Eloy Reverón, Fragmentos de su tesis para optar a la licenciatura en Historia, Masonería en Venezuela (1864 1870) I.

- BIBLIOGRAFIA MASONICA BASICA (Escuela de Historia U.C.V. 1992)

INTRODUCCION

Iniciamos el trabajo con un arqueo de fuentes bibliográficas para obtener una visión panorámica del tema1. Escogimos el período 1850 1870 por haber sido poco considerado por la historiografía masónica venezolana, que ha concentrado su atención en el período de la Independencia. El principal obstáculo que había que superar para poder delimitar un tema dentro del marco del pasado masónico era el acceso al Archivo de la Gran Logia, cuya existencia negó el hermano que ocupaba el cargo de "Gran Secretario" en agosto de 1988. Después que el negado archivo quedó parcialmente destruido por las llamas durante los primeros meses de 1990, algunos masones tomaron conciencia de la necesidad de establecer acciones para conservar el patrimonio histórico de la institución masónica que logró salvarse. Estas circunstancias coincidieron con una invitación que recibí de la logia Andrés Bello N 33 para que expusiera en una tenida de instrucción 2, la ponencia que había presentado en el año 1988 en el VI Congreso Venezolano de Historiadores patrocinado por la Academia Nacional de La Historia. Al terminar la exposición, la logia acordó auspiciar la publicación de ese trabajo que me dio a conocer como investigador del pasado masónico en el
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Una nación llamada Venezuela, pp. 65 88. Influjos masónicos en la instauración del matrimonio civil en Venezuela. Caracas, A.N.H., 1988, 28 pp.

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seno de la institución hasta que la logia Esperanza N 7 me permitió trabajar su archivo. No era un archivo propiamente dicho, eran paquetes de cartón amarrados con mecate delgado y con el polvo acumulado detrás de una puerta discretamente oculta como se puede apreciar en el anexo fotográfico. Tuvimos que ordenar más de ciento treinta años de memoria de la logia fue necesario para estudiar veinte. Había pasado de un extremo a otro; de la carencia absoluta de documentos, a un caudal de información inédito. Fue necesario invertir varios meses de trabajo para poner en condiciones la documentación para elaborar el inventario del archivo, e ir ordenando el material que permitiera elaborar el esquema para desarrollar esta tesis. El archivo está compuesto por los libros de actas, correspondencia intermasónica a nivel de jurisdicción masónica, expedientes personales, cuadros logiales, folletería, circulares y decretos, entre los más importantes. Los documentos consultados pertenecen al período de 1853 a 1867. Complementados con la Colección de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional. En nuestra escuela no ha sido tratado el tema de la masonería en tesis de grado alguna. Corresponde, por consiguiente, a una necesidad, tanto para la historiografía venezolana como para la institución masónica, la cual tiene una noción vaga de su historia, construida a trazos y ajena al contexto histórico donde se desarrolla; haciéndose eco de leyendas creadas por prosélitos y detractores, pero que no responden a las exigencias de la investigación histórica de hoy. Presentamos una visión del problema resultado de la revisión y selección de más de cien títulos, que constituye el primer basamento bibliográfico que nos permitió hacer una selección que llamamos Bibliografía Masónica Básica; y que nos ofrece una idea general de lo que se ha dicho de la masonería en nuestra historia. Hicimos una selección de los textos dedicados a la historia de lo masónico en varios niveles o grupos de obras con rasgos comunes. El primer grupo corresponde a los masones que escribieron su historia; otra selección de textos de la historiografía tradicional que hicieron mención de la masonería. Las ponencias dedicadas a la masonería en el VI Congreso Venezolano de historiadores. Resaltamos a los autores que merecieron

