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Nubes

Nubes ¡Ah, nubes!: las pasajeras inquietas, las indomables mansas de estas praderas de azules casi palpables.

¡Ah, nubes!: las pasajeras

inquietas, las indomables mansas de estas praderas de azules casi palpables. ¡Ah, nubes!: las primorosas, desflecando caprichosas figuras tan imborrables; las que, en preclaros presagios, anuncian dulces naufragios; ¡ensueños de agua inefables! Nubes, de hechura ligera, siempre dejándose ir para, de alguna manera, volver de nuevo a partir. Nubes, a veces, espesas, oscuras como promesas que nunca habrás de cumplir.

Nubes

en

que uno quisiera,

de alcanzarlas si pudiera,

dejarse un poco ¡vivir!

*

Por cima, gasas y tules

con primaveral prestancia

danzan: al vuelo pules, en el paño de esa errancia, el azogue de tus ojos; lavas parchajos de enojos en colirio de distancia… Hurga musa en sus baúles:

canta “¡Estos días azules y este sol de la infancia!”

*

Hoy, el viento las empuja,

al parecer, con fiereza; ajenas a toda puja, las ves, con delicadeza por el azul transitar:

sin prisas por arribar, ¡ganado tienen ya el cielo!, mientras rebullen y agitan, por llegar se precipitan las almas a ras del suelo.

*

¿Son o no son?: Que parecen quietas siguiendo su vuelo; que de continuo fenecen renaciendo… Y desde el suelo (modorra estigia de ruido) te dejas, hasta el olvido, llevar envuelto en sus gasas:

fresco sudario de vida con que encubrir esta herida

de ser muriendo el que pasas.

*