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EL DÍA DE LA LLUVIA

Andrés Pedro Alvarado

PRÓLOGO

Una pequeña anécdota alumbra este libro: la muerte del padre. Y los silencios posteriores, la lluvia, el devenir de los días. Un intimismo roto atraviesa los versos de El día de la lluvia. El poeta debe violentar el lenguaje y el ritmo de cada verso para poder nombrar eso que de otra forma se desvanecería junto a las gotas. Entonces el libro se torna continuidad. Plegaria. Y conjuro. Mi padre, al irse, regaló medio siglo a mi niñez escribió Antonio Porchia. Quizás cada hombre que pierde a su padre vuelve a ser el príncipe Hamlet. Conminando al espectro a que devele todo lo que en la vida nos trasciende. La trama. Los secretos. Los misterios. Las intrigas. La Ofelia del mundo. La existencia misma. La voluntad de continuar. Entonces escribir es el acto que permite volver a transitar la herida. Para seguir ese diálogo que lo cotidiano interfiere. Para que un día o una noche de tormenta todas las cosas digan su nombre.

©Javier Galarza

a mi padre, que volvió a la lluvia una mañana de junio.

1.

fue la lluvia dolor misterio?

la palabra de amor que no encegueció?

INVOCACIÓN

vida y muerte ir y venir de sombras constantes

fantasmas

salgan de una vez déjense ver.

playas quizás de llanto. cielos de orfebrería. estrellas cuando cuerpo desnudo.

exceso rompe el sueño entre cuerpos errantes que se salen.

segundo a segundo silencio.

a segundo

tormenta.

PRELUDIO DE LLUVIA

pabellón de Terapia Invierno Hospital Ramos Mejía.

los cuerpos se suceden golpean los ojos.

monitores respiradores camas descubren su nada.

desde algún lugar un grito atormentado:

sentís el viento helado? ves como perfora las heridas?

el silencio invierna.

TERAPIA INVIERNO

RETAZOS DE UN DIÁLOGO QUE NO FUE

breve susurro. ruego entrecortado.

dedos rozan mano helada pecho tiembla

a ritmo de

*

(dice el padre):

me voy, sí. ya lo dijo el doctor

este cuerpo que apenas cuerpo

puedo ser.

me voy pero no te vayas

afuera

está oscuro.

*

se vislumbra un doble naufragio:

padre

parte

sin

cuerpo

hijo

roto

con

cuerpo

queda.

*

(y las palabras del hijo se constituyen rezo):

ORACIÓN

espectro vacilante déjate ver no sean vanos pelo y ojos no sean vanas las palabras, los verbos, cansancio de los cuerpos.

no sea vano el canto, las guadañas, antes del pelo, los ojos

y

las uñas.

y

no sea vano

el salto.

la niña oye destellos cantos sombras. intuye flores.

mira amor

suspira extraño

olor a nada.

descubre la tormenta extiende la mano

grita.

JUNIO

a Florencia

ramas rotas

agitaron hojas

viento rugió

lluvia

al amanecer.

oímos crujir los dedos oímos el canto las voces

oímos vino danza flores oímos cielo pan adiós.

el silencio nombró los cuerpos permeables

después

la tormenta

escanció.

EL DÍA DE LA LLUVIA

ebrio el canto arrojó lo tangible

(la mano de piedra la uña de piedra la llaga de piedra)

bajo sol

de alba.

y el cuerpo fue parte del mar perdido en lejanías.

ENTRE / CANTO

2.

y

entonces todo se tornó desierto

y

aquel abismo se colmó de voces.

cuerpo que me hacés palabra

son mis gritos temor a lo inconsistente?

VOCES

alguien debe velar con puños suplicantes de cielo.

ahogo. grito. sombra. tras la tormenta.

*

sueño arrebata lo no acontecido.

DESVELO

ascenso en espirales de palabra escrita borrado silencio

-el espacio negado la fuerza-

MÍTICO

HUECOS

llueven los días pequeños recovecos de dolor se recomponen ante todo cual formas extrañas de lo cotidiano.

surcan. extrañan. absorben.

dedo acaricia hoja borra palma borra yema borra dedo acariciando.

borrón dedo escrita hoja.

*

cae suelto

cielo

humo

escapa

trasluz.

*

amor

quizás

salvaje.

NOCTURNO ESCRITO

DESHACER VOCES

uñas hacen lo que el viento deshace lo que fue espejo.

breves texturas aquellas palabras otras que fueron esquirla.

silencio de sol pernoctado de nada fundido en.

