de las ideas expuestas por los graduados en el trabajo de grado.

Artículo 1117, capitulo 5, Acuerdo 029

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