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Calidad Del Suelo e Indicadores

Calidad Del Suelo e Indicadores

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CALIDAD DEL SUELO

A pesar de la importancia para la vida, el suelo no ha recibido de la sociedad la atención que merece. Su degradación es una seria amenaza para el futuro de la humanidad, que obliga a los científicos a enfrentar al triple desafío de intensificar, preservar e incrementar la calidad de la tierra. Para ello, es necesario contar con una sólida concepción de la calidad y con indicadores de calidad o salud de la tierra y de manejo sostenible de la misma, tal como se cuenta para dar seguimiento a variables sociales y económicas. El adecuado manejo de los conceptos sobre estos temas debe redundar en un mejor manejo de la sostenibilidad del recurso, de la agricultura sostenible y en la toma de decisiones de políticas de uso del suelo. El desarrollo de indicadores de calidad del suelo debería basarse en el uso de este recurso y en la relación entre los indicadores y la función del suelo que se esté evaluando.

¿Qué es la calidad del suelo?
La calidad y la salud del suelo son conceptos equivalentes, no siempre considerados sinónimos (Doran y Parkin, 1994). La calidad debe interpretarse como la utilidad del suelo para un propósito específico en una escala amplia de tiempo (Carter et al., 1997). El estado de las propiedades dinámicas del suelo como contenido de materia orgánica, diversidad de organismos, o productos microbianos en un tiempo particular constituyen la salud del suelo (Romig et al., 1995). La preocupación por la calidad del suelo no es nueva (Lowdermilk, 1953; Doran et al., 1996; Karlen et al., 1997; Singer y Ewing, 2000). En el pasado, este concepto fue equiparado con el de productividad agrícola por la poca diferenciación que se hacía entre tierras y suelo. Tierras de buena calidad eran aquéllas que permitían maximizar la producción y minimizar la erosión. Para clasificarlas se generaron sistemas basados en esas ideas (Doran y Parkin, 1994). Esos incluían términos como tierras agrícolas de primera calidad. El concepto de calidad del suelo ha estado asociado con el de sostenibilidad, pero éste último tiene varias acepciones. Para Budd (1992), es el número de individuos que se pueden mantener en un área dada. En cambio, para Buol (1995), el uso del suelo se debe de basar en la capacidad de éste para proporcionar elementos esenciales, pues éstos son finitos y limitan, por ende, la productividad. La calidad del suelo, ha sido percibida de muchas formas desde que este concepto se popularizó en la década anterior (Karlen et al., 1997). Este concepto ha sido relacionado con la capacidad del suelo para funcionar. Incluye atributos como fertilidad, productividad potencial, sostenibilidad y calidad ambiental. Simultáneamente, calidad del suelo es un instrumento que sirve para comprender la utilidad y salud de este recurso. A pesar de su importancia, la ciencia del suelo no ha avanzado lo suficiente para definir claramente lo que se entiende por calidad.

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también se ha considerado que el suelo es el substrato básico para las plantas. almacenar y reciclar agua. minerales y energía para la producción de cultivos.Figura 1. Las definiciones más recientes de calidad del suelo se basan en la multifuncionalidad del suelo y no sólo en un uso específico. preservando un ambiente sano. animales y humanos (Doran y Parkin. 1992). y (3) favorecer la salud de plantas. Arshad y Coen (1992) le dieron a este concepto una connotación más ecológica.. Principales componentes de la calidad de suelo (Doran y Parkin. Para Gregorich et al. Indicadores primarios de la calidad del suelo A pesar de la preocupación creciente acerca de la degradación del suelo. retiene y emite agua. químicas y biológicas (productividad biológica sostenible). 1994. de la disminución en su calidad y de su impacto en el bienestar de la humanidad y el ambiente. Según Adriaanse (1993) los indicadores son instrumentos de análisis que permiten simplificar. El término calidad del suelo se empezó a acotar al reconocer las funciones del suelo: (1) promover la productividad del sistema sin perder sus propiedades físicas. 1997). Para hacer operativo este concepto. este concepto refleja la capacidad del suelo para funcionar dentro de los límites del ecosistema del cual forma parte y con el que interactúa (Parr et al. salud. En consecuencia. 2 . es preciso contar con variables que puedan servir para evaluar la condición del suelo. aún no hay criterios universales para evaluar los cambios en la calidad del suelo (Arshad y Coen. y sostener la salud humana y el hábitat. Tales indicadores se aplican en muchos campos del conocimiento (economía. sostener la productividad de plantas y animales. 1998). pero este concepto continúa evolucionando (Singer y Ewing. 1995). cuantificar y comunicar fenómenos complejos. la definieron como su capacidad para aceptar. 1992). (1994) la calidad de suelo es una medida de su capacidad para funcionar adecuadamente con relación a un uso específico. 2000). capta. recursos naturales. pues representan una condición y conllevan información acerca de los cambios o tendencias de esa condición (Dumanski et al. y es un filtro ambiental efectivo (Larson y Pierce. Al desarrollar este concepto. Estas definiciones fueron sintetizadas por el Comité para la Salud del Suelo de la Soil Science Society of America (Karlen et al.. etc).. mantener o mejorar la calidad del aire y del agua.. Karlen et al. 1994). Buol. Estas variables se conocen como indicadores. (2) atenuar contaminantes ambientales y patógenos (calidad ambiental). 1991. 1997) como la capacidad del suelo para funcionar dentro de los límites de un ecosistema natural o manejado.