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especial atención por la forma profesional y técnica con que han elaborado sus investigaciones y la crítica histórica que realizaron para generar un conocimiento con sus apreciaciones; nos referimos al Dr. José Antonio Ferrer Benimelli, el Profesor Manuel Pérez Vila y la Dra. Miriam Blanco Fombona de Hood que constituyen el primer foco realmente crítico y el inicio de la formulación de los elementos necesarios para comprender el pasado de lo masónico. Terminamos con la fuente esencial de la leyenda masónica de los condenados por la rebelión de San Blas, prisioneros en las mazmorras de La Guaira en 1797. Esta "epidemia" legendaria entró a través de la historiografía española, vía Enciclopedias; especialmente Enciclopedia Universal Ilustrada, Madrid, Espasa Calpe 1917, consultada por Valdivieso Montaño, repetido por los autores posteriores. Revisamos los Libros de Actas, enumeramos sus folios. Elaboramos una ficha tipo con los espacios para registrar los asuntos básicos que se tratan en las tenidas masónicas; el tipo de tenida, la correspondencia recibida y enviada, cuadros logiales, circulares de la Gran Logia. Para efectos de este trabajo hicimos una selección minuciosa de los datos que necesitamos para sustentar el desarrollo de los puntos propuestos y mostrarles el panorama que presentamos a continuación. Al comenzar la segunda mitad del siglo XIX la masonería venezolana se reorganizó logrando reunir en sus logias a un contingente humano identificado con el ideal de progreso y perfeccionamiento al amparo de las leyes dentro del modelo republicano que llevaban a la práctica en la misma organización, estructura y funcionamiento de la Institución masónica. Al revisar la documentación del Archivo de la Logia Esperanza 37, hicimos lectura analítica de los expedientes partiendo de los fechados en 1854; hasta los de 1867, y algunos de los años posteriores hasta 1870. Acusamos la presencia de una generación de masones que había heredado en la vida civil, un país políticamente independiente de España; y en la vida masónica, una organización que se consideró inspiradora de los principios e ideales de libertad e igualdad propuestos por los primeros movimientos independentistas.

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Al cumplirse dos décadas de vida independiente, la nación venezolana estaba a punto de desaparecer como consecuencia de la violencia política generada por la confrontación de una crisis que no había podido resolverse ni en Carabobo, 1821; ni con la disolución de la Gran Colombia, en 1830. Al contrario, se agudizó después de 1847 teniendo consecuencias nefastas para la institución masónica en 1851, después de la expulsión del general Páez. Iniciamos nuestra revisión documental con los papeles correspondientes a la fundación de la Logia Esperanza N 37, el 27 de diciembre de 1853. La violencia política había socavado las bases de la masonería venezolana, que no habían demostrado ser más sólidas que las pasiones políticas generadas por paecistas y monaguistas, profanos y masones, y que, desde los últimos años de la primera mitad del siglo XIX no habían podido sacar al país de esa situación donde se encontraba sumergido; mientras la masonería coexistía dentro de un modelo de convivencia constitucional al amparo de las leyes masónicas y metas de civilización. Observamos a una masonería en confrontación con la crisis y con estructuras coloniales de coacción civil que continuaban vigentes: representantes de la Iglesia Católica, como el padre Andrés Domínguez privaban de sus derechos civiles de ciudadano a los masones mediante la aplicación de bulas papales dictadas en Roma, por el simple hecho de no abjurar públicamente de la masonería ante el lecho mortuorio. Los huérfanos quedaban imposibilitados en el ejercicio de los derechos de sucesión, porque el padre fue excomulgado antes de morir. Iniciamos el trabajo con un arqueo de fuentes bibliográficas para obtener una visión panorámica del tema. Escogimos el período 1850 1870 por haber sido poco considerado por la historiografía masónica venezolana, que ha concentrado su atención en el período de la Independencia. El principal obstáculo que había que superar para poder delimitar un tema dentro del marco del pasado masónico era el acceso al Archivo de la Gran Logia, cuya existencia negó el hermano que ocupaba el cargo de "Gran Secretario" en agosto de 1988. Después que el negado archivo quedó parcialmente destruido por las llamas durante los primeros meses de 1990, algunos masones tomaron conciencia de la necesidad de establecer acciones

