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La Escuela Dominical - El Expositor Serie 1

La Escuela Dominical - El Expositor Serie 1

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La Escuela Dominical

El Expositor del maestro
La Escuela Dominical tiene su origen en los planes eternos de Dios para su pueblo. Dios estableció
que se reunieran los varones, mujeres y niños y extranjeros para que oyeran, aprendiera, temieran a
Dios y se preocuparan por poner por obra la palabra de Dios
“Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus
ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas
las palabras de esta ley; y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová
vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para
tomar posesión de ella”. (Deuteronomio 31:12-13)
Este manual tiene el propósito de servir no solo de Guía para alumnos y maestro en la Escuela
Dominical, sino contribuir al proceso inicial de adoctrinamiento de nuevos miembros, así como al
desarrollo y preparación de nuevos discípulos.
Las lecciones han sido desarrolladas con la base de libros y artículos electrónicos de maestros y
predicadores cristianos, así como en menor grado con el conocimiento y la experiencia del autor.
La metodología incluye no solo la exposición del maestro, sino la interacción de los participantes,
la validación del conocimiento mediante ejercicios y exámenes y en un formato flexible que
incluya el uso de dinámicas, ilustraciones y figuras que atiendan los diferentes tipos de
aprendizaje.
Es el deseo de mi corazón que tanto maestros como participantes encuentren en el contenido un
valor agregado a su conocimiento sobre la palabra de Dios y experiencias que les ayuden en su
proceso de madurez cristiana.
Manuel Gallarzo Medina
Ciudad Juárez, Chihuahua, 2011
1
Serie: El Principio
Índice
Lección Página
Lección 1: La Creación __________________________________ 3
Lección 2: Caín y Abel __________________________________ 11
Lección 3: El Diluvio __________________________________ 18
Lección 4: La torre de Babel __________________________________ 25
Lección 5: Dios llama a Abraham __________________________________ 32
Lección 6: Esaú y Jacob __________________________________ 38
Lección 7: José __________________________________ 46
Lección 8: El Éxodo __________________________________ 54
Lección 9: El llamado de Moisés __________________________________ 63
Lección 10: La Pascua __________________________________ 71
Lección 11: La Alianza __________________________________ 78
Lección 12: Caminando con Dios __________________________________ 85
2
Serie 1: El Principio
Lección 1: La creación
Lectura con la clase: Génesis 1.26 al 31, 2.1 al 7
Texto para aprender de memoria— Hebreos 11.3
Introducción
Hoy comenzaremos una serie de lecciones en el libro del Génesis el cual, conforme a su nombre,
(Génesis quiere decir principios) relata el principio de muchas cosas: los cielos y la tierra, la vida
de las plantas y los animales, la vida humana, el pecado, la muerte, el sacrifico etc., de modo que
con mucha razón se ha llamado “el semillero de la Biblia”. Bajo la inspiración de Dios, Moisés
escribió este libro aproximadamente quince siglos antes del nacimiento de Jesús, pero a pesar de
su antigüedad, proporciona siempre enseñanzas nuevas.
El Creador
La palabra crear que aparece en el primer versículo tiene un significado mucho más profundo que
la palabra hacer, como trataremos explicar con el siguiente ejemplo. Si le pedimos a alguien que
construya un objeto desconocido, es muy probable que termine por rendirse o construir algo sin
utilidad. Si por el contrario, se le pide construir un cajón, se le da un dibujo con medidas,
herramientas y materiales, podría hacerlo fácilmente. Dios, no solo es hacedor, Dios es el Creador,
sacó de la nada a este universo tan maravilloso sólo por su Palabra (Hebreos 11.3)
Los seis días
o El primer día la voz de Dios se oye de modo que el desorden y las tinieblas se convierten en
luz, siendo constituidos los períodos de día y noche. Esto es un tipo también de lo que sucede
en la vida de una persona cuando Cristo llega a su corazón. Todo estaba vacío y desordenado y
en tinieblas, pero cuando llega la luz del evangelio, las tinieblas se vuelven luz. Dios es el
principio de todas las cosas.
3
El segundo versículo nos causa admiración porque
no habla de hermosura, sino que revela una tierra
desordenada y vacía. Se desprende que después de
la creación inicial hubo una catástrofe, o
simplemente que fue creada provisionalmente de
manera desordenada y vacía, de modo que lo que
se nos relata en los versículos 3 al 31 es la obra de
la restauración. Aquí se delinean las actividades de
seis días:
Los tres primeros que fueron dedicados a la obra
de poner en orden lo que estaba desordenado
Los tres últimos a la obra de llenar lo que estaba
vacío. Notemos el trabajo de cada día.
o En seguida, en el segundo día, separando las aguas de la tierra y las aguas de las nubes, es
hecho ese inmenso espacio llamado los cielos. Nosotros también estamos constituidos de una
naturaleza espiritual que tiende hacia arriba y de una naturaleza carnal que tiende hacia abajo.
Somos un solo ente, pero separados cada cual por sus propósitos.
o Por tercera vez se oye la voz del Creador y las aguas profundas de los mares que cubrían la
faz de toda la tierra se juntan para dejar los continentes e islas a la vista. La tierra es cubierta
con una alfombra preciosa de pasto y adornada de flores y árboles.
En estos primeros 3 días, Dios ha ordenado y separado todo lo que estaba en desorden. Ahora Dios
se dispone a llenar ese inmenso vacío.
o Entonces, en el cuarto día, es instalado un maravilloso sistema de luz: el sol, la luna y las
estrellas, los que, no como la luz eléctrica en nuestras casas, han sido infalibles a lo largo de los
siglos. A donde quiera que llega Dios, ese lugar no puede estar a obscuras, cuando Jesús llegó
a Galilea, ese pueblo vio gran luz, como nunca antes lo había visto; “Galilea de los gentiles; El
pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte,
Luz les resplandeció” (Mateo 4:12). Jesucristo nos dijo que aquellos que hemos sido
alumbrados por la luz del evangelio, somos la luz del mundo.
o Ahora en el quinto día, el aire y las aguas, hasta ahora no habitadas, reciben sus moradores,
pues toda clase de aves vuela por los cielos y el mar se llena de peces.
o El sexto día Dios hace los animales y por fin forma al hombre del polvo de la tierra. Alienta en
su nariz el soplo de vida y le coloca en el huerto del Edén. Este hombre, Adán, es hecho a la
semejanza de su Creador a quien debe servir y representar en la tierra.
Génesis- un libro maravilloso
El libro de Génesis es un libro maravilloso de Dios que nos narra el poder del creador. Nos narra
varios otros puntos importantes que no van de acuerdo ni un poco con la evolución, tales como:
La dignidad: El libro de Génesis nos narra que fuimos creados de acuerdo “a la imagen de Dios”
y no evolucionamos de ningún animal. Imagen y semejanza, no significa ser iguales a Dios, sino
que tenemos una característica única, diferente a toda la creación, “espíritu”, y eso es la esencia de
Dios, pues Dios es Espíritu.
La responsabilidad: La relación entre lo creado (hombre) y el creador (Dios). Le es requerido al
hombre que viva de acuerdo a la voluntad de su creador (Salmos 100:3; Romanos 9:21).
El modelo del matrimonio: El libro de Génesis narra la voluntad de Dios en cuanto al
matrimonio. Dios es explicito en cuanto a relación hombre y mujer en el matrimonio y condena en
el resto de la Biblia la relación intima entre personas del mismo genero.
Las consecuencias del pecado: El libro de Génesis es un modelo en cuanto a las consecuencias
del pecado, y el uso irresponsable del libre albedrío.
Un adelanto del cielo. El pacto de Dios con Abraham es un ejemplo de la misericordia de Dios de
dar una oportunidad a los pecadores. Se promete a Abraham y sus descendientes la tierra
prometida.
4
El semillero de la Biblia
Hay más de 60 citas directas de Génesis en el NT y cientos de alusiones al mismo.
El Señor Jesucristo lo confirma en sus relatos al hablar de:
o La creación del hombre y la mujer(Mt.19: 4-6)
o El asesinato de Abel(L c.11:49-51)
o El diluvio (Lc.17: 26-27).
o Abraham, Isaac y Jacob (Mt.22:32; Jn.8:56)
o La circuncisión de los patriarcas(Jn. 7: 21-23)
o Pablo apela al libro de Génesis en doctrinas claves, por ejemplo:
o La caída del hombre (Compare. Gn.3 con Romanos.5)
o La institución del matrimonio (Gn.1-2; Col.4 y Ef.5)
o El contraste entre el hijo de la promesa y el hijo de la ley (Gn.16 y 21 Y Gal.4:25)
o La porción más citada es la correspondiente a Gn. 1 – 11 siendo la de mayor influencia en
el NT con un centenar de referencias.
o Cada autor del NT se refiere a Génesis 1 -11
o Génesis es el libro más citado por el resto de la Biblia.
La caída del hombre (Génesis 3:1-19)
El hombre puesto en un huerto precioso que Dios mismo había plantado. No crecía ningún espino
ni cardo en todo el huerto, aunque Adán y Eva estaban ocupados, su trabajo no era fatigoso, la
tierra daba su fruto, los animales no se comían unos a otros, todo era armonía y lo que es más
importante es que allí no existía el pecado, así que la comunicación con Dios era personal y
directa.
No es posible hacer cálculos en cuanto a la extensión del período durante el cual Adán y Eva
permanecieron en su condición original; sin embargo, es evidente que fue un tiempo suficiente
como para que pudieran acostumbrarse a la situación en que habían sido colocados, para observar
con cuidado y darle nombre a las criaturas vivientes y experimentar la comunión con Dios.
Semejante a todas las obras de Dios, el hombre fue creado «bueno en gran manera» (Gn. 1:31), que
significa que él era agradable al Creador. Esto implica que el primer hombre no había cometido
pecado. La santidad, que es el principal atributo de Dios, es un término positivo e indica que El es
incapaz de pecar.
El hombre, dado que fue hecho a la imagen de Dios, tenía una personalidad completa y la
capacidad moral de tomar decisiones. En contraste con Dios quien no puede pecar, tanto los
hombres como los ángeles podían pecar. Esa capacidad que el hombre recibió de Dios es la que le
llevó finalmente a optar por la desobediencia. No confundamos esta capacidad moral de decidir
con la conciencia, aquí hablamos de la voluntad. La conciencia no había sido activada aun en
Adán y Eva puesto que aun no habían pecado. De hecho, la conciencia está subordinada a nuestra
voluntad.
Que es la voluntad?
A diferencia del instinto, que es ciego, la voluntad es un acto espontáneo surgido del análisis
racional de lo que se pretende.
5
Este es el lugar que Dios ideó para nosotros y tan es así, que los muertos en Cristo es ahí a donde
irán a manera de antesala, mientras llega el tribunal de Cristo, las bodas del cordeo y las moradas
eternas.
Jesús le mencionó ese lugar al ladrón arrepentido, "hoy estarás conmigo en el paraíso". (Lucas
23:43). Pablo "fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre
expresar". (2 Cor. 12:4). Los frutos de ese lugar están reservados para los vencedores, "Al que
venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios". (Apoc.
2:7)
Satanás entra en el huerto
No debemos imaginar que la serpiente que Luzbel utilizó fuera como la serpiente asquerosa que
hoy conocemos, ya que su actual condición es el resultado de la maldición de Dios (v. 14). Se
describe como “más astuto que todos los animales del campo”.
6
El huerto del edén. Pudo decirse de todo lo que Dios
creó que era bueno. ¡Cuán precioso era el huerto del
Edén donde había toda clase de árboles deliciosos a la
vista y buenos para comer! De él corría un río cuyas
aguas proveían la humedad necesaria para la
vegetación, y dentro de sus recintos podía hallar
habitación todo animal del campo y toda ave del aire.
Seguramente ningún lugar más hermoso se encontraba
sobre la faz de la tierra. También Dios dio a Adán una
compañera idónea, porque dijo el Creador, “No es
bueno que el hombre esté solo”. Allí en aquel paraíso
moraban en inocencia.
La serpiente ataca los sentidos de la mujer y comienza por preguntar
a la mujer acerca de lo que Dios ha dicho. Una vez captado el oído
de ella, la serpiente trata de controlar el ojo. Leemos que cuando ella
contempló el fruto, “era agradable a los ojos”. El último paso en la
caída fue cuando Satanás pudo tomar posesión de la mano. A lo
largo de los siglos, este ha sido el método que Satanás ha ocupado,
pues introduce dudas acerca de Dios, hace parecer el pecado como
cosa deseable, logrando de este modo hacer pecar al hombre. 1 Juan
2:16 describe el reflejo de estos sentidos carnales, el hecho de que el
fruto era bueno para comer apeló a la «concupiscencia de la carne»;
el hecho de que era «agradable a los ojos» apeló a la
«concupiscencia de los ojos»; y el poder del fruto del árbol de
hacerlos sabios apeló a la «vanagloria de la vida». Un ejemplo
similar de tentación fue seguido por Satanás en la tentación de
Cristo (Mt. 4:1-11)
Tanto el hombre como los ángeles tenían la facultad de obedecer o desobedecer las leyes del
creador, Satanás pecó (Is. 14: 12-14; Ez. 28:15), y tras él fueron otros ángeles, de quienes se ha
escrito que «no guardaron su original estado (Jud. 6.) Debido al hecho de que Satanás y los ángeles
caídos pecaron primero, el hombre no originó el pecado, pero se convirtió en un pecador debido a
la influencia satánica (Gn. 3:4-7).
Como lo registra la Biblia, Dios había dado a Adán y Eva una prohibición: ellos no deberían comer
del árbol del conocimiento del bien y del mal. De acuerdo a Génesis 2: 17, Dios dijo: «Mas del
árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás.» Esta prohibición relativamente simple era una prueba para ver si Adán y Eva
obedecerían a Dios. En su conversación con Eva, Satanás introdujo esta prohibición diciéndole a
Eva: «¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?» (Gn. 3:1). Lo que quiso
implicar era que Dios estaba escondiendo algo que era bueno y que El estaba siendo muy severo
innecesariamente en su prohibición. El hecho de que comiendo del fruto sus ojos serían abiertos al
conocimiento del bien y del mal era verdad, pero lo que Satanás no reveló fue que ellos tendrían el
poder de conocer el bien y el mal sin el poder de hacer el bien.
En su respuesta Eva cayó en la trampa de Satanás al dejar fuera la palabra «libremente» en el
permiso de Dios de comer de los árboles del huerto, y también ella dejó fuera la palabra
«seguramente» en la advertencia de Dios. La tendencia natural del hombre de minimizar la bondad
de Dios y de magnificar su severidad son, desde entonces, características familiares de la
experiencia humana. Cuando Eva hubo participado del fruto prohibido, persuadió a Adán hacerlo.
Dándose cuenta de inmediato de su desnudez y aprovechando las hojas de una higuera, se hicieron
delantales a fin de vestirse. Asustados al sentir que Dios venía entrando en el huerto, huyeron a
esconderse entre los árboles, pero Dios llamó, “¿Dónde estás tú?” El pobre hombre y su mujer
salen de su refugio, confiesan su pecado, y después escuchar la sentencia de su Creador, son
vestidos por Él y expulsados de su hogar. Eva fue engañada en tomar del fruto, y Adán siguió su
ejemplo aunque él no fue engañado (1 Ti. 2:14).
Adán después de la caída.
Cuando Adán y Eva pecaron perdieron su bendito estado en el cual ambos habían sido creados y
vinieron a ser objeto de varios cambios trascendentales.
1. El hombre cayó bajo el dominio de la muerte espiritual y física. Dios había dicho: «Porque el día
que de él comieres, ciertamente morirás» (Gn. 2:17); y esta divina sentencia se cumplió. Adán y
Eva sufrieron inmediatamente la muerte espiritual, que significa separación de Dios. Y a su debido
tiempo sufrieron también el castigo de la muerte física, que significa el acto por el cual el alma se
separa del cuerpo.
2. El juicio de Dios también cayó sobre Satanás, y la serpiente fue condenada a arrastrarse en el
suelo (Gn. 3:14) La lucha entre Dios y Satanás se describe en Génesis 3:15 en lo que se relaciona
con la raza humana, y Dios dice: ¡; «y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la
simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.» Esto se refiere al conflicto
entre Cristo y Satanás, en el cual Cristo murió en la cruz, pero no pudo ser retenido por la muerte,
como se anticipó en la expresión «Tú le herirás en el calcañar».
7
Sin embargo, la última derrota de Satanás está indicada en el hecho de que la simiente de la mujer
le «herirá en la cabeza», esto es, infringirle una herida mortal y permanente. La simiente de la
mujer se refiere a Jesucristo, quien en su muerte y resurrección conquistó y venció a Satanás.
3. Un juicio especial también cayó sobre Eva, la cual experimentaría dolor al dar a luz sus hijos y
se debería de someter a su esposo (Gn. 3:16). El hecho de que se produciría la muerte haría
necesario que se produjeran múltiples nacimientos.
4. Una maldición especial cayó sobre Adán, al cual le fue asignada la dura labor de trabajar la
tierra, ahora maldita con espinos y cardos, para obtener la comida necesaria para su continua
existencia. De acuerdo con esto, la misma creación sería cambiada por el pecado del hombre (Ro.
8:22).
Más adelante la Escritura indica cómo los efectos del pecado serían parcialmente aliviados por
medio de la salvación en el caso del hombre y por un levantamiento parcial de la maldición en el
futuro reino milenial. Adán y Eva, sin embargo, después de la caída fueron conducidos fuera del
huerto y comenzaron a experimentar el dolor y la lucha que han caracterizado a la raza humana
desde entonces.
El efecto de la caída de Adán sobre todo el género humano.
Además del cambio de la suerte del hombre y su ambiente, la Biblia también revela una profunda
doctrina de imputación, que pone de relieve la verdad que Dios ahora acusó a Adán con pecado y,
como resultado, acusó a sus descendientes con la responsabilidad del primer pecado de Adán.
Las Escrituras mencionan tres grandes imputaciones:
1) El pecado de Adán es imputado a su posteridad (Ro. 5: 12-14)
2) el pecado del hombre es imputado a Cristo (2 Co. 5: 21)
3) la justicia de Dios imputada a los que creen en Cristo (Gn. 15:6; Ro. 3:22; 2 Co. 5:21).
Es obvio que se efectuó un traspaso de carácter judicial del pecado del hombre a Cristo, quien
llevó sobre su cuerpo en el madero el pecado del género humano. «Mas Jehová cargó en El el
pecado de todos nosotros» (Is. 53:5; Jn. 1:29; 1 P. 2: 24; 3: 18). De igual manera hay un traspaso
de carácter judicial de la justicia de Dios al creyente (2 Co. 5:21), puesto que no podía haber otro
fundamento de justificación o aceptación delante de Dios. Esta imputación pertenece a la nueva
relación espiritual que el creyente disfruta con Dios en la esfera de la nueva creación.
El creyente está «en Cristo» y, por consiguiente, participa de todo lo que Cristo es. La caída de los
hombres no se efectúa cuando cometen su primer pecado; ellos han nacido ya en pecado, como
criaturas caídas, procedentes de Adán. Los hombres no se convierten en pecadores por medio de la
práctica del pecado, sino que ellos pecan debido a que por naturaleza son pecadores. Ningún niño
necesita que se le enseñe a pecar, pero cada niño tiene que ser estimulado a realizar el bien.
Debe observarse que, no obstante que la caída de Adán pesa sobre toda la Humanidad, es evidente
que hay una provisión divina para los infantes y para todos aquellos que no tienen responsabilidad
moral. Los santos juicios de Dios tienen que caer sobre todos los pecadores no redimidos: 1) por
causa del pecado imputado; 2) por causa de la naturaleza pecaminosa que todos han heredado; 3)
por causa de que todos están bajo pecado; y 4) por causa de sus propios pecados.
Aplicación
8
Todos debemos nuestra existencia a Dios quien es nuestro Creador. Cuando formó al primer
hombre a su imagen, alentó en su nariz el soplo de vida, de modo que, si hemos recibido nuestra
vida a imagen y semejanza de Dios, nuestra existencia será eterna.
Esto no es cualquier cosa, no somos producto de la nada, no estamos aquí por azar, formamos parte
de un plan eterno de nuestro creador. Por lo tanto, lo que debe preocupar a cada uno es dónde
pasará la eternidad
Por un solo acto de desobediencia de parte del primer hombre, el pecado entró en el mundo y los
resultados han sido muy graves. En este capítulo hemos leído de temor, dolores, maldición, etc.
Así cómo fracasaron los esfuerzos de la primera pareja para vestirse, de la misma manera las obras
del pecador no le hacen apto para la presencia de Dios, quien exige una franca confesión de
pecado. Al igual Dios proveyó las túnicas de pieles (v. 21) para Adán y Eva, ha provisto salvación
para el pecador por medio del sacrificio de su Hijo.

Ejercicio
9
Crucigrama Bíblico del Génesis

Verticales
1. Origen de las cosas contrario a la teoría de la evolución
3. Adán y Eva, la primer….
4. La tierra estaba deshabitada, desordenada y en…
5. Madre de Abel y Caín
2. Se le atribuye la autoría del libro del Génesis
6. En la maldición a Eva y la serpiente, Dios anuncia su primer…
7. A diferencia de "hacer", "Crear" significa crear cosas de la..
8. De donde tomó Eva el fruto prohibido
9. El verso del capitulo 1 del Génesis mas citado en la Biblia
10. Los 3 primeros días de la creación Dios "ordena" las cosas
11. Nombre de la serpiente que engañó a Eva
10
Horizontales
1. Lo que Dios creó el primer día de la
creación
2. La consecuencia del pecado original
3. El significado de Génesis"
4. EL lugar donde Dios puso al primer
hombre sobre la tierra
5. Principio
6. Dios instaura en la unión de Adán y Eva
las bases del 1er….(plural)
7. Creaturas del 5to día
8. Diferencia entre animales y humanos
9. Significa "hombre"
10. Parte del hombre de la que fue formada
la mujer
1 2
4
3 9 10
5 4
6
1 6 11
7
5 8 8
7
9
10
Lección 2: Caín y Abel
Lectura con la clase: Génesis 4.1 al 17
Texto para aprender de memoria— Hebreos 11.4
Introducción
Cuando Dios expulsó a Adán y Eva del huerto del Edén, lo hizo no por amarles menos que antes,
sino porque, poseyendo ellos el conocimiento del bien y del mal, podían comer del árbol de la vida
y vivir para siempre en sus pecados. Al apartarles de su presencia, podía proveerles la manera de
acercarse a Él como veremos en esta lección.
Los dos hijos
Ya hemos visto que el Génesis es un libro de principios. La historia de hoy nos presenta la primera
familia. Ustedes podrán nombrar a los padres fácilmente, pues hasta aquí la población del mundo
se componía de dos personas. Nace un hijo y lo llaman Caín, que quiere decir “Adquirido”,
pensando tal vez que él era la simiente que heriría la cabeza de la serpiente (véase el 3.15). Nace el
segundo hijo y le ponen el nombre de Abel, pero no se nos dice por qué motivo le pusieron un
nombre con tales significados como vapor o vanidad.
Nada se relata tocante a la niñez de los hijos en este primer hogar, pero podemos imaginar muchas
cosas. Seguramente los padres les contarían la historia del huerto del Edén, y tal vez verían las
túnicas de pieles, los querubines y la espada encendida. Luego se pasa la niñez; ahora los niños
están grandes y deben trabajar, de modo que Caín, que se interesa por la agricultura, se convierte
en labrador de la tierra, y Abel, que quiere más a los animales, en pastor.
Las dos ofrendas
En cambio, Abel trae un cordero, lo degüella, y coloca la víctima sangrante en las piedras que le
sirven de altar. En el acto de matar esta víctima, Abel ha confesado que merece morir por sus
pecados, pero ha puesto ante Dios un substituto inocente. Cae el fuego de Dios que consume el
animalito, dando a entender que Él está satisfecho. Pero, la ofrenda de Caín está igual como antes,
muy linda, pero no aceptada de parte de Dios. Él ha tratado de acercarse al Dios verdadero, pero de
una manera que no sirve, y es rechazado. ¡Cuán tristes son las consecuencias! Caín se enoja
sobremanera y mata a su hermano.
Porque rechazó Dios la ofrenda de Caín?
La pregunta que nos inquieta al leer esta historia es: ¿Porque Dios rechazó la ofrenda de Caín y
aceptó la de Abel? ¿Estaba Dios mostrando favoritismo, o parcialismo?
11
Ahora nos toca contemplar a los dos jóvenes en el día que
comparecen ante Dios. Es el día más importante para un ser
humano, puesto que cada uno tiene que dar cuenta a Dios, cosa
que los padres no pueden hacer por sus hijos. Caín y Abel
reconocen al Dios verdadero, y ambos sienten el deseo de
adorarle. Fácil será para quienes han visto los lindos y variados
colores de la fruta en el mercado, imaginar cuán hermoso se vería
el altar de Caín, quien para su ofrenda ha recogido de los mejores
frutos de su cosecha.
La respuesta a esta pregunta es de suma importancia para los seres humanos. De acuerdo con la
mayoría de los estudiosos e intérpretes de las Escrituras Caín y Abel representan los dos tipos de
adoradores en los cuales está dividida la humanidad.
Representan sobre todo dos tipos de sistemas de salvación; uno verdadero y otro falso. El de Caín
representa el intento del hombre de salvarse por sus propios meritos u obras. El de Abel representa
la manera correcta de salvación que es a través de la fe en la justicia y meritos logrados por la vida
y muerte de Jesús en nuestro favor.
Ciertamente se puede concluir al leer el relato bíblico que Caín y Abel recibieron la información
necesaria de parte de sus padres, Adán y Eva acerca de la manera correcta de adorar y presentar
sacrificios a Dios. ¿Dónde pues estuvo el error de Caín? Hay un aspecto de la vida de Caín cuyo
estudio puede arrojar valiosa información para contestar esta pregunta y es la conexión que existía
entre Caín y la tierra.
Caín y el tema de la gracia de Dios.
A la luz de lo que se menciona en las escrituras y considerando los aspectos dispensacionales, cree
usted que Caín fue finalmente justificado por Dios? La forma de actuar de Caín nos revela que a
tan temprana edad, la humanidad se habría de dividir entre justos e injustos, buenos y malos y Caín
parece marcar su línea. Decidió Caín ser malo? Dios simplemente no lo eligió?
Es evidente que desde el principio hubo personas que desecharon la idea de que su redención
dependiera de Dios y Caín con sus actos representa a ese sistema en el que es el hombre quien es
su propio salvador. Sin embargo no es esto lo que enseña la Escritura, quien habla del hombre en
un estado caído y del pecado no solamente como un acto externo, sino como una tendencia y una
motivación interna que se expresa en actos externos y el cual tiene una fuerza descomunal sobre la
cual, el hombre no tiene la capacidad para librarse de él y la inutilidad de su voluntad para
dominarlo.

Caín es un buen ejemplo para el debate de la predestinación, una de las doctrinas mas polémicas y
difíciles de explicar y entender. Dios elige a quienes habrán de ser salvos y a quienes no? Un punto
de vista sobre este tema es que; Dios escoge, no porque previó que habían de creer, sino que
escoge para que crean. No hay diferencia entre los que se salvan y los que se pierden sino
solamente en una cosa: la gracia de Dios; irresistible hacia los escogidos y que puede ser resistida
hacia los demás.

