P. 1
Los diez mandamientos de los padres, Ed Young - DERED

Los diez mandamientos de los padres, Ed Young - DERED

4.0

|Views: 5.814|Likes:
Publicado porEditorialDinamica
ISBN: 9780789918796

Páginas: 240

Con palabras claras, sencillas y a veces saturadas de humor, Ed Young aprovecha la experiencia obtenida de varias décadas de consejería familiar y crianza de sus propios hijos para ayudarle a construir un fundamento bíblico para el mayor reto de la vida y el llamado más importante.
ISBN: 9780789918796

Páginas: 240

Con palabras claras, sencillas y a veces saturadas de humor, Ed Young aprovecha la experiencia obtenida de varias décadas de consejería familiar y crianza de sus propios hijos para ayudarle a construir un fundamento bíblico para el mayor reto de la vida y el llamado más importante.

More info:

Published by: EditorialDinamica on Nov 07, 2012
Copyright:Traditional Copyright: All rights reserved

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF or read online from Scribd
See more
See less

11/27/2015

pdf

Publicado por Unilit Miami, FL 33172 © 2006 Editorial Unilit (Spanish translation) Primera edición 2006 Originalmente publicado

en inglés por Moody Publishers, con el título: The 10 Commandments of Parenting. © 2004 por Ed Young. Traducido con permiso. Todos los derechos reservados. (This book was first published in the United States by Moody Publishers, 820 N. LaSalle Blvd., Chicago, Illinois, 60610, with the title The 10 Commandments of Parenting, Copyright © 2004 by Ed Young. Translated by permission.) Reservados todos los derechos. Ninguna porción ni parte de esta obra se puede reproducir, ni guardar en un sistema de almacenamiento de información, ni transmitir en ninguna forma por ningún medio (electrónico, mecánico, de fotocopias, grabación, etc.) sin el permiso previo de los editores, excepto en el caso de breves citas contenidas en artículos importantes o reseñas. Traducción: Gabriel Prada Diseño de la portada: Ximena Urra Ilustraciones de la portada: © 2012 Kudryashka. Usadas con permiso de Shutterstock.com. A menos que se indique lo contrario, las citas bíblicas se tomaron de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional. © 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional. Usadas con permiso. El texto bíblico señalado con rv-60 ha sido tomado de la versión Reina Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de la American Bible Society, y puede ser usada solamente bajo licencia. Las citas bíblicas señaladas con lbd se tomaron de la Santa Biblia, La Biblia al Día. © 1979 por la Sociedad Bíblica Internacional. Usadas con permiso. Producto 495397 ISBN 0-7899-1317-8 ISBN 978-0-7899-1317-3 Impreso en Colombia Printed in Colombia Categoría: Vida cristiana /Relaciones /Paternidad Category: Christian Living /Relationships /Parenting

En memoria de los padres de Jo Beth y los míos: Katherine y G.B. Landrum y J.L.E. y Homer Young. Somos el producto de su desinteresado amor, sacrificio y devoción. Y a: Ed y Lisa, Ben y Elliot, y Cliff y Danielle. Ustedes hacen un estupendo trabajo de crianza de nuestros nietos: LeeBeth, E.J., Laurie, Landra, Nicole, Claire, Rachel y Susannah.

Contenido
Prefacio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 Reconocimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11

Mandamiento 1
Formarás una familia funcional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

Mandamiento 2
Amarás a tus hijos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37

Mandamiento 3
Serás un modelo de piedad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57

Mandamiento 4
Instruirás a tus hijos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77

Mandamiento 5
Dedicarás tiempo para estar con tus hijos . . . . . . . . . . . . 97

Mandamiento 6
Disciplinarás a tus hijos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117

Mandamiento 7
Animarás a tus hijos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 143

Mandamiento 8
Proveerás estabilidad y seguridad para tus hijos . . . . . . 165

Mandamiento 9
Conversarás sobre la sexualidad con tus hijos . . . . . . . . 185

Mandamiento 10
No serás un padre pasivo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 207

UNA PALABRA FINAL:
El momento de mayor orgullo del Padre . . . . . . . . . . . . . 225 Notas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227

PREFACIO: LA CRIANZA DE LOS HIJOS: UN «LLAMADO» ABRUMADOR

L

a respuesta inicial de los padres neófitos es casi siempre la misma: «¡No imaginé que fuera así!». Si solo has sido hijo y nunca padre, es muy probable que seas dogmático en cuanto a este papel. Yo era uno que tenía todas las respuestas hasta que Dios me bendijo con el «llamado». De pronto, el valor que les tenía a mis padres escaló, y a través de los años ha seguido escalando. Este es el patrón común. Por ahora, volvamos a la familia, cada padre necesita la sabiduría de un verdadero sabio a fin de lograr instruir a un hijo en la carrera que Dios lo ha inclinado (véase Proverbios 22:6). Discernir la inclinación y estimularla... ese es el reto. Si estuviera disponible el servicio de asistencia telefónica, los papás y mamás llamarían todos los días. «El llamado» es abrumador y perpetuo. Lo sé. He estado en tu lugar y he hecho eso, y con tres hijos adultos y tres «hijas enamoradas» y ocho nietos, «el llamado» continúa. Por lo regular, las personas piden consejos y pistas para sus dilemas de crianza de «emergencia». Casi siempre les ofrezco una palabra de aliento y abro mi botiquín de primeros auxilios de la

L os diez mandamientos de los padres
crianza y distribuyo una o dos tiritas. Mi verdadera tentación (cuando el tiempo me lo permite) es contestar la pregunta con demasiadas profundidades teológicas oscuras. Una cura rápida, por definición, es una cura rápida, no perdura. Las profundidades teológicas sin aplicación práctica evaden los asuntos. Los 10 mandamientos de los padres establece un fundamento bíblico para la crianza de los hijos. Mi meta es hacerlo claro, mantenerlo sencillo y dejarlo cantar. En el proceso cuento algunas de las cumbres y los valles que Jo Beth y yo hemos atravesado con nuestros hijos. Muchas veces perdimos la oportunidad para comunicarnos. En demasiadas ocasiones disciplinamos de manera inapropiada. Cometí muchos errores, malos juicios y malas decisiones con mis hijos. Es un milagro que sean firmes esposos y padres cristianos. Gracias, Señor. Puedo decir por experiencia personal que Dios supervisa «el llamado» cuando lo buscamos con humildad y obtenemos el mayor bien de esto. Nosotros modelamos y moldeamos. Nosotros amamos y estimulamos. Nosotros hablamos poco y escuchamos mucho. Dos oídos y una sola boca deberían decirnos algo. En estas páginas ofrecemos principios, ilustraciones y tiritas para ayudarte en el supremo y santo «llamado» de la crianza de los hijos Mientras atravesamos juntos este retador proceso, mi oración es que el Espíritu Santo obre en tu corazón y en tu vida como Él lo ha hecho también en la mía.