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para conservar el patrimonio histórico de la institución masónica que logró salvarse. Estas circunstancias coincidieron con una invitación que recibí de la logia Andrés Bello N 33 para que expusiera en una tenida de instrucción, la ponencia que había presentado en el año 1988 en el VI Congreso Venezolano de Historiadores patrocinado por la Academia Nacional de La Historia. Al terminar la exposición, la logia acordó auspiciar la publicación de ese trabajo que me dio a conocer como investigador del pasado masónico en el seno de la institución hasta que la logia Esperanza N 7 me permitió trabajar su archivo. No era un archivo propiamente dicho, eran paquetes de cartón amarrados con mecate delgado y con el polvo acumulado detrás de una puerta discretamente oculta como se puede apreciar en el anexo fotográfico. El proceso de reorganización y búsqueda de la unidad jurídica de la orden dio paso a la construcción del templo, auxilio y solidaridad fraternal, atención a los hermanos presos durante las guerras y a la lucha por la igualdad de los derechos civiles utilizando la vía legal, mediante la presentación, ante la Cámara Legislativa, de una solicitud en bloque, para que se instaurasen el matrimonio civil y los registros civiles de nacimientos, matrimonios y defunciones. Esta nueva legislación garantizaría el ejercicio de los derechos civiles, como los sucesorales. Sólo heredaban los hijos legítimos provenientes de matrimonio consagrado por la iglesia. Si alguien dejaba de pertenecer a la comunidad católica, terminaba su condición de ciudadano. La excomunión religiosa tuvo injerencia en la posibilidad de disfrute de los derechos civiles, costumbre arraigada desde la Colonia. Las logias fallaron en su intento, pero para poder comprender las causas de semejante fracaso fue necesario primero saber qué es la masonería y cómo funcionaba a mediados del siglo XIX. Conocer su organización, sus ideales, principios, miembros, estructuras de mando y el proceso histórico de su redificación dentro del marco de la crisis política e institucional que sufría Venezuela durante el período que estudiamos. La primera impresión que presentamos es que la masonería es una institución cuyos miembros permanecen ligados por nexos fraternales establecidos mediante ritos "secretos". Los aspirantes solían llegar con los ojos vendados a

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una cámara subterránea donde debían esperar reflexionando3, mientras la logia preparaba la liturgia para la ceremonia de iniciación. Ser masón era un misterio porque no había obras impresas al alcance de cualquier investigador como en el presente. Sólo los masones conocían los misterios, y juraban por su vida guardar silencio absoluto acerca de todo lo visto, ocurrido y oído en logia. Estas circunstancias dieron a la masonería un aurea de misterio, que también contribuyó a generar desconfianza en algunos sectores de la sociedad; pero lo más importante que debemos anotar estos aspectos señalados, es que contribuyeron a generar muchos mitos en torno a la institución; la tradición oral no es la única que ha contribuido a generar y a alimentar los mitos que existen en torno a la fraternidad de la escuadra y el compás. Por el contrario existe una historiografía; que más que el eco, ha sido el vehículo de la fantasía, la exageración y la especulación. En la primera parte reunimos un conjunto que llamamos Bibliografía Masónica Básica que constituye la base para elaborar el panorama historiográfico, ubicarnos dentro del tema y observar las diferentes formas como ha sido abordado. En la segunda parte nos propusimos buscar como alternativa para investigar la historia de la masonería el estudio de los archivos de una logia masónica y la selección del período menos trabajado y por consiguiente, menos mitificado. Escogimos el período correspondiente a los primeros veinte años de la segunda mitad del siglo XIX porque allí comenzó un nuevo período dentro de la historia masónica, es la médula de la crisis de la institución. La crisis del país se vio reflejada en una de las instituciones más prestigiosas de su siglo. La crisis era el llamado a un cambio donde los aspectos relativos a lo jurídico y lo político cederían espacio a los aspectos y objetivos relativos al progreso económico4. La masonería venezolana se había desmembrado y dividido a quince meses de haber sido derrotado y expulsado del país el general José Antonio Páez; su Primer Gran Comendador, primer presidente del Supremo Consejo Confederado del grado 33; que después que le había sucedido Diego Bautista
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Instrucción del orden francmasónico.(Catecismo de los tres grados del orden simbólico) Caracas, Reimpreso por F. Antonio Álvarez, 1851. 4 La idea política de Venezuela(1830 1870), p 98.