La gracia podemos definirla como “el acto misericordioso de Dios por el cual ofrece salvación y
vida eterna a todos los pecadores que ponen su fe en Cristo para ser salvos”. En el libro de
Efesios el apóstol Pablo nos habla acerca de esta Gracia tan poderosa que hemos recibido de parte
de Dios y que nos da la salvación. "Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no
de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).
Independientemente de la polémica, una mente humilde y sencilla entiende que la gracia de Dios
es para todos, es tan infinita, que no puede rechazar a nadie. Sin embargo, es necesario recibirla y a
partir de ahí la podemos ver en etapas dentro de un proceso de madurez. San Agustín de Aquino la
describía de esta manera:
o La gracia precedente, por la que el pecador es puesto bajo convicción.
12
o La gracia operante, por la que es guiado a Jesucristo y dotado de fe salvadora.
o La gracia cooperante, por la que una vez renovada su voluntad, el cristiano coopera con Dios
en su santificación.
o La gracia perseverante, por la que el redimido, aunque pueda tener descalabros
momentáneos, se levanta de ellos y acaba triunfalmente su carrera en Cristo.
Caín y la Tierra
Labrador de la tierra (Génesis 4:2-3)
La profesión de Caín era la agricultura. En esta tarea invertía su tiempo y energía. El fácilmente
puede ser llamado el "padre de la agricultura." Cada día adquiría conocimientos y acumulaba
información valiosa sobre la tierra y sus propiedades. Este era su principal sustento y fuente de
recursos. Visto desde cierto ángulo, Caín no estaba ofrendando a Dios el fruto de sus labores
agrícolas, sino compartiendo con Dios esos frutos.
Ofreció a la tierra la sangre de su hermano Abel:
"Ahora pues, maldito eres de la tierra, que ha abierto su boca para recibir de tu mano la sangre de
tu hermano. (Génesis 4:11)
La expresión "recibir de tu mano" denota un aspecto sacrificial de parte de Caín al matar a su
hermano. El estaba por así decirlo ofreciendo a su hermano a la tierra. Antes de proseguir con el
análisis de la relación de Caín con la tierra sería bueno echar un vistazo a lo que las Escrituras
dicen con respecto a Dios y la tierra.
Dios y la tierra
"Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de
vida; y fue el hombre un ser viviente. Y plantó el SEÑOR Dios un huerto hacia el oriente, en Edén;
y puso allí al hombre que había formado. Y el SEÑOR Dios hizo brotar de la tierra todo árbol
agradable a la vista y bueno para comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el
árbol del conocimiento del bien y del mal. (Génesis 2:7-9)
Dios formó al hombre del polvo de la tierra e hizo brotar de ella todo árbol comestible, y esto
parece incluir también a los árboles de la Vida y el de la ciencia del bien y el mal. Quizás Caín al
escuchar el relato de la creación de labios de sus padres, se sintió impresionado por estas
descripciones de las capacidades de la tierra. Al labrarla ciertamente comprobó por si mismo el
poder productivo de la tierra y lamentablemente comenzó a asignar un valor equivocado a la
misma.
Agregando un comentario personal, podemos decir que Caín “endiosó” a la tierra. Al ver su poder
reproductivo, le asignó poderes divinos.
Luego de este análisis de Caín podemos contestar la pregunta de porque Dios no aceptó el
sacrificio de Caín, pero aun así; reconociendo que no son mas que conjeturas. Dios no aceptó su
ofrenda porque realmente no era una ofrenda. Caín no estaba ofrendando sino compartiendo con
Dios los frutos de la tierra. La tierra y no Dios era el centro de su adoración. Al meditar en esto
debemos analizarnos para tratar de descubrir la naturaleza de nuestra adoración y servicio a Dios.
Dios ve el corazón.
13
Lo mas claro sobre esta historia y dejando a un lado las conjeturas, es que a Dios no es
precisamente la ofrenda la que le interesa, sino las intenciones del corazón. A su pueblo cuando
cayó en pecado le ordenó que no trajera ofrenda delante de Él. "¿Para qué me sirve, dice Jehová,
la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de
animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién
demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis
atrios? No me traigáis más vana ofrenda". (Isaías 1:11-13)
En Caín encontramos el inicio de la religión del hombre cuyo corazón continúa en pecado y sin
embargo pretende agradar a Dios con ofrendas. Caín procura entregar al Señor lo mejor que sus
fuerzas humanas pueden ofrecer, para lo cual busca lo más excelente que la tierra pudiera producir;
como los religiosos contemporáneos del mundo que siempre pretenden ofrecer "lo mejor para el
Señor". Aunque en sus conciencias cauterizadas pretenden engañarse a ellos mismos diciendo que
es para el Señor Jesucristo, en su interior no pueden ser tan necios y saben que es para el señor
Domínguez o el señor Soto o el señor Chaparro u otro de estos mercaderes de la fe.
Seguramente que los padres de Caín habían contado muchas veces a todos sus hijos lo que fue esa
hermosa experiencia de vivir en el Paraíso, pero que a consecuencia del pecado de ellos Dios los
expulsó del Jardín del Edén, no sin antes haber provisto el perdón cumpliendo lo que Su justicia
divina había establecido "que la paga del pecado es muerte". A través de la muerte de aquellos
animales que el Señor sacrificó para poder otorgarles vestiduras.
"Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió". (Génesis 3;21) Lo más
probable es que esos animales fueron corderos, por esta razón el corazón de Abel que era recto,
como dice en Mt. 23: 35 "la sangre de Abel el justo". Éste escogió ser pastor de ovejas, y cuando
llegó el momento de ofrendar a Dios, trajo a Su presencia un cordero. Éste es el motivo por el cual
Dios aceptó la ofrenda de Abel, porque era justo y presentó una ofrenda santa de acuerdo al
corazón del Señor. El escritor de Hebreos señaló que “por la fe Abel ofreció a Dios más excelente
sacrificio que Caín” (11:4). La frase “por la fe” es clave para entender por qué Dios aceptó la
ofrenda de Abel y rechazó la de Caín. El apóstol Pablo añadió que “la fe es por el oír, y el oír, por
la palabra de Dios” (Romanos 10:17). La fe está basada en la Palabra o instrucción divina. Donde
no existe instrucción divina, el hombre no puede actuar “por fe”. Por tanto, podemos concluir que
cuando Abel ofreció “por la fe”, procedió de acuerdo a las instrucciones divinas en cuanto al
sacrificio, mientras que Caín menospreció tales instrucciones
Y a Caín lo rechazó por la naturaleza de su ofrenda y porque su corazón era malo, lo cual se
manifestó claramente cuando Dios le hizo conocer Su desagravio. Reaccionó de una forma terrible,
se puso muy furioso, lo cual se reflejó incluso en su semblante.
Un corazón altivo siempre alterca con Dios y con las consecuencias que nuestro propio pecado nos
arrastra. Primero sintió envidia por su hermano, luego ese pecado engendró el odio. Dios procura
razonar con él y convencerlo de la locura de su resentimiento para traerlo de nuevo a la cordura,
para impedir que su pecado continuara creciendo. "Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no
hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de
él". (Génesis 4:7)
Que pasó con Caín?
14
Dios ama al pecador, aunque le castigue por su pecado nunca buscaría destruirlo sin darle cuantas
oportunidades considere que el pecador se merece. Caín no fue destruido por Dios, ni siquiera
permitió que otro lo hiciera. “Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. He
aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la
tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. Y le respondió Jehová: Ciertamente
cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín,
para que no lo matase cualquiera que le hallara. (Génesis 4:13-16)
De donde tomó Caín su esposa?
Escépticos de la Biblia han usado a la esposa de Caín vez tras vez para tratar de desacreditar el
libro de Génesis como un archivo histórico verdadero. Desgraciadamente, la mayoría de los
cristianos no han dado una respuesta adecuada a esta pregunta. Como resultado, el mundo los ve
como alguien que no puede defender la autoridad de la Escritura y a la vez, la fe Cristiana
Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén. Y conoció
Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la
ciudad del nombre de su hijo, Enoc”
Caín fue el primer hijo de Adán y Eva anotado en la Escritura (Génesis 4:1). El y sus hermanos,
Abel (Génesis 4:2) y Set (Génesis 4:25) fueron parte de la PRIMER generación de hijos que
nacieron en esta Tierra. Aunque estos tres varones son específicamente mencionados, Adán y Eva
tuvieron otros hijos.
Hermanos y Hermanas de Caín
En Génesis 5:4 leemos una declaración que suma la vida de Adán y Eva _ "Y fueron los días de
Adán después que engendró a Set ochocientos años; y engendró hijos e hijas."
Durante sus vidas, Adán y Eva tuvieron un numero de hijos varones y hembras. Efectivamente, el
historiador Judío Josephus escribió que, "El número de los hijos de Adán, como dice la vieja
tradición, fueron treinta y tres hijos y veinte y tres hijas."

La Escritura no dice cuantos hijos le
nacieron a Adán y Eva, más considerando sus largas vidas (Adán vivió 930 años _ Génesis 5:5),
¡sería lógico sugerir que fueron muchos! Recuerda, se les mandó, "Fructificad y multiplicaos."
(Génesis 1:28)
La Esposa
Si ahora obramos totalmente de la Escritura, sin ningún prejuicio personal u otras ideas extra-
Bíblicas, entonces regresando al principio, cuando sólo existía la primer generación, hermanos
hubieron que casarse con hermanas, de no ser así, ¡no pudo haber mas generaciones! No se nos
dice cuando Caín se casó o muchos de los detalles de otros casamientos e hijos, más podemos decir
con seguridad que la esposa de Caín probablemente fue su hermana o algún pariente cercano.
Mucha gente inmediatamente rechaza la conclusión de que los hijos e hijas de Adán y Eva se
casaron los unos con los otros apelando a la ley contra casamientos de hermanos con hermanas.
Algunos dicen que no te puedes casar con parientes.
¡Actualmente, si no te casas con un pariente, no te casas con un ser humano! Una esposa está
emparentada a su esposo antes de casarse porque TODA la gente es descendiente de Adán y Eva -
15
todos son de una sangre. Esta ley que prohíbe que parientes cercanos se casen no fue dada hasta el
tiempo de Moisés (Levítico 18-20). Con tal de que el matrimonio fuera un hombre para una mujer
por vida (basado en Génesis 1 y 2), no hubo desobediencia a la ley de Dios originalmente (antes
del tiempo de Moisés) cuando parientes cercanos (aun hermanos y hermanas) se casaban el uno
con otro. Recuerda que Abrahám estaba casado con su media hermana (Génesis 20:12)

La ley de
dios prohibía tales matrimonios más eso fue unos cuatrocientos años después en el tiempo de
Moisés.
Aplicación
En el mundo hay únicamente dos religiones. En Caín vemos un ejemplo de la religión humana, que
confía en obras, y resulta en la perdición, mientras que en Abel tenemos un cuadro de la religión
divina; es por sangre y salva al pecador con una salvación eterna. ¿A cuál los dos hombres estamos
imitando? Véanse Mateo 23.35 (“Abel el justo”) Hebreos 11.4, 1 Juan 3.12, Judas 11.
Ejercicio sobre la lección: La ruleta de la vida. Contesta las preguntas que se plantean
escribiendo la respuesta en el gajo de la ruleta correspondiente. Veras todas las cosas importantes
para nuestra vida. Cual de ellas prefieres? Cual de ellas gira tu vida?
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1 Timoteo 5:9: Sea puesta en la lista sólo
la viuda no menor de sesenta años, que
haya sido _______ de un solo marido
2. Mateo 19:19: Honra a tu padre y a tu
madre; y, Amarás a tu ________ como a
ti mismo.
3. Lucas 23:12: Y se hicieron
__________ Pilato y Herodes aquel día;
porque antes estaban enemistados entre
sí.
4. Hechos 10:26: Mas Pedro le levantó,
diciendo: Levántate, pues
_____________ también soy hombre.
5. Hechos 8:20: Entonces Pedro le dijo: Tu _________ perezca contigo, porque has pensado que el
don de Dios se obtiene con dinero.
6. Eclesiastés 2:2: A la risa dije: Enloqueces; y al _________: ¿De qué sirve esto?
7. Hechos 2:47: alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a
la ___________ los que habían de ser salvos.
8. Eclesiastés 4:9: Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su __________.
9. Salmos 127:3: He aquí, herencia de Jehová son los ________; Cosa de estima el fruto del
vientre.
10. Éxodo 1:21: Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó su __________
11. Eclesiastés 12:12: Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos
libros; y el mucho __________ es fatiga de la carne.
12. Colosenses 3:21: __________, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.
En el círculo central, escribe la palabra de lo que importaba realmente en la vida de Abel.
Lección 3: El diluvio
Lectura con la clase: Génesis 6.13 al 22
Introducción
17
Cuando Dios acabó de crear los cielos, la tierra y todas las cosas que en ellos hay, dijo que todo era
bueno. Ya hemos visto que por su desobediencia Adán y Eva introdujeron el pecado en el mundo.
Este siguió desarrollándose hasta que Dios dijo que “Todo designio de los pensamientos del
corazón de los hombres era de continuo solamente el mal”. ¡Qué contraste es esto con la condición
primitiva de la primera pareja!
Los motivos de la destrucción (Génesis 6)
EL capitulo 6 del Génesis nos da el preámbulo del diluvio universal con el que Dios enjuició a la
humanidad de ese tiempo. “Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre
la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres
eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Y dijo Jehová: No contenderá mi
espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento
veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los
hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que
desde la antigüedad fueron varones de renombre. Y vio Jehová que la maldad de los hombres era
mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo
solamente el mal” (Génesis 6:1-5)
La humanidad apenas tenía apenas 600 años cuando el diluvio vino sobre la tierra (Génesis 7:6).
Cuantos habitantes podría haber? Seguramente muchos, considerando que los seres humanos
vivían en ese tiempo cientos de años y si empezaban a tener hijos desde los 20, 30 o 50 años.
Cualquiera que fuera el número, Dios vio que los deseos de su corazón era solo hacer el mal y esa
fue la principal razón por la que Dios decidió traer este juicio. Sin embargo, la razón principal de
Dios no fue la de eliminar esta generación pecadora pensando que la siguiente sería mejor, en
realidad Dios sabía que el hombre bajo el pecado tendería siempre a hacer el mal. Hay mas
argumentos para pensar que el propósito de Dios estaba mas encaminado a cambiar las condiciones
de toda su creación, cambiar las leyes de la naturaleza y cambiar las bases de su relación con el
hombre.
Pregunta para discusión: Quienes eran los hijos de Dios?
En este capitulo se describe también un hecho que ha despertado discusiones y controversias.
Quienes eran los hijos de Dios y las hijas de los hombres que describe aquí el capitulo 6?
1. Descendientes justos de Set
2. Ángeles caídos
La primera es la opinión mas conservadora y quizá la que menos nos compromete. Sin embargo, a
la luz de la lógica y por lo tanto, de las conjeturas y las especulaciones, esa opción podríamos decir
en su contra que Set hubiera tenido descendientes justos, deberían haber sido invitado al Arca, pero
no fue así. El único justo era Noe y por amor a él, Dios le permitió salvarse junto con su familia, 8
personas en total.
La segunda opción tiene mas argumentos lógicos, aunque tampoco tiene un soporte Bíblico
explicito y claro.
• En todo el At cuando se refiere a los ángeles, se les llama hijos de Dios (Job 38:7)
• Los Ángeles podían tomar formas humanas
18
• Los ángeles que siguieron a satanás aun tenían libertades, luego fueron apresados (Judas
1:6-7)
• De esa relación nacieron hombres gigantes (aunque también dice que ya había gigantes
antes de este caso)
• Jesús dice que en el cielo no habrá matrimonios, seremos como los ángeles (Mat. 12:24-
25), pero eso no elimina la posibilidad de que el poder de esos ángeles les permitiera tomar
formas humanas con todas sus funciones orgánicas.
Como conclusión, diremos que este es uno de esos misterios que Dios no nos reveló con claridad,
pero pertenece al grupo de misterios sobre los cuales podemos diferir y no tiene ningún impacto
sobre nuestra fe, es decir, es un hecho controversial pero no fundamental para la fe. No pasa nada
si alguien prefiere creer que se refiere a hombres justos o a ángeles caídos.
La destrucción es anunciada
Cuando Dios decidió traer un diluvio de aguas sobre la tierra a fin de castigar a los seres humanos
por su maldad, Él se acordó de un hombre que andaba en obediencia. A éste, Noé, Dios dijo,
“Hazte un arca de madera de Gofer … y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra
para destruir toda carne en que haya espíritu de vida … y todo lo que hay en la tierra morirá”.
El plan de salvación
¿Qué cosa será esta arca de madera de gofer? Que cosa será eso de lluvia? Es un lugar de refugio,
divinamente ideado, para Noé, su familia y animales de todas clases. Dios indica las dimensiones y
los materiales que han de emplearse, pero ¿acaso Noé llevará a efecto todo esto? Se necesitará
mucha fe para principiar este trabajo, pues era sobre algo que Noe jamás había visto. Algo similar
sucedió cuando Juan el bautista anunciaba la venida del hijo de Dios. Predicar sobre el Mesías
prometido en las viejas escrituras era un gran reto, pues Juan sabía que era el tiempo pero no veía
nada espectacular con que soportar sus predicaciones y aunque conoció a Jesús el día del bautismo,
Juan como que no quedó muy impresionado, y la gente menos aun.
Noé seguramente habla con su mujer, le cuenta del juicio venidero y de la salvación que ellos
pueden conseguir, pero seguramente no le fue fácil convencerlos de trabajar en algo que a la luz de
la lógica parecía una locura. Estando ambos determinados a obedecer a Dios, Noé sale al bosque
con su hacha, y el estruendo del primer árbol que cae es como una voz que anuncia el juicio.
“¿Qué está haciendo, Noé?” pregunta un vecino. “Voy a preparar un refugio en vista del diluvio
que ha de venir”, contesta Noé. Los vecinos empiezan a burlarse, y aun de lejos vendrán muchos a
ver el arca que este loco (según ellos) está construyendo.
19
El arca de Noé es un hermoso tipo de Cristo, el Arca
de nuestra salvación. El mundo que existía en
tiempos de Noé pereció bajo el diluvio de muchas
aguas. Las ondas y las olas de aquel diluvio son
figuras de la ira venidera. El que no tiene a Cristo
está perdido, y la ira de Dios está sobre él (Juan
3:36). Sólo si estamos en Cristo somos salvos de las
aguas del juicio, porque las Escrituras dicen que
“ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús” (Romanos 8:1).
Cristo nos resguarda del juicio. No obstante, las aguas de la muerte resultaron en algo bueno, pues
ahora el Señor nos ha introducido a una esfera nueva, donde permanecemos ante Dios en un
terreno completamente nuevo, el terreno de la resurrección. Esto también halla su expresión en el
bautismo: el lavamiento del agua habla, por un lado, de la muerte, y por el otro, sin embargo, de la
nueva vida en Cristo Jesús (Romanos 6:3-4; 1.ª Pedro 3:20-21). Nosotros fuimos sepultados con Él
en la muerte por el bautismo, a fin de estar en una nueva posición y caminar en novedad de vida.
Observemos además los siguientes detalles de la descripción del arca del libro del Génesis y sus
significados simbólicos:
La relación providencial del arca de Noe con la salvación en Cristo
Una de las muchas razones que nos garantizan que la Biblia es palabra inspirada por Dios, es esa
vigencia que tiene no obstante los miles de años de su origen y la actualidad. Todas las cosas
escritas tienen una maravillosa relación y no hay contradicción en ella. El nuevo testamento nos
dice que todo lo que fue escrito en la antigüedad era como una imagen de lo que Dios quería
enseñarle a la humanidad para cuando llegara el momento de revelarse en carne, en la persona de
su hijo Jesucristo. En la historia de Noe podemos ver una extraordinaria relación con un tipo de
Cristo.
o La humanidad estaba perdida. Como en la actualidad. Solo porque estamos en un tiempo
dispensación al en el que la gracia de Dios está por encima de todo, es que no estamos viendo
juicios como el diluvio. Sin embargo, al igual que entonces, algún día esta generación será
juzgada.
o Se les predicó durante 120 años. Como desde la iglesia apostólica lo hace hasta hoy la Iglesia
de Jesucristo. Hace mas de 2000 años la iglesia predica las nuevas de salvación y la humanidad
permanece indiferente.
o El arca de Noé era una enorme embarcación de madera que medía trescientos codos de largo,
cincuenta codos de ancho y treinta codos de altura (un codo equivale aproximadamente a
medio metro).
o Al contemplar el arca como figura de Cristo, quien es nuestra verdadera arca de salvación,
podemos considerar que la madera, fruto de la tierra, nos habla de la real humanidad del Señor
(Isaías 4:2; 53:2). “Hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1.ª
Timoteo 2:5).
20
o Noé debía calafatear el arca por dentro y por fuera con brea . Las palabras originales hebreas
traducidas aquí «calafatear» y «brea» pertenecen a la misma familia de palabras, y en el resto
del Antiguo Testamento aparecen traducidas «(hacer) expiación» y «rescate». Este
recubrimiento es una figura del poder expiatorio de la sangre de Cristo que cubre nuestros
pecados, nos hace aceptos a Dios y nos libra del juicio.
o La puerta. Solo una puerta de entrada, situada en el costado del arca nos recuerda que Cristo
es la única puerta de entrada al cielo y además el costado de Cristo traspasado que permitió que
haya un camino de salvación para los pecadores (Juan 19:34-35; 1.ª Juan 5:6-9). Cristo es la
puerta. Si alguien entrare por Él, será salvo (Juan 10:9).
o Los aposentos o celdas (literalmente «nidos») que tenía el arca nos habla de la seguridad y la
protección de todos los que están en Cristo: “Y ahora, hijitos, permaneced en él” (1.ª Juan
2:28). En este sentido, Él será como un santuario (Isaías 8:14). Recordemos que el templo de
Salomón también tenía aposentos distribuidos en tres niveles (cfr. Génesis 6:16 y 1.º Reyes
6:4-6). En la casa de Dios hay muchas mansiones, y allí hay un lugar preparado para todos los
que creen en Cristo.
o Finalmente, consideremos la preparación del arca. El arca de Noé brinda una enseñanza
práctica para los padres cristianos. Así como Noé preparaba un arca para que su casa se salvara
(Hebreos 11:7), así deberían hacer los padres cristianos con sus hijos, llevarlos a Cristo a fin de
que estos se encuentren a salvo en el único lugar seguro que hay en este mundo de pecado.
El diluvio
En su larga paciencia, Dios ha esperado mucho, pero estando por fin el arca ya lista, entra Noé con
su familia, seguidos por los animales y las aves, y Dios cierra la puerta. Pasa un día sin que
acontezca cosa alguna, y la gente congregada afuera se entretiene gritando sus burlas a los de
adentro. Continúan así hasta el séptimo día cuando de repente se oscurecen los cielos con espesas
nubes y cae la lluvia torrencialmente.
Crecen los ríos y lagos, pero aún no cesan las lluvias sino que continúan día tras día hasta que
todos los cerros y las montañas están tapados por las aguas. En la oscuridad y tempestad muere
todo ser fuera del arca pero los de adentro están sanos y salvos, pues ni una gota de agua ha
entrado en el arca. Después de cuarenta días, las lluvias cesan pero un año entero antes que la tierra
esté seca, purificada del pecado y la inmundicia. ¡Cuán contentos están Noé y los suyos cuando al
ver el arco iris pueden salir y andar nuevamente en la tierra, y aun más contentos al ver el arco iris
que era la promesa de que Dios jamás volvería a castigar hombre con un diluvio!
La importancia del diluvio.
En seis pasajes del Nuevo Testamento se cita el evento del diluvio. De ellos tomemos uno para
tomar en cuenta algo de suma importancia:

Dios no perdono a los ángeles que pecaron, sino que los arrojo al infierno y los entregó a
prisiones de oscuridad, donde están reservados para el juicio. Tampoco perdonó al mundo
21
antiguo sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, y trajo el diluvio
sobre el mundo de los impíos” (2a. Pedro 2.4-5)

Eso de suma importancia es el hecho de la intervención sobrenatural de Dios. Dios propició la
llegada del diluvio, fijó su duración. Dios intervino y al hacerlo, nos pone en el escenario de un
poder soberano operando sobre su naturaleza, sobre su creación, un poder que escapa a cualquier
concepción que tengamos de poder. No solo es poder, es absoluto poder, lo que quiere decir que lo
que la Biblia dice que paso, eso pasó y el relato del Génesis habla de un diluvio que fue universal y
total en cuanto al exterminio de la raza humana.
Si el registro geológico actual impide pensar en la imposibilidad de una inundación global, eso no
quiere decir que Dios no pueda hacerlo. ¿Dios no tiene el poder de hacer descender las cuencas
oceánicas para sumergir los continentes y revertir el proceso un año después? El poder de Dios no
debe ser ignorado en el registro del diluvio. Mateo 22.29.


Las condiciones antidiluvianas
Las consideraciones previas antes del diluvio, nos pueden ayudar a comprender la factibilidad del
mismo. De todas estas circunstancias consideraremos las siguientes:

Los animales. Los animales, aún los carnívoros, eran herbívoros, como lo prueba Génesis 1.30.
Lo anterior pudo sin lugar a dudas facilitar la domesticación de las bestias que hoy consideramos
"salvajes" y es la misma condición que facilitará en el reino milenial de Cristo que permitirá que
"morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará." Isaías 11.6.

Las condiciones climáticas. La Biblia describe la carencia de lluvia como precipitación Génesis
2.5-6. Lo anterior significa que la tierra no contaba con la espesa capa de nubes que le es común
hoy y que se ve con claridad desde el espacio exterior. Esta agua (traducción más correcta de la
palabra vapor en la cita) provocaba una amplísima condensación que formando un efecto de
invernadero, mantenía una constante humedad en el ambiente, humedad capaz de propiciar un
estado de vegetación verde y selvática en toda la tierra.

La orografía. Si Noé fue capaz de tomar a dos de cada especie para meterlos dentro del arca,
entonces no hay objeción en argumentar que tal vez, la masa continental antes del diluvio,
estuviera repartida de una manera mucho muy diferentes de como ahora lo está. Tal vez una sola
masa continental con todos los animales en ella o tal vez varias masas continentales con todas las
especies en ella. Tal vez las áreas por encima del nivel del mar estaban abajo. Esto debió quedar
registrado en la forma de tremendas anormalidades geológicas y lo está.


Los actores del drama
Para tener un acercamiento al intenso drama emocional y espiritual del diluvio, los remito al texto
de un libro mío. sobre los montes. Diríamos que, los actores fueron 8 personas, 1 arca de madera
de 135 metros x 22.5 metrosx13.5 metros y 2 animales de cada especie en general.

22
Las medidas del arca. Utilizando medidas comunes de áreas y vagones, encontramos que el arca
tenía una capacidad de 39,500 metros cuadrados lo que equivale a 533 vagones de ferrocarril
moderno. Si hoy quisiéramos construir una arca de Noé y meter allí dos de cada especie actual,
ocuparíamos el equivalente a solo 150 vagones de ferrocarril quedando espacio suficiente para la
alimentación de todo un año. Viéndolo así, Noé tuvo espacio incluso para las especies de animales
extintos y quedaría espacio suficiente para los dinosaurios. Las medidas del arca permitían que el
embate de las olas fuera resistido por su estructura sin deformarse. La forma del arca, indica que
fue diseñada para flotar. Un navío de su tipo siempre permanecería paralelo a la dirección del
movimiento del agua, avanzando lentamente.

Finalmente, el Salmo 104.5-9 sugiere la impresionante idea de que los montes subieron a la voz de
Dios, lo que nos deja en posición de entender como los dinosaurios murieron por la llegada de la
era glacial. No murieron antes de Noé, pues al él le fue dado dominio sobre todos los animales.
Génesis 1.28.

Aplicación
El majestuoso fenómenos del diluvio, fue posibles gracias a la intervención de Dios quién
reorganizó a este mundo y cambió la conducta de los animales según lo indica Génesis 9.1-3. Esta
conducta tuvo a partir de ese momento un sometimiento al hombre el cual empezó a utilizarlos
como su sustento. Los animales entonces fueron restringidos al temor hacia el hombre (o sea que
antes del diluvio no le temían) y comenzaron el comportamiento carnívoro. Más cosas de las que
nos imaginamos se perdieron en el diluvio.

Dios en su incalculable amor, ha dejado al hombre un registro confiable de catastrofismo que no
hace otra cosa más que corroborar la manera milagrosa que el quiso dejar para enseñar al hombre
su gran amor y capacidad de salvar.
Dios nunca permite que su juicio caiga sobre un pecador sin primero dar un medio de salvación.
Todos los días Noé advertía a los hombres del juicio inminente, pero ellos siguieron en su
indiferencia. Tal vez los alumnos también hayan oído muchas advertencias acerca de la muerte y el
día del juicio. Aprovechen ahora la misericordia de Dios, en el arca que es Jesús, y serán salvos,
protegidos del juicio por venir.
Ejercicio sobre la lección: Contesta las siguientes preguntas. Todas las respuestas son números.
Cual es la suma total? Antes de contestarlas, piensa en un número de 3 cifras y compáralo con la
respuesta correcta. Busca las respuestas en los capítulos 6, 7 y 8 de Génesis.
Años que tenía Noe cuando el diluvio vino sobre la tierra
Numero de puertas que tenia el Arca
23
Numero de hijos que engendró Noe
Cuantos días tardó en llegar la lluvia después que Noe y su familia entraron en el arca.
Numero de días que no dejó de llover y hubo agua sobre la tierra
Cuantos codos sobre el monte mas alto subió el nivel de las aguas?
Cuantos días permanecieron las aguas sobre la tierra?
En que mes reposó el arca sobre el monte Ararat?
Cuantos meses pasaron desde el mes en que inicio el diluvio hasta el mes en que el
Arca reposó sobre montes
Cuantos días en total permaneció Noe en el Arca?
6 días esperando dentro del arca (Génesis 7:10) A los 17 días, del mes segundo, comenzó a
llover (v.11) A los 27 días del mes segundo (año siguiente), se secó la tierra y salió Noe. (8:14)
Estuvo 12 meses completos (de 30 días), del 17 al 17 del segundo mes, mas; 10 días hasta el 27;
mas, los 6 días iniciales, = Estuvo 376 días
Total
Lección 4: La torre de Babel
Lectura con la clase: Génesis 11.1 al 9
Texto para aprender de memoria: Pedro 3.13
Introducción
Ya hemos visto cómo Noé y su familia, después de haber pasado más de un año en el arca, salieron
a disfrutar de las bendiciones de Dios. Agradecido, Noé edifica un altar en el cual ofrece sacrificios
a Jehová quien, recibiéndolos con agrado, promete no destruir más toda carne con un diluvio.
24
Un nuevo comienza
Al bendecir a Noé, Dios le dice, “Fructificad, y multiplicaos y llenad la tierra”, de modo que el
deber del hombre era de poblar la tierra y vivir para la gloria de su Hacedor quien le había
mostrado tanta bondad. Además le dice el Señor, “Ciertamente demandaré la sangre de vuestras
vidas, porque el que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada;
porque a imagen de Dios es hecho el hombre”. En esta forma Dios haría ver al hombre su dignidad
y superioridad sobre los animales, advirtiendo que se vengaría de todo aquel que matara a su
prójimo.
Después del diluvio, había que llenar de nuevo la tierra. Dios le mandó a Noé que llenara la tierra
(Génesis 9:1). Sus hijos y sus esposas cumplirían esa orden
El nuevo comienzo para Noé y su familia nos recuerda la oportunidad que nos da Cristo. Al haber
sido liberados del pecado mediante la fe en el sacrificio de Cristo, podemos tener victoria sobre el
pecado que una vez nos dominó. El aceptar a Jesucristo como Salvador y Señor suele ser
considerado como una segunda oportunidad, pero a decir verdad; nos pone en los umbrales de una
vida totalmente nueva.
Las segundas oportunidades como tales no existen. Es decir, el hombre tuvo la oportunidad de
vivir en el edén sin la necesidad del sufrimiento, la enfermedad y la muerte pero despreció ese
regalo y fue expulsado del edén. Una real segunda oportunidad, es que Adán y Eva fueran puestos
otra vez en su estado original de inocencia y que lo que se ocasionó con su desobediencia se
borrara. Pero eso no fue así, Las consecuencias ya están ahí, el hecho de que Dios nos haya dado
un remedio para restaurar nuestra comunión con él, no es una segunda oportunidad, es
simplemente otra circunstancia muy diferente a la primera. Después, el hombre caído tuvo la
oportunidad de poblar la tierra bajos las condiciones de la conciencia, pero a la para que se
multiplicaba, su maldad también lo hacia y Dios decide erradicarlos y dejar solo a un grupo de 8
para un nuevo comienzo.
Ese nuevo comienzo no es una segunda oportunidad, porque la primera ya pasó y sus
consecuencias ya no se pueden cambiar. Ahora es un comienzo nuevo, bajo circunstancias
diferentes. Sería eso la solución para erradicar el pecado?
Las consecuencias del pecado
Todos sabemos que Dios siempre está dispuesto a perdonar hasta los pecados más grandes que se
puedan cometer. En Isaías 1:16-18 leemos: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras
obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio,
restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y
estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos;
si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Así que Dios promete
“blanquear” nuestros más negros pecados si buscamos el juicio, y nos ponemos a cuenta con Él.
¿Podremos evitar las consecuencias por nuestros pecados? ¡Este es otro cantar.
25
Hay consecuencias que pagar por nuestros pecados, no se trata de un castigo divino. Dios no
castigó a Adán y Eva por su pecado, solo les describió las consecuencias que tendría su pecado. La
Biblia es amplia en declaraciones relativas al amor incondicional de Dios y su perdón, pero
también nos dice que las consecuencias del pecado no se pueden borrar, es incluso necesario
sufrirlas bajo el juicio de Dios, que siempre será mejor que el juicio del mundo.
La historia se repite – La torre de babel
“Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando
salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron
unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de
piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre,
cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de
toda la tierra.” (Génesis 11:1-5)
Noé, al salir del arca, había edificado un altar para agradecer a Dios su cuidado, pero éstos ni
mencionan el nombre de Dios, mucho menos pensaban adorarle ni pedir su dirección en lo que
deseaban hacer. En su rebeldía, se oponen a la voluntad del Señor de manera que lo que dicen es
como sigue: “Edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos
un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra”. Es fácil imaginar lo que
sucedió. Aprovechando la tierra arcillosa que abundaba en aquellas regiones, cortaron ladrillos, los
cocieron en hornos, y ocupando el betún que tenían a mano, comenzaron la construcción.
Cuando el hombre se olvida de Dios que lo hizo, los dioses hechos por la mano del hombre
principian a aparecer. Pueden tomar diferentes formas, pero su aparición es inevitable. Par los
descendientes de Noé fue una torre en el valle de Sinar. Para el hombre moderno puede ser la
reliquia del avance tecnológico, o el conocimiento académico, o la seguridad material.
Dios le había dicho al hombre que se dispersara sobre la tierra y la poblara. Pero el hombre en
esencia respondió: “Nada que hacer. No nos vamos a dispersar, vamos a juntarnos. No queremos
nada contigo”. La Torre de Babel estaba en contra de Dios...esta torre rebeló la actitud arrogante y
desafiante del hombre contra Dios. Nimrod (Génesis 10:8-10) llevó al pueblo a construir una torre
lo más alta posible en el valle del Tigris y el Éufrates. Hay antiguas ruinas de edificios en toda de
26
Los propósitos de aquel proyecto están bien claros.
Primero, ellos deseaban fama, "hagámonos un nombre".
Aquí se encuentra el pecado del orgullo y la suficiencia
personal. Sus esfuerzos buscaban la gloria de ellos y no la
de Dios. Aquella aventura tenía un énfasis humanista en
lugar de un esfuerzo en favor de Dios. Segundo, aquel
pueblo del valle buscó la seguridad por medio de la
unidad. Pero una unidad sin Dios. Aquel plan de obtener
seguridad por medio de la centralización ha sido descrito
como "la primera organización que intentó excluir a Dios y
a la religión de su sistema". El plan divino para la
diversidad de las razas se encuentra en Génesis 10, y es un
recuento de lo que sucedió después del incidente de la torre
de Babel.
esa zona. Todas tenían caminos que conducían a la cima. Cuando llegaban a la cima adoraban al
sol, la luna y las estrellas.
El apóstol Pablo se refiere a la idolatría de esta gente; “Pues habiendo conocido a Dios, no le
glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y
su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la
gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de
cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las
concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al
Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén” (Romanos 1:21-25).
La confusión de los hombres
. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo
Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra,
y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y
confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero” (V.6-7)
Un día los edificadores están en lo mejor de su trabajo cuando Dios desciende a ver la ciudad y
torre. Nadie se da cuenta de que Él les está mirando, sino que algunos cantando y tal vez otros
blasfemando, se esfuerzan por subir los ladrillos y el betún. ¡Cuán orgullosos se sienten! Muchas
casas se han levantado, la ciudad es grande y el trabajo de la torre avanza de día en día. Nadie
piensa en Dios, ni menos en apartarse de la tierra de Sinar, pero de repente sucede algo tan extraño
que deja a todos confusos y alarmados. Tal vez el arquitecto esté hablando con el constructor a fin
de explicarle algún detalle cuando éste le mira con expresión extraña. Es que no entiende lo que
aquél acaba de decirle. Comienza a preguntar al arquitecto, pero ahora éste tampoco comprende las
palabras que se le dirigen. ¿Qué es lo que ha pasado? Es que Dios ha confundido las lenguas. En la
torre está sucediendo lo mismo, pues un obrero pide ladrillos y le pasan betún; otro pide betún y le
dan ladrillos. Unos con otros se enojan, pero nada sacan con eso, pues nadie entiende a su
compañero. Perplejos, bajan de los andamios a fin de hablar con el patrón, pero al dirigirse a éste,
se dan cuenta que él tampoco les entiende ni ellos le entienden a él. Confundidos, abandonan la
torre, y no sólo la torre, sino que hallan imposible vivir juntos en la misma ciudad. Congregándose
en pequeños grupitos que aún se entienden, se separan, pues ya se hallan obligados a someterse a la
voluntad de Dios.
Nada escapa a la mirada penetrante de nuestro Padre celestial. "El ve los expedientes de nuestro
diario vivir, y los archivos de nuestra vida para ver cómo estamos edificando la torre de la vida; él
visita la casa del campesino, y el hogar palaciego con el propósito de ver cómo están construidos
sus fundamentos; él mira en los edificios de nuestra fortuna, para ver si nuestras ganancias han
sido honestas. Se espera que nosotros construyamos nuestra vida sobre cimientos verdaderos, y de
acuerdo a un plan justo. Porque tenemos que meditar en la verdad indispensable, que Dios
descenderá para ver nuestra obra, y de que no hay ninguna posibilidad de esconder de él ninguna
imperfección en el plan, ni ninguna deficiencia en el servicio.

