P. 1
TRÁNSITO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

TRÁNSITO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

5.0

|Views: 2.086|Likes:
Publicado porRenzodelivery
Guión Teatral de la vida y el Tránsito de San Francisco de Asís.
Guión Teatral de la vida y el Tránsito de San Francisco de Asís.

More info:

Published by: Renzodelivery on Oct 23, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/23/2013

pdf

text

original

OBRA TEATRAL PARA EL TRÁNSITO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

Adaptada por: Renzo Velazco Rivera. Arequipa, setiembre del 2012.

(SE INICIA LA OBRA CON EL LLAMADO ANGUSTIADO DE ISABEL, UNA NIÑA DE 12 AÑOS, BUSCANDO A SU ABUELA PARA RECIBIR CONSUELO) 1. Isabel: (LLEGA ASUATADA Y AL BORDE DEL LLANTO) ¿Abuela? ¡Abuela! Soy Isabel ¿Abuela? 2. Abuela: ¡Isabelita! ¡Cómo llegaste hasta aquí solita! (SE ABRAZAN E ISABEL ROMPE EN LLANTO) Mi preciosa Isabel, ¿Qué pasa? 3. Isabel: ¡Mi papá! ¡Es mi papá! Mamá dice que morirá, que su mal ha avanzado y ya no volverá a casa, morirá en el hospital… yo no quiero eso, yo quiero que siga conmigo para cuidarme, para que juguemos siempre juntos. 4. Abuela: Mi preciosa Isabel, desfoga tu pena pero no te preocupes de lo que vendrá… Dios designa qué hacer con la vida del hombre y nosotros debemos aceptarlo con la dicha de hacer su voluntad. 5. Isabel: ¡No quiero eso! ¡Por qué Dios quiere que sufra separándome de mi papá! ¡No lo acepto! 6. Abuela: ¡No debes renegar contra él! Dios obra con infinita sabiduría y como dijo San Francisco, hay que guardarle obediencia en santo amor… ¿Sabías que Dios obró sobre un joven llamado Francisco para inspirar a todo el mundo? 7. Isabel: ¿Lo hizo? 8. Abuela: Si. Incluso su muerte se convirtió en uno de los más grandes ejemplos de obediencia para la humanidad. 9. Isabel: ¿Así como Jesusito? 10. Abuela: (SONRÍE) Mejor te voy a contar la historia de aquel hombre que en su lecho de muerte se preparó para elevar su espíritu al Reino de los Cielos. 11. Isabel: Pues espero que no sea aburrida. 12. Abuela: Sé que te va a gustar… (EN OFF) En aquella época la gente era respetada por sus riquezas y su nivel social, incluso los representantes de la iglesia ostentaban trajes con adornos de piedras preciosas, sin embargo Francisco, al recibir el llamado del Señor, regaló todas sus riquezas, afectando el negocio de telas de su padre. (SE ABRE LA ESCENA CON PEDRO BERNARDONE ACUDIENDO A LA AUDIENCIA EN LA PLAZA FRENTE AL OBISPO GUIDO DE ASÍS PARA EXIGIR JUSTICIA SOBRE LA CONDUCTA DE SU HIJO) 13. Obispo: Pedro Bernardone, has sido convocado aquí en Asamblea Publica para aclarar delante de todos el malentendido entre tú y tu hijo. 14. Pedro: Mi hijo es un ingrato, su excelencia, desde que abrió los ojos a la vida he pagado cada uno de sus caprichos y él ha gozado de la vida tanto como para estar en una buena posición, sin embargo, él que hace, abandona su oportunidad de convertirse en caballero y comienza a frecuentar a los leprosos al punto que ahora la gente tiene miedo de comprar mis telas. Y no satisfecho de eso, vende mi mercancía y regala el dinero para restaurar una vieja iglesia en la que ninguno pone un pie desde hace años. ¡Nadie! Lo que hace Francisco, mi hijo, es increíble. ¡Exijo justicia aquí y ahora ante todo Asís! ¡Que Francisco regale mis pertenencias, eso es algo imperdonable! 15. Obispo: Y tú Francisco, qué tienes que decir a tu favor. 16. Francisco: Digo que soy un hijo ingrato, el hijo ingrato de un padre que lo ha amado como ningún otro padre, que ha tenido para mí sueños muy grandes, pero yo tengo otro padre que me amó aún antes que Pedro Bernardone, el padre que todos tenemos en el cielo, el padre ante el cual todos los padres en la tierra son solo hijos balbuceantes, Pedro Bernardone quería que yo fuera un gran