3 . lo cual haga atractivo continuar con dicho manejo. Astier et al. (2002). químicas y biológicas. con el propósito de facilitar y hacer válidas las comparaciones a nivel nacional e internacional. sino que deben ser los mismos en todos los casos. la social y la ecológica (Goodland y Daly.. y (d) ayudar a determinar si el uso del recurso es sostenible.Figura 2. La sostenibilidad ecológica se refiere a las características fundamentales para la supervivencia que deben mantener los ecosistemas a través del tiempo en cuanto a componentes e interacciones. No parece posible optimizar simultáneamente cada uno de los tres componentes de la definición anterior. El manejo sostenible puede. Por lo que para cada momento histórico o situación particular habría que buscar un equilibrio entre los tres objetivos del desarrollo sostenible. Hünnemeyer et al. significar distintas cosas según la función principal del recurso o del momento histórico en que se hace una evaluación. o procesos que ocurren en él (SQI. 1996). La sostenibilidad económica implica la producción a una rentabilidad razonable y estable a través del tiempo. La sostenibilidad social aspira a que la forma de manejo permita a la organización social un grado aceptable de satisfacción de sus necesidades. Hay tres elementos implícitos en el concepto sostenibilidad: la dimensión económica. (b) analizar los posibles impactos antes de una intervención. en congruencia con la función o las funciones principales que se evalúan. (1997) establecieron que los indicadores deberían permitir: (a) analizar la situación actual e identificar los puntos críticos con respecto al desarrollo sostenible. procurando que la intensidad de los otros dos se ubique en el límite aceptable para ese momento y condición particulares. Para Dumanski et al. (c) monitorear el impacto de las intervenciones antrópicas. por lo tanto. lo más conveniente es definir ciertos límites aceptables para cada uno de ellos y optimizar primero uno. Hünnemeyer et al. no podrían ser un grupo seleccionado ad hoc para cada situación particular. los tres objetivos deberían ir acercándose a los óptimos ideales para cada uno de los tres componentes. Con el transcurso del tiempo. 1997). 1996. Con este enfoque los indicadores de calidad del suelo deberían considerarse dinámicos en el tiempo. El desarrollo agrícola sostenible abarca las tres vertientes. Tal posición no es compartida por todos los ambientalistas. Triángulo Moebius para las tres dimensiones implícitas en el concepto sostenibilidad Los indicadores de calidad del suelo pueden ser propiedades físicas. Otros autores sostienen que los indicadores que se empleen deben reflejar las principales restricciones del suelo. (1998) dichos indicadores.