8

RECONOCIMIENTOS

l igual que en cualquier libro hay personas especiales a las que dar gracias. Ante todo, quiero darle las gracias a Wallace Henley que tomó mis sermones y los hizo cantar. Su aguda intuición en la cultura popular con su sabiduría bíblica realzó cada capítulo. Doy gracias también a mi asistente, Beverly Gambrell, y a mi secretaria, Betty Brockman. Beverly es «mi mano derecha» y me ayuda a cumplir con mi loco calendario y la avalancha de fechas límites. Me ayudó con la corrección del texto y con los detalles finales del proyecto. Betty es la persona que cada semana mecanografía mis sermones. ¡Es la única persona que sabe lo que voy a decir antes de que lo diga! Estos manuscritos forman la base de mis libros. Mi aprecio va asimismo a Lee Cole que editó mis mensajes hablados y los hizo «legibles» para este proyecto. También estoy muy endeudado con los muchos expertos en el campo de la paternidad. He festejado a la mesa de estos dotados pastores, consejeros, autores y maestros por muchísimos años. Ya sea leyendo, escuchando, viendo o conversando, he recabado de grandes hombres como James Dobson, Chuck Swindoll,

A

L os diez mandamientos de los padres
Hill Hybels, Joe Stowell, Jerry Vines y Adrian Rogers. ¿Y qué padre no puede aprender de sus hijos? Les agradezco a mis hijos Ed, Ben y Cliff por ser hijos maravillosos y excelentes fuentes de ilustraciones de la vida real. Permítanme añadir que a través de este libro, notarás que uso lo que de algún modo se considera el «políticamente incorrecto» pronombre masculino en tercera persona al referirme a individuos sin identificar. Como este es un libro sobre la paternidad y todos mis hijos son varones, es algo que para mí resulta natural. Por último, quiero darle gracias a la Editorial Moody por permitirme publicar la continuidad de mi libro Los 10 mandamientos del matrimonio. Considero un honor que esos del «nombre en el que puede confiar» depositen su confianza en mí una vez más.

10

Introducción

a autora y comediante Gilda Radner relató esta conmovedora historia sobre una perra de caza mestiza que dio a luz a seis cachorros. Los seis tenían buena salud, eran juguetones y felices, pero poseían una extraña manera de movimiento. El estilo de andar de los cachorros se determinó antes de su nacimiento. Al parecer, una familia humana adoptó a la perra vagabunda, que pronto quedó preñada. Un día, mientras el nuevo dueño de la perra cortaba el césped, la perra correteaba y jugaba persiguiendo la cortacésped. En un arranque hacia la máquina la perra no pudo detenerse a tiempo, y sus patas traseras se deslizaron debajo de la cortacésped. La zumbante cuchilla le cortó ambas patas. El dueño levantó a la perra y sus extremidades y corrió al veterinario. «Puedo coserla», dijo el veterinario, «o si quieres puedes ponerla a dormir. Sin embargo, los cachorros están bien. Ella 1 podrá parir sus cachorros» . «Haga todo lo que tenga que hacer, pero salve su vida», dijo el dueño de la perra. El veterinario decidió hacer mucho más que eso. Cosió las pastas traseras al cuerpo de la perra y la envió a

L

L os diez mandamientos de los padres
su casa a recuperarse. La vieja perra se vio obligada a aprender un nuevo truco: cómo caminar de nuevo. El problema era que no se acostumbraba a las patas traseras que le cosieron a su cuerpo. Movía una pata hacia delante, luego la otra, pero no hacía nada con las piernas traseras. En su lugar, daba dos pasos hacia delante, levantaba en alto su parte trasera y se movía hacia delante. En más o menos una semana, nacieron los cachorros. La perra de caza los cuidó y destetó. Sin embargo, cuando los seis perritos aprendieron a caminar, imitaron el patrón de su madre. La familia humana sonreía al observar el desfile de la perra mayor y sus cachorros: siete perros con cuatro patas que solo usan las delanteras y elevan las traseras. A menudo, los padres humanos también transfieren sus disfunciones a sus hijos, pero esto no causa risa. Las experiencias de la vida devastan y desgarran; los padres se hieren y destrozan, y desarrollan estilos de vida y patrones de comportamiento negativos. Traen hijos al mundo que, aun cuando a estos no los han arrastrado debajo de una «cortacésped», desarrollan patrones de vida como si así fuera. David Blankenhorn se refiere a la paternidad «desunida» cuando en su libro, Fatherless America, discute el problema de la «paternidad dispersa». Blankenhorn señala que algunas madres solteras, al tratar de explicarle a su hijo el porqué papá no está en casa, transmiten la idea de que el padre es un simple donante de esperma. Blankenhorn dice: Primero, la paternidad se deconstruye, se deshace en sus diversos elementos. Por aquí, trayendo al mundo a un hijo. Por allá, criando al hijo. Luego los fragmentos de la paternidad se pueden esparcir entre diferentes personas [...] Como resultado, la palabra padre deja de ser un nombre. 12

Introducción

No hay tal cosa como un padre. En su lugar, hay personas 2 que hacen cosas paternales . El resultado es familias fracturadas que padecen de un desarrollo limitado, con extremidades de apoyo que deben estar saludables en vez de en un estado de atrofia. Y muchas de estas familias se encuentran en hogares donde ambos padres están presentes, pero en diversos niveles de disfunción. Estos andan cojeando por la vida de manera espiritual, emocional, mental e intelectual. Es trágico que sus pequeños «cachorros» los sigan dando traspiés. Quizá no sea posible enseñar nuevos trucos a perros viejos, pero sí es posible que los padres venzan las causas de la disfunción y maduren hasta ser padres positivos que transfieran fortaleza y entereza a sus hijos. De eso trata este libro. Los 10 mandamientos de los padres se basan en sólidos principios bíblicos que son absolutos. No hay «quizá», sino verdades arraigadas en la Palabra de Dios y probadas una y otra vez en la experiencia humana. A lo largo de este libro recuento historias, anécdotas e ilustraciones de varias experiencias sobre la paternidad. Algunas se basan en hechos y circunstancias directas, mientras que otras son recopilaciones de situaciones en las que hemos trabajado mis colegas o yo. A menudo, cambio los nombres de las personas que describo en las historias, aunque hasta cierto punto han llegado a formar parte del dominio público, ya sea mediante el testimonio público o en forma escrita. Las ilustraciones se tomaron de experiencias reales y se usan con permiso directo o porque se han convertido en un asunto de conocimiento público, como en un testimonio. Donde solo se da el nombre, este es ficticio, aunque simbolizan a personas o combinaciones reales. Este libro no solo es para padres. Los jóvenes recién casados que prevén descendencia podrían examinar la información como 13