caballero, pero nuestro padre del cielo quiere que yo sea el más humilde entre los humildes. (SE ACERCA A PEDRO) Te pido perdón padre y devuelvo todo el dinero que tomé (ENFATIZANDO) y renuncio a todo derecho a tu nombre y tu herencia. Hasta ahora tú has sido mi padre en la tierra. Pero en adelante podré decir: “Padre nuestro, que estás en los cielos” porque él será mi único padre. (SE CIERRA LA ESCENA) 17. Abuela: (EN OFF) Y así Francisco dedicó su vida a servir a los más necesitados y empezó a trabajar mucho para reconstruir la iglesia, entonces salía a pedir limosna y a convencer a la gente que lo acompañe en esa labor, entre ellos apareció Clara, una linda jovencita que se conmovió y decidió seguir sus pasos. 18. Isabel: (EN OFF) ¿Y esa Clara era muy bonita? 19. Abuela: Era muy hermosa, pero también estuvo dispuesta a abandonar todo para seguir una vida de pobreza y humildad. (SE ABRE LA ESCENA DE FRANCISCO PIDIENDO LIMOSNA) 20. Doncella 1: ¡De qué sirve reparar una iglesia que nadie la usa! 21. Doncella 2: Ese chico Francisco ha cambiado mucho. 22. Doncella 3: Dicen que la usan los leprosos 23. Doncella 1: Así es 24. Doncella 2. Pobre muchacho, ha enloquecido 25. Doncella 3: Miren, allí viene. 26. Francisco: Aquí estoy el hombre que abandonó su humanidad por amor de Dios para vivir con la señora pobreza, yo tenía un gran estómago pero ella me dijo “ayuna” o no tendrás esperanza conmigo. Amigos lo que conseguí no lo pueden imaginar, un montón de ratones hambrientos que alimentar. 27. Doncella 1: ¡Vete hereje! o nos quejaremos para que te quemen vivo. 28. Doncella 2: ¡Aléjate de mí payaso! 29. Doncella 3: ¡Regresa con tu padre que estarás mejor! 30. Clara: (APARECIENDO CON SU HERMANA) ¡Cómo se atreven a hablarle así! 31. Francisco: ¡Clara! 32. Clara: Francisco, es bueno encontrarte. 33. Francisco: Lo lamento. Como verás ya no tengo telas. 34. Clara: Pero si palabras. 35. Francisco: Lástima que nadie las aprecie. 36. Clara: Te equivocas, conozco alguien que sí. 37. Inés: ¡Clara! Tenemos que irnos. 38. Clara: Espera. (APARECE UN LEPROSO EN ESCENA) 39. Doncella 1: ¡Dios santo! Vámonos de aquí. 40. Doncella 2: ¡Un leproso en el pueblo! 41. Doncella 3: ¡Nos contagiaremos si se nos acerca!

42. Poblador: (ATACANDO) ¡Aléjate! ¡Aléjate de aquí leproso, el pueblo no es para ti, será mejor que te vayas y no vuelvas más! 43. Leproso: (CON TEMOR) ¡Nooo! No me hagas daño. Te lo suplico. 44. Poblador: ¡Fuera! ¡Y si no te mato es porque la lepra ya lo está haciendo! 45. Leproso: ¡Ten Piedad! ¡Ten Piedad! (QUEDA AL BORDE DEL LLANTO) (FRANCISCO SE ACERCA LENTAMENTE PARA CONSOLARLO) 46. Leproso: (AÚN CON TEMOR) ¡Se lo ruego señor! No me haga daño ¡Piedad! ¡Piedad! (FRANCISCO LO ACARICIA, LO ABRAZA Y LO BESA CON EL GOZO DE UN VERDADERO HERMANO) (CLARA QUE OBSERVA ATENTAMENTE SE ACERCA TAMBIÉN Y LE COMPARTE UNA PIEZA DE PAN) 47. Leproso: ¡Gracias! ¡infinitas gracias! (LEVANTA SU MIRADA AL CIELO Y DEDICA UN CANTO AL CREADOR EN SEÑAL DE AGRADECIMIENTO) (SE ABRE LA ESCENA DE FRANCISCO, EL PAPA Y SUS CARDENALES EN EL PALACIO PAPAL) (FRANCISCO INGRESA JUNTO AL GUARDIÁN DEL PALACIO Y SE ARRODILLA FRENTE AL PAPA Y SUS CARDENALES) Isabel: (EN OFF) Abuelita, ¿y por qué a Francisco se atrevía a besar a los enfermos sin miedo a contagiarse? Abuela: (EN OFF) Porque comprendió, gracias al llamado del Señor, que los verdaderos hijos de Dios se deben amar como hermanos sin importar su apariencia o condición… Pronto Francisco tuvo decenas de seguidores, quienes lo alentaron a ir hasta Roma para pedirle al Papa que los reconozcan como una nueva orden religiosa. Cardenal Mayor: ¡Quién es este hombre y de donde viene! Guardián: Este hombre es Francisco y viene desde Asís. Fue el Obispo Guido Espadalunga quien obtuvo una audiencia para él. Cardenal Mayor: (A FRANCISCO) ¿Por qué estás aquí? Francisco: Vengo desde Asís, Su excelencia, representando a un grupo de servidores y queremos solicitar la aprobación de nuestra forma de vida de acuerdo al evangelio… (LE SACA UN PAPIRO) Aquí, en estas páginas está descrito.