. 1996). La estructura. La identificación efectiva de indicadores apropiados para evaluar la calidad del suelo depende del objetivo. físicos y biológicos que controlan los procesos biogeoquímicos y su variación en intensidad con respecto al tiempo y espacio (Doran et al. f) ser reproducibles. la emergencia de las plántulas. estabilidad de agregados. la infiltración o el movimiento del agua dentro del perfil y que además estén relacionadas con el arreglo de las partículas y los poros. g) ser fáciles de entender. así como las limitaciones que se pueden encontrar en el crecimiento de las raíces. función y factores de formación del suelo (Arshad y Coen. Los indicadores disponibles para evaluar la calidad de suelo pueden variar de localidad a localidad dependiendo del tipo y uso. que debe considerar los múltiples componentes de la función del suelo. 1992). d) ser sensitivas a variaciones de clima y manejo. ser componentes de una base de datos del suelo ya existente. En virtud de que existen muchas propiedades alternativas para evaluar la calidad del suelo. Doran y Parkin (1994) y Seybold et al. (1997) plantearon un conjunto mínimo de propiedades del suelo para ser usadas como indicadores para evaluar los cambios que ocurren en el suelo con respecto al tiempo (Cuadro 1). e) ser accesibles a muchos usuarios y aplicables a condiciones de campo.Figura 3. profundidad del suelo superficial. Indicadores físicos Las características físicas del suelo son una parte necesaria en la evaluación de la calidad de este recurso porque no se pueden mejorar fácilmente (Singer y Ewing. Larson y Pierce (1991). 1994): a) describir los procesos del ecosistema. b) integrar propiedades físicas. h) ser sensitivas a los cambios en el suelo que ocurren como resultado de la degradación antropogénica. densidad aparente. químicas y biológicas del suelo. en particular. retiene y transmite agua a las plantas. capacidad de almacenamiento del agua y conductividad hidráulica saturada son las características físicas del suelo que se han propuesto como indicadores de su calidad. i) y. infiltración. Las propiedades físicas que pueden ser utilizadas como indicadores de la calidad del suelo (Cuadro 1) son aquellas que reflejan la manera en que este recurso acepta. 2000). el productivo y el ambiental. c) reflejar los atributos de sostenibilidad que se quieren medir. químicas y biológicas del suelo sean consideradas indicadores de calidad deben cubrir las siguientes condiciones (Doran y Parkin. 4 . cuando sea posible. Enfoque para la definición de indicadores Condiciones que deben cumplir los indicadores de calidad del suelo Para que las propiedades físicas. La identificación es compleja por la multiplicidad de factores químicos.

erosión del suelo suelo Estima la productividad potencial y la erosión Potencial de lavado. 1991. Conjunto de indicadores físicos. y K extractables Biológicas C y N de la biomasa microbiana Potencial microbiano catalítico y depósito para el C y N. y erosividad. pérdida potencial de N. Doran y Parkin. 1994.Cuadro 1. productividad e indicadores de la calidad ambiental Kg de C o N ha-1 comparación entre los límites superiores e inferiores para la actividad vegetal y microbiana dSm-1. erosión Define la actividad química y biológica Define la actividad vegetal y microbiana Nutrientes disponibles para la planta. pérdida de C contra entrada al reservorio total de C Kg de N ha-1d-1 relativo contenido de C y N total al N potencialmente mineralizable Productividad del suelo suministro potencial de N y Indicadores químicos 5 . niveles suficientes para el desarrollo de los cultivos Conductividad eléctrica P. comparaciones para evaluación Físicas Textura Retención y transporte de agua y compuestos químicos. pérdida del sitio o posición del paisaje cm o m minutos/2. superficial y raíces Infiltración y densidad aparente Capacidad de retención de agua Químicas Materia orgánica (N y C total) pH Define la fertilidad del suelo. cambios tempranos de los efectos del manejo sobre la materia orgánica Mide la actividad microbiana. estima la actividad de la biomasa Kg de N o C ha-1 relativo al C y N total o CO2 producidos Respiración. comparación entre los límites superiores e inferiores para la actividad vegetal y microbiana Kg ha-1. estabilidad. textura y materia orgánica % de arena. transporte. limo y arcilla.. Propiedad Relación con la condición y función del suelo Valores o unidades relevantes ecológicamente.5 cm de agua y g/cm3 % (cm3/cm3). productividad y erosividad Relación con la retención de agua. 1997). N. cm de humedad aprovechable/30 cm. intensidad de precipitación Profundidad del suelo. Seybold et al. químicos y biológicos propuesto para monitorear los cambios que ocurren en el suelo (Larson y Pierce. contenido humedad y temperatura de Kg de C ha-1 d-1 relativo a la actividad de la biomasa microbiana. humedad aprovechable.