Confundamos (v. 7)
27
En la misma forma que el diluvio fue el castigo para los antediluvianos, la confusión de las
lenguas fue el juicio para castigar el orgullo y la rebelión de los postdiluvianos. Dios no destruyó
violentamente la torre, porque el pecado de aquella gente no estaba en la torre, sino en el orgullo
que llenaba sus corazones. Dios simplemente introdujo un elemento de confusión por medio de la
diversidad de las lenguas, y los elaborados planes de los descendientes de Noé se fueron por los
suelos. Todos nuestros esfuerzos serán en vano si creemos que nuestra aspiración y trabajo nos
darán el éxito fuera de la voluntad de Dios para nuestras vidas.

¿En qué sentido el Pentecostés es lo contrario de lo que sucedió con Babel?
En Babel hubo confusión de lenguas y fueron esparcidos por el mundo. El pentecostés reunió las
lenguas esparcidas por el mundo en un solo lugar glorificando a Dios.
Es castigo de Dios tuvo un desenlace doble. Primero, que hubo confusión de lenguas. Segundo,
por medio de este juicio "la sociedad impía fue diseminada en segmentos". Como resultado de esta
confusión, el proyecto fue abandonado, y la ciudad del valle de Sinar fue llamada Babel. Para los
babilonios esa palabra quería decir "la puerta de Dios". Pero para los hebreos significó confusión.
El pecado de babel
La Torre de Babel no cumplió con su propósito. Ellos querían “llegar hasta el cielo”. Pero no fue
así. Querían que fuera el centro de su cultura, y evitar “dispersarse” como Dios les había mandado.
Pero, en lugar de cumplir sus sueños, el proyecto terminó en confusión. La confusión es un juicio
que el hombre se ha acarreado desde entonces, sin que sea un castigo directamente infringido por
Dios. Veamos nuestras instituciones mundiales, la ONU, la OPEP, la CEE, la OCD y cualquier
otro, de cualquier carácter, lo único en los que se ponen de acuerdo, es en que no están de acuerdo
y cuando se logra un acuerdo unánime es solo cuando es en su propio beneficio. EL mundo todo
vive en un estado de confusión “Sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Efesios 2:12).
Paradoja de nuestro tiempo: Mas tecnología, pero menos comunicados
¿nos hemos dado cuenta cuánto nos aísla la tecnología?, sólo basta ver a una familia que viaja en
carretera o simplemente rumbo a la escuela, la iglesia o cualquier lugar, el papá maneja y escucha
el radio o habla por su Blackberry, la mamá no se despega del celular o de la Laptop, y los hijos,
conectados a su Ipod, o jugando con el PSP o viendo una película. En el trabajo no hay tiempo de
comunicarse personalmente con los demás porque siempre se está atendiendo el correo electrónico,
asistiendo a videoconferencias o hablando por teléfono.
La falta de tecnologías obligaba a la conversación personal. Llega el coche, la radio y la televisión,
ahora la gente se pasma frente a la televisión durante 3 horas y 40 minutos en promedio al día. La
televisión permite que millones de personas escuchen el mismo chiste al mismo tiempo, sin
embargo permanecen en soledad. Este autismo social se incrementa exponencialmente con el
Internet y el correo electrónico. Por cada hora que pasamos en la red, la convivencia con amigos y
parientes se reduce drásticamente.
La “generación Ipod” vive con los oídos sellados y bloquea todo contacto con la vida, ve a las
personas sin siquiera notarlas. El enchufado al Ipod, está relacionándose con alguien, el cantante,
la banda o el conjunto conectado a sus oídos, pero ellos son “virtuales”. Qué bueno que nos tocó
vivir los beneficios de la Internet, el correo electrónico, la televisión, el celular, el Ipod y demás
28
dispositivos modernos; sólo recordemos que el grado en que la tecnología absorbe a la gente en
una realidad virtual mata cualquier relación y no substituye la cercanía, una palabra o un abrazo.
La humanidad está confundida hoy en día. La terrible confusión que vemos en el mundo no puede
ser explicada por la psicología o la sociología. Solo la Biblia da la razón. La raíz de la confusión
del hombre es el orgullo y la rebelión contra Dios. “Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre,
cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de
toda la tierra” (Génesis 11:4). ¿Qué es esto sino orgullo, arrogancia y rebelión contra el Dios
que nos creó? Nada en la naturaleza del hombre ha cambiado. El problema fundamental del
hombre es el orgullo y la rebelión contra Dios. Esa fue la causa de la caída de Satanás del Cielo,
satanás (Isaías 14:13-14).
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Dinámica sobre la comunicación interpersonal. Asumamos que Pablo dejó una gran herencia y
plasmó por escrito sus deseos. En su testamento menciona a los apóstoles Juan y Pedro, e incluye a
los pobres con los que convivió. Sin embargo, y a manera de prueba, escribió su testamento en un
párrafo sin puntos, ni comas con la intención de que cada uno de ellos lo redactara desde su propio
punto de vista.
La herencia de Pablo:
“Dejo mi fortuna a mi hermano Juan no a mi hermano Pedro tampoco o nada para los pobres todo
lo dicho es mi deseo”
Como lo leería Juan?
“Dejo mi fortuna a mi hermano Juan no a mi hermano Pedro tampoco o nada para los pobres, todo
lo dicho es mi deseo”
Como lo leería Pedro?
“Dejo mi fortuna a mi hermano Juan no a mi hermano Pedro tampoco o nada para los Pobres todo
lo dicho es mi deseo”
Como lo leerían los pobres?
“Dejo mi fortuna a mi hermano Juan no a mi hermano Pedro tampoco o nada para los Pobres todo
lo dicho es mi deseo”
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El idioma de Dios
Un día, el secretario de Relaciones Exteriores de un país (México), decide llamar por teléfono a
nuestro embajador en otra nación (Digamos Italia, como ejemplo). Lo hace en su carácter de jefe,
con el fin de suministrarle directivas diplomáticas relacionadas con la actividad natural de
cualquier embajada. Una pregunta; ¿En que idioma se va a desarrollar esa conversación telefónica?
Será en nuestro idioma, que es el español o en italiano, que es el idioma del lugar al cual ha
realizado el llamado.
La respuesta, que no necesita de una inteligencia superlativa para ser respondida, es más que obvia:
el diálogo será en idioma español, que no sólo es el que mejor hablan ambos, sino también el
idioma oficial de la sede central de aquel embajador.
29
¿Y que con el idioma italiano? Ese idioma será utilizado, indudablemente, por nuestro embajador
para interrelacionarse con el gobierno y con el pueblo italiano, con el fin de ser bien entendido y
porque los italianos, lógicamente, no tienen ninguna obligación de hablar español. Pero, y lo voy a
reiterar una vez más y tantas como sean necesarias, cuando ese embajador habla con su jefe, con su
gobierno, esa charla se hará indefectiblemente en el idioma de su país de origen, no del que ha sido
designado para trabajar.
La iglesia afronta en este tiempo, una problemática similar. Es, - Y la Biblia lo dice con total
claridad -, embajadora del reino de Dios en la tierra. Se le permite, - Y en casos hasta se le
exige e incentiva -, a utilizar el idioma natural que se habla en la tierra con el fin de
interrelacionarse con sus gobiernos y su pueblo. Mientras la iglesia tenga necesidad de
comunicarse con el mundo, lo deberá hacer en el idioma natural.
Pero cuando la comunicación es con su jefatura divina, cuando la iglesia necesita comunicarse con
el cielo, con Dios; esa comunión, esa conversación, no podrá de ninguna manera hacerse en el
idioma terrenal en el cual estamos, sino en el celestial del cual provenimos. Con el mundo
incrédulo e inconverso, hablaremos el idioma del mundo, para que el mundo nos entienda, (Esto
es: idioma humano, material, natural), pero con Dios, nuestro jefe y rey, deberemos hablar en
su idioma, que es el nuestro, el reino del cual somos. Dios es Espíritu. El hombre es imagen y
semejanza de Dios. Y como Dios no tiene ninguna imagen física conocida, porque “a Dios nadie
le vio jamás”, esa imagen y esa semejanza se refieren, indudablemente, a que el hombre también
es Espíritu. Por lo tanto, el idioma de Dios es espiritual.
No es la cabeza, no es el estomago, no es ni siquiera el corazón, es el alma la que gime, es el
espíritu santo el que clama por nosotros con gemidos indecibles (Romanos 8:26).
Aplicación
Jesús dijo que la gente vivía como en la época de Noé, "comiendo y bebiendo, casándose y dando
en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca" (Mateo 24:38). No pensaban en el castigo
que su pecado estaba a punto de causarles. Si no tenemos cuidado, podemos ser tan olvidadizos de
nuestra condición moral y sus consecuencias como la gente de la época de Noé. Podemos
fácilmente llamarle errores al pecado y excusar nuestra conducta pecaminosa. Y al igual que la
generación de la época de Noé, podemos sentirnos bien con nosotros mismos y con nuestra
condición espiritual, pero seguir corriendo el peligro del juicio de Dios.
El corazón de los seres humanos es siempre malo y perverso, pues aunque los hombres todavía se
acordaban del castigo que Dios envió en los días de Noé, se atrevieron a desobedecerle. Es por este
motivo que Jesús dice, “Lo que es nacido de la carne, carne es … os es necesario nacer de
nuevo”. Este fue el remedio que Dios trajo al pecado, nacer de nuevo. En esta lección hemos visto
una vez más que Dios no puede pasar por alto el pecado, y aun cuando no nos demos cuenta, Él
nos mire y oye. Por otra parte tenemos mucho motivo para dar gracias a Dios, pues a pesar de los
muchos idiomas que se hablan en este mundo pecador, Él ha enviado hasta nosotros el evangelio
en nuestra propia lengua.
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30
Ejercicio sobre la lección: “El alfabeto de Dios”. Descifra el siguiente texto de la lección
aprendida. El texto está escrito en el lenguaje de Dios que tú puedes aprender intercambiando las
letras del alfabeto divino por las letras del alfabeto español.
C   < *´ °*    
______ _________________________ _____________
C   < °*<
______________ ________ _______________________
A  B  C  D  E  F 
G  H  I  J © K C L C
M  N ° Ñ e O  P  Q +
R < S  T * U ´ V 1 W 
X + Y = Z 
Si no conocemos la palabra de Dios, no podremos descifrar los mensajes que hay en nuestro
camino
Lección 5: Dios llama a Abraham
Lectura con la clase: Génesis 12.1 al 9
Texto para aprender de memoria: Hebreos 11.8
Introducción
Se cree que Ur de los Caldeos era una ciudad de mucha prosperidad situada en el valle del Río
Éufrates, cerca del Golfo de Persia. Si es cierto esto, entonces la ciudad estaba ubicada no muy
distante del sitio de la torre de Babel. Los arqueólogos que han hecho exploraciones extensivas en
31
las ruinas, han descubierto evidencias de una civilización avanzada en los días de Abraham, de lo
que se deduce que sus moradores gozaban de mayores comodidades y ventajas que las gentes de
otras partes.
En aquella ciudad próspera, vivía un varón llamado Abraham a quien Dios se le apareció un día
diciéndole, “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”.
Cabe preguntarse cuál sería su primer pensamiento al oír las palabras de Dios, ya que era una gran
decisión la que él debería hacer. Posiblemente se preguntaría, “¿Puedo yo confiar en Dios? ¿Me
cuidará en el largo viaje, y estando lejos de mis familiares? ¿Cómo me tratará la gente de aquella
tierra a donde Dios quiere llevarme?” Pero todas estas dudas fueron acalladas, pues confió en que
Dios le bendeciría; y como la Biblia nos dice: “y se fue Abraham …”
La ruta va hacia el norte por el valle del Éufrates. Después de caminar unos 1000 kilómetros, el
pequeño grupo llegó a Harán, donde se detuvieron bastante tiempo, debido probablemente a la
edad y debilidad de Taré, el padre de Abraham, pues murió allí.
En seguida Abraham dejó la tierra de Mesopotamia; cruzó el Éufrates y caminó hacia el sur,
pasando por sendas peñascosas a la tierra prometida por Dios. Tal vez la gente de aquella tierra
pensaría, ¿Quiénes serán éstos?, ya que el líder parecía ser alguien importante aun cuando no tenía
una gran caravana. Les llama más la atención el hecho de que al llegar, lo primero que hace es
edificar un altar al Señor, dando testimonio ante ellos, que son paganos, de su fe en el Dios del
cielo.
El llamado de Dios: Dios llama a Abraham
32
Abraham sale de Ur
Muchos años han transcurrido desde
el diluvio, de modo que casi todos se
han olvidado de aquel castigo y,
entregados a la idolatría, han dejado
de creer en el Dios verdadero. Bajo
estas circunstancias, piensan que
Abraham es muy extraño al decidir
emprender este viaje a Canaán, y le
aconsejan no cometer lo que les
parece una locura muy grande.
“Nuestra ciudad es muy moderna”, le
dicen, “y Canaán es tan atrasado, y
además tú no has conocido a este
Dios”. Pero ningún argumento puede
detenerle, pues, hechos los
preparativos, se despide y con su
mujer, su padre y unos parientes,
emprende el viaje.
“Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue
llamada amigo de Dios” (Santiago 2:23). En este texto hay algo que no se encuentra en ningún
otro pasaje de la Biblia – la frase “amigo de Dios.” Abraham fue el ejemplo mejor de un amigo de
Dios, porque solo pueden ser amigos de Dios aquellos que hacen las cosas que él manda (Juan
15:14).
Dios escoge o llama personas por que ve en su corazón ciertas características que lo pueden llevar
a cumplir sus propósitos. Esas características personales son las que lo distinguen en su relación
con Dios. No debemos esperar que Dios tenga la misma amistad con toda persona. Nunca lo ha
tenido y nunca lo tendrá. El hombre juzga por las apariencias exteriores pero Dios juzga por los
secretos del corazón. No hubo ninguna otra persona de la que Dios dijera, “es mi amigo”, solo
Abraham. Esto nos enseña que Dios sí tiene amistades especiales, pero todas ellas están
fundamentadas en las virtudes de esos amigos. Las Escrituras dicen que Dios amó a Jacob pero
odió a Esaú (Romanos 9:13), que Dios rechazó a Saúl pero prefirió a David, que Dios en Cristo
escogió los doce sobre los setenta, y Pablo, Santiago y Juan sobre los doce. Dios habló a los
profetas por medio de sueños y visiones, pero a Moisés habló cara a cara como un hombre habla
con otro hombre.
Que dice Dios de Moisés? “manso, mas que todos los hombres que había sobre la tierra”
(Números 12:3). De él también dijo, “con otros hablaré por sueños, pero no así con mi siervo
Moisés. Cara a cara hablaré con él” (Números 12:7). A moisés le distinguió su mansedumbre, su
fidelidad.
Que dice Dios de David? He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien
hará todo lo que yo quiero” (Hechos 13:21-22)
¿Por qué escogió Dios a Abraham sobre otros hombres de su tiempo? La respuesta a esta
pregunta se encuentra en Santiago 2. En este capítulo Santiago define la fe. Para mejorar su caso
aun más Santiago nos dirige hacia Abraham como el ejemplo supremo de la fe. “¿No fue
justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?”
¡Esa es fe verdadera!. En ese momento las Escrituras fueron cumplidas y Abraham fue llamado
amigo de Dios. Por medio de la experiencia de Abraham, la fe bíblica fue definida para toda la
Cristiandad.
Porque nos podría llamar Dios a nosotros? Dios es misterioso, y hasta podríamos decir en
nuestros términos; “curioso”. Porque? Él no busca a los buenos o a los superdotados. Él busca a los
que a la vista de todos, e incluso a la vista de si mismos, son los menos indicados. Dios busca
corazones, busca caracteres.
¿Cómo ser amigos de Dios? (Juan 15:14-15)
Sabemos ahora que lo que distinguió a Abraham para ser considerado amigo de Dios fue
especialmente su fe. Sin embargo, miles de años después, Jesús nos dice que cualquiera puede ser
amigo de Dios. El Señor Jesús dijo a sus discípulos: "Si hacen lo que les digo, son mis amigos. Ya
no les digo siervos, porque un siervo no sabe los planes de su amo. Les digo amigos porque les
di a conocer todo lo que escuché del Padre." (Juan 15:14, 15). Lo que en otras palabras
33
significa que en nuestras circunstancias, no es necesario tener la fe de Abraham, la mansedumbre
de Moisés o el corazón de David, es necesario hacer las cosas que Dios manda.
Ser amigo de Dios es una condición posible de alcanzar
Si nos preguntamos qué características rodean a un "amigo de Dios", podemos sintetizarlas en dos
elementos fundamentales: el primero, lealtad, y el segundo, perseverancia. Ninguna relación se
construye con el deseo unilateral, es decir, de una de las partes, sino de los dos interesados. En
nuestra relación con Dios, el amado Padre está vivamente interesado en ser nuestro "amigo"; sin
embargo, para que el esquema esté completo, se requiere que de nuestra parte exista un interés
similar. Jesús dejó claro el propósito que tenía de concedernos ese titulo especial de acercamiento.
Dijo, sin embargo, que para ser sus amigos, deberíamos cumplir los mandamientos. El proceso es
sencillo: primero, le conocemos y le entendemos a él; segundo, conocemos sus mandamientos;
tercero, los ponemos en práctica.
Pero Dios no es el único interesado en ser nuestro amigo. El mundo también lo está. “..¿No sabéis
que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del
mundo, se constituye enemigo de Dios” (Santiago 4:4). Entre tanto nos movamos conforme a los
parámetros de la mundanalidad, estaremos distantes de Dios y cosecharemos el fruto de la maldad
que hayamos sembrado (Santiago 4:1-3). Nadie obra de buenas a primeras sujeto al pecado. Es
cierto, nacemos con una naturaleza pecaminosa, pero la alimentamos con nuestros pensamientos y
acciones. Y no podemos olvidar que aquél que es amigo del mundo se constituye en enemigo de
Dios.
Adán y Eva eran “close friends” de Dios mientras Vivían en la zona de Dios, en el paraíso. Sin
embargo cuando fueron expulsados, se vieron en la necesidad de redescubrir su amistad con Dios.
Vea como fuera del jardín, fuera de los límites de Dios, él no puede caminar con nosotros. Por eso,
somos nosotros quienes debemos encontrar el camino a Dios. Dios desea tenernos como sus
amigos porque de esa manera es como si Dios tuviera embajadores en la tierra pero para ejercer ese
ministerio debemos reconciliarnos con nuestro amigo. Dice Pablo a los Corintios; “Así que somos
embajadores en el nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en
nombre de Cristo; reconciliaos con Dios” (2 Corintios 5:20). Fuera de los límites de Dios estamos
enemistados con él, necesitamos reconciliarnos con él, volver a ser sus amigos, y como lo podemos
hacer? “Haciendo las cosas que Dios manda”.
Quien es un amigo? Cuantos de esos amigos tienes? Como podemos probar la amistad sincera?
Hay circunstancias propicias para probar la amistad sincera de quienes se dicen amigos. “En todo
tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. (Prov. 17:17). Es en
circunstancias adversas donde realmente se reconoce a los amigos, las circunstancias adversas son
como una criba, que separa a los amigos.
Lot, justo pero sin llamado
No podríamos entender el llamado de Dios sin estudiar también el caso de personas que aunque
son justos, temerosos de Dios, no tienen características personales que Dios pueda utilizar para sus
obras. Lot, era sobrino de Abraham y salió junto con él en obediencia a la orden de Dios, pero
pasado un tiempo, fue necesario que se separaran.
34
“Entonces Abraham dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y
los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te
apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la
izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el
huerto de Jehová,(A) como la tierra de Egipto. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del
Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. (Génesis 13;1-13)
Aquí podemos ver ilustradas las 2 mentalidades, las 2 corrientes de creyentes que existen en el
mundo. Ambos eran hombres justos, ambos amaban a Dios, ambos habían sido prosperados
materialmente, pero al momento de separarse para vivir cada cual dependiendo de Dios por su
propia cuenta, vemos la diferencia entre ambos. Abraham era el patriarca, el tenía el derecho de
decidir como repartirse las tierras. Sin embargo, le da la 1ra opción a Lot. Claramente dice la
Biblia que Lot alzó sus ojos, su vista y en base a lo que vio, tomó la decisión de habitar en las
ciudades de la llanura. Abraham por el contrario, le dio la opción a Lot porque para el lo i portante
no estaba en lo que sus ojos podían ver, su dependencia no estaba basado en la tierra, el ganado o
su riqueza, sino en Dios.
Abraham representa a ese grupo quizá menor de creyentes que no viven por lo que ven, sino por lo
que creen. Ellos saben que tienen garantizada su seguridad, su prosperidad, la integridad de su
familia, pero saben que eso depende de Dios, por lo tanto, no es importante si viven en un lugar o
en otro, no importa si son ricos o son pobres, tienen la certeza y la convicción de que aquel que no
ven estará siempre al pendiente de sus necesidades y prosperará sus decisiones.
Nuestra vista es limitada e influenciada por muchos factores. No siempre vemos la realidad. En
esta imagen hay 2 figuras de animales, las puedes ver? (Figura arriba)
Es importante que reflexionemos a donde llevó esta decisión a cada uno de ellos. Donde terminó
Lot? Desnudo, borracho, sin bienes, sin esposa y a sus hijas teniendo relaciones sexuales con el.
Abraham por su parte, fue grandemente prosperado, fue apreciado y reconocido por todos durante
su vida y al final su descendencia habitó la tierra prometida.
Por fe y no por vista
En otro pasaje relacionado con Abraham, leemos que ante la disyuntiva en la que tuvo que elegir
entre Sara, su esposa y Agar, su concubina, Abraham optó con la anuencia de Dios, por despedir a
Agar y su pequeño hijo Ismael. Caminando Agar y su hijo por el desierto de Beerseba, Iban
errantes sin un rumbo fijo y pronto se vieron agotados en sus fuerzas. La jornada era larga y
agobiante. Echó al muchacho debajo de un arbusto, y se sentó enfrente, a cierta distancia, diciendo:
35
Lot por el contrario, representa a aquel grupo de creyentes que
buscan las comodidades, la abundancia, lo fácil, lo que demande
menos trabajo, rendición y compromiso. Quieren ser cristianos pero
en medio del glamour y los placeres del mundo. Lot vio la llanura
del Jordan y vio que toda esa tierra era de riego como el huerto de
Jehová. Vio Lot las grandes ciudades que estaban asentadas y pensó
en las oportunidades de comercio o de relaciones y todo eso que sus
ojos vieron guió su decisión.
"Así no veré cuando el muchacho muera." Pero entonces, el muchacho alzó su voz y lloró. Y Dios
oyó la voz del muchacho y el ángel de Dios llamó a la mujer desde el cielo, diciéndole: "No temas,
Agar, porque Dios ha oído la voz del muchacho." Entonces Dios le abrió los ojos y vio una fuente
de agua, y Agar fue y llenó el odre de agua y dio a beber al muchacho. De esta manera se salvaron
de la muerte, y después este muchacho llegó a ser un hombre muy importante. (Génesis 21:8-20).
De no ser por Dios, Agar e Ismael hubieran muerto, porque vivían por vista, no por fe.
¡Tal como un hombre ve, así es como vive! Si sólo ve lo material, vivirá tras ello, y tratará de
saciarse de las cosas que ve y toca. Los hombres sólo pueden ver con sus ojos físicos, a menos que
Dios les haya abierto el entendimiento para que vean por medio de la fe. Si pueden ver por medio
de la fe, entonces podrán vivir una vida de fe. El problema de guiarnos por vista nos lleva a dos
grandes problemas. Por un lado, cuando vemos las cosas, los problemas, las circunstancias, los
obstáculos y vemos la dificultad que implican, nuestro semblante decae, nuestro ánimo se acaba,
no hay gozo, no hay alegría y eso nos lleva casi siempre a todos al desaliento.
Pedro creyó al señor cuando le pidió que caminara sobre el agua. Pero cuando es que Pedro
comenzó a hundirse? Cuando dejo de fijar su vista en el Señor y empezó a ver la inmensidad del
mar, las grandes olas, el viento y la tormenta que les azotaba, cuando vio las circunstancias. Por
otro lado, guiarse solo por vista nos puede llevar a la confusión. Nuestros ojos solo ven algo
superficial, nuestros ojos no pueden ver las intenciones, ni los sentimientos, ni las ideas, ni el
origen o destino de las cosas.
Aplicación
No siguiendo el mal ejemplo de los edificadores de la torre de Babel, Abraham más bien “esperaba
la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios”, Hebreos 11.10. A los que
le seguían, Jesús dijo, “En la casa de mi Padre muchas moradas hay. Voy pues, a preparar lugar
para vosotros”, Juan 14.2. ¿Han confiado ustedes en Jesús y así emprendido el viaje hacia la
gloria?
Abraham tenía características personales sobre las que Dios dio testimonio. Era manso, humilde y
fiel como ninguno y Dios le llamó su amigo. Podemos ver que el mismo Jesús testificó que
cualquiera que haga la voluntad de él, puede ser también su amigo. El pecado nos enemista con
Dios, pero si nos alejamos del pecado y nos acercamos a Dios, retomamos la amistad. Al igual que
Abraham, debemos confiar en lo que nuestros ojos no ven, porque de esa manera no nos estamos
confiando en nuestras fuerzas, ni en las circunstancias, de esa manera confiamos en Dios, quien es
infalible.
Ejercicio sobre la lección: El Abanico. Coloca la respuesta correcta a cada pregunta, escribiendo
de afuera hacia adentro. A lo largo de la segunda fila, leerás una frase que Santiago dijo respecto al
testimonio que Dios dio sobre Abraham. Cual es esa frase?
36
1. La prenda que Acan vio entre los despojos,
lo codició, lo tomó y lo escondió en su tienda
(Jueces 7:21)
2. Lo que era Amon de Jonadab y viceversa
(2 Samuel 13:3)
3. Compañero de Pablo que cantaba himnos
en la cárcel (Hechos 16:23)
4. Los cimientos del muro de la nueva
Jerusalén están adornados con 3 piedras
preciosas, la tercera es una…(Ap. 21:19)
5. Lo que sintió la reina Esther al conocer el
edicto sobre su pueblo (Esther 4:4)
6. En lo que dijo Jesús que a nadie se le ocurriría echar el vino nuevo (Lucas 5:37
7. Parte de la armadura de Dios que Pablo llama “de las salvación” (Efesios 6:17)
8. A lo que Oseas dice que su pueblo le pregunta esperando que le responda siendo de madera
(Oseas 4:12)
9. Otro nombre con el que se conocía a Pedro (Mateo 4:18)
10. Cuando los árboles buscan rey, la vid responde que no dejaría esto por reinar sobre los árboles
(Jueces 9:13)
11. Forma en que los discípulos presentaron a Jesús parte de un pez, junto con un panal de miel
(Lucas 24:42)
Lección 6: Esaú y Jacob
Lectura con la clase: Génesis 27.1 al 23, 30 al 34.
Texto para aprender de memoria: Hebreos 12.17
Introducción
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Habiendo estudiado sobre Abraham y su amistad con Dios, pasemos a analizar aspectos de su
siguiente generación. Abraham tuvo finalmente a su Hijo Isaac, quien a su vez se casó con Rebeca
y fueron padres de 2 hijos varones; Esau y Jacob. A pesar de ser cuates, eran muy diferentes el uno
del otro, no solamente en el aspecto físico, sino aun en su personalidad. A Esaú le agradaba andar
por los campos y bosques donde se entretenía cazando animales, mientras que Jacob, siendo más
quieto, prefería quedarse cerca de la tienda de sus padres.
Era de cuarenta años Isaac cuando tomó por mujer a Rebeca, mas ella era estéril no podía darle
hijos, y oró Isaac a Jehová quién lo oyó y respondió a su pedido, concibió Rebeca su mujer y los
hijos luchaban dentro del vientre, consultó Rebeca a Jehová por lo que acontecía dentro de ella y
Jehová le respondió: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus
entrañas; El un pueblo será mas fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. Cuando
Rebeca fue a dar a luz, había gemelos en su vientre, salió el primero rubio y velludo y llamaron su
nombre Esaú, luego salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su
nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años, cuando Rebeca dio a luz.
La influencia de los padres.
Teniendo una reseña de la historia; leamos la palabra:“Y crecieron los niños, y Esaú era diestro en