L os diez mandamientos de los padres
«Pre-paternidad 101». Los solteros se beneficiarán de los principios a medida que tengan la oportunidad de ayudar a personas con hijos, o si se encuentran al cuidado de los hijos de otra persona. Las verdades escritas aquí ayudarán a los maestros retados con la crianza intelectual de los hijos de otras personas. Los que tienen el nido vacío descubrirán valiosos conceptos que pueden pasar a sus propios hijos a medida que se convierten en padres. Incluso los adolescentes encontrarán principios aquí que les explicarán comportamientos y acciones al parecer misteriosas de los padres. En la historia sobresalen las consecuencias trágicas de la mala crianza. Más de doce millones de personas murieron en la Segunda Guerra Mundial, en parte, al menos, porque Adolfo Hitler se crió bajo un padre cruel. Sin embargo, la historia humana está también repleta de las bendiciones de los padres que lo hicieron bien. Agustín escribió de su madre, Mónica: «En la carne me trajo a nacer en este mundo: en su corazón me trajo a nacer en la luz 3 eterna (de Dios)» . Hay personas, como Winston Churchill, que contribuyeron a la historia a pesar de su pobre crianza, pero cuyos hijos sufrieron. El 16 de mayo de 2002, el presidente George W. Bush habló en el Desayuno de Oración Nacional Hispano. Le dijo al grupo: Ando mucho por las filas de personas tras las cuerdas y me dicen: «Señor Presidente, yo oro por usted y por su familia». Me viro hacia ellos, los miro a los ojos y les digo: «Ese es el mayor regalo que puede darme. Ese es el mejor 4 que regalo que puede darme. Y lo digo con toda sinceridad» .

14

Introducción

Después que alguien preguntara cómo podían orar por George W. Bush mientras lleva las aplastantes cargas de la presidencia, se dice que respondió que su principal petición de oración era la de ser un esposo y padre piadoso. ¡Nada expresaría mejor la alta posición del trabajo de la paternidad ni la importancia de los principios absolutos que Dios ha revelado para la crianza eficaz!

15

UNA PALABRA PERSONAL

Formarás una familia funcional
Este capítulo habla del problema número uno en Estados Unidos, el cual es también el problema número uno en la familia. Es un asunto pesado... pero provee la fórmula probada a fin de establecer el cimiento necesario para una familia saludable. Léelo con cuidado y en oración.

E.Y.

Mandamiento 1

FORMARÁS UNA FAMILIA FUNCIONAL

or años he declarado mi creencia de que el problema número uno en Estados Unidos es la destrucción de la familia. Cada vez que lo digo, es inevitable que alguien ofrezca una propuesta diferente para el dilema más apremiante de Estados Unidos. Sin embargo, no les toma mucho tiempo ver que en la raíz fundamental del problema que mencionan esté la desintegración familiar. En años recientes, la condición de nuestras familias se ha descrito con un término bastante nuevo: disfuncional. Con esto en mente, lo declaro de nuevo para su registro: Creo que el problema número uno en Estados Unidos es la familia disfuncional. Y debido a que el principal problema de la sociedad es la familia disfuncional, nuestra máxima prioridad debe ser la formación de familias funcionales. La formación de familias saludables y funcionales debería ser la pasión que consuma a cualquier pueblo y su cultura, no la defensa ni la economía nacional, ni los asuntos del exterior, ni la reforma tributaria. El gobierno no puede formar familias funcionales. Es más, a veces sus métodos obstaculizan el desarrollo de hogares saludables.

P

L os diez mandamientos de los padres
Las personas son las que forman familias funcionales al seguir los principios absolutos que establece Dios en su Palabra. Por eso a este libro se le llamó Los 10 mandamientos de los padres. Recorreremos la Escritura, explorando los absolutos de Dios para la formación de familias saludables, felices y funcionales. Veremos que William Bennett tiene razón cuando llama a la familia 1 «la unidad fundamental de la civilización» .

DE OZZIE Y HARRIET A OZZY OSBOURNE
Desde la llegada de la televisión, ha habido una amplia variedad de representaciones de la familia. Hemos tenido a Ozzie y Harriet, Lucy y Ricky, Beaver Cleaver y su familia, Andy, Opie y la tía Bee, los Brady Bunch, Sanford e hijo, los Huxtables y muchos otros. La mayoría de estas familias se concentraban en la funcionalidad y trataban los actuales estilos de vida disfuncionales como excepciones. Aun así, en épocas recientes, la disfunción familiar es lo que se celebra en realidad. La popularidad de «Los Osbourne» indica el nuevo giro de la cultura popular. El famoso programa de televisión por cable presenta a la familia de Ozzy Osbourne, descrito por un escritor «antiguo, tatuado y destrozado por las drogas monstruo del rock modificado». En un momento se alegó 2 que Ozzy Osbourne fue adorador del diablo . Doce cámaras colocadas por el hogar de los Osbourne captan la rutina diaria de una familia que es cualquier cosa menos rutinaria. Tan extraña como quizá parezca la vida en el hogar de Ozzy, la terapeuta familiar Jessica Simmonds de Los Ángeles encontró que, en varias maneras, los Osbourne «viven una vida muy normal en este ambiente de clase media alta, mezclado con una mentalidad y disfunción extrañas de verdad». Simmonds percibe un hogar con una «madre dominante» y un «padre endeble». Tales factores son importantes en la ecuación de disfunción, y más 18

Formarás una familia funcional

tarde, Simmonds dice: «No todo es divertido [...] Hay mucha tristeza aquí»3. Como la hay en las familias disfuncionales de todas partes.