*

melancolía perfora vértices humanos pieza ósea

estaca

en lo profundo.

*

qué es cuerpo dios qué es qué es noche de sol alternada en toda esta guarida que se arroja de.

*

quietud estalla ventana de calma pena.

las uñas tiempo que crece crece crecen

¡que te calles!

*

palabra que me hacés cuerpo.

en línea

la tarde

al fondo

arroja

de sí

lo

mutilado.

nuestros restos,

padre.

los muertos que no.

LENGUA HORIZONTE

ENTRE / CANTO

hubiera sido del sol del basto brillo? de la vasta blancura lunar?

3.

fue la lluvia deseo infancia?

fue la tormenta morada de fuego?

i

la mesa redonda y roja en una casa que ya no donde el sol.

el niño evoca sin saber la foto.

qué había tras los ojos? extraño aroma de cuerpos caídos?

LA CASA DE CULPINA

ii

pasillo profundo a la selva a todas las batallas

niño dispara miedos

hijo de la guerra dice mamá.

iii

rodeado con ojos enormes de solo.

íconos. estampas. oraciones.

(suave silencio dulce compañía).

iv

paisaje profundo a las sombras

cuarto habitado por reflejos

donde el sol.

el niño aguarda

hambriento

que lo vengan a comer.

bajo cama niño implora madre oculta niño negado habla oscuro no puede

NO!

cuidado niño ratas! niño llora basta! niño regalo habla!

NO!

leche vencida madre?

rotura vaso

caída llanto

madre pecho negado sangre rotura leche

cuerpo puñal madre niño mano.

orificio colchón de cama caída profundo pozo

grito no grito grito

ahogo no rompo

¡quietud!

CONDENSACIÓN ONÍRICA

OTOÑO EN CINCO CONTEMPLACIONES

i

hojas derramadas al sol bajo la lluvia

el niño intenta asirlas

en cada palabra en cada misterio.

ii

los ojos decían cosas quizá las sombras de un lugar.

miraban por la ventana miraron caer la tarde.

baldío de miradas

la tierra insustancia.

iii

colores huyendo del azar cielo manchado de silencio.

algún paisaje.

iv

la mirada tajeó la madrugada y con los ojos de nuevo en su lugar

susurró el

atardecer.

v

entonces los ojos dijeron dos cosas:

¿hojas? dijo el primero. ¡sueños! dijo el segundo.

y todo siguió un curso de cosas.

y cuando el niño despertó hizo un esfuerzo por entenderlo todo

pero

la lluvia.

ENTRE / CANTO

4.

oís velar la lluvia?

I

el día de la lluvia avisté la patria

grieta en el cielo.

incierto

mundo

violento

abrió.

14 de junio de 1997.

no podría pensarte sin pensar mi cuerpo.

no podría andar la noche sin doler tu lluvia.

*

es posible verte todavía?

*

en cada silencio resisten recuerdos

jamás acaba uno de morir.

II

a Jorge Alvarado, en memoria.

III

a Nilda

Papá y Tío han muerto hace rato

o hace apenas pocos días?

negra noche de espectros.

viste la estrella? el cuerpo acurrucado?

ves de noche el sol alternado?

*

comprendo eso del cielo los ojos.

las uñas huyeron sin carta ni caricia ni vela que no apague ni adiós.

y ahora sucias

las manos

arrugadas

las tuyas

y

con miedos

y

violencias

y

sentencias

y

olvidos.

qué nos queda?

mas que fotos

y

estampitas

y

la virgen

y

estas

manos?

*

adiós

te dejo la palabra rumores de la lluvia la batalla.

te dejo la voz madre cielo llanto

mis preguntas

el silencio.

si

hablara de círculos

o

espirales ascendentes.

si

cayera de pie siempre en

la montaña cubierta

de sol. si la lluvia

mojara entonces

mi cuerpo.

ENTRE / CANTO ÚLTIMO

EPÍLOGO

Y cantemos otra canción, muchachos.

Esta se ha hecho vieja y amarga.

Leonard Cohen

observa, pedacito de alma desperdigada, observa los trozos sin consuelo, ese cuerpo que bebe, que llora desnudo, que goza de caer en andenes mas teme saltar al abismo.

salta! escucha las horas vacilantes que tejen los cuerpos, los caminos

salta, pues! ven aquí, contracara de la luz!

entonces comprendí que los pájaros habían desarrollado el extremo de sus alas no para volar.