la caza, hombre de campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. Y amó Isaac a
Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob” (Génesis 25:27-34)
Isaac amaba a Esaú más que a Jacob porque éste le traía carne de los animales que cazaba. Le
gustaba su carácter audaz y valeroso, que se manifestaba en su tendencia a cazar animales salvajes.
Jacob, en cambio, era el hijo favorito de la madre, porque era de disposición bondadosa, lo que la
hacía muy feliz. Es posible amar mas a un hijo que a otro? Había aprendido lo que su madre le
enseñó, es a saber, que el mayor serviría al menor, y en su razonamiento juvenil llegó a la
conclusión de que esta promesa no se podría cumplir mientras Esaú dispusiera de los privilegios
que se conferían a los primogénitos. Es la primera de muchas veces en las que Jacob apresuró las
cosas por su propia iniciativa, sin esperar en Dios. Su madre le había dicho que el mayor serviría al
menor y quizá por eso su madre se inclinaba mas a él, pero Jacob se desesperaba al no entender
como eso podría suceder. Jacob no estaba dispuesto a esperar mucho tiempo, de modo que en una
ocasión que Esau del campo agotado y con hambre, aprovechó la oportunidad para obtener
ventajas de la necesidad de su hermano, y le propuso darle un guiso si estaba dispuesto a renunciar
a toda pretensión a su primogenitura, y Esaú aceptó.
La evidente preferencia en el trato de los padres hacia alguno de sus hijos ha sido siempre causa de
problemas entre los hermanos. Abraham no tuvo ese problema porque Isaac fue hijo único. Isaac
muestra ahora preferencia por Esaú y Rebeca por Jacob. Pero el mismo Jacob mas tarde haría lo
mismo mostrando su preferencia por José. Esa preferencia hizo que los 2 hermanos, Esaú y Jacob
se enemistaran.
El consentimiento de Rebeca para que Jacob engañara a su padre también le acarreo
consecuencias, Esaú quiso matar a Jacob y éste tuvo que huir a la tierra de su tío Laban. Era esto
necesario? No! Porque estaba en los planes de Dios, solo que esa no hubiera sido la forma ni el
tiempo que Dios hubiera elegido, Dios no puede valerse de las trampas y el engaño para sus
propósitos.
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Jacob había comprado de Esaú la primogenitura por un plato de comida, y mediante el engaño
había obtenido de su padre la bendición del primogénito. Pero no son esos los medios por los que
se obtiene la herencia que Dios prometió a Abraham y a su descendencia. A Abraham le fue
asegurada por la fe, y nadie puede esperar obtenerla mediante el fraude o la fuerza. "Ninguna
mentira procede de la verdad" (1 Juan 2:21). La verdad no puede ser jamás servida por la falsedad.
La herencia prometida a Abraham y a su descendencia era una herencia de justicia, por lo tanto no
se la podía obtener mediante injusticia alguna. Las posesiones terrenales son a menudo obtenidas y
sostenidas mediante el fraude, pero no sucede así con la herencia celestial. Lo único que Jacob
ganó con su agudeza y engaño, fue hacer de su hermano un eterno enemigo, y convertirse en un
exiliado de la casa de su padre por más de veinte años. Además, no volvió a ver a su madre nunca
más.
Sin embargo Dios había predicho con mucha antelación que Jacob sería el heredero, en lugar de su
hermano mayor. El problema de Jacob y su madre es que pensaron que ellos podían cumplir las
promesas de Dios a su propia manera. Se trataba del mismo tipo de equivocación que habían
cometido Abraham y Sara. No podían esperar que Dios cumpliera sus propios planes, a la propia
manera de él. Rebeca sabía lo que Dios había dicho en relación con su hijo Jacob. Olvidó que la
herencia dependía enteramente del poder del Señor, y que ningún hombre podía decidir nada con
respecto al mismo, excepto rechazarlo personalmente. Incluso aún si Esaú hubiera recibido la
bendición de su padre, Dios habría cumplido su plan en el momento señalado.
Esaú menosprecia su primogenitura.
Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me
des de comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom.
Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy
a morir ¿Para qué, púes, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob; júramelo en este día. Y él
juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las
lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura”
Esaú cansado y con hambre, volviendo del campo le pidió a su hermano Jacob comer del guiso de
lentejas que había preparado; Jacob le ofreció el guiso con la condición que le vendiera su
primogenitura. Esaú en su necedad le respondió ¿Para qué necesito la primogenitura? Y de esta
forma entrego su herencia y las bendiciones por Dios dadas a todos los primogénitos. La pregunta
que nos haríamos sería: ¿Quién? Conociendo las bendiciones y todos lo privilegios de la heredad
no solo aquí en la tierra, sino en los cielos puede rechazarla y menospreciarla para regalarla,
¡Nadie! ¿Verdad? Hay que estar muy extraviado para llegar hacer esto y menospreciar la
legitimidad de una promesa. “¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan
grande?” (Hebreos 2:3)
En sentido figurado sabemos que el nombre de Jacob significa: “El que engaña” Desde el vientre
de su madre Jacob lucho por la primogenitura; Dios ya lo tenía designado para cumplir su
propósito, y su nombre fue cambiado por Israel que significa: “El que lucha con Dios” (Génesis
32: 27-28)
Dónde está la locura de Esaú por cambiar su primogenitura por un plato de lentejas: Está en el
desorden espiritual, en la falta de interés por Dios y las riquezas espirituales; y aún en su pecado no
hubo muestras de arrepentimiento, aunque luego de mucho tiempo procuró con lágrimas su
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primogenitura, “No sea que algún fornicario, o profano como Esaú, que por una sola comida
vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aún después, deseando heredad la bendición, fue
desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas”
(Hebreos 12:16-17)
Era la primogenitura, es decir, el derecho que antiguamente correspondía al hijo mayor. Por la
primogenitura él recibía una mayor parte de los bienes de su padre, a quien, después de muerto,
venía a reemplazar como jefe de familia En el caso de Esaú esta preferencia tenía mucha
importancia, pues incluía el privilegio de ser uno de los antepasados del Mesías, en cuanto a la
carne. Esaú no supo valorar tan dichoso privilegio. Eligiendo una comida que sólo duró por
algunos momentos, menospreció la primogenitura, y siguió su camino de placer y pecado, lo que
causó angustia a sus padres.
Isaac propone bendecir a Esaú
Isaac es viejo, y dando cuenta que tal vez no viva por mucho tiempo, desea hacer algún arreglo
para el repartimiento de sus bienes, especialmente en lo que tiene relación con la bendición
patriarcal. Generalmente ésta era dada al primogénito —el que nació primero— de manera que
Esaú es el hijo indicado en este caso, y además él es el favorito de su padre. Pero ya hemos visto
cómo menosprecio derecho a tan importante bendición, vendiéndolo por un guisado de lentejas.
Rebeca frustra los planes de Isaac
Mientras Isaac hablaba con Esaú, Rebeca, ocultándose, aprovechó de acercarse a fin de saber lo
que pasaba. Bajo ningún punto de vista desea que Esaú reciba la bendición de su padre, pues Jacob
es el hijo favorito de ella. Sin tomar en cuenta el hecho de que Dios es competente para llevar a
efecto sus propósitos, ella comienza a hacer sus propios planes. Aprovechando la ausencia de Esaú,
Rebeca prepara un guisado, viste a Jacob con ropa de Esaú, y cubre las manos y la cerviz de él con
las pieles de los cabritos a fin de hacerlas vellosas como las de su hermano.
Así disfrazado, Jacob entra a la presencia de su padre, quien se sorprende mucho al pensar que
Esaú ha vuelto tan pronto. Además, la voz que él oye parece más bien ser la de Jacob. Extendiendo
su mano, toca a su hijo, y se convence que es Esaú, de manera que le bendice. Así Jacob,
engañando a su padre, consiguió la bendición, y no esperó la voluntad de Dios.
El remordimiento y enojo de Esaú
Apenas ha salido Jacob del dormitorio de su padre cuando Esaú entra con el guisado que ha
preparado, y dice: “Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga”. Al
darse cuenta de lo que ha acontecido, Isaac se estremece grandemente, y hace ver que ya bendijo a
Jacob, de modo que Esaú ha perdido la bendición paternal. Es fácil imaginar el llanto de éste,
como también su enojo para con su hermano al cual desea matar.
Dios eligió a Jacob
Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era ESAÚ hermano de Jacob?
dice Jehová. Y amé a Jacob, y a ESAÚ aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y abandoné
su heredad para los chacales del desierto. (Malaquías 1:2-3)
”Como está escrito: A Jacob amé, mas a ESAÚ aborrecí” (Romanos 9:13)
“Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a ESAÚ respecto a cosas venideras” (Hebreos 11:20)
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Dios escoge a los seres humanos, no por lo que son, sino por lo que él puede hacer de ellos. Y no
hay límite en cuanto a lo que él es capaz de hacer, hasta del más vil y depravado, si es que este lo
desea y cree a su Palabra. Un don no puede ser impuesto; por lo tanto, aquellos que esperan la
justicia de Dios y la herencia de justicia, deben estar dispuestos a recibirla. "Al que cree todo le es
posible" (Mar. 9:23). Dios "es poderoso para hacer las cosa mucho más abundantemente de lo que
pedimos o entendemos" (Efe. 3:20) si confiamos en su Palabra, que obra eficazmente en aquel que
cree. Los fariseos eran en principio mucho más respetables que los publicanos y las prostitutas, sin
embargo Cristo afirmó que estos últimos entrarían en el reino de los cielos antes que los primeros;
y la razón era que los fariseos confiaban en ellos mismos, y no creían a Dios, mientras que los
publicanos y las prostitutas creyeron al Señor y se entregaron a él. Tal era el caso con Jacob y
Esaú. Esaú era un incrédulo. Consideraba con desprecio la palabra de Dios. Jacob no era mejor por
naturaleza, pero creyó la promesa de Dios, quien es poderoso para hacer al que cree participante de
la naturaleza divina (2 Ped. 1:4).
Jacob se encuentra con Dios (Génesis 28.10 al 22)
Antaño, antes que la Biblia fuese completada, Dios hablaba a los individuos por sueños o por
visiones, como leemos en los casos de Faraón, Nabucodonosor, José, María, etc. En la lección de
hoy, hemos leído de un sueño maravilloso por el cual Dios habló personalmente a Jacob.
Viendo que el sol ha de ponerse, Jacob, cansado y triste, toma una piedra que en seguida pone por
cabecera, y tapándose con su ropa, se acuesta. Al quedarse dormido, comienza a soñar con una
escalera que, apoyada en tierra, llega hasta el mismo cielo, por la cual suben y bajan muchos
ángeles, mientras que Dios lo mira desde lo alto de ella. En este sueño Dios le habla, renovando las
grandes promesas que anteriormente había hecho a Abraham e Isaac; Génesis 22.17, 26.24, 28.14.
Además de esto, Dios asegura a Jacob que le acompañará a fin de protegerle en su viaje.
41
“Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada
en tierra, y su extremo tocaba el cielo; y he aquí
ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y
he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual
dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y
el Dios de Isaac, la tierra en que estás acostado te la
daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia
como el polvo de la tierra, y te extenderás al
occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las
familias de la tierra serán benditas en ti y en tu
simiente. He aquí yo estoy contigo, y te guardaré por
dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta
tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo
que te he dicho”(Génesis 28:12-15)
No obstante el hecho de que Jacob ha conseguido el perdón de su padre, él teme que a lo mejor
Dios le ha abandonado; de modo que al despertarse y pensar en su sueño, se siente asustado, pues
ha estado en la presencia del Santísimo. Se admira de la grandeza de las promesas de Dios, y
siendo él tan indigno de ellas, dice dentro de sí, “¿Qué haré? pues no tengo ningún sacrificio para
Jehová”.
Tomando entonces la piedra que le ha servido de cabecera, la levanta como monumento y derrama
aceite encima de ella. Jacob, que no se olvidará de este lugar, lo llama Bet-el, que quiere decir, “la
casa de Dios”. La palabra “si” en el versículo 20 puede traducirse “puesto que”, así lo que él dice
es “puesto que Dios irá conmigo y me guardará. Jehová será mi Dios … y de todo lo que me
dieres, el diezmo apartaré para ti”.
El regreso de Jacob a su tierra
Cavilaba Jacob respecto a cual sería la mejor forma de presentarse con su hermano mayor cuando
le sucede uno de los eventos mas extraordinarios de su vida y el parte aguas histórico de su pueblo
pues a partir de este hecho se debe hablar de Israel antes y después.
Varias lecciones se podrían concluir de este hecho pero tratando de ir un poco mas allá de lo que
literalmente leemos, que significa este encuentro de Jacob con un emisario de Dios? Decir que
Dios quería dar una lección a Jacob es quedarse corto, decir que le estaba sometiendo a una prueba
no responde a la complejidad de toda una vida cargada de pruebas. ¿Qué significa entonces? La
pelea junto al arroyo de Jacob significa la escenificación de toda una vida luchando. Hasta ese
momento de crisis, el fin justificaba los medios para Jacob, había estado luchando con sus propias
fuerzas al margen de Dios, sin esperar en el mismo Dios que había decidido bendecirlo y ayudarlo.
No es con nuestras fuerzas.
V25 “Cuando el hombre vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo..”
Esta es la expresión de una voluntad inexpugnable y parece que hace referencia a la resolución con
la que Jacob había afrontado toda su vida. Una vida con una determinación inquebrantable por las
promesas de su Dios, y que aún no había sido quebrantado por el Dios de las promesas. Jacob
había reconocido a su rival puesto que su intención no era ganarle, sino detenerlo hasta que le
bendijera. Así las cosas, el varón tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo
de Jacob mientras con él luchaba. ¿Qué significa esto? ¿Le estaba Dios demostrando su
supremacía? ¿Tenía que herirle y doblegarle para hacerle entender contra quien estaba luchando?
Creo que no porque Dios había decidido bendecirlo desde antes de su nacimiento, había decidido
hacer un pacto con el, lo había prosperado con Laban y lo traía ahora de regreso a su tierra rico y
prospero. El problema esta en que Jacob creía haber conseguido todo por su habilidad, no había
reconocido que todo era parte de un plan de Dios y necesitaba pasar por una circunstancia que le
quedara claro quien era el que tenía el control.
Sí, Dios, a veces, porque nos ama y debido a nuestra terquedad ha de darnos ese toque preciso,
puede ser un toque que nos provoque mucho dolor para sacarnos de nuestra obstinación, pero no es
un toque letal… Es un toque que nos quita nuestra obcecación, nos hace ver lo que somos, nuestra
debilidad. Y cuando la luz es percibida, podemos verle a Él, y todo el bien que quiere para
nosotros.
Quien eres?
42
De pronto, Jacob y el varón advierten que se hace de día: 26Y dijo: —Déjame, porque raya el alba.
Jacob Ahora conoce ante Quién estaba luchando. Descubre que tiene delante todo lo que puede
desear, a su Dios, se da cuenta que la promesa no le había dejado ver más allá, y ahora pese a la
dislocación y aunque tenga que arrastrase por el suelo no va a permitir que se vaya sin más. Así
que Jacob le respondió: —No te dejaré, si no me bendices. Jacob se da cuenta que para ganar la
bendición no valían los engaños, sutilezas y esfuerzos, fuentes de preocupación y tensión, por otro
lado. Se da cuenta que el valor de la bendición reside en Quien la da. Así que Jacob dice las
palabras que Dios ha estado esperando por más de 40 años.
—¿Cuál es tu nombre?—le preguntó el hombre.
—Jacob—respondió él.
Siempre se ha dicho el valor que tiene la declaración de un nombre. Es como si te descubrieras,
pero en el caso de Jacob todavía es más ilustrativo. Pues el nombre de Jacob quiere decir
“suplantador”. Ese nombre no representaba al Jacob que se acababa de descubrir a si mismo. Jacob
descubre que el es el heredero de una gran promesa, había sido escogido y dotado de un talento
especial para ser el patriarca que daría inicio al nacimiento de un gran pueblo.
Te has aferrado a seguir siendo algo para lo que no fuiste llamado? Si no luchas por tu misión, no
podrás descubrirte a ti mismo y saber realmente quien eres y para las grandes cosas que has sido
creado.
Un nuevo nombre
“Entonces el hombre dijo: —Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y
con los hombres, y has vencido. Dios le reconoce la perseverancia y tenacidad a Jacob. Había
luchado con Dios y con los hombres.
Y así Dios le da a Jacob un nuevo nombre: Israel, que quiere decir “Príncipe de Dios”. Por
supuesto, la vida de Jacob se puede entender también en clave nacional. Un pueblo, luchando por
sí mismo por unas bendiciones. Sin embargo, como Jacob, se encuentra desconcertado ante su
Dios, pues ha de huir, sufrir y cuando parece que está desahuciado, resurge contra todo pronóstico
y se hace un lugar en la tierra. Y todavía su Dios, aún pretende que realmente le conozca, aunque
tenga que herirle.
—Declárame ahora tu nombre—le preguntó Jacob.
—¿Por qué me preguntas por mi nombre?—respondió el hombre.
Pero la vida de Jacob también puede entenderse en clave personal.
Cuando uno mira y percibe su vida como una especie de lucha por conseguir algo que, aunque sabe
que es lo mejor y que, aunque ya tenía prometido recibirlo, utiliza todo tipo de maniobras para
conseguirlo. Cuando duda si ha dado los pasos adecuados empieza a advertir la singularidad y
grandeza de Quien le dio la promesa, sin embargo sigue por tiempo y tiempo luchando y aunque
venciendo a menudo, se siente en parte derrotado y en parte desorientado.
Tratando el problema con Dios antes que con los hombres.
Muchas veces perdemos el tiempo solucionando las cosas a nuestra manera, o buscando la ayuda,
“Lo he intentado todo, hasta la fe”, esa expresión manifiesta la poca confianza que tenemos en
Dios. “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de
los que le buscan”. Heb 11.6 Debemos recordarnos muchas veces que la clave del éxito está en
buscar a Dios en primer lugar. Alguno puede pensar, “pero si sólo me acuerdo de Dios cuando
tengo problemas, ¿no se ofenderá porque siempre acudo a Él?, al contrario, a Dios le honra que le
43
busques el día de la angustia: Sal 50.14-15 “Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al
Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás”
Transformando las pruebas en encuentros con Dios.
La vida de Jacob es la vida de cualquier creyente, hay pruebas, hay errores. Lo que ocurre es que
las pruebas están debilitando a Jacob, se vuelve anciano, tiene personas a su cargo, sus enemigos
(como Esaú) son muy poderosos y no sabe si tienen buenas intenciones, ¿qué puede hacer?.
Detrás de cada gran prueba hay una gran oportunidad, detrás de cada prueba se esconden
bendiciones espirituales y tesoros que desconocemos. ¿Cómo podemos transformar esa prueba en
una oportunidad de bendición?, teniendo un encuentro con Dios. “No te soltaré si no me bendices”,
fue lo que Jacob le dijo al ángel, ¡hagamos lo mismo!, agarremos al Señor y digámosle lo mismo.
Jacob tiene varios encuentros con Dios durante su vida. Todos buscamos la bendición de Dios,
¿cómo la procuramos?, ¿acaso intentamos librar nuestra batalla con los hombres, peleando con la
adversidad, convenciendo, etc…?. Busca un encuentro con Dios y lucha por que su voluntad buena
y perfecta sea propicia a tu necesidad.
Aplicación
Esaú menospreció la primogenitura cuando la vendió por un plato de comida, pero poco pensó que
por ese acto perdería la bendición, sino que demasiado tarde se dio cuenta de su locura. ¡Cuántos
pecadores prefieren el pecado y en vez de arrepentirse y aceptar a Jesús, lo menosprecian! Los
tales estarán perdidos para siempre en el infierno donde hay lloro y amarga lamentación.
Cuide de no perder su identidad en Cristo, cuide de no dejar su lugar para que otro lo ocupe, cuide
de cumplir con todo lo que Dios le guía, cuide de no enfriarse en el Espíritu, no deje de permanecer
en lo secreto con su padre, cuide de mantener su comunión en clamor, oración y en la obediencia a
su palabra, no pierda las promesas de Dios, cuide su herencia espiritual, cuide su primogenitura.
Dios es fiel, eternamente fiel, Dios no cambia, nada hay imposible para Él, solo cree y verá la
gloria de Dios en su vida, sin fe es imposible agradar a Dios, crea y en el tiempo de Dios verá
concretada todas las promesas que el Padre celestial le entregó. Hay muchas cosas importantes que
hacer en la vida, pero al centro de todas ellas debe estar nuestra confianza en Dios.
Ejercicio sobre la lección: Crucigrama
44
8 1 2
3
9
4
10
11
7
12
6
13
5
14
VERTICALES
1. Nombre del primogénito de Isac
2. Que fue lo que menosprecio Esau?
3. Nombre del hermano gemelo de Esau
4. Tío de Jacob
5. Patriarca, hijo de Abraham
6. Lugar donde Jacob tiene un sueno
7. Significado del nombre de Jacob
HORIZONTALES
8. Lo que hizo Esau con su primogenitura
9. Nombre que se le dio a Jacob después de luchar con el ángel
10. Actividad principal de Esau
11. Lo que Jacob le robo a Esau engañando a su padre
12. Nombre del platillo que Jacob le dio a Esau a cambio de su primogenitura
13. Madre de Esau y Jacob
14. Sueno de Jacob en Betel
Lección 7: José
Lectura con la clase: Génesis 37.1 al 5, 24 al 36
Texto para aprender de memoria: Romanos 14.11
Introducción
Comenzando con la lección de hoy, vamos a estudiar la vida de José, una historia que ocupa la
quinta parte del libro del Génesis. No hay otra historia en el Antiguo Testamento que se cuente en
forma tan amplia, pero seguramente la razón de esto es que en José hallamos uno de los tipos más
perfectos del Señor Jesús. De todas las cualidades de José, hay una que sobresale, y esa cualidad es
su convicción en Dios, la certeza de que pasara lo que pasara, su temor y su fidelidad a Dios era
45
inquebrantable. Por eso Dios estaba siempre con él. De hecho, Génesis nos dice en dos ocasiones:
“Mas Jehová estaba con José” (Génesis 39:2) y también en (Génesis 39:21), se nos dice: “Pero
Jehová estaba con José”. Una escritura mas en el Nuevo Testamento nos menciona lo mismo. En
(Hechos 7:9) “Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios
estaba con él”. Era la convicción de José que Dios estaba con el, y esa convicción le ayuda a sobre
llevar los problemas y las pruebas de su vida.
José es aborrecido de sus hermanos
José, siendo un hijo que le nació a Jacob en su vejez, era muy amado de su padre. Este hecho
bastaba para despertar el enojo de sus hermanos en su contra, el cual se convirtió en odio cuando
su padre le regaló una ropa de diversos colores, pues ésta daba a entender el amor paternal y el
lugar de preeminencia que ocupaba José. Este odio llegó a arder mientras José contaba a sus
hermanos de los sueños que había tenido, porque la interpretación lógica de éstos era que José
llegaría a ser señor de ellos. Tal es el cuadro que vemos en la primera parte de nuestro capítulo,
pero inconsciente del peligro que se avecinaba, José seguía haciendo sus quehaceres, y no vemos
nada de orgullo ni malicia de su parte.
La envidia
En las almas ningún vicio se arraiga más funesto que la envidia, el cual sin hacer lo más mínimo a
los de afuera, es principal y propio mal para quien lo posee. Pues va consumiendo el alma como el
orín al hierro. Así como, según cuentan, las víboras horadan al nacer el vientre de la madre que las
engendró, así la envidia suele devorar el corazón que la ha criado.
• “Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús,
llamado el Cristo? Porque sabía que por envidia le habían entregado.” (Mateo 27:17-18)
• Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles, Y David a sus diez
miles. Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez
miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos
ojos a David” (1 Samuel 18:7-9)
46
Es la envidia un pesar de la prosperidad del prójimo. La envidia es la
raíz de la hipocresía, por lo tanto, el hipócrita es por naturaleza
también envidiosos. El envidioso no quiere tener lo que tienen los
demás, quiere que no lo tengan. Toda prosperidad molesta al
envidioso. EL primer asesino de la humanidad tenía que ser un
envidioso (Caín). La envidia nace de un sentimiento de inferioridad
respecto a su objeto. Su afán de medir a los demás responde a su
mezquino interés de rebajarlos hasta su propia medida. La envidia ha
estado presente desde el comienzo de la humanidad. Caín mató a Abel
por envidia. Raquel tuvo envidia de Lea porque ella tenía hijos. Ella
tuvo que sacar la envida de su corazón para que Dios la bendijera y así
tener hijos. También los hermanos de José tuvieron envidia de él. Hay
muchos más casos de envidia en la Biblia
• “Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, Y contra Aarón, el santo de Jehová” (Salmo
106:16)
• “Es cierto que al necio lo mata la ira, Y al codicioso lo consume la envidia” (Job 5:2
José es victima de la envidia. Cierto día Jacob envió a José a Siquem en donde estaban los
hermanos apacentando las ovejas, y puesto que su padre le enviaba, emprendió de buena voluntad
el viaje. ¡Poco pensaba el joven que sus hermanos le tratarían con tanta crueldad! En verdad si
Rubén no hubiera intervenido, le habrían muerto. Le quitaron su ropa de colores, echándolo en una
cisterna vacía donde lo dejaron hasta que llegaron unos negociantes, madianitas, a quienes le
vendieron por veinte piezas de plata.
“Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto” (Génesis 37:11)
Todos estamos tentados a sentir envidia alguna vez, pero dado que ese sentimiento viene de ver lo
que otros tienen, la Biblia nos advierte a no apresurarnos a sentir envidia por los que basan su
prosperidad de una manera mal habida. “No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas
envidia de los que hacen iniquidad” (Salmo 37:1) “Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo
la prosperidad de los impíos” (Salmo 73:3)
La mentira
Deseosos de engañar a su padre con respecto a su crimen, los malvados hermanos degüellan un
cabrito. Mojando la ropa de José en la sangre, van a la casa, donde Jacob cree que algún animal ha
muerto a su hijo. El pobre padre, vencido por el dolor que le ha sobrevenido, rasga sus
vestimentas, pone saco sobre su cuerpo y lamenta amargamente la tragedia. Porque la gente
miente? Antes de describir la mentira, es importante empezar por entender lo que el la verdad, mas
complejo que entender que es la mentira. Desde un punto de vista técnico y genérico, la definición
más adecuada sobre la verdad es lo siguiente: «la verdad es cualidad de las declaraciones que
corresponden con los hechos y la realidad.» La verdad es la correspondencia de hechos con la
realidad. De otra forma, ¿cómo pudiéramos nunca hablar una mentira?
Una mentira es lo opuesto de una verdad. Pablo escribió en Romanos 9:1, «verdad digo en Cristo,
no miento.» Y los romanos podían verificar las palabras de Pablo comparándolos con los hechos
reales.
En 1 Reyes 13:18, tenemos un ejemplo de que la verdad no depende de quien la dice, ni de si es
coherente con mis ideas, ni de si es útil para mí. El profeta viejo le dijo al profeta joven algo que
no correspondió a los hechos. Dijo: «Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado
por palabra de Jehová, diciendo: Tráela contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua.» El
problema fue que ese reclamo no correspondió a la realidad. Dice el texto, «y el otro le dijo,
mintiéndole.» Eso es la naturaleza de una mentira, a saber, que no corresponde a los hechos
objetivos.