LA DISFUNCIÓN ES ANOMALÍA
Hace algún tiempo le pregunté a alguien qué quería decir «disfuncional». «Quiere decir no funcional», respondió la persona. Eso parecería el significado obvio, pero no es la definición precisa. El prefijo dis significa «dificultad» o «anomalía». Entonces, por definición, una familia disfuncional es una que funciona de forma «anómala». ¿Anómala para quién? Anómala para los hijos Un estudio reveló que los hijos de padres divorciados tienen problemas de comportamiento, les resulta difícil ajustarse y sus calificaciones son bajas. También tienen un mayor índice de 4 deserción escolar y de embarazo fuera del matrimonio . El columnista Vox Day dijo que miraba vídeos de MTV mientras hacía ejercicios en su club. Había dos bandas diferentes de rock cuya música se enfocaba en el impacto que las familias rotas ejercían sobre nuestros hijos. Décadas atrás tales canciones no habrían encontrado tal «resonancia en la cultura», escribió Day. Sin embargo, ahora, «perdura el terrible precio del divorcio, no solo en las vidas de las partes que se divorcian, sino también en las vidas de los hijos y las de quienes se involucran con ellos de forma emocional». Day señaló un estudio publicado en 1993 por el Journal of Family and Psychology, donde se encontró que existe de doscientos sesenta a trescientos cuarenta por ciento mayor de probabilidades que los hijos de hogares rotos necesiten ayuda 5 psicológica que los hijos de familias saludables . 19

L os diez mandamientos de los padres
Anómala para los esposos y esposas A medida que la disfunción familiar aumenta, también lo hace la violencia doméstica. A nuestra iglesia asisten muchos policías. Con todos los que he hablado, sin excepción, verificarán que las misiones más espantosas, complejas y retadoras que enfrentan son las que envuelven peleas familiares. Las pasiones se encienden, las mechas son cortas y se tira de los gatillos con facilidad. Con todo, esto no se detiene allí. La disfunción familiar es una anomalía en la salud mental y emocional de los hombres y mujeres involucrados. Teresa era una hermosa mujer de cuarenta años de edad cuando buscó ayuda. Era una cristiana comprometida que llevaba varios años divorciada y que criaba sola a dos hijos. Describió su maravillosa niñez en un hogar positivo y lleno de cuidados y atenciones. Cuando creció, se casó con el «hombre de sus sueños». Sin embargo, al cabo de un año el hombre de sus sueños se convirtió en su peor pesadilla. La maltrataba de manera física y emocional, mientras tenía numerosos amoríos. Teresa se divorció y más tarde se casó con otro hombre. Este era un alcohólico y drogadicto. Desesperada por proteger a sus hijos, lo dejó. Para cuando buscó ayuda, la mujer que entró a su primer matrimonio con confiada y alegre expectativa era un tembloroso ser humano que dudaba de su autoestima y que las cicatrices que llevaba en su cuerpo daban testimonio de los lugares y personas peligrosas con las que vivió. Anómala para la sociedad La disfunción también es una anomalía para la sociedad en general. Casi la mitad de las personas arrestadas en Estados Unidos en 1999 eran menores de veinticinco años de edad. Entre 1965 y 1998, mientras las familias se desmoronaban, el índice de criminalidad 6 juvenil se elevó a ciento setenta y cinco por ciento . Si es cierto 20

Formarás una familia funcional

que la familia es la unidad fundamental de la civilización, cada vez que una familia cae en disfunción hay una amenaza para el bienestar de una nación.

«FÓRMULA» PARA UNA FAMILIA FUNCIONAL
Sobre todo en las naciones occidentales, parece que hay una sencilla fórmula para edificar familias funcionales: N + E + P = FF. La premisa es que cuando se suplen las necesidades (N) físicas y materiales desde la cuna hasta la tumba, y las personas tienen una buena educación (E) junto con amplias oportunidades para los placeres básicos (P) tales como viajes, recreación y entretenimiento, el resultado será una familia funcional (FF). No obstante, la evidencia de la sociedad pudiente prueba que esta fórmula no se tiene en cuenta. La verdadera ecuación para una familia funcional es C + PB – M = FF. O sea, Cristo (C) más principios bíblicos (PB) menos la maldición (M) produce una familia funcional (FF). Así que llevémoslo al plano de la «matemática». En los siguientes capítulos trataremos en detalles la importancia de Cristo y los principios bíblicos en la formación de hogares saludables. Sin embargo, antes démosle un vistazo al comienzo en el jardín del Edén: El plan perfecto de Dios con la primera familia del mundo, Adán y Eva, y la aparición del problema mortal de... la maldición.

EL PLAN PERFECTO DE DIOS
El libro de Génesis es fundacional. A fin de entender a la familia, debemos comenzar con la primera familia. Antes de su desobediencia y la consecuente caída de la humanidad en el pecado, la familia del Edén era un perfecto triángulo de compañerismo entre Dios, Adán y Eva. Los hijos habrían continuado de forma 21

L os diez mandamientos de los padres
natural en el mundo perfecto debido a que el plan original de Dios para los seres que Él había creado a su imagen era que fueran fructíferos y se multiplicaran (véase Génesis 1:27-28). En el jardín del Edén, la primera familia funcionó en cuatro hermosas unidades: (1) la unidad entre Dios, Adán y Eva, que resultó en (2) la unidad personal de cada individuo con su propia personalidad, (3) la unidad entre los dos seres humanos, y (4) la unidad entre las personas y la naturaleza. La unidad con Dios era fundacional para todas las otras unidades. El resultado de todo esto fue el comportamiento positivo y saludable; paz; y gozo por medio del Espíritu de Dios.

ENTRA EL «EXTRAÑO»
Un día, un ser extraño entró a esta feliz familia en el Edén. «¿Deseas ser como Dios?», preguntó el Maligno. Ambos seres humanos cayeron en su trampa. Decidieron cambiar la dependencia y compañerismo con Dios por la entronización del yo. Adán y Eva pasaron de la dependencia de Dios al control y gobierno propio. La unidad de Dios se quebrantó, el mal entró y los ingredientes de la disfunción penetraron en el mundo. Comenzó la maldición. En 2002, muchos estadounidenses se quedaron pasmados cuando un vagabundo entró al feliz hogar de una familia en el estado de Utah y secuestró a la hija mayor de Ed y Lois Smart. Por nueve meses la familia y los residentes de la comunidad buscaron a Elizabeth Smart. Al final, encontraron a la chica y se arrestaron a sus secuestradores. El vagabundo que irrumpió en el hogar de la familia Smart era un extraño: un desconocido que no tenía derecho a estar allí. El sospechoso había trabajado con la familia. Después se supo que los secuestradores le habían hecho un lavado de cerebro a la niña. 22

Formarás una familia funcional

Este episodio contemporáneo ilustra lo que sucedió en Edén. El Maligno fue el intruso en el jardín que invadió el corazón de Adán y Eva, se los robó a Aquel que era la base de su relación familiar, y los llevó a la deliberada decisión de la maldición.