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Urbaneja y estaba en ejercicio el General Carlos Soublette; tuvo que partir exilado para Nueva York, Filadelfia y Washington. Resaltamos el hecho de que el general José Antonio Páez salió al exilio y a los pocos meses la masonería se dividió. La masonería de la cual tenemos referencias documentales es la que se reorganizó después de la caída "provisional" de Páez, la consolidación de los Monagas y la reorganización de la institución con el apoyo moral de un viejo prócer que estaba a punto de morir. El general Mariño firmó un decreto de Gran Logia Provisoria y planchas masónicas convocando a la reorganización de la masonería en 1854. Constituyeron una Gran Logia Provisoria que decretó acuerdos conciliatorios en busca de consolidar la unidad institucional5. Al finalizar el año de 1853 quedó fundada, ordenada y constituida la logia Esperanza 37. Después la masonería creció, se reorganizó y buscó la unidad, para instituirla en un acto solemne convocado por la prensa6, donde acudieron más de trecientos hermanos donde escucharon el salmo CXXXII, referido al juramento que le hizo Dios a David a condición de que sus hijos permanecieran unidos, para que se sentaran sobre su "trono para siempre"7. El Presidente encargado, Antonio Guzmán Blanco hizo acto de presencia en la ocasión de celebrar la firma del pacto de unidad institucional (enero 12 de 1865 ) de las logias establecidas en el territorio nacional dejando atrás las diferencias surgidas entre los seguidores de Páez y los de Monagas. Se comenzó a construir el Gran Templo, lucharon contra epidemias, socorrieron a los hermanos y lograron sobrevivir a la Guerra Federal, quedándoles lugar para realizar una campaña para obtener del Congreso a instauración del matrimonio civil en 1867, y fracasar en el intento. ¿Porqué falló la masonería en ese momento tan luminoso?, cuando la observamos fuerte y unida pero insuficiente para lograr su objetivo por la vía de la legislación. Los documentos estudiados en el Archivo histórico del Congreso de la República8, no podían ofrecer la posibilidad de observar qué tan representativa del universo masónico de 1867 era esa cifra de diez logias y trecientas firmas.
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Santiago Mariño, Ser:.Gran:.Maest:. de la Orden Francmas:. en Venezuela. Decreto, dado en Maracai (sic), 4 de enero de 1854, Imp. G. Corser, 1854. 6 El Federalista, Caracas, jueves 12 1 1865, N 433,Año II, Mes VI.p.1 7 (6) Fusión Masónica, Caracas, Imp. El Porvenir, 1865, p.1 8 Tomo 382 del año 1867, dedicó 87 folios a la masonería.

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Consolidada la independencia política siguió un proceso de organización de la masonería que desapareció dentro del proceso de separación de Venezuela de la Gran Colombia. Reorganizada en un segundo intento por Diego Bautista Urbaneja que no logra superar la dictadura del general José Tadeo Monagas (1847 1851). La masonería de los próceres que se había colocado en torno al general Páez, fue azotada por esta dictadura hasta el punto, que en 1854 no quedaban ni los archivos de las pocas logias que trabajaban en Caracas. La masonería que estudiamos en esta tesis se reorganizó a principios del año de 1854 y logra consolidarse después del ascenso de los liberales al poder, terminando nuestro estudio con el fracaso de un sector de la masonería que pretendió destruir, a través de la legislación, estructuras coloniales que tenían vigencia en 1867. Este fracaso anuncia en cierta forma la llegada de nuevos tiempos donde el poder dio más tarde, durante la consolidación de la autocracia guzmancista, pero que forma sus bases durante el período que estudiamos, donde la masonería fue una de las estructuras organizacionales que los hombres de la segunda mitad del siglo XIX utilizaron para reunirse y emprender acciones colectivas. Termina un período donde se pensó que la realización de un orden social próspero dependía de la existencia formal de un Estado Liberal de Derecho9. I. BIBLIOGRAFIA MASONICA BASISCA Durante la primera etapa de nuestra investigación, nos propusimos revisar la mayor cantidad posible de publicaciones relacionadas con la Orden. Fue necesario estudiar los manuales de los diferentes grados masónicos, liturgias, catecismos, diccionarios especializados, reglamentos, constituciones y todo lo que estuviera relacionado con la instrucción masónica. Un caudal de información conceptual relativo a la institución misma; simbología masónica, la instrucción de los 33 grados. Debimos aclararnos cómo se percibe la masonería en el presente, en el momento que cada masón escribió su historia, y sobre todo durante el período que estudiamos. La segunda etapa comenzó

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La idea política de Venezuela, p. 103.