48. 49.

50. 51. 52. 53.

54. Cardenal Mayor: ¡Estas páginas solo contienen citas del evangelio! 55. Francisco: Sí, pasajes del evangelio que describen las formas en las que deseamos vivir. El Señor dijo, “Ve y predica que el Reino de los cielos está por llegar”… “No busques oro, ni plata, ni monedas en tu bolsa…” 56. Cardenal Mayor: (INTERRUMPIENDO) Si, si, si, si… Lo que usualmente dice, los pasajes preferidos de todos los herejes… ¿Crees que el Padre Santo tiene tiempo para perder en un rufián como tú? ¡Fuera de nuestra presencia! 57. Guardián: ¡Ya oíste! Tu tiempo ha terminado. (EMPUJA A FRANCISCO) 58. Francisco: ¡No! ¡Santo Padre! ¡Por favor, Santo Padre! 59. Papa: ¡Esperen! (SE LEVANTA DE SU SILLÓN Y SE ACERCA) Dejen que se acerque… Francisco, ¿dónde estuviste antes de llegar hasta aquí? (FRANCISCO AGACHA LA CABEZA) 60. Guardián: Santidad, lo encontré durmiendo entre el lodo y la porqueriza. 61. Francisco: Perdóneme Santo Padre, pero no tuve tiempo para lavarme del barro. 62. Papa: Dios hizo los planetas y las estrellas de fuego, el viento de aire y los peces de agua, pero Dios hizo al hombre del barro, el más bajo de los elementos. ¿Sabes quién escribió esas palabras?... Nosotros… Éramos jóvenes y celosamente ansiosos para despreciar las cosas de este mundo. La vida que quieres vivir es muy exigente y muy cerca de las propuestas de ciertos herejes, pero a los herejes los impulsa el orgullo, mientras que a ti, Francisco, solo te impulsa el deseo de seguir a Cristo y por lo tanto, no podemos desaprobarlo. Ahora ve con Dios y vivan de la manera que el Señor los inspire. 63. Francisco: ¡Santo Padre, gracias! 64. Papa: No nos agradezcas Francisco, pronto verás que te hemos cargado un gran peso sobre tus espaldas.