La Unión Europea y Canadá han publicado información valiosa al respecto (Gregorich et al. Recientemente la OECD (2003) ha propuesto indicadores de acumulación de C en el suelo. lombrices. cambios en la materia orgánica. 1994. Karlen et al. Se trata del sistema presión-estado-respuesta. Dos de ellos son indicadores para el riesgo de erosión hídrica y riesgo de erosión eólica. 1996. la calidad del agua. 1998).. 1996). esta organización ha instado a sus miembros a establecer indicadores nacionales de diversa naturaleza. conductividad eléctrica. 1997). Adicionalmente. 1996). organismo encargado de difundir entre los productores agrícolas los principios básicos de los indicadores de calidad del suelo y a proponer metodologías simples para realizar mediciones.Los indicadores químicos propuestos (Cuadro 1) se refieren a condiciones de este tipo que afectan las relaciones suelo-planta. 1993. hongos. N y C de la biomasa microbiana (SQI. Algunos indicadores son la disponibilidad de nutrimentos. la disponibilidad de agua y nutrimentos para las plantas y microorganismos (SQI. carbono orgánico lábil. Dentro del enfoque presión-estado-respuesta. anélidos y artrópodos. 2003) ha propuesto algunos indicadores ambientales que se relacionan con la calidad del suelo. En los Estados Unidos de América se ha constituido el Soil Quality Institute (SQI. la OECD (1991. tasas de descomposición de los residuos vegetales . entre ellos de calidad del suelo. capacidad de intercambio de cationes. nitrógeno total y nitrógeno mineralizable. incluidos bacterias. De acuerdo con estas ideas. Incluyen funciones como la tasa de respiración. el cual se basa en una cadena de causalidades donde se entiende que las actividades humanas originan presiones sobre el ambiente (indicadores de presión) que modifican la calidad y cantidad de los recursos naturales (indicadores de estado) en virtud de lo cual se produce una respuesta que tiende a modular la presión (indicadores de respuesta). pH. 1997). no habría un enfoque único para generar un conjunto de indicadores para cada propósito. ergosterol y otros subproductos de los hongos. MMA. Uno de los enfoques ampliamente utilizados por lo inmediato de su comprensión es en el que trabaja la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD). Indicadores biológicos Los indicadores biológicos propuestos (Cuadro 1) integran gran cantidad de factores que afectan la calidad del suelo como la abundancia y subproductos de micro y macroorganismos. Como la biomasa microbiana es mucho más sensible al cambio que el C total se ha propuesto la relación Cmicrobiano:Corgánico del suelo para detectar cambios tempranos en la dinámica de la materia orgánica (Sparling. capacidad de adsorción de fosfatos.. nemátodos. Los enfoques pueden cambiar con el tiempo conforme incremente el entendimiento de los problemas ambientales y conforme los valores sociales evolucionen. carbono orgánico total. la capacidad amortiguadora del suelo. Por la urgencia de contar con herramientas que permitan evaluar la evolución de este recurso natural se continúa trabajando en la materia. 6 .