DISFUNCIÓN FAMILIAR DE RELACIONES ROTAS
La relación rota con Dios Hoy en día, la maldición sigue impactando en las familias, teniendo muchos efectos negativos. Primero, al romperse el compañerismo con Dios, las personas procuran ocultarse de Él. Antes Adán y Eva anhelaban el tiempo con Dios, igual que los amorosos miembros de una familia que harían cualquier cosa, pagarían cualquier precio y recorrerían cualquier distancia con tal de estar juntos. Sin embargo, cuando llegó la maldición, Adán y Eva corrieron a esconderse de Aquel por cuya presencia tenían hambre con anterioridad. Hoy, todavía vemos seres humanos que tratan de esconderse de Dios. He escuchado todo tipo de excusas de personas sobre por qué no asisten a la iglesia. Un hombre hasta le dijo a un amigo mío que no podía ir con él a la iglesia porque el domingo era el único día que tenía para ir a su propiedad en el campo y visitar sus cerdos. Ahora bien, nunca he pasado un día visitando cerdos. Quizá sea más divertido de lo que parece. Esa es solo una de los cientos de excusas que he escuchado a través de los años. A decir verdad, la razón principal que mantiene alejadas a las personas de la iglesia es porque se parecen a Adán y Eva: se esconden de Dios. No desean conocer a Dios, ni quieren que Él los conozca a ellos. ¿Por qué? Porque no quieren rendir el control de sus vidas a Dios. El fundamento de una familia funcional es la relación con Dios, mediante la cual Él controla el hogar. Cuando se rompe esta relación central, puede entrar la disfunción. 23

L os diez mandamientos de los padres
La relación rota con nosotros mismos Otro efecto de la maldición que contribuye a la disfunción familiar es el cambio que nos trae a nuestra relación. Veamos un par de términos psicológicos. Los psicóticos son personas que ven a otros como el problema; los neuróticos son los que se ven como el problema. Antes de la caída, Adán y Eva tenían una percepción propia saludable. Después de la caída, sin embargo, vemos que Adán es psicótico y neurótico. Su psicosis se revela en su intento de culpar a Eva, y su neurosis se revela en su culpa personal. Así que muchas de nuestras familias se componen por personas que son psicóticos, neuróticos o ambos. Ahora todos sabemos cómo participar en el juego de la culpa, lo cual da inicio a las enemistades, a las quejas continuas y a las peleas familiares. O tratamos de ocultarnos llenando nuestras vidas con todo tipo de distracciones. Con todo, nada de esto cubre el dolor y el vacío que sentimos dentro. Reconocemos que vivimos en rebelión contra Dios, y eso produce vergüenza y sentimientos de culpa. Considera el caso de Carmen. Ella y su esposo, Julián, un acaudalado empresario, tuvieron un hijo rebelde. Un día Carmen comenzó a entender cómo su hijo imitaba algunos de sus propios comportamientos y actitudes impías. (A veces, la culpa es real y no una fantasía neurótica). Sin embargo, en vez de lidiar con el pecado de ella y de su hijo, Carmen corrió, no en un sentido literal, sino en uno práctico. Dedicaba todo su tiempo y energías a convertirse en la mejor maestra de arte y manualidades de su comunidad. Condujo seminarios y disfrutó de la aclamación de mujeres que se sentaban a sus pies y aprendían el pasatiempo que dominaba. Nunca estaba en casa, así que su relación con su hijo y esposo comenzó a derrumbarse. A pesar de eso, Carmen no huía de su esposo e hijo. Debido a la culpa que sentía, huía de Dios... hasta que un terrible día al llegar a casa encontró que su hijo se había suicidado. 24

Formarás una familia funcional

La relación rota con los demás Un tercer efecto de la maldición sobre las familias hoy día es la ruptura de nuestra relación con los demás. Al principio, Adán y Eva disfrutaban de una relación armoniosa. Entonces, después de la caída, lo primero que vemos es el comportamiento psicótico de la culpa. Cuado Dios se enfrentó a Adán, este culpó a Eva. Cuando Dios se volvió a Eva, esta culpó a la serpiente. Y ambos tuvieron el atrevimiento de tratar de culpar a Dios. Gran parte de la disfunción en el hogar de Julián y Carmen radicaba en culparse el uno al otro por el comportamiento de su hijo. Más tarde, llegó a ser evidente cuando se suicidó porque se culpaba en parte a sí mismo por la imposibilidad de su padre y madre de llevarse bien. Sí, la maldición interrumpe nuestra relación con otros.

UNA GALAXIA DE DISFUNCIÓN
Nada de esto es nuevo. Examina la constelación de patriarcas del Antiguo Testamento, desde Abraham hasta Jacob, y encontrarás una colección de familias disfuncionales. Los patriarcas y su progenie muestran que la maldición se expresa de diferentes maneras en distintas familias, y se transfiere de una generación a otra. En algunas familias, la maldición se manifestó como abuso físico; en otras, tormento emocional; y aun en otras, alcoholismo y drogadicción. La maldición se recicló en los hijos hasta que una generación al fin se levantó y clamó: «¡Basta ya!». Esa generación se arrepintió y se volvió a Dios, y la maldición se rompió del linaje familiar, a no ser que una generación subsiguiente se rebelara contra Dios. La disfunción se intensifica Esta es la idea de lo que Dios le mostró a Moisés en Éxodo 34. Dios le habló a Moisés en una visión: «El SEÑOR, el SEÑOR, 25