La mentira es faltar a la verdad intencionalmente. En la ignorancia no hay mentira. La mentira es
una afirmación falsa que crea una idea o una imagen también falsa. Pero la mentira “tiene patas
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cortas”, es decir, que no llega muy lejos; porque los mentirosos tienen que tener ante todo muy
buena memoria, si no quieren ser descubiertos, pues una sola mentira nunca es suficiente. La
mentira tiene la función de fabricar personas y mundos falsos que hasta el que los inventa se los
cree. Una vez que se ha instalado el hábito de mentir es muy difícil salir de él; porque la confianza
de los otros se pierde diciendo una sola mentira y para recuperarla pueden pasar muchos años. EL
mentiroso no está dispuesto a trabajar tanto.
Hay muchas formas de mentir. Están las mentiras piadosas que son para no herir susceptibilidades,
aunque a veces es mejor pecar por omisión antes de caer en una mentira.
José en la cárcel (Génesis 39.1 al 5, 20 al 23, 40.1 al 2, 8 al 19
Después de ser vendido por sus hermanos, José fue llevado por los madianitas hasta la tierra de
Egipto. Allí lo vendieron a un capitán del ejército quien lo llevó para su casa a fin de que le
sirviera. Luego el capitán vio que su nuevo esclavo era un joven honorable. En todas las pruebas
que experimentó José, vemos que Dios le acompañaba, porque no sólo fue eximido de la labor
ardua que era la porción común de los esclavos, sino que le vemos puesto en una posición de
considerable importancia y responsabilidad en la casa de su amo. Aquí en esta tierra extraña, tan
lejos de su padre y su hogar, José permanecía fiel a Dios, y el Señor le remuneraba por esta
fidelidad. Leemos, “Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José”. Fijémonos en dos
grandes lecciones para nuestro tiempo cuando valoramos la fidelidad a Dios como lo hizo José en
el trabajo.
Primero. Dios bendijo a José dándole gracia delante de sus patrones al grado de ganarse su
confianza y ponerlo en posiciones de mayor responsabilidad. Aun en nuestro tiempo, si un
trabajador cristiano tiene un testimonio intachable ante sus compañeros de trabajo y su patrón,
seguramente tendrá mejores oportunidades de desarrollo profesional.
Segundo. Dios bendice al patrón de José. Es posible también que por amor a alguien que refleja
fielmente la imagen de Dios en una empresa, Dios pueda bendecirla.
Cuando llega la tentación
Sabemos que la tentación tiene básicamente 3 fuentes o podemos decir que en ese aspecto nos
enfrentamos a 3 enemigos; el diablo, el mundo y la carne. Aunque estas tres causas de tentación no
están explícitamente descritas así en la Biblia, por su contexto general sabemos que esos son los
enemigos naturales del creyente.
Es muy importante la diferenciación entre “tentación” y “pecado”. La tentación no es pecado. La
tentación es anterior al pecado. El pecado es el consentimiento de la tentación. Así que no es lo
mismo ser tentado que pecar. Todo pecado va antecedido de una tentación, pero no toda tentación
termina en pecado.
José no se está enfrentando directamente a Satanás, como lo hizo Jesús o incluso Daniel, pero si es
muy probable que atrás de la esposa de Potifar estuviera Satanás tratando de entorpecer los planes
de Dios para con José. La tentación le vine a José directamente a la carne, es a sus sentidos
carnales a los que se enfoca la esposa de Potifar. Sin embargo, la extraordinaria respuesta de José
nos recuerda a Jesucristo haciendo uso de la palabra de Dios para vencer a Satanás. Leemos en 2
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Timoteo 3.12 que “todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán
persecución”, una verdad que ilustra gráficamente el caso de José. Cuando se le presentó la
tentación, él exclamó. “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecar contra Dios?” (v. 9), de
modo que su lealtad hacia Dios nunca menguó aun en la casa de un idólatra. Sus hermanos le
habían aborrecido por su bondad y piedad, y ahora la mujer de Potifar, cuando ve que no puede
tentarlo, trata de manchar su reputación.
El proceso del Pecado
Si somos creyentes, el diablo no tiene poder sobre nuestras vidas. Pues ya no le pertenecemos a él.
El que no ha nacido de nuevo no es de Dios, son del diablo, este tiene control de sus vidas. Pero
esto no quita la responsabilidad por sus hechos, pues son ellos quienes han escogido seguir en pos
del "príncipe de este mundo" Efesios 2:2. y "Dios les ha entregado a las concupiscencias de sus
corazones". Romanos 1:24-32.
1. Mala concupiscencia - Deseos que provienen de la mente (el corazón) y que van contra la ley
de Dios. Los malos deseos de la mente son los que provocan al hombre o la mujer para que haga lo
indebido (pecado.) Por esta razón es tan importante que estemos llenos del espíritu, para controlar
los malos deseos de la carne. Tanto Jesús como Pablo apuntan hacia “la carne” o la naturaleza
carnal como el origen de los pecados:
2. Tentación (la propia concupiscencia actúa para tentar)
13
Cuando alguno es tentado, no diga que
es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
14
sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”
(Santiago 1:14-15)
a) Atracción - Como se atrae una victima con una carnada para poder atraparla. El diablo o la
carne trataran de atraer a la victima para que caiga en pecado. Aunque Dios no envía la tentación,
esta es de cierto modo permitida por Él quien en medio del problema nos da la salida para que
podamos vencer contra el pecado.(1 Corintios 10:13.)
b) Seducción / Engaño - La palabra seducción tiene connotación del ser engañado. La
concupiscencia engañara al individuo con el fin de hacerlo hacer aquello que es indebido.
3. Concepción. Santiago compara esta etapa del pecado con la de la etapa de gestación o
desarrollo de un niño en el vientre de la madre.
La concepción es el momento cuando la criatura se comienza a formar u obtiene vida dentro del
vientre de su madre. Una vez este proceso a comenzado, si la criatura no es abortada, pronto nacerá
como el fruto de aquella semilla que fue implantada en el vientre de la madre.
El pecado es concebido cuando (1. Seducción) se comienza a dar vueltas a las posibilidades de
cometer aquello que aunque sabemos va contra la ley de Dios, nos promete algo que deseamos
llegar a tener o alcanzar. Puede ser una relación con aquella bella joven, o aquel apuesto caballero,
o quizás, aquella posición que tanto he deseado, o aquel dinero que me viniera tan bien en este
tiempo de dificultad económica, o poderme vengar de aquella persona que me hizo algún daño, o
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quien sabe que otra cosa. (2. Engaño) Una vez damos cabida en nuestra mente a estos
pensamientos y accedemos. (3. Concepción) se comete el pecado. "El pecado ha sido concebido".
4. Nace el pecado- Alumbramiento
Este es el momento cuando se lleva a cabo el pecado, se disfruta o se alcanza lo que se desea. No
es un pecado que salió de la nada, sino que este fue planeado, concebido, desarrollado y
alumbrado.
5. Se consuma el pecado
En este momento ya el pecado ha sido cometido. Se sentirá el placer de haber llegado a hacer
aquello que se deseaba pero que era indebido.
6. Se produce la muerte. Después de haber sido consumado el pecado, este comenzará a producir
su consecuencia, la muerte. (Romanos 6:23.)
“Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la
corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman”. (Santiago 1:12)
“Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne
enferma”. (Mateo 26:41)
“Dios que es fiel no permitirá que sean tentados por encima de sus fuerzas; antes bien, les dará
al mismo tiempo que la tentación, los medios para resistir” (1 Cor. 10, 13).
José puede apropiarse de estos pasajes con toda autoridad porque sufrió esa tentación, fue probado
y siempre tuvo temor de Dios, resistiendo al pecado. José fue injustamente tratado, juzgado y
enviado a la cárcel.
José es ensalzado (Génesis 41.14 al 36, 42, 43, 49
Entre los prisioneros encarcelados con José estaban el copero y el panadero del rey de Egipto.
Sucedió una noche que ambos tuvieron sueños que se cumplieron tal como José los interpretara.
Faraón reinstaló al copero en su puesto, pero el panadero fue muerto. Cuando el copero volvió a su
empleo, se olvidó de José, aunque éste le había pedido su ayuda a fin de que él también saliera de
la prisión. Ingratitud. No le suena parecido ese actuar del copero y nosotros cuando Dios nos
ayuda?
Los sueños de Faraón
En la primera parte de la lección, Faraón ha soñado y en sus sueños ha visto cosas extrañas. Siete
vacas gordas subieron del río a comer el pasto en los prados, y en seguida siete vacas feas y flacas
que devoraron a las primeras. El segundo sueño fue similar al primero; únicamente con la
diferencia que el rey vio siete espigas llenas y hermosas que luego fueron devoradas por siete
espigas menudas y abatidas. Como es natural, Faraón está muy preocupado ya que los magos y
sabios de Egipto no le ofrecen ninguna interpretación, y desea saber el significado de los sueños.
En esto, el copero, quien se ha olvidado de José por dos años, se acerca y le cuenta lo que le pasó
en la cárcel. De inmediato el rey envía a unos mensajeros a José en la prisión, quien se apresura a
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cambiar su ropa para presentarse ante aquél, y es conmovedor ver a este joven esclavo hebreo ante
el trono de Faraón.
Le dice: “Yo he tenido un sueño …” (v. 15) José responde: “No está en mí; Dios será el que dé
respuesta propicia a Faraón”, manifestando de este modo, ante el rey pagano, su fe en Dios.
El monarca cuenta los dos sueños a José quien, instruido de Dios, le da la interpretación. Con
palabras sencillas y convincentes, él pinta dos cuadros para Faraón; uno de siete años de
abundantes cosechas, el otro de una tierra hambrienta en la cual la abundancia anterior será
olvidada. José ha hablado con tanta claridad y seriedad que Faraón se convence. El rey y sus
consejeros han puesto suma atención en las palabras del esclavo hebreo; ahora hablan entre sí y
están de acuerdo en que sólo él está capacitado para guiar al país en los preparativos que deben
hacerse en vista de la grande hambre futura. Faraón quita el anillo de su mano, lo pone en la mano
de José a quien visten de ropa preciosa de lino finísimo, y le coloca un collar de oro en el cuello.
José ha dejado de ser esclavo y ya es reconocido como segundo al rey en todo el país de Egipto.
Jacob desciende a Egipto (Génesis 45.9 al 11, 24 al 28, 46.29, 30
José ya se dio a conocer a sus hermanos, diciéndoles. “Yo soy José; ¿vive aún mi padre?”
Turbados, no pueden responderle palabra, de manera que José les dice, “Acercaos ahora a mí”,
agregando a continuación, “Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora,
pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida
me envió Dios delante de vosotros … para daros vida por medio de gran liberación”. Con lágrimas
de alegría, José besa y abraza primero a Benjamín, y después a todos sus hermanos.
Al preguntar por su padre, José demostró su preocupación por este, y ahora manda a sus hermanos
que le vayan a buscar a fin de que venga sin demora a vivir con él en Egipto. Llegan a la carpa de
Jacob donde, cumpliendo con las órdenes de su hermano, dicen, “José vive aún; y él es señor en
toda la tierra de Egipto”. El patriarca apenas puede creer tan buenas nuevas, pero al ver los carros
que José envió para llevarlo, exclama, “Basta; José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo
muera”.
En el corazón de Jacob queda una sola duda; ¿acaso él debe abandonar la tierra que le fue
prometida? Así que, ofreciendo sacrificios en Beerseba, consulta a Dios al respecto. Allí Dios le
habla diciendo, “Jacob … no temas de descender a Egipto … Yo descenderé contigo … y yo
también te haré volver”.
La muerte de José (Génesis 50.15 al 26)
Después de su llegada a Egipto, Jacob vivió diecisiete años, pero por fin, dándose cuenta que su
muerte está cercana, llama a sus doce hijos, les bendice conforme a la voluntad de Dios, y da
órdenes acerca de su entierro. Al morir, su cuerpo es embalsamado por los médicos de Egipto, y
después de muchos días de luto, José con sus hermanos, acompañados de personajes importantes
del gobierno egipcio, llevan a Jacob a Canaán donde lo entierran al lado de los restos de su esposa.
Podemos imaginar la felicidad de José cuando nacen los primeros nietos, pues siendo hombre tan
afectuoso, se gozaría grandemente con estos pequeños. Además, la porción de hoy nos relata que
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“los hijos de Maquir, hijo de Manasés”, es decir, sus bisnietos, “fueron criados sobre las rodillas de
José”. Por fin, un día manda llamar a sus hermanos a quienes dice que pronto tiene que morir. Dice
que no desea ser sepultado en Egipto, pues cree firmemente en las promesas del Señor quien
muchos años atrás predijo la larga estadía de los israelitas en Egipto, garantizando también sacarles
de allí a fin de que, convertidos en una nación grande, pudiesen habitar su propia tierra. En vista de
aquel éxodo que tendrá que realizarse, José conjura a sus hermanos que guarden sus huesos y se
los lleven con ellos. (Véanse Hebreos 11.22 y Josué 24.32)
Aplicación
Al igual que José, Jesús era el Hijo bien amado de su Padre quien le envió a la tierra a buscar a los
pecadores. Todo lo que Jesús hacía era agradable a los ojos de Dios; sin embargo los hombres le
aborrecieron, y vendido por treinta piezas de plata, fue llevado a la cruz donde vertió su sangre
preciosa que limpia de todo pecado. Queridos alumnos, ¿cuál será su actitud hacia Jesús? ¿Acaso
lo rechazarán como los malos hermanos de José hicieron con Él? El que no acepta a Jesús será
condenado.
De los muchos puntos de comparación entre José y el Señor Jesús, sólo veremos algunos. Al igual
que José, quien después de haber sufrido en la cárcel, llegó a ser señor de toda la tierra de Egipto
ante quien todos doblaban la rodilla, está escrito de Jesús que, “se despojó a sí mismo …
haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz … por lo cual Dios también le exaltó hasta
lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble
toda rodilla”. Los años de grandes cosechas hablan del tiempo presente cuando Jesús se ofrece cual
pan de vida para que ustedes no perezcan en sus pecados, pero luego vendrán los años de la grande
hambre que representan el juicio de Dios cuando no habrá salvación.
José murió, pero su cuerpo fue preservado hasta el día de la liberación de su pueblo y descansó en
la tierra prometida. Que ilustrativa lección. Durante la estadía de los israelitas en Egipto y los
cuarenta años en el desierto, los huesos de José sirvieron para recordarles la promesa de su Dios.
Del mismo modo, en la actualidad los creyentes celebran la cena del Señor, participando del pan y
la copa, recordándoles que Jesús pronto vendrá a trasladarles al cielo.
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Ejercicio sobre la lección: Relaciona la columna de la izquierda con la derecha según
corresponda. Las respuestas se encuentran en el libro de Génesis del capitulo 37 al 41.
1er sueño de José Los tres sarmientos son tres días (40:9-13)
2do sueño de José Las siete vacas hermosas siete años son (41:26)
Sueño del copero del rey Las espigas hermosas son siete años (41:27)
Sueño del panadero del rey Los tres canastillos tres días son (40:19)
1er Sueño de Faraón ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos
a
postrarnos en tierra ante ti? (37:10)
2do sueño de Faraón ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre
nosotros? (37:7)
En la lección 7, hay un texto que sobresale porque describe la relación que existía entre Dios y
José. Ese texto se encuentra escondido en la siguiente sopa de letras. Encuéntralo. (Génesis 39:2)
Lección 8: El Éxodo
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R D S C G Y U I L A
O K J M A S F C S W
D F G H J K L P O I
H J K L P O I U Y T
R T J E H O V A O P
A S E T R F S D V B
B G F H J K L W S C
E S T A B A M N B V
M K L P O Y G F R T
D F G H J K L P O I
T H G J Y U I C O N
O K J H T Y F C S W
D F G H J K L P O I
R Q X J O S E O P U
B G F H J K L W S C
Lectura con la clase: Éxodo 3 y 6:
Texto para aprender de memoria: Gálatas 5:13
Introducción
Israel es el pueblo con el cual Dios hizo un pacto. Dios se define como “un Dios de pactos”, y
como Dios es un Dios que cumple su pacto, no podía abandonar en Egipto a la familia de Jacob,
sino que tenían que ser libertados y reconocidos como nación santa y escogida de Dios.
“Por tanto dirás a los hijos de Israel: Yo soy Jehová; y yo os sacare de bajo de las tareas pesadas
de Egipto, y os librare de su servidumbre y os redimiré con brazo extendido y con juicio grande:
y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios: y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios
que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto” (Éxodo 6:6-7)
Uno de los libros que más ha calado en la teología bíblica, tanto del Antiguo Testamento como del
Nuevo Testamento, es el libro del Éxodo. El acontecimiento de la liberación de Israel, de la
opresión de Egipto, por la mano poderosa de Dios; y los inmensos prodigios que hace a lo largo
del camino del Desierto, y Moisés como figura elemental de mediador entre Dios y su Pueblo
En esta serie sobre el libro de Éxodo, abordaremos 4 grandes temas que sobresalen:
o La revelación del Dios único
o El Llamado de Moisés
o La Pascua
o La alianza
La revelación de un solo Dios: Quien eres?
Uno de los temas que más subraya el libro es la revelación de un Dios único y la negación del
politeísmo. Los pueblos que rodearon a Israel tuvieron una infinidad de divinidades, sin embargo,
Israel revela en el libro la presencia del Dios único que le ha liberado de la esclavitud y que le
prohíbe dar adoración a otros dioses, pues no existen tales dioses y son solo ídolos. La revelación
de Dios ha Moisés como el “Yo Soy”, refleja la eterna existencia de Dios que ha acompañado y
elegido a Israel como verdadero pueblo suyo.
Este hecho es de gran trascendencia. Veamos porque.
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La Biblia, dice que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios
(Génesis 1:26) pero…quien es Dios? El mismo nos da su
respuesta, yo soy “El que soy” (Éxodo 3:14) WOW! No podemos
pasar por alto que hasta el tiempo de Moisés, Dios se había
revelado a las generaciones anteriores, a los patriarcas Abraham,
Isaac y Jacob, pero no se les había presentado personalmente para
decirles quien era.
Quien eres? Parece una pregunta trivial, con una respuesta simple.
Sin embargo, es en realidad una pregunta clave y muy difícil de
responder. Nosotros los creyentes debemos empezar por tener el
fin en mente, por saber de donde venimos, a donde vamos, que
estamos haciendo aquí. Una persona que parte a un viaje sin saber
a donde va, esta perdido.
El hombre natural ha buscado siempre deidades a quien adorar y para ello ha creado dioses con
diferentes nombres e imágenes que representan algo especifico sobre lo cual dicho dios tiene
influencia y poder. He aquí algunos ejemplos de los pueblos cananeos en los tiempos bíblicos.
Dagon – dios del mar, el dios pez, de los filisteos
Baal – el dios supremo, el dios toro de los cananeos
Astarot – diosa de la fertilidad, esposa de baal
Moloch – deidad del fuego, dios de los fenicios
En los sistemas religiosos de todos los pueblos abundan las deidades para todas las cosas. Moisés
sabía de eso, Egipto era una nación politeísta. Cuando Moisés solicita a Dios su nombre, le parece
algo normal puesto que no se puede presentar al pueblo de Israel a decirles que va en el nombre del
dios de sus padres, le preguntarán, de que Dios me estas hablando? Pero la respuesta que Moisés
recibe de parte de Dios, no se la esperaba y realmente es una respuesta que encierra maravillas para
nosotros. “Yo soy, el que soy”. Tal vez Moisés guardó silencio tratando de digerir esa respuesta, o
tal vez le pidió que le repitiera lo que dijo.
Porque Dios no se puso un nombre como todas las demás deidades inventadas por el hombre? Por
razones maravillosas que ni el mismo Moisés quizá comprendió en ese momento.
Primero: No era un Dios inventado o creado por nadie, era el único y verdadero Dios creador de
todas las cosas.
Segundo: No hay cosa en el cielo, en la tierra o debajo del mar que pueda sustentar su imagen.
Cualquier idea o imagen de Dios sería infinitamente limitada y falsa.
Y, nosotros somos imagen y semejanza de Dios y él es quien es, entonces nosotros SOMOS
QUIEN SOMOS! Simple? De ninguna manera. La mayoría de la gente no es quien es, trabaja
sobre ideas prestadas, vive vidas ajenas, persigue sueños de otros, no es autentico. Jóvenes quieres
ser igual que un artista o deportista, Hombres quieren ser mujeres, mujeres hombres, el hombre
quiere ser Dios. Si Dios hubiera querido que yo fuera otra persona, me hubiera hecho esa otra
persona. El quiere que yo sea yo, yo soy el original, no una copia de nadie. Cuando llegue a la
presencia de Dios no me va a preguntar porque no fui como David o Moisés, o Esther, o María o
como ninguna otra persona, nos va a preguntar porque no fuimos quien fuimos. Dios es quien es,
no hay mas dioses, él es único. Nosotros somos individualmente únicos, y somos imagen y
semejanza de nuestro creador.
Él es conocible. Dios, quien creó el universo en toda su magnitud y sus detalles creativos, es
posible que lo podamos conocer. Él nos habla acerca de sí mismo, pero inclusive va más allá de
esto. Él nos da la bienvenida a una relación, para que lo podamos conocer de una forma personal.
No solo podemos conocer cosas acerca de Él, sino que lo podemos conocer a Él de una forma
intima.
Así dice el Señor: "Que no se glorié el sabio de su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico
de su riqueza. Si alguien ha de gloriarse que se glorié de conocerme y de comprender que yo soy
el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada" -
afirma el Señor -. (Jeremías 9:23-24)
Él es accesible. Dios nos invita a platicar con el e incluirlo en lo que nos concierne. No tenemos
que organizar nuestras vidas antes. Ni tenemos que ser educados, teológicamente correctos o
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santos. Es su naturaleza el ser amoroso y con actitud de aceptación cuando nos aproximamos a Él.
El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad. (Salmos 145:18)
¿Cuál es el trasfondo histórico del libro?
Éxodo significa “salida,” y la referencia es a la salida de los hijos de Israel de Egipto. La historia
del pueblo de Israel y su relación con Dios estuvo íntimamente ligada, como una sombra, como un
bosquejo, de lo que habría de ser el nacimiento de un pueblo universal, bendito en el linaje de
Israel, un rebaño nuevo, Cristo con su iglesia.

“Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento
oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los
hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su
derecha y a su izquierda” (Éxodo 14:21-22)
Al leer esta historia, cada quien podemos imaginar de una forma fabulosa como fue que el Pueblo
de Israel cruzó el Mar Rojo. Nos podemos imaginar a la gente admirando las aguas mientras
pasaban a través de ellas, claro, con el paso apurado pues el miedo de que el faraón viniera tras
ellos era latente, pero los imaginé felices, pues caminaban hacia la Libertad.
¿Qué es entonces la Libertad? Muchos la definen como una propiedad de la voluntad por medio
de la cual las personas tienen la capacidad de elegir y de actuar. El Pueblo de Dios estuvo durante
430 años esclavizado por los egipcios (Ex 12:40), privados de la Libertad, todo ese tiempo
sufrieron muchas calamidades, castigos, maltratos, etc. Esa es la vida que debe vivir un esclavo,
porque no tiene la propiedad o capacidad de elegir o decidir que hacer o no hacer. Así vive una
persona que está cautiva por alguien o por algo. Yo pienso que el Pueblo de Dios estaba
acostumbrado a vivir en esclavitud, muchos de ellos nacieron en esa condición, es decir, no tenían
ni la más minima idea de lo que era ser libres.
Libertados de la esclavitud del pecado
56
En Dios no hay casualidades, el tiempo que esperó era el
apropiado. Necesitaba Dios que su pueblo creciera y se
multiplicara en medio de condiciones adversas para presentarse
con poder y gloria y ellos lo conocieran y creyeran. Israel no
solo fue libertado de su esclavitud física, sino de su esclavitud
espiritual también. Dios llama y capacita a Moisés para que se
presente ante faraón y mediante su negativa a dejar ir a Israel,
Dios pudo darse a conocer con poder para que el pueblo creyera
y siguiera a Moisés. Grandes maravillas Dios hace para
convencer a Faraón que les de la libertad y aun mayores
maravillas Dios les manifiesta durante su peregrinación.
Como se asemeja ese proceso de libertad del pueblo de Israel
con nosotros?
La libertad es una de las posesiones más preciadas de la humanidad. Desde tiempos inmemoriales
muchos han dado su vida para ser liberados de la tiranía y la opresión. No cabe duda que la libertad
de la que disfrutamos hoy se ha obtenido a gran precio y que el corazón humano sigue anhelando
la libertad porque Dios nos creó para ser libres. La tragedia es que aunque vivamos en un país libre
y Cristo nos haya liberado del pecado, a veces seguimos encadenados sometiéndonos al dominio
de alguien o de alguna cosa. Debido a eso sufrimos dolor intenso e indecible. Pero no hay razón
alguna para continuar esclavizados. Dios nos ha liberado para tener vida en abundancia por medio
de Cristo y nosotros debemos disfrutar de esa libertad que Él nos ha dado.
A Dios le interesa todo lo que atañe al hombre. Él nos ama y envió a su Hijo para liberamos de
nuestras opresiones del miedo, ambición, malos hábitos, ignorancia, racismo, materialismo,
inseguridad, orgullo, celos. Jesucristo, el liberador enviado por Dios, vino para enseñar al mundo a
vivir en libertad. Jesús prometió esta libertad a todos aquellos que estuvieran dispuestos a
someterse a la voluntad del Padre, lo mismo que Él había hecho. “Si os mantenéis fieles a mi
Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”
(1 Juan 8,31-32).
Las Sagradas Escrituras ponen nos dicen que los que creen en Jesús deben llegar a la libertad:
“Para ser libres nos libertó”, “porque, hermanos, habéis sido llamados a la libertad” (Gálatas 5,1
y 13).
Lo que se nos ofrece es la misma libertad de Jesús: «Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis
realmente libres» (Juan 8:36). El Señor continuó su explicación al decir:“Todo aquel que hace
pecado, esclavo es del pecado” (8:34). Pero debido a que esa esclavitud es tan sutil y engañosa,
muchos no comprenden su verdadera situación pese a que todavía tienen algunos hábitos que les
impiden ser verdaderamente libres. En realidad viven controlados por sus sentimientos e
inclinaciones naturales, sacrificando su bienestar emocional y espiritual. Solo Él puede liberarnos
de todo lo que continúe esclavizando nuestra alma y nuestro espíritu.
No podemos ser libres si no admitimos la verdad. En el pasaje que leímos arriba, Juan 8.31-36
el Señor se dirigió a los fariseos diciéndoles que eran esclavos del pecado. Pero ellos se negaron a
aceptar que estaban en problemas, respondiendo:“Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido
esclavos de nadie” (v.33). En realidad ese linaje había sido cautivo en Egipto, en Asiria y en
Babilonia, y en aquel entonces eran gobernados por los romanos. De la misma manera, en la
actualidad muchos no aceptan que son esclavos del pecado, ya sea por temor o porque
simplemente se niegan a admitir la realidad en que viven, por lo que jamás llegarán a saber lo que
se pierden por persistir en su error.
Si todo esto es verdad, ¿por qué son tan pocos los cristianos que disfrutan de una verdadera
libertad? ¿Por qué más bien parecemos aburridos, programados, temerosos, cerrados y súper
espirituales? No cabe duda que nos falta la plenitud de libertad que Cristo vino a traernos.
¿Cómo hemos perdido los cristianos esa libertad?
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a) Falso concepto del cristianismo. Un gran impedimento para esta libertad es nuestro modo de
ver la vida cristiana. Muchos piensan en la Iglesia como si fuera un conjunto de ritos, jerarquías,
edificaciones y servicios. Todos son elementos importantes para la obra de Dios, pero ninguno de
ellos contiene la esencia del cristianismo, que es una forma de vida caracterizada por la libertad. El
«seréis realmente libres» es algo que está en el núcleo del mensaje evangélico. Si no
experimentamos una liberación de la tiranía del pecado, de nuestros egoísmos, culpas, miedos,
hemos de reconocer que algo marcha mal en nosotros. El cristianismo no consiste en hacer, sino
en ser. No se reduce a cosas, sino a una persona, el Señor Jesús, que nos enseña a vivir en su
libertad.
“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi
palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará
libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo
dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace
pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda
para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. ” (Juan 8:31-36)
¿Qué es lo que nos impide ser verdaderamente libres? Cualquier persona puede ser esclavo de
relaciones, resentimientos, prestigio, el trabajo, ideas destructivas y una lista interminable de
adicciones. Podemos identificar lo que nos esclaviza si discernimos qué es lo que predomina en
nuestros pensamientos y acciones. Todo aquello que influya o controle la forma en que vivimos,
que no sea el Señor Jesucristo, se convierte en nuestro amo e impide que lleguemos a ser todo para
lo que fuimos creados y salvados. No podemos vivir en pecado sin que eso nos afecte
negativamente.
b) Libertad para el libertinaje. Para el mundo sin Dios, Libertad es hacer lo que le de la gana,
sea bueno o malo; de lo contrario no es libertad. La libertad que Dios nos da no es para hacer lo
que queramos. La libertad en Dios solo se obtiene después de haber salido de la esclavitud.
Esclavitud de que? Del pecado. Éramos esclavos del pecado, de tal manera que lo que hacíamos lo
hacíamos bajo un yugo, atados a un grillete y movidos por un látigo. Cuando Dios nos hace libres,
ya no somos esclavos del pecado, ahora somos siervos de Jesucristo. Por lo tanto, ahora solo nos
debe interesar hacer su voluntad, aun en el caso de reflejar debilidades, si todo lo que hacemos está
dentro de la ley de Dios, o simplemente no es una violación flagrante (pecado es trasgresión de la
ley, 1 Juan 3:5), y todo eso que hacemos lo hacemos para Dios, no debemos sentir culpa ni
remordimiento.
“Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. Uno tiene fe en que puede
comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres. El que come no menosprecie al que no
come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado” (Romanos 14:1)
Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días
de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. Nadie os
prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no
ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, y no asiéndose de la Cabeza, en virtud
de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el
crecimiento que da Dios. Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo,
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¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni
gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas
se destruyen con el uso? (Colosenses 2:17-22)
Sin embargo, a parte de aquellos que han hecho que el cristianismo parezca una lista de
ordenanzas, reglas y rituales, también hay otro lado que también hay que evitar. En ese lado
tenemos a aquellos que usan la libertad como una excusa para pecar: “¿Qué no soy cristiano? ¿Qué
no soy salvo por gracia? ¿A caso no me ha libertado Cristo? Entonces está bien que haga lo que yo
quiera”. En esta categoría tenemos a aquellos que claman que son cristianos, y la manera en la que
viven casi no es diferente de la manera en que aquellos que no conocen a Cristo viven. Cuando la
gente del mundo los ve se sienten confundidos y se preguntan cuál es la diferencia al ser cristiano.
Esa es una manera peligrosa de pensar y vivir, Pablo advierte:

Gálatas 5:13 “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la
libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” Y también
Pedro repite en 1 Pedro 2:15:16 “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis
callar la ignorancia de los hombres insensatos; como libres, pero no como los que tienen la
libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.”