al hablar de Indicadores de calidad de suelos. Bajo una perspectiva interdisciplinaria. Todo tipo de vida depende de la calidad del suelo para su supervivencia. físico-químicos. un manejo adecuado del suelo. los indicadores primarios de calidad de suelos son físicos. todos los elementos se entrelazan. Pues si bien. Consecuentemente. 7 . ecólogos y climatólogos. monitoreando temporalmente la evolución de algunas propiedades del recurso que permiten identificar niveles críticos de deterioro o trayectoria de sustentabilidad. INDICADORES INTEGRADOS DE CALIDAD DE SUELOS INTRODUCCIÓN Es necesario entender que. considerando aquellas propiedades edáficas sensibles a los cambios de uso del suelo. con lo cual se refieren a un marco geográfico y temporal determinado. 1993). Otros involucran diversas facetas del fenómeno total. la protección de este recurso natural debe ser una política nacional e internacional. es necesario contar con indicadores que permitan evaluar su calidad. son conscientes de la necesidad de proteger la calidad de los suelos. es necesario utilizar indicadores integrados de calidad de suelos.Figura 4. Algunos autores suelen apoyar significados estrictamente edafológicos de calidad de suelos. biológicos. al mismo tiempo. INDICADORES VARIOS DE CALIDAD DEL SUELO Los suelos son el centro de la vida y los procesos que ocurren en él son componentes cruciales del ecosistema global. la protección del recurso de la degradación por acción de la actividad humana no es solamente preocupación de la comunidad científica. entre otros. con lo cual la calidad del suelo se manifiesta como un fenómeno total e integral que involucra la utilización de indicadores físicos. Por ende. fisicoquímicos y biológicos. Naturaleza y uso de los indicadores ambientales (OECD. centrándose en alguno y simplificando una realidad compleja. socioeconómicos y políticos como una unidad pluridimensional e ínter penetrada de esas dimensiones. Para lograr lo anterior y. reflejando su forma concreta como producto del impacto ambiental. Agricultores. estudios de fertilidad y ciclado de nutrientes. denominándolo la “realidad de la calidad de suelos”. aunque cada ciencia los distinga analíticamente. ellos están interrelacionados con factores socioeconómicos y políticos que enfocan problemas de calidad de suelos desde distintas disciplinas. El desarrollo de tales indicadores debe hacerse con base en las funciones del suelo que se evalúan.

Sobre la base de esos estudios. Torstensson et al. (1999). 8 . definieron tres grupos de propiedades edáficas tendientes a determinar: 1) resistencia a la erosión. 2) la provisión de nutrientes para la planta y 3) la creación de un ambiente favorable para las raíces. estructura del suelo. (1998) expresaron que el bienestar económico de la mayoría de las naciones depende de sus suelos y de cómo es mantenida su productividad. capacidad para almacenar agua útil para los cultivos. (1999) desarrollaron un índice para evaluar la calidad bioquímica de los suelos. pH y conductividad eléctrica. profundidad máxima de exploración de las raíces. ciclo de nutrientes. Por su parte. Lal y Stewart (1995) señalaron que esta relación causa efecto entre el manejo del suelo y su calidad puede ser establecida solamente a través de experimentos de larga duración. los cuales aseguran una mayor sensibilidad en la determinación de cambios en la calidad del suelo. ciclo del nitrógeno y actividad enzimática. Larson y Pierce (1991) recomendaron una serie de indicadores. contenido de materia orgánica total. Hussain et al. el carbono de la fracción liviana de la materia orgánica y el carbono en la biomasa microbiana mostraron una alta sensibilidad al manejo conservacionista. Kelting et al. Normalmente estos índices de calidad de los suelos han sido desarrollados para evaluar efectos del manejo en sistemas de producción agrícolas y agrícola . tasa de descomposición de la materia orgánica del suelo. biomasa microbiana. En ese sentido. De similar manera. dinámica del agua. Determinaron que el contenido de nitrógeno total es una función de cinco parámetros bioquímicos y microbiológicos: carbono en la biomasa microbiana. comprobaron una relación entre contenido de materia orgánica y propiedades bioquímicas y biológicas. intercambio gaseoso y actividad biológica. fracción lábil y total del carbono orgánico. nitrógeno mineralizado. textura. Wang y Gong (1998) introdujeron el concepto de índice relativo de calidad de suelos y su variación como método efectivo para evaluar cambios en el tiempo y en el espacio. Hay necesidad de contar con indicadores para interpretar los diferentes datos de calidad de suelos como paso fundamental para definir sistemas de producción sustentables. Interpretar y predecir los efectos del manejo sobre la calidad del suelo a través de indicadores confiables y sensibles constituye una de las principales finalidades de la moderna ciencia del suelo. Cepeda et al. se citan: nutrientes disponibles. (1999) desarrollaron un modelo que contiene cinco indicadores considerados claves en la productividad de suelos forestales: 1) 2) 3) 4) 5) crecimiento de raíces. (1999) observaron que el nitrógeno. beta-glucosidasa y fosfomonoesterasa. Entre los principales indicadores físicos. resistencia a la penetración.ganaderos. Doran y Parkin (1994) ampliaron este listado e incorporaron indicadores biológicos relacionados con los procesos microbianos. al evaluar los efectos de sistemas de labranza sobre la calidad del suelo. químicos y biológicos que integran el MDS. En este sentido. Bolinder et al. Leiros et al. que pueden ser determinados fácilmente por medio de métodos estándar. contenido de arcilla y humedad. actividad de la ureasa. sensibles a los efectos del manejo: el Minimum data set (MDS). Hewitt y Shepherd (1997) definieron un índice de vulnerabilidad estructural para los suelos sobre la base de la estandarización de cuatro parámetros: óxidos e hidróxidos de hierro y aluminio. (1998) propusieron un índice de calidad bioquímica como una forma de reflejar mejor los complejos procesos que afectan los suelos.El uso y las prácticas de manejo de suelos marcan la dirección y el grado de cambio en su calidad en el tiempo. Al respecto.