L os diez mandamientos de los padres
Dios clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor y fidelidad» (versículo 6). Era una música dulce a los oídos de Moisés saber que la naturaleza fundamental de Dios es la clemencia, la compasión, la lentitud para la ira y grande en amor y fidelidad. ¿Quién no quisiera a un Dios así? En la visión, Dios continuó revelando que Él «mantiene su amor hasta mil generaciones [...] que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado» (versículo 7). Hasta aquí, todos aplaudirían a este compasivo Dios que les permite a las personas «hacer lo suyo». Entonces nos llega otra perspectiva a la manera de Dios. Le dice a Moisés que a pesar de su amor y fidelidad, «no deja sin castigo al culpable, sino que castiga la maldad de los padres en los hijos y en los nietos, hasta la tercera y la cuarta generación» (versículo 7). Los humanos, con la libertad que les da Dios, escogen la maldición, y Dios, quien honra la libertad humana, permite que todo siga adelante, aunque advierte sin cesar sus efectos y los llama al arrepentimiento. Este montón de consecuencias cada vez mayor a causa de la maldición significa que la disfunción familiar se intensifica. Las personas heridas se preguntan si la maldición se puede romper y si el ciclo se puede detener. Cancelación de la maldición Sin duda, el primer elemento para establecer una familia funcional es la cancelación de la maldición. Cuando indicamos que Cristo más los principios bíblicos menos la maldición es igual a una familia funcional (C + PB – M = FF), sugerimos que se puede cancelar el impacto de la maldición. Esto lo hacemos al (1) confesar nuestros pecados personales y los de la familia, (2) alejándonos del pecado que es el efecto de la maldición, y (3) volviéndonos a Dios por medio de Cristo. Debido a que Dios es grande en amor 26

Formarás una familia funcional

y fidelidad, Él nos recibe y perdona aun cuando lloremos porque nos encontramos cara a cara con las desastrosas consecuencias de nuestra disfunción. Quizá al leer estas palabras te das cuenta de que necesitas declarar: «¡El ciclo termina aquí mismo!». A la larga, Jacob hizo justo esto. Una de las «estrellas» en la constelación patriarcal, Jacob tuvo tres grandes encuentros con Dios. El primero fue en Betel, que significa «casa de Dios». Es curioso que estuviera allí por una treta. Al parecer, Jacob dejó a sus padres para buscar esposa, pero en realidad huía de su hermano, Esaú, al que engañó. Cayó la noche, y el joven Jacob estaba lejos de casa y asustado. En su desesperación, oró. Cuando lo hizo, se le presentó una visión en la que vio una escalera al cielo, con ángeles que subían y bajaban, simbolizando las oraciones de Jacob que subían y la respuesta de Dios que bajaba. Aunque durante toda su vida Jacob había sido un tramposo y un bribón, Dios dijo: «Tu descendencia será tan numerosa como el polvo de la tierra. Te extenderás de norte a sur, y de oriente a occidente, y todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti y de tu descendencia. Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas, y te traeré de vuelta a esta tierra. No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido». (Génesis 28:14-15) Cuando chocan la bendición y la maldición La bendición de Dios es todo lo opuesto, la antítesis, de la maldición del diablo. Los científicos nos dicen que cuando chocan la materia y la antimateria, ocurre una destrucción catastrófica. Cuando la bendición de Dios le pega de lleno a la maldición del Maligno, ¡se destruye la maldición! 27

L os diez mandamientos de los padres
Sin embargo, Jacob no merecía la bendición de Dios, y tampoco nosotros la merecemos. Sin embargo, Dios es bondadoso y misericordioso, y cuando nos volvemos hacia él, aun con motivos impuros, Él nos escucha y rompe la maldición de disfunción de nuestras familias. Ahora, en vez de abundantes maldiciones, entramos a la acumulación de bendiciones. La segunda gran experiencia de Jacob con Dios fue cerca de un lugar llamado Majanayin. Al acercase al río Jordán, Jacob recordó que Esaú había jurado matarlo, así que decidió investigar cuál era el estado de ánimo de su hermano antes de dar un paso más. Envió exploradores delante, y después de lo que para Jacob debió haber sido un tiempo de espera desesperante, regresaron con noticias desalentadoras: «Esaú viene detrás de ti con cuatrocientos maleantes» (Génesis 32:6, paráfrasis). Jacob estaba aterrado. Una vez más buscó a Dios en oración, pidiendo favor con su hermano. Entonces Jacob, como buen embaucador que era, decidió protegerse con garantías y comprar a su hermano. Así que envió regalos caros por delante a Esaú. Entretanto, tramó una estrategia de supervivencia en caso de que la oración y el soborno no dieran resultados. Dividió a su familia y su ganado en dos grupos separados, pensando que si Esaú atacaba al primer grupo, el segundo escaparía, y al menos le quedaría algo a Jacob. A todos los envió a cruzar el río Jaboc, pero él se quedó detrás. Ahora Jacob estaba solo de nuevo, como lo estuvo esa noche veinte años atrás en Betel. Estaba en un aprieto. No podía andar de acá para allá, así que recurrió a sus rodillas. Como muchas personas que de repente están solas en un callejón oscuro con las monstruosas consecuencias de su disfunción, Jacob aprendió a orar a toda velocidad. A menudo las personas se mofan de este tipo de oración desesperada de «trinchera». Dios no. Él «conoce 28

Formarás una familia funcional

nuestra condición» y «sabe que somos de barro», entiende mejor que nosotros cuáles son nuestras limitaciones y defectos (Salmo 103:14). Si Dios no escuchara las oraciones de desesperación, muy pocos nos salvaríamos. Una «lucha» sobrenatural Mientras Jacob oraba, experimentó lo que los teólogos llaman una «teofanía» o aparición de Dios en alguna forma particular, tal como un ángel. De pronto Jacob sintió una mano fuerte y fornida sobre su hombro. El sitio se convirtió en la arena para una «lucha» sobrenatural mientras este ser forcejeaba con Jacob en el suelo. El premio de este ataque sería nada menos que el control de la vida de Jacob. Dios luchó con Jacob porque quería que le entregara el control total de su vida. Este fue el asalto número dos, o el dos mil o dos millones, de la misma pelea que comenzó en el jardín cuando el equipo de boxeo de Adán y Eva subieron contra Dios. El refinado, afable y gallardo Jacob se había deslizado toda su vida en las ruedas de su propia habilidad, malas mañas, intelecto, encanto y triquiñuelas, controlando su propio destino. Aun así, eso solo trajo disfunción a su vida y a todo lo que tocaba. Ahora está en el suelo, luchando con quién sabe qué. El ángel aprieta a Jacob, y salen los componentes de la disfunción: ego, orgullo, autosuficiencia, vanidad, falsedad, hipocresía y avaricia. Sin embargo, Jacob no quiere rendirse. Desea conservar el control. Al final, Jacob siente un agudo dolor en el muslo cuando su oponente lo tocó en la coyuntura de la cadera y esta se dislocó. Al rayar el alba, el Luchador de Jacob sabe que es tiempo de ceder, pero Jacob se aferra con feroz persistencia. Jacob accede dejar ir a su oponente si el Luchador sobrenatural lo bendice: «Ya no te llamarás Jacob [Engañador]», dijo el poderoso Ser, 29

L os diez mandamientos de los padres
«sino Israel [él lucha con Dios]» (Génesis 32:26-28). Jacob, así recordará siempre su dependencia de Dios. Ahora, con la ayuda del Señor, Jacob está listo para terminar el ciclo de su disfunción. Al día siguiente, Jacob ve acercarse a Esaú con sus cuatrocientos hombres. Jacob, Israel, se arma de todo el valor posible y cojea para encontrarse con Esaú. Esaú corre hacia Jacob, lo abraza dándole un beso, y ambos lloran (Génesis 33:4). Debido a que Jacob le rinde el control a Dios, Él trae sanidad a la relación rota.