Aunque somos libres, no debemos usar nuestra libertad como una oportunidad para la carne, como
una tapadera para la maldad. Como Pablo pone en Romanos 6:
La libertad tiene un precio. Dios les sacó de la esclavitud, para eso solo tenían que creer, pero
para mantener esa libertad; debían estar alertas y peleando por ella. También les heredó una tierra
maravillosa a Israel. Pero había un problema para ello; tenían que poseerla, tenían que pelear. Dios
pudo simplemente llevarlos a otra tierra igualmente maravillosa o mejor, sin embargo; esa era su
tierra, el problema es que debían expulsar a los invasores. En nuestro tiempo, hay creyentes que
quisieran que a partir de reconocer a Jesucristo como su salvador y aceptar su promesa de
salvación, su caminar por la vida fuera fácil, sin necesidad de luchar.
La peregrinación. Es preciso un tiempo para conocer, entender a Dios y fortalecer nuestra
relación con él. Eso hizo Dios con su pueblo. Había varias rutas posibles por las que Moisés guiara
al pueblo a Canaán. La primera era "por el camino de la tierra de los filisteos". Este era el camino
más corto. Sin embargo, esta ruta hubiera llevado a los israelitas por un camino muy peligroso a
una tierra hostil, y hubiera terminado en guerra (Éxodo 13:17). El segundo camino era directo por
el Sinaí hasta Cades. Sin embargo, esta ruta sería improbable porque no había agua. Dios escogió
la tercera ruta, hacia el sur hasta Horeb (Monte Sinaí) y luego hacia el norte a Cades. Este camino
sería difícil. Dios no les prometió que el viaje sería fácil. Pero el tono de estos versículos muestra
que Dios guiaría a Israel de acuerdo con Su plan divino.
Uno de los obstáculos más grandes al crecimiento espiritual del creyente es querer obtenerlo todo
ahora. Vivimos en una época de placer instantáneo. El crecimiento espiritual no es instantáneo.
Más bien, las dificultades que enfrentamos en nuestra vida espiritual nos ayudarán a crecer "en
todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo" (Efesios 4:15). Al describir los beneficios de la
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adversidad, un autor escribió: "Nos conviene que a veces nos fatiguemos y que llevemos una cruz;
porque producen conciencia en el hombre... de que está desterrado en esta vida, para que no confíe
en ninguna cosa de este mundo" (Tomás de Kempis, La imitación de Cristo).
Debemos entender el proceso de la esclavitud. La esclavitud siempre principia con el deseo de
algo que aparenta ser inocente e inofensivo. Comenzamos participando en una actividad que
parece llenar una necesidad, aunque nuestra conciencia esté intranquila: sabemos que lo que
hacemos no es correcto, pero el engaño del enemigo nos hace ignorarla. Sabemos que el pecado
nos perjudica, pero creemos que podremos manejarlo fácilmente, pues somos la excepción a la
regla. Y entonces la alarma de nuestra conciencia se va apagando hasta que dejamos de oírla y nos
sentimos cómodos con el proceso destructivo que ha comenzado. Cristo vino a ofrecernos vida
abundante, pero nosotros decidimos vivir esclavizados a algo totalmente despreciable.
Es preciso que identifiquemos el pecado que esté controlándonos, que esté arruinándonos. Si
cerramos la puerta a ese pecado siempre estaremos en peligro de volver a él. Es más, Satanás nos
animará a dejarlo brevemente pero no rechazarlo totalmente, para luego volver a tentarnos. Así que
identifiquemos el problema, la actividad, la persona o la actitud que nos mantiene esclavizados. Se
trata de algunas cosas de carácter muy personal como: Inseguridad, cuando alguien necesita
sentirse seguro y encuentra algo que piensa que le servirá de escape, aunque después resulte
perjudicial. Temor al fracaso, que convierte una actividad en el medio que le permitirá olvidar una
experiencia lamentable del pasado, por ejemplo, cuando una persona se sumerge por completo en
su trabajo. Abuso que produce amargura, que le impide ver la realidad de la vida y que se expresa
en odio encubierto. Traumas de la infancia, que le preocupan no tanto por quién le haya
perjudicado, sino que busca en quien descargar su rencor.
Debemos decidir ser libres. No basta con desearlo; debemos decidirnos a terminar con nuestra
actitud negativa y creer que podemos llegar a ser libres. También, al confesarlo declaramos que
estamos de acuerdo con Dios, dispuestos a que por su gracia no continuaremos en esa conducta
sino que podamos pedirle la libertad y el poder que Él ofrece para no volver a caer en esa
esclavitud (Sal 22.5; 27.7).
¿Qué es lo que nos controla? ¿El amor de Dios? Si estamos esclavizados, es decir amargados
atrapados y rencorosos, no podemos amar verdaderamente a otros ni aceptar su amor; vamos
camino a la destrucción. ¡Pero no tenemos por qué seguir en ese error! El Señor Jesús desea
liberarnos, pues Él nos ha redimido y quiere ayudarnos como nadie más puede hacerlo. Quiere
darnos libertad, gozo y vida abundante ofreciéndonos paz con Dios y con nosotros mismos, que es
la liberación que todos necesitamos en lo más profundo de nuestro ser. No permanezcamos
atrapados en la esclavitud del pecado; seamos liberados para vivir y ser libres para amar
entregándonos totalmente al Señor Jesucristo como el Dueño de todo lo que somos y como nuestro
guía en cualquier circunstancia
Gracias a Dios que nos ha liberado de la esclavitud del pecado a través de la expiación de
Jesucristo. Nosotros "hemos sido liberados del pecado y nos hemos convertido en esclavos de la
justicia" (Romanos 6:18). Nuestra verdadera libertad se encuentra solo en Cristo (Romanos 6:22).
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La misma gracia que nos ha liberado del pecado, nos esclaviza a Dios. Esta esclavitud, sin
embargo, trae libertad-verdadera libertad- para convertirnos en todo para lo que Dios nos creó.
"En la libertad con que Cristo nos hizo libres, Estad pues, firmes y no estéis otra vez sujetos al
yugo de la esclavitud.” (Gálatas 5:1)
Aplicación
Los Israelitas no marcharon hasta el borde de Canaán, disparando flechas y esperando que los
ejércitos enemigos cayeran muertos. La tierra era de ellos, pero tenían que poseerla “matando al
enemigo uno por uno.” ¿Qué tiene esto que ver con mi victoria sobre la garra del pecado? ¡Tiene
todo que ver! Cristo ya arregló la disputa de la esclavitud al pecado, declarándolo a usted
emancipado de ese dominio, pero usted tiene que creerlo hasta el punto en que usted haga algo
sobre eso. No es suficiente decir, “Sí, yo creo que Cristo perdona los pecados. Yo creo que él es
Señor. Yo sé que él puede romper el poder del pecado en mi vida.” Usted está mentalmente
consintiendo a lo que ha escuchado, pero fe es más que eso. Fe es salir apoyado en esa promesa de
libertad y actuando en base a ella. Los creyentes vencen el poder maligno de este mundo a través
de la fe. La verdadera fe es la única cosa que puede ayudarle a pararse con confianza contra los
poderes de la tentación. El dominio propio es posible sólo cuando, por fe, la verdad de ser
emancipado es aceptada.
“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son
gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha
vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:3-4). “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su
gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os
perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los
siglos” (1 Pedro 5:8-11).
Cada uno de nosotros debe reconocer que necesita su propio éxodo. Hemos nacido dentro del
cautiverio y la opresión del pecado y el egoísmo (Romanos 3:23). Para los que han alcanzado la
libertad en Cristo, la vida cristiana sigue siendo una demostración continua de la liberación de Dios
en nuestra vida hemos sido librados de la ira, el orgullo, la deshonestidad, la codicia, pensamientos
impuros, y otras muchas tentaciones. Sin embargo, la clave es obedecer. La única forma en que
tendremos nuestro propio éxodo es obedecer fielmente el plan de Dios. Los israelitas tuvieron que
poner la sangre de un cordero o cabrito de un año en los postes y en el dintel de la puerta como
señal de obediencia; una vida tuvo que ser sacrificada simbólicamente para que muchos fueran
salvos. Esos sacrificios señalaron hacia el sacrificio eficaz de Cristo en la cruz. Así como Israel,
nosotros debemos seguir el plan de Dios para ser salvos de la esclavitud del pecado.
No olvidemos que "estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida" (Mateo 7:14).
Habrá muchas ocasiones en nuestra jornada en que enfrentaremos tiempos críticos de prueba,
tiempos cuando parece que habría sido mejor quedamos en el "Egipto" de nuestra antigua vida. En
esos momentos veamos con fe al Señor. Los tiempos de prueba son oportunidades para que
veamos la poderosa mano de Dios obrando a nuestro favor.
Ejercicio sobre la lección: La clave secreta para la libertad. En la Biblia hay muchos oficios.
Encuentra el oficio de los siguientes 25 personajes. Una vez puesto el oficio correcto, encuentra un
texto aprendido en la lección, formado por las letras de cada una de las casillas sombreadas, y leído
en forma vertical de arriba hacia abajo.
61
Texto: ________________________________________________________
Lección 9: El llamado de Moisés
Lectura con la clase: Éxodo 3:
Texto para aprender de memoria: Lucas 9:62
62
1. Acompañant es de Jonás en el barco Jonás 1:5
2. Alejandro, le causo muchos males a Pablo 2 Timoteo 4:14
3. José, el padre de Jesús Mateo 13: 55
4. Mat eo Mateo 9;9
5. Ma Magdalena confundió a Jesús con un Juan 20:15
6. Esau Génesis 25:27
7. Felipe Hechos 21: 8
8. Pedro Lucas 5:10
9. Sirviente de faraón que José conoció en la cárcel Génesis 40:5
10. Elías 1 Reyes 19:14
11. Simon, el que hospedo a Pedro en Jope Hechos 9:43
12. Esdras Esdras 7: 11
13. Trabajadores de Bozz Ruth 2:3
14. Pablo Hechos 18: 3
15. Saúl 1 Samuel 10
16. Lucas Colosenses 4:14
17. Consejeros de la corte del rey Nabucodonosor Daniel 2:12
18. Caín Génesis 4:2
19. Josue constit uyo a este pueblo en Josue 9:21
20. Josue constit uyo a este pueblo también en Josue 9:21
21. Jubal Génesis 4:21
22. Abel Génesis 4:2
23. Jetro, suegro de Moisés Éxodo 18:1
24. Fabricante de vasijas de barro Jeremías 18:2
25. Pablo le pide a Timoteo que sea un buen.. 2 Timoteo 2:4
Introducción
Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través
del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama
de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se
consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no
se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés,
Moisés! Y él respondió: Heme aquí (3.1–4).
… lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y
dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y
dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces
Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Dijo luego Jehová: Bien he visto la
aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he
conocido sus angustias… Ven, por tanto, ahora y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a
mi pueblo, los hijos de Israel (3.4–10).
El relato del llamado de Moisés por parte de Dios, guarda un asombroso parecido con nuestro
llamado a Cristo y nuestro llamado al servicio cristiano.
El Llamado de Dios
a) A ser sus hijos. El principal llamado de parte de Dios es a todos, Dios quiere que todos vengan
al arrepentimiento, (2 Pedro 3:9). Nos precisa también que serán pocos los escogidos. “Muchos
son llamados, pero pocos son escogidos” (Mateo 2:14). Él desea que lleguemos a ser fieles
seguidores Suyos.
Dios nos llama a ser cristianos fieles todo el tiempo, pero especialmente en momentos difíciles de
nuestras vidas: una enfermedad o una muerte en la familia, una dificultad financiera, un fracaso de
negocios o un período de desánimo. Jesús contó una parábola acerca de un hijo que lo tenía todo:
una buena vida con su padre y su hermano, un hogar cómodo y todas sus necesidades satisfechas.
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Era un día como lo había sido cualquier otro
durante los últimos cuarenta años. Moisés estaba
apacentando el rebaño en el desierto que estaba
cerca del monte Horeb. Tal vez Moisés pensaba en
todas las cosas a las que había renunciado en
Egipto, por haber matado al capataz egipcio. Había
sido miembro de la familia real, con posibilidades
de llegar a ser faraón; ahora era un apestoso
arreador de ovejas. El arrear ovejas significaba
tener que quedarse afuera en el campo con las
ovejas, y estar viajando. En el estéril desierto tenía
que mantener a sus ovejas en constante
movimiento con el fin de hallar alimento para ellas.
Fue aquí, en el monte Horeb, en el extremo
opuesto del desierto, donde recibió el llamado de
Dios:
¿Por qué decidió abandonar el hogar? No lo sabemos; pero lo cierto es que salió con la parte que le
correspondía de la herencia de su padre. Disfrutó de su herencia antes de tiempo, antes de que su
padre muriera. Pronto desperdició todo su dinero. Hallándose sin empleo, no tardó mucho en
conocer la necesidad. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a
su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían
los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre
tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré:
Padre, he pecado contra el cielo y contra ti (Lucas 15.15– 18).
b) a su ministerio. Otro tipo de llamado es para servir en su obra, ya sea ejerciendo algún
ministerio o sencillamente dando testimonio de su evangelio. Dios no habla desde zarzas ardientes,
ni a través de ángeles para obtener nuestra atención, sino que nos llama a través de Su palabra.
Podemos saber cuál es Su voluntad para nosotros. Jesucristo nos usa a nosotros, los creyentes, para
abrir los ojos espirituales de aquellos que no creen. La comisión que Jesús dio a Pablo el día de su
conversión, se aplica a cada uno de nosotros y debe moldear nuestro estilo de vida.
Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero
levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y
testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo,
y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las
tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí,
perdón de pecados y herencia entre los santificados. (Hechos 26:15-18)
Note que Dios lo salvó a usted para ser su "ministro y testigo" v.16
Él desea que usted vaya y abra los ojos espirituales de otros v.18
El anhelo ferviente de Dios es que por el ministerio que él le ha dado a usted, otros "se conviertan
de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a Dios" v.18
d. Usted es responsable de llevar el mensaje que les permita recibir "el perdón de pecados y
herencia entre los santificados" v.18
El llamado de Moisés.
Este es el llamado que vamos a analizar utilizando el ejemplo de Moisés. Moisés no es
precisamente un buen ejemplo de cómo debería un creyente reaccionar ante el llamado de Dios a
ejercer algún ministerio en especial, o a aceptar nuestra responsabilidad individual por ser testigos
de Cristo, como si podría ser el caso de Pablo. Sin embargo, la reacción de Moisés nos parece mas
alineada al común denominador de los creyentes y por eso es interesante aprender de cómo vencer
una serie de obstáculos que nosotros mismos anteponemos ante el llamado de Dios.
Temor
Estando ante la sobrecogedora presencia de la gloriosa majestad de Dios, Moisés se cubrió su
rostro. Era indigno de tal aparición. Por supuesto que estaba asustado. Había oído acerca de Dios,
pero no lo conocía. Una de las maravillas de ser cristianos es que cuando Dios se nos da a conocer
en su gloriosa majestad, no tenemos por qué estar asustados de Él. Él será admirado, adorado y
alabado, pero no será causa de temor. Dios es «aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y
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presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría» (Judas 24). El Día del Juicio, el
cristiano no tendrá temor. Colosenses 1.21–23, declara: «… ahora Él os ha reconciliado en su
cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles
delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza
del evangelio…». Para los que se encuentran fuera del abrazo amoroso del Salvador, no obstante,
el encontrarse con Dios puede ser una experiencia aterradora, incluso aquí en la tierra. Vemos
nuestras propias flaquezas. Nuestros pecados pasados nos persiguen. Nuestras actitudes nos
repugnan. No es de extrañar que a los perdidos les aterrorice la idea de tratar con el Señor Dios
Todopoderoso en sus vidas. Al principio pueden decir: «¡No querrás decir que estoy perdido! Yo
creí que todo el mundo iba para el cielo». Gradualmente comienzan a decir: «¡Oh no! No estoy
preparado. ¿Qué debo hacer?». Hay personas que llegan a este extremo, y luego, al igual que
Moisés, ocultan sus ojos. No desean oír ni ver más acerca de Jesús ni del evangelio
Ilustración: Una maestra de primaria perdió los ahorros de su vida en un negocio de riesgo, en la
que fue victima de una trampa, la cual había sido tendida por un estafador. Cuando la inversión de
ella desapareció, y sus sueños fueron hechos añicos, se acercó a una oficina de asesoría financiera
y les contó su historia. «¿Por qué no se acercó a nosotros antes?», le preguntó el oficial. «¿No
conocía usted de nuestra existencia?». «Sí», dijo la dama con tristeza, «siempre he conocido de la
existencia de ustedes, pero no vine porque temía que me aconsejaran no hacer tal negocio». Así es
la naturaleza humana. Aun cuando sabemos dónde están las respuestas, —en Cristo Jesús y en su
palabra— muchos jamás nos acercamos allí por temor a que nos aconsejarán en sentido contrario a
lo que nosotros queremos hacer.
Note lo que Dios le ordenó hacer a Moisés, cuando éste, por fin se dio cuenta quién era el que le
estaba hablando: «quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en el que tú estás, tierra santa es».
Dios sólo mora en lugares santificados, en lugares especiales y santos. Esta zarza, al estar Dios en
ella, se había convertido en un lugar santo, sobrecogedor. A Moisés se le ordenó quitarse su
calzado ante su presencia. De la misma manera Dios nos pide despojarnos de todo aquello que
pecado que nos haga indignos de estar en su presencia y de ejercer el llamado.
Sumisión y sorpresa
Moisés escuchó a Dios cuando decía: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y
he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para
librarlos de mano de los egipcios. A estas alturas, Moisés estaba pensando: «Yo sé que mi pueblo
está sufriendo, pero ¿qué tengo que ver yo con todo esto?». El Señor no dejó que Moisés se lo
preguntara por mucho tiempo. Le dijo: «Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que
saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel» (3.10). Moisés estaría emprendiendo un curso de
acción que significaba dejar completamente atrás un período de cuarenta años, en los que estuvo
arreando ovejas.
Han pasado miles de años y no es mucho lo que la gente ha cambiado. Moisés mostró sumisión a
la voz de Dios, pero se sorprendió cuando le dijo que estaba pensando en él para liberar a su
pueblo. Moisés puso excusas tan modernas como las que oímos hoy día.
Excusas
La primera excusa de Moisés fue un «No puedo»: «¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque
de Egipto a los hijos de Israel?» (3.11). «¡Señor, no puede ser! Soy un arreador de ovejas, de
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ochenta años de edad. No tengo influencia alguna sobre Faraón ni sobre el pueblo de Israel. Ya
eché a perder la oportunidad cuarenta años atrás, al matar a aquel egipcio».
El llegar a ser cristiano es una gigantesca empresa. ¡El servir a Cristo es difícil a veces! Jesús
siempre está incomodándonos. Siempre está retándonos a vivir mejor, a servir más, a ser más
santos. Jesús no está contento con un cristianismo que se reduce a los domingos por la mañana, los
domingos por la noche y los miércoles por la noche. Él desea nuestros lunes, nuestros días
difíciles, nuestros días de enojo, los días cuando tenemos problemas con el dominio propio. Lo
más difícil de hacer como cristianos, cuando nos deslizamos, es tratar de no perder la esperanza en
Jesús o en nosotros mismos. Necesitamos confesar nuestro pecado, aceptar el perdón, y seguir
andando con Jesús. Algunos dicen: «Sencillamente no puedo».
Este es el mensaje de Dios tal como aparece en el Antiguo Testamento: «No te desampararé, ni te
dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré…»
(Hebreos 13.5–6; Éxodo 3.12). Estamos capacitados por el poder del Espíritu Santo de Dios que
vive dentro de nosotros. Como cristianos que somos, jamás se nos deja sin poder que nos ayude,
jamás se nos deja sin el poder de Dios. ¡Podemos vivir la vida cristiana! Si el deseo ardiente de
nuestros corazones es servir a Jesús, lo podremos hacer a través del Espíritu. Jamás se nos deja
solos en nuestra caminata con Jesús. Tenemos hermanos y hermanas en el Señor. Moisés no
entendía en aquel momento, que él no haría su obra solo. Su hermano Aarón le ayudaría.

La segunda excusa de Moisés fue un «No tengo suficiente conocimiento»: «Dijo Moisés a Dios:
He aquí que llego a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a
vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?» (3.13). Lo que
Moisés estaba preguntando era: «Al fin y al cabo, ¿quién eres Dios?», la respuesta de Dios no fue
en realidad una respuesta. «Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás
a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros» (3.14). Después de todo, ¿quién es Dios?
¿Pueden las palabras humanas expresar la majestad y la gloria de lo que Dios es? Recuerde al
endemoniado de la tierra de los gadarenos: el hombre que se cortaba a sí mismo con rocas y que
vivía en las tumbas —un demente. Cuando Jesús lo sanó, el hombre quiso ir con Jesús. Jesús le
dijo: «Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo» (Lucas 8.39a). Si
yo le pidiera a varios cristianos que me contaran lo que el Señor ha hecho con ellos, habría algunos
que no podrían contarlo. Eso es una pena. Podrían decir que no conocen las Escrituras lo
suficiente, como para responder a todas las preguntas que alguien pudiera hacerles. Usted no tiene
que saber todas las respuestas; ¡todo lo que necesita saber es cuán grandes cosas ha hecho Cristo
con usted!
La siguiente excusa fue: «El pueblo no me creerá». Moisés dijo: «He aquí que ellos no me creerán,
ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová» (4.1). Moisés estaba completamente en
lo correcto al esperar que el pueblo no le creyera. ¡Habían sufrido tanto! Nadie que viviera en
aquellos tiempos podía recordar otra cosa más que la terrible esclavitud. Podríamos decir: «Si
obedezco a Cristo, voy a tener que hablar de mi fe, pero la gente no creerá». Tal vez no crea, pero
es nuestra responsabilidad enseñar. Dios le dio a Moisés una vista anticipada de las maravillas que
tendrían lugar (4.2–9), pero Moisés continuó poniendo excusas, hasta que el enojo del Señor se
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encendió en contra suya (4.10–14). El amor de Dios por Israel era tan fuerte, que no permitiría que
el desgano de Moisés frustrara Sus propósitos.
En el nuevo testamento tenemos un caso interesante. A diferencia del llamado de Moisés, y de
cualquier otro, los llamados de Jesucristo parecen recibir en su curso de inducción palabras de
desaliento, mas que de aliento para seguirle. Lucas 9:57 – 62 nos narra el caso de tres jóvenes que
pudieron ser discípulos de Jesús, y que quedaron en vocaciones frustradas por las condiciones
expuestas por el Señor.
UNO. Mientras Jesús iba de camino, le salió al encuentro uno, que le dijo: “Maestro, te seguiré a
dondequiera que vayas”. Parecía estar bien dispuesto y preparado para seguir a Jesús. Y, sin
embargo, nos da la impresión de que nuestro Señor lo desanima: “Las zorras tienen madrigueras y
los pájaros nidos –le responde— pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. Era
como decirle que se lo pensara muy bien, que no era fácil su seguimiento, que habría muchas
dificultades y renuncias, y que no cualquiera podía ir por ese camino.
Jesús, a diferencia de los evangelistas de la prosperidad actual, prefería que aquellos quienes
aceptaran el llamado para ser sus discípulos entendieran que los problemas y las carencias de ese
ministerio eran una especie de penitencia, un requisito del puesto para cumplir el perfil.
DOS. Enseguida se encuentra con otro, y lo invita Él personalmente: “Sígueme”. Es aquí Jesús
quien toma la iniciativa. El joven le pide un poco de prórroga: “Déjame primero ir a enterrar a mi
padre”. Jesús no condena los funerales. Obviamente, no es que el padre de este muchacho acabara
de morir y tuviera que celebrarse un sepelio. No. Estas palabras significan otra cosa muy diversa:
éste quería permanecer entre sus seres queridos hasta que sus padres murieran y entonces, después
de sepultarlos, podría ser su discípulo. Por supuesto que Jesús no admite dilaciones: “Deja que los
muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios”.
Le parece duro? Visto en el contexto del mismo Jesús, no lo es tanto y es hasta entendible, dado
que Jesús había puesto el ejemplo. Él no le dijo a su padre que esperara a que sus padres José y
María fueran viejos para iniciar su ministerio, simplemente lo decidió cuando era tiempo. Si
alguien ha decidido seguir a Jesús como predicador, evangelista o pastor, debe considerar que el
alejarse de sus seres queridos es inevitable. Podría un siervo de Jesús, dedicarse enteramente a su
ministerio si estuviera viviendo con sus padres? Sería difícil porque los padres no podrían evitar el
involucrarse por tratar de evitarle sufrimientos a su hijo.
TRES. Finalmente, aparece en escena un tercer joven, que le dice: “Te seguiré, Señor, pero
déjame primero despedirme de mi familia”.
La petición que hace éste a Jesús nos parece muy razonable. ¿Qué tiene de malo que, antes de
seguir a Cristo, se despida de sus seres queridos? Cualquiera de nosotros lo hubiera pedido. Más
aún, quienes abrazan el camino del servicio a Dios. El mismo Eliseo le hizo a Elías una idéntica
petición cuando éste lo llamó a sucederlo en el ministerio profético. Y Elías se lo permitió (I Re,
19, 91-21). Sin embargo, las palabras de nuestro Señor vuelven a ser duras y radicales: “El que
echa la mano en el arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios”. Y también éste
queda descartado. Sin embargo, en este último caso, el Señor no está negando a nadie que “se
despida” físicamente de los suyos. De lo que habla es de la actitud interior. Éste todavía estaba
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demasiado apegado a su familia y los afectos naturales lo tenían como “atado”, tanto que no le
permiten seguir a Jesús.
Cuantos no se han regresado de la obra? del seminario? Cuantos no anhelan lo que hacían en el
mundo? “Ojala hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos
sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos” (Éxodo 16:3).
Una decisión
La poca fe de Moisés fue suficiente para que decidiera volver a Egipto, y ¡mire lo que Dios hizo a
través de él! ¡No se necesita una montaña de fe para cambiar su vida! ¡Todo lo que se necesita es
una pequeña semilla que usted esté dispuesto a sembrar en su vida! ¡Moisés estuvo dispuesto! Esto
es lo que leemos: «Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a
tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano» (4.20). No olvide que éste fue
el más grande acto de fe que Moisés hubiese llevado a cabo alguna vez en su vida. Este es también
el versículo más importante del Éxodo.
Las cosas comenzaron a cambiar cuando Moisés se sometió a Dios. Recuerde que las cosas
cambiarán cuando usted se someta al Señor. Los versículos 24 al 26, son algunos de los versículos
del Éxodo, que mayor perplejidad causan. Moisés y su familia se encontraban camino a Egipto,
pero ellos no habían circuncidado a su hijo. Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le
salió al encuentro, y quiso matarlo. Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio
de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre. Así le dejó
luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión (4.24–26).
Algunos eruditos dicen que fue que Moisés se puso muy enfermo, que esta fue la forma como el
Señor se le manifestó en esa ocasión, pero no podemos estar seguros. Lo que sea que haya sido, lo
cierto es que Moisés corrió peligro por no haber circuncidado a su hijo. Recuerde que esta
ordenanza de Dios fue dada durante el tiempo de Abraham, y antedataba a Moisés por varios
siglos. Moisés era circuncidado. Él sabía que era incorrecto dejar incircunciso a su hijo. Tal vez
Séfora no deseaba que su hijo se circuncidara. Ella era madianita de raza y de religión. Se apresuró
a circuncidar al muchacho y tocó a su esposo con el prepucio, y la ira del Señor fue aplacada. Creo
que este fue el momento en que Moisés entendió el secreto de la sumisión total a la voluntad de
Dios. Dios toleraría que la fe fuera tan pequeña como un grano de mostaza, pero no toleraría la
desobediencia.
Dios busca personas con carácter
Vamos a aprender que el valor es una característica desarrollable de nuestro carácter, con un
carácter adecuado podemos hacer grandes cosas. Veamos el ejemplo de la Fe. Tenemos la falsa
creencia de que la FE es una especie de pre-requisito para que Dios nos llame a su ministerio.
Ustedes creen que Dios no llamaría a alguien que no tiene fe? Es un hecho que Dios no llamaría a
un pecador cuyo corazón esta ya en un punto que no tiene retorno, pero hay muchas personas que
aun sin conocer a Dios tienen un carácter que en las manos de Dios sería muy útil (Pablo) y por eso
los llamó, por su carácter.
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Tenemos el ejemplo de Moisés. No era creyente, no conocía a Dios, pero Dios si lo conocía a él.
Dios sabía que para la misión de sacara su pueblo de Egipto y guiarlo por el desierto, se necesitaba
un hombre con las características de Moisés, manso, paciente mas que ninguno, dice (Números
12:3). Tenemos el caso de Gedeon, “Varón esforzado y valiente”. (Jueces 6:11-14). Gedeón había
escuchado a sus padres hablar de Dios pero ahora en las condiciones en que estaba, no tenía fe,
Dios lo escogió por su carácter, “esforzado y valiente”.
El carácter se trata del conjunto de rasgos psíquicos que se manifiestan en los modos típicos del
comportamiento de cada persona. Es una expresión de la personalidad, es el resultado de la mezcla
de los aspectos emocional, intelectual y social de las personas.