1994). e indicadores biológicos. De similar manera. El incremento de esta fracción es dependiente del aporte anual de residuos de cultivos. suelos donde aumenta el contenido de carbono (Secuestro) y suelos con pérdida de carbono (Emisión). cantidad de raíces y actividad de indicadores invertebrados. resultan importantes los resultados obtenidos por Duiker y Lal (1999). como profundidad y color del suelo. A su vez. Unger et al. en el Congreso Brasilero de la Ciencia del Suelo. En este caso. (1999) señalaron que la fracción joven de la materia orgánica resulta clave para interpretar cambios en la fertilidad del suelo y puede ser utilizada como un índice de su calidad. (1997) concluyeron que la labranza conservacionista es efectiva para mantener la materia orgánica del suelo solamente cuando moviliza una adecuada cantidad de residuos. infiltración y escorrentía superficial. (1998) comprobaron que las fracciones lábiles de la materia orgánica son indicadores más sensibles a los cambios en la calidad del suelo que el carbono orgánico y el nitrógeno total. Los potreros bajo agricultura convencional han experimentado aumentos en la densidad aparente. Ejemplos de balances de carbono en el suelo Los cambios en los contenidos de materia orgánica atribuibles al manejo afectan algunas propiedades físicas de los suelos. como formas asimilables de nutrientes y pérdidas de bases. estructura edáfica. Biederbeck et al. químicas y biológicas del suelo. 9 . (1997) comprobaron una estrecha relación entre los indicadores más sensibles de calidad y el promedio anual de rastrojo producido. disminución de la estabilidad estructural y reducción en la velocidad de infiltración y en la conductividad hidráulica (Quiroga. Figura 1. la sensibilidad disminuyó en el siguiente orden: tasa de mineralización potencial del nitrógeno > mineralización del carbono > estabilidad de los agregados en húmedo > fracción liviana de la materia orgánica del suelo > materia orgánica y nitrógeno total. Luego de ocho años de siembra directa y siembra convencional continua comprobaron un efecto positivo de la tasa de aplicación de residuos sobre la materia orgánica en todos los tratamientos de labranza. Campbell et al. Recientemente. La materia orgánica está relacionada con otros indicadores físicos. quienes evaluaron el efecto de la aplicación de distintos niveles de residuos de trigo y sistemas de labranza sobre el secuestro o pérdida de carbono orgánico. 1993). con situaciones que mantienen un equilibrio aparente en el tiempo (Neutralidad). Al respecto. Reeves (1997) señala que el carbono orgánico es el atributo más analizado en estudios de larga duración y es escogido como el indicador más importante de calidad del suelo y de sustentabilidad agronómica. También está asociada a indicadores químicos. En la Figura 1 se muestran posibles balances de carbono. La materia orgánica joven está compuesta principalmente por fragmentos de raíces parcialmente descompuestas (Cambardella y Elliott. susceptibilidad a la compactación. debido a su efecto sobre otras propiedades físicas. cobertura vegetal y facilidad de laboreo. Kapkiyai et al.El principal indicador La mayoría de los estudios coinciden en que la materia orgánica es el principal indicador y el que ejerce una influencia más significativa sobre la calidad del suelo y su productividad. como producción de biomasa. luego de 11 años de mediciones. se destacó que la materia orgánica joven (fracción >53 µm) resultó cuatro veces más sensible que la materia orgánica total como indicador de calidad de suelo.