LECCIONES IMPORTANTES
Aquí hay muchas lecciones importantes para el establecimiento de familias funcionales. Años atrás, en Betel, Jacob tomó una decisión inicial de entregarle el control a Dios, pero no la seguiría hasta el final. Para muchos de nosotros, existe un punto de comienzo con Dios, pero fracasamos en andar en la realidad de nuestro compromiso, y regresan los antiguos estilos de vida. Jesús dijo que si una persona librada de un demonio no coloca nada en el lugar que el demonio ocupó y controló, más tarde se encontraría en un estado peor que el original (Mateo 12:43-45). Por lo tanto, una profunda lección para las familias que buscan sanarse de la disfunción es la importancia de poner en práctica las ventajas de una relación con Dios. Aceptemos nuestra debilidad En la formación de familias funcionales, ¡una de las mayores cosas que podemos hacer es deleitarnos en nuestra incapacidad! El diablo siempre tratará de convencernos de que no somos capaces de criar familias saludables, de que somos demasiados pecadores, inadecuados y estúpidos. La cultura popular nos cantará el cántico de Satanás diciéndonos que necesitamos expertos, una «aldea», o cualquier otra añadidura a fin de desarrollar una familia funcional. 30

Formarás una familia funcional

Jesús dijo que debemos ponernos de acuerdo con nuestro «adversario pronto» (Mateo 5:25, RV-60). Así que debemos reconocer que nosotros, solos, no estamos preparados para la tarea de forjar familias funcionales. Sin embargo, nuestra «incapacidad», nuestra debilidad, es en realidad nuestra fortaleza, pues entonces dependemos de Dios para cada paso. Recuerda, Dios ha dicho que si le reconocemos en todos nuestros caminos, y confiamos en Él en vez de en nuestro propio entendimiento, Él dirigirá nuestros caminos (Proverbios 3:5-6). Eso significa, como veremos en este libro, seguir los principios que nos ha revelado para crear hogares fuertes y saludables. Veamos nuestras luchas como oportunidades Otra lección importante sobre edificar familias funcionales es que debemos comenzar a ver las luchas como oportunidades de bendición. Dios nos ama lo suficiente como para «luchar» con nosotros. A los que ama, Él disciplina (Hebreos 12:6). Para mérito de Jacob, antes que gritar contra su oponente o resentirse por su lucha, le pide al divino Luchador que lo bendiga. El método de Dios en la vida de los que se vuelven a Él es usar la adversidad para fortalecer y bendecir. Jacob fue al grano, y también nosotros, si vamos a formar familias funcionales.

DE LA DISFUNCIÓN A LA FUNCIONALIDAD SALUDABLE
La sanidad de la relación de Jacob con su hermano, Esaú, tuvo un impacto en sus hijos y revela el cambio de la disfunción hacia la funcionalidad saludable en su familia. Esto nos lleva a la tercera gran experiencia de Jacob con Dios. Esta sucedió en Egipto cuando Jacob era un anciano. Jacob tenía una tienda llena de hijos. Uno de estos hijos, José, era su favorito... y esto era obvio. Ahora bien, uno pensaría que Jacob tendría mejores conocimientos debido a que el favoritismo 31

L os diez mandamientos de los padres
de su padre desempeñó un gran papel en su propia dolorosa relación con su hermano, Esaú. De todas maneras, Jacob siguió acopiando elogios y aprobación paternal sobre José. La actitud jactanciosa de José tampoco ayudó en nada. Tenía sueños especiales de los que se jactaba ante sus hermanos, ¡en uno de los cuales sus hermanos se inclinaban ante él como su gobernador! Durante este período de disfunción familiar en el hogar de Jacob, crecía cada día el celo y el resentimiento de sus hermanos hacia el favorecido José. Al final, la rivalidad entre hermanos llegó al punto de ebullición, y los hijos de Jacob planearon deshacerse del descortés y arrogante hermanito. Así que vendieron a José como esclavo a una caravana de ismaelitas y le dijeron a Jacob que un animal salvaje devoró a su amado hijo. La relación de José con Dios llegó a fortalecerse más durante su esclavitud. Fue esta fuerte relación la que no solo le traería sanidad a su quebrantada familia, sino que también los salvaría de la hambruna. La historia de José en Egipto comenzó fabulosa. Vendido a un noble llamado Potifar que era capitán de la guardia del faraón, José halló enseguida favor con Potifar y lo puso a cargo de toda su casa. Era lamentable que la esposa de Potifar fuera una mujer inmoral que con falsedad acusó de violación a José. Así que lo encarcelaron por un crimen que no cometió. Después de al menos dos años de cárcel, José se liberó mediante una intervención sobrenatural. El faraón le pidió a José que interpretara un perturbador sueño que estaba teniendo. Con la ayuda de Dios, José fue capaz de hacerlo, y al faraón le agradó tanto que ascendió a José a primer ministro, la segunda posición de mayor poder en Egipto. 32