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sacudiendo el polvo, separando cronológica y temáticamente los manuscritos de la logia Esperanza del período fechados a 1854 1870. Los estudiosos del pasado masónico no se han detenido a estudiar la forma como se ha concebido la masonería en cada época. Una dificultad que enfrentamos para delimitar nuestro tema apareció al hacer el seguimiento de las fuentes de la bibliografía consultada. Observamos que los autores repiten la misma información, y muchos no citan el fundamento de sus afirmaciones. Al revisar los trabajos que se han escrito en Venezuela sobre historia de la masonería observamos que en casi su totalidad, han centrado su atención en el período de La Independencia (Situación que no ha cambiado después de dos décadas de haber escrito originalmente este texto). Para efectos de la revisión historiográfica del tema elaboramos una clasificación que obedece exclusivamente a necesidades metodológicas en virtud de presentar la información sobre los autores y las principales obras que se han publicado. El primer grupo que hemos discriminado corresponde a la historia que han escrito los mismos masones para la instrucción de sus miembros y para captar nuevos prosélitos; el segundo grupo constituido por las ponencias presentadas ante el VI Congreso Venezolano de Historiadores en la Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1988; continuamos con la revisión de algunos historiadores tradicionales que han hecho referencias a la masonería en sus trabajos; luego agrupamos a los autores que merecen especial atención por su espíritu crítico y finalizamos con la masonería en obras de referencia. Todo lo que se ha publicado sobre masonería hasta la fecha en Venezuela, es apenas suficiente para ofrecernos una base más o menos elaborada que nos permita un acercamiento al panorama general de la masonería dentro del contexto histórico. La historiografía venezolana carece de estudios sistematizados que contribuyan a obtener una visión más o menos concreta de la masonería en Venezuela que nos ofrezca una idea diáfana y desmitificada del papel que realmente desempeñó en nuestra historia. Es necesario encontrar documentos originales masónicos de algunos períodos, sobre los cuales, el conocimiento de la masonería es escaso o nulo. La mayor cantidad de trabajos que hemos

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estudiado tienen como centro de atención el período de La Independencia. Paradógicamente ese es el período que mayor dificultad se presenta para hallar fuentes documentales apropiadas para su estudio. Esto se debe fundamentalmente a que la masonería no existía como una institución local, sino como una organización en período de gestación, como un apéndice de grandes logias de países extranjeros. Lo que indudablemente existía era masones entre los viajeros que venían a América, y como es natural, trataron de agruparse. Las primeras logias se organizaron con cartas patentes de los otros países10. De las pocas logias que se dice que existían antes de 1821, apenas tenemos de su existencia tal solo referencias bibliográficas y hemerográficas. En el mejor de los casos nos enteramos por testimonios relacionados con algún personaje notable vinculado a la institución, tal es el caso de Gustav Hippisley11 que dejó testimonio de haber asistido a la ceremonia de iniciación del General Montilla en la casa de un conocido británico residenciado en Angostura en 1817. También encontramos referencias provenientes de la especulación producto del entusiasmo y la fantasía. La mayoría de los trabajos no sobrepasan aspectos anecdóticos, son de difusión limitada a los talleres masónicos y suelen ser eco de las mismas fuentes bibliográficas. La historia general de la masonería está por escribirse, es necesaria una revisión crítica cuyo objeto sea dibujar una panorámica de lo que se ha escrito sobre el tema y sus principales niveles y tendencias. Hemos encontrado alusiones superficiales destinadas a guiar o a aportar datos generalmente incompletos o de dudosa procedencia. Las obras que se ocupan de la historia de la masonería han sido tan poco difundidas como el espíritu crítico que las caracteriza. En términos generales hemos encontrado acusada parcialidad tanto en detractores como en prosélitos. Sólo en los trabajos publicados durante los últimos años por estudiosos experimentados y ajenos a la masonería han aportado elementos para iniciar la sistematización
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Páez a la Log:.Amistad de Maryland, Caracas, A.N.H. Archivo AR 2 G 2 16, 1823. Narrative of the expedition to the rivers Orinoco and Apure in the South America. p.320.

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del estudio de este aspecto de nuestra historia, tan poco abordado y hasta ignorado por las últimas generaciones de historiadores. A. Los masones escriben su historia. Los textos que reunimos en este capítulo surgieron del esfuerzo de los mismos masones por instruirse en los aspectos que consideraron más relevantes del pasado masónico, producidos fundamentalmente para la instrucción de sus miembros, para la captación de nuevos candidatos y para defender la imagen de la institución del ataque de otra institución celosa del prestigio que pudo acumular por el mismo brillo de sus miembros. La característica esencial de estos autores es la marcada tendencia a recopilar la información que contribuye a dignificar y exaltar a la orden; cayendo con frecuencia en lo panegírico, en algunos casos llegando a manipular citas, referencias documentales y referencias bibliográficas sin detenerse en la crítica interna y externa de las fuentes. Es necesario señalar una marcada influencia de la historia patria y de la necesidad de promover a la institución a través de una relación superficial de los principales próceres militares y civiles con la masonería. En el desarrollo de esta primera parte también podremos observar cómo se transmitió la leyenda de los prisioneros de la Rebelión de San Blas, según la cual estos reos formaron una logia masónica en la cárcel de La Guaira, y ésta encendería la chispa que incendió a la región venezolana durante la emancipación. La continuación de este texto será subida a http://lectorbiblio.blogspot.com/

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