(SE CIERRA LA ESCENA)
65. Abuela: Y así se fundó la primera orden franciscana que poco a poco fue creciendo, con el fin de servir a los demás y cambiar nuestro mundo. 66. Isabel: Pero abuela, seguro Francisco siguió siendo santo hasta llegar a ser muy viejito. 67. Abuela: Te equivocas, tan solo 20 años después llegó su muerte, pero horas antes entregó su espíritu a Dios y nos dejó un gran legado. (SE ABRE LA ESCENA CON FRANCISCO SEMI RECOSTADO SOBRE UNA CAMILLA, AL COSTADO UN RECIPIENTE CON AGUA Y PAÑOS) Francisco: ¡Hermano León! ¡Hermano León! Hermano León: ¡Aquí estoy Padre Francisco! (INGRESA JUNTO AL ALCALDE Y LO ABRAZA) He llamado a los demás hermanos, para reunirlos hoy, en la Iglesia de la Porciúncula, como lo sugeriste… Sufres demasiado con este gran dolor, ¿cómo podemos ayudarte, padre querido? Francisco: Hijo, lo más estimable, lo más dulce y apetecible para mí, ha sido siempre lo que el Señor, nuestro Dios, quiera disponer de mí y de mis cosas, pues hacer su voluntad es mi único deseo, con ella quiero conformarme siempre y con ella estar sujeto en todo momento. Hermano León: Padre amado, ha venido el señor alcalde a visitarte. Alcalde: Hermano Francisco, todo el pueblo llora por lo que padeces y se encuentra reunido a la puerta del convento. Queremos que bendigas a la ciudad, que con tu ejemplo condujiste hacia el camino del Señor. Francisco: Señor Jesucristo, creo que esta comunidad fue en otros tiempos, morada y refugio de malvados e injustos, pero vi que tu misericordia sobreabundó cuando les manifestaste las riquezas de tu amor. Te pido, Señor Jesús, que no tengas en cuenta nuestra ingratitud, sino que recuerdes a tus siervos con aquella misericordia que siempre nos has mostrado, para que esta comunidad sea siempre casa de quienes te conocen y glorifican tu nombre, por los siglos de los siglos, en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo. Amén. Clara: (INGRESANDO JUNTO A SUS COLABORADORAS Y DEMÁS HERMANAS) ¡Dios Santo, hermano León! ¿Dónde se encuentra el Padre Francisco? (EL HERMANO LEÓN LAS ACOMPAÑA) Padre Francisco, acongojadas en alma por tu enfermedad, hemos venido con gran amor a acompañarte en tu sufrimiento, desenado saber ¿qué será de nosotras sin tu ejemplo de obediencia? Francisco: Escuchen hermanas: Vivan siempre en la verdad, no del mundo sino la del espíritu, que es mejor. Les ruego, mis señoras, que vivan siempre en esta santísima vida de pobreza, y estén muy alertas para que de ninguna manera se aparten de ella. Que el señor las bendiga y las guarde. Amén. Hermana Jacoba: ¡Hermano, entrando en oración, oí en mi interior una voz que me dijo: “marcha y visita a tu Padre Francisco, apresúrate y no pierdas un instante, pues si tardas, no lo hallarás vivo”. ¡Y aquí estoy , Padre, junto a ti para levantar tu espíritu! (LE ENTREGA UNA FUENTE DE PANES) Francisco: ¡Hermana Jacoba! Mi espíritu, está preparado para encontrarse con mi Padre en el reino de los cielos y hoy, bendiciendo estos panes, los compartiremos en señal de fe y hermandad, siendo el último alimento que probaré con vosotros. (ENTUSIASTA) Porque ansío encontrarme con mi Señor, a quien he servido con todo mi corazón. ¡Bienvenida seas Hermana Muerte! ¡Aquí dejo a la Hermana Pobreza para que siga cuidando a mis hermanos y hermanas! (COMPARTE EL PAN) Hermana Jacoba: Padre, privados de tu presencia, todos tu hijos vamos a quedar huérfanos. Acuérdate de nosotros y perdonando nuestras faltas, confórtanos a todos con tu santa bendición. Francisco: (ALZANDO LA MANO PARA BENDECIRLOS) Yo, el pequeñuelo Francisco, ruego que todo hermano sea colmado en el cielo de la bendición del Altísimo Padre, y sea colmado en la tierra de la bendición de su amado hijo, con el espíritu santo consolador y con todas las virtudes de los cielos. Yo les confirmo cuanto puedo, interior y exteriormente, esta santa bendición. (CON MÁS ENTUSIASMO) Permítame regocijarme en el Señor y Cantar sus alabanzas en medio de mi debilidad, puesto que se aproxima la hora de mi tránsito, saluden a la Hermana Muerte que está llegando. (ACOMPAÑADOS DE UNA CANCIÓN, LA ESCENA SE CIERRA LENTAMENTE)

68. 69.

70.

71. 72. 73.

74.

75.

76.

77.

78. 79.

- FRANCISCO: Hermanos observen fielmente la regla, no deseen el lucro, trabajen manualmente para evitar la ociosidad y dar buen ejemplo, vivan en caridad fraterna, amen al prójimo y cultiven la santa pobreza y a amar y honrar a la Iglesia. "Si no nos pagan nuestro trabajo, acudamos a la mesa del Señor, pidiendo limosna de puerta en puerta". - FRANCISCO: Hermanos, díganme la verdad cuanto tiempo me queda, - MEDICO: Hermano Francisco, sólo le quedaban unas cuantas semanas de vida. - FRANCISCO: "¡Bienvenida, hermana Muerte!",………… Por favor llévenme a la Porciúncula. (Los hermanos llevan a Francisco a la Porciúncula) - FRANCISCO: Hermanos por favor deténganse por un momento, desde esta cumbre, veo entre sombras mi querida ciudad de Asís,…… Dios te bendiga siempre, mi ciudad, mi cuna donde nací. (Al llegar, Francisco les dice:) - FRANCISCO: Recuéstenme aquí por favor,….. Tráiganme un pan, para compartir con todos ustedes. (Lo repartió entre los presentes en señal de paz y de amor fraternal diciendo) - FRANCISCO: "Yo he hecho cuanto estaba de mi parte, que Cristo Nuestro Señor, les enseñe a hacer lo que está de parte de Ustedes. " Vivan al amor de Dios, de la pobreza y del Evangelio, "por encima de todas las reglas", Que el Señor los bendiga y los guarde. Que el Señor les muestre su rostro y les tenga misericordia. Les vuelva el Señor su rostro hacia todos ustedes y les conceda la paz. El Señor bendiga siempre. Por favor léanme La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según el evangelio de San Juan……. (Mientras leían Francisco murió) - ANTONIO: Nuestro Hermano Francisco, Ah partido al cielo…… era 3 de Octubre del año 1226

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->