Sobre el último aspecto. atendiendo siempre las diferencias entre sitios. Análisis multivariado Luego de esta breve revisión. la tasa de mineralización del nitrógeno. Además. queda suficientemente claro que la multiplicidad de variables que se han considerado como indicadoras de calidad hacen imprescindible el uso de metodologías que permitan identificar las que tengan mayor incidencia. 10 . 1997). en mayor grado.Gráfico 2. referido a la extrapolación de resultados. calidad ambiental y salud animal o vegetal (Karlen et al. algunos productores modifican la secuencia de cultivos y el sistema de labranza a fin de incrementar la materia orgánica (Secuestro). Ante esta situación. También es necesario desarrollar una estructura conceptual a fin de posibilitar la interpretación de los indicadores de la calidad de suelos provenientes de diferentes escalas de evaluación. Cambios en el contenido de materia orgánica de un suelo por efecto de distintos manejos Inicialmente. Estos cambios físicos en el suelo afectarían significativamente la tasa de mineralización y el contenido de materia orgánica y. 2) complejidad y 3) posibilidad de transferencia. condicionando significativamente la productividad de los cultivos. Por ejemplo: 2% de materia orgánica en suelo arenoso franco es muy alto. Hoosbeek y Bouma (1998). determinante de bajos rendimientos. se ha observado que la densificación en los suelos más degradados tiende a generar contenidos hídricos menores que en suelos de similar granulometría y con mayor contenido de materia orgánica. resulta fundamental la selección de indicadores que permitan agrupar los suelos en clases o categorías de acuerdo con su calidad relativa a través de análisis multivariado. A partir del desmonte y por efecto de las labranzas. mientras que es bajo en suelo franco limoso. A partir de esta situación. La Sociedad Americana de la Ciencia del Suelo sostiene que la calidad del suelo puede ser conceptualizada a través de funciones y balances que requieren la integración de tres componentes principales: productividad biológica. además de pérdidas de estructura y disminución en la velocidad de ingreso de agua en el perfil del suelo. se transitó un período de fuertes pérdidas de materia orgánica (Emisión) hasta alcanzar una nueva situación de equilibrio pero con bajos contenidos de materia orgánica (Neutralidad). La línea punteada marca el límite entre contenidos de materia orgánica vieja (inferior) y materia orgánica joven (superior). propusieron una clasificación de los indicadores de calidad de suelos basada en tres características: 1) nivel de escala. Parr y Papendick (1997) señalaron que los indicadores de calidad de suelo requieren ser cuantificados para las condiciones específicas de cada sitio. los suelos mantenían un equilibrio aparente con altos valores de materia orgánica (Neutralidad).. verificándose una fuerte caída de esta última fracción desde suelos vírgenes a suelos cultivados.

1999) Distintas prácticas de manejo han modificado los contenidos de materia orgánica y consecuentemente el potencial productivo de estos suelos. lo que le confiere un carácter anticipatorio del sentido de los cambios. Con este objetivo se realizó una serie de estudios entre 1992 y 2002 en la Región Semiárida Pampeana Central (RSPC). (1998) utilizaron análisis de componentes principales para evaluar la incidencia de parámetros bioquímicos y microbiológicos como indicadores de la calidad del suelo. (1998) sostuvieron que el análisis de componentes principales resulta de suma utilidad para evaluar el complejo set de datos compilado en este tipo de estudios. El concepto de “apropiado” incluye necesariamente una serie de características que debe reunir la propiedad edáfica seleccionada. Wick et al. Los resultados mostraron que la materia orgánica en relación con la dinámica de nutrientes determinó el 80% de la variación entre los suelos estudiados. los estudios muestran que los contenidos de materia orgánica están relacionados con variaciones en la textura y que para comparar los efectos del manejo sobre la calidad es necesario considerar las variaciones de granulometría que caracterizan a los suelos de la región (Gráfico 4). debe ser de fácil extrapolación y su determinación no debe ser muy complicada. Gráfico 3.Torstensson et al. resultando la beta-glucosidasa un mejor indicador de cambios en la calidad del suelo que el carbono orgánico total. Propiedades edáficas clave En distintas regiones del mundo se han desarrollado esfuerzos para identificar las propiedades edáficas “más apropiadas” para evaluar la calidad actual de los suelos y sus cambios en el tiempo. Fracción granulométrica de materia orgánica bajo distintos manejos en suelos de la región semiárida pampeana. Sin embargo. por efecto de la labranza y de la agricultura continua. Quiroga et al. con valor para el diagnóstico de suelos. El Gráfico 3 muestra la importante disminución de los contenidos de materia orgánica total principalmente a partir de la materia orgánica joven. 1998). Los resultados mostraron que es posible definir variables canónicas y modelos de clasificación de suelos a partir de los siguientes indicadores: materia orgánica (fracción 100-2000 ?m). Debe ser sensible a los efectos del manejo. susceptibilidad a la compactación y estabilidad estructural en húmedo (Quiroga. (Quiroga et. 11 .. Mediante análisis discriminante y de componentes principales se seleccionaron variables edáficas sensibles a cambios producidos por el manejo. al. 1994.