Formarás una familia funcional

Entretanto, allá en el hogar en Canaán, una hambruna terrible arrasó la tierra. Así que Jacob envió a sus hijos a Egipto donde había escuchado que había suficiente comida. Cuando llegaron, los hijos de Jacob tuvieron que rogar por alimentos delante de, ya lo adivinaron, ¡el primer ministro! Habían pasado muchos años, así que no reconocieron al hermano perdido. Ahora bien, si yo fuera José, pensaría: «¡Llegó el momento del desquite!». Sin embargo, José no; se negó a adoptar el papel de víctima y en su lugar asumió la tarea de sanador. José asumió la responsabilidad por su propia vida y sabía que sus hermanos debían asumir la misma responsabilidad por las suyas. Así que optó por actuar a fin de llevarlos al arrepentimiento. Las luchas experimentadas en Egipto fueron las mismas dinámicas que lo establecieron en una profunda relación con Dios. José no quería que sus hermanos tuvieran que ir a las profundidades en las que él mismo se hundió, pero deseaba que tuvieran la oportunidad de conocer a Dios como lo hizo él. Así que José, acusó primero falsamente a sus hermanos de robo, tal y como lo acusaron a él. Segundo, los metió en la cárcel, como a él. Por último, envió a sus hermanos de regreso a Canaán, a excepción de Simeón, sabiendo que esto garantizaría su regreso. José les dijo que cuando volvieran a Egipto trajeran a Benjamín, el hermano menor (véase Génesis 42:8-26). En el viaje de regreso a su hogar, los hermanos de José le dijeron a su padre, Jacob, todo lo que les sucedió. De mala gana, Jacob permitió que sus hijos volvieran a Egipto con Benjamín. Una vez allí, José les reveló su verdadera identidad a sus hermanos. Enseguida, hubo arrepentimiento y sanidad en esa familia disfuncional (véase Génesis 42:27—45:15). José se convirtió en la persona de su generación que rompió el ciclo de maldición en su familia. 33

L os diez mandamientos de los padres
UN PRINCIPIO VITAL
Algunos quizá juzguen a José por tratar con mucha dureza a sus hermanos. No obstante, los propios sufrimientos de José le mostraron un principio vital en el corazón de la sanidad de la disfunción: Si se va a sanar la maldición, debe haber confesión y arrepentimiento genuino antes de que pueda haber perdón y restauración. Esta es una de las lecciones más difíciles al trasladar a una familia de la disfunción hacia la función. A veces a las personas hay que permitirles que experimenten el más fuerte embate de su comportamiento disfuncional antes que haya alguna esperanza de sanidad. José lo sabía y fue lo suficiente paciente como para no acelerar el proceso. Después de la reunión en Egipto, José envió a sus hermanos a su hogar en Canaán para que buscaran a Jacob y al resto de la familia. Cuando los hermanos le informaron a Jacob, confesaron que habían vendido a José como esclavo. Por largo tiempo Jacob se afligió por su hijo, y ahora su pena podía sanar. Los hermanos también, perdonados, restaurados y libres de la culpa que cargaron por años, podían entrar en el proceso de sanidad. Jacob y sus muchachos comenzaron a parecerse una familia de nuevo.

EL GRAN SANADOR
José nos apunta hacia el gran Sanador, Jesucristo. Así como José fue clave para romper la maldición de la disfunción en su familia, Jesucristo tiene el poder para hacer añicos la maldición en la vida de cada persona que acuda a Él. Esto se debe a que Jesús, en la cruz, se convirtió en la personificación de la maldición en cada uno de nosotros desde la misma época de Adán (Gálatas 3:13). Por cada persona que de forma libre y voluntaria recibe a Cristo, se desplaza la maldición por la bendición de Dios. Aun así, para 34

Formarás una familia funcional

obtener el beneficio de la remoción de la maldición, debemos recordar el error de Jacob. En Betel, recibió la bendición de Dios, pero no actuó sobre la misma hasta veinte años más tarde, cuando en Majanayin se rindió de nuevo ante Dios. Por lo tanto, después de recibir a Cristo y la bendición de Dios que desplaza la maldición, debemos comportarnos de una manera acorde con nuestra identidad en Cristo si es que vamos a disfrutar del fruto de la funcionalidad. Jacob se convirtió en el «cojo Israel», comenzando un proceso que le permitió correr a su hijo José. La maldición se rompió. Cuando le decimos «basta» a la disfunción, nosotros, y toda nuestra familia, logramos entender las palabras del hermoso y antiguo himno: 7 «Al pecador podrá limpiar [...] Su ser él quiere transformar» .

PREGUNTAS PARA LOS PADRES
1. ¿Cuáles son los síntomas de la disfunción en tu familia con

los que necesitas lidiar como padre?
2. Aplica la «fórmula»: C (Cristo) + PB (Principios Bíblicos) – M

(La Maldición) = FF (Familia Funcional), a tu vida familiar, y contesta estas preguntas: • Como padres, ¿hemos comprometido nuestro hogar y nuestras vidas a Cristo? • Como padres, ¿crecemos en nuestra comprensión y aplicación de principios bíblicos en la crianza de los hijos? • Como padres, ¿identificamos y nos arrepentimos de los efectos de la maldición en nuestras vidas?

35

UNA PALABRA PERSONAL

Amarás a tus hijos
Es de esperar que la mayoría de los padres crean en este mandamiento. Todos aman a sus hijos, ¿verdad? Sin embargo, es más que decir las palabras y suplir sus necesidades. Se trata de sembrar semillas que darán frutos en sus vidas. Nuestras familias son jardines. Necesitamos evaluar la calidad y la cantidad de amor que hemos sembrado en nuestros hijos.

E.Y.

L

os nuevos papás y mamás siempre reaccionan igual: «¡No tenía la más mínima idea de que sería tan difícil». Sin embargo, es posible que sea un poquito más fácil, y mucho más gratificante, solo con implementar Los 10 mandamientos de los padres. Con palabras claras, sencillas y a veces ocasiones saturadas de humor. Ed Young aprovecha la experiencia obtenida de varias décadas de consejería familiar y crianza de sus propios hijos para ayudarle a construir un fundamento bíblico para el mayor reto de la vida y el llamado más importante.

Los 10 mandamientos de los padres incluyen:
1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. Formarás una familia funcional Amarás a tus hijos Serás un modelo de piedad Instruirás a tus hijos Dedicarás tiempo para estar con tus hijos Disciplinarás a tus hijos Animarás a tus hijos Proveerás estabilidad y seguridad para tus hijos Conversarás sobre la sexualidad con tus hijos No serás un padre pasivo

Ed Young ha sido el pastor principal de una congregación de treinta y un mil miembros en la Segunda Iglesia Bautista de Houston, Tejas, desde 1978. Es el autor de diez libros en los que se inlcuyen Los 10 mandamientos del matrimonio, y ministra a través de la televisión internacional y los programas de radio Winning Walk. Ed y su esposa, Jo Beth, tienen tres hijos y siete nietos, y viven en el área de Houston.
www.editorialunilit.com

Producto 495397 Relaciones /Paternidad
www.clubunilit.com

AMIGOS DE LA NATURALEZA GOING GREEN

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->