El carácter determina nuestra actitud y la actitud determina nuestras acciones. Todos podemos
tener algunas cosas similares en nuestro carácter, pero lo importante no es el tipo de carácter que
tenemos, sino el dominio y control que sobre el tenemos, debemos mentalizarnos de que todos los
componentes de nuestro carácter son moldeables. A la mayoría de las personas las domina el
temperamento de su carácter, el miedo los paraliza, la ira los transforma en energúmenos, la flojera
los deja sin trabajo, la indecisión les quita oportunidades.
Debemos conocernos, saber quien somos para saber como afrontar cada circunstancia que nos
demande un reto, si sabemos lo que somos, cuales son nuestras características personales, las
podemos poner al servicio de Dios y hacer grandes cosas. Moisés era manso y humilde y Dios lo
usó para guiar a su pueblo, Josué y Jefté eran valerosos y Dios los usó para conquistar, Daniel era
sabio y Dios lo usó para preservar la fe de su pueblo en cautiverio, Samuel era obediente, José era
soñador.
Aplicación
Si usted está perdido, fuera de Cristo, y ha estado pensando en darle su vida a Jesús, pero no logra
concretar la acción —si tiene dudas— usted no está solo. Moisés, el gran dador de la ley, tuvo
algunas dudas. Moisés le dijo «Sí» a Dios. Aceptó una de las más grandes misiones que jamás se le
haya encomendado a ser humano alguno. Cumplió su misión por el poder de Dios. Hemos sido
llamados a través del evangelio para llegar a ser cristianos. ¿No responderá al llamado? Como
cristianos que somos, se nos ha encomendado la Gran Comisión de ir a todo el mundo con el
evangelio, y debemos poner nuestro mejor empeño en el cumplimiento de nuestra misión.
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Ejercicio sobre la lección: Las partes altas siempre han sido lugares especiales para la adoración.
Dios también se revelo a Moisés en un monte y en un monte le entregó las tablas de la ley. De la
lista de abajo, contesta las siguientes preguntas.
OLIVOS
GILBOA
HOREB
SEIR
GALAAD
LIBANO
ARARAT
MORIAH
SION
NEBO
SINAI
PISGA
CALAVERA
CARMELO
HOR
EBAL
En la columna sombreada, de arriba a abajo, se leerá el nombre del monte sobre el cual estaba de
pie el cordero junto a los 144,000 (Apocalipsis 14:1)
Nombre: ____________________________________
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1 . M o n t e d o n d e A b r a h a m p r e t e n d ía s a c r ific a r a I s a c ( G é n e s is 2 2 :2 )
2 . M o n t e e n e l q u e M u r ió A a r o n ( N ú m e r o s 3 3 :3 9 )
3 . M o n t e d e l q u e fu e t r a íd a la m a d e r a p a r a c o n s t r u ir e l t e m p lo d e S a lo m ó n ( 2 C r ó n ic a s 2 :8 )
4 . M o n t e d o n d e r e p o s ó e l a r c a d e N o e d e s p u é s d e l d ilu v io ( G é n e s is 8 :4 )
5 . M o n t e d o n d e M o is é s v io u n a z a r za a r d ie n d o y n o s e c o n s u m ía ( É x o d o 3 :1 )
6 . M o n t e a l q u e h u y o J a c o b d e L a b a n ( G é n e s is 3 1 :2 1 )
7 . M o n t e e n e l q u e E lía s m a t ó a lo s p r o fe t a s d e b a a l ( 1 R e y e s 1 8 :3 0 )
8 . M o n t e a l q u e s u b ió M o is é s a la c u m b r e p a r a c o n t e m p la r la t ie r r a p r o m e t id a ( D e u t . 3 4 :1 )
9 . M o n t e e n e l q u e m u r ie r o n S a ú l y s u s 3 h ij o s ( 1 S a m u e l 3 1 :8 )
1 0 . M o n t e e n e l q u e J e s ú s o r o a n t e s d e s e r a r r e s t a d o ( ( J u a n 8 :1 )
1 1 . M o n t e e n e l q u e le fu e d a d a la le y a M o is é s ( É x o d o 1 9 :1 )
Lección 10: La Pascua
Lectura con la clase: Éxodo 12:3-14
Texto para aprender de memoria: Lucas 22:19
Introducción
La instauración y celebración de la pascua es el evento mas simbólico del antiguo pacto. Es el acto
de liberación. El pueblo de Israel se había multiplicado, pero había perdido el liderazgo y la visión
de sus patriarcas. Ahora estaban en esclavitud, sin Dios y
sin esperanza. Dios escucha su clamor y decide enviar un
libertador que los saque de la esclavitud con mano
poderosa. Dios se manifiesta con poder y se les presenta
como el Dios de sus padres y antes incluso de salir de
Egipto, Dios les establece las bases de lo que habrían de
recordar por siempre; su libertad y adhesión al pueblo de
Dios.
La Pascua
La pascua es siempre signo de liberación y es una acción
de Dios en la historia del pueblo. Este tema de la pascua
es fundamental en la religiosidad de Israel, es el
acontecimiento fundante. Sobre este hecho escribirán los
diversos libros del Antiguo Testamento. Los libros
proféticos siempre recuerdan a Israel este acontecimiento
para hacerle recapacitar de su historia de injusticia e
infidelidad. Los salmos alabarán a Dios por la acción
liberadora de dios en la pascua de Israel.
El pueblo de Israel había caído esclavo de Egipto; Israel representa al pueblo de dios, y Egipto
representa al mundo. La primera pascua significó el paso de la esclavitud a la libertad. En la Biblia
encontramos la institución de la primer pascua: (ex. 12, 3-14)
“Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno
un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. Mas si la familia fuere
tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su
casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre,
haréis la cuenta sobre el cordero. El animal será sin defecto, macho de un año; lo
tomaréis de las ovejas o de las cabras. Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo
inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Y tomarán de
la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de
comer. Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con
hierbas amargas lo comerán. Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino
asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas. Ninguna cosa dejaréis de él hasta la
mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego. Y lo comeréis así:
ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra
mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová. Pues yo pasaré aquella
noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los
hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo
Jehová. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y
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pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de
Egipto. Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová
durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis” (Éxodo 12:3-14)
1. El cordero a de ser perfecto, sin mancha ni defecto. Uno por familia o por casa. El cordero que
ofrece dios padre, por parte de la familia divina es Jesús, el cordero de dios.
2. La celebración es comunal, no es individual, lo inmola toda la multitud de la casa de Israel.
3. La sangre del cordero se rocía sobre el holocausto. La sangre de Cristo nos limpia de todo
pecado.
4. Se utiliza la sangre para rociar los postes y el dintel de la puerta. La sangre es una señal de
alianza, que nos protege del juicio de dios. Todo el que acepta la sangre de Cristo, será salvo.
5. Se come todo el cordero asado con panes sin levadura y con yerbas amargas. Es decir, se acepta
totalmente el cordero como alimento, no solo lo que nos gusta. Las yerbas amargas representan los
hechos difíciles y las dificultades y problemas de la vida.
6. Se tiene que comer estando preparado para salir de Egipto a toda prisa. Es decir, de la esclavitud
del pecado que nos aprisiona, y que dios conoce, y cada uno de nosotros debe conocer. Se debe
tener la intención firme de dejar nuestras esclavitudes.
Esta primera pascua del señor ocurrió en medio de enormes señales o milagros, culminando con la
muerte de todos los primogénitos de Egipto, entonces los habitantes de Israel se pusieron sus
sandalias, cargaron lo indispensable en sus espaldas, sacrificaron el cordero asado, se lo comieron
con pan cocido sin levadura y yerbas amargas y salieron rápidamente de Egipto. A su paso no se
interpuso nada. Se abrió el mar para darles paso, delante de ellos los guiaba una columna de fuego,
y por detrás una nube los cubría de la vista de los egipcios que los querían matar. La mano de dios
se manifestó con poder, el mar se cerró tras los judíos, tragándose a los egipcios.
¡En esos momentos el pueblo estaba jubiloso!. Aquí es importante reflexionar dos puntos:
1. ¿qué hubiera pasado si no se hubiera sacrificado el cordero, y cubierto con su sangre las casas de
los judíos? El ángel de la muerte hubiera matado a sus primogénitos.
2. ¿qué hubiera pasado si no se hubieran alimentado y salido a toda prisa? Los egipcios los
hubieran sorprendido y matado en sus casas o antes de llegar al mar.
Eso es una enseñanza vigente. Si no aceptamos la sangre de Cristo y la hacemos visible a través de
los frutos de la fe, moriremos irremediablemente en el juicio de Dios. Si no estamos
constantemente alimentándonos de la palabra de Dios, comiendo de su cuerpo, bebiendo de su
sangre, velando y orando siempre, los enemigos de nuestra alma nos alcanzaran y volverán a
esclavizar.
Las tradiciones y su influencia
Varias tradiciones que se celebraban en las fiestas de primavera paganas y la celebración judía
convergieron con las creencias de la cristiandad en la presente edad del Evangelio. La fiesta de
Pascua fue bien establecida y aceptada por cristianos en el segundo siglo después de la muerte de
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Jesús. Sin embargo, hubo un debate considerable entre los cristianos Orientales y Occidentales
acerca de la fecha exacta de la celebración de este evento. La Iglesia Oriental prefirió no sostenerlo
como un evento del domingo anual, sino para celebrarlo el día que cayera el 14 de Nisán. Estos
primeros cristianos observaron la Pascua según las Escrituras hebreas. La Iglesia Occidental, por
otro lado, estableció el domingo de Pascua como el día de la resurrección anual sin tener en cuenta
la fecha establecida en el libro de Éxodo, capítulo 12.
Para resolver el problema, el Emperador Constantino convocó el Concilio de Nicea el año 325
D.C. La fecha de la Pascua era uno de los problemas principales de discusión. Después de una
larga disputa, el concilio en forma unánime decidió que la Pascua siempre debe celebrarse el
domingo que sigue a la primera luna llena después del equinoccio vernal. Después de una
discusión extensa, se decidió que el 21 de marzo era la fecha para el equinoccio de la primavera.
Esta fecha ha sido desde entonces la pauta general para la mayoría de la Cristiandad.
“Haced esto en memoria de mi”
Los estudiantes de la Biblia están apartados de muchas de las tradiciones no bíblicas. Su fe está
basada en el significado y en el compartir de los emblemas simbólicos que representan la muerte y
sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. De acuerdo con la orden dada a sus discípulos aquella noche
en el aposento alto, al recordar su muerte, sus instrucciones fueron “Haced esto en memoria de
mí.” (Lucas 22:19). Cada hijo consagrado a Dios acepta este privilegio alegremente compartiendo
el pan que representa el cuerpo de Cristo y bebiendo de la copa que representa su sangre. Éste es el
verdadero significado y propósito de observar esta ocasión tan importante, cada año.
El pueblo cristiano, la iglesia también debe celebrar con reverenda y con actos de contrición la
pascua del nuevo pacto. Con la diferencia, que para nosotros fue el cumplimiento de las escrituras,
fue el advenimiento de una nueva era, la era de la sublime gracia de Dios.
La iglesia de los primogénitos
En su carta a los Hebreos, el Apóstol Pablo habla de “la congregación (iglesia) de los
primogénitos” cuyos nombres “están inscritos en los cielos.” (Hebreos 12:23) En otra parte, él
explica que ellos están caminando con nuestro Señor en “la vida nueva.” (Romanos 6:4). Ellos
también recuerdan su muerte, y renuevan anualmente en forma solemne su consagración a Dios
compartiendo los símbolos del pan y el vino.
Para cumplir lo escrito en el capítulo 12 de Éxodo, la sangre de todo cordero que se mató por la
noche en Egipto se roció en la parte superior de las puertas y dinteles de las casas de Israel. Cada
casa judía se vuelve la casa de fe figuradamente, y cada cordero sacrificado representó el antitípico
Cordero de Dios. El primogénito en cada familia ilustra a Cristo, cabeza y cuerpo, la iglesia “del
primogénito”. En el cuadro típico, “las hierbas amargas” y “el pan sin levadura” que se comió con
el cordero (Éxodo 12:8) ilustra las pruebas y aflicciones que experimentan los escogidos del Señor
durante la presente edad del Evangelio. Prefigura nuestra participación con el Señor Jesús, y su
sacrificio (I Corintios 10:16,17), aquellos que son fieles a su llamado celestial son privilegiados
para compartir la liberación de la creación gimiendo a una para alcanzar el reino futuro de Cristo,
como proclama el Apóstol Pablo. (Romanos 8:22,23)
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Cristo nuestra pascua
El apóstol dirige nuestra atención a la importancia del tipo de Pascua, y nuestra necesidad de
purgar fuera toda la contaminación y el pecado. En su primera carta a los hermanos de Corinto, él
dice, “Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois;
porque nuestra pascua que es Cristo, ya fluye sacrificada por nosotros. Así que celebremos la
fiesta no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin
levadura, de sinceridad y de verdad” —I Corintios 5:7,8
La muerte del cordero por los judíos, en el día 14 del primer mes del nuevo año judío, sería el
tiempo exacto muchos siglos después, durante el ministerio de nuestro Señor Jesús, como el
antitípico Cordero de Pascua que murió por los pecados de la humanidad. Todos aquéllos que
reconocen a Jesús como el verdadero Cordero de Pascua, y han aceptado el mérito de su sangre del
sacrificio en su nombre, pueden aceptar el mérito de esa sangre salpicada en sus corazones para
una buena conciencia. Debido a su fe en la sangre de Jesús, ellos son privilegiados para disfrutar
una nueva relación y estar delante de Dios. No es cualquier cosa, significa nada menos que la
victoria sobre el imperio de la muerte y el pecado.
El cordero de Dios
Cuando Juan vio a Jesús que venía hacia él, proclamó, “He aquí el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo” (Juan 1: 29). Después, el Apóstol Pedro, al comparar las riquezas terrenales
con el verdadero valor de nuestra redención (I Pedro 1:18), habla del valor excelente de la sangre
de Jesús y su sacrificio, no según las ordenanzas del antiguo Testamento, “Sino con la sangre
preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” —v. 19
El pueblo judío creyó y obedeció, y se vio liberado de un enemigo mucho más fuerte que él. Todo
por el poder de dios. Sin embargo, al salir del otro lado del mar, después de cantar este hermoso
canto, donde reconocen que dios hizo todo por ellos, tiempo después, se revelaron, dejaron de
creer. Se cansaron del maná, y dios les alimentó con perdíces, se revelaron porque pensaron que
morirían de sed, y dios hizo brotar agua de la peña en meriba, pero la peor ofensa de todas, crearon
un ídolo, un becerro de oro. Todo esto representa el pecado.
Celebrar la pascua indignamente
La Pascua conmemora la muerte de Jesús y nuestra liberación del pecado. Es la ocasión más
solemne y sagrada del año. Jesús nos dio un ejemplo y un mandato: “Y mientras comían, tomó
Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi
cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los
pecados” (Mateo 26:26-28).
Debemos hacer esto cada año como Cristo lo hizo, en la Pascua, comiendo el pan y bebiendo el
vino en memoria de él (1 Corintios 11:24-26).
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¿De manera indigna?
Pero Pablo añade: “Por lo tanto, cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Señor de
manera indigna, será culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor” (1 Corintios
11:27, Nueva Versión Internacional). Este versículo no está hablando acerca de que algún miembro
de la iglesia sea digno o indigno de celebrar la Pascua. Está hablando acerca de la manera en que
lo hacemos. Satanás trata de engañarnos y hacernos creer que no somos dignos de observar la
Pascua. Pero no nos dejemos engañar. Ninguno de nosotros puede ser digno de la gracia y el amor
de Dios. Pero Cristo voluntariamente sacrificó su vida para que pudiéramos ser tenidos por dignos.
Si usted ha sido bautizado y tiene el santo Espíritu de Dios, es digno y se le ordena celebrarla.
Nosotros debemos discernir “el cuerpo”. “Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come
y bebe su propia condena” (1 Corintios 11:29). Debemos tener una reverencia apropiada por el
sacrificio del cuerpo de Jesús.
Según el diccionario de la lengua española, la palabra discernimiento viene de discernir y significa:
“Distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas” En la Palabra de Dios
podemos obtener algunos versos que nos dan una mejor idea de su significado como Levítico
10:10 “para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio,” 1 Reyes
3:9 “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo
bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?” Ezequiel 44:23 “Y
enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir
entre lo limpio y lo no limpio.” En otras palabras discernir es poder establecer la diferencia entre lo
bueno y lo malo.
Tomando en cuenta lo delicado de este pasaje, es que debemos ponerle toda la atención porque si
el pueblo de Dios no logra entender lo que significa, puede caer en problemas de salud y hasta
perder su vida
El contexto en la Iglesia de Corinto. (1 Corintios 11:17-22)
Esto era lo que estaba sucediendo en la iglesia, se habían separado en grupos conforme sus líderes
y no seguían a la cabeza que es Cristo. Pues, cuando se juntaban a compartir el pan y el vino, lo
hacían sintiendo esas divisiones en el cuerpo de Cristo, ellos no estaban seguros que eran un solo
cuerpo porque no miraban a Cristo sino a su líder humano y eso si era malo por eso es que Pablo
dice: ”Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y
bebe para sí.” Cristo no está dividido y eso alcanza niveles de condenación por cuanto para Dios
todos somos iguales y en materia de religiones, un solo bautismo, una sola fe, un solo Señor. “ Yo
pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis
llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en
amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu,
como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un
bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.” (Efesios 4:1-
6)
Este problema detectado por Pablo en esa iglesia, aun persiste en muchas iglesias de estos tiempos
75
ya que algunas congregaciones le restan seriedad y reverencia a la cena del señor, organizándolas
sin el menor cuidado, sin la preparación adecuada y por cualquier motivo. Otras, en el otro
extremo, en su ignorancia permiten que inconversos lo hagan sin discernir el cuerpo del Señor. En
la mayoría de los casos ni se les advierte lo que Pablo está haciendo al decir: “Por lo cual hay
muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.”
Lo que Pablo está alertando sobre un problema muy especifico en la Iglesia de Corinto, pero nos
sirve de ejemplo para la Iglesia actual. Debemos comer el pan, beber el vino distinguiendo lo
verdaderamente importante, el sacrificio de Cristo, su sangre con la que se firmó un nuevo pacto.
Ese es el propósito de celebrar la santa cena del señor, y todo aquel que prepara “conscientemente”
su corazón para reconocer públicamente ese sacrificio, es digno de participar.
Aplicación
Vemos entonces que Cristo nos dice que no celebremos la Pascua de una manera indigna, sino que
tengamos una reverencia apropiada por el cuerpo y la sangre de Cristo.
Debemos juzgarnos y examinarnos a nosotros mismos. No debemos juzgarnos los unos a los otros
ni guardar rencor, porque al hacerlo pecamos contra Cristo y su Cuerpo, que es la iglesia.
Recuerde que Cristo murió por nosotros. Derramó su sangre para que pudiéramos ser perdonados y
nos reconcilió con Dios el Padre. Si hemos pecado, este es el tiempo de arrepentirnos de esos
pecados, especialmente de los pecados en contra de unos y de otros (Mateo 18:15-17).
Cristo dice que nos debemos juzgar, no sea que incurramos en juicio (1 Corintios 11:29-31). ¿Qué
sucede cuando incurrimos en juicio? ¿Quién es el que juzga? “Mas siendo juzgados, somos
castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo” (1 Corintios 11:32). “Por
lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen” (1 Corintios 11:30).
Como podemos ver, celebrar la Pascua indignamente y pecar contra el Cuerpo de Cristo (la iglesia)
puede traer consecuencias serias. Pero aun en el castigo, Cristo nos ama tanto que nos salva,
mediante el castigo, de ser condenados juntamente con el mundo.
Ejercicio sobre la lección: La ley fue establecida como una ilustración, como una figura de lo que
habría de ser la gracia infinita de Dios revelada en Jesucristo. Es importante entender las
diferencias básicas del antiguo pacto y el nuevo. Después de lo que aprendimos en la lección,
76
describe el significado de cada una de los fundamentos del Antiguo pacto, pero bajo las
condiciones del nuevo pacto.
Antiguo Pacto (Éxodo 12:3-14) Nuevo Pacto (Mateo 26:26-28)
Un cordero sin defecto___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
La sangre del cordero ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
Se como todo el cordero ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
Señal en las puertas ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
El pan ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
Sin levadura ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
Las hierbas amargas ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
Comeréis apresuradamente ___________________________________________________
___________________________________________________
___________________________________________________
Lección 11: La Alianza
Lectura con la clase: Éxodo 34: 1-3 y 27
Texto para aprender de memoria: Lucas 22:20
77
Introducción
EL mundo contemporáneo trata de explicarse la relación de Israel con el mundo desde una
perspectiva política, social y económica. Falla en entender su ancestral rivalidad con los pueblos
árabes porque no le reconocen como el pueblo de Dios. Cuando el mundo acepte la Biblia como la
palabra inspirada de Dios, entenderán que Israel es el pueblo con el que Dios hizo un pacto
especial, de cuyas condiciones se deriva todo el actuar de este pueblo y sus vecinos.
La Alianza por escrito
Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho
pacto contigo y con Israel. (Éxodo 34:27) Es posible que por medio de la naturaleza y la mente
humana no sea posible conocer a Dios (Dios personal), y es por eso que la Dios esperó el momento
adecuado en el desarrollo de su relación con la humanidad para revelarse de tal forma que todos los
hombres pudieran tener una referencia, el medio escrito. Hay por lo menos cuatro razones que nos
muestran la necesidad de una revelación escrita.
• Sin una revelación escrita, no puede haber un conocimiento de Dios, que es esencial para
rendirle un culto aceptable.
• Sin una revelación escrita, es imposible fijar la norma verdadera de moral.
• Sin una revelación escrita, el estado futuro es solo conjeturas.
• Sin una revelación escrita, no hay indicios de un camino de salvación para los pecadores.
Esta forma escrita nos debe revelar la voluntad de Dios, y todo lo que Dios quiere enseñarnos. Es
por eso que cualquier enemigo de Dios- tanto Satanás o cualquier hombre que niegue la existencia
de Dios siempre buscará destruir esta revelación de Dios, ya sea persiguiendo a quien la lea o
posea, destruyéndola o haciendo burla de ella. Pero el señor nos dijo para nuestra seguridad y
consuelo, “el cielo y la tierra pasaran, mas mi palabra no pasara”. (Mt 24:35)
La Alianza es un tema fundamental de la teología de Israel, pues en ella descansa la elección
amorosa de Dios por Israel. Sobre el tema de la alianza también se encuentra fundamentada toda la
ley de Moisés. La entrega de la ley en el Sinaí es la parte que le corresponde cumplir a Israel como
pueblo elegido, para que con su vida moral convenza a las naciones que hay un único Dios
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La forma escrita en que Dios se ha revelado se le llama "La
Biblia", del griego, “bibloV”, que significa: Libros. La Biblia no
"Trata" de demostrar que Dios existe, para ella es un hecho, pues,
empieza con estas palabras: "En el principio creo Dios"..., con
estas sencillas palabras pone la base (premisa) de toda la Biblia. La
Biblia describe a Dios como una realidad, el lector puede creerlo o
no, pero no puede negar lo escrito. Tomemos en cuenta que la
Biblia no es un tratado científico (aunque no tiene errores), la
Biblia es un tratado Teológico, así pues éste libro nos mostrará y
revelará a Dios. Si entramos a la Biblia con ideas preestablecidas y
humanistas, saldremos decepcionados de su lectura. Pero si
entramos a la Biblia buscando a Dios pues Dios se ha revelado en
ella lo encontraremos.
Verdadero. El centro de esta alianza está plasmado en la gran teofanía, donde Dios se revela a
Israel como el Dios de sus padres y declara su predilección por este pueblo. Al pie del Sinaí se
produce la purificación del pueblo y la alianza sellada con sangre de cordero. Todos estos símbolos
son reflejan la ritualidad que llegó a tener el tema de la alianza en Israel.
El pacto con Abraham
Es interesante resaltar que Israel no es el creador o inventor de Jehová. Muchas personas
consideran al judaísmo como la religión de los judíos y al cristianismo como la religión de los
cristianos. Desde esa perspectiva, pondríamos a Jehová, su ley, y a Jesucristo y su evangelio, al
mismo nivel que los dioses y sistemas religiosos realmente inventados por el hombre de todas las
razas y de todas las épocas. Dios, el único y verdadero Dios que existe, “El que soy”, “El Alfa y la
Omega”, no fue creado ni inventado por nadie. Ese único Dios fue el que invento y creó a Israel,
ese Jesucristo fue el que creó el cristianismo y su iglesia.
Dios, considerando que era el tiempo, decidió dar el siguiente paso dentro de sus planes. Dios
necesitaba ahora revelarse a la humanidad de manera escrita y personal. Para esa tarea pudo elegir
a los Ángeles y ser sus heraldos, sus voceros y mensajeros ante el mundo. Pero no, Dios decidió
formar un pueblo que le representara en la tierra, a quienes se daría a conocer de manera
omnipotente (Éxodo 6:3) a los primeros patriarcas, luego de manera escrita a todo su pueblo y
finalmente revelaría su gloria de manera personal en la imagen de su hijo Jesucristo.
Así que, Dios es el inventor de Israel, pero no lo escogió de entre un número de pueblos existentes,
sino que decidió formarlo desde el principio, llamando a un hombre justo a quien le comunico sus
planes de bendición y con quien estableció su primer pacto, recompensándolo con grandes
promesas.
"Y el Señor dijo a Abraham: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la
tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu
nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en
ti serán benditas todas las familias de la tierra." (Génesis 12:1-3)
"Y el Señor dijo a Abraham después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira
desde el lugar donde estas hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que
ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre." (Génesis 13:14-16)
"En aquel día el Señor hizo un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia he dado esta tierra,
desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates: los ceneos, los cenezeos, los
cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los
jebuseos." (Génesis 15:18-21)
Dios de Pactos
“Y dijo Dios: Esta será la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y toda alma
viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos” (Génesis 9:12)
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Firmando sin saber
¿Firmaría usted un documento legal sin antes conocer su contenido? ¿Diría usted sí, a un
compromiso sin saber antes a qué se va a comprometer? ¿Estaría usted en disposición de obedecer
algo sin haber conocido sus implicaciones? ¿Qué pasaría si usted ha adquirido un compromiso y
ahora se da cuenta que existen reglas a las cuales debe sujetarse?
Pues admítalo o no, quizás eso es lo que a muchas personas les sucede cuando deciden ser
cristianos y no se interesan en conocer las cláusulas del contrato. Decir sí a un compromiso sin
conocer primero sus implicaciones, o estampar la firma personal sobre un documento sin conocer
lo serio del compromiso, o comprometerse a obedecer algo sin conocer a cabalidad los
pormenores, son acciones a las cuales todo mundo guarda la debida precaución
En el monte Sinaí, Dios entrega a Moisés un resumen de la ley, “Los 10 mandamientos”. Y ahí
firman un pacto con Dios. “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas
de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto,
vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros
me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de
Israel. Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos
todas estas palabras que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron:
Todo lo que Jehová ha dicho, haremos” (Éxodo 19:4-8)
Este era el momento del compromiso, el pueblo estaba maravillado de los prodigios de Dios,
estaba emocionado y aun sin conocer los detalles del pacto, ellos dijeron “haremos todo lo que
Jehová ha dicho”. Ante tal evidencia del poder de Dios quizá es lógico hacer un compromiso de
esa naturaleza, pero en nuestro tiempo miles de creyentes sinceros se comprometen con Dios antes
de saber lo que realmente implica ser cristiano y al poco tiempo los vemos murmurando o
desistiéndose del pacto que hicieron. Israel pronto rompió su pacto con Dios.
Dios nunca quebrantará su pacto con Israel
A lo largo de la historia, el pueblo de Israel ha sufrido persecuciones, injurias y malos tratos
porque se les acusa de ser los “asesinos” del hijo de Dios y porque se consideran a si mismos “el
pueblo de Dios”. Tal como se muestra en muchas lecciones de la Biblia, un padre casi siempre
tiene un hijo predilecto, aunque a todos los ame igual, hay uno que prefiere. Así parece ser el caso
de Israel. Dios es el padre de todos los pueblos, pero amó especialmente a uno y ese es Israel. Dios
le ha dado especiales bendiciones y promesas, pero también lo ha hecho mas responsable que todos
los demás pueblos y también le ha castigado como a un hijo que se ama. Sin embargo, Dios nunca
los destruirá, sino que se acordara siempre de su promesa con ellos.
“Porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará
del pacto que les juró a tus padres” (Deuteronomio 4:31)
“Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y
también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra. Pero la tierra
será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos;
y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis
ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos. Y aun con todo esto, estando ellos en
tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando
mi pacto con ellos; porque yo Jehová soy su Dios. Antes me acordaré de ellos por el pacto
80
antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su Dios.
Yo Jehová. Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció Jehová entre sí y los
hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés” (Levítico 26:42-46)
El pacto de Dios con su pueblo
Hace muchos años Dios también hizo un pacto con su pueblo Israel. Pero su pacto era muy
diferente al del ejemplo anterior. Dios no buscaba su propio beneficio, sino el beneficio de la otra
parte, nosotros. Dios no quería fama. Dios lo hace por amor al hombre, porque quiere que el
hombre sea feliz, porque no puede ver sufrir al hombre, ver cómo camina por caminos
equivocados. El pacto no era para un año o dos años. El pacto era para todos los hombres de todos
los tiempos. Dios siempre cumplirá su parte del pacto. Este pacto de Dios con los hombres se
llama Alianza. Dios se compromete a amar y proteger a su pueblo. El pueblo se compromete a
amar, a escuchar y a obedecer a Dios. El pueblo se compromete a cumplir las normas que Dios da,
los mandamientos. Estas normas serían como las normas del contrato del jugador. Para el pueblo
significa mucho esta alianza: significa seguridad, paz, felicidad,...
"Ahora, pues, si dieres oído a mi voz y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro
sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes
y gente santa, estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel." "Entonces vino Moisés y
llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová
que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una y dijeron todo lo que Jehová a
dicho haremos. Y moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo." (Éxodo 19: 5-8)

"Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo el cual dijo, haremos todas las cosas que
Jehová a mandado, y obedeceremos. Entonces, Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y
dijo: he aquí la sangre, del pacto que Jehová a hecho con vosotros sobre todo lo tratado". (Éxodo
24:7-8)
Estas son las bases del antiguo pacto, he aquí algunas de sus principales características:
1. Fue concertado entre el Dios del cielo y el pueblo de Israel.
2. Dios entrega un cúmulo de leyes de Santificación, distinguiéndose los Diez Mandamientos,
escritos en tablas de piedras.
3. El pueblo se compromete a dar oído, guardar y obedecer los mandamientos de su Dios.
4. Este primer pacto, fue sellado con sangre de toros y machos cabríos.
5. La transgresión de estas leyes, es lo que Dios señaló como pecado.
6. El perdón de pecados, Dios lo otorgaba por medio de sacrificios de animales.
7. Para interceder ante Dios, a favor de los pecadores fue designado un orden sacerdotal: la tribu de
Leví.
Estas son las principales características que sirven de base para el primer pacto establecido entre
Dios y los hombres, pero no olvidemos que el Señor prometió a su pueblo:
"Si guardareis mi pacto, seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos."
El nuevo Pacto
81
Tal vez podemos pensar que ese pacto sólo era válido para aquellos israelitas y que eso ya sucedió
hace mucho tiempo. Pero Jesucristo nos dice que su propia sangre firma de nuevo esa Alianza.
"Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre, que se derrama por vosotros" (Lc 22,20). La carta a
los Hebreos nos dice: "He aquí que vienen días, dice el Señor (Jesucristo), en que yo concluiré con
la casa de Israel y con la casa de Judá una nueva alianza no como la alianza que hice con sus
padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto...
Esta es la alianza que haré con la casa de Israel...: Pondré mis leyes en su mente, en sus corazones
las grabaré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. ... me apiadaré de sus iniquidades y de sus
pecados no me acordaré ya" (Hb 8,8-12).
Dios ha hecho una alianza con su pueblo. Dios ha hecho una alianza contigo y la quiere cumplir.
Dios quiere que seas feliz, que seas un "buen jugador" ¿Estás dispuesto a cumplir tu parte de la
alianza? [...] ¿Puedes decir como el pueblo de Israel "Obedeceré y haré todo cuanto ha dicho
Yahvé"? Sé que es difícil, pero Dios no pide algo imposible, su Espíritu Santo te ayudará.
"He aquí que vienen días dice el Señor, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y
con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para
sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque yo fui un marido para
ellos, dice Jehová. Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel, después de aquellos días,
dice Jehová daré mi ley en sus mentes, y la escribiré en su corazón; y yo seré el Dios de ellos y
ellos serán mí pueblo". (Jeremías 31: 31- 33)
"Siendo manifiesto que sois carta de Cristo, expedida por nuestro ministerio, escrita no con tinta,
sino con el Espíritu del Dios vivo; no con tablas de piedras, sino en tablas de carne, del corazón."
(2 Corintios 3:3)
El Dios de la Alianza y de la Promesa
Recapitulando lo dicho podemos afirmar que Dios se muestra en el Antiguo Testamento como
Dios de la Alianza y de la Promesa, Dios trascendente y cercano. La duplicidad del nombre de
Dios es el primer paso: Elohim, la divinidad en general, toma un rostro concreto asumiendo el
nombre de Yahveh. La revelación del nombre de Dios se produce en Ex 3,13-15 en el contexto de
su acción: Dios muestra su ser liberando a su pueblo. Es la misma historia de la relación de Israel
con Dios la que va poniendo de manifiesto quién y cómo es ese Dios con el que Israel ha
establecido una Alianza. El Antiguo Testamento no es la historia de una investigación sobre la
esencia de Dios, ni un elenco de sus características, sino el testimonio privilegiado de una relación
personal entre Dios y su pueblo a través de la que se va manifestando el ser divino. Dios es
todopoderoso y universal, pero esa plenitud y universalidad sólo adquieren pleno sentido en el
marco de su unión indisoluble con Israel. Dios es Padre siendo creador de todo lo que existe, pero
es Padre especialmente respecto a Israel, el pueblo que él creó para establecer su Alianza. Ser hijo
de Dios significa participar y colaborar en la labor creadora de Dios uniéndose efectivamente a su
voluntad de justicia.
No existe lo que nosotros llamaríamos un conocimiento “objetivo” de Dios, una especie de
exposición imparcial de su ser, a Dios sólo se le conoce en la relación que se establece con él,
y cuanto mayor es la cercanía de Dios tanto más patente se hace su grandeza inconmensurable, son
dos magnitudes que no se contradicen sino que se potencian mutuamente y sólo pueden ser
82
verdaderamente comprendidas en esa relación recíproca en la que cada polo explica y profundiza
en el significado del contrario.
Y esta relación no termina nunca, el Dios de la Alianza es el Dios de la Promesa, el Dios de la
Esperanza. A lo largo del Antiguo Testamento Israel es conducido a través de una continua
profundización en el contenido de la promesa de Dios. Si a Abraham se le promete tierra y
descendencia, con Moisés se concentra en la libertad, con David en el Reino, para los profetas
surge la esperanza de un tiempo mesiánico de justicia y unión con Dios. Dios es siempre el
horizonte final de toda promesa, pero no hay ningún cumplimiento que abarque su realidad. La
promesa de Dios es siempre una autosuperación que une el cumplimiento con la apertura de una
nueva esperanza. Cada cumplimiento de la Alianza conlleva la apertura de una nueva visión de la
promesa, la esperanza de una nueva cercanía a Dios. En consecuencia nunca hay un conocimiento
y una posesión definitivos de Dios, porque lo definitivo de su acción queda siempre más allá. Todo
este dinamismo de la relación con Dios del Pueblo de Israel es el contexto en el que tenemos que
situar su revelación definitiva en Jesús.
Aplicación
1. Al igual que el antiguo pacto, fue concertado entre Dios e Israel.
2. Dios entrega sus leyes al hombre, no en tablas de piedras, sino las escribe mediante el Espíritu
Santo, en la mente y corazón de sus hijos.
3. Si el pueblo le presta obediencia y oído a sus santos mandato, él será su Dios, así lo promete.
4. El segundo pacto fue sellado, no con sangre de toros y machos cabríos, sino con la sangre
preciosa del Señor Jesús.
5. También como en el antiguo pacto, el Señor confirma que pecado es solo la transgresión de sus
santos mandatos o leyes.
6. El perdón de pecados, no lo otorga Dios por medio de sacrificio de animales, sino por medio de
la sangre derramada por nuestro redentor Jesucristo.
7. Para que Dios perdone nuestros pecados, ya no es necesario recurrir al sacerdocio levítico, sino
el perdón ahora lo obtenemos por medio de nuestro Sumo Sacerdote que es el Señor Jesús.
Como podemos apreciar, el Dios eterno jamás ha hecho pacto con otro pueblo que no sea Israel. Si
nosotros, gentiles de origen tenemos parte con el pueblo de Israel, doctrinal y espiritualmente, es
porque Jehová Dios, a través de su hijo Jesús, extendió esta alianza o pacto a todas las naciones.
Ejercicio sobre la lección: “Tienes llamada”. Este ejercicio consiste en contestar una llamada al
número que se indica. El numero se refiere al numero del libro, numero del capitulo y numero del
versículo. Llamada local, se refiere a un libro del nuevo testamente. Llamada de larga distancia se
refiere a un libro del antiguo testamento. El número de los libros inicia con el 1 en cada
testamento.
83
Ejemplo: Llamada de larga distancia al numero 10 05 12 (Antiguo testamento, 2 Samuel 05:12).
2 de Samuel es el libro numero 10 del Antiguo Testamento.
Cada llamada procede de una ciudad, tanto del Antiguo, como del nuevo testamente. Escribe en las
casillas el nombre de la ciudad de donde procede la llamada. Sigue las letras en casillas
sombreadas hacia abajo y encuentra un texto que aprendimos en esta lección.
Tienes una llamada de la ciudad de:
Texto aprendido: _______________________________________
Lección 12: Caminando con Dios
Lectura con la clase: Números 14: 1-23
Texto para aprender de memoria: 1 Corintios 10:6
“Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, todos los que vieron mi gloria
y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han
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1. Llamada de larga distancia del numero 05 09 03
2. Llamada local del numero 01 15 21
3. Llamada local del numero 05 08 40
4. Llamada local del numero 05 18 19
5. Llamada local del numero 01 15 21
6. Llamada local del numero 03 02 04
7. Llamada de larga distancia del numero 01 28 02
8. Llamada local del numero 04 02 09
9. Llamada de larga distancia del numero 07 14 19
10. Llamada de larga distancia del numero 01 36 35
11. Llamada local del numero 05 11 26
12. Llamada de larga distancia del numero 32 01 03
oído mi voz, no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han
irritado la verá” (Números 14:21-23)
El proceso de relación entre Dios y su pueblo
“En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto. Y vuestros hijos andarán
pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros
cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al número de los días, de los cuarenta días en
que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y
conoceréis mi castigo” (Números 14:32-34)
Para nosotros, una vez que venimos a los pies de Cristo y firmamos el nuevo pacto, establecido
con su sangre, debemos iniciar una larga peregrinación a través de la cual debemos crecer y
madurar espiritualmente hasta entender y conocer a Dios. En eso debemos gloriarnos. Pero al igual
que el pueblo de Israel, muchos cristianos murmuran en contra de la iglesia, de sus doctrinas o de
sus líderes acarreando juicio contra si.
Los tres pecados que más hieren a dios.
1. Aburrirse de la provisión de Dios. Las cosas de Dios quizás no son las mas sabrosas, las mas
exquisitas en sabor para nuestro paladar, pero son las mas saludables. Mucha gente se cansa de la
humilde provisión de Dios, se cansa de “privarse” de cosas que le son placenteras pero que Dios
las desaprueba. Cansarse de la voluntad de dios, y buscar otras cosas “mas sabrosas”, mas
85
El viaje de Egipto a Canaán, no estaba a mas de unos 15
días de camino, considerando que Moisés guiaba a una
multitud que rebasaba el millón de personas, digamos
que pudieron haber llegado en unos 30 días. Sin
embargo, Dios tenia el propósito de revelarse a ellos de
manera personal y poderosa, de hacerles saber que él era
el Dios de sus padres, a quienes les había hecho una
promesa y que había llegado el momento de cumplir esa
promesa. Ellos eran su pueblo y debían conocerle, saber
quien es, que espera de ellos. Dios necesitaba probar su
fe y moldear su carácter para que llegaran listos a la
tierra prometida. Aun considerando este propósito de
Dios, el tiempo no hubiera sido tanto, pero se tardaron
40 anos por su rebeldía, por la dureza de su corazón.
Estando a las fronteras, Moisés envía 12 espías a
reconocer la tierra. Cuando vuelven y la mayoría expresa
gran temor de lo que vieron, murmuran contra moisés,
incluso hablan de apedrearlos. Entonces Moisés
intercede como siempre por el pueblo y Dios no los
consume, pero los condena a morir en el desierto.
divertidas, es un pecado que lastima a Dios. A lo largo de su historia, vemos que el pueblo de
Israel parece que servia a Dios forzado, porque en cuanto no tenían un líder que los guiara y no les
permitiera apartarse de la ley de Dios, éste se desbocaba en pos de practicas abominables a Dios.
Los judíos ayer, nosotros hoy, pronto nos aburrimos, como pueblo, del maná. Y hoy como
entonces, dios no nos abandona en los caprichos porque somos sus hijos amados.
2. Desconfi ar de su providencia . “¿Está, pues, Jehová entre nosotros, o no? (Éxodo 17:7). No
obstante las maravillas de las que el pueblo de Israel había sido testigo hasta este punto de su
peregrinar, apenas se enfrentaron al primer problema, y murmuraron en contra de Moisés.
Tuvieron sed. Que comparación puede haber entre tener sed y pasar el mar en seco? Dios tenia el
propósito de enseñarles a depender de él, por eso los confrontaba con obstáculos esperando que
clamaran con confianza a Jehová, no que se quejaran.
Esto ha de ser muy decepcionarte para nuestro Dios, tanto fue la tentación en Meriba, que el
salmista lo recuerda a Israel muchos años después; “no endurezcan el corazón como en meriba
como el día de maza en el desierto, cuando vuestros padres me pusieron a prueba y dudaron de
mi, aunque habían visto mis obras” (salmo 96:95). Hermanos, no tengamos duro el corazón en esta
cuaresma, para que la pascua nos tome preparados, para salir de nuestras esclavitudes. Cada uno
debe elegir que es lo que lo daña más para hacer el firme propósito de dejarlo. Ojala que en esta
cuaresma, y de manera muy especial, en la pascua, escuchemos la voz de dios y resucitemos de
algún área muerta de nuestros corazones.
3. Apostasía. La ofensa que más molestó a dios fue la hechura del becerro de oro y las palabras con
que proclamaron al pueblo “este es tu dios, el que te sacó de Egipto”. Esto molestó tanto a dios que
quiso acabar en ese mismo momento con todos aquellos rebeldes, y lo hubiera hecho de no ser por
la intercesión de moisés.
Lo que más le molesta a dios, porque no ha cambiado, mucha gente sigue confiando en becerros de
oro. Todo aquello que pretenda sustituir a nuestro creador y darle la gloria por las cosas que
tenemos, es idolatría. No importa si hablamos de personas o cosas. También está el becerro de la
inteligencia o dones propios, que al igual que la salud para trabajar, son dados por dios como
herramientas para que le busquemos activamente.
Las murmuraciones
La murmuración es una de las armas mas utilizadas por el enemigo para dividir al pueblo de Dios y
fue esta una de las causas por las cuales el pueblo de Israel no entró a CANAAN, la tierra
prometida. En el capitulo 14 de Números, Dios les recrimina que a esa fecha van 10 veces que
tientan a Jehová por medio de la murmuración
Definición de Murmuración – Es de rechazar la decisión de una autoridad sobre ti quien ha hecho
una decisión tocando algo de ti, de tu vida, y es de expresar descontentamiento sobre ello. La idea
de “mur-mur” es de decir la orden de nuevo pero en una forma despectiva de quien que te ha
mandando de hacerlo.
1cor.10:6 dice que las cosas que le sucedieron a los israelitas son figura, son ejemplo, son
símbolos hoy para que a nosotros nos sirvan de referencia y no cometamos los mismos errores.
86
Dentro de los cinco pecados que describe el apóstol Pablo en esta carta por los cuales el pueblo se
quedo postrado en el desierto, esta la murmuración. La murmuración es el cuestionar o poner en
duda los méritos o cualidades de alguien a sus espaldas. Incluso estando presente el ofendido, la
murmuración pasa al nivel del descrédito, del desacato o la rebelión. Revisemos estas 10
murmuraciones registradas en la Biblia con el objetivo de reflexionar y aprender de los errores del
pueblo de Israel, para no caer en ellos nosotros también.
Primera murmuración. Éxodo 14:10-12
Israel había dejado Egipto, el lugar de la esclavitud, el lugar donde estaba atado y no tenía la
libertad para ser feliz. El faraón los persigue y los alcanza a las orillas del mar Rojo. Israel esta
entre el mar y la espada de faraón y atemorizados murmuran en contra de la decisión de Moisés de
sacarlos de Egipto. El mundo es celoso y si nosotros intentamos dejarlo, se enojará y nos
perseguirá con toda su fuerza y poder.
Aceptarías que tu actual pareja sentimental (novio(a) siga manteniendo una relación de
amistad con su ex?
En una encuesta reciente lanzada por una agencia a través de Internet, encontró que de toda Europa
los Españoles son los mas celosos. El 31% de las mujeres y el 15% de los hombres solteros
españoles no tolerarían que su pareja continuara manteniendo una relación de amistad con su ex.
El extremo se presenta en los suizos quienes aparecen como los menos preocupados por esa
circunstancia, únicamente el 1% de las mujeres y el 5% de los hombres se siente incómodos ante
esta situación
Nadie quiere que lo abandonen por otro(a), ninguna empresa quiere que le “pirateen” sus buenos
empleados. El mundo tampoco quiere perder a quienes trabajan para el.
Es normal escuchar a creyentes decir que les parece que mientras mas desean acercarse a Dios,
mas problemas tienen. Efectivamente, pero no es porque nos acercamos a Dios sino, porque nos
retiramos del mundo.
Si alguien quiere dejar de pecar (beber, mentir, robar, drogarse, maldecir, etc.), el mundo y todo lo
que estaba ligado a el, lo va a perseguir y le va a causar problemas. Cual debe ser nuestra reacción?
Exclamar que era mejor como estábamos antes?
Segunda murmuración. Éxodo 15:22-24
Acabando de cruzar el mar Rojo, Israel anduvo 3 días caminando por el desierto sin encontrar
agua. Al llegar a un lugar llamado MARA, encontraron agua, pero era amarga y no la podían
beber. Murmuraron una vez mas contra Moisés. Dios les dijo a Israel y ahora lo sabemos nosotros
que es preciso que en todo nuestro caminar aprendamos a depender de Dios pero en un proceso
gradual y permanente, en el que sorteando dificultades aprendamos que a Dios no le interesa
evitarnos los problemas sino, fortalecer nuestra confianza a través de ellos.
La mayoría de nosotros ante una dificultad solo vemos el problema, incluso lo
sobredimensionamos (los 10 espías que envío moisés a reconocer la tierra se consideraban
langostas) y si solo vemos el problema y no vemos las alternativas de solución, nunca los
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venceremos. David tenía ante si un gigante muy superior a el en todos los aspectos visibles, pero
David no se dejaba impresionar por el tamaño del problema, él veía a Dios y sabía que pelearía por
él. (Vaso medio lleno= vemos las bendiciones que tenemos, – vacío = vemos lo que no
tenemos)
Si lo que estas haciendo no da resultados, prueba hacerlo diferente. Si tu problema es que lo que
haces no cambia los resultados, ahí mismo esta la solución, no te consideres incapaz, no te
consideres poco afortunado, no culpes a nadie, solo prueba hacer algo diferente.
Israel andaba en el desierto, ahí no hay agua, ese es el problema. Que debían hacer? Acudir al
único que puede sacar agua del desierto. El agua que encontraron estaba amarga, no es eso una
señal de que Dios solo los estaba instruyendo a depender de él? .
Tercera murmuración. Éxodo 16:1-3
Un mes y medio después de haber salido de Egipto, Israel añora las ollas de carne y el abundante
pan que tenían allá. Estaban esclavizados y vivían sin esperanza de mejorar sus vidas y la de sus
familias, pero tenían comida, carne y abundante pan.
Después de que el mundo deja de perseguirnos o al menos hemos aprendido a evitarlo, somos
nosotros mismos, nuestra propia naturaleza la que extraña las cosas que nos deleitaban en el. No es
que tengamos hambre o necesidad de algo, sino que es nuestra naturaleza carnal “tirando” hacia
abajo, buscando su propia satisfacción.
Un cristiano autentico debe sacrificar su cuerpo dándole de comer y de beber solo lo necesario y
benéfico para su salud, debe dedicarlo al ayuno, a la oración, a la meditación, a la lectura, ocuparlo
en cosas productivas, en obras de caridad, etc. Eso hace que nuestro cuerpo añore los placeres del
mundo.
Hacia atrás, ni para tomar vuelo. Jesús dijo, “nadie que poniendo su mano en el arado y voltea
para atrás, es digno del reino de los cielos” (Lucas 9:62)
“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando
ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al
premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:13,19). Y además él dijo que
quienes no se enfocaban en el “supremo llamamiento” era porque todavía estaban pensando sólo
en las cosas mundanas o terrenales (la mujer de Lot)
Dios les manda el Maná del cielo, pan en abundancia como respuesta a su petición o queja.
Cuarta murmuración. Éxodo 16: 19-30
Dios atiende sus quejas y les manda el MANA del cielo, pero les establece ciertas reglas de
conducta. Debían recoger solo lo necesario para el día de acuerdo a su familia y solo lo harían de
Domingo a Viernes, pero no el séptimo día. Israel desobedece y eso molesta a Jehová.
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A todos nos gusta recibir bendiciones, lo que no
nos gusta son las reglas. Para Dios es importante
que recibamos bendiciones pero la base es la
obediencia y el tomar tiempo para dedicarlo a
Dios es importante.
La codicia o avaricia es el deseo de obtener más
dinero, riqueza, bienes materiales o cualquier
otra entidad del que uno necesita. La codicia es
uno de los siete pecados capitales en la Iglesia
Católica. La codicia exagera los aspectos de un
objeto, si es bueno la avaricia lo ve excelente, si
es escaso, la avaricia lo percibe como el último,
si temporal, la avaricia lo percibe eterno.
Israel sufrió las consecuencias severas de su avaricia, no solo hasta este punto de su peregrinación.
- Dios considera “codicioso” el pueblo que despreció la comida que vino del cielo (el maná) y
prefiere la comida que es de la tierra.
- Posteriormente, con la provisión de las codornices pasa lo mismo y muchos mueren por su
codicia, ese lugar donde tienen que sepultar a los muertos recibe el nombre que significa “Tumbas
de los codiciosos”
Pablo recomienda a los Hebreos, “Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo
presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. (Hebreos 13:5)
Quinta murmuración. Éxodo 17: 1-4
Llegando a Horeb, el pueblo tuvo sed y no obstante todos los antecedentes previos, vuelve a tentar
a Jehová y murmuran en contra de Moisés. Esta vez, el mismo Moisés teme por su seguridad ante
la agresividad del pueblo.
Cuando estamos acostumbrados a tener todo sin que a nosotros nos cueste, no sabemos valorarlo y
cuando algo falta simplemente nos quejamos sin pensar el valor que tiene para nuestro proveedor.
Nadie valora lo que no le costó. Alguien que nació en un país libre, no valora esa libertad porque
no le costó y a menos que la pierda, entonces sabrá valorarlo.
Nadie que desde su niñez ha tenido todas las comodidades, tales como casa propia, clima
acondicionado, televisión, etc., valora dichas comodidades porque no le han costado. Quien
siempre viajado en carro, no valora esa comodidad porque nunca ha tenido que caminar grandes
distancias de la mano de sus padres o viajado en transporte público.
- Si nos dan gratis la comida, la desperdiciamos
- Si nos dan gratis la educación, no estudiamos
- Si no pagamos el agua o la luz, la desperdiciamos
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Nuestro Dios suple todas nuestras necesidades, pero con excepción de aquellas que son para todos,
(lluvia, sol, aire), las demás están condicionadas a andar en su voluntad y caminar por el camino de
justicia. A Dios le agrada que todos los días le demos gracias por la vida, la salud, el techo, el
vestido, el alimento, el trabajo, etc., y que cada vez que tengamos necesidad de ellos, dependamos
de Dios para obtenerlos. Dios no se agrada de las quejas, de los reproches y menos de la
murmuración o la rebelión
Sexta murmuración. Éxodo 32:11
Llegando al Sinaí, Moisés tardaba en bajar del monte donde Dios estaba entregándole las tablas de
la Ley. EL pueblo desesperado, murmura ahora contra Aarón y lo obliga a proveerles un “nuevo
dios”. Al bajar, Moisés se encuentra con que el pueblo está haciendo fiesta y adoración a un nuevo
dios, un becerro de oro.
La apostasía que viene. La apostasía es el abandono de una fe que se profesa, de un Dios en el
que se cree y se cambia por otra creencia u otro dios. Pablo y pedro advierten mucho en sus cartas
sobre esta situación que con el paso del tiempo se habría de acentuar.
En estos últimos diez años se han introducido cambios rápidos en las rígidas liturgias anteriores y
se ha instalado un modelo de culto, que ha uniformado a las iglesias de las diversas tradiciones.
Antes era posible distinguir lo que era una iglesia tradicional de una iglesia de corte Pentecostal,
donde había mucha algarabía. Ahora se está globalizando todas las iglesias evangélicas en esto, en
sus cultos. Desde los días de la llamada… renovación de la alabanza, el culto ha adquirido
características de espectáculo y entretenimiento.
Ahora solo parece cuestión de una simple adaptación a los nuevos tiempos y condiciones, pero esa
forma sutil en la que el mundo se está introduciendo en las iglesias pronto traerá consecuencias
graves en la doctrina a todas las iglesias que lo han permitido. (La parábola de la rana hervida)
Séptima murmuración. Números 11:1-3
Algún tipo de rumor o queja llega a los oídos de Dios. Su ira se encendió a tal grado que esta vez
no espera la intercesión de Moisés y consume una parte del campamento en donde se encontraban
los quejosos.
Algo interesante de destacar en este incidente, es el hecho de que esta queja que tanto irritó a Dios
sucedió en las afueras del campamento, en un extremo, donde normalmente se acomodan todos
aquellos seguidores que no buscan el compromiso, que solo estan ahí por algun interés personal
pero que en cuanto se hace algún cambio, se sienten ofendidos y son los primeros que reclaman.
Un espíritu insatisfecho desagrada a Dios.
De que te quejas?
• Te quejas de estudiar? Hay millones de niños que utilizan el suelo como cuaderno de
notas.
• Te quejas de lo que comes en casa? Hay millones que mueren por no tener ni siquiera
verduras
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• Te quejas porque no te compran tenis Nike? Hay millones que utilizan botes de plástico
con correas como zapato.
Cuando no hay satisfacción plena en nuestro corazón, vemos siempre el vaso medio vacío, solo
vemos lo que nos falta, lo que no tenemos pero nunca vemos que hay gente que tiene menos de lo
que nosotros tenemos. Siendo agradecidos con Dios por lo que tenemos podemos ser vasos de
honra, quejándonos de todo, seremos vasos de vergüenza: Así que, si alguno se limpiare de estas
cosas, será vaso para honra, santificado, y útil para los usos del Señor, y aparejado para todo
buena obra. (2 Timoteo 2:21)
Octava murmuración. Números 11:4-34
EL pueblo se queja ahora de comer puro pan, quiere carne. Dios les manda codornices.
En el verso 13, Moisés manifiesta su impotencia ante las demandas del pueblo, ¿De dónde
conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? La gente se quejaba, y sus motivos no eran otros
que sus apetitos carnales, estaban cansados del pan de ángeles que Dios les estaba dando (mana)
(Números 11:6) Que triste cuadro nos presenta esta narración, y que lección para nosotros tenemos
en estas reacciones de aquellos que nos llamamos el pueblo de los redimidos de Jehová.
Cuantas veces nos cansamos de las cosas santas, nos cansamos de vivir absteniéndonos de las
cosas del mundo, y deseamos volver a él y comer de sus viandas. Estos comportamientos son más
frecuentes en nosotros de lo que a simple vista parece, el mundo del que decimos hemos salido, lo
llevamos muy arraigado en nuestros corazones y nos sucede que muchas cosas de ese mundo
deseamos mezclarlas con las cosas santas. Moisés se vio impotente ante las demandas del pueblo,
y cae en un sentimiento de soledad como podemos ver por el verso 14.
Nos cansamos de venir a la escuela dominical
Nos cansamos de venir a la iglesia
Nos cansamos de escuchar música cristiana
Nos cansamos de abstenernos de placeres del mundo
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del
Padre no está en él. (1 Juan 2:15)
Novena murmuración. Números 14
Después de enviar a los 12 espías a reconocer la tierra prometida, el pueblo se atemoriza por las
fatalistas noticias que 10 de los 12 espías les transmiten. Dios los castiga severamente negándoles a
esa generación entrar y ver la tierra prometida.
En este episodio podemos ver como llegamos a sobredimensionar los problemas de tal manera que
rehuimos enfrentarlos. Como sucede esto?
1. Creerle al mundo, chismes e información de terceras personas (Num 13:32, 33)
2. Ver para atrás Números 14:1-4)
3. Querer resolverlos con nuestras propias fuerzas Num 14:39-44
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1A.Creerle a Dios, no al mundo o al enemigo. (Num. 13:1-2) Muchas veces hacemos mas caso a
las palabras de las demás personas, les creemos mas a ellos que a Dios. ¿Por que no le creemos a
Dios? Tenemos tantas promesas en su palabra:
-Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil 4:13)
-Cuando pases por el agua y por el fuego, contigo estaré.
2B. No voltear hacia atrás (Num. 14:7-9) 7 y le dijeron a toda la comunidad israelita: La tierra
que recorrimos y exploramos es increíblemente buena. Si vamos en pos del reino de Dios, no
podemos mirar atrás (Lucas 9:62)
3C.Confiar en Dios. (Num. 14:9) Así que no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo de la
gente que habita en esa tierra. Confiemos en Dios y él hará
Décima murmuración. Números 16.
Coré y 250 hombres mas, cuestionan la autoridad de Moisés y Aaron sobre el pueblo. Coré anduvo
primeramente murmurando en medio del pueblo para conseguir apoyo a su iniciativa de rebelión y
lo consigue. Dios castiga severamente este acto temerario de Coré y sus seguidores borrando su
memoria y la de sus familias de entre el pueblo de Israel.
Dios estableció al padre como cabeza de la familia, a Cristo como cabeza de la Iglesia. Dentro de
la iglesia se establecieron autoridades, ministros, pastores, consejeros, maestros, ujieres, etc. Cada
quien es responsable de su actuación individual, pero el pueblo, la iglesia debe respetar esas
autoridades porque fueron impuestas por Dios (no se refiere a que literalmente Dios los escogió,
sino al sistema sobre el cual se habría de regir, la familia, la sociedad, la iglesia, el país.
Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el
poder, y en tu mano el dar grandeza y poder a todos. (1 Reyes 3:13) Dios es fuente de toda
autoridad, la autoridad de Dios representa a Dios mismo. De ahí lo delicado de esta doctrina, pues
un pecado contra la autoridad es un pecado contra Dios mismo.
Aarón y María, hermanos de Moisés, murmuraron resistiendo su autoridad (Números 12)
(Daniel 2:21)Dios es quien manda sobre los tiempos, él es quien da y quita las oportunidades, él es
quien pone y quita reyes, él es quien estableció su iglesia bajo su propia autoridad y sobre la iglesia
estableció ministros, pastores, maestros. Murmurar y ocasionar divisiones en la iglesia es un
pecado grave.
Aplicación
Hermanos evitemos el pecado del chisme recuerde que daremos cuenta a Dios por ello. A Dios no
le agrada el chisme la calumnia de nada ni de nadie enfrentemos los problemas de frente hablemos
de frente y no a espalda es cobardía y desagrada a Dios. No prestemos oído al chisme exhortemos
a quien lo haga o llegue a nuestras casas con cualquier chisme para que se corrija el error. Seamos
sabio en nuestro hablar hablemos solo palabras que sean para edificación de los oyentes. No
palabras vanas que no son de provecho para nadie.

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Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced
vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Mateo 7:12;
Ejercicio sobre la lección: Coloca en su respectiva casilla las palabras mas comunes en esta
lección. Hay cinco casillas con 4 letras, tres casillas con 5 letras, cuatro casillas con 6 letras y 2
casillas con 7 letras
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4 LETRAS 5 LETRAS 6 LETRAS 7 LETRAS
MARASINAI FARAON ALIANZA
ROPA MUNDO MOISES MURMURA
NUBE HOREB LIBRES
MANA ESPIAS
ALMA

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BIBLIOGRAFIA
Wesleyan Bible Commentary,Charles W. Carter, 1966, Library of Congress catalog card
number, 64-23335, William B. Eerdmans Publishing Company, Grand Rapids, MI.
Pixly, J.V., El libro del Éxodo, Una lectura evangélica y popular, Casa Unida de Publicaciones S.
A., México 1983
Wiéner, Claude, El libro del Éxodo, Editorial Verbo Divino, Estella Navarra 1986.
Von Rad, Gerhard, Teología del Antiguo Testamento, Vol. I., Ediciones sígueme, 3er Edic. 1975
Chígua, Milton ofmcap., Pentateuco, IMAGRAF G&N, , Guatemala 2009
Varo, Francisco, Exégesis del antiguo Testamento I, Libros Históricos, Universidad de Navarra,
Pamplona 1999.
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