tambo) en suelos con baja capacidad de retención de agua. pueden condicionar un balance negativo de carbono y consecuentemente la sustentabilidad del sistema de producción. En otros casos. aspecto que es necesario evaluar adecuadamente considerando la relación Ca/Mg para no generar un mayor desbalance. estabilidad estructural y susceptibilidad a la compactación) la productividad de los cultivos está condicionada por el inadecuado manejo del agua y/o asignación de los lotes. principalmente en las de las planicies con tosca. menor al 10% de saturación. Así. Por ejemplo: la capacidad de retención de agua puede variar. el sistema de producción no está limitado por la capacidad de retención del suelo sino por el manejo que realiza el productor (por ejemplo. el contenido de calcio resulta menor al 40%. frecuentemente se verifica que el contenido de agua a la siembra es bajo (menor a 50 milímetros). Es difícil imaginar un sistema de producción de altos requerimientos (cultivos de verano. invernada. asociado a un bajo pH se plantea el encalado. En este caso.Gráfico 4. y el de magnesio. Efecto del manejo y de variaciones en los contenidos de arcilla sobre materia orgánica de horizontes A Capacidad de retención de agua Este parámetro es muy poco utilizado y sin embargo debería constituir la base de planificación de los sistemas de producción de la región. Contenido de fósforo En la región se comprueba una disminución muy importante en los contenidos de fósforo disponible. especialmente en los suelos que califican como de buena calidad y donde el manejo del agua es adecuado. Estos parámetros son tan importantes que. Por otro lado. barbechos de poca duración). independientemente de la tecnología que se utilice. en suelos que califican como de buena calidad sobre la base de los parámetros considerados anteriormente (materia orgánica joven. entre 50 y 200 mm de agua. niveles que son considerados adecuados para leguminosas como alfalfa. Complejo de intercambio Otro indicador importante por considerar en algunos sitos de la región es el porcentaje de saturación con bases y los contenidos absolutos y relativos de algunos cationes. En estos suelos. aparecen situaciones donde la relación Ca/Mg es alta (mayor de 10) y puede afectar la nutrición de los cultivos. En ambos casos el consumo de agua está sujeto a la cantidad y a la oportunidad de las precipitaciones que ocurren durante el cultivo. por efecto de la textura y de la profundidad del suelo. Además. 12 . el bajo contenido de este nutriente condicionaría una baja eficiencia en el uso del nitrógeno (Gráfico 5). tanto del aportado por fertilización como el proveniente de la mineralización de la materia orgánica. a pesar de que el productor tiene la posibilidad de almacenar mucha agua útil en el suelo (por ejemplo 180 milímetros). En algunos casos. secuencia de cultivos inapropiada.

su importancia varía entre diferentes sitios de la región. estabilidad estructural. niveles y relación adecuada de cationes y fósforo) resultan importantes al momento de planificar y/o evaluar la condición actual y los cambios en los sistemas de producción de la región. la estabilidad estructural es muy importante como indicador en suelos con contenidos importantes de limo y no lo es en suelos arenosos francos donde la proporción de agregados es muy baja respecto de la masa total del suelo. contenido de agua útil a la siembra. susceptibilidad a la compactación. Respuesta de verdeo de invierno a la fertilización combinada (nitrógeno y fósforo) Los indicadores mencionados (materia orgánica joven. Por ejemplo. capacidad de retención de agua. Sin embargo. 13 .Gráfico 5.

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